Total: 9317

0178:1 Mambrú (á)            (ficha nº: 1)

Versión de Navafría (ay. Navafría, p.j. Sepúlveda, Segovia, España).   Recitada por Aurora Torres Cervel (88a). Recogida por Koldo Biguri, Beatriz Mariscal, José Ramón Prieto, Mª José Querejeta y Teresa Yagüe, 07/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 5.7-7.1/A-12 y 13). Publicada en TRC-Segovia 1993, p. 262.  016 hemist.  Música registrada.

     Mambrú se fue a la guerra,    no sé cuando vendrá,
  2   si vendrá para la Pascua    o para la Trinidad.
     Mambrú se fue a la guerra,    qué noticias traerá.
  4   Las noticias que trae    son de hacer llorar:
     Fernando ya se ha mué-,    le llevan a enterrar,
  6   con capa `e tercipé-,    con caja de cristal.
     En medio de la tum-    un pajarito va
  8   cantando el pío pi-,    cantando el pío pa.

Notas: Los dos primeros versos los dice al final. Se repite cada verso y después se canta el estribillo. A cabalgar, a cabalgar, / a curé, curé, curé, / a curesita sin apetito, / a curé, a curé, a curé, / a curesita así no pue ser.

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0178:2 Mambrú (á)            (ficha nº: 2)

Versión de Santa Marta del Cerro (ay. Santa Marta del Cerro, p.j. Sepúlveda, Segovia, España).   Recitada por Mauricia Burgos (79a). Recogida por Koldo Biguri, Olimpia Martínez, Sandra Robertson y Ana Valenciano, 04/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 3.4-7.2/A-08). Publicada en Petersen-Web 2000, Texto. Reeditada en Petersen-Web 2000-2007, Texto.  006 hemist.  Música registrada.

     Mambrú se fue a la guerra,
     Mire usted, mire usted, qué guerra    no sé cuándo vendrá,
  2   si vendrá pa la Pascua
     mire usted, mire usted, qué pasa    o pa la Trinidad.
     La Trinidad se pasa,    Mambrú no viene ya.

Nota: Los hemistiquios impares se repiten, intercalando el estribillo que rima con ellos. Los pares también se repiten intercalando el estribillo fijo: do-re-mi, do-re-fa.

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0178:3 Mambrú (á)            (ficha nº: 3)

Versión de Otero de Herreros (ay. Otero de Herreros, p.j. Segovia, Segovia, España).   Recitada por Agapita Calle (62a). Recogida por Raquel Calvo, Javier Ormazábal, Dolores Sanz, Blanca Urgell y Ana Valenciano, 07/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 1.7-7.1/B-05). Publicada en TRC-Segovia 1993, p. 263.  014 hemist.  Música registrada.

     Mambrul se fue a la guerra,
     mire usted, mire usted, qué pena    no sé cuándo vendrá.
  2   Si vendrá pa la Pascua
     mire usted, mire usted, qué lata    o pa la Trinidad.
     La Trinidad se acaba
     mire usted, mire usted, qué lata    y Mambrul no viene ya.
  4   Me he subido a la torre
     mire usted, mire usted, qué corre    por ver si viene ya;
     se ve venir un paje,
     mire usted, mire usted, qué traje    ¿qué noticias traerá?
  6   Que Mambrul ya se ha muerto,
     mire usted, mire usted, qué tuerto,    le llevan a enterrar,
     con cuatro monaguillos,
     mire usted, mire usted, qué pillos    el cura y el sacristán.

Notas: Los hemistiquios impares se repiten intercalando el estribillo que rima con ellos. Los hemistiquios pares también se repiten intercalando el estribillo fijo: do-re-mi, do-re-fa.

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0178:4 Mambrú (á)            (ficha nº: 4)

Versión de Sigueruelo (ay. Santo Tomé del Puerto, ant. Sigueruelo, p.j. Sepúlveda, Segovia, España).   Recitada por Sagrario Martín Mayoral (62a). Recogida por José Antonio Blanco, Mª José Querejeta, Dolores Sanz y Ana Valenciano, 03/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 1.3-7.2/A-18). Publicada en TRC-Segovia 1993, p. 261.  006 hemist.  Música registrada.

     Mambrú se fue a la guerra,    no sé cuando vendrá,
  2   si vendrá para la Pascua    o para la Trinidad.
     La Trinidad se pasa    y Mambrú no viene ya.

Nota: Tiene estribillo: b) carabirurí, carabirurá.

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0178:5 Mambrú (á)            (ficha nº: 5)

Versión de Anaya (ay. Anaya, p.j. Segovia, ant. Segovia, Segovia, España).   Recitada por Filomena Alonso (67a). Recogida por Pilar Aragón, Raquel Calvo, Mª Teresa Cillanueva y Dolores Sanz, 06/04/1983 (Archivo: ASOR; Colec.: Anexo SEGOVIA 83; cinta: Seg.6-4.1/A-12). Publicada en TRC-Segovia 1993, p. 264.  004 hemist.  Música registrada.

     Mambrú se fue a la guerra,
     ¡Viva el amor!,    no sé cuando vendrá.
     ¡Viva la rosa en su rosal!
  2   Si vendrá pa la Pascua,
     ¡Viva el amor!,    vendrá pa Navidad.
     ¡Viva la rosa en su rosal!
     . . . . . . . . . . . . . . . . . . .    . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

Nota de la informante: Es una canción de corro y en los estribillos había que aplaudir y dar una vuelta.Tiene estribillo: a) viva el amor; b) viva la rosa en su rosal.

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0178:6 Mambrú (á)            (ficha nº: 6)

Versión de Laguna de Contreras (ay. Laguna de Contreras, p.j. Cuéllar, Segovia, España).   Recitada por Gregoria Pérez (65a). Recogida por Olimpia Martínez, José Ramón Prieto, Sandra Robertson y Flor Salazar, 03/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 3.3-7.1/B-07). Publicada en TRC-Segovia 1993, pp. 261-262.  025 hemist.  Música registrada.

     Mambrú se fue a la guerra,
     mire usted, mire usted qué guerra    no sé cuándo vendrá,
  2   si vendrá pa la Pascua,
     mire usted, mire usted qué pasa    o pa la Trinidad.
     La Trinidad se pasa,    Mambrú no viene ya.
  4   Por allí viene un paje,
     mire usted, mire usted qué traje    ¿qué noticias traerá?
     . . . . . . . . . . . . . . . . . . .    Le fueron a preguntar.
  6   --Mambrú ya se ha muerto,
     mire usted, mire usted qué muerto    le llevan a enterrar.
     La caja ere de pino,
     mire usted, mire usted qué pino    la tapa es de cristal,
  8   y en medio de las dos tapas,
     mire usted, mire usted qué tapa    tres tortolitas van
     cantando el pío, pío,    cantando el pío, pío,
  10   cantando el pío, pío,    cantando el pío, pa.

Nota: Los hemistiquios impares se repiten intercalando el estribillo que rima con ellos. Los hemistiquios pares también se repiten, intercalando el estribillo fijo: To-re-mi, to-re-ma.

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0178:7 Mambrú (á)            (ficha nº: 7)

Versión de San Ildefonso o La Granja (ay. San Ildefonso o La Granja, ant. San Ildefonso, p.j. Segovia, ant. Segovia, Segovia, España).   Recitada por Teodora Bareno Lledo (81a). Recogida por Juana Agüero, Diego Catalán, Jon Juaristi, Beatriz Mariscal, Francisco Mendoza Díaz-Maroto y Ana Valenciano, 05/07/1980 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta NORTE 80; cinta: 1,2.5-7.1/A-11). Publicada en TRC-Segovia 1993, pp. 262-263.  012 hemist.  Música registrada.

     Mambrú se fue a la guerra,
     Mire usted, mire usted, qué pena    no sé cuándo vendrá;
  2   que venga pa la Pascua,
     Mire usted, mire usted, qué guasa    o pa la Trinidad.
     Por allí viene un paje,
     Mire usted, mire usted, qué traje    ¿qué noticias traerá?
  4   --Las noticias que traigo:
     Mire usted, mire usted, qué caigo    Mambrú se ha muerto ya.
     Encima de la caja
     Mire usted, mire usted, qué guasa    tres pajaritos van
  6   cantando el pío, pío,    cantando el pío, pan.

Nota: Los hemistiquios se repiten intercalando el estribillo que rima con ellos. Los hemistiquios pares también se repiten intercalando el estribillo fijo: Do, re, mi, do re, fa.

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0173:1 Santa Irene (8+8 á-a)            (ficha nº: 8)

Versión de Carrascal del Río (ay. Carrascal del Río, p.j. Sepúlveda, Segovia, España).   Recitada por María del Carmen (59a). Recogida por Diego Catalán, 12/08/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Anexo SEGOVIA 82; cinta: Diego.12-8.1/B-05). Publicada en TRC-Segovia 1993, pp. 88-89.  049 hemist.  Música registrada.

     En casa del rey mi(s) padre(s)    un traidor pidió posada
  2   mis padres, como eran nobles,    al momento se la daban.
     --De las tres hijas que tiene,    me ha de dar la más salada.
  4   --Eso sí que no, señor,    mi hija no es para casada.--
     El traidor, que ha oído esto,    ha tratado de sacarla;
  6   no la ha sacado por puerta    ni tampoco por ventana,
     la ha sacado po`l balcón    ayudá de la criada.
  8   Han andando siete [ocho] leguas,    el traidor la ha preguntaba:
     --Dime, niña querida,    dime, niña del alma,
  10                                     ¿cómo en casa de tus padres te llaman?
     --En casa de mis padres    Elenita me llamaban,
  12   y ahora, aquí, por estos montes,    Elena la desgraciada.--
     El traidor, que ha oído esto,
  14   la ha agarrado la cabeza,    de altas peñas la tiraba.
     De su cuerpo hizo una ermita    tan linda y tan dibujada,
  16   y de sus cabellos rubios    tejas para retejarla.
     A eso de los ocho años    el traidor por allí pasaba.
  18   --Pastorcita, pastorcita,    que tu rebaño te guardas,
     ¿de quién es esa ermita    tan linda y tan dibujada?
  20   --La ermita es de Santa Elena,    que en el monte fue estrozada.
     --Pues si es de Santa Elena,    entraré yo a visitarla.
  22   --Perdonadme, Santa Elena,    que yo fui vuestro traidor.
     --No te perdonamos, no,    que Dios del cielo lo sabe,
  24   que te tendrás que poner    en el altar de candelero.
     Mi palabra ya está dicha    y el candelero luciendo.

Nota: El colector anota en apuntes de campo que esta recitadora inventa mucho.

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0173:2 Santa Irene (8+8 á-a)            (ficha nº: 9)

Versión de Chañe (ay. Chañe, p.j. Cuéllar, Segovia, España).   Recitada por Basilisa Muñoz Sastre. Recogida por J. Antonio Cid, Jon Juaristi, Blanca Urgell y Teresa Yagüe, 03/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 4.3-7.1/B-22 y 2/A-01). Publicada en TRC-Segovia 1993, pp. 89-90.  032 hemist.  Música registrada.

     En la casa de mis padres    un hombre pide posada,
  2   mis padres, como eran buenos,    a to el mundo se la daban.
     De las tres hijas que tiene,    le pide la más mediana,
  4   y mi padre le contesta:    --No las tengo pa casadas,
     que las voy a meter monjas    del convento `e Santa Clara.--
  6   Y el traidor que ha oído esto,    ha intentado de robarla;
     no la saca por la puerta,    tampoco por la ventana,
  8   la saca por el balcón    como a una triste criada.
     Andaron las siete leguas,    el traidor no ha dicho nada
  10   y, al andar las ocho leguas,    el traidor la preguntaba:
     --¿Cómo te llamas tú, niña,    cómo te llamas tú, blanca?
  12   --En la casa de mis padres,    Irene la más amada,
     y por estos montes montinos,    Irene la desgraciada.--
  14   El traidor, que ha oído esto,    ha intentado de matarla;
     de ella se formó un ermita    tan blanca y tan dibujada,
  16   de los huesos de sus piernas    han servido para . . . . . . . . .

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0173:3 Santa Irene (6+6 á-a+ó.)            (ficha nº: 10)

Versión de Tejares (ay. Fuentesoto, p.j. Cuéllar, Segovia, España).   Recitada por Felisa Andrés (69a). Recogida por Vanda Anastácio, José Antonio Blanco, Mª Teresa Cillanueva y Pere Ferré, 10/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 2.10-7.1/A-04). Publicada en TRC-Segovia 1993, p. 90.  029 hemist.  Música registrada.

     Estando bordando    corbatas de holanda
  2   pasó un caballero    pidiendo posada.
     --Si mis padres quieren,    yo sí se la daba.--
  4   Se pusieron a comer    en el cuarto de la cama;
     cubiertos de oro,    cuchillos de plata.
  6   Se pusieron a dormir    en el cuarto de la sala;
     sábanas de seda,    almohadones de holanda.
  8   A la medianoche    el señor se levantó
     y, de las tres hermanas,    a Elena cogió.
  10   Y en mitad de un camino    la preguntó:
     --¿Cómo te llamas, niña?
  12   --En mi casa, Elena,    y aquí, desgraciada.--
     Sacó un puñal    y allí la mató.
  14   Donde Elena estaba    un rosal floreció;
     tiré de una rosa    y Elena salió.

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0173:4 Santa Irene (6+6 á-a+ó)            (ficha nº: 11)

Versión de Navafría (ay. Navafría, p.j. Sepúlveda, Segovia, España).   Recitada por Aurora Torres Cervel (88a). Recogida por Koldo Biguri, Beatriz Mariscal, José Ramón Prieto, Mª José Querejeta y Teresa Yagüe, 07/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 5.7-7.1/A-08). Publicada en TRC-Segovia 1993, p. 91.  027 hemist.  Música registrada.

     Estaba una niña    bordando corbatas
  2   con tijeras de oro    y dedal de plata.
     Pasó un caballero    pidiendo posada.
  4   --Si mis padres quieren,    yo de buena gana.--
     Vinieron sus padres,    le dieron posada,
  6   y a la medianoche    que se levantaba
     y a la más bonita    se la llevaba;
  8   se la llevó al cerro    y la preguntaba:
     --Dime, cariñito,    ¿cómo tú te llamas¿
  10   --En mi casa, Elena,    y aquí, desgraciada.--
     [Sacó un puñal]    y allí la mató.
  12   Y a los nueve meses    por allí pasó.
     --¿De quién es esa ermita?    --triste preguntó--
  14   --Es de Santa Elena    que aquí se murió.

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0173:5 Santa Irene (6+6 á-a+ó)            (ficha nº: 12)

Versión de Casla (ay. Casla, p.j. Sepúlveda, Segovia, España).   Recitada por Estrella Cristóbal (63a). Recogida por José Antonio Blanco, Mª José Querejeta, Dolores Sanz y Ana Valenciano, 03/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 1.3-7.2/B-05 y 08). Publicada en TRC-Segovia 1993, pp. 90-91.  032 hemist.  Música registrada.

     Estando tres niñas    bordando corbatas
  2   con agujas de oro,    dedales de plata,
     pasó un caballero    pidiendo posada.
  4   --Si mi padre quiere    yo de buena gana.--
     Le puso la mesa    en el medio ` la sala,
  6   con cuchillos de oro,    cubiertos de plata.
     Le puso la cama    en el cuarto ` la sala,
  8   con sábanas de hilo    y colchas de holanda.
     A la medianoche    ya se levantó
  10   y de las tres niñas    a Elena cogió.
     La montó en el caballo    y se la llevó,
  12   y a mitá `el camino    y la preguntó:
     --Dime, niña hemosa,    ¿cómo [tú] te llamas?
  14   --En mi casa, Elena,    y aquí, desgraciada.--
     Fue y sacó un cuchillo    y allí la mató,
  16   allí hizo un hoyito    y allí la enterró.
    
(Al final alguien pregunta por el hoyito donde estaba enterrada la niña.)

Variantes: 1a Habiendo t. n.; 2a con anillos de o.

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0173:6 Santa Irene (6+6 á-a)            (ficha nº: 13)

Versión de Cañicosa (ay. Matabuena, p.j. Sepúlveda, Segovia, España).   Recitada por Josefa Merino (70a). Recogida por Koldo Biguri, Beatriz Mariscal, José Ramón Prieto, Mª José Querejeta y Teresa Yagüe, 07/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 5.7-7.2/B-13). Publicada en Petersen-Web 2000, Texto. Reeditada en Petersen-Web 2000-2007, Texto.  017 hemist.  Música registrada.

     Estaba una niña    bordando corbatas,
  2   con dedal de oro,    tijeras de plata,
     ha pasao un caballero    pidiendo posada.
  4   --Si mi padre quiere,    yo de buena gana.--
     Le hizo la cama    en el cuarto ` la sala;
  6   sábanas de lienzo    colchones de Holanda.
     Al otro día    bien de mañana,
  8   se la llevó    y la preguntó
     . . . . . . . . . . . .    --¿Cómo te llamas?
     --En mi casa, Elena,    y aquí, desgraciada.

Nota -9a dicho por el encuestador. La recitadora es natural de Extremadura.

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0173:7 Santa Irene (6+6 á-a+ó.)            (ficha nº: 14)

Versión de Zarzuela del Pinar (ay. Zarzuela del Pinar, p.j. Cuéllar, Segovia, España).   Recitada por María Criado (77a) y Lucía Callejo (35a). Recogida en Sanchonuño por Gabriel Fraile, Dolores Sanz, Maximiano Trapero y Blanca Urgell, 10/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 1.10-7.3/B-03). Publicada en TRC-Segovia 1993, p. 92.  021 hemist.  Música registrada.

     Estaba Elena    bordando corbatas
  2   con agujas de oro,    dedales de plata.
     Pasó un caballero    pidiendo posada.
  4   --Si mi madre quiere,    yo de buena gana.--
     Sus padres quisieron,    le dieron posada.
  6   En un rinconcito    . . . . . . . . . . . .
     A la medianoche    se levantó,
  8   de las tres hermanas    a Elena cogió;
     la montó en caballo    y se la llevó.
  10   --Dime, niña hermosa,    di(me) cómo te llamas.
     --En mi casa, Elena,    y aquí, (una) desgraciada.

Variantes: 7a A la media hora; 8a: d. l. dos h.
Nota: 2a de oro tomado de notas de campo.

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0087:1 Gaiferos y Galván (á)            (ficha nº: 15)

Versión de Urueñas (ay. Urueñas, p.j. Sepúlveda, Segovia, España).   Recitada por Matea Carretero "Mateílla" (79a). Recogida por José Antonio Blanco, Mª Teresa Cillanueva, Pere Ferré y Vanda Anastácio, 10/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 2.10-7.3/A-03). Publicada en TRC-Segovia 1993, pp. 17-18.  118 hemist.  Música registrada.

     Estando la condesina    en su palacio real,
  2   con peine de oro en la mano    para a su hijo peinar:
     --Dios te encreciente, mi niño,    Dios te dé de a encrecentar,
  4   que la muerte de tu padre    tú la vayas a vengar;
     porque a traición le mataron    para con otro casar,
  6   viniendo de romería,    de San Juan de Letrán.--
     Estando en estas palabras,    llegó el moro de cazar.
  8   --¿Qué dice tu boca negra,    o qué te pones a hablar?
     Que por eso que has hablado    el niño lo ha de pasar mal.--
  10   Ha mandado a dos criados,    que al rey le comían pan.
     --Y si matáis a ese niño    a las montes de Alguilar,
  12   y por señas me traéis    el su corazón leal,
     y de su mano derecha    también el dedo pulgar.--
  14   Iba una perra con ellos,    a donde iban a cazar.
     --Mataremos a la perra,    que Dios nos la trajo acá;
  16   le cortaremos un dedo,    por eso no morirá,
     le dejaremos aquí,    Cristo le consolará.--
  18   Pasó por allí su tío,    que venía de cazar.
     --¿Quién te trajo aquí, mi sobrino,    a los montes de Aguilar?
  20   --Criados del moro perro,    que me venían a matar.--
     Ya le coge entre sus brazos,    ya le monta en su ruán.
  22   Al cabo de los siete años,    el niño comenzó a hablar.
     --¿Tú qué tienes, mi sobrino,    tú qué tienes o estás mal?.
  24   Hízote mal el mi vino,    o te hizo mal mi pan.
     O es alguna doncella,    que no puedes alcanzar.
  26   --Ni me hizo mal vuestro vino,    ni tampoco vuestro pan,
     es la muerte de mi padre,    que la quiero ir a vengar.
  28   --Eres niño muy pequeño    para las armas jalar.--
     El niño, que esto oyó,    al suelo fue desmayar.
  30   --Arriba, garzón, arriba,    no vayas a desmayar;
     mis armas y mi fusil    estarán a tu mandar,
  32   mi cuerpecito, anque viejo,    para el tuyo acompañar.
     --Aunque soy niño pequeño,    me sobra la habilidad.--
  34   Dejaron ropa de seda,    vistiéronse de sayal,
     de día anduvieron montes,    de noche camino real.
  36   y a la puerta `la condesa    van a pedir caridad.
     --Váyanse los romericos    al hospital de San Juan,
  38   que el moro me ha prohibido,    esta vez y muchas más,
     que a romeros de otra tierra    no les diera caridad.
  40   --No lo querrá Dios del Cielo,    ni la Virgen del Pilar,
     caballeros de alta sangre    al mesón vayan a cenar.
  42   --Daréles pan por dinero    y vino por caridad.--
     Estando en estas razones,    llegó el moro de cazar.
  44   --Ya te he dicho, condesita,    esta vez y muchas más,
     que a romeros d`otra tierra    no les dieras caridad.
  46   que a todos romeros mato,    y a romerillos matar.--
     Los dientes de la condesa    por el suelo van a rodar.
  48   El niño, de que esto vio,    al punto se sube allá,
     de la primer puñalada,    al conde le here muy mal.
  50   La condesita asustada
     --Váyanse, los romeritos,    váyanse a por allá.
  52   Solita en mundo estoy ya
     porque un hijo que tuvo    murió en monte de Aguilar,
  54   y su corazón le tengo    en un frasco . . . . . . . . .
     Y de su mano derecha,    [también] el dedo pulgar.
  56   --El corazón que tenéis,    de la perra es de Galván,
     y el dedo que conserváis,    aquí le veréis faltar.--
  58   La condesa cuan` esto vio,    al punto se sube allá,
     y al niño no le dejaba,    no le dejaba de abrazar.
  60   Y de alegría, y alegría,    no dejaba de llorar.

Variante de otros vecinos: 54b e. u. cofre; e. u. cofrecito.

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0204:1 La pedigüeña (cuartetas)            (ficha nº: 16)

Versión de Villaseca (ay. Sepúlveda, ant. Villaseca, p.j. Sepúlveda, Segovia, España).   Recitada por Julia Antona San. Documentada en o antes de 1909. (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en TRC-Segovia 1993, pp. 499-500.  052 hemist.  Música registrada.

     Un francés vino de Francia    en busca de una mujer;
  2   se encontró con una niña    que le supo responder.
     --Si te vinieras conmigo    por el espacio de un año
  4   te vistiera y te calzara    y te regalara un sayo.
     --Ni por un sayo ni dos,    ni tampoco por un año,
  6   que soy niña jovencita    y reconozco mi daño.
     Caballero, si usted quiere    de mi hermosura gozare,
  8   todo cuanto yo le pida    me lo tiene usted que dare.
     Lo primero es una casa    que valga tres mil doblones,
  10   en las orillas del mar    con ventanas y balcones.
     La cama donde yo duerma    ha de ser toda de oro,
  12   con las sábanas de holanda    para darme gusto en todo.
     Desde mi casa a la iglesia    ha de poner un tablado,
  14   para cuando vaya a misa    no se me manche el calzado.
     Desde mi casa a la iglesia    lo tienen de embaldosar,
  16   para cuando vaya a misa    no poderme tropezar.
     Desde mi casa a la iglesia    ha de poner una parra,
  18   para cuando vaya a misa    no me dé el sol en la cara.
     Desde mi casa a la iglesia    ha de poner un peral
  20   para cuando vaya a misa    comer peritas con pan.
     A la puerta de la iglesia    ha de poner dos leones,
  22   para cuando vaya a misa    que me respeten los hombres.
     Un coche con cuatro mulas    también será menester,
  24   que soy pequeñita y fuerte    y no puedo andar a pie.
     --¡Quédate con Dios, masdama,    que mañana volveré,
  26   que es mucho lo que me pides    y busca quién te lo dé!--

Notas: Lo aprendió de su abuela Elena Bravo. Se repite cada verso.

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0204:2 La pedigüeña (cuartetas)            (ficha nº: 17)

Versión de Sigueruelo (ay. Santo Tomé del Puerto, ant. Sigueruelo, p.j. Sepúlveda, Segovia, España).   Recitada por Gabriela Moreno (64a). Recogida por Diego Catalán, 00/08/1947 (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en TRC-Segovia 1993, pp. 498-499.  044 hemist.  Música registrada.

     Estando en el mar pescando    un anillo se cayó,
  2   como era anillo de niña,    la pesca se alborotó.
     --Señorita, señorita,    con usted casaré yo,
  4   la hermosura que usted tiene    de ella gozaré yo.
     --Caballero, si usted gusta    de mi hermosura gozar,
  6   todo cuanto yo le pida    me lo tiene usted que dar.
     Lo primero una casa    que le cuesta diez millones,
  8   con ventanas y balcones    que vayan a dar al mar.
     Lo segundo unos zapatos    con el tacón que levante,
  10   que soy chiquita y no alcanzo    a los brazos de mi amante.
     Desde mi casa a la iglesia    ha de plantar una parra,
  12   para cuando vaya a misa    no me dé el sol en la cara.
     Desde mi casa a la iglesia    lo tiene que embaldosar,
  14   para cuando vaya a misa    no me pueda resbalar.
     La alcoba donde yo duerma    ha de estar forrada en oro
  16   y las baldosas de plata    para darme gusto en todo.
     La cama donde yo duerma    ha de tener diez colchones
  18   con las sábanas de holanda,    de seda los almohadones.
     Un coche con doce mulas    también es de menester,
  20   que soy chiquita y gordita    y no puedo andar de a pie.
     --Quede usted con Dios, señora,    adiós, hasta otra vez,
  22   todo cuanto usted me pida    no se lo puedo yo hacer.--

Nota: En los diversos romances que canta Gabriala en una sola entrevista, se le atribuye 54, 64, y 68 años. Opto por uno, un tanto al azar.

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0204:3 La pedigüeña (cuartetas)            (ficha nº: 18)

Versión de Riaza (ay. Riaza, p.j. Sepúlveda, ant. Riaza, Segovia, España).   Recitada por una niña. Recogida por María Goyri y Ramón Menéndez Pidal, 00/09/1905 (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en Petersen-Web 2000, Texto. Reeditada en Petersen-Web 2000-2007, Texto.  044 hemist.  Música registrada.

     Un francés vino de Francia    en busca de una mujer;
  2   se encontró con una niña    que le supo responder.
     --Niña, si quieres venirte    por el espacio de un año,
  4   te vestiré y calzaré    y te regalaré un sayo.
     --Ni por un año ni dos,    ni tampoco por un sayo,
  6   que aunque soy rechiquitita    bien reconozco mi daño.
     Caballero, si usted gusta    de mi hermosura gozar,
  8   todo lo que yo le pido    me lo tiene usted que dar.
     En la casa que yo habite    ha de valer mil doblones,
  10   a las orillas del mar    con ventanas y balcones.
     En la [cama] que yo duerma    ha de tener seis colchones,
  12   con las sábanas de holanda    si quiere tener tener amores.
     En la sala que yo habite    ha de estar enladrillada,
  14   con los ladrillos de oro    y las paredes de plata.
     Desde mi casa a la iglesia    ha de poner una parra,
  16   pa(ra) que cuando vaya a misa    no me dé el sol en la cara.
     Desde mi casa a la iglesia    ha de poner una alfombra,
  18   pa que cuando vaya a misa    no se me manchen las joyas.
     Desde mi casa a la iglesia    ha de poner un almendro,
  20   pa que cuando vaya a misa    comer almendras si quiero.
     [Desde mi casa a la iglesia]    has de poner dos leones,
  22   [pa que cuando vaya a misa]    que me respeten los hombres.

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0204:4 La pedigüeña (cuartetas)            (ficha nº: 19)

Versión de Vegas de Matute (ay. Vegas de Matute, p.j. Segovia, Segovia, España).   Recitada por Teresa Pérez (82a). Recogida por J. Antonio Cid, Mª Teresa Cillanueva, José Ramón Prieto y Mª José Querejeta, 04/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 4.4-7.2/A-12). Publicada en TRC-Segovia 1993, pp. 500-501.  052 hemist.  Música registrada.

     Un francés que vino a España    en busca de una mujer,
  2   se encontró con una niña    que le supo responder.
     --Niña, si quieres venirte    por el término de un año,
  4   te vistiera y te calzara    y te regalara un sayo.
     --Ni por un año ni dos    ni tampoco por un sayo,
  6   que soy chiquita, señor,    y reconozco mi daño.
     Francesito, si usted quiere    de mi hermosura gozar,
  8   todo cuanto yo le pida    me lo tiene usted que dar.
     Lo primero es un palacio    que valga dos mil doblones
  10   y que salgan a la mar    ventanitas y balcones.
     La alcoba donde yo duerma    ha de tener tener techo de oro,
  12   con las paredes de plata    que a mi me ha de gustar todo.
     La cama donde yo duerma    ha de tener diez colchones,
  14   con las sábanas de orlanda    porque son firmes amores,
     los almohadones serán    del color del carmesí,
  16   con los cordones azules    para darme gusto a mÍ.
     Desde mi casa a la iglesia    has de poner una parra,
  18   para cuando vaya a misa    no me dé el sol en la cara.
     Desde mi casa a la iglesia    has de poner un tablado,
  20   para cuando vaya a misa    no se me estropee el calzado.
     Desde mi casa a la iglesia    has de poner dos leones,
  22   para cuando vaya a la misa    que me respeten los hombres.
     Desde mi casa a la iglesia    has de poner una fuente
  24   con cuatro chorritos de oro    para que beba la gente.
     --Adiós, palomita blanca,    que mañana volveré,
  26   y si acaso no volviera,    busca tú quien te lo dé.

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0204:5 La pedigüeña (cuartetas)            (ficha nº: 20)

Versión de Anaya (ay. Anaya, p.j. Segovia, ant. Segovia, Segovia, España).   Recitada por Ventura Antón (67a). Recogida por Pilar Aragón, Raquel Calvo, Mª Teresa Cillanueva y Dolores Sanz, 06/04/1983 (Archivo: ASOR; Colec.: Anexo SEGOVIA 83; cinta: Seg.6-4.1/A-04). Publicada en TRC-Segovia 1993, pp. 501-502.  060 hemist.  Música registrada.

     Un francés vino a España    en busca de una mujer,
  2   se encontró con una niña    que le supo responder.
     --Niña, si quieres venirte    por un año,
  4   te vestiré y calzaré    y te regalaré un sayo.
     --Ni por un sayo ni dos    ni por tres ni cuatro sayos,
  6   aunque soy muy chiquitita    bien reconozco mis años.
     Caballero, si usted quiere    de mi juventud gozar,
  8   todo cuanto yo le pida    me lo tiene usted que dar.
     Lo primero es un palacio    que valga dos mil doblones,
  10   con ventanas y balcones    todos mirando a la plaza.
     En medio de aquel palacio    he de poner un jardín
  12   con rositas encarnadas    como me gustan a mí.
     En medio de aquel jardín    he de poner una fuente
  14   con doce caños de oro    para que beba la gente.
     La habitación que yo habite    ha de estar empapelada
  16   con los papeles de oro    y las paredes de plata.
     La cama donde yo duerma    ha de tener tres colchones
  18   con las sábanas de Irlanda    y bonitos olmadones.
     Desde mi casa a la iglesia    he de poner un tablado,
  20   para cuando vaya a misa    no se me manche el calzado.
     Desde mi casa a la iglesia    he de poner una alfombra,
  22   para cuando vaya a misa    no se me manche la cola.
     Desde mi casa a la iglesia    he de poner una parra,
  24   para cuando vaya a misa    no me dé el sol en la cara.
     Desde mi casa a la iglesia    he de poner un almendro,
  26   para cuando vaya a misa    comer almendras si quiero.
     A la puerta de la iglesia    he de poner dos leones,
  28   para cuando vaya a misa    que me respeten los hombres.
     --Mucho, mucho pides, niña,    para podértelo dar;
  30   no tengo tanto dinero    para poderlo gastar.

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0204:6 La pedigüeña (cuartetas)            (ficha nº: 21)

Versión de Aldeasoña (ay. Aldeasoña, p.j. Cuéllar, Segovia, España).   Recitada por Adriana Regidor (74a) y Pilar Carbonero (62a). Recogida por Pilar Aragón, Koldo Biguri, Pere Ferré y Victoria Raboso, 03/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 2.3-7.3/A-06). Publicada en Petersen-Web 2000, Texto. Reeditada en Petersen-Web 2000-2007, Texto.  040 hemist.  Música registrada.

     Un francés vino de Francia    en busca de una mujer,
  2   se encontró con una niña    que le supo responder.
     --Niña, si quieres venirte    por el espacio de un año,
  4   te vistiera y te calzara    y te regalaría un sayo.
     --Para yo tener amores    por el espacio de un año,
  6   déme usted lo que le pida,    y si no, no le hago caso.
     Lo primero es un palacio    que cuesten dos mil doblones,
  8   que vayan a dar al mar    ventanas y miradores.
     La habitación de onde dice    ha de tener techo de oro,
  10   y las paredes de plata    y así me da gusto en todo.
     La cama donde yo duerma    ha de tener diez colchones
  12   y las sábanas de holanda,    y piquines en los olmadones.
     Desde mi cama a la iglesia    ha de poner una alfombra,
  14   para cuando vaya a misa    que no me manchen la cola.
     Y a la puerta de la iglesia    ha de poner dos leones,
  16   para cuando vaya a misa    que me respeten los hombres.
     Que de mi casa a la iglesia    ha de poner un almendro,
  18   para cuando vaya a misa    comer almendros si quiero.
     --Quede usted con Dios, señora,    eso no lo puedo hacer,
  20   es mucho lo que me pide,    busque usted quien se lo dé.

Nota: Suprimimos en muchos casos la y con la que inician muchos hemistiquios.

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0204:7 La pedigüeña (cuartetas)            (ficha nº: 22)

Versión de Muñoveros (ay. Muñoveros, p.j. Segovia, Segovia, España).   Recitada por Basilisa Sebastián Martín (53a). Recogida por Gabriel Fraile, Francisco Mendoza Díaz-Maroto, Flor Salazar y Dolores Sanz, 04/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 1.4-7.1/A-07). Publicada en Petersen-Web 2000, Texto. Reeditada en Petersen-Web 2000-2007, Texto.  020 hemist.  Música registrada.

     Un francés vino de Francia    en busca de una mujer,
  2   se encontró con una niña    que le supo responder.
     --Niña, si quieres venir    por el espacio de un año,
  4   yo te vestiré y calzaré    y te regalaré un sayo.
     --Caballero, si usted quiere    de mi hermosura gozar,
  6   todo lo que yo le pida    me lo tiene usted que dar.
     Lo primero es un casa    que valga diez mil doblones
  8   y lleguen hasta la plaza    ciento cincuenta balcones.
     Lo segundo es una cama    que tenga siete colchones
  10   con las sábanas de lino    . . . . . . . . . . . .
     Lo tercero . . . . . . . . .    . . . . . . . . . . . .
  12   para cuando vaya a misa    no me dé el sol en la cara.

Nota: 7b y 9b sugeridos por el encuestador.

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0204:8 La pedigüeña (cuartetas)            (ficha nº: 23)

Versión de Añe (ay. Añe, p.j. Segovia, Segovia, España).   Recitada por Ciriaca Santos (65a) y Melania Martín (71a). Recogida por Ana Beltrán, Pere Ferré, Olimpia Martínez y Sandra Robertson, 07/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 2.7-7.1/A-07). Publicada en Petersen-Web 2000, Texto. Reeditada en Petersen-Web 2000-2007, Texto.  031 hemist.  Música registrada.

     Un francés vino de Francia    en busca de una mujer.
  2   se encontró con una niña    que le supo responder.
     --Caballero, si usted gusta    de mi hermosura gozar,
  4   todo lo que yo le pida    me lo tiene usted que dar.
     Lo primero es un palacio    que valga dos mil doblones
  6   y que vayan a la plaza    las ventanas y balcones.
     Lo segundo es una sala    toda empapelada de oro,
  8   con cortinas de damasco    para enamorar a todos.
     Lo segundo es una cama    que tenga siete colchomes,
  10   con las sábanas de holanda,    de raso los almohadones.
     De mi casa a la iglesia    he de poner una tablado,
  12   para cuando vaya a misa    no se me ensucie el calzado.
     De mi casa a la iglesia    he de poner una parra,
  14   para cuando vaya a misa    no me dé el sol en la cara.
     --Quede usted con Dios, hermosa,    que otro rato volveré,
  16   que es mucho lo que usted pide,    busque usted quien se lo dé.

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0204:9 La pedigüeña (cuartetas)            (ficha nº: 24)

Versión de Sauquillo de Cabezas (ay. Sauquillo de Cabezas, p.j. Segovia, Segovia, España).   Recitada por Paula Pérez (unos 40a). Recogida por Vanda Anastácio, Raquel Calvo, Diego Catalán y Blanca Urgell, 04/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 6.4-7.1/A-09). Publicada en Petersen-Web 2000, Texto. Reeditada en Petersen-Web 2000-2007, Texto.  020 hemist.  Música registrada.

     De Francia vino un francés    en busca de una mujer,
  2   se encontró con una niña    que no supo responder.
     --Si usted quiere, [caballero],    de mi hermosura gozar,
  4   todo lo que yo le pida    me lo tiene usted que dar.
     Desde mi casa a la iglesia    tiene que haber dos leones,
  6   para que cuando yo vaya a misa    que me respeten los hombres.
     Desde mi casa a la iglesia    tiene que haber una parra,
  8   para que cuando yo vaya a misa    no me dé el sol en la cara.
     En la casa que yo viva    tiene que haber una fuente
  10   con doce caños de oro    para que beba la gente.

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0204:10 La pedigüeña (cuartetas)            (ficha nº: 25)

Versión de Zarzuela del Pinar (ay. Zarzuela del Pinar, p.j. Cuéllar, Segovia, España).   Recitada por María Criado (77a). Recogida en Sanchonuño por Gabriel Fraile, Dolores Sanz, Maximiano Trapero y Blanca Urgell, 10/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 1.10-7.3/B-07). Publicada en Petersen-Web 2000, Texto. Reeditada en Petersen-Web 2000-2007, Texto.  024 hemist.  Música registrada.

     Un francés vino de Francia    en busca de una mujer,
  2   se ha encontrado con una niña    que le supo responder.
     --Niña, si quieres venir    a mi casa por un año.
  4   --Ni por un año ni dos    ni tampoco por un sayo,
     que soy niña chiquitita    y reconozco mis daños.
     . . . . . . . . . . . . . . . . . . .    . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
  6   En la casa donde viva    tiene que tener balcones,
     en la cama que yo duerma    tié que tener tres colchones,
  8   y las sábanas de Lanza    y piqué en los olmadones.
     Desde mi casa a la iglesia    tiene que haber una parra,
  10   para cuando vaya a misa    no me dé el sol en la cara.
     --Es mucho lo que usted pide,    busque usted quien se lo dé,
  12   soy un pobre jornalero    y no tengo ese poder.

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0204:11 La pedigüeña (cuartetas)            (ficha nº: 26)

Versión de Laguna de Contreras (ay. Laguna de Contreras, p.j. Cuéllar, Segovia, España).   Recitada por María Arranz (61a) y Gregoria Pérez (65a). Recogida por Olimpia Martínez, José Ramón Prieto, Sandra Robertson y Flor Salazar, 03/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 3.3-7.3/A-09). Publicada en Petersen-Web 2000, Texto. Reeditada en Petersen-Web 2000-2007, Texto.  044 hemist.  Música registrada.

     Un francés vino de Francia    en busca de una mujer,
  2   se encontró con una niña    que le supo responder.
     --Niña, si quieres venir    por el despacio de un año,
  4   te calzara y te vistiera    y te compraría un sayo.
     --Ni por un sayo ni dos    ni por despacio de un año,
  6   que soy pequeña y no puedo,    yo reconocer mi daño.
     Caballero, si usted quiere    de mi hermosura gozar,
  8   cuanto yo como le pida    me lo tiene usted que dar.
     Me ha de poner un palacio    que valga dos mil doblones,
  10   que vayan a dar al mar    ventanitas y balcones.
     La habitación donde habite    ha de tener techado de oro,
  12   con las paredes de plata,    que roben los corazones.
     La cama de donde duerma    ha de tener siete colchones,
  14   con las sábanas de orlando    que roben los corazones.
     Desde mi casa a la iglesia    me ha de poner una parra,
  16   para cuando vaya a misa    no me dé el sol en la cara.
     Desde mi casa a la iglesia    me ha de poner un tablado,
  18   para cuando yo me vaya a misa    no me se manche el calzado.
     Desde mi casa a la iglesia    me ha de poner tres leones,
  20   para cuando vaya a misa    que me respeten los hombres.
     --Quédate con Dios, doncella,    que mañana volveré,
  22   que hay todo lo que me pides,    si encuentras quien te lo dé.

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0204:12 La pedigüeña (cuartetas)            (ficha nº: 27)

Versión de Urueñas (ay. Urueñas, p.j. Sepúlveda, Segovia, España).   Recitada por Matea Carretero "Mateílla" (79a). Recogida por José Antonio Blanco, Mª Teresa Cillanueva, Pere Ferré y Vanda Anastácio, 10/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 2.10-7.3/A-02). Publicada en Petersen-Web 2000, Texto. Reeditada en Petersen-Web 2000-2007, Texto.  040 hemist.  Música registrada.

     Un francés vino de Francia    en busca de una mujer,
  2   se encontró con una niña    que le supo responder.
     --Niña, si quieres venir    por el espacio de un año,
  4   te vistiere y te calzare    y te regalare un sayo.
     --Ni por un sayo ni (por) dos    ni tampoco por un año,
  6   aunque soy chiquirritita    bien reconozco mis años.
     Señorito, si usted quiere    de la mi vida gozar,
  8   todo cuanto yo le pida    me lo tiene usted que dar.
     Desde mi casa a la iglesia    y ha de poner dos leones,
  10   para cuando vaya a misa    no me tropiecen los hombres.
     Desde mi casa a la iglesia    y ha de ponerme una parra,
  12   para cuando vaya al baile    no me dé el sol en la cara.
     Desde mi casa a la iglesia    y ha de poner un tablado,
  14   para cuando vaya a misa    no me se manche el calzado.
     Desde mi casa a la iglesia    y ha de poner un olivo,
  16   para cuando vaya a misa    no me se manche el vestido.
     Desde mi casa a la iglesia    y ha de poner un guindal,
  18   para cuando vaya a misa    no me se manche el delantal.--
     El francés le contestó:    "Pues todo lo que me has pedido,
     por el gozar contigo,    no te lo he de dar."

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0484:1 Nacimiento, ofrenda y baile de los pastores (é-a)            (ficha nº: 28)

Versión de Cedillo de la Torre (ay. Cedillo de la Torre, p.j. Sepúlveda, ant. Riaza, Segovia, España).   Recitada por Juana Guijarro. Recogida por Ramón Menéndez Pidal, 00/09/1905 (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en TRC-Segovia 1993, p. 384.  016 hemist.  Música registrada.

     [Media noche] es en punto,    si los gallos no se yerran,
  2   parió la Virgen María    y en Belén quedó doncella.
     Quedó más pura que el sol    y la luna y las estrellas
  4   y el alba, cuando amanece,    no se esferencia con ella.
     . . . . . . . . . . . . . . . . . . .    . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
     Unos le tráiban pañales,    otros mantillas de seda,
  6   otros jarritas de leche    para que el Niño bebiera.
     Y el Niño todo se ríe    al ver la función tan buena
  8   que celebran los pastores    el día de Nochebuena.

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0484:2 Nacimiento, ofrenda y baile de los pastores (é-a)            (ficha nº: 29)

Versión de Bercimuel (ay. Bercimuel, p.j. Sepúlveda, Segovia, España).   Recitada por Norberto Lorenzo, pastor. Recogida por Ramón Menéndez Pidal y María Goyri, 00/09/1905 (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en TRC-Segovia 1993, pp. 383-384.  030 hemist.  Música registrada.

     Esta noche es Nochebuena    que no es noche de dormir,
  2   está la Virgen de parto    a las doce ha de parir.
     No parió en palacio oscuro,    ni en cambarilla preciosa,
  4   que ha parido allá en Belén    en una villa famosa.
     Más adentro, más adentro,    en el reino de Judea
  6   parió la Virgen María    y al pie de una pesebrera.
     La vaca le echa el pavor,    la mulilla le cocea;
  8   la ha echado la maldición    que de ella fruto no vea.
     --María, envuelve tu hijo    entre el pastillo y la yerba,
  10   mientras bajan los pastores    por mantillas a la aldea.--
     Unos le traiban pañales,    otros mantillas de seda
  12   y otros las llaras de leche    para que el niño comiera.
     --Dios se lo pague, pastores,    y allá en la vida eterna.
  14   Os tengo de dar la gloria,    la gloria sus he de dar,
     en un rincón en el cielo,    al pie de la Trinidad.

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0484:3 Nacimiento, ofrenda y baile de los pastores (é-a)            (ficha nº: 30)

Versión de Casla (ay. Casla, p.j. Sepúlveda, Segovia, España).   Recogida por Agustín Blánquez Fraile, 00/00/1908 (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en TRC-Segovia 1993, p. 385.  018 hemist.  Música registrada.

     En la ramilla más alta    está la recién parida.
  2   San José, que estaba allí,    de esta manera decía:
     --Envuelve, Virgen, al niño    entre el pestillo y la yerba,
  4   mientras voy a por pañales    a la aldea y por mantillas.--
     Unos le traían pañales,    otros mantillas de seda.
  6   no siendo un pobre pastor    que le trajo una borrega
     y un poquito de cuajada    para entretener siquiera.
  8   -Dios se lo pague, pastores,    pastores de Galilea,
     que en la tierra lo hallaréis    y en el cielo vida eterna.

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0484:4 Nacimiento, ofrenda y baile de los pastores (é-a)            (ficha nº: 31)

Versión de Cantalejo (ay. Cantalejo, p.j. Sepúlveda, Segovia, España).   Recogida por Agustín Blánquez Fraile, 00/00/1908 (fecha deducida) (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en TRC-Segovia 1993, pp. 384-385.  032 hemist.  Música registrada.

     A las doce en punto en punto
  2   parió la Virgen María    y en Belén quedó doncella;
     blanca, pura como el sol    y a la luna y las estrellas,
  4   y el alba, como amanece,    no halla diferencia de ella.
     --¡Viva Dios!-- y dijo un viejo    --Señores, darle la teta,
  6   que estas fuentes cristalinas    que para mi Dios son perlas.--
     Toca Blas el tamboril    y Vicente la vigüela,
  8   hubo zagal que rompió    cien pares de castañuelas,
     hubo zagal que rompió    otras tantas que le dieran.
  10   ¡Cómo se reía el niño    al ver la tan grande fiesta
     que celebran los pastores    en Belén la Nochebuena!
  12   También las sogas se parten    por donde sienten flaquezas.
     La mula regruñe, gruñe,    tira coz y manotea
  14   y el buey canta su halagas    y a mi Dios le reverencia.
     Vámonos de aquí que corre,    que ya parece que suena.
  16   Por esos cerros y valles    los pastores se descuelgan.

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0484:5 Nacimiento, ofrenda y baile de los pastores (é-a)            (ficha nº: 32)

Versión de Riaza (ay. Riaza, p.j. Sepúlveda, ant. Riaza, Segovia, España).   Recitada por Apolonia. Recogida por Ramón Menéndez Pidal, 00/09/1905 (fecha deducida) (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en TRC-Segovia 1993, p. 383.  024 hemist.  Música registrada.

     Media noche no es en punto,    si los gallos no la yerran,
  2   parió la hermosa María    en Belén siendo doncella.
     No parió en sala ni alcoba,    ni tampoco en cama buena,
  4   que parió estando en Belén,    entre la paja y la yerba.
     La mulita le rinchaba,    tira coces, manotea,
  6   y el buey, con mucha humildad,    lamía al Niño la cabeza.
     --Llora el Niño--, dice el viejo    --Señora, dale la teta
  8   antes que llegue la gente,    que ya parece que suena
     entre los valles y riscos    la música y la trompeta,
  10   y la bizarra Manuela    y los zagales con ella.--
     Hubo zagal que rompió    cien pares de castañuelas
  12   y los pastores decían:    "Esta sí que es Nochebuena".

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0484:6 Nacimiento, ofrenda y baile de los pastores (é-a)            (ficha nº: 33)

Versión de Riaza (ay. Riaza, p.j. Sepúlveda, ant. Riaza, Segovia, España).   Recitada por Pablo. Recogida por Ramón Menéndez Pidal, 00/09/1905 (fecha deducida) (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en Petersen-Web 2000, Texto. Reeditada en Petersen-Web 2000-2007, Texto.  008 hemist.  Música registrada.

     Media noche llevo en punto    si los gallos no la yerran,
  2   parió la Virgen María    en Belén siendo doncella.
     Quedó más pura que el sol,    que la luna y las estrellas,
  4   y el alba, cuando amanece,    no hay comparación con ella.
     [. . . . . . . . . . . . . . . . . . .    . . . . . . . . . . . . . . . . . . .]

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0029.1:1 Cristo sentenciado a muerte (á-a)            (ficha nº: 34)
[0064.1 El discípulo amado (á-a)contam.]

Versión de Bercimuel (ay. Bercimuel, p.j. Sepúlveda, Segovia, España).   Recitada por Norberto Lorenzo, pastor. Recogida por Ramón Menéndez Pidal, 00/09/1905 (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en TRC-Segovia 1993, p. 414.  032 hemist.  Música registrada.

     Jueves Santo, Jueves Santo,    tres días antes de Pascua,
  2   cuando el Redentor del mundo    a sus discípulos llama.
     Uno en uno los llamaba,    dos en dos los ajuntaba;
  4   ya que juntos los tenía,    así dice estas palabras:
     --¡Cristiano, cuánto me cuestas,    hombre, y qué mal me lo pagas!
  6   ¿Alma, qué quieres de mí?,    mira, pues, que vas errada.
     Vesme aquí, estoy azotado    de aquellas manos ingratas;
  8   vesme aquí, estoy escupido    de aquellas boca malvadas;
     vesme aquí como un esclavo,    y aquí a este balcón me sacan
  10   por ver si esas gentes brevas    se adolecen de mis llagas.
     Antes dicen: "Muera, muera,    crucificarlo, ¿qué aguardas?
  12   Y a Barrabás te pidemos    que lo sueltes sin tardanza".--
     Y entonces el presidente,    que era el que más lo escusaba,
  14   a faltas de un hombre bueno,    pronunció sentencia clara:
     "Muera Jesús Nazareno,    que todo el común lo aclama,
  16   que hijo de Dios se hace    con enredos y marañas".

Nota (10a) brevas, (sic); 12a pidemos, (sic).

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0029.1:2 Cristo sentenciado a muerte (á-a)            (ficha nº: 35)

Versión de Navalilla (ay. Navalilla, p.j. Sepúlveda, Segovia, España).   Recitada por Feliciana Berzal Vaquerizo (79a). Recogida por Ana Beltrán, Raquel Calvo, J. Antonio Cid y Olimpia Martínez, 10/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 4.10-7.4/A-10). Publicada en TRC-Segovia 1993, pp. 415-416.  075 hemist.  Música registrada.

     . . . . . . . . . . . . . . . . . . .    con lágrimas que derrama
  2   aquel Señor soberano    asomado a una ventana.
     Con dolores y suspiros    así dice estas palabras:
  4   --¡Cristiano, cuánto me cuestas,    hombre, y qué mal me pagas!
     ¿Alma, qué quieres de mí?,    mira, que es que vas errada.
  6   Vedme aquí, estoy escupido    de aquellas bocas malvadas;
     vedme aquí, estoy azotado    de aquellas manos ingratas;
  8   aquí estoy como un esclavo    y a aqueste balcón me sacan
     por ver si esta gente hebrea    se adolece de sus llagas.
  10   Antes dicen: "Muera, muera,    crucificadle, que aguarda".
     Y entonces el presidente,    que era el que más acusaba,
  12   mandó que allí le trajese,    un paje que está de guardia,
     para lavarse las manos    una bacía con agua,
  14   pretendiendo con esto    su conciencia descargara,
     y aquella única sentencia    que por miedo promulgaba.
  16   Y sentándose en su trono    pronunció sentencia clara:
     "Muera Jesús Nazareno,    pues todo el mundo la clama,
  18   que hijo de Dios se hace    convencer de sus malhayas,
     siendo un alborotador    por las calles y las plazas,
  20   como os dirá el pregón    cuando por las calles vayas.
     Ya está todo prevenido,    prevénganse las escuadras,
  22   pónganse de punta en blanco    y, ¡alerta!, no se nos vaya."
     Y al estar to` los soldados,    todos con espada y lanza:
  24   "¡Alarma, alarma, la guerra!."    Y con cruz enarbolada
     sale                    este señor    y una soga a la garganta,
  26   sus ojos hechos dos fuentes    y su túnica ensangrentada.
     Sangrienta barba y cabellos    salió esta luz soberana,
  28   descalzo de pie y pierna    dos ladrones por compaña;
     seis verdugos van delante    y otros seis de retaguardia,
  30   también iba el pregonero    predicando en voces altas.
     A tenor de la sentencia,    como queda declarada,
  32   iba con la cruz a cuestas    el Redentor de las almas,
     fallecido y sin aliento    lleno de mortales ansias.
  34   Y porque llegase vivo    a un cirineo alquilaban.
     Con el peso de las culpas    que en esta cruz se equilibraban,
  36                       el cuerpo,    las rodillas se le traban,
     y con la cruz en el suelo    tanto por su boca sangra,
  38   en besar                    la tierra    y a puntapiés lo levantan.

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0161:1 La bastarda y el segador (á-a)            (ficha nº: 36)

Versión de Navas de San Antonio (ay. Navas de San Antonio, p.j. Segovia, Segovia, España).   Recitada por Eduvigis Puente (61a). Recogida por Raquel Calvo, Javier Ormazábal, Dolores Sanz, Blanca Urgell y Ana Valenciano, 07/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 1.7-7.3/B-11). Publicada en TRC-Segovia 1993, p. 245.  050 hemist.  Música registrada.

     En el pueblo Miraflores    hay una dama enviciada,
  2   desprecia condes y marqueses    y a señoritos de gala.
     Un día de mucha calor    se ha asomado a la ventana,
  4   ha visto a tres segadores    segando en una cebada;
     se enamora del más joven,    el cual manda a su criada.
  6   --Di a aquel segador que venga,    que le llama tu madama.
     --¿Qué me quiere, su madama?    --Que me siegue la cebada.
  8   --Sí, señora, ¡y por qué no!,    ¿dónde la tiene sembrada?
     --No la tengo en honduras    ni en vallejos ni en solanas,
  10   la tengo entre dos columnas    donde el sol no la da nada.--
     A eso de la medianoche    al segador preguntaba.
  12   --¿Qué tal vas, segador,    qué tal vas con la cebada?
     --LLevo siete gavilleros    y vuelvo a por la masnada.
  14   --Siega, siega, segador,    que pronto será tu paga.--
     Al otro día siguiente    el segador l`ha dado su paga,
  16   la ha dado tres mil doblones    y un pañuelito de holanda,
     el pañuelo que valía    más que el dinero que le daba.
  18   --Segador, buen segador,    vuelve por aquí mañana.
     --Sí, señora, volveré.--    Pero se dan las espaldas.
  20   Al otro día siguiente    las campanas repicaban.
     --¿Quién se ha muerto, quién se ha muerto?--    En el pueblo preguntaban.
  22   Se ha muerto aquel segador    que segaba la cebada.
     --¿De qué ha muerto, de qué ha muerto?--    En el pueblo preguntaban.
  24   --No ha muerto de pulmonía    ni de calentura mala,
     ha muerto de un mal cristalino    que l`ha dado su madama.

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0161:2 La bastarda y el segador (á-a+á-o)            (ficha nº: 37)
[0101 No me entierren en sagrado (á-o)contam.]

Versión de Rebollo (ay. Rebollo, p.j. Sepúlveda, Segovia, España).   Recitada por Fernando Núñez (40a) y Jacinto. Recogida por Gabriel Fraile, Francisco Mendoza Díaz-Maroto, Flor Salazar y Dolores Sanz, 04/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 1.4-7.1/B-04 y 1.4-7.2/A-04). Publicada en TRC-Segovia 1993, pp. 243-244.  019 hemist.  Música registrada.

     Y en mi pueblo hay una chica    . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
  2   que se quiere meter monja,    que no quiere ser casada,
     que prefiere a un segador,    que la siegue la cebada.
  4   Y el segador la pregunta    dónde la tiene sembrada.
     -No la tengo entre barrancos    ni caminos ni cañadas,
  6   que la tengo entre las piernas,    tapadita con las bragas.-
     Al otro día siguiente    ya repican las campanas,
  8   y el pobre que se había muerto:    el segador de la Juana.
     No ha muerto de pulmonía    ni de dolor de costado,
  10   que ha muerto de un sofocón    que la Juana le ha arreado.

Nota: Repite cada hemistiquio y en el segundo intercala el estribillo.

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0161:3 La bastarda y el segador (á-a)            (ficha nº: 38)

Versión de Arevalillo de Cega (ay. Arevalillo de Cega, p.j. Sepúlveda, Segovia, España).   Recitada por Eulalia San Desiderio. Recogida por Aurelio González, Therese Meléndez, Javier Ormazábal, Mª José Querejeta y Teresa Yagüe, 10/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 3.10-7.2/B-05). Publicada en TRC-Segovia 1993, p. 244.  028 hemist.  Música registrada.

     El emperador de Roma    tiene una hija bastarda,
  2   que la quiere meter monja    y ella quiere ser casada.
     Miró por la ventana
  4   vio a tres caballeros    que por la calle pasaban.
     --¿Quién son esos señores?
  6   De los tres el más pequeño    el corazón la robaba.
     Ya le mandó llamar    con la criada de casa.
  8   --Oiga usted, caballero,    que mi señora le llama.
     --¿Su señora qué me quiere,    qué me quiere y qué me manda?--
  10   --Le quiero, mi segador,    que me siegues la senada.
     --Esa senada, señora,    ¿dónde está para segarla?
  12   --Ni está en alto, ni está en bajo,    ni tampoco en tierras llanas,
                                       que está en unas montañas.
  14   --Esa senada, señora,    no está para mí segarla,
     está para los marqueses y duqueses    y esos de la copa alta.--
  16   Y a la medianoche    la señora le llama.

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0161:4 La bastarda y el segador (á-a)            (ficha nº: 39)

Versión de Zarzuela del Monte (ay. Zarzuela del Monte, p.j. Segovia, Segovia, España).   Recitada por Baldomero Alonso (49a). Recogida por Raquel Calvo, Javier Ormazábal, Dolores Sanz, Blanca Urgell y Ana Valenciano, 07/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 1.7-7.2/A-17). Publicada en Petersen-Web 2000, Texto. Reeditada en Petersen-Web 2000-2007, Texto.  008 hemist.  Música registrada.

     . . . . . . . . . . . . . . . . . . .    . . . . . . . . . . . . . . . . . . .    
     Y a la mañana siguiente    repicaban las campanas.
  2   --¿Quién se ha muerto?    --El segador de la Juana.
     No ha muerto de pulmonía    ni de dolor de costado,
  4   que ha muerto de . . . . . . . . .    que la Juana le ha pegado.

Nota: Se repite cada verso.

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0161+0234:1 La bastarda y el segador+Albaniña (á-a+polias.)            (ficha nº: 40)

Versión de Cuéllar (ay. Cuéllar, p.j. Cuéllar, Segovia, España).   Recitada por Antonio Beltrán Marinero (68a) (pastor). Recogida por Juana Agüero, Jon Juaristi, Beatriz Mariscal, Francisco Mendoza Díaz-Maroto y Ana Valenciano, 05/07/1980 (Archivo: ASOR; Colec.: Anexo SEGOVIA 80; cinta: 1.5-7.1/A-02). Publicada en TRC-Segovia 1993, p. 246.  050 hemist.  Música registrada.

     Mañanitas de San Juan    cuando el sol revoleaba
  2   se ha asomado doña Inés    a una de sus ventanas.
     Ha visto a tres segadores    segando trigo y cebada;
  4   se ha fijado en el de alante,    que lleva la hoz de plata,
     la empuñadura de oro    y la faja es encarnada.
  6   Ha mandado a llamarle    con una de sus criadas.
     --Oiga usted, buen segador,    el de la faja encarnada,
  8                                     ¿quiere segar mi senara?
     --No conozco su señora,    ni tampoco a quien me llama.
  10   --Mi señora es doña Inés,    yo soy la doncella Juana.--
     Le ha agarrado de la mano,    le ha llevado pa la casa.
  12   --Oiga usted, buen segador,    el de la faja encarnada,
                                       ¿quiere segar mi senara?
  14   --Su senara sí se siega,    si no está en tierra llana,
     que está en una barcada    entre todas mis enaguas.--
  16   Ha llegado el señorito    preguntando por su casa,
     dice que él viene cansado,    quiere echarse en su cama.
  18   --¿Quién es el que hay en mi casa,    que en mi cama veo yo?
     --Es el niño ` la vecina,    que en mis brazos se dormió.
  20   --¡Qué niño ni qué cojones,    si tiene la barba larga!
     --¿Quién es el que hay en mi casa,    que en mi cama veo yo?
  22   --Es una de mis criadas,    se ha puesto malita en ella.
     --¡Qué criada ni qué coños,    si tiene el pelo muy corto!--
  24   Le ha agarrado de la mano,    le ha tirao por la ventana,
     le ha tirao cinco aldabones.    --¡Para que vuelvas mañana!

Nota: Tras los vv. 2, 5, 8, 10, 15, 21 y 24 dice el estribillo La serena de la noche, / la clara de la mañana.

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0147:1 Celos y honra (á-a)            (ficha nº: 41)

Versión de Riaza (ay. Riaza, p.j. Sepúlveda, ant. Riaza, Segovia, España).   Recitada por Vicenta Martín. Recogida por Ramón Menéndez Pidal, 00/09/1905 (fecha deducida) (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en TRC-Segovia 1993, pp. 364-365.  064 hemist.  Música registrada.

     En la ciudad de Trujillo    dos caballeros paseaban,
  2   el uno llaman don Jorge    y el otro don Diego llaman.
     Juntos comen, juntos beben,    juntos en las ferias andan;
  4   los vestidos de una tela,    de una marca las espadas,
     los sombreros de telilla,    con sus dos plumas doradas.
  6   Don Jorge se enamoró    de una bizarra muchacha,
     siendo hija de un cerero,    por el nombre tiene Juana.
  8   Diendo un día a las comedias    con otras hermosas damas,
     el pícaro de don Diego    cortejando a doña Juana,
  10   la dice: --Juana, querida.--    La dice: --Querida Juana,
     me dirás qué se te ofrecen,    dinero, paños o galas.
  12   --Viva mil años, don Diego,    mucho le estimo en el alma,
     que en lo que mi hermano viva,    yo no necesito nada.--
  14   Salieron de las comedias    cada uno pa su casa
     y el pícaro de don Diego    cortejando a doña Juana.
  16   Don Jorge está que no duerme,    hace un hecho y se levanta.
     Se echan una calle abajo    sin hablar una palabra,
  18   llegaron a un arenal,    tiró don Jorge la capa:
     --Veremos si tienes hechos    como has tenido palabras.--
  20   Dos horas estuviera peleando    y sin adelantar nada,
     la luna se les borró,    que allí no era necesaria,
  22   las estrellitas del cielo    servían de luminarias.
     Don Jorge, como discreto,    le ha dado una puñalada
  24   al lado del corazón    que allí muerto le dejara.
     Se echa de una calle arriba    para en casa de su dama.
  26   --¿Qué te ha sucedido, Jorge,    que traes la espada manchada?
     --La sangre de aquel traidor    que en las comedias te hablaba.--
  28   Si aguardar más razones    la ha dado una puñalada
     al lado del corazón,    ande muerta la dejara.
  30   Se ha echado una calle abajo    diciendo así estas palabras:
     --¡Puta de las puterías,    no vendáis tanta fanfarria,
  32   que por una de vosotras    sucedieron tres desgracias!

Variantes: 3a j. c. j. duermen al repetir el verso; 16 omitido en la segunda recitación pero restaurado en la tercera; 17-24 añadidos en segunda y tercera recitación; 25a se ha echado una c. a. en segunda recitación; 29b que allí m. l. d. en segunda recitación.

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0147:2 Celos y honra (á-a)            (ficha nº: 42)

Versión de Castro de Fuentidueña (ay. Castro de Fuentidueña, p.j. Cuéllar, Segovia, España).   Recitada por una muchacha. Recogida por Cayo Ortega Mayor, hacia 1880 (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en TRC-Segovia 1993, pp. 365-366.  084 hemist.  Música registrada.

     En la villa de Madrid,    villa de corte se llama,
  2   habitan dos caballeros    de la nobleza de España,
     que son don Jorge y don Diego,    que son lindos camaradas.
  4   Este don Jorge que digo    tenía una bella dama.
     Se le ha ofrecido a don Jorge    ir a una larga jornada
  6   y mientras tanto a don Diego    se la ha dejado encargada,
     y don Diego para sí    para él se la recada.
  8   Ella es hija de un cerero    y por nombre tiene Juana,
     no tiene padre ni madre,    sólo un hermano la guarda.
  10   La dice: --Juana, querida.--    La dice: --Querida Juana,
     si con tu amor me sirvieras,    si con tu amor me lo pagas,
  12   si te hace falta dinero,    alhajas, ropas o galas.
     --Viva mil años, don Diego,    siempre dándole las gracias,
  14   que mientras mi hermano viva,    no me hace falta a mí nada.--
     La merca zapato blanco    y con su media encarnada
  16   y una liga de lo mismo    con alhamares de plata.
     Se fueron pa las comedias,    principio de sus desgracias,
  18   sin mirar dónde se sientan    junto a don Jorge sentada.
     Don Jorge, que la vio,    se bañó en agua rosada.
  20   Salieron de las comedias    con grande risilla y gana;
     la ha salido a acompañar    hasta el portal de la dama.
  22   --¿Criada, está ahí tu amo?    --Sí, señor, cenando estaba.
     --Dile que despache y cene,    que aquí don Jorge le aguarda.--
  24   Don Diego, que oye esto,    de la mesa se levanta,
     va al cuarto donde tenía,    donde tenía las armas,
  26   coge un hacha montañés    y una espada valenciana.
     Se fueron pa el arenal    ambos sin hablar palabra,
  28   llegaron al arenal,    ambos tiraban las capas.
     Don Diego, como más frágil,    la arena tomó por cama
  30   porque don Jorge le ha dado    una fuerte puñalada.
     Coge el capote don Jorge,    para el portal de la dama,
  32   cogió tres chinas del suelo    tamaño de una avellana
     y la más pequeña de ellas    la arrojó por la ventana.
  34   La dama ha bajado a abrir    como una desalarada.
     --Buenas noches, mi don Diego.    --Buenas noches, doña Juana.--
  36   Y al darle las buenas noches    le ha dado una puñalada.
     La puñalada no es débil,    que de parte a parte cala.
  38   A los gritos y alaridos,    el hermano se levanta,
     no mata sólo a la hermana,    también al hermano mata.
  40   --¡Malditas sean las mujeres!,    ¡oh, quién en ellas fiara!
     Por ellas se matan hombres,    por ellas hombres se matan,
  42   por ellas una galera,    por ellas agua derrama.

Nota: En este pueblo, Castro de Fuentidueña, a los romances se les llamaba "Cuentos". La versión fue recogida hacia 1880 y remitida por Cayo Ortega Mayor a Ramón Menéndez Pidal hacia 1901.

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0144:1 Don Gato (á-o)            (ficha nº: 43)

Versión de Sebúlcor (ay. Sebúlcor, p.j. Sepúlveda, Segovia, España).   Recitada por Rita Cuesta (76a). Recogida por Aurelio González, Therese Meléndez, Mª José Querejeta y Teresa Yagüe, 10/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 3.10-7.1/A-06). Publicada en TRC-Segovia 1993, p. 260.  010 hemist.  Música registrada.

     Estaba el señor don Gato,    sentadito en su tejado,
  2   ha recibido una carta,    que si quiere ser casado,
     con una gatita parda,    sobrina del gato pardo.
     [. . . . . . . . . . . . . . . . . . .    . . . . . . . . . . . . . . . . . . .]
  4   Ya le llevan a enterrar    por las calles del pescado,
     al olor de la sardina,    el gato ha resucitado.

Nota: Tiene estribillo: b) marramamiau, miau, miau.

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0144:2 Don Gato (á-o)            (ficha nº: 44)

Versión de Segovia (p.j. Segovia, Segovia, España).   Recitada por Teodora Cantero de la Ossa (59a en 1989). Recogida por Raquel Calvo, 24/11/1989 (Archivo: SMP; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82). Publicada en TRC-Segovia 1993, p. 260.  010 hemist.  Música registrada.

     Estaba el señor don Gato,    sentadito en su tejado.
  2   Ha recibido una carta,    que si quería ser casado
     con una gatita blanca,    sobrina de un gato pardo.
  4   Al celebrarse la boda    se ha caído del tejado;
     se ha roto siete costillas,    el espinazo y el rabo.
  6   Ya le llevan a enterrar    por la plaza del pescado
     y al olor de las sardinas    el gato ha resucitado.
  8   Por eso dice la gente:    siete vidas tiene un gato.

Nota: Tiene estribillo: b) marramamiau, miau, miau. Intercalado al repetir el segundo hemistiquio. Lo cantaban al corro.

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0191:1 La dama y el pastor (estróf. (vill. glos.))            (ficha nº: 45)

Versión de Bercimuel (ay. Bercimuel, p.j. Sepúlveda, Segovia, España).   Recitada por Agripina Redondo (70a) y una joven. Recogida por José Antonio Blanco, Mª Teresa Cillanueva, Flor Salazar y Maximiano Trapero, 07/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 6.7-7.3/A-09). Publicada en TRC-Segovia 1993, p. 86.  005 hemist.  Música registrada.

  1A   --Pastor que estás en el campo
     durmiendo en esos terrones,
     si te vinieras conmigo,
     ¡sí, sí, sí!)
     dormirás en buena cama.
     . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

Nota: Agripina es natural de Fresno de la Fuente.

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0221:1 Me casó mi madre (6+6 í-a)            (ficha nº: 46)

Versión de Segovia (ay. Segovia, p.j. Segovia, Segovia, España).   Recitada por Teodora Cantero de la Ossa (52a). Recogida por Raquel Calvo, 11/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Anexo SEGOVIA 82; cinta: RCC.11-7.1/B-02). Publicada en Petersen-Web 2000, Texto. Reeditada en Petersen-Web 2000-2007, Texto.  020 hemist.  Música registrada.

     Me casó mi madre    chiquita y bonita
  2   con un muchachito    que yo no quería.
     A la medianoche    el picarón se iba.
  4   Le seguí los pasos    por ver dónde iba;
     ya le vi subir    por la calle arriba,
  6   ya le oí llamar    en casa la querida,
     ya le oí decir:    --Ábreme, María,
  8   que vengo cansado    de buscar la vida.
     Que a ti te daré    pollos y gallinas
  10   y a la otra mujer    palos y mala vida.

Nota: Tiene estribillo: b)¡Ay, ay, ay! Intercalado al repetir el segundo hemistiquio.

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0221:2 Me casó mi madre (6+6 í-a+ó)            (ficha nº: 47)

Versión de Sigueruelo (ay. Santo Tomé del Puerto, ant. Sigueruelo, p.j. Sepúlveda, Segovia, España).   Recitada por Florentina Bermejo (56a) y una mujer mayor. Recogida por Diego Catalán, Ángel Delgado, Renata Kugaczewska, Sofía Marzec y Jounes Tribak, 16/08/1978 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 78; cinta: Cinta.16-8.II/B-07). Publicada en Petersen-Web 2000, Texto. Reeditada en Petersen-Web 2000-2007, Texto.  024 hemist.  Música registrada.

     [Me casó mi madre]    chiquitita y bonita
  2   con un muchacito    que yo no quería.
     Y a la medianoche    el pícaro se iba.
  4   Le seguí los pasos    por ver dónde iba;
     ya le vi entrar    en casa su querida,
  6   y ale oigo decir:    --Ábreme la puerta,
     que vengo rendido    de pasar la vida.
  8   --Anda ya, tunante,    d` en casa tu querida.
     --¿Quién te lo ha dicho a ti?    --Yo que lo sabía.--
  10   Ya cogí una silla,    la rompí una costilla.
     Ya vino la guardia    y el gobernador,
  12   y a prisión me llevan    ya a la Incrisición.

Nota: Tiene estribillo: b) ¡Ay, ay, ay! intercalado al repetir el segundo hemistiquio. El 1a no se grabó.

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0221:3 Me casó mi madre (6+6 í-a)            (ficha nº: 48)

Versión de Segovia s. l. (Segovia, España).   Recogida por Agapito Marazuela Albornos, entre 1915-1925 (Archivo: AMP; Colec.: Agapito Marazuela). Publicada en Marazuela Albornós 1964 , pp. 343-344, nº 97. Reeditada en Marazuela Albornós 1981, p. 145, nº 197 y TRC-Segovia 1993, pp. 117-118.  038 hemist.  Música registrada.

     Me casó mi madre    chiquitita y bonita
  2   con un muchachito    que yo no quería.
     A la medianoche    el pícaro se iba;
  4   le seguí los pasos    por ver dónde iba,
     ya le veo ir    por la calle arriba,
  6   ya le oigo decir:    --Sayas y mantillas,
     a la otra mujer    palos y mala vida.--
  8   Yo me marché a casa    triste y afligida,
     me puse a barrer,    barrer no podía;
  10   me puse a fregar,    fregar no podía;
     me tumbé en la cama,    dormir no podía.
  12   Me asomé al balcón    por ver si venía;
     ya le vi venir    por la calle mía,
  14   ya le oigo decir:    --Ábreme, María,
     que vengo cansado    de ganar la vida.
  16   --¿No vendrás cansado    de en cá tu querida?--
     Del primer trancazo    me dejó tendida.
  18   Dar parte a la justicia    y al corregidor,
     por ti me llevan preso,    cabeza de ratón.

Nota: Al cantar repite cada hemistiquio y en el segundo intercala el estribillo: ¡ay, ay, ay!

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0221:4 Me casó mi madre (6+6 í-a)            (ficha nº: 49)

Versión de Riaza (ay. Riaza, p.j. Sepúlveda, ant. Riaza, Segovia, España).   Recitada por Vicenta Martín. Recogida por Ramón Menéndez Pidal, 00/00/1905 (fecha deducida) (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en TRC-Segovia 1993, p. 113.  016 hemist.  Música registrada.

     Me casó mi madre    chiquitita y bonita,
  2   con un muchachito    que yo no quería.
     A la medianoche    el pícaro se iba,
  4   venía diciendo:    --Ábreme, María,
     que vengo cansado    de ganar la vida.
  6   --Sí que vendrás cansado    de en cá la querida.--
     Me tiró un tabrete,    le tiré una silla;
  8   le llevaron preso    a la casa la villa.

Nota: Se canta con el estribillo ¡ay, ay, ay! detrás del primer hemistiquio y se repite el segundo hemistiquio.

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0221:6 Me casó mi madre (6+6 í-a)            (ficha nº: 51)

Versión de Aldeasoña (ay. Aldeasoña, p.j. Cuéllar, Segovia, España).   Recitada por Pilar Carbonero (62a). Recogida por Pilar Aragón, Koldo Biguri, Pere Ferré y Victoria Raboso, 03/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 2.3-7.2/B-06). Publicada en Petersen-Web 2000, Texto. Reeditada en Petersen-Web 2000-2007, Texto.  022 hemist.  Música registrada.

     Me casó mi madre    chiquitita y bonita
  2   con un muchachito    que yo no quería.
     Y a la medianoche    el picarón se iba.
  4   Me asomé al balcón    por ver dónde iba;
     ya le vi meterse    donde su querida,
  6   ya le vi subir    por la calle arriba,
     ya le vi bajar    por la calle abajo.
  8   --Ábreme, María,    que vengo rendido de buscar la vida.
     --No vienes rendido    de buscar la vida,
  10   que vienes de ver    a la tu querida.
     Agarré un taburete,    [agarró] una silla.
    
(Y empezaron los sillazos)

Nota: Al cantar repite cada hemistiquio y en el segundo intercala el estribillo: ¡ay, ay, ay !

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0221:7 Me casó mi madre (6+6 í-a)            (ficha nº: 52)

Versión de Bernardos (ay. Bernardos, p.j. Segovia, ant. Santa María de Nieva, Segovia, España).   Recitada por Consuelo Martínez (71a). Recogida por Ana Beltrán, Pere Ferré, Olimpia Martínez y Sandra Robertson, 07/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 2.7-7.2/A-01). Publicada en TRC-Segovia 1993, pp. 116-117.  034 hemist.  Música registrada.

     Me casó mi madre    chiquitita y bonita
  2   con un muchachito    que yo no quería.
     A la medianoche    el pícaro se iba,
  4   le seguí los pasos    por ver dónde iba.
     Yo le oí decir:    --Ábreme, querida,
  6   que a ti te he de dar    alhajas y mantillas
     y a la otra mujer    palos y mala vida.--
  8   Yo me vine a casa    triste y afligida;
     me puse a rezar,    rezar no podía,
  10   me puse al balcón    por ver si venía.
     Ya le vi venir    por la calle arriba,
  12   ya le oí decir:    --Ábreme María,
     que vengo cansado    de ganar la vida.
  14   --¿No vendrás cansado    de en casa tu querida?--
     Me dio un bofetón,    me dejó tendida.
  16   Llamé a la justicia    y al corregidor,
     le metieron preso    y a la Inquisición.

Nota: Al cantar repite cada hemistiquio y en el segundo intercala el estribillo: ¡ay, ay, ay!

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0221:8 Me casó mi madre (6+6 í-a)            (ficha nº: 53)

Versión de Bercimuel (ay. Bercimuel, p.j. Sepúlveda, Segovia, España).   Recitada por Agripina Redondo (70a). Recogida por José Antonio Blanco, Mª Teresa Cillanueva, Flor Salazar y Maximiano Trapero, 07/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 6.7-7.3/A-04). Publicada en Petersen-Web 2000, Texto. Reeditada en Petersen-Web 2000-2007, Texto.  020 hemist.  Música registrada.

     Me casó mi madre    chiquita y bonita
  2   con un muchachito    que yo no quería.
     Se marchó de casa    triste y afligida.
  4   A la medianoche    el pícaro se iba,
     le seguí los pasos    por ver dónde iba,
  6   yo le vi entrar    en ca su querida,
     yo le oí decir:    --Ábreme María,
  8   que vengo rendido    de ganar la vida.
     --Que sé de dónde vienes,    de casa ` la querida.--
  10   Le tiró una silla,    la dejó perdida.

Notas: Al cantar repite cada hemistiquio y en el segundo intercala el estribillo: ¡ay, ay, ay! La informante es natural de Fresno de la Fuente.

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0221:9 Me casó mi madre (6+6 í-a)            (ficha nº: 54)

Versión de Navalilla (ay. Navalilla, p.j. Sepúlveda, Segovia, España).   Recitada por Feliciana Berzal Vaquerizo (79a). Recogida por Ana Beltrán, Raquel Calvo, J. Antonio Cid y Olimpia Martínez, 10/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 4.10-7.4/A-11). Publicada en TRC-Segovia 1993, p. 115.  014 hemist.  Música registrada.

     Me casó mi madre    de pequeñita y bonita
  2   con un muchachito    que yo no quería.
     Y a la medianoche    el picarón se iba
  4   con espada y lanza    y capa tendida.
     Me asomé al balcón    por ver dónde iba,
  6   ya le vi que entró    en casa ` la querida.
     Me tiró el reló,    le tiré la silla.

Nota: Al cantar repite cada hemistiquio y en el segundo intercala el estribillo: ¡ay, ay, ay!

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0221:10 Me casó mi madre (6+6 í-a)            (ficha nº: 55)

Versión de Otero de Herreros (ay. Otero de Herreros, p.j. Segovia, Segovia, España).   Recitada por Frutos de la Calle (77a). Recogida por Raquel Calvo, Javier Ormazábal, Dolores Sanz, Blanca Urgell y Ana Valenciano, 07/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 1.7-7.1/A-12). Publicada en Petersen-Web 2000, Texto. Reeditada en Petersen-Web 2000-2007, Texto.  026 hemist.  Música registrada.

     Me casó mi madre    chiquitita y bonita
  2   con un muchachito    que yo no quería.
     Y a la medianoche    el pícaro se iba.
  4   Le seguí los pasos    por ver dónde iba,
     ya le vi yo entrar    en casa ` la querida.
  6   Me puse a escuchar    por ver qué decía
     y los oí decir:    --Sayos y mantillas.--
  8   Y ya le oí llamar:    --Ábreme, María,
     que vengo cansado    de ganar la vida.
  10   --No vienes cansado    de ganar la vida,
     que vienes cansado    de en casa ` la querida.--
  12   El agarró un tajo,    yo agarré una silla.
     Ya le llevan preso    al Juan de mi vida.

Nota: La tonada la da Telesforo del Barrio (75a.). Al cantar repite cada hemistiquio y en el segundo intercala el estribillo: ¡ay, ay, ay! El informante dice que en Hontoria, el pueblo de su madre de quien aprendió la mayoría de los romances que sabe, cantaban los mozos esta canción al son de una gaita.

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0221:11 Me casó mi madre (6+6 í-a)            (ficha nº: 56)

Versión de Vegas de Matute (ay. Vegas de Matute, p.j. Segovia, Segovia, España).   Recitada por Teresa Pérez (82a). Recogida por J. Antonio Cid, Mª Teresa Cillanueva, José Ramón Prieto, Mª José Querejeta y Teresa Yagüe, 04/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 4.4-7.3/A-09). Publicada en Petersen-Web 2000, Texto. Reeditada en Petersen-Web 2000-2007, Texto.  030 hemist.  Música registrada.

     Me casó mi madre    chiquitita y bonita
  2   con un muchachito    que yo no quería.
     A la medianoche    el picarón se iba.
  4   Yo me fui tras él    por ver dónde iba,
     ya le vi entrar    en casa ` la querida.
  6   Ya llega a la puerta:    --Ábreme, querida,
     que a ti te daré    galletas y rosquillas
  8   y a la otra mujer    palos y mala vida.--
     Me vine a mi casa    triste y afligida.
  10   Ya llama a la puerta:    --Ábreme, querida,
     que vengo cansado    de buscar la vida.
  12   --Sí vienes cansado,    de casa ` la querida.--
     Me dio un garrotazo,    me dejó tendida.
  14   Llamé a la justicia    y al Corregidor,
     ya le llevan preso    a la Inquisición.

Nota: Al cantar repite cada hemistiquio y en el segundo intercala el estribillo: ¡ay, ay, ay!

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0221:12 Me casó mi madre (6+6 í-a)            (ficha nº: 57)

Versión de San Miguel de Bernúy (ay. San Miguel de Bernúy, p.j. Cuéllar, Segovia, España).   Recitada por Lorenza Sanz (70a). Recogida por Ana Beltrán, Raquel Calvo, J. Antonio Cid y Olimpia Martínez, 10/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 4.10-7.1/B-13). Publicada en Petersen-Web 2000, Texto. Reeditada en Petersen-Web 2000-2007, Texto.  016 hemist.  Música registrada.

     Me casó mi madre    chiquita y bonita
  2   con un muchachito    que yo no quería.
     Y a la medianoche    de casa se iba.
  4   Yo le seguí un día    por ver dónde iba,
     ya le vi subir    una cuesta arriba,
  6   venía diciendo:    "Ábreme, María,
     que vengo cansado    de ganar la vida".
  8   --Tú vienes cansado    de en ca ` la querida.

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0221:13 Me casó mi madre (6+6 í-a)            (ficha nº: 58)

Versión de Santa Marta del Cerro (ay. Santa Marta del Cerro, p.j. Sepúlveda, Segovia, España).   Recitada por Aúrea García (56a) y Mauricia Burgos (79a). Recogida por Koldo Biguri, Olimpia Martínez, Sandra Robertson y Ana Valenciano, 04/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 3.4-7.2/A-13). Publicada en Petersen-Web 2000, Texto. Reeditada en Petersen-Web 2000-2007, Texto.  016 hemist.  Música registrada.

     Me casó mi madre    chiquitita y bonita
  2   con un muchachito    que yo no quería.
     A la medianoche    el pájaro se iba;
  4   ya le vi venir    esa calle arriba,
     ya le oí decir:    --Ábreme, María,
  6   que vengo cansado    de ganar la vida.
     --No vienes cansado    de ganar la vida,
  8   que vienes cansado    de en ca ` la querida.

Variantes de Mauricia: 4a y l. v. subir; 6a q. v. rendido; 7a N. v. rendido; 8a q. v. rendido.
Nota: Al cantar repite cada hemistiquio y en el segundo intercala el estribillo: ¡ay, ay, ay!

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0221:14 Me casó mi madre (6+6 í-a)            (ficha nº: 59)

Versión de Juarros de Riomoros (ay. Juarros de Riomoros, p.j. Santa María de Nieva, ant. Segovia, Segovia, España).   Recitada por Lorgia Martín (68a). Recogida por Vanda Anastácio, Raquel Calvo, Beatriz Mariscal, Francisco Mendoza Díaz-Maroto y Javier Ormazábal, 03/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 5.3-7.1/A-02). Publicada en Petersen-Web 2000, Texto. Reeditada en Petersen-Web 2000-2007, Texto.  020 hemist.  Música registrada.

     Me casó mi madre    chiquitita y bonita
  2   con un muchachito    que yo no quería.
     Le seguí los pasos    por ver dónde iba;
  4   ya le vi venir    por la calle arriba,
     ya le oí decir:    --Ábreme, María,
  6   que vengo cansado    de buscar la vida.
     --Tú vienes cansado    de en casa ` la querida.--
  8   Me dio un bofetón,    me dejó tendida.
     --No vengo cansado    de en ca la querida,
  10   que vengo cansado    de buscar la vida.--

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0221:15 Me casó mi madre (6+6 í-a)            (ficha nº: 60)

Versión de Muñopedro (ay. Muñopedro, p.j. Segovia, ant. Santa María de Nieva, Segovia, España).   Recitada por Marina Rubio (60a). Recogida por Vanda Anastácio, Raquel Calvo, Beatriz Mariscal, Francisco Mendoza Díaz-Maroto y Javier Ormazábal, 03/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 5.3-7.1/A-01). Publicada en Petersen-Web 2000, Texto. Reeditada en Petersen-Web 2000-2007, Texto.  026 hemist.  Música registrada.

     Me casó mi madre    chiquita y bonita
  2   con un picarón    que yo no quería.
     Llegaba la noche,    cenaba y se iba;
  4   me subí al balcón    por ver dónde iba,
     ya le vi entrar    en ca su querida.
  6   Me puse a barrer,    barrer no podía;
     me puse a fregar,    fregar no podía;
  8   me subí al balcón    por ver si venía,
     ya le vi venir    por la calle arriba.
  10   -Ábreme mujer,    ábreme, María,
     que vengo cansado    de buscar la vida.
  12   --Tú vienes cansado    de en ca tu querida.--
     Agarró un taulete    la dejó tendida.

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0221:16 Me casó mi madre (6+6 í-a)            (ficha nº: 61)

Versión de Maderuelo (ay. Maderuelo, p.j. Sepúlveda, ant. Riaza, Segovia, España).   Recitada por Concepción Sanz (unos 75a). Recogida por Diego Catalán, Mª Teresa Cillanueva, Gabriel Fraile y Therese Meléndez, 03/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 6.3-7.1/B-11). Publicada en TRC-Segovia 1993, p. 113.  018 hemist.  Música registrada.

     Me casó mi madre    chiquitita y bonita
  2   con un muchachito    que yo no quería.
     A la medianoche    el pícaro se iba;
  4   le seguí los pasos    por ver dónde iba,
     ya le vi llamar    en casa ` la querida,
  6   ya le oí decir:    --Ábreme, María,
     que vengo cansado    de ganar la vida;
  8   que vengo a traerte    palomas y rosquillas,
     a la otra mujer    palos en las costillas.

Notas: Al cantar repite cada hemistiquio y en el segundo intercala el estribillo: ¡ay, ay, ay!

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0221:17 Me casó mi madre (6+6 í-a)            (ficha nº: 62)

Versión de Carrascal del Río (ay. Carrascal del Río, p.j. Sepúlveda, Segovia, España).   Recitada por una señora. Recogida por Diego Catalán, 12/08/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: Diego.12-8.1/B-02). Publicada en TRC-Segovia 1993, pp. 114-115.  034 hemist.  Música registrada.

     Me casó mi madre    chiquita y bonita
  2   con un muchachito    que yo no quería.
     Y a la medianoche    el picarón se iba
  4   con capa tendida    y espada quemelada.
     Le seguí los pasos    por ver dónde iba;
  6   yo le vi subir    por la calle arriba,
     yo le vi entrar    en casa de la querida.
  8   Y me vine a casa    muy triste y llorosa,
     me puse a barrer,    barrer no podía;
  10   me puse a fregar,    tampoco podía;
     me puse al balcón    por ver si venía.
  12   Ya le vi bajar    por la calle abajo
     diciéndome:    --Ábreme, María,
  14   que vengo cansado    de buscar la vida.
     --Sí, tú vienes cansado    de en ca ` la querida.--
  16   Me pegó un tortazo    me dejó tendida;
     llamé a la justicia    y al señor gobernador.

Variante de otra señora: 14b de ganar la v.

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0221:18 Me casó mi madre (6+6 í-a)            (ficha nº: 63)

Versión de Sigueruelo (ay. Santo Tomé del Puerto, ant. Sigueruelo, p.j. Sepúlveda, Segovia, España).   Recitada por Sagrario Martín Mayoral (62a). Recogida por José Antonio Blanco, Mª José Querejeta, Dolores Sanz y Ana Valenciano, 03/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 1.3-7.2/A-14). Publicada en TRC-Segovia 1993, p. 114.  030 hemist.  Música registrada.

     Me casó mi madre    chiquitita y bonita
  2   con un muchachillo    que yo no quería.
     A la medianoche    el picarón se iba;
  4   le seguí los pasos    por ver dónde iba,
     ya le vi entrar    en casa su querida,
  6   ya le oí decir:    --¡Ábreme la puerta,
     que a ti te he de dar    joyas y rosquillas
  8   y a la otra mujer    palos y mala vida.--
     Me volví a mi casa    triste y afligida,
  10   me puse al balcón    por ver si venía,
     ya le oí decir:    --Ábreme, María--
  12   Agarré un garrote,    le rompí el cogote;
     agarré una silla,    le rompí una costilla.
  14   Ya viene el alcalde    y el corregidor,
     ya presa me llevan    a la Inquisición.

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0221:19 Me casó mi madre (6+6 í-a)            (ficha nº: 64)

Versión de Siguero (ay. Santo Tomé del Puerto, ant. Siguero, p.j. Sepúlveda, Segovia, España).   Recitada por Isidra Gil (83a). Recogida por José Antonio Blanco, Mª José Querejeta, Dolores Sanz y Ana Valenciano, 03/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 1.3-7.1/B-05). Publicada en Petersen-Web 2000, Texto. Reeditada en Petersen-Web 2000-2007, Texto.  016 hemist.  Música registrada.

     Me casó mi madre    chiquita y bonita
  2   con un muchachito    que yo no quería.
     . . . . . . . . . . . .    . . . . . . . . . . . .
     Me subí al balcón    por ver si venía,
  4   ya le vi subir    toda la calle arriba,
     venía diciendo:    --Ábreme, María,
  6   que vengo cansado    de ganar la vida.
     --No vienes cansado    de ganar la vida,
  8   que vienes cansado    de en ca la querida.

Nota: Al cantar repite cada hemistiquio y en el segundo intercala el estribillo: ¡ay, ay, ay!

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0221:20 Me casó mi madre (6+6 í-a)            (ficha nº: 65)

Versión de Santibañez de Ayllón (ay. Ayllón, ant. Santibáñez de Ayllón, p.j. Sepúlveda, ant. Riaza, Segovia, España).   Recitada por una señora. Recogida por Pilar Aragón, José Antonio Blanco, Jon Juaristi y Beatriz Mariscal, 04/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 5.4-7.1/A-12). Publicada en Petersen-Web 2000, Texto. Reeditada en Petersen-Web 2000-2007, Texto.  008 hemist.  Música registrada.

     Me casó mi madre    chiquitita y bonita,
  2   con un pastorcito    que yo no quería.
     Y a la medianoche    el pícaro se iba,
  4   y me dejó sola,    que yo no quería,
     por culpa de mi madre    me dejó solita.

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0221:21 Me casó mi madre (6+6 í-a)            (ficha nº: 66)

Versión de Ituero y Lama (ay. Ituero y Lama, p.j. Segovia, ant. Santa María de Nieva, Segovia, España).   Recitada por Sebastiana Fernández (79a) y Iluminada González (75a). Recogida por Suzanne Petersen, Sandra Robertson, y Ana Valenciano, 10/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 5.10-7.1/A-19). Publicada en Petersen-Web 2000, Texto. Reeditada en Petersen-Web 2000-2007, Texto.  015 hemist.  Música registrada.

     Me casó mi madre    chiquita y bonita
  2   con un muchachito    que yo no quería.
     A la medianoche    el pícaro se iba,
  4   con la manta al hombro    en busca de la querida.
     A los cuatro meses    a casa volvía.
  6   --Ábreme la puerta
     que vengo cansado    de ganar la vida.
  8   --Si vendrás cansado    de en casa ` la querida.

Variante de Iluminada: 3b el pájaro s. i.
Nota: Al cantar repite cada hemistiquio y en el segundo se intercalael estribillo: ¡ay, ay, ay!

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0221:22 Me casó mi madre (6+6 í-a)            (ficha nº: 67)

Versión de Aldealengua [de Pedraza] (ay. Aldealengua de Pedraza, p.j. Sepúlveda, Segovia, España).   Recitada por Elisa Escribano (53a). Recogida por Koldo Biguri, Beatriz Mariscal, José Ramón Prieto y Mª José Querejeta, 07/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 5.7-7.1/A-23). Publicada en Petersen-Web 2000, Texto. Reeditada en Petersen-Web 2000-2007, Texto.  014 hemist.  Música registrada.

     Me casó mi madre    chiquita y bonita
  2   con un muchachito    que yo no quería.
     A la medianoche    desaparecía.
  4   --Ábreme la puerta,    [ábreme], María,
     que vengo cansado    de buscar la vida.
  6   --No vienes cansado    de buscar la vida,
     que vienes cansado    de casa ` la querida.

Nota: Al cantar repite cadaa hemistiquio y en el segundo intercala el estribillo: ¡ay, ay, ay!

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0221:23 Me casó mi madre (6+6 í-a)            (ficha nº: 68)

Versión de Otero de Herreros (ay. Otero de Herreros, p.j. Segovia, Segovia, España).   Recitada por Agapita Calle (62a). Recogida por Raquel Calvo, Javier Ormazábal, Dolores Sanz, Blanca Urgell y Ana Valenciano, 07/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 1.7-7.1/B-03 y A-02). Publicada en Petersen-Web 2000, Texto. Reeditada en Petersen-Web 2000-2007, Texto.  014 hemist.  Música registrada.

     Me casó mi madre    chiquitita y bonita
  2   con un muchachillo    que yo no quería
     A la medianoche    el pícaro se iba;
  4   le seguí los pasos    por ver dónde iba,
     y le vi entrar    en casa ` la vecina.
  6   Ya le oí decir:    --Ábreme, María,
     que vengo cansado    de ganar la vida.

Notas: Al cantar repite cada hemistiquio y en el segundo intercala el estribillo: ¡ay, ay, ay!

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0221:24 Me casó mi madre (6+6 í-a)            (ficha nº: 69)

Versión de Otero de Herreros (ay. Otero de Herreros, p.j. Segovia, Segovia, España).   Recitada por Inés Prieto (62a). Recogida por Raquel Calvo, Javier Ormazábal, Dolores Sanz, Blanca Urgell y Ana Valenciano, 07/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 1.7-7.2/A-01). Publicada en Petersen-Web 2000, Texto. Reeditada en Petersen-Web 2000-2007, Texto.  013 hemist.  Música registrada.

     Me casó mi madre    chiquitita y bonita
  2   con un picardillo    que yo no quería.
     A la medianoche    el pícaro se iba.
  4   . . . . . . . . . . . .    --Ábreme, María,
     que vengo cansado    de ganar la vida.
  6   --No vienes cansado    de ganar la vida,
     que vienes cansado    de dormir con la querida.

Variante: 1b chiquita y b.
Nota: Al cantar repite cada hemistiquio y en el segundo intercala el estribillo: ¡ay, ay, ay!

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0221:25 Me casó mi madre (6+6 í-a)            (ficha nº: 70)

Versión de Otero de Herreros (ay. Otero de Herreros, p.j. Segovia, Segovia, España).   Recitada por Frutos de la Calle (77a) y Telesforo del Barrio (75a). Recogida por Raquel Calvo, Javier Ormazábal, Dolores Sanz, Blanca Urgell y Ana Valenciano, 07/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 1.7-7.1/A-12). Publicada en Petersen-Web 2000, Texto. Reeditada en Petersen-Web 2000-2007, Texto.  013 hemist.  Música registrada.

     Me casó mi madre    chiquitita y bonita
  2   con un muchachito    que yo no quería.
     A la medianoche    el pícaro se iba.
  4   Le seguí los pasos    por ver dónde iba;
     ya le ví yo entrar    en ca(sa) la querida.
  6   Me puse a escuchar    por ver qué decía
     y los oí decir:    --Sayos y mantillas.--
  8   Y ha le oí llamar    --Ábreme, María,
     que vengo cansado    de ganar la vida.
  10   --No vienes cansado    de ganar la vida,
     que vienes cansado    de en ca(sa) la querida.
  12   El agarró un tajo,    yo agarré una silla.
     Ya le llevan preso    al Juan de mi vida.

Nota: Al cantar repite cada hemistiquio y en el segundo intercala el estribillo: ¡ay, ay, ay!. Telesforo da la tonada.

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0221:26 Me casó mi madre (6+6 í-a)            (ficha nº: 71)

Versión de Pedraza (ay. Pedraza, p.j. Segovia, ant. Sepúlveda, Segovia, España).   Recitada por María "de los Pachos". Recogida por Diego Catalán, 00/08/1947 (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en TRC-Segovia 1993, pp. 28-29.  016 hemist.  Música registrada.

     Me casó mi madre    chiquitita y bonita
  2   con un muchachito    que yo no quería.
     A la medianoche    el pícaro se iba;
  4   le seguí los pasos    por ver dónde iba,
     ya le vi entrar    en ca(sa) su querida
  6   y le oí decir    --Ábreme, María,
     que a ti te daré    pañales y mantillas.
  8   --y a la otra mujer    palos y mala vida.

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0221:27 Me casó mi madre (6+6 í-a)            (ficha nº: 72)

Versión de Añe (ay. Añe, p.j. Segovia, Segovia, España).   Recitada por Ciriaca Santos (65a) y Melania Martín (71a). Recogida por Ana Beltrán, Pere Ferré, Olimpia Martínez y Sandra Robertson, 07/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 2.7-7.1/A-05). Publicada en Petersen-Web 2000, Texto. Reeditada en Petersen-Web 2000-2007, Texto.  014 hemist.  Música registrada.

     Me casó mi madre    chiquitita y bonita
  2   con un muchachito    que yo no quería.
     A eso de la medianoche    que el pícaro se iba;
  4   yo le vi subir    por la calle arriba,
     ya le oí decir:    --Ábreme, María,
  6   que vengo cansado    de luchar la vida.
     --Tú vienes cansado    de en casa tu querida.

Variante: 3a que el picarón s. i.
Notas: Al cantar repite cada hemistiquio y en el segundo intercala el estribillo: ¡ay, ay, ay!

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0101:1 No me entierren en sagrado (á-o)            (ficha nº: 73)

Versión de Riaza (ay. Riaza, p.j. Sepúlveda, ant. Riaza, Segovia, España).   Recitada por Francisca Vázquez, alias "La Lechuga". Recogida por María Goyri, 00/09/1905 (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en TRC-Segovia 1993, pp. 63-64.  018 hemist.  Música registrada.

     Madre, si yo me muriese    de este mal que Dios me ha dado,
  2   por mí no toquen campanas    ni me entierren en sagrado,
     sólo quiero que me entierren    en un verdecito prado
  4   donde no pazgan ovejas    ni otra clase de ganado.
     Por cabecera me pongan    un cantito bien labrado,
  6   que le labre un carpintero    y le escriba un escribano,
     con un letrero que diga:    «Aquí murió malogrado.
  8   No murió de calentura    ni de dolor de costado,
     que murió de mal de amor    que es un mal desesperado».

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0101:2 No me entierren en sagrado (á-o)            (ficha nº: 74)

Versión de Navafría (ay. Navafría, p.j. Sepúlveda, Segovia, España).   Recitada por Aurora Torres Cervel (88a). Recogida por Koldo Biguri, Beatriz Mariscal, José Ramón Prieto, Mª José Querejeta y Teresa Yagüe, 07/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 5.7-7.1/A-10). Publicada en Petersen-Web 2000, Texto. Reeditada en Petersen-Web 2000-2007, Texto.  012 hemist.  Música registrada.

     --Madre, cuando me muera,    no me entierren en sagra-,
  2   entiérrame en un rincón    donde no me vea na-,
     a la cabecera pon    el retrato de su da-
  4   con un letrero que di-:    «Aquí murió Juan de La-.
     No murió de calentu-    ni de dolor de costa-,
  6   que murió de malheri-,    cosedito a puñalás».

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0101:3 No me entierren en sagrado (á-o)            (ficha nº: 75)

Versión de Sepúlveda (ay. Sepúlveda, p.j. Sepúlveda, Segovia, España).   Recogida por Vanda Anastácio, Pilar Aragón, J. Antonio Cid y Gabriel Fraile, 07/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 4.7-7.2/A-10). Publicada en TRC-Segovia 1993, p. 64.  012 hemist.  Música registrada.

     --Madre mía, si `o me muero,    no me entierren en sagrado.
  2   . . . . . . . . . . . . . . . . . . .    me entierren en un verde prado,
     donde me pisen las damas    y paseen los ganados.
  4   Por cabecera me pongan    un cantito bien planchado
     con un letrero que diga:    «Aquí murió el desgraciado.
  6   No murió por calentura    . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
     que murió por mal de amores,    de amores enamorado».

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0187:1 Conversión de la Samaritana (8+8 á-a)            (ficha nº: 76)

Versión de Siguero (ay. Santo Tomé del Puerto, ant. Siguero, p.j. Sepúlveda, Segovia, España).   Recitada por Isidra Gil (83a). Recogida por José Antonio Blanco, Mª José Querejeta, Dolores Sanz y Ana Valenciano, 03/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 1.3-7.1/B-04). Publicada en TRC-Segovia 1993, p. 409.  038 hemist.  Música registrada.

     El viernes partió el señor    para la ciudad de Samaria.
  2   Sobre el brocal recostóse    viendo que cansado estaba,
     al tiempo que vio venir    a la misma que esperaba,
  4   con el cántaro en la mano    y era la sameritana.
     El señor la dijo entonces:    --¿Dónde vas, sameritana?,
  6   en esta tierra, mujer,    de la ciudad soberana
     no puedes ir sin marido    de la ciudad sola salva.
  8   --Si yo no tengo marido,    ni nunca he sido casada.--
     El señor la dijo entonces:    --Piensa y piensa, sameritana.
  10   Tuviste siete galanes    dando escándalo en Samaria,
     y de siete que tenías    ahora sin ninguno te hallas.
  12   --Señor, usted es profeta,    que mi pecado declara
     y recorre mi interior    sin que te se olvide nada.--
  14   Dice: --No soy profeta,    que soy de fe mas salva,
     soy hijo del padre eterno    y de un ser que te guarda
  16   y desde el Cielo he venido    a que recorras tu infancia.--
     Entonces la pecadora,    puesta en tierra, arrodillada,
  18   rompió el cántaro y al punto    volvió al mundo las espaldas.
     Así le rogamos todos    para bien de nuestras almas.

Nota: Título original, La Samaritana, cambiada para direrenciar mejor entre los varios romances de la Samaritana.

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0107+0101:1 La bella en misa+No me entierren en sagrado (ó+á-o)            (ficha nº: 77)

Versión de Aldealengua [de Pedraza] (ay. Aldealengua de Pedraza, p.j. Sepúlveda, Segovia, España).   Recitada por Gertrudis Nogales (70a). Recogida por Ramón Menéndez Pidal, 14/09/1904 (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en TRC-Segovia 1993, pp. 64-65.  040 hemist.  Música registrada.

     Allá arriba hay una ermita    que la llaman San Simón
  2   donde damas y doncellas    van allá hacer la oración.
     Vuestra señora va al medio,    entre todas la mayor;
  4   lleva saya sobre saya    y jubón sobre jubón,
     en cada zapato lleva    vara y media de listón,
  6   en cada carrillo lleva    onza y media de color.
     Y al entrar en la iglesia    se la cayó el resplandor.
  8   El que decía la misa    por mirarla se turbó
     y el que daba agua bendita    por mirarla se mojó,
  10   el que encendía las velas    por mirarla se quemó,
     el que toca las campanas    por mirarla se cayó.
  12   --¡Cójanle, cójanle a este hombre,    no muera sin confesión!--
     --Si yo me muriera, madre,    de este mal que Dios me ha dado,
  14   háganme la sepultura    en un verdecito prado
     donde no coman ovejas    ni tampoco otro ganado.
  16   Por mí no toquen campanas    ni me entierren en sagrado,
     póngame a la cabecera    una cruz de cal y canto
  18   con un letrero que diga:    «Aquí murió un desgraciado.
     No murió de calentura    ni de dolor de costado,
  20   que murió de mal de amores    que es un mal desesperado».

Variantes de su hermana Josefa Nogales (50a): 2b v. toas h. l. o.; 5b v. y m. de galón; 9a y el q. toma a. b.; 15b n. t. más g.

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0177:1 El cura pide chocolate (6+6 á-a)            (ficha nº: 78)

Versión de Marazoleja (ay. Sangarcía, ant. Marazoleja, p.j. Segovia, ant. Santa María de Nieva, Segovia, España).   Recitada por una señora (45a). Recogida por Vanda Anastácio, Raquel Calvo, Beatriz Mariscal, Francisco Mendoza Díaz-Maroto y Javier Ormazábal, 03/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 5.3-7.1/A-10). Publicada en TRC-Segovia 1993, p. 239.  010 hemist.  Música registrada.

     El cura Villalba    tenía una criada,
  2   a la medianoche    el cura la llama.
     --Tráeme chocolate.    --No tenemos agua.
  4   --Sácala del pozo.    --La soga no alcanza.
     --Yo la daré un cacho    [como de] una cuarta.

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0177:2 El cura pide chocolate (6+6 á-a)            (ficha nº: 79)

Versión de Fresno de Cantespino (ay. Fresno de Cantespino, p.j. Sepúlveda, ant. Riaza, Segovia, España).   Recitada por Jacinta García Alonso (79a). Recogida por Diego Catalán, Mª Teresa Cillanueva, Gabriel Fraile y Therese Meléndez, 03/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 6.3-7.1/B-06). Publicada en TRC-Segovia 1993, p. 239.  020 hemist.  Música registrada.

     El cura de Aldeonte,    tiene una criada,
  2   y a la medianoche    el cura la llama.
     --Traime chocolate.    --No me da la gana;
  4   que las ovas no cocen,    las soga no alcanza.
     --Yo te daré un cacho,    como de una cuarta.--
  6   A los siete meses    la barriga hinchada,
     a los nueve meses    parió la criada;
  8   parió un curilla    con capa y sotana.
     --Échele a la inclusa.    --No me da la gana,
  10   que tengo dos pechos    como dos manzanas.

Nota: La informante es natural de Aldeanueva del Monte.

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0075:1 Delgadina (á-a)            (ficha nº: 80)

Versión de Castro de Fuentidueña (ay. Castro de Fuentidueña, p.j. Cuéllar, Segovia, España).   Recitada por una muchacha. Recogida por Cayo Ortega Mayor, hacia 1880 (Archivo: AMP; Colec.: Ortega Mayor, C.). Publicada en TRC-Segovia 1993, pp. 136-137.  076 hemist.  Música registrada.

     El rey tenía tres hijas,    todas tres como una plata,
  2   sino que la más pequeña    que Delgadina se llama.
     La dice un día su padre:    --Tú has de ser mi enamorada.
  4   --No lo querrá Dios del cielo    ni la Virgen soberana,
     que yo fuera mi madre    y mi madre la criada.
  6   --Altos, altos sean mis pajes,    a Delgadina encerrarla,
     que no la den de comer    sino cecina salada,
  8   que no la den de beber    sino agua de pescada.--
     Al cabo de los siete años    abrió Dios cuatro ventanas,
  10   por la una entraba el sol,    por la otra la luna clara,
     y por la otra el rocío    y por la otra la escarchada.
  12   Da la vuelta al corredor    y se asoma a una ventana
     donde estaban sus hermanas,    paño de Irlanda bordaban.
  14   --Hermanitas de mi vida,    hermanitas de mi alma,
     lo que os pido y os ruego,    por Dios, una jarra de agua,
  16   que el alma traigo en un hilo    y el hilo ya se me acaba.
     --Quítate de ahí, Delgadina,    quítate, hermana del alma,
  18   que si el rey padre lo sabe    la cabeza nos cortara.--
     Se quitó la Delgadina    muy triste y desconsolada,
  20   da la vuelta al corredor    y se asoma a otra ventana,
     adonde estaba su madre    en silla de oro sentada.
  22   --Mi madre, por ser mi madre,    por Dios, una jarra de agua,
     que el alma traigo en un hilo    y el hilo ya se me acaba.
  24   --Quítate de ahí, Delgadina,    quítate de ahí, perra mala,
     que si un puñal tuviera,    desde aquí te le clavara.--
  26   Se quitó la Delgadina    muy triste y desconsolada,
     da la vuelta al corredor    y se asomó a otra ventana,
  28   adonde estaba su padre,    juego de naipes estaba.
     --Mi padre, por ser mi padre,    por Dios, una jarra de agua,
  30   que el alma traigo en un hilo    y el hilo ya se me acaba.
     --Altos, altos sean mis pajes,    a Delgadina taer agua.--
  32   Unos con jarros de oro,    otros con jarros de plata,
     el que primero llegó    Delgadina ya espiraba,
  34   el último que llegó,    Delgadina ya espiró.
     La cama de Delgadina    de ángeles está rodeada,
  36   la cama de sus hermanas    de ángeles está rodeada
     y la cama de su madre    de culebras enroscadas
  38   y la cama de su padre    de demonios apestada.

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0075:2 Delgadina (á-a)            (ficha nº: 81)

Versión de Valverde del Majano (ay. Valverde del Majano, p.j. Segovia, Segovia, España).   Recitada por Justina Marazuela. Recogida por Agapito Marazuela Albornos, entre 1915-1925 (Archivo: AMP; Colec.: Agapito Marazuela 1933). Publicada en Marazuela Albornós 1964, pp. 393-395. Reeditada en TRC-Segovia 1993, pp. 140-141.  090 hemist.  Música registrada.

     Un rey tenía tres hijas    y las tres como una plata
  2   y la más chiquirritita    que Delgadina se llama.
     Un día estando comiendo    su padre bien la miraba.
  4   --¿Qué me miras tú, mi padre,    que me tienes tan mirada?
     --Qué te he de mirar yo, hija,    que has de ser mi enamorada.
  6   --No lo quiera Dios del cielo,    ni la Virgen soberana,
     que el padre que m `ha `jendrao    sea yo su enamorada.--
  8   --Alto, alto, mis criados,    a Delgadina matarla,
     si no la queréis matar,    encerrarla en una sala;
  10   no me la deis a beber    más que un vaso de retama,
     no me la deis de comer    más que sardinas saladas.--
  12   Y a eso de los siete años    la ha abierto una ventana,
     donde estaban sus hermanos    jugando al juego ` la barra.
  14   --Hermanos, si sois hermanos,    darme una jarrita de agua,
     más de sed, que no de hambre,    a Dios voy a dar el alma.
  16   --Quítate de ahí, Delgadina,    quítate de ahí, perra mala,
     que por tu cara tan linda    madre ha sido mal casada.--
  18   Se retiró Delgadina    muy triste y desconsolada.
     A eso de los siete años    la ha abierto otra más alta,
  20   donde estaban sus hermanas    sentás en silla de plata.
     --Hermanas, si sois hermanas,    darme una jarrita de agua,
  22   más de sed, que no de hambre,    a Dios voy a dar el alma.
     --Quítate de ahí, Delgadina,    quítate de ahí, perra mala,
  24   que por tu cara tan linda    madre ha sido mal casada.--
     Se retiró Delgadina    muy triste y desconsolada.
  26   A eso de los siete años    le han abierto otra más alta,
     en donde estaba su madre    peinando sus lindas canas.
  28   --Madre, si es usted mi madre,    déme una jarrita de agua,
     más de sed, que no de hambre,    a Dios voy a dar el alma.
  30   --Quítate de ahí, Delgadina,    quítate de ahí, perra mala,
     que por tu cara tan linda    he sido yo mal casada.--
  32   Se retiró Delgadina    muy triste y desconsolada.
     A eso de los siete años    la han abierto otra más alta,
  34   en donde estaba su padre    escribiéndola una carta.
     --Padre, si es usted mi padre,    déme una jarrita de agua,
  36   más de sed, que no de hambre,    a Dios voy a dar el alma.
     --Sí, hija, te la daré,    si has de ser mi enamorada.
  38   --Bueno, padre, lo seré,    aunque de muy mala gana.--
     --Alto, alto, mis criados,    a Delgadina llevar agua;
  40   unos con jarras de oro,    otros con jarras de plata,
     al que llegara el primero    una hacienda le mandaba
  42   y al que llegara el último    la cabeza le cortaba.--
     Llegaron todos a un tiempo,    Delgadina ya espiraba.
  44   La cama de Delgadina    de ángeles rodeada
     y la cama de su padre    de demonios atestada.

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0075:3 Delgadina (á-a)            (ficha nº: 82)

Versión de Sigueruelo (ay. Santo Tomé del Puerto, ant. Sigueruelo, p.j. Sepúlveda, Segovia, España).   Recitada por Gabriela Moreno (64a). Recogida por Diego Catalán, 00/08/1947 (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en TRC-Segovia 1993, pp. 134-135.  104 hemist.  Música registrada.

     Un rey tenía tres hijas    y las tres como la plata,
  2   y la más chiquitita    Delgadina se llamaba.
     Un día estando a la mesa    su padre la remiraba.
  4   --¿Qué me mira usted, mi padre,    qué me mira usté a la cara?
     --Qué te tengo de mirar,    tú has de ser mi enamorada.
  6   --No lo quiera Dios del cielo,    ni la Virgen soberana.--
     --Alto, alto, pajes míos,    a Delgadina a encerrarla
  8   en un cuarto muy oscuro,    que no vea cosa clara;
     no me la den de comer    na` más carne muy salada,
  10   no me la den de beber    na` más agua de retama.--
     Siete años estuvo allí,    siete años allí encerrada,
  12   y al cabo de los siete años    la Virgen santa la ampara;
     la ha mandado un carpintero    le hiciera cuatro ventanas,
  14   con una fuente en medio    Delgadina beba agua.
     Salió de allí Delgadina    muy triste y desconsolada,
  16   dio una vuelta a su jardín    y se asoma a una ventana
     donde estaban sus hermanos,    que a la pelota jugaban.
  18   --Hermanitos de mi vida,    hermanitos de mi alma,
     por Dios sus pido y sus ruego    me alcancéis un jarro de agua.
  20   --Quítate de ahí, Delgadina,    quítate, perra malvada,
     que si el padre rey lo sabe,    la cabeza nos cortara.--
  22   Retiróse Delgadina    tan triste y desconsolada,
     dio otra vuelta a su jardín    y se asoma a otra ventana,
  24   donde estaban sus hermanas,    que paño de oro bordaban.
     --Hermanitas de mi vida,    hermanitas de mi alma,
  26   por Dios sus pido y sus ruego    me alcancéis un jarro de agua.
     --Quítate de ahí, Delgadina,    quítate, perra malvada,
  28   que si el rey padre lo sabe    la cabeza nos cortara.--
     Retiróse Delgadina    tan triste y desconsolada,
  30   dio otra vuelta a su jardín    y se asoma a otra ventana,
     donde estaba su madre    en silla de oro sentada.
  32   --Madrecita de mi vida,    madrecita de mi alma,
     por Dios sus pido y sus ruego    me alcancéis un jarro de agua.
  34   --Quítate de ahí, Delgadaina,    quítate, perra malvada,
     que por ti estoy yo aquí    siete años bien mal casada.--
  36   Retiróse Delgadina    tan triste y desconsolada,
     dio otra vuelta a su jardín    y se asoma a otra ventana
  38   donde estaba su padre,    con caballeros hablaba.
     --Padrecito de mi vida,    padrecito de mi alma,
  40   por Dios, sus pido y sus ruego    me alcancéis un jarro de agua.
     --Sí, hija, sí te lo daré,    tú has de ser mi enamorada.
  42   --Sí, padre, sí lo seré,    aunque sea de mala gana.--
     --Alto, alto, pajes míos,    a Delgadina darle agua,
  44   unos con jarras de oro    y otros con jarras de plata.--
     Cuando llegó el primer jarro,    Delgadina ya está mala;
  46   cuando llegó el segundo,    Delgadina ya no hablaba;
     cuando llegó el tercero,    ya no hacía falta nada.
  48   La cama de sus hermanos    de navajas se enclavaba,
     la cama de sus hermanas    una víbora enroscada,
  50   la cama de sus padres    una sierpe atravesada,
     la cama de Delgadina    de ángeles arrodeada,
  52   la Virgen santa en medio    haciéndole la mortaja.

Nota: En los diversos romances que canta Gabriala en una sola entrevista, se le atribuye 54, 64, y 68 años. Opto por uno, un tanto al azar.

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0075:4 Delgadina (á-a)            (ficha nº: 83)

Versión de Matabuena (ay. Matabuena, p.j. Sepúlveda, Segovia, España).   Recitada por María Álvaro. Recogida en Rascafría, Madrid por Ramón Menéndez Pidal, 00/00/1904 (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en Petersen-Web 2000, Texto. Reeditada en Petersen-Web 2000-2007, Texto.  014 hemist.  Música registrada.

     Un padre tenía tres hijas,    todas tres como una plata
  2   y la más chiquitita    Delgadina se llamaba.
     --Esta será para mí,    no será para otro naide.
  4   --No lo quedrá Dios del cielo    que yo con mi padre me case.
     --Altos, altos, hijos míos,    a Delgadina encerrarla,
  6   y no darla de comer    más que cecina salada
     y no darla de beber    más que agua de retama.
     . . . . . . . . . . . . . . . . . . .    . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

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0075:5 Delgadina (á-a)            (ficha nº: 84)

Versión de Arcones (ay. Arcones, p.j. Sepúlveda, Segovia, España).   Recitada por Basilio Bartolomé, pastor (34a). Recogida por Ramón Menéndez Pidal, hacia 1904 (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en TRC-Segovia 1993, pp. 137-139.  103 hemist.  Música registrada.

     Un padre tenía tres hijas,    todas tres como una plata
  2   y la más chiquerretita    Delgadina se llamaba.
     Y un día estaban comiendo    y su padre la miraba.
  4   --¿Qué me mira usted, mi padre,    padrecito de mi alma?
     --Qué te tengo mirar, hija,    que has de ser mi enamorada.
  6   --No lo quedrá Dios del cielo,    ni la Virgen soberana.--
     Entonces    mandó que la encerraran
  8   en una sala que tenga,    que tenga siete ventanas.
     --Que no la den de comer    más que cecina salada,
  10   y no la den de beber    más que agua de retamas.--
     Al cabo de siete días    Delgadina buscaba agua;
  12   a pasitos, a pasitos,    se ha asomado a una ventana,
     vio que estaban sus hermanos    jugando juegos de barra.
  14   --Hermanitos de mi vida,    hermanitos de mi alma,
     por Dios sus pido y sus ruego    que me deis un jarro de agua.
  16   --Hermanita de mi vida,    hermanita de mi alma.
                                       sí que te diéramos agua;
  18   si el rey padre lo supiera,    la cabeza nos cortara.--
     Se ha marchado Delgadina    muy triste y desconsolada,
  20   y a pasitos, a pasitos    se ha asomado a otra ventana,
     vio que estaban sus hermanas    en silla de oro sentadas.
  22   --Hermanitas de mi vida,    hermanitas de mi alma,
     por Dios sus pido y sus ruego    que me deis un vaso de agua.
  24   --[Hermanita de mi vida,    hermanita de mi alma,]
                                       sí que te diéramos agua;
  26   si el rey padre lo supiera,    la cabeza nos cortara.--
     Se ha marchado Delgadina    muy triste y desconsolada,
  28   y a pasitos, a pasitos    se ha asomado a otra ventana,
     y vio que estaba su abuela    en silla de oro sentada.
  30   --Abuelita de mi vida,    abuelita de mi alma,
     por Dios la pido y la ruego    que me dé usté un vaso de agua.
  32   --Anda, vete, Delgadina,    anda, vete, perra mala,
     que si tuviera un cuchillo    desde aquí te le tiraba,
  34   que por ti hace nueve días    que está mi hija mal casada.--
     Se ha marchado Delgadina    muy triste y desconsolada
  36   y a pasitos, a pasitos    se ha asomado a otra ventana,
     y vio que estaba su madre    en silla de oro sentada.
  38   --Madrecita de mi vida,    madrecita de mi alma,
     por Dios la ruego y la pido    que me dé usté un jarro de agua.
  40   --Anda, vete, Delgadina,    anda, vete, perra mala,
     que por ti hace nueve días    que estoy siendo mal casada.--
  42   Se ha marchado Delgadina    muy triste y desconsolada
     y a pasitos, a pasitos    se ha asomado a otra ventana,
  44   y vio que estaba su padre    jugando juegos de barra.
     --Padrecito de mi vida,    padrecito de mi alma,
  46   por Dios le pido y le ruego    que me dé usté un vaso de agua.
     --Sí que te le daré, hija,    pero has de ser mi enamorada.
  48   --Padre mío, lo seré,    aunque sea de mala gana.
     --Altos, altos, caballeros,    a Delgadina dar agua.--
  50   Unos con vaso de oro    y otros con vaso de plata.
     Y al tomar vaso que traen    Delgadina no quiso agua.
  52   --Delgadina sube al cielo,    porque la Virgen te llama
     para que subas a la gloria,    que ya la tienes ganada.

Variantes: 3a Y u. d. que están c.; 11b D. buscó a.; 15b m. d. un vaso d. a.; 16a Delgadina d. m. v.; 16b Delgadina d. m. a.; 34a. h. siete d..

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0075:6 Delgadina (á-a)            (ficha nº: 85)

Versión de Nava de la Asunción (ay. Nava de la Asunción, p.j. Segovia, ant. Santa María de Nieva, Segovia, España).   Recogida por Rafael Farias y Velasco, entre 1901-1904 (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en TRC-Segovia 1993, pp. 142-143.  092 hemist.  Música registrada.

     Un rey tenía tres hijas    y a todas las estimaba,
  2   la más pequeña de todas    Delgadina se llamaba.
     Un día estando a la mesa    su padre el rey la miraba.
  4   --¿Qué me mira usted, mi padre,    qué me mira usté a la cara?
     --Yo te miro, Delgadina,    que has de ser mi enamorada.
  6   --No lo querrá Dios del cielo    ni la Virgen soberana
     que yo mujer de usted sea,    madrastra de mis hermanas.
  8   --Voy a por los mis criados,    los que traje de Granada,
     a mi hija la Delgadina    subirla a la casa alta,
  10   allá ha de estar siete años    sin comer ni beber nada.--
     . . . . . . . . . . . . . . . . . . .    La abrieron siete ventanas.
  12   Se mete la Delgadina    muy triste y desconsolada,
     con el rosario en la mano    se ha asomado a una ventana.
  14   por allí vio a sus hermanas,    jugando a la comba estaban.
     --Hermanitas de mi vida,    hermanitas de mi alma,
  16   que yo me muero de sed,    subidme una jarra de agua.
     --Si el padre mi rey nos viera,    la cabeza nos cortara.--
  18   Se mete la Delgadina    muy triste y desconsolada,
     con el rosario en la mano    se ha asomado a otra ventana,
  20   por allí vio a sus hermanos    jugando a tirar la barra.
     --Hermanitos de mi vida,    hermanitos de mi alma,
  22   que yo me muero de sed,    subidme una jarra de agua.
     --Hermanita de mi vida,    hermanita de mi alma,
  24   si mi padre el rey nos viera,    la cabeza nos cortara.--
     Se mete la Delgadina    muy triste y desconsolada,
  26   con el rosario en la mano    se ha asomado a otra ventana,
     por allí vio a la su madre    en silla de oro sentada.
  28   --Madre que me habéis criado,    subidme una jarra de agua,
     corazón tengo en un hilo    y la vida se me acaba.
  30   --Quítate de ahí, Delgadina,    quítate, perra malvada,
     ya va para siete años    que por ti estoy mal casada.--
  32   Se mete la Delgadina    muy triste y desconsolada,
     con el rosario en la mano    se ha asomado a otra ventana,
  34   por aquella vio a su padre,    que paseándose estaba.
     --Padre que me habéis criado,    subidme una jarra de agua,
  36   corazón tengo en un hilo    y la vida se me acaba.
     --Hija, te la subiré,    si has de cumplir la palabra.
  38   --Padre, yo la cumpliré,    aunque sea de mala gana.
     --Voy a por los mis criados,    los que traje de Granada,
  40   a mi hija la Delgadina    subidle una jarra de agua.
     . . . . . . . . . . . . . . . . . . .    todos corren por escalas,
  42   al último que llegare    la cabeza le cortara.--
     Todos llegan a un tiempo,    Delgadina ya espiraba;
  44   los ángeles la tenían,    la Virgen la amortajaba,
     y a los pies de Delgadina    manaba una fuente clara.
  46   Su madre en el purgatorio,    su padre arde en grandes llamas
     y Delgadina en el cielo    en silla de oro sentada.

Variante: 11b El informante recordó el hemistiquio antes de 13b.

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0075:7 Delgadina (á-a)            (ficha nº: 86)

Versión de San Miguel de Bernúy (ay. San Miguel de Bernúy, p.j. Cuéllar, Segovia, España).   Recitada por Nicasio Lozano (69a). Recogida por Ana Beltrán, Raquel Calvo, J. Antonio Cid y Olimpia Martínez, 10/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 4.10-7.1/B-10). Publicada en Petersen-Web 2000, Texto. Reeditada en Petersen-Web 2000-2007, Texto.  024 hemist.  Música registrada.

     Un rey tenía tres hijas    más bonitas que la plata
  2   y la más chiquirritina    Delgadina se llamaba.
     Su padre, estando comiendo,    un día mucho miraba.
  4   --Padre, ¿qué me mira usted?    --Que has de ser mi enamorada.
     --No lo querrá Dios del cielo    ni la Virgen soberana
  6   que sea mujer de usted,    madrasta de mis hermanas.
     --Criados, los mis criados,    los que coméis en mi casa,
  8   a mi hija Delgadina    encerradla en una sala;
     no me la deis de comer    no siendo cosa salada,
  10   no me la deis de beber    no siendo cosa vinagra.--
     La Delgadina muy triste,    muy triste y desconsolada,
  12   llenecita de suspiros    se asomaba a una ventana. (. . . . . .)

Variante: 11 lo dice una señora que añade: se pasea por la calle, / se pasea por la sala.

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0075:8 Delgadina (á-a)            (ficha nº: 87)

Versión de Abades (ay. Abades, p.j. Segovia, Segovia, España).   Recitada por Florinda Herranz (48a). Recogida por J. Antonio Cid, Mª Teresa Cillanueva, José Ramón Prieto y Mª José Querejeta, 04/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 4.4-7.1/B-02). Publicada en Petersen-Web 2000, Texto. Reeditada en Petersen-Web 2000-2007, Texto.  050 hemist.  Música registrada.

     Un padre tenía tres hijas    y las tres como la plata,
  2   y la más pequeña de todas    Delgadina se llamaba.
     Un día estando comiendo    su padre la remiraba.
  4   --¿Cómo me mira usted, padre,    cómo me mira la cara?
     --Cómo quiés que no te mire    si has de ser mi enamorada.
  6   --Ni por Dios, ni por la Virgen,    ni por la Virgen sagrada.
     --Alto, alto, caballeros,    a Delgadina encerradla,
  8   en el cuarto más oscuro    que en el palacio le haya;
     no me la deis de comer    na` más que cosa salada,
  10   no me la deis de beber    na` más que agua templada.--
     Ha bajado un angelito,    la ha abierto tres ventanas:
  12   una por donde entra el sol,    la otra el sol cuando raya,
     la otra la Virgen María    cuando iba a visitarla.
  14   Delgadina, con gran sed,    se ha asomado a la ventana,
     ha visto a sus hermanitas    que a los boliches jugaban.
  16   --Por Dios os lo pido, hermanas,    y por la Virgen sagrada,
     que vengo muerta de sed,    si me dais un poco de agua.
  18   --No os lo doy, Delgadina,    no os lo doy, rica hermana,
     que si el rey padre lo supiera,    la cabeza nos cortara.--
  20   Delgadina con gran sed    se ha asomado a la ventana,
     ha visto a su madre reina    en silla de oro sentada.
  22   --Por Dios os lo pido, madre,    por la Virgen sagrada,
     que vengo muerta de sed,    si me da usted un vaso de agua.
  24   --Ven acá, perra traidora,    ven acá, perra malvada,
     siete años van pa` ocho    que por ti estoy mal casada.

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0075:9 Delgadina (á-a)            (ficha nº: 88)

Versión de Carrascal del Río (ay. Carrascal del Río, p.j. Sepúlveda, Segovia, España).   Recitada por Angelita Lobo Revenga (56a). Recogida por Vanda Anastácio, Pilar Aragón, J. Antonio Cid y Gabriel Fraile, 07/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 4.7-7.3/B-10). Publicada en Petersen-Web 2000, Texto. Reeditada en Petersen-Web 2000-2007, Texto.  081 hemist.  Música registrada.

     Un rey tenía tres hijas    má[s] hermosas que la plata,
  2   la más pequeña de todas    Delgadina se llamaba.
     Un día estando en la mesa,    su padre la repicaba:
  4   --Delgadina, Delgadina,    tú has de ser mi enamorada.
     --No lo querrá Dios del cielo,    ni la Virgen soberana,
  6   que `el padre que me dió el ser    fuera yo su enamorada.
     --Alto, alto, mis criados,    a Delgadina encerrarla,
  8   de las tres torres que tengo,    cerrármela en la más alta;
     no me la deis a beber    más que agua de pescada,
  10   no me la déis a comer    más que cecina salada.--
     Al cabo de siete meses    se ha asomado a una ventana,
  12   adonde estaba su madre    jugando al juego de barra.
     --Por Dios, madre querida,    por Dios, madre de mi alma,
  14   por Dios la vengo a pedir,    mire usté una jarra de agua,
     traigo la vida en un hilo    y el corazón se me acaba,
  16   por Dios la vengo a pedir    una jarra de agua.
     --Quítate de ahí, Delgadina,    quítate, perra malvada,
  18   que siete años van para ocho    y me has hecho estar mal casada.
     --Y otros tantos llevo yo    por usted sin beber agua.--
  20   De allí otros siete años,    se ha asomado a otra ventana,
     donde estaban sus hermanos    jugando al juego de cartas.
  22   --Por Dios, hermanos querido[s],    os pido una jarra de agua,
     tengo la vida en un hilo    y el corazón se me acaba.
  24   --Quítate de ahí, Delgadina,    quítate de ahí, perra malvada,
     que siete años para ocho    (nos has quitado la honra.)
  26   --Y otros tantos llevo yo    por mi padre aquí encerrada.--
     Se han pasado otros siete años    y se ha asomado a otra ventana,
  28   adonde estaba su padre    jugando al juego de escala.
     --Traigo la vida en un hilo    y el corazón se me acaba,
  30   por Dios, padre de mi vida,    le pido una jarra de agua.
     --Quítate, Delgadina,    quítate de mí, perra malvada.
  32   que no quisiste hacer    lo que el rey padre mandaba.
     --Sí, padre, lo cumpliré,    aunque sea de mala gana.--
  34   --Alto, alto, mis criados,    a Delgadina darla agua.--
     Unos con jarras de oro,    otros con jarras de plata,
  36   y al subir por la escalera    la Delgadina espiraba.
     Donde espira Delgadina,    una fuente allí manaba,
  38   y en la cama de su madre    llena de ángeles estaba,
     y la cama de su padre    llena de demonios estaba.
  40   Delgadina se murió,    no fue por sed ni falta de agua,
     fue porque no quiso cumplir    lo que el rey padre mandaba.

Variantes: 22b traer una j. d. a.

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0075:10 Delgadina (á-a)            (ficha nº: 89)

Versión de Navas de San Antonio (ay. Navas de San Antonio, p.j. Segovia, Segovia, España).   Recitada por Pilar Ayuso (56a). Recogida por Raquel Calvo, Javier Ormazábal, Dolores Sanz, Blanca Urgell y Ana Valenciano, 07/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 1.7-7.2/A-19 y B-01). Publicada en Petersen-Web 2000, Texto. Reeditada en Petersen-Web 2000-2007, Texto.  064 hemist.  Música registrada.

     Un rey tenía tres hijas    más hermosas que la plata,
  2   la más pequeña de todas    Delgadina se llamaba.
     Un día estando comiendo    su padre la remiraba.
  4   --¿Qué me miras, padre mío,    qué me miras a la cara?
     --Te miro, paloma mía,    que seas mi enamorada.
  6   --No lo quiera Dios del cielo,    ni la Virgen soberana,
     de mi padre ser esposa,    de mis hermanas, madrastra.--
  8   Mandó a todos sus criados    a Delgadina encerrarla,
     en el cuarto más oscuro,    que hubiera en toda la casa.
  10   . . . . . . . . . . . . . . . . . . .    La ha abierto cuatro ventanas.
     Delgadina, con gran sed,    a una de ellas se asomaba
  12   y ha visto a sus hermanitos    jugando al juego de damas.
     --Hermanitos, pues lo sois,    traedme una jarrita de agua,
  14   que el corazón tengo triste    y la vida se me acaba.
     --Quítate de ahí, Delgadina,    quítate de ahí, perra mala,
  16   que si padre rey te viera,    la cabeza te cortara.--
     Delgadina, con gran sed,    se ha asomado a la ventana,
  18   ha visto a su pobre madre    en una silla sentada.
     --Madre mía, pues lo eres,    traedme una jarrita de agua,
  20   que el corazón tengo triste    y la vida se me acaba.
     --Quítate de ahí, Delgadina,    quítate de ahí, perra mala,
  22   que va para nueve meses    que me tienes mal casada.--
     Delgadina, con gran sed,    a otra de ellas se asomaba,
  24   ha visto a su padre el rey,    con un caballero hablaba.
     --Padre mío, pues lo eres,    traedme una jarrita de agua,
  26   que el corazón tengo triste    y la vida se me acaba.
     --Sí, yo te la subiré    cuando cumplas mi palabra.
  28   --Sí, padre, la cumpliré    cuando me subas el agua.
     --Suban todos mis criados    a Delgadina a dar agua.
  30   Unos con jarras de oro    y otros con jarras de plata,
     que el corazón tiene triste    y la vida se le acaba.--
  32   Cuando suben los criados    a Delgadina a dar agua,
     . . . . . . . . . . . . . . . . . . .    la Virgen la amortajaba.

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0075:11 Delgadina (á-a)            (ficha nº: 90)

Versión de Pajares del Fresno (ay. Fresno de Cantespino, ant. Pajares del Fresno, p.j. Sepúlveda, ant. Riaza, Segovia, España).   Recitada por Miguel García, pastor (67a). Recogida por Diego Catalán, Mª Teresa Cillanueva, Gabriel Fraile y Therese Meléndez, 03/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 6.3-7.1/A-08). Publicada en Petersen-Web 2000, Texto. Reeditada en Petersen-Web 2000-2007, Texto.  065 hemist.  Música registrada.

     Un rey moro tenía una hija    que Delgadina se llamaba.
  2   Un día estando comiendo    su padre la miraba.
     --¿Qué me mira usted, padre mío,    qué me mira usted, padre de mi al ma?
  4   --¿Qué quieres que te mire?    Que vas a ser mi enamorada.
     --No quiero ser madre,    ni madrastra de mis hermanas.--
  6   Y al oir esto su padre    en un cuarto la encerraba.
     La daba de comer    hieles y carnes muy saladas,
  8   y la ha dado de beber    hieles muy amargas.
     Y un día Delgadina    ya se asoma po` una ventana
  10   donde sus hermanas    a la pelota jugaban.
     --`Manas, por ser hermanas,    traerme una jarra de agua,
  12   que la vida es corta    y el aliento se me acaba.
     --No te damos agua
  14   porque si lo supiera padre,    la cabeza nos cortara.--
     Al otro día siguiente    se asoma a la otra ventana
  16   donde sus hermanos    al balón jugaban.
     --Hermanos, por ser hermanos,    trairme una jarra de agua,
  18   que la vida es muy corta    y el aliento se me acaba.--
     Que al oir esto sus hermanos:    --No podemos traer el agua,
  20   que si lo supiera tu padre,    la cabeza nos cortara.--
     Al darse la otra media vuelta    donde su madre sentada estaba.
  22   --Madre, por ser mi madre,    traime una jarra de agua,
     que la vida es muy corta    y el aliento se me acaba.
  24   --Hija mía,    no te doy el agua
     porque si lo supiera tu padre,    la cabeza me cortara.--
  26   Y se da otra media vuelta    donde su padre sentado estaba.
     --Padre, por ser mi padre,    traígame una jarra de agua,
  28   que la vida y es mu` corta    y el aliento se me acaba.
     --Quítate, hija, de ahí,    quítate, perra malvada,
  30   que por no querer casarte    conmigo enamorada.--
     Y al oir estas palabras    Delgadina se murió.
     . . . . . . . . . . . . . . . . . . .    . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
  32   El cuerpo de Delgadina    de ángeles está rodeada
     y el de su padre y su madre    de culebras enroscadas.

Nota: 30b y 31 el informante vacila mucho.

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0075:12 Delgadina (á-a)            (ficha nº: 91)

Versión de Fresno de Cantespino (ay. Fresno de Cantespino, p.j. Sepúlveda, ant. Riaza, Segovia, España).   Recitada por Jacinta García Alonso (79a). Recogida por Diego Catalán, Mª Teresa Cillanueva, Gabriel Fraile y Therese Meléndez, 03/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 6.3-7.1/B-09). Publicada en Petersen-Web 2000, Texto. Reeditada en Petersen-Web 2000-2007, Texto.  097 hemist.  Música registrada.

     Un rey tenía tres hijas,    las tres como la plata,
  2   y la más pequeña    Delgadina se llamaba.
     Y un día estando comiendo    su padre la remiraba.
  4   --Di`ame usté rey padre, por qué me mira.    --Yo no te miro nada,
     que antes de ponerse el sol    has de ser mi enamorada.
  6   --No quiera el Señor del cielo    ni la Virgen soberana.--
     Delgadina, Delgadina,    muy triste y apresurada,
  8   la mete en un cuarto oscuro    donde no se veía nada.
     --Si pide de comer,    dairla sardinas saladas,
  10   si pide de beber,    dairla agua de pescada.--
     Delgadina, Delgadina,    muy triste y apresurada,
  12   da la vuelta al corredor    y acercate a una ventana,
     con las gotas que ella echaba    toda la sala regaba,
  14   con el pelo que tenía    toda la sala barría.
     Delgadina, Delgadina,    muy triste y apresurada,
  16   da la vuelta al corredor    y acercate a una ventana,
     cuando a su` hermanitas vio    como a los dedos juebaban.
  18   --Hermana, por ser hermana,    traime una jarra de agua.
     --Y anda ahí, Delgadina,    y anda de ahí, perra mala,
  20   yo no te puedo traer agua
     porque no has querido cumplir    la palabra que el rey mandaba;
  22   si el padre, el pa` rey supiera,    la cabeza nos cortaba.
     Delgadina, Delgadina,    muy triste y apresurada,
  24   con las gotas que ella echaba    toda la sala regaba,
     con el pelo que tenía    toda la sala barría,
  26   Delgadina, Delgadina,    muy triste y apresurada,
     da la vuelta al corredor    y a acercarse a una ventana,
  28   cuando a su` hermanitos vio    con balón de oro juebaban.
     --Hermanos, por ser hermanos,    traírme una jarra de agua.
  30   traigo la vida en un hilo    y la alma me se acaba.
     --Anda de ahí, Delgadina,    y anda de ahí perra mala,
  32   que no has querido cumplir    la palabra que el rey padre mandaba;
     si el rey padre lo supiera,    la cabeza nos cortaba.--
  34   Delgadina, Delgadina,    mu` triste y apresurada,
     con las gotas que ella echaba    toda la sala regaba,
  36   con el pelo que tenía    toda la sala barría.
     Delgadina, Delgadina,    muy triste apresurada,
  38   da la vuelta al corredor    y a acercarse a una ventana,
     cuando a sus padres    vio como reyes paseaban.
  40   --Mi padre, por ser mi padre,    traime una jarra de agua,
     traigo la vida en un hilo    y la alma me se acaba.
  42   --Yo no te puedo trair agua    . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
     Mi palabra está cumplida    . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
  44   Traila la jarra de agua,    no se la traigas de oro,
     tráisela de cristal fino    para que alegre su alma.--
  46   Al subir las escaleras    Delgadina espiró,
     los ángeles la tenía[n]    y la Virgen la amortajaba.
  48   La cama de sus hermanas    de cuchillos y navajas rodeada,
     la cama de sus hermanos    de alfileres arrodeada,
  50   la cama de sus padres    de serpientes arrodeada.

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0075:13 Delgadina (á-a)            (ficha nº: 92)

Versión de Navares de Enmedio (ay. Navares de Enmedio, p.j. Sepúlveda, Segovia, España).   Recitada por una mujer (unos 65a). Recogida por Pere Ferré, Therese Meléndez, Javier Ormazábal y Teresa Yagüe, 04/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 2.4-7.1/A-02). Publicada en Petersen-Web 2000, Texto. Reeditada en Petersen-Web 2000-2007, Texto.  055 hemist.  Música registrada.

     Un rey tenía tres hijas,    todas tres como una plata,
  2   y una de las más pequeñas    Delgadina se llamaba.
     Un día estando comiendo    y su padre la miraba.
  4   --¿Qué me mira usted a mí, padre,    qué me mira tal mirada?
     --Qué te voy a mirar, hija,    que has de ser mi enamorada.
  6   --No lo querrá Dios del cielo,    ni la Virgen soberana--.
     Su padre, de que oyó eso,    en un cuarto la encerraba,
  8   en el cuarto más oscuro    que en su casa encontraba.
     Pasó por allí la Virgen,    la hizo cuatro ventanas.
  10   Da la vuelta al corredor,    se ha asoma a la una ventana
     donde estaba su madre,    sentada en silla de plata.
  12   --Madrecita, pues lo es,    por Dios una jarra de agua,
     que traigo el alma en un hilo    y la vida se me acaba.
  14   --No lo querrá el Dios del cielo,    ni la Virgen soberana,
     porque si el rey padre lo supiera,    la cabeza me cortara--.
  16   Da la vuelta al corredor,    se asoma a la otra ventana
     donde estaban sus hermanos    . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
    
(Que tampoco se la dieron)
  18   porque si el rey padre lo supiera,    también les mataba.
     Da la vuelta al corredor,    se asoma a la otra ventana
  20   donde estaba su padre,    que en juego de barra estaba.
     --Padrecito pues lo es,    por Dios, una jarra de agua
  22   que traigo el alma en un hilo    y la vida se me acaba.
     --No lo querrá el Dios del cielo,    ni la Virgen soberana,
  24   si supiera que te morías,    todos agua te llevaran.--
     Ya se muere Delgadina,    todos agua la llevaban;
  26   unos en jarras de oro    y otros en jarras de plata.
     La cama de Delgadina    de ángeles está rodeada
  28   y la cama de sus padres    una serpiente enroscada.

Variantes: -11 donde la madre estaba___en una s. de p.; 15a si tu padre se enterara; 21a P., pues lo sois; 21b p. D., un vaso de a.; dáme un vaso de a.

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0075:14 Delgadina (á-a)            (ficha nº: 93)

Versión de San Miguel de Bernúy (ay. San Miguel de Bernúy, p.j. Cuéllar, Segovia, España).   Recitada por Eduvigis Lozano (64a). Recogida por Ana Beltrán, Raquel Calvo, J. Antonio Cid y Olimpia Martínez, 10/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 4.10-7.1/B-14). Publicada en TRC-Segovia 1993, p. 137.  036 hemist.  Música registrada.

     Un rey tenía tes hijas    más hermosas que la plata
  2   y la más chiquirritita    Delgadina se llamaba.
     Un día estando comiendo    su padre mucho miraba.
  4   --¿Padre, qué me mira usted?    --Has de ser mi enamorada.
     --No lo querrá Dios del cielo,    ni la Virgen soberana
  6   que sea mujer de usted,    madrastra de mis hermanas.
     --Criados, los mis criados,    los que servís en mi casa,
  8   a mi hija Delgadina    encerradla en una sala.
     No me la deis a comer    no siendo cosa salada,
  10   no me la deis a beber    no siendo cosa vinagra.--
     La Delgadina muy triste,    muy triste y desconsolada,
  12   llenecita de suspiros    se asomaba a una ventana.
     --Padre, si es usted mi padre,    súbeme una jarra de agua,
  14   que el corazón me lo pide    y la vida se me acaba.--
     Mientras la jarra subía,    Delgadina ya moría;
  16   mientras la jarra subió,    Delgadina ya murió.
     Las campanas de la gloria    por Delgadina tocaban,
  18   las campanas del infierno    por su padre tamboreaban.

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0075:15 Delgadina (á-a)            (ficha nº: 94)

Versión de San Miguel de Bernúy (ay. San Miguel de Bernúy, p.j. Cuéllar, Segovia, España).   Recitada por Florencia Hernando (71a) y otra mujer más joven. Recogida por Ana Beltrán, Raquel Calvo, J. Antonio Cid y Olimpia Martínez, 10/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 4.10-7.2/A-03). Publicada en Petersen-Web 2000, Texto. Reeditada en Petersen-Web 2000-2007, Texto.  041 hemist.  Música registrada.

     (. . . . . .) Y la más chiquitina    Delgadina se llamaba.
  2   Un día estaba comiendo    de su hij[a] se enamoró.
    
(La encierra en un cuarto y no la dan de comer.)
     --Hermanitas de mi vida,    hermanitas de mi alma,
  4   os pido me deis el favor,    me deis un vaso de agua.
     Y su hermana la decía:
  6   --Quítate, perra judía,    quítate, perra malvada,
     que si padre nos viera,    como a ti nos castigara.
  8   --Madrecita de mi vida,    madrecita de mi alma,
     te pido me des favor,    me des un vaso de agua,
  10   que la vida me lo pide,    que la vida se me acaba.
     --Quítate, perra judía,    quítate, perra malvada,
  12   que si tuviera un puñal    desde aquí te le tirara.--
     Delgadina, Delgadina    se ha asomado a otra ventana
  14   y ha visto a su padrecito    jugando a . . . . . . . . .
     --Padrecito de mi vida,    padrecito de mi alma,
  16   te pido me des favor,    me des un vaso de agua.
    
(Dice a los criados.)
     --Llevadla a mi hija    un vaso de agua,
  18   no se lo déis en vaso de oro,    ni tampoco de plata,
     dádselo en vaso de cristal    para que refresque el alma.--
  20   Cuando han subido los criados    con el vaso de agua,
     se han encontrado a Delgadina,    que Delgadina ya espiraba.

Variantes: 2d dice hijo suponemos por error; 5b quítate de esa ventana; 7a sugerido por el colector.

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0075:16 Delgadina (á-a)            (ficha nº: 95)

Versión de Añe (ay. Añe, p.j. Segovia, Segovia, España).   Recitada por Ciriaca Santos (65a) y Melania Martín (71a) y Agustina Yanguas (c. 65a). Recogida por Ana Beltrán, Pere Ferré, Olimpia Martínez y Sandra Robertson, 07/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 2.7-7.1/A-04). Publicada en Petersen-Web 2000, Texto. Reeditada en Petersen-Web 2000-2007, Texto.  049 hemist.  Música registrada.

     Un rey tenía tres hijas    y las tres como la plata
  2   y la más pequeña de ellas    Delgadina se llamaba.
     Un día estando comiendo    su padre la remiraba.
  4   Cuanto me mira usted, padre,    que el corazón me traspasa.
     --¿No te he de mirar, Delgadina,    si has de ser mi enamorada?
  6   --No lo querrá Dios de cielo,    ni la Virgen soberana,
     ser yo mujer de mi padre,    de mis hermanos madrastra.--
  8   Su padre    en un cuarto la encerraba
     siete años con sus noches    sin beber vino ni agua.
  10   Delgadina, con gran sed,    se ha asomado a una ventana
     y ha visto a sus padrecitos    con señores paseaban.
  12   --Padres, si son ustedes mis padres,    por Dios, un vasito de agua,
     que el corazón me lo pide    y la vida se me acaba.--
  14   Delgadina, con gran sed,    se ha asomado a otra ventana
     y ha visto . . . . . . . . .    . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
     --Hermanas, si sois hermanas,    por Dios, un vasito de agua,
  16   que el corazón me lo pide    y la vida se me acaba.
     --Hermana, por ser hermana,    de buena gana os lo diera
  18   pero si padre lo sabe,    la cabeza nos cortara.
     --Madre, si usted es mi madre,    por dios, un vasito de agua,
  20   que el corazón me lo pide    y la vida se me acaba.
     --Hija, por ser mi hija,    de buena gana os lo diera,
  22   pero si padre lo sabe,    la cabeza me cortara.
     --Padre, si usté es mi padre,    por Dios, un vasito de agua,
  24   que el corazó me lo pide    y la vida se me acaba.
    
(El padre no le dio agua y consintió que muriera.)

Variantes: 4 --¿Por qué me mira usted, padre, / por qué me mira usted a la cara? 5 --Porque de tres hijas que tengo / tú eres mi enamorada; 6a N. l. quiera D. d. c.
Nota: Al cantar se repite cada hemistiquio; en el segundo se intercala el estribillo "Chibirí baraira".

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0075:17 Delgadina (á-a)            (ficha nº: 96)

Versión de Tejares (ay. Fuentesoto, p.j. Cuéllar, Segovia, España).   Recitada por Felisa Andrés (69a). Recogida por Vanda Anastácio, José Antonio Blanco, Mª Teresa Cillanueva y Pere Ferré, 10/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 2.10-7.1/A-10). Publicada en Petersen-Web 2000, Texto. Reeditada en Petersen-Web 2000-2007, Texto.  056 hemist.  Música registrada.

     Un rey tenía tres hijas    más hermosas que la plata,
  2   la más pequeña de todas    Delgadina se llamaba.
     Y un día, estando comiendo,    su padre la remiraba.
  4   --¿Por qué me remiras, padre?    --Tú has de ser mi enamorada.
     --No lo quedrá Dios del cielo,    ni la Virgen soberana.--
  6   Ha mandado a los criados    que ellos ya la encerraran.
     Y la ha encerrado en un cuarto    más oscuro de la casa.
  8   Pasan días y noches,    Delgadina está encerrada.
     Al otro día siguiente,    se la ha abierto una ventana
  10   a donde estaban su` hermano[s],    que a la pelota jugaban.
     --Por Dios o por caridad,    traerme y un poco de agua,
  12   que tengo el alma en un hilo    y el hilo ya se me acaba.
     --Quítate de ahí, perra mora,    quítate, perra malvada,
  14   que si el rey padre lo sabe,    la cabeza nos cortara.--
     Delgadina se retira    muy triste y desconsolada.
  16   Al otro día siguiente    se la ha abierto otra ventana
     a donde estaban sus hermanas,    con hilo de oro bordaban.
  18   --Por Dios o por caridad,    traerme y un poco de agua,
     que tengo el alma en un hilo    y el hilo ya se me acaba.
  20   --Quítate de ahí, perra mora,    quítate, perra malvada,
     que si el rey padre lo sabe,    la cabeza nos cortara.--
  22   Delgadina se retira    muy triste y desconsolada.
     Al otro día siguiente    se la ha abierto la otra ventana
  24   donde estaba allí su padre,    que con señores jugaba.
     --Padre mío de mi vida,    padre de toda mi entraña,
  26   por Dios o por caridad,    subirme y un poco de agua.--
     Ha mandado a los criados    que suban una jarra de agua.
  28   Cuando suben los criados,    Delgadina desmayada.

Variantes en versión recitada: 4b ¿por qué me echas esas miradas?; Tras v. 4 Delgadina se retira muy triste y desconsolada; 20b Q. d. a., perra blanca; 21b se ha asomado a otra ventana; en 27b añadeque "para que la desterraran".
Nota: Al cantar suele repetir el primer hemistiquio de los versos pares, pero a veces cambia a los impares.

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0075:18 Delgadina (á-a)            (ficha nº: 97)

Versión de Aldeasoña (ay. Aldeasoña, p.j. Cuéllar, Segovia, España).   Recitada por Pilar Carbonero (62a). Recogida por Pilar Aragón, Koldo Biguri, Pere Ferré y Victoria Raboso, 03/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 2.3-7.2/B-02). Publicada en Petersen-Web 2000, Texto. Reeditada en Petersen-Web 2000-2007, Texto.  057 hemist.  Música registrada.

     Un rey tenía tres hijas,    y las tres como una plata,
  2   la más chiquitita de ellas    Delgadina se llamaba.
     Un día estando a la mesa,    su padre la remiraba.
  4   --¿Qué me quieres, padre mío,    qué me quieres, qué me mandas?.
     --De las tres hijas que tengo,    tú has de ser mi enamorada.
  6   --No lo querrá el Dios del cielo,    ni la Virgen soberana,
     que el padre que me crió    sea yo su enamorada.--
    
(Mandó el rey hacerla . . . . . ., la hizo una casa para ella y la encerró.)
  8   Delgadina, con gran sed,    se ha asomado a una ventana
     y ha visto a sus hermanitos,    que a los naipes jugaban.
  10   --Hermanos, si sois mi` hermanos,    por Dios, una jarra de agua,
     el alma tengo en un hilo,    la vida ya se me acaba.--
  12   Delgadina con gran sed,    se ha asomado a otra ventana
     y ha visto a sus hermanitas,    que en paño de oro bordaban.
  14   --Hermanas, si sois mi` hermanas,    por Dios, una jarra de agua,
     el alma tengo en un hilo,    la vida ya se me acaba.--
  16   Delgadina, con gran sed,    se ha asomado a otra ventana,
     y ha visto a su madrecita,    que en silla de oro sentaba.
  18   --Madre, si usted es mi madre,    por Dios, una jarra de agua,
     el alma tengo en un hilo,    la vida ya se me acaba.
  20   --Quítate de ahí, Delgadina,    quítate de ahí, perra malvada,
     que por ti llevo siete años    y por ti estoy mal casada.--
  22   Delgadina con gran sed,    se ha asomado a otra ventana
     y ha visto a su padrecito,    que a los naipes jugaba.
  24   --Padre, si es usted mi padre,    por Dios, una jarra de agua,
     el alma tengo en un hilo,    la vida ya se me acaba.--
  26   Mandó el rey a sus criados    que la subieran el agua;
     unos con jarras de oro,    otros, con jarras de plata,
  28   Y el más chiquitito de ellos    . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
     El último que llegara,    la cabeza le cortara.

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0075:19 Delgadina (á-a)            (ficha nº: 98)

Versión de San Miguel de Bernúy (ay. San Miguel de Bernúy, p.j. Cuéllar, Segovia, España).   Recitada por Carmen Peña (50a) y la hija de Carmen Peña. Recogida por Ana Beltrán, Raquel Calvo, J. Antonio Cid y Olimpia Martínez, 10/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 4.10-7.2/B-14). Publicada en Petersen-Web 2000, Texto. Reeditada en Petersen-Web 2000-2007, Texto.  023 hemist.  Música registrada.

     Un rey tenía tres hijas    más hermosas que la plata
  2   y la más chiquirritina    era la más resalada.
     Un día estando a la mesa    su padre la remiraba.
  4   --¿Por qué me mira usted, padre?    Creo que no soy tan guapa.--
     . . . . . . . . . . . . . . . . . . .    . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
     --Llamemos a la justicia    que la encierran en una sala.--
  6   Y la daba de comer    carne de perro salada,
     y la daban de beber    agua de retama machada.
  8   . . . . . . . . . . . . . . . . . . .    sentadita en silla `e plata.
     --Hermanas, por ser hermanas,    por Dios, una jarra de agua,
  10   que el alma tengo en un hilo    y la vida se me acaba.
     --Te lo daríamos, Delgadina,    te lo daríamos de muy buena gana,
  12   pero si padre se entera,    la cabeza les cortara.--

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0075:20 Delgadina (á-a)            (ficha nº: 99)

Versión de Ituero y Lama (ay. Ituero y Lama, p.j. Segovia, ant. Santa María de Nieva, Segovia, España).   Recitada por Iluminada González (75a). Recogida por Suzanne Petersen, Sandra Robertson, y Ana Valenciano, 10/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 5.10-7.1/A-15 y 2/B-07). Publicada en Petersen-Web 2000, Texto. Reeditada en Petersen-Web 2000-2007, Texto.  023 hemist.  Música registrada.

     Un rey . . . . . . . . .    . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
    
(El padre la tenía prisionera.)
  2   Delgadina, y con gran sed,    se ha asomado a la ventana
     y ha visto a sus hermanitas,    que bordando en oro estaban.
  4   --Por Dios os pido, hermanitas,    me deis una gota de agua,
     que traigo . . . . . . . . .    y la vida ya se me acaba.
  6   --No te lo daré, hermanita,    no te lo daré, mi hermana,
     porque si padre el rey lo sabe,    la cabeza nos cortara.--
  8   Ha visto a su madre reina    sentada en silla de plata.
     --Por Dios le pido a usted, madre,    me dé usté una gota de agua,
  10   que el corazón traigo triste    y la vida ya se me acaba.
     --No te lo daré, maldita,    no te lo daré, malvada,
  12   siete años, voy para ocho,    que por ti soy mal casada.--
    
(Era porque el padre quería a la hija.)

Variante: 4b m. d. un vaso d. a.

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0075:21 Delgadina (á-a)            (ficha nº: 100)

Versión de Vegas de Matute (ay. Vegas de Matute, p.j. Segovia, Segovia, España).   Recitada por Teresa Pérez (82a). Recogida por J. Antonio Cid, Mª Teresa Cillanueva, José Ramón Prieto y Mª José Querejeta, 04/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 4.4-7.3/A-05). Publicada en Petersen-Web 2000, Texto. Reeditada en Petersen-Web 2000-2007, Texto.  042 hemist.  Música registrada.

     Un rey tenía tres hijas,    todas tres como la plata
  2   y la más chiquitina de ellas    Delgadina se llamaba.
     . . . . . . . . . . . . . . . . . . .    . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
  4   Por una entraba la luna,    por otra el sol cuando raya,
     por otra entraba la Virgen    cuando iba a visitarla.
  6   Delgadina, con gran sed,    se ha asomado a una ventana
     y ha visto a su reina madre    en sillones de plata.
  8   --Madre, si es usted mi madre,    por Dios un poquito de agua,
     que el alma tengo en la boca    y el aliento se me acaba.
  10   --No te lo doy, Delgadina,    no te lo damos, malvada,
     que por ti hace quince, va pa dieciséis años    que por ti estoy mal casada.
  12   Delgadina, con gran sed,    se ha asomado a otra ventana
     y ha visto a su rey padre    con caballeros de España.
  14   --Padre, si es usted mi padre,    por Dios un poquito de agua,
     que el alma traigo en la boca    y el aliento se me acaba.
  16   --Caballeros todos, a Delgadina    dadla agua;
     unos con jarros de oro,    otros con jarros de plata,
  18   el que primero se llegase    la corona le . . . . . . . . .
     y el que el último llegase    . . . . . . . . . le matara.--
  20   Cuando quisieron llegar,    Delgadina ya espiraba,
     y en la cama de la niña    ángeles la arrodeaban,
  22   la de su padre y su madre,    de cuchillos y navajas.

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0489+0685:1 Jesucristo y el alma enferma+La toca de la Virgen y el alma pecadora (é-a+é-o)            (ficha nº: 101)

Versión de Sepúlveda (ay. Sepúlveda, p.j. Sepúlveda, Segovia, España).   Recitada por Margarita. Recogida por María Goyri, 00/09/1905 (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en TRC-Segovia 1993, p. 431.  038 hemist.  Música registrada.

     --Dulce Jesús de mi vida,    médico de mi dolencia,
  2   no hay cosa que me dé gusto,    ni cosa que me divierta.
     Tan sólo, señor, me falta    los regalos de tu mesa.--
  4   Entra el médico divino    por las puertas de la enferma;
     se sienta a su cabecera,    la dice dos mil ternezas.
  6   --Bien sabrás, esposa mía,    que te he rondado la puerta
     como un firme enamorado    con la espada del hombro a cuestas.
  8   Aunque me voy, no me voy,    pronto daré la vuelta.
     Alma, quiero que te salves    y a mi rebaño te vuelvas.
  10   Toma mi cuerpo que comes,    toma mi sangre que bebas.
     Te dejé todos mis rosarios,    siempre les traes por el suelo;
  12   te dejé todas mis misas    y siempre vas al prostero;
     al tomar agua bendita    lo derramas por el suelo;
  14   entre la hostia y el cáliz    siempre te quedas durmiendo.
     San Miguel traiga el peso,    traiga el peso y vuelva luego.--
  16   Tantos eran sus pecados    que el peso daba en el suelo.
     Con la gracia de María    el peso quedó en silencio.
  18   "Cristiano, reza el rosario,    no le traigas por el suelo,
     que es María tan piadosa,    por todos está pidiendo".

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0489:1 Jesucristo y el alma enferma (é-a)            (ficha nº: 102)

Versión de Gomezserracín (ay. Gomezserracín, p.j. Cuéllar, Segovia, España).   Recitada por Asunción Maroto (78a). Recogida por Gabriel Fraile, Dolores Sanz, Maximiano Trapero y Blanca Urgell, 10/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 1.10-7.2/B-02). Publicada en TRC-Segovia 1993, pp. 430-431.  016 hemist.  Música registrada.

     Señor mío Jesucristo,    médico de mis dolencias,
  2   no tengo gusto con nada,    ni cosa que me divierta.
     Ya entra el médico divino    por las puertas de la enfierma,
  4   haciéndola mil preguntas,    sobre la cama se sienta.
     --Dime tú a mi, esposa mía,    ¿de qué mal estás enferma?
  6   --Estoy llena de pecados    y mi alma está de lepra.
     --Tú eres la oveja perdida,    yo no quiero que te pierdas,
  8   sólo quiero que te salves    pa que a mi rebaño vuelvas.

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0200:1 La Gallarda (í-a)            (ficha nº: 103)

Versión de Otero de Herreros (ay. Otero de Herreros, p.j. Segovia, Segovia, España).   Recitada por Frutos de la Calle (77a). Recogida por Raquel Calvo, Javier Ormazábal, Dolores Sanz, Blanca Urgell y Ana Valenciano, 07/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 1.7-7-1/A-08). Publicada en TRC-Segovia 1993, p. 87.  006 hemist.  Música registrada.

     --Abra la puerta, portero,    portero de portería.
  2   --Esta puerta no se abre,    mientras que no venga el día,
     porque si sale Gallarda,    viene y nos quita la vida.

Nota: La mayoría de los romances los aprendió de su madre, Paula Montesanz, vecina de Hontoria.

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0023+0110:1 Gerineldo+La Condesita (í-o+á)            (ficha nº: 104)

Versión de Arcones (ay. Arcones, p.j. Sepúlveda, Segovia, España).   Recitada por Basilio Bartolomé, pastor (34a). Recogida por Ramón Menéndez Pidal, 00/09/1904 (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en RTLH 4 (1970), pp. 139 (nº. V.146). Reeditada en TRC-Segovia 1993, pp. 52-54.  187 hemist.  Música registrada.

     --Gerineldo, Gerineldo,    Gerineldito pulido,
  2   ¡quién te pillara esta noche    tres horas a mi albedrío!
     --Como soy vuestro criado,    señora, burláis conmigo.
  4   --No me burlo, Gerineldo,    que de veras te lo digo,
     y a las doce de la noche,    cuando el rey esté dormido.
  6   --Como soy vuestro criado,    señora, burláis conmigo.
     --No me burlo, Gerineldo,    que de veras te lo digo,
  8   que a las doce de la noche    yo te espero, dueño mío.--
     Dieron las diez y las once,    dan las doce, ya ha salido;
  10   cada escalón que subía    le costaba un suspirito,
     llegó donde está la dama    y de esta suerte la ha dicho:
  12   --A tus pies estoy postrado    para cumplir lo ofrecido.--
     Largo rato conversaron    y el sueño les ha rendido.
  14   El rey les echó de menos    y a buscarlos ha subido;
     desenvainando la espada    entre los dos la ha metido.
  16   A lo frío de la espada    la dama ha espavorecido.
     --¡Levántate, Gerineldo,    Gerineldito pulido,
  18   que la espada de mi padre    entre los dos ha dormido!
     --¿Por dónde me iré yo ahora    que de nadie sea visto?
  20   --Te dirás por el jardín    a cortar rosas y lirios,
     (y) di que una rosa temprana    el color te le ha comido.--
  22   Por el jardín se marchó    cortando rosas y lirios
     y a pocos pasos que ha dado    el rey al encuentro le ha salido.
  24   --¿Dónde vienes, Gerineldo,    tan triste y descolorido?
     --Señor, vengo del jardín    de cortar rosas y lirios,
  26   y una rosa muy temprana    el color me le ha comido.
     --No me niegues, Gerineldo,    que con la infanta has dormido.
  28   --Máteme usted, gran señor,    que delito he cometido.
     --No te mato, Gerineldo,    que te crié desde niño;
  30   la tengo matar a ella    por haberlo consentido.--
     Estando en estas razones,    un mensajero ha venido
  32   con un papel muy cerrado    que para el rey ha traído.
     Tomando el rey el papel,    después que le hubo leído
  34   vio cómo le perseguía    cruelmente su enemigo.
     Con los ojos llenos de agua,    con el corazón partido,
  36   ha llamado a Gerineldo,    dice: --Gerineldo mío,
     toma, hombre, ese papel    y mira su contenido.--
  38   En cuanto cogió el papel,    después que le hubo leído
     le dice: --Rey y señor,    sólo una cosa te pido.
  40   --Pídeme lo que tú quieras,    que lo tienes concedido.
     --Que perdones a la infanta    el pecado cometido
  42   y me perdones a mí,    que yo la culpa he tenido.
     --Los dos quedan perdonados,    creo que antes lo he dicho.
  44   Pues, señor, con tu licencia,    partiré mañana mismo
     al frente de nuestras filas,    a batir al enemigo.--
  46   Fue donde estaba la infanta,    la encontró dando suspiros,
     que amargamente lloraba,    y Gerineldo la ha dicho:
  48   --¿Por qué llorará la condesa?    --¿Por qué tengo de llorar?
     Porque se levanta guerra    y te tendrás que marchar.
  50   --Pues el que te lo haiga dicho    te ha dicho la gran verdad;
     si a los siete años no vengo,    ya te podrías casar.--
  52   Se pasaron los siete años    y algunos diíllas más
     y viendo que no venía,    triste y afligida está.
  54   Su madre la dice: --Hija,    Gerineldo no viene ya;
     te dijo que a los siete años    ya te podrías casar.--
  56   --No lo quedrá Dios del cielo    ni la triste Soledad,
     que primero de casarme    tengo de irle a buscar.
  58   Me eche usted la bendición,    que yo le voy a buscar.
     --La bendición de Dios Padre,    de Dios Hijo, Dios igual,
  60   te caiga mi bendición    como cayó a los demás.--
     De su casa se salió    sin saber dónde tirar;
  62   anduvo días y días,    no ha podido saber na.
     Y una mañana temprano    ha visto una gran vacá
  64   y pronto la conoció    por el hierro y la señal.
     --Vaquerito, vaquerito,    ¿de quié es esa vacá?
  66   --Del rey Gerineldo son,    que mañana se va a casar.
     --¿Dónde para ese señor?    --Allá está en la capital.
  68   --¿Está muy lejos de aquí?    --Una legua y media está.--
     --No corría que volaba,    pues deseaba de llegar
  70   y, antes de llegar al pueblo    ha visto otra gran yeguá.
     --Yegüerito, yegüerito,    ¿de quién es esa yeguá?
  72   --De Gerineldo son,    que mañana se va a casar.
     --¿Está muy lejos del pueblo?    --No, señora, cerca está.--
  74   Llegó al portal de la iglesia    y diciendo misa están,
     ha pedido una limosna    y el rey se la salió a dar;
  76   echó mano a su bolsillo    y un ochavillo la da.
     --¡Pa tan grande caballero,    va una limosna que da!--
  78   Echó mano a su bolsillo    y un real de plata la da.
     --No quiero yo tu ochavillo,    tampoco quiero tu real,
  80   lo que quiero es el anillo    que aquella noche fatal
     de este dedo se salió    y a ese tuyo fue a parar.
  82   --¿No te acuerdas, Gerineldo,    cuando la espada de mi padre,
     cuando contigo dormía    ella vino a dispertarme?
  84   Levántate, Gerineldo,    Gerineldito pulido,
     que la espada de mi padre    entre los dos ha dormido.
  86   Al punto te levantastes,    muy triste y despavorido,
     diciendo: "¿dónde me iré    que de nadie sea visto?"
  88   Te dije: "Vete al jardín    y corta rosas y lirios,
     di que una rosa temprana    el color te le ha comido".--
  90   La abrazaba y la besaba,    llora que parece un niño,
     el público se alborota    y acudieron los ministros
  92   y la madre con la novia,    que parece un basilisco.
     --este hombre se ha vuelto loco    y se ha privado el sentido.
  94   --No, señora, no estoy loco,    que de esta mujer soy marido,
     ella es mi propia mujer    y con esta me retiro.--

Variantes: 35b y su c. rendido; 38a e. c. tomó e. p.; 43a dicho en segunda recitación; 46a f. d. está la condesa; 47b y aquesta suerte l. h. d.; 53 t. y abatida está; 57a q. antes q. yo me case; 61a salió triste de su casa; 63a y a fuerza de muchos días; 69b deseando de ll.; 72a D. G., señora; 73a ¿E. m. l. de aquí?; 79b ni tu real de plata ya; 80 que quiero tu anillo de oro___que te di para casar (de Beatriz, de Valladolid); 86b despertaste d.; 87b cortando r. y l.; 91a y l. m. de la n.; 94b ni me falta algún sentido; 95a soy marido de esta mujer; 95b y con esto he concluido; El informante indica que los tres últimos versos son otra variante que decía su madre.
Nota: lo aprendió de su madre. Dice que otra variante era "que la madre de la novia hablaba:" --Las joyas y los vestidos / muy bien se los podéis dar,// que en besitos y en abrazos / bien ganados estarán.//--Los besos y los abrazos, / el primero está por dar.//

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0765:1 Vendedor de nabos (á-o)            (ficha nº: 105)

Versión de Zarzuela del Monte (ay. Zarzuela del Monte, p.j. Segovia, Segovia, España).   Recitada por Pedro García Bermejo (unos 70a). Recogida por Raquel Calvo, Javier Ormazábal, Dolores Sanz, Blanca Urgell y Ana Valenciano, 07/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 1.7-7.2/A-18). Publicada en TRC-Segovia 1993, p. 243.  022 hemist.  Música registrada.

     Mi abuelo tenía un huerto    oficio de plantar nabos.
  2   --Aparéjeme la burra    que me voy a vender nabos.--
     A la mitad del camino    salieron cuatro gitanos,
  4   me quitaron la borrica,    sólo me dejan los nabos.
     Salieron cuatro monjitas,    todas vestidas de blanco;
  6   salió la madre badesa:    --¿A cómo da usted los nabos?
     --A peseta el medio kilo.    --No los quiero que son caros.--
  8   En la plaza de Sevilla    hay un letrero pintado
     con letras de oro que dicen:    "Aquí murió el de los nabos;
  10   o murió de pulmonía,    ni de dolor de costado,
     que ha muerto de una paliza    que los gitanos le han dado.

Nota: Tiene estribillo: a) Tialarán.

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0765:2 Vendedor de nabos (á-o)            (ficha nº: 106)

Versión de Zarzuela del Monte (ay. Zarzuela del Monte, p.j. Segovia, Segovia, España).   Recitada por Andrés Herranz Alonso (73a) y una mujer (¿Isidora?) (unos 50a). Recogida por Raquel Calvo, Javier Ormazábal, Dolores Sanz, Blanca Urgell y Ana Valenciano, 07/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 1.7-7.1/B-19). Publicada en Petersen-Web 2000, Texto. Reeditada en Petersen-Web 2000-2007, Texto.  022 hemist.  Música registrada.

     --Apárejame la burra,    que me voy a vender nabos.--
  2   A la mitad del camino    salieron cuatro gitanos,
     me robaron la borrica,    sólo me dejan los nabos.
  4   Me marché para el convento    por ver si vendía algo,
     salió la madre badesa    con Teresa de la mano.
  6   Le preguntan al señor:    --¿A cómo da usted los nabos?
     --A peseta el medio kilo.    --No los quiero que son caros.--
  8   A la orilla del convento    hay un letrero pintado
     con letras de oro que dicen:    "Aquí murió el de los nabos;
  10   no murió de pulmonía,    ni de dolor de costado,
     que ha muerto de una paliza    que las monjitas le han dado.

Nota: Tiene estribillo: a) Tranlarán.

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0323:1 La Virgen elige a un pastor como mensajero (é-o)            (ficha nº: 107)

Versión de Bercimuel (ay. Bercimuel, p.j. Sepúlveda, Segovia, España).   Recitada por Norberto Lorenzo, pastor. Recogida por Ramón Menéndez Pidal, 00/09/1905 (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en TRC-Segovia 1993, pp. 482-483.  052 hemist.  Música registrada.

     En la ciudad de Logroño    se deleitaba un mancebo
  2   en guardar unas ovejas    y en buscarlas el sustento.
     Eso de la medianoche    vio venir por altos cerros
  4   una hermosa peregrina    con un infante pequeño.
     Trae un báculo en la mano,    su madre el rosario al cuello
  6   bordado de quince rosas    divididas en tres tercios.
     Y así que iban llegando    donde elpastor está puesto:
  8   --Pastor, el cielo te guarde,    y sus santos sacramentos.
     ¿Si me das para este niño    un poco de tu sustento?
  10   --Señora, el pan que traemos    es de cebada y muy negro,
     que el niño no ha de poder,    no lo ha de poder comerlo,
  12   pero con mis voluntades    les daré de lo que tengo.--
     Metió mano y sacó    un pan duro en cuanto al tiempo,
  14   y al partirlo se volvió,    se ha vuelto de blanco y tierno.
     --¡Oh, qué gran dicha es la mía,    yo por dichoso me tengo,
  16   que un poco pan de cebada    se ha vuelto de blanco y tierno!--
     Y postrado de rodillas,    todo en lágrimas deshecho,
  18   pidió que le perdonase    todas sus culpas y yerros.
     --Ya los tienes perdonados,    ahora vamos al protervo:
  20   Al señor cura `e la villa,    y al señor cura del pueblo
     los dirás que en este sitio    la madre del Verbo Eterno
  22   se ha aparecido y te ha dicho    las recuentas del Misterio.
     --Sí, Señora, lo diré,    pero no han de querer creerlo.--
  24   --La Virgen puso la mano    sobre la tabla del pecho,
     el pastor formó una cruz    curiosa y con su letrero:
  26   "Que lo que este pastor diga    será cierto y verdadero".

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0323:2 La Virgen elige a un pastor como mensajero (é-o)            (ficha nº: 108)

Versión de Riaza (ay. Riaza, p.j. Sepúlveda, ant. Riaza, Segovia, España).   Recitada por María Albertos. Recogida por Ramón Menéndez Pidal, 00/09/1905 (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en TRC-Segovia 1993, p. 482.  030 hemist.  Música registrada.

     En la Fuente `e las Tres Gotas,    allá habitaba un mancebo,
  2   guardando un atajo `e cabras    y dándolas el sustento.
     A eso de la media tarde,    vio venir por aquel cerro,
  4   vio venir a una señora    con un infante pequeño,
     con su gayada de flores    y su rosario en el cuello.
  6   --Buenas tardes, pastorcito,    que yo muy buenas las tengo.
     ¿Y si hicieras el favor    de darme un poco `e sustento?
  8   --Sí, señora, la daré    de lo poquito que tengo,
     pero es mi pan de cebada    y el niño no pué comerlo.--
  10   Mas se lo ha dado a partir,    se ha vuelto de trigo bueno.
     --¡Qué dicha será la mía,    yo por dichoso me tengo;
  12   siendo mi pan de cebada,    volverse de trigo bueno!
     --Lo que te encargo, pastor,    y lo que te encargo es esto:
  14   la has de decir a tu padre    y al señor cura `e tu pueblo
     que el rosario de María    por puntos se va perdiendo.

Variantes: 2a cuidando u. a. `e c.; 5a Trae una g. d. f.; 12b se ha vuelto.
Nota del colector a otra versión de Riaza: 1a "esta fuente está en el monte donde está la ermita, aunque muy distante.

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0323:3 La Virgen elige a un pastor como mensajero (é-o)            (ficha nº: 109)

Versión de Riaza (ay. Riaza, p.j. Sepúlveda, ant. Riaza, Segovia, España).   Recitada por José Martínez (¿José Vázquez?). Recogida por Ramón Menéndez Pidal, 00/09/1905 (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en Petersen-Web 2000, Texto. Reeditada en Petersen-Web 2000-2007, Texto.  034 hemist.  Música registrada.

     En la Fuente `e las Tres Gotas    se ha aparecido un mancebo
  2   guardando sus ovejuelas    y dándolas el sustento.
     A eso de la media tarde    vio venir por alto un cerro
  4   a una infante señora    con un infante pequeño,
     toda rodeada de flores,    divididas en tres tercios,
  6   con el rosario en la mano    pa rezarle al Sacramento.
     --Buenos días, pastorcito,    que yo muy buenos los tengo.
  8   ¿Harás el favor de darme    un poco de tu sustento?
     --Sí, señora, se lo doy,    de lo poquito que tengo;
  10   mi pan es de cebada    y el niño no pué comerlo.--
     Ya se lo ha dado a partir    y se ha vuelto de trigo bueno.
  12   Entonces gritó el pastor    estas palabras diciendo:
     --¡Qué dicha ha sido la mía,    yo por dichoso me tengo,
  14   siendo mi pan de cebada    se ha vuelto de trigo bueno!
     --Lo que te encargo, pastor,    y lo que te digo es esto:
  16   se lo digas a tu padre    y al señor cura `e tu pueblo,
     que el rosario de María    por puntos se va perdiendo.

Nota del recolector: -1a "esta fuente está en el monte donde está la ermita aunque muy distante". Es posible que el recitador sea el mismo José Vázquez, conocedor de varios temas documentados por las mismas fechas.

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0461:1 La molinera y el cura (é)            (ficha nº: 110)

Versión de Urueñas (ay. Urueñas, p.j. Sepúlveda, Segovia, España).   Recitada por Matea Carretero "Mateílla" (79a). Recogida por Pere Ferré, Therese Meléndez, Javier Ormazábal y Teresa Yagüe, 04/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 2.4-7.2/B-02). Publicada en TRC-Segovia 1993, p. 241.  041 hemist.  Música registrada.

     Ha venido frey Fulano,    me quiso pisar el pié.
  2   --Déjate que te le pise,    te dará bien de comer,
     una gallina guisada    con buena azúcar y miel.--
  4   Estándosela cenando,    a la puerta llamó Andrés.
     --Señor, ése es mi marido,    ¿dónde le meteré a usted?
  6   --Métame en ese costal    y arrímame a esa pared.--
     Con el candil en la mano    ha salido a abrir a Andrés.
  8   --Buenas noches, mi marido.    --Buenas noches, la Isabel.--
     Al entrar en la cocina,    lo primerito que ve,
  10   la cena encima la mesa    y a cenar se puso Andrés.
     De que acabó de cenar,    lo primerito que ve:
  12   --¿Qué tiés en ese costal?    Mis ojos lo quieren ver.
     --Una fanega de trigo    que ha caído que moler.--
  14   Al otro día temprano    al molino se fue Andrés,
     al desatar el costal    lo primerito que ve,
  16   la coronita de un fraile    y el gorro de portugués.
     L`ha cogío a las sus espaldas.    --¡Por Dios!, no me maté usted;
  18                                     ya no lo haré otra vez.--
     Al otro día mañana,    a misa fue la Isabel
  20   y se encontró con el fraile,    de esta manera le habló:
     --En lo que yo sea hombre,    no me engaña otra Isabel

Variantes: 21b n. m. e. usted otra vez.

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0461:2 La molinera y el cura (é)            (ficha nº: 111)

Versión de Riaza (ay. Riaza, p.j. Sepúlveda, ant. Riaza, Segovia, España).   Recitada por Isabel. Recogida por Ramón Menéndez Pidal, 00/09/1905 (fecha deducida) (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en Petersen-Web 2000, Texto. Reeditada en Petersen-Web 2000-2007, Texto.  008 hemist.  Música registrada.

     Si quieres que te la cante    la canción del entremés,
  2   lo que pasa [un panadero    en casa con su mujer].
     La pretende el padre cura,    pisarla quiere el pie.
  4   --Déjala que te le pise    si te da bien de moler.
     . . . . . . . . . . . . . . . . . . .    . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

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0461:3 La molinera y el cura (é)            (ficha nº: 112)

Versión de Matabuena (ay. Matabuena, p.j. Sepúlveda, Segovia, España).   Recitada por María Álvaro. Recogida por Ramón Menéndez Pidal, 00/00/1904 (fecha deducida) (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en TRC-Segovia 1993, pp. 241-242.  014 hemist.  Música registrada.

     Siéntate si estás despacio,    te contaré el entremés,
  2   lo que pasó un tajonero    en casa con su mujer.
     . . . . . . . . . . . . . . . . . . .    . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
     --Déjale que te le pise,    nos dará bien de comer;
  4   nos dará pollos guisados    con güena azúcar y miel.
     . . . . . . . . . . . . . . . . . . .    . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
     --Méteme en ese costal    y arrrímame a la pared.--
     . . . . . . . . . . . . . . . . . . .    . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
     (Dan palos al costal    y dice el cura:)
     --Que me lo muela el gran demonio,    que no quiero más moler.

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0461:4 La molinera y el cura (é)            (ficha nº: 113)

Versión de Riaza (ay. Riaza, p.j. Sepúlveda, ant. Riaza, Segovia, España).   Recogida por Ramón Menéndez Pidal, 00/09/1905 (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en TRC-Segovia 1993, p. 240.  038 hemist.  Música registrada.

     Si quieres que te cantemos    la canción del entremés,
  2   lo que pasa a un panadero    en casa con su mujer.
     La vesita un señor cura    a la señora Isabel.
  4   La mandó guisar un pollo    con hojitas de laurel;
     ya que le tienen guisado,    a la puerta llamó Andrés.
  6   --Señor cura, es mi marido,    ¿dónde le meteré a usted?
     Métase usté en el costal,    arrimado a la pared.--
  8   Como es casa de molino    no lo pueden comprender.
     --¿Qué es aquello que yo veo    arrimado a la pared?
  10   --Fanega y media de trigo    que han traido pa(ra) moler.
     --Sea trigo o no lo sea,    mis ojos lo quieren ver.--
  12   Al desatar el costal    la corona se le ve,
     barba, cepillo y corona,    y el sombrero calañés.
  14   Se le carga a las costillas    y a la torre va con él,
     se le aflojan los tirantes    y el cura apretó a correr.
  16   Al otro día va a misa    y a misa iba la Inés.
     --Buenos días, señor cura.    --Buenos los tengas, Inés.
  18   --Mi marido está enojado,    ¿por qué no le va usté a ver?
     --Que le lleven los demonios    y a ti te lleven con él.

Variantes: 10b me h. t. p. cocer; 12b lo primero que se ve; 13a es la corona del cura.
Nota del colector: "Lo cantaban de chicas al corro".

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0461:5 La molinera y el cura (é)            (ficha nº: 114)

Versión de Riaza (ay. Riaza, p.j. Sepúlveda, ant. Riaza, Segovia, España).   Recitada por una mujer. Recogida por Ramón Menéndez Pidal, 00/09/1905 (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en TRC-Segovia 1993, pp. 240-241.  008 hemist.  Música registrada.

     Siéntate si estás despacio,    te cantaré el entremés,
  2   lo que pasa un tabonero    en casa con su mujer.
     Entra el cura y sale el cura,    písala con el pie.
  4   --Déjala que te le pise,    si te da bien de comer.
     . . . . . . . . . . . . . . . . . . .    . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

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0605.1:1 El Niño perdido y hallado en el templo (á-e)            (ficha nº: 115)

Versión de Fresno de la Fuente (ay. Fresno de la Fuente, p.j. Sepúlveda, Segovia, España).   Recogida por Ramón Menéndez Pidal, 00/09/1905 (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en TRC-Segovia 1993, p. 396.  024 hemist.  Música registrada.

     La princesa de los cielos    reverencia en mil altares,
  2   aquella reina preciosa,    que del paraíso sale,
     sale en busca de su hijo,    que se le ha perdío ayer tarde.
  4   A todo el que ve pregunta:    --Señores, si alguno sabe
     de un hijo que se ha perdido    de mi compañía ayer tarde.
  6   Va vestido de morado    y de nazareno el traje,
     lleva el sol en un carrillo    y la luna en la otra parte.
  8   --Por las señas que usted da,    usted debe ser su madre.
     No, señora, no le he visto.--
  10   Va la madre en busca `el hijo,    templo en templo, valle en valle,
     y le ha venido a encontrar    en unas murallas grandes,
  12   en medio de los doctores,    el regocijo `e sus padres.

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0605.1:2 El Niño perdido y hallado en el templo (á-e)            (ficha nº: 116)

Versión de Santa Marta del Cerro (ay. Santa Marta de Cerro, p.j. Sepúlveda, Segovia, España).   Recitada por Milagros García (43a) y Eugenia García (78a). Recogida por Koldo Biguri, Olimpia Martínez, Sandra Robertson y Ana Valenciano, 04/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 3.4-7.1/B-04). Publicada en TRC-Segovia 1993, pp. 396-397.  046 hemist.  Música registrada.

     La princesa de los cielos    reverencia en mil altares,
  2   la Virgen a quien se humillan    los ángeles celestiales,
     a quien se encuentra pregunta:    --Señores, si alguno sabe
  4   de un niño que se ha perdido    de mi compañía ayer tarde.
     Aquella perla preciosa,    que del paraíso sale,
  6   va vestido de morado,    y de nazareno el traje,
     en el sol llevaba un carrillo,    y la luna en la otra parte.
  8   --Por las señas que usted da,    usted debe ser su madre.
     Sí, señora, sí le he visto,    pasó por aquí ayer tarde.
  10   Va pidiendo la limosna,    . . . . . . . . . no darle,
     ". . . . . . . . . . . . . . . . . . .    muchas riquezas más grandes,
  12   que las llevo yo guardadas,    en el reino de mis padres."
     De que le vi tan pequeño,    y tan . . . . . . . . . por el aire,
  14   le dije: --Entre, mi niño,    entre, las puertas se abren.
     Mandé poner una cama    donde el niño se acostare,
  16   y mas el niño no quiso,    puso estera de Alicante.
     En esto pasó la noche,    en un sueñecito suave.
  18   Con esto ya vino el día    y el niño se levantare,
     dándome los buenos días,    y que con Dios me quedare.
  20   El niño me roba el alma    y sin tocarme la carne.--
     Con esto se fue la Virgen    más contentilla que antes,
  22   buscándole en templo en templo,    buscándole en valle en valle.
     Y le ha venido a encontrar,    en fuertes murallas grandes,
  24   y en medio de los doctores,    disfrutando entre los padres.

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0605.1:3 El Niño perdido y hallado en el templo (á-e)            (ficha nº: 117)

Versión de Villar de Sobrepeña (ant. Villar de Sobrepeña, p.j. Sepúlveda, Segovia, España).   Recitada por Gabriela. Recogida por María Goyri, 00/09/1905 (fecha deducida) (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en Petersen-Web 2000, Texto. Reeditada en Petersen-Web 2000-2007, Texto.  010 hemist.  Música registrada.

     [. . . . . . . . . . . . . . . . . . .    . . . . . . . . . . . . . . . . . . .]
     --Y a quién me da, la daré    otras riquezas más grandes,
  2   que las tengo reguardadas    en el reino de mi padre.--
     De que le vieron tan chico,    le preguntan de quién es.
  4   --Soy hijo del Padre Eterno    y la Virgen es mi madre,
     y a mí me llaman Jesús,    que nací para salvarme.

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0217:1 Difunta pleiteada (í-a)            (ficha nº: 118)

Versión de Sigueruelo (ay. Santo Tomé del Puerto, ant. Sigueruelo, p.j. Sepúlveda, Segovia, España).   Recitada por Gabriela Moreno (64a). Recogida por Diego Catalán, 00/08/1947 (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en Petersen-Web 2000, Texto. Reeditada en Petersen-Web 2000-2007, Texto.  079 hemist.  Música registrada.

     Dame la gracia y menoria    para si cantar podía
  2   la firmeza `e dos amantes    que uno a otro se tenían.
     Palabra de casamiento    se dieron los dos un día,
  4   tan firme se la dieron    que olvidarse no podían.
     Su padre, de que lo supo,    de casarla determina
  6   con un mercader muy rico    que ha venido de las Indias.
     --Mi boda se ha de comer(?)    el martes a mediodía,
  8   mi boda y mi muerte    todo ha de ser en un día.--
     Según estaban comiendo,    de la mesa se retira,
  10   echa pies a la escalera    donde ella dormir solía,
     en el primer escalón    se ha quedado tendida,
  12   cogió a Jesús en sus brazos,    de esta manera decía:
     --Dame la muerte, Señor,    siquiera por algún día.--
  14   Mercader, que la echa ` menos,    de buscarla determina
     y en el primer escalón    se la ha encontrado tendida.
  16   --¡Válgame Dios de los cielos    y la sagrada María,
     no me convendría a mí    rosa tan bien florecida.--
  18   Pasaron los nueve meses,    vino don Juan de la Indias,
     por la calle de su dama    echa la primer visita.
  20   Todo lo encuentra cerrado,    balcones y celosías,
     en la ventana más alta    había una blanca niña
  22   toda vestida de negro    y el violín que tenía.
     Don Juan la preguntó,    preguntó a la blanca niña:
  24   --¿Por quién guardas ese luto    que tan bien te parecía?
     --Por mi hermanita, señor,    doña Ángela de Mesías--
  26   Don Juan, de que lo oye,    desmayado se caía.
     Después de vuelto en sí    preguntó a la blanca niña:
  28   --Dime dónde está enterrada    doña Ángela del Mesías.
     --En la iglesia de San Pablo    en una nueva capilla
  30   y por cabecera tiene    una lápida muy fina.--
     En la mitad del camino    sacristán se encontraría.
  32   --Sacristán, vuelve conmigo,    bien pagado te sería.--
     Le ha dado una hebilla de oro    que mil ciudades valía.
  34   Entre el sacristán y él    levantan la laude arriba.
     Le ha dado dos o tres voces,    Ángela no respondía;
  36   saca un puñal dorado    para quitarse la vida,
     . . . . . . . . . . . . . . . . . . .    para darla compañía.
  38   La Virgen, que está presente,    corre su nueva cortina.
     --Por mandado de mi hijo,    Ángela, levante arriba;
  40   dale la mano a don Juan    que por vos tenéis la vida.

Nota: En los diversos romances que canta Gabriala en una sola entrevista, se le atribuye 54, 64, y 68 años. Opto por uno, un tanto al azar.

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0217:2 Difunta pleiteada (í-a)            (ficha nº: 119)

Versión de Matabuena (ay. Matabuena, p.j. Sepúlveda, Segovia, España).   Recitada por María Álvaro. Recogida por Ramón Menéndez Pidal, 00/09/1904 (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en Goyri de Menéndez Pidal 1909, p. 25. Reeditada en TRC-Segovia 1993, pp. 363-364.  039 hemist.  Música registrada.

     Tan alta va la luna    como el sol de mediodía
  2   cuando la siempre doncella    sin pecado concebida.
     Diré lo que sucedió    en Barcelona la rica.
  4   En una ciudad de pobres    un caballero vivía,
     rico, noble, poderoso,    y este tal tiene una hija
  6   que era tanta su hermosura,    que sólo su hermosura prima.
     Tiene muchos pretendientes    de noche y también de día,
  8   de noche rondan la puerta    y de día la vesitan.
     El padre de aquesta dama    hechos contratos tenía,
  10   se la tenía mandada    al mercader de Sevilla.
     Y esto que supo la dama,    mala en la cama caía.
  12   La vesita un mercader    tres vesitas cada día,
     la una por la mañana,    la otra por al mediodía
  14   y la otra por la noche    mientras los padres dormían.
     Esto que supo don Juan,    a su casa se golvía,
  16   . . . . . . . . . . . . . . . . . . .    por pleito se lo ponía.
     Dio con el pleito en Granada,    drento de chancillería,
  18   la sentencia que salió:    que don Juan la merecía.
     Se gozaron nueve años    y el cielo los dio una hija
  20   que si santos son los padres,    tanto más era la hija.

Nota: 9-11 dichos en una recitación posterior.

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0217:3 Difunta pleiteada (í-a)            (ficha nº: 120)

Versión de Sigueruelo (ay. Santo Tomé del Puerto, ant. Sigueruelo, p.j. Sepúlveda, Segovia, España).   Recitada por Sagrario Martín Mayoral (62a). Recogida por José Antonio Blanco, Mª José Querejeta, Dolores Sanz y Ana Valenciano, 03/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 1.3-7.2/A-04 y texto escrito en carpeta). Publicada en TRC-Segovia 1993, pp. 362-363.  089 hemist.  Música registrada.

     La firmeza de dos amantes    que uno al otro se tenían,
  2   don Juan del Monte,    doña Ángela de Mesías.
     Palabra de casamiento    se dieron los dos un día
  4   y tan firme se la dieron    que firmeza se tenían.
     Su padre, de que esto sabe,    a casarla determina
  6   con un mercader muy rico    que de las Indias venía.
     Don Juan, de que esto sabe,    para las Indias camina;
  8   por la calle de su dama    daba la última visita.
     --Quédate con Dios, doña Ángela,    doña Ángela de Mesías,
  10   que nunca te olvidaré    en toos los años que viva.
     --Igual te digo, don Juan,    igual te digo y decía,
  12   que mis bodas y mi muerte    todo ha de ser en un día.
     Mis bodas se celebrarán    el martes a mediodía.--
  14   Según estaban comiendo,    de la mesa se retira;
     puso pies a la escalera    donde ella dormir solía,
  16   cogió a Jesús en sus brazos    y desta suerte decía:
     --Dame la muerte, Jesús,    antes que sea vencida.--
  18   Su padre que la echa ` menos,    a buscarla determina;
     en el tercero escalón    se la ha encontrado tendida.
  20   --¡Alto, alto, mercader,    doña Ángela es fallecida!.--
     Mercader, de que esto sabe,    sobre la mesa se tira:
  22   --No me merecería yo    rosa tan bien florecida.--
     Ya la llevan a `nterrar    a una nueva capilla.
  24   Se han pasado nueve meses,    don Juan viene de las Indias,
     por la calle de su dama    echa la primer visita;
  26   todo lo encuentra cerrado,    ventanas y celosías,
     en la más alta ventana    había una blanca niña
  28   toda vestida de luto    hasta el violín que tenía.
     --¿Por quién llevas ese luto    que tan mal te parecía?
  30   --Por mi hermanita, señor,    que por Dios perdió la vida.--
     Don Juan, de que esto sabe,    desmayado se caía;
  32   se levantó como pudo    a preguntar a la niña.
     --Dime dónde está enterrada    la señora de Mesías
  34   para quitarme la vida    y ir a darle compañía.
     --En la iglesia de San Pablo,    en una nueva capilla.--
  36   En la mitad del camino,    sacristán se encontraría:
     --¡Sacristán, vente conmigo,    bien pagado se tería (sic)!--
  38   Le ha dado un anillo de oro    que una ciudad bien valía.
     Entre el sacristán y él    levantan la laude arriba;
  40   sacó un dorado puñal    de su dorada pretina
     para quitarse la muerte    y ir a darla compañía.
  42   La Virgen que está presente    corre su nueva cortina.
     --¡Dale la mano a don Juan    . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
  44   . . . . . . . . . . . . . . . . . . .    que por don Juan perdió la vida.--
     Mercader de questo sabe,    ponen en pleito a la niña
  46   y toda la gente dice    que de don Juan es la niña,
                                       que por don Juan tiene vida.

Variantes de la versión oral: omite los versos 2, 5, 6, 11, 13, 31, 32, 40 y 42; 10 que por mucho que viva___no te olvidaré en los años de mi vida; 17a Dadme l. m., J.; 25b daba l. p. v.; 28a t. v. d. negro; 28b h. e. jubón q. t.; 30b doña Ángela de Mesías; antes del v. 45 . . . . . .se levantó la niña.

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0217:4 Difunta pleiteada (í-a)            (ficha nº: 121)

Versión de Siguero (ay. Siguero, p.j. Sepúlveda, Segovia, España).   Recitada por Ventura Cerezo Cristóbal (89a). Recogida por Rosario Gómez, Rosa María Ramajo, Flor Salazar, Mª Concepción Salvador y Pedro Zalla, 16/08/1978 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: Cinta.16-8.I/A-09). Publicada en TRC-Segovia 1993, pp. 361-362.  088 hemist.  Música registrada.

     . . . . . . . . . . . . . . . . . . .    . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
     su padre, de que lo supo,    de casarla determina
  2   con un mercader muy rico    que ha venido de las Indias.
     Don Juan, de que lo supo,    para las Indias camina,
  4   por la calle de su dama    hizo la puerta y visita.
     --Quédate con Dios, Ángela,    Ángela de la Armesía,
  6   no te olvidaré yo a ti    en los días de mi vida.
     --Tampoco yo a usted, don Juan,    pues lo mismo le decía.
  8   Mi boda se comerán    martes al mediodía,
     pero mi boda y mi muerte    todo se hará en un día.--
  10   Se sentaron a comer    como boda el primer día,
     cuando despachan de comer    a un cuarto se retira;
  12   ha entrado en un cuarto oscuro    donde ella dormir solía,
     cogió un Jesús en sus brazos    y de esta suerte decía:
  14   --¡Oh, Jesús, dame la muerte    antes que sea vencida!--
     Su padre, que lo ha sabido,    de buscarla determina,
  16   ha dado tres voces    y Ángela no respondía.
     La Virgen con su poder    corrió las blancas cortinas.
  18   --Ea, ea, caballeros,    Ángela ya fenecía.--
     El mercader, que esto oyó,    sobre una mesa se tira;
  20   ¡oh!, con los ojos lloraba,    ¡oh!, con la boca decía:
     --No se dio para mí    rosa tan bien florecida.--
  22   De ahí a los nueve meses    don Juan vino de las Indias,
     por la calle de su dama    hizo la primer visita.
  24   Todo lo encontró cerrado    ventanas y celosías,
     y en la ventana más alta    ha visto una blanca niña
  26   toda vestida de luto,    de luto toda vestida.
     --Dímelo tú, niña blanca,    dímelo tú, blanca niña,
  28   ¿por quién tienes ese luto    que tan bien te parecía?
     --Por mi señora, señor,    doña Ángela de Armesía;
  30   por mi señora, señor,    que por vos perdió la vida.
     --Dime dónde está enterrada    doña Ángela de Armesía.
  32   --En la iglesia de don Pablo,    en una rica capilla,
     y de cabecera tiene    una piedra muy lisita.--
  34   Caminó para la iglesia,    sacristán se encontraría.
     --Anda, vente conmigo,    que bien pagado sería.--
  36   Le ha dado un billete de oro    y una ciudad bien valía.
     El sacristán y don Juan    levantaron la aradilla
  38   y dándola tres voces    Ángela no respondía.
     La Virgen con su poder    corrió las blancas cortinas.
  40   --Por mandado de don Juan,    que te levantes arriba,
     que te quiere dar la mano,    la que te dio el primer día.--
  42   Los doctores y los sabios    y todo el mundo decía:
     --Darle la niña a don Juan,    que de don Juan es la niña,
  44   (que) si por don Juan no hubiera sido    no le hubiera dado la vida.

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0818:1 Presagios del labrador (é-a)            (ficha nº: 122)

Versión de Riaza (ay. Riaza, p.j. Sepúlveda, ant. Riaza, Segovia, España).   Recitada por Benigna [de Frías]. Recogida por Ramón Menéndez Pidal, 00/09/1905 (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en TRC-Segovia 1993, pp. 327-328.  070 hemist.  Música registrada.

     Estando el triste en el campo    gobernando de su hacienda,
  2   el corazón le decía:    --Vete a tu casa y no duermas,
     que tienes una mujer    que te hace dos mil ofensas.--
  4   Deja el caballo que corre,    coge la yegua que vuela;
     deja los anchos caminos,    coge las angostas sendas.
  6   Al entrar en la ciudad,    su casa era la primera,
     y la ha encontrado cerrada    la que siempre estaba abierta.
  8   Con un puñal que llevaba    hace un agujero y entra;
     primero metió los pies,    por libertar la cabeza,
  10   la yegua, que no cupó,    la dejó atada a la verja,
     como yegua de doctor    que siempre estaba a la puerta.
  12   Coge una luz en sus manos    y a su casa la ha dao vuelta,
     miró salas y rincones,    no ha encontrado nada en ella.
  14   Ahora vamos a la arcoba    donde la dama durmiera:
     la ha encontrao con un galán    durmiendo a la pierna suerta.
  16   La ha dao siete puñaladas,    que de la menor muriera.
     Ahora vamos a la dama,    que el galán ya muerto queda.
  18   La dice: --¡Perra malvada!--    La dice: --Malvada perra,
     ¿qué te faltaba en mi casa,    que me haces tan gran ofensa?
  20   Ni te faltaba que comer,    ni que sacar a la mesa,
     ni te faltaba zapato,    tampoco la buena media,
  22   si te faltaba el marido,    haberme escrito dos letras
     diciendo que estabas mala,    aunque nunca lo estuvieras.
  24   Coge ese niño en tus brazos,    dale la leche postrera
     y dime la confesión,    que yo te ayudaré en ella.--
  26   Al decir "Jesús, pequé"    de puñaladas la diera.
     Se ha echado la calle abajo    como haciendo un poco `e pierna.
  28   --El que quiera comprar carne    vaya a mi casa por ella,
     el que quiera macho, macho;    el que quiera hembra, hembra;
  30   un novillo de treinta años    y una vaca de cuarenta,
     a tres y media va el macho    y a cuatro reales la hembra.--
  32   Coge su niño en sus brazos    y a la suegra se lo lleva:
     --Tenga usté, abuela, su nieto,    que su madre muerta queda.
  34   --¡Malditos sean tales hombres    que no sufren la primera!
     --Si todos fue`án como yo,    pocos cornudos hubiera.

Variantes: 18 añadido por otra informante; 26b diciendo de esta manera otra informante; 28 añadido por otra informante; 30a tengo un macho de la recitadora (corregido por otra informante); 32b y a la abuela la recitadora (corregido por otra informante).

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0132:1 La rueda de la fortuna (é-a)            (ficha nº: 123)

Versión de Sigueruelo (ay. Santo Tomé del Puerto, ant. Sigueruelo, p.j. Sepúlveda, Segovia, España).   Recitada por Sagrario Martín Mayoral (62a). Recogida por José Antonio Blanco, Mª José Querejeta, Dolores Sanz y Ana Valenciano, 03/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 1.3-7.2/A-08). Publicada en Petersen-Web 2000, Texto. Reeditada en Petersen-Web 2000-2007, Texto.  052 hemist.  Música registrada.

     --La rueda de la fortuna    nunca se pudo ver quieta,
  2   de una rodada que ha dado    me ha traído a esta tierra.
     No me pesa haber venido,    ni tampoco estar en ella,
  4   que he visto a la mejor dama    que cría naturaleza.
     En nuestra tierra ellas nos dan a nosotros,    nosotros damos a ellas,
  6   ellas nos dan a nosotros    el clavel de la maceta.
     Y si algo se le ofrece,    suba usted las escaleras.--
  8   Apenas lo había dicho,    cuando ya estaba con ella
     dándola besos y abrazos    como si su mujer fuera.
  10   El demonio, como no duerme,    a su marido da cuenta:
     --Ven, Francisco, ven,    que tu mujer te hace esta ofensa.
  12   --Calla, hombre, calla,    si mi mujer es muy buena.
     Tres años que he estao casado    no he visto otra cosa en ella.--
  14   Deja el macho que corre,    coge la mula que vuela,
     deja los anchos caminos,    coge las anchas callejas.
  16   Al llegar a su casa    vio muy mala seña:
     su puerta estaba cerrada    lo que siempre estaba abierta.
  18   Con un puñal que llevaba    hizo un botijo a la puerta,
     primero metió los pies    por reservar la cabeza.
  20   Cogió a su niño en los brazos    y lo llevó en cá su suegra.
     --Tenga madre, tenga este niño,    déle la leche postrera,
  22   que su madre está muy mala    con un dolor de cabeza,
     con un dolor de cabeza    que acaso no salga de él.--
  24   Se fue por la media plaza,    se fue por la plaza entera
     (dando gritos:)
     --Quién quiera carde de vaca,    en mi casa lo hay de venta;
  26   quien quiera carne de buey,    en mi casa lo hay a treinta.

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0132+0818:1 La rueda de la fortuna+Presagios del labrador (é-a)            (ficha nº: 124)

Versión de Aguilafuente (ay. Aguilafuente, p.j. Cuéllar, Segovia, España).   Recitada por Anselma Sancho (33a). Recogida por Ramón Menéndez Pidal, 08/09/1904 (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en TRC-Segovia 1993, pp. 340-341.  069 hemist.  Música registrada.

     La rueda de la fortuna    que jamás estuvo quieta
  2   el primer rodazo que dio    en su tierra se presenta.
     He visto la mejor dama,    más arreglada y compuesta;
  4   le digo que si es casada,    que si es casada o soltera.
     --Casada soy, señor,    ojalá, ¡Dios!, no lo fuera,
  6   que se ha ido mi marido    a guardar mis ricas haciendas.--
     Acábalo de decir,    cuando ya estaba con ella,
  8   dándola besos y abrazos    como si su mujer fuera.
     Y el demonio, como no para,    a su marido da cuenta.
  10   Deja el caballo que corre,    coge la mula que vuela,
     deja los anchos caminos,    coge las angostas sendas.
  12   Con el puñal que llevaba    hizo un bujero a la puerta,
     primero metió los pies    por reselvar la cabeza.
  14   Ahora me voy a la cocina    por ver quié estaba en ella:
     Estaba el gato y la gata    guardando la rica cena.
  16   Ahora me voy a la cama    por ver quién estaba en ella:
     Está el galán y la dama    durmiendo a pierna suelta.
  18   Con el puñal que llevaba
     le ha dao siete puñaladas,    calando sábanas y delanteras.
  20   Vámonos con la dama,    que el galán seguro queda.
     --Coge este niño en los brazos    (y) dale la leche postrera,
  22   y confiésate conmigo    como si confesor fuera.
     Si lo hacías por comer,    las paneras tienes llenas;
  24   si lo hacías por beber,    las bodegas tienes llenas;
     si lo hacías por dinero,    las arcas las tienes llenas;
  26   si lo hacías por varón,    haberme enviado una esquela
     diciendo que estabas mala    aunque jamás lo estuvieras.--
  28   La ha dao siete puñaladas,    calando sábanas y delanteras.
     Ahora me voy a la plaza    por ver quién estaba en ella:
  30   Alcaldes y regidores,    toda la justicia entera.
     Ahora me voy en ca su madre:    --Tome usted, suegra,
  32   tome usted a su nieto
     y otra vez que críe usted hijas,    críelas con más vergüenza.--
  34   Tira el sombrero por alto
     --Vayan cuernos, vayan cuernos,    a la salud de la muerta.
  36   Si tós hicieran lo que yo,    maldito el cuerno que hubiera.--

Variante: 19a al galán (añadió después de dao).
Nota: La recitadora es vecina de Pinilla [del Valle] (Madrid).

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0132+0818:2 La rueda de la fortuna+Presagios del labrador (é-a)            (ficha nº: 125)

Versión de Valverde del Majano (ay. Valverde del Majano, p.j. Segovia, ant. Segovia, Segovia, España).   Recitada por Casimiro Llorente Berrocal. Recogida por Agapito Marazuela Albornos, (Archivo: AMP; Colec.: Agapito Marazuela 1933). Publicada en TRC-Segovia 1993, pp. 341-342.  078 hemist.  Música registrada.

     La rueda de la fortuna    que nunca se estuvo queda,
  2   que a la media vuelta que ha dado    me ha traído a esta tierra.
     No me pesa haber venido,    tampoco estar en ella,
  4   he visto la mejor dama    que crió naturaleza.
     La vi sentada al balcón    muy adornada y compuesta;
  6   la vi sentada al balcón,    sentada en una maceta.
     La dije: --Señora dama,    señora, si usted quisiera
  8   regalarme ese clavel    de esa pulida entrepierna.--
     La dama le contestó:    --¡Vaya bárbaro en ofensa!
  10   --Sea bárbaro o no sea,    así se estila en mi tierra.--
     Dándola besos y abrazos    a la sala se la lleva
  12   y la iba preguntando    si era casada o soltera.
     --Mi marido está en el campo    gobernándome la tierra,
  14   por esta noche no viene    que le he espachado la cena.--
     A eso de la medianoche,    el corazón palpitea:
  16   --No me engañes, corazón,    que mi mujer no era de ésas.
     --Deja el caballo que corre,    coge la yegua que vuela,
  18   deja los anchos caminos,    coge las estrechas sendas.
     A la salida del pueblo    tu casa está la primera,
  20   la que encontrarás cerrada    la que siempre estuvo abierta.--
     Con un puñal que llevaba    hizo un bujero a la puerta;
  22   primero metió los pies    por reservar la cabeza.
     --Por donde quiá que yo entre,    también ha de entrar la yegua.--
  24   De que vio que no cabía,    atada a la puerta queda.
     Ya va para la cocina    por ver quién estaba en ella;
  26   estaba el gato y la gata    gobernándoles la cena.
     Ya se fue para la sala    por ver quién estaba en ella;
  28   hay dos luces encendidas,    puestas encima una mesa,
     al lado de las dos luces    está el duque y la duquesa.
  30   --Dime tú, ingrata mujer,    ¿por quién me haces esta ofensa?
     Si la hacías por dinero,    las arcas las tienes llenas;
  32   si la hacías por comer,    la panera tiés abierta;
     si la hacías por varón,    haberme mandao una esquela.--
  34   Los dio siete puñaladas,    de la que menos murieran.
     Ya se fue para la plaza    por ver quién estaba en ella.
  36   Tiró el sombrero por alto    y dijo de esta manera:
     --Alcaldes y regidores    y toda la justicia entera,
  38   el que quiera carne fresca,    venga a mi casa por ella
     porque he matado a don Juan    y a mi esposa doña Elena.

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0132+0818:3 La rueda de la fortuna+Presagios del labrador (é-a)            (ficha nº: 126)

Versión de Sigueruelo (ay. Santo Tomé del Puerto, ant. Sigueruelo, p.j. Sepúlveda, Segovia, España).   Recitada por una señora (unos 80a). Recogida por Francisco Abad Nebot, Ignacio Bosque, Ángel Delgado, Alicia Illera y Ursula Milewska, 16/08/1978 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 78; cinta: Cinta.16-8.III/A-10). Publicada en TRC-Segovia 1993, pp. 338-339.  066 hemist.  Música registrada.

     [La rueda de la fortuna    nunca se pudo ver quieta,]
  2   de una rodada que dio    me ha traido aquí a esta tierra.
     No me pesa haber venido,    ni tampoco estar en ella,
  4   que he visto la primer dama    que por ella se pasea.
     Atrevíme y preguntéle    si era casada o soltera.
  6   --¿Qué le importa al picarón    que yo sea lo que sea?
     Y si algo se le ofrece,    que suba las escaleras.--
  8   En apenas lo había dicho    cuando ya estaba con ella.
     El diablo, como nunca duerme    y siempre está al centinela,
  10   daba cuenta a su marido    y a su marido da cuenta.
     --Don Carlos, vete a tu casa    que tu mujer te hace ofensa.
  12   --Calla, hombre, lo que dices,    mi mujer es santa y buena.
     --Don Carlos, vete a tu casa    que tu mujer te hace ofensa.--
  14   Deja el caballo que corre,    coge la mula que vuela;
     deja los anchos caminos,    coge las estrechas sendas,
  16   y al entrar en la ciudad    no ha visto la mejor seña
     sino el ver su puerta cerrada,    cuando siempre estaba abierta.
  18   Con el puñal que llevaba    hace un bujero en la puerta.
     --También mi mulilla entrará    si las fuerzas me valieran.--
  20   Derechos a la cocina    por ver lo que había en ella:
     `taban la moza y el niño    gobernando ricas cenas.
  22   Derecho fue a la sala    por ver lo que había en ella:
     las medias del galán,    las ligas de la doncella.
  24   Derecho fue a la cama    por ver lo que había en ella:
     el galán y la doncella    dormían a pierna suelta.
  26   Con el puñal que llevaba    le ha cortado la cabeza.
     . . . . . . . . . . . . . . . . . . .    . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
     --Coge este niño en tus brazos,    dale la leche postrera.
  28   --¡Malhaya sean mis brazos    si yo tal niño cogiera!
     --Dila, di la confesión    aunque ello te ha de ir en ella.--
  30   Y al decir «yo pequé»    el corazón la atraviesa.
     Al otro día de mañana    por la plaza se pasea.
  32   --El que quiera carne fresca,    en mi casa lo hay de venta,
     que he matado a mi mujer    y al galán que había con ella.

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0132+0818:4 La rueda de la fortuna+Presagios del labrador (é-a)            (ficha nº: 127)

Versión de Sigueruelo (ay. Santo Tomé del Puerto, ant. Sigueruelo, p.j. Sepúlveda, Segovia, España).   Recitada por una señora (unos 40a). Recogida por Francisco Abad Nebot, Ignacio Bosque, Ángel Delgado, Alicia Illera y Ursula Milewska, 16/08/1978 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 78; cinta: Cinta.16-8.III/A-11). Publicada en TRC-Segovia 1993, pp. 339-340.  056 hemist.  Música registrada.

     La rueda de la fortuna    nunca se pudo ver quieta,
  2   de una rodada que ha dado    me ha traido a esta tierra.
     No me pesa haber venido,    ni tampoco estar en ella,
  4   que he visto la mejor dama    que cría naturaleza.
     [. . . . . . . . . . . . . . . . . . .    . . . . . . . . . . . . . . . . . . .]
     --En nuestra tierra ellas nos dan a nosotros,    nosotros damos a ellas,
  6   y ellas nos dan a nosotros    del clavel de la maceta.
     --Pues si algo se le ofrece,    suba usted las escaleras.--
  8   Y apenas lo había dicho    cuando ya estaba con ella
     dándola besos y abrazos    como si su mujer fuera.
  10   Demonio como no duerme    a su marido da cuenta:
     --Ven, Francisco, ven,    tu mujer te hace esta ofensa.
  12   --Calla, hombre, calla    que mi mujer es muy buena.
     Cinco años he estao casado,    no he visto otra cosa en ella.--
  14   Deja la mula que corre,    coge la mula que vuela;
     deja los anchos caminos,    coge las anchas callejas.
  16   Al llegar a su puerta    vio muy mala seña:
     su puerta estaba cerrada,    lo que siempre estaba abierta.
  18   Con un puñal que llevaba    hizo un bujero en la puerta,
     primero metió los pies    por reservar la cabeza
  20   y se encontró en la cama
     el galán y la doncella    que dormían a pierna suelta.
  22   Cogió el niño en sus brazos,
     se fue por en ca su madre,    se fue por en ca su suegra.
  24   --Tenga, madre, tenga al niño,    déle la leche postrera,
     que su madre está muy mala    con un dolor de cabeza,
  26   con un dolor de cabeza    que acaso no salga de él.--
     Y se fue por la plaza del pueblo    echando a voces llenas:
  28   --Quien quiera carne de vaca    en mi casa la hay de venta,
     quien quiera carne de buey    en mi casa lo hay a treinta.

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0126+0212:1 Santa Catalina+Devota de la Virgen en el yermo (á-a+í-a)            (ficha nº: 128)

Versión de Valverde del Majano (ay. Valverde del Majano, p.j. Segovia, ant. Segovia, Segovia, España).   Recitada por María de Andrés. Recogida por Agapito Marazuela Albornos, (Archivo: AMP; Colec.: Agapito Marazuela 1933). Publicada en TRC-Segovia 1993, pp. 233-234.  056 hemist.  Música registrada.

     En la ciudad de Pamplona,    en un pueblo de Navarra,
  2   había una doncellita    que Catalina se llama.
     Su padre era un perro moro,    su madre una renegada.
  4   Todas las horas del día    su padre la castigaba
     con un mimbre bien torcido    y una vara bien domada.
  6   Y su madre la decía:    --Hija, vuélvete pagana.
     --Yo pagana no, señora,    que estoy con Cristo esposada.--
  8   Su padre, de que lo oye,    parece un perro que rabia;
     ha mandao hacer una rueda    de cuchillos y navajas
  10   para hacer a Catalina    cuatrocientas mil tajadas.
     Ya que la tenía bien hecha,    bien hechita y bien formada,
  12   bajaba un ángel del cielo,    toda se la esbarataba.
     Tan devota era la niña    que tres rosarios rezaba,
  14   uno por la mañanita,    otro por la mediodía,
     y otro por la medianoche    cuando sus padres dormían.
  16   Un día estando rezando,    se la apareció María:
     --¿Qué haces ahí, doncellita,    qué haces ahí, prenda mía?
  18   --Estoy rezando el rosario    para la Virgen María.
     --Niña, si bien me le rezas,    yo tu pago te daría;
  20   mira, si quieres hacienda,    hacienda yo te daría.
     --Eso sí que no, señora,    eso no me convenía.
  22   --Mira, si te quiés casar,    casar, yo te casaría.
     --Eso sí que no, señora,    eso no me convenía.
  24   --Si tú te quiés meter monja,    monja yo te metería.
     --Eso sí que sí, señora,    eso sí me convenía.
  26   --El sábado entrarás monja,    el domingo morirás,
     y cuatrocientos mil ángeles    irán en tu compañía,
  28   el Angelito la Guarda    irá tocando la esquila.

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0126+0212:2 Santa Catalina+Devota de la Virgen en el yermo (á-a+í-a)            (ficha nº: 129)

Versión de Cantalejo (ay. Cantalejo, p.j. Sepúlveda, Segovia, España).   Recogida 00/09/1905 (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en Petersen-Web 2000, Texto. Reeditada en Petersen-Web 2000-2007, Texto.  059 hemist.  Música registrada.

     Allá arriba en Ontanares,    junto al reino de Navarra,
  2   se pasea una doncella    que Catalina se llama,
     hija de un padre moro    y una turca renegada.
  4   Cuantas horas tiene el día    su padre la doctrinaba
     con un cordel bien torcido    y una vara bien domada.
  6   Su padre la dijo esto:
     --Que no te esposes con Cristo.    --Con Cristo estoy esposada.--
  8   Su padre, de que esto vio,
     ya mandó hacer una rueda    de cuchillos y navajas
  10   para hacer a Catalina    trescientas y mil tajadas.
     Estando la rueda hecha,    hechita y bien adornada,
  12   bajan ángeles del cielo    todos a despedazarla.
     La niña, como es devota,    contribución no pagaba.
  14                                     Tres rosarios reza al día;
     el uno por la mañana,    el otro a mediodía,
  16   el otro a medianoche    mientras sus padres dormían.
     Estando una vez rezando,    se le apareció María:
  18   --¿Qué haces ahí, doncellita,    solita y sin compañía?
     --Qué quié usté, señora, qu` haga,    rezar un rosario a María.
  20   --Rezal` hija, rezal` hija,    buen pago yo te daría,
     ¿quisieras venir conmigo    a eso que esclarezga el día?
  22   --Sí, señora, sí, diré    esas montañas arriba.
     --Si tú quisieras ser rica,    riquezas yo te daría.
  24   --Yo no, señora, riqueza,    que harta mis padres tenían.
     --Si tú quieres ser casada,    casorio yo te daría.
  26   --Yo no, señora, casada,    que d`hombres yo no entendía.
     --Si tú quisieras ser monja,    monja yo te metería.
  28   --¡Oh!, yo sí, señora, monja,    a eso yo pretendía.--
     El lunes la metió monja,    el domingo ya moría.
  28   Bajan ángeles de cielo    todos en su compañía
     y el ángel de nuestra guardia    rezando el Avemaría.

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0126+0212:3 Santa Catalina+Devota de la Virgen en el yermo (á-a+í-a)            (ficha nº: 130)

Versión de Sepúlveda (ay. Sepúlveda, p.j. Sepúlveda, Segovia, España).   Recitada por Margarita. Recogida por María Goyri, 00/09/1905 (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en Petersen-Web 2000, Texto. Reeditada en Petersen-Web 2000-2007, Texto.  073 hemist.  Música registrada.

     En la ciudad de Logroño,    en el nido de una barra,
  2   hay una linda doncella    que Catalina se llama,
     es hija de un perro moro    y una turca renegada.
  4   Cuantas horas tiene el día    su padre la castigaba,
     con una soga torcida    y con otra más bien domada,
  6   que deje la fe de Cristo    y se vuelva una pavana.
     Ella dice que no quiere,    que con Cristo está esposada.
  8   Su padre, de que lo supo,
     una rueda mandó hacer    de cuchillos y navajas,
  10   para hacer a Catalina    doscientas mil tajadas.
     Ya que la rueda estába hecha,    hecha y muy bien adornada,
  12   ángeles del cielo bajan    todos a desbaratarla.
     --Catalina, sube arriba,    que el rey del cielo te llama,
  14   que le subas a dar cuenta    de esa tu vida pasada.
     --La cuenta yo la daré,    pero la vida es muy mala.--
  16   La niña, como es devota,    tres rosarios reza al día,
     uno por la mañanita,    otro por la mediodía,
  18   otro por la medianoche    en lo que sus padres dormían.
     Estando una vez rezando,    se le apareció María.
  20   --¿Qué haces ahí, infanta, sola,    tan sola y sin compañía?
     --Estoy rezando el rosario,    el rosario pa María.
  22   --Rézale tú, infanta, sola,    que bien pagao te sería,
     que la reina de los cielos    en tu casa la tenías;
  24   te has de venir conmigo    antes que amanezca el día.
     --Deje usted despierte a mis padres,    licencia les pediría.--
  26   Despertaron a sus padres    con gran gozo y alegría.
     --Hija infanta, si tú te fueres,    vete de maldición mía.--
  28   La agarró la Virgen de la mano,    la subió una cuesta arriba,
     donde cae la nieve en pompa,    serenita y agua fría.
  30   En medio de aquellos montes    una santa ermita había.
     --¿Hija, quieres ser casada?,    yo muy bien te casaría.
  32   Y ella le contestó    que de hombres no entendía.
     --¿Hija, quieres ser monja?,    yo monja te metería.
  34   --Monja quiero ser, señora,    por la gracia de María.--
     Sábado la meten monja    y el domingo ya moría.
  36   Cuatro mil ángeles la llevan    rezando el Ave María
     y el santo de nuestro nombre    tocando la campanilla.

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0126:1 Santa Catalina (á-a)            (ficha nº: 131)

Versión de Riaza (ay. Riaza, p.j. Sepúlveda, ant. Riaza, Segovia, España).   Recitada por Francisca Vázquez, alias "La Lechuga". Recogida por María Goyri, 00/09/1905 (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en TRC-Segovia 1993, p. 230.  054 hemist.  Música registrada.

     Cada día que el sol sale,
  2   cada día que amanece    su padre la castigaba
     que deje la fe de Cristo    y se vuelva luterana.
  4   Ella dice que no quiere,    que con Cristo está esposada.
     Mandan hacer una rueda    de cuchillos y navajas.
  6   La rueda ya estaba hecha,    la santa ya está humillada,
     cien veces pasa por ella    como el que no pasa nada.
  8   Ve que no muere de aquello    y otra cosa ejecutaba:
     mandan hacer una hoguera    en medio de la real plaza,
  10   que la cojan entre dos    y la arrojen a las llamas.
     La hoguera ya estaba hecha,    la santa ya está humillada,
  12   cien veces pasa por ella,    ni aun el pelo la agraviara.
     Ve que no muere de aquello    y otra cosa ejecutaba:
  14   mandara traer unos potros    y a la cola la amarrara,
     la paseen po` el lugar    y la maten a pedradas.
  16   Cuando la iban a tirar    los potros se arrodillaban.
     Ve que no muere de aquello    y otra cosa ejecutaba:
  18   que de la trenza del pelo    a una reja la amarrara.
     Allí estuvo cuatro días    pedricando en voces altas.
  20   Bajara un ángel del cielo    que San Gabriel le llamaban:
     --Catalina, Catalina,    mi Dios del cielo te llama.
  22   --¿Qué me quiere Dios del cielo,    qué me quiere o qué me manda?
     --Que le vayas a dar cuenta    de la tu vida pasada.
  24   --La cuenta la daré buena,    pero la vida muy mala.--
     --A la diestra de Dios Padre    hay una silla guardada,
  26   que la perdió Lucifer    por la su soberbia mala,
     por soberbia fue perdida    y por humildad ganada.

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0126:2 Santa Catalina (á-a)            (ficha nº: 132)

Versión de Sepúlveda (ay. Sepúlveda, p.j. Sepúlveda, Segovia, España).   Recitada por Ana María de la Serna y Gil (55a). Recogida por Francisco Romero y Ana Teixeira, 00/04/1974 (Archivo: AMP). Publicada en TRC-Segovia 1993, p. 231.  022 hemist.  Música registrada.

     En la ciudad de Logroño,    contra el reino de Navarra,
  2   había una doncellita    que Catalina se llama.
     Su padre era un perro moro,    su madre una renegada.
  4   Todos los días de fiesta    su padre la castigaba
     con un mimbre bien torcido    y una soga bien doblada.
  6   Un día la mandó hacer    una rueda de navajas,
     para hacer a Catalina    doscientas y mil tajadas.
  8   Bajaba un ángel del cielo,    toda se la desbarata.
     Se oyó una voz en el cielo    que a Catalina llamaba;
  10   --Sube, sube, Catalina,    que el rey del cielo te llama,
     que te querrá coronar    con su corona y su palma.
    
(Y todas las campanas de la ciudad se ponen a repicar solas)
.

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0126:3 Santa Catalina (á-a)            (ficha nº: 133)

Versión de Villaseca (ay. Sepúlveda, ant. Villaseca, p.j. Sepúlveda, Segovia, España).   Recitada por Julia Antona San. Recogida hacia 00/00/1927 (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en TRC-Segovia 1993, p. 231.  018 hemist.  Música registrada.

     En Valencia hay una niña    que Catalina se llama,
  2   su padre era un perro moro    y su madre la regaña.
     Un día la mandó hacer    una rueda de navajas.
  4   La rueda ya estaba hecha,    Catalina arrodillada.
     --Catalina, Catalina,    que el rey del cielo te llama.
  6   --¿Qué me quiere el rey del cielo    que tan deprisa me llama?
     --Te quiere para coronarte    con su corona y su palma.
  8   --No quiero que me corone    con su corona y su palma,
     que quiero cuando me muera    me dé su corazón y su alma.

Nota: Lo aprendió de su abuela Elena Bravo.

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0126+0212:4 Santa Catalina+Devota de la Virgen en el yermo (á-a+í-a)            (ficha nº: 134)

Versión de Bercimuel (ay. Bercimuel, p.j. Sepúlveda, Segovia, España).   Recitada por Norberto Lorenzo, pastor. Recogida por Ramón Menéndez Pidal, 00/09/1905 (fecha deducida) (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en Petersen-Web 2000, Texto. Reeditada en Petersen-Web 2000-2007, Texto.  026 hemist.  Música registrada.

     Gran función tienen los moros    en la ciudad de Granada,
  2   mejor la tiene una niña    que Delgadina se llama.
     Su padre era un perro moro,    su madre una renegada;
  4   cuantas horas tiene el día,    en todas la castigaban
     con un brimbe renovizo    y una vara bien domada.
  6   Delgadina, muy devota    de rezar muchos rosarios,
     uno por la mañanita,    otro por la mediodía,
  8   y otro por la medianoche    mientras sus padres dormían.
     Estando una vez rezando,    bajó la Virgen María.
  10   --¿Qué hace aquí esta doncellita,    solita y sin compañía?
     --Rezando el rosario estoy    para la Virgen María.
  12   --Rézale tú, doncellita,    buen pago te se daría,
     que la gloria tiés ganada    y para ti está prevenida.

Nota del colector: Sabe con el mismo comienzo la [versión] de "La flor del agua".

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0126:4 Santa Catalina (á-a)            (ficha nº: 135)

Versión de Anaya (ay. Anaya, p.j. Segovia, ant. Segovia, Segovia, España).   Recitada por Ventura Antón (67a). Recogida por Pilar Aragón, Raquel Calvo, Mª Teresa Cillanueva y Dolores Sanz, 06/04/1983 (Archivo: ASOR; Colec.: Anexo SEGOVIA 83; cinta: Seg.6-4.1/A-06). Publicada en Petersen-Web 2000, Texto. Reeditada en Petersen-Web 2000-2007, Texto.  022 hemist.  Música registrada.

     En Galicia hay una niña    que Catalina se llama,
  2   su padre era un perro moro,    su madre una renegada.
     Todos los días de fiesta    su padre la castigaba
  4   porque no quería hacer    lo que su madre mandaba.
     Un día la mandó hacer    una rueda de navajas.
  6   La rueda ya estaba hecha,    Catalina arrodillada.
     --Sube, sube, Catalina,    que el rey del cielo te llama.
  8   --¿Qué me querrá el rey del cielo    que tan aprisa me llama?
     --El rey del cielo te quiere    y es que le entregues el alma.
  10   --Mi alma no se la entrego    pues ya la tengo entregada,
     el corazón a la Virgen,    a la Virgen soberana.

Nota: Se repite el primer hamistiquio y después el segundo, en éste se intercala "Ay sí".

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0126:5 Santa Catalina (á-a)            (ficha nº: 136)

Versión de Muñopedro (ay. Muñopedro, p.j. Segovia, ant. Santa María de Nieva, Segovia, España).   Recitada por Marina Rubio (60a). Recogida por Vanda Anastácio, Raquel Calvo, Beatriz Mariscal, Francisco Mendoza Díaz-Maroto y Javier Ormazábal, 03/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 5.3-7.2/A-05). Publicada en Petersen-Web 2000, Texto. Reeditada en Petersen-Web 2000-2007, Texto.  018 hemist.  Música registrada.

     En Galicia hay una niña    que Catalina se llama.
  2   Todos los días de fiesta    su padre la castigaba
     porque no quería hacer    lo que su madre mandaba.
  4   La mandó hacer una rueda    de cuchillos y navajas.
     la rueda ya estaba hecha,    hecha muy bien adornada.
    
(La tenía encerrada en un castillo. Ha bajado un ángel del cielo y le dice:)
  6   --Sube, sube, Catalina,    que el Dios del cielo te llama.
     --¿Qué me querrá el Dios del cielo    que tan aprisa me llama?
  8   Me querrá ajustar las cuentas    de la semana pasada.--
     Las cuentas ya estaban hechas,    Catalina arrodillada.

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0126:6 Santa Catalina (á-a)            (ficha nº: 137)

Versión de Fuente de Santa Cruz (ay. Fuente de Santa Cruz, p.j. Segovia, ant. Santa María de Nieva, Segovia, España).   Recitada por Maruja Fragua García (40a). Recogida por J. Antonio Cid, Jon Juaristi, Blanca Urgell y Teresa Yagüe, 03/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 4.3-7.1/A-05). Publicada en Petersen-Web 2000, Texto. Reeditada en Petersen-Web 2000-2007, Texto.  018 hemist.  Música registrada.

     En Galicia hay una niña    que Catalina se llama.
  2   Todos los días de fiesta    su padre la castigaba
     porque no quería hacer    lo que su madre mandaba.
  4   Le mandó hacer un rueda    de cuchillos y navajas.
     La rueda ya estaba hecha,    Catalina castigada.
  6   --Levántate, Catalina,    que el rey del Cielo te llama.
     --¿Qué me quiere el rey del cielo    que tan deprisa me llama?
  8   --Que te quiere coronar    con tu corona y tu palma.
     --No quiero que me coronen    con mi corona y mi palma.--

Notas: La informante es natural de Valladolid pero criada en Fuente de Santa Cruz. Al cantar repite cada hemistiquio y en el segundo intercala "Ay, sí".

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0126:7 Santa Catalina (á-a)            (ficha nº: 138)

Versión de Chañe (ay. Chañe, p.j. Cuéllar, Segovia, España).   Recitada por Basilisa Muñoz Sastre y otras vecinas. Recogida por J. Antonio Cid, Jon Juaristi, Blanca Urgell y Teresa Yagüe, 03/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 4.3-7.1/B-06). Publicada en TRC-Segovia 1993, p. 232.  022 hemist.  Música registrada.

     En Galicia hay una niña    que Catalina se llama,
  2   su padre es un perro malo,    su madre un renegada.
     Todos los días de fiesta    su madre la castigaba
  4   porque no quería hacer    lo que su padre mandaba.
     Un día la mandó hacer    una rueda de navajas.
  6   La rueda ya estaba hecha    Catalina arrodillada.
     Ha bajao un ángel del cielo    con su corona y su palma.
  8   --Sube, sube, Catalina,    que el rey del cielo te llama.
     --¿Qué me querrá el rey del cielo    que tan aprisa me llama?
  10   Si quiere ajustar las cuentas    de la semana pasada
     o es para cuando me muera    mi corazón y mi alma.

Nota: Repite cada hemistiquio y en el segundo intercala "ay, sí".

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0126:8 Santa Catalina (á-a)            (ficha nº: 139)
[Marinero al agua 0180contam.]

Versión de Gomezserracín (ay. Gomezserracín, p.j. Cuéllar, Segovia, España).   Recitada por Aurelia Muñoz Román (56a). Recogida por Gabriel Fraile, Dolores Sanz, Maximiano Trapero y Blanca Urgell, 10/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 1.10-7.1/B-03). Publicada en Petersen-Web 2000, Texto. Reeditada en Petersen-Web 2000-2007, Texto.  034 hemist.  Música registrada.

     En Cádiz hay una niña    que Catalina se llama,
  2   su padre es un perro moro,    su madre una renegada.
     Todos los días de fiesta    su padre la castigaba
  4   porque no quería hacer    una rueda de navaja.
     La rueda ya estaba hecha,    Catalina arrodillada.
  6   --Levántate, Catalina,    que Dios del cielo te llama
     --¿Qué me querrá Dios del cielo    que tan aprisa me llama?
  8   Si me querrá pa las cuentas    de la semana pasada.--
     Al subir por la escalera    había un charquito de agua.
  10   --¿Quién me dará un venenito    para pasar este agua?
     --Yo te doy todo mi oro,    yo te doy toda mi plata.
  12   --Yo no quiero ni tu oro,    yo no quiero ni tu plata,
     yo quiero cuando te mueras    tu corazón y tu alma.
  14   --Mi corazón pa María,    que es la reina soberana,
     el alma para mi Dios    que me la tiene encargada,
  16   los brazos pa el sacristán,    pa que toque las campanas;
     las tripas para el tripero,    pa que las mida por varas.

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0192:1 La Virgen romera (é-a)            (ficha nº: 140)

Versión de Sacramenia (ay. Sacramenia, p.j. Cuéllar, Segovia, España).   Recitada por Rita Lázaro. Recogida por Ramón Menéndez Pidal, 00/09/1905 (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en TRC-Segovia 1993, p. 219.  050 hemist.  Música registrada.

     Caminillo de Truquillo    caminaba una romera,
  2   con un báculo en la mano,    más arriba una roseta.
     Gasta camisa de holanda,    zapato y media de seda,
  4   y una túnica morada    que daba el hechizo verla.
     Salía el rey a paseo,    a paseo en su calesa.
  6   --Buenos días, romerita.    --Buenos días, norabuena.
     --¿Dónde va la romerita    tan sola por estas tierras?
  8   --No voy sola, ¡oh!, gran rey,    que mi marido atrás queda,
     que viene con los serranos,    a la vuelta de esa sierra.
  10   --Súbase, la romerita,    súbase a la mi calesa.
     --Muchas gracias, ¡oh!, gran rey,    que yo estimo su fineza.
  12   Voy a Santiago de Galicia    a cumplir una promesa,
     que la Gloria de los cielos    no se hizo por conveniencia.--
  14   Se volvió el rey a su casa    todo lleno de tristeza.
     --¡Válgame Dios de los cielos!,    que he visto una romera:
  16   linda cara, lindos ojos,    lindas pestañas y cejas
     y una túnica morada    que daba el hechizo verla.--
  18   Saltó el paje más ruin,    el que más risueño era:
     --De parte de mi gran rey,    escriba usted una esquela,
  20   la tengo de hallar sentada    a la sombra de una olmeda.
     De parte de mi gran rey,    me lea usté esta esquela.
  22   --Anda, paje, dile al rey    que se la lea a la reina.
     --De parte de mi gran rey    que me lea usté esta esquela.
  24   --Anda, paje, dile al rey    que se la lea a la reina,
     si es el rey de sus vasallos,    yo soy de cielos y tierra.

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0600:1 El beso de Judas (é-a)            (ficha nº: 141)

Versión de Riaza (ay. Riaza, p.j. Sepúlveda, ant. Riaza, Segovia, España).   Recitada por María [Albertos]. Recogida por María Goyri y Ramón Menéndez Pidal, 00/09/1905 (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en TRC-Segovia 1993, pp. 413-414.  038 hemist.  Música registrada.

     Dentro de Jerusalém,    en lo más lucido de ella
  2   se juntaron en consejo    y determinan que muera.
     Un discípulo le vende,    y fue tan grande la pena,
  4   que por éscuro de paz    se entregó a sangrienta guerra.
     Otro le niega tres veces    por temor de una mozuela;
  6   se conjuró el testamento    cuando llegó a la tercera.
     Llegado aqueste día,    que el Señor tanto desea,
  8   a padecer por el hombre,    en casa de Madalena
     se despidió de su madre    diciéndola mil ternezas.
  10   Allí se fue para el huerto,    para esperar que le prendan.
     Tres veces oró a su madre    y fue tan grande la pena,
  12   que un ángel bajó cielo    para darle fortaleza.
     Judas entra con su gente    y el Señor, con gran paciencia,
  14   díjoles: --¿A quién buscáis?--    Ellos dieron por respuesta:
     --A Jesús de Nazareno    buscamos con diligencia.--
  16   Al decir Jesús: "Yo soy",    todos caeron en tierra;
     mas luego se levantaron    porque Dios les dio licencia.
  18   Entró Judas el traidor,    en su santo rostro besa.
     Le dio una gran bofetada    y en casa de Anás le llevan.

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0184:1 Blancaflor y Filomena (é-a)            (ficha nº: 142)

Versión de Valverde del Majano (ay. Valverde del Majano, p.j. Segovia, ant. Segovia, Segovia, España).   Recitada por T. Josefa Albornos. Recogida por Agapito Marazuela Albornos, (Archivo: AMP; Colec.: Agapito Marazuela 1933). Publicada en TRC-Segovia 1993, pp. 148-149.  056 hemist.  Música registrada.

     Esta el alba nevada    sentadita en la su aldea,
  2   con las dos hijas al lado,    la una Blanca, Floribella.
     Pasó un caballero de Francia    y se ha enamorado de ella;
  4   le ha pedido la mayor,    le ha dado la más pequeña.
     Amonestóse y casóse,    y llevósela a su tierra,
  6   la deja recién parida,    dice que se va a la guerra.
     Ha rechazado el caballo,    se ha ido a dar en ca su suegra.
  8   --Bienvenido sea mi yerno,    bienvenido, en hora buena.
     ¿Qué tal ha quedado mi hija,    mi hija y mujer vuestra?
  10                                     --Sola y triste en tierra ajena,
     por eso os vengo a pedir    que me deis la Floribella
  12   pa que cuide de la casa    mientras su hermana se arregla.
     --Si os la habéis de llevar    tratarla como hija vuestra;
  14   bien vestirla y bien calzarla,    y bien mirarla por ella.--
     Ya ha preparado el caballo,    en las ancas la subiera,
  16   y al llegar al monte oscuro    la ha arrastrado por la tierra.
     Para que no lo parlase    allí la sacó la lengua
  18   y la ha atado a una encina    pa que de allí no se fuera.
     Vio venir un pastorcito,    mandado por Dios viniera;
  20   con la cabeza le llama,    con los ojos le hace señas.
     --Que si traes pluma y papel    para escribir una esquela.
  22   --Pluma, señora, sí traigo;    sangre, de mis propias venas.--
     Ya que la tenía escrita,    y a su madre se la entrega;
  24   su madre, de que la lee,    desmayada cae en tierra,
     y luego que volvió en sí,    le dijo de esta manera:
  26   --Madres las que tenéis hijas,    casarlas en vuestras tierras,
     porque yo tenía dos,    la desgracia cayó en ellas:
  28   la una tengo mal casada,    la otra sacada la lengua.

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0184:2 Blancaflor y Filomena (é-a)            (ficha nº: 143)

Versión de Aguilafuente (ay. Aguilafuente, p.j. Cuéllar, Segovia, España).   Recitada por Anselma Sancho (33a). Recogida por Ramón Menéndez Pidal, 08/09/1904 (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en TRC-Segovia 1993, p. 150.  064 hemist.  Música registrada.

     Por las calles de Madrid    se pasea doña Eusebia
  2   con dos niñas de la mano,    una Blanca, Filomena.
     Pasa por ahí un Turquito    se ha enamorao de una bella.
  4   La ha pedido la más grande    y le ha dado la más pequeña.
     Se casan en breve tiempo,    se la llevó pa su tierra
  6   y a los nueve meses justos    viene el Turco en ca la suegra.
     --Bienvenido seas, yerno,    bienvenido, en hora buena.
  8   Lo primero que pregunto,    que si mi hija queda buena.
     --Queda en días de parir,    yo vengo a por Filomena,
  10   porque la niña pequeña    se extrañará aquellas tierras.
     Dígala usted, mi señora,    la tengo vestir de seda,
  12   la tengo entregar las llaves    de aposentos y bodegas.
     Si como de muy buen pan,    también lo comerá ella;
  14   si bebo de muy buen vino,    también lo beberá ella.--
     Turco monta en un caballo,    Filomena en una yegua,
  16   siete leguas han andado,    palabra no se dijeran.
     La ha retirao del camino    así como legua y media,
  18   la ha arrimao contra un zarzal    y la ha cortado la cabeza.
     Pasa por allí un pastor,    de mano de Dios viniera.
  20   --Que te mando, pastorcito,    que me escribas cuatro letras
     con lágrimas de mis ojos    y saliva de mi lengua;
  22   échalas un polvo de aire,    que lleguen pronto a mi tierra.--
     La hermana de que lo supo,    al mismo tiempo moviera,
  24   y el infante que ella echó    le guisó en una cazuela.
     --Le tengo tener guisado    para cuando el Turco venga.--
  26   --¿Qué me has dado en esta cena?    Nunca tan mal me supiera.
     --Mejor te supo, traidor,    el gozo de Filomena.
  28   --Si me levanto de aquí,    viva te saco la lengua.
     --Madre[s] que criáis hijas,    no las echéis lejas tierras;
  30   mi madre ha criado cuatro,    ¡la Soledad nos cogiera!:
     una murió de casada,    otra murió de soltera,
  32   otra murió degollada    y otra sacada la lengua.

Variante: 27b los besos d. F.

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0184:3 Blancaflor y Filomena (é-a)            (ficha nº: 144)

Versión de Vegas de Matute (ay. Vegas de Matute, p.j. Segovia, Segovia, España).   Recitada por Tomasa Velasco (35a). Recogida por Ramón Menéndez Pidal, 00/08/1912 (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en TRC-Segovia 1993, p. 149.  036 hemist.  Música registrada.

     . . . . . . tenía tres hijas:    Ana, Marta y Filomena.
  2   Pasó por allí un pastor    y se ha enamorado de ellas;
     ha pedido a la mayor,    le han dado la más pequeña.
  4   Amonestóse y casóse,    dice que se va a su tierra;
     de que la sintió preñada,    dice que se va a la guerra.
  6   Ha montado en un caballo    y en ca su suegra endereza,
     la suegra, de que le vio,    a recibirle saliera.
  8   --¡Tú por aquí, yerno mío!    ¿Y mi hija, cómo queda?
     --Mala, mala, mi señora,    mala, triste en tierra ajena.
  10   Vengo a ver si me quiés dar    a la blanca Filomena,
     para que ande por la casa    mientras su hermana está buena.
  12   --Llévala tú, yerno mío,    llévala tú, en hora buena,
     quiero que me la tratéis    como si fuera hija vuestra.
  14   --En el plato en que yo coma    y en la jarra en que yo beba.--
     Montó el traidor a caballo,    Filomena en una yegua,
  16   y a la mitad del camino    ya de amores la requiebra.
     Apeóse del caballo    y apeóla de la yegua,
  18   a un duro tronco la amarra    y allí se aprovechó de ella.

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0184:4 Blancaflor y Filomena (é-a)            (ficha nº: 145)

Versión de Riaza (ay. Riaza, p.j. Sepúlveda, ant. Riaza, Segovia, España).   Recitada por Apolonia. Recogida por María Goyri, 00/09/1905 (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en TRC-Segovia 1993, pp. 143-144.  085 hemist.  Música registrada.

     Estaba doña Diana    entre la paz y la guerra
  2   con sus dos hermosas hijas,    Blancaflor y Filomena.
     Pasa por allí Tarquino,    casarse quiere con ella.
  4   --Cásate con Blancaflor    y olvidas a Filomena.--
     Y en un lunes se casaron,    en un martes se la lleva.
  6   Siete años, va pa ocho,    sin venir a ver la suegra,
     mas al cumplirse los ocho,    a ver la suegra viniera.
  8   --Bien hallada, la señora.    --Y Tarquino, en hora buena.
     --Lo que la vengo a decir,    que me dé usté a Filomena.
  10   --¿Cómo quieres tú, Tarquino,    si mi hija está doncella?
     --Démela usted, la señora,    por su honra y por la vuestra.--
  12   Siete leguas van andadas,    ni palabra la dijera,
     mas al cumplirse las ocho,    de amores la requiriera.
  14   --Estáte quieto, Tarquino,    que es el diablo el que te tienta.
     --Que me tiente o no me tiente,    he de hacer lo que yo quiera.--
  16   La metió en un monte oscuro,    hizo lo que quiso de ella;
     no se contentó con eso,    sino que la sacó la lengua.
  18   A los gritos y alaridos    un pastorcito se acerca,
     le hizo señas como pudo,    papel y tinta pidiera.
  20   --Tinta no tengo, señora,    papel y pluma la diera.--
     Con la sangre de sus venas    allí puso cuatro letras.
  22   En la primera decía    y también en la tercera.
     --Corre, corre, pastorcito    y a mi hermana darás cuenta.--
  24   Cuando llegó el pastorcito,    su hermana estaba a la puerta.
     --Tenga usted, la gran señora,    de su hermana Filomena.--
  26   Según la estaba leyendo,    desmayada se cayera.
     Al levantarse pa arriba    un niño muerto pariera;
  28   con las patitas del niño    le ha arreglado una gran cena.
     --Pa el traidor de mi marido,    cuando a la noche venga.--
  30   Estando en estas palabras,    llamó Tarquino a la puerta.
     --Sube, Tarquino, a cenar,    que te tengo una gran cena,
  32   --¿Qué me tienes, Blancaflor,    que tan dulce me supiera?
     --Mejor te supo, traidor,    la honra de Filomena.--
  34   La ha dao siete puñaladas,    que de la menor muriera.
     Se ha asomado a la ventana    y en altas voces dijera:
  36   --Pastorcitos que habitáis    en esa Sierra Morena,
     no hagáis burla de mujer
  38   porque uno que la hizo    ya está pagando la pena.--

Variante: 17b sino sacarla la l..

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0184:5 Blancaflor y Filomena (é-a)            (ficha nº: 146)

Versión de Añe (ay. Añe, p.j. Segovia, Segovia, España).   Recitada por Ciriaca Santos (65a). Recogida por Ana Beltrán, Pere Ferré, Olimpia Martínez y Sandra Robertson, 07/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 2.7-2.1/A-08 y B-01). Publicada en Petersen-Web 2000, Texto. Reeditada en Petersen-Web 2000-2007, Texto.  016 hemist.  Música registrada.

     Paseaba la viudita    por el mar y por la arena
  2   con dos hijas que tenía,    Blancaflor y Filomena.
     Pasó por allí Tarquino,    se enamoró de una de ellas.
  4   --Si usted quiere que me case    con su hija Filomena.
     --Cásate con Blancaflor,    que es más vieja y te respeta.
  6   --Yo con Blancaflor me caso    no olvidando a Filomena.--
     A los tres días de casados    el rey emprendió una guerra,
  8   llevándosele a Tarquino    de capitán de bandera.

Variantes: 3a P. p. a. un soldado.
Notas: Los versos se repiten dos veces. La informante cuenta en prosa el argumento.

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0184:6 Blancaflor y Filomena (é-a)            (ficha nº: 147)

Versión de Urueñas (ay. Urueñas, p.j. Sepúlveda, Segovia, España).   Recitada por Matea Carretero "Mateílla" (79a). Recogida por Pere Ferré, Therese Meléndez, Javier Ormazábal y Teresa Yagüe, 04/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 2.4-7.2/A-06). Publicada en TRC-Segovia 1993, pp. 146-147.  061 hemist.  Música registrada.

     . . . . . . . . . . . . . . . . . . .    se pasea una de Mena
  2   con tres hijas de la mano:    Ana, Marta y Deciprena.
     Se enamoró un soldadito,    se enamorió de una de ellas,
  4   y la pidió la mayor,    la ha dado la más pequeña.
     Ya se casan, ya se velan,    ya se marchan a la guerra;
  6   él en un rico caballo,    ella en una rica yegua,
     a la mitad del camino    la mató y se fue a su tierra.
  8   A eso de los nueve meses    ha vuelto a ver a la suegra.
     Preguntando por salud:    --Y mi hija, ¿cómo queda?
  10   --Pues su hija queda bien,    en plazo de parir queda.
     --Si queda en esos temores    nunca puede quedar buena.
  12   --Me ha encargado que la lleve    la Ana o la Deciprena.
     --Llévala y, por Dios, ten,    pero ten cuidado de ella.
  14   --Buen cuidado yo tendré,    como si mi hermana fuera.--
     La ha montado en el caballo,    por delante la pusiera,
  16   siete leguas anduvieron    sin hablar de algo con ella.
     De las siete pa los ocho    le ha cruzado él burla de ella.
  18   --¿Eres cuñao o eres hombre,    o es el diablo que te tienta?
     --Ni soy cuñao, ni soy hombre,    es el diablo que me tienta.--
  20   Apeóla del caballo,    hizo lo que quiso de ella,
     y después qu` hizo lo que quiso,    dejóla en monte serena
  22   atada de piés y manos,    a una sombra de (una) palmera.
     Pasó por allí un pastor,    un pastor de la su tierra.
  24   --Yo, pastor, escribiría,    una carta si yo pudiera,
     una carta escribiría    si tinta y papel tuviera.
  26   --Buen papel sellado tienes,    y buena tinta será,
     y buena tinta será    de la sangre de tus venas.
  28   --El primer renglón que pongas,    que ponga de esta manera:
     "Madres, las que tengáis hijas,    no caséis en tierra ajena,
  30   que mi madre tuvo dos,    mala suerte tuvo de ellas,
     que la una murió a cuchillo,    la otra arrancada la lengua.

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0184:7 Blancaflor y Filomena (é-a)            (ficha nº: 148)

Versión de Chañe (ay. Chañe, p.j. Cuéllar, Segovia, España).   Recitada por María Muñoz Sastre (71a). Recogida por J. Antonio Cid, Jon Juaristi, Blanca Urgell y Teresa Yagüe, 03/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 4.3-7.1/A-09). Publicada en Petersen-Web 2000, Texto. Reeditada en Petersen-Web 2000-2007, Texto.  011 hemist.  Música registrada.

     Paseaba una señora    por una estrechita senda
  2   con dos hijas que tenía,    Blancaflor y Pulidena.
     Ha pasado el rey de . . . . . . (?)    y se ha enamorao de una de ellas;
  4   se ha enamorao de Blancaflor    y le han dado a Pulidena.
     --Cuando ésta me dan a mí    no me la darán por buena.--
  6   Se ha celebrado la boda    . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

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0184:8 Blancaflor y Filomena (é-a)            (ficha nº: 149)

Versión de Siguero (ay. Santo Tomé del Puerto, ant. Siguero, p.j. Sepúlveda, Segovia, España).   Recitada por Isidra Gil (83a). Recogida por José Antonio Blanco, Mª José Querejeta, Dolores Sanz y Ana Valenciano, 03/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 1.3-7.1/A-04). Publicada en TRC-Segovia 1993, pp. 145-146.  047 hemist.  Música registrada.

     En aquel prado de avenus    se pasea Ana Benena (?)
  2   con sus tres hijas hermosas,    que daba gusto de verlas.
     Pasó por allí un soldado,    se ha enamorado de ellas;
  4   ha pedido la mayor,    le han dado la más pequeña.
     Ya se casan, ya se esposan,    ya se van para la guerra
  6   y a la mitad del camino    la mató y se fue a la guerra.
     A eso de los nueve meses    ha vuelto pa en ca su suegra.
  8   --Bienvenido, yerno mío.    --Bien hallada, mía suegra.--
     Pregunta por la salud:    --Y mi hija, ¿cómo queda?
  10   --Encinta de nueve meses,    que es lo que ella desea.
     Vengo a ver si me da usted    Marta o la Fidedena (?)
  12   que la asistan en el parto    mientras me voy a la guerra.
     --Sí, hijo, te la daré,    pero has de cuidar de ella.
  14   --Sí, señora, lo haré    como si mi mujer fuera.--
     Y a la metad del camino    ya quiso hacer burla de ella.
  16   --Tú no eres mi cuñado    o es el diablo que te tienta.--
     Viva la sacó los ojos,    viva la sacó la lengua.
    
(Pasó un pastorcito y le pidió un papel para escribir una carta)
  18   La pluma con que escribía    paja de las tierras era,
     la tinta con que escribía    sangre de sus venas era,
     y en estas letras decía:    . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
  22   "Señoras que criáis hijos,    no las caséis fuera `e tierra,
     no sean tan desgraciadas    como las de Ana de Mena,
  24   una matada a cuchillo    y otra sacada la lengua".

Variantes: 3b que venía de la guerra.

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0184:9 Blancaflor y Filomena (é-a)            (ficha nº: 150)

Versión de Santa Marta del Cerro (ay. Santa Marta del Cerro, p.j. Sepúlveda, Segovia, España).   Recitada por Eugenia García (78a) y Mercedes García (43a). Recogida por Koldo Biguri, Olimpia Martínez, Sandra Robertson y Ana Valenciano, 04/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 3.4-7.1/B-05). Publicada en TRC-Segovia 1993, pp. 144-145.  072 hemist.  Música registrada.

     Por esos campos arriba    se pasea una romera,
  2   con dos hijas de la mano,    Blancaflor y Filomena.
     A la mitad del camino    el rey Tereno saliera.
  4   Pidiéronla la mayor    y diéronle la más pequeña.
     Y él casóse y él velóse,    llevarla para su tierra,
  6   y allí estuvo siete años    sin volver para su tierra,
     siete años tardó    de volver a ver su suegra,
  8   a los siete años que vino,    ojalá que no viniera.
     --¿Blancaflor cómo quedaba?    --En plazo de parir queda.
  10   --Si queda en esos temores    nunca puede quedar buena.
     --Encargóme que la lleve    a su hermana Filomena.
  12   --A su hermana sí, por cierto,    pero ten cuidado de ella.
     --Yo tendré el mismo cuidado    como si mi hermana fuera.--
  14   Siete leguas anduvieron    sin hablar verbo con ella;
     abajóla del caballo,    hizo lo que quiso ella.
  16   De que hizo lo que quiso,    dejóla al monte señera
     atada de piés y manos,    a la sombra ` una olivera.
  18   Por allí apareció un pastor.    
     --Por Dios le pido al pastor,    por Dios y la Madalena,
  20   que me escribas una carta    a la madre que me pariera.
     --Una carta escribería    si tinta y papel tuviera.
  22   --Buen papel sellado tienes,    el paño de mi cabeza,
     y buena tinta sería    de la sangre de mis venas.
  24   El primer renglón que pongas,    pónle de esta manera:
     "Madre, que criéis hijas,    no la case en tierra ajena,
  26   que mi madre tuvo dos,    mala suerte la cayera;
     una casó con el rey Cereno    y otra en el monte muriera
  28   atada de piés y manos    a la sombra ` una olivera".
     . . . . . . . . . . . . . . . . . . .    de malos partos pariera;
  30   los malos partos que tuvo    los guisó en una cazuela,
     para darle a su marido    a la noche cuando venga.
  32   --¿Qué me distes, Blancaflor,    que tan dulce me supiera?
     --Más dulce, traidor, sabrían,    los besos de Filomena.
  34   --¿Quién lo dijo, Blancaflor?,    ¿Blancaflor, quién lo dijera?
     --Díjomelo un pajarillo    que por el aire viniera.
  36   De malos fuegos quemaran,    de malos fuegos ardiera,
     de malos fuegos quemaran,    donde la traición se hiciera.

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0184:10 Blancaflor y Filomena (é-a)            (ficha nº: 151)

Versión de Carrascal del Río (ay. Carrascal del Río, p.j. Sepúlveda, Segovia, España).   Recitada por Angelita Lobo Revenga (56a). Recogida por Vanda Anastácio, Pilar Aragón, J. Antonio Cid y Gabriel Fraile, 07/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 4.7-7.3/A-11 y B/01). Publicada en Petersen-Web 2000, Texto. Reeditada en Petersen-Web 2000-2007, Texto.  077 hemist.  Música registrada.

     Se pasea la viudita    por el mar y por la arena
  2   con sus dos hijas queridas,    Blancaflor y Filomena.
     Pasó por allí Tarquino,    se enamora de una de ellas.
  4   --Cásate con Blancaflor,    que es mayor y te respeta.--
     Se casó con Blancaflor    no olvidando a Filomena.
  6   Al cabo de cierto tiempo    se ha levantado una guerra
     y nombraron a Tarquino    el capitán de bandera.
  8   Al terminarse la guerra    se vino a ver a su suegra.
     --¿Qué tal está Blancaflor?    --De salud está mu buena,
  10   pero me ha encargado mucho    que me lleve a Filomena.
     --Filomena no te llevas,    que está mocita soltera.
  12   Pierda usted cuidado, suegra,    su cuñado se la lleva.--
     --Écheme la ropa, madre,    . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
  14   Adiós, padre, adiós, madre,    y adiós todos de mi tierra;
     no me volveréis a ver,    que mi cuñado me lleva.--
  16   La ha montado en el caballo,    empezó a correr con ella,
     y en el sitio más oculto    envuelta en sangre la deja.
  18   [La ha bajado] del caballo,    hizo lo que quiso de ella,
     y para mayor dolor    la ha espuntado la lengua.
  20   A los gritos que ella daba    un pastor se acercó a ella.
     Pidiendo pluma y papel    para escribir cuatro letras.
  22   --Pluma y papel te daré    y tinta porque no tengo.
     --Con la sangre de mis labios    cuatro letras la pondremos.--
  24   Echó la carta a volar    y un pájaro se la lleva,
     su hermana no estaba en casa    y en el balcón se la deja.
  26   Su hermana no estaba en casa    que estaba en misa de once.
     Ha llegado a su casa:    --¡Jesús, qué desgracia es ésta!--
  28   Blancaflor, que vio la carta,    desmayada cae en tierra.
     A degollar a su hijo    para ponerle pa cena.
  30   --Sube, Tarquino, a cenar,    que ya está la mesa puesta.--
     Y a la primer cucharada    la mano del niño encuentra.
  32   --¿Qué has hecho, por Dios, mujer,    qué tierna está la tachuela?
     --Más tierna estaba la honra    de mi hermana Filomena.--
  34   La agarró por los cabellos,    la tiró por la escalera
     y en el sitio más oculto    envuelta en sangre la deja.
  36   "Mujeres que tengáis hijas,    no las caséis forasteras,
     que las dos que tuve yo,    las dos murieron con pena;
  38   la una acuchillada,    la otra espuntada la lengua".
     Y aquí se acaba la copla    de Blancaflor y Filomena.

Nota: El v. 28a sugerido por el colector.

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0184:11 Blancaflor y Filomena (é-a)            (ficha nº: 152)

Versión de San Miguel de Bernúy (ay. San Miguel de Bernúy, p.j. Cuéllar, Segovia, España).   Recitada por Carmen Peña (50a). Recogida por Ana Beltrán, Raquel Calvo, J. Antonio Cid y Olimpia Martínez, 10/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 4.10-7.2/B-05). Publicada en TRC-Segovia 1993, pp. 147-148.  082 hemist.  Música registrada.

     Se pasea la viudita    por el mar y por la arena
  2   con sus dos hijas queridas,    Blancaflor y Filomena.
     Ha pasao por allí un joven,    se ha enamorao de una de ellas.
  4   --¿Quiere usted que yo me case    con su hija Filomena?
     --Cásate con Blancaflor    que es mayor y te respeta.
  6   --Con Blancaflor yo me caso    no olvidando a Filomena.--
     Al año de estar casados    el rey levantó una guerra
  8   y a Tarquino le mandaron    de capitán de bandera.
     A los tres años    ya se terminó la guerra
  10   y Tarquino volvió    para ver a su suegra.
     --Buenos días tenga, tía,    de salud te encuentro buena.
  12   --¿Blancaflor cómo quedó?    --De salud quedó muy buena
     pero me ha encargado mucho    que me lleve a Filomena.
  14   --Filomena no se va    porque es mocita soltera.
     --Tenga usted cuidado, tía,    que su cuñado la lleva.--
  16   Ha subido en el caballo,    ha empezao a trotar con ella
     y en lo más oculto el monte    ha empezado a pretenderla.
  18   --Estáte quieto, Tarquino,    mira que el diablo te tienta.
     --Si me tienta o no me tienta,    yo he de lograr tu belleza.--
  20   Se ha bajado del caballo,    hizo lo que quiso de ella
     y para mayor dolor    la ha despuntado la lengua.
  22   A los gritos de la joven    un pastor salió a defensa
     Diciendo: --Pluma y papel    para escribir cuatro letras.
  24   --Pluma y papel yo te doy    y tinta porque no (lo) tengo.
     --Con la sangre de mis venas    cuatro letras la pondremos.--
  26   Echa la carta a volar,    un pájaro se la lleva.
     --En el balcón está mi hermana,    en la saya se la echas.--
  28   No estaba en el balcón,    que estaba en misa de once.
     Echó la vista pa(ra) arriba:    --¡Jesús, qué desgracia es ésta!--
  30   Se ha marchado para casa    como una leona fiera
     para degollar a su hijo,    para preparar la cena.
  32   --Sube, Tarquino, a cenar,    que ya está la mesa puesta.--
     Y en la primer cucharada    la mano del niño encuentra.
  34   --¿Qué has hecho, mujer de Dios,    qué tiernas está la cazuela?
     --Más tierna estaba la honra    de mi hermana Filomena.--
  36   La ha cogido del cabello,    la tiró por la escalera,
     la ha dado dos puñaladas    y el corazón la atraviesa.
  38   "Madres, las que tengáis hijas,    no las caséis forasteras,
     que para dos hijas que tuve    las dos murieron con pena;
  40   la una murió a puñaladas,    la otra despuntá la lengua".
     Y aquí se acaba la historia    de Blancaflor y Filomena.

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0184:12 Blancaflor y Filomena (é-a)            (ficha nº: 153)

Versión de Carrascal del Río (ay. Carrascal del Río, p.j. Sepúlveda, Segovia, España).   Recitada por la señora María. Recogida por Vanda Anastácio, Pilar Aragón, J. Antonio Cid y Gabriel Fraile, 07/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 4.7-7.3/A-07). Publicada en Petersen-Web 2000, Texto. Reeditada en Petersen-Web 2000-2007, Texto.  060 hemist.  Música registrada.

     Se pasea la viudita    por el mar y por la arena
  2   con sus dos hijas queridas,    Blancaflor y Filomena.
     Pasa por allí Tarquino,    se enamora de una de ellas.
  4   --¿Quiere usted que yo me case    con su hija Filomena?
     --Cásate con Blancaflor,    que es mayor y te respeta.
  6   --Yo con Blancaflor me caso    no olvidando a Filomena.--
     Al año de estar casados    levantó el rey una guerra
  8   y nombrándole a Tarquino    el capitán de bandera.
     Al terminarse la guerra    se vino a ver a su suegra.
     (Viene él a buscar a la otra hermana)
  10   --Quítate esa ropa, hija,    y ponte la otra más buena.
     --¿Qué me dice usted, mi madre,--    . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

Nota: Inexplicablemente el fichero que almacenaba la transcripción electrónica de esta versión se truncó al procesarlo. He de volver a escuchar la cinta original, almacenada en el Archivo Sonoro del Seminario Menéndez Pidal, desgraciadamente inaccesible en estos momentos

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0757:1 El caballero, el demonio y la criada (í-o)            (ficha nº: 154)

Versión de Aguilafuente (ay. Aguilafuente, p.j. Cuéllar, Segovia, España).   Recitada por Eusebia Agraos (44a). Recogida por Ramón Menéndez Pidal, 08/09/1904 (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en TRC-Segovia 1993, pp. 475-476. Reeditada en IGR-vulgar 1999, pp. 410-411.  089 hemist.  Música registrada.

     Calle de la morería    vivía un barbero rico,
  2   llamado Juan afamado    con su mujer y dos niños
     y tenía una criada    que los servía a ellos mismos.
  4   Se va el ama por la tarde    a unos negocios precisos,
     se ha cerrado en una sala,    estas palabras la dijo:
  6   --Bien haya sea mi alma,    tu hermosura me ha vendido,
     y si tú quieres hacer    el alto canal conmigo,
  8   sin que tu ama lo sepa    te daré para un vestido
     de las telas más preciosas    que tu cogieras, bien mío.
  10   --Aunque me des más haciendas,    más riquezas y vestidos
     no he de perder yo mi honor    por tan perverso camino.
  12   --Si supiera que el demonio    me llevaba a los abismos,
     he de cumplir mi deseo    aunque me vea perdido.--
  14   Esto que oye la criada,    para su casa se ha ido,
     allí le ha deja. . . . . .o cerrado    al cólero vengativo.
  16   Y el horroroso demonio,    como la criá vestido,
                                       y al encuentro le ha salido.
  18   --¿Dónde va por ahí, mi amo,    dónde va tan afligido?
     --Dónde quiés que vaya, Josefa,    a ver los olivares míos.
  20   Ven acá y dime, Josefa,    ¿qué motivos has tenido
     pa salirte de mi casa?--    Y el demonio ha respondido:
  22   --¡Ea, ea!, señor amo,    si hemos de tomar cariño,
     has de dar muerte a tu esposa,    juntamente a tus dos niños
  24   y has de hacer un barranco    y allí han de ver confundidos.--
     Vuelve derecho a su casa    con bastante regocijo,
  26   a eso de la medianoche,    que todo estaba en sigilo,
     coge el puñal en su mano,    para la alcoba se ha ido,
  28   ha dado muerte a su esposa,    juntamente a sus dos niños;
     se ha puesto a hacer el barranco    como el demonio le dijo
  30                                     y allí los ha esconfundido.
     Al bajar de la escalera    se ha encontrado un viejecito.
  32   --¿Dónde va por ahí, ese hombre,    tan triste y tan afligido?
     --Qué se le importará al viejo,    ni tampoco al malnacido
  34   que yo condene mi alma    y me vaya a los abismnos.
     --Ven que te dé un consejo,    si tú le quiés almetirlo,
  36   por una falsa criada    que en tu casa la has tenido,
     te vas en casa del juez    con alcaldes y menistros.--
  38   --Usía, vengo a alcanzar    unos negocios precisos
     por una falsa criada    que en mi casa la he tenido.
  40   Me ha dado muerte a mi esposa,    juntamente a mis dos niños
                                       y me ha robado y se ha ido.--
  42   La llaman a declarar,    declara que ella no ha sido.
     --¡Virgen de la Concepción,    muy de veras te lo pido,
  44   que me han levantao este errado    le vea yo en este sitio!--
     Bajan cuatro horrorosos demonios    y en la horca le han prendido,
  46   la Josefa quedó libre    para escarmiento de siglos.

Variantes (37a) vas en ca el gobernador; 42b escucha lo que te digo.
Nota: La recitadora es vecina de Pinilla [del Valle] (Madrid).

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0159:1 Conde Claros en hábito de fraile (polias.+á)            (ficha nº: 155)

Versión de Navas de San Antonio (ay. Navas de San Antonio, p.j. Segovia, Segovia, España).   Recitada por Eduvigis Puente (61a) y Pilar Ayuso (56a). Recogida por Raquel Calvo, Javier Ormazábal, Dolores Sanz, Blanca Urgell y Ana Valenciano, 07/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 1.7-7.3/B-05). Publicada en TRC-Segovia 1993, pp. 19-20.  080 hemist.  Música registrada.

     Paseábase Elisada    por sus altos corredores
  2   y el conde del Montealvar    quiso tratarla de amores.
     --Si quisiera mi Elisada,    aceptar a mis amores.
  4   --No, señor, yo soy muy niña    y lo sabrán en mi corte.
     --Juro la cruz de mi espada,    juro la cruz de mi vida,
  6   que no se ha de saber nada,    ni en tu corte ni en la mía.--
     A eso de los nueve meses    por el pueblo se decía
  8   que el conde de Montealvar    con la Elisada dormía.
     El padre, que lo está oyendo,    desde la sala de arriba:
  10   --¿Qué es eso de la Elisada,    qué es eso de esa hija mía?
     Que si eso fuera verdad,    yo viva la quemaría.--
  12   El castigo que la dio    el que Dios no le da a nadie,
     fue de meterla en un pozo,    que se la pudra la sangre.
  14   La fueron a visitar    dos o tres primos carnales,
     un hermano que tenía,    que le llamaban "Maldades".
  16   --Asómate, boca negra,    cara de quitar pesares,
     que mañana a las nueve,    pues vendremos a quemarte.
  18   --Si me queman, que me abrasen,    a mí no me importa na;
     lo que siento es lo del vientre,    que muere sin bautizar.
  20   ¡Si tuviera un pajarito    de esos que yo echaba pan
     para escribir una carta    al conde del Montealvar!.
  22   --¿Qué quieres que al pajarito,    que a tus piés le tienes ya?--
     Coge el pájaro la carta    y se va pa la ciudad.
  24   Al llegar al monasterio,    tres caballeros están.
     --¿Cuál de estos tres caballeros    es el conde el Montealvar?
  26   --¿Qué quiere este pajarillo    al conde del Montealvar?
     --Yo a usted no le quiero nada,    el papel se lo dirá.
  28   --Si la queman, que la abrasen,    a mi no me importa na;
     lo que siento es lo del vientre,    que es de mi sangre leal.--
  30   Se vistió de capuchino    y se fue pa la ciudad,
     al llegar al monasterio,    ya la iban a quemar.
  32   --Deténgase la justicia,    la vara de la maldad,
     que la Elisada es muy niña    y se querrá confesar.--
  34   --Dime tú, Elisada mía,    por qué te quieren quemar.
     --Por un beso que le di    al conde del Montealvar.
  36   --¿Y tú no le escribes carta    al conde del Montealvar?
     --Sí, señor, sí se la he escrito,    pero lo mismo me da.
  38   --¿Cómo te va a dar lo mismo,    si a tus piés le tienes ya?--
     Deténgase la justicia,    y la vara de la maldad,
  40   que la Elisada es muy mía    y me la voy a llevar.

Variantes -10a ¿q. e. e. de mi E.?.

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0249:1 Doña Isabel Deogracias (á-a)            (ficha nº: 156)

Versión de Maderuelo (ay. Maderuelo, p.j. Sepúlveda, ant. Riaza, Segovia, España).   Recitada por Germana Lorenzo (73a). Recogida por Diego Catalán, Mª Teresa Cillanueva, Gabriel Fraile y Therese Meléndez, 03/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 6.3-7.2/A-06). Publicada en TRC-Segovia 1993, p. 355.  055 hemist.  Música registrada.

     Delante de un Santo Cristo    se han dado mano y palabra.
  2   Se agarraron de la mano,    para la cama se marchan,
     de que se quedó dormida,    de la cama se levanta.
  4   Muy aprisa se vestía,    más aprisa se adornaba,
     coge los zapatos en la mano    pa que no sintiera nada
  6   y al bajar por la escalera:    --Adiós Isabel Amansias,
     ¿cuándo te volveré a ver,    cuándo veré a tu cara?--
  8   Isabel, que oyó eso,    de la cama se levanta,
     se va en casa de sus padres    a contar lo que la pasa.
  10   Su madre la regañaba,    su padre la castigaba,
     sus hermanos la decían:    --No tienes genio y coraje,
  12   no tienes genio y coraje,    si tu ira no vengaras.--
     Saca su caballo blanco    y se ha vestido de malla,
  14   monta en su caballo blanco,    para Sevilla se marcha
     y al entrar en la ciudad    la luna le dio en la cara.
  16   Don Francisco    en la carretera estaba
     --Buenas tardes don Bernardo.    --Buenas tardes, camarada.
  18   ¡Ay, qué partidas tuvistes    anoche con una dama!
     Si no te casas con ella    has de venir a morir,
  20   has de venir a morir    a la punta de mi espada.
     Le dio dos puñaladas    y en la carretera lo ha dejado.
  22   --Que le entierren en sagrado,    que no quiero ser casada,
     que pa una vez que lo he sido    no he quedado arregostada.

Nota: Estas se las cantaban, por la noche, al lado del brasero para que se entretuvieran.

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0104:1 La flor del agua (á-a)            (ficha nº: 157)

Versión de Riaza (ay. Riaza, p.j. Sepúlveda, ant. Riaza, Segovia, España).   Recitada por María Albertos. Recogida por Ramón Menéndez Pidal, 00/09/1905 (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en TRC-Segovia 1993, p. 220.  030 hemist.  Música registrada.

     Gran función tendrán los moros    en la ciudad de Granada,
  2   mejor la tiene la Virgen    al pie de una fuente clara,
     donde se peina el cabello,    donde se lava la cara.
  4   De que concluye el peinarse,    echa la bendición al agua:
     --Dichosa sea la mujer    que a esta fuente vié a por agua.--
  6   La hija del rey lo oyó    desde la cama onde estaba,
     muy deprisa se vestía,    más deprisa se calzaba,
  8   coge un cántaro de oro    y a la fuente va por agua.
     --¿Dónde va esta doncellita    tan sola y tan de mañana?
  10   --Señora, vengo a buscar    la gran frescura del agua,
     y también vengo a saber    si he de ser monja o casada.
  12   --Casadita has de ser    con el príncipe de España,
     tres hijos has de tener    y una monja en Santa Clara;
  14   el uno rey de Castilla,    el otro rey de Granada
     y el más pequeño de ellos    ha de gobernar España.
     ¡Oh qué retamita, oh qué retamar!
     ¡Oh qué tiernecito, duro de arrancar!

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0104:2 La flor del agua (á-a)            (ficha nº: 158)

Versión de Matabuena (ay. Matabuena, p.j. Sepúlveda, Segovia, España).   Recitada por María Álvaro. Recogida en Rascafría, Madrid por Ramón Menéndez Pidal, 00/09/1904 (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en TRC-Segovia 1993, pp. 221-222.  016 hemist.  Música registrada.

     Mañanita de San Juan,    mientras el sol arboleaba,
  2   pasó la Virgen María    al pie de una fuente clara,
     a lavar sus santos pies,    también sus manos sagradas.
  4   Y acábase de lavar,    la bendición le echó al agua:
     --Dichosa es la mujer    que aquí viniese por agua.--
  6   La uyó la hija del rey,    del balcón desde ande estaba.
     Más aprisa se vestía,    más aprisa se calzaba,
  8   coge cantaritos de oro    y a la fuente va por agua.
     [. . . . . . . . . . . . . . . . . . .    . . . . . . . . . . . . . . . . . . .]

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0104:3 La flor del agua (á-a)            (ficha nº: 159)

Versión de Cedillo de la Torre (ay. Cedillo de la Torre, p.j. Sepúlveda, ant. Riaza, Segovia, España).   Recitada por Juana Guijarro. Recogida por Ramón Menéndez Pidal, 00/09/1905 (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en TRC-Segovia 1993, pp. 220-221.  028 hemist.  Música registrada.

     Gran función tendrán los moros    en la ciudad de Granada,
  2   mejor la tendrá la Virgen    al pie de una fuente clara,
     lavándose pies y manos,    hermosura de su cara.
  4   Ya que se acabó `e lavar,    bendiciones echó al agua.
     La vio una hija de un rey    desde el balcón donde estaba;
  6   muy aprisa se vestía,    más aprisa se calzaba,
     cogió el cantarito de oro,    a la fuente fue por agua.
  8   --¿Dónde va la doncellita    tan pronto y tan de mañana?
     --Vengo a coger la frescura,    la frescurita del agua,
  10   también vengo por saber    si he de ser monja o casada.
     --Casadita has de ser    con el príncipe de España,
  12   tres hijos has de tener,    tos los tres como una plata;
     el uno rey de Castilla,    el otro rey de Granada
  14   y una hija has de tener monja    del convento `Santa Clara.

Variante: 6 dicho solamente en la segunda recitación.

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0104:4 La flor del agua (á-a)            (ficha nº: 160)

Versión de Santiuste de San Juan Bautista (ay. Santiuste de San Juan Bautista, p.j. Segovia, ant. Santa María de Nieva, Segovia, España).   Recogida por Ramón Menéndez Pidal, entre 1905-1909 (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en TRC-Segovia 1993, p. 222.  008 hemist.  Música registrada.

     Mañanita de San Juan,    cuando el sol arboleaba,
  2   iba la Virgen María    por un cantarito de agua.
     --¿Dónde va, mi serranita,    tan pronto y tan de mañana?
  4   --Voy por un cántaro de agua    a esa fuente muy cercana.
     [. . . . . . . . . . . . . . . . . . .    . . . . . . . . . . . . . . . . . . .]

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0104:5 La flor del agua (á-a)            (ficha nº: 161)

Versión de Cedillo de la Torre (ay. Cedillo de la Torre, p.j. Sepúlveda, ant. Riaza, Segovia, España).   Recitada por Catalina García (75a). Recogida por Pilar Aragón, Koldo Biguri, Jon Juaristi y Ana Pelegrín, 10/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 6.10-7.2/B-02). Publicada en Petersen-Web 2000, Texto. Reeditada en Petersen-Web 2000-2007, Texto.  014 hemist.  Música registrada.

     Gran función tienen los reyes moros,    en la ciudad de Granada,
  2   mejor la tiene la Virgen,    al pie de una fuente clara,
     lavándose pies y manos,    la hermosura de su cara.
  4   Ya se acabó de lavar    la bendición echó al agua.
     Pasó por allí una joven    con un cantarito de agua.
  6   --¿Dónde va la doncellita    tan sola y de madrugada?
     --Es la mañana de Reyes,    a coger la flor del agua.--
     [. . . . . . . . . . . . . . . . . . .    . . . . . . . . . . . . . . . . . . .]

Nota: La informante relaciona este romance con la "Muerte del maestre de Santiago".

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0104:6 La flor del agua (á-a)            (ficha nº: 162)

Versión de Cedillo de la Torre (ay. Cedillo de la Torre, p.j. Sepúlveda, ant. Riaza, Segovia, España).   Recitada por Agustina Sanz (82a). Recogida por Pilar Aragón, Koldo Biguri, Jon Juaristi y Ana Pelegrín, 10/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 6.10-7.2/B-04). Publicada en Petersen-Web 2000, Texto. Reeditada en Petersen-Web 2000-2007, Texto.  011 hemist.  Música registrada.

     Gran función tienen los reyes    en la ciudad de Granada,
  2   mejor la tiene la Virgen    al pie de una fuente clara,
     lavándose pies y manos,    la hermosura de su cara.
  4   Ya viene una doncellita    [. . . . . . . . . . . . . . . . . . .]
     --¿Dónde va esta doncellita    tan sola y de madrugada?
  6   --Es la mañana ` los Reyes,    a coger la flor del agua.--

Variante: 4a pasó por allí una niña.
Nota: La informante relaciona este romance con la "Muerte del maestre de Santiago".

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0104:7 La flor del agua (á-a)            (ficha nº: 163)

Versión de Aldeonsancho (ay. Cantalejo, ant. Aldeonsancho, p.j. Sepúlveda, Segovia, España).   Recitada por Eulalia García (70a). Recogida por Vanda Anastácio, Raquel Calvo, Diego Catalán y Blanca Urgell, 04/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 6.4-7.1/B-17). Publicada en Petersen-Web 2000, Texto. Reeditada en Petersen-Web 2000-2007, Texto.  010 hemist.  Música registrada.

     Mañanita de San Juan,    cuando el sol revoleteaba,
  2   bajó la Virgen del cielo,    la bendición echa al agua.
     La hija del rey lo oyó    del palacio donde estaba
  4   --Quítate el manto de oro    y ponte el de serrana
     y vete a beber agua    de la fuente clara.

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0104:8 La flor del agua (á-a)            (ficha nº: 164)

Versión de Aldeasoña (ay. Aldeasoña, p.j. Cuéllar, Segovia, España).   Recitada por Pilar Carbonero (62a). Recogida por Pilar Aragón, Koldo Biguri, Pere Ferré y Victoria Raboso, 03/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 2.3-7.2/B-12). Publicada en TRC-Segovia 1993, p. 221.  030 hemist.  Música registrada.

     Allá arriba en aquel prado,    hay una fuente que mana,
  2   a donde se lava la Virgen    sus pies y su linda cara.
     La hija del rey lo vio    . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
  4   Muy aprisa se vestía,    más aprisa se calzaba,
     coge su cántaro de oro,    su rodillero de plata,
  6   coge su cántaro de oro    porque el de plata no hallaba.
     En la mitad del camino    se halla a la Virgen sentada.
  8   --¿Ónde vas, hija del rey,    tan de pronto y de mañana?
     --Voy en busca de la . . . . . .(?)    . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
  10   y también vengo a saber    si he de ser moza o casada.
     --Casadita tiés que ser,    con el príncipe de España.
  12   Tres hijos has de tener    y los tres como una plata;
     el uno rey de Sevilla,    el otro rey de Granada,
  14   y el más chiquitito de ellos,    pa decir misa cantada.
     Y tú, de esta vida pa la otra,    la vida tienes ganada.

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0104:9 La flor del agua (á-a)            (ficha nº: 165)
[0212 La cabrera devota elevada al cielocontam.]

Versión de Navares de Enmedio (ay. Navares de Enmedio, p.j. Sepúlveda, Segovia, España).   Recitada por dos mujeres (65a). Recogida por Pere Ferré, Therese Meléndez, Javier Ormazábal y Teresa Yagüe, 04/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 2.4-7.1/A-08). Publicada en Petersen-Web 2000, Texto. Reeditada en Petersen-Web 2000-2007, Texto.  022 hemist.  Música registrada.

     María, madre de gracia,    madre de misericordia,
     y a vuestros favores pido    una divina pastora.
     La pastora está sentada    al pie de una fuente clara,
  2   lavándose pies y manos,    la hermosura de su cara.
     Y acabada de lavar,    la bendición echa al agua.
  4   --¡Y ay, Dios mío, ¿qué hago aquí?,    si ya no se ven mis cabras!
     No podrán estar muy lejos,    no podrán estar muy largas.--
  6   Siete vueltas dio a un peñasco,    sin hallar las suyas cabras,
     y a orilla de un pino verde,    las ha encontrado rodeadas.
  8   Chines, chines picotean,    las campanas clamorean,
     al ver que a la pastorcita    a los cielos se la llevan.

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0023:1 Gerineldo (í-o)            (ficha nº: 166)

Versión de Riaza (ay. Riaza, p.j. Sepúlveda, ant. Riaza, Segovia, España).   Recitada por Andrea Rivas. Recogida por Ramón Menéndez Pidal, 00/09/1905 (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en RTLH 6 (1975), pp. 216-217 (nº. I.194).  064 hemist.  Música registrada.

     ¡Oh, quién tuviera la suerte,    que Gerineldo ha tenido
  2   limpiando ropas de seda    para dar al rey vestido!
     Esto que le oyó la infanta,    de esta manera le ha dicho:
  4   --Dime a qué hora iré    para rondarte el castillo.
     --A eso de las doce o la una,    cuando el rey esté dormido.--
  6   A eso de las doce o la una    hacia el castillo se ha ido,
     cogido tres piedrecitas    a modo de tres membrillo[s];
  8   uno ha tirado al balcón    y otro hacia el jardín florido,
     otro ha tirado a la alcoba    donde la infanta ha salido.
  10   --¡Quién es ese vil tunante    y ese pícaro atrevido
     que a deshora de la noche    viene a rondarme el castillo!
  12   --Soy Gerineldo, señora,    que vengo a lo prometido.
     --Perdóname, Gerineldo,    no te había conocido.--
  14   Echa una soga al balcón,    arriba se le ha subido;
     dándosen besos y abrazos    la noche se les ha ido,
  16   a eso del amanecer    se quedan los dos dormidos.
     A eso de las doce o la una    pregunta el rey po`l vestido;
  18   pregunta por Gerineldo,    nadie dice que le ha visto,
     y pregunta por la infanta,    lo mismo le han respondido.
  20   Coge la espada en la mano    y hacia el castillo se ha ido,
     y vio que estaban los dos    como mujer y marido.
  22   --Si mato a Gerineldo    le he criado desde niño,
     y si mato a la infanta    no me queda ningún hijo;
  24   dejaré la espada en medio    pa que vean que lo he visto.--
     Ya recordó Gerineldo    y dio un fuerte suspiro:
  26   --¡Ay de mí, que de la reina fui amado    y del rey soy muy querido,
     y ahora seré aprisionado    con cadenas y con grillos!
  28   --Tú no temas, Gerineldo,    tú no temas, mi querido,
     (que) yo a mi padre rey le digo    que te quiero por marido.--
  30   --Rey mi padre, si me dieras    una cosa que le pido:
     has de darme Gerineldo    por esposo y por marido.
  32   --¡No te lo he dar, hija mía,    si ya sus lo habéis querido!

Variantes (20a) cogió la e.; 30a Padre mi rey, s. m. d.
Notas del colector: "Aprendido de una vieja, única que lo sabe en Riaza. Las de más memoria no lo saben, cosa rara".

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0023:2 Gerineldo (í-o)            (ficha nº: 167)

Versión de Cantalejo (ay. Cantalejo, p.j. Sepúlveda, Segovia, España).   Recogida por Agustín Blánquez Fraile, 00/00/1907 (Archivo: ORIG=; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en RTLH 6 (1975), pp. 226-227 (nº. I.209) y TRC-Segovia 1993, pp. 30-31.  065 hemist.  Música registrada.

     --Gerineldo, Gerineldo,    Gerineldito pulido,
  2   ¡quién te pillara esta noche    tres horas a mi albedrío!
     --Como soy vuestro criado,    señora, os burláis conmigo.
  4   --No me burlo, Gerineldo,    que de veras te lo digo.
     --¿A qué hora, gran señora,    cumpliréis lo prometido?
  6   --Sobre las diez o las once,    que estará el sultán dormido.--
     El sultán quiere vestir    y no encuentra los vestidos.
  8   --Que llamen a Gerineldo,    el oficial más querido.--
     Unos que no estaba en casa,    otros que no le habían visto.
  10   Le vino a su Magestad    que se vista de improviso;
     el rey, que estaba a su hecho,    al cuarto de la infanta ha ido.
  12   Le dan a su Magestad    pensamientos muy altivos:
     --Que si mato a Gerineldo    que le crié desde niño,
  14   si mato a mi hija la infanta    queda mi reino perdido.
     Pondré la espada por medio,    que les sirva de testigo.--
  16   A la fría del acero    la infanta se ha despertado.
     --Levántate, Gerineldo,    levántate, dueño mío,
  18   que la espada de mi padre    entre los dos ha dormido.
     --¡Válgame Dios de los cielos!,    ¿dónde me iré yo, Dios mío!
  20   --Vete por esos jardines    a coger rosas y lirios.--
     El rey, que estaba a su hecho,    al encuentro le ha salido.
  22   --¿De ánde viene Gerineldo    tan triste y descolorido?
     --La fragancia de una rosa    el color me le ha comido.
  24   --Mientes, mientes, Gerineldo,    que con la infanta has dormido.
     --Máteme usted, señor,    que lo tengo merecido.
  26   --No te mato, Gerineldo,    pues te crié desde niño,
     tú te has de llevar la infanta    sin haberla merecido.
  28   --Tengo juramento hecho    a la Virgen de la Peña,
     mujer que fuese mi dama,    de no casarme con ella.--
  30   ¡Traición, traición en Palacio!    [. . . . . . . . . . . . . . . . . . .]
     Le ha salido a Gerineldo    que le corten la cabeza.

Nota del colector al v. 28: "Esta Virgen de la Peña se venera en Sepúlveda y sus contornos".

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0023:3 Gerineldo (í-o)            (ficha nº: 168)

Versión de Casla (ay. Casla, p.j. Sepúlveda, Segovia, España).   Recogida por Aniceto Gómez Esteban, 00/09/1947 (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en RTLH 6 (1975), pp. 227-228 (nº. I. 210) y TRC-Segovia 1993, pp. 36-37.  050 hemist.  Música registrada.

     --Gerineldo, Gerineldo,    Gerineldillo pulido,
  2   ¡quién te pillara esta noche    tres horas a mi albedrío!
     --Como soy criado vuestro,    señora, os burláis conmigo.
  4   --No me burlo, Gerineldo,    que de veras te lo digo,
     que a las diez se acuesta el rey,    que a las once está dormido
  6   y a las doce, Gerineldo,    has de estar en mi castillo.--
     Ha dado el reloj las doce,    Gerineldo se previno,
  8   se ha acercado a la reja    y ha dado un fuerte silbido.
     Se han dado besos y abrazos    y se han quedado dormidos.
  10   El rey, que estaba en acecho,    dormidos los ha cogido
     y ha puesto la espada en medio    por que sirva de testigo.
  12   Ha despertado la infanta    tres horas el sol salido:
     --Gerineldo, Gerineldo,    mi padre nos ha cogido
  14   y ha puesto la espada en medio    por que sirva de testigo.
     --¿Por dónde me iré yo ahora    que no sea conocido?
  16   --Vete por esos jardines    cogiendo rosas y lirios.--
     El rey, que estaba en acecho,    a Gerineldo ha salido.
  18   --¿Adónde va Gerineldo    tan triste y descolorido?
     --Vengo por esos jardines    cogiendo rosas y lirios.
  20   --Es mentira, Gerineldo,    tú con la infanta has dormido.
     --Máteme usted, mi rey,    pues yo la culpa he tenido.
  22   --No te mato, Gerineldo,    que te crié desde niño,
     quiero que el día mañana    seáis mujer y marido.
  24   --Tengo hecha una promesa    a la Virgen de la Estrella,
     con dama que yo durmiere    nunca casarme con ella.

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0023:4 Gerineldo (í-o)            (ficha nº: 169)

Versión de Sigueruelo (ay. Santo Tomé del Puerto, ant. Sigueruelo, p.j. Sepúlveda, Segovia, España).   Recitada por Gabriela Moreno (64a). Recogida por Diego Catalán, 00/08/1947 (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en TRC-Segovia 1993, p. 33.  065 hemist.  Música registrada.

     --Gerineldo, Gerineldo,    Gerineldito pulido,
  2   ¡quién te pillara esta noche    tres horas a mi albedrío!
     --Como soy criado vuestro,    señora, burláis conmigo.
  4   --No me burlo, Gerineldo,    que de veras te lo digo.
     --¿A qué hora, gran señora,    ha de ser lo prometido?
  6   --Entre la una y las dos,    que el rey estará dormido.--
     Entre la una y las dos    Gerineldo se ha vestido;
  8   tres vueltas dado al palacio    y otras tres dado al castillo,
     ya que no sintió nada    al cuarto ` la infanta ha ido.
  10   Se ha agarrado a la ventana    y ha dado un fuerte silbido,
     abrió la puerta y entró    y allá arriba le ha subido;
  12   se enredaron a jüegar    como mujer y marido,
     rendidos en la lucha    los dos quedaron dormidos.
  14   Al otro día siguiente,    tres horas el sol salido,
     que el rey fue a vestirse    y echó menos un vestido;
  16   el rey, que estaba en sospecha,    al cuarto ` la infanta ha ido,
     los ha encontrado dormidos    como mujer y marido;
  18   puso la espada en medio    pa que sirva de testigo.
     Con el frío de la espada    la infanta ya ha recordado.
  20   --Levántate, Gerineldo,    levántate, queridito,
     que la espada de mi padre    entre los dos ha dormido.
  22   --¿Por dónde me iré yo ahora    que no sea conocido?
     --Vete por esos jardines    cogiendo rosas y lirios.--
  24   El rey, que estaba en acecho,    al encuentro le ha salido.
     --¿De ónde vienes, Gerineldo,    tan triste y descolorido?
  26   Vengo por esos jardines    cogiendo rosas y lirios
     y la rosa más hermosa    el color me le ha perdido.
  28   --No me mientas, Gerineldo,    que con la infanta has dormido.
     --No le miento, gran señor,    que yo la culpa he tenido;
  30   máteme usted, gran señor,    que yo la culpa he tenido.
     --No te mato, Gerineldo,    que te crié desde niño,
  32   si mato a mi hija la infanta    dejo mi reino perdido.
     Os podré casar aparte    como mujer y marido.

Nota: En los diversos romances que canta Gabriala en una sola entrevista, se le atribuye 54, 64, y 68 años. Opto por uno, un tanto al azar.

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0023:5 Gerineldo (í-o)            (ficha nº: 170)

Versión de Cañicosa (ay. Matabuena, p.j. Sepúlveda, Segovia, España).   Recitada por Josefa Merino (70a). Recogida por Koldo Biguri, Mª José Querejeta, Beatriz Mariscal, José Ramón Prieto y Teresa Yagüe, 07/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 5.7-7.2/B-04 y 06). Publicada en Petersen-Web 2000, Texto. Reeditada en Petersen-Web 2000-2007, Texto.  050 hemist.  Música registrada.

     F--Gerineldo, Gerineldo,    Gerineldito querido,
  2   ¡quién te tuviera esta noche    tres horas a mi albedrío!
     --Como soy vuestro criado,    señora, burláis conmigo.
  4   --No me burlo, Gerineldo,    que de veras te lo digo.
     --¿A qué hora, señora,    cumpliréis lo prometido?
  6   --Entre las doce y la una    que mi padre esté dormido.--
     Entre las doce y la una    Gerineldo se ha vestido.
  8   Tres vueltas le dio al palacio,    otras tres le dio al castillo,
     y en el cuarto de la dama    se han acostado como mujer y marido.
  10   Al otro día de mañana    muy cerca del sol salido
     el rey busca a Gerineldo,    Gerineldo no ha venido;
  12   el rey, que se lo sospecha,    al cuarto ` la infanta ha ido.
     --Si mato a la princesa    quedo mi reino perdido,
  14   si mato a Gerineldo    que lo tengo desde niño;
     la cruz de mi espada    entre los dos ha dormido.--
  16   --Levántate, Gerineldo,    Gerineldito querido,
     que la espada de mi padre    con nosotros ha dormido.
  18   --¿Por dónde me voy, princesa,    para no ser sorprendido?
     --Vete por esos jardines    cortando rosas y lirios.--
  20   --¿Adónde vas, Gerineldo,    tan temprano y descolorido?
     --Vengo por estos jardines    cortando rosas y lirios,
  22   la fragancia de una rosa    la color se le ha comido.--
    
(Ahora le dicen que se case con ella y dice:)
     --A la Virgen de la Estrella    promesa le tengo hecha
  24   que no hay mujer en el mundo    que me casara con ella.

Variante: 2b tres h. en mi a.
Nota:La recitadora es natural de Extremadura.

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0023:6 Gerineldo (í-o)            (ficha nº: 171)

Versión de Vegas de Matute (ay. Vegas de Matute, p.j. Segovia, Segovia, España).   Recitada por Paulina la de Roque (77a). Recogida por J. Antonio Cid, Mª Teresa Cillanueva, Mª José Querejeta y José Ramón Prieto, 04/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 4.4-7.1/B-14 y 17). Publicada en Petersen-Web 2000, Texto. Reeditada en Petersen-Web 2000-2007, Texto.  034 hemist.  Música registrada.

     --Gerineldo, Gerineldo,    Gerineldito pulido,
  2   ¡quién te pillara esta noche    tres horas a mi albedrío!
     --Como criado que soy,    señora, os burláis conmigo.
  4   --No me burlo, Gerineldo,    que de veras te lo digo.--
     A eso de la medianoche    Gerineldo se ha vestido
  6   con alpargatas de seda    para meter poco ruido.
     Siete vueltas dio al palacio,    siete vueltas dio al castillo,
  8   ha pasado por la guardia    y al cuarto ` la infanta ha ido.
     --Aquí me tenéis, señora,    a cumplir lo prometido.--
  10   Empezaron a luchar    como mujer y marido
     y, después de haber luchado,    los dos quedaron dormidos.
  12   Su padre, de que lo oyó,    coge la espada y vestido,
     coge la espada Rudela    y al cuarto ` la infanta ha ido.
  14   --Si mato a mi Gerineldo    queda mi jardín perdido,
     si mato a mi María Luisa    armarán guerra conmigo;
  16   aquí dejaré mi espada    pa que sirva de testigo.
     --Despiértate, Gerineldo,    despiértate, dueño mío,
  18   que la espada de mi padre    entre los dos ha dormido.
     Salte por esos jardines    a coger rosas y lirios.

Variantes: 6a c. a. d. goma; 6b para hacer muy p. r.; 7b otras siete d. a. c.; 11 y a eso de la medianoche___Gerineldo se ha dormido;

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0023:7 Gerineldo (í-o)            (ficha nº: 172)

Versión de Vegas de Matute (ay. Vegas de Matute, p.j. Segovia, Segovia, España).   Recitada por Paulina María (77a). Recogida por J. Antonio Cid, Mª Teresa Cillanueva, Mª José Querejeta y José Ramón Prieto, 04/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 4.4-7.2/B-08). Publicada en Petersen-Web 2000, Texto. Reeditada en Petersen-Web 2000-2007, Texto.  046 hemist.  Música registrada.

     --Gerinaldo, Gerinaldo,    Gerinaldito pulido,
  2   ¡quién te pillara esta noche    tres horas a mi albedrío!
     --Como criado que soy,    señora, os burláis conmigo.
  4   --No me burlo, Gerinaldo,    que de veras te lo digo.--
     A eso de la medianoche    Gerinaldo se ha vestido
  6   con alpargatas de seda    para meter poco ruido.
     Siete vueltas dio al palacio    y otras siete dio al castillo,
  8   ha pasado por la guardia    y al cuarto ` la infanta ha ido.
     --Aquí me tenéis, señora,    a cumplir lo prometido.--
  10   Empezaron a luchar    como mujer y marido
     y después de haber luchado    los dos quedaron dormidos.
  12   El padre que los ha oído    coge la espada y vestido,
     coge la espada Rudela    y al cuarto ` la infanta ha ido.
  14   --Si mato a mi Gerineldo,    queda mi jardín perdido,
     y si mato a María Luisa    armarán guerra conmigo;
  16   aquí dejaré mi espada    pa que sirva de testigo.--
     Ya se despierta la infanta    tres horas el sol salido.
  18   --Despiértate, Gerineldo,    despiértate, dueño mío,
     que la espada de mi padre    entre los dos ha dormido.
  20   --¿Dónde quieres que yo vaya    tres horas el sol salido?
     --Vete por esos jardines    a cortar rosas y lirios.
    
(Ella le dice algo al padre de que le dé un castigo)
  22   --El castigo que os doy    ya le tenéis concedido,
     es que pongáis casa aparte    como mujer y marido.

Nota: El v. 17 es sugerido por el encuestador.

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0023:8 Gerineldo (í-o)            (ficha nº: 173)

Versión de Vegas de Matute (ay. Vegas de Matute, p.j. Segovia, Segovia, España).   Recitada por Teresa Pérez (82a). Recogida por J. Antonio Cid, Mª Teresa Cillanueva, Mª José Querejeta y José Ramón Prieto, 04/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 4.4-7.3/A-01). Publicada en TRC-Segovia 1993, p. 38.  050 hemist.  Música registrada.

     --Gerineldo, Gerineldo,    Gerineldito pulido,
  2   ¡quién estuviera esta noche    como dos horas contigo!
     --Como criado que soy,    señora, os burláis conmigo.
  4   --No me burlo, Gerineldo,    que de veras te lo digo.--
     A eso de la medianoche    Gerineldo se ha vestido
  6   con alpargatas de seda    para meter poco ruido.
     Tres vueltas ha dao al palacio,    otras tres ha dao al castillo,
  8   ha pasado por la guardia,    al cuarto ` la infanta ha ido.
     --Aquí me tenéis, señora,    a cumplir lo prometido.--
  10   Empezaron a luchar    como mujer y marido
     y después de haber luchado    los dos se quedan dormidos.
  12   El rey, de que los oyó,    coge la espada y vestido,
     coge la espada Rumela    y al cuarto ` la infanta ha ido.
  14   --Si mato mi Gerineldo    queda mi jardín perdido,
     si mato mi María Luisa    formarán guerra conmigo;
  16   aquí dejo mi espada    pa que sirva de testigo.--
     --Levántate, Gerineldo,    levántate, dueño mío,
  18   que la espada de mi padre    entre los dos ha dormido.
     --¿Dónde queréis que yo vaya    dos horas el sol salido?
  20   --Anda, vete al jardín    a cortar rosas y lirios.--
     --Buenos días, Gerineldo,    buenos días, hijo mío,
  22   la fragancia de una rosa    te tiene descolorido.
     --Máteme, señor,    pues yo merezco el castigo.
  24   --El castigo que yo os doy    ya le tenéis concedido,
     es que pongáis casa aparte    como mujer y marido.

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0023:9 Gerineldo (í-o)            (ficha nº: 174)

Versión de Aldeasoña (ay. Aldeasoña, p.j. Cuéllar, Segovia, España).   Recitada por Felicitas Pecharromán (70a). Recogida por Pilar Aragón, Koldo Biguri, Pere Ferré y Victoria Raboso, 03/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 2.3-7.2/A-02). Publicada en TRC-Segovia 1993, pp. 35-36.  054 hemist.  Música registrada.

     Gerineldo, Gerineldo,    Gerineldito pulido,
  2   ¡quién pudiera por dos horas    dormir un rato contigo
     y después de las dos horas    hasta que ya ha amanecido!
  4   --Pues me dirá usted, señora,    a qué hora se abre el castillo.
     --Sobre las diez o las once,    que están mis padres dormidos.--
  6   Ya eran las once dadas,    Gerineldo fue al castillo
     y del suspiro que dio    la infanta había esclarecido.
  8   --¿Quién es ese caballero    que a mi puerta da un suspiro?
     Si no es conde Gerineldo    váyase por donde vino.
  10   --Soy el conde Gerineldo    que vengo a lo prometido.--
     Bajó la infanta en enaguas    y abre puertas y portillos;
  12   se van juntos a la cama    como mujer y marido.
     El rey, que estaba despierto,    a Gerineldo ha sentido.
  14   Fue al cuarto de la infanta    y vio que estaban dormidos;
     metió la espada entre medias    pa que sirva de testigo.
  16   Con el frío del acero    [. . . . . .] habían despertado.
     --Despiértate, Gerineldo,    que éstas hemos perdido,
  18   que la espada de mi padre    entre los dos ha dormido.
     --¿Por dónde me voy, señora,    por dónde me voy, Dios mío!
  20   --Vete por esos jardines    que están floridos y lindos.--
     El rey, que estaba en espera,    a Gerineldo ha cogido.
  22   --¿De dónde vienes, Gerineldo,    tan descolorido y frío?
     --Vengo de ver los jardines    que están floridos y lindos.
  24   --Cómo mientes, Gerineldo,    si con la infanta has dormido;
     si te he querido matar    tal ocasión he tenido.
  26   --Pues máteme usted, señor,    si lo tengo merecido.
     --No te mato, Gerineldo,    que te mate Dios que te hizo.

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0023:10 Gerineldo (í-o)            (ficha nº: 175)

Versión de Siguero (ay. Santo Tomé del Puerto, p.j. Sepúlveda, Segovia, España).   Recitada por Isidra Gil (83a). Recogida por José Antonio Blanco, Mª José Querejeta, Dolores Sanz y Ana Valenciano, 03/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 1.3-7.1/A-01). Publicada en TRC-Segovia 1993, p. 32.  055 hemist.  Música registrada.

     --Gerineldo, Gerineldo,    Gerineldito querido
  2   ¡quién te pillara esta noche    tres horas a mi albedrío!
     --Como soy vuestro criado,    señora, os burláis conmigo.
  4   --No me burlo, Gerineldo,    que de veras te lo digo.
     --¿A qué hora, gran señora,    se cumple lo prometido?.
  6   --Entre las doce y la una    cuando el rey esté dormido.--
     Entre las doce y la una    Gerineldo se ha vestido,
  8   . . . . . . . . . . . . . . . . . . .    al cuarto de la infanta ha ido
     y se han puesto a luchar    como mujer y marido;
  10   al cansancio de la lucha    ambos se quedan dormidos.
     Al otro día de mañana    el rey despierta despavorido.
  12   Pregunta por Gerineldo:    --Que me traiga los vestidos.--
     Unos dicen: --No está en casa.--    Otros que no le han visto.
  14   Y el rey se lo sospechó    y al cuarto ` la infanta ha ido
     y los ha pillado a los dos    como mujer y marido.
  16   --No te mato, Gerineldo,    que te crié desde niño,
     pero aquí dejo mi espada    pa que sirva de testigo.--
  18   Luego despertó la infanta    dando gritos y alaridos.
     --Despiértate, Gerineldo,    despiértate, dueño mío,
  20   que la espada de mi padre    entre los dos ha dormido.
     --¿Por dónde me iría yo    para que no sea sentido?.
  22   Me iré por el jardín    tronchando rosas y lirios.--
     Y el rey    al encuentro le ha salido.
  24   --¿Dónde vienes, Gerineldo,    dónde vienes, dueño mío?,
     que esta noche    con la infanta has dormido.
  26   Te casarás con la infanta    y te meteré en palacio.
     --Tengo hecha una promesa    a la Virgen de la Estrella
  28   que mujer que haya sido mía    de no casarme con ella.--
     --Altos, altos, mis vasallos,
  30   a Gerineldo prenderle    por deshonesto y atrevido,

Variantes: 1b G. pulido.
Notas: Al cantar (sólo hasta el v. 7), repite los versos pares. La recitadora dice que esto lo cantaba en "Los hilanderos".

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0023:11 Gerineldo (í-o)            (ficha nº: 176)

Versión de Sauquillo de Cabezas (ay. Sauquillo de Cabezas, p.j. Segovia, Segovia, España).   Recitada por Paula Pérez (unos 40a). Recogida por Vanda Anastácio, Raquel Calvo, Diego Catalán y Blanca Urgell, 04/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 7.4-7.1/A-08). Publicada en Petersen-Web 2000, Texto. Reeditada en Petersen-Web 2000-2007, Texto.  036 hemist.  Música registrada.

     --Gerineldo, Gerineldo,    paje del rey tan querido,
  2   ¡si fueras rico de hacienda    como sois galán pulido!
     --Como soy vuestro criado    os queréis reír conmigo.
  4   --No me río, Gerineldo,    que de veras te lo digo;
     si quieres creerlo,    vete a rondar mi castillo.--
  6   Siete vueltas dio al palacio    y otras tantas al castillo,
     por la noche Gerineldo    en medio de la escalera dió un suspiro,
    
(La encendió y le ha bajado a saludar.)
  8   Le ha agarrado de un brazo    y a su cuarto le ha metido.
     --¿Quieres comer o beber, Gerineldo?    --No señora, que bien vivo.--
     . . . . . . . . . . . . . . . . . . .    . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
  10   --¿Dónde me iré, señora,    que no sea conocido?
     --Vete por esos jardines    cogiendo rosas y lirios.--
  12   Y el rey, como lo sabía,    a su encuentro le ha salido.
     --¿Dónde vienes, Gerineldo,    tan blanco y descolorido?
  14   --Vengo por estos jardines    cogiendo rosas y lirios.
     --No me niegues la verdad;
  16   tú has dormido con la infanta    o la infanta ha dormido contigo.
     --Deme usted    el castigo merecido.
  18   --El castigo ya lo sé:
     que antes de veinticuatro horas    seréis mujer y marido.

Variante: 3b o. q. r. de migo.

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0023:12 Gerineldo (í-o)            (ficha nº: 177)

Versión de Carrascal del Río (ay. Carrascal del Río, p.j. Sepúlveda, Segovia, España).   Recitada por Angelita Lobo Revenga (56a). Recogida por Vanda Anastácio, Pilar Aragón, J. Antonio Cid y Gabriel Fraile, 07/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 4.7-7.4/A-01). Publicada en TRC-Segovia 1993, p. 35.  048 hemist.  Música registrada.

     --Gerineldo, Gerineldo,    Gerineldito pulido,
  2   ¡quién te tuviera esta noche    dormir dos horas conmigo!
     --Como yo soy su criado    bien se burla usted conmigo.
  4   --No me burlo, Gerineldo,    que de veras te lo digo.
     --Si me lo dice de veras,    ¿a qué hora se abre el castillo?
  6   --Sobre las diez o las once    que están mis padres dormidos.--
     A eso de las once y media    Gerineldo va al castillo;
  8   en enaguas se levanta    y abre puertas y portillos.
     Allí se dieron la mano    como mujer y marido.
  10   A eso de las dos y media    su padre se va al castillo
     y les ve boca con boca    como mujer y marido.
  12   --Pongo las espada en el medio    pa que sirva de testigo.
     Si mato a mi alteza    queda el castillo perdido,
  14   y si mato a Gerineldo,    que le crié desde niño;
     pongo la espada en el medio    pa que sirva de testigo.--
  16   Al otro día siguiente:
     --Despiértate, Gerineldo,    [despierta si estás dormido],
  18   que la espada de mi padre    con nosotros ha dormido.
     . . . . . . . . . . . . . . . . . . .    . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
     Le preguntó a Gerineldo:    --Gerineldito querido,
  20   ¿dónde has estado esta noche?,    te llamé y no has respondido.
     --Pues, señor, he estado a caza,    a cazar con un amigo.
  22   --No me niegues, Gerineldo,    que con la infanta has dormido.
     Si te he querido matar    grande ocasión he tenido.
  24   --Pues me mate, mi alteza,    que lo tengo merecido.
     --Yo no te quiero matar,    que te mate Dios que te hizo.

Variante: 8a la condesa s. l.
Nota: -1 tomado de notas de campo.

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0023:13 Gerineldo (í-o)            (ficha nº: 178)

Versión de San Ildefonso o La Granja (ay. San Ildefonso o La Granja, ant. San Ildefonso, p.j. Segovia, ant. Segovia, Segovia, España).   Recitada por Teodoro Bareno Lledo (81a). Recogida por Juana Agüero, Diego Catalán, Jon Juaristi, Beatriz Mariscal, Francisco Mendoza Díaz-Maroto y Ana Valenciano, 05/07/1980 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta NORTE 80; cinta: 1,2.5-7.1/A-09). Publicada en Petersen-Web 2000, Texto. Reeditada en Petersen-Web 2000-2007, Texto.  020 hemist.  Música registrada.

     --Gerineldo, Gerineldo,    Gerineldito querido,
  2   ¡quién te pillara esta noche    dos horas en mi albedrío!
     --Como soy vuestro criado,    señora, abusáis conmigo.
  4   --No me burlo, Gerineldo,    que de veras te lo digo.
     A eso de la medianoche    Gerineldo anda el camino
  6   con zapatitos de seda    para no serse sentido.
    
(Los pilló el padre y puso la espada por medio)
     --Levántate, Gerineldo,    Gerineldito querido,
  8   que la espada de mi padre    con nosotros ha dormido.
     . . . . . . . . . . . . . . . . . . .    . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
    
(Le decía a él que se casara con ella)
     --Tengo el testamento hecho    a la Virgen de la Estrella,
  10   no casarme con mujer    que haya sido mi manceba.

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0023:14 Gerineldo (í-o+á)            (ficha nº: 179)
[0049 Conde Niñocontam.]

Versión de Cantalejo (ay. Cantalejo, p.j. Sepúlveda, Segovia, España).   Recogida por Agustín Blánquez Fraile, 00/00/1907 (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en RTLH 6 (1975), p. 219 (nº. I.198) y TRC-Segovia 1993, p. 34.  016 hemist.  Música registrada.

     Madrugaba Gerineldo    mañanita de San Juan
  2   a dar agua a sus caballos    a las corrientes del mar.
     Mientras los caballos beben    Gerineldo echa un cantar,
  4   los pájaros que iban volando    se paraban a escuchar.
     La princesa en el balcón    todo se vuelve mirar,
  6   a la venida de vuelta    le ha salido a esperar:
     --Gerineldo, Gerineldo,    Gerineldito pulido,
  8   ¡si fueras rico en hacienda    como eres galán pulido!
     . . . . . . . . . . . . . . . . . . .    . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

Nota del colector: "Lo restante es como el anterior (Ver. XXX), con ligeras variantes".
Acotación de R. Menéndez Pidal: "Dice la nota del anterior que esta segunda versión acaba con la orden de casarse, sin los versos de `La Virgen de la Estrella`. Creo no es posible que se parezca a la otra de Cantalejo en que el rey es sultán y no tiene nada de arcaica".

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0023:15 Gerineldo (í-o+á)            (ficha nº: 180)
[0049 Conde Niñocontam.]

Versión de Valseca (ay. Valseca, p.j. Segovia, Segovia, España).   Recitada por Ana Fernández (42a). Recogida en Hoyos del Espino (p. j. Piedrahita) por María Goyri, 23/09/1931 (fecha deducida) (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en RTLH 6 (1975), p. 199 (nº. I.176).  094 hemist.  Música registrada.

     --Gerineldo, Gerineldo,    paje del rey más querido.
  2   ¡quién estuviera una noche    sola dos horas contigo,
     y después de las dos horas    hasta haber amanecido!
  4   --Como soy vuestro criado,    ¡cómo sus burláis conmigo!
     --No me burlo, Gerineldo,    no me burlo, paje mío,
  6   no me burlo, Gerineldo,    que de veras te lo digo.
     --Si de veras me lo dices    ¿de qué hora vendré al castillo?
  8   --Entre las diez y las once    están mis padres dormidos.--
     Y ya son las nueve dadas,    Gerineldo no ha venido;
  10   y ya son las diez dadas,    Gerineldo ya ha venido.
     --¿Quién es ese caballero    que a la puerta da un suspiro?
  12   --Paje Gerineldo soy,    que viene a lo prometido.
     --Si no es paje Gerineldo    marche por donde ha venido.
  14   --Paje Gerineldo soy,    que vengo a lo prometido.--
     Baja la infanta en enaguas    a abrir puertas y postigos.
  16   --Con un postiguito que abra    entra mi cuerpo pulido.--
     Se agarraron de la mano,    allá arriba se han subido
  18   y se han metido en la cama    como mujer y marido.
     Se ponen boca con boca,    sus brazos enlazaditos.
  20   A eso de la medianoche    da el caballo un relinchido.
     --O me roban mi hija infanta    o me acercan el castillo.--
  22   Soberbio coge la espada,    soberbio coge el cuchillo,
     soberbio coge el caballo,    a dar vuelta fue al castillo;
  24   y fue al cuarto de la infanta,    los ha pillado dormidos.
     Ha puesto la espada en medio    pa que sirva de testigo.
  26   --¡Calla, Gerineldo, calla,    calla, que estamos perdidos,
     la espada del rey mi padre    la tenemos de testigo!
  28   Irás a darle los días    como otros días has ido.--
     --Buenos días, mi señor.    --Buenos días, paje mío.
  30   Si te he querido matar    buena ocasión he tenido.
     --Máteme usted, mi señor,    máteme usted, paje mío.
  32   --¿De ánde vienes, Gerineldo,    tan descolorido y frío?
     --Del jardín vengo, señor,    de ver cómo ha florecido;
  34   con las rosas y los lirios    las colores se me han ido.
     --Si te he querido matar    buena ocasión he tenido.
  36   --Máteme usted, mi señor,    que lo tengo merecido.
     --No te mato, Gerineldo,    no te mato, paje mío;
  38   no te mato, Gerineldo,    pero te daré un castigo.
     Vas a dar agua al caballo    a las orillas del mar
  40   y a lo que el caballo bebe    has de sacar un cantar.--
     --Madre, madre, cómo canta    la serenita del mar.
  42   --No es la serenita, madre,    la serenita del mar,
     que es el paje Gerineldo,    que me ha venido ha buscar.
  44   --Sí es el paje Gerineldo    que te ha venido ha buscar.
     --Si es el paje Gerineldo    con él me tengo casar.
  46   Corriendo arreglan la boda,    corriendo cuecen el pan,
     el padrino y la madrina,    que yo me voy a casar.

Nota de la colectora: 22 y 23, "estos versos los recitaba la misma en el romance de Doña Arbola" [Mala suegra, registro 483]. Surge cierta confusión al confrontar la documentación de los romances de Ana aparecida en una y otra publicación: si era de Iscar, pero se le entrevsitó en Valseca o si era de Valseca y se le entrevistó en Hoyos del Espino (ambos en Ávila). De todos modos, es evidente que se trata de una misma informante.

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0023:16 Gerineldo (í-o)            (ficha nº: 181)

Versión de Pedraza (ay. Pedraza, p.j. Segovia, ant. Sepúlveda, Segovia, España).   Recitada por María "de los Pachos". Recogida por Diego Catalán, 00/08/1974 (Archivo: AMP). Publicada en RTLH 6 (1975), pp. 200-201 (nº. I.177).  052 hemist.  Música registrada.

     --Paje, paje Gerineldo,    ¡oh qué paje tan pulido!
  2   ¡Oh, quién pudiera esta noche    dormir dos horas contigo
     y después de las dos horas    hasta haber amanecido!
  4   --¡Cómo os burláis, señora,    cómo os burláis conmigo!
     --No me burlo, Gerineldo,    que de veras te lo digo.
  6   --Pues dígame usted, señora,    a qué hora se abre el castillo.
     --Entre las diez y las once,    que están mis padres dormidos.--
  8   Las once `e la noche dadas,    Gerineldo ya se ha ido
     a la casa de su infanta    y a la puerta da un suspiro.
  10   --¿Quién es ese que suspira    a la puerta del castillo?
     Si no es paje Gerineldo,    vuélvase por donde vino.
  12   --Paje Gerineldo soy,    que vengo a lo prometido.--
     Se ha levantado en enagua    y a abrirle la puerta ha ido,
  14   --Con el postigo que abras    entra mi cuerpo pulido.--
     Se agarraron de la mano    como mujer y marido;
  16   Se agarraron de la mano,    para la cama se han ido.
     Despierta el rey de su padre,    despierta que está dormido,
  18   despierta el rey de su padre    y a ver a su infanta ha ido:
     --Que si mato a Gerineldo    que le cogí de chiquito,
  20   y que si mato a la mi infanta    queda mi reino perdido.
     Pondré la espada por medio    que me sirva de testigo.--
  22   --Despiértate, Gerineldo,    despierta, dueño querido,
     que la espada de mi padre    entre los dos ha dormido.
     . . . . . . . . . . . . . . . . . . .    . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
  24   --¿Dónde vienes, Gerineldo,    tan descolorido y frío?
     --Vengo del jardín, señor,    que está muy hermoso y lindo,
  26   con el olor de las rosas    los colores se me han ido.
     . . . . . . . . . . . . . . . . . . .    . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

Variante: 13b [y abre] puertas y postigos.

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0023:17 Gerineldo (í-o+á)            (ficha nº: 182)
[0049 Conde Niñocontam.]

Versión de Abades (ay. Abades, p.j. Segovia, Segovia, España).   Recitada por Florinda Herranz (48a). Recogida por J. Antonio Cid, Mª Teresa Cillanueva, Mª José Querejeta y José Ramón Prieto, 04/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 4.4-7.1/A-13). Publicada en TRC-Segovia 1993, pp. 37-38.  042 hemist.  Música registrada.

     Gerineldo, Gerineldo,    paje del rey muy querido
  2   fue a dar agua a sus caballos    a las orillas del río.
     Mientras sus caballos beben    Gerineldo echa un cantar.
  4   La reina lo estaba oyendo    desde su palacio real.
     --¡Si fueras hijo de rey    como eres galán pulido,
  6   bendita sea la dama    que se casara contigo!
     --Como soy vuestro criado,    señora, os burláis de mí.
  8   --No me burlo, Gerineldo,    que de veras te lo digo.
     --Si de veras me lo dices,    ¿a qué hora rondo el castillo?.
  10   --A las diez se acuesta el rey    y a las once está dormido,
     y a las doce de la noche    está a oscuras el castillo.--
  12   El rey tuvo un sueño    que de veras le ha salido.
     --¡O alguien duerme con la infanta    o me roban el castillo!--
  14   El rey, por si era cierto,    ha salido del castillo,
     se ha encontrado a Gerineldo    muy triste y descolorido.
  16   --¿De dónde vienes, Gerineldo,    tan triste y descolorido?
     --Vengo del jardín, señor,    de cortar rosas y lirios.
  18   --Es mentira, Gerineldo,    tú con la infanta has dormido.
     --No he dormido con la infanta,    con la infanta no he dormido.
  20   --La espada pongo por medio    que me sirva de testigo,
     que la espada de mi padre    entre los dos ha dormido.--

Variantes: 5a s. f. rico en hacienda; 11b el palacio está tranquilo; 13a ¡O me matan a la i.
Nota: 1-4 dichos en segunda recitación.

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0023:18 Gerineldo (í-o+á)            (ficha nº: 183)
[0049 Conde Niñocontam.]

Versión de Marugán (ay. Marugán, p.j. Segovia, ant. Santa María de Nieva, Segovia, España).   Recitada por Florencia Martín (65a). Recogida por Suzanne Petersen, Sandra Robertson, y Ana Valenciano, 10/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 5.10-7.2/A-02). Publicada en TRC-Segovia 1993, p. 40.  046 hemist.  Música registrada.

     Gerineldo, Gerineldo,    paje del rey muy querido,
  2   baja a dar agua al caballo    a las orillas del mar,
     mientras su caballo bebe    Gerineldo echa un cantar.
  4   Ha salido la condesa    y le puso a escuchar:
     --Gerineldo, Gerineldo,    paje del rey muy querido.
  6   --¡Ay quién pudiera, señora,    gozar de sus alegrías!.
     --A las diez se acuesta el rey,    a las once está dormido
  8   y a eso de la medianoche    el castillo está rendido.--
     . . . . . . . . . . . . . . . . . . .    . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
     --Pasa, pasa, Gerineldo,    que mi padre está dormido.--
  10   A eso de la medianoche    el rey ha sentido ruido,
     se levanta a ver quién es,    por quedarse tranquilo,
  12   les ha encontrado a los dos    como mujer y marido.
     --La espada os pongo por medio    pa` que os sirva de testigo,
  14   pa` que no quede negado    lo que mis ojos han visto.--
     A la mañana siguiente,    tres horas el sol salido.
  16   --¡Despiértate Gerineldo,    despiérta si estás dormido,
     que la espada de mi padre    con nosotros ha dormido.
  18   --¿Por dónde me iré yo ahora    que sea desconocido.
     --Vete por esos jardines    cortando rosas y lirios,
  20   si te encuentras con mi padre    le darás el desafío --
     Con su padre se ha encontrado    y le ha dado el desafío.
    
(Habla el rey)
  22   --No te preocupes, . . . . . . . . .    . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
     mañana a las once y media    seréis mujer y marido.--

Variante: 20b le ofreces e. d.
Notas: Aprendida de su madre y de su abuela y cantada al coro con las amigas cuando iba de paseo.

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0023:19 Gerineldo (í-o+á)            (ficha nº: 184)
[0049 Conde Niñocontam.]

Versión de Abades (ay. Abades, p.j. Segovia, Segovia, España).   Recitada por Dimas Carrera (sacristán) (70a). Recogida por J. Antonio Cid, Mª Teresa Cillanueva, Mª José Querejeta y José Ramón Prieto, 04/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 4.4-7.1/A-01). Publicada en Petersen-Web 2000, Texto. Reeditada en Petersen-Web 2000-2007, Texto.  016 hemist.  Música registrada.

     Gerineldo, Gerineldo,    paje del rey muy querido
  2   va a dar agua a sus caballos    a la orillita del río.
     Mientras sus caballos beben    Gerineldo echa un cantar.
  4   La reina lo estaba oyendo    desde su palacio real:
     --¡Si fueras rico en hacienda    como eres galán pulido,
  6   dichosa fuera la dama    que se casara contigo!
     --Como soy vuestro criado,    señora, os burláis de mí.
  8   --No me burlo, Gerineldo,    que [en] tu cara te lo digo.

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0023:20 Gerineldo (í-o+á)            (ficha nº: 185)
[0078 El prisionero and 0049 Conde Niño, contam.]

Versión de Urueñas (ay. Urueñas, p.j. Sepúlveda, Segovia, España).   Recitada por Matea Carretero "Mateílla" (79a). Recogida por Pere Ferré, Therese Meléndez, Javier Ormazábal y Teresa Yagüe, 04/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 2.4-7.2/A-09). Publicada en TRC-Segovia 1993, pp. 43-44.  068 hemist.  Música registrada.

     Mes de mayo, el mes de mayo,    mes de las fuertes calores,
  2   corren toritos muy bravos,    caballos corregidores.
     Iba don Gerineldo un día    y a dar agua a su caballo
  4   a las orillas del río,    a la sombra de un barranco;
     mientras el caballo bebe    Gerineldo echó un cantar
  6   y las damas del palacio    se pusieron a escuchar.
     --¡Qué dicha será la dama    que contigo casará!
  8   --No se burle usted, señora,    no se burle usted, la dama.
     --No me burlo, Gerineldo,    que de verdad te lo digo.
  10   A las diez se acuesta el rey    y a las doce está dormido
     y a las doce, Gerineldo,    vendréis a dormir conmigo.--
  12   Se puso zapato blanco    para no ser conocido.
     --A eso de la medianoche    a mi puerta un golpecito.
  14   ¿Quién rondará mis palacios,    quién rondará mis castillos?
     --Gerineldo soy, señora,    que vengo a lo prometido.--
  16   Se levantó de la cama    y la puerta le ha abrido,
     se acuestan los dos en cama    como mujer y marido.
  18   Su padre pide el calzado,    su padre pide el vestido,
     ya que nadie se le alcanza    él solo se le ha subido.
  20   Va a la cama de su hija,    Gerineldo está dormido.
     --Si mato a Gerineldo    paje del rey muy querido,
  22   y si mato a mi hija infanta    el reino queda perdido.--
     Tendió la espada por medio    amores seréis testigo.
  24   --Levántate, Gerineldo,    levántate, dueño mío,
     que la espada de mi padre    con nosotros ha dormido.
  26   --¿Cómo lo voy a hacer yo ahora    para no ser conocido?
     --Márchate por esos jardines    cogiendo flores y lirios.
  28   --Buenas noches, el buen rey,    ¿duerme usted o está dormido?
                                       --Ni duermo ni estoy dormido.
  30   --Gerineldo, ¿dónde has estado esta noche?,    te llamo y no has respondido.
     --A caza he estado, buen rey,    a caza con otro amigo.
  32   --Esas cazas, Gerineldo,    no se arreglan al partido.
     El castigo que te doy,    que le tienes merecido:
  34   mañana antes de las diez    seréis mujer y marido.--
     Se levantó una guerra    . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

Nota: Al final, la recitadora comenta: "Todo eso es muy largo".

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0023:21 Gerineldo (ó-e+í-o)            (ficha nº: 186)
[0078 El prisionero (ó-e) and 0110 La Condesita (á), contam.]

Versión de Navas de San Antonio (ay. Navas de San Antonio, p.j. Segovia, Segovia, España).   Recitada por Eduvigis Puente (61a). Recogida por Raquel Calvo, Javier Ormazábal, Dolores Sanz, Blanca Urgell y Ana Valenciano, 07/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 1.7-7.2/B-07). Publicada en TRC-Segovia 1993, pp. 39-40.  082 hemist.  Música registrada.

     En el mes de abril y mayo    cuando empiezan los calores,
  2   cuando los toritos bravos,    los caballos corredores;
     cuando los enamorados    todos se riegan las flores,
  4   mas desgraciada de mí    entre malditas prisiones.
     --Gerineldo, Gerineldo,    mi camarero pulido,
  6   ¡cuántas horas de la noche    dormiría yo contigo!
     A las diez se acuesta el rey,    a las doce está dormido,
  8   entre la una y las dos    puedes pasar al castillo.--
     Entre la una y las dos    han dado un grande silbido.
  10   --¡Quién ha sido ese animal,    quién ha sido ese atrevido!
     --Gerineldito, señora,    que viene a lo prometido.--
  12   L`ha agarrado de la mano,    en su cuarto l`ha metido;
     entre caricia y caricia    éstos se quedan dormidos.
  14   Ha dado una voz el rey,    unos dicen que no ha oído.
     Ha llamado a sus criados    y nadie l`ha respondido,
  16   ha llamado a Gerineldo    y otros dicen que se ha ido.
     El rey, que se lo presume,    en su cuarto se ha metido
  18   con zapatitos de seda    que nada ha sido sentido.
     El rey, que se lo imagina,    en su cuarto se ha metido,
  20   ha visto a su hija y a Gerineldo    como mujer y marido.
     --¡Ay!, ¿qué voy a hacer yo ahora,    qué voy a hacer, Virgen Santa?
  22   Si mato a mi hija la infanta    tengo to el reino perdido,
     y si mato a Gerineldo    lo he criado desde niño.
  24   ¿Qué voy a hacer yo ahora,    que voy a hacer? ¡Ay, Dios mío!
     Meteré la espada en medio    pa que sirva de testigo.--
  26   La frialdad de la espada    la princesa la ha sentido.
     --Despiértate, Gerineldo,    despierta, desaterido,
  28   que la espada de mi padre    entre los dos ha dormido.
     --¡Ay!, ¿qué voy a hacer yo ahora,    qué voy a hacer? ¡Ay, Dios mío!
  30   Iré por esos jardines    cortando rosas y lirios.--
     El rey, que se lo imagina,    al encuentro l`ha salido:
  32   --¿Dónde vienes, Gerineldo,    tan triste y descolorido
     que ese color de las rosas    todo te ha desaparecido?
  34   ¿Dónde vienes, Gerineldo,    dónde vienes despavorido?
     --Vengo por estos jardines    cortando rosas y lirios.
  36   --No me mientas, Gerineldo,    con la princesa has dormido.
     Antes de los nueve meses    tendrás que ser su marido.
  38   --No lo querrá el Dios del Cielo    ni la Virgen de la Estrella
     que yo me vaya a casar    con dama que no haya dormido con ella.--
  40   Mandan decir una guerra    por España y Portugal,
     y a Gerineldo le nombran    de capitán general.

Variantes -33a to el color d. l. r.; -33b t. se ha d.

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0023:22 Gerineldo (í-o)            (ficha nº: 187)

Versión de Arevalillo de Cega (ay. Arevalillo de Cega, p.j. Sepúlveda, Segovia, España).   Recitada por Florentina Clemente (74a). Recogida en Muñoveros por Diego Catalán, 22/08/1981 (Archivo: ASOR; Colec.: Anexo SEGOVIA 81; cinta: DC, AV.22-8.1/A-13). Publicada en Petersen-Web 2000, Texto. Reeditada en Petersen-Web 2000-2007, Texto.  012 hemist.  Música registrada.

     --Gerineldo, Gerineldo,    paje del rey más querido,
  2   ¿dónde has estado esta noche,    que vienes descolorido?
     --He estado regando el jardín    por ver si había florecido.
  4   --Ese jardín que tú buscas    más de cuatro le han pedido.
     . . . . . . . . . . . . . . . . . . .    . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
     --Déme la muerte,    que la tengo merecida.
  6   --No te mato, Gerineldo,    que ella misma te ha escogido.

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0374:1 Hermana avarienta (í-a)            (ficha nº: 188)

Versión de Carbonero el Mayor (ay. Carbonero el Mayor, p.j. Segovia, Segovia, España).   Recitada por Josefa Fernández. Recogida por Agapito Marazuela Albornos, (Archivo: AMP; Colec.: Agapito Marazuela 1933). Publicada en Marazuela Albornós 1964, parcialmente en p. 395.  060 hemist.  Música registrada.

     ¡Oh qué pan más excelente    es el que amasó María
  2   cuando la pobre mujer    tres días que no comía,
     ni ella, ni los sus hijos,    ni otro que en brazos tenía!
  4   Fue a pedir una limosna    en casa una hermana un día.
     --Hermana, ¿me das limosna?,    que por Dios te lo pedía.
  6   --Hermana, vete pa casa,    cógete la rueca e hila,
     que la tu hacienda y la mía    todo fue a un peso y medida;
  8   si tu marido la juega    yo culpa no te tenía.--
     La mujer se fue pa casa    muy triste y sin alegría,
  10   los hijos tiene a la puerta    por ver lo que les traía.
     --¿Qué no[s] traes, la mi madre,    qué nos traes, madre mía?
  12   --El consuelo de Dios, hijos,    que otro en la tierra no había.--
     Se fueron para una sala    con una luz encendida,
  14   se pusieron a rezar    como otras veces lo hacían.
     El marido de la hermana    de la labranza venía.
  16   Le mandó poner la mesa    pa su mujer y familia;
     mandó poner de dos panes    como otras veces hacía.
  18   Luego fuese a partir de uno,    la sangre que le corría;
     luego fuese a partir de otro,    lo mismo le sucedía.
  20   --¿Qué pobre vino a la puerta,    qué limosna no darías?
     --Pobre no vino ninguno,    que vino una hermana mía.
  22   --Cuando no diste a tu hermana,    ¡qué hicieras si fuese mía!--
     Se coge el pan en las manos    y el hombre pa allá camina;
  24   llama que llama a la puerta    y nadie le respondía.
     Cuando a poco de llamar,    salió la Virgen María
  26   y los vio estar todos muertos    con una luz encendida.
     --Vete pa casa, buen hombre,
  28   te encuentras con tu mujer,    con tu mujer y familia,
     te la has de encontrar colgada    donde tu rocín comía,
  30   por no dar una limosna    a una hermana que tenía.

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0185:1 Labrador caritativo (í-a)            (ficha nº: 189)

Versión de Bercimuel (ay. Bercimuel, p.j. Sepúlveda, Segovia, España).   Recitada por Norberto Lorenzo, pastor. Recogida por Ramón Menéndez Pidal, 00/09/1905 (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en TRC-Segovia 1993, p. 423. Reeditada en IGR-vulgar 1999, pp. 292-293.  044 hemist.  Música registrada.

     En la gran Sierra Morena    un labrador en Sevilla,
  2   que de nombre se llamaba    Juan de Dios y de María.
     Viniendo una vez de arar    como los demás venían,
  4   se encontró un pobrecito    lleno de llagas y heridas
     y quitándose el sombrero    se lo pidió en cortesía:
  6   --Labrador, por Dios, por Dios,    por Dios y Santa María,
     que me subas en tus mulas    hasta llegar a esa villa.--
  8   El labrador se apeaba    y en sus mulas le subía,
     le ha llevado a su casa,    que allí se arrecogería,
  10   y le ha dado de cenar    lo que en su casa tenía,
     un poco pan de centeno,    que otra cosa no tenía.
  12   Le brindaron con la cama    y el pobre no la quería,
     preguntó por el pajar    que allí se arrecogería.
  14   Y eso de la medianoche    el labrador no dormía,
     estaba considerando    lo que el pobrecito hacía.
  16   Cogió el candil en sus manos,    fue a ver lo que el pobre hacía,
     y vio que era Jesucristo,    la cruz por cama tenía.
  18   --¡Oh, quién hubiera sabido    que tan gran prenda tenía!
     le hubiera dao de cenar    l`alma, cuantimás la vida.
  20   --Alto, alto, labrador,    alto, alto a la otra vida,
     que en el cielo hay una silla,    para ti está prevenida
  22   y otra para tu mujer    y tres para tu familia.

Variante: 7a h. ll. a Sevilla (el colector duda en esta audición).

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0185:2 Labrador caritativo (í-a)            (ficha nº: 190)

Versión de Cantalejo (ay. Cantalejo, p.j. Sepúlveda, Segovia, España).   Recogida por Agustín Blánquez Fraile, 00/00/1908 (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en TRC-Segovia 1993, pp. 424-425.  028 hemist.  Música registrada.

     Estando un labradorcito    en su labrancita un día,
  2   y a que se le hacía tarde    a su casa se venía.
     En medio de aquel camino    con un pobre se hallaría.
  4   --Por Dios, -le decía el pobre-,    por Dios y Santa María,
     que me lleve usté a caballo    hasta llegar a la villa.--
  6   El labrador se apeó,    en las mulas le subía.
     Le ha llevado a su casa    con contento y alegría
  8   y le ha dado de cenar    la pobreza que él tenía,
     y le ha llevado a su cama    con contento y alegría.
  10   A eso de la medianoche    el labrador no dormía,
     que estaba considerando    la cuenta que a Dios daría.
  12   --Yo te mando, labrador,    una manda muy cumplida:
     yo te mando el reino del Cielo    cuando vayas de esta vida,
  14   tus hijos y tu mujer    vayan en tu compañía.

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0185:3 Labrador caritativo (í-a)            (ficha nº: 191)

Versión de Urueñas (ay. Urueñas, p.j. Sepúlveda, Segovia, España).   Recitada por Matea Carretero "Mateílla" (79a). Recogida por Pere Ferré, Therese Meléndez, Javier Ormazábal y Teresa Yagüe, 04/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 2.4-7.2/A-08). Publicada en TRC-Segovia 1993, pp. 423-424.  040 hemist.  Música registrada.

     Un labrador en Sierra de Gata,    un labrador de Sevilla.
  2   vivía de su labranza,    de su labranza vivía.
     Un día rezando el rosario,    como devoción tenía,
  4   se le ha presentado un pobre,    poniéndose de rodillas;
     que si le puede llevar    a caballo hasta la villa.
  6   Apeóse del caballo,    buen caballero ponía.
     Le ha llevado hasta su casa    como con todos hacía
  8   y le ha dado de cenar    lo que para él tenía,
     y le ha tumbado en la cama    y él en el suelo dormía.
  10   A eso de la medianoche,    el labrador no dormía
     sólo pensando en el pobre,    la cuenta que Dios l`haría.
  12   Y vio tanto resplandor    que en su casa se veía,
     se levantó de la cama    por ver lo que el pobre hacía
  14   y vio que era Jesucristo    con dos velas encendidas.
     --Si yo hubiere sabi. . . . . .o anoche    que este gran poder tenía,
  16   le hubiera da. . . . . .o de cenar    con el alma y con la vida,
     --Basta, labradorcito, basta,    vámonos a la otra vida,
  18   que en el reino de los Cielos    tres sillas tengo escogidas;
     la una para tu mujer,    la otra para tu familia,
  20   y la otra para ti,    bien la tienes merecida.

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0185:4 Labrador caritativo (í-a)            (ficha nº: 192)

Versión de San Miguel de Bernúy (ay. San Miguel de Bernúy, p.j. Cuéllar, Segovia, España).   Recitada por Carmen Peña (50a). Recogida por Ana Beltrán, Raquel Calvo, J. Antonio Cid y Olimpia Martínez, 10/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 4.10-7.2/B-12). Publicada en TRC-Segovia 1993, p. 425.  036 hemist.  Música registrada.

     En las montañas de Urbén    un labrador residía
  2   que por nombre se llamaba    Juan de Dios y de María.
     Viniendo un día de arar    como los demás venía
  4   se ha encontrado con un pobre    lleno de llagas y heridas.
     --Por Dios, por Dios, labrador,    por Dios y Santa María,
  6   que me subas a caballo    hasta llegar a esa villa.--
     El labrador se apeaba    y en sus mulas le subía,
  8   ya se van para su casa    con contento y alegría.
     Labrador le pone cena    y el pobre no la quería,
  10   labrador le pone cama    y el pobre no la quería.
     Ya se van a recoger    con contento y alegría
  12   y a eso de la medianoche    el labrador no dormía,
     y se levantó por ver,    por ver lo que el pobre hacía
  14   y vio que era Jesucristo,    la cruz por cama tenía,
     una olmadita de seda    y un letrero que decía:
  16   "Alto, alto, labrador,    alto, para la otra vida;
     una silla de oro tengo,    para ti está prometida
  18   y otra para tu mujer    cuando vayáis a la otra vida".

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0180:1 Marinero al agua (á-a)            (ficha nº: 193)

Versión de Riaza (ay. Riaza, p.j. Sepúlveda, ant. Riaza, Segovia, España).   Recitada por Apolonia. Recogida por María Goyri, 00/09/1905 (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en TRC-Segovia 1993, p. 226.  018 hemist.  Música registrada.

     Voces daba el marinero,    voces daba que se ahogaba,
  2   y le respondió el demonio    al otro lado del agua.
     --¿Qué me darás, marinero?,    y te sacaré del agua.
  4   --Te daré mis tres navíos    cargaditos de oro y plata.
     --Yo no quiero tus navíos    ni tu oro ni tu plata,
  6   que quiero cuando te mueras    me mandes esa tu alma.
     --El alma es para mi Dios,    que me la tiene prestada,
  8   el corazón a María    por si me quedo en el agua,
     la cabeza a las hormigas    para que hagan una casa.

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0180:2 Marinero al agua (á-a)            (ficha nº: 194)

Versión de Pajares de Pedraza (ay. Arahuetes, p.j. Sepúlveda, Segovia, España).   Recogida por Agapito Marazuela Albornos, entre 1915-1925 (Archivo: AMP; Colec.: Agapito Marazuela 1933). Publicada en Marazuela Albornós 1964, p. 327, nº. 158 (transcripción musical en Cancionero p. 12. Reeditada en Marazuela Albornós 1981, p. 331 (música en p. 129 (nº 158) y TRC-Segovia 1993, p. 228.  022 hemist.  Música registrada.

     Voces daba un marinero,    voces daba que se ahogaba;
  2   le ha respondido el demonio    al otro lado del agua.
     --¿Qué me mandas, marinero?    Yo te sacaré del agua.
  4   --Te mando mis tres navíos    cargaditos de oro y plata,
     y de tres hijas que tengo    te mando la más salada.
  6   --No quiero tus tres navíos    ni tu oro ni tu plata,
     ni de tres hijas que tienes    tampoco la más salada,
  8   que quiero cuando te mueras    que a mí me mandes el alma.
     --El alma es para mi Dios,    que me la tiene prestada;
  10   el cuerpo para los peces,    las vestiduras pa el agua
     y el corazón que me queda    pa la reina soberana.

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0180:3 Marinero al agua (á-a)            (ficha nº: 195)

Versión de Valseca (ay. Valseca, p.j. Segovia, ant. Segovia, Segovia, España).   Recitada por Petra Hijosa (28a). Recogida por Aurelio Macedonio Espinosa, 00/00/1920 (Archivo: AMP; Colec.: Espinosa, A. M.). Publicada en Petersen-Web 2000, Texto. Reeditada en Petersen-Web 2000-2007, Texto.  016 hemist.  Música registrada.

     Un marinero en el mar    daba voces que se ahogaba.
  2   --¿Qué me das, marinerito?,    y te saco deste agua.
     --Te doy todos mis navíos    cargaditos de oro y plata.
  4   --Yo no quiero tus navíos    ni tu oro ni tu plata,
     que quiero cuando te mueras    a mí me des la tu alma.
  6   --El alma es para mi Dios,    que me la tiene prestada;
     el cuerpo para los peces,    por si acaso muero en agua;
  8   y el corazón pa María,    María, madre de gracia.

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0180:4 Marinero al agua (á-a)            (ficha nº: 196)

Versión de Aldealengua [de Pedraza] (ay. Aldealengua de Pedraza, p.j. Sepúlveda, Segovia, España).   Recitada por Josefa Nogales (50a). Recogida por Ramón Menéndez Pidal, 15/09/1904 (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en TRC-Segovia 1993, p. 229.  016 hemist.  Música registrada.

     Un marinero en el mar    daba voces que se ahogaba,
  2   se le apareció un demontre    en figura de una dama.
     --¿Qué me das, marinerito?,    y te sacaré del agua.
  4   --Te daré mis tres navidos    cargados de oro y plata.
     --No quiero tus tres navidos    ni tu oro ni tu plata,
  6   que quiero cuando te mueras    me dejes mandada el alma.
     --El alma no, que es de Dios,    porque la tengo emprestada,
  8   y el cuerpo mando a los peces    y la ropa mando al agua.

Nota: La recitadora es vecina de Alameda (Madrid).

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0180:5 Marinero al agua (á-a)            (ficha nº: 197)

Versión de Muñopedro (ay. Muñopedro, p.j. Segovia, ant. Santa María de Nieva, Segovia, España).   Recitada por Marina Rubio (60a). Recogida por Vanda Anastácio, Raquel Calvo, Beatriz Mariscal y Francisco Mendoza Díaz-Maroto, 03/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 5.3-7.2/A-06). Publicada en Petersen-Web 2000, Texto. Reeditada en Petersen-Web 2000-2007, Texto.  013 hemist.  Música registrada.

     Un marinero en el mar    daba voces que se ahogaba
  2   y le respondió el demonio    al otro lado del agua.
     --¿Qué me das, marinerito,    si yo te saco del agua?
  4   --Yo te daré mis alhajas,    todo mi oro y mi plata.
     --Yo no quiero tus alhajas    ni tu oro ni tu plata,
  6                                     quiero que me des el alma.
     --El alma es para Dios    y pa la Virgen soberana.
     . . . . . . . . . . . . . . . . . . .    . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

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0180:6 Marinero al agua (á-a)            (ficha nº: 198)

Versión de Chañe (ay. Chañe, p.j. Cuéllar, Segovia, España).   Recitada por María Muñoz Sastre (71a). Recogida por J. Antonio Cid, Jon Juaristi, Blanca Urgell y Teresa Yagüe, 03/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 4.3-7.1/B-07). Publicada en Petersen-Web 2000, Texto. Reeditada en Petersen-Web 2000-2007, Texto.  014 hemist.  Música registrada.

     --¿Qué me das marinerito    para pasar este agua?
  2   --Yo te doy toda mi vida,    yo te doy toda mi alma.
     --Yo no quiero ni tu vida,    yo no quiero ni tu alma,
  4   que quiero cuanto te mueras    tu corazón y tu alma.
     --El corazón es pa Dios    y el alma para María,
  6   los brazos pa el sacristán    pa que toque las campanas,
     la sangre para los peces    pa que naden en el agua.

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0180:7 Marinero al agua (á-a)            (ficha nº: 199)

Versión de Duratón (ay. Sepúlveda, ant. Duratón, p.j. Sepúlveda, Segovia, España).   Recitada por Severina Estebaranz (unos 40a). Recogida por José Antonio Blanco, Mª Teresa Cillanueva, Flor Salazar y Maximiano Trapero, 07/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 6.7-7.2/B-12). Publicada en TRC-Segovia 1993, p. 227.  014 hemist.  Música registrada.

     El marinerito daba voces    que se le llevaba el agua.
  2   Desde el alto de una peña    el diablo le contestaba.
     --¿Qué me das, marinerito,    por sacarte de las aguas?
  4   --Te daré mis tres navíos    y mi oro y mi plata,
     y mi palacio costero    y un collar de perlas y agua.
  6   --No quiero tus tres navíos    ni tu oro ni tu plata,
     que quiero cuando te mueras    que me entregues cuerpo y alma.--
     . . . . . . . . . . . . . . . . . . .    . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

Variante: 3b por salvarte d. l. a.
Nota: Se repite cada hemistiquio.

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0180:8 Marinero al agua (á-a)            (ficha nº: 200)

Versión de Sigueruelo (ay. Santo Tomé del Puerto, ant. Sigueruelo, p.j. Sepúlveda, Segovia, España).   Recitada por Sagrario Martín Mayoral (62a). Recogida por José Antonio Blanco, Mª José Querejeta, Dolores Sanz y Ana Valenciano, 03/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 1.3-7.2/A-07). Publicada en TRC-Segovia 1993, p. 227.  016 hemist.  Música registrada.

     Una mañana de niebla,    antes de rayar el alba,
  2   daba voces un marino    que lo sacaran del agua.
     --¿Qué me das, marinerito,    por sacarte de ese agua?
  4   --Yo te doy a mis tres hijos    y a mi mujer por esclava.
     --Yo no quiero a tus tres hijos    ni a tu mujer por esclava,
  6   que quiero cuando te mueras    a mí me entregues tu alma.
     --El alma no puede ser    porque la tengo entregada,
  8   se la he entregado a mi Dios    que la hizo de la nada.

Nota: Tiene estribillo: a) ay, ay, ay.

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0180:9 Marinero al agua (á-a)            (ficha nº: 201)

Versión de San Miguel de Bernúy (ay. San Miguel de Bernúy, p.j. Cuéllar, Segovia, España).   Recitada por Félix Martín García (68a). Recogida por Ana Beltrán, Raquel Calvo, J. Antonio Cid y Olimpia Martínez, 10/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 4.10-7.1/B-05). Publicada en TRC-Segovia 1993, pp. 228-229.  026 hemist.  Música registrada.

     Voces daba un marinero,    voces daba que se ahogaba
  2   y el demonio le responde    del otro lado del agua.
     --¿Qué me das tú, marinero,    si yo te saco del agua?
  4   --Yo te doy mis tres navíos    cargaditos de oro y plata.
     --Yo no quió tus tres navíos,    ni tu oro ni tu plata,
  6   nada más quiero que cuando mueras    a mí me mandes el alma.
     --El alma es para mi Dios    que me la tiene prestada,
  8   el corazón pa María    que es la reina soberana,
     los huesos a un sacritán    pa badajos de campana;
  10   los dientes para una vieja,    pa que roiga las castañas;
     la cabeza pa las hormigas,    para que hagan su cabaña;
  12   los palos a un guitarrero    para cuerdas de guitarra,
     y el cuerpo para los peces    y me quedo dentro del agua.

Nota: el recitador el natural de la provincia de Valladolid.

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0180:10 Marinero al agua (á-a)            (ficha nº: 202)

Versión de Sanchonuño (ay. Sanchonuño, p.j. Cuéllar, Segovia, España).   Recitada por Saturnina Sanz (86a). Recogida por Gabriel Fraile, Dolores Sanz, Maximiano Trapero y Blanca Urgell, 10/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 1.10-7.2/B-20). Publicada en Petersen-Web 2000, Texto. Reeditada en Petersen-Web 2000-2007, Texto.  010 hemist.  Música registrada.

     . . . . . . . . . . . . . . . . . . .    por si me saco del agua.
  2   --Te daré mis enavíos,    cargaditos de oro y plata.
     --No quiero tus enavíos,    cargaditos de oro y plata.
  4   Que quiero cuando te mueras,    que me des tu alma.
     --Mi alma no te la doy,    que la tengo mandada.
  6   Se la he mandado a mi Dios    . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

Variantes: 2b si me sacas del agua; 4a Que quiero tu alma; 3 Yo no q.t.e. ni tu oro ni tu plata; (este último verso está sugerido por el encuestador).
Nota: el verso 5a lo dice el encuestador.

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0080:1 Muerte ocultada (6+6 pareados)            (ficha nº: 203)

Versión de Casla (ay. Casla, p.j. Sepúlveda, Segovia, España).   Recitada por una mujer. Recogida por Ramón Araluce, Débora Catalán, y Elena Catalán, 16/08/1978 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 78; cinta: Cinta.16-7.IV/A-04). Publicada en RTLH 12 (1984-1985), p. 276 (nº.) 298:3SG1) y TRC-Segovia 1993, p. 213-214.  004 hemist.  Música registrada.

     Ya viene don Pedro    de la guerra herido,
  2   ya viene a ver    a su nuevo hijo

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0517:1 El Cristo del pajar (8+8 y 5+5 en coplas alt.)            (ficha nº: 204)

Versión de Riaza (ay. Riaza, p.j. Sepúlveda, ant. Riaza, Segovia, España).   Recitada por Apolonia. Recogida por Ramón Menéndez Pidal, 00/09/1905 (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en TRC-Segovia 1993, p. 425. Reeditada en IGR-vulgar 1999, pp. 297-298.  044 hemist.  Música registrada.

     En la ciudad de Valencia    un pobre labrador hay
  2   muy limpio de corazón    y de grande caridad.
     A su puerta llega un pobre    a pedir una limosna,
  4   la da de corazón    y le dice de esta forma:
     --Para los pobres    es mi caudal,
  6   a Dios le pido    me dé que dar.--
     En casa del labrador    fue Jesucristo divino
  8   a pedirle una limosna    en traje de peregrino.
     Le dice: --Hermano,    dame posada,
  10   que el rey del Cielo    todo lo paga.--
     Al pajar se le subió    donde el pobre hizo la cama
  12   el labrador se salió    hasta que por la mañana,
     eran las ocho del día    cuando el pobre no bajaba.
  14   A la cama se acercó,    donde el pobre está acostado
     y al descubrirle se encuentra    con Jesús crucificado.
  16   --¡Dios de mi vida,    quién lo pensara
     que el peregrino    se transformara!--
  18   Los canónigos y freiles    todos van en procesión
     para llevar al Señor    a la iglesia a colocarle.
  20   No pudieron conseguirlo,    ni su Majestad lo quiso
     salir del pajar en donde    la capilla se le hizo.
     Pidamos todos a este Señor    nos dé su gracia, su salvación.

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0517:2 El Cristo del pajar (8+8 y 5+5 en coplas alt.)            (ficha nº: 205)

Versión de Riaza (ay. Riaza, p.j. Sepúlveda, ant. Riaza, Segovia, España).   Recitada por María Albertos. Recogida por Ramón Menéndez Pidal, 00/09/1905 (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en Petersen-Web 2000, Texto. Reeditada en Petersen-Web 2000-2007, Texto.  038 hemist.  Música registrada.

     En el reino de Valencia    hay un pobre labrador
  2   muy tierno de corazón    y de grande caridad.
     --Para los pobres    es muy caudal
  4   y a Dios le pido    me dé qué dar.--
     A casa del labrador    fue Jesucristo divino,
  6   a pedir una limosna    en traje de peregrino.
     Le dice: --Hermano,    dame posada,
  8   que el rey del Cielo    todo lo paga.--
     Al pajar se le subió,    donde el pobre hizo la cama;
  10   y el labrador se bajó    hasta que por la mañana,
     eran las nueve del día,    no porque el pobre bajaba.
  12   El labrador se subió    donde el pobre está acostado
     y al descubrirle, se encuentra    con Jesús sacramentado.
  14   --¡Dios de mi vida,    quién lo pensara
     que el peregrino    se transformara!--
  16   Los canónigos y frailes    todos van en procesión
     para llevar al Señor    a la iglesia a colocarle.
  18   No pudieron conseguir,    ni su Majestad lo quiso,
     salir del pajar en donde    su capilla se le hizo.
     Todos pidamos a este Señor    nos dé su gracia, su salvación.

Variante: 1a E. la ciudad d. V.

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0469+0138+0101:1 Infanta preñada+Infanta parida+No me entierren en sagrado (á-a+á-o)            (ficha nº: 206)

Versión de Riaza (ay. Riaza, p.j. Sepúlveda, ant. Riaza, Segovia, España).   Recitada por José Vázquez. Recogida por Ramón Menéndez Pidal, 00/09/1905 (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en TRC-Segovia 1993, p. 57.  068 hemist.  Música registrada.

     Un rey tenía una huerta    toda de árboles plantada,
  2   en medio de aquella huerta    tiene una fuente que mana,
     por un lao manaba el oro,    por otro la fina plata,
  4   la mujer que lo bebiese,    al punto se hace preñada.
     La hija del rey la bebió    por su dicha y su desgracia.
  6   Estando un día a la mesa    su padre la remiraba.
     --¿Qué me mira el rey mi padre,    qué me mira o qué me manda?
  8   --¡Qué te tengo `e mirar, (hija),    que la basquiña te se alza!
     --El sastre tuvo la culpa,    que la cortó mal cortada;
  10   por alante la `ejó chica,    por atrás la dejó larga.
     Pido licencia a mi padre    para subir a la sala.
  12   --Esa licencia, hija mía,    tú te la tienes tomada.--
     Al subir de la escalera    un fuerte dolor la daba,
  14   al medio de la escalera    la criatura lloraba,
     al remate `e la escalera    con don Carlos encontrara.
  16   --¡Oh, don Carlos de mi vida,    oh, don Carlos de mi alma!,
     coja usté esa criatura    en el ala de su capa
  18   y llévela usté a criar    en casa de una buena ama,
     donde beba poco vino    y coma carne salada.
  20   y si te encuentras al rey mi padre,    di que no llevas nada.--
     Al bajar de la escalera    con su padre se encontrara.
  22   --¿Qué es lo que llevas ahí, don Carlos,    en el ala de tu capa?
     --Llevo unas almendras dulces    para la hija de la infanta.
  24   --Dame una, dame dos.    --No, que las llevo contadas,
     y si una me faltara,    la cabeza me cortara.--
  26   --Madre, si yo me muriese    de este mal que Dios me ha dado,
     por mí no toquen campanas,    ni me entierren en sagrado,
  28   sólo quiero que me entierren    en un verdecito prado
     donde no pasen ovejas    ni tampoco otro ganado
  30   y por cabecera pongan    un cantito bien labrado,
     que le labre un carpintero    y le escriba un escribano,
  32   con un letrero que diga:    «Aquí murió Malogrado.
     No murió de calentura    ni de dolor de costado,
  34   que murió de mal de amor,    mal de amor desesperado».

Variantes: 4a el que de aquel agua beba; 5b p. su suerte y su d.; 6a Un día estando comiendo; 7b q. m. m. el rey la cara?
Nota: -13a: empalma con el segundo romance; -26a enpalma con el tercer romance.

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0469+0138:1 Infanta preñada+Infanta parida (á-a)            (ficha nº: 207)

Versión de Riaza (ay. Riaza, p.j. Sepúlveda, ant. Riaza, Segovia, España).   Recitada por María Albertos. Recogida por Ramón Menéndez Pidal, 00/09/1905 (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en Petersen-Web 2000, Texto. Reeditada en Petersen-Web 2000-2007, Texto.  040 hemist.  Música registrada.

     Un rey tenía una huerta    toda de árboles plantada,
  2   en medio de aquella huerta    tiene una fuente que mana,
     por un lao manaba el oro,    por otro la fina plata,
  4   la mujer que lo bebiese,    al punto se hace preñada.
     La hija del rey la bebió    por su dicha y su desgracia.
  6   Estando un día a la mesa    su padre la remiraba.
     --¿Qué me mira el rey mi padre,    qué me mira o qué me manda?
  8   --¡Qué te tengo `e mirar, (hija),    que la basquiña te se alza!
     --El sastre tuvo la culpa,    que la cortó mal cortada;
  10   por alante la `ejó chica,    por atrás la dejó larga.
     Pido licencia a mi padre    para subir a la sala.
  12   --Esa licencia, hija mía,    tú te la tienes tomada.--
     Al subir de la escalera    un fuerte dolor la daba,
  14   al medio de la escalera    la criatura lloraba.
     --Ven acá tú, pajecito,    ven acá tú, bien del alma,
  16   llévame esta criatura    en el embó de tu capa,
     llévasela a mi padre    en el palacio que se halla.
  18   --¿Qué es eso que llevas ahí,    en el embó de la capa?
     --Son unas almendras dulces,    para regalar la infanta.
  20   --¡Malhaya las almendras    y el árbol que las llevaba!

Nota: -13a: empalma con el segundo romance.

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0469+0138:2 Infanta preñada+Infanta parida (á-a)            (ficha nº: 208)

Versión de Riaza (ay. Riaza, p.j. Sepúlveda, ant. Riaza, Segovia, España).   Recitada por Vicente. Recogida por Ramón Menéndez Pidal, 00/09/1905 (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en Petersen-Web 2000, Texto. Reeditada en Petersen-Web 2000-2007, Texto.  038 hemist.  Música registrada.

     Un rey tenía una huerta    toda de árboles plantada,
  2   en medio de aquella huerta    tiene una fuente que mana,
     por un lao manaba el oro,    por otro la fina plata,
  4   la mujer que lo bebiese,    al punto se hace preñada.
     La hija del rey la bebió    por su dicha y su desgracia.
  6   Estando un día a la mesa    su padre la remiraba.
     --¿Qué me mira el rey mi padre,    qué me mira o qué me manda?
  8   --¡Qué te tengo `e mirar, (hija),    que la basquiña te se alza!
     --El sastre tuvo la culpa,    que la cortó mal cortada;
  10   por alante la `ejó chica,    por atrás la dejó larga.
     Pido licencia a mi padre    para subir a la sala.
  12   --Esa licencia, hija mía,    tú te la tienes tomada.--
     Al subir de la escalera    un fuerte dolor la daba,
  14   al medio de la escalera    la criatura lloraba.
     --Sube, conde de mi vida,    sube, conde de mi alma,
  16   recoge esta criatura    en el emboz de tu capa,
     llévasela a mi madre    al palacio donde estaba.
  18   Si te encuentras a mi padre,    dile que no llevas nada,
     llevas unas almendras dulces    para la hija de la infanta.

Nota: -13a: empalma con el segundo romance.

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0469+0138:3 Infanta preñada+Infanta parida (á-a)            (ficha nº: 209)

Versión de Riaza (ay. Riaza, p.j. Sepúlveda, ant. Riaza, Segovia, España).   Recitada por Benigna [de Frías]. Recogida por Ramón Menéndez Pidal, 00/09/1905 (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en TRC-Segovia 1993, pp. 55-56.  042 hemist.  Música registrada.

     El rey tenía una huerta    toda de álbores plantada,
  2   en medio de aquella huerta    hay una fuente que mana;
     en un lao manaba el oro,    en otro la fina plata,
  4   la mujer que bebiera este agua,    al punto queda preñada.
     La hija del rey lo bebió,    por su suerte u su desgracia,
  6   en cuanto que lo bebió,    al punto quedó preñada.
     Estaba una vez a la mesa,    su padre la remiraba.
  8   --¿Qué me mirará, mi padre,    qué me mirará a la cara?
     --¡Qué te tengo `e mirar, hija,    que la basquiña te se alza!
  10   --El sastre tuvo la culpa,    que la cortó mar cortada
     y alante la dejó corta    y de atrás la dejó larga.--
  12   Pidió licencia a su padre    para subir a la sala.
     --Esa licencia, hija mía,    tú te la tienes tomada.--
  14   Al subir una escalera    un dolorcito la daba,
     en el último escalón    la criatura lloraba.
  16   --Recoge esa criatura    en el ala de tu capa.
     Si te pregunta mi padre    qué llevas en la capa:
  18   "Llevo unas almendras dulces    para una mujer preñada".--
     [. . . . . . . . . . . . . . . . . . .    . . . . . . . . . . . . . . . . . . .]
     --Dame una, dame dos.    --No, que las llevo contadas,
  20   y si una me faltare,    la vida llevo causada.--
     Estando en esta razón,    la criatura lloraba.
  22   --¡Malditas sean las almendras    y el árbol que las llevaba!

Variantes: 4a l. m. q. b. esa a.; 12a p. l. a sus padres.
Nota: -14a: empalma con el segundo romance. Véase el ms original.

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0469+0138:4 Infanta preñada+Infanta parida (á-a)            (ficha nº: 210)

Versión de Muñopedro (ay. Muñopedro, p.j. Segovia, ant. Santa María de Nieva, Segovia, España).   Recitada por Marina Rubio (60a). Recogida por Vanda Anastácio, Raquel Calvo, Beatriz Mariscal, Francisco Mendoza Díaz-Maroto y Javier Ormazábal, 03/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 5.3-7.1/B-02). Publicada en TRC-Segovia 1993, p. 56.  042 hemist.  Música registrada.

     En el campo hay una flor    que está toda deshojada,
  2   la doncella que la pise    será la más desgraciada.
     La ha pisado doña Ugenia,    Santa Ugenia la pisara.
  4   Un día estando a la mesa    su padre la remiraba.
     --¿Qué te pasa, hija,    que tienes tan mala cara?
  6   --Tengo un dolor de cabeza    que me está partiendo el alma.--
     Han traído a tres doctores    a los mejores de España;
  8   el uno le mira el pulso,    el otro le mira la cara,
     y el más pequeño, que se llamaba don Ángel,    dice que está embarazada.
  10   Se ha metido en su habitación    donde cosía y bordaba
                                       y entre puntada y puntada
  12   salió el hijo más hermoso    . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
     --Por Dios le pido, don Ángel,    por Dios que no diga nada
  14   que si lo sabe mi padre    la cabeza me cortara.--
     La ha cogido al niño,    le ha metido entre la capa,
  16   se ha encontrado con el rey,    l`ha dicho estas palabras:
     --¿Qué lleva usté allí, don Ángel,    en la capa arrebujada?
  18   --Llevo rosas y claveles    cortadas de esta mañana.
     --Si son rosas y claveles    déme la más encarnada.
  20   --La más encarnada no,    que está toda deshojada.--
     L`ha cortado una orejita,    l`ha puesto a una ventana
  22   con un letrero que dice:    "Ugenia la desgraciada".

Variantes: 3a Ha pasao la infanta Ugenia; 7a Llamaron a t. d.; 9a el m. p., que es d. A.; 12a nació e. h. m. h.; 13b p. D., no diga usted n.; 21a L. h. c. u. orejilla.
Nota: -10a: empalma con el segundo romance.

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0078:1 El prisionero (ó-e)            (ficha nº: 212)

Versión de Vegas de Matute (ay. Vegas de Matute, p.j. Segovia, Segovia, España).   Recogida por Ramón Menéndez Pidal, 00/08/1912 (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en TRC-Segovia 1993, p. 63.  010 hemist.  Música registrada.

     Mes de mayo, mes de mayo,    cuando las grandes calores,
  2   cuando los centenos ciernen    y los campos crían flores,
     cuando los enamorados    regalan a sus amores;
  4   unos con dulces naranjas,    otros con agrios limones,
     otros con grandes dineros,    aquellos son los mejores.

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0078:2 El prisionero (ó-e)            (ficha nº: 213)

Versión de Riaza (ay. Riaza, p.j. Sepúlveda, ant. Riaza, Segovia, España).   Recitada por María Albertos y Apolonia y José Vázquez. Recogida por María Goyri, 00/09/1905 (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en TRC-Segovia 1993, p. 61.  010 hemist.  Música registrada.

     Mes de mayo, mes de mayo,    cuando las fuertes calores,
  2   cuando granan las cebadas    y los trigos echan flores,
     cuando los enamorados    van en busca sus amores;
  4   unos rondan con naranjas,    otros con ramos y flores,
     otros con medias y ligas    y otros con agrios limones.
     Ya ha venido mayo,    bienvenido sea,
     que con sus venidas    las flores se alegran,
     porque los galanes    cumplan con doncellas.
     Ya ha venido mayo    por esas cañadas,
     floreciendo trigo,    vertiendo cebadas.

Nota: los vv 4-5 los añade Apolonia. José Vázquez sólo sabía los dos primeros versos, que "los cantan sueltos como cantar".

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0078:3 El prisionero (ó-e)            (ficha nº: 214)

Versión de Fresno de la Fuente (ay. Fresno de la Fuente, p.j. Sepúlveda, Segovia, España).   Recogida por Ramón Menéndez Pidal, 00/09/1905 (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en TRC-Segovia 1993, p. 61.  004 hemist.  Música registrada.

     Cuando mayo fue por mayo,    cuando los fuertes calores,
  2   cuando los trigos encañan,    los árboles echan flores.
     Rosita encarnada,    por venirte a ver,
     la noche pasada,    me quisieron prender.

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0078:4 El prisionero (ó-e)            (ficha nº: 215)

Versión de Laguna de Contreras (ay. Laguna de Contreras, p.j. Cuéllar, Segovia, España).   Recitada por Gregoria Pérez (65a). Recogida por Olimpia Martínez, José Ramón Prieto, Sandra Robertson y Flor Salazar, 03/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 3.3-7.1/B-06). Publicada en TRC-Segovia 1993, p. 62.  006 hemist.  Música registrada.

     Mes de mayo, mes de mayo,    cuando las grandes calores,
  2   cuando las dulces naranjas,    cuando los agrios limones,
     cuando los enamorados    eran en servir amores.
     Aquel pajarito, madre,    que a la fuente va a beber.
     Por no mojarse las alas,    se vino muerto de sed.

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0078:5 El prisionero (ó-e)            (ficha nº: 216)

Versión de Chañe (ay. Chañe, p.j. Cuéllar, Segovia, España).   Recitada por una señora. Recogida por J. Antonio Cid, Jon Juaristi, Blanca Urgell y Teresa Yagüe, 03/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 4.3-7.1/B-03). Publicada en TRC-Segovia 1993, p. 63.  010 hemist.  Música registrada.

     Mes de mayo, mes de mayo    cuando los ricos calores,
  2   cuando los ríos se secan,    cuando los arroyos corren,
     cuando los enamorados    vienen en busca de amores.
  4   Unos con rosas y palmas,    otros con rosas y flores,
     otros con ramos de azahar    todos en busca de amores.

Variante: 3b andan en b. d. a.

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0078:6 El prisionero (ó-e)            (ficha nº: 217)

Versión de Sigueruelo (ay. Santo Tomé del Puerto, ant. Sigueruelo, p.j. Sepúlveda, Segovia, España).   Recitada por Petra Herrero (85a) y Paca Moreno (56a). Recogida por Diego Catalán, Ángel Delgado, Renata Kugaczewska, Sofía Marzec y Jounes Tribak, 16/08/1978 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 78; cinta: Cinta.16-8.II/A-02). Publicada en TRC-Segovia 1993, p. 62.  020 hemist.  Música registrada.

     Mes de mayo, mes de mayo,    el de las regias calores,
  2   cuando las cebadas granan    y los trigos echan flores,
     cuando los enamorados    se enraman en sus amores;
  4   unos con naranjas verdes    y otros con agrios limones,
     otros con palabras dulces    que alegran los corazones.
  6   Y yo que estoy aquí sola,    metida en estas prisiones,
     sin saber cuándo es de día,    sin saber cuándo es de noche,
  8   na más por los pajarillos    que cantan en los arboles.
     Uno es la pinta parda    y el otro es el ruiseñor
  10   y el otro es la tortolilla,    de las aves la mejor

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0113:1 Señas del esposo (é)            (ficha nº: 218)

Versión de Riaza (ay. Riaza, p.j. Sepúlveda, ant. Riaza, Segovia, España).   Recitada por José Vázquez (hermano de "La Lechuga"). Recogida por María Goyri y Ramón Menéndez Pidal, 00/09/1905 (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en TRC-Segovia 1993, pp. 180-181.  030 hemist.  Música registrada.

     --Soldadito, soldadito    que de la guerra venís,
  2   ¿habéis visto a mi marido    en la guerra alguna vez?
     --No, señora, no le he visto,    déme usté una seña de él.
  4   --Mi marido es fuente y blanco,    fontiblanco, aragonés.
     --Por las señas que usted dice    su marido muerto es,
  6   en el testamento deja    que me case con usted.
     --No lo quiera Dios del cielo,    ni su madre Santa Inés,
  8   que denguno de mi casta    se case más de una vez.
     De las tres hijas que tengo    las dos acomodaré;
  10   la una con doña Clara,    la otra con doña Inés
     y la más pequeña de ellas    con ella me quedaré,
  12   pa que me barra y me friegue    y me guise de comer,
     y me lleve de la mano    a casa del coronel,
  14   y me dé un vasito de agua    que vengo muerta de sed,
     y me dé vuelta al palacio    sin que lo sepa el inglés.--

Nota: vv 13 y 14 los dice una chica.

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0113:2 Señas del esposo (é)            (ficha nº: 219)

Versión de Riaza (ay. Riaza, p.j. Sepúlveda, ant. Riaza, Segovia, España).   Recitada por Francisca Vázquez, alias "La Lechuga". Recogida por María Goyri y Ramón Menéndez Pidal, 00/00/1905 (fecha deducida) (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en TRC-Segovia 1993, p. 180.  026 hemist.  Música registrada.

     --Soldadito, soldadito    que de la guerra venís,
  2   ¿habéis visto a mi marido    en la guerra alguna vez?
     --No, señora, no le he visto,    déme usté una seña de él.
  4   --Mi marido es gentil hombre,    gente noble, aragonés,
     un caballo frontiblanco    que se le ganó al inglés;
  6   zapato y media de seda,    calzón lo mismo lo es.
     --Con las señas que usted dice    su marido muerto es,
  8   en el testamento deja    que me case con usted.
     --No lo quiera Dios del cielo    ni su madre Santa Inés.
  10   De las tres hijas que tengo    las dos acomodaré;
     la más pequeña de ella[s]    con ella me quedaré,
  12   pa que me barra y me friegue    y me guise de comer
     Y me dé muerte en palacio    sin que lo sepa el inglés.--

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0113:3 Señas del esposo (í-o)            (ficha nº: 220)

Versión de Matabuena (ay. Matabuena, p.j. Sepúlveda, Segovia, España).   Recitada por María Álvaro. Recogida por Ramón Menéndez Pidal, 00/09/1904 (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en TRC-Segovia 1993, p. 177.  018 hemist.  Música registrada.

     . . . . . . . . . . . .    . . . . . . . . . . . .
     Yo tenía cien gallinas,    todas con sus polletillos;
  2   yo tenía una vacada    y en ellas un buen torillo;
     yo tenía una yeguada    y en ellas un buen rocino;
  4   yo tenía tres molinos    que ahí bajo están en el río,
     el uno muele canela    y el otro granos de trigo
  6   y el otro granillos de oro    que del mar habían venido.
     También tenía tres hijas,    la una casar contigo.
  8   --Yo no quiero tus molinos,    ni tampoco tus tres hijas,
     lo que quiero es tu sangre    pa juntarla con el mío.

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0113:4 Señas del esposo (é)            (ficha nº: 221)

Versión de Aldealengua [de Pedraza] (ay. Aldealengua de Pedraza, p.j. Sepúlveda, Segovia, España).   Recitada por Josefa Nogales (50a) y Justa, hija de Josefa. Recogida en Alameda, Madrid por Ramón Menéndez Pidal, 14/09/1904 (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en TRC-Segovia 1993, pp. 179-180.  044 hemist.  Música registrada.

     Vi venir un caballero    por el alto de la sierra,
  2   atrevíme y le pregunté    si venía de la guerra.
     --De la guerra vengo, señora,    ¿qué es lo que usted tiene en ella?
  4   --Tengo a mi marido,    que es cosa que más sintiera.
     --¿Qué señas tié su marido,    que le quiero conocer?
  6   --Gasta camisa laondilla    y pañuelo a lo francés,
     y a la punta de la espada    un ramito de laurel,
  8   y en el carrillo derecho    un lunar ha de tener.
     --Las señas del caballero    días ha que muerto es;
  10   yo me he encontrado en su entierro    y en sus honras también,
     y en el testamento deja    que me case con usted.
  12   --¡No lo quedrá Dios del cielo,    ni la Virgen doña Inés,
     que una mujer por herencia    se case segunda vez!
  14   Si a los siete años no viniese,    monja me pienso meter.
     --Y tus hijas, Catalina,    ¿dónde las vas a poner?
  16   --La una con doña Juana,    la otra con doña Inés,
     la más pequeña de todas    consigo la llevaré,
  18   pa que me barra y me friegue    y me guise de comer.
     --La seda con que labraban    yo la solía traer.
  20   --Las señas del caballero,    su padre debe de ser.
     --Su padre soy, Catalina,    y tú eres mi mujer
  22   y si mucho te he querido    más te tengo de querer.--

Variantes: 6b pantalón a l. f.; 10a y. m. h. e. en su intierro; 14 omitido; 19 añadido en segunda recitación; 22a y s. m. t. quería.
Nota: Ambas recitadoras son vecinas de Alameda (Madrid).

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0113:5 Señas del esposo (é)            (ficha nº: 222)

Versión de Villaseca (ay. Sepúlveda, ant. Villaseca, p.j. Sepúlveda, Segovia, España).   Recitada por Julia Antona San. Recogida por Ramón Menéndez Pidal, (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en Petersen-Web 2000, Texto. Reeditada en Petersen-Web 2000-2007, Texto.  016 hemist.  Música registrada.

     . . . . . . . . . . . .    . . . . . . . . . . . .
     A la punta de la lancha    un pañuelo yo bordé
  2   que le bordé siendo niña,    siendo niña le bordé.
     Siete años le esperaba    y otros siete esperaré
  4   y si a los siete no viene    monjita me quedaré.
     Con tres hijitas que tengo,    ¿dónde las colocaré?
  6   La una en casa de doña Juana,    otra en casa doña Inés
     y la más repequeñita    con ella me quedaré,
  8   para que me friegue y barra    y me haga de comer.

Nota: Lo aprendió de su abuela Elena Bravo.

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0113:6 Señas del esposo (é-a)            (ficha nº: 223)

Versión de Vegas de Matute (ay. Vegas de Matute, p.j. Segovia, Segovia, España).   Recitada por Gorgonia Antón (63a). Recogida por Ramón Menéndez Pidal, 00/08/1912 (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en TRC-Segovia 1993, p. 177.  021 hemist.  Música registrada.

     Estando yo en la ventana    hilando y tejiendo seda,
  2   vi venir un caballero    que venía de la guerra.
     Yo me bajé a preguntarle    si venía de la guerra,
  4   y me dijo: --Sí, señora,    pues yo vengo de la guerra.
     --Habra` visto usté a mi marido;
  6   tenía un caballo blanco,    la silla bordada y negra.
     --Pues su marido, señora,    muerto se quedó en la guerra.--
  8   Yo me voy en casa mi madre    y mi madre era mi suegra,
     y dos hijas que tenía    a la escuela las pusiera;
  10   cada puntada que daban:    "Mi padre en el cielo era".
     Estando en casa `e mi madre    caballero a puerta llega.

Nota del colector: "lo aprendió de una gallega".

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0113:7 Señas del esposo (é-a)            (ficha nº: 224)

Versión de Anaya (ay. Anaya, p.j. Segovia, ant. Segovia, Segovia, España).   Recitada por Filomena Alonso (67a). Recogida por Pilar Aragón, Raquel Calvo, Mª Teresa Cillanueva y Dolores Sanz, 06/04/1983 (Archivo: ASOR; Colec.: Anexo SEGOVIA 83; cinta: Seg.6-4.1/A-10). Publicada en TRC-Segovia 1993, p. 178.  024 hemist.  Música registrada.

     Estando yo sentadita    a un ladito de mi puerta
  2   pasó por allí un soldado    que venía de la guerra.
     Me atreví y le pregunté    si venía de la guerra.
  4   --Sí, señora, de allí vengo,    ¿qué se le ha perdido en ella?
     --No tengo padre ni madre,    nadie que de mí se acuerda,
  6   sólo tengo a mi marido,    siete años lleva en la guerra.
     --Si me da las señas de él    yo también le conociera.
  8   --El es alto y colorado,    tiene cara de doncella.
     --Si se viene usted conmigo    yo le acompañe a mi tierra,
  10   --Váyase solo el soldado,    váyase para su tierra,
     mujer de tan buen marido    no ha de ser de esa manera.--
  12   Al otro día siguiente    se dirigen a la iglesia
     las hijas iban delante,    los hijos llevan candela.

Notas: Era una canció de corro, y la aprendió de una señora de Ochando, la señora María, la del señor Higinio.

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0113:8 Señas del esposo (é-a+í-o)            (ficha nº: 225)

Versión de Laguna de Contreras (ay. Laguna de Contreras, p.j. Cuéllar, Segovia, España).   Recitada por María Arranz (61a). Recogida por Olimpia Martínez, José Ramón Prieto, Sandra Robertson y Flor Salazar, 03/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 3.3-7.2/A-05). Publicada en TRC-Segovia 1993, pp. 175.  034 hemist.  Música registrada.

     Estando yo en mi portal    bordando paños de iglesia,
  2   vi bajar a un caballero    por lo alto de la sierra.
     Al punto le pregunté    si venía de la guerra.
  4   --Sí, señora, de allí vengo,    ¿quién tiene usted ahí en ella?
     --Pues tengo a mi maridito,    siete años lleva en pelea;
  6   no me ha escrito ni una carta,    ni tan siquiera una letra.
     --¿Qué daría usted, doña Ana,    por ver a suyo marido?
  8   --Daría mis tres hazañas    que tengo en aquel castillo;
     la una para el planchado,    la otra para el vestido,
  10   y la mayorcita de ellas    pa que se case contigo.
     --Eso es poco, doña Ana,    por ver a suyo marido.
  12   Lo que quiero, Doña Ana,    es su cuerpo pulido.
     --Váyase a la mierda el hombre,    mal criado y peor nacido,
  14   que pa darle yo mi cuerpo,    yo esperaré a mi marido.
     --Alto, alto, doña Albora,    que soy el suyo marido.--
  16   Allí fueron los abrazos,    y allí fueron los suspiros,
     y se agarraron de la mano,    para el castillo se han ido.

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0113:9 Señas del esposo (é)            (ficha nº: 226)

Versión de Melque (ay. Melque, p.j. Segovia, ant. Santa María de Nieva, Segovia, España).   Recitada por Fuencisla Arévalo Sastre (57a). Recogida en Etreros por Vanda Anastácio, Raquel Calvo, Beatriz Mariscal, Francisco Mendoza Díaz-Maroto y Javier Ormazábal, 03/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 5.3-7.1/A-17). Publicada en Petersen-Web 2000, Texto. Reeditada en Petersen-Web 2000-2007, Texto.  018 hemist.  Música registrada.

     --¿Soldadito, soldadito,    de dónde ha venido usted?
  2   --Señorita, de la guerra,    ¿qué se le ha ofrecido a usted?
     --Que si ha visto a mi marido    en la guerra alguna vez.
  4   --Señorita, no le he visto    ni sé las señas de él.
     --Mi marido es alto, rubio,    alto, rubio, aragonés.
  6   --Por las señas que usté ha dado    su marido muerto es
     y en el hospital, herido,    allí le han llegado a ver.
  8   --Siete años esperando    y otros siete esperaré,
     si a los catorce no viene    monjita me meteré.

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0113:10 Señas del esposo (é-a)            (ficha nº: 227)

Versión de Tejares (ay. Fuentesoto, p.j. Cuéllar, Segovia, España).   Recitada por Felisa Andrés (69a). Recogida por Vanda Anastácio, José Antonio Blanco, Mª Teresa Cillanueva y Pere Ferré, 10/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 2.10-7.1/A-03). Publicada en TRC-Segovia 1993, pp. 175-176.  038 hemist.  Música registrada.

     Estando yo bordando    un paño de iglesia
  2   vi bajar a un caballero    por los altos de la sierra.
     Tuve arrestos pa decirle    que si viene de la guerra.
  4   --Sí, señora, de allí vengo,    ¿pues qué tiene usted en ella?
     --Pues tengo `llá a mi marido,    siete años lleva en pelea.
  6   --¿Qué señas tié su marido?,    por ver si le he visto en ella.
     --Tenía caballo blanco,    la silla dorada y nueva,
  8   los ojos de gentil humbre,    la cara como una estrella.
     --Sí, señora, sí le he visto,    y ha sido muerto en pelea.
  10   Se case usted conmigo,    no le faltará riquezas.
     --Ni por todos sus dineros,    ni por todas sus haciendas,
  12   que si mi marido es muerto    yo me iré para la iglesia
     y un hijo que me ha quedado    le mandaré pa la escuela;
  14   y el primer renglón que escriba    nombre de cadete ponga.--
     Al otro día siguiente    llamó el marido a la puerta.
  16   --Bienvenido sea a mi casa,    bienvenido sea a mi puerta
     pues me dijo un caballero    que habías muerto en pelea.
  18   Y el caballero de ayer    ojalá muera en pelea.
     --No digas eso, mujer,    que el caballero yo era.

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0113:11 Señas del esposo (é-a)            (ficha nº: 228)

Versión de Anaya (ay. Anaya, p.j. Segovia, ant. Segovia, Segovia, España).   Recitada por Ventura Antón (67a). Recogida por Pilar Aragón, Raquel Calvo, Mª Teresa Cillanueva y Dolores Sanz, 06/04/1983 (Archivo: ASOR; Colec.: Anexo SEGOVIA 83; cinta: Seg.6-4.1/A-08). Publicada en Petersen-Web 2000, Texto. Reeditada en Petersen-Web 2000-2007, Texto.  026 hemist.  Música registrada.

     Estando yo sentadita    a un ladito de mi puerta
  2   pasó por allí un soldado    que venía de la guerra.
     --¿Ha visto usté a mi marido    en la guerra alguna vez?
  4   --. . . . . . . . . . . . . . . . . . .    si me da las señas de él.
     --Él es alto y buen mozo,    tiene cara de doncella.
  6   --Yo le acompañé al entierro,    yo le llevé la candela.
     --¡Quién me calzará el oro!,    ¡quién me vestirá la seda!
  8   --Si se viene usted conmigo    yo la llevaré a mi tierra,
     yo la vestiré el oro,    yo la calzaré la seda.
    
(Ella dice algo de que seguirá esperando)
  10   Y al otro día siguiente    se dirigen pa la iglesia,
     los hijos iban delante,    las hijas llevan candela
  12   y a la mitad del camino    con su marido se encuentra.
    
(Le dice:)
     --Ayer me dijo un soldado    que habías muerto en la guerra.--
  14   . . . . . . . . . . . . . . . . . . .    por eso te quiero, prenda.

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0113:12 Señas del esposo (é-a)            (ficha nº: 229)

Versión de Aldeasoña (ay. Aldeasoña, p.j. Cuéllar, Segovia, España).   Recitada por Pilar Carbonero (62a). Recogida por Pilar Aragón, Koldo Biguri, Pere Ferré y Victoria Raboso, 03/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 2.3-7.2/A-10). Publicada en TRC-Segovia 1993, p. 176.  036 hemist.  Música registrada.

     Estando yo en mi portal    haciendo paños de iglesia,
  2   vi pasar un caballero    por el alto de la sierra.
     Me atreví y preguntéle    si venía de la guerra.
  4   --Sí, señora, de allí vengo,    ¿tiene usted alguien allí en ella?
     --Allí tengo a mi marido,    siete años lleva en pelea
  6   sin escribirme una carta,    ni tan siquiera una letra.
     --Si usted se quié casar conmigo    no la faltarán riquezas.
  8   --Ni por todos sus dineros,    ni por todas sus riquezas,
     que si mi marido es muerto    yo me iré ca hacia la iglesia;
  10   yo me recubriré de luto    desde los pies a la cabeza.
     Tres hijos que me ha dejado    yo les llevaré a la escuela,
  12   la primer letra que escriban    nombre de padre fuera.--
     Al oir estas palabras    llamó el marido a la puerta.
  14   --Bienvenido, mi marido,    bienvenido de la guerra,
     que ayer tarde me dijeron    que eras ya muerto en pelea.
  16   Quiera Dios que el que lo dijo    y en malas lanzadas muera.
     --No digas eso, mujer,    no digas eso, mi bella,
  18   el caballero de ayer,    el caballero yo era.

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0113:13 Señas del esposo (é)            (ficha nº: 230)

Versión de Santa Marta del Cerro (ay. Santa Marta del Cerro, p.j. Sepúlveda, Segovia, España).   Recitada por Mercedes García (43a) y Eugenia García (78a). Recogida por Koldo Biguri, Olimpia Martínez, Sandra Robertson y Ana Valenciano, 04/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 3.4-7.1/B-06, 09 y 12). Publicada en Petersen-Web 2000, Texto. Reeditada en Petersen-Web 2000-2007, Texto.  024 hemist.  Música registrada.

     --Soldadito, soldadito,    ¿de dónde ha venido usted?
  2   --He venido de la guerra,    de la guerra mariné.
     --¿Qué si ha visto a mi marido    en la guerra mariné?
  4   --No, señora, no le he visto,    ni sé las señas de él.
     --Mi marido es alto, rubio,    alto, rubio, aragonés;
  6   lleva un pañuelo bordado    y otro que le bordaré.
     --Sí, señora, sí le he visto,    su marido muerto es,
  8   su marido ha muerto ya    en la guerra mariné.
     --Tres hijitas me ha dejado,    ¿dónde las colocaré?
  10   La una en ca doña Juana,    la otra en ca doña Inés
     y la más rechiquitita,    con ella me quedaré
  12   pa que me peine y me lave    y me sirva de comer.

Variantes: 7 Por las señas que usted da / marido ha muerto ya; 12b y que me saque a pasear (Eugenia).
Notas: El verso 7b es sugerido por la encuestadora (cinta B-06). Eugenia es la madre de Mercedes.

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0113:14 Señas del esposo (é)            (ficha nº: 231)

Versión de Marugán (ay. Marugán, p.j. Segovia, ant. Santa María de Nieva, Segovia, España).   Recitada por Sinforiana Caro Peréz (63a). Recogida por Suzanne Petersen, Sandra Robertson, y Ana Valenciano, 10/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 5.2-7.1/A-03). Publicada en TRC-Segovia 1993, p. 183.  028 hemist.  Música registrada.

     Soldadito, soldadito,    ¿de dónde ha venido usted?
  2   --De la guerra, señorita,    ¿qué se le ha ofrecido a usted?
     --Si ha visto usté a mi marido    en la guerra alguna vez.
  4   --Puede ser que le haya visto,    déme usted las señas de él.
     --Mi marido es un buen mozo,    alto, rubio, aragonés,
  6   y en la punta de la lanza    lleva un pañuelo bordés;
     se lo bordé siendo niña,    siendo niña lo bordé,
  8   uno que le estoy bordando    y otro que le bordaré.
     --Por las señas que usté ha dado    su marido muerto es,
  10   ayer tarde le llevaban    en casa de un genovés.
     Las campanas que tocaron    por mi mano las toqué,
  12   y en el testamento dicen    que me case con usted.
     --Siete años he esperado    y otros siete esperaré,
  14   si a los catorce no viene    contigo me casaré.

Variantes: 14b monjita me he de meter.

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0113:15 Señas del esposo (é)            (ficha nº: 232)

Versión de San Miguel de Bernúy (ay. San Miguel de Bernúy, p.j. Cuéllar, Segovia, España).   Recitada por Carmen Peña (50a). Recogida por Ana Beltrán, Raquel Calvo, J. Antonio Cid y Olimpia Martínez, 10/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 4.10-7.2/B-07). Publicada en Petersen-Web 2000, Texto. Reeditada en Petersen-Web 2000-2007, Texto.  028 hemist.  Música registrada.

     --Soldadito, soldadito,    ¿de dónde ha venido usted?
  2   --He venido de la guerra,    ¿qué se la ha ofrecido a usted?
     --Que si ha visto a mi marido    en la guerra alguna vez.
  4   --Sí, señora, le habré visto,    déme usted las señas de él.
     --Mi marido es un gran mozo,    alto, rubio, aragonés,
  6   y en la punta de la lanza    lleva un pañuelo bordé;
     se le bordé siendo niña,    siendo niña le bordé,
  8   y otro que le estoy bordando    y otro que le bordaré.
     --Por las señas que usté ha dado    su marido muerto es,
  10   fue llevado a Zaragoza    en casa de un genovés.
     --Siete años le he esperado    y siete le esperaré,
  12   si a los catorce no viene    monjita me meteré.
     --Calla, calla, Isabelita,    calla, calla, Isabel,
  14   que yo soy tu propio esposo    y tú mi propia mujer.

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0113:16 Señas del esposo (é)            (ficha nº: 233)

Versión de Navafría (ay. Navafría, p.j. Sepúlveda, Segovia, España).   Recitada por Aurora Torres Cervel (88a) y Aurora Cervel Torres (50a). Recogida por Koldo Biguri, Beatriz Mariscal, José Ramón Prieto, Mª José Querejeta y Teresa Yagüe, 07/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 5.7-7.1/A-07). Publicada en Petersen-Web 2000, Texto. Reeditada en Petersen-Web 2000-2007, Texto.  022 hemist.  Música registrada.

     --Soldadito, soldadito,    ¿de dónde ha venido usted?
  2   --De la guerra, señorita,    ¿qué se le ha ofrecido a usted?
     [. . . . . . . . . . . . . . . . . . .    . . . . . . . . . . . . . . . . . . .]
     --Mi marido es un buen mozo,    alto, rubio, aragonés,
  4   que en la punta de la lanza    lleva un pañuelo bordés;
     se lo bordé siendo niña,    siendo niña lo bordé,
  6   otro que le estoy bordando    y otro que le bordaré.
     Si a los siete años no viene    monjita me meteré
  8   y a las tres hijas que tengo,    ¿dónde las colocaré?
     Una en casa doña Juana    y otra en casa doña Inés,
  10   y la más pequeñita    con ella me quedaré,
     para que me limpie y barra    y me guise de comer.--

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0113:17 Señas del esposo (é)            (ficha nº: 234)

Versión de Aldealengua [de Pedraza] (ay. Aldealengua de Pedraza, p.j. Sepúlveda, Segovia, España).   Recitada por Elisa Escribano (53a). Recogida por Koldo Biguri, Beatriz Mariscal, José Ramón Prieto, Mª José Querejeta y Teresa Yagüe, 07/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 5.7-7.1/A-24). Publicada en Petersen-Web 2000, Texto. Reeditada en Petersen-Web 2000-2007, Texto.  028 hemist.  Música registrada.

     --¿Soldadito, soldadito,    de dónde ha venido usted?
  2   --De la guerra, señorita,    ¿qué se le ha ofrecido a usted?
     --Que si ha visto a mi marido    en la guerra alguna vez.
  4   --No, señora, no lo he visto,    ni sé las señas de él.
     --Mi marido es alto, rubio,    alto, rubio, aragonés
  6   y en la punta de la lanza    lleva un pañuelo bordés;
     que lo bordé siendo niña,    siendo niña lo bordé,
  8   y otro que le estoy bordando    y otro que le bordaré.
     Tres años he esperado    y otros tres esperaré,
  10   si a los siete no viene    monjita me meteré.
     Las tres hijas que tengo,    ¿dónde yo las colocaré?
  12   Una en casa doña Juana,    otra en casa doña Inés
     y la más pequeñinita    con ella me quedaré,
  14   pa que me lave y me friegue    y me haga de comer.

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0113:18 Señas del esposo (é)            (ficha nº: 235)

Versión de Zarzuela del Monte (ay. Zarzuela del Monte, p.j. Segovia, Segovia, España).   Recitada por Andrés Herranz Alonso (73a). Recogida por Raquel Calvo, Javier Ormazábal, Dolores Sanz, Blanca Urgell y Ana Valenciano, 07/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 1.7-7.2/A-15 y B-16). Publicada en Petersen-Web 2000, Texto. Reeditada en Petersen-Web 2000-2007, Texto.  020 hemist.  Música registrada.

     --Soldadito, soldadito,    ¿de dónde ha venido usted?
  2   --De la guerra, señorita,    ¿qué se la ha ofrecido a usted?
     --¿Ha visto usted a mi marido    en la guerra alguna vez?
  4   --No señora, no le he visto,    déme usted las señas de él.
     --Mi marido es alto, rubio,    alto, rubio, aragonés,
  6   en la punta de la lanza    lleva un pañuelo bordés
     que le bordé cuando niña,    cuando niña le bordé.
  8   --Por las señas que usté ha dado    su marido muerto es,
     a Valencia le han llevado    en casa de un genovés.
     [. . . . . . . . . . . . . . . . . . .    . . . . . . . . . . . . . . . . . . .]
  10   Yo soy tu querido esposo,    tú, mi querida mujer.

Variantes: (10a) Tú eres mi querida esposa

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0113:19 Señas del esposo (é)            (ficha nº: 236)

Versión de Gomezserracín (ay. Gomezserracín, p.j. Cuéllar, Segovia, España).   Recitada por Dionisia Sanz (50a). Recogida por Gabriel Fraile, Dolores Sanz, Maximiano Trapero y Blanca Urgell, 10/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 1.10-7.2/A-05). Publicada en Petersen-Web 2000, Texto. Reeditada en Petersen-Web 2000-2007, Texto.  028 hemist.  Música registrada.

     --Soldadito, soldadito,    ¿de dónde ha venido usted?
  2   --De la guerra, señorita,    ¿que se la ha ofrecido a usted?
     --¿Ha visto usted a mi marido    en la guerra alguna vez?
  4   --No, señora, no le he visto    ni sé las señas de él.
     --Mi marido es alto, rubio,    alto, rubio, aragonés,
  6   y en la punta de la lancha    lleva un pañuelo bordé;
     se le bordé cuando niña,    cuando niña le bordé,
  8   uno que le estoy bordando    y otro que le bordaré.
     --Por las señas que uste ha dado    su marido muerto es,
  10   le han llevado en casa el conde,    y en casa del corenel.
     --Siete años esperando,    y otros siete esperaré,
  12   si a los siete no ha venido,    monjita me meteré.
     --Calla, calla, Isabelita,    calla, calla, Isabel,
  14   yo soy tu querido esposo,    tú mi mujer, Isabel.

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0113:20 Señas del esposo (é)            (ficha nº: 237)

Versión de Santa Marta del Cerro (ay. Santa Marta del Cerro, p.j. Sepúlveda, Segovia, España).   Recitada por Mercedes García (55a) y otra señora. Recogida por Koldo Biguri, Olimpia Martínez, Sandra Robertson y Ana Valenciano, 04/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 3.4-7.2/A-12). Publicada en Petersen-Web 2000, Texto. Reeditada en Petersen-Web 2000-2007, Texto.  026 hemist.  Música registrada.

     --Soldadito, soldadito,    ¿de dónde ha venido usted?
  2   --De la guerra, señorita,    ¿qué se le ha ofrecido a usted?
     --Que si ha visto a mi marido    en la guerra alguna vez.
  4   --No señora, no le he visto    ni sé las señas de él.
     --Mi marido es alto, rubio,    alto, rubio, aragonés,
  6   a la punta de la lanza    lleva un pañuelo bordés;
     se lo bordé siendo niña,    siendo niña le bordé,
  8   y otro que le estoy bordando    y otro que le bordaré.
     Tres hijitas me han quedado,    ¿dónde las colocaré?
  10   La una en casa doña Juana,    la otra en casa doña Inés
     y con la más pequeñita,    con ella me quedaré,
  12   para que me lave y me friege    y me sirva de comer
     y me saque de paseo    hasta el palacio del rey.
     . . . . . . . . . . . . . . . . . . .    . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

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0113:21 Señas del esposo (é)            (ficha nº: 238)

Versión de Chañe (ay. Chañe, p.j. Cuéllar, Segovia, España).   Recitada por unas vecinas. Recogida por J. Antonio Cid, Jon Juaristi, Blanca Urgell y Teresa Yagüe, 03/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 4.3-7.1/B-05). Publicada en Petersen-Web 2000, Texto. Reeditada en Petersen-Web 2000-2007, Texto.  026 hemist.  Música registrada.

     --Soldadito, soldadito,    ¿de dónde ha venido usted?
  2   --De la guerra, señorita,    ¿qué se la ha ofrecido a usted?
     --¿Ha visto usted a mi marido    en la guerra alguna vez?
  4   No, señora, no le he visto    ni sé de qué señas es.
     --Mi marido es alto, rubio,    alto, rubio, aragonés
  6   y en la copa del sombrero    lleva escrito que es marqués.
     --Por las señas que usté ha dado    su marido muerto es,
  8   le llevaron a Galicia    en casa de un coronel.
     --Siete años le he esperado    y otros siete esperaré,
  10   si no viene a los catorce    monjita me meteré,
     monjita de San Francisco,    monjita de San Andrés.
  12   --Calla, calla, Isabelita,    calla, calla, Isabel,
     yo soy tu esposo marido,    tú eres mi esposa mujer.

Variante: 8b e. c. d. un genovés (otra señora)

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0113:22 Señas del esposo (é)            (ficha nº: 239)

Versión de Bercimuel (ay. Bercimuel, p.j. Sepúlveda, Segovia, España).   Recitada por Agripina Redondo (70a). Recogida por José Antonio Blanco, Mª Teresa Cillanueva, Flor Salazar y Maximiano Trapero, 07/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 6.7-7.3/A-02). Publicada en Petersen-Web 2000, Texto. Reeditada en Petersen-Web 2000-2007, Texto.  026 hemist.  Música registrada.

     --Soldadito, soldadito,    ¿de dónde ha venido usted?
  2   --De la guerra de Melilla    para lo que guste usted.
     --¿Ha visto usted a mi marido    por la guerra alguna vez?
  4   --Señorita, no lo he visto,    déme las señas de él.
     --Mi marido es alto, rubio,    vestido de aragonés,
  6   y en la punta de la lanza    lleva un pañuelo bordés;
     cuando niña lo he bordado,    cuando niña lo bordé,
  8   y otro que le estoy bordando    y otro que lo bordaré.
     [. . . . . . . . . . . . . . . . . . .    . . . . . . . . . . . . . . . . . . .]
     --Por las señas que usté ha dado    mi marido muerto es.
  10   Siete años le he esperado    y otros siete esperaré,
     si a los catorce no viene    monjita me he de meter.
  12   Yo me quiero meter monja,    monja de la caridad,
     para curar los enfermos    que están en el hospital.

Variantes: 2 a la guerra, señorita,___¿qué se le ha ofrecido a usted?; 7a se lo bordé cuando niña.

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0113:23 Señas del esposo (é+é-a)            (ficha nº: 240)

Versión de Cañicosa (ay. Matabuena, p.j. Sepúlveda, Segovia, España).   Recitada por Victoria Tejedor Baeza (68a). Recogida por Koldo Biguri, Beatriz Mariscal, José Ramón Prieto, Mª José Querejeta y Teresa Yagüe, 07/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 5.7-7.1/B-11). Publicada en TRC-Segovia 1993, pp. 178-179.  045 hemist.  Música registrada.

     --Soldadito, soldadito,    ¿de dónde ha venido usted?
  2   --De la guerra, señorita,    ¿qué se le ha ofrecido a usted?
     --Que si ha visto a mi marido    en la guerra alguna vez.
  4   --No señora,    dígame las señas de él.
     --Mi marido es alto, rubio,    alto, rubio, aragonés.
  6   --Su marido ya se ha muerto,
     ayer tarde le vi morir,    yo le llevé las candelas,
  8   y las armas que tenía    el hijo del rey las lleva.
     --¿Quién me calzaría luego?,    ¿quién me vestiría la seda?
  10   ¿Y a mis dos hijos pequeños    quién me los enseña escuela?,
     ¿y a mi hija la mayor    quién me la casa ?
  12   --Yo la vestiría el oro,    yo la calzaría la seda,
     y a sus dos hijos pequeños    yo se los enseño escuela,
  14   y a su hija la mayor    yo se la caso.
     --Se vaya el soldado, vaya,    se vaya para sus tierras,
  16   mujer de tan buen marido    no se va de esa manera.--
     Al otro día de mañana    camina para la iglesia
  18   y a la vuelta de una esquina    salió el soldadito a ella.
     --¿Dónde va la mía mujer    vestida de Madalena?
  20   El soldadito ayer tarde,    el soldadito yo era,
     sólo lo hacía por ver    si eras mala o eras buena.
  22   Si te vienes conmigo    la cabeza cae a tierra,
     pero como no viniste    por eso te quiero, prenda.

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0113:24 Señas del esposo (é)            (ficha nº: 241)

Versión de Navas de San Antonio (ay. Navas de San Antonio, p.j. Segovia, Segovia, España).   Recitada por Eduvigis Puente (61a) y Dolores Rincón (70a). Recogida por Raquel Calvo, Javier Ormazábal, Dolores Sanz y Blanca Urgell, 07/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 1.7-7.2/B-06). Publicada en TRC-Segovia 1993, p. 182.  048 hemist.  Música registrada.

     --Soldadito, soldadito,    ¿de dónde ha venido usted?
  2   --De la guerra, señorita,    ¿qué se le ha ofrecido a usted?
     --¿Ha visto usté a mi marido    en la guerra alguna vez?
  4   --Pueda ser que l`haya visto,    déme usted las señas dél.
     --Mi marido es un buen mozo,    alto, rubio, aragonés,
  6   que en la punta de la lanza    lleva un pañuelo bordés
     que le bordé siendo niña,    siendo niña le bordé,
  8   otro que le estoy bordando,    otro que le bordaré.
     --Por las señas que usté ha dado    su marido muerto es,
  10   le llevaban a Valencia    en casa de un genové.
     Las campanas le tocaron,    por mi mano las toqué,
  12   y en el testamento dijo    que me case con usted.
     --Para tres hijos que tengo,    ¿dónde los colocaré?
  14   --Uno que estudie pa cura,    otro para aragonés,
     otro que vaya a la guerra,    que su padre también fue.
  16   --Para tres hijas que tengo,    ¿dónde las colocaré?
     --Una en casa doña Juana    y otra en casa doña Inés,
  18   y la más pequerriñita    con ella me quedaré,
     pa que me fregue y me barra    y me guise de comer,
  20   y me agarré de la mano    y me llevé a los cafés.
     Siete años he esperado,    otros siete esperaré,
  22   si a los catorce no viene    monjita me he de meter.
     --Calla, calla, Isabelita,    calla, calla, Isabel,
  24   yo soy tu querido esposo    y tu mi querida mujer.

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0113:25 Señas del esposo (é)            (ficha nº: 242)

Versión de Añe (ay. Añe, p.j. Segovia, Segovia, España).   Recitada por Ciriaca Santos (65a) y Melania Martín (71a). Recogida por Ana Beltrán, Pere Ferré, Olimpia Martínez y Sandra Robertson, 07/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 2.7-7.1/B-04). Publicada en TRC-Segovia 1993, pp. 182-183.  034 hemist.  Música registrada.

     Soldadito, soldadito,    ¿de dónde ha venido usted?
  2   --De la guerra, señorita,    ¿que se la ha ofrecido a usted?
     --¿Ha visto usted a mi marido    en la guerra alguna vez?
  4   --No, señora, no le he visto    ni sé las señas de él.
     --Mi marido es alto y rubio,    alto, rubio, aragonés,
  6   en la punta de la lanza    nuevo pañuelo bordé;
     se le bordé siendo niña,    siendo niña le bordé,
  8   otro que le estoy bordando    y otro que le bordaré.
     Siete años esperando    y otros siete esperaré,
  10   si a los catorce no viene    monjita me meteré;
     monjita de esas que llaman,    monjitas de San Andrés.
  12   Los tres hijos que tengo,    ¿dónde les colocaré?
     Uno en casa de doña Juana    y otro en casa doña Inés,
  14   y la más chiquitina,    con ella me quedaré.
     para que barra y me fregue    y me sirva de comer.
  16   --Calla, calla, Isabelita,    calla, cállate, Isabel,
     yo soy tu querido esposo    y tú mi amada mujer.

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0113:26 Señas del esposo (é)            (ficha nº: 243)

Versión de Sigueruelo (ay. Santo Tomé del Puerto, ant. Sepúlveda, p.j. Sepúlveda, Segovia, España).   Recitada por Florentina Bermejo (56a). Recogida por Diego Catalán, Ángel Delgado, Renata Kugaczewska, Sofía Marzec y Jounes Tribak, 16/08/1978 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 78; cinta: Cinta.16-8.II/B-06). Publicada en Petersen-Web 2000, Texto. Reeditada en Petersen-Web 2000-2007, Texto.  024 hemist.  Música registrada.

     Catalina, Catalina,    la del cuerpo genovés,
     . . . . . . . . . . . . . . . . . . .    . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
  2   --De la guerra, señora,    ¿qué se le ha ofrecido a usted?
     --Que si ha visto a mi marido    en la guerra alguna vez.
  4   --No, señora, no lo he visto,    déme las señas de é.
     --Mi marido es alto, rubio,    alto, rubio, aragonés,
  6   en la punta de la lanza    lleva un pañuelo bordés
     que se le bordé siendo niña,    siendo niña le bordé,
  8   y otro que le estoy bordando    y otro que le bordaré.
     Siete años le he esperado    y otro siete esperaré,
  10   si a los catorce no viene    monjita me meteré;
     monjita de Santa Clara,    monjita de Santa Inés.
  12   --Tus tres hijas, Catalina,    ¿dónde las vas a llevar?

Variantes: 10b viudita me llamaré Me parece que bien puede ser la misma Florentina Bermejo, de 56 años, de Sigueruelo (registros 47, 382, 465).

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0113:27 Señas del esposo (é)            (ficha nº: 244)

Versión de Siguero (ay. Santo Tomé del Puerto, ant. Siguero, p.j. Sepúlveda, Segovia, España).   Recogida por Rosario Gómez, Pedro Ozalla, Rosa María Ramajo, Flor Salazar y Mª Concepción Salvador, 16/08/1978 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 78; cinta: Cinta.16-8.I/A-01). Publicada en Petersen-Web 2000, Texto. Reeditada en Petersen-Web 2000-2007, Texto.  030 hemist.  Música registrada.

     --Soldadito, soldadito,    ¿de dónde ha venido usted?
  2   --De la guerra de Melilla,    ¿qué se le ha ofrecido a usted?
     --¿Ha visto usté a mi marido    en la guerra nunca ves?
  4   --No, señora, no le he visto,    déme usted las señas de él.
     --Mi marido es alto y rubio,    alto, rubio, aragonés,
  6   y a la punta de la espada    lleva un pañuelo bordés
     que le bordé cuando niña,    cuando niña le bordé,
  8   y otro que le estoy bordando    y otro que le bordaré.
     Ocho meses he esperado,    otros ocho esperaré,
  10   si a los catorce no viene    monjita me he de meter;
     monjita de esas que llaman,    monjita de San Andrés,
  12   y las tres hijas que tengo    ¿dónde las colocaré?
     Una en casa doña Juana,    otra en casa doña Inés,
  14   y la más chiquirritita    con ella me quedaré,
     para que me guise y me fregue    y me sirva de comer.

Variante de otra señora: 6a y a l. p. de la lanza.

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0113:28 Señas del esposo (é)            (ficha nº: 245)

Versión de Santa Marta del Cerro (ay. Santo Tomé del Puerto, p.j. Sepúlveda, Segovia, España).   Recitada por Aúrea Álvarez (73a). Recogida por Ramón Araluce, Larry Bivins, Débora Catalán, Elena Catalán y Samuel Mark, 16/08/1978 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 78; cinta: Cinta.16-8.II/B-08). Publicada en Petersen-Web 2000, Texto. Reeditada en Petersen-Web 2000-2007, Texto.  019 hemist.  Música registrada.

     Sentada a la frescura,    viendo las aguas correr
  2   vi venir un soldadito    . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
     --Soldadito de mi vida,    soldadito de mi bien,
  4   ¿no habrá visto a mi marido    en la guerra alguna vez?
     --No, señora, no lo he visto,    que su marido muerto es,
  6   en el testamento deja    que me case con usted.
     --No lo quedrá Dios del cielo    ni la Virgen Santa Inés,
  8   que con tres hijas [que tengo]    con una me quedaré,
     para que me vista y me calce    y me guise de comer,
  10   y me lleve de paseo    y en casa del coronel.
     . . . . . . . . . . . . . . . . . . .    . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

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0137:1 Tres hermanas cautivas (6+6 í-a)            (ficha nº: 246)
[0169 Hermana cautiva (oct.)contam.]

Versión de Navas de San Antonio (ay. Navas de San Antonio, p.j. Segovia, Segovia, España).   Recitada por Eduvigis Puente (61a) y Pilar Ayuso (56a) y Pili (28a). Recogida por Raquel Calvo, Javier Ormazábal, Dolores Sanz, Blanca Urgell y Ana Valenciano, 07/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 1.7-7.3/B-09). Publicada en TRC-Segovia 1993, pp. 212-213.  046 hemist.  Música registrada.

     En el campo El Moro,    en la verde oliva,
  2   donde cautivaron    aquellas tres niñas.
     El pícaro moro    que las cautivó
  4   a la reina mora    se las entregó.
     --Toma, reina mora,    estas tres cautivas,
  6   para que te laven,    para que te sirvan.
     La mayor Constancia,    la del medio Lucía,
  8   y la más pequeña    se llama María.--
     Constancia fregaba,    Lucía barría
  10   y la más pequeña    a por agua iba.
     Se ha encontrado un caballero    en la fuente fría.
  12   --Apártate, mora bella,    y apártate, mora linda,
     deja beber al caballo    de ese agua cristalina.
  14   --No soy mora, caballero,    que soy cristiana cautiva,
     me cautivaron los moros    el día de Pascua florida.
  16   --¿Te quieres venir a España,    en esta caballería?
     ¿Cómo se llaman tus padres?    --Se llaman José y María,
  18   y un hermanito que tengo    se llama Francisco Oliva.
     --Abran puertas y ventanas,    balcones y galerías,
  20   que por traerme una mora,    me traje una hermana mía.--
     La pícara mora,    que las escuchó,
  22   abrió una mazmorra    y allí las metió.
     Cuando vino el moro    de allí las sacó
  24   y a su pobre padre    se las entregó.

Variantes: -12 Quítate de ahí, m. b., / quítate de ahí, m. l.

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0137:2 Tres hermanas cautivas (6+6 í-a)            (ficha nº: 247)

Versión de Navafría (ay. Navafría, p.j. Sepúlveda, Segovia, España).   Recitada por Aurora Torres Cervel (88a). Recogida por Koldo Biguri, Beatriz Mariscal, José Ramón Prieto, Mª José Querejeta y Teresa Yagüe, 07/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 5.7-7.1/A-05). Publicada en Petersen-Web 2000, Texto. Reeditada en Petersen-Web 2000-2007, Texto.  014 hemist.  Música registrada.

     . . . . . . . . . . . .    . . . . . . . . . . . .
     --Toma, reina mora,    estas tres cautivas,
  2   para que te laven,    para que te sirvan.
     --¿Y cómo se llaman    estas tres cautivas?
  4   --La mayor Constancia,    la otra María
     y la más pequeña    es la Rosalía;
  6   la que lo lavaba,    la que lo tendía,
     la que se quejaba    cuando la dolía.--

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0137:3 Tres hermanas cautivas (6+6 í-a)            (ficha nº: 248)

Versión de Carrascal del Río (ay. Carrascal del Río, p.j. Sepúlveda, Segovia, España).   Recitada por la señora María. Recogida por Vanda Anastácio, Pilar Aragón, J. Antonio Cid y Gabriel Fraile, 07/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 4.7-7.3/A-10). Publicada en Petersen-Web 2000, Texto. Reeditada en Petersen-Web 2000-2007, Texto.  023 hemist.  Música registrada.

     A la verde, verde,    a la verde oliva,
  2   donde cautivaron    a las tres cautivas.
     El rey moro    que las cautivó
  4   a la reina mora    se las entregó.
     Constanza amasaba,    Lucía cernía
  6   y la más pequeña    agua les traía.
     Un día yendo a por agua
  8   había un anciano en la fuente    que de ella bebía.
     --¿Qué hace usté aquí,    buen anciano?
  10   --Estoy esperando    a mis tres cautivas.--
     --Sabes, Constanza,    sabes, Lucía,
  12   que he visto a padre    en la fuente fría.

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0137:4 Tres hermanas cautivas (6+6 í-a)            (ficha nº: 249)

Versión de Vegas de Matute (ay. Vegas de Matute, p.j. Segovia, Segovia, España).   Recitada por Teresa Pérez (82a). Recogida por J. Antonio Cid, Mª Teresa Cillanueva, José Ramón Prieto y Mª José Querejeta, 04/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 4.4-7.3/B-04). Publicada en Petersen-Web 2000, Texto. Reeditada en Petersen-Web 2000-2007, Texto.  027 hemist.  Música registrada.

     . . . . . . tres hijas    que tenía cautivas,
  2   la mayor Constancia,    la menor Lucía
     y la más pequeña    agua les traía.
  4   Un día fue por agua    a la fuente fría
     y encontró a un buen viejo,    que de ella bebía.
  6   --¿Dónde va el buen viejo?    --A la fuente fría.
     Estoy aguardando    a mis tres cautivas.
  8   --¿Cómo se llaman    esas tres cautivas?
     --La mayor Constanza,    la menor Lucía
  10   y la más pequeña    se llama Rosalía.--
     La pícara mora    que las escuchó,
  12   en una mazmorra    fue y las metió,
     y llegó el moro    y de allí las sacó,
  14   y a su pobre padre    se las entregó.

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0137:5 Tres hermanas cautivas (6+6 í-a)            (ficha nº: 250)

Versión de Santa Marta del Cerro (ay. Santa Marta del Cerro, p.j. Sepúlveda, Segovia, España).   Recitada por Mercedes García (60a). Recogida por Koldo Biguri, Olimpia Martínez, Sandra Robertson y Ana Valenciano, 04/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 3.4-7.1/B-02). Publicada en Petersen-Web 2000, Texto. Reeditada en Petersen-Web 2000-2007, Texto.  022 hemist.  Música registrada.

     A la verde, verde,    y a la verde oliva,
  2   donde cautivaron    a mis tres cautivas.
     Y el pícaro moro    que las cautivó
  4   a la reina mora    se las entregó.
     --Toma, reina mora,    estas tres cautivas,
  6   para que le laven,    para que te vistan.--
     La mayor Costanza,    la menor Lucía
  8   y la más pequeña    es mi Rosalía.
     Un día fue a por agua    a la fuente fría.
  10   --¿Dónde vas, Costanza?,    ¿dónde vas, Lucía?
     --Voy a por agua    a la fuente fría.
     . . . . . . . . . . . .    . . . . . . . . . . . .

Nota: Tiene estribillo: b) "Ay, ay".

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0137:6 Tres hermanas cautivas (6+6 í-a)            (ficha nº: 251)

Versión de Muñopedro (ay. Muñopedro, p.j. Segovia, ant. Santa María de Nieva, Segovia, España).   Recitada por Marina Rubio (60a). Recogida por Vanda Anastácio, Raquel Calvo, Beatriz Mariscal, Francisco Mendoza Díaz-Maroto y Javier Ormazábal, 03/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 5.3-7.2/A-04). Publicada en TRC-Segovia 1993, p. 213.  012 hemist.  Música registrada.

     A la verde verde,    a la verde oliva,
  2   aquí cautivaron    a mis tres cautivas.
     La una se llamaba Elena,    la otra Lucía
  4   y la más pequeña    era Rosalía.
     Elena fregaba,    la otra barría
  6   y la más pequeña    el pan las hacía.
     . . . . . . . . . . . . . . . . . . .    . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

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0137:7 Tres hermanas cautivas (6+6 í-a)            (ficha nº: 252)

Versión de Carrascal del Río (ay. Carrascal del Río, p.j. Sepúlveda, Segovia, España).   Recitada por la señora del puesto de pipas. Recogida por Diego Catalán, 12/08/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Anexo SEGOVIA 82; cinta: Diego.12-8.1/A-08). Publicada en Petersen-Web 2000, Texto. Reeditada en Petersen-Web 2000-2007, Texto.  021 hemist.  Música registrada.

     En el campo moro    de la verde oliva
  2   donde cautivaron    a las [tres] cautivas.
     El pícaro moro    que las cautivó
  4       a la reina mora    se las entregó.
     --Toma, reina mora,    estas tres cautivas
  6   para que te friegen,    para que te sirvan.
     --¿Y cómo se llaman    estas tres cautivas?
  8   --La mayor Constancia,    la menor Lucía
     y la más pequeña    se llama Pepita.
  10   --[Yo] soy tu padre,    vosotras mis hijas.
     --Se lo voy a decir    . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

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0137:8 Tres hermanas cautivas (6+6 í-a)            (ficha nº: 253)

Versión de Casla (ay. Casla, p.j. Sepúlveda, Segovia, España).   Recitada por Antonia Corona Vega (48a). Recogida por José Antonio Blanco, Mª José Querejeta, Dolores Sanz y Ana Valenciano, 03/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 1.3-7.3/A-04). Publicada en Petersen-Web 2000, Texto. Reeditada en Petersen-Web 2000-2007, Texto.  024 hemist.  Música registrada.

     A la verde, verde,    a la verde oliva,
  2   donde cautivaron    a las tres cautivas.
     El pícaro moro    que las cautivó
  4   a la reina mora    se las entregó.
     ¿Qué nombre daremos    a las tres cautivas?
  6   La mayor Constanza,    la menor Lucía,
     la más chiquita    llamar Rosaliá.
  8   Un día iba a por agua    a la fuente fría,
     se encontró un viejo    que allí bebía.
  10   --¿Qué hace usted, buen viejo,    a la fuente fría?
     Estoy esperando    a mis tres cautivas.
  12   --Usted es mi padre    y yo soy su hija.--
    
(Va a ver a las hermanas, que las tenían encerradas, y les contó que había visto a su padre en la fuente fría y las libertaron.)

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0137:9 Tres hermanas cautivas (6+6 í-a)            (ficha nº: 254)

Versión de Sacramenia (ay. Sacramenia, p.j. Cuéllar, Segovia, España).   Recitada por Constancia Moreno (49a) y Felisa Moreno (42a). Recogida por Olimpia Martínez, José Ramón Prieto, Sandra Robertson y Flor Salazar, 03/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 3.3-7.1/A-09). Publicada en Petersen-Web 2000, Texto. Reeditada en Petersen-Web 2000-2007, Texto.  020 hemist.  Música registrada.

     A la verde, verde,    a la verde oliva,
  2   donde cautivaron    a las tres cautivas.
     El pícaro moro    que las cautivó
  4   a la reina mora    se las entregó.
     ¿Cómo se llamaban    esas tres cautivas?
  6   La mayor Costanza,    la menor Lucía
     y la más pequeña    llaman Rosalía.
  8   ¿Qué oficio pondremos    a estas tres cautivas?
     Costanza amasaba,    Lucía cernía
  10   y la más pequeña    agua les traía.

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0214:1 Cabrera devota elevada al cielo (á-a)            (ficha nº: 255)

Versión de Bercimuel (ay. Bercimuel, p.j. Sepúlveda, Segovia, España).   Recitada por Norberto Lorenzo, pastor. Recogida por Ramón Menéndez Pidal, 00/09/1905 (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en TRC-Segovia 1993, pp. 436-437.  088 hemist.  Música registrada.

     Sacratisma María,    madre de la piadad santa,
     pa nuestro favor ha sido    de una hermosa zagala.
     Zagala que en este monte    guardaba un hatajo `e cabras,
  2   una tarde muy lluviosa    y con fuertes aguarradas,
     ya vino una más fuerte,    que el suelo no se vio nada,
  4   y al mismo de oscurecer    se la esparcieón las cabras.
     --No puén haber ido lejos,    no puén haber ido largas,
  6   no puén haber ido lejos,    que hace poco que aquí estaban.--
     Con el rosario en la mano,    rezando a la Virgen santa,
  8   que el que a la Virgen Santa reza,    la Virgen Santa le ampara.
     Siete vueltas dio a un peñasco,    más allí ya no halló nada,
  10   y a orilla de un pino verde    todas las halló rodeadas.
     Y a eso de la medianoche,    cuando los gallos cantaban,
  12   vio venir por altos cerros    tres infantes en campaña,
     que eran San José y la Virgen    y Jesús, que así se llama.
  14   San José como `elantero,    el primero la dio el habla.
     --Buenas noches, pastorcita,    ¿cómo tan solita te hallas?
  16   --Buenas noches, Jesús mío,    y de Dios sean bien santas.
     --¿Me has conocido, chiquita,    que tan dulcemente me hablas?
  18   --Yo no le conozgo a usted,    ni en jamás le he dado el habla.
     --Si te quisieras venir,    donde yo serás llevada.
  20   --Sí señor, con usté iré,    dejando entregás mis cabras.
     --Chiquita, deja tus cabras,    que en ellas no andará nada
  22   y si lo llegara a haber    aquí estoy yo pa buscarlas.--
     Las neblillas se la suben,    las nubes se la acercaban;
  24   cuando quiso arrecordar,    las nubes se la llevaban.
     Dando una voz por el aire    tan resplandeciente y clara:
  26   --¿Dónde voy yo, Jesús mío,    si no voy pa mi poblada?
     --No te aflijas tú, chiquita,    no te aflijas tú por nada,
  28   que, para venir, me han dicho    que la Gloria tiés ganada
     y un Santo Cristo que tiés    a una esquina de tu cama.--
  30   --Santo Cristo de mi vida,    Santo Cristo de mi alma,
     vente conmigo, José,    vente y traite la vara,
  32   que es preciso que entreguemos    que a sus padres las cabras.--
     Sobre poco más o menos    bien se hacía dónde quedaban.
  34   --Las cabras ya hemos hallado    y es preciso de contarlas.
     --Por el cuento bien están    y en ellas no falta nada.
  36   Vete delante, José,    vete delante a llamarlas.--
     Y a eso de la medianoche,    cuando a la ciudad entraban.
  38   --Abre, abre, labrador,    que te vengo a traer tus cabras,
     que tu hija está en el cielo    y de ángeles coronada.--
  40   El labrador, de que oye eso,    desmayado cayó en cama.
     --No te aflijas tú, buen hombre,    no te aflijas tú por nada,
  42   que, para venir, me han dicho    que la Gloria tiés ganada
     y un Santo Cristo que tienes    en la esquina de tu cama.
  44   ¡Santo Cristo de mi vida,    Santo Cristo de mi alma!

Variantes: En una segunda recitación el informante ordenó los versos 8-13 que en un principio dijo en el siguiente orden: 8,11,12,9,10,13.
Nota del colector: [El informante ] es pastor y explícase los pormenores pastoriles del recuento, etc.

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0214:2 Cabrera devota elevada al cielo (á-a)            (ficha nº: 256)

Versión de Valverde del Majano (ay. Valverde del Majano, p.j. Segovia, ant. Segovia, Segovia, España).   Recitada por T. Josefa Albornos. Recogida por Agapito Marazuela Albornos, 00/00/1933 (Archivo: AMP; Colec.: Agapito Marazuela 1933). Publicada en TRC-Segovia 1993, p. 441.  033 hemist.  Música registrada.

     Pastora que por el monte,    por el monte guardas cabras,
  2   al pie de un verde oliva    se ha sentado un mañana,
     con el rosario en la mano,    rezando a la Virgen Santa.
  4   Todo el que a la Virgen reza    la Virgen Santa le ampara.
     Estando en esta oración,    vio venir una furrasca
  6   y en medio de ella venían    tres hermosísimas damas;
     la una vestida de azul,    las otras de verde estaban.
  8   --Dime, niña, ¿me conoces,    que tan atenta me hablas?
     --Sí, Señora, la conozco,    que es usted la Virgen Santa.
  10   --Anda, vente con nosotras    a la celestial morada.
     --Eso sí que no, Señora,    ¿dónde dejo yo mis cabras?
  12   --Ponlas en este sendero,    que ellas solas van a casa.--
     De rodillas crucifijo,    ya van entrando en su casa.
  14   --¡Válgame Dios, cuánto tarda    mi zagalilla del alma!
     --No se asuste, padre mío,
  16   que sus cabritas están    en el corral de su casa
     y su zagalilla está    en la celestial morada.

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0214:3 Cabrera devota elevada al cielo (á-a)            (ficha nº: 257)

Versión de Cantalejo (ay. Cantalejo, p.j. Sepúlveda, Segovia, España).   Recogida por Agustín Blánquez Fraile, 00/00/1908 (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en TRC-Segovia 1993, p. 440.  051 hemist.  Música registrada.

     Estando la pastorcita    guardando su atajo `e cabras,
  2   cuando el sol se la ponía,    la noche se la acercaba.
     Se sienta la pastorcita    al abrigo (de) una chaparra,
  4   con el rosario en la mano    rezando a la Virgen Santa,
     que quien a la Virgen reza,    la Virgen Santa le ampara.
  6   Siete vueltas dio a un peñasco    y en duero se la pasan,
     dio la vuelta a un pino verde    y allá ha encontrado sus cabras.
  8   A eso de la medianoche,    cuando los gallos cantaban,
     vio que venía una niebla,    muy resplandeciente y clara,
  10   y en medio de aquella niebla    vio que vinían tres damas
     vestidas de punto en blanco    y en cada mano una palma.
  12   Se acercan aquella niña,    se acercan aquella dama.
     --¿De qué nos conoces, niña,    de qué nos conoces, dama?
  14   --Yo no las conorgo a ustedes,    ni aun jamás les he dado mi habla.--
     La cogen entre las tres    y al cielo se la llevaban.
  16   Los padres de aquella niña    malos se hallan en su cama,
     en el cuarto donde duermen    un Santo Cristo se hallaba.
  18   --Santo Cristo de mi vida,    Santo Cristo de mi alma,
     ¿cómo es tan tarde y no viene    la pastora con las cabras?--
  20   Cuando oyeron una voz    muy resplandeciente y clara:
     "Aquí tié usted su ganado,    aquí tié[ne] usted suyas cabras,
  22   que, si alguna le faltara,    aquí está quien la buscara.
     Que su hija está en los cielos,    de gloria está coronada;
  24   tres sillas tiene a los pies,    tres sillas tiene a la cara,
     tres sillas tiene a su lado    y en la una está sentada,
  26   [. . . . . . . . . . . . . . . . . . .]    de gloria está coronada.

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0214:4 Cabrera devota elevada al cielo (á-a)            (ficha nº: 258)

Versión de Riaza (ay. Riaza, p.j. Sepúlveda, ant. Riaza, Segovia, España).   Recitada por María Albertos. Recogida por Ramón Menéndez Pidal, 00/09/1905 (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en TRC-Segovia 1993, pp. 435-436.  076 hemist.  Música registrada.

     Estaba una pastorcita    guardando un atajo `e cabras,
  2   una tarde muy lluviosa    con bastantes aguarradas.
     Ha venido una muy grande,    que ecede a todas aguas;
  4   la pastora estaba    al abrigo de una zarza,
     cuando repara y mira    ya no están allí sus cabras.
  6   Con el rosario en la mano,    corriendo se fue a buscarlas,
     cien vueltas daba a un peñasco    y allí no encontraba nada,
  8   y a orilla de un pino verde    todas las halló rodeadas.
     Cuando veía venir    tres hermosas ciudadanas:
  10   eran San José y la Virgen,    que a Jesús acompañaban.
     --Buenas tardes, patorcita,    buenas tardes, mi zagala.
  12   --Buenas tardes, Jesús mío,    muy célebres y muy santas.
     --¿Qué estás haciendo, pastora?,    ¿qué estás haciendo, zagala?
  14   --Estoy rezando el rosario    a la Virgen soberana,
     que al que reza su rosario    Jesucristo les ampara.
  16   --¿Me has conocido, pastora?,    ¿me has conocido, zagala?;
     ¿me has conocido, pastora,    que tan dulcemente me hablas?--
  18   La pastora, que oye eso,    se le ha enternecido el habla.
     --Sube al cielo, mi pastora,    sube al cielo, mi zagala;
  20   sube al cielo, mi pastora,    la Gloria tienes ganada.
     --Si, señor, que me subiera    si no fuera por mis cabras,
  22   si algún bicho da con ellas    ni aun cabeza me dejara.
     --Sube al cielo, pastorcita,    sube al cielo, mi zagala,
  24   que si quedan de mi cuenta    nunca vendrá a faltar nada.--
     Las nubes se la subían,    las nieblas se la bajaban,
  26   cuando quiso recordar,    dentro del cielo se hallaba.
     Los ángeles la cantaban,    los querubines la bailan,
  28   y los santos medianeros    llenos de alegría estaban.
     --Vamos, vamos, San José,    vamos a llevar la cabras
  30   a la calle `e San Antonio,    a la ciudad de Betaina.
     Llama, llama, San José,    llama, llama con tu vara;
  32   te responderá el señor,    y el padre de la zagala.--
     --Ya le traemos su hacienda,    ya le traemos sus cabras,
  34   si alguna le faltare,    vamos corriendo a buscarlas.
     --¿Dónde estará mi pastora,    dónde estará mi zagala;
  36   dónde estará mi pastora    que con las cabras no se halla?
     --Su pastora está en el cielo,    de ángeles rodeada
  38   y usted también ha de ir    antes que amanezca el alba.

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0214:5 Cabrera devota elevada al cielo (á-a)            (ficha nº: 259)

Versión de Cedillo de la Torre (ay. Cedillo de la Torre, p.j. Sepúlveda, ant. Riaza, Segovia, España).   Recitada por Juana Guijarro. Recogida por Ramón Menéndez Pidal, 00/09/1905 (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en TRC-Segovia 1993, p. 437.  024 hemist.  Música registrada.

     Estando una pastorcita    cuidando un atajo `e cabras,
  2   el día estaba lluvioso,    con sus fuertes aguarradas;
     ya la vino una muy grande,    se le esparecieón las cabras.
  4   --Pues no habrán ido muy lejos,    que hace poco aquí estaban.
     Rezando el rosario iré,    pa con Dios mucho se gana.--
  6   A eso de la medianoche,    una niebla se le espanta,
     cuando quiso arrecordar    por las nieblas la llevaban.
  8   --¿Ande me llevan a mí?,    a mi pueblo no voy guiada.
     --Calla, calla tú, chiquita,    no te aflijas tú por nada,
  10   que el que va en mi compañía    la Gloria tiene ganada.
     Anda, coge el rosario    y da cuenta de tus cabras,
  12   que en el sitio que te encuentras    Nuestra Señora te aguarda.

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0214:6 Cabrera devota elevada al cielo (á-a)            (ficha nº: 260)

Versión de Pajares de Pedraza (ay. Arahuetes, p.j. Sepúlveda, Segovia, España).   Recitada por Micaela Berzal. Recogida por Agapito Marazuela Albornos, entre 1915-1925 (Archivo: AMP; Colec.: Agapito Marazuela 1933). Publicada en Marazuela Albornós 1964,.  056 hemist.  Música registrada.

                                       En unas altas montañas
  2   se encontraba una pastora    con un atajo de cabras.
     El sol ya se la ponía,    la noche se la acercaba;
  4   una noche muy oscura    y con fuertes aguarradas.
     Se ha sentado la pastora    al pie de una fuente clara
  6   por comer un poco ` pan,    por beber un poco de agua.
     Se levanta la pastora    en busca de suyas cabras,
  8   con el rosario en la mano    rezando a la Virgen Santa,
     la Virgen Santa la reza,    la Virgen Santa la ampara.
  10   Siete vueltas dio a un peñasco    y en aquel duro no estaban,
     donde las vino a encontrar    a un pino verde rodeadas.
  12   Se la ponían las abrillas,    cuando vio bajar tres damas
     vestidas de punta en blanco    y en cada mano una palma.
  14   Una era San José    y otra la Virgen Santa
     y otra la Magdalena,    que a por la pastora bajan.
  16   --Buenas noches, pastorcita.    --Buenas noches, Virgen Santa.
     --¿De qué me conoces, niña,    que tan tiernamente me hablas?
  18   --Yo nola conozco a usted,    ni nunca le habré dau el habla.--
     Los padres de aquella niña    malos están en la cama,
  20   y a la cabecera tienen    un Santo Cristo de guarda.
     --Santo Cristo de mi vida,    Santo Cristo de mi alma,
  22   ¿cuándo viene la pastora?,    ¿cuándo viene con sus cabras?--
     Apenas lo habían dicho,    cuando a la puerta llamaban.
  24   --Tenga usted, gran caballero,    tenga usted su atajo ` cabras.
     --¿Dónde está mi hija querida?,    ¿dónde está mi hija adorada?
  26   --Su hija ya está en los cielos,    de oro está coronada;
     tres sillas tiene a los pies    y tres tiene a las espaldas,
  28   tres tiene a la cabecera    y en sillón de oro sentada.

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0214:7 Cabrera devota elevada al cielo (á-a)            (ficha nº: 261)

Versión de Vegas de Matute (ay. Vegas de Matute, p.j. Segovia, Segovia, España).   Recitada por Teresa Pérez (82a). Recogida por J. Antonio Cid, Mª Teresa Cillanueva, José Ramón Prieto y Mª José Querejeta, 04/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 4.4-7.3/B-09). Publicada en TRC-Segovia 1993, pp. 441-442.  027 hemist.  Música registrada.

     Una pastora divina    guardando estaba sus cabras,
  2   con el librito en la mano    leyendo la vida sacra.
     Tres vueltas ha dao a la sierra    puesta en cruz y arrodillada,
  4   y cuando ya estaba cansada    la Virgen la preguntara:
     --Dime, pastora divina,    de quién eran esas cabras.
  6   --Tuyas son, Virgen María,    tuyas son, Virgen Sagrada.
     --¿Cómo me conoces, niña?,    tan dulcemente me hablas.
  8   --Sí te conozco, María,    que eres del cielo bajada.--
     Los ángeles en el cielo    con músicas celestiales,
  10                                     a los cielos la llamaban.
     El pastor, como era tarde,    muy afligido en su casa:
  12   --¿Dónde estará mi pastora,    que tan tarde ya no viene?--
     Y oyó una voz que decía:    --Vete allí a coger tus cabras,
  14   que la pastora divina    en el cielo es coronada.--

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0214:8 Cabrera devota elevada al cielo (á-a)            (ficha nº: 262)

Versión de San Pedro de Gaíllos (ay. San Pedro de Gaíllos, p.j. Sepúlveda, Segovia, España).   Recitada por Juan Casado García (83a). Recogida por Gabriel Fraile, Francisco Mendoza Díaz-Maroto, Flor Salazar y Dolores Sanz, 04/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 1.4-7.1/B-05). Publicada en TRC-Segovia 1993, pp. 438-439.  044 hemist.  Música registrada.

     Y estaba un gran pastorcito    guardando un atajo `e cabras,
  2   cuando el sol se le ponía,    la noche se le acercaba.
     Y ha llegado la pastora    al pie de una fuente clara,
  4   por comer un poco pan    y beber un poco de agua.
     Cuando quiso recordar,    allí no estaban sus cabras.
  6   --Por ahí van, por ahí van,    por ahí van, irán muy largas.--
     Y ella no se creyó en eso.    --Me voy por aquí a buscarlas,
  8   con el rosario en la mano,    rezando a la Virgen Santa.
     El que a la Virgen Santa reza,    la Virgen Santa le ampara.--
  10   Siete vueltas dio a un peñasco    y en el suelo dura olmada
     y una vuelta a un pino verde,    y allí estaban arrodeadas.
  12   Ya vio venir una niebla,    muy oscura y muy cerrada,
     y, en medio de aquella niebla,    vio que venían tres damas
  14   vestidas de punto en blanco    y en las manos unas palmas.
     Y al llegar a la pastora,    de esta manera me la hablan:
  16   --Buenas tardes, mi pastora.    --Buenas tardes, Virgen Santa.
     --Parece que nos conoces,    que tan dulcemente me hablas.
  18   --No la conozgo yo a usted    ni a la otra que me dio el habla.
     --Si quié venir con nosotros,    antes hoy, que no mañana.
  20   --Sí, Señora, sí me iría,    si entregase mías cabras.
     --Tuyas cabras, déjalas,    yo estoy aquí pa cuidarlas,
  22   si alguna se marchase,    yo estoy aquí pa buscarla.

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0214:9 Cabrera devota elevada al cielo (á-a)            (ficha nº: 263)

Versión de Pajares del Fresno (ay. Fresno de Cantespino, ant. Pajares del Fresno, p.j. Sepúlveda, ant. Riaza, Segovia, España).   Recitada por Miguel García, pastor (67a). Recogida por Diego Catalán, Mª Teresa Cillanueva, Gabriel Fraile y Therese Meléndez, 03/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 6.3-7.1/A-02). Publicada en Petersen-Web 2000, Texto. Reeditada en Petersen-Web 2000-2007, Texto.  026 hemist.  Música registrada.

     Un día muy lluvioso    con tan fuertes aguarradas
  2   se ha quedado la zagala    al abrigo ` una chaparra,
     con el rosario en la mano    rezando a la Virgen Santa.
  4   Quien a la Virgen Santa reza,    la Virgen Santa la ampara.
     Se levanta de rezar la zagala    en busca suyas cabras;
  6   siete vueltas dio a un peñasco    y sin encontrar las cabras,
     tres y media a un pino verde    y allí estaban rodeadas.
  8   Los padres de aquella niña    enfermos en cama estaban
     y en la cabecera tienen    un Santo Cristo de plata.
  10   --Santo Cristo de mi vida,    Santo Cristo de mi alma,
     ya parece muy tarde,    ya parece que tarda,
  12   ya parece que tarda    la cabrera y sus cabras.--
     Y al oir esto,    las cabras se presentaban.
     . . . . . . . . . . . . . . . . . . .    . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

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0214:10 Cabrera devota elevada al cielo (á-a)            (ficha nº: 264)

Versión de Sepúlveda (ay. Sepúlveda, p.j. Sepúlveda, Segovia, España).   Recitada por Isidoro Ortiz (81a). Recogida por Vanda Anastácio, Pilar Aragón, J. Antonio Cid y Gabriel Fraile, 07/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 4.7-7.1/B-12). Publicada en Petersen-Web 2000, Texto. Reeditada en Petersen-Web 2000-2007, Texto.  028 hemist.  Música registrada.

     Zagala que por el monte    guardaba un atajo `e cabras,
  2   cuando el sol se la ponía,    la noche se la acercaba.
     Y una tarde se sentó    al pie de una fuente clara;
  4   cuando quiso recordar,    se la esparecen las cabras.
     Siete vueltas dio a un peñasco    por ver si las encontraba,
  6   coge el rosario en la mano,    rezando a la Virgen Santa;
     el que a la Virgen reza,    la Virgen siempre le ampara.
  8   Baja un ángel del cielo    y alegre la saludaba.
     . . . . . . . . . . . . . . . . . . .    . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
     --¿Cuyo es este ganadito?,    ¿cuyo es este atajo `e cabras?
  10   --Tuyas son,    pues las cuidas, pues las guardas.--
     Y con estas y otras palabras    el ángel, enternecido, la habla.
  12   Estando en medio de la borrasca,    de ella venían tres damas
     todas vestidas de blanco    y en las manos unas palmas.
  14   La cogen entre las tres,    al cielo la encaminaban.

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0713+0107.1:1 La Candelaria+Virgen en misa (é-o+ó)            (ficha nº: 265)

Versión de Aguilafuente (ay. Aguilafuente, p.j. Cuéllar, Segovia, España).   Recitada por Eusebia Agraos (44a). Recogida por Ramón Menéndez Pidal, 08/09/1904 (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en TRC-Segovia 1993, pp. 391-392.  016 hemist.  Música registrada.

     Hoy día de las Candelas,    que son el dos de cebrero,
  2   en unas andas doradas    llevan la reina del Cielo,
     y un canastillo blanco    y dos pichoncitos dentro,
  4   y por no saber volar,    se lo ofrece al Sacramento.
     Sacrificio de María,    madre del santo varón,
  6   al salir recién parida    al templo de Salomón.
     La mantilla que llevaba    quita los rayos del sol,
  8   que se la ha dado su hijo    cuando en su vientre encarnó.
     --Toca tú, tamborilero,    a ti te mando una capa,
     la lana está en las ovejas,    el aceite está en la Alcarria,
     las tijeras en León,    el sastre en Zamarramala
     y si me juntas todo eso,    yo te prometo la capa.

Nota del colector: La recitadora es vecina de Pinilla (Madrid).

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0713+0107.1:2 La Candelaria+Virgen en misa (estróf.+ó)            (ficha nº: 266)

Versión de Olombrada (ay. Olombrada, p.j. Cuéllar, Segovia, España).   Recitada por Marcelino Coloma Velasco (76a). Recogida por Pilar Aragón, Koldo Biguri, Pere Ferré y Victoria Raboso, 03/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 2.3-7.1/A-05). Publicada en Petersen-Web 2000, Texto. Reeditada en Petersen-Web 2000-2007, Texto.  008 hemist.  Música registrada.

     Candelaria, Candelaria,    día dos de febrero
  2   salió la Virgen a misa,    María, madre del Verbo.
     Salió la Virgen a misa,    salió [¿a la misa mayor?]
  4   Salió la Virgen María,    salió más bella que el sol.

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0713+0107.1:3 La Candelaria+Virgen en misa (estróf.+ó)            (ficha nº: 267)

Versión de Olombrada (ay. Olombrada, p.j. Cuéllar, Segovia, España).   Recitada por Guadalupe Rojo (33a) y Abel Pecharromán (50a). Recogida por Pilar Aragón, Koldo Biguri, Pere Ferré y Victoria Raboso, 03/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 2.3-7.1/A-05 (bis)). Publicada en TRC-Segovia 1993, pp. 390-391.  024 hemist.  Música registrada.

     ¿Quién es ese digno sacerdote
     que en la grada del altar está?
     Es un ministro de Jesucristo
     que esperando a la Virgen está.
     Esperando a esa Madre y Señora,
     que ha venido a sus hijos a visitar,
     y dos tórtolas viene a ofrecerle,
     como signo de amor y humildad.
     Dos tortolitas o dos palomas,
     nos ofrece con santo candor,
     y una vela que trae encendida
     como signo de luz y de amor.
     Como signo de amor y humildad,
     que a la luna y al sol hacen brillar,
     rica perla de la creación,
     te imploramos, Señora, piedad.
     Candelaria, Candelaria,    el día dos de febrero,
  2   salió la Virgen a misa,    María, madre del Verbo,
     María, madre del Verbo,    salió a la misa mayor,
  4   y vino a purificarse    siendo más pura que el sol.
     Ya ha llegado María a ofrecernos
     a su hijo con grande humildad,
     y en su rostro agradable encontramos
     pura fe, dulce amor, grande afán.
     Hoy los ángeles todos entonan
     armonías de gloria y amor,
     a esa nuestra amantísima madre,
     que ya purificada quedó.
     Cuarenta días cabales    estuvistéis encerrada,
  6   para dar ejemplo al mundo,    María pura y sin mancha.
     Simeón llora de gozo,    al ver que ya se cumplió
  8   aquel bien tan deseado,    para nuestra redención.
     Una moneda de plata,    y dos palomitas blancas,
  10   al sacerdote le ofrece,    María, madre de Gracia.
     La grandeza de este día,    contémplala, pecador,
  12   viendo a la madre y al hijo,    humillados por tu amor.

Notas: Incorporada a una oración. Abel fue sacristán, ahora es cartero. El texto lo leen de un manuscrito copiado por Abel.

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0625:1 Adúltera con el cebollero (é-o)            (ficha nº: 268)

Versión de Arcones (ay. Arcones, p.j. Sepúlveda, Segovia, España).   Recitada por Basilio Bartolomé, pastor (34a). Recogida en Rascafría, Madrid por Ramón Menéndez Pidal, 00/09/1904 (fecha deducida) (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en TRC-Segovia 1993, pp. 247-248.  020 hemist.  Música registrada.

     Por las calles de Madrid    se pasea un cebollero,
  2   anda vendiendo cebollas    para sacar el dinero.
     Se encontró con una dama    casada de poco tiempo.
  4   --Casada, dame posada,    por Dios o por el dinero.
     --No está mi marido en casa,    yo dar posada no puedo.
  6   --Casada, dame posada,    por Dios o por el dinero.
     --Aunque el demonio me lleve,    doy posada al cebollero.--
  8   Disponen de hacer la cama    y la hicieron en el suelo;
     [disponen de hacer la cena],    dos perdices y un conejo,
  10   las perdices pa la dama    y el conejo al cebollero.

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0625:2 Adúltera con el cebollero (é-o)            (ficha nº: 269)

Versión de Zarzuela del Monte (ay. Zarzuela del Monte, p.j. Segovia, Segovia, España).   Recitada por Baldomero Alonso (49a). Recogida por Raquel Calvo, Javier Ormazábal, Dolores Sanz, Blanca Urgell y Ana Valenciano, 07/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 1.7-7.2/A-16). Publicada en TRC-Segovia 1993, p. 248.  008 hemist.  Música registrada.

     Por las calles de Madrid    se pasea un cebollero
  2   con la cebolla en la mano    y en la otra mano el sombrero.
     . . . . . . . . . . . . . . . . . . .    . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
     Al cabo de los nueve meses    vino al mundo el cebollero
  4   con una cebolla en la mano    y en la otra mano el sombrero

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0650:1 Otros tres, otros tres y son seis (é-o)            (ficha nº: 270)

Versión de Rebollo (ay. Rebollo, p.j. Sepúlveda, Segovia, España).   Recitada por Leandro Arribas (40a). Recogida por Gabriel Fraile, Francisco Mendoza Díaz-Maroto, Flor Salazar y Dolores Sanz, 04/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 1.4-7.2/A-06). Publicada en TRC-Segovia 1993, p. 247.  008 hemist.  Música registrada.

     . . . . . . . . . . . . . . . . . . .    --¿Das posada al cebollero?
  2   --No está mi marido en casa,    . . . . . . . . . . . . . . . . . . .--
     El ama cayó de espaldas,    de morros el cebollero.
  4   A eso de los nueve meses    vino al mundo el cebollero
     con la cebolla en la mano    para ganar su dinero.

Notas: La recitación es muy caótica. Lo aprendió de su madre.

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0650:2 Otros tres, otros tres y son seis (é-o)            (ficha nº: 271)

Versión de Rebollo (ay. Rebollo, p.j. Sepúlveda, Segovia, España).   Recitada por Nicolasa García Benito (unos 75a). Recogida por Gabriel Fraile, Francisco Mendoza Díaz-Maroto, Flor Salazar y Dolores Sanz, 04/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 1.4-7.2/A-08). Publicada en TRC-Segovia 1993, pp. 247.  012 hemist.  Música registrada.

     Por las calles de Madrid    se pasea el cebollero
  2   con la cebolla en la mano    para ganar su dinero.
     [. . . . . . . . . . . . . . . . . . .    . . . . . . . . . . . . . . . . . . .]
     Se fueron a hacer la cena:    tres perdices y un conejo,
  4   la perdices para el ama,    el conejo pa`l cebollero.
     Se fueron a hacer la cama    pa ni dormir en el suelo;
  6   el ama cayó de espaldas,    de morros el cebollero.
     . . . . . . . . . . . . . . . . . . .    . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

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0560:1 Los pastores preparan la cena de Navidad (é-o+á-a)            (ficha nº: 272)
[0484 Nacimiento, ofrenda y baile de pastores (é-a)contam.]

Versión de Sepúlveda (ay. Sepúlveda, p.j. Sepúlveda, Segovia, España).   Recitada por Juana. Recogida por María Goyri, 00/09/1905 (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en TRC-Segovia 1993, pp. 386-387.  056 hemist.  Música registrada.

     Ya se descubren las torres    por esos cerros y templos,
  2   y a la Virgen soberana    el frío la va asistiendo.
     No se sentía hacer frío    por no dar pena a su dueño,
  4   fueron a pedir posada    y ninguno se la dieron,
     hasta llegar a un mesón    donde adentro gente oyeron.
  6   Le llaman al mesonero,    le dicen estas palabras:
     --¿Da usted posada a este viejo    y a esta doncella preñada?
  8   --¡Miá el embustero del viejo,    siendo incierto lo que habla,
     eso cómo puede ser    doncella y estar preñada!
  10   En mi casa no entra nadie    si no es que moneda traya.--
     Se salieron con quejosa    por el hielo y por la escarcha
  12   hasta llegar al portal    donde dos bestias estaban,
     y en el humilde pesebre    quiso Dios hacer su cama.
  14   La mulita tira coces,    tira coces, manotea
     y el güé, con tiernos halagos,    a Dios hace reverencia.
  16   Los pastores, que supieron    del nacimiento de gracia,
     se descuelgan los pastores    a darle las santas pascuas.
  18   Dice Blas: --Pues dispongamos    de hacer a este niño papas.--
     Dice Gil: --Calla tontón,    que no sabes lo qué te hablas,
  20   hacer un caldero `e migas    que a todos nos satisfaza.
     Ahí la mi llarilla `e leche    con mantequilla `e vaca.--
  22   Ya que las tenía hechas,    mandaron sacar cucharas;
     cada cual sacó la suya    y a San José así le hablan:
  24   --Poco a poco, hermano mío,    ¡viva Dios, cómo están blandas!
     que se pasan sin mascar    y el Niño no quiere tantas.
  26   La parida come menos,    por Dios, que está desganada
     de haber andao toa la noche    por el hielo y por la escarcha.--
  28   Se despiden los pastores    de la Virgen soberana.

Nota del colector (21a) llarilla `cuerna`.

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0560:2 Los pastores preparan la cena de Navidad (á-a)            (ficha nº: 273)
[0484 Nacimiento, ofrenda y baile de pastores (é-a)contam.]

Versión de Cedillo de la Torre (ay. Cedillo de la Torre, p.j. Sepúlveda, ant. Riaza, Segovia, España).   Recitada por Agustina Sanz (82a) y Fernando García Sanz (50a). Recogida por Pilar Aragón, Koldo Biguri, Jon Juaristi y Ana Pelegrín, 10/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 6.10-7.1/B-10). Publicada en TRC-Segovia 1993, pp. 385-386.  068 hemist.  Música registrada.

     Escuchen los villancicos    ahora que cantarles quiero,
  2   del nacimiento de gracia    y el Niño que nació a yelo.
     Para que reconozcamos    lo mucho que Dios nos quiere
  4   hasta morir por nosotros,    nació al hielo en un pesebre.
     De los altísimos cielos    bajó un ángel la embajada,
  6   con "Dios te salve, María",    alegres se saludaban.
     Y la dice: --Niña hermosa,    de esas tus puras entrañas,
  8   como ha de encarnar el Verbo,    ha de ser por obra y gracia.--
     Obró el Espíritu y Santo    y ella se sintió preñada,
  10   ¡qué dolor para la Aurora    que ha de remediar las almas!
     Se salieron para Egipto    a ver si encuentran posada,
  12   pidiéndola en puerta en puerta    y en ninguno se la daban.
     Ya llegaron a un mesón    donde dentro gente hablaba,
  14   le llaman al mesonero,    le dicen estas palabras:
     --¿Da usted posada a este viejo    y a esta doncella preñada?
  16   --¿Eso cómo puede ser,    doncella y estar preñada?
     En mi casa no entra nadie    si no es que moneda traigan.--
  18   Se salieron congojosos    por el hielo y por la escarcha.
     Ya llegaron a un portal    donde dos bestias estaban
  20   y en un humilde pesebre    quiso Dios hacer su cama.
     Pastores, los que supieron    este nacimiento de gracia,
  22   de las sierras se descuelgan    a darle las santas pascuas.
     Unos le traían pañales,    otros mantillas de seda,
  24   otros la yara de leche    para que el Niño comiera.
     Dijo Gil: --Pues dispongamos    de hacer a este niño papas.
  26   aquí traigo mi yarina,    leche, mantequilla `e vaca.
     Echar un poco más sebo    para que salgan más blandas.--
  28   Ya que las tuvieron echas,    mandaron sacar cucharas,
     cada cuál sacó la suya    y San José así les habla:
  30   --Poco a poco, hermanos,    vive Dios que están muy blandas,
     que se pasan sin mascar    y el Niño no come tantas.
  32   La parida come menos,    por Dios, que está desganada
     de la vela de la noche,    del rocío y de la escarcha.--
  34   Se despiden los pastores    de la Virgen soberana

Variantes de su hijo, Fernando: 10b doncella y está preñada; 25a Dice Blas:.

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0560:3 Los pastores preparan la cena de Navidad (á-a)            (ficha nº: 274)
[0484 Nacimiento, ofrenda y baile de pastores (é-a)contam.]

Versión de Sepúlveda (ay. Sepúlveda, p.j. Sepúlveda, Segovia, España).   Recitada por Isidoro Ortiz (81a). Recogida por Vanda Anastácio, Pilar Aragón, J. Antonio Cid y Gabriel Fraile, 07/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 4.7-7.1/B-10). Publicada en Petersen-Web 2000, Texto. Reeditada en Petersen-Web 2000-2007, Texto.  068 hemist.  Música registrada.

     Escuchen los vellancicos    que ahora cantarles quiero
  2   el nacimiento de gracia    de un niño que nació al hielo.
     Por redimir pecadores    nació el Niño en un pesebre,
  4   para que reconozcamos    lo mucho que Dios nos quiere.
     De los santísimos cielos    baja un ángel a embajada,
  6   rezando el Ave María    alegres se saludaban.
     Salieron muy congujosos    por el hielo y por la escarcha,
  8   como la nieve era tanta    las rodillas se la hinchaban.
     Ya llegaron al mesón    donde dentro gente hablaba.
  10   Llamaron la mesonera    la dicen estas palabras:
     --¿Da posada a un santo viejo    y a una doncella preñada?--
  12   Responde la mesonera    muy airosa y confiada:
     --A deshoras de la noche    en mi casa no hay posada.--
  14   Salieron muy confundidos    . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
     como la nieve era tanta    las rodillas se la hinchaban.
  16   Ya llegaron a un portal,    Dios hace su cama
     . . . . . . . . . . . . . . . . . . .    . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
  18   Arrecogen sus ganados    lo encierran en sus cabañas
     y arrimándose al pesebre    la enhorabuena les daban.
  20   Dice Gil por la parida:    --Por cierto, tié buena cara;
     --Calla, calla, ya tú, tonto,    que no sabes lo que te hablas;
  22   hacerla un caldero `e migas    que a todos nos satisfaga
     pa que coma la parida    porque es comida muy sana.--
  24   --Aquí traigo miel y harina    leche y manteca de vaca,
     échala algo `e carne `e sebo    pa que estén un poco blandas.--
  26   Las acaban de comer    todos aleres bailaban.
     Saca Gil un tamboril    y Manuel una sonaja
  28   y Toribio un viulín    . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
     Hubo zagal que rajare    tres pares de castañuelas
  30   . . . . . . rajare    y otros tantos que le dieran.
     Todos adoraron al Niño    todos las manos le besan,
  32   unos le ofrecen pañales,    otros le ofrecen borregas,
     otros le ofrecen mantillas    para que a Jesús se envuelva.
  34   --Envuelve, Virgen, tu niño,    que esta noche es Nochebuena.
     --Dios se lo pague, pastores,    allá en la vida eterna,
     la gloria yo os he de dar    . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

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0023+0110:2 Gerineldo+La Condesita (í-o+á)            (ficha nº: 275)

Versión de Arcones (ay. Arcones, p.j. Sepúlveda, Segovia, España).   Recitada por Basilio Bartolomé, pastor (34a). Recogida por Ramón Menéndez Pidal, 00/09/1904 (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en RTLH 4 (1970), pp. 139 (nº. V.146).  187 hemist.  Música registrada.

     --Gerineldo, Gerineldo,    Gerineldito pulido,
  2   ¡quién te pillara esta noche    tres horas a mi albedrío!
     --Como soy vuestro criado,    señora, burláis conmigo.
  4   --No me burlo, Gerineldo,    que de veras te lo digo,
     y a las doce de la noche,    cuando el rey esté dormido.
  6   --Como soy vuestro criado,    señora, burláis conmigo.
     --No me burlo, Gerineldo,    que de veras te lo digo,
  8   que a las doce de la noche    yo te espero, dueño mío.--
     Dieron las diez y las once,    dan las doce, ya ha salido;
  10   cada escalón que subía    le costaba un suspirito,
     llegó donde está la dama    y de esta suerte la ha dicho:
  12   --A tus pies estoy postrado    para cumplir lo ofrecido.--
     Largo rato conversaron    y el sueño les ha rendido.
  14   El rey les echó de menos    y a buscarlos ha subido;
     desenvainando la espada    entre los dos la ha metido.
  16   A lo frío de la espada    la dama ha espavorecido.
     --¡Levántate, Gerineldo,    Gerineldito pulido,
  18   que la espada de mi padre    entre los dos ha dormido!
     --¿Por dónde me iré yo ahora    que de nadie sea visto?
  20   --Te dirás por el jardín    a cortar rosas y lirios,
     (y) di que una rosa temprana    el color te le ha comido.--
  22   Por el jardín se marchó    cortando rosas y lirios
     y a pocos pasos que ha dado    el rey al encuentro le ha salido.
  24   --¿Dónde vienes, Gerineldo,    tan triste y descolorido?
     --Señor, vengo del jardín    de cortar rosas y lirios,
  26   y una rosa muy temprana    el color me le ha comido.
     --No me niegues, Gerineldo,    que con la infanta has dormido.
  28   --Máteme usted, gran señor,    que delito he cometido.
     --No te mato, Gerineldo,    que te crié desde niño;
  30   la tengo matar a ella    por haberlo consentido.--
     Estando en estas razones,    un mensajero ha venido
  32   con un papel muy cerrado    que para el rey ha traído.
     Tomando el rey el papel,    después que le hubo leído
  34   vio cómo le perseguía    cruelmente su enemigo.
     Con los ojos llenos de agua,    con el corazón partido,
  36   ha llamado a Gerineldo,    dice: --Gerineldo mío,
     toma, hombre, ese papel    y mira su contenido.--
  38   En cuanto cogió el papel,    después que le hubo leído
     le dice: --Rey y señor,    sólo una cosa te pido.
  40   --Pídeme lo que tú quieras,    que lo tienes concedido.
     --Que perdones a la infanta    el pecado cometido
  42   y me perdones a mí    que yo la culpa he tenido
     y después con tu licencia    partiré mañana mismo
  44   al frente de nuestras filas,    a batir al enemigo.--
     Fue donde estaba la infanta,    la encontró dando suspiros,
  46   que amargamente lloraba,    y Gerineldo la ha dicho:
     --¿Por qué llorará la infanta?    --¿Por qué tengo de llorar?
  48   Porque se levanta guerra    y te tendrás que marchar.
     --Pues el que te lo haiga dicho    te ha dicho la gran verdad;
  50   si a los siete años no vengo    ya te podrías casar.--
     Se pasaron los siete años    y algunos diíllas más
  52   y viendo que no venía,    triste y afligida está.
     Su madre la dice: --Hija,    Gerineldo no viene ya.

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0110:12 La Condesita (á)            (ficha nº: 287)

Versión de Siguero (ay. Santo Tomé del Puerto, ant. Siguero, p.j. Sepúlveda, Segovia, España).   Recitada por Ventura Cerezo Cristóbal (89a). Recogida por Rosario Gómez, Rosa María Ramajo, Flor Salazar, Mª Concepción Salvador y Pedro Zalla, 16/08/1978 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 78; cinta: Cinta 16-8.I/A-07). Publicada en Petersen-Web 2000, Texto. Reeditada en Petersen-Web 2000-2007, Texto.  084 hemist.  Música registrada.

     Ya se publica la guerra    entre Francia y Portugal
  2   y al conde le han enombrado    de general capitán.
     La condesa lo ha sabido,    no dejaba de llorar.
  4   --¿Por qué llora mi condesa?    --Porque tengo de llorar,
     porque me han dicho y me han dicho    que tú te vas a marchar.
  6   --Aquel que te lo haiga dicho    te ha dicho una gran verdad;
     si a los siete años no vuelvo,    condesa, te pués casar.--
  8   Se pasaron los seis años,    los ocho se pasan ya,
     y su padre la decía:    --¿Hija, cómo no te casas?
  10   --¡Cómo quiés que yo me case,    porque si él vivo estará!--
     Un día viniendo de misa    y en ca sus padres se va.
  12   --Écheme una bendición, padre,    que yo me voy a marchar.
     --¿La bendición de mi mano    o la de Dios que alcanza más?
  14   Le ha cogido un baculito    para poder navegar.
     Ha andado las treinta leguas    sin hallar ningún lugar,
  16   al bajar de un alto corro    y ahí una vacá vio asomar.
     Echó a voces al vaquero    y respondió el mayoral.
  18   --Dímelo tú, vaquerito,    dímelo tú, mayoral;
     dímelo tú, vaquerito:    ¿de quién es esta vacá?
  20   Esta vacada , señora,    es del conde mayoral,
     que tiene las señas vueltas    y no lo puede negar.
  22   --Dímelo tú, vaquerito,    dímelo tú, mayoral,
     si es que el conde se ha casado    o está para casar.
  24   --El conde no se ha casado    pero está para casar;
     las carnes las tienen muertas    y dado a cocer el pan,
  26   si usté aliviara un poquito,    a la boda llegará.--
     Fue pidiendo una limosna    donde las bodas están,
  28   ha salido un caballero,    un real de limosna da.
     --¡Vaya, tan gran caballero    qué poca limosna da!
  30   En casa ` mis padres reyes    pesetas solían dar.
     --¿De dónde es la romerita?    --De Sevilla natural.--
  32   A esto que ha oido el conde,    desmayado cayó atrás,
     ni con agua ni con vino    le podían recordar,
  34   sino con palabras dulces    que la romera le da.
     --Maldita sea la romera    y hasta quien la ha traido acá,
  36   que si el conde se muriera    a ella la hemos de matar.
     --Dejen, dejen la romera,    que es mi mujer principal.
  38   Esos pollos y gallinas    se los pueden merendar.--
     A esto dijo la madrina:    --Las joyas las dejarás,
  40   por los besitos y abrazos    que os habéis dado ya.
     --Calle, calle la madrina,    que tiene por qué callar,
  42   que los besillos y abrazos,    el primero está por dar.

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0110:13 La Condesita (á)            (ficha nº: 288)

Versión de Zarzuela del Monte (ay. Zarzuela del Monte, p.j. Segovia, Segovia, España).   Recitada por Andrés Herranz Alonso (73a). Recogida por Raquel Calvo, Javier Ormazábal, Dolores Sanz, Blanca Urgell y Ana Valenciano, 07/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 1.7-7.1/B-21). Publicada en Petersen-Web 2000, Texto. Reeditada en Petersen-Web 2000-2007, Texto.  050 hemist.  Música registrada.

     El conde y la condesa    a coger flores se van.
  2   Los ojos de la condesa    son arroyos a llorar
     porque se va el condecillo    de capitán general.
  4   --¿Cuánto te vas, . . . . . .    . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
     --Si a los siete no he venido,    condesa, te puedes casar.--
  6   Ya se han pasado los siete    y para los ocho van,
     y su madre la decía:    --Hija, ya te puedes casar.
  8   --¡Cómo quieres que me case    si mi amante vivo está!
     Écheme la bendición    que yo le voy a buscar.--
     . . . . . . . . . . . . . . . . . . .    . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
  10   --¿De quién es este ganado    que sale usté a pasear?
     --Del conde Guirre, señora,    mañana se va a casar;
  12   ya tiene la vaca muerta,    también cocidillo el pan.
     --Dígame usted, señor paje,    dígame usted la verdad:
     . . . . . . . . . . . . . . . . . . .    . . . . . . . . . . . . . . . . . . .--
  14   Siete vueltas dio al palacio    y a la puerta vino a dar.
     Pidiendo una limosnita,    el conde la salió a dar.
  16   --Poca limosna das, conde,    pa la que solías dar.
     --¿Quién es esta zagalita    que a mi me conocerá?
  18   --De Sevilla soy, señor,    pa lo guste mandar.
     --¿Se ha casado la condesa    o se intenta casar?
  20   --Ni se ha casao, ni se casa,    ni se intenta de casar,
     que si buenos ojos tienes,    a vuestras plantas está.--
  22   Salió luego la novia    (. . . . . . . . . . . . . . . . . . .)
     --¿Quién es esta bastarda    que a mi amante vié a matar?
  24   --Anque me ves tan bastarda    y de tan torpe sayán,
     tengo vestido de oro,    vale más que tu caudal,
  26   que me le dio el conde Guirre    la mañana de San Juan.

Variante (10a) D. q. son estas mulillas.

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0110:14 La Condesita (á)            (ficha nº: 289)

Versión de Navas de San Antonio (ay. Navas de San Antonio, p.j. Segovia, Segovia, España).   Recitada por Eduvigis Puente (61a). Recogida por Raquel Calvo, Javier Ormazábal, Dolores Sanz, Blanca Urgell y Ana Valenciano, 07/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 1.7-7.2/B-08). Publicada en TRC-Segovia 1993, pp. 197-198.  087 hemist.  Música registrada.

     Grandes guerras se publican    por España y Portugal,
  2   y al conde Flores le nombran    de capitán general.
     Una mañanita alegre,    mañanita de San Juan,
  4   cuando el conde y la condesa    a coger flores se van,
     el conde tira de capa,    la condesa su rayal.
  6   Los ojos de la condesa    no cesaban de llorar
     porque acaban de ser casados,    se tienen que retirar.
  8   --¿Por cuánto tiempo vas, conde,    por cuánto tiempo te vas?
     --No cuentes días ni meses,    por años puedes contar.
  10   Si a los siete no he venido,    viudita puedes llamar.--
     Ya se han pasado los siete    y para los ocho van;
  12   un día la dice su padre:    --Condesa, puedes casar.
     Condes, marqueses te piden,    te podías, hija, casar.
  14   --¡Cómo quiere que me case    si el conde vivito está!;
     dame la licencia, padre,    para al conde ir a buscar.
  16   --La licencia tienes, hija,    la bendición además.
     ¿Quieres que te apareje una mula    y le vayas a buscar?
  18   ¿Qué traje quieres ponerte,    qué joyas quieres llevar?
     --No quiero trajes ni joyas,    lo que le quiero llevar;
  20   vestida de peregrina    nadie me conocerá.--
     Ya han andado siete leguas    y para las ocho van,
  22   y al tiempo de dar las ocho,    con un paje vino a dar.
     --Dime, dime, pajercito,    dime, dime, pajedal:
  24   ¿de quién es tanto ganado    con tanto hierro y señal?
     --Del conde Flores, señora,    que mañana va a casar;
  26   ya tiene el pan cocido    y la vaca pa matar.
     --Toma este doblón de a ocho,    pajercito, ponme allá.
  28   --No preguntes en posada,    tampoco en el hospital,
     preguntas en el palacio    y allí te le encontrarás.--
  30   Dio siete vueltas al palacio    y para los ocho van,
     y al tiempo de dar las ocho    con el conde vino a dar.
  32   --Dame limosna, conde,    que Dios te lo pagará.--
     Echó la mano al bolsillo    y un chavo la vino a dar.
  34   --Poca limosna das, conde,    pa lo sucedido dar.
     --¿Quién es esta peregrina    que a mí me conoce ya?--
  36   Empezó a hablarle de amores,    no se quería alcordar.
     --[Dame] el anillo de oro    que en el dedo meñico está.--
  38   Entonces el condesito    ha caído desmayado.
     Que llamen a su condesa    que le venga a consolar.
  40   --¿Quién ha matado a mi conde?    . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
     --Nadie ha matado a tu conde,    que tu conde vivo está.
  42   Vale más lo que te quiero    mañanita de San Juan.
     --Yo me marcho pa mi tierra,    ésta es mi mujer natural,
  44   que los amores primeros    no se pueden olvidar.--

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0110:15 La Condesita (á)            (ficha nº: 290)

Versión de Urueñas (ay. Urueñas, p.j. Sepúlveda, Segovia, España).   Recitada por Matea Carretero "Mateílla" (79a). Recogida por Pere Ferré, Therese Meléndez, Javier Ormazábal y Teresa Yagüe, 04/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 2.4-7.2/A-05). Publicada en Petersen-Web 2000, Texto. Reeditada en Petersen-Web 2000-2007, Texto.  078 hemist.  Música registrada.

     Se ha levantado una guerra,    Francia contra Portugal,
  2   y al conde Flores, mi novio,    le han nombrado capitán.
     Le pregunta la condesa:    --¿Por cuántos meses te vas?.
  4   --No me preguntes por meses,    por años pués preguntar;
     Si a los siete años no vengo,    a los ocho lo más tardar,
  6   por nueve, mi condesa,    con otro puedes casar.--
     Pasan los seis y los ocho,    pasan diez y pasan más,
  8   y el conde Flores no viene    ni nuevas suyas se dan.
     Se vestió de peregrina,    para Barcelona va,
  10   y al entrar en Barcelona,    vio unos caballos allá.
     --¿De quién son estos caballos    que tan elegantes están?
  12   --De Gerineldo, señora,    mañana se va a casar;
     tiene la gente invitada    y las aves a pelar,
  14   tiene un zurrón preparado    y el gasto pronto se hará.--
     Siete vueltas dio al castillo,    otras siete volvió a dar,
  16   al entrar en las catorce    con el conde fue a parar.
     --Una limosnita, conde,    una limosna, por Dios.--
  18   Echó mano a su bolsillo,    cinco céntimos la dio.
     --¡Qué poca limosna, conde,    qué poca limosna da!;
  20   qué poca limosna, conde,    a lo que me has solido dar.
     --¿De dónde es la peregrina,    tan discreta en el hablar?
  22   --Soy del pueblo de Languino,    rayante con Portugal.
     --¿Qué se suena por Languino?,    ¿qué se suena por allá?
  24   --Que el conde Flores se ha ido,    y el conde no viene ya,
     y yo, que soy su mujer,    le he venido a buscar.
  26   Fíjese usted estos pendientes,    fíjese usted este collar,
     fíjese usted esta sortija,    a ver si recuerda ya.--
  28   El conde, que oyó esto,    al suelo fue a desmayar.
     Ni con agua ni con vino    le podían levantar,
  30   sólo con palabras dulces    que la romera le da.
     --Por la calle de la otra    la debíais de llevar,
  32   y al ruido de los caballos    al balcón se asomará.
     --¿De quién es esa señora,    que lleváis a pasear?
  34   --La mujer de Gerineldo,    que le ha venido a buscar.
     --¡Malhaya sean las mujeres    que de hombres se han de fiar!
  36   Yo me he fiado de uno,    no me fiaré de más.
     --Adiós suegro y adiós suegra    y toda la vecindad,
  38   que los amores primeros    no se pueden olvidar.--
     Quedóse la pobre novia    vestidita y sin casar.

Variante: posteriormente recita otro comienzo Grandes guerras se publican / entre Francia y Portugal // y a Gerineldo le han nombrado / de capitán general.

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0110:16 La Condesita (á)            (ficha nº: 291)

Versión de Otero de Herreros (ay. Otero de Herreros, p.j. Segovia, Segovia, España).   Recitada por Frutos de la Calle (77a). Recogida por Raquel Calvo, Javier Ormazábal, Dolores Sanz, Blanca Urgell y Ana Valenciano, 07/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 1.7-7.1/A-14). Publicada en TRC-Segovia 1993, pp. 194-195.  075 hemist.  Música registrada.

     El conde y la condesa    a coger flores se van,
  2   el conde extiende su capa,    la condesa su briyal.
     Los ojos de la condesa    arroyos son de llorar,
  4   porque se va el conde Guirre    de capitán general.
     --Dime, conde, y buen conde,    dime por cuánto te vas.
  6   --No me lo cuentes por días,    cuenta por años y más;
     si a los siete no he venido,    condesa, os podéis casar.--
  8   Ya se han pasado los siete    y sobre los ocho van,
     y su madre la decía:    --Condesa, os podéis casar.
  10   --¡Cómo queréis que me case    si mi amante vivo está!;
     y échame la bendición,    que me lo voy a buscar.--
  12   Su madre le decía:    --¿Qué vestido has de llevar?
     --El de oro, madre mía,    y encima uno de sayal;
  14   vestida de serranita    nadie me conocerá.--
     Siete leguas viene andadas,    con un paje viene a dar.
  16   --Dime, paje, y buen paje,    dime toda la verdad:
     ¿de quién son esas mulillas    que vienes a pasear?
  18   --Del conde Guirre, señora,    mañana se va a casar;
     ya tiene la carne muerta    y también cocido el pan.
  20   --Si me dice dónde vive    y dónde está su majestad.
     --No pregunte usted por pueblo    ni tampoco por ciudad,
  22   pregunte usted por palacio,    que allí está su majestad.--
     Siete vueltas dió al palacio,    con la puerta viene a dar.
  24   Ha pedido una limosma,    se la sale el conde a dar.
     --Poca limosna dais, conde,    pa` lo que solíais dar.
  26   --¿Quién será esta serrana    que a mí me conocerá?
     --Soy de Sevilla, señor,    pa` lo que quiera mandar.
  28   --¿Se ha casado la condesa    o pretende de casar?
     --Ni se ha casado ni se casa,    ni pretende de casar;
  30   o malos ojos tienes, conde,    o a vuestras plantas está.--
     Al oir estas palabras,    se ha caído desmayado.
  32   Sale un mujer y dice:
     --¿Quién será esta butardona    que a mi amante viene a matar?
  34   --Aunque me ves de abutarda    y el vestido de sayal,
     traigo otro debajo de oro,    vale más que tu caudal,
  36   que me le dio el conde Guirre    mañanita de San Juan.--
     Al otro día por palacio    corría la novedad,
  38   que el conde ya no se casa    pues bien casadito está.

Variantes: 16b si me dices l. v.
Notas: el recitador dice que aprendió la mayoría de los romances que sabe de su madre, vecina de Hontoria.

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0110:17 La Condesita (á)            (ficha nº: 292)

Versión de Sacramenia (ay. Sacramenia, p.j. Cuéllar, Segovia, España).   Recitada por Constancia Moreno (49a). Recogida por Olimpia Martínez, José Ramón Prieto, Sandra Robertson y Flor Salazar, 03/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 3.3-7.1/A-04 y 06). Publicada en Petersen-Web 2000, Texto. Reeditada en Petersen-Web 2000-2007, Texto.  096 hemist.  Música registrada.

     Grandes guerras se publican    en la tierra y en el mar
  2   y el conde Flores nombrado    por capitán general.
     Lloraba la condesita,    no cesaba de llorar,
  4   que acaban de ser casados    y se tienen que apartar.
     --¿Cuántos días, cuántos meses,    piensas estar por allá?.
  6   --Deja los días, condesa,    por años debes contar;
     si a los tres años no vuelvo,    viuda te puedes llamar.--
  8   Pasan los tres y los cuatro,    nuevas del conde no hay,
     jos de la condesita    no cesaban de llorar.
  10   El conde, estando a la mesa,    su padre le empezó a hablar:
     --Carta del conde no viene, hija,    nueva vida debes tomar;
  12   duques y reyes te piden,    hija, te debes casar.
     --¡No lo querrá Dios del cielo    que yo me vuelva a casar, padre!;
  14   dame licencia, buen conde,    para al conde ir a buscar.
     --Mi licencia tienes, hija,    mi bendición además.--
  16   Retiróse a su aposento    llora que te llorarás.
     Quitóse zapatos ` raso,    se los puso de cordobán,
  18   quitóse medias de seda,    de lana las fue a calzar
     y encima del brial puso    un hábito de ensayar.
  20   Anduvo siete reinados,    morandía y cristiandad;
     subió un monte, una pinada,    gran vacada fue a encontrar.
  22   --¿De quién son tantas vacas, señor,    todas de un hierro y señal?
     --Del conde Flores,    que en aquel castillo está.
  24   --Y el conde Flores,    ¿con quién vive?
     --De la guerra llegó rico,    mañana se va a casar;
  26   ya están muertas las gallinas,    ya están masando el pan
     y la gente convidada    de lejos llegando va.
  28   --Vaquerito, vaquerito,    por la Santa Trinidad,
     por el camino más corto    has de encaminarme allá.--
  30   Allá estaba la novia    en un alto ventanal.
     --Dame limosna, buen conde,    por Dios y por caridad.
  32   --¡Oh, qué ojos de romera,    en mi vida les vi tal!
     --Sí les habrás visto, conde,    si en Sevilla has estado ya.
  34   --¿Es de Sevilla la romera,    y qué se cuenta por allá?
     --Del conde Flores    poco bien y mucho mal.--
  36   Y echóse mano al bolsillo    y un real en plata la da.
     --Para tan grade señor    poca limosna es un real.
  38   --Pues pida la romerica,    que lo que pida dará.
     --Yo pido un anillo de oro    que en el dedo chico está.
  40   ¿No me conoces, buen conde?    Mira si me conocerás,
     el brial de seda verde    que me diste al posar.
  42   Al mirar él aquel traje,    cayóse el conde hacia atrás.
     Ni con agua ni con vino    que le pueden consolar,
  44   sólo con palabras dulces    que la condesa la da.
     --¡Malhaya la romerica!,    ¿quién la trajo para acá?
  46   --No la maldiga ninguna,    que es mi mujer natural;
     con ella vuelvo a mi tierra,    quedad, señores, quedad,
  48   que los primeros amores    son muy malos de olvidar.

Variantes: 4a Que además de ser casados / se tienen que separar.
Notas: Dice que se lo enseñó la maestra.

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0110:18 La Condesita (á)            (ficha nº: 293)

Versión de Carrascal (ay. Turégano, ant. Cuesta, p.j. Segovia, Segovia, España).   Recitada por Elisa Merino (52a). Recogida en Pelayos del Arroyo por Diego Catalán, 12/08/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Anexo DIEGO 82; cinta: Diego 12-8.1/A-02). Publicada en Petersen-Web 2000, Texto. Reeditada en Petersen-Web 2000-2007, Texto.  103 hemist.  Música registrada.

     Grandes guerras se publican    en la tierra y en el mar
  2   y al conde don Flores le nombran    por capitán general.
     Acaba de ser casado    y se tenía que apartar.
  4   Le pregunta la condesa:    --¿Por cuántos días te vas?
     --Deja los días, condesa,    por años debes contar,
  6   si a los tres años no vuelvo,    viuda te puedes llamar.--
     Llegaron los dos y los tres,    nuevas del conde no hay,
  8   ojos de la condesita    no dejaban de llorar.
     Un día estando a la mesa,    su padre la empezó a hablar:
  10   --Deja el llanto, condesita,    nueva vida tomarás,
     si reyes y condes te piden    te debes hija casar.
  12   --¡No lo quiera Dios del cielo    que yo me vuelva a casar!
     Carta en mi corazón tengo    que don Flores vivo está.
  14   Pido licencia a mi padre    y su bendición además,
     . . . . . . . . . . . . . . . . . . .    para al conde ir a buscar.
  16   --La licencia tienes, hija,    mi bendición además.--
     Se puso un brial de seda verde    que valía un dineral,
  18   encima del brial puso    un hábito de sayal
     y esportilla de romero    y se fue a peregrinar.
  20   Anduvo por mar y tierra    y al conde no pudo encontrar
     y al llegar a un monte,    un castillo ve asomar.
  22   --Si aquel castillo es de moros,    allí me cautivarán
     y si es de buenos cristianos    allí me remediarán .--
  24   Andados unos pasos    con un vaquero fue a dar.
     --Vaquerito, vaquerito,    te quería preguntar:
  26   ¿de quién son estas vacas    del mismo hierro y señal?
     --Del conde don Flores,    que en aquel castillo está.
  28   --¿Y el conde don Flores,    cómo vive para acá?
     --De la guerra vino rico,    mañana se va a casar.
  30   Ya están muertas las gallinas,    ya están amasando el pan
     y la gente convidada    de lejos viene pa acá.
  32   --Vaquerito, vaquerito,    por la Santa Trinidad,
     por el camino más corto    me has de encaminar allá.--
  34   Jornada de todo un día    y medio le hubo de andar
     y al llegar al castillo    con don Flores fue a dar.
  36   --Dame limosna, buen conde,    por Dios y su caridad.--
     Se echa mano al bolsillo    y un real de plata la da.
  38   --Para tan grande señor    poca moneda es un real.
     --Pues pida la romerica,    que lo que pida se la da.
  40   --Yo quiero ese anillo de oro    que en tu dedo chico está.--
     --¿De dónde sois, la romera?,    que los ojos . . . . . .(?)
  42   Al dársele,    se quitó el sayal.
                                       --Mira si no conocerás
  44   el brial de seda verde    que me diste al desposar.--
     Al oir esto el conde,    al suelo (cayó desmayado).
  46   Y la novia,    que desde un alto ventanaje la vio.
     . . . . . . . . . . . . . . . . . . .    . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
     Ni con agua ni con vino    le podían consolar,
  48   sólo con palabras dulces    que la romera le da.
     --¡Malhaya la romerica!,    ¿quién la trajo para acá?
  50   --No la maldiga nadie,    que es mi mujer natural,
     con ella vuelvo a mi tierra,    adiós, señores, quedad.
  52   Quédese con Dios la novia    vestidita y sin casar,
     que los amores primeros    son muy duros de olvidar.--

Variante (20a) A. siete reinados.

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0110:19 La Condesita (á)            (ficha nº: 294)

Versión de Aldealengua [de Pedraza] (ay. Aldealengua de Pedraza, p.j. Sepúlveda, Segovia, España).   Recitada por Elisa Escribano (53a). Recogida por Koldo Biguri, Mª José Querejeta, Beatriz Mariscal, José Ramón Prieto y Teresa Yagüe, 07/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 5.7-7.1/A-22 y A-25). Publicada en TRC-Segovia 1993, pp. 191-192.  067 hemist.  Música registrada.

     Grandes guerras se publican    por la tierra y por el mar,
  2   y al conde duque nombraron    de capitán general.
     La condesa como niña    no dejaba de llorar,
  4   que acaban de ser casados    y se tién que separar.
     --Tú me dirás, conde duque,    tú me dirás de verdad:
  6   ¿cuántos días, cuántos meses    piensas estar para allá?
     --No me preguntes por meses    por por años pués preguntar,
  8   si a los tres años no vuelvo,    viuda te puedes nombrar.--
     Se pasaron los tres años,    pasan seis y pasan más,
  10   y su padre le decía:    --Hija, te puedes casar.
     --¡No lo quedrá Dios del cielo    que yo me vuelva a casar!;
  12   carta en el corazón tengo    que el Conde duque vivo está.
     Padre, déme usted licencia    para el conde ir a buscar.
  14   --Hija, la licencia tienes,    mi bendición además,
     ponte el vestido de seda    y encima el de sayal,
  16   y un manto que te acurruque    para poder caminar.--
     Anduvo siete reinados    y se ha vuelto para atrás,
  18   y al subir un monte arriba    y al cruzar una llaná
     ha encontrado una vacada    que tiene `el rey la señal.
  20   --Vaquerito, vaquerito,    tu me dirás la verdad:
     ¿de quién es esta vacada    que tiene `el rey la señal?
  22   --Señora, del conde duque    que en aquel castillo está.
     --Por el camino más corto    me has de encaminar allá.
  24   --Ya hasta han matao las gallinas,    ya están amasando el pan;
     si usted anduviere ligera    a la boda llegará.--
  26   Y ha llegado ya a la puerta    sin saber cómo llamar,
     pidiendo una limosnita    que Dios se la pagará.
  28   Ha salido la madrina    y una limosna la da.
     --Yo no pido a la madrina,    quiero con el novio hablar--
  30   Y ha salido el novio,    una limosna la da.
     --¡Vaya, pa tan gran señor,    qué poca limosna das!
  32   --¿Qué quieres, la romerita?,    si no tengo más que dar.--
     Echa mano a su bolsillo    y un peso duro la da.
  34   --No quiero tu peso duro,    ni tu cavo ni tu real,
     quiero ese anillo de oro    de ese dedo pulgar
  36   que te di el lunes santo,    lunes santo por sirial [?].--
     Y al oir estas palabras,    desmayado cayó atrás.
  38   --¡Maldita sea la romera,    quién la trajo para acá!
     --No la maldiga ninguno,    que es mi mujer natural;
  40   con ella marcho a mi tierra    y adiós vosotros quedad.--
     La novia queda vestida,    vestidita y sin casar,
  42   que el que de lo ajeno viste,    desnudo suele quedar,
     y los amores primeros    son muy malos de olvidar.

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0110:20 La Condesita (á)            (ficha nº: 295)

Versión de Zarzuela del Pinar (ay. Zarzuela del Pinar, p.j. Cuéllar, Segovia, España).   Recitada por María Criado (77a). Recogida en Sanchonuño por Gabriel Fraile, Dolores Sanz, Maximiano Trapero y Blanca Urgell, 10/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 1.10-7.3/A-27). Publicada en Petersen-Web 2000, Texto. Reeditada en Petersen-Web 2000-2007, Texto.  067 hemist.  Música registrada.

     Hubo una guerra mu grande    entre Francia y Portugal,
  2   hubo una guerra mu grande,    Lumbardo marchó pa allá.
     --Si a los siete años no vengo,    condesa, te pués casar.--
  4   Se pasaron los siete años,    caminando pa ocho van;
     un día, al salir de misa,    se encontró con su papá.
  6   --Buenos días, condesita.    --Buenos días, mi papá.
     --Buenos días, condesita,    ¿cómo no te casas ya?
  8   --¡Cómo quiere que me case    si Lumbardo vivo está!
     Écheme la bendición    para irle a buscar.
  10   --La de Dios te caiga, hija,    que la mía ya está, ya.--
     Y anduvo siete leguas    sin un pájaro encontrar,
  12   y anduvo siete leguas    . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
     Ella ha visto a un pajercito.    --Paje, dime la verdad:
  14   ¿De quién son esos caballos    que el agua les vas a dar?
     --Son, para servirle a usted,    de Lumbardo, el capitán;
  16   que ya tié muertas las aves    y también cocido el pan,
     que ya tié muertas las aves    para mañana casar.--
  18   Siete vueltas dio al castillo    sin saber por dónde entrar,
     siete vueltas dio al castillo    por la puerta principal.
  20   Ha pedido una limosna,    Lumbardo la bajó a dar,
     ha pedido una limosna,    de limosna la dio un real.
  22   --Para tan gran caballero,    poca limosna es un real.
     --¿De dónde es esta señora    tan cortés en el hablar?
  24   --Soy, para servirle a usted,    de entre Francia y Portugal.
     --¿Qué se oye por allí,    qué se oye por allá?
  26   ¿Qué se oye por allí    de Lumbardo, el capitán?
     --¿Qué quiere usted que se oiga?    poco bien y mucho mal.
  28   --Vea aquí, este es el anillo    que me distes pa casar.--
     Al oir estas palabras,    Lumbardo cayó pa atrás.
  30   --Y esta es la mía esposa,    no la que me quieren dar.--
     Al oir estas palabras,    la novia bajó po allá.
  32   --¡Maldito sea el romero    y también el romeral!;
     ¡maldito sea el camino    que la ha traído po acá!--
  34   Ha cogido su caballo,    se la ha llevado po allá.

Nota: Al cantar repite los segundos hemistiquios.

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0110:21 La Condesita (á)            (ficha nº: 296)

Versión de San Miguel de Bernúy (ay. San Miguel de Bernúy, p.j. Cuéllar, Segovia, España).   Recitada por una señora. Recogida por Ana Beltrán, Raquel Calvo, J. Antonio Cid y Olimpia Martínez, 10/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 4.10-7.3/A-04). Publicada en Petersen-Web 2000, Texto. Reeditada en Petersen-Web 2000-2007, Texto.  063 hemist.  Música registrada.

     Grandes guerras se publican    por la tierra y por el mar,
  2   al conde Flores nombraron    por capitán general.
     ¿Ves aquella, la condesa?,    no dejaba de llorar.
  4   --¿Por qué lloras, mi condesa?    --Porque tengo de llorar,
     que me han dicho que te vas    a la guerra a pelear.
  6   ¿Quién es el que te lo ha dicho?,    pues te ha dicho la verdad,
     si a los siete años no vengo,    condesa te pués casar.--
  8   Han pasado siete años    y el conde no volvió más
     y ella se vistió de peregrina    y al conde se fue a buscar.
  10   Allá arribita en lo alto    . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
     --Si el castillo es de cristianos,    allí me han de dar el pan,
  12   si el castillo es de moros,    allí me han de cautivar.--
     Unas vueltas dio al castillo    sin saber por dóde entrar.
  14   --Pastorcito, pastorcito,    dígame usted la verdad:
     --¿de quién es ese castillo?    [. . . . . . . . . . . . . . . . . . .]
  16   --Del conde Flores, señora,    mañana se va a casar.
     [. . . . . . . . . . . . . . . . . . .    . . . . . . . . . . . . . . . . . . .]
     --Una limosna, por Dios,    que Dios se lo pagará--
  18   Ha echado mano al bolsillo    [de limosna] le da un real.
     --¡Poca limosna da el conde    de lo que solía dar!
  20   --¿De dónde es la peregrina    tan cortés en el hablar?
     --Soy de Castilla la Vieja,    entre Francia y Portugal.
  22   --¿Qué se oye allí del conde,    qué se oye por allá?
     --¿Qué quiere usted que se oiga?    Poco bien y mucho mal;
  24   que has dejado a la condesa    y te has venido a casar.--
     Eso que oyó el conde,    desmayao cayó pa atrás;
  26   ni con agua ni con vino    le hacían resucitar,
     sino con palabras dulces    que la peregrina daba.
  28   --Si el conde no resucita,    a ella la hemos de matar.
     --Los pollos y las gallinas    os los podéis merendar,
  30   los besos y los abrazos    no me les podréis quitar,
     que yo me voy con mi esposa,    con mi esposa principal;
  32   la primera es la que vale,    la segunda no valdrá.--

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0110:22 La Condesita (á)            (ficha nº: 297)

Versión de Melque (ay. Melque, p.j. Segovia, ant. Santa María de Nieva, Segovia, España).   Recitada por Fuencisla Arévalo Sastre (57a). Recogida en Etreros por Vanda Anastácio, Raquel Calvo, Beatriz Mariscal, Francisco Mendoza Díaz-Maroto y Javier Ormazábal, 03/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 5.3-7.1/A-15). Publicada en Petersen-Web 2000, Texto. Reeditada en Petersen-Web 2000-2007, Texto.  073 hemist.  Música registrada.

     . . . . . . . . . . . . . . . . . . .    y se tienen que apartar.
  2   --¿Cuántos meses, cuántos días    piensas estar por allá?
     --Deja los meses, condesa,    por años debes contar;
  4   si a los tres años no vengo,    viuda te puedes llamar.--
     Pasan los tres y los cuatro,    nuevas del conde no hay,
  6   ojos de la condesita    no han dejado de llorar.
     Y un día estando a la mesa,    su padre de esta manera la empieza a hablar:
  8   --Condes y duques te piden,    te debes hija casar.
     --¡No lo quiera Dios del cielo    que yo me vuelva a casar!,
  10   carta en mi corazón tengo    que don Flores vivo está.
     Dame licencia, mi padre,    para al conde ir a buscarle.
  12   --La licencia tienes, hija,    mi bendición además.--
     Retiróse a su aposento    llora que te llorarás,
  14   quitóse medias de seda,    quitóse hábito de sayal,
     púsose un vestido verde    y las medias de cordobán
  16   y con el cordón sobre el hombro    se marchó a peregrinar.
     Anduvo siete reinados,    morería y cristiandad,
  18   subió a un monte, miró un valle,    gran vacada vio asomar
     y yendo frente al vaquero,    con él se fue a encontrar.
  20   --Vaquerito, vaquerito,    por la Santa Trinidad,
     ¿de quién son tantas vacas    todas de hierro y señal?
  22   --Del conde Flores romero,    que en aquel castillo está.
     --El conde Flores romero    ¿y cómo vino para acá?
  24   --De la guerra llegó rico,    mañana se va a casar:
     ya están muertas las gallinas,    ya están amasando el pan,
  26   muchas gentes convidadas    de lejos llegando van.--
     Y yendo frente al castillo    con el conde se fue a encontrar.
  28   --Déme limosna, buen conde,    por Dios y por caridad.--
     El conde se echó mano al bolsillo    y un real de plata la da.
  30   --¡Para tan grande señor    poca limosna es un real!
     --¡Vaya con la condesita!    . . . . . . . . . . . . . . . . . . .--
    
(Y volviendo a pedir limosna)
  32   Abrióse de arriba a abajo    el hábito de sayal
     y, al mirarse en aquel traje,    el conde cayó desmayado para atrás.
  34   La novia bajó llorando    al ver al conde mortal.
     --Váyase la vaquerita    . . . . . . . . . . . . . . . . . . .--
    
(Y al oir estas palabras el conde volvió en sí y dijo:)
  36   --No la maldiga nadie,    que es mi mujer natural;
     con ella marcho a mi tierra,    adiós señores, quedad.--
  38   Vestidita queda la novia,    vestidita y sin casar,
     que los amores primeros    son muy duros de olvidar.

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0110:23 La Condesita (á)            (ficha nº: 298)

Versión de Pecharromán (ay. Valtiendas, p.j. Cuéllar, Segovia, España).   Recitada por Filomena Velázquez (81a). Recogida por Vanda Anastácio, José Antonio Blanco, Mª Teresa Cillanueva y Pere Ferré, 10/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 2.10-7.2/A-10). Publicada en Petersen-Web 2000, Texto. Reeditada en Petersen-Web 2000-2007, Texto.  077 hemist.  Música registrada.

     Ya se publican las guerras    entre Francia y Portugal,
  2   los ojos de la romera    no dejaban de llorar.
     --Si a los siete años no vengo,    ya te podías casar.
  4   --Ni a los siete ni a los ocho,    casada no me has de hallar.--
     Ya pasaban los siete años,    los ocho iban a andar,
  6   y un día saliendo `e misa,    con su padre vino a dar.
     --¿Cómo no te casas, hija,    cómo no te casas ya?
  8   --¿No sabe usted que Lombardo    por el camino vendrá?
     Écheme la bendición,    que me lo voy a buscar.
  10   --La bendición de Dios, hija,    la de Dios te alcanzará.
     Si la de Dios no te alcanza,    otra vez te la vuelvo a echar.--
  12   Se ha marchado de camino    . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
     Al subir una cotarra,    y al bajar un valladar,
  14   y al subir otra cotarra    con un conde vino a dar.
     --Condecito, condecito,    si dijeras la verdad:
  16   ¿de quién son esos caballos    que los llevan a ensillar?
     --Del conde Larcos se han hecho,    que le van a sacar ya.
  18   Esta noche le desposan,    mañana le casarán.
     --Conde, si usted me dijera    dónde ese señor está.
  20   --En una casa muy alta,    primer piso y principal.--
     La romera, que no es tonta,    se ha metido sin llamar,
  22   y a media de la escalera,    con el conde vino a dar.
     --Buenos días, conde mío.    --Y también la que les da.
  24   --Que si me da una limosna,    para la el caminito andar.
     --¿De dónde es la romerita,    tan enseñadita a hablar
  26   --De Sevilla soy, señor,    de Sevilla de verdad.--
     Ha echado mano al bolsillo,    de limosna la ha dado un real.
  28   --¡Qué poca limosna es ésta,    pa lo que usted suele dar!
     --¿Qué quiere, la romerilla?,    ¿la romera qué quedrá?
  30   --Ese anillito de oro,    que en los sus dedos está,
     ese anillito de oro    ha sido mío en verdad.
  32   Si no lo quiere creer,    aquí tiene usté el torzal.--
     El conde, al oír esto,    se ha caído sin hablar.
  34   --Corran, corran to los pajes    a la romera a matar,
     que ha matado a nuestro conde,    a nuestro conde, en verdad.--
  36   Ni con agua ni con vino,    le hacían resucitar,
     si no es con las palabras,    que la romera le da.
  38   --Esta sí que es mi mujer,    no la que me iban a dar,
     que si me descuido un poquito,    la muela me hacen tocar.

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0110:24 La Condesita (á)            (ficha nº: 299)

Versión de Valle de Tabladillo (ay. Valle de Tabladillo, p.j. Sepúlveda, Segovia, España).   Recitada por Isabel Peña (45a). Recogida en Navalilla por Ana Beltrán, Raquel Calvo, J. Antonio Cid y Olimpia Martínez, 10/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 4.10-7.1/A-04). Publicada en Petersen-Web 2000, Texto. Reeditada en Petersen-Web 2000-2007, Texto.  090 hemist.  Música registrada.

     Grandes guerras se publican    por la tierra y por el mar,
  2   al conde Flores le nombran    por capitán general.
     Acaban de ser casados    y se tienen que apartar.
  4   --¿Cuántos días, cuántos meses    piensas estar por allá?
     --Deja los meses, condesa,    por años debes contar;
  6   si a los tres años no vuelvo,    viuda te debes llamar.--
     Pasan los tres y los cuatro    nuevas del conde no hay,
  8   ojos de la condesita    no cesaban de llorar.
     Un día estando a la mesa    su padre la empieza a hablar:
  10   --Cartas del conde no llegan,    nueva vida has de tomar,
     condes y duques te piden,    hija, te debes casar.
  12   --¡No lo quiera Dios del cielo    que yo me vuelva a casar!;
     carta en mi corazón tengo    que don Flores vivo está.--
  14   Se retiró a su aposento    llora que te llorarás,
     quitó medias de seda,    de lana las fue a calzar;
  16   quitó zapatos de raso,    les puso de cordobán;
     un brial de seda verde    que valía una ciudad,
  18   encima del brial puso    un hábito de sayal;
     esportilla de romera,    al hombro se echó atrás,
  20   cogió un portón en la mano    y se fue a peregrinar.
     Anduvo siete reinados,    morería y cristiandad,
  22   anduvo por mar y tierra    mas al conde no pudo encontrar.
     Mas subiendo unos montes, bajando unos valles    gran castillo vio asomar.
  24   --Si aquel castillo es de moros    allí me cautivarán,
     mas si es de buenos cristianos    ellos me remediarán.--
  26   Mas subiendo unos montes, bajando unos valles    gran vaquero vio asomar.
     --Vaquerito, vaquerito,    te quería preguntar:
  28   ¿de quién guardas tantas vacas    todas de un yerro y señal?
     --Del conde Flores, romera,    que en aquel castillo está.
  30   --Vaquerito, vaquerito,    más te quiero preguntar
     del conde Flores, tu amo:    ¿cómo vive por acá?
  32   --De la guerra llegó rico,    mañana se va a casar;
     ya están muertas las gallinas,    están amasando el pan
  34   y las gentes convidadas    de lejos llegando van.--
     Llegando frente al castillo,    conde Flores fue a encontrar.
  36   --Dame limosna, buen conde,    por Dios y por caridad.--
     Metió la mano al bolsillo    un real de plata la da.
  38   --Para tan grande señor    poca limosna es un real.
     --Pide, la romerica,    que los que pida tendrá.
  40   --Pido ese anillo de oro    que en tu dedo chico está.
     --¡Malhaya la romerica!,    ¿quién la trajo para acá?
  42   --No la maldiga ninguno    que es mi mujer natural;
     con ella vuelvo a mi tierra,    con Dios, señores, quedad.
  44   Quédese con Dios la novia    vestidita y sin casar
     que los amores primeros    son muy malos de olvidar.

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0110:25 La Condesita (á)            (ficha nº: 300)

Versión de Vegas de Matute (ay. Vegas de Matute, p.j. Segovia, Segovia, España).   Recitada por Teresa Pérez (82a). Recogida por J. Antonio Cid, Mª Teresa Cillanueva, José Ramón Prieto y Mª José Querejeta, 04/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 4.4-7.2/A-11). Publicada en Petersen-Web 2000, Texto. Reeditada en Petersen-Web 2000-2007, Texto.  064 hemist.  Música registrada.

     El conde y la condesa    a coger flores se van,
  2   el conde tiende la capa,    la condesa su brial.
     Los ojos de la condesa    [no cesaban de llorar]
  4   porque se va el conde Guirre    de capitán general.
     La condesa le pregunta:    --¿Por cuánto tiempo te irás?
  6   --No me lo cuentes por meses    sino por años y más,
     si a los siete no he venido,    condesa, os podéis casar.
  8   Se han pasado siete años    y para los ocho van,
     y su madre la decía:    --Condesa, os podéis casar.
  10   --¡Cómo queréis que me case    si mi amante vivo está!
     Echarme la bendición    que yo le voy a buscar.
  12   Y su madre la decía:    --¿Qué vestido has de llevar?
     --El de oro, madre mía,    encima otro de sayal,
  14   vestida de serranita    nadie me conocerá.--
     Ha andado las treinta leguas    y pa las cuarenta van,
  16   y a la mitad del camino    con un paje vino a dar.
     --Diga usted, paje, buen paje,    me dirá usted la verdad:
  18   ¿de quién son esas mulitas    que viene usté a pasear?
     --Del conde Guirre, señora,    mañana se va a casar;
  20   ya tiene muerta la carne,    también cocidito el pan.
     --Diga usté, paje, buen paje,    me viniera usted a enseñar.
  22   --No pregunte usted por pueblos    ni tampoco por ciudad,
     pregunte usted por palacios,    que allí está su Majestad.--
  24   Siete vueltas dio al palacio,    con la puerta vino a dar,
     ha pedido una limosna,    se la salió el conde a dar.
  26   --Poca limosna dais, conde,    para la que podíais dar.--
     [. . . . . . . . . . . . . . . . . . .    . . . . . . . . . . . . . . . . . . .]
     --¿Quién es esta serranita    que a mi amante va a matar?
  28   --Aunque me veis de bastarda    y de muy tosco sayal,
     tengo un vestidito de oro,    vale más que tu ciudad,
  30   que me lo dio el conde Guirre    la mañana de San Juan.--
     --Yo me voy con mi mujer,    con mi mujer natural;
  32   no la maldiga ninguno,    que es mi mujer natural.
     que los amores primeros    son muy malos de olvidar.

Nota: 33 sugerido por el colector. Los versos 1-3 en apuntes de campo.

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0110:26 La Condesita (á)            (ficha nº: 301)

Versión de Marugán (ay. Marugán, p.j. Segpvoa, ant. Santa María de Nieva, Segovia, España).   Recitada por Piedad Sanz (52a). Recogida por Suzanne Petersen, Sandra Robertson, y Ana Valenciano, 10/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 5.10-7.1/A-05). Publicada en Petersen-Web 2000, Texto. Reeditada en Petersen-Web 2000-2007, Texto.  088 hemist.  Música registrada.

     Grandes guerras se publican    en la tierra y en el mar
  2   y al conde Flores le llaman    por capitán general.
     Lloraba la condesita,    no cesaba de llorar,
  4   acaban de ser casados    y se tienen que apartar.
     --¿Cuántos días, cuántos meses    piensas estar por allá?
  6   --Deja los meses, condesa,    por años debes contar;
     si a los tres años no vuelvo,    viuda te puedes llamar.--
  8   Pasan los tres y los cuatro,    nueva del conde no hay.
     Un día estando a la mesa    su padre la empieza a hablar:
  10   --Cartas del conde no llegan,    nueva vida tomarás;
     condes y duques te piden,    hija, te debes casar.
  12   --No lo quiera Dios del cielo    que yo me vuelva a casar,
     dame licencia, mi padre,    para el conde ir a buscar.
  14   --La licencia ya la tienes,    mi bendición además.--
     Se retiró a su aposento    llora que te llorarás,
  16   se quitó medias de seda,    de lana las fue a calzar;
     dejó zapatos de raso,    los puso de cordobán;
  18   y un brial de seda verde    que valía una ciudad.
     Anduvo siete reinados,    morería y cristiandad,
  20   anduvo por mar y tierra,    no pudo al conde encontrar.
     Y bajando unos pinares,    gran vacada fue a encontrar.
  22   --Vaquerito, vaquerito,    te quería preguntar:
     ¿de quién llevas tantas vacas    todas de un hierro y señal?
  24   --Del conde Flores, señora,    que en aquel castillo está.
     --Vaquerito, vaquerito,    por la Santa Trinidad,
  26   por el camino más corto    me haz caminar allá.--
     Al llegar frente a su puerta,    con don Flores fue a encontrar.
  28   --Dame limosna, buen conde,    por Dios y por caridad.
     --¡Ay, qué ojos de romera,    en mi vida les vi tal!
  30   --Sí les habrás visto, conde,    si en Sevilla estado has.--
     Echando mano al bolsillo,    una moneda la da.
  32   --Para tan grande señor    poca moneda es un rial.
     --Pues pida la romerita,    que lo que pida tendrá.
  34   --Yo pido ese anillo de oro    que en tu dedo chico está.--
     Abrióse de arriba abajo    el hábito de sayal;
  36   al mirarla de aquel traje,    el conde cayó hacia atrás.
     Ni con agua ni con vino    se le pueden recordar,
  38   sino con palabras dulces    que la romera le da.
     La novia bajó llorando    al ver al conde mortal:
  40   --¡Malhaya la romerica!    ¿quién la trajo para acá?
     --No la maldiga ninguno,    que es mi mujer natural;
  42   con ella vuelvo a mi tierra,    adiós, señores, quedad.
     Quédese con Dios la novia,    vestidita y sin casar,
  44   que los amores primeros    son muy malos de olvidar.

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0110:27 La Condesita (á)            (ficha nº: 302)

Versión de Valleruela de Sepúlveda (ay. Valleruela de Sepúlveda, p.j. Sepúlveda, Segovia, España).   Recitada por Marcelina García (60a). Recogida por Aurelio González, Therese Meléndez, Javier Ormazábal, Mª José Querejeta y Teresa Yagüe, 10/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 3.10-7.1/B-06). Publicada en Petersen-Web 2000, Texto. Reeditada en Petersen-Web 2000-2007, Texto.  084 hemist.  Música registrada.

     Grandes guerras se publican    por la tierra y por el mar
  2   y el conde Flores le nombran    por capitán general.
     La condesa, como es niña,    no hacía sino llorar;
  4   acaban de ser casados    y se tienen que apartar.
     --¿Cuántos días, cuántos meses,    piensas estar para allá?
  6   --Deja los meses, condesa,    por años debes contar;
     si a los tres años no vuelvo,    viuda te puedes llamar.--
  8   Pasan los tres y los cuatro,    pasan seis y pasan más,
     y el conde Sol no volvía    de nuevo a su yafadar (?).
     . . . . . . . . . . . . . . . . . . .    . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
  10   Cogió el vestido verde    y se fue a peregrinar;
     anduvo siete reinados,    morería y cristiandad,
  12   anduvo por mar y tierra    y no pudo al conde encontrar.
     Cansada va la romera,    que ya no puede andar más,
  14   subió un puerto, miró un valle,    un castillo vio asomar.
     Allí vio muchas vacas    del mismo hierro y señal.
  16   --Vaquerito, vaquerito,
     ¿de quién llevas tantas vacas    de un mismo hierro y señal?
  18   --Del conde Sol son señora,    que en aquel castillo está.
     . . . . . . . . . . . . . . . . . . .    --¿Cómo vive para acá?
  20   --De la guerra llegó rico,    mañana se va a casar.
     --Vaquerito, vaquerito,
  22   por el camino más corto    me has de encaminar allá.--
     Jornada de todo un día,    [. . . . . . . . . . . . . . . . . . .]
  24   frente al castillo llegó    y al conde Sol fue a encontrar.
     Arriba vio estar la novia    en un alto ventanal.
  26   --Dadme limosna, buen conde,    por Dios y su caridad.
     --¡Oh, qué ojos de romera,    en mi vida les vi tal!
  28   --Sí les habrás visto, conde,    si en Sevilla estado has.
     --¡La señora es de Sevilla!,    ¿qué se cuenta por allá?
  30   --Del conde Sol, mi señor,    poco bien y mucho mal.--
     Metió la mano al bolsillo    y un real de plata la da.
  32   --Para tan grande señor,    poca limosna es un real.
     --¿Qué pide la señora?,    que lo que pida tendrá.
  34   --Yo pido ese anillo de oro    que en tu dedo chico está.--
     Abrióse de arriba abajo    el vestido de sayal.
  36   --¿No me conoces, buen conde?,    mira si conocerás
     el brial de seda verde    que me diste al desposar.--
  38   El conde, al ver el vestido,    cayó a tierra mortal.
     Ni con agua ni con vino,    le podían consolar,
  40   si no es con palabras dulces    que la romera le da.
     --¡Malhaya la romerica!,    ¿quién te trajo para acá?
  42   --No la maldigáis ninguno,    que es mi mujer natural,
     con ella vuelvo a mi tierra,    adiós, señores quedad,
  44   que el que de lo ajeno viste,    desnudo suele quedar.

Variantes: 3 ojos de la condesita / no cesaban de llorar; 7a los siete a. n. v.
Nota: Aprendió este romance en la escuela.

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0110:28 La Condesita (á)            (ficha nº: 303)

Versión de Sigueruelo (ay. Santo Tomé del Puerto, ant. Sigueruelo, p.j. Sepúlveda, Segovia, España).   Recitada por Sagrario Martín Mayoral (62a). Recogida por José Antonio Blanco, Mª José Querejeta, Dolores Sanz y Ana Valenciano, 03/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 1.3-7.1/B-11 y 2/A-01). Publicada en Petersen-Web 2000, Texto. Reeditada en Petersen-Web 2000-2007, Texto.  087 hemist.  Música registrada.

     Grandes guerras se publican    entre España y Portugal
  2   y al conde Flores le nombran    de capitán general.
     Lloraba la condesita    y no se puede consolar,
  4   que acaba de ser casada    y se tiene que apartar.
     --¿Cuántos días, cuántos meses    piensas estar por allá?
  6   --Deja los meses, condesa,    por años puedes contar;
     si a los tres años no vengo,    viuda te puedes llamar.--
  8   Pasan los tres y los cuatro    . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
     ojos de la condesita    no dejaban de llorar.
  10   --Condes y duques te piden,    hija, te debes casar.
     --¡No lo quiera, padre mío,    que yo me vuelva a casar!,
  12   carta en mi pecho yo tengo    que don Flores vivo está.
     La licencia déme, (mi) padre,    para el conde ir a buscar.
  14   --La licencia tienes hija,    mi bendición además.--
     Y vistiéndose de romera,
  16   cogió el bordón en la mano,    la esportilla la echa pa atrás,
     cogió el bordón en la mano    y se fue a peregrinar.
  18   Anduvo siete reinados,    morería y cristiandad,
     anduvo por mar y tierra    y al conde no pudo hallar.
  20   Subiendo unos pinares,    un castillo fue a encontrar.
     --Si aquel castillo es de moros    allí me cautivará,
  22   mas si es de buenos cristianos    ellos me han de remediar.--
     Bajando unos pinares,    gran vacada fue a encontrar.
  24   --Vaquerito, vaquerito,    . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
     ¿Por quién llevas tantas vacas    de todas hierro y señal?
  26   --Del conde Flores, señora,    que en aquel castillo está,
     del conde Flores, señora,    que mañana se va a casar.
  28   Ya están muertas las gallinas,    ya están amasando el pan,
     los convidados de lejos    acercándose van ya.
  30   --Vaquerito, vaquerito,    por la Santa Trinidad,--
     . . . . . . . . . . . . . . . . . . .    . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
     Por el camino más corto    la ven caminar allá.
     . . . . . . . . . . . . . . . . . . .    . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
  32   --¡Vaya ojos de romera,    en mi vida les vi tal!
     --Sí los verías, buen conde,    que en Sevilla estado has.
  34   --¡La romera es de Sevilla!,    ¿qué se cuenta por allá?
     --Del conde Flores, señor,    poco bien y mucho mal.
  36   ¿No me conoces, buen conde?    mira si conocerás
     el briyal de seda verde    que me diste al desposar.--
  38   Al oír estas palabras    el conde cayó pa atrás;
     ni con agua ni con vino    le podían recordar,
  40   sólo con palabras dulces    que la romera la da.
     --¡Malhaya, ay, la romerica!,    ¿quién la trajo por acá?
  42   --No la maldigáis, señores,    que es mi mujer natural,
     con ella voy a mi tierra,    con Dios, señores, quedad.
  44   Los pavos y las gallinas    se los pueden comer ya
     que yo me voy a mi tierra    con mi mujer natural.

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0110:29 La Condesita (á)            (ficha nº: 304)

Versión de Siguero (ay. Santo Tomé del Puerto, ant. Siguero, p.j. Sepúlveda, Segovia, España).   Recitada por Isidra Gil (83a). Recogida por José Antonio Blanco, Mª José Querejeta, Dolores Sanz y Ana Valenciano, 03/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 1.3-7.1/A-06 y B-01). Publicada en Petersen-Web 2000, Texto. Reeditada en Petersen-Web 2000-2007, Texto.  082 hemist.  Música registrada.

     Ya se ha formado la guerra    entre Francia y Portugal
  2   y al conde le han nombrado    el capitán general.
     La condesa, la condesa,    no dejaba de llorar.
  4   --¿Por qué llora mi romera?    --Porque tengo de llorar,
     porque me han dicho, me han dicho,    me han dicho que tú te vas.
  6   --El que te lo haya dicho,    te ha dicho una gran verdad;
     si a los ocho años no vengo,    romera, te pués casar.--
  8   Han pasado los ocho años    y el conde no viene ya.
     Y un día viniendo de misa    en ca sus padres se va,
  10   Ha ido en casa de sus padres,    se ha empezado a desnudar;
     se quita vestido blanco,    se le pone de percal,
  12   se quita zapato blanco,    se le pone de cordobán,
     y ha cogido un baculito    para echar a navegar.
  14   Ha andado ocho días    sin encontrar ningún lugar.
     Al subir de una cotorra    y al bajar de un cotorral,
  16   y al subir una cotorra    vio venir una vacá.
     Echó voces al vaquero,    le respondió el mayoral:
  18   --Dímelo tú, vaquerito,    dímelo tú, la verdad,
     dímelo tú, vaquerito:    ¿de quiéen es esa vacá?
  20   --Esa vacada, señora,    es del conde de Portugal.
     --Me dirás si está casado,    o estuviera pa casar.
  22   --No está casado entodavía,    pero está para casar,
     que tiene las carnes muertas    y han dado a cocer el pan.--
  24   A estilo de peregrina    y a pedir limosna va.
     Ha salido el caballero    y un ochavillo le da.
  26   --¡Vaya, vaya, el caballero,    ay, qué limosna me da!--
     Y echó mano el caballero,    de limosna da un real.
  28   --No quiero yo tu ochavillo    ni el realillo que me das,
     quiero que me des el anillo    que me distes pa casar.--
  30   Al oir estas palabras,    desmayado cayó atrás,
     ni con agua ni con vino    le podían remediar,
  32   sino con palabras dulces    que la condesa le da.
     --¡Ay, malhaya la condesa    y el que la ha traído acá!,
  34   que como el conde se muera    la condesa morirá.
     --Dejen, dejen, la condesa    y el que la ha traído acá,
  36   que me voy y me revoy    con mi mujer principal.
     Esas carnes y esos bollos    y os los podéis merendar.--
  38   Y le dice la madrina:    --Las joyas las dejarás,
     por los besitos y abrazos    que os habéis dado ya.
  40   --Calle, calle la madrina,    que tiene por qué callar,
     que los besitos y abrazos    está el primero por dar.

Variantes: 8a h. p. los nueve a.
Nota: vv. 38 y 40 madina sic.

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0110:30 La Condesita (á)            (ficha nº: 305)

Versión de Casla (ay. Casla, p.j. Sepúlveda, Segovia, España).   Recitada por Estrella Cristóbal (63a). Recogida por José Antonio Blanco, Mª José Querejeta, Dolores Sanz y Ana Valenciano, 03/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 1.3-7.3/B-06). Publicada en Petersen-Web 2000, Texto. Reeditada en Petersen-Web 2000-2007, Texto.  070 hemist.  Música registrada.

     . . . . . . . . . . . . . . . . . . .    . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
     Al conde le han ennnombrado    de capitán general,
  2   la condesa, que lo supo,    no dejaba de llorar.
     Un día que la vio el conde    a la condesa llorar:
  4   --¿Por qué lloras, mi condesa?    --Porque tengo de llorar,
     porque me han dicho, me han dicho    que me dejas y te vas.
  6   --¿Quién te lo ha dicho, condesa?,    quién te lo ha dicho es verdad;
     si a los siete años no vengo,    condesa, te pués casar.--
  8   Han pasado siete años    y el conde no viene ya,
     a la salida de misa    pa en ca los padres va.
  10   Se ha metido en un cuarto,    se ha empezao a desnudar.
     Se quita zapato ` charol,    se le deja ` cordobán,
  12   se quita medias bordadas,    se las pone sin bordar;
     se quita vestido ` seda,    se le pone de percal.
  14   Ha andado las siete leguas    y no lo pudo encontrar,
     un poquito más alante    adonde había una vacá,
  16   los toros, de que la vieron,    han empezado a bramar.
     Ha dao voces al vaquero:    --¿De quién es esta vacá?
  18   --Esta vacada es del conde,    del conde de Portugal,
     que la soldá de siete años    no nos la quiere pagar.
  20   --Guárdalas tú, vaquerito,    guárdalas tú, mayoral,
     que la soldá de siete años    ya se la pagará.
  22   ¿Sabes si se ha casao el conde    o se trata de casar?
     --No señora, no se ha casado,    sí se trata de casar.
  24   Las carnes ya las tié muertas    y el pan dado a cocer ya,
     si arrea usté un poquito    a la boda llegará.--
  26   Le ha pedido una limosna,    de limosna le da un real.
     --¡Pa tan grande caballero,    la limosna que me da!
  28   --¿Qué pide la romerita?    Lo que pide se la da.
     --Yo pido mi anillo de oro    que te di para casar.--
  30   El conde, de que oyó eso,    desmayado cae pa atrás;
     ni con agua, ni con vino    le podían remediar,
  32   na más con dulces palabras    que la condesa le da.
     --Váyase de ahí la romera,    váyase de ahí sin tardar.--
  34   --Esa fue mi primer mujer,    con ella me he de casar.

Nota: 26b sugerido por el encuestador.

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0049:1 Conde Niño (á)            (ficha nº: 306)

Versión de Sepúlveda (ay. Sepúlveda, p.j. Sepúlveda, Segovia, España).   Recitada por Rita. Recogida por Jimena Menéndez Pidal, 00/09/1931 (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en Petersen-Web 2000, Texto. Reeditada en Petersen-Web 2000-2007, Texto.  038 hemist.  Música registrada.

    
(El rey perdona a su paje y le dice:)
     --Vete a dar agua al caballo    como otros días has ido.--
  2   Yendo a dar agua al caballo,    Gerineldo cantó un cantar,
     que los peces del mar hondo,    se le han salido a escuchar
  4   y los cantos de la calle    unos con otros se dan.
     La infanta, desque lo oyó,    a escape salió a escuchar
  6   y la pícara de la madre    a escape se fue detrás.
     --¿Qué es eso que por ahí pasa,    qué es eso que por ahí va?
  8   --Es el conde Gerineldo,    que me canta a mí un cantar.
     --Si es el conde Gerineldo,    yo le he de mandar matar.
  10   --Si a él le manda usted matar,    yo me mandaré enterrar.
     --Que te mueras, que te vivas,    yo le he de mandar matar.--
  12   Ella murió al sol salir    y el murió al sol rayar.
     Ella, como hija de rey,    la enterraron al altar
  14   y él, como era hijo de conde,    un pasito más atrás.
     Entre medias de los dos    salió un hermoso rosal,
  16   que la reina, cuando iba a misa,    la rasgaba el delantal
     y del enfado que la daba    le ha mandado cortar.
  18   Allí ha nacido una fuente    con hermoso caño `e cristal
     donde todos los enfermos    allí se van a curar.

Variantes: 6a de la reina; 12a El uno m.; 12b y el otro m..
Nota: El colector indica que el comienzo de este romance da fin al de Gerineldo.

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0049:2 Conde Niño (á)            (ficha nº: 307)
[0502 Enamorada de un muertocontam.]

Versión de Pedraza (ay. Pedraza, p.j. Segovia, ant. Sepúlveda, Segovia, España).   Recitada por María "de los Pachos". Recogida por Diego Catalán, 00/00/1947 (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en TRC-Segovia 1993, pp. 28-29.  056 hemist.  Música registrada.

     Mañanita, mañanita,    mañanita de San Juan
  2   fue a dar agua a su caballo    a las orillas del mar.
     Estando dándole agua    él ha cantado un cantar
  4   que los peces del mar hondo    se salían a escuchar,
     y los cantos de la calle    unos con otros se dan.
  6   La reina le estaba oyendo    desde su palacio real.
     --Mira, hija, como canta    la serena de la mar.
  8   --No es la serena, mi madre,    ni tampoco lo será,
     que es el paje Gerineldo,    que me ha cantado un cantar.
  10   --Si es el paje Gerineldo    cuatro tiros le han de dar
     y otros cuatro a su caballo    pa que acabe de penar.
  12   --Si a él le manda matar, madre,    a mí me manda enterrar.
     --Que te vivas que te mueras,    yo le he de mandar matar.--
  14   La niña, que oyó esto,    a casa `e su tío va.
     --¡Ay, tío de mi vida,    yo no paro de llorar,
  16   que me matan mis amores    a la orillita del mar!--
     Al otro día siguiente    un entierro vio pasar
  18   y unas voces muy tremendas    que se dejan escuchar:
     --Tú te vas y yo me quedo,    yo me quedo y tú te vas,
  20   y antes de los ocho días    contigo me he de casar.--
     Pasa uno, pasan dos,    y la niña mala está,
  22   pasan tres y pasan cuatro,    y la llevan a enterrar.
     Él se murió al sol salir    y ella murió al sol rayar;
  24   ella, como hija de rey,    la entierran junto a un altar,
     y él, como hijo de marqués,    un pasito más atrás.
  26   De ella ha salido una rosa,    de él un divino rosal,
     la madre cuando va a misa    se prende en el delantal.
  28   La infeliz así decía:    "Esto se ha acabado ya".

Variantes: 7b la serenita del m.; 12 y 13 dichos aparte; 24-25 dichos después y seguidos del siguiente final: En la tumba de la niña___ha florecido un rosal / con un letrero que dice: "He muerto por mi mamá".
Nota del colector: "Ha mezclado dos, uno es el final de Gerineldo, y el otro es distinto, (según ella)".

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0049:3 Conde Niño (á)            (ficha nº: 308)

Versión de Cedillo de la Torre (ay. Cedillo de la Torre, p.j. Sepúlveda, ant. Riaza, Segovia, España).   Recitada por Juana Guijarro. Recogida por Ramón Menéndez Pidal, 00/09/1905 (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en Petersen-Web 2000, Texto. Reeditada en Petersen-Web 2000-2007, Texto.  020 hemist.  Música registrada.

     Estaba el rey Fernandito    la mañana de San Juan
  2   dando agua a su caballo    a las orillas del mar.
     La reina lo está escuchando    desde su palacio real:
  4   --Mira, hija, qué bien canta    la serenita del mar.
     --Mamá, no es la serena,    ni tampoco lo será,
  6   que es el rey Fernandito,    que me ha venido a buscar.
     --Si te ha venido a buscar, hija,    lo mandaremos matar.--
  8   Y al otro día temprano    lo llevaban a enterrar,
     con caja de terciopelo    forradita de cristal
  10   y en medio de la caja    un Santo Cristo va.

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0049:4 Conde Niño (á)            (ficha nº: 309)

Versión de Riaza (ay. Riaza, p.j. Sepúlveda, ant. Riaza, Segovia, España).   Recitada por Apolonia. Recogida por María Goyri, 00/09/1905 (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en TRC-Segovia 1993, p. 23.  036 hemist.  Música registrada.

     Estaba don Fernandito    la mañana de San Juan
  2   dando de beber al caballo    a las orillas del mar;
     mientras el caballo bebe    se puso a echar un cantar.
  4   La reina le estaba oyendo    desde su palacio real:
     --¡Oh, mi Dios, qué bien que canta    la serena de la mar!
  6   --No es la sirenita, madre,    ni lo es ni lo será,
     que es don Fernandito, madre,    que a mí me viene a buscar.
  8   --Si te viene a buscar, hija,    le mandaremos matar.
     --Si le mandan matar, madre,    que me manden degollar.--
  10   A otro día la mañana    juntos los van a enterrar;
     a ella, como hija de reina,    la entierran en el altar,
  12   y a él, como hijo de conde,    siete pasos más acá.
     De ella salió una rosa    de un hermoso rosal,
  14   de él ha salido una fuente    de un rico manantial;
     todos los que están enfermos    allá se van a curar.
  16   La reina, de que lo supo,    allí se bajó a curar.
     --Antes, cuando éramos chicos,    tú nos mandaste matar
  18   y ahora que somos mozos    tú nos vienes a buscar.

Variantes: 3b se sienta a e. u. c.; 5a Mira, hija, cómo canta.

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0049:5 Conde Niño (á)            (ficha nº: 310)

Versión de Segovia (ay. Segovia, p.j. Segovia, Segovia, España).   Recitada por una mujer (unos 30a). Recogida por Diego Catalán, 19/08/1947 (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en Petersen-Web 2000, Texto. Reeditada en Petersen-Web 2000-2007, Texto.  032 hemist.  Música registrada.

     Fernandito se pasea    por las orillas del mar,
  2   mientras el caballo bebe    él echa dulce cantar.
     La reina le estaba oyendo    desde su palacio real.
  4   --Mira, hija, cómo canta    la sirenita del mar.
     --Madre, no es la sirenita,    ni lo es, ni lo será,
  6   que es la voz de Fernandito    con quien yo me he de casar.
     --Mira, hija, si te casas,    a los dos mando matar.--
  8   Un lunes por la mañana    ya los llevan a enterrar;
     María, como princesa,    la entierran en un altar,
  10   Fernandito, como conde,    tres pasitos más allá.
     El corazón de María    se convierte en manantial
  12   donde los ciegos y mancos    allí se van a curar.
     La reina se puso ciega    y allí se fue a curar.
  14   --Fuentecita, dame agua    para estos ojos curar.
     --Cuando yo era chiquitita    tú me mandaste matar,
  16   y ahora que soy fuentecita    agua no te quiero dar.

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0049:6 Conde Niño (á)            (ficha nº: 311)

Versión de Siguero (ay. Santo Tomé del Puerto, p.j. Sepúlveda, Segovia, España).   Recitada por una joven. Recogida por Diego Catalán, 00/00/1947 (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en Petersen-Web 2000, Texto. Reeditada en Petersen-Web 2000-2007, Texto.  026 hemist.  Música registrada.

     Fernandito se pasea    por las orillas del mar,
  2   mientras su caballo bebe,    él echa un dulce cantar.
     La reina lo estaba oyendo    desde su palacio real.
  4   --Mirar, hijas, cómo cantan    las serenitas del mar.
     --No es la serenita, madre,    ni tampoco lo será,
  6   que es el duque Fernandito,    con quien yo me he de casar.
     --Mira, hija, si te casas,    a los dos mando matar.--
  8   Fernandito, como duque,    le entierran en un altar,
     María, como duquesa,    tres pasitos más atrás.
  10   Un lunes por la mañana    la reina se fue a escuchar.
     --Fuentecita, dame agua    para estos ojos curar.
  12   --Cuando yo era pequeñita    a los dos mandó matar,
     ahora que soy fuentecita    agua no la he de dar.

Variantes: 1a Estando don Fernandito; 1b a las o. d. m.; 2a dando agua [a su caballo]; 4 Mira, hija, cómo canta / la serenita d. m.; 5a Madre, no crea usted eso, ni lo es ni lo será.
Nota: Las variantes pertenecen a un fragmento de Sigueruelo, que el colector anotó sobre esta versión, dada su semejanza.

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0049:7 Conde Niño (á)            (ficha nº: 312)

Versión de Madrona (ay. Segovia, ant. Madrona, p.j. Segovia, Segovia, España).   Recitada por Antonia Martín (15a). Recogida por Ramón Menéndez Pidal, 00/00/1931 (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en Petersen-Web 2000, Texto. Reeditada en Petersen-Web 2000-2007, Texto.  019 hemist.  Música registrada.

     Se pasea Fernandito    por las orillas del mar,
  2   mientras su caballo bebe    él echa dulce cantar.
     --Mira, hija, cómo canta    la serenita del mar.
  4   --Madre, no es la serenita,    ni lo es, ni lo será,
     es la voz de Fernandito    con el que me he de casar.
  6   --Si te casas, hija mía,    a los dos mando matar.--
     Se casaron un domingo
  8   y el lunes por la mañana    ya los llevan a enterrar.
     Fernando, como duqués,    le entierran en un altar;
  10   Mabel, como duquesa,    tres pasitos más allá.
    
([se transforma en una] fuente donde se van a curar los ciegos)
     . . . . . . . . . . . . . . . . . . .    . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

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0049:8 Conde Niño (á)            (ficha nº: 313)

Versión de Aldeasoña (ay. Aldeasoña, p.j. Cuéllar, Segovia, España).   Recitada por una mujer (unos 35a). Recogida por Pilar Aragón, Koldo Biguri, Pere Ferré y Victoria Raboso, 03/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 2.3-7.2/A-03). Publicada en TRC-Segovia 1993, p. 27.  028 hemist.  Música registrada.

     Madrugaba el conde Olinos    mañanita de San Juan
  2   a dar agua a su caballo    a las orillas del mar.
     Mientras el caballo bebe    canta un hermoso cantar,
  4   las aves que iban volando    se paraban a escuchar.
     Desde la torre más alta    la reina le oyó cantar.
  6   --Mira, hija, cómo cantan    las sirenitas del mar.
     --No es la sirenita, madre,    que esa tiene otro cantar,
  8   que es la voz del conde Olinos    que por mí penando está.
     --Si es la voz del conde Olinos,    yo le mandaré matar,
  10   que para casar contigo    le falta sangre real.
     --No le mande matar, madre,    no le mande usted matar,
  12   que si mata al conde Olinos,    a mí la muerte me da.--
     La infantina con gran pena,    no cesaba de llorar.
  14   El murió a la medianoche    y ella a los gallos cantar.

Variantes (13a) y la infantitita c. g. p.
Nota: dice que lo aprendió de las "señoras viejas".

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0049:9 Conde Niño (á)            (ficha nº: 314)

Versión de Sacramenia (ay. Sacramenia, p.j. Cuéllar, Segovia, España).   Recitada por Catalina Calvo Martín (54a). Recogida en Vivar de Fuentidueña por Pilar Aragón, Koldo Biguri, Pere Ferré y Victoria Raboso, 03/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 2.3-7.3/B-11). Publicada en TRC-Segovia 1993, p. 26.  022 hemist.  Música registrada.

     Fernandito se pasea    por las orillas del mar,
  2   mientras su caballo bebe    se puso a echar un cantar.
     La reina le estaba oyendo    desde el palacio real.
  4   --Mira , hija, cómo canta    la serenita del mar.
     --Madre, no es la serenita,
  6   que es la voz de Fernandito    con quien yo me he de casar.
     [. . . . . . . . . . . . . . . . . . .]    le mandaremos matar.
  8   --Madre, no lo maten, no,    que a mi me afusilarán--.
     Y al otro día siguiente    le llevaban a enterrar,
  10   la cajita era de pino,    la tapita de cristal;
     ya lo enterran en la iglesia,    ya ha salido allí el rosal.
  12   La reina como va a misa    se tragaba el delantal
     y, del pago que le daba,    le ha mandado cortar.

Variantes: 2a Dando agua a su caballo; 3b D. su p. r.
Notas: 12b tragaba sic. Al cantar repite cada hemistiquio.

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0049:10 Conde Niño (á)            (ficha nº: 315)

Versión de Zarzuela del Monte (ay. Zarzuela del Monte, p.j. Segovia, Segovia, España).   Recitada por Andrés Herranz Alonso (73a). Recogida por Raquel Calvo, Javier Ormazábal, Dolores Sanz, Blanca Urgell y Ana Valenciano, 07/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 1.7-7.1/B-15). Publicada en TRC-Segovia 1993, pp. 29-30.  015 hemist.  Música registrada.

     Marcelino se pasea    a las orillas del mar,
  2   mientras su caballo bebe    y echa su dulce cantar.
     La reina le estaba oyendo    desde su palacio real:
  4   --Mira, hija, cómo cantan    las serenitas del mar.
     --Es el conde Marcelino,    con quien me voy a casar.
  6   --Si te casas tú con él,    mañana le van a ahorcar.
     --Madre, no diga usted eso,    viva me han de enterrar.--
  8   . . . . . . . . . . . . . . . . . . .    mu juntos los van a enterrar.

Nota: 7b y 8 añadidos por Baldomero Alonso (49a).

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0049:11 Conde Niño (á)            (ficha nº: 316)

Versión de Otero de Herreros (ay. Otero de Herreros, p.j. Segovia, Segovia, España).   Recitada por una niña (12a) y Inés Prieto (62a). Recogida por Raquel Calvo, Javier Ormazábal, Dolores Sanz, Blanca Urgell y Ana Valenciano, 07/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 1.7-7.2/A-03). Publicada en Petersen-Web 2000, Texto. Reeditada en Petersen-Web 2000-2007, Texto.  020 hemist.  Música registrada.

     Madrugaba el conde Olinos    mañanita de San Juan
  2   a dar agua a su caballo    a las orillas del mar.
     Mientras el caballo bebe,    la reina le oyó cantar:
  4   --Mira, hija, cómo canta    la sirenita del mar.
     --No es la sirenita, madre,    que esa tiene otro cantar,
  6   es la voz del conde Olinos,    que por mí penando está.
     --Si es la voz del conde Olinos,    le mandaremos matar,
  8   que pa casarse contigo    le falta la sangre real.--
     Condes mandaba la reina    al conde Olinos matar;
  10   el murió a la medianoche    y ella a los gallos cantar.

Variantes de Inés: 1a Paseaba e. c. O.; 9a pajes m. l. r.
Nota: La niña lo aprendió en la escuela, de su maestro de música. Los versos 7- 10 los dice Inés Prieto. La melodía es la vulgata.

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0049:12 Conde Niño (á)            (ficha nº: 317)

Versión de Otero de Herreros (ay. Otero de Herreros, p.j. Segovia, Segovia, España).   Recitada por Frutos de la Calle (77a). Recogida por Raquel Calvo, Javier Ormazábal, Dolores Sanz y Blanca Urgell, 07/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 1.7-7.1/A-10). Publicada en Petersen-Web 2000, Texto. Reeditada en Petersen-Web 2000-2007, Texto.  020 hemist.  Música registrada.

     Estaba don Fernandito    a la orillita del mar;
  2   dando agua a su caballo,    se puso a echar un cantar.
     --Mira, hija, cómo canta    la sirenita del mar.
  4   --No son las sirenas, madre,    ni las hay ni las habrá,
     que es el hijo de don Fernando,    que me viene a mí a buscar.
  6   --Si te viene a buscar, hija,    le mandaremos matar.
     --Si le mandas matar, madre,    a mi me afusilarán.--
  8   Al otro día siguiente    los llevaban a enterrar;
     a ella, como hija de reina,    la entierran en un altar,
  10   y él, como hijo de conde,    tres pasitos más atrás.

Nota: El recitador nació en un caserio de Hontoria aunque vive en Otero,___desde el año 17. La mayoría de los romances dice que los aprendió de su madre, vecina de Hontoria.

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0049:13 Conde Niño (á)            (ficha nº: 318)

Versión de Zarzuela del Pinar (ay. Zarzuela del Pinar, p.j. Cuéllar, Segovia, España).   Recitada por María Criado (77a). Recogida en Sanchonuño por Gabriel Fraile, Dolores Sanz, Maximiano Trapero y Blanca Urgell, 10/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 1.10-7.3/B-01). Publicada en TRC-Segovia 1993, p. 30.  032 hemist.  Música registrada.

     Se pasea Fernandito    por las orillas del mar;
  2   mientras su caballo bebe,    él echa un lindo cantar.
     --Mira, hija, cómo canta    la sirena de la mar.
  4   --Madre, no es la sirenita,    ni lo es, ni lo será,
     que es la voz de Fernandito,    con quien yo me he de casar.
  6   --Mira, hija, si te casas,    a los dos mando matar.--
     El sábado por la mañana    los dos juntos a casar,
  8   y el lunes por la mañana    los dos juntos a enterrar.
     La reina, por ser la reina,    la entierran en un altar,
  10   Fernandito, por ser conde,    tres pasitos más atrás.
     Donde enterraron la reina    ha salido un manantial,
  12   donde todos las enfermos    allí se van a curar.
     La [reina] se ha puesto mala,    enferma de gravedad.
  14   --Fuentecita, fuentecita,    ¿agua tú me quieres dar?
     --Cuando yo era chiquitita    tú me mandastes matar,
  16   ahora que soy fuentecita    yo no te vengo a curar.

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0049:14 Conde Niño (á)            (ficha nº: 319)

Versión de Laguna de Contreras (ay. Laguna de Contreras, p.j. Cuéllar, Segovia, España).   Recitada por María Arranz (61a). Recogida por Olimpia Martínez, José Ramón Prieto, Sandra Robertson y Flor Salazar, 03/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 3.3-7.3/A-10). Publicada en TRC-Segovia 1993, pp. 26-27.  032 hemist.  Música registrada.

     Estando don Fernandito    una mañana de San Juan,
  2   dando agua a su caballo    a las orillas del mar.
     --Mientras el caballo bebe    y echaremos un cantar.--
  4   La reina le estaba oyendo    desde su palacio real:
     --Mira, hija, qué bien canta    la sirenita del mar.
  6   --No es la sirenita, madre,    no es la sirena del mar,
     que es el paje Fernandito,    que de mí canta un cantar.
  8   --Si es el paje Fernandito    a los dos mando matar.--
     Y uno muere al sol salir    y otro muere al sol rayar;
  10   y a la dama, por ser reina,    la entierran junto a un altar,
     y al caballero, por paje,    tres pasitos más atrás.
  12   Del corazón de la dama    sale un dulce manantial.
     Su madre, que ciega estaba,    y allí se iba a curar.
  14   --Dame, fuentecilla, agua    para mis ojos curar.
     --Cuando yo era pequeñita    no me dejastes casar,
  16   y ahora que soy más mayor,    agua no te quiero dar.

Variantes: 15a C. yo era jovencita.
Notas: Repite todos los versos.

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0049:15 Conde Niño (á)            (ficha nº: 320)

Versión de Añe (ay. Añe, p.j. Segovia, Segovia, España).   Recitada por Ciriaca Santos (65a). Recogida por Ana Beltrán, Pere Ferré, Olimpia Martínez y Sandra Robertson, 07/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 2.7-7.1/A-02). Publicada en Petersen-Web 2000, Texto. Reeditada en Petersen-Web 2000-2007, Texto.  030 hemist.  Música registrada.

     Fernandito se pasea    por la orillita del mar,
  2   mientras su caballo bebe    él echa dulce cantar.
     --Mira, hija, cómo canta    la sirenita del mar.
  4   --No es la sirenita, madre,    ni es la sirena del mar,
     que es la voz de Fernandito,    con quien yo voy a casar.
  6   --No te casas, hija mía,    que le mando yo matar.
     A él, como princesito,    le entierran en un altar,
  8   y a ti, como princesita,    tres pasitos más atrás.
     Y de tu tumba, hija mía,    una fuente ha de brotar
  10   todos los ciegos y mudos    [allí] se irán a lavar.--
     La reina se quedó ciega,    a la fuente se fue a lavar;
  12   mientras la reina llegaba    la fuente dejó de dar.
     --Dame agua, fuentecita,    para mis ojos sanar.
  14   --Cuando yo era pequeñita    me mandastes a matar,
     ahora que soy fuentecita    agua no te quiero dar.

Nota: Al cantar se repite cada verso.

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0049:16 Conde Niño (á)            (ficha nº: 321)

Versión de Sigueruelo (ay. Santo Tomé del Puerto, ant. Sigueruelo, p.j. Sepúlveda, Segovia, España).   Recitada por Sagrario Martín Mayoral (58a en 1978) y María de las Nieves Lobo, hija de Sagrario (22a en 1978). Recogida por Diego Catalán, Ángel Delgado, Renata Kugaczewska, Sofía Marzec, Jounes Tribak, José Antonio Blanco, Mª José Querejeta, Dolores Sanz y Ana Valenciano, en dos ocasiones, 16/08/1978+03/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 78;Encuesta SEGOVIA 82; cinta: Cinta 16-8.II/ B-03 y 1.3-7.2/A-02). Publicada en TRC-Segovia 1993, p. 24.  033 hemist.  Música registrada.

     Fernandito se pasea    por las orillas del mar,
  2   montadito en su caballo    y le echa un dulce cantar.
     La reina, que está a la orilla,    y le siente cantar:
     --Mira, hija, cómo canta    la serenita del mar.
  4   --No es la serenita, madre,    la de tan bello cantar,
     que es la voz de Fernandito,    que por mis amores va.
  6   --Si por los amores va,    le mandaremos matar.--
     Él murió a la medianoche    y ella a los gallos cantar.
  8   Fernadito, como duque,    le entierran en el altar,
     María, como duquesa,    un pasito más atrás;
  10   de ella nació una . . . . . .    y él un espino albar,
     la reina, muerta de envidia,    ambos los mandó cortar.
  12   De ella nació una galarza,    de él un hermoso gavilán,
     juntos vuelan por la tierra,    juntos vuelan por el mar,
  14   juntos vuelan por el cielo,    juntos vuelan par a par.
     Y allí nació una fuente
  16   donde van ciegos y mancos,    todos se van a curar.
     Un día que fue la reina    la fuente dejó de dar.

Variantes de Sagrario: 2a monta en su caballo verde; 4a Mirar, hijas, c. c.; 4b la serenata d. m.; 7a Pues si va por tus amores; 14b j. v. par en par. Nota: Las recitadoras son madre e hija. En 1982 no interviene la hija..

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0049:17 Conde Niño (á)            (ficha nº: 322)

Versión de Tanarro (ay. Sepúlveda, ant. Perorrubio, p.j. Sepúlveda, Segovia, España).   Recogida por Koldo Biguri, Olimpia Martínez, Sandra Robertson y Ana Valenciano, 04/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 4.3-7.2/B-11). Publicada en TRC-Segovia 1993, pp. 24-25.  026 hemist.  Música registrada.

     Estaba el rey Fernandito    a las orillas del mar.
  2   Dando agua a su caballo,    se puso a echar un cantar;
     la reina estaba escuchando    desde su palacio real:
  4   --Mira, hija, cómo canta    la serenita del mar.
     --Mamá, no es la serena    ni tampoco lo será,
  6   que es el rey Fernandito,    que me ha venido a buscar.
     --Si te ha venido a buscar    lo mandaremos matar.
  8   --No le mande matar, madre,    que le van a fusilar.--
     Y al otro día siguiente    le llevaron a enterrar
  10   con caja de terciopelo    y la tumba de cristal.
     Y allí, en medio de la tumba,    allí tres pájaros van
  12   cantando el pío, pío,    cantando el pío, pa.
     --Tú te vas y yo me quedo,    yo me quedo y tú te vas.--
    
(Luego ella murió y la llevaban en caja de terciopelo.)

Nota: Tiene estribillo: a) Ori bom, bom, tibiribirombon

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0049:18 Conde Niño (á)            (ficha nº: 323)

Versión de Bercimuel (ay. Bercimuel, p.j. Sepúlveda, Segovia, España).   Recitada por Milagros Martín. Recogida por Pilar Aragón, Koldo Biguri, Jon Juaristi y Ana Pelegrín, 10/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 6.10-7.1/A-12). Publicada en TRC-Segovia 1993, pp. 23-24.  008 hemist.  Música registrada.

     Conde Olinos, conde Olinos,    es niño y pasó la mar.
  2   Estaba el rey conde Olinos    mañanita de San Juan,
     dando agua a su caballo    a la orillita del mar,
  4   mientras el caballo bebe,    . . . . . . se puso a cantar.

Nota: Al cantar repite cada hemistiquio.

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0049:19 Conde Niño (á)            (ficha nº: 324)

Versión de Bercimuel (ay. Bercimuel, p.j. Sepúlveda, Segovia, España).   Recitada por Agripina Redondo (70a). Recogida por José Antonio Blanco, Mª Teresa Cillanueva, Flor Salazar y Maximiano Trapero, 07/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 6.7-7.1/B-10). Publicada en Petersen-Web 2000, Texto. Reeditada en Petersen-Web 2000-2007, Texto.  016 hemist.  Música registrada.

     Se pasea Fernandito    por las orillas del mar,
  2   a dar agua a su caballo    la mañana de San Juan.
     --¡Madre mía, qué bien canta    la serenita del mar!
  4   --Madre, no es la serenita,    ni lo ha sido ni será,
     es el hijo del conde,    dice que se quié casar.--
  6   Al oír esto, la reina    a su hija mandó matar.
     Como hija de la reina    la entierran en un altar,
  8   y al hijo de un conde    tres pasitos más allá.

Notas: Repite cada hemistiquio.

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0049:20 Conde Niño (á)            (ficha nº: 325)

Versión de Sebúlcor (ay. Sebúlcor, p.j. Sepúlveda, Segovia, España).   Recitada por una niña. Recogida por Aurelio González, Therese Meléndez, Javier Ormazábal, Mª José Querejeta y Teresa Yagüe, 10/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 3.10-7.1/A-05). Publicada en Petersen-Web 2000, Texto. Reeditada en Petersen-Web 2000-2007, Texto.  008 hemist.  Música registrada.

     Madrugaba el conde Olinos    mañanita de San Juan
  2   a dar agua a su caballo    a las orillas del mar.
     Mientras el caballo bebe    canta un hermoso cantar,
  4   las aves que iban volando    se paraban a escuchar.

Nota: Aprendido en la escuela.

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0049:21 Conde Niño (á)            (ficha nº: 326)

Versión de Arevalillo de Cega (ay. Arevalillo de Cega, p.j. Sepúlveda, Segovia, España).   Recitada por Nieves Contreras (58a). Recogida por Aurelio González, Therese Meléndez, Javier Ormazábal, Mª José Querejeta y Teresa Yagüe, 10/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 3.10-7.1/A-06). Publicada en TRC-Segovia 1993, p. 25.  032 hemist.  Música registrada.

     Fernandito se pasea    por las orillas del mar,
  2   mientras su caballo bebe,    echa su dulce cantar;
     la reina que le está oyendo    desde su palacio real:
  4   --Mirar, hijas, cómo canta    la sirenita del mar.
     --Madre, no es la sirenita    ni lo es ni lo será,
  6   es el amor de Fernando,    con quien yo me he de casar.
     --Si te casas, hija mía,    a los dos mando matar.--
  8   El lunes por la mañana    ya les llevan a enterrar.
     Fernandito, como duque,    le entierran en un altar,
  10   a María como duquesa,    tres pasitos más allá;
     el cuerpo de la duquesa    se convierte en manantial
  12   donde los ciegos y mancos    allí se van a curar.
     Un día salió la reina    desde su palacio real:
  14   --Fuentecita, dame agua    pa estos ojillos curar.
     --¡Ay!, siendo yo chiquitita    tú me mandaste matar,
  16   y ahora que soy fuentecita    agua no te quiero dar.--

Nota: Se canta repitiendo los primeros hemistiquios.

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0049:22 Conde Niño (á)            (ficha nº: 327)

Versión de San Miguel de Bernúy (ay. San Miguel de Bernúy, p.j. Cuéllar, Segovia, España).   Recitada por Carmen Peña (50a). Recogida por Ana Beltrán, Raquel Calvo, J. Antonio Cid y Olimpia Martínez, 10/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 4.10-7.2/B-10). Publicada en Petersen-Web 2000, Texto. Reeditada en Petersen-Web 2000-2007, Texto.  024 hemist.  Música registrada.

     Estando el rey Fernandito    una mañana en San Juan
  2   dando agua a su caballo    a las orillas del mar.
     --Mientras mi caballo bebe,    echaremos un cantar.--
  4   La reina le estaba oyendo    desde su palacio real:
     --Mira, hija, cómo canta    la sirenita del mar.
  6   --No son las sirenas, madre    ni lo son ni lo serán,
     que es la voz de Fernandito,    que a mí me viene a buscar.
  8   --Si te viene a buscar, hija,    le mandaremos matar.
     --Si le mandas matar, madre,    mándame a mí fusilar.--
  10   Al otro día siguiente    le llevaban a enterrar.
     . . . . . . . . . . . . . . . . . . .    . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
     Ella, como hija de rey,    la entierran en el palacio real
  12   y a él, como hijo de conde,    un poquito más atrás.

Nota: Al cantar repite los segundos hemistiquios.

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0049:23 Conde Niño (á)            (ficha nº: 328)

Versión de Carrascal (ay. Turégano, ant. Cuesta, p.j. Segovia, Segovia, España).   Recitada por Elisa Merino (52a) y María Jesús García (21a). Recogida en Pelayos del Arroyo por Diego Catalán, 12/08/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Anexo SEGOVIA 82; cinta: Diego.12-8.1/A-01). Publicada en TRC-Segovia 1993, pp. 27-28.  024 hemist.  Música registrada.

     Paseaba el rey Fernando    a las orillas del mar.
  2   A[l] dar agua a su caballo,    un cantar se puso a echar;
     su madre que la estaba oyendo    desde un alto ventanal:
  4   --Mirad, madre, qué bien cantan    las sirenitas del mar.
     --No son las sirenas, hija,    ni lo son ni lo serán,
  6   que es el rey don Fernando    que por ti penando está.
     Si es el rey don Fernando,    lo mandaré matar.
  8   --Si lo manda matar, madre,    mándeme a mí degollar.--
     Él murió a la medianoche    y ella a los gallos cantar;
  10   ella, como hija de un rey,    la entierran en un altar,
     y él, como hijo de un conde,    unos pasos más allá.
     . . . . . . . . . . . . . . . . . . .    . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
  12   De ella salió un rosal blanco    y de él un verde olivar.
     . . . . . . . . . . . . . . . . . . .    . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

Variantes de la hija: 6a que por mí p. e.; 11b cuatro p. m. a.
Nota: Mª Jesús lo aprendió de su madre, Elisa.

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0049:24 Conde Niño (á)            (ficha nº: 329)

Versión de Carrascal del Río (ay. Carrascal del Río, p.j. Sepúlveda, Segovia, España).   Recitada por María del Carmen (59a). Recogida por Diego Catalán, 12/08/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Anexo SEGOVIA 82; cinta: Diego.12-8.1/B-16). Publicada en Petersen-Web 2000, Texto. Reeditada en Petersen-Web 2000-2007, Texto.  022 hemist.  Música registrada.

     Y estaba el rey Fernandillo, madre,
  2   dando agua a su caballo    a las orillas del mar
                                       y un cantar se puso a echar.
    
(La reina le estaba oyendo y las dijo:)
  4   --Mirad, hijas, qué bien cantan    las sirenas de la mar.
     --No son las sirenas, madre,
  6   que es el rey Fernandito,    que a mi te viene a buscar
     --Pues si es el rey Fernandito,    que a ti te viene a buscar,
  8                                     le mandaremos matar.
     --Si le manda matar, madre,    mándeme a mí degollar.
    
(Según lo propuso la reina, así se cumplió, y al día siguiente a él le mandaron matar y a ella la llevaron a degollar.)
  10   Él, como hijo de un conde,    le entierran en un altar,
     y a ella, como hija de un príncipe,    un pasito más atrás.
  12   De ella salió un verde olivo,    de él un florido rosal
     con las ramitas más altas    para poderse abrazar.

Nota: esta recitadora inventa lo que no recuerda y lo introduce en la reacitación como si fuera verso, aunque no rime.

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0049:25 Conde Niño (á)            (ficha nº: 330)

Versión de Fuente de Santa Cruz (ay. Fuente de Santa Cruz, p.j. Segovia, ant. Santa María de Nieva, Segovia, España).   Recitada por una mujer (unos 50a). Recogida por Jacinto Alguacil, Mª Luz García Parra, Luis Gómez Nuño, María José Setefilla Navarro y Salvador Rebés, 08/07/1980 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta NORTE 80; cinta: 7.5-7.1/A-08). Publicada en Petersen-Web 2000, Texto. Reeditada en Petersen-Web 2000-2007, Texto.  010 hemist.  Música registrada.

     Fernandito se pasea    por las orillas del mar,
  2   mientras su caballo bebe    él echa un feliz cantar.
     La reina lo estaba oyendo,    no lo deja de escuchar.
  4   --Mira, hijo, como canta    la serenita del mar.
     --Madre, no es la serenita,    que es . . . . . . . . .

Nota: Al cantar repite los primeros hemistiquios.

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0049:26 Conde Niño (á)            (ficha nº: 331)

Versión de Basardilla (ay. Basardilla, p.j. Segovia, Segovia, España).   Recitada por Francisco García (81a). Recogida por Diego Catalán y Ana Valenciano, 22/08/1981 (Archivo: ASOR; Colec.: Anexo SEGOVIA 81; cinta: DC, AV.22-8.1/A-05). Publicada en Petersen-Web 2000, Texto. Reeditada en Petersen-Web 2000-2007, Texto.  016 hemist.  Música registrada.

     Estaba el rey Fernandito    a las orillas del mar,
  2   dando agua a su caballo,    se puso a echar un cantar.
     La reina le estaba oyendo,    reina del palacio real.
  4   --Mira, hija, cómo canta    la serenita del mar.
     --Madre, no es la serenita    la que ha echado ese cantar,
  6   que ha sido el rey Fernandito,    que me ha venido a buscar.
     --Si te ha venido a buscar    le mandaremos matar.
  8   --Madre, no le mate usted    porque ha echado ese cantar.

Nota: La aprendió de "los mayores".

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0212:1 Devota de la Virgen en el yermo (í-a)            (ficha nº: 332)

Versión de Cuevas de Provanco (ay. Sacramenia, ant. Cuevas de Provanco, p.j. Cuéllar, Segovia, España).   Recogida dos veces, 1925+1927 (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en TRC-Segovia 1993, pp. 223-224.  068 hemist.  Música registrada.

     Rey moro tiene una hija,    tan sólo una hija tenía,
  2   la piden condes y duques    y a todos les despedía.
     Por fin la pidió un don Juan    para un hijo que tenía
  4   y le contestó que no,    que otra devoción tenía;
     que rezaba tres rosarios,    tres rosarios cada día,
  6   el uno por la mañana,    el otro a la mediodía,
     el otro a la medianoche    cuando sus padres dormían.
  8   Estando rezando el rosario,    bajó la Virgen María.
     --Buena devoción tú tienes,    no la olvides, hija mía.
  10   Si quieres ser casadita,    marido yo te daría;
     si quieres ser religiosa,    convento te buscaría;
  12   si quieres venir conmigo    al cielo en mi compañía.--
     --Despierten ustés, mis padres,    despierten, en cortesía,
  14   que en el medio de esta sala    está la Virgen María
     y me voy a ir con ella    tres horas antes del día.--
  16   Ya marchaban caminando    y ya caminando iban,
     se iban diciendo palabras    como la madre a la hija.
  18   Caminaron siete leguas    y encontraron una ermita.
     --Aquí te tienes que estar    siete años menos un día;
  20   todos días vendré a verte    y vendrá una palomita
     y en el su pico dorado    traerá la tuya comida,
  22   y en el su pico dorado    traerá la tuya bebida.--
     Un día se descuidó,    ¡ay! un día se descuida,
  24   se ha bajado a beber agua    al pie de una fuentecilla,
     se ha bajado a beber agua    que de sed ya se moría.
  26   Estando bebiendo el agua,    bajó la Virgen María.
     --¿Qué haces ahí, paloma blanca,    qué haces ahí, ¡oh!, sierva mía?
  28   --Me he bajado a beber agua,    que de sed ya me moría.--
     Las campanas ellas solas    tocan con mucha alegría
  30   por la hija del rey moro    que al cielo ya se subía,
     con el rosario en la mano    cantando el Ave María.
  32   El domingo coge el manto,    el lunes ya se moría.
     --¿Por quién tocan las campanas?    --Por la que al cielo subía,
  34   con el rosario en la mano,    cantando el Ave María.

Nota del colector: "Se canta en las veladas de invierno".

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0212:2 Devota de la Virgen en el yermo (í-a)            (ficha nº: 333)

Versión de Aguilafuente (ay. Aguilafuente, p.j. Cuéllar, Segovia, España).   Recitada por Anselma Sancho (33a). Recogida por Ramón Menéndez Pidal, 08/09/1904 (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en TRC-Segovia 1993, pp. 225-226.  069 hemist.  Música registrada.

     Este era un padre    que una hija tenía,
  2                                     que por costumbre tenía
     de rezar los tres rosarios,    tres rosarios a María;
  4   el uno por la mañana,    el otro a la mediodía
     y el otro a la medianoche    mientras sus padres dormían.
  6   Una noche estando en esto,    bajó la Virgen María.
     --¿Qué hace aquí la mi doncella,    qué hace aquí la cierva mía?
  8   --Señora, qué quié usté que haga,    si esta es la devoción mía,
     de rezar los tres rosarios,    tres rosarios a María;
  10   el uno por la m[añana]    y el otro a la mediodía
     y el otro a la medianoche    mientras mis padres dormían.
  12   --Digo que te has de venir conmigo    dos horas antes del día.
     --Déjeme usté despedir    de mis padres que me querían,
  14   me querían como su alma.    --Yo te quiero como la mía.--
     --Dispierten, padres míos,    dispierten con alegría,
  16   que me ha venido a llamar    la del rosario, María.
     --Por ser tan grande señora,    vete con Dios, hija mía.--
  18   Subiendo cuestas y valles    la doncella lloraría.
     --¿Por qué lloras, mi doncella,    por qué lloras, cierva mía?
  20   --Porque tengo de llorar,    por unos padres que me querían,
     que me querían como su alma.    --Yo te quiero como la mía.
  22   Un poquito más alante    hay una ermita,
     digo que te has de estar    siete años menos un día,
  24   sin comer y sin beber    y sin ver gente nacida,
     si no es una paloma blanca    con una flor amarilla.
  26   Allí te se parecerán    tos los especies de comida.--
     Al cumplir los siete años,    los siete años menos un día,
  28   la doncella se bajó    a beber a una fuente fría.
     Y estando en esto    bajó la Virgen María.
  30   --¿Qué hace aquí la mi doncella,    qué hace aquí la cierva mía?
     --Señora, a beber yo agua,    que yo de sed me moría.
  32   --Digo que si te has de meter monja,    monja yo te metería
     y si te quieres casar,    casar yo te casaría.
  34   --Yo me quiero meter monja    en el convento de Santa Lucía,
     todas las misas que oiga    para el bien de mi vida.

Nota: La recitadora es vecina de Pinilla (Madrid).

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0212:3 Devota de la Virgen en el yermo (í-a)            (ficha nº: 334)

Versión de Vegas de Matute (ay. Vegas de Matute, p.j. Segovia, Segovia, España).   Recitada por Tomasa Velasco (35a). Recogida por Ramón Menéndez Pidal, 00/09/1905 (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en Petersen-Web 2000, Texto. Reeditada en Petersen-Web 2000-2007, Texto.  070 hemist.  Música registrada.

     Un rey tenía una hija    que en el alma la tenía,
  2   la trae calzada de plata,    vestida de seda fina.
     Rosario de oro en sus manos,    tres veces le reza al día;
  4   uno reza a la mañana,    otro reza al mediodía,
     y el otro a la medianoche    mientras su padre dormía.
  6   Estando ofreciendo uno,    bajó la Virgen María.
     La dice: --¿Qué haces, devota,    devota del alma mía?
  8   --Pues aquí yo estoy, señora,    mejor que yo merecía.
     --¿Si quieres venir conmigo    tres horas antes del día?
  10   --Déjeme pedir licencia    a un rey padre que tenía.--
     --Despierta, padre, despierta,    despierta con alegría,
  12   que la Virgen del Rosario    a nuestro palacio venía,
     quiere que vaya con ella    tres horas antes del día.
  14   --Tal licencia yo no doy,    tal licencia no daría,
     que dirán mis caballeros    que te traigo mal traída.
  16   --Dígalos usted, mi padre,    dígalos una mentira,
     que estoy a ver a una hermana    que tengo recién parida.
  18   --Con palabras cumpliré,    anda con Dios, hija mía.--
     La lleva por unos montes,    los más espesos que había,
  20   donde la culebra canta,    la serpiente respondía.
     --Aquí has de estar siete años,    siete años y un día,
  22   una palomita blanca    te ha de traer la comida
     y otra palomita negra    te ha de traer la bebida.
  24   Al fin de los siete años    bajó la Virgen María.
     La dice: --¿Qué haces, devota,    devota del alma mía?
  26   --Pues aquí yo estoy, señora,    mejor que yo merecía.
     --Si quieres ser casadita,    marido te buscaría.
  28   Tres hijos has de tener    y los tres de corta espada,
     uno ha de vencer Galicia    y otro ha de vencer Granada,
  30   y el más pequeñito de ellos    ha de ser el rey de España.
     --Casadita no, Señora,    que ese gusto no tenía.
  32   --Si quieres ser religiosa,    convento te buscaría.
     --Religiosa no, señora,    que ese gusto no tenía.
  34   --Si quieres ir a la Gloria,    a la Gloria te llevaría.
     --A la Gloria sí, señora,    con usted en compañía.

Nota: La recitadora lo aprendió de su tía Gorgonia Antón que, a su vez, lo aprendió de una gallega, cuyo nombre no recordaba.

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0212:4 Devota de la Virgen en el yermo (í-a)            (ficha nº: 335)

Versión de Gomezserracín (ay. Gomezserracín, p.j. Cuéllar, Segovia, España).   Recitada por María Gil Sanz (81a). Recogida por Gabriel Fraile, Dolores Sanz, Maximiano Trapero y Blanca Urgell, 10/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 1.10-7.1/A-20). Publicada en Petersen-Web 2000, Texto. Reeditada en Petersen-Web 2000-2007, Texto.  065 hemist.  Música registrada.

     Un padre tenía una hija    que más otra no tenía.
  2   La devoción por los santos,    la devoción que tenía,
     de rezarlos el rosario,    tres rosarios cada día;
  4   el uno por la mañana    y el otro al mediodía,
     el otro a la medianoche    mientras sus padres dormían.
  6   A eso de la medianoche,    bajó la Virgen María.
     --¿Qué haces allá, mi doncella,    qué haces ahí, sierva mía?
  8   --Estoy rezando el rosario,    que esta devoción es mía.
     --Tengo que ya de venir conmigo    tres horas antes del día.
  10   --Déjeme usted, Señora,    por Dios, la Virgen María.
     Dispierten los míos padres,    dispierten con alegría,
  12   que me ha venido a llamar    la del rosario de María.
     --Por ser tan grande señora,    vete con Dios, hija mía.--
  14   A bajar cuestas y valles    la doncella lloraría.
     --¿Por qué lloras, mi doncella,    por qué lloras, sierva mía?
  16   --Lloro por ver a mis padres,    que con la su alma me querían.
     --Si ellos te quieren con la su alma,    te quiero como a mi vida.
  18   Allá un poco más alante    hay una pequeña ermita,
     tengo que ya de estar en ella    tres años menos un día,
  20   sin comer, sin beber,    sin hablar con gente nacida.
     Hay una palomita blanca,
  22   con una pechuguita blanca,    con una flor amarilla,
     en tocando aquella flor,    satisface la comida.--
  24   Han pasado los tres años,    bajó a una fuente muy fría,
     y al estar bebiendo agua,    bajó la Virgen María.
  26   --¿Qué haces allá, mi doncella,    qué haces ahí, la cierva mía.
     --Estoy bebiendo agua,    que yo de sed me moría.
  28   La pregunta si quiere ser casada,    casada no quiere ser;
     la pregunta si quiere ser doncella,    doncella no quiere ser;
  30   y la pregunta si quiere ser monjita,    monjita ella quiere ser.
     El lunes la dan el velo    allí en Santa Catalina.
  32   --Las campanas, ¿por quién tocan?    --Por la del cielo subía.
     ¡Quién fuera ángel de su guarda    para ir en su compañía!

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0212:5 Devota de la Virgen en el yermo (í-a)            (ficha nº: 336)

Versión de Urueñas (ay. Urueñas, p.j. Sepúlveda, Segovia, España).   Recitada por Matea Carretero "Mateílla" (79a). Recogida por Pere Ferré, Therese Meléndez, Javier Ormazábal y Teresa Yagüe, 04/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 2.4-7.2/A-07). Publicada en Petersen-Web 2000, Texto. Reeditada en Petersen-Web 2000-2007, Texto.  058 hemist.  Música registrada.

     El rey moro . . . . . . . . .    una hija tenía.
  2   La piden ricos y condes    y a todos los despedía.
     Por fin la pidió don Juan    para un hijo que tenía,
  4   y le respondió diciendo:    --¿? mi hija,
     que rezaba todos los días    tres rosarios a la Virgen María;
  6   el uno por la mañana    y el otro al mediodía,
     y el otro por la noche,    cuando sus padres dormían.--
  10   Una noche, estando rezando el rosario,    bajó la Virgen María.
     --Buena devoción tú tienes,    no la olvides, hija mía.
  12   Si quieres ser casadita,    marido yo te buscaría;
     si quieres ser religiosa,    convento yo te daría;
  14   si quieres venir conmigo,    al cielo te llevaría.
     --Despierten, padres queridos,    despierten en armonía,
  16   porque en medio de esta sala    está la Virgen María
     y me voy a ir con ella    tres horas antes del día.--
  18   Anduvieron siete leguas
     y una veredita alante    hasta llegar a una ermita.
  20   --Aquí te tienes que estar    siete años menos un día.
     Todos los días venía a verte    y vendrá una codorniz,
  22   y en el suo piquito    traerá la tuya comida;
     y en el su pico dorado    traerá la tuya bebida.--
  24   Así pasaron los tiempos,
     así pasaron los años,    y un día no baja la palomita.
  26   Se ha bajado a beber agua    porque de sed se moría.
     Estando bajando al agua,    en medio del agua bajó la Virgen María.
  28   --¿Qué haces aquí, mi doncellita?    --Es que de sed me moría.--
     Las campanas de aquel pueblo    tocan solas con alegría
  30   porque la hija del rey moro    al cielo ya se subía.

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0212:6 Devota de la Virgen en el yermo (í-a)            (ficha nº: 337)

Versión de Gomezserracín (ay. Gomezserracín, p.j. Cuéllar, Segovia, España).   Recitada por Asunción Maroto (78a). Recogida por Gabriel Fraile, Dolores Sanz, Maximiano Trapero y Blanca Urgell, 10/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 1.10-7.2/B-04). Publicada en Petersen-Web 2000, Texto. Reeditada en Petersen-Web 2000-2007, Texto.  068 hemist.  Música registrada.

     Un padre tiene una hija    que más otra no tenía.
  2   La devoción por los santos,    la devoción que tenía,
     de rezar los tres rosarios,    los tres rosarios al día;
  4   el uno por la mañana    y el otro hacia mediodía,
     y el otro a la medinoche    mientras sus padres dormían.
  6   Y estando un día rezando,    bajó la Virgen María.
     --¿Qué haces ahí, la mi doncella,    qué haces ahí, la cierva mía?
  8   --Estoy rezando el rosario,    que esta devoción es mía.
     --Pues te has de venir conmigo    tres años menos un día,
  10   y estarás sin comer ni beber,    ni hablar con gente nacida.
     --Me deje por Dios, Señora,    por Dios, la Virgen María,
  12   despedir los míos padres,    los padres que yo tenía.--
     Despierten los míos padres,    despierten con alegría,
  14   que me ha venido a buscar    la del rosario y María.
     --Pues, si es tan grande señora,    vete con Dios, hija mía.--
  16   Y al bajar cuestas y valles,    la doncella lloraría.
     --¿Por qué lloras, mi doncella,    por qué lloras, cierva mía?
  18   --Lloro por ver ver a mis padres,    que con su alma me querían.
     --Si ellos te quieren con su alma,    yo te quiero como mi vida.--
  20   Un poquito más alante    hay una pequeña ermita,
     en la ermita hay un altar,    en el altar una palomita
  22   que tiene en la pechuga    una flor amarilla,
     y en tocando aquella flor,    satisface la comida.
  24   Ya han pasado los tres años,    tres años menos un día.
     Estando bebiendo agua,    en una fuente muy fría,
  26   estando bebiendo agua,    bajó la Virgen María.
     --¿Qué haces ahí, la mi doncella,    qué haces ahí, la cierva mía?.
  28   --Pues estoy bebiendo agua,    que yo de sed me moría.--
     La pregunta si quiere ser casada.    --Casada no quiero ser.--
  30   La pregunta si quiere ser doncella.    --Doncella no quiero ser.--
     La pregunta si quiere ser monja.    --Yo monja lo quiero ser.--
  32   El lunes la dan el velo,    día de Sor Catalina.
     --Las campanas, ¿por quién tocan?    --Por la que al cielo subía.
  34   ¡Quién fuera ángel de la guarda,    para ir en su compañía!

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0212:7 Devota de la Virgen en el yermo (í-a)            (ficha nº: 338)

Versión de Vegas de Matute (ay. Vegas de Matute, p.j. Segovia, Segovia, España).   Recitada por Teresa Pérez (82a). Recogida por J. Antonio Cid, Mª Teresa Cillanueva, José Ramón Prieto y Mª José Querejeta, 04/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 4.4-7.2/A-18 y B-01). Publicada en Petersen-Web 2000, Texto. Reeditada en Petersen-Web 2000-2007, Texto.  064 hemist.  Música registrada.

     Un rey tenía una hija    que en el alma la tenía,
  2   la trae calzada de plata,    vestida de seda fina.
     Rosario de oro en sus manos,    tres veces le reza al día;
  4   uno reza a la mañana,    otro reza al mediodía,
     y otro reza a medianoche    cuando su padre dormía.
  6   Estando rezando uno,    bajó la Virgen María
     diciendo: --¿Qué haces, devota,    devota del alma mía?
  8   --Pues aquí yo estoy, Señora,    mejor que yo merecía.
     --¿Si quieres venir conmigo    tres horas antes del día?
  10   --Déjeme pedir licencia    a un rey padre que tenía.--
     --Despierta, padre, despierta,    despierta con alegría,
  12   que la Virgen del Rosario    a nuestro palacio venía.
     Quiere que vaya con ella    tres horas antes del día.--
  14   --Tal licencia yo no doy,    tal licencia no daría,
     que dirán mis compañeros    que te traigo mal traída.
  16   --Dígalos usted, mi padre,    dígalos una mentira:
     que estoy a ver a una hermana    que tengo recién parida.
  18   --Con palabras cumpliré.    Anda con Dios, hija mía.
     La lleva por unos montes    los más espesos que había.
  20   Donde la culebra canta,    la serpiente respondía.
     --Aquí has de estar siete años,    siete años y un día.
  22   Al cabo de los siete años    baja la Virgen María.
     Una palomita blanca    la llevaba la comida
  24   y una palomita negra    la llevaba la bebida.
     Al fin de los siete años    bajó la Virgen María
  26   diciendo: --¿Qué haces, devota,    devota del alma mía?
     --Pues aquí yo estoy, Señora,    mejor que yo merecía.
  28   --Si quieres ser casadita,    marido te buscaría.
     --Casadita no, Señora,    que ese gusto no tenía.
  30   --Si quieres ser religiosa,    convento te buscaría.
     --Religiosa no, Señora,    que ese gusto no pedía.
  32   --Si quieres irte conmigo    a la Gloria te llevaría.
     --A la Gloria sí, Señora,    con usted en compañía.--

Variantes: 5b cuando s. p. d.; 17a que estoy cuidando a u. h.; 17b a u. h. que tenía.

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0130:1 El galán y el convidado difunto (é-a)            (ficha nº: 339)

Versión de Valseca (ay. Valseca, p.j. Segovia, Segovia, España).   Recitada por Ana Fernández (42a). Recogida en Hoyos del Espino (p. j. Piedrahita) por Ramón Menéndez Pidal, 00/09/1931 (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en TRC-Segovia 1993, pp. 452-453.  036 hemist.  Música registrada.

     En la ciudad de León    va un caballero a la iglesia,
  2   no va por ver a las damas,    que va por ver las completas.
     Hay un difunto pintado,    pintado todo de piedra,
  4   le ha tirado de la barba,    le ha dicho de esta manera:
     --Valeroso capitán,    cuando andabas en la guerra
  6   dando un tiento a tus espadas,    gobernando tus banderas;
     esta noche te convido,    te convido a rica cena
  8   de gallinas y capones    que estarán muy bien compuestas.--
     El señor lo ha dicho en broma    y el difunto lo hizo en veras,
  10   y a eso de la medianoche    llega el difunto a la puerta.
     --Criada, dile a tu amo    que huésped es el que espera
  12   convidado en San Francisco    vengo a cumplir la promesa.--
     --Cenen, cenen, caballeros,    de mi no tengan vergüenza,
  14   que yo no vengo a cenar,    que vengo a ver cómo cenan.
     Si no fuera el relicario    que tienes en tu defensa,
  16   te había de enterrar vivo,    aunque Dios vida te diera,
     una pala y azadón    y la sepoltura abierta;
  18   con esto te doy el castigo    que tu alma mereciera.

Nota del colector: "Lo aprendió de su madre que era de Iscar" (barrio de Segovia). Surge cierta confusión al confrontar la documentación de los romances de Ana aparecida en una y otra publicación: si era de Iscar, pero se le entrevsitó en Valseca o si era de Valseca y se le entrevistó en Hoyos del Espino (ambos en Ávila). De todos modos, es evidente que se trata de una misma informante.

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0130:2 El galán y el convidado difunto (é-a+é-o)            (ficha nº: 340)

Versión de Riaza (ay. Riaza, p.j. Sepúlveda, ant. Riaza, Segovia, España).   Recitada por Benigna [de Frías]. Recogida por Ramón Menéndez Pidal, 00/09/1905 (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en TRC-Segovia 1993, pp. 450-451.  066 hemist.  Música registrada.

     Llegando un día festivo    fue un caballero a la iglesia
  2   y se vino a arrodillar    contra un difunto de piedra.
     Tirándole de la barba    estas palabras dijera
  4   --¡Oh, buen viejo venerable,    quién algún día us dijera,
     que con mis divinas manos    atiente a tu barba mengua!;
  6   pues pa la noche que viene    yo te convido a una cena;
     pero me dirás que no,    que la barriga os refriega,
  8   la tienes angosta y larga,    no te cabe nada en ella.--
     A eso del anochecer    llamó el difunto a la puerta
  10   diciendo: --¿Quién es quien llama?    --Quien algo se le ofreciera.
     Anda, paje, y dile a tu amo,    dile que si no se acuerda
  12   del convidado que tiene    para esta noche a la cena.--
     Estándoselo contando    enseguida se le hiela
  14   la sangre del corazón    palpitea ceo y tiembla.
     --Anda, pues dile que suba,    que suba muy norabuena.--
  16   Le alumbraron con dos hachas    al subir de la escalera,
     le arrastraron una silla    para que se siente en ella.
  18   Empiezan a partir pan,    a partir el pan empiezan.
     G --Cena, si quieres cenar,    que ya está la cena puesta.
  20   --Yo no vengo por cenar,    vengo por ver cómo cenas,
     vengo por ver si cumplías    la palabra que tiés puesta;
  22   pues pa la noche que viene    yo te convido a otra cena.--
     Y él, con todo su cuidado,    al amanecer se dispierta;
  24   ha montado en su caballo    y a San Francisco se fuera.
     Ha estado con el guardián    y en confesión se lo cuenta.
  26   Le ha dado un escapulario    que sirva pa su defensa.
     A eso del anochecer    fue el caballero a la iglesia;
  28   vio una pala y azadón    y una sepoltura abierta.
     Entre las ocho y las nueve    se salió el difunto fuera.
  30   --Caballero, entra a cenar,    que ya está la cena puesta,
     cena de muchos manjares    a mi gusto y bien dispuesta.
  32   Agradece que has comido    pan de beata el sustento,
     que, si no, habías de entrar,    aunque fuera a pesar vuestro
  34   para que otra vez no hagas    burla de los que están muertos.
     Rezarlos y encomendarlos    y rogar a Dios por ellos,
  36   esto se debe de hacer    y te sirva de escarmiento.

Variantes de otra informante: 1a Un día muy señalado; 2 y se ha venido a a. / junto a un d. d. p.; 5 q. en estas d. m. / llegue a vuestra b. m.
Nota: los vv. 3 y 18 los dice otra señora (quizá Modesta).

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0209:1 Difunto penitente (é-a)            (ficha nº: 341)

Versión de Riaza (ay. Riaza, p.j. Sepúlveda, ant. Riaza, Segovia, España).   Recitada por Francisca Vázquez, alias "La Lechuga". Recogida por María Goyri, 00/09/1905 (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en TRC-Segovia 1993, pp. 470-471.  056 hemist.  Música registrada.

     --Premita el cielo divino    que mil desdichas te vengan,
  2   que me has dejado burlada    metida en tantas afrentas.--
     Se le asentó la salud    de tal suerte y de manera
  4   que era preciso el hacerle    las últimas deligencias.
     Y al bendito San Francisco    le tenía en su defensa,
  6   y por ruegos de la Virgen    alcanzó de que viniera
     aquel espírito al mundo    para trabajar y sirviera
  8   para que con su sudor    ganara algunas haciendas.
     Entró con un mercader    a gobernarle su hacienda.
  10   A eso de la medianoche,    mientras la gente durmiera,
     se levanta de la cama,    enciende una grande hoguera;
  12   en medio de ella se mete,    se quemaba sus vergüenzas.
     El compañero lo vio    y a las sazones le acecha.
  14   Mas a la noche siguiente    al amo le ha dado cuenta.
     --Dime, Juan, ¿por qué haces eso,    por qué andas de esa manera?
  16   --Ha de saber usted, mi amo,    que ando por una doncella,
     que le he quitado el honor,    no es razón que ella le pierda.--
  18   El amo, compadecido,    le ha mandado de su hacienda
     cien y cincuenta ducados    y que a llevárselos fuera.
  20   Aguardó que fuera por agua    y al camino la saliera.
     Lo dijo: --¿Me conocís?--    Ella se quedó suspensa.
  22   --En algo me parecís    un mozo de aquesta tierra,
     hará que murió seis meses,    esto es por cosa muy cierta.
  24   --Has de saber que soy yo,    toma, guarda esas monedas;
     alivia tu casamiento    y se abreviarán mis penas.--
  26   Allá unos quince días    la salió su comenencia,
     ya les llevan a casar    a la puerta de la iglesia.
  28   --Quédate con Dios, y adiós,    que me voy a la Gloria eterna.

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0083:1 Cura sacrílego (ó)            (ficha nº: 342)

Versión de Cantalejo (ay. Cantalejo, p.j. Sepúlveda, Segovia, España).   Recogida 00/00/1907 (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en TRC-Segovia 1993, p. 457.  068 hemist.  Música registrada.

     Un cura decía misa    de las ánimas traidor.
  2   Se enamoró de una niña    desde que la bautizó.
     En lo que sus padres vivieron    de la niña no logró.
  4   Ya se murieron sus padres,    huerfanita se quedó.
     Un día estando entre misa    salió a peinarse al sol,
  6   sacaba peines de oro,    de plata no los halló.
     Pasó por allí el buen cura,    pasó aquel falso traidor.
  8   --Dame de tu amor, Pepita,    dame de tu amor, por Dios.--
     La niña, como joven,    no se atrevió a decir no.
  10   La ha llevado pa su casa,    en un cuarto la metió;
     allí la dijo la misa,    allí la dio comunión;
  12   la perdonó los pecados,    los que no perdona Dios.
     A eso de la medianoche,    cuando el cura despertó
  14   al ver que dijo "Pepita",    ninguno le contestó;
     la ha echado mano a la cara,    muerta y fría la encontró.
  16   --Vecinos, los mis vecinos,    los que más quería yo,
     sacad este alma de aquí    que en mi casa falleció.
  18   Los que me debéis dinero,    ya se lo perdono yo;
     los que no me lo debéis,    ya se lo daría yo.--
  20   Al otro día mañana,    fue a decir misa el traidor,
     al decir "Señor, pequé"    una voz del cielo oyó:
  22   "Detente, cura, detente,    detente, falso traidor,
     que no puedes decir misa    ni celebrar al Señor".
  24   Se ha marchado caminando,    para Roma se marchó;
     en el medio del camino    a un capuchino encontró.
  26   Mandó que le confesara    aquel cura, aquel traidor.
     Le ha echado tres penitencias,    de las cuales, la mayor:
  28   --Que hagas un cirio de cera    que sirva de pabellón.
     --Esa es poca penitencia.    --Yo te daré otra mayor,
  30   que te metas en un horno    cuando esté en mayor ardor.
     --Esa sí que es penitencia    para lo que he hecho yo.--
  32   Estándose desnudando    una voz del cielo oyó:
     "Detente, cura, detente,    detente, falso traidor,
  34   que ya puedes decir misa    y celebrar al Señor".

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0083:2 Cura sacrílego (ó)            (ficha nº: 343)

Versión de Sacramenia (ay. Sacramenia, p.j. Cuéllar, Segovia, España).   Recitada por Rita Lázaro. Recogida por Ramón Menéndez Pidal, 00/09/1905 (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en TRC-Segovia 1993, pp. 458-459.  074 hemist.  Música registrada.

     Un cura diciendo misa    de las ánimas pastor
  2   se enamoró de una niña    desde que la bautizó.
     Lo que vivieron sus padres    no se pudo gozar, no;
  4   así que murieón sus padres,    buelfanita se quedó.
     Un día de San Francisco    se bajó a peinar al sol
  6   con peine de oro en la mano    porque el de plata no halló.
     Pasó por allí el mal cura,    pasó por allí el traidor:
  8   --Pepita, dame un abrazo,    de tu pechito una flor.--
     Pepita, como era santa,    no le supo decir no.
  10   La ha agarrado de la mano    y a su casa s` la llevó.
     La ha metido en un cuarto,    el más clarito que halló,
  12   allí la tuvo siete años    sin ver la luna ni el sol;
     allí la decía misa    y allí la da comunión.
  14   Un día de Jueves Santo,    como día de Pasión,
     todos hacen penitencia,    todos hacen oración,
  16   y él la oración que hizo:    que con ella se acostó.
     La puso la mano al pecho,    fría y muerta la encontró.
  18   --Vecinos, los de mi casa,    vecinos de alrededor,
     al que dinero os deba,    yo os lo perdono, yo;
  20   y al que no os lo debiera,    yo os lo daría, yo,
     que me saquéis este cuerpo    que en mi casa feneció.--
  22   Al otro día siguiente    a decir misa marchó,
     y estando diciendo misa    del cielo bajó una voz:
  24   "No digas misa, mal cura,    no digas misa, por Dios,
     que no estás pa decir misa    ni celebrar al Señor"
  26   Al otro día siguiente    para Roma caminó,
     y a la mitad del camino    un religioso encontró:
  28   --Confiéseme, religioso,    confiéseme usted, por Dios.--
     Ha empezado a confesarle    para darle comunión.
  30   Tres penitencias le ha dado,    dos chicas y una mayor:
     --Que me barras el camino    desde Sepulcro a León.
  32   --Esa penitencia es chica    pa la que merezco yo.
     --Que enciendas un horno `e llamas,    te eches al mayor ardor.
  34   --Esa penitencia es chica    pa la que merezco yo.
     --Que hagas un cirio de cera,    servirás de pabilón.--
  36   Ya lo iba a hacer el buen cura,    ya lo iba a hacer el señor;
     estando haciendo la cera    del cielo bajó una voz:
  38   "No hagas el cirio, buen cura,    no hagas el cirio, por Dios,
     que ya estás pa decir misa    y celebrar al Señor".

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0083:3 Cura sacrílego (ó)            (ficha nº: 344)

Versión de Urueñas (ay. Urueñas, p.j. Sepúlveda, Segovia, España).   Recitada por Matea Carretero "Mateílla" (79a). Recogida por Pere Ferré, Therese Meléndez, Javier Ormazábal y Teresa Yagüe, 04/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 2.4-7.2/B-03). Publicada en TRC-Segovia 1993, p. 458.  052 hemist.  Música registrada.

     Un cura diciendo misa,    de las ánimas pastor,
  2   se enamoró de una niña    desde que la bautizó.
     Mientras sus padres vivieron    no se pudo gozar, no;
  4   de que sus padres murieron    huerfanita se quedó,
     a eso de los quince años    huerfanita se quedó.
  6   Estando un día painándose,    painándose hacia el sol,
     con paines de plata fina    porque de oro no le halló,
  8   pasó por allá aquel cura,    pasó por allí el traidor;
     la ha cogido de la mano    y a su casa la llevó.
  10   Allí la decía misa    y la dio la comunión.
     A eso de la medianoche    muertecita se la halló.
  12   --Vecinos, más que vecinos,    vecinos de aquí alredor,
     el que me pida dinero,    dinero le daré yo,
  14   por que me saquen un cuerpo    que en mi casa falleció.
     Vecinos, más que vecinos,    vecinos de aquí alredor,
  16   el que me deba dinero,    dinero le daré yo,
     por que me saquen un cuerpo    que en mi casa falleció.--
  18   Al otro día domingo    a decir misa (se) marchó,
     a eso de la media misa    una voz del cielo oyó:
  20   "Detente, cura malvado,    detente, cura traidor,
     que no puedes decir misa,    ni tomar la comunión".
  22   El cura, de que oyó eso,    para Roma se marchó.
     Tres penitencias le han dado,    la una mala y la otra peor;
  24   la una que barra las calles    desde Sevilla a León,
     la otra se meta en un horno    cuando tenga más calor,
  26   la otra se meta en un cirio    y sirva de pabilón.
     --Poca penitencia es ésta    pa la que merezco yo.

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0083:4 Cura sacrílego (ó)            (ficha nº: 345)

Versión de Zarzuela del Pinar (ay. Zarzuela del Pinar, p.j. Cuéllar, Segovia, España).   Recitada por María Criado (77a) y otras dos mujeres. Recogida en Sanchonuño por Gabriel Fraile, Dolores Sanz, Maximiano Trapero y Blanca Urgell, 10/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 1.10-7.3/B-08). Publicada en TRC-Segovia 1993, p. 460.  022 hemist.  Música registrada.

     . . . . . . . . . . . . . . . . . . .    . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
     Se ha enamorao de Teresa    desde que la bautizó.
  2   Un día se está peinando,    se estaba peinando al sol,
     pasó por allí el mal cura,    pasó por allí el traidor.
  4   --Si tus peines son de plata,    de oro te los doy yo.--
     La ha cogido [una] mañana    ya su casa la llevó;
  6   a eso de la medianoche    a su cama la llevó.
     Y el día de Jueves Santo,    como es día de pasión,
  8   todos hacen penitencia    y él con ella se acostó.
     --Vecinos, los de mi barrio,    y los de pa allá alredor,
  10   en mi casa hay un cadáver,    sin saber cómo ni no.
     --Que le apresen al mal cura,    que le apresen al traidor,
  12   que se enamoró de Teresa    desde que la bautizó.

Nota: María recita el v. 1 después del 3.

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0083:5 Cura sacrílego (ó)            (ficha nº: 346)

Versión de Muñopedro (ay. Muñopedro, p.j. Segovia, ant. Santa María de Nieva, Segovia, España).   Recitada por Marina Rubio (60a) y otras vecinas. Recogida por Vanda Anastácio, Raquel Calvo, Beatriz Mariscal, Francisco Mendoza Díaz-Maroto y Javier Ormazábal, 03/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 5.3-7.1/B-14). Publicada en Petersen-Web 2000, Texto. Reeditada en Petersen-Web 2000-2007, Texto.  039 hemist.  Música registrada.

     . . . . . . . . . . . . . . . . . . .    . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
     Se enamoró de Teresita    desde que la bautizó.
  2   Un día está cosiendo    ha pasao el cura traidor.
     --Buenas tardes, Teresita.    --Buenas tardes, buen señor.
  4   --¿Si quieres venir conmigo?--    Y a casa se la llevó.
     La ha agarrado de la mano,    la ha llevao a su habitación
  6   y la ha encerrao en la habitación    más oscura que halló.
     Un día va a decir misa,
  8   oyó una voz del cielo:
     "Detente, cura, detente,    detente, cura traidor,
  10   tú no puedes decir misa    ni recibir al Señor".
     . . . . . . . . . . . . . . . . . . .    . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
     La ha echado mano a la frente    fría se la encontró.
  12   --Vecinas y más vecinas,
     hay un cadáver en casa    sin saber cómo ni no.
     . . . . . . . . . . . . . . . . . . .    . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
  14   --Esa es poca penitencia    pa la que merezco yo.
     --Si esa es poca penitencia,    mayor se la daré yo:
  16   que recoja usted los cantos    desde Sevilla a Aragón.
     --Esa es poca penitencia    pa la que merezco yo.
  18   --Si esa es poca penitencia,    mayor se la daré yo:
     cuando esté un horno ardiendo    se meta en el primer ardor.
    
(Se mete en el horno y baja un ángel del cielo y dice:)
  20   "Detente, cura, detente,    detente, cura traidor,
     que ya puedes decir misa    y recibir al Señor".
     . . . . . . . . . . . . . . . . . . .    . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

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0083:6 Cura sacrílego (ó)            (ficha nº: 347)

Versión de Vivar de Fuentidueña (ay. Laguna de Contreras, p.j. Cuéllar, Segovia, España).   Recitada por Benita de la Fuente (63a). Recogida por Pilar Aragón, Koldo Biguri, Pere Ferré y Victoria Raboso, 03/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 2.3-7.3/B-08). Publicada en Petersen-Web 2000, Texto. Reeditada en Petersen-Web 2000-2007, Texto.  027 hemist.  Música registrada.

     Un cura diciendo misa,    de las ánimas pastor,
  2   se enamoró de una niña    desde que la bautizó.
     Mientras vivieron sus padres    no se pudo lograr, no,
  4   y así que sus padres murieron,    huerfanita se quedó.
     Y un día se está peinando,    se estaba peinando al sol,
  6   la ha agarrado de la mano    y a su casa la llevó,
     la ha encerrado en su cuarto,    en el más claro que halló.
  8   Y allí la tuvo siete años    sin ver la luna y el sol,
     y al cabo de los siete años,    ya se quiso lograr della.
     La puso la mano al pecho,    muerta y fría se quedó.
  12   Se puso a decir la misa,    del cielo bajó una voz:
     "No digas misa, mal cura,    no digas misa, traidor,
  14   que no estás pa decir misa    ni celebrar al Señor".

Nota: repite en algunos versos los hemistiquios pares.

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0006:1 Muerte del príncipe don Juan (á-a)            (ficha nº: 348)

Versión de Otero de Herreros (ay. Otero de Herreros, p.j. Segovia, Segovia, España).   Recitada por Gregoria Prieto. Recogida por María Goyri, 00/08/1912 (fecha deducida) (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en TRC-Segovia 1993, p. 13.  023 hemist.  Música registrada.

     Tristes nuevas, tristes nuevas    que se corren por España,
  2   que el infante don Juan    está malito en la cama.
     Siete dotores le asisten    de los mejores de España;
  4   unos le toman el pulso,    otros le miran la cara,
     otros le miran la sangre    que de su cuerpo derrama.
  6   --Mucho mal traéis, don Juan,    mucho mal os acompaña.
     Tres horas tenéis de vida,    hora y media va pasada,
  8   otra hora y media sus queda    para encomendar vuestra alma.--
     [. . . . . . . . . . . . . . . . . . .    . . . . . . . . . . . . . . . . . . .]
     Menos el anillo de oro    que la di de enamorada.
     [. . . . . . . . . . . . . . . . . . .    . . . . . . . . . . . . . . . . . . .]
  10   Estando en estas razones,    la esposa por allí entraba
     [. . . . . . . . . . . . . . . . . . .]    al suelo cae desmayada,
  12   no pueden volverla en sí    ni con vino ni con agua.

Nota: El v. 9 añadido después de acabar la recitación (sin indicación del lugar al que pertenece).

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0006:2 Muerte del príncipe don Juan (á-a)            (ficha nº: 349)

Versión de Otero de Herreros (ay. Otero de Herreros, p.j. Segovia, Segovia, España).   Recitada por Frutos de la Calle (77a). Recogida por Raquel Calvo, Javier Ormazábal, Dolores Sanz, Blanca Urgell y Ana Valenciano, 07/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 1.7-7.1/A-06 y 2/A-14). Publicada en TRC-Segovia 1993, pp. 13-14.  050 hemist.  Música registrada.

     Tristes nuevas, tristes nuevas    que se corren por España
  2   de que el infante Don Juan    está malito en la cama.
     Siete dotores le asisten    de los mejores de España;
  4   unos le toman el pulso,    otros le miran la cara,
     todos dicen a la vez:    --Don Juan, su mal terminaba.
  6   Tres horas tiene de vida,    hora y media va pasada
     y la otra hora y media    para recoger su alma.--
  8   Al decir estas palabras    su esposa por allí entraba.
     --¿De dónde viene la mi esposa,    de dónde viene el bien de mi alma?
  10   --Vengo de San Sebastián    de rogar a Dios por tu alma,
     para que te pongas bueno    y te levantes de esa cama.
  12   --Sí que me levantaré    el lunes por la mañana,
     en un ataud de pino,    entre sábanas de holanda.
  14   Me llevarán a la iglesia    con mucha gente en compaña.
     A ti te dejaré sola,    solita y desamparada,
  16   con la justicia en la puerta,    pidiendo te den fianza.
     Si no tienes quién te fíe,    mi padre el rey te fiara.--
  18   Al oir estas razones    se ha caído desmayada;
     no pueden volverla en sí    ni con vino, ni con agua,
  20   ni con agua, ni con vino    pudieron resucitarla.
     Sácanle al niño del vientre,    parecía un rollo de plata,
  22   se lo llevan a su padre,    que la bendición le echara.
     --La bendición de Dios, hijo,    la de tu padre te caiga.
  24   Tu madre ya está difunta,    tu padre poco le falta,
     todos vamos a gozar    a la celestial morada. Amén

Variantes: 3a s. doctores l. a.; 18a a. o. e. palabras; 20 omite; 21a s. el n. d. v.; 25b de l. c. m.
Notas: 25b lo repite tres veces. La mayoría de los romances que sabe los aprendió, según dice, de su madre, Paula Montesanz, vecina de Hontoria, si bien éste lo considera más popular.

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0136:1 Flores y Blancaflor (í-a)            (ficha nº: 350)
[0106 Río Verde (í-a)contam.]

Versión de Urueñas (ay. Urueñas, p.j. Sepúlveda, Segovia, España).   Recitada por Matea Carretero "Mateílla" (79a). Recogida por Pere Ferré, Therese Meléndez, Javier Ormazábal y Teresa Yagüe, 04/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 2.4-7.1/B-07). Publicada en TRC-Segovia 1993, pp. 199-200.  066 hemist.  Música registrada.

     Río Verde, Río Verde,    más negro vas que la tinta,
  2   tres moras lavan en ella,    las tres lavan a porfía.
     --Morito, si vas a casa,    me traerás una cautiva.--
  4   Cogen el fusil al hombro    y mar abajo y mar arriba,
     los que fueron mar abajo    hallaron la mejoría:
  6   hallaron al conde Flores    y a la condesa cautiva;
     venían de romeraje,    venían de romería,
  8   venían de San Basilio,    del castillo de Galicia,
     de pedir al rey del cielo    que les diera un hijo u hija.
  10   La reina estaba preñada,    la condesa estaba encinta,
     pues lo quiso el Dios del cielo    que parieran en un día;
  12   la condesa parió un niño,    la reina parió una niña.
     Pícaras son las comadres,    por ganar las albericias
  14   a la reina dan el niño    y a la condesa la niña.
     Ya se levantó la reina    y fue a hacerla una visita.
  16   --¿Qué haces tú, la mi condesa,    qué haces tú, condesa mía?
     --En mi tierra era condesa    y aquí esclava de cocina.
  18   Con lágrimas en mis ojos    estoy bautizando a mi hija
     porque no se pierda su alma    en tierra de morería.
  20   --Si estuvieras en tu tierra,    dime, ¿cómo la pondrías?
     --La pondría Mari Flores,    Mari Flores de Castilla,
  22   que se llamaba mi madre    y una hermana que tenía.
     --Y si vieras a tu hermana,    di si la conocerías.
  24   --Y así la conocería,    más si la viera en camisa.
     Al lado del pecho izquierdo    un rico lunar tenía,
  26   de él la salía un trenza    que el cuerpo se la ceñía.--
     La reina empezó a llorar,    que a dejarlo no podía.
  28   --¿Por qué lloras tú, mi reina,    por qué lloras, reina mía?
     --De dos hermanas que somos,    cautivas en morería.
  30   Mañanita de San Juan    y al esclarecer del día,
     la cautivaron los moros    de pequeñita y muy niña.--
  32   --No me llores, mi condesa,    no llores, condesa mía,
     que aquí la colocaremos    con un príncipe que había.

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0132:2 La rueda de la fortuna (é-a)            (ficha nº: 351)

Versión de Riaza (ay. Riaza, p.j. Sepúlveda, ant. Riaza, Segovia, España).   Recitada por Juliana de la Vega. Recogida por Ramón Menéndez Pidal, 00/09/1905 (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en TRC-Segovia 1993, p. 373.  022 hemist.  Música registrada.

     ¡Oh, rueda de la fortuna,    que nunca te vistes quieta!
  2   Una rodada que diste    me trujistes a esta tierra.
     No me pesa haber venido,    ni menos estar en ella,
  4   que he visto la mejor dama    que cría naturaleza.
     La vi sentada a un balcón    una mañana de fiesta,
  6   la dije: --Señora dama,    (como si la conociera)
     deme un clavel si la cuadra,    de su pecho una encomienda.
  8   --¡De qué modo que lo pide    el pícaro sinvergüenza!
     --No se enfade usted, señora,    que es estilo de mi tierra,
  10   que ellas nos dan a nosotros,    nosotros las damos a ellas,
     ellas nos dan pañizuelos,    nosotros ligas y medias.

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0132:3 La rueda de la fortuna (é-a)            (ficha nº: 352)

Versión de Aldeonsancho (ay. Cantalejo, ant. Aldeonsancho, p.j. Sepúlveda, Segovia, España).   Recitada por Eulalia García (70a). Recogida por Vanda Anastácio, Raquel Calvo, Diego Catalán y Blanca Urgell, 04/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 6.4-7.1/B-15). Publicada en TRC-Segovia 1993, p. 373.  012 hemist.  Música registrada.

     La rueda de la fortuna    nunca se puede estar quieta,
  2   media vuelta que se da    te echa fuera de la tierra.
     No me pesa haber nacido,    ni tampoco estar en ella;
  4   galanes como nosotros    nos vamos con las doncellas.
     Ellas se dan a nosotros,    nosotros damos a ella[s];
  6   ellas se dan a nosotros    castañas y violetas.

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0132:4 La rueda de la fortuna (é-a)            (ficha nº: 353)

Versión de Vegas de Matute (ay. Vegas de Matute, p.j. Segovia, Segovia, España).   Recitada por Teresa Pérez (82a). Recogida por J. Antonio Cid, Mª Teresa Cillanueva, José Ramón Prieto y Mª José Querejeta, 04/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 4.4-7.3/A-04). Publicada en Petersen-Web 2000, Texto. Reeditada en Petersen-Web 2000-2007, Texto.  007 hemist.  Música registrada.

     La rueda de la fortuna    nunca se pudo estar quieta:
  2   dieciséis, quince, catorce,    trece, doce, once, diez.
     Y si vuelve la fortuna:    nueve, ocho, siete, seis,
  4   cinco, cuatro, tres, dos y una

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0469:1 Infanta preñada (á-a)            (ficha nº: 354)

Versión de Navas de San Antonio (ay. Navas de San Antonio, p.j. Segovia, Segovia, España).   Recitada por Eduvigis Puente (61a). Recogida por Raquel Calvo, Javier Ormazábal, Dolores Sanz, Blanca Urgell y Ana Valenciano, 07/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 1.7-7.2/B-09). Publicada en TRC-Segovia 1993, pp. 54-55.  022 hemist.  Música registrada.

     En el campo hay una rosa    que se llama la rosada,
  2   la doncella que allí pise    será la más desgraciada.
     Quiso Dios, quiso la Virgen    que Adelita allí pisara.
  4   Y un día estando comiendo    su padre la remiraba.
     --¿Qué me miras, padre mío,    qué me miras en la cara?
  6   --Te miro si estás enferma    o estás enamorada.
     --Padre, yo no estoy enferma    ni tampoco enamorada,
  8   tengo un dolor de cabeza    que me tiene trastornada.--
     Ya llamaron a los doctores,    a los mejores de España.
  10   Unos le miran el pulso,    otros le miran la cara
     y el más entendido dice:    --Esta niña está chalada.

Variantes de Pili (28a): 6 T. m. que estás e.___y si no, enamorada; 8b Q. m. trae muy t.

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0155:1 Casada de lejas tierras (6+6 estróf.)            (ficha nº: 355)

Versión de Navas de San Antonio (ay. Navas de San Antonio, p.j. Segovia, Segovia, España).   Recitada por Eduvigis Puente (61a). Recogida por Raquel Calvo, Javier Ormazábal, Dolores Sanz, Blanca Urgell y Ana Valenciano, 07/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 1.7-7.3/A-04). Publicada en TRC-Segovia 1993, pp. 169-170.  128 hemist.  Música registrada.

     Cerquines se casa    en muy lejas tierras,
  2   sus padres no quieren    casarle con ella.
     Rosita se llama    la blanca azucena,
  4   bonito es el nombre,    más bonita es ella.
     Con las manos barre,    con las manos friega,
  6   sola hace su cama,    sola duerme en ella,
     con su maridito    que duerme con ella.
  8   A los nueve meses    le decía ella:
     --Maridito mío,    se bien me quisieras,
  10   a la madre tuya,    a llamarla fueras.
     Ella si viniese,    yo parir pudiera.--
  12   Coge su sombrero,    Cerquines se va.
     La puerta ` su madre    empieza a llamar.
  14   --Levántate, madre,    del dulce dormir,
     que la amada Rosa    ya quiere parir
  16   y la luz del día    tarda de venir.
     --Si pare que para,    que para un varón,
  18   que reviente sangre    hasta el corazón.
     Si pare que para,    que para una hembra,
  20   yo no me levanto    de mi cabecera.--
     Se marcha Cerquines    muy triste y lloroso,
  22   por donde marchaba    regaban sus ojos.
     --¡Ay, querida Rosa,    no quiere venir!,
  24   ¡ay, amada Rosa!,    ¿qué va a ser de ti?
     --Maridito mío,    si bien me quisieras,
  26   a la hermana tuya    a llamarla fueras.
     Ella, si viniese,    yo parir pudiera.
  28   Coge su caballo,    Cerquines se va.
     La puerta ` su hermana    empieza a llamar.
  30   --Levántate, hermana,    del dulce dormir,
     que la amada Rosa    ya quiere parir
  32   y la luz del día    tarda de venir.
     --Si pare que para,    que para una infanta,
  34   que reviente sangre    hasta la garganta.
     Si pare que para,    que para una hembra,
  36   yo no me levanto    de mi cabecera.--
     Se marcha Cerquines    por las carreteras,
  38   por donde marchaba    regaba las tierras.
     --¡Ay, querida Rosa,    no quiere venir!,
  40   ¡ay, amada Rosa!,    ¿qué va a ser de ti?
     --Maridito mío,    si bien me quisieras,
  42   a la madre mía    a llamarla fueras.
     Ella, si viniese,    yo parir pudiera.--
  44   Coge su sombrero,    Cerquines se va.
     La puerta ` su suegra    empieza a llamar.
  46   --Levántate, suegra,    del dulce dormir,
     que la amada Rosa    ya quiere parir
  48   y la luz del día    tarda de venir.
     --Mientras que aparejas    la burra mohína
  50   yo iré recogiendo    la mejor gallina,
     mientras que aparejas    el burro zumbón
  52   yo iré recogiendo    el mejor jamón.--
     Al llegar a la cuesta    tocan las campanas.
  54   --Decid, pastorcitos,    decid la verdad,
     decid quién se ha muerto    en esta ciudad.
  56   --Es por una joven    muy bella y muy guapa
     que ha muerto de parto    por no tener partera,
  58   por mala cuñada    y peor la suegra.--
     Llegan al cadáver    lo encuentran ya frío.
  60   --¡Ay, querida Rosa,    cuánto habrás sufrido!
     --Ni tengo más hija,    y Dios me la da,
  62   yo no la casaría    nesta soledad.
     Ni tengo más hijas,    ni aunque las tuviera,
  64   no las casaría    en tan lejas tierras.

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0155:2 Casada de lejas tierras (6+6 estróf.)            (ficha nº: 356)

Versión de Santa Marta del Cerro (ay. Santa Marta del Cerro, p.j. Sepúlveda, Segovia, España).   Recitada por Eugenia García (78a). Recogida por Koldo Biguri, Olimpia Martínez, Sandra Robertson y Zach Smith, 04/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 3.4-7.1/B-07). Publicada en Petersen-Web 2000, Texto. Reeditada en Petersen-Web 2000-2007, Texto.  054 hemist.  Música registrada.

     Una recién casadita    de muy lejas tierras
  2   con la escoba barre,    con los ojos riega,
     y con la boca dice:    "¡Quién fuera soltera!"
  4   Sola se va a misa,    sola sale de ella,
     y no su marido,    que [sale] con ella.
  6   Sola hace la cama,    sola se echa en ella,
     y no su marido,    que se echa con ella.
  8   Y a la medianoche:    --Parir yo quisiera.
     Maridito mío,    si bien me quisieras,
  10   y a la tuya madre    a llamarla fueras.
     --Pare, mujer mía,    por la Virgen Santa,
  12   que la mía madre    ya no estaba en casa.
     --Maridito mío,    si bien me quisieras,
  14   y a la mía madre    a llamarla fueras.--
     --Levántate, madre,    del dulce dormir,
  16   que la luz del alba    ya quiere venir
     y la Blancaflor    ya quiere parir.
  18   --Aparéjame, yerno,    la mula más ruina
     mientras que yo cojo    la mejor gallina;
  20   Aparéjame, yerno,    y el macho más gordo
     mientras que yo cojo    tós los envoltorios.--
  22   A la mitad del camino    las campanas redoblaban.
     --Dime, yerno, ¿por quién,    que las campanas redoblan?--
  24   Al entrar en la casa,    la madre patea y llora
     al ver a su hija    metida en la caja.
  26   --Mi hija se ha muerto    por no haber parteras,
     por malas cuñadas    y peores suegras.

Variante: -16 omitido en la primera recitación.

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0155:3 Casada de lejas tierras (6+6 estróf.)            (ficha nº: 357)

Versión de Gomezserracín (ay. Gomezserracín, p.j. Cuéllar, Segovia, España).   Recitada por María Gil Sanz (81a) y Aurelia Muñoz Román (56a). Recogida por Gabriel Fraile, Dolores Sanz, Maximiano Trapero y Blanca Urgell, 10/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 1.10-7.1/B-16). Publicada en TRC-Segovia 1993, p. 171.  040 hemist.  Música registrada.

     Esa señorita    del mandil de seda,
  2   ella sola barre,    ella sola friega,
     ella hace el almuerzo    y ella se le almuerza,
  4   ella hace la cama    y en ella se acuesta,
     si no es su marido    se queda con ella.
  6   --Maridito mío,    si bien me quisieras,
     a la tuya madre    a llamarla fueras.
  8   --Levántate, suegra,    del dulce dormir
     que la luz del día    ya quiere venir,
  10   la blanca paloma    ya quiere parir.
     --Que para o no para,    que para un pichón.--
  12   --Pare, mujer mía,    pare sin tardanza,
     que la tuya madre    no la encuentro en casa.
  14   --Maridito mío,    si bien me quisieras,
     a la mía madre    a llamarla fueras.
  16   --Pare, mujer mía,    pare sin tardanza,
     que a la [tuya] madre    no la encuentro en casa.--
  18   --Oye, pastorcito,    tú que guardas las cabras,
     dime, ¿en ese pueblo    por qué tocan las campanas?
  20   --Tocan por una señora    de mandil de seda.
     . . . . . . . . . . . .    . . . . . . . . . . . .

Variantes: 4b ella duerme en ella; 7b llamarla te fueras (María). Otro final de Aurelia: Oyes, pastorcitos,___que guardáis las cabras, / di que en aquel pueblo tocan las campanas. / Oyes, pastorcitos,___que guardáis mi amor, / di si en aquel pueblo___tocan a mi amor.

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0155:4 Casada de lejas tierras (6+6 estróf.)            (ficha nº: 358)

Versión de Aldeasoña (ay. Aldeasoña, p.j. Cuéllar, Segovia, España).   Recitada por Adriana Regidor (74a). Recogida por Pilar Aragón, Koldo Biguri, Pere Ferré y Victoria Raboso, 03/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 2.2-7.3/A-07). Publicada en TRC-Segovia 1993, pp. 168-169.  076 hemist.  Música registrada.

     Una casadita    de muy lejas tierras
  2   con la escoba barre,    con los ojos riega,
     con la boca dice: "¡Quién fuera soltera
  4   y no casadita    en tan lejas tierras!"
     Ella sale a misa    y ella sale de ella,
  6   si no su marido,    que sale con ella.
     Ella hace la cama    y ella se echa en ella,
  8   si no su marido,    que se echa con ella.
     A la medianoche    ya le dio el dolor,
  10   el dolor de parto    que parir quiso.
     --Maridito mío,    si bien me quisieras,
  12   y a la tuya madre    a llamarla fueras.
     --Pare, mujer mía,    por la Virgen pura,
  14   que de en ca mi madre    la ha dao calentura.
     --Maridito mío,    si bien me quisieras,
  16   y a la tuya hermana    a llamarla fueras.--
     --Levántate, hermana,    del dulce dormir
  18   que la luz del día    ya quiere venir
     y la blanca flor    ya quiere parir.
  20   --Si parir quisiera    una niña infanta,
     que brotara sangre    sobre su garganta.--
  22   --Maridito mío,    si bien me quisieras,
     y a la mía madre    a llamarla fueras.
  24   --Levántate, suegra,    del dulce dormir
     que la luz del día    ya quiere venir
  26   y la tuya hija    ya quiere parir.
     --Apareja, yerno,    el macho más gordo
  28   mientras que recojo    todo el envoltorio.
     Apareja, yerno,    la mula molina
  30   mientras que recojo    la mejor gallina.--
     --Dime, pastorcitos,    que guardáis ovejas,
  32   díme por quién tocan    las campanas viejas.
     --No las toca nadie    que se tocan ellas
  34   por una muchacha    de muy lejas tierras.
     --No tengo más hijas,    ni anque las tuviera,
  36   no las casaría    en tan lejas tierras.
     Que murio de parto    por no haber partera,
  38   por malas cuñadas    y peores suegras.--

Nota: Suprimimos la y con que da comienzo a muchos hemistiquios.

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0155:5 Casada de lejas tierras (6+6 estróf.)            (ficha nº: 359)

Versión de Aldeasoña (ay. Aldeasoña, p.j. Cuéllar, Segovia, España).   Recitada por Pilar Carbonero (62a). Recogida por Pilar Aragón, Koldo Biguri, Pere Ferré y Victoria Raboso, 03/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 2.3-7.2/B-09). Publicada en Petersen-Web 2000, Texto. Reeditada en Petersen-Web 2000-2007, Texto.  016 hemist.  Música registrada.

     Una casadita    de muy lejas tierras
  2   con la escoba barre,    con los ojos riega,
     con la boca dice:    "¡Quién fuera soltera
  4   y no casadita    en tan lejas tierras!"
     [ . . . . . . . . . . . .    . . . . . . . . . . . .]
     --Levántate, suegra,    del dulce dormir
  6   que la luz del día    ya quiere venir
     y la tuya nuera    ya quiere parir.
  8   --Si pare que para,    y si no que reviente.--

Variantes: 8 sugerido por el colector.

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0155:6 Casada de lejas tierras (6+6 estróf.)            (ficha nº: 360)

Versión de Alconada de Maderuelo (ay. Alconada de Maderuelo, p.j. Sepúllveda, ant. Riaza, Segovia, España).   Recitada por Francisca Martín (59a). Recogida por Diego Catalán, Mª Teresa Cillanueva, Gabriel Fraile y Therese Meléndez, 03/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 6.3-7.2/B-08). Publicada en Petersen-Web 2000, Texto. Reeditada en Petersen-Web 2000-2007, Texto.  012 hemist.  Música registrada.

     Una casadita    de muy lejas tierras
  2   con la escoba barre,    con los ojos riega.
     . . . . . . . . . . . .    . . . . . . . . . . . .
  4   --Levántate, esposo,    del rico dormir
     que la luz del día    ya quiere venir.
  6   . . . . . . . . . . . .    . . . . . . . . . . . .
     --Si será un infante,    si será un varón,
  8   así tú revientes    por el corazón.

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0155:7 Casada de lejas tierras (6+6 polias.)            (ficha nº: 361)

Versión de Castrillo de Sepúlveda (ay. Sepúlveda, ant. Castrillo de Sepúlveda, p.j. Sepúlveda, Segovia, España).   Recitada por dos mujeres. Recogida por Vanda Anastácio, Pilar Aragón, J. Antonio Cid y Gabriel Fraile, 07/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 4.7-7.1/A-06). Publicada en Petersen-Web 2000, Texto. Reeditada en Petersen-Web 2000-2007, Texto.  004 hemist.  Música registrada.

     Una casadita    de muy lejas tierras
  2   con los ojos negros    la cara morena.
     . . . . . . . . . . . .    . . . . . . . . . . . .

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0155:9 Casada de lejas tierras (6+6 estróf.)            (ficha nº: 363)

Versión de Castrillo de Sepúlveda (ay. Castrillo de Sepúlveda, p.j. Sepúlveda, Segovia, España).   Recitada por Marcelina Arroyo (62a). Recogida por Vanda Anastácio, Pilar Aragón, J. Antonio Cid y Gabriel Fraile, 07/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 4.7-7.1/A-13 y B-01). Publicada en TRC-Segovia 1993, pp. 167-168.  068 hemist.  Música registrada.

     Una casadita    de muy lejas tierras
  2   con la escoba barre,    con los ojos riega,
     con la boca dice:    "¡Quién fuera soltera
  4   para no ser casada    en tan lejas tierras!"
     --Maridito mío,    si bien me quisieras,
  6   a la tuya madre    a llamarla fueras.--
     --Levántate, madre,    del dulce dormir
  8   que la luz del dí    ya quiere venir
     la blanca flor    ya quiere parir.
  10   --Y si pariera un hijo,    que fuera varón
     y vertiera sangre    por su corazón.--
  12   --Maridito mío,    si bien me quisieras,
     a la tuya hermana    a llamarla fueras.--
  14   --Levántate, hermana,    del dulce dormir,
     que la luz del día    ya quiere venir
  16   y la blanca flor    ya quiere parir.
     --Si pariera [una hija,    que fuera] una infanta,
  18   que vertiera sangre    por la su garganta.--
     --Maridito mío,    si bien me quisieras,
  20   a la mía madre    a llamarla fueras,
     y aunque está más lejos    más pronto viniera.--
  22   --Levántate, suegra,    del dulce dormir
     que la luz del día    ya quiere venir
  24   y la blanca flor    ya quiere parir.
     --Apareja, yerno,    la mula más buena
  26   mientras que yo cojo    la mejor gallina;
     apareja, yerno,    el macho más gordo
  28   mientras que yo cojo    todo el envoltorio.--
    
(Termina cuando vuelven y tocan las campanas)
     --Dinos, pastorcito,    ¿por qué tocan tanto?
  30   --Por una mujer    que murió de parto,
     que murió de parto    por no haber partera,
  32   por malas cuñadas    y peores suegras.
     --No tengo más hijas,    y aunque las tuviera,
  34   no las casaría    en tan lejas tierras.

Nota: La informante es natural de Urueñas.

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0166:1 El lindo don Juan (é-o)            (ficha nº: 364)
[0818 Los presagios del labrador (é-a)contam.]

Versión de Sanchonuño (ay. Sanchonuño, p.j. Cuéllar, Segovia, España).   Recitada por Antonia Ramírez. Recogida por Agapito Marazuela Albornos, (Archivo: AMP; Colec.: Agapito Marazuela). Publicada en TRC-Segovia 1993, pp. 443-444.  047 hemist.  Música registrada.

     Estaba don Juan un día    en la cercada de un huerto
  2   sembrando trigo y cebada,    que todo lo sembró a un tiempo.
     Pasó por allí el demonio    vestido de caballero.
  4   --Buenos días hay, don Juan,    por lo mucho que le quiero,
     su mujer está condesa    con un primo carnicero.
  6   Si no lo quiere creer,    véngase conmigo a verlo.--
     Se ha montado en el caballo    y corriendo se ha ido a verlo
  8   y al entrar en el portal    a ella la encontró leyendo.
     --Quítate, perra traidora,    que yo de matarte tengo.
  10   --Mátame, marido mío,    mátame si lo merezco,
     déjame ir a despedir    de mi hijo el más pequeño.
  12   --Tómale, perra traidora,    dale la leche postrera.--
     --Tu padre me va a matar,    no sé si yo lo merezca.--
  14   La ha dado tres puñaladas,    tendida ha caído al suelo.
     --Ahora voy a hacer igual    con los niños más pequeños.--
  16   Les agarra, le[s] degüella,    les pega contra un cimiento.
     A los tres días siguientes    las voces corren po` el pueblo.
  18   Dieron parte a la justicia,    puertas tiraron al suelo,
     al entrar por el portal    allí había un niño muerto
  20   y al subir por la escalera    había allí otro diciendo:
     --Por aquí sube una señora
  22   que nos cura las heridas    con sus delicados dedos.
     Si preguntan por mi madre,    gozando ya está en el cielo;
  24   si preguntan por mi padre,    ardiendo está en los infiernos.

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0419:1 Doña Antonia de Lisboa (ó-a)            (ficha nº: 365)

Versión de Riaza (ay. Riaza, p.j. Sepúlveda, ant. Riaza, Segovia, España).   Recitada por Apolonia y Francisca Vázquez, alias "La Lechuga". Recogida por María Goyri, 00/09/1905 (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en TRC-Segovia 1993, pp. 356-357 y IGR-vulgar 1999, pp. 134-135.  066 hemist.  Música registrada.

     Una mañana que apenas    salió don Pedro de Rioja,
  2   más lindo que el sol que sale    por las puertas de su gloria,
     la vio estar al balcón    a la linda doña Antonia.
  4   La dice: --Antonia querida.--    La dice: --Querida Antonia,
     ¿qué quieres que yo te traiga    de la gran Constantinopla,
  6   la cabeza del gran turco,    la cabeza o la corona?
     ¿O quieres que a la mar vaya    y de la parte más honda
  8   te traiga dos peces vivos    y en la mano te les ponga?
     --No quiero que me les traigas,    no quiero que me les pongas,
  10   lo que te pido que seas,    seas constante en tus obras.--
     Toda la noche don Pedro    dormida con doña Antonia,
  12   hasta que tocan al alba    las campanas de Lisboa.
     Se levanta el caballero    dejándola muy gozosa;
  14   haciendo burla y donaire    se ha marchado con la otra.
     Doña Antonia, que lo supo,    mira al cielo temerosa:
  16   --¡Noche, cómo tanto tardas;    cielo, cómo no te adornas
     de ese paño tan celestre    lleno de estrellas preciosas!--
  18   Se ha metido en su aposento    como leona furiosa,
     se ha puesto un coleto de ante    y una granadita hoja
  20   y un hábito de su padre,    de su padre que esté en gloria.
     Se ha echado una calle abajo,    que la llaman La Vitoria,
  22   le viera al traidor don Pedro    estar hablando con la otra.
     --Eres tú el traidor don Pedro,    fuiste traidor en tus obras.
  24   ¿Te acuerdas de una palabra    que distes a una señora?
     Has de saber que soy yo    y me llamo doña Antonia,
  26   te he de dar la fiera muerte,    si el cielo no me lo estorba,
     y no me lo estorbará    porque la razón me sobra.--
  28   Empiezan los dos guerreros    con espadita furiosa.
     Al ruido y al alboroto    se ha esbaratado la ronda.
  30   La ronda dice: --¿Qué gente?--    Y ella responde furiosa:
     --Para tales ocasiones    mi espada no es melindrosa.--
  32   ha matado siete alcaides,    ha esbaratado a la ronda
     y al corregidor le dio    para fraile una corona.

Nota: Según el manuscrito, Francisca Vázquez lo empieza de la siguiente manera: Soberano y alto cielo, / en ti pongo mi memoria // para cantar y decil / lo que sucedió en Lisboa // con un galán y una dama, / que se quieren y adoran.// Tanto es el amor que tienen, / que es firme y no hay quien le rompa, // si no es que le rompa el cielo / con su mano poderosa. // --¿Qué quieres que yo te traiga...A partir de aquí, el v. 5, es igual que el de Apolonia.

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0628:1 Ira de Cristo (á-a)            (ficha nº: 366)

Versión de Riaza (ay. Riaza, p.j. Sepúlveda, ant. Riaza, Segovia, España).   Recitada por Benigna [de Frías]. Recogida por Ramón Menéndez Pidal, 00/09/1905 (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en TRC-Segovia 1993, pp. 480-481.  074 hemist.  Música registrada.

     --Hijo querido del alma,    oye a tu madre afligida,
  2   angustiada y dolorida,    a quien tanto favor clama.
     --¿Qué tenéis, madre querida,    que venís tan angustiada?,
  4   ¿qué pena en su corazón    tanto la aflige y la acaba?
     --Una palabra que di,    al pie de a cruz hincada,
  6   de ser para el pecador    siempre madre y abogada.
     --Madre, no han cumplido bien    lo que manda la ley santa,
  8   mas obligada no estáis    a cumplir esa palabra.
     --Hijo, por los nueve meses    que te tuve en mis entrañas,
  14   libierta a los pecadores    que con glárimas me llama[n],
     hijo, dalos tus auxilios,    juntamente con tu gracia.
  12   --Bien sabís que vine ar mundo    sólo a tomar carne humana,
     para que mi Padre Eterno    satisfecho se quedara.
  14   --Esas carnes que dejasteis    en la cruz crucificadas,
     esa cruz y mis dolores    no les sirvieron de nada;
  16   lujo, vanidad y vicio,    pues la tienen relajada.
     No hay rescate en las doncellas,    ni prudencia en las casadas,
  18   ni en las hijas obediencia,    y es por falta de crianza;
     hay muchas mozas perdidas    y su madre son la causa.
  20   La caridad se ha perdido,    los pobres no encuentran nada,
     habiendo dejado hacienda    para que los remediaran.
  22   Sólo el vicio permanece    y la maldad reprobada,
     que el que padece al pecado    ninguna virtud señala.
  24   Erán patentes testigos    de mi justicia enritada.
     --Hijo, por las criaturas,    no tienen curpa de nada,
  26   que sus padres invocaron    tu dulce nombre en voz alta.
     --Madre, no es de corazón,    son invocaciones falsas;
  28   les he dejado en la iglesia    siete fuentes consagradas,
     que en ellas se purifiquen    y santifiquen sus almas.
  30   Les dejé pedricadores    que a sus voces traspasaran,
     mas ellos, sordos, no atienden    a su divinas palabras.
  32   ¡Guerra, guerra contra ellos!,    no te empeñes, madre amada.
     --Hijo de mi corazón,    yo me voy de tu compaña.
  34   Por la leche que mamastes,    te suplico que lo hagas,
     considerar la vitoria    si de la culpa se apartan.--
     A la enmienda, pecadores,    que la Virgen nos ampara;
     a la Virgen del Pilar    tenerla por abogada.

Variante: 2b al que t. f. c.

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0179:1 Madre, a la puerta hay un niño (8+8 y 6+6 en coplas alt.)            (ficha nº: 367)

Versión de Riaza (ay. Riaza, p.j. Sepúlveda, ant. Riaza, Segovia, España).   Recitada por Isabel. Recogida por María Goyri, 00/09/1905 (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en TRC-Segovia 1993, pp. 400-401.  066 hemist.  Música registrada.

     --Madre, a la puerta hay un niño    más hermosa que el sol bello,
  2   y dice que tiene frío    porque el pobre viene en cueros.
     --Anda, dile que entre,    se calentará,
  4   porque en este pueblo    ya no hay caridad
     y aquel que la tiene    no la quiere dar.--
  6   Entra el niño y se calienta,    y después de calentado,
     le pregunta la patrona:    --¿De qué tierra o qué reinado?--
  8   El niño responde:    --Soy de lejas tierras,
     mi madre del Cielo,    que bajó a la tierra.
  10   --Haga usted la cena al niño    y cenará con nosotros
     y será muy queridito    y será muy agradable.--
  12   Y el niño responde:    --Eso no, señora,
     que tengo una madre    que el Cielo la adora.
  14   --Haga usted la cama al niño    en la alcoba, con primor.
     --No se canse usted, señora,    que mi cama es un rincón,
  16   mi cama es el suelo    desde que nací
     y hasta que me muera    ha de ser así.--
  18   Ya amaneció Dios la aurora    y el niño se levantó,
     a la patrona la dice:    --Patrona, caday con Dios.
  20   Si acaso mi madre    por mí preguntara
     yo me voy al templo    que allí es mi morada,
  22   que allí han de ir todos    a darme las gracias.--
     --Vete con Dios, niño hermoso,    de ti quedo enamorada,
  24   quiera Dios que antes de un mes    halles a tu madre amada.
     Y si no la encuentras,    vuélvete a mi casa,
  26   pues saldremos todos    a darte las gracias.--
     Ya encontró su madre al niño,    le dice: --¿Dónde has andado,
  28   que no te has muerto de frío    y no te has quedado helado?--
     Y el niño responde    mirándola atento:
  30   --¡Si viera usted, madre,    qué cama me han puesto!:
     tres sábanas limpias    y un colchón de lienzo.
  32   --Vete con Dios, niño hermoso,    de ti quedo enamorada,
     quiera Dios que antes de un día    halléis a tu madre amada.

Variantes: 4a p. en esta tierra; 6b y estándose calentando.

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0179:2 Madre, a la puerta hay un niño (8+8 y 6+6 en coplas alt.)            (ficha nº: 368)

Versión de Sepúlveda (ay. Sepúlveda, p.j. Sepúlveda, Segovia, España).   Recitada por Margarita y otra señora. Recogida por María Goyri, 00/09/1905 (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en TRC-Segovia 1993, pp. 403-404.  076 hemist.  Música registrada.

     --A tu puerta llora un niño    más hermoso que el sol bello,
  2   parece que tiene frío    y es que sin duda está en cueros.
     --Corre, dile que entre,    se calentará,
  4   porque en este pueblo    ya no hay caridad.--
     Entró el niño y se sentó,    y mientras se calentaba
  6   le pregunta la patrona    de qué tierra o de qué patria.
     --Mi madre desciende    de diversas tierras;
  8   mi padre del Cielo,    yo nací en la tierra.
     --¿Cómo sus llamáis, bien mío?    --Jesús me llamo, señora,
  10   el Cielo que me dio mi padre,    el cielo y la tierra adoran.
     --¡Vaya que es el niño    en todo gracioso!,
  12   en mi vida he visto    niño más hermoso.
     Niño, si quieres cenar,    se quisará de contado,
  14   y te quedarás en casa    como hijo regalado.--
     Y responde el niño: --Eso no, señora,
  16   que tengo una madre    que el cielo la adora.--
     --Mucho quieres a tu madre.    --Sí, señora, que la quiero,
  18   tres días que no la he visto,    tres mil años se me han hecho.
     Estando el niño cenando    las lágrimas se le caen.
  20   --Dime ¿por qué lloras    en ver la cena que hay?
     --Mi madre de pena    no podrá comer,
  22   aunque tenga gana,    no tendrá con qué.
     --Hazle una cama a este niño    en mi alcoba y con primor.
  24   --Señora, no quiero cama,    que mi cama es un rincón;
     mi cama es el suelo    desde que nací,
  26   hasta que en cruz muera    ha de ser así.
     Mi cama es una esterita    de pajuelas de Alicante,
  28   por cabecera un ladrillo,    donde mi cabeza echarse.--
     Con esto toda la noche,    con un sueño tan suave,
  30   al ver que tiene en su casa    el poder de un Dios tan grande.
     Apenas salió la aurora,    el niño se despidió,
  32   y la dice a la señora:    --Quede usted con Dios,
     que me voy al templo,    que es allí mi casa,
  34   allá iredes todos    a darme alabanzas.
     --Anda con Dios, niño hermoso,    de ti quedo enamorada,
  36   yo me alegraré que encuentres    a tu madre idolatriada;
     y si no la encuentras,    vuélvete a mi casa.
  38   --Ya vendré algún día    a daros las gracias.
     La madre busca a su hijo    por las calles y las plazas,
  40   a todo el mundo que encuentra    por su hijo preguntaba.
     --Mirar si habéis visto    al sol de los soles,
  42   al que nos alumbra    con sus resplandores.
     --Dénos la señal, señora,    por si acaso lo encontramos.
  44   --Es blanco como la nieve,    como la aurora encarnado,
     sus ojos y su boca    son flechas y lardos,
  46   y sus dos carrillos    como el sol dorados,
     sus ojos y cejas    son arqueaos y largos,
  48   tiene sus cabellos    como el sol dorados.
     --Por las señas que nos dais,    al templo se encaminó,
  50   en medio de los doctores    al sol de la aurora halló
     disputando con sus padres.
     Ya se ha acabado la historia    del gran Jesús y su madre.
  52   Por ser el niño perdido,    razón será que se halle.

Notas: Los vv. 17, 18 y 27-38 añadidos por la otra señora. A partir del v. 49b María da otro final: al templo va caminando,// en medio de los doctores / el Rey de Justicia ha hallado.//--Dios se lo pague, hija, / esta buena nueva,//la Virgen María / sus ayudará en vuestras penas.//. 45b lardos (sic)

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0596+0179:1 El Niño Dios pidiendo+Madre, a la puerta hay un niño (8+8 y 6+6 en coplas alt.)            (ficha nº: 369)

Versión de Navas de San Antonio (ay. Navas de San Antonio, p.j. Segovia, Segovia, España).   Recitada por Eduvigis Puente (61a). Recogida por Raquel Calvo, Javier Ormazábal, Dolores Sanz, Blanca Urgell y Ana Valenciano, 07/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 1.7-7.2/B-05). Publicada en TRC-Segovia 1993, pp. 405-406.  097 hemist.  Música registrada.

     Cuando San José y la Virgen    caminaban para el templo,
  2   en la mitad del camino    al niño echaron de menos.
     San José decía:    "Ya irá con su madre."
  4   La Virgen decía:    "Ya irá con su padre."
     ¡Qué desconsuelo sería    al verse solo y tan tarde!
  6   Se ha arrimado a una puerta    no le ha respondido nadie.
     Si usted bien supiera    quién era aquel niño,
  8   le abrían la puerta    con mucho cariño.
     En ca un rico fue a pedir,    y le echaron los alanos,
  10   los alanos, muy humildes,    le hicieron dos mil milagros.
     --Pero yo prometo,    aunque soy muchacho,
  12   daros el castigo,    según han odiado.--
     --Allá fuera viene un niño,    más hermoso que el sol bello,
  14   sospecho que tiene frío,    el pobrecito está en cueros.
     --Anda, dile que entre,    se calentará,
  16   porque en este mundo    ya no hay caridad,
     ni nunca la ha habido,    ni nunca la habrá.--
     Jesús entra en esta casa,    todos los que en ella habitan.
  20   Dice la patrona:    --Caliéntate, hijo mío,
     que vienes descalzo    y hace mucho frío.--
  22   Cuando van a cenar ellos,    las lágrimas se le caen:
     --¿Por qué lloras, niño hermoso?    --Por ver la cena que hay.
  24   Mi madre, de pena,    no podrá comer,
     y aunque tenga ganas,    no tendrá el qué.
  26   --Mucho quieres a tu madre.    --Sí, señora, que la quiero.
     Tres días que no la he visto,    cien mil años se me han hecho.
  28   Si usted me dijera    dónde la encontrara,
     de rodillas fuera    hasta que la hallara.
  30   --Haz la cama a ese niño,    en la alcoba, con primor.--
     Dice el niño: --No, señora,    pues mi cama es un rincón.
  32   Mi cama es el suelo,    desde que nací,
     y hasta que me muera,    ha de ser así.--
  34   Al resplandecer la aurora,    el niño se levantó,
     y la dice a la patrona:    --Quédese usted con Dios,
  36   que yo voy al templo,    que allí es mi casa,
     allí vendrán todos    a darme las gracias.
  38   --Anda con Dios, niño hermoso,    de ti quedo enamorada,
     Dios quiera que encuentres pronto    a tu madre idolatrada.
  40   Y si no la encuentras,    vuelves a mi casa.
     --Ya volveré, señora,    a darle las gracias.--
  42   La Virgen buscando al niño,    por veredas y por plazas,
     a todos los que veía,    por su hijo preguntaba:
  44   Que si habían visto    al sol de los soles,
     el que nos alumbra    con sus resplandores.
  46   --Sí, señora, que le he visto,    por las señas que usted da.
     Vis al templo y caminéis,    ves allí y le hallaréis,
  48   Dios padre, Hijo    una buena nueva,
     que yo encuentre al niño,    el alma y su pena.

Variantes: 47b Y vis allí le hallaréis.
Notas: el verso 46 lo dice otra señora de unos 70 años.

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0179:3 Madre, a la puerta hay un niño (8+8 y 6+6 en coplas alt.)            (ficha nº: 370)

Versión de Aldealengua de Santa María (ay. Aldealengua de Santa María, p.j. Sepúlveda, ant. Riaza, Segovia, España).   Recitada por Gabino Mateo (87a). Recogida por Diego Catalán, Mª Teresa Cillanueva, Gabriel Fraile y Therese Meléndez, 03/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 6.3-7.2/B-03). Publicada en TRC-Segovia 1993, pp. 399-400.  030 hemist.  Música registrada.

     --A la puerta llora un niño    más hermoso que el sol bello,
  2   sin duda que tiene frío    porque viene medio en cueros.
     --Anda, dile que entre,    se calentará,
  4   porque en este pueblo    ya no hay caridad,
     ni la hay ni la ha habido,    ni la hay ni la habrá,
  6   porque el que la tiene    no la quiere dar,
     y el que no la tiene    cómo la va a dar.--
  8   Entra el niño y se calienta,    y después de calentado,
     haciendole mil caricias    el ama le ha preguntado:
  10   --Dime, niño hermoso,    ¿cuál es tu querida patria?,
     por si acaso tus padres    buscando te andan.
  12   --Mi padre desciende    de muy lejas tierras,
     mi madre del Cielo,    yo nací en la tierra.
  14   Mi madre, una doncellita    de virtud tan especial,
     es la que nos ha librado    del pecado original.

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0179:4 Madre, a la puerta hay un niño (8+8 y 6+6 en coplas alt.)            (ficha nº: 371)

Versión de Sepúlveda (ay. Sepúlveda, p.j. Sepúlveda, Segovia, España).   Recitada por Manuela Ortiz (94a). Recogida por Vanda Anastácio, Pilar Aragón, J. Antonio Cid y Gabriel Fraile, 07/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 4.7-7.2/A-14). Publicada en TRC-Segovia 1993, pp. 402.  070 hemist.  Música registrada.

     --Madre, a la puerta hay un niño    más hermoso que el sol bello,
  2   parece que tiene frío,    es sin duda que está en cueros.
     --Anda, dile que entre,    se calentará,
  4   porque en este pueblo    ya no hay caridad,
     ni la ahy ni la ha habido,    ni la hay ni la habrá.--
  6   Entra el niño y se calienta,    y mientras se calentaba,
     le pregunta la patrona    de qué tierra y de qué patria.
  8   Y el niño la dice:    --De muy lejas tierras;
     mi padre es del Cielo    y yo de la tierra,
  10   mi padre desciende    de muy lejas tierras.
     --Niño, si quieres cenar,    se guisará de contado,
  12   y te quedarás en casa    como el hijo regalado.--
     Y el niño la dice:    --Eso no, señora,
  14   que tengo una madre    que el Cielo la adora.
     --Mucho quieres a tu madre.    --Sí, señora, que la quiero.
  16   --¡Vaya, que es el niño    del todo gracioso!,
     en mi vida he visto    niño más hermoso.
  18   Haz la cama a este niño    en mi alcoba y con primor.--
     --Señora, no haga usted cama,    que mi cama es un rincón;
  20   mi cama es el suelo    desde que nací,
     y hasta que me muera    ha de ser así.--
  22   Ya llegaba la aurora,    cuando el niño se despide.
     --Quede usted con Dios, señora,    quede usted con Dios -la dice-.
  24   Yo me voy al templo    porque allí es mi casa,
     y allí han de ir todos    a darme las gracias.--
  26   La madre buscaba a su hijo    por las villas y las plazas,
     y a todo aquel que se encuentra    por su hijo preguntaba.
  28   --¿Miráis si habéis visto    al rey de los soles,
     al que nos alumbra    con sus resplandores?
  30   --Dénos las señas, señora,    por si acaso lo encontramos.
     --Es blanco como la nieve,    como la aurora, encarnado,
  32   sus ojos y boca    está hechos milagros.
     Tiene unos cabello    como el sol dorados.
  34   --Por las señas que usted da,    dentro del,
     en medio de los ladrones    y el Rey de Justicia dando.

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0179:5 Madre, a la puerta hay un niño (8+8 y 6+6 en coplas alt.)            (ficha nº: 372)

Versión de Cantalejo (ay. Cantalejo, p.j. Sepúlveda, Segovia, España).   Recogida por Agustín Blánquez Fraile, 00/09/1905 (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en Petersen-Web 2000, Texto. Reeditada en Petersen-Web 2000-2007, Texto.  056 hemist.  Música registrada.

     --Madre, a la puerta hay un niño    más hermoso que el sol bello
  2   y dice que tiene frío,    mas sin duda es que está en cueros.
     --Anda, dile que entre,    se calentará,
  4   porque en esta tierra    ya no hay caridad,
     ni la hay, ni la ha habido,    ni nunca la habrá
  6       y aquel que la tiene    no la quiere dar.--
     Entra el niño y se sentó,    y después de calentado,
  8   le pregunta la patrona:    --¿De qué patria o qué reinado?
     --Mi padre es del Cielo,    yo nací en la tierra,
  10   mi madre desciende    de muy lejas tierras.
     --Niño, si quieres cenar,    se guisará de contado,
  12   que te has de quedar en casa    por el niño regalado.--
     Y el niño responde:    --Eso no, señora,
  14   que tengo mi madre,    que el cielo la adora.
     --Hacedle al niño la cama,    en la alcoba y con primor.
  16   --No se canse usted, señora,    que mi cama es un rincón;
     mi cama es el suelo    desde que nací,
  18   y hasta que en cruz muera,    ha de ser así.--
     El otro día mañana    el niño se levantó.
  20                                     --Queden ustedes con Dios,
     yo me voy al templo,    que aquella es mi casa
  22   y allí han de ir todos    a darme las gracias.--
     Su madre le anda buscando    por las villas y las plazas
  24   y a todos los que se encuentra    por su hijo preguntaba.
     --Mirad si habéis visto    al sol de los soles,
  26   y al que nos alegra    con sus resplandores,
     por si acaso le veis,
  28   rubio como el alabastro,    y blanco como el ecipler
     sus rubios cabellos    son como el sol mismo.

Nota del colector (28a) ecipler rosicler.

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0596+0179:2 El Niño Dios pidiendo+Madre, a la puerta hay un niño (8+8 y 6+6 en coplas alt.)            (ficha nº: 373)

Versión de Riaza (ay. Riaza, p.j. Sepúlveda, ant. Riaza, Segovia, España).   Recitada por Vicenta. Recogida por Ramón Menéndez Pidal, 00/09/1905 (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en TRC-Segovia 1993, pp. 404-405.  023 hemist.  Música registrada.

     --Madre, a la puerta hay un niño    más hermoso que el sol bello,
  2   y dice que tiene frío    porque el pobre viene en cueros.
     Mándele usted que entre,    se calentará,
  4   porque en este pueblo    ya no hay caridad.--
     Entra el niño y se calienta,    y después de calentado,
  6   le pregunta la patrona:    --¿De qué pueblo, qué reinado?
                                       --Yo soy de lejas tierras,
  8   mi madre del Cielo    se baja a la tierra.--
     En ca un pobre fue a pedir    y le echaron los alanos
  10   y le fueron tan leales,    que le hicieron mil halagos.
     El niño responde:    --Aunque soy muchacho,
  12   os daré el castigo    según lo habéis dado.

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0179:6 Madre, a la puerta hay un niño (8+8 y 6+6 en coplas alt.)            (ficha nº: 374)

Versión de Bercimuel (ay. Bercimuel, p.j. Sepúlveda, Segovia, España).   Recitada por Dominica Águeda González (85a). Recogida por Pilar Aragón, Koldo Biguri, Jon Juaristi y Ana Pelegrín, 10/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 6-10-7-1/A-01). Publicada en Petersen-Web 2000, Texto. Reeditada en Petersen-Web 2000-2007, Texto.  062 hemist.  Música registrada.

     --A tu puerta llora un niño    más hermoso que el sol bello,
  2   sin duda que tiene frío,    y el pobrecito está en cueros.
     --Anda, dile que entre,    y se calentará,
  4   porque en este mundo    ya no hay caridad,
     ni la hay ni la ha habido,    ni la hay ni la habrá,
  6   porque el que la tiene    no la quiere dar.--
     Entra el niño y se calienta,    y después de calentado,
  8   le pregunta la patrona    de qué reino y de qué rey.
     --Mi madre es del Cielo,    yo nací en la tierra,
  10   mi padre desciende    de muy lejas tierras.
     --Anda, hazle la cena al niño,    se guisará de contado,
  12   y se quedará en casa,    como hijo regalado.
     --Eso no, señor,    eso no, señora,
  14   que tengo una madre,    que el cielo la adora.
     --Anda, hazle la cama al niño,    en mi alcoba con primor,
  16   y se quedará en mi casa    como hijo del Señor.
     --Eso no, señora,    eso no, señor,
  18   mi cama es el suelo,    mi cama un rincón,
     desde que nací,    hasta que me muera,
  20   desde que nací,    ha de ser así.
     Antes de romper la aurora    el niño se levantó,
  22   y la dice a la patrona,    --Patrona, quedad con Dios.
     --¿A dónde va el niño,    tan de madrugada?.
  24   --Yo me voy al templo,    que allí es mi morada,
     y allí han de ir todos    a darme las gracias.-
  26   Su madre buscaba al niño    por las sendas y los prados,
     y a todo el que se encontraba    por su hijo preguntaba,
  28   --¿Habéis visto al sol,    al sol de los soles,
     al que nos alumbra    con sus resplandores?
  30   --Por las señas que usted da,    por la señas que usté ha dado,
     por las señas que usted da,    al Cielo va caminando.

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0179:7 Madre, a la puerta hay un niño (8+8 y 6+6 en coplas alt.)            (ficha nº: 375)

Versión de Fresno de Cantespino (ay. Fresno de Cantespino, p.j. Sepúlveda, ant. Riaza, Segovia, España).   Recitada por Jacinta García Alonso (79a). Recogida por Diego Catalán, Mª Teresa Cillanueva, Gabriel Fraile y Therese Meléndez, 03/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 6.3-7.1/A-12). Publicada en Petersen-Web 2000, Texto. Reeditada en Petersen-Web 2000-2007, Texto.  052 hemist.  Música registrada.

     --A la puerta llama un niño    más hermoso que el sol bello,
  2   en duda que tiene frío    en duda que está en cueros.
     --Anda, dile que entre,    se calentará,
  4   porque en este pueblo    ya no hay caridad,
     ni la hay ni la habido,    ni la hay ni la habrá,
  6   porque el que la tiene    no la quiere dar.--
     Entra el niño y se calienta    y después de calentado,
  8   le pregunta la patrona    de qué tierra es el reinado.
     El niño responde:    --Mi madre es del Cielo,
  10   mi padre desciende    de muy lejas tierras.--
     --Dale la cena al niño    y házsela con primor,
  12   [se quedará] en esta casa    como hijo regalón.--
     Estando el niño cenando    llora y suspira.
  14   --Dime, niño, ¿por qué lloras?,    si es de la cena que hay.
     --Mi madre, que era como yo,    y no tendrá qué comer.--
  16   --Hazle la cama al niño    y házsela con primor.--
     --Mi cama, señora, es un rincón    desde que nací,
  18   y hasta que me muera    ha de ser así.--
     Al otro día por la mañana    el niño se levantó,
  20   y antes de tocar el alba    dice la patrona:
     --¿Dónde va el niño    tan de madrugada?
  22   --Me voy al templo    que allí iréis todos a darme las gracias,
     seguro que mi madre    me andará buscando,
  24   por calles y veredas    --¿Has visto al niño
     el niño de los soles?    --Sí señora por aquí pasó
  26   con una cadena arrastrando    y cadenas a rastras.
     . . . . . . . . . . . . . . . . . . .    . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

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0179:8 Madre, a la puerta hay un niño (8+8 y 6+6 en coplas alt.)            (ficha nº: 376)

Versión de Santa Marta del Cerro (ay. Santa Marta del Cerro, p.j. Sepúlveda, Segovia, España).   Recitada por Áurea García (56a). Recogida por Koldo Biguri, Olimpia Martínez, Sandra Robertson y Ana Valenciano, 04/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 3.4-7.2/B-03). Publicada en TRC-Segovia 1993, p. 401.  044 hemist.  Música registrada.

     --A tu puerta llora un niño    más hermoso que el sol bello,
  2   y el pobrecito tié frío,    sin duda que estará en cueros.
     --Anda y dile que entre, se calentará,
  4   porque en este pueblo    ya no hay caridad,
     ni la hay ni la ha habido,    ni la hay ni la habrá,
  6   porque el que la tiene    no la quiere dar
     y el que no la tiene    cómo la va a dar.--
  8   Entra el niño y se calienta    y después de calentado
     le pregunta la patrona    de qué tierra o qué reinado.
  10   --Mi madre es del Cielo,    yo soy de la tierra,
     mi padre desciende    de muy lejas tierras.--
  12   --Hace la cama a ese niño    y hácesela con cuidado,
     que se ha de quedar en casa    como hijo regalado.
  14   Hace la cama a ese niño,    hácesela con primor
     que se ha de quedar en casa    como hijo regalón.
  16   --No señora, no quió cama,    que mi cama es un rincón.
     Desde que nací    no he dormido en cama
  18   y hasta que me muera    ha de ser así.--
     Camino a romper la aurora    el niño se levantó
  20   y le dice a la patrona:    --Señora, quede con Dios.
     --Vete con Dios, niño hermoso,    de ti quedo enamorada,
  22   quiera Dios que encuentres bien    a tu madre soberana.

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0179:9 Madre, a la puerta hay un niño (8+8 y 6+6 en coplas alt.)            (ficha nº: 377)

Versión de Gomezserracín (ay. Gomezserracín, p.j. Cuéllar, Segovia, España).   Recitada por Asunción Maroto (78a). Recogida por Gabriel Fraile, Dolores Sanz, Maximiano Trapero y Blanca Urgell, 10/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 1.10-7.2/A-07). Publicada en Petersen-Web 2000, Texto. Reeditada en Petersen-Web 2000-2007, Texto.  056 hemist.  Música registrada.

     --A tu puerta llama un niño    más hermoso que el sol bello,
  2   está rilando de frío,    y en duda que estaba en cueros.
     --Y anda, dile que entre,    y se calentará,
  4   que aquí en este pueblo    ya no hay caridad,
     ni la hay ni la hubo    ni la quieren dar.--
  6   Entra el niño y se calienta,    y después de calentado,
     le pregunta la patrona    que de qué parte o reinado.
  8   --Mi madre es del Cielo,    yo nací en la tierra,
     mi padre desciende    de muy lejas tierras.--
  10   --Hazle la cena a este niño,    hacésela con primor,
     para que cene en casa    como niño regalón.--
  12   Y al ver la cena en la mesa,    las lágrimas se le caen.
     --¿Por qué lloras, niño hermoso?    --De ver la cena que hay.
  14   Y mi madre, de pena,    no podrá comer,
     y aunque comer quiera,    no tendrá de qué.
  16   --Hazle la cama a este niño,    hacérsela de contado,
     para que se quede en casa    como niño regalado.--
  18   Y responde el niño:    --Y eso no, señora,
     mi cama es el suelo,    desde que nací,
  20   y hasta que en cruz muera,    y ha de ser así.--
     Y a eso de romper l`alba,    y el niño se levantó.
  22   --Quede usted con Dios, señora,    señora, quede con Dios.
     Yo me voy al templo,    que aquella es mi casa,
  24   y allí irán todos    a darnos las gracias.
     --Vete con Dios, niño hermoso,    de ti quedo enamorada,
  26   Quiera Dios que encuentres pronto,    a tu madre soberana;
     y si no la encuentras,    vuélvete a mi casa,
  28   que aquí vendrán todos    a darnos las gracias.--

Nota: Los versos 16-20 los dijo al final.

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0046:1 Muerte del maestre de Santiago (á-o)            (ficha nº: 378)

Versión de Siguero (ay. Santo Tomé del Puerto, ant. Siguero, p.j. Sepúlveda, Segovia, España).   Recitada por una mujer. Recogida por Diego Catalán, 00/08/1947 (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en Catalán 1969b, p. 97. Reeditada en TRC-Segovia 1993, pp. 5-6.  040 hemist.  Música registrada.

     Santas y muy buenas noches    dé Dios a vuestras mercedes,
     con buenos principios de año    y las pascuas de los Reyes.
     Que mañana son los Reyes,    la primer pascua del año,
  2   cuando damas y doncellas    al rey piden aguinaldo;
     unas le pedían seda,    otras sedilla y morado,
  4   si no es que María Elena    que le ha pedido doblado:
     le ha pedido la cabeza    del rey maestro Santiago,
  6   y apenas se la ha pedido,    cuando ya se la ha otorgado.
     Ha venido un perro alano    y a la iglesia la ha llevado;
  8   con las patas hace el hoyo,    con las manos la ha enterrado,
     con la boca hacer el clamor,    con los ojos la ha llorado.
  10   Estando yo en mi Colimbres    de mi mocedad gozando,
     cartas me van y me vienen    del rey maestro Santiago;
  12   que me vaya a los torneos    que en Sevilla son armados,
     que lleve poquita gente    pa que sea poco el gasto,
  14   que lleve ciento de a mula    y otros tantos de a caballo
     y otros tantos pajercitos    para cuidar el ganado.
  16   Y a la pasada del río    y a la colada del vado
     cayó mi mulilla a tierra,    quebróse el puñal dorado.
  18   Se me ha ahogado un pajercito    de los míos más amado;
     conmigo comía a la mesa,    conmigo duerme a mi lado,
  20   hermanos somos de leche,    una madre nos crió a entrambos.
     Aquí se acaba la historia,    aquí se acaba el reinado,
     aquí se acaba la historia,    señores, de hoy en un año.

Variantes de otra mujer que recitó con anterioridad los 8 primeros vv.: 3a Mañana s. l. R.; 3b la p. fiesta d. a.; 5a u. l. p. sedas; 5b o. s. y brocados; 6a si no es q. M. Elenar sic; 6b se le ha p. d.; 7a Que le ha p. la c.; 7b d. r. don Pedro su hermano.
Nota: La versión parcial que se publica en Catalán 1969b, p. 97 debe de ser una versión compuesta de varias recogidas por él en Sigueruelo y Siguero, pues no corresponde ni a esta versión ni a la otra recogida por él en 1947 y publicada en TRC-Segovia 1993.

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0046:2 Muerte del maestre de Santiago (á-o)            (ficha nº: 379)

Versión de Cantalejo (ay. Cantalejo, p.j. Sepúlveda, Segovia, España).   Recogida por Agustín Blánquez Fraile, 00/00/1908 (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en TRC-Segovia 1993, pp. 12-13.  039 hemist.  Música registrada.

     San Silvestre y Año Nuevo,    primeras fiestas del año,
  2   las mocitas y doncellas    van pidiendo el aguinaldo.
     Unas le piden de seda    y otras de seda y morado,
  4   [si] no es que doña Elena
     que ha pedido la cabeza    del rey maestre de Santiago.
  6   El rey se la ha concedido    muy triste y muy atorgado.
     --¡El que a mi cabeza llegue    a mí me ponga en recado!--
  8   Esta palabra que ha dado,    la cabeza le han cortado.
     Doña Elena la ha cogido,    por el suelo la ha arrastrado,
  10   a un perro de lanas    se la ha echado.
     El perro de lanas era del rey    y ha reconocido a su amo;
  12   la ha cogido con la boca    y la ha llevado a sagrado,
     con las patas ha hecho el hoyo,    con las manos la ha enterrado,
  14   con la boca la clamaba,    con los ojos la ha llorado.
     A los aullidos de un perro,    mucha gente se ha acercado;
  16   [cuatro] cientos de a mulilla    y otros tantos de a caballo.
     Y al entrar en Valencia,    me he encontrado con mi hermano.
  18   --Buenos días, hermano mío.    --Buenos días, mal amado,
     las mis cartas que te envío,    contestarme no`s queri[d]o.
  20   Ahora con este billete,    vienes a mandato mío.

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0046:3 Muerte del maestre de Santiago (á-o)            (ficha nº: 380)

Versión de Castrillo de Sepúlveda (ay. Castrillo de Sepúlveda, p.j. Sepúlveda, Segovia, España).   Recitada por Marcelina Arroyo (62a). Recogida por Vanda Anastácio, Pilar Aragón, J. Antonio Cid y Gabriel Fraile, 07/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 4.7-7.1/B-02 y 04). Publicada en Petersen-Web 2000, Texto. Reeditada en Petersen-Web 2000-2007, Texto.  026 hemist.  Música registrada.

     Que mañana son los Reyes,    la primer fiesta del año,
  2   donde damas y doncellas    al rey piden aguinaldo;
     unas le pedían sedas,    otras sedilla y soldado,
  4   tan sólo fue doña Inés    la que lo pidió doblado.
     Le ha pedido la cabeza    del rey Felipe a su hermano,
  6   el rey se la ha concedido,    concedido y otorgado.
     Por una mala mujer    mataron a un buen hermano.
  8   Le cortaron la cabeza,    se la echaron a un elano,
     la coge el perro en la boca    y al sagrado la ha llevado,
  10   con las patas hace el hoyo,    con las patas le ha enterrado.
     --Escriban, escriban cartas    a Sevilla caminando,
  12   y a la subida de un cerro    y a la bajada de un vao
     cayó el mi caballo en tierra,    se ha roto el puñal dorado.

Variantes: 1b primeras fiestas d. a.; 2a d. reyes y d.; 3b o. s. y doblado; 10 omitido; 12a y a la caida d. u. c.; Tras v. 10 Y a la mitad del camino . . . . . ., que luego no repite.
Nota: La informante es natural de Urueñas.

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0046:4 Muerte del maestre de Santiago (á-o)            (ficha nº: 381)

Versión de Santa Marta del Cerro (ay. Santa Marta del Cerro, ant. Santa Marta, p.j. Sepúlveda, Segovia, España).   Recitada por Santa San Juan (81a). Recogida por José Antonio Blanco, Mª José Querejeta, Dolores Sanz y Ana Valenciano, 03/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 1.3-7.2/B-03 y 11). Publicada en TRC-Segovia 1993, p. 9.  022 hemist.  Música registrada.

     San Silvestre y Año Nuevo,    la primer fiesta del año,
  2   cuando damas y doncellas    al rey piden aguinaldo;
     y unas le pedían seda,    y otras sedilla y morado,
  4   no siendo doña Elena    que le ha pedido doblado.
     Le ha pedido la cabeza    del rey maestro Santiago.
  6   --En el que mi cabeza mande    la suya pondrá a recado.--
     Apenas lo había dicho,    y apenas lo había hablado,
  8   apenas lo había dicho    cuando la cabeza le ha cortado.
     Pero tenía un perro    que le llamaban alano;
  10   con las manos hace el hoyo,    con las patas le ha enterrado,
     con la boca hace el clamor,    con los ojos le ha enterrado.

Variantes: 1b l.p. pascua d. a.; 2b piden al rey el a.; 3a Unas l.p.s.; -3a y unos le p. s.; 3b y otros s. y m.; 4a menos d. E.
Nota de campo: Eugenia es antural de La Alduela, un barrio que pertenecía al ay. de Sotillo, pero se quemó y ahora está deshabitado.

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0046:5 Muerte del maestre de Santiago (á-o)            (ficha nº: 382)

Versión de Sigueruelo (ay. Santo Tomé del Puerto, ant. Sigueruelo, p.j. Sepúlveda, Segovia, España).   Recitada por Sagrario Martín Mayoral (58a en 1978) y Florentina Bermejo (60a). Recogida por Diego Catalán, Ángel Delgado, Renata Kugaczewska, Sofía Marzec, Jounes Tribak, José Antonio Blanco, Mª José Querejeta, Dolores Sanz y Ana Valenciano, en dos ocasiones, 16/08/1978+03/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 1.3-7.1/B-09). Publicada en TRC-Segovia 1993, pp. 8-9.  052 hemist.  Música registrada.

     Santas y muy buenas noches    dé Dios a vuestras mercedes,
     con buenos principios de año,    que mañana son los Reyes.
     Que mañana son los Reyes,    la primer fiesta del año,
  2   donde reyes y doncellas    al rey piden aguinaldo,
     menos María Padilla    que por postre se ha quedado.
  4   --¿Qué quiere, María Padilla,    que le den por aguinaldo?.
     --La cabeza del apóstol,    del rey Don Pedro, su hermano.--
  6   El rey se la ha concedido,    concedido y otorgado.
     Cartas me van y me vienen    del rey Don Pedro, mi hermano,
  8   pa que vaya a los torneos    de Sevilla muy amados;
     que lleve muy poca gente,    que son los gastos muy caros,
  10   que vengan cien de a mulilla    y otros ciento de a caballo;
     todos vestidos de negro    y uno solo de encarnado.
  12   A la bajada de un valle,    a la caída de un lago,
     cayó mi mulilla en tierra,    clavó su puñal dorado.
  14   Se me ha perdido un pajecillo    de los míos muy amado;
     conmigo comía a la mesa,    conmigo dormía a mi lado,
  16   éramos hermanos de leche,    una madre nos hizo entramos.
     --La cabeza, hermano mío,    está puesta en aguinaldo.
  18   --El que mi cabeza corte    la suya ponga a recado.--
     . . . . . . . . . . . . . . . . . . .    . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
     La ha cogido doña Elena,    y se la ha tirado a un alano,
  20   el alano era del rey    y ha reconocido a su amo.
     Con las patas le hace el hoyo,    con las manos le ha enterrado,
  22   con la boca hace el clamor,    con los ojos le ha llorado.
     Y así se acaba la historia,    y así se acaba el reinado;
     así se acaba, señores,    [. . . . . . . . .] hoy en un año.

Variantes de Florentina Bermejo que comienza el romance en el v. 3: 3a Esta noche s. l. R.; 3b primera pascua d. a.; 4a a quien mozas y d.; 7b que te di p. a.; Tras el v. 18, al serle sugerido por el colector la intervención de un perro, añade los siguientes versos: Al revolver una esquina / se ha encontrado con un alano, // el alano era del rey. . . // A los aullidos del perro / mucha gente se ha juntado.//
Nota: Sagrario dice que no lo ha oído cantar en el pueblo. (Véanse las entradas 394 y 3367, cantadas por Sagrario en 1978 y 1989 respectivamente. Se trata, claro está, de una misma versión, recitada en distintas ocasiones. Las variantes son mínimas.)

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0046:6 Muerte del maestre de Santiago (á-o)            (ficha nº: 383)

Versión de Urueñas (ay. Urueñas, p.j. Sepúlveda, Segovia, España).   Recitada por Matea Carretero "Mateílla" (79a). Recogida por Pere Ferré, Therese Meléndez, Javier Ormazábal y Teresa Yagüe, 04/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 2.4-7.2/B-14). Publicada en TRC-Segovia 1993, pp. 9-10.  034 hemist.  Música registrada.

     Santas y muy buenas noches    dé Dios a vuestras mercedes,
     con buenos principios de años    y víspera de los Reyes.
     Está la rede tendida    por cima del campanario,
     que mañana son los Reyes,    nos darán el aguinaldo.
     Que mañana son los Reyes,    la primer pascua del año,
  2   cuando damas y doncellas    al rey piden aguinaldo;
     unos le pedían seda,    otros sedilla y brocado,
  4   otros le piden mercedes    para sus enamorados.
     Doña María de Padilla    fue a pedirle muy airado
  6   que le diera la cabeza    del maestre de Santiago.
     Y el rey se la ha concedido,    concedido y otorgado.
  8   --Quien mi cabeza mandara    ponga la suya en recado.--
     Apenas lo había dicho,    cuando se la habían cortado.
  10   Cogió la cabeza el perro,    que bien conoce a su amo,
     cogió la cabeza el perro    y la ha llevado al sagrado.
  12   Con las patas le hace el hoyo,    con las manos le ha enterrado;
     a los aullidos el perro,    mucha gente se ha juntado.
  14   --Escribiente, escribe cartas,    a Sevilla van marchando.
     Cien soldados van de a pié,    otros tantos de a caballo.
  16   A la subida del río,    a la esvaida del vado,
     cayó mi mulita en tierra,    quebró mi puñal el hado.
     Qué linda es la zarzamora    que está a la orilla del mar,
     más linda es Nuestra Señora    que está con su hijo el galán.
     Recuerde la labradora    tres horas antes del alba,
     la Virgen María duerme,    los ángeles . . . . . . . . .

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0046:7 Muerte del maestre de Santiago (á-o)            (ficha nº: 384)

Versión de Urueñas (ay. Urueñas, p.j. Sepúlveda, Segovia, España).   Recitada por Irene Martín Barral (80a). Recogida por Pere Ferré, Therese Meléndez, Javier Ormazábal y Teresa Yagüe, 04/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 2.4-7.2/B-13). Publicada en TRC-Segovia 1993, pp. 10-11.  038 hemist.  Música registrada.

     Santas y muy buenas pascuas    dé Dios a nuestras mercedes,
     con buenos principios de año    y vísperas de los Reyes.
     Que mañana son los Reyes,    la primer pascua del año,
  2   donde damas y doncellas    al rey piden aguinaldo.
     Unos le pedían seda,    otros sedilla y doblado;
  4   tan sólo fue Doña Elena    la que lo pidió doblado.
     Le ha pedido la cabeza,    al rey Felipe, su hermano;
  6   el rey se la ha concedido,    concedido y otorgado.
     Por una ingrata mujer    mataron a un buen hermano.
  8   Le cortaron la cabeza,    se la echaron a un elano;
     la coge el perro en la boca    y al sagrado la ha llevado,
  10   con las patas hace el hoyo,    con la boca le ha enterrado.
     A los aullidos del perro,    mucha gente se ha juntado.
  12   --Escribano, escriban carta,    a Sevilla caminando.
     Traigan un ciento de mulas,    cuatrocientos de a caballo.
  14   A la colada de un río    y a la salida de un vado,
     cayó mi caballo en tierra,    me ha roto el puñal dorado.
  16   Me se ha ahogado un pajercito,    de los míos muy amado;
     conmigo come a la mesa,    conmigo duerme a mi lado.
     ¡Qué linda es la zarzamora    que está a la orilla del río!
     más linda es Nuestra Señora    que está con su hijo querido.
     ¡Qué linda es la zarzamora    que está a la orilla del vado!,
     más linda es Nuestra Señora,    que está con su hijo el amado.
     Su hijo el amado y Señora,    más linda es la zarzamora.
     Si la labradora duerme    tres horas antes del día,
     los ángeles la recuerden,    también la Virgen María.
     Si la labradora duerme    tres horas antes del alba,
     los ángeles la recuerden,    también la Virgen sagrada.
     Está la rede tendida    por cima de mi tejado,
     que mañana son los Reyes,    nos darán el aguinaldo.

Variantes: 7b del rey F. s. h.; 14b pa S. c.
Nota: continúa recitando unas coplas religiosas.

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0046:8 Muerte del maestre de Santiago (á-o)            (ficha nº: 385)

Versión de Casas Altas (ay. Ventosilla y Tejadilla, p.j. Sepúlveda, Segovia, España).   Recitada por Cándida Ramos (68a) y Modesta García (68a). Recogida por Koldo Biguri, Olimpia Martínez, Sandra Robertson y Ana Valenciano, 04/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 3.4-7.1/A-09). Publicada en Petersen-Web 2000, Texto. Reeditada en Petersen-Web 2000-2007, Texto.  012 hemist.  Música registrada.

     San Silvestre y Año Nuevo,    la primer pascua del año,
  2   cuando damas y doncellas,    y al rey piden aguinaldo.
     Unas le pedían seda    y otras sedilla y morado,
  4   si no ha sido María Elena    que le ha pedido doblado;
     le ha pedido la cabeza    del rey maestro Santiago.
  6   Y el rey se la ha concedido,    concedido y atorgado.
     . . . . . . . . . . . . . . . . . . .    . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

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0046:9 Muerte del maestre de Santiago (á-o)            (ficha nº: 386)

Versión de Valle de Tabladillo (ay. Valle de Tabladillo, p.j. Sepúlveda, Segovia, España).   Recitada por Isabel Peña (45a). Recogida en Navalilla por Ana Beltrán, Raquel Calvo, J. Antonio Cid y Olimpia Martínez, 10/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 4.10-7.1/A-02; 04 y 13). Publicada en Petersen-Web 2000, Texto. Reeditada en Petersen-Web 2000-2007, Texto.  014 hemist.  Música registrada.

     Santas y muy buenas noches    dé Dios a vuestras mercedes,
  2   con buenos principios de año    y vísperas de los Reyes.
     Que mañana son los Reyes,    la primer pascua del año,
  4   entre damas y doncellas    el rey pide el aguinaldo.
     Unos le pedían seda    y otros sedilla y bordado,
  6   menos la señora Elena    que se lo pidió doblado.
     El rey se lo concedió,    concedido y otorgado.
     Aquí vive un caballero    de los nobles de Sevilla;
     Dios le dé gloria en el cielo    cuando de esta vida vaya.
     De esta vida, el caballero,    Dios le dé gloria en el cielo.

Variantes: 4b el r. piden a.; 6b q. se lo p. bordado.
Nota: Los siete primeros versos los canta también precediendo a unas coplas de "Aguinaldo".

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0046:10 Muerte del maestre de Santiago (á-o)            (ficha nº: 387)

Versión de Consuegra de Murera (ay. Aldealcorvo, p.j. Sepúlveda, Segovia, España).   Recitada por Gregoria Sebastián (52a). Recogida en Villar de Sobrepeña por Aurelio González, Therese Meléndez, Javier Ormazábal, Mª José Querejeta y Teresa Yagüe, 10/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 3-10-7.1/A-21; B-01 y 03). Publicada en Petersen-Web 2000, Texto. Reeditada en Petersen-Web 2000-2007, Texto.  016 hemist.  Música registrada.

     Los Reyes son pedidores    la primer pascua del año,
  2   cuando damas y doncellas    al rey piden aguinaldo.
     Unas le pedían seda,    otras sedilla y morado,
  4   no siendo que Doña Elena    que lo ha pedido doblado;
     le ha pedido la cabeza    del rey maestro Santiago.
  6   Y el rey se la ha concedido,    concedido y otorgado
     y pa más burlarse de ella    se la ha tirado al alamo.
  8   El alamo era del rey    y ha reconocido a su amo.
     Quédense con Dios ustedes,    que nosotros ya nos vamos.

Variantes: 1b la p. fiesta d. a.; 6-7 los dice al final
Notas: La recitadora comenta: "Y lo sacan los perros, y la descubren. . . . . . Y luego vino su hermana Elena". Este romance no se canta en Villar de Sobrepeña, la informante lo aprendió de su padre, natural de Consuegra de Murera.

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0046:11 Muerte del maestre de Santiago (á-o)            (ficha nº: 388)

Versión de Siguero (ay. Santo Tomé del Puerto, ant. Siguero, p.j. Sepúlveda, Segovia, España).   Recitada por Isidra Gil (83a). Recogida por José Antonio Blanco, Mª José Querejeta, Dolores Sanz y Ana Valenciano, 03/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 1.3-7.1/A-02). Publicada en TRC-Segovia 1993, pp. 6-7.  040 hemist.  Música registrada.

     Santas y muy buenas noches    dé Dios a vuestras mercedes.
     Que mañana son los Reyes,    la primer pascua del año,
  2   cuando damas y doncellas    al rey piden aguinaldo.
     Unos le pedían seda,    otros sedilla y morado,
  4   si no es que María Elena,    que viste de colorado,
     y ha pedido la cabeza    del rey maestro Santiago.
  6   Y apenas se la ha pedido    cuando ya se la ha otorgado.
     La ha cogido un perro alano    y a la iglesia la ha llevado;
  8   con las patas hace el hoyo,    con la mano le ha enterrado.
     Y a los aullidos del perro    mucha gente se ha juntado;
  10   unos vestían de luto    y otros de seda y morado,
     si no es que María Elena,    que viste de colorado.
  12   --Y estando yo en Colindes    de mi mocedad gozando,
     cartas me van y me vienen    del rey maestro Santiago;
  14   que me llegue a los torneos    que en Sevilla son armados,
     que lleve poquita gente    pa que sea poco el gasto,
  16   que lleve ciento de a mula    y otro ciento de a caballo.
     Y a la pasada del río,    y a la colada del vado
  18   cayó mi mulilla en tierra,    quebróse el puñal dorado.
     Me se ha ahogado un pajecillo    de los míos más amados;
  20   hermanos somos de leche,    una madre nos crió a entrambos.--
     Aquí se acabó la historia,    aquí se acabó el reinado,
     y aquí se acabó la historia,    señores, de hoy en un año.

Notas: La informante dice que "El Reinado se cantaba la víspera de Reyes y de Año Nuevo. Se reunían los mozos y las mozas y se sembraba el lino en el pueblo. Las mozas recogían el lino, los capullos, y les pagaban; la víspera de Reyes lo espadaban aquella noche y se rastrillaba y . . . . . . luego lo vendían en la iglesia. Hacín como una cruz y luego ponín una cinta adornada y ponín un crucifijo en ella . . . . . . Iban pidiendo por las puertas para comprar cera, para la iglesia. Ya no existe esta tradición".

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0046:12 Muerte del maestre de Santiago (á-o)            (ficha nº: 389)

Versión de Santa Marta del Cerro (ay. Santa Marta del Cerro, p.j. Sepúlveda, Segovia, España).   Recitada por Mauricia Burgos (79a) y Teresa Benito (54a). Recogida por Koldo Biguri, Olimpia Martínez, Sandra Robertson y Ana Valenciano, 04/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 3.4-7.2/A-06). Publicada en Petersen-Web 2000, Texto. Reeditada en Petersen-Web 2000-2007, Texto.  010 hemist.  Música registrada.

     San Silvestre y Año Nuevo,    la primer pascua del año,
  2   cuando damas y doncellas    al rey piden aguinaldo.
     Le han pedido la cabeza    del rey maestro y Santiago.
  4   Apenas lo había dicho,    apenas lo había hablado,
     apenas lo había dicho,    la cabeza le han cortado.

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0046:13 Muerte del maestre de Santiago (á-o)            (ficha nº: 390)

Versión de Cedillo de la Torre (ay. Cedillo de la Torre, p.j. Sepúlveda, ant. Riaza, Segovia, España).   Recitada por Agustina Sanz (82a) y Fernando García Sanz (50a). Recogida por Pilar Aragón, Koldo Biguri, Jon Juaristi y Ana Pelegrín, 06/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 6.10-7.2/B-05 y 06). Publicada en TRC-Segovia 1993, p. 5.  022 hemist.  Música registrada.

     San Silvestre, caballero,    que mañana es Año Nuevo.
     Que mañana es Año Nuevo,    el primer día del año,
  2   cuando damas y doncellas    al rey piden aguinaldo.
     Unas le pedían seda,    otras sedilla, bordados,
  4   hasta que la señá Elena,    que de en secreto le ha hablado.
     --¿Qué pide la señá Elena,    qué pide por aguinaldo?
  6   --La cabeza del rey turco,    del rey Felipe su hermano.--
     Le cortaron la cabeza    y a la calle la tiraron.
  8   Pasó por allí un perrito,    conoció que era de su amo;
     con la boca la ha cogido    y a la iglesia la ha llevado,
  10   con las manos hizo el hoyo,    con las patas la ha enterrado,
     con la boca dio un clamor    pa que se reuna el poblado.

Variantes: 3es la mañana se Reyes___y a. r. p. a.; 4b o. s. bordada; o. Sevilla bordado; 5b q. de secretos l. h. h.; q. del s. l. h. h.; 8a Le han cortado l. c.; 8b y. a. l. c. la han tirado. Los informantes son madre e hijo.

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0046:14 Muerte del maestre de Santiago (á-o)            (ficha nº: 391)

Versión de Siguero (ay. Santo Tomé del Puerto, ant. Siguero, p.j. Sepúlveda, Segovia, España).   Recitada por Ventura Cerezo Cristóbal (89a) y Juana Moreno Moreno (87a). Recogida por Rosario Gómez, Rosa María Ramajo, Flor Salazar, Mª Concepción Salvador y Pedro Zalla, 16/08/1978 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 78; cinta: Cinta.16-8.I/A-06). Publicada en Petersen-Web 2000, Texto. Reeditada en Petersen-Web 2000-2007, Texto.  044 hemist.  Música registrada.

     Santas y muy buenas noches    dé Dios a nuestras mercedes,
     con buenos principios de año    y la pascua de los Reyes.
     Que mañana son los Reyes,    la primer pascua del año,
  2   cuando damas y doncellas    al rey piden aguinaldo;
     unas le pedían seda,    otras sedilla y morado,
  4   si no es que María Elena    que le ha pedido doblado.
     Le ha pedido la cabeza    del rey maestro Santiago;
  6   apenas lo había dicho    cuando ya se lo ha otorgado.
     Ha venido un perro alano    y a la iglesia la ha llevado;
  8   con las patas hace el hoyo,    con las manos la ha enterrado,
     con la boca hace el clamor,    con los ojos le ha llorado.
  10   A los aullidos del perro    mucha gente se ha juntado.
     Estando yo en Mencolimbre    de mi mocedad gozando,
  12   cartas me van y me vienen    del rey maestro Santiago;
     que me vaya a los torneos    que en Sevilla se han armado,
  14   que lleve poquita gente    pa` que sea poco el gasto,
     que lleve ciento de a mula    y otros ciento de a caballo,
  16   y otros tantos pajecitos    pa` que cuiden el ganado.
     Hermanos somos de leche    y una madre nos cri` a `ntramos.
  18   A la pasada del río,    y a la calada del vado
     cayó mi mulita en tierra,    quebróseme el puñal dorado.
  20   Se me ha ahogado un pajecito    de los míos más amado;
     conmigo comía a la mesa,    conmigo duerme a mi lado,
  22   conmigo come a la mesa,    señores, de hoy en un año.
     Aquí se acabó la historia    y aquí se acabó el Reinado,
     y aquí se acabó la historia,    señores, de hoy en un año.

Variantes: 4b a. r. pedían a.; 5b y otros s. y bordados; 8a y a. se la ha pedido; 8b c. ya se la había o.; 10a c. l. manos h. el h.; 10b c. l. patas le h. e.; c. la boca l. h. e.; 15b q. en S. son armados; 21b cayóse el p. d.;

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0046:15 Muerte del maestre de Santiago (á-o)            (ficha nº: 392)

Versión de Siguero (ay. Santo Tomé del Puerto, ant. Siguero, p.j. Sepúlveda, Segovia, España).   Recitada por una mujer (unos 40a). Recogida por Rosario Gómez, Rosa María Ramajo, Flor Salazar, Mª Concepción Salvador y Pedro Zalla, 16/08/1978 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 78; cinta: Cinta.16-8.I/A-04). Publicada en Petersen-Web 2000, Texto. Reeditada en Petersen-Web 2000-2007, Texto.  017 hemist.  Música registrada.

     Santas y muy buenas noches    . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
  2   cuando damas y doncellas    al rey piden aguinaldo;
     unas le pedían seda,    otras sedilla y morado,
  4   si no es que María Elena    que le ha pedido doblado;
     le ha pedido la cabeza    del maestre de Santiago.
  6   Apenas lo había dicho    cuando ya se la había otrogado.
     Ha venido un perro alano    y a la iglesia la ha llevado;
  8   con las manos hace el hoyo,    con las patas le ha enterrado,
     con la boca hace el clamor,    con los ojos le ha llorado.
     . . . . . . . . . . . . . . . . . . .    . . . . . . . . . . . . . . . . . . ..

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0046:16 Muerte del maestre de Santiago (á-o)            (ficha nº: 393)

Versión de Sigueruelo (ay. Santo Tomé del Puerto, ant. Sigueruelo, p.j. Sepúlveda, Segovia, España).   Recitada por una mujer (unos 80a). Recogida por Rosario Gómez, Rosa María Ramajo, Flor Salazar y Mª Concepción Salvador, 16/08/1978 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 78; cinta: Cinta.16-7.II/A-03). Publicada en Petersen-Web 2000, Texto. Reeditada en Petersen-Web 2000-2007, Texto.  040 hemist.  Música registrada.

     Santas y muy buenas noches    dé Dios a vuesas mercedes,
     con buenos principios de año,    que mañana son los Reyes.
     Si mañana son los Reyes,    la primer pascua del año,
  2   cuando damas y doncellas    al rey piden aguinaldo.
     Unas le pedían seda,    otras sedilla y bocablo,
  4   si no es que María Padilla    para postre se ha quedado.
     --¿Qué pide María Padilla,    qué pide por aguinaldo?
  6   --La cabeza del maestro,    del rey maestro Santiago.--
     El rey se la ha concedido,    concedido y otorgado.
  8   Cartas me vian y me vienen    del rey maestro mi hermano;
     que me vaya a los torneos    que en Sevilla son armados,
  10   que lleve poquita gente,    que son los gastos muy largos.
     Y a la entrada de Sevilla    encontréme con mi hermano.
  12   --Bienvenido, hermano mío,    bienvenido y otorgado;
     tu cabeza, hermano mío,    mandada está de aguinaldo.
  14   --El que mi cabeza toque    la suya ponga a recado.--
     Y apenas lo había dicho,    cuando cayó al otro lado;
  16   la ha cogido del cabello,    por la plaza la ha arrastrado
     y al revolver de una esquina    se la ha tirado a un alano.
  18   El alano era del rey    y ha reconocido a su amo;
     la ha cogido con la boca,    la lleva para el sagrado,
  20   con las manos hace el hoyo,    con las patas le ha enterrado.
     Y aquí se acabó la historia    y aquí se acabó el Reinado.

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0046:17 Muerte del maestre de Santiago (á-o)            (ficha nº: 394)

Versión de Sigueruelo (ay. Santo Tomé del Puerto, ant. Sigueruelo, p.j. Sepúlveda, Segovia, España).   Recitada por Sagrario Martín Mayoral (58a en 1978). Recogida por Diego Catalán, Ángel Delgado, Renata Kugaczewska, Sofía Marzec, Jounes Tribak, José Antonio Blanco, Mª José Querejeta, Dolores Sanz y Ana Valenciano, en dos ocasiones, 16/08/1978+03/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 78;Encuesta SEGOVIA 82; cinta: Cinta.16-8.II/A-01 y 1.3-7.1/B-09). Publicada en TRC-Segovia 1993, pp. 8-9.  060 hemist.  Música registrada.

     Santas y muy buenas noches    dé Dios a vuestras mercedes,
     con buenos principios de año,    que mañana son los Reyes.
     Que mañana son los Reyes,    la primer fiesta del año,
  2   donde pajes y doncellas    al rey piden su aguinaldo,
     menos María Padilla    que por postre se ha quedado.
  4   --¿Qué quiere María Padilla    que la den por aguinaldo?
     --La cabeza del apóstol,    del rey don Pedro, su hermano.--
  6   El rey se la ha concedido,    concedido y otorgado.
     Cartas me van y me vienen    del rey don Pedro mi hermano,
  8   pa que vaya a los torneos    de Sevilla muy amados:
     que vaya poquita gente,    que son los gastos muy caros,
  10   que traiga cien de a mulilla    y otros ciento de a caballo,
     todos vestidos de verde    y uno sólo de encarnado.
  12   A la caía de un cerro,    a la bajada de un llano
     cayó mi mulilla en tierra,    rompí mi puñal dorado.
  14   Se me ha ahogado un pajecillo    de los míos muy amado;
     conmigo comía a la mesa,    conmigo dormía a mi lado,
  16   somos hermanos de leche    y una ama de cría entramos.
     A la entrada de Sevilla    se ha encontrado con su hermano.
  18   --Bienvenido, hermano mío,    bienvenido, bien hallado.
     Tu cabeza, hermano mío,    está dada de aguinaldo.
  20   --El que mi cabeza toque,    la suya ponga a recado.--
     No ha acabado de decirlo,    cuando cayó al otro lado.
  22   La ha cogido doña Elena,    se la ha tirado a un alano,
     el alano era del rey    y ha reconocido a su amo;
  24   la ha cogido en la boca,    se la ha llevado al sagrado,
     con las manos hace el hoyo,    con las patas la ha enterrado,
  26   con la boca ha hecho el clamor,    con los ojos le ha llorado.
     Aquí se acaba la historia,    aquí se acaba el Reinado,
     así se acaba la historia,    señores, de hoy en un año.

Variantes de la versión de 1978: 2a d. damas y d.; 5a la c. d. maestro; 7b del r. San P. m. h.; 8a que me v. a l. t.; 9 omite; 12a a la bajada de u. c.; 12b y a la caída de u. ll.; 13b rompió m. p. d.; 15 y 16 omite; 17b me he e. con mi h.; 21a y apenas lo había dicho.
Variantes de la versión oral de 1982, dicha con la ayuda de Florentina Bermejo: 2a d. reyes y d.; 3b q. pos portes s. h. q.; 9a que lleve muy poca g.; 10a que vengan c. d. a m.; 11a t. v. de negro; 12 a la bajada de un valle / y a la caída de un lago; - 13b clavó su p. d.; 14a se me ha perdido u. p.; 17 y 18 omite; 21 y 22 omite; 24 omite; 25a c. l. patas h. e. h.; 25b c. l. manos le h. e.
Nota: Sagrario Martín aprendió este romance de su tía Gabriela Moreno, quien recitó numerosas versiones a Diego Catalán en agosto de 1947, en la encuesta que éste llevó a cabo por esa zona de la provincia. Dice que en el pueblo no lo ha oido cantar. En 1978 añadió al final unas coplas de enramada. (Véanse las entradas 382 y 3367, cantadas por Sagrario en 1982 y 1989 respectivamente. Se trata, claro está, de una misma versión, recitada en distintas ocasiones. Como se puede comprobar, las pocas variantes que se manifiestan entre una y otra recitación no carecen de interés, pero tampoco introducen modificaciones importantes.)

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0046:18 Muerte del maestre de Santiago (á-o)            (ficha nº: 395)

Versión de Ventosilla (ay. Ventosilla y Tejadilla, p.j. Sepúlveda, Segovia, España).   Recitada por Felipe García Burgos (53a). Recogida por Koldo Biguri, Olimpia Martínez, Sandra Robertson y Ana Valenciano, 04/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 3.4-7.1/A-04). Publicada en Petersen-Web 2000, Texto. Reeditada en Petersen-Web 2000-2007, Texto.  010 hemist.  Música registrada.

     San Silvestre y Año Nuevo,    la primer pascua del año,
  2   entre damas y doncellas    al rey piden aguinaldo.
     ¿Qué pide la doña Elena,    qué pide de aguinaldo?
  4   Ha pedido la cabeza    `el maestro de Santiago.
     Apenas la había concedido    cuando ya se la cortaron.
     . . . . . . . . . . . . . . . . . . .    . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

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0046:19 Muerte del maestre de Santiago (á-o)            (ficha nº: 396)

Versión de Valle de Tabladillo (ay. Valle de Tabladillo, p.j. Sepúlveda, Segovia, España).   Recitada por Cirilo Fresnillo (50a) y Aurea Poza (unos 85a) y Valentina (unos 55a) y un señor (55a). Recogida por Vanda Anastácio, Pilar Aragón, J. Antonio Cid y Gabriel Fraile, 07/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 4.7-7.3/A-03 y 2/B-10). Publicada en TRC-Segovia 1993, pp. 11-12.  010 hemist.  Música registrada.

     Santas y muy buenas noches    dé Dios a vuestras mercedes,
     con buenos principios de años    y vísperas de los Reyes.
     Que mañana son los Reyes,    la primer pascua del año,
  2   entre damas y doncellas    al rey piden `l aguinaldo;
     Unos le pedían seda,    otros sedilla y bordado,
  4   menos la señora Elena    que se lo pidió doblado.
     El rey se lo concedió,    concedido y otorgado.
    
  6   Esta noche los tres reyes    desde el Oriente han venido
     a Belén a visitar    al niño recién nacido.
  8   Esta noche los tres reyes    desde el Oriente han llegado
     a Belé a visitar    al niño recién hallado.
  10   Esta noche los tres reyes    desde el Oriente vinieron
     a Belén a visitar    al niño que nació al yelo.
    
  12   Si la zarzamora linda    está a la orilla del puente
     más linda es Nuestra Señora    que está con su hijo presente.
  14   Si la zarzamora linda    está a la orilla del río
     más linda es Nuestra Señora    que está con su hijo querido.
  16   Si la zarzamora es linda    más linda es Nuestra Señora.
    
     Si la labradora duerme    tres horas antes del día
  18   los ángeles la recuerdan,    también la Virgen María.
     Si la labradora duerme    tres horas antes del alba
     los ángeles la recuerden,    también la Virgen sagrada.
  20   Si la labradora duerme    los ángeles la recuerden.
    
     Aquí vive un caballero    de los nobles de Granada,
  22   que Dios le dé gloria en el cielo    cuando de esta vida vaya;
     de esta vida caballera    Dios le dé gloria en el cielo.
  24   Esta tendida la rede    por encima de los llanos
     usted nos dé buena propina    que nosotros nos vamos.

Variantes: 1b la p. fiesta d. a.; -4b o s. y bocado sic.

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0046:20 Muerte del maestre de Santiago (á-o)            (ficha nº: 397)

Versión de Castrillo de Sepúlveda (ay. Sepúlveda, ant. Castrillo de Sepúlveda, p.j. Sepúlveda, Segovia, España).   Recitada por una mujer (unos 80a). Recogida por Vanda Anastácio, Pilar Aragón, J. Antonio Cid y Gabriel Fraile, 07/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 4.7-7.1/B-07). Publicada en Petersen-Web 2000, Texto. Reeditada en Petersen-Web 2000-2007, Texto.  009 hemist.  Música registrada.

     . . . . . . . . . . . . . . . . . . .    . . . . . . . . . del año,
  2   entre damas y doncellas,    y al rey piden aguinaldo;
     unas le pedían seda    otras sedilla y doblado,
  4   si no es que María Elena    que se lo pidió doblado.
     El rey se lo concedió,    concedido y otorgado.

Variantes: 2a donde d. y d.; -2b al r. p. `l aguinaldo.

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0046:21 Muerte del maestre de Santiago (á-o)            (ficha nº: 398)

Versión de Consuegra de Murera (ay. Aldealcorvo, p.j. Sepúlveda, Segovia, España).   Recitada por Zacarías Tanarro (74a). Recogida en Villar de Sobrepeña por Aurelio González, Therese Meléndez, Javier Ormazábal y Mª José Querejeta, 03/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 3.10-7.1/A-10). Publicada en Petersen-Web 2000, Texto. Reeditada en Petersen-Web 2000-2007, Texto.  012 hemist.  Música registrada.

     Los Reyes son pididores    la primer fiesta del año,
  2   donde damas y doncellas    a Dios piden aguinaldo;
     unas le pedían seda,    otras sedilla y bordado,
  4   no siendo que doña Elena    que le ha pedido un doblado.
     Le ha pedido la cabeza    del rey maestro Santiago
  6   y el rey como cosa suya,    la cabeza le ha otorgado.

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0046:22 Muerte del maestre de Santiago (á-o)            (ficha nº: 399)

Versión de Santa Marta del Cerro (ay. Santa Marta del Cerro, p.j. Sepúlveda, Segovia, España).   Recitada por Eugenia García (78a). Recogida por Koldo Biguri, Olimpia Martínez, Sandra Robertson y Ana Valenciano, 04/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 3.4-7.1/B-03). Publicada en Petersen-Web 2000, Texto. Reeditada en Petersen-Web 2000-2007, Texto.  006 hemist.  Música registrada.

     San Silvestre y Año Nuevo,    la primer pascua del año,
  2   cuando damas y doncellas    al rey piden aguinaldo;
     unas le pedían seda    y otras sedilla y morado.

Nota: 1b parece sugerido por la encuestadora.

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0046:23 Muerte del maestre de Santiago (á-o)            (ficha nº: 400)

Versión de Santa Marta del Cerro (ay. Santa Marta del Cerro, p.j. Sepúlveda, Segovia, España).   Recitada por Josefa García (78a). Recogida por Koldo Biguri, Olimpia Martínez, Sandra Robertson y Ana Valenciano, 04/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 3.4-7.2/A-11). Publicada en Petersen-Web 2000, Texto. Reeditada en Petersen-Web 2000-2007, Texto.  008 hemist.  Música registrada.

     San Silvestre y Año Nuevo,    la primer pascua del año,
  2   entre damas y doncellas    al rey piden aguinaldo;
     unas le pedían seda    y otras sedilla doblada,
  4   no siendo doña Elena
     que le pedía la cabeza    . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

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0612:1 Pregunté si había cena (ó)            (ficha nº: 401)

Versión de Sigueruelo (ay. Santo Tomé del Puerto, ant. Sigueruelo, p.j. Sepúlveda, Segovia, España).   Recitada por Gabriela Moreno (64a). Recogida por Diego Catalán, 00/08/1947 (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en TRC-Segovia 1993, pp..  032 hemist.  Música registrada.

     Una tarde de verano    con mi caballo trotón
  2   me encontré con dos madamas    más hermosas que un sol.
     Pregunté si eran hermanas.    Me dijeron: "No señor".
  4   Pregunté si eran primas.    Me dijeron: "No señor".
     Pregunté si eran amigas.    Me dijeron: "Sí señor".
  6   Las agarré de la mano    y las llevé a un mesón.
     Pregunté qué mesa había.    Dos mesas y un mesón;
  8   las dos mesas pa las damas    y el mesón para el señor.
     Pregunté qué cena había.    Dos gallinas y un capón;
  10   las gallinas pa las damas    y el capón para el señor.
     Pregunté qué pan había.    Dos panetes y un roscón;
  12   los panetes pa las damas    y el roscón para el señor.
     Pregunté qué vino había.    Dos botellas y un porrón;
  14   las botellas pa las damas    y el porrón para el señor.
     Pregunté qué cama había.    Dos jergones y un colchón;
  16   los jergones pa las damas    y el colchón para el señor.

Nota: tiene estribillo: a) con el ay, con el ay, con el ay ay ay; b) con el oritín, con el oritón. En los diversos romances que canta Gabriala en una sola entrevista, se le atribuye 54, 64, y 68 años. Opto por uno, un tanto al azar.

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0612:2 Pregunté si había cena (ó)            (ficha nº: 402)

Versión de Rebollo (ay. Rebollo, p.j. Sepúlveda, Segovia, España).   Recitada por Fernando Núñez (40a). Recogida en Rebollo por Gabriel Fraile, Francisco Mendoza Díaz-Maroto, Flor Salazar y Dolores Sanz, 04/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 1.4-7.2/A-05). Publicada en TRC-Segovia 1993, pp. 249-250.  026 hemist.  Música registrada.

     A la salida de Francia    y a la entrada de Aragón
  2   me encontré con unas damas    mucho más bellas que el sol.
     Las pregunté si venían.    Me dijeron: "Sí señor".
     [. . . . . . . . . . . . . . . . . . .    . . . . . . . . . . . . . . . . . . .]
  4   La preguntan qué cena había.    Dos gallinas y un capón;
     las gallinas pa las damas,    el capón para el señor.
  6   Pregunté si había cena.    Me dijeron: "Sí señor".
     Pregunté qué cama había.    Dos jergones y un colchón;
  8   el colchón para las damas    el jergón para el señor.
     Y a eso de la medianoche    se metieron . . . . . .
  10   A la una le eché treinta    y a la otra treinta y dos,
     y a una vieja que allí había    también llevó su ración;
  12   y a la criada catorce,    por los platos que fregó.
     Aquí se acaba la historia    de la dama y el señor.

Variantes: 1 Una tarde de verano___que hacía mucho calor.
Nota: Tiene estribillo: María, chinchín, María chinchón, / María chinchín, de mi corazón. El informante es natural de Carrascal del Río y el romance lo aprendió del carpintero de Sebúlcor.

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0275:1 Merienda de las tres comadres (é)            (ficha nº: 403)

Versión de Arcones (ay. Arcones, p.j. Sepúlveda, Segovia, España).   Recitada por Basilio Bartolomé, pastor (34a). Recogida por Ramón Menéndez Pidal, 00/00/1904 (fecha deducida) (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en Petersen-Web 2000, Texto. Reeditada en Petersen-Web 2000-2007, Texto.  018 hemist.  Música registrada.

     Estando las tres borrachas    en el portal de Belén,
  2   estando las tres borrachas,    estando las otras tres,
     dispusieron de una cena,    de una cena para tres.
  4   Una puso treinta huevos,    para cada una diez;
     otra puso nueve panes,    para cada una tres.
  6   Dispusión d`ir a por vino:    que fuera señora Inés,
     que fuera por tres arrobas,    tres arrobas para tres.
  8   Y estando en esta y en otra,    llegó el marido de Inés.
     Palo en una, palo en otra,    palo en la señora Inés.

Nota del colector: "Aprendido en Valdecaballeros" (Badajoz).

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0225:1 Monja por fuerza (6+6 é-o + 6+6 pareados)            (ficha nº: 404)

Versión de Segovia (ay. Segovia, p.j. Segovia, Segovia, España).   Recitada por Teodora Cantero de la Ossa (52a). Recogida por Raquel Calvo, 11/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Anexo SEGOVIA 82; cinta: Raq.11-7.1/B-21). Publicada en TRC-Segovia 1993, p. 325.  024 hemist.  Música registrada.

     Un tarde de verano    me sacaron de paseo,
  2   al dar la vuelta a la esquina    había un convento abierto.
     Salieron cuatro monjitas,    todas vestidas de negro,
  4   con una luz en la mano    que parecía un entierro.
     Me agarraron de la mano    y me metieron adentro,
  6   me sentaron en una silla    y me cortaron el pelo;
     pendientes de mis orejas,    anillitos de mis dedos,
  8   mi mantillito de raso,    mi juego de terciopelo.
     Bajaron mis padres    con tanta alegría,
  10   me echaron el manto    de Santa Lucía;
     bajaron mis padres    con tanta ilusión,
  12   me echaron el manto    de la Concepción.

Nota: Al cantar repite cada hemistiquio.

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0176+0168:1 El quintado+Aparición de la enamorada muerta (é-a+í)            (ficha nº: 405)

Versión de Bercimuel (ay. Bercimuel, p.j. Sepúlveda, Segovia, España).   Recitada por Norberto Lorenzo, pastor. Recogida por Ramón Menéndez Pidal, 00/09/1905 (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en TRC-Segovia 1993, pp. 101-102.  056 hemist.  Música registrada.

     Camina la Virgen pura,    la bendita Madalena
  2   con doscientos mil soldados    debajo de su bandera;
     todos cantan, todos bailan,    todos con ganas de fiesta,
  4   menos un pobre soldado    con los ojos en la tierra.
     Le pregunta el coronel    que por qué era su tristeza,
  6   si es por padre o es por madre,    o es por venir a la tierra.
     --Ni es por padre ni es por madre,    ni es por venir a la tierra,
  8   que es por la mi penosilla,    que quedó niña y doncella.
     --Siete años te doy de hueco    para que te goces de ella,
  10   en cumpliendo los siete años,    vuelve a recibir bandera.--
     Se ha montado en su rufín,    se ha marchado pa su tierra,
  12   y a mitada del camino    un caballero se encuentra.
     --¿Dónde vas, pobre soldado,    ande vas, pobre de ti?
  14   --En busca ` mi penosilla    que hace años que no la vi.
     --Tu penosilla es ya muerta,    que te lo vengo a decir.
  16   --Sea muerta o sea viva    a verla tengo de dir.--
     Más alante, más alante,    se le ha espantado el rufín.
  18   --No te espantes, rufinito,    no te espantes tú de mí,
     que soy yo tu penosilla,    que te salgo a recibir.
  20   --¿Cómo eres tú mi penosa    que no te abrazas a mí?
     --Brazos con que te abrazaba    ya no los tengo yo aquí,
  22   boca con que te besaba    en un pañuelo envolví,
     ojos con que te miraba    los cerré y no los abrí.
  24   Si te casas, caballero,    cásate en Valladolid,
     allí hay chicas de garbo    que te convienen a ti.
  26   en la Flora de las flores,    así me pusieón a mí;
     la primera hija que tengas,    ponla delante de ti,
  28   no la maldigas el nombre    porque es maldecirme a mí.

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0176+0168:2 El quintado+Aparición de la enamorada muerta (é-a+í)            (ficha nº: 406)

Versión de Sepúlveda (ay. Sepúlveda, p.j. Sepúlveda, Segovia, España).   Recitada por Rita. Recogida por María Goyri, 00/09/1905 (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en TRC-Segovia 1993, pp. 102-103.  066 hemist.  Música registrada.

     Camina la Virgen pura,    la bendita Madalena
  2   con cuatrocientos soldados    al mando de su bandera.
     Todos brincan, todos saltan,    todos hacen grande fiesta,
  4   si no es que un pobre soldado    con los ojos en la tierra.
     Le preguntó el coronel    que por qué era su tristeza,
  6   si es por padre o es por madre,    o es por estar en la guerra.
     --Ni es por padre ni es por madre,    ni es por estar en la guerra,
  8   que es por la mía penosa,    la dejé niña y pequeña;
     al cabo de los siete años    me fui a seguir su bandera.
  10   --Si por eso es, soldado,    permiso te doy pa verla.--
     Ya ha montado en el rucín,    caminó para su tierra;
  12   a la mitad del camino    un caballero se encuentra.
     --¿Dónde vas, pobre soldado,    dónde vas, pobre de ti?
  14   --Voy a ver la mi penosa    que hace años que no la vi.
     --Tu penosa ya está muerta,    que te lo vengo a decir,
  16   las señas que ella llevaba    bien te las puedo decir:
     cabello lleva tendido,    las andas quiere cubrir;
  18   los frailes que la cantaban    eran de San Agustín,
     las monjas que la lloraban    eran de Valladolid.--
  20   Ha andao un poco más alante    y se le espantó el rucín.
     --No te espantes, caballero,    no te espantes tú de mí,
  22   que soy la tuya penosa,    que te salgo a recibir.
     --Si eres tú la mía penosa,    ¿cómo no te abrazas, di?
  24   --Brazos con que te abrazaba    yo ya no les tengo aquí,
     labios con que te besaba    en un pañuelo envolví,
  26   ojos con que te miraba    les cerré y no les abrí.
     Despáchame, caballero,    que no puedo estar aquí,
  28   el cuerpo tengo en las andas    y el alma la tengo aquí.
     Si te casas, caballero,    cásate en San Agustín,
  30   que allí hay muchachas de garbo    que convienen para ti.
     La primer hija que tengas    bautízala en San Agustín,
  32   con las flores de las flores    que así me pusión a mí.
     no la maldigas el nombre,    que eso es maldecirme a mí.

Variantes: 6b o e. p. andar e. l. g.; 7b n. e. p. andar e. l. g.; 33a n. l. maldizcas e. n.

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0176+0168:3 El quintado+Aparición de la enamorada muerta (é-a+í)            (ficha nº: 407)

Versión de Riaza (ay. Riaza, p.j. Sepúlveda, ant. Riaza, Segovia, España).   Recitada por María Albertos. Recogida por María Goyri, 00/09/1905 (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en TRC-Segovia 1993, pp. 99-100.  028 hemist.  Música registrada.

     Debajo de la bandera    de la Virgen de Rosario,
  2   debajo de la bandera    van doscientos de a caballo;
     unos rinchan y otros bailan    y otros van con grande gresca,
  4   menos un pobre soldado    con los ojos en la tierra.
     Le pregunta el coronel    que por qué era su tristeza,
  6   si era por padre y madre,    o por venir a la guerra.
     --No lloro por padre y madre,    ni por venir a la guerra,
  8   que lloro por mi penosa,    que mi penosita es muerta.
     --Tres años te doy de guarda    para que te goces de ella,
  10   en cumpliendo los tres años    vuelve a regir mis banderas.--
     --Tu penosita es muerta,    muerta está que yo la vi,
  12   sus labios eran dos rosas    y su boca un carmesí,
     y el manto que la cubría    era un rico terciopelo;
  14   ya murió la flor de abril,    ya murió la flor de enero.

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0176+0168:4 El quintado+Aparición de la enamorada muerta (é-a+í)            (ficha nº: 408)

Versión de Riaza (ay. Riaza, p.j. Sepúlveda, ant. Riaza, Segovia, España).   Recitada por Francisca Vázquez, alias "La Lechuga". Recogida por María Goyri, 00/09/1905 (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en TRC-Segovia 1993, pp. 100-101.  056 hemist.  Música registrada.

     Pasando mayo por mayo,    según lo cuenta la historia,
  2   se ha encontrado un general,    si hay alguno de gran fuerza,
     con la cabeza agachada,    los ojos puestos en tierra.
  4   --¿Por qué vas triste, soldado,    por qué es tu grande tristeza?,
     ¿si lo haces por padre o madre,    o amigos que hay en la tierra?
  6   --No lo hago por padre y madre,    ni amigos que hay en la tierra,
     que de tres días casado    me quintaron pa la guerra,
  8   se ha quedao mi triste esposa    viuda, casada y doncella.
     --Siete años te doy de plazo    para que vuelvas a verla.--
  10   Se cumplieron los siete años    y a caminar ya comienza.
     A la mitad del camino    una señora se encuentra.
  12   --¿Por qué vas triste, soldado,    por qué vas triste de ti?
     --Voy por ver la mi esposa,    días ha que no la vi.
  14   --Tu esposita, caballero,    días ha que muerta es,
     las señas que ella llevaba    yo te las puedo decir:
  16   en andas de oro la llevan    y paños de campu y fin,
     en andas de oro la llevan    caballeros más de mil.
  18   --Ello por muerte o por vida,    allá me tengo de dir.--
     Al resvolver una esquina    unas andas ve venir.
  20   --¡Detente, detente, don Pedro,    no te se espante el rocín!
     Boca con que te besaba    ya no la puedo decir,
  22   ojos con que te miraba    ya no los puedo yo abrir,
     brazos con que te abrazaba    a la tierra se los di.
  24   Quédate con Dios, don Pedro,    que me despido de ti,
     la Virgen me está aguardando,    Jesucristo véle aquí.
  26   Si te casares, don Pedro,    cásate en Valladolid,
     la primera hija que tengas    que la pongan Beatriz,
  28   que si de mí no te alcuerdes,    Dios no se alcuerda de ti.

Variante: 2b que si hay uno de g. f.

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0176+0168:5 El quintado+Aparición de la enamorada muerta (é-a+í)            (ficha nº: 409)

Versión de Santa Marta del Cerro (ay. Santa Marta del Cerro, p.j. Sepúlveda, Segovia, España).   Recitada por Mercedes García (60a). Recogida por Koldo Biguri, Olimpia Martínez, Sandra Robertson y Ana Valenciano, 04/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 3.4-7.1/A-18). Publicada en TRC-Segovia 1993, p. 102.  024 hemist.  Música registrada.

     El veintiuno de marzo,    comienza la primavera,
  2   cuando los quintos soldados    se marchan para la guerra.
     Unos cantan y otros lloran,    y otros llevan tanta pena,
  4   y ese que va ahí en medio    es el que más pena lleva.
     Le pregunta el capitán:    --¿Cómo llevas tanta pena?,
  6   si es por madre o es por padre,    o es por volver a tu tierra.
     --Ni es por madre ni es por padre,    ni es por volver a mi tierra,
  8   que es por una muchachita    que dejé joven soltera.
     --Coge ese caballo y vete,    y vete para tu tierra.--
  10   Y a la mitad del camino    se encontró una sombra negra.
     --Sombra negra, quítate,    no me vengas a tentar.
  12   --Yo no te vengo a tentar,    sólo te vengo a decir:
     la muchacha que tu amabas    ya ha acabado de existir.

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0176+0168:6 El quintado+Aparición de la enamorada muerta (é-a+í)            (ficha nº: 410)

Versión de Urueñas (ay. Urueñas, p.j. Sepúlveda, Segovia, España).   Recitada por Matea Carretero "Mateílla" (79a). Recogida por Pere Ferré, Therese Meléndez, Javier Ormazábal y Teresa Yagüe, 04/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 2.4-7.2/A-02). Publicada en TRC-Segovia 1993, pp. 103-104.  073 hemist.  Música registrada.

     . . . . . . . . . . . . . . . . . . .    la bendita Madalena,
  2   con trescientos mil soldados,    todos juntos a la guerra.
     Unos cantan, otros bailan,    otros se alegran al verla,
  4   si no es un pobre soldado    que va muy triste y con pena.
     Le pregunta el capitán:    --Dime, ¿por qué tienes pena?,
  6   ?si es por padre o es por madre,    o es por no ir a la guerra?
     --Ni es por padre ni es por madre,    ni es por no ir a la guerra,
  8   que es por una personita    que tengo gana de verla.
     El día qe me casé    vino la quinta a mi tierra,
  10   y se me ha quedado allí    niña casada y soltera.
     --Siete años te doy de vuelta    para que vayas a verla,
  12   y a los siete volverás    a cumplir con tu bandera.--
     En la iglesia de San Jorge    una sombra oscura vi,
  14   el caballo se paraba    y ella se acercaba a mí.
     --¿A dónde vas, soldadito,    a estas horas por aquí?
  16   --Voy a ver a mi penosa,    que ha tiempo que no la vi.
     --Tu penosa ya se ha muerto,    que te lo vengo a decir.
  18   --Si es muerta como si es viva,    a verla tengo de ir.--
     Ande un poco más alante    se le ha espantado el rocín.
  20   --No te asustes, soldadito,    no te asustes tú de mí,
     que soy la tuya penosa,    que te lo iba a decir.
  22   --Si eres tú la mi penosa,    ¿cómo no me abrazas, di?
     --Brazos con que te abrazaba    la desgraciada de mí
  24   ya se los comió la tierra,    su figura verla aquí.
     --Si eres tú la mi penosa,    ¿cómo no me miras, di?
  26   --Ojos con que te miraba    la desgraciada de mí
     ya me los comió la tierra,    su figura verla aquí.
  28   --Yo venderé los caballos    y diré misas por ti.
     --No vendas tú los caballos    ni digas misas por mí,
  30   que por tus malos amores    ahora peno yo por ti.
     Y si te quieres casar,    pásate a Valladolid,
  32   que allí hay muchachas de gusto    que te gustarán a ti.
     Si te llegas a casar    con la María Floril,
  34   tenla siempre en la memoria    porque me tendrás a mí,
     no la maldigas el nombre    porque es maldecirme a mí.
  36   Si llegas a tener hijas,    tenlas siempre junto a ti,
     no te las engañe nadie    como me engañaiste a mí.

Nota: el primer hemistiquio no se grabó.

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0176+0168:7 El quintado+Aparición de la enamorada muerta (é-a+í)            (ficha nº: 411)

Versión de Carrascal del Río (ay. Carrascal del Río, p.j. Sepúlveda, Segovia, España).   Recitada por Angelita Lobo Revenga (56a). Recogida por Vanda Anastácio, Pilar Aragón, J. Antonio Cid y Gabriel Fraile, 07/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 4.4-7.3/B-03 y B-11). Publicada en TRC-Segovia 1993, pp. 104-105.  062 hemist.  Música registrada.

     Mes de mayo, mes de mayo,    [mes de mayo], primavera,
  2   cuando los quintos soldados    se marchan para la guerra;
     unos rien y otros lloran    y otros se mueren de pena,
  4   y el que va en el medio    es el que lleva más pena.
     Le pregunta el capitán    por qué lleva tanta pena.
  6   --¿Es por padre o es por madre,    o es por venir a la guerra?
     --Ni es por padre ni es por madre,    ni es por venir a la guerra,
  8   es por una muchachita    que dejé sola y pequeña.
     --Siete años te doy de hueco    para que te goces de ella,
  10   pa que te peine y te lave,    y te cosa la guerrera.
     Y en cumpliendo los siete años,    te vienes para la guerra,
  12   que por un soldado menos    no se va a acabar la guerra.
     ¿Tan guapa era tu mujer    que tanto te acuerdas de ella?
  14   --Mire usted si será guapa,    mire usted si será bella.--
    
(Sacó un papel del bolsillo, era la fotografía.)
     Mira si sería guapa,    mira si sería bella,
  16   que hasta el mismo capitán    se ha enamorado de ella.
     --Cógete el caballo blanco    y márchate a por ella.--
  18   A la mitad del camino    se le espanta Rufiniño.
     --No te espantes, Rufinito,    no te espantes tú de mí,
  20   que soy la tuya penosa    que te salgo a recibir.
     --Si eres la mía penosa,    ¿por qué no te abrazas a mí?
  22   --Brazos con que te abrazaba    hoy no les tengo yo aquí,
     ojos con que te miraba    les cerré y no les volví a abrir,
  24   [labios] con te besaba    les envolví en un papel.
     --Si te tienes que casar,    cásate en Valladolid,
  26   que allí hay muchachas bonitas    que te pertenecen a ti.
     La primer hija que tengas    ponla delante de ti,
  28   no la maldigas el nombre,    que es maldecírmele a mí.
     La segunda hija que tengas    ponla delante de ti,
  30   ponla Flores de las flores,    que así me pusieron a mí
     y cada vez que la nombrases    te acordarías de mí.

Variantes: 2b les llevan p. l. g.; 4b menos un pobre soldado; 8 e. p. la mía penosa, / que la dejé sola en tierra; 18b no les tengo hoy a.

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0176+0168:8 El quintado+Aparición de la enamorada muerta (é-a+í)            (ficha nº: 412)

Versión de Carrascal del Río (ay. Carrascal del Río, p.j. Sepúlveda, Segovia, España).   Recitada por la señora del puesto de pipas. Recogida por Diego Catalán, 12/08/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Anexo SEGOVIA 82; cinta: Diego.12-8.1/A-11). Publicada en TRC-Segovia 1993, pp. 105-106.  029 hemist.  Música registrada.

     Mes de mayo, mes de mayo,    mes de rica primavera,
  2   cuando los pobres soldados    se marchan para la guerra;
     unos cantan, otros bailan    y otros se mueren de pena
  4   y aquel que va en medio    parece la Madalena.
     Le pregunta el capitán:    --¿Por qué tienes tanta pena?,
  6   ¿si es por tu padre o tu madre,    o por aires de la tierra?
     --Ni es por mi padre ni madre,    ni por aires de mi tierra,
  8   es por una jovencita    que he conocido doncella.
     --¿Qué darías, buen soldado,    por ir a verte con ella?
  10   --Daría cinco doblones    que llevo en la cartuchera.
     --Monta a caballo, soldado,    y márchate a tu tierra.--
  12   Y en la mitad del camino    se encontró una sombra negra.
     --Márchate de ahí, negra sombra,    que no te quiero oír.--
  14   La sombra negra se reía
     y la novia se ha muerto    y el soldado murió allí.

Nota: -1 sugerido por el colector.

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0176+0168:9 El quintado+Aparición de la enamorada muerta (é-a+í)            (ficha nº: 413)

Versión de Tejares (ay. Fuentesoto, p.j. Cuéllar, Segovia, España).   Recitada por Felisa Andrés (69a). Recogida por Vanda Anastácio, José Antonio Blanco, Mª Teresa Cillanueva y Pere Ferré, 10/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 2.10-7.1/A-07). Publicada en Petersen-Web 2000, Texto. Reeditada en Petersen-Web 2000-2007, Texto.  044 hemist.  Música registrada.

     Camina la Virgen pura,    la bendita Magdalena
  2   con doscientos mil soldados    debajo de su bandera.
     Unos cantan, otros bailan    y otros llevan grande fiesta,
  4   si no es que un pobre soldado    con los ojos a la tierra.
     Le pregunta el capitán,    que por qué es tanta tristeza,
  6   si es por padre o es por madre,    o es por venir a la guerra.
     --Ni es por padre ni es por madre,    ni es por venir a la guerra,
  8   que es por la mía penosa,    la dejé niña y doncella.
     --Si es por la tuya penosa,    tres meses te doy de tregua,
  10   y en cumpliendo los tres meses,    has de volver a jurar bandera.
     Ha cogido su rucio    y se viene pa su tierra,
  12   y en la mitad del camino    se le ha espantao el rucío.
     --No te espantes ruciito,    no te espantes tú de mi,
  14   que soy la tuya penosa,    que te vengo a recibir.
     --Si eres la mía Penosa,    ¿cómo no te abrazas a mí?
  16   --Brazos (con) que te abrazaron,    n`un paño les envolví;
     labios con que te besaba,    esos ya se han cerrao pa mí;.
  18   ojos con que te miraba,    les cerré y ya no les abrí.
     Si te casas, Alfonsito,    cásate en Valladolid,
  20   que allí hay chiquitas de garbo,    que convienen para ti.
     La primer hija que tengas    pónla delante de ti,
  22   y pónla sol de los soles,    que así me pusieron a mí.

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0176+0168:10 El quintado+Aparición de la enamorada muerta (é-a+í)            (ficha nº: 414)

Versión de Urueñas (ay. Urueñas, p.j. Sepúlveda, Segovia, España).   Recitada por Rita Guijarro (77a). Recogida por Vanda Anastácio, José Antonio Blanco, Mª Teresa Cillanueva y Pere Ferré, 10/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 2.10-7.2/A-03). Publicada en Petersen-Web 2000, Texto. Reeditada en Petersen-Web 2000-2007, Texto.  063 hemist.  Música registrada.

     Mes de mayo, mes de mayo,    mes de la primavera,
  2   cuando los pobres soldados    caminan para la guerra;
     unos cantan y otros bailan    y otros van muertos de pena,
  4   de los tres, el que iba en medio    es el que más pena lleva.
     Y al entrar en el cuartel    le pregunta el coronel:
  6                                     --¿Por qué es tanta su tristeza?,
     ¿o es por padre o es por madre,    o es por venir a la guerra?
  8   --Ni es por padre ni es por madre,    ni es por venir a la guerra,
     que es por la mía penosa,    que la he dejado en mi tierra.
  10   El día que me casé    llegó la quinta a mi tierra,
     y aquel día la dejé    viuda, casada y soltera.
  12   --Siete años te doy de hueco    para que te goces de ella,
     y al cabo de los siete años    volverás a mi bandera.--
  14   Ha aparejado el caballo,    camina para su tierra,
     y a la mitad del camino    se ha encontrado con una doncella.
  16   --¿Dónde vas tú, soldadito,    dónde vas tú por aquí?
     --Voy a ver a mi penosa,    que la he dejado allí.
  18   --Tu penosa ya es muerta,    que te lo vengo a decir.
     --Sea muerta o sea viva,    a verla tengo de ir.--
  20   Un poquito más alante    se le ha espantado el marcelín [?].
     --No te espantes, soldadito,    no te espantes tú de mí,
  22   que soy la tuya penosa,    que te vengo a recibir.
     --Si eres tu la mi penosa,    ¿por qué no me hablas, di?
  24   --Boca la que te hablaba,    la cerré y no la abrí.
     --Si eres tu la mi penosa,    ¿por qué no me miras, di?
  26   --Ojos los que te miraba,    los cerré y no los abrí.
     --Si eres tu la mi penosa,    ¿por qué no me besas, di?
  28   --Labios los que te besaban,    en un paño les envolví.
     Si es que te quieres casar,    te vas a Valladolid,
  30   que allí hay muchachas de gusto    que te convienen a ti;
     entre todas ellas hay una    que es María Rodríguez,
  32   no maldigas ese nombre,    que es maldecirme a mi.

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0176+0168:11 El quintado+Aparición de la enamorada muerta (é-a+í)            (ficha nº: 415)

Versión de Zarzuela del Pinar (ay. Zarzuela del Pinar, p.j. Cuéllar, Segovia, España).   Recitada por María Criado (77a). Recogida en Sanchonuño por Gabriel Fraile, Dolores Sanz, Maximiano Trapero y Blanca Urgell, 10/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 1.10-7.3/A-28). Publicada en Petersen-Web 2000, Texto. Reeditada en Petersen-Web 2000-2007, Texto.  039 hemist.  Música registrada.

     . . . . . . . . . . . . . . . . . . .    o es por venir a la guerra?
  2   --Ni es por padre ni es por madre,    ni es por venir a la guerra,
     que es por la mía penosa,    que queda moza y doncella.
  4   --Siete años te doy de gozo    para que te goces de ella,
     al cabo de los siete años    vuelves a coger bandera.--
  6   Va el paisano pa su tierra    tan deprisa y de corriendo,
     se ha encontrado con un hombre,    de esta manera le hablaba:
  8   --¿Por dónde vas pa ahí, paisano,    tan deprisa y de corriendo?
     --Voy a ver a mi penosa,    que me han dicho que se ha muerto.
  10   --Yo te lo vengo a decir    que tu penosa se ha muerto.
     --Espáchame, caballero,    que soy muy lejos de aquí,
  12   que soy la tuya penosa,    que te vengo a recibir.
     --¡Siendo la mía penosa    y no te abrazas a mí!
  14   --Brazos con que te abrazaba,    ya no les traigo yo aquí;
     labios con que te besaba,    a un paño les envolví;
  16   ojos con que te miraba,    les cerré y no les abrí.
     Mira, chico, si te casas,    cásate en Valladolid,
  18   que hay unas chicas de garbo,    te pertenecen a ti.
     Y cuando vayas a misa,    llévalas delante ` ti;
  20   no la maldigas el nombre,    que me maldices a mí.

Nota: no se grabó el principio.

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0176+0168:12 El quintado+Aparición de la enamorada muerta (é-a+í)            (ficha nº: 416)

Versión de Arevalillo de Cega (ay. Arevalillo de Cega, p.j. Sepúlveda, Segovia, España).   Recitada por Nieves Contreras (58a) y Alejandra Hernan (50a). Recogida por Aurelio González, Therese Meléndez, Javier Ormazábal, Mª José Querejeta y Teresa Yagüe, 10/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 3.10-7.2/A-03 y 08). Publicada en TRC-Segovia 1993, p. 106.  024 hemist.  Música registrada.

     Dos de mayo, dos de mayo,    dos de mayo primavera,
  2   cuando los quintos soldados    se marchan para la guerra;
     unos rien y otros lloran    y otros se mueren de pena,
  4   el soldado que va en medio    es el que más pena lleva.
     Le pregunta el capitán:    --¿Por qué llevas tanta pena?,
  6   ¿si es por padre o es por madre,    o es por alguien de la tierra?
     --Ni es por padre ni es por madre,    ni es por alguien de la tierra,
  8   que es por una niña hermosa    que solterita se queda.
     --Anda, cógete el caballo    y corriendo vete a verla.--
  10   A la mitad del camino    el caballo se paró.
     --Tente caballito, tente,    tente, tente sobre ti,
  12   que soy una niña hermosa    que algún día te serví.

Variantes: 2b caminan p. la g.; 5b por quién lleva t. p.; 7b n. e. p. nadie de mi t.; 9 anda, coge mi c.___y vete en busca de ella.

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0176:1 El quintado (é-a+é-o)            (ficha nº: 417)

Versión de Arcones (ay. Arcones, p.j. Sepúlveda, Segovia, España).   Recitada por Basilio Bartolomé, pastor (34a). Recogida por Ramón Menéndez Pidal, 00/09/1904 (fecha deducida) (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en TRC-Segovia 1993, p. 97.  028 hemist.  Música registrada.

     Camina la Virgen pura,    camina la Madalena
  2   con cuatrocientos soldados    debajo de su bandera;
     unos arman gran función    y otros arman bayoneta,
  4   menos un pobre soldado    que con la extremaunción queda.
     Le pregunta el general    que por qué era aquella pena,
  6   si era por padre o por madre,    o por estar en la guerra.
     --Ni es por padre ni es por madre,    ni por estar en la guerra,
  8   que es por la mía penosa,    que llorando por mí queda.
     --Siete años te doy de hueco    para que te goces de ella,
  10   y a los siete has de volver    debajo de mi bandera.--
     Ha montado en su rucín    y marchó para su tierra
  12   y a la entrada del lugar    el caballo se recela.
     --No te asustes, caballito,    no se caiga el caballero,
  14   que yo le vengo a buscar    con los dos brazos abiertos.--

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0176:2 El quintado (é-a)            (ficha nº: 418)

Versión de Siguero (ay. Santo Tomé del Puerto, ant. Siguero, p.j. Sepúlveda, Segovia, España).   Recitada por una mujer. Recogida por Diego Catalán, 00/08/1947 (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en Petersen-Web 2000, Texto. Reeditada en Petersen-Web 2000-2007, Texto.  030 hemist.  Música registrada.

     Unos vienen y otros van,    soldaditos a la guerra;
  2   ciento y uno van quintados    y cien voluntarios llevan,
     y entre los cuales va uno    con mucho valor y fuerza:
  4   dorada lleva la espada,    la espada dorada lleva,
     la silla de su caballo    bordadita va de seda,
  6   que se la ha bordao su dama    como linda costurera.
     Se sentaron a comer    al pie de una alameda,
  8   unos cantan y otros ríen,    otros bailan y otros juegan,
     si no es que aquel soldadito    que está triste y no se alegra.
  10   --¿Qué tiene, mi buen soldado,    qué tiene, que no se alegra?,
     ¿si lo hace por ir quintado    o por no dir a la guerra?
  12   --Ni lo hago por ir quintado    ni por no dir a la guerra,
     que lo hago por mis amores,    que se han quedado en mi tierra.
  14   --Vuélvete, mi buen soldado,    vuélvete para tu tierra
     que por soldao más o menos    no se concluye la guerra.--

Variante (13a) q. l. h. por mi familia.

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0176:3 El quintado (é-a)            (ficha nº: 419)

Versión de Villaseca (ay. Sepúlveda, ant. Villaseca, p.j. Sepúlveda, Segovia, España).   Recitada por Julia Antona San. Recogida hacia 00/00/1927 (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal; cinta: N.G.). Publicada en TRC-Segovia 1993, pp. 95-96.  018 hemist.  Música registrada.

     Mes de mayo, mes de mayo,    mes de mayo primavera,
  2   cuando los quintos soldados    se marchan para la guerra;
     unos ríen y otros cantan,    otros se mueren de pena,
  4   y el que va en medio de todos    es el que más pena lleva,
     lleva zapatitos blancos    atados con cintas negras.
  6   Le pregunta el capitán:    --¿Por qué llevas tanta pena?,
     ¿es por padre o es por madre    o es por venir a la guerra?
  8   --Ni es por padre ni es por madre    ni es por venir a la guerra,
     es por una doncellita    que vive cerca de Sierra.

Nota: Lo aprendió de su abuela Elena Bravo.

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0176:4 El quintado (é-a)            (ficha nº: 420)

Versión de Pinilla-Ambroz (ay. Santa María de Nieva, ant. Pinilla-Ambroz, p.j. Segovia, ant. Santa María de Nieva, Segovia, España).   Recitada por una señora. Recogida por Pilar Aragón, Raquel Calvo, Mª Teresa Cillanueva y Dolores Sanz, 06/04/1983 (Archivo: ASOR; Colec.: Anexo SEGOVIA 83; cinta: Seg.6-4.1/B-24). Publicada en Petersen-Web 2000, Texto. Reeditada en Petersen-Web 2000-2007, Texto.  018 hemist.  Música registrada.

     Mes de mayo, mes de mayo,    mes de mayo primavera,
  2   cuando los quintos soldados    se marchan para la guerra;
     unos ríen y otros lloran,    y otros se mueren de pena,
  4   y esos, los que van en medio,    son los que más pena llevan.
     Les pregunta el capitán:    --¿Por quién lleváis tanta pena?,
  6   ¿si es por padre o es por madre,    o es por alguien de la tierra?
     --No es por padre ni es por madre,    ni es por nadie de la tierra,
  8   es por una muchachita    que la tuve de doncella.
     --Pues yo te daré licencia    para que vayas a verla.--

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0176:5 El quintado (é-a)            (ficha nº: 421)

Versión de Laguna de Contreras (ay. Laguna de Contreras, p.j. Cuéllar, Segovia, España).   Recitada por Gregoria Pérez (65a) y María Arranz (61a). Recogida por Olimpia Martínez, José Ramón Prieto, Sandra Robertson y Flor Salazar, 03/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 3.3-7.2/A-02). Publicada en TRC-Segovia 1993, p. 97.  022 hemist.  Música registrada.

     Mes de mayo, mes de mayo,    mes de mayo primavera,
  2   cuando los quintos soldados    se marchaban a la guerra;
     unos cantan y otros lloran    y otros se mueren de pena,
  4   y el soldado que va en medio,    es el que más pena lleva.
     Le pregunta el capitán:    --¿Por qué llevas tanta pena?
  6   --Ni es por padre ni es por madre,    ni es por venir a la guerra,
     que es por una muchachita,    que he dejao linda y doncella.--
  8   Ha echao mano a la cartera    y sacó el retrato de ella,
     y el capitán, que la vio,    se ha enamorado de ella.
  10   --Coge la ropa, soldado,    y márchate pa tu tierra,
     que por un soldado menos    también se acabó la guerra.--

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0176:6 El quintado (é-a)            (ficha nº: 422)

Versión de Puebla de Pedraza (ay. Puebla de Pedraza, p.j. Sepúlveda, Segovia, España).   Recitada por Benita García Moreno (unos 60a) y otra mujer. Recogida por Gabriel Fraile, Francisco Mendoza Díaz-Maroto, Flor Salazar y Dolores Sanz, 04/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 1.4-7.1/B-01). Publicada en Petersen-Web 2000, Texto. Reeditada en Petersen-Web 2000-2007, Texto.  014 hemist.  Música registrada.

     Un batallón de soldados    que marcharon a la guerra
  2   unos lloran y otros ríen    y otros se mueren de pena.
     El soldado que va en medio    es el que más pena lleva.
  4   Le pregunta el capitán:    --¿Por qué tienes tanta pena?,
     ¿es por padre o es por madre,    o es por alguien de la tierra?
  6   --Ni es por padre ni es por madre,    ni es por alguien de la tierra
     es por una chica hermosa    que tristecita se queda.--
    
(El capitán se enamora de la chica cuando el quintado enseña el retrato)

Variantes: 4b p. quién llevas t. p.; 5 omite; 6b n. e. porque voy a la guerra; 7a e. p. u. muchachita; 7b q. triste y sola s. q.

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0176:7 El quintado (é-a)            (ficha nº: 423)

Versión de Aldeonsancho (ay. Cantalejo, ant. Aldeonsancho, p.j. Sepúlveda, Segovia, España).   Recitada por Eulalia García (70a). Recogida por Vanda Anastácio, Raquel Calvo, Diego Catalán y Blanca Urgell, 04/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 6.4-7.1/B-10). Publicada en TRC-Segovia 1993, pp. 96-97.  024 hemist.  Música registrada.

     Mes de mayo, mes de mayo,    mes de mayo y primavera,
  2   cuando los quintos soldados    a Melilla se los llevan;
     unos cantan, otros ríen,    otros se mueren de pena,
  4   y el que va en medio de todos    es el que más pena lleva.
     Le pregunta el capitán:    --¿Cómo llevas tanta pena?,
  6   ¿es por padre o es por madre,    o es porque vas a la guerra?
     --Ni es por padre ni es por madre,    ni es porque voy a la guerra,
  8   es por una morenita,    que la he dejado soltera.
     --Cógete el caballo blanco,    vete en busca de ella.--
  10   Fuese en busca de ella,    se encontró con la doncella,
     la ha montado en su caballo    y pa(ra) Melilla la lleva,
  12   pa(ra) que le cosa y le lave    y le reluzca la lebrela.

Variantes: 12b y l. relumbre l. l.

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0176:8 El quintado (é-a)            (ficha nº: 424)

Versión de Alconada de Maderuelo (ay. Alconada de Maderuelo, p.j. Sepúlveda, ant. Riaza, Segovia, España).   Recitada por Leonor Asenjo. Recogida por Diego Catalán, Mª Teresa Cillanueva, Gabriel Fraile y Therese Meléndez, 03/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 6.3-7.2/B-13). Publicada en Petersen-Web 2000, Texto. Reeditada en Petersen-Web 2000-2007, Texto.  013 hemist.  Música registrada.

     . . . . . . . . . cuando    los quintos van a la guerra,
  2   unos ríen, otros lloran,    otros se mueren de pena.
     Les preguntó el capitán:    --¿Por qué lleváis tanta pena?,
  4   ¿es por padre o es por madre,    o es porque vais a la guerra?
     --No es por padre ni es por madre,    ni es porque me voy a la guerra,
  6   es por una muchachita    que he dejado allí en la tierra.
     --Pues yo os daré permiso    para que vayáis a verla.

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0176:9 El quintado (é-a)            (ficha nº: 425)

Versión de Otero de Herreros (ay. Otero de Herreros, p.j. Segovia, Segovia, España).   Recitada por Frutos de la Calle (77a). Recogida por Raquel Calvo, Javier Ormazábal, Dolores Sanz, Blanca Urgell y Ana Valenciano, 07/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 1.7-7.1/A-07). Publicada en TRC-Segovia 1993, p. 98.  022 hemist.  Música registrada.

     Mes de mayo, mes de mayo,    mes de mayo y primavera,
  2   cuando los quintos soldados    se embarcan para la guerra;
     unos ríen y otros lloran    y otros se mueren de pena,
  4   y el que va en medio de todos,    es el que más pena lleva.
     Le pregunta el capitán:    --¿Por qué tienes tanta pena?,
  6   ¿si es por padre o es por madre,    o es por alguien de tu tierra?
     --No es por padre ni es por madre,    ni es por nadie de mi tierra,
  8   que es por una morenita    por quien yo muero de pena.
     --Yo te daré la licencia    para que vayas a verla,
  10   bájate a la morería    y allí están las tres morenas,
     y allí, la que más te guste,    te traes para esta tierra.--

Nota: El recitador nació en un caserío de Hontoria que pertenece a Madrona, aunque desde el año 17 vive en Otero.___La mayoría de los romances los aprendió de su madre, Paula Montesanz, vecina de Hontoria.

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0176:10 El quintado (é-a)            (ficha nº: 426)

Versión de Navas de San Antonio (ay. Navas de San Antonio, p.j. Segovia, Segovia, España).   Recitada por Eduvigis Puente (61a) y Dolores Rincón (70a) y Pilar Ayuso (56a). Recogida por Raquel Calvo, Javier Ormazábal, Dolores Sanz y Blanca Urgell, 07/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 1.7-7.3/B-12 y 4/A-01). Publicada en TRC-Segovia 1993, pp. 98-99.  028 hemist.  Música registrada.

     Dos de mayo, dos de mayo,    dos de mayo primavera,
  2   cuando los quintos soldados    se marchan para la guerra;
     unos ríen y otros lloran,    otros van muertos de pena.
  4   Le pregunta el capitán    cuál es el que más pena lleva.
     --El que va al medio de todos    es el que más pena lleva.--
  6   Le pregunta el capitán:    --¿Por quién llevas tanta pena?,
     ¿es por padre o es por madre,    o es por servir a la guerra?
  8   --No es por madre ni es por padre,    ni es por servir a la guerra,
     es por una muchachita    que he dejado de doncella.
  10   --Coge tu caballo blanco    y vete en busca de ella,
     que por un soldado menos    también se gana la guerra.--
  12   El caballo corre poco,    la mula trota que vuela,
     al revolver una esquina    se encontraron él y ella,
  14   se dieron miles abrazos,    ella a él y él a ella.

Nota: Se repiten todos los versos.

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0176:11 El quintado (é-a)            (ficha nº: 427)

Versión de Zarzuela del Pinar (ay. Zarzuela del Pinar, p.j. Cuéllar, Segovia, España).   Recitada por María Criado (77a). Recogida en Sanchonuño por Gabriel Fraile, Dolores Sanz, Maximiano Trapero y Blanca Urgell, 10/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 1.10-7.3/A-26). Publicada en Petersen-Web 2000, Texto. Reeditada en Petersen-Web 2000-2007, Texto.  010 hemist.  Música registrada.

     --Soldadito, soldadito,    ¿qué haces ahí que no te alegras?,
  2   ¿es que te marea el mar    o el humo de las calderas?
     --No es que me marea el mar    ni el humo de las calderas,
  4   me acuerdo de mi mujer,    que la he dejado con pena.
     El dí que me casé    me trajeron pa la guerra.--

Nota: 5 añadido por un señor.

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0176:12 El quintado (é-a)            (ficha nº: 428)

Versión de Gomezserracín (ay. Gomezserracín, p.j. Cuéllar, Segovia, España).   Recitada por Aurelia Muñoz Román (56a). Recogida por Gabriel Fraile, Dolores Sanz, Maximiano Trapero y Blanca Urgell, 10/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 1.10-7.2/A-11 y A-15). Publicada en Petersen-Web 2000, Texto. Reeditada en Petersen-Web 2000-2007, Texto.  012 hemist.  Música registrada.

     Mes de mayo, mes de mayo,    mes de mayo primavera,
  2   cuando los quintos soldados    se marchan para la guerra;
     unos ríen, otros cantan,    otros van llenos de pena
  4   y el que más . . . . . . . . .    y es el que más pena lleva.
     [. . . . . . . . . . . . . . . . . . .    . . . . . . . . . . . . . . . . . . .]
     --No es por padre ni es por madre    ni es por temor a la guerra,
  6   es por una muchachita,    que allí se quedó soltera.--

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0176:13 El quintado (é-a)            (ficha nº: 429)

Versión de Muñopedro (ay. Muñopedro, p.j. Segovia, ant. Santa María de Nieva, Segovia, España).   Recitada por Marina Rubio (60a). Recogida por Vanda Anastácio, Raquel Calvo, Beatriz Mariscal y Francisco Mendoza Díaz-Maroto, 03/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 5.3-7.1/B-12). Publicada en TRC-Segovia 1993, p. 99.  030 hemist.  Música registrada.

    
(Un barco iba lleno de soldados para la guera)
     . . . . . . . . . . . . . . . . . . .    . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
     --¿Es que te marea el barco    o el humo de la caldera?
  2   --A mí no me marea el barco    ni el humo de la caldera,
     es que me he casado ayer    y hoy me traen para la guerra.
  4   --¿Es tan guapa tu mujer    que tanto lloras por ella?
     --Si alguno la quiere ver    aquí la llevo en la cartera.--
  6   Se ha echado mano al bolsillo,    sacó la fotografía,
     el capitán, que la vio,    le dijo de esta manera:
  8   --Vaya, vaya, soldadito,    vaya usté a vivir con ella,
     que por un soldado menos    no vamos a perder la guera.--
  10   --Ábreme la puerta, luna,    ábreme la puerta, estrella,
     que por tu cara bonita    me he librado de la guerra.
  12   --Mis puertas ya no se abren,    mi marido está en la guerra,
     me dijo cuando se fue    que mi puerta no se abriera.
  14   --Ábreme la puerta, luna,    ábreme la puerta, estrella,
     que por tu cara bonita    me he librado de la guerra.

Variante: 1a ¿E. q. t. m. el barco; 2a A m. n. m. m. el barco; 5b a.la traigo e. l. c.; 8 Vete, vete, s., / vete tú a v. c. e.

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0176:14 El quintado (é-a)            (ficha nº: 430)

Versión de Pajares del Fresno (ay. Fresno de Cantespino, ant. Pajares del Fresno, p.j. Sepúlveda, ant. Riaza, Segovia, España).   Recitada por Miguel García, pastor (67a). Recogida por Diego Catalán, Mª Teresa Cillanueva, Gabriel Fraile y Therese Meléndez, 03/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 6.3-7.1/A-05). Publicada en Petersen-Web 2000, Texto. Reeditada en Petersen-Web 2000-2007, Texto.  013 hemist.  Música registrada.

     Dos mil soldados    bajo la bandera;
  2   unos cantan, otros bailan,    otros hacen la gran fiesta,
     menos un pobre soldado,    que va abatido a la guerra.
  4   Le pregunta el capitán:    --¿Por qué llevas tanta pena?,
     ¿es por padre, es por madre    o es por venir a la guerra?
  6   --No es por padre, no es por madre    ni es por venir a la guerra,
     es por la mía penosa    que se ha quedado en la tierra.--

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0176:15 El quintado (é-a)            (ficha nº: 431)

Versión de Carrascal del Río (ay. Carrascal del Río, p.j. Sepúlveda, Segovia, España).   Recitada por María del Carmen (59a). Recogida por Diego Catalán, 12/08/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Anexo SEGOVIA 82; cinta: Diego.12-8.1/A-04). Publicada en TRC-Segovia 1993, p. 96.  015 hemist.  Música registrada.

     . . . . . . . . . . . . . . . . . . .    mes de mayo primavera,
  2   cuando los quintos soldados    se marchan para la guerra;
     unos cantan y otros bailan    y otros se mueren de pena,
  4   y aquel que está en medio    parece a la Madalena.
     Le preguntó el capitán:    --¿Por qué llevas tanta pena?,
  6   ¿si es por padre o es por madre,    o es por aires de la tierra?
     --No es por padre ni es por madre,    [ni es por aires de la tierra],
  8   que es por una muchachita    que he conocido doncella.

Nota: Se repiten los segundos hemistiquios.

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1537.1:1 El rastro divino (á-o+ á-a)            (ficha nº: 432)
[¿La cont, en á-a?contam.]

Versión de Riaza (ay. Riaza, p.j. Sepúlveda, ant. Riaza, Segovia, España).   Recitada por Ramona. Recogida por María Goyri, 00/09/1905 (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en TRC-Segovia 1993, p. 416.  028 hemist.  Música registrada.

     Jueves Santo, [Jueves Santo],    Jueves Santo en aquel día,
  2   cuando la Virgen María    fue a buscar a su hijo amado.
     Se ha encontrado una mujer    con un librito rezando;
  4   la dice: --Buena mujer,    ¿ha visto usté al soberano?
     --Sí, señora, que le he visto,    por aquí mismo ha bajado
  6   con una cruz en sus hombros    y una cadena arrastrando.
     Para más señas, señora,    que a mí me ha pedido un paño
  8   para limpiarse su rostro,    que le llevaba sudando.--
     A esto que oyó María,    cayó al suelo desmayada
  10   y San Juan, como buen primo,    de la mano la levanta.
     --Levántese usted, Señora,    que no es tiempo de tardanza.--
  12   En el Monte de Calvario    hay una piedra bien alta,
     en medio de aquella peña    hay un pendón colorado,
  14   en medio de aquel pendón    hay un Cristo arrodillado.

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1537.1:2 El rastro divino (á-o)            (ficha nº: 433)
[¿La Crucifixión?contam.]

Versión de Aldealengua [de Pedraza] (ay. Aldealengua de Pedraza, p.j. Sepúlveda, Segovia, España).   Recitada por Josefa Nogales (50a). Recogida por Ramón Menéndez Pidal, 14/09/1904 (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en TRC-Segovia 1993, p. 418.  040 hemist.  Música registrada.

     Por ese portillo abierto,    que en jamás se habrá cerrado,
  2   camina la Virgen pura    en busca de su hijo amado.
     Ya que tres leguas anduvo,    ya que tres leguas ha andado,
  4   se encuentra una mujercita    con un librito en la mano.
     --Mujer cristiana, --la dijo--,    ¿a Jesús te has encontrado?
  6   --Sí, señora, que le he visto,    muy rendido y anegado;
     lleva una cruz en sus hombros    y una cadena arrastrando,
  8   y una corona de espinas    que le iba traspasando.
     San Juan y la Madalena    le iban acompañando,
  10   un pañuelo de tres doblas    el rostro le iban limpiando.
     Me ha pedido que le dé    de mi cabeza un tocado;
  12   tres estocas que le di,    tres estampas me han quedado.--
     --Vamos, vamos caminando    para hacia el Monte Calvario,
  14   que por pronto que lleguemos,    ya le habrán crucificado.--
     Ya van los perros rabiosos,    ya van con los cuatro clavos;
  16   el uno para los pies,    el otro para las manos
     y el otro para el madero    donde le han crucificado.
  18   Ya le daban a beber    los yeles y los amargos,
     la Virgen, de que esto vio,    de su cabeza ha quitado
  20   para limpiarle los rostros,    que los traía sudados.

Nota del colector: La recitadora es vecina de Alameda [del Valle] (Madrid).

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1537.1:3 El rastro divino (á-o)            (ficha nº: 434)
[¿La sangre de Cristo?contam.]

Versión de Aguilafuente (ay. Aguilafuente, p.j. Cuéllar, Segovia, España).   Recitada por Anselma Sancho (33a). Recogida por Ramón Menéndez Pidal, 08/09/1904 (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en TRC-Segovia 1993, pp. 418-419.  028 hemist.  Música registrada.

     Allá arribita en Belén,    siete leguas de un calvario,
  2   hay una mujer cristiana    con su librito rezando.
     La he dicho: --¿Mujer cristiana,    has visto a Jesús amado?
  4   --Sí, señora, que le he visto,    hace un rato que ha pasado
     con una cruz a sus hombros    y una cadena arrastrando,
  6   y un cordel lleva en el cuello,    que de él le van tirando.
     --Caminemos, caminemos,    por este Monte Calvario,
  8   que por pronto que lleguemos    ya le habrán crucificado.--
     Ya le enclavaba los pies,    ya le enclavaba las manos,
  10   ya le metían las lanzas    por su divino costado.
     La sangre que de él derrama    cae en un cáliz sagrado;
  12   el cáliz era de plata,    sobre plata era dorado,
     el hombre que (se) lo bebiera    será bienaventurado,
  14   en el Cielo será rey    y en la tierra coronado.

Nota: La informante es vecina de Pinilla [del Valle] (Madrid).

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1537.1:4 El rastro divino (á-o)            (ficha nº: 435)
[0098.1 ¿Cómo no cantáis, la bella?, a lo divino? (é-o)contam.]

Versión de Cantalejo (ay. Cantalejo, p.j. Sepúlveda, Segovia, España).   Recogida por Agustín Blánquez Fraile, 00/00/1907 (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en TRC-Segovia 1993, p. 417.  042 hemist.  Música registrada.

     A rezar iba la Virgen    con mucho modo y manera,
  2   con lágrimas en los ojos    iba regando la tierra.
     Allá arribita en Belén    hay una santa escalera
  4   toda bañada de sangre,    toda de sangre cubierta,
     donde murió el Redentor,    Redentor de cielo y tierra.
  6   Allá arribita en Belén,    doce leguas del Calvario
     hay una santa mujer    con un librito en la mano
  8   preguntando, preguntando    si a Jesús habéis hallado.
     --Sí, señora, que le hallé,    muy rendido y muy cansado.
  10   Una cruz lleva en sus hombros,    una cadena arrastrando,
     una soga lleva al cuello,    que de ella le iban tirando
  12   y del peso que llevaba    su sangre iba derramando.
     Yo me he quitado mi toca,    con ella se lo he limpiado
  14   y en mi toca por tres partes    su rostro ha descampado.
     Si no lo quiere creer,    San Juan será mi abogado
  16   y también la Magdalena    que ha andado conmigo los pasos.
     --Ajijemos, ajijemos    por estos Montes Calvarios,
  18   que por presto que lleguemos    ya le habrán crucificado.--
     Ya sonaban los martillos,    ya le clavaban los clavos,
  20   ya le daban a beber    las hieles y los amargos
     y le tiraban las lanzas    a su divino costado.

Variante: 14b descampado posiblemente mala lectura, que el propio colector propone enmendar en estampado.

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1537.1:5 El rastro divino (á-o)            (ficha nº: 436)

Versión de Sepúlveda (ay. Sepúlveda, p.j. Sepúlveda, Segovia, España).   Recitada por Manuela. Recogida por María Goyri y Ramón Menéndez Pidal, 00/09/1905 (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en TRC-Segovia 1993, pp. 416-417.  032 hemist.  Música registrada.

     Por el rastro de la sangre    que Jesús ha derramado
  2   iba la Virgen María    en busca de su hijo amado.
     Y a las tres leguas que anduvo    una mujer se ha encontrado.
  4   --Dime, cristiana mujer,    si a Jesús te le has hallado.
     --Sí, señora, me lo he hallado    muy rendido y fatigado,
  6   con una cruz en sus hombros    y una cadena arrastrando,
     una soga a su garganta    que de ella le iban tirando.
  8   Y me pidió que le diese    un doblez de mi tocado
     para limpiarse su rostro    que le lleva fatigado,
  10   y yo le di hasta tres,    todos me los ha manchado.
     --Caminemos, Magdalena,    caminemos pa el Calvario,
  12   que por pronto que lleguemos    ya le habrán crucuficado.--
     Lunes le clavan los pies,    martes le clavan las manos,
  14   miércoles en la coluna,    jueves en el huerto orando,
     viernes con la cruz a cuestas,    sábado con el calvario,
  16   domingo por la mañana    Cristo ya ha resucitado.
     Para siempre, para siempre,    para siempre sea alabado.

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0171:1 Él reguñir, yo regañar (ó)            (ficha nº: 437)

Versión de Riaza (ay. Riaza, p.j. Sepúlveda, ant. Riaza, Segovia, España).   Recitada por Manuela. Recogida por María Goyri y Ramón Menéndez Pidal, 00/09/1905 (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en García Solalinde [1917?], p. 252 y TRC-Segovia 1993, p. 266. Reeditada en Santullano 1930 , p. 973 y RTLH 9 (1977) , 267-268, III.7..  024 hemist.  Música registrada.

     Cuando me casó mi madre,    me casó con un pastor,
  2   chiquitito y jorobado,    hecho de mala fació.
     No me dejaba ir a misa,    tampoco a la procesión,
  4   quiere que me esté yo en casa,    remendándole el zurrón.
    
     Yo gruñir, él regañar
     no se le tengo de remendar.
    
     Me quitó mis lindas joyas,    me puso su zamarrón,
  6   me mandó con las ovejas    como si fuera un pastor.
     Por la noche cuando vine    las ovejas me contó:
  8   tres ovejas me faltaban,    tres zurritas me costó.
    
     Yo gruñir, él regañar
     no se las tengo de buscar.
    
     Me mandó hacer unas sopas,    lo necesario faltó:
  10   el agua estaba en Jarama    y el puchero en Alcorcón,
     el aceite está en Alcarria    y los ajos en Chinchón,
  12   el pan en tierras de Campo    y la sal está en pilón.
    
     Yo gruñir, él regañar
     no se las tengo de recalar.

Variantes: 8b t. z. me pegó;

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0171:2 Él reguñir, yo regañar (ó)            (ficha nº: 438)

Versión de Riaza (ay. Riaza, p.j. Sepúlveda, ant. Riaza, Segovia, España).   Recitada por Vicenta Martín. Recogida por Ramón Menéndez Pidal, 00/09/1905 (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en Petersen-Web 2000, Texto. Reeditada en Petersen-Web 2000-2007, Texto.  006 hemist.  Música registrada.

     Me casó mi madre    con un pastor,
  2   no me deja ir a misa,    tampoco a la procesión,
     quiere que me esté en casa,    remendándole el zurrón.
    
     Él reguñir, yo reguñar,
     no se le tengo de remendar.

Nota del colector: "Esta primera parte la saben varios y alguno decía yo gruñir, él regañar".

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0171:3 Él reguñir, yo regañar (ó)            (ficha nº: 439)

Versión de Madrona (ay. Segovia, ant. Madrona, p.j. Segovia, Segovia, España).   Recitada por Juana García (53a). Recogida por Jimena Menéndez Pidal y Miguel Catalán, 00/09/1931 (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en Petersen-Web 2000, Texto. Reeditada en Petersen-Web 2000-2007, Texto.  008 hemist.  Música registrada.

     Me quiso casar mi madre    con un pulido pastor,
  2   patituerto, jorobado    y hecho una mala visión.
     No me deja ir a misa,    tampoco a la procesión;
  4   quiere que me quede en casa    remendándole el zurrón.
    
     Él reguñir, yo reguñar,
     no te le tengo de remendar.

Variantes: 3a No quiere que vaya a m.; 4a q. q. m. esté en c.
Nota de los colectores: "Se cantaba en el paloteo, es parte de un pupurrí con el himno de Riego-Espartero.

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0171:4 Él reguñir, yo regañar (ó)            (ficha nº: 440)

Versión de Vegas de Matute (ay. Vegas de Matute, p.j. Segovia, Segovia, España).   Recitada por Gorgonia Antón (63a). Recogida por Ramón Menéndez Pidal, 00/09/1905 (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en Petersen-Web 2000, Texto. Reeditada en Petersen-Web 2000-2007, Texto.  008 hemist.  Música registrada.

     Mi madre me casó    con un pulido pastor,
  2   patituerto y jorobado    y hecho de mala fación.
     No quiere que vaya a misa,    tampoco a la procesión,
  4   quiere que me quede en casa    remendándole el zurrón.
    
     Tú reñir, yo regañar,
     no te le tengo de remendar.

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0171:5 Él reguñir, yo regañar (ó)            (ficha nº: 441)

Versión de Sigueruelo (ay. Santo Tomé del Puerto, ant. Sigueruelo, p.j. Sepúlveda, Segovia, España).   Recitada por Gabriela Moreno (64a). Recogida por Diego Catalán, 00/08/1947 (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en RTLH 9 (1977), 135-136. y TRC-Segovia 1993, p. 267.  016 hemist.  Música registrada.

     Cuando me casó mi madre,    me casó con un pastor
  2   chiquitito y jorobado,    hecho de mala fación.
     No me deja ir a misa    tampoco a la procesión,
  4   que quiere que me esté en casa    remendándole el zurrón.
    
     Él reguñir, yo regañar,
     el zurrón no se le tengo de remendar.
    
     Me quitó mi rica joya,    me puso su zamarrón,
  6   me hizo ir con las ovejas    como si fuese un pastor.
     Por la noche cuando vine    las ovejas me contó:
  8   tres ovejas me faltaban,    tres zurritas me pegó.

Nota: En los diversos romances que canta Gabriala en una sola entrevista, se le atribuye 54, 64, y 68 años. Opto por uno, un tanto al azar.

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0171:6 Él reguñir, yo regañar (ó)            (ficha nº: 442)

Versión de Madrona (ay. Segovia, ant. Madrona, p.j. Segovia, Segovia, España).   Recitada por Ezequiel Miguel (80a). Recogida en Peguerinos, p.j. Cebreros, Ávila por Diego Catalán, 00/07/1947 (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en Petersen-Web 2000, Texto. Reeditada en Petersen-Web 2000-2007, Texto.  008 hemist.  Música registrada.

     Me quiso casar mi madre    con un pulido pastor,
  2   patituerto y jorobado    y hecho de mala visión.
     No me deja ir a misa,    tampoco a la procesión,
  4   quiere que me quede en casa    remendándole el zurrón.
    
     Él reguñir, yo regañar,
     no se lo tengo de remendar.

Nota del colector: "Danza del paloteo".

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0171:7 Él reguñir, yo regañar (ó)            (ficha nº: 443)

Versión de Domingo García (ay. Domingo García, p.j. Segovia, ant. Santa María de Nieva, Segovia, España).   Recitada por Brígida Herranz (64a). Recogida por Ana Beltrán, Pere Ferré, Olimpia Martínez y Sandra Robertson, 07/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 2.7-7.1/B-13). Publicada en Petersen-Web 2000, Texto. Reeditada en Petersen-Web 2000-2007, Texto.  004 hemist.  Música registrada.

     Mi madre me casó    con un pulido pastor.
  2   Por las noches cuando llega    no trae pan en el zurrón.

Nota: comenta que era la música del paloteo y en Migueláñez la cantaron una vez cuando el paloteo.

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0171:8 Él reguñir, yo regañar (ó)            (ficha nº: 444)

Versión de Miguel Ibáñez (ay. Santa María de Nieva, p.j. Segovia, ant. Santa María de Nieva, Segovia, España).   Recitada por Florentina Herranz (50a). Recogida por Ana Beltrán, Pere Ferré, Olimpia Martínez y Sandra Robertson, 07/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 2.7-7.1/B-11). Publicada en Petersen-Web 2000, Texto. Reeditada en Petersen-Web 2000-2007, Texto.  014 hemist.  Música registrada.

     Cuando me casó mi madre,    me casó con un pastor
  2   chiquitito y jorobado,    hecho de mala facción.
     No me dejaba ir a misa,    tampoco a la procesión,
  4   quiere que me esté en su casa    remendándole el zurrón.
    
     Yo gruñir, él regañar,
     no se le tengo de remendar.
    
     Me mandó hacer una sopa,    lo necesario faltó:
  6   El agua estaba en . . . . . .,    los ajos en Chinchón.
     Pimientos en Tierra `e Campo,    los ajos en Chinchón.
    
(Luego le mandó ir de pastorcita y se le perdieron ovejas)
.

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0171:9 Él reguñir, yo regañar (ó)            (ficha nº: 445)

Versión de Rebollo (ay. Rebollo, p.j. Sepúlveda, Segovia, España).   Recitada por Fernando Núñez (40a). Recogida por Gabriel Fraile, Francisco Mendoza Díaz-Maroto, Flor Salazar y Dolores Sanz, 04/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 1.4-7.1/B-03 y 1.4-7.2/A-03). Publicada en Petersen-Web 2000, Texto. Reeditada en Petersen-Web 2000-2007, Texto.  008 hemist.  Música registrada.

     Casóme mi madre    con un pastor,
  2   por ver si me gustaban    las migas del zurrón.
     No me dejaba ir a misa    ni tampoco al sermón,
  4   que me quedaba en casa    remendándole el zurrón.

Nota: El informante es natural de Carrascal del Río.

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0171:10 Él reguñir, yo regañar (ó)            (ficha nº: 446)

Versión de Aldeasoña (ay. Aldeasoña, p.j. Cuéllar, Segovia, España).   Recitada por Bienvenida Méndez (57a). Recogida por Pilar Aragón, Koldo Biguri, Pere Ferré y Victoria Raboso, 03/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 2.3-7.3/B-01). Publicada en Petersen-Web 2000, Texto. Reeditada en Petersen-Web 2000-2007, Texto.  008 hemist.  Música registrada.

     Cuando me casó mi madre,    me casó con un pastor
  2   patituerto, jorobado,    hecho de mala facción.
     No me deja ir a misa,    menos a la procesión,
  4   quiere que me esté    remendándole el zurrón.
    
     Él regañín, yo regañán,
     no se le pienso de remedar
     ni aunque me cueste un real.

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0171:11 Él reguñir, yo regañar (ó)            (ficha nº: 447)

Versión de San Miguel de Bernúy (ay. San Miguel de Bernúy, p.j. Cuéllar, Segovia, España).   Recitada por una señora. Recogida por Ana Beltrán, Raquel Calvo, J. Antonio Cid y Olimpia Martínez, 10/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 4.10-7.2/B-03). Publicada en TRC-Segovia 1993, pp. 267-268.  024 hemist.  Música registrada.

     Cuando me casó mi madre,    me casó con un pastor
  2   chiquito y jorobado,    hecho de mala facción.
     No me dejaba ir a misa,    tampoco a la procesión
  4   sólo que estuviese en casa    remendándole el zurrón.
    
     Yo gruñí, él regañar,
     no se le quise remendar.
    
     Me quitó mis lindas joyas,    me puso su zamarrón,
  6   me mandó con las ovejas    como si fuera un pastor.
     Por la noche cuando vine    las ovejas me contó,
  8   tres ovejas me faltaban,    tres zurritas me pegó
    
     Yo gruñí, él regañar,
     no se las quise ir a buscar.
    
     Me mandó hacer una sopa    lo necesario faltó:
  10   el agua estaba en Jarana,    el puchero en Alcorcón,
     el aceite en Alcarria    y los ajos en Chinchón,
  12   el pan en Tierra ` Campos    y la sal allá en Limón.
    
     Yo gruñí, él regañar,
     no se las pude requemar.

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0171:12 Él reguñir, yo regañar (ó)            (ficha nº: 448)

Versión de Carrascal del Río (ay. Carrascal el Río, p.j. Sepúlveda, Segovia, España).   Recitada por Ignacia Cantalejo Pinillos (78a). Recogida por Diego Catalán, 12/08/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Anexo SEGOVIA 82; cinta: Diego.12-8.1/B-14). Publicada en Petersen-Web 2000, Texto. Reeditada en Petersen-Web 2000-2007, Texto.  008 hemist.  Música registrada.

     Mi marido es un pastor
  2   patituerto y jorobado,    hecho de mala facción.
     No me deja ir a misa,    menos a la procesión,
  4   porque quiere que me quede    remendándole el zurrón.
    
     Él reguñir, yo regañar,
     no te le tengo de remendar,
     Antes te se salga el pan.

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0171:13 Él reguñir, yo regañar (ó)            (ficha nº: 449)

Versión de Otero de Herreros (ay. Otero de Herreros, p.j. Segovia, Segovia, España).   Recitada por Frutos de la Calle (77a). Recogida por Raquel Calvo, Javier Ormazábal, Dolores Sanz, Blanca Urgell y Ana Valenciano, 07/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 1.7-7.1/A-13). Publicada en Petersen-Web 2000, Texto. Reeditada en Petersen-Web 2000-2007, Texto.  008 hemist.  Música registrada.

     Me quiso casar mi madre    con un pulido pastor,
  2   cojo, tuerto y jorobado,    hecho de mala visión.
     No me deja ir al baile,    tampoco a la procesión,
  4   quiere que me quede en casa    remendándole el zurrón.
    
     Él reguñir, yo reguñar,
     no se le tengo de remendar.

Nota: La mayoría de los romances que sabe los aprendió de su madre, vecina de Hontoria.,

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0170:1 Soldados forzadores (í-a)            (ficha nº: 450)

Versión de Riaza (ay. Riaza, p.j. Sepúlveda, ant. Riaza, Segovia, España).   Recitada por Apolonia. Recogida por María Goyri y Ramón Menéndez Pidal, 00/09/1905 (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en TRC-Segovia 1993, p. 324.  052 hemist.  Música registrada.

     Jueves Santo, Jueves Santo,    Jueves Santo en aquel día,
  2   cuando los soldados iban    de tres en compañía.
     Le dice el cabo al sargento:    --Vámonos la calle arriba
  4   a ver las buenas muchachas    que en Villamayor había.--
     Al revolver de una esquina    tres iban de compañía:
  6   la de lo verde era guapa,    la de lo pajizo brilla,
     pero la de lo encarnado    es la que nos convenía.
  8   --Pues tengo de gozar de ella    aunque me cueste la vida.--
     El huso pone por tranco,    la rueca por aldabilla,
  10   a eso de la medianoche    la puerta por tierra iba.
     Se ha levantado su madre    en una blanca camisa.
  12   --¿Qué hacéis ahí, picarones,    qué hacéis a la puerta mía?
     --No venimos por robarla,    tampoco por istruirla,
  14   venemos por Blancaflor,    Blancaflor de Alejandría.
     --Blancaflor ya no está en casa,    que está en casa de su tía,
  16   que está a bordar un vestido    para la Virgen María.--
     Sin aguardar más razones    suben la escalera arriba,
  18   se dirigen a la alcoba    donde Blancaflor dormía.
     Alzaron siete colchones,    Blancaflor no parecía,
  20   mas al ahuecar los ocho    Blancaflor allí estaría.
     --Hija, mira por tu honra,    por la tuya y por la mía.
  22   --Madre, mire por la suya    que la mía va perdida.--
     La han cortado la cabeza,    a su madre se la envían.
  24   --Hija de mi corazón,    regalada prenda mía,
     más te quiero ver así    que no deshonrada y niña,
  26   que la mujer deshonrada    de tós es aborrecida.
     Eso dicen las madres    que quieren bien a sus hijas.

Variantes: 2 c. por Villamayor___tropa de c.; 11a ha bajado su m. Otra vecina 25b q. n. desgraciada y n.; 27 añade.

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0170:2 Soldados forzadores (í-a)            (ficha nº: 451)

Versión de Riaza (ay. Riaza, p.j. Sepúlveda, ant. Riaza, Segovia, España).   Recitada por Rufina del Pino. Recogida por Ramón Menéndez Pidal, 00/09/1905 (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en TRC-Segovia 1993, pp. 323-324.  074 hemist.  Música registrada.

     Jueves Santo, Jueves Santo,    cuando la Pasión salía,
  2   cuando por Villamayor    tropa de caballería.
     Le dice el cabo al sargento:    --Vámonos la calle arriba
  4   por ver las buenas muchachas    que en Villamayor había.--
     Al regolver una esquina    iban tres en compañía;
  6   la de lo verde era guapa,    la de lo pajizo brilla,
     la de lo encarnao supera,    es la que nos convenía.
  8   Las mozas, avergonzadas,    para su casa se iban.
     Atrancaron bien las puertas,    más que lo que solían,
  10   el huso pusieón por tronco,    la rueca por aldabilla;
     a eso de la medianoche    las puertas a tierra iban.
  12   Se ha levantado su madre    con una blanca camisa.
     --¿Qué hacéis aquí, picarones,    qué hacéis a la puerta mía?
  14   --No venimos por robarla,    ni tampoco por istruirla,
     venimos por Blancaflor,    Blancaflor de Alejandría.
  16   --Blancaflor no está en casa,    --su madre la respondía,--
     Blancaflor no está en casa,    está en casa de su tía,
  18   está a bordar un vestido    para la Virgen María.--
     El sargento, mu atrevido,    subió la escalera arriba,
  20   ha penetrado en la alcoba    donde Blancaflor dormía;
     ha alzado siete colchones,    Blancaflor no parecía,
  22   ha llegado hasta los ocho    y Blancaflor allí estaría.
     No la ha dejado vestir,    ni ponerse las basquiñas.
  24   --Tus basquiñas no hacen falta,    que mi capa cubrería.--
     La ha montado en el caballo    que de la tropa traía,
  26   la ha llevado a los centenos    que en Villamayor había.
     De que aquí solos estaban    y con Blancaflor se veía,
  28   con unas palabras dulces    su honra se la pedía.
     Blancaflor, llena de miedo,    estas palabras decía:
  30   --Yo para vos no me entrego    aunque me cueste la vida.--
     El sargento, enfurecido,    a Blancaflor la decía:
  32   --Blancaflor, si no te entregas,    
     en este mismo momento    a usted la quito la vida.--
  34   La ha cortado la cabeza    y a su madre se la envía,
     y su madre, en tristes lágrimas,    estas voces se la oían:
  36   --Hija de mi corazón,    regalada prenda mía,
     más quiero ya verte muerta    que no verte perdida.--
  38   Eso lo dicen las madres    que quieren bien a sus hijas.

Variantes: 1b Jueves Santo en aquel día; 35b estas palabras decía.

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0170:3 Soldados forzadores (í-a)            (ficha nº: 452)

Versión de Riaza (ay. Riaza, p.j. Sepúlveda, ant. Riaza, Segovia, España).   Recitada por Juliana de la Vega. Recogida por Ramón Menéndez Pidal, 00/09/1905 (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en Petersen-Web 2000, Texto. Reeditada en Petersen-Web 2000-2007, Texto.  023 hemist.  Música registrada.

     Jueves Santo, Jueves Santo,    cuando la Pasión salía,
  2   cuando por Villamayor    tropa de caballería.
     Le dice el cabo al soldado:    --Vámonos de compañía
  4   a ver las buenas muchachas    que en Villamayor había.--
     Se encontraron con tres damas,    las que a ellos les convenía;
  6   la de lo verde era guapa,    la de lo pajizo brilla,
     pero la de lo encarnado    es la que nos convenía.
  8   Se echaron la calle abajo,    se fueron en ca su tía
     a preguntar por Blancaflor,    Blancaflor no parecía.
  10   El sargento, el atrevido,    subió la escalera arriba;
     alzaron siete colchones,    Blancaflor no parecía,
  12   alzar los ocho [colchones],    Blancaflor ya parecía.
     La montaron a caballo,    se echaron la calle arriba.

Variantes: 1b Jueves Santo en aquel día.

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0140:1 Tamar (á-a)            (ficha nº: 453)

Versión de Madrona (ay. Segovia, ant. Madrona, p.j. Segovia, Segovia, España).   Recitada por Antonia Martín (15a). Recogida por Ramón Menéndez Pidal y Jimena Menéndez Pidal, 22/09/1931 (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en TRC-Segovia 1993, pp. 130-131.  039 hemist.  Música registrada.

     El rey moro tiene un hijo    que Tranquilo se llamaba.
  2   Un día estando comiendo    se enamoró de su hermana.
     --¿Qué me miras, hermano mío,    que me pones tal mirada?
  4   --¡Qué te he de mirar, mi hermana,    que has de ser mi enamorada!
     --No lo quiera Dios del cielo,    ni la Virgen soberana,
  6   que pa un hermano que tengo,    sea yo su enamorada.--
     A eso de los ocho días    su hermano cae en la cama
  8                                     con calenturitas malas.
     Ha subido su padre a verle    y le dice estas palabras:
  10   --¿Quieres que te mate un ave    de las que vuelan por casa?
                                       --Ni quiero aves ni avas,
  12   quiero una taza de caldo    que me la suba mi hermana.--
     Como era en tiempo verano,    subía en saya blanca.
  14   . . . . . . . . . . . . . . . . . . .    Se ha tirado de la cama,
     la agarró de la cintura    y a la cama se la echara.
  16   --¿No miras, hermano mío,    no miras que soy tu hermana?
     --Si eres mi hermana que seas,    ties que ser mi enamorada.--
  18   A eso de los ocho días    su hermana cae en la cama,
     llamaron a tres dotores    los mejores de La Habana;
  20   uno la miraba el pecho,    otro la mira la cara
     y otro se queda diciendo:    "Esta chica esta chiflada".

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0140:2 Tamar (á-a)            (ficha nº: 454)

Versión de Cantalejo (ay. Cantalejo, p.j. Sepúlveda, Segovia, España).   Recogida por Agustín Blánquez Fraile, 00/00/1907 (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en TRC-Segovia 1993, pp. 127-128.  049 hemist.  Música registrada.

     Por la sala de Altamar    iba la linda Altamira,
  2   más alta que un pino es,    reluce como una espada.
     La quién condes y marqueses
  4   y hasta un hermanito suyo    ha intentado de engañarla;
     y de ver que no ha podido    cayó malito en la cama.
  6   Su padre, que lo ha sabido,    por la escalera bajaba.
     --¿Qué tienes tú, mi don Juan,    que estás malito en la cama?
  8   --Tengo calentura lenta    que me roba las entrañas.
     --De las cosas de este mundo    ¿cuála mejor te gustaba?
  10   ¿Si te gustara una polla    que Altamira la guisara?
     --Si viene, que venga sola,    que no venga acompañada,
  12   que muchas veces la gente,    la gente también enfada.--
     Por la sala de Altamar    iba la linda Altamara,
  14   con una polla en un plato,    en el hombro una tohalla,
     en la manita derecha    llevaba una jarra de agua.
  16   --¿Qué tienes tú, mi don Juan,    qué tienes que estás en cama?
     --El mal que yo tengo, niña,    entre los tus ojos anda.--
  18   Se ha tirado como un toro,    como un toro cuando brama,
     hizo lo que quiso de ella,    hasta escupirla la cara.
  20   Su padre, que lo ha sabido,    por la escalera bajaba.
     --¿Qué tienes tú, mi Altamira,    qué tienes tú, bien de mi alma?
  22   --Yo no se lo digo, padre,    más vergüenza me causara,
     que los niños de la escuela    me llaman mujer mundana.--
  24   Ella tenía un puñal,    ella misma se lo clava.
     --Más quiero morir con honra    que no morir deshonrada.

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0140:3 Tamar (á-a)            (ficha nº: 455)

Versión de Nava de la Asunción (ay. Nava de la Asunción, p.j. Segovia, ant. Santa María de Nieva, Segovia, España).   Recogida por Rafael Farias y Velasco, 00/00/1904 (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en TRC-Segovia 1993, pp. 133-134.  043 hemist.  Música registrada.

     Por la sala ultramarina    iba la niña Ultramara
  2   derechita como un pino,    relumbra como una espada.
     Todos los condes, marqueses    y hasta el señor de Vizcaya,
  4   hasta un hermanito suyo    han tratado de gozarla.
     Ya que gozarla no pudo,    malito cayó en la cama.
  6   Su madre, de que lo supo,    por la escalera bajaba.
     --¿Qué tiene mi hijo Alonso,    qué tiene que está en la cama?
  8   --Tengo calentura lenta    que me roe las entrañas.
     --De las cosas de esta vida    dime cuál más te gustara.
  10   ¿Si te gustara una polla,    que Ultramarina la traiga?
     --Si la trae Ultramarina,    que no venga acompañada,
  12   que a veces la compañía    a toda la gente enfada.--
     Por la sala ultramarina    iba la niña Ultramara,
  14   derechita como un pino,    relumbra como una espada;
     en su mano lleva el plato    y en el hombro la tohalla,
  16   y en su manita derecha    lleva una jarrita de agua.
     --¿Qué tiene mi hermano Alonso,    qué tiene que está en la cama?
  18   --Hermana, el mal que yo tengo    entre tus ojitos anda.
     . . . . . . . . . . . . . . . . . . .    --Si entre mis ojitos anda,
  20   permita Dios de los cielos    no te muevas de la cama.--
     Se tiró como un toro,    como un toro cuando brama,
  22   hizo de ella lo que quiso    y hasta le escupió en la cara.
     . . . . . . . . . . . . . . . . . . .    . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

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0140:4 Tamar (á-a)            (ficha nº: 456)

Versión de Valverde del Majano (ay. Valverde del Majano, p.j. Segovia, Segovia, España).   Recitada por Juana Huertas. Recogida por Agapito Marazuela Albornos, entre 1915-1925 (Archivo: AMP; Colec.: Agapito Marazuela 1933). Publicada en Marazuela Albornós 1964, p. 128 (sólo los 2 primeros versos con la transcripción musical). Reeditada en Marazuela Albornós 1981, p. 132 (nº 167). y TRC-Segovia 1993, p. 131.  050 hemist.  Música registrada.

     Se pasea Ultramarina    por una sala ultramada,
  2   derechita como un pino,    relumbra como una espada.
     Todos condes y marqueses    y hasta el gran rey de Vizcaya
  4   y hasta un hermanito suyo    ha intentado de gozarla.
     Ya que gozarla no pudo,    malito cayó en la cama
  6   con una calenturita    que el corazón se le abrasa.
     Su hermana, de que lo supo,    por la escalera bajaba;
  8   baja una polla en un plato    y en el hombro una tohalla
     y en la manita derecha    baja una jarrita de agua.
  10   --¿Qué te pasa, hermano mío,    que malito estás en cama?
     --Este mal que tengo, hermana,    entre tus ojillos anda.
  12   --¡No lo querrá Dios del cielo,    ni la Virgen soberana,
     no lo querrá Dios del cielo    que te muevas de esa cama!--
  14   Él se levantó furioso,    como un toro cuando brama,
     hizo lo que quiso de ella,    hasta la escupió en la cara.
  16   La niña, con sus temores,    malita cayó en la cama.
     Su madre, de que lo supo,    por la escalera bajaba.
  18   --¿Qué te pasa Ultramarina,    que malita estás en cama?
     --Madre, yo no se lo cuento,    porque si se lo contara,
  20   más vergüenza me daría,    más vergüenza me causara,
     que las niñas de la escuela    me llamen mujer mundana.
  22   --Te tengo de meter monja    de la religión en cuadra.--
     La niña agarra un puñal    y a su madre se le clava.
  24   --Más quiero morir con honra,    que no vivir deshonrada,
     que las niñas de la escuela    me llamen mujer mundana.

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0140:5 Tamar (á-a)            (ficha nº: 457)
[0101 No me entierren en sagradocontam.]

Versión de Carbonero el Mayor (ay. Carbonero el Mayor, p.j. Segovia, Segovia, España).   Recitada por Josefa López. Recogida por Agapito Marazuela Albornos, (Archivo: AMP; Colec.: Agapito Marazuela 1933). Publicada en TRC-Segovia 1993, pp. 132-133.  084 hemist.  Música registrada.

     Tres hijas tenía un rey,    todas tres como oro y plata,
  2   la más chiquitita de ellas    Altamara se llamaba.
     Collar de oro traía al cuello    y a su hermano enamoraba;
  4   lleno su hermano de amores,    malito cayó en la cama.
     Subiera su padre a verle    un día por la mañana.
  6   --¿Qué tal te va, mi don Pedro,    qué tal te va en esta cama?
     --A mí bien me va, mi padre,    mejor que ayer tarde estaba.
  8   --¿Qué comerás, el don Pedro,    qué comerás que te traigan?
     --Yo bien comiese, mi padre,    los menudos de una pava.
  10   Altamara me los guise,    Altamara me los traiga,
     Altamara venga sola,    venga sola y sin compaña;
  12   con el ruido de la gente    más calentura me entraba.--
     Por la escalera de amores    sube la linda Altamara,
  14   lleva en una mano el plato    y en otra lleva la jarra,
     y en su brazo derecho    un paño blanco de holanda.
  16   --Buenos días, mi don Pedro,    ¿qué tal te va en la cama?
     --Los tus amores, traidora,    me tienen en esta cama.
  18   --Los mis amores traidores    para ti no valen nada.--
     La cogió de los cabellos,    se la metiese en la cama,
  20   hizo de ella lo que quiso,    hasta escupirla en la cara.
     --Anda vete, tuna, vete    pa donde las otras andan,
  22   que tu honra valía mucho,    ahora ya no vale nada,
     no diera yo por tu honra    los cascos de una avellana.--
  24   Por la escalera de amores    baja la linda Altamara
     retorciéndose los dedos    y sus anillos quebranta.
  26   En medio de la escalera    sentado su padre estaba.
     --¿Qué tal queda mi don Pedro,    qué tal se queda en la cama?
  28   --El don Pedro bueno queda,    yo bajo muy enojada.
     --Como el don Pedro esté bueno,    tus enojos no son nada.--
  30   Se fuese por una sala    y donde el sol la rayaba.
     --¡Justicia venga del cielo    ya que en la tierra no la haya
  32   y caiga un rayo del cielo    para mi hermano en la cama!--
     Aún la palabra no ha dicho    cuando a Dios se le atajaba;
  34   unos cargan con los pies,    otros cargan con el alma,
     y el más chiquitito de ellos    con el colchón de la cama.
  36   --Alto, alto, caballeros,    que una palabra me queda:
     la silla de mi caballo    me pongan de cabecera,
  38   y mi manto colorado    me pongan de cobertera,
     y a mi mano derecha    me la pongan tierra afuera
  40   con un letrero que diga:    "Aquí murió malogrado;
     no murió de calentura,    ni tampoco de costado,
  42   que murió de mal de amores,    que es mal desesperado".

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0140:6 Tamar (á-a)            (ficha nº: 458)

Versión de Cañicosa (ay. Matabuena, p.j. Sepúlveda, Segovia, España).   Recitada por Josefa Merino (70a). Recogida por Koldo Biguri, José Ramón Prieto, Beatriz Mariscal y Mª José Querejeta, 07/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 5.7-7.2/B-03). Publicada en Petersen-Web 2000, Texto. Reeditada en Petersen-Web 2000-2007, Texto.  047 hemist.  Música registrada.

     El rey moro tenía un hijo    que Raimundo se llamaba,
  2   a la edad de quince años    se enamoró de su hermana.
     Viendo que no podía ser    cayó malito en la cama
  4   con dolores de cabeza    y calentura muy mala.
     Ha subío su padre a verle:    --¿Qué tienes hijo del alma?
  6   --Padre, tengo calenturas    que me traspasan el alma.
     --¿Tu te tomarías un ave    de esas que vuelan por casa?
  8   --Padre, yo sí que me la como,    si me la guisa mi hermana--.
     Era en tiempo de verano,    ha subido en faldas blancas
  10   aquella blanca paloma    que su sangre fue manchada.
     Al entrar en la habitación    se ha tirado de la cama
  12   y le ha vendado los ojos    con una cinta encarnada.
     Entonces le dijo ella:    --¡Detente, que soy tu hermana!--
  14   Aquella pobre mujer    de su sangre fue manchada.
     Un día estaba comiendo    su padre la remiraba.
  16   --¿Padre, qué me mira usted,    qué tengo yo en esta cara?
     --Tienes la cara amarilla,    la ropa muy abultada--.
  18   La llevan a en ca` los médicos    para que bien la operaran;
     unos la ponen de pie,    otros la ponen sentada,
  20   el que la puso de pie    dijo que estaba opirada.
     --¿Con qué la opirada fue?
  22   --Con una rubia camera    que a la cuna la arrojaba
     --¡Válganme las tres Marías,    válgame la Soledad!
  24   mi padre tuvo la culpa    que yo me vea deshonrá.

Nota 20d opirada, sic. La recitadora es natural de Extremadura.

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0140:7 Tamar (á-a)            (ficha nº: 459)

Versión de Cuéllar (ay. Cuéllar, p.j. Cuéllar, Segovia, España).   Recitada por Agustina Gordo Blanco (66a) y Alejandro Ortega Martí (68a) y Anastasio Beltrán Marinero (68a). Recogida por Juana Agüero, Diego Catalán, Jon Juaristi, Beatriz Mariscal, Francisco Mendoza Díaz-Maroto y Ana Valenciano, 05/07/1980 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta NORTE 80; cinta: 1,2.5-7.1/A-01). Publicada en Petersen-Web 2000, Texto. Reeditada en Petersen-Web 2000-2007, Texto.  030 hemist.  Música registrada.

     El rey moro tenía un hijo    que Tranquilo se llamaba,
  2   un día estando cenando    se enamoró de su hermana.
     Al otro día siguiente    Tranquilo cayó en la cama.
  4   --Sube su padre a verle:    --¿Hijo, Tranquilo, qué tienes?
     --Tengo unas calenturitas    que son las que a mí me matan.
  6   --Pues si tienes calenturas,    te subiremos un caldo.
     --Pues si están de subirlo,    que me lo suba mi hermana.--
  8   Como era en tiempo verano    su hermana subió en enaguas.
     La cogió de la cintura,    con ella se metió en la cama.
  10   --Mira, hermano Tranquilo,    ¿no miras que soy tu hermana?
     --Si eres mi hermana que seas,    no haber nacido tan guapa.--
  12   A eso de los nueve meses    su hermana quedó en la cama.
     Llamaron cuatro doctores,    los mejores de La Habana,
  14   el uno la toma el pulso,    otro la mira la cara,
     los otros dos la decían:    --Esta niña no tié nada.

Variantes: -1a E. r. m. tiene u. h.; -2a u. d. e. comiendo; -8b la niña subió e. e.; -12b s. h. q. embarazada; -15b e. n. [está] preñada.
Nota: al cantar repiten cada hemistiquio, el segundo incluso tres veces.

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0140:8 Tamar (á-a)            (ficha nº: 460)

Versión de Laguna de Contreras (ay. Laguna de Contreras, p.j. Cuéllar, Segovia, España).   Recitada por María Arranz (61a). Recogida por Olimpia Martínez, José Ramón Prieto, Sandra Robertson y Flor Salazar, 03/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 3.3-7.1/A-03). Publicada en TRC-Segovia 1993, pp. 128-129.  040 hemist.  Música registrada.

     Y el rey moro tiene un hijo    que Tranquilo se llamaba,
  2   un día estando cenando    se enamoró de su hermana.
     Y a la edad de quince años    cayó enfermito en la cama,
  4   y ha bajado su padre a verle,    y está malito en la cama.
     --¿Qué te pasa, hijo Tranquilo,    que estás malito en la cama?.
  6   --Que me han dado calenturas    que me traspasan el alma.
     --¿Quieres que te mate un ave    de los que vuelan por casa?.
  8   --Máteme las que usted quiera,    que me las baje mi hermana;
     si viene que venga sola,    que no venga acompañada,
  10   que si acompañada viene,    soy capaz de devorarla.--
     Como era tiempo verano,    bajaba en enagua blanca.
  12   Se ha levantado de la cama    como un toro cuando brama,
     la cogió por la cintura,    Tranquilo la echó en la cama.
  14   --¡Hermano, ¿qué vas a hacer?,    mira que yo soy tu hermana!
     --Si eres mi hermana que seas,    no haber nacido tan guapa.--
  16   Y a eso de los nueve meses    cayó malita en la cama.
     Llamaron cuatro doctores,    los mejores de La Habana;
  18   unos le toman el pulso    y otros le miran la cara,
     se dicen el uno al otro:    "Esta chica está preñada".
  20   Y aquí se acabó la historia    de Tranquilo y de su hermana.

Variante: 8b q. m. l. traiga m. h.

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0140:9 Tamar (á-a)            (ficha nº: 461)

Versión de Urueñas (ay. Urueñas, p.j. Sepúlveda, Segovia, España).   Recitada por Matea Carretero "Mateílla" (79a). Recogida por Pere Ferré, Therese Meléndez, Javier Ormazábal y Teresa Yagüe, 04/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 2.4-7.2/A-01). Publicada en TRC-Segovia 1993, p. 126.  038 hemist.  Música registrada.

     Por las salas de Altamara    se paseaba Altamara
  2   con una toalla al hombro    y en una mano una jarra.
     La piden duques y reyes    y hasta el conde de Granada,
  4   y un hermano que tenía    ha caído enfermo en la cama.
     --¿Qué tienes, hermano mío,    qué tienes que estás en cama?.
  6   --La enfermedad que yo tengo    entre los tus ojos anda.
     --Permita el rey de los cielos    que levantes de la cama.--
  8   Se levantó de la cama    y como un león bramaba;
     hizo lo que quiso de ella,    y hasta escupirla en la cara.
  10   Su padre no lo sabía    porque en la casa no estaba.
     --¡Cómo vienes, hija mía,    con el seno desgranada!
  12   --Padre contárselo quiero,    pero vergüenza me causa.
     --No te apures, hija mía,    ni te sientas enojada,
  14   yo te meteré en un convento,    convento de Santa Clara.
     --Yo no quiero ser monjita    de la orden de Santa Clara,
  16   que quiero morir doncella    y llevar ramo de palma.--
     Con un puñal que tenía,    ella misma se mataba,
  18   porque un hermano que tuvo    la quitó la honra y fama,
     porque un hermano que tuvo    la quitó de ser casada.

Nota: La recitadora comenta que ella era la hija de David y que se la sabe toda porque tiene Biblia.

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0140:10 Tamar (á-a)            (ficha nº: 462)

Versión de Aldeasoña (ay. Aldesoña, p.j. Cuéllar, Segovia, España).   Recitada por Pilar Carbonero (62a). Recogida por Pilar Aragón, Koldo Biguri, Pere Ferré y Victoria Raboso, 03/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 2.3-7.2/B-04). Publicada en TRC-Segovia 1993, p. 129.  044 hemist.  Música registrada.

     Por las salas de Altamara    iba la linda Altamara,
  2   derechita como un sol,    reluce como una espada.
     Un hermano que tenía    ha intentado de gozarla,
  4   y para gozarse de ella    ha caído malo en cama.
     Su padre, que lo ha sabido,    a visitarle bajaba.
  6   --Buenos días, don Alfonso,    ¿qué tenés que estás en cama?
     --Calentura tengo, padre,    que me roba las entrañas.
  8   --De las cosas de este mundo    la que mejor te gustara.
     --Una polla bien guisada,    que me la guise Altamara;
  10   Altamara me la guise,    Altamara me la traiga,
     Altamara venga sola,    venga sola y sin compaña,
  12   que a veces mucha gente,    a veces también enfada.--
     Por las salas de Altamara    iba la linda Altamara
  14   con la pollita guisada    y en su hombro una toalla,
     y en la su mano derei    le llevaba una jarra de agua.
  16   --Buenos días, don Alfonso,    ¿qué tenés que estás en cama?
     --Estos males que yo tengo    entre mí y tus ojos andan.--
  18   Se levantó enfurecido    como un león cuando brama,
     todo lo que quiso de ella,    hasta escupirla en la cara.
  20   Su padre lo estaba viendo    desde el balcón donde estaba.
     --No te dé vergüenza, hija,    ni te des por afrentada,
  22   te meteré religiosa    del convento Santa Clara.

Nota: 15a derei, sic.

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0140:11 Tamar (á-a)            (ficha nº: 463)

Versión de Pajares del Fresno (ay. Fresno de Cantespino, ant. Pajares del Fresno, p.j. Sepúlveda, ant. Riaza, Segovia, España).   Recitada por Miguel García, pastor (67a). Recogida por Diego Catalán, Mª Teresa Cillanueva, Gabriel Fraile y Therese Meléndez, 03/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 6.3-7.1/A-09). Publicada en Petersen-Web 2000, Texto. Reeditada en Petersen-Web 2000-2007, Texto.  030 hemist.  Música registrada.

     Un rey moro tenía un hijo    que Tranquilito se llamaba,
  2   y al día siguiente    Tranquilito cayó en cama.
     --¿Tranquilito, qué te pasa,    qué te pasa, hijo del alma?
  4   --Que tengo calenturillas    que me atraviesan el alma.
     --¿Si quieres que te mate un ave    de esas que andan por casa?
  6   --Que me mate lo que quiera,    que me lo traiga mi hermana.--
     Su hermana se lo llevó,    se echó a ella y la abrazó.
  8   --¡Mira, estate quieto, Tranquilito,    mira que soy tu hermana!
     --Si eres mi hermana que seas,    no haber nacido tan guapa.--
  10   A los cinco meses    la barriga hinchada.
     Llaman a cuatro doctores    por ver si la visitaban;
  12   el uno la toma el pulso,    el otro la mira la cara
     y el otro la dice:    --Esta chica está preñada.
  14   --Si está preñada que esté,    la dejaremos que para.--
     Y aquí se termina la historia    de Tranquilito y su hermana.

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0140:12 Tamar (á-a)            (ficha nº: 464)

Versión de Valle de Tabladillo (ay. Valle de Tabladillo, p.j. Sepúlveda, Segovia, España).   Recitada por Nicasia Ruiz. Recogida por Vanda Anastácio, Pilar Aragón, J. Antonio Cid y Gabriel Fraile, 07/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 4.7-7.2/B-15 y 3/A-02). Publicada en TRC-Segovia 1993, pp. 127.  034 hemist.  Música registrada.

     El rey moro tiene un hijo    que Tranquilo se llamaba.
  2   La otra mañana almorzando    se ha enamorao de su hermana.
     --Si eres mi hermana que seas,    no haber nacido tan guapa.--
  4   A los tres o cuatro días    Tranquilo cayó en la cama
     y su madre, que lo supo,    al pronto le visitaba.
  6   --¿Qué te pasa, hijito mío,    qué te pasa, hijo de mi alma?
     --Tengo unas calenturillas    que a mí me parten el alma.
  8   --¿Quieres que te mate un ave    de esas que vuelan por casa?
     --Máteme usted lo que quiera    y me lo traiga mi hermana.--
  10   Se lo ha subido su hermana    y sobre ella se abalanza,
     hizo lo que quiso de ella    y hasta la escupió en la cara.
  12   A los tres o cuatro meses
     llaman a cuatro doctores    los principales de España.
  14   Unos le miran el pulso,    otros la miran la cara,
     otros la dicen así:    --Esta chica está preñada.
  16   --Si está preñada, que esté,    si está preñada, que para.--
     A los ocho o nueve meses    . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
  18   y de nombre le pusieron    "Hijo de hermano y hermana".

Variantes: 2b se enamoró d. s. h.; De otra mujer: 10b q. m. lo suba mi h.; 13a avisa a los d.

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0140:13 Tamar (á-a)            (ficha nº: 465)

Versión de Sigueruelo (ay. Santo Tomé del Puerto, ant. Sigueruelo, p.j. Sepúlveda, Segovia, España).   Recitada por Sagrario Martín Mayoral (62a) y Florentina Bermejo (60a). Recogida por José Antonio Blanco, Mª José Querejeta, Dolores Sanz y Ana Valenciano, 03/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 1.3-7.2/A-05). Publicada en Petersen-Web 2000, Texto. Reeditada en Petersen-Web 2000-2007, Texto.  019 hemist.  Música registrada.

     El rey moro tenía un hijo    que Tranquilo se llamaba.
  2   Un día estando comiendo    se enamoró de su hermana.
     . . . . . . . . . . . . . . . . . . .    cayó malito en la cama.
     . . . . . . . . . . . . . . . . . . .    . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
  4   --Que me dan calenturitas    que me las pegó mi hermana.--
    
(Fue la madre a decirle que le llevaba la comida)
.
     --Que suba mi hermana sola,    que no suba la criada,
  6   porque si sube la criada,    sería capaz de matarla.--
     La ha cogido del brazo    y la ha echado en la cama.
  8   --¡Tranquilo, qué vas a hacer,    mira que yo soy tu hermana!.
     --Si eres mi hermana que lo seas,    no haber nacido tan guapa.--
  10   Y al cabo de los nueve meses,    la niña cayó en la cama.

Variante de Sagrario: 10b cayó la niña mala.
Nota: Este romance se bailaba, y al final de cada verso se daban unas vueltas.

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0140:14 Tamar (á-a)            (ficha nº: 466)

Versión de Aldeanueva de la Serrezuela (ay. Aldeanueva de la Serrezuela, p.j. Sepúlveda, ant. Riaza, Segovia, España).   Recitada por Agapita Melero (81a). Recogida por Pere Ferré, Therese Meléndez, Javier Ormazábal y Teresa Yagüe, 04/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 2.4-7.1/B-03). Publicada en Petersen-Web 2000, Texto. Reeditada en Petersen-Web 2000-2007, Texto.  027 hemist.  Música registrada.

     Por la sala de Altamara    iba la linda Altamara
  2   más derechita que un sol,    relumbra como una espada.
     La quieren ricos y condes,    hasta el rey de Granada,
  4   y un hermano que tenía    la ha quitado honra y fama.
     Ha héchose el malo en la cama    pa que su hermana le visitara.
    
(El hermano empezó a llamarla pa gozarse de ella. Y el papá dice:)
  6   --¿Hijo, qué es lo que te quieres?
     ¿Si quiés una pollita,    que te la guise Altamara?
  8   ¿Y si quiés un cachito de pavo,    que te lo guise Altamara.
     . . . . . . . . . . . . . . . . . . .    --Que venga sola y sin compaña.
  10   Que a veces la mucha gente,    y a veces también enfada.
    
(Y Altamara se la guisa; l`ha llevado el alimento.)
     --Hermano, . . . . . . . . .    . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
  12   --Padre, contárselo quiero,    pero vergüenza me causa,
     que un hermano que tenía    me ha quitado la honra y fama.
  14   --No te apures, hija mía,    que yo miraré tus . . . . . .,
     que te meteré monjita    del convento de Santa Clara.

Variantes: -1a Iba la linda Altamara por la calle. . . . . .; por el jardín. . . . . .; por el pasillo. . . . . .; por el portal. . . . . .; -3a L. q. r. y pobres; -4 Tenía un hermano en la cama, la quita honra y fama; -7a Mátala una pechuguita de pavo; -8a ¿Y si quiés una pichuguita de . . . . . .; -12b hasta v. m. c.; Padre, v. m. c.; -15 q. t. m. monja de clausura___de la calle de Altamara; te meteré religiosa___de la Virgen . . . . . .

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0140:15 Tamar (á-a)            (ficha nº: 467)

Versión de Cañicosa (ay. Matabuena, p.j. Sepúlveda, Segovia, España).   Recitada por Juana Tejedor (79a). Recogida por Koldo Biguri, Beatriz Mariscal, José Ramón Prieto, Mª José Querejeta y Teresa Yagüe, 07/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 5.7-7.2/B-10). Publicada en Petersen-Web 2000, Texto. Reeditada en Petersen-Web 2000-2007, Texto.  047 hemist.  Música registrada.

     Por la sala ultramarina    iba la niña Ultramada
  2   derechita como un pino,    brillante como una espada.
     Iban condes y marqueses    y hasta el rey de la Oviada,
  4   y hasta un hermanito suyo    que en gozar de ella pensaba.
     Ya que gozarla no pudo,    malito cayó en la cama.
  6   La niña, que lo ha sabido,    por la escalera bajaba.
     --¿Qué tiene mi hermano Alonso,    qué tiene que está en la cama?
  8   --Tengo calentura lenta    que me roba las entrañas.
     (Dice el padre:)
     --Si te gustara una polla,    Ultramarina te traiga.
  10   --Si me trae a Ultramarina,    que no venga acompañada,
     que a veces las compañías,    a veces también enfadan.--
  12   La niña, que lo ha sabido,    por la escalera bajaba.
     --¿Qué tiene mi hermano Alonso,    qué tiene que está en la cama?
  14   --La malilla que yo tengo,    tus ojillos tién la causa.
     --Si mis ojos tién la causa,
  16   permita el rey de los cielos    no te alces de esa cama.--
     Se levanta don Alonso    como un toro cuando brama,
  18   hizo lo que quiso de ella    y hasta la escupió en la cara.
     La niña de los deleites    malita cayó en la cama.
  20   Y bajó su padre a verla    y dice:
     --¿Qué tiene mi Ultramarina,    qué tiene mi hija amada?
  22   --Padre, yo no se lo cuento,    que si yo se lo contara,
     que las chicas de mi escuela    me llaman mujer mundiana.
  24   Y quiero morir con honra    y no vivir deshonrada.--

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0140:16 Tamar (á-a)            (ficha nº: 468)

Versión de Laguna de Contreras (ay. Laguna de Contreras, p.j. Cuéllar, Segovia, España).   Recitada por Gregoria Pérez (65a) y Feliciana Andrés (56a). Recogida por Olimpia Martínez, José Ramón Prieto, Sandra Robertson y Flor Salazar, 03/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 3.3-7.1/B-05). Publicada en Petersen-Web 2000, Texto. Reeditada en Petersen-Web 2000-2007, Texto.  046 hemist.  Música registrada.

     Por la sala de Altamar    iba la linda Altamara,
  2   derechita como un sol,    reluce como una espada.
     La piden condes y duques,    y también el rey de Granada.
  4   [Un hermano] que ha tenido    ha caído malo en cama.
     Su padre, que lo ha sabido,    a visitarle bajaba.
  6   --[Buenos días, don] Alfonso,    me han dicho que estás en cama.
     --Calentura tengo, padre,    que me roba las entrañas,
  8   y los males que yo tengo    me les curará mi hermana.
     Si mi hermana me les cura,    . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
  10   . . . . . . . . . . . . . . . . . . .    que mi hermana me la traiga,
     que mi hermana venga sola,    venga sola y en enaguas.--
  12   Como era el tiempo verano,    llevaba una falda blanca
     y en la su mano derecha    llevaba una jarra de agua.
  14   --¿Qué quieres, hermano mío,    qué tienes que estás en cama?.
     --La enfermedad que yo tengo    tras de esos tus ojos anda.
  16   --Pues si la enfermedad que tú tienes    tras esos tus ojos anda,
     me permita el rey del cielo    no levantes de esa cama.--
  18   Se levantó enfurecido,    como un león cuando brama,
     hizo lo que quiso de ella    y hasta la escupió en la cara.
  20   --Padre, contárselo quiero,    y aunque vergüenza me causa.
     --Hija, no te dé vergüenza,    ni te encuentres afrentada,
  22   te meteré religiosa    del convento Santa Clara.
     --No quiero ser religiosa    del convento San Clara,
  24   que quiero morir doncella    y llevar ramo de palma.

Variantes: Otro comienzo: Y el rey moro tuvo un hijo / que Tranquilo se llamaba, / / y a eso de la medianoche / ha caido malo en cama.// y sigue en el v. 5; 2b brillante c. u. e.; 4 Y a eso de la medianoche / ha caído malo en la cama//; 24a quiero m. d.
Nota: Repite cada hemistiquio dos veces.

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0140:17 Tamar (á-a)            (ficha nº: 469)

Versión de Tejares (ay. Fuentesoto, p.j. Cuéllar, Segovia, España).   Recitada por Felisa Andrés (69a). Recogida por Vanda Anastácio, José Antonio Blanco, Mª Teresa Cillanueva y Pere Ferré, 10/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 2.10-7.1/A-09 y B-06). Publicada en Petersen-Web 2000, Texto. Reeditada en Petersen-Web 2000-2007, Texto.  036 hemist.  Música registrada.

     Por la sala de Altamara    iba la linda Altamara,
  2   la quieren ricos y condes,    también el rey de Granada,
     y un hermano que tenía    ha intentado de gozarla.
  4   Por gozar de su hermosura,    ha caído malo en la cama.
     Su padre, de que lo supo,    a visitarle bajaba.
  6   --¿Qué tienes, hijo Alfonsito,    qué tienes que estás en cama?
     --Calentura tengo, padre,    que me roba las entrañas.
  8   --Si te gusta una pollita,    que te la guise Altamara.
     --Si Altamara me la guisa,    venga sola y sin tardanza,
  10   que a veces la mucha gente,    que a veces también enfada.--
     Por la sala de Altamara    iba la linda Altamara
  12   con una toalla al hombro    y una palancana de agua.
     --¿Qué tienes, hermano Alfonso,    qué tienes que estás en cama?
  14   --La enfermedad que yo tengo    por esos tus ojos anda.
     --¡No lo querrá Dios del cielo,    ni la Virgen soberana!--
  16   Se levantó enfurecido    como un león cuando brama,
     hizo de ella lo que quiso,    hasta escupirla en la cara.
  18   Su padre lo estaba viendo,    desde el balcón donde estaba.

Variantes de la primera recitación: 2-4 omite; 5a s. p., que lo estaba viendo; 6a ¿Q. te pasa, hijito Alfonso?; 12a una toalla lleva al hombro; 14b p. e. los tus o. a.; 18b d. el b. muy atrás; desde la cama `onde está.

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0140:18 Tamar (á-a)            (ficha nº: 470)

Versión de Marazoleja (ay. Sangarcía, ant. Marazoleja, p.j. Segovia, ant. Santa María de Nieva, Segovia, España).   Recitada por una señora (45a). Recogida por Vanda Anastácio, Raquel Calvo, Beatriz Mariscal, Francisco Mendoza Díaz-Maroto y Javier Ormazábal, 03/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 5.3-7.1/A-11). Publicada en TRC-Segovia 1993, pp. 133.  034 hemist.  Música registrada.

     El rey moro tení un hijo    que Tranquilo se llamaba,
  2   a la edad de quince años    se enamoró de su hermana,
     viendo que no podía ser,    cayó enfermito en la cama.
  4   Sube su padre a verle:    --¿Qué haces que estás en cama?
     --Me ha dado calenturilla    que me está robando el alma.
  6   --¿Quieres que te mate un ave    de esos que vuelan por casa?
     --Padre, mátemelo usted,    que me lo suba mi hermana.--
  8   Como era tiempo verano,    sube con la saya blanca.
     La agarró de la cintura    y la ha metido en la cama.
  10   --¡Tranquilo, qué vas a hacer,    mira bien que soy tu hermana!
     --Si eres mi hermana que seas,    no haber nacido tan guapa.--
  12   Llaman a cuatro doctores,    los mejores de La Habana,
     unos dicen que se muere,    el otro dice: --No es nada.--
  14   Y el mejor doctor que había    dice: --Está embarazada.--
     Y a los . . . . . . meses    tuvo una niña muy guapa
  16   y por nombre la pusieron:    "Hija de hermano y hermana".
     Y aquí se acaba la historia    de Tranquilo y de su hermana.

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0140:19 Tamar (á-a)            (ficha nº: 471)

Versión de Gomezserracín (ay. Gomezserracín, p.j. Cuéllar, Segovia, España).   Recitada por Aurelia Muñoz Román (56a). Recogida por Gabriel Fraile, Dolores Sanz, Maximiano Trapero y Blanca Urgell, 10/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 1.10-7.1/A-03). Publicada en Petersen-Web 2000, Texto. Reeditada en Petersen-Web 2000-2007, Texto.  026 hemist.  Música registrada.

     El rey moro tenía un hijo    que Tranquilo se llamaba,
  2   un día estando comiendo    se enamoró de su hermana.
    
(Cayó en la cama. Subió el padre a verle).
     --¿Quieres que te suba un ave    de esos que vuelan por casa?
  4   --Sí, padre, sí que me la suba,    que me la suba mi hermana.--
     Como era en tiempo de verano    subió con la gasa blanca.
  6   La cogió de la cintura    y la ha metido en la cama.
     --¡Tranquilo, qué vas a hacer?,    mira que yo soy tu hermana!
  8   --Si eres mi hermana que seas,    no haber nacido tan guapa.--
     A los ocho días justos    cayó malita en la cama.
  10   Llamaron a tres doctores,    los mejores de La Habana;
     el uno la toma el pulso,    el otro dice: --No es nada.--
  12   Y el mejor doctor decía:    --La niña está embarazada.
     Tuvieron un hijo y le pusieron por nombre    "Hijo de hermano y hermana"

Variante: 6a La agarra de la c.
Nota: Al cantar repite cada hemistiquio.

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0140:20 Tamar (á-a)            (ficha nº: 472)

Versión de Mingorría (Ávila, España).   Recitada por Maruja Peña. Recogida en San Miguel de Bernuy por Ana Beltrán, Raquel Calvo, J. Antonio Cid y Olimpia Martínez, 10/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 4.10-7.1/B-11). Publicada en Petersen-Web 2000, Texto. Reeditada en Petersen-Web 2000-2007, Texto.  048 hemist.  Música registrada.

     El rey moro tenía un hijo    más hermoso que la plata
  2   y en la edad de quince años    se enamoró de su hermana.
     Como no podía ser,    cayó malito en la cama
  4   con dolores de cabeza    y calenturitas malas.
     Y subió su padre a verle:    --¿Qué te pasa, hijo del alma?
  6   --Que tengo unas calenturas    que me arrebatan el alma.
     --¿Si quieres que mate un ave    de esos que vuelan por casa?
  8   --No quiero que mates un ave    ni quiero que mates nada,
     que quiero una taza `e caldo    que me la suba mi hermana.--
  10   Como era tiempo verano,    la niña subió en enaguas
     y al subir por la escalera    los muertos resucitaba.
  12   --¿Qué tal te encuentras, hermano,    qué tal te encuentras ahora?,
     toma una taza de caldo    por a ver si te mejoras.--
  14   Ella sola se la dio    y en la mano la cogió
     dándola besos y abrazos    como si fuera un traidor.
  16   --¡Quítate por Dios, hermano,    y la Virgen soberana!,
     que en una cuadrilla de hombres    no dirás que soy tu hermana.--
  18   A eso de los cinco meses    la niña se encuentra mala,
     la llevan a los doctores,    los mejorcitos de España;
  20   unos le miran al pulso,    otros le miran la cara
     y el mejorcito de todos dice:    --Su hija está embarazada.--
  22   A eso de los nueve meses    un hijo había en casa
     y de nombre le pusieron    "Hijo de hermano y hermana".

Variante: 18b l. n. se pone m.

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0140:21 Tamar (á-a)            (ficha nº: 473)

Versión de Monterrubio (ay. Monterrubio, p.j. Segovia, ant. Santa María de Nieva, Segovia, España).   Recitada por Amparo Moreno (58a) (?). Recogida por Suzanne Petersen, Sandra Robertson, y Ana Valenciano, 10/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 5.10-7.1/A-08). Publicada en Petersen-Web 2000, Texto. Reeditada en Petersen-Web 2000-2007, Texto.  016 hemist.  Música registrada.

     El rey moro tenía un hijo    que Tranquilo se llamaba,
  2   a la edad de quince años    se enamoró de su hermana.
     Como no podía ser    cayó enfermito en la cama.
  4   Subió su padre a verle    cuando en la cama estaba.
     --¿Qué tienes, hijo mío,    qué tienes, hijo del alma?.
  6   --Tengo una calenturita    que me está partiendo el alma.
     --¿Qué quieres que te suba?.    --No quiero nada;
  8   quiero una tacita ` caldo,    que me la suba mi hermana.--

Nota: 4a sugerido por el encuestador.

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0140:22 Tamar (á-a)            (ficha nº: 474)

Versión de Ventosilla (ay. Ventosilla y Tejadilla, p.j. Sepúlveda, Segovia, España).   Recitada por Ángel García (60a). Recogida por Koldo Biguri, Olimpia Martínez, Sandra Robertson y Ana Valenciano, 04/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 3.4-7.1/A-09). Publicada en Petersen-Web 2000, Texto. Reeditada en Petersen-Web 2000-2007, Texto.  016 hemist.  Música registrada.

     El rey moro tenía un hijo    que Tranquilo se llamaba.
  2   Un día estando comiendo    se enamoró de su hermana
     y al día siguiente    malito cayó en la cama.
  4   Subió su madre a verle    por ver qué tal estaba.
     --¿Tranquilo, qué quieres,    o qué te pasa?
  6   --No me pasa nada, no quiero más    que venga mi hermana.
     --¿Quieres que te mate un ave    de ésas que vuelan por casa?
  8   --Máteme usted la que quiera,    que me la suba mi hermana.

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0140:23 Tamar (á-a)            (ficha nº: 475)

Versión de Navas de San Antonio (ay. Navas de San Antonio, p.j. Segovia, Segovia, España).   Recitada por Eduvigis Puente (61a). Recogida por Raquel Calvo, Javier Ormazábal, Dolores Sanz y Blanca Urgell, 07/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 1.7-7.2/B-10). Publicada en Petersen-Web 2000, Texto. Reeditada en Petersen-Web 2000-2007, Texto.  012 hemist.  Música registrada.

     El rey moro tenía un hijo    que Tranquilo se llamaba.
  2   Un día yendo de paseo,    se enamoró de su hermana.
     Al ver que no podía ser,    malito cayó en la cama.
  4   Llamaron a los doctores,    a los doctores de España.
     --¿Qué vas a hacer, Tranquilito,    que no miras que es tu hermana?
  6   Si es mi hermana, que lo sea,    no hubiá nacido tan guapa.

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0140:24 Tamar (á-a)            (ficha nº: 476)

Versión de Abades (ay. Abades, p.j. Segovia, Segovia, España).   Recitada por Florinda Herranz (48a). Recogida por J. Antonio Cid, Mª Teresa Cillanueva, José Ramón Prieto y Mª José Querejeta, 04/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 4.4-7.1/B-03 y B-05). Publicada en Petersen-Web 2000, Texto. Reeditada en Petersen-Web 2000-2007, Texto.  012 hemist.  Música registrada.

     Un rey tenía un hijo    que Tranquilo se llamaba,
  2   a la edad de quince años    se enamoró de su hermana.
     Al ver que no pudo ser,    cayó malito en la cama.
  4   Subió su padre a verle:    --¿Qué te pasa, hijo del alma?
     --Que tengo calenturitas    por un amor muy mala.
  6   --Si quieres te mato un ave    de los que vuelan por casa (. . . . . .)

Variantes: 2a Un día estando comiendo.

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0153:1 Mala suegra (á-e)            (ficha nº: 477)

Versión de Riaza (ay. Riaza, p.j. Sepúlveda, ant. Riaza, Segovia, España).   Recitada por Benigna [de Frías]. Recogida por Ramón Menéndez Pidal, 00/09/1905 (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en TRC-Segovia 1993, pp. 152-153.  077 hemist.  Música registrada.

     La Carmela se pasea    por una sala de alante
  2   con dolores de parir    que las entrañas la parte.
     Se ha asomado a una ventana    por ver la noche que hace,
  4   la noche clara y serena    para la ocasión bastante.
     --¡Oh, mi Dios, oh quién tuviera    una casa en aquel valle,
  6   por compañía tener    a la buena de mi madre,
     cuando me viniera el parto    ya tuviera a quién quejarme!--
  8   La suegra lo estaba oyendo,    que era el demonio tentable:
     --Coge la ropa, Carmela,    y vete en casa `e tus padres,
  10   y a la noche vendrá Pedro,    yo le daré de cenar,
     yo le daré ropa blanca,    yo le daré de mudar.--
  12   Por la noche vino Pedro,    no preguntó por cenar,
     que preguntó po`l espejo    que él se solía mirar.
  14   --La Carmela se ha ido, Pedro,    se ha ido en casa de sus padres,
     que a mí me ha llamao ruin vieja    y a ti hijo de malos padres.--
  16   Se ha echado a andar allá Pedro    con su criado delante,
     al entrar por la ciudad    se encontró con la comadre.
  18   --¡Bienvenido seas, Pedro,    que ya tienes un infante!
     --¡El infante no se goce,    ni la madre se levante!--
  20   La Carmela lo está oyendo    que el corazón se la parte.
     --¿Quién es ese mancebito    que a mí mal me desease?
  22   --Allá don Pedro, señora,    vuestro querido y amante.
     --Levántate de ahí, Carmela.    --¡Cómo quieres, inorante,
  24   que de tres horas parida    una mujer se levante!
     --Levántate de ahí, Carmela,    no me hagas más molestarme.--
  26   Se ha echado a andar allá Pedro    con la Carmela delante,
     siete leguas van andadas    ni el uno al otro hablarse.
  28   --¿Cómo no me hablas, Carmela?    --¡Cómo quieres que te hable,
     si los pechos del caballo    van bañaditos de sangre!
  30   --Confiésate a mí, Carmela,    que yo se lo diré a un fraile,
     que detrás de aquella ermita    llevo intención de matarte.--
  32   Al entrar por la ciudad,    las campanas se deshacen.
     --¿Quién se ha muerto, quién se ha muerto?    --La princesa de Olivares.--
  34   Habló el niño de tres horas:
     --No se ha muerto, no se ha muerto,    que la ha matado mi padre
  36   por un falso testimonio    que mi abuela levantare.--
     La cama de la Carmela    los ángeles la rodean,
  38   y la cama de la abuela    los demonios se la llevan.

Variantes (12a) p. l. n. viene P.; 32-36 añadidos a posteriori.

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0153:2 Mala suegra (á-e)            (ficha nº: 478)

Versión de Riaza (ay. Riaza, p.j. Sepúlveda, ant. Riaza, Segovia, España).   Recitada por José Vázquez. Recogida por Ramón Menéndez Pidal, 00/00/1905 (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en Petersen-Web 2000, Texto. Reeditada en Petersen-Web 2000-2007, Texto.  058 hemist.  Música registrada.

     Se pasea doña Albora    por una sala de alante
  2   con dolores y suspiros    que su cuerpo se la parte.
     Se ha asomado a una ventana    por ver la noche que hace,
  4   la viera clara y serena    para la ocasión bastante.
     --¡Válgame Dios, quién tuviera    una casa en aquel valle,
  6   y por vecina tuviera    a la buena de mi madre,
     pa si me llegara el parto    ya tenía a quien quejarme!--
  8   La suegra lo estaba oyendo,    que era el demonio más grande.
     --Anda vete, doña Albora,    vete en casa de tu madre,
  10   que si don Güeso viniera,    yo le daré de cenare,
     de la caza que trujiera    partiría por mitades.
  12   de los conejos los medios,    de las perdices los pares.--
     Ya ha venido don Güeso,    no pregunta por cenares,
  14   pregunta por la su esposa    donde solía mirarse.
     --Esa esposa que tú dices    se ha marchado en ca su madre,
  16   a mí me ha llamado vieja,    a ti hijo de viles padres;
     mira hijo, si te miento,    reviente por los ijares.
  18   --¡Aprisa, aprisa, el caballo,    trigo para el gavilante!--
     --Noticias tendréis, don Güeso,    que ya tienes un infante.
  20   --El infante no se críe,    la madre no se levante.--
     La mujer lo estaba oyendo    en la alcoba donde estase.
  22   --¿Quién es ese mancebito    que desea tantos males.
     --Vuestro marido, señora,    que sus viene a vesitar.
  24   --Levántate de esa cama    antes más que yo me enfade.
     --¡Cómo me tengo de levantar    mi cuerpo vertiendo sangre!--
  26   La ha agarrado de la mano,    la ha pillado por delante
     y los pechos del caballo    todos bañados de sangre.
  28   --Confiésate, doña Albora,    que allí pienso de matarte,
     detrás de aquella ermita    allí pienso el dejarte.--
    
(El niño de tres días habló. Y tocaban las campanas de Lisboa en casa de un pastor.)
  30   --¿Pastorcito, pa qué tocan    las campanas de Lisboa?

Variante (21a) La madre l. e. o.

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0153:3 Mala suegra (á-e)            (ficha nº: 479)

Versión de Matabuena (ay. Matabuena, p.j. Sepúlveda, Segovia, España).   Recitada por María Álvaro. Recogida en Rascafría, Madrid por Ramón Menéndez Pidal, 00/00/1904 (fecha deducida) (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en Petersen-Web 2000, Texto. Reeditada en Petersen-Web 2000-2007, Texto.  061 hemist.  Música registrada.

     --¡Quién estuviá en aquel cerro,    quién estuviá en aquel valle,
  2   quién tuviá de compañía    a la Virgen y a mi madre!
     --Pues anda, mi doña Albora,    a parir en ca tu madre,
  4   que si don Güeso viniere,    yo le daré que cenare,
     y pienso para el caballo    y silla onde sentarse.--
  6   Apenas había marchado,    cuando don Güeso llegare.
     --¿Aónde está mi doña Albora    que a recibirme no sale?
  8   --Allá te la tengo inviado    a parir en ca su madre,
     que a mí me ha llamado puta    y a ti hijo de ruines padres.
  10   --Estas armas yo no goce    si ella no me la pagare.--
     Tornó ensillar su caballo    para marcharse al instante.
  12   En medio de su camino    se ha vido encontrar un paje.
     --¡Albricias a don Güeso,    que ya tenéis un infante!
  14   --¡Ni el infantito se logre,    ni la madre se levante!--
     Apenas ha llegado (don Güeso)    y ni siquiera buenas tardes.
  16   --Arriba, mi doña Albora,    sin tenerme más relances,
     que si tú no pués andar,    mi caballo bien podrá.--
  18   A las ancas del caballo    . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
     y a la punta de la capa    arrevolvió al tierno infante
  20   y a las ancas del caballo    mi doña Albora montare.
     Han andado siete leguas    sin una palabra hablarse.
  22   --¿Cómo vié, mi doña Albora,    sin una palabra hablaren?
     --¡Cómo quieres que yo venga    si mis carnes vienen abiertas,
  24   las ancas de tu caballo    cubiertas vienen en sangre,
     las chirivitas del campo    se quedan como azafranes!
  26   Al pie de una verde oliva    allí pienso de quedarme.
     --¡Válgame Dios de los cielos    y de la Virgen de Carmen,
  28   dos almas que yo he perdido    por la causa de mi madre;
     la una sin confesión,    la otra sin bautizarse!
  30   Ahora sí que creo yo    que se dicen las verdades,
     que las suegras a las nueras    siempre las meten en males.

Variante (19a) y a l. p. del capote.

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0153:4 Mala suegra (á-e)            (ficha nº: 480)

Versión de Aldealengua [de Pedraza] (ay. Aldealengua de Pedraza, p.j. Sepúlveda, Segovia, España).   Recitada por Josefa Nogales (50a). Recogida en Alameda del Valle (Madrid) por Ramón Menéndez Pidal, 14/09/1904 (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en Petersen-Web 2000, Texto. Reeditada en Petersen-Web 2000-2007, Texto.  074 hemist.  Música registrada.

     Carmela se paseaba    por una sala muy grande
  2   con dolores de parir    que el corazón se la parte.
     Se ha asomado a la ventana    por ver la noche que hace,
  4   la noche clara y serena    para la ocasión bastante.
     La suegra lo estaba oyendo,    que era el demonio intentable.
  6   --Coge la ropa, Carmela,    y a parir en ca tu madre,
     si acaso viniese Pedro    yo le daré qué cenare
  8   y si pide que mudar,    paja pa los gavilanes,
     de la caza que trujiere,    te enviaré la metade
  10   de conejos y pichones,    de las perdices las pares.--
     Por la noche vino Pedro    y ha preguntado a su madre:
  12   --¿Que dónde está aquel espejo    donde solía mirarme?
     --Aquel espejo, hijo mío,    se ha marchado a`n ca su madre,
  14   y no te tengo por hijo    si tú no me la matares.
     A mí me ha llamdo vieja    y a ti hijo de malos padres,
  16   y me ha tratado de puta    hasta el último linaje.--
     Al entrar en la ciudad    se encontró con la comadre.
  18   --¡Bienvenido seas, Pedro,    que ya tienes un infante!
     --¡El infante que se logre,    la madre no se levante!--
  20   Carmela lo estaba oyendo    que el corazón se la parte.
     --¿Quién es ese caballero    que tan bien me desease?
  22   --Levántate de ahí, Carmela.    --¿Cómo quieres, inorante,
     que de dos horas parida    una mujer se levante?
  24   --Levántate de ahí, Carmela,    no vuelvas a rechistarme.--
     Se levanta la Carmela    que el corazón se la parte.
  26   Monta Pedro en el caballo    con la Carmela delante.
     Siete leguas van andadas    sin el uno al otro hablarse.
  28   --¿Cómo no me hablas, Carmela?    --¡Cómo quieres que te hable,
     si los pechos del caballo    van bañándose en sangre,
  30   el río que hemos pasado    queda bañado de sangre,
     las chirivitas del campo    se me vuelven azafranes!
  32   --Confiésate a mí, Carmela,    que yo se lo diré a un fraile,
     que detrás de aquella ermita    llevo entención de matarte.--
  34   Al entrar en la ciudad    las campanas se deshacen.
     --¿Quién se ha muerto, quién se ha muerto?    --La condesa de Olivares.
  36   --No se ha muerto, no se ha muerto,    que la ha matado mi padre
     por un falso testimonio    que mi abuela levantare.

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0153:5 Mala suegra (á-e)            (ficha nº: 481)

Versión de Arcones (ay. Arcones, p.j. Sepúlveda, Segovia, España).   Recitada por Basilio Bartolomé, pastor (34a). Recogida por Ramón Menéndez Pidal, 00/09/1904 (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en TRC-Segovia 1993, pp. 160-161.  086 hemist.  Música registrada.

     Doña Albora se pasea    por una sala muy grande,
  2   la dan dolores de parto,    dolores la dan mortales.
     --¡Válgame Dios de los cielos    y la Santa Trenidades,
  4   oh, quién se pudiera dir    a aquel cerro o a aquel valle
     para irme a parir    a la casa de mi madre!
  6   --Anda vete, doña Albora,    a parir en ca tu madre,
     que si viniera don Güesos    yo le daré qué cenare,
  8   cebada para el caballo    y silla en donde sentarse.--
     Apenas se había ido,    cuando don Güesos llamare.
  10   --¿Dónde está mi doña Albora,    que a recibirme no sale?
     --Allá se ha marchado, hijo,    a parir en ca su madre,
  12   que a mí me ha llamado puta    y a ti hijo de ruines padres.
     --No goce yo de estas armas    si ella no me lo pagare.--
  14   Volvió a ensillar el caballo    y enseguida tomó el viaje,
     y en la mitad del camino    un pajecito encontrare.
  16   --¡Albericias a don Güesos,    que ya tiene usté un infante!
     --¡Ni el infancico se logre,    ni la madre se levante!--
  18   Llegó donde está la dama,    la mandó que se levante.
     --¡Cómo quieres, dueño mío,    que este cuerpo se levante,
  20   todas mis carnes abiertas,    todas cubiertas de sangre!
     --Levántate, doña Albora,    que no es tiempo de relances.--
  22   Aprisa pide el vestirse,    aprisa pide el calzarse.
     La ha montado en el caballo    y el infantico va alantre.
  24   Anduvieron trece leguas    sin una palabra hablarse.
     --¿Cómo va, mi doña Albora,    tan triste y tan besnable,
  26   cómo va, mi doña Albora,    sin una palabra hablarme?
     --¡Cómo quieres, dueño mío,    cómo quieres que te hable
  28   todas mis carnes abiertas    todas cubiertas de sangre,
     la cola de tu caballo    va dando gotas de sangre,
  30   las yerbecitas del campo    toas parecen azafranes!
     Al pie de esta verde oliva    aquí pienso de quedarme.
  32   --Ahora dime, picarona,    qué dijiste a mi madre.
     --Lo que yo dije a tu madre    está bueno de acertare:
  34   "¡Válgame Dios de los cielos    y la Santa Trenidades,
     oh, quién se pudiera dir    a aquel cerro o a aquel valle
  36   para yo poder parir    en la casa de mi madre!"
     --¡Ahora lo pagará    la traidora de mi madre!
  38   ¡Válgame Dios de los cielos,    cómo yo podré pagarle
     dos almas que pierdo aquí;
  40   la una sin confesión    y la otra sin bautizarse!--
     Entonces el niño habló:
  42   --Dichosita de mi madre,    porque a los cielos dirá
     y desgraciada mi abuela    que a los infiernos dirá,
  44   yo, desgraciado de mí,    siempre en una oscuridad.

Variantes: 5a pa poder ir a p.; 17b n. l. dama s. l.; 18a ll. d. e. doña Albora; 36a pa poder ir a p.; 37 dicho en segunda recitación; 42b p. a la Gloria d.

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0153:6 Mala suegra (á-e)            (ficha nº: 482)

Versión de Cedillo de la Torre (ay. Cedillo de la Torre, p.j. Sepúlveda, ant. Riaza, Segovia, España).   Recitada por Juana Guijarro. Recogida por Ramón Menéndez Pidal, 00/09/1905 (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en TRC-Segovia 1993, pp. 153-154.  071 hemist.  Música registrada.

     Se pasea doña Albora    por una sala de alante
  2   con dolores de parir    que su cuerpo se la parte.
     Se ha asomado a una ventana    por ver la noche que hace,
  4   la ha visto clara y serena    para la ocasión bastante.
     --¡Oh, Dios mío, quién tuviera    una casa en aquel valle
  6   y tuviera por vecina    la querida de mi madre!
     --Anda vete, Albora,    anda vete a ca tu madre,
  8   que si viniera don Buertes    yo le diera de cenar,
     de la caza que trujiera    partiría por metad.--
  10   Ha llegado ya don Buertes,    no pregunta por cenar,
     pregunta por el espejo    que él se solía mirar.
  12   --Y sabrás, hijo mío,    lo que ha habido esta tarde,
                                       se ha ido en casa de sus padres
  14   y a mí me ha llamado puta    y a ti hijo de un fraile.
     --¡Aprisa, aprisa el caballo,    aprisa, aprisa ensillarle!--
  16   Deja el caballo que corre,    coge la mula que vuela,
     deja los anchos caminos,    coge las estrechas sendas.
  18   Antes de llegar al palacio    se ha encontrado con un paje.
     --¡No sabía usted, don Buerte,    que ya tiene usté un infante!
  20   --¡Ni el infante viverá,    ni la madre comerá!--
     A la entrada del palacio    se ha encontrao con otro paje.
  22   --¡No sabía usted, don Buerte,    que ya tiene usté un infante!
     --¡Ni el infante que viva,    ni la madre se levante!--
  24   --Levántate de ahí, Albora,    no te lo güelva a mandar,
     que mi espada traigo en mano    y en ti la tengo estrenar.--
  26   Las damas que la vestían    no dejaban de llorar,
     los pajes que la calzaban    no dejan de suspirar.
  28   Siete leguas lleva andadas    sin una palabra hablar.
     --No me dices nada, Albora.    --¡Yo qué quieres que te hable!,
  30   que las ancas de tu yegua    cubiertas de sangre van
     y allí arriba hay una cruz,    y allí me has de dejar;
  32   con la punta de tu espada    la sepultura me harás.--
     Al cabo de los siete años    por allí volvió a pasar;
  34   la madre como una rosa    y el hijo como un clavel.
     --¡Ahora qué voy a hacer yo    sin mujer y sin madre,
  36   ahora qué voy a hacer yo,    me voy a meter fraile!

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0153:7 Mala suegra (á)            (ficha nº: 483)

Versión de Valseca (ay. Valseca, p.j. Segovia, Segovia, España).   Recitada por Ana Fernández (42a). Recogida en Hoyos del Espino (p. j. Piedrahita) por Ramón Menéndez Pidal, 00/09/1931 (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en TRC-Segovia 1993, pp. 164-165.  090 hemist.  Música registrada.

     Se pasea doña Arbola    por su palacito real,
  2   dolores la dan de parto    que la hacen arrodillar;
     entre dolor y dolor    estas palabras decía:
  4   --Si estuviá en casa mis padres    me dieran para mantillas,
     [me dieran para mantillas]    y también para pañales,
  6   pasaría los dolores    en los brazos de mi madre.--
     La suegra, que ha oído eso    y escuchándosela está:
  8   --Camínate doña Arbola,    si te quieres caminar,
     que si don Buezo viniese,    yo le daré de cenar,
  10   le daré mi rico vino,    le daré mi blanco pan,
     de las cazas que trajiese    yo te las sabré mandar;
  12   de los conejos los menos,    de las perdices las más.--
     Viene su hijo de caza,    la ha empezado a preguntar:
  14   --¿Dónde está mi espejo, madre,    donde me suelo mirar?
     --¿Por qué espejo preguntaras,    el de oro o el de cristal?
  16   --No pregunto por el de oro,    tampoco po`l de cristal,
     pregunto por doña Arbola    donde me suelo mirar.
  18   --Por esos caminos iba,    por esos caminos va,
     a mí me ha llamado tuna    y a ti hijo de un rugán;
  20   no tienes vergüenza, hijo,    si no la vas a buscar.--
     Soberbio coge la espada,    soberbio coge el puñal,
  22   soberbio coge el caballo    y a buscarla se ha ido ya.
     --Si la encuentro en el camino,    allí la tengo matar;
  24   si la encuentro en ca sus padres,    de allí la tengo sacar.--
     Tres vueltas dio al palacio,    no encuentra por dónde entrar.
  26   --¿Quién es ese caballero    tan ennobre en el hablar?
     ¡Gracias le doy a don Buelfo    de un infantillo galán!
  28   --¡Pues ni el hijo que se críe,    ni la madre coma pan!--
     --Levántate, doña Arbola,    si te quieres levantar,
  30   si aguardas a las tres veces    ha de ser con el puñal.--
     Ella se hace recachera    que no podía ser más.
  32   --Y la mujer de un pastor    tres días en cama está,
     yo por ser hija de rey    hora y media y no acabar.
  34   Adiós, jardín de mi padre,    donde me iba a pasear;
     adiós , niños de la escuela,    hasta el valle `e Josafá.--
  36   En el medio del camino    con su padre fue a encontrar.
     --Las ancas de tu caballo    teñidas de sangre van,
  38   las florecitas del campo    teñidas como azafrán.
     --Apéate, doña Arbola,    si te quieres apear,
  40   beberás mi rico vino,    comerás mi blanco pan
     y darás de mamar al niño    porque mucha sed traerá.
  42   --No quiero tu rico vino,    tampoco tu blanco pan,
     ni dar de mamar al niño    porque muerto viene ya;
  44   llévame a aquella ermita    que me quiero confesar.
     Con la espada la hace el hoyo,    con los pies me taparás.--
     La historia de doña Arbola    pues ya se terminará.

Nota del colector: "Lo aprendió de su madre que era de Iscar" (barrio de Segovia).Surge cierta confusión al confrontar la documentación de los romances de Ana aparecida en una y otra publicación: si era de Iscar, pero se le entrevsitó en Valseca o si era de Valseca y se le entrevistó en Hoyos del Espino (ambos en Ávila). De todos modos, es evidente que se trata de una misma informante.

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0153:8 Mala suegra (á-e)            (ficha nº: 484)

Versión de Castro de Fuentidueña (ay. Castro de Fuentidueña, p.j. Cuéllar, Segovia, España).   Recitada por una muchacha. Recogida hacia 00/00/1880 (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en TRC-Segovia 1993, pp. 157-158.  068 hemist.  Música registrada.

     Paseándose Carmela    por una salita alante
  2   la dan dolores de parto    que el corazón se la parte.
     --¡Oh, quién tuviera, señora,    esta salita en un valle,
  4   de compañeros tuviera    a Jesucristo y su madre!--
     Y la suegra por detrás,    que era de escucharle:
  6   --Coge la ropa, Carmela,    y a parir en ca tus padres,
     si a la noche viene Pedro    yo le daré de cenar,
  8   si Pedro viene mojado    yo le daré de mudar.--
     Viene por la noche Pedro:    --¿Mi Carmela dónde está?
  10   --A parir en ca sus padres    ha solídose marchar,
     nos ha tratao de cochinos    hasta el último linaje,
  12   a mí me ha dado de puta    y a ti por hijo de un fraile.--
     Coge el caballo Perico,    su criado por delante.
  14   Y a la entrada de aquel pueblo    se encontró con la comadre.
     --¡Buenos días te dé, Pedro,    ya tenemos un infante!
  16   --¡El infante encontraremos    y la madre Dios lo sabe!--
     Ha roto una cocina    y una sala por delante
  18   y ha encontrado a la Carmela.    --Levante de ahí, levante.
     --¡De tres horitas parida,    cómo quiés que me levante!
  20   --Levántate de ahí, Carmela,    que no vuelvo a replicarte.--
     La ha tirado un vaso    que la ha hecho levantar.
  22   Coge el caballo Perico,    su Carmela por delante.
     Han andado siete leguas    sin palabras replicarse.
  24   --¿Cómo no me hablas, Carmela?    --¡Cómo quieres que yo te hable,
     si los pechos del caballo    van bañaditos en sangre!
  26   --Confiésate a mí, Carmela,    que yo se lo diré a un fraile,
     que detrás de aquella ermita    he intentado de matarte.--
  28   Y el pueblo de más abajo    las campanas repicasen.
     --¿Quién se ha muerto, quién se ha muerto?    --La condesa de Olivares.
  30   --No se ha muerto, no se ha muerto,    que la ha matado mi padre
     por un falso testimonio    que ha solido levantarse.--
  32   En la cama de Pedro    una culebra enroscada,
     en la cama de su suegra    de demonios apestada
  34   y la cama de Carmela    de ángeles rodeada.

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0153:9 Mala suegra (á)            (ficha nº: 485)

Versión de Valverde del Majano (ay. Valverde del Majano, p.j. Segovia, Segovia, España).   Recitada por Bonifacio Ayuso. Recogida por Agapito Marazuela Albornos, (Archivo: AMP; Colec.: Agapito Marazuela 1933). Publicada en TRC-Segovia 1993, pp. 162-163.  112 hemist.  Música registrada.

     Se pasea la Narbola    por una sala regada
  2   dolores la dan de parto    que el alma se la arrancaba;
     entre dolor y dolor    estas palabras decía:
  4   --Si estuviera en ca mis padres    me diera para mantillas,
     me diera para mantillas    y también para pañales,
  6   también me diera pa fajas    para enfajar al infante.--
     Su abuela, que la está oyendo    del aposento aonde está:
  8   --Camina tú, mi Narbola,    si es que quieres caminar,
     que si don Bueso viniera,    yo le daré de cenar.
  10   Yo le daré rico vino,    yo le daré blanco pan,
     cebada para la mula,    carne para el gavilán.--
  12   Narbola por una puerta,    don Bueso por otra entrar;
     aunque nunca hubiera entrado    por Narbola preguntar:
  14   --¿Dónde está mi espejo, madre,    donde me suelo mirar?
     --¿Qué espejo me pides, hijo,    el de vidrio o el de cristal?
  16   --No le pido a usté el de vidrio,    ni tampoco el de cristal,
     le pido a usted mi Narbola,    la mi Narbolita real.
  18   --Hijo, la tuya Narbola    por esos caminos va,
     va gritando y voceando    como mujer de un rucial,
  20   que la quitas rico vino,    que la quitas blanco pan,
     que la pones rueca en cinta    y que la hacías hilar.
  22   Hijo, si tú no lo vengas,    por hombre no te tendrán.
     --Se lo juro a usted, mi madre,    por la cruz de este puñal,
  24   que antes de tomar bocado    mi caballo lo ha de andar.
     Siete vueltas dio al palacio    no encontró por dónde entrar,
  26   a eso de las ocho dadas    con un paje vino a dar.
     --¡Muy buenos días, don Dueso,    buenos me los podéis dar,
  28   porque la tuya Narbola    un infante tiene ya!
     --¡Aunque el infante reviente    y la madre no coma más!--
  30   La Narbola, que esto oye    del aposento aonde está:
     --¿Quién es ese caballero    que es tan suelto en el hablar?
  32   --Es tu marido don Dueso    que te ha venido a buscar.
     --Póngale usted rico vino,    póngale usted rico pan,
  34   una tortilla de huevos    que es lo que suele cenar.
     --No quiero tu rico vino,    tampoco tu blanco pan,
  36   que quiero que te levantes,    si te quieres levantar.
     --¡Ay, válgame Dios, don Dueso,    y qué enfadadito estás,
  38   la mujer de un jornalero    tres días en cama está
     y la de un caballero    una hora y no cabal!
  40   --Te mando que te levantes,    no te lo vuelvo a mandar,
     que el puñal que tengo es nuevo    y en ti lo vengo a estrenar.--
  42   --Madre, déme usted la camisa,    que yo me quiero mudar.--
     Las criadas que la visten    no cesaban de llorar,
  44   las que la estaban calzando    no dejaban de espiar.
     --Siete leguas llevo andadas    sin una palabra hablar,
  46   ¿cómo no me hablas, Narbola,    como me solías hablar?
     --¡Cómo quieres que te hable    como te solía hablar,
  48   las ancas de tu caballo    cubiertas de sangre van,
     las huellas que va pisando    en todas queda señal!
  50   --Confiésate, mi Narbola,    si te quieres confesar.--
     Al oir estas palabras,    el niño ha empezado a hablar:
  52   --Tanta culpa tie(ne) mi madre    cual yo que nací ayer tarde.
     --¡Maldita sean los hijos    que hacen caso a sus madres,
  54   yo me quedé sin mujer    y el infantito sin madre!--
     La cama de la Narbola    los ángeles la rodean
  56   y la cama de la abuela    los demonios se la llevan.

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0153:10 Mala suegra (á-e)            (ficha nº: 486)

Versión de Sigueruelo (ay. Santo Tomé del Puerto, ant. Sigueruelo, p.j. Sepúlveda, Segovia, España).   Recitada por Gabriela Moreno (64a). Recogida por Diego Catalán, 00/00/1947 (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en TRC-Segovia 1993, pp. 154-155.  056 hemist.  Música registrada.

     Doña Albora se pasea    por una sala de alance
  2   con dolores de parir    que el corazón se la parte.
     --Anda, vete de ahí, Albora,    a parir en ca tus padres,
  4   que si viene don Alfonso    yo le daré que cenares,
     paja para los caballos    y cebá pa mancebarles.--
  6   Con la noche vino Alfonso,    no preguntó qué cenares,
     ni paja pa los caballos,    ni cebá pa mancebarles,
  8   que preguntó por su espejo    que a recibirle no sale.
     --Doña Albora se ha marchado    a parir en ca sus padres
  10   y a mí me ha tratao de zorra    y a ti de hijo ruines padres.--
     Se ha cogido los caballos    y las criadas por delante.
  12   Y a la entrada `e la ciudad    se ha encontrado con su padre.
     --¡Bienvenido seas, Alfonso,    que ya tienes un infante!
  14   --¡Ni el infantillo se críe,    ni la madre se levante!--
     --Levántate de ahí, Albora,    si te quieres levantar,
  16   mira que el puñal es nuevo    y en ti le voy a estrenar.
     --¡Cómo quieres que me vista,    como quieres que me calce,
  18   mis huesos descoyuntados,    mi cuerpo vertiendo sangre!--
     Las damas que la vestían    lloraban gotas de sangre,
  20   las damas que la calzaban    rezaban credos y salves.
     La ha cogido en el caballo    y la lleva por delante,
  22   y en la punta de la capa    llevan envuelto el infante.
     --No mires pa atrás, Albora,    no creas que vienen tus padres,
  24   ni creas que vienen los míos,    ni aquel que te ha de llevar,
     que las sendas que traemos    de sangre quedan regás.--
  26   --Dime, pastorcillo, dime,    tú me dirás la verdad,
     ¿las campanas de Hontanares    por quién tocan, por quién dan?
  28   Por la suegra la malvada,    que la llevan a enterrar.

Variante: 24b n. a. q. nos h. d. ll. En los diversos romances que canta Gabriala en una sola entrevista, se le atribuye 54, 64, y 68 años. Opto por uno, un tanto al azar.

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0153:11 Mala suegra (á-e)            (ficha nº: 487)

Versión de Segovia (ay. Segovia, p.j. Segovia, Segovia, España).   Recitada por una mujer (unos 30a). Recogida por Diego Catalán, 00/08/1947 (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en Petersen-Web 2000, Texto. Reeditada en Petersen-Web 2000-2007, Texto.  023 hemist.  Música registrada.

     Doña Albora se pasea    por una salita alante,
  2   la dan dolores de parto    que no podía aguantarse.
     --¡Quién pudiera, quién pudiera    estar cerca de mi madre,
  4   me daría pa mantillas    y también para pañales!--
     La suegra la estaba oyendo    . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
  6   --Si quisieras irte,    y tu marido llegare,
     yo le daría la cena    si él quisiera cenare,
  8   le quitaría las botas    si se quisiera acostare.--
     A los dos momentos    el marido ya llegare.
  10   --¿Adónde está el espejo, madre,    donde solía mirarme?
     --¿Preguntas por el de vidrio    o preguntas po`l de cristal?
  12   --Pregunto por doña Albora,    ¿doña Albora dónde está? (. . . . . .)

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0153:12 Mala suegra (á)            (ficha nº: 488)

Versión de Nava de la Asunción (ay. Nava de la Asunción, p.j. Segovia, ant. Santa María de Nieva, Segovia, España).   Recogida por Rafael Farias y Velasco, 00/00/1904 (fecha deducida) (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en Petersen-Web 2000, Texto. Reeditada en Petersen-Web 2000-2007, Texto.  042 hemist.  Música registrada.

     Se pasea doña Arbola    por su palacito real,
  2   la dan dolores de parto    que la hacen arrodillar.
     Y entre dolor y dolor    así se la oía hablar:
  4   --¡En casa del rey mi padre    quién ahora pudiera estar!;
     él me daría mantilla,    también me diera pañales,
  6   los dolores pasaría    en los brazos de mi madre.--
     La pícara de la suegra    que escuchándoselo está:
  8   --Camínate, doña Albora,    si te quieres caminar,
     que si don Bueso viniera    le daría de cenar,
  10   yo le daré de mi vino,    yo le daré de mi pan,
     yo le daré ropa límpia    por si se quiere mudar.--
  12   Arbola por una puerta,    don Bueso por otra entrar.
    
(Él le pregunta a su madre:)
     --¿Dónde está mi espejo, madre,    donde me suelo mirar?
  14   --¿Por qué espejo me preguntas,    el de vidrio o el de cristal?
     --No pregunto po`l de vidrio,    tampoco po`l de cristal,
  16   pregunto por doña Albora,    ¿doña Albora, dónde está?
     --Te digo que no eres hombre    si no la vas a matar.
  18   . . . . . . . . . . . . . . . . . . .    y a mí me ha tratado mal.--
     Don Bueso coge un caballo    y la ha salido a buscar;
  20   siete leguas lleva andadas    sin un pájaro encontrar,
     pero al cabo de las ocho    allí la vino a encontrar.

Nota: Delante del v. 13 figura la aclaración: Él le pregunta a su madre.

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0153:13 Mala suegra (polias.)            (ficha nº: 489)

Versión de Casanova (ay. Peñaranda de Duero, p.j. Aranda de Duero, Burgos, España).   Recitada por Juana Andrés (76a). Recogida en Zuzones, Burgos por Diego Catalán, 00/08/1947 (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en TRC-Segovia 1993, pp. 151-152.  091 hemist.  Música registrada.

     Doña Albora se paseaba    por una sala empedrada
  2   con dolores de parir    que se le partía el alma.
     --¡Quién tuviese una casita    en medio de aquella vega
  4   para que la Virgen pura    ella fuese mi partera!--
     La suegra, de que oyó eso,    le ha dicho de esta manera:
  6   --Si tiés ganas de parir,    vete en casa de tus padres,
     no te han de faltar mantillas    ni tampoco quién le empañe,
  8   que si viene mi don Bueso    yo sabré qué regalarle,
     de gallinas y capones    como antes solía darle.--
  10   Ya ha llegado su don Bueso,    ya ha llegado de su viaje.
     --¿Adónde está mi mujer,    que a recibirme no salé?
  12   --A mí me ha llemado zorra,    tú, que eres hijo de un fraile.
     --¡Malhaya la hija del rey    si ella no me te pagare!--
  14   Ya caminó pa el palacio,    no encontró por dónde entrar,
     al cabo de las tres vueltas    con un paje vino a dar.
  16   --¡Buenas tardes, mi don Bueso,    buenas se las puedo dar,
     que tiene usté un hijo infante,    un infante cardenal!
  18   --¡El infante no se críe,    la madre no se levante!--
     Un poquito más adentro    con otro paje fue a dar.
  20   --¡Buenas tardes tenga, B[ueso,    buenas se las puedo dar,
     que tiene usté un hijo infante,    un infante cardenal!.
  22   --El infante no se críe,    la madre no se levante.--]
     Ha entrado más adentro    dónde su esposa está.
  24   --Buenas tardes, [mi don Bueso,    buenas se las puedo dar,
     que tiene usté un hijo infante,    un infante cardenal!.]
     --Levántate, doña Albora,    si te quieres levantar.
  26   --¡Cómo quiés que me levante,    si no me pueo levantar,
     mujer de un día parida    que se pueda levantar,
  28   tengo mis carnes abiertas    como puerta `e par en par!
     --Levántate, doña Albora,
  30   que si otra vez te lo digo    ha de ser con el puñal.
     --Madre, traiga mis vestidos,    que me quisiera vestir,
  32   madre, traiga mis calzados,    que me quisiera calzar.--
     Las doncellas que la visten,    anegadas a llorar;
  34   las doncellas que la calzan    de lágrimas no ven ya.
     --Queden con Dios los mis padres,    mis padres, con Dios quedad,
  36   ojos que me ven salir    no me verán mal entrar.--
     Al subir en el caballo    . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
  38   --¿Quieres que te suba alante    o quieres que te suba atrás?
     --Atrá, atrás, mi don Bueso,    pues delante es dehonrar.--
  40   Anduvieron . . . . . . leguas    sin una plabra hablar.
    
(Llegan a un ventorro).
     --¿Quieres que te compre vino,    quieres que te compre pan?
  42   --Ni quieo que me compres vino,    ni quieo que me compres pan,
     lo que quió es un confesor,    que me quiero confesar.
  44   --El confesor seré yo,    que otro ninguno no habrá.--
     Al decir el "yo pequé"    dos puñaladas la da.
  46   --Mira, mira, don Bueso,    mira qué dejas atrás.
     --Señora, no dejo nada,    ni sé qué puedo dejar.
  48   --Pues las ancas de tu caballo    bañadas en sangre van,
     dejas a tu mujer muerta    . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
  50   . . . . . . . . . . . . . . . . . . .    dando al niño de mamar.
     --Vuelve, vuelve tú, don Bueso,    vuelve, vuelve para atrás,
  52   que tienes a tu mujer    dando al niño de mamar;
     al infame de tu madre    la mandas emparedar,
  54   que las suegras a las nueras    siempre las pone[n] en mal.

Variantes: 2b así dice estas palabras; 9b c. vos solíais d.; 12a A m. m. h. ll. puta.
Nota del colector: la recitadora es natural de Casanova (Burgos), lo aprendió siendo chica de su madre, Benita García, natural de Ayllón (Segovia).

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0153:14 Mala suegra (á-e+á)            (ficha nº: 490)

Versión de Valle de Tabladillo (ay. Valle de Tabladillo, p.j. Sepúlveda, Segovia, España).   Recitada por varias mujeres. Recogida por Vanda Anastácio, Pilar Aragón, J. Antonio Cid y Gabriel Fraile, 07/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 4.7-7.2/B-14; 3/A-01). Publicada en TRC-Segovia 1993, pp. 156-157.  053 hemist.  Música registrada.

     Paseábase Carmela    por una salita alante
  2   con sus dolores de parto    y el corazón se la parte.
     . . . . . . . . . . . . . . . . . . .    . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
     --Si a la noche viene Pedro    yo le daré de cenare
  4   y paja para los caballos    y cebada a los gavilanes.--
     A la noche vino Pedro:    --¿Mi Carmela dónde está?
  6   --Se ha marchao en ca sus padres    y nos ha tratado muy mal,
     y a mí me ha llamado zorra    y a ti hijo de un criminal,
  8   y si no la matas, Pedro,    será porque no quedrás.--
     Monta Pedro en su caballo    con su criado delante,
  10   al llegar a la ciudad    se encuentra con la conmadre.
     --Buenos días tengas, Pedro.    --Buenos días tengas, madre.
  12   --Buenos días tengas, Pedro,    ya tenemos un infante.
     --Del infante gozaremos,    de la madre, Dios lo sabe.--
  14   --Levántate de ahí, Carmela.    --¡Cómo quiés que me levante!,
     tengo los pechos heridos,    las venas vertiendo sangre.
  16   --Levántate, Carmela,    si te quieres levantar.--
     Monta [Pedro] en su caballo    con su Carmela delante.
     si los pechos del caballo    van bañados con mi sangre!
  20   --Confiésate, mi Carmela,    confiesa con aquel fraile
     que detrás de aquella ermita    llevo intención de matarte.
  22   --Si me matas, Pedro mío,    si me matas que me mates,
     si me matas, Pedro mío,    el recién nacido hable.--
  24   --¿Quién se ha muerto, quién se ha muerto?    --La condesa de Olivares.
     --No se ha muerto, no se ha muerto,    que la ha matado mi padre.
  26   En el infierno hay dos sillas    para mi abuela y mi padre
  28   y en el cielo hay otras dos    para mí y para mi madre.

Variantes: 5b dónde se ha ido mi Carmela; 6a sugferido por el colector; 19b van derramando mi s.; 19b van rendidos de llevarme; 24b la duquesa de O.

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0153:15 Mala suegra (á+á-e)            (ficha nº: 491)

Versión de Laguna de Contreras (ay. Laguna de Contreras, p.j. Cuéllar, Segovia, España).   Recitada por María Arranz (61a) y Gregoria Pérez (65a) y Raimunda Arranz (77a). Recogida por Olimpia Martínez, José Ramón Prieto, Sandra Robertson y Flor Salazar, 03/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 3.3-7.2/A-08; 3/A-02). Publicada en TRC-Segovia 1993, pp. 158-159.  089 hemist.  Música registrada.

     Se pasea doña Albora    por su palacito real,
  2   dolores la dan de parto    que la hacen arrodillar.
     Entre dolor y dolor    estas palabras decía:
  4   --Si estuviera en ca mis padres    me dieran para mantillas,
     me dieran para mantillas    y también para pañales,
  6   pasaría los dolores    en los brazos de mi madre.--
     La pícara de la suegra,    que escuchándoselo estaba.
  8   --Coge, Alborita, la ropa    y márchate en ca tus padres.
     que si don Pedro viniese    yo le daré que cenase,
  10   yo le daré de mi vino,    yo le daré de mi pan,
     yo le daré de mis carnes,    salgadito y por salgar.--
  12   No lo acabó de decir,    a don Pedro oirle llegar.
     --¿Dónde está mi espejo, madre,    donde me suelo mirar?
  14   --¿Por qué espejos tú preguntas,    po`l de oro o po`l de cristal?
     --No pregunto por el de oro,    ni tampoco el de cristal,
  16   yo pregunto por mi Albora,    ¿mi Alborita, dónde está?
     --Por esos caminos iba,    por esos caminos va;
  18   Se ha marchado en ca su padre,
     a mí me ha tratao por puta,    y a ti por un criminal.
  20   No te tengo por buen hijo    si no la vas a buscar.
     --A buscarla iría, madre,    si supiera que era verdad.
  22   La verdad, hijo, te digo,    hijo, digo la verdad;
     es tan verdad, hijo mío,
  24   como Virgen santísima    que está puesta en el altar.--
     Ha montado en su caballo,    no corre, que al vuelo va.
     . . . . . . . . . . . . . . . . . . .    . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
  26   --¡El infante que se muera,    la madre no viva más!--
     Ha llegado en ca su suegra,    la ha mandado levantar.
  28   --Levántate de ahí, Albora,    si te quieres levantar.
     --¡Cómo quiés que me levante    si no me puedo levantar!;
  30   de cuatro horas parida,    tres horas y no acabar.
     --Levántate de ahí, Albora,    no te lo vuelva a replicar.--
  32   Se ha levantado Albora,    . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
     la ha montado en su caballo,    no corre, que al viento va.
  34   --¿Cómo no me hablas, Albora,    como me solías hablar?.
     --¿Cómo quieres que te hable,    si me traes a maltratar?.
  36   Los pechos de mi caballo,    cubiertos de sangre van.
     --Confiésate . . . . . . (?)    que te voy a matar.
  38   --Hay una ermita . . . . . . (?)    y yo me quiero confesar.--
     Y a la mitad del camino,    su madre le fue a buscar.
  40   --Pedóname, hijo querido,    si me quieres perdonar,
     que lo que te dije ayer tarde,    nada de ello era verdad.--
  42   Y a la mitad del camino,    y el niño ha empezado a hablar:
     --La pícara de mi abuela,    a los infiernos irá,
  44   y la pobre de mi madre,    en la Gloria estará.--

Variantes: 4a Si estuviera en ca` mi madre; 4b me diese para mantillas; 5a Me diese para mantillas; 4b me dieran pa mantilla; 8b y te marchas pa tu casa; y márchate pa tu casa; 6 En los brazos de mi madre, / pasaría los dolores; 8a Coge la ropa, Carmela; 9a Si Don Güeso viniese; Si Don Pedro viniese; 11 Yo le daré de mi sangre, / yo le daré de cenar; 12a Al llegar Don Pedro dijo; 13 ¿Dónde está mi Albora, madre, / mi Alborita, ¿dónde está?; 13b mi espejito, ¿dónde está?; 14a ¿Por qué espejo tú preguntas?; 14b si por de oro o por de cristal; 16a Yo pregunto por mi Albora; Yo pregunto por mi Alborita; 17a Iba por esos caminos; 18a A mi me ha tratado de mala; A mi me ha tratado de puta; 18b y a ti por hijo de un . . . . . .; Y a ti hijo de un . . . . . .; 19 Si no la vas a buscar, / no te tengo por buen hijo; 19b si no la vas a buscar; 20a Yo le iría a buscar; 21b como la Virgen que está en el altar; como la bendita Virgen que está en el altar; 21 Si esto fuese mentira, / me vuelva un grano de sal; Si esto no fuera mentira, / se vuelva un grano de sal; La verdad, hijo, te digo, / hijo, digo la verdad; 22 como lo es Santa Zósima, / que está puesta en el altar; 24 Si la infantita se muera, / y el niño no viva más; 24a El infante si se muere; 31a Ella se monta en el caballo; 32b ¿Cómo yo te voy a hablar?; 31b No corre que al vuelo va; Corriendo que al vuelo va; 31a Se ha montado en el caballo; 33b si me vas a matar; 28a Parida de cuatro horas; Parida de tres horas; 34a Si los pechos del caballo; 33b porque me vas a matar; 36 Allá alante hay un rico armital; . . . . . . caminando . . . . . . blanca, / hay una ermita y me quiero confesar; 37b vino su madre a encontrar; 38b perdóname, si me quieres perdonar; 39a que lo que te dije ayer; 39b no es la verdad; no es nada de ello verdad; 41 La pícara de mi suegra / en los infiernos está; 42b en la Gloria Celestial.
Notas: el verso 25b lo sugiere la encuestadora y la recitadora lo confirma. El verso 31a también está sugerido por la encuestadora.

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0153:16 Mala suegra (á-e)            (ficha nº: 492)

Versión de Duratón (ay. Sepúlveda, ant. Duratón, p.j. Sepúlveda, Segovia, España).   Recitada por Alejandro Arnanz (82a). Recogida por José Antonio Blanco, Mª Teresa Cillanueva, Flor Salazar y Maximiano Trapero, 07/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 6.7-7.2/B-15). Publicada en Petersen-Web 2000, Texto. Reeditada en Petersen-Web 2000-2007, Texto.  008 hemist.  Música registrada.

     Doña Aurora se pasea    por una sala muy grande
  2   con dolores de parir    que el corazón se la parte.
     Se ha asomado a una ventana    por ver la noche que hace,
  4   la noche es clara y serena    para la ocasión, bastante.

Variante: -1 Albora s.p.

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0153:17 Mala suegra (á-e)            (ficha nº: 493)

Versión de Navalilla (ay. Navalilla, p.j. Sepúlveda, Segovia, España).   Recitada por Feliciana San José (71a). Recogida por Ana Beltrán, Raquel Calvo, J. Antonio Cid y Olimpia Martínez, 10/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 4.10-7.1/B-03). Publicada en Petersen-Web 2000, Texto. Reeditada en Petersen-Web 2000-2007, Texto.  014 hemist.  Música registrada.

     Carmela se paseaba    por una salita alante
  2   con los dolores de parto    que el corazón se la parte,
     se ha asomado a la ventana    por ver la noche que hace
  4   su suegra la estaba oyento    por el ojo de la llave.
     --Coge la ropa Carmela    y márchate en ca tu madre
  6   que si viniera Juan    yo le diera que cenase
     y si viniera candado    cama tiene `onde acostarse.--
     . . . . . . . . . . . . . . . . . . .    . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

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0153:18 Mala suegra (á-e)            (ficha nº: 494)

Versión de Navalilla (ay. Navalilla, p.j. Sepúlveda, Segovia, España).   Recitada por Josefa de Frutos (70a). Recogida por Aurelio González, Mª José Querejeta, Therese Meléndez, Javier Ormazábal y Teresa Yagüe, 10/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 3.107.1/A13). Publicada en Petersen-Web 2000, Texto. Reeditada en Petersen-Web 2000-2007, Texto.  008 hemist.  Música registrada.

     Carmela se paseaba    por una salita alante,
  2   con los dolores de parto,    que el corazón se la parte.
     . . . . . . . . . . . . . . . . . . .    . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
     --Confiésate a mí, Carmela,    como si yo fuera un fraile,
  4   que en llegando a aquella ermita,    llevo intención de matarte.

Nota: La informante es natural de Navalilla y vecina de Villar de Sobrepeña. La versión se ha recogido en Villar de Sobrepeña.

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0153:19 Mala suegra (á-e)            (ficha nº: 495)

Versión de Aldeanueva de la Serrezuela (ay. Aldeanueva de la Serrezuela, p.j. Sepúlveda, ant. Riaza, Segovia, España).   Recitada por Agapita Melero (81a) y María Fe Rodríguez Pérez (50a). Recogida por Pere Ferré, Therese Meléndez, Javier Ormazábal y Teresa Yagüe, 04/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 2.4-7.1/B-02). Publicada en Petersen-Web 2000, Texto. Reeditada en Petersen-Web 2000-2007, Texto.  015 hemist.  Música registrada.

     Paseábase Carmela,    por una sala adelante,
  2   con muchos dolores de parto,    y el corazón se la parte.
     La ha montado en su caballo,    se la ha llevado por delante.
  4   A la mitad del camino    la ha dado siete puñaladas.
     Las campanas de su pueblo,    ellas solas clamoriarse.
  6   --¿Quién se ha muerto, quién se ha muerto?    --La condesa de Olivares.
     "Dice el niño"
     --No se ha muerto, no se ha muerto,    que la ha matado mi padre.
  8   Que las suegras y las nueras,    se suelen meter en males.

Variantes: 1b p.u.s. hacia alante (Ma Fe); 3a La ha llevado en su caballo (Ma Fe); 3b la pilló p.d. ; y la llevó (todas las dice Agapita); 4 Y al llegar a su casa y el corazón se la parte (Agapita); 5a Las campanas de la iglesia (Ma Fe); 6b la condesa y Olivares (Ma Fe); 7a Que no se ha muerto, no se ha muerto (Ma Fe); 8 Por un falso testimonio que le han levantado e mi madre (Ma Fe); 4b la dió siete puñaladas (Ma Fe).
Notas: los versos 1, 2, 4, 6 (con variantes) los dice Ma Fe y el 5a con sus variantes. Los versos 3, 5, 6, 7 y 8 los dice Agapita.

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0153:20 Mala suegra (á-e)            (ficha nº: 496)

Versión de Santa Marta del Cerro (ay. Santa Marta del Cerro, p.j. Sepúlveda, Segovia, España).   Recitada por Mercedes García (43a). Recogida por Koldo Biguri, Olimpia Martínez, Sandra Robertson y Zach Smith, 04/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 3.4-7.2/A-05). Publicada en Petersen-Web 2000, Texto. Reeditada en Petersen-Web 2000-2007, Texto.  006 hemist.  Música registrada.

     Doña Albora se pasea,    por una sala muy grande,
  2   con dolores de parir,    que el corazón se la parte.
     --Buenos días, Doña Albora,    --Buenos días, . . . . . . . . .

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0153:21 Mala suegra (á-e)            (ficha nº: 497)

Versión de Aldeonsancho (ay. Cantalejo, ant. Aldeonsancho, p.j. Sepúlveda, Segovia, España).   Recitada por Inés García (73a). Recogida por Vanda Anastácio, Raquel Calvo, Diego Catalán y Blanca Urgell, 04/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 6.4-7.1/B-06). Publicada en Petersen-Web 2000, Texto. Reeditada en Petersen-Web 2000-2007, Texto.  012 hemist.  Música registrada.

     Carmela, Carmela se paseaba    por una salita alante,
  2   con sus dolores de parto    que le hacen arrodillarse.
    
(La suegra, que era pícara, le dijo al marido que su mujer la había tratado mal, por eso el marido se enfadó con ella y la echó al caballo con los dolores de parto.)
     . . . . . . . . . "atracado"    hasta el última linaje.
     . . . . . . . . . . . . . . . . . . .    . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
  4   Ya han andado siete leguas,    siete leguas sin hablarse.
     --¿Cómo no me hablas, Carmela,    como me has solido hablar?.
  6   --¡Cómo quieres que te hable    si los pechos del caballo
     van derribando mi sangre.

Variantes: -1a C. Carmelita; -1b paseaba por una sala a.; -2b sin poderse sosegarse.

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0153:22 Mala suegra (á-e)            (ficha nº: 498)

Versión de Navalilla (ay. Navalilla, p.j. Sepúlveda, Segovia, España).   Recitada por una señora. Recogida por Ana Beltrán, Raquel Calvo, J. Antonio Cid y Olimpia Martínez, 10/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 4.10-7.4/A-02). Publicada en Petersen-Web 2000, Texto. Reeditada en Petersen-Web 2000-2007, Texto.  019 hemist.  Música registrada.

     Carmela se paseaba    por una salita alante
  2   con sus dolores de parto    el corazón se la parte,
     se ha asomado a la ventana    por ver la noche que hace.
     . . . . . . . . . . . . . . . . . . .    . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
  4   La suegra la estaba oyendo    por el ojo de la llave.
     --Coge la ropa, Carmela,    y vete en casa de tu madre,
  6   si acaso vinieera Pedro,    yo tendría que contarle.
     (Llamaron a la puerta y sale la madre)
     --Entra, don Pedro, entra
  8   a beber mi rico vino    y a comer mi rico pan.
     --No quiero tu rico vino,    ni quiero tu rico pan,
  10   lo que te digo, Carmela,    que me has de levantar.--
     (La cogió y la subió en el caballo)
     . . . . . . . . . . . . . . . . . . .    . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

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0153:23 Mala suegra (á-e)            (ficha nº: 499)

Versión de Navalilla (ay. Navalilla, p.j. Sepúlveda, Segovia, España).   Recitada por una señora. Recogida por Ana Beltrán, Raquel Calvo, J. Antonio Cid y Olimpia Martínez, 10/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 4.10-7.3/B-05). Publicada en Petersen-Web 2000, Texto. Reeditada en Petersen-Web 2000-2007, Texto.  018 hemist.  Música registrada.

     Carmela se paseaba    por una salita alante
  2   con los dolores de parto    que el corazón se la parte,
     se ha asomado a la ventana    por ver la noche que hace.
  4   --¡Oh, quién será mi partera    sin la virgen de mi madre!--
     La suegra la estaba oyendo    por el ojo de la llave.
  6   --Coge la mano, Carmela,    y márchate en ca tu madre
     que si viniera Juan    yo le diera que cenase
  8   y si viniera cansado    cama tié `onde acostarse.--
     . . . . . . . . . . . . . . . . . . .    . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
     Pedro monta en el caballo    los criados por delante.
     . . . . . . . . . . . . . . . . . . .    . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

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0153:24 Mala suegra (á-e)            (ficha nº: 500)

Versión de Navalilla (ay. Navalilla, p.j. Sepúlveda, Segovia, España).   Recitada por Feliciana Berzal Vaquerizo (79a). Recogida por Ana Beltrán, Raquel Calvo, J. Antonio Cid y Olimpia Martínez, 10/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 4.10-7.4/A-08). Publicada en Petersen-Web 2000, Texto. Reeditada en Petersen-Web 2000-2007, Texto.  023 hemist.  Música registrada.

     Paseándose la Carmela    por una salita alante
  2   con los dolores de parto    sin poderse sujetarse.
     . . . . . . . . . . . . . . . . . . .    . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
     --. . . . . . . . . . . . . . . . . . .    Vete a parir en ca tu madre
  4   que si llega tu marido    yo le daré de cenare.--
    
(Y al entrar don Pedro en casa preguntó por la Carmela)
     --¿Dónde está la mi Carmela    que a recibirme no sale?
  6   --Tu Carmela, hijo mío,    se ha marchado en ca su madre
     que me ha puesto de cochina    hasta los últimos ijares
  8   que si mujer mía fuera    esta noche la matare.--
     Sin atender a razones    se fue en busca de Carmela,
  10   don Pedro muy enfadado,    se marchó en ca su madre.
     --Levántate de ahí, Carmela.    --¿Cómo quiés que me levante
  12   se de tres horas parida    todavía no las hace?--
    
(La hizo levantarse y la montó en el caballo)
     . . . . . . . . . . . . . . . . . . .    . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

Variantes: 4a q. si viniera tu amante; 7b se ha m. en ca sus padres.

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0153:25 Mala suegra (á-e)            (ficha nº: 501)

Versión de Aldealengua [de Pedraza] (ay. Aldealengua de Pedraza, p.j. Sepúlveda, Segovia, España).   Recitada por Pilar Barroso (70a). Recogida por Koldo Biguri, Mª José Querejeta, Beatriz Mariscal, José Ramón Prieto y Teresa Yagüe, 07/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 5.7-7.1/A-27). Publicada en Petersen-Web 2000, Texto. Reeditada en Petersen-Web 2000-2007, Texto.  005 hemist.  Música registrada.

     Se paseaba Narbola    por una sala muy grande,
  2   dolores la dan de parto    dolores la dan de parto,
     y el corazón se la parte

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0153:26 Mala suegra (á-e)            (ficha nº: 502)

Versión de Zarzuela del Pinar (ay. Zarzuela del Pinar, p.j. Cuéllar, Segovia, España).   Recitada por Margarita Criado (77a). Recogida por Gabriel Fraile, Dolores Sanz, Maximiano Trapero y Blanca Urgell, 10/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 1.10-7.3/A-15). Publicada en Petersen-Web 2000, Texto. Reeditada en Petersen-Web 2000-2007, Texto.  003 hemist.  Música registrada.

     ¿ por la noche    . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
  2   Perico preguntando por Carmela,    por Carmela de Olivares.

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0153:27 Mala suegra (á-e)            (ficha nº: 503)

Versión de Navafría (ay. Navafría, p.j. Sepúlveda, Segovia, España).   Recitada por Aurora Torres Cervel (88a). Recogida por Koldo Biguri, Mª José Querejeta, Beatriz Mariscal, José Ramón Prieto y Teresa Yagüe, 07/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 5.7-7.1/A-3). Publicada en Petersen-Web 2000, Texto. Reeditada en Petersen-Web 2000-2007, Texto.  008 hemist.  Música registrada.

     Carmela se paseaba    por una sala muy grande,
  2   con dolores de parir    se ha marchado en ca su madre.
     --A mí me ha llamado puta    y a ti, hijo de malos padres.
  4   --La cabeza me cortaran    si esta no me lo pagara.

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0153:28 Mala suegra (á-e)            (ficha nº: 504)

Versión de Muñopedro (ay. Muñopedro, p.j. Santa María de Nieva, Segovia, España).   Recitada por un grupo de mujeres. Recogida por Vanda Anastácio, Raquel Calvo, Beatriz Mariscal, Francisco Mendoza Díaz-Maroto y Javier Ormazábal, 03/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 5.3-7.1/A-21 y B-1). Publicada en Petersen-Web 2000, Texto. Reeditada en Petersen-Web 2000-2007, Texto.  025 hemist.  Música registrada.

     Se pasea mi Carmela    por una salita alante
  2   con los dolores de parto    que el corazón se la parte.
     Se ha asomado a la ventana    . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
  4   --¡Quién pudiera estar en aquel cerro,    quién pudiera estar en aquel valle
     para tener de partera    a la Virgen y a mi madre!--
    
(La suegra la echa. El hijo dice:)
  6   --¿Dónde está mi Carmela?    . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
     --A mí me ha tachao de puta    y a ti hijo de mala madre.--
     . . . . . . . . . . . . . . . . . . .    . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
  8   -Coge la ropa, Carmela,
    
(La manda subir al caballo)
     --Sube arriba,    tengo intención de matarte.--
     . . . . . . . . . . . . . . . . . . .    . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
  10   . . . . . . . . . . . . . . . . . . .    --¿Cómo quieres que te hable
     si estoy con dolores de parto    que el corazón se me parte?
  12   --Confiesa, mi Carmela,    . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
     --¿Quién se ha muerto, quién se ha muerto?    --La princesa de Olivares.
    
(Contestó el niño:)
  14   --No se ha muerto, no se ha muerto,    que la ha matado mi padre
     por un falso testimonio    que mi abuela levantare.

Variantes: 4b que ha querido levantarte.
Notas: Los versos 2 y 3 se grabaron posteriormente, cuando la recitadora buscaba en la memoria otros romances.

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0153:29 Mala suegra (á-e)            (ficha nº: 505)

Versión de Otero de Herreros (ay. Otero de Herreros, p.j. Segovia, Segovia, España).   Recitada por Elisa García (68a). Recogida por Raquel Calvo, Javier Ormazábal, Dolores Sanz, Blanca Urgell y Ana Valenciano, 07/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 1.7-7.1/B-08). Publicada en Petersen-Web 2000, Texto. Reeditada en Petersen-Web 2000-2007, Texto.  007 hemist.  Música registrada.

     Carmela se paseaba    pou una sala adelante.
  2   Con los dolores de parto,    que el corazón se la parte.
     Se ha asomado a una muralla,    por donde suele asomarse.
  4   Ha visto a su marido    . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

Variante: 4aHa visto que venían.

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0153:30 Mala suegra (á-e)            (ficha nº: 506)

Versión de Castrillo de Sepúlveda (ay. Castrillo de Sepúlveda, p.j. Sepúlveda, Segovia, España).   Recitada por Marcelina Arroyo (62a). Recogida por Vanda Anastácio, Pilar Aragón, J. Antonio Cid y Gabriel Fraile, 07/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 4.7-7.1/B-3). Publicada en Petersen-Web 2000, Texto. Reeditada en Petersen-Web 2000-2007, Texto.  004 hemist.  Música registrada.

     --Confiésate a mí, Carmela,    que yo se lo diré a un fraile,
  2   que detrás de aquella ermita    he intentado de matarte.

Nota: La informante es natural de Urueñas.

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0153:31 Mala suegra (á-e)            (ficha nº: 507)

Versión de Navalilla (ay. Navalilla, p.j. Sepúlveda, Segovia, España).   Recitada por la señora Rosa (80a). Recogida por Ana Beltrán, Raquel Calvo, J. Antonio Cid y Olimpia Martínez, 10/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 4.10-7.3/A-11). Publicada en Petersen-Web 2000, Texto. Reeditada en Petersen-Web 2000-2007, Texto.  003 hemist.  Música registrada.

     . . . . . . . . . . . . . . . . . . .    por una salita alante
  2   con los dolores de parto    que el corazón se la parte.
     . . . . . . . . . . . . . . . . . . .    . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

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0153:32 Mala suegra (polias.)            (ficha nº: 508)

Versión de Urueñas (ay. Urueñas, p.j. Sepúlveda, Segovia, España).   Recitada por Matea Carretero "Mateílla" (79a). Recogida por Pere Ferré, Therese Meléndez, Javier Ormazábal y Teresa Yagüe, 04/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 2.4-7.2/A-10 y B-01). Publicada en TRC-Segovia 1993, pp. 155-156.  062 hemist.  Música registrada.

     Doña Alfora se pasea    por su palacio real,
  2   dolores la dan de parto    que la hacen arrodillar.
     Doña Alfora así decía:    --¡Quién estuviera en ca mis padres!
  4   No se harían tan pesados    ni se me harían tan grandes.--
     La pícara de la suegra,    que oyéndolo e3staba
  6   y la dice: --Vete, Alfora,    a parir a`n ca tus padres;
     a la noche viene Alfonso,    yo le preparo cenare,
  8   paja para los caballos    y grano pa amancebarle[s].--
     Por la noche viene Alfonso,    no pregunta por cenare,
  10   que pregunta por su Alfora    que a recibirle no sale.
     --Doña Alfora, hijito mío,    por esos caminos va,
  12   palabras irá diciendo    que el diablo la entenderá:
     que tú la cortas el vino,    que tú la cortas el pan.
  14   Si no vas y me la matas,    no serás hijo mío más.--
     Coge Alfonso los caballos,    alas criadas por delante,
  16   y al entrar en la ciudad    se ha encontrado con su padre.
     --¡Vamos, vamos, don Alfonso,    si te quieres levantar,
  18   si no quieres que te clave    la punta de mi puñal;
     mira que el puñal es nuevo    y en ti le voy a estrenar.
  20   si no quieres que te clave    la punta de mi puñal;
     mira que el puñal es nuevo    y en ti le voy a estrenar.
  22   --¡Cómo quieres que me vista,    cómo quieres que me calce;
     mis brazos descoyuntados,    mis venas vertiendo sangre!--
  24   Las criadas que la visten    rezaban credos y salves,
     su madre, que la miraba,    vertía lágrimas de sangre.
  26   La ha cogido en el caballo    y la ha puesto por delante,
     y una capa que tenía,    envuelto lleva al infante.
  28   --Alfora, no llores, no llores,    mira que no viene nadie;
     ni tu padre ni tu madre,    ni el que a ti te ha de salvarte.--
  30   --El fiarse de mujeres    y bien perdido va a ser,
     por fiarme de mi madre    maté al hijo y la mujer.

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0273:1 Sufrir callando (á-e+í-o)            (ficha nº: 509)
[0063 Mira Zaide que te avisocontam.]

Versión de Riaza (ay. Riaza, p.j. Sepúlveda, ant. Riaza, Segovia, España).   Recitada por Francisca Vázquez, alias "La Lechuga". Recogida por María Goyri, 00/09/1905 (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en TRC-Segovia 1993, pp. 214-215.  035 hemist.  Música registrada.

     Una casada afligida,    con una aflición notable,
  2   está envolviendo a su hijo    mientras se acuesta su padre;
     palabras le está diciendo    que quebrantan a un diamante:
  4   --Vete a acostar, hijo mío,    con el bribón de tu padre,
     ¡ojalá Dios no lo fuera,    ni yo fuera la tu madre,
  6   que mujer más desgraciada    en el mundo pudo hallarse!--
     Yo quedé de tierna edad,    quedé sin padre y sin madre,
  8   quedé en poder de una tía,    la cual pude llamar madre;
     tanto fue lo que me quiso,    que procuró de casarme,
  10   con un mozo que ha venido    de las tierras de otra parte;
     no tan galán como tú,    que tú eres un galán Zaire
  12   . . . . . . . . . . . . . . . . . . .    que no pases por mi calle.
     Si se lo digo a mi hermano,    es quedarme sin marido;
  14   si se lo digo a mi padre,    "hija, tú te lo has querido";
     si se lo digo a mi madre,    se pone a llorar conmigo;
  16   así más vale callarlo,    callarlo que no decirlo,
     que no hay mujer en el mundo    que tenga el juicio cumplido,
  18   si no es la que sufre y calla    las faltas de su marido.

Nota del colector: 11-12 "Esto lo dijo en primera recitación y luego no pude sacárselo cuando me lo dictó".

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0273:2 Sufrir callando (í-o)            (ficha nº: 510)

Versión de Riaza (ay. Riaza, p.j. Sepúlveda, ant. Riaza, Segovia, España).   Recitada por Rufina del Pino. Recogida por Ramón Menéndez Pidal, 00/09/1905 (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en TRC-Segovia 1993, pp. 214.  026 hemist.  Música registrada.

     Yo me casé con un mozo    muy salao y muy pulido;
  2   yo me casé por mi gusto,    mala cuenta me ha salido.
     Yo le trato con cariño    y él con desprecios conmigo;
  4   hasta ahora lo que he pasado    ya con gusto lo he sufrido,
     pero ya tanto me carga    que ya no puedo advertirlo,
  6   yo digo para mí sola:    "¿y a quién me quejo, Dios mío?"
     Se lo digo a mi madre,    se pone a llorar conmigo;
  8   se lo digo a mi padre,    dice: "tú te lo has querido";
     si lo digo a mis hermanos    pué que me lo entierren vivo,
  10   y yo sola me conformo    y me guardo mis sentidos,
     que no hay mujer en el mundo    que tenga el juicio cumplido,
  12   si no es la que sufre y calla    las faltas de su marido
     y más siendo como yo,    que yo sola lo he adquirido.

Variante: 5a p. y. t. m. causa.
Notas del colector: 5b advertirlo "¿lo inventa la recitadora?"; 10b sentidos "no sabía al repetirlo". "Al repetir no lo sabía porque improvisa bien.

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0676:1 La maldita Teresa (é-a (L))            (ficha nº: 511)

Versión de Riaza (ay. Riaza, p.j. Sepúlveda, ant. Riaza, Segovia, España).   Recitada por Ignacia Moreno (76a). Recogida por María Goyri, 00/09/1905 (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en TRC-Segovia 1993, pp. 428-430.  160 hemist.  Música registrada.

     Sacro Dios incomprensible,    criador del cielo y tierra,
  2   gran supremo de los reyes,    en quien todo bien se encierra.
     Y los hombres ostinados    en la avaricia y soberbia (sic)
  4   quebrantan los mandamientos    de nuestra madre la Iglesia.
     Y dicen que descendió    Cristo del cielo a la tierra
  6   y nació de madre virgen    quedando infanta azucena.
     Haced, mi Dios poderoso,    por vuestra seria clemencia,
  8   amparado de la gracia    pueda conseguir mi idea
     de explicar a mi auditorio,    atención, que ya comienza.
  10   En el famoso obispado    de la ilustre Cartagena,
     hay un pequeño lugar    que llaman Aldeanueva.
  12   El párroco de este pueblo,    con don Manuel de la Ceda,
     noble anciano venerable,    cerboroso en tal manera    (sic)
  14   que grandes necesidades    socorría con su hacienda,
     dando posada a los pobres.    Mas una maldita hembra
  16   que por criada tenía,    la cual llamada Teresa,
     a todos les ultrajaba    con palabras desatentas.
  18   Y el amo dice: --Teresa,
     ama a Dios, debes al pobre    tratarle con reverencia,
  20   que la que al pobre ofendiere    castigo grande la espera.--
     Ella respondió: --Señor,    no meta usted tanta harenga;
  22   me espanto que su merced    de vagabundos se crea.
     Esos que piden limosna    son gente muy lisonjera,
  24   y a mí me lleve el demonio    si yo de ellos me creyera.--
     Llegó Cristo en este traje    del sacerdote a la puerta
  26   a pedir una limosna.    --¡Oh, qué fea es la pobreza!;
     hasta el mismo Dios la ame,    así nadie la aborrezca.
  28   Quiso, con traje de pobre,    dar a entender su grandeza.
     El párroco venerable    sacó de su faldriquera
  30   un realito y le besó    con humilde reverencia.
     --Tenga, hermano,-- dijo a Cristo.    Mas la Magestad suprema
  32   respondió: --Un poco de pan    estimara que me diera.--
     Dijo el sacerdote: --Sí,    con voluntad fina y buena
  34   te lo daré, hermano mío.    --Dale limosna, Teresa.
     No detengas a este pobre,    que yo me voy a la iglesia.--
  36   Mas la maldita criada    respondió con aspereza:
     --¿Que un realito no es limosna?,    ¿le dan más allá en su tierra?--
  38   Y Cristo dijo: --Teresa,
     das algo de tu salario,    mira por si no te pierdas.
  40   --Pareces, pobre, soberbio    sólo por esa respuesta,
     no has de llevar un bocado    de pan.-- Y cerró la puerta.
  42   Quedóse Cristo en la calle,    ¡oh, soberana grandeza!,
     de Dios todopoderoso    qué temeridad es ésa;
  44   una mujer despechada    desprecia así su grandeza.
     Con pasos muy amorosos    camina Cristo a la iglesia
  46   donde estaba el sacerdote    esperando a que viniera
     algún hombre para que    le asista con reverencia
  48   al divino sacrificio,    al punto que Cristo llega.
     --Venga, hermano, --dijo a Cristo--    que los hombres de esta tierra
  50   siendo día de trabajo    pocos vienen a la iglesia,
     adoran al sacrificio    y se salen con presteza.--
  52   El sacerdote y al pobre    le puso a su mano diestra.
     --Venga, hermano, que es mi gusto    que coma usted a mi mesa.--
  54                                     A lo cual dio por respuesta
     el Redentor de las almas:    --Mucho estimo la firmeza,
  56   que yo por tal interés    no hiciera la diligencia.--
     En fin, llegaron a casa    y luego a comer se prestan.
  58   Dijo entonces la criada:    --No saldremos de quimeras.-
     Y el amo dijo: --Teresa,
  60   no te muestres tan altiva,    presta un poco de paciencia.
     --Digo la verdad, señor,    el pobre en una cazuela
  62   comer puede en un rincón.--    Con esto se salió fuera
     para entrarles la comida.    --Dígame, hermano, ¿en su tierra
  64   están fértiles los campos?,    ¿acaso hay buena cosa hecha?
     --En este año que estamos    esperanzas no lo pierda.
  66   Que Dios ha de enviar agua    en abril, es cosa cierta;
     y también el mes de mayo    por el principio se espera.
  68   --Hermano, hermano,    eso para Dios se queda,
     que los hombres no podemos    penetrar tan alta idea.
  70   --Es tan cierto y tan seguro    -dijo Dios- como Teresa,
     vuestra criada, se halla    dentro de aquel cuarto en tierra,
  72   y tres horribles demonios,    de gatos en la apariencia,
     la comen el corazón,    las entrañas y la lengua.--
  74   El santo ministro, entonces,    atemorizado queda,
     casi sin vital aliento,    pero recobrando fuerza,
  76   dice: --De parte de Dios,    o de parte de obediencia,
     me habéis de decir ahora    la causa de esta doncella.--
  78   Dice el uno: "A mí me toca    el mito de la paciencia ."
     Dice el otro: "Soy la envidia,    que es mía la dependencia."
  80   Dice el otro: "Soy la injuria,    que toda maldita lengua
     maldiciente, inflamadora,    castigo de esta manera".(sic)

Nota: La informante es la madre de María Albertos (pueden consultarse aquí unos diez romances cantados por ella).

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0231:1 Doncella guerrera (ó+estróf.)            (ficha nº: 512)

Versión de Cedillo de la Torre (ay. Cedillo de la Torre, p.j. Sepúlveda, ant. Riaza, Segovia, España).   Recitada por Juana Guijarro. Recogida por Ramón Menéndez Pidal, 00/09/1905 (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en TRC-Segovia 1993, pp. 70-71.  068 hemist.  Música registrada.

     --¡Maldita seas, mujer,    qué desgraciado soy yo:
  2   siete partos que has tenido,    no tienes nengún varón!
     --No se aflija usté, mi padre,
  4   córteme usted los cabellos,    yo le serviré por vos.
     --¡Qué me has de servir, tú, hija,    qué me has de servir por vos!--
  6   La ha comprado un caballo    y de casa se marchó.
     En la ciudad de Granada,    cuando don Marcos entró,
  8   el hijo del rey    de los ojos se enamoró.
     --De pena me muero, madre,    de pena me muero yo,
  10   que los ojos de don Marcos    son de mujer, de hombre no.
     --Convídala tú, hijo mío,    a las tiendas a comprar,
  12   si don Marcos es mujer    para las cintas se irá.--
     Don Marcos, como discreto,    para las armas se va:
  14   --¡Oh, qué buen fusil es éste    para ir a pelear!--
     --De pena me muero, madre,    de pena me muero yo,
  16   que los ojos de don Marcos    son de mujer, de hombre no.
     --Convídala tú, hijo mío,    a tus huertas a pasear,
  18   si don Marcos es mujer    para la fruta se irá.--
     Don Marcos, como discreto,    para las varas se va:
  20   --¡Qué buena varita es ésta    pa mi caballo arrear!--
     --De pena me muero, madre,    de pena me muero yo,
  22   que los ojos de don Marcos    son de mujer, de hombre no.
     --Convídala tú, hijo mío,    a los baños a bañar,
  24   si don Marcos es mujer    tú allí, hijo, lo verás.--
     Don Marcos, como discreto,    esta excusa supo echar:
  26   que está doliente del pecho    y los baños le harán mal.
     --De pena me muero, madre,    de pena me muero yo,
  28   que los ojos de don Marcos    son de mujer, de hombre no.
     --Convídale tú, hijo mío,    a tu cama a acostar,
  30   si don Marcos es mujer    tú allí, hijo, lo verás.--
     Don Marcos, como discreto,    esta excusa supo echar:
  32   que su padre está muy malo    y su madre muriéndose está,
                                       y se tiene que marchar.
  34   --Padre, abra usted la puerta,    ábrala usté en par en par,
     que con honra he salido    y con honra vuelvo a entrar.

Variante: 7a A la entrada de G.
Nota del colector al v. 6: "inventa".

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0231:2 Doncella guerrera (ó+estróf.)            (ficha nº: 513)

Versión de Riaza (ay. Riaza, p.j. Sepúlveda, ant. Riaza, Segovia, España).   Recitada por Apolonia. Recogida por Ramón Menéndez Pidal y María Goyri, 00/09/1905 (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en TRC-Segovia 1993, pp. 69-70.  104 hemist.  Música registrada.

     --¡Maldita seas, princesa,    de tripas y corazón,
  2   siete partos has tenido    y ningún hijo varón!
     --Detente, detente, padre,    no eches esa maldición,
  4   cómprame caballo y armas    y a la guerra voy por vos.
     --Tienes una falta, hija,    una faltilla mayor:
  6   tienes los pechos muy grandes    y dirán que mujer sois.
     --Esa faltilla, mi padre,    ya me la encubriré yo;
  8   cómprame un coleto de ante,    de seda un aceñidor,
     y me ceñiré mis pechos    hasta el mío corazón.
  10   --Tienes otra falta, hija,    otra faltilla mayor:
     tienes la voz muy delgada    y dirán que mujer sois.
  12   --Esa faltilla, mi padre,    ya me la encubriré yo,
     cuando vaya po` el camino    hablaré como un pastor.
  14   --Tienes otra falta, hija,    otra faltilla mayor:
     tienes la cara muy blanca    y dirán que mujer sois.
  16   --Esa faltilla, mi padre,    ya me la encubriré yo,
     cuando vaya po` el camino    me dará el aire y el sol.
  18   --Tienes otra falta, hija,    otra faltilla mayor:
     tienes el pelo muy largo    y dirán que mujer sois.
  20   --Esa faltilla, mi padre,    ya me la encubriré yo,
     yo me cortaré mi pelo    hasta el mío cabezón.--
  22   A la entrada de palacio    sus campanillas tocó.
     --¿Qué nombre me pondré, padre,    qué nombre me pondré yo?
  24   --Te pondrás don Arcos, hija,    don Arcos, el de León.--
     --Herido vengo yo, madre,    del lado del corazón,
  26   que los ojos de don Arco    de mujer, que de hombre no.
     --Convídala tú, hijo mío,    a tus plazas a feriar,
  28   que si don Arco es mujer    hacia las galas se irá.--
     Don Arco, como discreto,    hacia las armas se va:
  30   --¡Qué buenas armas son éstas    para empezar a pelear!--
     --Herido vengo yo, madre,    del lado del corazón,
  32   que los ojos de don Arco    de mujer, que de hombre no.
     --Convídala tú, hijo mío,    a tu jardín a pasear,
  34   que si don Arco es mujer    hacia la fruta se irá.--
     Don Arco, como discreto,    tres coge y dice: --No más;
  36   una cojo pa comer,    otra cojo pa guardar,
     otra cojo pa mi dama,    que la tengo en Portugal.--
  38   --Herido vengo yo, madre,    del lado del corazón,
     que los ojos de don Arco    de mujer, que de hombre no.
  40   --Convídala tú, hijo mío,    a tus cenas a cenar,
     que si don Arco es mujer    hacia lo huesos se irá.--
  42   Don Arco, como discreto,    hacia la carne se va.
     --Herido vengo yo, madre,    del lado del corazón,
  44   que los ojos de don Arco    de mujer, que de hombre no.
     --Convídala tú, hijo mío,    a tus baños a bañar,
  46   que si don Arco es mujer    allí lo conocerás.--
     --Me perdone, su excelencia,    bien me puede perdonar,
  48   que soy achaquiento al bazo    y no me puedo bañar
     que me ha venido una carta    que no me puedo esperar,
  50   que mi padre ya se ha muerto    y mi madre al espirar.--
     Siete años estuvo en guerra    y nadie la conoció,
  52   si no es el hijo del rey    y con ella se casó.

Variantes de Apolonia: 22-24 omitidos; 47-50 Perdone usted, caballero,___que no me puedo bañar / y me ha v. u. c.,___q. n. m. p. e.
Variantes de "La Lechuga": 8b apretador; 16b la pondré al aire y al sol; 22-24 añadidos; 7 tiendas; 33b tus huertas; 34b mucha fruta comerá; 35b tres peritas y no más; 42b come como un rabadán; c. c. un gavilán; 45b a tu cama a descansar; 46b a. tú, hijo, lo verás; 4750 añadidos; 52b que por mí se enamoró.

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0231:3 Doncella guerrera (polias.)            (ficha nº: 514)

Versión de Sigueruelo (ay. Santo Tomé del Puerto, ant. Sigueruelo, p.j. Sepúlveda, Segovia, España).   Recitada por Gabriela Moreno (64a). Recogida por Diego Catalán, 00/08/1947 (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en TRC-Segovia 1993, pp. 71-72.  064 hemist.  Música registrada.

     --¡Catalina, Catalina,    malhaya tu condición,
  2   siete partos que has tenido,    ninguno ha sido varón!
     --Padre, no riña usté a madre,    son cosas que manda Dios,
  4   déme usted caballo y armas,    que a la guerra me voy yo.
     --Tienes una falta, hija,    que ésa te la diré yo:
  6   tienes el pelo muy largo    y te conocen por vos.
     --Yo me lo cortaré, padre,    yo me lo cortaré yo,
  8   yo me lo cortaré, padre,    a raya del cabezón.
     Déme usted caballo y armas,    que a la guerra me voy yo.
  10   --Tienes una falta, hija,    ésa te la diré yo:
     tienes los pechos muy grandes    y te conocen por vos.
  12   --Yo me los ataré, padre,    yo me los ataré yo,
     yo me los ataré padre,    a par de mi corazón.
  14   Déme usted caballo y armas,    que a la guerra me voy yo.--
     Le ha dado caballo y armas,    a la guerra se marchó.
  16   Siete años estuvo allí    y ninguno la conoció
     si no es que el rey chiquitito,    que de amores se murió.
  18   --De amores me muero, madre,    de amores me muero yo,
     que los ojos de don Carlos    de hembra son, que de hombre no.
  20   --Convídala tú, hijo mío,    convídala a siesta un día,
     si don Carlos fuera hembra    desnudarse no querría.--
  22   Don Carlos, que es tan discreto,    . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
    
(Que había hecho voto de no desnudarse hasta que volviese a su casa.)
     --De amores me muero, madre,    de amores me muero yo,
  24   que los ojos de don Carlos    de hembra son, que de hombre no.
     --Convídala tú, hijo mío,    convídala a plaza un día,
  26   si don Carlos fuera hombre    mucha fruta comería.--
     Don Carlos, que es tan discreto,    sólo tres peras cogía,
  28   una para él comer    y otra para él guardar
     y otra para su mujer    que la tiene en Gibraltar.
  30   --De amores me muero, madre,    de amores me muero yo,
     que los ojos de don Carlos    de hembra son, que de hombre no.
  32   --Convídala tú, hijo mío,    . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
     Don Carlos, que es tan discreto,    a los puñales se tira.
     . . . . . . . . . . . . . . . . . . .    . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

Nota: En los diversos romances que canta Gabriala en una sola entrevista, se le atribuye 54, 64, y 68 años. Opto por uno, un tanto al azar.

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0231:4 Doncella guerrera (ó+estróf.)            (ficha nº: 515)

Versión de San Miguel de Bernúy (ay. San Miguel de Bernúy, p.j. Cuéllar, Segovia, España).   Recitada por Florencia Hernando (71a). Recogida por Ana Beltrán, Raquel Calvo, J. Antonio Cid y Olimpia Martínez, 10/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 4.10-7.2/A-04). Publicada en TRC-Segovia 1993, pp. 76-77.  112 hemist.  Música registrada.

     En Sevilla un sevillano    [la desgracia le dio Dios],
  2   de siete hijas que tenía    y ninguna fue varón.
    
(La más pequeña dice:)
     --Dame una espada y caballo,    que a servir al rey me voy.
  4   --Tienes una falta, hija,    si te la dijera yo:
     tienes el pelo muy largo    para parecer varón.
  6   --Esa faltilla, mi padre,    encubrirla puedo yo,
     yo me lo recortaría    al lado del cabezón.
  8   --Tienes una falta, hija,    si te la dijera yo:
     tienes los ojos muy grandes    para parecer varón.
  10   --Esa faltilla, mi padre,    encubrirla puedo yo,
     yo me los agacharía    cuando pasara el mayor.
  12   --Tienes otra falta, hija,    si te la dijera yo:
     tienes la cara muy blanca    para parecer varón.
  14   --Esa faltilla, mi padre,    encubrirla puedo yo,
     yo me la reservaría    cuando pasara el mayor.
  16   --Tienes otra falta, hija,    si te la dijera yo:
     tienes el andar muy fino    para parecer varón.
  18   --Esa faltilla, mi padre,    encubrirla puedo yo,
     yo me le alargaría    cuando pasara el mayor.
  20   --Tienes otra falta, hija,    si te la dijera yo:
     tienes los pechos muy grandes    para parecer varón.
  22   --Esa faltilla, mi padre,    encubrirla puedo yo,
     yo me les apretaría    al lado del corazón.
  24   Déme usted caballo y arma    y agujeta de bastón,
     déme usted caballo y arma    y a la guerra me voy yo.--
  26   Siete años peleando    y nadie la conoció.
     Un día, al subir al caballo,    la espada se la cayó,
  28   por maldecir a la espada    dijo: "¡maldita sea yo!";
     y el rey, que la estaba oyendo,    de ella se enamoró.
  30   --Rendidito vengo, madre,    rendidito del amor,
     que los ojos de Doñina    de mujer, que de hombre no.
  32   --Convídala tú, hijo mío,    a tu huerta a merendar,
     que si Doñina es mujer    bien poquito comerá.--
  34   Doñina, como un secreto,    se la ha sabido jugar,
     Doñina, como un secreto,    come más que un gavilán.
  36   --Rendidito vengo, madre,    rendidito del amor,
     que los ojos de Doñina    de mujer, que de hombre no.
  38   --Convídala tú, hijo mío,    a tu tienda a pasear,
     que si Doñina es mujer    a las cintitas se irá.--
  40   Doñina, como un secreto,    se la ha sabido jugar:
     --¡Oh, qué espadas tan bonitas    para la guerra pelear!--
  42   --Rendidito vengo, madre,    rendidito del amor,
     que los ojos de Doñina    de mujer, que de hombre no.
  44   --Convídala tú, hijo mío,    a tus baños a bañar,
     que si Doñina es mujer    no se atreve a desnudar.--
  46   Doñina, como un secreto,    se la ha sabido jugar:
     padece del mal de aguas    y no se puede mojar.
  48   --Rendidito vengo, madre,    rendidito del amor,
     que los ojos de Doñina    de mujer, que de hombre no.
  50   --Convídala tú, hijo mío,    a tu cama a descansar,
     que si Doñina es mujer    no se atreve a desnudar.--
  52   Doñina, como un secreto,    se la ha sabido jugar:
     que ha recibido una carta,    que se marche sin parar.
  54   --Ábreme las puertas, padre,    y ábrelas de par en par,
     que si con honra he salido,    con honra me vuelvo a entrar.
  56   Te traigo al hijo del rey,    que si me quiero casar.

Variantes (15a) yo me pondría al sol; 47b y no se p. bañar.

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0231:5 Doncella guerrera (ó+estróf.)            (ficha nº: 516)

Versión de Navas de San Antonio (ay. Navas de San Antonio, p.j. Segovia, Segovia, España).   Recitada por Eduvigis Puente (61a). Recogida por Raquel Calvo, Javier Ormazábal, Dolores Sanz, Blanca Urgell y Ana Valenciano, 07/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 1.7-7.3/B-06). Publicada en TRC-Segovia 1993, p. 80.  084 hemist.  Música registrada.

     Un rey tenía tres hijas    y ninguna fue varón.
  2   A una reina princesita    la cadó una maldición.
     --No me maldica usted, padre,    no me maldica usted, no,
  4   que si el rey pide soldados    a la guerra me voy yo.
     --Tienes muy largo el cabello,    no dirán que eres varón.
  6   --Yo me corto lo del medio    y usted lo de alrededor,
     Yo me corto lo del medio,    sin cabello me quedo yo.
  8   --Eres muy blanca de cara,    no dirán que eres varón.
     --Yo me pondré a los rayitos,    a los rayitos del sol,
  10   yo me pondré a los rayitos,    morena me pongo yo.--
     El rey pidió soldados    y a la guerra se marchó.
  12   Y a la mitad del camino    se la olvida lo mejor:
     --¿Cómo me llamaré, padre,    cómo me llamaré yo?
  14   --El caballero don Marcos.    --Así me llamaré yo.--
     El rey pidió soldados    y a la guerra se marchó,
  16   y estuvo peleando    y nadie la conoció
     na más que el hijo del rey,    que de ella se enamoró.
  18   --De amores me muero, madre,    de amores me muero yo,
     que los ojos de Marquitos    son de hembra y no de varón.
  20   --Convídala tú, hijo mío,    a tu mesita a comer,
     que si ella fuera hembra    no se podrá sentar bien.--
  22   Dijo Juan, que es muy secreto,    la ha invitado a comer,
     y bien que se ha fijado,    se ha sentado mejor que él.
  24   --De amores me muero, madre,    de amores me muero yo,
     que los ojos de Marquitos    son de hembra y no de varón.
  26   --Convídala tú, hijo mío,    a tu caballo a montar,
     que si ella fuera hembra    lo tienes que notar.--
  28   Dijo Juan, que es muy secreto,    la ha convidado a montar,
     pero bien que se ha fijado,    pero no ha notado na.
  30   --De amores me muero, madre,    de amores me muero yo,
     que los ojos de Marquitos    son de hembra y no de varón.
  32   --Convídala tú, hijo mío,    a tu camita a dormir.--
     Y a eso de la medianoche    se los oía decir:
  34   --Quieto, quieto, señor conde,    y deje usted de tocar,
     porque de hombre a hombre    poca diferencia va.--
  36   --De amores me muero, madre,    de amores me muero yo,
     que los ojos de Marquitos    son de hembra y no de varón.
  38   --Convídale tú, hijo mío    a tu cuartito a bañar,
     que si ella fuera hembra    la tienes que notar.--
  40   --No me baño, señor conde,    yo no me puedo bañar
     porque tengo almorranas    yo no me puedo sentar.--

Nota: Al cantar se repiten algunos versos.

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0231:6 Doncella guerrera (polias.+á)            (ficha nº: 517)

Versión de Aldeasoña (ay. Aldeasoña, p.j. Cuéllar, Segovia, España).   Recitada por Pilar Carbonero (62a). Recogida por Pilar Aragón, Koldo Biguri, Pere Ferré y Victoria Raboso, 03/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 2.3-7.2/A-09; 3/A-01 y 09). Publicada en TRC-Segovia 1993, pp. 77-78.  066 hemist.  Música registrada.

     . . . . . . . . . . . . . . . . . . .    . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
     Que le dio tres hijos    y ninguno fue varón.
  2   Y un día la más pequeña    la tiró la inclina[ción]
     de ir a servir al rey    vestidita de varón.
  4   --No vayas, hija, no vayas,    que te van a conocer,
     que tienes el pelo largo    y dirán que eres mujer.
  6   --Si tengo el pelo muy largo,    padre, me lo corte usted,
     que con el pelo cortado    un varón pareceré.
  8   --Tienes una faltita, hija,    que ni es una ni son dos:
     tienes el pecho muy alto    para parecer varón.
  10   --Si tengo el pecho muy alto,    padre, . . . . . . . . .,
     cómpreme sostén de oro,    que yo me lo cubriré.
  12   --Tienes la nariz delgada    para parecer varón.
     --Esa faltita, mi padre,    ya me la cubriré yo.
  14   --Tienes la cara muy blanca    para parecer varón.
     --Cuando vaya por la calle,    me pondré mirando al sol.--
  16   --De penas me muero, madre,    de penas me han de matar,
     que la cara de Doñino    es de mujer natural.
  18   --Si es de mujer natural,
     convídale tú, hijo mío,    a tu casita a cenar,
  20   que si Doñino es mujer,    a los huesos tirará.--
     --¡Oh, qué ricas tajaditas    para poder bien cenar!--
  22   --De penas me muero, madre,    de penas me han de matar,
     que la cara de Doñino    es de mujer natural.
  24   --Si es de mujer natural,
     convídale tú, hijo mío,    a tu camita a dormir,
  26   que si Doñino es mujer    no se atreve a desnudar.--
     Doñino, como no es tonto,    se ha empezado a desnudar,
  28   se ha quedado en calzoncillos    como todos los demás.
     Y a eso de la medianoche    venga a tentar y tentar:
  30   --¿Qué tientas ni qué no tientas,    que no dejas de tentar?
     que de varón a varón    poca diferencia va.
  32   --Ábreme las puertas, padre,    ábrelas de par en par,
     que si doncellita fui,    doncellita vuelvo a entrar;
  34   y el hijo del rey le traigo    por si me quiero casar.

Variantes: -1a De las tres hijas que tuvo; 5-6b Tienes el p. muy l.___para parecer m. / --Pues cómpreme tijeras de oro___y me lo recortaré; -19b invítale [tú] a cenar; -26b Pues invítale tú, h. m.

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0231:7 Doncella guerrera (polias.+á)            (ficha nº: 518)

Versión de Arevalillo de Cega (ay. Arevalillo de Cega, p.j. Sepúlveda, Segovia, España).   Recitada por Nieves Contreras (58a). Recogida por Aurelio González, Therese Meléndez, Javier Ormazábal, Mª José Querejeta y Teresa Yagüe, 10/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 3.10-7.2/A-03 y 1/A-04). Publicada en TRC-Segovia 1993, pp. 73-74.  064 hemist.  Música registrada.

     . . . . . . tenía tres hijas,    no tenía ningún varón,
  2   sólo tenía tres hijas,    respondió la más mayor:
     --No maldiga usté a mi madre,    no la maldiga, no, no;
  4   yo voy a servir al rey    vestidita de varón.
     --No vayas, hija, no vayas,    que te van a conocer,
  6   tienes el pelito largo    y dirán que eres mujer.
     --Y andando por lejos tierras    el paso se ha de alargar.
  8   --Tiés colores en la cara    y eres mujer te dirán.
     --Y andando por lejos tierras    los colores se irán.
  10   Y a la puerta del rey, padre,    ¿cómo me llamaré yo?
     --Oliveros, hija mía,    hijo del conde mayor.--
  12   --Madre, de amores yo vivo,    de amores me han de enterrar,
     que los ojos de Oliveros    son de mujer natural.
  14   --Invítale, hijo mío,    a comer contigo un día,
     que si ella fuera mujer    silla baja cogería.--
  16   --Todos siete generales    han cogido silla baja,
     pero el general Lombardo    . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
  18   --[Invítale, hijo mío],    a correr contigo un día,
     que si ella fuere mujer    el caballo no corría.--
  20   --Todos siete generales    no corrían que trotaban,
     pero el general Lombardo    no corría que volaba.
  22   --Invítale, hijo mío,    a los mares a bañar,
     que si ella fuere mujer    no se querrá desnudar.--
  24   --Todos siete generales    se echaron a desnudar,
     pero el general Lombardo    se tiró sin desnudar.
  26   . . . . . . . . . . . . . . . . . . .    de Oliveros a llorar.
     --Porque mi padre se ha muerto    y mi madre está a espirar.
  28   Si usted me diera licencia    para irles a enterrar.
     --La licencia tienes dada    para cuando quieras marchar.
  30   --Quede usted con Dios, buen rey,    con Dios todos quedarán,
     sepa usted que le ha servido    una doncellita leal.
  32   --Venga usted aquí, doncellita,    que le vamos a premiar.
     --No quiero que usted me premie,    mis padres me premiarán.

Variantes: 22b a bañar contigo un día; 23b desnudarse no querría; 24b todos echaron de fondo.
Nota: Los vv. 26-33 la recitadora los dice en otro momento y los relaciona también con el final de la versió vulgata que había recitado con anterioridad.

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0231:8 Doncella guerrera (ó+estróf.)            (ficha nº: 519)

Versión de Urueñas (ay. Urueñas, p.j. Sepúlveda, Segovia, España).   Recitada por Matea Carretero "Mateílla" (79a). Recogida por Pere Ferré, Therese Meléndez, Javier Ormazábal y Teresa Yagüe, 04/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 2.4-7.1/B-05). Publicada en TRC-Segovia 1993, pp. 72-73.  086 hemist.  Música registrada.

     ¡Rayo te parta, condesa,    entrañas y corazón!,
  2   de seis partos que has tenío    todas hembras, ni un varón!
     --Calle usté esa boca, padre,    no eche usté esa maldición,
  4   de seis hijas que usted tiene    la mayor de ellas soy yo.
     Dadme calzonciño de ante    y abujeta de león,
  6   y un sombrero con tres picos,    y a la guerra voy por vos.
     --Tienes el pelo muy largo    y dirán que mujer sos.
  8   --Yo me los recortaré    hasta no dejar cañón.
     Dadme calzoncillo de ante    y abujeta de león,
  10   y un sombrero con tres picos    y a la guerra voy por vos.
     --Tienes los pechos muy altos    y dirán que mujer sos.
  12   --Yo me los apretaré    contrito a mi corazón.
     Dadme calzoncillo de ante    y abujeta de león,
  14   y un sombrero con tres picos    y a la guerra voy por vos.--
     Aparejando el caballo,    a la guerra se marchó.
  16   Apenas entró en la guerra    cuando el rey se enamoró
     de los ojos de Doñino    de mujer, que de hombre no.
  18   --De amores me muero, madre,    de amores me muero yo
     de los ojos de Doñino    de mujer, que de hombre no.
  20   --Convídale tú, hijo mío,    a la tu plaza a pasear,
     que si ella fuera mujer    a los espejos irá.--
  22   Doñino, como entendido,    a las espadas se va.
     --¡Qué bonita espada es ésta,    para ir a pelear!--
  24   --De amores me muero, madre,    de amores me muero yo
     por los ojos de Doñino    de mujer, que de hombre no.
  26   --Convídale tú, hijo mío,    a la tu huerta a pasear,
     que si ella fuera mujer    mucha fruta comerá.--
  28   Doñino, como entendido,    tres manzanas nada más;
     la una para su comer,    la otra para el su galán,
  30   y la otra para su dama,    que la tiene en Portugal.
     --De amores me muero, madre,    de amores me muero yo
  32   por los ojos de Doñino    de mujer, que de hombre no.
     --Convídale tú, hijo mío,    a la tu poza a bañar,
  34   que si ella fuera mujer    no se quedrá desnudar.--
     --Perdóneme el rey mi padre    y su corona real,
  36   que hace poco que he estado enfermo    y no me puedo bañar.--
     --De amores me muero, madre,    de amores me muero yo
  38   por los ojos de Doñino    de mujer, que de hombre no.
     --Convídale tú, hijo mío,    a la tu cama a dormir,
  40   que si ella fuera mujer    allí lo conocerís.--
     --Perdóname el rey mi padre    y su corona real,
  42   que me han enviado una carta    que me tengo que marchar,
     que me han envíado una carta    que ya me vaya p`allá.

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0231:9 Doncella guerrera (ó+estróf.)            (ficha nº: 520)

Versión de San Miguel de Bernúy (ay. San Miguel de Bernúy, p.j. Cuéllar, Segovia, España).   Recitada por una señora. Recogida por Ana Beltrán, Raquel Calvo, J. Antonio Cid y Olimpia Martínez, 10/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 4.10-7.3/A-03). Publicada en Petersen-Web 2000, Texto. Reeditada en Petersen-Web 2000-2007, Texto.  060 hemist.  Música registrada.

     --Padre, no riña usté a madre    que la culpa no tié, no,
  2   que si hombres van a la guerra,    a la guerra me voy yo.
     Déme usted caballo y arma    y agujeta de bastón,
  4   déme usted caballo y arma    y a la guerra me voy yo.
     --No vayas, hija, no vayas    que te van a conocer,
  6   tienes el pelito largo    y la cara de mujer.
     --Si tengo el pelito largo    padre, me lo corte usted.--
     . . . . . . . . . . . . . . . . . . .    . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
  8   Siete años estuvo en la guerra    y nadie la conoció
     sólo que el hijo del rey    que de ella se enamoró.
  10   --Rendidito vengo, madre,    rendidito del amor,
     de los ojos de don Lino    de mujer, que de hombre no.
  12   --Convídala tú, hijo mío,    a tus platos a gustar,
     que si don Lino es mujer    muy poquito comerá.--
  14   Don Lino, como secreto,    se la ha sabido jugar;
     don Lino, como secreto,    come más que un gavilán.
  16   --Rendidito vengo, madre,    rendidito del amor,
     de los ojos de don Lino    de mujer, que de hombre no.
  18   --Convídala tú, hijo mío,    a tu comercio a gustar,
     que si don Lino es mujer    a las cintitas se irá.--
  20   Don Lino, como secreto,    se la ha sabido jugar:
     --¡Qué espadas tan bonitas    para la guerra pelear!--
  22   --Rendidito vengo, madre,    rendidito del amor,
     de los ojos de don Lino    de mujer, que de hombre no.
  24   --Convídala tú, hijo mío,    a tus baños a bañar,
     que si don Lino es mujer    no se querrá desnudar.--
  26   Don Lino, como secreto,    se la ha sabido jugar:
     --Tengo carta de mis padres    que me tengo que marchar.--
    
(Se marchó él con ella)
  28   --Ábreme las puertas, madre,    ábrelas de par en par,
     que si con honra he salido    con más honra vuelvo a entrar.
  30   Aquí traigo al hijo `el rey    si con él me quié casar.

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0231:10 Doncella guerrera (polias.+estróf.)            (ficha nº: 521)

Versión de Zarzuela del Pinar (ay. Zarzuela del Pinar, p.j. Cuéllar, Segovia, España).   Recitada por María Criado (77a) y nieta de María Criado. Recogida en Sanchonuño por Gabriel Fraile, Dolores Sanz, Maximiano Trapero y Blanca Urgell, 10/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 1.10-7.3/A-23). Publicada en TRC-Segovia 1993, p. 81.  060 hemist.  Música registrada.

     En Sevilla a un sevillano    siete hijos le dio Dios
  2   y tuvo la mala suerte    que ninguno fue varón.
     Un día a la más pequeña    la tiró la inclinación
  4   de ir a servir al rey    vestidita de varón.
     --No vayas, hija, no vayas,    que te van a conocer,
  6   que tienes el pelo largo    y carita de mujer.
     --Madre, si tengo el pelito largo,    madre, córtemelo usted,
  8   que con el pelo cortado,    un varón pareceré.--
     Al montar en el caballo    la espada se la cayó,
  10   por decir "¡maldito sea!",    dijo "¡maldita soy yo!"
     El rey, que la estaba oyendo,    y de ella se enamoró.
  12   La ha subido en su caballo    y a su casa la llevó.
     --Rendidito vengo, madre,    rendidito del amor,
  14   de los ojos de don Carlos    de mujer, que de hombre no.
     --Convídale tú, hijo mío,    al jardín a pasear,
  16   si Don Carlos es mujer    a las flores se irá.--
     Don Carlos, como discreto,    bien se la supo pegar:
  18   --¡Qué varas para mi caballo,    pa mi caballo guiar!--
     --Rendidito vengo, madre,    rendidito del amor,
  20   de los ojos de don Carlos    de mujer, que de hombre no.
     --Convídale tú, hijo mío,    a tu baño a ir a bañar,
  22   si don Carlos es mujer    no se quedrá desnudar.--
     Don Carlos, como discreto,    bien se la supo pegar:
  24   --Soy delicado del vientre    y no me puedo bañar.--
     --Vengo rendidito, madre,    rendidito del amor,
  26   de los ojos de don Carlos    de mujer, que de hombre no.
     --Convídale tú, hijo mío,    a tu camastro a dormir,
  28   si Don Carlos es mujer    allí te lo ha de decir.--
     Don Carlos, como discreto,    bien se la supo pegar:
  30   una pierna tie` vestida    y la otra tie` por desnudar.

Variantes: 12b a su país la ll.; 16b a las guindillas i.; a las lilas se te irá; 21b invítala a bañar; 24a Tengo reuma en las piernas.

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0231:11 Doncella guerrera (ó+estróf.)            (ficha nº: 522)

Versión de Cañicosa (ay. Matabuena, p.j. Sepúlveda, Segovia, España).   Recitada por Juana Tejedor (79a). Recogida por Koldo Biguri, Beatriz Mariscal, José Ramón Prieto, Mª José Querejeta y Teresa Yagüe, 07/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 5.7-7.2/B-14). Publicada en Petersen-Web 2000, Texto. Reeditada en Petersen-Web 2000-2007, Texto.  062 hemist.  Música registrada.

     En Sevilla un sevillano    siete hijas le dio Dios,
  2   la mala suerte que tuvo    que ninguno fue varón.
     Y la más chiquirritita    la tiró la inclinación
  4   de ir a servir al rey    vestidita de varón.
     Y su padre la decía:    --No vayas, hija, no, no,
  6   que tienes el pelo largo    y no vales pa` varón.
    
(Pero ella se fue)
     Ha montado en el caballo,    [la espada se le cayó]
  8   y por decir "¡maldito sea!",    dijo "¡maldita sea yo!".
     El rey, que iba a su lado,    la palabra la cogió.
    
(Luego la invitó a correr.)
  10   Todos siete caballeros    no corrían que trotaban,
     y el caballero don Bardo    no corría que volaba.
  12   --Madrecita de mi vida,    que yo me muero de amor,
     que el caballero don Bardo    es hembra que no varón.
  14   --Convídale tú, hijo mío,    a comprar contigo un día,
     que si ella fuera mujer    a las cintas tiraría.--
  16   Todos siete caballeros    a las cintas han tirado
     y el caballero don Bardo    ha tirado a los dados.
  18   --Madrecita de mi vida,    que yo me muero de amor,
     que el caballero don Bardo    es hembra que no varón.
  20   --Convídale tú, hijo mío,    a comer contigo un día,
     que si ella fuera mujer    silla baja buscaría.--
  22   Todos siete caballeros    silla baja se han buscado,
     y el caballero don Bardo    a la más alta se ha tirado.
  24   --Madrecita de mi vida,    que yo me muero de amor,
     que el caballero don Bardo    es hembra que no varón.
  26   --Convídalo tú, hijo mío,    a dormir contigo un día,
     que si ella fuera mujer    desnudarse no querría.--
  28   Todos siete caballeros    se desnudan a la par
     y el caballero don Bardo    se ha echado el pobre a llorar.
  30   --No llores hija, no llores,    no llores hija, no, no,
     no llores hija, no llores,    que eso es lo que quería yo.

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0231:12 Doncella guerrera (ó+estróf.)            (ficha nº: 523)

Versión de Cañicosa (ay. Matabuena, p.j. Sepúlveda, Segovia, España).   Recitada por Victoria Tejedor Baeza (68a). Recogida por Koldo Biguri, Beatriz Mariscal, José Ramón Prieto, Mª José Querejeta y Teresa Yagüe, 07/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 5.7-7.1/B-07). Publicada en Petersen-Web 2000, Texto. Reeditada en Petersen-Web 2000-2007, Texto.  052 hemist.  Música registrada.

     En Sevilla a un sevillano    siete hijas le dio Dios,
  2   la mala suerte que tuvo    que ninguna fue varón.
     La más chiquita de ellas    la tiró la inclinación
  4   de ir a servir al rey    vestidita de varón.
     --No vayas hija, no, no,    que te van a conocer,
  6   tienes el pelo largo    y carita de mujer.
     --Si tengo el pelito largo,    madre, córtemelo usted,
  8   que después de bien cortado    nadie me ha de conocer.--
     [. . . . . . . . . . . . . . . . . . .    . . . . . . . . . . . . . . . . . . .]
     --Madrecita de mi vida,    que yo me muero de amor,
  10   que el caballero don Bardo    es hembra que no es varón.
     --Convídale tú, hijo mío,    a correr contigo un día,
  12   que si ella fuera mujer    de correr se cansaría.--
     Todos cuatro generales    no corrían que trotaban,
  14   y el caballero don Bardo    no corría que volaba.
     --Madrecita de mi vida,    que yo me muero de amor,
  16   que el caballero don Bardo    es hembra que no varón.
     --Convídale tú, hijo mío,    a comer contigo un día,
  18   que si ella fuera mujer    la manzana guardaría.--
     Todos cuatro generales    han comido su manzana
  20   y el caballero don Bardo    se la repartió a las damas.
     --Madrecita de mi vida,    que yo me muero de amor,
  22   que el caballero don Bardo    que es hembra que no es varón.
     --Convídale tú, hijo mío,    a dormir contigo un día,
  24   que si ella fuera mujer    desnudarse no querría.--
     Todos cuatro generales    se desnudan a la par
  26   y el caballero don Bardo    ha empezado a llorar.

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0231:13 Doncella guerrera (ó+estróf.)            (ficha nº: 524)

Versión de Carrascal del Río (ay. Carrascal del Río, p.j. Sepúlveda, Segovia, España).   Recitada por Angelita Lobo Revenga (56a). Recogida por Vanda Anastácio, Pilar Aragón, J. Antonio Cid y Gabriel Fraile, 07/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 4.7-7.3/B-07). Publicada en Petersen-Web 2000, Texto. Reeditada en Petersen-Web 2000-2007, Texto.  046 hemist.  Música registrada.

     . . . . . . . . . . . . . . . . . . .    . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
     Siete hijas tiene    sin tener ningún varón.
     . . . . . . . . . . . . . . . . . . .    . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
  2   --Caballo brillante    y agujita de bastón,
     que si a la guerra van hombres    a la guerra marcho yo.
  4   --Tienes el pelo muy largo    para parecer varón.
     --Esa faltita, mi padre,    encubrirla puedo yo,
  6   ya me lo apretaría    al lado del cabezón.
     --Tienes otra falta, hija,    que si te la dijera yo:
  8   tienes la cara muy fina    para parecer varón.
     --Esa faltita, mi padre,    encubrirla puedo yo.--
  10   Ya se ha marchado a la guerra,
     al parque de automovilismo    de Valladolid marchó.
  12   Al cabo de cierto tiempo,    Julio una novia se echó;
     una chica que es muy guapa,    que de él se enamoró.
  14   Allí estuvo siete años,
     en unión con sus amigos    las tabernas visitaban,
  16   y copa va y copa viene    como si nada pasara.
     Al cabo de cierto tiempo,    una cartera faltó,
  18   conteniendo algún dinero,    y el coronel ordenó
     que todos se desnudaran    para coger al ladrón.
  20   Y todos se desnudaron    y Julio dijo que no.
     --Vamos, Julio, no bromees    porque te puede pesar,
  22   ya sabes que en estos casos    no se puede bromear.--
     Y Julio le contestó:    --Pues yo no bromearé,
  24   sepa usted, mi capitán,    que yo soy una mujer.

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0231:14 Doncella guerrera (estróf.)            (ficha nº: 525)

Versión de Pajares de Pedraza (ay. Arahuetes, p.j. Sepúlveda, Segovia, España).   Recogida por Agapito Marazuela Albornos, (Archivo: AMP; Colec.: Agapito Marazuela). Publicada en Marazuela Albornós 1964,. Reeditada en TRC-Segovia 1993, pp. 82-83.  024 hemist.  Música registrada.

     En Sevilla un sevillano    la desgracia le dio Dios,
  2   de siete hijos que tuvo    y ninguno fue varón.
     Un día a la más pequeña    la tiró la inclinación
  4   de ir a servir al rey    vestidita de varón.
     --No vayas, hija, no vayas,    que te van a conocer,
  6   tienes el pelito largo    y carita de mujer.
     --Si tengo el pelito largo,    padre, me lo corte usted
  8   y, después de bien cortado,    un varón pareceré.--
     Han pasado siete años    y nadie la conoció.
  10   Al montar en el caballo    la espada se la cayó,
     por decir "¡maldito sea!"    dijo "¡maldita sea yo!",
  12   y el rey, que la estaba oyendo,    de ella se enamoró.

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0231:15 Doncella guerrera (ó+estróf.)            (ficha nº: 526)

Versión de Sigueruelo (ay. Santo Tomé del Puerto, ant. Sigueruelo, p.j. Sepúlveda, Segovia, España).   Recitada por la hija de Gabriela Moreno (unos 25a). Recogida por Diego Catalán, 00/08/1947 (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en TRC-Segovia 1993, p. 82.  030 hemist.  Música registrada.

     De Sevilla un sevillano    la desgracia le dio Dios,
  2   de siete hijas que tuvo    [y] ninguna fue varón.
     Un día a la más pequeña    la tiró la inclinación
  4   de ir a servir al rey    vestidita de varón.
     --No vayas, hija, no vayas,    que te van a conocer,
  6   tienes el pelo muy largo    y carita de mujer.
     --Si tengo el pelo largo,    madre, córtemelo usted
  8   y, después de bien cortado,    un varón pareceré.--
     La ha dado caballo y armas    y a la guerra se marchó;
  10   siete años peleando,    ninguno la conoció.
     Al montar en el caballo    la espada se la cayó,
  12   y el rey, que estaba a la orilla,    en un pie se la clavó,
     y después de bien clavada    de ella se enamoró.
  14   --De amores me muero, madre,    de amores me muero yo,
     que los ojos de don Carlos    de hembra son, que de hombre no.

Nota del colector: "La madre sabía el romance bueno, la hija sólo éste. Por lo general, la hija sabía los demás que la madre cantaba y la ayudaba". En los diversos romances que canta Gabriala en una sola entrevista, se le atribuye 54, 64, y 68 años. Opto por uno, un tanto al azar.

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0231:16 Doncella guerrera (ó+estróf.)            (ficha nº: 527)

Versión de Sigueruelo (ay. Santo Tomé del Puerto, ant. Sigueruelo, p.j. Sepúlveda, Segovia, España).   Recitada por Sagrario Martín Mayoral (62a). Recogida por José Antonio Blanco, Mª José Querejeta, Dolores Sanz y Ana Valenciano, 03/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 1.3-7.2/A-09). Publicada en Petersen-Web 2000, Texto. Reeditada en Petersen-Web 2000-2007, Texto.  026 hemist.  Música registrada.

     En Sevilla un sevillano    la desgracia le dio Dios
  2   que de siete hijos que tuvo    y ninguno fue varón.
     Un día la más pequeña    le tiró la inclinación
  4   de irse a servir al rey    vestidita de varón.
     --No vayas, hija, no vayas,    que te van a conocer,
  6   tienes el pelito largo    y carita de mujer.
     --No importa, madre, no importa,    que ahora me lo corta usted
  8   y, después de bien cortado,    a servir al rey iré.--
     Siete años peleando    y nadie la conoció,
  10   tan sólo el hijo del rey    que de ella se enamoró.
     Al montar en el caballo    la espada se la cayó,
  12   por decir "¡maldita espada!",    "¡maldita --decía-- sea yo!";
     y el rey que estaba a la orilla    de ella se enamoró.

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0231:17 Doncella guerrera (polias.+estróf.)            (ficha nº: 528)

Versión de Aldealengua [de Pedraza] (ay. Aldealengua de Pedraza, p.j. Sepúlveda, Segovia, España).   Recitada por Evarista Gimeno. Recogida por Agapito Marazuela Albornos, entre 1915-1925 (Archivo: AMP; Colec.: Agapito Marazuela 1933). Publicada en Marazuela Albornós 1964, p. 125 (nº. 156) (los dos primeros versos acompañando a la tran. Reeditada en Marazuela Albornós 1981, p. 129 (nº 156). y TRC-Segovia 1993, pp. 78-79.  090 hemist.  Música registrada.

     En Sevilla un sevillano    la desgracia le dio Dios,
  2   de siete hijos que tuvo    que ninguno fue varón.
     Un día la más pequeña    la tiró la inclinación
  4   de ir a servir al rey    vestidita de varón.
     --No vayas, hija, no vayas,    que te van a conocer,
  6   tienes el pelito largo    y carita de mujer.
     --Si tengo el pelito largo,    madre, me lo cortaré
  8   y, después de bien cortado,    un varón pareceré.--
     Han pasado siete años    y nadie la conoció,
  10   si no es el hijo del rey    que de ella se enamoró.
     Al montar en el caballo    la espada se la cayó,
  12   por decir "¡maldito sea!"    dijo "¡maldita sea yo!",
     y el rey, que estaba delante,    la palabra la cogió.
  14   --Madrecita de mi vida,    que yo me muero de amor,
     que el caballero don Bardo    es hembra, que no es varón.
  16   --Convídale tú, hijo mío,    a comer contigo un día,
     que si ella fuera mujer    silla baja cogería.--
  18   Todos siete capitanes    se sientan en silla baja,
     el caballero don Bardo    ha cogido la más alta.
  20   --Madrecita de mi vida,    que yo me muero de amor,
     que el caballero don Bardo    es hembra, que no es varón.
  22   --Convídale tú, hijo mío,    a comer manzana un día,
     que si ella fuera mujer    la manzana guardaría.--
  24   Todos siete capitanes    se comieron la manzana
     y el caballero don Bardo    se la repartió a las damas.
  26   --Madrecita de mi vida,    que yo me muero de amor,
     que el caballero don Bardo    es hembra, que no es varón.
  28   --Convídale tú, hijo mío,    a cazar contigo un día,
     que si ella fuera mujer    de correr se cansaría.--
  30   Todos siete capitanes    no corrían, que trotaban
     y el caballero don Bardo    no corría, que volaba.
  32   --Madrecita de mi vida,    que yo me muero de amor,
     que el caballero don Bardo    es hembra, que no es varón.
  34   --Convídale tú, hijo mío,    a nadar contigo un día,
     que si ella fuera mujer,    al agua ni se echaría.--
  36   Todos siete capitanes    se desnudan a la par
     y el caballero don Bardo    se les ha echado a nadar.
  38   --Madrecita de mi vida,    que yo me muero de amor,
     que el caballero don Bardo    es hembra, que no es varón.
  40   --Convídale tú, hijo mío,    a dormir contigo un día,
     que si ella fuera mujer    acostarse no querría.--
  42   Todos siete capitanes    se desnudan a la par,
     y el caballero don Bardo    se les ha echado a llorar.
  44   --No llores tú, prenda mía,    no llores tú, mi consuelo,
     que si tú eres mujer,    es eso lo que yo quiero.

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0231:18 Doncella guerrera (polias.)            (ficha nº: 529)

Versión de Arevalillo de Cega (ay. Arevalillo de Cega, p.j. Sepúlveda, Segovia, España).   Recitada por Nieves Contreras (58a). Recogida por Aurelio González, Therese Meléndez, Javier Ormazábal, Mª José Querejeta y Teresa Yagüe, 10/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 3.10-7.2/A-01). Publicada en Petersen-Web 2000, Texto. Reeditada en Petersen-Web 2000-2007, Texto.  024 hemist.  Música registrada.

     En Sevilla un sevillano    cuatro hijas le dio Dios
  2   y tuvo la mala suerte    que ninguna fue varón.
     Un día la más pequeña    la llevó la inclinación
  4   de ir a servir al rey    vestidita de varón.
     --No vayas, hija, no vayas,    que te van a conocer,
  6   que tienes el pelo largo    y dirán que eres mujer.
     --Si tengo el pelito largo,    padre, córtemelo usted
  8   y, después de bien cortado,    un varón pareceré.--
     Cuatro años peleando    y nadie la conoció.
  10   Un día al subir al caballo    la espada se la cayó,
     por maldecir a la espada    dijo "¡maldita sea yo!".
  12   El rey que la estaba oyendo    de ella se enamoró.

Variante: -1a la desgracia l. d. D.

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0231:19 Doncella guerrera (estróf.)            (ficha nº: 530)

Versión de San Miguel de Bernúy (ay. San Miguel de Bernúy, p.j. Cuéllar, Segovia, España).   Recitada por Nicasio Lozano (69a). Recogida por Ana Beltrán, Raquel Calvo, J. Antonio Cid y Olimpia Martínez, 10/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 4.10-7.1/B-15). Publicada en TRC-Segovia 1993, pp. 83-84.  013 hemist.  Música registrada.

     Un sevillán, sevillán,    siete de que ver;
  2   un día la más pequeña:    --Madre, qui`ó servir al rey.
     --Déjate ese pelo largo    y te van a conocer.
  4   --[Si tengo el pelito largo],    madre, córtemelo usted.
     . . . . . . . . . . . . . . . . . . .    . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
     --Al montar en el caballo    la espada se me cayó,
  6   por maldecir a la espada    dije "¡maldita soy yo!",
     y el rey que lo estaba oyendo    de mí se enamoró.
  8   Si el fiel rey moro me quiere    yo también le quiero a él.

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0231:20 Doncella guerrera (estróf.)            (ficha nº: 531)

Versión de Añe (ay. Añe, p.j. Segovia, Segovia, España).   Recitada por Ciriaca Santos (65a) y Agustina Yanguas (c. 65a). Recogida por Ana Beltrán, Pere Ferré, Olimpia Martínez y Sandra Robertson, 07/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 2.7-7.1/A-01). Publicada en TRC-Segovia 1993, p. 84.  031 hemist.  Música registrada.

     En Sevilla un sevillano    siete hijas le dio Dios
  2   y la desgracia que tuvo    que ningua fue varón.
     De las siete, la pequeña    la tiró la inclinación
  4   de ir a servir al rey    vestidita de varón.
     --No vayas, hija, no vayas,    que te van a conocer,
  6   tienes la cara muy blanca    y dirán que eres mujer.
     --Si tengo la cara blanca,    padre, me la pintaré,
  8   y, después de bien pintada,    un varón pareceré.
     --No vayas, hija, no vayas,    que te van a conocer,
  10   tienes el pelo muy largo    y dirán que eres mujer.
     --Si tengo el pelito largo,    padre, me lo cortaré,
  12   y, después de bien cortado,    un varón pareceré.
     Siete años peleando    y nadie la conoció,
  14   sólo el hijo del rey    que de ella se enamoró.
     Al subir en el caballo    la espada se le cayó
  16   . . . . . . . . . . . .    y en el pié se le clavó.

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0231:21 Doncella guerrera (estróf.)            (ficha nº: 532)

Versión de Tejares (ay. Fuentesoto, p.j. Cuéllar, Segovia, España).   Recitada por Felisa Andrés (69a). Recogida por Vanda Anastácio, José Antonio Blanco, Mª Teresa Cillanueva y Pere Ferré, 10/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 2.10-7.1/A-01). Publicada en TRC-Segovia 1993, p. 83.  024 hemist.  Música registrada.

     En Sevilla un sevillano    la desgracia Dios le dio,
  2   de siete hijos que tuvo    y ninguno fue varón.
     Un día a la más pequeña    la mala intención le dio
  4   de irse a servirse al rey    vestidita de varón.
     --No vayas, hija, no vayas,    que te van a conocer,
  6   tienes el pelito largo    y carita de mujer.
     --Si tengo el pelito largo,    padre, córtemelo usted,
  8   y, una vez ya recortado,    y un varón pareceré--.
     Siete años peleando    y nadie la conoció
  10   si no es el hijo del rey    que de ella se enamoró.
     Un día yendo al caballo    la espada se la cayó,
  12   por decir "yo pecador"    dijo "pecadora yo".
     . . . . . . . . . . . . . . . . . . .    . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

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0682:1 Confesión de la Virgen (í-o)            (ficha nº: 533)

Versión de Riaza (ay. Riaza, p.j. Sepúlveda, ant. Riaza, Segovia, España).   Recitada por Apolonia y María Albertos. Recogida por María Goyri, 00/09/1905 (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en TRC-Segovia 1993, pp. 392-393.  062 hemist.  Música registrada.

     Estrella clara y serena,    espiga de un verde trigo,
  2   guarnecida de humildad    fue a confesarse un domingo;
     no porque lleva pecados,    ni ella jamás que les hizo,
  4   fue por cumplir el preceto    que manda su amado hijo.
     Hincada está de rodillas    ante un capellán bendito,
  6   y San Juan Evangelista    así estas palabras dijo:
     --Madre, pues de amor sufriste,    madre, pues de amor os sirvo,
  8   --Yo para bien confesarme    necesito grande aviso.
     --Vamos con los mandamientos,    que es más seguro el camino.
  10   --En el primer mandamiento,    amo a mi Dios y le sirvo,
     como debo de también,    amo a los hombres del siglo.
  12   En el segundo, he jurado    y lo tengo prometido,
     de nunca desamparar    a los que fueran mis hijos.
  14   En el tercero, las fiestas,    las fiestas y los domingos
     me ocupo en pedir a Dios    me perdone mis delitos.
  16   En el cuarto es que a mis padres    les perdí el respeto mismo,
     por no dejarme seguir    por el camino que sigo.
  18   En el quinto es que maté    al pecado gemenino,
     y le corté la cabeza,    llegó al istante premiso.
  20   El sexto es que fui virgen    por diferentes caminos.
     En el séptimo, que hurté    del más Alto Padre un hijo
  22   y le tuve en mis entrañas    nueve meses escondido.
     En el octavo, mintieron    mis pensamientos altivos,
  24   ellos sirvieron de escala,    Dios y su madre lo quiso.
     El noveno, deseé    todos los bienes del siglo.
  26   El décimo, codicié    la Gloria del Cielo impireo,
     y la tengo rescatada    pa los que fueron mis hijos.
  28   --Levanta, paloma blanca,    que tú a mis pies no soy digno,
     no tengo de qué alsolveros,    relicario cristalino,
  30   que os oserve el Padre Eterno,    aquel que sin mancha os hizo.
     Y con esto, Virgen Santa,    tus mandamientos cumplidos.

Variantes de María Albertos: 1b e. en un v. t.; 6b aquestas p. d.; 7a m., p. d. a. supistes; 7b m., p. d. a. os hizo; 8b n. un grande a.; 9a v. por l. m.; 9b que es camino bien seguido; 19b ll. a. i. improviso; 23b m. p. abismos; 24a e. s. de esclavos; 30a q. os asuelve; 31b los m. c.

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0682:2 Confesión de la Virgen (í-o)            (ficha nº: 534)

Versión de Chañe (ay. Chañe, p.j. Cuéllar, Segovia, España).   Recitada por Basilisa Muñoz Sastre y Felisa. Recogida por J. Antonio Cid, Jon Juaristi, Blanca Urgell y Teresa Yagüe, 03/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 4.3-7.1/B-16). Publicada en TRC-Segovia 1993, pp. 393-394.  044 hemist.  Música registrada.

     Aquella estrella divina,    Madre del Verbo infinito,
  2   acrecida de humildad    a confesarse un domingo.
     No porque tiene pecado,    ni jamás le ha cometido,
  4   es por guardar el precepto    que dejó su santo hijo.
     Se ha sentado de rodillas    junto a un capellán benigno,
  6   que es San Juan Evangelista,    primo y amigo de Cristo.
     --Señor, si sabéis de amor,    de amor sabéis,
  8   confesad a esta doncella    que a vuestros pies se arrodilla.
     En el primero me acuso,    amo a mi Dios y le sirvo
  10   y todas las criaturas    tantas son, serán y han sido.
     El segundo, no he jurado,    lo tengo prometido,
  12   de no apartarme jamás    de este camino que sigo.
     En el tercero, me acuso    de las fiestas y domingos,
  14   los gasto en guardar a Dios    me perdone mis delitos.
     En el cuarto, que a mis padres    perderé el respeto mismo
  16   si me tratan de apartar    de este camino que sigo.
     En el quinto, que maté    el pecado vespertino.
  18   En el sexto, que fui madre    de lo que Dios pudo y quiso.
     En el séptimo que hurté    del pecado
  20   que lo tuve en mis entrañas    nueve meses escondido.
     En el séptimo, levanté    toda la Gloria conmigo.
  22   El noveno, deseé    por los siglos de los siglos.--

Variante: 4b q. d. su amado h..

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0682:3 Confesión de la Virgen (í-o)            (ficha nº: 535)

Versión de Olombrada (ay. Olombrada, p.j. Cuéllar, Segovia, España).   Recitada por Anastasio Valentín Rojo (66a). Recogida por Pilar Aragón, Koldo Biguri, Pere Ferré y Victoria Raboso, 03/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 2.3-7.1/B-02). Publicada en Petersen-Web 2000, Texto. Reeditada en Petersen-Web 2000-2007, Texto.  053 hemist.  Música registrada.

     Aquella divina aurora,    Madre del Divino Verbo
  2   guarnecida de humildad    fue a confesar un domingo.
     No porque tiene pecados    ni jamás les ha tenido,
  4   fue por cumplir un precepto    que le dejó su amado hijo.
     Pues se arrodilla a los pies    de un capellán muy . . . . . ...
  6   de San Juan Evangelista,    primo y amigo de Cristo.
     --Madre, que de amor os sirvo,
  8   --Confesar a esta mujer    que a vuestros pies ha venido.
     --Pero en vez de confesar    es menester darle aviso,
  10   y para mejor decir,
     vamos por los Mandamientos    que es más seguro el camino.
  12   --En el primero me acuso    que amo a mi Dios y le sirvo,
     y a todas las criaturas,    cuantas son, serán y han sido.
  14   En el segundo he jurado    y lo tengo prometido
     de no apartarme jamás    de este camino que sigo.
  16   En el tercero me acuso    de las fiestas y domingos,
     las gasto en servir a Dios,    me perdone mis delitos.
  18   En el cuarto amo a mis padres,    de perdeile. . . . . . el respeto
     y procuro de apartarme    de este camino que sigo.
  20   En el quinto maté    al pecado . . . . . . . . .
     En el sexto que yo fui    de lo que Dios pudo y hizo.
  22   En el séptimo que veistis,    el mandato padre a un hijo,
     que le tuve en mis entrañas    nueve meses escondido.
  24   El octavo, levanté    toda la Gloria en un hilo.
     --Levántate, bella aurora,    que mis labios no son dignos.
  26   Échame la bendición,    Madre del Verbo Divino,
     échame la bendición,    que me voy por mi camino.
  28   Échame la bendición,    espejo de cristal fino.

Nota: lo lee de un cuaderno que él ha copiado.

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0682:4 Confesión de la Virgen (í-o)            (ficha nº: 536)

Versión de Aldeasoña (ay. Aldeasoña, p.j. Cuéllar, Segovia, España).   Recitada por Pilar Carbonero (62a). Recogida por Pilar Aragón, Koldo Biguri, Pere Ferré y Victoria Raboso, 03/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 2.3-7.2/B-11). Publicada en Petersen-Web 2000, Texto. Reeditada en Petersen-Web 2000-2007, Texto.  025 hemist.  Música registrada.

     La bella estrella que adoro,    sagrada del Rey divino,
  2   guarnecida en voluntad    se confesó un domingo.
     --No es por pecados que tengo,    nunca les he cometido,
  4   es por cumplir el precepto    que manda mi amado hijo.
     Postrada estoy de rodillas    ante un confesor bendito,
  6   que es S. Juan Evangelista,    primer hermano de Cristo.
     Para más bien confesarme,    de esta manera os digo.
  8   Padre, si fuerais amor,    por el mismo amor os digo,
     para que su Majestad cumpla,    su divino siglo.
  10   --Vamos por los Mandamientos,    que es más seguro el camino.
     --En el primero, señor,    tanto le amo y le sirvo,
  12   tanto que no puedo más,    más que a los hombres del siglo.
     En el segundo, señor,    . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

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0132+0084:1 La rueda de la fortuna+El cordón del diablo (é-a)            (ficha nº: 537)

Versión de Sigueruelo (ay. Santo Tomé del Puerto, ant. Sigueruelo, p.j. Sepúlveda, Segovia, España).   Recitada por Gabriela Moreno (64a). Recogida por Diego Catalán, 00/08/1947 (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en TRC-Segovia 1993, pp. 449-450.  039 hemist.  Música registrada.

     La rueda de la fortuna    nunca se pudo ver quieta,
  2   a una rodada que ha dado    me trajo aquí a esta tierra.
     No me pesa haber venido,    tampoco estar en ella,
  4   que he visto la mejor dama    que crió naturaleza.
     Sentadita en un balcón,    sentadita una doncella,
  6   a su lado estaba lleno    de flores y violetas.
     Le he preguntado si era,    si era casada o soltera.
  8   --Casadita soy, señor,    más vale que no lo fuera
     y si algo se le ofrece,    suba usted por la escalera.--
  10   Apenas lo había dicho,    cuando ya estaba con ella,
     dándola besos y abrazos    como si su mujer fuera.
  12   El diablo, como no duerme,    siempre está de centinela;
     se vistió de religioso    y a su marido lo cuenta:
  14   --Te digo que tu mujer    te hace grandes ofensas.
     --Calla, hombre, lo que dices,    mi mujer es santa y buena.
  16   --Aquí te traigo tres sartas
     de corales que la distes    para casarte con ella.
  18   --Aparéjame el caballo,    aparéjame la yegua,
     apareja la que corre    y apareja la que vuela;
  20   deja los anchos caminos,    sigue sendas y veredas.
     . . . . . . . . . . . . . . . . . . .    . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

Nota: En los diversos romances que canta Gabriala en una sola entrevista, se le atribuye 54, 64, y 68 años. Opto por uno, un tanto al azar.

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0645:1 Domingo de pan y peces (é-e+é-a (L))            (ficha nº: 538)

Versión de Fresno de Cantespino (ay. Fresno de Cantespino, p.j. Sepúlveda, ant. Riaza, Segovia, España).   Recogida en Riaza por María Goyri y Ramón Menéndez Pidal, 00/09/1905 (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en TRC-Segovia 1993, p. 412. Reeditada en IGR-vulgar 1999, p. 280.  016 hemist.  Música registrada.

     Hoy es cuarta dominica,    Domingo de Pan y Peces,
  2   cuando el Redentor del mundo    le seguía tanta gente.
     En el desierto apartado    contra el mar de Galilea
  4   sus pide susté al Señor    su divina omnipotencia.
     Pues tan sólo con dos peces    y cinco panes que ordenan
  6   cinco mil hombres hambrientos    delante de su presencia,
     comen y van satisfechos,    de panes y peces queda
  8   doce canestillos llenos    de los que sobró a la mesa.

Variante: 4a otra posible audición del verso: Se espide s` usté al Señor; 5a con dos panes.

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0645:2 Domingo de pan y peces (é-a (L))            (ficha nº: 539)

Versión de Zarzuela del Pinar (ay. Zarzuela del Pinar, p.j. Cuéllar, Segovia, España).   Recitada por Margarita Criado (77a). Recogida en Sanchonuño por Gabriel Fraile, Dolores Sanz, Maximiano Trapero y Blanca Urgell, 10/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 1.10-7.3/A-11). Publicada en TRC-Segovia 1993, p. 413.  016 hemist.  Música registrada.

     En un desierto apartado,    junto a un mar de Galilea,
  2   hoy nos muestra Jesucristo    su divina onipotencia.
     Cinco mil hombres hambrientos    que se hallan en su presencia;
  4   hombres, niños y mujeres,    a todos les pone mesa.
     Comen y se sastifacen    de pan y peces, y queda
  6   doce canastillos llenos,    y lo que quedó en la mesa.
     Jesucristo aumente el pan,    . . . . . .y lo que queda,
  8   y nos aumente la Gracia,    y nos dé su Gloria eterna.

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0193:1 Madre, Francisco no viene (á-a)            (ficha nº: 540)

Versión de Madrona (ay. Segovia, ant. Madrona, p.j. Segovia, Segovia, España).   Recitada por Antonia Martín (15a). Recogida por Ramón Menéndez Pidal, 00/09/1931 (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en TRC-Segovia 1993, p. 330.  035 hemist.  Música registrada.

     --Nuevas te traigo, María,    nuevas pero son muy malas,
  2   que tu querido Francisco    malito queda en la cama,
     y si le quieres ver vivo,    te vas a las arboladas,
  4   y si le quieres ver muerto,    mañana por la mañana.
     --Madre, sáqueme el mandil,    el de la cinta morada;
  6   madre, sáqueme el manteo,    el azul, que no el de gala,
     que si mi Francisco es muerto,    yo quiero ir enlutada.--
  8   Coge el caballo que corre,    coge la mula que vuela,
     cuando llegaron allí    a Francisco daban tierra.
  10   --¡Ay, Francisco de mi vida!,    ¡ay, Francisco de mi alma!--
     Le decía su madre:    --No seas disparatada,
  12                                     que te ha mandado una manda,
     treinta fanegas de trigo    y otras tantas de cebada,
  14   y la pareja de bueyes    y tierra para labrarla,
                                       y su muliquita cana.
  16   --Ni quiero treinta de trigo,    ni otras treinta de cebada,
     ni la pareja de bueyes,    ni tierra para labrarla,
  18                                     ni su muliquita cana,
     sólo quiero a mi Francisco,    a mi Francisco del alma.

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0193:2 Madre, Francisco no viene (á-a)            (ficha nº: 541)

Versión de Valverde del Majano (ay. Valverde del Majano, p.j. Segovia, Segovia, España).   Recitada por Bonifacio Ayuso. Recogida por Agapito Marazuela Albornos, entre 1915-1925 (Archivo: AMP; Colec.: Agapito Marazuela 1933). Publicada en Marazuela Albornós 1964, pp. 330-331, música:no 166.. Reeditada en Marazuela Albornós 1981, p. 334-33 y TRC-Segovia 1993, pp. 330-331.  044 hemist.  Música registrada.

     En tierra de Salamanca    hay una niña esposada
  2   que la viene a ver el novio    tres días a la semana.
     Esta semana no vino,    ni tampoco la pasada.
  4   --Madre, Francisco no viene,    madre, Francisco ya tarda.
     --Calla, hija de mi vida,    calla, hija de mi alma,
  6   que en tiempo de sinmencera    anda la gente ocupada.--
     Por la noche a la reja,    por la mañana a la arada;
  8   María, como no es tonta,    se ha asomado a una ventana.
     Vio venir un pajecito    con la su yegüita cana.
  10   --Nuevas te traigo, María,    nuevas pero son muy malas,
     que tu querido Francisco    muy malo queda en la cama,
  10   y si le quieres ver vivo,    te sales a las voladas,
     y si le quieres ver muerto,    te sales a la mañana.--
  12   --Madre, traígame el manteo,    el azul, que no es de gala;
     madre, traígame el mandil,    el de la cinta morada.
  14   Padre, aparéjeme el caballo    que voy a las voladas.--
     A la mitad del camino    las campanas clamoreaban,
  16   al entrar en la ciudad,    a Francisco ya le llevaban.
     --Calla, hija de mi vida,    que te ha dejao buena manda:
  18   treinta fanegas de trigo    y otras tantas de cebada,
     treinta obradas de tierra    y bueyes para labrarlas,
  20   y la casa donde vive    y la su yegüita cana.
     --Madre, yo no quiero el trigo,    ni tampoco la cebada,
  22   que yo quiero a mi Francisco,    a mi Francisco del alma.

Variante de la otra copia: 10b y 14b volandas.

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0193:3 Madre, Francisco no viene (á-a)            (ficha nº: 542)

Versión de Ituero y Lama (ay. Ituero y Lama, p.j. Segovia, ant. Santa María de Nieva, Segovia, España).   Recitada por Iluminada González (75a). Recogida por Suzanne Petersen, Sandra Robertson, y Ana Valenciano, 10/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 5.10-7.2/B-14). Publicada en Petersen-Web 2000, Texto. Reeditada en Petersen-Web 2000-2007, Texto.  009 hemist.  Música registrada.

     --Madre, Francisco no viene,    madre, Francisco ya tarda.
  2   --Calla, hija de mi vida,    no seas disparatada,
     que es tiempo de sementera    y está la gente ocupada.
  4   . . . . . . . . . . . . . . . . . . .    te dejará mandas,
     . . . . . . . . . bueyes    y gente para labrarlas.

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0143:1 Niños quemados en el horno (í-o+ó)            (ficha nº: 543)

Versión de Gomezserracín (ay. Gomezserracín, p.j. Cuéllar, Segovia, España).   Recitada por Asunción Maroto (78a). Recogida por Gabriel Fraile, Dolores Sanz, Maximiano Trapero y Blanca Urgell, 10/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 1.10-7.2/A-03). Publicada en TRC-Segovia 1993, p. 444.  030 hemist.  Música registrada.

     En la ciudad de Dubiedo,    pueblo de dos mil vecinos,
  2   criaba una viuda tres niños    con mucho cariño.
     Criábales con amor    y con muy cortos estilos.
  4   Yo no sé por qué ocasión    su madre les ha reñido,
     que los niños, de temor,    en el horno se han metido.
  6   La viuda, triste y llorosa,    por la ciudad les buscó,
     viendo que no les hallaba    y a su casa se volvió.
  8   Y aquella noche a la viuda    el cocer se la ofreció
     y ha prendido fuego al horno,    no han hablado de temor.
  10   Ya empezó a barrer el horno,    las tres cabezas sacó.
     La viuda, triste y llorosa,    a San Antonio clamó.
  12   La pidió las tres cabezas,    y ella se las presentó,
     porque lo demás del cuerpo    ya estaba hecho carbón.
  14   San Antonio con su mano    los echó la bendición.
     Los niños resucitaron,    mira qué hermoso favor.

Nota: Se repiten los versos 2, 7, 9, 11, 13. Suprimimos en 8b y 11b la anteposición de la conjunción y.

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0360:1 Mala hija que amamanta al diablo (é-o)            (ficha nº: 544)

Versión de Valverde del Majano (ay. Valverde del Majano, p.j. Segovia, Segovia, España).   Recitada por T[ía] Juana Llorente. Recogida por Agapito Marazuela Albornos, (Archivo: AMP; Colec.: Agapito Marazuela 1933). Publicada en TRC-Segovia 1993, p. 480.  032 hemist.  Música registrada.

     En la ciudad de Logroño    hay un caso que no es cuento;
  2   madre e hija están en cinta    y las dos de un mismo tiempo.
     La madre ha parido dos,    la hija uno y con contento.
  4   A la hija se la muere,    hizo grande sentimiento.
     Su padre, de que lo supo,    a su casa fue corriendo.
  6   --Hija, te vengo a decir,    si has de criar hijo ajeno,
     críes a un hermano tuyo    que a la cantidad me atengo.
  8   --Primero criaré al diablo    que hermanos míos ni deudos.--
     Y estando en estas razones    vieron venir por el suelo
  10   una culebra feroz    que causa temor y miedo.
     Se la ha subido a la cama,    la ha agarrado al pecho izquierdo.
  12   Médicos y cirujanos    tratan de cortarla el pecho;
     y estando en esta consulta,    vieron que cayó del cielo
  14   una carta que decía:    "No os ca[n]séis en balde, necios,
     que la ha de criar dos niños    por lo menos año y medio".
  16   Para más comodidad,    la enroscaron en un cesto.

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0371:1 Los mozos de Monleón (á-o)            (ficha nº: 545)

Versión de Campo de Cuéllar (ay. Cuéllar, ant. Campo de Cuéllar, p.j. Cuéllar, Segovia, España).   Recitada por dos mujeres y un hombre. Recogida por J. Antonio Cid, Jon Juaristi, Blanca Urgell y Teresa Yagüe, 03/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 4.3-7.2/A-08). Publicada en TRC-Segovia 1993, pp. 331-332.  020 hemist.  Música registrada.

     Los mozos de Monleón    se van a arar muy temprano
  2   pa venir al mediodía    y mirarse [¿. . .?]
     menos el hijo ` la viuda    que la mula no le ha andado
     . . . . . . . . . . . . . . . . . . .    . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
  4   --A la corrida he de ir    aunque lo pida prestado.--
     Ya van las cuestas arriba,    ya van las cuestas abajo,
  6   y al llegar a en ca la viuda    a la puerta se pararon.
     --Ya puede usté amortajarle    y preparar la mortaja,
  8   que esa fue la bendición    que le echó usté al salir de casa.--
     --Madres que tengáis hijos,    no les echéis la maldición
  10   que yo al mío se la eché    y bien de veras me salió.--

Nota: después del verso 4 dice que le pide la ropa a su madre y ésta no se la quiere dar. Le echa una maldición: "¡Ojalá te trajeran muerto en un carro!"

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0134:1 El mozo arriero y los siete ladrones (é-o)            (ficha nº: 546)

Versión de Aldeasoña (ay. Aldeasoña, p.j. Cuéllar, Segovia, España).   Recitada por Adriana Regidor (74a). Recogida por Pilar Aragón, Koldo Biguri, Pere Ferré y Victoria Raboso, 03/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 2.3-7.3/A-11). Publicada en TRC-Segovia 1993, pp. 329.  051 hemist.  Música registrada.

     En el pueblo de Membibre    habitaba un mozo arriero
  2   con un buen carro, buena grapa (?),    buena bolsa de dinero.
     Siete mulas arreaba    y ocho con el delantero,
  4   nueve se pueden contar    con el de la silla y freno.
     Y al revolver de una esquina    siete quintos le salieron.
  6   --¿Dónde camina el buen mozo,    dónde camina el arriero?
     --Camino para La Mancha    con un encargo que llevo.
  8   --Y a La Mancha iremos todos    como buenos compañero.--
     Ya subieron en el carro,    para La Mancha se fueron,
  10   y al llegar a Alto Aragón,    allí pararon el carro.
     Como buenos compañeros    se fueron a echar un trago,
  12   Y al llegar a la cantina    todos a una voz dijeron:
     --Echa vino, cantinera,    y echa vino de lo bueno;
  14   echa vino, cantinera,    y echa vino, que bebemos.--
     Y el primer vaso que echó    se le alargó al mozo arriero,
  16   y el arriero contestó:    --Yo de ese vino no bebo,
     yo de ese vino no bebo,    que es un puro veneno.--
  18   Y al oir esas palabras    siete sables relucieron.
     Mozo arriero sacó el suyo,    que era de un brillante acero.
  20   Del primer golpe que dio    cinco quintos tiró al suelo,
     los otros dos que quedaron,    las patitas les valieron.
  22   Y al gritar la cantinera    por ver si la auxilia el pueblo.
     Ya ha bajado la justicia    y apresan al mozo arriero.
  24   Siete años dan de presidio
     y cuatro a la cantinera    por dar el vino veneno.
  26   Mozo arriero salió libre,    . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

Variantes (13a) Danos v., c.

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0023+0049:1 Gerineldo+Conde Niño (í-o+á)            (ficha nº: 547)

Versión de Sepúlveda (ay. Sepúlveda, p.j. Sepúlveda, Segovia, España).   Recitada por Rita. Recogida por María Goyri, 00/09/1905 (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en RTLH 6 (1975), pp. 201-201 (nº. I.178). Reeditada en TRC-Segovia 1993, pp. 41-42.  104 hemist.  Música registrada.

     --Gerineldo, Gerineldo,    paje del rey más querido,
  2   ¡quién pudiera dormir    sólo dos horas contigo,
     y después de las dos horas    hasta que hubiá amanecido!
  4   --¡Cómo se burla la infanta,    cómo se burla conmigo!
     --No me burlo, Gerineldo,    que de veras te lo digo.
  6   --¿A qué hora he de venir,    señora a lo prometido?
     --A eso ` las once o las doce,    que estén mis padres dormidos.--
  8   A eso de las once y media    Gerineldo dio un suspiro
     tan fuerte que la infanta    enseguida le ha sentido.
  10   Se echó de la cama abajo,    abrió puertas y postigos,
     y por una puerta que abrió    entró su cuerpo pulido.
  12   Y se fueron a la cama    como mujer y marido.
     A eso del amanecer    el rey espavorecido:
  14   --¡O se gozan de la infanta    o me roban el castillo!--
     Se cogió espada y armas
  16   y ha recorrido el palacio,    también recorre el castillo.
     Fue a la cama de la infanta    les ha encontrado dormidos.
  18   El rey se encontró turbado    y entre sí mismo se dijo:
     --Si mato yo a la infanta    queda mi reino perdido,
  20   y si mato a Gerineldo    le tengo pequeño y niño.
     Pongo mi espada entre ellos    pa que sirva de testigo.--
  22   La infanta que dispertó    y que la espada ` su padre ha visto:
     --Levántate, Gerineldo,    que mi padre nos ha visto,
  24   que la espada de mi padre    entre los dos ha dormido.--
     Gerineldo muy asustado    ni sabe lo que le ha dicho.
  26   --Gerineldo, Gerineldo,    parece que estás dormido.
     Vete a dar los buenos días    como otros días has ido.--
  28   --Buenos días, mi gran rey.    --Buenos días, paje mío,
     ¿dónde vas tan de mañana    tan descolorido y frío?
  30   --Vengo de ver el jardín,
     con el olor de las rosas    las colores se me han ido.
  32   --Gerineldo, Gerineldo,    paje del rey más querido,
     si te he querido matar    buena ocasión he tenido.
  34   Vete a dar agua al caballo    como otros días has ido.--
     Yendo a dar agua al caballo    Gerineldo cantó un cantar,
  36   que los peces del mar hondo    se le han salido a escuchar
     y los cantos de la calle    unos con otros se dan.
  38   La infanta, de que le oyó,    a escape salió a escuchar
     y la pícara de la madre    e escape se fue detrás.
  40   --¿Qué es eso que por ahí pasa,    qué es eso que por ahí va?
     --Es el conde Gerineldo    que me canta a mí un cantar.
  42   --Si es el conde Gerineldo    el que te canta el cantar,
     ese conde Gerineldo    yo le he de mandar matar.
  44   --Si a él le manda usted matar,    yo me mandaré enterrar.
     --Que te mueras, que te vivas,    yo le he de mandar matar.--
  46   Ella murió al sol salir    y él murió al sol rayar.
     Ella, como hija de rey,    la enterraron al altar;
  48   él, como era hijo de conde,    un pasito más atrás.
     Entre medias de los dos    salió un hermoso rosal,
  50   que la reina, cuando iba a misa,    la rasgaba el delantal,
     y de enfado que la daba    le ha mandado cortar.
  52   Allí ha nacido una fuente    con hermoso caño `e cristal
     donde todos los enfermos    allí se van a curar.

Variantes (39a) y l. p. `e la reina; 48 el uno m. . . . . . . / y el otro m. . . . . . . .

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0023+0049:2 Gerineldo+Conde Niño (í-o+á)            (ficha nº: 548)

Versión de Laguna de Contreras (ay. Laguna de Contreras, p.j. Cuéllar, Segovia, España).   Recitada por María Arranz (61a). Recogida por Olimpia Martínez, José Ramón Prieto, Sandra Robertson y Flor Salazar, 03/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 3.3-7.1/A-01 y B-09). Publicada en TRC-Segovia 1993, pp. 46-47.  089 hemist.  Música registrada.

     Gerineldo, Gerineldo,    paje del rey más querido,
  2   ¡quién estuviese dos horas    sobre la noche contigo
     y después de las dos horas    y hasta que haya amanecido!
  4   --¡Cómo se burla, señora,    cómo se burla de un niño!
     --No me burlo, Gerineldo,    que de veras te lo digo.
  6   --Pues, dígame usted, señora,    ¿y a qué hora se abre el castillo?.
     --Y hacia las diez o las once    que están mis padres dormidos.--
  8   Serían las once y media,    Gerineldo fue al Castillo.
     --¿Quién es ese caballero    que en mi puerta dio un suspiro?.
  10   --Soy el paje Gerineldo,    que vengo a lo prometido--
     Se ha levantado en enaguas    y abre puertas y portijo.
  12   --Con un portijo que abra,    entra mi cuerpo pulido.--
     Y a eso de la medianoche    el rey se ha despavorido.
  14   --Que se gozan de mi infanta,    o me roban el castillo.--
     Se ha levantado desnudo,    para la habitación ha ido;
  16   se los ha encontrado en la cama    como mujer y marido.
     --Y si mato a mi infanta,    queda mi reino perdido,
  18   y si mato a Gerineldo,    tan pequeñito y niño.
     Pongo la espada entre ellos    pa que sirva de testigo.--
  20   Se ha despertado la infanta    . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
     --Despiértate, Gerineldo,    despierta si estás dormido,
  22   que la espada de mi padre    entre los dos ha dormido.
     Ponte aprisa los calzados,    ponte aprisa los vestidos,
  24   vete a dar los buenos días    como otros días has ido.
     --Buenos días, mi buen rey.    --Buenos días, paje mío.
  26   ¿De dónde vie`, Gerineldo,    tan descolorido y frío?
     --Del jardín vengo, señor,    que está muy hermoso y florido;
  28   con el olor de las flores    los colores me se han ido.
     --Vete a dar agua al caballo,    como otros días has ido,
  30   que mañana de la infanta    tú has de ser su marido.--
     Iba a dar agua al caballo,    iba cantando un cantar,
  32   que los peces de mar hondo,    todos salen a escuchar,
     y los cantos de la calle    uno con otro se da.
  34   --Mira, hija, qué bien canta    la serenita del mar.
     --No es la serenita, madre,    no es la sirena del mar,
  36   que es el paje Gerineldo,    que conmigo se ha de casar.
     --Si es el paje Gerineldo    a los dos mando matar--
  38   El uno muere al sol salir,    y el otro muere al sol rayar;
     del corazón de la dama,    sale un dulce manantial.
  40   Su madre, que estaba ciega,    allí se iba a curar.
     --Dame, fuentecita, agua,    para mis ojos curar.
  42   --Cuando era pequeñita,    no me dejastes casar,
     y ahora que soy más mayor,    agua no te quiero dar.--
  44   Del corazón de la dama    ha salido un lindo rosal,
     su madre cuando se va a misa    se la traba el delantal.
  46   --Para mí en este mundo    todo se ha acabado ya.

Variantes: 27 He estado en el jardín, las colores se me han ido; 31 Iba a dar agua al caballo / iba cantando un cantar.
Notas: María Arranz dice que El conde Olinos es diferente de Gerineldo.

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0023+0049:3 Gerineldo+Conde Niño (í-o+á)            (ficha nº: 549)

Versión de Laguna de Contreras (ay. Laguna de Contreras, p.j. Cuéllar, Segovia, España).   Recitada por Feliciana Andrés (56a) y Gregoria Pérez (65a). Recogida por Olimpia Martínez, José Ramón Prieto, Sandra Robertson y Flor Salazar, 03/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 3.3-7.1/B-03). Publicada en TRC-Segovia 1993, pp. 44-45.  100 hemist.  Música registrada.

     Gerineldo, Gerineldo,    paje del rey más querido,
  2   ¡quién pudiera por dos horas,    dormir un rato contigo,
     y después de las dos horas    hasta que hubia` amanecido!
  4   --¡Cómo se burla, señora,    cómo se burla de un niño!
     --(Yo) no me burlo, Gerineldo,    que de veras te lo digo.
  6   --Dígame y usted, señora,    ¿a qué hora se abre el castillo?.
     --Entre las diez y las once    mis padres están dormidos.--
  8   Ya ha dado el reloj las once,    Gerineldo no ha venido.
     --¿Quién será aquel malhechor    que a mi puerta ha dao un suspiro?
  10   Si no es paje Gerineldo,    váyase por donde vino.
     --Sí es el paje Gerineldo,    que vengo a lo prometido.--
  12   Se echó la enagua la infanta    y abre puertas y postigos.
     --Por un postigo que abras    cabe mi cuerpo pulido.--
  14   Se agarraron de la mano    como mujer y marido,
     se agarraron de la mano    y pa(ra) la cama subi(e)ron.
  16   Y a eso de la medianoche    despierta el rey espavorido.
     --¡O me gozan de la infanta,    o me roban el castillo!--
  18   Muy deprisa pide el calzado,    y más deprisa el vestido,
     y más deprisa la espada,    para bajar al castillo.
  20   En el castillo no hay nada,    pues, ¿qué ruido se ha sentido?
     Va a la cama de la infanta    y se encuentra a los dos dormidos.
  22   --Si mato a mi infanta,    queda mi reino perdido,
     y si mato a Gerineldo    que le crié desde niño.
  24   Os dejaré aquí la espada    pa que sirva de testigo.--
     Y ya que despierta la infanta    estas palabras diciendo:
  26   --Gerineldo, Gerineldo,    despierta si estás dormido,
     que la espada de mi padre    entre los dos ha dormido.
  28   Levántate y vete a darle los días    como otros días has ido.--
     --Buenos días, mi alteza.    --Buenos días, paje mío,
  30   ¿dónde has estado que vienes    tan descolorido y frío?
     --Por esta ala del jardín,    que está muy hermoso y florido.
  32   --Pues si he querido matarte    ocasión sí que he tenido.
     --Máteme usted, mi alteza,    si lo tengo merecido.
  34   --Yo no te quiero matar,    que te mate el Dios que te hizo.
     Véte a dar agua al caballo    como otros días has ido,
  36   que mañana de la infanta    tú has de ser su marido.--
     Cuando fue a dar agua al caballo    Gerineldo dio el cantar.
  38   --Mira, hija, qué bien canta    la serenita del mar.
     --Madre, no es la serenita,    que es la serenita azar.
  40   que es el paje Gerineldo,    que de mí canta un cantar.
     --Pues si es paje Gerineldo,    yo le mandaré matar.
  42   --Y si a él le manda matar,    mándeme a mí degollar.--
     El uno murió al sol salir    y el otro al sol rayar.
  44   Y ella, como hija de reina,    la entierran ante un altar,
     y él, como era un paje pobre,    tres pasitos más allá.
  46   De los pechos de la infanta    salió un tallito rosal,
     la reina, cuando iba a misa,    se la traba el delantal;
  48   de enfado que la daba    también lo mandó cortar
     y cuanti más veces lo corta,    más fondo coge el rosal.
  50   Unos con otros    besos y abrazos se dan.

Variantes: 2a q. p., quién pudiera; 2b estar un r. c.; estar en la cama c.; 3a Y d. d. estas d. h.; 4b c. s. b. conmigo?; 37a Mientras el caballo bebe; 38a M., h., cómo c.; 47b S. l. prende e. d.; 50a Se juntan las manos.
Nota: v. 50b besos sugerido por el colector.

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0120:1 Los tres reyes de Oriente (polias.)            (ficha nº: 550)

Versión de Bercimuel (ay. Bercimuel, p.j. Sepúlveda, Segovia, España).   Recitada por Norberto Lorenzo. Recogida por Ramón Menéndez Pidal, 00/09/1905 (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en TRC-Segovia 1993, p. 390.  036 hemist.  Música registrada.

     Escuche un gran labrador,    si por ventura está dentro,
     escuche con atención    la noche del Nacimiento.
     Y bajando de Belén    tres reyes en compañía,
  2   a adorar al niño Dios,    que en Belén nacido había.
     Guiados por una estrella    que tanto resplandecía,
  4   que la más oscura noche    se eniguala con el día
     y el sol, con sus claros rayos,    la misma luz encendía.
  6   Y bajando de Belén,    la Virgen, con gran cariño,
     al glorioso San José    le presentaron el Niño.
  8   En figura de paloma,    pronunciando por el pico:
     "Éste es el hijo de Dios,    éste es tu querido hijo".
  10   Envuelto en pobres pañales,    en un pesebre nacido,
     con el aliento del buey,    que a su cuerpo daba abrigo.
  12   Y bajando de Belén    la Virgen con sus amigos,
     los ha mandado una cena    de manjares prohibidos:
  14   un pan con mucha sustancia,    que echó virginal al trigo,
     que en las eras de Belén    por milagro se ha cogido.
  16   ¡Cuánto la gusta a la Virgen    la cena del corderito
     que le tráiban los pastores    de su rebaño escogido!
  18   --¡Oh, qué bien lo merecemos    los tres reyes peregrinos!

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0079:1 Robo del Sacramento (á-o)            (ficha nº: 551)

Versión de Sacramenia (ay. Sacramenia, p.j. Cuéllar, Segovia, España).   Recitada por Rita Lázaro. Recogida por Ramón Menéndez Pidal, 00/09/1905 (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en TRC-Segovia 1993, pp. 463-464.  050 hemist.  Música registrada.

     A veinticinco del mes    que se llama mes de mayo
  2   robaron el Sacramento    divino y sacramentado.
     Las campanas, ellas solas,    tocan que hacen pedazos,
  4   los frailes de San Francisco    por las calles pedricando.
     No hay quien descubra este mal,    no hay quien descubra este daño;
  6   le descubre una mujer    de la prazuela del árbol.
     --Señores, no me hagan mal;    señores, no me hagan daño;
  8   yo diré quién le hurtó,    yo diré quién le ha robado.
     Le ha robado don Francisco,    que en Granada está jugando.--
  10   Envían requisitorias    las estafetas volando.
     Pillaron a don Francisco    prisionero y maniatado,
  12   con grilletes a los pies,    con esposas a las manos.
     --Vamos, hijo, a confesar.    --Vamos, padre, confesando.
  14   Yo tengo treinta y seis muertes,    tengo treinta y seis pecados:
     maté a mi padre y mi madre,    y a dos pequeños hermanos.
  16   Y una hermana que tenía    de catorce a quince años,
     gozóse mi tiempo de ella,    de ella tuve dos muchachos;
  18   el uno me lo comí,    el otro lo eché a un pavano.
     Yo robé al Dios de los cielos,    ¡para siempre sea alabado!,
  20   y le puse en mis plantillas    de mis pulidos zapatos.
     Desde allí le eché a la lumbre    y la lumbre le ha abrasado.
  22   La ceniza que se hizo    la eché un río abajo;
     el agua paró el corrente    y se marchó po` otro lado.
  24   --Vivo le corten los pies,    vivo le corten las manos;
     vivo le saquen los ojos,    vivo le hagan mil pedazos.
     Así sirva de escarmiento    a los que estén escuchando.

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0079:2 Robo del Sacramento (á-o)            (ficha nº: 552)

Versión de Riaza (ay. Riaza, p.j. Sepúlveda, ant. Riaza, Segovia, España).   Recitada por Apolonia. Recogida 00/09/1905 (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en TRC-Segovia 1993, pp. 461-462.  024 hemist.  Música registrada.

     Los frailes de San Francisco,    por la calle predicando,
  2   se encuentran a una mujer    toda vestida de blanco.
     --Señores, no me hagáis mal,    señores, no me hagáis daño;
  4   que yo descubriré el mal    y también quién le ha robado.
     Le ha robado don Francisco,    que en Granada está jugando.--
  6   Echaron requisitorias,    las campanas van volando.
     Ya le traen a don Francisco,    ya le traen muy mal atado,
  8   con cadenas en los pies,    con esposas en las manos.
     --Vamos, padre, a confesar.    --Vamos, hijo(s), confesando.
  10   --Yo tengo treinta y seis muertes,    tengo treinta y seis pecados.
     He matado a padre y madre,    a dos pequeños hermanos,
  12   he robado la custodia    y el Señor sacramentado.

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0079:3 Robo del Sacramento (á-o)            (ficha nº: 553)
[0101 No me entierren en sagradocontam.]

Versión de Madrona (ay. Segovia, ant. Madrona, p.j. Segovia, Segovia, España).   Recitada por Rita Sonlleva. Recogida por Jimena Menéndez Pidal, 00/09/1931 (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en TRC-Segovia 1993, pp. 464-465.  052 hemist.  Música registrada.

     El veinticinco del mes    que se llama el mes de mayo,
  2   robaron el Sacramento,    para siempre sea alabado.
     De la iglesia lo sacaron    de plantilla en el zapato,
  4   luego que llegaron a casa,    a la lumbre lo arrojaron.
     Los frailes de San Francisco    por las calles predicando.
  6   --¿Señores, quién ha hecho el mal,    señores, quién ha hecho el daño?
     --Le ha hecho don Francisco,    que en . . . . . . está jugando.--
  8   Preparan requisitorias,    estas cartas van volando
     aprender a don Francisco,    le atan de pies y manos.
  10   --Vamos, padre, a confesar.    --Vamos, hijo, confesando.
     --Yo hice treinta y tres muertes.
  12   Mate a mi padre, a mi madre    y a dos pequeños hermanos.
     Una hermana que tenía    de catorce a quince años,
  14   en ella gocé mis tiempos,    de ella tuve dos muchachos;
     el uno me le comí,    el otro se lo eché al pavano.--
  16   El padre, de que oyó esto,    se queda un poco turbado.
     --Padre, no se turbe usted,    que falta el mayor pecado:
  18   yo he robado el Sacramento,    ¡para siempre sea alabado!
     Écheme la penitencia.
  20   --La penitencia te doy,    ya te la habrás tomado:
     que te arrastren cuatro potros,    de los que no hayan domado
  22   y a la cabecera pongan    un calicanto labrado
     con un letrero que diga:    "Aquí muere este desgraciado.
  24   No muere de mal de amor,    ni de dolor de costado,
     que muere porque a sus padres    la cabeza les ha cortado".

Nota: Lo aprendió de su abuelo.

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0079:4 Robo del Sacramento (á-o)            (ficha nº: 554)

Versión de Riaza (ay. Riaza, p.j. Sepúlveda, ant. Riaza, Segovia, España).   Recitada por Venancio Macián Muñoz. Recogida por Ramón Menéndez Pidal, 00/09/1905 (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en TRC-Segovia 1993, pp. 462-463.  070 hemist.  Música registrada.

     ¡Oh, Virgen de los Remedios,    cómo no tenéis cuidado!,
  2   que han robado a vuestro hijo    en el camino `el sagrario.
     Le robaron en el mes,    un mes que le llaman mayo
  4   robaron el Sacramento,    ¡para siempre sea alabado!
     Las campanas clamorean,    las piedras hacen quebranto.
  6   Los padres de San Francisco    por las calles pedricando:
     --Al que descubra este robo    se le dan dos mil ducados.--
  8   Encuentran a una mujer    en la plazuela del árbol.
     --Padre, no, no me hagáis mal;    padre, no me hagáis daño;
  10   yo descubriré e[s]te error    y diré quién lo ha robado:
     lo ha robado don Francisco,    en Granada está jugando.--
  12   Despachan requisitorias,    las gacetas van volando.
     Le prenden a don Francisco,    ya le tienen amarrado
  14   con grilletes en los pies    y esposas en las dos manos,
     una cadena al pescuezo    que daba asombro el mirarlo.
  16   --Vamos, hijo, a confesar.    --Vamos, padre, a confesarnos.
     Yo tengo treinta y seis muertes,    tengo treinta y seis pecados:
  18   he matado a padre y madre,    y a dos pequeños hermanos.
     Y una hermana que tenía    de catorce a quince años,
  20   con ella tuve dos hijos,    con ellas les tuve a entrambos;
     el uno me le almorcé,    el otro le eché al pavano,
  22   y mi pobrecita hermana    amarrada aquí a un palo
     con tres tiros de escopeta,    que el corazón le he pasado.
  24   Desde allí me fui a una ermita    donde hay un [santo] enclavado,
     le he dado de puñaladas    hasta que el santo ha hablado.--
  26   De que oyó esto el sacerdote,    al suelo cayó esmayado.
     --Padre, no sus desmayéis,    [que] falta el mayor pecado:
  28   he robado el Sacramento,    ¡para siempre sea alabado!
     y lo llevo en la plantilla    de mi pulido zapato.
  30   Apenas entré en mi casa,    a la lumbre lo he arrojado
     y recogí la ceniza,    al río bajé a vaciarlo,
  32   el agua perdió el corriente    y rompió por otro lado.--
     Ya se sale la sentencia,    ya le tienen sentenciado.
  34   --Vivo le corten los pies,    vivo le corten las manos,
     vivo le saquen los ojos,    vivo le anden arrastrando.--
     El que esta oración dijere    todos los viernes del año,
     sacará un alma de pena    y la suya de pecado.

Variantes de Vicenta Martín: 2b e. e. c. del s.; 3 a veinticinco de un m.___de un m. q. l. ll. m.; 5-7 añade; 9a padres, n., n. m. h. m.,___padres, n. m. h. d.; 11b e. G. e. juebando; 14b y e. a l. d. m.; y e. a cada mano; 15 añade; 16b v., p. confesando; 22-27 añade; 29a y l. puse e. l. p.; y l. tuve e. l. p.; Tras v. 31 dice como final Yo no sé si digo más___y si lo sé, no me alcuerdo. / La de Atocha está en Madrid, / la del Sagrario en Toledo, // la Virgen de la Fuencisla / es madre de los remedios //

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0079:5 Robo del Sacramento (á-o)            (ficha nº: 555)

Versión de Juarros de Riomoros (ay. Juarros de Riomoros, p.j. Santa María de Nieva, ant. Segovia, Segovia, España).   Recitada por Consuelo Antón (71a). Recogida por Vanda Anastácio, Raquel Calvo, Beatriz Mariscal, Francisco Mendoza Díaz-Maroto y Teresa Yagüe, 03/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 5.3-7.1/A-09). Publicada en Petersen-Web 2000, Texto. Reeditada en Petersen-Web 2000-2007, Texto.  033 hemist.  Música registrada.

     . . . . . . . . . . . . . . . . . . .    . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
     --Maté a mi padre, mi madre    y a dos queridos hermanos,
  2   y a una hermana que tenía    de catorce a quince años.
     Pasé mis tiempos con ella    y aquí tuve dos muchachos;
  4   el uno me le comí    y al otro le hice pedazos.--
     . . . . . . . . . . . . . . . . . . .    . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
     Y al oir esto el padre,    todo se quedó turbado.
  6   --No se altere usted, mi padre,    que falta el mayor pecado,
     que he robado el Sacramento    de su divino sagrado.
  8   Lo cogí y lo eché a la lumbre,    lo cogí y lo hice pedazos
     y lo puse en la plantilla    de mi pulido zapato.
  10   Y después lo eché a la lumbre,    la ceniza que ha quedado
     la cogí y la eché al corriente,    la corriente la ha llevado.--
  12   El padre se sorprendió    de ver pecado tan malo.
     Le impuso la penitencia    . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
  14   --La penitencia que impone    yo solo me la he tomado:
     que vivo me corten los pies,    que vivo me corten las manos,
  16   que vivo me saquen los ojos,    que vivo me hagan mil pedazos
     para escarmiento de todos    los que me están escuchando.--
     (Y luego firmaba él)

Variante: 6a no se asuste, confesor.

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0083+0020:1 Cura sacrílego+Penitencia del rey don Rodrigo (í-a) (ó+í-a)            (ficha nº: 556)

Versión de Navas de San Antonio (ay. Navas de San Antonio, p.j. Segovia, Segovia, España).   Recitada por Eduvigis Puente (61a) y Dolores Rincón (70a). Recogida por Raquel Calvo, Javier Ormazábal, Dolores Sanz, Blanca Urgell y Ana Valenciano, 07/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 1.7-7.3/A-08 y B-01). Publicada en TRC-Segovia 1993, pp. 460-461.  056 hemist.  Música registrada.

     El cura de Santa Cruz,    de la parroquia mayor
  2   se enamora de Teresa    desde que la bautizó.
     Un sábado por la tarde    se estaba peinando al sol
  4   con peines de plata y oro    que su madre la dejó,
     pasó por allí el mal cura,    pasó por allí el traidor.
  6   --Buenas tardes, Teresita,    buenas tardes te dé Dios.
     --Buenas tardes, señor cura,    buenas tardes, buen señor.--
  8   La ha agarrado de la mano    y a su casa la llevó,
     la metió en el cuarto oscuro,    en el más oscuro que halló.
  10   Tres voces dio a Teresita,    Teresa no contestó,
     la puso la mano en la frente    y fría se la encontró.
  12   --Venid, vecinos, venid,    venid, vecinos, por Dios,
     que en mi casa hay un cadáver    sin saber cómo ni no.--
  14   Estando diciendo misa    una voz del ciel oyó.
     --Detente, cura, deténte,    detente, cura traidor,
  16   que no puedes decir misa,    ni recibir al Señor.--
     --Échale tres penitencias    que las tiene merecidas.
  18   --Tres penitencias te doy,    de las tres más escogidas:
     te meterás en la cueva    con siete serpientes vivas.--
  20   La más pequeña de todas    siete cabezas tenía,
     todas siete le picaban,    todas siete le mordían.
  22   --Eso no lo haré, señor,,    porque yo más merecía.
     --Te meterás en la vela,    pabilo te quedarías.
  24   --Eso no lo haré, señor,    porque yo más merecía.
     --Te meterás en un horno    cuando esté la llama ardida.
  26   --Eso no lo haré, señor,    porque yo más merecía.--
     Las campanas de la gloria    tocan, tocan de alegría
  28   porque el alma `el penitente    a los cielos se subía.

Variantes -14a Un día d. m.; Al día siguiente; -15b d. c., por Dios.
Notas: Los v. -14 y -15b los dice otra recitadora. Todos los versos se repiten dos veces.

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0079+0020:1 Robo del Sacramento+Penitencia del rey don Rodrigo (í-a) (á-o+í-a)            (ficha nº: 557)

Versión de Navas de San Antonio (ay. Navas de San Antonio, p.j. Segovia, Segovia, España).   Recitada por Eduvigis Puente (61a). Recogida por Raquel Calvo, Javier Ormazábal, Dolores Sanz, Blanca Urgell y Ana Valenciano, 07/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 1.7-7.3/B-02). Publicada en TRC-Segovia 1993, pp. 465-466.  032 hemist.  Música registrada.

     Los curas de San Francisco    por las calles pregonando.
  2   --¡No hay quién descubra este mal,    no hay quién descubra este daño!--
     Se encontraron a una vieja    en la plazuela del árbol.
  4   --Yo diré quién la robó,    yo diré quién la ha robado;
     la ha robado don Francisco,    a Granada se ha fugado.--
  6   Hicieron requisitorio    y a don Francisco encontraron,
     cuando l`iban a prender    ya se estaba confesando.
  8   En su confesión decía:    --Padre mío, yo he pecado;
     maté a mi padre y a mi madre,    y a mis pequeños hermanos.
  10   Y una hermana que tenía    de catorce a quince años,
     la mitad me la comí,    la mitad la eché al caballo.
  12   No se asuste usted, mi Padre,    que falta el mayor pecado,
     yo he entrado en una iglesia,    robé un cáliz consagrado,
  14   le pegué dos puñaladas    a Jesús Sacramentado.
     --Te echaré tres penitencias,    que las tienes merecidas,
  16   tres penitencias te doy,    de las tres más escogidas:
     te meterás en la cueva    con siete serpientes vivas.--
  18   La más pequeña de todas    siete cabezas tenía;
     todas siete le picaban,    todas siete le mordían.
  20   --Eso no lo haré, señor,    porque yo más merecía.
     --Te meterás en la vela,    pabilo te quedarías.
  22   --Eso no lo haré, señor,    porque yo más merecía.
     --Te meterás en un horno    cuando esté la llama ardida.
  24   --Eso no lo haré, señor,    porque yo más merecía--
     Las campanas de la gloria    tocan, tocan de alegría
  26   porque el alma `el penitente    a los cielos se subía.

Notas: Al llegar al v. 17 la informante dice: "las penitencias son las mismas", refiriéndose a la versión recitada anteriormente de El cura sacrílego. Este romance aparece como INCO en Robo del Sacramento y El cura sacrílego pero, como de ambos tenemos otras versiones, ponemos aquí estas muestras, que son iguales, pues se trata de la misma recitadora.

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0065:1 Saco de Roma (é-a)            (ficha nº: 558)

Versión de Arcones (ay. Arcones, p.j. Sepúlveda, Segovia, España).   Recitada por Basilio Bartolomé, pastor (34a). Recogida por Ramón Menéndez Pidal, 00/09/1905 (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en Petersen-Web 2000, Texto. Reeditada en Petersen-Web 2000-2007, Texto.  012 hemist.  Música registrada.

     Jueves Santo, Jueves Santo,    de pechos en la bodega
  2   viendo la ciudad de Roma    cómo se abrasa y se quema.
     Los vestidos de Jesús    los soldados se los llevan
  4   a juegar los tres tambores,    los tres tambores de guerra.
     Y el primer soldado que dé    en el primer tambor,
  6   los vestidos de Jesús    aquel soldado se lleva.

Nota del colector: En diversas versiones (segovianas todas) se funde este comienzo del Saco de Roma con el Robo del Sacramento. (Véase éste).

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0248:1 Cristo testigo (é-o)            (ficha nº: 559)

Versión de Carbonero el Mayor (ay. Carbonero el Mayor, p.j. Segovia, Segovia, España).   Recitada por Josefa López. Recogida por Agapito Marazuela Albornos, (Archivo: AMP; Colec.: Agapito Marazuela 1933). Publicada en TRC-Segovia 1993, pp. 442-443.  050 hemist.  Música registrada.

     Estas calles de Madrid,    que son calles del romero,
  2   paséanse dos galanes,    una dama y un mancebo.
     A la edad de siete años    dice la dama al mancebo:
  4   --¡Oh, querido de mi alma!    ¿Qué te dice el pensamiento?
     --El pensamiento me dice,    me dice que nos casemos;
  6   si el tuyo dice lo mismo,    hagamos un juramento.
     Testigos no los tenemos,    pongamos al rey del cielo.--
  8   Bájase la niña al Cristo    dorado que trae al cuello,
     jura uno, jura el otro,    dambos toman juramento
  10   de no olvidarse jamás    mientras que mueran primero.
     Y a la edad de catorce años    buscó el galán casamiento,
  12   la dama, de que lo supo,    a su casa fue corriendo.
     --¡Oh! me han dicho que te casas,    yo, por cierto, no lo creo.
  14   --Lo puedes creer que sí,    lo puedes creer que es cierto.
     Toma, niña, cien doblones,    porque yo no los merezco.
  16   --Aunque soy niña chiquita    no te has de quedar riendo,
     me buscarás los testigos    que al casamiento estuvieron.
  18   --Testigos no los tuvimos,    pusimos al rey del cielo;
     si yo no digo verdad,    dígalo el manso cordero.--
  20   Baja Cristo la cabeza,    dice que sí que es cierto.
     --Rayo que escupen las nubes    y estrellas del alto cielo,
  22   baja una y mata a este hombre    que ha negado el juramento.--
     Aun la palabra no es dicha    y a sus pies cae muerto.
  24   Su cuerpo se quedó allí,    el alma fue pa`l infierno,
     pa que otro picarillo    no haga tal atrevimiento.

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0685:1 La toca de la Virgen y el alma pecadora (é-o)            (ficha nº: 560)

Versión de Bercimuel (ay. Bercimuel, p.j. Sepúlveda, Segovia, España).   Recitada por Norberto Lorenzo, pastor. Recogida por Ramón Menéndez Pidal, 00/09/1905 (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en TRC-Segovia 1993, p. 447.  040 hemist.  Música registrada.

     Una noche muy oscura,    llena de temor y miedo,
  2   murió un alma pecadora    sin recibir sacramento.
     Sube a la sala de arriba    donde estaba el Padre Eterno.
  4   --Padre Eterno de mi vida,    subirme con vos al cielo.
     --¿Cómo quieres que te suba    sin recibir sacramento?
  6   Yo te entregué mi persina,    no quisistes aprenderlo;
     yo te entregué mi rosario,    siempre le traes por el suelo;
  8   yo te entregué mis azotes,    de tus carnes tienes duelo;
     yo te entregué mis ayunos,    siempre te hallaba comiendo;
  10   yo te entregué mi calvario,    siempre le pasas corriendo;
     yo te entregué el templo santo,    siempre ibas tarde a él.
  12   Ante la hostia y el cáliz    siempre te hallaba durmiendo.
     Dime, alma pecadora,    ¿qué me respondes a esto?--
  14   Dándose de bofetadas,    revolcándose en el suelo,
     alzó los ojos arriba,    verás María diciendo:
  16   --Hijo mío, hijo mío,
     por la leche que mamastes    de estos mis sagrados pechos,
  18   y los pasos que anduvistes    la noche del murumento,
     recoge esa pobre alma    que por istantes va diendo.--
  20   --San Miguel, pesa las almas,    ves por el peso corriendo,
     pues, con la humildad, María    ha vuelto el peso en silencio.

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0685:2 La toca de la Virgen y el alma pecadora (é-o)            (ficha nº: 561)

Versión de Aldealengua [de Pedraza] (ay. Aldealengua de Pedraza, p.j. Sepúlveda, Segovia, España).   Recitada por Josefa Nogales (50a). Recogida en ¿Alameda (Madrid)? por Ramón Menéndez Pidal, 14/09/1904 (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en TRC-Segovia 1993, pp. 447-448.  022 hemist.  Música registrada.

     Una noche muy oscura,    en el rigor del invierno,
  2   murió un alma pecadora    sin recibir sacramento.
     Subió a dar cuenta a Dios,    divino, manso cordero.
  4   --Yo soy la oveja perdida    que a vuestro rebaño vuelvo.--
     Sale la Virgen llorando    y también sale diciendo:
  6   --Hijo de mi corazón    y de mi grande consuelo,
     por la leche que mamastes    de estos virginales pechos,
  8   te pido que arrecojas este alma    que por puntos se va perdiendo.
     --Si mi madre me lo manda,    no deshago su momento.--
  10   San Miguel pesa las almas,    llega la balanza al suelo;
     puso la Virgen su toca    y se ha quedado en silencio.

Nota: La recitadora es vecina de Alameda (Madrid).

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0685:3 La toca de la Virgen y el alma pecadora (é-o)            (ficha nº: 562)
[(?)contam.]

Versión de Valseca (ay. Valseca, p.j. Segovia, Segovia, España).   Recitada por Petra Hijosa (28a). Recogida por Aurelio Macedonio Espinosa, 00/00/1920 (Archivo: AMP; Colec.: Espinosa, A. M.). Publicada en TRC-Segovia 1993, pp. 448.  038 hemist.  Música registrada.

     Una noche muy oscura,    de relámpagos y truenos,
  2   salió un alma pecadora    sin unción y sacramentos,
     y entró en la sala divina    donde estaba el Padre Eterno.
  4   --Yo soy la oveja perdida    que a vuestro rebaño vengo.
     --Yo no os quiero admitir    porque fuisteis desatento.
  6   Yo te dejé la mi misa,    siempre la visteis corriendo;
     yo te dejé mi rosario,    siempre le encuentro por suelo;
  8   yo te dejé mis azotes,    siempre andas huyendo de ellos;
     yo te dejé mis ayunos,    siempre te encuentro comiendo.
  10   Entre la hostia y el cáliz    siempre te andas divirtiendo,
     luego lo irás a penar    a los profundos infiernos.
  12   --Hijo -le dice la Virgen-,    hijo de mi gran consuelo,
     que des salud a ese alma,    mira que se va perdiendo.
  14   --Pues si lo manda mi madre,    la mandada sería luego.--
     San Miguel pesa las almas,    corriendo va por el peso;
  16   tantos eran los pecados,    bajó la balanza al suelo.
     Con la toca de María    este alma sube a los cielos.
  18   --Ángel, vete tú con ella,    un punto no me la dejes,
     para cuando te la pida    en el cielo me la dejes.

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0232:1 Una fatal ocasión (í-a)            (ficha nº: 563)

Versión de Carbonero el Mayor (ay. Carbonero el Mayor, p.j. Segovia, Segovia, España).   Recitada por Josefa López. Recogida por Agapito Marazuela Albornos, (Archivo: AMP; Colec.: Agapito Marazuela 1933). Publicada en TRC-Segovia 1993, p. 88.  026 hemist.  Música registrada.

     Por un prado verde abajo    iba una niña muy linda,
  2   con los pies pisa la hierba,    con la ropa la tendía.
     Viera venir un galán    de los que la pretendían.
  4   --Por Dios te pido, galán,    por Dios y Santa María,
     ya que me quites la honra,    que no me quites la vida.
  6   --La honra te quitaré,    que la vida no podría.--
     Siete vueltas la dio el majo,    a ninguna la venció,
  8   al cabo las siete vueltas    un puñal se le cayó;
     la niña, como no es boba,    le levantó para arriba,
  10   se le metió por un lado    y al costado le salía.
     --Por Dios te pido, madama,    por Dios y Santa María,
  12   no lo cuentes en tu tierra,    ni tampoco allá en la mía,
     que has matado a tu galán    con las armas que traía.--
     Acabélo y acabóse,    Virgen, mi madre de Dios,
     ahora digamos todos:    "¡Alabado sea Dios!".

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0169:1 Hermana cautiva (8+8 í-a+estróf.)            (ficha nº: 564)

Versión de Chañe (ay. Chañe, p.j. Cuéllar, Segovia, España).   Recitada por Basilisa Muñoz Sastre. Recogida por J. Antonio Cid, Jon Juaristi, Blanca Urgell y Teresa Yagüe, 03/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 4.3-7.1/B-08). Publicada en TRC-Segovia 1993, p. 208.  032 hemist.  Música registrada.

     Mañanita, mañanita,    mañanita de primor
  2   cautivaron a un mora    más hermosita que un sol.
     La mandaron a lavar    pañuelitos a la mora,
  4   pasó por allí un soldado    que es de la tropa española.
     --Buenos días tenga, mora.    --Buenos días tenga usía.
  6   --¿Te quieres venir a España    montada en caballería?
     --¿Y estos pañuelos que lavo,    dónde yo los dejaría?
  8   --Los de hilo y los de seda    en mi caballería,
     y los que no valgan nada    con la corriente se irían.--
  10   Al subir por la montaña    la morita ya suspira.
     --¿De qué suspiras tú, mora,    de qué suspiras usía?
  12   --¡No tengo de suspirar    si es aquí donde venía
     hermano el aguileño    y mi padre en compañía!--
  14   La ha preguntado el soldado    que cuántos hermanos tenía.
     --Sólo tengo un hermanito    llamado José María.
  16   --Abran puertas y balcones,    ventanas y galerías
     que aquí los traigo a la prenda    que buscan de noche y día.

Variante: 8a los de seda y los de hilo.

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0169:2 Hermana cautiva (8+8 í-a)            (ficha nº: 565)

Versión de Puebla de Pedraza (ay. Puebla de Pedraza, p.j. Sepúlveda, Segovia, España).   Recitada por Teófila Merino Matarranz (67a) y otra mujer. Recogida por Gabriel Fraile, Francisco Mendoza Díaz-Maroto, Flor Salazar y Dolores Sanz, 04/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 1.4-7.1/A-11). Publicada en Petersen-Web 2000, Texto. Reeditada en Petersen-Web 2000-2007, Texto.  036 hemist.  Música registrada.

     El día de los torneos    recorrí la morería,
  2   había una mora lavando    al pie de una fuentecilla.
     --Retírate, mora bella,    retírate, mora linda,
  4   que va a beber mi caballo    de esas aguas cristalinas.
     Si quieres venir conmigo    en mi caballito irías.
  6   --¿Y los pañuelos que lavo,    dónde yo les echaría?
     --Los de seda y los de holanda    en mi caballito irían,
  8   y los que no valgan nada    la corriente llevaría.--
     Al subir por la montaña    la morita se reía.
  10   --¿De qué te ríes, morita,    de qué te ríes, usía?
     --No me río del caballo,    ni tampoco de las toridas,
  12   me río de ver a España,    mi nueva España querida.
     No soy mora, caballero,    que soy de España cautiva,
  14   me cautivaron los moros,    siendo muy pequeña niña.
     --¿Tu padre cómo se llama?    --Mi padre don Luis Usía,
  16   y un hermanito que tengo    se llama José María.
     --¡Bendito sea José,    bendita sea María
  18   que, por traer a una mora,    traigo a una hermanita mía!

Variante: Una de las mujeres introduce en 5a no soy mora, caballero
Nota: Los versos 10-12 no aparecen en la cinta.

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0169:3 Hermana cautiva (8+8 í-a)            (ficha nº: 566)

Versión de Pecharromán (ay. Valtiendas, p.j. Cuéllar, Segovia, España).   Recitada por Filomena Velázquez (81a). Recogida por José Antonio Blanco, Mª Teresa Cillanueva, Pere Ferré y Vanda Anastácio, 10/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 2.10-7.2/A-16). Publicada en Petersen-Web 2000, Texto. Reeditada en Petersen-Web 2000-2007, Texto.  028 hemist.  Música registrada.

     Oí cantar a una mora    al pie de una fuente fría.
  2   --Quítate de ahí, mora bella,    quítate de ahí, mora linda,
     que va a beber mi caballo    de ese agua cristalina.
  4   --No soy mora, caballero,    que soy cristiana cautiva,
     me cautivaron los moros    desde chiquitita y niña.
  6   --Si quieres venir conmigo,    monta en mi caballería.
     . . . . . . . . . . . . . . . . . . .    en mi maleta cabrían.
  8   . . . . . . . . . . . . . . . . . . .    siete leguas andaría,
     sin hablar una palabra,    ni más alta ni más chica.
  10   --¡Abra las puertas, madre,    ventanas y filosías,
     que la traigo aquí a la hija    que lloraba noche y día!
  12   --¿Pues siendo ésta mi hija,    cómo está tan descolorida?
     --¡Qué quiere, mi madre,    y la madre mía!
  14   Ya va siete años    que pan no comía,
     tan sólo unos berros    de esta fuente fría.

Variantes: 4a Yo n. s. m., c.; 5b dende ch. y n.; 6 Montó a caballo___en su caballería; 10b v. y filusías; 11 En vez de traer una mora,___la traigo aquí a una hija; 12 Para ser mi hija___está descolorida; 14a Si ha s. a.
Notas (10a) sugerido por el colector. 7b, 8b y 9 los dice otra mujer de unos 45 años.

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0169:4 Hermana cautiva (8+8 í-a)            (ficha nº: 567)

Versión de Sauquillo de Cabezas (ay. Sauquillo de Cabezas, p.j. Segovia, Segovia, España).   Recitada por Francisca Delgado (94a). Recogida por Vanda Anastácio, Raquel Calvo, Diego Catalán y Blanca Urgell, 04/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 6.4-7.1/A-07). Publicada en Petersen-Web 2000, Texto. Reeditada en Petersen-Web 2000-2007, Texto.  030 hemist.  Música registrada.

     Había una mora lavando    al pie de una fuente fría.
  2   --Retírate mora bella,    retírate mora linda,
     que va a beber mi caballo    de esas aguas cristalinas.
  4   ¿Te quieres venir conmigo    a nuestra España querida?
     --¿Y los pañuelos que lavo,    dónde yo les echaría?
  6   --Los de seda y los de holanda    en mi caballito irían,
     pero los que no valgan nada,    la corriente llevarían.--
    
(La mora se fue con él)
  8   Y al subir de una montaña    la morita se reía.
     --¿De qué te ríes, morita,    de que te ríes, usía?
  10   --No me río del caballo,    ni tampoco del que le guía,
     me río de ver a España,    a nuestra España querida.
  12   --¿Tus padres cómo se llaman?    --Mi padre don Luis Usía,
     y un hermanito que tengo    se llama José María.
  14   --¡Bendito sea José,    bendita sea María!

Variantes: 12 quítate de ahí, mora bella, quítate de ahí, mora linda; 14a señor, yo no soy mora; 14b e.d. la Pascua florida; 19 abran puertas y balcones, ventanas y galerías; 20 que por traer un mora, me traigo una hermana mía; 19 asómate a esa ventana, asómate por la galería.
Notas: la melodía de Hermana cautiva no es la vulgata.

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0137:10 Tres hermanas cautivas (6+6 í-a)            (ficha nº: 568)

Versión de Cañicosa (ay. Matabuena, p.j. Sepúlveda, Segovia, España).   Recitada por Juana Tejedor (79a). Recogida por Koldo Biguri, Mª José Querejeta, Beatriz Mariscal, José Ramón Prieto y Teresa Yagüe, 07/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 5.7-7.3/A-5). Publicada en Petersen-Web 2000, Texto. Reeditada en Petersen-Web 2000-2007, Texto.  007 hemist.  Música registrada.

     . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
     La mayor lavaba,    la otra cosía,
  2   y la más pequeña    agua les subía.
     Estando en la fuente    un día,
  4   se presentó un anciano

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0169:5 Hermana cautiva (8+8 í-a)            (ficha nº: 569)

Versión de Sacramenia (ay. Sacramenia, p.j. Cuéllar, Segovia, España).   Recitada por Catalina Calvo Martín (54a). Recogida por Pilar Aragón, Koldo Biguri, Pere Ferré y Victoria Raboso, 03/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 2.3-7.3/B-09). Publicada en Petersen-Web 2000, Texto. Reeditada en Petersen-Web 2000-2007, Texto.  010 hemist.  Música registrada.

     --Apártate, mora blanca,    apártate, mora linda.
  2   --Este oliva es de mi padre,    de mi padre es este olivo.
     Lo plantó un hermano mío    cuando a la guerra se iba,
  4   Abra das puertas, mi padre,    ábralas con alegría,
     pensé de traer mujer,    y traigo una hermana mía.--

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0169:6 Hermana cautiva (8+8 í-a)            (ficha nº: 570)

Versión de Siguero (ay. Santo Tomé del Puerto, ant. Siguero, p.j. Sepúlveda, Segovia, España).   Recitada por Isidra Gil (83a). Recogida por José Antonio Blanco, Mª José Querejeta, Dolores Sanz y Ana Valenciano, 03/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 1.3-7.1/B-07). Publicada en Petersen-Web 2000, Texto. Reeditada en Petersen-Web 2000-2007, Texto.  060 hemist.  Música registrada.

     Camina don Bueso    una mañana fría
  2   en busca de amores    a tierra judía.
     La encontró lavando    en una fuente fría
  4   clarita, serena    y serenita y fría.
     --Quítate de ahí mora,    quitate, judía,
  6   quítate de ahí mora    que viva mi caballería.
     --Reviente el caballo    y el que lleva encima
  8   que yo no soy mora    ni hija de judía,
     que yo soy cristiana    bautizada en pila.
  10   --Si fueses cristiana    yo te llevaría
     por veintidós años    o toda mi vida.--
  12   La montó a caballo,    pa su tierra iba;
     en lo alto del cerro    suspira la niña.
  14   --¿Qué suspiras, rosa?    ¿Qué suspiras, linda?.
     --Porque estoy aquí    donde fui nacida:
  16   mi hermano don Juan    los toros corría,
     mi hermano don Güeso    . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
  18   mi hermana Isabel    bordaba y cosía,
     yo la más pequeña    la seda torcía.
  20   --Si tú eres mi hermana,    nada me decías.
     --Qué te iba a decir,    si no te conocía.--
  22   Llegó a la puerta    . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
     --Abra usted, mi madre,    la puerta de arriba
  24   que en vez de amores    la traigo a su hija.
     --Pues si esta es mi hija    está muy desconocida.
  26   --Cómo no . . . . . . . . .    ni aún pan no comía,
     con unos tristes berros    de una fuente fría.
  28   --Abra usted, mi madre,    la puerta de arriba
     a ver se reconozco    donde yo dormía.
  30   Salita, salita,    salita la mía:
     te dejé vestida    y te encuentro raída.

Variante: 23b abra usted la puerta.

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0169:7 Hermana cautiva (8+8 í-a)            (ficha nº: 571)

Versión de Urueñas (ay. Urueñas, p.j. Sepúlveda, Segovia, España).   Recitada por Matea Carretero "Mateílla" (79a). Recogida por Pere Ferré, Therese Meléndez, Javier Ormazábal y Teresa Yagüe, 04/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 2.4-7.1/B-6). Publicada en TRC-Segovia 1993, p. 203.  040 hemist.  Música registrada.

     Camina D.Güeso,    a buscar amiga,
  2   hallóla lavando,    en la tierra fría.
     --Quítate de ahí, mora,    perra judía,
  4   deja mi caballo,    beber agua fría.
     --Reviente el caballo,    y quien lo traía,
  6   que yo no soy mora,    ni perra judía.
     soy una cristinana,    de nombre María.
  8   --Si fueras cristiana,    yo te llevaría.
     Y si fueras mora,    yo te dejaría.
  10   Montólo a caballo,    por ver qué decía.
     Ni a las siete leguas,    no hablaba la niña.
  12   Al pasar por el campo,    de verdes olivas,
     por aquellos plrados,    qué llantos hacía.
  14   --Cuando el rey, mi padre,    plantó aquí esta oliva,
     la reina, mi madre,    la seda torcía.
  16   Mi hermano D.Güeso,    los perros corría.
     Yo, que era rapaza,    las flores cogía.
  18   --Pues por esas señas,    mi hermana sería.
     Ábrala, mi padre,    puertas de alegría,
  20   que por traer novia,    traigo a la su hija.

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0137:11 Tres hermanas cautivas (6+6 í-a)            (ficha nº: 572)

Versión de Sacramenia (Segovia, España).   Recitada por Constancia Moreno (49a) y Felisa Moreno (42a). Recogida por Olimpia Martínez, José Ramón Prieto, Sandra Robertson y Flor Salazar, 03/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 3.3-7.1/A-09). Publicada en Petersen-Web 2000, Texto. Reeditada en Petersen-Web 2000-2007, Texto.  020 hemist.  Música registrada.

     A la verde, verde,    a la verde oliva,
  2   donde cautivaron,    a las tres cautivas.
     El pícaro moro    que las cautivó,
  4   a la reina mora,    se las entregó.
     ¿Cómo se llamaban,    esas tres cautivas?.
  6   La mayor, Costanza,    la menor, Lucía,
     y la más pequeña,    llaman Rosalía.
  8   ¿Qué oficio pondremos,    a estas tres cautivas?.
     Costanza amasaba,    Lucía, cernía,
  10   y la más pequeña,    agua les traía.

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0542:1 A Belén llegar (6+6 zéjel)            (ficha nº: 573)

Versión de Riaza (ay. Riaza, p.j. Sepúlveda, ant. Riaza, Segovia, España).   Recitada por Vicenta Martín. Recogida por Ramón Menéndez Pidal, 00/09/1905 (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en TRC-Segovia 1993, pp. 381-382.  062 hemist.  Música registrada.

     A Belén camina    la Virgen María
  2   y a San José lleva    en su compañía.
     ¡Oh qué amor más firme!,    malo es de olvidar.
    
Antes de las doce    a verle llegar.
  4   A Belén camina,    quisiera saber,
     un hombre de noche    con una mujer.
  6   Si la lleva hurtada,    es de imaginar.
    
Antes de las doce    a verle llegar.
     Responde José:    --No la llevo hurtada,
  8   porque la señora    no me toca nada,
     que el que me la dio    me la pudo dar.
    
Antes de las doce    a verle llegar.
  10   Responde María,    como es tan discreta:
     --Pues Dios me lo ha dado,    yo voy muy contenta,
  12   por otro dinguno    no lo he de olvidar.--
    
Antes de las doce    a verle llegar.
     Iban caminando    con grande atención,
  14   diciendo palabras    de consagración,
     estas son palabras    dignas de escuchar.
    
Antes de las doce    a verle llegar.
  16   Iban caminando,    cuando se encontraron
     unos pasajeros    y les preguntaron
  18   si para Belén    hay a dónde errar.
    
Antes de las doce    a verle llegar.
     Iban caminando    y allí se encontraron
  20   un soportalito    muy bien preparado,
     hicieron convenio    para descansar.
    
Antes de las doce    a verle llegar.
  22   Allí nació el Niño,    en aquel pesebre,
     entre yerba y paja    y nada de verde,
  24   como el rey del Cielo    sin gracia y poder,
     que todos los reyes    le vienen a ver.
  26   Hincan la rodilla,    le van a adorar,
     al recién nacido    que está en el portal
  28   todo lo pedimos    y nada nos da.
    
Antes de las doce    a verle llegar.
     Se acabó la copla,    se acabó el romance,
  30   la dama discreta    ya dijo bastante.
     Perdonad, señores,    por el mal cantar.
    
Antes de las doce    a verle llegar.

Variante: 11b estó m. c.

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0542:2 A Belén llegar (6+6 zéjel)            (ficha nº: 574)

Versión de Cedillo de la Torre (ay. Cedillo de la Torre, p.j. Sepúlveda, ant. Riaza, Segovia, España).   Recitada por Agustina Sanz (82a). Recogida por Pilar Aragón, Koldo Biguri, Jon Juaristi y Ana Pelegrín, 10/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 6.10-7.1/B-11). Publicada en TRC-Segovia 1993, p. 382.  048 hemist.  Música registrada.

     A Belén camina    la Virgen María
  2   y a San José lleva    en su compañía.
     --Amante tan fino,    no te he de olvidar.--
    
Antes de las doce    a Belén llegar.
  4   Iban caminando    y luego encontraron
     unos pasajeros    y les preguntaron
  6   si para Belén    hay algún.
    
Antes de las doce    a Belén llegar.
     --Adónde caminan,    quisiera saber,
  8   un hombre de noche    con una mujer.
     Si la lleva errada    o es de imaginar.--
    
Antes de las doce    a Belén llegar.
  10   Respondió José:    --No la llevo errada,
     que la señora    no me toca nada,
  12   que el que me la dio,    me la pudo dar.--
    
Antes de las doce    a Belén llegar.
     Respondió María,    como es tan discreta:
  14   --Pues Dios me lo ha dado    y estoy muy contenta.
     Por otro ninguno    no te he de olvidar.--
    
Antes de las doce    a Belén llegar.
  16   Iban caminando    y luego encontraron
     en un portalito    muy mal reparado,
  18   hicieron convenio    para descansar.
    
Antes de las doce    a Belén llegar.

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0662:1 La afrenta heredada (á-a)            (ficha nº: 575)

Versión de Riaza (ay. Riaza, p.j. Sepúlveda, ant. Riaza, Segovia, España).   Recitada por José Vázquez (hermano de "La Lechuga"). Recogida por Ramón Menéndez Pidal, 00/09/1905 (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en Petersen-Web 2000, Texto. Reeditada en Petersen-Web 2000-2007, Texto.  112 hemist.  Música registrada.

     Drento Córdoba la llana    hay un rico comerciante
  2   de haciendas muy suficientes,    haciendas amoderadas.
     Pasó por allí un buen viejo    que de sesenta años pasa,
  4   como su edad lo requiere,    lleva la vista inclinada.
     El buen viejo pasó,    pasó y no dijo nada.
  6   Se levanta el caballero    y le habla estas palabras:
     --¿Cómo no habéis respetad[o]    mi persona, hacienda y casa?--
  8   El buen viejo, de rodillas,    dijo que lo perdonara.
     El perdón y la vergüenza    fue darle una bofetada
  10   que los dientes de la boca    en sangre se los bañara.
     El buen viejo se levanta    y se fue para su casa,
  12   a nadie le ha dado cuenta    lo que en su pecho llevaba
     si no es a un niño que tiene    que de diez meses no pasa.
  14   Fue a la cuna donde estaba,    un fuerte mordisco le saca.
     Salió su pobre muy mujer    y ha hablado estas palabras:
  16   --Dime, espejo de mi vida,    dime, consuelo de mi alma,
     ¿quién ofendió tu rostro    que no ha respetao tus canas?--
  18   El viejo, de pesadumbre,    ha caido enfermo en la cama;
     murió de su enfermedad,    ¡Dios le perdone su alma!
  20   Quedó su pobre mujer    viuda, triste y angustiada;
     crió su hijo con halagos    y con necesidad bastanta,
  22   hasta la edad de quince años    que el rey Carlos enviara
     bandera para hacer gente    a Cataluña marchara.
  24   Quiso Dios y la fortuna,    que la fortuna fue tanta
     que vino a ser capitán    de una valerosa escuadra.
  26   Estando un día de consulta    con el general de la armada,
     pidió licencia    para venirse a su casa.
  28   El capitán se la dio    aunque de muy mala gana.
     En breve rato se puso    drento `e Córdoba la llana.
  30   Estando un día de vesita    drento de un jardín de damas:
     --Para tan gran caballero    mejor fuera que vengaras
  32   esa señal de tu rostro    y esa señal de tu cara,
     esa señal de tu rostro    que tanta afrenta te causa.
  34   Se ha echado una calle abajo,    pa en ca su madre marchara.
     --Dime, madre de mi vida,    dime, consuelo de mi alma,
  36   dime lo que significa    esta señal de mi cara.
     --Esa señal, hijo mío,    ha sido una bofetada
  38   que don Pedro dio a tu padre    para que tú la vengaras.
     --Échame la bendición,    que hoy me atrevo a vengarla.--
  40   Se ha echado una calle arriba,    con don Pedro se encontrara.
     Le dice: --Saldrás, don Pedro,    saldrás conmigo a batalla.
  42   --Quítese de ahí el rapaz,    que no vale na pa mis armas;
     por lo que sobrevenga    lleva quien te guarde la espalda.
  44   A un morito que tenía    le cuenta lo que le pasa
     y el morito le responde:    --Pues si has de dir, ¿a cuándo aguardas?
  46   Salieron los dos guerreros    al sitio que señalaban.
     El capitán a don Pedro    le ha pegado una estocada,
  48   por el pálpabo de un ojo    con don Pedro en tierra daba.
     Se ha baja. . . . . .o de su caballo,    le ha dado tres bofetadas.
  50   --Una te doy por mi gusto,    otra por mi madre amada,
     y otra te doy por mi padre,    que en el cielo está su alma.--
  52   Ha sacado la navaja,    le ha cortado sus vergüenzas,
     y al entrar en la ciudad    las puso en unas escarpias altas.
  54   --Si hay algú pariente o primo    que a la defensa que salga.--
     Unos dicen: "salga el diablo",    otros: "la razón le basta,
  56   que lo que ha hecho con su padre    razón es que lo vengara.

Variantes: -2a d. h. y mercancías; -2b omitido en primera recitación; -6b omitido en primera recit.; -15b diciendo e. p.; -33a omitido en primera recit; -34b se ha marchado pa su casa.
Nota del colector: -21b bastanta se dice así.

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0662:2 La afrenta heredada (á-a)            (ficha nº: 576)

Versión de Riaza (ay. Riaza, p.j. Sepúlveda, ant. Riaza, Segovia, España).   Recitada por Francisca Vázquez, alias "La Lechuga". Recogida por Ramón Menéndez Pidal, 00/09/1905 (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en TRC-Segovia 1993, pp. 366-368.  146 hemist.  Música registrada.

     En la ciudad de Alcordoba,    ancha compulenta y larga,
  2   allí hay ricos caballeros    de la nobleza da España,
     con tiendas y mercancías,    con dinero adineradas;
  4   la mejor ciudad que tiene    Celipe Quinto en España.
     Allá habita un caballero    que don Pedro le llamaban,
  6   aquel maltrata a los pobres    y a todos les avasalla.
     Se puso sentado un día    a la puerta de su casa,
  8   pasó por allí un buen viejo,    que de sesenta años pasa;
     como su edad lo requiere,    lleva la vista inclinada,
  10   miró ande puso los pies,    pasó y sin hablar palabra.
     Y de que le ve pasado,    el caballero le llama:
  12   --¿Cómo no habéis respetado    mi persona, hacienda y casa?--
     El güen viejo, de rodillas,    dijo que le perdonara.
  14   El perdón y la respuesta    ha sido una bofetada
     que los dientes de la boca    en sangre se les bañara.
  16   Se ha levantado el buen viejo    y se ha ido para su casa,
     y la mujer le decía    estas siguientes palabras:
  18   --Dime, esposo de mi vida,    dime, consuelo de mi alma,
     ¿quién te ha ofendido tu rostro    que no ha respetao tus canas?--
  20   A dinguno ha dado cuenta    lo que en su pecho llevaba
     si no es que a un niño que tiene,    que de diez meses no pasa.
  22   Ha subido allá arriba,    a la cuna donde estaba,
     le ha bajado y, de un carrillo,    un fuerte bocao le saca.
  24   Empezó el niño a llorar,    llamando a su madre amada.
     El viejo, de pesadumbre,    ya cayó malo en la cama;
  26   murió de su enfermedad,    ¡Dios le perdone su alma!
     Quedó su pobre mujer    sola, triste y angustiada.
  28   Crió el niño con halagos,    con necesidades tantas,
     hasta la edad de quince años,    que el rey Carlos enviaba
  30   banderas para hacer gente    y a Cataluña marchara.
     Quiso Dios y la fortuna,    y la fortuna fue tanta,
  32   que llegó a ser capitán    de un valerosa escuadra.
     Estando un día en consulta    el general de la armada,
  34   le pidió un día licencia    para venir a su casa.
     El general se la dio    anque de muy mala gana.
  36   Ensilla un caballo blanco    y por los vientos andaba,
     en breve tiempo se puso    drento `e Córdoba la llana.
  38   Estando un día paseando    drento de un jardín de damas,
     se levantan dos mujeres    y le dicen estas palabras:
  40   --Un capitán que tú eres,    mejor fuera que vengaras
     esa señal de tu rostro,    esa señal de tu cara,
  42   esa señal de tu rostro    que tanta afrenta te causa.--
     Esto oyó el capitán,    desmayado en tierra cáiba.
  44   Se levantó el capitán    y se fue para su casa,
     y a su madre la decía    estas siguientes palabras:
  46   --Diga, madre de mi vida,    diga, consuelo de mi alma,
     dígame qué sinifica    esta señal de mi cara,
  48   esa señal de mi rostro    que tanta afrenta me causa.
     --Esa señal, hijo mío,    ha sido un bofetada
  50   que don Pedro dio a tu padre    para que tú la vengaras.
     --Echarme la bendición,    porque con ella y la gracia
  52   de Jesús el Nazareno,    que me dispongo a vengarla.--
     Se ha echado la calle abajo,    con don Pedro se encontrara.
  54   Le dice: --Sabrás, don Pedro,    que irás conmigo a batalla.
     --Quítese de ahí el rapaz,    que no iguala con mis armas
  56   y, por lo que se te ofrezga,    ten quien te guarde la espalda.--
     Se ha echado la calle arriba,    don Pedro se fue a su casa;
  58   a un moreno que tenía    le cuenta lo que le pasa,
     le dice: --Sabrás, moreno,    que irás conmigo a batalla.--
  60   Y le contestó el moreno:    --Si ha de dir, ¿a cuándo aguarda?--
     Al moreno le guardó    debajo unas tapias bajas.
  62   Salieron a peleyar    al sitio que señalaba;
     el capitán a don Pedro    le ha pegado una estocada,
  64   por el párpago de un ojo    con don Pedro en tierra daba.
     Se ha bajado del caballo,    le ha dado tres bofetadas:
  66   --Una te doy por mi gusto,    otra por mi madre amada,
     otra te doy por mi padre,    que en el cielo esté su alma.--
  68   Le ha cortado la pretina,    ¡oh, qué horror y qué desgracia!,
     y lo ha dejado colgado    en unas escalpias altas.
  70   Se ha bajado a la ciudad    diciendo estas palabras:
     --Si hay algún tío o pariente,    aquí a la defensa salga.--
  72   Unos dicen: "Salga el diablo",    otros: "La razón le basta,
     y lo que hizo con su padre    razón es que lo vengara".

Variantes: -4a la mejor c. q. t.; -4b Celipe sic; -14a e. p. y l. vergüenza; -34a le dice: --¿Me das licencia; -34b p. dirse/dir a s. c.

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0234:1 Albaniña (ó)            (ficha nº: 577)

Versión de Sigueruelo (ay. Santo Tomé del Puerto, ant. Sigueruelo, p.j. Sepúlveda, Segovia, España).   Recitada por Gabriela Moreno (64a) y la hija de Gabriela Moreno (unos 25a). Recogida por Diego Catalán, 00/08/1947 (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en TRC-Segovia 1993, pp. 118-119.  046 hemist.  Música registrada.

     Estaba la blanca niña,    estaba la blanca flor
  2   sentadita en silla de oro    bordando su bastidor.
     Pasó por allí don Carlos,    el hijo `el Emperador.
  4   --Pase, pase, caballero,    que cama le pondré yo,
     mi maridito está a caza    a los montes de León,
  6   ¿qué le haré pa que no vuelva?,    le echaré una maldición:
     que se caiga el monte abajo    y se parta el corazón.--
  8   Apenas lo había dicho    su maridito llamó.
     --Ábreme la puerta, blanca,    ábreme la puerta, flor,
  10   que te traigo un conejito    de los montes de León.
     --Al bajar por la escalera    la llave se me perdió.
  12   --¿Qué te pasa, blanca niña,    qué te pasa, blanca flor?
     --Se me han perdido las llaves,    las llaves del corazón.
  14   --No te apures, blanca niña,    no te apures, blanca flor,
     el herrero está en la plaza,    el platero en el mesón.
  16   ¿Qué es eso que en la escalera    que relumbra como el sol?
     --Es el gato `e la vecina    que está en acecho un ratón.
  18   --¿Qué es aquello que en tus brazos    que en tus brazos veo yo?
     --Es el niño `e la vecina    que en mis brazos se durmió.
  20   --¿Qué es aquello que en la cama,    que en la cama veo yo?
     --Es el niño `e la vecina    que en mis brazos se durmió.
  22   --En mi vida he visto un niño    con barba y bigote como yo.--
     Le agarró de los bigotes,    le tiró por el balcón.

Nota: En los diversos romances que canta Gabriala en una sola entrevista, se le atribuye 54, 64, y 68 años. Opto por uno, un tanto al azar.

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0234:2 Albaniña (ó)            (ficha nº: 578)

Versión de Aldealengua [de Pedraza] (ay. Aldealengua de Pedraza, p.j. Sepúlveda, Segovia, España).   Recitada por Evarista Gimeno. Recogida por Agapito Marazuela Albornos, entre 1915-1925 (Archivo: AMP; Colec.: Agapito Marazuela 1933). Publicada en Marazuela Albornós 1964, pp. 392-393. y TRC-Segovia 1993, pp. 122. Reeditada en Marazuela Albornós 1981, pp. 396-39.  048 hemist.  Música registrada.

     --Carolina, Carolina,    con usted durmiera yo.
  2   --Sube, caballero, sube,    dormirá una noche o dos,
     que mi marido está a caza    a los montes de León.
  4   Para que no vuelva a casa    le echaré una maldición:
     cuervos le saquen los ojos    y águilas el corazón.--
  6   Estando en estas palabras,    el maridito llegó.
     --Abre, carita de luna,    abre, carita de sol,
  8   abre, Carolina, abre,    abre que lo mando yo.
     --Aguarda, marido mío,    se me ha apagado el farol.
  10   --¿De quién es aquella espada    que en mi alcoba relumbró?
     --Tuya, maridito, tuya    que mi padre te la dio.
  12   --Dios se lo pague a tu padre,    que espada ya tenía yo.
     ¿De quién es aquel caballo    que en mi cuadra relinchó?
  14   --Tuyo, maridito, tuyo    que mi padre te lo dio.
     --Dios se lo pague a tu padre,    caballo ya tenía yo,
  16   que cuando no lo tenía    no me lo daba, no, no.
     ¿Quién es aquel mancebito    que en mi alcoba estornudó?
  18   --Es tu hermanito el pequeño    y mi hermana la mayor.
     --Sube, sube una candela    que lo quiero ver mejor.
  20   --Mátame, marido mío,    que te he armado una traición.
     --Que te mate Dios de cielo    que pa` eso te crió.--
  22   La agarrado de la mano    y a su padre la llevó.
     --Aquí tiene usté a su hija,    enséñela usted mejor.
  24   --Enséñala tú si sabes,    que enseña` te la di yo.--

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0234:3 Albaniña (ó)            (ficha nº: 579)

Versión de Santiuste de San Juan Bautista (ay. Santiuste de San Juan Bautista, p.j. Segovia, ant. Santa María de Nieva, Segovia, España).   Recitada por la Sofía. Recogida por María Goyri y Ramón Menéndez Pidal, entre 1905-1909 (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en TRC-Segovia 1993, pp. 125-126.  052 hemist.  Música registrada.

     Estando una señorita    de pechos en su balcón
  2   pasó por allí un soldado    y de ella se enamoró.
     --Señorita, si usted gusta    dormir una noche o dos.
  4   --No está mi marido en casa,    está a las islas de León.
     Si quiere usted que no vuelva    le echaré una maldición:
  6   cuervos le saquen los ojos    y águilas el corazón,
     los perros de mi ganado    le saquen en procesión.--
  8   Al decir estas palabras    su marido a la puerta llamó.
     --Ábreme, ábreme, mi luna,    ábreme, ábreme, mi sol,
  10   que te traigo un conejito    de las islas de León.
     --Maldito sea el conejo y    la madre que lo crió.--
  12   Al bajar por la escalera    la dama mudó el color.
     --¿Qué has tenido tú, mi luna,    qué has tenido tú, mi sol?,
  14   ¿has tenido calentura    o has dormido con varón?
     --Ni he tenido calentura    ni he dormido con varón,
  16   se me han perdido las llaves    de mi lindo corredor.
     --Si las llaves eran de plata,    de oro las haré yo,
  18   que el platero está en la mesa    y el herrero en el mesón.
     ¿De quién es ese bastón    que en mi casa veo yo?
  20   --Tuya, tuya, tuya madre,    tuya madre lo compró.
     --¿De quién es esa chaqueta    que en mi casa veo yo?
  22   --Tuya, tuya, tuya madre,    tuya madre la compró.
     --¿De quién es ese chaleco    [que en mi casa veo yo?
  24   --Tuya, tuya, tuya madre,    tuya madre lo compró]
     --¿De quién es ese pantalón    [que en mi casa veo yo?
  26   --Tuya, tuya, tuya madre,    tuya madre lo compró.--]

Variantes de su madre: 3a --Caballero, si u. g.; 8a Al oir e. p.; 8b mi m. a la p. ll.; 17 S. l. ll. e. de hierro / de plata l. h. y.; 18 El herrero está en la fragua / y el platero en el mesón.
Lecciones de manuscrito: El colector consigna en 3b la pronunciación ustez.
Nota: La recolectora parece ser María Goyri, pero es seguro.

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0234:4 Albaniña (ó)            (ficha nº: 580)

Versión de Sepúlveda (ay. Sepúlveda, p.j. Sepúlveda, Segovia, España).   Recitada por Margarita. Recogida por María Goyri y Ramón Menéndez Pidal, 00/09/1905 (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en TRC-Segovia 1993, p. 120.  008 hemist.  Música registrada.

     La mañana de San Juan,    antes de salir el sol,
  2   me echaron una enramada    de cogollos de limón.
     No me la ha echao un digalgo    ni tampoco un labrador,
  4   me la ha echado el duque de Arcos,    hijo del Emperador.
     . . . . . . . . . . . . . . . . . . .    . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

Notas del colector:"No sabe más". Es de los mozos, de enramar. -3a digalgo sic.

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0234:5 Albaniña (ó)            (ficha nº: 581)
[0132 La rueda de la fortuna (é-a)contam.]

Versión de Arevalillo de Cega (ay. Arevalillo de Cega, p.j. Sepúlveda, Segovia, España).   Recitada por Nieves Contreras (58a). Recogida por Aurelio González, Therese Meléndez, Mª José Querejeta, Javier Ormazábal y Teresa Yagüe, 10/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 3.10-7.2/A-07). Publicada en TRC-Segovia 1993, pp. 120-121.  051 hemist.  Música registrada.

     La rueda de la fortuna,    como nunca pué estar quieta,
  2   a media vuelta que di    me puse allá en alta tierra;
     que he visto una buena dama,    bien peinadita y bien puesta.
  4   --Con usted, señora dama,    con usted, señor amor,
     con usted, señora dama,    durmiría una noche o dos.
  6   --Mi marido no está en casa,    que está en la corte de Aragón,
     para que venga más tarde    le echaré una maldición:
  8   cuervos le saquen los ojos    y águilas el corazón,
     los perros de su ganado    le saquen en procesión.--
  10   Al decir estas palabras    su maridito llamó.
     --Ábreme, cara de luna,    ábreme, cara de sol.
  12   --No te abro, cara de luna,    no te abro, cara de sol,
     se me han perdido las llaves    de mi extremo corazón.
  14   --Las llaves eran de plata,    de oro las mando hacer yo;
     que un herrero tengo en Francia    y otro tengo en Aragón,
  16   y harán lo que tú les mandes    y lo que les mande yo.--
     Al decir estas palabras    el caballo relinchó.
  18   --¿De quién es ese caballo    que relinchar oigo yo?
     --Tuyo y mío, maridito,    mi padre nos le dejó.
  20   --Si [tu] padre le dejara    caballito tendría yo.
     --?De quién es este sombrero    . . . . . . . . . . . . . . . . . . .?--
  22   Y al decir estas palabras    el galán estornudó.
     --¿Quién es ese caballero    que estornudar oigo yo¿
  24   --Y mátame, maridito,    y sácame el corazón,
     y llévasele a mis padres    en dos platitos de amor,
  26   que se acuerden de su hija,    que a disgusto se casó.--

Variante: 10b su m. llegó.

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0234:6 Albaniña (ó)            (ficha nº: 582)

Versión de Navas de San Antonio (ay. Navas de San Antonio, p.j. Segovia, Segovia, España).   Recitada por Eduvigis Puente (61a). Recogida por Raquel Calvo, Javier Ormazábal, Dolores Sanz, Blanca Urgell y Ana Valenciano, 07/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 1.7-7.3/A-02). Publicada en TRC-Segovia 1993, pp. 122-123.  038 hemist.  Música registrada.

     Estaba una señorita    de pechos en su balcón,
  2   esperando a que pasara    el segundo batallón.
     Ha pasado un caballero    de malísima intención.
  4   --¿Dónde está su maridito,    que aquí no le veo yo?
     --Se ha marchado de caza    a los montes de León.
  6   Si quiere usted que no venga    le echaré una maldición:
     "que se caiga del caballo    y se parta el corazón".--
  8   Al decir estas palabras,    el maridito llegó.
     --Ábreme la puerta, cielo,    ábreme la puerta, sol,
  10   que te traigo un conejito    de los montes de León.
     Tú tienes calentura    o has dormido con varón.
  12   --Se me han perdido las llaves    de tu lindo corredor.
     --Las llaves eran de plata,    de oro las traigo yo.
  14   ¿De quién es esa cabeza,    que en mi cama veo yo?
     --Es el niño ` la vecina,    que en mis brazos se durmió.
  16   --¡Qué niño ni que demonio,    tiene más barba que yo!--
     L` ha agarrado de la mano,    l` ha tirao por el balcón;
  18   la ha llevado a en ca sus padres,    pa que la eduquen mejor.
     --Edúcala tú, mi yerno,    pues tienes la obligación.

Nota: Tiene estribillo: b) que toma morenita y nita, que toma morenita y no. Ay, sí, ay, no.

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0234:7 Albaniña (ó)            (ficha nº: 583)

Versión de Añe (ay. Añe, p.j. Segovia, Segovia, España).   Recitada por Ciriaca Santos (65a) y Melania Martín (71a). Recogida por Ana Beltrán, Pere Ferré, Olimpia Martínez y Sandra Robertson, 07/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 2.7-7.1/A-06). Publicada en TRC-Segovia 1993, pp. 124-125.  049 hemist.  Música registrada.

     Estaba una señorita    sentadita en su balcón,
  2   esperando que pasara    el segundo batallón.
     De pronto pasó un soldado    de muy mala condición.
  4   --Pase, pase, caballero,    con usted dormía yo,
     mi marido está fuera    a las tierras de León,
  6   y para que ya no vuelva    le echaré una maldición:
     "que se caiga del caballo    y se rompa el corazón".--
  8   Estando en estas palabras    su maridito llegó.
     --Ábreme la puerta, cielo,    ábreme la puerta, sol,
  10   que te traigo un conejito    de las tierras de León.
     --Yo no quiero al conejito    ni tampoco al cazador,
  12   se me han perdido las llaves    de mi lindo tocador.
     --Las llaves eran de plata,    de oro las traigo yo.--
  14   Al subir por la escalera    estaba su marido al lado.
     --¿De quién es ese sombrero    que en la percha veo yo?
  16   --Tuyo, tuyo, maridito,    que te lo he comprado yo
     pa que vayas a la boda    de mi hermana la mayor.
  18   --¿De quién es esa camisa    que en mi percha veo yo?
     --Tuya, tuya, maridito,    que te la he comprado yo
  20   pa que vayas a la boda    de mi hermana la mayor.
     --¿De quién es esa cabeza    que en mi cama veo yo?
  22   --Es el niño ` la vecina,    que en mis brazos se durmió.
     --¡Qué demonio de chiquillo,    tiene barbas como yo!--
  24   Le ha agarrado de las barbas,    le ha tirao por el balcón.
    
(Luego a ella la agarra del brazo y se la lleva a sus padres)
     . . . . . . . . . . . . . . . . . . .    pa(ra) que la eduquen mejor.

Variantes: 2 y 3 pasó por allí un soldado / del segundo batallón; -22 Es el gato ` la vecina, / que está cazando un ratón (un hombre de unos 65a).
Notas: Tiene dos tonadas y dos estribillos distintos, uno se dice al final de cada verso: Que to morenita y nita, / que to morenita y no, / ¡ay sí, ay no! y el otro: a) con el ay, con el ay, ay, ay. b) que sí con el oritón, / que sí con el oritón; repitiendo el segundo hemistiquio.

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0234:8 Albaniña (ó)            (ficha nº: 584)

Versión de Pecharromán (ay. Valtiendas, p.j. Cuéllar, Segovia, España).   Recitada por Filomena Velázquez (81a) y otra mujer (65a). Recogida por Vanda Anastácio, José Antonio Blanco, Mª Teresa Cillanueva y Pere Ferré, 10/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 2.10-7.2/A-08). Publicada en Petersen-Web 2000, Texto. Reeditada en Petersen-Web 2000-2007, Texto.  038 hemist.  Música registrada.

     Estando una señorita    sentadita en su balcón,
  2   pasó por allí un soldado    con una mala intención.
     --Señorita, señorita,    con usted dormiera yo.
  4   --Pase, pase, caballero,    por una noche o dos;
     que mi marido está a caza    a los montes de León.--
  6   Estando en estas palabras,    el maridito llegó.
     --Ábreme la puerta, luna,    ábreme la puerta, sol,
  8   que te traigo un conejito    de los montes de León.
     --¿Quién es ese caballo    que en mi cuadra veo yo?
  10   --Tuyo, maridito, tuyo,    mi padre me lo mandó.
     --Muchas gracias a tu padre,    que caballo tengo yo,
  12   que si no lo hubiá tenido,    no me lo hubiá mandao, no.
     ¿De quién es ese sombrero    que en mi percha veo yo?
  14   --Tuyo, maridito, tuyo,    te le he comprado yo.
     --¿De quién es esa capa    que en mi percha veo yo.
  16   --Quién es ese caballero    que en mi cama veo yo?
     --Es el niño ` la vecina,    que me he quedado al cuidao yo.
  18   --¡Qué niño ni qué demonio,    si tie` más barbas que yo!
     Si le agarro de las patas    le tiro por el balcón.

Variantes: 9a q. e. m. c. relinchó; 13b q. e. m. cuarto v. y..___

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0234:9 Albaniña (ó)            (ficha nº: 585)

Versión de Gomezserracín (ay. Gomezserracín, p.j. Cuéllar, Segovia, España).   Recitada por Aurelia Muñoz Román (56a). Recogida por Gabriel Fraile, Dolores Sanz, Maximiano Trapero y Blanca Urgell, 10/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 1.10-7.1/A-21). Publicada en TRC-Segovia 1993, pp. 123-124.  028 hemist.  Música registrada.

     Estaba una señorita    sentadita en su balcón,
  2   pasó por allí un soldado    y de ella se enamoró.
     --Buenos días, señorita,    con usted dormía yo.
  4   --Pase, pase, caballero,    por una noche o por dos;
     mi marido está de caza    en los montes de León
  6   y para que tarde más    le echaré una maldición.--
     Según se la estaba echando,    su maridito llegó.
  8   --Ábreme la puerta, luna,    ábreme la puerta, sol,
     que te traigo un conejito    de los montes de León.--
  10   Y al abrirle de la puerta    una mala seña dio.
     --¿De quién es este sombrero    que en mi percha veo yo?
  12   --Tuyo, tuyo, maridito,    mi madre te le mandó.
     --Muchas gracias a tu madre,    que sombreros tengo yo.--
  14   Y a` entrar por a la alcoba    y otra mala seña dio.
     --¿De quién es este caballo    que en mi cuadra veo yo?
  16   --Tuyo, tuyo, maridito,    mi padre te le mandó.
     --Muchas gracias a tu padre,    que caballos tengo yo.--
  18   Al antrar para la `coba    otra mala seña dio.
     --¿De quién es esta cabeza    que en mi cama veo yo?
  20   --Es el niño ` la vecina,    que en mis brazos se durmió.
     --¡Qué niño ni qué vecina,    sie tié mas barbas que yo!--
  22   Le agarró por las orejas,    le tiró por el balcón.
     Y a su hija caliente, a su madre,    pa que la diera educación.
  24   --Dásela tú, y mi yerno,    que contigo se marchó.

Notas: El segundo hemistiquio se repite intercalando el estribillo:Qué, qué, que coloritín; qué, qué, que coloritón.

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0234:10 Albaniña (ó)            (ficha nº: 586)

Versión de Casla (ay. Casla, p.j. Sepúlveda, Segovia, España).   Recitada por Estrella Cristóbal (63a). Recogida por José Antonio Blanco, Mª José Querejeta, Dolores Sanz y Ana Valenciano, 03/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 1.3-7.3/B-01). Publicada en Petersen-Web 2000, Texto. Reeditada en Petersen-Web 2000-2007, Texto.  024 hemist.  Música registrada.

     La marquesita un domingo,    sentadita en su balcón,
  2   pasó por allí don Carlos,    el hijo del Emperador.
     --Suba usted, don Carlitos, suba,    ¡ay!, suba usted sin temor,
  4   que mi marido está de caza    en los montes de León.--
     Estando en estas palabras,    su maridito llamó.
     . . . . . . . . . . . . . . . . . . .    . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
  6   --¿De quién es ese caballo    que en la cuadra relinchó?
     --Tuyo, maridito, tuyo,    que mi hermana (me) lo mandó
  8   para que fuéramos a la boda    de tu hermana la mayor.
     --¿De quién es ese sombrero    que en la cama veo yo?
  10   --Tuyo, maridito, tuyo,    que tu hermana me lo mandó
     para que fueras a la boda    de tu hermana la mayor.--
  12   Le cogió por la cabeza,    le tiró por el balcón.

Variantes: 9b q. e. la alcoba v. y.?
Nota: Tiene estribillo: a) ¡rau cata plau!; b) ¡ay sí, ay no!.

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0234:11 Albaniña (ó)            (ficha nº: 587)

Versión de Sigueruelo (ay. Santo Tomé del Puerto, ant. Sigueruelo, p.j. Sepúlveda, Segovia, España).   Recitada por Sagrario Martín Mayoral (58a en 1978). Recogida por Diego Catalán, Ángel Delgado, Renata Kugaczewska, Sofía Marzec, Jounes Tribak, José Antonio Blanco, Mª José Querejeta, Dolores Sanz y Ana Valenciano, en dos ocasiones, 16/08/1978+03/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: Cinta.19-8.II/B-02 y 1.3-7.2/A-06). Publicada en TRC-Segovia 1993, p. 119.  049 hemist.  Música registrada.

     Estaba la blanca niña,    estaba la blanca flor
  2   sentadita en su ventana,    mirándose al mirador.
     Por allí pasó don Carlos,    hijo del gobernador.
  4   --Pase, pase, soldadito,    [. . . . . . . . . . . . . . . . . . .]
     mi marido está de caza    a los montes de León,
  6   y para que más no vuelva    le echaré una maldición:
     "perros le saquen los ojos,    águilas el corazón,
  8   los perros de su ganado    le lleven en procesión".--
     Estando en estas palabras    su maridito llegó.
  10   --¿Qué te pasa, blanca niña,    qué te pasa, blanca flor?,
     o tienes el majo en casa,    o de mí tienes temor.
  12   --Ni tengo el majo en casa,    ni de ti tengo temor,
     sólo que se me han perdido    las llaves del mirador.
  14   --Calla tú, mi blanca rosa,    calla tú, mi blanca flor;
     si las llaves son de plata,    de oro las traigo yo,
  16   siéntate en esa butaca    y mírate al mirador.--
     Y en llegando a su cuadra    el caballo relinchó.
  18   --¿De quién es ese caballo    que relinchar siento yo?
     --Tuyo, maridito, tuyo,    mi padre te lo envió
  20   pa que vayas a la boda    de mi hermana la Leonor.
     --¿De quién es esa camisa?    . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
  22   ¿Qué es aquello que reluce?    . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
     ¿De quién es ese chaval    que en mi cama veo yo?
  24   --El niño de la vecina    que en mis brazos se durmió.
     --¡Qué chico ni qué demontre,    tiene más barba que yo!--
  26   Le ha agarrado del bigote,    le ha tirao por el balcón.

Variantes: 3b h. d. emperador; 6,7 y 8 --¿Qué tiene mi blanca rosa, / a mí me has armao traición? // --Ni te he querido mal, / ni te he armao traición; 13b l. ll. d. corredor; 15 y 16 --Si de hierro eran las llaves, / de plata las haré yo, // que el herrero está en la plaza / y el platero en el mesón; 17a Terminada estas palabras; 20b d. m. hermanita L.

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0234:12 Albaniña (ó)            (ficha nº: 588)

Versión de Aldeasoña (ay. Aldeasoña, p.j. Cuéllar, Segovia, España).   Recitada por Pilar Carbonero (62a). Recogida por Pilar Aragón, Koldo Biguri, Pere Ferré y Victoria Raboso, 03/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 2.3-7.3/A-02). Publicada en Petersen-Web 2000, Texto. Reeditada en Petersen-Web 2000-2007, Texto.  034 hemist.  Música registrada.

     Estaba una señorita    sentadita en su balcón,
  2   poniéndose sus medias de seda    y sus zapatitos de charol.
     Pasa por allí un soldado    y el pañuelo le tiró.
  4   --Suba usted, soldadito,    a dormir una noche o dos,
     que está mi marido a caza    a los montes de León.
     [. . . . . . . . . . . . . . . . . . .    . . . . . . . . . . . . . . . . . . .]
  6   --Se me han perdido las llaves    de tu alto corredor.
     --Si se te han perdido de plata,    de oro te las haré yo;
  8   que el oro está en Francia    y el oro está en Aragón.
     ¿De quién es ese sombrero,    que en mi cuarto veo yo?
  10   --Tuyo, tuyo, maridito,    que tu padre te lo dio
     cuando os fuisteis a la boda    de tu hermana la mayor.
  12   --¿De quién es esa espadita    que relumbra como el sol?
     --Tuya, tuya, maridito,    que tu padre te la dio.
  14   --¿Quién es ese que hay durmiendo,    que en mi cama veo yo?
     --Es el niño (de) la vecina,    que l`ha traído a dormir hoy.
  16   --¡Qué niño, ni qué caramba,    si tié más barbas que yo!
     Si le agarró de las barbas    le tiró por el balcón.--

Variantes: 12b que en mi cuarto relumbró.

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0234:13 Albaniña (ó)            (ficha nº: 589)

Versión de Sacramenia (ay. Sacramenia, p.j. Cuéllar, Segovia, España).   Recitada por Catalina Calvo Martín (54a). Recogida por Pilar Aragón, Koldo Biguri, Pere Ferré y Victoria Raboso, 03/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 2.3-7.3/B-13). Publicada en TRC-Segovia 1993, p. 121.  042 hemist.  Música registrada.

     Estaba una señorita    sentadita en su balcón,
  2   esperando que pasara    el segundo batallón.
     Pasa por allí un soldado    de su mala condición.
  4   --Señorita, señorita,    con usted durmiera yo.
     --Pase, pase, caballero,    por una noche o dos;
  6   mi maridito está de caza    a las islas de León
     y esta noche ya no viene,    cena y comida llevó--.
  8   Y hablando yo estas palabras    su maridito llegó.
     --Ábreme la puerta, cielo,    ábreme la puerta, sol,
  10   que te traigo un conejito    de las islas de León--
     Y al subir por la escalera,    una espada relumbró.
  12   --¿De quién es esta escopeta,    que en mi sala veo yo?
     --Tuya, tuya, maridito,    que te la he comprado yo--.
  14   Y al entrar para la cuadra,    un caballo relinchó.
     --¿De quién es ese caballo    que en mi cuadra veo yo?
  16   --Tuyo, tuyo, maridito,    que te le he comprado yo--.
     Y al entrar para la alcoba,    una mala señal vio.
  18   --¿De quién es esa cabeza    que en mi cama veo yo?
     --Y es el chico la vecina,    que en mis brazos se durmió.
  20   --¡Qué chico ni qué ocho cuartos,    si tié más barbas que yo!
     Si le agarró del bigote,    le tiró por el balcón.

Notas: Se repite cada hemistiquio, en el segundo se intercala el estribillo: Que sí, que con el voletín; / que sí, que con el voletón. Al cantar antepone la conjunción y en muchos hemistiquios, (la hemos suprimido).

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0168.1:1 ¿Dónde vas, Alfonso XII? (polias.)            (ficha nº: 590)

Versión de Tanarro (ay. Sepúlveda, ant. Perorrubio, p.j. Sepúlveda, Segovia, España).   Recitada por Valentina García (65a). Recogida por Koldo Biguri, Olimpia Martínez, Sandra Robertson y Ana Valenciano, 04/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 3.4-7.2/B-12). Publicada en TRC-Segovia 1993, p. 108.  018 hemist.  Música registrada.

     --¿Dónde vas, Alfonso XII,    dónde vas, triste de mí?
  2   --Voy en busca de Mercedes    que aquel día no la vi.
     --Si Mercedes ya se ha muerto,    muerta está que yo la vi,
  4   cuatro buques la llevaban    por las calles de Madrid.
     El velo que la cubría    era de rico marfil,
  6   los zapatos que llevaba    eran de rico charol,
     que se los regaló Alfonso    el día que se casó.
  8   Las campanas de palacio    ya no quieren bambolear
     porque se ha muerto Mercedes    y luto quieren guardar.

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0168.1:2 ¿Dónde vas, Alfonso XII? (í+estróf.)            (ficha nº: 591)

Versión de Sigueruelo (ay. Santo Tomé del Puerto, ant. Sigueruelo, p.j. Sepúveda, Segovia, España).   Recitada por Sagrario Martín Mayoral (62a). Recogida por José Antonio Blanco, Mª José Querejeta, Dolores Sanz y Ana Valenciano, 03/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 1.3-7.2/A-19). Publicada en TRC-Segovia 1993, p. 107.  028 hemist.  Música registrada.

     De los árboles frutales    me gusta el melocotón
  2   y de los reyes de España    Alfonsito de Borbón.
     --¿Dónde vas, Alfonso XII,    dónde vas, triste de ti?
  4   --Voy a buscar a Mercedes    que ayer tarde no la vi.
     --Si Mercedes ya está muerta,    muerta está que yo la vi,
  6   cuatro duques la llevaban    por las calles de Madrid.
     Su carita era de rosa,    sus manitas de marfil
  8   y el velo que la cubría    era un rico carmesí;
     y los zapatos que llevaba    era de un rico charol,
  10   regalados por Alfonso    el día que se casó.
     Los faroles del palacio    no nos quieren alumbrar
  12   porque se ha muerto Mercedes    y luto quieren guardar.
     Llora, llora, Alfonso XII,    y no dejes de llorar,
  14   que reina como Mercedes    no volvieras a casar.

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0168.1:3 ¿Dónde vas, Alfonso XII? (í+estróf.)            (ficha nº: 592)

Versión de Zarzuela del Pinar (ay. Zarzuela del Pinar, p.j. Cuéllar, Segovia, España).   Recitada por María Criado (77a) y Margarita Criado (77a). Recogida en Sanchonuño por Gabriel Fraile, Dolores Sanz, Maximiano Trapero y Blanca Urgell, 10/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 1.10-7.3/A-14). Publicada en TRC-Segovia 1993, p. 109.  020 hemist.  Música registrada.

     --¿Dónde vas, Alfonso XII,    dónde vas, triste de ti?
  2   --Voy en busca de Mercedes,    que ayer tarde no la vi.
     --Que Mercedes está muerta,    muerta está que yo la vi,
  4   cuatro duques la llevaban    por las calles de Madrid.
     Su carita era de Virgen,    su manita de marfín,
  6   y el velo que la cruzaba    era un rico carmesín.
     Los zapatos que llevaba    eran de un rico charol,
  8   regalados por Alfonso    el día que se casó.
     Ya se murió flor de mayo,    ya se murió flor de abril,
  10   ya se murió el que reinaba    por las calles de Madrid.

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0168.1:4 ¿Dónde vas, Alfonso XII? (í+estróf.)            (ficha nº: 593)

Versión de Santa Marta del Cerro (ay. Santa Marta del Cerro, p.j. Sepúlveda, Segovia, España).   Recitada por Carmen Burgos (44a) y Aúrea García (56a). Recogida por Koldo Biguri, Olimpia Martínez, Sandra Robertson y Ana Valenciano, 04/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 3.4-7.2/A-07). Publicada en TRC-Segovia 1993, pp. 107-108.  022 hemist.  Música registrada.

     --¿Dónde vas, Alfonso XII,    dónde vas, triste de ti?
  2   --Voy en busca de Mercedes,    que ayer tarde no la vi.
     --Merceditas ya se ha muerto,    muerta está que yo la vi,
  4   cuatro duques la llevaban    por las calles de Madrid.
     Su carita era de Virgen,    sus manitas de marfil
  6   y el velo que la cubría    era un rico carmesí.
     Los zapatos que llevaba    eran de un rico charol,
  8   regalados por Alfonso    el día que se casó.
     Cásate, Alfonsito XII,    cásate, no estés así,
  10   con la mujer que te cases    trátala mejor que a mí.
     Al año tendréis un hijo,    ya le pondréis como a mí.

Variantes: 2b q. hace tiempo n. l. v.; 7b e. d. fino ch.

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0168.1:5 ¿Dónde vas, Alfonso XII? (í+estróf.)            (ficha nº: 594)

Versión de Navas de San Antonio (ay. Navas de San Antonio, p.j. Segovia, Segovia, España).   Recitada por Genoveva (unos 70a) y Pili (28a) y otras mujeres. Recogida por Raquel Calvo, Javier Ormazábal, Dolores Sanz, Blanca Urgell y Ana Valenciano, 07/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 1.7-7.4/A-02). Publicada en Petersen-Web 2000, Texto. Reeditada en Petersen-Web 2000-2007, Texto.  016 hemist.  Música registrada.

     --¿Dónde vas, Alfonso XII,    dónde vas, triste de ti?
  2   --Voy en busca de Mercedes,    que ayer tarde no la vi.
     --Si Mercedes ya de ha muerto,    muerta está que yo la vi,
  4   cuatro duques la llevaban    por las calles de Madrid.
     Los zapatos que llevaba    eran de rico charol,
  6   regalados por Alfonso    del día que se casó.
     Los faroles del palacio,    ya no quieren alumbrar
  8   porque Mercedes se ha muerto    y la llevan a enterrar.

Variantes: 1b d. v., t. de mí?

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0168.1:6 ¿Dónde vas, Alfonso XII? (í+estróf.)            (ficha nº: 595)

Versión de Segovia (ay. Segovia, p.j. Segovia, Segovia, España).   Recitada por Teodora Cantero de la Ossa (52a). Recogida por Raquel Calvo, 11/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Anexo SEGOVIA 82; cinta: RCC.11-7.1/B-07). Publicada en TRC-Segovia 1993, pp. 108-109.  040 hemist.  Música registrada.

     De los árboles frutales    me gusta el melocotón
  2   y de los reyes de España    don Alfonso de Borbón.
     --¿Dónde vas, Alfonso XII,    dónde vas, triste de ti?
  4   --Voy en busca de Mercedes,    que ayer tarde no la vi.
     --Si Mercedes ya se ha muerto,    muerta está que yo la vi,
  6   las señas de cómo iba    yo te las podré decir:
     cuatro duques la llevaban    por las calles de Madrid,
  8   su carita era de cielo,    sus manitas de marfil.
     El velo que la cubría    era rico carmesí,
  10   regalado por Alfonso    el día que le dio el sí.
     Los zapatos que llevaba    eran de un rico charol,
  12   regalados por Alfonso    el día que se casó.
     El vestido que llevaba    era rico terciopelo
  14   y en letras de oro decía:    "Ha muerto cara de cielo".--
     Al subir por la escalera    una cosa negra vi,
  16   cuanto más me retiraba    más se aproximaba a mí.
     --No te retires, Alfonso,    no te retires de mí,
  18   que soy tu esposa Mercedes    que te vengo a recibir.
     Si te casas, Alfonsito,    no la tengas como a mí;
  20   paséala por las calles,    por las calles de Madrid.
     Si tienes alguna hija    ponla el nombre como yo,
  22   para que cuando la llames    te acuerdes de quien murió.

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0797:1 Alma en pena peregrina a Santiago (í-a)            (ficha nº: 596)

Versión de El Villar de Sobrepeña (ay. Sepúlveda, ant. El Villar de Sobrepeña, p.j. Sepúlveda, Segovia, España).   Recitada por Juana La Cruz Quintana. Recogida por Ramón Menéndez Pidal, 00/09/1905 (Archivo: SMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal; cinta: NG). Publicada en TRC-Segovia 1993, pp. 234-235.  031 hemist.  Música registrada.

     Cuando yo me moría    mis padres me se dormían,
  2   ni ellos me encendían luz,    ni yo pedirla podía.
     El alma va un río abajo    por donde pasar no había,
  4   gritos que daba aquel alma    que en el cielo les ponía.
     Un caballero la oyó,    que él a acostarse diría:
  6   --Si eres alma pecadora,    Dios venga en tu compañía.
     --Alma pecadora soy,    de esta noche fenecía.
  8   --Toma esa vela en la mano,    ve a Santiago de Galicia.--
     Qué contenta que iba el alma,    como brincaba y corría.
  10   Y volvióse por allí    antes que amanecería.
     --Caballero que bien duermes,    por bien sea tu dormida,
  12   que mi alma rescatastes    y la tuya salvarías.
     --Detente, alma pecadora,
  14   y me dirás lo que pasa    en Santiago de Galicia.
     --Perdonarme, caballero,    no puedo ser detenido,
  16   llevan el cuerpo a la ilesia    y están en esperanía.

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0096:1 Infanticida (é-a)            (ficha nº: 597)

Versión de Riaza (ay. Riaza, p.j. Sepúlveda, ant. Riaza, Segovia, España).   Recitada por Benigna [de Frías] y José Vázquez. Recogida por Ramón Menéndez Pidal, 00/09/1905 (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en TRC-Segovia 1993, pp. 342-344.  110 hemist.  Música registrada.

     Dentro de Nápoles hay    una pulida doncella,
  2   casada con un galán    tratante de paño y seda.
     Aquel tal tenía un hijo    que a los tres años no llega,
  4   como era niño y rapaz    a su padre daba cuenta.
     Le pregunta el padre un día:    --¿Hijo, quién en casa entra?
  6   --Padre mío, entra el alférez    y a mi madre la requiebra,
     la requiebra con amores    como si su mujer fuera;
  8   y a mí me dan pan y miel    pa que me vaya a la escuela.
     Pa que más contento vaya    me compran cartilla nueva,
  10   y yo, como picarillo,    me ha quedado en la escalera.
     La ha agarrado de la mano    y a la alcoba se la lleva,
  12   allí la besa y la abraza    y hace lo que quiere de ella.
     Padre, mi madre ha jurado    que me ha de sacar la lengua.
  14   --Calla, hijo, no hará tal,    no hará una cosa como esa.
     Y si contigo lo hiciera,    también lo haría con ella.--
  16   Días diendo y viniendo,    se le ofreció d`ir a feria
     a vender costosos paños,    ricos brocados de seda.
  18   Nisistanto, la malvada    en matar al hijo intenta.
     Le ha hecho cuatro pedazos,    le ha echado en una gamella,
  20   los huesos que le quitaba    se les echaba a una perra;
     la perra les coge y lame    con alaridos y quejas,
  22   los agarra con la boca,    al cementerio los lleva,
     con la uñas hace el hoyo    con la boca los entierra.
  24   ¡Oh, clemencia soberana,    oh, soberana clemencia,
     que lo que una mujer hace    una alimaña lo sienta!
  26   Coge la lengua en dos platos    y al alférez se la lleva.
     --Tenga usted, señor alférez,    la lengüecita parlera,
  28   por que otra vez no parle    de su madre las flaquezas.--
     Estando en estas razones    llamó el marido a la puerta,
  30   le ha bajado a responder    bien adornada y compuesta.
     --Bienvenido seas, marido.    --Mujer, bien hallada seas.
  32   ¿Dónde está mi hijo el querido    que a recibirme no llega
     con el sombrero en la mano,    la rodilla hincada en tierra?
  34   --Bien sabrás, marido mío,    que le ofreció una promesa
     a la Virgen de Lorito,    madre mía y madre vuestra.
  36   Mas al venir hacia acá,    que mi hijo se espaeciera.
     Sube, marido, a cenar    que tengo una rica cena,
  38   cabecita de cordero    y sesitos en cazuela,
     hogacita de pan blanco    que de la tienda trujiera.--
  40   Al partir de ese pan blanco    el cuchillo se ensangrienta.
     Vino una voz por el aire    diciendo de esta manera:
  42   "Detente, detente, padre,    no comas de esa cazuela,
     que ha salido `e tus entrañas,    no es razón que a ellas vuelva,
  44   que la perra de mi madre    vivo me sacó la lengua,
     todo Francia me conoce    y me entendía la lengua".
  46   Ysistante la malvada    en una sala se encierra,
     llamando el demonio a voces    pa que bajen a por ella.
  48   Apenas lo pernunció    cuando la sala se llena
     en figura . . . . . .e gatos negros    como unos dos mil hubiera.
  50   Unos entran por ventanas,    otros por las socarreras,
     unos dicen: "Vaya, vaya",    otros dicen: "Venga, venga".
  52   Unos dicen: "Vaya en cuartos",    otros dicen: "Vaya entera,
     que lo que ha hecho con el hijo,    tenemos que hacer con ella".
  54   El demonio más pequeño    dando fuego a la caldera,
     para cuando la llevasen,    pa darle un caldo a la enferma.

Variantes: 9 añadido después; 15b se hará otro tanto c. e.; 17b ricos coplados de s.; y currucados de s.; 21-25 añadidos después; 30b muy a. y c.; 39 añadido después; 44,45 y 49 añadidos por José Vázquez; 51 añadido después; 55 añadido por otra mujer.

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0096:2 Infanticida (é-a)            (ficha nº: 598)

Versión de Aguilafuente (ay. Aguilafuente, p.j. Cuéllar, Segovia, España).   Recitada por Eusebia Agraos (44a). Recogida por Ramón Menéndez Pidal, 08/09/1904 (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en TRC-Segovia 1993, pp. 348-349.  075 hemist.  Música registrada.

     Allá arriba en aquel alto    hay un labrador muy rico,
  2   que teje paños de seda    y pañuelos exquisitos.
     Y tenía un niñito    que a los tres años no llega
  4                                     y el padre le pide cuentas.
     --Dime, hijo, ¿quién entra en casa?,    dime, hijo, ¿quién sale y entra?
  6   --Padre, el elfere entra en casa,    padre, el elfere sale y entra.
     La pícara de mi madre    con él bien se agargojea.
  8   Me le quita ropa mala    y se la pone de seda,
     me la pilla de los brazos    y a la cama se la lleva;
  10   dándola besos y abrazos    como si su mujer fuera.--
     La madre lo estaba oyendo,    reniega como una perra:
  12   --Vivo te he sacar los ojos,    vivo te he sacar la lengua.--
     Ya se le ha dispuesto un viaje    de treinta leguas y media
  14   a vender sus ricos paños,    a vender sus ricas telas.
     Y el niño le decía:
  16   --Padre, no vaya usted de casa,
     que mi madre me la ha jurao    que me ha de sacar la lengua.
  18   --Yo no me lo creo, hijo,    que tu madre haga esa excesa.--
     Enpenas descubre el alto,    el alto Sierra Morena,
  20   cuando le coge en los brazos    y a matarle le comienza.
     Vivo le ha sacao los ojos,    vivo le sacó la lengua.
  22   --Y esto lo tengo guardado    cuando mi marido venga.--
     Enpenas vino el marido    por su hijo le comienza:
  24   --¿Y adónde está mi niño    que a salir me recibiera?
     --Sabrás, maridito mío,    que hemos tenido gran fiesta
  26   de la Virgen del Rosario,    que tu`l rosario no llega.
     El niño se ha esparecido,
  28   tengo de tener noticias    que ha de estar en ca la agüela.
     Sube, marido, a cenar,    que te tengo grande cena,
  30   la cabeza de un cabrito    y la lengua de una ternera.--
     Ya comienza a partir pan,    detrás del pan la cabeza.
  32   Le vié una voz en el aire:
     "Padre, si es usted mi padre,    no coma usté esa tal cena,
  34   que salió de sus entrañas    y no es razón que a ellas vuelva".
     Me la coge de los pelos,    la casa barrió con ella.
  36   --¡Tomarla, demonios    y ya la tenéis por vuestra!--
     Empenas lo acaba . . . . . .e . . . . . .ecir    la casa la tiene llena,
  38   si no es un maldito cojo    que ha entrado por la gatera.
     Unos dicen que partirla,    otros que llevarla entera
  40   a las puertas del infierno    pa que sea tabarnera.

Nota: La informante es vecina de Pinilla (Madrid).

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0096:3 Infanticida (é-a)            (ficha nº: 599)

Versión de Vegas de Matute (ay. Vegas de Matute, p.j. Segovia, Segovia, España).   Recitada por Ramona de Allas. Recogida por Ramón Menéndez Pidal, 00/00/1906 (fecha deducida) (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en Petersen-Web 2000, Texto. Reeditada en Petersen-Web 2000-2007, Texto.  086 hemist.  Música registrada.

     Dentro de Nápoles hay    una pulida doncella
  2   casada con un galán,    tratante de paño y seda.
     Esta tal tenía un hijo    que a los seis años no llega.
  4   El niño, como buen niño,    a su padre daba cuenta.
     --Dime, hijo, ¿quién entra en casa?,    dime ¿quién en casa entra?
  6   --En tu casa, señor padre,    un alférez sale y entra,
     que da abrazos a mi madre    y algunas veces la besa,
  8   y la agarra por la mano    y a la sala se la lleva.
     Todos los días que viene    me compra cartilla nueva.
  10   Padre, mi madre ha jurado    que me ha de sacar la lengua.
     --Hijo mío, no lo hará,    pero en caso que lo hiciera,
  12   hijo mío, no lo hará,    lo mismo haremos con ella.--
     Un día se le ha ofrecido    al padre salir afuera
  14   a vender paños costosos    y pañuelitos de seda.
     Entonces la mala madre    de matar al hijo intenta;
  16   vivo le corta los pies,    vivo le saca la lengua,
     vivo le desconcertaba    debajo de una camella.
  18   Los huesos que de él sacaba    a una perra se los echa.
     La perra, el animalito,    al camposanto los lleva,
  20   con las manos hace el hoyo,    con los codos los entierra.
     Cogió la lengua en dos platos    y a su alférez se la lleva
  22   diciendo: --Aquí tiene usted    la lengüecita parlera,
     por que no vuelva a parlar    de su madre la flaqueza.--
  24   Estando en estas razones    el marido a puertas llega,
     ha salido a recibirle    muy adornada y compuesta.
  26   --Bienvenido seas, marido,    --Bien hallada seas, prenda.
     ¿Dónde está el hijo querido    que a recibirme no llega?
  28   --Bien sabes, marido mío,    que le tenía una promesa
     a la Virgen del Pilar,    madre suya y madre vuestra.
  30   Sube arriba y cenarás,    que te tengo rica cena;
     la cabeza de un cabrito    y sesitos en cazuela.--
  32   Al partir el pan bendito    el cuchillo se ensangrienta.
     Oyó una voz por los aires    diciendo de esta manera:
  34   "Padre mío de mi alma,    no comas de esa cabeza,
     que salió de tus entrañas,    no quiera Dios que a ellas vuelva".
  36   El padre de aqueste niño    en un accidente queda.
     La madre, de que lo supo,    en una sala se encierra,
  38   llamando a siete demonios    para que carguen con ella.
     Unos entran por ventanas,    otros entran por las puertas
  40   y al cabo de poco rato    ya estaba la casa llena.
     --¿Qué castigo la daremos    a esta mujer tan perversa?--
  42   Unos dicen: "Vaya en cuartos",    otros dicen: "Vaya entera.
     Como hizo ella con su hijo    lo mismo hacemos con ella".

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0096:4 Infanticida (é-a)            (ficha nº: 600)
[0153 Mala Suegra (á-(e))contam.]

Versión de Sanchonuño (ay. Sanchonuño, p.j. Cuéllar, Segovia, España).   Recogida por Agapito Marazuela Albornos, (Archivo: AMP; Colec.: Agapito Marazuela 1933). Publicada en TRC-Segovia 1993, pp. 349-350. Reeditada en (?).  048 hemist.  Música registrada.

     Allá arribita, arribita,    hay una pequeña aldea,
  2   hay un rico comerciante    que vende paños y sedas.
     Tiene un hijo de cuatro años,    la cosa más chirlotera.
  4   Y su padre, a más quererle,    en sus rodillas le sienta.
     --Pero dime tú, hijo mío    ¿quién en nuestra casa entra?
  6   --Entra el señor don Delfredo    con quien mi madre conversa.
     Ellos ponen rica mesa    y a mí me mandan a la escuela;
  8   pa que vaya más contento    me compra cartilla nueva,
     y yo como picaruelo    me escondo tras de la puerta.--
     [. . . . . . . . . . . . . . . . . . .    . . . . . . . . . . . . . . . . . . .]
  10   Me agarró de los cabellos    y me tiró a la bodega.
     Vivo me saca los ojos,    vivo me saca la lengua,
  12   la lengua la echa en dos platos    y a Delfredo se la lleva.
     --Come tú, señor Delfredo,    o haces lo que quieras de ella.
  14   --Pero bueno es castigarle,    pero no de esa manera;
     se les da cuatro azotitos    y se les manda a la escuela.
     [. . . . . . . . . . . . . . . . . . .    . . . . . . . . . . . . . . . . . . .]
  16   --Baja, maridito mío,    que te tengo rica cena
     de perdices y conejos    y además una cabeza.
  18   --No pregunto por la cena,    ni tampoco por cenares,
     que pregunto por mi hijo    que a recibirme no sale.
  20   --No preguntes por tu hijo,    que se queda en ca su abuela,
     no preguntes por tu hijo,    cena, maridito, cena.--
  22   Estando partiendo el pan    oyó una voz muy suspensa:
     "Padre, no coma usted eso    que mi madre le envenena,
  24   padre, no coma usted eso    que es la sangre de mis venas".

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0096:5 Infanticida (é-a)            (ficha nº: 601)

Versión de Guijasalbas (ay. Valdeprados, p.j. Segovia, Segovia, España).   Recitada por Leoncia Bravo (46a). Recogida por Miguel Catalán y Jimena Menéndez Pidal, 22/09/1931 (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en Petersen-Web 2000, Texto. Reeditada en Petersen-Web 2000-2007, Texto.  048 hemist.  Música registrada.

     [. . . . . . . . . . . . . . . . . . .    . . . . . . . . . . . . . . . . . . .]    
     --En mi casa entra un alférez    y a mi madre la requiebra,
  2   me la agarra de la mano    y a la sala se la lleva
     y allí la abraza y la quiere    como si su mujer fuera,
  4   y yo como picarillo    me voy tras de la escalera.
     A mí ma dan pan y miel    y me mandan a la escuela,
  6   para que vaya más contento    me compran cartillas nuevas.--
     [. . . . . . . . . . . . . . . . . . .    . . . . . . . . . . . . . . . . . . .]
     . . . . . . . . . los huesos    a la perrita los echan,
  8   . . . . . . . . . . . . . . . . . . .    al camposanto los lleva.
     Con las manos hace el hoyo,    con las patas los encierra.
  10   Luego que viene su padre    y a recibirle no llega:
     --¿Dónde está el hijo querido    que a recibirme no llega?
  12   --Ayer le preparé viaje    y le he mandado a la escuela.
     Mañana tendremos carta    y tú verás la respuesta.
  14   Entra, entra, maridito,    que te tengo rica cena,
     tajaditas de cordero    y sesitos en cazuela.--
  16   Estando partiendo el pan    el cuchillo se ensangrienta.
     Oyó una voz que decía:    "No comas de esa cazuela,
  18   que ha salido . . . . . .e tus entrañas    y no es bien que a ello vuelva".
     Entonces la malditona    entra en un cuarto y se encierra
  20   y la manda a los demonios    que viniesen a por ella.
     Unos entran por ventanas,    otros entran por las puertas.
  22   Unos dicen: "Vaya en cuartos",    otros dicen: "Vaya entera",
     otros dicen: "Según ha hecho con su hijo,    haremos nosotros con ella".

Notas: No recordaba el principio; 7-9 Versos mal recordados que quiso intercalar entre los vv. 15 y 16.

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0096:6 Infanticida (é-a)            (ficha nº: 602)

Versión de Sigueruelo (ay. Santo Tomé del Puerto, ant. Sigueruelo, p.j. Sepúlveda, Segovia, España).   Recitada por Gabriela Moreno (64a). Recogida por Diego Catalán, 00/08/1947 (Archivo: SMP; cinta: NG). Publicada en TRC-Segovia 1993, pp. 344-345.  084 hemist.  Música registrada.

     Dentro de Nápoles vive    una pulida doncella
  2   casá con un comerciante    que vendía oro y seda.
     Éstos tenían un chiquillo    de seis años o no llegan.
  4   Un día al entrar en casa    su padre le pide cuentas.
     --Dime tú, hijo querido,    ¿quién es el que en casa entra?
  6   --Entra el alférez, padre,    el alférez de la tierra.--
     La traidora, que esto oye,    en una sala le encierra,
  8   le pone camisa limpia    y le saca de porqueza.
     --Padre, si usted bien me quiere,    no se vaya usted pa fuera,
  10   me ha prometido mi madre    que me va a sacar la lengua.
     --Calla, hijo, ¡qué me dices!    no hará una cosa como esa;
  12   si ella te la saca a ti,    yo te la sacaré a ella.--
     Le ha prometido su padre    marcharse a una rica feria
  14   a vender los ricos paños    y a comprar el oro y seda.
     Mientras tanto, la traidora    de matar al niño intenta;
  16   vivo le saca los ojos,    muerto le saca la lengua,
     y lo ha cogido en un plato    y a su alférez se lo lleva.
  18   --Tenga usted, alférez mío,    la lengüecilla parlera,
     no volverá a parlar más    de su madre las flaquezas.--
  20   Lo demás del cuerpecillo    se lo ha comido ella,
     los huesos que no quería    se los ha echado a una perra,
  22   la perra, como cristiana,    a la iglesia se los lleva.
     Con los ojos lo ha llorado    y con las manos lo entierra.
  24   Según estaban cenando    llamó el marido a la puerta.
     --Sube arriba y cenaremos,    que te tengo rica cena.
  26   --¿Dónde está mi hijo querido,    que a recibirme no llega,
     que tengo una pesadumbre    que desde ayer no me deja?
  28   --No tengas pena, marido,    que se ha ido en ca la abuela.
     Sube arriba y cenaremos,    que te tengo rica cena,
  30   cabecita de cabrito    compuesta en una cazuela.--
     Al partir del rico pan,    comer la rica cabeza,
  32   llegó una voz por los aires    tan clara como serena:
     "No comas del rico pan    ni de la rica cabeza,
  34   que ha salido `e tus entrañas    y no es justo que a ellas vuelva".
     La traidora, que esto oye,    en una sala se encierra,
  36   tiene llave de tornillo    y al pronto se dio la vuelta.
     A la que se ve encerrada,    exclama de esta manera:
  38   --¡Demonios, venid por mí,    que desde ahora soy vuestra!--
     Unos entran por ventanas,    otros por las socarreras.
  40   Unos dicen: "Vaya, vaya",    otros dicen: "Venga, venga".
     Unos dicen: "Vaya en cuartos",    otros dicen: "Vaya entera,
  42   lo mismo que ha hecho con su hijo    tenemos que hacer con ella".

Variante: 11b no creo que tal hiciera. En los diversos romances que canta Gabriala en una sola entrevista, se le atribuye 54, 64, y 68 años. Opto por uno, un tanto al azar.

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0096:7 Infanticida (é-a)            (ficha nº: 603)

Versión de Castro de Fuentidueña (ay. Castro de Fuentidueña, p.j. Cuéllar, Segovia, España).   Recitada por una muchacha. Recogida por Cayo Ortega Mayor, hacia 1880 (Archivo: SMP; cinta: NG). Publicada en TRC-Segovia 1993, pp. 346-346.  084 hemist.  Música registrada.

     Vestida . . . . . .e paños de seda,    casada con un mancebo.
  2   Este tal tenía un hijo    que a los diez años no llega.
     Le dice un día su padre:    --Hijo, ¿quién en casa entra?
  4   --Padre, entra el alférez,    que a mi madre la requiebra,
     la requería de amores    como si su mujer fuera.--
  6   Le dice un día su padre:    --Hijo, me voy a la feria.
     --Padre mío, padre mío,    no vaya usted a la feria,
  8   madre me la tié jurada    que me ha de sacar la lengua.--
     Yendo días y viniendo,    el padre se fue a la feria.
  10   --A mí me dan pan y miel    pa que me vaya a la escuela,
     pa que vaya más contento    me compran cartillas nuevas,
  12   y yo como picarón    me guardo entre la escalera.--
     Ha bajado la malvada,    le ha cogido entre las piernas,
  14   coge un cuchillo y un plato    y le ha sacado la lengua;
     la hacía pedacitos,    los echaba en una duerna
  16   y los huesos que sacaba    se los echaba a una perra.
     La perrita los lamía    dando alaridos y quejas,
  18   los ha cogido en la boca    y al camposanto los lleva;
     con las manos hace un hoyo,    con la boca los entierra.
  20   Coge la lengua en un plato    y al alférez se la lleva.
     --Tenga usted, señor alférez,    la lengüecita parlera,
  22   que el parlero que parlaba    no vuelve a parlar con ella;
     no me ha quedao qué guisar    sino sólo la cabeza.--
  24   Según la estaba guisando    llamó su padre a la puerta.
     --Hombre, bienvenido seas.    --Mujer, bien hallada seas.
  26   --¿Qué tal, maridito mío?,    ¿qué tal te ha ido en la feria?
                                       --A mí bien me ha ido en la feria,
  28   pero un dolor tengo a un lado    que hasta el corazón me llega.
     ¿Dónde está mi hijo Francisco,    dónde está mi amada prenda,
  30   dónde está mi hijo Francisco    que a recibirme no llega?
     --Tu hijo amado está a jugar    con los niños de la escuela
  32   y yendo en la procesión    tu hijo se me espareciera.
     Sube, maridito mío,    que te tengo rica cena,
  34   la cabeza de un cabrito    asada en una tartera.--
     Ya iban a partir el pan    y a comer de la cazuela
  36   y bajó una voz del cielo:
     "Detente, padre, detente,    no comas de esa cabeza,
  38   que ha salío de tus entrañas,    razón es de que no vuelva".
     La madre, de que oye esto,    en una sala se encierra,
  40   los demonios llama a voces    pa que vengan a por ella.
     Unos entran por ventanas,    otros por las socarreras.
  42   Unos dicen: "Vengan cuartos",    otros dicen: "Vengan piezas,
     que lo mismo que ha hecho con su hijo    hemos de hacer con ella".

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0096:8 Infanticida (é-a)            (ficha nº: 604)

Versión de Cantalejo (ay. Cantalejo, p.j. Sepúlveda, Segovia, España).   Recogida por Agustín Blánquez Fraile, 00/00/1907 (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en TRC-Segovia 1993, pp. 345-346.  064 hemist.  Música registrada.

     Allá arriba en aquel alto    hay una bonita aldea.
  2   Tiene un niño de cinco años,    la cosa más chilratera,
     todo lo que pasa en casa    a su padre se lo cuenta.
  4   --Dime, hijo, ¿quién entra en casa?    Dime, hijo, ¿quién sale y entra?
     --El alférez entra, padre,    el alférez sale y entra
  6   y a mí me dan ochavillos    pa que me vaya a la escuela,
     y yo como picarillo    me escondo tras de la puerta.
  8   La pícara de la madre    a la cama se lo lleva,
     allí se requieren bien,    como si hombre y mujer fueran.
  10   Padre, si es usted mi padre    y si usted mi padre fuera,
     padre, si es usted mi padre,    que usted me lleve a la feria,
  12   que me tiene a mí mi madre    mandado una promesa.
     --Calla, hijo de mi vida,    que otro tanto hiciá con ella.--
  14   Apenas sale . . . . . .el lugar    cuando el hijo difunto era.
     Un día se ha comi. . . . . .o un cuarto,    otro día se ha comi. . . . . .o una pierna.
  16   La cabeza la guisó    pa cuando el mari. . . . . .o viniera.
     --Entra, marido, a cenar,    que te tengo rica cena,
  18   la cabeza de un cabrito    compuesta en una cazuela.
     --No pregunto por cenar,    ni tampoco por la cena,
  20   pregunto por mi hijo amado    y mi regalada prenda.
     --Ya sabes, marido mío,    que ha habido una gran fiesta,
  22   no lo tengas por extraño    que el niño se espareciera,
     pero he tenido recado    que está en casa de su abuela.--
  24   Se puso a partir el pan    y ella a despe. . . . . .azar la cabeza.
     Ha baja. . . . . .o una voz del cielo    muy clarita y muy serena:
  26                                     "No comas cosa tan tierna,
     que ha sali. . . . . .o de tus entrañas    y no es razón que a ellas vuelva".
  28   --Vamos, marido, a cenar,    que es el diablo que te tienta.--
     Esto que ha oído el marido,    se fue en casa de su abuela,
  30   pregúntale por su hijo,    y por su regala(da) prenda.
     Y ella, en esta ocasión,    a los diablos se encomienda.
  32   Unos dicen: "Suba, suba",    otros dicen: "Venga, venga".
     El diablillo más pequeño    daba fuego a su caldera.

Variante: 22b q. e. n. despareciera.

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0096:9 Infanticida (é-a)            (ficha nº: 605)

Versión de Anaya (ay. Anaya, p.j. Segovia, ant. Segovia, Segovia, España).   Recitada por Ventura Antón (unos 67a). Recogida por Pilar Aragón, Raquel Calvo, Mª Teresa Cillanueva y Dolores Sanz, 06/04/1983 (Archivo: AMP; Colec.: Anexo SEGOVIA 83; cinta: Seg.6-4.1/A-17). Publicada en Petersen-Web 2000, Texto. Reeditada en Petersen-Web 2000-2007, Texto.  071 hemist.  Música registrada.

     Dentro en Nápoles hay    una querida doncella
  2   casada con un galán    tratante de paño y seda.
     Esta tal tenía un hijo    que a los diez años no llega,
  4   el hijo como buen hijo    a su padre ha dado cuenta.
     --Dime hijo, dime amado,    dime quién por casa entra.
  6                                     --Padre mío, en casa entra
     un alférez que a mi madre,    que a mi madre la requiebra.
  8   Juntos comen, juntos beben,    juntitos se echan la siesta
     y la agarra de la mano    y a la sala se la lleva,
  10   y a mí me dan pan y miel    y me mandan a la escuela;
     pa que vaya más contento    me compran cartillas nuevas
  12   y yo como picarillo    me escondo tras la escalera.
     Padre, madre me ha jurado    que me ha de cortar la lengua.
  14   --No, hijo mío, no lo hará    porque, si es caso lo hiciera,
     lo que ella hiciera contigo    haría yo después con ella.--
  16   Un día se le terció    al marido salir fuera
     a vender paños lustrosos    y pañueletas de seda,
  18   y entonces la malditona    de matar al hijo intenta.
     Los huesos que le sacaba    se les echaba a la perra;
  20   la perra, el animalito,    al cementerio les lleva.
     La lengua la echó en dos platos    y al alférez se la lleva.
  22   --Mira, alferecito mio,    mira la lengua parlera
     pa que no vuelva a parlar    de su madre las flaquezas.--
  24   Estando en estas palabras,    el marido a puerta llega.
     --Entra, maridito, entra,    que te tengo un gran cena:
  26   una cabeza . . . . . .e cabrito    bien guisada y bien compuesta.
     --No pregunto por cenar,    tampoco si está la cena
  28   yo pregunto por mi hijo    que a recibirme no llega.
     --Y le he dado pan y miel    y le he manda. . . . . .o en ca su abuela.--
  30   Al ir a partir el pan    el cuchillo se ensangrienta
     y una voz del cielo oyó:    "No comáis de esa cabeza,
  32   que salió de tus entrañas    y no es menester que vuelva".
     Entonces la malditona    sola en un cuarto se encierra
  34   llamando a tos los judíos    que bajaran a por ella.
     Unos dicen que en pedazos,    otros dicen que si entera,
  36   "o que ha hecho ella con su hijo    debemos de hacer con ella".

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0096:10 Infanticida (é-a)            (ficha nº: 606)

Versión de Cañicosa (ay. Matabuena, p.j. Sepúlveda, Segovia, España).   Recitada por Victoria Tejedor Baeza (68a). Recogida por Koldo Biguri, Beatriz Mariscal, José Ramón Prieto, Mª José Querejeta y Teresa Yagüe, 07/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 5.7-7.1/B-13). Publicada en Petersen-Web 2000, Texto. Reeditada en Petersen-Web 2000-2007, Texto.  071 hemist.  Música registrada.

     [. . . . . . . . . . . . . . . . . . .    . . . . . . . . . . . . . . . . . . . ]
     Tenía un niño pequeño    que a los seis años no llega,
  2   era requechiquitito,    a su padre le da cuenta.
     --Padre, si ustéd me quiere,    no se vaya usté a la feria,
  4   que me ha prometido mi madre    que me ha de sacar la lengua.
     --No te la sacará, hijo mío,    no te la sacará ella,
  6   que si ella te la sacara,    yo se la sacaré a ella.--
     El otro día de mañana    su padre se fue a la feria
  8   a vender el rico paño    y a comprar la rica seda.
     Y aquella mujer malvada    de matar al hijo intenta;
  10   vivo le sacó los ojos,    vivo le sacó la lengua
     y vivo le degolló    encima de una camella.
  12   Dejó la lengua en un plato    y al alférez se la lleva.
     --Tenga usted señor alférez,    la lengüecita parlera,
  14   que no volverá a parlar    de su madre las flaquezas.--
     Al otro día de mañana    su padre viene de la feria
  16   de vender el rico paño,    todo bordado de seda.
     --¿Dónde está mi hijo querido    que a recibirme no llega?
  18   --Deja a tu hijo querido    que está a hacer una promesa
     a la Virgen del Rosario,    madre suya y madre nuestra.
  20   --Apéate, maridito,    que te tengo rica cena;
     cabecita de ternera    guisada en una cazuela.
  22   Sabiendo que venías hoy    bajé a la tienda a por ella.--
     Ya sentados a la mesa
  24   y al partir el pan bendito,    y al partir de la cabeza
     se oye una voz en el aire    resplandeciente y serena:
  26   "Padre, si usted bien me quiere,    no coma de esa cabeza,
     que ha salió de sus entrañas    y no es razón que a tal vuelva."
  28   El padre, que oyó esto,    desmayado cayó a tierra.
     Aquella mujer malvada    en una sala se encierra,
  30   llamó a todos los pecados    pa que fueran a por ella.
     Apenas lo había dicho,    ya estaba la sala llena,
  32   unos por los agujeros,    otros por las rendijeras.
     Unos dicen: "Vaya, vaya",    otros dicen: "Venga, venga";
  34   unos dicen: "Vaya un pacto",    otros dicen: "Vaya artera".
     Ya la hicieron cuatro cuartos    y a los perros se la echan,
  36   cada uno con su cacho    al infierno se la llevan.

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0096:11 Infanticida (é-a)            (ficha nº: 607)

Versión de Casla (ay. Casla, p.j. Sepúlveda, Segovia, España).   Recitada por Estrella Cristóbal (63a). Recogida por José Antonio Blanco, Mª José Querejeta, Dolores Sanz y Ana Valenciano, 03/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 1.3-7.3/B-03). Publicada en Petersen-Web 2000, Texto. Reeditada en Petersen-Web 2000-2007, Texto.  042 hemist.  Música registrada.

     Más arribita de Burgos    hay una pequeña aldea
  2   donde habita un comerciante    que tiene la rica seda.
     Tiene una mujer muy guapa,    más vale que no lo sea.
  4   Tiene un niño de tres años,    la cosa más pijotera,
     su papá le quiere mucho    y en sus rodillas le sienta
  6   y le empieza a preguntar    de los pies a la cabeza:
     --Dime tú a mí, hijo mío,    quién aquí en mi casa entra.
  8   --Entra el hijo ` don Alfredo    con madre a comer berros;
     los dos juntitos comen,    los dos juntitos se acuestan
  10   y a mí me dan pan y miel    y me mandan a la escuela.
     Yo como gran picarón    me escondo detrás de la puerta.--
  12   Al otro día siguiente    su papá vino de fuera.
     --Sube, maridito, sube,    que tengo la rica cena;
  14   los ojos de un corderito,    la lengua de una ternera.
     --Yo no quiero comer hoy    hasta que mi hijo no venga.
  16   --Tu hijo no viene hoy,    que está en casa de la abuela.--
     Se puso a partir el pan    y el cuchillo se le mella.
  18   Baja un ángel del cielo    diciendo de esta manera:
     "Padre, si fuera mi padre,    de esta lengua no comiera,
  20   son los ojos de su hijo,    la lengua de una ternera".
     Ella se guardó en su cuarto    para que nadie la viera.
  22   Él abrió la habitación,    la cogió por la cabeza
     y la arrastró por la casa.

Variantes: 19b de e. cena no c.

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0096:12 Infanticida (é-a)            (ficha nº: 608)

Versión de Navas de San Antonio (ay. Navas de San Antonio, p.j. Segovia, Segovia, España).   Recitada por Eduvigis Puente (61a). Recogida por Raquel Calvo, Javier Ormazábal, Dolores Sanz, Blanca Urgell y Ana Valenciano, 07/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 1.7-7.3/A-05). Publicada en TRC-Segovia 1993, p. 348.  040 hemist.  Música registrada.

     Allá arribita, arribita,    allá arribita la aldea
  2   habita allí un comerciante    que vende paños de seda.
     Tiene un chico de seis años    que todo lo parlotea.
  4   Su padre, por más quererle,    en sus rodillas le sienta.
     --Ven aquí tú, hijo mío,    dime quién en casa entra.
  6   --En casa entra un alférez    que con la mamá conversa,
     con la mamá come y bebe    y con la mamá se acuesta.
  8   Mamá me da un cacho pan    y me manda en ca la abuela,
     y yo como un picarillo    me escondo tras de la puerta.--
  10   Entonces la malditona    a su hijo matar intenta
     y los huesos que sacaba    se los echaba a la perra;
  12   la perra, el animalito,    al camposanto los lleva;
     con los codos hace hoyos,    con las manos los entierra.
  14   --Entra, entra, maridito,    pues te tengo rica cena,
     la cabeza es de cabrito,    la sesada es de ternera.--
  16   Al ir a partir el pan,    el cuchillo se menea
     con una voz que decía:    "No comas de esa cabeza.
  18   La cabeza es de tu hijo,    la sesada es de ternera"
     Entonces la malditona    en su cuartito se encierra.
  20   Igual que hizo ella con su hijo,    hición los demonios con ella.

Nota: 8a y 9 los dice Pili (28a).

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0096:13 Infanticida (é-a)            (ficha nº: 609)

Versión de Otero de Herreros (ay. Otero de Herreros, p.j. Segovia, Segovia, España).   Recitada por Frutos de la Calle (77a). Recogida por Raquel Calvo, Javier Ormazábal, Dolores Sanz, Blanca Urgell y Ana Valenciano, 07/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 1.7-7.1/A-11). Publicada en Petersen-Web 2000, Texto. Reeditada en Petersen-Web 2000-2007, Texto.  048 hemist.  Música registrada.

     Ahí por bajito de Burgos    hay una pequeña aldea
  2   y habitaba un comerciante,    tratante de paño y seda,
     el cual tenía un hijo    que a los seis años no llega.
  4   Mucho le quiere su padre,    que le sentaba en sus piernas.
     --Dime, niño,    dime quién por casa entra.
  6   --Entra mi tío, el alférez,    y con mi madre conversa;
     juntos comen, juntos beben,    juntos van a echar la siesta
  8   y a mi me dan pan y queso    y me mandan a la escuela.
     --Mira, mira, mujercita,    mira lo que el niñ cuenta.
  10   --Mucho creo, maridito,    que tú del niño te creas.--
     Mas se le ha antojado a él    de ir a una rica feria
  12   a vender el rico paño    y a comprar la rica seda.
     Y que ha visto que se ha ido,    como loba carnicera
  14   vivo le saca los ojos,    vivo le saca la lengua.
     Lo ha colocado en un plato    y al férez se lo presenta.
  16   --Mira alférez, mira alférez,    las lenguas parleteneras.
     --Bien se puede castigar    pero no de esa manera,
  18   dándole cuatro azotitos    y mándandole a la escuela.--
     Diciendo estas palabras,    el padre llamó a la puerta.
  20   --Sube, sube, maridito,    te tengo la cena hecha,
     son los ojos de un cabrito,    la lengua de una ternera.
  22   --No pregunto por cenares    ni tampoco por la cena,
     que pregunto por mi hijo    que a recibirme no llega.
  24   --Yo le he dado pan y queso    y le he mandado a la escuela.
     . . . . . . . . . . . . . . . . . . .    . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

Nota: El informante nació en un caserio de Hontoria, que pertenece a Madrona, aunque vive en Otero desde el año 17. Dice que la mayoría de las canciones las aprendió de su madre, vecina de Hontoria. El romance era más largo, pero él "no se sabe más".

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0698:1 La dama y el mozo bizarro (á-o)            (ficha nº: 610)

Versión de Riaza (ay. Riaza, p.j. Sepúlveda, ant. Riaza, Segovia, España).   Recitada por Vicenta Martín. Recogida por Ramón Menéndez Pidal, 00/09/1905 (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en TRC-Segovia 1993, p. 375.  060 hemist.  Música registrada.

     Paseándome en Sevilla,    mozo galán y alentado,
  2   para quitarme la barba    no tuve siquiera un cuarto.
     No sé si eché calle arriba    o si eché calle abajo,
  4   veya venir a dos damas    del guardapiés encarnado.
     Las dije: --Señoras damas,    ¿necesita usté un criado?,
  6   un criado que las sirva    y la cuide sus ganados.
     --¿De dónde es el mancebito,    tan cortés y bien hablado?
  8   --Soy de Castilla la Vieja,    en Trujillo fui criado;
     no gastemos más saliva,    que no me he desayunado.--
  10   Echó mano a su bolsillo,    le ha dado un doblón de a cuatro.
     --Tenga usted, señor mancebo,    almuércese medio pavo
  12   y con lo que le sobrare    compre medias y zapatos
     y si algo se le ofreciera,    se eche usté esa calle abajo,
  14   que en aquella casa vivo    del balconcito dorado.--
     A eso del anochecer    a su casa está llamando.
  16   Le han bajado a responder    dos criadas y un criado.
     --Suba usted, señor mancebo,    que mi ama le está esperando
  18   con una muy rica cena,    como para veinticuatro,
     de gallinas y capones    y la pechuga de un pavo,
  20   vino poco, pero bueno,    de media ocenita de años.--
     Juntos cenaron los dos,    juntos los dos se acostaron,
  22   a eso del amanecel    despierta muy solazado.
     --Me quiero vestir, señora,    que ya son más de las cuatro.
  24   --Sean las cuatro o (sean) las cinco,    estése usté aquí otro rato
     y si bien le pareciera,    nos casaremos entrambos.
  26   --¿Quién le ha dicho a esta señora    que yo quiero ser casado?
     Tengo echado juramento    a San Pedro y a San Pablo,
  28   a los cuatro evangelistas    que tiene Cristo a su lado,
     de no casarme con mujer    que su cuerpo me haiga dado,
  30   según a mí me le dio,    a otro no se le ha negado.

Variantes de otra mujer: 6b y las traiga sus mandados; 8b en T. soy c.; 13b échese la c. a.; 15b el mancebo e. ll.; 22b d. desolazado; 26a q. l. h. d. a la s.

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0698:2 La dama y el mozo bizarro (á-o)            (ficha nº: 611)

Versión de Riaza (ay. Riaza, p.j. Sepúlveda, ant. Riaza, Segovia, España).   Recitada por Francisca Vázquez, alias "La Lechuga". Recogida por María Goyri, 00/09/1905 (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en TRC-Segovia 1993, p. 374. Reeditada en IGR-vulgar 1999, p. 197.  062 hemist.  Música registrada.

     Cuando yo estaba en Sevilla,    mozo galán y bizarro,
  2   para quitarme la barba    no tuve siquiera un cuarto.
     No sé si eché calle arriba,    no sé si eché calle abajo,
  4   viera venir a dos damas    de guardapiés encarnado,
     unas guarniciones verdes,    que la vista me ha llevado.
  6   Las dije: --Señoras damas,    ¿necesitan un criado
     pa que la vista y la calce    y la haga los mandados?
  8   --¿De adónde es usted, mancebo,    tan cortés y tan bizarro?
     --De Sevilla soy, señora,    en Trujillo fui criado;
  10   gastemos poca saliva    que no me he desayunado.--
     Echó mano a su bolsillo,    le dieron doblón de a cuarto.
  12   --Tenga usted, señor galán,    almuércese medio pavo
     y con lo que le sobrare    cómprese media y zapato,
  14   y si algo se le ofreciere,    échese esa calle abajo
     y en aquella casa vivo    de balconcito dorado.--
  16   A eso del anochecer    a la puerta hubo llamado,
     bajaron a responderle    dos criadas y el criado.
  18   --Suba usted, señor galán,    que mi ama le está esperando
     con una muy rica cena    como para un veinticuatro
  20   de gallinas y capones    y la pechuga de un pavo,
     vino poco, pero bueno,    de media `ocenita de años.--
  22   Y juntos los dos se cenaron,    juntos los dos se acostaron.
     A eso del amanecer    recordó desolazado:
  24   --Me quiero vestir, señora,    que ya son más de las cuatro.
     --Sean las cuatro, sean las cinco,    aquí ha de estar otro rato
  26   y, si bien le pareciera,    nos casaremos entrambos.
     --¿Quién le ha dicho a la señora    que yo quiero ser casado?
  28   Tengo hecho juramento    a San Pedro y a San Pablo
     y a los cuatro evangelistas    que tiene Cristo a su lado,
  30   no casarme con mujer    que su cuerpo me haya dado,
     que cuando a mí me lo dio    a otro no lo habrá negado.

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0631:1 Cristo cazador de almas (á-a)            (ficha nº: 612)

Versión de Riaza (ay. Riaza, p.j. Sepúlveda, ant. Riaza, Segovia, España).   Recitada por Francisca. Recogida por Ramón Menéndez Pidal, 00/09/1905 (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en TRC-Segovia 1993, p. 432. Reeditada en IGR-vulgar 1999, pp. 307-308.  010 hemist.  Música registrada.

     Salir, salir, cazadores,    los que amigos sois de caza,
  2   veréis al Rey de los Cielos    que está en espera de un alma.
     En un verdecito trigo    se pone para tirarla;
  4   pone su cruz de escopeta,    su dulce vista de bala,
     de pólvora su doctrina    y de fuego su esperanza.

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0631:2 Cristo cazador de almas (á-a)            (ficha nº: 613)

Versión de Navalilla (ay. Navalilla, p.j. Sepúlveda, Segovia, España).   Recitada por Feliciana San José (71a). Recogida por Ana Beltrán, Raquel Calvo, J. Antonio Cid y Olimpia Martínez, 10/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 4.10-7.1/B-02). Publicada en TRC-Segovia 1993, p. 432.  020 hemist.  Música registrada.

     Esta mañana temprano,    apenas rayaba el alba,
  2   salió Cristo del sepulcro    y anda esperando a las almas.
     Tres días estuvo muerto    y una losa le tapaba,
  4   pero ya salió triunfante    y glorioso esta mañana.
     A la sombra de un gran árbol    está esperando las almas
  6   con ojo y oído atento    por ver si puede cazarlas.
     Su ojo sirve de escopeta,    de pólvora su palabra,
  8   su doctrina de pistones,    su sacramento de balas.
     De siete balas que son,    las cinco son necesarias
  10   para que las almas entren    en el reino de la Gracia.

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0834:1 El Niño perdido se recuesta en la Cruz (í-a+é-a+estróf.)            (ficha nº: 614)

Versión de Riaza (ay. Riaza, p.j. Sepúlveda, ant. Riaza, Segovia, España).   Recitada por Vicenta Martín. Recogida por Ramón Menéndez Pidal, 00/09/1905 (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en TRC-Segovia 1993, pp. 394-395.  050 hemist.  Música registrada.

     La Virgen y San José    salieron de paseo
  2   con su niño de la mano.
     Se meten en una tienda    y el niño se les perdió.
  4   ¡Qué dolor pasó la Virgen,    qué dolor no pasaría,
     dejarse el niño perder    de los brazos de María!
  6   Iba su madre a buscarle    a unos corrales que había.
     Cuatro jóvenes al sol,    por cierto eran doncellas,
  8   les pregunta: --Si habéis visto    al Redentor de la tierra.--
     Responde la más mayor:    --Señora, dé usted las señas,
  10   que puede ser que la demos    noticia de tal promesa.
     --Lleva zapatitos blancos    y unas moraditas medias,
  12   una túnica morada,    bordada con seda negra.
     --Por las señas que usted da,    ayer estuvo a mi puerta,
  14   a pedirme una limosna,    señora, hice por tenerla.
     Le he subido a mi cocina,    cenó conmigo a mi mesa,
  16   le puse una buena cama    con almohaditas de seda,
     el niño, tan cortesano,    no quiso dormir en ellas;
  18   en el rincón más oscuro    puso cruz por cabecera.
     La dijo: "Cruz venturosa,    dulce regalada prenda,
  20   ¡quién te tuviera en mis brazos,    regalo de mi inocencia!,
     en ti tengo de morir,    que tengo hecha mi promesa."
  22   Ya amanecido la aurora,    que el niño se levantó
     y a la patrona le dice:    --Patrona, quedar con Dios,
  24   la Gloria tenéis ganada,    mis padres te la darán,
     en el reino de la Gloria    allí la poseerás.

Variantes: 19b-20a añadidos por otra mujer.

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0834:2 El Niño perdido se recuesta en la Cruz (é-a)            (ficha nº: 615)

Versión de Riaza (ay. Riaza, p.j. Sepúlveda, ant. Riaza, Segovia, España).   Recitada por Apolonia. Recogida por María Goyri, 00/09/1905 (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en TRC-Segovia 1993, p. 395.  043 hemist.  Música registrada.

     San José salió una tarde    y dejó el niño en la tienda,
  2   con una cruz en tres clavos    y recreándose en ella.
     La dice: "Cruz venturosa,    cruz y cama y cabecera,
  4   ¡quién te tuviera en mis brazos,    regalo de mi inocencia!
     Vente conmigo, que vamos    a cumplir una promesa."
  6   En la mitad del camino    el niño se les perdió.
     ¡Oh, qué dolor dio a la Reina,    oh, qué dolor que la dio!
  8   Ya llegaron donde había    tres mozas, y son doncellas,
     las preguntan que si han visto    al Redentor de la tierra.
  10   Le dice la más mayor:    --Señora, dé usted las señas,
     que puede ser que `e su niño    yo le pueda dar la cuenta.--
  12   --Lleva zapatitos blancos    y unas moraditas medias,
     una túnica morada    bordada con seda negra.--
  14   --Ese niño es muy señor,    ayer pasó por mi puerta
     a pedir una limosna,    y yo hice por tenerla.
  16   Entró conmigo a mi casa,    cenó conmigo a la mesa,
     le puse su buena cama    con almuhaditas de seda,
  18   el niño, tan cortesano,    no quiso dormir en ella;
     en el último rincón    puso cruz por cabecera.--
  20   Ya ha amanecido la aurora    y el niño se levantó,
     y a la patrona dice:    --Patrona, quedad con Dios.
  22   En el cielo vive reina
     y mis padres le darán    en cambio la Gloria eterna.

Variante (17a) l. p. s. rica c.

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0514:1 Lázaro y el rico (estróf.)            (ficha nº: 616)

Versión de Aldealengua [de Pedraza] (ay. Aldealengua de Pedraza, p.j. Sepúlveda, Segovia, España).   Recitada por Josefa Nogales (50a). Recogida por Ramón Menéndez Pidal, 14/09/1904 (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en TRC-Segovia 1993, p. 478. Reeditada en IGR-vulgar 1999, p. 414.  040 hemist.  Música registrada.

     San Lázaro se hizo hombre    para un buen señor servir
  2   y a la puerta de Recombre    llegó limosna a pedir.
     --Quítate de ahí, Lázaro,    con tus llagas y labores,
  4   que me quitas los sabores    y las ganas de comer.
     --No vengo por tus gallinas,    ni menos por tus capones,
  6   que vengo por las meajitas    que te dejas cuando comes.
     --Tengo yo perros lebreles    que las saben recoger.--
  8   Llama los perros lebreles    y a San Lázaro morder.
     Los perros eran humildes,    más humildes que no él;
  10   de rodillas por el suelo    las llagas van a lamer.
                                       Quiso Dios, Santa María,
  12   que San Lázaro y Recombre    se muriesen en un día.
     Por la boca de Recombre    salía un fuego infernal
  14   y de un brazo de San Lázaro    sale una fuente y manar.
     --Por Dios te pido, Lázaro,    que al mundo me hagas volver,
  16   y a pupilos y a pupilas    a todos sus casaré,
     con lo poco que me quede    un rico hespital haré
  18   y haiga tantas boberías    como limosnas hacías.
     --Por lo poco que me distes,    siete años lo llorastes,
  20                                 y ahora lo pagarás
     en los profundos infiernos    por toda la eternidad.

Notas: Los vv. 13 y 14 los añade posteriormente. La recitadora es vecina de Alameda (Madrid).

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0514:2 Lázaro y el rico (estróf.)            (ficha nº: 617)

Versión de Riaza (ay. Riaza, p.j. Sepúlveda, ant. Riaza, Segovia, España).   Recitada por Apolonia. Recogida por María Goyri, 00/09/1905 (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en Petersen-Web 2000, Texto. Reeditada en Petersen-Web 2000-2007, Texto.  008 hemist.  Música registrada.

     Lázaro, gran caballero,    primo y amigo de Dios,
     la limosna que cojamos    toda ha de ser para Dios.
     Las doncellas la pedimos    con humildes corazones,
     si nos queréis dar limosna,    generosos labradores.
     Lázaro salió a pedir    a un avariento limosna
  2   y aquél, que no se la dio,    Cristo le negó su gloria.
     En altas voces decía:    --Lázaro, Lázaro, ven,
  4   que en altas llamas me abraso    por no haberos hecho bien.

Variante: 6a y porque n. s. l. d.; 8a q. e. vivas ll. m. a.

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0514:3 Lázaro y el rico (estróf.)            (ficha nº: 618)

Versión de Cedillo de la Torre (ay. Cedillo de la Torre, p.j. Sepúlveda, ant. Riaza, Segovia, España).   Recitada por Juana Guijarro. Recogida por Ramón Menéndez Pidal, 00/09/1905 (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en TRC-Segovia 1993, pp. 476-477.  036 hemist.  Música registrada.

     Lazarito fue a pedir    a un avariento limosna,
  2   no se la quisieron dar,    Cristo le negó su gloria.
     --Quítate de ahí, Lazarito,    con tus gallas y dolores,
  4   que me quitas mis sabores    y mis ganas de comer.
     --Yo no quiero tus sabores,    ni tus ganas de comer,
  6   que quiero de esas miajitas    que te se van a caer.
     --Perros y lebreles tengo    que las salgan a coger.--
  8   Salen los perros lebreles    a Lazarito a morder
     y los perros, más humildes,    más humildes que no él,
  10   se sentaron de rodillas    a Lazarito a lamer.
     Lazarito y el ricohombre    en un día se murieron,
  12   Lazarito fue a los cielos    y el ricohombre a los infiernos.
     En altas voces le dice:    --Lazarito, que me quemo;
  14   Lazarito , que me abraso;    Lazarito, que me enciendo.
     Si yo fuera al otro mundo,    yo me supiera entender.
  16   De las tres hijas que tengo,    las mandaría casar
     y a la puerta de su casa    haría un hospital,
  18   pa que tos los pobrecitos    allí fueran a parar.

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0514:4 Lázaro y el rico (polias.)            (ficha nº: 619)

Versión de Fresno de la Fuente (ay. Fresno de la Fuente, p.j. Sepúlveda, Segovia, España).   Recogida por Ramón Menéndez Pidal, 00/09/1905 (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en Petersen-Web 2000, Texto. Reeditada en Petersen-Web 2000-2007, Texto.  008 hemist.  Música registrada.

     Lázaro, gran caballero,    primo y amigo de Dios.
     Señora, rogad por nos    al Señor que concebiste.
     Nueve meses le trajiste    en vuestro sagrado seno,
     a la Navidad pariste    a Jesús de Nazareno.
     Lazarito le pidió    al avariento limosna
  2   y porque no se la dio    Cristo le negó su gloria.
     Ahora vosotros, cristianos,    no seáis el mal de aquel
  4   que está ardiendo en los infiernos    por siempre jamás, amén.

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0514:5 Lázaro y el rico (estróf.)            (ficha nº: 620)

Versión de Bercimuel (ay. Bercimuel, p.j. Sepúlveda, Segovia, España).   Recitada por Norberto Lorenzo, pastor. Recogida por Ramón Menéndez Pidal, 00/09/1905 (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en TRC-Segovia 1993, pp. 477-478.  008 hemist.  Música registrada.

     El Lázaro le pidió    al avariento limosna
  2   y como no se la dio,    Cristo le negó su gloria.
     Y en altas voces decía:    --Lázaro, Lázaro, ven,
  4   que me abraso en llamas vivas    por no haberte hecho bien.--
     Lázaro y gran caballero,    primo y amigo de Dios,
     la limosna que pidemos    sea po`l amor de Dios;
     sea po`l amor de Dios    o por la Virgen María,
     aquel que la quiera dar    que la dé con alegría,
     y el que no la quiera dar    que le entre un dolor de tripas
     que le dure tres semanas,    por lo menos quince días.

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0514:6 Lázaro y el rico (estróf.)            (ficha nº: 621)

Versión de Fresno de Cantespino [o de la Fuente] (ay. Fresno de Cantespino, p.j. Sepúlveda, ant. Riaza, Segovia, España).   Recogida en Riaza por Ramón Menéndez Pidal, 00/09/1905 (Archivo: ORIG=; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en Petersen-Web 2000, Texto. Reeditada en Petersen-Web 2000-2007, Texto.  016 hemist.  Música registrada.

     Lázaro, gran caballero,    amigo y primo de Dios,
     la limosna que pedimos    la pedimos para Dios;
     la pedimos las doncellas    con humildes corazones,
     si nos queréis ayudar,    generosos labradores.
     Lázaro salió a pedir    al avariento limosna,
  2   pues como no se la dio,    Cristo le negó su gloria.
     En altas voces decía:    --Lázaro, Lázaro, ven,
  4   que en llamas vivas me abraso    por no haberos hecho bien.

Nota del colector: "[Se] canta en Fresno (Segovia) por Semana Santa el Domingo Lázaro, que llamamos el 4o domingo de Cuaresma. Igual en Riaza me lo dicen".

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0514:7 Lázaro y el rico (estróf.)            (ficha nº: 622)

Versión de Cedillo de la Torre (ay. Cedillo de la Torre, p.j. Sepúlveda, ant. Riaza, Segovia, España).   Recitada por Agustina Sanz (82a). Recogida por Pilar Aragón, Koldo Biguri, Jon Juaristi y Ana Pelegrín, 10/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 6.10-7.2/B-01). Publicada en TRC-Segovia 1993, p. 477.  034 hemist.  Música registrada.

     Lazarito fue a pedir    a un avariento limosna
  2   y como no se la dio,    Cristo le negó su gloria.
     --Retírate, Lazarito,    que me quitas mis sabores,
  4   que me quitas mis sabores    y las ganas de comer.
     --Yo no quiero tus sabores,    ni tus ganas de comer,
  6   sólo quiero las migajas    que se te van a caer.
     --Pero si lebreles tengo    que las vengan a coger
  8   Anda tú, mozo Gonzalo,    como criado bien mandado,
     suelta los perros lebreles    que están en aquel establo.--
  10   Los lebreles son leales,    son más leales que él,
     poniéndose de rodillas,    a Lazarito a lamer.
  12   Lazarito y el rico hombre    se murieron en un día,
     Lazarito se fue al cielo    y el rico hombre fue al infierno.
  14   A grandes voces le llama:    --Lázaro, Lázaro, ven,
     que me abraso en llamas vivas    por yo no haberte hecho bien.
  16   Si yo fuera al otro mundo,    haría un rico hospital,
     para que todos los pobres    se fueran allí a amparar.

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0514:8 Lázaro y el rico (polias.)            (ficha nº: 623)

Versión de Santa Marta del Cerro (ay. Santa Marta del Cerro, p.j. Sepúlveda, Segovia, España).   Recogida por Koldo Biguri, Olimpia Martínez, Sandra Robertson y Ana Valenciano, 04/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 3.4-7.2/A-17). Publicada en Petersen-Web 2000, Texto. Reeditada en Petersen-Web 2000-2007, Texto.  032 hemist.  Música registrada.

     Lazarito fue a pedir    en ca un rico labrador.
  2   --Quítate de ahí, Lazarito,    que me quitas mi labor.
     --No te quito tu sabor    ni tu gana de comer,
  4   vengo a recoger las migas    que tú te dejas caer.
     --Tengo yo perros rebeldes    que las saben recoger.--
  6   Suelta esos perros rebeldes;    --A él, perritos, a él.--
     Más humildes son los perros,    más humildes que . . . . . .,
  8   se sentaron de rodillas    a Lazarito a lamer.
     Lazarito y el rico hombre    se murieron en un día,
  10   Lazarito fue a la gloria    y el rico hombre a los infiernos;
     y en altas voces decía:    --Lazarito, que me quemo,
  12   que me quemo, que me abraso    por no haberte a ti hecho caso.
     Si al mundo yo me volviera,    yo me sabría enmendar;
  14   de las tres hijas que tengo    las volvería a casar
     y a la puerta de la una    que hicieran un hospital,
  16   para que todos los pobres    fueran allí a parar.--

Variante: Áurea García (56a) comienza con este verso: Lazarito, Lazarito,___primo y hermano de Dios.

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0514:9 Lázaro y el rico (estróf.)            (ficha nº: 624)

Versión de San Miguel de Bernúy (ay. San Miguel de Bernúy, p.j. Cuéllar, Segovia, España).   Recitada por Carmen Peña (50a). Recogida por Ana Beltrán, Raquel Calvo, J. Antonio Cid y Olimpia Martínez, 10/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 4.10-7.2/B-15). Publicada en Petersen-Web 2000, Texto. Reeditada en Petersen-Web 2000-2007, Texto.  010 hemist.  Música registrada.

     Lázaro salió a pedir    a un avariento limosna,
  2   y como no se la dio    Cristo le negó su gloria.
     Cristo le echó a los infiernos    para nunca más volver,
  4   y en altas voces decía:    --Lázaro, Lázaro ven,
     que me quemó en vivas llamas    por no haberos hecho bien.

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0020:1 Penitencia del rey don Rodrigo (í-a) (í-a)            (ficha nº: 625)

Versión de Las Médulas (ay. Carucedo, ant. Lago de Carucedo, p.j. Ponferrada, ant. Ponferrada, comc. Carucedo, León, España).   Recitada por Ana María Ramos (35a) y Celestina Ramos (78a). Recogida por Víctor Said Armesto, 00/09/1905 (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en Menéndez Pidal, Juan, 1906, p. 178 y RTLH 1 (1957), nº 14k , p. 67. y TOL I 1991, p. 3.  034 hemist.  Música registrada.

     --Dímelo, buen ermitaño,    por Dios y Santa María,
  2   si hombre que con mujer peca,    si Dios lo perdonaría.
     --Non siendo primera hermana,    Dios se lo perdonaría.
  4   --Ésa fue, buen ermitaño,    ésa fue desgracia mía.
     --Si te quieres hacer vela,    yo pávilo te pondría.
  6   --Yo non me quiero hacer vela,    que luego me quemaría.
     --Si te quiés meter n`un horno,    yo leña le metería.
  8   --Yo en un horno, non, señor,    que luego me quemaría.
     --Si te quiés meter n`un arca    con una serpiente viva,
  10   con siete picos picaba,    con siete bocas comía.
     --Yo en el arca, sí, señor,    que eso es lo qu` ió merecía.--
  12   El bueno del confesor    a verlo iba cada día:
     --¿Cómo te va, penitente,    penitente aventajado?
  14   --Vaime mal, que la culebra    a mis carnes no ha llegado.
     --¿Cómo te va, penitente,    penitente aventajado?
  16   --Vaime bien, que la culebra    a comerme ha comenzado;
     ha comenzado a comerme    por onde más he pecado.

Nota: Véase el ms. original (en fotocopia).

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0020:2 Penitencia del rey don Rodrigo (í-a) (í-a)            (ficha nº: 626)
[0079 Robo del Sacramentocontam.]

Versión de Pereda de Ancares (ay. Candín, p.j. Ponferrada, ant. Villafranca del Bierzo, comc. Ancares, León, España).   Recitada por Severina Abella (76a). Recogida por Mercedes Cano, Débora Catalán, J. Antonio Cid y Paloma Díaz-Mas, 18/07/1985 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta LEÓN 85; cinta: 1.18-7.1/B-10). Publicada en TOL I 1991, p. 4.  032 hemist.  Música registrada.

     Ahí arriba en aquel alto,    n` aquella sierra montina,
  2   donde cae la nieve a copos    y el agua serena y fría
     habitaba un armitaño    que vida santa facía.
  4   Pasó por allí un penitente,    si confesarlo podía:
     si el andar con las mujeres    perdón de Dios tendría.
  6   --Perdón de Dios sí lo tienes,    no siendo hermanas o primas.
     --¡Ay triste de mí, cuitado,    eso es lo que yo tenía;
  8   estropié a una hermana    e hice parir una prima!
     --Váyase usté, el penitente,    confesarlo no podía.--
  10   Bajó una voz del cielo    que estas palabras decía:
     --Déle usted la penitencia    según él la merecía:
  12   el meterlo en una cueva    con una serpiente viva.--
     El armitaño era bueno,    tres veces lo ve al día.
  14   De la cintura pa abajo    ya comido lo tenía,
     de la cintura pa arriba    muy luego lo comería.
     ¡Válganos Nuestra Señora    y la sagrada María!

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0020:3 Penitencia del rey don Rodrigo (í-a) (í-a)            (ficha nº: 627)
[0079 Robo del Sacramentocontam.]

Versión de Guímara (ay. Peranzanes, p.j. Ponferrada, ant. Villafranca del Bierzo, comc. Fornela, León, España).   Recitada por Santiago Cerecedo Ramón (72a), mendigo. Recogida por Eduardo Martínez Torner, 00/07/1916 (Archivo: AMP; Colec.: Torner, E. M.). Publicada en RTLH 1 (1957), pp. 67-68, nº. 14l y TOL I 1991, pp. 4-5.  062 hemist.  Música registrada.

     Cuando me parió mi madre,    me parió en alta montina,
  2   donde cae la nieve a copos,    agua menudita y fría,
     donde canta la culebra,    la serpiente respondía.
  4   Allí había un ermitaño    que él hacía santa vida:
     --Confiéseme, el ermitaño,    confiéseme, por su vida.
  6   Diga, diga, el ermitaño,    dígamelo, por su vida:
     el que tiene que ver con mujeres,    si tiene el alma perdida.
  8   --Él perdida no la tiene,    si no es con hermana o prima.
     --¡Ay de mí, triste y cuetado,
  10   de la prima tengo un niño    y de la hermana una niña!;
     confiéseme, el ermitaño,    confiéseme, por su vida,
  12   y déme la penitencia    a sigún la merecía.
     --Confesar, confesaréte,    pero yo no te ausolvía.--
  14   Estando en estas razones,    bajara una voz de arriba:
     --Confiéselo, el ermitaño,    confiéselo, por su vida,
  16   y déle la penitencia    a sigún la merecía.--
     Le metió en un calabozo    con una serpiente viva;
  18   la serpiente es muy feroz,    siete cabezas tenía,
     y la más pequeña de ellas    era el que más le comía.
  20   L`ermitaño, compasivo,    tres veces lo ve al día:
     una va por la mañana,    otra iba al mediodía,
  22   otra va a la medianoche,    cuando la gente dormía:
     --¿Cómo te va, el penitente,    con tan buena compañía?
  24   --A mí me va bien, señor,    mejor que yo merecía,
     que de medio cuerpo abajo    ya comido me tenía
  26   y de medio cuerpo arriba    luego me principiaría;
     si me quiere ver la muerte,    traiga una vela encendida.--
  28   Aprisa llegó el ermitaño,    el penitente ya morira.
     Las campanas de aquel pueblo    de par en par se tañían
  30   por el alma del penitente,    que para el cielo camina.
     ¡Válgame Nuestra Señora,    válgame Santa María!

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0020:4 Penitencia del rey don Rodrigo (í-a) (í-a)            (ficha nº: 628)

Versión de Villasecino (ay. San Emiliano, ant. La Majúa, p.j. León, ant. Murias de Paredes, comc. Babia, León, España).   Recitada por Nieves Pulgar (63a) y Plácida Álvarez (unos 70a). Recogida por Pilar Aragón, Suzanne Petersen, y José Ramón Prieto, 11/07/1985 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta LEÓN 85; cinta: 4.11-7.1/B-07). Publicada en TOL I 1991, pp. 5-6.  040 hemist.  Música registrada.

     --Por Dios te pido, ermitaño,    por Dios y Santa María,
  2   que me confieses a este hombre    que llevo en mi compañía.
     --Confesar, confesárele,    absorverlo no podría,
  4   que mató a siete doncellas    y una hermana que tenía.
     Yo le doy tres penitencias,    la que él más cumplir qüería:
  6   ¿Quieres meterte en el horno?,    la leña yo la pondría;
     si quieres hacerte pábilo,    la cera yo la pondría;
  8   ¿quieres meterle en la tumba    con una serpiente viva?
     --Yo me meteré en la tumba    con mi buena compañía.--
  10   Si es serpiente o no es serpiente,    siete cabezas tenía;
     con todas siete picaba,    con todas siete mordía.
  12   El bueno del ermitaño    tres veces lo visita al día:
     una vez por la mañana,    otra vez al mediodía,
  14   otra a la medianoche    cuando la sierpe dormía.
     --¿Cómo te va, penitente,    con tu buena compañía?
  16   --A mí me va bien, señor,    que yo así lo merecía:
     de la cintura pa abajo    sólo lo huesos tenía;
  18   ahora me va a las entrañas,    que era lo que más sentía.--
     Al otro día por la mañana    las campanitas tocaban a alegría,
  20   que el alma del penitente    para los cielos camina.

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0020:5 Penitencia del rey don Rodrigo (í-a) (í-a)            (ficha nº: 629)

Versión de Láncara (ant. Láncara, ant. Murias de Paredes, comc. Luna, León, España).   Recitada por Cristina Álvarez Rodríguez (47a). Recogida por Eduardo Martínez Torner, 00/00/1916 (Archivo: AMP; Colec.: Torner, E. M.). Publicada en RTLH 1 (1957), p. 74, nº. 14aa y TOL I 1991, p. 6.  022 hemist.  Música registrada.

     Don Rodrigo estaba malo,    cama de rosas tenía,
  2   la Muerte a la cabecera,    ¿qué será o qué sería?
     --Es la Muerte, don Rodrigo,    que a buscarte venía.
  4   --Esa Muerte me ha dejar    año y medio más de vida.
     --No te deja, don Rodrigo,    hora y media no cumplida.--
  6   Al cumplirse la media hora,    el confesor pa allá diba.
     --Ahí quedas, penitente,    con una serpiente viva.
  8   --¿Cómo te va, penitente,    con tan mala compañía?
     --La compañía buena era,    mejor que la merecía.
  10   El que quiera ver mi muerte    traiga una vela encendida.
     ¡Válgame Nuestra Señora,    válgame Santa María!

Nota: Véase fotocopia del manuscrito original.

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0020:6 Penitencia del rey don Rodrigo (í-a) (í-a)            (ficha nº: 630)
[0081 El Enamorado y la Muertecontam.]

Versión de Cabornera (ay. La Pola de Gordón, p.j. León, ant. La Vecilla, comc. Gordón, León, España).   Recitada por Prudencia Flecha Mieres (65a) y Maruja Mieres Flecha (35a). Recogida por Diego Catalán, Teresa Catarella, Flor Salazar y Jane Yokoyama, 17/07/1977 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta NORTE 77; cinta: `Cabornera-Noceda` A6). Publicada en AIER 1 (1982), nº 1:1, p. 3 y TOL I 1991, pp. 6-7.  038 hemist.  Música registrada.

     Estando yo en la mi cama,    despierto, que no dormía,
  2   miré para atrás y vi    la Muerte en mi compañía:
     --Preguntarte quiero, Muerte,    yo preguntarte quería,
  4   los que andan amancebados    ¿tienen el alma perdida?
     --El alma perdida, no,    si no es con hermana o prima.
  6   --¡Ay de mí, pobre cuitado,    pequé con hermana y prima!--
     Confiésalo a un confesor    por ver lo que le decía.
  8   Y el confesor le contesta    que absolverlo no podía.
     Bajó una voz dolorosa,    que de los cielos venía:
  10   --Déle el castigo, señor,    según él lo merecía;
     mételo en un calabozo    con una serpiente viva.--
  12   La serpiente era tan grande    que siete bocas tenía,
     con todas siete picaba,    con todas siete mordía.
  14   El bueno del carcelero    tres veces va a verlo al día:
     una iba a la mañana    y otra iba al mediodía,
  16   y otra iba por la noche    cuando la gente dormía.
     --¿Qué tal te va, penitente,    qué tal te va, por tu vida?
  18   --A mí, bien, gracias a Dios,    según yo lo merecía:
     ya me llega a las entrañas,    que era lo que más sentía.

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0020:7 Penitencia del rey don Rodrigo (í-a) (í-a)            (ficha nº: 631)
[0079 Robo del Sacramentocontam.]

Versión de Nocedo de Gordón (ay. La Pola de Gordón, p.j. León, ant. La Vecilla, comc. Gordón, León, España).   Recitada por Juana Sabugal Argüello (unos 50a). Recogida por Josefina Sela, 00/07/1917 (Archivo: AMP; Colec.: Sela, J. (M. Goyri-R. Menéndez Pidal)). Publicada en RTLH 1 (1957), p. 76, nº. 14ee y TOL I 1991, pp. 7-8.  045 hemist.  Música registrada.

     Por unas vegas abajo,    por unas vegas arriba,
  2   se pasea un ermitaño    que hacía su santa vida:
     --Por Dios te pido, armitaño,    por Dios y Santa María,
  4   que me cuentes la verdad    y me niegues la mentira:
     si el que duerme con mujeres    tiene el alma perdida.--
  6   El armitaño le responde:    --En no siendo hermana o prima.
     --Esa fue la mi desgracia    y ésa fue la mi desdicha,
  8   que dormí con una hermana    y también con una prima.--
     Oyó una voz dolorosa    que de los cielos venía:
  10   --Confiésale, el armitaño,
     y dale la penitencia    según él la merecía:
  12   Mételo en un calabozo    con una serpiente viva.--
     La serpiente era tan brava    que siete bocas tenía,
  14   por todas siete picaba,    por todas siete mordía.
     El bueno del armitaño    esta devoción tenía,
  16   que lo iba a vesitar    tres veces todos los días:
     una diba a la mañana,    otra iba al mediodía
  18   y otra ya iba a la noche    mientras la gente dormía.
     --¿Cómo te va, el penitente,    con tu mala compañía?
  20   --De la cintura pa abajo    una miaja no tenía;
     si me quieres ver morir,    trae una vela encendida,
  22   que ahora me va al corazón,    que era lo que más sentía.--
     Y al decir "Señor, pequé"    el corazón le partía.

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0020:8 Penitencia del rey don Rodrigo (í-a) (í-a)            (ficha nº: 632)
[0081 El Enamorado y la Muerte and 0079 Robo del Sacramento, contam.]

Versión de Lois (ay. Crémenes, ant. Salamón, p.j. Cistierna, ant. Riaño, comc. Riaño-La Reina, León, España).   Recitada por Baldomero Muñoz. Recogida por José González, (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en RTLH 1 (1957), p. 74, nº. 14z y TOL I 1991, p. 8.  032 hemist.  Música registrada.

     Estando yo en la mi cama,    velando, que no dormía,
  2   a la mi cabecera estaba    la Muerte en mi compañía.
     --¡Ay, triste de mí, cuitado,    la fortuna me corría,
  4   que pequé con una hermana    y siete años con una prima!
     --Examina tu concencia,    vete a confesar apri(e)sa;
  6   te darán la penitencia    según lo merecerías.--
     Lo meten n`un calabozo    con una culebra viva;
  8   la culebra era serpiente,    siete cabezas tenía,
     con todas siete picaba,    con todas siete mordía.
  10   Al cabo de siete años    el confesor a verle iba.
     --¿Cómo le va al penitente    con tan noble compañía?
  12   --A mí bien me va, señor,    que yo bien lo merecía,
     ya me llega a las entrañas,    que era lo que más sentía.--
  14   A eso de la medianoche    las campanas se tañían.
     --¿Por quién tocan las campanas,    por quién tanto se tañían?
  16   --Por el alma de un penitente,    que pa los cielos camina.--

Nota: El recolector es el canónigo José González.

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0027:1 Bernardo se entrevista con el rey (á-a frag.)            (ficha nº: 633)

Versión de Villargusán (ay. San Emiliano, ant. La Majúa, p.j. León, ant. Murias de Paredes, comc. Babia, León, España).   Recitada por Nicolás y Araceli Amaro. Recogida por Teresa Catarella, Michelle Débax, Luis Gómez Nuño y Sandra Robertson, 30/06/1980 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta NORTE 80; cinta: 6.30-6.2/B-03 y B-09). Publicada en TOL I 1991, p. 9.  006 hemist.  Música registrada.

    
(Era hijo de soltera y el rey metió en la cárcel al que tuvo el hijo con la hermana. Lo metieron en el castillo de Los Barrios. El rey mandó que lo guardaran en cadenas y le sacaran los ojos y lo metieron ahí preso. Después, cuando el hijo vino a sacarle de la cárcel, le dijo:)
     --Bastardo me llama el rey    siendo hijo de su hermana.
  2   --Todos que van y vienen    me cuentan de tus hazañas,
     tú para mí no las tienes,    dime, ¿para quién las guardas?

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0030:1 El hijo póstumo (á-a)            (ficha nº: 634)

Versión de San Martín de la Tercia (ay. Villamanín, ant. Rodiezmo, p.j. León, ant. La Vecilla, comc. Los Argüellos, León, España).   Recitada por María Gutiérrez González (65a). Recogida por Josefina Sela, 00/07/1920 (Archivo: AMP; Colec.: Sela, J. (M. Goyri-R. Menéndez Pidal)). Publicada en TOL I 1991, pp. 9-10. Transcripción manuscrita.  034 hemist.  Música registrada.

     Caminaba don Alonso,    don Alonso caminaba,
  2   también llevaba a su esposa,    de nueve meses preñada;
     va a parir a Zaragoza    porque era zaragozana.
  4   Y en el medio del camino,    la fortuna desgraciada,
     mataron a don Alonso    y a la gente que llevaba,
  6   y a la pobre la mujer    una fuerte puñalada.
     Por donde el puñal entró,    el niño una mano saca.
  8   Pasó por allí un pastor    que la gracia de Dios ama;
     abrió el cuerpo a la mujer    y el niño vivo lo saca.
  10   --Quédate con Dios, el cuerpo,    San Miguel te pese el alma,
     el niño lo llevo yo,    le tengo de buscar ama,
  12   aunque sea morenita,    tenga la leche delgada.--
     El niño no tenía un año,    cuando padre y madre llama;
  14   el niño no tenía dos,    cuando se viste y se calza;
     el niño no tenía tres,    cuando ceñía la espada,
  16   y el niño no tenía cuatro,    cuando era rey en Granada.
     ¡Válgame Nuestra Señora,    válgame la Virgen Santa!

Nota: Para bajar una imagen mejor (en formato PDF), tras pulsar en el enlace al manuscrito original, sustituya "jpg" con "pdf en el URL.

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0030:2 El hijo póstumo (á-a)            (ficha nº: 635)

Versión de Millaró de la Tercia (ay. Villamanín, ant. Rodiezmo, p.j. León, ant. La Vecilla, comc. Los Argüellos, León, España).   Recitada por Florenta Rodríguez (85a). Recogida por Josefina Sela, 00/12/1915 (Archivo: AMP; Colec.: Sela, J. (M. Goyri-R. Menéndez Pidal)). Publicada en TOL I 1991, p. 10. Transcripción manuscrita.  036 hemist.  Música registrada.

     Caminaba don Alonso,    don Alonso caminaba,
  2   lleva la mujer consigo,    de nueve meses preñada,
     a parir a Zaragoza    porque era zaragozana.
  4   En el medio del camino    le salió mala compaña,
     mataron a don Alonso    y a la gente que llevaba,
  6   y a la triste la mujer    una fuerte puñalada.
     Por donde el puñal entró,    el niño la mano saca;
  8   el niño quiere nacer,    su madre no le ayudaba.
     Ya pasa por allí un hombre,    que la gracia de Dios halla,
  10   abre el cuerpo a la mujer    y el niño vivo lo saca.
     --Quédate con Dios, el cuerpo,    San Miguel te pese el alma,
  12   que este niño que aquí llevo    yo le buscaré un ama,
     que sea rosa del pecho    y de la leche liviana.--
  14   No tenía el niño un año,    cuando padre y madre llama;
     no tenía el niño dos,    cuando se viste y se calza;
  16   no tenía el niño tres,    cuando ceñía la espada;
     no tenía el niño cuatro,    cuando era rey en Granada.
     ¡Válgame Nuestra Señora,    válgame la Virgen Santa!

Nota: Para bajar una imagen mejor (en formato PDF), tras pulsar en el enlace al manuscrito original, sustituya "jpg" con "pdf en el URL.

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0030:3 El hijo póstumo (á-a)            (ficha nº: 636)
[0101 No me entierren en sagradocontam.]

Versión de Cabanillas (ay. Cuadros, p.j. León, comc. La Robla, León, España).   Recitada por María García Alcalde (unos 95a). Recogida por Josefina Sela, 22/08/1917 (Archivo: AMP; Colec.: Sela, J. (M. Goyri-R. Menéndez Pidal)). Publicada en TOL I 1991, pp. 10-11. Transcripción manuscrita..  032 hemist.  Música registrada.

     Ya camina don Alonso,    lleva la reina consigo
  2   a parir a Zaragoza    porque era zaragozana.
     En el medio del camino    le sucedió una desgracia:
  4   mataron a don Alonso    y al caballo que llevaba,
     y a la triste de la reina    le dieron una puñalada.
  6   Por donde el puñal entró,    la mano el niño asomara.
     --Deme a criar ese niño,    por Dios y la Soberana.
  8   --No lo des a mujer viuda,    tampoco a recién casada,
     déselo a una tía suya,    que la quiera como al alma,
  10   y cuando le dé la teta    que le diga estas palabras:
     «Mama la teta, mi vida,    mama la teta, mi alma,
  12   que naciste por los montes    pudiendo nacer en casa».
     Y a mí, cuando me entierren,    no me entierren en sagrado,
  14   entiérrenme en prao verde    donde no pazga el ganado,
     y el que pase por aquí:     "Que aquí murió un desgraciado,
  16   que no murió de calenturas    ni tampoco de costado".--

Notas: -15b La recolectora tachó lo que inicialmente apuntó (que diga estas palabras) a favor de este hemistiquio. Para bajar una imagen mejor (en formato PDF), tras pulsar en el enlace al manuscrito original, sustituya "jpg" con "pdf en el URL.

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0038:1 La condesa de Castilla traidora (é-o)            (ficha nº: 637)

Versión de Villanueva de la Tercia (ay. Villamanín, ant. Rodiezmo, p.j. León, ant. La Vecilla, comc. Los Argüellos, León, España).   Recitada por Manuela Balanzátegui (unos 70a). Recogida por Josefina Sela, 00/07/1919 (Archivo: AMP; Colec.: Sela, J. (M. Goyri-R. Menéndez Pidal)). Publicada en RTLH 2 (1963), p. 282, nº. 2e y TOL I 1991, pp. 11-12.  024 hemist.  Música registrada.

     Muy malo estaba don Sancho,    muy malo en la cama enfermo;
  2   los dotores vienen a verlo,    y eran ángeles del cielo:
     --Hoy vas a morir, don Sancho,    con un vaso de veneno;
  4   te lo va a traer tu madre,    que te lo está componiendo.--
     Estando en estas razones,    la madre llegó con ello:
  6   --Toma este vaso de agua,    te lo traigo compuesto.
     --Bébalo usted, mi madre,    que no tengo gana de ello;
  8   en caso que no lo beba,    llévelo usted al aliento.--
     Mas apenas lo llegó,    cayó difunta n`el suelo.
  10   --Mandaré cartas a España    de esta manera diciendo:
     "Donde quiera que hay mujeres,    beban ellas primero".
     ¡Válgame el señor San Juan,    válgame el señor San Pedro!

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0045:1 El moro que reta a Valencia (á-a)            (ficha nº: 638)

Versión de Guímara (ay. Peranzanes, p.j. Ponferrada, ant. Villafranca del Bierzo, comc. Fornela, León, España).   Recitada por Santiago Cerecedo Ramón (72a), mendigo. Recogida por Eduardo Martínez Torner, 00/07/1916 (Archivo: AMP; Colec.: Torner, E. M.). Publicada en Catalán 1969b, pp. 165-166 y TOL I 1991, pp. 12-13.  089 hemist.  Música registrada.

     Allí viene un perro moro    a todos desafiando,
  2   ya tien[e] los dientes romos    de morder a los cristianos.
     --[¡Oh Valencia, oh Valencia]    oh, Valencia y valenciana!,
  4   primero fuiste de moros    que de cristianos ganada,
     y mañana a esta hora    serás de moros tomada.
  6   Ese rey el gran vesir    . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
     le he de cortar la cabeza,    le he de tirar por la barba,
  8   y su hija doña Antonia    ha de ser mi enamorada,
     y su mujer doña Juana    tiene que hacerme la cama.--
  10   Bien lo oyera el rey gran vesir    de altas torres donde estaba.
     --Antoñita de mi vida,    Antoñita de mi alma,
  12   ese moro que ahí viene    deténmelo de palabra,
     las palabras sean pocas,    pero de amores cercanas.
  14   --¡Ay padre de la mi vida,    ay padre de la mi alma!,
     yo de eso nada sabía,    yo de eso no sé nada.--
  16   --¿Quién es ese caballero    que pasaba y no me hablaba?
     Si no fuera por un poco,    me arrojo de esta ventana:
  18   --Arrójese, la señora,    yo la cogeré en mi capa.
     --¿Qué traía, el caballero,    pa regalar a la dama?
  20   --Yo traigo un anillo de oro    en la punta de mi lanza;
     mujer que tenga este anillo    nunca morirá encintada,
  22   hombre que tenga esta espada    nunca morirá en campaña.
     --Siete años había, siete,    que por ti no me peinaba.
  24   --Otros tantos hay, señora,    que por ti no quito barba.
     ¿Me lo dice de mentira    o lo armas de maraña?
  26   que en los palacios del rey    un grande roido sonara.
     --Son las lanzas del rey mi padre    que un chico las bamboliaba.
  28   --O lo dices de mentira    o la armas de falagarla,
     que en los palacios del rey    un gran estruendo sonara.
  30   --Los caballos del rey mi padre    rebrincan por la cebada.
     Vete de ahí, perro moro,    no digas que te soy falsa,
  32   que el traidor del rey mi padre    o en silla se acabalga.
     --No tiene potro tu padre    que tras de mi yegua vaya,
  34   si no fuera un potrezuelo    que he perdido en la montaña,
     y ese potro, señora,    en esta tierra no estaba.
  36   --Ese potrezuelo, moro,    mi padre le da cebada.--
     El moro, que esto oyó,
  38   deja los caminos anchos    y tira por las aradas.
     Pega voces al barquero    que le prepare la barca.
  40   El barquero es su amigo,    ya la tiene preparada.
     Donde Baya saca el pie,    Babieca pone la pata.
  42   --¡Oh que mal ea el hijo    que a su madre maltrataba!
     --¡Oh que mal ea la madre    que a su hijo no esperaba!
  44   --Yo no siento la mi muerte    aunque la vea cercana,
     yo no siento mi mujer,    que me queda embarazada,
  46   yo siento por la mi yegua,    que entre cristianos quedaba.

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0045:2 El moro que reta a Valencia (á-a)            (ficha nº: 639)

Versión de Chano (ay. Peranzanes, p.j. Ponferrada, ant. Villafranca del Bierzo, comc. Fornela, León, España).   Recitada por Felipe Cerecedo García (56a y 62a). Recogida por J. Antonio Cid, Bárbara Fernández, Margarita Pazmany, Ana Valenciano y Julio Camarena, en dos ocasiones, 23/09/1979+04/11/1985 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta LEÓN 79;Camarena, J.; cinta: 1.23-9.4/B-6 y 1.22-9.1/B-5;32B-403 y 33). Publicada en TOL I 1991, pp. 13-14.  076 hemist.  Música registrada.

     --De cara miro a Valencia,    de cara miro a Granada,
  2   de cara miro a Valencia,    ¡oh, Valencia valenciana!,
     primero fuistes de moros    que de cristianos ganada;
  4   antes de mañana a estas horas,    de moros seréis tornada.
     Ese rey don Cibre    lo he de arrastrar por la barba;
  6   su hija María Antonia    ha de ser mi enamorada;
     su mujer doña Jemena    es la que hace la cama.
  8   --Antoñica de mi vida    y Antoñica de mi alma,
     ese moro que ahí viene    detenéimelo en palabras;
  10   las palabras sean pocas,    pero de amores cercana.
     --Dígame usted, (padre,) algo de amores    que `o de amores no sé nada.--
  12   --¿Quién es ese caballero    que pasaba y no me habla?
     Hay siete años para ocho    que `o por él no me peinaba.
  14   --Otros tantos hay, señora,    que `o por usted no quité barba.
     --¿Y qué traía el galán    pa regalar a la dama?
  16   --Un anillo    en la punta de su lanza,
     que hombre que lo tuviera    nunca morirá en campaña
  18   y mujer que lo tuviera    nunca morirá encintada.
     Mucho estruendo hay, señora,    en que su palacio andaba.
  20   --Los caballos del rey mi padre,    que relinchan por la cebada.
     --Mucho estruendo hay, señora,    en que su palacio andaba.
  22   --Las armas del rey mi padre,    que un chico las meneaba.
     --Mucho estruendo hay, señora,    en que su palacio andaba.
  24   --Anda, moro, y vete    y no me digas que soy falsa,
     que el traidor del rey mi padre    ensillaba y encabalga.
  26   --Tanto le doy que ensille    como que encabalga,
     si él no tiene caballería    que alcanz` a mi yegua baya,
  28   si no fuera un potrozuelo moro    que se perdió por esta montaña.
     --Ese potrozuelo moro    mi padre le da cebada.--
  30   Deja los caminos anchos    y se va por las aradas.
     Pega voces al barquero    que le prepare la lancha.
  32   El barquero, como amigo,    muy pronto la preparara.
     Donde Baya saca el pie,    Babieca mete la pata.
  34   --¡Oh, qué malo es el hijo    que a su madre maltrataba!
     --¡Oh, qué mala es la madre    que a su hijo no le aguarda!
  36   --No tengo miedo a la muerte,    aunque la veo cercana,
     ni tengo pena por mi esposa,    anque me queda embarazada,
  38   no siento más por mi yegua baya,    que me queda entre cristianas.

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0045:3 El moro que reta a Valencia (á-a)            (ficha nº: 640)

Versión de Trascastro (ay. Peranzanes, p.j. Ponferrada, ant. Villafranca del Bierzo, comc. Fornela, León, España).   Recitada por David Ramón (69a). Recogida por Diego Catalán, J. Antonio Cid, Flor Salazar y Ana Valenciano, 19/07/1977 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta NORTE 77; cinta: NG). Publicada en Salazar y Valenciano 1979, pp. 388-389 y AIER 1 (1982), nº 4:1, p. 6-7. Reeditada en TOL I 1991, pp. 14-15.  056 hemist.  Música registrada.

     --¡Oh Valencia, oh Valencia,    oh Valencia valenciana!,
  2   antes fuestes de moros    que de cristianos ganada,
     y mañana, a estas horas,    de moros serás cercada.
  4   Y a ese señor rey Guil    le he de arrastrar por la barba,
     y su hija Antoñica    ha de ser mi enamorada,
  6   y su esposa doña Inés    nos tendrá que hacer la cama.--
     --Vete, vete, Antoñica,
  8   detéme ese caballero,    detémelo con palabras,--
     --¿Quién es ese caballero,    que pasaba y no me hablaba?
  10   Van siete años para ocho,    que por él no me peinaba.
     --Otros tantos van, señora,    no quito pelo ni barba.
  12   ¿Qué es ese ruido, señora,    que por su palacio anda?
     --Son los pajes del rey mi padre    que están echando cebada.
  14   Y ese caballero que ahí va,    ¿no lleva nada para dar a esta dama?
     --Sí, llevo un anillo    en la punta de mi espada;
  16   el hombre que lo tuviera    nunca morirá en campaña,
     y la mujer que lo tuviera    nunca morirá encintada.
  18   ¿Qué es ese ruido, señora,    que por su palacio anda?
     --Anda, marcha, perro moro,    . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
  20   que . . . . . . . . . mi padre    ya encinchara y engalvara.
     --Déjalo que encinche, encinche,    déjalo que engalve, engalve,
  22   que a mi yegua no hay n`el mundo    caballo que la alcance;
     nada más que un potrezuelo    que lo perdí en la campaña.
  24   --Ese potrezuelo, moro,    mi padre le da cebada.--
     Donde la yegua quita el pie,    el potro pone la pata.
  26   El moro da voces al barquero    que le prepare la barca.
     Y el barquero, como amigo,    la tenía preparada.
  28   --¡Oh mala ye(n)a sus hijos    que a su madre maltrataban!
     --¡Oh mala ye(n)a sus madres    que a sus hijos abandonaran!

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0045:4 El moro que reta a Valencia (á-a)            (ficha nº: 641)

Versión de Trascastro (ay. Peranzanes, p.j. Ponferrada, ant. Villafranca del Bierzo, comc. Fornela, León, España).   Recitada por Rolindes Ramón Álvarez (77a en 1977). Recogida por Diego Catalán, Cruz Montero, José Manuel Fraile Gil, Eliseo Parra García y Susana Weich-Shahak, en dos ocasiones, 00/08/1988+16/07/1995 (Archivo: ASOR; Colec.: Anexo TRASCASTRO 88; cinta: 1/A-04). Publicada en TOL I 1991, pp. 15-16. Reeditada en Fraile Gil Rom-Panhisp.-2/CD 2010, vol. 1, corte nº 12, texto nº II.3, pp. 62-63.  070 hemist.   Música registrada   (MP3 30 sec. clip). Versión completa (streaming media).

     --¡Oh Valencia, oh Valencia,    oh Valencia valenciana!,
  2   primero fuestes de moros    que de cristianos ganada,
     y antes de mañana est`hora    de moros seréis cercada.
  4   Y ese rey don Gil    le hey de arrastrar de la barba,
     y su hija la Antonita    ha de ser mi namorada,
  6   y su madre doña Inés    nos tiene que hacer la cama.--
     El rey, que oye estas palabras,    y a su hija la llama.
  8   --Antonita de mi vida,    Antonita de mi alma,
     ese moro que ahí viene    y entreténmelo en palabra.
  10   --Dígame, padre, de amor,    que `o de amores no sé nada.--
     --¿Quién es ese caballero    que así pasa y no me habla?;
  12   si no fuera la vergüenza,    me asormara a la ventana.
     --Asórmese usted, señora,    yo la cogeré en mi capa.
  14   --¿Qué traía el caballero    pa regalar a la dama?
     --Yo traigo un anillo de oro    en la punta de mi espada;
  16   la mujer que lo tuviera    nunca morería encintada,
     y el hombre que lo tuviera    nunca morería en campaña.
  18   ¿Qué es ese estrueldo, señora,    que por sus palacios anda?
     --Son las armas de mi padre,    un niño las manejaba.
  20   ¿Qué es ese estrueldo, señora,    que por sus palacios anda?
     --Los caballos de mi padre    que rinchan por la cebada.
  22   Anda, márchate, mal moro,    no digas que te soy falsa,
     que el traidor del rey mi padre    ya ensillara y acavara.
  24   --Déjalo que ensille, ensille,    déjalo que acavara,
     no hay potrezuelo en la guerra    que aguante a mi yegua baya,
  26   a no ser un potrezuelo    que se perdió en la montaña.
     --Ese potrezuelo, moro,    mi padre le da cebada.--
  28   Pega voces al barquero    que le prepare la barca.
     El barquero, como amigo,    se la tiene preparada.
  30   --¡Oy mala eran sus hijos    que a su madre le maltrata.
     --¡Oy mala eran sus madres    que a sus hijos no le alguarda.
  32   --No siento la mi mujer    enque queda embarazada,
     lo que siento es la mi yegua    queda entre gente cristiana.
  34   --No tengas pena, mal moro,    que la yegua bien quedaba:
     donde el potro come pan blanco,    la yegua come cebada.

Variantes de la versión cantada en 1995 y disponible aquí en formato wma y mp3: Delante del verso-1: Cómo se pasea el moro, / (y) el moro por la calzada!//De cara mira a Sevilla, / de cara mira a Granada, / de cara mira a Valencia, / que la tiene más cercana. -2a pronuncia premero; -3b serés cercana; -4a d. Quil; -4b rastrar (acaso rascar ?); vv. 6-7 omitidos; 09b palabras; -10a --P., dígame de amores; -11b omite de; -11a {M¡Ay!¿quién es,; -11b q. así p.; -13a siñora; -16b encentada; -17b en Granada; -19a La espada del rey m. p.; -23a que el. t.;; 23b (y) enseñar allá acabara; -24b q. al cabalgarla; -25b q. vaya donde m. -26b muntaña; -28a Le da v.; -28b pripare; 29 vv. 30-31 omitidos; -32b la dejo encentada; -33b crestiana; -34a --Cállate tú, m. m.
Notas: Rolindes dice haber aprendido el romance de su marido, David Ramón (véase la entrada anterior, nº 640). La versión auditiva fue grabada en 1995 por Fraile Gil. Para las extenas y valiosas notas de Fraile Gil sobre la historia del romance y su función en la comunidad local, véase su Antología Sonora II, 2010 [Fraile Gil Rom-Panhisp.-2/CD], pp. 62-63.

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0045:5 El moro que reta a Valencia (á-a)            (ficha nº: 642)

Versión de Peranzanes (ay. Peranzanes, p.j. Ponferrada, ant. Villafranca del Bierzo, comc. Fornela, León, España).   Recitada por Adelaida Álvarez (83a en 1979). Recogida por J. Antonio Cid, Bárbara Fernández, Margarita Pazmany, Ana Valenciano, María Luz García, Jon Juaristi, Beatriz Mariscal, Francisco Ribero y Laurie Thompson, en dos ocasiones, 25/09/1979+29/06/1980 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta LEÓN 79;Encuesta NORTE 80; cinta: 1.25-9.4/A-13;?). Publicada en TOL I 1991, pp. 16-17.  056 hemist.  Música registrada.

     --¡Oh Valencia, oh Valencia,    oh Valencia valenciana!,
  2   primero fuisteis de moros    que de cristianos ganada;
     mañana mismo has de ser    de moros acautivada.--
  4   Bien lo oye el rey su alteza    `altas torres onde estaba.
     Aprisa, aprisa se vistiera,    aprisa, aprisa se calzara,
  6   aprisa, aprisa corriera    adonde su hija estaba:
     --Antoñita de mi vida,    y Antoñita de mi alma,
  8   ese moro que ahí viene    deténmelo de palabra.--
     --¿Qué quiere que yo le diga,    si de amores no sé nada?--
  9   --¿Quién es ese caballero    que pasaba y no me hablaba?
     Que sete años hay con hoy    que `o por él no me peinara.
  10   --Otros tantos hay, señora,    por usted no quité barba.
     ¿Qué es aquese ruïdo,    que en su palacio estroldaba?--
  12   --Los chiquillos del palacio,    que enredaban con las armas.--
     --¿Qué es aqueso, señora,    que en su palacio estroldaba?
  14   --Los caballos de mi padre    relinchan por la cebada.
     --¿Qué es aqueso, señora,    que mucho ruïdo sonaba?
  16   --Vayáse, moro, vayáse,    no diga que le soy falsa,
     los soldados de mi padre    ensillaban y acabalgan.
  18   --No tiene caballo el rey    que alcance a mi yegua Baya,
     si no fuera un potrezuelo    que perdí yo en la montaña.
  22   --Ese potrezuelo, moro,    mi padre le da cebada.--
     Pega voces al barquero    que le prepare la barca.
  24   Y el barquero está durmiendo    y no [ha] oído palabra.
     Donde Aya saca el pie,    Babieca mete la pata.
  26   --¡Malhaya el hijo    que a su madre maltrata!
     --¡Y mala era la madre    que a su hijo no alguarda!
     ¡Y válganos Nuestra Señora,    la bendita encoronada!

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0045:6 El moro que reta a Valencia (á-a)            (ficha nº: 643)

Versión de Cabornera (ay. La Pola de Gordón, p.j. León, ant. La Vecilla, comc. Gordón, León, España).   Recitada por María Nieves Gordón (unos 60a). Recogida por Josefina Sela, 00/07/1916 (Archivo: AMP; Colec.: Sela, J. (M. Goyri-R. Menéndez Pidal)). Publicada en TOL I 1991, pp. 17-18.  034 hemist.  Música registrada.

     Velo, velo viene el moro,    ya viene por la calzada,
  2   viene tirando a los bolos,    viene jugando a la barra.
     --¡Oh Valencia valenciana,    del mal fuego seas quemada,
  4   primero has sido de moros    que de cristianos ganada!
     --Hija de mi alma,    asómate a esa ventana
  6   y ese moro que ahí viene    entreténmelo en palabras,
     mientras ensillo a Babieca    y aguzo la azagaya.--
  8   --Bienvenido seas, morico.    --Bien hallada, la cristiana.
     --Siete años diba, morico,    que mi pelo no peinaba.
  10   --Otros tantos, la señora,    que mi barba no quitaba.
     --Si no fuera por matarme,    me arrojaba `esta ventana.
  12   --Arrójese, la señora,    que la pararé en mi capa.
     --Marcháte, moro, marcháte,    no te digas que soy falsa,
  14   que está ensillando Babieca    y aguzaba la azagaya.
     --No me da más que la agucen,    que la dejen de aguzar,
  16   que un caballo que yo tengo    ninguno le ha de alcanzar,
     no siendo un hijo suyo    que por estas tierras no sabe andar.

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0047:1 Muerte de Isabel de Liar (í)            (ficha nº: 644)

Versión de Quilós (ay. Cacabelos, p.j. Ponferrada, ant. Villafranca del Bierzo, comc. Cacabelos, León, España).   Recitada por Obdulia González (80a). Recogida por Aurelio González, Mª José Querejeta, Olimpia Martínez y José Ramón Prieto, 16/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta NOROESTE 82; cinta: 3.16-7.2/A-01). Publicada en TOL I 1991, p. 18.  004 hemist.  Música registrada.

     No tengo padre ni madre,    ni quién se acuerde de mí,
  2   tan sólo tengo una hermana,    ¡ay, desgraciada de mí!

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0047:2 Muerte de Isabel de Liar (í)            (ficha nº: 645)

Versión de Pombriego (ay. Benuza, p.j. Ponferrada, comc. Las Cabreras, León, España).   Recitada por María Otero (65a). Recogida por José Antonio Blanco, Javier Ormazábal, Sandra Robertson y Isabel Rodríguez, 16/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta NOROESTE 82; cinta: 6.16-7.1/B-16). Publicada en TOL I 1991, p. 19.  005 hemist.  Música registrada.

     --. . . . . . . . . . . . . . . . . . .    ¡Triste de mí!
  2   no tengo padre ni madre    ni quién se acuerde de mí,
     sólo tengo una hermanita    y está muy lejos de aquí.

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0046:24 Muerte del maestre de Santiago (á-o)            (ficha nº: 646)

Versión de Villar de Acero (ay. Villafranca del Bierzo, ant. Paradaseca, p.j. Ponferrada, ant. Villafranca del Bierzo, comc. Burbia, León, España).   Recitada por Antolina Mauriz Merodo (78a). Recogida por Bárbara Fernández, Aurelio González, Antonio Lorenzo y Cruz Montero, 17/07/1985 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta LEÓN 85; cinta: 8.17-7.1/A-08). Publicada en TOL I 1991, p. 19.  024 hemist.  Música registrada.

     Día de todos los Reyes,    primera fiesta del año,
  2   todas damas y doncellas    al rey piden aguinaldo,
     a no ser doña María,    que a la puerta se ha quedado.
  4   --¿Qué pides, doña María,    qué pides por aguinaldo?
     --Yo lo que pido, buen rey,    que me ha de ser otorgado,
  6   si `o pedía la cabeza    del maestro de Santiago.
     --Las cabezas de hombres buenos    no se dan por aguinaldo.
  8   --¡Aprisa, aprisa, mis criados,    y aprisa van degollarlo!--
     Le han cortado la cabeza    y a María la entregaron.
  10   María, c`aquella rabia,    a los perros la ha tirado.
     Los perros, con ser perros,    la llevaron al sagrado;
  12   con las patas, sepultura,    con la boca, la enterraron.

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0046:25 Muerte del maestre de Santiago (á-o)            (ficha nº: 647)

Versión de Campo del Agua [ant. Aira da Pedra] (ay. Villafranca del Bierzo, ant. Paradaseca, p.j. Ponferrada, ant. Villafranca del Bierzo, comc. Burbia, León, España).   Recitada por Antolina Poncelas Poncelas (79a). Recogida por Julio Camarena, 16/08/1985 (Archivo: ASOR; Colec.: Camarena, J.; cinta: 23B-384). Publicada en TOL I 1991, pp. 19-20.  047 hemist.  Música registrada.

     Hoy es día de los Reis,    primera fiesta del año,
  2   todas damas y doncellas    piden al rey aguinaldo;
     no siendo doña María    que a la puerta se ha quedado.
  4   --¿Qué haces, doña María,    que no pides aguinaldo?
     --L`aguinaldo que yo quiero    no me será otorgado.
  6   --Sí será, doña María,    aunque `o baje de mi estado.
     --Yo quería la cabeza    del maestro de Santiago.
  8   --¡Qué mal hicieste, María,    que ese tal es mi hermano.
     Siete hermanos que tenía    por puta los has matado!--
  10   Mandáralo a llamar    por cuatrocientos soldados.
     Doscientos iban a pie,    otros tantos a caballo,
  12   en el medio iba él    vestido de colorado.
     --Y ahora estoy aquí, buen rey,    y aquí estoy a tu mandado.
  14   --Bienvenido seas, Maestre,    bienvenido y mal llegado,
     que tu cabeza, Maestre,    mandada está de aguinaldo.--
  16   Le cortara la cabeza    y a María la ha entregado.
     La agarró por el cabello,    tres mil vueltas le había dado,
  18   la agarró por el bigote    y a un perrito la había echado.
     La cogiera en la boca    y la llevaba al sagrado,
  20   con las patas le hizo el forsa,    con la boca l`ha enterrado.
     Voces que daba el perrito,    voces que daba el allano,
  22   voces que daba el perrito    del Maestre de Santiago.
     --¿De quién será aquel perrito,    de quién será aquel allano?,
  24   ¿de quién será aquel perrito?    [--Del Maestre de Santiago.]

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0046:26 Muerte del maestre de Santiago (á-o)            (ficha nº: 648)

Versión de Valtuille de Arriba (ay. Villafranca del Bierzo, ant. Paradaseca, p.j. Ponferrada, ant. Villafranca del Bierzo, comc. Burbia, León, España).   Recitada por Bereciana Alba López (89a). Recogida en Villabuena por Pilar Aragón, José Ramón Prieto, Salvador Rebés y Isabel Rodríguez, 16/07/1985 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta LEÓN 85; cinta: 5.16-7.2/B-09). Publicada en TOL I 1991, pp. 20-21.  014 hemist.  Música registrada.

     Hoy es día de los Reyes,    día muy asiñalado,
  2   entre damas y doncellas    al rey piden aguinaldo.
     --¿Qué pides, doña María,    qué pides por aguinaldo?
  4   --Yo lo que pido, buen rey,    que me ha de ser otorgado,
     yo pedía la cabeza    del maestro de Santiago.--
  6   Vino por allí un perro,    vino por allí un lano,
     dando gritos y allaridos,    dando gritos por su amo.

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0046:27 Muerte del maestre de Santiago (á-o)            (ficha nº: 649)

Versión de Guímara (ay. Peranzanes, p.j. Ponferrada, ant. Villafranca del Bierzo, comc. Fornela, León, España).   Recitada por Emeterio Ramón Ramón (55a en 1979) y Remedios Fernández (45a). Recogida por J. Antonio Cid, Bárbara Fernández, Margarita Pazmany y Ana Valenciano, 22/09/1979 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta LEÓN 79;Camarena, J.; cinta: 1.22-9.2/A-11 y 1.22-9.3/A-01;31B-218). Publicada en TOL I 1991, p. 21.  028 hemist.  Música registrada.

     Mañana es el día de los Reyes,    la primer fiesta del año,
  2   todas damas y doncellas    al rey piden l`aguinaldo,
     unas le pedían seda,    otras le pedían paño,
  4   si no fuera la María,    que se lo pidió doblado,
     que le pidió la cabeza    del maestro de Santiago.
  6   --¿Cómo he de dar la cabeza,    la cabeza de mi hermano?--
     Cogiera un cuchillo de oro,    la cabeza le ha cortado.
  8   --Toma, María, toma,    toma, toma el aguinaldo.--
     La cogió por los cabellos,    a la calle la ha tirado.
  10   Llegó por allí la perra    del maestro de Santiago,
     la cogió por los cabellos,    la llevó para el sagrado.
  12   Siete días con siete noches    la perrita está llorando.
     --¿De quién es aquella perra    que ha llorado en el sagrado?
  14   --Aquella perrita es    del maestro de Santiago.

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0046:28 Muerte del maestre de Santiago (á-o)            (ficha nº: 650)
[0036 Cabalga Diego Laínezcontam.]

Versión de El Ganso (ay. Brazuelo, p.j. Astorga, comc. Maragatería, León, España).   Recitada por Laura Criado Criado (61a). Recogida por José Manuel Fraile Gil, 15/01/1983 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta ENERO 83; cinta: Lorenzo-Fraile). Publicada en TOL I 1991, pp. 21-22.  024 hemist.  Música registrada.

     Hoy es víspera de Reyes,    primera fiesta del año,
  2   todas damas y doncellas    al rey piden aguinaldo,
     menos la doña Isabel,    que se lo pidió doblado,
  4   que le pidió la cabeza    del maestro don Santiago.
     --Maestro, la su cabeza    está mandada de aguinaldo.
  6   --Mande el rey, mande la suya,    que la mía no tiene mando.
     Aquí vienen los tres Reyes,    los tres hijos de Ribaldo,
  8   todos traen mula negra,    el buen Isidro de a caballo,
     todos traen barras de oro    que venían relumbrando,
  10   todos traen vestido verde,    don Isidro colorado.
     ¿Qué dijo Melchor,    qué dijo Gaspar?
     ¡Que buen aguinaldo    nos tienes que dar!

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0046:29 Muerte del maestre de Santiago (á-o)            (ficha nº: 651)

Versión de Sotillos de Sabero (ay. Sabero, ant. Cistierna, p.j. Cistierna, ant. Riaño, comc. Cistierna, León, España).   Recitada por Amparo Pérez (84a). Recogida por Marisa Argüelles, Yolanda Mancebo, Roberto Moyano y Suzanne Petersen, 30/06/1985 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta LEÓN 85; cinta: 4.30-6.1/A-11). Publicada en TOL I 1991, p. 22.  034 hemist.  Música registrada.

     El día de Reyes,    primera fiesta del año,
  2   entre damas y doncellas    al buen rey piden guinaldo,
     menos la dueña María    que no pide el aguinaldo.
  4   --¿Tú qué pides, María,    tú qué pides de aguinaldo?
     --Yo no pido oro ni plata,    ni pido su reinado,
  6   pido la cabeza del maestro,    del maestro don Santiago.--
     Y en aquel momento    entró el maestro don Santiago.
  8   --Tu cabeza, maestro,    está pedida de aguinaldo.
     --Si está pedida, buen rey,    cúmplale usted su buen mandado.--
  10   Con una espada de dos cortes    la cabeza le ha quitado;
     la entregó a María,    a María la ha entregado.
  12   Y yendo por el camino    por el suelo la ha arrastrado.
     Pasó por ahí el perrito    del maestro don Santiago,
  14   los aullidos que el perro daba    atronaban el obispado.
     La cogió entre los dientes    y a la iglesia la ha llevado,
  16   con los pies hizo un agujero    y con los dientes la ha enterrado,
     el día de los Reyes,    primera fiesta del año.

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0124:1 Predicción de la muerte del rey don Pedro (é-o)            (ficha nº: 652)

Versión de Viadangos de Arbas (ay. Villamanín, ant. Rodiezmo, p.j. León, ant. La Vecilla, comc. Los Argüellos, León, España).   Recitada por Manuela Tascón Álvarez (55a). Recogida por Juana Agüero, Teresa Catarella, Jon Juaristi y Carmen Ochoa, 01/07/1980 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta NORTE 80; cinta: 6.1-7.2/B-01). Publicada en TOL I 1991, p. 23.  010 hemist.  Música registrada.

     Por los campos de Montiel    a caza va el rey don Pedro,
  2   con su venado en la mano    y una trailla de perros.
    
(Y luego se encuentra con un pastorcillo y le dice:)
     --Morirás a puñaladas,    morirás, el rey don Pedro,
  4   que mataste sin piedad    los mejores de tu reino;
     mataste a tu propio hermano,    a Dios darás cuenta de ello.

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0061:1 Don Manuel y el moro Muza (á-o)            (ficha nº: 653)

Versión de Chano (ay. Peranzanes, p.j. Ponferrada, ant. Villafranca del Bierzo, comc. Fornela, León, España).   Recitada por Felipe Cerecedo García (56a). Recogida por J. Antonio Cid, Bárbara Fernández, Margarita Pazmany y Ana Valenciano, 22/09/1979 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta LEÓN 79; cinta: 1.22-9.1/B-03 y B-06). Publicada en TOL I 1991, pp. 23-24.  040 hemist.  Música registrada.

     --De cara miro a Sevilla,    de cara miro a Granada.
  2   ¡De esa ciudad de Burgos    vengan tres y vengan cuatro,
     venga ese don Manuel    que es gran hombre de a caballo!--
  4   Bien lo oyera don Manuel,    de altas torres ha bajado.
     --¡Aprisa, aprisa, la ropa    y aprisa, aprisa el calzado,
  6   y aprisa, aprisa, la silla    para ensillar el caballo!--
     Cuando se estaba vistiendo    la sangre le caía a arroyo
  8   de las heridas viejas    que aún no le habían curado.
     . . . . . . . . . . . . . . . . . . .    Cuando llegó al campo
  10   allí estaba el mal moro,    que lo estaba esperando.
     --¿Quieres pelear a pie,    a pie o a caballo?
  12   --A pie no, perro moro,    a pie no, que estoy malo.--
     Tira el moro la su lanza,    viene el aire y la desvía.
  14   Don Manuel, como es ligero,    muy pronto se desviara.
     Tira don Manuel la suya,    la tiró como arrabiando;
  16   le cortara pecho y brazo    y el gabardón del caballo;
     le cortara la cabeza    y al buen rey se la ha llevado.
  18   --Aquí te traigo, buen rey,    aquí te traigo un regalo:
     la cabeza del mal moro    que le venía desafiando.
  20   --Muchas gracias, Manuel,
     de tres hijas que yo tengo    una andará a tu mandato.--

Nota: En la segunda recitación por cruce con el romance de Belardo y Valdovinos, añadió detrás del v. 12: Monta el moro en su caballo, / parece una torre erguida; // monta Manuel en la suya, / parece una palomina. //; y en la primera substituyó 13-16 por: Tira el moro la su lanza, / viene el aire y la desvía. // Tira don Manuel la suya, / la ha tirao con fantasía, // le cortara pecho y brazo / y el gabardón de la silla. Y al final añadió: ¡qué bueno eres tú, Manuel / y toda tu valentía!

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0006:3 Muerte del príncipe don Juan (á-a)            (ficha nº: 654)
[0080 Muerte ocultadacontam.]

Versión de Candín (ay. Candín, p.j. Ponferrada, ant. Villafranca del Bierzo, comc. Ancares, León, España).   Recitada por María Abella Abella (74a). Recogida por Paul Bénichou, Mercedes Cano, J. Antonio Cid y Concha Enríquez de Salamanca, 17/07/1985 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta LEÓN 85; cinta: 1.17-7.2/A-02 y A-04). Publicada en TOL I 1991, pp. 24-25.  078 hemist.  Música registrada.

     Don Juan iba a la caza,    no cazó como solía;
  2   en el medio del camino    la muerte lo perseguía,
     el caballo le cansó    y el perro cansado iba.
  4   Don Juan volvió para casa,    más triste que no solía.
     Llamaron siete doctores,    de los mejores que había;
  6   todos le eran a decir:    "Ese mal de usted no es nada".
     Aún falta por venir    otro doctor de la Altava,
  8   que trae el veneno en un dedo    y en la lengua se lo echara.
     Todos le eran a decir:    "Ese mal de usted no es nada"
  10   no siedo el más chiquitín,    que de esta manera le habla:
     --Confésese usted, don Juan,    y administre sua alma;
  12   tienes tres hora de vida,    una y media ya pasada
     y esta es para despedirse    de la gente de mi casa.
  14   --Yo no siento la mi muerte,    aunque la vea cercana,
     lo que siento es a mi esposa,    que joven y encinta estaba.
  16   --A súa esposa, don Juan,    hágale una buena manda.
     --Yo, mientras mis padres vivan,    no le puedo mandar nada,
  18   no siendo un anillo de oro    que le di de enamorada.
     --Si usted se lo dio de oro,    yo se lo he dar de plata.--
  20   Estando en estas palabras,    Berenguenia se llegara.
     --¿Dónde veis, bien de mi vida,    dónde veis, bien de mi alma?
  22   --Vengo de San Salvador,    de oír misa cantada;
     descalcita de pie y pierna,    del cabello esmelenada,
  24   le rogara a Dios del cielo    que te saque de esta cama.
     --Salirei, bien de mi vida,    salirei, bien de mi alma,
  26   salirei, bien de mi vida,    el lunes por la mañana;
     verásme llevar a cuatro    en un tablero de tabla,
  28   las tablas serán de pino    y las sábanas de holanda;
     tú volverás para casa    muy triste y desconsolada,
  30   hallarás las calles tristes    y las tus puertas cerradas,
     los deudores a la puerta    pidiéndote las fianzas,
  32   te las fiará mi padre,    porque de eso ya quedaba.--
     Estando en estas palabras,    Berenguenia se desmaya;
  34   ni con agua, ni con vino    pudieron resucitarla.
     Sácanle el nene del vientre,    parece un rollo de plata;
  36   se lo llevan a su padre,    que la bendición le echara.
     --La bendición de Dios, hijo,    la bendición de Dios valga;
  38   tu madre ya se murió,    tu padre expirando estaba.
     ¡Válgame la Magdalena,    válgame la Soberana!

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0006:4 Muerte del príncipe don Juan (á-a)            (ficha nº: 655)

Versión de Chano (ay. Peranzanes, p.j. Ponferrada, ant. Villafranca del Bierzo, comc. Fornela, León, España).   Recitada por Joaquina García Álvarez (81a). Recogida por J. Antonio Cid, Bárbara Fernández, Margarita Pazmany y Ana Valenciano, 23/09/1979 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta LEÓN 79; cinta: 1.23-9.4/B-14 y 1.23-9.2/A-01). Publicada en TOL I 1991, pp. 25-26.  069 hemist.  Música registrada.

     Muy malo se halla don Juan,    muy malo se hallaba en cama;
  2   mandan llamar siete doctores,    los más entendidos de España.
     Unos le miran el pulso    y otros le tentan la barba,
  4   y, por no darle más pena,    todos dicen que no es nada,
     sino el doctor más viejo,    que todo lo mira y calla.
  6   --¿Qué me dice usted, doctor,    que todo me mira y calla?
     --Lo que te digo, don Juan,    que despongas bien tu alma:
  8   tienes tres horas de vida,    hora y media ya va enviada,
     hora y media que te queda,    para desponer tu alma.--
  10   Bien lo oyera el rey su padre    de altas torres donde estaba.
     --¿Qué te pasa, hijo mío,    qué te pasa en esa cama?
  12   --¿Qué quiere que me pase, padre?,    las cosas que Dios nos manda.
     Lo único que le encargo es    a mi esposa doña Juana;
  14   de todo lo que le dejo,    padre, no le quite nada,
     si no fueran unos anillos de oro    que le di de enamorada.
  16   --Si tú le diste unos de oro,    yo le daré dos de plata.--
     Estando en estas razones,    entró la niña a la sala.
  18   --¿De ónde venías, mi bien,    regalo y bien de mi alma?
     --Vengo de Santo Domingo,    de oír misa en Santa Clara,
  20   de rogar a Dios del cielo    que te saque de esa cama.
     --Ya me sacará, mi bien,    regalo y bien de mi alma,
  22   ya me sacará mi bien,    el lunes por la mañana,
     con los curas a la puerta    diciendo que salga, salga;
  24   tú te hallarás aburrida,    te hallarás desesperada,
     tus ventanas tristes,    tus puertas cierradas.
  26   No tengas pena, mi bien,    regalo y bien de mi alma,
     no tengas pena, mi bien,    que `a quedas bien encargada.--
  28   Le diera un fuerte accidente,    la niña cayó esmayada.
     Él murió a medianoche,    la niña por la mañana.
  30   Los enterraron los dos
     en una caja de pino,    n`unas sábanas de holanda.
  32   Aquí se acaba la estoria,    aquí se acaba, se acaba,
     aquí se acaba la estoria    de dos amantes del alma.
  34   Las campanas de aquella capital    de tal en tal se tañían
     por el alma de los dos,    que pa los cielos camina.

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0006:5 Muerte del príncipe don Juan (á-a)            (ficha nº: 656)

Versión de Guímara (ay. Peranzanes, p.j. Ponferrada, ant. Villafranca del Bierzo, comc. Fornela, León, España).   Recitada por Santiago Cerecedo Ramón (72a), mendigo. Recogida por Eduardo Martínez Torner, 00/00/1916 (Archivo: AMP; Colec.: Torner, E. M.; cinta: BB/071). Publicada en TOL I 1991, pp. 26-27.  078 hemist.  Música registrada.

     Muy malo estaba el don Juan,    muy malito está en la cama;
  2   mandó llamar siete dotores,    los más entendidos de España.
     Unos le miran el pulso,    otros le miran la barba,
  4   otros le miran la sangre    cómo sale derramada.
     Unos dicen: "Muere, muere";    otros dicen que no es nada;
  6   si no es el más viejo de ellos,    que mucho le mira y calla.
     --¿Qué me dice, el buen dotor,    que mucho me mira y calla?
  8   Si me da buenas anuncias,    le mando una rica manda.--
     Alzó los ojos arriba,    bajólos echando agua.
  10   --Las anuncias que te doy,    que despongas bien tu alma.
     Tres horas tienes de vida,    hora y media ya va inviada;
  12   hora y media que te queda,    para disponer tu alma.--
     Estando en estas razones,    entra su padre en la sala:
  14   --¿Cómo te va, hijo querido,    querido hijo del alma?
     --A mí me va bien, mi padre,    mi padre, en esta cama;
  16   tres horas tengo de vida    para disponer mi alma.
     Lo que le encargó, mi padre:    Teresa queda encintada.
  18   De las joyas que `o le di,    padre, no le quite nada,
     si no es un anillo de oro,    que le di de enamorada.
  20   --Si tú le diste uno de oro,    yo le daré dos de plata.--
     Estando en estas razones,    entra Teresa en la sala.
  22   --¿D`ónde vienes, bien de mi vida,    d` ónde vienes, bien de mi alma?
     --Vengo del Santo Domingo,    de oír misa en Santa Clara,
  24   a pedir a Dios del cielo    que te saque de esa cama.
     --No tengas pena, mi bien,    no tengas pena, mi alma.
  26   . . . . . . . . . . . . . . . . . . .    que ya quedas encargada.
     Si pares un hijo varón,    será el príncipe de España;
  28   si pares una hija hembra,    monja, monja, en Santa Clara.
     Verás mi cuerpo tendido,    el lunes por la mañana,
  30   en un ataúd de pino,    una sábana de holanda,
     y los curas a la puerta    diciendo que salga, salga;
  32   tú me irás a acompañar    y te volverás pa casa;
     tendrás las puertas cierradas,    sin tener quién te las abra,
  34   y te vendrán los dotores    pidiéndote la fianza;
     si no hallas quién te la dé,    vivirás desesperada.--
  36   Él galán murió a la noche,    la una por la mañana;
     ambos y dos fueron juntos    . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
  38   en un ataúd de pino    y una sábana de holanda.
     Aquí se acabó la copla,    aquí se acabó y se acaba,
  40   aquí se acabó la copla    de dos amantes del alma.

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0006:6 Muerte del príncipe don Juan (á-a)            (ficha nº: 657)

Versión de Valle de Finolledo (ay. Vega de Espinareda, ant. Valle de Finolledo, p.j. Ponferrada, ant. Villafranca del Bierzo, comc. Espinareda, León, España).   Recitada por Sofía Álvarez (86a) y María González Álvarez (55a). Recogida por Ana Beltrán, Diego Catalán, José Luis Forneiro y Pilar Moreno, 12/07/1985 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta LEÓN 85; cinta: 2.17-7.1/A-14 y B-05). Publicada en TOL I 1991, pp. 28-29.  064 hemist.  Música registrada.

     [Muy malo estaba don Juan,    muy malo estaba en la cama;]
     siete médicos le curan    de los mejores de España;
     [unos dicen que se muere],    otros dicen que no es nada.
  2   Sólo falta por venir    el médico de la Parra,
     trae el veneno en el dedo    y en la lengua se lo planta.
     --Tres horas tienes de vida,    hora y media ya pasada:
  6   una para confesarse    y reconciliar su alma,
     media para despedirse    de las gentes más cercanas.
  8   --Si tuviera aquí a mis padres    pa tan sólo una palabra.--
     Estando en estas razones,    sus padres allí llegaban.
  10   --Padre de mi corazón,    madre mía de mi alma,
     ahí le entrego mi mula    con la silla dorada.
  12   --Esa dásela a tu esposa,    esa pa tu enamorada,
     esa dásela a tu esposa,    ya sabes que encinta se halla.
  14   --A mi esposa, madre mía,    a usted la dejó encargada;
     de la hacienda que me disteis,    padre, no le quitéis nada,
  16   no siendo un anillo de oro    que le di de enamorada.
     --Si tú se lo diste de oro,    yo se lo daré de plata.--
  18   Estando en estas razones,    un criado suyo llama.
     [--¿De dónde vienes, mi vida,]    de dónde vienes, mi alma?
  20   --(Vengo) de pedirle a Dios del cielo    que te saque de esa cama.
     --Sí me sacará, hija, sí,    el lunes por la mañana,
  22   con los pies amarillitos    y la nariz afilada
     y los curas a la puerta    diciendo que salga e salga.
  24   Me cogerán hombros y hombros    y me llevarán de casa;
     me meten debajo tierra,    donde el cristiano remata,
  26   y tú vendrás para casa    muy triste y desconsolada;
     hallarás la calle oscura    y las tus puertas cerradas
  28   y las justicias a la puerta    pidiéndote la fianza.
     No encontrarás quién te fíe
  30   mi padre te fiará,    que a él te dejo encargada.--
     Al oír estas palabras,    ha caído desmayada,
  32   [sacan] el niño del cuerpo,    [parece un rollo de plata;]
     se lo llevan a su padre    que la bendición le echara.
  34   --La bendición de Dios Padre,    el amor del Hijo te valga;
     tu madre ya se murió,    tu padre expirando estaba.

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0006:7 Muerte del príncipe don Juan (á-a)            (ficha nº: 658)

Versión de Villarino del Sil (ay. Palacios del Sil, p.j. Ponferrada, ant. Murias de Paredes, comc. Ribas del Sil, León, España).   Recitada por María Núñez (80a). Recogida por Flor Salazar, Saturnino Sanjuán, y Ana Valenciano, 20/09/1979 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta LEÓN 79; cinta: 2.20-9.2/A-13). Publicada en TOL I 1991, pp. 29-30.  077 hemist.  Música registrada.

     Por las calles de Madrid,    junto a los caños del agua,
  2   habitaba una vïuda    como la Iglesia lo manda.
     Ésta tenía una hija,    que Teresa se llamaba;
  4   ésta tomó relaciones    con el príncipe de España.
     --¡Calla, tú, traidora, [calla],    calla tú, hija malvada,
  6   por una mala dormida    dejaste de estar casada!
     Bien lo oyera el buen príncipe    n` altas torres donde estaba,
  8   --Calla, calla, la mujer,    no diga la tal palabra,
     que, si estos amores tiene,    bien casadita ya estaba.--
  10   Dentro del poco tiempo,    el príncipe cayó en (la) cama,
     con seis médicos a la cabecera,    de los mejores de España;
  12   unos dicen: "Muere, muere",    y otros dicen que no es nada;
     sino siendo el don Antonio,    que mucho l`amira y calla.
  14   --Mucho me amira, don Antonio,    mucho me amira y calla;
     si me da buenas anuncias,    le he de hacer una rica manda.--
  16   Sobió los ojos al cielo    y los bajó guitando agua.
     --Tres horas tienes de vida,    hora y media está pasada.--
  18   Estando en estas palabras,    el su padre allí llegaba:
     --¿Cómo te va, el mi hijo,    cómo te va en esa cama?
  20   --Bien me va, mi padre, bien,    porque Dios así lo manda.
     Lo que le digo, mi padre,    que Teresa está preñada.
  22   Si pare un hijo varón,    sea el príncipe de España;
     si pare una hija hembra,    monja, monja ` Santa Clara.
  24   No le quite un anillo de oro    que le di `o de enamorada.
     --Si le diste tú un anillo de oro,    otro le doy yo de plata.
  26   --Tres horas tengo de vida,    hora y media está pasada.--
     Estando en estas palabras,    Teresita allí llegaba.
  28   --¿Cómo te va, la mi alma,    cómo te va n`esa cama?
     --Bien me va, Teresita,    porque Dios así lo manda.
  30   ¿De dónde vienes, Teresita,    de dónde vienes, mi [alma]?
     --Vengo, de Santo Domingo,    de pedir misa a Santa Clara
  32                                     que te saque de esa cama.
     --Luego me sacará, Teresita,    luego me sacará, mi alma;
  34   tres horas tengo de vida,    hora y media está pasada,
     ya me verás en la calle    el lunes por la mañana,
  36   en un ataúd de pino    y unas sábanas de holanda,
     y los curas a la puerta    diciendo que salga, salga;
  38   tú me irás acompañando    y te volverás pa tu casa.

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0006:8 Muerte del príncipe don Juan (á-a)            (ficha nº: 659)

Versión de Palacios del Sil (ay. Palacios del Sil, p.j. Ponferrada, ant. Murias de Paredes, comc. Ribas del Sil, León, España).   Recitada por Eva González Fernández (62a). Recogida por Pere Ferré, Fernando Gomarín Guirado, Madeline Sutherland y Amelia García Valdecasas, 30/06/1980 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta NORTE 80; cinta: 5.30-6.4/A-08). Publicada en TOL I 1991, pp. 30-31.  040 hemist.  Música registrada.

     Más allá de Guadalupe,    junto a las pilas del agua,
  2   habita una viudina    muy guapa y muy resalada,
     la cual tenía una hija    que Teresina se llama,
  4   muy pretendida de condes    y caballeros de fama.
     El que más la pretendía    era don Pedro el que obraba.
  6   La madre, cuando lo supo,    de esta manera le hablaba:
     --¡Más te quisiera ver muerta,    entre dos llamas quemada,
  8   que no verte de don Pedro,    de don Pedro embarazada!--
     Don Pedro, cuando lo supo,    cayó muy malo en la cama.
  10   Llamaron siete doctores,    los mejores de la España;
     unos dicen que se muere,    otros dicen que no es nada,
  12   y el más jovencito de ellos    lo miraba y se callaba.
     --¿Qué me mira usted, doctor,    que no dice una palabra?
  14   --Lo que te quiero decir    que dispongas de tu alma.--
     Al decir esto el doctor,    Teresina que llegaba,
  16   con la barriga a la boca,    que daba pena mirarla.
     --¿De dónde vienes, Teresa,    que llegas tan sofocada?
  18   --De pedir a Dios por ti,    que te saque de esa cama.
     --A mí me sacarán, sí,    mañana por la mañana.--
  20   Don Pedro murió a la noche,    Teresa por la mañana.

Nota: Repite dos veces cada verso.

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0006:9 Muerte del príncipe don Juan (á-a)            (ficha nº: 660)

Versión de Páramo del Sil (ay. Páramo del Sil, p.j. Ponferrada, comc. Ribas del Sil, León, España).   Recitada por Manuela, apodada "la Romancera". Recogida por Felisa de las Cuevas, hacia 1930 (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal; cinta: BB/071). Publicada en TOL I 1991, p. 31.  046 hemist.  Música registrada.

     Don Juan de Lara está malo,    muy malo se halla en la cama;
  2   siete médicos llamaron,    de los mejores de España.
     Miran unos, miran otros,    mal ninguno no le hallan;
  4   no siendo el más viejo de ellos,    que a muerte lo sentenciara:
     --Tiene tres horas de vida    y una y media va pasada,
  6   y otra hora pasará    mientras ordena su alma.
     --Todas las ropas y joyas    a mi esposa le dejara,
  8   no siendo un anillo de oro,    que dejo a mi hermana Juana.--
     Estando en estas razones,    su esposina allí llegara.
  10   --¿De dónde vienes, mi bien,    de dónde vienes, mi alma?
     --Vengo de pedir a Dios    y a la Virgen Soberana
  12   que te venga la salud    y te saque de esta cama.
     --Luego me verás salir,    mañana por la mañana;
  14   cuatro me verás llevar    de los doctores de España.--
     Estando en estas razones,    pa detrás se desmayara.
  16   Él sacara sus manos blancas    y del suelo la levanta:
     --Arriba, arriba, mi bien,    arriba, arriba, mi alma.--
  18   Él murió a la medianoche,    y ella al romper el alba.
     A ambos los van a enterrar    en unas andas de plata.
  20   Cuando van por el camino    su conversación llevaban:
     --No tengo pena el morirme,    la muerte no es excusada,
  22   tengo pena por el niño    que va en las mis entrañas.
     --Pues el niño es tuyo y mío,    que a nadie le importa nada.--

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0006:10 Muerte del príncipe don Juan (á-a)            (ficha nº: 661)

Versión de Acebo (ay. Molinaseca, p.j. Ponferrada, comc. Ponferrada, León, España).   Recitada por Antonia del Huerto (unos 70a). Recogida por Juana Agüero, Mª Luz García Parra, Salvador Rebés y Sandra Robertson, 03/07/1980 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta NORTE 80; cinta: 3.3-7.1/B-08). Publicada en TOL I 1991, p. 32.  055 hemist.  Música registrada.

     Don Juan, el caballero,    está muy malito en cama;
  2   cuatro doctores lo asisten,    de los mejores que hay n`España,
     ya sólo faltaba uno    y aquél estaba en Granada.
  4   La palabra no está dicha    y él por la puerta entraba;
     veneno lleva en sus dedos    y en la boca se lo echara.
  6   --Dos horas tienes de vida,    hora y media está pasada,
     media hora que le falta    es para comendar su alma.
  8   --Yo no siento el morir,    que de morir nadie (se) escapa;
     siento la mi esposita,    que es niña y encinta quedaba.
  10   --Esa esposita, don Juan,    hágale usted buena manda.
     --Mientras que mis padres vivan,    no le(s) puedo mandar nada,
  12   no siendo un anillo de oro,    que le di de enamorada.
     --Si usted se lo dio de oro,    yo se lo daré de plata.--
  14   Estando en estas razones,    ella por la puerta entraba.
     --¿Dónde vienes, la mi esposa,    tan rendida y tan cansada?
  16   [--Vengo de Santo Domingo]    de rezar la misa de alba,
     de pedir por tu salud,    Dios te saque de esa cama.
  18   --De esta cama pronto salgo    y el lunes por la mañana,
     las andas serán de pino    y las sábanas de holanda,
  20   cuatro hombres a llevarme    y la demás gente en compaña
     y tú también te irás    muy triste y desconsolada.--
  22   Estando en estas razones,    n`el suelo cae desmayada;
     ni con vino, ni con agua    no la hici(er)ón a resucitarla.
  24   Sacaron a un niño del vientre,    parecía un rollo de plata;
     se lo dieron a su padre    que la bendición le echara.
  26   --La bendición de Dios Hijo,    la del Padre es la que valga,
     que tu madre ya está muerta    y tu padre expirando estaba.
  28   Y ahora vos vais todos    y todos tres en compaña.

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0006:11 Muerte del príncipe don Juan (á-a)            (ficha nº: 662)

Versión de La Baña (ay. Encinedo, p.j. Astorga, ant. Ponferrada, comc. Las Cabreras, León, España).   Recogida por Fritz Krüger, 00/00/1922 (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal; cinta: BB/071). Publicada en TOL I 1991, pp. 32-33.  064 hemist.  Música registrada.

     Ciertas nuevas, ciertas nuevas,    [nuevas] corren por España:
  2   malito se halla don Juan,    malito se halla en la cama,
     una fuerte calentura    que todo el cuerpo ye abraza.
  4   Siete doutores le asisten,    de los mejores de España;
     unos dicen que moría,    otros que de muerte estaba;
  6   unos le tientan el pulso,    otros le miran la cara,
     otros miran a su sangre    cómo sale derramada.
  8   Sólo falta por venir    aquel doutor de l`Outaba.
     Aún ellos no lo habían bien dicho,    ya el doutore llegaba:
  10   --Tres horas te doy de vida,    hora y media vay pasada,
     otra hora y media te doy    para recomendar tu alma.
  12   --Yo no siento el morire,    que de morir naide escapa;
     sólo siento la mi esposa,    que es niña y encinta estaba.--
  14   Estando en estas razones,    la su esposa allí llegaba.
     --¿Dónde vienes tú, mujere,    tan rendida y tan cansada?
  16   --Vengo de Santo Domingo,    d` oir misa en Santa Crara,
     de pedir a Dios del cielo    que te saque de esta cama.
  18   --Sí me sacarán, mujere,    el lunes por la mañana,
     en un ataúd de pinos    y una sábanda di hulanda;
  20   me llevarán entre cuatro    y m`icharán tierra sagrada;
     tú te volverás pa casa    muy triste y desconsolada:
  22   las calles quedan oscuras,    las tues puertas `tán cerradas,
     las justicias a la puerta    pidiéndote las fianzas,
  24   ¿quién te fía a ti, mujer,    quién te fía bien de mi alma?,
     que te fíe el rey mi padre,    que, después de Dios, a él le tocaba.--
  26   Estando n`estas razones,    allí queda desmayada;
     ni con agua ni con vino    no puderon rescatarla.
  28   Sácanle el niño del vientre,    que es com` un rollo de prata;
     se lo dieron a su padre    que la bendición l`ichara.
  30   --La bendición de Dios, hijo,    la bendición de Dios valga.
     Tu madre ya está en el cielo    y tu padre expirando estaba;
  32   ahora vamos todos juntos    para el cielo en compaña.--

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0006:12 Muerte del príncipe don Juan (á-a)            (ficha nº: 663)

Versión de Santiago de las Villas (ay. Carrocera, p.j. León, comc. Luna, León, España).   Recitada por Delfina Álvarez (83a). Recogida por Elena Aparicio, Javier Fuente, Gerardo Gonzalo y Suzanne Petersen, 29/06/1985 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta LEÓN 85; cinta: 4.29-6.2/A-08). Publicada en TOL I 1991, pp. 33-34.  060 hemist.  Música registrada.

     --¿Qué se cuenta de don Juan,    qué se cuenta por Granada?
  2   Que se cuenta de don Juan,    que está malito en la cama.
     Siete médicos lo curan,    los mejores de Granada;
  4   unos le quitan el vino,    otros le vedan el agua.
     Faltaba por visitarle    el mejor doctor de Granada.
  6   Estando en estas razones,    lo vio venir por la sala.
     --¿Qué me manda usted, señor,    pa esta enfermedad tan larga?
  8   --¡Qué te tengo de mandar!,    que dispongas de tu alma;
     tres horas tienes de vida,    la una va principiada.
  10   --Venga acá, mi padre, venga,    y escúcheme una palabra;
     que la niña que ahí queda,    que queda desamparada;
  12   de todo lo que le din,    d` eixo no le quite nada,
     tampoco el anillo de oro    que le di de enamorada,
  14   el anillo, sin la piedra,    doce doblones costara.
     Si la echa pa su tierra,    échela usté acompañada,
  16   no digan sus padres    que le quedo desamparada.--
     Estando en estas razones,    la vio venir por la sala,
  18   con el cabello tendido    y el rostro cubierto de agua.
     --¿Dónde viene, la mi esposa,    regalo de la mi alma?
  20   --Vengo de oír misa    de la ermita Santa Clara,
     vengo de pedir a Dios    te levantes de esa cama.
  22   --Si levantaré, mi vida,    sí levantaré, mi alma,
     n`unas andas de madera    será la mi levantada.
  24   Mañana irémos a misa    todos juntos en compaña,
     tú llevarás ropa negra    y yo una mortaja blanca;
  26   tú te vendrás para casa,    acompañada de tus gentes,
     y yo me quedaré allí    con dos luces solamente.
  28   --¡No lo querrá Dios del cielo    que quede desamparada!--
     El murió a la medianoche    y ella al venir el alba,
  30   y el niño al amanecer;    todos eran a llorarla.

Variantes: -2b muy malo; -3a cuatro; -3b Sevilla; -4b dan.

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0006:13 Muerte del príncipe don Juan (á-a)            (ficha nº: 664)

Versión de Quintanilla de Somoza (ay. Luyego, ant. Priaranza de la Valduerna, p.j. Astorga, comc. Maragatería, León, España).   Recitada por Margarita Cordero (85a). Recogida por Concha Enríquez de Salamanca, Javier Olmos, y Ana Vian, 12/07/1985 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta LEÓN 85; cinta: 1.12-7.2/B-05 y B-07). Publicada en TOL I 1991, p. 34.  036 hemist.  Música registrada.

     Nuevas blancas, nuevas blancas,    que se cuentan por España:
  2   que don Juan, el caballero,    muy malito está en la cama;
     malito está que se muere,    malito está que se acaba,
  4   y dicen que ya no llega    a las dos de la mañana.
     Llamaron siete doctores,    los mejores de España.
  6   Se asomaron a la puerta    por ver si allí llegaba.
     Ya lo vieron venir    con una yegua lozana,
  8   y veneno trae en el dedo    que en la lengua se lo clava.
     --Tres horas le doy de vida,    hora y media va pasada,
  10   una pa hacer testamento    y otra pa encomendar el alma,
     y otra para despedirse    de su esposa doña Juana.--
  12   Su esposa, de que esto oyó,    cayó al suelo desmayada.
     --De todo lo que tenemos    a los hijos no le des nada;
  14   dales sólo un anillo    que te di de enamorada.
     No se lo deas a la soltera,    dáselo a la casada,
  16   para que no anden diciendo:    "De don Juan la enamorada".--
     Su esposa, de que esto oyó,    cayó al suelo desmayada.
  18   Y don Juan murió gozoso,    que consigo la llevaba.

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0006:14 Muerte del príncipe don Juan (á-a)            (ficha nº: 665)

Versión de Calzada de la Valdería (ay. Castrocalbón, p.j. La Bañeza, comc. Valdería, León, España).   Recitada por Basilisa Ribas (47a). Recogida por Aurelio González, Ana Pelegrín, Maximiano Trapero y Ana Vian, 07/07/1981 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta NORTE 81; cinta: 3.7-7.2/A-14). Publicada en TOL I 1991, pp. 35-36.  063 hemist.  Música registrada.

     Tristes nuevas, tristes nuevas,    que se cuentan por España:
  2   que el pobrecito don Juan    malito se halla en la cama,
     malito está que se muere,    malito está que se acaba.
  4   Siete doctores lo curan,    de los mejores de España;
     ¿quién faltaba por venir?,    el gran doctor de la Parra.
  6   Estando en estas razones,    el gran doctor que llegaba;
     trae el veneno en el dedo    y en los labios le aplicaba.
  8   --¿Qué le parece, el doctor,    de la mi enfermedad larga?
     --Me parece que te mueres    y otro remedio no haya;
  10   tres horas tienes de vida    y media ya va pasada,
     una para el testamento,    otra para el bien de tu alma,
  12   y media pa despedirte    de la tu esposa doña Ana.
     --De las donas que le di,    padre, no le quitéis nada,
  14   si no un anillo de oro,    que le di de enamorada.--
     Estando en estas razones,    su esposa que allí llegaba.
  16   --¿Dónde vienes, la mi esposa,    tan triste y desconsolada?
     --Vengo de oír misa    del convento ` Santa Clara,
  18   de pedir al Rey del cielo    y a la Virgen soberana,
     de pedir al Rey del cielo    te levantes de esa cama.
  20   --Si me levantaré, sí,    mañana por la mañana,
     en unas andas de pino,    los curas: "Salgan, salgan",
  22   cuatro velas encendidas    pa la iglesia ` Salamanca;
     yo me quedaré allí    y tú te vendrás para casa,
  24   verás las calles muy tristes    y las tus puertas trancadas,
     por de dentro con cerrojos,    por de fuera con aldabas,
  26   las justicias a la puerta    pidiéndote las fianzas,
     no hallarás quién te fíe,    te verás muy despreciada;
  28   te fiará el rey mi padre,    que a él te dejo entregada.--
     Ella, al oír esto,    se cayó desmayada.
  30   Sacan un niño del vientre,    parece un rollo de plata,
     y se lo dan a su padre    que la bendición le echara.
  32   Su madre ya estaba muerta    y su padre ya expirara.

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0006:15 Muerte del príncipe don Juan (á-a)            (ficha nº: 666)

Versión de Rodiezmo (ay. Villamanín, ant. Rodiezmo, p.j. León, ant. La Vecilla, comc. Los Argüellos, León, España).   Recitada por Esperanza Castañón González (56a). Recogida por Josefina Sela, 00/07/1916 (Archivo: AMP; Colec.: Sela, J. (M. Goyri-R. Menéndez Pidal); cinta: BB/071). Publicada en TOL I 1991, pp. 36-37.  068 hemist.  Música registrada.

     Tristes nuevas, tristes nuevas,    que se corren por España:
  2   que aquel príncipe don Juan    está muy malo en la cama.
     Siete doctores lo asisten,    los mejores de Granada;
  4   sólo falta por venir    aquel doctor de la Parra.
     Y estando en estas razones,    el doctor allí llegaba.
  6   --Don Juan, dispón de tu vida,    don Juan, dispón de tu alma;
     tres horas tienes de vida    y una está encomenzada.
  8   --Padre mío, padre mío,    padre mío de mi alma,
     la niña que ahí os queda    bien sé que encinta quedaba;
  10   de todo cuanto ella tiene,    padre, no le quite nada,
     si no es un anillo de oro,    que le di de inamorada,
  12   el anillo, sin la piedra,    dos mil doblones costara;
     si se quiere casar, padre,    cásemela bien casada;
  14   si quiere ir pa su tierra,    echármela acompañada,
     por que no digan los suyos    que la echáis desamparada.--
  16   Estando en estas razones,    la niña allí llegaba.
     --¿Dónde viene, la mi niña,    dónde viene, la mi esclava?
  18   --Vengo de aquella ermitina    que le llaman Santa Clara,
     de rogar a Dios por ti    te levantes de esa cama.
  20   --Si levantaré, querida,    mañana por la mañana;
     verás mi cuerpo tendido    pidiéndote una mortaja
  22   y los curas a la puerta    para sacarme de casa;
     tú con tu luto negro,    yo con mi mortaja blanca,
  24   iremos juntos a misa    donde llaman Santa Clara;
     yo me quedaré en la iglesia,    tú te vendrás para casa;
  26   de mis parientes y amigos    serás la más dispreciada,
     ya te pedirán las llaves    como una rüín criada;
  28   tus ojos serán dos fuentes    que manarán agua clara
     y regarán campos verdes    de entre Sevilla y Granada.--
  30   La niña, que tal oyó,    al suelo cayó esmayada,
     que bien la veía su suegro,    que presente allí estaba.
  32   --¡Arriba, arriba, mi niña,    arriba, arriba, mi esclava!,
     que no querrá Dios del cielo    dejarte desampararada.--
  34   Y él morió a la medianoche    y ella al romper del alba.

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0006:16 Muerte del príncipe don Juan (á-a)            (ficha nº: 667)

Versión de Cabornera (ay. La Pola de Gordón, p.j. León, ant. La Vecilla, comc. Gordón, León, España).   Recitada por una mujer. Recogida por J. Antonio Cid y Thomas Lewis, 16/07/1977 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta NORTE 77; cinta: `Valmartino-Buiza` B17). Publicada en AIER 1 (1982), nº 7:12, pp. 19-20 y TOL I 1991, pp. 37-38.  058 hemist.  Música registrada.

     Tristes nuevas, tristes nuevas,    que se cuentan por España:
  2   que se cuenta de don Juan    que está malito en la cama.
     Siete doctores lo asisten,    de los mejores de España;
  4   sólo falta por venir    aquel doctor de la Parra.
     Estando en estas razones,    entra el doctor por la sala:
  6   --¿Cómo le va ahí, don Juan,    cómo le va en esa cama?
     --Váyame como Dios quiere,    como Dios quiere me vaya.
  8   --Tres horas tienes de vida,    la media ya va pasada.--
     Estando en estas razones,    entra su padre en la sala:
  10   --¿Qué haces ahí, hijo mío,    qué haces ahí, en esa cama?
     --Váyame como Dios quiera,    como Dios quiere me vaya,
  12   tres horas tengo de vida,    la media ya va pasada.
     Lo que le encargo, padre,    padre de las mis entrañas,
  14   que me miren por mi esposa,    que queda desamparada.
     Si alguna vez va a su tierra,    mándemela acompañada,
  16   que no diga su familia    que quedó desamparada.--
     Estando en estas razones,    entró ella por la sala,
  18   con el cabello tendido,    muy triste y desesperada.
     --¿Dónde viene, la mi esposa,    tan triste y tan destrozada?
  20   --Vengo de aquella ermitica    que le llaman Santa Clara,
     de pedirle y rogarle    que te saque de esa cama.
  22   --A mí sí me sacan, sí,    mañana por la mañana,
     iremos juntos a misa    mañana por la mañana;
  24   tú irás vestida de luto,    yo con mi mortaja blanca,
     [yo m]e quedar[é] allí,    [tú te vendrás para casa;]
  26   pondrás las llaves de luto    y las llavetas trubiadas;
     comerán y beberán,    para ti no ha de ser nada.--
  28   No quiso Dios de los cielos    quedase desamparada;
     él murió a la medianoche    y ella al romper el alba.

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0006:17 Muerte del príncipe don Juan (á-a)            (ficha nº: 668)

Versión de Buiza (ay. La Pola de Gordón, p.j. León, ant. La Vecilla, comc. Gordón, León, España).   Recitada por María Suárez Álvarez (40a). Recogida por Josefina Sela, 00/07/1916 (Archivo: AMP; Colec.: Sela, J. (M. Goyri-R. Menéndez Pidal); cinta: BB/071). Publicada en TOL I 1991, pp. 38-39.  072 hemist.  Música registrada.

     ¿Qué se cuenta por Sevilla,    qué se cuenta por Granada?
  2   Que se cuenta de don Juan    que está muy malo en la cama.
     Siete dotores le asisten,    los mejores de Granada;
  4   unos dicen que está bueno    otros que su mal no es nada.
     Sólo falta por venir    aquel dotor de la Parra.
  6   Estando en estas razones,    el dotor entra por la sala.
     --¿Cómo te va don Juan,    cómo te va en esa cama?
  8   --Váyame como Dios quiera,    como Dios quiera me vaya.--
     Luego que le tomó el pulso,    dice que de muerte estaba.
  10   --Don Juan, despón de tu vida,    don Juan, despón de tu alma;
     siete horas tienes de vida,    hora y media va pasada.
  12   --Siete horas tengo de vida,    padre mío de mi alma,
     siete horas tengo de vida,    hora y media va pasada.
  14   Esa niña que ahí queda    bien sé que encinta quedaba;
     de todo lo que le di,    padre, no le quite nada,
  16   no le quiten un anillo    que le di de enamorada,
     que el anillo, sin la piedra,    catorce doblas costara.--
  18   Estando en estas razones,    ella entraba por la sala,
     con el cabello tendido    y derramando agua clara.
  20   --¿Dónde vienes, mi querida,    regalo de la mi alma.
     --Vengo de aquella ermitina    que le llaman Santa Clara,
  22   de pedirle y de rogarle    que te saque de esa cama.
     --Sí saldré, querida, sí,    mañana por la mañana,
  24   verás mi cuerpo tendido    pidiéndote una mortaja;
     los dos iremos juntitos    a oyer misa a Santa Clara,
  26   tú con tu vestido negro,    yo con mi mortaja blanca;
     yo me quedaré allí,    tú te vendrás para casa,
  28   tus ojos serán dos fuentes    que manarán agua clara,
     para regar campos verdes    desde Sevilla a Granada;
  30   de tus tíos y parientes    serás la más despreciada,
     ya te quitarán las llaves    como una rüín criada.--
  32   La niña, que esto oyó,    cae en suelo desmayada;
     al punto estaba su suegro,    luego acudió a levantarla.
  34   --¡Arriba, arriba, mi querida,    arriba, arriba, mi esclava!--
     No quiso el rey de los cielos    quedase desemparada,
  36   que él murió a la medianoche    y la niña al romper el alba.

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0006:18 Muerte del príncipe don Juan (á-a)            (ficha nº: 669)
[0049 Conde Niñocontam.]

Versión de La Robla (ay. La Robla, p.j. León, ant. La Vecilla, comc. La Robla, León, España).   Recitada por Juana González Álvarez (71a en 1915). Recogida por Josefina Sela y Eduardo Martínez Torner, en dos ocasiones, 1915+1916 (Archivo: AMP; Colec.: Sela, J. (M. Goyri-R. Menéndez Pidal); cinta: BB/071). Publicada en TOL I 1991, pp. 39-40.  062 hemist.  Música registrada.

     Tristes nuevas, tristes nuevas,    que se corren por la España:
  2   ese príncipe don Juan    está muy malo en su cama.
     Siete dotores le asisten,    los mejores que hay n`España;
  4   unos le vedan el vino    y otros le vedan el agua;
     unos dicen: "Muere, muere";    otros dicen: "Sana, sana".
  6   Sólo falta por venir    aquel dotor de la Parra.
     Velo, velo, velo viene    y una estrella lo guiaba.
  8   Desque llegó junto a él,    de esta manera le habla:
     --Dispón, don Juan de tu vida,    dispón, don Juan, de tu alma;
  10   tres horas tienes de vida,    hora y media va pasada.--
     Estando en estas razones,    la niña entra por la sala,
  12   con los cabellos tendidos,    los ojos bañados n`agua.
     --¿Dónde vienes, perla mía,    perla de las mis entrañas?
  14   --¿Dónde quieres que yo venga?    De rezar a Santa Clara,
     de pedirle y de rogarle    que levantes de esa cama.
  16   --Sí levantaré, mi vida,    sí levantaré, mi alma,
     sí levantaré, mi vida,    de la cama pa las andas;
  18   tres horas tengo de vida,    hora y media va pasada.--
     Estando en estas razones,    entra el padre por la sala.
  20   --¿Cómo te va ahí, mi hijo,    hijo de las mis entrañas?
     --Váyame como Dios quiera,    como Dios quiera me vaya,
  22   tres horas tengo de vida,    hora y media va pasada.
     Esa niña, que ahí queda,    bien sé que encinta quedaba;
  24   padre, de lo que le di,    usted no le quite nada;
     menos un anillo de oro    que le di de enamorada,
  26   el anillo, sin la piedra,    ciento y dos doblas costara.
     Padre, si se quier casar,    usted no le diga nada;
  28   si se quiere ir pa su tierra,    mándemela acompañada,
     porque no diga su gente    que quedó desamparada.--
  30   El morió a la medianoche,    la niña al romper del alba,
     que no quiso Dios del cielo    dejarla desamparada.

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0006:19 Muerte del príncipe don Juan (á-a)            (ficha nº: 670)

Versión de Villaquilambre (ay. Villaquilambre, p.j. León, comc. León, León, España).   Recitada por Petronila García Pérez (unos 70a). Recogida en Puente de Alba (donde la recitadora por Josefina Sela, 00/07/1917 (Archivo: AMP; Colec.: Sela, J. (M. Goyri-R. Menéndez Pidal); cinta: BB/071). Publicada en TOL I 1991, 40-41.  058 hemist.  Música registrada.

     ¿Cosas buenas, cosas buenas,    que se cuentan por España?
  2   Se cuenta que el rey don Juan    está muy malo en la cama.
     Tres médicos le vesitan,    sólo falta el de Granada,
  4   no hay quien lo vaya a buscar,    no hay quien a buscarle vaya.
     Estando en estas razones,    cuando por la puerta entraba.
  6   --¿Qué haces ahí tú, don Juan,    qué haces ahí en esa cama?
     --¡Qué tengo de hacer, don Pedro,    supuesto que Dios lo manda!--
  8   Le echara la mano al pulso,    de esta manera le hablaba:
     --Tres horas tienes de vida,    la media ya va pasada.--
  10   Estando en estas razones,    cuando el rey su padre entraba.
     --¿Qué haces ahí, mi don Juan,    qué haces ahí en esa cama?
  12   --¡Que tengo de hacer, mi padre,    supuesto que Dios lo manda!
     Tres horas tengo de vida,    la media ya va pasada.
  14   Esa esposa que ahí dejo    a vos la dejo encargada;
     de las joyas que le di,    padre, no le quite nada,
  16   si no es un anillo de oro    que le di de inamorada
     y ése mando que le den    a una de mis hermanas;
  18   si quiere ir pa su tierra,    echármela acompañada,
     que no digan sus parientes    que queda desamparada.--
  20   Estando en estas razones,    cuando la su esposa entraba.
     --¿Dónde vienes, queridina,    regalo de la mi alma?
  22   --Vengo de aquella ermitina    que le llaman Santa Clara,
     vengo de pedir a Dios    que te saque de esa cama.
  24   --Sí me sacará, mi vida,    sí me sacará, mi alma;
     juntos hemos de ir a misa    mañana por la mañana,
  26   tú dirás de luto negro,    yo con la mortaja blanca.--
     Mas no quiso el rey del cielo    dejarla desamparada,
  28   uno murió a medianoche    y el otro al rayar el alba;
     y aquella esposa querida    al lao derecho la llevaba.

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0006:20 Muerte del príncipe don Juan (á-a)            (ficha nº: 671)

Versión de Cembranos (ay. Chozas de Abajo, p.j. León, comc. León, León, España).   Recitada por Isabel García García (unos 60a). Recogida por Josefina Sela, 00/07/1917 (Archivo: AMP; Colec.: Sela, J. (M. Goyri-R. Menéndez Pidal); cinta: BB/071). Publicada en TOL I 1991, pp. 41-42.  048 hemist.  Música registrada.

     Don Juan estaba muy malo,    don Juan estaba en la cama;
  2   dotores le van a ver,    los más ricos de la España,
     el primero que allegase,    luego el pulso le tomara.
  4   --Tres horas tienes de vida,    hora y media va pasada,
     media para confesarse,    media para esponer tu alma,
  6   media para despedirse    de la gente más cercana.--
     Estando en estas palabras,    la su esposa que llegara.
  8   --¿Dónde vienes, la mi esposa,    dónde vienes, la mi agrada?
     --Vengo de San Salvador,    de oír la misa rezada,
  10   de pedir al rey del cielo    que levantes de esa cama.
     --¡Cómo quieres, mi mujer,    me levante de esta cama!
  12   tres horas tengo de vida,    hora y media ya pasda,
     media para confesarme,    media para esponer mi alma,
  14   media para despedirme    de la gente más cercana;
     a eso de las dos del día,    verás mi cuerpo a la larga,
  16   verás mi cuerpo tendido    pidiéndote una mortaja,
     verás curas a la puerta,    los abades con las hachas,
  18   verásme coger al hombro,    verásme sacar de casa,
     verásme entrar en la iglesia    donde el cristiano remata,
  20   verásme cubrir con tierra,    tú te vendrás para casa,
     verás tus puertas de luto,    tus llaves aventurriadas,
  22   verás tus niños muy tristes    y tú muy desconsolada,
     verás comer y beber,    pa tus niños no haber nada,
  24   y si yo no hubiese muerto    todo eso se aguantara.

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0006:21 Muerte del príncipe don Juan (á-a)            (ficha nº: 672)
[0080 Muerte ocultadacontam.]

Versión de Valencia de don Juan (ay. Valencia de don Juan, p.j. León, ant. Valencia de don Juan, comc. Vega Baja del Esla, León, España).   Recitada por Obdulia Marcos. Recogida por Ramón Menéndez Pidal, (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal; cinta: BB/071). Publicada en Goyri, María 1904, p. 34 (sólo hasta el v. 9) y TOL I 1991, pp. 42-43. Reeditada en Braga, T., p. 493 (hasta el mismo v. 9).  032 hemist.  Música registrada.

     Tristes nuevas, tristes nuevas,    que se cuentan por España:
  2   que el caballero don Juan    malito que está en la cama.
     Siete dotores le asisten,    los mejores de la España;
  4   todos eran a decirle    que su mal no era nada.
     Y ya que estaban en esto,    sale un doctor de la Parra,
  6   le ha agarrado por la mano    y hasta el pulso le tomara.
     --Tres horas tienes de vida,    hora y media ya pasada,
  8   media para despedirte    de la gente de tu casa,
     media pa hacer testamento,    media pa el bien de tu alma.--
  10   Se encerró en su cuarto,    corrió sus cortinas:
     --Si don Juan es muerto,    pa que yo no viva;
  12   si don Juan es muerto,    yo no lo sabía.
     Diga, la mi tía,    la mi siempre amiga,
  14   ¿qué vestigo pongo    para ir a misa?
     --El negro, mi alma,    el negro, mi vida,
  16   el negro, mi alma,    que te convenía.

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0006:22 Muerte del príncipe don Juan (á-a)            (ficha nº: 673)

Versión de Soto de Sajambre (ay. Oseja de Sajambre, p.j. Cistierna, ant. Riaño, comc. Sajambre, León, España).   Recitada por Segunda Díaz (70a). Recogida por Ramón Menéndez Pidal, 00/09/1909 (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal; cinta: BB/071). Publicada en TOL I 1991, pp. 43.  057 hemist.  Música registrada.

     Tristes nuevas, tristes nuevas,    que se cuentan por España:
  2   el señor príncipe don Juan,    está malo en Salamanca,
     que cayó de la su mula    a puertas de la su amada,
  4   por cortar un verde ramo    y ponerlo en su ventana.
     Todos los duques y condes,    todos los grandes de España
  6   todos lo iban a ver,    . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
     todos dicen a una voz    que su mal que no era nada.
  8   Sólo un dotor viejo,    que su mano le tomaba:
     --Ordena, príncipe, ordena,    ordena pa la tu alma,
  10   que tres horas tienes de vida    y hora y media en sin habla.--
     Estando en estas razones,    su madre a la puerta llama.
  12   --¿Tú que tienes, hijo mío,    que malo estás en la cama?
     --Unas calenturas, madre    que me han de arrancar el alma.
  14   Los dones que di a mi esposa,    madre, no le quiten nada;
     sólo un anillo de oro,    que le di de enamorada,
  16   ése mando que le quiten    y le den a doña Juana.
     --Bastante le dejas, hijo,    para tan poco gozarla.
  18   --Bastante la gocé, madre,    que de mí queda preñada.--
     Estando en estas razones,    su esposa a la puerta llama.
  20   --¿Dónde vienes, Silvanita,    dónde ha sido tu tardanza?
     --Allá vengo de una ermita    que la llaman Santa Clara,
  22   de rogar a Dios por ti    te levantes de esa cama.
     --Yo sí me levantaré,    mas si no me levantara,
  24   mañana al mediodía    iremos a Santa Clara;
     tú irás vestida de luto,    como mujer desdichada,
  26   yo iré vestido de blanco,    con la cruz sobre la cara.
     Bien te puedes llamar viuda,    sin haber sido casada.--
  28   Un murió a la medianoche    y otro sobre la mañana,
     veis aquí dos cuerpos muertos    y una criatura en sin alma.

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0006:23 Muerte del príncipe don Juan (á-a)            (ficha nº: 674)

Versión de Vierdes (ay. Oseja de Sajambre, p.j. Cistierna, ant. Riaño, comc. Sajambre, León, España).   Recitada por Jacinta Redondo (20a). Recogida por Ramón Menéndez Pidal, 00/00/1909 (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal; cinta: BB/071). Publicada en TOL I 1991, pp. 44-45.  072 hemist.  Música registrada.

     --Villanueva, Villanueva,    ¿qué se cuenta por España?
  2   --La vida del rey don Juan,    que está malito en la cama.
     Cuatro dotores le curan,    de los mejores de España;
  4   unos le curan con vino,    otros le curan con agua,
     y otros, por no darle pena,    dicen que su mal no es nada.
  6   Y ahora falta por venir    el redentor de las almas,
     ése te tomará el pulso    y dirá cómo te hallas.
  8   --Muy malito estás, don Juan,    la muerte tienes cercana:
     Tres horas tienes de vida,    hora y media de pasada,
  10   la media pa disponer    de las cosas de tu alma,
     la otra pa despedirte    de la gente de tu casa.
  12   --Y ahora llamen a mi padre,    tan solita una palabra:
     Padre, mire por mi esposa,    que es niña y queda preñada;
  14   de los dotes que le di,    padre, no le quite nada,
     tampoco el anillo de oro    que le di de enamorada.
  16   --Si tú se le diste de oro,    yo se lo daré de plata.--
     Estando en estas palabras,    llegó la rosa temprana.
  18   --¿Dónde viene, la mi esposa,    tan solita de mañana?
     --Vengo de Santo Domingo    de oír la misa del alba,
  20   de rogar a Dios por ti    te levantes de esa cama.
     --Luego me levanto, esposa,    el lunes por la mañana,
  22   con los pies amarillitos    y la cara amortajada;
     y me irás acompañando    hasta meterme en la caja,
  24   tú con tu mantilla negra,    yo con mi mortaja blanca;
     de allí te irás a la iglesia,    y te volverás pa casa,
  26   hallarás las calles tristes    y las tus puertas cerradas;
     allí irá la justicia    a pedirte las fianzas,
  28   allí no habrá quién te fíe,    esposa mía del alma;
     ya te fiarán mis padres,    que a ellos quedas encargada.--
  30   Y estando en estas palabras,    cayó al suelo desmayada.
     Le hacen una cruz al vientre    y sacan de sus entrañas
  32   un niño como una rosa,    parece un rollo de plata.
     --Ahora llévenlo a su padre    que la bendición le echara.
  34   --La bendición de Dios Padre,    la de Dios Hijo te caiga;
     si te crías para el mundo,    serás príncipe de España,
  36   y si no, irás a gozar    de la bienaventuranza.--

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0006:24 Muerte del príncipe don Juan (á-a)            (ficha nº: 675)

Versión de Portilla de la Reina (ay. Boca de Huérgano, p.j. Cistierna, ant. Riaño, comc. Riaño-La Reina, León, España).   Recitada por Trinidad Maestro (80a) y Dorotea Ribero (81a). Recogida por Teresa Catarella, José Manuel Cela, y Paloma Montero, 11/07/1977 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta NORTE 77; cinta: `P-D` B4). Publicada en Salazar y Valenciano 1979, pp. 390-391 y AIER 1 (1982), nº 7:5, pp. 14-15. Reeditada en TOL I 1991, pp. 45.  054 hemist.  Música registrada.

     ¿Qué se cuenta, qué se cuenta,    qué se cuenta por España?
  2   La muerte del rey don Juan,    que malito está en la cama.
     Siete médicos le asisten,    los mejores de la España;
  4   unos le curan con vino    y otros le curan con agua,
     y otros, por no darle pena,    dicen que su mal no es nada;
  6   y ahora falta por venir    el redentor de las almas,
     y ese le tomará el pulso    y le dirá cómo se halla.
  8   --¡Qué malito está don Juan,    qué malito está en la cama!
     Cuatro horas le faltan de vida,    hora y media ya pasada,
  10   una para disponer    de las cosas de su alma
     y otra para despedirse    de la gente de su casa.--
  12   --¿Dónde viene la mi esposa,    tan sola y tan de mañana?
     --Vengo de rogar por ti    y oír la misa del alba,
  14   de rogar a Dios por ti,    te levantes de esa cama.
     --Ya me levantara, esposa,    el lunes por la mañana,
  16   con los pies amarillitos    y la cara amoratada;
     tú te irás para tu casa    solita y desconsolada,
  18   hallarás las calles tristes    y las tus puertas cerradas
     y a la puerta la justicia    pidiéndote la fiada,
  20   ya no tendrás quien te fie,    esposa mía del alma.--
     Al oír estas palabras,    s` ha caído desmayada;
  22   no la fueron de volver    ni con vino ni con agua.
     Sacan de su vientre un niño,    parece un rollo de plata;
  24   se le llevan a su padre    que la bendición le echara.
     --La bendición de Dios Padre,    la Dios Hijo te caiga;
  26   que si vives en el mundo,    serás príncipe de España,
     y si no, irás a gozar    de las bienaventuranzas.

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0006:25 Muerte del príncipe don Juan (á-a)            (ficha nº: 676)

Versión de Los Espejos de la Reina (ay. Boca de Huérgano, p.j. Cistierna, ant. Riaño, comc. Riaño-La Reina, León, España).   Recitada por Magdalena del Río Álvarez (79a). Recogida por Javier Fuente, Yolanda Mancebo, Beatriz Mariscal y María José Zamarro, 06/07/1985 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta LEÓN 85; cinta: 3.6-7.2/A-10). Publicada en TOL I 1991, p. 46.  046 hemist.  Música registrada.

     --Villanueva, Villanueva,    ¿qué se cuenta por España?
  2   --La vida del rey don Juan,    que está malito en la cama.
     Cuatro doctores le asisten,    de los mejores de España;
  4   unos le curan con vino    y otros le curan con agua
     y otros, por no darle pena,    dicen que su mal no es nada.
  6   Ahora falta por venir    ese doctor de la Parra;
     ése le tomará el pulso    y dirá cómo se halla.
  8   --Tres horas tienes de vida,    hora y media ya pasadas;
     una para despedirte    de las cosas de tu casa,
  10   media para despedirte    de las cosas de tu alma.--
     Ellos que estaban en esto,    llegó la rosa temprana.
  12   --¿De ónde viene, la mi rosa,    tan triste y tan de mañana?
     --Vengo de Santo Domingo,    de oír la misa del alba,
  14   de rogar a Dios por ti    te levantes de esa cama.
     --Ya me levantaré, esposa,    el lunes por la mañana,
  16   con los pies amarillitos    y la cara amortajada.--
     Al oír esto, su esposa    al suelo cae desmayada;
  18   no la fueron de volver    ni con vino ni con agua.
     Y ya la abrieron el vientre    y del vientre la sacaran
  20   un niño como un tesoro,    parece un rollo de plata;
     Se le llevan a su padre    que la bendición le echara.
  22   --Si te crías para el mundo,    serás príncipe de España;
     y si no, irás a gozar    de la celestial morada.--

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0006:26 Muerte del príncipe don Juan (á-a)            (ficha nº: 677)

Versión de Cubillas de Rueda (ay. Cubillas de Rueda, p.j. León, ant. Sahagún, comc. Rueda, León, España).   Recitada por Audimia Reyero Martínez (72a). Recogida por Julio Camarena, Paloma Esteban, Antonio Lorenzo y Isabel Rodríguez, 11/07/1985 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta LEÓN 85; cinta: 11.11-7.1/A-08). Publicada en TOL I 1991, pp. 46-47.  044 hemist.  Música registrada.

     Triste nueva, triste nueva,    que se cuenta por España,
  2   que el caballero don Juan    se halla malito en la cama.
     Siete doctores le asisten,    de los mejores de España;
  4   todos dicen a una voz    que su mal no era nada.
     Sólo falta por venir    el recetor de Granada;
  6   no hay quien le vaya a buscar    ni quien a buscarle vaya.
     Ellos que estaban en esto,    cuando por la puerta entrara.
  8   Se ha postrado de rodillas,    luego el pulso le tomaba.
     --Tres horas tienes de vida,    hora y media ya pasadas;
  10   media pa hacer testamento,    media pa hacer por tu alma,
     media para despedirte    de la gente de tu casa.
  12   --¿De dónde vienes, esposa,    de dónde vienes, esclava?
     --Vengo de Santo Domingo,    de oír la misa rezada,
  14   de pedir a Dios de veras    te levantes de esa cama.
     --Sí me levantaré, esposa,    si me levantaré, esclava,
  16   tres horas antes del día,    antes que el gallo cantara,
     verás mi cuerpo tendido    pidiéndote la mortaja,
  18   y los curas a la puerta,    verás lucir a la hachas;
     me verás coger al hombro,    me verás sacar de casa,
  20   me verás tapar con tierra    y tú volverás pa casa;
     verás comer la justicia    y a tus hijos no dar nada,
  22   he aquí la triste vida,    la que al cristiano arrebata.

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0006:27 Muerte del príncipe don Juan (á-a)            (ficha nº: 678)

Versión de Quintanilla de Rueda (ay. Cubillas de Rueda, p.j. León, ant. Sahagún, comc. Rueda, León, España).   Recitada por Marcelina Díez (82a). Recogida por Julio Camarena, Paloma Esteban, Antonio Lorenzo y Isabel Rodríguez, 11/07/1985 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta LEÓN 85; cinta: 11.11-7.1/A-05). Publicada en TOL I 1991, pp. 47-48.  060 hemist.  Música registrada.

     Tristes nuevas, tristes nuevas    que se cuentan por España,
  2   que el caballero don Juan    está malito en la cama.
     Siete doctores le asisten,    de los mejores de España;
  4   unos dicen que no entienden,    otros que su mal no es nada.
     Sólo falta por venir    el redentor de las almas,
  6   hincándose de rodillas    (y) le dice estas palabras:
     --Tres horas tienes de vida,    hora y media ya pasada;
  8   media pa hacer testamento,    media pa hacer por tu alma,
     media para despedirte    de la gente de tu casa.--
  10   Y entre estas palabras y otras    vino la rosa temprana.
     --¿Dónde viene, la mi esposa,    dónde viene, la mi esclava?
  12   --Vengo de San Salvador,    de oír la misa rezada,
     de pedir a Dios de veras    te levantes de esa cama.
  14   --Sí me levantaré, esposa,    sí me levantaré, esclava,
     antes del amanecer,    antes de salir el alba,
  16   verás mi cuerpo tendido    pidiéndote una mortaja,
     con los pies amarillitos    y la nariz afilada,
  18   y los curas a la puerta,    los cofrades con las hachas;
     me verás coger al hombro,    me verás sacar de casa,
  20   me verás tapar con tierra    y tú volverás pa casa;
     luego viene la justicia    a pedirte las fianzas,
  22   y no tienes quién te fíe,    quedarás desconsolada.--
     Y entre estas palabras y otras    cayó en tierra desmayada;
  24   no la fueron de volver    ni con vino ni con agua.
     Luego la abrieron el vientre    y de sus entrañas sacan
  26   un niño como unas flores,    parece un rollo de plata;
     se le dieron a su padre    que la bendición le echara.
  28   --La bendición de Dios Padre,    la del Dios Hijo te caiga;
     si has de ser para este mundo,    serás príncipe de España,
  30   y si has de ser para el otro,    los ángeles te acompañan.

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0006:28 Muerte del príncipe don Juan (á-a)            (ficha nº: 679)

Versión de Almanza (ay. Almanza, p.j. Sahagún, comc. Almanza, León, España).   Recitada por una joven, criada de Luis Menéndez Pidal. Recogida por María Goyri y Ramón Menéndez Pidal, 00/01/1901 (fecha deducida) (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal; cinta: BB/071). Publicada en Goyri, María 1904, pp. 30-31 y TOL I 1991, pp. 48-49.  072 hemist.  Música registrada.

     --Villanueva, Villanueva,    ¿qué se cuenta por España?
  2   --La muerte del rey don Juan,    que está malito en la cama.
     Siete doztores le curan    de los mejores de España;
  4   unos le curan con vino,    otros le curan con agua,
     otros, por no darle pena,    dicen que su mal no es nada.
  6   Ahora falta por venir    el redentor de las almas;
     íse le tomará el pulso    y dirá cómo se halla.
  8   --Muy malito estás, don Juan    la muerte tienes cercana:
     Tres horas tienes de vida,    hora y media ya pasada;
  10   la media, pa despedirte    de la gente de tu casa;
     la una, pa disponer    de las cosas de tu alma.
  12   --Ahora llamen a mi padre,    tan solita una palabra:
     Padre, mire por mi esposa,    que es niña y queda preñada;
  14   de los dones que la di,    padre, no la quite nada,
     tampoco el anillo de oro    que la di de enamorada.
  16   --Si tú se le diste de oro,    yo se le daré de plata.
     Entre estas palabras y otras,    entra la rosa temprana.
  18   --¿Dónde viene, la mía esposa,    solita y tan de mañana?
     --Vengo de Santo Domingo    de oír la misa del alba,
  20   de rogar a Dios por ti    te levantes de esa cama.
     --Luego me levanto, esposa,    el lunes por la mañana,
  22   con los pies amarillitos    y la cara amortajada;
     tú te vestirás de luto,    llorando desconsolada,
  24   y te irás para la iglesia    y volverás a tu casa;
     hallarás las calles tristes    y las tus puertas cerradas
  26   y la justicia a la puerta    piéndote las fianzas,
     y no tendrás quien te fíe,    esposa mía del alma;
  28   ahí te fiarán mis padres,    que a ellos te dejó encargada.--
     En estas palabras y otras,    se ha caído desmayada;
  30   no la han sido de volver    ni con vino ni con agua.
     Luego la abrieron el vientre    y de sus entrañas sacan
  32   un niño com` una rosa,    parece un rollo de plata;
     se le llevan a su padre    que la bendición le echara.
  34   --La bendición de Dios Padre,    la de Dios Hijo te caiga.
     Si te crias para el mundo,    serás príncipe en España;
  36   y si no, irás a gozar    al Redentor de las almas.

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0006:29 Muerte del príncipe don Juan (á-a)            (ficha nº: 680)

Versión de Mozos de Cea (ay. Villazanzo de Valderaduey, p.j. Sahagún, comc. Riberas del Cea, León, España).   Recitada por Lucila Díaz (56a). Recogida por Alberto Alonso, Beatriz Mariscal, José Enrique Martínez y Roberto Moyano, 29/06/1985 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta LEÓN 85; cinta: 3.29-6.1/B-07). Publicada en TOL I 1991, pp. 49-50.  070 hemist.  Música registrada.

     --Villanueva, Villanueva,    ¿qué se cuenta por España?
  2   --El rey príncipe don Juan    está malito en la cama.
     Siete médicos le curan,    de los mejores de España;
  4   unos le curan con vino    y otros le curan con agua,
     y otros, por no darles pena,    dicen que ese mal no es nada.
  6   Y ahora falta de venir    el redentor de las almas,
     para que le tome el pulso    y diga cómo se halla.
  8   --¡Qué malito estás don Juan!    tienes la muerte cercana.
     Tres horas tienes de vida    y hora y media ya pasadas.
  10   La hora para disponer    la salvación de tu alma,
     la media pa despedirte    de la gente de tu casa.
  12   --I llamar aquí a mi madre,    tan solita una palabra:
     Madre, cuide de mi esposa,    que es niña y queda preñada;
  14   de los dones que le di,    madre, no la quites nada,
     tampoco un anillo de oro    que la di de enamorada.
  16   --Si tú se le diste de oro,    yo se le daré de plata.--
     Ellos que estaban en esto,    la esposa por la puerta entraba.
  18   --¿Dónde vienes, la mi esposa,    tan triste y tan de mañana?
     --Vengo de Santo Domingo,    de rezar misa del alba,
  20   de rogar a Dios por ti    te levantes de esa cama.
     --Sí me levantaré, sí,    el viernes por la mañana,
  22   con los pies amarillitos    y la cara amortajada;
     y tú, cubierta de luto,    te hallarás desconsolada,
  24   te irás para la iglesia,    te volverás a tu casa;
     hallarás las puertas tristes,    te hallarás desconsolada,
  26   con la justicia a la puerta    pidiéndote las fianzas.--
     Ellos que estaban en esto,    cayó en tierra desmayada;
  28   no la fueron de volver    ni con vino ni con agua.
     Luego la han abierto el vientre    y de sus entrañas sacan
  30   un niño como una rosa,    parace un rollo de plata;
     se lo entregan a su padre    que la bendición le echara.
  32   --La bendición de Dios Hijo,    la de Dios Padre te vaya.
     Si te crías para el mundo,    serás príncipe de España;
  34   y si no, irás a gozar    de las bienaventuranzas.
     ¡Válgame Nuestra Señora,    válgame la Madre Santa!

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0311:1 La caza de Celinos (á)            (ficha nº: 681)

Versión de Chano (ay. Peranzanes, p.j. Ponferrada, ant. Villafranca del Bierzo, comc. Fornela, León, España).   Recitada por Amparo Burdiel (70a). Recogida por José Luis Forneiro, Aurelio González, Esther San-Pastor y Ana Vian, 18/07/1985 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta LEÓN 85; cinta: 6.18-7.1/B-09). Publicada en TOL I 1991, p. 53.  027 hemist.  Música registrada.

     Hoy es día de los Reyes,    primera fiesta del año.
  2   --Tú bien sabes, el buen rey,    que `o preñadita me hallo.
     --Si te hallas preñadita,    algo se te ha antojar,
  4   o una trucha del río,    o un pescado de la mar.
     --Ni una trucha del río    ni un pescado de la mar;
  6   en los montes de Celinos    un toro suena bramar,
     si no como de aquel toro,    yo pensaba reventar.
  8   --Calla, calla, la mi reina,    que `o te l`iré a buscar.--
     Se va a los montes de Celinos,    allí se pone a pelear;
  10   vuelta una, vuelta el otro    . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
     y le cortara la cabeza    y para casa la trae.
  12   --Toma, toma, la mi reina,    lo que te fui a buscar,
     la cabeza de Celinos    ya te la fui a buscar.
  14   --Tú malahayas, tú mal rey,    que a Celinos fuiste a matar.--

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0311:2 La caza de Celinos (á)            (ficha nº: 682)

Versión de Sorbeda (ay. Páramo del Sil, p.j. Ponferrada, comc. Ribas del Sil, León, España).   Recitada por Felipa González Rodríguez (55a). Recogida por Flor Salazar, Saturnino Sanjuán, y Ana Valenciano, 21/09/1979 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta LEÓN 79; cinta: 2.21-9.2/B-05 y B/07). Publicada en TOL I 1991, pp. 53-54.  059 hemist.  Música registrada.

     Cuando el conde vien de misa,    la condesa mala está.
  2   --¿Qué has tenido, condesina,    de dos horas para acá?
     --Que me hallo encinta    de dos horas para acá.
  4   --Si te hallas encinta,    algo se te antojará.
     --En ese monte `e Celinos    suena un ciervo bramar,
  6   si no como de ese ciervo,    pienso de arreventar.
     --No arrevientes, la condesa,    que yo te lo iré a buscar.
  8   --Si vas a buscarlo,    las armas dejas quedar.
     --Por dar gusto a la condesa    las armas dejo quedar.--
  10   Fue a la ferretería    y unas nuevas fue a comprar;
     pequeñas eran, pequeñas,    pero finas n`el cortar.
  12   Siete vueltas dio al monte    y no lo pudo encontrar;
     pa entrar pa las ocho,    con Celinos fue a encontrar.
  14   --¿Qué haces ahí, mal conde,    a mis montes a cazar?
     --¿Por qué vas tú, Celinos,    a mi casa a rondar?
  16   --Tu mujer, mal conde,    hombre me ha de llamar.
     --Lo que Dios quiera, Celinos,    lo que Dios quiera será.
  18   --Los tus hijos, mal conde,    padre me han de llamar,
     --Lo que Dios quiera, Celinos,    lo que Dios quiera será.
  20   --Tu caballo, mal conde,    yo te lo tengo sellar.
     --Lo que Dios quiera, Celinos,    lo que Dios quiera será.--
  22   Pusón la espada en el suelo,    empezaran a pelear;
     a la primera vuelta,    Celinos debajo cae.
  24   Le cortó la cabeza    y pa su casa la trae.
     --Toma, toma, la condesa,    el ciervo que fue a buscar.
  26   --¿Pa qué lo mataste, conde,    si a ti no te hacía mal?
     --Ahora te la corto a ti,    os la pongo par a par,
  28   pa que os abraceides y beseides,    que os doy tiempo y lugar.--

Variantes (anotadas en la versión mecanografiada) -18a Los tus h.; -23b y. a su casa s. l. t. -27b os la pongo p. a p.: -28 pa que os besedes y os abracedes, / que es tiempo y lugar.

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0311:3 La caza de Celinos (á)            (ficha nº: 683)

Versión de Sorbeda (ay. Páramo del Sil, p.j. Ponferrada, comc. Ribas del Sil, León, España).   Recitada por Manuela Alonso (87a). Recogida por Mariano de la Campa, Bárbara Fernández, Ana Pelegrín y Salvador Rebés, 18/07/1985 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta LEÓN 85; cinta: 3.18-7.1/A-05 y 5.18-7.1/B-03). Publicada en TOL I 1991, pp. 54-55.  054 hemist.  Música registrada.

     Cuando el conde volvió `e misa    la condesa escolorida está.
  2   --¿Qué te pasa, la condesa,    que tan escolorida estás?
     --Que me encuentro preñadita    de dos días para acá.
  4   --Si te encuentras preñadita,    algo se te antojará.
     --En el monte de Celines    un ciervo suena bramar,
  6   si no como de aquel ciervo,    yo pienso de reventar.
     --No revientes, la condesa,    que `o te lo iré a buscar.
  8   --Si lo vas a buscar,    las armas deja quedar.
     --Por dar gusto a la condesa,    las armas dejo quedar.--
  10   Fue por la ferretería    y otras nuevas a comprar,
     pequeñas eran, pequeñas,    pero finas en cortar.
  12   Siete vueltas dio pol monte,    tal ciervo no pudo hallar;
     de las siete pa las ocho    con Celines (se) fue a encontrar.
  14   --¿A qué vienes tú, mal conde,    a mis montes a cazar?
     --¿A qué vas tú, Celines,    a mi casa a rondar?
  16   --Tu mujer, mal conde,    marido me ha de llamar.
     --Lo que Dios quiera, Celines,    lo que Dios quiera será.
  18   --Tu caballo, mal conde,    yo te le he de montar.
     --Lo que Dios quiera, Celines,    lo que Dios quiera será.--
  20   Pus(ier)ón la espada en el suelo    y empiezan a pelear;
     dieron vuelta sobre vuelta    y Celines en tierra cae.
  22   Y le cortó la cabeza    y para casa la trae.
     --Toma, toma, la condesa,    el ciervo que fui a buscar.
  24   --¿Por qué lo mataste, conde,    si él a ti no te hacía mal?
     --Calla, calla, la condesa,    que a ti te ha `e hacer otro tal.--
  26   Le cortó la cabeza    y las puso par a par.
     --Ahora besáivos y abrazáivos,    que vos doy tiempo y lugar.--

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0311:4 La caza de Celinos (á)            (ficha nº: 684)

Versión de San Martín de Agostedo (ay. Santa Colomba de Somoza, p.j. Astorga, comc. Maragatería, León, España).   Recitada por Francisca Rebaque (73a). Recogida por Mariano de la Campa, Elena Hernández Casañas, Victorino Madrid, Ana Valenciano, Paloma Díaz-Mas, Brian Dutton y Joaquín González Cuenca, en dos ocasiones, 29/06/1985+11/07/1985 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta LEÓN 85; cinta: 5.29-6.3/A-10 y 10.11-7.2/B-04). Publicada en TOL I 1991, pp. 55-56 y Fraile Gil Rom-Panhisp.-1/CD, Primera Antología Sonora, 1992, v. 4, TECNOSAGA, KPD-(5)10.9004, corte 5.© Fraile Gil. Reproducida aquí con permiso del editor.  054 hemist.   Música registrada   (MP3 30 sec. clip). Versión completa (streaming media).

     Mientras el conde va a misa,    la condesa mala está.
  2   --¿Tú que tienes, la condesa,    de hora y media para acá?
     --Que me encuentro ocupadita    de hora y media para acá.
  4   --Si te encuentras ocupadita,    algo te se antojará:
     ¿si te se antojan perdices    o pescados de la mar?
  6   --Ni se me antojan perdices    ni pescados de la mar,
     que se me antoja un ciervito    que en el monte oí bramar.
  8   --Si te se antoja un ciervito,    yo te lo iré a buscar.
     --Si lo vas a buscar, conde,    armas no has de llevar;
  10   llevas el bastón na mano,    como aquel que va a pasear.
     --¡Vos es el diablo, condesa,    no me vayan a matar!--
  12   Dejara las armas viejas,    nuevas las fue a estrenar.
     Siete vueltas dio al monte,    el ciervito allí no está;
  14   de las siete pa las ocho,    con Celinos fue a dar.
     --¿Qué buscas por aquí, el conde,    por mis montes a cazar?
  16   --Que antojos de la condesa    por aquí me hacen andar.
     --Tú tienes la mujer guapa,    yo te la he de gozar;
  18   los tus hijos, el buen conde,    a mí padre me han llamar.
     --Lo que Dios quiera, Celinos,    lo que Dios quiera será,
  20   que Dios ayuda a los hombres    na mayor necesidad.--
     Desenvainan las espadas,    se pusieron a pelear;
  22   del primer espadillazo    Celinos en tierra cae.
     Le cortara la cabeza,    a la condesa la fue a dar.
  24   --Toma el ciervo, la condesa,    que me mandaste a buscar.
     --Malajo para ti, el conde,    no era digno de matar.--
  26   Hízole a ella lo mismo;    púsolos de par en par.
     --Besáivos y abrazáivos,    ahora que tenéis lugar.

Notas y variantes: Entrevistada dos veces en 1985 por el Seminario Menéndez Pidal, Francisca volvió a cantar para Fraile Gil el 31 de octubre de 1986 (contando ya con 74 años) y ésta es la grabación que se escucha aquí. Sus variantes con respecto a la versión transcrita de 1985 son mínimas: omisión (casual) del v. -5; -10b va a cazar; -21a Desenvainaron; 23b le f. a d.
Notas de Fraile Gil: Se cantaba durante las veladas invernales. Una vez más la bien definida comarca maragata se nos muestra depositaria de un tesoro romancístico desaparecido en otras áreas de la Península; al igual que sucede con El traidor Marquillos, estamos frente a versiones que podríamos calificar de únicas en la tradición castellana actual. Francisca Rebaque posee una extraordinaria memoria en la que tienen cabida un medio centenar de estas historias que desaparecerán con ella, debido a la despoblación sufrida por estas aldeas que, en otro tiempo llenas de vida, aparecen hoy solitarias y tristes.

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0150:1 Pérdida de don Beltrán (á)            (ficha nº: 685)
[0060 A las armas, Moriscote and 0103 Belardo y Valdovinos, contam.]

Versión de Villar de Acero (ay. Villafranca del Bierzo, ant. Paradaseca, p.j. Ponferrada, ant. Villafranca del Bierzo, comc. Burbia, León, España).   Recitada por Celina Díaz González (46a). Recogida por Julio Camarena, en dos ocasiones, 25/07/1985+05/11/1985 (Archivo: ASOR; Colec.: Camarena, J.; cinta: 11A-314 y 34B-00). Publicada en TOL I 1991, pp. 56-57.  041 hemist.  Música registrada.

     Ahí se parten, ahí se van    los hijos de don Roldán;
  2   no se parten por hacienda    ni por dineros ganar,
     pártense con deligencia    pa los moros pelear.
  4   Bajan a Molinaseca,    pasan a San Sebastián,
     y esos pueblos de Controla    de gran combate se dan,
  6   y, entre combate e combate,    mataron al capitán.
     Ya no lo hallaron menos    hasta los puestos pasar
  8   que recontaron los hombres    y faltaba el capitán.
     Tres veces echaron suerte    quién lo ha de volver buscar;
  10   de las tres veces le toca    al más viejo, que es su pai.
     --Vuelta, vuelta, mi caballo,    que ese hombre se ha de buscar.--
  12   A la salida de un monte,    entrada de un arenal,
     allí había un pastorcillo    que hacienda sabía guardar.
  14   --Por Dios te pido, pastor,    no tengo más que rogar,
     que me niegues la mentira    y me cuentes la verdad:
  16   ¿Has visto un hombre    de arma blanca?
     --Un hombre de arma blanca    muerto está en ese arenal,
  18   con tres heridas n`el pecho,    la menor era mortal;
     por la una entra el sol,    por la otra la lunar,
  20   por la más chiquita de ellas    entra y sale un gavilán
     ya con las alas abiertas    sin a las carnes tocar.

Nota: El verso 2 lo dice otra señora.

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0150:2 Pérdida de don Beltrán (á)            (ficha nº: 686)
[0088 Marqués de Mantua and 0103 Belardo y Valdovinos, contam.]

Versión de Chano (ay. Peranzanes, p.j. Ponferrada, ant. Villafranca del Bierzo, comc. Fornela, León, España).   Recitada por Joaquina García Álvarez (81a) y Felipe Cerecedo García (56a). Recogida por J. Antonio Cid, Bárbara Fernández, y Julio Camarena, en dos ocasiones, 1979+04/11/1985 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta LEÓN 79;Camarena, J.; cinta: NG;33A-040). Publicada en TOL I 1991, pp. 57-58.  048 hemist.  Música registrada.

     Los doce pares de Francia    hoy se parten y hoy se van.
  2   Pasan por Molinaseca    y al Rabanal van a dar.
     Toman cuentas y recuentas,    falta el mayor capitán.
  4   Siete veces echan suertes    a ver quién lo va a ir buscar;
     todas las siete tocaron    al pobre viejo Peltrán,
  6   unas tres fueron en falsa    y otras cuatro en falsedad.
     --Anda, pobre viejo Peltrán,    ¿dónde lo vas a encontrar?
  8   si te vas por los caminos,    los moros te matarán,
     si te vas por las aradas,    los lobos te comerán.--
  10   Siete leguas lleva andadas,    sin probar vino ni pan;
     cuando iba pa las ocho,    un paje vio asomar.
  12   --¿Caballero de armas blancas    vístelo por aquí estar?
     --Ese hombre que usted busca    está n`aquel arenal
  14   y el caballo que él traía    paciendo n`aquel juncal.--
     Con los gemidos que da,    que hacía la tierra temblar,
  16   con los gemidos que daba,    allá le hizo acercar.
     --Oh, ¿qué haces, Valdovinos,    quién te ha hecho tanto mal?
  18   --El pícaro de don Carlos,    por con mi esposa gozar.
     --Calla, calla, Valdovinos,    calla, sobrino mío,
  20   te tengo a meter en cura    y tú habías de sanar.
     --Ni me tengo a meter en cura,    ni yo había de sanar,
  22   tengo nueve puñaladas,    la menor era mortal,
     la más chiquitita de ellas    entra un pajarito y sal,
  24   con las alitas abiertas    y sin la carne tocar.

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0796:1 Valdovinos sorprendido en la caza (á-e)            (ficha nº: 687)
[Cuento de Blancaflorcontam.]

Versión de La Robla (ay. La Robla, p.j. León, ant. La Vecilla, comc. La Robla, León, España).   Recitada por Felipa Fernández (unos 60a). Recogida por Josefina Sela, 00/00/1915 (fecha deducida) (Archivo: AMP; Colec.: Sela, J. (M. Goyri-R. Menéndez Pidal)). Publicada en TOL I 1991, p. 58.  016 hemist.  Música registrada.

     --Criaos, los mis criaos,    los que estáis a mi mandare,
  2   los que me bebéis el vino,    los que me coméis el pan,
     aquel que toca la cuerna    gana tien de peleare,
  4   el que me le traiga aquí    pesao de oro será.--
     --Yo no le quiero su oro,    ni tampoco su metal;
  6   de las tres hijas que tiene,    la una me tiene que dare.
     No le quiero la más grande,    ni tampoco el medianal,
  8   le quiero la más chiquitita,    que es de mi lindito igual.--

Nota: Abandona en seguida el argumento original del romance para seguir con el cuento de Blancaflor [TOL III, Cuentos folklóricos de León, nº83, pp. 150-154 de Julio Camarena] con el que comparte únicamente el elemento del río de sangre. Reproduzco a continuación la versión de Blancaflor de Felipa: El rey accede a dar a Juanito por esposo a Mariquita si sale triunfador de tres pruebas por que le va a hacer pasar. Primara: "cavare, sembrare, segare un monte, trillarlo, molerlo, amasarlo y traerlo amasao pa casa". Segundo: sacar del mar un anillo de oro que el rey había tirado. Y tercera: domar un caballo, que es el mismo rey, un estribo Mariquita, otro una hermana, el freno la otra ermana y la silla la madre. Gracias a los consejos y la magia de Mariquita, Juanito triunfa en las tres pruebas. A pesar de ello, el rey no se resigna a otorgar lo prometido, y sólo le otorgaré por esposa aquella de sus hijas que Juanito escoja teniendo los ojos vendados. Pide el rey que le deje palparlas por las manos "y a mí has de sacar por el dedo meñi[que], por la falta de la gota de sangre que me dejaste caer cuando me picaste para tirarme al mar a buscar el anillo". En efecto, Juanito reconoce a Mariquita y el rey se ve obligado a casarlos. El rey va a ir durante la noche a matarlos: Mariquita lo comprende, ordena aparejar un caballo, pone en la cama un pellejo inflado y se van. Cuando los reyes, después de llamarlos repetidas veces, creyéndolos dormidos van a su habitación, se encuentran con el cuero y les ven a ellos huir. Para librarse de la persecución, primero, de su padre y luego de su madre, se convierten primeramente él en "hortolano", el caballo en huerta y ella en una "armita" y más tarde arroja ella un pañuelo encarnado que llevaba al cuello y le converte en un río de sangre que la madre no puede atravesar. Mas no se libran de una maldición: "permita Dios que sapartaos os veáis", que se cumple. Ella hace una chocina en el monte y él se marchó y se arrimó a una cuadrilla de ladrones. Uno de estos va a la choza, pide posada y después de un breve diálogo con Mariquita se queda a dormir allí. Tan agradablemente pasa la noche que incita el deseo de los demás ladrones y ofreciendo cada noche un talego de dinero más que la anterior consigue cada uno de ellos pasar una noche en la choza de Mariquita. En la sexta noche le toca el turno al quinto y último ladrón que va con cinco talegos de dinero y que no es otro que Juanito. Se reconocen: le explica ella que nada más llegar a su casa los ladrones quedaban encantados y así pasaban lanoche y desde entonces no se separan más.

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0796:2 Valdovinos sorprendido en la caza (á)            (ficha nº: 688)

Versión de Puente de Alba (ay. La Robla, p.j. León, ant. La Vecilla, comc. La Robla, León, España).   Recitada por Flora Aller Flecha (unos 40a). Recogida por Josefina Sela, 00/07/1917 (Archivo: AMP; Colec.: Sela, J. (M. Goyri-R. Menéndez Pidal)). Publicada en Menéndez Pidal 1951, ed. parcial. Reeditada en Menéndez Pidal 1956, reed. parcial. Ms. de J. Sela y TOL I 1991, pp. 58-59.  038 hemist.  Música registrada.

     Por los campos de Valverde    Valdevinos fue a cazar,
  2   con su espada doradina,    que fino tiene el cortar,
     lo mismo corta moricos    que cochillos por buen pan;
  4   ha matado un jabarín    y otro espera de matar.
     Toca la cuerna del oro    y otra toca de cristal.
  6   Ya la oyera el rey morico,    que en altas torres está.
     --Moricos, los mis moricos,    los que estáis a mi mandar,
  8   los que bebéis de mi vino,    los que coméis de mi pan;
     ése que toca la cuerna    ganas tien de pelear.--
  10   Por los campos de Valverde    cinco mil moricos van.
     --¡Ay, mi espada doradina,    que dulce tiene el cortar,
  12   que de muchas me sascastes    y de ésta no sé que harás!;
     pero, si de ésta me sacas,    de oro te he de bordar.--
  14   Por los campos de Valverde    tres ríos de sangre van;
     Valdevinos y el caballo    no se atreven a pasar.
  16   Estando en estas razones,    esmienza el caballo a hablar:
     --Aflójame de la cincha    y apriétame del brial
  18   y dame paja y cebada,    como me solías dar,
     que esos tres ríos de sangre    yo me los he de pasar.

Nota: Véase la primera página del manuscrito original de J. Sela.

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0103:1 Belardo y Valdovinos (í-a)            (ficha nº: 689)

Versión de Candín (ay. Candín, p.j. Ponferrada, ant. Villafranca del Bierzo, comc. Ancares, León, España).   Recitada por Jesús Salgado (65a). Recogida por Diego Catalán, J. Antonio Cid, Flor Salazar y Ana Valenciano, 18/07/1977 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta NORTE 77; cinta: `Candín-Trascastro-A` A10 y B3). Publicada en AIER 1 (1982), nº 10:6, pp. 28-29 y TOL I 1991, pp. 59-60.  073 hemist.  Música registrada.

     Flor de mayo, flor de mayo,    de mayo no hay más que un día,
  2   cuando aquel pobre Belardo    de la batalla venía.
     Cien caballos trae al coro,    y el suyo de fantesía.
  4   Vino por allí el buen rey    a ver si uno le daría:
     --Tómelos todos, buen rey,    para mí otros ganaría.
  6   --No digas eso, Belardo,    no digas tal bobería,
     que el que se gana en un año    se suele perder n`un día.
  8   Valdovinos va en la caza,    Valdovinos no venía;
     vete a buscarlo, Belardo,    llevarás bendición mía.
  10   --¡Cómo quier que va a buscar    a quen tan mal me quería!
     Me ha robado un anillo de plata    c`un diamante que tenía.
  12   --Vete a buscarlo, Belardo,    llevarás bendición mía.
     --Si llevo bendición suya,    yo a buscarlo marcharía.--
  14   Búscalo de valle en valle    y de ancina en ancina,
     y luego lo viera estar    al lao de una fuente fría:
  16   --¿Qué haces ahí, Valdovinos,    qué haces ahí, por tu vida?
     --Estoy mirando el agua    que mi caballo bebía.
  18   --¿Qué haces ahí, Valdovinos,    qué haces ahí, por tu vida?
     --Estoy mirando la sangre    que de mi pecho salía.
  20   El moro que a mí me hirió,    ¡Dios te libre de su ira!,
     veinte varas ten de largo,    veinticuatro de petrina,
  22   dos tiene de ojo a ojo,    cuatro de cara tendida.--
     Marchó por la calle abajo
  24   y luego lo viera estar    al lao de una señorita.
     --El matar a Valdovinos,    no hiciste gran valentía,
  26   que era chiquillo nuevo    y aún no entendía;
     pero el matar a Belardo,    lo tengo por gran mentira.--
  28   Se desafían el lunes    pra martes al mediodía:
     --O tu cabeza o la mía    rodará en la pradería.--
  30   Tira el moro la su lanza,    viene el aire y la desvía;
     tira Belardo la suya,    la tiró con fantesía,
  32   le quita pechos y brazos    y el galardón de la silla.
     --Por Dios te pido, Belardo,    por Dios y Santa María,
  34   que me dejes beber agua    en esta fuente tan fría.
     --Su agua no beberás,    menos que yo no podía.
  36   --¡Ay válgate Dios, Belardo,    válgate Santa María,
     que has matado el mejor moro,    que había en la morería!

Variantes: -5a Tómelos t. b. r.; -10a C. q. q. va `a; -10b a. quen; -21a v. v. ten d. l.; -28b pal m. al m.; -29b r. e. l. predería; -31a L. quitó el p.; -37a q. h. m. e. m. mozo.; -33 a 35 son recitados al final.

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0103:2 Belardo y Valdovinos (í-a)            (ficha nº: 690)

Versión de Villar de Acero (ay. Villafranca del Bierzo, ant. Paradaseca, p.j. Ponferrada, ant. Villafranca del Bierzo, comc. Burbia, León, España).   Recitada por Antolina Mauriz Merodo (78a). Recogida por Bárbara Fernández, Aurelio González, Antonio Lorenzo, Cruz Montero, Isabel Rodríguez y Julio Camarena, en dos ocasiones, 17/07/1985+25/07/1985 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta LEÓN 85; cinta: 8.17-7.1/A-09+B-01 y 11A-054). Publicada en TOL I 1991, pp. 60-61.  044 hemist.  Música registrada.

     --Valdeovino vai de caza,    Valdeovino no venía;
  2   vai buscalo, don Bernardo,    que Dios te lo pagaría.
     --¿Cómo hei de ir buscalo,    primo que `o tan mal quería?
  4   --Vai buscalo, don Bernardo,    que Dios te lo pagaría.--
     Se marchara don Bernardo    aquellas veigas arriba;
  6   vira estar a Valdeovino    al pie de una fuente fría.
     --¿Qué haces ahí, Valdeovino,    primo que `o tan mal quería?
  8   --Estoy mirando a la agua    que de esta fuente salía.
     --¿Qué haces ahí, Valdeovino,    primo que `o tan mal quería?
  10   --Estoy mirando a las hierbas    que mi caballo pacía.
     --¿Qué haces ahí, Valdeovino,    primo que `o tan bien quería?
  12   --Estoy mirando a la sangre    que de mis llagas salía.--
     Se montara en el caballo    aquellas veigas arriba;
  14   corría `un gavilán    n` aquellas veigas arriba.
     Vira estar al perro moro    a la sombra de una oliva.
  16   --Levántate, perro moro,    que yo a pelear venía.
     --Estáte quieto, don Bernardo,    si quieres ganar la vida.--
  18   --Levántate, perro moro,    que yo a pelear venía.--
     Se dieron de recios golpes    que el mundo atemorecían;
  20   a los dos primeros golpes    perro moro ya caía.
     Le cortara la cabeza    y en un paño la envolvía,
  22   pa enseñar a Valdeovino;    Valdeovino ya morira.

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0103:3 Belardo y Valdovinos (í-a)            (ficha nº: 691)

Versión de Villar de Acero (ay. Villafranca del Bierzo, ant. Paradaseca, p.j. Ponferrada, ant. Villafranca del Bierzo, comc. Burbia, León, España).   Recitada por Benigno Díaz Alba (70a). Recogida por Julio Camarena, 26/07/1985 (Archivo: ASOR; Colec.: Camarena, J.; cinta: 16A-147). Publicada en TOL I 1991, pp. 61-62.  048 hemist.  Música registrada.

     --Valdovino va de caza    y él de caza no venía,
  2   vai buscalo, don Bernardo,    que Dios te lo pagaría.
     --¿Cómo he de ir buscar a Valdovino,    primo que `o tan mal quería?
  4   --Vai buscalo, don Bernardo,    que Dios te lo pagaría.
     --Voy buscarlo,    primo que `o tanto quería.--
  6   Se marchara don Bernardo    por aquel valle arriba.
     Estaba Valdovino    con dos sangrientas heridas,
  8   [estaba Valdovino]    al pie de una fuente fría.
     --¿Qué haces ahí, Valdovino,    primo que `o tanto quería?
  10   --Dios te libre, don Bernardo,    del moro que a mí me herira;
     veinte pies tenía de alto,    veinticuatro de petrina,
  12   cuarta y media de ojo a ojo,    cuatro de cara tenía.--
     Se marchara don Bernardo    por aquel valle arriba;
  14   encontró al perro moro    a la sombra de una oliva.
     --¿Qué haces ahí, perro moro,    que `o a pelearme venía?
  16   --Sácate de ahí, don Bernardo,    si quieres ganar la vida.--
     Perro moro, en su caballo,    parecía una artillería,
  18   y don Bernardo, de a pie,    parecía una palomita.
     Se fueron a un valle oscuro    donde nadie los oíra;
  20   se dieron de recios golpes    que el mundo atemorecía,
     y a los tres primeros golpes    el moro en tierra caía.
  22   Le cortara la cabeza,    en una paño la envolvía.
     Cuando volvió don Bernardo,    Valdovino ya moría.
     ¡Válganos Nuestra Señora,    la Virgen Santa María!

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0103:4 Belardo y Valdovinos (í-a)            (ficha nº: 692)

Versión de Campo del Agua [ant. Aira da Pedra] (ay. Villafranca del Bierzo, ant. Paradaseca, p.j. Ponferrada, ant. Villafranca del Bierzo, comc. Burbia, León, España).   Recitada por Antolina Poncelas Poncelas (79a). Recogida por Julio Camarena, 16/08/1985 (Archivo: ASOR; Colec.: Camarena, J.; cinta: 23A-420 y 23B-000). Publicada en TOL I 1991, pp. 62-63.  084 hemist.  Música registrada.

     Cuando don Bernardo    de la tropa s[e] salía,
  2   con trescientos mil caballos,    todos de una igualía
     y otras tantas yeguas blancas,    cada cual con la su cría.
  4   El rey, como le vio tantas,    una de ellas le pedira.
     --Llévelas todas, buen rey,    llévelas para su vida.
  6   --Tente, tente do Bernardo,    no hagas tal valentía,,
     lo que se gana en un año,    suélese perder n`un día.
  8   --¿A dónde va Valdovino,    primo que `o tanto quería?
     --Valdovino va a caza,    Valdovino no venía;
  10   vámelo buscar, Bernardo,    que Dios te lo pagaría.
     --¿Cómo he buscar un hombre    que a mí tan mal me quería?,
  12   que me ha robado cien duros    y la sortija ` la niña,
     solamente la sortija    ya cien duros valiría.
  14   --Vámelo buscar, Bernardo,    que Dios te lo pagaría.--
     Se marchara don Bernardo    a ver si lo encontraría.
  16   Vira estar a Valdovino    al pie de una fuente fría.
     --¿Qué haces ahí, Valdovino,    primo que `o tanto quería?
  18   --Estoy mirando a la agua    que de esta fuente salía.
     --¿Qué haces ahí, Valdovino,    primo que `o tanto quería?
  20   --Estoy mirando a las hierbas    que mi caballo pacía.
     --Qué haces ahí, Valdovino,    primo que `o tanto quería?
  22   --Estoy mirando a la sangre    que de mis venas salía.
     --¿Quién te hirira, Valdovino,    Valdovino quién te hirira?
  24   --Dios te libre, don Bernardo,    del moro que a mí me hirira:
     veinte cuartas tiene de alto,    veinticuatro de petrina,
  26   cuarta y media de ojo a ojo,    cuatro de cara tenía.--
     Se marchara don Bernardo    a ver si lo encontraría.
  28   Viera estar el moro perro    contando una gran mentira:
     que matara a Valdovino    y que a don Bernardo hirira.
  30   --Mientes, mientes, moro perro,    mientes, mientes, por tu vida,
     ni mataste a Valdovino,    ni a don Bernardo hiriras.
  32   --Tente, tente don Bernardo,    no hagas tal valentía,
     que haces tanto al pie de mí    como a una palomita.
  34   --Juramento tengo hecho,    quebrantarlo no quería,
     que no me salgo del campo    sin tu cabeza o la mía.--
  36   Fueron los dos a un campo    a donde nadie los vía;
     se dieron de recios golpes    y el perro moro caía.
  38   Le cortara la cabeza,    con las tijeras que tenía;
     pra enseñarla a Valdovino    muy deprisa camina.
  40   Por la prisa que llevaba,    Valdovino ya morira.
     Las campanas se tocaban,    cuantas en el mundo había,
  42   por l`alma de Valdovino,    que para el cielo camina.

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0103:5 Belardo y Valdovinos (í-a)            (ficha nº: 693)

Versión de Tejeira (ay. Villafranca del Bierzo, ant. Paradaseca, p.j. Ponferrada, ant. Villafranca del Bierzo, comc. Burbia, León, España).   Recitada por Bárbara Poncelas (69a). Recogida por Débora Catalán, Diego Catalán, Paloma Esteban y Bárbara Fernández, 16/07/1985 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta LEÓN 85; cinta: 2.16-7.1/B-02). Publicada en TOL I 1991, pp. 63-64.  040 hemist.  Música registrada.

     Cien caballos tien Bernardo,    todos los ganó en un día;
  2   y el rey le pedía uno,    y el rey uno le pedía.
     --Téngalos todos, buen rey,    que pa mí otros ganaría.
  4   --Non chufes tanto, Bernardo,    que esa non é valentía,
     valentía é Valdeovinos,    que se fue y no volvía;
  6   váimelo buscar, Bernardo,    por Dios y Santa María.
     --¡Cómo he ir, buen rey,    primo que tan mal quería!
  8   --Si no vas, Bernardo,    pagarás con la tu vida.--
     Monta Bernardo en su caballo    aquella pradera arriba;
  10   víralo estar acostado    a pé de una fuente fría.
     --Llevántese, el perro moro,    que eu a pelear venía.
  12   --Sácate de ahí, Bernardo,    se queres gana-la vida.--
     Bernardo en su caballo    parece una palombita,
  14   y el moro en el suyo    parece una torre erguida.
     El moro le tira un tajo    y Bernardo se retira;
  16   Bernardo le tira otro,    y el corazón le partira.
     Le cortara la cabeza    y a su buen rey se la ensiña,
  18   cuarta y media de ojo a ojo,    cinco de cara tendida.
     --¡Ven, ay, aquí, Bernardo,    la madre que te parira,
  20   si mucho sueldo ganabas,    mucho más te prometía!--

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0103:6 Belardo y Valdovinos (í-a)            (ficha nº: 694)

Versión de Chano (ay. Peranzanes, p.j. Ponferrada, ant. Villafranca del Bierzo, comc. Fornela, León, España).   Recitada por Felipe Cerecedo García (62a). Recogida por Julio Camarena, 04/11/1985 (Archivo: ASOR; Colec.: Camarena, J.; cinta: 33A-018). Publicada en TOL I 1991, pp. 64-65.  066 hemist.  Música registrada.

     Tan alta va la luna, madre,    como el sol del mediodía,
  2   cuando don Pedro Abelardo    de la batalla venía,
     con cien caballos en ría,    todos ganados n`un día.
  4   Bien lo mira el rey su tío,    bien lo ve [y bien lo vira]:
     --De esos caballo[s], Abelardo,    para mí uno quería.
  6   --Téngalos todos, mi tío,    para mí otros ganaría.
     --Detente [tú], Abelardo,    y no harás tal valentía,
  8   lo que se gana en un año,    se suele perder n`un día;
     vete en busca de Valdovinos,    que se fuera y no volvi(e)ra.
  10   --¿Cómo voy ir yo a buscar    a quien tan mal me quería?
     --Si no lo vas a buscar,    la vida te costaría.--
  12   Con los gemidos que daba,    lo halló junto a una fuente fría.
     --¿Qué haces ahí, Valdovinos,    [oh] primo del alma mía?
  14   --Estoy mirando a mi caballo    la hierba como pacía,
     también miro a esta fuente    el agua como salía,
  16   también miro a mis llagas    la sangre como vertían.
     --Calla, calla, Valdovino,    que eso yo lo vengaría.
  18   --Del moro que me hirió a mí    líbrete Santa María:
     él comía pan por ocho,    vino por nueve bebía;
  20   el aliento que salía de él    parecía una neblina;
     vara y media de cabello,    no le llega a la petrina.--
  22   Cuando lo sintió hablar    en casa de una querida:
     --Yo maté a Valdovinos,    tras de Belardo corría.
  24   --El matar a Valdovinos,    eso no es valentía;
     el correr tras de Belardo    (eso) lo pongo yo por mentira.
  26   --El que uno al otro miente    y al campo se desafía.--
     Monta el moro en su caballo,    parece una torre erguida;
  28   monta Belardo en la suya,    parecía una palomita.
     Tira el moro la su lanza,    la tiró como burlando;
  30   tira Abelardo la suya,    la tiró como raleando.
     Le cortara la cabeza    y al buen rey se la ha llevado.
  32   --Aquí le traigo, buen rey,    y aquí le traigo un regalo:
     la cabeza del mal moro    que venía desafiando.

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0103:7 Belardo y Valdovinos (í-a)            (ficha nº: 695)

Versión de Chano (ay. Peranzanes, p.j. Ponferrada, ant. Villafranca del Bierzo, comc. Fornela, León, España).   Recitada por Gervasio Ramón (82a). Recogida por Pilar Aragón, José Luis Forneiro, Aurelio González y Esther San-Pastor, 18/07/1985 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta LEÓN 85; cinta: 6.18-7.1/B-10 y 6.18-7.2/A-01). Publicada en TOL I 1991, pp. 65-66.  062 hemist.  Música registrada.

     Alta va la luna, madre,    como el sol del mediodía,
  2   cuando don Pedro Belardo    de las batallas venía.
     Traía cien caballos,    todos ganados n`un día.
  4   Bien le viera el rey su tío,    bien le ve y bien le mira:
     --De esos caballos que traes    yo pa mí alguno quería.
  6   --Téngalos todos, mi tío,    (que) yo pa mi otros ganaría.
     --Calla, calla tú, Belardo,    no hagas tan valentía,
  8   (que) lo que se gana en un año,    se suele aperder n`un día;
     si no buscas a Valdevino,    la vida te costaría.
  10   --¡Cómo voy a buscar yo    a quien tan mal me quería!,
     que me iba a buscar a casa    y al campo me desafía.--
  12   Allí lo fuera a encontrar    al pie de una fuente fría.
     --¿Qué haces ahí, Valdovinos,    ay primo del alma mía?
  14   --Estoy mirando a esta fuente    cómo las aguas corría,
     también miro a mis venas    cómo la sangre perdía.
  16   --El moro que a ti te hirió    dime qué señas tenía.
     --Del moro que a mí me hirió    líbrete Santa María;
  18   cuatro cuartas tiene de ancho,    ocho de espalda tendida,
     vara y media de cabello,    que le llega a la pretina.--
    
(El moro estaba contando en casa de una querida que tenía mentiras:)
  20   Que había matado a Valdovinos    y tras de Belardo corría.
     --Calla, calla, perro moro,    calla, calla, que es mentira,
  22   ni hade matado a Valdovinos    ni tras de Belardo corrías.--
     Al decirle "calla, calla",    al campo lo desafía.
  24   Monta el moro en su caballo,    parece una torre erguida;
     monta Belardo en el suyo,    parece una palomina.
  26   Tira el moro la su lanza,    viene el aire y la derriba;
     tira Belardo la suya    con afán e galardía,
  28   y le cortara pecho, espalda    y el galardón de la silla;
     le cortara la cabeza,    la llevó a casa `e la querida.
  30   --¡Malhayas tú, Belardo,    y toda tu valentía,
     que has matado al mejor moro    que había en la morería!

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0103:8 Belardo y Valdovinos (í-a)            (ficha nº: 696)

Versión de Trascastro (ay. Peranzanes, p.j. Ponferrada, ant. Villafranca del Bierzo, comc. Fornela, León, España).   Recitada por Rolindes Ramón Álvarez (77a en 1977). Recogida por Diego Catalán y Cruz Montero, 13/08/1988 (Archivo: ASOR; Colec.: Anexo TRASCASTRO 88; cinta: 1/A-11). Publicada en TOL I 1991, pp. 66-67.  070 hemist.  Música registrada.

     Alta va la luna, madre,    como el sol del mediodía,
  2   cuando don Pedro Abelardo    de la batalla venía;
     cien caballos trae a diestros,    todos ganados n`un día.
  4   Y el traidor del rey su tío    (y) uno de ellos le pedía.
     --Téngalos todos, mi tío,    para mí otros ganaría.
  6   --Detente un poco, Abelardo,    no hagas la tal valentía,
     lo que se gana n`un año    se suele perder n`un día;
  8   no hagas lo que Valdovino,    que se fue y no volvía;
     si no lo vas a buscar,    la vida te costaría.
  10   --¡A quién voy buscar yo    a quien tan mal me quería!,
     que me vien buscar a casa    y al campo me desafía.--
  12   Se fuera de monte en monte,    de valle, valle en vallina,
     y allá lo fuera a encontrar    al par de una fuente fría.
  14   --¿Qué haces ahí, Valdovino,    oh primo del alma mía?
     --Estoy mirando a mi caballo    cómo las hierbas pacía,
  16   (y yo) también miro a mis heridas    cómo la sangre corría.
     --Calla, Valdovino, calla,    ya salió la vengadía.
  18   --Y el moro que a mí me dio    líbrete Santa María:
     vara y media tien de pecho,    cuatro de espalda tendida.--
  20   Se fuera de monte en monte,    de valle, valle en vallina,
     y allá lo fuera a encontrar    (y) en casa de su amiga,
  22   y allí le estaba diciendo    palabras y más mentiras:
     --Yo maté a Valdovinos,    detrás de Belardo iba.
  24   --Mientes, mientes tú, mal moro,    mientes, mientes, que es mentira;
     y el que al otro dice "Mientes"    (y) al campo se desafía.--
  26   Monta el moro en su caballo,    parece una torre erguida;
     monta Abelardo en el suyo,    parece una palomina.
  28   Tira el moro de su espada,    gran Belardo la desvía;
     tira Abelardo la suya,    la tira con valentía,
  30   le rompiera pecho y brazo    y el armazón de la silla;
     le cortara la cabeza    y se la entrega a su amiga.
  32   --Toma, toma la cabeza    de quien tanto te quería.
     --¡Oh, mal eras tú, Belarde,    y toda tu belardía,
  34   que mataste el mejor moro    que había en toda morería,
     que de plata me calzaba    y él de oro me vestía!--
     ¡Válgame Nuestra Señora,    válganos Santa María!

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0103:9 Belardo y Valdovinos (í-a)            (ficha nº: 697)

Versión de Trascastro (ay. Peranzanes, p.j. Ponferrada, ant. Villafranca del Bierzo, comc. Fornela, León, España).   Recitada por Rosario Fernández Gavela (70a en 1977). Recogida por Diego Catalán, J. Antonio Cid, Flor Salazar, Ana Valenciano y Julio Camarena, en dos ocasiones, 18/07/1977+04/11/1985 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta NORTE 77;Camarena, J.; cinta: `Trascastro B` A2 y A5;33B-286). Publicada en AIER 1 (1982), nº 10:3, pp. 25-26 y TOL I 1991, pp. 67-68.  074 hemist.  Música registrada.

     Alta va la luna, madre,    como el sol del mediodía,
  2   cuando don Pedro Belardo    de la batalla venía;
     cien caballos traía a diestros,    todos ganados n`un día.
  4   Allí el traidor de su tío    unos de ellos le pedía.
     --Téngalos todos, mi tío,    para mí otros ganaría.
  6   --Detente un poco, Belardo,    no hagas tanta valentía,
     que el que se gana en un año    se suele perder n`un día;
  8   no hagas lo que Valdovinos,    que se fue y no volvía;
     si no lo vas a buscar,    la vida te costaría.
  10   --¡Cómo quier que vaya a buscar    a quien tan mal me quería!:
     que me iba a llamar a casa    y al campo me desafía.
  12   --Si no lo vas a buscar,    la vida te costaría.--
     Se marcha de valle en valle,    de valle en valle en vallina,
  14   y allá lo fuera a encontrar,    al par de una fuente fría.
     --¿Qué haces ahí, Valdovinos,    oh primo del alma mía?
  16   --Estoy mirando a mi caballo    cómo las yerbas pacía,
     también miro a mis heridas    cómo la sangre vertían.
  18   --El moro que a ti te hirió    le voy a quitar la vida.
     --El moro que a mí me hirió    te libre Santa María:
  20   el pan comía por ocho,    vino por nueve bebía,
     el aliento de su boca    parecía una nublina.--
  22   Se marcha de valle en valle,    de valle en valle en vallina;
     allá lo fuera a encontrar,    en casa de la su amiga:
  24   --He matado a Valdovinos,    tras de Belardo corría.
     --Mientes, mientes, perro moro,    mientes, mientes y es mentira.
  26   En mi tierra había un uso    y aquí no sé si lo habría,
     y el que al otro dice "Mientes"    al campo lo desafía.--
  28   Monta el moro en su caballo,    parece una torre erguida;
     monta Belardo en el suyo,    parece una palomina.
  30   Tira el moro de su espada,    buen Belardo la desvía;
     tira Belardo la suya,    la tiró con valentía,
  32   le corta pecho, espalda    y el galardón de la silla;
     le cortara la cabeza    y pa su novia la guía.
  34   --Toma la cabeza, niña,    de quien tanto te quería.
     --¡Ah, mal hayas tú, Belardo,    y toda tu valentía,
  36   que has matado el mejor moro    que había en la morería,
     él de oro me calzaba,    él de seda me vestía.!--
     ¡Válgame Nuestra Señora,    válgame Santa María!

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0103:10 Belardo y Valdovinos (í-a)            (ficha nº: 698)

Versión de Peranzanes (ay. Peranzanes, p.j. Ponferrada, ant. Villafranca del Bierzo, comc. Fornela, León, España).   Recitada por Adelaida Álvarez (83a en 1979). Recogida por J. Antonio Cid, Bárbara Fernández, Margarita Pazmany y Ana Valenciano, 25/09/1979 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta LEÓN 79; cinta: 1.25-9.4/A-11). Publicada en TOL I 1991, pp. 68-70.  088 hemist.  Música registrada.

     Alta va la luna, madre,    alta va, que no es de día,
  2   cuando don Pedro y Belardo    de la batalla venían;
     cien caballos traía en diestros,    todos ganados n`un día.
  4   Y un día el buen de su tío    al camino le salía:
     --Dame un caballo, Belardo,    que a mí me pertenecía.
  6   --Téngalos todos, mi tío,    para mí otros ganaría.
     --Detente, detén, Belardo,    no hagas tanta valentía,
  8   que lo que se gana en un año    se suele perder n`un día.
     ¿Dónde queda, Valdovinos,    que iba en tu compañía?
  10   --Valdovinos queda allá,    en tierra de morería.
     --Vete a buscarlo, Belardo,    sobrino del alma mía.
  12   --¡Yo a quién voy a buscar    a quien tan mal me quería!:
     me iba a buscar a casa    y al campo me desafía.
  14   --Vete a buscarlo, Belardo,    si no, te cuesta la vida.--
     Se marchó de valle en valle    y de vallina en vallina,
  16   y allá lo fuera a encontrar,    al lado de una fuente fría.
     --¿Qué haces ahí, Valdovinos,    oh primo del alma mía?
  18   --Estoy mirando mi caballo    cómo las hierbas pacía
     y mirando aquesta fuente    cómo las aguas corría
  20   y mirando las mis llagas    cómo la sangre vertía.
     --El moro que a ti te dio,    dime qué señas tenía.
  22   --El moro que a mí me dio,    líbrete Santa María,
     siete cuartas tien de especho,    nueve de espaldas tendida
  24   y otras tantas de cabello,    que le llega a la petrina.
     Él comía pan por ocho,    vino por nueve bebía,
  26   también trabaja por doce,    cuando menester había.--
     Se marchó de tienda en tienda,    como aquel que a comprar iba,
  28   y lo fuera a encontrar    en casa de una su amiga.
     Allí se estaba alabando    de cosas que eran mentira,
  30   que matara a Valdovinos    y trás de Belardo corría.
     --Mientes, mientes, perro moro,    mientes, mientes, que es mentira;
  32   el matar a Valdovinos    esa no era valentía,
     que era chiquito y muy joven    y de armas no entendía.
  34   En mi tierra había un uso,    que en la tuya no lo habría,
     que el que se miente uno al otro    al campo se desafía.--
  36   Monta el moro en su caballo,    parece una torre erguida;
     monta Belardo en el suyo,    parecía una palomita.
  38   Tira el moro la su lanza,    la tiró con cobardía;
     tira Belardo la suya,    la tiró con valentía,
  40   le atravesó pecho, espalda    y el galardón de la silla.
     Le cortara la cabeza    y se la llevó a su amiga.
  42   --¡Mala eas tú, Belardo,    y toda tu belardía,
     que mataste al mejor moro    que había en toda a morería.
  44   --Primero me mató él    un primo que yo tenía.
     ¡Válgame Nuestra Señora,    válgame Santa María!

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0103:11 Belardo y Valdovinos (í-a)            (ficha nº: 699)

Versión de Nocedo de Gordón (ay. La Pola de Gordón, p.j. León, ant. La Vecilla, comc. Gordón, León, España).   Recitada por Juana Fernández González (77a). Recogida por Josefina Sela, 00/07/1917 (Archivo: AMP; Colec.: Sela, J. (M. Goyri-R. Menéndez Pidal)). Publicada en TOL I 1991, p. 70. El original manuscrito págs. 1-2 y págs. 3-4.  058 hemist.  Música registrada.

     Tan alta iba la luna    como el sol de mediodía,
  2   cuando el bueno de Belardo    de su batalla salía;
     cien caballos trae de rienda,    todos los ganó en un día.
  4   Los buenos y los mejores    para sí los escogía
     y los otros que le quedan    a su tío el rey los ínvia.
  6   El rey su tío está enojado,    recibirlos no quería.
     --Recibirlos, rey mi tío,    que es la ganancia de un día.
  8   --Esa ganancia, Belardo,    la puedes dar por perdida,
     que tu primo Valdovino    fue a cazar y no venía;
  10   velo a buscar, don Belardo,    velo a buscar, por tu vida.
     --¡Cómo he de ir yo a buscar    a quien tan mal me quería!,
  12   que andamos ambos y dos    anamorados de una niña,
     uno le da lo que calza    y otro lo que vestía.
  14   --Velo a buscar, don Belardo,    la niña tuya sería.--
     Ya comenzaba a buscarlo    por altas breñas arriba,
  16   cuando ya lo oye quejarse    al pie de una alta montiña.
     --¿Quién te ha herido, Valdovinos,    quién te ha hecho mortal herida?
  18   --Del moro que me la hizo    Dios te libre de su ira:
     seis palmos tiene de frente,    siete de boca tenía;
  20   por siete comía pan,    por siete vino bebía,
     por siete juega a las armas,    cuando menester tenía.--
  22   Alabándose está el moro,    con otros en su campiña,
     de que ha herido a Valdovino    al pie de un alta montiña
  24   y que ha corrido a Belardo    por altas breñas arriba.
     --Mientes, mientes, moro perro,    dices una gran mentira,
  26   que has herido a Valdovino    no se toma a maravilla,
     un muchacho de quince años    jugar armas no sabía.--
  28   Se desafían al campo    el moro y Belardo un día,
     y a la primera estocada    el moro en tierra caía.

Nota:. Para mejor imagen del manuscrito de Sela [en formato PDF], tras pulsar en el enlace a las páginas1-2 en la cabecera, sustituya "jpg" con "pdf"en el URl.

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0103:12 Belardo y Valdovinos (í-a)            (ficha nº: 700)

Versión de Truchas (ay. Truchas, p.j. Astorga, comc. Las Cabreras, León, España).   Recitada por Gerarda Cañoeta (unos 80a). Recogida por Ana Beltrán, Diego Catalán, Olimpia Martínez y Therese Meléndez, 23/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta NOROESTE 82; cinta: 4.23-7.1/A-02+B-13). Publicada en TOL I 1991, p. 71.  045 hemist.  Música registrada.

     Alta, alta va la luna,    como el sol de mediodía,
  2   cuando don Belardos    de su batalla venía.
     Estaba don Belardos    n` altas torres donde mira;
  4   vio venir un moro blanco,    que alabándose venía.
     --He corrido a don Belardos    [. . . . . . . . . . . . . . . . . . .]
  6   he corrido a Valdovinos    siete leguas por la silla.
     --Oyes, tú, moro blanco,    to lo que dices es mentira.
  8   El correr a Valdovinos,    moro, no es maravilla,
     Valdovinos es muy nuevo    y de armas no entendía;
  10   el correr a don Belardos    digo yo que es mentira.
     --Hombre que desmiente a otro    n`el campo se desafía.
  12   --Vamos, vamos, moro blanco,    vamos, vamos, por tu vida,
     te he lograr unos padrinos    para empezar la porfía.--
  14   El moro nombra una mora,    ciento diez años tenía;
     don Belardos, como es diestro,    nombró a la Virgen María.
  16   --¿A ónde te vas, moro blanco?,    llevas jugada la vida,
     que ése que va a tu lado    don Belardos me parecía.--
  18   Ya se retuvo el moro    y el moro se retenía.
     --Andes, andes, moro blanco,    andes y andes, por tu vida.--
  20   Desenvainan las espadas    y empezaron a porfía;
     de la primera que le dio    el moro en tierra caía.
  22   Le cortara la cabeza    y la colgara `e la silla,
     pa llevársela a la reina    cuando estuviera en Castilla.

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0103:13 Belardo y Valdovinos (í-a)            (ficha nº: 701)

Versión de Felechares de la Valdería (ay. Castrocalbón, p.j. La Bañeza, comc. Valdería, León, España).   Recitada por Ramona Pedrosa Carrecedo (79a) y Alicia. Recogida por Pilar Aragón, Michelle Débax, Antonio Lorenzo y Beatriz Mariscal, 14/07/1985 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta LEÓN 85; cinta: 3.14-7.2/B-12; 3.14-7.3/B-03 y 3.14-7.3/). Publicada en TOL I 1991, pp. 71-72.  038 hemist.  Música registrada.

     Tan alta iba la luna    como el sol de mediodía,
  2   cuando el rey don Belardo    de las batallas venía,
     cien caballos trae de rienda,    todos los ganó en un día.
  4   --Las tus ganancias, Belardo,    déjalas por las perdidas,
     que han herido a Valdominos,    muerto es, que no venía.
  6   --¡Cómo voy a ir a burcarlo,    si a mí él no me quería!--
     --¿Quién te ha herido, Valdominos,    quién te ha herido, por tu vida?
  8   --El moro que a mí me hirió    tiene siete cuartas de costilla;
     por siete comía pan,    por siete vino bebía,
  10   por siete juega a la barra,    si menester había;
     y si lo quieres seguir,    velo, va la sierra arriba.
     . . . . . . . . . . . . . . . . . . .    . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
  12   --He corrido a don Belardo    lejos fuera de la villa.
     --El correr a Belardo,    moro, no es de valentía.
  14   --El que a uno a otro desmiente,    al campo se desafía;
     dime tú si eres Belardo,    contigo no me metía.
  16   --No conozco a tal Belardo,    ni lo habré visto en mi vida.--
     El moro sacó a una mora,    doscientos años tenía,
  18   y aún la mora no era vieja,    que padre y madre tenía:
     y Belardo, como no es tonto,    llevó a la Virgen María.
    
([El moro] era todo una torre de huesos.)

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0145:1 Grimaldos desterrado y nacimiento de Montesinos (á)            (ficha nº: 702)

Versión de Tejeira (ay. Villafranca del Bierzo, ant. Paradaseca, p.j. Ponferrada, ant. Villafranca del Bierzo, comc. Burbia, León, España).   Recitada por Bárbara Poncelas (69a). Recogida por Débora Catalán, Diego Catalán, Paloma Díaz-Mas y Bárbara Fernández, 16/07/1985 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta LEÓN 85; cinta: 2.16-7.3/A-11). Publicada en TOL I 1991, pp. 72-73.  090 hemist.  Música registrada.

     El rey y la reina    juntitos a misa van,
  2   van hablando de Tornillos,    que es un bizarro galán.
     Entonces habló Tornillos    lo que no debiera hablar:
  4   --La infanta está preñada    de ocho meses o algo más.--
     El rey, oyendo aquello,    la mandara desterrar;
  6   ciento ocho caballeros,    bien acompañada va.
     La llevaron a un desierto,    junto de un muradal;
  8   con dolores de parida    allí la dejan quedar.
     Tenía su niño en brazos,    no tenía quién lo empañar;
  10   bajó la Virgen del cielo    y al niño fue a empañar.
     --Dime tú, infanta mía,    si lo quieres bautizar.
  12   --Bautizarlo sí, señora,    que en buenos brazos está.
     --Dime tú, infanta mía,    cómo lo quieres llamar.
  14   --Eso no lo sé, señora,    su padre no está acá.
     --Míralo por dónde viene    Montesino de cazar.
  16   --Mira tú, buen Montesino,    un infante tienes ya;
     dime tú, buen Montesino,    si lo quieres bautizar.
  18   --Bautizarlo sí, señora,    que en buenos brazos está.
     --Dime tú, buen Montesino,    cómo le quieres llamar.
  20   --Montesino es su padre,    nacido en montesidad,
     Montesino es su padre,    también el niño será.--
  22   El niño tiene cuatro años    y otros tres meses más,
     el niño tiene cuatro años,    con su padre iba a cazar;
  24   en el medio del camino    le iba enseñando a hablar:
     --Mira niño, mira a Francia,    mira el palacio real,
  26   mira las puertas verdes    donde tus abuelos `stán,
     mira la mesa redonda    donde ás doce comen pan.
  28   --Permiso le pido, padre,    yo me tengo de ir allá.
     --Eso no lo haré yo, niño,    eso no lo haré yo tal,
  30   que eres muy niño pequeño    y al rey no sabes hablar.
     --Permiso le pido, padre,    que `o me tengo de ir allá.--
  32   --Buenos días, señor rey    y su divina majestad;
     a Tornillos no le hablo,    que no debo de le hablar.--
  34   Entonces iba Tornillos    para al niño degollare.
     --Detente, noble Tornillos,    al niño no le hagas mal,
  36   que el niño viene de bueno,    de bueno nos pedirá.
     --Pues sí, yo vengo de bueno,    que soy su nieto carnal.--
  38   Y el rey, oyendo aquello,    desmayado cae atrás;
     cabo que volvió en sí,    al niño fue a abrazar.
  40   --Dime, niño, dime, niño,    tu madre por dónde está.
     --Mi madre anda por el monte,    sin duelo ni caridad.
  42   --Vete, hijo, vete, hijo,    y dile que venga acá.
     --Juramiento tiene hecho,    no lo quiere quebrantar,
  44   de bajar a los palacios    y a Tornillos degollar.
     --La cabeza de Tornillos,    hijo, tú la has de llevar.
     ¡Válgame Nuestra Señora    y la Virgen del Pilar!--

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0087:2 Gaiferos y Galván (á)            (ficha nº: 703)

Versión de Portilla de Luna (ay. Los Barrios de Luna, p.j. León, ant. Murias de Paredes, comc. Luna, León, España).   Recitada por Lecinia Rodríguez (91a). Recogida por Elena Aparicio, Javier Fuente, Gerardo Gonzalo y Suzanne Petersen, 29/06/1985 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta LEÓN 85; cinta: 4.29-6.1/A-07). Publicada en TOL I 1991, p. 74.  045 hemist.  Música registrada.

     Estando la condesina    en su palacio real,
  2   con peine de oro en la mano    para su hijo peinare:
     --Dios te acreciente, mi hijo,    Dios te deje crecentare;
  4   la muerte del rey tu padre    tú la vayas a vengare.--
     Estando en estas razones,    llega el moro de cazar:
  6   --¿Tú que dices, perra mora,    tú qué te pones a hablare?,
     que por eso que tú dices,    al niño le ha de ir mal.--
  8   Llamó a dos criados    de los que comen su pan,
     y mandó los llevasen    a los montes de Aguilar;
  10   (y con ella iba)    la perra de Galván.
     --De señas me traéis    (el corazón)
  12   y de su mano derecha    también el dedo pulgar.--
     . . . . . . . . . . . . . . . . . . .    . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
     --[Le cortaremos el dedo,]    por eso no morirá;
  14   corazón de perra blanca    de niño parecerá.
    
(Dispués lo econtró una vez, en cacería, el hermano del padre de él, y lo llevó, y cuando era ya mayor, fueron un día allí a pedir albergue a la reina aquella)
                                       --No le puedo dar caridad.--
  16   Y estando en estas razones    llegó [él] moro de cazar.
     --¿Tú qué dices, perra mora,    tú qué vas a hablar?--
    
(Y el hijo, y el tío pues que se enredaron a tiros y mataron al marido de ella)
  18   --Vayan con Dios los romeros,    viuda me hicisteis quedare.--
     --Y si vos no fuera mi madre,    con usted haría igual.
  20   --No tengo hijos ni hijas,    sola en el mundo estoy ya,
     que un hijo que tenía lo mataron    en los montes de Aguilar,
  22   y en mi cofrecito tengo    el su corazón leal
     y de su mano derecha    también el dedo pulgar.
  24   --Ese dedo [que usted dice]    aquí lo verá faltare,
     y ese corazón    es de la perra Galván.

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0087:3 Gaiferos y Galván (á)            (ficha nº: 704)

Versión de Villanueva de la Tercia (ay. Villamanín, ant. Rodiezmo, p.j. León, ant. La Vecilla, comc. Los Argüellos, León, España).   Recitada por María González Balanzategui (unos 40a). Recogida por Josefina Sela, 00/07/1919 (Archivo: AMP; Colec.: Sela, J. (M. Goyri-R. Menéndez Pidal)). Publicada en TOL I 1991, pp. 75-76.  110 hemist.  Música registrada.

     Estando la Narbolita    sentadita en su portal,
  2   con peine de oro en sus manos    para su hijo peinar,
     estándole peinando,    le decía este refrán:
  4   --Crece, mi niño, crece,    Dios te haga buen parragán,
     que la muerte del tu padre    tú me la habías vengar,
  6   que lo ha matado don Carlos    a las orillas del mar,
     que lo ha matado por envidia    de conmigo se casar.--
  8   Creyendo que nadie la oía,    don Carlos oyendo está.
     --¿Qué es lo que dices, condesa,    qué es lo que esmienzas a hablar?
  10   Yo no he matado a su padre,    ni tampoco le he hecho mal,
     que lo mató Dios del cielo    y las arenas del mar.
  12   Venid acá, mis criados,
     los que bebéis del mi vino,    los que coméis del mi pan,
  14   cogerme este chiquitito    y llevármelo al monte a matar,
     cortarle el dedo chiquito
  16   y el corazón en un lienzo    pa la condesa cenar.--
     Ya diban echando cuentas
  18   --¿Cómo hemos de matar    a quien no nos hizo mal?--
     Llevaban una perrita,    que es más linda que un coral.
  20   --Mataremos la perrita,    descubierta no será;
     cortémosle el dedo chico,    mucha falta no le hará;
  22   lo dejaremos en el monte,    que gente lo encontrará.--
     Vino por allí su tío,    que venía de cazar:
  24   --¿Quién te trajo aquí, sobrino,    tan chiquito y por criar?
     --Los criados de don Carlos    me trujeron a matar.
  26   --Dad gracias a sus criados    que con vida te dejar.--
     Ya lo cogió entre los brazos    ya lo montó en el rubián.
  28   Siete años le dio el vestir,    siete años le dio el calzar;
     de los siete pa los ocho,    el niño es(co)menzó a llorar.
  30   --¿Por qué lloras, mi sobrino,    por qué esmienzas a llorar?
     ¿te han hecho mal mis criadas?,    yo mandaré castigar;
  32   ¿te han hecho mal mis criados?,    yo les mandaré matar.
     --Ni castigue a sus criadas    ni a sus criados mande matar,
  34   que es la muerte del mi padre    que se me quier revelar.
     --Para las armas, sobrino,    no vales para mandar.
  36   --Tráigamelas usted, tío,    chicas y de bien cortar.--
     Quitan la ropa de seda,    ya la visten de sayal,
  38   a la puerta la condesa    van a pedir caridad:
     --Danos limosna, condesa,    por Dios y por caridad;
  40   da las gracias al tu hijo    en las tierras de aonde está.
     --El mi hijo, los señores,    no lo quiero ver yo más,
  42   toos los días a la noche    le rezo yo al acostar.
     --Danos limosna, condesa,    por Dios y por caridad,
  44   da las gracias al tu hijo    de las tierras aonde está.
     --El mi hijo, señores,    no lo quiero yo ver más,
  46   que el corazón de mi hijo
     todos los días a la noche    me lo ponen a cenar.--
  48   Ya los metió para adentro
     y les pone la mesa    de su vino y de su pan.
  50   Les manda comer deprisa    y ellos comen de vagar.
     Estando en estas razones,    por allí don Carlos va.
  52   --Ya te he dicho, condesa,    ya te lo he alvertido ya,
     que a romeros del camino
  54   no le deas del comere,    ni tampoco del mi pan,
     que una estrella me ha anunciado    que romeros me han matar.
  56   --Dígale, tío, a mi madre:    ¿qué muerte le hemos de dar?
     --Los dientes por los carrillos,    la lengua po`l espaldar,
  58   que así le ha hecho a tu padre    a las orillas del mar.--

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0087:4 Gaiferos y Galván (á)            (ficha nº: 705)

Versión de La Robla (ay. La Robla, p.j. León, ant. La Vecilla, comc. La Robla, León, España).   Recitada por Aurelia Suárez Fernández (unos 50a). Recogida por Josefina Sela, 00/07/1916 (Archivo: AMP; Colec.: Sela, J. (M. Goyri-R. Menéndez Pidal)). Publicada en TOL I 1991, pp. 76-77.  092 hemist.  Música registrada.

     Paséase la condesa    por su barrido portal,
  2   con peines de oro en la mano    para sus hijos peinar.
     Estando en estas razones,    Narbola principió a hablar:
  4   --Criaros, hijos, criaros,    haceros un barrancal,
     que la muerte de tu padre    la volváis a reservar.--
  6   Estando en estas razones,    por la puerta entró Gizván
     --Criaos, los mis criaos,    los que estáis a mi mandar,
  8   llevadme este niño al monte,    a los montes a matar.--
     Desque e[n] los montes se han visto,    ya le iban a matar,
  10   ya saltaba uno de ellos,    que era de sangre real:
     --No matemos este niño,    que Dios nos lo pidirá,
  12   matemos esta perrita,    que es más lista que un coral,
     saquémosle el corazón    para condesa cenar,
  14   cortémosle el dedo chico    para llevar de señal.--
     Ese otro día de mañana    a cazar un tío suyo va.
  16   --¿Qué haces por ahí, mi sobrino,    qué haces por ahí, mi tal?
     --Aquí me han traído, tío,    los criados de Gizván,
  18   aquí me han traído, tío,    a los montes a matar,
     desque e[n] los montes se han visto,    ya me iban a matar,
  20   ya saltaba uno dellos,    que era de sangre real;
     mataron una perrita,    que era lista como un coral,
  22   sacáronle el corazón    para mi madre cenar,
     cortáronme el dedo chico    para llevarle a enseñar.
  24   --Vente conmigo, sobrino,    siete años te he de criar.--
     De los siete pa los ocho,    el niño principió a llorar.
  26   --¿Qué tienes tú, mi sobrino?,    dime, ¿quién te ha hecho mal?,
     ¿te han hecho mal tus primos?,    yo les mandaré enmendar,
  28   ¿te han hecho mal mis criados?,    yo les mandaré espachar,
     ¿te han hecho mal los mis perros?,    yo les mandaré matar.
  30   --Ni me han hecho mal mis primos,    ni los mande usté enmendar;
     ni me han hecho mal sus criados,    ni los mande usté espachar;
  32   ni me han hecho mal sus perros,    ni los mande usted matar,
     lo que le pido al mi tío,    en amor y caridad,
  34   que me haga unas armas chicas    que tengan muy bien cortar
     y el primo mayor que tenga    que me venga a encaminar.--
  36   Ese otro día de mañana    a la puerta condesa van.
     --Danos limosna, condesa,    que bien nos la puedes dar.
  38   --Yo dar, bien vos la diera,    que bien vos la puedo dar,
     pero hais comerla deprisa,    antes que venga Gizván.--
  40   Entre más aprisa les mandaba,    más a poco a poco van.
     Estando en estas razones,    por la puerta entró Gizván:
  42   --¿No te lo he dicho, condesa,    no te has querido emendar,
     que a romeros de otras tierras    no les des tú caridad?--
  44   La agarró por los cabellos,    el suelo le hizo besar.
     --Arriba, mi madre, arriba,    arriba, cuerpo de tal.
  46   --Que tú no eres el mi hijo,    que el mi hijo no serás.--

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0087:5 Gaiferos y Galván (á)            (ficha nº: 706)

Versión de Palazuelo [de Torío] (ay. Garrafe de Torío, p.j. León, comc. Torío, León, España).   Recitada por Guillerma Banderá (39a). Recogida por Ovidio González Banderá, entre 1915-1920 (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en TOL I 1991, pp. 78-79.  077 hemist.  Música registrada.

     Estando condesa    en su barrido portal,
  2   con peine de oro en su mano    para su hijo peinar,
     palabras la dice el niño    que a la madre hacen llorar.
  4   --Dime qué tienes, condesa,    que el niño lo ha de pagar.
     Criados, los mis criados,    los que está[i]s a mi mandado,
  6   me llevaréis este niño    a los montes a matar.--
     Ya que estaban en el monte,    ya lo iban a matar.
  8   --No matemos este niño,    que Dios nos lo pidirá,
     matemos esta perrina,    que es más fina que un coral,
  10   cortemos el dedo chico,    que sirva de señal,
     saquemos el corazón    pa la condesa cenar.--
  12   Ese otro día domingo    va un tío suyo a cazar.
     --¿Quién te trajo aquí, sobrino,    tan chiquito y sin criar?
  14   --Aquí me trajeron, tío,    los criados de Balbá.
     --Ven conmigo, sobrino,    siete años te he de criar.--
  16   De los siete pa los ocho,    el niño empezó a llorar.
     --Dime qué tienes, sobrino,    dime quién te ha hecho mal,
  18   si te hicieron mal mis criados,    yo les mandaré ma[r]char.
     --No me hizon mal los criados,    no les mande usted marchar.
  20   --Si te hicieron mal mis perros,    yo les mandaré matar,
     si te hicieron mal mis hijos,    les mandaré castigar.
  22   --No me hicieron mal sus hijos,    no les mande usted castigar,
     que la muerte de mi padre    me ha vuelto a renovar.--
  24   Quita pantalón de seda,    (y) lo pone de raso más,
     quita zapato de charol,    (y) lo pone de cordobán,
  26   coge una vara en sus manos    y a pedir limosna va.
     Llegó a en casa de condesa.
  28   --Dame limosna, condesa,    que tú bien la puedes dar,
     --Limosna yo te daría,    con la buena voluntad;
  30   pero, si viene Balbá,    aquí nos ha de matar.--
     Ellos que estaban en esto,    por la puerta entra Balbá:
  32   --¿No te lo he dicho, condesa,    no te has querido enmendar,
     de que a pobres de otras tierras    no les des caridad?--
  34   Del cachete    por el suelo la echó a rodar.
     --Arriba, mi madre, arriba,    arriba, cuerpo de tal.
  36   --Tú mi hijo no serías,    tú mi hijo no serás,
     que el corazón de mi hijo    dentro de aquella arca está.--
  38   Saca un guante de la mano    y la enseña la señal.
     --¿Qué muerte le manda, madre,    qué muerte le manda dar?
  40   --La lengua por un carrillo    y el corazón por la espalda[r].

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0151:1 Gaiferos libera a Melisenda (á)            (ficha nº: 707)

Versión de Guímara (ay. Peranzanes, p.j. Ponferrada, ant. Villafranca del Bierzo, comc. Fornela, León, España).   Recitada por Emeterio Ramón Ramón (55a en 1979). Recogida por J. Antonio Cid, Bárbara Fernández, Margarita Pazmany, Ana Valenciano y Julio Camarena, en dos ocasiones, 22/09/1979+03/11/1985 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta LEÓN 79; cinta: 1.22-9.2/A-08). Publicada en TOL I 1991, pp. 79-80.  116 hemist.  Música registrada.

     --¡Para eso sodes, Gaiférez,    para los naipes jugare!,
  2   ¡vai buscar a Milisendra,    que en poder de moros va!--
     Él se fue pasito a paso    a casa de don Roldán.
  4   --Vengo pedirte un caballo    pa ir (a) Melisendra a buscare.
     --Armas y caballos tengo,    ninguno para ti dare.--
  6   Él se arrimara a una esquina    y comenzara a llorare.
     --Armas y caballos tengo,    tengo uno para ti dar;
  8   también tengo este mal cuerpo    para irte a acompañare.
     --Solito tengo de ir, solo,    para poderla buscar,
  10   solito tengo de ir, solo,    hasta el palacio llegar.--
     El caballo no corría,    parecía un gavilán,
  12   para llegar al palacio    donde Melisendra está.
     Siete vueltas dio al palacio,    ninguna la pudo entrar;
  14   de las siete pa las ocho    un mal moro vio asomar.
     --¿De qué tierra, el cristianillo,    de qué tierra o que lugare?
  16   --Yo soy un marinerillo,    que vengo de alta mare,
     y yo traigo tanto oro,    que no lo soy a contare;
  18   si tú me abrieras las puertas,    te había de dar la mitad.--
     El moro, con la codicia,    las abrió de pare en pare.
  20   Apenas las tiene abiertas,    ya las volviera a cerrare.
     --¡Fuera, fuera, el cristianillo,    que en mi casa no has de entrare!,
  22   que en el mirar de los ojos    pareces a don Roldán
     y en el volver de la espalda    te pareces mucho más.--
  24   --¿Dónde ties las damas, moro,    las que te sueles lograre?
     --Están en el piso de arriba,    en el cuarto principal.--
  26   Él subió pasito a paso    donde las damas están.
     Ellas, en cuanto lo vieran,    comenzaran a llorare.
  28   --¿Sodes hijas de verdugos    o de muy bajo lugare?
     --Somos hijas de señores    y de sangre muy real.
  30   --¿Con cuála de vos es, señoras,    que el moro se suele lograre?
     --Con todas, señor, con todas,    con todas en general;
  32   no siendo con Milisendra,    la prima de don Roldán,
     que la tiene reservada    pra las noches de San Juan,
  34   que son noches solizosas    y de buen placer gozare.--
     Él se fue pasito a paso    donde Milisendra está;
  36   y ella, en cuanto le viera,    empezara a perguntare:
     --¿De qué tierra, el caballero,    de qué tierra o qué lugare?
  38   --Yo soy de Francia, señora,    soy de Francia natural.
     --Pues, si tú eres de Francia,    alguna noticia traerás.
  40   ¿Usted conoce a Gaiférez,    o también a don Roldán?
     --Yo bien conozco a Gaiférez    y también a don Roldán,
  42   también conozco a su primo    que llaman Beltroán.
     --Si me llevara una carta    a mi primo don Roldán?
  44   --Escriba, señora, escriba,    que usted la irá a llevar.--
     La mitá escribió con tinta,    la mitad con sangre real.
  46   Cuando terminó la carta,    se disponen a marchar.
     --Si aqueste caballo fuera    de mi primo don Roldán,
  48   dándole una sopa en vino    y una corteza de pan,
     apretándole la cincha    y aflojándole el ventral,
  50   siete batallas de moros    bien las sabiera saltare.--
     Los moros van en Turquía,    adorando al diablo están;
  52   de un silbido que dio el moro    todos los hizo ajuntare.
     Tantos moros van tras de ellos    que el sol hacen anublare.
  54   Si el cristiano mata muchos,    el caballo mata más.
     --Allí viene un perro moro,    ¡ay Dios mío, qué ira trae!,
  56   trae las herraduras de oro,    los clavos de pedrenal.--
     Se conocen los caballos    en el modo `e relinchar;
  58   se conocen los dos primos    en el modo de peleare.
     ¡Válgame Nuestra Señora    Santa María de la Mare!

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0151:2 Gaiferos libera a Melisenda (á)            (ficha nº: 708)

Versión de Chano (ay. Peranzanes, p.j. Ponferrada, ant. Villafranca del Bierzo, comc. Fornela, León, España).   Recitada por Felipe Cerecedo García (62a). Recogida por Julio Camarena, 04/11/1985 (Archivo: ASOR; Colec.: Camarena, J.; cinta: 32B-334). Publicada en TOL I 1991, pp. 81-82.  100 hemist.  Música registrada.

     Estando un día Gaiférez
  2   con los demás compañeros    para los dados jugar.
     --¡Para eso vales, Gaiférez,    para los dados jugare!,
  4   si fueres en busca de Melisendra,    si en poder de moro está.
     --Bien lo dijo, la mi suegra,    bien lo dijo la verdad.--
  6   Derecho, se va derecho    a en ca(sa) `e su tío San Roldán.
     --Aquí le vengo, tío mío,    aquí le vengo a enfadar:
  8   sus armas y su caballo,    ¿si me los queréis prestar?
     --Tengo hecho juramento    allá en San Juan de Letrán
  10   mis armas y mi caballo    jamás he de [em]prestar.--
     Llorando como un niño    volvió los ojos hacia atrás.
  12   --Ven acá, sobrino mío,    yo te los voy a emprestar.
     Las mañas de mi caballo    yo te las voy a enseñar:
  14   dándole una sopa en vino    y una corteza de pan
     y apretándole la cincha    y flojándole el petral,
  16   siete batallas de moros    bien las había saltar.--
     Cuando llegó a Turquía,    moros en mezquina va[n];
  18   si no fuera un perro moro    (que quedó) para las damas guardar.
     --Ábrame la puerta, moro,
  20   que soy un marinero    que vengo de la mar;
     tanto oro y plata traigo    cuenta de él no puedo dar.--
  22   Con la codicia del dinero,    los abrió de par en par;
     que bien los abrió    y ya las vuelve a cerrar.
  24   --¡Fuera, fuera, marinero,    en casa no has de entrar!,
     en sus armas, su caballo,    me parece San Roldán
  26   y en el revolver de manos    me pareces mucho más.--
     Entre vueltas y revueltas    el moro a tierra cae.
  28   Por debajo del palacio    [Gaiférez] se fue a pasear.
    
(Y mirando por arriba cuando vio un rebaño de una cantidad de ellas y les dice:)
     --¿Sois hijas villanas    o de más bajo lugar,
  30   que vos hablo con política    y no me queréis contestar?
     --Ni somos villanas,    ni de más bajo lugar,
  32   tenemos miedo al mal moro    que aquí nos venga a matar.
     --A ese no tengas pena,    que ese muerto está.
  34   --¿El rey duerme con todas,    con todas, o la mitad?
     --Con todas, señor, con todas,    con todas, por nuestro mal,
  36   excepto Melisendra,    la sobrina `e San Roldán,
     que esa la tiene guardada    pa las noches de San Juan,
  38   que son noches soliciosas    pa con ellas soliciar.--
     --Caballero de armas blancas,
  40   ¿conocéis a Gaiférez    y a mi tío San Roldán?,
     daile muchas encomiendas    y aquí nadie me las da.
  42   Si no me diera en marchar luego
     casarme quieren con uno,    que viva me tire al mar,
  44   reina de siete reinos    me quieren encoronar.
     --Esas encomiendas todas    yo las he de llevar.--
    
(Entonces habló con las otras y con una cuerda se la bajaron; pero, cuando marchaba con ella, salen los moros de misa, dice:)
  46   --Tanta gente es la que viene    que al sol hace turbar.
     --¡Quién me diera el caballo    de mi tío San Roldán!,
  48   que dándole una sopa en vino    y una corteza de pan
     y apretándole la cincha    y flojándole el petral,
  50   siete batallas de moros    bien las podía saltar.
    
(Entonces él hizo lo que era aquello)
     Tanta gente es la que viene    que al sol le hace [turbar],
  52   tanta gente es la que mata    que `a sangre parece un río rojo.

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0151:3 Gaiferos libera a Melisenda (á)            (ficha nº: 709)

Versión de Trascastro (ay. Peranzanes, p.j. Ponferrada, ant. Villafranca del Bierzo, comc. Fornela, León, España).   Recitada por David Ramón (69a). Recogida por Diego Catalán, J. Antonio Cid, Flor Salazar y Ana Valenciano, 19/07/1977 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta NORTE 77; cinta: `Trascastro-B` A9 y B2). Publicada en Catalán 1979, pp. 250-253 y AIER 1 (1982), nº 11:1, pp. 30-31. Reeditada en TOL I 1991, pp. 82-84.  105 hemist.  Música registrada.

     --¡Para eso sodes, Gaiférez,    para los dados jugar,
  2   no sois pa buscar a Melisendra,    que en poder de moros está!
     --Siete años hay que la busco    y no la puedo encontrar;
  4   cuatro van por morería    y tres van por cristiandad.
     --Dice que estaba en Sansueña,    dice que en Sansueña está.--
  6   Fuera a pedir el caballo    de su primo don Roldán.
     --Mis caballos y mis armas    a nadie las tengo a dar,
  8   que las tengo bien enseñadas    y me las van a enseñar mal.--
     Al oír estas palabras,    Gaiférez . . . . . . . . .
  10   bajara la vista al suelo    y encomenzara a llorar.
     --Calla tú, Gaiférez, calla,
  12   mis armas y mi caballo    a ti las tengo a prestar
     y este cuerpito ligero    para irte a acompañar.
  14   --Solo me tengo dir, solo,    para haberla de sacar.
     --Las señas de mi caballo    te las tengo a denseñar:
  16   dándole una sopa en vino    y una corteza de pan
     y aflojándole la cincha    y apretándole el petral
  18   siete batallas de moros    bien las sabía saltar.--
     Otro día por la mañana    empezara a caminar,
  20   y al llegar a Sansueña    los moros en misa están,
     sólo quedaba el portero    . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
  22   --Ábreme la puerta, moro,    que vengo de alta mar,
     tanto oro y plata traigo,    cuenta no te puedo dar.--
  24   El moro, por la codicia,    las abrió de par en par.
     Al tenerlas abiertas,    ya las quería cerrar.
  26   --¡Fuera, fuera, cristianillo,    que aquí no debías dentrar!,
     que en el modo `e caminar    me paeces a don Roldán.
  28   --¿Dónde están las damas, moro,    que el perro solía holgar?
     --Toditas aquí están, señor,    . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
  30   al no ser Melisendra,    que la van a encoronar
     reina de siete reinos    por la noche de San Juan.
  32   --Acompáñame, buen moro,    donde Melisendra está.--
     --¿De qué tierra, el caballero,    de qué tierra y qué lugar?
  34   --Soy de Francia, la señora,    soy de Francia natural.
     --Entóes usted, que es de Francia,
  36   conocerá a Gaiférez    y también a don Roldán.
     --Sí, yo conozco a Gaiférez    y también a don Roldán.
  38   --¿Usted mi quié llevar una carta    pa mi primo don Roldán?
     --Escríbala, señora, escríbala,    que usted la irá a llevar.--
  40   La cogiera entre los brazos,    la pusiera en el ruán.
     A la salida de una fuente,    a la entrada de un arenal,
  42                                     los moros de misa salen,
     tanta gente es la que sale,    que el sol hacía nublar:
  44   --¡Ay, Dios mío, quién me diera
     el caballo de mi primo,    de mi primo don Roldán!
  46   Dándole una sopa en vino    y una corteza de pan
     y apretándole la cincha    y aflojándole el petral,
  48   siete batallas de moros    bien las iba a saltar.
     --Calle, la señora, calle,    que ese caballo aquí está.--
  50   Tanta es la sangre que corre,    que los caballos hacía nadar.
     ¿Cómo se conocen los primos?    En el modo de pelear.
  52   ¿Cómo se conocen los caballos?    En el modo de rinchar.
     ¿Cómo se conocen las espadas?    En el modo de cortar.
  54   --Llévala, cristianillo, llévala,    que aquí no ha de quedar,
     que si a ese paso vas,    moro no me has de dejar.--
  56   ¡Válgame Nuestra Señora,    más la Virgen del Pilar!

Variantes: -31a No siendo M.; -52 -53 -54a Allí tenía el otro primo; -55b q. a no la has de dejar.

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0151:4 Gaiferos libera a Melisenda (á)            (ficha nº: 710)

Versión de Camposalinas (ay. Soto y Amio, p.j. León, ant. Murias de Paredes, comc. Luna, León, España).   Recitada por María Díez Díez (69a). Recogida por Paul Bénichou, Silvia Roubaud, Flor Salazar y Maximiano Trapero, 16/07/1985 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta LEÓN 85; cinta: 7.16-7.3/A-07). Publicada en TOL I 1991, pp. 84-85.  060 hemist.  Música registrada.

     --¡Cómo te amañas, don Félix,    a los naipes a jugar
  2   y la tu Melisendra    yo bien sé donde está!:
     n`esa ciudad de Sansueña,    n`esa maldita ciudad;
  4   siete estados reyes moros    con ella quieren casar.--
     Tira don Félix los naipes    y en casa de su tío va.
  6   --¿Si usted me diera sus armas    y el caballo principal
     para ir buscar a Melisendra?    --Melisendra ¿dónde está?
  8   --En esa ciudad de Sansueña,    en esa maldita ciudad.
     --Ni te daré las mis armas    ni el caballo principal,
  10   lo tengo bien enseñado    y tú me lo vas a enseñar mal.
     --Quédese con Dios, mi tío,    siempre me ha querido mal.
  12   --Vuelve, vuelve, mi sobrino,    no vayas tan triste ya,
     yo te daré las mis armas    y el caballo principal,
  14   y, si quieres compañía,    también te la puedo dar.
     --Dándome usted las sus armas    y el caballo principal,
  16   no quiero más compañía,    que bastante llevo ya.--
     Montó don Félix a caballo    y empieza a caminar;
  18   y en el medio del camino    un pastorcito vio asomar:
     --Dígame usted, pastorcito,    dígame usted la verdad,
  20   para llegar a Sansueña,    ¿cuántas preciso llegar?
     --Suba, suba, el caballero,    suba, suba para allá.--
  22   --Deténgase, el caballero,    no dudaré en bajar;
     los moros están en misa,    siete horas suelen echar.--
  24   Había un perro moro    que de centinela está;
     con los aullidos que daba    alborotó la ciudad.
  26   Han venido los moros    y han venido sin tardar.
     --Caballeros de armas blancas    no se suelen desmayar;
  28   si éste fuese el caballo    de mi tío don Rondán,
     siete estados reyes moros    se le había trespisar.--
  30   Se desviaron los moros    se desviaron para atrás.
    
(Luego después la cogió a ella en el caballo y se marchó con ella)
.

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0151:5 Gaiferos libera a Melisenda (á)            (ficha nº: 711)

Versión de San Román de los Caballeros (ay. Llamas de la Ribera, p.j. Astorga, comc. Órbigo Alto, León, España).   Recitada por Adelaida Díez Álvarez. Recogida por Maximino Marcos, hacia 1970 (Archivo: AMP; Colec.: Marcos, M.). Publicada en TOL I 1991, pp. 85-86.  096 hemist.  Música registrada.

     --¡Bien se te avía, Caiferes,    a los naipes a jugar,
  2   la tu esposa Melisendra    yo sé bien adónde está!:
     en la ciudad de Sansueña,    n`esa maldita ciudad,
  4   siete estados reyes moros    con ella tratan casar.--
     Caiferes tira los naipes    y a casa su tío va.
  6   --¿Si usted me diera las armas    y el caballo principal
     pa buscar a Melisendra?    --Melisendrá ¿dónde está?
  8   --En la ciudad de Sansueña,    en esa maldita ciudad;
     siete estados reyes moros    con ella tratan casar.
  10   --No te daré yo mis armas    ni el caballo principal;
     lo tengo bien enseñado    y me lo vas a enseñar mal.
  12   --Quédese con Dios, mi tío,    siempre me ha querido mal.
     --Vuelve, vuelve, mi sobrino,    no lleves tanto pesar,
  14   que yo te daré mis armas    y el caballo principal;
     si quieres más compañía,    también te la puedo dar.
  16   --Compañía, no, señor,    que bastante llevo ya.--
     Se ha montado en el caballo    y ha empezado a caminar.
  18   Siete leguas lleva andadas    sin hallar ningún lugar;
     de las siete pa las ocho    un pastor salió a asomar.
  20   --Pastor, que guardas ovejas,    te quisiera preguntar
     si a la ciudad de Sansueña    se solía de allegar.
  22   --Suba, suba, el caballero,    que cerca la tiene ya.--
     Con el ruido de las armas    ella se salió asomar.
  24   --Caballero de armas blancas,    le quisiera preguntar
     si usted era de Navarra,    de Navarra natural.
  26   --De Navarra, no, señora,    pero soy cerca de allá.
     --Que le dijera a Caiferes    que me viniera a buscar;
  28   siete estados reyes moros    conmigo tratan casar.
     --Baje, baje, la señora,    que yo la puedo llevar.
  30   --Aguárdese usté un momento,    que luego bajaré allá,
     los moros están en misa,    siete horas suelen tardar.--
  32   La ha montado en el caballo    y ha empezado a caminar.
     Y la ha visto un perro moro    y aullidos empezó a dar.
  34   Con los aullidos del perro    se despertó la ciudad;
     siete estados reyes moros    los solían rodear.
  36   Caiférez, que se dio cuenta,    se ha desmayado pa atrás.
     --No se esmaye, el caballero,    no se esmaye para atrás,
  38   caballeros de armas blancas    no se suelen esmayar;
     si éste fuera el caballo    de mi tío don Roldán,
  40   ya cien leguas me tuviera    segura de esta ciudad;
     una mitad dejara heridos,    mataría otra mitad.--
  42   Por milagro que Dios hizo    el caballo empezó a hablar:
     --Si tú me dieras cebada,    como me solías dar.
  44   --No te había dar cebada,    sopa en vino te había dar.--
     Ha empezado a dar patadas,    muertos cayeron pa atrás.
  46   --Si tienes alguna herida    que yo te pueda curar.
     --No tengo ninguna herida    que tú me puedas curar;
  48   soy tu marido Caiferes    que te he venido a buscar.

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0366:1 Conde Claros preso (á)            (ficha nº: 712)

Versión de Chano (ay. Peranzanes, p.j. Ponferrada, ant. Villafranca del Bierzo, comc. Fornela, León, España).   Recitada por Joaquina García Álvarez (81a). Recogida por J. Antonio Cid y Bárbara Fernández, 23/09/1979 (Archivo: SMP; Colec.: Encuesta LEÓN 79). Publicada en TOL I 1991, p. 86.  000 hemist.  Música registrada.

    
(El texto de esta versión única se halla temporalmente inaccesible.)

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0159:2 Conde Claros en hábito de fraile (á)            (ficha nº: 713)

Versión de Pereda de Ancares (ay. Candín, p.j. Ponferrada, ant. Villafranca del Bierzo, comc. Ancares, León, España).   Recitada por Belarmina Fernández (57a) y Aurora Abella (78a). Recogida por Mercedes Cano, Débora Catalán, J. Antonio Cid y Paloma Díaz-Mas, 18/07/1985 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta LEÓN 85; cinta: 1.18-7.1/A-14). Publicada en TOL I 1991, pp. 87-88.  085 hemist.  Música registrada.

     Cuando Carlos pretendía,    no podía sosegar.
  2   Aprisa pide caballo;    más aprisa se lo dan.
     Por donde Carlos pasaba,    la gente salía a mirar;
  4   también salió Galanzuca,    la hija del rey Galán.
     --¡Qué buen cuerpo tienes, Carlos,    pa con los moros pelear!
  6   --Aún lo tengo mejor    para contigo me hallar.
     --Si ese gusto tienes, Carlos,    vamos al arenal.--
  8   Tres noches `tuvieron allí,    allí en el arenal:
     Una fue de gusto    y otras dos de gran pesar.
     . . . . . . . . . . . . . . . . . . .    . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
  10   Un día estando comiendo,    el rey empezó a hablar:
     --¿Cuála es una de mis hijas,    que ella preñadita está?--
  12   Miran una para l`otra    a todas (les) pareció mal,
     no siendo la Galanzuca    que encomenzó a llorar.
  14   --¡Aprisa, aprisa, criados,    aprisa leña juntad
     para el medio de la plaza,    que la vamos a quemar!--
  16   --¿Cuál es uno de mis pajes,    de esos que comen el pan,
     que me llevara una carta    a Carlos de Montealbar?
  18   --Escríbala usted, señora,    que yo se la voy llevar.
     . . . . . . . . . . . . . . . . . . .    . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
     --Nuevas te traigo, don Carlos,    nuevas de grande pesar,
  20   que a tu novia Galanzuca    te la sacan a quemar.
     --Si la queman, que la quemen,    que la dejen de quemar,
  22   mujeres hay por el mundo,    una no me ha de faltar;
     y si lo dices de veras,    nos ponemos a sentar;
  24   y si lo dice en broma,    es tiempo de caminar.--
     Se quitó el traje de rey,    lo puso de cardenal.
  26   Por aprisa que llegaron,    ya la iban a quemar.
     --Esperen, esperen, señores,    que muere sin confesar.
  28   --Siete confesiones lleva,    no quiere decir la verdad.
     --Espero en Dios de los cielos    que a mí me la va a contar.--
  30   --La cogiera por la mano    y la llevó al altar.
     --¿Has dormido con alguno    de risas o de verdad?
  32   --No he dormido con ninguno,    de risas ni de verdad;
     sólo he dormido tres noches    con Carlos de Montealbar,
  34   una fue de mi gusto,    otras dos de gran pesar.--
     La cogiera entre los brazos    y la puso en el ruán.
  36   Sale la boca rota de su madre    diciendo sin parar:
     --Si la llevas por amores,    déjala que la vamos a quemar;
  38   si la llevas por esposa,    sus ropas vuelve a buscar.
     --¡Oh, malhaya la su ropa    y el dote que le va a dar,
  40   por donde la niña vaya    ropa non le ha de faltar!
     . . . . . . . . . . . . . . . . . . .    un niño vio pasar.
  42   --¿De quién eres, niño hermoso,    que bien te sabes pasear?
     --Yo soy su nieto, mi abuelo,    que usted me quiso quemar.

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0159:3 Conde Claros en hábito de fraile (á)            (ficha nº: 714)

Versión de Candín (ay. Candín, p.j. Ponferrada, ant. Villafranca del Bierzo, comc. Ancares, León, España).   Recitada por María Abella López (83a) y María Fernández Abella (44a). Recogida por Paul Bénichou, Mercedes Cano, J. Antonio Cid y Concha Enríquez de Salamanca, 17/07/1985 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta LEÓN 85; cinta: 1.17-7.1/B-06 y B-03). Publicada en TOL I 1991, pp. 88-90.  122 hemist.  Música registrada.

     Don Carlos sale de paseo    con las campanillas en su ruán;
  2   toda la gente salía    por las ventanas mirar,
     también salió Galanzuca,    la hija del rey Galán:
  4   --¡Qué buen cuerpo tienes, Carlos,    para con el moro pelear!
     --Mejor lo tengo, Galanzuca,    para contigo me holgar.
  6   --Si ese gusto tienes, Carlos,    vamos al arenal.--
     Tres noches `tuvieron alí,    tres noches n`arenal;
  8   una fuera de su gusto,    y dos fueron de pesar.
     Al cabo de los tres días
  10   un paje del rey    por allí vieron pasar.
     --Calla, calla, Galanzuca,    que a tu padre se lo he de contar.
  12   --No se lo cuentes,    (que) cien doblones te voy (a) dar.
     --No te quiero doblones,    tu padre me los dará.--
  14   El paje baja pola carretera,    Galanzuca por el arenal;
     cuando el paje ya llegó,    Galanzuca en casa está
  16   [--Noticia le traigo]
     que su hija Galanzuca    estaba en el arenal.--
  18   El rey las juntó a todas    de esta manera les hablaba:
     --¿Cuál de las mis tres hijas,    ella preñadita está?--
  20   Miran unas para otras,    a todas les pareció mal;
     no siendo Galanzuca,    que comenzara a llorar.
  22   Luego saltara su madre,    mala lengua y mal hablar:
     --Apañái leña, mis criados,    que la vamos a quemar.--
    
(En un cuartito la encerraron.)
  24   --¡Quién me diera un pajarcito    de los que me comen pan,
     que esta carta me llevaran    a Carlos de Montealbar!
  26   --Escríbala usted, señora,    que yo se la iré a llevar.--
     --Buenas te traigo, don Carlos,    buena expresión de pesar;
  28   que a tu novia Galanzuca    ya te la van a quemar.
     --Si lo digues de veras,    anda, vamos a merendar;
  30   si lo dices de risas,    es tiempo de caminar,
     si la queman, que la quemen,    que la dejen de quemar,
  32   que mujeres por el mundo    para mí no han de faltar.--
     Sacó una carta del bolsillo,    a Carlos se la fue a entregar.
  34   Quitó las ropas de seda    y vistió las de cardenal;
     por aquellas veigas verdes    corre más que un gavilán.
  36   Por aprisa que llegó,    ya la iban a quemar.
     --¡Paren, paren con la niña,    que ella va sin confesar!--
  38   Y luego salta su madre,    mala lengua y mal hablar:
     --Siete confesores tuvo    y no contó la verdad.
  40   --¡Esperen, Dios de los cielos,    que a mí me la ha de contar!--
     La cargara así en sus brazos    y la puso en el altar.
  42   --¿Has dormido con alguno,    de risas o de verdad?
     --No he dormido con ninguno,    ni risas ni de verdad,
  44   nada más que unas tres noches    con Carlos de Montealbar,
     una fuera de mi gusto,    y dos fueron de pesar.
  46   --En el mirar de los ojos,    ¿a quién te parecerá?
     En el mirar de los ojos,    a Carlos de Montealbar.
  48   --N`el apretar de la mano    ¿a quién te parecerá?
     --N`el apretar de la mano,    a Carlos de Montealbar.--
  50   La agarrara entre los brazos    y la puso en su rubán;
     por aquellas veigas verdes    corre máis que un gavilán.
  52   Y luego salta su madre,    mala lengua y mal hablar:
     --Si la llevas por esposa,    las ropas vuelve buscar;
  54   si la llevas por querida,    trae, que la vamos quemar.
     --¡Madre que quema a una hija    poco le tendrá que dar!
  56   siete vestidos tiene hechos    y siete tiene a cortar,
     el día de la su boda    todos los ha de estrenar.
     . . . . . . . . . . . . . . . . . . .    
  58   Por la puerta del rey    la espada iban a jugar.
     --¿De quién será ese niño    que tan bien la espada sabe jugar?
  60   --Yo soy su nieto, mi abuelo,    que usted quería quemar.
     --Si eres mi nieto,    muchas cosas te voy dar.
  62   --Yo no le quiero `e sus cosas,    mi padre tiene que dar;
     ¡Padres que queman una hija,    no tendrán mucho que dar!

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0159:4 Conde Claros en hábito de fraile (á)            (ficha nº: 715)

Versión de Moldes (ay. Barjas, p.j. Ponferrada, ant. Villafranca del Bierzo, comc. Valcarce, León, España).   Recitada por Sofía Vicín García (74a). Recogida por Concha Enríquez de Salamanca, Paloma Díaz-Mas, José Luis Forneiro y Aurelio González, 14/07/1985 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta LEÓN 85; cinta: 8.14-7.1/B-05). Publicada en TOL I 1991, pp. 90-91.  105 hemist.  Música registrada.

     N`el campo de Verde Olivo    don Carlos de Montealvar,
  2   Carlos tenía la capa,    la niña el verde brial.
     Pasó por allí un hombre    que ahorraba de llegar.
  4   --Cousas que esta noite pasan    ao rei heinllas de contar,
     cousas que esta noite pasan    ao rei hasllas de negar.--
  6                                     Se echaron a caminar,
     la niña por el camino    y el hombre por l`arenal.
  8   Llegara antes la niña    que el hombre a ca de seu pai.
     --Cousas le traigo meu rei,    cousas de grande pesar.
  10   --Ou me queiman o castillo,    ou me rouban a ciudad.
     --Nin lle queiman o castillo,    nin lle rouban a ciudad,
  12   a sua filla Aneluca    estalle con Carlos de Montealvar.
     --Prendeime a ese galaciño,    nunca me contou verdad.
  14   --Que me prendan, que me deixen,    que me volvan a prendar,
     que me prendan, que me deixen,    Aneluca encinta está.--
  16   Dos criados que tenía    los mandaba a llamar.
     --Criados míos, criados,
  18   vade buscar rama    para la quemar mañana.--
     Su madre daba unas voces    que al alto `el cielo iban dar.
  20   --¡Dios me diera un pajarcillo,    que algún día lle dein pan,
     para mandarle una carta    a Carlos de Montealvar.--
  22   Respondió un sobrino,    que en altas torres estaba.
     --Haga la carta, mi tía,    que yo se la iré a llevar.
  24   --Si lo encuentras duermiendo,    dejaraslle despertar;
     si lo encuentras misando,    dejaraslle salir,
  26   y si lo encuentras comiendo,    dejaraslle terminar.--
     A buena hora llegar    que salía de misar.
  28   --Cartas lle traigo, don Carlos,    cartas de grande pesar.
     --¿Qué cartas serán aquesas    que a mí me darán pesar?,
  30   ¿ou me queiman o castillo    ou me rouban la ciudad?
     --Nin lle queiman o castillo    nin lle roban la ciudad,
  32   a su amiga Analuca    iban para la quemar.
     --Si me lo dices de risas,    yo me andara a xantar;
  34   si me lo dices de veras,    vámonos a caminar.
     --Si no me quiere creer,    coja la carta y mire.--
  36   Se quitó el traje de cura    se puso el de cardenal.
     Llegando a la puerta de ella,    iban para la quemar.
  38   --Esa nena que allí queiman    muy mal vai sin confesar.
     --Llamaron curas y flaires    y a ningún contou verdad.
  40   --Me la dejaran a mí    y a mí me la contará.--
     La cogiera por la mano    y la subiera al altar.
  42   --Dime ahora, Analuca,    si estás en pecado mortal.
     --Tres noches dormí    con Carlos de Montealvar:
  44   Una fue a contra gusto,    dos fueron de voluntad.
     --Dame un beso, Analuca,    yo a tu padre irei hablar.
  46   --No lo quiera Dios del cielo    ni la Virgen del Pilar,
     donde Carlos puxo os labios,    que los ponga un cardenal.
  48   --Por este anillo que traigo,    soy Carlos de Montealvar.--
     La cogiera por la mano    y al caballo la subió.
  50   --Si la llevas por esposa,    joyas le podemos dar;
     si la llevas por querida,    rayos te la van quemar.
  52   --Non quero joyas de naide,    joyas teño que lle dar:
     ¡Padres que queiman ás fillas    poucas joyas pueden dar!

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0159:5 Conde Claros en hábito de fraile (á)            (ficha nº: 716)
[0366 Conde Claros presocontam.]

Versión de Quilós (ay. Cacabelos, p.j. Ponferrada, ant. Villafranca del Bierzo, comc. Cacabelos, León, España).   Recitada por Remedios Canedo (65a) y Carmen Canóniga González (73a). Recogida por Aurelio González, Olimpia Martínez, José Ramón Prieto y Mª José Querejeta, 16/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta NOROESTE 82; cinta: 3.16-7.2/A-14). Publicada en TOL I 1991, pp. 91-93.  103 hemist.  Música registrada.

     Don Carlos va de paseo,    don Carlos de Montealbar;
  2   las criadas y doncellas    todas salen a mirar,
     también salió Galanzuca    por un balcón a mirar.
  4   --¡Qué cuerpo llevas, don Carlos,    qué cuerpo pa enamorar!
     --También yo llevo cuerpo    para con damas hablar.--
  6   Don Carlos tiende la capa,    Galanzuca su breal.
     Pasó por allí un buen hombre,    que no debía pasar.
  8   --No diga nada, buen hombre,    que yo le voy regalar:
     de tres coronillas de oro    a mitad le voy a dar;
  10   Galanzuca, que es más rica,    algo más le podrá dar.--
     Aquel buen hombre el camino,    Galanzuca el pedregal;
  12   llegó antes Galanzuca    que aquel hombre dé verdad.
     --Nuevas le traigo, buen rey,    nuevas de grande pesar:
  14   que a su hija Galanzuca    n` alto monte la vi quedar
     y quedaba ella sola    con Carlos de Montealbar,
  16   y, si no me lo quiere creer,
     dentro de cuatro meses    Galanzuca encinta está.
  18   --Manden, prender ese hombre,    no me cuente la verdad,
     que mi hija Galanzuca    en alto palacio está.--
  20   --Manden soltar ese hombre,    que me dice la verdad,
     que mi hija Galanzuca    yo la tengo de quemar.
  22   --Yo no siento que me quemen    ni me dejen de quemar,
     lo que siento es lo que llevo dentro;    que muere sin bautizar.
  24   Suban, suban, mis criados,    suban, sin ningún tardar,
     voy a escribir una carta    a Carlos de Montealbar.
  26   --Escríbala usted, mi prima,    que yo se la iré a llevar.--
     --Nuevas le traigo, don Carlos,    nuevas de grande pesar,
  28   que su novia Galanzuca    se la llevan a quemar.
     --Yo no siento que la quemen    ni la dejen de quemar,
  30   que para mí en Castilla    mujeres no han de faltar.
     Si me lo dices de bromas,    ven conmigo a almorzar;
  32   si me lo dices de veras,    mi caballo subreal.--
     --Usted, como madre vieja,    un consejo me ha de dar
  34   ¿qué vestido me pongo    para ir a presentar?
     --Quita el traje de paisano,    ponte el de cardenal.--
  36   Cuando llegó allí,    ya la iban a quemar.
     --¿Dónde llevan a esa niña,    que muere sin confesar?
  38   --Siete frailes la confiesan    y no dice la verdad.
     --Que conmigo serán ocho    y a mí me la ha de dar.--
  40   Y la cogió de la mano    y la llevó hacia el altar.
     --En el sexto mandamiento    ¿qué tienes que confesar?
  42   --Cinco noches he dormido    con Carlos de Montealbar;
     tres han sido por mi gusto,    dos contra mi voluntad.
  44   --Alza los ojos al cielo    y verás con quién estás.
     --En el vestir me pareces,    me pareces cardenal;
  46   en las manos me pareces    a Carlos de Montealbar.--
     La montó en su caballo    y con ella marchó ya.
  48   --Si la llevas por esposa,    joyas la iré a buscar;
     si la llevas por querida,    nunca la puedas gozar.
  50   --¡Padres que quemáis los hijos,    qué joyas les vais a dar!;
     siete vestidos tengo hechos,    otros siete sin cortar,
  52   otros siete estoy cortando,    otros siete en el telar,
     ¡padres que quemáis los hijos,    qué joyas les vais a dar!

Nota: Los versos 1-21 corresponden a lo que denominamos Conde Claros preso aunque Armistead y Costa Fontes los llaman "Conde Claros y la princesa acusada. [B10] La confusión arranca de que la tradición combina libremente (y de maneras varias) motivos del viejo romance cíclico. .

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0159:6 Conde Claros en hábito de fraile (á)            (ficha nº: 717)
[0149 Galiarda y Florencios and 0149 Galiarda y Florencios + 0469 Infanta preñada, contam.]

Versión de Robledo de Sobrecastro (ay. Puente de Domingo Flórez, p.j. Ponferrada, comc. Carucedo, León, España).   Recitada por José Fernández Álvarez (85a). Recogida por José Antonio Blanco, Javier Ormazábal, Sandra Robertson y Isabel Rodríguez, 16/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta NOROESTE 82; cinta: 6.16-7.2/B-10 y 6.16-7.1/A-08). Publicada en TOL I 1991, pp. 93-94.  084 hemist.  Música registrada.

     --¡Buen caballo trae, don Carlos,    para con moros pelear!
  2   --También traigo buenos labios    para las chicas besar.
     --No hables tanto, don Carlos,    es muy pronto el alabar.
  4   --He dormido con la mejor chica,    la gala de este lugar.--
     Unos dicen: "¿Quién sería?",    y otros dicen: "¿Quién será?"
  6   --La hija del rey Galvano    o n`el mundo no hay verdad.--
     Su padre, cuando lo supo,    luego las mandó juntar:
  8   --¿Cuál de vosotras, mis hijas,    la que encinta vos halláis?--
     Respondió la más pequeña,    la que no debía de hablar:
  10   --Elenita estaba encinta,    padre, vámosla a quemar,
     con siete carros de leña    y otros tantos de metal.--
  12   --¡Si estuviera un pajarito    que anduviese a mi mandar
     para mandarle una carta    a Carlos del Montealbar!--
  14   La palabra no está dicha,    el pajarito allí está:
     --Escribe la carta, Elena,    que yo se la iré a llevar.
  16   --Si don Carlos está en misa,    tú lo dejarás rezar;
     si don Carlos `stá comiendo,    lo dejarás acabar.--
  18   Cuando el pajarito llegó,    de misa salían ya:
     --Nuevas te traigo, don Carlos,    nuevas de mucho pesar,
  20   que Elena, blanca y hermosa,    ya quedan para quemar.
     --Tanto me da que la quemen,    que la dejen de quemar.--
  22   El pajarito, al oír esto,    pronto se tiró a llorar.
     --No llores, hombre, no llores,    ¡valga Dios tanto llorar!,
  24   aunque una palabra digo,    otra queda en el pensar.--
     --Vosotros, como mujeres viejas,    ¿qué consejo nos vais a dar
  26   pa rescatar a una joven    que quedan para quemar?
     --Quita tu ropa de conde,    vístete de cardenal,
  28   como que eres sacerdote    que la vas a confesar.--
     Cuando don Carlos llegó,    a quemarla iban ya.
  30   --Espérese la justicia,    justicia de este lugar,
     que esa joven que ahí llevan    va muy mal sin confesar.
  32   --Confesadita ya está,    le falta reconciliar.--
     La llevaron a la iglesia,    junto al pico del altar.
  34   --¡Jura, perra traidora,    jura lo que has que jurar,
     si has dormido con conde alguno    o has tenido el pensar!
  36   --Ni he dormido con ninguno,    ni he tenido el pensar,
     más que una noche o dos    con Carlos de Montealbar,
  38   y me parece que es este    que lo conozco en l`hablar.--
     Por bajo de la mantilla    un beso le fue a dar.
  40   --Si la llevas por esposa,    Dios te la ayude a gozar;
     si la llevas por manceba,    el fuego te la ha quemar.
  42   --¡Padres que queman sus hijos    mal dote les van a dar!

Nota: Galiarda y Florencios, vv 1-6. .

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0159:7 Conde Claros en hábito de fraile (á)            (ficha nº: 718)
[0149 Galiarda y Florencios and 0149 Galiarda y Florencios + 0469 Infanta preñada, contam.]

Versión de Chano (ay. Peranzanes, p.j. Ponferrada, ant. Villafranca del Bierzo, comc. Fornela, León, España).   Recitada por María Ramón Abella (70a). Recogida por Pilar Aragón, José Luis Forneiro, Aurelio González y Esther San-Pastor, 18/07/1985 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta LEÓN 85; cinta: 6.18-7.1/B-07). Publicada en TOL I 1991, pp. 94-95.  085 hemist.  Música registrada.

     Cuando venía don Carlos,    don Carlos de Montealbar,
  2   lleva campanillas de oro    para mejor resonar.
     Bien lo oyera Galanzuca,    la hija del rey Galán,
  4   bien lo oyera Galanzuca,    de altas torres donde está.
    
(Tuvo una entrevista con él y durmió con ella)
     Otro día por la mañana    don Carlos se fue a alabar:
  6   --He dormido co` una niña    que en el mundo he visto tal,
     los ojos de su cara    . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
  8   y los dientes de su boca,    menuditos como el sal,
     y encima de sus pechos    los naipes pueden jugar.-
  10   Bien lo oyera el rey su padre.
     Tenía tres hijas    y las tres mandó llamar.
  12   --¿A cuál de las tres mis hijas,    a cuál preñadita está?--
     Miran unas para otras,    de ellas palabra no sal;
  14   si no fuera Galanzuca,    que empezó a llorar.
     --Aprisa, aprisa, criados,    . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
  16   traer tres carros de leña    para mandarla quemar.--
    
(Ella corriendo escribió una carta al criado que tenía y la fue a llevar al pueblo de don Carlos de Montealbar)
     Por unas vegas pa arriba    parecía un gavilán,
  18   por otras para abajo    parece que quier volar.
     Cuando llegó a su pueblo,    don Carlos de misa sal.
  20   --Buenos días, don Carlos,    --Buenos, buenos, ¿usted qué trae?
     --Que a su novia Galanzuca    que la iban a quemar.
  22   --Si la queman, que la quemen,    si no, la dejen quedar;
     bien larga era Castilla,    mujeres no han de faltar;
  24   pero ¿lo dices de mentira    o lo dices de verdad?
     --No lo digo de mentira,    que lo digo de verdad,
  26   aquí traigo en el bolsillo    quien le cuente la verdad.--
     Aún no empezó a leer    y a su casa se va.
    
(Él se vistió de cardenal. Cogen cada uno su caballo, a fuego, y llegan onde la chica; ya estaba la hoguera para quemarla)
  28   --Deténgase la justicia,    la vara de este lugar,
     que esta niña es muy joven    y va mal sin confesar.
  30   --Ya se confesó a tres frailes,    ya pudo contar verdad.
     --Ella tiene un pecadito    que a mí me lo ha de contar.--
    
(Y entonces fue al confesionario con ella)
  32   --¿Pecaste con algún hombre    de veras o de verdad?
     --No pequé con ningún hombre    de veras y de verdad,
  34   si no fue tres noches, tres,    con Carlos de Montealbar;
     la primera fue a mi gusto    y las dos a mi pesar,
  36   la primera fue en su capa,    las dos en mi verde brial.
     --Para que Dios te perdone,    un besito me has de dar.
  38   --Eso no lo quiera Dios    ni la Virgen del Pilar,
     donde Carlos puso sus labios    lo ponga ningún cardenal.-
    
(Entonces él se quitó la sotana y se presenta al rey)
  40   --Si la llevas por querida,    de ella veas mal gozar;
     si la llevas por esposa,    las ropas vuelve a buscar.
  42   --Bien larga era Castilla,    ropas no han de faltar;
     quien mandó quemar la niña,    las ropas puede quemar.

Nota: Galiarda y Florencios, vv. 1-9. .

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0159:8 Conde Claros en hábito de fraile (á)            (ficha nº: 719)

Versión de Trascastro (ay. Peranzanes, p.j. Ponferrada, ant. Villafranca del Bierzo, comc. Fornela, León, España).   Recitada por Elisa Ramón (62a). Recogida por Diego Catalán, J. Antonio Cid, Flor Salazar, Ana Valenciano, Diego Catalán y Cruz Montero, en dos ocasiones, 18/07/1977+13/08/1988 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta NORTE 77; cinta: `Trascastro-A` 16 y 1/B-10). Publicada en TOL I 1991, pp. 96-97.  099 hemist.  Música registrada.

     Campanillas toca el rey,    campanillas a la par.
  2   Todas damas y doncellas    todas salían a mirar;
     también salía Galanzuca,    la hija del rey Galán,
  4   también salía Galanzuca,    que en el mundo no la hay.
     Estando jugando al naipe,    don Carlos se fue alabar:
  6   --Tuve que ver con una niña    que en el mundo no la hay;
     los dientes tiene menudos,    menuditos como el sal,
  8   d` arriba de los sus pechos    los naipes pueden jugar.--
     Unos decían: "¿Quién sería?",    y otros dicen: "¿Quién será?,
  10   ¿si sería Galanzuca,    la hija del rey Galán,
     si sería Galanzuca,    que en el mundo no la hay?"
  12   El rey tenía tres pajes,    uno de ellos lo fue a contar.
     --¿A cuál de las tres, mis hijas,    a cuál preñadita estáis?--
  14   Miraba una pa la otra    sin palabritas (ni) hablar;
     si no fuera Galanzuca,    que encomenzara a llorar.
  16   --¡Troparme tres carros de leña,    otros tantos de metal,
     pa(ra) quemar a Galanzuca,    la hija del rey Galán!--
  18   --¿A cuál de los mis criados,    el que me coméis el pan,
     me queréis llevar una carta    a Carlos de Montalbán?--
    
(Y el más chiquitino de ellos dijo:)
  20   --Escríbala, señora, escríbala,    que yo os la iré a llevar.--
     Por aquellas vegas arriba    pa(r)ece que quiere volar,
  22   y por aquellas abajo    parecía un gavilán.
     --¡Albízaras, el don Carlos,    albízaras de pesar,
  24   (que) van quemar a Galanzuca,    la hija del rey Galán.
     --Si la queman, que la quemen,    que la dejen de quemar,
  26   Castilla bien grande era,    mujeres no han de faltar.
     Si lo dices de mentira,    es hora de ir a almorzar;
  28   si lo dices de verdad,    es hora (ya) de caminar.--
     --Si no lo quiere creer,
  30   aquí le traigo en mi bolsillo,    que le cuente la verdad.--
     Aún no tenía la carta abierta,    luego la volviera a cierrar.
  32   Por aquellas vegas arriba    pa(r)ece que quiere volar,
     y por aquellas abajo    parecía un gavilán.
  34   Cuando llegara a su tierra,    ya la iban a quemar.
     --Deténgase, la justicia,    la vara de este lugar,
  36   esta chica era muy joven,    iba mal por confesar,
     y lo que lleva en el vientre    iba mal por bautizar.--
  38   La cogiera entre sus brazos,    la pusiera en el ruan.
     --Ahora, por penitencia,    (y) un besito me has de dar.
  40   --No lo quiera Dios del cielo    ni Santa María de la Mar,
     donde don Carlos puso la boca    no la ponga un cardenal.
  42   --Quédese con Dios, la justicia,    la vara de este lugar,
     esta chica era muy mía,    conmigo la he de llevar
  44   y lo que lleva en el vientre    padre a mí me ha de llamar.
     --Si la llevas por amiga,    mal de ella veas gozar;
  46   si la llevas por esposa,    las ropas vuelves buscar.
     --Si usted la viste de seda,    yo la visto de sayal.
  48   Válgame Nuestra Señora,    Santa María de la mar,
     el que mandó quemar la niña    la ropa mande quemar,
  50   que si va vestida de seda,    la vestiré de sayal.

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0159:9 Conde Claros en hábito de fraile (á)            (ficha nº: 720)
[0366 Conde Claros preso and 0469 Infanta preñada, contam.]

Versión de Susañe del Sil (ay. Palacios del Sil, p.j. Ponferrada, ant. Murias de Paredes, comc. Ribas del Sil, León, España).   Recitada por Clotilde González (52a). Recogida por Ángeles Gasset, Francisco Mendoza Díaz-Maroto, Margarita Morton y Isabel Rodríguez, 30/06/1980 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta NORTE 80; cinta: 4.30-6.2/B-10). Publicada en TOL I 1991, pp. 97-99.  112 hemist.  Música registrada.

     Don Carlos, con amores,    no podía sosegar;
  2   se fue a la calle arriba,    donde las damas están.
     Se cogió con Clarailinda,    al jardín del rey se van;
  4   el conde tendió su capa,    Clarailinda su sayal.
     Pasó por allí un caballero,    que no debía de pasar,
  6   que todo lo que allí ve    al rey se lo va a contar:
     --Nuevas le traigo, buen rey,    nuevas de grande pesar,
  8   que vuestra hija Clarailinda,    ay, encinta os está.--
     De siete hijas que tenía,    todas las mandó llamar;
  10   él las llama una a una,    ellas vienen par a par.
     --¿Cuáles estas, las mis hijas,    que encinta os estáis?--
  12   Miran unas pa las otras,    empezaron a negar;
     si no fuera Clarailinda,    que se había echao a llorar.
  14   La encerraron en un cuarto    para llevarla a quemar.
     --Si hubiera por allí un paje    de esos que yo daba pan,
  16   mandaría llevar la carta    a Carlos de Montealbar.
     --Escríbala, la señora,    que yo se la iré a llevar.--
  18   Mitad escribió con tinta,    la otra con sangre real.
     Por aquellas vegas arriba    corría más que un gavilán.
  20   Por aprisa que llegó,    don Carlos de misa sal.
     --Nuevas le traigo, don Carlos,    nuevas de grande pesar,
  22   que su novia Clarailinda    hoy la iban a quemar.
     --Si la queman, que la quemen,    a mí lo mismo me da,
  24   que mujeres por el mundo    para mí no han de faltar.--
     En oyendo esto el paje,    se había echado a llorar.
  26   --¿Tú me lo dices de faulas,    o lo dices de verdad?
     que si lo dices de faulas,    nos iremos a almorzar;
  28   si lo dices de verdad,    es hora de caminar.
     --Tenga usted, lea la carta,    la carta se lo dirá.--
  30   Empezó a leer la carta,    no la pudo terminar.
     --Vamos, vamos a mi madre,    que un consejo me ha de dar.
  32   --Quita tus ropas de seda    y pon las de cardenal.--
     Por aquellas vegas abajo    corría más que un gavilán.
  34   --Deja el caballo que corra    y ponte en el ruán.--
     Por aprisa que llegó,    ya la iban a quemar.
  36   --Pare, pare, la justicia    y toda la hermandad,
     que la chica es muy joven    y aún va sin confesar.--
  38   --Siete curas la confiesan,    de ninguno sal verdad.
     --Si la confiesan siete curas,    ahora va un cardenal.--
  40   La cogiera entre sus brazos,    la pusiera en el altar:
     --¿Has dormido con alguno,    a tu gusto, a tu pesar?
  42   --No he dormido con ninguno,    ni a mi gusto ni al pesar,
     si no fueran las tres noches    con Carlos de Montealbar,
  44   una ha sido a mi gusto    y otras dos a mi pesar.
     --Pues ahora, de penitencia,    un besito me has de dar.
  46   --No lo quiera Dios del cielo    ni la Virgen del Pilar
     donde puso Carlos boca    que la ponga un cardenal.--
  48   Oyendo esto el caballero,    se había echado a llorar.
     --Quede con Dios la justicia    y toda la hermandad,
  50   que la chica más bonita    hoy la iban a quemar.
     --Si la llevas por amiga,    no la llegues a gozar;
  52   si la llevas por esposa,    vuélvele por el dotal.
     --¡Padres que quemáis hijas,    qué dote le queréis dar!
  54   Caballero que la lleva    no te tiene que le dar.
     --Si les vuelves a llamar padres,    la cabeza te he cortar.
  56   --Tú la cortes o no la cortes,    padres les he de llamar.
     ¡Válganos Nuestra Señora    y la Virgen del Pilar!

Nota: Los versos 1-13 corresponden a lo que denominamos Conde Claros preso aunque Armistead y Costa Fontes los llaman "Conde Claros y la princesa acusada. [B10] La confusión arranca de que la tradición combina libremente (y de maneras varias) motivos del viejo romance cíclico. .

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0159:10 Conde Claros en hábito de fraile (á)            (ficha nº: 721)

Versión de Sorbeda (ay. Páramo del Sil, p.j. Ponferrada, comc. Ribas del Sil, León, España).   Recitada por Francisca Barreiro (87a). Recogida por Paul Bénichou, Raquel Calvo, Concha Enríquez de Salamanca y Beatriz Mariscal, 18/07/1985 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta LEÓN 85; cinta: 3.18-7.1/A-06). Publicada en TOL I 1991, pp. 9-100.  110 hemist.  Música registrada.

     --¡Qué buen cuerpo tienes, Carlos,    para con los toros torear!
  2   --Mejor la tengo, niña,    para con usté abrazar.
     --Si ese gusto tienes, Carlos,    vamos al arenal.--
  4   Ella tiende la mantilla    y él tiende el bragal.
     Estando en estas razones,    un paje por allí va a pasar.
  6   --Una moneda te doy,    si al rey no le vas a contar.
     --Juramento tengo hecho    a su majestad,
  8   to lo que vea de sus hijas    nada le puedo ocultar.--
     El paje va por la carretera    y la princesa por el arenal.
  10   Cuando llegó el rey    a sus hijas fue llamar.
     Llamó a todas sus hijas,    y todas le contestan: "papá".
  12   Pasaron unos días    y el rey volvió a sus hijas a llamar.
     --¿Cuál de las tres, mis hijas,    preñaditas estáis?--
  14   Unas miran pa las otras    y a todas les parece mal;
     a no ser la más pequeña,    que emprincipió a llorar.
  16   --Si te encuentras preñadita,    te mandaré a quemar.--
     La encerró en una habitación    por si acaso se podía escapar.
  18   --¿Quién me llevará una carta    a Carlos de Montealbar?--
     Un paje que pasó: --Escríbala usted,    que yo se la iré a llevar.--
  20   La mitad fue con tinta,    la otra mitad con sangre real.
     --Si está almorzando,    le dejas almorzar;
  22   si está en misa,    le dejas terminar.--
     Cuando llegó a la iglesia,    salía en el portal.
  24   --Buenos días, ¿que traes    tan temprano por aquí?
     --Que su novia la infantina    la van a sacar a quemar.
  26   --Si la queman, que la quemen,
     que mujer en el mundo    no haden de faltar.
  28   Si lo dices de bromas,    vamos a almorzar;
     si lo dices de veras,    vamos a caminar.
  30   --Aquí tiene esta carta,    que ella se lo dirá.--
     Por aquellos campos abajo    corría más que un gavilán.
  32   Cuando llegó a la ciudad    la sacaban a quemar.
     --Deténganse, los señores,    que esa niña va sin confesar.
  34   --Siete curas la confesaron    y a ninguno quiso contar verdad,
     --Espero a Dios de los cielos,    que a mí me la ha de contar.--
  36   La agarró de los brazos    y la puso en el altar.
     --¿Dime niña, dime niña,    preñadita de quién estás?
  38                                     --Estoy de Carlos de Montealbar,
     dos veces a mi gusto    y otra a mi pesar.
  40   --Levanta los ojos arriba    y verás con quien estás.
     --N`el apretar de las manos    me pareces a Carlos ` Montealbar.--
  42   La agarró en el brazo    y la puso en el caballo.
     Por dar rabia a su madre    por el palacio la fue a pasar.
  44   --Si la llevas por engaño,    aquí no vuelvas jamás;
     si la llevas por esposa,    las ropas vuelve a buscar.
  46   --El galán que la lleva
     siete vestidos tiene hechos    y otros siete pa cortar.--
  48   Pasaron siete años    y un niño por allí fue a pasear.
     --Dime niño, dime niño,    dime de quien serás.
  50   --Soy su nieto, mi abuelo,    el que usted quería quemar.
     --Si eres mi nieto, pasa,    que te daré de almorzar.
  52   --Déme su caballo, mi abuelo,    que yo se lo [s]abré montar.
     --Pasa, pasa, mi nieto,    que todo te he de dar.
  54   --Déme su espada, mi abuelo,    que yo la sabré manejar.
     --Pasa, pasa, mi nieto,    que yo todo te he de dar.
  56   --Nada le quiero, mi abuelo,
     que todo eso mi padre    también me lo puede dar.--

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0159:11 Conde Claros en hábito de fraile (á)            (ficha nº: 722)

Versión de Caboalles de Arriba (ay. Villablino, p.j. Ponferrada, ant. Murias de Paredes, comc. Laciana, León, España).   Recitada por Aquiles Álvarez (68a). Recogida por Julio Camarena, 02/05/1985 (Archivo: ASOR; Colec.: Camarena, J.; cinta: 2A-264). Publicada en TOL I 1991, pp. 100-102.  092 hemist.  Música registrada.

     --Serenita cae la nieve,    serenita cae en el mar,
  2   esta noche, Delgadina,    contigo me he de acostar.
     --No lo querrá Dios del cielo    ni la Virgen del Pilar.--
  4   A otro día por la mañana    don Carlos se fue a alabar.
     --Dormí con la mejor moza    que había en este lugar.--
  6   Unos dicen: "¿Quién sería?";    otros dicen: "¿Quién será?,
     ¿si será la Delgadina,    la del corazón leal?
  8   El buen rey, que se enteró,    sus hijas mandó juntar.
     --¿Cuál de las tres mis hijas,    cuál es la que encinta está,
  10   la que ha dormido tres noches    con Carlos de Montealbar?--
     Se miran unas pa otras    y se echaron a llorar.
  12   --Delgadina, Delgadina,    Delgadina es la que está,
     la que ha dormido tres noches    con Carlos de Montealbar.--
  14   Entonces el rey    a su hija mandó encerrar.
     --¿Cuál de los tres mis criados,    cuál de mí se dolerá,
  16   para llevarle una carta    a Carlos de Montealbar?
     --Escríbela, Delgadina,    que yo te la iré a llevar.--
  18   Por aquellas sierras arriba    corre más que un gavilán.
     Siete vueltas dio al palacio    sin saber por donde entrar;
  20   de las siete pa las ocho    una criada vio asomar.
     --. . . . . . . . . esta carta    a Carlos de Montealbar,
  22   que a su novia Delgadina    ya se la van a quemar.
     --Si la queman, que la quemen,    a mí lo mismo me da,
  24   España es bien larga y ancha,    mujeres no han de faltar.--
    
(Entonces dice su madre:)
     --Quítate ese vestido    y ponte el de cardenal,
  26   quita la silla del negro    y pónsela en el ruan.
     --Prepárate, mi caballo,    ya te puedes preparar,
  28   jornada de catorce leguas    n`hora y media la has de andar.--
     Cuando Carlos llegó al palacio,    ya la iban a quemar.
  30   --Deténgase, la justicia,    deténgase, la hermandad,
     que esta niña es muy joven    y mal confesadita va.
  32   --Confiésela, padre cura,    confiésela, padre real.
     --Dime niña, dime niña,    ¿por qué te van a quemar?
  34   --Porque he dormido tres noches    con Carlos de Montealbar;
     una ha sido de mi gusto    y otras a mi pesar.
  36   --Ahora, de penitencia,    un besito me has de dar.
     --No lo querrá el Dios del cielo    ni la Virgen del Pilar,
  38   donde Carlos puso boca    no la ponga un cardenal.
     --Deténgase, la justicia,    deténgase, la hermandad,
  40   que esta niña es muy mía,    nadie me la quita ya.
     --Si la llevas por esposa,    vuélvete por el dotal;
  42   si la llevas por amiga,    Dios te la depare mal.
     --¡Padres que queman sus hijas,    qué dote les podrán dar!
  44   ¡Si tiene ella más hacienda    que nunca podrá mirar,
     tiene ella más vestidos    que nunca podrá gastar,
  46   y tiene ella más doblones    que nunca podrá gastar!

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0159:12 Conde Claros en hábito de fraile (á)            (ficha nº: 723)
[0469 Infanta preñadacontam.]

Versión de San Miguel de Laciana (ant. Villablino, ant. Murias de Paredes, comc. Laciana, León, España).   Recitada por Vicenta Caballero de Francos (29a). Recogida en Cerredo (Asturias) por Eduardo Martínez Torner, 00/00/1916 (Archivo: AMP; Colec.: Torner, E. M.). Publicada en TOL I 1991, pp. 102-103.  120 hemist.  Música registrada.

     Un rey tenía tres hijas    muy queridas y estimadas;
  2   la más chiquitina de ellas    Casildita se llamaba.
     Un día, estando en la mesa,    su padre la reparaba.
  4   --¿Por qué me repara, padre,    por qué tanto me repara?
     --Casildita, hija mía,    la basquiña se levanta,
  6   el sastre que la cortó    ni otra corte ni otra haga,
     las tijeras se le troncen    y el dedal también le caiga.--
  8   Casildita, desque esto oye,    de la mesa se levanta;
     y al bajar las escaleras    con su tía se encontraba.
  10   --Dime, Casildita, dime,    Casildita de mi alma,
     eso que del cuerpo llevas,    dime qué padre le das.
  12   --Esto que del cuerpo llevo    buen padre se le ha de dar.
     ¡Quién tuviera un pajecito    de esos que saben volar
  14   que me llevara esta carta    a mi primo Montalbán!
     --Escribe, sobrina, escribe,    paje no te ha de faltar.--
  16   Sólo escribió tres renglones    para más pronto acabar;
     uno lo escribió con tinta    y otro con sangre real
  18   y otro lo escribió con leche    para darle más pesar.
     Pronto estaba el pajecito,    que la carta fue a llevar.
  20   Siete vueltas dio al palacio    sin tener por donde entrar;
     de las siete pa las ocho    con el conde fue a dar.
  22   --Bienvenido sea, el conde,    bienvenido sea acá.
     --Bienvenido, pajecito,    ¿qué nuevas te traen acá?
  24   --Que a la buena Casildita    hoy se la van a quemar.
     --Si me lo dices de broma,    vámonos a merendar;
  26   si me lo dices de veras,    vámonos a caminar.
     --Si usted no lo quier creer,    la carta se lo dirá.--
  28   Se puso a leer la carta    y no la pudo acabar.
     Manda a sus pajecitos    los caballos ensillar.
  30   Miraban a uno y a otro    cuál será el más alazán.
     --Caballo, si eres caballo,    esta noche has de volar;
  32   si rompes las herraduras,    de oro te las he de echar,
     el pienso de siete noches    mañana lo comerás.--
  34   Montan los dos a caballo,    comienzan a caminar,
     ni preguntan por mesón,    tampoco por hospital,
  36   preguntan por un convento    de un tío suyo carnal.
     --Déme usté un hábito, tío,    por amor y caridad,
  38   que la buena Casildita    la voy a reconciliar.--
     Al subir las escaleras    con la justicia fue a dar.
  40   --Deténgase, la justicia,    deténgase, la realdad,
     que a la buena Casildita    la voy a reconciliar.--
  42   --Más te valiera, buen padre,    más te valiera callar,
     que con siete confesó,    con niguno la verdad.
  44   --Pues conmigo han de ser ocho    y a mí me la dirá.--
     La ha agarrado de la mano    y para el altar se va.
  46   --Dime, Casildita, dime,    dime toda la verdad,
     eso que en el cuerpo llevas    dime qué padre le das.
  48   --Esto que en el cuerpo llevo    buen padre se le ha de dar:
     Mañanitas de San Juan,    debajo de un olivar,
  50   debajo `e un olivo verde    con mi primo Montalbán.--
     El conde, que estó oye,    l`hábito arrojó al altar.
  52   La ha agarrado de la mano    y para fuera se va;
     la ha metido en un coche    para su casa llevar.
  54   --Case usted, buen rey, sus hijas,    que esta bien casada va.
     --Si la llevas por criada,    su soldada le has de dar;
  56   si la llevas por querida,    mátala en un regueral;
     si la llevas por esposa,    ven luego por el dotal.
  58   --La niña no quiere dote,    buen dote tiene ella ya;
     ¡padre que quema a sus hijas,    qué dote les ha de dar!--
  60   Todos dicen a una voz:    "Dios te la deje gozar".

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0159:13 Conde Claros en hábito de fraile (á+estróf.)            (ficha nº: 724)

Versión de Colinas del Campo de Martín Moro (ay. Igüeña, p.j. Ponferrada, comc. Boeza, León, España).   Recitada por Antonia Oliva Díez Prado (70a). Recogida por Mikel Bilbao, J. Antonio Cid, Maite Manzanera y Dolores Sanz, 11/07/1985 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta LEÓN 85; cinta: 9.11-7.3/A-08). Publicada en TOL I 1991, pp. 103-104.  085 hemist.  Música registrada.

     Estando la Elisada    sentada en los corredores,
  2   vino el conde de Montealbar    y le pidió los amores.
     --Yo no se los puedo dar,    porque soy tierna y muy niña,
  4   y si en mi casa lo saben,    luego me van a matar.
     --Si usted me da los amores,    nadie se enterará,
  6   ni en su casa ni en la mía    se van a enterar ya.--
     Pasaron los nueve meses,    por el pueblo se corría
  8   que el conde de Montealbar    con la Elisada dormía.
     Y esto que lo oye el padre    de los corredores de arriba:
  10   --Si fuera cierto lo que dicen    eso de la hija mía,
     si eso fuera cierto,    yo viva la quemaría.--
  12   Y le dio unos tormentos    que Dios a nadie se los daría:
     meterla en un pozo de agua    que la sangre le podría.
  14                                     Y allí estuvo tres días,
     hasta que fueron a ver    unos primos que tenía
  16   y un hermano    que le llamaban Maldades.
     --Asómate, la Elisada,    cara de (no sé qué),
  18   que mañana a las nueve    te venimos a quemar.
     --Si me queman, que me quemen,    a mí lo mismo me da,
  20   lo que siento es lo del vientre,    que muere sin bautizar.
     ¡Si tuviera un pajarito
  22   que me llevara una carta    al conde de Montealbar!
     --Si quieres un pajarito,    a tu disposición está ya.--
  24   Coge el pájaro la carta    y se marchaba pa allá.
     A la puerta el monasterio    tres caballeros están.
  26   --¿Quién de los tres caballeros    es el conde de Montealbar?
     --¿Qué quiere usted, pajarito,    del conde de Montealbar?
  28   --Yo a usted no lo quiero nada,    la carta se lo dirá.--
     Luego leyó la carta    y se pone a pensar.
  30   --Si la queman, que la quemen,    a mí lo mismo me da,
     lo que siento es lo del vientre,    que de mi sangre será.--
  32   Se vistió de capuchino    y se marchó para allá;
     por aprisa que llegó,    ya la iban a quemar.
  34   --Deténgase, la justicia,    deténgase, la hermandad,
     que la Elisada es muy joven    y se quedrá confesar.--
  36   --Ven acá, la Elisada,    ven acá, la hija mía,
                                       ¿por qué te van a quemar?
  38   --Por tres noches que dormí    con el conde de Montealbar
     y un beso que le di    cuando él iba a marchar.
  40   --¿Cómo no escribes una carta    al conde de Montealbar?
     --Ya le escribí una carta,    pero eso lo mismo da.
  42   --¡Cómo le va a dar lo mismo,    si a tus plantas lo tie(ne)s ya!
     Deténgase, la justicia,    deténgase, la hermandad,
  44   que la Elisada es muy mía    y me la voy a llevar.

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0159:14 Conde Claros en hábito de fraile (á)            (ficha nº: 725)
[0149 Galiarda y Florencios and 0469 Infante preñada, contam.]

Versión de Mena (ay. Cabrillanes, p.j. León, ant. Murias de Paredes, comc. Babia, León, España).   Recitada por Adela de Castro Pérez (19a). Recogida por Eduardo Martínez Torner, 00/00/1916 (Archivo: AMP; Colec.: Torner, E. M.). Publicada en TOL I 1991, pp. 105-106.  111 hemist.  Música registrada.

     --Galancina, Galancina,    hija del conde Galán,
  2   ¡quién te mi diera tres noches    a mi gusto y mi mandar!--
     Después de las tres noches    don Carlos se fue a alabar:
  4   --Dormí con la mejor moza    que en el mundo se ha criar;
     era alta como un pino,    blanca como un cristal,
  6   encima sus pechos blancos    los naipes se pueden jugar.--
     La gente, como es tan mala,    a su padre lo fue a contar.
  8   . . . . . . . . . . . . . . . . . . .    en un cuarto la mandó encerrar,
     adonde no entra sol ni luna,    ni aire que le haga mal.
  10   Las vecinas de su tiempo    la iban a visitar,
     todas salían diciendo:    --Galancina encinta está.--
  12   En cuanto quedaba sola    no cesaba de llorar.
     La oye un primo suyo    de altas murallas del mar.
  14   --Dime, la mi prima, dime,    . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
     ¿Por qué tienes tanta pena,    por qué tienes tanto pesar?
  16   --¡Oh, quién fuera pajarillo    . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
     que me llevara esta carta    a Carlos de Montealbar!
  18   --Escríbela tú, mi prima,    que yo te la iré a llevar.--
     Una la escribió con tinta    y otra con sangre moral
  20   y otra con lágrimas tiernas    de sus ojos derramar.
     --Anda, pajarillo, anda,    . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
  22   cuando vayas por los llanos    no hagas más que navegar;
     cuando vayas por el monte,    anda, que ya llegarás--.
  24   A la salida de un monte    y a la entrada de un lugar
     se encontró con el palacio    de Carlos de Montealbar.
  26   --Dime, pajarillo, dime,    ¿qué hay, qué hay por allá?
     --Si se lo digo, don Carlos    muy bien no le ha sonar,
  28   que a su novia Galancina    hoy la sacan a quemar.
     --Si la sacan, que la saquen,    que a mí nada se me dá,
  30   que la España es muy grande,    mujer no me ha de faltar,
     si había de ser más blanca,    será un poco más moral.--
  32   Le entregó la carta;    apenas abrir, apenas cerrar,
     siete caballos tenía,    todos siete mandó ensillar.
  34   Todos siete reventaron    a no ser el caballo del mar.
     --Anda, mi caballo, anda,    ya te puedes preparar,
  36   la cebada de ocho días    hoy te la doy a cenar,
     la jornada de treinta leguas    en hora y media la has de andar.--
  38   Cuando iba por el camino,    la leña que vio juntar.
     --¿Pa qué juntan tanta leña    a no ser por Navidad?
  40   --Es pa quemar una niña,    que me ha hecho una maldad.
     --Esa niña es muy nueva    y hay que la confesar.
  42   --Ya confesó siete veces    la mentira y la verdad.
     Confiésela usted, don Carlos,    si la quiere confesar.--
  44   La cogió de la mano    y la llevó junto a el altar.
     --No me digas la mentira,    ni me niegues la verdad,
  46   ¿cuántas noches has dormido    con Carlos de Montealbar?
     --He dormido tres noches,    una a mi gusto, dos a mi pesar.
  48   --Dime, dime qué te ha dado,    qué te ha dado de señal.
     --Me ha dado un anillo de oro,    conmigo le voy (a) quemar;
  50   me ha dado un manto de seda,    conmigo le voy (a) quemar.
     --Dame un beso de tu cara,    yo te libraré de mal.
  52   --¡Válgame Dios del cielo    y la Virgen del Pilar,
     que por dar un beso a un hombre    me dejan de quemar!
  54   --La niña es mía    conmigo la voy (a) llevar.
     --Si la lleva usted, don Carlos,    muy bien se la voy (a) dotar.
  56   --¡Oh, mal haya el dote    que usted le iba a dar,
     que una hija que tiene    ya la quería quemar!

Nota: Galiarda y Florencios, vv 1-11.

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0159:15 Conde Claros en hábito de fraile (á)            (ficha nº: 726)

Versión de Villargusán (ay. San Emiliano, ant. La Majúa, p.j. León, ant. Murias de Paredes, comc. Babia, León, España).   Recitada por Araceli Álvarez (65a). Recogida por Mikel Bilbao, Cruz Montero, Silvia Roubaud y Ana Valenciano, 12/07/1985 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta LEÓN 85; cinta: 9.12-7.2/A-06). Publicada en TOL I 1991, pp. 106-107.  092 hemist.  Música registrada.

     Cuando don Carlos de amor    no podía descansare
  2   mandó empedrear las calles    con piedras de empedrear.
     Al ruido de las piedras    salen todos a mirare;
  4   también salió Galancina,    la hija del rey Galán,
     que se ha enamorado de ella    don Carlos de Montealbar.
  6   --Galancina, Galancina,    ¡quién te pudiera agarrar
     cuatro noches a mi gusto,    aunque fueran a tu pesar!
  8   --Tú las hallarás, don Carlos,    si las supieras callar.
     --Sí las callo, Galancina,    que no son cosas de hablare.--
  10   A otro día don Carlos    ya se empezaba a alabare
     que había dormido con la chica    más rubia de aquel lugare.
  12   Unos dicen: "¿Quién sería?;    y otros dicen: "¿Quién será?,
     ¿si será la Galancina,    la hija del rey Galán?"
  14   Y algunos, que lo sabían,    a su padre ya se lo iban a contare.
     Mandó llamar a sus hijas    casadas y sin casare.
  16   --Sentáivos en estas sillas,    que vos quiero preguntare:
     ¿Cuál ha sido la que ha dormido    con Carlos de Montealbare?--
  18   Se miran unas pa otras,    como se solían mirar;
     y enseguida la culpadina    fue la que rompió a llorare.
  20   --No llores, hija, no llores,    que te vamos a quemar.
     --Si hubiera aquí un criado,    de esos que comen el pan,
  22   yo le escribiera una carta    a Carlos de Montealbar.
     --Un criado aquí está,    ¿qué le quieres mandar?
  24   --Toma, llévale esta carta    a Carlos de Montealbar.
     Si está almorzando,    no lo dejes acabar;
  26   si va a misa,    no lo dejes ir allá.--
     Por mucho que corrió,    don Carlos de misa sal.
  28   --Noticias te doy, don Carlos,    noticias te vengo a dar,
     que a tu novia Galancina    ya la iban a quemare.
  30   --Si la queman, que la quemen,    que a mí lo mismo me da,
     el mundo bien grande es,    mujeres no han de faltar.
  32   Toma, leye ahí esta carta    que te dirá la verdad.--
     Cuando leía la carta    las lágrimas a rodare.
  34   De siete caballos que tenía    mandó aparejar el rubán.
     --Anda, mi caballo, anda,    que te he de reventar,
  36   en hora y media de tiempo    siete leguas has de andar.--
     Y aquellos campos abajo    corre más que un gavilán.
  38   Y por mucho que corrió    ya la iban a quemar.
     --Deténganse los señores,    vecinos de este lugar,
  40   que aquí queman una niña,    la queman sin confesar.
     --Ella confesada está,    si ella dijo la verdad.--
  42   La agarró por los brazos    y la puso en el ruán.
     --Si la llevas por criada,    por Dios la dejes quemar;
  44   si la llevas por esposa,    que vuelva por el caudal.
     --A don Carlos de Montealbar    no le hace falta dinero,
  46   padres que quemáis los hijos    ¿qué dote les queréis dar?

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0159:16 Conde Claros en hábito de fraile (á)            (ficha nº: 727)
[0366 Conde Claros presocontam.]

Versión de Vegapujín (ay. Murias de Paredes, p.j. León, ant. Murias de Paredes, comc. Omaña, León, España).   Recitada por Benedicta García (59a). Recogida por J. Antonio Cid, María José Setefilla Navarro, Isabel Rodríguez y Eduardo Siverino, 29/06/1980 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta NORTE 80; cinta: 8.29-6.2/A-12). Publicada en TOL I 1991, p. 108.  056 hemist.  Música registrada.

     . . . . . .las cosas que son del rey    no se deben de callar.
  2   --Albricias le traigo al rey,    albricias le vengo a dare,
     que una hija que ha tenido    no la ha sabido guardar,
  4   que la quedó disfrutando    don Carlos de Montealbar.
     --Se engaña, el cazador,    que mi hija en casa está ya.
  6   --Si no lo quiere creer,    nueve meses lo dirá.--
     --Prepárate, la mi hija,    que te vamos a quemar.
  8   --¿Quién llevara una carta    a don Carlos de Montealbar?--
     La oyó un pajecito    de los que le comían pan.
  10   --Escríbale usted la carta,    que yo se la iré llevar.--
     Cuando iba por tierra cuesta    corría como un gavilán,
  12   cuando iba por tierra llana    no se le veía andar.
     Cuando llegó a su casa,    don Carlos de misa sal.
  14   --¿Qué noticias hay, pajecito,    qué noticias hay de allá?
     --Que a la (no sé cómo se llama)    hoy la sacan a quemar.
  16   --Que la quemen, que la dejen,    a mi qué cuidado me da,
     lo que siento es lo que va en el vientre,    que es de mi sangre real.
  18   Si lo dices de broma,    vente conmigo a almorzar;
     si lo dices de veras,    echemos a caminar.
  20   --Sea de bromas, sea de veras    la carta se lo dirá.--
     Comenzó a leer la carta,    así comenzó a llorar.
  22   Se fue para la cuadra    donde su caballo está.
     --Come, caballito, come,    come hasta reventare,
  24   que las veintiuna leguas qu` hay    n`hora y media las hay que andare.--
     Cuando llegan a palacio,    ya la sacan a quemar.
  26   --Deténgase la justicia,    deténgase para atrás,
     que esa niña que va ahí    se quiere reconciliar.
  28   --Sea de cura o sea de fraile,    ella reconciliada ya está.
     . . . . . . . . . . . . . . . . . . .    . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

Nota: Los versos 1-7 corresponden a lo que denominamos Conde Claros preso aunque Armistead y Costa Fontes los llaman "Conde Claros y la princesa acusada. [B10] La confusión arranca de que la tradición combina libremente (y de maneras varias) motivos del viejo romance cíclico. .

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0159:17 Conde Claros en hábito de fraile (á)            (ficha nº: 728)
[0366 Conde Claros presocontam.]

Versión de Brañuelas (ay. Villagatón, p.j. Astorga, comc. Cepeda, León, España).   Recitada por Maximina (98a). Recogida por Michelle Débax, Ángeles Gasset, Flor Salazar y Eduardo Siverino, 01/07/1980 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta NORTE 80; cinta: 4.1-7.1/A-12; B-01 y B-07). Publicada en TOL I 1991, pp. 109-110.  125 hemist.  Música registrada.

     De amores muere don Carlos,    que no puede asosegar;
  2   y da un brinco de su cama,    y la fizo retembrar.
     Se iba para la cuadra,    donde su caballo está;
  4   lo cargó de cascabeles,    que no cabía tumar;
     quitó herraduras de hierro,    de plata las puso ya.
  6   Por la calle donde él iba    paece que trescientos van.
     Toas las damas y doncellas    le salen a vesitar;
  8   también sale Galanzuca,    la hija del rey Galán.
     --¡Qué cuerpo llevas, don Carlos,    para con moros pelear!
  10   --Mejor lo llevo, señora,    pa con doncellas hablar.--
     La agarrara por la mano,    fueran pa junto a un rosal.
  12   Por allí pasó un hombre,    que no tenía que pasar,
     que cosas que del rey viera    no se las podía callar.
  14   Don Carlos, de que lo vio,    luego con él se fue a estar
     que cosas que del rey viera    que no se las había contar.
  16   --Tengo juramento hecho    y a la Virgen del Pilar,
     que cosas que del rey viera    no se las puedo negar.--
  18   El padre, de que lo supo,    luego se portó muy mal:
     que mandaba ajuntar leña    para la chica quemar.
  20   La encerraron n`una habitación,    dentro de una escuridad.
     Todas las damas y doncellas    la iban a vesitar;
  22   unas le llevaban vino    y otras le llevaban pan
     y otras le llevaban nuevas    que la iban a quemar.
  24   --¡Si tuviera aquí un pajecito,    de los que comen mi pan,
     que me llevara esa carta    a Carlos de Montealbar!--
  26   Todavía no lo ha dicho,    que el pajecito allí está:
     --Escríbale usted, señora,    que yo se la iré llevar.
  28   --Con que lo encuentras durmiendo,    déjalo que espertará
     y si lo encuentras en misa,    déjalo que ya saldrá.--
  30   Cuando el pájaro llegó,    don Carlos de misa sal.
     --Nuevas le traigo, don Carlos,    nuevas de muy gran pesar,
  32   que a su novia Galanzuca    hoy la sacan a quemar.
     --Que la quemen, que la dejen,    a mí nada se me da,
  34   mujeres hay por el mundo,    una no me faltará.--
     El chico se dio la vuelta    y se revolvió a llorar.
  36   Don Carlos, de que lo vio,    luego principió a hablar.
     --Tú si lo dices en chanzas,    vente conmigo a almorzar;
  38   y, si lo dices de veras,    es hora de caminar.
     --Si no lo quieres creer,    lee la carta y lo verás.--
  40   Agarró la carta    y no la pudo acabar.
     Iban para la cuadra    donde su caballo está.
  42   --Come, come, mi caballo,    que ya no vales pa más,
     la jornada de cuatro horas    n`hora y media la has de andar.--
  44   Cuando don Carlos llegó,    ya la llevan a quemar.
    
(Y como era un cardenal dijo)
     --Deténganse las justicias    y toda la autoridad,
  46   que esa niña que allí llevan    la llevan por confesar.
     --Confesadita ya va,    es que no dice verdad.--
  48   La agarraba por la mano,    la lleva pa`l pie de altar.
     --¿Por qué te queman, la niña,    por qué te van a quemar?
  50   --Porque he dormido dos noches    con Carlos de Montealbar,
     que si él estuviera aquí    n` algo me había remediar.
  52   --Alza los ojos arriba    y verás con quién estás.--
     Alzó los ojos arriba    (y vio que yera él).
  54   --No tengas pena ninguna,    que no te van a quemar.--
     La agarraba por la mano,    la saca del pie del altar,
  56   se diba para el sitio    donde la iban a quemar:
     --Queden con Dios, las justicias    y toda la autoridad,
  58   quede con Dios usted, padre,    ¡a ve` a quien van quemar!
     --Si la llevas por criada,    no me la has de despreciar,
  60   si la llevas por esposa,    buen dote la tengo dar.
     --No la llevo por criada,    que por esposita va;
  62   yo, pa donde la llevo,    dote no le ha de faltar.
     ¡Padres que queman sus hijos,    qué dotes les podrán dar!
     ETSP}
     {I8}Nota: Los versos 1-19 corresponden a lo que denominamos Conde Claros preso aunque Armistead y Costa Fontes los llaman "Conde Claros y la princesa acusada. [B10] La confusión arranca de que la tradición combina libremente (y de maneras varias) motivos del viejo romance cíclico.
     {EP}.

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0159:18 Conde Claros en hábito de fraile (á)            (ficha nº: 729)
[0366 Conde Claros preso and 0469 Infanta preñada, contam.]

Versión de Villameca (ay. Quintana del Castillo, p.j. Astorga, comc. Cepeda, León, España).   Recitada por Rosa Suárez Fernández (73a). Recogida por Raquel Calvo, Mariano de la Campa, Diego Catalán y Ana Valenciano, 01/12/1984 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta LEÓN 84; cinta: 3.2-12.1/A-06 y B-01). Publicada en TOL I 1991, pp. 110-112.  090 hemist.  Música registrada.

    
(Hay una gran romería)
     Todas las doncellas    salen a mirare;
  2   también salió Galanzuca    tapada con su bridial.
     --¡Qué buen cuerpo llevas, don Carlos,    para poder pelear.
  4   --Mejor lo traigo, señora,    para con damas hablare.--
     Se ha montado en su caballo,    siete leguas caminare.
  6   Debajo de un pino verde    se paran a descansare;
     don Carlos tiró el capote,    la niña tiró el bidrial.
  8   Y estando en estas razones,    un cazador vio pasare.
     --Cazador, si viste algo,    al rey no se lo has contare.
  10   --Yo todo lo que haiga visto    al rey se lo he de contar.--
     El cazador por la arena,    la niña po`l arenal;
  12   cuando el cazador allega,    la niña en casa está ya.
     --Noticias te traigo, [rey],    noticias de un gran pesare,
  14   la tú hija Galanzuca    con Carlos la vi estare.
     --La mi hija Galanzuca    dentro del palacio está.
  16   --Pues que estea, que no estea,    [que estea,] que deje de estare,
     la tu hija Galanzuca    con Carlos la vi estare.--
  18   Dentro de nueve meses    Galanzuca encinta está.
     --¿Cuál de vosotras    con Carlos habéis estado?
  20   Luego la más pequeña,    luego emprincipia jurare,
     que ella no había sido,    como Cristo está en l`altare.
  22   --Cualquiera que haya sido,    ya la iremos a quemare,
     con veinte carros de leña    que tengo en mi corral.--
  24   La pobre de Galanzuca    luego empezó a llorare.
     --¡Si viniera un pajarillo    de aquellos que le doy pan!--
  26   Apenas lo había dicho,    el pajarito allí está:
     --¿Que me quiere, Galanzuca,    qué me mandas, que aquí está?
  28   --Que me lleves esta carta    a Carlos de Montealbare.--
     El pajarito cuando llega,    ya iba a desayunar.
  30   --Noticias traigo, don Carlos,    noticias de un gran pesare,
     que a tu esposa Galanzuca    ya la iban a quemar.
  32   --Aparéjame el caballo,    ése que más suele andare.
     Arre, caballito, arre,    que te tengo arreventare,
  34   jornada de siete días    n`hora y media la has andare.--
     Cuando don Carlos allega,    ya la iban a quemare.
  36   --Deténgase, la justicia,    deténgase un poco más,
     esa niña, que va ahí,    aún está por confesare.
  38   --Confesada ya está ya,    que no dice la verdad.--
    
(Él se puso a confesarla.)
     --Sólo he dormido tres noches    con Carlos de Montalbare.
  40   --Echa los ojos arriba    y verás con quíen estás.
     --Los ojos se me parecen    a Carlos de Montalbare.
  42   --Si la llevas por hija,    no la llegues a gozare;
     si la llevas por esposa,    vuélvete por el dotale.
  44   --Buen dote tiene en mi casa    si ella la sabe arreglare;
     ¡padres que quemáis los hijos,    ¿qué dote les queréis dare?
     ETSP}
     {I8}Nota: Los versos 1-21 corresponden a lo que denominamos Conde Claros preso aunque Armistead y Costa Fontes los llaman "Conde Claros y la princesa acusada. [B10] La confusión arranca de que la tradición combina libremente (y de maneras varias) motivos del viejo romance cíclico.
     {EP}.

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0159:19 Conde Claros en hábito de fraile (á)            (ficha nº: 730)

Versión de Felechares de la Valdería (ay. Castrocalbón, p.j. La Bañeza, comc. Valdería, León, España).   Recitada por Ramona Pedrosa Carrecedo (79a). Recogida por Pilar Aragón, Michelle Débax, Antonio Lorenzo y Beatriz Mariscal, 14/07/1985 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta LEÓN 85; cinta: 3.14-7.1/A-11 y B-01). Publicada en TOL I 1991, pp. 112-113.  096 hemist.  Música registrada.

     Paseándose anda don Carlos    por el su palacio real;
  2   todas damas y doncellas    se salían a mirar,
     también salió Blancaiflor,    tapada con su floreal.
  4   Y don Carlos que la vio    con ella se fuera a hablar;
     entre unas palabras y otras    la llevó pal pie un rosal.
  6   Don Carlos tendió la capa    y Blancaflor tendió su floreal.
     Pasara por allí un hombre,    que no debía pasar.
  8   --Yo todo lo que haiga visto    al rey cuenta le he de dar.
     --Quite usté, el buen rey, la corona,    bien la puede usted quitar,
  10   que una de las sus tres hijas    encinta la tiene ya.--
     S` otro día de mañana    las mandaran ajuntar.
  12   --¿Cuál de las tres mis hijas    cuál es la que encinta está?--
     Miraban unas a otras    y ninguna quiso hablar;
  14   saltara la más pequeña,    la que debía callar:
     --Es mi hermana Blancaiflor,    porque ella muy triste está.
  16   --Acostadvos, mis criados,    y mañana madrugar,
     para ir por leña al monte    para Blancaiflor quemar.
  18   --¡Si viniera un pajarcito,    de esos que suelen hablar
     que le llevara unas letras    a don Carlos de Montealbar!--
  20   Aún la palabra no es dicha,    ya el pajarcillo allí está.
     --Escribe, Balncaiflor, escribe,    que yo se la iré a llevar.--
  22   El pájaro que allí llega,    don Carlos de misa sal.
     --Tenga don Carlos la nueva    que Blancaiflor le manda.--
    
(La cogió y la abrió y supo que había en ella)
  24   Fuera para casa don Carlos    y con su madre empezó a hablar:
     --Usted, como madre vieja,    un consejo me ha de dar,
  26   que a mi esposa Blacaiflor    hoy la sacan a quemar.
     --Si la quieres por esposa,    no la dejarás quemar;
  28   --quítate el traje de conde    y vístete de zurdián,
     coge el caballo de rienda    y empieza a caminar.
  30   --Caballo, mío caballo,    hoy mucho tienes que andar.
     --Si tú me das la cebada    y me aprietas el pedernal,
  32   jornada de quince días    en hora y media la he de andar.--
     Le puso la rienda al caballo    y empezó a caminar.
  34   Don Carlos que allí llega,    ya la sacan a quemar.
     --Deténgase la justicia,    deténganse todos,
  36   que esa niña que va ahí    aún va por confesar.
     --Confesada ya voy, padre,    me falta reconciliar.--
  38   La agarró por un brazo    y la puso junto al altar.
     --Jura ahí tú, perra traidora,    lo que tengas de jurar,
  40   si has dormido con alguno    o tienen algún pesar.
     --No he dormido con ninguno    ni tengo ningún pesar;
  42   sólo he estado una tarde    con don Carlos Montealbar.
     --Dame un besito, la niña,    y te libraré de quemar.
  44   Alza los ojos, la niña,    y verás con quien estás.--
     . . . . . . . . . . . . . . . . . . .    . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
     --Si la llevas por esposa,    bájala, que la tengo dotar;
  46   si la llevas por esclava,    déjala, que la hemos ` quemar.
     --La llevo por esposa    y por esposa leal,
  48   padres que quemáis las hijas,    ¿qué dote le queréis dar?

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0159:20 Conde Claros en hábito de fraile (á+estróf.)            (ficha nº: 731)

Versión de Santa María del Páramo (ay. Santa María del Páramo, p.j. La Bañeza, comc. El Páramo, León, España).   Recogida en La Cueta por Bárbara Fernández, Salvador Rebés, y Maximiano Trapero, 12/07/1985 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta LEÓN 85; cinta: 7.12-7.2/A-21 y B/01). Publicada en TOL I 1991, pp. 113-114.  080 hemist.  Música registrada.

     Paseábase Elisada    por sus altos corredores,
  2   y el conde de Montealbar    quiso tratarla de amores:
     --¿Si quisieras, Elisada,    aceptar a mis amores?
  4   --No señor, que soy muy niña    y lo sabrán en la corte.
     --¡Juro la cruz de mi espada,    juro la cruz de mi vida
  6   que no se ha de saber nada    ni en tu corte ni en la mía!--
     Al cabo de nueve meses,    en el pueblo se decía
  8   que el conde de Montealbar    con la Elisada dormía.
     Su padre, que estaba oyendo    desde la sala de arriba:
  10   --¿Qué es eso de mi Elisada,    qué es eso, la hija mía?,
     que si eso fuera verdad,    yo viva la quemaría.--
  12   El castigo que la dio,    ese Dios no lo da a nadie,
     fue de meterla en un pozo,    que se le pudra la sangre.
  14   La fueron a visitar    dos o tres primos carnales
     y un hermano que tenía    que le llamaban Maldades.
  16   --Asómate en hora mala,    cara de quitar pesares,
     para mañana a las nueve    vendremos a quemarte.
  18   --Si me queman, que me abrasen,    que a mí no me importa na(da),
     lo que siento es lo del vientre,    que muere sin bautizar.
  20   ¡Si tuviera un pajarito,    de esos que yo echaba pan,
     para escribir una carta    al conde de Montealbar!
  22   --Si quieres un pajarito,    a tus pies lo tienes ya.--
     Coge el pájaro la carta    y se va pa la ciudad.
  24   Al llegar al monasterio    (y) tres caballeros están.
     --¿Cuál de esos tres caballeros    es el conde Montealbar?
  26   --¿Qué quiere ese pajarillo    del conde de Montealbar?
     --Yo a usted no le quiero nada,    el papel se lo dirá.
  28   --Si la queman, que la abrasen,    que a mí no me importa na(da),
     lo que siento es lo del vientre,    que de mi sangre será.--
  30   Se vistió de capuchino    y se fue pa la ciudad;
     y al llegar al monasterio,    ya la iban a quemar.
  32   --Deténgase, la justicia,    la vara de la hermandad,
     que la Elisada es muy niña    y se querrá confesar.--
  34   --Dime tú, Elisada mía,    ¿por qué te van a quemar?
     --Por un beso que le di    al conde de Montealbar.
  36   --¿Y por qué no escribes carta    al conde de Montealbar?
     --Sí señor, ya se la he escrito,    pero no, lo mismo me da.
  38   --¿Por qué te va a dar lo mismo    si a tus pies lo tienes ya?
     Deténgase, la justicia,    la vara de la hermandad,
  40   que la Elisada es muy mía    y me la voy a llevar.

Nota: la versión se encuentra en unos papeles manuscritos en los que se anotaron varios romances tradicionales que fueron enviados a la señora Adelaida Valero Taladrid (79a), natural de la Cueta, desde Santa María del Páramo.

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0159:21 Conde Claros en hábito de fraile (á)            (ficha nº: 732)
[0469 La infanta preñada and 0075 Delgadina, contam.]

Versión de Villanueva del Pontedo (ay. Cármenes, p.j. León, ant. La Vecilla, comc. Los Argüellos, León, España).   Recitada por María Rosa González (22a). Recogida en En lugar no determinado de Asturias por Aurelio de Llano Roza de Ampudia, entre 1920-1929 (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en TOL I 1991, pp. 115-116.  075 hemist.  Música registrada.

     Un rey tenía tres hijas,    las quería y las amaba;
  2   la más chiquitita de ellas    Delgadina se llamaba.
     --Vengan acá, las mis hijas    casadas y por casar,
  4   ¿cuál es la que ha dormido,    con Carlos de Montalbán?
     --Cuatro noches he dormido    cuatro, que no dormí más,
  6   que dos fueron a mi gusto    y otras dos a mi pesar.--
     Ya mandara a sus criados    preparar leña para la quemar.
  8   Un hermano que tenía    no la quería muy mal,
     mandó escribir una carta,    deprisa y no de vagar.
  10   Por unas vegas abajo    corre más que un gavilán.
     Siete vueltas dio al palacio,    no encontró por donde entrar;
  12   de las siete pa las ocho    un portero vio asomar.
     --La tu esposa Galanzuca    te la sacan a quemar.
  14   --Si la sacan, que la saquen,    a mí lo mismo me da;
     pésame lo que tien dentro,    que es de mi sangre real.
  16   Si me lo dices de chanza,    vámonos a merendar;
     si me lo dices de veras,    vámonos a caminar.
  18   --Coge la carta en las manos,    la carta te lo dirá.--
     Mandó ensillar un caballo,    deprisa y no de vagar;
  20   mandó ensillar la babiana    porque ésta corría más.
     --Caballo, caballo mío,    te tengo de reventar,
  22   en hora y media de tiempo    siete leguas me has de andar.--
     --Señores, los de la hoguera,    los que en la hoguera estáis,
  24   . . . . . . . . . . . .    déjenmela confesar.
     --Confesada ya está, padre,    mas no dice la verdad.
  26   --Si está confesada,    déjenmela reconciliar.--
     Se la cogió entre los brazos    y la puso en el altar.
  28   --En pago de penitencia    un besito me has de dar.
     --No lo querrá Dios del cielo    ni la Virgen del Pilar,
  30   que en el mirar me pareces    a Carlos de Montealbán.--
     La cogió entre los brazos    y la puso en el ruan.
  32   --Señores, los de la hoguera,    los que en la hoguera estáis,
     quémense ustedes, si quieren,    y, si no, quemen un can.
  34   --Si la llevas por criada,    le pagarás la soldá(da);
     si la llevas por esposa,    ven acá por el dotal.
  36   --¡Válgame Dios de los cielos    y la Virgen del Pilar,
     que aquí la perdono yo    por la leche que me diera
  38   también por los nueve meses    que en el vientre me trajera!

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0159:22 Conde Claros en hábito de fraile (á)            (ficha nº: 733)
[0469 La infanta preñadacontam.]

Versión de La Seca [de Alba] (ay. Cuadros, p.j. León, comc. La Robla, León, España).   Recitada por Irene Fernández Machín (19a). Recogida por Eduardo Martínez Torner, 00/00/1916 (Archivo: AMP; Colec.: Torner, E. M.). Publicada en TOL I 1991, pp. 116-117.  098 hemist.  Música registrada.

     Tres hijas tenía el rey    muy queridas y estimadas,
  2   sólo andaba por saber    cuál es la que encinta estaba.
     Se miran unas a otras,    todas echan a llorar;
  4   salta la más chiquitina:    --Blancaflor es la que está--.
     Blancaflor, que esto oye,    enseguida echa a llorar.
  6   --Prepararos, mis criados,    pa mañana madrugar,
     para ir a atropar leña    para Blancaflor quemar.--
  8   Ya la cogen por la mano    y la llevan a encerrar.
     --Criados, los mis criados,    los que me coméis el pan,
  10   dir a llevar esta carta    a Carlos de Montearbal.
     --Escribe, escribe, galana,    y no escribas de tardar,
  12   la leña ya está atropada,    la paja van a atropar.--
     No preguntó por el vino,    ni preguntó por el pan;
  14   por los campos donde diba    corre más que un gavilán.
     Cuando llegó para allá,    de misa salían ya.
  16   --Noticias te traigo, Carlos,    noticias de gran pesar,
     que a tu amiga Blancaflor    te la llevan a quemar.
  18   --¿Qué cuidado me da mí    que la lleven a quemar?,
     que mujeres en el mundo    para mí no han de faltar.
  20   Si es que de averas lo dices,    trataré de caminar,
     y si lo dices de chunga,    entra y vamos a almorzar.
  22   --Tan de veras te lo digo    como Cristo está en altar;
     si no lo quieres creer,    aquí te traigo señal.--
  24   Apenas cogió la carta,    Carlos comenzó a llorar.
     Deseguida entró en la cuadra    donde sus mulas están.
  26   --Comer a prisa, mis mulas,    que buen trote vos he dar,
     jorná de cuarenta días    n`hora y media la heis de andar.--
  28   Se viste de sacerdote    y caminó para allá;
     reventó cincuenta mulas    y el caballo principal.
  30   Cuando llegó para allá,    ya la iban a quemar.
     --Deténgase, la josticia,    deténgase, la hermandad,
  32   que esa niña que usted lleva    la llevan por confesar.
     --Confesada ya va, padre,    sólo no diz la verdad.
  34   --¿Cuántas noches has dormido    con Carlos de Montearbal?
     --Cuatro noches, padre mío,    cuatro noches y na más;
  36   dos han sido de mi gusto,    las otras dos de pesar--.
     Ya la agarró por la mano    y la llevó a confesar.
  38   --Dame un beso, Blancaflor,    y no te dejo quemar.
     --No lo querrá Dios del cielo    ni la Virgen del Pilar,
  40   donde Carlos puso boca    nadie a ponerla vendrá.
     --Si me hubieras dado el beso,    ya te dejaba quemar,
  42   y como no me lo has dado,    conmigo te he de llevar.--
     Ya la coge entre los brazos    y la puso en el sillar.
  44   --Mire, la su hija, padre,    con su marido va ya.
     --Si la llevas por amiga,    no la llegues a gozar;
  46   si la llevas por criada,    le pagarás la soldá;
     si la llevas por esposa,    vuelve a casa po`l dotal.
  48   --¡Padres que queman hijas,    qué dote les quieren dar,
     si con lo que a mi me sobra    para ella ha de bastar!

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0159:23 Conde Claros en hábito de fraile (ó+á)            (ficha nº: 734)
[0149 Galiarda y Florencioscontam.]

Versión de Manzaneda de Torío (ay. Garrafe de Torío, p.j. León, comc. Torío, León, España).   Recitada por Tomasa González (89a). Recogida por Joaquín González Cuenca, Maite Manzanera, Beatriz Mariscal y José Ramón Prieto, 13/07/1985 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta LEÓN 85; cinta: 3.13-7.1/B-04). Publicada en TOL I 1991, pp. 117-119.  157 hemist.  Música registrada.

     Estando la Galanzuca    sentadita en su balcón,
  2   pasa por allí don Carlos    ya le llama la atención:
     --Galanzuca, Galanzuca,    hija del conde Galán,
  4   ¡quién te pudiera traer    una noche nada más!
     --Si el caballero lo calla,    una ni dos no será.--
  6   Se avisan para la noche,    juntos se van a acostar.
     Y eso del amanecer,    Galanzuca dirá:
  8   --Váyase, Carlos, vaya,    váyase, Carlos, ya,
     que ya va viniendo el día    y aquí nos conocerá.-
  10   Al salir de la ciudad    y al entrar en l`arrabal,
     se encontró con un amigo,    que tenía en la ciudad.
  12   --¿Dónde estabas, Carlos,    que yo te he ido a buscar,
     pa cenar una merienda,    en mi compaña merendar?
  14   --Me dormí con una chica,    la mejor de la ciudad.--
     Luego dicen: "¿Quién sería?";    luego dicen: "¿Quién será?,
  16   ¿si sería Galanzuca,    hija del conde Galán?"
     --Si su padre lo supiera,    luego la manda quemar.--
  18   Su padre, desque lo supo,    luego la mandó cargar
     de grillos y de cadenas,    no se podía moldear.
  20   --Criados, los mis criados,    los que me coméis el pan,
     irme a buscar la leña    para Galanzuca quemar.
  22   --¿Quién me llevará una carta    a Carlos de Montealbar?--
     La escribe por lo callando    y a un primo suyo la da.
  24   La primera letra la ha hecho con tinta,    la segunda con sangre real,
     la tercera con leche de sus pechos,    para darle más pesar.
  26   --Aquí te traigo, don Carlos,    alegría o gran pesar,
     que a la tu novia Galanzuca    la llevan a quemar.
  28   --Si la queman, que la quemen,    que a mí lo mismo me da,
     que damas hay por el mundo,    pa mí no me han de faltar.
  30   Si me lo dices de a chanzas,    nos iremos a almorzar;
     si me lo dices de a veras,    nos vamos a caminar.
  32   --Que lo creas, que lo dejes,    la carta te lo dirá.--
     Saca la carta del bolso    y a don Carlos se la da.
  34   Al momento que empieza a leerla,    pronto se echó a llorar.
     Y se va para su casa,    donde su madre está.
  36   La madre, como es tan buena,    un consejo le da:
     --Quítate ese vestido, hijo,    y ponte el de sayal,
  38   . . . . . . . . . . . . . . . . . . .    que así no te conocerán.
     Y se va para su cuadra,    donde su caballo está.
  40   --Caballo mío, caballo,    ya te puedes preparar,
     jornada de siete días    n`hora y media la has de andar.--
  42   Va por los campos arriba,    corre más que un gavilán;
     por los de abajo,    más que polvos de aquidrán.
  44   Por aprisa que llegó,    ya la iban a quemar.
     --Deténganse, los señores,    justicia de ese lugar,
  46   que esa niña que ahí queman    la tienen que confesar.
     --Confesada ya está, padre,    no quiere decir verdad;
  48   confiésela usté otra vez,    acaso se la dirá.--
     La cogiera entre los brazos,    la pusiera en el altar.
  50   --¿Qué pecados tienes, niña,    que te iban a quemar?
     ¿has dormido con curas o con frailes    o con otro regular?
  52   --Yo no he dormido con curas ni con frailes,    ni con ningún regular,
     sólo una triste noche    con Carlos de Montealbar.
  54   --¿Tienes más pecados, niña,    o de qué más te acusar?
     --No tengo más pecados, padre,    o de qué más me acusar.
  56   --Pues en pago `e penitencia    un besito me has de dar.
     --No lo querrá el Dios del Cielo    ni la Virgen del Pilar
  58   que ande Carlos puso boca    un fraile fuera a besar.
     En las manos me pareces,    en los ojos mucho más.
  60   --Pues sí te parezco, niña,    pa decirte la verdad.--
     La cogiera entre los brazos,    la pusiera en el rubián.
  62   --Quédense con Dios, señores,    justicia de ese lugar,
     esa hoguera, que allí tienen,    echen un pavito a asar,
  64   y si no, quémense ellos,    que a mí lo mismo me da,
     que la niña Galanzuca    no ha nacido pa quemar,
  66   ha nacido pa ser esposa    de Carlos de Montealbar.
     --Pues si llevas por esposa,    vuélvete por el dotar.
  68   --¡Padres que quemáis las hijas    qué dotes les queréis dar!--
     Siete años tardó Galanzuca    de volver en ca su padre;
  70   de los siete pa los ocho    Galanzuca vuelve allá,
     con dos niñas por la mano,    parecían un cristal.
  72   Su padre, desque la vio,    se las quería quitar.
     --No me las quitará, padre,    no me las quitará tal,
  74   que la madre de estas niñas    la quería usted quemar.--

Nota: Galiarda y Florencios, vv 1-17.

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0159:24 Conde Claros en hábito de fraile (á)            (ficha nº: 735)

Versión de Cerulleda (ay. Valdelugueros, p.j. León, ant. La Vecilla, comc. Los Argüellos, León, España).   Recitada por Elena Álvarez (82a). Recogida por José Manuel Fraile Gil, Almudena Jimeno, Joaquín Serrano y Elena Tirado, 29/06/1985 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta LEÓN 85; cinta: 7.29-6.2/B-05). Publicada en TOL I 1991, pp. 119-120.  026 hemist.  Música registrada.

     Don Carlos anda de amores    que no puede sosegar.
  2   Aprisa pide el caballo,    aprisa pide el calzar,
     aprisa pide la espada    para con moros pelear.
  4   Con la fuerza que llevaba    damas salen a mirar;
     también salió Galanzuca,    hija del conde Adar.
  6   --Mala cara trae, don Carlos,    para con moros pelear.
     --Mejor la traigo, muchacha,    para con damas estar.
  8   --Conmigo estuviera usted,    si lo supiera callar.
     --Yo, callarlo, sí señora,    que a mí cuenta me tendrá.--
  10   A otro día por la mañana    don Carlos salió y dice:
     --Dormí con la mejor moza    que había en este lugar.--
  12   Unos dicen: "¿Quién sería?";    y otros dicen: "¿Quién será?,
     ¿si será la Galanzuca,    hija del conde de Adar?"

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0159:25 Conde Claros en hábito de fraile (á)            (ficha nº: 736)

Versión de Llamazares (ay. Valdelugueros, p.j. León, ant. La Vecilla, comc. Los Argüellos, León, España).   Recitada por Laurentina Orejas (80a). Recogida por Mariano de la Campa, Michelle Débax, Salvador Rebés y Flor Salazar, 11/07/1985 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta LEÓN 85; cinta: 7.11-7.2/A-06). Publicada en TOL I 1991, pp. 120-121.  110 hemist.  Música registrada.

     La gente como es tan mala    empezaba a murmurar:
  2   Si sería Galanzuca,    si será, si no será.
     Cuando su padre lo supo,    sus hijas mandó llamar.
  4   --Vengan acá, las mis hijas,    casadas y por casar,
     ¿cuála fue la que ha dormido    con Carlos de Montealbar?--
  6   Se miran unas a otras    y se vuelven a mirar;
     Galanzuca, la culpable,    luego se ha echado a llorar.
  8   La encerró en un cuarto escuro,    nada de comer le da.
     Y saliendo para fuera    sus criados fue a llamar:
  10   --Vengan aquí, mis criados,    los que coméis del mi pan,
     los que bebéis del mi vino,    los que en mi casa es estar,
  12   irme a buscar leña    pa Galanzuca quemar.--
     Y en uno que ella confiaba    luego le mandó llamar,
  14   y le ha entregado una carta    pa Carlos de Montealbar.
     Cuando el criado llegaba,    don Carlos iba a almorzar.
  16   --No se detenga, señor,    no se detenga a almorzar,
     que la niña que usted quiere    hoy se la van a quemar.
  18   --Que la quemen, que la dejen,    ¿qué cuidado se me da?,
     si mujeres por el mundo    para mí no han de faltar.
  20   Si me lo dices de veras,    nos iremos para allá;
     si me lo dices de broma,    entraremos a almorzar.
  22   --Si no lo quieres creer,    la carta te lo dirá.--
     Metió la mano en el bolso    y a don Carlos se la da.
  24   Don Carlos, que la leyó,    pronto tiró la cuchar,
     y bajando pa la cuadra    donde su caballo está:
  26   --Come, mi caballo, come,    que hoy te tengo reventar,
     que en hora y media que falta    quince leguas has de andar.--
  28   En aquel momento    el caballo empezó a hablar:
     --Apriéteme usted la cincha    y déame usted más cebá,
  30   que en hora y media que falta    quince leguas he de andar.--
     Se metió en un cuarto oscuro    y se vistió de seglar.
  32   Por aquella cuesta arriba    corre más que un gavilán,
     por la otra para bajo    más que el fuego de alquitrán.
  34   Cuando don Carlos llegaba    ya la iban a quemar.
     --Deténganse, los señores,    deténganse para atrás,
  36   esa niña que ustés llevan    la llevan por confesar.
     --Confesada ya está, padre,    ella dirá la verdad;
  38   confiésela usted mejor,    que a usted se lo dirá.--
     Cogiéndola por el brazo    fue y la puso en el altar.
  40   --¿Qué has hecho tú, Galanzuca,    para llevarte a quemar?
     ¿dormiste con algún cura    o con otro de mi igual?
  42   --No dormí con ningún cura    ni con otro de su igual,
     sólo he dormido dos noches    con Carlos de Montealbar.
  44   En las manos se parece,    y en la cara mucho más,
     en las manos se parece    a Carlos de Montealbar.--
  46   Cogiéndola por el brazo    se la puso en el rubial.
     --Señores, los de la hoguera,    echen un perrito a asar,
  48   echen uno de los tuyos,    que a ella falta no le hará.
     --Si la llevas por esposa,    vuelve por el dote atrás.
  50   --No necesitaba dote    para llevarla a quemar.--
     Al cabo de siete años    volvió Galanzuca allá,
  52   con dos niñas de la mano    más hermosas que un rosal.
     El padre, que vio las niñas,    una le quiere quitar.
  54   --No se la daré yo, padre,    no se la tengo de dar,
     que a la madre de estas niñas    usted la quiso quemar.

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0159:26 Conde Claros en hábito de fraile (á)            (ficha nº: 737)

Versión de Valdorria (ay. Valdepiélago, p.j. León, ant. La Vecilla, comc. Boñar, León, España).   Recitada por Valbino González (75a). Recogida por José Manuel Fraile Gil, Almudena Jimeno, Joaquín Serrano y Elena Tirado, 29/06/1985 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta LEÓN 85; cinta: 7.29-6.1/A-10 y B-01). Publicada en TOL I 1991, pp. 121-122.  088 hemist.  Música registrada.

     --Galanzuca, Galanzuca,    hija del conde Galán,
  2   ¡quién pudiera estar contigo    una noche y no tardar!--
     Más luego durmió con ella,    más luego se fue a alabar.
  4   Ya lo supiera el buen rey,    sus hijas mandó llamar.
     --Criados, los mis criados,    los que me coméis el pan,
  6   id a llamar las mis hijas,    casadas y por casar.--
     Desque las tie todas juntas    las principió a preguntar.
  8   Miraban unas a otras,    se ponían colorás;
     Galanzuca está culpada,    luego se echara a llorar.
  10   --Criados, los mis criados,    los que me coméis el pan,
     id a troparme la leña    pa Galanzuca quemar.
  12   --Criados, los mis criados,    los que a mí me visitáis,
     id a llevarle esta carta    a Carlos de Montalbán.--
  14   Cuando la carta llegó,    don Carlos de misa sal.
     --Buenos días, caballero.    --Y por allá ¿qué tal van?
  16   --Buenos quedaron todos,    buenos y sin novedad;
     a tu novia Galanzuca    te la iban a quemar.
  18   --Si la queman, que la quemen,    a mí nada se me da.
     --Si no lo quieres creer,    la carta te lo dirá.--
  20   Más luego cogió la carta,    más luego se echó a llorar.
     Quitó el vestido de seda,    puso uno de un padre abad;
  22   deja el caballo que vuela,    coge la mula que va.
     Cuando don Carlos llegó,    ya la iban a quemar.
  24   --Deténganse, los señores,    justicia en este lugar,
     esa niña que ustés queman    estará sin confesar.
  26   --Confesada sí lo está,    mas no dice la verdad.
     --Déjenmela a mí, señores,    que acaso me lo dirá.--
  28   La cogiera entre sus brazos,    la principió a preguntar:
     --¿Qué pecados tienes, niña,    que te iban a quemar?
  30   --No tengo ni más ni menos,    no tengo menos ni más,
     porque he dormido tres noches    con Carlos de Montalbán,
  32   no tengo ni más ni menos,    no tengo menos ni más.
     --Y ahora, de penitencia,    un besito me has de dar.
  34   --No lo querrá Dios del cielo    ni la Virgen del Pilar,
     donde Carlos puso boca    que un fraile fuera a besar.
  36   ¡Qué manos tan parecidas    a Carlos de Montalbán!
     --Si te lo parecen, hija,    te parecen la verdad.--
  38   La cogiera entre sus brazos,    al caballo iba a montar.
     --Mira, cómo va la puta,    la puta con su galán.
  40   --Deja la puta que vaya,    que con su marido va.
     --Si con su marido va,    que aguarde por el dotal.
  42   --Padres que quemáis las hijas,    ¿qué dotes les queréis dar?
     Esa lumbre que ustés tienen    echen un carnero a asar,
  44   pa quemar a Galanzuca    y ésa no vale ya.

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0159:27 Conde Claros en hábito de fraile (á)            (ficha nº: 738)

Versión de Cubillas de Rueda (ay. Cubillas de Rueda, p.j. León, ant. Sahagún, comc. Rueda, León, España).   Recitada por Audimia Reyero Martínez (72a). Recogida por Julio Camarena, Paloma Esteban, Antonio Lorenzo y Isabel Rodríguez, 11/07/1985 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta LEÓN 85; cinta: 11.11-7.1/B-06 y 11.11-7.3/A-03). Publicada en TOL I 1991, pp. 123-124.  089 hemist.  Música registrada.

     --Oid todos, mis amigos,    estando en buen lugar,
  2   dormí con la mejor chica    que en España come pan.--
     Unos dicen: "¿Quién sería?",    y otros dicen: "¿Quién será?,
  4   ¿si será la Galanzuca    o la hija de don Juan?"
     --La Galanzuca, señores,    hija del conde Galán.--
  6   Y el conde, de que lo supo,    la ha mandado aprisionar;
     y la ha cargado de hierros    desde el hombro al carcañal.
  8   Toditas las sus amigas    la iban a visitar.
     --Mucho sentimos, señora,    mucho sentimos su mal,
  10   mucho sentimos, señora,    sin poderlo remediar.
     --¡Quién me llevara una carta    para el conde Montealbar!--
  12   Y lo oyera un primo suyo,    que no era primo carnal.
     --Escríbala, usted, señora,    que yo se la iré a llevar,
  14   por un ochavo de vino    y por dos onzas de pan.--
     Por un ochavo de vino    siete leguas tié que andar;
  16   de las siete pa las ocho    una torre vio asomar.
     --Si aquella torre es de moros,    allí me cautivarán;
  18   y si es de cristianicos,    allí darán vino y pan.--
     Siete vueltas dio al palacio    por ver si podía entrar;
  20   de las siete pa las ocho    con el conde vino a dar.
     --Carta le traigo, don Carlos,    de muy grande novedad,
  22   que a su amiga Galanzuca    ya la iban a quemar.
     --Si la queman, que la quemen,    a mí lo mismo me da,
  24   sólo lo del vientre siento,    que es de mi sangre real.--
     Se ha metido para adentro,    se vistió de padre abad;
  26   de ocho caballos que tiene,    seis ha mandado ensillar.
     Caballo que anda una legua    ya le hizo arrodillar;
  28   caballo que anda dos,    la tierra le hizo besar.
     Ya llegaron a la quema    donde la iban a quemar.
  30   --Alto, alto, la justicia    y la vara la maldad,
     que esa niña es muy pequeña    y se querrá confesar.
  32   --Confesada ya está, padre,    y no ha dicho la verdad.
     --Traigan para acá esa niña,    la quiero reconciliar.--
  34   La ha agarrado por la mano,    la llevó para el altar.
     --Ven acá, perra traidora,    tú, lengua sin verdad.
  36   --Yo sí he dormido tres noches    con el conde Montealbar;
     una fue sobre su capa,    dos sobre mi breve real;
  38   una fue porque yo quise,    dos a mal de mi pesar.--
     Y el conde, de que esto oyó,    un beso la quiso dar.
  40   Volvieron para la quema    donde la iban a quemar.
     --Esa leña que ahí tienen    a los perros puen quemar;
  42   y el rey, si tiene más hijas,    que las trate de casar,
     y que las case con condes,    que esta con don Carlos va.
  44   --Si la llevas por esposa,    Dios te la deje gozar;
     si la llevas por esclava,    . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

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0159:28 Conde Claros en hábito de fraile (á)            (ficha nº: 739)

Versión de Casasuertes (ay. Burón, p.j. Cistierna, ant. Riaño, comc. Valdeburón, León, España).   Recitada por Marcelina Díaz Rodríguez (77a). Recogida por Débora Catalán, Javier Olmos, Silvia Roubaud y Flor Salazar, 13/07/1985 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta LEÓN 85; cinta: 1.13-7.1/B-11). Publicada en TOL I 1991, pp. 124-125.  074 hemist.  Música registrada.

     --Galanzuca, Galanzuca,    hija del conde Rondal,
  2   ¡si anduvieras una noche    o dos o tres a ti mandar!--
     Luego se anduvo alabando
  4   que había dormido tres noches    con la mejor moza que hay.
     Unos dicen: "¿Cuála es?";    otros que cuála será.
  6   "Si será la Galanzuca,    su padre la quemará".
     --Vení aquí, las tres mis hijas,    las que coméis del mi pan,
  8   las que bebéis del mi vino    por un vaso de cristal,
     ¿cuála de vosotras fue
  10   la que ha dormido tres noches    con Carlos de Montelbar?--
     La Galanzuca, acusada,    luego se echara a llorar.
  12   Y la metiera en un cuarto    para llevarla a quemar.
     Se asomara a una ventana    a ver quién vía pasar.
  14   Pasaba un hermano suyo,    pues ¿quién había de pasar?
     --Que me llevara una carta    a Carlos de Montelbar.
  16   --Escríbela, mala hembra,    que yo se la iré a llevar.--
     La escribiera con su sangre    para mayor pena dar.
  18   --La tu novia Galanzuca    su padre la va a quemar.
     --Si la quema, que la queme,    a mí lo mismo me da,
  20   mujeres en este mundo    para mí no han de faltar.
     Si me lo dices en chanzas,    entraremos a almorzar;
  22   si me lo dices de veras,    caballo mando ensillar.
     --Si no me quieres creer,    la carta te lo dirá.--
  24   Se puso a leer la carta,    luego se echara a llorar.
     --Caballo, mío caballo,    bien te puedes preparar,
  26   siete leguas de jornada    en hora y media has de andar.--
     En el medio del camino    un convento vio asomar.
  28   Allí se vistió de fraile,    se vistió de padre abad.
     --¿Dónde llevan a esa niña?    la llevan sin confesar.
  30   --Confesada la llevamos,    no nos dice la verdad.
     --Confesada va la niña,    la quiero reconciliar.
  32   La su hija Galanzuca    yo ahora la quiero llevar.
     --Si la llevas por amiga,    no te llegue a la ciudad;
  34   Si la llevas por esposa,    Dios te la deje gozar.--
     Ya diera a luz dos niñas,    son más finas que un cristal.
  36   Luego de que fueron grandes,    su padre por una va.
     --No la lleva, padre mío,    no se la dejo llevar,
  38   cuando la tenía en mi vientre    usted me quería quemar.

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0159:29 Conde Claros en hábito de fraile (á)            (ficha nº: 740)
[0149 Galiarda y Florencioscontam.]

Versión de Vierdes (ay. Oseja de Sajambre, p.j. Cistierna, ant. Riaño, comc. Sajambre, León, España).   Recitada por Jacinta Redondo (20a). Recogida por Ramón Menéndez Pidal, 02/09/1909 (fecha deducida) (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en TOL I 1991, pp. 125-126.  095 hemist.  Música registrada.

     --Galancina, Galancina,    hija de un conde galán,
  2   ¡quién estuviera tres noches    a tu gusto y mi mandar!
     --Si tú durmieras conmigo    ya te podías alabar.
  4   --Si supieras que me alabo,    mátame con un puñal,
     --Si con un puñal te mato,    con otro te han de matar.--
  6   Ya pasaron las tres noches,    don Carlos se fue alabar:
     --Dormí con la mejor dama    que el mundo puede criar,
  8   es tan alta como un pino    y blanca como un rosal,
     entre dos sus pechos lindos    cuatro bien pueden jugar.--
  10   La gente, como es tan mala,    al padre le van contar.
     El padre, desque lo supo,    la ha tratado de encerrar,
  12   donde no le diera el sol    ni agua que le hiciera mal.
     Las amigas de su tiempo    la iban a visitar:
  14   --¿Por qué lloras, Galancina?    --Porque tengo de llorar:
     Hoy me vino la sentencia,    mañana me van quemar.--
  16   --Dime, dime, Galancina,    ¿quién te hizo tal maldad?
     --Yo sólo dormí tres noches    con don Carlos Montealbar;
  18   la primera fue a la fuerza    y dos son de voluntad.--
     Dicen unas contra otras:    --Galancina encinta está.
  20   --¡Oh quién fuese pajarillo,    oh quién supiese volar,
     para escribirle una carta    a don Carlos Montealbar!
  22   --Escríbela tú, mi prima,    que yo se la iré a llevar;
     si pa arriba corro mucho,    pa abajo tengo volar.--
  24   Cuatro vueltas dio al palacio    sin las puertas encontrar;
     luego al dar las cinco vueltas,    don Carlos sonó llamar.
  26   --¿Qué hay de bueno, pajarillo,    que hay de bueno por el mar?
     --Yo, si a usted se lo dijera,    mucho no le ha de gustar,
  28   que a su novia Galancina    mañana la van quemar.
     --Si la queman, que la quemen,    a mí no me da mucho más,
  30   que el mundo, como es tan largo,    novia no me ha de faltar,
     si ha ser un poco más blanca,    será un poco más moral.--
  32   Pronto que coge la carta,    pronto la vuelve a posar;
     ocho caballos tenía,    ocho mandó aparejar
  34   y los siete reventaron    antes del puerto llegar.
     --Caballo mío, caballo,    Dios te libre de algún mal,
  36   que unas herraduras nuevas    bien me las has de gastar,
     la jornada de ocho días    hoy me le tienes que andar
  38   y la cebada de ocho días    hoy la tienes pa cenar.--
     --Buenas tardes, caballero.    --Felices las vengo a dar,
  40   ¿cómo hace usted tanta leña    no siendo por Navidad?
     --Voy a quemar una hija,    que me ha hecho mucho mal.
  42   --Esa hija es muy joven    pa morir sin confesar.
     --Confiésela usted, don Carlos,    si la quiere confesar,
  44   que si usted se lo confiesa,    usted se la ha de llevar.
     --Dime, dime, Galancina,    ¿quién te ha hecho tanto mal?
  46   --Sólo he dormido tres noches    con don Carlos Montealbar,
     la primera fue por fuerza    y las dos de voluntad.
  48   --Dime, dime, Galancina,    qué te dejó de señal.
     --Me dejó un manto de seda,    conmigo lo he de quemar.
  50   --Dime, dime, Galancina,    si te ha dejado algo más.
     --Me ha dado un anillo de oro,    conmigo le voy llevar.
  52   --Buenos días, Galancina,    que tú mía serás ya.

Nota: Galiarda y Florencios, vv 1-12.

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0159:30 Conde Claros en hábito de fraile (á)            (ficha nº: 741)
[0149 Galiarda y Florencioscontam.]

Versión de Ribota (ay. Oseja de Sajambre, p.j. Cistierna, ant. Riaño, comc. Sajambre, León, España).   Recitada por María Redondo. Recogida por Diego Catalán y Álvaro Galmés, 00/08/1946 (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en TOL I 1991, pp. 127-128.  099 hemist.  Música registrada.

     --Galancina, Galancina    hija del conde Galán,
  2   ¡quién te tuviera tres noches    a mi gusto y mi mandar!
     --Si tres noches me tuvieras,    bien te habrías de alabar.
  4   --Con este puñal me mato,    con este y otro tal,
     con este puñal me mato,    si yo me ha alabar.--
  6   Al cabo de las tres noches,    don Carlos se fue a alabar:
     --Dormí con la mejor moza    que el cielo podía criar,
  8   era de alta como un pino,    de blanca como un rosal
     y arriba sus pechos lindos    cuatro podían jugar.--
  10   La gente, como es tan mala,    al padre lo fue a contar.
     Su padre, desque lo supo,    luego la mandó encerrar,
  12   donde no viera sol ni luna    ni agua que la hiciese mal.
     Las muchachas de su tiempo    la iban a vesitar.
  14   Dicen unas contra otras:    --Galancina encinta está.--
     Galancina, estando sola,    no cesaba de llorar.
  16   --¿Ay, qué tiene la mi prima,    que tiene tanto pesar?
     --Que me ha venido una carta,    mañana me van quemar.
  18   ¡[Ay quién] fuera un pajarillo    y ay quién pudiera volar,
     para escribir una carta    a Carlos de Montealgar!
  20   --Escríbela tú, mi prima,    que yo se la iré a llevar,
     pa arriba he de correr mucho    y pa abajo he de volar;
  22   y tú, como muchacha joven,    dote no te ha de faltar.--
     A la salida de un monte    y a la entrada de un moral
  24   se alcuentra con el palacio    de Carlos de Montealgar.
     --Buenos días, señor Carlos.    --Buenos días y a la paz,
  26   ¿qué hay de bueno por la tierra    y de malo por el mar?
     --Poco de bueno, don Carlos    muy bien no le ha de gustar.
  28   Tome usted esta carta    y ella dirá la verdad.--
     Tan pronto como la vio,    tan pronto volvió a cerrar.
  30   Ocho caballos tenía,    ocho mandó aparejar;
     y unos siete arreventaron,    menos caballo de mar.
  32   --Caballo mío, caballo,    Dios te me libre de mal,
     que la ornada `e veinte leguas    hoy te la tienes que andar,
  34   la cena de ocho noches    hoy te la vas a cenar.
     --Buenos días, señor Carlos.    --Buenos días y a la paz
  36   ¿cómo tiene tanta leña    no siendo por Navidad?
     --Para quemar una hija    que me ha hecho una maldad.
  38   --Esa hija está muy tierna    para ir sin confesar.
     --Confiésela usted, don Carlos,    si la quiere confesar;
  40   tres confesiones la hice    y a ninguna la verdad.--
     Y la cogió por la mano    y la llevó junto al misal.
  42   --No me digas la mentira,    ni me niegues la verdad,
     dime, dime, Galancina,    si has tenido algún galán.
  44   --Sólo he estado tres noches    con Carlos de Montealgar.
     --Dime, dime, Galancina,    si te dio alguna señal.
  46   --Me ha dado un anillo de oro,    conmigo lo he de quemar.
     --Dime, dime, Galancina,    si te ha dado algo más.
  48   --Me ha dado un manto de seda,    conmigo le he de quemar.
     --Dame un beso de tus labios    que de ésta te voy (a) librar.
  50   ¡Para una hija que tenía,    buen dote le quería dar!

Nota: Pronuncia ornada
, por jornada
, por ultracorrección (Sajambre conserva como j- la F- latina).
Nota: Galiarda y Florencios, vv 1-12.

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0159:31 Conde Claros en hábito de fraile (á)            (ficha nº: 742)

Versión de Caldevilla (ay. Posada de Valdeón, p.j. Cistierna, ant. Riaño, comc. Valdeón, León, España).   Recitada por Juliana García Pérez (67a). Recogida por Marisa Argüelles, Nicolás Miñambres, Antonio Sánchez y Elena Tirado, 06/07/1985 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta LEÓN 85; cinta: 6.6-7.2/A-04). Publicada en TOL I 1991, pp. 128-130.  116 hemist.  Música registrada.

     --Galancina, Galancina,    hija de un conde Galán,
  2   ¡quién te tuviera tres noches    al tu gusto, al mi gozar!--
     Al cabo de las tres noches    don Carlos se fue a alabar:
  4   --Dormí con la mejor dama    que el mundo puede criar;
     es de alta como un pino,    de fina como un coral,
  6   y entre sus dos lindos pechos    cuatro juegan a juegare.--
     La gente, como es tan mala,    a su padre fue a enterar.
  8   Su padre, de que lo supo,    luego la mandó a encerrar
     donde no vea sol ni luna    ni vino que le haga mal.
  10   Las amigas de su pueblo    la iban a visitar;
     dicen unas a las otras:    "Galancina encinta está."
  12   Galancina estando sola    no cesaba de llorar.
     De que lo supo su prima    luego la fue a visitar:
  14   --¿Qué tienes, prima, mi prima,    que no cesas de llorar?
     --¡Ay, quién fuera pajarito,    ay, quién pudiera volar,
  16   para llevarle una carta    a don Carlos Montealbar!
     --Escríbela tú, mi prima,    que yo se la iré a llevar,
  18   por arriba corro mucho,    por abajo he de volar.--
     Y al pasar aquellos montes    y al cruzar al arenal,
  20   se encontró con los palacios    de don Carlos Montealbar.
     --Buenos días, señor conde.    --Buenos días a la par,
  22   ¿qué hay de bueno por la tierra,    qué hay de malo por el mar?
     --No hay de bueno por la tierra    ni de malo por el mar,
  24   que a su novia Galancina    mañana la irán quemar.
     --Si la queman, que la quemen,    que a mí lo mismo me da,
  26   que España, como es tan grande,    novia no me ha de faltar.
     --Tenga, conde, lea esa carta,    que ahí le dirá la verdad.--
  28   Tan pronto como la abrió,    pronto la volvió a cerrar.
     Ocho caballos que tiene,    ocho mandó aparejar;
  30   siete se le reventaron,    le quedó el caballo `el mar.
     --Anda, caballo, anda,    Dios te me libre de mal,
  32   la cebada de ocho días    hoy te la vas a cenar,
     unas herraduras nuevas    hoy te las vas a gastar,
  34   de jornada treinta leguas    hoy te las tienes que andar.--
     Al pasar aquellos montes    y al cruzar el arenal,
  36   se encontró con una ermita,    se vistió de capellán.
     --Buenos días, señor conde.    --Buenos días a la par.
  38   --¿Pa qué tiene tanta leña,    no siendo por Carnaval?
     --Para quemar una hija    que me ha hecho una maldad.
  40   --Esa hija será tierna    para ir sin confesar,
     deme licencia, buen conde,    para irla a confesar.
  42   --La mi licencia, buen rey,    por suya la tiene ya,
     tres confesiones le han hecho    y a ninguna la verdad.
  44   --No me digas la mentira    ni me niegues la verdad,
     dime, Galancina, dime,    ¿qué te ha dado de señal?
  46   --Me ha dado un anillo de oro    que conmigo irá a quemar.
     --Dime, Galancina, dime,    ¿qué te ha dado de señal?
  48   --Me ha dado un mantón de seda    que conmigo irá a quemar.
     --Dime, Galancina, dime,    sino te ha dado algo más.
  50   --Me ha dado palabra humana    que no me había de olvidare.
     --Dame un beso, Galancina,    si tú me lo quieres dar.
  52   --Yo no beso al señor cura    ni tampoco al capellán,
     que tengo el amor muy firme    en don Carlos Montealbar.--
  54   Ya la pone por la mano    y a su padre le fue a enseñar.
     --Cáselas todas con condes,    que ésta con un conde va;
  56   que para ser hija suya,    ¡buen dote le quería dar!--
     Ya la pone en el caballo,    la llevó a Montealbar.
  58   Le echan perros, le echan galgos,    no le pudón alcanzar.

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1668:1 Conde Antores (á)            (ficha nº: 743)

Versión de Felechas de Collada (ay. Boñar, p.j. León, ant. La Vecilla, comc. Boñar, León, España).   Recitada por una mujer y su marido, Justo Corral (75a). Recogida por Mercedes Cano, Michelle Débax, Concha Enríquez de Salamanca y José Luis Forneiro, 16/07/1986 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta LEÓN 85; cinta: 1.16-7.1/A-12 y B-11). Publicada en TOL I 1991, pp. 130-131.  076 hemist.  Música registrada.

     Conde Niños pa la guerra    se tenía que marchar.
  2   --Si a los siete años no vuelvo,    a los ocho casarás.
     --No lo querrá el Dios del cielo    ni la Virgen del Pilar,
  4   que hasta mi conde no venga    yo no me pienso casar.--
     Ya se pasaron los siete,    la trataron de casar,
  6   con el lindo conde Alarcos,    en contra su voluntad.
     --Anoche he tenido un sueño,    no sé si será verdad,
  8   que mi esposo conde Niños    fuera de la morería está.--
     Al pasar un alto foso,    al pasar po` un arrabal,
  10   cuando ya viera sus vacas    marcadas de otra señal.
     --Dime, dime, pastorcito,    mi partorcito ideal,
  12   ¿de quién son estas vacas    marcadas de otra señal?
     --Son las vacas del conde Niños,    que en la morería está,
  14   y ahora son del conde Alarcos,    mañana se va a casar.
     Siete soldadas me deben,    ninguna me quién pagar.--
  16   Echa mano a su bolsillo    y un doblón de ocho le da.
     --Esto no es por la soldada,    esto es por una amistad.--
  18   Al pasar por un arroyo    y al pasar un ventanal,
     cuando ya vio la su suegra    asomada a un ventanal.
  20   --Mucho me alegro al verte,    pero más me alegro el mal,
     que a tu esposa Francisquita    la tratamos de casar
  22   con el lindo conde Alarcos    contra de su voluntad.--
     Siete vueltas dio al palacio    sin portero encontrar;
  24   de las siete pa las ocho,    ató el caballo a su rosal.
     --Este rosal y palacio    mío le puedo llamar.--
  26   Conde Alarcos, que oyó ésto,    quiso parecerle mal.
     Hablando en estas palabras,    trataron de merendar.
  28   --En el plato de la infanta    déjemele usted cortar;
     déjeme(le) dar seis vueltas,    como yo le solía dar.--
  30   --Dale una, Gerineldo,    dale dos y dale más,
     que mi marido ha de ser    y no me lo han de quitar.--
  32   Conde Alarcos, que oyó ésto,    un bofetón la fue a dar.
     Conde [Niños], que oyó ésto,    pronto se torna a falar:
  34   --Deténgase, caballero,    deténgase para atrás,
     siete años viví con ella,    nunca la hice tanto mal;
  36   la llevaremos al campo    a ver quien la ha de llevar.--
     Hasta la gente decía:    --Es su mujer natural.--

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1668:2 Conde Antores (á)            (ficha nº: 744)

Versión de Ribota (ay. Oseja de Sajambre, p.j. Cistierna, ant. Riaño, comc. Sajambre, León, España).   Recitada por Ignacia Simón (unos 60a). Recogida por Diego Catalán y Álvaro Galmés, 00/08/1946 (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en RTLH 3 (1969), pp. 162-163, nº. IV. 12 y TOL I 1991, pp. 131-132.  087 hemist.  Música registrada.

     --Si a los siete años no vengo,    si a los siete años no más,
  2   si a los siete años no vengo,    a los ocho casarás.--
     A todo esto, la condesa    no cesaba de llorar.
  4   --¡Altos, altos, mis criados!,    haced lo que yo mandare,
     que anoche a la medianoche    mal sueño me quiso dar,
  6   o se casa la condesa,    o se trata de casar;
     sea sueño o no lo sea,    mi caballo aparejad.--
  8   Monta a caballo, camina,    corre como un gavilán,
     por aquellos campos verdes    corre como un gavilán.
  10   Al pasar de un arroyuelo,    al llegar a un arenal,
     se encuentra con las sus vacas    marcadas de otra señal:
  12   --Deténgase el pastorillo,    que le quiero preguntar
     que de quién son esas vacas    marcadas de esa señal.
  14   --Éstas son del conde viejo,    ¡Dios le deje descansar!,
     y ahora son del gran cornudo,    ¡no las allegue a gozar!,
  16   la soldada de siete años    no me ha querido pagar.
     --Deténgase el pastorillo,    más le quiero preguntar,
  18   ¿dónde está un toro pinto    que con ellas suele andar?
     --Lo vendió gran cornudo    mañanita de San Juan
  20   . . . . . . . . . . . . . . . . . . .    para los paños mercar.
     --Deténgase el pastorillo,    más le quiero preguntar,
  22   que si se casaron ya    o se tratan de casar.
     --Pues hoy se cosen los paños,    mañana se van casar.
  24   --Quédate con Dios, pastor,    con Dios te quieras quedar,
     te dejé vestío de paño,    sayo roto de sayal,
  26   como no me muera luego,    de seda te he de tornear.--
     Diera paso contra paso    donde las bodas están:
  28   --Buenos días, los señores,    Dios les deje descansar.--
     Y a todo esto, la señora    no cesaba de llorar.
  30   --¿Dónde es ese caballero    que tan culto es el hablar?
     --Marinero soy, señora,    que navego por el mar.--
  32   A todo esto, la señora    a él se fue a abrazar:
     --¡Éste es el mi marido,    que no el que me quieren dar!--
  34   Se recata el gran cornudo,    la trata de abofetear.
     --¡Alto, alto, gran cornudo,    no hagas la condesa mal,
  36   que mientras yo sea vivo,    no la has tú de maltratar!
     --¡Ay pobre de mí, cuitado,    nacido con tanto mal!,
  38   ya que la condesa `e marcha,    los paños vengán acá.
     --Los paños del gran cornudo    bien pagados están.
  40   --¡Ay pobre de mí, cuitado,    nacido con tanto mal!,
     ya que la condesa `e marcha,    zapatos de cordobán.
  42   --Entre besos y abrazos    bien pagados estarán.
     --¡Ay pobre de mí, cuitado,    nacido con tanto mal,
  44   no me ha dado más que uno    y ha sido a su pesar!

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1668:3 Conde Antores (á)            (ficha nº: 745)

Versión de Vierdes (ay. Oseja de Sajambre, p.j. Cistierna, ant. Riaño, comc. Sajambre, León, España).   Recitada por Tomasa Redondo (unos 65a). Recogida por Paul Bénichou, Paloma Díaz-Mas, Jon Juaristi y Beatriz Mariscal, 12/07/1985 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta LEÓN 85; cinta: 3.12-7.1/B-12). Publicada en TOL I 1991, pp. 132-133.  067 hemist.  Música registrada.

     Cartas le vienen al conde    de la raya `e Portugal,
  2   que lo llaman a la guerra    de capitán general.
     La condesa ya lloraba,    no cesaba de llorar.
  4   --Ay, si te marchas, conde,    conde, ¿cuándo volverás?
     --A los siete años, condesa;
  6   si pa los siete no vengo,    a los ocho casarás.--
     De los siete años pa los ocho    mal sueño me quiso dar:
  8   o la condesa se casa    o mis tierras van a la mar.
    
(Él pidió el permiso, cogió un caballo y se puso en camino)
     Al salir de un río    y entrar en un arenal,
  10   me encontré con las mis vacas    marcadas de otra señal.
     --Alto, alto, pastorcillo,    yo le quiero preguntar:
  12   ¿de quién son estas vacas    marcadas de otra señal?
     --Éstas son del conde Viejo,    Dios lo llegue a perdonar,
  14   y ahora son del conde Niño,    que no las llegue a lograr.
     --¿Dónde está un toro pinto    que con ellas solía andar?
  16   --El toro pinto lo ha vendido conde Niño    para las vistas comprar.
     --¿La condesa se casó    o se trata(n) de casar?
  18   --Hoy se corren las vistas,    mañana se casarán,
     corra, corra, caballero,    si a la boda quier llegar.--
  20   Al salir de un río    y entrar en otro arenal,
     me encontré con las mis cabras    marcadas de otra señal.
  22   --Alto, alto, pastorcillo,    yo le quiero preguntar:
     ¿de quién son estas cabras    marcadas de otra señal?
  24   --Éstas son del conde Viejo,    Dios lo llegue a perdonar,
     y ahora son del conde Niño,    que no las llegue a lograr.
  26   [Al salir de un río    y entrar en un arenal,
     me encontré con las mis ovejas    marcadas de otra señal:
  28   --Alto, alto, pastorcillo,    yo le quiero preguntar:
     ¿de quién son estas ovejas    marcadas de otra señal?
  30   --Éstas son del conde Viejo,    Dios lo llegue a perdonar,
     y ahora son del conde Niño,    que no las llegue a lograr.]
    
(Él, cuando llegó, lo pasaron a una sala y ella no estaba allí; pero lo sintió hablar y ella preguntó:)
  32   --¿Quién es ese caballero    que tan corto es en hablar?
     --Marinero soy, señora,    que navego por la mar.
  34   --Pues tú serás el mi marido    y no el que me quieren dar.

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1668:4 Conde Antores (á)            (ficha nº: 746)

Versión de Posada de Valdeón (ay. Posada de Valdeón, p.j. Cistierna, ant. Riaño, comc. Valdeón, León, España).   Recitada por Gregoria Alonso. Recogida por Ramón Menéndez Pidal, 00/00/1909 (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en RTLH 3 (1969), pp. 161-162, nº. IV. 11 y TOL I 1991, pp. 133-135.  088 hemist.  Música registrada.

     Cartas van y cartas vienen    a las orillas del mar,
  2   que llaman al conde Dirlos    por capitán general.
     Y allí estaba las condesa,    no cesaba de llorar:
  4   --¿Para cuándo, mi marido,    para cuándo volverás?
     --Si a los siete años no vuelvo,    ya te podrías casar.--
  6   Entre los siete y los ocho    la han tratado de casar,
     con otro conde muy viejo    que había en aquel lugar.
  8   --Déme licencia, buen rey,    si usted me la quiere dar,
     que me ha venido una carta    de muchísimo pesar,
  10   que mi padre se había muerto    y mi madre iba a expirar;
     déme licencia, buen rey,    para dirlos a enterrar.
  12   --La licencia, conde Dirlos,    por tuya la tienes ya.--
     Pone silla a su caballo    y encomienza a navegar,
  14   por unos montes alante,    por unas vegas allá.
     En el medio de unos montes,    un pastorcito alcontrar,
  16   que guardaba unas vacuelas,    marcadas de su señal.
     --Dime, dime, pastorcito,    dime y no me has de negar:
  18   ¿de quién son esas vacuelas,    marcadas en mi señal?
     --Del conde Dirlos, señor,    ¡Dios lo llegue a perdornar!,
  20   ahora son de un conde viejo,    ¡no las allegue a gozar!,
     ahora son de un conde viejo,    mañana se va a casar.
  22   --Dime, dime, pastorcito,    más te quiero preguntar:
     ¿adónde está un toro blanco    que entre ellas solía andar?
  24   --Lo ha vendido el conde viejo    mañanita de San Juan,
     para pañuelos de seda    para a la niña comprar.
  26   --Dime, dime, pastorcito,    dime y no me has de negar,
     si llegaremos bastante    donde las bodas están.
  28   --Pique su caballo espuela    y en tierra no ha de posar.--
     --Buenas tardes, los señores,    a todos en par en par.--
  30   Allí estaba la condesa,    no cesaba de mirar:
     --¿Quién es aquel caballero,    cortesano y no en hablar?
  32   --Soy marinero, señora,    que yo vengo de la mar.--
     Se levantó la condesa    y de él se fuera abrazar:
  34   --¡Éste, éste es mi marido    y no el que me quieren dar!--
     Se levanta el conde viejo    y la fuera abofetar.
  36   --¡Quítate de ahí, cornudo,    que no estoy a tu mandar!
     --Pues ya que llevas la niña,    pañuelos vengan acá.
  38   --Los pañuelos, el cornudo,    pagaditos están ya,
     los pagó el mi toro blanco    mañanita de San Juan.
  40   --Pues ya que llevas la niña,    zapatos de cordobán.
     --Los zapatos, gran cornudo,    bien pagados estarán,
  42   en besitos y en abrazos    bien pagados están ya.
     ¡Ay triste de mí, cautada,    mezclada con tanto mal,
  44   que no le he dado más que uno    y ése fue con gran pesar!

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1668:5 Conde Antores (á)            (ficha nº: 747)

Versión de Caín (ay. Posada de Valdeón, p.j. Cistierna, ant. Riaño, comc. Valdeón, León, España).   Recitada por Rosa Pérez Guerra (64a). Recogida por Alberto Alonso, Regino García Badell, Elena Hernández Casañas y Almudena Jimeno, 07/07/1985 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta LEÓN 85; cinta: 2.7-7.2/A-06). Publicada en TOL I 1991, pp. 135-136.  050 hemist.  Música registrada.

    
(El conde Guirlos fue a la guerra y dejó la mujer y estuvo allá siete años y al cabo de los siete años)
     Un día estando durmiendo    muy mal sueño revelaba,
  2   y les dice a sus criados:    --No sé qué pasa en mi casa:
     o se casa la princesa    o mis tierras van por mal.--
     . . . . . . . . . . . . . . . . . . .    . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
  4   --Dime, dime, pastorcito,    si te quieres explicar,
     ¿de quién son aquellas vacas    que tú solías cuidar?
  6   --Ahora son del conde Viejo,    no las llegue a disfrutar;
     primero eran del conde Guirlo,    mal patrón me vino a dar.
  8   --¿Dónde está ese toro blanco    que entre ellas solía andar?
     --Lo ha vendido el conde Viejo    para los paños comprar.
  10   Marche, marche caballero,    si quiere a tiempo llegar,
     hoy se preparan las fiestas,    mañana se casarán.
    
(Y llegó al pueblo. Y ella lo conoció. . . . . . Y se quedó mirando y se revolvió y dice:)
  12   --Este sí que es mi marido    y no el que me quieren dar.--
     Entonces el conde Viejo    se arremanga y le va a dar.
  14   --Estáte quieto, gran cornudo,    no la vas a abofetear,
     que en lo que yo sea vivo    no la traes a tu mandar.
  16   --¡Ay, triste de mí--decía--,    me inclino con tanto mal!,
     ya que no lleve la niña,    zapatos me venga acá.
  18   --Los zapatos, gran cornudo,    bien pagaos los tendrás ya,
     que entre besos y entre abrazos    alguno le habrás dao ya.
  20   --¡Ay, triste de mí--decía--,    me inclino con tanto mal!,
     que nunca le he dado más que uno    y ese fue con su pesar!
  22   --¡Ay, triste de mí--decía--,    me inclino con tanto mal!,
     ya que no lleve la niña,    los paños vengan acá.
  24   --Los pañales, gran cornudo,    bien pagaos los tienes ya;
     los pagó mi toro blanco    la mañana de San Juan.

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0118:1 Grifos Lombardo (á-o)            (ficha nº: 748)

Versión de Robledo de Sobrecastro (ay. Puente de Domingo Flórez, p.j. Ponferrada, comc. Carucedo, León, España).   Recitada por José Fernández Álvarez (85a). Recogida por José Antonio Blanco, Javier Ormazábal, Sandra Robertson y Isabel Rodríguez, 16/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta NOROESTE 82; cinta: 6.16-7.2/B-08). Publicada en TOL I 1991, pp. 136-137.  064 hemist.  Música registrada.

     Y al conde llevaron preso    y al conde preso llevaron;
  2   no por muertes que haiga hecho    ni por robos que haiga causado,
     por encintar una niña,    caminito del Santiago.
  4   Siendo ella hija del rey,    sobrina del Padre Santo,
     y a ese pobrecito hombre    grande castigo le han dado.
  6   De día lo guardan cien hombres    y de noche cienticuatro.
     --¡Quién me diera aquí a mi primo    y a mi primo don Bernardo!--
  8   Y por debajo de cuerda    una carta le ha mandado.
     Su primo, cuando lo supo,    echó espuela a su caballo;
  10   por las calles donde él iba    las piedras quedan temblando.
     Salió el rey a su balcón,    vio pasar a don Bernardo:
  12   --¿Aónde va usted, don Bernardo,    tan deprisa y preparado?
     --Voy a ver a un primo mío,    que me lo estaban ahorcando.
  14   --Pues suba arriba, don Bernardo,    que jugaremos un rato,
     pues, si fuera primo suyo,    ya mandaríamos soltarlo.--
  16   Se ponen a jugar los naipes    con mucho amor y agrado.
     Estando los dos juntados,    estando los dos jugando,
  18   bajaba una voz del cielo    de esta manera cantando:
     --Don Bernardo está jugando    y su primo predicando.--
  20   Cogió los naipes en mano    y al rey se los ha echado.
     --¡Vaya, vaya, don Bernardo,    que en la corona me has dado!
  22   --Yo no le temí al rey    ni tampoco con su grado,
     que soy un mozo sotero,    libre y desembarazado,
  24   yo no le temí a cien    ni tampoco a cienticuatro.--
     Sin poner pie en el estribo    ha montado en su caballo;
  26   hasta que llegó a la horca    donde lo estaban ahorcando;
     le dio una patá a la horca,    la puso en cuatro pedazos,
  28   le dio un sablazo al verdugo,    la cabeza le ha cortado.
     --Toma, primo mío, este sable,    juégalo como hombre honrado,
  30   ninguno de mi linaje    se morirá ahorcado.
     Yo soy un mozo sotero,    libre y desembarazado.

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0118:2 Grifos Lombardo (á-o)            (ficha nº: 749)

Versión de Trascastro (ay. Peranzanes, p.j. Ponferrada, ant. Villafranca del Bierzo, comc. Fornela, León, España).   Recitada por Rosario Fernández (unos 55a). Recogida por Diego Catalán, J. Antonio Cid, Flor Salazar y Ana Valenciano, 19/07/1977 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta NORTE 77; cinta: `Trascastro-B` A4). Publicada en AIER 1 (1982), nº 13:2, pp. 36-37 y TOL I 1991, pp. 137-138.  052 hemist.  Música registrada.

     Al conde lo llevan preso,    al conde Miguel el Prado,
  2   por esfurciar una niña    del parador de Santiago.
     Como era ` tan buen linaje,    de muerte le sentenciaron.
  4   De día lo guardan cien hombres,    de noche dosciento` y cuatro.
     --¡Quién me diera, quién me diera    tener aquí a mi primo Belardo,
  6   quien no tiene miedo a ciento    ni tampoco a ciento y cuatro!--
     Por debajo de cuerda    una esquela le ha mandado:
  8   "Don Belardo está en el juego    y a su primo van a ahorcarlo".
     Los veinticinco escalones    los ha pegado de un salto.
  10   Por los caminos que va    las piedras deja temblando;
     por el medio de la gente    parecía un león bravo,
  12   con una espada en el cinto    y otra la lleva en la mano.
     Bien lo viera el rey    desde su balcón dorado:
  14   --¿Dónde vas tú, Belardín,    dónde vas tan preparado?
     --Voy librar la muerte a un primo    que cuntan que van a ahorcarlo.
  16   --¡Ah!, ¿ése era primo de usted?,    luego mandaré a soltarlo.
     Sube, Belardín, sube,    y jugaremos un rato.--
  18   Él por debajo de cuerda    otra esquela le ha mandado:
     "Don Belardo está en el juego    y a su primo van a ahorcarlo"
  20   Los veinticinco escalones    los ha pegado de un salto.
     Por los caminos que va    las piedras deja temblando;
  22   por el medio de la gente    parecía un león bravo.
     Cuando Belardo llega allí,    ya lo iban a ahorcarlo.
  24   Dio un puntapié a la horca,    la hizo en cien mil pedazos;
     dio un sablazo al verdugo,    lo hizo en dos mil pedazos.
  26   --Toma, mi primo, esta espada,    manéjala a cualquier mano.--

Notas: 2a esfurciar sic; -15b cuntan sic.

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0118:3 Grifos Lombardo (á-o)            (ficha nº: 750)

Versión de San Miguel de Laciana (ant. Villablino, ant. Murias de Paredes, comc. Laciana, León, España).   Recitada por Vicenta Caballero de Francos (29a). Recogida en Cerredo, Asturias por Eduardo Martínez Torner, 00/00/1916 (Archivo: AMP; Colec.: Torner, E. M.). Publicada en TOL I 1991, p. 138.  034 hemist.  Música registrada.

     Al conde lo llevan preso,    al conde Miguel al prado;
  2   no le llevan por ladrón    ni por cosa que ha robado,
     le llevan porque esforzó    a una niña de quince años,
  4   y era hija del rey,    sobrina del Padre Santo.
     Como era de alto linaje,    la muerte le sentenciaron.
  6   De día lo velan cien hombres    y de noche ciento cuatro.
     --¡Si estuviera aquí mi primo,    ay, mi primo don Bernardo!--
  8   Bernardo estaba en el juego    y a la puerta lo llamaron.
     --Ve a defender a tu primo,    dicen que lo están ahorcando.--
  10   Cogió una espada en el cinto    y otra desnuda en la mano,
     siete escalones que había    todos los bajó de un salto.
  12   --Toma, mi primo, esta espada,    manéjala a cualquier mano.--
     ¡Con qué destreza y qué brío    el conde la ha manejado¡
  14   Viendo el rey que los dos primos    cien soldados le han matado,
     al conde, por lo valiente,    con la infanta lo ha casado;
  16   y, porque no fuera menos,    a su primo don Bernardo,
     él y una joven princesa    gustosos se desposaron.

Nota: Completada con un final antitradicional.

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0118:4 Grifos Lombardo (á-o)            (ficha nº: 751)

Versión de Garaballes (ay. Soto de Vega, p.j. La Bañeza, comc. La Bañeza, León, España).   Recitada por Martín Asensio Santos (63a). Recogida por Mariano de la Campa, Mª Teresa Cillanueva, y Suzanne Petersen, 12/07/1985 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta LEÓN 85; cinta: 4.12-7.1/A-07). Publicada en TOL I 1991, pp. 138-139.  043 hemist.  Música registrada.

     Al conde lo llevan preso,    al conde Miguel del Prado,
  2   no lo llevan por ladrón    tampoco porque ha matado,
     lo llevan porque insultó
  4   a una niña muy hermosa    tratándola sin reparo.
     Al conde lo llevan preso,    al conde Miguel del Prado,
  6   cien hombres lo guardan de día    y de noche ciento cuatro.
     --Si estuviera aquí mi primo,    mi primo don Bernardo,
  8   no temiera yo a cien hombres    ni tampoco a ciento cuatro.--
     Su primo estaba en el juego    y a la puerta le llamaron,
  10   y en el más apurar del juego    sale muy bien preparado,
     con una espada en el cinto    y la otra desnuda en la mano.
  12   Corriendo por la calle arriba,    con el rey Alfonso se ha topado:
     --¿A dónde vas, Bernardo,    a dónde vas tan preparado?
  14   --Voy a defender a mi primo,    que ya le están crucificando.
     --Por ser un primo tuyo,    yo mandaré libertarlo.
  16   --No quiero empeños del rey    ni de ningún soberano,
     quiero defenderlo yo    con la fuerza de mi brazo.--
  18   Y cuando llegó a la horca    ya la estaban preparando;
     de un puntapié que le dio    la hizo dos mil pedazos.
  20   al verdugo que la hacía    la cabeza le hace cachos.
     --Toma la mi espada, (mi) primo,    defiéndete por tu mano,
  22   no quiero que de mi sangre    ninguno muera ahorcado.

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0118:5 Grifos Lombardo (á-o)            (ficha nº: 752)

Versión de Almanza (ay. Almanza, p.j. Sahagún, comc. Almanza, León, España).   Recitada por una joven, criada de Luis Menéndez Pidal. Recogida por Ramón Menéndez Pidal, 00/01/1901 (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en TOL I 1991, pp. 139-140.  053 hemist.  Música registrada.

     Al conde le llevan preso,    al conde Miguel al prado,
  2   no le llevan por ladrón    ni por cosas que ha robado;
     por esforzar una niña    n`el camino de Santiago.
  4   Como era hija del rey,    sobrina del Padre Santo,
     como era de tal linaje,    a muerte le sentenciaron.
  6   Le llevaron a la cárcel,    en la cárcel le encerraron;
     de día le guardan cien hombres    y de noche ciento y cuatro.
  8   --Si mi primo lo supiera,    si mi primo don Bernardo,
     nada valían cien hombres    ni tampoco ciento cuatro.--
  10   Su primo, desque lo supo,    se puso bien preparado,
     con un puñal en el cinto    y otro desnudo en la mano.
  12   Por las calles donde iba    el rey estaba en palacio.
     --¿A dónde vas, Bernardino,    dónde vas tan preparado?
  14   --Voy a ver a un primo mío,    dicen que le están ahorcando.--
     Los cuchillos y puñales    al rey se los va tirando.
  16   --Poco a poco, Bernardino,    que en la corona me has dado.
     --Poco me importa a mí el rey    ni tampoco su mandado,
  18   que soy un mozo soltero,    libre, desembarazado;
     doce pares de escalones    yo les bajara d`un salto,
  20   sin poner el pie al estribo    yo montara de a caballo.-
     Llaman a la puerta y dicen:    --Bernardino, estás jugando
  22                                     y a tu primo están ahorcando.--
     Cuando llegó Bernardino,    ya le estaban confesando;
  24   un puntapié dio a la horca    que la hizo dos mil pedazos,
     un espadazo al verdugo,    la cabeza fue rodando.
  26   --Toma, primo, esta espada,    manéjala entre ambas manos,
     no quiera Dios que ninguno    de mi sangre muera ahorcado.--

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0118:6 Grifos Lombardo (á-o)            (ficha nº: 753)

Versión de Villaselán (ay. Villaselán, p.j. Sahagún, comc. Riberas del Cea, León, España).   Recitada por una mujer. Recogida en Potes, Santander por Diego Catalán y Álvaro Galmés, 00/08/1948 (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en TOL I 1991, pp. 140-141.  066 hemist.  Música registrada.

     Al conde le llevan preso,    [preso y bien encadenado]
  2   porque desforzó una niña    caminito de Santiago,
     es hija del provisor,    sobrina del Padre Santo;
  4   le mandan casar con ella    mas que muera degollado.
     Le meten en carces hondas    donde un cristiano no ha entrado,
  6   de día le velan veinte    y de noche veinticuatro.
     --Si yo tuviera mis armas    y mi caballo morato,
  8   no temiera yo los veinte,    tampoco los veinticuatro.--
     A eso de la medianoche    grandes voces iba dando:
  10   --¡Don Golfo, sobrino mío,    ampárame con tu mano!--
     Don Golfo estaba dormido    con doña Sancha a su lado.
  12   Don Golfo, que despertó,    a la mujer le ha contado.
     --Has de saber, mi mujer,    que yo mal sueño he soñado,
  14   que a mi tío don Leonardo    a la horca le han llevado.
     --Tienes tú razón, marido,    del sueño que tú has soñado,
  16   que a eso de la medianoche    grandes voces iba dando:
     ¡Don Golfo, sobrino mío,    ampárame con tu mano!--
  18   Escaleras de quince pies    de un brinco las ha brincado,
     por las calles donde iba    las piedras iban temblando.
  20   Al revolver de una esquina    con el conde se ha encontrado.
     --¿De dónde vienen, los condes,    de dónde vienen tan armados?
  22   --Venimos de hacer la fiesta    a tu tío don Leonardo.--
     Se iba metiendo por ellos    como segador de prado,
  24   iba cortando cabezas    como manzanas en árbol.
     El rey, desde su castillo,    todo lo estaba mirando:
  26   --Quítate de ahí, don Golfo,    no hagas tan grandes estragos.
     --Quítate de ahí, rey cornudo,    quítate de ahí, rey malvado,
  28   si tú estuvieses aquí,    contigo hiciese otro tanto.--
     Fue donde estaba el patíbulo    donde su tío está ahorcado,
  30   con la punta de la espada    los cordeles ha cortado,
     ha bajado de allí el cuerpo    y a la iglesia le ha llevado.
  32   --Tomái, frailes, este cuerpo    y daile sepulcro honrado,
     que, aunque le veis así,    era de grandes hidalgos.--

Nota: Véase fotocopia del ms. original (segunda página).

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0292:1 Marquillos (ó)            (ficha nº: 754)

Versión de Val de San Lorenzo (ay. Val de San Lorenzo, p.j. Astorga, comc. Maragatería, León, España).   Recitada por Carolina Geijo Alonso (80a en 1975) y Dolores Fernández Geijo (54a en 1975). Recogida por Dimas Mazarro, Juan Antonio Sánchez Belén, y J. Antonio Cid, en dos ocasiones, 21/03/1975+07/09/1975 (Archivo: SMP; Colec.: A. Redondo 77). Publicada en Cid 1979, 300-301 y Fraile 1985 grab. SAGA VPC-171 Stereo. Reeditada en TOL I 1991, pp. 145-146 y Fraile Gil Rom-Panhisp.-1/CD, Primera Antología Sonora, 1992, v. 3, TECNOSAGA, KPD-(5)10.9004, corte 5.© Fraile Gil. Reproducida aquí con permiso del editor.  066 hemist.   Música registrada   (MP3 30 sec. clip). Versión completa (streaming media).

     El traidor era Marquitos,    todos le llaman traidor,
  2   por dormir con su señora    ha matado a su señor.
     --Abre puertas, Catalina,    ábrelas, mi lindo amor.
  4   --No te las abriré, Marcos,    no está en casa mi señor.
     --Tu señor quedaba preso    n`esa ciudad de Aragón,
  6   vengo en busca de dinero    pa deshacer la prisión.--
     Catalina, como diestra,    sus puertas trancó mejor;
  8   Marquillos, como valiente,    al suelo se las tiró.
     Siete vueltas dio al palacio,    con Catalina no halló;
  10   de las siete pa las ocho    ya a Catalina encontró;
     la viera de estar llorando    debajo de un escalón.
  12   --¿Por qué lloras, Catalina,    por qué lloras, lindo amor?
     --Lloro por el mi marido,    que me lo matasteis vos.
  14   --Y si lloras, Catalina,    también vos mataré a vos.
     Siete camisas que tengo,    yo te daré la mejor,
  16   siete vestidos que tengo,    yo te daré el mejor.--
     Le mandara hacer la cena;    ya se la hizo y cenó.
  18   Le mandara hacer la cama,    y él con ella se acostó.
     S` otro día a la mañana    Catalina madrugó:
  20   --Subiráste en aquel alto,    n` aquel alto corredor
     y allí verás tus criados    si trabajaban o no;
  22   allí verás la truchita    cómo llamaba al salmón
     y allí verás la paloma    cómo llama al perdigón.--
  24   Catalina, como diestra,    a la mar honda lo tiró;
     Marquitos, como valiente,    de los remos se agarró;
  26   Catalina, como diestra,    ya los remos le cortó.
     Al cabo de nueve meses    ya Catalina parió;
  28   pensó de traer hija hembra    y trajo un hijo varón;
     llamara curas y fraires,    rico bautizo le armó.
  30   S` otro día a la mañana    subió al alto corredor,
     allí cogiera su niño    y a la mar honda lo tiró.
  32   --Ahí vaigas tú, mi hijo,    vaigas con mi bendición;
     no quiero que quede casta    de aquel gran falso traidor.--

Variantes de la recitación grabada por J. M. Fraile Gil en 1985: -8a Marquitos; -9a con c. ya h.; -10b a C. e.; -11a l v. estando llorando / estar llorando; -20a . . . en a. alto; -21a omite allí; -22-23 invertidos; -27a A eso de los nueve m.; -29 frailes; -32a. vayas.
Notas: Se documentan aquí tres entrevistas con la familia Geijo: la de D. Mazarro y J. A. Sánchez Belén en marzo de 1975, la realizada por J. A. Cid en julio del mismo año y la de J. M. Fraile Gil en 1985. En el setenta y cinco intervienen Carolina y su hija Dolores; diez años después participa también Antonia, hermana de Carolina. Como puede apreciarse, las variantes son mínimas.
Notas de Fraile Gil: El oficio de tejedores que hasta hoy ha conservado la familia Geijo, convirtió a sus integrantes en portadores de un enorme caudal romancístico, pues amenizaban las veladas al torno y las horas en el telar con el canto de estas viejas historias.

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0100:1 Caballero burlado (í-a)            (ficha nº: 755)

Versión de Quilós (ay. Cacabelos, p.j. Ponferrada, ant. Villafranca del Bierzo, comc. Cacabelos, León, España).   Recitada por Carmen Canóniga González (73a). Recogida por Aurelio González, Mª José Querejeta, José Ramón Prieto y Elvira Ramini, 16/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta NOROESTE 82; cinta: 3.16-7.2/B-04). Publicada en TOL I 1991, p. 146.  028 hemist.  Música registrada.

     Por la calle de Cardona,    donde va el agua a Sevilla,
  2   se pasea una madama,    madama de mil maravillas,
     con un rosario en la mano,    rezando el Avemaría.
  4   Fuera mirar para atrás,    por ver si la perseguían;
     vio venir un caballero,    que un serafín parecía.
  6   --¿Quiere usted montar en anca,    quiere usted montar en silla?
     --Monte en anca, caballero,    que en silla no es cortesía.--
  8   A la entradita del monte,    amores le requería.
     --Quieto, quieto, el caballero,    con toda su valentía,
  10   soy hija de una mulata    de la ardiente mulatina,
     el que a mi cuerpo tocase    mulato se volvería.--
  12   A la salida del monte,    la niña se sonreía.
     --¿De qué se ríe, la dama,    de qué se ríe, la niña?
  14   --Me río del caballero    y de toda su cobardía.

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0164+0100:1 La Infantina+Caballero burlado (í-a)            (ficha nº: 756)

Versión de Campo del Agua [ant. Aira da Pedra] (ay. Villafranca del Bierzo, ant. Paradaseca, p.j. Ponferrada, ant. Villafranca del Bierzo, comc. Burbia, León, España).   Recitada por Antolina Poncelas Poncelas (79a). Recogida por Julio Camarena, 16/08/1985 (Archivo: ASOR; Colec.: Camarena, J.; cinta: 23B-289). Publicada en TOL I 1991, p. 147.  046 hemist.  Música registrada.

     Un cazador fue a la caza    tras de un corzo que allí había;
  2   en aquel roble más alto    allí vio una niña,
     el pelo de aquella niña    todo aquel roble cubría
  4   y los dientes de su boca    legua y media relucían,
     los carrillos de su cara    parecen plata lucida.
  6   --¿Qué haces ahí, la galana,    qué haces ahí, la garrida?
     --[Es]toy cumpliendo una promesa    que me echó mi madrina;
  8   y hoy se cumplió el año,    mañana se cumple el día,
     si me quieres aguardar,    iremos en compañía.
  10   --Aguardarte sí, por cierto,    por ir en tal compañía.--
     Luego que vino la noche,    ella la luz encendía.
  12   --Yo soy hija de un mulato    y de una mulata fina,
     y el galán que a mí se arime    mulato se volvería.--
  14   Cuando fue esotro día,    para casa se camina;
     a la entrada del lugar    la niña se sonrira.
  16   --¿Por qué se ríe, la galana,    por qué se ríe, la garrida?
     --Reinme del caballero,    mucha fue su cobardía,
  18   porque se creyó    de lo que yo le decía.
     --Vuelta, vuelta, mi caballo,    vuelta, mi caballería,
  20   que en la posada de ayer    tengo la faja perdida.
     --No se acobarde, caballero,    no viva con cobardía,
  22   de tres hermanas que somos    la que guste escogería,
     no siendo yo    porque ya estaba pedida.

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0164+0100:2 La Infantina+Caballero burlado (í-a)            (ficha nº: 757)
[0169 Hermana cautivacontam.]

Versión de Robledo de Sobrecastro (ay. Puente de Domingo Flórez, p.j. Ponferrada, comc. Carucedo, León, España).   Recitada por José Fernández Álvarez (85a). Recogida por José Antonio Blanco, Javier Ormazábal, Sandra Robertson y Isabel Rodríguez, 16/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta NOROESTE 82; cinta: 6.16-7.2/B-04). Publicada en TOL I 1991, pp. 147-148.  072 hemist.  Música registrada.

     Un cazador fue de caza    al monte que él sabía;
  2   los perros iban cansados,    las liebres no parecían.
     Se arrimara a un alto roble    n`el medio del campo había;
  4   n`el pico del alto roble    había una blanca niña,
     el pelo de su cabeza    todo el roble le cubría,
  6   los dientes de la su boca    relumbraban como el día
     y los ojos de su cara    como el sol de mediodía.
  8   Y, a eso de medianoche,    mira el joven para arriba.
     --Bájese de ahí, la blanca,    bájese de ahí, la niña.
  10   --Retírese, el caballero,    yo bajarla no podía.
     --Bájese de ahí, la blanca,    bájese de ahí, la niña,
  12   bájese de ahí, la blanca,    antes que yo suba arriba.
     --Retírese, el caballero,    yo bajarme bien quería,
  14   a mudar de mis vestidos    y a poner mi ropa fina,
     que la traigo empolvorada,    que la traigo empolvorida,
  16   de los aires de Granada    y los polvos de Sevilla.
     Hoy se cumplieron siete años,    mañana siete y un día,
  18   espere usted a pasado,    y iremos en compañía.--
     La pusiera en el caballo    y la lleva(ba) hasta la villa.
  20   Y en el medio del camino    la joven se descubría.
     --¡Malhaya sea, el caballero,    que ha usado de cortesía,
  22   ha venido c`una joven,    no ha usado de picardía!
     --Vuelta, vuelta, mi caballo,    vuelta, vuelta para arriba,
  24   que la mi espada dorada    n`el monte queda perdida.
     --Siga, siga, tu caballo,    siga, siga hasta la villa,
  26   soy hija del rey mulato    y de la reina mulatina
     y el que conmigo se meta    mulato se volvería.--
  28   La llevara para casa    con grandísima alegría.
     --Ábrame las puertas, madre,    ventanas y porterías,
  30   que aquí le traigo el tesoro    que lloraba noche y día.--
     La madre, cuando la vio,    desmayada se caía.
  32   --Hija de mi corazón,    ¿dónde has estado perdida?
     --N`el pico de un alto roble,    maldición de mi madrina;
  34   pasó por allí mi hermano,    vinimos en compañía.

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0164+0100:3 La Infantina+Caballero burlado (í-a)            (ficha nº: 758)
[0169 Hermana cautivacontam.]

Versión de Villarino del Sil (ay. Palacios del Sil, p.j. Ponferrada, ant. Murias de Paredes, comc. Ribas del Sil, León, España).   Recitada por Irma Fernández (51a). Recogida por Flor Salazar, Saturnino Sanjuán, y Ana Valenciano, 20/09/1979 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta LEÓN 79; cinta: 2.20-9.2/A-14). Publicada en TOL I 1991, p. 149.  053 hemist.  Música registrada.

     Un cazador va de caza    a los montes que él sabía,
  2   los perros lleva cansados,    las liebres no aparecían.
     Se arrimara a un alto roble,    por ver si amanecía.
  4   A eso de medianoche    alza los ojos y mira,
     n`el pico del alto roble    allí ve a una blanca niña.
  6   --Bájate de ahí, la blanca,    bájate de ahí, la niña;
     bájate de ahí, la blanca,    antes que yo suba arriba.
  8   --Retírese, el caballero,    que yo bajarme quería,
     a comer hierbas del campo    y beber de esa agua fría.
  10   --Si quieres venir conmigo,    te llevaré hasta la villa.
     --Aguarde usted a pasado    e iremos en compañía:
  12   Ayer cumplieron siete años    y hoy siete años y un día,
                                       maldición de mi madrina.--
  14   La montara en el caballo,    ya caminan pa la villa;
     y en el medio del camino    el caballero decía:
  16   --Vuelta, vuelta, mi caballo,    vuelta, vuelta para arriba,
     que la mi espada dorada    n`el monte queda perdida.
  18   --Siga, siga, el caballero,    siga, siga pa la villa,
     soy hija del rey mulato    y la reina mulatina,
  20   y el que se meta conmigo,    mulata se quedaría.--
     --Ábrame las puertas, madre,    ventanas y galerías,
  22   ábrame las puertas, madre,    con muchísima alegría,
     creí traer una novia    y traigo una hermana mía.--
  24   Al oír estas palabras,    desmayadita caía.
     --¿Adónde has estado, hija del alma,    tanto tiempo tan perdida?
  26   --N`el pico de un alto roble,    maldición de mi madrina;
     ayer cumplieron siete años    y hoy siete años y un día.

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0164+0100:4 La Infantina+Caballero burlado (í-a)            (ficha nº: 759)
[0169 Hermana cautivacontam.]

Versión de La Baña (ay. Encinedo, p.j. Astorga, ant. Ponferrada, comc. Las Cabreras, León, España).   Recitada por Sagrario Bayo Bayo (27a). Recogida en Silván por Michelle Débax, Jon Juaristi, Manuel Lozano y Ana Valenciano, 07/07/1981 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta NORTE 80; cinta: 2.7-7.1/A-13). Publicada en TOL I 1991, pp. 149-150.  048 hemist.  Música registrada.

     A cazar iba don Pedro,    a cazar donde solía,
  2   los perros lleva cansados,    el galgo no parecía.
     Al llegar a un alto roble    alzó los ojos arriba,
  4   en la galla más alta    viera estar a una infantina.
     --Bájate de ahí, la infanta,    bájate de ahí, la niña,
  6   bájate de ahí, la infanta,    antes que yo suba arriba.
     --Retírese el caballero,    yo bajarme bien solía
  8   a comer hierbas del campo    y a beber del agua fría.--
    
(Después bajó y la montó en el caballo y la trajo para arriba)
     --Da la vuelta a tu caballo,    da la vuelta para arriba,
  10   que los mis pañuelos de seda    en el monte quedan perdidos.
     --Arre, arre, mi caballo,    arre, arre pa la villa,
  12   que los tus pañuelos de seda    yo muy bien te los tenía.--
    
(Y le dice que dé la vuelta pa arriba, que la espada . . . . . .)
     --Arre, arre, mi caballo,    arre, arre pa la villa,
  14   que la tu espada de oro    en tu cuerpo va ceñida.
     Soy hija del rey mulato    y de la reina mulatina,
  16   y el hombre que a mí se arrime    mulato se quedaría.--
    
(Entonces llegó a casa y le dice:)
     --Ábreme las puertas, madre,    con mucha de la alegría,
  18   pensé de traer una esposa    y traigo una hermana mía.
     --Si traes a una esposa,    yo no sé qué te daría,
  20   y si traes a tu hermana,    el corazón y el alma mía.
     ¡Cómo es ésta mi hija    tan blanca y descolorida!
  22   --¡Cómo quiere usted, la mi madre,    que yo colores tuviera,
     adonde van siete años,    siete años menos un día,
  24   que como hierbas del campo    y bebo del agua fría!

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0164+0100:5 La Infantina+Caballero burlado (í-a)            (ficha nº: 760)

Versión de Castrocontrigo (ay. Castrocontrigo, p.j. La Bañeza, comc. Valdería, León, España).   Recitada por María Castaña Carracedo (60a). Recogida por Robert Heifetz, Margarita Morton, Francisco Mendoza Díaz-Maroto y Elvira Ramini, 04/07/1980 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta NORTE 80; cinta: 1.4-7.1/A-6). Publicada en TOL I 1991, pp. 150-151.  023 hemist.  Música registrada.

     A cazar iba don Juan,    a los montes que solía,
  2   lleva los perros cansados,    la caza no parecía.
     Se pusiera a descansar    debajo una verde oliva.
  4   Como miraba pa abajo,    también miraba pa arriba;
     en la ramita más alta    había una linda niña.
  6   --Bájate de ahí, la blanca,    bájate de ahí, la linda;
     bájate de ahí, la blanca,    no me hagas subir arriba.--
  8   La pusiera en el caballo,    la subió la sierra arriba,
     la subiera a la montaña,    de amores la requería.
  10   --Tate, tate, caballero,    de mí no se reiría.
     --¿Cómo te llamas, la blanca,    cómo te llamas, la niña?
  12   --En casa del rey mi padre    me llamaban Rosalinda
     y ahora por estos montes    . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
    
(Los dos eran hijos del rey)

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0164+0100:6 La Infantina+Caballero burlado (í-a)            (ficha nº: 761)

Versión de Camplongo [de Arbas] (ay. Villamanín, ant. Rodiezmo, p.j. León, ant. La Vecilla, comc. Los Argüellos, León, España).   Recitada por Jacoba González y González (unos 90a). Recogida por Josefina Sela, 00/07/1920 (Archivo: APM; Colec.: Sela, J. (M. Goyri-R. Menéndez Pidal)). Publicada en TOL I 1991, pp. 151-152.  049 hemist.  Música registrada.

     A cazar va el caballero,    no caza como solía,
  2   lleva los perros cansados    y el balcón perdido había.
     Allá arriba en aquel árbol    vio estar una blanca niña.
  4   --Vente conmigo, niñeta,    vente conmigo, la niña,
     si quieres dir a las anclas,    si quieres dir a la silla.
  6   --A las anclas, caballero,    la silla no es honra mía;
     soy del rey mulato,    de la reina mulatina,
  8   el hombre que a mi arimase    mulato se volvería
     y el caballo que yo fuera    bien presto reventaría.
  10   --Apéese, la niñeta,    aunque sea descortesía,
     si me arrevienta el caballo,    quedo solo en la montiña.--
  12   Tanto anda la niña a pie    como el caballero en silla.
     A la salida del monte    y a la entrada de la villa,
  14   dio la niña una risada,    todo el monte resplandía.
     --¿De qué te ríes, niñeta,    de qué te ríes, la niña?
  16   --Ríome de la mi risa    y de tu gran cobardía.
     Los palacios del rey mi padre    yo de aquí muy bien los vía;
  18   soy hija del rey de España    y de la reina de Castilla.
     --Atrás, atrás, la niñeta,    la mi espada se me olvida.
  20   --Alante, alante, el caballero,    bien te la veo ceñida;
     si la perdiste de plata,    yo de oro te la daría.
  22   --Ya te daré las cien vacas    que el tu padre no las tenía.
     --Vay con Dios, el caballero,    mi padre me las daría.
  24   --Ya te daría anillos de oro    que tu madre no tenía.
     --Mi madre tenía dos
  26   uno sería para ella,    y otro para mí sería.

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0164+0100:7 La Infantina+Caballero burlado (í-a)            (ficha nº: 762)

Versión de Villanueva de la Tercia (ay. Villamanín, ant. Rodiezmo, p.j. León, ant. La Vecilla, comc. Los Argüellos, León, España).   Recitada por Genoveva Viñuela (unos 45a). Recogida por Josefina Sela, 00/07/1919 (Archivo: AMP; Colec.: Sela, J. (M. Goyri-R. Menéndez Pidal)). Publicada en TOL I 1991, pp. 152-153.  065 hemist.  Música registrada.

     A cazar va el cazador,    no caza como solía,
  2   lleva los perros cansados,    la caza perdida iba.
     No encontraba qué cazar,
  4   si no es unos cuervos negros    que los perros no los comían,
     de ande cae la nieve a copos,    el agua serena y fría.
  6   Ya se arrimaba a un roble    de los más altos que había,
     y en lo más alto del roble    vio estar una blanca niña,
  8   los dedos de las sus manos    parecen seda torcida,
     los dientes de la su boca    parecen sal menudina,
  10   el pelo de su cabeza    todo aquel roble cubría.
     --Bájame de aquí, mancebo,    y llevarásme a la villa,
  12   que si mis padres lo saben,    ya dinero te darían.
     --¿Dónde te quieres poner,    a las ancas o a la silla?
  14   --A las ancas, caballero,    la silla no es honra mía.--
     Y en el medio de aquel monte    de amores la requería.
  16   --Soy hija del rey mulato    y de la reina mulatina,
     hombre que a mí se arrimase    mulato se volvería,
  18   fuente donde yo bebiese    pura sangre manaría,
     caballo que yo montase    al punto reventaría.
  20   --Apéate, la niñeta,    apéate por tu vida,
     si me revienta el caballo,    quedo solo en la montiña.--
  22   A la salida del monte    y a la entrada de una villa
     dio la niña una risada    que el monte resplandecía.
  24   --¿De quén te ríes, niñeta,    de quén te ríes, la niña?
     --Ríome de la tu boca,    de la tu gran cobardía,
  26   alcuentra la niña en el monte    y sácala libre a la villa;
     soy hija del rey de España    y de la reina de Castilla,
  28   fuente donde yo bebiese    pura leche manaría,
     caballo que yo montase    a cien años llegaría,
  30   hombre que a mi se arrimase    dichoso se llamaría.
     --Atrás, atrás, la niñeta,    atrás, atrás, por tu vida,
  32   que en la fuente en donde estamos    ya la espada se me olvida.
     --Antes, antes, caballero,    bien te la veo ceñida.
  34   --Ésta era la del oro,    falta la de plata fina.
     --Antes, antes, caballero,    tuya era, que no mía.

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0164+0100:8 La Infantina+Caballero burlado (í-a)            (ficha nº: 763)
[0232 Una fatal ocasióncontam.]

Versión de Cascantes [de Alba] (ay. Cuadros, p.j. León, comc. La Robla, León, España).   Recitada por Melchora Fernández García (48a). Recogida por Eduardo Martínez Torner, 00/07/1916 (Archivo: AMP; Colec.: Torner, E. M.). Publicada en TOL I 1991, pp. 153-154.  062 hemist.  Música registrada.

     Un galán iba de caza    por unos montes arriba;
  2   sin hallar caza ninguna    todo el monte recorría.
     A la cimera de un roble    había una blanca niña,
  4   con el cabello tendido,    que todo el roble cubría,
     con lo blanco de sus ojos,    que el monte resplandecía,
  6   los dientes de su boquita    parecen sal menudilla.
     --¿Qué haces ahí, la blanca,    que haces ahí, la niña?
  8   --Soy hija del rey mulato    y la reina mulatina;
     aposté con mis hermanos    castillos de plata fina,
  10   de entrar doncella en el monte    y a que doncella salía.
     Y el galán que a mi se arime    mulatín se volvería
  12   y el caballo que trajese    al punto reventaría.--
     A la salida del monte    y a la entrada de una villa
  14   la niña se esconrió,    la niña se esconreía.
     --¿De qué te ríes, la blanca,    de qué te ríes, la niña?
  16   --Me río de ese tu talle    y de esa tu cobardía,
     tienes la niña en el monte,    le guardas la cortesía.
  18   --Atrás, atrás, mi caballo,    vuelve, vuelve para arriba,
     donde merendé ayer tarde    quedó mi espada tendida.
  20   --Mientes, mientes, caballero,    que yo misma te la vía.--
     Vueltas, vueltas para abajo,    vueltas vueltas para arriba.
  22   Se le ha caído en el suelo    y la ha cogido la niña;
     se la mete pol costado    y le sal por la costilla.
  24   Con las ansias de la muerte    el caballero decía:
     --Perdóname, blanca flor,    perdóname, blanca niña,
  26   no lo cuentes en tu tierra,    no lo digas en la mía,
     que has matado al mancebo    con las armas que él traía.
  28   --Lo he de contar en tu tierra,    lo he de decir en la mía,
     que aposté con mis hermanos    castillos de plata fina
  30   de entrar doncella en el monte    y a que doncella salía.
     --¡Quien te hizo honrada fui yo,    que guardé la cortesía!
     ¡Válgame Nuestra Señora    y un Hijo que ella tenía!

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0049:27 Conde Niño (á)            (ficha nº: 764)

Versión de Pereda de Ancares (ay. Candín, p.j. Ponferrada, ant. Villafranca del Bierzo, comc. Ancares, León, España).   Recitada por Severina Abella (76a) y Belarmina Fernández (57a). Recogida por Mercedes Cano, Débora Catalán, J. Antonio Cid y Paloma Díaz-Mas, 18/07/1985 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta LEÓN 85; cinta: 1.18-7.1/B-04). Publicada en TOL I 1991, pp. 154-155.  036 hemist.  Música registrada.

     Conde Olinos, conde Olinos,    lleva el caballo a beber;
  2   mientras el caballo bebe,    conde Olinos canta bien.
     --Escucha, mi hija, escucha    la serenita en la mar.
  4   --No es la serenita, madre,    ni tampoco el su cantar,
     que era conde Olinos,    que a mí me viene a buscar.
  6   --Pues si era conde Olinos    pronto lo mando matar.
     --Si matas a conde Olinos,    a mí me han de degollar;
  8   por la gracia de Dios, madre,    juntos nos van a enterrar.--
     Uno murió al mediodía    y otro al gallo cantar,
  10   uno junto a la pila    y otro junto al altar.
     En uno nació un rico pino    y en otro un rico manantial;
  12   todos los mancos y cojos    allí se iban a curar.
     Cayera la reina enferma    y allí se iba a curar.
  14   Cuando la reina llegaba,    la fuente se dejó secar.
     --¿Por qué secas, fuente fría,    por qué te dejas secar?
  16   --Cuando yo era conde Olinos,    tú me mandaste matar,
     y cuando yo era un rico pino,    tú me mandaste cortar,
  18   y ahora soy fuente fría,    en mí no te has de curar.

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0049:28 Conde Niño (á)            (ficha nº: 765)

Versión de Tejeira (ay. Villafranca del Bierzo, ant. Paradaseca, p.j. Ponferrada, ant. Villafranca del Bierzo, comc. Burbia, León, España).   Recitada por Rosenda Saavedra Alba (71a). Recogida por Julio Camarena, 25/07/1985 (Archivo: ASOR; Colec.: Camarena, J.; cinta: 10B-262). Publicada en TOL I 1991, p. 155.  044 hemist.  Música registrada.

     Madrugaba conde Olino    y por mucho madrugar
  2   a levar o seu cavalo    a las orillas del mar.
     Mentras el cavalo bebe,    conde Olino canta un cantar.
  4   Ahí lo oíra la reina,    que siempre le quiso mal.
     --Mira, niña, qué ben canta    la serenita del mar.
  6   --Madre, no es la serena,    ni tampoco seu cantar,
     madre, que es conde Olino,    que con él me he de casar.
  8   --No te casas, vida mía,    sino pronto vos mandaré matar.--
     La reina, que aquela envidia,    pronto los mandó matar.
  10   Uno salió un fuerte pino,    y a otro un verde pinar.
     Medra uno, medra otro,    y ambos medraban a par;
  12   medró uno, medró otro,    al cielo quieren llegar.
     La reina, que aquela envidia,    pronto los mandó a cortar.
  14   Uno salió una fuente clara    y a otro una fuente eternal,
     donde los cojos y mancos    allí se iban a lavar.
  16   La reina, que aun era coja,    también se iba a lavar.
     Con la gracia de Dios Padre,    conde Olino empezó a hablar:
  18   --Pa todos hei de dar agua,    y pra ti he de secar;
     cuando yo era buen mozo,    tú me mandaste matar;
  20   cuando yo era un pino,    tú me mandaste cortar,
     y ahora soy fuente clara    y a mí te vienes lavar.
  22   Pa todos he de dar agua,    y pra ti hei de secar.

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0049:29 Conde Niño (á)            (ficha nº: 766)
[0502 Enamorada de un muertocontam.]

Versión de Páramo del Sil (ay. Páramo del Sil, p.j. Ponferrada, comc. Ribas del Sil, León, España).   Recitada por Ana María Fernández (54a). Recogida por Mariano de la Campa, Bárbara Fernández, Ana Pelegrín y Salvador Rebés, 18/07/1985 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta LEÓN 85; cinta: 5.18-7.1/A-14). Publicada en TOL I 1991, pp. 155-156.  033 hemist.  Música registrada.

     Madrugaba conde Olino    a las orillas del mar.
  2   Mientras el caballo bebe,    conde Olino echa un cantar,
     y las tres hijas del rey    todas salen a escuchar.
  4   Y la reina, en su palacio,    también escuchando está.
     --Venid, mis tres hijas, venid,    si queréis oir la sirena cantar.--
  6   Contestó la más pequeña,    la que había de callar:
     --No es, madre, la sirena,
  8   que es el hijo de vizconde,    que por mí penando está.
     --Si es el hijo de vizconde,    lo mandaremos matar.
  10   --Si le han de matar a él,    a mí no me han de dejar.--
     La escopeta que le tira    va al otro lado del mar.
  12   --Adiós, hijo de vizconde,    yo me quedo y tú te vas,
     antes de nueve días    a tu lado me tendrás.--
  14   Pasa uno y pasan dos,    la condesa mala está;
     pasan tres y pasan cuatro,    ya la llevan a enterrar.
  16   Ella, como hija de rey,    la entierran en el altar;
     y él, como hijo de vizconde,    lo llevaron a enterrar.

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0049:30 Conde Niño (á)            (ficha nº: 767)

Versión de Candín (ay. Candín, p.j. Ponferrada, ant. Villafranca del Bierzo, comc. Ancares, León, España).   Recitada por Jesús Salgado (65a). Recogida por Diego Catalán, J. Antonio Cid, Flor Salazar y Ana Valenciano, 18/07/1977 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta NORTE 77; cinta: `Candín-Trascastro A` A14 [20]). Publicada en AIER 1 (1982), nº 17:18, pp. 77-78 y TOL I 1991, pp. 156-157.  040 hemist.  Música registrada.

     Conde Olinos, conde Olinos,    lleva el caballo a beber;
  2   mientras el caballo bebe,    conde Olinos canta bien.
     --Escucha, mi hija, escucha,    la sirenilla del mar;
  4   dan vuelta los marineros    sólo de la oír cantar.
     --Eso no era ni sirena,    ni tampoco mi cantar,
  6   que ése es conde Olinos,    que a mí me viene a buscar.--
     . . . . . . . . . . . . . . . . . . .    . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
     --Si matan al conde Olinos,    a mí me han de degollar.--
  8   Uno muriera a las doce    y otro al gallo cantar.
     Así, como Dios lo manda,    juntos fueron a enterrar.
  10   En uno nació un pino,    y en otro, un grande olivar.
     La reina, que esto supiera,    luego los mandó cortar.
  12   En una nació una fuente,    más clara que un lunar,
     donde los mancos y cojos    allí se iban a curar.
  14   La reina se cayó mala,    allí se marchó a curar.
     La reina iba andando,    la fuente empezó a secar.
  16   --¿Por qué secas, fuente fría,    por qué te dejas secar?
     --Cuando yo era un alto pino,    usted me mandó cortar,
  18   y ahora soy fuente clara,    y en mí no se ha de curar.--
     --Madres que tenedes hijas,    no les privéis el casar,
  20   que yo le he privado a una    y ahora me hace llorar.

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0049:31 Conde Niño (á)            (ficha nº: 768)

Versión de Noceda (ay. Noceda, p.j. Ponferrada, comc. Boeza, León, España).   Recitada por Florentina Rodríguez (unos 50a) y Felisa Rodríguez. Recogida por Teresa Catarella, Thomas Lewis, Madeline Sutherland y Jane Yokoyama, 18/07/1977 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta NORTE 77; cinta: Cabornera-Noceda-2 B2). Publicada en AIER 1 (1982), nº 17:19, pp. 78-79 y TOL I 1991, pp. 157-158.  084 hemist.  Música registrada.

     Madrugara conde Olinos    mañanitas de San Juan,
  2   a dar agua a su caballo    a las orillas del mar.
     Mientras el caballo bebe,    él cantaba este cantar:
  4   --Camisa, mi camisola,    ¡quién te pudiera lavar!,
     te lavara y te torciera    y te tendiera en el rosal.--
  6   La reina, que le escuchaba    desde su palacio real:
     --Levántate, la mi hija,    si te quieres levantar,
  8   verás cómo canta    la serenita del mar.
     --No es la serenita, madre,    no es la serenita tal,
  10   que son [los] mis amores,    me vienen a visitar.
     --Si son (los) tus amores, hija,    yo los mandaré matar.
  12   --El día que a ellos los maten,    a mí me van a enterrar.--
     A ella, como hija de rey,    la entierran junto al altar:
  14   a él, como hijo de conde,    un poquito más atrás.
     De ella se crió una oliva,    de él un rico olivar;
  16   uno crece, otro crece,    los dos crecen a la par,
     cuando el aire los menea,    los dos se iban a abrazar.
  18   La reina, con grandes celos,    pronto los mandó cortar,
     la rama para la lumbre,    el tronco para serrar.
  20   El serrador que los serraba    no cesaba de llorar.
     --Sierra, sierra, el serrador,    que a mí no me has de serrar;
  22   si me quitas esta vida,    otra me tienes que dar.--
     De ella se crió una garza,    de él un rico gavilán.
  24   La garza, como es ligera,    en un vuelo pasó el mar;
     el gavilán, como era torpe,    en dos lo vino a pasar.
  26   La reina, con grandes celos,    luego los mandó cazar.
     El cazador que los cazaba    no cesaba de llorar.
  28   --Tira, tira, el cazador,    que a mí no me has de cazar;
     si me quitas esta vida,    otra me tienes que dar.--
  30   De ella se crió una ermita,    de él un preciosís(i)mo altar,
     y en el medio había una fuente    que manaba pedernal,
  32   donde los ciegos y mudos    allí se iban a curar.
     Quiso Dios y su fortuna,    la reina vino a cegar;
  34   en cuanto supo de aquello,    en seguida caminó allá.
     --Buenos días, l`ermitaño;    buenos días, pie de altar.
  36   --Quítese de ahí, la reina,    quítese de ahí para allá;
     cuando éramos `namorados,    luego nos mandó matar;
  38   cuando éramos olivos,    luego nos mandó cortar;
     ahora, que somos santos,    nos viene a visitar.--
  40   La reina, cuando iba a misa,    no cesaba de llorar:
     --Madres que tengáis hijas,    no las quitéis de casar,
  42   que en mi vida quité a una    y mil veces me ha de pesar.

Variantes: -30b un rico alta; -39a cuándo eramos. Las hermanas eran maestras de Noceda.

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0049:32 Conde Niño (á)            (ficha nº: 769)

Versión de Almagarinos (ay. Igüeña, p.j. Ponferrada, comc. Boeza, León, España).   Recitada por Orcelina Arias. Recogida por J. Antonio Cid, Yolanda Mancebo, y María del Mar Martín, 07/07/1985 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta LEÓN 85; cinta: 6.7-7.2/B-20; 3/A-01 y A-09). Publicada en TOL I 1991, pp. 158-159.  060 hemist.  Música registrada.

     Conde Lino madrugaba,    como suele madrugar,
  2   a llevar el caballo al agua    a las orillas del mar.
     Mientras su caballo bebe,    conde Lino echa un cantar.
  4   La reina, que lo oyó,    pronto salió a escuchar.
     --Salid, mis hijas, salid,    salid todas a escuchar,
  6   que está cantando la serena    a las orillas del mar.
     --Ésa no es la serena,    ni tampoco su cantar,
  8   que ése es conde Lino,    que con él me he de casar.
     --Pues, si te casas con él,    lo mandaremos matar.
  10   --Pues, si lo matan a él,    a mí no me han de dejar.--
     Él murió a la medianoche    y ella a los gallos cantar.
  12   A ella, como hija de reina,    la entierran junto al altar;
     y él, como hijo de conde,    un poquito más atrás.
  14   De ella se hizo un olivo    y de él un gran olivar.
     La reina, cuando lo supo,    luego los mandó cortar;
  16   serrador, que bien serraba,    nunca los pudo serrar.
     De ella se hizo una fuente    y de él un gran manantial,
  18   y los ciegos y los cojos    allí se iban a curar.
     La reina, cuando lo supo,    luego los mandó secar;
  20   secador, que bien secaba,    nunca los pudo secar.
     De ella se hizo una paloma    y de él un gran palomar.
  22   La reina, cuando lo supo,    luego los mandó cazar;
     cazador, que bien cazaba,    nunca los pudo cazar.
  24   De ella se hizo una gran ermita    y de él una piedra altar,
     y el padre y la madre    allí iban a rezar.
  26   --Fuera, fuera, la reinita,    que en mi templo no has de estar.
     Cuando éramos (e)namorados    no nos dejaste casar;
  28   cuando éramos arbolitos    no nos dejaste medrar;
     cuando éramos pajaritos,    no nos dejaste volar;
  30   cuando éramos fuentes    no nos dejaste manar;
     y ahora, que somos los santos,    nos vienes a estorbar.

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0049:33 Conde Niño (á)            (ficha nº: 770)

Versión de Rozuelo (ay. Folgoso de la Ribera, p.j. Ponferrada, comc. Boeza, León, España).   Recitada por Virginia Rodríguez (54a). Recogida por Mikel Bilbao, J. Antonio Cid, Maite Manzanera y Dolores Sanz, 11/07/1985 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta LEÓN 85; cinta: 9.11-7.1/A-07). Publicada en TOL I 1991, pp. 159-160.  066 hemist.  Música registrada.

     Madrugaba el conde Olino    como suele madrugar,
  2   a llevar el caballo al agua
     a las orillas del río    y a los hondos de la mar.
  4   Mientras el caballo bebe,    se le acordaba un cantar;
     que la hija del rey    todos los días va a mirar.
  6   --Mira, hija, cómo canta    la serenita del mar.
    
(Ella le dijo que no era la serena)
     que [es] el gran conde Olino    que conmigo quier casar.
  8   [--Si es el gran conde Olino,    le mandaremos] matar.
     --Si a él lo mata, madre,    a mí no me hay que dejar.--
  10   Él murió a la medianoche    y ella a los gallos cantar.
     Ella, como hija de rey,    la enterraron al pie de un altar,
  12   y él, como hijo de conde,    un poquito más atrás.
     De ella se hizo una oliva,    de él un rico olivar,
  14   cuando el aire los menea    los dos se iban a abrazar.
     El rey, con grandes gustos,    todos los días va a mirar;
  16   la reina, con grandes celos,    luego la mandó cortar,
     la rama para la lumbre    y el tronco para serrar.
  18   Serrador, que bien serraba,    nunca lo pudo serrar.
     De ella se hizo una ermita,    de él un rico pie de altar.
  20   El rey, con grandes gustos,    todos los días va a rezar;
     la reina, con grandes celos,    luego la mandó tirar.
  22   De ella se hizo una paloma,    de él un rico gavilán;
     vuela el uno, vuela el otro,    los dos vuelan a la par.
  24   El rey, con grandes gustos,    todos los día va a mirar;
     la reina, con grandes celos,    luego la mandó cazar.
  26   Cazador, que bien cazaba,    nunca la pudo cazar.
     De ella se hizo una fuente,    de él un rico manantial,
  28   donde los cojos y ciegos    todos se iban a curar.
    
(Y ahí cuando fue la reina, la despachó:)
     --Apártate, perra maldita,    no nos vengas a molestar,
  30   Cuando fuimos olivita,    luego nos mandastes cortar;
     cuando fuimos ermita,    luego nos mandastes tirar;
  32   cuando fuimos palomita,    luego nos mandastes cazar;
     cuando fuimos fuente clara,    luego nos mandastes cerrar,
  34   y ahora, que somos santicos,    nos venís a molestar.

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0049:34 Conde Niño (á)            (ficha nº: 771)

Versión de Truébano (ay. San Emiliano, ant. La Majúa, p.j. León, ant. Murias de Paredes, comc. Babia, León, España).   Recitada por Amparo Gómez (60a). Recogida por Mikel Bilbao, Cruz Montero, Silvia Roubaud y Ana Valenciano, 12/07/1985 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta LEÓN 85; cinta: 9.12-7.2/B-01). Publicada en TOL I 1991, pp. 160-161.  037 hemist.  Música registrada.

     Estando don Fernandito    a la orillita del mar,
  2   dando agua a su caballo,    Fernandito echó a cantar.
     La reina, que lo escuchaba,    a su hija fue a llamar.
  4   --Mira, hija, qué bien canta    la sirenita del mar.
     --No es la sirenita, madre,    que algún sireno será;
  6   es el conde Fernandito,    que a mí me viene a buscar.
     --Si te viene a buscar, hija,    le mandaremos matar.
  8   --No le mandes matar, madre,    que a mí me degollarán.--
     Al entrar en el palacio    tres puñaladas le dan;
  10   otras tres a su caballo    para la reina gozar.
     El murió a la medianoche    y ella a los gallos cantar.
  12   Como era hijo de reyes,    le enterraron n`el altar,
     y ella, hija de condes,    tres pasitos más atrás.
  14   En el medio de los dos    ha nacido un gran rosal;
     ambos crecen, ambos crecen,    ambos crecen a la par.
  16   Y la reina, al ver esto,    grande envidia le fue a dar
     . . . . . . . . . . . . . . . . . . .    les ha mandado cortar.
  18   De ella salió una paloma    y de él un gavilán.
     Y la reina, de envidia,    les ha mandado cazar.
    
(Después se hacía un altar milagroso)
.

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0049:35 Conde Niño (á)            (ficha nº: 772)

Versión de Robledo de Caldas (ay. Sena de Luna, ant. Láncara, p.j. León, ant. Murias de Paredes, comc. Luna, León, España).   Recitada por Doradía García (55a). Recogida por Marisa Argüelles, Diego Catalán, María África Hardisson y Millán Urdiales, 07/07/1985 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta LEÓN 85; cinta: 7.7-7.1/A-11). Publicada en TOL I 1991, pp. 161-162.  032 hemist.  Música registrada.

     Estando don Fernandito    a las orillas del mar,
  2   mientras el caballo bebe,    entonaba este cantar.
     La reina, que le escuchaba    desde su palacio real:
  4   --Mira, hija, qué bien canta    la sirenita del mar.
     --Madre, no es la sirenita,    ni lo es ni lo será,
  6   que es el hijo de vizconde,    con quien yo me he de casar.
     --Si tú te casas con ése,    le mandaré degollar.
  8   --Si a él mandas degollarle,    a mí mándame matar.--
     Ella, como hija de reina,    la entierran en un altare,
  10   y él, como hijo de vizconde,    tres pasitos más allá.
     A eso de los nueve meses    una fuente dio en manar
  12   que cura ciegos y cojos,    venid todos a curar.
     La reina, como era ciega,    también se fue allí a curar.
  14   --Dame agua, fuentecita,    para poderme curar.
     --Cuando yo era chiquitina,    me mandaste degollar,
  16   y ahora que soy fuentecita,    agua no te puedo dar.--

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0049:36 Conde Niño (á)            (ficha nº: 773)

Versión de Curueña (ay. Riello, p.j. León, ant. Murias de Paredes, comc. Omaña, León, España).   Recitada por Evangelina Manilla (63a). Recogida por Pilar Aragón, Mikel Bilbao, Paloma Esteban y Jon Juaristi, 13/07/1985 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta LEÓN 85; cinta: 9.13-7.1/B-05). Publicada en TOL I 1991, p. 162.  030 hemist.  Música registrada.

     Estaba don Fernandito    a la orillita del mar,
  2   dando agua a sus caballos    para poder caminar;
     mientras los caballos beben,    Fernandito echó a cantar.
  4   La reina, que lo escuchaba,    mandó a su hija llamar.
     --Mira, hija, cómo canta    la sirena de la mare.
  6   --No es la serena, madre,    . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
     es don Fernandito, madre,    que a mí me viene a buscar.
  8   --Si es don Fernandito,    que a ti te viene [a buscar,],
                                       yo lo mandaré matar.
  10   --Si mata a don Fernandito,    a mí me ha de degollar.
     Ella, como hija de reyes,    se ha enterrado en el altar,
  12   y él, como hijo del conde,    dos deditos más atrás.
     En el medio de los dos    nace un lindo manantial
  14   donde se curan los ciegos,    los ciegos y los demás.
     La reina, que estaba enferma,    allí se ha ido a curar.
  16   Y oyó una voz que decía:    --Aquí no te curarás.

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0049:37 Conde Niño (á)            (ficha nº: 774)

Versión de Murias de Ponjos (ay. Valdesamario, p.j. León, ant. Murias de Paredes, comc. Omaña, León, España).   Recitada por Enedina Crespo Fernández (56a) y Piedad Rubio (73a). Recogida por María Jesús Fernández, José Luis Forneiro, María del Mar Martín y Nicolás Miñambres, 29/06/1985 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta LEÓN 85; cinta: 6.29-6.1/A-01 y A-3; B-01 B-03 y B-010). Publicada en TOL I 1991, pp. 162-163.  055 hemist.  Música registrada.

     Madrugaba Condelino    como solía madrugar,
  2   a dar agua a su caballo    a las orillas del mar.
     Mientras su caballo bebe,    él cantaba su cantar.
  4   Y lo ha oido la reinita    desde su palacio real.
     --Levantaros, las mis hijas,    como os soléis levantar,
  6   a oir cantar la serena    a las orillas del mar.
     --No es la serena, madre,    ni toda su serenidad,
  8   que es el conde Condelino,    que por mis amores va.
     --Pues, si va por tus amores,    le hemos de mandar matar.
  10   --Si matan a Condelino,    a mí no me han de dejar.--
     Uno matan a las doce de la noche,    otro a los gallos cantar.
  12   Ella, por ser hija de reyes,    la entierran al pie `el altar;
     él, por ser hijo de conde,    un poquito más atrás.
  14   De ella salió una fuentina,    de él un rico manantial.
     Todos los ciegos y mancos    allí se iban a curar.
  16   La reina, cuando lo supo,    luego lo mandó tapar.
     --Tapador, que tapas bien,    tápame este manantial.--
  18   El tapador que lo tapa    no cesaba de llorar.
     De ella salió una paloma,    de él un rico palomar.
  20   La reina, cuando lo supo,    luego lo mandó tirar.
     El tirador que lo tira    no cesaba de llorar.
  22   De ella salió una ermitina,    de él un rico pie de altar.
     La reina, cuando murió,    allí la iban a enterrar.
  24   --No se entierre aquí, mi madre,    que aquí no se ha de enterrar:
     que, yo cuando era fuentina,    no me dejaba manar;
  26   que, yo cuando era paloma,    no me dejaba volar,
     que, yo cuando era arbolito,    no me dejaba medrar.

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0049:38 Conde Niño (á)            (ficha nº: 775)

Versión de Morriondo (ay. Quintana del Castillo, p.j. Astorga, comc. Cepeda, León, España).   Recitada por Genoveva Fernández (69a). Recogida por Elena Aparicio, María Jesús Fernández, José Manuel Fraile Gil y Bernardino González, 06/07/1985 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta LEÓN 85; cinta: 5.6-7.1/B-08). Publicada en TOL I 1991, pp. 163-164.  059 hemist.  Música registrada.

     Madrugaba el conde Linos    como solía madrugar,
  2   a dar agua a sus caballos    a las orillas del mar.
     La reina, por las mañanas,    tos los días se iba a escuchar.
  4   --Levántate, la mi hija,    si te quieres levantar,
     si quieres oir la serena    a las orillas del mar.
  6   --Ésa no es la serena,    ni tampoco es el cantare,
     ése es el conde Linos,    por mi favor lo haz.
  8   --Si lo hace por tu favore,    lo tengo mandar matare.
     --Sí a él lo mata, madre,    a mí no me ha de dejar.--
  10   Él murió a las diez    y ella a los gallos cantare.
     Ella la enterró en las gradas    y él un poco más atrás.
  12   Allí salió una paloma,    deque rico palomare.
     La reina, desque la vio,    luego la mandó matare.
  14   --Tirador, que tiras bien,    mátame este gavilán.--
     El tirador que le tire    nunca le pudo acertar:
  16   Si una paloma se mata,    otro paloma saldrá.
     Allí salió una oliva,    deque rico olivare.
  18   La reina, desque lo supo,    luego lo mandó cortare.
     --Cortador, que cortas bien,    córtame este olivare;
  20   el tronco para la lumbre,    la rama para enramare.--
     El cortador que la corte    nunca lo pudo acertare;
  22   si una oliva buena corta,    una oliva buena sale.
     Allí salió una ermita,    deque rico retejare.
  24   La reina, cuando murió,    allí se mandó a enterrare.
     --Fuera, fuera, la mi madre,    aquí no se ha de enterrar.
  26   Cuando yo fui enamorada,    no me dejó usted casare;
     cuando yo fui paloma,    no me dejó [usted] volar;
  28   cuando yo fui una oliva,    no me dejó usted medrar;
     ahora que soy una ermita,    aquí no se ha de enterrar.

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0049:39 Conde Niño (á)            (ficha nº: 776)

Versión de San Martín de Agostedo (ay. Santa Colomba de Somoza, p.j. Astorga, comc. Maragatería, León, España).   Recitada por Francisca Rebaque (73a). Recogida por Mariano de la Campa, Elena Hernández Casañas, Victorino Madrid y Ana Valenciano, 29/06/1985 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta LEÓN 85; cinta: 5.29-6.3/B-05). Publicada en TOL I 1991, pp. 164-165.  050 hemist.  Música registrada.

     Estando don Gonzalito    a las orillas del mar,
  2   dando agua a su caballo,    Gonzalito echó un cantar.
     Oyólo la reina madre    del otro lado del mar.
  4   --¡Válgame Dios, qué bien canta    la serenita en el mar!
     --No es la sirena, madre,    que es mi novio natural.
  6   --Si es tu novio natural,    yo lo mandaré matar.
     --Si lo mandáis matar, madre,    a mí mandadme a enterrar.--
  8   Ella murió a medianoche,    él a los gallos cantar.
     Ella, como hija de reyes,    la entierran junto a el altar,
  10   y él, como hijo de condes,    un poquito más atrás.
     De ella se hizo una fuentica,    de él un rico manantial;
  12   cuando la reina iba a misa,    allí le moja el sayal.
     La reina, con grandes celos,    luego la mandó enturar.
  14   De ella se hizo una olivica    y de él un rico olivar;
     cuando la reina iba a misa,    allí le prende el sayal.
  16   La reina, con grandes celos,    luego lo mandó cortar.
     De ella se hizo una paloma,    de él un rico gavilán;
  18   cuando la reina comía,    allí le iban a picar.
     La reina, con grandes celos,    luego los mandó matar.
  20   De ella se hizo una ermitica,    de él un rico pie de altar;
     todos los cojos y ciegos    allí se iban a curar.
  22   Pasó tiempo y volvió tiempo,    la reina llegó a cegar;
     pasó tiempo y volvió tiempo    y allí se fue a curar.
  24   --Marche de ahí, mala madre,    aquí no debe de entrar.--
     --¡Oh, madres que tengáis hijas,    no las quitéis de casar,
  26   que yo se lo quité a una    y a los infiernos voy dar!

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0049:40 Conde Niño (á)            (ficha nº: 777)

Versión de San Féliz de las Lavanderas (ay. Quintana del Castillo, p.j. Astorga, comc. Cepeda, León, España).   Recitada por Ramona Rodríguez (74a). Recogida por Elena Aparicio, María Jesús Fernández, José Manuel Fraile Gil y Bernardino González, 06/07/1985 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta LEÓN 85; cinta: 5.6-7.3/A-05). Publicada en TOL I 1991, pp. 165-166.  054 hemist.  Música registrada.

     Madrugaba el conde Lino    como solía madrugar,
  2   a dar su caballo al agua    a las orillas del mar.
     Mientras el caballo bebe,    él se puso a cantar.
  4   Oyéralo la reina,    alta torre donde está.
     --Levantaros, hijas mías,    si os queréis levantar,
  6   y escucharéis cómo canta    la sirena de la mar.--
     Se levantó la pequeña    y allí se puso a escuchar.
  8   --No es la sirena, mi madre,
     ése es conde Lino,    que por mí penando está.
  10   --Si está penando, que pene,    (que) contigo no se casará;
     que tú eres hija de reina    y él es conde nada más.--
  12   La reina, con grande celo,    luego lo mandó matar.
     [Él murió a la medianoche]    y ella a los gallos cantar.
  14   A ella    la entierran al pie del altar,
     y a él, como era hijo de conde,    un poquito más atrás.
  16   De ella salió una olivita    y de él un rico olivar,
     y cuando la reina iba a misa    allí le prendía el sayal.
  18   La reina, con grande celo,    luego los mandó cortar.
     De ella salió una paloma,    de él un rico palomar,
  20   y cuando la reina comía,    todas le iban a picar.
     La reina, con grande celo,    luego las mandó matar;
  22   De ella salió una ermita    . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
     y cuando la reina moría,    allí se iba a enterrar.
  24   --Fuera de aquí, la mi madre,    fuera de aquí sin parar,
     que cuando él dio a los amores,    luego los mandó matar;
  26   cuando yo fui olivita,    luego me mandó cortar;
     cuando yo fui paloma,    luego me mandó matar
  28   y ahora [que soy ermitica]    aquí se viene a enterrar.

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0049:41 Conde Niño (á)            (ficha nº: 778)

Versión de Huergas de Gordón (ay. La Pola de Gordón, p.j. León, ant. La Vecilla, comc. Gordón, León, España).   Recitada por María González Bordón (unos 65a). Recogida por Josefina Sela, 00/07/1917 (Archivo: AMP; Colec.: Sela, J. (M. Goyri-R. Menéndez Pidal)). Publicada en TOL I 1991, pp. 166-167.  085 hemist.  Música registrada.

     Caminaba conde Olinos    las mañanas de San Juan,
  2   a dar agua a su caballo    a las orillas del mar.
     --Mientras el caballo bebe,    echaré un rico cantar:
  4   Camisa, la mi camisa,    ¡quién te pudiera lavar!
     lavaréte, torceréte,    tenderéte nela mar.--
  6   --¡Cómo canta la serena,    la serena nela mar!
     --No era la serena, madre,
  8   que es el conde, conde Olinos    que por mis amores va.
     --Si él va por tus amores,    yo le mandaré matar.
  10   --Si le manda matar, madre,    a mí mándeme a enterrar.--
     Uno murió a medianoche    y otro a los gallos cantar.
  12   Ella, como hija de rey,    la entierran junto al altar;
     y él, como hijo de conde,    un poquito más atrás.
  14   De ella se hiciera un olivo    y de él un verde olivar,
     las ramitas que se acanzan    grandes abrazos se dan
  16   y las que no se acanzaban    no paran de sospirar.
     La reina, cuando va a misa,    se le enredaba el sayal;
  18   la reina, como envidiosa,    luego les mandó cortar.
     [De ella se hace una paloma,    de él se hacía un gavilán]
     Al palacio de la reina    juntos diban a cantar;
  20   la reina, como envidiosa,    luego les mandó a tirar,
     el bueno del tirador    no les tiraba a matar.
  22   Vuela uno, vuela otro,    vuelan dambos a la par;
     la garza, como ligera,    de un volido pasó el mar;
  24   el gavilán, como pesado,    de dos lo llegó a pasar,
     al otro lado del mar    se posó en un arenal.
  26   De ella se hiciera una ermita    y de él un rico altar;
     en el medio de la ermita    una fuente perenal,
  28   a onde mancos y tollidos    allí se van a curar.
     Llegó tiempo, pasó tiempo,    la reina llegó a cegar;
  30   la reina, desque lo supo,    luego camina pa allá.
     --Por la leche que mamaste    de mis pechos virginal,
  32   me darás una gota de agua    para los ojos lavar.
     --¡Afuera, afuera, la reina,    que tú no cabes acá!
  34   --Por la leche que mamaste    de mis pechos virginal,
     me des una gota de agua    para mis ojos lavar.
  36   --Por la leche que mamé    de sus pechos virginal,
     le daré una gota de agua    para sus ojos lavar.
  38   Cuando éramos inamorados,    tú nos mandaste matar;
     cuando éramos arbolitos,    tú nos mandaste cortar;
  40   cuando éramos pajarcitos,    tú nos mandaste tirar
     y el bueno del tirador    no nos tiraba a matar;
  42   y ahora, que somos santos,    nos vienes a visitar.
     ¡Afuera, afuera, la reina,    que tú no cabes acá!

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0049:42 Conde Niño (á)            (ficha nº: 779)

Versión de Cabanillas (ay. Cuadros, p.j. León, comc. La Vecilla, León, España).   Recitada por María García Alcalde (unos 95a). Recogida por Josefina Sela, 22/08/1917 (Archivo: AMP; Colec.: Sela, J. (M. Goyri-R. Menéndez Pidal)). Publicada en TOL I 1991, pp. 167-168.  072 hemist.  Música registrada.

     Mañanica, mañanica,    mañanica de San Juan,
  2   llevó su caballo al agua    a las orillas del mar.
     Mientras que el caballo bebe,    él canta un rico cantar,
  4   ni muy alto ni muy bajo,    que al cielo no ha de llegar.
     Y ya lo oía la reina    de la sala donde está.
  6   --¡Válgame Dios, qué tal canta    la serena de la mar!
     --No es la serena, madre,    ni tampoco es el cantare,
  8   que es el conde de Alinas,    que amores viene a buscar.
     --Si es el conde de Alinas,    yo le mandaré matar.
  10   --Si le manda matar, madre,    juntos vamos a enterrar.--
     Otro día por la mañana    juntos iban a enterrar;
  12   ella, como hija de rey,    a las gradas del altare,
     y él, como hijo de conde,    un poquito más atrás.
  14   Ella se hacía una oliva    y él se hacía un olivar;
     la reina, cuando va a misa,    los tropieza en el brial.
  16   La reina, como es celosa,    luego los mandó cortar.
     Ella se hace una palomba    y él se hacía un gavilán;
  18   la reina, cuando comía,    la paloma al plato va.
     La reina, como es celosa,    luego les mandó tirar.
  20   El tirador que les tira    no les tiraba a acertar.
     La palomba, ligerita,    de un volido pasó la mar;
  22   el gavilán, más pesado,    un poquito más atrás.
     En unos campares verdes    allí se van a posar,
  24   y ella se hacía una ermita    y él se hacía un rico altar.
     En el medio de la ermita    hay una fuente arenal,
  26   todos los ciegos y mancos    de allí diban a sanar.
     Quiso Dios y su fortuna    la reina llegó a cegare.
  28   --Criados, los mis criados,    los que me coméis el pan,
     los que me bebéis el vino,    los que andáis a mi mandare,
  30   coger las mulas y el coche    y me lleváis a sanare.
     --Quítate de ahí, la reina,    que aquí no te has de sanar.
  32   Cuando fuimos namorados,    tú nos mandaste matare;
     cuando fuimos ramos verdes,    tú nos mandaste cortare;
  34   cuando fuimos palombicas,    tú nos mandaste tirar,
     y ahora, que somos santos,    ya nos vienes a enfadar;
  36   por la leche de tus pechos    yo vista te tengo dar.

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0049:43 Conde Niño (á)            (ficha nº: 780)

Versión de Fuentes de Carbajal (ay. Fuentes de Carbajal, p.j. León, ant. Valencia de don Juan, comc. Campos, León, España).   Recitada por Rosario Fernández (75a). Recogida por Mª Teresa Cillanueva, Beatriz Mariscal, Francisco Mendoza Díaz-Maroto y Pilar Moreno, 11/07/1985 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta LEÓN 85; cinta: 3.11-7.3/A-06). Publicada en TOL I 1991, pp. 168-169.  037 hemist.  Música registrada.

     Paseaba el conde Luna    la mañana de San Juan,
  2   a dar agua a su caballo    en las orillas del mar.
     Mientras el caballo bebe,    él cantaba este cantar:
  4   --¡Camisa, oh, la mi camisa,    quién te pudiera lavar!
     Lavaréte, retorcéte,    tenderéte en el rosal.--
  6   La reina, que estaba oyendo    desde su palacio real:
     --Mira, hija, cómo canta    la serenita en el mar.
  8   --No es la serenita, madre,    no es la serenita tal,
     que es el hijo `el conde Luna,    que por mis amores va.
  10   --Si es el hijo `el conde Luna,    yo le mandaré matar.
     --No le matará usted, madre,    no le matará usted tal,
  12   que si a él le manda matar,    a mí me manda enterrar.--
     La reina, como era reina,    a los dos mandó matar,
  14   y a los dos días siguientes    . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
     de ella salió una rosa    y de él salió un rosal.
  16   La reina, de que lo supo,    luego lo mandó cortar.
     Ella se volvió paloma    y él se volvió un pichón real;
  18   el pichón, por más pesado,    quedó de este lao del mar,
     y la paloma, por más ligera,    pasó al otro lao del mar.

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0049:44 Conde Niño (á)            (ficha nº: 781)

Versión de Boñar (ay. Boñar, p.j. León, ant. La Vecilla, comc. Boñar, León, España).   Recitada por Mónica. Recogida por Ramón Menéndez Pidal, 00/00/1910 (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en TOL I 1991, pp. 169-170.  060 hemist.  Música registrada.

     Madruga don conde Linos    mañanita de San Juan,
  2   a dar agua a su caballo    a la orillita del mar.
     Mientras el caballo bebe,    conde Lino echó un cantar:
  4   --Camisita, camisita,    dime quién te ha de lavar,
     lavaréte, torceréte,    y tenderéte en el rosal.--
  6   Esto lo oyera la reina    de la cama de onde está.
     --Levantaros, hijas mías,    levantaros onde estáis,
  8   veréis cómo canta la serena,    la serenilla en la mar.
     --No es la serenilla, madre,    no es la serenilla tal,
  10   que es el conde de don Lino,    que por mis amores va.
     --Pues si va por tus amores,    yo le mandaré matar.
  12   --Si (usted) le manda matar, madre,    juntos nos han de enterrar.--
     Y uno murió a la medianoche    y otro al gallo cantar;
  14   y a la puerta de la iglesia    juntos les van a enterrar.
     Uno se hizo un pino verde    y otro se hizo un olivar;
  16   la reina, cuando iba a misa,    se le trababa el gabán.
     La reina, como es celosa,    luego les manda cortar.
  18   Uno se hizo un palomico    y otro se hizo un palomar,
     y a la ventana `e la reina    allí se iban a posar.
  20   La reina, como es celosa,    luego les manda matar.
     Uno se hizo una ermitica    y otro se hizo un pie de altar,
  22   y en el medio `e la ermitica    hay una fuente perenal,
     donde los ciegos y mancos    allí se iban a curar.
  24   Vino tiempo, pasó tiempo,    la reina llegó a cegar.
     --Por Dios vos pido, santicos,    mis ojos dejéis lavar.
  26   --Cuando éramos enamorados,    usted nos mandó matar;
     cuando éramos pinos verdes,    usted nos mandó cortar;
  28   cuando éramos palomicos,    usted nos mandó matar,
     y ahora, que somos santicos,    ya nos viene usté a enfadar;
  30   por ser mi madre la reina,    se los dejaré lavar.
     ¡Válgame la Virgen santa,    y también la del Pilar!

Nota: en la fotocopia mecanografiada identifica a Américo Castro como el recolector.

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0049:45 Conde Niño (á)            (ficha nº: 782)

Versión de Quintanilla de Rueda (ay. Cubillas de Rueda, p.j. León, ant. Sahagún, comc. Rueda, León, España).   Recitada por Fermina del Río (85a). Recogida por Elena Aparicio, Maravillas Núñez, Javier Olmos y Ana Valenciano, 07/07/1985 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta LEÓN 85; cinta: 1.7-7.2/A-12). Publicada en TOL I 1991, pp. 170-171.  068 hemist.  Música registrada.

     Se paseaba el conde Linos    mañanita de San Juan,
  2   a dar agua a su caballo    por las orillas del mar.
     Le oyera la reina madre    desde el cuarto donde está.
  4   --Levántate, mi infantica,    si te quieres levantar,
     oirás cantar la sirena,    la sirenita del mar.
  6   --No es la sirenita, madre,    ni fura así en el cantar,
     que es el conde Linos, madre,    que por mis amores va.
  8   --Si por tus amores va,    yo le mandaré matar.
     --Si le manda matar, madre,    a mí me han de enterrar.--
  10   Y él murió al oscurecer    y ella a los gallos cantar.
     Ella, como hija de rey,    la entierran junto al altar;
  12   y él, como hijo de conde,    n`una grada más atrás.
     De ella salió blanca leche,    de él salió sangre real.
  14   Cuando la reina iba a misa,    allí tendía su brial.
     De ella saliera un olivo    y de él salió un olivar.
  16   La reina, como es celosa,    los ha mandado cortar.
     De ella salió una paloma    y de él salió un gavilán,
  18   que ande la reina comía    en el plato iba a picar.
     La reina, como es celosa,    los ha mandado matar.
  20   El tirador que tiraba    no tira más que a espantar.
     Vola el uno, vola el otro,    volan los dos a la par.
  22   La paloma es más ligera    de un vuelo ha pasado el mar;
     el gavilán, más pesado,    de dos le llegó a pasar.
  24   De ella salió una ermita,    de él salió un rico altar,
     y en el medio de la ermita    una fuente perenal,
  26   donde los ciegos y mancos    allí se van a curar.
     Quiso Dios, y quiso bien,    que la reina llegó a estar
  28   coja, ciega y alevosa    y allí se vino a lavar.
     Siete vueltas dió a la ermita    sin hallar por dónde entrar;
  30   de las siete pa las otras    la puerta llegó a encontrar.
     Por Dios le pido, ermitaño,    por Dios y por caridad,
  32   me deje lavar los ojos    en la fuente perenal.
     --¡Por la leche que mamé    en su pecho virginal,
  34   la dejo lavar un ojo,    del otro no verá más!--
     ¡Válgame Nuestra Señora,    válgame el señor San Juan!

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0049:46 Conde Niño (á)            (ficha nº: 783)

Versión de Villacidayo (ay. Gradefes, p.j. León, comc. Rueda, León, España).   Recitada por Natividad Urdiales (70a). Recogida por Gerardo Gonzalo, Flor Salazar, Esther San-Pastor y Joaquín Serrano, 06/07/1985 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta LEÓN 85; cinta: 7.6-7.2/A-02). Publicada en TOL I 1991, pp. 171-172.  052 hemist.  Música registrada.

     Se pasea conde Alino    mañanita de San Juan,
  2   a dar agua a los caballos    a las orillas del mar.
     Mientras los caballos beben,    él cantaba este cantar:
  4   --¡Camisa, la mi camisa,    quién te pudiera lavar!
     --Mira, hija, cómo cantan    las serenas en la mar.
  6   --No son las serenas, madre,    ni son las serenas tal,
     que es conde de Alino,    que por mis amores va.
  8   --Si por tus amores vienen,    yo les mandaré matar.
     --Si les manda matar, madre,    a mí me mande enterrar.--
  10   Él murió al escurecer,    ella a los gallos cantar.
     Ese otro día era domingo,    juntos les van a enterrar.
  12   Ella, como hija de reina,    la entierran junto al altar;
     y él, como conde Alino,    un poquito más atrás.
  14   Ella se hizo una paloma,    él se hizo un palomar.
     La reina, como es celosa,    les ha mandado tirar.
  16   El galán que les tiraba    no tira más que a espantar.
     Ella se hizo una garza,    él se hizo un gavilán;
  18   la garza, como es ligera,    de un vuelo pasó la mar,
     el vilán, como es pesado,    de dos le vino a pasar.
  20   Ella se hizo una ermita,    él se hizo una ermitá.
     Quiso Dios y su fortuna    la reina vino a cegar;
  22   de que supo aquella fuente,    caminóse para allá.
     --Por Dios le pido, ermitaño,    por Dios y por caridad,
  24   déjame lavar los ojos    n`esa fuente perenal.
     --Por la leche que mamé    de su pecho natural,
  26   la dejaré lavar un ojo,    del otro no verá tal.

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0049:47 Conde Niño (á)            (ficha nº: 784)

Versión de Maraña (ay. Maraña, p.j. Cistierna, ant. Riaño, comc. Valdeburón, León, España).   Recitada por Maruja Alonso (49a). Recogida por Diego Catalán, Bernardino González, Yolanda Mancebo y Maravillas Núñez, 29/06/1985 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta LEÓN 85; cinta: 2.29-6.1/B-07). Publicada en TOL I 1991, pp. 172-173.  036 hemist.  Música registrada.

     Estando don Fernandito,    mañanitas de San Juan,
  2   dando agua a sus caballos    a la orillita del mar.
     Mientras sus caballos beben,    Fernandito echa un cantar.
  4   Y la reina, que lo oye    desde su palacio real:
     --Mira, hija, qué bien canta    la sirenita del mar.
  6   --No es la sirenita, madre,    ni lo es ni lo será;
     que es mi novio Fernandito,    que me viene a buscar.
  8   --Si te viene a buscar, hija,    yo le mandaré matar.
     --Si le mandas matar, madre,    mándame a mí degollar.--
  10   Ya cayeron los dos juntos    al tiempo de disparar.
     A ella, como hija de reina,    la entierran en el altar,
  12   y a él, como hijo de conde,    tres pasitos más atrás.
     En la tumba de la niña    ha nacido un manantial
  14   donde se curan los dedos    y otras heriditas más.
     La reina, que lo sabe,    su dedito va a curar.
  16   --No te acerques aquí, madre,    no te acerques aquí más;
     que, cuando éramos cristianos,    nos mandaste a matar,
  18   y ahora, que ya somos santos,    no nos vengas a estorbar.

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0049:48 Conde Niño (á)            (ficha nº: 785)

Versión de Salio (ay. Pedrosa del Rey, ant. Riaño, p.j. Cistierna, ant. Riaño, comc. Riaño-La Reina, León, España).   Recitada por Digna Prieto Ibáñez (63a) y Leónides Prieto Ibáñez (65a). Recogida por Mariano de la Campa, José Manuel Fraile Gil, Nicolás Miñambres, Julia Valenzuela y María José Zamarro, 07/07/1985 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta LEÓN 85; cinta: 5.7-7.3/A-04). Publicada en TOL I 1991, p. 173.  048 hemist.  Música registrada.

     Conde Olinos, conde Olinos,    mañanita de San Juan,
  2   fue a dar agua a su caballo    a las orillas del mar.
     Mientras el caballo bebe,    conde Olinos echó un cantar;
  4   y la reina le oyó    de altas torres donde está.
     --Levantaros, mis hijas todas,    las que dormís, recordad,
  6   y oiréis la sirena    cómo canta por la mar.--
     Respondió la más chiquita,    más la valiera callar:
  8   --Que esa no es la sirena,    ni tampoco su cantar,
     que ese es el hijo del conde,    que me ha venido a buscar.
  10   --Si te viene a buscar, hija,    le mandaré fusilar.--
     La reina mora, que lo vio,    luego le mandó matar.
  12   Al otro día a la mañana    ya lo llevan a enterrar.
     A ella, como hija de reina,    la entierran en un altar,
  14   y a él, como hijo del conde,    tres pasitos más atrás.
     En el medio de los dos    ha nacido un olivar,
  16   cuando había viento fuerte    los dos se iban a juntar.
     Cuando la reina mora lo oyó,    también los mandó cortar.
  18   Del uno nació una fuente,    del otro un río caudal;
     los que tienen mal de amores    allí se van a lavar.
  20   Y la reina también los tiene,    también se quiere bañar.
     --Corre fuente, corre fuente,    que en ti me voy a bañar.
  22   --Cuando era hijo del conde    tú me mandaste matar;
     ahora que yo soy fuente,    de ti me quiero vengar:
  24   para todos correré    y para ti me he de secar.

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0049:49 Conde Niño (á)            (ficha nº: 786)

Versión de Siero de la Reina (ay. Boca de Huérgano, p.j. Cistierna, ant. Riaño, comc. Riaño-La Reina, León, España).   Recitada por Fidela (52a). Recogida por Teresa Catarella, José Manuel Cela, y Paloma Montero, 11/07/1977 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta LEÓN 77; cinta: `Siero-Salcedillo` A8). Publicada en AIER 1 (1982), nº 17:11, pp. 73-74 y TOL I 1991, pp. 173-174.  027 hemist.  Música registrada.

     Madrugaba el conde Olinos    mañanita de San Juan,
  2   a dar agua a su caballo    a las orillas del mar.
     Mientras su caballo bebe,    él se ha puesto a cantar:
  4   --Bebe mi caballo, bebe,    Dios te me libre del mal,
     de los males de la tierra    y de las furias del mar.--
  6   La reina le está escuchando    desde un alto ventanal:
     --Mira, hija, cómo canta    la sirenita del mar.
  8   --No es la sirenita, madre,    a quien oye usted cantar,
     es el conde Fernandito,    que me ha venido a buscar.
  10   --Si es el conde Fernandito,    yo le haré matar.
     --Si matas a Fernandito,    mándeme a mí degollar.--
  12   Él murió a la medianoche    y ella a la madrugá.
     . . . . . . . . . . . . . . . . . . .    juntos les fueron a enterrar;
  14   por encima de los aires    varios abrazos se dan.

Variantes: -2b mañanita de San Juan; -3b se dispone a cantar;`-8b la que oye usted cantar; -9a es el conde Olinos; -10b lo que oye usted cantar; -12a ella murió; -12b y él a los gallos cantar. Después del v. -12, la informante dijo: después salen rosas.
Nota: la recitadora cantó dos melodías distintas; todos los hemistiquios se repiten al cantar.

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0049:50 Conde Niño (á)            (ficha nº: 787)

Versión de Prioro (ay. Prioro, p.j. Cistierna, ant. Riaño, comc. Puente Almuhey, León, España).   Recitada por Asunción (unos 55a) y Ignacia (unos 70a). Recogida por Thomas Lewis, Madeline Sutherland, y Jane Yokoyama, 13/07/1977 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta NORTE 77; cinta: `Dehesa-Prioro` B7). Publicada en AIER 1 (1982), nº 17:13, pp. 74-75 y TOL I 1991, pp. 174-175.  025 hemist.  Música registrada.

     Estando don Fernandito    a las orillas del mar,
  2   dando agua a su caballo,    . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
     Mientras el caballo bebe,    Fernando echa un cantar;
  4   la reina le estaba oyendo    desde su palacio real:
     --Mira, hija, cómo canta    la serenita del mar.
  6   --No es la serenita, madre,    ni tampoco lo será,
     que es el conde Fernandito,    que me viene a mí a buscar.
  8   --Si te viene a buscar, hija,    le mandaremos matar.
     --Si le mandas matar, madre,    a mí me han de degollar.--
  10   A él, por hijo de conde,    le entierran en un altar,
     y a ella, por hija de reina,    un poquito más allá.
  12   Y en el medio de los dos    hay un fuerte manantial,
     donde se curan los dedos    y alguna cosita más.

Variantes de la primera recitación: -la se paseaba Fernandito (Ignacia); -1b por la(Ignacia); -2b omitido; -4a hijo; -8a padre; -12a anticipado delante de -10 y -2b omitido.
Variante de la segunda recitación: omite -la y enlaza -2a y -3b.
Notas: Se repiten los hemistiquios b, mientras que al final de cada primer hemistiquio dice dos veces: "¡ay,ay!". ",

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0049:51 Conde Niño (á)            (ficha nº: 788)

Versión de Taranilla (ay. Valderrueda, ant. Renedo de Valdetuéjar, p.j. Cistierna, ant. Riaño, comc. Puente Almuhey, León, España).   Recitada por Filomena Rodríguez Mancebo (unos 36a). Recogida por Josefina Sela, 00/07/1916 (Archivo: AMP; Colec.: Sela, J. (M. Goyri-R. Menéndez Pidal)). Publicada en TOL I 1991, pp. 175-176.  088 hemist.  Música registrada.

     Madruga el conde don Linos    mañanita de San Juan,
  2   a dar agua a su caballo    a las orillas del mar.
     Mientras el caballo bebe,    don Linos canta un cantar:
  4   --Beba, beba, mi caballo,    Dios te librará de mal.--
     Esto lo oyera la reina    de la sala donde está;
  6   va pa la cama la hija,    de esta manera dirá:
     --Despierta, hija, despierta,    si tú quieres dispertar,
  8   oirás cantar la sirena    a la orillita del mar.
     --No es la sirenita, madre,    no es la sirenita tal,
  10   que es el conde don Linos    por mis amores cantar.
     --Si canta por tus amores,    le mandaremos matar.
  12   --No le mande matar, madre,    no le mande usted matar,
     porque si matar le manda,    a mí la muerte me dan.--
  14   Y no contenta con eso    que fue y le mandó matar.
     Él murió a la medianoche,    ella a los gallos cantar.
  16   Y a otro día a la mañana    juntos se iban a enterrar.
     Ella, como hija de reina,    a las gradas del altar,
  18   y él, como hijo de conde,    un poquito más atrás.
     Entra la reina pa misa    y se la trabó el brial.
  20   Ella se hiciera una oliva    y él se hiciera un olival.
     La reina, de que les vio,    les ha dado en deshojar;
  22   y cuanto más les deshoja,    más copositos están.
     Y, no contenta con eso,    que fue y les mandó cortar.
  24   Ella se hace una paloma    y él se hiciera un gavilán,
     y al tejado de la reina    juntos se van a posar.
  26   La reina, de que les vio,    les ha mandado tirar.
     La paloma, que es ligera,    de un vuelo pasó la mar,
  28   y el gavilán, que es pesado,    de dos no pudo pasar.
     Ella se haría una iglesia    y él se hiciera un rico altar,
  30   y en el medio de la iglesia    una fuente perenal,
     donde allí enfermos y ciegos    todos se iban a curar.
  32   Quiso Dios del cielo    la reina vino a cegar;
     la reina, de que lo supo,    a la iglesia caminar.
  34   --Por Dios te pido, hija mía,    por Dios o por caridad,
     que me cures estos ojos,    que Dios te lo pagará.
  36   --No se les curaré, madre,    no se les curaré tal.
     --Por la leche que mamastes    de mis pechos maternal,
  38   por el tiempo que estuvistes    en mi vientre virginal.
     --Por la leche que mamé    uno la podré curar,
  40   el otro no se le curo,    pa que conozca su mal:
     cuando éramos namorados,    usted nos mandó matar;
  42   cuando éramos arbolitos,    usted nos mandó cortar,
     cuando éramos palomitos,    usted nos mandó tirar,
  44   y ahora, que somos santos,    ya nos viene usté a enfadar.--
     ¡Válgame Nuestra Señora,    válgame la Soledad!

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0049:52 Conde Niño (á)            (ficha nº: 789)

Versión de Cegoñal (ay. Valderrueda, p.j. Cistierna, ant. Riaño, comc. Puente Almuhey, León, España).   Recitada por Felicitas Rodrigo (68a). Recogida por Alberto Alonso, Cruz Montero, Javier Olmos y Ángela Ramos, 06/07/1985 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta LEÓN 85; cinta: 1.6-7.2/B-03). Publicada en TOL I 1991, pp. 176-177.  046 hemist.  Música registrada.

     Estando un marinerito    a la orillita del mar,
  2   mientras el caballo bebe,    se puso a echar un cantar.
     [La reina le estaba oyendo]    desde su palacio real.
  4   --Mira, hija, cómo canta,    la serenita en el mar.
     --No es la serenita, madre,    que ésa no sabe cantar,
  6   y es un lindo marinero    que por mis amores va.
     --Si por tus amores viene,    yo le mandaré matar.
  8   --Si a él le manda matar, madre,    a mí me mande enterrar.--
     Ella, como era hija de reina,    la entierran junto al altar,
  10   y él, como era un marinero,    un poquito más atrás.
     Del uno salió un olivo    (y) del otro un verde olivar.
  12   La reina, de que lo supo,    pronto les mandó cortar.
     El uno se hizo una paloma    (y) el otro se hizo un gavilán;
  14   desde allí cogieron vuelo    (y) a la orillita del mar.
     El tirador que les tira    nunca les acierta a dar.
  16   El uno se hizo una ermita    (y) el otro se hizo un altar;
     en el medio de la ermita    una fuente hizo manar.
  18   --El que esté malo de humores,    aquí se venga a curar.--
     La reina, que lo supo,
  20   mandó a las doncellas    que la llevarían allá.
     --Entren, doncellitas, entren,    entren, si quieren entrar;
  22   fuera la reina, fuera,    que esa no pué entrar acá.
     Entren doncellitas, entren,    entren si quieren entrar
  24   y fuera la reina, fuera,    que ésa es mala de curar.

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0049:53 Conde Niño (á)            (ficha nº: 790)

Versión de Carbajal de Valderaduey (ay. Villazanzo de Valderaduey, p.j. Sahagún, comc. Riberas del Cea, León, España).   Recitada por Constantina Rodríguez (70a). Recogida por Alberto Alonso, Beatriz Mariscal, José Enrique Martínez y Roberto Moyano, 29/06/1988 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta LEÓN 85; cinta: 3.29-6.2/B-06). Publicada en TOL I 1991, pp. 177-178.  056 hemist.  Música registrada.

     [Caminaba] conde Olinos    mañanita de San Juan
  2   a dar agua a su caballo    a las orillas del mar.
     Mientras el caballo bebe    él decía este cantar:
  4   --¡Camisa, la mi camisa,    mi Dios, quién te lavará,
     lavaréte, tenderéte    por encima del rosal!--
  6   A esto le ha oído la reina    del palacio donde está.
     --¡Cómo canta la sirena    a la orillita del mar!
  8   --No es la serenita, madre,    ni es la serenita cual,
     que es el conde Linos, madre,    que por mis amores va.
  10   --Si es el conde Linos, hija,    le mandaremos matar.
     --No le matará usted, madre,    no le matará usted tal;
  12   el día que a él le maten,    a mí me van a enterrar.--
     Uno se murió a las once,    otro a los gallos cantar.
  14   Él, como hijo del rey,    lo entierran al pie `el altar;
     y ella, como hija de reina,    un poquito más atrás.
  16   Ella se volvió paloma    y él se volvió gavilán,
     y al palacio de la reina    se iban a aposentar.
  18   La reina, de que lo supo,    luego los mandó matar.
     Ella se volvió una oliva    y él se volvió un olivar.
  20   Su madre, de que lo ha oido,    luego les mandó cortar.
     Ella se volvió una ermita,    él se volvió un rico altar,
  22   y en el medio de la ermita    una fuente . . . . . . . . .
     La reina se quedó ciega    . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
  24   --No se lavará usted, madre,    no se lavará usted tal,
     que cuando éramos pajarcitos    luego nos mandó matar,
  26   y cuando éramos arbolitos,    ella nos mandó cortar,
     y ahora que somos santos    nos viene a hacer enfadar.
  28   --Por la leche que mamaste    de mi pecho virginal.
     --Por la leche que mamé    se la dejaré lavar.

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0049:54 Conde Niño (á)            (ficha nº: 791)

Versión de Bustillo de Cea (ay. Cea, ant. Saelices del Río, p.j. Sahagún, comc. Riberas del Cea, León, España).   Recitada por Wenceslao Carrera (73a). Recogida en Herreros de Rueda por Elena Aparicio, Maravillas Núñez, Javier Olmos y Ana Valenciano, 07/07/1985 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta LEÓN 85; cinta: 1.7-7.1/B-02). Publicada en TOL I 1991, pp. 178-179.  061 hemist.  Música registrada.

     Madruga el conde de Flores    mañanita de San Juan,
  2   a echar el caballo al agua.
     Mientras el caballo bebe,    él cantaba este cantar:
  4   --¡Camisa, la mi camisa,    quién te vendrá aquí a lavar!
     --Yo te lavo, yo te tiendo    por cima de aquel rosal.--
  6   Y oyéralo la reina    desde el balcón donde está.
     --Asómate acá, mi hija,    si te quieres asomar,
  8   oirás cantar la serena    a la orillita del mar.
     --No es la serena, madre,    no es la serena tal,
  10   que es Condealinos de Flores,    que por mis amores va.
     --Si es Condealinos de Flores,    le mandaremos matar.
  12   --El día que a él le mataren,    a mí me habían de enterrar.--
     Ella se volvió paloma    y él se volvió gavilán.
  14   la paloma, como es suelta,    dio un vuelo, pasó la mar,
     y el gavilán, como es torpe,    de dos no pudo pasar.
  16   Al palacio de la reina    allí van a aposentar.
     La reina, de que lo supo,    los ha mandado tirar.
  18   El tirador que los tira    no los era de acertar,
     y el matador que los mate    no los era de matar.
  20   Ella se volvió una ermita    y él se volvió un rico altar;
     y en el medio de la ermita    una fuente perenal,
  22   donde los ciegos y tullidos    todos se iban a sanar.
     Llegó tiempo,¡ay, qué tiempo!,    la reina llegó a cegar;
  24   iba a lavarse    a la fuente perenal.
     --Por Dios te lo pido, hija,    por Dios y por caridad,
  26   me dejes lavar los ojos    en la fuente perenal.
     --No la dejaré yo, madre,    no la dejaré yo tal:
  28   cuando éramos namorados,    nos quería separar;
     cuando éramos pajarcitos,    nos ha mandado matar,
  30   cuando éramos [árboles],    nos ha mandado cortar,
     y ahora, como somos santos,    ya nos viene aquí a enfadar.

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0049:55 Conde Niño (á)            (ficha nº: 792)

Versión de Villalebrín (ay. Sahagún, ant. Joara, p.j. Sahagún, comc. Sahagún, León, España).   Recitada por Petra Albalá (75a). Recogida por J. Antonio Cid, Paloma Esteban, Pilar Moreno y José Ramón Prieto, 14/07/1985 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta LEÓN 85; cinta: 6.14-7.1/A-04). Publicada en TOL I 1991, p. 179.  026 hemist.  Música registrada.

     Madrugaba un campesino    mañanita de San Juan,
  2   a dar agua a su caballo    a las orillas del mar.
     Mientras su caballo bebe,    él decía este cantar:
  4   --Camisa, la mi camisa,    yo te [tengo de lavar,]
     levaréte, tenderéte,    y secaréte en el rosal.--
  6   Y la reina desde el palacio    le estaba oyendo cantar.
     --Mira, hija, como canta    la serenita del mar.
  8   --No es la serenita, madre,    no es la serenita ya,
     que es el hijo el conde Lino,    que por mis amores va.
  10   --Si por tus amores va,    yo le mandaré matar.
     --Si le mandas matar, madre,    a mí mandarás matar.--
  12   Ella, como hija de reina,    la entierran en el altar
     y él, como hijo de conde,    siete pasos más atrás.

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0049:56 Conde Niño (á)            (ficha nº: 793)

Versión de Gradefes (ay. Gradefes, p.j. León, comc. Rueda, León, España).   Recitada por María González (59a). Recogida por Gerardo Gonzalo, Flor Salazar, Esther San-Pastor y Joaquín Serrano, 06/07/1985 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta LEÓN 85; cinta: 7.6-7.1/A-13). Publicada en TOL I 1991, pp. 179-180.  026 hemist.  Música registrada.

     Madrugaba el conde Olinos    mañanita de San Juan,
  2   a dar agua a su caballo    a la orillita del mar.
     Mientras el caballo bebe    canta un hermoso cantar.
  4   Las aves que iban volando    se paraban a escuchar.
     Esto lo oyera la reina    de la celda donde está.
  6   --Mira, hija, como canta    la sirenita del mar.
     --No es la sirenita, madre,    que esa tiene otro cantar,
  8   es la voz del conde Olinos,    que por mí penando está.
     --Pues si es la voz del conde Olinos,    yo le mandaré matar;
  10   para casarse contigo    tiene que tener sangre real.
     --No le mande matar, madre,    no le mande usted matar,
  12   que si mata al conde Olinos    a mí la muerte me da.--
     El murió a la medianoche    y ella a los gallos cantar.

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0049:57 Conde Niño (á)            (ficha nº: 794)
[0796 Valdovinos sorprendido en la cazacontam.]

Versión de Villariños (ay. Balboa, p.j. Ponferrada, ant. Villafranca del Bierzo, comc. Valcarce, León, España).   Recitada por Jesús González (64a). Recogida por Mariano de la Campa, Diego Catalán, Cruz Montero y Esther San-Pastor, 13/07/1985 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta LEÓN 85; cinta: 2.13-7.1/A-04). Publicada en TOL I 1991, pp. 180-181.  086 hemist.  Música registrada.

     Conde Olinos, conde Olinos,    es niño y pasó la mar.
  2   Se llevanta conde Olino    mañanita de San Juan,
     lleva su caballo al agua    i-a las orillas del mar.
  4   Mientras el caballo bebe,    él se echara un cantar:
     --Bebe, bebe, mi caballo,    y Dios te me libre de mal,
  6   de los vientos riguroso    de las arenas del mar.--
     Bien lo oyó la reina mora    altas torres donde está.
  8   --Escucháme, hijas todas,    las que de mí recordái,
     oiréis como canta    la sirena por la mar.--
  10   Respondió la más chiquita,    más le valiera callar:
     --Aquella no es sirena    ni tampoco su cantar,
  12   aquella es conde Olinos,    que a mi monte vien cazá.
     --El que me lo traiga vivo    un reinado le he de dar,
  14   el que me lo traiga muerto    con la infanta ha de casar;
     el que me traiga su cabeza    a oro se ha de pesar.--
  16   A los montes de los Acebos    tres mil morillos se van,
     en busca de conde Olinos    y no lo puede encontrar.
  18   Lo encontraron dormiendo    debajo de un olivar.
     --¿Qué haces ahí, conde Olinos,    qué vienes aquí a buscar?
  20   Si a buscar vienes la muerte,    te la venimos a dar;
     si a buscar vienes la vida,    de aquí no la has de levar.
  22   --¡Oh, mi espada, oh, mi espada,    de buen oro y buen metal,
     que de muchas me libraste    y de hoy no me has de faltar
  24   y si de esta me libras    te vuelvo a sobredorar!--
     Por la gracia de Dios Padre    encomienza la espada a hablar.
  26   --Si menea bien los brazos,    cual los suele manejar,
     yo cortaré por los moros    como un cuchillo por pan.
  28   --¡Oh caballo, mi caballo,    oh mi caballo ruán,
     tú de muchas me libraste    y de hoy no me has faltar!--
  30   Por la gracia de Dios Padre    encomeza el caballo a hablar:
     --Si me das la sopa en vino    y el agua por la canal,
  32   las cuatro bandas de moros    las pasearé par a par.--
     Cuando era mediodía,    no halló con quién pelear;
  34   na más que un perro moro,    que no lo pudo matar.
     Por el campo se pasean    los dos juntos, par a par;
  36   la reina los vio,    ambos los mandó matar.
     De uno nació una fuente    y de otra una olivar;
  38   los que tienen mal de amores    allí se van a lavar.
     La reina también los tiene    y también se iba a lavar.
  40   --Corre fuente, corre fuente,    que en ti me voy a bañar.
     --Si cuando yo era conde Olinos    tú me mandaste matar,
  42   cuando era olivar    tú me mandaste cortar,
     y ahora que yo soy fuente    de ti me quiero vengar.

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0049:58 Conde Niño (á)            (ficha nº: 795)

Versión de Irián (ay. Soto y Amío, p.j. León, ant. Murias de Paredes, comc. Luna, León, España).   Recitada por Lola García (63a). Recogida por Paul Bénichou, Silvia Roubaud, Flor Salazar y Maximiano Trapero, 16/07/1985 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta LEÓN 85; cinta: 7.16-7.2/B-05). Publicada en TOL I 1991, pp. 181-182.  041 hemist.  Música registrada.

     Conde Olinos, conde Olinos,    es niño y pasó la mar.
  2   Levantóse conde Olinos    mañanita de San Juan,
     llevó su caballo al agua    a la orillita del mar.
  4   La reina mora lo oye    de altas torres donde está.
     --Escuchad, mis hijas todas,    las que dormís, recordar
  6   y oiréis a la sirena    como canta por la mar.--
     Respondió la más pequeña,    más le valiera callar:
  8   --Aquélla no es la sirena    . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
     aquél es el conde Olinos    que a mis montes va a cazar.
  10   --Mis morillos, mis morillos,    los que me coméis el pan,
     id en busca el conde Olinos,    si lo podéis encontrar.
  12   El que me lo traiga vivo    un reinado le he de dar,
     el que me lo traiga muerto    a oro le he de pesar,
  14   y el que traiga su cabeza    con la infanta ha de casar.--
     Los dos juntos . . . . . . . . .    por los campos fue a pasear.
  16   la reina mora los ve    y a los dos mandó matar.
     Del nació una oliva    y del otro un olivar;
  18   cuando hacía viento fuerte    los dos se iban a juntar.
     La reina mora los ve    y a los dos mandó cortar.
  20   Del uno nació una fuente,    del otro un río caudal;
     los que tienen mal de amores    allí se iban a bañar.

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0023:23 Gerineldo (í-o+á)            (ficha nº: 796)
[0049 Conde Niñocontam.]

Versión de Peranzanes (ay. Peranzanes, p.j. Ponferrada, ant. Villafranca del Bierzo, comc. Fornela, León, España).   Recitada por María Ramón (59a). Recogida por Bárbara Fernández, Margarita Pazmany, y Ana Valenciano, 25/09/1979 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta LEÓN 79; cinta: 1.25-9.1/A-04). Publicada en TOL I 1991, pp. 182-183.  070 hemist.  Música registrada.

     Una mañana de julio    se levanta Gerineldo,
  2   a dar agua a sus caballos    a las orillas del mar;
     mientras los caballos beben,    Gerineldo echó un cantar.
  4   La infantina, que lo oye,    luego lo mandó llamar:
     --Gerineldo, Gerineldo,    paje del rey tan querido,
  6   si fueras rico en hacienda    como eres galán pulido,
     dichosa fuera la dama    que se casara contigo.
  8   --No me mienta, la infantina,    . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
     --No te miento, Gerineldo,    que `o de verás te lo digo.
  10   --Si me lo dices de veras,    irémonos al castillo.--
     Allí se acuestan los dos    como mujer y marido.
  12   Y eso de la medianoche    y un sueño al rey ha venido,
     que le duermen con la infanta    o le roban el castillo.
  14   Pregunta por Gerineldo,    dicen que no lo habían visto,
     pregunta por la infantina    . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
  16   Siete vueltas dio al palacio    y otras tantas al castillo;
     de las ocho pa las nueve    al cuarto de Infa ha ido;
  18   y allí los viera a los dos    como mujer y marido.
     --Yo si mato a la infantina,    mi reino queda perdido;
  20   yo si mato a Gerineldo,    lo crié dende muy niño.--
     Cogió la espada su padre    y en el medio la ha metido,
  22   cogió la espada su padre    pa que sirva de testigo.
     --¡Ay, de mí, triste cueitada,    y ay, de mí, triste, Dios mío!
  24   la espada del rey mi padre    ¿quién aquí la habrá traido?
     --¡Ay, de mí, triste cueitado,    y ay de mí, triste, Dios mío,
  26   ay de mí, triste cueitado!    ¿por dónde me iré, Dios mío?
     --Vete por esos jardines    cogiendo rosas y lirios.--
  28   Y el rey, como lo sabía,    al encuentro le ha salido.
     --¿Dónde vienes, Gerineldo,    tan pálido y descolorido?
  30   --El fragancio de una rosa    todo el color me ha comido.
     --No me mientas, Gerineldo,    tú con la infanta has dormido.
  32   --Máteme, s`olteza, mate,    que lo tengo merecido.
     ¡Ay, de mí, triste cueitado,    y ay de mí triste, Dios mío,
  34   lo que heredo de mis padres    no es pa la infanta un vestido!
     --Si la has de vestir de seda,    vístela de sayal fino.
  36   --¡Ay de mí, triste cueitado,    y ay de mí triste, Dios mío!

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0023:24 Gerineldo (í-o)            (ficha nº: 797)

Versión de Lagüelles (ay. Sena de Luna, ant. Láncara, p.j. León, ant. Murias de Paredes, comc. Luna, León, España).   Recitada por Leonor Fernández Álvarez (49a). Recogida por Eduardo Martínez Torner, 00/00/1916 (Archivo: AMP; Colec.: Torner, E. M.). Publicada en RTLH 6 (1975), pp. 104-5, versión I.70 y TOL I 1991, pp. 183-184.  062 hemist.  Música registrada.

     --Gerineldo, Gerineldo,    paje del rey tan querido,
  2   ¡quién te tuviera tres noches    dos horas a mi dominio!
     --Usted búrlase, señora,    ¿a qué hora diré al castillo?
  4   --Sobre las diez o las once,    que está mi padre dormido.--
     O` las once no son dadas    Gerineldo fue al castillo;
  6   espertaba la infantina    porque estaba sobre aviso.
     --¿Qué gente tan a deshora    anda por este camino?
  8   --Es Gerineldo, señora,    que viene a lo prometido.--
     Por una escalera arriba    suben a brazo tendido;
  10   se acostaron en la cama    como mujer y marido.
     El rey quiere levantarse    y no hay quien le dé el vestido;
  12   pregunta por Gerineldo.    --Yo a Gerineldo no he visto.--
     Cojú la espada dorada    y marchó para el castillo;
  14   los halló boca con boca    como mujer y marido.
     --Yo si mato a Gerineldo,    lo crié desde chiquito;
  16   yo si mato la infantina,    queda mi reino perdido;
     meter la espada en el medio    que les sirva de testigo.--
  18   Espertaba la infantina,    porque estaba sobre aviso:
     --¡Gerineldo, Gerineldo,    qué buen sueño hemos tenido!,
  20   la espada del rey mi padre    n`el medio nos la ha metido.
     --La espada del rey tu padre    la traje anoche conmigo.
  22   --Mientes, mientes, Gerineldo,    yo a la cara te lo digo:
     la espada del rey mi padre    siempre la trai él consigo.--
  24   --¿D`ónde vienes, Gerineldo,    que vienes descolorido?
     --Vengo del jardín, señor,    como está hermoso y florido,
  26   con el olor de las rosas    me he puesto descolorido.
     --¡Mientes, mientes, Gerineldo,    yo a la cara te lo digo!,
  28   o dormiste con la infanta    o yo no sé lo que digo;
     o te has de casar con ella    o le has de buscar marido.
  30   --Con lo que mi padre tiene    no hay pa mercarle un vestido.
     --Miércaselo de sayal,    que así ella lo ha merecido.

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0023:25 Gerineldo (í-o)            (ficha nº: 798)

Versión de Turienzo de los Caballeros (ay. Santa Colomba de Somoza, p.j. Astorga, comc. Maragatería, León, España).   Recitada por Rosaura Morán Ferruelo (56a). Recogida por Juan Tomás, 00/08/1946 (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en RTLH 6 (1975), pp. 103-4, versión I.69 y TOL I 1991, pp. 184-185.  058 hemist.  Música registrada.

     --Gerineldo, Gerineldo,    paje del rey tan querido,
  2   ¡quién me diera, Gerineldo,    dormir una noche contigo!
     --Su criado soy, señora,    quiere burlarse conmigo.
  4   --No se lo digo de burlas,    que de veras se lo digo.
     --Si me lo dices de veras    ¿a qué hora de venido?
  6   --De las diez para las once,    que mi padre esté dormido.--
     Aún no eran las diez,    Gerineldo está en camino;
  8   a la puerta ` la infantina    Gerineldo dio un suspiro:
     --Su criado soy, señora,    que vengo a lo prometido.
  10   --Ya te he dicho, Gerineldo,    que no eres atrevido,
     pa dormir con la infantina    había saltar el castillo.--
  12   Entraron y se abrazaron,    la noche no la sinti(e)ron.
     El rey quiere levantarse,    no hay quien le lleve el vestido:
  14   --¿Dónde estará Gerineldo,    paje del rey tan querido?
     --Gerineldo se fue a cazar,    se fue a cazar y no ha venido.
  16   --La caza de Gerineldo    ya la tengo yo consigo.--
     Se levantara el rey    mal cazado y mal vestido;
  18   fuera al cuarto ` la infantina    y los cogiera dormidos.
     --Si mato a Gerineldo,    paje del rey tan querido,
  20   y si mato a la infantina    mi reino queda perdido;
     dejaré mi espada en medio    que les sirva de testigo.--
  22   Despertóse la infantina    con sueño despavorido:
     --Gerineldo, Gerineldo,    ¡mal sueño nos ha cogido!,
  24   la espada del rey mi padre    en el medio ha aparecido.--
     --¿Dónde vienes, Gerineldo,    tan blanco y descolorido?
  26   --De los jardines del conde,    de coger rosas y olivos.
     --Mientes, mientes, Gerineldo,    con la infantina has dormido.
  28   --Deme el castigo que quiera,    que le tengo merecido.
     --El castigo que te doy    es que seas yerno mío.

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0023:26 Gerineldo (í-o+á)            (ficha nº: 799)
[0049 Conde Niñocontam.]

Versión de La Valdería s. l. (comc. La Valdería, León, España).   Recogida por Manuel Fernández Núñez, (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en Fernández Núñez, M. (1914), pp. 417-418. Reeditada en Folklore leonés, (1931), pp. 93-95 y RTLH 6 (1975), pp. 165-166, I.139 y TOL I 1991, pp. 185-186.  082 hemist.  Música registrada.

     Una mañana solemne    del mismo mes de San Juan
  2   va Gerineldo a dar agua    a las corrientes del mar;
     mientras que el caballo bebe,    Gerineldo echó a cantar.
  4   Todas las aves del aire    se pararon a escuchar;
     la princesa, a su balcón,    no paraba de mirar.
  6   Luego que dio la revuelta,    luego le salió a esperar:
     --Gerineldo, Gerineldo,    paje del rey tan querido,
  8   si fueras rico de hacienda    como eres galán pulido,
     dichosa fuera la dama    que se casara contigo.
  10   --Como soy vuestro criado,    señora, os burláis conmigo.
     --No me burlo, Gerineldo,    que de veras te lo digo.
  12   --Si usted lo dice de veras,    esas cuentas al castillo.
     --A las diez se acuesta el rey,    a las once está dormido,
  14   y las doce, Gerineldo,    te has de poner en camino;
     lleva zapato de seda    por que no seas sentido.--
  16   Aún las doce no eran dadas,    Gerineldo va en camino;
     cada escalón que subía    Gerineldo da un suspiro,
  18   y en el último escalón    la princesa lo ha sentido.
     --¿Quién es el acobardado,    quién es el atrometido,
  20   quién es el acobardado    que a mi palacio ha subido?
     --Soy Gerineldo, señora,    que vengo a lo prometido.--
  22   Entre besitos y abrazos    los dos se quedan dormidos.
     Al despertar el buen rey,    le faltaron los vestidos;
  24   llamara por los criados,    ninguno le ha respondido;
     llamara por Gerineldo,    que es el paje más querido,
  26   viendo que no le responde,    él sólo los ha cogido.
     Coge la espada en la mano,    camina por el castillo;
  28   les encontrara en la cama    como mujer y marido.
     --Yo si mato a la princesa,    queda mi reino perdido,
  30   y si mato a Gerineldo,    lo crié desde muy niño;
     pondré la espada en el medio    que me sirva de testigo.--
  32   Despertara la princesa,    que sintió el acero frío:
     --¡Gerineldo, Gerineldo,    que del rey somos cogidos!,
  34   vel aquí tiene su espada    y de oro el cordoncillo.--
     Cogió el sombrero en la mano,    caminó por el castillo;
  36   se encontrara con el rey,    viéralo muy aturdido.
     --¿De ónde vienes, Gerineldo,    tan blanco y descolorido?
  38   --Vengo de ver el jardín    cómo quedara florido.
     --No me mientas, Gerineldo,    que te voy a matar vivo.
  40   --¡Matadme, buen rey, matadme,    que la muerte he merecido!,
     que dormí con la infantina    debajo vuestro castillo.

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0023:27 Gerineldo (í-o)            (ficha nº: 800)

Versión de Buiza (ay. La Pola de Gordón, p.j. León, ant. La Vecilla, comc. Gordón, León, España).   Recitada por Carmen Alfonso (32a). Recogida por Josefina Sela, 00/07/1920 (Archivo: AMP; Colec.: Sela, J. (M. Goyri-R. Menéndez Pidal)). Publicada en RTLH 6 (1975), pp. 106-7, versión I.73 y TOL I 1991, pp. 186-187.  053 hemist.  Música registrada.

     --Guerineldo, Guerineldo,    paje del rey más querido,
  2   ¡quién te trajera una noche    o dos o tres a mi albedrío!
     --No se burle la señora    porque yo sea un cautivo.
  4   --No me burlo, Guerineldo,    que de a veras te lo digo.
     --¿A qué hora ha de ser, señora,    a qué hora lo prometido?
  6   --Entre las diez y las once,    cuando el rey esté dormido.--
     LLegan las diez y las once    y Guerineldo en su retiro;
  8   ya daba el reloj las doce    y Guerineldo está dormido.
     Sintía el rey entre los sueños    un fuertísimo ruido;
  10   llamó a la reina diciendo:    --Oye, oye, ¿eso qué ha sido?--
     Se fue a ver a la infantina    y los encontró dormidos.
  12   --A Guerineldo no lo mato,    que lo crié desde niño,
     y si mato a la infantina,    mi reino queda perdido.--
  14   Metió la espada en el medio    que le sirva de testigo.
     --Levántate, Guerineldo,    paje del rey muy querido,
  16   que la espada de mi padre    entre los dos ha dormido.--
     Se fue a regar el huerto    y a coger rosas y lirios
  18   para presentarlos al rey,    que lo tiene por estilo;
     y del regreso a su casa,    pálido y descolorido,
  20   se encontró con el rey    en el medio del camino.
     --¿De ónde vienes, Guerineldo,    pálido y descolorido?
  22   --De regar el huerto suyo    y coger rosas y lirios.
     --¡Escusaré yo el decirte    lo que pasa en mi castillo!,
  24   o te casarás con ella    o le buscarás marido.
     --Yo no me caso con ella,
  26   que tengo hecho juramento    a la Virgen de la Estrella
     de no casarme jamás    con quien no ha sido doncella.

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0023:28 Gerineldo (í-o+ó-e+á)            (ficha nº: 801)
[0078 El prisionero and 0049 Conde Niño, contam.]

Versión de La Seca [de Alba] (ay. Cuadros, p.j. León, comc. La Robla, León, España).   Recitada por Irene Fernández Machín (19a). Recogida por Eduardo Martínez Torner, 00/00/1916 (Archivo: AMP; Colec.: Torner, E. M.). Publicada en RTLH 6 (1975), pp. 168-169, versión I. 142 y TOL I 1991, pp. 187-189.  102 hemist.  Música registrada.

     Mes de mayo, mes de mayo,    mes de toditas las flores,
  2   cuando los inamorados    regalan a sus amores:
     unos les regalan lirios    y otros les regalan flores;
  4   yo, el pobrecito de mí,    metido en estas prisiones,
     sin saber cuándo es de día    ni menos cuándo es de noche.
  6   Mañanitas de San Juan    se levanta Gerineldo,
     a dar agua a sus caballos    por las orillas del mar;
  8   mientras el caballo bebe,    Gerineldo echó un cantar:
     --Bebe, mi caballo, bebe,    para poder navegar.--
  10   Las aves que iban volando    se paraban a escuchar.
     ¡Mira, mira la infantina    cómo lo viene a esperar!
  12   --Gerineldo, Gerineldo,    paje del rey tan querido,
     si fueras rico en hacienda    como eres galán pulido,
  14   dichosa fuera la dama    que se casara contigo.
     --Señora, soy su criado,    vos queréis burlar conmigo.
  16   --No me burlo, Gerineldo,    que de averas te lo digo;
     a las diez se acuesta el rey    y a las once está dormido,
  18   y a las doce, Gerineldo,    puede entrar en mi castillo.--
     A las diez se acostó el rey    y a las once ya dormido,
  20   y a las doce Gerineldo    camina para el castillo.
     Cada escalón que subía,    Gerineldo da un suspiro,
  22   y en el tercer escalón    la princesa le ha sentido.
     --¿Quién es ese sinvergüenza,    quién es ese atrevido,
  24   que en el tercer escalón    en mi sala da un suspiro?
     --Soy Gerineldo, señora,    que vengo a lo prometido.--
  26   Ya lo coge por la mano,    pa su sala lo ha metido.
     --¿Quieres comer u beber,    u qué quieres, dueño mío?
  28   --No qui(er)ó comer ni beber,    que vengo a lo prometido.--
     Ya lo coge por la mano    y en su cama lo ha metido,
  30   y entre besitos y abrazos    los dos se quedan dormidos;
     El rey llamó a Gerineldo,    pero él no le ha respondido.
  32   --O duerme con la princesa    o me arroban el castillo.--
     El rey caminó pa allá    y los alcontró dormidos;
  34   se puso a considerar    como hombre de sentido:
     --Yo si mato a la princesa,    mi reino ya va perdido,
  36   y si mato a Gerineldo,    le he criado desde niño;
     aquí les queda mi espada,    que les sirva de testigo.--
  38   --Dispiértate, Gerineldo,    dispierta despavorido,
     que la espada de mi padre    ya nos sirve de testigo.
  40   --Duerma, duerma la princesa,    duerma, duerma sin cuidado,
     que la espada de su padre    la he traído yo a mi lado.
  42   ¿Por dónde iremos, mujer,    que no seamos cogidos?
     --Vete por esos jardines    a coger rosas y lirios.--
  44   --¿De ónde vienes, Gerineldo,    que estás tan descolorido?
     --Vengo por estos jardines    de coger rosas y lirios,
  46   la malhaya de una rosa    todo el color me ha cogido.
     --Mientes, mientes, Gerineldo,    mientes, mientes, picarillo,
  48   o te has de casar con ella    u le has de buscar marido.
     --Ni me he de casar con ella    ni le he de buscar marido;
  50   con el dote que yo tengo    no hay pa la reina un vestido.
     --Que lo compre de sayal,    que así ella lo ha querido.

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0023:29 Gerineldo (í-o+é-o+á)            (ficha nº: 802)
[0049 Conde Niñocontam.]

Versión de Pío (ay. Oseja de Sajambre, p.j. Cistierna, ant. Riaño, comc. Sajambre, León, España).   Recitada por Lutevia Redondo Granda. Recogida por Diego Catalán y Álvaro Galmés, 00/08/1946 (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en RTLH 6 (1975), pp. 173, versión I.148 y TOL I 1991, pp. 189-190.  070 hemist.  Música registrada.

     Una mañana de junio    se levanta Gerineldo,
  2   a dar agua a sus caballos    a las orillas del Ebro,
     a las orillas del Ebro,    a las orillas del mar;
  4   mientras los caballos beben,    Gerineldo echa un cantar.
     Y la infanta, que lo oyó,    pronto lo empezó a llamar:
  6   --Gerineldo, Gerineldo,    tú macareno serás.
     Si fueras rico en hacienda    como eres galán pulido,
  8   dichosita de la dama    que se casara contigo.
     --¡Oh, siendo yo su criado,    cómo se burla conmigo!
  10   --No me burlo, Gerineldo,    yo de veras te lo digo.
     --Digámelo, la señora,    cuándo es lo prometido.
  12   --A las diez se acuesta el rey,    a las once está dormido,
     a las doce la ocasión    cuando el gallo canta el pío.--
  14   Tres vueltas le dio al palacio    y otras tres le dio al castillo,
     y al verlo todo en silencio,    por la escala se ha subido.
  16   --¿Quién es ése de la escala,    quién es ése el atrevido?
     --Soy Gerineldo, señora,    que vengo a lo prometido.
  18   --Perdóname, Gerineldo,    que no te había conocido.--
     El rey ha tenido un sueño    que de veras le ha salido;
  20   o le duermen con la infanta    o le roban el castillo.
     Se fue a la su habitación,    les encontró muy dormidos:
  22   --Gerineldo no le mato,    que le crié desde niño;
     la infanta, si la mato,    queda mi reino perdido;
  24   aquí les dejo la espada    que me sirva de testigo,
     que antes de las diez del día    sean mujer y marido.--
  26   A eso del amanecer    la infanta dio un suspiro:
     --Levántate, Gerineldo,    que ya somos conocidos.
  28   --¿Por dónde me voy, señora,    que no sea conocido?
     --Vete por ese jardín    cogiendo rosas y lirios.--
  30   --¿De ónde vienes, Gerineldo,    tan triste y descolorido?
     --Vengo de cortar la flor    que la color me ha comido.
  32   --Mientes, mientes, Gerineldo,    mientes, mientes, atrevido,
     que anoche y antes de anoche    con la infanta habrás dormido.
  34   El castigo que mereces    ya lo tienes prometido,
     que antes de las diez del día    seréis mujer y marido.

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0023:30 Gerineldo (í-o)            (ficha nº: 803)
[0049 Conde Niñocontam.]

Versión de Almanza (ay. Almanza, p.j. Sahagún, comc. Almanza, León, España).   Recitada por una joven, criada de Luis Menéndez Pidal. Recogida por Ramón Menéndez Pidal, 00/01/1901 (fecha deducida) (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en Catalán, D. (1959), pp. 171-172 y RTLH 6 (1975), pp. 189-191, versión I.167. Reeditada en TOL I 1991, pp. 190-191.  124 hemist.  Música registrada.

     --Gerineldo, Gerineldo,    paje del rey más querido,
  2   ¡quién estuviera en tus brazos    tres horas o más contigo,
     y después de las tres horas    hasta haber amanecido!
  4   --Como soy criado vuestro    os queréis burlar conmigo.
     --No te lo digo burlando,    que de veras te lo digo.
  6   --Si me lo dices de veras,    ¿a qué hora vengo al castillo?
     --A eso de las diez y media,    cuando el rey esté dormido.--
  8   A eso de las diez y media    Gerineldo dio un suspiro.
     --¿Quién ha sido el picarón,    quién ha sido el atrevido
  10   que a la puerta de la infanta    ha dado un grande suspiro?
     --Soy Gerineldo, señora,    que vengo a lo prometido.
  12   --Que si no era Gerineldo    se vuelva por donde vino.--
     Sale la dama en enagua    y abre su puerta y postigo.
  14   --Con una puerta que abra    cabe mi cuerpo pulido.--
     Le subiera para arriba,    le metiera pa`l castillo;
  16   se metieron en la cama    como mujer y marido.
     A eso de las diez y media    un sueño Sultán le vino:
  18   que le maltratan la infanta    o le roban el castillo.
     --Yo si mato a la infantita,    queda mi reino perdido,
  20   y si mato a Gerineldo,    que criado mío ha sido. . . . . .;
     aquí dejaré mi espada    que me sirva de testigo.
  22   --¡Alto, alto, Gerineldo,    aquí ya estamos cogidos!,
     la espada del rey mi padre    entre los dos ha dormido.
  24   --Calla, calla, la infantita,    que la traje yo consigo.
     --Calla, calla, Gerineldo,    que yo bien la he conocido,
  26   que la de mi padre es de oro,    la tuya de cristal fino.
     Vete a darle los buenos días    como otras veces has ido.
  28   --Buenos días, mi alteza.    --Buenos días, paje mío.
     ¿Qué has tenido, Gerineldo,    que vienes descolorido?
  30   --Vengo del jardín de flores,    como está florido y lindo,
     con el olor de las flores    las colores se me han ido.
  32   --Bien te sabes disculpar,    aunque eres pequeño y niño;
     si te he querido matar,    tiempo y lugar he tenido.
  34   --Máteme usted, mi alteza,    si lo tengo merecido.
     --No te quiero matar yo,    mátete Dios que te hizo.
  36   Vete a dar agua al caballo    a las orillas del mar,
     donde la reina y la infanta    allí se van a pasear.--
  38   Mientras el caballo bebe    él se cantaba un cantar.
     --Mira, hija, cómo canta    la serenita del mar.
  40   --No es la serenita, madre,    no es la serenita tal;
     es Gerineldo pulido    con quien yo me he de casar.
  42   --Si tú te casas con él,    yo le mandaré matar.
     --Si le manda matar, madre,    a mí me mande enterrar:
  44   a mí, como hija del rey,    me entierren en el altar;
     a él, como hijo de conde,    un poquito más atrás.--
  46   Y de ella salió una rosa    y de él un lindo rosal.
     La reina, cuando iba a misa,    les ha mandador cortar.
  48   De la rosa salió leche    y del rosal sangre real,
     de la leche una paloma    y de la sangre un gavilán;
  50   desde allí cogieron vuelo    y al palacio del rey van.
     La reina, de que les vio,    les ha mandado tirar;
  52   y el tirador que les tira    nunca les puede acertar.
     Desde allí cogieron vuelo    y a la orillita del mar van,
  54   y de ella salió una ermita    y de él un lindo hospital,
     que los cojos y tullidos    allí se van a curar.
  56   La reina, por su desgracia,    mala de humores está,
     y ha mandado a sus doncellas    que la llevaran allá.
  58   Sus doncellas allá entraron,    mas ella no pudo entrar.
     --Afuera, afuera, la reina,    fuera, no entrará aquí tal,
  60   que cuando yo era rosa,    ella me mandó cortar,
     y cuando yo era paloma,    ella me mandó matar,
  62   y ahora que ya somos santos    ya nos viene aquí a enfadar.

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0023:31 Gerineldo (í-o)            (ficha nº: 804)

Versión de Villaselán (ay. Villaselán, p.j. Sahagún, comc. Riberas del Cea, León, España).   Recitada por José Valmayor (con Adela y Jobita). Recogida en Potes, Santander por Diego Catalán y Álvaro Galmés, 00/08/1948 (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en TOL I 1991, p. 192.  063 hemist.  Música registrada.

     --Gerineldo, Gerineldo,    paje del rey muy querido,
  2   ¡quién pudiera una noche,    una noche dormir contigo!
     --Como soy vuestro criado,    señora, burláis conmigo.
  4   --No te lo digo de burlas,    que de veras te lo digo,
     dormirías más de cuatro    si fueras muy calladito.
  6   --Si me lo dice de veras,    ¿a qué hora voy al castillo?
     --Entre las diez y las doce,    cuando el rey esté dormido.--
  8   A eso de la medianoche    Gerineldo p`allá ha ido.
     La dama, que despertó,    al corredor ha salido;
  10   baja la infanta en enaguas    con el vestido amarillo,
     . . . . . . . . . . . . . . . . . . .    abre la puerta y postigo.
  12   --Entra, entra, Gerineldo,    que mi padre está dormido.--
     El rey ha tenido un sueño    que de veras le ha salido:
  14   --O me duermen con la infanta    o me roban el castillo.--
     Y se ha vestido de prisa,    puso el vestido amarillo,
  16   . . . . . . . . . . . . . . . . . . .    para el gabinete se ha ido.
     Los encontró cara a cara    como mujer y marido:
  18   --Que si mato a la infanta    queda mi reino perdido,
     y si mato a Gerineldo,    que lo crié de muy niño.--
  20   Puso la espada en el medio,    que les sirva de testigo.
     La infanta se despertó,    como el oro estaba frío.
  22   --Despierta, despierta, Gerineldo,    que buen sueño hemos tenido,
     que la espada de mi padre    entre los dos ha dormido.
  24   --No es la de tu padre,    que la traje yo conmigo.
     --Mientes, mientes, Gerineldo,    para ser muchacho niño,
  26   que la espada de mi padre,    tiene el oro conocido.--.
     --¿Dónde vienes, Gerineldo,    que vienes descolorido?
  28   --Vengo del jardín, señor,    de regar rosas y lirios,
     las rosas como eran blancas    me pusión descolorido.
  30   --Mientes, mientes, Gerineldo,    para ser muchacho y niño,
     has dormido con la infanta    . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
  32   --Deme castigo, buen rey,    que le tengo merecido.
     --El castigo que te doy:    como mujer y marido.

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0023+0110:3 Gerineldo+La Condesita (í-o+á)            (ficha nº: 805)
[0078 El prisionero and 0049 Conde Niño, contam.]

Versión de Las Médulas (ay. Carucedo, ant. Lago de Carucedo, p.j. Ponferrada, comc. Carucedo, León, España).   Recitada por Dorinda Rodríguez Guerra (65a). Recogida por Koldo Biguri, J. Antonio Cid, Therese Meléndez y Ana Vian, 18/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta NOROESTE 82; cinta: 2.18-7.2/B-23 y 2.18-7.3/A-01). Publicada en TOL I 1991, pp. 193-196.  166 hemist.  Música registrada.

     Mes de mayo, mes de mayo,    mes de las ricas calores,
  2   cuando los toritos bravos    [los caballos corredores,]
     [cuando los enamorados]    regalan a sus amores,
  4   unos le regalan lirios,    otros le regalan flores,
     y yo, tristecita de mí,    metida en estas prisiones.
  6   Mañanitas de San Juan,    cuando Gerineldo va
     a dar agua a sus caballos    a las orillas del mar;
  8   mientras los caballos beben,    Gerinaldo echa un cantar.
     Las aves que van n`el aire    se pararon a escuchar;
  10   la infantina n`el balcón    no cesaba de escuchar.
     --Gerinaldo, Gerinaldo,    mi camarero benino,
  12   si fueras rico en haciendas    como eres galán pulido,
     dichosa fuese la dama    que se casara contigo.
  14   --Como soy criado vuestro,    así lo burláis conmigo.
     --No me burlo, Gerinaldo,    que de veras te lo digo.--
  16   A las diez se acuesta el rey,    a las once está dormido,
     a las doce de la noche    Gerinaldo anda el camino;
  18   pone zapatos de seda    para que no sea sentido.
     Cada escalón que sobía,    Gerineldo da un suspiro.
  20   --Gerinaldo, soy, señora,    que vengo a lo prometido.
     --Perdóname, Gerinaldo,    que no te había conocido.--
  22   Sacara sus manos blancas    y a la cama lo ha subido;
     y entre besitos y abrazos    los dos se quedan dormidos.
  24   A la cantada del gallo,    al cantar el gallo pinto,
     a la cantada del gallo,    al rey le viene un suspiro:
  26   --O me están con la infantina,    o me arroban el castillo.--
     Llamara por sus criados,    por Gerinaldo lo mismo,
  28   llamara por sus criados,    ninguno le ha respondido.
     Coge la espada en la mano    y va a rondar su castillo;
  30   cuando ve a Gerinaldo    con la infantina dormido.
     Se puso a pensar un rato,    a pensar un raticillo:
  32   --Yo si mato a Gerinaldo,    lo crié desde muy niño,
     y, si mato a la infantina,    queda mi reino perdido.--
  34   Puso la espada n`el medio    que sirviera de testigo.
     Y el acero, como es frío,    la infantina lo ha sentido.
  36   --¡Gerinaldo, Gerinaldo,    que somos los dos perdidos!,
     ha venido el rey mi padre    y no lo himos sentido.
  38   --¿Qué camino cogeremos    para que no sea sabido?
     --Por los jardines del rey,    cogiendo rosas y lirios.--
  40   El rey, como lo sabía,    al encuentro le ha salido.
     --¿Dónde vienes, Gerinaldo,    tan triste y descolorido?
  42   --De los jardines del rey,    cogiendo rosas y lirios.
     --No me mientas, Gerinaldo,    que nunca me habías mentido.--
  44   Postró rodilla en tierra    que le diera su castigo.
     --Los castigos que te he ` dar    ya los tienes merecido,
  46   que antes de veintecuatro horas    seréis mujer y marido.
     --No lo quiera el Rey del cielo,    ni la Virgen de la Estrella,
  48   mujer que no fuese mía    de yo casarme con ella.--
     Grandes guerras se publican    en r[a]y[a]s de Portugal,
  50   recogen a Gerinaldo    de capitán general.
     --Hombres que vais a la guerra,    mujeres no habéis llevar,
  52   porque se quitan las ganas,    las ansias de pelear.
     --Si a los siete años no vengo,    a los ocho casarás.--
  54   Los siete años ya van fuera,    Gerinaldo allá se está;
     pide permiso a sus padres    para irlo a buscar.
  56   --Que te lo dé Dios del cielo,    que lo mío dado está.--
     Se puso de un sayal    y embarcó pa sobremar.
  58   Anduviese siete leguas,    sin ningún pueblo hallar;
     al cabo de siete leguas,    una rueca oyó sonar.
  60   --¿De quién es esa rueca    que tanto sonido trae?
     --Es del conde Gerinaldo,    mañana se va a casar.
  62   --Si es del conde Gerinaldo,    lo iremos a visitar.--
     Pide limosna a su puerta,    Gerinaldo bajó a dar:
  64   --Tome, señora, dos reales,    que en mi bolsillo no hay más.
     --Poco me das, Gerinaldo,    a lo que solías a dar.
  66   --¿De dónde es esta señora    tan polida en el hablar?
     --Yo soy de tierra de Asturias    y embarqué pa sobremar.
  68   --Si eres de tierra de Asturias,    ¿qué se pasa por allá?
     --Por allá nada se pasa,    por allá ¡qué se ha ` pasar!
  70   no siendo la tu infantina    que se harta de suspirar.
     --¡Ay, quién me la diera ver,    quién me la diera abrazar!
  72   --¿Cuánto dieras, Gerinaldo,    quien te la habría ` presentar?
     --Diera mi coche y mulas,    cuanto en el palacio hay.--
  74   Quita vestido de seda,    se descubre de sayal;
     [quita vestido de seda],    Gerinaldo al suelo cae.
  76   --¡Maten, maten la romera,    Gerinaldo muerto está!
     --¿Con qué lo había `e matar yo,    sin cuchillo ni puñal?
  78   --Lo mataste con tus ojos    que tienes lindo mirar.
     --Si lo maté con mis ojos,    él se volverá a levantar.
  80   ¡Levántate, Gerinaldo,    si te quieres levantar!,
     que Gerinaldo era mío,    con él me vuelvo a marchar.
  82   Quédense con Dios, señores,    señores de este lugar,
     que Gerinaldo era mío    y con él vuelvo a marchar.

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0023+0110:4 Gerineldo+La Condesita (í-o+á)            (ficha nº: 806)

Versión de Chano (ay. Peranzanes, p.j. Ponferrada, ant. Villafranca del Bierzo, comc. Fornela, León, España).   Recitada por María Ramón Abella (70a). Recogida por Pilar Aragón, José Luis Forneiro, Aurelio González y Esther San-Pastor, 18/07/1985 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta LEÓN 85; cinta: 6.18-7.1/B-06). Publicada en TOL I 1991, pp. 196-197.  138 hemist.  Música registrada.

     Genereldo, Genereldo    fue a dar agua a su caballo.
  2   Mientras su caballo bebe,    Genereldo echa un cantar;
     bien lo oyera la infantina    de altas torres donde está.
  4   --¿Qué es esto que suena, madre,    es la serena del mar?
     --No es la serenita, hija,    ni tampoco el su cantar,
  6   que es el conde Genereldo,    de ti se quiere enamorar.--
    
(Ella tuvo una entrevista con él.)
     --A las once acuesta el rey    y a las doce está dormido,
  8   y a la una puede entrar    Genereldo en mi castillo.--
    
(Cuando entró y ella en la cama y cuando lo vio pisar, dice:)
     --¿Quién es ese galán,    o quién es ese atrevido?,
  10   ¿quién es ese galán    que estas horas ronda mi castillo?
     --Señora, soy Genereldo    que vengo a lo prometido.
  12   --Perdóname, Genereldo,    que no te hube conocido.--
     Se quitó él sus ropas mayores    y allí se dejó acostar,
  14   y entre besos y abrazos    se quedan los dos dormidos.
     Ha soñado un sueño el rey    que de veras le ha salido:
  16   --O me duermen con la infanta    o me roban el castillo.--
     Se levanta de la cama    en camisa y calzoncillo;
  18   va a la cama de la infanta    y encontró los dos dormidos.
     --Yo si mato a Genereldo,    yo le crié desde niño;
  20   y si mato a la mía infanta,    mi reinao queda perdido.
     Aquí queda mi espada,    pa que sirva de testigo.--
  22   Eso del amanecer    la infantina dio un suspiro.
     --Levántate, Genereldo,    que ya somos conocidos,
  24   la espada de mi rey padre    entre los dos ha dormido.
     --¿Por dónde quieres que vaya,    tres horas el sol salido?
  26   --Vete por esos jardines    cogiendo rosas y lirios;
     la rosa más encarnada    todo el color te ha comido.--
  28   El rey, como noticioso,    al encuentro le ha salido.
     --¿Dónde vienes, Genereldo,    pálido y descolorido?
  30   --Vengo por estos jardines    cogiendo rosas y lirios.
     --Mientes, Genereldo, mientes,    que con la infanta has dormido.
  32   --Máteme, máteme, el rey padre,    que `o lo traigo merecido.
     --Yo no te voy a matar,    te crié desde muy niño;
  34   y si mato la mía infanta,    mi reinao queda perdido.
     El castigo que te voy a dar    ya lo tienes prometido:
  36   entre las once y doce    señal de mujer y marido.
     --Tengo hecho juramento    a la Virgen de la Estrella,
  38   mujer que ha sido mi dama    de no casarme con ella.--
     Se armaron las grandes guerras    entre Francia y Portugal,
  40   a Genereldo lo ponen    de capitán general.
     La niña, como era tierna,    no cizaba de llorar.
  42   --Si a los siete años no vengo,    a los ocho pués casar.--
     Pasan siete, pasan ocho    y no parece llegar.
  44   La niña, como era tierna,    no cizaba de llorar;
     anda en busca de manglura    para su cara manglar.
  46   Anduvo siete reinados    y sin poderlo encontrar;
     al cabo `e los siete reinados
  48   vio venir una vacada    y una boyada detrás.
     --Dime, vaquerillo, dime,    dinero te voy a dar,
  50   ¿de quién es esta vacada    y estos torillos detrás?
     --Señora, es de Genereldo,    está en víspera de casar.
  52   --Dime, pastorcillo, dime,    tres onzas te voy a dar,
     ¿dónde para Genereldo,    dónde vive y dónde está?
  54   --Vive en la calle del Perro    y en el cuartel general.--
     . . . . . . . . . una limosna    para camino pasar.
  56   --¿Dónde es la peregrina?,    aunque es malo preguntar.
     --Señor, yo soy de Francia,    de Francia soy natural.
  58   --Ah, si es usted de Francia    algo traerá que contar.
     --Pues que marchó el conde Genereldo    y no parece llegar.--
  60   La niña, como era tierna,    no cizaba de llorar.
     --¡Ay, quién me la diera ver    por ver el traje que trae!--
  62   Se quita sus carapelos,    y se quedó en un verde brial,
     el que ella usaba    cuando con él tuvo amistad.
  64  
(Y él, que lo vio fijo quién era)
,    atrás se le fue esmayar.
     --¡Malhaya la pelegrina    y las patas que la traen!
  66   ¿Quién te trajo, pelegrina,    pa mi marido matar?
     --No se lo maté, señora;    si Dios quier, recordará.--
  68   --Perdí unas llaves viejas    y otras nuevas fui a comprar,
     y yo ahora encontré las viejas,    ¿con acuáles he de usar?
  70   --Con las viejas, con las viejas,    que ellas son de más edad.

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0023+0110:5 Gerineldo+La Condesita (í-o+á)            (ficha nº: 807)

Versión de Trascastro (ay. Peranzanes, p.j. Ponferrada, ant. Villafranca del Bierzo, comc. Fornela, León, España).   Recitada por Gloria Álvarez Álvarez (67a). Recogida por Diego Catalán, J. Antonio Cid, Flor Salazar y Ana Valenciano, 19/07/1977 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta NORTE 77; Anexo TRASCASTRO 88; cinta: `Candín-Trascastro-A` B-10 y B-12; y 1/A). Publicada en TOL I 1991, pp. 197-199.  158 hemist.  Música registrada.

     --Genereldo, Genereldo,    paje del rey tan querido,
  2   ¡dichosa de la mujer    que te lleve por marido!
     --No se burle, la señora,    no se burle usted conmigo.
  4   --No me burlo, Genereldo,    que de verdad te lo digo.
     --Si lo dices de verdad,    ¿cuándo ha de ser el partido?
  6   --Entre la una o las doce,    que mi padre esté dormido.--
     Eso de la medianoche    Genereldo está al castillo;
  8   en medio de la escalera    Genereldo dio un suspiro.
     --¿Quién es ese ladrón,    quién es ese atremetido?
  10   --Soy Genereldo, señora,    que vengo a lo prometido.--
     Se cogieron de la mano,    como mujer y marido;
  12   se fueron a la cama    como mujer y marido.
     Y el rey ha soñado un sueño,    se levantó espavorido:
  14   --O me duermen con la infanta    o me roban el castillo.--
     Vino por allí un criado,    de Genereldo enemigo:
  16   --Genereldo, señor rey,    Genereldo en el castillo,
     Genereldo, señor rey,    con la infanta ya ha dormido.--
  18   Se hizo que estaba sordo,    se hiciera que no había oído;
     se fue al pasito y paso,    por ver si verdá había sido.
  20   Se quería levantar,    no había quien le apurra el vestido.
     En el medio `e la escalera    allí muy mala seña vido:
  22   zapatillas de Genereldo,    que allí le hubieran caído.
     Y allí estaban a la cama    como mujer y marido.
  24   --Si mato a Genereldos,    lo crié de muy chiquillo,
     y si mato a la infanta,    el reina. . . . . .o queda perdido.--
  26   Metió la espada en el medio    pa que tomaran sentido.
     Eso de la medianoche    la infanta tomó sentido:
  28   --¡Genereldo, Genereldo,    mal día nos ha amanecido!,
     la espada del rey mi padre    entre los dos está metido;
  30   recuérdate, Genereldo,    si tú la hubieras traído.
     --Yo bien recuerdo, señora,    que nada hubiera traído.
  32   ¡Ay de mí, triste cuitado,    ay de mí, triste afligido!,
     ¿por dónde me voy a ir    que no sea conocido?
  34   --Te metes por el jardín    cogiendo flores y lirios.--
     El rey, como lo sabía,    al encuentro le salira.
  36   --¿D`ónde vienes, Genereldo,    que vienes descolorido?
     --Vengo del jardín, señor,    de coger flores y lirios.
  38   --Vienes, vienes, Genereldo,    con la infanta en el castillo;
     desde mañana a estas horas    seréis mujer y marido.
  40   --¡Ay de mí, triste cuitado,    ay de mí, triste aflegido,
     todo lo que tien mis padres    no hay pa la infanta un vestido!
  42   --Si en logar de vestido de seda,    la vistes de sayal fino,
     [vístela de sayal fino,]    como así lo ha merecido.--
  44   --Un viaje, señor rey,    un viaje me ha salido;
     si a los siete años no vengo,    ya no contarán conmigo.--
  46   Pasan siete, pasan ocho,    Genereldo no ha venido.
     Se viste de pelegrina    y por el mundo se va;
  48   no pregunta por buen vino,    ni tampoco por buen pan,
     preguntaba por la mangre,    pa su cara mangrear.
  50   En una sierra muy lejos    una vaqueirada hallar.
     --Dime, pastorcillo, dime,    que `o dinero te he de dar,
  52   ¿de quién son estas vacas?    las conozco por señal.
     --De Genereldo, señora,    mañana se va a casar.
  54   --Dime, pastorcilla, dime,    que `o dinero te he de dar,
     dime, pastorcillo, dime,    ¿en qué calle vivirá?
  56   --La calle de la Paloma    número veinticuatro.--
     Siete vueltas dio al castillo,    ninguna le pudo entrar;
  58   cuando iba pa las ocho,    un criado vio asomar.
     --Una limosna, señor,    para caminos pasar.--
  60   Luego baja Genereldo    y un real de plata le da.
     --¡Para un señor como usted,    muy poca limosna da!
  62   --¿De qué tierra, pelegrina,    de qué tierra o qué lugar?
     --Yo soy de Francia, señor,    soy de Francia natural.
  64   --Si usted viene de Francia,    algo traerá que contar.
     --Que Genereldo marchó    y no parece llegar,
  66   y que la hija del rey    ella solterita está.
     --¡Ay, quién me la diera ver    con el vestido que trae!--
  68   Se levantó sus jarapeos,    se quedó en fino brial.
     Pa atrás, pa atrás Genereldo    se dejara desmayar,
  70   y luego bajó la otra    con grande fuero que trae:
     --Pa atrás, pa atrás, pelegrina,    mi marido has desmayao.
  72   --Calle, calle, la señora,    si Dios quiere ha recordar.--
     Todos los viejos del pueblo,    todos los mandó llamar.
  74   --Perdí unas llaves viejas    y unas nuevas fui a comprar,
     y ahora que hallé las viejas,    ¿con cuáles tengo de andar?
  76   --Con las viejas, Genereldo,    que son las de mejor edad.
     --Éste es mi fino oro,    éste es mi fino cristal,
  78   éste es mi fino espejo,    con ella tengo casar.--
     Y la monta en su caballo    y para Francia se va.

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0023+0110:6 Gerineldo+La Condesita (í-o+á)            (ficha nº: 808)

Versión de Palacios del Sil (ay. Palacios del Sil, p.j. Ponferrada, ant. Murias de Paredes, comc. Ribas del Sil, León, España).   Recitada por Eva González Fernández (62a). Recogida por Juana Agüero, Ángeles Gasset, Fernando Gomarín Guirado y Sandra Robertson, 29/06/1980 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta NORTE 80; cinta: 4.29-6.2/A-09). Publicada en TOL I 1991, pp. 199-200.  120 hemist.  Música registrada.

     --Gerineldo, Gerineldo,    paje del rey tan querido,
  2   si fueras rico en hacienda    como eres galán pulido,
     ¡quién pudiera estar dos horas    hablando de amor contigo!
  4   --Como soy criado vuestro,    burláis, señora, conmigo.
     --No me burlo, Gerineldo,    que de veras te lo digo.
  6   --¿Cuándo ha de ser, gran señora,    cuándo es lo prometido?
     --A las diez se acuesta el rey,    a las once está dormido,
  8   a las doce, Gerineldo,    cuando canta el gallo pío.--
     Siete vueltas dio al palacio    y otras tantas dio al castillo;
  10   de las siete pa las ocho    por la escalera ha subido.
     --¿Oh, quién ronda mi palacio,    oh, quién ronda mi castillo?,
  12   si el rey mi padre lo viera,    muy duro será el castigo.
     --Gerineldo soy, señora,    que vengo a lo prometido.
  14   --Perdóname, Gerineldo,    que no te había conocido.
     ¿Quieres comer o beber?    --Nada quiero, dueño mío.--
  16   Y se fueron a acostar    como mujer y marido.
     El rey ha tenido un sueño    que muy bien le había salido:
  18   --O me duermen con la infanta,    o me roban el castillo.--
     Se levantara el buen rey    mal calzado y peor vestido,
  20   cogió la espada mayor    y hacia arriba se ha subido;
     y los hallara durmiendo    como mujer y marido.
  22   --Yo si mato a Gerineldo,    la culpa no la ha tenido,
     y si mato a la infantina,    mi reino queda perdido;
  24   pondré la espada en el medio,    que les sirva de testigo.--
     Estando en estas palabras,    la infantina dio un suspiro.
  26   --¡Despierta, despierta, Gerineldo,    que ya somos conocidos!,
     la espada del rey mi padre    la tenemos de testigo.
  28   --Será acaso la mía    que la traje por olvido.
     --No es la tuya, Gerineldo,    que yo bien la he conocido.
  30   --¿Por dónde iré, gran señora,    que no sea conocido?
     --Vete por esos jardines    cogiendo rosas y lirios.--
  32   El rey, como lo sabía,    al encuentro le ha salido.
     --¿De ónde vienes, Gerineldo,    que vienes descolorido?
  34   --La fragancia de una rosa    la color me ha comido.
     --De esa rosa, Gerineldo,    mi espada será testigo.--
  36   Echara rodilla en tierra:    --Dadme, señor, el castigo.
     --El castigo que os doy    lo tenéis bien merecido,
  38   que antes de las doce y media    seréis mujer y marido.--
     Entablárase una guerra    entre España y Portugal,
  40   mandaron a Gerineldo    de capitán general.
     Le decía la infantina:    --¿Cuánto tiempo he de esperar?
  42   --Si a los siete años no vengo,    ya te podrías casar.--
     Ya pasaron los siete años    y él no parece llegar;
  44   se vistió de peregrina    y se lo marchó a buscar.
     Anduviera siete reinos    sin poderlo encontrar;
  46   de los siete pa los ocho    con un pastor vino a dar.
     --Dime, pastorcillo, dime,    ¿de quién es ese ganado?
  48   --De Gerineldo, señora,    que está a un día de casado.
     --De aquí a casa ` Gerineldo    ¿cuánto tiempo se echará?
  50   --A la carrera de un perro    a la puerta principal.
     --¡Ave María Purísima!    --¡Sin pecado original!
  52   --Dé limosna a una peregrina,    que Dios se lo pagará.
     --Atrás, atrás, peregrina,    atrás, mucho más atrás,
  54   que para pedir limosna    basta bien desde el portal.
     --Atrás, atrás, la condesa,    atrás, mucho más atrás,
  56   si tú eres hija de un conde,    yo del rey, que todavía es más.--
     Bajo el traje de peregrina    traía un rico brial;
  58   Gerineldo, desque lo vio,    pronto la fue a abrazar.
     --Queden con Dios los condeses    y el alcalde del lugar,
  60   que los amores primeros    son muy malos de olvidar.

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0023+0110:7 Gerineldo+La Condesita (í-o+á)            (ficha nº: 809)
[0273 Sufrir callandocontam.]

Versión de Villarino del Sil (ay. Palacios del Sil, p.j. Ponferrada, ant. Murias de Paredes, comc. Ribas del Sil, León, España).   Recitada por Rogelia Miesgo (71a). Recogida por Flor Salazar, Saturnino Sanjuán, y Ana Valenciano, 20/09/1979 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta LEÓN 79; cinta: 2.20-9.1/B-09). Publicada en TOL I 1991, pp. 201-203.  140 hemist.  Música registrada.

     --Gerineldo, Gerineldo,    paje del rey tan querido,
  2   dichosa fuera la dama    que se casara contigo.
     --Como soy vuestro criado,    de mí vos queréis burlare.
  4   --No me burlo, Gerineldo,    que de a veras es verdad.
     --Si de a veras es verdad,    ¿pa cuándo es lo prometido?
  6   --A las diez se acuesta el rey    y a las once está dormido,
     y a las doce es buena hora    para entrar en mi castillo.--
  8   Se puso botas de goma    para no ser conocido;
     siete vueltas dio al palacio    y otras tantas dio al castillo,
  10   en el medio ` la escalera    Gerineldo dio un suspiro.
     La infantina, que lo oyó:    --¿Cuál ha de ser l`atrevido?
  12   le juro, por el rey mi padre,    que él le dará el castigo.
     --Soy Gerineldo, señora,    que vengo a lo prometido.--
  14   Lo agarrara por la mano    y a su celda lo ha metido;
     se acostaron en la cama    como mujer y marido;
  16   y a eso del amanecer    se quedaron los dos dormidos.
     Y el rey ha soñado un sueño,    como verdad le ha salido:
  18   --O me duermen con la infanta,    o me roban el castillo.--
     Entre sueños y no sueños,    él de la cama ha salido;
  20   los encontrara boca a boca    como mujer y marido.
     --Yo si mato a Gerineldo,    lo crié desde muy niño,
  22   y si mato a la infantina,    mi reino queda perdido;
     lo mejor, Dios mío, será    callarme para conmigo;
  24   voy meter la espada n`el medio,    que me sirva de testigo.--
     Con el frío de la espada,    la infantina dio suspiro:
  26   --¡Gerineldo, Gerineldo,    qué mal sueño hemos tenido!,
     la espada del rey mi padre    en el medio ha aparecido.
  28   --¿Por dónde me voy, infantina,    que no sea conocido?
     --Vete por esos jardines    cogiendo rosas y lirios,
  30   si te preguntan dó vas,    que vas de dormir conmigo.--
     Y el rey, como lo sabía,    al encuentro le ha salido.
  32   --¿Dónde vienes, Gerineldo,    tan blanco y descolorido?
     --Las damas perdieron un cofre    y dicen que yo lo he tenido.
  34   --Eso no es cierto, Gerineldo,
     tú dormiste con la infanta,    la infanta durmió contigo;
  36   o te has de casar con ella,    o le has de buscar marido.
     --Tengo juramento hecho    a la Virgen de la Estrella:
  38   mujer que fuera mi dama    de no casarme con ella.--
     Anunciaron una guerra    entre Francia y Portugal,
  40   que a Gerineldo lo llaman    pa capitán general.
     --Dime, dime, Gerineldo,    ¿qué tiempo podrás tardar?
  42   --Si a los siete años non vengo,    con otro puedes casar.--
     Ya llegaron los siete años    (y Gerineldo non llegó);
  44   se metió de peregrina,    al mundo a peregrinare.
     Anduvo siete reinados    sin poderlo encontrar,
  46   anduvo por mar y tierra,    por morería y cristiandad;
     y, al subir a una montaña,    encontró un pinare,
  48   encontró una vacada    con su sierro y su señal,
     y encontró una vacada    y un vaqueiriño detrás.
  50   --Dime, vaqueiriño, dime,    ¿de quién es esa vacá(da)?
     ¿de quién es esa vacada    con su sierro y su señal?
  52   --Es de Gerineldo, señora,    que mañana se va a casar.
     --Dime, dime, vaqueiriño,    que dineiro te he de dar,
  54   la calle donde ella vive    y el número principal.
     --El número no lo sé,    calle de Santa Teresa.
  56   Ya mataron los corderos,    cocidito tienen el pan,
     y se casa con una hija `un conde    y nieta de un capitán.
  58   --¡Ave María Purísima!    --¡Sin pecado original!
     Atrás, atrás, peregrina,    atrás, peregrina, atrás,
  60   que para pedir limosna    basta bien desde el corral.
     --Deténgase usted, condesa,    deténgase usted en hablar,
  62   que, si usté es hija d`un conde,    yo soy hija d`un rey, que es más.--
     Y entonces sal Gerineldo    y una peseta le da.
  64   --Eso es poco, Gerineldo,    pa lo que tú solías dar.
     --¿De dónde es la peregrina
  66   halagüeña en el vestir,    halagüeña en el calzar?
     --¿Tan descolorida vengo    que no me conoces ya?;
  68   de tu tierra, Gerineldo,    soy de tu tierra natal.
    
(Abrió un mantón que traía y le enseñó el hábito de casarse que lo traía puesto por bajo y traía un anillo de oro que lo partieron al medio y a un pa cada un y se lo enseñó. Él abrazóuse a ella y él desmayóuse al vela que era la sua señora, y la novia bajou:)
     --¡Malhayas tú, peregrina,    y quien te trajo por acá!
  70   --¡Adiós, condes y marqueses,    vecinos de este lugar,
     que los amores primeros    son muy malos de olvidar!

Nota: La recitadora es natural de Oviedo.

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0023+0110:8 Gerineldo+La Condesita (í-o+á)            (ficha nº: 810)
[0078 El prisionero and 0049 Conde Niño, contam.]

Versión de Vivero de Omaña (ay. Murias de Paredes, p.j. León, ant. Murias de Paredes, comc. Omaña, León, España).   Recitada por María Maceda. Recogida por Carmen González, 00/07/1948 (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en RTLH 8 (1976), pp. 254-5, versión II.219 y TOL I 1991, pp. 203-205.  176 hemist.  Música registrada.

     Mes de mayo, mes de mayo,    cuando los fuertes calores,
  2   cuando los toritos bravos,    los caballos corredores,
     cuando los enamorados    gozaban de sus amores.
  4   Mañanitas de San Juan    se levantó Gerineldo
     a dar agua a su caballo    a las corrientes del mar;
  6   mientras el caballo bebe    Gerineldo echó a cantar.
     La dama, que lo ha sentido,    ha comenzado a llamar:
  8   --Gerineldo, Gerineldo,    mi camarero leal,
                                       atiende a lo que te digo:
  10   Si fueras rico en hacienda    como eres galán pulido,
     dichosa fuese la dama    que se casara contigo.
  12   --Como soy vuestro criado,    señora, burláis conmigo.
     --No me burlo, Gerineldo,    que de veras te lo digo:
  14   ¡quién te cogiera esta noche    tres horas a mi albedrío!
     --Dígame usted, gran señora,    ¿a qué hora podré venir
  16   a cumplir lo prometido    y a ver su hermoso jardín?
     --A las diez se acuesta el rey,    a las once está dormido,
  18   a las doce es la ocasión,    cuando canta el gallo pinto;
     en este mismo balcón    hallarás puesta una escala,
  20   súbela, pues, sin temor,    que la infanta aquí te aguarda.--
     Quitó zapato de seda    para no ser conocido.
  22   Siete güertas dio al palacio    y otras tantas dio al castillo;
     viéndolo todo en silencio,    por la escala se ha subido.
  24   En el último escalón    Gerineldo dio un suspiro.
                                       La dama que lo ha sentido:
  26   --¿Oh, quién ronda mi palacio,    oh, quién es el atrevido?,
     por vida del rey mi padre,    que le he de dar castigo.
  28   --Señora, soy Gerineldo,    que vengo a lo prometido.
     --Perdóname, Gerineldo,    no te hubiera conocido.--
  30   Le ha cogido de la mano    y en su alcoba lo ha metido.
     --¿Quieres comer o beber?    --Nada quiero, dueño mío.--
  32   Se acostaron en la cama    como mujer y marido.
     El rey ha soñado en sueños,    que de veras le ha salido,
  34   que le duermen con la infanta    o le roban el castillo.
     Sea sueño o no lo sea,    en su alcoba se ha metido:
  36   --Gerineldo no le mato,    que lo crié desde niño,
     y a la infanta, si la mato,    mi reino queda perdido;
  38   aquí dejo yo mi espada,    que me sirva de testigo.--
     A eso de las diez del día    la infanta dio un suspiro,
  40   --Levántate, Gerineldo,    que ya somos conocidos;
     la espada del rey mi padre    con nosotros ha dormido.--
  42   Se levantó Gerineldo    muy blanco y descolorido.
     --¿Por dónde iré, gran señora,    que no sea conocido?
  44   --Vete por esos jardines    cogiendo rosas y lirios.--
     El rey, como lo sabía,    al encuentro le ha salido:
  46   --¿De ónde vienes, Gerineldo,    tan blanco y descolorido?
     --Vengo por esos jardines    cogiendo rosas y lirios;
  48   la fragancia de una rosa    todo el color me ha perdido.
     --Mientes, mientes, Gerineldo,    que con la infanta has dormido--
  50   Se ha arrodillado a sus pies:    --Humilde perdón le pido;
     el castigo que merezca,    señor, que sea conmigo.
  52   --El castigo que os doy    ya lo tengo prevenido,
     antes de las diez del día    seáis mujer y marido.
  54   --Tengo juramento hecho    a la Virgen de la Estrella,
     mujer que sea mi dama    de no casarme con ella.
  56   --¡Traición, traición al palacio,    bajo mi espada y rodela,
     que maten a Gerineldo    y le corten la cabeza!--
  58   Se ha publicado una guerra    en España y Portugal,
     y nombran a Gerineldo    de capitán general.
  60   La dama, que lo ha sentido,    ha comenzado a llorar:
     --Gerineldo, Gerineldo,    ¿qué tiempo podrás tardar?
  62   --Si a los siete años no vuelvo,    con otro podrás casar.--
     Se pasaron los siete años    sin tener razón formal;
  64   de los siete pa los ocho    la infanta lo fue a buscar.
     Se vistió de peregrina,    po`l mundo lo fue a buscar.
  66   Anduvo los siete reinos    sin tener razón formal;
     de los siete pa los ocho    ha encontrado una inicial:
  68   Vio venir una vacada    y una bueyada detrás,
     un toro pinto en el medio    con su hierro y su señal.
  70   --Dime, dime, vaquerillo,    ¿de quién es este ganado
     tan gordo y tan regalado,    con su hierro y su señal?
  72   --Señora, es de Gerineldo,    que está en vísperas de casar.
     --Dime, dime, vaquerillo,    dinero te voy a dar
  74   si me niegas la mentira    y me dices la verdad,
     en la calle en donde vive,    el número donde está.
  76   --En la carrera del Perro,    en el piso principal,
     número seis, gran señora,    ésta es la pura verdad.--
  78   Sacó doscientos doblones,    al vaquero se los da.
     --¡Ave María Purísima!    --¡Sin pecado original!
  80   --Una limosna, por Dios    y la Virgen del Pilar.--
     Fue [la] suerte de la niña    que él mismo la salió a dar:
  82   --¿De dónde es la peregrina?,    ¿de qué tierra es natural?
     --¿Tan desconocida estoy    que no me conoces ya?
  84   --Atrás, atrás, peregrina,    téngase usted para atrás,
     que para pedir limosna    basta bien desde el portal.
  86   --Atrás, atrás, la condesa,    téngase usted para atrás,
     que si usté es hija de un conde,    yo de un rey, que aún será más.
  88   --Queden con Dios los mis suegros,    alcaldes de este lugar,
     que los amores primeros    son muy malos de olvidar.

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0023+0110:9 Gerineldo+La Condesita (í-o+á)            (ficha nº: 811)
[0078 El prisionero and 0049 Conde Niño, contam.]

Versión de La Urz [ant. Laurz] (ay. Riello, p.j. León, ant. Murias de Paredes, comc. Omaña, León, España).   Recitada por María Martínez (65a). Recogida por Aurelio González y Ana Valenciano, 15/07/1985 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta LEÓN 85; cinta: 7.15-7.3/A-01). Publicada en TOL I 1991, pp. 205-207.  143 hemist.  Música registrada.

     [Mes de mayo, mes de mayo,]    mes de las fuertes calores,
  2   cuando los enamorados    gozaban de sus amores.
     Unos se regalan lirios    y otros se regalan flores,
  4   y el pobrecito de mí    metido en estas prisiones,
     sin saber cuándo es de día    y menos cuándo es de noche,
  6   si no es por la cotolisa    que canta por estos montes.
     Mañanita de San Juan    cuando Gerineldo va
  8   a dar a agua a sus caballos    a las orillas del mar.
     Mientras los caballos beben    Gerineldo va a cantar,
  10   y la dama que lo escucha    luego lo sale a llamar.
     --Gerineldo, Gerineldo,    paje del rey bien querido,
  12   si fueras rico en hacienda    como eres galán pulido,
     dichosa fuera la dama    que se casara contigo.
  14   --Como soy criado vuestro,    señora, burláis conmigo.
     --No me burlo, Gerineldo    que de veras te lo digo.
  16   --Que de burla, que de veras,    ¿a qué hora soy prometido?
     --A las diez se acuesta el rey    a las once está dormido,
  18   a las doce es la ocasión,    cuando canta el gallo pío.--
     Todavía no eran las nueve,    Gerineldo está en camino,
  20   con el zapato en la mano,    del rey no fuera sentido.
     Siete vueltas dio al palacio    y otras siete dio al castillo,
  22   y no halló por donde entrar,    Gerineldo dio un suspiro.
     Y la oyó la infantina    desde su mismo retiro.
  24   --¿Quién es ese demoro    que en mi puerta dio un suspiro?
     --Soy Gerineldo, señora,    que vengo a lo prometido.--
  26   Y le agarró por la mano    y para arriba lo ha subido.
     --¿Quieres comer u beber?--    Gerineldo no ha querido.
  28   Y se acuestan en la cama    como mujer y marido.
     Y eso de la medianoche    el rey un sueño ha tenido:
  30   que le duermen con la infanta    o le roban el castillo.
     Y se levanta el gran rey    en sueño dispavorido,
  32   y los encontró a los dos    como mujer y marido.
     --Yo si mato a Gerineldo,    lo crié desde muy niño;
  34   y si mato a la infantina,    mi reino queda perdido.
     Tendré que ver y callar    y en mi corazón sufrirlo.
  36   Dejo la espada en el medio,    que les sirva de testigo.
     --Levántate, Gerineldo,    que ya somos conocidos,
  38   la espada del rey mi padre    con nosotros ha dormido.
     --¿Por dónde voy yo ahora    que no sea conocido?
  40   --Vete por esos jardines    cogiendo rosas y lirios.--
     Y el rey, como lo sabía,    el encuentro le ha salido.
  42   --¿Dónde vienes, Gerineldo,    tan blanco y descolorido?
     --La fragancia de una flor    la color me ha comido.
  44   --Mientes, mientes, Gerineldo,    que con la infanta has dormido.--
     Y se puso de rodillas    y perdón le ha pedido.
  46   --El castigo que mereces.    --Señor, yo se lo recibo.
     --El castigo que mereces,    ya lo tienes prometido,
  48   que te has de casar con ella    u le has de buscar marido.
     --Yo con ella, sí señor,    no quedrá ella conmigo,
  50   que con todo mi caudal    no tiene ella pa un vestido.
     --Se lo compre de paño pardo,    porque así ella lo ha querido.--
  52   Se encimientan unas guerras    en Aragón y Portugal,
     y a Gerineldo lo llevan    de capitán general.
  54   --Si a los siete años no vuelvo,    niña, te puedes casar.--
     Los siete años ya pasaron,    camino los ocho van.
  56   --Gerinaldo no ha venido,    seña de que muerto es ya.
     --Gerineldo no se ha muerto,    Gerineldo vivo está.
  58   Si usted me diera licencia,    yo lo iría a buscar.
     --¿Quién te lo quita, mi hija,    quién te lo iba a quitar?--
  60   Quita los vestidos de oro    y viste de un pobre sayal.
     --Buscarás una criada    que te vaya a encaminar.--
  62   Entra en las rayas de Francia    y salió en las de Portugal,
     y encontró un pajecito    a las orillas del mar.
  64   --Pajecito, si eres noble,    si eres noble, me dirás
     ¿de quién son aquellas mulas    que salen a pasear?
  66   --Son del conde Flor, señora,    mañana se va a casar.--
     Y a los dos pasos que anduvo    con él empezó a hablar.
  68   --Tanta tierra traes andada    ¿no traes nada que contar?
     --Que el capitán se ha marchado    y a verla no volverá.
  70   --Ésa tal quisiera ver,    por ver que vestidos trae.
     --Con los ojos que usted tiene    mirando pa ella está.--
  72   Y estando en estas razones    se desmayó para atrás.
    
(Todos a atenderla y no vino, y vino Gerineldo y en momento espertó, y espertó y estonces él dijo que no se casaba con nadie, que atara las mulas, que él iba con la infanta que le ha venido a buscar.)

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0023+0110:10 Gerineldo+La Condesita (í-o+á)            (ficha nº: 812)

Versión de Bustos (ay. Valderrey, p.j. Astorga, comc. Astorga, León, España).   Recitada por Águeda Prieto (75a) y Rosa Palacio del Río (73a). Recogida por Mikel Bilbao, Raquel Calvo, Francisco Mendoza Díaz-Maroto y Flor Salazar, 14/07/1985 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta LEÓN 85; cinta: 7.14-7.2/B-04). Publicada en TOL I 1991, pp. 207-209.  139 hemist.  Música registrada.

     Gerineldo, Gerineldo,    mi camarero benino,
  2   si fueras rico en hacienda    como eras galán pulido,
     dichosa fuese la dama    que se casase contigo.
  4   --Señora, como soy pobre,    señora burlais conmigo.
     --No me burlo, Gerineldo,    que de veras te lo digo,
  6   que a las diez se acuesta el rey    y a las doce está dormido
     y a las doce, la ocasión,    cuando canta el gallo pío.
  8   Siete vueltas dio al palacio    y otras tantas al castillo,
     zapatillas de seda    por que no fuera sentido.
  10   Cada escalón que subía    Gerineldo da un suspiro.
     --¿Quién es ese galán    que en mi sala se ha metido?
  12   --Soy Gerineldo, señora,    que vengo a lo prometido.
     --Desimula, Gerineldo,    no te había conocido.
  14   Lo agarrara de la mano    y en la cama lo ha metido,
     entre besos y abrazos    se han quedado dormidos.
  16   Ha despertado el rey    de un sueño despavorido:
     --O me duermen con la infanta    o me roban el castillo.
  18   Se tirara de la cama,    luego se ha puesto en camino
     ha visto estar a los dos    como mujer y marido.
  20   Diera vuelta para atrás,    estas palabras diciendo:
     --Yo si mato a Gerineldo    que lo crié desde niño
  22   y si mato a la infantina,    queda mi reino perdido.
     Puso espada entre los dos,    que sirviera de testigo.
  24   Despertara la infantina    de un sueño despavorido.
     --Gerineldo, Gerineldo,    que los dos somos cogidos,
  26   la espada del rey, mi padre,    con nosotros ha dormido.
     --¿Por dónde marcharé yo    para no ser conocido?
  28   --Por los jardines del conde    cogiendo rosas y lirios.
     Y el buen rey como lo sabía,    al encuentro l`ha salido.
  30   --¿Dónde vienes, Gerineldo,    que vienes descolorido?
     --De los jardines del conde,    de coger rosas y lirios,
  32   la fragancia de una rosa    todo el color me ha comido.
     --Mientes, mientes, Gerineldo    con la infanta has dormido.
  34   Se postrara de rodillas.    --Y déme usted el casatigo.
     --El castigo que te doy,    ya lo tienes prometido,
  36   te quedan veinticuatro horas    pa ser mujer y marido.
     --Tengo juramento hecho    a la Virgen de la Estrella,
  38   mujer que haya sido mía,    de no casarme con ella.
     Se formaran grandes guerras    entre España y Portugal
  40   y a Gerineldo lo cogen    por capitán general.
     --Gerineldo, Gerineldo    . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
  42   si te marchas,    dime cuánto has de durar.
     --Si a los siete años no vengo,    a los ocho pués casar.--
  44   Siete años iban pasados    y Gerineldo allá se está.
     --Déme licencia, mi padre,    para irlo a buscar.
  46   --Que te la dé Dios del cielo,    la mía dada está.
     Puso bordón y escravina    y embarcó pa sobremar.
  48   Siete leguas anduviera    sin ningún paje hallar,
     de las siete pa las ocho    un paje viera asomar,
  50   con una recua de mulas    de mucho hierro y señal.
     --¿De quién es esta recua    de tanto hierro y señal?
  52   --Es la recua Gerineldo,    mañana se va a casar.
     --Si es la recua Gerineldo,    llévame a su portal.
  54   --Déme conde, una limosna,    para mi camino andar.
     --Tenga niña, estos dos reales    que en mi bolsillo no hay más.
  56   --Poco me das, Gerineldo,    pa lo que me solías dar.
     --¿Quién es esta señora    que tan altivo trae el hablar?
  58   --Señor, soy de tierra ` Asturias    y embarqué pa sobremar.
     --Si usté es de tierra ` Asturias,    ¿qué se cuenta por allá?
  60   --Por allá nada se cuenta,    por allá ¿qué se ha de contar?,
     que la pobre la infantina    no cesaba de llorar.
  62   --¡Ay quién me la diera ver,    quién me la diera mirar!
     --¿Cuánto pagas, Gerineldo,    a quien te la trae acá?
  64   --Mientras la reuca de mulas,    todo lo que en el palacio hay.--
     Quitó bordón y escravina,    Gerineldo en tierra cae
  66   ni con agua ni con vino    lo podían resucitar.
     --Prendan, prendan la romera,    Gerineldo muerto está.
  68   --Dejen, dejen la romera,    que es mi mujer natural.
     --Maldita sea la romera    y el cabrón que aquí la trae,
  70   que por mor de la romera,    me quedé por casar.

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0023+0110:11 Gerineldo+La Condesita (í-o+á+ó-e)            (ficha nº: 813)

Versión de Tejados (ay. Valderrey, p.j. Astorga, comc. Astorga, León, España).   Recitada por Isabel Otero (75a). Recogida en Astorga (Residencia San Francisco) por Javier Olmos, José Ramón Prieto, Salvador Rebés y Flor Salazar, 15/07/1985 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta LEÓN 85; cinta: 7.15-7.1/A-04). Publicada en TOL I 1991, pp. 209-211.  160 hemist.  Música registrada.

     --Mes de mayo, mes de mayo,    mes de las ricas calores,
  2   todos los enamorados    regalan a sus amores:
     unos les regalan lirios,    otros les regalan flores,
  4   yo, pobrecito de mí,    ¿qué regalo a mis amores?--
     Madrugaba Gerineldo    a las orillas del mar,
  6   a darle agua a su caballo    a las orillas del mar;
     mientras los caballos beben    Gerineldo echa un cantar.
  8   La infantina, en el balcón,    no cesaba de mirar.
     --Gerineldo, Gerineldo,    mi camarero benigno,
  10   si fueras rico de haciendas    como eres galán polido,
     dichosa fuera la dama    que se casara contigo.
  12   --Yo, como vuestro criado,    señora, os burláis conmigo.
     --No me burlo, Gerineldo,    que de veras te lo digo.
  14   --Pues si me lo dices de veras,    ¿cuándo ha `ser lo prometido?
     --Pues a deshora de la noche,    cuando el rey esté dormido.--
  16   Siete vueltas dio al palacio,    otras tantas al castillo;
     cada escalón que subía    Gerineldo da un suspiro,
  18   cuando al último escalón    la infantina lo ha sentido.
     --¿Quién es ése, el desgraciado,    quién es ése, el atrevido,
  20   que a deshora de la noche    a mi castillo ha venido?
     --Soy Gerineldo, señora,    que vengo a lo prometido.
  22   --Desimula, Gerineldo,    no te había conocido.--
     Y de besitos y abrazos    los dos se quedan dormidos.
  24   A las doce de la noche    el rey un sueño ha tenido:
     que o le duermen con la infanta    o le roban el castillo.
  26   Y para poder cerciorarse    fue al cuarto de la infantina.
     Cuando los vio a los dos acostados    como mujer y marido.
  28   --Yo si mato a la infantina,    queda el castillo perdido;
     yo si mato a Gerineldo,    mi camarero benino.
  30   Pondré la espada en el medio,    que les sirva de testigo.--
     La infanta, como era astuta,    luego sintió el hierro frío.
  32   --Gerineldo, Gerineldo,    que somos del rey sentidos,
     que la espada de mi padre    con nosotros ha dormido.
  34   --¿Por dónde marcharé yo    pa que no sea sentido?
     --Por los jardines del conde    a coger rosas y lirios.--
  36   Pero el rey, como lo sabía,    al encuentro le ha salido.
     --¿De ónde vienes, Gerineldo,    tan triste y descolorido?
  38   --De los jardines del conde,    de coger rosas y lirios,
     con el olor de las flores    me he puesto descolorido.
  40   --Mientes, mientes, Gerineldo,    con la infantina has dormido.--
     Se pusiera de rodillas:    --Déame usted el castigo.
  42   --El castigo que te doy    ya lo tienes merecido,
     que dentro de pocas horas    seréis mujer y marido.
  44   --¿Qué le doy a la infantina,    si no tengo para comprarle un vestido?
     --Dáselo de paño-monte,    que ella así lo ha merecido.--
  46   Luego se formó una guerra    en rayas de Portugal,
     a Gerineldo le escogen    de capitán general.
  48   La infanta, de que lo supo,    con él quería marchar.
     --Hombres que van a la guerra    mujeres no han de llevar,
  50   que se les quitan las fuerzas    y ganas de pelear.
     --Si no me llevas contigo,    dime lo que has de durar.
  52   --Si no vengo a los siete años,    a los ocho pués casar.--
     Los siete años van pasados,    Gerineldo allá se está.
  54   Pidió licencia a su padre    para irlo a buscar.
     --La licencia que me pides    contigo la tienes ya.--
  56   Anduviera nueve leguas    sin hallar ningún lugar;
     al cabo `las nueve leguas    un paje viera asomar.
  58   --¿De quién es esa vacada    con tanto hierro y señal?
     --Es del conde Gerineldo,    mañana se va a casar.
  60   --Pues si se casa mañana,    yo le quería visitar.--
     --Dame, conde, una limosna,    para caminos andar.
  62   --Toma, toma estos dos reales,    que en mi bolsillo no hay más.
     --Poco me das, Gerineldo,    pa lo que me solías dar.
  64   --¿Dónde es ésta, la romera,    tan altivo trae el hablar?
     --Soy de tierra de Asturias,    me pasé para entre mar.
  66   --Si eres de tierra de Asturias,    ¿qué se cuenta por allá?
     --Por allá nada se cuenta,    ¿por allá qué se ha contar?,
  68   se cuenta que la infantina    que no cesa de llorar.
     --¡Ay, quién me la diera ver,    quién me la diera mirar!
  70   --¿Cuánto dieras, Gerineldo,    a quien te la traiga acá?
     --Daría mulas y coches,    lo que en el palacio hay.--
  72   Quitó cordón y escaravina,    y Gerineldo a tierra cae.
     --¡Vaya con Dios, la romera,    y márchese para atrás,
  74   pa pedir una limosna    basta bien desde el portal!
     --Vete, vete tú, condesa,    detente tú para atrás,
  76   si tú eres hija de un conde,    yo soy del rey, que aún es más.
     --Maten, maten, la romera,    Gerineldo muerto está.
  78   --Dejen, dejen, la romera,    que es mi mujer natural.
     --¡Malhaya sea la romera    y el cabrón que aquí la trae!,
  80   por causa de la romera    me he quedao yo sin casar.

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0023+0110:12 Gerineldo+La Condesita (í-o+á)            (ficha nº: 814)
[0078 El prisionero and 0049 Conde Niño, contam.]

Versión de Camplongo [de Arbas] (ay. Villamanín, ant. Rodiezmo, p.j. León, ant. La Vecilla, comc. Los Argüellos, León, España).   Recitada por Laura González (unos 50a). Recogida por Josefina Sela, 00/07/1920 (Archivo: AMP; Colec.: Sela, J. (M. Goyri-R. Menéndez Pidal)). Publicada en RTLH 8 (1976), pp. 256-7, versión II.222 y TOL I 1991, pp. 211-214.  188 hemist.  Música registrada.

     Mes de mayo, mes de mayo,    cuando los fuertes calores,
  2   cuando los toritos bravos,    los caballos corredores,
     cuando los enamorados    gozaban de sus amores,
  4   unos les tiraban lirios,    otros les tiraban flores,
     y el pobre del Gerineldo    metido en estas prisiones,
  6   sin saber cuándo es de día,    ni menos cuándo es de noche,
     si no por las tortolillas    que corren por estos montes.
  8   Mañanitas de San Juan    cuando Gerineldo va
     a dar agua a su caballo    a las orillas del mar;
  10   mientras el caballo bebe,    Gerineldo echó a cantar.
     Ya lo oyese la infantina    de altos palacios que está:
  12   --Gerineldo, Gerineldo,    mi camarero real,
                                       paje del rey tan querido,
  14   si fueras rico en haciendas    como eras galán polido,
     dichosa fuese la dama    que se casase contigo.
  16   --Como soy vuestro criado,    señora, burláis conmigo.
     --No me burlo, Gerineldo,    que de a veras te lo digo.
  18   --Si me lo decís de averas,    ¿pa cuándo es lo prometido?
     --A las diez se acuesta el rey,    a las once está dormido,
  20   y a las doce es la ocasión,    cuando canta el gallo pinto.--
     A las doce de la noche    Gerineldo está en camino;
  22   quita vestido de seda,    pónselo de pol sayal.
     Siete vueltas dio al palacio,    otras tantas dio al castillo;
  24   desque todo está en silencio,    por la escalera ha subido.
     En el medio `e la escalera    Gerineldo dio un suspiro;
  26   la infantina, que lo oyó,    a su balcón se ha salido:
     --¿Quién me ronda mi palacio,    oh, cuál es el atrevido?,
  28   ¡por vida del rey mi padre,    le tengo dar el castigo!
     --Soy Gerineldo, señora,    que vengo a lo prometido.
  30   --Dispénsame, Gerineldo,    no te había conocido.--
     Ya lo coge por la mano    y a su cuarto lo ha subido.
  32   --¿Quieres comer o beber,    o qué quieres, dueño mío?
     --Ni quie(r)ó comer, ni beber,    nada quiero, dueño mío.--
  34   Se acostaron en la cama    como mujer y marido.
     El rey ha soñado un sueño    que de averas le ha salido:
  36   que le duermen con la infanta    o le roban el castillo.
     Coge la espada en la mano    y a ver a la infanta se ha ido;
  38   los encontró nela cama    como mujer y marido.
     --Yo si mato a la infantina,    queda mi reino perdido;
  40   a Gerineldo no le mato,    que la culpa no ha tenido;
     pongo la espada en el medio    que les sirva de testigo.--
  42   Con el temblor del acero,    la infanta se ha estremecido:
     --Levántate, Gerineldo,    que ya somos conocidos,
  44   la espada del rey mi padre    entre los dos ha dormido.
     --¿Por dónde me iré, señora,    para no ser conocido?
  46   --Vete por esos jardines,    cortando rosas y lirios.--
     El rey, como lo sabía,    al encuentro le ha salido:
  48   --¿Dónde vienes, Gerineldo,    tan blanco y descolorido?
     --Vengo por estos jardines,    cortando rosas y lirios;
  50   la fragancia de una rosa    todo el color me ha comido.
     --¡Mientes, mientes, Gerineldo,    que con la infanta has dormido!
  52   --Déme, señor, el castigo    según yo lo he merecido.
     --El castigo que te doy    y que tienes merecido,
  54   que antes de las diez y media    seáis mujer y marido.
     --Tengo hecho un juramento    a la Virgen de la Estrella:
  56   mujer que fuese mi dama    de no casarme con ella.
     --¡Alto, alto, mi palacio,    y bajo de mi rodena,
  58   que maten a Gerineldo    y le corten la cabeza!--
     Ya se ha formado una guerra    entre Francia y Portugal,
  60   y le tocó a Gerineldo    de capitán general.
     La infantina, que lo supo,    no cesaba de llorar:
  62   --¿Por qué lloras, la infantina,    por qué era tanto pesar?,
     si a los siete años no vuelvo,    con otro te casarás.--
  64   Ya se cumplen los siete años,    no parecía llegar;
     se vistió de pelegrina    para irsel` a buscar.
  66   Siete leguas lleva andadas    sin hallar ningún lugar;
     de las siete pa las ocho    un castillo vio asomar:
  68   --Si aquel castillo es de moros,    allí me cautivarán,
     y si es de cristianicos,    allí me darán del pan.--
  70   Vio venir una vacada
     y también una bueyada    y un vaquerito detrás.
  72   --Dime, dime, vaquerito,    dime, dime la verdad,
     ¿de quién es este ganado    con su hierro y su señal?
  74   --De Gerineldo, señora,    mañana se va a casar.
     --Dime, dime, vaquerito,    dime, dime la verdad,
  76   en la calle donde vive    y el número donde está.
     --Vive en la calle del Perro,    número tres, capitán.--
  78   --¡Ave María Purísima!    --¡Sin pecado original!
     --¿Si me dan una limosna    pa la Virgen del Pilar?
  80   --Ve con Dios, la pelegrina,    que no había qué le dar.
     --De algún día, caballero,    limosna solías dar.
  82   --¿De qué tierra, pelegrina,    de qué tierra o qué lugar?
     --¿Tan desconocida vengo    que no me conoces ya?
  84   Yo soy de un lugar    que llaman Junto-a-la-mar.
     --¿De Gerineldo, señora,    qué se cuenta por allá?
  86   --De Gerineldo, señor(a),    poco bien y mucho mal:
     que ha dejado a la su esposa    y a Córdoba fue a casar.
  88   Si no lo quieres creer,    aquí traigo esta señal,
     el anillo que me diste    para irnos a casar
  90   y aquella cadena de oro    que me diste por señal.
     --Téngase atrás, pelegrina.    --Téngase usted para atrás,
  92   que si usted es hija de un conde,    yo de un rey, que es mucho más.
     --Quédense con Dios, mis suegros,    vecinos de este lugar,
  94   que me marcho con mis amores,    que me han venido a buscar,
     que los amores primeros    son muy malos de olvidar.

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0023+0110:13 Gerineldo+La Condesita (í-o+á)            (ficha nº: 815)
[0078 El prisionero and 0049 Conde Niño, contam.]

Versión de Huergas de Gordón (ay. La Pola de Gordón, p.j. León, ant. La Vecilla, comc. Gordón, León, España).   Recogida por Francisco Escobar, (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en Fernández y Fernández, M. (1925), pp. 24-38. Reeditada en RTLH 8 (1976), pp. 285-286, II. 244 y TOL I 1991, pp. 214-216.  100 hemist.  Música registrada.

     Mes de mayo, mes de mayo,    mes de fragancias y flores,
  2   cuando los toritos bravos,    los caballos corredores,
     cuando los enamorados    gozaban de sus amores.
  4   Mañanita de San Juan,    cuando Gerineldo va
     a dar agua a sus caballos    y bañarlos por el mar,
  6   mientras los caballos beben    Gerineldo echa a cantar.
     La infantina, que lo oye,    ya se ha salido a escuchar:
  8   --Gerineldo, Gerineldo,    paje del rey tan querido,
     ¡si fueras rico en hacienda    como eres galán pulido,
  10   dichosa fuera la dama    que se casara contigo!
     --Como soy vuestro criado,    señora, os burláis conmigo.
  12   --No me burlo, Gerineldo,    que de veras te lo digo.
     --Si es vuestro gusto, señora,    cumpliré lo prometido.
  14   --A las diez se acuesta el rey,    y a las once está dormido,
     y a las doce la ocasión,    cuando cante el gallo pío.--
  16   A las doce de la noche    Gerineldo está vestido
     con zapatitos de seda    para no ser conocido.
  18   Siete vueltas dio al palacio    y otras siete dio al castillo;
     desque se ha visto en silencio,    a la escalera se ha subido.
  20   --¿Quién es ese gran ladrón,    quién es el gran atrevido?
     ¡Juro por el rey mi padre    tengo de darle castigo!
  22   --Soy Gerineldo, señora,    que vengo a lo prometido.
     --Perdóname, Gerineldo,    que no te haya conocido.--
  24   Ya le coge de la mano    y a su cuarto se ha subido:
     --¿Quieres comer y beber?--    Gerineldo no ha querido.
  26   Sueños le daban al rey,    sueños al rey le han venido:
     que o duermen con la infantina    o le roban el castillo.
  28   Fuera sueño o no sueño,    ello verdad le ha salido.
     Coge su espada en la mano    y al cuarto de la infanta ha ido.
  30   Se puso a considerar    como un hombre de sentido:
     --Yo si mato a Gerineldo,    lo he criado desde niño;
  32   yo si mato a la infantita,    mi reino queda perdido.
     Aquí les dejo la espada    que les sirva de castigo.--
  34   Con el frío del acero    despiertan despavoridos:
     --Despierta, Gerineldo amado,    Gerineldillo querido,
  36   la espada del rey mi padre    aquí ¿quién la habrá traído?
     --Por dónde me iré, señora,    para no ser conocido?
  38   --Vete por esos jardines    cogiendo rosas y lirios.--
     El rey, como ya lo sabe,    al encuentro le ha salido:
  40   --¿Dónde vienes, Gerineldo,    tan blanco y descolorido?
     --Vengo por estos jardines    cogiendo rosas y lirios,
  42   y una de las más fragantes    todo el color me ha comido.
     --Mientes, mientes, picarón;    mientes, mientes, picarillo;
  44   vienes del cuarto la infante,    que con ella has dormido.--
     Ya se pone de rodillas,    ya perdón le ha pedido:
  46   --Castigo que usted me dé,    estoy muy pronto a cumplirlo.
     --Castigo que yo te dé,    ya lo tienes prometido:
  48   que antes de las diez del día    seréis mujer y marido.
     --Tengo juramento hecho    a la Virgen de la Estrella,
  50   que mujer que sea mi dama    no me casaré con ella.--
     . . . . . . . . . . . . . . . . . . .    . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
    
(Sigue el romance de La Condesita,) 0110.)

Nota: Véase la entrada nº 4355 para la continuación del romance doble.

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0023+0110:14 Gerineldo+La Condesita (í-o+á)            (ficha nº: 816)

Versión de Brugos de Fenar (ay. La Robla, p.j. León, ant. La Vecilla, comc. La Robla, León, España).   Recitada por María Morán Miñuela (23a en 1915). Recogida por Josefina Sela y Eduardo Martínez Torner, en dos ocasiones, 1915+1916 (Archivo: AMP; Colec.: Sela, J. (M. Goyri-R. Menéndez Pidal)). Publicada en RTLH 8 (1976), pp. 297-299. nº. II. 255 y TOL I 1991, pp. 216-217.  063 hemist.  Música registrada.

     --Gerineldo, Gerineldo,    paje del rey tan querido,
  2   ¡quién te pudiera traer
     una noche u dos u tres    alrededor de mi beldrío!
  4   --No se burle usted, señora,    que usted se burla conmigo.
     --No me burlo, Gerineldo,    que de averas te lo digo.--
  6   A las diez se acuesta el rey    y a las once está dormido,
     y a las doce Gerineldo    ya picaba a mi castillo,
  8   con zapatito de seda    para que no sea sentido.
     --¿Quién ha sido el alevoso?,    ¿quién ha sido el atrevido?
  10   --Soy Gerineldo, señora,    que vengo a lo prometido.--
     Lo cogiera por la mano    pa la celda lo ha metido;
  12   toda la noche llevaron    entre vueltas y rebodijos.
     Ya despertaba el buen rey    tres horas del sol salido,
  14   y ha llamado a Gerineldo,    Gerineldo no ha aparecido;
     ya llamaba a la condesa,    condesa no ha aparecido;
  16   ya se ha levantado el rey    y pa la cama se ha ido,
     los encontrara durmiendo    como mujer y marido.
  18   --Yo si mato a Gerineldo,    lo crié ende chiquito;
     si mato a la condesa,    queda mi reino perdido;
  20   para que no me lo esmientan    mi espada será testigo.--
     Ya despierta la condesa,    seis horas del sol salido:
  22   --¡Arriba, arriba, Gerineldo,    que ya semos cogidos!,
     que la espada de mi padre    entre los dos ha dormido.
  24   --¿Por ónde diré yo ahora    que yo no sea cogido?
     --Veste por esos rosales    cogiendo rosas y lirios.--
  26   El rey, que estaba a la acecha,    ya le saliera al camino:
     --¿Dónde vienes, Gerineldo,    tan blanco y discolorido?
  28   --Vengo de correr la garza    de la orillita del río.
     --Esa garza, Gerineldo,    más acá la habrás cogido.
  30   --Déme la muerte, buen rey,    que la tengo merecida.
     --Si te la he querido dar,    ocasión ya la he tenido;
  32   para mañana a las diez    seréis mujer y marido.--
     . . . . . . . . . . . . . . . . . . .    . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
    
(Sigue el romance de La Condesita, 0110.)

Nota: Véase la entrada nº 4366 para la continuación del romance doble.

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0023+0110:15 Gerineldo+La Condesita (í-o+á)            (ficha nº: 817)
[0078 El prisionero and 0049 Conde Niño, contam.]

Versión de Robledo de Torío (ay. Villaquilambre, p.j. León, comc. León, León, España).   Recitada por Elvira Álvarez Florez. Recogida por Domingo Méndez y Méndez, 00/00/1910 (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en RTLH 8 (1976), pp. 299-300, nº II. 257. Reeditada en TOL I 1991, pp. 218-219.  078 hemist.  Música registrada.

     Mes de mayo, mes de mayo,    cuando los fuertes calores,
  2   cuando los toriles bravan,    los caballos corredores,
     cuando los inamorados    gozaban de sus amores,
  4   yo t[r]istecito de mí,    metido en estas prisiones,
     sin saber cuándo es de día    y menos cuándo es de noche,
  6   si no es por la tortolina    que cantaban por los montes.
     Mes de mayo, mes de mayo,    cuando Gerineldo diba
  8   y a dar agua a sus caballos    y a los corrientes del mar,
     mientras los caballos beben,    Gerineldo echa un cantar.
  10   La romera, que le escucha,    luego le empezó a llamar:
     --Gerineldo, Gerineldo,    paje del rey más querido,
  12   ¡si fuera[s] rico en hacienda    como eres galán polido
     dichosita(s) de la dama    que se ca[sa]ra contigo!
  14   --Como [soy] vuestro criado,    señora, burláis comigo.
     --No me burlo, Gerineldo,    que de veras te lo digo.
  16   --Si me lo dices de a veras,    ¿a [que] horas de ir al castillo?
     --A las diez se acuesta el rey    y a las once está dormido
  18   y a las doce la ocasión,    cuando canta el gallo pío.--
     A eso de la medianoche    el rey un sueño ha tenido:
  20   que le duermen con la infan[ta],    que le arroban el castillo.
     Se fuese para la sala    donde la infanta ha dormido,
  22   les encontrase dormiendo    como mujer y marido.
     --Yo si mato a la infantina,    quedo mi reino perdido;
  24   y si mato a Gerineldo,    le crié desde chiquillo.
     Aquí dejaré mi espada    pa que sirva de testigo.--
  26   Con el brío del acero    la infanta se ha estremecido:
     --Gerineldo, Gerineldo,    que mi padre nos ha visto.
  28   --¿Por ónde bajaré yo    que [no] sea conocido?
     --Calza zapato de seda    que no seas conocido;
  30   bajarás por los jardines    cortando rosas y lirios.--
     El rey, como ya la sabe,    al encuentro le ha salido:
  32   --¿Di a ónde vienes, Gerineldo,    tan blanco y descolorido?
     --Vengo de correr las garzas    de las orillas del río.
  34   --Esa garza, Gerineldo,    más acá la habrás tenido.
     O te has de casar con ella    o l`has de buscar marido.
  36   --¿Cómo me he `e casar con ella    si no tengo pa el vestido?
     --¿Cómprasele de sayal    que lo tiene merecido.
  38   --Tengo hecho voto y prome[sa]    a la Virgen de la Estrella,
     de no casarme con dama    que haya dormido con ella.--
     . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
    
(Sigue el romance de La Condesita, 0110)

Nota: Véase la entrada nº 4367 para la continuación del romance doble.

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0503:1 Conde Alarcos (í-a)            (ficha nº: 818)

Versión de Pereda de Ancares (ay. Candín, p.j. Ponferrada, ant. Villafranca del Bierzo, comc. Ancares, León, España).   Recitada por Belarmina Fernández (57a). Recogida por Mercedes Cano, Débora Catalán, J. Antonio Cid y Paloma Díaz-Mas, 18/07/1985 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta LEÓN 85; cinta: 1.18-7.1/A-06). Publicada en TOL I 1991, pp. 219-220.  066 hemist.  Música registrada.

     Un rey tenía una hija,    las cosas que ella quería;
  2   él de oro la calzaba,    él de plata la vestía.
     --Cuando te quise casar,    no quisistes, hija mía,
  4   ahora, que tú bien quieres,    para ti no hay igualía;
     sólo hay ese buen conde,    casado y hijos tenía.
  6   --Llámelo usted, rey mi padre,    para una comida un día,
     y en el medio del comer    háblele de parte mía.--
  8   Llamó el rey al conde    para una comida un día,
     y en el medio del comer    háblele de parte mía.
  10   --Tiés que matar la condesa    pa casar con la infantina.
     --¡Cómo yo voy a matar    a quien tanto me quería,
  12   si de ella tengo hijos blancos    lo mismo que plata fina!
     --Tiés que matar la condesa,    si no, te cuesta la vida.--
  14   Se marchó el conde a su casa    más triste del que solía.
     La condesa pon la mesa,    el buen conde no comía;
  16   la condesa escancia el vino,    el buen conde no bebía.
     --Dime qué te pasa, conde,    dime qué te pasaría.
  18   --Calles, calles, la condesa,    para ti no faltaría:
     mándame el rey que te mate    prá casar con la infantina.
  20   --Calles, calles, el buen conde,    yo te lo remediaría:
     llévame a casa `e mis padres,    yo de allí nunca vendría.
  22   --No puede casarse el conde    `stando la condesa viva.
     --Llévame a aquel monte escuro,    yo de allí nunca vendría.
  24   --No puede casarse el conde    `stando la condesa viva.
     --Traeme esa niña, mal conde,    que mame la despedida.
  26   --Calles, calles, la condesa,    que la niña está dormida.
     --No me mates con cuchillo,    que es muerte muy repentina,
  28   ahógame con pañuelos,    de los buenos que `o tenía.--
     Noticias el mar abajo,    noticias el mar arriba:
  30   "No mate el conde la condesa,    que ya murió la infantina".
     Por aprisa que llegaron,    ya morira la infantina.
  32   El alma de la condesa    para los cielos camina
     y el alma de la infantina    sabe Dios a dónde iría.

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0503:2 Conde Alarcos (í-a)            (ficha nº: 819)

Versión de Tejeira (ay. Villafranca del Bierzo, ant. Paradaseca, p.j. Ponferrada, ant. Villafranca del Bierzo, comc. Burbia, León, España).   Recitada por Bárbara Poncelas (69a). Recogida por Débora Catalán, Diego Catalán, Paloma Esteban y Bárbara Fernández, 16/07/1985 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta LEÓN 85; cinta: 2.16-7.1/A-16 y B-01). Publicada en TOL I 1991, pp. 221-222.  086 hemist.  Música registrada.

     El rey tenía una hija,    mucho la quiere y la estima,
  2   vestida la trae de oro,    calzada de plata fina.
     Él la quería casar    y ella dice que es muy niña.
  4   Pasan tiempos, vienen tiempos    y la niña por casar inda.
     Bien la oía su padre    cómo suspira y gemía.
  6   --¿Por qué lloras, la Silvana,    por qué lloras, hija mía?
     --Como no hei llorar, padre,    si me hallo por casar inda.
  8   --Cuando te quise casar,    dijistes que eras muy niña,
     y ahora                         igualanza contigo no había
  10   si no fuera conde Flores,    hijos y mujer tenía.
     --Mándelo llamar, padre,    para una rica comida;
  12   en el medio de la comida    háblale de parte mía,
     si se acuerda de algún tiempo,    si se acuerda de algún día
  14   cuando los dos retozamos    en campos de verde oliva,
     yo con mi blanco jibón    y él con su blanca camisa.
  16   --De esos modos, la Silvana,    tu honra ya está perdida.
     --No están, no, mi padre    que eso nadie lo sabía.--
  18   Mandara llamar al conde    por un paje que tenía.
     --Me manda el rey que lo llame,    yo no sé qué le quería.
  20   --Yo aquí vengo, buen rey,    por ver lo que me quería.
     --Lo que te quiero, buen conde,    bien no te parecería,
  22   que mates a tu condesa    y cases con mi infantina.
     --¿Cómo hei de matar, buen rey,    a quien tánto me quería?
  24   --Si no la matas, buen conde,    pagarás por la tu vida.--
     Se volviera para casa    más triste que salira.
  26   A condesa pone a mesa,    e o conde non lle comía.
     --Dame de tu pesar, conde,    dareite de mi alegría.
  28   --Alegría que che hei dar,    bien no te parecería,
     me manda el rey que te mate,    e case con su infantina.
  30   --Por Dios te pido, buen hombre,    que no me quites la vida,
     yo a mis hijos y los tuyos    yo a criarlos sería.
  32   --No puede casar el conde    `tando la condesa viva.
     --Por Dios te pido, buen conde,    que no me quites la vida,
  34   yo iréme a un desierto    y allí vida santa haría.
     --No puede casar el conde    `tando la condesa viva.
  36   --No me mates con cuchillo,    que muerte puerca sería;
     ahógame con un pañuelo,    que muerte dulce sería.--
  38   Echó la mano al bolsillo    a un pañuelo que tenía.
     Estando en estas razones,    diera habla una niña,
  40   que para tener dos meses    aún le faltaba un día:
     --¡Adiós, querida mi madre,    cómo te quitan la vida
  42   por dar gusto a un traidor    y a una puerca cochina!
     ¡Válgame Nuestra Señora,    válgame Santa María!

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0503:3 Conde Alarcos (í-a)            (ficha nº: 820)

Versión de Busmayor (ay. Barjas, p.j. Ponferrada, ant. Villafranca del Bierzo, comc. Valcarce, León, España).   Recitada por Asunción López (81a) y Antonia García López (82a) y un hombre (unos 80a). Recogida por Mariano de la Campa, Diego Catalán, Cruz Montero y Esther San-Pastor, 14/07/1985 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta LEÓN 85; cinta: 2.14-7.2/A-12). Publicada en TOL I 1991, p. 223.  042 hemist.  Música registrada.

     Estando dueña Silvana    sentadita en una silla,
  2   tocando en una vigüela,    que muy bien la repartía,
     despertó el rey su padre    con el ruido que hacía.
  4   --¿Qué haces ahí, hija querida,    qué haces ahí, hija qu`rida?
     --Todos los condes se casan,    para mí no habería,
  6   no siendo don conde Flores,    es casado y ten familia.
     Mándalo a llamar, mi padre,    mándalo a llamar un día.--
  8   Inda no eran las once,    el conde en su casa ía.
     --¿Qué me quere usted, don rey    y toda la señoría?
  10   --Lo que quiero, don Condes,
     que mates la tu muller,    que cases con miña filla.--
  12   Marcha el conde para su casa,    triste, que no se tenía;
     cerra puertas y ventanas,    lo que el conde no hacía.
  14   Paseaba o marido dela    de la sala a la cocina.
     --¿Qué te pasa cond` amigo?
  16   --O que me pasa    eu pronto te lo diría:
     Díceme o rei que te mate,    que case ca súa filla.
  18   --Polo mandado de un rei    muita máis xente morría.--
     Mandara llamar un barbero    para hacerle una sangrina.
  20   Oíra tocar las campanas.    --¡Ay Jesús!, ¿quién moriría?
     --Se moriu doña Silvana    por las auciones que hacía:
  22   descasar los ben casados,    lo que Dios no premitía.

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0503:4 Conde Alarcos (í-a)            (ficha nº: 821)

Versión de Viariz (ay. Corullón, p.j. Ponferrada, ant. Villafranca del Bierzo, comc. Burbia, León, España).   Recitada por Sofía Sánchez (71a). Recogida por Ana Beltrán, Aurelio González, Maite Manzanera y Pilar Moreno, 16/07/1985 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta LEÓN 85; cinta: 3.16-7.2/B-09). Publicada en TOL I 1991, pp. 223-224.  046 hemist.  Música registrada.

     Estando doña Silvana    polo corredor arriba,
  2   tocando na maravalla,    tocando unha maravilla,
     logo despertou o rei    co estrueldo que facía.
  4   --¿Tú qué tes, doña Silvana,    tú qué tes, oh filla miña?
     --De seis hermanas que somos,    `stán casadas, ten familia
  6   i eu, por se-la máis bonita,    ¿por qué razón quedaría?
     --Non vexo con quen te cases,    nin quen a ti te mereza,
  8   sino que fuera el conde,    que está casado ca condesa.
     --Ese é o que a mí me gusta,    ese é o que eu quería;
  10   mandarémolo llamar    da súa parte e da miña.--
     --El rey me mandó llamar,    yo no sé qué me quería.--
     . . . . . . . . . . . . . . . . . . .    . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
  12   Tantas eran las lágrimas    que por la sala corrían.
     --¿Qué tienes marido mío?,    ¿qué es lo que te pasa?
  14   ¿Ese desgraciado del rey    para qué manda llamar?
     --Para que me case con su hija    y a ti te lleve a matar.
  16   --Por eso no sufras nada,    por eso no sufras ya,
     traeme el hijo más pequeño,    que le voy dar de mamare.
  18   Mama, meu filliño, mama,    este leite da pasión,
     que mañana destas horas    non o mamarás, no.--
  20   Las campanas de aquel pueblo    se oyeron tocar,
     [unos] dicen: "¿Por quién sería?";    otros dicen: "¿Quién será?"
  22   --Es la doña Silvana,    que de este mundo se va;
     dejemos los bien casados,    que Dios los mandó casare.

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0503:5 Conde Alarcos (í-a)            (ficha nº: 822)

Versión de Brugos de Fenar (ay. La Robla, p.j. León, ant. La Vecilla, comc. La Robla, León, España).   Recitada por Valentina Castañón Castañón (71a). Recogida por Josefina Sela, 00/07/1916 (Archivo: AMP; Colec.: Sela, J. (M. Goyri-R. Menéndez Pidal)). Publicada en TOL I 1991, pp. 224-225.  064 hemist.  Música registrada.

     --Casáime, padre, casáime,    que el tiempo ya lo tenía.
  2   --Cuando te quise casar,    no has querido, hija mía,
     y ahora en todas las cortes    uno para vos no había,
  4   si no es el conde, conde Adores,    que hijos y mujer tenía.
     --Cuando guardaba caballos    en las vegas de Almendría,
  6   él me ha dado un pañezuelo    y yo le ha dado una sortija.
     Llámele usted, el mi padre,    a comer a casa un día,
  8   en el medio del comer,    dígale de parte mía.--
     En el medio del comer,    de esta manera decía:
  10   --Mata, conde, a la condesa,    casarás con la infantina.
     --¿Cómo mataré yo conde    a quien tanto yo quería?
  12   --Si no la matas, el conde,    te he de quitar la vida.--
     Ya se fuera para casa,    su esposa lo conocía.
  14   Ya le daba de comer,    él bocado no comía;
     ya le daba de beber,    él pinta no la bebía.
  16   --Dame de tu pesar, conde,    te daré de mi alegría.
     --Tanto te daré, condesa,    que la metad sobraría,
  18   que me ha dicho el buen rey    que te quitara la vida.
     --Calla, calla, el buen conde,    todo se gobernaría:
  20   me diré para mi tierra,    que padre y madre tenía.
     --Un hombre con dos mujeres    tiene la vida perdida.
  22   --No me mate con cochillo,    que mucho lo sentiría,
     máteme con la mi toca,    que al cuello me la traía.--
  24   --Calla, calla, la condesa,    que te he de quitar la vida.--
     --Déjame decir, buen conde,    una oración que sabía.
  26   --Si la oración es muy larga,    esperarte no podía.
     --La oración no era muy larga,    que tres palabras tenía:
  28   Soplico a Dios de los cielos    y a la sagrada María
     todos vaigáis a dar cuenta    antes del tercero día.--
  30   El conde morió a la noche,    la condesa al mediodía,
     y el buen rey por la tarde,    entre la noche e el día.
     ¡Válgame Dios de los cielos,    oh, qué desgracia sería!

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0503:6 Conde Alarcos (í-a)            (ficha nº: 823)

Versión de Prioro (ay. Prioro, p.j. Cistierna, ant. Riaño, comc. Puente Almuhey, León, España).   Recitada por Asunción (unos 55a). Recogida por Diego Catalán, Thomas Lewis, Madeline Sutherland y Jane Yokoyama, 12/07/1977 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta NORTE 77; cinta: `Dehesa-Prioro` A 12). Publicada en AIER 1 (1982), nº 15:3, pp. 47-48 y TOL I 1991, pp.225-226.  050 hemist.  Música registrada.

     --¿Cómo no me casa, padre,    cómo no me casaría?,
  2   ya podía estar casada    con el conde `e Policía.
     Llámele para acá, padre,    llámele para acá un día.--
  4   --¿No te acuerdas, conde de Arco,    cuándo en el jardín, un día,
     cortando flores y rosas,    distes palabra a mi hija?
  6   Lo que te quiero decir,    lo que decirte quería,
     que mates a tu Isabel    y te cases con mi hija.
  8   --Eso no lo haré, mi rei(na),    porque hacerlo no podría.--
     Se fue el conde para casa    con más pena que alegría,
  10   y vio allí a la su Isabel    sentadita en una silla.
     --Vamos a cenar, mujer,    ganas de cenar traía.--
  12   Se pusieron a cenar    y él bocado no comía.
     --¿Por qué no cenas, mi conde,    como otras veces solías?
  14   --Vamos a dormir, mujer,    ganas de dormir traía.--
     Y al subir las escaleras,    estas palabras decía:
  16   --¡Isabel, ay, mi Isabel,    para qué fuistes nacida!,
     me ha dicho el rey que te mate    y me case con su hija.
  18   --Eso no lo harás, mi conde,    porque hacerlo no podrías.
     Yo me vestiré de luto    y a en ca` mis padres me iría,
  20   y a la mi niña pequeña    conmigo la llevaría,
     que otra madre la vendrá    que otra madre la vendría,
  22   que la pegará de noche,    y la cantará de día.
     --Eso no lo haré, mi reina,    porque hacerlo no podría.
  24   --No me mates con puñal,    que es muerte muy dolorida,
     saca una toca del arca    y con ella me ahogarías.--

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0446:1 Briana y la sierpe (á-a)            (ficha nº: 824)

Versión de Caín (ay. Posada de Valdeón, p.j. Cistierna, ant. Riaño, comc. Valdeón, León, España).   Recitada por Rosa Pérez Guerra (64a). Recogida por Alberto Alonso, Regino García Badell, Elena Hernández Casañas, Almudena Jimeno, Julio Camarena, Paloma Díaz-Mas, Isabel Rodríguez y Maximiano Trapero, 07/07/1985 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta LEÓN 85; cinta: 2.7-7.2/A-09). Publicada en TOL I 1991, pp. 226-227.  064 hemist.  Música registrada.

     En un pueblecín pequeño    en los jardines de Italia,
  2   habitaba una señora    llamada doña Leandra.
     Esta señora tenía    una fuente en la su casa,
  4   con cuatro cañitos de oro,    por todos cuatro manaba:
     por el uno mana oro,    por el otro mana plata,
  6   por el otro en aguas dulces,    por el otro en aguas claras.
     Un día estando lavando,    el agua se le enturbiaba.
  8   --¡Ay triste de mí,--decía--,    ay triste de mí, cuitada,
     o los mis días son cortos    o la mi vida se acaba!--
  10   Entonces responde el rey,    como escuchándola estaba:
     --Ni los tus días son cortos,    ni la tu vida se acaba,
  12   que antes del amanecer    has de ser mi enamorada.
     --No lo quiera Dios del cielo    ni la Virgen soberana
  14   que yo sea mujer de un conde    y de un rey enamorada.--
     Y al empezar la cocina    y al subir para la sala,
  16   al terminar la escalera    se encontró doña Leandra:
     --¿Dónde va, el conde, corriendo,    que tanta prisa llevaba?
  18   --A darte la muerte vengo,    si la vida no me falta,
     porque no has querido hacer    lo que mi tío el rey mandaba.
  20   --Me dejarás despojar    de todas mis cortas galas
     y doce mil alfileres,    unos de oro y otros plata;
  22   y también la mi cabeza,    si acaso fuese cortada.--
     Y de tres hijas que tiene,    la más pequeñita llama:
  24   --Ven acá tú, Beleanina,    ven acá tú, Beleana,
     te mandaré mis vestidos    y todas mis cortas galas
  26   y doce mil alfileres,    unos de oro y otros plata;
     y también la mi cabeza,    si acaso fuese cortada,
  28   y entre dos platitos de oro    al rey se la presentaras;
     le hablarás con cortesía,    como te tengo enseñada.
  30   --Tenga usted, mi tío el rey,    una truchita ensalada,
     que mi padre la cortó    y mi madre la mandaba;
  32   que no has podido lograr    lo que tanto deseabas.

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0172:1 Veneno de Moriana (í-o)            (ficha nº: 825)

Versión de Candín (ay. Candín, p.j. Ponferrada, ant. Villafranca del Bierzo, comc. Ancares, León, España).   Recitada por María Abella López (83a). Recogida por Paul Bénichou, Mercedes Cano, J. Antonio Cid y Concha Enríquez de Salamanca, 17/07/1985 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta LEÓN 85; cinta: 1.17-7.2/A-16). Publicada en TOL I 1991, pp. 227-228.  032 hemist.  Música registrada.

     --Yo te brindo, Mariana,    a mis bodas el domingo.
  2   --Esas bodas, don Alonso,    entendí que eran conmigo.
     --Son con una prima tuya,    que casi daba lo mismo.
  4   --Ahora sube, don Alonso,    ahora sube a mi castillo,
     comerás de mi pan blanco,    beberás de mi buen vino.
  6   Ahora bebe, don Alonso,    ahora bebe aquí el buen vino.
     --No quiera Dios de los cielos,    Santa Ana María del Río,
  8   que entre damas y doncellas    yo primero beba el vino.--
     Mariana se hace que bebe,    por el pecho lo ha envertido.
  10   --Ahora bebe, don Alonso,    ahora bebe, que he bebido.
     --¿Qué me diste, Mariana,    qué me diste en este vino?,
  12   ¡tengo la rienda en la mano    y no veo a mi rocino!
     --Las tres hojas de be[l]eno    y de salagartón vivo,
  14   las tres hojas de beleno,    que te quiten el sentido.
     --¡Ay, pobre de la mi madre,    qué buen hijo ha perdido!
  16   --¡Ay, más pobre de la mía,    que me vio dormir contigo!

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0172:2 Veneno de Moriana (í-o)            (ficha nº: 826)

Versión de Chano (ay. Peranzanes, p.j. Ponferrada, ant. Villafranca del Bierzo, comc. Fornela, León, España).   Recitada por Joaquina García Álvarez (81a). Recogida por J. Antonio Cid, Bárbara Fernández, Margarita Pazmany y Ana Valenciano, 23/09/1979 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta LEÓN 79; cinta: NG). Publicada en TOL I 1991, pp. 228-229.  032 hemist.  Música registrada.

     --Yo te brindo, Marïana,    pa mis bodas el domingo.
  2   --Esas bodas, [don Buïso],    debían de ser conmigo.
     --Es con una prima tuya,    Marïana, que es lo mismo.
  4   --Yo te brindo, don Buïso,    para un vaso de buen vino.
     --Vamos luego, Marïana,    con ese vaso de vino.--
  6   Marïana es desenvuelta,    salió al jardín florido;
     matara siete culuebras,    con un resgal molido,
  8   los ojos de un culebrón,    que le roben el sentido.
     Aún no lo arrimó a los labios,    los dientes ya le caíron.
  10   --¿Qué me has dado, Marïana,    qué me has dado en este vino?
     --Sangre de siete culuebras,    con un resgal molido,
  12   los ojos de un culebrón,    que te roben el sentido.
     --Quítame esto, Marïana,    que `o me casaré contigo.
  14   --No te lo quito, traidor,    que bien lo has merecido.
     --Pobrecita de mi madre,    que no me verá más vivo,
  16   coitadita de mi esposa    que nunca duerme conmigo.

Nota: En la primera recitación la informante recordó un verso de La apuesta ganada: "De dormir con Marïana / antes los gallos cantare. //"

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0172:3 Veneno de Moriana (í-o)            (ficha nº: 827)

Versión de Truchas (ay. Truchas, p.j. Astorga, comc. Las Cabreras, León, España).   Recitada por Gerarda Cañoeta (81a). Recogida por Ana Beltrán, José Antonio Blanco, Koldo Biguri y Manuel Lozano, 10/07/1981 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta NORTE 81; cinta: 2.10-7.2/B-13). Publicada en TOL I 1991, p. 229.  018 hemist.  Música registrada.

     [Buenos días, Marïana,]    yo a mis bodas te convido.
  2   --Esas bodas, don Alonso,    yo creí que eran conmigo.
     --Son con una prima tuya,    como si fueran contigo.
  4   --Siéntese, el don Alonso,    le doy un vaso de vino.--
     Las cien hojas del veneno    muy pronto las ha cogido,
  6   espinas de salamanca    y ojos de lagarto vivo.
     --¿Qué me has dado, Marïana,    qué me has dado en este vino?
  8   Si tú me quitaras esto,    yo me casara contigo.
     --¡A buena hora, don Alonso,    ahora de que lo ha bebido!--

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0172:4 Veneno de Moriana (í-o)            (ficha nº: 828)

Versión de Cabornera (ay. La Pola de Gordón, p.j. León, ant. La Vecilla, comc. Gordón, León, España).   Recitada por Prudencia Flecha Mieres (65a) y Manuel Morán Flecha (45a). Recogida por Diego Catalán, Teresa Catarella, Flor Salazar y Jane Yokoyama, 17/07/1977 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta NORTE 77; cinta: `Cabornera-Noceda` A9). Publicada en AIER 2 (1982), nº 53:1, pp. 63-64, y TOL I 1991, pp. 229-230.  036 hemist.  Música registrada.

     Madrugaba don Alonso    dos horas el sol salido,
  2   para invitar a su boda    a los parientes y amigos;
     a las puertas de Mariana    paraba el su rocino:
  4   --Buenos días, Mariana.    --Don Alonso, bienvenido.
     --Vengo a brindarte, Moriana,    para mi boda el domingo.
  6   --Esas bodas, don Alonso,    deberían ser conmigo;
     pero ya que no lo son,    el convite yo te estimo.
  8   Pasa, pasa, don Alonso,    dentro mi cuarto florido;
     comerás el rico pan,    beberás del fresco vino.
  10   --Bebe primero, Moriana,    que está puesto en el estino.--
     Moriana, como es mujer,    maldita gota ha vertido;
  12   don Alonso, como buen mozo,    maldita gota ha perdido.
     --¿Qué me diste, Moriana,    qué me diste en este vino?,
  14   las riendas tengo en la mano    y no veo a mi rocino.
     Sáname, Moriana,    yo me casaré contigo.
  16   --No puede ser, don Alonso,    que el corazón te he partido.
     --¡Desdichada de mi madre,    que no me vuelve a ver vivo!
  18   --Más desdichada es la mía    des(de) que te hube conocido.

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0172:5 Veneno de Moriana (í-o)            (ficha nº: 829)

Versión de Lugueros (ay. Valdelugueros, p.j. León, ant. La Vecilla, comc. Los Argüellos, León, España).   Recogida por Narciso Alonso Cortés, 00/00/1920 (Archivo: AMP; Colec.: Alonso Cortés, N.). Publicada en Alonso Cortés 1920, pp. 21-22 (212-214) y TOL I 1991, p. 230.  034 hemist.  Música registrada.

     Se pasea don Alonso    de a caballo en su rocino.
  2   --Bien hallada seas, Mariana.    --Don Alonso, bienvenido.
     --Te brindo para unas bodas,    para unas bodas te brindo.
  4   --Esas yo, don Alonso,    juzgué que eran conmigo.--
     Ya se fue para la huerta    como león furecido;
  6   coge una, coge dos,    coge cuatro y coge cinco,
     sangre de cuatro culebras    y la de lagarto vivo.
  8   Ha entrado para dentro,    se lo ha dado en el vino.
     --¿Qué me has dado, Marianita,    qué me has dado en el vino?
  10   ¡tengo el ronzal en la mano    y no veo al mi rocino!
     Quítamelo, Marianita,    que me he de casar contigo.
  12   --¿Cómo te lo he de quitar    si lo has bebibo en el vino?
     --¡Ay pobre de la madre,    que se queda sin un hijo!,
  14   ¡ay, pobre de la mi esposa    que se queda sin marido!
     --Duéleste de la tu madre    que se queda sin un hijo,
  16   duéleste de la tu esposa    que se queda sin marido,
     y no te dueles de mí    que tengo el creito perdido

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0172:6 Veneno de Moriana (í-o)            (ficha nº: 830)

Versión de Puebla de Lillo (ay. Puebla de Lillo, ant. Lillo, p.j. Cistierna, ant. Riaño, comc. Riaño-La Reina, León, España).   Recitada por María Díaz. Recogida por Matías Martínez Burgos, 25/07/1910 (fecha deducida) (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en TOL I 1991, p. 231.  022 hemist.  Música registrada.

     Madrugara don Alonso    la mañana de un domingo,
  2   a vestirse y a calzarse    y a ponerse muy pulido,
     en casa de Moreana    de a caballo en un pollino.
  4   --Buenos días, Moreana.    --Don Alonso, bienvenido.
     --Te vengo a brindar mis bodas    pa el sábado o el domingo.
  6   --Las tus bodas, don Alonso,    yo entendí que eran conmigo.
     Se metieron pa el jardín,    le dio una copa de vino.
  8   --¿Qué me has dado, Moreana,    qué me has dado en este vino?
     --Sangre de siete culebras    y la de un lagarto vivo.
  10   --Sacámelo, Moreana,    que me he de casar contigo.
     --No te lo puedo sacar,    que ya lo tienes bebido.--

Nota del colector: No supo más la recitadora. La versión mecanografiada identifica el pueblo como "Lillo del Bierzo, (ay. Fabero, ant. Lillo, P.J. Ponferrada, ant. Riaño)" pero, según otros varios textos, Martínez Burgos entrevístó a María Dián el mismo día en Puebla de Lillo, por lo que considero equivocada la atribución geográfica de la copia mecanografiada.

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0172:7 Veneno de Moriana (í-o)            (ficha nº: 831)

Versión de Villayandre (ay. Crémenes, ant. Villayandre, p.j. Cistierna, ant. Riaño, comc. Riaño-La Reina, León, España).   Recitada por Encarnación Hernández. Recogida por José González, (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en TOL I 1991, pp. 231-232.  044 hemist.  Música registrada.

     Madrugaba don Alonso    mañanita un domingo,
  2   a vestirse y calzarse    y a ponerse muy polido,
     a la puerta de Moriana    a dar agua a su rocino.
  4   --Buenos días, Moriana.    --Don Alonso, bienvenido.
     --Yo te venía a brindar    para bodas el domingo.
  6   --Esas bodas, don Alonso,    debían de ser conmigo.
     --No son mías, Moriana,    que son de un hermano mío.
  8   --Entra, entra, don Alonso,    entra en mi cuarto florido,
     comerás de mi pan blanco    y beberás de mi buen vino,
  10   sentarás en el mi escaño,    en mi escaño de tornillo.--
     Moriana, como suelta,    a la huerta tiró un blinco,
  12   de hojas de resalgar    cogió cuatro y dejó cinco,
     para darle a don Alonso    en un vasito de vino.
  14   --¿Qué me has dado, Moriana,    que me has dado en este vino?,
     que me arde las entrañas    y el corazón me ha partido.
  16   --Sangre de siete culebras    y la de un lagarto vivo.
     --Sácamelo, Moriana,    yo me casaré contigo.
  18   --¡Cómo te lo sacaré,    si en el cuerpo se han metido!
     --¡Dichosica la mi madre,    que no vuelve a verme vivo,
  20   dichosica la mi esposa,    que no ha dormido conmigo!
     Tengo la rienda en la mano    y no veo el mi rocino.
     ¡Válgame Nuestra Señora,    válgame el Verbo Divino!

Nota: El recolector es el canónigo José González.

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0469:2 Infanta preñada (á-a)            (ficha nº: 832)

Versión de Sueros de Cepeda (ay. Villamejil, p.j. Astorga, comc. Cepeda, León, España).   Recitada por Teresa Álvarez (69a). Recogida por Raquel Calvo, Mariano de la Campa, J. Antonio Cid y Concha Enríquez de Salamanca, 01/12/1984 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta LEÓN 84; cinta: 1.1-12.1/A-09 y 1.1-12.3/A-01). Publicada en TOL I 1991, pp. 232-233.  050 hemist.  Música registrada.

     Allá arriba, muy arriba,    hay unas peras muy malas,
  2   la que esas peras comiese    se quedase embarazada;
     por suerte las fue a comer    la hija del rey, Silvana.
  4   Un domingo, yendo a misa,    su padre la reparaba.
     --¿Qué tienes, la Silvanita,    que tan mal te está esa falda?,
  6   vete, Silvana, pa casa    a ponerte otra falda.--
     Silvana, como no es tonta,    al jardín se encaminaba,
  8   y entre dos piedras muy frías    allí dio a luz la Silvana.
     Dio voces al jardinero:    --Bendita sea tu casta,
  10   búscale madre a este niño    por un mes o tres semanas.
     --Por catorce o quince meses    madre le tengo buscada,
  12   vete Silvana pa casa    que te vas a poner mala.--
     Y al subir a la escalera,    con su madre se encontraba.
  14   --¿Qué tienes, la Silvanita,    que tienes muy mala cara?
     --He tenido calentura    y otro mal que me acompaña.--
  16   Y estando en estas razones,    un pobre a la puerta picaba.
     --Deténgase, el peregrino,    que ahora estoy muy ocupada.
  18   --¿Qué tiene usted, la señora,    para estar tan ocupada?
     --La hija que más quería    la tengo mala en la cama.--
  20   Sin detenerse a razones    por la puerta adentro entraba,
     le ha tomado el pulso    y se le ha puesto muy mala.
  22   --Déle caldos de gallina,    no le dé carne salada,
     déle de beber buen vino,    no la deje probar l`agua,
  24   no la deje ir a misa    por un mes o tres semanas,
     que están las piedras muy frías    y se vuelve a poner mala.

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0469:3 Infanta preñada (á-a)            (ficha nº: 833)

Versión de Brugos de Fenar (ay. La Robla, p.j. León, ant. La Vecilla, comc. La Robla, León, España).   Recitada por Valentina Castañón Castañón (71a). Recogida por Josefina Sela, 00/07/1916 (Archivo: AMP; Colec.: Sela, J. (M. Goyri-R. Menéndez Pidal)). Publicada en TOL I 1991, pp. 233-234.  052 hemist.  Música registrada.

     En Roma había un peral    que lindas peras criaba,
  2   la dama que las cumiese    con ellas embaranzaba;
     las comió la hija del rey,    la que le llaman Silvana.
  4   Yendo un día para misa,    su padre la reparara.
     --¿Qué tienes, la Silvanita,    que la saya pinga y larga?,
  6   alante te cae corta    y atrás te cae larga.--
     --La culpa la tuvo el sastre    que la dejó mal cortada.--
  8   Ya se fuera pa el jardín    donde estaba el jardinero.
     --Por Dios te pido, el jardinero,    que me busques buena ama.
  10   --Por un mes u tres semanas    ya te la tengo buscada.--
     Entre dos paredes blancas    un niño parió Silvana;
  12   las mantillas son del oro,    los pañales son de holanda.
     Ya se fuera pa su casa,    su madre la reparara:
  14   --¿Qué tienes, la Silvanita?    tienes la color mudada.--
     --Calenturas, madre mía,    que se me arrancaba el alma.--
  16   En estando en estas razones,    el pelegrino llegara:
     si le daba una limosna,    que el mi Dios se lo pagara.
  18   --Perdone, el pelegrino,    que ahora estoy acupada.
     --¿Qué tiene, la señora,    que se halla tan acupada?
  20   --Que, de dos hijas que tengo,    la mayor la tengo mala.
     --¿Qué mal tiene, la señora?,    que yo se lo remediara
  22   --Calenturas, pelegrino,    que se le arrancaba el alma.
     --Mátele usted buen carnero,    no le dé pisca salada;
  24   déle buen vino de Toro,    no le dé gota de agua.
     Por un mes u tres semanas    no vaiga a misa Silvana,
  26   que están las piedras muy frías,    se le ha de poner más mala.--

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0469:4 Infanta preñada (á-a)            (ficha nº: 834)

Versión de Valporquero de Torío (ay. Vegacervera, p.j. León, ant. La Vecilla, comc. Torío, León, España).   Recitada por María González Canseco. Recogida por Diego González y Josefina Sela, 00/00/1917 (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en TOL I 1991, p. 234.  032 hemist.  Música registrada.

     Un peral había en Roma    que lindas peras criaba,
  2   la dama que las comiera    se quedaba embaranzada;
     las comió la hija del rey    y se quedó embaranzada.
  4   Un día iba pa misa,    la madre la reparaba.
     --¿Qué tiene, la Silvanita,    que la saya pinga y larga?
  6   --La culpa la tuvo el sastre    que la dejó mal cortada.
     --Vete, Silvana, pa casa    a ponerte otra más larga.--
  8   Ya se fue para el jardín    donde el jardinero estaba;
     entre dos serrinas blancas    un niño parió Silvana.
  10   Estando en estas razones,    un pobre a la puerta llama.
     --Vey con Dios, el pelegrino,    que me hallo muy ocupada.
  12   --¿Qué mal tiene la señora?,    que yo se lo remediara.
     --De tres hijas que tenía    la mayor la tengo mala.
  14   --Mátele buenos carneros,    no le dé carne salada,
     en un mes o treinta días    Silvana a misa no vaya,
  16   está la iglesia muy fría    y se va a poner más mala.

Nota: Tiene el estribillo a) Mas ay de mi vida
; b) Morena del alma.

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0469+0138:5 Infanta preñada+Infanta parida (á-a)            (ficha nº: 835)

Versión de Tejeira (ay. Villafranca del Bierzo, ant. Paradaseca, p.j. Ponferrada, ant. Villafranca del Bierzo, comc. Burbia, León, España).   Recitada por Carolina López (78a). Recogida por Débora Catalán, Diego Catalán, Paloma Esteban y Bárbara Fernández, 16/07/1985 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta LEÓN 85; cinta: 2.16-7.1/B-16). Publicada en TOL I 1991, pp. 234-235.  062 hemist.  Música registrada.

     En las huertas del rey    hay una hierba muy mala,
  2   la doncella que la pise    va a salir embarazada;
     la pisara Evangelina,    con su defertuna mala.
  4   Un día, poniendo mesa,    se le arrugara la saya.
     --¿Tú qué tienes, Evangelina    que se te arruga la saya?,
  6   ¿has tenido calentura    o estás embarazada?
     --Ni he tenido calentura    ni estoy embarazada,
  8   lo que tengo mal de muelas,    que parece mal de rabia.
     --Si eso fuera, Evangelina,    si eso fuera, nada, nada,
  10   si eso fuera, Evangelina,    si eso fuera, te curara.--
     Siete doutores la miran    los más sabidos de España;
  12   unos dicen: "Calentura",    y otros dicen que no es nada,
     si no fuera el doutor más viejo,    que le dice esta palabra:
  14   --Lo que tiene, Evangelina,    es que está embarazada.
     --Cállese usted, doutor,    cállese usté esa palabra,
  16   que si mi padre lo sabe,    la vida tengo jugada.--
     Estando en estas razones,    el niño nuevo llorara.
  18   --Llévelo usted, doutor,    y búsquele buena ama,
     que sea de buena gente,    que crie la leche clara;
  20   no se vaya po`el balcón    ni tampoco por la sala,
     váyase por la escalera,    donde mi padre no estaba.--
  22   En el medio de la escalera    con su padre se encontrara.
     --¿Qué lleva ahí, doutor,    qué lleva en esa embozada?
  24   --Llevo rosas y claveles,    a usted no le importa nada.
     --Bien sabe usted, doutor,    que al rey no se le encubre nada.--
  26   Estando en estas razones,    el niño nuevo llorara.
     --La rama que dio ese fruto    vamos ahora a cortarla.--
  28   La cogió por los cabellos,    por el suelo la arrastrara;
     le cortara la cabeza,    la echó por la ventana.
  30   ¡Válgame Nuestra Señora    y la Virgen soberana,
     na más tenía una hija    y aquella está degollada!

Nota: -17a: empalma con el segundo romance.

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0469+0138:6 Infanta preñada+Infanta parida (á-a)            (ficha nº: 836)

Versión de Guímara (ay. Peranzanes, p.j. Ponferrada, ant. Villafranca del Bierzo, comc. Fornela, León, España).   Recitada por Santiago Cerecedo Ramón (72a), mendigo. Recogida por Eduardo Martínez Torner, 00/00/1916 (Archivo: AMP; Colec.: Torner, E. M.). Publicada en TOL I 1991, pp. 235-236.  059 hemist.  Música registrada.

     En el campo hay una hierba    muy querida y regalada,
  2   la mujer que la pisase    luego saldrá embarazada;
     quiso Dios y la fortuna    que la pisó doña Juana.
  4   Estando un día a la mesa,    su padre la reparara:
     --¿Qué tenéis vos, hija mía,    vos, qué tenéis, doña Juana?
  6   O tenéis mal de amores,    o estáis embarazada.--
     --Yo no tengo mal de amores    ni estoy embarazada;
  8   éstas son buenas comidas    que su criada me daba.--
                                       Se arimó a una ventana,
  10   vio venir el caballero    que la sacó embarazada.
     --Por Dios te lo pido, Carlos,    por la Virgen Soberana,
  12   que me lleves este niño    en las vueltas de tu capa;
     si encuentras al rey mi padre,    dile que no llevas nada.--
  14   En metá de la escalera    con el mal rey encontrara.
     --¿Vos, qué lleváis ahí, don Carlos,    en las vueltas de tu capa?
  16   --Llevo rosas y claveles    pa la Virgen Soberana.
     --De esas rosas y claveles    darás la más encarnada.
  18   --La más encarnada, rey,    tiene la hoja quebrada.
     --Márchate de ahí, don Carlos,    y no te detengas nada,
  20   que el rosal que dio esa rosa    yo le cortaré la rama.--
     Doña Juana, que esto oyó,    da consigo levantada.
  22   --Estáivos, hija querida,    estáivos, querida Juana;
     mujer parida de un hora    mal podrá ser levantada.--
  24   Sacara un cochillo de oro,    la cabeza le cortara;
     la cogió por los cabellos,    la arroja de una ventana.
  26   Vino por allí su madre    llamándose desgraciada,
     que tenía una hija sola    y el mal rey se la matara.
  28   --Calla, calla, mi mujer,    no digas la tal palabra,
     más la quiero ver así    que en la calle avergonzada.
     ¡Válgame Nuestra Señora,    válgame la Soberana!

Nota: 9b: empalma con el segundo romance.

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0469+0138:7 Infanta preñada+Infanta parida (á-a)            (ficha nº: 837)

Versión de Colinas del Campo de Martín Moro (ay. Igüeña, p.j. Ponferrada, comc. Boeza, León, España).   Recitada por Antonia Oliva Díez Prado (70a). Recogida por Mikel Bilbao, J. Antonio Cid, Maite Manzanera y Dolores Sanz, 11/06/1985 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta LEÓN 85; cinta: 9.11-7.3/A-09). Publicada en TOL I 1991, pp. 236-237.  034 hemist.  Música registrada.

     En el campo hay una hierba    que le llaman la malvada,
  2   que toda la que la pisa    de ella queda embarazada;
     y la pisó doña Albina,    de ella queda embarazada.
  4   Un día, comiendo a la mesa,    su padre la reparaba.
     --¿Tú qué tienes, doña Albina,    que te repica la saya?,
  6   o tú tienes mal de amores    o estás embarazada.
     --Yo no tengo mal de amores    ni estoy embarazada,
  8   la culpa ` la costurera,    que la dejó mal cortada.--
     Se subiera pa su sala    onde cosía y bordaba;
  10   pero a las pocas horas    un niño varón lloraba.
     Subió el rey al piso `e arriba,    que su hija ya gritaba;
  12   en el medio de la escalera    un soldadito encontraba.
     --¿Tú qué tienes, soldadito,    en los pliegues de tu capa?
  14   --Llevo rosas y claveles    y el corazón de una dama.
     --No serán rosas ni claveles    ni el corazón de una dama,
  16   ese bulto es un niño    que hace poco que lloraba.
     --Es el hijo `e doña Albina,    por eso ella tanto gritaba.

Nota: -9a: empalma con el segundo romance.

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0138:1 Infanta parida (á-a)            (ficha nº: 838)
[0469 Infanta preñadacontam.]

Versión de Astorga (ay. Astorga, p.j. Astorga, comc. Astorga, León, España).   Recitada por Rosario García y Lucas (80a). Recogida por Manuel Manrique de Lara, 00/00/1918 (fecha deducida) (Archivo: AMP; Colec.: Manrique de Lara, M.). Publicada en TOL I 1991, pp. 237-238.  040 hemist.  Música registrada.

     Doña Eugenia, doña Eugenia,    doña Eugenia estaba mala,
  2   buscaron siete doctores    de los mejores de España.
     Unos dicen que no la entienden,    otros dicen que no tenía nada,
  4   el más chiquito de ellos:    --Doña Eugenia embarazada.--
     La encerraron en un cuarto    donde cosía y bordaba,
  6   y al poco tiempo    un niño varón lloraba.
     Se asomó a la ventana    por ver quién se paseaba.
  8   Se paseaba el caballero    traidor que la embarazara.
     --Tome, lléveme este niño    n`el rebozo de su capa,
  12   no se vaya por l`atajo,    ni tampoco por la plaza,
     [que] si mi padre lo sabe    la muerte tengo juzgada.--
  14   A los tres pasos que dio    a su padre encontraba.
     --¿Qué llevas ahí, don Juan,    n`el rebozo de esa capa?
  16   --Llevo rosas y claveles,    los despojos de una dama.
     --Camina, don Juan, camina,    camina con tu jornada,
  18   esas rosas y claveles    a mí bien se me acorbadan.--
     Los cuchillos desenvainaba,    las navajas afilaba,
  20   la hizo cuatro pedazos,    la tiró por la ventana.

Nota: los vv 1-4 corresponden a Infanta preñada 0469.

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0469+0138:8 Infanta preñada+Infanta parida (á-a)            (ficha nº: 839)

Versión de Casares de Arbas (ay. Villamanín, ant. Rodiezmo, p.j. León, ant. La Vecilla, comc. Los Argüellos, León, España).   Recitada por Rosa Díez (45a en 1920). Recogida por Josefina Sela, 00/07/1919 (Archivo: AMP; Colec.: Sela, J. (M. Goyri-R. Menéndez Pidal)). Publicada en TOL I 1991, pp. 238.  056 hemist.  Música registrada.

     En el campo hay una hierba    criada muy regalada,
  2   la mujer que la pisara    al momento embaranzara;
     quiso Dios y su fortuna    que la pisó doña Juana.
  4   Estando comiendo a la mesa,    su padre la reparara.
                                       --Doña Juana, tú estás mala,
  6   tú tienes mal de amores,    o tú estas embaranzada.
     --Tengo dolor de barriga,    parece dolor de rabia.--
  8   Entre dolor y dolor,    entre puntada y puntada,
     entre dolor y dolor    ya paría doña Juana.
  10                                     Ya se asoma a la ventana
     y vio venir por la calle    el galán que más amaba.
  12   --Ven acá, Doñaquilinos,    ven acá, que no te engaño,
     toma, llévame ese niño    en el regazo `e tu capa;
  14   y, si encuentras a mi padre,    dile que no llevas nada.--
     Al bajar del escalón    con su padre se encontrara.
  16   --¿Qué llevas, Doñaquilinos,    en el regazo `e tu capa?
     --Llevo rosas y claveles    pa la Virgen Soberana.
  18   --De esas rosas y claveles    dame la más encarnada.
     --La más encarnada de ellas    tiene una hoja quebrada.
  20   --Téngala o no la tenga,    al rey no se le niega nada.--
     Estando en estas razones,    cuando el infante lloraba.
  22   --Esa rosa, que ahí llevas    búscale una buena dama,
     que sea alta como un pino,    de leche no digo nada,
  24   que el rosal que dio esa rosa    yo le cortaré la rama.--
     Ya subió su padre arriba    donde estaba doña Juana,
  26   le cortó la cabeza    y se la puso a una ventana.
     Estando un día a la puerta,    su madre la reparaba:
  28   --Más te quiero ver así    que no mal enamorada,
     que con éste ya van siete    y tu padre no sabe nada.

Nota: -10b: empalma con el segundo romance.

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0469+0138:9 Infanta preñada+Infanta parida (á-a)            (ficha nº: 840)

Versión de Cubillas de Arbas (ay. Villamanín, ant. Rodiezmo, p.j. León, ant. La Vecilla, comc. Los Argüellos, León, España).   Recitada por María Cañón Barrios (48a). Recogida por Fernando Gomarín Guirado, Robert Heifetz, Margarita Morton y María José Setefilla Navarro, 03/07/1980 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta NORTE 80; cinta: 2.3-7.2/A-04). Publicada en TOL I 1991, pp. 239-240.  058 hemist.  Música registrada.

     El rey tenía una hija    muy querida y estimada,
  2   no la dejaba ir a misa    ni asomarse a la ventana.
     Un día la sacó a misa,    por la mano la llevaba.
  4   En el medio del camino    el buen rey la reparaba.
     --¿Qué te pasa, doña Eugenia,    que el mandil de oro levanta?
  6   ¿es que estás encintadita    o andas enamorada?
     --Ni es que estoy encintadita,    ni ando enamorada,
  8   desde que soy chiquitita    el mandil de oro levanta.--
     El miércoles de ceniza    dolor de parto le daba.
  10   Pasó por allí don Juan    y se asomó a la ventana.
     --Arrímate aquí, don Juan,    arrímate a esta ventana,
  12   toma, llévame este niño    envuelto en la capa de alba;
     no vayas por el camino,    que con mi padre te hallaras,
  14   vete por los arrodeos,    que con mi padre no te hallas.--
     En medio los arrodeos    don Juan con el rey se halla.
  16   --¿Qué llevas ahí, don Juan,    envuelto en la capa de alba?
     --Llevo rosas y claveles    pa dárselos a una dama.
  18   --De esas rosas y claveles    dame la más encarnada.--
     En estas conversaciones,    el niño ya sollozaba.
  20   --Anda para allá, don Juan,    búscale una buena dama,
     que sea alta como un pino    y dé la leche delgada;
  22   al árbol que ha dado esa fruta    yo le cortaré una rama;
     el padre que lo engendró    ha de morir a mi espada.

Nota: Tiene el estribillo a) ¡Que viva el amor!
; b) ¡Que viva la gala! -9a: empalma con el segundo romance.

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0469+0138:10 Infanta preñada+Infanta parida (á-a)            (ficha nº: 841)

Versión de Camplongo [de Arbas] (ay. Villamanín, ant. Rodiezmo, p.j. León, ant. La Vecilla, comc. Los Argüellos, León, España).   Recitada por Laura González (unos 50a). Recogida por Josefina Sela, 00/07/1920 (Archivo: AMP; Colec.: Sela, J. (M. Goyri-R. Menéndez Pidal)). Publicada en TOL I 1991, pp. 239-240.  060 hemist.  Música registrada.

     En París hay un peral    que las lindas peras daba,
  2   la dama que las pisara    embaranzada quedara;
     pisólas la hija del rey    que Silvana se llamaba.
  4   Al cabo de poco tiempo    su padre la reparara:
     --¿Tú que tienes, Silvanita,    Silvanita, tú estás mala?
  6   --Este mal que yo tenía    de pequeña lo ganara.
     --De pequeña lo ganastes,    bien pronto te lo quitara.--
  8   Ya llamó siete dotores    los mejores de Granada;
     unos dicen que está buena,    otros dicen que está mala,
  10   el más chiquitito de ellos    dice que está embaranzada.
     --Si embaranzada estuviera,    la cabeza le cortara.--
  12   Ya se sube para arriba    donde cosía y bordaba,
     entre silván y silván,    y entre puntada y puntada,
  14   entre silván y silván,    un blanco niño arrojara.
     --Coja, don Juan, ese niño    y búscale una buena ama,
  16   que le lave y le refresque    y le dé leche liviana.
     Vete por los arrodeos,    no te vayas por la sala,
  18   que si mi padre lo sabe,    la cabeza me cortara.--
     En el medio la escalera    con su padre se encontrara.
  20   --¿Qué llevas ahí, don Juan,    en el rizo de tu capa?
     --Llevo rosas y claveles.    --Dame la más encarnada.
  22   --La más encarnada tiene    una hojita pelada.
     --Pues dame de los claveles,    que a mí lo más no me daba.--
  24   Estando en estas razones    un niño varón llorara.
     --Lleva, don Juan, ese niño    y búscale una buena ama,
  26   que lo lave y lo refresque    y le dé leche liviana;
     el peral que dio esas peras    yo la rama le cortara,
  28   el padre que lo engendró    ha de morir a mi espada.--
     Ya se sube para arriba    donde Silvanita estaba
  30   y le cortó la cabeza    y le arrojó por la ventana.

Nota: -12a: empalma con el segundo romance.

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0469+0138:11 Infanta preñada+Infanta parida (á-a)            (ficha nº: 842)

Versión de Buiza (ay. La Pola de Gordón, p.j. León, ant. La Vecilla, comc. Gordón, León, España).   Recitada por Carmen Alfonso (32a). Recogida por Josefina Sela, 00/07/1920 (Archivo: AMP; Colec.: Sela, J. (M. Goyri-R. Menéndez Pidal)). Publicada en TOL I 1991, pp. 240-241.  064 hemist.  Música registrada.

     En el campo hay una hierba    que la llamaban la pravía,
  2   la niña que la pisase    con ella se embaranzaba;
     por desgracia de los cielos    doña Eugenia la pisara.
  4   Un día, yendo pa misa,    su padre la remiraba.
     --¿Qué me mira usted, mi padre,    qué me mira usted la cara?
  6   --¡Qué te he de mirar, mi hija!,    que la saya pinga y larga.
     --La culpa la tiene el sastre    que la dejó mal cortada.--
  8   Al otro día siguiente    doña Eugenia estaba mala.
     Llamaron siete doztores    de los mejores de España;
  10   unos dicen que está enferma    y otros que su mal no es nada
     y el más chiquitito de ellos    dice que está embaranzada.
  12   --Si embaranzada estuviese    la cabeza le cortara.--
     Ella subió para el cuarto    donde cosía y bordaba,
  14   entre dolor y dolor    y entre puntada y puntada,
     entre dolor y dolor    un blanco niño arrojara.
  16   --Coja, don Juan, este niño    y búsquele una buena ama,
     que le limpie y le refresque    y le dé leche liviana.--
  18   En medio de la escalera    con su padre se encontrara.
     --¿Qué llevas ahí, don Juan,    en el doblez de tu capa?
  20   --Llevo lirios, llevo rosas.    --Dame la más encarnada.
     --La más encarnada de ellas    tiene una hojita quebrada.
  22   --Lleva, don Juan, ese niño    y búscale una buena ama,
     que le limpie y le refresque    y le dé leche liviana,
  24   que el tronco que echó esa flor    la cabeza le cortara.--
     Y él se fue pa el aposento    donde doña Eugenia estaba,
  26   y Eugenia al ver a su padre    en peso se levantaba.
     --Estáte quieta, doña Eugenia,    estáte quieta, que estás mala,
  28   mujer de una hora parida    en peso no se levanta.--
     Abrió una mesa y sacó    un cuchillo que guardaba,
  30   se dirigió a su hija    y la cabeza le cortaba,
     y para mayor martirio    la arrojó por la ventana.
     ¡Válgame Dios de los cielos,    éstas sí que son desgracias!

Nota: -13a: empalma con el segundo romance.

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0469+0138:12 Infanta preñada+Infanta parida (á-a)            (ficha nº: 843)

Versión de Boñar (ay. Boñar, p.j. León, ant. La Vecilla, comc. Boñar, León, España).   Recitada por María Muñiz. Recogida por Matías Martínez Burgos, 00/00/1910 (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en TOL I 1991, pp. 241-242.  062 hemist.  Música registrada.

     Un rey tenía tres hijas,    todas tres como una plata,
  2   la más chiquitita de ella[s]    doña Eugenia se llamaba.
     Un día, diendo pa misa,    su padre la reparaba.
  4   --¿Qué tiene usted, doña Eugenia    que parece que está mala?
     --Esta enfermedad, mi padre,    desde niña la llevaba.
  6   --Si eso dices, doña Eugenia,    yo luego te la curara.--
     Llamara a tres dorotores    de los mejores de España;
  8   unos dicen que no entienden    y otros dicen que no es nada,
     y el más chiquitito de ellos,    don Juanito se llamaba:
  10   --Me parece, doña Eugenia,    que estaba usté embarazada.
     --No digas eso, Juanito,    no digas esas palabras,
  12   que, si mi padre lo sabe,    pueda ser que me matara.--
     Se subió ella para arriba,    donde cosía y bordaba,
  14   entre dolor y dolor,    entre puntada y puntada,
     entre dolor y dolor,    un infantito arrojaba.
  16   --Coge ese infante, Juanito,    en el bozo de tu capa,
     y, si encuentras a mi padre,    dile que no llevas nada.--
  18   En el medio la escalera    con su padre se encontraba.
     --¿Qué llevas ahí, Juanito,    en el bozo de tu capa?
  20   --Llevo rosas y claveles.    --Dame la más encarnada.
     --La más encarnada no,    que es para dar a una dama.
  22   --Dame cualquiera de ellas,    que a mí lo mismo me daba.--
     Entre estos palabras y otras    el niño que ya lloraba.
  24   --El árbol que dio ese fruto    yo le cortaré las ramas,
     para que sirva de ejemplo    a otras dichosas damas.
  26   Ya se afilan los cuchillos,    ya se afilan las navajas.
     Doña Eugenia, que oyó eso,    se tiraba de la cama.
  28   --No se tire, doña Eugenia,    no se tire de la cama,
     que mujer de hora parida    no puede ser levantada.--
  30   La partió en cuatro pedazos    y la puso a la ventana,
     para que sirva de ejemplo    a otras dichosas damas.

Notas: -13a: empalma con el segundo romance. Bien podía ser la misma Maria Muñiz que recitó (M}Muerte ocultada, aunque los mss. registran diferentes procedencias (véase entrada nº 7171.

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0532:1 Alabóse el conde Vélez (ó)            (ficha nº: 844)

Versión de Tejeira (ay. Villafranca del Bierzo, ant. Paradaseca, p.j. Ponferrada, ant. Villafranca del Bierzo, comc. Burbia, León, España).   Recitada por Bárbara Poncelas (69a). Recogida por Débora Catalán, Diego Catalán, Paloma Esteban y Bárbara Fernández, 16/07/1985 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta LEÓN 85; cinta: 2.16-7.1/B-14). Publicada en TOL I 1991, pp. 242-243.  022 hemist.  Música registrada.

     Alabouse conde Félix    e alabouse o gran traidor,
  2   que no hay doncella ni dama    que le negara el honor.
     Pone tienda sobre tienda,    por riba un rico cordón.
  4   Todas damas e doncellas    iban tratar ao cordón;
     también la hija del rey    fue tratar al cordón.
  6   --¿Cuánto vale o cordón, Félix,    Félix, qué vale o cordón?
     --Nin se paga con diñeiro    nin tampouco con doblón,
  8   págase co teu honor    drento de meu corazón.
     --Non che quero o cordón, Félix,    Félix, non quero o cordón,
  10   que meu padre vai en Francia,    outro me traerá tan bon,
     que si no me lo trouguera,    que me lo traiga que no.--

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0532:2 Alabóse el conde Vélez (ó)            (ficha nº: 845)

Versión de San Martín de Agostedo (ay. Santa Colomba de Somoza, p.j. Astorga, comc. Maragatería, León, España).   Recitada por Francisca Rebaque (73a). Recogida por Mariano de la Campa, Elena Hernández Casañas, Victorino Madrid, Ana Valenciano, Julia Valenzuela, Paloma Díaz-Mas, Brian Dutton y Joaquín González Cuenca, en dos ocasiones, 29/06/1985+11/07/1985 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta LEÓN 85; cinta: 5.29-6.3/B-04 y 10.11-7.2/B-02). Publicada en TOL I 1991, pp. 243-244.  040 hemist.  Música registrada.

     Alabándose anda Féliz,    Féliz como el gran traidor,
  2   que no hay dama ni doncella    que a él le niegue el amor.
     Oído le había Carlos,    y muy mal le pareció.
  4   --Esposita tengo en Francia,    de quince años que más no,
     donde tú me la engañases,    me saquen el corazón,
  6   donde tú no me la engañes,    el tuyo te saco yo.--
     Al otro día por la mañana    el mal Féliz madrugó,
  8   a la puerta ` la infantina    y una rica tienda armó;
     por encima de la tienda    un gordón de oro tendió.
  10   Toas las damas y doncellas    salían a ver el gordón;
     también salió la de Carlos    más hermosita que un sol.
  12   --¿Cuánto vale el gordón, Féliz,    Féliz, qué vale el gordón?
     --Para usted, la señorita,    no tiene precio el gordón,
  14   yo a usted se lo daría    por un poquito de amor.
     --Guárdate el gordón, Féliz,    Féliz, guárdate el gordón;
  16   esposito tengo en Francia,    que me ha dar otro mejor.
     --¡Arreviente la infantina,    la madre que la parió!
  18   por causa de la infantina    me sacan el corazón.
     --¡Arrevientes tú, el mal Féliz!    ¿qué culpa te tengo yo?,
  20   otro día apuesta dinero    y no apuestes el corazón.

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0532:3 Alabóse el conde Vélez (ó)            (ficha nº: 846)

Versión de Bustos (ay. Valderrey, p.j. Astorga, comc. Astorga, León, España).   Recitada por Rosa Palacio del Río (73a). Recogida por Mikel Bilbao, Raquel Calvo, Francisco Mendoza Díaz-Maroto y Flor Salazar, 14/07/1985 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta LEÓN 85; cinta: 7.14-7.2/A-09). Publicada en TOL I 1991, pp. 244-245.  034 hemist.  Música registrada.

     --Tengo yo mi esposa en Francia,    de quince años, que más no,
  2   y si tú me la engañases,    me saques el corazón;
     y si no me la engañases,    te lo tengo `e sacar yo.--
  4   S` otro día de mañana    una media tienda plantó,
     y en el medio de la tienda    un gordón de oro colgó.
  6   Todas damas y doncellas    iban a ver el gordón;
     iban un día a la tarde,    cuando no quemara el sol,
  8   llevan saya sobre saya,    por encima un quitasol.
     --¿Cuánto cuesta el gordón, Féliz,    y cuánto cuesta el gordón?
  10   --A mí me costó cien doblas    en el reino de Aragón,
     por ser para ti, la niña,    de balde te lo doy yo.
  12   --No te quiero el gordón, Féliz,    ya no te quiero el gordón,
     tengo yo mi esposo en Francia    que me lo ha traer mejor.
  14   --¡Malhaya en ti, la niña,    y en quien tanto te enseñó,
     que por mor de ti, la niña,    me saquen el corazón!
  16   --¿Qué culpa te tengo, Féliz    qué culpa te tengo yo?
     pa otro día apuesta dinero    y a perder la vida, no.--

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0532:4 Alabóse el conde Vélez (ó)            (ficha nº: 847)

Versión de Truchillas (ay. Truchas, p.j. Astorga, comc. Las Cabreras, León, España).   Recitada por María Peregrina Carbajo (70a). Recogida por Ana Beltrán, Diego Catalán, Olimpia Martínez y Therese Meléndez, 23/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta NOROESTE 82; cinta: 4.23-7.1/B-02 y 4.23-7.2/B-05). Publicada en TOL I 1991, pp. 244-245.  040 hemist.  Música registrada.

     Alabábase don Félix,    alabábase el traidor,
  2   que no hay dama ni doncella    que a él le niegue el amor.
     --Esposita tengo en Francia,    de quince años que más no,
  4   que si tú me la llevaras,    me saquen el corazón,
     y, si no me la llevaras,    te lo tengo sacar yo.--
  6   Ese otro día a la mañana    para Francia caminó
     y a las puertas de la niña    muy ricas tiendas plantó;
  8   en el medio de la tienda    puso un lindo bordón.
     Toas las damas y doncellas    iban a ver el bordón.
  10   Sal la niña por la tarde,    porque no la queme el sol,
     pone saya sobre saya    y por cima un quitasol.
  12   --¿Qué cuesta el bordón, don Félix,    Félix, qué cuesta el bordón?
     --En el reino de Aragón    cien doblones me costó;
  14   pero para ti, la niña,    no cuesta dinero, no,
     por un beso de tu cara    el bordón te diera yo.
  16   --Esposito tengo en Francia    quien me lo ha traer mejor.
     --¡Malhaya en ti, la niña,    y en quien tanto te enseñó,
  18   por l`amor de ti, la niña,    me saquen el corazón!
     --¿Qué culpa te tengo, Félix,    qué culpa te tengo yo?
  20   Apostaras a dinero    y a perder la vida, no.

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0802:1 Nodriza del infante (á-a)            (ficha nº: 848)

Versión de Campo del Agua [ant. Aira da Pedra] (ay. Villafranca del Bierzo, ant. Paradaseca, p.j. Ponferrada, ant. Villafranca del Bierzo, comc. Burbia, León, España).   Recitada por Antolina Poncelas Poncelas (79a). Recogida por Julio Camarena, 16/08/1985 (Archivo: ASOR; Colec.: Camarena, J.; cinta: 23B-029). Publicada en TOL I 1991, pp. 245-246.  038 hemist.  Música registrada.

     [Un lunes] por la mañana    Teresiña madrugaba,
  2   a empañar niños al rey    á sombra de una retrama.
     Como el calor era mucho,    Teresiña adormentara.
  4   Cuando espertó Teresiña,    cuando espertó la cuitada,
     el niño estaba en carbón,    los pañales en cernada.
  6   Voces que da Teresiña    toda la sala temblaba.
     Oyérala el buen rey    del palacio donde estaba:
  8   --¿Qué te pasa, Teresiña,    qué te pasa, mi criada?
     --Es que se me ha quemado    la mantilla de Granada.
  10   --Si te quemó, Teresiña,    si te quemó, mi criada,
     si te quemó la mantilla,    te daré otra de holanda.
  12   Traeme ese niño, Teresa,    que le quiero ver la cara.
     --Ese niño, buen rey,    está escansando en la cama.
  14   --¡Fuera, fuera, mis criados,    a buscar otra retama
     que el cabo que llevó el niño    ha de llevar la criada!--
  16   Estando en estas razones,    Teresiña muerta estaba.
     En la su mano derecha    tiene una carta cerrada;
  18   aquella carta decía,    aquella carta mandaba,
     que den el cuerpo a la tierra,    que el alma en descanso estaba.

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0802:2 Nodriza del infante (á-a)            (ficha nº: 849)

Versión de Láncara (ant. Láncara, ant. Murias de Paredes, comc. Luna, León, España).   Recitada por Teresa Fernández Suárez (54a). Recogida por Eduardo Martínez Torner, 00/00/1916 (Archivo: AMP; Colec.: Torner, E. M.). Publicada en TOL I 1991, p. 246.  028 hemist.  Música registrada.

     Un rey tenía una hija,    huerfanita se quedaba;
  2   tierna se quedó sin madre    y buen ama le buscaba,
     para criarla el buen rey    en ella confianza hallaba.
  4   Ella mucho la quería    y también bien la estimaba.
     Ella se quedó dormida    a la luz de la reclama.
  6   Cuando espertó, Teresina    voces daba que pasmaba.
     Muy bien lo oyera el buen rey    que en altos palacios estaba:
  8   --¿Por qué lloras, Teresina,    por qué lloras tú, cuitada?
     --Lloro por una mantilla    que se me quemó de lana.
  10   --Si se te quemó de lana,    yo te la daré de holanda.
     Enséñame la mi hija    que le quiero ver la cara.
  12   --Su hija estaba dormida,    no quisiera despertarla.--
     Estando en estas razones,    Teresina se finaba.
  14   Las campanas de los cielos    de alegría se tocaban.
     ¡Válgame Nuestra Señora,    válgame la Soberana!

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0802:3 Nodriza del infante (á-a)            (ficha nº: 850)

Versión de Culebros (ay. Villagatón, p.j. Astorga, comc. Cepeda, León, España).   Recitada por Gloria Pérez (57a). Recogida por Raquel Calvo, Mariano de la Campa, Diego Catalán y Ana Valenciano, 02/12/1984 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta LEÓN 84; cinta: 3.2-12.3/B-09). Publicada en TOL I 1991, pp. 246-247.  038 hemist.  Música registrada.

     Teresina madrugó    un lunes por la mañana
  2   a empañar el hijo `el rey    a la luz de una retama.
     Mientras lo estaba empañando,    el sueño mucho le daba.
  4   Cuando despertó Teresa,    cuando despertó, cuitada,
     halló el infante quemado,    las mantillas en cernada.
  6   Teresina daba voces    que la sala retemblaba,
     hasta que la sintió el rey    en altas torres que estaba:
  8   --¿Qué haces ahí, Teresina,    tan triste y desconsolada?
     --Se me quemó una mantilla,    una mantilla de grana.
  10   --Si se te quemó de grana,    yo te la compró de holanda.
     Sácame pa acá el infante    que le quiero ver la cara.
  12   --El infante está dormido,    no es fácil que despertara.
     --Sacámelo tú, traidora,    sácamelo tú, malvada,
  14   que si algo le hubiera pasado
     entre caballos y fieras    vas a ser escuartizada.--
  16   Antes de la media hora,    Teresina muerta estaba.
     A los pies de Teresina    hay una carta cerrada,
  18   que con letras de oro dice    estas siguientes palabras:
     "Que no le hagan daño al cuerpo,    que el alma en descanso estaba".

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0802:4 Nodriza del infante (á-a)            (ficha nº: 851)

Versión de San Martín de Agostedo (ay. Santa Colomba de Somoza, p.j. Astorga, comc. Maragatería, León, España).   Recitada por Francisca Rebaque (73a). Recogida por Mariano de la Campa, Victorino Madrid, Elena Hernández Casañas y Julia Valenzuela, 29/07/1985 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta LEÓN 85; cinta: 5.29-6.3/A-07). Publicada en TOL I 1991, pp. 247-248.  030 hemist.  Música registrada.

     Madrugaba Teresina    un lunes muy de mañana,
  2   a ampañar hijos del rey    a lumbres de una reclama.
     Como la lumbre era dulce,    el sueño la retentaba.
  4   Cuando recordó Teresa,    la niña estaba quemada.
     Voces daba Teresina    que hacía retemblar la sala.
  6   Oyérala el buen rey    de altas torres donde estaba.
     --¿Qué te pasa, Teresina,    qué tienes, bien de mi alma?
  8   --Se me quemó una mantilla    de las mejores de holanda.
     --Si te se quemó de holanda,    yo te la daré de grana.
  10   Enséñenme la mi hija,    que le quiero ver la cara.
     --La su hija está dormida,    no es posible el recordarla.
  12   Márchese de ahí, el buen rey,    vuelva usted por la mañana.--
     Cuando el buen rey volvió,    Teresina muerta estaba.
  14   En la su mano derecha    tiene una carta cerrada:
     Que no le hagan mal al cuerpo,    que su alma en descanso estaba.

Nota: Tiene el estribillo a) Que viva el amor
; b) Que viva la gala.

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0802:5 Nodriza del infante (á-a)            (ficha nº: 852)

Versión de Quintanilla de Somoza (ay. Luyego, ant. Priaranza de la Valduerna, p.j. Astorga, comc. Maragatería, León, España).   Recitada por Margarita Cordero (85a). Recogida por Concha Enríquez de Salamanca, Javier Olmos, y Ana Vian, 12/07/1985 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta LEÓN 85; cinta: 1.12-7.2/B-09). Publicada en TOL I 1991, p. 248.  014 hemist.  Música registrada.

     Madrugaba Teresina    el lunes por la mañana,
  2   a empañar hijos del rey    a la orilla de una retrama.
     Con el calor de la lumbre    el sueño la retentaba.
  4   Cuando Teresina se dio cuenta,    el niño se le quemaba.
     El padre, de que lo vio,    le decía a la hermana:
  6   --La muerte que llevó el niño,    mejor la lleve la hermana;
     que si el niño se quemó hoy,    tú la muerte llevarás mañana.

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0802:6 Nodriza del infante (á-a)            (ficha nº: 853)

Versión de Bustos (ay. Valderrey, p.j. Astorga, comc. Astorga, León, España).   Recitada por Julia Miguélez del Río (70a). Recogida por Mikel Bilbao, Raquel Calvo, Francisco Mendoza Díaz-Maroto y Flor Salazar, 14/07/1985 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta LEÓN 85; cinta: 7.14-7.1/B-03). Publicada en TOL I 1991, pp. 248-249.  034 hemist.  Música registrada.

     Estaba mi Teresita    en sillas de oro sentada,
  2   empañando hijos del rey,    dormidita se quedara.
     Despertara la Teresa,
  4   el niño hecho carbón,    las mantillas en cernada.
     Daba voces la Teresita,    daba voces la cuitada,
  6   que la oyera el buen rey    de altas torres donde estaba.
     --¿Qué tiene, la mi Teresita,    qué tiene, la mi criada?
  8   y enséñame pa acá el niño,    que le quiero ver la cara.
     --Perdóneme usté, el buen rey,    el niño se me quemara.
  10   --Si se te quemó el niño,    también tú has de ser quemada.
     Bajen, bajen mis criados,    a Teresita encerrarla,
  12   y a darle de comer    más que cecina salada,
     y a darle de beber    agua de la bacalada.
  14   Bajen, bajen mis criados    y a Teresita quemarla.--
     Cuando los criados bajan,    Teresita muerta estaba,
  16   y en la su mano derecha    tiene una carta cerrada:
     Que le den sagrado al cuerpo,    que su alma en descanso estaba.

Nota: Tiene el estribillo a) Que viva el amor
; b) Que viva la gala.

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0802:7 Nodriza del infante (á-a)            (ficha nº: 854)

Versión de Tejados (ay. Valderrey, p.j. Astorga, comc. Astorga, León, España).   Recitada por Isabel Otero (75a). Recogida en Astorga (Residencia San Francisco) por Javier Olmos, José Ramón Prieto, Flor Salazar y Salvador Rebés, 15/07/1985 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta LEÓN 85; cinta: 7.15-7.1/A-02). Publicada en TOL I 1991, pp. 249-250.  034 hemist.  Música registrada.

     Estaba la Teresita    en sillas de oro sentada,
  2   empañando hijos del rey    a la luz de una retana.
     Como la lumbre era de urz,    dormidita se quedara.
  4   Cuando recordó Teresa,    cuando recordó, cuitada,
     del niño se hizo un carbón,    de las mantillas cernada.
  6   Daba voces Teresita,    que la sala retemblaba;
     y acudiera el buen rey    y así le preguntaba:
  8   --¿Qué tienes, la Teresita,    qué tienes, la mi criada?
     --Se me quemó una mantilla    de las mejores de holanda.
  10   --Si se te quemó de holanda,    yo te la daré de grana,
     y tráeme pa aquí ese niño,    que quiero verle la cara.
  12   --Perdóneme usted, buen rey,    que el niño se me quemara.
     --Si se te ha quemado el niño,    también tú has de ser quemada.--
  14   Y la encerrara en un cuarto,    al otro día quemarla.
     L`otro día cuando fueron,    Teresita muerta estaba.
  16   En la su mano derecha    tenía una carta cerrada:
     "Darle de sagrado al cuerpo,    que el alma en descanso estaba."

Nota: Tiene el estribillo a) ¡Que viva el amor!
; b) ¡Que viva la gala!

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0802:8 Nodriza del infante (á-a)            (ficha nº: 855)

Versión de Castrocontrigo (ay. Castrocontrigo, p.j. La Bañeza, comc. Valdería, León, España).   Recitada por María Castaña Carracedo (60a). Recogida por Robert Heifetz, Francisco Mendoza Díaz-Maroto, Margarita Morton y Elvira Ramini, 04/07/1980 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta NORTE 80; cinta: 1.4-7.1/B-02). Publicada en TOL I 1991, p. 250.  018 hemist.  Música registrada.

     Voces daba Teresita,    el lunes por la mañana,
    
(que se le quemaba el niño.)
  2   --¿Qué te pasa, Teresita,    que estás tan apurada?
     --Se me quemó la mantilla    de las mejores de holanda.
  4   --Si mi hijo se quemó,    tú también serás quemada,
     con cien carros de carbón    y otros tantos de retama.--
  6   Y a las doce de la noche    en la hoguera la quemaba.
     Se presentara la Virgen    en el medio de las llamas.
  8   --Tú no temas, Teresita,    tú no puedes ser quemada,
     que tú te vas para el Cielo    para hacerme a mí compaña.

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0253:1 Amante del príncipe maldecida (á-a)            (ficha nº: 856)

Versión de Fresnedelo (ay. Peranzanes, p.j. Ponferrada, ant. Villafranca del Bierzo, comc. Fornela, León, España).   Recitada por Isabel Ramón (67a). Recogida por Margarita Pazmany y Ana Valenciano, 24/09/1979 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta LEÓN 79; cinta: 1.24-9.5/B-12). Publicada en TOL I 1991, pp. 250-251.  031 hemist.  Música registrada.

     Por las calles de Madrid    junto a los caños del agua
  2   por allí pasó una moza,    Teresita se llamaba;
     a los dos o tres minutos    el rey de ella se enamoraba.
  4   Cuando su madre lo sabe,    mil maldiciones le echaba.
     --No quiera Dios de los cielos    ni la Virgen Soberana
  6   que mi hija se enamore    del padre que la engendrara.
     --Calle usted, suegra mía,    no sea desvergonzada,
  8   Teresa es muy bonita,    conmigo ha de ser casada.--
     A los dos o tres minutos    el rey se fue a la cama;
  10   mandó llamar dos dotores.
     Unos dicen que se muere;    otros que no tiene nada.
  12   --Teresita, muy bonita,    de mí queda embarazada.
     Si trae un niño varón,    que sea rey de España;
  14   si trae una niña hembra,    la reina de Santa Clara.--
     El rey morió a la una,    Teresita a la mañana.
  16   Aquí se acaba la historia    de estos amantes del alma.

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0183:1 La esposa de don García (í-a)            (ficha nº: 857)

Versión de Candín (ay. Candín, p.j. Ponferrada, ant. Villafranca del Bierzo, comc. Ancares, León, España).   Recitada por María Abella López (83a). Recogida por Paul Bénichou, Mercedes Cano, J. Antonio Cid y Concha Enríquez de Salamanca, 17/07/1985 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta LEÓN 85; cinta: 1.17-7-2/A-16 y B-01; 1.17-7.3/A-13 y B-). Publicada en TOL I 1991, pp. 251-252.  078 hemist.  Música registrada.

     Estando Catalinilla    en la ribera de Hungría,
  2   vino una tropa de moros    y la llevaron cautiva.
     Ya quería hacer la guerra,    guerra el conde don García.
  4   --Voy a casa de mi madre,    que la verdad me contaría.
     ¿Vio pasar por aquí, madre,    a mi esposa Catalina?
  6   --Por aquí pasó, meu fillo,    tres horas antes del día,
     lleva una tropa de moros    todos en su compañía,
  8   el más chiquitino de ellos    de amores la pretendía;
     pandero de oro en sus manos    y muy bien que lo tañía,
  10   y en el cantar va diciendo:    "¡Muera el conde don García!".
     --Voy a casa de mi suegra,    la verdad me contaría,
  12   que me cuente la verdad    y me niegue la mentira.--
     --Dígame, suegra galana,    dígame suegra querida,
  14   si por ahí vio pasar    a mi esposa Catalina.
     --Por aquí pasó, mi hijo,    tres horas antes del día,
  16   por aquí pasó, mi hijo,    que nunca yo la parira,
     iba una tropa de moros    todos en su compañía,
  18   el más chiquitino de ellos    bofetones le purría;
     pandero de oro en sus manos,    de pesar no le tañía,
  20   en el cantar va diciendo:    "¡Viva el conde don García!".
     --¿Cómo haría yo, mi suegra,    cómo haría, yo suegra mía,
  22   Cómo haría yo, mi suegra,    para rescatar a la niña?
     --A la salida de un monte,    al entrar n`una abalía,
  24   tocaraste tu corneta,    que ella te conocería.--
     --Por Dios les pido, señores,    por Dios y Santa María,
  26   dejen un vaso de vino    pa el que corneta tañía.
     --Si era hermano o primo,    ya se le dejaría,
  28   y si era su marido,    a su madre lo tenía.
     --Ni es hermano ni primo,    yo casada no sería;
  30   siempre me dio mucho duelo    del que corneta tañía.
     --Díganos usted, caballero,    ¿qué hace el conde García?
  32   --Lo que está haciendo es la guerra    por toda la morería,
     que le robaron la niña    en la riguera de Hungría.--
  34   --La niña no le pasó,    ni le pasó nada a la niña.--
     Ya la llevaban guardada    para un hijo que tenía.
  36   La agarrara entre los brazos    y a su caballo la subía
     por aquellas veigas verdes    no sé como corría.
  38   --Quedaivos co el diablo, moros,    y toda la morería,
     máis vola saque con maña    que con armas que `o traía.

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0183:2 La esposa de don García (í-a)            (ficha nº: 858)

Versión de Páramo del Sil (ay. Páramo del Sil, p.j. Ponferrada, comc. Ribas del Sil, León, España).   Recitada por la mujer más vieja del pueblo. Recogida por Felisa de las Cuevas, hacia 1930 (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en TOL I 1991, pp. 252-253.  020 hemist.  Música registrada.

     Madruga Madalenilla    tres horas antes del día,
  2   a buscar rosas y flores    a la reguera de Oria;
     a buscar rosas y flores    para la Virgen María.
  4   Pasan por allí los moros,    y cautivaron la niña,
     entre unas razones y otras    ya lo sabe don García.
  6   --Ande mi caballo, ande,    ande, ande vida mía,
     ande mi caballo, ande,    a las regueras de Oria,
  8   pues si de esta me sacaras    de plata te calzaría.
     Vamos a casa mi madre,    que la verdad me diría.
  10   --Aquí vengo la mi madre,    aquí vengo madre mía.
     . . . . . . . . . . . . . . . . . . .    . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

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0183:3 La esposa de don García (í-a)            (ficha nº: 859)

Versión de Val de San Lorenzo (ay. Val de San Lorenzo, p.j. Astorga, comc. Maragatería, León, España).   Recitada por Antonia Geijo Alonso (76a en 1975) y Carolina Geijo Alonso (80a en 1975) y Dolores Fernández Geijo (54a en 1975). Recogida por J. Antonio Cid, Paloma Díaz-Mas, Bárbara Fernández, José Manuel Fraile Gil y Antonio Lorenzo, en dos ocasiones, 07/09/1975+15/01/1983 (Archivo: ASOR; Colec.: A. Redondo 77-Anexo;Encuesta ENERO 83; cinta: ?;Lorenzo-Fraile). Publicada en Fraile 1985 y TOL I 1991, pp. 253-254.  080 hemist.  Música registrada.

     Por aquella sierra arriba    caminaba don García
  2   en busca de la su esposa,    tres días ha que no la vía.
     --Voy en casa de mi madre,    por ver lo que me decía.--
  4   --¿Habéis visto la mi madre,    habéis visto, madre mía,
     habéis visto a la mi esposa,    la mi esposa, prenda mía?
  6   --Por aquí pasó ayer tarde    más valié que no la vía,
     calzada iba de oro,    vestida de plata fina,
  8   vihuela de oro en sus manos    y muy bien que la tañía,
     y en el reclamo decía:    "Muera, muera, don García".
  10   --Voy en casa de mi suegra,    por ver lo que me decía,
     que las suegras pa las nueras    nunca muy bien se querían.--
  12   --¿Habéis visto, la mi suegra,    habéis visto, suegra mía,
     habéis visto a la mi esposa,    la mi esposa, vuestra hija?
  14   --Por aquí pasó ayer tarde,    más valié que no la vía,
     trescientos perros moros    llevaba en su compañía,
  16   calzada iba de oro,    vestida de plata fina,
     vihuela de oro en sus manos    y muy bien que la tañía,
  18   y en el reclamo decía:    "Viva, viva, don García".--
     Estando en estas razones,    ha marchado don García;
  20   se montara en el caballo,    dejó de andar y corría;
     también se había acordado    de tocar una bocina.
  22   Veinte leguas en cortorno    la había oído la niña.
     --Descanso pido, señores,    que yo me encuentro rendida.--
  24   Pusiéronse a merendar    al pie de una fuente fría.
     --Escanciador que escancias vino,    escanciador de cada día,
  26   ¿le puedes guardar un vaso    pa el que toca la bocina?
     --Si es tu primo o es tu hermano,    dos o tres le guardaría.
  28   --Ni es mi primo ni es mi hermano,    marido no lo tenía.--
     Estando en estas razones,    ha llegado don García.
  30   --Buenas tardes, los señores.    --Bienvenido, el caballero,
     ¿en ancas de su caballo    nos puede pasar la niña?
  32   --Mi caballo no consiente    mujeres de honra perdida.
     --Tan honradica la hallemos,    tan honradica venía,
  34   tan honradica la hallemos    n`esos montes de allá arriba,
     la llevamos por esposa    para el rey de Turquería.
  36   --Pasen, pasen, los señores,    que yo pasaré la niña.--
     La montara en el caballo,    dejó de andar y corría.
  38   Uno de los moros perros    de esta manera decía:
     --Danos, danos el vestido,    ya que no nos des la niña.
     --Ni vos tengo da` el vestido    ni vos tengo dar la niña,
  40   y si pasáis más alante,    vos tengo quitar la vida.

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0183:4 La esposa de don García (í-a+polias.)            (ficha nº: 860)
[0049 0049 Conde Niñocontam.]

Versión de Maraña (ay. Maraña, p.j. Cistierna, ant. Riaño, comc. Valdeburón, León, España).   Recitada por Teodosia del Molino (79a). Recogida por Diego Catalán, Bernardino González, Yolanda Mancebo y Maravillas Núñez, 29/06/1985 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta LEÓN 85; cinta: 2.29-6.2/A-10 y 2.29-6.3/B-04). Publicada en TOL I 1991, pp. 254-255.  048 hemist.  Música registrada.

     Mañanitas de San Juan,    madruga el lindo don Juan
  2   y a dar agua a sus caballos    y a las orillas del mare;
     mientras su caballo bebe,    cantaba un lindo cantare:
  4   --Camisa, la mi camisa,    ¡quién te solía lavare!,
     te cosía, te planchaba,    te tendía en el tendal.
  6   Caballo, el mi caballo,    el de la silla doría,
     me llevarás esta noche    y a`n casa la suegra mía.
  8   --Suegra mía de mi alma,    suegra mía de mi vida,
     ¿ha visto por aquí pasar    a mi esposa doña Elvira?
  10   --Por aquí ha pasado ya,    seis horas antes del día;
     de los gritos que iba dando    el corazón se partía.
  12   --Caballo, el mi caballo,    el de la silla doría,
     me llevarás esta noche    y a`n casa la madre mía.
  14   --Madre mía de mi alma,    madre mía de mi vida,
     ¿ha visto por aquí pasar    a mi esposa doña Elvira?
  16   --Por aquí ha pasado ya    seis horas antes del día;
     de los gritos que iba dando    el corazón se partía.--
  18   Ya tocara la trompeta,    ya lo oyera la cautiva.
     --¿Qué es aquello que se siente    por aquellas cercanías?
  20   --No era primo ni hermano,    es un alma `esconocida;
     Dios tenga misericordia    de aquel que solo camina.
  22   --Diga usted, buen caballero,    ¿me quié(re) llevar la cautiva?--
     La pusieron n`el caballo,    para atrás don Juan camina.
  24   --¡Oiga usted, buen caballero,    no nos lleve la cautiva!--

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0183:5 La esposa de don García (í-a)            (ficha nº: 861)

Versión de Caldevilla (ay. Posada de Valdeón, p.j. Cistierna, ant. Riaño, comc. Valdeón, León, España).   Recitada por Juliana García Pérez (67a). Recogida por Marisa Argüelles, Nicolás Miñambres, Antonio Sánchez y Elena Tirado, 06/07/1985 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta LEÓN 85; cinta: 6.6-7.2/B-03). Publicada en TOL I 1991, p. 255.  039 hemist.  Música registrada.

     Yendo a caza, yendo a caza    el infante don García,
  2   mientras tanto le robaron    a su esposa doña Elvira.
     Fue pa en casa de su suegra    y de esta manera decía:
  4   --¿Vio pasar por aquí    a mi esposa y a su hija?
     --Por aquí la vi pasar    tres horas antes del día,
  6   cuatrocientos perros moros    iban en su compañía;
     con mala toca tocaba,    con mala saya vestía.
  8   --Si toco la mi bocina,    ¿desde dónde me la oiría?
     --Si tocas la tu bocina,    de la sierra te la oirían.-
  10   Se sientan a merendar    al pie de una fuente fría.
     --Guarde, guarde el escanciante    y un trago pa`l que venía.
  12   --¿Es pariente o es hermano    o es de gente conocida?
     --No es pariente ni es hermano    ni es de gente conocida,
  14   que yo también me adolezco    de la gente que camina.--
    
(Les dijo que sí podía él poner la niña a las ancas del caballo)
     . . . . . . . . . . . . . . . . . . .    pónganos la blanca niña.
  16   --Vuelva, vuelva, el caballero,    vuélvanos la blanca niña,
     que la niña está preñada    de toda la morería.
  18   --Si la niña está preñada,    mujer es que pariría.
     Si pare un hijo varón,    ha de ser rey en Castilla;
  20   si pare una hija hembra,    monja en Santa Catalina.

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0183:6 La esposa de don García (í-a)            (ficha nº: 862)

Versión de San Martín de Valdetuéjar (ay. Valderrueda, ant. Renedo de Valdetuéjar, p.j. Cistierna, ant. Riaño, comc. Puente Almuhey, León, España).   Recitada por Bernardo (unos 85a). Recogida por J. Antonio Cid, Thomas Lewis, Madeline Sutherland y Jane Yokoyama, 14/07/1977 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta NORTE 77; cinta: `Soto-San Martín` B33 y `Valmartino-Buiz). Publicada en AIER 1 (1982), nº 22:5, pp. 129-130 y TOL I 1991, p. 256.  064 hemist.  Música registrada.

     Iba a caza, iba a caza    el infante don García;
  2   no va por falta de caza,    que cazadores tenía,
     iba en busca de su esposa,    que en poder de moros iba.
  4   Se volviera para casa,    y un criado que tenía.
     le mandó ensillar el caballo,    que más que el viento corría.
  6   --Andes, andes, mi caballo,    el de la dorada silla,
     que esta noche hemos de ir    donde mi madre vivía.--
  8   --Buenas noches, la mi madre,    buenas noches, madre mía,
     ¿ha pasado por aquí    la mi esposa y la su hija?
  10   --Por aquí pasó esta noche,    tres horas antes del día;
     iba cantando un romance    y un moro la respondía.--
  12   --Andes, andes, mi caballo,    el de la dorada silla,
     que el que va en poder de moros,    ¡qué mal remedio tenía!
  14   Y andes, andes, mi caballo,    el de la dorada silla,
     que esta noche hemos de ir    donde su madre vivía.--
  16   --Buenas noches, la mi suegra,    buenas noches, suegra mía,
     ¿ha pasado por aquí    la mi esposa y la su hija?
  18   --Por aquí pasó esta noche,    tres horas antes del día;
     de las voces que iba dando,    el corazón me partía.--
  20   Al pasar un altozuelo,    al subir una cuestita,
     ha tocado una corneta    por ver si ella se la oía.
  22   --Por Dios le pido, escanciante,    que rogarle no quería,
     guarde usté un vaso de vino    para aquél que allí venía.
  24   --Si era primo o era hermano,    dos también le guardaría.
     --Ni era primo ni era hermano,    que yo no le conocía.
  26   --Por Dios le pido, señor,    que nos pase usté esta niña,
     a las ancas del caballo,    al entrar en morería.--
  28   Primero pasó a los moros,    después volvió por la niña,
     y, al ponerla de a caballo,    de esta manera decía:
  30   --Adiós, adiós, perros moros,    que ya la llevo por mía.
     --Vaya con Dios, caballero,    y también la blanca niña,
  32   que ya la lleva en estado    de toda la compañía.

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0078:7 El prisionero (ó)            (ficha nº: 863)

Versión de Palacios del Sil (ay. Palacios del Sil, p.j. Ponferrada, ant. Murias de Paredes, comc. Ribas del Sil, León, España).   Recitada por Eva González Fernández (62a). Recogida por Pere Ferré, Amelia García Valdecasas, Fernando Gomarín Guirado y Madeline Sutherland, 30/06/1980 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta NORTE 80; cinta: 5.30-6.4/A-03). Publicada en TOL I 1991, p. 259.  014 hemist.  Música registrada.

     Mes de mayo, mes de mayo,    mes de la mucha calor,
  2   cuando el trigo estaba en ciernes,    la cebada está en flor
     y cuando la tortolilla    cantaba en el arból.
  4   Pasó por allí un cazador    y de un tiro la mató.
     Si la mataste por la pluma,    mejor te la daba yo;
  6   si la mataste por la carne,    no pesaba un cuarterón;
     si la mataste por venganza,    no tienes perdón de Dios.

Nota: Tiene el estribillo a) Vitor, vitanda; b) vitanda, vitor.

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0078:8 El prisionero (ó-e)            (ficha nº: 864)

Versión de Valseco (ay. Palacios del Sil, p.j. Ponferrada, ant. Murias de Paredes, comc. Ribas del Sil, León, España).   Recitada por Pedro Fernández Otero (80a). Recogida por J. Antonio Cid, Bárbara Fernández, y Margarita Pazmany, 21/09/1979 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta LEÓN 79; cinta: 1.21-9.3/B-08). Publicada en TOL I 1991, pp. 259-260.  030 hemist.  Música registrada.

     Mes de mayo, mes de mayo,    mes de la mucha calore,
  2   cuando el toro estaba gordo    y el caballo corredor,
     cuando los pajarcillos cantan,    cuando canta el ruiseñore,
  4   cuando los enamorados    andan en busca de amore.
     Y ahora el triste de mí    metido en esta presión,
  6   sin saber cuándo es de día    ni cuando daba el sol,
     si no fuera por las aves    que alababan al Señore:
  8   una era la calandra,    otro era el ruiseñor,
     otra era la tortolica,    de las aves la mejore,
  10   no paraba en prado verde    ni en árbol que hubiera flore.
     Vino por allí un bochinchero,    de un tiro me la mató;
  12   no sé por qué lo hizo, hombre,    ni por qué lo hizo, no:
     si lo hizo por la carne,    no pesaba un cuarterón;
  14   si lo hizo por la pluma,    yo le daría otra mejore;
     si lo hizo por envidia,    ¡mala dicha le dé Dios!

Nota: Tiene el estribillo a) Vitor vitanda; b) Vitanda, vitore.

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0078:9 El prisionero (ó)            (ficha nº: 865)

Versión de Tombrio de Arriba (ay. Fresnedo, p.j. Ponferrada, comc. Toreno, León, España).   Recitada por Amparo Pérez (69a). Recogida por Michelle Débax, Ana Pelegrín, Esther San-Pastor, Maximiano Trapero, Michelle Débax, Andrea Hamos, Francisco Mendoza Díaz-Maroto, Pilar Moreno y Isabel Rodríguez, en dos ocasiones, 17/07/1985+18/07/1985 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta LEÓN 85; cinta: 5.17-7.2/A-03 y 4.18-7.1/A-07). Publicada en TOL I 1991, p. 260.  022 hemist.  Música registrada.

     Por mayor era, por mayo,    el mes de la gran calor,
  2   cuando el trigo andaba en cierne,    el centeno andaba en flor,
     si no eran tres pajarcitos,    que me cantaban l`albor:
  4   [una] es la golondrina    y otra es el ruiseñor
     y [otra] es la tortolina,    de las aves la mejor,
  6   la que no anida en árbol,    ni hoja que Dios crió,
     la que anida en el terreno,    a la sombra de un torrón,
  8   escuchando los cantares    que cantaba el labrador.
     Pasó por allí un cazador,    de un tiro me la mató.
  10   --La mataste por la pluma,    Dios te dé mal galardón;
     la mataste por la carne,    no pesaba un cuarterón.

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0078:10 El prisionero (ó-e)            (ficha nº: 866)

Versión de Vega de los Viejos (ay. Cabrillanes, p.j. León, ant. Murias de Paredes, comc. Babia, León, España).   Recitada por Consuelo Vega Fernández (20a). Recogida por Manuel Manrique de Lara, 00/00/1908 (fecha deducida) (Archivo: AMP; Colec.: Manrique de Lara, M.). Publicada en TOL I 1991, pp. 260-261.  013 hemist.  Música registrada.

     Mes de mayo, mes de mayo,    mes de las fuertes calores,
  2   cuando los toritos bravos,    los caballos corredores,
     cuando los enamorados    gozaban de sus amores,
  4   cuando un corazón se encuentra    metido en estas prisiones,
     sin saber cuándo es de día,    sin saber cuándo es de noche,
  6   si no fuese . . . . . . . . .    . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
     por el cantar de los pájaros    que andaban por estos montes.

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0078:11 El prisionero (ó)            (ficha nº: 867)

Versión de San Martín de Agostedo (ay. Santa Colomba de Somoza, p.j. Astorga, comc. Maragatería, León, España).   Recitada por Francisca Rebaque (73a). Recogida por Mariano de la Campa, Elena Hernández Casañas, Victorino Madrid y Ana Valenciano, 29/06/1985 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta LEÓN 85; cinta: 5.29-6.3/A-05). Publicada en TOL I 1991, p. 261.  032 hemist.  Música registrada.

     Mes de mayo, mes de mayo,    tiempo de la gran calor,
  2   cuando los bueis están gordos    y el caballo corredor,
     cuando el pan andaba en cierna    y el vino en la verde flor;
  4   los mozos andan en gala,    las mocitas en jibón,
     y la triste de mí, cuitada,    solita en esta prisión;
  6   no veo cuando amanece    ni cuando rayaba el sol,
     sólo por tres pajarcillos,    que cantan en el arból:
  8   una era la calandra    y otro era el reiseñor
     y otra era tortolina,    solita anda sin amor,
  10   no se posa en prado verde    ni en árbol que tenga flor,
     que se posa en las aradas    y a la sombra de un terrón.
  12   Pasó por ahí un cazador,    de un tiro me la mató;
     y si era por la carne,    no pesaba un cuarterón;
  14   y si era por la pluma,    de oro se la daba yo;
     y si era por envidia,    no se lo perdone Dios;
  16   y si era por venganza,    no se lo perdone, no.

Nota: Tiene el estribillo a) Vitor, vitanga; b) Vitanga, vitó.

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0078:12 El prisionero (ó)            (ficha nº: 868)

Versión de Luyego de Somoza (ay. Luyego, ant. Lucillo, p.j. Astorga, comc. Maragatería, León, España).   Recitada por Matilde Fuentes Botas (83a). Recogida por Koldo Biguri, J. Antonio Cid, Ana Maria Martins y Ana Vian, 11/07/1981 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta NORTE 81; cinta: 7.11-7.1/A-12 y B-01). Publicada en TOL I 1991, p. 262.  030 hemist.  Música registrada.

     Mes de mayo, mes de mayo,    mes de la gran calor,
  2   cuando los bueis andan gordos    y el caballo corredor,
     cuando los enamorados    andan siguiendo el amor,
  4   unos lo siguen con rosas    y otros con rosas y flor,
     y ahora, triste de mí,    metida en esta prisión,
  6   sin saber cuándo amanece    ni cuándo rayaba el sol;
     lo sé por tres pajarcillos    que cantan en el arból:
  8   una era la calandra,    otro era el ruiseñor,
     otro era la artemisa,    la que cantaba mejor,
  10   no se posa en prados verdes    ni en árbol que tenga flor,
     se posa en las aradas    a la sombra de un terrón.
  12   Pasara por allí un hombre,    tiró un tiro y la mató.
     ¿Hombre, por qué la mataste,    hombre, por qué la mató?
  14   Si lo hiciste por la carne,    no tenía un cuarterón;
     si lo hiciste por la pluma,    yo te la daría mejor.

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0078:13 El prisionero (ó)            (ficha nº: 869)

Versión de Bustos (ay. Valderrey, p.j. Astorga, comc. Astorga, León, España).   Recitada por Rosa Palacio del Río (73a). Recogida por Mikel Bilbao, Raquel Calvo, Francisco Mendoza Díaz-Maroto y Flor Salazar, 14/07/1985 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta LEÓN 85; cinta: 7.14-7.2/A-09). Publicada en TOL I 1991, pp. 262-263.  020 hemist.  Música registrada.

     Mes de mayo, mes de mayo,    mes de la rica calor,
  2   cuando los bueis están gordos,    el caballo corredor,
     si no son tres pajarcillos    que cantan en el arból:
  4   uno es la golondrina,    otro era el ruiseñor
     y otro era la tortolina,    la que canta la mejor,
  6   no se posa en prados verdes    ni en árboles que den flor,
     que se posa en las aradas    a la sombra de un tarrón.
  8   Pasara por allí un hombre,    de un tiro me la mató;
     si lo hizo por la pluma,    de balde se la daría yo;
  10   si lo hizo por la envidia,    no se lo perdone Dios.

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0344:1 Llanto del pastor enamorado (á-o)            (ficha nº: 870)
[0101 No me entierren en sagrado and 0064.1 El discípulo amado, contam.]

Versión de Viadangos de Arbas (ay. Villamanín, ant. Rodiezmo, p.j. León, ant. La Vecilla, comc. Los Argüellos, León, España).   Recitada por Manuela Tascón Álvarez (65a). Recogida por Juana Agüero, Teresa Catarella, Jon Juaristi y Carmen Ochoa, 01/07/1980 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta NORTE 80; cinta: 6.1-7.2/B-08). Publicada en TOL I 1991, p. 263.  030 hemist.  Música registrada.

     Por aquel lirón arriba    lindo pastor va llorando,
  2   con el agua de sus ojos    el gabán lleva mojado.
     --Buscaréis, ovejas mías,    pastor tan aventurado
  4   que os lleve a la fuente fría    y os caree con su cayado.
     Adiós, adiós, compañeros,    las alegrías de antaño;
  6   si me muero de este mal,    no me enterréis en sagrado,
     enterradme en prado verde    donde paste mi ganado,
  8   con un letrero que diga:    «Aquí murió un desgraciado,
     y murió de mal de amores,    que es un mal desesperado».--
  10   Ya entierran al pobre pastor    en medio del verde prado,
     al son de un triste cencerro    que no hay allí campanario.
  12   Tres serranitas le lloran    allá en el monte serrano;
     una decía: «¡Ay, mi primo!»,    la otra decía: «¡Ay, mi hermano!»,
  14   la más chiquitita de ellas:    «Adiós, dulce enamorado,
     mal te quise, por mi mal,    siempre viviré penando».

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0161:5 La bastarda y el segador (á-a)            (ficha nº: 871)

Versión de Portela de Aguiar (ay. Sobrado, ant. Portela de Aguiar, p.j. Ponferrada, ant. Villafranca del Bierzo, comc. Selmo, León, España).   Recitada por José García (57a). Recogida por Diego Catalán, Jon Juaristi, Olimpia Martínez y Victoria Raboso, 17/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta NOROESTE 82; cinta: 4b.17-7.4/A-06). Publicada en TOL I 1991, p. 267.  029 hemist.  Música registrada.

     [El presidente de Europa]    tenía una hija muy guapa,
  2   que la querían meter monja    y ella quería ser casada;
     muchos vinieron a verla    y ninguno le gustaba,
  4   sólo hubo un segador    que por la calle pasaba.
     --Diga usted, buen segador,    ¿sabe usted segar cebada?
  6   --Sí, señora, sí que sé,    ¿dónde la tiene sembrada?
     --No la tengo en altos montes    ni tampoco en tierra llana,
  8   que la tengo entre las piernas,    tapadaita con las bragas.
     --Esa senara, señora,    para mí no esta sembrada.--
  10   A eso de la medianoche    doce manadas llevaba.
     --Sigue, sigue, caballero.--
  12   A la mañana siguiente    las campanas repicaban.
     --¿Quién murió?,-- dice la gente.    --El segador de la Xuana.
  14   Ni murió de mal de amores    ni tampoco de costao,
     que murió de [purgaciones]    que la Xuana le ha pegado.

Nota: Tiene el estribillo b) Din, din. Dale, dale, dale, al dondón.

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0161:6 La bastarda y el segador (á-a)            (ficha nº: 872)

Versión de Librán (ay. Toreno, p.j. Ponferrada, comc. Toreno, León, España).   Recitada por Lorenzo Alonso (40a). Recogida por Pere Ferré, Luis Gómez Nuño, Ana Maria Martins y Madeline Sutherland, 29/06/1980 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta NORTE 80; cinta: 5.29-6.3/A-05). Publicada en TOL I 1991, pp. 267-268.  046 hemist.  Música registrada.

     El rey turco de Toledo    tiene una hija bastarda,
  2   que él la quiere meter monja    y ella quiere ser casada;
     veintitrés condes la quieren    y a ninguno les da cara:
  4   unos por ser ya muy viejos    y otros por no tener barba,
     otros por no tener pulso    pa darle vuelo ` la espada.
  6   Sus padres, que se enteraron,    ya la mandan a encerrar[la]
     en un su cuarto muy oscuro    debajo de sus enaguas.
  8   Mañanita de San Juan,    asomada a la ventana,
     allí vio a tres segadores    segando trigo y cebada;
  10   Se enamoró de uno de ellos,    de aquél que mejor segaba,
     el que tien la hoz de oro    y el mango de filigrana.
  12   Ya la llaman a llamar    por una de sus criadas:
     --Diga usted, buen segador,    que allí le llama mi ama.
  14   --No conozco esa señora,    ni tampoco a quén me llama.
     --Mi señora es aquella    que se asoma a la ventana;
  16   si quiere saber su nombre,    doña María se llama;
     si quiere saber el mío,    yo me llamo doña Juana.
  18   --Oiga usted, buen segador,    ¿quiere segar mi cebada?
     --Yo segarla, sí, señora,    siego de muy buena gana;
  20   pero tiene que decirme    dónde la tiene sembrada.
     --La tengo en un valle oscuro,    debajo de mis enaguas.--
  22   A eso de la medianoche    le preguntó cómo vaya.
     --A mi sí me va muy bien,    y a usted que mejor le vaya.
    
(Después ella le pregunta cuántas manadidas segaba. Él no iba a segar más y a ella le parecía poca siega).

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0161:7 La bastarda y el segador (á-a)            (ficha nº: 873)

Versión de Susañe del Sil (ay. Palacios del Sil, p.j. Ponferrada, ant. Murias de Paredes, comc. Ribas del Sil, León, España).   Recitada por un hombre. Recogida por Saturnino Sanjuán, Flor Salazar, y Ana Valenciano, 21/09/1979 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta LEÓN 79; cinta: 2.21-9.1/B-07). Publicada en TOL I 1991, pp. 268-269.  026 hemist.  Música registrada.

     El Conde de Romanones    tenía una hija muy guapa,
  2   la querían meter monja    y ella quería ser casada.
     La pretendía un segador    que por sus puertas pasaba.
  4   --Segador, que siegas hierba,    también segarás cebada.
     --Sí, señora, sí la siego,    ¿dónde la tiene sembrada?
  6   --Ni la tengo en altos montes    ni tampoco en tierra llana,
     que la tengo entre las piernas    tapadita con las bragas.--
  8   El segador no era tonto,    se la llevó a la cama,
     y a eso de la medianoche    treinta y dos polvos le echara.
  10   Al otro día siguente    las campanas repicaban.
     --¿Quién murió, quién no murió?    --El segador de la Juana,
  12   no murió de mal de amores    ni tampoco de costado,
     se murió de purgaciones    que la Juana le había dado.

Nota: Tiene esbribillo: b) Din, din, dale dale dale al don don.

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0161:8 La bastarda y el segador (á-a)            (ficha nº: 874)

Versión de Valseco (ay. Palacios del Sil, p.j. Ponferrada, ant. Murias de Paredes, comc. Ribas del Sil, León, España).   Recitada por Adoración Crespo (40a) y un hombre. Recogida por J. Antonio Cid, Bárbara Fernández, y Margarita Pazmany, 21/09/1979 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta LEÓN 79; cinta: 1.21-9.4/A-08). Publicada en TOL I 1991, p. 269.  027 hemist.  Música registrada.

     El presidente de Europa    tenía una hija muy guapa;
  2   él la quería meter monja    y ella quería ser casada.
     La pretenden condes y duques    y ninguno le gustaba;
  4   le gustaba un segador,    que por su pueblo pasaba.
     --¿Sabe usted, buen segador,    sabe usted segar cebada?
  6   --Sí señora sé muy bien,    ¿dónde la tiene sembrada?
     --No la tengo en altos montes    ni tampoco en tierra llana,
  8   la tengo en un vallecito    tapada con mis enaguas.--
     El segador, muy de pronto,    le dijo:--Vamos pa la cama.--
  10   A eso de la medianoche,    treinta y dos polvos le echara,
     y al eso del amanecer    ya repican las campanas.
  12   ¿Quién murió, quién no murio?    El segador de la Juana,
     no murió de mal de amores    ni tampoco de catarro
  14   que murió de purgaciones    [que la Juana le había dado.]

Nota: Tiene el estribillo a) Din din. Dale, dale, dale, don, don.

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0161:9 La bastarda y el segador (á-a)            (ficha nº: 875)

Versión de Rioscuro (ay. Villablino, p.j. Ponferrada, ant. Murias de Paredes, comc. Laciana, León, España).   Recitada por Herminia Álvarez Carrera (20a). Recogida por Eduardo Martínez Torner, 00/00/1916 (Archivo: AMP; Colec.: Torner, E. M.). Publicada en TOL I 1991, p. 270.  060 hemist.  Música registrada.

     El rey tenía una hija,    cuya hija era bastarda;
  2   la rondan condes y duques,    caballeros de honra y fama,
     la niña, como discreta,    a todos los despreciaba:
  4   unos porque eran muy viejos    y otros que no tenían barba.
     Un día de gran calor    se asomó a una ventana;
  6   vio venir tres segadores    segando trigo y cebada,
     las hoces eran de oro,    la empuñadura de plata,
  8   el mango era de alicornio    que no hay cosa que más valga;
     se enamoró de uno de ellos,    del que más paja segaba.
  10   --Oiga usted, don segador,    que mi señora lo llama.
     --No conozco a su señora,    ni tampoco a la criada.
  12   --Y mi señora es aquella    que se asoma a la ventana,
     y yo me llamo María    y mi señora doña Juana.
  14   --Oiga usted, buen segador,    ¿si quier segar mi senada?
     --Sus senadas, señora,    no están para mí segarlas,
  16   es para condes y duques,    caballeros de honra y fama.
     Oiga usted, buena señora,    ¿en qué tierras fue sembrada?
  18   --Ni la tengo en tierra cuesta,    ni tampoco en tierra llana,
     la tengo en un valle oscuro    a los corrientes del agua.--
  20   Eso de la medianoche    la señora lo llamaba:
     --Oiga usted, buen segador,    ¿qué tal va con su senada?
  22   --Trece manadas van hechas,    catorce con la empezada.
     --Oiga usted, buen segador,    ¿si a las veinte no llegaba?
  24   --¡Malhaya la señora    que con catorce no se hartara!--
     Estando en estas razones,    llega su padre a la sala.
  26   --Oiga, diga, segador,    ¿de quién quedo embaranzada?
     --Usted queda de un porquero,    mi padre puercos guardaba.
  28   --Espere, buen segador,    que le voy a dar su paga.--
     Veinte doblones le dio    en un pañuelo de holanda,
  30   que valía más el pañuelo    que el dinero que llevaba.

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0161:10 La bastarda y el segador (á-a)            (ficha nº: 876)

Versión de Vega de los Viejos (ay. Cabrillanes, p.j. León, ant. Murias de Paredes, comc. Babia, León, España).   Recitada por Consuelo Vega Fernández (20a). Recogida por Manuel Manrique de Lara, 00/00/1908 (fecha deducida) (Archivo: AMP; Colec.: Manrique de Lara, M.). Publicada en TOL I 1991, p. 271.  047 hemist.  Música registrada.

     El emperador de Roma    tien`a una hija bastarda,
  2   que la quiere meter monja    n`el convento `e Santa Clara.
     Aunque él la quie(re) meter monja,    ella quiere ser casada.
  4   --Ya que tú casada seas,    con un marqués te casarás.
     --Tengo odio a los marqueses    y a la gente de gran fama.--
  6   Fue po(r) un corredor alante    a asomarse a una ventana,
     y vio a tres segadores    segando en una cebada;
  8   ella se enamoró    del que más pajas cortaba.
     --¿Quieres tú, gran segador,    quieres segar mi senara?
  10   ni la tengo en tierra cuesta    ni la tengo en tierra llana,
     la tengo en un valle oscuro    en los corrientes del agua.
  12   --Esa senara, señora,    no está para mí segarla,
     que es pa(ra) condes y marqueses,    para gente de gran fama.
  14   --Para ti es, gran segador    cuando tú quieras segarla,
     porque mi padre me tiene    los sesos hechos en agua.--
  16   Las proclamas se corrieron,    con el segador se casa.
     Los otros segadores    de aquella boda se admiraban,
  18   de ver que la hija de un rey    con un segador se casa;
     pero ella era feliz    porque de él se enamorara,
  20   y como con el gran amor    el dinero no vale nada,
     "adiós", le dijeron todos    y en el palacio le dejaban.
  22   Él decía adiós a todos
     con la mayor alegría    casado con tan bella dama,
  24   y, además de ser tan bella,    de él estaba encantada.

Nota: Versión retocada y continuada con un final no tradicional.

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0161:11 La bastarda y el segador (á-a)            (ficha nº: 877)

Versión de Peñalba de Cilleros (ay. Cabrillanes, p.j. León, ant. Murias de Paredes, comc. Babia, León, España).   Recitada por Francisco Álvarez García (76a). Recogida por Bárbara Fernández, Salvador Rebés, y Maximiano Trapero, 12/07/1985 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta LEÓN 85; cinta: 7.12-7.1/A-03). Publicada en TOL I 1991, pp. 271-272.  044 hemist.  Música registrada.

     El marqués de Santibáñez    tiene una hija muy guapa
  2   y la quiere meter monja    y ella quiere ser casada.
     Y la lleva pa un convento    y allí la tiene cerrada;
  4   y después de largo tiempo    se asomaba a la ventana,
     vio venir tres segadores,    segaban trigo y cebada;
  6   de los tres que venían,    el del medio le gustaba.
     --Oiga usted, buen segador,    que mi señora le llama.
  8   --No conozco a su señora,    ni tampoco a quien me llama.
     --Yo me llamo Isabelina,    mi señora doña Clara.
  10   --Segador, que siegas hierba,    ¿quieres segar mi senara?
     --Esa senara, señora,    ¿dónde la tiene sembrada?
  12   --No está en alto, ni está en bajo,    ni está en cerro ni en cañada,
     que está en un hermoso valle,    debajo de mis enaguas.
  14   --Esa senara, señora,    no está para mi segarla,
     es pa condes y marqueses    o señores de rama alta.
  16   --Ni pa condes ni marqueses    ni señores de rama alta,
     que es pa usted, buen segador,    si usted se atreve a segarla.
  18   --Yo a segarla bien me atrevo,    si usted me da buena paga.
     --Yo buena paga sí doy,    si usted se atreve a segarla.
  20   Y al tiempo de la paga    él por ella no esperaba,
     se la tiró en un pañuelo,    en el pañuelo que llevaba,
  22   que valía más el pañuelo    que el dinero que llevaba.

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0161:12 La bastarda y el segador (á-a)            (ficha nº: 878)

Versión de Pinos (ay. San Emiliano, ant. La Majúa, p.j. León, ant. Murias de Paredes, comc. Babia, León, España).   Recitada por Manuela Rodríguez Alonso (44a). Recogida por Eduardo Martínez Torner, 00/00/1929 (Archivo: AMP; Colec.: Torner, E. M.). Publicada en TOL I 1991, pp. 272-273.  074 hemist.  Música registrada.

     El gran rey tenía una hija,    una hija que es bastarda;
  2   la rondan duques y condes,    caballeros de honra y fama,
     la niña, como es discreta,    a todos los despreciaba:
  4   unos porque eran viejos,    otros que no tenían barba,
     otros que no tienen puños    para manejar la espada.
  6   Un día de gran calor    se asomaba a una ventana,
     ha visto tres segadores    segando trigo y cebada;
  8   se enamoró de uno de ellos,    el que más paja cortaba,
     que traía el clavo de oro    y el mango de filigrana,
  10   los pantalones de lienzo    con puntaditas de a cuarta.
     La señora, que lo vio,    mandó allá a la criada.
  12   --Oiga usted, buen segador,    que mi señora le llama.
     --No conozco a su señora,    ni tampoco a quien me llama.
  14   --La mi señora es aquella    que está en aquella ventana.
     --Oiga usted, buen segador,    ¿quiere segar mi senara?
  16   --La su senara, señora,    no fue para mí sembrada.
     --Sembrada sí fue, por cierto,    si usted se atreve a segarla.
  18   --Yo a segarla sí me atrevo,    siendo que usted me lo manda.--
     Mandó preparar la cena,    al mismo tiempo la cama;
  20   pusieron siete colchones,    siete sábanas de holanda,
     una bota de buen vino    que a la cabecera estaba.
  22   A eso de la medianoche    ha desperta. . . . . .o doña Juana.
     --Oiga usted, buen segador,    ¿cómo va con mi senara?
  24   --Doce manadas llevo hechas,    trece con la principada.
     --En llegando a las catorce,    te daré paga doblada.--
  26   Estando en estas palabras    su padre a la puerta llama.
     --¿Quién es ése, hija mía,    que está contigo en la cama?
  28   --Es una doncella mía    que está mala de tercianas.--
     Estando en estas razones,    se tiró por la ventana.
  30   --Oiga usted, buen segador,    aguarde usted por la paga,
     no digan sus compañeros    que no vino a ganar nada.--
  32   Le tiró siete doblones    en un pañuelo de holanda,
     que vale más el pañuelo    que el dinero que llevaba.
  34   --Oiga usted, buen segador,    ¿de quién quedo embarazada?
     --Usted queda de un porquero,    mi padre puercos guardaba.
  36   ¡Válgame Nuestra Señora    y la Virgen soberana,
     que mi padre era porquero    del puerto de Agua de Rama!

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0161:13 La bastarda y el segador (á-a)            (ficha nº: 879)

Versión de Morales del Arcediano (ay. Santiago Millas, p.j. Astorga, comc. Maragatería, León, España).   Recitada por Gabina Martínez (77a). Recogida por Michelle Débax, Regino García Badell, Antonio Lorenzo y Ana Vian, 13/07/1985 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta LEÓN 85; cinta: 5.13-7.1/B-15). Publicada en TOL I 1991, pp. 273-274.  024 hemist.  Música registrada.

     El Conde de Romanones    tiene una hija muy guapa,
  2   que la quiere meter monja    y ella quiere ser casada.
     Se metiera en un convento    y ahí la tiene encerrada.
  4   Vio pasar tres segadores    segando trigo y cebada;
     mira al uno, mira al otro    y el del medio le gustaba.
  6   --Oiga usted, buen segador,    ¿quiere segar mi cebada?
     --Dígame usted, la señora,    dónde la tiene sembrada.
  8   --No está en alto ni está en bajo    ni tampoco en tierra llana,
     todo está recogido    debajo de mis enaguas.
  10   --Esa cebada, señora,    para mi no vale nada.
     En el medio la escalera    ya el segador no segaba,
  12   y en el fin de la escalera    ya el segador se desmaya.

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0161:14 La bastarda y el segador (á-a)            (ficha nº: 880)

Versión de Oteruelo de la Valduerna (ay. Santiago Millas, p.j. Astorga, comc. Maragatería, León, España).   Recitada por Josefa López (68a). Recogida por Michelle Débax, Regino García Badell, Antonio Lorenzo y Ana Vian, 13/07/1985 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta LEÓN 85; cinta: 5.13-7.1/V-07). Publicada en TOL I 1991, p. 274.  023 hemist.  Música registrada.

     El Conde de Romanones    tiene una hija muy guapa,
  2   que la quiere meter monja    y ella quiere ser casada;
     y la metió en el convento    [n`el convento] Santa Clara.
  4   Y vio a tres segadores    segando trigo y cebada;
     el primero le miraba    y el tercero le gustaba.
  6   --Oiga usted, buen segador,    ¿quiere segar mi cebada?
     --Dígame usted, señora,    dónde la tiene sembrada.
  8   --Ni la no tengo en el tombajo,    ni tampoco en tierra llana,
     que la tengo sembradita    debajo los picos mi enagua.--
  10   Subió por la primera escalera,    la gadaña no cortaba;
     en la segunda escalera    el segador se desmayaba,
  12   y en la tercera escalera    . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

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0161:15 La bastarda y el segador (á-a)            (ficha nº: 881)

Versión de San Félix de la Valdería (ay. Castrocalbón, p.j. La Bañeza, comc. Valdería, León, España).   Recitada por Sebastián Cenador (76a). Recogida por Pilar Aragón, Michelle Débax, Antonio Lorenzo y Beatriz Mariscal, 14/07/1985 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta LEÓN 85; cinta: 3.14-7.4/A-10). Publicada en TOL I 1991, pp. 274-275.  058 hemist.  Música registrada.

     El emperador de Roma    tiene una hija bastarda,
  2   la rondan duques y condes,    caballeros de gran fama.
     Los duques, porque son viejos,    los condes, no tienen barba,
  4   los caballeros, son jóvenes    y no saben arreglar casa,
     la hija, como es celosa,    a todos los despreciaba.
  6   Con el calor del verano,    se asomaba a una ventana
     y vio a tres segadores    segando trigo y cebada.
  8   Se enamoró de uno de ellos,    del que gavia la manada.
     Al ver esto, la señora,    pasó aviso a la criada:
  10   --Va y dile a aquel segador    que su señora lo manda.
     --Venga usted, gran segador,    que mi señora le llama.
  12   --No conozco a tal señora    ni tampoco a quien me llama.
     --Yo me llamo Teresita,    mi señora doña Juana;
  14   mi señora es aquella    que se arrima a la ventana.
     --Oiga usted, la gran señora,    aquí tiene a quien buscaba.
  16   --Diga usted, buen segador,    ¿quiere segar mi senara?
     --Yo segar, la segaría,    la cuenta será la paga;
  18   diga usted, la gran señora,    ¿en qué tierra está sembrada?
     --No está en sierras ni en laderas,    ni tampoco en tierra plana,
  20   que está en un vallito oscuro,    bajo las mis enaguas.--
     Se pusieron a cenar    tres conejos y una pava,
  22   medio cántaro de vino    para mojar las palabras;
     al terminar de cenar    se fueron a la cama.
  24   A eso de la medianoche    la señora preguntaba:
     --¿Qué tal le va al segador    segando la mi senara?
  26   --Doce manaditas llevo,    pa las trece una me falta.
     --¡Malhaya sea el segador    que a las trece no llegaba!--
  28   A eso de la medianoche    ya tocaban las campanas,
     que murió aquel segador    segando la su senara.

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0231:22 Doncella guerrera (estróf.)            (ficha nº: 882)

Versión de Quilós (ay. Cacabelos, p.j. Ponferrada, ant. Villafranca del Bierzo, comc. Cacabelos, León, España).   Recitada por Teresa López González (38a). Recogida por Aurelio González, Mª José Querejeta, Olimpia Martínez y José Ramón Prieto, 16/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta NOROESTE 82; cinta: 3.16-7.3/B-08). Publicada en TOL I 1991, pp. 275-277.  094 hemist.  Música registrada.

    
(Siete hijas tenía el conde y sin ningún varón.)
     Un sevillano en Sevilla    siete hijas tenía el marqués,
  2   un día la más pequeña    una dedicación le entró
     de ir al servir al rey.
  4   --No vayas, hija, no vayas,    que te van a conocer
     tienes el pelo muy largo    y dirán que eres mujer.
  6   --Si tengo el pelo largo,    madre, córtemelo usted,
     y después que muy corto,    un varón pareceré.
  8   Cómpreme caballo, padre,    que a la guerra me voy yo.
     --No vayas, hija no vayas,    que te van a conocer,
  10   esos ojos que tú tienes    son de hembra, no de varón.
     --Esos ojos que yo tengo,    bajitos los traeré yo.
  12   Cómpreme caballo, padre,    que a la guerra me voy yo.
     --Esos pechos que tú tienes    son de hembra, no de varón.
  14   --Esos pechos que yo tengo    pronto los arreglaré yo,
     chalecos sobre chalecos    y encima un buen chaquetón.
  16   --Esas piernas que tú tienes    son de hembra, no de varón.
     --Estas piernas que yo tengo    pronto las arreglo yo,
  18   calceta, sobre calceta    y encima un buen pantalón.
     Cómpreme caballo, padre,    que a la guerra me voy yo.
    
(Ella púsose de nombre Conde Marcos, igual que el padre)
  20   --De amores muero, madre,    de amores muero yo,
     los ojos del conde Marcos    son de hembra, no de varón.
  22   --Llévala tú, hijo mío,    al jardín a pasear
     porque ella, si es mujer,    la rosa ha de buscar.
  24   --Ya la llevé, mi madre,    al jardín a pasear,
     en vez de buscar la rosa,    el clavel fue a buscar.
  26   De amores muero, madre,    de amores muero yo,
     los ojos del conde Marcos    son de hembra, no de varón.
  28   --Llévala tú, hijo mío,    a las tiendas a comprar,
     porque ella, si es mujer,    calzones no ha de buscar,
  30   --Ya la llevé, mi madre    a las tiendas a comprar,
     en vez de a buscar las bragas,    los calzones fue a buscar.
  32   De amores muero, madre,    de amores muero yo,
     los ojos del conde Marcos    son de hembra, no de varón.
  34   --Llévala tú, hijo mío,    a las paredes a mear,
     porque ella, si es mujer,    no ha de saber mear.
  36   --Ya la llevé, mi madre,    a las paredes a mear,
     si yo meaba bien,    ella meaba mucho más.
  38   De amores muero, madre,    de amores muero yo,
     los ojos del conde Marcos    son de hembra, no de varón.
  40   --Llévala tú, hijo mío,    a los baños a bañar,
     porque ella, si es mujer,    no se ha de querer echar.
    
(Ya no tenía escape. . . . . .y el paxe volvéuse a entregalle a carta que había deixáo escrita ela)
  42   --Mi padre muerto está,    mi madre en las andas va.--
     --Puentecito del rey
  44   si con virgo te pasé,    (con) virgo te vuelvo a pasar.
     Siete años en la guerra    y nadie me conoció;
  46   hasta el condenao del conde    que de mí se enamoró.
     Dame la rueca, madre,    que me voy poner a hilar
  48   --No le pongan a hilar,    que tus amores (en busca tuya) vienen ya.

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0231:23 Doncella guerrera (estróf.)            (ficha nº: 883)

Versión de Arborbuena (ay. Cacabelos, p.j. Ponferrada, ant. Villafranca del Bierzo, comc. Cacabelos, León, España).   Recitada por Pedro Salcedo. Recogida por Aurelio González, Olimpia Martínez, José Ramón Prieto y Mª José Querejeta, 16/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta NOROESTE 82; cinta: 3.16-7.1/B-04). Publicada en TOL I 1991, p. 277.  024 hemist.  Música registrada.

     En Sevilla, un sevillano    siete hijos le dio Dios
  2   y tuvo la mala suerte    que ninguno fue varón.
     Un día la más pequeña    le pidió la inclinación
  4   de ir a servir al rey    vestidita de varón.
     --No vayas, hija, no vayas,    que te pueden conocer,
  6   tienes el pelo muy largo    y dirán que eres mujer.
     --Si tengo el pelo muy largo,    madre, córtemelo usted,
  8   después del pelo cortado    un varón parece bien.--
     Siete años en la guerra    y nadie la conoció,
  10   pero al subirse al caballo    la espada se le cayó
     y en vez de decir "maldita sea"    dijo "maldita sea yo".
  12   El rey, que estaba escuitando,    de ella se enamoró.

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0231:24 Doncella guerrera (ó+estróf.)            (ficha nº: 884)

Versión de Trascastro (ay. Peranzanes, p.j. Ponferrada, ant. Villafranca del Bierzo, comc. Fornela, León, España).   Recitada por Rosario Fernández Gavela (77a). Recogida por Julio Camarena, 04/11/1985 (Archivo: ASOR; Colec.: Camarena, J.; cinta: 33B-098). Publicada en TOL I 1991, p. 278.  068 hemist.  Música registrada.

     --¡Arrevientes tú, María,    por venas del corazón,
  2   que has tenido siete hembras,    n`el medio ningún varón;
     y ahora de yo ser viejo    ir servir al rey señor!--
  4   Saltara la más chiquitina,    con licencia `e la mayor;
     --Déme armas y caballos,    que a la guerra me voy yo.
  6   --Tienes el pelo muy largo,    dirán que no eres varón.
     --Este pelo, el mi padre,    muy bien lo cortaré yo.
  8   --Tienes los ojos muy grandes,    dirán que no eres varón.
     --Estos ojos, el mi padre,    muy bien los bajaré yo.
  10   --Tienes los pechos muy grandes,    dirán que no eres varón.
     --Estos pechos, el mi padre,    me los tapa el casacón;
  12   déme armas y caballo,    que a la guerra me voy yo.
     --Tienes las piernas muy gordas,    dirán que no eres varón.
  14   --Estas piernas, el mi padre,    me las tapa el pantalón;
     déme armas y caballos,    que a la guerra me voy yo.--
  16   Siete años estuvo en la guerra    y nadie la conoció,
     y al cabo de los siete años    su capitán le miró.
  18   --Enturas me dan, mi madre,    por venas del corazón,
     que los ojos de don Pedro    ellos no dan a varón.
  20   --Ay, llévala, mi hijo,    ay, a caballos correr,
     que, si ella era mujer,    no ha de saber volver.
  22   --Ya la llevé, mi madre,    a caballos correr,
     no hay jinete en la guerra    que vuelva como vuelve él.
  24   --Llévala, mi hijo,    a aquel manzanal,
     que, si ella era mujer,    luego ha de querer probar.
  26   --Ya la llevé, mi madre,    a aquel manzanal,
     cogió una manzana    y la tiró a rodar.
  28   --Llévala, mi hijo,    al río a bañar,
     que, si ella era mujer,    no ha querer desnudar.
  30   --Ya la llevé, mi madre,    ay, a ríos a bañar,
     sus ropas menores    ella no quiso quitar.
  32   --Hombre que estáis en la guerra,    burro vos podéis llamar,
     virgen pasé el puente,    virgen lo vuelvo a pasar,
  34   el que qui(er)á casar conmigo,    a mis padres preguntar.--

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0231:25 Doncella guerrera (estróf.)            (ficha nº: 885)

Versión de Silván (ay. Benuza, p.j. Ponferrada, comc. Las Cabreras, León, España).   Recitada por Arsenio Gómez (76a). Recogida por Michelle Débax, Jon Juaristi, Manuel Lozano y Ana Valenciano, 02/07/1981 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta NORTE 81; cinta: 2.7-7.1/A-07). Publicada en TOL I 1991, p. 279.  028 hemist.  Música registrada.

     En Sevilla, a un sevillano    cuatro hijas le dio Dios
  2   y la más chiquita de ellas    le llamó la inclinación
     de ir a servir al rey    vestidita de varón.
  4   --No vayas, hija, no vaigas,    que te van a conocer,
     tienes el pelo muy largo    y te van a conocer.
  6   --Córtemelo usted, mi padre,    si no yo lo cortaré.--
     Siete años estuvo allí    y nadie la conoció,
  8   y una tarde en el paseo    la espada se le cayó.
     --¡Válgame la Virgen Santa,    qué desgraciada soy yo!--
  10   Y el rey la estaba escuchando    y de ella se enamoró.
     --Soldadito, soldadito,    contigo me casaré,
  12   para que sirvas la mesa    a las horas de comer;
     soldadito melitar,    contigo me he de casar,
  14   para que sirvas la mesa    a las horas de cenar.--

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0231:26 Doncella guerrera (estróf.)            (ficha nº: 886)

Versión de Villarino del Sil (ay. Palacios del Sil, p.j. Ponferrada, ant. Murias de Paredes, comc. Ribas del Sil, León, España).   Recitada por Irma Fernández (51a) y María Núñez (80a). Recogida por Flor Salazar, Saturnino Sanjuán, y Ana Valenciano, 20/09/1979 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta LEÓN 79; cinta: 2.20-9.2/A-04). Publicada en TOL I 1991, pp. 279-280.  098 hemist.  Música registrada.

     Sevillano, sevillano,    siete hijas le dio Dios,
  2   tuvo la mala suerte    que ninguno fue varón.
     Un día la más pequeña    le llamó la inclinación
  4   de ir a servir el rey    vestidita de varón.
     --No vayas, hija, no vayas,    que te van a conocer,
  6   tienes el pelo muy largo,    te dirán que eres mujer.
     --Si tengo el pelo muy largo,    arrecórtemelo usted,
  8   que con el pelo cortado    un varón pareceré.--
     Siete años sirvió el rey    sin nadie la conocer,
  10   y un día al subir al caballo    la espada se le cayó,
     y en vez de decir "maldito",    dijo "maldita sea yo";
  12   y el rey, que le estaba oyendo,    de ella se enamoró.
     --Soldadito, soldadito,    contigo me he de casar,
  14   para que sirvas la mesa    a las horas de cenar.--
     --No me parés, la mi madre,
  16   que los ojos d`Alborico    de mujer, que de hombre no.
     ¿Cómo haré, la mi madre,    pa poderlo conocer?
  18   --Llévala tú, mi hijo,    a aquel manzanal a mirar,
     que si ella era hembra,    ha de querer probar.--
  20   --Ya la llevé, la mi madre,    a aquel manzanal a mirar,
     cogió una manzana    y la tiró a rodar.
  22   ¿Cómo haré, la mi madre,    pa poderlo conocer?
     --Llévalo tú, mi hijo,    a aquel telar a mirar,
  24   que si ella era hembra,    ha de querer palpar.--
     --Ya lo llevé, la mi madre,    a aquel telar a mirar,
  26   nada quiso palpar, sino    con la tejedora se puso a rebencar.
     ¿Cómo haré, la mi madre,    pa poderlo conocer?
  28   --Llévalo tú, hijo mío,    a aquella tienda a mirar,
     que si ella era hembra,    algo se le ha de antojar.--
  30   --Ya la llevé, la mi madre,    a aquella tienda a mirar
     nada se le antojó    no siendo un duro puñal.
  32   ¿Cómo haré, la mi madre,    pa poderlo conocer?
     --Llévalo, tú, mi hijo,    a caballos al río pasar,
  34   que si ella era hembra,    no ha de querer desnudar.
     --Ya lo llevé, la mi madre,    a caballos al río pasar,
  36   las sus ropas menores    nunca las quiso quitar.
     --Vuélvela tú, mi hijo,    a caballos al río pasar,
  38   ponle penas de la vida,    si no se quié(re) desnudar.--
     Alborico con pie en el agua    y la otra a descalzar
  40   Alborico                         ya se puso a llorar.
     --¿Por qué llorar, Alborico?
  42   ¿Te faltaba el vino,    o te faltaba el pan?
     --A mí no me falta el vino    ni tampoco el pan,
  44   tuve cartas de mis padres    que enfermos en la cama están,
     quisiera que me diérais licencia    para irlos a visitar.
  46   --Esa licencia, Alborico,    contigo la tienes ya.--
     --Soldados que estáis en la guerra    burros os podéis llamar,
  48   siete años sirvió al rey    una doncella leal,
     y otros tantos lo serviría,    si no fuera el río pasar;
  50   si te quié(re)s casar conmigo,    a mi padre l`has (de) preguntar.

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0231:27 Doncella guerrera (ó+estróf.)            (ficha nº: 887)

Versión de La Baña (ay. Encinedo, p.j. Astorga, ant. Ponferrada, comc. Las Cabreras, León, España).   Recitada por Sagrario Bayo Bayo (27a). Recogida en Silván por Michelle Débax, Jon Juaristi, Manuel Lozano y Ana Valenciano, 07/07/1981 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta NORTE 81; cinta: 2.7-7.1/B-03). Publicada en TOL I 1991, p. 281.  066 hemist.  Música registrada.

     --¡Revientes tú, la María,    por las telas del corazón,
  2   de siete hembras que has tenido,    en el medio ningún varón!--
     Respondió la más pequeña,    como hija de bendición:
  4   --Callése usted, el mi padre,    no diga tal maldición,
     que yo iré por usted    hasta Francia y Aragón.
  6   --No vayas, hija, no vayas,    que te van a conocer,
     que tienes el pelo largo    y dirán que eres mujer.
  8   --Córtemelo usted, el mi padre,    si no, yo lo cortaré,
     que con el pelo cortado    un varón pareceré.
  10   --No vayas, hija, no vayas,    que te van a conocer,
     que tienes los pechos grandes    y dirán que eres mujer.
  12   --Cállese usted, el mi padre,    que yo los afajaré,
     con los pechos afajados    un varón pareceré.--
  14   Siete años estuvo allá    y nadie la conoció.
     Y una tarde en el paseo    la espada se le cayó.
  16   --¡Válgame Dios de los cielos,    qué desgraciada soy yo!--
     El rey la estaba escuchando    y de ella se enamoró.
  18   --Muérome de amores, madre,    muérome del corazón,
     que los ojos de don Cuna    son de hembra y no de varón.
  20   --Si es eso, tú, el mi hijo,    la llevarás a comprar;
     que si es una mujer,    a las telas se ha de echar.--
  22   --Mira que telillas hay    para damas adornar.
     --También hay buenos cuchillos    para con moros pelear.--
  24   --Muérome de amores, madre,    muérome del corazón,
     que los ojos de don Cuna    son de hembra y no de varón.
  26   --Si es eso, tú, el mi hijo,    la llevarás a nadar,
     que si es una mujer,    no se ha ` querer desnudar.--
  28   --Vayan entrando, señores,    vayan entrando a nadar,
     que este nuedo en un zapato,    no lo puedo derramar.--
  30   Y cuando ellos estaban    los más tranquilos nadando,
     ella con mucho salero    se ha montado en en su caballo.
  32   --Quédense con Dios, señores,    y alcaldes de este lugar,
     con honra vine a la guerra    y con ella vuelvo a marchar.--

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0231:28 Doncella guerrera (ó+estróf.)            (ficha nº: 888)

Versión de San Miguel de Laciana (ant. Villablino, ant. Murias de Paredes, comc. Laciana, León, España).   Recitada por Vicenta Caballero de Francos (29a). Recogida en Cerredo (Asturias) por Eduardo Martínez Torner, 00/00/1916 (Archivo: AMP; Colec.: Torner, E. M.). Publicada en TOL I 1991, p. 282-283.  101 hemist.  Música registrada.

     --¡No reventarás, Manuela,    pol medio del corazón,
  2   siete partos que has tenido,    pol medio ningún varón!--
     Respondió la más pequeña    y de tiempo la mayor:
  4   --Calle usted, mi padre, calle,    no eche usté esa petición,
     que lo que Dios nos ha dado,    mi madre ¿qué culpa pon?
  6   Déme usted caballo y armas    y a la guerra voy por vos.
     --Tienes las manos muy blancas,    te dirán que mujer sos.
  8   --Estas manos, padre mío,    los guantes ¿para qué son?
     --Tienes los pechos muy grandes,    te dirán que mujer sos.
  10   --Estos pechos, padre mío,    ya los apretaré yo,
     con el pañuelo de seda    y el jostillo de algodón.
  12   --Tienes el pelo muy grande,    te dirán que mujer sos.
     --Este pelo, padre mío,    ya me lo cortaré yo.
  14   Déme usted caballo y armas    y a la guerra voy por vos.--
     En el medio del camino    siete moritos mató;
  16   desde el medio del camino    a su casa se volvió.
     --¿Cómo me he de llamar, padre,    cóme me he de llamar yo?
  18   --Marquitos te has de llamar,    hijo del emperador.--
                                       --¡Madre, me muero de amor!,
  20   que los ojos de Marquitos    son de hembra y no de varón.
     --Llevarásla tú, hijo mío,    a las huertas pasear,
  22   que si ella fuese doncella,    algo se le ha de antojar.
     --Ya la he llevado, mi madre,    a las huertas pasear,
  24   todos cogían manzanas    y él no las quiere tocar.
                                       ¡Madre, me muero de amor!,
  26   que los ojos de Marquitos    son de hembra y no de varón.
     --Llévala tú, hijo mío,    los caballos a correr,
  28   que si ella fuese doncella,    algo se ha de embobecer.
     --Ya la he llevado, mi madre,    los caballos a correr,
  30   de tan bien que los corría,    nadie los corría como él.
                                       ¡Madre me muero de amor!,
  32   que los ojos de Marquitos    son de hembra y no de varón.
     --Llévala tú, hijo mío,    a las tiendas a comprar,
  34   que si ella fuera doncella,    algo se le ha de antojar.
     --Ya la he llevado, mi madre,    a las tiendas a comprar,
  36   todos compraron cintitas    y él un cintu fue a comprar.
                                       ¡Madre me muero de amor!,
  38   que los ojos de Marquitos    son de hembra y no de varón.
     --Llévala tú, hijo mío,    a las camas a dormir,
  40   que si ella fuese doncella,    no se ha de arrimar a ti.
     --Ya la he llevado, mi madre,    a las camas a dormir,
  42   si yo me arrimaba a ella,    ella se arrimaba a mí.
                                       ¡Madre me muero de amor!,
     que los ojos de Marquitos    son de hembra y no de varón.
  44   --Llévala tú, hijo mío,    a los ríos a bañar,
     que si ella fuese doncella,    no se ha querer descalzar.
  46   --Ya la he llevado, mi madre,    a los ríos a bañar,
     un pie tenía descalzo    y otro iba a descalzar
  48   y le ha venido una carta    con una gran novedad:
     que se le han muerto sus padres    y que los fuera a enterrar.
  50   --Quede con Dios, la justicia,    quede con Dios, la realdad,
     quédense con Dios todos,    que esta doncella se va.--
  52   Siete años sirvió al rey    y nadie la conoció,
     no siendo el hijo del rey    que de ella se enamoró.

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0231:29 Doncella guerrera (ó+estróf.)            (ficha nº: 889)

Versión de Villar de Santiago (ay. Villablino, p.j. Ponferrada, ant. Murias de Paredes, comc. Laciana, León, España).   Recitada por Gumersinda Almarza Verdasco (73a). Recogida por Jacinto Alguacil, Michelle Débax, Francisco Mendoza Díaz-Maroto y Amelia García Valdecasas, 03/07/1980 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta NORTE 80; cinta: 7.3-7.1/A-03). Publicada en TOL I 1991, pp. 283-284.  093 hemist.  Música registrada.

     --¡No arreventaras, María,    por el par del corazón,
  2   siete hijas que has tenido,    n`el medio ningún varón!--
     Respondió la más pequeña    y de tiempo la mayor:
  4   --Calle usted, el rey mi padre,    no eche usté esta maldición,
     ni mi madre tiene culpa,    ni usted lleva la razón;
  6   cómpreme usted un caballo,    que `o me voy a la faición.
     Diga usted, el rey mi padre,    ¿cómo me he de llamar yo?
  8   --Tú te llamarás Marquillos,    hijo del emperador.
     Tienes el pelo muy largo,    niña, para ser varón.
  10   --El pelo muy largo, padre,    tijeras, ¿para qué son?
     --Tienes los ojos muy nobles,    niña, para ser varón.
  12   --Los ojos muy nobles, padre,    pillos los pondría yo.
     --Tienes los pechos crecidos,    niña, para ser varón.
  14   --Los pechos crecidos, padre,    me los aprieta el gordón.
     --Tienes las piernas delgadas,    niña, para ser varón.
  16   --Las piernas delgadas, padre,    calceta sobre calzón.--
     --[De amores me muero, madre,]    de amores me muero yo,
  18   que los ojos de Marquillos    son de hembra y no de varón.
     --¿En qué le conocéis, hijo,    en qué le conocéis vos?
  20   --En echar la vista al suelo,    y en adornado que va.
     --Llévala tú, mi hijo,    a las tiendas a mirar,
  22   que si ella doncella fuera,    de algo se había enamorar.
     --Ya la llevé, madre mía,    a las tiendas a mirar:
  24   "¡Oh, qué puñales tan nobles    pa con moros pelear,
     [oh,] qué cintas tan bonitas    para las niñas llevar!"
  26   --Llévala tú, hijo mío,    a la tu cama a dormir,
     que si ella doncella fuera,    no se había arrimar a ti.
  28   --Ya la llevé, madre mía,    a la mi cama a dormir,
     si yo me arrimaba a ella,    ella mucho más a mí.
  30   --Llévala tú, hijo mío,    a las tapias a saltar,
     que si ella doncella fuera    luego se había acobardar.
  32   --Ya la llevé, madre mía,    a las tapias a saltar,
     si yo salto tapialmente,    ella tapia y medial.
  34   --Llévala tú, hijo mío,    a los caballos correr,
     que si ella doncella fuera,    de uno se había de caer.
  36   --Ya la llevé, madre mía,    a los caballos correr,
     no había ninguno en la tropa    que los corriera como él.
  38   --Llévala tú, hijo mío,    a los ríos a nadar,
     que si ella doncella fuera,    no se ha querer desnudar.
  40   --Ya la llevé, madre mía,    a los ríos a nadar,
     si yo me metía en un pozo,    ella n`un hondo empinar
  42   y que ha hecho juramento    de nunca se desnudar:
     --Duelos me tienen, don Carlos,    duelos de muy gran pesar,
  44   que mi padre ya se ha muerto,    mi madre está en expirar.
     Caballero, si me quieres,    vente a mi casa a buscar.--
  46   --Siete años serví al rey    y nadie me conoció,
     si no es el hijo del rey    que de mí se enamoró.

Nota: se le atribuye a la informante ora 73, ora 78 años. Queda por aclarar.

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0231:30 Doncella guerrera (estróf.)            (ficha nº: 890)

Versión de Salientes (ay. Palacios del Sil, p.j. Ponferrada, ant. Murias de Paredes, comc. Ribas del Sil, León, España).   Recitada por María del Carmen Álvarez (10a). Recogida por Fernando Gomarín Guirado, Luis Gómez Nuño, Beatriz Mariscal, Ana Maria Martins, Tomoko Mimura, Luis Gómez Nuño, Aurelio González, Francisco Ribero y Madeline Sutherland, en dos ocasiones, 01/07/1980+02/07/1980 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta NORTE 80; cinta: 1.1-7.3/A-06 y 3.2-7.1/B-08). Publicada en TOL I 1991, pp. 284-285.  040 hemist.  Música registrada.

     Un valenciano en Valencia    siete hijos le dio Dios
  2   y tuvo la mala suerte    que ninguno fue varón.
     Un día la más pequeña    le pidió la inclinación
  4   de ir a servir al rey    vestidita de varón.
     --No vayas, hija, no vayas,    que te van a conocer,
  6   tienes el pelo muy largo    y dirán que eres mujer.
     --Si tengo el pelo muy largo,    padre, me lo cortaré
  8   y después que bien cortado    un varón pareceré.
     --No vayas, hija, no vayas,    que te van a conocer
  10   tienes la cara muy blanca    y dirán que eres mujer.
     --Si tengo la cara blanca,    padre, me la empolvaré
  12   y después que empolvada    un varón pareceré.
     --No vayas, hija, no vayas,    que te van a conocer
  14   tienes los pechos muy grandes    y dirán que eres mujer.
     --Si tengo los pechos grandes,    padre, los apretaré
  16   y después que de apretados    un varón pareceré.--
     Siete años en la lucha    y nadie me conoció
  18   un día al montar el caballo    la espadita le cayó
     por decir "maldita seas"    dijo "maldita sea yo",
  20   y el príncipe, que pasaba,    de ella se enamoró.

Nota: Al cantar repite los segundos hemistiquios de los versos pares.

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0231:31 Doncella guerrera (ó)            (ficha nº: 891)

Versión de Santa Cruz del Sil (ay. Páramo del Sil, p.j. Ponferrada, comc. Ribas del Sil, León, España).   Recitada por Asunción Álvarez Pérez (60a) y Clotilde Álvarez Pérez (66a) y Leónides Álvarez Pérez (c. 70a). Recogida por Margarita Pazmany y Ana Valenciano, 24/09/1979 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta LEÓN 79; cinta: 1.24-9.4/A-05). Publicada en TOL I 1991, pp. 285-286.  016 hemist.   Música registrada   (MP3 30 sec. clip). Versión completa (streaming media).

     Un sevillano en Sevilla    siete hijas le dio Dios,
  2   la mala suerte que tuvo    que ninguno fue varón.
     La más pequeña de ellas    le llamó la inclinación
  4   de ir a sevir al rey    vestidita de varón.
     Siete años estuvo en Ceuta    y nadie la conoció,
  6   no siendo el hijo del rey    que de ella se enamoró.
     Al montar ella al caballo    la espada se le cayó,
  8   al decir "maldita sea"    por un pie se le clavó.

Variantes: -7a Al m. en el caballo (Clotilde). Continúa Clotilde, ayudada de Asunción.

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0231:32 Doncella guerrera (ó+á)            (ficha nº: 892)

Versión de Vegapujín (ay. Murias de Paredes, p.j. León, ant. Murias de Paredes, comc. Ormãas, León, España).   Recitada por Benedicta García (59a). Recogida por J. Antonio Cid, María José Setefilla Navarro, Isabel Rodríguez y Eduardo Siverino, 29/06/1980 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta NORTE 80; cinta: 8.29-6.2/A-14). Publicada en TOL I 1991, pp. 286-287.  074 hemist.  Música registrada.

     Armáronse unas guerras    de Francia con Aragón.
  2   --¡No reventaras, condesa,    por medio del corazón,
     que me diste siete hijas    y entre ellas ningún varón!--
  4   Allí habló la más pequeña    y en razones la mayor:
     --No maldigas a mi madre,    que a la guerra me iré yo,
  6   me daréis vuestras armas    y vuestro caballo trotón.
     --Conoceránte los ojos,    hija, no son de varón.
  8   --Yo los revolveré, padre,    como si fuese un traidor.
     --Conoceránte las manos,    otras más finas no hay.
  10   --Yo le quitaré los guantes    para que les queme el sol.
     --Conoceránte los pechos,    hija, [no son ve varón]
  12   --Yo los apretaré, padre,    al lado del corazón.--
     Al despedirse de todos    se le olvida lo mejor.
  14   --¿Cómo me he de llamar, padre?    --Don Martín de Aragón.--
     Tres años anduvo en guerra    y nadie la conoció,
  16   hasta que el hijo del rey    en sus ojos se prendó.
     --Herido vengo, mi madre,    amores me han de matar,
  18   los ojos de don Martín    yo no los podré olvidar.
     --Convídalo tú, el mi hijo,    a las ferias de ferial,
  20   si don Martín es mujer,    hacia las galas se irá.--
     Mas don Martín, el discreto,    hacia las armas se va:
  22   --¡Qué rico puñal es éste    para con moros pelear!
     --Herido vengo, mi madre,    y amores me han de matar,
  24   los ojos de don Martín    son de mujer, de hombre no.
     --Convídala tú, el mi hijo,    a los baños a bañar,
  26   si don Martín es mujer,    no se querrá desnudar.--
     El pie lo tenía descalzo    y otro lo iba a descalzar,
  28   cartas le fueron venidas,    cartas de grande pesar.
     --Que se halla el conde mi padre    de muerte para finar,
  30   licencia le pido al rey    para irle a visitar.
     --Esa licencia, don Martín,    yo no se la podré quitar.
  32   --Tres años os ha servido    una doncella leal.--
     Lo oyó el hijo del rey,    tras ella fue a cavalgar.
  34   --Corre, hijo del rey, corre,    que no me has de alcanzar,
     hasta casa de mis padres,    (que) si has de quererme a buscar.--
  36   --¡Ábreme las puertas, madre,    ábralas de par en par;
     sácame la rueca madre,    que traigo ganas de hilar.

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0231:33 Doncella guerrera (ó+estróf.)            (ficha nº: 893)

Versión de Láncara (ant. Láncara, ant. Murias de Paredes, comc. Luna, León, España).   Recitada por Regina Álvarez Álvarez (72a). Recogida por Eduardo Martínez Torner, 00/00/1916 (Archivo: AMP; Colec.: Torner, E. M.). Publicada en TOL I 1991, pp. 287-288.  079 hemist.  Música registrada.

     --¡Si arreventaras, María,    a un lado del corazón,
  2   de siete hembras que tienes,    n`el medio ningún varón!--
     Arresponde la pequeña    y de cuerpo la mayor.
  4   --Calle usted, mi padre, calle,    no eche usté esa maldición,
     yo tengo servir al rey    en figura de varón.
  6   --Tienes la piernas delgadas,    han de decir que de hembra son.
     --Calle usted, mi padre, calle,    calceta sobre calzón.
  8   --Tienes los pechos crecidos,    han decir que de hembra son.
     --Calle usted, mi padre, calle,    que yo apretaré el jubón.
  10   --Tienes las manos muy blancas,    han decir que de hembra son.
     --Calle usted, mi padre, calle,    los guantes ¿para qué son?
  12   ¿Cómo me he de llamar, padre,    cómo me he de llamar yo?
     --Tú te has de llamar Marquitos,    hijo del emperador.--
  14   Se fue a servir al rey    en figura de varón.
     --¿Pues no sabe usted, mi madre,    . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
  16   que los ojos de Marquitos    parece que de hembra son?
     --Llévalo tú, hijo mío,    a las tiendas a mirar,
  18   que si ella hembra fuese,    cintas le han de gustar.--
     Todos miraban la tienda    y ella a un puñal fue a mirar:
  20   --¡Mira qué puñal de oro    para con moros pelear!
     --Llévalo tú, hijo mío,    a las huertas a mirar,
  22   que si ella hembra fuese,    naranjas le han de gustar.--
     Todos cogían naranjas    y ella un perún fue a tomar,
  24   y en el medio de la calle    a una dama lo fue a dar.
     --Llévalo tú, hijo mío,    a la tu cama a dormir,
  26   que si ella hembra fuese,    no se ha querer desvestir.
     --Ya lo llevé, madre mía,    a la mi cama a dormir,
  28   pantalón no quiso sacar,    con jebón solía dormir.
     --Llévalo tú, hijo mío,    a los caballos correr,
  30   que si ella hembra fuese,    no se ha poder detener.
     --Ya lo llevé, madre mía,    los caballos a correr,
  32   no había jinete en cuadra    que los corriese como él.
     --Llévalo tú, hijo mío,    a los ríos a nadar,
  34   que si ella hembra fuese,    no se ha querer descalzar.--
     Vino por allí una vieja,    que era la que había llegar:
  36   --Noticias traigo, Marquitos,    noticias de gran pesar,
     que tu padre ya es muerto    y tu madre agonizar.
  38   --Quédese con Dios, don Boiso,    en su palacio real,
     siete años sirvió al rey    una doncella lial,
  40   sirviera toda la vida    si no fuera el ir nadar.

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0231:34 Doncella guerrera (ó+estróf.)            (ficha nº: 894)

Versión de Santiago de las Villas (ay. Carrocera, p.j. León, comc. Luna, León, España).   Recitada por Delfina Álvarez (83a). Recogida por Elena Aparicio, Javier Fuente, Gerardo Gonzalo y Suzanne Petersen, 29/06/1985 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta LEÓN 85; cinta: 4.29-6.2/A-02). Publicada en TOL I 1991, pp. 288-289.  074 hemist.  Música registrada.

     --¡Maldita seas, Mariana,    revientes po`l corazón!,
  2   siete partos que has tenido    y en ellos ningún varón.
     --Calle usted, mi padre, calle,    no eche usté esa maldición;
  4   cómpreme armas y caballos,    yo iré a la guerra por vos.
     --Tienes la cara muy blanca,    hija, para ser varón.
  6   --Calle usted, mi padre, calle,    se me muda la color.
     --Tienes las manos muy chicas,    hija, para ser varón.
  8   --Calle usted, mi padre, calle,    ¿los guantes para qué son?
     --Tienes los pechos crecidos,    hija, para ser varón.
  10   --Cómpreme un `uquillo de oro,    dorada la guarnición,
     que yo los apretaré    al lado del corazón.--
  12   Siete leguas lleva andadas    y el buen soldado volvió.
     --¿Cómo me he de llamar, padre,    cómo me he de llamar yo?
  14   --Oliveros, hija mía,    que así me llamaba yo.--
     Al cumplir los siete años    el hijo `el rey reparó.
  16   --¿No le parece, mi madre,    que Oliveros es mujer?
     --¿En qué lo conoces, hijo,    en qué lo conocéis vos?
  18   --En el atar de las ligas,    en abrochar del jubón;
     al alzar los ojos pa arriba    los alza con compasión.
  20   --Llévala a los caballos, hijo,    a los caballos a montar;
     si Oliveros es mujer,    pesado ha de montar.--
  22   --Ya lo he llevado, madre,    a los caballos a montar
     y montaba más ligero    que Carlos de Montealbar.
  24   --LLévala a las tiendas, hijo,    a las tiendas a comprar;
     si Oliveros es mujer,    a las cintas se ha `e tirar.--
  26   --Ya lo he llevado, mi madre,    a las tiendas a comprar,
     yo le digo que a las cintas,    y ella que quiere un puñal.
  28   --Llévala a los pozos, hijo,    a los pozos a bañar.--
     --Ya la he llevado, mi madre,    a los pozos a bañar,
  30   y un pie tenía descalzo    y otro iba a descalzar
     y ha llegado una noticia    su padre iban a enterrar.--
  32   --Quédese con Dios, el rey,    si se quesiere quedar,
     que siete años le ha servido    una doncellita real,
  34   y otros siete le sirviera    si no fuera a la bañar.--
     --Ábrame las puertas, madre,    ábralas de par en par;
  36   sáqueme el huso y la rueca,    por ver si lo sé hilar, 1
     porque las armas del rey    muy bien las sé menear.

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0231:35 Doncella guerrera (ó)            (ficha nº: 895)

Versión de San Martín de Agostedo (ay. Santa Colomba de Somoza, p.j. Astorga, comc. Maragatería, León, España).   Recitada por Francisca Rebaque (73a). Recogida por Mariano de la Campa, Elena Hernández Casañas, Victorino Madrid y Julia Valenzuela, 29/07/1985 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta LEÓN 85; cinta: 5.29-6.3/A-04). Publicada en TOL I 1991, pp. 289-290.  080 hemist.  Música registrada.

     --¡Arrevientes tú, María,    por telas del corazón!,
  2   de siete hijos que has tenido,    en medio ningún varón.
     --Arrevientes tú, Marquitos,    ¡qué culpa te tengo yo!
  4   --Que le ofrecí un hijo al rey    y ahora tengo que ir yo.--
     Respondió la más pequeña,    de cuerpo era la mayor:
  6   --Déme usted caballo y armas    y a la guerra me voy yo.
     --Tienes el pelo muy largo,    hija, para ser varón.
  8   --Este pelo, el mi padre,    ¿las tijeras pa que son?
     --Tienes la cara, muy blanca,    hija, para ser varón.
  10   --Esta cara el mi padre    ¿para qué se hizo el carbón?
     --Tienes los pechos crecidos,    hija, para ser varón.
  12   --Estos pechos, el mi padre,    se aprietan al corazón.
     --Tienes las piernas delgadas,    hija, para ser varón.
  14   --Estas piernas, el mi padre,    sobre la media el calzón.--
     Le diera caballo y armas    y a la guerra se marchó.
  16   Siete años anduvo en ella    y nadie la conoció.
     Un día, jugando a los naipes,    "Ay de mí" se le escapó.
  18   Oyérala el hijo del rey    y de ella se enamoró.
     --Muérome de amores, madre,    fínome del corazón,
  20   Marquitos, que anda en la guerra,    hembra es, que no es varón.
     --Llévesla tú, el hijo mío,    a las peras a comprar,
  22   que si ella si fuera hembra,    había de comer y guardar.--
     Todos cogían a libras,    Marquitos na más que un par.
  24   --Muérome de amores, madre,    fínome del corazón,
     Marquitos, que anda en la guerra,    hembra es, que no es varón.
  26   --Llévesla tú, el hijo mío,    y a las tiendas a comprar,
     que, si ella, si fuese hembra,    de algo se ha de enamorar.
  28   --Mira que ruecas, Marquitos,    para mujeres hilar.
     --Mejores son las espadas    pa con moros pelear.
  30   --Muérome de amores, madre,    fínome del corazón,
     Marquitos, que anda en la guerra,    hembra es, que no es varón.
  32   --Llevésla tú, el hijo mío,    y a los pozos a nadar,
     que si ella si fuese hembra,    no se ha querer desnudar.--
  34   Un pie tenía descalzo    y otro iba a descalzar
     cuando le llegaron cartas,    cartas de muy gran pesar,
  36   que su padre estaba muerto    y su madre iban a enterrar.
     --Puentes verdes, puentes verdes,    puentes las del mi lugar,
  38   doncellita las pasé,    doncella vuelvo a pasar.
     Siete años anduve en la guerra    y nadie me conoció,
  40   na más que el hijo del rey,    que de mí se enamoró.

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0231:36 Doncella guerrera (estróf.)            (ficha nº: 896)

Versión de Bustos (ay. Valderrey, p.j. Astorga, comc. Astorga, León, España).   Recitada por Rosa Palacio del Río (73a). Recogida por Mikel Bilbao, Raquel Calvo, Francisco Mendoza Díaz-Maroto y Flor Salazar, 14/07/1985 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta LEÓN 85; cinta: 7.14-7.2/A-12 y B-02). Publicada en TOL I 1991, pp. 290-291.  052 hemist.  Música registrada.

     Un valenciano en Valencia    siete hijas le dio Dios,
  2   la mala suerte que tuvo    que ninguno fue varón.
     La más pequeña de ellas    le llamó la inclinación
  4   de irse a servir al rey    y vestirse de varón.
     --No vayas, hija, no vayas,    que te van a conocer,
  6   que tienes los pechos altos    y verán que eres mujer.
     --Si tengo los pechos altos    padre, yo los ceñiré
  8   y después de bien ceñidos    un varón pareceré.
     --No vayas, hija, no vayas,    que te van a conocer,
  10   que tienes la vista baja    y dirán que eres mujer.
     --Si tengo la vista baja,    madre, yo la alzaré
  12   y después de bien alzada    un varón pareceré.
     --No vayas, hija, no vayas,    que te van a conocer,
  14   que tienes el paso corto    y verán que eres mujer.
     --Si tengo el paso corto,    padre, yo lo alargaré
  16   y después de que alargado,    un varón pareceré.--
     Siete años en la guerra    sin poderla conocer,
  18   unos dicen que si es hombre    y otros dicen que es mujer.
     La llevaron a una tienda    pa poderla registrar.
  20   --Mira que ruecas, Marquitos,    para las niñas hilar.
     --Mira que puñales de oro    para con moros pelear.
  22   --Mira que cintas de seda    para tu cuerpo adornar.
     --Mejores serán cuchillos    para con moros pelear.--
  24   Al subirse en el caballo,    la espada se la cayó.
     --Cartas me han llegado, cartas,    me han acaba. . . . . .o de llegar,
  26   que mi madre ya está muerta,    mi padre va a suspirar.

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0231:37 Doncella guerrera (ó+á)            (ficha nº: 897)

Versión de Calzada de la Valdería (ay. Castrocalbón, p.j. La Bañeza, comc. Valdería, León, España).   Recitada por Ascensión García (65a). Recogida por Pilar Aragón, Michelle Débax, Antonio Lorenzo y Beatriz Mariscal, 14/07/1985 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta LEÓN 85; cinta: 3.14-7.5/A-11). Publicada en TOL I 1991, pp. 291-292.  062 hemist.  Música registrada.

     --¡Reviente la condesa    a un lado del corazón,
  2   de siete hijas que tenía,    en el medio ningún varón!
     La respondió la más pequeña,    con una grande razón:
  4   --¿Qué culpa tiene mi madre    de lo que no le ha dado Dios?
     Cómpreme armas y caballo    y a la guerra me voy yo:
  6   --Tienes el pelo muy largo,    hija, para ser varón.
     --Este pelo, el mi padre,    yo lo cortaré, yo.
  8   --Tienes los pechos muy grandes,    hija, para ser varón.
     --Estos pechos, el mi padre,    los meteré en el corazón.--
  10   --Tienes los dedos delgados,    hija, para ser varón.
     --Los mis dedos, el mi padre,    anillos de oro le meteré yo.
  12   Le compró armas y caballo    y a la guerra se marchó.
     Siete años anduvo en ella    y nadie la conoció;
  14   y al cabo de los siete,    un traidor la conoció.
     --Madre, yo me muero de amor,    de amor me muero yo,
  16   que los ojos de Marquitos    son de hembra y no de varón.
     --Llévala tú, hijo mío,    a las tiendas a mirar,
  18   que si ella fuese mujer,    una cinta ha de comprar.--
     --¡Qué cintas tan bonitas    para damas regalar!
  20   --¡Qué cuchillo éste    para con moros pelear!--
     --Llévala tú, hijo mío,    los jardines a mirar,
  22   que si ella fuera mujer,    una flor ha de cortar.--
     --¡Qué flores tan bonitas    para damas regalar!
  24   --¡Qué buen puñal es éste    para con moros pelear!--
     --Llévala tú, hijo mío,    a los ríos a nadar,
  26   que si ella fuera mujer,    no se ha querer desnudar.--
     Una pierna tiene descalza,    otra iba a descalzar,
  28   le llegan cartas sobre cartas,    cartas de muy gran pesar,
     que su padre está muy malo    y su madre van a enterrar.
  30   --Quédense con Dios, señores,    josticias de este lugar,
     que doncella vine a la guerra    y doncella vuelvo a marchar.

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0231:38 Doncella guerrera (ó+estróf.)            (ficha nº: 898)

Versión de Casares de Arbas (ay. Villamanín, ant. Rodiezmo, p.j. León, ant. La Vecilla, comc. Los Argüellos, León, España).   Recitada por Juliana Rodríguez Martínez (unos 45a). Recogida por Josefina Sela, 00/07/1919 (Archivo: AMP; Colec.: Sela, J. (M. Goyri-R. Menéndez Pidal)). Publicada en TOL I 1991, pp. 292-293.  084 hemist.  Música registrada.

     Dicen que vienen quintas,    quintas de muy gran rigor:
  2   de ca casa ha dir un hombre,    de cada casa un varón.
     En una casa eran siete,    entre ellos ningún varón;
  4   su padre, desque lo supo,    le echaba la maldición:
     --¡Malhaya seas, María,    arrevientes por el corazón,
  6   que has tenido siete hembras,    entre ellas ningún varón!--
     Responde la más chiquita,    callaba la más mayor.
  8   --Calle, el mi padre, calle,    no eche tan gran maldición,
     que de lo que el mi Dios hace    ella no tien culpa, no;
  10   yo diré a servir al rey    en autos de varón.
     --Tienes los pechos muy grandes,    hija, pa ser de varón.
  12   --Compraráme usted, mi padre,    pertadera de algodón,
     yo apretaré mis pechos    a raíz del corazón.
  14   --Tienes la cara muy blanca,    hija, pa ser de varón.
     --Por los campos donde vamos    nos quema el aire y el sol.
  16   --Tienes las manos muy blancas,    hija, pa ser de varón.
     --Yo las meteré en los guantes,    no las sacaré yo, no.
  18   En los palacios del rey    ¿cómo me llamaré yo?--
     --Oliveros, hija mía,    que así me llamaba yo.--
  20   --Pierda yo mi espada, padre,    si Oliveros es varón.
     --¿En qué lo conocéis, hijo,    en qué lo conocéis vos?
  22   --En abrir y cerrar de ojos,    que los cierra con pasión.
     --Llevaráslo tú, mi hijo,    a los caballos a correr,
  24   que si [ella] es hembra,    para atrás ha de caer.
     --Ya la llevé, mi padre,    a los caballos a correr,
  26   de los soldados que tiene mi padre,    ninguno los corre como él.
     --Ya la llevarás, mi hijo,    a las tiendas a mirar,
  28   que si [ella] es hembra,    algo le ha de gustar.
     --Ya la llevé yo, mi padre,    a las tiendas a mirar,
  30   que yo compré cinta y peine    y Oliveros un puñal.
     --Ya la llevarás, mi hijo,    a los molinos a mirar.
  32   --Yo he dido a mirar la harina    y Oliveros a picar.--
     Ya le vienen cartas a Oliveros,    cartas de muy gran pesar,
  34   que tiene a su padre muerto    y a su madre pa enterrare.
     --Por Dios le pido, buen rey,    y su corona real,
  36   que siete años le ha servido    una doncella leal.--
     Ya llegó a su casa,
  38   le pide la rueca a su madre,    que tiene gana de hilare,
     la rueca era de oro    y el fuso de metal.
  40                                     Nadie la conoció,
     más que el hijo del rey    que las medias le sacó.
  42   No hizo más que llegar a su casa    y el hijo del rey llegar,
     ya se la pidió a sus padres    y ya se la volvió a llevare.

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0231:39 Doncella guerrera (ó+estróf.)            (ficha nº: 899)

Versión de Viadangos de Arbas (ay. Villamanín, ant. Rodiezmo, p.j. León, ant. La Vecilla, comc. Los Argüellos, León, España).   Recitada por María García García (64a). Recogida por Juana Agüero, Teresa Catarella, Jon Juaristi y Carmen Ochoa, 01/07/1980 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta NORTE 80; cinta: 6.1-7.1/B-15). Publicada en TOL I 1991, p. 294.  042 hemist.  Música registrada.

     Ya mandara el rey    por todo España un pregón,
  2   que vayan a luchar    de cada casa un varón;
     ya llegara la noticia    hasta el último rincón.
  4   Y en el pueblo de Olinteros    un noble conde lo oyó;
     da maldiciones    contra su esposa Leonor,
  6   que de siete que ha tenido    ninguna salió varón.
     Ya lo oyera la pequeña,    ya lo oyera la mayor,
  8   ya lo oyera la del medio,    doña Juana se llamó,
     mujer de muy ricas prendas    y de muy raro valor;
  10   dirigiéndose a su padre,    de esta manera le habló:
     --No maldiga usté a mi madre,    padre de mi corazón,
  12   pues si ella no tuvo hijos,    fue que Dios no se los dio;
     cómpreme caballo y armas    y a la guerra me voy yo,
  14   y así quedaréis tranquilo,    padre de mi corazón.
     --Para un soldao que se va    a la guerra a pelear,
  16   solturas le dan y bríos    pa la espada manejar.
     --Aunque mis manos estén    acostumbradas a hilar,
  18   valores tendrán y bríos    pa la espada manejar.--
     Y en los muros de Zamora    gesta llegó a realizar
  20   contra aquella Beltraneja    y aquel rey de Portugal,
     que pretendían apoderarse    de la infantina real.

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0231:40 Doncella guerrera (ó+á)            (ficha nº: 900)

Versión de Buiza (ay. La Pola de Gordón, p.j. León, ant. La Vecilla, comc. Gordón, León, España).   Recitada por Carmen Alfonso (32a). Recogida por Josefina Sela, 00/07/1920 (Archivo: AMP; Colec.: Sela, J. (M. Goyri-R. Menéndez Pidal)). Publicada en TOL I 1991, pp. 294-296.  122 hemist.  Música registrada.

     Cartas van y cartas vienen,    cartas al emperador,
  2   que solteros y casados    a servir al rey señor.
     --¡Así revientes, María,    por (las) telas del corazón,
  4   siete partos has tenido    y entre ellos ningún varón!--
     Todas estaban sentadas    en un corredor al sol;
  6   responde la más pequeña    y calla la más mayor:
     --Calle usted la boca, padre,    no eché tan gran maldición,
  8   calle usted la boca, padre,    (que) yo iré a la guerra por vos.
     --Esos tus ojos tan lindos,    hija, no son de varón.
  10   --Yo los revolveré, padre,    como si fuese un traidor.
     --Esos tus pechos crecidos,    hija, no son de varón.
  12   --Me comprará usted, mi padre,    un delgadito jugón,
     y yo los apertaré    al par de mi corazón.
  14   --Y esas tus manos tan blancas,    hija, no son de varón.
     --Me comprará usted, mi padre,    unos guantes de algodón.--
  16   Siete leguas lleva andadas    y desde allí se volvió.
     --¿Cóme me he de llamar, padre,    cómo me he de llamar yo?
  18   --Te llamarás Oliveros,    hija de mi corazón,
     que así se llamaba un tío    que en la guerra tenéis vos.--
  20   Siete años le sirvió al rey    y nadie se lo notó;
     de los siete pa los ocho    el rey se lo conoció.
  22   --Amores me matan, madre,    y amores me han de matar,
     que los ojos de Oliveros    son de mujer natural.
  24   --Pues llevadla vos, mi hijo,    a las tiendas a mirar,
     si Oliveros es mujer,    a las cintas se ha tirar.--
  26   Los otros van a las cintas    y Oliveros al puñal.
     --¡Oh, que linda espada ésta    para mi rey manejar!
  28   --Pues llevadla vos, mi hijo,    a los cafés y a fumar,
     si Oliveros es mujer,    el tabaco ha rehusar.--
  30   Si los otros fuman muchos,    Oliveros mucho más.
     --Amores me matan, madre,    y amores me han de matar,
  32   que los ojos de Oliveros    son de mujer natural.
     --Pues llevarla vos, mi hijo,    a la huerta del frutal,
  34   si Oliveros es mujer,    a los higos se ha tirar.--
     Los otros se van a los higos    y Oliveros al peral;
  36   tan sólo coge una pera    y esa en el bolso la trae,
     para cuando llegua a casa    a los niños regalar.
  38   --Pues llevadla vos, mi hijo,    a los ríos a nadar,
     si Oliveros es mujer,    no se ha querer descalzar.--
  40   Los otros se dan a prisa    y Oliveros mucho más,
     ya llevaba un pie descalzo    y otro a medio descalzar,
  42   y le ha venido una carta    de alegría y de pesar
     que su padre estaba muerto    y su madre poco más.
  44   --Págueme el sueldo, buen rey,    si me lo quiere pagar,
     que siete años le ha servido    una doncella real.
  46   --Si le sirves otros tantos,    mejor te lo he de pagar.
     --Ya no le puedo servir,    ni aún un momento más,
  48   que me ha venido una carta    de alegría y de pesar,
     que estaba mi padre muerto    y mi madre poco más.--
  50   Por unos campos arriba    corre más que un gavilán,
     y el hijo del rey tras ella    por ver si la pue alcanzar.
  52   Cuando llegó a su casa,    al terminar de cenar,
     ella le dice a su madre    con mucha sinceridad:
  54   --Déme usted la rueca, madre,    por ver si yo la sé hilar,
     porque la espada del rey    bien la supe manejar.--
  56   Y el hijo del rey responde,    que escuchándoselo está:
     --Con permiso los señores,    si me permiten hablar,
  58   esa niña que ahí tiene    y ella que presente está,
     no la den rueca ni huso,    conmigo la he de llevar,
  60   que si ustedes son gustosos    con ella me he de casar.--
     Se celebraron las bodas    con mucho rumbo y compás.

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0231:41 Doncella guerrera (ó+á)            (ficha nº: 901)

Versión de Buiza (ay. La Pola de Gordón, p.j. León, ant. La Vecilla, comc. Gordón, León, España).   Recitada por Fructuosa Arias. Recogida por Josefina Sela, 00/08/1920 (Archivo: AMP; Colec.: Sela, J. (M. Goyri-R. Menéndez Pidal)). Publicada en TOL I 1991, pp. 296-297.  093 hemist.  Música registrada.

     Cartas van y cartas vienen,    cartas al emperador,
  2   que todos viejos y mozos    a servir al rey señor.
     --¡Arrevientes, mi mujer,    por (las) telas del corazón,
  4   de siete hijas que has tenido    entre ellas ningún varón!--
     Y todas están sentaditas    a las racillas del sol;
  6   arresponde la más pequeña    y calla la más mayor:
     --Calle, padre, y calle, padre,    no eche tan gran maldición,
  8   que yo iré a servir al rey    en hábitos de varón.
     --Esos tus ojos tan lindos,    hija, no son de varón.
  10   --Yo los revolveré, padre,    como si fuera traidor.
     --Ese tu pecho tan crecido,    hija, no son de varón.
  12   --Y[a] me comprara usted, padre,    un delgadillo jugón,
     y yo lo [a]pretaría    al par de mi corazón.
  14   --Esas tus manos tan blancas,    hija, no son de varón.
     --Ya me comprará usted, padre,    unos guantes de algodón.--
  16   Siete leguas lleva andadas,    cuando pa atrás se volvió.
     --¿Cómo me he de llamar, padre,    cómo me he de llamar yo?
  18   --Oliveros, hija mía,
     que en la guerra tenías un tío,    que en la guerra tenías vos.--
  20   Estando en estas razones    cuando el hijo del rey reparó.
     --Amores me matan, madre,    amores me han de matar,
  22   que los ojos de Oliveros    son de mujer natural.
     --Pos llevála vos, mi hijo,    a las tiendas a mirar,
  24   si Uliveros es mujer,    a las cintas se ha tirar.--
     Los otros van a las cintas,    Uliveros al puñal:
  26   --¡Oh, qué lindo puñal este    pa la guerra navegar!
     --Amores me mantan, madre,    amores me han de matar,
  28   que los ojos de Oliveros    son de mujer natural.
     --Pos llevarla vos, mi hijo,    a las frutas a mirar.--
  30   Los otros van a la fruta
     y Uliveros coge una y ésa en el bolso la trai    pa los niños regalar.
  32   --Amores me matan, madre,    amores me han de matar,
     que los ojos de Oliveros    son de mujer natural.
  34   --Pos llevála vos, mi hijo,    a los ríos a nadar,
     si Uliveros es mujer    no se ha querer descalzar.--
  36   Y[a] lleva un pie descalzo    y otro a medio a descalzar,
    
(estando en estas razones)
     ya le venían cartas    de alegría y de pesar,
  38   que su padre había muerto    y su madre poco más.
     --Págueme mi sueldo, mi rey,    si me lo quiere pagar,
  40   que siete años le ha servido    una doncella real.
     --Si lo sirves otros siete,    doble lo he de pagar.--
  42   Coge caballos que corren,    coge mulas d`aquitrán,
     por unos campos arriba    corre más que un gavilán;
  44   y el hijo del rey tras de ella,    por ver si la pue(de) alcanzar.
     --Madre déme usted la rueca,    por ver si la sé hilar,
  46   que la espada del buen rey    bien la sabía jugar.
     --A esa no le dé rueca ni nada,    que conmigo me la he (de) llevar.

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0231:42 Doncella guerrera (ó+á)            (ficha nº: 902)

Versión de Palazuelo [de Torío] (ay. Garrafe de Torío, p.j. León, comc. Torío, León, España).   Recitada por Josefa Bayón (60a). Recogida por Ovidio González Banderá, entre 1915-1920 (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en TOL I 1991, pp. 297-299.  091 hemist.  Música registrada.

     Paséase el buen viejo    de la ventana al balcón:
  2   --¡Reviente mi mujer,    al par de mi corazón,
     de siete hembras que ha tenido,    entre ellas ningún varón!--
  4   Salta la más chiquitina,    que se está peinando al sol:
     --Calle, calle usted, mi padre,    no diga usted tal razón,
  6   yo iré a servir al rey    con hábitos de varón.
     --Tienes la cara muy blanca,    hija, no eres de varón.
  8   --Andando de tierra en tierra    ya mudaré mi color,
     de noche cara a la luna    y de día cara al sol.
  10   --Tienes las manos muy blancas,    hija, no son de varón.
     --Traerélas sin guantes    para que las queme el sol.
  12   --Tienes las piernas delgadas,    hija, no son de varón.
     --Pondré media sobre media,    encima un pulido calzó[n].
  14   --Tienes los pechos muy grandes,    hija, no son de varón.
     --Traeráme usted, mi padre,    un polidito jugón,
  16   para apretar mis pechos    al par de mi corazón.--
     Siete años ha servido al rey    y nadie la conoció;
  18   de los siete pa(ra) los ocho    el hijo `el rey la reparó.
     --Si Olivero fuera hembra,    hembra es, que no varón.
  20   --¿En qué la conoces, hijo,    en qué la conoces vos?
     --En el alzar de los ojos    y en el abrochar del jugón,
  22   y en el alzar de los ojos,    que los alza con pasión.
     ¿Dónde la llevo, madre,    que no la puedo engañar?
  24   --Llévala a las tiendas, hijo,
     que si Oliveros fuera hembra,    de algo se ha de enamorar.
  26   --¡Qué cintas y qué peines    para las damas peinar!
     --¡Oh, qué espadas y qué dragas    para con moros pelear!
  28   --¿Dónde la llevaré, madre,    que no la puedo engañar?
     --Llévala a los linos, hijo,    a los linos a . . . . . .estrozar,
  30   que si Oliveros fuera hembra,    de algo se ha de lastimar.--
     Si el hijo del rey destroza mucho,    Oliveros mucho más.
  32   --¿Dónde la llevaré, madre,    que no la puedo engañar?
     --Llévala a los ríos, hijo,    a los ríos a bañar,
  34   si Oliveros fuera hembra,    no se ha querer desnudar.--
     Una pierna tiene . . . . . .escalza    y otra para descalzar.
  36   --Cartas me han venido, cartas,    cartas de tanto pesar,
     que mi madre estaba muerta    y mi padre para eso está.
  38   --Si eso sabes, Oliveros,    no te acabes de . . . . . .esnudar,
     coge el caballo que corre    y deja la mula que va.--
  40   --¡Abra las puertas, mi madre,    ábralas de par en par!,
     que el hijo del rey viene tras de mí    y conmigo se quier(e) casar.
  42   Sáqueme aquí la mi ropa,    que yo me quiero mudar.
     Llame aquí mis hermanas,    a ver si me cono[ce]rán.
    
(En esto llegó el hijo del rey)
  44   y le dice:--Oliveros,    de otro traje estabas ya.
     --No me llamo Oliveros,    como me sueles llamar,
  46   que me llamo Catalina,    hija del conde Rondar.

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0231:43 Doncella guerrera (ó+estróf.)            (ficha nº: 903)
[0078 El prisionerocontam.]

Versión de Maraña (ay. Maraña, p.j. Cistierna, ant. Riaño, comc. Valdeburón, León, España).   Recitada por Azuzena Maraña Alonso (79a) y Alejandrina Maraña (67a). Recogida por Diego Catalán, Bernardino González, Yolanda Mancebo y Maravillas Núñez, 29/06/1985 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta LEÓN 85; cinta: 2.29-6.1/B-01). Publicada en TOL I 1991, pp. 299-300.  124 hemist.  Música registrada.

     Uno era el ruincanana,    otro era el ruiseñor,
  2   otro era la tortolita,    que lo cantaba mejor.
     Si lo ha matado por carne,    no tenía un cuarterón;
  4   si lo ha matado por pluma,    se l`hubiera dado yo,
     si lo mató por envidia,    Dios le dé mal galardón.
  6   Le dio Dios las siete hembras    y entre ellas ningún varón.
     --¡No reventaras, María,    por el par del corazón,
  8   que tuviste siete hijas    y entre ellas ningún varón!--
     Ya lo oyera la mediana,    ya lo oyera la mayor,
  10   ya lo oyera la pequeña,    que se está peinando al sol:
     --Calle usted, padre mío, calle,    no eche usté ese galardón,
  12   que voy a servir yo al rey    en hábitos de varón.
     --No vales para ella, hija,    no vales para ella, no:
  14   tienes los ojos muy grandes,    te conocerá tu amor.
     --Estos ojitos, mi padre,    yo miraré a lo traidor.
  16   --No vales para ella, hija,    no vales para ella, no:
     tienes los pechos muy grandes,    te conocerá tu amor.
  18   --Estos pechitos, mi padre,    yo me los oprimiré, yo.--
     Siete leguas fue con ella    la madre que la parió
  20   y entre las siete y las ocho,    dos mil consejos la dio.
     En el medio del camino    le faltaba lo mejor.
  22   --¿Cómo me llamaré, madre,    como me llamaré yo?
     --Mi caballero Oliveros,    que así me llamaba yo.--
  24   Siete años sirvió al rey    y nadie la conoció,
     tan sólo el hijo del rey    que de ella se enamoró.
  26   --De amores me muero, madre,    de amores me muero yo,
     que el caballero Oliveros    hembra es, que varón no.
  28   --¿En qué lo conoces, hijo,    hijo del mi corazón?
     --En lo negro de los ojos    y en mirar a lo traidor.
  30   --Convídala tú, hijo mío,    a la plaza `e las manzanas,
     que si ella fuera hembra,    se iría a las manzanas.
  32   --Ya la he convidado, madre,    ya la he convidado yo,
     y los demás caballeros    dicen: "¡Qué ricas manzanas!"
  34   y el caballero Oliveros    se iba estar con las madamas.
     De amores me muero, madre,    de amores me muero yo,
  36   que el caballero Oliveros    hembra es, que varón no.
     --Convídala tú, hijo mío,    a la plaza `e los corales,
  38   que si ella fuese hembra,    se iría a los corales.--
     --Ya la he convidado, madre,    ya la he convidado yo
  40   y los demás caballeros    dicen: "¡Qué ricos corales!"
     y el caballero Oliveros    a trabucos y puñales.
  42   De amores me muero, madre,    de amores me muero yo,
     que el caballero Olivares    hembra es, que varón no.
  44   --Convídala tú, hijo mío,    a los campos a ensillare,
     que si ella fuese hembra    no se supiera ensillar.--
  46   --Ya la he convidado, madre,    ya la he convidado yo,
     y los demás caballeros    ya se habían ensillado
  48   y el caballero Oliveros    siete vueltas había dado.
     --Convídala tú, hijo mío,    a los ríos a bañare,
  50   que si ella fuese hembra,    no se quedrá desnudare.--
     Los demás caballeros    ya se habían desnudado
  52   y el caballero Oiveros:    que el agua le hacía daño.
     Echan cartas por el mundo    y dormir dos con dos
  54   y el caballero Oliveros    con el hijo `el rey le tocó.
     El hijo del rey    ya se había desnudado
  56   y el caballero Oliveros    todavía no había empezado.
     --Quédese con Dios, buen rey,    con Dios se puede quedar,
  58   que le ha servido siete años    una doncellita real.
     --Si usted me sirve otros siete,    mi corona le he de dare.
  60   --Ni por ocho, ni por siete,    no me puedo yo quedare,
     tengo a mi padre a la muerte    y a mi madre agonizare.

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0231:44 Doncella guerrera (ó+á)            (ficha nº: 904)

Versión de Sobrepeña (ay. La Ercina, p.j. Cistierna, ant. Riaño, comc. Cistierna, León, España).   Recitada por Encarnación Rodríguez García (88a). Recogida por Paul Bénichou, Andrea Hamos, Pilar Moreno y Ana Valenciano, 13/07/1985 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta LEÓN 85; cinta: 8.13-7.2/A-04). Publicada en TOL I 1991, pp. 301-302.  078 hemist.  Música registrada.

     --No la maldiga usted, padre    no la eche tal maldición,
  2   que si no ha tenido hijos,    porque Dios no se les dio.
     Déme usted caballo y armas,    que a la guerra me voy yo.
  4   --No eres pa la guerra, hija,    no eres pa la guerra, no;
     tienes los pechos muy grandes,    no te dicen de varón.
  6   --Si tengo los pechos grandes,    yo me les apreto, yo;
     déme usted caballo y armas,    que a la guerra me voy yo.
  8   --No eres pa la guerra, hija,    no eres pa la guerra, no,
     tienes el pelo muy largo,    no te dice de varón.
  10   --Si tengo el pelo muy largo,    pronto me lo corto yo;
     déme usted caballo y armas,    que a la guerra me voy yo.
  12   --No eres pa la guerra, hija,    no eres pa la guerra, no,
     tienes el [cutis] muy fino,    no te dice de varón.
  14   --Si tengo el cutis muy fino,    moreno le pondré yo,
     diendo pareja en la izquierda,    moreno será el color.--
  16   Ya la dan caballo y armas    y a la guerra se marchó.
     --¿Cómo me he llamar, padre,    cómo me he llamar yo?
  18   --Conde de los ojos negros,    que a mi siempre me gustó.--
     --Enamorado estoy, madre,    enamorado estoy yo,
  20   conde de los ojos negros    es hembra, que no es varón.
     --¿En qué lo conoces, hijo,    en qué lo conoces, sol?
  22   --En el vestir y calzar    y acordonar el jugón.
     --Pues llévala tú, hijo mío,    a los lindos a mirar,
  24   que si ella es mujer,    a los espejos se irá.--
     Conde de los ojos negros    a los trabucos se va:
  26   --¡Ay!, qué espejitos de oro    para niñas regalar.
     --¡Ay!, qué trabucos de oro    para con moros pelear.
  28   --Enamorado estoy, madre,    enamorado estoy yo,
     conde de los ojos negros    es hembra, que no es varón.
  30   --Pues llévale tú, hijo mío,    a los mares a bañar,
     que si ella fuera mujer,    no se quería desnudar.--
  32   Conde de los ojos negros    ya se ha echado a llorar:
     --Cartas van y cartas vienen,    cartas de luto me dan,
  34   que mi padre ya se ha muerto    y mi madre el expirar;
     licencia le pido, rey,    si usted me la quiere dar.
  36   --La licencia ya la tienes,    si tú la quieres tomar.
     --Quédese con Dios, rey,    y toda la corte real,
  38   siete años le he servido    en su palacio real
     y otros tantos le sirviera,    si no fuera el desnudar.

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0231:45 Doncella guerrera (ó+á)            (ficha nº: 905)

Versión de Oseja de Sajambre (ay. Oseja de Sajambre, p.j. Cistierna, ant. Riaño, comc. Sajambre, León, España).   Recitada por Nemesia Díaz Piñán (30a en 1909). Recogida por Ramón Menéndez Pidal, en dos ocasiones, 02/09/1909+02/08/1930 (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en TOL I 1991, pp. 302-304.  136 hemist.  Música registrada.

     Mandara el rey pregonar,    mandara echar un pregón:
  2   a todo conde de España    que le diesen un varón.
     Ya lo oyera el conde Flores    de su alto corredor:
  4   --¡No reventaras, María,    por el par del corazón,
     de tres hijas que tuviste,    entre ellas ningún varón!--
  6   Ya lo oyera la pequeña,    ya lo oyera la mayor,
     ya lo oyera la mediana,    que se está peinando al sol:
  8   --Si mi madre no tuvo hijos,    porque no se los dio Dios;
     si se los hubiera dado,    los criara como a nos.
  10   Yo serviré al rey mi padre    en figura de varón.
     --Calla, la mi hija, calla,    no digas la tal razón,
  12   tienes la color muy blanca,    no te dice de varón.
     --Me pondrá usted, mi padre,    entre el airecito y el sol
  14   que vaiga la color blanca    y venga la de varón.
     --Calla, la mi hija, calla,    no digas la tal razón,
  16   tienes los pechos muy grandes,    no te dicen de varón.
     --Me comprará usted mi padre    un apretado jubón,
  18   para apretarme mis pechos,    que me digan de varón.
     --Calla, la mi hija, calla,    no diga la tal razón,
  20   tienes la pierna muy gorda,    no te dice de varón.
     --Me comprará usted, mi padre,    unas cintas de algodón,
  22   para apretar la mi pierna,    que me diga de varón.
     --Si eso quieres, la mi hija,    te echaré la bendición,
  24   siete caballos que tengo    escogerás el mejor.
     --Déme usté el polido, padre,    que es el más andador.
  26   A las puertas del rey, padre,    ¿cómo me he de llamar yo?
     --Oliveros, hija mía,    hijo del conde Mayor;
  28   con el hijo del rey, hija,    poquita conversación,
     tiene palabras muy dulces    que roban el corazón.--
  30   Juntos comen, juntos beben,    juntos duermen n`un colchón.
     Al cabo de los siete años,    el rey se lo conoció.
  32   --Oliveros, madre mía,    Oliveros es mujer.
     --¿En qué lo conoces, hijo,    en qué lo conoces, flor?
  34   --En el calzar del zapato,    en el vestir del jubón,
     en el poner del sombrero,    que lo pone con temor.
  36   --La llevarás, hijo mío,    a las tiendas a mirar,
     si Oliveros es mujer,    las cintas irá a palpar.--
  38   Todos iban a las cintas    y Oliveros al puñal.
     --La llevarás, hijo mío,    a los linos a golguiar,
  40   si Oliveros es mujer,    de los linos se doldrá.--
     Todos iban a la orilla    y Oliveros al medio va.
  42   --La llevarás, hijo mío,    a los molinos a mirar,
     si Oliveros es mujer,    a la harina irá a palpar.--
  44   Todos iba a la harina,    y Oliveros al molar.
     --La llevarás, hijo mío,    a los ríos a nadar,
  46   si Oliveros es mujer,    no se quedrá desnudar.--
     Todos entran, todos entran,    y Oliveros a llorar.
  48   --¿Tú qué tienes Oliveros?,
     si te ha hecho mal el vino,    si te ha hecho mal el pan,
  50   o te han hecho mal mis criados,    yo les mandaré matar.
     --Ni me ha hecho mal el vino,    ni me ha hecho mal el pan,
  52   ni me han hecho mal sus criados,    no los mandé usted matar.
     que me ha venido una carta    de amarguras y pesar,
  54   que mi padre se había muerto    y mi madre al expirar;
     ¿me da licencia, buen rey,    para irlos a enterrar?
  56   --La mi licencia, Oliveros,    por tuya la tienes ya.
     --Quédese con Dios, buen rey,    con su palacio real,
  58   siete años le serví a usted,    doncella de Portugal;
     otros siete le sirviera,    si no fuera el desnudar.--
  60   Por aquellas cuestas arriba    corre como un gavilán,
     por aquellas vegas abajo    no había quien la alcanzar.
  62   --Déme la mi ropa, madre,    la de varón quiero dejar;
     déme la mi rueca madre,    que tengo ganas de hilar.
  64   --¿Vienes con honra, hija mía?    --Con la que llevé de acá.--
     Estando en estas razones,    el hijo `el rey a la puerta da.
  66   --Déme la hija, buen conde,    para con ella casar.
     --La mi hija es muy pobre    para con ella casar.
  68   --Que sea pobre, que sea rica,    yo se la tengo llevar.

Nota: Lo aprendió de su abuela Segunda Díaz.

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0231:46 Doncella guerrera (ó+á)            (ficha nº: 906)

Versión de Vierdes (ay. Oseja de Sajambre, p.j. Cistierna, ant. Riaño, comc. Sajambre, León, España).   Recitada por Jacinta Redondo (57a en 1946). Recogida por Diego Catalán y Álvaro Galmés, 00/08/1946 (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en TOL I 1991, pp. 304-305.  098 hemist.  Música registrada.

     --¡No reventaras, María,    al lado del corazón,
  2   siete partos que tuviste,    no tienes ningún varón!--
     Bien lo oía la pequeña,    bien lo oía la mayor,
  4   bien lo oía la mediana,    que peinándose está al sol.
     --Calle, padre mío, calle,    no diga tal maldición,
  6   yo voy a servir al rey    en figura de varón.
     --Tienes el pelo muy largo,    no te dice de varón.
  8   --Yo lo cortaré, mi padre,    en figura de varón,
     para que no me conozca    ninguno en el batallón.
  10   --Tienes los pechos muy grandes,    no te dicen de varón.
     --Ya me los ajustaré    al lado del corazón.
  12   --Tienes la color muy blanca,    no te dice de varón,
     --Ya me pondré yo, mi padre,    siempre a los rayos del sol,
  14   que marche la color blanca    y venga la de varón.
     --Si eso dices tú, mi hija,    te echaré la bendición;
  16   siete caballos que tengo    escogerás el mejor.
     --El Pulido llevo, padre,    que es el mejor andador.--
  18   Siete leguas fue con ella,    muy bien que la aconsejó,
     buenos consejos le daba    y ella mejor los tomó.
  20   --Y a las puertas del rey, padre,    ¿cómo me llamaré yo?
     --Oliveros, hija mía,    que así me llamaba yo.--
  22   Pero un criado del rey    muy pronto la conoció,
     y a su amo le decía:    --Oliveros no es varón.
  24   --¿En qué la conoces, hijo,    en qué la conoces, flor?
     --En calzar de su zapato    y en poner de su jubón
  26   y en poner de su sombrero,    que lo pone con temor.
     --Tú la debes de llevar    a las tiendas a mirar,
  28   si Oliveros es mujer,    las cintas irá a mirar.--
     Todos miraban las cintas,    Oliveros un puñal.
  30   --La llevarás, el mi hijo,    a la fábrica a mirar,
     si Oliveros es mujer,    la harina mirará.--
  32   Todos miraban la harina,    Oliveros el molar.
     --La llevarás, el mi hijo,    a los ríos a nadar,
  34   si Oliveros es mujer,    en la orilla parará.--
     Todos miraban la orilla    y Oliveros a nadar.
  36   --La llevarás tú, mi hijo,    por un río a pasar,
     si Oliveros es mujer,    del agua se temerá.--
  38   Todos se tiran al río    y Oliveros a llorar.
     --¿Por qué lloras, Oliveros?    --¡Por qué tengo de llorar!,
  40   que he recibido una carta    de la raya `e Portugal,
     que mi padre ya había muerto    y mi madre está al fina[r],
  42   ¿si usted me diera licencia    para ir a verla enterrar?
     --La tu licencia, Oliveros,    de tuya la tienes ya.
  44   --Quédese con Dios, buen rey,    con su corona real
     que siete años le he servido,    doncella de Portugal,
  46   y otros siete le sirviera,    si no fuera al desnudar.--
     Por aquella cuesta arriba    corre como un gavilán,
  48   por aquella cuesta abajo    no se podía divisar.
     --Tráigame la rueca, madre,    que traigo ganas de hilar.

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0231:47 Doncella guerrera (estróf.)            (ficha nº: 907)

Versión de Pío (ay. Oseja de Sajambre, p.j. Cistierna, ant. Riaño, comc. Sajambre, León, España).   Recitada por Julián Díaz Granda. Recogida por Diego Catalán y Álvaro Galmés, 00/08/1946 (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en TOL I 1991, pp. 305-306.  060 hemist.  Música registrada.

     Un sevillano en Sevilla    siete hijas le dio Dios,
  2   la mala suerte que tuvo    que ninguno fue varón.
     Desde la más pequeñita    le tocó la inclinación
  4   de ir a servir al rey    vestidita de varón.
     --No vaigas, hija, no vaigas,    que te van a conocer,
  6   tienes el pelito largo    y dirán que eres mujer.
     --Si tengo el pelo largo,    madre, me lo cortaré
  8   y con el pelo cortado    un varón pareceré.
     --No vaigas, hija, no vaigas    que te llevan a Melilla.
  10   --A Melilla tengo `e ir, madre,    aunque me cueste la vida.--
     El primer día de Enero    se presenta en el cuartel,
  12   allí aprendió la instrucción    sin saber que era mujer.
     Una noche hizo de guardia    n`una cabila moruna,
  14   ella y los cuatro soldados    defendiendo una columna;
     toda la noche estuvieron    con bayoneta y fusil,
  16   hasta amanecer el día    no dejaron su combina;
     a las tres de la mañana    se sentaron a hacer fuego,
  18   ella y los cuatro soldados    hacían fuego a los rifeños.
     El día dos de Enero    ¡qué día más memorable!
  20   que una bala de fusil    a una pierna fue a darle;
     ¡pero qué suerte, señores,    ha tendio la chiquilla,
  22   que ha sido a la flor del cuero    y muy pequeña la herida!
     Desde allí escribió a sus padres,    que eran propios de Sevilla:
  24   "H`eis de venir junto a mí,    que estoy contenta en Melilla".
     Desde allí escribió a su novio,    que era propio de Sevilla:
  26   "Has de venir junto a mí,    que estoy contenta en Melilla".
    
(La cogieron presa)
     --Paloma que vas volando    por la mar y por la tierra,
  28   dile a mi madre querida    que me encuentro prisionera;
     paloma que vas volando    por la tierra y por el mar,
  30   dile a mi madre querida    que no la vuelvo a ver más.

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0231:48 Doncella guerrera (ó-e+estróf.)            (ficha nº: 908)
[0078 El prisionerocontam.]

Versión de Aleje (ay. Crémenes, ant. Villayandre, p.j. Cistierna, ant. Riaño, comc. Riaño-La Reina, León, España).   Recitada por Ramona Sánchez. Recogida por José González, 00/00/1908 (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en TOL I 1991, pp. 306-308.  134 hemist.  Música registrada.

     Mayo, yo no digo mayo,    cuando los fuertes calores,
  2   cuando los chicos engañan    y los árboles dan flores,
     cuando los enamorados    regalan a sus amores,
  4   unos con rojas naranjas,    otros con blancos limones
     y otros con sus mismos cuerpos,    los que son gentiles hombres.
  6   Yo en esta oscuridad,    metidito entre prisiones,
     si no con tres pajaritos,    que me cantan los amores:
  8   el uno era la calandria,    el otro era ruiseñor
     y otro era la tórtola,    que lo cantaba mejor.
  10   Se lo pedí a Dios del cielo    y Dios se lo concedió,
     que le diese siete hembras    y en medio ningún varón.
  12   --¡Maldita seas, condesa,    partidito el corazón,
     que me has dado siete hembras    y en medio ningún varón;
  14   si el rey me pide un hijo,    tengo de sevirle yo!--
     Respondió la más pequeña,    en favor de la mayor:
  16   --Calle usted la boca, padre,    no eche usted la maldición,
     que si el rey le pide un hijo,    tengo de servirle yo.
  18   --No prestas pa ello, hija,    no prestas pa ello, no;
     tienes los pechos muy grandes    y los conoce el amor.
  20   --Tráigame usted, padre mío,    tafetanes de León,
     que yo los oprimiré    al lado del corazón.
  22   --No prestas pa ello, hija,    no prestas pa ello, no;
     tienes el cabello largo    y te conoce el amor.
  24   --Este cabello, mi padre,    yo lo he de cortar hoy.--
     A la salida de casa    se la olvida lo mejor:
  26   --¿Cómo me he llamar, padre,    cómo me he de llamar yo?
     --El caballero Oliveros,    que así me llamaba yo.--
  28   Siete años tiene servidos    y nadie la conoció;
     de los siete pa los ocho,    al hijo del rey enamoró.
  30   --De amores me muero, madre,    de amores me muero yo,
     el caballero Oliveros    hembra es, que no varón.
  32   --Bríndale tú, hijo mío,    a los toros a correr,
     que si Oliveros es hembra,    no se ha de poder tener.--
  34   Los otros caballeros    no sabían ensillar,
     y el caballero Oliveros    siete carreras corrió.
  36   --De amores me muero, madre,    de amores me muero yo,
     que el caballero Oliveros    es hembra,, que no varón.
  38   --Bríndale tú, hijo mío,    a las tiendas a comprar,
     que si Oliveros es hembra,    los corales comprará.--
  40   Los otros caballeros    compraban los corales
     y el caballero Oliveros    compraba lanza y puñales.
  42   --De amores me muero, madre,    de amores me muero yo,
     que el caballero Oliveros    es hembra, que no varón.
  44   --Bríndale tú, hijo mío,    a la huerta a pasear,
     que si Oliveros es hembra,    a las manzanas se irá.--
  46   Los otros caballeros    se iban a las manzanas,
     pero el caballero Oliveros    a merendar con las damas.
  48   --De amores me muero, madre,    de amores me muero yo,
     que el caballero Oliveros    es hembra, que no varón.
  50   --Bríndale tú, hijo mío,    a los baños a bañar,
     que si Oliveros es hembra,    no se querrá desnudar.--
  52   Los otros caballeros    ya se habían desnudado
     y el caballero Oliveros    no se había descalzado.
  54   --Por dar gusto a los señores    las piedras he de mojar,
     padezco mal de hígado    y el agua me hace muy mal.
  56   --De amores me muero, madre,    de amores me muero yo,
     que el caballero Oliveros    es hembra, que no varón.
  58   --Echad cartas por el mundo    que duerman de dos en dos
     y el caballero Oliveros    que se quede aquí con vos.--
  60   Los otros caballeros    ya se habían acostado
     y el caballero Oliveros    no se había descalzado.
  62   --Quedaos con Dios, el rey,    con Dios se puede quedar,
     ocho años tiene servidos    esta doncellita real.
  64   --Si me sirves otros ocho,    reinado te tengo `e dar.
     --Ni por siete ni por ocho,    yo no me puedo quedar,
  66   está mi padre a la muerte    y mi madre al agonizar,
     reinado tiene mi padre,    si me lo quiere mandar.

Nota: El recolector es el canónigo José González.

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0231:49 Doncella guerrera (ó+á)            (ficha nº: 909)

Versión de Modino (ay. Cistierna, p.j. Cistierna, ant. Riaño, comc. Cistierna, León, España).   Recitada por Tomasa García Robles (20a). Recogida por Josefina Sela, en dos ocasiones, 1915+1916 (Archivo: AMP; Colec.: Sela, J. (M. Goyri-R. Menéndez Pidal)). Publicada en TOL I 1991, pp. 308-309.  086 hemist.  Música registrada.

     --¡Reventada seas, María,    por al par del corazón,
  2   de siete hijas que has tenido,    entre ellas ningún varón!--
     No lo oyera la más grande    ni tampoco la menor,
  4   lo oía la más pequeña    que se está peinando al sol.
     --No nos maldizca usted, padre,    no nos maldizca usted, no;
  6   yo me vestiré de hombre    y a la guerra me iré yo.
     --Tienes la cara muy blanca    para tú hacer de varón.
  8   --Yo me saldré a los aires,    también me saldré al sol.
     --Tienes los pechos crecidos    para hacer de varón.
  10   --Yo mandaré a la mi madre    que me haga un apertador,
     para apertarme los pechos    al lado del corazón;
  12   cómpreme un caballo, padre,    pequeñito y andador.
     Padre, si voy a la guerra,    ¿cómo me he de llamar yo?
  14   --Oliveros, hija mía,    hija del conde Mayor.--
     Y, al entrar en la guerra,    grande relinchido dio.
  16   Lo oyera el hijo del rey,    que se está peinando al sol.
     --Ese relinchido, madre,    relinchido de varón.--
  18   Siete años durmieron juntos,    sin conocer la menor;
     de los siete pa los ocho,    algo la reconoció.
  20   --Madre mía de mi alma,    madre de mi corazón,
     que Oliveros se es hembra,    que se lo conozco yo.
  22   --Le brindarás, hijo mío,    una tarde a merendar,
     que si Oliveros se es hembra,    en el suelo sentará.--
  24   Todos sientan en el suelo    y él silla se fue a buscar.
     --Le brindarás, hijo mío,    para las tiendas mirar,
  26   que si Oliveros se es hembra,    alfileres comprará.--
     Todos compran alfileres    y él compra espada y puñal.
  28   --Le brindarás, hijo mío,    a los molinos mirar,
     que si Oliveros se es hembra,    pa el harina ha de mirar.--
  30   Todos miran pa el harina    y el empieza a retozar.
     --Le brindarás, hijo mío,    para los ríos bañar,
  32   que si Oliveros se es hembra,    no se querrá desnudar.--
     Todos entran en el baño    y él empieza a suspirar.
  34   --¿Qué tienes tú, Oliveros,    qué tienes que triste estás?
     --Cartas vienen, cartas vienen,    cartas vienen de pesar,
  36   que el rey mi padre se ha muerto    y mi madre expirando está;
     licencias le pido al rey    para dirles a enterrar.
  38   --Licencias tienes por tuyas,    no te las quiero estorbar.
     --Quédese con Dios, el rey,    quédese con Dios, rey real,
  40   siete años va que le sierve    y una doncellita real,
     y otros siete le sirviera,    si no fuese el desnudar.
  42   --Espera, te daré premio.    ---Mi padre me le dará;
     él me vestirá de oro    y de plata me calzará.

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0231:50 Doncella guerrera (ó+estróf.)            (ficha nº: 910)

Versión de Valdavida (ay. Villaselán, p.j. Sahagún, comc. Riberas del Cea, León, España).   Recitada por Solemnidad Pacho (54a). Recogida por Alberto Alonso, Beatriz Mariscal, José Enrique Martínez y Roberto Moyano, 29/07/1985 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta LEÓN 85; cinta: 3.29-6.1/A-11). Publicada en TOL I 1991, pp. 309-310.  096 hemist.  Música registrada.

     Mandaba el rey pregonar,    mándale echar un pregón,
  2   mandaba el rey pregonar    de cada casa un varón.
     --¡Si te partieras, María,    por medio del corazón!,
  4   de tres hijas que has tenido,    por medio ningún varón.--
     Se lo ha oido la pequeña,    se lo ha oido la mayor,
  6   se lo ha oido la de enmedio,    peinándose estaba al sol.
     --Cálle usted, mi padre mío,    no la eche gran maldición,
  8   que, si no les ha tenido,    no se los habrá dao Dios;
     si se los hubiere dado,    les criaría como a nos.
  10   Cómpreme usted, padre mío,    caballo con gran sillón,
     yo me iré a vestir al rey    en figura de varón.
  12   --No me avergüences tú, hijo,    no me avergüences tú, no,
     tienes los pechos muy grandes,    no te dicen de varón.--
  14   --Cómpreme usted, padre mío,    calcetita de algodón,
     yo me los apretaré    por medio del corazón.
  16   --No me avergüences tú, hijo,    no me avergüences tú, no,
     tienes el pelo muy largo    y te van a conocer.
  18   --Si tengo el pelo largo,    padre, me lo cortaré
     y después de bien cortado    un varón pareceré.
  20   ¿Y a la puerta del buen rey    cómo me he de llamar yo?
     --Oliveros, hija mía,    hija del Conde Mayor;
  22   y con el hijo del rey    poquita conversación.--
     Ella, si bien se lo dijo,    así mejor lo tomó;
  24   con él come, con él bebe,    con él duerme en el colchón.
     Un día por la mañana,    antes de salir el sol:
  26   --De amores me muero, padre,    de amores me muero yo,
     que Oliveros del Mar    es hembra, que no es varón.
  28   --¿En qué la conoces, hijo,    en qué la conoces, sol?
     --En el calzar el zapato    y en abrochar el jubón,
  30   y en el caer mucho los ojos,    que los cae con dolor.
     --Convídala tú, hijo mío,    a las plazas a comprar;
  32   si Oliveros es mujer,    cinta y galón comprará.--
     --Ya la llevé, padre mío,    a las plazas a comprar;
  34   si los otros compran cintas,    Oliveros un puñal.--
     --Convídala tú, hijo mío,    a los linos a estrozar.--
  36   --Ya la llevé, padre mío,    a los linos a estrozar;
     si los otros estrozan linos,    Oliveros mucho más.
  38   --Convídala tú, hijo mío,    a los ríos a bañar;
     si Oliveros es mujer,    no se querrá desnudar.--
  40   Cuando los otros caminan,    Oliveros da a llorar.
     --¿Por qué lloras, Oliveros,    que no cesas de llorar?
  42   --Una carta que ha venido    toda llena de pesar,
     que mi padre ya se ha muerto    y mi madre al expirar.--
  44   Se ha puesto un pie en la silla    y se monta en su gavilán.
     --Detente, don Oliveros,    que yo te pretendo ya,
  46   que de tres hijos que tengo,    con uno te has de casar.
     --No quiero hijos del rey    ni su corona real,
  48   mi padre es Conde Mayor,    él me le sabrá buscar.

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0231:51 Doncella guerrera (ó+estróf.)            (ficha nº: 911)

Versión de Castropodame (ay. Castropodame, p.j. Ponferrada, comc. Riberas del Cea, León, España).   Recitada por Felisa Blasco Luna (73a). Recogida por Jacinto Alguacil, Ángeles Gasset, Tomoko Mimura y Elvira Ramini, 02/07/1980 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta NORTE 80; cinta: 4.2-7.2/A-05). Publicada en TOL I 1991, pp. 311-312.  088 hemist.  Música registrada.

     --¡Que reviente, la María,    y al lado del corazón,
  2   que has traído siete hembras    sin traer ningún varón!
     --Calle, padre, calle, padre,    no eche usté esa maldición;
  4   déme armas y caballo,    que a la guerra me voy yo.
     --No vayas, hija, no vayas    que te van a conocer,
  6   tienes el pelo muy largo    y dirán que eres mujer.
     --Yo, si tengo el pelo largo,    madre, córtemelo usted
  8   y después de que cortado    un varón pareceré.
     --Tienes el pelo muy largo,    niña, para ser varón.
  10   --Este pelito, mi padre,    tijeras ¿para qué son?
     --Tienes los ojos muy negros,    niña, para ser varón.
  12   --Estos ojitos, mi padre,    gachos los trairía yo.
     --Tienes las manos muy blancas,    niña, para ser varón.
  14   --Estas manitas, mi padre,    guantes les pondría yo.
     --Tienes los pechos muy grandes,    niña, para ser varón.
  16   --Estos pechitos, mi padre,    les apretaré el cordón;
     déme armas y caballo,    que a la guerra me voy yo.--
  18   --De amores me muero, madre,    de amores me muero yo,
     que los ojos de don Carlos    son de hembra y no de varón.
  20   --La llevarás, hijo mío,    a las tiendas a mirar,
     que, si ella fuera hembra,    de algo se iba a enamorar.
  22   --¡Mira qué anillo, Carlitos,    para novias namorar!
     --¡Mira qué puñal, Antonio,    para con moros pelear!
  24   --Ya la llevé, madre mía,    a las tiendas a mirar,
     yo le enseñaba un anillo,    ella me enseñó un puñal.
  26   --La llevarás, hijo mío,    y a paredes a saltar,
     que si ella fuera hembra,    no ha` de poder altancar.
  28   --Ya la llevé, madre mía,    a paredes a saltar,
     y si yo saltaba mucho,    ella salta mucho más.
  30   --La llevarás, hijo mío,    a caballos a correr,
     que si ella fuera hembra,    no se podrá sustener.
  32   --Ya la llevé, madre mía,    a caballos a correr,
     y si yo los corro mucho,    ella corre mucho más.
  34   --La llevarás, hijo mío,    a la cama a acostar,
     que si ella fuera hembra,    no se quedrá desnudar.
  36   --Ya la llevé, madre mía,    a la cama a acostar,
     debajo de su ropita    otras más finitas trae.
  38   --La llevarás, hijo mío,    a los ríos a nadar,
     que si ella fuera hembra,    no se ha de querer tirar.--
  40   Ya tenía un pie descalzo    y otro para descalzar,
     le ha llegado carta escrita    y carta de gran pesar,
  42   que su padre estaba muerto,    su madre para enterrar.
     --Adiós, puente de Pitín,    adiós, puente de Pitán,
  44   si con honra te pasé,    con honra volví a pasar.

Nota: La música es la de la vulgata.

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0231:52 Doncella guerrera (estróf.)            (ficha nº: 912)

Versión de Castrotierra de Valmadrigal (ay. Castrotierra de Valmadrigal, ant. Matadeón de los Oteros, p.j. León, ant. Valencia de don Juan, comc. Sahagún, León, España).   Recitada por Asunción Medina (15a). Recogida en Villamizar por Regino García Badell y Flor Salazar, 01/12/1984 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta LEÓN 84; cinta: 2.1-12.1/A-13 y B-01). Publicada en TOL I 1991, p. 312.  024 hemist.  Música registrada.

     Que un sevillano en Sevilla    siete hijos le dio Dios
  2   y tuvo la mala suerte    que ninguno fue varón.
     Un día la más pequeña    la llegó la inclinación
  4   de ir a servir al rey    vestidita de varón.
     --No vayas, hija, no vayas,    que te van a conocer,
  6   tienes el pelito largo    y la cara de mujer.
     --Si el pelo tengo largo,    madre, córtemelo usted,
  8   y después de bien cortado    un varón pareceré.--
     Siete años en la guerra    y nadie la conoció,
  10   sólo que el hijo del rey    que de ella se enamoró.
     Al subir al caballito    la espada se la cayó,
  12   y al decir "maldita sea"    en un pie se la clavó.

Nota: Al cantar se repiten los segundos hemistiquios.

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0231:53 Doncella guerrera (ó)            (ficha nº: 913)

Versión de Escobar de Campos (ay. Escobar de Campos, p.j. Sahagún, comc. Sahagún, León, España).   Recitada por una señora (unos 70a). Recogida por Jon Juaristi, Maite Manzanera, Javier Olmos y Ana Valenciano, 14/07/1985 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta LEÓN 85; cinta: 1.14-7.1/A-02). Publicada en TOL I 1991, pp. 312-313.  024 hemist.  Música registrada.

     En Sevilla, un sevillano    siete hijas le dio Dios
  2   y tuvo la mala suete    que ni una fue varón.
     Un día la más pequeña    se arrojó a la inclinación
  4   de irse a servir al rey    vestida de varón.
     --No vayas, hija, no vayas,    que el rey te va a conocer,
  6   tienes el pelito largo    y dirán que eres mujer.
     --Si el pelo tengo muy largo,    diré que me lo corte usted
  8   y con el pelo cortado    un varón pareceré.--
     Siete años de pelea,    ninguno la conoció
  10   y un día, al montar en caballo,    la espada se le cayó,
     por decir "maldita mi espada",    dijo "¡ay, viva mi Dios!",
  12   y el rey, que la escuchaba,    de ella se enamoró.

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0191:2 La dama y el pastor (estróf. (vill. glos.))            (ficha nº: 914)

Versión de Matalavilla (ay. Palacios del Sil, p.j. Ponferrada, ant. Murias de Paredes, comc. Ribas del Sil, León, España).   Recitada por Emiliano García Martínez (76a). Recogida por J. Antonio Cid, Bárbara Fernández, y Margarita Pazmany, 21/09/1979 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta LEÓN 79; cinta: 1.21-9.1/A-06). Publicada en TOL I 1991, pp. 313-315.  070 hemist.  Música registrada.

  1A   --Pastor que guardas ovejas
     en ese tendido prado,
     yo te las daré guardadas,
     (¡Pastor!),
     que vengas tarde o temprano.
     (¡Sí, sí!).
     Pastor que estás avezado
     a dormir entre terrones,
     si te casaras conmigo,
     (¡Pastor!),
     durmieras entre colchones.
     (¡Ay, ay!).--
  1B   Responde el infame vil:
     --Tírame de los calzones,
     tengo el ganado en la sierra
     (¡Sí, sí!),
     para él me quiero ir.
     (¡Adiós!).
  2A   --Pastor que estás avezado
     a dormir entre filechos,
     si te casaras conmigo,
     (¡Pastor!),
     durmieras entre mis pechos.
     (¡Ay, ay!).--
  2B   Responde el infame vil:
     --Para mí no fueron hechos,
     tengo el ganado en la sierra
     (¡Sí, sí!),
     para él me quiero ir.
     (¡Adiós!).
  3A   --Pastor que estás avezado
     a comer pan de centeno,
     si te casaras conmigo,
     (¡Pastor!),
     cumieras del trigo bueno.--
     (¡Ay, ay!).
  3b   Responde el infame vil:
     --Para el hambre no hay pan negro,
     tengo el ganado en la sierra,
     (¡Sí, sí!),
     para él me quiero ir.
     (¡Adiós!).
  4A   --Pastor, mira qué zapatos,
     qué medias, también qué hibillas,
     valen más los mis zapatos
     (¡Pastor!),
     que todas las tus merinas.
     (¡Ay, ay!).--
  4B   Responde el infame vil:
     --Para mí buenas son migas,
     tengo el ganado en la sierra,
     (¡Sí, sí!),
     para él me quiero ir.
     (¡Adiós!).
  5A   --Si te quieres ver conmigo
     el sábado por la noche,
     para que tú te diviertas
     (¡Pastor!),
     yo te empristaré mi coche.
     (¡Ay, ay!).--
  5B   Responde el infame vil:
     --Al diablo que te la abroche,
     tengo el ganado en la sierra,
     (¡Pastor!),
     para él me quiero ir.
     (¡Adiós!).--
  6A   --Queda con Dios, el pastor,
     el pastor aljaumarrado,
     queda con Dios, el pastor,
     adiós, que te lleve el diablo.
     (¡Adiós!).
  6B   --Vuelve atrás, salamanquina,
     vuelve atrás, salamanquete,
     vuelve atrás, salamanquina,
     (¡Sí, sí!),
     vuelve atrás, salada, vuelve.
     (¡Ay, ay!).
  7A   --Cuando quise no quesiste,
     ahora que quieres, no quiero,
     gozarás del amor triste,
     (¡Sí, sí!),
     también yo gocé primero.
     (¡Adiós!).

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0191:3 La dama y el pastor (estróf. (vill. glos.))            (ficha nº: 915)

Versión de Pobladura (ay. Sena de Luna, ant. Láncara, p.j. León, ant. Murias de Paredes, comc. Luna, León, España).   Recitada por Juan Martín Rodríguez (74a). Recogida por Eduardo Martínez Torner, 00/00/1916 (Archivo: AMP; Colec.: Torner, E. M.). Publicada en RTLH 10 (1977-1978), pp. 186-189 y TOL I 1991, pp. 315-318.  080 hemist.  Música registrada.

  1   Allá arriba en aquellas cuestas,
     que las cuestas tienen faldas,
     se quedó un pastor dormido,
     se le perdieron las cabras,
     y las ha ido a buscar;
     se encontró una zagala.
     --Dime, zagala, mujer,
     ¿has visto po` aquí unas cabras?
    
  1A   --No, señor, no las he visto,
     no, señor, no he visto cabras;
     si usted buscara pastora,
     lléveme a mí por zagala,
     que para guardar ganado
     soy yo muy determinada.--
  1B   Responde el villano vil:
     --Tengo el ganado en la sierra,
     y al ganado quiero ir.
    
  2A   --Pastor, cásate conmigo,
     que mi padre tié tres casas,
     y soy sobrina del cura
     y no guardarás las cabras.--
  2B   Respondió el villano vil:
     --Tengo el ganado en la sierra,
     y al ganado quiero ir.
    
  3A   --Pastor, cásate conmigo,
     comerás pan de regalo,
     de las flores escogida,
     cernida con dos cedazos.
  3B   --Para el hambre no hay pan malo
     (responde el villano vil);
     tengo el ganado en la sierra,
     y al ganado quiero ir.
    
  4A   --Pastor, cásate conmigo,
     que mi padre tiene un coche,
     para que tú te pasees
     cuando vuelvas por la noche.
  4B   --No quiero damas ni coches
     (responde el villano vil);
     tengo el ganado en la sierra,
     y al ganado quiero ir.
    
  5A   --¡Oh qué chico, oh qué pierna,
     para un botín colorado!,
     para que tú te lo pongas
     cuando vengas del ganado.
  5B   --Más quisiera un verde prado
     para pastar mi ganado
     (responde el villano vil);
     tengo el ganado en la sierra,
     y al ganado quiero ir.
    
  6A   --Tengo para regalarte,
     si tomaras mi consejo,
     una pata de una cabra,
     una liebre y un conejo.
  6B   --No me mueven tus consejos
     (responde el villano vil);
     tengo el ganado en la sierra,
     y al ganado quiero ir.
    
  7A   --Pastor que andas por el campo
     y duermes entre terrones,
     si te casaras conmigo
     durmieras entre colchones.
  7B   --No me mueven tus pasiones
     (responde el villano vil);
     tengo el ganado en la sierra,
     y al ganado quiero ir.
    
  8A   --Pastor que andas por el campo
     y duermes entre las chinas,
     si te casaras conmigo
     durmieras entre cortinas.
  8B   --Yo no quiero damas finas
     (responde el villano vil);
     tengo el ganado en la sierra,
     y al ganado quiero ir.
    
  9A   --Pastor que andas por el campo
     y de muchas aguas bebes,
     mira no bebas de alguna
     que los demonios te lleven.
  9B   --¿A ti qué te da o qué pierdes?
     (responde el villano vil);
     tengo el ganado en la sierra,
     y al ganado quiero ir

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0191:4 La dama y el pastor (estróf. (vill. glos.))            (ficha nº: 916)

Versión de Cubillas de Arbas (ay. Villamanín, ant. Rodiezmo, p.j. León, ant. La Vecilla, comc. Los Argüellos, León, España).   Recitada por María Cañón Barrios (48a). Recogida por Fernando Gomarín Guirado, Robert Heifetz, Margarita Morton y María José Setefilla Navarro, 03/07/1980 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta NORTE 80; cinta: 2.3-7.2/A-03). Publicada en TOL I 1991, pp. 318-319.  045 hemist.  Música registrada.

  1A   Estando un día un pastor
     en sus campos muy tranquilo,
     se le presentó una joven,
     (¡Sí, sí, pastor!),
     de esta manera le dijo:
     --Pastor, hoy se usa en el mundo
     buscar la mujer al hombre,
     (¡Sí, sí, pastor!);
     mas yo, por que no te asombres,
     tras ti vengo a tu cabaña.
  1B   --No te dará en el hocico
     (responde el tirano vil),
     tengo una cabra en la sierra,
     (¡Sí, sí, pastor!),
     y a verla tengo que ir.
  2A   --Pastor que el ganado tienes
     tendido por esas brañas,
     si ves que te pica el sol,
     (¡Sí, sí, pastor!),
     ven conmigo a mi cabaña.--
  2B   Contesta el buen del pastor:
     --Yo ir contigo no quiero,
     tengo el ganado en el monte,
     (¡Sí, sí, pastor!),
     tengo que ir a recogerlo.
  3A   --Pastor que estás en el monte
     y duermes entre felechos,
     si te casaras conmigo,
     (¡Sí, sí, pastor!),
     dormiras entre mis pechos.--
  3B   Contesta el buen del pastor:
     --Dormir contigo no quiero,
     tengo el ganado en el campo,
     (¡Sí, sí, pastor!),
     tengo que ir a recogerlo.
  4A   --Pastor que estás en el monte
     y comes pan de centeno,
     si te casaras conmigo,
     (¡Sí, sí, pastor!),
     comieras de trigo bueno.--
  4B   Contesta el buen del pastor:
     --Pa`l mal hambre no hay pan bueno,
     tengo el ganado en el campo,
     (¡Sí, sí, pastor!),
     tengo que ir a recogerlo.

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0191:5 La dama y el pastor (estróf. (vill. glos.))            (ficha nº: 917)

Versión de Oseja de Sajambre (ay. Oseja de Sajambre, p.j. Cistierna, ant. Riaño, comc. Sajambre, León, España).   Recitada por Nemesia Díaz Piñán (30a en 1909). Recogida por Ramón Menéndez Pidal, en dos ocasiones, 02/09/1909+02/08/1930 (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en RTLH 10 (1977-1979), pp. 194-195 y TOL I 1991, pp. 319-321.  050 hemist.  Música registrada.

  1A   Estando el pastor un día,
     de amores muy descuidado,
     fue una serrana y le dice:
     --Pastor, tú me das cuidado.
  1B   --Yo contigo nunca he hablado
     (respondió el villano vil).
     Tengo el ganado en la sierra,
     y a mi ganado me he de ir.
    
  2A   --Pastor, si has de ser mi amor,
     no te muestres tan salvaje,
     te compraré un vestido
     y un sombrero de plumaje.
  2B   --No visto yo de ese traje
     (respondió el villano vil).
     Tengo el ganado en la sierra,
     y a mi ganado me he de ir.
    
  3A   --Pastorcito, pastorcito,
     una pierna de un cabrito,
     una perdiz y un conejo
     te tengo para cenar,
     si tú fueras mi cortejo.--
  3B   Respondió el villano vil.
     --Tengo el ganado en la sierra,
     y a mi ganado me he de ir.
    
  4A   --Mira qué pierna de galgo,
     con un botín encarnado,
     te tengo para que palpes
     cuando vengas del ganado.
  4B   --No miro yo pa ese lado
     (respondió el villano vil).
     Tengo el ganado en la sierra,
     y a mi ganado me he de ir.
    
  5A   --Pastor que estás en el monte
     y duermes entre jelechos,
     si te casaras conmigo,
     durmieras entre mis pechos.
  5B   Respondió el villano vil.
     --Tengo el ganado en la sierra,
     y a mi ganado me he de ir.
    
  6A   --Pastor que estás en el monte
     y duermes entre terrones,
     si te casaras conmigo,
     dormieras entre colchones,
  6B   --¡Mira qué par de melones!
     (respondió el villano vil).
     Tengo el ganado en la sierra,
     y a mi ganado me he de ir.

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0026:1 La mujer del pastor (ó)            (ficha nº: 918)

Versión de San Martín de Agostedo (ay. Santa Colomba de Somoza, p.j. Astorga, comc. Maragatería, León, España).   Recitada por Francisca Rebaque (73a). Recogida por Paloma Díaz-Mas, Brian Dutton, Joaquín González Cuenca y Ana Valenciano, 11/07/1985 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta LEÓN 85; cinta: 10.11-7.2/B-08). Publicada en TOL I 1991, p. 321.  023 hemist.  Música registrada.

     Sentéme y adormecíme    junto a un cardo corredor;
  2   vi venir un caballero    con un caballo andador.
     Preguntó si era casada;    yo le dije:--Sí señor,
  4   casadita soy, por cierto,    casada con un pastor.
     --Malhaya sean tus padres    que tan pronto te casaron;
  6                                     si no, contigo me casaría yo.
     Tu pastor tiene joroba    de pujar el cerrondón.
  8   --Téngala, que no la tenga,    yo más quiero al mi pastor.
     --(Tu pastor) tiene los dedos torcidos    de pujar el cayatón.
  10   --Téngalos, que no los tenga,    yo más quiero al mi pastor.
     Tengo la casa en el monte,    ventanas y corredor;
  12   el corredor cara al norte,    las ventanas cara al sol.

Nota: Al cantar repite el segundo hemistiquio.

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0026:2 La mujer del pastor (ó-a+ó)            (ficha nº: 919)

Versión de Pinilla de la Valdería (ay. Castrocontrigo, p.j. La Bañeza, comc. Valdería, León, España).   Recitada por Genoveva Aldonza (71a). Recogida por Pilar Aragón, Michelle Débax, Aurelio González y Esther San-Pastor, 12/07/1985 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta LEÓN 85; cinta: 8.12-7.1/B-07 y B-11). Publicada en TOL I 1991, p. 322.  028 hemist.  Música registrada.

     Me casé con un pastor    creyendo de ser señora,
  2   por la mañana me dice:    --Coge la cacha, pastora.--
     Y yo triste la cogí,    me senté a una verde sombra;
  4   vi pasar un caballero    vestido de grana sola.
     --Si usted quiere ser casada,    tiene la ocasión ahora.
  6   --Casadita, no señor,    casado estoy por ahora.
     --Tu pastor tiene una falta,    que tú no la sabes, no:
  8   tiene las uñas podridas    de matar piojos al sol.
     --Si los tiene, que los tenga,    bien bonito es mi pastor.
  10   --Tu pastor tiene una falta,    que tú no la sabes, no:
     tiene los dientes podridos    de comer el rebojón.
  12   --Si los tiene, que los tenga,    bien bonito es mi pastor.--
    
(Resulta que era el marido)
     --Y si tú eres mi pastor,    ¿cómo haces esta molestia?
  14   --Era por experimentarte    si eras mala o eras buena.--

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0233:1 La serrana de la Vera (é-a)            (ficha nº: 920)

Versión de Fresnedelo (ay. Peranzanes, p.j. Ponferrada, ant. Villafranca del Bierzo, comc. Fornela, León, España).   Recitada por una anciana. Recogida por María José Marcos, 24/09/1979 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta LEÓN 79; cinta: 1.24-9.3/A-02). Publicada en TOL I 1991, pp. 322-323.  068 hemist.  Música registrada.

     Un domingo, yendo a misa,    encontréme y encontréla;
  2   me encontré con la serrana,    que era de Sierra Morena
     y me garró de la mano,    me llevó para su cueva;
  4   cuanto más arriba iba    más me aprieta la muñeca.
     Y al entrar en su cueva    yo una mala seña viera;
  6   átrevile y preguntéle:    --¿Qué es aquello que allí cuelga?
     --Son cabezas de hombre,    que yo me he matado en mi cueva;
  8   lo mismo hay de hacer contigo,    cuando mi voluntad sea.--
     serrana atizó la lumbre,    dio una vuelta por la sierra,
  10   de palomas y pichones    trajo la morrala llena;
     las palomas para mí,    los pichones para ella.
  12   serrana hizo la cama    para descansar en ella;
     entre colchón y colchón    puñales de oro metiera.
  14   --Esta cama, gran villano,    no es al uso de tu tierra,
     que estas son pillejas de oso,    con pillejas de rapiega.--
  16   La serrana se acostó    y un dulce sueño le diera.
     Cuando la serrana `espierta,    lleva andado legua y media;
  18   maldice el pan, maldice el vino,    la madre que la pariera,
     también maldició sus ojos    por qu` aquel sueño durmiera.
  20   Garró la fronda en la mano    y se puso a tirar piedras;
     las tira de teso en teso,    las tira de sierra en sierra.
  22   La primera que tiró,    le derribó la montera.
     --¡Ay, vuelve atrás, gran villano,    que te queda la montera!
  24   --La montera es de rempaño,    pero, aunque fuera de seda,
     ¡Dios no me diera pa otra    que yo por ésa volviera!
  26   --Por Dios te pido, villano,    que no sea descubierta.
     --Descubierta no, señora,    hasta la primera venta.
  28   Llegó a la primera venta    y dio parte a la ventera.
     --Vayan matar la serrana,    que queda en Sierra Morena,
  30   que tiene más hombres muertos    que aposean por la tierra.--
     Fueron siete justicias    y a todas dio muerte eterna;
  32   sólo un chico de quince años,    que en los cabellos se enriestra
     y con un cuchillo de oro    el corazón le atraviesa.
  34   Cada pie pesa una arroba,    cada mano arroba y media.

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0233:2 La serrana de la Vera (é-a)            (ficha nº: 921)

Versión de Caboalles de Arriba (ay. Villablino, p.j. Ponferrada, ant. Murias de Paredes, comc. Laciana, León, España).   Recitada por Leonor Álvarez (60a). Recogida por Julio Camarena, 03/05/1985 (Archivo: ASOR; Colec.: Camarena, J.; cinta: Add. cuentos/2-B). Publicada en TOL I 1991, pp. 323-324.  050 hemist.  Música registrada.

     Un domingo por la tarde    encontréme y encontréla,
  2   me encontré con la serrana,    cerca de Sierra Morena.
     Me ha agarrado de la mano    y me llevó hasta su cueva;
  4   mientras más arriba iba,    más me aprieta la muñeca.
     --Hace la cama, serrana,    que quiero dormir en ella.
  6   --Esta cama, gran villano,    no es a usanza de tu tierra,
     que tiene pellejas de oso    con pellejas de rapiega.--
  8   Entre pïel y pïel    puñal de oro metiera.
     A eso del amanecer    ella dormida se queda.
  10   Él, con palancas de hierro,    derriba la puerta en tierra.
     Cogió la honda en la mano    y se puso a tirar piedras;
  12   las tira de valle en valle,    las tira de sierra en sierra,
     la última que tiró    le derribó la montera.
  14   --Vuelve, vuelve, gran villano,    vuélvete por la montera.
     --La montera es de mal paño,    pero aunque fuera de seda.
  16   --Por Dios te pido, villano,    que no sea descubierta.
     --Descubierta no serás,    hasta la primera venta.--
  18   Al llegar a la venta    ya le dijo a la ventera:
     --Ir a buscar la serrana,    que queda en Sierra Morena.--
  20   Ocho parejas de guardias,    de todos daba fraterna;
     sólo un chaval de quince años    de los cabellos se enrestra,
  22   con un puñal en la mano    el corazón le atraviesa.
     Un brazo pesó una arroba,    una pierna arroba y media;
  24   la cabeza la enclavaron    en la puerta de la venta,
     para que hubiera recuerdo    de la valiente morena.

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0233:3 La serrana de la Vera (é-a)            (ficha nº: 922)

Versión de Matalavilla (ay. Palacios del Sil, p.j. Ponferrada, ant. Murias de Paredes, comc. Ribas del Sil, León, España).   Recitada por Emiliano García Martínez (76a). Recogida por J. Antonio Cid, Bárbara Fernández, Margarita Pazmany, Pere Ferré, Amelia García Valdecasas, Fernando Gomarín Guirado, Madeline Sutherland y Beatriz Mariscal, en dos ocasiones, 21/09/1979+30/06/1980 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta LEÓN 79; Encuesta NORTE 80; cinta: 1.21-9.2/B-01;5.30-6.1/B-02 y 1.1-7.1/B-). Publicada en TOL I 1991, pp. 324-325.  070 hemist.  Música registrada.

     Un domingo, yendo a misa,    encontréme y encontréla:
  2   me encontré con la serrana,    que vive en Sierra Morena,
     y me cogió de la mano    y al monte arriba me lleva;
  4   contra más arriba vamos    más me apierta la muñeca.
     Me sube de alto en alto,    me pasa de sierra en sierra;
  6   a la entrada de la cueva    una mala seña viera:
     cabezas de muchos hombres    colgaditas de una viga.
  8   Y atrevíme y preguntéla:    --serrana ¿qué son aquellas?
     --Son cabezas de mil hombres,    que yo la muerte les diera,
  10   como así ha de ser la tuya,    si mi gusto se cumpliera.--
     Cogió la fróndiga en mano    y dio una vuelta a la cueva;
  12   de palomas y pichones    trajo la zurrona llena.
     De palomas y pichones    preparó la rica cena;
  14   las palomas para él,    los pichones para ella.
     --serrana, hace la cama,    quiero descansar en ella.
  16   --La mi cama, gran villano,    no es al uso de tu tierra,
     que es de pieles de oso    y pellejas de rapiega.--
  18   serrana hizo la cama    y los dos se acuestan n`ella;
     y a eso de la medianoche    un dulce sueño le diera.
  20   Cuando serrana `espertó,    ya anduviera legua y media.
     --¡Malditos fueran mis ojos    que dulce sueño vos diera!,
  22   que se me marchó el villano,    ¡qué muerte amarga le espera!--
     Cogió la fróndiga en mano    y empezó a tirarle piedras;
  24   las pasa de alto en alto,    las tira de sierra en sierra;
     la segunda que le tira    ya le quitó la montera.
  26   --Vuelve atrás, villano, vuelve,    que la montera atrás queda.
     --La montera es de mal paño,    como si fuera de seda;
  28   quien hizo esa hará otra,    esa para ti te queda.
     --Lo que te encargo, villano,    que no sea descubierta.
  30   --Descubierta no serás,    hasta la primera venta.--
     Cinco ayuntamientos fueron    y a todos les daba tela,
  32   si no es un estudiantillo,    que entre el pelo se le enreda;
     de la primer puñalada    el corazón le partiera.
  34   Once arrobas pesó el cuerpo,    siete y media cada pierna,
     cuatro y media cada brazo,    y tres pesó la cabeza.

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0233:4 La serrana de la Vera (é-a)            (ficha nº: 923)

Versión de Rioscuro (ay. Villablino, p.j. Ponferrada, ant. Murias de Paredes, comc. Laciana, León, España).   Recitada por Herminia Álvarez Carrera (20a) y Obdulia Prieto Álvarez (22a). Recogida por Eduardo Martínez Torner, 00/00/1916 (Archivo: AMP; Colec.: Torner, E. M.). Publicada en TOL I 1991, pp. 325-326.  044 hemist.  Música registrada.

     El domingo yendo a misa    encontréme y encontréla,
  2   me econtré con la serrana    de la alta Sierra Morena.
     Me ha cogido por la mano    y al monte arriba me lleva;
  4   mientras más arriba iba    más me aprieta la muñeca.
     Y al llegar a la su cueva    una mala seña viera.
  6   Atrevíme y preguntéle    a ver aquello qué era.
     --Son cabezas de hombres muertos    que yo he matado en mi cueva,
  8   lo mismo he de hacer contigo    cuando mi voluntad quiera.--
     Con palomas y pichones    se puso a aviar la cena,
  10   las palomas para mí,    los pichones para ella.
     Con sábanas y colchones    se puso a aviar la cama;
  12   entre colchón y colchón    puñales de oro metiera.
     --Acuéstate aquí, villano.    --Acuéstete tú, gran perra.
  14   --Acuéstate aquí, villano,    al estilo de tu tierra.--
     Aquel día a la serrana    un dulce sueño le diera,
  16   que cuando ella despertó    legua y media yo anduviera.
     Con la honda en la mano    se puso a tirar la piedra;
  18   pero al tirar la segunda    me derribó la montera.
     La montera era de paño,    como si fura de seda.
  20   --¡Salud para tirar muchas!    --Y a usted para ponerlas.
     El favor que a usted le pido,    que no sea descubierta.
  22   --Descubierta no será    hasta la primera venta.

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0233:5 La serrana de la Vera (é-a)            (ficha nº: 924)

Versión de Vega de los Viejos (ay. Cabrillanes, p.j. León, ant. Murias de Paredes, comc. Babia, León, España).   Recitada por Consuelo Vega Fernández (20a). Recogida por Manuel Manrique de Lara, 00/00/1908 (fecha deducida) (Archivo: AMP; Colec.: Manrique de Lara, M.). Publicada en TOL I 1991, pp. 326-327.  080 hemist.  Música registrada.

     Un domingo, yendo a misa,    encontróme y encontréla,
  2   me encontré con la serrana,    que estaba en Sierra Morena.
     Me ha cogido de la mano    y el monte arriba me lleva;
  4   mientras más arriba iba,    más me aprieta la muñeca.
     Y, al llegar a la sierra,    en una cueva le entra;
  6   y a la entrada de la cueva    una mala seña viera:
     viera mil cabezas de hombres    colgadas n`una azotea.
  8   --¿Qué es aquello, señora,    que allí colgado se viera?
     --Son cabezas de mil hombres,    que yo la muerte les diera,
  10   como así ha de ser la tuya    cuando mi voluntad quiera.--
     Da la vuelta serranita,    da la vuelta por la sierra,
  12   de palomas y pichones    trae la zamarra llena;
     de palomas y pichones    ella gran cena pusiera,
  14   las palomas para él,    los pichones para ella.
     Aunque la cena era buena,    el joven no la comiera.
  16   serrana sirve buen vino,    pero el joven no bebiera.
     Hace la cama serrana    para descansar en ella,
  18   entre colchón y colchón    cien mil puñales metiera.
     --Cierra la puerta, buen joven.--
  20   Y él, como no era tonto,    la dejó un poco abierta.
     Ella se acostó enseguida    y él también se acuesta.
  22   Él a la Virgen pedía    que ella luego se durmiera.
     Cuando él rezó a la Virgen,    un fuerte sueño le diera.
  24   Cuando ella despertó,    lleva andada legua y media.
     Coge la honda en la mano    y encomenzó a tirar piedras;
  26   las tira de valle en valle,    las tira de sierra en sierra;
     la primera que ha tirado    le ha quitado la montera.
  28   --Vuelve para atrás, galán,    vuelve a buscar la montera.
     --La montera es de buen paño,    pero aunque fuera de seda.
  30   --Lo que te ruego, galán,    que no sea descubierta.
     --Descubierta no, señora,    hasta la venta primera.--
  32   A la llegada a la venta    a dar voces encomienza:
     --¡A matar a la serrana,    que en Sierra Morena queda!--
  34   Fueron diez ayuntamientos    y a todos daba paterna,
     si no es un lindo muchacho    que en sus cabellos se enriestra
  36   y con un fuerte puñal    le ha cortado la cabeza.
     Diez arrobas pesa el cuerpo,    tres y media la cabeza,
  38   cuatro pesaron los brazos,    dos y media cada pierna.
     --Mientras el muchacho viva    diez reales de sueldo tenga,
  40   que ha matado a la serrana    que estaba en Sierra Morena.

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0233:6 La serrana de la Vera (é-a)            (ficha nº: 925)

Versión de Pobladura (ay. Sena de Luna, ant. Láncara, p.j. León, ant. Murias de Paredes, comc. Luna, León, España).   Recitada por Juan Martín Rodríguez (74a). Recogida por Eduardo Martínez Torner, 00/00/1916 (Archivo: AMP; Colec.: Torner, E. M.). Publicada en TOL I 1991, pp. 327-328.  048 hemist.  Música registrada.

     Por el alto de una sierra    iba una serrana bella,
  2   con el pelito trenzado    por debajo ` la montera.
     Vio venir a un caballero    a caballo n`una yegua.
  4   --Venga, venga, caballero,    acá dentro a la mi cueva;
     le pondré una rica cama,    también una rica cena,
  6   de perdices y conejos    tengo unas pucheras llenas.--
     Los conejos para él,    las perdices para ella.
  8   Entra adentro y pica lumbre,    al instante lo encendiera;
     y dentro de aquella casa    había muchas calaveras.
  10   --Dígame usted, serranita,    ¿de quién son tantas cabezas?
     --Son de hombres que yo he matado    aquí dentro en la mi cueva,
  12   y así tengo hacer contigo,    cuando mi voluntad sea.--
     Venga vino, torna vino,    venga vino en borrachela;
  14   con el calor de la lumbre,    la serrana se durmiera.
     Caballero, que vio esto,    al instante sale afuera;
  16   coge la yegua del diestro    y ligero monta en ella.
     La serrana ha dispertado    y se halla discubierta;
  18   se ha tirado de la cama,    como una hiena sangrienta.
     --Vuelva, vuelva, el caballero,    que la capa aquí le queda.
  20   --No volveré a por la capa,    aunque ella fuera de seda.
     --Vuelva, vuelva, el caballero,    que la espada aquí la deja.
  22   --No volveré a por la espada,    que la vida no me queda.--
     Las pedradas que tiraba    le quitaban la montera;
  24   los silbidos que ella daba    se sienten de legua y media.

Nota: Manejamos dos copias del colector, idénticas en cuanto al texto; una de ellas, escrita en verso corto, está sin fechar y contiene la melodía (nº 92,p. 5-7, y 229-231 en el margen izquierdo); la otra, en dieciseisílabos, sin la melodía y fechada (nº CCLIV, p. 645-6).

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0233:7 La serrana de la Vera (é-a)            (ficha nº: 926)

Versión de Felechares de la Valdería (ay. Castrocalbón, p.j. La Bañeza, comc. Valdería, León, España).   Recitada por Felipa Aldonza Carracedo (61a). Recogida por Pilar Aragón, Michelle Débax, Antonio Lorenzo y Beatriz Mariscal, 14/07/1985 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta LEÓN 85; cinta: 3.14-7.1/A-01). Publicada en TOL I 1991, pp. 328-329.  048 hemist.  Música registrada.

     En el pueblo de la Olla,    legua y media de Plasencia,
  2   habitaba una serrana,    alta, rubia y sandunguera.
     La serrana es cazadora,    la cintura lleva llena
  4   de conejos y perdices,    tortolitas y alegüeñas.
     Cuando tiene falta de agua,    se sube a las altas peñas;
  6   cuando tiene falta de hombres,    se bajaba a la ribera.
     Vio venir a un serranito    con una carga de leña.
  8   lo agarrara de la mano    y hacia la cueva lo lleva;
     --No te llevo por camino    ni tampoco por vereda,
  10   te llevo por unos montes    por donde nadie nos vea.--
     Luego llegan a la cueva,
  12   se pusieron a hacer lumbre    con huesos y calaveras,
     con los restos de otros hombres.
  14   Se pusieron a cenar    una cenita muy buena
     de conejos y perdices    zorzolitas y alegüeñas.
  16   Luego llegan a acostarse,    le mandó cerrar la puerta;
     y el serrano, como es tuno,    la ha dejado medio abierta.
  18   Y eso de la medianoche    el serrano salió fuera.
     Andaría legua y media    en sin volver la cabeza,
  20                           cuando vio una estrella.
     --Da la vuelta, serranito,    da la vuelta hacia la cueva.
  22   --Yo la vuelta no la doy,
     por todo el oro del mundo    yo la vuelta no la diera,
  24   que tu padre es un caballo    y tu madre es una yegua,
     y tú eres la potrita    que vas corriendo tras ella.

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0233:8 La serrana de la Vera (é-a)            (ficha nº: 927)

Versión de Paradilla de Gordón (ay. La Pola de Gordón, p.j. León, ant. La Vecilla, comc. Gordón, León, España).   Recitada por Enrique García (80a). Recogida en Recogida en Cabornera por J. Antonio Cid y Thomas Lewis, 16/07/1977 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta NORTE 77; cinta: NG). Publicada en AIER 2 (1982), nº 10, pp. 72-73, y TOL I 1991, pp. 329-330.  042 hemist.  Música registrada.

     Un domingo diendo a misa    encontréme y encontréla;
  2   me alcontré con la serrana    que vive en Sierra Morena.
     Me agarró por la mano    y me ha llevado a su cueva.
  4   De tórtolas y perdices    estaba la cueva llena;
     le mandan prender la lumbre    con huesos y calaveras;
  6   ya prepara de cenar,    y una valiente cena.
     Y luego desque cenaron    le mandan cerrar la puerta,
  8   el serrano como astuto    la ha dejado medio abierta.
     A eso de la medianoche,    cuando la encontró dormida,
  10   se salió y se echó a correr    y para su tierra camina.
     Siete leguas lleva andadas    en sin volver la cabeza,
  12   de las siete pa las ocho,    que él volvió la cabeza,
     vio venir a la serrana    gritando como una fiera,
  14   con una piedra en la honda    que pesaba arroba y media.
     Con el aire de la piedra    le derribó la montera.
  16   --Vuelve, serranillo, vuelve,    vuelve por la tu montera,
     que es de paño fino y bueno,    y es lástima que se pierde.
  18   --Tiene mi padre dinero    para comprarme otra nueva,
     y si él no lo tuviese    andaría yo en sin ella.
  20   --Por Dios te pido, serrano,    que no descubras mi cueva.
     --No la descubriré yo    hasta no llegar a mi tierra.

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0233:9 La serrana de la Vera (é-a)            (ficha nº: 928)

Versión de Cabornera (ay. La Pola de Gordón, p.j. León, ant. La Vecilla, comc. Gordón, León, España).   Recitada por Prudencia Flecha Mieres (65a) y Manuel Morán Flecha (45a) y Maruja Mieres Flecha (35a). Recogida por Diego Catalán y Madeline Sutherland, 16/07/1977 (Archivo: SMP; Colec.: Encuesta NORTE 77). Publicada en AIER 2 (1982), nº 54:7, pp. 69-70, y TOL I 1991, pp. 330-331.  075 hemist.  Música registrada.

     Allá en Garganta de Olla,    a una legua de Plasencia,
  2   habitaba una serrana,    alta linda y sandunguera.
     Al uso de cazadora,    gasta falda a media pierna;
  4   botín alto y argentado,    y en el hombro una ballesta.
     Vara y media de cintura,    cuarta y media de muñeca;
  6   con una trenza de pelo    que hasta el zapato le llega.
     Cuando tiene ganas de agua    se baja a la ribera;
  8   cuando tiene ganas de hombre    se sube a las altas peñas.
     Vio venir un serranillo    con una carga de leña;
  10   lo cogiera por la mano    para guiarlo a su cueva.
     No lo lleva por caminos    ni tampoco por veredas,
  12   sino por un robledal    espeso como la yedra.
                                       Ya llegaron a la cueva.
  14   Se pusieron a hacer lumbre    con huesos y calaveras,
     de hombres que había matado    aquella terrible fiera.
  16   --Alégrate, caminante,    buena noche nos espera,
     de perdides y conejos,    y tórtolas y alagüeñas.--
  18   Se pusieron a cenar,    le mandó cerrar la puerta;
     el serrano, muy astuto,    la ha dejado medio abierta.
  20   --Bebe, bebe, serranillo,    vino por la calavera,
     que puede ser que algún día    otro por la tuya beba.--
  22   A él le dio un rabelillo,    ella toca una vihuela;
     trató de dormirlo a él,    mas la dormida fue ella.
  24   A eso de la medianoche,    cuando la sintió dormida,
     se levanta el serranillo    y pa su tierra camina,
  26   los zapatos en la mano    para que no lo sintiera.
     Siete leguas lleva andado    sin devolver la cabeza,
  28   y una vez que la volvió    ha sido mala la vuelta.
     Vio venir a la serrana    gritando como una fiera,
  30   con una china en la honda    que pesaba arroba y media.
     Con el aire de la china    le derribó la montera.
  32   --Vuelve, serranillo, vuelve,    vuelve por la tu montera,
     que es de paño fino y bueno    y es lástima que se pierda.--
  34   --De ese paño fino y bueno    también lo hay en mi tierra,
     y tiene mi padre cuartos    para comprarme otra nueva;
  36   si no lo tiene mi padre    prefiero andar sin ella.
     --Por Dios te pido, serrano,    no descubras la mi cueva.
  38   --No la descubriré, no,    hasta que llegue a mi tierra.

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0233:10 La serrana de la Vera (é-a)            (ficha nº: 929)

Versión de Arcayos (ay. Villaselán, p.j. Sahagún, comc. Riberas del Cea, León, España).   Recitada por Fabiana Díez Álvarez (81a). Recogida por Raquel Calvo, J. Antonio Cid, y Juan Bautista Crespo, 30/11/1984 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta LEÓN 84; cinta: 1.30-11.2/B-05 y 1.30-11.3/A-01). Publicada en TOL I 1991, pp. 331-332.  074 hemist.  Música registrada.

     En aquellos altos montes,    en aquellas altas sierras,
  2   se pasea una serrana,    una serrana se pasea,
     matadora de los hombres,    robadora de la hacienda.
  4   Pasó por allí un pastorín,    que guardaba unas ovejas.
     --Buenos días, pastorín.    --Santos y buena va llena.
  6   --Si quieres tirar un tiro,    yo te daré mi escopeta.
     --Señora, no he deprendido,    ni quiera Dios que deprenda.--
  8   Agarróle por la mano,    le llevara pa la cueva.
     Ya que había andado muy poco,    atrevíme y preguntéla:
  10   --¿Qué son aquellos montones?,    parecen de cal y piedra.
     --Todas son cabezas de hombres    que he matado en esta sierra;
  12   contigo he de hacer lo mismo,    cuando mi voluntad sea.--
     De perdices y conejos    lleva la petrina llena;
  14   las perdices para mí,    los conejos para ella.
     Se puso a hacer la cena,    la serrana en borrachela;
  16   con el calor de la lumbre,    dormidita se caera.
     Até el zapato a la trincha    para que no me sintiera.
  18   Ya que había andado muy poco,    la serrana que despierta.
     Asomóse a la ventana    que tenía a la revuelta;
  20   cogió el ramal en la mano    para tirarle una piedra.
     Con el brío que llevaba,    le derribó la montera.
  22   --Vuelve, vuelve, pastorín,    vuelve por la tu montera,
     que si la tuya es de paño    yo te la daré de seda.
  24   --¡Aunque me la dé de plata,    de oro, que más valiera!
     --Vuelve, vuelve, pastorín,    vuelve por una encomienda,
  26   que se la des a mi hermano    que está dentro de tu tierra.--
     Al entrar en la ciudad,    en altas voces dijera:
  28   --Baje justicia del cielo,    si no la hay en la tierra,
     que en aquellos altos montes    y en aquellas altas sierras
  30   se pasea una serrana,    una serrana se pasea,
     matadora de los hombres,    robadora de la hacienda.--
  32   Ese otro día era domingo    cuando fueron a prenderla;
     de escribanos y alguaciles    bien rodeada la llevan,
  34   y el pastor iba también    para enseñarles la cueva.
     Cada vez que le miraba    bufa como una culebra:
  36   --¡Si te hubiera hecho girotes,    te h[u]biá cortao la cabeza,
     ni tú estuvieras ahí,    ni yo fuera descubierta!

Variantes: -3 robadora d. l. h./ matadora d. l. h.; -19b q. t. q una r.; -20a c. un r. e. l. m. ; -27a llegar a l. c.; -28a que haiga j. e. e.c. ; -33a d. jueces y e.
Notas: En -5b va llena, (sic). Tras -16 comenta: "Y fue cuando él se escapó"; tras -17: "Y se escapó el pastorín; y cuando ella `espertó en todavía alcanzó a verle distante y le llamó". La recitadora lo aprendió de su abuelo.

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0233:11 La serrana de la Vera (é-a)            (ficha nº: 930)

Versión de Alcuetas (ay. Villabraz, p.j. León, ant. Valencia de don Juan, comc. Campos, León, España).   Recitada por Inocencia Ponga. Recogida por Joaquín Díaz González, 00/10/1985 (Archivo: SMP; Colec.: Díaz González, J.). Publicada en TOL I 1991, pp. 332-333.  044 hemist.  Música registrada.

     En la Garganta de Onda,    legua y media de Plasencia,
  2   habitaba una serrana,    alta, rubia y zandunguera.
     Con vara y media de espalda,    cuarta y media de muñeca;
  4   con una trenza de pelo    que a los zancajos la llega.
     Cuando tiene ganas de agua,    se baja a las arriberas;
  6   cuando tiene ganas de hombre,    se sube a las altas peñas.
     Vio venir un vaquerillo    con una carga de leña;
  8   le ha cogido de la mano    y a la cueva se lo lleva.
     Le mandó encender la lumbre    para preparar la cena
  10   de perdices y conejos,    de tótolas halagüeñas.
     Ya se fueron a cenar    aquella tan rica cena
  12   de perdices y conejos,    de tórlotas halagüeñas.
     Ya se fueron a acostar,    le mandó cerrar la puerta,
  14   y el serrano, como astuto,    la ha dejado medio abierta.
     Cuando se quedó dormida,    se echó fuera de la cueva.
  16   Legua y media lleva andando    y en sin volver la cabeza;
     a las dos ya la volvió,    como si no la volviera,
  18   vio venir a la serrana    bramando como una fiera.
     Se ha metido en la honda    una china de arroba y media;
  20   con el aire de la china    le derribó la montera.
     --Por Dios te pido, serrano,    no me descubras la cueva,
  22   porque si me la descubres    te cortaré la cabeza.

Nota: La recitadora lo aprendió de su abuelo.

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0233:12 La serrana de la Vera (é-a)            (ficha nº: 931)

Versión de Los Argüellos s. l. (comc. Los Argüellos, León, España).   Recogida por José Luis Leicea, 00/00/1961 (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en Leicea s. a y TOL I 1991, pp. 333-334.  072 hemist.  Música registrada.

     En el pueblo de la Olla,    legua y media de Palencia,
  2   habitaba una serrana,    blanca, rubia, ojimorena,
     con una trenza de pelo    que a las rodillas le llega;
  4   media vara de cintura,    media cuarta de muñeca;
     como buena cazadora,    corta falda a media pierna,
  6   la pretina a la cintura,    sobre el hombro la ballesta.
     Cuando tiene gana de agua,    se sube a las altas peñas;
  8   cuando quiere hablar con hombres,    se baja hacia la ribera.
     Vio venir a un serranillo    subiendo por la arboleda.
  10   --¿Quieres venirte conmigo,    quieres venir a mi cueva?
     --Sí voy contigo, serrana,    por ver qué tienes en ella.--
  12   No le lleva por caminos    ni tampoco por veredas,
     que le lleva por el monte,    arbolado de robledas.
  14   --¡Tantas cruces, tantas cruces,    tantas joyas de madera!
     ¿De quiénes son esos huesos    y esas blancas calaveras?
  16   --Son los hombres que maté,    venidos de tu ribera;
     así tengo hacer contigo,    cuando mi marido seas.--
  18   Se pusieron a hacer lumbre    con huesos y calaveras;
     se pusieron a cenar,    se pusieron a hacer cena,
  20   con perdices y conejos,    con tórtolas y halagüeñas.
     Terminaron de cenar,    le mandó cerrar la puerta;
  22   por miedo de la serrana    se la dejó medio abierta.
     La serrana se ha dormido;    el serrano salió fuera.
  24   Legua y media lleva andadas    sin revolver la cabeza;
     a las tres ya la volvió,    como si no la volviera,
  26   vio venir a la serrana,    corre que salta, que vuela.
     --Vuelve, vuelve, pastorcito,    seré esclava en tu ribera.--
  28   El serrano, que la oye,    camina por su vereda.
     Del enojo que le dio,    de la rabia que le diera,
  30   arrojándole una honda,    le derribó la montera.
     --Vuelve para atrás, pastor,    vuelve atrás por tu montera,
  32   que es de paño fino y bueno    y es lástima que se pierda.
     --Si es de paño fino y bueno,    de eso se usa en mi tierra,
  34   mis padres me compran otra    y, si no, andaré sin ella.
     --Por Dios te pido, serrano,    no me descubras la cueva.
  36   --No te la descubriré,    mientras a mí no te vengas.

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0233:13 La serrana de la Vera (é-a)            (ficha nº: 932)

Versión de Carbajal de Valderaduey (ay. Villazanzo de Valderaduey, p.j. Sahagún, comc. Riberas del Cea, León, España).   Recitada por Enedina Cuesta (58a). Recogida por Alberto Alonso, Beatriz Mariscal, José Enrique Martínez y Roberto Moyano, 29/06/1985 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta LEÓN 85; cinta: 3.29-6.2/B-01). Publicada en TOL I 1991, pp. 334-335.  078 hemist.  Música registrada.

     Estando un día un vaquerillo    sentadito en l`alto tierra,
  2   está cuidando las vacas    para sustento ` la tierra.
     Pasó por allí una serrana,
  4   matadora de hombres,    robadora de la hacienda.
     --¿Qué haces aquí, vaquerillo,    sentadito en alto tierra?
  6   --Estoy cuidando las vacas    para el sustento ` la tierra.
     --Si quieres venir conmigo,    ven conmigo a mi ribera.--
  8   Le agarró por los cabellos    y pa la cueva le lleva;
     no le lleva por caminos    ni tampoco por la senda,
  10   le lleva por unos montes    que van a dar a la cueva.
     Y yo, como picarillo,    me atrevíla y preguntéla:
  12   --?De qué hay aquí tantas cruces,    tantos montones de tierra?
     --De cabezas de cristianos    que he matado en esta cueva,
  14   y de ti he de hacer lo mismo,    cuando mi voluntad sea.--
     Le dio piedra pedrenal    para que la lumbre hiciera.
  16   Y mientras que él hizo lumbre,    la serrana a caza fuera;
     de perdices y conejos    trajo la petrina llena,
  18   las perdices para él,    los conejos para ella.
     --Cena, cena, vaquerillo,    no tengas tanta sospecha,
  20   que a eso de la medianoche    te daré la sobrecena.--
     Vino va, vino viene,    la serrana en borrachera;
  22   con el calor de la lumbre    la serrana se durmiera.
     Y yo, como picarillo,    luego calcé las espuelas;
  24   los zapatos en la mano,    para que no me sintiera;
     las puertas eran de golpe,    con cuidado las abriera.
  26   La serrana que `espertó,    ya había andado legua y media.
     De una piedra que tiró    le ha quitado la montera.
  28   --Vuelve, vaquerillo, vuelve,    vuelve por la tu montera,
     si tú la tienes de paño,    yo te la daré de seda.
  30   --Y aunque me la diera de oro    yo por ella no volviera.
     --Vuelve, vuelve, vaquerillo,    vuelve por una encomienda,
  32   para mi padre y mi madre,    que viven junto a tu puerta.
     --Esa encomienda, señora,    guárdela usted pa la vuelta.
  34   --¡Oh, Dios de misericordia,    por éste soy discubierta¡-
     Y ese otro día de mañana    la serrana estaba presa;
  36   y estando present` allí    el que había estado en la cueva,
     bufaba y pateaba    como culiebra sangrienta:
  38   --Si te hubiera hecho guijotes    o cortado la cabeza,
     ni tú estuvieres aquí,    ni yo fuere discubierta.

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0200:2 La Gallarda (í-a)            (ficha nº: 933)

Versión de Tejeira (ay. Villafranca del Bierzo, ant. Paradaseca, p.j. Ponferrada, ant. Villafranca del Bierzo, comc. Burbia, León, España).   Recitada por Rosenda Saavedra Alba (71a). Recogida por Julio Camarena, 25/07/1985 (Archivo: ASOR; Colec.: Camarena, J.; cinta: 10B-168). Publicada en TOL I 1991, pp. 335-336.  044 hemist.  Música registrada.

     Estándose la Gallarda    en su ventana florida,
  2   vira vir un caballero    camino de Andalucía.
     --Sube, caballero, sube,    que aquí tienes la dormida.--
  4   Entra las puertas adentro,    sube la escalera arriba,
     cuando llegó al pico la escalera,    el joven miró pa(ra) arriba;
  6   vira cien cabezas de hombres    colgadas n`aquella viga.
     --¿Qué tienes ahí, Gallarda,    o toda tu gallardía?
  8   --Son cabezas de lechones    que han cogido mi harina.--
     La Gallarda hace la cena,    caballero no comía;
  10   la Gallarda hace la cama,    caballero bien le mira.
     Entre sabas y colchones    su puñal de oro escondía.
  12   Aló a la alta noche    la Gallarda revolvía.
     --¿Qué revuelves ahí, Gallarda,    o toda tu gallardía?
  14   --Busco meu rosarín d`ouro,    que rezártelo quería.
     --Teu rosario d`ouro, Gallarda,    en mis manos estaría.
  16   --Dámelo, caballero, dámelo,    que a ti no te lo metía.--
     Se lo metió por el pecho    y el corazón le partira.
  18   La sangre de la Gallarda    toda la sala cubría.
     --No teman a la Gallarda,    ni toda su gallardía,
  20   la sangre de la Gallarda    toda la sala cubría.
     --¡Manaya usted, caballero,    la madre que lo parió;
  22   de cien hombres que aquí entraron    maldito lo que salió!

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0200:3 La Gallarda (í-a)            (ficha nº: 934)

Versión de Peranzanes (ay. Peranzanes, p.j. Ponferrada, ant. Villafranca del Bierzo, comc. Fornela, León, España).   Recitada por Genoveva Fernández Lera (63a). Recogida por Bárbara Fernández y Margarita Pazmany, 25/09/1979 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta LEÓN 79; cinta: 1.25-9.2/A-02). Publicada en TOL I 1991, pp. 336-337.  072 hemist.  Música registrada.

     Estando la Gallarda    en su ventana florida,
  2   peinando cabellos de oro    que parecen seda fina,
     vio venir un caballero    de grande caballería.
  4   --Suba, suba, el caballero,    por Dios y Santa María.--
     Al subir a la escalera,    la criada le salía:
  6   --No coma usted comida    que la Gallarda le día,
     ni beba usted bebida    que la Gallarda le día;
  8   todo lo que da Gallarda,    todo veneno tenía.--
     La Gallarda pon la mesa;    el caballero no comía.
  10   --Coma, coma, el caballero,    por Dios y Santa María.
     --Me dio de comer mi madre    por ser el último día.--
  12   La Gallarda escancia el vino;    caballero no bebía.
     --Beba, beba, el caballero,    por Dios y Santa María.
  14   --Me dio de beber mi madre    por ser el último día.
     Hace la cama, Gallarda,    que yo descansar quería.--
  16   Echara siete colchones,    sábanas de holanda fina;
     y en medio de dos colchones    un puñal de oro escondía.
  18   Se asomara a una ventana    por ver la noche que hacía;
     viera cabecitas de hombre    colgaditas de una viga.
  20   --¿Qué tienes aquí, Gallarda,    qué tienes, Gallarda mía?
     --Son cabezas de lechones,    criadas en montesía.
  22   --Estas cabezas, Gallarda,    maldita hierba comían;
     una es la de mi padre,    la barba lo conocía;
  24   otra es la de mi hermano,    las prendas que `o más quería.--
     Eso de la medianoche    Gallarda se revolvía.
  26   --¿Ahí qué buscas, Gallarda,    qué buscas, Gallarda mía?
     --Busco un rosario de oro,    que por él rezar quería.
  28   --Ese rosario, Gallarda,    en mis manos lo tenía.--
     Se lo metió pecho a espalda    y el corazón le salía.
  30   --Abre la puerta, portera,    portera de portería.
     --La puerta no se la abro,    Gallarda me mataría.
  32   --No tengas miedo a Gallarda    ni toda su gallardía,
     que la sangre de Gallarda    por la sala queda extendida.
  34   --Lléveme por esclava,    y esclava toda la vida.
     --Por esclava no te llevo,    que a ti te debo la vida;
  36   por esclava no te llevo,    esposa del alma mía.

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0200:4 La Gallarda (í-a)            (ficha nº: 935)

Versión de Valdesamario (ay. Valdesamario, p.j. León, ant. Murias de Paredes, comc. Omaña, León, España).   Recitada por Gloria María González Blanco (18a). Recogida por Mariano de la Campa, María Jesús Fernández, Beatriz Mariscal y Cruz Montero, 30/06/1985 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta LEÓN 85; cinta: 3.30-6.1/B-11). Publicada en TOL I 1991, pp. 337-338.  052 hemist.  Música registrada.

     Estando la Gallardina    en su ventana florida,
  2   peinando su rubio pelo,    que de oro parecía,
     vio venir a un caballero,    calle abajo y calle arriba.
  4   --Suba, suba, caballero,    suba, suba para arriba,
     suba, suba, caballero,    no me tome cobardía.
  6   Al subir por la escalera    para un cuarto lo metía
     donde había siete cabezas    colgaditas de una viga.
  8   --¿De quién son estas cabezas,    dímelo Gallada mía?
     --Son de mis padres y hermanos,    de mis parientes y tías?--
  10   Y se puso a hacer la cena,    y el caballero bien mira.
     --Cene, cene, caballero,    no me tome cobardía.--
  12   Y se puso a hacer la cama,    y el caballero bien mira,
     que entre sábana y colchón    su puñal de oro escondía.
  14   A eso de la medianoche    Gallardina revolvía.
     --De qué revuelves, Gallarda,    dímelo Gallarda mía.
  16   --Busco mi anillito de oro    que hace poco lo tenía.
     --Tú no buscas el anillo,    yo bien sé lo que tu buscas,
  18   buscas tu puñal de oro    para quitarme la vida,
     si tú sacas el puñal    yo saco mi carabina.--
  20   De tres tiros que le dio    cayó al suelo Gallardina.
     --Abra la puerta, portero,    portero de portería.
  22   --Yo las puertas no las abro    (y) hasta que no llegue el día.
     --Abra la puerta, portero,    portero de portería,
  24   abra la puerta, portero,    que maté a la Gallardina.
     --Muchas gracias, caballero,    por la grande valentía
  26   que de ocho hombres que han entrado    sólo sale uno con vida.

Nota: Al cantar repite los segundos hemistiquios. En Valdesamario, según unas chicas de 15 o 17 años, La Gallardina
estuvo prohibida durante años. De hecho Agustín Rabanal se mostró muy reacio antes de decidirse a recitarnos un fragmento.

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0200:5 La Gallarda (í-a)            (ficha nº: 936)

Versión de El Ganso (ay. Brazuelo, p.j. Astorga, comc. Maragatería, León, España).   Recitada por Laura Criado Criado (56a en 1977). Recogida por Javier García Sánchez, María Luisa García Sánchez, Antonio Lorenzo, Paloma Díaz-Mas, Bárbara Fernández, José Manuel Fraile Gil y Antonio Lorenzo, en dos ocasiones, 00/07/1977+15/01/1983 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta ENERO 83; cinta: Lorenzo-Fraile). Publicada en TOL I 1991, pp. 338-339.  071 hemist.  Música registrada.

     Sentada está la Gallarda,    sentada está Gallardina,
  2   sentada está la Gallarda    y en su ventana florida.
     Vio venir un caballero    toda aquella vega arriba.
  4   --¿Dónde vas, el caballero,    dónde vas con tanta prisa?
     --Voy en busca ` el rey mi padre    y un hermano que tenía.
  6   --Suba, suba, el caballero,    que yo razón le daría.--
     Al subir a la escalera    una mala seña había.
  8   --¿Qué es esto, la Gallarda,    que hay colgado en esta viga?
     --Son cabezas de lechones    que he cogido en la montina.
  10   --Mientes, mientes, la Gallarda,    mientes, mientes, Gallardina,
     que esto son cabezas de hombre    que han faltado en esta villa;
  12   ese de la barba roja    rey mi padre parecía,
     y ese de la barba negra    un hermano que tenía.
  14   Haced la cena, Gallarda,    que yo cenarla quería.--
     Gallardina hace la cena,    y el caballero muy bien mira.
  16   --Cene, cene, el caballero,    cene, cene, por su vida.
     --¿Cómo había de cenar yo,    si de sueño me cay(e)ra?
  18   Gallardina hace la cama,    que yo acostarme quería.--
     Gallardina hace la cama,    y el caballero bien mira;
  20   Siete sábanas debajo    y otras siete por encima,
     y entre sábana y colchón    un puñal de oro metía.
  22   Al tiempo de ir a acostarse,    se acostó con Gallardina;
     y a eso de la medianoche    Gallardina rebullía.
  24   --¿Qué buscas tú, la Gallarda,    qué buscas tú, Gallardina?
     --Busco mi rosario de oro,    que yo rezarlo quería.
  26   [--Ese rosario de oro,]    con él yo te mataría.
     --¡Ay de mí, triste Gallarda,    ay de mí, triste Gallardina,
  28   que pensé matar a otro    y ahora me mantan amína!--
     Se lo mete por el pecho    a salir a las costillas.
  30   --Abre la puerta, portera,    ábrela de portería.
     --¡Cómo te la tengo abrir,    si me mata Gallardina!
  32   --No temas a la Gallarda    ni tampoco a Gallardina;
     la Gallarda está en su sala,    y en su sala muy tendida.
  34   --¡Bien haya tú, el caballero,    qué madre te pariría!
     Tantas almas ahí entrasen,    tantas quitaba la vida.
  36   --Y yo, por ser el más chiquito    me he salido con la mía.

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0200:6 La Gallarda (í-a)            (ficha nº: 937)

Versión de San Martín de Agostedo (ay. Santa Colomba de Somoza, p.j. Astorga, comc. Maragatería, León, España).   Recitada por Francisca Rebaque (73a). Recogida por Mariano de la Campa, Victorino Madrid, Elena Hernández Casañas y Julia Valenzuela, 29/06/1985 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta LEÓN 85; cinta: 5.29-6.3/A-09). Publicada en TOL I 1991, pp. 339-340.  068 hemist.  Música registrada.

     Sentada está la Gallarda,    sentada está Gallardina,
  2   hilando cabellos de oro,    parece seda torcida.
     Vio venir un caballero    por aquella calle arriba.
  4   --Suba, suba, el caballero,    suba, suba para arriba.--
     Al subir de la escalera    y al entrar en la cocina,
  6   viera las siete cabezas    colgaditas de una viga.
     --¿Qué es aquello, la Gallarda,    qué es aquello, Gallardina?
  8   --Son cabezas de lechones    que traje de la montina.
     --Mientes, mientes, la Gallarda,    mientes, mientes, Gallardina;
  10   una es del rey mi padre,    que yo bien la conocía;
     otra de un hermano mío,    la cosa que más quería.
  12   Hace la cena, Gallarda,    que yo cenarla quería.--
     Hizo la cena Gallarda,    el caballero bien mira.
  14   --Cena, cena, el caballero,    cena, cena por tu vida.
     --¡Cómo tengo de cenar,    si de sed yo no podía!
  16   --Bebe, bebe, el caballero,    bebe, bebe, por tu vida.
     --¡Cómo tengo de beber    si de sueño no podía.--
  18   Hizo la cama Gallarda    y el caballero bien mira.
     Echara siete colchones,    siete sábanas encima,
  20   y en medio de todo eso    y un puñal de oro metía.
     A eso de la medianoche    Gallarda se revolvía.
  22   --¿Tú qué buscas, la Gallarda,    tú qué buscas, Gallardina?
     --Busco mi rosario de oro,    que yo rezarlo quería.
  24   --Ese tu rosario de oro,    traidora, yo lo tenía.--
     Se lo metió por el pecho    y a las espaldas salía.
  26   Con las ansias de la muerte    de esta manera decía:
     --No lo digas en tu tierra,    ni te alabes en la mía,
  28   que mataste a una mujer    con las armas que tenía.--
     --Abre la puerta, portera,    que yo salirme quería.
  30   --¡Cómo la tengo de abrir,    si me mata Gallardina!
     --No temas a la Gallarda,    ni tampoco a Gallardina,
  32   que la Gallarda esta noche    en su sala quedó tendida.
     --Con bien vaya el caballero    y la madre que te paría,
  34   ¡a cuántos hombres de bien    tiene quitada la vida!

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0200:7 La Gallarda (í-a)            (ficha nº: 938)

Versión de Quintanilla de Somoza (ay. Luyego, ant. Priaranza de la Valduerna, p.j. Astorga, comc. Maragatería, León, España).   Recitada por Margarita Cordero (81a en 1981). Recogida por Koldo Biguri, J. Antonio Cid, Ana Maria Martins, Ana Vian, Concha Enríquez de Salamanca, Javier Olmos y Ana Vian, en dos ocasiones, 11/07/1981+12/07/1985 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta NORTE 81;Encuesta LEÓN 85; cinta: 7.11-7.1/B-11 y B-17;1.12-7.2/B-03). Publicada en TOL I 1991, pp. 340-341.  066 hemist.  Música registrada.

     Paseándose anda Gallarda    por su salita florida;
  2   si bien canta, mejor baila,    mejor romance traía.
     Vio venir un caballero,    lo manda subir arriba.
  4   --Suba, suba, el caballero.--    Caballero no subía.
     --Suba, suba, el caballero,    suba, el caballero, arriba.--
  6   Al subir de la escalera    caballero muy bien mira,
     cuando vio cien cabecitas    colgaditas de una viga.
  8   --¿De quién son las cabezas, Gallarda,    de quién son, la Gallardina?
     --Son cabezas de lechones    que en las montañas se crían.
  10   --No mientas tú, la Gallarda,    no mientas, la Gallardina;
     esta es la del rey mi padre,    prenda que yo más quería,
  12   y esta es la de mi hermano,    po`l rostro la conocía.--
     Gallardina pon la cena,    caballero no comía.
  14   --Coma, coma, el caballero,    que está linda la comida.
     --¿Cómo voy a comer yo    si de sed yo no podía?--
  16   Gallardina trae la jarra,    caballero no bebía.
     --Beba, beba, el caballero,    que está linda la bebida.
  18   --No puedo beber yo,    que de sueño no podía.--
     Gallarda le hace la cama,    caballero muy bien mira,
  20   que entre sábanas y colchas    puñales de oro metía.
     A eso de la medida noche    Gallardina sube arriba.
  22   --¿Qué buscas tú, la Gallarda,    qué buscas, la Gallardina?
     --Busco mi rosario de oro,    que yo rezarlo quería.
  24   --Ese rosario que buscas    yo en mis manos lo tenía;
     ese rosario que buscas    a ti te ha de quitar la vida.
  26   --¡Ay de mí, pobre Gallarda,    ay de mí, la Gallardina,
     que cien hombres que he matado    ninguno quitó mi vida!--
  28   --Abre las puertas, portero,    con toda la portería.
     --No puedo abrirlas yo,    no me deja Gallardina.
  30   --No temas tú a Gallarda    ni tampoco a Gallardina,
     que Gallarda quedó muerta    arrojadita a una esquina.
  32   --¡Vaya, vaya, el caballero,    y la madre que lo quería;
     tantos hombres de buen padre    que aquí han dejado la vida!

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0200:8 La Gallarda (í-a)            (ficha nº: 939)

Versión de Tejados (ay. Valderrey, p.j. Astorga, comc. Astorga, León, España).   Recitada por Isabel Otero (75a). Recogida en Astorga (Residencia San Francisco) por Javier Olmos, José Ramón Prieto, Salvador Rebés y Flor Salazar, 15/07/1985 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta LEÓN 85; cinta: 7.15-7.2/A-02). Publicada en TOL I 1991, pp. 341-342.  052 hemist.  Música registrada.

     Sentadina la Gallarda    en la su sala florida,
  2   vio venir un caballero    por aquella calle arriba.
     Le amagara con la mano,    que subiera para arriba.
  4   Al subir él la escalera,    alzó los ojos arriba;
     cien cabezas de hombres vio    colgaditas de una viga.
  6   --¿Qué esto, la mi Gallarda,    qué es esto, Gallarda mía?
     --Son cabezas de lechones,    se crían en mi montina.
  8   --Estas cabezas son de hombres,    tú le has quitao la vida;
     una es la de mi padre,    por la cara conocida;
  10   otra es la de mi hermano,    que era a quien yo más quería;
     otra es la de mi primo,    que de la guerra venía.--
  12   La Gallarda hace de comer,    le pone buena comida.
     --Coma usted, caballero,    que está rica la comida.
  14   --No puedo comer, señora,    que de sed yo no podía.--
     La Gallarda saca el vino    y el caballero bien mira.
  16   --Beba, beba, caballero,    que está rica la bebida.
     --No puedo beber, señora,    que de sueño no podía.--
  18   La Gallarda hace la cama    y el caballero bien mira.
     --Duerma, duerma, caballero,    que está rica la dormida.
  20   --No puedo dormir, señora,    si no tengo compañía.
     --Si por eso es, [caballero],    con usted me acostaría.--
  22   La Gallarda puso el puñal    al lado de su costilla.
     A las doce de la noche    la Gallarda rebullía.
  24   --¿Qué buscas, la mi Gallarda,    qué buscas, Gallarda mía?
     --Busco mi rosario de oro,    que yo rezarlo solía.
  26   --Ese tu rosario de oro    ya`n mis manos lo tenía;
     con ese rosario de oro,    te tengo ` quitar la vida.--

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0200:9 La Gallarda (í-a)            (ficha nº: 940)

Versión de Villanueva de la Tercia (ay. Villamanín, ant. Rodiezmo, p.j. León, ant. La Vecilla, comc. Los Argüellos, León, España).   Recitada por Ángela Gutiérrez (unos 28a). Recogida por Josefina Sela, 00/07/1919 (Archivo: AMP; Colec.: Sela, J. (M. Goyri-R. Menéndez Pidal)). Publicada en TOL I 1991, pp. 342-343.  092 hemist.  Música registrada.

     ¡Quién consuela a doña Infanta,    y un hijo que ella tenía,
  2   se lo brindó la Gallarda    a dormir con ella un día!
     --No vayas allá, mi hijo,    no vayas allá, mi vida,
  4   que Gallarda tiene muertos    los mejores de Castilla.
     --Déame la ropa, madre,    por ser el último día;
  6   déame la cena, madre,    por ser el último día;
     que me brindó la Gallarda    a dormir con ella un día.--
  8   Ya se apareja el caballo,    pa en casa ` Gallarda iba.
     Se encontró con unas puertas    que la Gallarda tenía;
  10   allí estaba la Gallarda    con toda su gallardía.
     --Buenas tardes, la Gallarda.    --Santas y buenas, decías.
  12   Mete el caballo pa(ra) dentro,    llévalo a la sillería,
     que el caballo que te trae    quizás no te volvería.--
  14   Y allí había cien caballos,    todos con dorada silla,
     relinchando por sus amos,    sus amos no parecían.
  16   --Vamos a cenar, caballero,    que yo cenar ya quería.
     --Cénalo tú, la Gallarda,    que yo cenado venía,
  18   que me lo ha dado mi [m]adre    por ser el último día.
     Vamos a acostar, Gallarda,    que yo acostarme quería.--
  20   Sube a un cuarto, sube a otro,    sube a otro más arriba.
     Ya se asoma a una ventana    por ver la tarde que hacía;
  22   y allá ha visto cien cabezas    colgadas en una oliva.
     --¿Qué es esto, linda Gallarda,    qué es esto, Gallarda linda?
  24   --Son cabezas de lechones,    los traje de la montiña.
     --Mientes, mientes, la Gallarda,    mientes, mientes, por tu vida;
  26   esta es la de mi padre,    la prenda que más quería,
     y esta la de un tío mío,    en la barba le conocía.--
  28   Ya se van a hacer la cama,    y el caballero bien v(e)ía
     que entre colchón y colchón    puñal de acero metía.
  30   Y eso de la medianoche    Gallarda se revolvía.
     --¿Qué buscas, linda Gallarda,    qué buscas, Gallarda linda?
  32   --Busco mi rosario de oro,    que yo rezarle quería.
     --Ese tu rosario de oro    yo en la mano le traía.--
  34   Ya se lo mete por el pecho,    a salir a una costilla.
     --Abre la puerta, portera,    y ábrela con alegría.
  36   --Deténgase, el caballero,    que yo abrirla no podía,
     que si lo sabe Gallarda    tengo penada la vida.
  38   --Abre la puerta, portera,    ábrela con alegría,
     que Gallarda tiene sueño,    quizás nunca . . . . . .espertaría;
  40   la sangre de la Gallarda    toda la sala corría.--
     Ya se va para la cuadra,    donde el caballo tenía.
  42   --Vuelta, vuelta, mi caballo,    el de la espuela dorida;
     mi madre tiene un pesar,    vamos a darle alegría.
  44   --¡Bien hiciste, caballero,    bien hiciste, por tu vida;
     de cien hombres que han entrado    ninguno salió con vida!
  46   --Yo, por ser el más chiquito,    he salido con la mía.

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0200:10 La Gallarda (í-a)            (ficha nº: 941)

Versión de La Seca [de Alba] (ay. Cuadros, p.j. León, comc. La Robla, León, España).   Recitada por Basilisa Llamas Rodríguez (34a). Recogida por Josefina Sela, 00/07/1916 (Archivo: AMP; Colec.: Sela, J. (M. Goyri-R. Menéndez Pidal)). Publicada en TOL I 1991, pp. 344-345.  068 hemist.  Música registrada.

     --Deme de cenar, mi madre,    por ser hoy el postrer día,
  2   que me brindó la Gallarda    a cenar con ella un día.
     --No vayas allá, mi hijo,    no vayas allá, mi vida,
  4   que la Gallarda ha matado    a los mejores de esta villa.
     --Tengo ir allá, mi madre,    aunque me cueste la vida.--
  6   --Buenos días, la Gallarda.    --Mala ha sido tu venida:
     el caballo que te trajo    a volverte no diría;
  6   la madre que te dio leche    a verte no volvería.
     --Lo que Dios quiera, Gallarda,    lo que Dios quiera sería.--
  8   Coge el caballo de rienda    lo lleva a la caballería.
     Había más de cien caballos,    todos con doradas sillas,
  10   relinchando por los amos,    los amos no parecían.
     --Suba, suba, el caballero,    cenará en mi compañía.
  12   --Cena, cena, la Gallarda,    que yo cenado venía;
     me dio de cenar mi madre    por ser hoy el postrer día.
  14   --Suba, suba, el caballero,    suba, suba para arriba.--
     Sube un cuarto y sube otro    y sube otro más arriba,
  16   hasta llegar a encontrar    puertas de la doloría.
     Había más de cien cabezas    colgaditas de una viga.
  18   --¿Qué es esto, linda Gallarda,    qué es esto, Gallarda linda?
     --Son cabezas de cochinos,    las traje de la montiña.
  20   --Mientes, mientes, la Gallarda,    que a la cara te lo digo,
     la cabeza de mi padre,    también la de un tío mío,
  22   la cabeza de mi padre,    en la barba le he conocido.--
     Ya se ponía a hacer la cama    y el caballero bien mira;
  24   entre los siete colchones    un puñal de oro metía.
     La Gallarda se dormece,    el caballero no dormía.
  26   Se levanta la Gallarda,    despierta y despavorida.
     --¿Qué buscas, linda Gallarda,    qué buscas, Gallarda linda?
  28   --Busco mi rosario de oro,    que rezarle le quería.
     --Ese tu rosario de oro    yo con él te mataría.--
  30   Se lo mete por el pecho,    a salir a la costilla.
     --Abra las puertas, portero,    ábralas con alegría,
  32   la Gallarda tiene un sueño    que jamás espertaría.
     ¡De cien hombres que han entrado    ninguno salió con vida,
  34   yo por ser el más chiquito    he salido con la mía!

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0200:11 La Gallarda (í-a)            (ficha nº: 942)

Versión de Boñar (ay. Boñar, p.j. León, ant. La Vecilla, comc. Boñar, León, España).   Recitada por Marcela Fernández. Recogida por Ramón Menéndez Pidal, 00/00/1910 (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en TOL I 1991, pp. 345-346.  070 hemist.  Música registrada.

     Estándose la Gallarda    a su ventana florida,
  2   vio venir un caballero    de tierra de Andalucía.
     --Corra, corra, caballero,    que aquí tendrá la dormida.--
  4   Se esapea del caballo,    al subir la escalerilla
     viera cien cabezas de hombre    colgadinas a una viga.
  6   --¿Qué es esto, la Gallarda,    qué es esto, Gallardina?
     --Son cabezas de lichones,    criados a la mi harina.
  8   --Mientes, mientes, la Gallarda,    mientes, mientes, por tu vida;
     de cien cabezas que hay colgadas    tan sólo tres conocía;
  10   una es la de mi padre,    que la barba conocía;
     otras dos de mis cuñados,    que en el alma les tenía.--
  12   Se levanta la Gallarda    y le amaña la comida.
     --Coma, coma, el caballero,    rica comida tenía.
  14   --¿Cómo comeré, Gallarda,    si de sed no me tenía?--
     Se levanta la Gallarda,    y le amaña la bebida.
  16   --Beba, beba, caballero,    dulce bebida tenía.--
     Se levanta la Gallarda    y le amaña la dormida;
  18   entre sábana y colchón    un puñal de oro envolvía.
     Eso de la medianoche    la Gallarda revolvía.
  20   --¿Qué revuelves, la Gallarda,    qué revuelves, Gallardina?
     --Ando buscando un rosario,    que rezarle yo quería.
  22   --Ese rosario de oro, perra,    en las manos le tenía.
     --Ando buscando un puñal    para quitarte la vida.--
  24   Se dieron de mano en mano,    por ver el que más pudía;
     caballero, tan valiente,    a costado se lo tira.
  26   Cogió el dinero que pudo,    la plata la que quería.
     --Abre las puertas, portera,    ábremelas, por tu vida.
  28   --Yo no se las puedo abrir,    si no bien las abriría;
     si la Gallarda lo sabe,    me tiene quitada la vida.
  30   --La Gallarda queda muerta,    Gallarda queda tendida.
     --¡Oh, bien hay el caballero,    la madre que lo paría;
  32   de cien hombres que han entrado,    ninguno salió con vida!
     --Vente conmigo, portera,    vente conmigo, por tu vida.
  34   No te quiero por esclava,    ni tampoco por amiga,
     que te quiero por mujer,    adorno de las entrañas mías.

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0200:12 La Gallarda (í-a)            (ficha nº: 943)

Versión de Casasuertes (ay. Burón, p.j. Cistierna, ant. Riaño, comc. Valdeburón, León, España).   Recitada por Marcelina Díaz Rodríguez (77a). Recogida por Débora Catalán, Javier Olmos, Silvia Roubaud y Flor Salazar, 13/07/1985 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta LEÓN 85; cinta: 1.13-7.1/A-11 y B-04). Publicada en TOL I 1991, p. 346.  028 hemist.  Música registrada.

     Una señora tenía un hijo,    un hijo sólo tenía,
  2   lo ha brindado una Gallarda    para merendar un día.
     --No vayas tú, hijo, no,    Gallarda te mataría;
  4   Gallarda mató a tu padre    y a un hermano que tenía.
     --Que me mate, que me deje,    mi palabra he de cumplirla.--
  6   Mientras el rey cenaba,    Gallarda la cama hacía;
     entre colchón y colchón    un puñal de oro envolvía.
  8   Y a las doce de la noche    Gallarda se revolvía.
     --¿Qué busca, la mi Gallarda,    qué busca, Gallarda mía?
  10   --Busco el rosario de oro,    que pa rezarle quería.--
     Buscaba el puñal de oro,    que consigo lo traía.
  12   Se lo metió por el pecho,    a un costado le salía;
     la cogió por los cabellos,    la sala con ella barría.
     ¡Válgame el señor San Pedro,    también la Virgen María!

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0200:13 La Gallarda (í-a)            (ficha nº: 944)

Versión de Vierdes (ay. Oseja de Sajambre, p.j. Cistierna, ant. Riaño, comc. Sajambre, León, España).   Recitada por María y otra mujer. Recogida por Ramón Menéndez Pidal, 00/09/1909 (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en TOL I 1991, pp. 346-347.  074 hemist.  Música registrada.

     Dañana tenía un hijo    y otra cosa no tenía,
  2   brindáralo la Gallarda    a comer con ella un día.
     --No vaigas allá, mi hijo,    no vaigas allá, mi vida,
  4   la Gallarda es moza pola    y ella matarte quería.
     --Que me mate, que no me mate,    lo que Dios quiera sería;
  6   tengo dir a verla, madre,    aunque me cueste la vida.--
     Mandá ensillar el caballo    a una criada que tenía;
  8   encomienza a navegar    por aquella cuesta arriba.
     En el medio del camino    halló una fuente muy fría;
  10   se apeara a beber,    valiente sede bebía.
     Levantó los ojos al cielo,    levantólos cuanto podía,
  12   vio que estaba la Gallarda    en los balcones de arriba,
     con peines de oro en sus manos    que con sus cabellos guía,
  14   cada vez que los guiaba    el monte resplandecía.
     Al subir el escalón,    ya la Gallarda decía:
  16   --Pobrecita la tu madre,    que nunca más te vería.
     --Que me vea, que no me vea,    lo que Dios quisiere sería.
  18   Al tiempo de entrar en casa    vio . . . . . . . . .
     --Esta carne que aquí está    de cristiano parecía.
  20   --Eso es de un ciervo moro    que mataron na montiña.
     --Los caballos que aquí están,    los amos no parecían.
  22   --Esos son de unos arrieros,    jueron buscar la comida.--
     Mandaba poner la mesa    a una criada que tenía.
  24   --No quiero comer, señora,    que poco ha comido había.
     --Pues si no quieres comer,    vete a aquella cama mía,
  26   sábanas tiene de holanda,    colchones de cotanía.
     --Váigase usted, la señora,    yo le tendré compañía.--
  28   Cogió el puñal de la mesa,    so la falda lo metía.
     Bien velaba la Gallarda,    velaba que no dormía;
  30   más velaba el caballero,    diciendo: "Por vida mía".
     Allá por la medianoche    la Gallarda se dormía.
  32   La ha matado el caballero    con un puñal que traía.
     --Abre las puertas, portero,    que parece ser de día.
  34   --¿Cómo las tengo de abrir    si mi señora no venía?
     --Tu señora duerme un sueño,    nunca más recordaría.
  36   --Si eso hizo, el caballero,    buena sea la su venida:
     ¡Cuántos hijos de hombres buenos    aquí han perdido la vida!
     ¡Válgame Nuestra Señora,    válgame Santa María!

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0200:14 La Gallarda (í-a)            (ficha nº: 945)

Versión de Portilla de la Reina (ay. Boca de Huérgano, p.j. Cistierna, ant. Riaño, comc. Riaño-La Reina, León, España).   Recitada por Trinidad Maestro (80a). Recogida por Teresa Catarella, José Manuel Cela, y Paloma Montero, 11/07/1977 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta NORTE 77; cinta: `Uznayo-Portilla` B2 y B6). Publicada en AIER 2 (1982), nº 55:2, pp. 78-79, y TOL I 1991, pp. 347-348.  046 hemist.  Música registrada.

     --¿Dónde vive la Gallarda,    madre, que es cosa muy linda;
  2   dónde vive la Gallarda,    que yo visitarla quería?
     --La Gallarda, hijo mío,    vive en aquellas montiñas.
  4   No vayas allá, hijo mío,    no vayas, por vida mía,
     que la Gallarda es muy pola    y a tí matarte quería.
  6   --Matara o no me matara,    será lo que Dios querría.--
     Ensilla el caballo y marcha    por aquella sierra arriba,
  8   Se bajara a beber agua,    porque la sed le afligía;
     y estando bebiendo agua    alzó los ojos arriba;
  10   viera estar a la Gallarda    n` altas balcones de arriba,
     con peines de oro en la mano    con que sus cabellos guía,
  12   cada vez que los guiaba    los montes resplandecían.
     --Suba, suba, el caballero,    no use de cobardía,
  14   que la Gallarda es muy pola    y verle a usted quería.--
     Le sacara de comer;    bocado no probaría.
  16   Le sacara de beber,    y gota no bebería.
     --Acuéstese en esa cama,    en esa cama que es mía,
  18   tiene sábanas de holanda,    colchones de alcotonía.--
     Mucho vela el caballero,    mucho más quien no dormía;
  20   y a eso de la medianoche    la Gallarda se adormía,
     y la mató el caballero    con un puñal que tenía.
  22   --¡Cuántos hijos de hombres buenos    han perdido aquí la vida,
     y yo la hubiese perdido    si no hubía sido mi venida!

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0189:1 Ciego raptor (6+6 estróf.)            (ficha nº: 946)

Versión de Friera (ay. Sobrado, ant. Portela de Aguiar, p.j. Ponferrada, ant. Villafranca del Bierzo, comc. Selma, León, España).   Recitada por Ceferina Granja (75a). Recogida por Koldo Biguri, J. Antonio Cid, Therese Meléndez y Ana Vian, 18/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta NOROESTE 82; cinta: 2.18-7.1/B-07). Publicada en TOL I 1991, pp. 348-349.  041 hemist.  Música registrada.

     --A la puerta pica    ¿quién es el que llama?
  2   --Es un pobre ciego,    que pide posada.
     --Ese pobre ciego    que vaya a otra casa,
  4   donde no hay dinero,    no se da posada.
     --Anda, dale pan,    anda, dale vino
  6   a ese pobre ciego    que ande su camino.
     --Yo no quiero pan,    ni tampoco vino,
  8   yo quiero, la niña,    que me enseñe el camino.
     --¿No ve usté aquel huerto,    no ve usté aquel pino?,
  10   debajo del huerto    está lindo el camino.
     --Yo no veo el huerto    ni tampoco el pino,
  12   soy corto de vista    y no veo el camino,
     yo quiero, la niña,    que me enseñe el camino.
    
(Era el hijo del conde, que había sido la hija cortejada por él y otros condes y no la quiso dejar marchar, y entonces se puso de pobre y dició y la consiguió)
  14   --¡Ay qué ciego éste,    tanta fachandía,
     traiga anillos de oro    que a mí me rendían!
  16   Adiós, madre mía,
     que me voy con este ciego    pa toda mi vida.
  18   --¡Duques y condes    fuiste muy pretendida
     y ahora un pobre ciego    que te vea rendida!
  20   --Yo no soy pobre,    ni tampoco ciego,
     soy hijo de un conde,    que va en mi compañía.
     soy hijo de un conde,    que va en mi compañía.

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0189:2 Ciego raptor (6+6 estróf.)            (ficha nº: 947)

Versión de Sorbeda (ay. Páramo del Sil, p.j. Ponferrada, comc. Ribas del Sil, León, España).   Recitada por Felipa González Rodríguez (55a). Recogida por Flor Salazar, Saturnino Sanjuán, y Ana Valenciano, 21/09/1979 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta LEÓN 79; cinta: 1.21-9.3/A-01). Publicada en TOL I 1991, pp. 349-350.  044 hemist.  Música registrada.

     --A la puerta petan,    ¿quién es el que llama?
  2   --Es un pobre ciego    que pide posada.
     --Ese pobre ciego    ahí al otro lado,
  4   donde no hay dinero    no se da posada.
     --Levántate, niña,    por Dios te lo pido,
  6   da limosna al ciego,    que ande su camino.
     --Ni le quiero pan    ni tampoco vino,
  8   quiero que la niña    me enseñe el camino.
     --Colla a linda roca    colla o lindo liño,
  10   vai poner o cego,    nun lindo camiño.
     --Fióseme a roca,    fióseme o Liño,
  12   ahí te quedas, ciego,    no lindo camiño;
     vea usté aquel roble    vea usté aquel pino,
  14   vea usté aquel huerto    de rosas florido.
     --Yo no veo el roble,    yo no veo el pino,
  16   yo no veo el huerto    de rosas florido.
     --De condes y duques    fuera pertendida,
  18   y ahora d`un ciego    me veo rendida.
     ¡Adiós, miña mae,    adiós, madre mía,
  20   me voy con un ciego    pa toda mi vida!
     --Aquí vengo, madre,    lleno de alegría;
  22   la hija de un conde    traigo en compañía.

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0189:3 Ciego raptor (6+6 estróf.)            (ficha nº: 948)

Versión de Oterico (ay. Riello, p.j. León, ant. Murias de Paredes, comc. Omaña, León, España).   Recitada por Dominica González (83a). Recogida por Paul Bénichou, Silvia Roubaud, Flor Salazar y Maximiano Trapero, 16/07/1985 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta LEÓN 85; cinta: 7.16-7.1/B-02). Publicada en TOL I 1991, p. 350.  028 hemist.  Música registrada.

     --A la puerta pican,    sal a ver quién es.
  2   --Es el ciego, madre,    que la viene a ver.
     --Si es el ciego, madre,    mándale que suba,
  4   (que) le daré pan y vino    y pa cena el tocino.
     --Yo no quiero tu pan,    ni quiero tu vino,
  6   quiero que me enseñes    de Roma el camino.
     --Cógete la rueca    cargada de lino
  8   y vete a enseñarle    de Roma el camino.--
     Allí viene gente    con caballería,
  10   cúbrete con mi capa,    que ella colaría.
     --Pajarcitos que voláis    de noche y de día
  12   decirle a mi madre:    "Malos años viva".
     He sido pedida    de ricos y condes,
  14   y ahora por un ciego    me doy por vencida.

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0189+0155:1 Ciego raptor+Casada de lejas tierras (6+6 estróf.)            (ficha nº: 949)

Versión de Palacios del Sil (ay. Palacios del Sil, p.j. Ponferrada, ant. Murias de Paredes, comc. Ribas del Sil, León, España).   Recitada por Eva González Fernández (62a). Recogida por Juana Agüero, Ángeles Gasset, Fernando Gomarín Guirado y Sandra Robertson, 29/06/1980 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta NORTE 80; cinta: 4.29-6.2/B-08). Publicada en TOL I 1991, pp. 351-352.  106 hemist.  Música registrada.

     Una vieja, vieja,    tenía una hija;
  2   bajo siete llaves    la tiene metida.
     Llegó un pobre ciego    a pedir limosna:
  4   --A este pobre ciego    dale pan y vino.
     --No quiero su pan    ni quiero su vino,
  6   quiero que Paloma    me enseñe el camino.
     --Coge cinta y rueca,    cárgala de lino,
  8   y a este pobre ciego    enséñale el camino.
     --Mire usté aquel huerto,    más abajo un pino,
  10   debajo del huerto    va un lindo camino.
     --Yo bien veo el huerto,    también veo el pino,
  12   soy corto de vista,    no veo el camino.
     --Por ahí siento gente    con caballerías;
  14   mientras la gente pase,    tú me encubrirías.--
     Nueve meses tarda    en parir la niña;
  16   a los nueve meses    dolores tenía:
     --Levántate, Juan,    si bien me queréis,
  18   y a la tu madre    me la llamaréis.
     --Levántese, madre,    del dulce dormir,
  20   que la flor de anís    quería parir.
     --Si pare, que para,    si no, que reviente,
  22   no fue a mi gusto,    y así nos conviene.
     --Para, mi esposina,    con la Virgen Santa,
  24   mi madre no viene,    que no estaba en casa.
     --Levántate, Juan,    si bien me queréis.
  26   y a las tus hermanas,    me las llamaréis.
     --Levantad, hermanas,    del dulce dormir,
  28   que la flor de anís    quería parir.--
     --Si pare, que para,    si no, que reviente,
  30   no fue nuestro gusto,    y así nos conviene.
     --Para, mi esposina,    con la Virgen Santa,
  32   mis hermanas no vienen,    que no están en casa.
     --Levántate, Juan,    si bien me queréis,
  34   y a la mía madre,    me la llamaréis.
     --Levántese, suegra,    del dulce dormir,
  36   que la flor de anís    quería parir.
     En cuanto lo oye,    se pone a vestir,
  38   en la alforja mete    sus buenas mantillas,
     y en la alforja mete    sus ricas gallinas.
  40   Andando y llorando,    oyeron campanas.
     --Dinos, pastorcito,    que apacientas cabras,
  42   ¿por quién tocan tanto    aquellas campanas?
     --Por una casada    de tierras extrañas,
  44   que murió del parto    por parteras malas.--
     Andando y llorando    oyeron cencerras.
  46   --Dinos, pastorcito,    que guardas ovejas,
     ¿por quién tocan tanto    aquellas cencerras?
  48   --Por una casada    de tierras ajenas,
     que murió del parto    por malas parteras.--
  50   No cansan los curas    de decirle misa;
     no cansa la madre    de llorar su hija.
  52   No paran las monjas    de ponerle rosas,
     no para don Juan    de llorar su esposa.

Nota: La recitadora lee el romance.

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0189+0155:2 Ciego raptor+Casada de lejas tierras (6+6 estróf.)            (ficha nº: 950)

Versión de Villameca (ay. Quintana del Castillo, p.j. Astorga, comc. Cepeda, León, España).   Recitada por Aniceta Suárez González (50a). Recogida en Llanos por Josefina Sela, 00/07/1916 (Archivo: AMP; Colec.: Sela, J. (M. Goyri-R. Menéndez Pidal); cinta: OL/015). Publicada en TOL I 1991, pp. 352-354.  106 hemist.  Música registrada.

     Una vieja, vieja,    tenía una hija,
  2   que entre siete llaves    la tiene metida.
     Pasó por allí un ciego    a pedir un día.
  4   --A ese ciego, madre,    déle pan y vino
     y, para con el pan,    déle usted tocino.
  6   --No quiero tu pan    ni quiero tu vino,
     quiero que enseñes    de Roma el camino.
  8   --Cógete la rueca    cargada de lino
     y vete a enseñarle    de Roma el camino.
  10   --Derechito al palo,    derechito al pino,
     derechito al palo,    que allí está el camino.
  12   --Ni veo tal palo,    ni veo tal pino,
     soy corto de vista,    no veo el camino.
  14   --Yo no he visto ciego    de tanta fantasía.
     --Yo no he visto muchacha    de cara tan linda.
  16   --Pájaros que voláis    de noche y de día
     decidle a mi madre    malos años viva:
  18   De condes y reyes    he sido pedida
     y ahora de un ciego    me doy por vencida.--
  20   Y a los siete meses    ya se hallaba encinta;
     llegaron los nueve,    dar a luz quería.
  22   --Levántate, don Juan,    si bien me querías,
     y a la tu madrica    me la llamarías.
  24   --Levantaos, madre,    del dulce dormir,
     que la blanca niña    quería parir.
  26   --Si quie(re) parir, que parga,    si no, que reviente,
     que, para mi gusto,    eso le conviene.
  28   --Parga, la mi mujer,    con la Virgen Santa,
     que la mi madrica    ya no se levanta.
  30   --Levántate, don Juan,    si bien me querías,
     y a la tu hermanita    me la llamarías.
  32   --Levántate, hermana,    del dulce dormir,
     que la blanca niña    quería parir.
  34   --Si quie(re) parir, que parga,    y si no, que arreviente,
     que, para mi gusto,    así le conviene.
  36   --Parga, la mi mujer,    con la Virgen Santa,
     que la mi hermanita    ya no se levanta.
  38   --Levántate, don Juan,    si bien me querías,
     y a la mi madrica    me la llamarías,
  40   que, aunque estaba lejos,    ella sí vendría.
     --Levantaos, suegra,    del dulce dormir,
  42   que la blanca niña    quería parir.
     --Levantaos, paveras,    a pelar los pavos,
  44   los que haiga más gordos    y mejor criados.
     Vuélvete, mi yerno,    no la dejes sola,
  46   que yo voy muy pronto,    dentro de una hora.--
     En el medio del camino,    al salir de una senda,
  48   oyera tocar    campanas muy bellas.
     --Decid, pastorcitos    que cuidáis ovejas,
  50   decid, ¿por quién tocan    campanas tan bellas?
     --Por una casadina    de tierra extranjera,
  52   que murió de parto    por no haber partera,
     por malas cuñadas    y peores suegras.

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0189+0155:3 Ciego raptor+Casada de lejas tierras (6+6 estróf.)            (ficha nº: 951)

Versión de Tejados (ay. Valderrey, p.j. Astorga, comc. Astorga, León, España).   Recitada por Isabel Otero (75a). Recogida en Astorga (Residencia San Francisco) por Javier Olmos, José Ramón Prieto, Salvador Rebés y Flor Salazar, 15/07/1985 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta LEÓN 85; cinta: 7.15-7.1/A-05 y B-01). Publicada en TOL I 1991, pp. 354-355.  122 hemist.  Música registrada.

     --A la puerta pican,    sal a ver quién es.
  2   --Es un ciego, madre,    ciego que no ve.
     --Si es un ciego, hija,    dale de comer,
  4   dale pan y vino    y cumple con él.
     --Yo no quiero pan    ni tampoco vino,
  6   quiero que la niña    me enseñe el camino.
     --Coge rueca `n cinta    cargada de lino
  8   y a ese pobre ciego    `séñale el camino.
     --Derechito al palo,    derechito al pino,
  10   derechito al palo,    que allí va el camino.
     --Anda más alante,    otro poquetiño,
  12   soy corto de vista,    no veo camino.
     --¿Qué gente es aquella    de caballería?
  14   --Métete debajo    de mi capa, niña.
     --¡Oh, Jesús, qué capa    de tal valoría,
  16   por fuera está rota,    por dentro florida!--
     Y aquel era el coche    que lleva la niña.
  18   --¡Pájara que vuelas    por cima la oliva,
     ves, dile a mi madre    que cien años viva!
  20   --Anda tú, la blanca,    anda tú, la niña,
     que ahora te llevo    para una montiña.
  22   --De reyes y condes    fui yo pretendida,
     ahora este ciego    me lleva vencida.
  24   --Anda tú, la blanca,    anda tú, la niña,
     que yo soy el conde    que te pretendía.--
    
(Se encontraba ella muy afligida)
  26   --Maridito mío,    si bien me quisieras,
     a la tu madrita    llamármela fueras.
  28   --Levántese, madre,    del dulce dormir,
     que la luz del día    ya quiere venir,
  30   y la rosa bella    se me va a morir.
     --Si la rosa bella    tiene ya un varón,
  32   quiera Dios reviente    hasta el corazón.
     --Esposita mía,    la Virgen te valga,
  34   que la mi madrita    ya no estaba en casa.
     --Maridito mío,    si bien me quisieras,
  36   a la tu hermanita    a llamarla fueras.
     --Levántate, hermana,    del dulce dormir,
  38   que la luz del día    ya quiere venir,
     y la rosa bella    se me va a morir.
  40   --Si la rosa bella    tiene ya una infanta,
     quiera Dios reviente    hasta la garganta.
  42   --Esposita mía,    la Virgen te valga,
     que la mi hermanita    ya no estaba en casa.
  44   --Maridito mío,    si bien me quisieras,
     a la mi madrita    a llamarla fueras.
  46   --Levántese, suegra,    del dulce dormir,
     que la luz del día    ya quiere venir,
  48   y la su hijita    se me va a morir.
     --Prepara, mi yerno,    la mula cardina,
  50   mientras yo preparo    la mejor gallina;
     prende tú, mi yerno,    las mulas al carro,
  52   mientras yo preparo    mejorito pavo.--
     Se pone en el carro,    echaron a andar;
  54   en medio el camino    ya oyeron tocar.
     --Dime, pastorcito,    dime la verdad,
  56   dime quién a muerto    en esa ciudad.
     --Murió una casada    de muy lejos tierra,
  58   que murió de parto    por la mala suegra.
     --No tengo más hijas,    ni aunque las tuviera,
  60   yo no las casara    pa tan lejos tierra,
     que tenía una,    me quedé sin ella.--

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0189+0155:4 Ciego raptor+Casada de lejas tierras (6+6 estróf.)            (ficha nº: 952)

Versión de San Félix de la Valdería (ay. Castrocalbón, p.j. La Bañeza, comc. Valdería, León, España).   Recitada por Agustina García (82a) y Plácida García (50a). Recogida por Paloma Díaz-Mas, Bárbara Fernández, José Manuel Fraile Gil y Antonio Lorenzo, 16/01/1983 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta ENERO 83; cinta: Lorenzo-Fraile). Publicada en TOL I 1991, pp. 355-357.  110 hemist.  Música registrada.

     Una vieja, vieja,    tenía una hija,
  2   entre siete llaves    la tiene metida.
     Viniera un ciego    a pedir un día.
  4   --¡Madre, aquel ciego    qué dulce pedía!,
     déale usted pan,    déale usted vino,
  6   para con el pan    déale tocino.
     --Ni quiero yo pan    ni quiero yo vino,
  8   quiero que de Roma    me enseñe el camino.
     --Coge esa tu rueca    cargada de lino
  10   y vete con el ciego    a enseñarle el camino.
     --Vale más mi rueca    cargada de lino
  12   que ir con el ciego    a enseñarle el camino.
     --Coge esa rueca    cargada de seda
  14   y vete con el ciego    a enseñarle la senda.
     --Vale más mi rueca    cargada de seda
  16   que ir con el ciego    a enseñarle la senda.
     --Venga usted, la blanca,    otro poquitiño;
  18   que soy corto de vista    y pierdo el camino.--
     . . . . . . . . . . . . . . . . . . .    . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
     --Maridico mío,    si tú bien me quieres,
  20   a la tu madrica    a llamarla fueres.
     --Levántese, madre,    del dulce dormir,
  22   que la luz del día    ya quiere venir
     y la bella rosa    ya quiere parire.
  24   --De parir que parga,    que parga un varón,
     quiera Dios reviente    hasta el corazón.
  26   --Mujer mía,    la Virgen te valga
     que la mi madrica    ya no estaba en casa.
  28   --Maridico mío,    si tú bien me quieres,
     a la tu hermanica    a llamarla fueres.
  30   --Levántate, hermana,    del dulce dormir,
     que la luz del día    ya quiere venir
  32   y la bella rosa    ya quiere parir.
     --Si la bella rosa    pariera una infanta,
  34   quiera Dios reviente    hasta la garganta.
     --Mujer mía,    la Virgen te valga,
  36   que la mi hermanica    ya no estaba en casa.
     --Maridico mío,    si tú bien me quieres,
  38   a la mía madre    a llamarla fueres.
     --Levántese, suegra,    del dulce dormir,
  40   que la luz del día    ya quiere venir
     y la bella rosa    ya quiere parir.
  42   --Mientras tú preparas    la mula gallarda,
     yo prepararé    la mejorica pava;
  44   mientras tú preparas    la mula cardina,
     yo prepararé    la mejor gallina.--
  46   Prepararon todo    y echaron a andar,
     en medio del camino    oyeron tocar.
  48   --Dime, pastorcito,    dinos la verdad,
     dinos por quién tocan    en esa ciudad.
  50   --Por una señora
     del mandil blanco,    pañuelo de seda,
  52   que murió de parto    por no haber partera,
     por malas cuñadas    y peores suegras.
  54   --No tengo más hijas    y aunque las tuviera
     no las casaría    en tan lejas tierras.

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0255:1 Apuesta ganada (á)            (ficha nº: 953)

Versión de San Féliz de las Lavanderas (ay. Quintana del Castillo, p.j. Astorga, comc. Cepeda, León, España).   Recitada por Ramona Rodríguez (74a). Recogida por Elena Aparicio, María Jesús Fernández, José Manuel Fraile Gil y Bernardino González, 06/07/1985 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta LEÓN 85; cinta: 5.6-7.3/B-04). Publicada en TOL I 1991, pp. 357-358.  042 hemist.  Música registrada.

     --Apostado tengo, madre,
  2   de dormir con Marianica    antes del gallo cantar.
     --¿Cómo intentas tú, mi hijo,    lo que no puedes lograr?
  4   --Sí lo lograré, sí, madre,    si usted me quiere ayudar.
     --Ponte mi camisa nueva    con el mi verde sayal
  6   y a la puerta Mariana    allí te vas a pasear;
     luego vendrá Marianita    de los campos donde está--
     [--¿De dónde es esta señora    que aquí vino a pasear?]
  8   --Yo soy una tejedora    de las orillas del mar;
     una tela tengo urdida,    la otra a medio tramar,
  10   y se me acabó la seda    y aquí la vengo a buscar.
     --Hay la seda, sí, señora,    pero está por devanar.
  12   --Pues devánela usted luego,    que yo me quiero marchar;
     el sol se va ya a poner,    la noche se va ya a acercar
  14   y una doncella a deshoras    por caminos parece mal.
     --No se marcha la señora,    no se marchará, no, tal,
     [que mi cama es grande    y aquí se podrá albergar.]
  16   --Muchas gracias, la señora,    [pero no lo pueo aceptar.]
     tiene usted muchos criados,    de mí se querrán burlar.
     [--No se burlan, la señora,    no se burlarán, no tal,]
  18   comer, conmigo a la mesa,    y dormir, conmigo al par.
     --Es que así, buena señora,    entonces muy bien está.--
  20   Y a eso de la medianoche    Mariana que voces da:
     --Levantaros, mis criados,    si os queréis levantar,
  22   que la tejedora de anoche    tejedor se volvió ya.
     --Calla, calla Marianita,    que contigo me he `e casar.
  24   --Quietos, quietos mis criados,    [si os queréis acostar,]
     que no es un tejedor,    que es un sueño que me da.

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0255:2 Apuesta ganada (á)            (ficha nº: 954)

Versión de Bustos (ay. Valderrey, p.j. Astorga, comc. Astorga, León, España).   Recitada por Mariana Alonso (75a). Recogida por Mikel Bilbao, Raquel Calvo, Francisco Mendoza Díaz-Maroto y Flor Salazar, 14/07/1985 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta LEÓN 85; cinta: 7.14-7.2/B-08). Publicada en TOL I 1991, pp. 358-359.  048 hemist.  Música registrada.

     --Apostado tengo, madre,    no sé si podré ganare,
  2   el dormir con Marianita    antes del gallo cantare.
     Y usted, como madre anciana,    un consejo me había `e dare.
  4   --Yo consejos te daré,    si tú los quieres tomare:
     Ponte tú mi saya verde    y mi toca naranjal.--
  6   Y a puertas de Marianita    salió a la calle a paseare.
     Todos duques, todos condes,    todos salen a mirare;
  8   también salió Marianita    a su balcón a mirare.
     --¿Qué señorita es esa    que tan largo trae el andare?
  10   --Señora, soy tejedera    de las orillas del mare;
     una tela tengo urdida,    otra tengo en el telare,
  12   sólo me falta la seda,    no la he podido encontrare.
     --Yo seda sí que la tengo,    pero está por devanare.
  14   --Pues déle prisa a sus criados    a la seda a devanar,
     que antes de que el sol se ponga    la sierra quiero pasar,
  16   que (las) mujeres en los caminos    de noche pintan muy mal.
     --Alto, alto, mis criados,    a la seda devanare.
  18   Si por eso es, tejedera,    en mi casa quedará.
     --Tengo miedo a sus criados,    por lo que puede pasare.
  20   --Si es por eso, tejedera,    en mi cama dormirá.--
     Y eso de la medianoche    Marianita voces da:
  22   --¡Alto, alto, mis criados,    alto, alto, sin cesare!
     [que la tejedora de anoche    tejedor se ha vuelto ya]
     --Calla, Marianita calla,    que contigo me he `e casare.
  24   --¡Alto, alto, mis criados,    vuélvanse a sosegare,
     que estos son los paravanes    que a mí me solían dare!

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0255:3 Apuesta ganada (á)            (ficha nº: 955)

Versión de Villasimpliz (ay. La Pola de Gordón, p.j. León, ant. La Vecilla, comc. Gordón, León, España).   Recitada por Jacoba Díez y Díez (60a). Recogida en Arbas del Puerto por Josefina Sela, 00/00/1915 (fecha deducida) (Archivo: AMP; Colec.: Sela, J. (M. Goyri-R. Menéndez Pidal)). Publicada en TOL I 1991, p. 359.  036 hemist.  Música registrada.

     --Apostado tengo, madre,    no sé si podré ganar,
  2   el dormir con Marianita    antes del gallo cantar.
     --Consejos te daré, hijo,    si tú los quieres tomar:
  4   ponte media sobre media    y encima un verde brial,
     a la puerta ` Marianita    te irás a pasear,
  6   Marianita y sus criados    ya te saldrán a mirar.--
     --¿Dónde es aquella señora,    tan cortesa en (el) andar?
  8   --Una pobre tejedora    que viene de ultramar.
     --Esta noche, tejedora,    en mi casa te has quedar,
  10   que tengo la tela urdida,    falta quien la ha de entramar.
     --Yo solita en su casa,    yo no me puedo quedar.
  12   --Ya dormirá usté en mi cuarto,    muy cerquita al par al par.--
     Eso de la medianoche    Marianita voces da.
  14   --Levantaros, mis criados,    si os queréis levantar,
     que la doncella de anoche    un varón se ha vuelto ya.
  16   Levantaros, mis criadas,    prepararle de almorzar,
     debajo `el paño `e la mesa    ponerme un fuerte puñal
  18   para que cuando acabe    la cabeza le cortar.

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0255:4 Apuesta ganada (á)            (ficha nº: 956)

Versión de Lugueros (ay. Valdelugueros, p.j. León, ant. La Vecilla, comc. Los Argüellos, León, España).   Recogida por Narciso Alonso Cortés, 00/00/1920 (Archivo: AMP; Colec.: Alonso Cortés, N.). Publicada en Alonso Cortés 1920, p. 7 (199) y TOL I 1991, p. 360.  046 hemist.  Música registrada.

     --Apostado tengo, madre,    de perder o de ganar,
  2   que he de dormir con Mariana    antes del gallo cantar.
     --¿Para que has de apostar, hijo,    si sabes que no has de ganar?
  4   --Usted, como ya vieja,    un consejo me ha de dar.
     --Consejo sí te daría,    no me lo querrás tomar:
  6   Vístete la mi basquiña    y encima el verde brial,
     y a las puertas de Mariana    ármale un rico cantar.
  8   --Soy tejedora, señora,    que vengo de sobre mar;
     las telas que traigo ordidas,    sólo me falta tramar.
  10   --¿Dónde es la tejedora,    tan graciosa en el cantar?,
     las sedas las tengo hiladas,    pero están por devanar.
  12   --Devánelas, la señora,    no me quedaré yo tal,
     que mañana tus criados    de ti se querrán burlar.
  14   --Si eso temes, tejedora,    tú conmigo dormirás;
     comerás conmigo en mesa,    dormirás conmigo en par.--
  16   A eso de la medianoche    Mariana sus voces da;
     ya las oye su padre    de la cama donde está.
  18   --¿Qué tienes tú, Marianita,    sueñas o qué voces das?
     --Si soñara yo, mi padre,    si soñara la verdad,
  20   la tejedora de anoche    galán se ha vuelto ya.
     --Levántate, Marianita,    y avíale de almorzar;
  22   prepárale un par de huevos    y échale de regalar.--
     La tejedora no es lerda,    que no quería almorzar.

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0255:5 Apuesta ganada (á)            (ficha nº: 957)

Versión de Santa Olaja de la Acción (ay. Cebanico, p.j. Sahagún, comc. Almanza, León, España).   Recitada por Filomena Rodrigo (85a). Recogida por Alberto Alonso, Cruz Montero, Javier Olmos y Ángela Ramos, 06/07/1985 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta LEÓN 85; cinta: 1.6-7.1/A-18). Publicada en TOL I 1991, pp. 360-361.  035 hemist.  Música registrada.

     --Apostado tengo, madre,    de perder o de ganar,
  2   de dormir con Moreana    antes del gallo cantar.
     --¿Para qué apuestas, mi hijo,    lo que no habías de ganar?
  4   Moreana tiene doncellas    que la sabrán resguardar.
     --También yo tengo a mi madre,    consejos me sabrá dar.
  6   --Consejos te daré, hijo,    si tú los sabes tomar:
     pondrás mi basquiña negra,    también mi verde brial
  8   y a la calle de Moreana    allí te irás a pasear,
     Moreana, como es discreta,    ella te preguntará:
  10   --¿De dónde es la doncellita    y pa dónde caminar?
     --Tejedora soy, señora,    la seda vengo a buscar.
  12   --[Yo tenía una madeja,    la tengo sin devanar.]
     Dormirás con mis doncellas,    juntitas al par al par.
  14   Alto, alto, mis doncellas,    alto, alto, a acostar,
     que la linda tejedora    conmigo se acostará.--
  16   Eso de la medianoche    . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
     --Alto, alto, mis doncellas,    alto, alto, a levantar,
  18   que la linda tejedora    tejedor se volvió ya.

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0255:6 Apuesta ganada (á)            (ficha nº: 958)

Versión de Villaselán (ay. Villaselán, p.j. Sahagún, comc. Riberas del Cea, León, España).   Recogida en Potes, Santander por Diego Catalán y Álvaro Galmés, 00/08/1948 (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en TOL I 1991, pp. 361-362.  038 hemist.  Música registrada.

     --Apostado tengo, madre,    a perder y no ganar,
  2   de dormir con Marïana    antes los gallos cantar.
     --Mariana tendrá criados    que la sabrán resguardar.
  4   --También tendré yo a mi madre    que consejos me dará.
     --Sí te los daré yo, hijo,    si tú les quieres tomar:
  6   ponte mi verde basquiña,    también mi verde brial,
     y a la puerta de Mariana    te vayas a pasear,
  8   y Mariana, que no es boba,    ella te preguntará:
     --¿De dónde es la doncellita,    tan cortés en el hablar?
  10   --Soy tejedora, señora,    la tela vengo a buscar.
     --Yo tenía una madeja,    la tengo sin devanar;
  12   si usted se queda, señora,    me la podría llevar.
     --No señora, no señora,    yo no me puedo quedar,
  14   que criados tendrá usted    que me podrán desforzar.
     --Si es por eso, tejedora,    pues conmigo dormirás.--
  16   Al subir las escaleras,    besos y abrazos se dan.
     --Alto, alto, los mis pajes,    los que a mi mandato están,
  18   alto, alto, los mis pajes,    alto, alto a levantar,
     la tejedora de ayer    tejedor se volvió ya.

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0255+0172:1 Apuesta ganada+Veneno de Moriana (á+í-o)            (ficha nº: 959)

Versión de Rozuelo (ay. Folgoso de la Ribera, p.j. Ponferrada, comc. Boeza, León, España).   Recitada por Virginia Rodríguez (54a). Recogida por Mikel Bilbao, J. Antonio Cid, Maite Manzanera y Dolores Sanz, 11/07/1985 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta LEÓN 85; cinta: 9.11-7.1/A-03). Publicada en TOL I 1991, pp. 362-363.  086 hemist.  Música registrada.

     --Apostado tengo, madre,    no sé si podré ganar,
  2   el dormir con Marianita    antes del gallo cantar.
     --¿Cómo apuestas, el mi hijo,    cosas que no has de ganar?
  4   --Y usted, como mujer vieja,    algún consejo me ha (de) dar.
     --Ponte la mi saya verde    y el mi manto naranjal,
  6   y a la puerta de Mariana    allí te irás a pasear.--
     --¿Qué señora será ésa,    que tan largo trae l`andar?
  8   --Yo soy linda tejedera    de las orillas del mar,
     que se me acabó la seda;
  10   me dicen que usted la tiene    y me la puede prestar.
     --Seda sí tengo una poca,    pero está sin devanar.
  12   Aprisa, aprisa, mis criados,    y a la seda devanar,
     que la tejedora dice,    dice que quiere marchar.
  14   --Pues las mujeres de noche    a deshora pintan mal.
     --Si por eso lo haces,    en mi casa dormirás,
  16   dormirás con mis criados,    brazo a brazo, par al par.
     --Yo con sus criados no,    que me pueden esforciar.
  18   --Dormirás conmigo en cama,    brazo a brazo, par a par.--
     Y a eso de la medianoche    Marianita voces da.
  20   --Aprisa, aprisa, mis criados,
     que la tecedera de ayer noche    tejedor se ha vuelto ya.
  22   --Calla, calla, Marianita,    que contigo me he casar.--
     --Buenos días, Marianita,    a mis bodas te convido.
  24   --Yo creía, don Alfonso,    las bodas eran conmigo.
     --Son con una prima tuya,    que casi daba lo mismo.
  26   --Suba, suba, don Alfonso,    suba, suba al mi jardino,
     comerás del mi pan blanco,    beberás del vino tinto.--
  28   Mariana, muy desenvuelta,    muy pronto salió al jardino,
     las siete hojas del be[l]eno    bien pronto las ha cogido;
  30   las macha con l`almirez    para echárselas al vino,
     sangre de siete colebras,    y ojos de lagarto vivo
  32   y espinas de salamanca    para turbarle el sentido.
     Ella se hizo que bebió,    pero ella no había bebido;
  34   don Alonso, como mozo,    arriba fue con el vino.
     --¿Qué me echaste, la Mariana,    qué me echaste en este vino?
  36   --Sangre de siete colebras    y ojos de lagarto vivo,
     espinas de salamanca    para turbarte el sentido.
  38   --Si me lo quitas, Mariana,    las bodas serán contigo.
     --¡A buen tiempo, don Alonso,    después de haberlo bebido!
  40   --¡Pobrecita la mi madre,    que se queda sin buen hijo!
     --Yo digo pobre de mí,    que de ti me queda un hijo.--
  42   Echara un pregón por ` mundo    desde Madrid a Toledo:
     «Donde haya coro de damas,    no beba el hombre primero»,
  44   que yo, por haber bebido,    mira lo que me ha sucedido.

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0255+0172:2 Apuesta ganada+Veneno de Moriana (á+í-o)            (ficha nº: 960)

Versión de Quintanilla de Somoza (ay. Luyego, ant. Priaranza de la Valduerna, p.j. Astorga, comc. Maragatería, León, España).   Recitada por Margarita Cordero (85a). Recogida por Concha Enríquez de Salamanca, Javier Olmos, y Ana Vian, 12/07/1985 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta LEÓN 85; cinta: 1.12-7.3/A-02). Publicada en TOL I 1991, pp. 363-364.  038 hemist.  Música registrada.

     --Apostado tengo, madre,    no sé si podré ganar,
  2   el dormir con Marianita    antes del gallo cantar.
     --Ponte el vestido de seda    y el vestido de nogal.--
  4   A la puerta `e Marianita    allí se fue a pasear.
     --¿Quién será esa señora    que paso tan largo trae?
  6   --Soy, señora Marianita,    que aquí vengo a comprar,
     que soy tratante en sedas    y aquí las vengo a comprar.
  8   --Prisa, prisa, mis criados,    prisa, prisa y no vagar,
     que una tela está tejiendo    y la otra ya está en el telar.
  10   --Tengo miedo, la señora,    la tarde se me hace ya,
     tengo miedo a sus criados    no me vayan a hacer mal.
  12   --Si es por eso, la señora,    conmigo se acostará.--
     A eso de la medianoche    la señora grita ya.
  14   Se levantan sus criados    que algo le pasará.
     --Calle, calle usted, señora,    que yo le voy a dar.
  16   --Un vaso de vino    yo le quisiera dar.
     --¿Qué me has dado, Marianita,    en este vaso de vino?
  18   --Espinas de salamandra,    ojos de lagarto vivo,
     que me los dejó mi padre    pa el que se burle conmigo.

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0255+0172:3 Apuesta ganada+Veneno de Moriana (á+í-o)            (ficha nº: 961)

Versión de El Ganso (ay. Brazuelo, p.j. Astorga, comc. Maragatería, León, España).   Recitada por Laura Criado Criado (56a en 1977). Recogida por Javier García Sánchez, María Luisa García Sánchez, Antonio Lorenzo, Paloma Díaz-Mas, Bárbara Fernández, José Manuel Fraile Gil y Antonio Lorenzo, en dos ocasiones, 00/07/1977+15/01/1983 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta ENERO 83; cinta: Lorenzo-Fraile). Publicada en TOL I 1991, pp. 364-365.  111 hemist.  Música registrada.

     --Apustado tengo, madre,    cosas que no he de ganar:
  2   el dormir con Marianita    antes del gallo cantar.
     --¿Pa qué apuestas tú, el mi hijo,    cosas que no has de ganar?
  4   --Usted, como madre anciana,    consejos me había de dar.
     --Ponte la mi saya verde    y a mi toca naranjal,
  6   y a las puertas de Mariana    allí te vas a pasear.--
     Todas damas y doncellas    todas salen a mirar,
  8   también salió Marianita    por su balcón a mirar.
     --¿Qué señorita es aquélla    que tan largo trae l`andar?
  10   --Tejedora soy, señora,    vengo de junto a la mar,
     vengo si usted tiene seda    y me la quiere prestar.
  12   --Yo seda sí que la tengo,    pero está por devanar.
     Alto, alto, mis criados,    a la seda a devanar,
  14   que viene una tejedora    que nos la quiere comprar.
     Prisa, prisa, mis criados,    a la seda a devanar,
  16   que el sol ya se está poniendo,    la sierra está por pasar.
     --Mujeres por los caminos    de noche parecen mal.
  18   --Si es por eso, la señora,    en mi casa dormirá.
     --En su casa no, señora,    que en su casa estoy muy mal,
  20   tengo miedo a sus criados,    que me van a maltratar.
     --Si es por eso, la señora,    en mi cama dormirá.
  22   --En su cama sí, señora,    que en su cama no estoy mal.--
     A eso de la medianoche    Marianita voces da.
  24   --Alto, alto, mis criados,    altos, altos, sin cesar,
     tejedora de ayer noche    tejedor se volvió ya.
  26   --Calla, calla, Marianita,    contigo me he de casar.
     --Sosiéguense, mis criados,    y vuélvanse a sosegar,
  28   que estos son esparavanes    que a mí me solían dar.--
     Madrugaba don Alonso,    mañanitas de domingo,
  30   a llevar caballo al agua    y tomar de su rocío.
     --A verte vengo, Mariana,    y a brindarte, de camino,
  32   si quieres ir a mis bodas,    se celebran el domingo.
     --Las tus bodas, don Alonso,    yo pensé que eran conmigo.
  34   --Son con una prima tuya,    que acaso diera lo mismo.
     --Sube, sube, don Alonso,    sube, sube a mi cocina,
  36   sentaráste en silla de oro,    que las tengo yo de mío,
     que me las dejó mi padre    porque casases conmigo;
  38   comerás de mi pan blanco    y beberás de mi buen vino.--
     Marianita, la ligera,    tira un brinco a su jardín,
  40   las siete hojas de beleno    luego se las trajo allí;
     se las majó en almirez    y se las echó en el vino.
  42   --Beba, beba, don Alonso,    este vasito de vino.
     --No lo quiera el Dios del cielo    ni la Virgen del Camino
  44   que entre damas y doncellas    beba yo primero el vino.
     --Beba, beba, don Alonso,    que los demás ya bebimos.--
  46   Aún bien no lo había gustado,    ya le ha robado el sentido.
     --¿Qué me echaste, Marianita,    qué me echaste en este vino?
  48   --Siete lenguas de culoebra    ojos de lagarto vivo,
     espinas de salamanca,
  50   la cola de un renacuajo    pa que te arrobe el sentido.
     --Quítamelo, Marianita,    que me he de casar contigo.
  52   --¡A buen tiempo has acordado,    ahora que lo has bebido!
     --No más siento la mi madre,    que se queda sin un hijo;
  54   también siento a mis hermanas,    que se quedan sin arrimo;
     también siento a mi esposita,    de no la haber conocido.
  56   --¿Y no me sientes a mí, (traidor,)    que de ti yo tuve un hijo?

Nota: conviene confrontar esta versión y la que cantó Laura 6 años después (véase el registro nº 3387).

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0255+0172:4 Apuesta ganada+Veneno de Moriana (á+í-o)            (ficha nº: 962)

Versión de Tejados (ay. Valderrey, p.j. Astorga, comc. Astorga, León, España).   Recitada por Isabel Otero (75a). Recogida en Astorga (Residencia San Francisco) por Javier Olmos, José Ramón Prieto, Salvador Rebés y Flor Salazar, 15/07/1985 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta LEÓN 85; cinta: 7.15-7.1/B-04). Publicada en TOL I 1991, pp. 365-366.  098 hemist.  Música registrada.

     --Apostado tengo, madre,    mis armas y mi puñal
  2   de dormir con Marianita    antes del gallo cantar.
     --¿Para qué apuestas, mi hijo,    cosa que no has de ganar?
  4   --Usted, como vieja madre,    un consejo me ha de dar.
     --Yo te lo daré, mi hijo,    si tú lo quieres tomar:
  6   ponte mi ropa de gala    y mi toca naranjal,
     por la puerta ` Marianita    te has de ir a pasear.--
  8   --¿Qué señora será aquélla    que polido trae l`andar?
     --Pues yo soy la tejedora    de las orillas del mar.
  10   Una tela tengo urdida,    otra tengo en el telar,
     para la que tengo urdida    la seda vengo a buscar,
  12   me han dicho que usted la tiene,    ver si me la puede dar.
     --Una poca sí la tengo,    pero está por devanar.
  14   Prisa, prisa, mis criadas,    prisa, prisa a devanar,
     que está aquí la tejedora    de las orillas del mar.
  16   --Déle prisa a sus criadas    que aguanten a devanar,
     que el sol ya se está quitando,    la sierra quiero pasar.
  18   --Prisa, prisa, mis criadas,    prisa, prisa a devanar,
     que está aquí la tejedora,    dice que se va a marchar.
  20   --Si usted me diera posada,    aquí me había de quedar.
     --Dormirá con mis criadas,    pecho a pecho, par en par.
  22   --Las criadas tendrán novio    y a mí me querrán matar.
     --Si es por eso, la señora,    conmigo se dormirá.--
  24   A las doce de la noche    Marianita voces da.
     --Espertaros, mis criadas,    traed espada y puñal,
  26   tejedora de ayer tarde    tejedor se ha vuelto ya.
     --Calla, calla, Marianita,    contigo me he de casar.
  28   --Quietas, quietas, mis criadas,    son sueños que a mí me dan.--
     Madrugaba don Alonso    mañanitas de un domingo
  30   a dar agua a sus caballos    a las orillas del río.
     Marianita, que lo vio,    dio la vuelta a su jardín
  32   y cogió de las siete hojas    y las cogió con mal fin.
     --Marianita, Marianita,    a mis bodas te convido.
  34   --Esas bodas, don Alonso,    yo creí que eran conmigo.
     --Son con una prima tuya,    que po`l caso da lo mismo.
  36   --Suba, suba, don Alonso,    suba, suba a mi cocina,
     comerá de mi pan blanco,    beberá de mi bebida.
  38   --No lo quiera Dios del cielo    ni la Virgen del Camino
     que entre damas y doncellas    beba yo primero vino.
  40   --Beba, beba, don Alonso,    que las damas ya han bebido.
     --¿Quita, quita, Marianita,    qué me has dado en este vino,
     --Sangre de siete culebras,    ojos de lagarto vivo,
  44   espinas de salamandra,    porque así lo has merecido.
     --Quítamelo, Marianita,    que yo me caso contigo.
  46   --¡Buenas horas, don Alonso,    ahora que lo has bebido,
     vienes a que te lo quite    de que el veneno cogido!
  48   --¡Pobrecita de mi madre,    que se le marcha un arrimo!
     --¿Y no me sientes a mí,    que de ti me queda un hijo?

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0255+0172:5 Apuesta ganada+Veneno de Moriana (á+í-o)            (ficha nº: 963)

Versión de San Martín de Agostedo (ay. Santa Colomba de Somoza, p.j. Astorga, comc. Maragatería, León, España).   Recitada por Francisca Rebaque (73a). Recogida por Mariano de la Campa, Elena Hernández Casañas, Victorino Madrid, Ana Valenciano y Julia Valenzuela, 29/06/1985 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta LEÓN 85; cinta: 5.29-6.3/A-11). Publicada en TOL I 1991, pp. 367-368.  098 hemist.  Música registrada.

     --Una apuesta tengo, madre,    no sé si podré ganar:
  2   el dormir con Marianita    antes del gallo cantar.
     --¿Para qué apuestas, mi hijo,    `puestas que no has de ganar?
  4   --Usted, como madre mía,    consejos me había de dar.
     --Ponte la mi saya verde,    la mi toca naranjal,
  6   y puertas de Marianita    allí t`irás a pasear;
     todas damas y doncellas    allí saldrán a mirar.--
  8   --¿Qué señorita es aquélla    que tan largo trae l`andar?
     --Tejedora soy, señora,    de las orillas del mar;
  10   una tela tengo urdida    y otra tengo en el telar,
     ahora me falta la seda,    ¿si usted me la puede dar?
  12   --Yo seda, sí que la tengo,    pero está por devanar.
     --Prisa, prisa, los criados,    la seda y a devanar.
  14   que la tarde va corriendo    y la sierra quiero pasar.
     --Si es por eso, tejedora,    y aquí te puedes quedar.
  16   --¿Mis hijos, a la mañana,    quién me los ha levantar,
     quién me los ha de vestir,    quién me los ha de calzar?,
  18   que los hijos a los hombres    se le atavían muy mal;
     y tengo miedo a sus criados    no me hubiesen maltratar.
  20   --Si es por eso, tejedora,    y aquí te puedes quedar:
     cenarás conmigo al plato    y en mi cama dormirás.--
  22   Eso de la medianoche,    Marianita voces da:
     --¡Prisa, prisa, mis criados,    prisa, prisa, a levantar,
  24   tejedora de ayer noche,    tejedor se volvió ya!
     --Calles, calles, Marianita,    contigo me he de casar.
  26   --Sosiéguense, mis criados,    y vuélvanse a sosegar,
     que estos son mis paravandos    que a mí me solían dar.--
  28   Madrugara don Alonso    mañanitas de domingo
     a llevái el caballo al agua    y correrle de rocío.
  30   --Aquí vengo, Marianita,    a brindarte, de camino,
     que vayas a las mis bodas,    se celebran en domingo.
  32   --Esas bodas, don Alonso,    yo creía que eran conmigo.
     --Son con una prima tuya,    que acaso diera lo mismo.--
  34   Marianita, a lo ligero,    tira un brinco a su jardín,
     las siete hojas del veneno    para sí se las cogió,
  36   las majó en almirez    y se las echó en el vino.
     --Beba, beba, don Alonso,    este vasito de vino.
  38   --No lo querrá Dios del cielo    ni la Virgen del Camino
     que entre damas y doncellas    beba yo primero el vino.
  40   --Beba, beba, don Alonso,    que los demás ya han bebido.--
     Aún bien lo había gustado,    ya se le quitó el sentido.
  42   --¿Qué me echaste, Marianita,    en este vasito `e vino?
     --Espinazos de culuebra    y ojo de lagarto vivo,
  44   por cima de todo eso    le eché veneno molido.
     --Quítamelo, Marianita,    que me he de casar contigo.
  46   --Yo quitártelo no puedo    y acaso diera lo mismo.
     --Yo na` más siento a mi madre    que se queda sin un hijo,
  48   y siento a mi esposita    el no haberla conocido.
     --¿Y no me sietes a mí,    que de ti me queda un hijo?

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0255+0172:6 Apuesta ganada+Veneno de Moriana (á+í-o)            (ficha nº: 964)
[0292 Marquilloscontam.]

Versión de Calzada de la Valdería (ay. Castrocalbón, p.j. La Bañeza, comc. Valdería, León, España).   Recitada por Rafaela Crespo (70a). Recogida por Aurelio González, Ana Pelegrín, Maximiano Trapero y Ana Vian, 07/07/1981 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta NORTE 81; cinta: 3.7-7.1/B-10). Publicada en TOL I 1991, pp. 368-369.  064 hemist.  Música registrada.

     --Apostadas tengo, madre,    las armas con el puñal
  2   a dormir con Mariana    antes del gallo cantar.
     --Para que apostabas, hijo,    lo que no habías de ganar;
  4   Mariana es muy estulta    y muy mala de engañar.
     --Usted, como madre vieja,    un consejo me ha de dar.
  6   --Quita el vestido de conde    y ponte mi rico brial,
     y a la puerta de Mariana,    allí te irás a pasear.--
  8   Cuando se está paseando,    Mariana al balcón sal.
     --¿Dónde es usted, la señora,    que largo tiene el pisar?
  10   --Tejedora soy, señora,    tejedora de la mar,
     me falta una poca `e seda    y aquí la vengo a buscar.
  12   --Seda sí tengo una poca,    pero está por devanar.
     --Dea prisa a sus criadas,    que aguanten a devanar,
  14   que antes de ponerse el sol    tengo de pasar la mar.
     --No coja prisa, señora,    que conmigo dormirá.--
  16   A eso de la medianoche,    Marïana voces da:
     --Levántense, mis criados,    si se quieren levantar,
  18   la tejedora de anoche    tejedor se quier tornar.
     --Calles, calles, Marïana,    contigo me he de casar.
  20   --Acuéstense, mis criados,    si se quieren acostar,
     que estos eran genios malos    que yo solía soñar.--
  22   [Al cabo los] nueve meses    tuvo un niño como un sol;
     llamó curas, llamó flaires,    el día que lo bautizó.
  24   Acabó de bautizar,    en lo más hondo lo tiró:
     --No quiero que quede casta    de aquel infame traidor.--
  26   Pasan tiempos, vienen tiempos,    por allí volvió a pasar;
     iba a llamarla a la boda,    que ahora se iba a casar.
  28   --Marïana, muy estulta,    por cima `e el rosal,
     cogiera la mejor rosa,    con el mejor devantal.
  30   --¿Qué me has dado, Marïana,    qué me has dado en este vino?
     --Sangre de siete culebras    en el regalgar molido,
  32   pa que no burles con otra    lo que burlaste conmigo.

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0456:1 Mártir de su honra (í-a)            (ficha nº: 965)

Versión de Láncara (ant. Láncara, ant. Murias de Paredes, comc. Luna, León, España).   Recitada por Teresa Fernández Suárez (54a). Recogida por Eduardo Martínez Torner, 00/00/1916 (Archivo: AMP; Colec.: Torner, E. M.). Publicada en TOL I 1991, pp. 369-370.  052 hemist.  Música registrada.

     Allá arriba en aquel alto    hay una rica ermitina;
  2   todos van a beber agua    a la santa romería:
     los viejos por la mañana,    los mozos a mediodía,
  4   los muchachos a la tarde,    por gozar más alegría.
     Arriba van tres doncellas,    hijas del conde de Oliva,
  6   una se llama doña Ana    y el otra doña María,
     la más chiquitina de ellas    llámase Perla Escogida.
  8   Bien la viera un perro moro    desde el corredor de arriba.
     --Dame tu cuerpo, galana,    dame tu cintura, niña,
  10   te daré saya de grana,    lo que en tu tierra no había.
     --No quiero saya de grana,    que mejor yo la tenía.
  12   --Te daré anillo de oro,    que en tu tierra no lo había.
     --No quiero tu anillo de oro,    que mejor yo lo tenía.--
  14   Estando en estas razones,    echó a correr tras la niña.
     ¿Adónde se fue a meter?    Donde la mar combatía.
  16   --¿Qué mi dieras, la niñeta,    qué mi dieras, hija mía,
     qué mi dieras, la niñeta,    si de ahí te sacaría?
  18   --No siendo mi triste cuerpo,    yo otra cosa no tenía.--
     Quedó en ropa menor    y entró a buscar la niña.
  20   --Por Dios te pido, buen rey,    por Dios y Santa María,
     que me dejaras decir    una oración que sabía.
  22   --Si la oración es muy larga,    primero te finarías.
     --La oración es bien pequeña,    que es "Dios te Salve María".--
  24   Las campanas de los cielos    se tocaban de alegría,
     por la ánima de la niña    que pa los cielos camina.
     ¡Válgame Nuestra Señora,    válgame l`Ave María!

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0456:2 Mártir de su honra (í-a)            (ficha nº: 966)

Versión de Villanueva de la Tercia (ay. Villamanín, ant. Rodiezmo, p.j. León, ant. La Vecilla, comc. Los Argüellos, León, España).   Recitada por María González Balanzategui (unos 40a). Recogida por Josefina Sela, 00/07/1919 (Archivo: AMP; Colec.: Sela, J. (M. Goyri-R. Menéndez Pidal)). Publicada en TOL I 1991, pp. 369-370.  073 hemist.  Música registrada.

     Allá arriba en aquel alto    había una nueva ermita,
  2   las paredes son de oro,    las tejas de plata fina,
     dentro está Nuestro Señor,    fuera la Virgen María.
  4   Bajó un ángel del cielo
     con un libro en las manos    que dos mil hojas tenía,
  6   el primer renglón del libro    de esta manera decía:
     "Venir todos los cristianos    a esta santa romería:
  8   los viejos por la mañana,    los mozos a mediodía,
     los muchachos a la tarde,    por gozar más alegría".
  10   Ya caminan    tres hijas de Juan García,
     una se llama doña Ana,    la otra doña María
  12   y la más chiquitina de ellas    se llama Perla Escogida.
     Tanto cantan, tanto bailan    en la santa romería
  14   que a las mujeres encantan    y a los hombres desafían.
     Estando un hijo del rey jugando    con otros en compañía,
  16   deja de jugar al naipe    y se marcha a ver la niña.
     --Dame tu cuerpo, niñeta,    dame tu cuerpo, la niña;
  18   te daré liga de seda    bordada con plata fina.
     --No quiero liga de seda,    que de algodón la tenía,
  20   mi madre tenía dos,    una para mí sería.--
     Ya camina    una hija de don García
  22   por unas vegas alante    deja de andar y corría;
     con el pie pisa la yerba    con el zapato la trilla,
  24   con el vuelo de su saya    toda la deja tendida.
     Ya se fue a una cueva    donde la mar combatía.
  26   Cuando la mar da la andada    toda la niña cubría,
     cuando la mar no la daba    toda la niña se vía.
  28   Pasa por allí un galán,    aquel que la pretendía.
     --Dame tu cuerpo, niñeta,    dame tu cuerpo, la niña,
  30   dame tu cuerpo, niñeta,    yo de ahí te sacaría.
     --Doite mi cuerpo, galán,    que otra cosa no tenía.--
  32   Ya la saca al medio `el campo,    la saca en blanca camisa.
     --Por Dios te pido, galán,
  34   que me dejes decir    una oración que sabía.
     --Si la oración es muy larga    aquí estaremos too el día.
  36   --La oración no era muy larga,    sólo era un Ave María.--
     Acabada de decir    la niña muerta caía.
     ¡Válgame Nuestra Señora,    válgame Santa María!

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0456:3 Mártir de su honra (í-a)            (ficha nº: 967)

Versión de Naredo de Fenar (ay. Matallana de Torío, ant. La Robla, p.j. León, ant. La Vecilla, comc. Torio, León, España).   Recitada por Salvadora Fernández Gutiérrez (58a). Recogida en Brugos de Fenar por Josefina Sela, 00/07/1916 (Archivo: AMP; Colec.: Sela, J. (M. Goyri-R. Menéndez Pidal)). Publicada en TOL I 1991, pp. 370-371.  055 hemist.  Música registrada.

     Allá arriba en aquel alto    hay una guapa ermetica,
  2   las paredes son de plata,    las tejas de plata fina,
     dentro está Nuestro Señor,    fuera la Virgen María,
  4   con el rosario en la mano,    de esta manera decía:
     "Toda la gente cristiana    venga a esta romería:
  6   los viejos por la mañana,    los mozos al mediodía,
     gente de la media edad    entre la noche y el día."
  8   Tanto cantan, tanto bailan,    en la santa romería,
     si no es la hija de una viuda,
  10   que a los viejos encantaba    y a los mozos desafía.
     Ya lo viera el hijo ` el rey    desde la sala de arriba.
  12   --Dame tu cuerpo, doña Ana,    dámele, perla escogida,
     te daré anillo de oro    que en tu dedo no traías.
  14   --No quiero yo anillo de oro,    mi padre me lo daría.
     --Dame tu cuerpo, doña Ana,    dámelo, perla escogida,
  16   te daré vestido `e seda,    que en tu cuerpo no traías.
     --No quiero vestido `e seda,    mi padre me lo daría.
  18   --Dame tu cuerpo, doña Ana,    dámelo, perla escogida,
     te daré los seis reinados,    que tu padre no tenía.--
  20   Por unas vegas abajo,    por unas vegas arriba;
     de que se vio apurada,    a la mar se tiraría.
  22   Cuando venía la crecida,    tápase la blanca niña;
     cuando venía la hondada,    veíase la blanca niña.
  24   --Marche toda la gente,    yo solo la velaría.--
     Las campanas de los cielos    se tocaban a alegría,
  26   las de la tierra también,    sin saber quién las tañía,
     por la ánima de la niñeta    que pa los cielos camina,
  28   que pobre del hijo ` el rey    que no sé cómo le diría.

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0456:4 Mártir de su honra (í-a)            (ficha nº: 968)

Versión de Cascantes [de Alba] (ay. Cuadros, p.j. León, comc. La Robla, León, España).   Recitada por Manuela Rabanal García (unos 54a). Recogida por Josefina Sela, 00/07/1916 (Archivo: AMP; Colec.: Sela, J. (M. Goyri-R. Menéndez Pidal)). Publicada en TOL I 1991, pp. 371-372.  038 hemist.  Música registrada.

     Tres hijas tenía el rey,    la cosa que más quería,
  2   tanto cantan, tanto bailan,    en la santa romería,
     que a las mujeres encantan    y a los hombres desafía[n].
     . . . . . . . . . . . . . . . . . . .    . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
  4   Por una pradera abajo,    por una pradera arriba;
     alza la niña la saya,    deja de andar y corría.
  6   ¿A dónde se fue a meter?    Adonde la mar combatía.
     Cuando las olas le daban,    toda la niña cubría;
  8   cuando las olas bajaban,    toda la niña se vía.
     --¿Qué haces ahí tú, la niña,    dentro de la mar metida?
  10   --Por tu culpa, caballero,    por tu culpa y no la mía.
     --¿Qué me dabas tú, la niña,    yo de ahí te sacaría?
  12   --Yo te daría mi cuerpo,    otra cosa no tenía.
     --Tú si me dabas tu cuerpo,    era lo que yo quería.--
  14   Ya se esnuda, ya se escalza,    y entra por la blanca niña.
     Desque afuera la vio,    de esta manera decía:
  16   --Aquí te tengo gozar    antes que sea de día.
     --Déjame decir primero    una oración que sabía.
  18   --Si la oración es muy larga,    en ella te quedarías.
     --La oración no es muy larga,    que es la del Ave María.--
     . . . . . . . . . . . . . . . . . . .    . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

Nota de la colectora: No recuerda; por lo que dice, sigue el romance del "Penitente" [La penitencia del rey Rodrigo?].

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0456:5 Mártir de su honra (í-a)            (ficha nº: 969)

Versión de Valdeteja (ay. Valdelugueros, ant. Valdeteja, p.j. León, ant. La Vecilla, comc. Los Argüellos, León, España).   Recitada por Irene García (unos 40a). Recogida en Orzonaga por Josefina Sela, 00/00/1915 (fecha deducida) (Archivo: AMP; Colec.: Sela, J. (M. Goyri-R. Menéndez Pidal)). Publicada en TOL I 1991, pp. 372-373.  043 hemist.  Música registrada.

     Allá arriba en aquel alto    había una nueva armita,
  2   las paredes son de oro    las tejas de plata fina.
     Dentro está Nuestro Señor    y fuera Santa María
  4   que tiene un libro en la mano    más de mil hojas tenía,
     en el primer renglón    de esta manera decía:
  6   "Acudid, acudid todos    a la santa romería:
     los niños por la mañana,    los viejos a mediodía
  8   y los de la media edad    entre la noche y el día
                                       que es la mayor alegría".
  10   Acudieron tres doncellas    hijas del conde García,
     la mayor se llama Ana,    la otra doña María,
  12   la más chiquitita de ellas    le llaman Perla escogida.
     Tanto cantan, tanto bailan    en la santa romería
  14   que a las mujeres encantan    y a los hombres desafían.
     Ya se asoma el hijo `el rey    desde la sala de arriba.
  16   --Dame tu cuerpo, doña Ana,    dame tu cuerpo, la niña.
     --Mi cuerpo no te le doy,    porque es toda la alegría.
  18   --Te daré cadena de oro    que tu cuello no traías.
     --No quiero cadena de oro,    mi padre me la daría.
  20   --Te daré los cien ducados    que tu padre no tenía.--
     Ya bajara para abajo    y de una coz la derriba.
     ¡Válgame Nuestra Señora,    válgame Santa María!

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0456:6 Mártir de su honra (í-a)            (ficha nº: 970)

Versión de Felechares de la Valdería (ay. Castrocalbón, p.j. La Bañeza, comc. Valdería, León, España).   Recitada por Ramona Pedrosa Carrecedo (79a). Recogida por Pilar Aragón, Michelle Débax, y Antonio Lorenzo, 14/07/1985 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta LEÓN 85; cinta: 3.14-7.3/A-07). Publicada en TOL I 1991, p. 374.  039 hemist.  Música registrada.

     ¡Válgame Santa Ana madre,    Santa Ana, Santa María!
  2   Santa Ana tiene una ermita    toda llena de alegría,
     toda le gente cristiana    vien de ver su romería:
  4   los hombres por la mañana    y las mujeres por el día,
     las doncellas por la tarde,    que por la fresca caminan.
  6   Caminaban tres doncellas,    hijas del conde García,
     una se llamaba Juana    y otra se llama María,
  8   la más chiquitica de ellas    se llama la Turbialinda.
     Detrás iba un caballero,    que era el que las pretendía.
  10   --Turbialinda de mis ojos,    Turbialinda de mi vida,
     tú te has de casar conmigo    antes que amanezca el día.
  12   --Yo me casaré o no,    primero he de ser cautiva.--
     Prados verdes, prados verdes,    más volaba que corría.
  14   La agarrara por un brazo    y para un pozo la tira.
     Pasan tiempos, vienen tiempos,    y el traidor por allí iba,
  16   pasó un día por allí    como otras veces sabía,
     la agarrara por un brazo    y la sacara pa arriba.
  18   --Déjame decir, traidor,    una oración que sabía,
     mi padre me la enseñó    y mi madre me la decía,
  20   mi padre me la enseñó    cuando yo era chiquitina.

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0232:2 Una fatal ocasión (í-a)            (ficha nº: 971)

Versión de Candín (ay. Candín, p.j. Ponferrada, ant. Villafranca del Bierzo, comc. Ancares, León, España).   Recitada por María Abella López (83a). Recogida por Paul Bénichou, Mercedes Cano, J. Antonio Cid y Concha Enríquez de Salamanca, 17/07/1985 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta LEÓN 85; cinta: 1.17-7.3/A-02). Publicada en TOL I 1991, p. 375.  034 hemist.  Música registrada.

     Por aquellos campos verdes    linda romera camina,
  2   con los pies pisa la hierba,    con la saya la derriba.
     Dio vuelta mirar atrás,    por ver si alguien la vía;
  4   vio venir un caballero,    era el que la pretendía.
     Uno corre y otro corre,    por ver el que más corría,
  6   y el pícaro le atajó    por atajos que el sabía.
     --Por Dios te pido y te ruego,    por Dios y Santa María,
  8   que me dejes ir con honra    a esta santa romería.
     --Yo con honra sí, por cierto,    si mis fuerzas no podían.--
  10   Dieron vuelta tras de vuelta    y en el campo la derriba;
     dieron vuelta tras de vuelta,    puñal de oro le caía.
  12   La niña, como es discreta,    a sus manos lo cogía;
     se lo metió por la espalda    y al corazón le salía.
  14   --No lo digas en tu tierra,    ni te alabes en la mía,
     que has matado un caballero    con las armas que él traía.
  16   --Yo no lo diré en tu tierra    ni me alabaré en la mía;
     por donde quiera que vaya    rosarios te rezaría.

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0232:3 Una fatal ocasión (í-a)            (ficha nº: 972)

Versión de Trascastro (ay. Peranzanes, p.j. Ponferrada, ant. Villafranca del Bierzo, comc. Fornela, León, España).   Recitada por Rosario Rodríguez (70a). Recogida por Diego Catalán, J. Antonio Cid, Flor Salazar y Ana Valenciano, 18/07/1977 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta NORTE 77; cinta: `Trascastro-B` A3). Publicada en AIER 1 (1982), nº 44:4, p. 276 y TOL I 1991, pp. 375-376.  029 hemist.  Música registrada.

     Por los campos de Malverde    linda señora camina,
  2   con el pie pisa la hierba,    con el rodo la envolvía.
     Bien la viera un caballero    que era el príncipe de Hungría,
  4   deja de jugar los bolos    y corre tras de la niña.
     Corre el uno, corre el otro,    la niña siempre podía.
  6   Al entrar n`un valle oscuro    y al salir de una vallina,
     al entrar n`un valle oscuro,    allí cogiera a la niña.
  8   Estando en estas razones,    puñal de oro relucía.
     . . . . . . . . . . . .    para matar a la niña.
  10   La niña, como esenvuelta,    para sí lo recogía;
     se lo metió por la espalda    y al corazón le sali(e)ra.
  12   --Los hombres con las mujeres    han de hablar con cortesía.
     Tú, si querías sanar,    yo muy bien te sanaría;
  14   tú, si querías morir,    yo muy bien te ayudaría;
     si quieres saber quién soy,    yo soy la Virgen María.

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0232:4 Una fatal ocasión (í-a)            (ficha nº: 973)

Versión de Páramo del Sil (ay. Páramo del Sil, p.j. Ponferrada, comc. Ribas del Sil, León, España).   Recitada por Manuela, apodada "la Romancera". Recogida por Felisa de las Cuevas, hacia 1930 (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en TOL I 1991, pp. 376-377.  044 hemist.  Música registrada.

     Aquellas vegas abajo    una romera camina,
  2   con los pies pisa la hierba    y con la saya la seriguía;
     va mirando para atrás,    por ver si alguien venía.
  4   Vio venir a un galán,    que era el que la pretendía.
     --Por Dios te pido, galán,    por Dios y Santa María,
  6   que me dejes ir en paz    a esta santa romería.
     --No te dejo ir en paz,    aunque me cueste la vida.--
  8   Dieron vuelta sobre vuelta    y le cayó la mantilla;
     él, como muy veloz,    al instante se la irguiera.
  10   Dieron vuelta sobre vuelta    y un puñal de oro cayera,
     y ella, como más veloz,    al instante se lo irguiera.
  12   Dieron vuelta sobre vuelta,    el corazón le atraviesa.
     --Ni lo digas en tu tierra,    ni te alabes en la mía,
  14   que has matado a un caballero    con las armas que él traía.
     --Ni lo diré en tu tierra,    ni me alabaré en la mía,
  16   pues, si tu padre lo sabe,    la vida me quitaría.--
     Al pasar un tesecito    y entrar en una vallina,
  18   allí estaba su madre    aguardando por su hija.
     Ella quería lavarse,    ella lavarse quería.
  20   --¡Bien haya la mi hija,    bien haya la hija mía,
     que ha matado un caballero    con las armas que él traía!
  22   ¡A cuántas hijas de hombres buenos    les tien(e) quitado la vida!

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0232:5 Una fatal ocasión (í-a)            (ficha nº: 974)

Versión de Vega de los Viejos (ay. Cabrillanes, p.j. León, ant. Murias de Paredes, comc. Babia, León, España).   Recitada por Consuelo Vega Fernández (20a). Recogida por Manuel Manrique de Lara, 00/00/1908 (fecha deducida) (Archivo: AMP; Colec.: Manrique de Lara, M.). Publicada en TOL I 1991, p. 377.  028 hemist.  Música registrada.

     Por aquellos prados verdes    se paseaba una niña,
  2   con el pie pisa la rosa,    con la mano la cogía,
     con el vuelo de la saya    la deja toda tendida.
  4   Ha mirado atrás y alante,    por ver si alguien la veía.
     La miraba un caballero,    galán que la pretendía;
  6   jugando estaba a los naipes    encima de sus rodillas,
     deja los naipes y escapa    a correr tras de la niña.
  8   Se le cayó el puñal de oro,    la niña se le cogía;
     se lo metió por el pecho    y a la espalda le salía.
  10   --Por donde quiera que vayas    no te fíes, prenda mía,
     que has matado un caballero    con las armas que él traía.
  12   --Has de saberte, galán,    que yo me llamo María,
     los hombres con las mujeres    han de tener cortesía.--
  14   Y estando en estas palabras,    el caballero expira.

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0232:6 Una fatal ocasión (í-a)            (ficha nº: 975)

Versión de Robledo de Caldas (ay. Sena de Luna, ant. Láncara, p.j. León, ant. Murias de Paredes, comc. Luna, León, España).   Recitada por Doradía García (55a). Recogida por Marisa Argüelles, Diego Catalán, María África Hardisson y Millán Urdiales, 07/07/1985 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta LEÓN 85; cinta: 7.7-7.2/B-01). Publicada en TOL I 1991, pp. 377-378.  030 hemist.  Música registrada.

     Por aquellos campos verdes,    por aquellas praderías
  2   paseaba Clarineta,    la más bonita que había;
     con el vuelo de sus faldas    todas las flores cogía.
  4   Se asomó al alto de un cerro,    para ver lo que veía;
     vio venir a un caballero,    que era el que a ella pretendía.
  6   --¿Qué haces ahí, Clarineta,    qué haces ahí, vida mía?
     --Esperando a mi hermanito,    que era el que yo más quería.--
  8   Le tiró la gorra al suelo,    él corre y ella corría,
     y la fue a encontrar a un bosque    donde nadie la veía.
  10   De la una pa las dos    la justicia ya venía:
     --¿Quién ha matado a ese hombre,    quién le ha quitado la vida?
  12   --Le he matado yo, señores,    con armas que él traía;
     él quiso quitar mi honor    y yo le quité la vida.
  14   --Hicisteis bien, Clarineta,    hicisteis bien, vida mía;
     si él te quitó a ti el honor,    tú le quitastes la vida.

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0232:7 Una fatal ocasión (í-a)            (ficha nº: 976)

Versión de Vierdes (ay. Oseja de Sajambre, p.j. Cistierna, ant. Riaño, comc. Sajambre, León, España).   Recitada por Mónica Granda. Recogida por Ramón Menéndez Pidal, 04/09/1909 (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en TOL I 1991, pp. 378-379.  048 hemist.  Música registrada.

     Por los campos de Granada    una señora camina,
  2   vestida de colorado,    ¡mi Dios, cómo parecía!
     con el pie siega la yerba,    con el calcaño lo trilla,
  4   con el vuelo de su saya    deja la yerba tendida.
     Bien la viera perro moro,    galán que la pretendía,
  6   estando jugando a los naipes    con otros en compañía.
     Deja el juego de los naipes    y echa tras la blanca niña.
  8   Allá la fuera a alcanzar    en una espesa montiña.
     --¿Ónde iba, la señora,    tan sola y sin compañía?
  10   --Voy a boda de un hermano,    mañana se casaría.
     --Pos casémonos los dos    y vamos en compañía.
  12   --Yo casarme, no por cierto,    yo casarme no quería;
     pretendo meterme monja    en convento ` Santa María.--
  14   La arrimó tres vueltecitas,    derribarla no podía;
     entre las tres y las cuatro,    el puñal se le caía.
  16   Cayó el puñal en el suelo    y la niña lo cogía;
     métele el puñal pol pecho,    por la espalda le salía.
  18   Con el fervor de la sangre,    el caballero decía:
     --Por Dios te pido, la dama,    por Dios yo te lo pedía,
  20   no te vaigas alabando,    por tu tierra y por la mía,
     que has matado a un caballero    con las armas que él traía.
  22   --Yo alabarme, sí por cierto,    yo alabarme sí quería,
     que, si no encontraba gente,    a las aves lo diría;
  24   si no, tres de cada casa,    que lo digan más aína.--

Nota: María ayuda a Mónica. .

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0232:8 Una fatal ocasión (í-a)            (ficha nº: 977)

Versión de Oencia (ay. Oencia, p.j. Ponferrada, ant. Villafranca del Bierzo, comc. Selmo, León, España).   Recitada por Maruja Terrado Ferreiro (40a) y Rosa Ferreiro. Recogida por Pilar Aragón, Aurelio González, Victoria Raboso y Blanca Urgell, 18/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta NOROESTE 82; cinta: 3.18-7.1/A-03). Publicada en TOL I 1991, p. 379.  038 hemist.  Música registrada.

     Por aquellos prados verdes,    por aquellas praderías
  2   bajaba la Melinesa,    ¡mi Dios, qué bien parecía!,
     con el vuelo de la saya    todas las flores cogía;
  4   miraba de un lado a otro,    por ver si alguien la veía.
     Sólo la vio un caballero    traidor que la perseguía.
  6   --¿Dónde va, la Melinesa,    dónde va, la prenda mía?
     --Voy a la boda de un primo    que casarse pretendía.
  8   --Nos casaremos los dos,    iremos en compañía.
     --Yo casarme no, por cierto,    ni tal intención tenía;
  10   yo bien quisiera ser monja,    religiosa carmelina.--
     Se echan los dos a correr    por aquellas pradarías
  12   hasta llegar a aquel bosque    el más espeso que había.
     Allí se dieron dos vueltas,    pero ninguno caía;
  14   de las dos para las tres,    puñaladas allí había;
     de las tres para las cuatro,    ya llega la policía.
  16   --¿Quién mató a este caballero,    mi Dios, quién lo mataría?--
     Contesta la Melinesa,    sin miedo ni cobardía:
  18   --Lo he matado yo, por cierto,    con las armas que él traía;
     él me robaba el honor    y yo le quité la vida.

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0232:9 Una fatal ocasión (í-a)            (ficha nº: 978)

Versión de Pío (ay. Oseja de Sajambre, p.j. Cistierna, ant. Riaño, comc. Sajambre, León, España).   Recitada por Josefa Redondo (63a). Recogida por Paul Bénichou, Paloma Díaz-Mas, Jon Juaristi y Beatriz Mariscal, 12/07/1985 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta LEÓN 85; cinta: 3.12-7.2/A-04). Publicada en TOL I 1991, pp. 379-380.  038 hemist.  Música registrada.

     Por aquellos prados verdes,    por aquellas praderías
  2   bajaba la Melinesa,    ¡mi Dios, qué bien parecía!,
     con el cuelo de la saya    toda la hierba cogía;
  4   miraba a una lado y a otro    por ver si alguien la veía.
     Sólo la vio un caballero    traidor que la pretendía:
  6   --¿Dónde va, la Melinesa,    dónde va la prenda mía?
     --Voy a la boda de mi primo    que casarse pretendía.
  8   --Nos casaremos tú y yo    y iremos en compañía.
     --Yo casarme, no, por cierto,    ni tal intención tenía;
  10   yo bien quisiera ser monja,    religiosa carmelita.--
     Ya se echaron a comer    por aquellas praderías,
  12   por aquellos predos verdes,    los más espesos que había.
     Allí se dieron tres vueltas,    pero ella no se caía;
  14   de las tres para las cuatro,    puñaladas allí había,
     de las cuatro pa las cinco,    ya viene la policía.
  16   --¿Quién mató a este caballero,    mi Dios, quién lo mataría?
     --Pues yo misma lo he matado    con las armas que él traía,
  18   él me robaba el honor,    yo le quité la vida.
     Aquí se acaba la historia,    de la hermosa Carmelina.

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0173:8 Santa Irene (8+8 á-a+é-o)            (ficha nº: 979)

Versión de San Clemente de Valdueza (ay. Ponferrada, ant. San Esteban de Valdueza, p.j. Ponferrada, comc. Ponferrada, León, España).   Recitada por Regina Morán Díez (72a). Recogida por Pilar Aragón, José Antonio Blanco, José Manuel Fraile Gil y Beatriz Mariscal, 17/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta NOROESTE 82; cinta: 1.17-7.1/A-08). Publicada en TOL I 1991, pp. 380-381.  047 hemist.  Música registrada.

     En casa del rey mi padre    un traidor pidió posada;
  2   mi padre, como era dócil,    desde luego se la daba.
     De tres hijas que tenía,    le pidió la más galana;
  4   ella le dijo que no,    que no quería ser casada,
     que se quería meter monja    n`el convento de Santa Ana.
  6   El traidor, luego al oír eso,    luego trató de robarla;
     no la sacó por puertas    ni tampoco por ventana,
  8   la sacó por un balcón    a favor de la criada.
     Anduvieron siete leguas    sin chistarse una palabra;
  10   de las siete pa las ocho    una pregunta le daba:
     --¿Cómo te llamas, la niña,    cómo se llama, galana?
  12   --En casa del rey mi padre,    Elenita me llamaba,
     y ahora, por estos montes,    Elena la desgraciada.--
  14   Hizo burla la que quiso    y hasta le escupió en la cara;
     y le cortara la cabeza    y la echara a una muralla,
  16                                     donde la culebra andaba.
     Pasan tiempos, vuelven tiempos,    el traidor por allí andaba;
  18   andaban unos pastores    que sus ovejas guardaban.
     --¿De quién será esa ermita    tan blanca y tan debojada?
  20   --Es Santa Elena bendita.    --Iremos a visitarla--
     --Perdóname, Santa Elena,    perdóname tú, mi alma.
  22   --No te la perdono yo    ni tampoco el rey del cielo,
     subirás para el altar,    servirás de candillero,
  24   por la boca echarás llama    y por los ojos llama y fuego.

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0173:9 Santa Irene (8+8 á-a+é-o)            (ficha nº: 980)

Versión de Regueras (ay. Regueras de Arriba, p.j. La Bañeza, comc. La Bañeza, León, España).   Documentada en o antes de 1950. (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en TOL I 1991, pp. 381-382.  053 hemist.  Música registrada.

     En casa del rey mi padre    un traidor pidió posada;
  2   mi padre, como es tan noble,    luego se la mandaba.
     Tres hijas que tenía el rey,    le pidió la más galana;
  4   ella dijo que no,    que no quiere ser casada,
     que se quiere meter monja    n`el convento `e Santa Ana.
  6   A eso de la medianoche,    cuando los gallos cantaban,
     no la sacaron por puerta,    ni tampoco por ventana,
  8   que la sacan po` un balcón    a favor de una criada.
     Siete leguas anduvieron    sin hablar una palabra;
  10   al cabo `e las siete leguas    el traidor la preguntaba:
     --¿Cómo te llamas, la niña,    cómo te llamas, la blanca?
  12   --En casa del rey mi padre,    Elenica me llamaba,
     ahora me llaman Elena,    Elena la desgraciada.--
  14   Hizo mucha burla de ella,    hasta escupirla en la cara;
     le cortara la cabeza,    a un pedragal la tirara.
  16   De su cabeza salieron    dos paredes muy blancas,
                                       de sus cabellos las latas,
  18   de sus delicados huesos,    la teja pa retejarla.
     Pásanse tiempos y tiempos    y el traidor por allí pasa;
  20   encuentra unos pastores,    que el ganado repastaban.
     --¿De quién es aquella ermita    tan blanca y tan dibujada?
  22   --Es de Elena,    Elena la desgraciada.
     --Pues es de Elena,    vamos todos a adorarla.
  24   Perdóname, Elena,    que yo he sido el de la causa.
     --No te perdonaré yo,    ni tampoco el rey del cielo;
  26   súbete para ese altarillo,    servirás de candelero.--
     Su semejanza allí queda,    cuerpo y alma al infierno.

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0173:10 Santa Irene (8+8 á-a+é-o)            (ficha nº: 981)

Versión de Valporquero de Torío (ay. Vegacervera, p.j. León, ant. La Vecilla, comc. Torío, León, España).   Recitada por Antonia González Gómez. Recogida por Diego González, 00/00/1917 (fecha deducida) (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en TOL I 1991, pp. 382-383.  058 hemist.  Música registrada.

     A las doce de la noche    un pobre pidió posada;
  2   los padres, como eran dóciles,    ellos luego se la daban.
     De tres hijas que tenía el rey    le pidió la más salada;
  4   el padre dice que no,    que él que no se la otorgaba.
     La sacó por un balcón    con favor de una criada;
  6   la cogió entre los brazos,    al caballo la montaba.
     Siete leguas lleva andadas    sin hablar una palabra.
  8   --¿Cómo no me hablas, Irene,    Irene, cómo no me hablas?
     --¡Cómo te tengo de hablar,    si me llevas arrobada!
  10   En casa de los mis padres    era yo la más salada;
     ahora que me hallo aquí,    soy yo la más desgraciada.--
  12   Ya la cogió por los brazos,    del caballo la tiraba,
     hizo lo que quiso de ella,    hasta escupirla en la cara;
  14   y le cortó la cabeza    para más martirizarla;
     la tiró pa un pedregal,    donde gente no pasaba.
  16   Allí se hizo una ermita    muy blanca y muy dibujada:
     con los huesos las paredes,    con los cabellos las latas,
  18   con las cejas de sus ojos,    teja para retejarla.
     Vino tiempo y pasó tiempo,    y el traidor por allí pasa;
  20   allí estaba un pastorcito,    que ovejas blancas guardaba.
     --¿De quién es aquella armita    tan blanca y tan dibujada?
  22   --Es la armita `e Santa Irene,    que allí fue martirizada.
     --Si es la armita `e Santa Irene,    bajemos a visitarla.
  24   Perdóname, Santa Irene,    que yo fui tu amor primero.
     --No te perdonaré yo    ni tampoco el rey del cielo;
  26   ponte en el altar mayor,    servirás de candelero,
     que el tu cuerpo y la tu alma    están ardiendo en el infierno.
     ¡Válgame Nuestra Señora,    válgame el señor San Pedro,
     Nuestra Señora me valga,    válgame el Divino Verbo!

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0173:11 Santa Irene (8+8 á-a+é-o)            (ficha nº: 982)

Versión de Curueña (ay. Riello, p.j. León, ant. Murias de Paredes, comc. Omaña, León, España).   Recitada por Josefa Fernández, viuda (48a). Recogida por Juan Menéndez Pidal, 00/00/1889 (Archivo: AMP; Colec.: Menéndez Pidal, J.). Publicada en MMP ASW 1945, pp. 317-318. Reeditada en Cid, J. Antonio 1988, p. 123, nº 57 y TOL I 1991, pp. 383-384.  052 hemist.  Música registrada.

     En casa del rey mi padre    un traidor pide posada;
  2   mi padre, como era noble,    muy luego se la mandaba.
     De tres hijas que tenía    le pidió la más galana,
  4   pero él le dice que no,    que no la tien pa casarla,
     que la tien pa meter monja    de la edad de Santa Clara.
  6   No se la sacó por puertas,    ni tampoco por ventanas,
     la sacó por un balcón    a favor de una criada;
  8   en ancas de su caballo    llevósela cautivada.
     En el medio del camino    el traidor le preguntara:
  10   --¿Cómo te llamas, la niña,    cómo te llamas, la blanca?
     --En casa del rey mi padre,    doña Ilenia me llamaban,
  12   hora, por tierras ajenas,    Ilenia la desgraciada.--
     Sacó un cuchillo el traidor,    la cabeza le cortaba;
  14   la tira n`un pedregal    donde andaban cosas malas.
     De ella salió una ermitica    muy blanca y muy dibujada:
  16   de los cascos, las paredes;    la teja, para tejarla.
     Vanse días, vienen noches    y el traidor por allí pasa.
  18   --Decidme, los pastorcillos,    donde el ganado repasta,
     ¿de quién es esa ermitica    tan blanca y tan dibujada?
  20   --Esta ermitica es de Ilenia,    n` el monte fue degollada.
     --Si esa ermitica es de Ilenia,    vamos todos a adorarla.
  22   Perdóname tú, Ilenica,    por ser el tu amor primero.
     --No te perdonaré yo    ni tampoco el rey del cielo:
  24   vete a aquel altar mayor    y enciéndeme un candelero.--
     Mientras que la vela ardía,    el traidor iba muriendo.
  26   La figura queda allí,    cuerpo y alma pa el infierno.

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0173:12 Santa Irene (7+7 á-a+estróf.)            (ficha nº: 983)

Versión de Barrio de la Tercia (ay. Villamanín, ant. Rodiezmo, p.j. León, ant. La Vecilla, comc. Los Argüellos, León, España).   Recitada por Sabina Suárez Viñuela (85a). Recogida por Josefina Sela, 00/07/1920 (Archivo: AMP; Colec.: Sela, J. (M. Goyri-R. Menéndez Pidal)). Publicada en TOL I 1991, p. 384.  045 hemist.  Música registrada.

     ¡Oh, mia Santa Elena,    oh, mi amor primero!
  2   De las tres hijas, madre,    lleva la más galana.
     La llevó siete leguas    en sin hablarle palabra;
  4   de las siete a las ocho,    allí le preguntaba:
     --Dime dónde eres, niña,    dime cómo te llamas.
  6   --Allá arriba, en mi tierra,    una niña galana;
     ahora, en este sitio,    soy la más desgraciada.--
  8   Se apeó el caballero    con intención muy mala;
     allí cumplió sus gustos    y allí la degollara;
  10   sus cabellos dorados,    que afuera le quedaban,
     con los pies del caballo    allí los sepulcaba.
  12   Se montó el caballero,    su jornada tirara.
     Al cabo de siete años,    que por allí pasara,
  14   se encontró con un pastorcico.
     --Dímelo, pastorcico,    dímelo, por tu alma,
  16   ¿quién hizo aquí esta ermita    o quién la encementara?
     --La hizo Santa Elena,    la que el traidor matara.
  18   --¡Oh, mía Santa Elena,    oh, mi amor primero,
     perdonarme mi muerte,    yo seré tu romero!
  20   --Perdonártelas, no,    porque eres amor rivero,
     porque tú de mi cuerpo    fuiste un gran carnicero;
  22   y, ahora, de tus huesos    tengo de hacer rumbones,
     para que, romerillo,    me sirvan de perdones.

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0173:13 Santa Irene (6+6 á-a+estróf.)            (ficha nº: 984)

Versión de Astorga (ay. Astorga, p.j. Astorga, comc. Astorga, León, España).   Recogida por Venancio Blanco, hacia 1912 (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en TOL I 1991, p. 385.  052 hemist.  Música registrada.

     Estando cosiendo    la mía corbata
  2   con aguja de oro    y dedal de plata,
     entró un caballero    pidiendo posada.
  4   --¡Si papá lo viera,    y a mí me gustara!--
     Pusimos la mesa    en medio la sala,
  6   con cuchillos de oro,    cubiertos de plata;
     pusimos la cama    a un lao de la sala,
  8   con cortinas verdes,    sábanas de holanda.
     A la medianoche,    con él me llevó;
  10   en medio el camino    fue y me preguntó:
     --Dime, hermosa niña,    ¿tú cómo te llamas?
  12   --En mi casa, Elena,    y aquí, desgraciada.--
     Sacó un puñal de oro,    con él me mató,
  14   y debajo tierra    allí me dejó.
     A los quince días    por allí pasó,
  16   y a los pastorcitos    fue y les preguntó:
     --Pastorcitos nuevos,    que con el ganado andáis,
  18   ¿de quién es esa ermita    que vos adoráis?
     --Virgen Santa Elena,    un ladrón la mató
  20   y debajo tierra    allí la dejó.
     --Virgen Santa Elena    fue mi amor primero;
  22   si Santa Elena quisiera,    sería yo su siervo.
     --¡Quítate de ahí, ladrón,    quítate de ahí, carnicero,
  24   que de mi pescuezo    hiciste un matadero!
     Ponte en ese altar mayor,    servirás de candelero.--
  26   Su cuerpo se quedó allí,    su alma se fue al infierno.

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0133:1 Ricofranco (é)            (ficha nº: 985)

Versión de Chano (ay. Peranzanes, p.j. Ponferrada, ant. Villafranca del Bierzo, comc. Fornela, León, España).   Recitada por María Ramón Abella (64a). Recogida por Bárbara Fernández, Margarita Pazmany, y Ana Valenciano, 23/09/1979 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta LEÓN 79; cinta: 1.23-9.3/A-05). Publicada en TOL I 1991, pp. 385-386.  040 hemist.  Música registrada.

     En Madrid hay un palacio    que le llaman el hotel,
  2   y dentro vive una niña    que le llaman la Isabel.
     Una tarde la rifaron    a la voz de treinta y tres,
  4   le tocara a un rico mozo,    rico mozo aragonés,
     le tocara a un rico mozo,    rico mozo al interés.
  6   Para sacarla de casa    mató a sus hermanos tres,
     y a su padre y a su madre    prisioneros los dejé.
  8   En el medio del camino    suspiraba la Isabel.
     --¿Por quién suspiras, mi vida,    por quién lloras, Isabel?
  10   Se suspiras por tus padres,    prisioneros los dejé,
     se lloras por tus hermanos,    muertos los dejé a los tres.
  12   --No lloro por todo eso    ni por más que pueda ser;
     dame tu puñal dorado,    luego te lo volveré,
  14   para partir una pera,    que vengo muerta de sed.--
     Él se lo ha dado al derecho    y ella lo cogió al revés,
  16   cortándose la cabeza    y se la puso a los pies.
     --Tú presioneste a mis padres    sin tener culpa por qué,
  18   tú mataste a mis hermanos,    yo la muerte la vengué,
     yo la muerte la vengué    y la tenía que vegar,
  20   ¿cómo yo podría vivir    en manos de un criminal?

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0133:2 Ricofranco (é)            (ficha nº: 986)

Versión de Quintanilla de Somoza (ay. Luyego, ant. Priaranza de la Valduerna, p.j. Astorga, comc. Maragatería, León, España).   Recitada por Claudia Cordero (unos 60a) y Benjamín Cordero (60a). Recogida por Koldo Biguri, J. Antonio Cid, Ana Maria Martins y Ana Vian, 11/07/1981 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta NORTE 81; cinta: 7.11-7.2/A-09). Publicada en TOL I 1991, pp. 386-387.  040 hemist.  Música registrada.

     En Madrid hay una niña    que se llamaba Isabel,
  2   que no la darían sus padres    ni por ningún interés,
     ni por oro, ni por plata,    ni por alhajas del rey,
  4   ni por dinero que cuenten    tres contadores al mes.
     Una noche la jugaron    a la flor del treinta y tres,
  6   y por suerte le ha tocado    mozo rico aragonés.
     Para sacarla de casa    mató sus hermanos tres
  8   y a sus pobrecitos padres    prisioneros los dejé.
     La pusieron a caballo,    camino de cuatro pies.
  10   En el medio del camino    suspiraba la Isabel.
     --¿Por quién suspiras, mi vida,    por quién suspiras, mi bien?
  12   Si suspiras por tus padres,    no los volverás a ver.
     --Ni suspiro por mis padres    ni por lo que ha dicho usted,
  14   suspiro por una pera    que vengo muerta de sed;
     déme su puñal dorado,    luego se lo volveré,
  16   para cortar esta pera    que yo me muero de sed.
     Él se lo dio al derecho,    ella lo cogió al revés;
  18   en las idas y venidas    la cabeza fue a los pies.
     --Tú mataste a mis hermanos,    la mía ya la vengué
  20   y a mis pobrecitos padres    soltura yo les daré.

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0133:3 Ricofranco (é)            (ficha nº: 987)

Versión de Vega de los Viejos (ay. Cabrillanes, p.j. León, ant. Murias de Paredes, comc. Babia, León, España).   Recitada por Consuelo Vega Fernández (20a). Recogida por Manuel Manrique de Lara, 00/00/1908 (fecha deducida) (Archivo: AMP; Colec.: Manrique de Lara, M.). Publicada en TOL I 1991, p. 387.  026 hemist.  Música registrada.

     En Madrid hay un palacio    que se llama el Oropel,
  2   y en él habita una niña    que se llamaba Isabel.
     Estando un día jugando    al juego del ajedrez,
  4   vino un mozo y se la lleva    la corona de Isabel,
     que su padre no la daba    ni por nada de interés.
  6   --¿Por qué lloras, vida mía,    por qué lloras, Isabel?
     --Si lloras por padre o madre,    no los volverás a ver;
  8   si lloras por tus hermanos,    prisioneros han de ser.
     --Ni lloró por padre o madre,    ni por nada de interés,
  10   lloro por un puñal de oro,    que te diré para que es:
     para cortar esta pera,    que vengo muerta de sed.--
  12   Las cortinas de palacio    son de terciopelo azul
     y entre cortina y cortina    se pasea un andaluz.

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0133:4 Ricofranco (é)            (ficha nº: 988)

Versión de Geras (ay. La Pola de Gordón, p.j. León, ant. La Vecilla, comc. Gordón, León, España).   Recitada por Virtuosa Alonso (77a) y otra mujer (unos 50a). Recogida por Diego Catalán, Teresa Catarella, Flor Salazar y Jane Yokoyama, 17/07/1977 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta NORTE 77; cinta: `Cabornera-Noceda-2` A21). Publicada en AIER 1 (1982), nº 43:9, pp. 269-270 y TOL I 1991, pp. 387-388.  040 hemist.  Música registrada.

     En Madrid hay una niña    que la llaman la Isabel,
  2   que no la daban sus padres    ni por ningún interés,
     ni por dinero que cuenten    tres contadores al mes.
  4   Una tarde la jugaron    a la flor del treinta y tres;
     le ha tocado a un lindo mozo,    lindo mozo aragonés.
  6   Para sacala de casa,    mató a sus hermanos tres,
     y a sus padres prisioneros    los ha dejado también.
  8   No la sacó por las puertas,    ni tampoco por la ventana;
     la sacó por el balcón    con permiso `e la criada.
  10   Cuando ya iban muy lejos,    suspiraba la Isabel.
     --¿Por quién suspiras, mi vida,    por quién suspiras, mi bien?
  12   Si suspiras por tus hermanos,    muertos quedaron los tres;
     si suspiras por tus padres,    prisioneros los dejé.
  14   --No suspiro por mis hermanos,    ni por más que pueda ser;
     suspiro por una pera    porque voy muerta de sed.
  16   Dame tu puñal de oro,    luego te lo volveré.--
     El se lo dio de a derechas,    ella lo cogió al revés,
  18   cortándole la cabeza    y poniéndosela a los pies.
     --Tu mataste a mis hermanos,    yo la muerte la vengué;
  20   y a mis padres prisioneros,    pronto yo los sacaré.

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0133:5 Ricofranco (é+ó)            (ficha nº: 989)

Versión de Pontedo (ay. Cármenes, p.j. León, ant. La Vecilla, comc. Los Argüellos, León, España).   Recitada por Visitación Álvarez (64a). Recogida por Teresa Catarella, Ana Valenciano, y Jane Yokoyama, 16/07/1977 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta NORTE 77; cinta: `Fontecha-Buiza` B6). Publicada en AIER 1 (1982), nº 43:8, pp. 268-269 y TOL I 1991, pp. 388-389.  040 hemist.  Música registrada.

     En Madrid hay una niña    que le llaman Isabel,
  2   que no la daban sus padres    ni por ningún intrerés,
     ni por dinero que cuentan    tres contadores al mes.
  4   Una tarde la rifaron    al número treinta y tres;
     le ha tocado a un chico rubio,    alto, guapo, aragonés.
  6   Para sacala de casa,    mató a sus hermanos tres.
     En el medio del camino    ya lloraba la Isabel.
  8   --¿Por qué lloras, vida mía,    por quién lloras, Isabel?
     Si lloras por tus hermanos,    muerte yo les di a los tres;
  10   si suspiras por tus padres,    prisioneros les dejé.
     --No suspiro por mis padres,    ni tampoco por mi honor;
  12   suspiro por mis hermanos,    la muerte les debo yo.
     Dame tu puñal dorado.    --¿No me dices para qué?
  14   --Para cortar una pera,    que yo me muero de sed.--
     Él se la dio de al derechas,    ella lo tomó al revés,
  16   y le cortó la cabeza    y se la puso a los pies.
     --Tú mataste a mis hermanos,    yo a ti también te maté;
  18   a mis padres prisioneros,    libertad yo les daré.--
     Cartas van y cartas vienen    a los palacios del rey,
  20   para dar los alimentos    a los padres de Isabel.

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0133:6 Ricofranco (é)            (ficha nº: 990)

Versión de Ribota (ay. Oseja de Sajambre, p.j. Cistierna, ant. Riaño, comc. Sajambre, León, España).   Recitada por María (18a). Recogida por Diego Catalán y Álvaro Galmés, 23/08/1946 (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en TOL I 1991, p. 389.  034 hemist.  Música registrada.

     En Madrid hay una niña    que la llaman Isabel;
  2   no la daban sus padres    ni por ningún interés,
     ni por dinero que cuentan    tres contadores al mes.
  4   Una noche la jugaron    a la una y treita y tres;
     le tocó a un guapo mozo,    guapo mozo aragonés.
  6   Para sacala de casa,    mató a sus hermanos tres.
     Siete leguas anduvieron,    ya lloraba la Isabel.
  8   --¿Lloras por los tus hermanos    o por algún interés?
     --No lloro por mis hermanos,    ni por ningún interés;
  10   lo que lloro es por mis padres,    prisioneros los dejé.
     Dame tu puñal dorado,    pronto te lo volveré.
  12   --Tu me pides mi puñal,    no me dices para qué.
     --Para partir a una pera,    que vengo muerta de sed.--
  14   Él se lo dio a derechas,    ella lo cogió al revés,
     y le cortó la cabeza    y se la puso a los pies,
  16   --Tú a mis hermanos mataste,    yo a ti también te maté,
     y a mis padres prisioneros    pronto los libertaré.

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0133:7 Ricofranco (é)            (ficha nº: 991)

Versión de Vierdes (ay. Oseja de Sajambre, p.j. Cistierna, ant. Riaño, comc. Sajambre, León, España).   Recitada por Jacinta Redondo (20a). Recogida por Ramón Menéndez Pidal, 03/09/1909 (fecha deducida) (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en TOL I 1991, p. 390.  032 hemist.  Música registrada.

     Allá arriba en aquel alto,    debajo de aquel abel,
  2   había una casa santa,    casa de Santa Isabel,
     que no la daba su padre    ni a los duques ni a los reyes,
  4   ni por dinero que cuenten    tres contadores al mes.
     Y un día la jugó su padre    al juego del andalé,
  6   la cual le había ganado    un dichoso mercader.
     Para sacarla de casa,    hermanos mataba tres
  8   y a sus padres les dejó    con candados en los pies.
     Siete leguas fueron juntos    en sin palabra perder,
  10   y entre las siete y las ocho    habló la Santa Isabel:
     --Dame ese puñal de plata.    --Yo le dijé: ¿Para qué?
  12   --Para partir una pera    que vengo muerta de sed.--
     Él se lo dio al derechas,    y ella lo volvió al revés;
  14   le pegó tres puñaladas    y cayó muerto a mis pies.
     --Y ahora vuelvo a mi casa    y a mis padres soltaré.--
     ¡Válgame la Virgen Santa,    válgame Santa Isabel!

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0133:8 Ricofranco (é)            (ficha nº: 992)

Versión de Villamartín de don Sancho (ay. Villamartín de don Sancho, p.j. Sahagún, comc. Riberas del Cea, León, España).   Recitada por Leontina Villafañe (54a). Recogida por Raquel Calvo, J. Antonio Cid, y Juan Bautista Crespo, 30/11/1984 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta LEÓN 84; cinta: 1.30-11.1/A-05). Publicada en TOL I 1991, pp. 390-391.  036 hemist.  Música registrada.

     En Madrid hay una niña    que le llaman la Isabel,
  2   que no le daban sus padres    ni por todo el interés.
     Una tarde en la taberna    la rifaron entre tres
  4   ha tocado a un guapo mozo,    alto, rubio, aragonés.
     Para sacarla de casa    mató a sus hermanos tres
  6   y a sus padres en prisiones    les ha dejado también.
     En el medio del camino    llora la pobre Isabel.
  8   --¿Por qué lloras vida mía,    por qué lloras Isabel?,
     si lloras por tus hermanos    la muerte les di a los tres
  10   y si lloras por tus padres    en prisiones los dejé.
     --No lloro por nada de eso    ni por más que pueda ser,
  12   dame tu puñal dorado    que pronto te lo daré.
     --Me pedistes el puñal    y no me has dicho pa qué.
  14   --Para partir esta pera    que vengo muerta de sed.--
     Quien se l`ha dado a derechas,    ella le cogió al revés,
  16   le ha cortado la cabeza    y se la ha puesto a los pies.
     --Tu mataste a mis hermanos,    yo a ti también te maté,
  18   a mis padres, en prisiones,    pronto yo les sacaré.

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0438:1 Moro cautivo (í-a)            (ficha nº: 993)

Versión de Campo del Agua [ant. Aira da Pedra] (ay. Villafranca del Bierzo, ant. Paradaseca, p.j. Ponferrada, ant. Villafranca del Bierzo, comc. Burbia, León, España).   Recitada por Antolina Poncelas Poncelas (79a). Recogida por Julio Camarena, 10/08/1985 (Archivo: ASOR; Colec.: Camarena, J.; cinta: 23B-221). Publicada en TOL I 1991, p. 391.  008 hemist.  Música registrada.

     --Canta, moro, canta, moro,    canta, moro, por tu vida.
  2   --¿Cómo quieres que cante    con las cadenas que tenía?
     --Te afoljaré las cadenas,    que el candado no podía.
  4   --Si me afoljas las cadenas,    con el candado pudía.--

Nota: Pronuncia con ultracorrección de "geada" (aflogaré, afolgas).

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0438:2 Moro cautivo (í-a)            (ficha nº: 994)

Versión de Penoselo (ay. Vega de Espinareda, ant. Valle de Finolledo, p.j. Ponferrada, ant. Villafranca del Bierzo, comc. Espinareda, León, España).   Recitada por Agripina García (63a). Recogida por Pilar Aragón, Ana Beltrán, Diego Catalán y Paloma Díaz-Mas, 17/07/1985 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta LEÓN 85; cinta: 2.17-7.1/A-01). Publicada en TOL I 1991, pp. 391-392.  021 hemist.  Música registrada.

     . . . . . . . . . . . . . . . . . . .    . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
     --Canta, moro, canta, moro,    canta, moro, por tu vida,
  2   que el cantar que el moro canta    trae la infanta vencida.
    
)Él decía que no podía cantar con las cadenas que tenía, y ella le aflojó las cadenas y le sacó un día por la noche y se marchó con él.)
     . . . . . . . . . . . . . . . . . . .    que relumbran n`aquella capilla.
  4   --¿Entonces me llevas por esposa    o me llevas por amiga?
     --Ni te llevo por esposa,    ni te llevo por amiga,
  6   te llevo por esclava    de mi esposa Catalina.
    
(Ella pidió a la Virgen.)
     --Que me traiga una borrasca    de nieve y agua fría
  8   y me vuelva este moro    donde mi padre lo tenía.--
    
(Y así fue. Cuando lo volvió a meter en la torre, dice:)
     --. . . . . . . . ., moro,    con toda la morería;
  10   si muchas cadenas tenías,    muchas más te pondría.
    
(Y al día siguiente, cuando le va a dar de comer, dice:)
     --Canta, moro, canta, moro,    canta, moro, por tu vida.
     . . . . . . . . . . . . . . . . . . .    . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

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0438:3 Moro cautivo (í-a)            (ficha nº: 995)

Versión de Peranzanes (ay. Peranzanes, p.j. Ponferrada, ant. Villafranca del Bierzo, comc. Fornela, León, España).   Recitada por Valenta Fernández (79a). Recogida por J. Antonio Cid, Bárbara Fernández, Margarita Pazmany y Ana Valenciano, 25/09/1979 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta LEÓN 79; cinta: 1.25-9.4/A-03 y A-08). Publicada en TOL I 1991, pp. 392-393.  036 hemist.  Música registrada.

    
(Un día robaron a un moro, lo metieron prisionero)
     . . . . . . . . . . . . . . . . . . .    . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
     le daban el pan por onzas    y el agua por una medida.
    
(Un día el padre y la madre marcharon a misa, entonces el moro le dice:)
  2   --¡Suéltame de las manos,    los pies yo me soltaría!
     Y al llegar a un alto,    como llegara allá arriba,
  4   vieron unas casas    hechas a la maravilla:
     --¿De quién son aquellas casas    hechas a la maravilla?
  6   --Una era de mi padre    y otra de una hermana mía
     y otra era de la prenda,    las cosas que `o más quería.
  8   --Dime, moro, dime bien,    [dime bien,] por tu vida,
     la vida que me has de hacer.    --La que tus padres me hacían,
  10   y el pan te daré por onzas    y el agua por una medida.
     --A vos, Virgen soberana,    a vos, Virgen tan querida:
  12   si me trajerais un tribulín de aire,    lleno de tribulería,
     que me llevarais este mal moro    donde mi padre lo tenía. . . . . .--
  14   La palabra aún no está dicha    y el aire ya venía.
    
(Al llegar el padre y la madre de misa, llegó ella también)
     --¿Dónde vienes, bien de mi alma,    dónde vienes, bien de mi vida?
  16   --De cumplir una promesa    que tenía bien merecida.
     Si prisiones tenía el moro,    muchas más lo merecía.
  18   ¡Ahora estáte ahí, mal moro,    todos los días de tu vida!--

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0411:1 Marinero raptor (8+5 é-a)            (ficha nº: 996)

Versión de Astorga (ay. Astorga, p.j. Astorga, comc. Astorga, León, España).   Recogida por Venancio Blanco, 30/05/1912 (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en TOL I 1991, p. 393.  016 hemist.  Música registrada.

     A la orilla de un rí[o]    una morena
  2   bordaba un gran vesti[do]    para la reina;
     en medio del bordad[do]    le falta seda.
  4   Llegó allí un sedile[ro]    vendiendo seda.
     --¿De qué color la tra[e]?    --Blanca y morena.
  6   --De tres hermanas que so[mos]    soy la pequeña.
     Una la tengo casa[da]    y otra soltera;
  8   ¡y yo, la pobre de mí,    comprando seda!

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0508:1 Novia abandonada del conde de Alba (í-a)            (ficha nº: 997)

Versión de Curueña (ay. Riello, p.j. León, ant. Murias de Paredes, comc. Omaña, León, España).   Recitada por Aurelia Flórez y Quiñones (45a). Recogida por Juan Menéndez Pidal, 00/00/1889 (Archivo: AMP; Colec.: Menéndez Pidal, J.). Publicada en Cid, J. Antonio 1988, nº. 67 y TOL II 1991, p. 11.  036 hemist.  Música registrada.

     --¿Duque de Alba, estás casado?    Si no, yo te casaría.
  2   --Estoy casado, señor,    di la palabra a una niña,
     que se llamaba doña Ana,    de lo mejor de Castilla.
  4   --Olvidarás a doña Ana,    casarás con la Infantina.
     --Eso no lo haré yo, rey,    eso, rey, yo no lo haría.
  6   --¡Voto va que lo has d`hacer    o te ha de costar la vida!--
     Dispusieron de casarse,    doña Ana nada sabía;
  8   lo sabe una compañera,    que siempre fueron amigas.
     --¿Sabes, amiga doña Ana,    que yo un pesar te traía,
  10   que hoy se casa el duque de Alba,    hoy se casa y hoy te olvida?
     --Que se case, que lo deje,    ¿a mí qué se me daría?--
  12   Coge la mantilla en brazo,    sube la escalera arriba;
     en el medio del camino    ya se accidentó la niña.
  14   Mandárala el rey abrir,    por ver de qué mal moría.
     Tenía el corazón vuelto,    lo de abajo para arriba;
  16   al lado del corazón    tres letras de amor tenía:
     "Duque de Alba de mis ojos,    Duque de Alba de mi vida,
  18   ¿cómo tan pronto olvidaste    a quien tanto te quería?"

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0176:16 El quintado (é-a)            (ficha nº: 998)

Versión de Tejeira (ay. Villafranca del Bierzo, ant. Paradaseca, p.j. Ponferrada, ant. Villafranca del Bierzo, comc. Burbia, León, España).   Recitada por Sara Poncelas Alba (64a). Recogida por Julio Camarena, 15/08/1985 (Archivo: ASOR; Colec.: Camarena, J.; cinta: 22A-231). Publicada en TOL II 1991, p. 12.  028 hemist.  Música registrada.

     --¿Qué te pasa, buen soldado?    --A mí no me pasa nada,
  2   a mí lo que me molesta es    el humo de la metralla.
     --¿Tan guapa será tu novia    que tanto te acuerdas de ella?--
  4   Echa mano en un bolsillo    y sacó la foto de ella.
     Mira si sería guapa,    mira si sería bella,
  6   que hasta el mismo capitán    se enamora[ra] de ella.
     --Toma la licencia y vete    a cuidar esta doncella,
  8   que por un soldado menos    no se va a perder la guerra.--
     --Ábreme las puertas, luna,    ábreme las puertas, bella,
  10   que por tu cara bonita    me he librado de ella.
     --Las puertas no se abre(n) a nada,    mi marido está en la guerra;
  12   me dijo cuando se fue    que mis puertas no abriera.--
     Allí se dan los abrazos,    allí se dan los suspiros,
  14   allí se dan los abrazos    de un matrimonio querido.

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0176:17 El quintado (é-a)            (ficha nº: 999)

Versión de Anllarinos del Sil (ay. Páramo del Sil, p.j. Ponferrada, comc. Ribas del Sil, León, España).   Recitada por Ginia Calvo Martínez (16a). Recogida por Flor Salazar, Saturnino Sanjuán, y Ana Valenciano, 20/09/1979 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta LEÓN 79; cinta: 2.20-9.1/A-05). Publicada en TOL II 1991, pp. 12-13.  034 hemist.  Música registrada.

     En un chigre del Ferral    había una camarera,
  2   había varios soldados    que decían de esta manera:
     --Soldadito, soldadito,    ¿por quién llevas tanta pena?,
  4   ¿es que te marea el vino    o el ver a la camarera?
     --A mí no me marea el vino    ni el ver a la camarera,
  6   es que me he casado ayer    y hoy me llevan a la guerra.
     --¿Si tan guapa es tu mujer    que tanto te acuerdas de ella?
  8   --Si ustedes la quieren ver,    tráigola aquí en la cartera.--
     Sacó la fotografía    para que todos la vieran;
  10   y el capitan, que la vio,    puso los ojos en ella.
     --Soldadito, soldadito,    puedes irte ya con ella,
  12   que por un soldado menos    no perderemos la guerra.--
     --Ábreme la puerta, Lola,    ábreme la puerta, estrella,
  14   que por tu cara bonita    me libraron de la guerra.--
     --Yo la puerta no la abro,    mi marido está en la guerra.--
  16   Allí fueron los abrazos,    allí fueron los suspiros,
     allí fueron los abrazos    de Lola y su marido.

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0176:18 El quintado (é-a)            (ficha nº: 1000)

Versión de Murias de Ponjos (ay. Valdesamario, p.j. León, ant. Murias de Paredes, comc. Omaña, León, España).   Recitada por Enedina Crespo Fernández (56a). Recogida por María Jesús Fernández, José Luis Forneiro, María del Mar Martín, Nicolás Miñambres y Flor Salazar, 29/06/1985 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta LEÓN 85; cinta: 6.29-6.1/A-07). Publicada en TOL II 1991, p. 13.  042 hemist.  Música registrada.

     Mes de mayo, mes de mayo,    mes de hermosa primavera,
  2   cuando alistan a los quintos    y los llevan a la guerra.
     Unos cantan, otros ríen,    otros se mueren de pena;
  4   aquel soldadito, madre,    es el que más pena lleva.
     --¿Qué te pasa, soldadito,    que ninguna vez te alegras?,
  6   ¿es que te marea el mar    o el humo de la caldera?
     --A mí no me marea el mar    ni el humo de la caldera,
  8   el día que me casé    me llevaron a la guerra.
     --Muy guapa debía de ser,    que mucho te acuerdas de ella.--
  10   Un retrato que traía    se la enseñó que la viera.
     El capitán, que la vio,    quedó enamorado de ella.
  12   --Vuelve, vuelve, soldadito,    vuelve para tu morena,
     que por un soldado menos    no se ha de perder la guerra.
  14   --Ábreme la puerta, luna,    ábreme la puerta, estrella.
     --Mi puerta no se abre a nadie,    que está el marido en la guerra,
  16   el día que se marchó    me dijo que no la abriera;
     si tú fueres mi marido,    alguna seña me dieras.
  18   --El día que nos casamos    hemos partido una perla,
     tú cogiste la mitad    y yo cogí la otra media.
  20   Ábreme la puerta, luna,    ábreme la puerta, estrella,
     que por tu cara bonita    me he librado de la guerra.

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0176:19 El quintado (é-a)            (ficha nº: 1001)

Versión de Pedregal (ay. Las Omañas, p.j. León, ant. Murias de Paredes, comc. Ordás, León, España).   Recitada por Felisa Castellano (74a). Recogida por Mariano de la Campa, Regino García Badell, Cecilia Ruiz y Ana Valenciano, 30/11/1984 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta LEÓN 84; cinta: 2.30-11.2/B-09 y 2.30-11.3/A-01). Publicada en TOL II 1991, p. 14.  032 hemist.  Música registrada.

     Mes de mayo, mes de mayo,    mes del ab[r]il, primavera,
  2   cuando los quintos se marchan    a pelear a la guerra.
     Unos lloran y otros cantan    y otros llevan mucha pena.
  4   Le pregunta el coronel:    --¿Por quién llevas tanta pena?
     --No es por padre ni es por madre,    ni es por temor a la guerra,
  6   que es por una muchachita,    que niña y encinta queda.
     --¿Cuánto me das, buen soldado,    y te dejo ir a verla?
  8   --Te doy esta onza de oro    que llevo en mi faltriquera,
     y, si estuviera en mi tierra,    te diera toda mi hacienda.
  10   --No quiero tu onza de oro    ni tampoco tu hacienda,
     deja el caballo que corre,    coge la mula que vuela,
  12   y vete por esos montes    derechito a la tu puerta.--
     Al llegar a la su puerta    una mala seña viera:
  14   viera cerradas las puertas,    lo que nunca se soliera.
     --Ábreme la puerta, madre,    ábreme la puerta, estrella,
  16   que vengo a ver a su hija,    que vengo de lejas tierras.

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0176:20 El quintado (é-a)            (ficha nº: 1002)

Versión de Espinosa de la Ribera (ay. Rioseco de Tapia, p.j. León, comc. Ordás, León, España).   Recitada por Salomé Fernández (53a). Recogida por J. Antonio Cid, Thomas Lewis, Madeline Sutherland y Ana Valenciano, 17/07/1977 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta NORTE 77; cinta: `Folledo-Espinosa` B3). Publicada en AIER 1 (1982), nº 29:10, p. 170 y TOL II 1991, pp." 14-1.  024 hemist.  Música registrada.

     Mes de mayo, mes de mayo,    mes de buena primavera,
  2   cuando los quintos se van    a pelear a la guerra,
     unos cantan y otros ríen    y otros llevan mucha pena;
  4   y ése que va en el medio    y es el que más pena lleva.
     Y le dice el capitán:    --¿Por qué llevas tanta pena?
  6   ¿Es que te marea el mar    o el humo de las calderas?
     --A mí no me marea el mar    ni el humo de las calderas;
  8   lo que me marea    son los ojos de mi morena.
     --¿Tan guapa es esa mujer,    que lleva usted tanta pena?--
  10   Metió una mano en el bolso    y sacó una foto de ella.
     --Tenga usted, soldadito,    tenga usted la licencia,
  12   que por un soldado menos    nunca se perdió la guerra.    

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0176:21 El quintado (é-a)            (ficha nº: 1003)

Versión de Bustillo del Páramo (ay. Bustillo del Páramo, p.j. La Bañeza, comc. El Páramo, León, España).   Recitada por Rafaela Juan (55a). Recogida por Diego Catalán, Juan Bautista Crespo, Cecilia Ruiz y Ana Valenciano, 01/12/1984 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta LEÓN 84; cinta: 3.1-12.2/A-05). Publicada en TOL II 1991, p. 15.  032 hemist.  Música registrada.

     --Soldadito, soldadito,    ¿qué tienes que no te alegras?,
  2   ¿te ha mareado la mar    o el humo de la caldera?
     --No me marea la mar    ni el humo de la caldera;
  4   s` otro día de casado    me llevaron a la guerra,
     dejando yo a mi mujer    casada, viuda y soltera.
  6   --¿Tan guapa era su mujer    que tanto se acuerda de ella?--
     Un retrato que llevaba    y al capitán se lo entriega;
  8   y el capitán, que lo vio,    quedó inamorado de ella.
     --Vete, soldado valiente,    al lado de tu morena,
  10   que por un soldado menos    no se perdera la guerra.--
     A las once de aquella noche    picaron aquella puerta.
  12   --Ábreme la puerta, luna,    ábreme la puerta, bella,
     que por tu cara bonita    me libraron de la guerra.
  14   --Mi puerta no se abre a nadie,    mi marido está en la guerra,
     me dijo cuando marchó    que la puerta no la abriera.
  16   --Ábreme la puerta, luna,    tu marido está en la puerta.

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0176:22 El quintado (é-a)            (ficha nº: 1004)

Versión de Cabornera (ay. La Pola de Gordón, p.j. León, ant. La Vecilla, comc. Gordón, León, España).   Recitada por Avelina Álvarez (43a) y Maruja Álvarez (46a) y Manuel Morán Flecha (45a). Recogida por Diego Catalán, Madeline Sutherland, y Jane Yokoyama, 16/07/1977 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta NORTE 77; cinta: `Cabornera-Noceda-2` A5). Publicada en AIER 1 (1982), nº 29:9, pp. 169-170 y TOL II 1991, pp. 15-16.  024 hemist.  Música registrada.

     Mes de mayo, mes de mayo,    y mes de la primavera,
  2   cuando los quintos soldados    se marchan para la guerra,
     unos cantan y otros lloran    y otros llevan mucha pena;
  4   y ése que va en el medio    es el que más pena lleva.
     Le pregunta el capitán:    --¿Por quién llevas tanta pena?,
  6   ¿es por padre, o es por madre,    o es por temor a la guerra?
     --Ni es por padre ni es por madre,    ni es por temor a la guerra,
  8   que es por la mi penosina,    que es joven y encinta queda.--
     El retrato que traía    al capitán se lo enseña;
  10   y el capitán, que lo vio,    quedó prendadito en ella.
     --Márchate, soldado, marcha,    márchate a vivir con ella,
  12   que por un soldado menos    no se ha perdido la guerra.

Nota: Al cantar se repite el primer hemistiquio de los versos pares.

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0176:23 El quintado (é-a)            (ficha nº: 1005)

Versión de Soto de Sajambre (ay. Oseja de Sajambre, p.j. Cistierna, ant. Riaño, comc. Sajambre, León, España).   Recitada por Segunda Díaz (70a). Recogida por Ramón Menéndez Pidal, 02/09/1909 (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en TOL II 1991, pp. 16-17.  044 hemist.  Música registrada.

     Un capitán Jenoé    cartas al sargento lleva,
  2   salen doscientos soldados    de La Mancha de la tierra.
     Los cientos son alistados,    los otros alistados eran,
  4   en medio los alistados    va un galán de esta manera:
     lleva un juboncillo blanco    y una monterita negra,
  6   lleva los ojos al suelo    y el pensamiento en su tierra.
     El capitán, que no es bobo,    luego se lo conociera;
  8   llegóse a él y le dijo:    --¿Por qué tienes tanta pena?,
     ¿tienes pena porque entraste    debajo de mi bandera?
  10   --No tengo pena porque entré    debajo de su bandera,
     cuando tantos han entrado    yo por dichoso me diera;
  12   de siete años amé a una niña    y fue de naturaleza
     y al cabo de los quince    me vine a casar con ella,
  14   no comí el pan de la boda,    me alistaron pa la guerra;
     tiene los padres muy lejos,    quedó entre cuñada y suegra,
  16   tiene los padres muy lejos,    gran señor, doléivos de ella.
     --Siete días te doy de plazo    para que vayas y vuelvas,
  18   amarás a tu esposita    como Cristo amó a su Iglesia.--
     El domingo llegó a casa,    a la noche durmió con ella,
  20   el lunes la lleva a misa    y el martes le dio la tierra.
     --Vuelta estornille mi espada,    vuelta, vuelta, pa la guerra,
  22   que el bien que yo más quería    ya me lo come la tierra.

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0176:24 El quintado (é-a)            (ficha nº: 1006)

Versión de San Martín de Valdetuéjar (ay. Valderrueda, ant. Renedo de Valdetuéjar, p.j. Cistierna, ant. Riaño, comc. Puente Almuhey, León, España).   Recitada por María Álvarez (20a). Recogida por J. Antonio Cid, Thomas Lewis, Madeline Sutherland y Jane Yokoyama, 14/07/1977 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta NORTE 77; cinta: `Valmartino-Buiza` A22). Publicada en AIER 1 (1982), nº 29:7, p. 168 y TOL II 1991, p. 17.  024 hemist.  Música registrada.

     --Soldadito, soldadito,    ¿qué haces ya que no te alejas?
  2   ¿No será que te marea    el humo de las calderas?
     --A mí no me marea el mar,    ni me mueven las calderas;
  4   lo que me marea a mí
     que el día que me casé    me llevaron a la guerra,
  6   dejando a mi mujer    casada, viuda y soltera.--
     Y un retrato que tenía    se le dio pa que le viera.
  8   Y el capitán, que le vio,    se enamoró de ella.
     A la una `la mañana:    ¡tran!, ¡tran!, llaman a la puerta.
  10   --Mi puerta ya no se abre,    mi marido está en la guerra.
     --Ábreme la puerta, luna,    ábreme la puerta, estrella,
  12   que por tu cara bonita    me han librado de la guerra.

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0176:25 El quintado (é-a)            (ficha nº: 1007)

Versión de Villamartín de don Sancho (ay. Villamartín de don Sancho, p.j. Sahagún, comc. Riberas del Cea, León, España).   Recitada por Josefina Rodríguez (45a). Recogida por Raquel Calvo, J. Antonio Cid, y Juan Bautista Crespo, 30/11/1984 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta LEÓN 84; cinta: 1.30-11.1/A-06). Publicada en TOL II 1991, pp. 17-18.  036 hemist.  Música registrada.

     En un hospital de Cádiz    habitaba una enfermera
  2   y varios los soldaditos    le hablaban de esta manera:
     --Soldadito, soldadito,    ¿por qué llevas tanta pena?,
  4   ¿es que te marea el tren    o el humo de la caldera?
     --A mí no me marea el tren    ni el humo de la caldera,
  6   es que me he casado hoy    y me llevan a la guerra.
     --¿Tan bonita es tu mujer    pa acordarte tanto de ella?
  8   --Si ustedes la queiren ver    la traigo aquí en la cartera.--
     Sacó la fotografía    para que todos la vieran;
  10   el capitán, que la vio,    puso sus ojos en ella.
     --Soldadito, soldadito,    ya puedes irte con ella,
  12   que por un soldado menos    no perderemos la guerra.--
     --Ábreme la puerta, luna,    ábreme la puerta, estrella,
  14   que por tu cara bonita    me he librado de la guerra.
     --La puerta no te la abro,    mi marido está en la guerra;
  16   hasta que de ella no venga    no abriré a nadie la puerta.--
     Aquí fueron los abrazos,    aquí fueron los suspiros,
  18   aquí termina la historia    de un matrimonio querido.

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0176:26 El quintado (é-a)            (ficha nº: 1008)

Versión de Villaselán (ay. Villaselán, p.j. Sahagún, comc. Riberas del Cea, León, España).   Recogida en Potes, Santander por Diego Catalán y Álvaro Galmés, 00/08/1948 (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en TOL II 1991, p. 18.  024 hemist.  Música registrada.

     Iban doscientos soldados    debajo de una bandera
  2   y en el medio de ellos uno    que colgaba la cabeza.
     Le preguntó el mayor:    --¿Por qué vas triste a la guerra?,
  4   ¿y si vas por los tus padres    o por dejar a tu tierra?
     --No voy triste por mis padres    ni por dejar a mi tierra,
  6   que voy triste por mi esposa,    que es niña y queda soltera.
     --Si vas triste por tu niña,    vuelve y cásate con ella.--
  8   Él un lunes allegó    y ella un martes se muriera,
     con el fusil hace el hoyo,    con la espada le echa tierra,
  10   con lágrimas de sus ojos    la sepultura la riega.
     --Vuelta, vuelta, la mi espada,    vuelta, vuelta, pa la guerra,
  12   la dama que más quería    ya quedó debajo `e tierra.

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0176:27 El quintado (é-a)            (ficha nº: 1009)

Versión de Sotillo de Cea (ay. Sahagún, ant. Joara, p.j. Sahagún, comc. Riberas del Cea, León, España).   Recitada por Úrsula Conde (62a). Recogida por J. Antonio Cid, Paloma Esteban, Pilar Moreno y José Ramón Prieto, 14/07/1985 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta LEÓN 85; cinta: 6.14-7.1/B-04). Publicada en TOL II 1991, p. 19.  024 hemist.  Música registrada.

     --Soldadito, soldadito,    ¿qué tienes que no te alegras?,
  2   ¿es que te marea el tren    o el humo de la caldera?
     --A mí no me marea el tren    ni el humo de la caldera,
  4   lo que me marea a mí,    los ojos de mi morena.
     --¿Qué tiene la tu morena    que tanto te acuerdas de ella?--
  6   Un retrato que tenía    se lo enseñó, que la viera.
     --Vete, soldadito, vete,    vete a ver a tu morena,
  8   que por un soldado menos    no perderemos la guerra.--
     --Ábreme la puerta, cielo,    ábreme la puerta, estrella.
  10   --Yo la puerta no la abro,    mi marido está en la guerra.
     --Ábreme la puerta, sol,    ábreme la puerta, estrella,
  12   que por tu cara bonita    me he librado de la guerra.

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0176+0168:13 El quintado+Aparición de la enamorada muerta (é-a+í)            (ficha nº: 1010)

Versión de Campo del Agua [ant. Aira da Pedra] (ay. Villafranca del Bierzo, ant. Paradaseca, p.j. Ponferrada, ant. Villafranca del Bierzo, comc. Burbia, León, España).   Recitada por Antolina Poncelas Poncelas (79a). Recogida por Julio Camarena, 16/08/1985 (Archivo: ASOR; Colec.: Camarena, J.; cinta: 23B-188). Publicada en TOL II 1991, p. 19-20.  084 hemist.  Música registrada.

     ¡Válgame Nuestra Señora    y la bendita Madalena!
     Más de trescientos soldados    se marchan para la guerra.
  2   Todos comen, todos beben,    todos juegan y hacen fiesta,
     no siendo uno de ellos,    el mejor de la bandera;
  4   aquel ni come ni bebe    ni juega nin hace fiestas.
     Un día indo a la misa,    el capitán le dijera:
  6   --¿Por qué andas triste, soldado,    por qué andas triste en la guerra?,
     ¿andas triste por tus padres    o andas triste por tu tierra?
  8   --Ni ando triste por mis padres    ni ando triste por mi tierra,
     que ando triste por mi esposa,    que me quedó niña y tierna;
  10   el día que me alistaron    fueron mis bodas y fiestas,
     tan poca fue mi fortuna    que con ella no durmiera.
  12   --Tres meses te doy licencia    para que vayas a verla,
     y al cabo de los tres meses,    soldadito, a mi bandera.--
  14   Deja la mula que corre,    lleva el caballo que vuela,
     deja los caminos anchos,    sigue la estrecha rodera.
  16   En el medio del camino    el demonio le saliera.
     --Dime para dónde vas,    solda. . . . . .o, de tanta carrera.
  18   --Voy ver mis padres y (mi) esposa,    que me quedó niña tierna.
     --Tus padres ya se han muerto    y tu esposa la primera,
  20   las puertas stán atrancadas    por adientro y por afuera.--
     --Amos luego, mi caballo,    un poquito más alante,
  22   que as puertas del camposanto    ella algo me ha decir.--
     Y en el medio del camino    levantóse un remolín
  24   y espantóme a mi caballo    y espavorecéme a mí.
     --No tengas miedo, soldado,    no me tengas miedo a mí;
  26   que yo soy la túa esposa    que algún tiempo te serví.
     --Si tú fueras la mía esposa,    tú te abrazaras a mí.
  28   --Brazos con que te abrazara    ya no los tenía aquí,
     que me los comió la tierra,    mira la figura aquí.
  30   Y el día que tú marchaste    mal hora fue para mí,
     que no me acordé de Dios    acordándome de ti;
  32   y ahora estoy en el infierno    para seculam pirín.
     --Venderé yo mi caballo    y daré misas por ti,
  34   y si no basta el caballo,    yo mismo me vendo a mí.
     --No vendas a tu caballo    ni te vendas mismo a ti,
  36   cuantas más misas dijeras,    más pena me das a mí.
     Y si te casas, soldado,    cásate en Valladolid
  38   con la niña del barbero    que se llama Beatriz.
     La primera hija que tengas    ponle el nombre como a mí,
  40   para que cuando la llames    siempre te acuerdes de mí.
     Cuando vayas a la misa,    llévala delante `e ti,
  42   no te la engañen los hombres    como tú me hiciste a mí.

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0176+0168:14 El quintado+Aparición de la enamorada muerta (é-a+í)            (ficha nº: 1011)

Versión de Villabuena (ay. Villafranca del Bierzo, ant. Paradaseca, p.j. Ponferrada, ant. Villafranca del Bierzo, comc. Burbia, León, España).   Recitada por Palmira de la Fuente Alonso (48a). Recogida por Julio Camarena, 16/08/1985 (Archivo: ASOR; Colec.: Camarena, J.; cinta: 26A-080). Publicada en TOL II 1991, pp. 20-21.  062 hemist.  Música registrada.

     Estamos en tiempo de verano    y en tiempo de primavera,
  2   cuando los soldados quintan,    caminan para la guerra.
     Unos cantan y otros lloran,    y otros muy poquita pena,
  4   no siendo don Juan Soldado,    que está muy triste en la guerra.
     --¿Por qué lloras, Juan Soldado,    por quién tienes tanta pena?
  6   ¿Lloras por padre o por madre    o por ansias de tu tierra?
     --Ni por padre ni por madre    ni por ansias de mi tierra;
  8   lloro por una esposita    que es niña y encinta queda.
     --Tres meses te doy de sueldo    para que vayas a verla
  10   y al cabo de los tres meses,    soldadito, a mi bandera.
     Deja tu caballo cano    y coge el mío que vuela,
  12   deja la rodera ancha    y coge la rodera estrecha.--
     Y en el medio del camino    el diablo se le pusiera.
  14   --¿Dónde te vas, Juan Soldado,    con tanta prisa y carrera?
     --Voy a ver a Catalina    que es niña y encinta queda.
  16   --Catalina ya se ha muerto,    que la he visto yo morir;
     cuatro damas la llevaban    a la iglesia de San Fiz.
  18   --Arre, mi caballo, arre,    a la iglesia de San Fil.--
     El caballo se espantó    y yo me esparavucí.
  20   --No te espantes, Juan Soldado,    no te espantes tú de mí,
     que soy yo tu esposita    que algún día te serví.
  22   --Tú eres la mi esposita,    ¿por qué no me hablas, di?
     --Lengua con que yo te hablaba,    galán, no la traigo aquí,
  24   que me la comió la tierra,    mis amores, ¡ay de mí!
     Cuando te llegues a casar,    te casas en Valladeolid
  26   con la hija del platero    que se llama Beatriz.
     (E) la primer hija que tengas    la has de poner como a mí,
  28   y cuando la lleves al baile    la has de poner junto a ti
     pa que nadie te la engañe    como tú me hiciste a mí.
  30   --Ya me voy, ya me voy    despidiendo de las penas de aquí,
     que las penas del infierno    ya están tirando por mí.

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0176+0168:15 El quintado+Aparición de la enamorada muerta (é-a+í)            (ficha nº: 1012)

Versión de Orellán (ay. Borrenes, p.j. Ponferrada, comc. Carucedo, León, España).   Recitada por una señora anciana. Recogida en Chana por Pilar Aragón, Ana Beltrán, J. Antonio Cid y Dolores Sanz, 16/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta NOROESTE 82; cinta: 2.16-7.3/B-06). Publicada en TOL II 1991, pp. 21-22.  064 hemist.  Música registrada.

     Quintaba don Carlos Quinto,    quintaba por toda la tierra;
  2   cuatro mil hombres llevaba    debajo de su bandera;
     unos cantan y otros bailan,    sólo uno se pasea.
  4   --¿Por quién lloras, mocetuelo,    por quién tienes tanta pena?,
     ¿lloras por padre o por madre    o por gente de tu tierra?
  6   --Ni por padre ni por madre,    ni por gente de mi tierra,
     lloro por la mi esposita,    que es niña y queda doncella.
  8   --Siete años te doy de suelto    para que vuelvas a verla,
     y al cabo de los siete años,    soldadito, a mi bandera.--
  10   Deja el caballo que corre,    coge la mula que vuela,
     y en el medio del camino    el demonio le saliera.
  12   --Vuelve, vuélvete, soldado,    vuelve, vuélvete a la guerra,
     vuelve, vuélvete, soldado,    que la tu esposita está muerta;
  14   la tu esposa ya está muerta,    ayer tarde yo la vi,
     la estaban enterrando    en la ermita de San Gil.--
  16   En el medio del camino    se levanta un polvorín.
     --¿Quién espanta a mi caballo,    quién espanta mi roncil?
  18   Quien espanta a mi caballo    también me espantará a mí.
     --No se espante tu caballo    ni se espante tu roncil,
  20   que yo soy la tu esposita    que algún día te serví.
     --Si eres tú la mi esposita,    por qué no me hablas di.
  22   --Lengua con que yo te hablaba,    mira, no la traigo aquí,
     que me la comió la tierra    en la ermita de San Gil.
  24   --Si eres tú la mi esposita,    por qué no me besas di.
     --Labios con que te besaba    ya no los traigo aquí,
  26   que me los comió la tierra,    los amores, ¡ay de mí!
     Adiós te digo, adiós,    adiós, me despido de ti,
  28   las cadenas del infierno    están echando por mí.
     --Venderé mi caballo    y venderé mi roncil
  30   para decir misas alto,    para sacarte de allí.
     --No te vendas tu caballo    ni te vendas tu roncil,
  32   cuantas más misas de alto    más penas me das a mí.

Nota: La recitadora lo aprendió de su madre, que era de Orellán.

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0176+0168:16 El quintado+Aparición de la enamorada muerta (é-a+í)            (ficha nº: 1013)

Versión de Trascastro (ay. Peranzanes, p.j. Ponferrada, ant. Villafranca del Bierzo, comc. Fornela, León, España).   Recitada por Gloria Álvarez Álvarez (67a). Recogida por Diego Catalán, J. Antonio Cid, Flor Salazar y Ana Valenciano, 19/07/1977 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta NORTE 77; cinta: `Trascastro-A` A12). Publicada en AIER 1 (1982), nº 30:6, pp. 176-177 y TOL II 1991, pp. 23-24.  074 hemist.  Música registrada.

     Mes de mayo, mes de mayo,    y mes de la primavera,
  2   cuando los pobres soldados    van a servir a la guerra;
     todos comen, todos beben,    y un pobre soldado pena.
  4   --¿Por quién penas, buen soldado,    por quién haces penitencia?,
     ¿o penas por padre y madre,    o por ansias de la tierra?
  6   --Ni peno por padre y madre,    ni por ansias de la tierra;
     yo peno por una niña,    quedó casada y doncella;
  8   el día que me casé    me llamaron pa la guerra.
     --¿Cuánto darías, buen soldado,    cuánto darías por verla?
  10   --¿Qué quiere, mi capitán,    de un soldado en tierra ajena?--
     Echó mano a su bolsillo,    sacó una rica cadena,
  12   se la ha dado su esposa    el día que se casó con ella.
     --¿Cuánto querías, buen soldado,    cuánto querías pa estar con ella?
  14   Al cabo de los siete años,    soldadito, a mi bandera.--
     --¡Vuelta, vuelta, buen soldado,    vuelta, vuelta pa la guerra,
  16   que esa niña que vas a ver,    esa niña muerta queda!
     --¡Anda, mi caballo, anda,    que ésa verdad ya no era!--
  18   En el medio del camino    una mala seña hubiera:
     se levantó un remolín,    se le espantara la yegua.
  20   --Quien espanta a mi caballo    también me espantaba a mí.
     --Ni te espanto a tu caballo,    ni te espantaré a ti;
  22   el día que tú marchaste,    mal día, ¡triste de mí!,
     olvidé al Dios del cielo    por acordarme de ti,
  24   y ahora estoy en el infierno    para nunca más salir.
     --Venderé a mi caballo    pa decir misas por ti;
  26   onde no llegue mi caballo,    también me venderé a mí.
     --Ni vendas a tu caballo    ni te vendas a ti,
  28   que, cuanto más misas digas,    más infierno para mí.
     Lágrimas que de ti caen    son consuelos para mí.
  30   Marcha, buen soldado, marcha,    que `a me están quemando aquí,
     que cuanto más misas digas,    más infierno para mí.
  32   Si te llegas a casar,    cásate en Valladolid,
     que allí hay damas y doncellas    que te convienen a ti.
  34   La primera hija que tengas    ponle el nombre como a mí,
     María Rosa Flor del Campo,    que así me llaman a mí,
  36   para cuando la llames    que [tú] te acuerdes de mí;
     si no te acuerdas [de mí],    no se acuerde Dios de ti.

Nota: Otra mujer le ayuda a Gloria de vez en cuando.

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0176+0168:17 El quintado+Aparición de la enamorada muerta (é-a+í)            (ficha nº: 1014)

Versión de Peranzanes (ay. Peranzanes, p.j. Ponferrada, ant. Villafranca del Bierzo, comc. Fornela, León, España).   Recitada por María Ramón (59a). Recogida por Bárbara Fernández, Margarita Pazmany, y Ana Valenciano, 25/09/1979 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta LEÓN 79; cinta: 1.25-9.1/A-02). Publicada en TOL II 1991, pp. 24-25.  062 hemist.  Música registrada.

     Ya se van los quintos, madre,    ya se van para la guerra.
  2   Unos cantan y otros lloran    y otros dicen "vino venga";
     uno de los que va n`el medio    es el que más pena lleva.
  4   Le pregunta el capitán:    --¿Por quién llevas tanta pena?,
     ¿es por padre o es por madre    o es por ansia de tu tierra?
  6   --Ni es por padre ni es por madre    ni es por ansia de mi tierra,
     lloro por mi esposina,    que es niña y encinta queda.
  8   --¿Cuánto daría, el buen soldado,    daría por ir a verla?
     --Daría todo cuanto tengo    y algo más que yo tuviera.--
  10   Y echa mano a su bolsillo,    cadena de oro le diera;
     la que le ha dado su esposa    cuando ha ido pa la guerra.
  12   --Siete años te doy de permiso    para que vivas con ella
     y al cabo de los siete años,    soldadito, a mi bandera.--
  14   Se ha montado en un caballo,    se marchara a su tierra.
     En el medio del camino    (y) una sombra negra viera;
  16   el caballo se espantara    y el cuerpo se estremeciera.
     --¿Es cosa del otro mundo    o gente del otro día?
  18   --Ni es cosa del otro mundo    ni gente del otro día,
     que soy la tu esposina    que a decírtelo venía.
  20   --Si eres la mi esposina,    ¿por qué no me miras, di?
     --Los ojos que te miraban    no los traigo yo aquí,
  22   que me los pidió la tierra    y a la tierra se los di.
     --Si eres la mi esposina,    ¿por qué no me abrazas, di?
  24   --Los brazos que te abrazaban    no los traigo yo aquí,
     que me los pidió la tierra    y a la tierra se los di.
  26   Si te allegas a casar,    cásate en Valladolid
     con la hija del platero    que le llaman Beatriz.
  28   La primer hija que tengas    ponle el nombre como a mí:
     Rosa Blanca, Flor de Campo,    que así me llaman a mí.
  30   Si esto no allegas a hacer,    Dios no se acuerde de ti,
     tú en el infierno lo penes    como yo peno por ti.

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0176+0168:18 El quintado+Aparición de la enamorada muerta (é-a+í)            (ficha nº: 1015)

Versión de Caboalles de Abajo (ay. Villablino, p.j. Ponferrada, ant. Murias de Paredes, comc. Laciana, León, España).   Recitada por Rosalía Rodríguez Alonso (55a). Recogida por Eduardo Martínez Torner, 00/00/1916 (Archivo: AMP; Colec.: Torner, E. M.). Publicada en TOL II 1991, pp. 25-26.  074 hemist.  Música registrada.

     Allá por el mes de mayo,    allá por la primavera,
  2   cuando don Felipe Quinto    llama gente pa la guerra;
     la mitad eran quintados,    los otros entrados eran.
  4   En el medio del camino    un soldado lleva pena;
     lo repara el capitán    un domingo por la siesta.
  6   --Dime, dime, soldadito,    ¿por quién tienes tanta pena?,
     ¿tiénesla por padre o madre    o por gente de la tierra?
  8   --Ni por padre ni por madre,    ni por gente de la tierra,
     téngola por mi esposina,    que quedó niña y doncella.
  10   --¿Qué dieras, mi soldadito,    qué dieras por ir a verla?
     --¿Qué quiere usted de un soldado    debajo de su bandera?--
  12   Echó la mano al bolsillo,    un doblón de ocho le diera.
     Deja el caballo que corre,    coge la mula que vuela,
  14   deja los anchos caminos,    coge las angostas sendas.
     En el medio del camino    encontró una lavandera.
  16   --¿Dónde vas, mi soldadito,    dónde vas, triste de ti?
     --Voy a ver la mi esposina,    días ha(ce) que no la vi.
  18   --La tu esposita del alma    muerta es, que yo la vi,
     cuatro monjas la llevaban,    monjas de San Agustín,
  20   cuatro frailes la rezaban,    todos en favor de ti,
     cuatro curas acompañaban,    todos con misa decir.
  22   --Que esté muerta, que esté viva,    allá me tengo de ir.--
     En el medio del camino    se levantó un trebolín.
  24   --No te asustes, mi soldado,    no te asustes tú de mí,
     que yo soy la tu esposina,    que te salgo a recibir.
  26   --Tú, si eres la mi esposina,    cómo no me abrazas di.
     --Brazos con que te abrazaba    a la tierra se los di.
  28   --Tú, si eres la mi esposina,    mira qué te traigo aquí.
     --Tráigame lo que quisieras,    eso ya no es para mí.
  30   Si te vuelves a casar,    cásate en Valladolid
     con la hija del platero,    que se llama Beatriz.
  32   La primer hija que tengas    ponle el nombre como a mí,
     cuando la llames a ella,    tú te acordarás de mí;
  34   cuando estés en la mesa    reza una oración por mí,
     si tú te acuerdas de mí,    Dios se acordará de ti.
  36   --¡Vuelta, vuelta, mi caballo,    vuelta, vuelta pa la guerra,
     la mi esposina del alma    ya me la comió la tierra!

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0176+0168:19 El quintado+Aparición de la enamorada muerta (é-a+í)            (ficha nº: 1016)

Versión de Robles de Laciana (ay. Villablino, p.j. Ponferrada, ant. Murias de Paredes, comc. Laciana, León, España).   Recitada por Milagros González (59a). Recogida por Aurelio González, Carmen Ochoa, Elvira Ramini, Salvador Rebés y Flor Salazar, 02/06/1980 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta NORTE 80; cinta: 3.29-6.2/B-07). Publicada en TOL II 1991, pp. 26-27.  078 hemist.  Música registrada.

     Doce mil soldados llevo    debajo de mi bandera,
  2   todos cantan, todos bailan,    pero uno llevaba pena.
     --¿Por quién lloras, soldadito,    por quién tienes tanta pena?,
  4   ¿la tienes por padre o madre    o por gente de tu tierra?
     --No es por padre ni es por madre,    ni por gente de mi tierra,
  6   lloro por la mi esposina,    que es niña y encinta queda.
     --¿Cuánto diera, el buen soldado,    por dejarlo ir a verla?
  8   --Diera yo cien mil doblones    que traigo en mi faltriquera,
     y, si es que esto fuera poco,    daría cuánto tuviera.
  10   --Tres años te doy, soldado,    para que vayas a verla,
     y en cumpliendo los tres años,    soldadito, a mi bandera;
  12   si a los siete años no vuelves,    te mandaré un centinela.--
     Deja el caballo que corre,    coge el caballo que vuela;
  14   y en el medio del camino    con una vieja se encuentra.
     --¿Por quién lloras, soldadito,    por quién tienes tanta pena?
  16   --Lloro por la mi esposina,    que es niña y encinta queda.
     --La tu esposina, soldado,    allá enterradita queda,
  18   cuatro duques la llevaron    a la iglesia de San Gil.
     --¡Anda, mi caballo, anda,    a la iglesia de San Gil!--
  20   Siete vueltas dio a la iglesia    sin tener por donde abrir;
     de las siete pa las ocho    una sombra vio venir,
  22   que se me espantó el caballo    y algo me espavorecí.
     --No te asustes tu caballo,    ni te asustes mismo a ti,
  24   no te asustes tu caballo,    soy tu esposa Beatriz.
     --Si tú eres la mi esposina,    cómo no me abrazas di.
  26   --Brazos con que te abrazaba    yo ya no los traigo aquí,
     que me los pidió la tierra    y a la tierra se los di.
  28   --Si tú eres la mi esposina,    cómo no me besas di.
     --Labios con que te besaba    yo ya no los traigo aquí,
  30   que me los pidió la tierra    y a la tierra se los di.
     --Me venderé mi caballo    por decir misas por ti,
  32   y, si es poco mi caballo,    me venderé mismo a mí.
     --No te vendas tu caballo    ni te vendas mismo a ti,
  34   cuanto más misas me digas,    más tormento es para mí.
     La primer hija que tengas    le llamarás Beatriz,
  36   para que, cuando la llames,    te acuerdes algo de mí.
     Por olvidarme de Dios    y acordarme de ti
  38   las cadenas del infierno    todas tirando por mí.
     Y con esto; ¡adiós, adiós,    a la iglesia de San Gil!

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0176+0168:20 El quintado+Aparición de la enamorada muerta (é-a+í)            (ficha nº: 1017)

Versión de Quintana de Fuseros (ay. Igüeña, p.j. Ponferrada, comc. Boeza, León, España).   Recitada por Ana Arias Álvarez (83a). Recogida por Elena Aparicio, Diego Catalán, José Enrique Martínez, Esther San-Pastor y María José Zamarro, 30/06/1985 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta LEÓN 85; cinta: 2.30-6.2/A-03). Publicada en TOL II 1991, pp. 27-28.  071 hemist.  Música registrada.

     Mes de mayo, mes de mayo,    mes de hermosa primavera,
  2   donde quintan los soldados    y los llaman a la guerra.
     Todos cantan, todos bailan    y uno solo lleva pena.
  4   --¿Por quién tienes, soldadito,    por quién llevas tanta pena?,
     ¿es que tiene miedo al barco    o al humo de la caldera?
  6   --Yo no tengo miedo al barco    ni al humo de la caldera,
     es que dejé a una señora    ni casada ni soltera.
  8   --Muy bonita debe ser,    tú que llevas tanta pena.--
     Echa mano a su bolsillo    para sacar la cartera
  10   y en ella sacó un retrato    y al capitán se lo enseña.
     El capitán, que la vio,    quedó enamorado de ella.
  12   --¿Cuánto dieras, soldadito,    a quien te deja ir a verla?
     --Un soldado en tierra ajena,    ¿qué quisiera que le diera?;
  14   yo, si estuviera en la mía,    le daría lo que tuviera.--
     --Deja la mula que corr[e],    cog[e] el caballo que vuela,
  16   . . . . . . . . . . . . . . . . . . .    y te dejo ir a verla.--
     En el medio del camino    una mala seña viera,
  18   el caballo se espantaba    y él también se estremeciera.
     --¿A ónde vas, el soldadito,    dónde vas con tanta prisa?
  20   --Voy a ver a mi esposina,    que es niña y encinta queda.
     --La tu esposa, soldadín,    van tres días que yo la vi,
  22   ya la iban a enterrar    a la ermita de San Gin.
     Las señas que ella llevaba    yo te las podré decire:
  24   llevaba la caja de oro    los adornos de marfil.
     --Corre, mi caballo, corre    a la ermita de San Gin
  26   y las mismas palabras    las voy a decir allí.
     --Ojos con que te miraba    llenos de tierra los vi,
  28   brazos con que te abrazaba    desconjuntados los vi,
     labios con que te besaba    la figura vela aquí.
  30   Si te vuelves a casare,    cásate en Valladolid,
     que allí están las buenas niñas    que acomparan para ti.
  32   La primer hija que tengas    traila siempre al par de ti,
     (que) no te la engañen los hombres    como tú me hiciste a mí.
  34   La primer hija que tengas    ponle el nombre como a mí:
     Sabelina, Flor del Campo,    como me llaman a mí.
  36   Cuando la llames a ella    te recordarás de mí.

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0176+0168:21 El quintado+Aparición de la enamorada muerta (é-a+í)            (ficha nº: 1018)

Versión de Corporales (ay. Truchas, p.j. Astorga, comc. Las Cabreras, León, España).   Recitada por María Losada (80a). Recogida por Ana Beltrán, José Antonio Blanco, Koldo Biguri, Manuel Lozano y Francisco Mendoza Díaz-Maroto, 10/07/1981 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta NORTE 81; cinta: 2.10-7.2/A-11). Publicada en TOL II 1991, pp. 28-29.  064 hemist.  Música registrada.

     Mes de mayo, mes de mayo,    mes de la alta primavera,
  2   cuando quintan los soldados    y los llevan a la guerra.
     En el medio `e los quintados    hay uno con gran pena.
  4   --¿Qué tienes tú, soldadito,    qué tienes con tanta pena?,
     ¿es por padre o es por madre    o es por ansias de la tierra?
  6   --No es por padre ni es por madre    ni es por ansias de la tierra,
     es por una doncellita    que muy niña encinta queda.
  8   --Tres meses te doy de suelta    para que vayas a vela.
     --En tres meses no llego,    no llego a dir a vela.
  10   --Otros tres te doy encima    para que llegues a vela;
     al cabo de los seis meses,    soldadito, a mi bandera.--
  12   Deja el caballo que corre,    coge la mula que vuela;
     deja los caminos anchos,    coge las estrechas sendas.
  14   En el medio del camino    luego vio una mala seña;
     el caballo se espantara    y él se estremeciera,
  16   el sombrero se cayera    y en la mano se lo diera.
     --Si eres la mi doncellita,    ¿por qué no me abrazas, di?
  18   --Brazos con que te abrazaba    ya no los tengo aquí,
     que me los pedió la tierra    y a la tierra se los di.
  20   --Si eres la mi doncellita,    ¿por qué no me hablas, di?
     --Labios con que te hablaba    ya no los tengo aquí,
  22   que me los pedió la tierra    y a la tierra se los di.
     Vámonos, caballero,    vámonos los dos de aquí,
  24   que las cadenas del infierno    están tirando por mí.
     El día que tú marchaste    mal día fue para mí,
  26   yo misma cogí un cuchillo,    yo misma me lo metí.
     --Venderé mi mula branca    y diré misas por ti.
  28   --No vendas tu mula blanca,    ni digas misas por mí;
     cuantas más misas me digas,    más tormento para mí.
  30   La primera hija que tengas    le llamarás como a mí,
     llévala contigo a misa    y llévala junto a ti.
  32   No te la engañen los hombres    como tú me hisciste a mí.

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0176+0168:22 El quintado+Aparición de la enamorada muerta (é-a+í)            (ficha nº: 1019)

Versión de Quintanilla de Somoza (ay. Luyego, ant. Priaranza de la Valduerna, p.j. Astorga, comc. Maragatería, León, España).   Recitada por Margarita Cordero (85a). Recogida por Concha Enríquez de Salamanca, Javier Olmos, y Ana Vian, 13/07/1985 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta LEÓN 85; cinta: 1.12-7.2/B-02). Publicada en TOL II 1991, pp. 29-30.  038 hemist.  Música registrada.

     Mes de mayo, mes de mayo,    mes de la primavera,
  2   [cuando los pobres] soldados    les llevan a la guerra.
     Unos llevan pluma blanca    y otros la llevan negra.
  4   --Soldado tan valeroso,    ¿por quién es tanta tu tristeza?,
     ¿es por padre o es por madre    o es por ansia de la tierra?
  6   --Ni es por padre ni es por madre    ni es por ansias de la tierra,
     que es por mi esposita Ana    que niña quedó doncella.
  8   --Tres años le doy de sueldo,    vuelve, caballero, a verla.
     --Pa tres años de no más,    no quisiera conocerla.
  10   --Deja el caballo que corre,    coge la yegua que vuela;
     soldadito valeroso,    vete, vuelve a verla.--
  12   En el medio del camino    se levanta un polvorín.
     --¿Quién espanta a mi caballo    que también me espanta a mí?
  14   --Yo no espanto a tu caballo,    (ni) tampoco te espanto a ti,
     que yo soy tu esposa Ana,    que a hablarte vengo yo aquí.
  16   --Si eres mi esposa Ana,    ¿tú cómo me hablas así?
     --Labios con que te hablaba    yo ya no los tengo aquí,
  18   brazos con que te abrazaba    yo ya no los tengo aquí,
     que me los cubrió la tierra    del ermitaño de San Gil.

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0176+0168:23 El quintado+Aparición de la enamorada muerta (é-a+í)            (ficha nº: 1020)

Versión de Calzada de la Valdería (ay. Castrocalbón, p.j. La Bañeza, comc. Valdería, León, España).   Recitada por Magdalena (unos 80a). Recogida por Pilar Aragón, Michelle Débax, Antonio Lorenzo, Beatriz Mariscal y Salvador Rebés, 14/07/1985 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta LEÓN 85; cinta: 3.14-7.4/A-12 y B-01). Publicada en TOL II 1991, pp. 30-31.  084 hemist.  Música registrada.

     El veinticinco de marzo,    según la historia lo cuenta,
  2   un capitán general    salió a quintar por la tierra,
     trae doscientos quintados    debajo de su bandera,
  4   en medio los cien quintados    iba uno con gran pena.
     --Soldado tan valeroso,    ¿cómo es tánta tu tristeza?
  6   ¿tú lo haces por padre o madre    o por abuelo o abuela?
     --Ni lo hago por padre o madre    ni por abuelo o abuela,
  8   que lo hago por la mi esposa,    que es niña y queda doncella.
     --Si lo haces por la tu esposa,    siete años te doy de tregua,
  10   y al cabo de los siete,    soldadito, a mi bandera.--
     Deja el caballo que corre,    coge la mula que vuela,
  12   deja los anchos caminos,    coge las agostas sendas.
     Cogiera una senda angosta    y a caminar se pusiera;
  14   en el medio del camino    le saliera una romera.
     --¿Dónde vas tú, caballero,    dónde vas triste de ti?
  16   --Voy a ver la mi esposa,    la mi esposa Beatriz.
     --La tu esposa ya es muerta,    muerta es, que yo la vi,
  18   cuatro frailes la llevaban    todos de San Agustín,
     cuatro monjas la lloraban    sólo por honrarte a ti.
  20   --Sea muerta o sea viva,    yo a su casa tengo ir.
     Un poquito más alante    se levantó un polvorín,
  22   se espantó mi caballo,    yo me atemorecí.
     --No te espantes, caballero,    no te asustes tú de mí,
  24   que yo soy la tu esposa,    la tu esposa Beatriz.
     --Si tú eres la mi esposa,    cómo no me hablas di.
  26   --Lengua con que yo te hablaba    ya no la traigo aquí,
     que me la pidió la tierra    y a la tierra se la di.
  28   --Si tú eres la mi esposa,    cómo no me besas di.
     --Labios con que te besaba    ya yo no los traigo aquí,
  30   que me los pidió la tierra    y a la tierra se los di.
     --Si tú eres la mi esposa,    cómo no me abrazas di.
  32   --Brazos con que te abrazaba    ya yo no los traigo aquí,
     que me los pidió la tierra    y a la tierra se los di.
  34   Adiós, adiós, caballero,    no puedo estar aquí,
     que la hora de la muerte    mala hora fue pa mí,
  36   que se me olvidó de Dios    y se me acordó de ti.
     --Yo venderé el mi caballo    y mandaré decir misas por ti.
  38   --No vendas tú el tu caballo    ni digas misas por mí,
     que mientras más misas dijeses,    más penas son para mí.
  40   Si te vuelves a casar,    cásate en Valladolid,
     allí hay damas y doncellas,    no faltará una pa ti;
  42   la primer hija que tengas    le has de poner Beatriz,
     para que cuando la llames    se te acordase de mí,
  44   y cuando vayas a misa    llévala delante ti,
     para que cuando la veas    se te acordase de mí.
  46   Adiós, adiós, caballero,    que no puedo estar aquí,
     que las penas del infierno    aguardando están por mí.

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0176+0168:24 El quintado+Aparición de la enamorada muerta (é-a+í)            (ficha nº: 1021)

Versión de Cubillas de los Oteros (ay. Cubillas de los Oteros, p.j. León, ant. Valencia de don Juan, comc. Oteros del Rey, León, España).   Recitada por Juliana Melón Migueles (54a). Recogida por Eduardo Martínez Torner, 00/00/1916 (Archivo: AMP; Colec.: Torner, E. M.). Publicada en TOL II 1991, pp. 31-32.  044 hemist.  Música registrada.

     Mes de mayo, mes de mayo,    allá por la primavera,
  2   cuando quintan los soldados    y les llevan a la guerra.
     En el medio del quintado    va un majo con tanta pena.
  4   --¿Por qué lloras, el majito,    por qué llevas tanta pena?,
     ¿la llevas por padre o madre    o por ansias de la tierra?
  6   --Ni por padre ni por madre,    ni por ansias de la tierra,
     la llevo por mi esposita,    ni es casada, ni es soltera.
  8   --Siete años te doy de plazo    para que vuelvas a verla.--
     En el medio del camino    su esposa se apareciera.
  10   --Oyes, oyes, el majito,    no me tengas miedo a mí,
     que yo soy la tu esposita    que te solía servir.
  12   Ojos con que te miraba    bajo tierra los metí,
     brazos con que te abrazaba    en igualmente les di.
  14   Quédate con Dios, majito,    no me puedo estar aquí,
     están dando el cuerpo a la tierra    y aguardando están por mí.
  16   Si te llegas a casar,    no se llame Beatriz,
     si muchas veces la llamas,    muchos tormentos pa mí;
  18   si llegas a tener hijas,    no las pongas como a mí,
     si muchas veces las llamas,    muchos tormentos pa mí.
  20   --¡Vuelta, vuelta a la mi espada,    vuelta, vuelta a mi fusil,
     vuelta, vuelta a la mi espada,    vuelta, vuelta a mi bandera;
  22   vuelta, vuelta a la mi espada,    soldaditos, a la guerra!

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0176+0168:25 El quintado+Aparición de la enamorada muerta (é-a+í)            (ficha nº: 1022)

Versión de Sobrepeña (ay. La Ercina, p.j. Cistierna, ant. Riaño, comc. Cistierna, León, España).   Recitada por Encarnación Rodríguez García (88a). Recogida por Paul Bénichou, Andrea Hamos, Pilar Moreno y Ana Valenciano, 13/07/1985 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta LEÓN 85; cinta: 8.13-7.2/A-07). Publicada en TOL II 1991, pp. 32-33.  060 hemist.  Música registrada.

     Soldados en el cuartel    se divierten y hacen fiesta;
  2   hay tan sólo un soldadito    que llora por su morena.
     Ya le preguntaba el rey:    --¿Por qué tienes tanta pena?,
  4   ¿es por padre o es por madre    o es por servir a la reina?
     --No es por padre ni es por madre    ni es por nada de la guerra,
  6   es que engañé a una mujer    y no me casé con ella.
     --Vete corriendo a la cuadra,    coge el caballo que quieras,
  8   si el caballo corre poco,    coge la mula que vuela.
     Vete por caminos anchos,    no te metas por las sendas,
  10   que si la mula tropieza,    fácil que la vida pierdas.--
     En el medio del camino    una sombra negra vi,
  12   la mula se me paraba    y yo me atemorecí.
     --¿Adónde vas, soldadito,    tan corriendo por aquí?
  14   --Voy en busca de mi novia,    que hace tiempo que la vi.
     --La tu novia, soldadito,    la desgraciada de mí,
  16   ya te la comió la tierra,    la figura vela aquí.
     Ojos con que te miraba,    la desgraciada de mí,
  18   ya me les comió el gusano,    la figura vela aquí.
     Boca con que te besaba,    la desgraciada de mí,
  20   ya me la comió la tierra,    la figura vela aquí.
     Brazos con que te abrazaba,    la desgraciada de mí,
  22   ya me les comió el gusano,    la figura vela aquí.
     --Esta mula que aquí tengo    la echaré en misas pa ti.
  24   --(Que) mientras más misas me digas,    más tormentos para mí,
     mientras más misas me digas,    más me atormentas a mí.
  26   No te cases con ninguna    que se llame Beatriz,
     que, si Beatriz se llama,    más tormentos para mí;
  28   que, si Beatriz se llama,    más me atormentas a mí.
     Y esta hija que tenemos    traela siempre junto a ti,
  30   que no nos la engañe nadie    como me engañaste a mí.

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0168.1:7 ¿Dónde vas, Alfonso XII? (í)            (ficha nº: 1023)

Versión de San Clemente de Valdueza (ay. Ponferrada, ant. San Esteban de Valdueza, p.j. Ponferrada, comc. Ponferrada, León, España).   Recitada por Cándida Díaz Gómez (75a). Recogida por Pilar Aragón, José Antonio Blanco, Gabriel Fraile, Beatriz Mariscal y Therese Meléndez, 17/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta NOROESTE 82; cinta: 1.17-7.1/A-12). Publicada en TOL II 1991, p. 33.  016 hemist.  Música registrada.

     --¿Dónde vas, Alfonso Doce,    dónde vas, triste de ti?
  2   --Voy en busca ` la mi esposa    a los palacios de Madrid.
     --La tu esposa ya se ha muerto,    la llevaron a enterrar
  4   y en el coche del palacio    la llevan al Escorial.
     Ahí tienes a Mercedes    metida en el Escorial,
  6   metida en un nicho de oros    con ventanas de cristal.
     Ya se fue la flor de mayo,    ya se fue la flor de abril,
  8   ya se va la que reinaba    ` los palacios de Madrid.

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0168.1:8 ¿Dónde vas, Alfonso XII? (í)            (ficha nº: 1024)

Versión de Pontedo (ay. Cármenes, p.j. León, ant. La Vecilla, comc. Los Argüellos, León, España).   Recitada por Visitación Álvarez (64a) y sus nietas. Recogida por Teresa Catarella, Ana Valenciano, y Jane Yokoyama, 16/07/1977 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta NORTE 77; cinta: `Fontecha-Buiza` B-10). Publicada en AIER 2 (1982), nº 72:3, pp. 134-135, y TOL II 1991, pp. 33-34.  046 hemist.  Música registrada.

     --¿Dónde vas, Alfonso Doce,    dónde vas, triste de ti?
  2   --Voy en busca de Mercedes,    que ayer tarde no la vi.
     --Merceditas está muerta,    muerta está, que yo la vi;
  4   cuatro duques la llevaban    por las calles de Madrid.
     Su carita era de Virgen,    sus manitas de marfil,
  6   el velo que la cubría    de un hermoso carmesí,
     los zapatos que llevaba    eran de rico charol,
  8   regalados por Alfonso    el día que se casó.--
     Los caballos de palacio    ya no quieren pasear,
  10   porque se ha muerto Mercedes    y luto quieren guardar.
     Los faroles del palacio    ya no quieren alumbrar,
  12   porque se ha muerto Mercedes    y luto quieren guardar.
     A las puertas del palacio    una sombra negra vi,
  14   mientras más me separaba,    más se acercaba a mí,
     mientras más yo me alejaba,    más se venía hacia mí.
  16   --No temas, Alfonso Doce,    no temas, ¡triste de mí!,
     que soy tu esposa Mercedes,    que me vengo a despedir.
  18   --Si eres mi querida esposa,    cómo no me hablas di.
     --Los labios que a ti te hablaban    a la tierra se los di.
  20   --Si eres mi querida esposa,    cómo no me miras di.
     --Los ojos que te miraban    a la tierra se los di.
  22   --Si eres mi querida esposa,    cómo no me abrazas di.
     --Los brazos que te abrazaban    de gusanos los cubrí.

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0168.1:9 ¿Dónde vas, Alfonso XII? (í)            (ficha nº: 1025)

Versión de Villalboñe (ay. Valdefresno, p.j. León, comc. León, León, España).   Recitada por Doradilla de la Puente Aller (64a). Recogida por J. Antonio Cid, Thomas Lewis, Madeline Sutherland y Jane Yokoyama, 15/07/1977 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta NORTE 77; cinta: `Las Bodas-Peredilla` A1). Publicada en AIER 2 (1982), nº 72:4, pp. 135-136, y TOL II 1991, pp. 34-35.  032 hemist.  Música registrada.

     --¿Dónde vas, Alfonso Doce,    dónde vas, tú por aquí?
  2   --Voy en busca de Mercedes,    que ayer tarde no la vi.
     --La tu querida Mercedes    muerta está, que yo la vi,
  4   cuatro duques la llevaban    por las calles de Madrid.
     Su carita era de Virgen,    sus manitas de marfil,
  6   su vestido que llevaba    era color carmesí.--
     Al subir por la escalera,    una sombra negra vi;
  8   mientras más me desviaba,    más ella se acerca a mí.
     --No te desvíes, Alfonso,    no te desvíes de mí,
  10   que soy tu querida esposa,    que me vengo a despedir.
     --Si eres mi querida esposa,    echa los brazos a mí.
  12   --Brazos con que te abrazaba    ahora no los tengo aquí.
     --Si eres mi querida esposa,    cómo no me hablas di.
  14   --Boca con que yo te hablaba    a la tierra se los di.
     --Si eres mi querida esposa,    cómo no me besas di.
  16   --Boca con que te besaba    ahora no la tengo aquí.

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0168.1:10 ¿Dónde vas, Alfonso XII? (í)            (ficha nº: 1026)

Versión de Vierdes (ay. Oseja de Sajambre, p.j. Cistierna, ant. Riaño, comc. Sajambre, León, España).   Recitada por Jacinta Redondo (57a en 1946). Recogida por Diego Catalán y Álvaro Galmés, 00/08/1946 (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en TOL II 1991, pp. 35-36.  044 hemist.  Música registrada.

     --¿Dónde vas, Alfonso Doce,    dónde vas, triste de ti?
  2   --Voy a buscar a Mercedes    que ayer tarde la perdí.
     --La tu Mercedes ha muerto,    es cierto que yo la vi,
  4   cuatro duques la llevaban    por las calles de Madrid,
     su cara parece un cielo    y sus dientes de marfil,
  6   los zapatos que llevaba    eran de lindo charol,
     regalados por Alfonso    el día que se casó,
  8   el manto que la cubría    era un fino carmesí.
     --Cásate, Alfonsino Doce,    cásate y no estés así;
  10   con la mujer que te cases    no la trates como a mí,
     no la lleves al teatro    ni a ningún ferrocarril,
  12   métela entre llave y puertas    como me metiste a mí,
     no te ilusiones, Alfonso,    porque me veas a mi aquí,
  14   que soy tu esposa Mercedes    que te vengo a ver a ti.
     --Si tú fueras mi Mercedes,    ya me abrazaras a mí.
  16   --Los brazos que te abrazaban    a la tierra se los di.
     --Si tú fueras mi Mercedes,    ya me mirarías a mí.
  18   --Los ojos que te miraban    los cerré y no los abrí.
     --Si tú fueras mi Mercedes,    ya me besarías a mí.
  20   --La boca que te besaba    yo ya no la puedo abrir.
     Márchate, Alfonsino Doce,    márchate y vete de aquí,
  22   que me está llamando a voces    el que me atormenta a mí.

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0221:28 Me casó mi madre (6+6 í-a)            (ficha nº: 1027)

Versión de Quilós (ay. Cacabelos, p.j. Ponferrada, ant. Villafranca del Bierzo, comc. Cacabelos, León, España).   Recitada por Remedios Canedo (65a). Recogida por Aurelio González, Mª José Querejeta, Olimpia Martínez y José Ramón Prieto, 16/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta NOROESTE 82; cinta: 3.16-7.2/B-08). Publicada en TOL II 1991, p. 39.  037 hemist.  Música registrada.

     Me casó mi madre    chiquita y bonita
  2   con un buen muchacho    que yo no quería.
     Al escurecer,    el picarón se iba.
  4   Yo me fui tras de él    por ver dónde iba;
     se fue a las puertas    de su amiga María.
  6   --Ábreme las puertas,    ábreme, querida,
     que te he de comprar    lazos y mantillas
  8   y a la otra mujer    palos y mala vida.--
     Me marché pa casa    triste y afligida
  10   de oir al picarón    lo que le decía.
     A la medianoche    el picarón volvía.
  12   --Ábreme las puertas,    esposa querida,
     que vengo cansado    de rondar la villa.
  14   --No vienes cansado    de rondar la villa,
     que vienes cansado    de estar con tu amiga,
  16                           con tu amiga María.--
     Me pega un cachete,    me dejó tendida.
  18   Di parte al alcalde    y a la justicia;
     lo llevaron preso    pa toda la vida.

Nota: Tiene el estribillo b) Ay, ay, ay.

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0221:29 Me casó mi madre (6+6 í-a)            (ficha nº: 1028)

Versión de San Martín de Agostedo (ay. Santa Colomba de Somoza, p.j. Astorga, comc. Maragatería, León, España).   Recitada por Francisca Rebaque (73a). Recogida por Mariano de la Campa, Elena Hernández Casañas, Victorino Madrid, Ana Valenciano y Julia Valenzuela, 29/06/1985 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta LEÓN 85; cinta: 5.29-6.3/B-06). Publicada en TOL II 1991, p. 39.  036 hemist.  Música registrada.

     Casóme mi madre    muy tierna y muy niña,
  2   con unos amores    que yo no quería.
     La noche de novios    el traidor salía.
  4   Yo me fui tras él    por ver dónde iba
     y lo vi que entró    pa en casa una amiga.
  6   Metí la cabeza    por una ventanilla;
     uno estaba en cueros    y otro sin camisa.
  8   --Y a ti te he de dar    sayas y basquiñas,
     y a la mi mujer    palos y mala vida.--
  10   Yo me fui pa casa    triste y aburrida,
     tranquéme mis puertas    mejor que solía.
  12   A la medianoche    el traidor venía.
     --Ábreme la puerta,    ábrela corriendo,
  14   que viene un nublado    que viene lluviendo.
     --Mis puertas no se abren    a tal traidoría,
  16   donde echaste la noche    vete a echar el día.
     --Ábreme la puerta,    mujer u demoro,
  18   que si entro allá,    te agarro del moño.

Nota: Tiene estribillo: b) Ay, ay, ay.

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0221:30 Me casó mi madre (6+6 í-a)            (ficha nº: 1029)

Versión de Astorga (ay. Astorga, p.j. Astorga, comc. Astorga, León, España).   Recogida por Venancio Blanco, hacia 1912 (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en TOL II 1991, p. 40.  034 hemist.  Música registrada.

     --Me casó mi madre    chiquita y bonita
  2   con un muchachito    que yo no quería.
     A la medianoche    el pícaro se iba,.
  4   con capa terciada    y espada tendida.
     Le seguí los pasos    por ver donde iba.
  6   Ya le vi subir    por la calle arriba,
     y le vi entrar    en casa su querida,
  8   --y le iba diciendo:    --Ábreme, María,
     que vengo cansado    de ganar la vida.
  10   --Si vienes cansado    de ganar la vida.
     --Yo te tengo dar    para una mantilla,
  12   a la otra mujer    palos y mala vida.--
     Me subí pa casa    triste y aburrida,
  14   me puse a cenar,    cenar no podía,
     me puse a barrer,    barrer no podía,
  16   me puse al balcón    por ver si venía,
     --ya le vi venir    por la calle arriba.

Nota: Repite cada hemistiquio dos veces y tras cada verso tiene el estribillo b) Ay, ay, ay.

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0221:31 Me casó mi madre (6+6 í-a)            (ficha nº: 1030)

Versión de Cubillas de Arbas (ay. Villamanín, ant. Rodiezmo, p.j. León, ant. La Vecilla, comc. Los Argüellos, León, España).   Recitada por María Cañón Barrios (48a). Recogida por Fernando Gomarín Guirado, Robert Heifetz, Margarita Morton y María José Setefilla Navarro, 03/07/1980 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta NORTE 80; cinta: 2.3-7.2/A-10). Publicada en TOL II 1991, pp. 41-42.  034 hemist.  Música registrada.

     Me casó mi madre    chiquirita y bonita
  2   con un muchachito    que yo no quería.
     A la medianoche    el pícaro se iba.
  4   Le seguí los pasos    para ver dónde iba,
     ya le vi entrar    pa en ca(sa) la querida.
  6   Me puse a escuchar    por ver qué decía;
     ya le oí decir:    --Ponte la mantilla,
  8   y a la otra mujer    palos y mala vida.--
     Me vine pa casa    mala y dolorida,
  10   me puse a barrer,    barrer no podía;
     me puse a fregar,    fregar no podía.
  12   Me asomé al balcón    pa ver si venía;
     ya le vi venir    por la calle arriba,
  14   venía diciendo:    --Ábreme, María.
     --Ya sé dónde vienes,    de en ca(sa) la querida.--
  16   Me tiró el reloj,    me tiró la silla,
     me tiró el reloj,    me dejó tendida.

Nota: Tiene el estribillo b) Ay, ay, ay.

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0221:32 Me casó mi madre (6+6 í-a)            (ficha nº: 1031)

Versión de La Seca [de Alba] (ay. Cuadros, p.j. León, comc. La Robla, León, España).   Recitada por Irene Fernández Machín (19a). Recogida por Eduardo Martínez Torner, 00/00/1916 (Archivo: AMP; Colec.: Torner, E. M.). Publicada en TOL II 1991, p. 42.  046 hemist.  Música registrada.

     Me casó mi madre    de muy chiquitina.
  2   Las primeras noches    muy bien me quería,
     las segundas noches    ya no me quería.
  4   Yo me fui tras de él    por ver donde diba,
     y le he visto entrar    pa en casa su querida.
  6   Yo me fui a escuchar    por ver qué decía.
     --Mantas y pañales    a tí te las daría
  8   y a la mi mujer    palos y mala vida.--
     Me vengo de casa    triste y aburrida,
  10   me puse a cenar,    cenar no podía,
     me puse a fregar,    fregar no podía,
  12   me asomé al balcón    por ver si venía.
     Le he visto venir    a la calle arriba,
  14   con la manta al hombro,    la espada tendida.
     --Ábreme la puerta,    la puerta, María,
  16   que vengo cansado    de ganar la vida.
     --Donde echaste la noche,    echarás el día.
  18   --Ábreme la puerta,    la puerta, María,
     que si entro allá,    palos y mala vida.--
  20   El cogió un garrote,    yo agarré una silla:
     --Si me das, te doy,    llamo a la justicia.--
  22   No te cases, joven,    no te cases, no,
     no te cases, joven,    que es tu perdición.

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0221:33 Me casó mi madre (6+6 í-a)            (ficha nº: 1032)

Versión de Campohermoso (ay. La Vecilla, p.j. León, ant. La Vecilla, comc. Boñar, León, España).   Recitada por Úrsula Gascón (unos 30a). Recogida por Josefina Sela, 00/07/1917 (Archivo: AMP; Colec.: Sela, J. (M. Goyri-R. Menéndez Pidal)). Publicada en TOL II 1991, p. 43.  040 hemist.  Música registrada.

     --Me casó mi madre    muy tierna y muy niña
  2   con un barberiño    que yo no quería.
     Al escurecer,    el pícaro se iba
  4   con capa terciada    y espada tendida.
     Yo me fui tras él    por ver donde iba
  6   y le he visto entrar    a en ca de su amiga.
     Me puse a escuchar    por ver qué decía.
  8   --Cintas y pañales    yo te los daría,
     cintas y pañales    y una mantillina
  10   y a la mi mujer    palos y mala vida.--
     Me volví pa casa    triste y aburrida,
  12   me tranqué las puertas    mejor que solía;
     al amanecer    el pícaro venía
  14   con capa terciada    y espada tendida.
     --Abre, mi mujer,    abre, mona mía,
  16   que vengo cansado    de ganar la vida.
     --No te quiero abrir,    que estoy aburrida;
  18   donde echaste la noche,    vete a echar el día.
     Te tengo poner    a cuarto las peras,
  20   a cinco los higos,    y a seis las ciruelas.

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0221:34 Me casó mi madre (6+6 í-a)            (ficha nº: 1033)

Versión de Santa Cristina de Valmadrigal (ay. Santa Cristina de Valmadriga, p.j. Sahagún, comc. Oteros del Rey, León, España).   Recitada por Osmunda González (65a). Recogida por Concha Enríquez de Salamanca, Regino García Badell, Jon Juaristi y Esther San-Pastor, 11/07/1985 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta LEÓN 85; cinta: 5.11-7.2/B-07). Publicada en TOL II 1991, pp. 43-44.  024 hemist.  Música registrada.

     Casóme mi papa    chiquirita y bonita
  2   con un picaruelo    que yo no quería.
     A la medianoche    el pícaro se iba;
  4   yo me fui tras él    por ver dónde iba,
     y le vi que entró    en casa la querida.
  6   Yo me fui pa casa    triste y aburrida.
     Yo le vi venir    por la calle arriba,
  8   venía diciendo:    --Ábreme, María,
     que vengo cansado    de ganar la vida.
  10   --No vienes cansado de ganar la vida,
     que vienes cansado    de estar con la querida.--
  12   Él me tiró el bastón,    yo le tiré la silla.

Nota: Tiene el estribillo b) Ay, ay, ay.

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0234:14 Albaniña (ó)            (ficha nº: 1034)

Versión de Oencia (ay. Oencia, p.j. Ponferrada, ant. Villafranca del Bierzo, comc. Selmo, León, España).   Recitada por Carmen García Blas (70a) y José Terrado Oulego (71a) y Francisco Terrado Oulego (64a). Recogida por Pilar Aragón, Aurelio González, Victoria Raboso, Blanca Urgell y Ana Valenciano, 18/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta NOROESTE 82; cinta: 3.18-7.1/B-03). Publicada en TOL II 1991, pp. 44-45.  056 hemist.  Música registrada.

     Estando una señorita    sentadita en su balcón,
  2   vira vir un caballero    de grande mala intención.
     --Suba, suba, caballero,    dormir una noche o dos.
  4   --Tengo miedo a su marido,    que es prenda de gran valor.
     --Mi marido no está en casa,    va en los montes de Aragón;
  6   para que de allí no vuelva    le echaremos maldición:
     "Corvos le coman los ojos    y águilas el corazón,
  8   los perros de mi rebaño    lo traigan en procesión".--
     Y estando en estas palabras    y en palabritas de amor:
  10   --Ábreme las puertas, luna,    y ábreme las puertas, sol,
     que te traigo un regalito    de los montes de Aragón.
  12   ¿Has tenido calienturas    o has dormido con varón?
     --Ni he tenido calenturas    ni he dormido con varón,
  14   he perdido las llaves    de tu sala y corredor.
     --Si las perdiste de acero,    de plata las traigo yo;
  16   el herrero está en la fragua    y el platero en el mesón.
     ¿De quién es aquella capa    que en mi torno se colgó?
  18   --Tuya es, marido mío,    mi padre te la compró.
     --Si me la compró tu padre,    buena capa tengo yo;
  20   cuando yo no la tenía    no me la comprara, no.
     ¿De quién son aquellos ojos    que en mi cama relumbr(ar)ón?
  22   --Es el gato del vecino    que viene a pescar un ratón.
     --Muchas tierras tengo andadas,    ya Sevilla, ya Aragón,
  24   y en mi vida he visto un gato    con polaina y pantalón.
     --Mátame, marido, mata,    que te lo merezco yo.
  26   --Que te mate el rey del cielo,    que fue el que te crió.--
     --Tome la hija, padre,    y enséñela usted mejor.
  28   --Enseñada y educada    mejor te la diera yo.

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0234:15 Albaniña (ó)            (ficha nº: 1035)

Versión de Friera (ay. Sobrado, ant. Portela de Aguiar, p.j. Ponferrada, ant. Villafranca del Bierzo, comc. Selmo, León, España).   Recitada por Ceferina Granja (75a). Recogida por J. Antonio Cid, Koldo Biguri, Therese Meléndez y Ana Vian, 18/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta NOROESTE 82; cinta: 2.18-7.1/B-12 y 2.18-7.2/A-01). Publicada en TOL II 1991, pp. 45-46.  076 hemist.  Música registrada.

     Estaba la Carolina    sentadita en su balcón,
  2   pasó por allí un soldado    de muy malita intención.
     --Suba, suba, el buen soldado,    dormirá una noche o dos;
  4   mi marido va de caza    por los montes de Aragón,
     y pa(ra) que no vuelva pronto    le echaré la maldición:
  6   "Cuervos le saquen los ojos,    águilas el corazón,
     los perros de mi rebaño    le sirvan de procesión".--
  8   Al decir estas palabras,    él a la puerta llamó.
     --Ábreme la puerta, luna,    ábreme la puerta, sol,
  10   que te traigo un conejito    de los montes de Aragón.
     --¡Maldito sea el conejo    y el amo que lo cazó!,
  12   por causa del conejito    perdiera las llaves yo.
     --Si las perdiste de plata,    de oro las traigo yo.
  14   Ábreme la puerta, luna,    ábreme la puerta, sol,
     que te traigo un conejito    de los montes de Aragón.
  16   ¿De quién es aquel caballo    que en mi cuadra relinchó?
     --Ese caballo es tuyo,    mi padre te lo compró.
  18   --¡Maldito sea el caballo    y el amo que lo calzó!,
     cuando yo no lo tenía,    no me lo daba él, no.
  20   ¿De quién es aquella espada    que en mi percha se colgó?
     --Es tuya, marido, es tuya,    mi padre te la compró.
  22   --¡Maldita sea la espada    y el amo que la calzó!,
     cuando yo no la tenía,    no me la daba él, no.
  24   ¿De quién es ese sombrero    que en mi percha se colgó?
     --Ese sombrero es tuyo,    mi padre te lo compró.
  26   --¡Maldita sea el sombrero    y el amo que lo compró!
     Muchas gracias a tu padre,    que sombreros tenía yo;
  28   que, cuando yo no tenía,    no me lo daba él, no.
     ¿De quién es aquella capa    que en mi percha se colgó?
  30   --Es tuya, marido, es tuya,    mi padre te la compró.
     --Muchas gracias tu padre,    que capas tenía yo;
  32   cuando yo no la tenía,    no me la daba él, no.
     --¿De quién es aquel chiquillo    que en mi cama se acostó?
  34   --Es el chico la vecina,    llorando lo cogí yo.
     --¡Maldita sea el chiquillo,    (que) tiene más barba que yo!--
  36   Lo cogió por la barbica    y a la calle lo arrastró.
     --Tenga a su hija su madre,    repréndala usted mejor.
  38   --Que cuando yo la tenía    no tenía esas mañas, no.

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0234:16 Albaniña (ó)            (ficha nº: 1036)

Versión de Quilós (ay. Cacabelos, p.j. Ponferrada, ant. Villafranca del Bierzo, comc. Cacabelos, León, España).   Recitada por Carmen Canóniga González (73a) y Remedios Canedo (65a). Recogida por Aurelio González, Mª José Querejeta, Olimpia Martínez, José Ramón Prieto y Elvira Ramini, 16/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta NOROESTE 82; cinta: 3.16-7.2/B-07). Publicada en TOL II 1991, pp. 46-47.  044 hemist.  Música registrada.

     Estando la blanca niña,    estando la blanca flor,
  2   estando la blanca niña    bordando su bastidor,
     pasó por allí don Carlos,    hijo del emperador.
  4   --¿Qué hace, la blanca niña,    qué hace, la blanca flor?
     --Suba, suba usted, don Carlos,    suba, sin ningún temor,
  6   mi marido no está en casa,    fue a las islas de León,
     para que no vuelva más    le echaré la maldición:
  8   "Cuervos le saquen los ojos    águilas el corazón
     y los perros carniceros    le traigan en procesión."--
  10   Al estar n`estas palabras    su marido a puerta llegó.
     --¿Qué tiene, la blanca niña,    qué tiene, la blanca flor,
  12   qué tiene, la blanca niña,    que se le quitó el color?
     --Tengo que perdí las llaves    de mi sala y corredor.
  14   --Si las perdiste de plata,    de oro las traigo yo.
     ¿De quién es aquel sombrero    que en mi percha se colgó?
  16   --Es de mi hermano el pequeño    que viene a pasar razón
     que vayamos a la boda    de mi hermanita mayor.
  18   --¿De quién es ese caballo    que en mi cuadra relinchó?
     --Es de mi hermano el pequeño    que vino a pasar razón
  20   que vayamos a la boda    de su hermanita mayor.
     --Muchas gracias a tu padre    que lo tengo yo mejor,
  22   cuando yo no lo tenía    no me lo compró, no.

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0234:17 Albaniña (ó)            (ficha nº: 1037)

Versión de Chano (ay. Peranzanes, p.j. Ponferrada, ant. Villafranca del Bierzo, comc. Fornela, León, España).   Recitada por Eva Robledo Cachón (72a). Recogida por J. Antonio Cid, Bárbara Fernández, Margarita Pazmany y Ana Valenciano, 23/09/1979 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta LEÓN 79; cinta: 1.23-9.2/A-13). Publicada en TOL II 1991, pp. 47-48.  066 hemist.  Música registrada.

     --Don Pedro fue a la caza    a los montes de Aragón,
  2   cuervos le saquen los ojos    y águilas el corazón,
     los ríos lleven los puentes    y aquí no vuelva más, no.
  4   Muermos le pegue al caballo,    que aquí no vuelva más, no;
     los perros de mi rebaño    lo traigan en procesión.
  6   --Ábreme la puerta, luna,    y ábreme la puerta, sol,
     que te traigo un conejito    de los montes de Aragón.--
  8   Y, al abrir la puerta,    muy mala seña vio.
     --¿Tú que tienes, Catalina,    que se te cambió el color;
  10   has tenido calenturas    o has dormido con varón?
     --No he tenido calenturas,    no hay dormido con varón;
  12   es que te perdí las llaves    del aposento mayor.
     --Si tú las perdiste de plata,    de oro te las traigo yo.
  14   ¿De quién fue aquel caballo    que en mi cuadra relinchó?
     --Tuyo, marido, es tuyo,    rey mi padre te lo envió.
  16   --Gracias doy al rey tu padre,    buen caballo tengo yo;
     cuando yo no lo tenía,    no me lo daba él, no.
  18   ¿De quién es aquel abrigo    que en mi percha se colgó?
     --Es tuyo, marido, es tuyo,    que el rey mi padre te lo envió.
  20   --Gracias doy al rey tu padre,    buen abrigo tengo yo;
     cuando yo no lo tenía,    no me lo daba él no.
  22   ¿De quién fue aquel sombrero    que en mi percha se colgó?
     --Es tuyo, marido, es tuyo,    rey mi padre te lo envió.
  24   --Gracias doy al rey tu padre,    buen sombrero tengo yo;
     cuando yo no lo tenía,    no me lo daba él, no.
  26   ¿De quién fue aquel traje    que en mi percha veo yo?
     --Es tuyo, marido, es tuyo,    rey mi padre te lo envió.
  28   --Cuando yo no lo tenía,    no me lo daba él, no.
     Si te enmiendas, Catalina,    no te mataré yo, no.
  30   --Yo enmendarme, no, por cierto,    no tengo tal intención.--
     La cogiera de la mano    y a su padre la llevó.
  32   --Tenga la hija, mi suegro,    ¡la enseñanza que le dio!
     --Esa enseñanza, mi yenro,    contigo no la aprendió.

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0234:18 Albaniña (ó)            (ficha nº: 1038)

Versión de Fresnedelo (ay. Peranzanes, p.j. Ponferrada, ant. Villafranca del Bierzo, comc. Fornela, León, España).   Recitada por Eduvigis Martínez Martínez (57a). Recogida por Margarita Pazmany y Ana Valenciano, 24/09/1979 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta LEÓN 79; cinta: 1.24-9.5/B-10). Publicada en TOL II 1991, pp. 48-49.  074 hemist.  Música registrada.

     Estando la Carolina    sentadita en un balcón
  2   con los pies a la frescura    y la cabecera al sol,
     pasó por allí un galante    de buena o mala intención.
  4   --Buenos días, Carolina,    contigo durmiera yo,
     si no fuera tu marido    que me guarda la traición.
  6   --Mi marido fue de caza    a los montes de Aragón,
     cuervos le piquen los ojos,    águilas el corazón;
  8   los perros de aquel rebaño    le traigan en procesión,
     el río lleve las puentes    para que él no pase, no.
  10   --Baje el caballero abajo,    dormerá una noche o dos.--
     Al estar n`estas palabras,    Castro a la puerta llegó.
  12   --Ábreme la puerta, luna,    ábreme la puerta, sol,
     que te traigo un conejito    de los montes de Aragón.--
  14   Bajó a la escalera abajo    modadita de color.
     --Tú tienes las calenturas    o dormiste con varón.
  16   --Ni tuve las calenturas    ni he dormido con varón,
     es que perdí las llaves    de tu habitación mayor.
  18   --Se las perdiste de plata,    de oro las traigo yo;
     se las perdiste de acero,    está el herrero en el mesón.
  20   ¿De quién es este caballo    que en mi cuadra relenchó?
     --Es tuyo, marido, es tuyo,    mi padre te lo compró.
  22   --Gracias doy al rey tu padre,    buen caballo tengo yo;
     si él no me lo comprara,    yo no lo tenía, no.
  24   ¿De quién es este sombrero    que en mi puerta se colgó?
     --Es tuyo, marido, es tuyo,    mi padre te lo compró.
  26   --Gracias doy al rey tu padre,    buen sombrero tengo yo;
     cuando yo no lo tenía,    no me lo compraba él, no.
  28   ¿Quién ha sido este galán    que en mi cama suspiró?
     --Es el propio de ti mismo,    con esto te lo pago yo.
  30   Perdóname, marido, perdóname,
     que van seis años para siete    que te hago esta traición.--
  32   La cogió entre los brazos    y a su casa la llevó.
     --Tenga la hija, mi suegro,    que mejor no la enseñó.
  34   --Enseñada y educada    bien te la he entregado yo,
     se te hizo alguna pillada,    ¿qué culpa le tuve yo?
  36   Mátela, mi yenro, mátela,    que te lo mando yo.
     --Que la mate el Rey del cielo,    que fue el que la creó.

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0234:19 Albaniña (ó)            (ficha nº: 1039)

Versión de Palacios del Sil (ay. Palacios del Sil, p.j. Ponferrada, ant. Murias de Paredes, comc. Ribas del Sil, León, España).   Recitada por Eva González Fernández (62a). Recogida por Juana Agüero, Ángeles Gasset, Fernando Gomarín Guirado y Sandra Robertson, 29/06/1980 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta NORTE 80; cinta: 4.29-6.2/B-03). Publicada en TOL II 1991, pp. 49-50.  064 hemist.  Música registrada.

     Estaba la Catalina    asomada a su balcón,
  2   por allí pasó un soldado    de muy mala condición.
     --Déme usted cama, señora,    déme usted cama, por Dios.
  4   --Suba, suba, el soldadito,    dormirá una noche o dos.
     Mi marido está de caza    por los montes de Aragón;
  6   si usted quiere que no vuelva,    le echaré una maldición:
     "Cuervo le saque los ojos,    águilas el corazón,
  8   los perros de Terranova    lo traigan de procesión".
     Estando en estas palabras,    el marido que llamó:
  10   --Ábreme la puerta, luna,    ábreme la puerta, sol,
     que te traigo conejitos    de los montes de Aragón.--
  12   Al subir las escaleras    una mala seña vio.
     --¿Tú qué tienes, Catalina,    que mudaste de color?
  14   --Temo que perdí las llaves    de tu alto corredor.
     --Si las perdiste de hierro,    de plata las traigo yo.--
  16   Al subir las escaleras    otra mala seña vio.
     --¿De quién es aquella capa    que en mi percha se colgó?
  18   --Tuya, tuya, dueño mío,    mi padre te la mandó.
     --Muchas gracias a tu padre,    favores le debo yo;
  20   cuando yo no la tenía,    tu padre no me la dio.
     ¿De quién es aquel sombrero    que en mi pino se colgó?
  22   --Tuyo, tuyo, dueño mío,    que mi padre te lo mandó.
     --¿De quién es aquel caballo    que en mi cuadra relinchó?
  24   --Tuyo, tuyo, dueño mío,    mi padre te lo mandó.
     --¿De quién es aquel muchacho    que en mi cama se acostó?
  26   --El hijo de la vecina,    que en mis brazos se durmió.
     --¡El hijo de la vecina,    y tiene barbas como yo!--
  28   La cogiera de la mano    y a su madre la llevó.
     --Tenga, suegra, la su hija,    edúquela usted mejor.
  30   --Mire, mire, caballero,    (mi hija de aquí salió bien educada),
  32   --Di la confesión, traidora,    di pronto la confesión.--
     Al decir "Señor pequé",    la cabeza le cortó.

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0234:20 Albaniña (ó)            (ficha nº: 1040)
[0461 La molinera y el curacontam.]

Versión de Astorga (ay. Astorga, p.j. Astorga, comc. Astorga, León, España).   Recitada por Rosario García y Lucas (80a). Recogida por Manuel Manrique de Lara, 00/00/1918 (fecha deducida) (Archivo: AMP; Colec.: Manrique de Lara, M.). Publicada en TOL II 1991, pp. 50-51.  038 hemist.  Música registrada.

     Estando una señorita    sentadita en su balcón,
  2   ha llegado un caballero    de buena o mala intención;
     y le dice: --Señorita,    con usted durmiera yo.
  4   --Suba, suba, el caballero,    dormirá una noche o dos.
     --Temo mucho a su marido,    que es hombre de gran valor.
  6   --Mi marido fue de caza    a los montes de Aragón;
     ¿quieres que no venga luego?    le echaré una maldición:
  8   "Cuervos le saquen los ojos,    águilas el corazón,
     los perros de mi rebaño    le traigan en procesión".--
  10   Y estando en estas palabras,    su marido la llamó.
     --Ábreme la puerta, luna,    ábreme la puerta, sol,
  12   que te traigo un conejito    de los montes de Aragón.
     --¡Ay, padre, que es mi marido!    ¿Dónde lo meteré a usted?
  14   --Méteme en ese costal    y arrímame a esa pared.
     --¿Qué es lo que hay n`ese costal?    Mis ojos lo quieren ver.
  16   --Es una hanega de trigo    que han traído pa moler.--
     Al desatar el costal,    la primer cosa que ve
  18   es la corona de un fraile    y el sombrero calañés.
     --Ábrele la puerta    y que eche a correr.

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0234:21 Albaniña (ó)            (ficha nº: 1041)

Versión de Calzada de la Valdería (ay. Castrocalbón, p.j. La Bañeza, comc. Valdería, León, España).   Recitada por Rafaela Crespo (70a). Recogida por Aurelio González, Ana Pelegrín, Maximiano Trapero y Ana Vian, 07/07/1981 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta NORTE 81; cinta: 3.7-7.1/B-04). Publicada en TOL II 1991, pp. 51-52.  080 hemist.  Música registrada.

     --Buenas tardes, Catalina.    --Buenas las tenga el señor.
  2   Si usted busca alojamiento,    posada le daré yo.
     --Mucho temo a su marido,    que es hombre de gran valor.
  4   --Mi marido no está en casa,    mi marido se marchó,
     mi marido se fue a caza    a los montes de Aragón;
  6   y para que no vuelva    le eché la maldición:
     "Las águilas le saquen los ojos,    los cuervos el corazón,
  8   los perros de mi ganado    lo traigan en procesión".--
     Estando en estas razones,    a la puerta picó.
  10   --Ábreme la puerta, luna,    ábreme la puerta, sol,
     que te traigo un conejito    de los montes de Aragón.--
  12   Y a esto, Catalina    la color se le mudó.
     --¿Has tenido calenturas    o has dormido con varón?
  14   --Ni he tenido calenturas    ni he dormido con varón,
     se me caeron las llaves    del más alto corredor.
  16   --Si se caeron de plata,    de oro las haré yo,
     que tengo un herrero en Francia    y otro tengo en Aragón;
  18   si uno las hace buenas,    otro las hace mejor.
     ¿De quién es aquel sombrero,    colgadito veo yo?
  20   --Tuyo, tuyo, mi marido,    mi padre te lo compró.
     --Muchas gracias a tu padre,    buen sombrero tengo yo;
  22   cuando yo no lo tenía,    no me lo compraba, no.
     ¿De quién es aquella espada,    colgadita veo yo?
  24   --Tuya, tuya, mi marido,    mi padre te la compró.
     --Gracias, gracias a tu padre,    buena espada tengo yo;
  26   cuando yo no la tenía,    no me la compraba, no.
     ¿De quién es aquel caballo    que en mi cuadra relinchó?
  28   --Tuyo, tuyo, mi marido,    mi padre te lo compró.
     --Muchas gracias a tu padre,    buen caballo tengo yo;
  30   cuando yo no lo tenía,    no me lo compraba, no.
     ¿Quién es aquel varón    que en mi cuadra suspiró?
  32   --Ese es mi hermano el chiquito,    ese es mi hermano el menor.
     --Si es el tu hermano el chiquito,    verlo quería yo.
  34   --Máteme, mi marido,    la culpa la tengo yo.
     --No te mataré, mi luna,    no te mataré, mi sol.--
  36   La agarrara de la mano    y a su padre la llevó.
     --Aquí le traigo a su hija,    póngale usté educación.
  38   --Edúcala tú, yerno mío,    educada te la di yo.--
     La agarrara por la mano    y pa(ra) casa la llevó,
  40   la metiera para un cuarto    y tres puñaladas le dio.

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0234:22 Albaniña (ó)            (ficha nº: 1042)
[0026 La mujer del pastorcontam.]

Versión de Casares de Arbas (ay. Villamanín, ant. Rodiezmo, p.j. León, ant. La Vecilla, comc. Los Argüellos, León, España).   Recitada por Juliana Rodríguez Martínez (unos 45a). Recogida por Josefina Sela, 00/07/1919 (Archivo: AMP; Colec.: Sela, J. (M. Goyri-R. Menéndez Pidal)). Publicada en TOL II 1991, pp. 52-53.  058 hemist.  Música registrada.

     --Mal hiciste, Catalina,    casarte con un pastor;
  2   el pastor tiene tres faltas,    todas te las digo yo:
     tiene los dientes podridos    de rober el requesón,
  4   tiene los ojos aguados    de dormir cara del sol,
     tiene la gurrumba al lado    de traer el zurrón.
  6   ¡Quién durmiera, Catalina,    una noche en tu colchón!
     --Duerma, duerma el caballero,    duerma, aunque sean dos,
  8   que mi marido fue de caza    a los montes de Aragón;
     no viene en estos dos días,    ni que dijera otros dos,
  10   y, por si acaso viniese,    échole la maldición:
     "Cuervos le saquen los ojos    y águilas el corazón,
  12   el caballo que traía,    olivas y mal torzón."--
     Estando en estas razones,    cuando el marido llegó.
  14   --¿Tú qué tienes, Catalina?,    la color se te mudó;
     o te sentías de encinta    o estás faltosa de amore.
  16   --No me sentía yo encinta    ni estoy faltosa de amore,
     sólo que he perdido    las llaves del corredore.
  18   --Si las perdiste de plata,    de oro te las daré yo,
     que el herrero tengo en Francia    y otro tengo en Aragón,
  20   si uno las hacía buenas,    otro las hace mejore.
     ¿De quién es aquel caballo    que en mi cuadra relinchó?
  22   --Tuyo, tuyo, mi marido,    que mi padre te lo dio.
     --Muchas gracias a tu padre,    que caballo lo tengo yo,
  24   cuando yo no lo tenía    tu padre no me lo dio.
     ¿Quién es aquel    que en mi cama suspiró?
  26   --Es el mi hermano chiquito,    que aquí se me durmeció.
     Déme la muerte, marido,    porque la merezco yo.
  28   --Diétela Dios, Catalina,    que te la dé Dios, y yo, no,
     pero, si en otra te hallare,    no te librarás tú, no.

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0234:23 Albaniña (ó)            (ficha nº: 1043)

Versión de Villasimpliz (ay. La Pola de Gordón, p.j. León, ant. La Vecilla, comc. Gordón, León, España).   Recitada por María Antonia Díez Suárez (unos 45a). Recogida por Josefina Sela, 00/07/1919 (Archivo: AMP; Colec.: Sela, J. (M. Goyri-R. Menéndez Pidal)). Publicada en TOL II 1991, pp. 53-54.  070 hemist.  Música registrada.

     Estando una señora    asomada a su balcón,
  2   pasa por allí un soldado    de muy mala intención.
     --Esta noche, la señora,    con usté he de dormir yo.
  4   --Suba, suba, el caballero,    dormirá una noche o dos,
     que mi marido está a caza    en los campos de Aragón.
  6   Cuervos le saquen los ojos,    las águilas el corazón,
     los perros de mi ganado    lo traigan de prusición.--
  8   Al pasar del río hondo    caballo se arrodilló.
     --Arriba, caballo mío,    arriba, caballo, por Dios,
  10   que vamos a ver la prenda    que a nosotros Dios nos dio.
     --Abre la puerta, Catalina,    abre la puerta, blanca flor.--
  12   Al bajar de la escalera    se le muda la color.
     --¿Tú qué tienes, Catalina,    tú qué tienes, blanca flor?,
  14   ¿has tenido calentura    o has dormido con varón?
     --No he tenido calentura    ni he dormido con varón,
  16   es que he perdido las llaves    de tu lindo corredor.
     --Si las perdiste de plata,    de oro te las daré yo,
  18   que el herrero está en la fragua    y el platero en el mesón.
     ¿De quién es aquella espada    que tien tan fuerte cañón?
  20   --Tuya, tuya, mi marido,    que mi padre te la envió.
     --Mil gracias doy a tu padre,    que otra yo tengo mejor;
  22   cuando yo no la tenía,    no me la mandaba, no.
     ¿De quién es aquella espada,    de oro trae la guarnición?
  24   --Tuya, tuya, mi marido,    que mi padre te la envió.
     --Mil gracias doy a tu padre,    que otra yo tengo mejor;
  26   cuando yo no la tenía,    no me la mandaba, no.
     ¿De quién es aquel sombrero    que tien tan fuerte gordón?
  28   --Tuyo, tuyo, mi marido,    que mi padre te lo envió.
     --Mil gracias doy a tu padre,    que otro yo tengo mejor;
  30   cuando yo no lo tenía,    no me lo mandaba, no.
     ¿Quién es aquel mancebo    que en mi cama se hospedó?
  32   --Es mi hermano Bernardino,    --Cógelo y sácalo al sol.
     --Dame la muerte, marido,    que yo la merezco, yo.
  34   --Que te la dea el rey del cielo,    que tan linda te crió,
     que si otra te acontece,    no te la perdono, no.

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0234:24 Albaniña (ó)            (ficha nº: 1044)

Versión de Villacalbiel (ay. Villamañán, ant. Villacé, p.j. León, ant. Valencia de don Juan, comc. El Valle, León, España).   Recitada por Prudenciana Pozo (67a). Recogida por Regino García Badell, Francisco Mendoza Díaz-Maroto, y Dolores Sanz, 12/07/1985 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta LEÓN 85; cinta: 5.12-7.1/A-09). Publicada en TOL II 1991, pp. 54-55.  054 hemist.  Música registrada.

     Estando una señorita    sentadita en su balcón,
  2   vio venir un caballero    de buena o mala intención.
     --Señorita, señorita,    con usted durmiera yo.
  4   --Suba, suba, caballero,    dormirá una noche o dos;
     mi marido se fue a caza    a los montes de Aragón.--
  6   Estando en estas palabras,    su marido que llegó.
     --Ábreme la puerta, luna,    ábreme la puerta, sol,
  8   que te traigo un conejito    de los montes de Aragón.--
     Y al bajar las escaleras    se la cambea la color.
  10   --¿Qué tiene, la mi luna,    qué tiene, la mi sol?
     O has tenido calenturas    o has dormido con varón.
  12   --No he tenido calenturas    ni he dormido con varón,
     es que me he perdido las llaves    de tu lindo corredor.
  14   --Si las perdiste de cobre,    de plata las traigo yo;
     si las has perdido de plata,    de oro te las traigo yo.
  16   ¿De quién es ese sombrero    que en mi capero colgó?
     --Tuyo, maridito mío,    que mi padre te lo dio.
  18   --Muchas gracias a tu padre,    sombrero tenía yo;
     cuando yo no lo tenía,    él no me lo daba, no.
  20   ¿De quién es ese caballo    que en mi cuadra relinchó?
     --Tuyo, maridito mío,    que mi padre te lo dio.
  22   --Muchas gracias a tu padre,    caballo tenía yo;
     cuando yo no lo tenía,    él no me lo daba, no.
  24   ¿Quién es ese caballero    que en mi cama veo yo?
     --Es el niño ` la vecina,    que en mi cama se acostó.
  26   --¡Qué niño ni qué ocho cuartos,    si tiene más barba que yo!--
     La agarró por el cabello,    la tiró por el balcón.

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0234:25 Albaniña (ó)            (ficha nº: 1045)

Versión de Soto de Sajambre (ay. Oseja de Sajambre, p.j. Cistierna, ant. Riaño, comc. Sajambre, León, España).   Recitada por Segunda Díaz (70a). Recogida por Ramón Menéndez Pidal, 02/09/1909 (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en TOL II 1991, pp. 55-56.  076 hemist.  Música registrada.

     --Catalina, Catalina,    Catalina, blanca flor,
  2   quisiera dormir contigo    una noche sin temor.
     --Duerma, duerma, el caballero,    una noche, aunque sea dos,
  4   que mi marido jue a caza    a los montes de Aragón;
     para que no vuelva a casa    le echaré una maldición:
  6   "Cuervos le saquen los ojos    y águilas el corazón,
     los perros de mi majada    lo lleven en procisión".--
  8   Estando en estas palabras,    su maridito llegó;
     siete puertas que tenía    en todas siete picó,
  10   de las siete pa las ocho    Catalina respondió.
     --Catalina, Catalina,    Catalina, blanca flor,
  12   o tú estás embaranzada    o me armas traïción.
     --Yo no estoy embaranzada    ni te armo traïción;
  14   tengo un dolor o pesar    dentro del mi corazón,
     que se han perdido las llaves    de mi alto corredor.
  16   --Calla, Catalina, calla,    que eso lo remedio yo,
     si de hierro eran ellas,    de plata las haré yo.
  18   --El herrero no está en casa,    el platero está en León.
     --¿De quién es aquel sombrero,    de seda tiene el cordón?
  20   --Ise es tuyo, mi marido,    que mi padre te lo envió.
     --Mercedes al rey tu padre,    que sombreros tengo yo,
  22   cuando yo no los tenía    tu padre no me los envió.
     ¿De quién es aquella capa,    de seda la guarnición?
  24   --Tuya, tuya, el mi marido,    que mi padre te la envió.
     --Mercedes al rey tu padre,    que ahora capas tengo yo,
  26   cuando yo no las tenía    tu padre no me las envió.
     ¿De quién es aquel caballo    que en mi cuadra relinchó?
  28   --Tuyo, tuyo, el mi marido,    que mi padre te lo envió.
     --Mercedes al rey tu padre,    que ahora caballos tengo yo,
  30   cuando yo no los tenía    tu padre no me los envió.
     ¿De ónde es aquel mancebito    que en mi cama suspiró?
  32   --Es un hermanito mío,    que aquí se me anocheció.
     --Calla, calla, Catalina,    que ahora te he atajado yo,
  34   dos hermanos que tú tienes    de con ellos vengo yo.
     --Matáime, señor, matáime,    que eso y más merezo yo.
  36   --Si te enmiendas, Catalina,    yo matarte a ti no.
     --Matáime, señor, matáime,    que yo enmendarme no, no.--
  38   Le dio dos puñaladas,    la menor en suelo cayó.

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0234:26 Albaniña (ó)            (ficha nº: 1046)

Versión de Pío (ay. Oseja de Sajambre, p.j. Cistierna, ant. Riaño, comc. Sajambre, León, España).   Recitada por Felisa Granda de Redondo. Recogida por Diego Catalán y Álvaro Galmés, 00/08/1946 (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en TOL II 1991, pp. 56-57.  070 hemist.  Música registrada.

     --Catalina, Catalina,    Catalina blanca flor,
  2   quisiera dormir contigo    una noche sin temor.
     --Duerma, duerma, caballero,    una noche aunque sea dos,
  4   que mi marido fue a caza,    a los montes de Aragón,
     no vuelve en estos tres días,    aunque echemos otros dos;
  4   y para que no vuelva,    le echamos la maldición:
     "Cuervos le saquen los ojos    y águilas el corazón,
  6   los perros de las merinas    lo lleven en procesión".--
     Estando en estas palabras,    el marido a la puerta dio;
  8   Catalina, como niña,    se le mudó la color.
     --¿Por qué lloras, Catalina,    por qué lloras, blanca flor?,
  10   tú estas embarazada    o me estás armando traición.
     --Yo no estoy embarazada,    ni te estoy armando traición,
  12   es que he perdido las llaves    de mi alto corredor.
     --Calla, calla, Catalina,
  14   que si ellas eran de hierro,    de plata las haré yo.
     --¿De quién es aquella espada    que en mi cuarto se colgó?
  16   --Tuya, tuya, mi marido,    que mi padre te la envió.
     --¿De quién es aquella capa    que en mi cuarto se colgó?
  18   --Tuya, tuya, mi marido,    que mi padre te la envió.
     --Mientes, mientes, Catalina,    que capa tenía yo,
  20   cuando yo no la tenía,    tu padre no me la dio.
     ¿De quién es aquel sombrero    que en mi mesa se posó?
  22   --Tuyo, tuyo, mi marido,    que mi padre te lo envió.
     --Mientes, mientes, Catalina,    que sombrero tengo yo,
  24   cuando yo no lo tenía,    tu padre no me lo dio.
     ¿De quién es aquel caballo    que en mi cuadra relinchó?
  26   --Tuyo, tuyo, mi marido,    que mi padre te lo envío.
     --Mientes, mientes, Catalina,    que caballo tengo yo,
  28   cuando yo no lo tenía    tu padre no me lo dio.
     ¿Y quién es aquel mancebo    que en mi cama se acostó?
  30   --Es un hermanito mío,    que anoche a la puerta dio.
     --Mientes, mientes, Catalina,
  32   que los dos hermanos tuyos    vengo de con ellos yo;
     en donde está aquel mancebo    aquí te atajaba yo.
  34   --Matáime, señor, matáime,    más que esto merezco yo.
     --Si te enmiendas, Catalina,    yo matarte a ti no, no.
  36   --Matáime, señor, matáime,    que enmendarme yo no, no.

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0222:1 Bernal Francés (í)            (ficha nº: 1047)

Versión de Vierdes (ay. Oseja de Sajambre, p.j. Cistierna, ant. Riaño, comc. Sajambre, León, España).   Recitada por Mónica Granda. Recogida por Ramón Menéndez Pidal, 00/09/1909 (fecha deducida) (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en TOL II 1991, pp. 57-58.  038 hemist.  Música registrada.

     --¡Abre la puerta, Teresa,    que la muerte traigo aquí!
  2   --¿Quién es ese caballero,    que a mi puerta manda abrir?
     --Yo soy aquel don Francisco,    con usted solía dormir.--
  4   Se abajara de la cama,    la puerta le salió a abrir.
     Abriéndose en par la puerta,    un suplo le dio al candil;
  6   la cogía de la mano,    la llevara pa el jardín,
     se lavó sus pies y manos    para con ella dormir.
  8   Allá por la medianoche    una revuelta que di.
     --¿Qué tiene usted, don Francisco,    que no se arrimaba a mí?
  10   ¿tiene miedo a la justicia?    ¿tiene miedo al alguacil?
     ¿tiene miedo a mis criados?    están al mejor dormir,
  12   ¿tiene miedo a mi marido?    está camino `e Madrid.
     --Yo no temo a la justicia    ni tampoco al alguacil,
  14   yo no temo a tus criados,    están al mejor dormir,
     yo no temo a tu marido,    que le tienes junto a ti.--
  16   La arrimó tres puñaladas,    todas tres para morir.
     --Ahora llamaré a tus padres    para que lloren por tí.
  18   Yo montaré en mi caballo,    marcharé para Madrid,
     a buscar otra mujer    mejor que la que perdí.

Nota: Se canta con estribillo: a)La luminaria; b) Madama vil.

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0222:2 Bernal Francés (í)            (ficha nº: 1048)

Versión de Vierdes (ay. Oseja de Sajambre, p.j. Cistierna, ant. Riaño, comc. Sajambre, León, España).   Recitada por Jacinta Redondo (57a en 1946). Recogida por Diego Catalán y Álvaro Galmés, 00/08/1946 (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en TOL II 1991, p. 58.  020 hemist.  Música registrada.

     --¡Abre la puerta, Teresa,    que la muerte traigo aquí!
  2   --¿Quién es ese caballero    que a mi puerta mandó abrir?
     --Yo soy aquel don Francisco    que con usted solía dormir.--
  4   En estos mismos momentos    le pegó un golpe al candil.
     --¿Qué tiene usted, don Francisco,    que no se ha acercado a mi?
  6   ¿tiene miedo a la justicia    o tiene miedo al alguacil?
     ¿tiene miedo a mi marido    que marchó para Madrid?
  8   --Yo no temo a la justicia    ni tampoco al alguacil,
     ni tampoco a tu marido,    que lo tienes junto a tí.--
  10   Le pegó tres puñaladas    y la dejó muerta allí.

Nota: Se canta con el estribillo a) La luminaria; b) Madama vil.

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0222:3 Bernal Francés (í)            (ficha nº: 1049)

Versión de Portilla de la Reina (ay. Boca de Huérgano, p.j. Cistierna, ant. Riaño, comc. Riaño-La Reina, León, España).   Recitada por Trinidad Maestro (88a). Recogida por Mariano de la Campa, José Manuel Fraile Gil, Nicolás Miñambres, Julia Valenzuela y María José Zamarro, 07/07/1985 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta LEÓN 85; cinta: 5.7-7.2/A-02). Publicada en TOL II 1991, pp. 58-59.  007 hemist.  Música registrada.

     [--¿Quién es ese caballero    que a mi puerta dijo abrir?]
  2   --Es el señor don Antonio    a quien tú solías abrir.
     . . . . . . . . . . . . . . . . . . .    que esta noche has de morir.--
  4   Y en el "su único Hijo"    tres puñaladas la di;
     cogí mi caballo y armas    y a la guerra me volví.

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0140:25 Tamar (á-a)            (ficha nº: 1050)

Versión de Candín (ay. Candín, p.j. Ponferrada, ant. Villafranca del Bierzo, comc. Ancares, León, España).   Recitada por Jesús Salgado (65a). Recogida por Diego Catalán, J. Antonio Cid, Flor Salazar y Ana Valenciano, 18/07/1977 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta NORTE 77; cinta: `Candín-Trascasatro-B` A2). Publicada en AIER 1 (1982), nº 35:16, p. 211 y TOL II 1991, p. 59.  034 hemist.  Música registrada.

     El rey moro tiene un hijo    que Tranquilo se llamaba,
  2   desde la edad de quince años    se enamoró de su hermana.
     Y, al no poderla lograr,    malito se cayó en cama,
  4   de un delor de costados    y una calentura mala.
     --Te mataremos un ave    de las que vuelan por casa.
  6   --Máteme usted la que quiera,    que me la suba mi hermana,
     y que suba ella sola,    que no suba acompañada,
  8   que, si acompañada sube,    soy capaz de degollarla.--
     Como era en tiempo de verano,    se la subió en `nagua clara.
  10   La agarró por la cintura    y en su cama la tumbara;
     hizo de ella lo que quiso    y hasta escupirla en la cara.
  12   --Mira, hermano, lo que haces,    mira que yo soy tu hermana.
     --Si eres hermana que seas,    no haber nacido tan guapa.--
  14   Y al cabo ` los siete meses    salió con la barriga hinchada.
     Llamaron cuatro doctores,    los mejores de La Habana,
  16   y uno le atenta el pulso    y otro le mira la cara
     y los otros dos le dicen:    --Esta neña está preñada.

Nota: Al cantar se repite dos veces cada hemistiquio.

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0140:26 Tamar (á-a)            (ficha nº: 1051)

Versión de Tejeira (ay. Villafranca del Bierzo, ant. Paradaseca, p.j. Ponferrada, ant. Villafranca del Bierzo, comc. Burbia, León, España).   Recitada por Bárbara Poncelas (69a). Recogida por Julio Camarena, 15/08/1985 (Archivo: ASOR; Colec.: Camarena, J.; cinta: 22A-196). Publicada en TOL II 1991, p. 60.  038 hemist.  Música registrada.

     Por las calles de Madrid    se pasea María Blanca,
  2   con dos hijas por la mano,    Delgadina y Altamara;
     también tenía un hijo,    que él Salón se llamaba,
  4   y el pícaro de Salón    s`ha enamorao de su hermana,
     y, por la gozar mejor,    hízose malito en cama.
  6   --¿Qué comieras, hijo mío,    qué comieras, qué eu te haga?
     --¿Qué comería, madre?,    la pechuga de una pava;
  8   que Altamara me la guise,    que Altamara me la traiga.--
     --No voy sola, la mi madre,    no voy sola sin compaña.
  10   --Lleva a Delgadina,    llévala en tu compaña.--
     En el medio `e la escalera    la luz se les apagara.
  12   --Vuelve, Delgadina, vuelve    [vuelve] a encender la casa.--
     Por muy pronto que llegara,    ya Altamara no estaba.
  14   --¡Rayos te partian, Salón,    e non che partian a alma!,
     que a sangre que hay eiquí    es de mi hermana Altamara.
  16   --No Delgadina, non,    que a mandein ó río á agua.--
     Y estando en estas razones,    todo el cuarto asulagara,
  18   si no fuera un rinconcito    donde Altamara estaba.
     ¡Válgame Nuestra Señora    y la Virgen Soberana!

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0140:27 Tamar (á-a)            (ficha nº: 1052)

Versión de Oencia (ay. Oencia, p.j. Ponferrada, ant. Villafranca del Bierzo, comc. Selmo, León, España).   Recitada por Maruja Terrado Ferreiro (40a) y Rosa Ferreiro. Recogida por Pilar Aragón, Aurelio González, Victoria Raboso, Blanca Urgell y Ana Valenciano, 18/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta NOROESTE 82; cinta: 3.18-7.1/A-04). Publicada en TOL II 1991, pp. 60-61.  034 hemist.  Música registrada.

     Tres hijos tenía el rey,    todos tres como una plata,
  2   el más chiquitino de ellos    se enamoró de una hermana.
     Con las ansias y el amor    cayó malito en cama.
  4   Su papá lo iba a ver,    su mamá lo visitaba.
     --¿Qué haces ahí, hermanito,    malito en esa cama?
  6   --Por tus amores, traidora,    estoy malito en cama.
     --Mis amores, hermano,    para ti no valen nada.
  8   --Que lo valgan, que no lo valgan,    de aquí vas a salir deshonrada.--
     Sacó sus manos blancas    y la acostó en la cama.
  10   --¡Bajái, demonios, bajái,    lleváilo con cuerpo y alma!--
     Unos entran por puerta    y otros entran por ventanas,
  12   unos cogen con el cuerpo    y otros cogen con el alma.
     --¡Ay, Santa Ana de mi vida,    ay, Santa Ana de mi alma,
  14   ay, Santa Ana de mi vida,    defiendes a tu palabra,
     que te has de meter monja    n`el convento `e Santa Clara!
  16   --¿Cómo me he de meter monja    n`el convento `e Santa Clara
     si ese ladrón de ese hermano    me robó mi honra y fama?

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0140:28 Tamar (á-a)            (ficha nº: 1053)

Versión de Peranzanes (ay. Peranzanes, p.j. Ponferrada, ant. Villafranca del Bierzo, comc. Fornela, León, España).   Recitada por María Ramón (59a). Recogida por J. Antonio Cid, Bárbara Fernández, Margarita Pazmany y Ana Valenciano, 05/09/1979 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta LEÓN 79; cinta: 1.25-9.1/A-03 y 1.25-9.2/B-03). Publicada en TOL II 1991, pp. 61-62.  062 hemist.  Música registrada.

     En las calles de Madrid,    junto a los caños del agua,
  2   allí habita un caballero    que don Grabiel le llamaban,
     y él s`hiciera muy malito,    muy malito se hizo en cama,
  4   y él s`hiciera muy malito,    por gozar de una su hermana.
     --¿Comerías una perita,    comerías una manzana?
  6   --Ni comiera una perita,    ni tampoco una manzana,
     yo comiera un guisadito,    si Isabel me lo guisara;
  8   si me lo viene a traer,    que no venga acompañada,
     que el ruïdo de la gente    la cabeza me atronara.--
  10   Por las calles de Madrid    la linda Isabel pasaba,
     con el guisado en la mano    que la vista al sol quitaba;
  12   siete vueltas dio al palacio    sin haber hallado entrada,
     de las siete pa las ocho    se asomara a una ventana.
  14   --Ven acá, perra traidora,    ven acá, perra gudiana,
     de los males que yo tengo,    tú has de ser mi cerujana.
  16   --No lo quiera Dios del cielo,    ni mi madrina Santa Ana,
     yo ser hija de un rey padre,    de mis hermanas madrastra.--
  18   La agarrara por el pelo,    por la habitación la arrastra,
     hizo lo que quiso de ella    y hasta escupirla en la cara.
  20   Por las calles de Madrid    la linda Isabel pasaba,
     torciendo sus manos blancas    y anillos de oro quebraba.
  22   Bien la viera el rey su padre    en altas torres donde estaba:
     --O don Grabiel se había muerto,    o muy malo queda en cama.
  24   --Ni don Grabiel se había muerto,    ni muy malo queda en cama,
     que su sangre y la mía    ya queda remesturada.
  26   --Calla hija, calla hija,    no digas la tal palabra,
     que si los grandes lo saben,    hija, no serás casada.
  28   --Casadita, no, por cierto,    monja, monja en Santa Clara.--
     El lunes se metió monja    y el martes ya la enterraran.
     ¡Válganos Nuestra Señora,    la bendita encoronada,
     válganos Nuestra Señora,    y mi madrina Santa Ana!

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0140:29 Tamar (á-a)            (ficha nº: 1054)

Versión de San Pedro Mallo (ay. Toreno, p.j. Ponferrada, comc. Toreno, León, España).   Recitada por Obdulia Blanco (69a). Recogida por Luis Gómez Nuño, Aurelio González, Francisco Ribero y Madeline Sutherland, 02/07/1980 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta NORTE 80; cinta: 3.2-7.2/B-04). Publicada en TOL II 1991, pp. 62-63.  056 hemist.  Música registrada.

     El rey moro tenía un hijo    más hermoso que la plata,
  2   de la edad de quince años    se enamoró de su hermana.
     Viendo que no podía ser,    malito cayó en la cama,
  4   con dolor de corazón    y calentura muy mala.
     Su padre subió a verlo    un día por la mañana.
  6   --¿Cómo te va, hijo mío,    cómo te va n`esa cama?,
     ¿quieres que te mate un ave    de las mejores de casa?
  8   --No quiero que mate un ave,    ni que usted me traiga nada,
     tan sólo quiero un caldo,    que me lo suba mi hermana,
  10   y que suba ella sola,    que no suba acompañada.--
     Por la escalerita arriba    sube la hermosita dama,
  12   n`una mano sube el pan,    n`otra sube plato y taza.
     --¿Cómo te va, hermanito,    cómo te va en esa cama?
  14   --¡Cómo me ha de ir bien,    si tu hermosura me mata!
     --Que mate, que no te mate,    para tí no ha de ser nada.--
  16   La agarró por el cabello    y la subió a la cama;
     hizo lo que quiso de ella,    hasta escupirle en la cara.
  18   Por la escalerita arriba    baja la hermosita dama;
     en el medio ` la escalera    con su padre encontrara.
  20   --¿Cómo queda ese hijo,    cómo queda en esa cama?
     --Ese hijo queda bien,    pero yo bajo anojada.
  22   --Si ese hijo queda bien,    tus anojos luego pasan.
     --Bajái demonios, bajái,    y sacáilo de esa cama.--
  24   No termina de decirle,    cuando la cama rodearan;
     unos cargan con el cuerpo,    otros cargan con el alma;
  26   el cura iba detrás,    cantándole: --¡Vaya, vaya,
     vaya, vaya al infierno,    al infierno vaya, vaya!--
  28   Eso es lo que le pasó    por abusar de su hermana.

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0140:30 Tamar (á-a)            (ficha nº: 1055)

Versión de Sotillo de Cabrera (ay. Benuza, p.j. Ponferrada, comc. Las Cabreras, León, España).   Recitada por Sabina Arias Morayo (55a en 1982). Recogida por Michelle Débax, Javier Ormazábal, Elvira Ramini, Ana Valenciano y Julio Camarena, en dos ocasiones, 17/07/1982+01/11/1985 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta NOROESTE 82;Camarena, J.; cinta: 5.17-7.1/B-07;27B/323-383). Publicada en TOL II 1991, p. 63.  048 hemist.  Música registrada.

     El rey moro tiene un hijo    que Tranquilo le llamaban,
  2   un día estando comiendo    se enamoró de su hermana;
     como no pudo vencerla    se echó malito en la cama.
  4   Subiera su madre arriba,    cosa que nunca olvidara.
     --¿Qué tienes, hijo querido,    qué tienes, hijo del alma?
  6   --Tengo un dolor de cabeza    y unas calenturas malas.
     --¿Quieres que te mate un ave    de las que vuelan por casa?
  8   --Yo no quiero ave ninguna,    ni tampoco quiero nada,
     yo quiero una taza `e caldo,    que me la suba mi hermana,
  10   y, si puede venir sola,    que no venga acompañada,
     si viene acompañada,    soy capaz de degollarla.--
  12   Ya subiera su hermana arriba    con una taza de caldo,
     ya subiera su hermana arriba    para dársela a su hermano.
  14   Sacara su mano blanca,    la subiera pa la cama;
     hizo lo que quiso de ella,    hasta escupirle en la cara.
  16   --Vete, puta, onde las otras,    que tú ya vas deshonrada.--
     Al bajar las escaleras,    con su padre se encontrara.
  18   --¿Qué tal queda mi hijo,    qué tal queda en la cama?
     --Tú hijito bueno queda,    pero yo vengo enojada.
  20   --Sólo que mi hijo quede bueno,    por tus enojos no hay nada.
     --¡Vengan los demonios, vengan,    lo lleven en cuerpo y alma!--
  22   La palabra no está dicha,    la sala ya está rodeada;
     unos cargan con el cuerpo    y otros cargan con el alma
  24   y él más chiquitillo de ellos    con la almohada cargaba.

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0140:31 Tamar (á-a)            (ficha nº: 1056)

Versión de Truchillas (ay. Truchas, p.j. Astorga, comc. Las Cabreras, León, España).   Recitada por Cándida Lordén (60a). Recogida por Ana Beltrán, José Antonio Blanco, Koldo Biguri, Manuel Lozano y Francisco Mendoza Díaz-Maroto, 10/07/1981 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta NORTE 81; cinta: 2.10-7.3/A-01). Publicada en TOL II 1991, pp. 64-65.  066 hemist.  Música registrada.

     El rey tenía tres hijos,    los tres con capa y espada,
  2   el más chiquitito de ellos    se hizo malito en la cama.
     Fuera su padre a verlo    y un lunes por la mañana.
  4   --¿Qué tal te va, el mi hijo,    qué tal te va en esa cama?
     --Bien mal me va, el mi padre,    mejor pido que me vaiga.
  6   --¿Qué comerías, el mi hijo,    qué comerías que te traiga?
     --Yo comiera un guisadito,    la pechuga de una pava,
  8   a la reina que la guise    y Altamara me la traiga.
     Altamara venga sola    y no venga acompañada,
  10   que me duele la cabeza    de gente que mucho parla.--
     Fuera su madre a verlo    y un lunes por la mañana.
  12   --¿Qué tal te va, el mi hijo,    qué tal te va en esa cama?
     --Bien mal me va, la mi madre,    mejor pido que me vaiga.
  14   --¿Qué comerías, el mi hijo,    qué comieras que te traiga?
     --Yo comiera un guisadito,    la pechuga de una pava,
  16   a la reina que lo guise    y Altamara me lo traiga,
     Altamara venga sola    y no venga acompañada,
  18   que me duele la cabeza    de gente que mucho parla.--
     Fuera su hermana a verlo    un lunes por la mañana.
  20   --¿Qué tal te va, el mi hermano,    qué tal te va en esa cama?
     --Bien mal me va, la mi hermana,    mejor pido que me vaiga,
  22   los tus amores, mi hermana,    me tienen a mí en la cama.
     --Los mis amores, mi hermano,    para tí no valen nada.--
  24   La cogiera por la cintura,    a la cama la echara;
     hizo de ella lo que quiso    y hasta escupirle en la cara.
  26   Altamara daba voces    que hacía retemblar la sala.
     --¿Qué tiene, la hija mía,    qué tiene, Altamara?
  28   --¡Ay, padre del corazón,    qué hija tan desgraciada!,
     si los míos me deshonran,    ¿de quién he de ser honrada?--
  30   Se postrara de rodillas    por donde la luna entrara.
     --Venid, demonios, venid,    y sacarlo de esta cama.--
  32   Cuatro cargan con el cuerpo    y otros cuatro con el alma,
     y otros cuatro con sábanas y colchas    que en su cama quedaban.

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0140:32 Tamar (á-a)            (ficha nº: 1057)

Versión de Vegapujín (ay. Murias de Paredes, p.j. León, ant. Murias de Paredes, comc. Omaña, León, España).   Recitada por Benedicta García (59a). Recogida por J. Antonio Cid, María José Setefilla Navarro, y Eduardo Siverino, 29/06/1980 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta NORTE 80; cinta: 8.29-6.2/A-08). Publicada en TOL II 1991, p 65.  044 hemist.  Música registrada.

     El rey moro tenía un hijo    que Tranquilito se llama,
  2   y un día estando cenando    se enamoró de su hermana.
     Subía su padre a verle    dos veces a la semana.
  4   --Es una calenturita,    que me la ha dado mi hermana.
     --¿Quieres que te mate un ave    de las que vuelan por casa?
  6   --No quiero que mate un ave    de las que vuelan por casa,
     quiero una taza de tila,    que me la suba mi hermana,
  8   y que suba ella sola,    que no suba acompañada,
     que si sube acompañada,    soy capaz de devorarla.--
  10   Pronto se abrió la puerta    y él se tiró de la cama.
     --Tranquilo, ¿qué vas a hacer?,    mira que yo soy tu hermana.
  12   --Si sos mi hermana, que seas,    no haber nacido tan guapa.--
     La agarró por la cintura    y en su cama la acostaba;
  14   hizo de ella lo que quiso    y hasta la escupió en la cara.
     Cuando bajaba la niña,    por Tranquilo preguntaban.
  16   --Tranquilo ya queda bien,    pero yo bajo enojada.
     --Si Tranquilo queda bien,    lo de tú, hija, no [ha] `e ser nada.
  18   --Hizo de mí lo que quiso    y hasta me escupió en la cara.
     --A ti te metemos monja    n`el convento Santa Clara,
  20   a él le prendemos fuego    en el medio de la plaza.
     Y aquí termina la historia    y aquí termina el romance,
  22   y aquí termina la historia    de Tranquilito y su hermana.

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0140:33 Tamar (á-a)            (ficha nº: 1058)

Versión de Láncara (ant. Láncara, ant. Murias de Paredes, comc. Luna, León, España).   Recitada por Regina Álvarez Álvarez (72a). Recogida por Eduardo Martínez Torner, 00/00/1916 (Archivo: AMP; Colec.: Torner, E. M.). Publicada en TOL II 1991, p. 66.  059 hemist.  Música registrada.

     Un rey tenía dos hijos,    . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
  2   El hijo le llaman Timón    y la hija Altamara.
     El pícaro de Timón    se enamoró de la hermana;
  4   desque gozarla no pudo,    se fingió malito en cama.
     Médicos ni cerujanos    ninguno le recetaba;
  6   lo vesitaba su padre,    lo vesitaba en la cama.
     --¿Tú qué tienes, hijo mío,    hijo mío de mi alma?
  8   --Yo tengo una calentura,    qué otro mal en mí no se halla.
     --¿Qué tomaras, hijo mío,    que tomaras n`esa cama?
  10   --Yo tomara un guisadito    de pechuga de una pava.--
     Fue el padre pa la cocina:    --Aprisa, aprisa, Altamara.--
  12   Lleva el plato en una mano,    y en otra el pan y la jarra.
     Se lo quitó de la mano,    por la sala lo arramaba;
  14   la cogió por un brazo,    pa la cama la tiraba,
     hizo de ella lo que quiso,    hasta escupirle en la cara.
  16   --¡Anda mujer pa las otras,    que ya quedas deshonrada,
     que no diera por tu honra    el casco de una avellana!--
  18   Cinca la rodilla en suelo    y una voz al cielo aclama:
     --Bajái, demonios, bajái,    lleváilo con cuerpo y alma.--
  20   Las palabras ya están dichas,    la sala está arrodiada;
     unos cargan con el cuerpo    y otros cargan con el alma,
  22   y el que no tién que llevar    lleva cama y almohada.
     Da voces al mediodía    y voces por la mañana;
  24   bien lo oyera la su madre    que en altas torres estaba.
     --¿Tú qué tienes, hija mía,    hija mía de mi alma?
  26   ¿tú qué tienes, hija mía?    mi hijo, ¿cómo quedaba?
     --El su hijo bueno queda,    pero yo vengo enojada,
  28   que mi sangre con la suya    toda queda entremezclada.
     --Lo tengo mandar ahorcar    en una horca cristiana.
  30   --Bastante horca tiene ya,    que en los infiernos quedaba.

Nota: Consultar el ms. original en letra de E. M. Torner (en tres folios nos. 591, 592 y 593).

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0140:34 Tamar (á-a)            (ficha nº: 1059)

Versión de Luyego de Somoza (ay. Luyego, ant. Lucillo, p.j. Astorga, comc. Maragatería, León, España).   Recitada por Matilde Fuentes Botas (83a). Recogida por Koldo Biguri, J. Antonio Cid, Ana Maria Martins y Ana Vian, 11/07/1981 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta NORTE 81; cinta: 7.17-7.1/A-07). Publicada en TOL II 1991, p. 67.  040 hemist.  Música registrada.

     Dos hijos tenía el rey,    la cosa que él más amaba,
  2   y uno se llama Altamor    y otra la linda Altamara.
     Y el que se llama Altamor    está malito en la cama.
  4   Su padre lo iba a ver,    su madre lo visitaba.
     --¿Qué tienes tú, hijo mío,    qué tienes, bien de mi alma,
  6   si quieres truchas del río    u pechones de una pava?
     --Ni quiero truchas del río    ni pechones de una pava,
  8   que quiero que usted me de    y una perdiz guisada;
     mi madre que me la guise,    mi hermana que me la traiga.
  10   Mi hermana que venga sola,    que no venga acompañada,
     que me duele la cabeza    de la gente que aquí entraba.--
  12   Por las puertas de Altamor    entra la linda Altamara,
     n`una mano la perdiz    y en otra una jarra de agua.
  14   --¿Qué tienes tú, hermano mío,    malito estás en la cama?
     --Los mis males, hermanita,    tus amores me lo causan.
  16   --Los mis amores, hermanito,    para ti no valen nada.--
     Al oír esto su hermanito    se tiró de la cama;
  18   hizo lo que quiso de ella,    hasta escupirle en la cara.
     --¡Bajen justicias del cielo,    que en la tierra ya no se hallan!,
  20   si mi hermano me deshonra,    ¿de quién pienso ser honrada?

Nota: Tiene el estribillo a) ¡Que viva el amor! b) ¡Que viva la gala!.

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0140:35 Tamar (á-a)            (ficha nº: 1060)

Versión de Tejados (ay. Valderrey, p.j. Astorga, comc. Astorga, León, España).   Recitada por Isabel Otero (75a). Recogida en Astorga (Residencia San Francisco) por Javier Olmos, José Ramón Prieto, Salvador Rebés y Flor Salazar, 15/07/1985 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta LEÓN 85; cinta: 7.15-7.2/A-04). Publicada en TOL II 1991, pp. 67-68.  056 hemist.  Música registrada.

     Dos hijos tenía el rey    que era lo que más amaba,
  2   uno se llama Altamor,    ella se llama Altamara,
     El pícaro de Altamor    se enamoró de su hermana;
  4   y, de amor que le tenía,    cayó malito en la cama.
     --¿Qué comieras, hijo mío,    qué comieras que te traiga?,
  6   ¿tú comieras, hijo mío,    la pechuga de una pava?
     --Si Altamara me la guise,    Altamara me la traiga;
  8   Altamara venga sola,    que no venga acompañada.--
     Por los palacios del rey    iba la linda Altamara,
  10   en una mano lleva el plato,    en otra una jarra de agua.
     --¿Cómo te va, el mi hermano,    cómo te va en esa cama?
  12   --Los tus amores, traidora,    los tus amores, villana.
     --Los mis amores, mi hermano,    para ti no valen nada.--
  14   Hizo de ella lo que quiso    y hasta la escupió en la cara.
     --Márchate de aquí,    márchate, desvergonzada,
  16   que por tu honra no doy    la monda de una manzana.
     --Yo por la tuya tampoco    la monda de una castaña.--
  18   Por los palacios del rey    volvía la linda Altamara,
     restregando [los] sus dedos,    que anillos de oro quebraba.
  20   En el medio del camino    con su padre se encontraba.
     --¿Cómo queda mi hijo,    mi hijo cómo quedaba?
  22   --Su hijo bueno queda,    pero yo vengo enojada.
     --Como mi hijo quede bueno,    tus enojos no son nada.
  24   --¡Haga justicia el cielo,    que en la tierra ya no se halla!--
     Vinieron tantos demonios,    todos por la puerta entraban;
  26   uno carga con él,    otro carga con la cama,
     en el medio de la sala    sólo quedaba la almohada
  28   y viniera un diablín cojo,    también con ella cargaba.

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0140:36 Tamar (á-a)            (ficha nº: 1061)

Versión de San Félix de la Valdería (ay. Castrocalbón, p.j. La Bañeza, comc. Valdería, León, España).   Recitada por Aurora Martínez (63a). Recogida por Aurelio González, Ana Pelegrín, Maximiano Trapero y Ana Vian, 07/07/1981 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta NORTE 81; cinta: 3.7-7.3/B-06). Publicada en TOL II 1991, pp. 68-69.  035 hemist.  Música registrada.

     El rey moro tiene un hijo    que Tranquilo se llamaba;
  2   un día, comiendo a la mesa,    se enamoró de su hermana,
     y como no podía ser    el casarse con su hermana,
  4   pasados los ocho días,    Tranquilo malo en la cama.
     Subiera su padre a verle:    --¿Qué tienes, hijo del alma?
  6   --Tengo unas calenturillas,    me las ha dado mi hermana.
     --¿Quieres que te mate un ave    de las que vuelan por casa?
  8                                     --No quiero ave ni nada,
     quiero que me hagan un caldo    y que me lo suba mi hermana.--
  10   Como era tiempo `e verano,    subiera en enagua blanca.
     La agarrara por la mano,    la subiera pa la cama;
  12   hizo lo que quiso de ella,    hasta escupirle en la cara.
     --Mira, hermano, lo que haces,    mira que yo soy tu hermana.
  14   --Si lo eres, que lo seas,    no haber nacido tan guapa.--
     Pasaron los ocho días,    su hermana mala en la cama.
  16   Llamaron los tres doctores,    los mejores de la Habana;
     uno le tomaba el pulso,    el otro le recetaba,
  18   y otro decía de ella:    "Esta niña está preñada".

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0140:37 Tamar (á-a)            (ficha nº: 1062)

Versión de Villanueva de la Tercia (ay. Villamanín, ant. Rodiezmo, p.j. León, ant. La Vecilla, comc. Los Argüellos, León, España).   Recitada por Ángela Gutiérrez (unos 28a). Recogida por Josefina Sela, 00/07/1920 (Archivo: AMP; Colec.: Sela, J. (M. Goyri-R. Menéndez Pidal)). Publicada en TOL II 1991, pp. 69-70.  080 hemist.  Música registrada.

     Un rey tenía una hija,    que se llamaba Tamara,
  2   era blanca como leche    y encarnada como grana,
     tiene ojos hechiceros    y la nariz afilada.
  4   Hasta un hermano que tiene    de ella se enamoraba.
     Para enamorarse de ella    se quedó un día en la cama.
  6   --¿Tú qué tienes, hijo mío,    que te has quedado en la cama?
     de los manjares del mundo,    dime, ¿cuál se te antojara?--
  8   De los manjares del mundo    se le antoja una polla asada.
     --Linda Antamar me la guise,    linda Antamar me la traiga.--
  10   Por los campos de Altamar    viene la linda Antamara,
     con la polla entre dos platos,    entre dos platos asada.
  12   --¿Qué tienes, hermano mío,    que te has quedado en la cama?
     --El mi mal, linda Altamara,    entre los tus ojos anda.
  14   --Pues si anda entre los mis ojos,    levántate de esa cama.--
     Tal indignación le dio,    que de la cama se tiraba,
  16   ya l[a] coge por los cabellos,    con ella barrió la sala;
     hizo de ella lo que quiso,    hasta escupirle en la cara.
  18   Por los campos de Altamar    vuelve la linda Altamara,
     con el cabello tendido    y la color ya mudada;
  20   y en el medio del jardín    a su padre rey encontraba.
     --¿Tú que tienes, hija mía,    que vienes tan estrozada?
  22   ¿o Constantino está muerto    o Constantino no sana?
     --¡Permita Dios de los cielos    más camisa no gastara!
  24   Hizo de mí lo que quiso,    hasta escupirme en la cara.--
     El padre, que de esto oyó,    ya se sube pa(ra) la sala.
  26   --¿Tú que has hecho, Constantino,    tú que has hecho a la Altamara?
     --Calle, padre mío, calle,    que merecía el matarla,
  28   cuatro mancebos vinieron    a insultarme a mí en la cara,
     entendiendo que era yo    mi hermana linda Altamara;
  30   unos pican al balcón    y otros a una ventana,
     y porque yo se lo dije,    marchó muy incomodada.
  32   --¿En quién vengaré yo, Virgen,    en quién vengaré mi espada?--
     Estando en estas razones,    una voz del cielo baja:
  34   --Véngala usté en el infante,    no la venga usté en la infanta.--
     Estando en estas razones,    la cabeza le cortaba.
  36   Ellos que estaban en esto,    entra la linda Altamara.
     --Venganza pedía, padre,    venganza, pero no tanta.--
  38   Constantino ya está muerto,    la Altamara desmayada,
     en ver la sangre que corre,    que toma toda la sala.
  40   De dos hermanos perdidos    no se puede sacar nada.

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0140:38 Tamar (á-a)            (ficha nº: 1063)

Versión de La Seca [de Alba] (ay. Cuadros, p.j. León, comc. La Robla, León, España).   Recitada por Laura Llamas García (19a). Recogida por Eduardo Martínez Torner, 00/00/1916 (Archivo: AMP; Colec.: Torner, E. M.; cinta: 0M/032). Publicada en TOL II 1991, pp. 70-71.  080 hemist.  Música registrada.

     Una hija tenía el rey,    que se llamaba Altamara,
  2   (¡ay!) blanca como la nieve    y la naríz afilada.
     Todos los condes y duques    en ella quedan mirada;
  4   y un hermano que tenía    (¡ay!) de ella se inamoraba.
     Para inamorarse della,    se quedó un día en la cama.
  6   --¿Tú qué tienes, Costantino,    que no sales de esa cama?
     De los manjares del mundo,    ¿cuál es que más te agrada?
  8   --De los manjares del mundo    y es una pollita asada,
     que me la guise y la traiga,    la traiga linda Antamada;
  10   dígale que venga sola,    que no venga acompañada,
     que con el ruido ` la gente    me pondré peor que estaba.--
  12   Por aquellos altamares    sube la linda Altamara,
     con la polla entre dos platos    entre dos platos guisada.
  14   --¿Tú que tienes, Costantino,    que no sales de esa cama?
     --Estoy malito de amores,    entre los tus ojos anda.
  16   --Si estás malito de amores    y entre los mis ojos anda,
     levántate, Costantino,    levántate de esa cama.--
  18   Tanta rabia a él le diera,    de la cama se tiraba,
     la agarró por el cabello,    por la sala la arrastraba;
  20   hizo de ella lo que quiso    y hasta escupirla en la cara.
     Por aquellos altamares    baja la linda Altamara,
  22   y en el medio del camino    con su padre se alcontraba.
     --¿Tú que tienes, hija mía,    qué tienes, linda Altamara,
  24   pues qué tienes, la mi hija,    que traes la color mudada?
     ¿Pues qué tienes, hija mía,    qué tienes linda Altamara,
  26   pues qué tienes, hija mía,    que abajas tan estrozada?
     --Permita Dios de los cielos    y de la Virgen María,
  28   que mi hermano Costantino    (¡ay!) más salud no gozara.
     --¿Tú qué has hecho, Costantino,    con tu hermana la Altamara?
  30   --Yo no la hei hecho, padre,    yo no la hei hecho nada,
     vinón aquí cuatro majos    a sofocarme en la cama,
  32   y por que le dije algo    luego se puso enfadada.
     --¿En quién vengaré, Señora,    en quién vengaré mi espada?
  34   --Vénguela en el infante,    no la vengue usté en la infanta.--
     Ya le cortó la cabeza,    que daba dolor mirarla.
  36   Estando en estas razones,    subió la linda Altamara.
     --Venganza quería, padre,    venganza, pero no tanta.
  38   De una hija disgraciada    ya no se sacaba nada.--
     Ella se murió de pena    por no verse avergonzada;
  40   ella se murió de pena,    sin decir "Jesús me valga".

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Josefina Sela la recogió en 1917 y Josefina Sela la recogió en 1917 y Josefina Sela la recogió en 1917 y Josefina Sela la recogió en 1917 y
0140:39 Tamar (á-a)            (ficha nº: 1064)

Versión de Peredilla (ay. La Pola de Gordón, p.j. León, ant. La Vecilla, comc. Gordón, León, España).   Recitada por Carolina González Álvarez (unos 30a y 35a). Recogida en Huergas de Gordón por Josefina Sela y J. Dantín Cereceda, en dos ocasiones, 00/07/1917+00/08/1923 (Archivo: AMP; Colec.: Sela, J. (M. Goyri-R. Menéndez Pidal)). Publicada en TOL II 1991, pp. 71-72.  066 hemist.  Música registrada.

     Por la sala de Altamor    iba la doña Altamara;
  2   ella es alta como un pino,    relumbra como una espada.
     La piden reyes y condes,    la pidió el rey de Granada;
  4   hasta un hermano que tiene    ha tratado de gozarla.
     Pa gozar de sus caricias,    se fingió malo en la cama.
  6   Fue su padre el rey a verlo,    con señores en compaña.
     --¿Tú que tienes, hijo mío,    qué te afliges n`esa cama?
  8   --Calenturas, padre mío,    que me arrancan las entrañas.
     --De las cosas de este mundo,    dime cuála más te agrada.
  10   --De las cosas de este mundo,    padre, no me agrada nada.
     --¿Te gustara una pollita    si te la guisa Altamara?
  12   --Si Altamara me la guisa,    venga sola en sin compaña,
     que a mí la mucha gente    mucha pena me causara.--
  14   Con la polla entre dos platos    y en el hombro una toalla,
     y en la su mano derecha    lleva una jarrita de agua
  16   para dar a don Alonso,    que está malito en la cama.
     --¿Tú que tienes, don Alonso,    qué te aflige n`esa cama?
  18   --El mal que yo me tenía    entre tus ojos me anda.
     --Si anda entre los mis ojos,    no levantes de la cama.--
  20   Ya se tiró don Alonso,    ya se tiró de la cama,
     hizo lo que quiso de ella,    hasta escupirle en la cara.
  22   Por la sala de Altamor    iba la doña Altamara,
     iba jurando y votando    y al cielo pide venganza.
  24   --¡Haya venganza en el cielo,    ya que en la tierra no la haya!
     Su padre el rey, que lo oyó,    de la encelda se tiraba.
  26   --¿Tú que tienes, hija mía,    tú que tienes, Altamara?
     --Contárselo quiero, padre,    mucha pena me causaba,
  28   hasta un hermano que tengo    me quita mi honor y fama.
     --Calla, mi hija, y no llores,    calla Altamarina, calla,
  30   a él le tengo meter flaire    y a ti monja en Santa Clara.
     --¡Vaya una razón de un padre,    pa ayuda de arrancar el alma!--
  32   Con un puñal chiquito    el corazón se traspasa.
     --Más quiero morir doncella,    que no vivir deshonrada.--

Nota: Josefina Sela la recogió en 1917 y J. Dantín Cereceda en agosto de 1923.
Variantes de la versión recitada en 1923, anotada por Dantín Cereceda (si es que se trata de la misma mujer; véase abajo): -1b y -23b dueña; -5a por (tal vez también en el ms. de Sela); -6a Su padre va a visitarle; -7a --¿Tú qué tienes, don Alonso?; -11a --¿Comieras; -11b guisándotela Altamara?; en lugar de 12b que me la sirva a la cama//y Altamara venga sola, / que no suba acompañada,//; -13a porque; -13b causaba; -18a --Lo que me aflige a mí aquí; -19a si te anda e. m. o.; -20 Don Alonso que oyó esto / de la cama se tiraba;//; -21 h. de ella lo que q.; -21b escupirla; -25a El padre al oír esto; -25b celda; -26 --¿Tú que tienes, A.? / calla, Altamarina, calla.//; -28a que hasta; -28b quitó; -29 --No llores tú, Altamarina, / calla Altamarina, calla,//; -30a fraile;
Nota: los editores de TOL habrán considerado un error el que Dantín Cereceda atribuyera la versión a "Carolina N.". O por el gran parecido entre las versiones, o por poseer el AMP otros datos de los que no dispongo, llegaron a la conclusión que se trataba de la misma mujer a quien entrevistó J. Sela en 1917. De ser así, habría que considerarlas una misma versión y cambiar también el nombre de la recitadora del romance nº 4992 (Delgadina, versión 135) a Carolina González Álvarez, rectificando al mismo tiempo el nombre del pueblo (Huergas de Gordón > Peredilla).. Prefiero de momento considerar las dos versiones de las Carolinas como textos independientes, pero anoto aquí las variantes entre una y otra versión. Véase la ficha nº 7988 para la versión recogida por Dantín Cereceda.

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0140:40 Tamar (á-a)            (ficha nº: 1065)

Versión de Lugán (ay. Vegaquemada, p.j. León, ant. La Vecilla, comc. Bajo Curueño-Condado, León, España).   Recitada por Adela Viejo (85a). Recogida por Paul Bénichou, Andrea Hamos, Pilar Moreno y Ana Valenciano, 13/07/1985 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta LEÓN 85; cinta: 8.13-7.1/A-03). Publicada en TOL II 1991, pp. 72-73.  050 hemist.  Música registrada.

     Tres hijas tenía el rey    muy queridas, muy amadas,
  2   la más pequeñina de ellas    Altamara se llamaba.
     Venían duques y condes    y a ninguno se la daba,
  4   y su hermano el traidorón    de amores se echó en la cama.
     --¿Qué tienes tú, hijo mío,    hijo mío de mi alma?
  6   --Lo que a mí me pasa, padre,    (son) calenturas con tercianas.
     --¿Qué se te antojaba, hijo,    hijo, qué se te antojaba?
  8   --Lo que se me antoja, [padre],    es una polla guisada;
     Altamara me la guise    y Altamara me la traiga,
  10   y Altamara venga sola    y no venga acompañada,
     porque el ruido de la gente    a mí mucha pena me daba.--
  12   Por la sala de Altamar    iba la linda Altamara,
     en una mano la polla    y en otra una jarra de agua.
  14   --¿Qué tienes, hermano mío,    hermanillo de mi alma?
     --Lo que yo tengo, Altamara,    ante tus ojos estaba.--
  16   La agarrara por un brazo    y en la cama la tirara,
     hizo lo que quiso de ella,    hasta escupirla en la cara.
  18   --¡Anda, Altamara la puta,    anda, la puta Altamara,
     que a los condes no querías,    a los duques despachabas,
  20   y por un hermano tuyo    has querido ser burlada!--
     Por la sala de Altamar    iba la linda Altamara,
  22   dando voces como loca,    que a Dios del cielo clamaba:
     --Venganza quería, padre,    padre, quería venganza;
  24   que mi hermano el traidorón    de amores se echó en la cama.--
    
(El padre mató al hijo)
     --¡Venganza quería, padre,    venganza, pero no tanta!

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0140:41 Tamar (á-a)            (ficha nº: 1066)

Versión de Ribota (ay. Oseja de Sajambre, p.j. Cistierna, ant. Riaño, comc. Sajambre, León, España).   Recitada por Florentina Granda de Iglesias. Recogida por Diego Catalán y Álvaro Galmés, 00/08/1946 (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en TOL II 1991, pp. 73-74.  059 hemist.  Música registrada.

     Un rey tenía tres hijas,    todas tres como una grana,
  2   la más pequeñita de ellas    Altamara se llamaba.
     Aquella linda tan hermosa    corre que vuela su fama.
  4   Y hasta un hermano que tiene    ya trataba de gozarla.
     Para gozarla de amor    cayó malito en la cama.
  6   Iba a verlo el rey su padre,    caballero sin compaña.
     --¿Qué tienes tú, don Alonso,    que estás malito en la cama?
  8   --Calenturas, padre mío,    que el alma se me arrancara.
     --De los manjares del mundo,    ¿qué hubiera que te gustara?,
  10   ¿comieras una pollita,    si te la guisa Altamara?
     --Si Altamara me la guisa,    venga sola, sin compaña.--
  12   Por la salita de amor    venía la linda Altamara,
     con la polla entre dos platos    y debajo la cuchara,
  14   y a la su mano derecha    lleva una jarrita de agua
     para dar al don Alonso,    que está malito en la cama.
  16   --¿Qué tienes tú, don Alonso,    que estás malito en la cama?
     El mi mal, Altamarita,    entre tus ojos estaba.
  18   --Pues, si anda entre mis ojos,    no levantes de esa cama.--
     Sin llegar a mas razones,    a tirarse de la cama;
  20   hizo della lo que quiso    y hasta escupirla en la cara.
     Y Altamara daba voces,    y Altamara voces daba.
  22   Bien la oía el rey su padre,    caballero sin compaña.
     --¿Qué tienes tú, Altamarita,    qué tienes tú, Altamara?
  24   --Qué tengo `e tener, mi padre,
     que hasta un hermano que tengo    me quita honra y fama.
  26   --Calla, calla, Altamarita,    calla, calla tú, Altamara.
     yo le tengo `e meter fraile    y a ti monja `e Santa Clara.
  28   --¡Mira qué razón de padre,    mira si me arranca el alma,
     que una vida dura mucho,    y una vida pronto acaba,
  30   más quiero morir con honra,    que el vivir deshonrada!

Nota: Puede consultarse el manuscrito transcrito por D. Catalán.

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0140:42 Tamar (á-a)            (ficha nº: 1067)

Versión de Pío (ay. Oseja de Sajambre, p.j. Cistierna, ant. Riaño, comc. Sajambre, León, España).   Recitada por Martina Granda (joven). Recogida por Diego Catalán y Álvaro Galmés, 00/08/1946 (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en TOL II 1991, pp. 74-75.  054 hemist.  Música registrada.

     El rey moro tenía un hijo    que Tranquilo se llamaba,
  2   y un día estando comiendo    se enamoró de su hermana.
     Y a los tres o cuatro días    cayó enfermito en la cama.
  4   Sube su madre a verle:    --¿Qué tienes, hijo del alma?
     --Tengo dolor de cabeza    y unas calenturas malas.
  6   --De los manjares del mundo    ¿cuál es el que más te agrada?
     --De los manjares del mundo    una pollita guisada,
  8   que me la suba mi hermana    y que no suba acompañada,
     que si acompañada sube,    soy capaz de devorarla.--
  10   Como era en tiempo `e verano    la niña subió en enagua.
     La cogió por la cintura    y se la acostó en la cama;
  12   hizo de ella lo que quiso    y hasta escupirla en la cara,
     la llamó mujer traidora    e hija de madre mundana.
  14   --Mira, Tranquilo, qué haces,    bien sabes que soy tu hermana.
     --Si eres mi hermana, que seas,    no haber nacido tan guapa.--
  16   Viene tiempo, pasa tiempo,    la niña mucho engordaba;
     y un día, yendo a misa,    su padre la reparaba.
  18   --¿Qué tienes, hija, qué tienes,    que tanto meneas la saya?
     --Tengo dolor de barriga,    que me ha dado esta mañana.--
  20   Van a venir tres dotores,    los mejores de España,
     uno dice `e no la entiende,    otro "no le pasa nada",
  22   y el más pequeño de todos,    dice que está embarazada.
     --No diga eso, dotor,    no diga esas palabras,
  24   que si mi padre lo sabe,    la cabeza me cortara.--
     De los siete pa los ocho    los pañalitos bordaba;
  26   de los ocho pa los nueve    las camisinas bordaba,
     con un letrero que dice:    "Hijo de hermano y hermana".

Nota: Consultar transcripción de la versión en mano del recolector (D. Catalán).

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0005:1 Silvana (í-a)            (ficha nº: 1068)

Versión de Candín (ay. Candín, p.j. Ponferrada, ant. Villafranca del Bierzo, comc. Ancares, León, España).   Recitada por Consuelo Fernández (65a). Recogida por Diego Catalán, J. Antonio Cid, Flor Salazar y Ana Valenciano, 18/07/1977 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta NORTE 77; cinta: `Candín-Trascastro-A` A3). Publicada en AIER 1 (1982), nº 36:3, pp. 219-220 y TOL II 1991, pp. 75-76.  046 hemist.  Música registrada.

     El rey tenía tres hijas,    el rey tres hijas tenía;
  2   una se llama Isabel,    otra se llama María,
     otra se llama Sildana,    las cosas que él más quería.
  4   El pícaro de su padre    de amores la pretendía.
     --Pierde el honor, Sildana,    piérdelo tú, hija mía.
  6   --¿Cómo le ha de perder, padre,    si vergüenza me daría?--
     Baja la escalera abajo,    sube la escalera arriba,
  8   retorciendo sus dedillos    y anillos de oro partía.
     --¿Tú qué tienes, la Sildana,    tú qué tienes, hija mía?
  10   --¡Yo qué ha de ter, madre,    si vergüenza me daría:
     si el pícaro de mi padre    de amores me pretendía!
  12   --Calla, calla, la Sildana,    calla, calla tú, hija mía,
     calla, calla, la Sildana,    que eso yo lo compondría:
  14   Tú pondrás mis tocas,    yo pondré tus gargantillas;
     yo iré para tu cama,    tú irás para la mía.
  16   --Pierde el honor, Sildana,    piérdelo tú, hija mía.
     --¿Cómo le ha de perder, padre,    siendo tres veces parida?
  18   --¿A quién pariste, Sildana,    a quién pariste, hija mía?
     --Parí a Isabel,    y también a María,
  20   y también a Sildanita,    cosas que usted más quería.
     --No pensé que entre mujeres    tal discubrimiento había;
  22   de los profundos infiernos,    tú, mujer, me sacarías.--
     ¡Válgame Nuestra Señora,    y la Sagrada María!

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0005:2 Silvana (í-a)            (ficha nº: 1069)

Versión de Portela de Aguiar (ay. Sobrado, ant. Portela de Aguiar, p.j. Ponferrada, ant. Villafranca del Bierzo, comc. Selmo, León, España).   Recitada por Julia Quiroga (82a) y Diamantina Quiroga (71a). Recogida por Diego Catalán, Jon Juaristi, Olimpia Martínez y Victoria Raboso, 17/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta NOROESTE 82; cinta: 4b.17-7.2/B-07). Publicada en TOL II 1991, p. 76.  032 hemist.  Música registrada.

     Por la escalerita abajo    baja la Silvana linda,
  2   retorciendo va sus dedos,    anillos de oro partía.
     --¿Por qué lloras, Silvana,    por qué lloras, hija mía?
  4   --(Por)que el pícaro de mi padre    de amores me pretendía.
     --Calla, Silvana, no llores,    calla tú, la hija mía,
  6   pa la muerte no hay remedio,    para eso sí lo había:
     yo me acostaré en tu cama,    tú te acuestas en la mía,
  8   a las doce de la noche    tu padre recordaría.
     --¿A quién diste la honra, Silvana,    a quién diste la honra, hija mía?
  10   --¡Cómo quieres que tenga honra    mujer tres veces parida!
     --¿A quién pariste, Silvana,    a quién pariste, hija mía?
  12   --El primero fue don Juan,    segundo doña María,
     la tercera fue Silvana,    la flor de esta Castilla.
  14   --¡Válgame Dios de los cielos,    la Virgen Santa María,
     (que) entre tres mujeres en casa    tal discurrimiento había!
  16   De las penas del infierno    me libraron n`este día.

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0005:3 Silvana (í-a)            (ficha nº: 1070)

Versión de Palacios del Sil (ay. Palacios del Sil, p.j. Ponferrada, ant. Murias de Paredes, comc. Ribas del Sil, León, España).   Recitada por Eva González Fernández (62a). Recogida por Pere Ferré, Amelia García Valdecasas, Fernando Gomarín Guirado y Madeline Sutherland, 30/06/1980 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta NORTE 80; cinta: 5.30-6.4/A-10). Publicada en TOL II 1991, p. 77.  036 hemist.  Música registrada.

     Paseábase la Servana,    que era la flor de Castilla.
  2   Su padre la miraba    desde la torre de arriba.
     --Mucho te quiero, Servana,    contigo yo dormiría
  4   y las penas del infierno    por ti yo las pasaría.--
     Servana, cuando esto oyó,    se puso descolorida.
  6   Fue a contárselo a su madre,    a su aposento se iba.
     La reina, cuando lo supo,    de esta manera decía:
  8   --No llores tú, la mi hija,    esto yo lo arreglaría:
     yo me voy a la tu cama,    tú a la mía dormirías,
  10   el rey dormirá conmigo,    no con la hija querida.--
     --¡Si supiera, la Servana,    que más honra en ti no había,
  12   yo las penas del infierno    por ti no las pasaría!
     --¿Cómo dices tú, buen rey,    que honra en mí no la había!
  14   Si yo parí a don Juan,    también a doña María,
     también parí la Servana,    la flor de toda Castilla.--
  16   El rey, al ver el engaño,    de esta manera decía:
     --Perdóname, la mi reina,    perdóname, reina mía,
  18   no creí que en las mujeres    tanto descurrimiento había.

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0005:4 Silvana (í-a)            (ficha nº: 1071)

Versión de Silván (ay. Benuza, p.j. Ponferrada, comc. Sahagún, León, España).   Recitada por Constantina Mantecón (68a). Recogida por Michelle Débax, Jon Juaristi, Manuel Lozano y Ana Valenciano, 07/07/1981 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta NORTE 81; cinta: 2.7-7.2/A-15). Publicada en TOL II 1991, pp. 77-78.  046 hemist.  Música registrada.

     Paseándose anda Silvana    por [la] su huerta florida,
  2   el pícaro de su padre    de una ventana la mira.
     --¡Qué bien pareces, Silvana,    con ropas de cada día!--
  4   Maldición echa Silvana    por su(s) escalera arriba,
     maldición del pan que come    y hasta el agua que bebía.
  6   Bien la oyera la madre    de altas salas donde estaba.
     --¿Qué te pasa, Silvana,    qué te pasa, hija mía?
  8   --A mí no me pasa nada,    la cabeza me dolía.
     Si usted, madre, fuera inculta,    como a Dios se lo diría.
  10   --Si tu madre no es inculta,    ¿quién ha de ser, hija mía?
     --El pícaro de mi padre    de amores me pretendía.
  12   --No hay remedio pa la muerte,    que pa eso remedio había:
     tú has poner mi collar,    yo poner tu gargantilla,
  14   tú has de ir a mi cama,    yo pa la tuya me iría.--
     A eso de medianoche    el traidor se revolvía:
  16   --Pierde la honra, Silvana,    piérdela tú, hija mía.
     --De tres hijos que he tenido    mi honra ya va perdida:
  18   el primero era don Juan,    la flor de toda Sevilla;
     el segundo era don Diego,    la flor de toda Castilla;
  20   la tercera (era) Silvanita,    la cosa que más quería.
     --¡Bien hayas tú, Silvana,    bien hayas tú, hija mía!
  22   No creía que entre mujeres    tanto discurrimiento había,
     has salvado [la] tu alma    y has redimido la mía.

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0005:5 Silvana (í-a)            (ficha nº: 1072)

Versión de Rozuelo (ay. Folgoso de la Ribera, p.j. Ponferrada, comc. Boeza, León, España).   Recitada por Virginia Rodríguez (54a). Recogida por Mikel Bilbao, J. Antonio Cid, Maite Manzanera y Dolores Sanz, 11/07/1985 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta LEÓN 85; cinta: 9.11-7.1/B-03 y 9.11-7.2/A-01). Publicada en TOL II 1991, pp. 78-79.  040 hemist.  Música registrada.

     Estando la Silvanita    en su ventana florida,
  2   su padre la está mirando    de altas torres donde mira.
     --¿Qué me miras, el buen rey?    . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
  4   --. . . . . . . . . . . . . . . . . . .    . . . . . . . . . tu cara bonita.
     --Y las penas del infierno,    padre, ¿quién las pasaría?--
  6   Cuando la madre llegó    estaba muy oprimida,
     porque su padre la tenía    por la garganta cogida.
  8   --¿Qué tienes, hija Silvana,    qué tienes, la hija mía?
     --Lo que me pasa, mi madre,    decírselo no podía.--
  10   A la mañana siguiente    todo se lo contaría.
     --Que el pícaro de mi padre    burlarse de mí quería,
  12   que me pedía la honra    y dársela no podía.
     --Cállate tú, la Silvana,    cállate tú, la hija mía,
  14   que entre madres e hijas    todo se arreglaría.
     Yo me pondré [las] tus joyas,    tú pondrás mis pañerías;
  16   tú te irás pa la mi cama    y yo pa la tuya iría,
     y cuando el pícaro de tu padre vaya,    yo allí me encontraría.--
  18   --Dame tu honra, Silvana.    --Mi honra ya está perdida;
     yo parí a doña Juana,    también a doña María,
  20   también a la Silvanita,    la esposa que tú querías.
     --¡Bien hayas tú, la Silvana,    bien hayas, la Silvanita,
  22   que has salvado [la] tu alma    y también has salvado la mía!

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0005:6 Silvana (í-a)            (ficha nº: 1073)

Versión de Quintanilla de Babia (ay. Cabrillanes, p.j. León, comc. Babia, León, España).   Recitada por Jerónima Pérez Alonso (30a). Recogida por Eduardo Martínez Torner, 00/00/1916 (Archivo: AMP; Colec.: Torner, E. M.; cinta: 0L/040). Publicada en TOL II 1991, pp. 79-80.  050 hemist.  Música registrada.

     Sergana se paseaba    por su corredor arriba;
  2   si bien toca la guitarra,    mejor romances decía.
     Su padre la está mirando    de un corredor que tenía.
  4   --¡Qué bien parece a Sergana    la ropa de cada día,
     más que a tu madre la reina    cuando ella se lo ponía!
  6   ¿Plácete, hija Sergana,    plácete, hija querida,
     plácete, hija Sergana,    por un momento ser mía?
  8   --¿Y las penas del infierno,    mi Dios, quién las pasaría?
     --Yo las pasaría, yo,    las tuyas, también las mías.
  10   --Váyase, mi padre, váyase    a la mi cama florida,
     mientras yo voy a poner    una delgada camisa.--
  12   Ella, desque se vio sola,    de esta manera decía:
     --¡Justicia venga del cielo,    pues en la tierra no había,
  14   para castigar a un padre    que pide amor a su hija!
     Bajó su madre del cielo    a consolar a su hija:
  16   --¿Qué tienes, hija Sergana,    qué tienes, hija querida?
     --Váyase, mi madre, váyase    a la mi cama florida,
  18   que allí estará el rey mi padre,    que espera mi compañía.
     --Dame tu ropa, Sergana,    y tú te pondrás la mía.
  20   --Ven acá, hija Sergana,    ven acá, hija querida,
     que ya que no te hago doncella,    te he de hacer reina en Castilla.
  22   --¿Cómo me has de hacer doncella,    la que tres hijos tenía?
     Uno se llama don Juan    y otro se llama don Lías,
  24   otra se llama Sergana,    tu hija, también la mía.
     --¡Bien hayas, hija Sergana,    bien hayas, hija querida,
  26   que salvaste la tu alma,    también salvarás la mía!

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0005:7 Silvana (í-a)            (ficha nº: 1074)

Versión de Láncara (ant. Láncara, ant. Murias de Paredes, comc. Luna, León, España).   Recitada por Piedad Álvarez Fernández (27a). Recogida por Eduardo Martínez Torner, 00/00/1916 (Archivo: AMP; Colec.: Torner, E. M.). Publicada en TOL II 1991, p. 80.  050 hemist.  Música registrada.

     Tres hijas tenía el rey,    estimadas y queridas;
  2   una se llama doña Ana    y el otra doña María
     y el otra doña Silvana,    que era la flor de Castilla.
  4   Un día, estando su padre    desde la sala de arriba
     mirando pa la Silvana,    de esta manera decía:
  6   --¡Oh, qué guapa eres, Silvana,    oh, qué hermosa tú, hija mía;
     cómo pudiera dormir    un día en tu compañía!
  8   --¿Y las penas del infierno,    padre, quién las pasaría?
     --Siete vueltas n`el infierno,    yo por ti bien las daría.
  10   --¡Malhaya sean las madres    que paren hijas tan lindas!--
     Bien lo oyera la su madre    desde la sala de arriba.
  12   --¿Tú qué tienes, la Silvana,    tú qué tienes, hija mía?
     --Que el pícaro de mi padre    pretende la honra mía.
  14   --No te apures, Silvanita,    que eso yo lo arreglaría;
     vestiré yo la tu ropa    y tú vestirás la mía,
  16   cuando vayas a acostarte    no lleves vela encendida.--
     El rey, desque la logró,    de esta manera decía:
  18   --Ahora mira, la Silvana,    mira tu honra perdida,
     siete vueltas n`el infierno    yo por ti no las daría.
  20   --¿Mi honra perdida, cómo,    de cuatro veces parida?
     en una parí a doña Ana,    en otra a doña María,
  22   en otra parí a Silvana,    que era la flor de Castilla,
     en la otra parí a don Diego,    que andaba en tu compañía.
  24   --No creí que entre mujeres    tal descubrimiento había.
     ¡Válgame Nuestra Señora,    válgame el Ave María!

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0005:8 Silvana (í-a)            (ficha nº: 1075)

Versión de Culebros (ay. Villagatón, p.j. Astorga, comc. Cepeda, León, España).   Recitada por Marcelina Blanco (56a). Recogida por Raquel Calvo, Mariano de la Campa, Diego Catalán y Ana Valenciano, 02/12/1984 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta LEÓN 84; cinta: 3.2-12.3/B-08). Publicada en TOL II 1991, p. 81.  036 hemist.  Música registrada.

     Paseándose anda Silvana    por su sala de allá arriba,
  2   maldiciendo padre y madre    y a quien sus hijos quería.
     La oyera su reina madre    en altas torres donde habita.
  4   --¿Qué tienes, hija mía,    tú qué tienes, Silvanita?
     --Lo que tengo yo, la mi madre,    a usted no se lo diría.
  6   --Pues lo que tiene una hija    a su madre lo diría.
     --Que el picarón de mi padre    de amores me requería.
  8   --Calles, calles, la mi hija,    calles, calles, hija mía,
     como Dios remedia otras cosas,    para eso remedio habría:
  10   tú vestirás la mi saya,    yo la tuya vestiría,
     tú te irás a la mi cama,    pues yo a la tuya me iría.--
  12   A eso de la medianoche    el rey a la infanta iba.
     --Si tienes virtú, la infanta,    yo te daría Castilla.
  14   --¡Cómo quieres que lo tenga,    de cuatro veces parida!
     Parí a San Pedro del cielo    y a Santiago de Galicia,
  16   al Padre Santo de Roma    y a tu hija Silvanica.
     --Antes mucho te quería, reina,    y ahora más te quería;
  18   de las penas del infierno    me quitaste en este día.

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0005:9 Silvana (í-a)            (ficha nº: 1076)

Versión de Cubillas de Arbas (ay. Villamanín, ant. Rodiezmo, p.j. León, ant. La Vecilla, comc. Los Argüellos, León, España).   Recitada por María Cañón Barrios (48a). Recogida por Fernando Gomarín Guirado, Robert Heifetz, Margarita Morton y María José Setefilla Navarro, 03/07/1980 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta NORTE 80; cinta: 2.3-7.1/B-07). Publicada en TOL II 1991, pp. 81-82.  056 hemist.  Música registrada.

     Se paseaba Silvana    por la su huerta florida;
  2   muy bien toca la guitarra,    mejor romance decía.
     La sintió cantar su padre    de altos balcones de arriba,
  4   ya la mandaba llamar    por un paje que tenía.
     --¿Qué me quiere, rey mi padre,    su alteza qué me quería?
  6   --Quiero vestirte de seda,    por ver qué bien parecías.--
     Desque vestida de seda,    a Silvana le decía:
  8   --Silvana, vete a acostarte,    contigo he dormir un día.--
     Silvana, desque esto oyó,    llorando se deshacía.
  10   La sintió llorar su madre,    de altos balcones de arriba.
     --¿Qué te pasa, hija Silvana,    qué tienes, prenda querida?
  12   --No se lo diré a usted, madre,    nadie me remediaría.
     --Dímelo, hija Silvana,    que yo te remediaría.
  14   --Que el pícaro de mi padre    de amores me pretendía.
     --No llores, hija Silvana,    que yo te remediaría:
  16   tú pondrás mi guardapié,    yo pondré la tu basquiña,
     yo pondré los mis corales,    tú pondrás mi gargantina,
  18   yo me echaré a la tu cama,    tú te echarás en la mía.--
     A las doce de la noche    ya va el rey a ver la niña.
  20   --Ven acá, hija Silvana,    que has de ser mi doncellina,
     --Vaya una doncella, rey,    de ti tres veces parida:
  22   el primero fue don Juan,    la segunda Ana María,
     la tercera fue Silvana,    prenda que tú más querías.
  24   --¡Quién se fía de mujeres,    quién de mujeres se fía!--
     A otro día la encontró    al revolver de una esquina.
  26   --Ven acá, hija Silvana,    ven acá, prenda querida,
     que por salvar la tu alma,    salvaste también la mía.
  28   --La mía sí la salvé,    la de usted no lo sabía.

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0005:10 Silvana (í-a)            (ficha nº: 1077)

Versión de Llombera (ay. La Pola de Gordón, p.j. León, ant. La Vecilla, comc. Gordón, León, España).   Recitada por Anastasia Flecha (46a). Recogida por Josefina Sela, 00/07/1917 (Archivo: AMP; Colec.: Sela, J. (M. Goyri-R. Menéndez Pidal)). Publicada en TOL II 1991, pp. 82-83.  034 hemist.  Música registrada.

     Silvanica se pasea    por la su huerta florida;
  2   con los pies pisa la hierba,    con la saya la derriba.
     Ya la viera el rey su padre    de los balcones de arriba.
  4   --¡Qué bien te está a ti, Silvana,    la ropa de todos los días,
     como a tu madre la reina    vestido de alpedrería!
  6   --¡Malhaya tales mujeres    que paren hijas tan lindas,
     para ser tentadas de hombres    y por el mundo perdidas!
  8   --¿Qué tienes, hija Silvana,    que tienes, la Silvanita?
     --Que el pícaro de mi padre    de amores me pretendía.
  10   --Viste tú los mis vestidos,    yo los tuyos vestiría,
     vete tú pa la mi cama,    yo pa la tuya diría.--
  12   --Entendí, hija Silvana,    que doncella te tenía.
     --¿Cómo podrá ser, el rey,    que doncella me tenía,
  14   si ha tenido a don Juan    también a doña María
     y también a Silvanica    la flor de toda Castilla?
  16   --Ahora te quiero, la reina,    un grado más que te quería,
     que has salvado la mi alma,    también la de Silvanica.

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0005:11 Silvana (í-a)            (ficha nº: 1078)

Versión de Gradefes (ay. Gradefes, p.j. León, comc. Rueda, León, España).   Recitada por Joaquina Fernández (82a). Recogida por Gerardo Gonzalo, Flor Salazar, Esther San-Pastor y Joaquín Serrano, 06/07/1985 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta LEÓN 85; cinta: 7.6-7.1/A-11). Publicada en TOL II 1991, p. 83.  028 hemist.  Música registrada.

     Sergana se paseaba    por su corredor arriba,
  2   mientras . . . . . . . . . tocaba    más en romance decía.
     Su padre la está mirando    de un mirador que tenía:
  4   --¡Qué bien pareces, Sergana,    con ropa de cada día,
     mejor que su madre la reina    cuando ella se la ponía!
  6   Sergana, hija, Sergana,    Sergana, hija querida,
     Sergana, hija, Sergana,    por un momento ser mía.
  8   --Y las penas del infierno,    ¡mi Dios!, ¿quién las pasaría?
     --Yo las pasaré, Sergana,    las tuyas, también las mías.
  10   --Vayare, mi padre, vayare,    para mi cama florida,
     que voy a ponerme    una delgada camisa.--
  12   --¡Justicia pido del cielo,    porque en la tierra no había,
     a castigar a mi padre,    que pide amor a su hija!--
  14   Bajó su madre del cielo:    --¿Qué quieres, hija querida?
    
(Después se presentó la madre y le dijo que si no le daba vergüenza pedir amor a su hija).

Nota: -2a inaudible.

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0075:22 Delgadina (á-a)            (ficha nº: 1079)

Versión de Candín (ay. Candín, p.j. Ponferrada, ant. Villafranca del Bierzo, comc. Ancares, León, España).   Recitada por Carmen Fernández (88a). Recogida por Diego Catalán, J. Antonio Cid, Flor Salazar y Ana Valenciano, 18/07/1977 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta NORTE 77; cinta: `Buiza-Candín` B21 y `Candín-Trascastro-). Publicada en AIER 1 (1982), nº 37:12, pp. 230-231 y TOL II 1991, pp. 84-85.  074 hemist.  Música registrada.

     --Delgadina, Delgadina,    vas a ser mi enamorada.
  2   --¡No lo quiera Dios del cielo,    ni la Virgen Soberana,
     que fuera namoradiña    del padre que me engendrara!--
  4   La encerraron en un cuarto    dos más oscuros que había,
     donde non ve sol ni luna,    ninguén por la calle pasa.
  6   --Ella, si pide de comer,    darle cecina salada;
     y, si pide de beber,    agua de la mar salada.--
  8   Delgadina, con su sede,    se asomara a una ventana;
     bien veía a sus hermanas    hilándose la delgada:
  10   --Hermanitas de mi vida,    purrirme una sede de agua,
     que el corazón se me aflige,    a Dios entrego mi alma.
  12   --Non te la purro, mi hermana,    non te la purro, malvada,
     de sete años vai pra ocho    que eres nuestra madrastra.
  14   --Esa palabrita, hermana,    de Dios sea perdonada.--
     Delgadina, con gran sede,    se asomara a otra ventana;
  16   bien veía a su madre    en silla de oro sentada:
     --Madre de mis ojos,    púrrame una sede de agua,
  18   el corazón se me aflige,    a Dios entrego mi alma.
     --Non te la purro, mi hija,    non te la purro, malvada,
  20   que sete años vai pra ocho    que me tienes mal casada.
     --Esa palabrita, madre,    de Dios sea perdonada.--
  22   Delgadina, con gran sede,    se asomara a otra ventana;
     bien veía a sus hermanos    n`el campo jugando a barra:
  24   --[Hermanitos de mi vida,    purrirme una sede de agua,
     el corazón se me aflige,    a Dios entrego mi alma.
  26   --Non te la purro, mi hermana,    non te la purro, malvada,
     de sete años vai pra ocho    que eres nuestra madrastra].
  28   --Esa palabrita, hermanos,    de Dios sea perdonada.--
     Delgadina, con gran sede,    se asomara a otra ventana;
  30   bien veía a su padre,    altas torres donde estaba:
     --Padre de los mis ojos,    púrrame una sede de agua,
  32   el corazón se me aflige,    a Dios entrego mi alma.
     --Non te la purro, mi hija,    non te la purro, malvada;
  34   ¿si cumplieras la palabra    que tu padre te mandara?
     --Sí la cumpliera, mi padre,    aun cuando sea de mala gana.--
  36   Siete criados que tenía,    todos los mandó por agua:
     --El que más aprisa llegue,    con Delgadina casaba.--
  38   Por aprisa que llegaron,    Delgadina se finara;
     na cama de Delgadina    nace una fuente muy clara;
  40   na cama del rey, su padre,    rodeada ` demonios estaba.
     ¡Válgame Nuestra Señora,    la Bendita Soberana!

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0075:23 Delgadina (á-a)            (ficha nº: 1080)

Versión de Oencia (ay. Oencia, p.j. Ponferrada, ant. Villafranca del Bierzo, comc. Selmo, León, España).   Recitada por Carmen García Blas (70a). Recogida por Pilar Aragón, Aurelio González, Victoria Raboso, Blanca Urgell y Ana Valenciano, 18/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta NOROESTE 82; cinta: 3.18-7.1/A-14). Publicada en TOL II 1991, pp. 85-86.  058 hemist.  Música registrada.

     El rey tenía tres hijas,    todas tres como la grana,
  2   la más chiquitina de ellas    Delgadina se llamaba.
     --Delgadina, Delgadina,    tú has ser mi enamorada.
  4   --No lo quiera el Dios del cielo    ni la Virgen soberana
     que yo fuera enamorada    del padre que me engendrara.--
  6   La metiera en una habitación    y allí la encerrara.
     De comer le daba por onzas,    de beber agua salada.
  8   Delgadina, con la sede,    se asoma a una ventana
     y vira a sus hermanitos    todos jugando a la barra.
  10   --Hermanitos de mi vida,    hermanitos de mi alma,
     hermanitos de mi vida    traerme un vasito de agua,
  12   l` alma se me va en un hilo,    la saliva se me acaba.
     --¡Cómo te la hemos dar, bonita,    cómo te la hemos dar, salada,
  14   si nuestro(s) padre(s) (nos) lo sabe,    la cabeza nos cortara!--
     Delgadina, con la sede,    se asoma a una ventana,
  16   de comer le da por onzas,    de beber agua salada,
     y vira a su reina madre    sentada en sillas de plata.
  18   --[Madre de toda mi vida,]    ay, madre de mi alma,
     ay, madre de toda mi vida,    ¿me da un vasito de agua?,
  20   (que e)l` alma se me va en un hilo,    la saliva se me acaba.
     --¡Cómo te la he dar, bonita,    cómo te la he dar, salada;
  22   por ser tú tan bonita    está tu madre mal casada!.--
     Vira vir a su rey padre    con los mayores de España.
  24   --Ay, padre de mi vida,    ay, padre de mi alma,
     antes de veinticuatro horas    seré ser su enamorada.--
  26   Marineros van por vino,    marineros van por agua,
     cuando marineros vienen    Delgadina suspiraba.
  28   Las campanas de Toledo,    ellas de solo tocaban
     por el alma de Delgadina    que pa los cielos se marchaba.

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0075:24 Delgadina (á-a)            (ficha nº: 1081)

Versión de Fresnedelo (ay. Peranzanes, p.j. Ponferrada, ant. Villafranca del Bierzo, comc. Fornela, León, España).   Recitada por una señora (unos 80a). Recogida por María José Marcos y Gabino Carro, 24/09/1979 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta LEÓN 79; cinta: 1.24-9.3/A-05). Publicada en TOL II 1991, pp. 86-87.  086 hemist.  Música registrada.

     Un padre tenía tres hijas
  2   que él de oro las vestía    y él de plata las calzaba.
     La más chiquitina de ellas    Delgadina se llamaba;
  4   como era tan linda, el padre    de ella se enamoraba.
     La metió en un aposento    y allí la tiene encerrada.
  6   Ella, que tenía sede,    se asomaba a una ventana
     y vio estar a sus hermanos    los dos jugando a la barra.
  8   --Hermanos de los mis ojos,    ¿me daréis una jarra de agua?
     que el alma tengo en los dientes    y el corazón se me arranca.
  10   --Si nuestro padre lo sabe,    la vida nos quitara.--
     Delgadina, con gran sede,    se volvió para su cama.
  12   A otro día por la mañana    ya se asomó a la ventana
     y viera estar a sus hermanas    lavando paños de holanda.
  14   --Hermanas de los mis ojos,    de los mis ojos hermanas,
     hermanas de los mis ojos,    ¿daréisme una jarra de agua?,
  16   que el alma traigo en los dientes    y el corazón se me arranca.
     --Si nuestro padre lo sabe,    la vida nos quitara.--
  18   Delgadina, con gran sede,    se volvió para la cama.
     A otro día por la mañana    ya se asomó a la ventana
  20   y viera estar a la su madre    en silla de oro sentada.
     --La madre de los mis ojos,    ¿daréisme una jarra de agua?,
  22   que el alma traigo en los dientes    y el corazón se me arranca.
     --¡Anda tú, perra traidora,    todavía me pides agua!;
  24   siete años hacen siete    que tú me haces mal casada.--
     Delgadina, con gran sede,    se volvió para la cama.
  26   A otro día por la mañana    ya se asomó a la ventana
     y viera al rey su padre    altas torres dónde estaba.
  28   --Padre de mi corazón,    ¿daréisme un jarra de agua?,
     que el alma traigo en los dientes    y el corazón se me arranca.
  30   --Si me das lo que te pido,    yo te daré vino y agua,
     todo lo que haya en el mundo,    todo lo que en el mundo haya.
  32   --No lo quiera el Dios del cielo    ni la Virgen soberana
     que yo fuera enamorada    del padre que me engendrara.--
  34   Delgadina, con gran sede,    se volvió para la cama.
     Pajaritos van por vino,    pajaritos van por agua.
  36   La cama de Delgadina    una fuente de agua clara,
     la cama de Delgadina    de angelinos está rodeada,
  38   la cama del rey su padre    de demonios está cercada.
     A otro día por la mañana    ya a Dios entregó su alma.
  40   Y decían las vecinas:    --¿Por qué suenan las campanas?
     --Por l`alma de Delgadina    que a Dios entregó su alma.--
  42   Delgadina, Delgadina    lleva un altabún de plata,
     el traidor de su padre    va en unas riendas altas.

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0075:25 Delgadina (á-a)            (ficha nº: 1082)

Versión de Villarino del Sil (ay. Palacios del Sil, p.j. Ponferrada, ant. Murias de Paredes, comc. Ribas del Sil, León, España).   Recitada por Irma Fernández (51a) y María Núñez (80a). Recogida por Flor Salazar, Saturnino Sanjuán, y Ana Valenciano, 20/09/1979 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta LEÓN 79; cinta: 2.20-9.2/A-11). Publicada en TOL II 1991, pp. 87-88.  094 hemist.  Música registrada.

     El rey tenía tres hijas,    Delgadina más estimada.
  2   Y un día comiendo a la mesa    su padre la remiraba.
     Delgadina se fijó    que su padre la miraba.
  4   --¿Por qué me mira, padre mío,    por qué tanto me repara?
     --Te miro porque vas    a ser mi enamorada.
  6   --Eso no lo quiero yo    ni la Virgen soberana.--
     --Alto, alto mis criados,    y a Delgadina encerradla.
  8   De siete en siete días    subirle carne salada;
     de quince en quince días    subidle una jarra de agua.--
  10   Delgadina, con la sed,    se asomaba a una ventana,
     vio a sus hermanitas    con peine de oro peinadas.
  12   --Hermanitas de mi vida,    hermanitas de mi alma,
     por la Virgen soberana,    subidme una jarra de agua.
  14   --No te la subimos, Delgadina,    no te la subimos, malvada,
     por culpa de tu hermosura    está mamá mal estimada;
  16   ni come con papá a mesa    ni duerme con él en cama,
     no tiene más libertad    de la cocina a la [sala].--
  18   Delgadina, con la sed,    se asomara a otra ventana,
     vio estar a sus hermanos    jugando a las espadas.
  20   --Hermanitos de mi vida,    hermanitos de mi alma,
     por la Virgen soberana,    subidme una jarra de agua.
  22   --No te la subimos, Delgadina,    no te la subimos, malvada,
     por culpa de tu hermosura    está mamá mal estimada;
  24   ni come con él a mesa    ni duerme con él en cama,
     no tiene más libertad    que de la cocina a la sala.--
  26   Delgadina, con la sed,    se asomó a otra ventana.
     --Mamacita de mi vida,    mamacita de mi alma,
  28   por la Virgen soberana,    súbame una jarra de agua.
     --No te la subo, Delgadina,    no te la subo, malvada,
  30   que por culpa de tu hermosura    estoy yo mal estimada;
     ni como con él a mesa    ni duermo con él en cama,
  32   no tengo más libertad    que de la cocina a la sala.--
     Delgadina, con la sed,    se asomara a otra ventana,
  34   vio estar a su padre    en sillón de oro sentado.
     --Papacito de mi vida,    papacito de mi alma,
  36   por la Virgen soberana,    súbame una jarra de agua.
     --No te la subiré de agua,    de vino te la llevaría
  38   aun cuanto que no cumplieras    con tu divina palabra.--
     Seis criados mandó por vino    y otros seis mandó por agua,
  40   el primero que allegara    cien mil duros le daba.
     Por muy pronto que allegó el vino,    más pronto ha llegado el agua;
  42   cuando el agua ha llegado,    Delgadina ya finara.
     Las campanas del palacio    ellas solas se tocaban.
  44   ¿Quién murió, quién no murió?    Delgadina muerta estaba.
     La cama de Delgadina    rodeada de ángeles estaba,
  46   la sala de Delgadina    llena de luces estaba,
     la cama de su madre    una serpiente rodeada.

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0075:26 Delgadina (á-a)            (ficha nº: 1083)

Versión de Tejados (ay. Valderrey, p.j. Astorga, comc. Astorga, León, España).   Recitada por Isabel Otero (75a). Recogida en Astorga (Residencia San Francisco) por Javier Olmos, José Ramón Prieto, Salvador Rebés y Flor Salazar, 15/07/1985 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta LEÓN 85; cinta: 7.15-7.2/A-05). Publicada en TOL II 1991, pp. 88-89.  076 hemist.  Música registrada.

     Tres hijas tenía un rey    que era lo que más amaba;
  2   una se llama Eduvigis,    otra Rosita Encarnada,
     la más chiquitita de ellas    Delgadina se llamaba.
  4   Un día yendo pa misa    su padre la reparaba:
     --Delgadina, Delgadina,    que has de ser mi enamorada.
  6   --No lo quiera Dios del cielo    ni la Virgen soberana,
     mujer de mi padre sea,    de mis hermanas madrastra.--
  8   El padre, que aquello oyó,    en un cuarto la encerraba;
     de comer le da sardinas,    de beber agua salada.
  10   Delgadina, con gran sed,    se ha asomado a una ventana
     y viera a sus hermanas    lavando paños de holanda.
  12   --Hermanas, que sois por cierto,    dadme una jarrita de agua,
     tengo el alma por un hilo    y el corazón ya por nada.
  14   --Quítate de ahí, traidora,    quítate de ahí, villana,
     que, desde que murió madre,    tú has querido ser el ama.--
  16   Se volviera para adentro    muy triste y desconsolada.
     Delgadina, con gran sed,    se asomaba a otra ventana,
  18   desde allí vio a sus hermanos    en el juego de la barra.
     --Hermanos, [que sois] por cierto,    traedme una jarrita de agua,
  20   que tengo el alma en un hilo    y el corazón ya por nada.
     --Bien te la diéramos, hija,    bien te la diéramos, alma,
  22   pero si lo sabe padre,    la cabeza nos cortara.--
     Se volviera para adentro    muy triste y desconsolada.
  24   Delgadina, con gran sed,    se ha asomado a otra ventana,
     desde allí vio a su padre    en una función muy larga.
  26   --Padre mío, que usté es padre,    déme una jarrita de agua,
     tengo el alma por un hilo    y el corazón ya por nada.
  28   --Si me cumples la palabras,    yo te daré vino y agua.
     --La palabra cumpliré,    aunque sea de mala gana.
  30   --Corred, criados y hijos,    a Delgadina a darle agua,
     y el que llegase detrás    tiene la vida jugada.--
  32   Cuando llegan los criados,    Delgadina muerta estaba;
     en la su mano derecha    tien una carta cerrada:
  34   "La cama de mis hermanos    de ángeles está rodeada,
     la cama de mis hermanas    rodeada de grandes llamas
  36   y la cama de mi padre    de una serpiente enroscada".
     Delgadina, Delgadina,    no murió por falta de agua,
  38   que adonde está Delgadina    hay una fuente que mana.

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0075:27 Delgadina (á-a)            (ficha nº: 1084)

Versión de Villasimpliz (ay. La Pola de Gordón, p.j. León, ant. La Vecilla, comc. Gordón, León, España).   Recitada por Lucinda González (unos 18a). Recogida por Josefina Sela, 00/07/1919 (Archivo: AMP; Colec.: Sela, J. (M. Goyri-R. Menéndez Pidal)). Publicada en TOL II 1991, pp. 90-91.  074 hemist.  Música registrada.

     Un rey tenía tres hijas,    la cosa que más amaba;
  2   una se llama Doñina    y la otra doña Ana,
     la más chiquitita de ellas    Delgadina se llamaba.
  4   Un día, estando comiendo,    su padre la reparaba:
     --Delgadina, Delgadina,    tú has de ser mi enamorada.
  6   --No lo querrá Dios del cielo,    ni la Virgen Soberana
     del padre que me engendró    he de ser su enamorada.--
  8   El ya la metió en un cuarto    donde la gente no entraba;
     allí la tuvo siete años    en sin darle un vaso de agua.
  10   De los siete pa los ocho    a un balcón se asomaba,
     y ve a la su madrecita    en sillas de oro sentada.
  12   --Madre, por ser mi madre,    me darás un vaso de agua,
     que me fino, que me fino,    que ya casi soy finada.
  14   --Quítate, Delgadina,    quítate de esa ventana,
     que hace unos siete años    que me traes muy mal casada.--
  16   Da la vuelta a otro balcón    y se asoma a una ventana,
     y ve las sus hermanitas    bordando la seda blanca.
  18   --Hermanas, por ser hermanas,    me daréis un vaso de agua,
     que me fino, que me fino,    que ya casi soy finada.
  20   --Que te la dea el rey mi padre,    que en altos palacios estaba.--
     Da la vuelta a otro balcón    y se asoma a otra ventana,
  22   y ve a los sus hermanitos    todos jugando a la barra.
     --Hermanos, por ser hermanos,    me daréis un vaso de agua,
  24   que me fino, que me fino,    que ya casi soy finada.
     --Que te la dea el rey mi padre,    que en altos palacios estaba.--
  26   Da la vuelta a otro balcón    y se asoma a otra ventana,
     y llegó a ver a su padre    que en altos palacios estaba.
  28   --Padre, por ser mi padre,    me darás un vaso de agua,
     que me fino, que me fino,    que ya casi soy finada,
  30   que dentro de media hora    he de ser su enamorada.
     --Criados, los mis criados,    iros todos por agua,
  32   el primero que viniese    el palacio se ganara,
     y el último que viniese    con la vida le pagara.--
  34   A los pies de Delgadina    mana una fuente muy clara;
     en la cama de Delgadina    la Virgen le hace la mortaja.
  36   La cama de Delgadina    de ángeles arrodeada,
     y la cama de su padre    de diablos arrodeada.

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0075:28 Delgadina (á-a)            (ficha nº: 1085)

Versión de Brugos de Fenar (ay. La Robla, p.j. León, ant. La Vecilla, comc. La Robla, León, España).   Recitada por María Morán Miñuela(23a en 1915). Recogida por Josefina Sela y Eduardo Martínez Torner, en dos ocasiones, 1915+1916 (Archivo: AMP; Colec.: Sela, J. (M. Goyri-R. Menéndez Pidal)). Publicada en TOL II 1991, pp. 91-92.  082 hemist.  Música registrada.

     El rey tenía tres hijas    muy queridas y muy amadas,
  2   la más chiquitina de ellas    Delgadina se llamaba.
     --Delgadina, Delgadina,    tú has de ser mi enamorada.
  4   --No lo querrá Dios del cielo    ni la Virgen soberana
     que me inamorara yo    del padre que me engendraba.--
  6   La metiera en un cuarto,    en el más oscuro que hallaba.
     Se pasaban siete años    en sin beber gota de agua,
  8   le daba de comer cecina    [cecina] que era salada,
     y le daba de beber    lo que el caballo orinaba.
  10   Desque (se) pasaron los siete años,    se asomara a una ventana,
     y viera a la su madrica    en silla de oro sentada.
  12   --Madrica, que seis por cierto,    daréisme una jarra de agua,
     que el corazón se me fina,    mi vida ya va acabada.
  14   --Que te la dé el rey tu padre,    que has de ser su enamorada.
     --¡Que me inamoraba yo    del padre que me engendrara!--
  16   Delgadina, con su sede,    se asomara a otra ventana,
     ya viera a las sus hermanitas    lavando paños de holanda.
  18   --Hermanicas, que seis por cierto,    daréisme una jarra de agua,
     que el corazón se me adulza,    mi vida ya va acabada.
  20   --Que te la dé el rey mi padre,    que has de ser su enamorada.--
     --No querrá Dios del cielo    ni la Virgen soberana
  22   que me inamorara yo    del padre que me engendrara.--
     Delgadina, con su sede,    se asomara a otra ventana,
  24   ya viera los sus hermanos    jugando juego de barra.
     --Hermanicos, que seis por cierto,    daréisme una jarra de agua,
  26   que el corazón se me adulza,    mi vida ya va acabada.
     --Que te la dé el rey mi padre,    que has de ser su enamorada.
  28   --No lo querrá el Dios del cielo    ni la Virgen soberana
     que me inamorara yo    del padre que me engendrara.--
  30   Delgadina, con su sede,    se asomara a otra ventana,
     ya viera el rey su padre    jugando con otras damas.
  32   --Padrico, que seis por cierto,    daréisme una jarra de agua,
     que el corazón se me adulza,    mi vida ya va acabada.--
  34   --Sí te la daría, sí,    si me atorgas la palabra.--
     --La palabra al rey mi padre    ya la tenía otorgada.--
  36   Muy aprisa mandó el del vino,    más aprisa mandó el del agua;
     cuando el del vino llegó,    Delgadina se finaba.
  38   Delgadina, Delgadina,    no murió por falta de agua,
     que a los pies de Delgadina    mana una fuente muy clara.
  40   La cama de Delgadina    llena de ángeles estaba,
     la cama del rey su padre    de demoros rodeada.

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0075:29 Delgadina (á-a)            (ficha nº: 1086)

Versión de Benalzove (ay. Ardón, p.j. León, ant. Valencia de don Juan, comc. El Valle, León, España).   Recitada por Anunciación Miguélez (79a). Recogida por Regino García Badell, Francisco Mendoza Díaz-Maroto, y Dolores Sanz, 12/07/1985 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta LEÓN 85; cinta: 5.12-7.1/A-18 y B-11). Publicada en TOL II 1991, pp. 92-93.  072 hemist.  Música registrada.

     Un rey tenía tres hijas    muy queridas y estimadas,
  2   una se llamaba Doña    y otra Doña se llamaba,
     (y) la más pequeña de todas    Delgadina se llamaba.
  4   To(dos) los días al ir a misa    su padre la remiraba.
     --¿Qué me remira usted, padre,    qué me mira pa la cara?
  6   --Yo te remiro, mi hija,    que has de ser mi enamorada.
     --No lo querrá Dios, mi padre,    ni la Virgen soberana,
  8   casarse padres con hijos,    siendo de la misma entraña.--
     . . . . . . . . . . . . . . . . . . .    . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
     dándola de comer    sólo pan y agua salada.
  10   Al otro día, al sol salir,    se ha asomado a una ventana,
     por allí vio a sus hermanos,    jugando con otros estaban.
  12   --Hermanitos, hermanitos,    traerme un vasito de agua,
     que el corazón se me afisia    y mi vida (ya) va acabada.
  14   --¡Cómo te la vamos a dar, perra,    cómo te la vamos a dar, ingrata,
     que no se ha muerto nuestra madre,    y quieres ser nuestra madrastra!--
  16   Se retira para adentro    y con Dios se consolaba,
     con lágrimas de sus ojos    deja la sala regada.
  18   Al otro día, al sol salir,    se ha asomado a la ventana,
     allí vio a su madre reina,    con otra reina paseaba.
  20   --Madre mía, madre mía,    traerme un vasito de agua,
     que el corazón se me afisia    y mi vida va acabada.
  22   --Yo bien te lo diera, hija,    yo bien te lo diera, amada;
     si tu padre se entera,    la cabeza me cortara.--
  24   Se retira para adentro    y con Dios se consolaba,`
     con lágrimas de sus ojos    deja la sala regada.
  26   El otro día, al sol salir,    se asomara a la ventana
     y allí viera a su padre rey,    con otro rey que paseaba.
  28   --Padre mío, padre mío,    traeme un vasito de agua,
     que el corazón se me afisia    y mi vida va acabada.
  30   --Yo bien te lo diera, hija,    si cumplieras la palabra.
     --Yo se la cumplo, padre,    si me trae un vaso de agua.--
  32   --Hijos míos, id por vino,    hijos míos, id por agua.--
     Según abren la puerta,    Delgadina muerta estaba.
  34   [En la cama de Delgadina]    los ángeles allí estaban
     y en la cama de su padre    una serpiente allí estaba
  36   aguardando a que se muera    . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
    
(Pa ponerle las esposas)

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0075:30 Delgadina (á-a)            (ficha nº: 1087)

Versión de La Devesa de Boñar (ay. Vegaquemada, p.j. León, ant. La Vecilla, comc. Boñar, León, España).   Recogida por Narciso Alonso Cortés, (Archivo: AMP; Colec.: Alonso Cortés, N.). Publicada en Alonso Cortés 1920, pp. 14-15 (206-207) y TOL II 1991, pp. 93-94.  066 hemist.  Música registrada.

     Tres hijas tenía un rey,    tres hijas como la plata,
  2   la más pequeñina de ellas    Delgadina se llamaba.
     Un día estando comiendo    su padre el rey la miraba.
  4   --¿Qué me mira usted, mi padre,    qué me mira usté a la cara?
     --¡Qué tengo de mirar, mi hija,    que has de ser mi enamorada!
  6   --No lo quiera Dios del cielo    ni la Virgen soberana.--
     La ha encerrado en un cuarto    sin haber una ventana;
  8   no la daba de comer    más que carne salada.
     Bajó un angelín del cielo    y la abrió cuatro ventanas.
  10   Delgadina, con su sed,    se asomaba a una ventana,
     y vio a sus dos hermanitas    jugando reales de plata.
  12   --Hermanitas de mi vida,    hermanitas de mi alma,
     por Aquél que está en la cruz,    darme un vaso de agua.
  14   --Quítate de ahi, Delgadina,    quítate de ahi, por malvada,
     que si nuestro padre lo sabe,    la cabeza nos cortara.--
  16   Delgadina, con su sed,    se asomara a otra ventana;
     vio a su madre la reina    en silla de oro sentada.
  18   --Madre mía de mi vida,    madre mía de mi alma,
     por Aquél que está en la cruz,    dame un vaso de agua.
  20   --Quítate de ahi, Delgadina,    quítate de ahi, por malvada,
     que si tu padre lo sabe,    la cabeza nos cortara.
  22   Delgadina, con su sed,    se asomaba a otra ventana,
     y vio a su padre el rey    viendo jugar a la barra.
  24   --Padre mío de mi vida,    padre mío de mi alma,
     por Aquél que está en la cruz,    dame un vaso de agua.
  26   --Sí te le doy, mi hija,    si me cumples la palabra.
     --Sí se la cumplo, mi padre,    aunque de muy mala gana.--
  28   Acudieron sus vasallos    con jarros de oro y plata;
     por muy pronto que llegaron,    Delgadina muerta estaba.
  30   La cama de Delgadina    llena de ángeles estaba
     y la Virgen en el medio    haciéndola la mortaja;
  32   y la cama de su padre    llena de diablos estaba,
     y una culebra en el medio    roéndole las entrañas.

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0075:31 Delgadina (á-a)            (ficha nº: 1088)

Versión de Gigoso de los Oteros (ay. Cubillas de los Oteros, p.j. León, ant. Valencia de don Juan, comc. Oteros del Rey, León, España).   Recitada por Eutiquia Nava García (73a). Recogida por Javier Olmos y Ana Valenciano, 16/07/1985 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta LEÓN 85; cinta: 8.16-7.1/A-06). Publicada en TOL II 1991, pp. 94-95.  058 hemist.  Música registrada.

     El rey tenía tres hijas    y las tres como una plata,
  2   la más pequeñita de ellas    Delgadina se llamaba.
     Un día estando comiendo    su padre la remiraba.
  4   --¿Qué me miras, padre mío,    qué me miras pa mi cara?
     --Reparo que, Delgadita,    has de ser mi enamorada.
  6   --¡No lo quiera Dios del cielo    ni la Virgen soberana,
     ser yo mujer de mi padre,    madrastra de mis hermanas!--
  8   --Alto, alto, mis criados,    a Delgadina matarla;
     y si no queréis matarla,    encerrala en una sala.--
  10   Se han pasado siete días,    se pasón siete semanas,
     Delgadina cayó enferma,    descolorida y delgada.
  12   No la daban de comer    nada más que pan y agua
     y otros muchos martirios    que así la daban.
  14   Se pasaron siete días    y se asoma a una ventana
     y vio a su madre en la plaza    que entre caballos andaba.
  16   --Madre, si usted es mi madre,    por Dios, una jarra de agua,
     tengo el corazón unido    y a Dios entrego mi alma.
  18   --Quítate de ahí, mala hija,    que por ti estoy mal casada.--
     Se ha metido para dentro    descolorida y delgada.
  20   Se han pasado otros siete,    y se asoma a otra más alta
     y vio a su padre en la plaza    que entre caballos andaba.
  22   --Padre, usted si es que es mi padre,    por Dios, una jarra de agua,
     tengo el corazón unido    y a Dios entrego mi alma.--
  24   --Alto, alto, mis criados,    a Delgadina a darla agua,
     y el primero que la dé    ha de ser su enamorada.--
  26   Unos con vasos de oro,    otros con jarras de agua;
     al subir por la escalera,    Delgadina suspiraba.
  28   Condes, marqueses vinieron    su cadáver a velar,
     pero no vinieron antes    a darla la libertad.

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0075:32 Delgadina (á-a)            (ficha nº: 1089)

Versión de Casasuertes (ay. Burón, p.j. Cistierna, ant. Riaño, comc. Valdeburón, León, España).   Recitada por Josefa Rodríguez (79a en 1977). Recogida en Madrid, donde acualmente reside por Teresa Catarella, Flor Salazar, Ana Valenciano, Débora Catalán, Javier Olmos, Silvia Roubaud y Flor Salazar, en dos ocasiones, 14/07/1977+13/07/1985 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta NORTE 77;Encuesta LEÓN 85; cinta: `Escaro-Manzaneda` A12 y B8;1.13-7.1/A-0). Publicada en AIER 1 (1982), nº 37:8, pp. 226-227 y TOL II 1991, pp. 95-96.  082 hemist.  Música registrada.

     Un rey tenía tres hijas    muy queridas, muy amadas,
  2   y la más chiquita de ellas    Delgadina se llamaba.
     Un día fue la reina a misa,    y el rey así la llamaba:
  4   --Delgadita, Delgadita,    ven aquí, la mi Delgada,
     Delgadita, Delgadita,    tú has de ser mi enamorada.--
  6   Delgadita le responde:    --Padre mío de mi alma,
     no seré la enamorada    del padre que me engendrara.--
  8   Vino la reina de misa,    y el rey luego le contara:
     --Que tu hija Delgadina    quiere ser mi enamorada.--
  10   La reina se enfureció,    y en una torre muy alta
     puso presa a Delgadina    sin que nadie le hablara.
  12   No le daba de comer    mas que cecina salada,
     y le daba de beber    el agua de una pescada.
  14   Delgadina, con la sed,    se asomaba a una ventana;
     mira a su madre la reina    en silla de oro sentada:
  16   --Por Dios te lo pido, reina,    que madre no te llamara,
     por uno de vuestros pajes    me enviéis una jarra de agua.
  18   --Quítate de ahí, Delgadina,    traidora, perra malvada,
     que, antes que Dios me llevara,    me quieres quitar el agua.--
  20   Con la fuerza de la sed,    se asomara a otra ventana;
     y viera a los sus hermanos    jugando bolos de plata:
  22   --Por Dios os [lo] pido, mozos,    que hermanos no os llamara,
     por uno de vuestros pajes    me enviéis una jarra de agua.
  24   --Quítate de ahí, Delgadina,    traidora, perra malvada,
     que antes que la madre muriera,    quieres ser nuestra madrastra.--
  26   Con la fuerza de la sed,    se asomara a otra ventana;
     y viera a las sus hermanas    bordando paños de holanda:
  28   --Por Dios os lo pido, mozas,    que hermanas no os llamara,
     por uno de vuestros pajes    me enviéis una jarra de agua.
  30   --Quítate de ahí, Delgadina,    traidora, perra malvada,
     que antes que Dios lo quisiera,    quieres ser nuestra madrastra.--
  32   Con la fuerza de la sed,    se asomara a otra ventana;
     y viera a su padre el rey    con más reyes en compaña:
  34   --Por Dios te lo pido, rey,    que padre no te llamara,
     por uno de vuestros pajes    me enviéis una jarra de agua.--
  36   --Corred pajes, corred pajes,    y llevad agua a Delgada,
     el primero en llegar    la España tiene ganada.--
  38   Corren unos, corren otros,    Delgadina ya expiraba;
     y a los pies de Delgadina    mana una fuente muy clara.
  40   La cama de Delgadina    de ángeles está rodeada,
     la cama del rey su padre    de demonios enrodeada.

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0075:33 Delgadina (á-a)            (ficha nº: 1090)

Versión de Soto de Sajambre (ay. Oseja de Sajambre, p.j. Cistierna, ant. Riaño, comc. Sajambre, León, España).   Recitada por Segunda Díaz (70a). Recogida por Ramón Menéndez Pidal, 02/09/1909 (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en TOL II 1991, pp. 96-97.  065 hemist.  Música registrada.

     En la ciudad de Madrid,    junto a los caños del agua,
  2   vivía un caballero    que Juan Antonio se llama.
     Este tal tiene tres hijas    muy queridas y estimadas,
  4   la más pequeñita de ellas    Delgadina se llamaba.
     El padre la reparó    yendo a la fuente por agua.
  6   --Delgadina, hija mía,    tú has de ser mi enamorada.
     --No lo quiera Dios del cielo    ni la Virgen Soberana
  8   que del padre que me engendró    fuera yo la enamorada.--
     El padre, que tal oyó,    en un cuarto la encerraba
  10   y le diera poco vino,    poco vino y menos agua,
     y le daba de comer    tocino y carne salada.
  12   Delgadina, con su sed,    diera vuelta a una ventana;
     viera a sus hermanas lavar    en lavandera de holanda.
  14   --Por Dios vos pido, doncellas,    que hermanas no vos llamara,
     que tan sola me dieras,    me dieras una gota de agua.
  16   --Quítate de ahí, Delgadina,    quítate, perra villana,
     que toavía no se murió madre,    quieres ser [nuestra] madrastra.--
  18   Delgadina, con su sed,    diera vuelta a otra ventana;
     viera su madre estar hilando    en silla de oro sentada.
  20   --Quítate de ahí Delgadina,    [quítate, perra malvada,]
     que si tu padre lo sabe    nos ha de arrancar el alma.--
  22   Delgadina, con su sede,    da la vuelta a otra ventana;
     viera a su padre jugar    con los otros en compaña.
  24   --Por Dios le pido, buen rey,    que padre no le llamara;
     ay, que tan sola me diera,    me diera una gota de agua.
  26   --Arriba, pajes, arriba,    a Delgadina dar agua;
     el primero que allá llegue    con Delgadina se casa.--
  28   Unos llevan vasos de oro,    otros llevan jarros de plata;
     el primero que allegó    Delgadina ya expiraba.
  30   La cama de Delgadina    de ángeles está rodeada
     y a la cabecera tiene    a la Virgen Soberana;
  32   a la cabecera de su padre    el demongo lo acompañaba.
     ¡Válame Nuestra Señora,    válame la Virgen Santa!

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0075:34 Delgadina (á-a)            (ficha nº: 1091)
[0469 Infanta preñadacontam.]

Versión de Sobrepeña (ay. La Ercina, p.j. Cistierna, ant. Riaño, comc. Cistierna, León, España).   Recitada por Encarnación Rodríguez García (88a). Recogida en Palacio de Valdellorma por Paul Bénichou, Andrea Hamos, Pilar Moreno y Ana Valenciano, 13/07/1985 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta LEÓN 85; cinta: 8.13-7.2/A-02). Publicada en TOL II 1991, pp. 97-98.  086 hemist.  Música registrada.

     Delgadina va pa misa    y su madre la repara.
  2   --¿Qué llevas ahí, Delgadina,    qué llevas ahí en la saya,
     que de alante te cae tan corta    y de atrás te cae tan larga?
  4   --La culpa la tuvo el sastre,    que la dejó mal cortada.
     --La culpa no la tiene el sastre,    que la tienes tú, Delgada.--
  6   Ya se vuelven para misa    y a Delgadina encerraba
     en la habitación    más oscura de la casa,
  8   y la daba de comer    tocino y carne salada
     y la daba de beber    tres veces a la semana.
  10   Delgadina, mucha sed,    se asomaba a una ventana,
     ya viera a las sus hermanas    lavando paños de holanda.
  12   --Por Dios os pido, hermanicas,    por Dios y la Virgen Santa,
     que por esta ventanica    acá me deis un jarro de agua.
  14   --Quítate de ahí, Delgada,    cara de mala cristiana,
     que por causa de ti    madre está mal casada.--
  16   Se volviera para adentro,    con Cristo se consolaba.
     Delgadina, mucha sed,    se asomaba a otra ventana,
  18   ya viera a los sus hermanos    jugando el juego ` la barra.
     --Por Dios os pido, hermanicos,    por Dios y la Virgen Santa,
  20   que por esta ventanica    acá me deis un jarro de agua.
     --Quítate de ahí, Delgadita,    cara de mala cristiana,
  22   que por mor de ti    mi madre está mal casada.--
     Delgadina, tanta sed,    con Cristo se consolaba,
  24   Delgadina, mucha sed,    se asomaba a otra ventana,
     viera a la reina su madre    en silla de oro sentada.
  26   --Por Dios la pido, señora,    que madre no la llamara,
     que por esta ventanita    acá me dé un jarro de agua.
  28   --Vete al rey que te la dé,    si es que eres su enamorada.
     --No lo quiera el Dios del cielo    ni la Virgen soberana,
  30   (e)namorada de mi padre,    madrastra de mis hermanas.--
     Delgadina, tanta sed,    se asomaba a otra ventana,
  32   ya viera al rey su padre    jugando al juego ` la barra.
     --Por Dios le pido, padrico,    por Dios y la Virgen Santa,
  34   que por esta ventanica    acá me dé un jarro de agua.--
     Ya mandó a los sus criados    que la subieran el agua;
  36   unos cogen el cántaro de oro,    otros le cogen de plata,
     y el primero que llegó,    Delgadina que expiraba.
  38   En la sala de Delgada    manaba una fuente clara,
     en la sala de Delgada    manaba una fuente de agua.
  40   La cama de Delgada    de ángeles está rodeada
     y en el medio está la Virgen,    la está poniendo mortaja.
  42   La cama de su madre    de demonios está rodeada
     y el demonio mayor    la está poniendo mortaja.

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0184:13 Blancaflor y Filomena (é-a)            (ficha nº: 1092)

Versión de Tejeira (ay. Villafranca del Bierzo, ant. Paradaseca, p.j. Ponferrada, ant. Villafranca del Bierzo, comc. Burbia, León, España).   Recitada por Rosenda Saavedra Alba (unos 80a). Recogida por Julio Camarena, 19/08/1985 (Archivo: ASOR; Colec.: Camarena, J.; cinta: 26B-133). Publicada en TOL II 1991, p. 99.  034 hemist.  Música registrada.

     Por las calles de Madrid    se pasea una Azucena,
  2   con dos hijas por la mano,    Blancaflor y Filomena.
     Pasó por allí un caballero    y le pidió una de ellas.
  4   --Llevarás a Filomena,    que Blancaflor es muy tierna.--
     Él se montó en el caballo,    ella en su linda yegua.
  6   Anduvieron siete leguas    sin hablar palabra con ella,
     y al cabo de siete leguas    hizo lo que quiso de ella.
  8   Desque hizo lo que quiso,    fue y le cortó la lengua.
     Pasaron dos o tres días,    volvió a casa de su suegra.
  10   --Bienvenido seas, yerno,    ¿cómo queda Filomena?
     --Filomena tuvo un niño,    Filomena está enferma,
  12   y vengo por Blancaflores    para que cuidara de ella.--
     En el medio del camino    él le enseñara la lengua.
  14   --Dígame usted, caballero,    ¿de quién es esta lengua?
     --Esta lengua, señorita,    esta lengua es de Filomena.--
  16   Su hermana, que esto oyó,    se cayó muerta de pena.
     Aquí se acaba la historia    de Azucena y Filomena.
     ¡Válgame Nuestra Señora,    válgame la Madalena!

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0184:14 Blancaflor y Filomena (é-a)            (ficha nº: 1093)

Versión de Anllarinos del Sil (ay. Páramo del Sil, p.j. Ponferrada, comc. Ribas del Sil, León, España).   Recitada por Leónides Rodríguez Avella (42a). Recogida por Flor Salazar, Saturnino Sanjuán, y Ana Valenciano, 20/09/1979 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta LEÓN 79; cinta: 2.20-9.1/A-01). Publicada en TOL II 1991, pp. 99-100.  058 hemist.  Música registrada.

     Por las calles de Madrid    se paseaba una azucena
  2   con dos hijas de la mano,    Blancaflor y Filomena.
     Pasó por allí un zagal,    se enamoró de una de ellas.
  4   --Llevarás a Blancaflor,    que Filomena es muy tierna.--
     La rondó y se casó    y la llevó pa su tierra;
  6   y al cabo de nueve meses    volvió a dar con su suegra.
     --Buenos días, suegra mía;    buenos días, enhorabuena.
  8   --Buenos días, yerno mío,    y Blancaflor, ¿cómo queda?
     --Blancaflor está muy bien,    en vías de dar a luz queda,
  10   y vengo a por Filomena    pa que en el parto la atienda.
     --Filomena, llevarásla,    mucho cuidado con ella.
  12   --Yo cuidado sí, señora,    que también lo tenga ella.--
     Él se monta en su caballo    y ella en su fina yegua.
  14   Anduvieron siete leguas    sin hablar nada con ella;
     de las siete pa las ocho    y al revolver de una peña
  16   él se bajó `e su caballo    y ella de su fina yegua,
     y la ató de pies y manos,    hizo lo que quiso de ella.
  18   Para que no diga nada    y hasta le cortó la lengua
     y la arroja a un zarzal    donde canta la culebra.
  20   De la sangre que corría    una carta escribiera.
     Se la dio a un pastor    (para) que a su hermana se la diera.
  22   Cuando él llegó a casa,    Blancaflor ya lo supiera;
     la criatura que trajo    se la puso a él de cena.
  24   --¿Qué me diste, Blancaflor,    qué me diste ayer de cena?,
     ¿qué me diste, Blancaflor,    que tan rico me supiera?
  26   --Mejor te sabrían, traidor,    los besos de Filomena.
     --¿Eres bruja o eres santa    o el demomio las enreda?
  28   --Ni soy bruja ni soy santa    ni el demonio las enreda,
     aquí tienes una carta    escrita por sangre de ella.

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0184:15 Blancaflor y Filomena (é-a)            (ficha nº: 1094)

Versión de Vega de los Viejos (ay. Cabrillanes, p.j. León, ant. Murias de Paredes, comc. Babia, León, España).   Recitada por Consuelo Vega Fernández (20a). Recogida por Manuel Manrique de Lara, 00/00/1908 (fecha deducida) (Archivo: AMP; Colec.: Manrique de Lara, M.). Publicada en TOL II 1991, pp. 100-101.  092 hemist.  Música registrada.

     Por los campos de Valverde    doña Isabel se pasea
  2   con dos hijas de la mano,    Blancaflor y Filomena.
     Estándose paseando,    rey Turquillo vino a verlas.
  4   --Buenos días, rey Turquillo.    --Buenos días, las doncellas;
     una de las tres sus hijas    yo me casaré con ella.
  6   --Escoja, escoja, el caballero,    escoja usted la que quiera.--
     Él pidiera la mayor,    le dieron la más pequeña;
  8   y al momento de casarse    se la llevó a su tierra.
     Su madre le suplicaba    que buen tratamiento le diera.
  10   --No tenga usted, señora,    no tenga pena por ella,
     que del pan que yo comiere    también ha de comer ella,
  12   y del vino que yo beba    también ha de beber ella.--
     Se casaron, se velaron    y se la llevó a su tierra.
  14   Se pasaron nueve años    sin volver a ver a su suegra,
     y al cabo de los nueve años    rey Turquillos vino a verlas.
  16   --Bienvenido, rey Turquillo.    --Bien hallada sea mi suegra.
     --Lo primero que pregunto,    Blancaflor si queda buena.
  18   --Blancaflor quedaba buena,    en días de parir queda;
     lo que mucho me ha encargado    fuese Filomena a verla.
  20   --Filomena no está en casa,    aguardarás a que venga.--
     Estando en estas palabras,    ya llegaba Filomena.
  22   --Bien hallado, rey Turquillo.    --Bienvenida, Filomena.
     --Lo primero que pregunto,    Blancaflor si queda buena.
  24   --Blancaflor queda[ba] buena,    en días de parir queda;
     lo que mucho me ha encargado,    que vayas tú, Filomena.--
  26   Él montó en su caballo,    ella en una yegua negra.
     La llevó por unos montes    donde no había cosa buena;
  28   hizo de ella lo que quiso,    hasta cortarla la lengua.
     Pasó por allí un primo suyo,    que venía de la escuela;
  30   le dio señas como pudo,    que una carta le escribiera.
     --Escríbeme tú una carta    y la mandas a mi tierra.
  32   --No tengo tinta ni pluma,    que se me quedó en la escuela.
     --Con un cabello de tu barba    y la sangre de mi lengua.--
  34   Blancaflor, cuando lo supo,    de un mal susto malpariera,
     y el hijo que malparió    guisólo en una cazuela.
  36   Cuando llegó su marido,    de cena se lo pusiera.
     --¿Qué me has dado, Blancaflor,    que a mí tan bien me supiera?
  38   --Mejor te sabrían, traidor,    los besos de Filomena.
     --¿Quién te lo ha dicho, traidora,    quién te lo ha dicho a ti, perra?
  40   --Me lo ha dicho un primo mío,    que venía de la escuela.--
     La cogió por los cabellos,    la casa barrió con ella.
  42   --Padres que tengáis familia,    casadlas en vuestra tierra;
     mi madre tenía dos hijas,    ¿y qué cuenta dará de ellas?:
  44   Una murió en altos montes    y otra muere en tierra ajena.
     ¡Válgame Nuestra Señora    y la Santa Magdalena!--
  46   Y al decir estas palabras,    el alma a Dios entrega.

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0184:16 Blancaflor y Filomena (é-a)            (ficha nº: 1095)

Versión de Espinosa de la Ribera (ay. Rioseco de Tapia, p.j. León, comc. Ordás, León, España).   Recitada por Eliria García Fons (unos 69a) y Salomé Fernández (53a). Recogida por J. Antonio Cid, Thomas Lewis, Madeline Sutherland y Ana Valenciano, 17/07/1977 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta NORTE 77; cinta: `Folledo-Espinosa` B4). Publicada en AIER 1 (1982), nº 34:5, pp. 196-197 y TOL II 1991, pp. 102-103.  082 hemist.  Música registrada.

     Se paseaba León    por la marina serena,
  2   se paseaba León,    Blancaflor y Filumena.
     Pasó por allí Tranquino,    se enamoró de una de ellas;
  4   se enamoró de Blancaflor,    no olvidando a Filumena.
     Ya celebraron las bodas,    ya se marchan pa su tierra.
  6   Y a eso de los nueve meses    Tranquino volvió a la tierra.
     --¿Qué tal quedó Blancaflor?    --Blancaflor quedó muy buena;
  8   lo que me ha encargado mucho,    que llevase a Filumena,
     para cuando sea el bautizo    fuera la madrina ella.
  10   --Tú a mi hija no la llevas,    porque es muy chica y doncella.
     --Sea doncella o no lo sea,    yo cuidaré bien de ella.
  12   --Sube, Filumena, arriba,    y ponte la ropa nueva,
     que para ir de viaje    se necesita ir compuesta.--
  14   Monta Tranquino en el potro,    y en la yegua Filumena,
     vestida de azul y blanco    que parecía una estrella.
  16   --Adiós, vecinita, adiós,    que mi madre me destierra.
     --Yo no te destierro, no,    que tu cuñado te lleva.--
  18   Anduvieron siete leguas    sin hablar palabra cierta,
     y a la entrada de un jaral    allí logró lo que intenta,
  20   allí logró lo que quiso,    allí logró lo que intenta,
     y para mayor dolor    le ha atarazado la lengua.
  22   --¡Si viniera un pastorcito    por lo alto de la sierra,
     trajera papel y pluma    para escribir una esquela!--
  24   Ya ve venir el pastorcito    por lo alto de la sierra;
     con la cabeza le llama,    con las manos le hace señas
  26   si trae papel y pluma    para escribir una esquela.
     --Pluma, pluma traigo yo,    que la he encontrado en la sierra,
  28   y a la punta de mi espada    yo te escribiré una esquela.--
     Tiró la espada a volar    y un pájaro la cogió,
  30   ¿y a donde vino a caer?    a los pies de Blancaflor.
     A eso de la medianoche    Tranquino picó a la puerta.
  32   --Sube, maridiño, sube,    que te tengo rica cena:
     la cabeza de un cabrito,    la lengua de una cordera.--
  34   A la primera tajada:    --¡Qué carne más dulce es esta!
     --Más dulce sería el honor    de mi hermana Filumena.
  36   --¿Eres mujer o eres bruja?,    ¿quién te ha traído la nueva?
     --Un pajarcito volando    que cayó sobre mis piernas.--
  38   La cogió por los cabellos,    la arrastró por la escalera.
     --Y madres que tengáis hijas,    no las caséis forasteras,
  40   que mi madre tenía dos    y sin ninguna se queda,
     que una se murió en Pamplona,    la otra en Sierra Morena.

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0184:17 Blancaflor y Filomena (é-a)            (ficha nº: 1096)

Versión de San Martín de la Falamosa (ay. Las Omañas, p.j. León, ant. Murias de Paredes, comc. Ordás, León, España).   Recitada por Florites Díez González (70a). Recogida por Mariano de la Campa, Regino García Badell, Cecilia Ruiz y Ana Valenciano, 30/11/1984 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta LEÓN 84; cinta: 2.30-11.2/A-01). Publicada en TOL II 1991, pp. 103-104.  098 hemist.  Música registrada.

     Se paseaba León    por la marina serena,
  2   se paseaba León,    Blancaflor y Filomena.
     Llegó por allí Tranquilo,    se enamoró de una de ellas;
  4   se enamoró de la grande,    no olvidando a la pequeña.
     --Que la lleves, que la dejes,    Blancaflor es la primera,
  6   más enseñada al trabajo    y más caída en la cuenta.--
     Se casó y se desposaron    y la llevó a su tierra.
  8   Se pasaron siete años    sin saber nada de ella;
     de los siete a los ocho    Tranquilo bajó a una feria,
  10   y en el medio del camino    tiró pa en casa ` su suegra.
     Lo primero que preguntan    si Blancaflor quedó buena.
  12   --Blancaflor buena quedó,    y un infantín que le queda;
     lo que le vengo a pedir    si usted me da a Filomena,
  14   para que le asista el parto    y sea madrina ella.
     --A Filomena no la doy,    que es hija doncella y buena.
  16   --Si es hija doncella y buena,    yo cuidaré bien de ella,
     se la calzaré de oro,    se la vestiré de seda.
  18   --Si eso me dices, Tranquino,    llévate la Filomena,
     si eso me dices, Tranquino,    llévatela enhorabuena.
  20   --Adiós, vecinitas mías,    que mi madre me destierra.
     --No te destierro, hija mía,    que tu cuñado te lleva.--
  22   Él se montó en su caballo,    ella en una yegua negra,
     vestida de azul y blanco    que parecía una estrella.
  24   No la llevó por caminos    ni tampoco por veredas,
     la llevó por unos montes    donde no había cosa buena.
  26   En el medio del camino    de onde Tranquino se apea,
     hizo una cruz en el suelo    diciendo de esta manera:
  28   --No paso de aquí pa alante    sin gozar de Filomena.
     --Se lo diré a tu madre    y a Blancaflor la primera.
  30   --Para que no se lo digas,    te voy a sacar la lengua.--
     No tiene papel ni pluma,    ni tinta con que pudiera;
  32   de papel valía el cabello    que en su cabeza tuviera,
     de tinta vale la sangre    que de su lengua saliera,
  34   y de pluma un palito    que en el suelo lo cogiera.
     Tiró la carta en el aire    y un pájaro la llevó,
  36   ¿y dónde se fue a caer?,    a los pies de Blancaflor.
     Blancaflor, desque lo supo,    de pesadumbria murió,
  38   niño o niña o lo que fuera,    en tajadas lo picó
     para dárselo a Tranquino    de cenar cuando llegó.
  40   --¿Qué me has dado, Blancaflor,    qué me has dado en esta cena,
     qué me has dado, Blancaflor,    que tan rico me supiera?
  42   --¡Ay!, más dulce te sabría    la muerte de Filomena.
     --¿Quién te lo ha dicho, traidora,    quién te lo ha dicho a ti, perra?
  44   --Me lo ha dicho un pajarcito,    mandado por Dios viniera.--
     La cogió por los cabellos,    barrió la casa con ella.
  46   --¡Ay!, madres que tengáis hijas,    casarlas en vuestra tierra,
     no os pase lo que a mí,    que no supe nada de ellas.
  48   La una murió en Pamplona,    la otra en Sierra Morena,
     una murió degollada,    la otra sacada la lengua.

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0184:18 Blancaflor y Filomena (é-a)            (ficha nº: 1097)

Versión de Bustos (ay. Valderrey, p.j. Astorga, comc. Astorga, León, España).   Recitada por Julia Miguélez del Río (70a). Recogida por Mikel Bilbao, Raquel Calvo, Francisco Mendoza Díaz-Maroto y Flor Salazar, 14/07/1985 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta LEÓN 85; cinta: 7.14-7.1/B-04). Publicada en TOL II 1991, pp. 104-105.  066 hemist.  Música registrada.

     Paseándose anda Narbola    por los palacios de Trena,
  2   trae dos hijas de la mano,    Blancaflor y Filomena.
     --¡Ay, mis hijas, ay, mis hijas,    quién casaditas os viera,
  4   con unos buenos maridos    que fuesen ricos n`hacienda!--
     Pasara por allí Torquino    y una de ellas le pidiera.
  6   Y le diera a Blancaflor    y él quería a Filomena;
     y él, por no despreciarlas,    cogiese la que les diera.
  8   Los casó y disposó,    caminan para su tierra.
     Pasó tiempo y vino tiempo,    Turquino a casa volviera.
  10   --¿Qué tal tú con la mi hija,    qué tal queda en tierra ajena?
     --La su hija queda bien,    por ella no tenga pena;
  12   ahora vengo a buscar    a su hermana Filomena,
     para que me ayude a criar    niña o niño que Dios dea.--
  14   Se montara en un caballo,    Filomena en una yegua.
     Y al subir una cuestica    y al bajar una pladera
  16   l`apeara del caballo,    también se apeara ella.
     --Quítate de ahí, cuñado,    ¿no es el diablo que te tienta?
  18   --Si me tienta o no me tienta,    de aquí no pasas doncella.
     Y vieron a un pastorcito    sentado en una peña.
  20   --Baja p`acá, pastorcito,    pastor de la Magdalena,
     para llevarme esta carta    a los palacios de Trena.
  22   Papel, pluma tengo yo,    la tinta en casa me queda,
     de tinta me serviría    la sangre de la mi lengua.--
     . . . . . . . . . . . . . . . . . . .    . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
  24   Blancaflor, de que lo supo,    le guisó en una cazuela,
     para dásela a Turquino    de noche, cuando volviera.
  26   --¿Qué has echado, Blancaflor,    qué le has echado a esta cena?
     De tantas como he cenado    ninguna me ha sabido como esta.
  28   --Mejor te sabión, traidor,    los besos de Filomena.
     --¿Eres bruja encantadora    o el diablo te lo dijera?
  30   --No soy bruja encantadora    ni el diablo me lo dijera,
     me lo dijo un pajarcillo,    por l`arte de Dios viniera.
  32   ¡Ay, madres que tengáis hijas,    no las caséis lejos tierra,
     que mi madre tuvo dos    las dos cayeron en pena!

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0184:19 Blancaflor y Filomena (é-a)            (ficha nº: 1098)

Versión de Felechares de la Valdería (ay. Castrocalbón, p.j. La Bañeza, comc. Valdería, León, España).   Recitada por Ramona Pedrosa Carrecedo (79a). Recogida por Pilar Aragón, Michelle Débax, Antonio Lorenzo, Beatriz Mariscal y Salvador Rebés, 14/07/1985 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta LEÓN 85; cinta: 3.14-7.1/A-10). Publicada en TOL II 1991, pp. 105-106.  054 hemist.  Música registrada.

     Paseándose anda Tildana    desde el palacio a la higuera,
  2   trae dos hijas de la mano,    Blancaiflor y Filomena.
     En esto llegó Turquinos    a caballo en una yegua.
  4   --Y vengo a ver si me das    a tu hija Filomena.
     --Te daré a Blancaiflor,    que Filomena es pequeña.--
  6   Luego hizo los conciertos,    luego se casó con ella.
     Y, al cabo de poco tiempo,    Turquinos a casa vuelva.
  8   --Vengo a ver    si usted me da a Filomena
                                       mientras Blancaiflor se pone buena.
  10   --Yo bien te la daría,    pero has cuidar bien de ella.
     --Yo cuidado sí, señora,    por ser hija de quien era.--
  12   Él monta en un caballo    y ella monta en una yegua.
     Y al pasar el monte grande    y al entrar n`una ribera,
  14   él se apea del caballo    y a ella la tira de la yegua.
     --¿Qué vas a hacer, mi cuñado?,    que es el diablo que te tienta.
  16   --Sea Dios o sea el diablo,    mi intención ha sido esta.--
     La agarró por los cabellos,
  18   hizo de ella lo que quiso,    hasta arrancarle la lengua
                                       y le cortó la cabeza.
  20   La tiró pa entre las matas,    que las aves la comieran.
     Y fuera para casa    como tal cosa no fuera.
  22   --¿Qué me has dado, Blancaflor,    que a mí tanto me supiera?
     --Más te supieron, traidor,    los besos de Filomena.--
  24   La agarró por el cabello    y barrió la casa con ella,
     tanto mal le hizo,    hasta arrancarle la lengua.
  26   Llegó una voz del cielo    que decía:
     --No lloréis vos, la mi madre,    no lloréis vos, madre mía,
  28   que nuestra alma está en los cielos,    junto a la Virgen María,
     y la de este sinvergüenza    está ardiendo en llamas vivas.
    
(Ella lo sabía porque se lo fue a contar un pájaro.)

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0184:20 Blancaflor y Filomena (é-a)            (ficha nº: 1099)

Versión de Calzada de la Valdería (ay. Castrocalbón, p.j. La Bañeza, comc. Valdería, León, España).   Recitada por Magdalena (unos 80a). Recogida por Pilar Aragón, Michelle Débax, Antonio Lorenzo, Beatriz Mariscal y Salvador Rebés, 14/07/1985 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta LEÓN 85; cinta: 3.14-7.4/B-04). Publicada en TOL II 1991, pp. 106-107.  066 hemist.  Música registrada.

     Paseándose anda Sildana    del balcón a la alameda,
  2   dos hijas trae por la mano,    Blancaiflor y Filomena;
     pasó por allí Turquino,    le pidió la más pequeña.
  4   Su madre, por engradarle,    la de más tiempo le diera.
     Casáronse y desposaron    y la levó pa su tierra.
  6   Se pasaron nueve meses    sin venir ni él ni ella;
     y al cabo los nueve meses    vino el yerno a ver la suegra:
  8   --Ahora le vengo a pedir    la otra hija pequeña,
     para que vaya a tener    niño o niña, lo que sea.--
  10   Al subir una costita    y al bajar pa una dehesa,
     muchas enjurias le hizo,    hasta sacarle la lengua;
  12   la tiró pa entre un zarzal,    que los porcos la comieran.
     Y llegara allí un pastor,    de mano de Dios viniera.
  14   --Pastor, si tienes papel,    escríbeme aquí unas letras.
     --Yo papel sí lo tenía,    la tinta en casa me queda.
  16   --Las lágrimas de mis ojos    y la sangre de mis venas.--
     Primero llegó la carta    que Turquinos a su tierra,
  18   Blancaiflor, de que esto vio,    en el suelo amuviera;
     aquello que amuvió,    lo guisó en una cazuela,
  20   para darle a su Torquinos    cuando de cazar viniera.
     Llega Turquinos a la puerta,    Blancaiflor pone la mesa.
  22   --¿Qué me echaste, Blancaiflor,    qué me echaste en la cazuela,
     qué me echaste, Blancaiflor,    que a mi tánto me supiera?
  24   --¡Más te supieron, Torquino,    los besos de Filomena!
     --O tú eres bruja encantada    o el diablo te lo dijera.
  26   --Yo no soy bruja encantada    ni el diablo me lo dijera,
     toma y verás, lee esa carta,    verás lo que viene en ella.--
  28   Coge Turquino la carta    y la fue a leer pa la puerta.
     Blancaflor, con un puñal,    le cortaba la cabeza;
  30   desde allí fue al corredor    y en altas voces dijera:
     --¡Ay madres que criáis hijas,    no las caséis lejos tierra!,
  32   mi madre, que crió a dos,    ambas cayeron en piedra,
     una quedó sin marido,    otra quedó en sin lengua.

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0184:21 Blancaflor y Filomena (é-a)            (ficha nº: 1100)

Versión de Viadangos de Arbas (ay. Villamanín, ant. Rodiezmo, p.j. León, ant. La Vecilla, comc. Los Argüellos, León, España).   Recitada por Manuela Tascón Álvarez (55a). Recogida por Juana Agüero, Teresa Catarella, Jon Juaristi y Carmen Ochoa, 01/07/1980 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta NORTE 80; cinta: 6.1-7.1/B-13). Publicada en TOL II 1991, pp. 107-108.  064 hemist.  Música registrada.

     Saldana tiene dos hijas    hermosas como una estrella,
  2   que una llaman Blancaflor    y otra llaman Filomena.
     Vino por allí un Turquino    a pedir a Filomena.
  4   --Filomena no, señor,    Blancaflor en hora buena.--
     Se casan y se desposan    y se van para su tierra.
  6   Al cabo de unos dos años,    don Turquino dio la vuelta.
     --Buenas tardes, don Turquino.    --Felices, mi buena suegra.
  8   --¿Qué tal queda Blancaflor?    --Blancaflor queda muy buena,
     y, como es de esperar,    en días de parir queda,
  10   y ahora que vengo, señora,    por la otra hija que queda,
     que me dice Blancaflor    que se llama Filomena.
  12   --Filomena llevaréis,    pero daréis cuenta de ella.
     --Cuenta de ella, oh sí, señora,    como si mi hermana fuera.--
  14   Ya se ponen en camino    dirigiéndose a su tierra,
     y al pasar por un gran bosque,    dando vista a una alameda,
  16   dio la vuelta a su caballo    y dio un beso a Filomena.
     De caricias que le hizo    hasta le cortó la lengua,
  18   viva le sacó los ojos,    viva le cortó la lengua,
     y la tirara a un pozo    donde canta la culebra.
  20   --Si viniera un pastorcito    y pluma y papel me trajera,
     yo la escribiera a mi hermana    con la sangre de mi lengua.--
  22   Ya llegó el pastorcito    y una pluma le diera,
     y le escribió a Blancaflor    con la sangre de su lengua.
  24   No se marchó por correo    ni tampoco por . . . . . . . . .
     que la llevó, en raudo vuelo,    la paloma mensajera.
     Cuando llegó don Turquino,    Blancaflor que ya le espera
  26   con una cena muy dulce    para que él la comiera.
     --¡Oh, Blancaflor, oh, mi esposa,    oh, que rica está esta cena!
  28   --Si esta cena está rica,    oh, si está rica esta cena;
     más dulces eran los besos    de mi hermana en la alameda.
     --¡Oh, Blancaflor, tú eres bruja!    --¡Ojalá que así lo fuera!--
  30   La cogió por los pelos    [y] le cortó la cabeza.
     Madres, que tenéis hijas,    no las caséis forasteras,
  32   que no os pueda pasar    como a Flor y a Filomena.

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0184:22 Blancaflor y Filomena (é-a)            (ficha nº: 1101)

Versión de Valencia de don Juan (ay. Valencia de don Juan, p.j. León, ant. Valencia de don Juan, comc. Vega Baja del Cea, León, España).   Recitada por Obdulia Marcos. Recogida por Ramón Menéndez Pidal, (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en TOL II 1991, pp. 108-109.  066 hemist.  Música registrada.

     Paseándose anda Enarbola    por una verde pradera,
  2   con sus hijas por la mano,    Mariblanca y Filumena.
     Pasó por allí Turquino,    se enamoró de una de ellas,
  4   él quería la pequeña,    por la mejor pareciera,
     y ellos la mayor le dieran,    por la mejor pareciera.
  6   --Ya que se empeñan en eso,    tomaré la que me dieran.--
     Se casaron, se esposaron,    se fueron para su tierra.
  8   A eso de los nueve meses    don Turquino acá volviera.
     --Buenos días, don Turquino.    --Bienvenidos tengas, suegra;
  10   yo lo que vengo a buscar    mi cuñada Filomena,
     para que asista a su hermana    mientras que se ponga buena.
  12   --Turquino, no te la doy,    bien ves que es moza soltera.
     --Se la he de vestir de oro,    se la he de calzar de seda,
  14   se la he de dar de beber    del vino que yo bebiera.
     --Turquino, si eso me dices,    estás andando con ella.
  16   Ocho días esté allá    y a los quince acá me vuelva.--
     Y al subir un monte escuro,    y al bajar una pradera,
  18   y allí besos y allí abrazos    como si su mujer fuera.
     Fueron andando un poquito,    y se bajó de la yegua;
  20   viva le sacó los ojos,    viva le sacó la lengua
     y se la tiró a un zarzal    donde cantan las culebras.
  22   Pasó por allí un pastor    que venía de la guerra.
     --Por Dios le pido, pastor,    que venía de la guerra,
  24   por Dios le pido, pastor,    que me escriba usté unas letras.
     --No tengo papel, señora.    --De mi pañuelo de seda.
  26   --No tengo pluma, señora.    --De un palito de esta tierra.
     --No tengo tinta, señora.    --De la sangre de mis venas.--
  28   Mandan la carta en vuelo    y a su hermana se la entriegan.
     Su hermana, que la ha leído,    desmayada cayó en tierra.
  30   Y en estos momentos,    que Turquino allí llega.
     --Prepárate la mesa,    y prepárate la cena,
  32   Y arréglate eso,    que tu hermana pronto llega.
     --¡Cómo ha de llegar mi hermana    si mi hermana ya está muerta!

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0184:23 Blancaflor y Filomena (é-a)            (ficha nº: 1102)

Versión de Casasuertes (ay. Burón, p.j. Cistierna, ant. Riaño, comc. Valdeburón, León, España).   Recitada por Marcelina Díaz Rodríguez (77a). Recogida por Débora Catalán, Javier Olmos, Silvia Roubaud y Flor Salazar, 13/07/1985 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta LEÓN 85; cinta: 1.13-7.1/B-10). Publicada en TOL II 1991, pp. 109-110.  060 hemist.  Música registrada.

     Por los campos de Trujillo    caminaba Isabel Mena,
  2   con dos hijas por la mano,    Blancaflor y Filomena.
     Pasó por allí el rey turco,    se enamoró de una de ellas;
  4   se enamoró de la grande,    le dieron la más pequeña.
     Celebraron la boda    con grande honor y fiesta,
  6   ensillan la mula blanca,    marcharon para su tierra.
     Siete años estuvo    sin volver en ca su suegra;
  8   de los siete pa los ocho    el rey turco halló a la puerta.
     --Bienvenido sea el rey turco.    --Bien hallada sea mi suegra.
  10   Lo que le vengo a pedir,    a su hija Filomena,
     para arreglar el palacio    mientras la otra está buena.--
  12   Ensillan la mula blanca,    marcharon para su tierra.
     Siete leguas anduvo    sin hablar palabra con ella;
  14   de las siete pa las ocho    trató de hacer burla de ella.
     --Trate, trate, el rey turco,    que es el diablo que le tienta.
  16   --Varias injurias hizo con ella,    hasta sacarle la lengua.--
     Ya vio venir un pastor,    de mano de Dios venía;
  18   con el corazón llamaba,    con los ojos le hacía señas,
     que le escribiera una carta    a su hermana Blancaflor:
  20   que su marido    la dejó de esta manera.
     Blancaflor, de que lo supo,    de pesadumbre moviera;
  22   mientras ella movió,    el rey turco arregló la cena.
                                       --¡Qué bien me supo la cena!
  24   --Mejor te sabrían los besos    de mi hermana Filomena.--
     No aguardara más razones
  26   que cogiera un cuchillo,    por pechos se lo metiera.
     Otro día en la mañana    la suegra halló a la puerta.
  28   --Los padres que tengáis hijas,    casadlas en vuestra tierra;
     yo, para dos que tenía,    ambas muertas en tierra ajena:
  30   la una murió apuñalada    y otra sacada la lengua.

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0184:24 Blancaflor y Filomena (é-a)            (ficha nº: 1103)

Versión de Castroañe (ay. Villaselán, p.j. Sahagún, comc. Riberas del Cea, León, España).   Recitada por Sabina Iglesias (57a). Recogida por Felisa de las Cuevas, hacia 1930 (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en TOL II 1991, pp. 110-111.  082 hemist.  Música registrada.

     Por los campos de Turquillos    una blanca se pasea,
  2   con dos hijas de la mano,    Blancaflor y Filomena.
     Pasa por allí el rey turco,    se enamoró de una de ellas;
  4   se enamoró de la mayor    y quería la pequeña.
     --La pequeña no la doy,    que es niña y ganará tierra,
  6   si quieres llevar la mayor,    llévala enhorabuena.--
     Ya arreglaron la boda    y rey Turquillo la lleva.
  8   Ya va para siete años    sin saberse nada de ella;
     de los siete pa los ocho    rey Turquillo va a la guerra.
  10   --Tuerce, mi caballo, tuerce,    pa en casa de la mi suegra.--
     Lo primero que le dice,    si su hija queda buena.
  12   --Queda en días de caer,    vengo por la Filomena,
     pa que gobierne el palacio    mientras su hermana está buena;
  14   se la he de vestir con oro,    se la he de calzar de seda.
     --Si eso me dice, rey turco,    llévala enhorabuena.--
  16   Él se puso en su caballo,    Filomena en una yegua,
     deja los anchos caminos,    coge las angostas sendas.
  18   --Estos caminos, cuñado,    no son caminos de regla.
     --Esos caminos, cuñada,    caminos de regla eran.--
  20   Hizo de ella lo que quiso,    hasta sacarla la lengua.
     --Por Dios te pido, pastor,    que me escribas unas letras
  22   y se las has de llevar    a Blancaflor de aquellas tierras.
     --No tengo papel ni pluma,    aunque escribirlas quisiera.
  24   --De pluma coge una paja    que por el suelo la hubiera,
     de tinta coge la sangre    que ha caído de mi lengua.--
  26   Mucho corre el caballero,    mucho más corren las letras,
     Blancaflor, de que lo vio,    todo de susto moviera.
  28   Todo lo que movió    lo guisó en una cazuela,
     para dárselo a la noche    a su marido cuando vuelva.
  30   --¿Qué me has dado tú, la blanca,    qué me has dado tú, la bella,
     qué me has dado, bella blanca,    que tan bueno me supiera?
  32   --Mejor te sabrán, traidor,    los besos de Filomena.
     --¿Quién te lo ha dicho, la blanca,    quién te lo ha dicho, la bella?
  34   --A mí nadie me lo ha dicho,    que yo muy bien lo supiera.--
     La ha dado tres puñaladas,    cuando la menor muriera.
  36   Otro día a la mañana    la madre llora a la puerta:
     --Madres, las que tenéis hijas,    casáilas por vuestra tierra,
  38   que yo pa dos que tenía    la fortuna las corriera.
     Una murió de casada,    la otra murió de soltera,
  40   la una murió apuñalada,    la otra sacada la lengua.
     ¡Válgame la Virgen santa,    válgame la Magdalena!

Nota: Lo aprendió de su abuela.

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0509:1 La mujer de Arnaldos (6+6 estróf.)            (ficha nº: 1104)

Versión de Camposalinas (ay. Soto y Amio, p.j. León, ant. Murias de Paredes, comc. Luna, León, España).   Recitada por María Díez Díez (69a). Recogida por Paul Bénichou, Silvia Roubaud, Flor Salazar y Maximiano Trapero, 16/07/1985 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta LEÓN 85; cinta: 7.16-7.3/A-05). Publicada en TOL II 1991, p. 112.  030 hemist.  Música registrada.

     Mujer de Bernardo,    mujer muy querida,
  2   solita va a misa,    solita venía.
     La pícara `e la suegra,    que mal la quería:
  4   --Mátame, Bernardo,    mátame a María.
     --No lo creo, madre,    que verdad me diga,
  6   que suegras y nueras    nunca hicieron vida.
     --La tierra me trague,    si digo mentiras.--
  8   --Súbete, María,    al alto `el castillo,
     siéntate en la silla    y dale el pecho al niño.
  10   --Mama tú, mi niño, mama,    no me dejes gota,
     que aunque soy tu madre,    no te he de dar otra.
  12   Tírame, Bernardo,    de golpe el cuchillo,
     mira no me manches    mi nuevo justillo,
  14   que este te ha `e valer    pa la que críe el niño
     o para la dama    que case contigo.

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0509:2 La mujer de Arnaldos (6+6 estróf.)            (ficha nº: 1105)

Versión de Villar de Acero (ay. Villafranca del Bierzo, ant. Paradaseca, p.j. Ponferrada, ant. Villafranca del Bierzo, comc. Burbia, León, España).   Recitada por Magín Díaz (75a). Recogida por Bárbara Fernández, Aurelio González, Antonio Lorenzo, Cruz Montero y Isabel Rodríguez, 17/07/1985 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta LEÓN 85; cinta: 8.17-7.1/A-07). Publicada en TOL II 1991, pp. 112-113.  026 hemist.  Música registrada.

     --Mátame, Bernardo,    mátame a María,
  2   que con un galán    le vi otro día.
     --Eso no lo creo,    ni lo puedo creer,
  4   que eso no lo hace    la que es mi mujer.
     --Eso si lo crees,    si lo puedes creer,
  6   que eso si lo hace    la que es tu mujer,
     que con un galán    la volví a ver.
  8   --Súbete, María,    súbete al castillo,
     mientras que yo afilo    mi nuevo cuchillo.
  10   --Mama, niño, mama,    no me dejes gota,
     que aunque soy tu madre,    no te daré otra.
  12   --Bájate, María,    baja del castillo
     que con tus palabras dulces    me llevas vencido.

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0509:3 La mujer de Arnaldos (6+6 estróf.)            (ficha nº: 1106)

Versión de Valle de Finolledo (ay. Vega de Espinareda, ant. Valle de Finolledo, p.j. Ponferrada, ant. Villafranca del Bierzo, comc. Burbia, León, España).   Recitada por Sofía Álvarez (86a). Recogida por Ana Beltrán, Diego Catalán, José Luis Forneiro y Pilar Moreno, 12/07/1985 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta LEÓN 85; cinta: 2.12-7.1/A-14). Publicada en TOL II 1991, p. 113.  024 hemist.  Música registrada.

     Mujer de Bernardo,    mujer muy querida,
  2   sola se está en casa    y sola se va a misa.
     La pícara suegra    la repara un día.
  4   --Mátame, Bernardo,    mátame a María.
     --No la mato, madre,    ni la mataría
  6   que entre suegra y nuera    nunca hicieron vida.
     --Mátame, Bernardo,    mátame a María
  8   que hay veces que al año    a pares da crías.
     --Súbete, María,    al alto castillo,
  10   siéntate en la silla    y dale el pecho al niño,
     mientras que yo afilo    mi nuevo cuchillo.
  12   --Mama, niño, mama,    no me dejes gota,
     que yo soy tu madre    y no te daré otra.
  14   Tírame, Bernardo,    da fuerte el cuchillo,
     cuidao no me rompas    mi nuevo justillo,
  16   tienes pa la madre    que te críe el niño,
     o para la dama    que case contigo.

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0509:4 La mujer de Arnaldos (6+6 estróf.)            (ficha nº: 1107)

Versión de Palacios del Sil (ay. Palacios del Sil, p.j. Ponferrada, ant. Murias de Paredes, comc. Ribas del Sil, León, España).   Recitada por Eva González Fernández (62a). Recogida por Pere Ferré, Amelia García Valdecasas, Fernando Gomarín Guirado, Madeline Sutherland y José Manuel Fraile Gil, en dos ocasiones, 30/06/1980+26/12/1988 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta NORTE 80; cinta: 5.30-6.4/A-06). Publicada en TOL II 1991, pp. 113-114 y Fraile Gil Rom-Panhisp.-1/CD, Primera Antología Sonora, 1992, v. 4, TECNOSAGA, KPD-(5)10.9004, corte 18.© Fraile Gil. Reproducida aquí con permiso del editor.  030 hemist.   Música registrada   (MP3 30 sec. clip). Versión completa (streaming media).

     Mujer de Belarde,    más triste que el día,
  2   sola se calzaba,    sola se vestía,
     solita iba a misa    y sola venía.
  4   Tenía una suegra    que mal la quería.
     --Mátala, Belarde,    matala a María.
  6   --Pa matarla, madre,    motivos daría.--
     --Levántate María    da la teta al niño,
  8   mientras que yo afilo    mi dorado cuchillo.
     Aprieta, Belarde,    con fuerza el cuchillo,
  10   que no se me manche    mi nuevo justillo,
     que sirva pa otra    que críe este niño,
  12   o si no, pa otra    que case contigo,
     porque hombre viudo    no pretende amigo.
  14   --Vuélvete María,    vuélvete al castillo,
     tus dulces palabras    me tienen vencido.--

Variantes de la versión recitada en 1980: -1a La m. de B.; -5b m. a la M.; -8b omite mi; tras el v. -8: --Mama, niño, mama, / que no me dejes gota,// que de tu buena madre / no mamarás otra.//; -11b y 12b invertidos; -13a p. h. casado.
Título en la Antología sonora: La calumniada por su suegra.
Notas: El texto transcrito corresponde a la grabación de 1988, en que la informante omite dos versos (tras el actual v. 8) y agrega otros dos al final (-14 y -15) que proporcionan un desenlace feliz. Canta los primeros seis versos y recita el resto.
Notas de Fraile Gil (1988): Aprendió de su madre los muchos romances que conoce. Tanto esta versión como Toros y Cañas (nº 3410, tema 92, versión 5) están parcialmente recitados, pues cantarlos enteros requería un gran esfuerzo para la delicada salud de la informante.

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0509:5 La mujer de Arnaldos (6+6 estróf.)            (ficha nº: 1108)

Versión de Llanos de Alba (ay. La Robla, p.j. León, ant. La Vecilla, comc. La Robla, León, España).   Recitada por Irene Sierra Rodríguez (unos 45a). Recogida por Josefina Sela, 00/07/1916 (Archivo: AMP; Colec.: Sela, J. (M. Goyri-R. Menéndez Pidal)). Publicada en TOL II 1991, pp. 114-115.  036 hemist.  Música registrada.

     Mujer de Bernardo,    mujer muy querida,
  2   sola se está en casa,    sola se estaría.
     Un día la suegra    a velarla iba.
  4   --Mátame, Bernardo,    mátame a María.
     --No lo creo, madre,    aunque verdad me diga,
  6   que suegras y nueras    nunca hicieron vida.--
     --Súbete, María,    a l`alto `el castillo,
  8   siéntate en la silla    a dar el pecho al niño,
     mientras que yo aguzo    mi nuevo cuchillo.
  10   --Tírame, Bernardo,    de punta el cuchillo,
     mira no me rompas    mi nuevo justillo,
  12   tienes pa la madre    que te críe el niño,
     para la dama    que case contigo.
  14   --Súbete, María,    a l`alto el castillo,
     siéntate en la silla,    dale el pecho al niño,
  16   que con tus palabras    me llevas vencido.
     --Mama, hijo, mama,    no me dejes gota,
  18   que yo soy tu madre    y no te daré gota.

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0509:6 La mujer de Arnaldos (6+6 estróf.)            (ficha nº: 1109)

Versión de Villameca (ay. Quintana del Castillo, p.j. Astorga, comc. Cepeda, León, España).   Recitada por Aniceta Suárez González (50a). Recogida por Josefina Sela, 00/07/1916 (Archivo: AMP; Colec.: Sela, J. (M. Goyri-R. Menéndez Pidal)). Publicada en TOL II 1991, p. 115.  046 hemist.  Música registrada.

     Mujer de Bernardo,    mujer muy querida,
  2   sola se está en casa,    sola se estaría.
     La pícara la suegra    a oservarla iba.
  4   Le dijo a Bernardo,    le dijo así un día:
     --Mátame, Bernardo,    mátame a María,
  6   que es una mujer    de muy mala vida.
     --No la creo, madre,    aunque verdad diga,
  8   que suegras y nueras    nunca hicieron vida.
     --La verdad de una madre    nunca la desprecies,
  10   Dios todo lo sabe    y todo lo puede.--
     Se fue pa su casa    muy enfuerecido,
  12   le dijo a María:    --Súbete al castillo,
     siéntate en la silla,    dale el pecho al niño,
  14   mientras que yo aguzo    mi fino cuchillo.
     --Mama, niño, mama,    no me dejes gota,
  16   que yo soy tu madre,    no te daré otra.
     Tírame, Bernardo,    de golpe el cochillo,
  18   mira no me rompas    mi nuevo justillo,
     que tienes para dar    a quien te críe el niño
  20   o para la dama    que case contigo.
     --Con palabras dulces    me llevas vencido,
  22   súbete, María,    de nuevo al castillo,
     que yo no te mato,    no lo has merecido.

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0509:7 La mujer de Arnaldos (6+6 estróf.)            (ficha nº: 1110)

Versión de Las Omañas (ay. Las Omañas, p.j. León, ant. Murias de Paredes, comc. Ordás, León, España).   Recitada por Rosa Gutiérrez (61a) y Herminia Yebra (65a) y otra señora. Recogida por Mariano de la Campa, Regino García Badell, Cecilia Ruiz y Ana Valenciano, 30/11/1984 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta LEÓN 84; cinta: 2.30-11.2/B-07). Publicada en TOL II 1991, p. 116.  034 hemist.  Música registrada.

     Mujer de Bernardo,    mujer muy querida,
  2   sola se está en casa,    sola se estaría,
     sola se iba a misa    y sola se volvía.
  4   La pícara de abuela    muy mal la quería.
     --Mátame, Bernardo,    mátame a María,
  6   antes que te suceda    algún caso un día.
     --¡Mira que en el mundo,    mi Dios, qué diría!--
  8   --Súbete, María,    al nuevo castillo,
     siéntate en la silla    y dale el pecho al niño,
  10   mientras yo afilo    mi nuevo cuchillo.
     --Mama, hijo, mama,    no me dejes gota,
  12   mi(r)á que `o de tu madre    no mamarás otra.
     Tírame, Bernardo,    de golpe el cuchillo,
  14   no me rompas    mi nuevo justillo,
     quede pa la dama    que te críe el niño
  16   y si no pa la infanta    que case contigo.
     --Tus palabras dulces    me llevas vencido.--

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0153:33 Mala suegra (á)            (ficha nº: 1111)

Versión de Campo del Agua [ant. Aira da Pedra] (ay. Villafranca del Bierzo, ant. Paradaseca, p.j. Ponferrada, ant. Villafranca del Bierzo, comc. Burbia, León, España).   Recitada por Pilar Poncelas Poncelas (57a). Recogida por Julio Camarena, 16/08/1985 (Archivo: ASOR; Colec.: Camarena, J.; cinta: 23A-078). Publicada en TOL II 1991, pp. 116-117.  062 hemist.  Música registrada.

     Narboliña anda de parto    de casa pra o seu corral,
  2   con dolores de parir    que lle fain arrodillar,
     i a cochina da sua suegra    de rodillas faille andar.
  4   --¡Quién me diera en campos verdes    donde miña mai hablar!
     --¿Quién che quita de ir, Narbola,    quién che quita de ir e vai!
  6   --Don Güeso, cuando viniera,    ¿quién le iba a dar de cenar?
     --Don Gueso, cuando viniera,
  8   yo le daría de cenar    lo que tú lle ibas dar.--
     Don Güeso, cuando viniera,
  10   no pergunta por la cena    ni por lo que había cenar,
     que pregunta por Narbola:    --¿Narboliña a dónde vai?
  12   --Ella vai en campos verdes    namorada de un galán,
     si non a matas, meu fillo,    non comes más do meu pan.
  14   --¡Cómo hei matala, mía mai,    sin saber ben a verdai!
     --Esa éche verdai, meu fillo,    como eu que soy a túa mai.--
  16   Quitoulle a albarda ó burro,    e púxolle a do ruán;
     aquellas veigas arriba    parecía un gavilán.
  18   --Ábreme as puertas, Narbola,    mira que che as vou quebrar.
     --Detente a un lado, don Güeso,    no vengas tan cardenal,
  20   mujer parida de hora y media    ¡cómo se va a levantar!
     --Que de hora, que de media,    tú tienes que caminar.--
  22   La montara en el caballo    y corriendo los cuatro pies.
     En el medio del camino    el niño empieza a llorar.
  24   --Por Dios te ruego, Narbola,    más no te puedo rogar,
     que desabroches los pechos    y al niño díes de mamar.
  26   --¡Qué desabrocharei, Dios mío,    si no tengo qué le dar!
     Por Dios te ruego, don Güeso,    más no te puedo rogar,
  28   que me bajes del caballo    y me arimes a este arenal;
     que me busques cura y flaile,    yo me quiero confesar.
  30   --Anda, Narboliña, anda,    que cerca `tá o lugar.
     --`Tí cerca, tíe lejos,    yo viva no hei chegar,
  32   e si viva chegaría,    muito milagro sería.--
     ¡Válgame Nuestra Señora,    válgame Santa María!

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0153:34 Mala suegra (á)            (ficha nº: 1112)

Versión de Villar de Acero (ay. Villafranca del Bierzo, ant. Paradaseca, p.j. Ponferrada, ant. Villafranca del Bierzo, comc. Burbia, León, España).   Recitada por Manuela Pérez Fernández-Tella (72a). Recogida por Julio Camarena, 25/07/1985 (Archivo: ASOR; Colec.: Camarena, J.; cinta: 10B-385). Publicada en TOL II 1991, pp. 117-118.  074 hemist.  Música registrada.

     Doña Albora anda de parto    de casa para el corral,
  2   con dolores de parir    que le fain arrodillar.
     --¡Quen me dera, quen me dera,    na casiña da miña mai!
  4   estos dolores más fuertes    algún me había quitar.
     --¿Quen che quita de ir, Albora,    quen che quita de ir alá?
  6   --Ya Carlos vai ir de caza,    ¿e quen lle da-lo xantar?
     --O Carlos éche meu fillo,    eu lle darein o xantar.--
  8   Coge el caballo que vuela,
     por las praderas abajo    no andaba que volaba.
  10   Llega al castillo de sus padres,    las puertas le franqueaban.
    
(Dou a luz e trougo un nino. E ó momento, que pasaba ia así unhas horas, chega don Carlos a la casa.)
     Non pergunta polo que había comer    ni polo que había xantar,
  12   pergunta por doña Albora,    que la quería besar.
     --Doña Albora, fillo meu,
  14   vaiche nos campiños verdes    namorada de un galán.
     Si non a matas, meu fillo,    non comerás más (de) meu pan.
  16   --¡Cómo vou matala, miña mai,    sin saber mellor verdai!
     Tan buena que é doña Albora,    ¿usted cómo se pone a hablar?
  18   --Si non a matas, meu fillo,    non che darei máis meu pan.
     A mí me trató de puta    i a ti fillo de mal pai.--
  20   Cuando chega á porta,    iba muy capillán.
     todas las puertas quería fundir    y todas las quería pasar.
  22   --¡A modo, a modo, don Carlos,    non veñas tan capillán,
     que ya teñes en casa    un hijo muy galán!
  24   --Ni la madre a beber vino,    ni el hijo a comer pan.--
     Siete hermanas que tenía    no cesaban de llorar.
  26   Cógela en brazos    y la pone en el ruán;
     siete leguas han andado    sin una palabra hablar.
  28   --O me llevas mucho miedo    o llevas mucho mal.
     --Mira las ancas del burro    que ya te cuentan la verdad.
    
(Iban bañadas en sangre.)
  30   Por Dios te pido, don Carlos,    non teño más que rogar,
     que me bajes del burrico    y me arrimes a un arenal.
  32   --Ande, la traidora, ande    y hasta el primero lugar,
     que allí hay curas y frailes,    ya te irán a confesar.--
    
(Pero ela ya se quedaba, ya se moría. Entonces o nino que acababa de nacer dícelle:)
  34   --No llore, mi madre,    ni lleve tanto pesar,
     que mi abuela va en el infierno    y mi padre allí ha de ir dar,
  36   si no hace los medios    para poderse salvar.
     --Ahora sí que lo creio,    y ahora sí que es verdad,
  38   que las nueras con las suegras    nunca se supieron llevar.--
    
(Después viñeron médicos y cirujanos pero no le han podido salvar.)

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0153:35 Mala suegra (á)            (ficha nº: 1113)

Versión de Moldes (ay. Barjas, p.j. Ponferrada, ant. Villafranca del Bierzo, comc. Valcarce, León, España).   Recitada por Sofía Vicín García (74a). Recogida por Paloma Díaz-Mas, Concha Enríquez de Salamanca, José Luis Forneiro y Aurelio González, 14/07/1985 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta LEÓN 85; cinta: 8.14-7.1/B-03). Publicada en TOL II 1991, pp. 119-120.  119 hemist.  Música registrada.

     Malveliña se pasea    na súa sala real,
  2   con los males de parir    que la hacen arrodillar.
     --¡Ay qué lameiras tan verdes,    ay qué peras tan maduras!
  4   ¡Dios me diera estar ahora    nos palacios de meu pai!
     --Marcha, Malveliña, marcha,    nadie che pode quitar,
  6   porque as fillas onde as madres    nunca pasan tantos males.
     --E don Berso vai na caza    ¿quén lle me ha da-lo xantar?
  8   --Marcha, Malveliña, marcha,    que eu lle darein o xantar.
     --E ó meu caballo ruán,    ¿quén me ha dar de pensar?
  10   --Marcha, Malveliña, marcha,    que eu lle darein de pensar.
     --E á miña terniña rubia,    ¿quén lle m`ha de da-lo pan?
  12   --Marcha, Malveliña, marcha,    que eu che lle darein o pan.--
     Ela saliu pola porta,    i el entrou polo portal.
  14   --¿Ónde vai Malvela, madre,    que non me vén acadar?
     --Malveliña aí che vai,    namorada de un galán,
  16   e a min chamóucheme perra    i a ti fillo de mal pai;
     se non a matas, meu fillo,    conmigo non comes pan.
  18   --¿Cómo ha hein matarlle, madre,    sen eu sabe-la verdad?,
     que entre sogras e mais noras    nunca contaron verdad.
  20   --Éche tan verdad, meu fillo,    como eu che son túa mai;
     se non a matas, meu fillo,    conmigo non comes pan.--
  22   De los siete caballos que tenía    cogiera el más ruán;
     iba por la calle arriba,    parecía un gavilán.
  24   A la entrada de un monte,    a la salida de un val,
     encontró unos pastores.
  26   --Pastores, que sois mi vida,    pastores, que sois mi alma,
     me dejaréis la mentira    y me contaréis la verdad:
  28   ¿visteis pasar a Malvela    namorada de un galán?
     --Malveliña aí che vai,    namorada de un galán,
  30   e o galán que ela che leva    é un paulín blanco na mao,
     con los males de parir    que la hacen arrodillar,
  32   los ojales del xustillo    ya los sacan par y par,
     los anillos de los dedos    ya la hacían revilvar.--
  34   Llegado a la puerta de ella,
     la criada le salió    con mucha inseguridad:
  36   --Suba arriba usted, don Berso,    hallaremos de xantar.
     --Manhaya xantar eu quero    hasta que Malvela baixe.
  38   --¿Cómo ha de baixar Malvela?
     ¿mujer parida de un día    cómo puede caminar?
  40   --Que de un día, que de dous,    ela ha de caminar.
     --Díeme las joyas, madre,    díeme las de la gala;
  42   si otra me las ha gastar,    yo las quisiera manchar.--
     Anduvieron siete leguas    sin hablar una palabra;
  44   y al cabo de siete leguas,    diera el niño en llorar.
     --Dalle de mamar al niño,    ¿ou non o oes chorar?
  46   --¿Cómo lle hein de dar, don Berso?,
     ¡mujer parida de un día,    qué leche puede dar!
  48   Mirad rastros de mi caballo,    la sangre que de mí cae
     hace hacer varios arroyos.
  50   N`aquelas lameiras verdes
     apéame aiquí, don Berso,    que aiquí me quiero quedar,
  52   búscame curas y flaires,    que me quiero confesar.--
     --Anda, Malveliña, anda,    que alá o lugar cerca está.
  54   --Apéame aiquí, don Berso,    que aiquí me quiero quedar,
     búscame curas y flaires,    que me quiero confesar.
  56   --¡Quién me deje llegar a mi casa,    que a mi madre he de matar!
     --Tu non a mates, don Berso,    que non tes por que a matar,
  58   de siete nueras que ha tenido    más me pudiera dejar a mí.--
     Estando en estas palabras,    diera el niño en hablar:
  60   --Dichosita de mi madre,    que a los cielos va a parar;
     pobrecita de mi abuela,    que a los infiernos va a dar;
  62   pobrecito de mi padre,    los ratos que va a pasar
     para me criar a mí.

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0153:36 Mala suegra (á)            (ficha nº: 1114)

Versión de Caboalles de Arriba (ay. Villablino, p.j. Ponferrada, ant. Murias de Paredes, comc. Laciana, León, España).   Recitada por Dorinda Ferreira (59a). Recogida por Julio Camarena, 02/05/1985 (Archivo: ASOR; Colec.: Camarena, J.; cinta: 2A-214). Publicada en TOL II 1991, pp. 120-121.  046 hemist.  Música registrada.

     Doña Aldora se pasea    de la cocina pal portal,
  2   con dolores de parir    que la hacen arrodillar.
     --Vaite, mi filla, vaite,    vai parir a Portugal,
  4   que las hijas so ond` as madres    nunca pasan tanto mal.
     --Si viene mi espejo, madre,    ¿quién le ha de esperar?
  6                                     --Yo lo iré esperar;
     yo le pondré platos de oro,    se los quito de cristal.--
  8   --¿Dónde va mi espejo, madre,    que no me viene a esperar?
     --Vaite, meu fillo, vaite,    vai parir a Portugal,
  10   como si tú no tuvieres    pan y vino que le dar.
     --Aparéjeme el caballo, madre,    de los cuatro el más galán,
  12                                     que yo a Aldora voy a buscar.--
    
(Llegó a donde estaba ella)
     --Llevántate, Aldora,    que te doy con el ramal.
  14   --Mujer parida de una hora    mal se puede llevantar.
     --Que llevante, que no llevante,    yo le doy con el ramal.--
  16   La puso en el caballo
     y anduvo siete leguas    sin con ella hablar;
  18   al cabo de las siete leguas:
     --Bájame de aquí, don Carlos,    que me voy a desmayar;
  20   si no me lo quieres creer,    mira la cola y verás.
     --¡Ay de mí, (pobre,) la mujer muerta    y el niño sin bautizar!--
  22   Y estando en estas razones,    el niño se soltó a hablar:
     --Calle usted, mi padre, calle,    no tenga cuidado,
  24   que mi madre    a los reinos del cielo va a parar
     y mi abuela    a los profundos infiernos.

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0153:37 Mala suegra (á)            (ficha nº: 1115)

Versión de San Miguel de Laciana (ant. Villablino, ant. Murias de Paredes, comc. Laciana, León, España).   Recitada por Vicenta Caballero de Francos (29a). Recogida en Cerredo, Asturias por Eduardo Martínez Torner, 00/00/1916 (Archivo: AMP; Colec.: Torner, E. M.). Publicada en TOL II 1991, pp. 121-123.  140 hemist.  Música registrada.

     Paseábase Narbola    por el palacio real,
  2   dolores lleva de parto    que la hacían arrodillar.
     Sus dedos se le retuercen,    sus anillos quien doblar.
  4   ¡Qué grandes dolores lleva,    Virgen de la Soledad!
     --¡Quién fuera parir un niño    donde mi madrica está!,
  6   la mitad de los dolores    ella me los quitará.--
     La pícara de la suegra    que escuchándola está.
  8   --Márchate de ahí, Narbola,    donde tu madrica está,
     que, cuando venga don Boiso,    yo le sabré hospedar,
  10   y de la caza que traiga    la mitad te he de guardar,
     la perdiz y la paloma    y lo del pecho lo más.--
  12   Don Boiso por puertas entra,    Narbola por puertas sal;
     Don Boiso por las de alante,    Narbola por las de atrás.
  14   Éntrase don Boiso dentro    y encomenzó a preguntar:
     --¿Dónde está el espejo, madre,    dónde me suelo mirar?
  16   --¿Preguntas por el de vidrio    o preguntas po`l de cristal?
     --Ni pregunto po`l de vidrio,    tampoco po`l de cristal,
  18   pregunto por la mi esposa,    esa mi esposa, ¿dónde está?
     --Esa tu esposa, hijo mío,    la debías de matar,
  20   porque a mí me llamó puta    y a ti hijo de un roldán.
     --Eso no lo creo yo,    ni tampoco es verdad.
  22   --Bien lo puedes creer, hijo,    como Dios que está en altar,
     si no lo crees, mi hijo,    conmigo no has de contar,
  24   ni has de beber de mi vino    ni has de comer de mi pan,
     ni has de montar los caballos    como los solías montar.--
  26   Monta don Boiso a caballo    y empezó a caminar;
     siete leguas lleva andadas    sin un alma encontrar,
  28   de las siete pa las ocho    con un pastor fue a dar.
     --Por Dios te ruego, pastor,    por Dios te vengo a rogar,
  30   que me niegues la mentira    y me digas la verdad,
     ¿viste pasar la Narbola    antes del gallo cantar?
  32   --Por aquí pasó Narbola    antes del gallo cantar,
     dolores lleva de parto    que le hacían arrodillar.--
  34   Llega don Boiso al palacio,    no tiene por donde entrar;
     estando en estas razones,    con la criada fue a dar.
  36   --Bienvenido sea, don Boiso,    bienvenido por acá,
     tenemos un infantico,    si Dios lo deja gozar.
  38   --Ni el niño mame la leche,    ni la madre coma pan.--
     Éntrase don Boiso adentro    y así encomenzó hablar:
  40   --Levanta de ahí, Narbola,    si te quieres levantar.
     --Narbola no se levanta,    Narbola parida está,
  42   mujer parida de una hora    ¿cómo se ha de levantar?
     --Levanta de ahí, Narbola,    no te lo vuelvo a mandar,
  44   que la espada más pequeña    en ti la voy a estrenar.
     --Déme la camisa, madre,    que me voy a levantar.
  46   --¿Cómo te has de levantar, hija,    cómo te has de levantar?
     --Déme la camisa, madre,    que yo la quiero estrenar.--
  48   Tres hermanas a vestirla    no cesaban de llorar.
     --Adiós, hermana querida,    que te llevan a matar,
  50   adiós, hermana del alma,    hasta la eternidad.--
     Montan los dos a caballo,    comienzan a caminar;
  52   siete leguas lleva andadas    sin una palabra hablar,
     de las siete pa las ocho    don Boiso comenzó a hablar.
  54   --¿Cómo no me hablas, Narbola,    como me solías hablar?
     --¡Qué quiés que te hable, don Boiso,    como te solía hablar,
  56   si el anca de tu caballo    cubierta de sangre va,
     los caminos que encontramos    corriendo como la mar,
  58   las hierbecitas del campo    coloraditas están!
     Bájame de tu caballo    y arrímame a un muladar,
  60   vete a llama`l señor cura,    que me quiero confesar.--
     Él tanta prisa llevaba    que se entretuvo a jugar.
  62   Las campanas de la iglesia    ellas solas tocan ya.
     Unos dicen: "¿Quién murió?",    y otros dicen: "¿Quién será?".
  64   --Es la mi esposa Narbola    n`el camino muerta está.--
     Nacido el niño de una hora    así comenzó a hablar:
  66   --Mi madre, la dolosina,    en los cielitos está;
     mi abuela, la condenada,    en los infiernos está;
  68   mi padre, si no se enmienda,    para los infiernos va,
     y yo, por unas gotas de agua,    voy para una oscuridad.
     ¡Válgame Nuestra Señora,    Virgen de la Soledad!

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0153:38 Mala suegra (á)            (ficha nº: 1116)

Versión de Lumajo (ay. Villablino, p.j. Ponferrada, ant. Murias de Paredes, comc. Laciana, León, España).   Recitada por Valeriano Riesco (18a). Recogida por Eduardo Martínez Torner, 00/00/1916 (Archivo: AMP; Colec.: Torner, E. M.). Publicada en TOL II 1991, pp. 123-124.  101 hemist.  Música registrada.

     Estando Narboradina    en su palacio real,
  2   dolor de parto le daba    que le hacía arrodillar.
     --Anda veste, Arboradina,    ves parir a tu lugar,
  4   que allí tienes padre y madre,    algún consuelo te han de dar.
     --Y si mi Alfonso viene    ¿quién lo saldrá a esperar?
  6   --Yo lo esperaré, mi hija,    yo lo saldré a esperar,
     yo le pondré tinto el vino,    yo le pondré blanco el pan,
  8   yo le colgaré el sombrero    donde se suele colgar.
     Arbola por una puerta,    Alfonso por un portal.
  10   --¿Dónde está el espejo, madre,    donde me solía mirar?
     --¿Por cuál perguntas, mi hijo,    por el de vidrio o el de cristal?
  12   --Ni pergunto pol de vidrio,    ni pol de fino cristal,
     pergunto por mi Narbola,    que no me sale a esperar.
  14   --Esa traidora, mi hijo,    me la tienes que matar,
     esa traidora, mi hijo,    fue a parir al Valdenar,
  16   como si tú no tuvieras    pan y vino que le dar.
     Si no me la traes aquí    antes del gallo cantar,
  18   ni beberás de mi vino    ni comerás de mi pan,
     ni gozarás la vacada    que por altas sierras va,
  20   ni tampoco el toro pinto    que en el medio dellas va,
     ni tampoco de cien yeguas    que están nos campos de Altar.--
  22   Se bajó para la cuadra    donde su caballo está.
     --¡Caballo mío del alma,    qué jornada te voy dar!,
  24   jornada de treinta leguas    n`hora y media la has de andar.--
     Al llegar a una portica    un criado vio asomar.
  26   --Albites, Alfonso, albites,    bien me las podedes dar,
     que ya tienes un infante    para ayuda de cazar.
  28   --Permita Dios de los cielos    . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
     que ni el infante se logre    ni su madre coma pan.--
  30   Su madre, que la vestía,    no aparaba de llorar;
     las tías, que la calzaban,    no aparaban de rezar.
  32   La cogió entre los brazos    y la tiró en el ruán.
     Anduvieron siete leguas    sin una palabra hablar,
  34   de las siete pa las ocho    el niño empezó a llorar.
     --Toma, traidora, ese niño,    toma, dale de mamar.
  36   --Ahora que tú me hablaste,    yo también te voy hablar.
     Trae para acá ese niño,    que le voy dar de mamar,
  38   esta es la última leche    que su madre le ha de dar.
     --Las joyas que yo te di,    dime, traidora, ¿dónde están?
  40   --Las joyas que tú me diste,    en tus baules están,
     aunque ha dicho la tu madre    que las diera a un capellán;
  42   las llaves de tus baules    dentro de mis pechos van,
     aunque ha dicho la tu madre    que las diera a un capellán.
  44   Este niño, que aquí dejo,    a mi madre se lo das
     . . . . . . . . . . . . . . . . . . .    que ella me lo ha de criar;
  46   no se lo des a la tuya,    que ella me lo ha de matar.--
     . . . . . . . . . . . . . . . . . . .    Y él a la suya se lo dá.
  48   Lo cogió entre los brazos    y lo tiró pa(ra) un muradal.
     Entonces, por obra y gracia,    el niño comenzó hablar.
  50   --Dichosa de la mi madre,    que en los cielos estará;
     maldita sea mi abuela,    que en el infierno andará;
  52   mi padre, no digo nada,    que ése Dios se lo dirá.

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0153:39 Mala suegra (á)            (ficha nº: 1117)

Versión de Espina de Tremor (ay. Igüeña, p.j. Ponferrada, comc. Boeza, León, España).   Recitada por una mujer (73a). Recogida por Raquel Calvo, Débora Catalán, y J. Antonio Cid, 12/07/1985 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta LEÓN 85; cinta: 6.12-7.1/A-03 y B-04). Publicada en TOL II 1991, pp. 125-126.  096 hemist.  Música registrada.

     Narbola estaba paseando    por su palacio real,
  2   manos blancas retorcía    y anillos quiere quebrare.
     --¡Ay, quién viera las mis tierras,    ay, quién viera mi lugar!,
  4   ¡ay, quién viera el palacio    donde la mi madre está!
     --Si tantos deseos tienes,    ve a parir a tu lugar,
  6   que si viene don Boiso,    yo lo sabré hospedar;
     yo le pondré la mi mesa,    yo se la sabré quitar,
  8   yo le pondré de mi vino    y también del blanco pan.--
     Narbola por una puerta,    don Boiso por un portal.
  10   --¿Dónde está mi espejo, madre,    n`el que me suelgo mirare?
     --¿Por cuál preguntas, don Boiso,    po`l del vidrio o el del cristal?
  12   --No pregunto por del vidrio,    ni po`l de fino cristal,
     pregunto por mi Narbola,    que aquí la dejé quedare.
  14   --Tu Narbola, don Boiso,    fue a parir a su lugar
     y si no la matas luego,    no comerás de mi pan
  16   ni beberás de mi vino,    del que las mis viñas dan,
     que a mí me llamó traidora    y a ti hijo de un rufián.
  18   --Yo no se lo creo, madre,    no sé si será verdad,
     que las suegras y las nueras    siempre se han querido mal.
  20   --Es tanta verdad, mi hijo,    como Cristo está en l`altar.--
     Deja la yegua andadora,    coge el caballo ruán;
  22   aquellas vegas abajo    corre como un gavilán.
     Siete vueltas dio al palacio    sin poder por dónde entrar;
  24   después de las siete vueltas    un criado vio asomar.
     --¡Albricias te doy, don Boiso,    albricias te vengo a dar,
  26   albricias te doy, don Boiso,    que un infante tienes ya!
     --La madre no se me logre,    ni el infante coma pan.--
  28   --Tráigame la ropa, madre,    que me voy a levantar.
     --Mujer de dos horas parida    ¿cómo podrá caminar?--
  30   La cogió entre los brazos    y la puso en el ruán.
     Siete leguas anduvieron    sin uno al otro hablar;
  32   de las siete pa las ocho    don Boiso empezó a hablar:
     --¿Cómo no me hablas, Narbola,    como me solías hablar?
  34   --¡Cómo voy a hablar, don Boiso,    si tú me vas a matar,
     si las anclas del caballo    cubiertas en sangre están
  36   y los campos que dejamos    del color del azafrán!
     --Anda, anda, Narbolina,    hasta el primer lugare,
  38   donde haya una ermita,    allí te confesarás.
     --Lo que te encargo, don Boiso,    lo que te vuelvo a encargar,
  40   que des el niño a mi madre,    que ella lo sabrá criar;
     no se lo des a la tuya    porque me lo matará.--
  42   Y se lo dio a la suya,    lo tiró pa un muradal.
     El niño de pocas horas    ha emprincipiado a hablar:
  44   --Dichosina de mi madre,    que en los cielos estará;
     la traidora de mi abuela    nos infiernos arderá
     la traidora de mi abuela    nos infiernos arderá
  46   y el cabrón de mi padre    para allí caminará.
     ¡Ay, pobrecito de mí,    siempre en una escuridad,
  48   donde no hay pena ni gloria    ni tampoco caridad!

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0153:40 Mala suegra (á)            (ficha nº: 1118)

Versión de Colinas del Campo de Martín Moro (ay. Igüeña, p.j. Ponferrada, comc. Boeza, León, España).   Recitada por Antonia Oliva Díez Prado (70a). Recogida por Mikel Bilbao, J. Antonio Cid, Maite Manzanera y Dolores Sanz, 11/07/1985 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta LEÓN 85; cinta: 9.11-7.2/B-08). Publicada en TOL II 1991, pp. 126-128.  135 hemist.  Música registrada.

     Paseándose va Narbola    por el su palacio real,
  2   le dan dolores de parto    que le hacen arrodillar.
     Retuerce sus manos blancas,    que anillos hace quebrar.
  4   --¡Quién estuviera a estas horas    donde mi madre está!,
     que los dolores que tengo,    alguno me ha de aliviar.--
  6   Esto que la oye la suegra    de la silla donde está:
     --Vete, vete, Narbolita,    a parir a tu lugar,
  8   a comer los regalitos    que tu madre te suel dar;
     no tengo pa`l niño    ni cama donde te echar.
  10   --Cuando venga mi marido,    ¿quién le saldrá a esperar?,
     ¿quién le ha de coger la capa,    quién se la ha de colgar?,
  12   ¿quién le ha de poner la mesa,    quién se la ha de quitar?
     --Cuando venga tu marido    yo le saldré a esperar,
  14   yo le he de coger la capa,    yo se la he de colgar,
     yo le he de poner la mesa,    yo se la he de quitar.
  16   Y de la caza que traiga    te guardaré la mitad;
     de la paloma, lo menos,    y del pichón, por lo más.--
  18   Narbola sal por la puerta,    don Boiso entra po`l corral.
     --¿Dónde está mi espejo, madre,    donde me suelo mirar?
  20   --¿Tú por qué preguntas, hijo,    po`l vidrio o fino cristal?
     --No pregunto por el vidrio    ni por el fino cristal,
  22   pregunto por mi Narbola,    que no me salió a esperar.
     --Tu esposita Narbolita    por Campos Verdes va ya,
  24   a mí llamándome puta    y a ti hijo de un roldán.
     --Eso no lo creo, madre,    eso no lo creo ya,
  26   porque entre (las) suegras y nueras    siempre se llevaron mal.
     --Si no vas allá y la matas,    no vives conmigo más,
  28   ni comerás del pan blanco    del que las mis tierras dan,
     ni beberás del buen vino    del que las mis viñas dan,
  30   ni gozarás la vacada    que en altas sierras está,
     ni tampoco el toro pinto    que en medio de ellas va,
  32   ni tampoco la yeguada    que a orilla del río está.--
     Don Boiso, al oirla ésta,    se vuelve para el corral
  34   y avisa a sus criados    que el caballo va a ensillar.
     --Come, mi caballo, come,    que vamos a caminar,
  36   herraduras de hoy puestas    hoy las vas a escuartizar.--
     Siete vueltas dio al palacio    sin hallar por dónde entrar;
  38   de las siete pa las ocho    un paje vio asomar.
     --Noticias te doy, don Boiso,    noticias que son de dar,
  40   que Narbola parió un niño    y varón se ha de llamar.
     --Entra allá y dile que salga    antes que la entre a buscar.
  42   --¡Mujer de una hora parida,    cómo ha de caminar!
     --Esté de una, esté de dos,    yo la he de hacer caminar.--
  44   --Camisa, madre, camisa,    que me voy a levantar,
     que los rayos de don Boiso    mi rostro me llegan ya.--
  46   La madre, que la vestía,    no cesaba de llorar;
     la hermana, que la calzaba,    no cesa de suspirar.
  48   La ponen en el caballo    y empiezan a caminar.
     Anduvieron siete leguas    sin una palabra hablar;
  50   de las siete pa las ocho    don Boiso le empieza a hablar:
     --¿Cómo no me hablas, Narbola,    como me solías hablar?
  52   --¡Cómo quieres que te hable,    si es que me vas a matar!
     Estos campos que aquí quedan    cubiertos de sangre están.
  54   --Es el ancla de mi caballo,    que es fina como un coral.
     --Allá alantre hay una ermita    donde me voy a quedar.
  56   --Ahí no hay cura ni fraile    que te pueda confesar.
     --Los pecados que yo tengo    
  58   a ti te los puedo decir    y a ti te los puedo explicar.
     --Yo no te los quiero oir    ni tampoco escuchar.
  60   --Este niño que aquí llevo    a ti te lo voy a dar;
     no se lo des a tu madre,    que ella te lo matará,
  62   dáselo a las tus hermanas,    que ellas te lo criarán.--
     Él, por burlarse de ella,    a su madre se lo da.
  64   Y le corta la cabeza,    la tiró pa un muradal.
     Con la cabeza cortada    el niño empezaba a hablar:
  66   --Bendita de la mi madre,    que en los cielos está ya;
     maldita de la mi abuela,    que po`l los infiernos va;
  68   y mi padre, si no se enmienda,    pol mismo camino irá.

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0153:41 Mala suegra (á)            (ficha nº: 1119)

Versión de Castropodame (ay. Castropodame, p.j. Ponferrada, comc. Boeza, León, España).   Recitada por Felisa Blasco Luna (73a). Recogida por Jacinto Alguacil, Ángeles Gasset, Tomoko Mimura y Elvira Ramini, 02/07/1980 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta NORTE 80; cinta: 4.2-7.2/A-04). Publicada en TOL II 1991, pp. 128-129.  072 hemist.  Música registrada.

     Paseándose anda Narbola    por su palacio real,
  2   dolores le dan de parto    que le hacen arrodillar.
     --¡Quién me diera estar ahora    donde la mi madre está!,
  4   con palabras amorosas    dolores me ha de quitar.
     --Si por eso es, la Narbola,    ya te puedes caminar.
  6   --Y, cuando venga don Bueso,    ¿quién le dará de cenar?,
     ¿quién le pondrá la mesa?,    ¿quién la volverá a quitar?
  8   --Cuando venga don Bueso,    yo le daré de cenar,
     yo le pondré la mesa,    yo la volveré a quitar.--
  10   --¿Dónde está el espejo, madre,    donde me suelo mirar?
     --¿Cuál espejo preguntas,    po`l de vidrio o el de cristal?
  12   --No pregunto por el vidrio    ni por el fino cristal,
     yo pregunto por Narbola,    que es l`espejo más leal.
  14   --A tu Narbola, hijo mío,    tú bien la puedes matar,
     si no matas a Narbola    en mi casa no entras más,
  16   que a mí me ha llamado puta    y a ti hijo de un rubial.
     --Entre las nueras y suegras    nunca se contó verdad.
  18   --¡Se abra la tierra y me trague    si no te cuento verdad!--
     Siete vueltas dio al palacio    sin poder por dónde entrar,
  20   al cabo las siete vueltas    una puerta se abrió ya.
     --Levántate, la Narbola,    si te has de levantar.
  22   --Mujer de una hora parida    ¿cómo podrá caminar?
     --Así lo manda don Bueso,    hay que andar a su mandar.
  24   Déme la camisa, madre,    la más blanca del tendal,
     que yo la mancharé esta    y otra no he de manchar más;
  26   déme las enaguas, madre,    las más blancas del tendal,
     que yo le mancharé estas    y otras no he de manchar más.
  28   --Aparéjate, caballo,    si te has de aparejar,
     jornada de treinta leguas    n`una hora lo has de andar.--
  30   La pusiera en el caballo    y echaron a caminar;
     y las patas del caballo,    blancas son y rubias van.
  32   El niño de una hora nacido    ya luego empezó a hablar:
     --Mi abuela, la picarona,    en los infiernos está;
  34   mi padre, si no se enmienda,    camino de ellos irá;
     mi madre, la dichosita,    en los cielos está ya,
  36   y yo, por una gota de agua,    me voy a una oscuridad.

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0153:42 Mala suegra (á)            (ficha nº: 1120)

Versión de Cabrillanes (ay. Cabrillanes, p.j. León, ant. Murias de Paredes, comc. Babia, León, España).   Recitada por Josefa Robles Suárez (20a). Recogida por Eduardo Martínez Torner, 00/00/1916 (Archivo: AMP; Colec.: Torner, E. M.). Publicada en TOL II 1991, pp. 129-130.  098 hemist.  Música registrada.

     Paseábase Narbola    por su palacio real,
  2   le dan dolores de parto    que le hacen arrodillar;
     retuerce sus manos blancas,    que las quería quebrar,
  4   se asomaba a la ventana    donde se solía asomar.
     --Yo bien veo las mis tierras    y bien veo los mis praos,
  6   pero no veo los regalos    que mi madre me suel dar.
     --Si te parece, Narbola,    pués ir a parir allá.--
  8   Narbola entra po`l postigo,    don Boiso entra po`l portal,
     por menos de treinta pasos    se dejaron de encontrar.
  10   --Sácame el espejo, madre,    que yo me quiero mirar.
     --¿Quieres el de vidrio, hijo,    o el de fino cristal?
  12   --Ni quiero el de vidrio, madre,    ni el de fino cristal,
     quiero a mi esposa Narbola,    que no me salió a esperar,
  14   --Mira, que si no la matas,    conmigo no has de habitar,
     que a mí me trató de puta    y a ti hijo de un rodán.
  16   --Eso no lo creo, madre,    eso no lo creo ya.
     --Bien lo puedes creer, mi hijo,    como Cristo está`n l`altar,
  18   mira, que si no lo crees,    conmigo no has de habitar,
     que a mí me trató de puta    y a ti hijo de un rodán;
  20   ni heredarás la vacada    que por altas sierras va,
     ni tampoco el toro pinto    que en el medio de ellas va,
  22   ni tampoco la yeguada    que a orilla del río está.
     --Sáqueme la espada nueva,    que en ella la he de estrenar.--
  24   Siete vueltas dio al palacio    sin una palabra hablar,
     de las siete pa la ocho    un portero vio asomar.
  26   --Buenos días, don Boiso,    que ya se los salgo a dar,
     lo que le puedo decir:    que tiene un infante más.
  28   --Ni la madre beba vino    ni el infante coma pan.
     --Sáqueme la ropa, madre,    que me quiero levantar.
  30   --Estáte quieta, hija mía,    que yo lo iré a contentar.
     --Don Boiso, desque enfadado,    es malo de contentar.--
  32   Siete la eran a vestir,    siete la eran a calzar.
     Y la garró con sus brazos    y la puso en el sillar.
  34   Siete leguas anduvieron    sin una palabra hablar,
     de las siete pa las ocho    don Boiso comenzó a hablar.
  36   --¿Cómo no me hablas, Narbola,    como me solías hablar?
     --¡Cómo quieres que te hable,    si me llevas a matar!,
  38   las ancas de tu caballo    cubiertas de sangre van,
     los campos que pa atrás quedan    del color del azafrán.
  40   Lo que te pido don Boiso,    que des el hijo a criar,
     no se lo des a tu madre,    porque nos lo ha de matar,
  42   dáselo a las mis hermanas,    porque te lo han de criar.--
     Y él, por testarudo y necio,    a su madre se lo da.
  44   Y le cogió por los pies,    contra una tapia le da.
     Y, por bendición de Dios,    el niño encomenzó a hablar:
  46   --Dichosina de mi madre,    que en cielos está ya:
     desdichada de mi güela,    que a los infiernos se irá,
  48   y el pícaro de mi padre    yo no sé qué de él será,
     yo nací para ver mundo    y no veo claridad.

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0153:43 Mala suegra (á)            (ficha nº: 1121)

Versión de Abelgas de Luna (ay. Sena de Luna, ant. Láncara, p.j. León, ant. Murias de Paredes, comc. Luna, León, España).   Recitada por Rosa Suárez Ordóñez (65a). Recogida por Michelle Débax, Francisco Mendoza Díaz-Maroto, Maximiano Trapero y Ana Valenciano, 29/06/1980 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta NORTE 80; cinta: 7.29-6.1/B/01). Publicada en TOL II 1991, pp. 130-132.  100 hemist.  Música registrada.

     Narbola se paseaba    por su palacio real,
  2   manos blancas retorcía    y anillos quiere quebrar.
     --¡Oh, quién viera las mis tierras,    oh, quién viera mi lugar,
  4   oh, quién viera los palacios,    de donde mi madre está!--
     Su suegra, que estaba oyendo,    . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
  6   --Si tantos deseos tienes,    ve ir parir a tu lugar.
     --Y si viene mi don Boiso,    ¿quién me lo sabrá hospedar?
  8   --Yo le pondría la mesa,    yo se la sabré quitar,
     yo le pondré del buen vino    y también del blanco pan.--
  10   Narbola, que tal oyó,    fue a parir a su lugar.
     Narbola por una puerta,    don Boiso por el portal.
  12   --¿Dónde está mi espejo, madre,    n`el que me suelo mirar?
     --¿Por cuál preguntas, don Boiso,    po`l de vidrio o el de cristal?
  14   --No pregunto po`l de vidrio    ni po`l de fino cristal,
     pregunto por mi Narbola,    que aquí la dejé quedar.
  16   --La tu Narbola, don Boiso,    fue a parir a su lugar,
     y si no la matas luego,    no comerás de mi pan,
  18   ni heredas el toro pinto    que por altas sierras va;
     a mí me llamó traidora    y a ti hijo de un rufián.
  20   --No se si lo crea, madre,    si me dirá la verdad,
     que las suegras y las nueras    siempre se quisieron mal.
  24   --Es tanta verdad, mi hijo,    como Cristo está en l`altar.--
     Deja la yegua andadora,    coge el caballo ruán;
  26   aquellas vegas abajo    corre como un gavilán.
     Siete vueltas dio al palacio,    no encontró por donde entrar;
  28   de las siete pa las ocho    un criado vio asomar.
     --Albricias te doy, don Boiso,    albricias te vengo a dar,
  30   que tu querida Narbola    un infante tiene ya.
     --Que ni la madre se logre,    ni el infante coma pan.--
  32   Narbola, que aquello oyó,    a su madre quiere hablar:
     --Tráigame la ropa, madre,    que me quiero levantar.
  34   --Mujer de una hora parida    ¿cómo podrá caminar?
     --Sea de una, sea de dos,    ella tiene que bajar.--
  36   Siete leguas anduvieron    sin una palabra hablar;
     de las siete pa las ocho    don Boiso comenzó a hablar:
  38   --¿Cómo no me hablas, Narbola,    como me sueles hablar?
     --¡Cómo quieres que te hable,    si yo me voy a finar,
  40   si las ancas del caballo    blancas son y rubias van,
     y los campos que dejamos    del color del azafrán!
  42   Lo que te digo, don Boiso,    lo que te vuelvo a encargar,
     que des el niño a mi madre,    que ella me lo criará,
  44   no se lo des a la tuya    porque me lo matará.--
     Se lo ha entregado a la de él,    lo entregó pa un muladar.
  46   El niño de pocas horas    ha empezado a hablar:
     --Dichosica de mi madre    que en los cielos está ya;
  48   la pícara de mi abuela    en el infierno arderá;
     de mi padre no sé nada,    que no se dónde irá;
  50   y dichosico de mí,    dentro de esta oscuridad,
     donde no hay pena ni gloria    ni tampoco mal pesar.

Nota: la recitadora es natural de Cosera de Luna; llegó a Abelgas a los 6 años.

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0153:44 Mala suegra (á)            (ficha nº: 1122)

Versión de Pedregal (ay. Las Omañas, p.j. León, ant. Murias de Paredes, comc. Ordás, León, España).   Recitada por Josefa García Fernández (65a). Recogida por Mariano de la Campa, Regino García Badell, Cecilia Ruiz y Ana Valenciano, 30/11/1984 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta LEÓN 84; cinta: 2.30-11.3/A-01). Publicada en TOL II 1991, pp. 132-133.  108 hemist.  Música registrada.

     Narbola se anda paseando    por su palacito real,
  2   dolores le dan de parto    que le hacen arrodellar;
     se ha asomado a una ventana,    donde se suele asomar.
  4   --Desde aquí veo la casa    donde mi madrita está,
     ¡quién pudiera estar allí    y a su mesa cenar,
  6   la mitad de estos dolores    me los había de quitar!--
     La pícara de la suegra    que escuchándosele está:
  8   --Si es que estás mejor allí,    ¿cómo no vas para allá?
     --Y cuando venga don Boiso,    ¿quién le sabrá huespedar?
  10   --Y cuando venga don Boiso,    yo le sabré huespedar;
     de la caza que me traiga    te guardaré la mitad,
  12   de la perdiza lo menos,    de la paloma lo más.--
     Ella sale por las puertas,    don Boiso entra po`l rosal.
  14   --¿Dónde está el espejo, madre,    donde me suelo mirar?
     --¿Tú preguntas por el vidrio    o po`l divino cristal?
  16   --No pregunto por el vidrio,    ni po`l divino cristal,
     pregunto por la mi esposa,    que a recibir no me sal.
  18   --No tendrás vergüenza, hijo,    si no la vas a matar,
     que a mí me ha llamado puta    y a tí hijo de un roldán.
  20   --Eso sí que no lo creo,    eso sí que no es verdad,
     porque entre suegras y nueras    siempre se han llevado mal.--
  22   Se ha montado en el caballo    y ha empezado a caminar.
     Siete vueltas dio al palacio    sin encontrar por donde entrar,
  24   de las siete pa las ocho    un portero vio asomar.
     --Albicias te doy, don Boiso,    albicias te quiero dar,
  26   que tienes un tierno infante    de media hora para acá.
     --Ni tierno infante se logre,    ni las madres pargan más;
  28   mi espada traigo afilada,    n`ella la pienso estrenar.--
     Las hermanas que la visten    no cesaban de llorar,
  30   las hermanas que la calzan    no cesan de suspirar.
     --Si mi padre fuera vivo,    no me dejara llevar;
  32   mi madre, como es mujer,    no lo puede remediar.
     Quedaros con Dios, hermanas,    casadas que por casar,
  34   quedaros con Dios, hermanas,    que a veros no vuelvo más.--
     La ha montado en el caballo    y ha empezado a caminar.
  36   Siete leguas llevo atadas,    sin palabrita que hablar.
     --¿Cómo no me hablas, Narbola,    como me sueles hablar?
  38   --¡Cómo te vo` a hablar, don Boiso,    si me llevas a matar!
     --No te mataré, Narbola,    si me cuentas la verdad.
  40   --No me matarás, don Boiso,    bien muerta me llevas ya:
     las ancas de tu caballo    cubiertas de sangre van,
  42   las floritas de este campo    de color del azafrán.
     Allá alante hay una ermita,    yo me quiero confesar,
  44   mis pecados pocos son,    tú los podrás escuchar.
     --Yo no soy cura ni fraile    para poder confesar;
  46   yo buscaré un confesor    que te pueda confesar.--
     Y, de prisa que llevaba,    n`un juego se puso a jugar.
  48   De las cinco pa las seis    las campanas tocan ya.
     Unos dicen: "¿Quién se ha muerto?",    y otros dicen: "¿Quién será?"
  50   "La almica de Narbola,    que para los cielos va."
     --La almica de mi madre    en el cielo canta ya;
  52   la almica de mi padre    n`el infierno berra ya;
     y ay pobre de la mía    que va pa una oscuridad,
  54   por no recibir el bautismo    y nada de cristiandad.

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0153:45 Mala suegra (á)            (ficha nº: 1123)

Versión de San Martín de la Tercia (ay. Villamanín, ant. Rodiezmo, p.j. León, ant. La Vecilla, comc. Los Argüellos, León, España).   Recitada por María Gutiérrez González (65a). Recogida por Josefina Sela, 00/07/1920 (Archivo: AMP; Colec.: Sela, J. (M. Goyri-R. Menéndez Pidal)). Publicada en TOL II 1991, pp. 133-135.  128 hemist.  Música registrada.

     Estándose la Narbola    en su barrido portal,
  2   dolores le dan de parto    que le hacen arrodillar;
     sus manos blancas retuerce,    sus anillos quier quebrar,
  4   los pelos de la cabeza    todos los quiere arrancar.
     --¡Oh, quién estuviera ahora,    a donde mi madre está!,
  6   estos dolores que tengo    de alguno me había aliviar.--
     Ya lo oyera la su suegra    de altos palacios que está.
  8   --Si te place, Narbolica,    si te place, vete allá.
     --Si el mi don Hueso viniera,    ¿quién me lo había agospedar?
  10   --Si el tu don Hueso viniera,    yo te lo había agospedar;
     de la caza que trajiese    te guardaré la metad,
  12   de las perdices lo menos,    de los conejos lo más.--
     Don Hueso por una entra,    Narbola por otra sal.
  14   --¿A ónde está el espejo, madre,    a dónde me suelgo mirar?
     --¿Por cuál preguntas, mi hijo,    po`l de oro o po`l de cristal?
  16   --No pregunto po`l de oro    ni tampoco po`l de cristal,
     por la mi esposa Narbola,    que no me salía a esperar.
  18   --A la tu esposa Narbola    cien fuegos la habían quemar,
     que a mí me ha llamado puta    y a ti hijo de un rubán,
  20   si no lo quieres creer    aquí traigo la señal,
     que se me ha tirado al cuello    y me ha rozado el collar.
  22   Si no la matas, mi hijo,    si no la mandas matar,
     ni beberás de mi vino    ni comerás de mi pan,
  24   ni cobrarás las mis rentas    como las solías cobrar,
     ni ensillarás mis caballos    como solías ensillar.
  26   --¡Cómo la mataré, madre,    sin saber la verdad,
     porque entre suegras y nueras    siempre se revuelve mal!--
  28   Por unas vegas abajo    corre más que un gavilán.
     Siete vueltas dio al palacio    sin hallar por donde entrar,
  30   de las siete pa las ocho    un portero vio asomar.
     --Noticias le doy, don Hueso,    que Narbola parió ya.
  32   --Ni el infante mame leche    ni Narbola coma pan.--
     Ya lo oyera la Narbola    de altos palacios que está.
  34   --Déme la camisa, madre,    que me quiero levantar,
     está don Hueso a la puerta,    mala noticia me trae,
  36   la pícara de mi suegra    `yo sé que le metió mal.--
     Siete doncellas la visten,    no cesaban de llorar,
  38   y otras siete la calzaban,    ni cesan ni cesarán.
     --Mujer de un hora parida    ¿cómo podrá caminar?
  40   --Sea de una, sea de dos,    ella aquí no ha de quedar.--
     Ya la coge ente los brazos,    ya la montó en el ruan.
  42   --Si su padre fuese vivo,    no la dejase llevar,
     y yo, como soy mujer,    no te la puedo quitar.--
  44   Por unas vejas abajo    corre más que un gavilán.
     Siete leguas lleva andadas    en sin palabras hablar,
  46   de las siete pa las ocho    don Hueso comenzó a hablar.
     --¿Cómo no me hablas, Narbola,    como me solías hablar?
  48   --¡Cómo te hablaré, don Hueso,    si me llevas a matar!,
     mira para atrás, don Hueso,    mira, si quieres mirar,
  50   los campos de `onde vinimos    regados de sangre están,
     los palacios de mi padre    cubiertos de luto están.
  52   --Esa no es tuya, Narbola,    esa no es tuya tal,
     es de la cola `el caballo,    que es más fina que un coral.
  54   --Déjame n`aquella ermita,    que me quiero confesar.
     --Allí no hay cura ni flaire    que te pueda confesar.
  56   Mis pecados y los tuyos    bien se pueden ajuntar,
     ten por la rienda el caballo    mientras aguzo el puñal.
  58   --No lo aguce, el don Hueso,    para mí aguzado está.--
     Estando en estas razones,    el niño comenzó a hablar:
  60   --Dichosica de mi madre,    que en los cielos está ya,
     y el triste de mi padre    no sé por donde dirá;
  62   la desdichá de mi abuela    en los infiernos arde ya;
     yo vine al mundo    para haber la claridad,
  64   por no haber quién me la dé,    me voy a la oscuridad.

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0153:46 Mala suegra (á)            (ficha nº: 1124)

Versión de Candanedo de Fenar (ay. La Robla, p.j. León, ant. La Vecilla, comc. La Robla, León, España).   Recitada por Rosa Gutiérrez (58a). Recogida por Josefina Sela y Eduardo Martínez Torner, en dos ocasiones, 1915+1916 (Archivo: AMP; Colec.: Sela, J. (M. Goyri-R. Menéndez Pidal)). Publicada en TOL II 1991, pp. 135-137.  142 hemist.  Música registrada.

     Narbolica se pasea    por su barrido portal,
  2   dolores le dan de parto    que le hacen arrodillar;
     sus manos blancas retuerce,    sus anillos quier quebrar,
  4   los corales de su cuello    rodando por suelo van,
     las cintas de su mandil    todas quieren arrozar.
  6   Pasó por allí la suegra,    que no debía de pasare.
     --¿Qué tienes, la mi Narbola,    qué tienes o qué te da?,
  8   si te hizo mal mis criados    yo los mandaré espachar,
     si te hizo mal los mis hijos    yo los mandaré enmendar.
  10   --No me hizo mal sus criados,    no los mande usté espachar,
     no me hizo mal los sus hijos,    no los mande usté enmendar,
  12   dolores me dan de parto    que me hacen arrodillar.
     Verdes campos, verdes campos,    donde la mi madre está,
  14   bebiendo de aquel buen vino,    comiendo de aquel buen pan,
     de los dolores que tengo    me aliviara la mitad.
  16   --Si te alivia, Narbolica,    Narbolica, ves pa allá.
     --Y el mi don Hueso, si viene,    ¿quién me lo ha de agospedar?
  18   --El tu don Hueso, si viene,    yo lo he de agospedar;
     de la caza que trajiese    te dejara la mitad,
  20   de la cabeza las plumas,    de los pichones lo más,
     de los conejos lo mesmo,    que tú no mereces más.--
  22   Narbola por una puerta,    don Hueso por otra entrar.
     --¿A ónde está el mi espejo, madre,    que me solía mirar?
  24   --¿Por cuál preguntas, mi hijo,    po`l de oro o po`l de cristal?
     --No pregunto por el de oro,    (ni) tampoco po`l de cristal,
  26   pregunto por la Narbola,    que no me salió a esperar.
     --La tu Narbolica, hijo,    me la trates de matar,
  28   que a mí me llamó fregona    de las que andan a fregar,
     a tí hijo de una puta,    criado en un ortigal.
  30   --¡Cómo la mataré, madre,    no sabiendo la verdad!
     porque entre suegras y nueras    no se encuentra la verdad.
  32   --Si no la matas, [mi] hijo,    no comerás de mi pan,
     ni andarás en mis caballos    como solías andare,
  34   ni cobrarás las mis rentas    como solías cobrar.
     --¡Cómo la mataré, madre,    no sabiendo la verdad!,
  36   porque entre suegras y nueras    no se encuentra la verdad.
     --Tan cierto es, el mi hijo,    como Cristo está en l`altare.
  38   --De siete caballos que tengo,    el mejor mando ensillare.--
     Por unas vegas arriba    corre más que un gavilán;
  40   siete vueltas dio al palacio    sin poder por donde entrar,
     de las siete pa las ocho    un portero vio asomar.
  42   --Albricias te doy, don Hueso,    albricias te quiero dar,
     que la tu esposa Narbola    parió un infante real.
  44   --Ni el infante mame leche,    ni Narbola coma pan.--
     Ya lo oyese Narbolita    de la sala donde está.
  46   --La cuitada de mi suegra    mal aviado me lo trae.
     --Baja de ahí, Narbola,    antes que yo suba allá,
  48   el freno de mi caballo    en tu cara he estrenar.
     --Deme la camisa, madre,    y en ella el verde libral,
  50   si me la ha de gastar otro,    yo la quería manchar.--
     Su madre, que la vestía,    no cesaba de llorar,
  52   las doncellas que la calzan    no dejan de suspirar.
     --Su padre estuviera en casa,    no la dejara llevar;
  54   así, como somos mujeres,    no lo podemos estorbar.--
     Siete leguas lleva andadas    en sin palabra hablar.
  56   --¿Cómo no me hablas, Narbola,    como me solías hablar?
     --¡Cómo te hablaré yo, triste,    si me llevas a matare!,
  58   mira para atrás, don Hueso,    mira, si quieres mirar,
     las zancas de tu caballo    nadando en sangre van.
  60   Déjame ir a esa ermita,    que me quiero confesare.
     --Ahí no hay cura ni fraile    que te pueda confesare.
  62   --Los pecados que yo tengo    a ti los tengo dejare;
     de tres hermanas que tienes,    ya las trates de casar,
  64   la una está de don Hueso,    la otra está de don Juan,
     la otra está de un verdugo    para más descreito dar.--
  66   N`estando en estas razones,    el niño comenzó a hablar:
     --¡Dichosica sea mi madre,    que para los cielos va!,
  68   siete sillas hay en el cielo    para mi madre sentar,
     y otras tantas n`el infierno    para mi güela quemar,
  70   mi padre, si no se enmienda,    no sé para dónde dirá,
     ¡ay de mí, triste, cuitado,    que voy pa una escuridad!
    

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0153:47 Mala suegra (á)            (ficha nº: 1125)

Versión de Villacalbiel (ay. Villamañán, ant. Villacé, p.j. León, ant. Valencia de don Juan, comc. El Valle, León, España).   Recitada por Prudenciana Pozo (67a). Recogida por Regino García Badell, Francisco Mendoza Díaz-Maroto, y Dolores Sanz, 12/07/1985 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta LEÓN 85; cinta: 5.12-7.1/A-11). Publicada en TOL II 1991, pp. 137-138.  100 hemist.  Música registrada.

     Paseándose anda doña Ángela    por el palacio real,
  2   dolores la dan de parto    que la hacen arrodillar;
     sus manos blancas destienden,    sus anillos quie(re)n quebrar.
  4   --Desde aquí veo la casa,    desde aquí veo el corral,
     desde aquí veo el palacio    donde la mi madre está;
  6   estos dolores que tengo    ella me los ha quitar.
     --Ángela, si sabes eso,    vete corriendo allá,
  8   que cuando venga don Hueso    yo le sabré ahuespedar;
     de la caza que traiga    te guardaré la mitad:
  10   de la perdiz lo menos,    de la paloma lo más.--
     Don Hueso por puertas entra    y su eposa por puertas sal;
  12   don Hueso por las de alante,    su esposa por las de atrás.
     --¿Dónde está el espejo, madre,    que me solía mirar?
  14   --¿Qué espejo, tú mi hijo,    el de vidrio o el de cristal?
     --No lo hago por el de vidrio    ni tampoco por el de cristal,
  16   que lo hago por la mi esposa,    que a recibirme no está.
     --La tu esposa, mi hijo,    me la debes de matar,
  18   que a mi me ha llamado puta    y a ti hijo de un rondán.
     --Eso no lo haré yo, madre,    no sabiendo la verdad.
  20   --Como Dios está en los cielos    y el Santísimo en el altar;
     a los niños de la calle    se lo puedes preguntar.
  22   --Aparéjeme, madre, el caballo,    que me la voy a buscar.--
     Siete leguas traigo andadas    y nada he podido hallar;
  24   de las siete pa las ocho    un pastor a encontrar:
     --La tu esposa, don Hueso,    recién paridita está.
  26   --¡Ni el infante mame leche    ni la madre coma pan!
     Levántate de esa cama,    si te quieres levantar.
  28   --¡Qué me tengo levantar,    de tres días parida na más!
     --Levántate de esa cama,    no te lo vuelva a mandar.--
  30   Dos hermanas que tenía    empezaron a llorar.
     --Dame la camisa `e flores,    que me la quiero manchar,
  32   que me otro me la rompa,    y[o] me la quiero ir manchar.
     --Ponte, don Hueso, en caballo    y doña Ángela atrás.
  34   --¿Cómo no me hablas, Ángela,    como me solías hablar?
     --¿Qué te voy a hablar, buen rey,    si me llevas a matar,
  36   las zancas de tu caballos    corriendo sangre van ya
     y el camino que llevamos    como un río de agua va.
  38   Bájame de ese caballo,    que yo me quiero bajar.
     --Allí alante hay una ermita    y allí te bajarás.
  40   --Bájame de ese caballo,    que yo quiero descansar,
     vete y llama al señor cura,    que me quiero confesar.--
  42   Con tanta prisa que llevaba,    don Hueso se puso a jugar;
     y las campanas, de alegría,    empezaron a tocar.
  44   Unos dicen: "¿Quién se ha muerto?",    otros: "¿Por quién tocarán?"
     "Tocan por doña Ángela    que murió en un herbañal".
  46   Y el niño de cuatro días    coménzase a hablar:
     --El ánima de mi abuela    en el infierno está ya
  48   y mi padre, el picarón,    poco a poco va pa allá;
     mi madre, la Angelita,    en el cielo está ya
  50   y yo, como un infantito,    me voy a una oscuridad.

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0153:48 Mala suegra (á)            (ficha nº: 1126)

Versión de Oseja de Sajambre (ay. Oseja de Sajambre, p.j. Cistierna, ant. Riaño, comc. Sajambre, León, España).   Recitada por Casilda Alonso (50a) y Nemesia Díaz Piñán (30a). Recogida por Ramón Menéndez Pidal, 02/09/1909 (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en TOL II 1991, pp. 138-140.  096 hemist.  Música registrada.

     Estando la Narbolita    en su pulido portal,
  2   su blancas manos retuerce,    sus anillos suel quebrar.
     --Palacio del rey mi padre,    bien lo veo relumbrar,
  4   que, si yo estuviera allí,    no pasara tanto mal.--
     Ya la oyera la su abuela    de la sala donde está.
  6   --Si eso quiere, la Narbola,    bien podías caminar.
     --Y si viene mi don Güeso,    ¿quién le ha de engüespedar?
  8   --Yo le daré pan y vino,    yo le daré vino y pan,
     cebada para la mula    carne para el gavilán.--
  10   Don Güeso por una puerta entra,    Narbola por otra sal.
     --¿Dónde está el mi espejo, madre,    donde me solía mirar?
  12   --¿Preguntas por el de oro,    preguntas po`l de cristal?.
     --Ni pregunto por el de oro    ni pregunto po`l de cristal,
  14   que pregunto por Narbola,    que es mi mujer natural.
     --Si preguntas por Narbola,    no la vuelvas a mentar,
  16   que a mí me trató de puta    y a ti hijo de un rubián.
     --Si me lo dice en broma, madre,    me sentaré a almorzar,
  18   si me lo dice en veras, madre,    empezaré a caminar.
     --¡Oh malhaiga sea tal hijo    que a su madre no creerá!
  20   Tanta verdad es, mi hijo,    como Cristo está en l`altar.--
     Cogió don Güeso la mula    y empezó a caminar.
  22   Siete vueltas dio al palacio    y no halló por dónde entrar,
     de las siete pa las ocho    una criadita sal.
  24   --Quiero decirte, don Güeso,    que un infante tienes ya.
     --Ni el infante mame leche,    ni su madre coma pan.
  26   --¡Ay triste de mí, coitada,    mi suegra me metió mal!
     La mula de mi don Güeso    bien la sentí relinchar.
  28   --Levántate de ahí, Narbola,    si te quieres levantar.
     --Mujer de una hora parida    ¿cómo podrá caminar?
  30   --Levántate de ahí, Narbola,    no te lo vuelva a mandar,
     que, si a mandar te lo vuelvo,    ha de ser con un puñal.--
  32   Las hermanas, que la visten,    no cesaban de llorar;
     la madre, que la calzaba,    no cesaba de suspirar.
  34   Don Güeso monta en la mula,    Narbola en la yegua va.
     Siete leguas anduvieron    sin palabra se hablar,
  36   de las siete pa las ocho    pide el niño de mamar.
     --Recátate acá, don Güeso,    si te quieres recatar,
  38   las anclas de la tu mula    bañadas en azafrán,
     las anclas de mi yegua    bañadas en sangre van.--
  40   --Ya se va acercando al monte    donde te tengo matar.
     --¡Ay triste de mí, cuitada,    que me quiero confesar!,
  42   donde aquellos gallos cantan    algún confesor habrá.--
     Cuando el confesor llegó,    Narbola muerta está ya.
  44   En esto responde el niño,    con gracia que Dios le da:
     --Oh, bien haiga la mi madre    que en los cielos está ya,
  46   y la mala de mi agüela    en el infierno ande ya,
     yo no sé de mi padre    dónde lo irá a penar,
  48   y yo, por no llevar alma,    me voy en oscuridad.

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0153:49 Mala suegra (á)            (ficha nº: 1127)

Versión de Sobrepeña (ay. La Ercina, p.j. Cistierna, ant. Riaño, comc. Cistierna, León, España).   Recitada por Encarnación Rodríguez García (88a). Recogida en Palacio de Valdellorma por Paul Bénichou, Andrea Hamos, Pilar Moreno y Ana Valenciano, 13/07/1985 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta LEÓN 85; cinta: 8.13-7.2/A-03). Publicada en TOL II 1991, pp. 140-141.  123 hemist.  Música registrada.

     Se paseaba Narbola    por su barrido portal,
  2   con los dolores del parto,    que la hacen arrodillar.
     Se asomara a una ventana    donde se suele asomar.
  4   --Campos Verdes, Campos Verdes,    donde mis padres están,
     que si yo estuviera allí,    no pasara tanto mal.--
  6   Ya la oyera su suegra    desde la sala onde está.
     --Narbolita, Narbolita,    Narbola, marcha pa allá.
  8   --Y si viene mi don Hueso,    ¿quién me le va a huespedar?
     --Él beberá del mi vino    y él comerá del mi pan,
  10   y tampoco ha de faltarle    carne para el gavilán.
     --Si eso me dice, señora,    voy a marchar para allá.--
  12   Ella sal por una puerta,    don Bueso por otra entrar.
     --¿Dónde está mi espejo, madre,    dónde está mi espejo real?
  14   --¿Por cuál preguntas, hijo,    po`l de oro o po`l de cristal?
     --No pregunto po`l de oro,    tampoco po`l de cristal,
  16   que pregunto por Narbola,    que es mi espejo real.
     --La tu Narbola, don Bueso,    pa en ca su padre marchó ya,
  18   iba diciendo cosas    que no eran pa escuchar:
     a mí me ha llamado puta    y a ti hijo de un rubián.
  20   --¿Cómo se lo creeré, madre,    no sabiendo la verdad?
     --¡Malditos sean tales hijos    que a su madre no creerán!
  22   Tan verdad es, hijo mío,    como Cristo en el altar
     y la hostia consagrada    que ahora se va a celebrar.
  24   --Si esto lo dice, mi madre,    esto sí (que) será verdad;
     esto lo dice, mi madre,    y ahora marcho para allá.--
  26   Siete vueltas da al palacio,    no encuentra por dónde entrar;
     de las siete pa las ocho    un portero llegó a hallar.
  28   --Albricias te doy, don Bueso,    albricias te vengo a dar,
     que la tu Narbolica    un infante tiene ya.
  30   --Ni el infante mame leche,    ni su madre coma más.--
     Eso lo oyera Narbola    desde la cama onde está.
  32   --¡Ay, triste de mí, cuitada,    su madre le metió mal!--
     --Levántate de ahí, Narbola,    si te quieres levantar.
  34   --Mujer de una hora parida,    ¿cómo se va a levantar?
     --Haga una o haga dos,    ella se ha de levantar.
  36   Levántate de ahí, Narbola,    no te lo vuelva a mandar,
     que si a mandártelo vuelvo,    tus cabellos lo dirán.--
  38   Muchas eran a vestirla,    muchas eran a llorar;
     su madre, que la calzaba,    no cesa de suspirar:
  40   --Si estuviera aquí tu padre,    no te dejara llevar.--
     Ya la bajan para abajo,    ya la ayudan a montar;
  42   ya cogiera ella el niño,    y le pone en el trocal;
     ya se monta él también,    ya se marchan, ya se van.
  44   --Recátate, don Bueso,    si te quieres recatar,
     los campos por donde vamos    teñidos de sangre están,
  46   las ancas de nuestra mula    cuajadas de sangre están.
     --Calla tú, perra traidora,    calla, si quieres callar,
  48   que ya llegamos al monte    donde te tengo matar.
     --No me mates en el monte,    que águilas me comerán,
  50   mátame por un camino,    cristianos me encontrarán.--
     En estas palabras u otras    el infante vino a hablar:
  52   --Dichosica de mi madre,    que para los cielos va;
     desgraciada de mi abuela,    que está acá y ardiendo allá;
  54   yo me voy al limbo oscuro    por falta de cristiandad,
     yo me voy al limbo oscuro,    mi padre lo penará.
  56   --Si yo la encontrara viva,    yo la tengo de matar;
     si la encontrara muerta,    la tengo de patear.--
  58   La agarró por el pelo    y a rastra la llevó allá,
     abrió las puertas y mandó    que las volvieran a cerrar.
  60                                     La llevó a un espinadal,
     las aves de rapiña luego    cuenta de ella darán.
  62   y en pocos días    ni huesos la dejarán

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0153:50 Mala suegra (á)            (ficha nº: 1128)

Versión de Villaselán (ay. Villaselán, p.j. Sahagún, comc. Riberas del Cea, León, España).   Recogida en Potes, Santander por Diego Catalán y Álvaro Galmés, 00/08/1948 (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en TOL II 1991, pp. 142-143.  108 hemist.  Música registrada.

     Se pasea Narbolica    por su palacio real,
  2   dolores la dan de parto    que la hacen arrodillar;
     sus blancas manos retuerce,    sus anillos quié quebrar,
  4   pendientes de sus orejas    todos los quiere arrancar.
     --¡Oh palacio de mi padre,    quién pudiera dir allá,
  6   oh, palacio de mi padre,    a parir y a descansar!--
     Y lo ha oído la suegra    dende el cuarto donde está.
  8   --Vete para allá, Narbola,    vete, si quiés ir pa allá.
     --Y si viene mi don Güeso,    ¿quién le da de ahuespedar?
  10   --El tu don Güeso, Narbola,    por mi cuenta ha de quedar;
     le daré del mi buen vino,    también del mi blanco pan,
  12   cebada para la mula,    carne para el gavilán.--
     Narbola por una puerta,    don Güeso por un trantrán.
  14   --¿Dónde está mi espejo, madre,    donde me suelgo mirar?
     --¿Por cuál preguntas, mi hijo,    po`l de oro o po`el de cristal.
  16   --No pregunto po`l de oro,    tampoco po`l de cristal,
     pregunto por la Narbola,    que es mi espejico real.
  18   --La tu Narbola, don Güeso,    para en ca su madre va,
     va diciendo unas palabras    que no se pueden escuchar,
  20   a mí me ha llamado puta    y a ti hijo de un rubián.
     --¡Cómo lo creeré yo, madre,    que Narbola eso dirá!
  22   --¡Malhaya sean tales hijos    que a su madre no creerán!,
     tan de verdad es, mi hijo,    como Cristo n`el altar.--
  24   Siete vueltas dio al palacio    sin hallar por donde entrar,
     de las siete pa las ocho    con un paje vino a dar.
  26   --Albricias te doy, don Güeso,    y albricias te quiero dar,
     de que tienes un infante,    Dios te le deje criar.
  28   --Ni el infante mame leche,    ni la madre coma pan.
     --¿Quién es ese caballero    que tales razones da?
  30   --El tu don Güeso, Narbola,    que te viene a visitar.
     --¡Malhaya sean su vesitas,    que ellas buenas serán!
  32   --Te levantes de esa cama,    si te quieres levantar,
     que, si a mandártelo vuelvo,    ha de ser con un puñal.--
  34   Las damas que la vistían    no paraban de llorar,
     las damas que la calzaban    no paran de suspirar.
  36   --Una mujer recién parida    ¿cómo podrá navegar?--
     Siete leguas han andado    sin uno ni el otro hablar,
  38   de las siete pa las ocho    Narbolica empenzó a hablar:
     --Recátate atrás, don Güeso,    si te quieres recatar,
  40   las ancas de tu caballo    cubiertas de sangre van,
     por los campos donde vamos    parecían ríos de mar.
  42   --Calla, Narbolica, calla,    calla, si quieres callar,
     que ya luego llegó el monte    donde te tengo `e matar.
  44   --No me mates en el monte,    que águilas me comerán,
     mátame en un camino,    cristianicos me verán,
  46   y búscame un confesor    que me quiera confesar.
     --¡Oh, triste de mí, cuitado,    dónde le iré yo a buscar!,
  48   que los curas a estas horas    todos durmiendo estarán.--
     La dio siete puñaladas    cual de la menor mortal.
  50   De las siete pa las ocho    el infante empezó a hablar:
     --Dichosa de mi madrita,    que en los cielos está ya;
  52   mi abuela, por ser culpable,    en los infiernos está,
     mi padre, si no se enmienda,    también irá para allá,
  54   yo, por no estar bautizado,    me voy a la escuridad.
     ¡Válgame Nuestra Señora,    válgame la Trinidad!

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0153:51 Mala suegra (á-e+á)            (ficha nº: 1129)

Versión de San Miguel de Montañán (ay. Joarilla de las Matas, p.j. Sahagún, comc. Sahagún, León, España).   Recitada por Casilda García (67a). Recogida por Paul Bénichou, Diego Catalán, Silvia Roubaud y Ana Vian, 11/07/1985 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta LEÓN 85; cinta: 5.11-7.1/B-10). Publicada en TOL II 1991, pp. 143-144.  052 hemist.  Música registrada.

     Paseábase Carmela    por una salita alante
  2   con los dolores del parto,    que el corazón se la parte.
     --¡Quién pudiera estar ahora    en una salita baile,
  4   de compañero tener    a Jesucristo y su madre!--
     Su suegra la estaba oyendo    por una linda ventana.
  6   --¿Qué estás diciendo, Carmela,    que soy yo mujer mundana?
     Por la noche vino Pedro,    le pondremos de cenar,
  8   le pondremos ropa parda    y ropa para mudar.--
     Por la noche vino Pedro:    --¿Mi Carmela dónde está?
  10   --Tu Carmela se ha marchado    y no sabemos dónde está.--
     Siete vueltas dio al palacio    y nadie razón le da;
  12   se ha encontrado con su hijo    y esta noticia le da:
     --Bienvenido seas, Pedro,    ya tenemos un infante.
  14   --Al infante quiero yo    y a Carmela Dios la guarde.--
     --Levántate de ahí, Carmela.    --¡Cómo quie(re)s que me levante,
  16   si de dos horas parida    no hay mujer que se levante!--
     Monta Pedro en el caballo    y a Carmela por delante.
  18   Siete leguas han andado,    siete leguas sin hablarse.
     --¿Cómo no me hablas, Carmela?    --¡Cómo quieres que te hable,
  20   si los pechos del caballo    van bañaditos en sangre!
     Allá arriba hay una ermita    y allí quiero confesarme.
  22   --Confiésate bien, Carmela,    traigo intención de matarte.--
     Ya bolean, ya bolean    las campanas de Olivares;
  24   ya se ha muerto, ya se ha muerto    la condesa de Oltramares.
     No se ha muerto, no se ha muerto,    que la ha matado su amante,
  26   por el falso testimonio    que su suegra levantase.

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0155:1 Casada de lejas tierras (6+6 estróf.)            (ficha nº: 1130)

Versión de Cabeza de Campo (ay. Sobrado, ant. Corullón, p.j. Ponferrada, ant. Villafranca del Bierzo, comc. Selmo, León, España).   Recitada por Apolonia Granja (72a). Recogida por Pilar Aragón, Aurelio González, Victoria Raboso, Blanca Urgell y Ana Valenciano, 18/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta NOROESTE 82; cinta: 3.18-7.2/A-11 y B-01). Publicada en TOL II 1991, pp. 144-145.  085 hemist.  Música registrada.

     Una casadita    de muy largas tierras
  2   con su escoba barre,    con sus ojos riega
     y con sus labios dice:    --¡Dios me di(er)a soltera!--
  4   Y a la medianoche    un dolor le diera,
     un dolor de parto,    que parir quisiera.
  6   --¡Ay, marido mío,    se tú bien me quieres,
     y a llamar tu madre    llamármela fueres!--
  8   --Llevántese, madre,    del dulce dormir,
     que la luz del día    ya quiere venir
  10   y la buena rosa    ya quiere parir.
     --Se pare, que paria,    se non, que arreviente,
  12   no ha sido a mi gusto,    así me conviene.--
     --Ay, esposa mía,    por la Virgen Santa,
  14   ella no te viene    ni se te allevanta.
     --¡Ay, marido mío,    se tú bien me quieres,
  16   y a llamar tu hermana    llamármela puedes!--
     --Llevántate, hermana,    del dulce dormir,
  18   que la luz del día    ya quiere venir
     y la buena rosa    ya quiere parir.
  20   --Se pare, que paria,    se non, que arreviente,
     si para mi gusto    así me conviene.
  22   Y si es una infanta,    hasta la garganta,
     y si es un varón,    hasta el corazón.--
  24   --Ay, esposa mía,    por la Virgen Santa,
     ela non che ven    nin se ch`alevanta.
  26   --¡Ay, marido mío,    se tú bien me quieres,
     y a llamar mi madre    llamártela puedes!--
  28   --Llevántese, suegra,    del dulce dormir,
     que la luz del día    ya quiere venir
  30   y la buena rosa    ya quiere parir.
     --Aguarda, mi enro,    a la puerta afuera,
  32   mientras que o preparo    la mula bien puesta,
     con ricos conejos    y ricos pañales
  34   y ricas gallinas    y ricas mantillas.--
     Llegado a la sierra    oyeron tocar
  36   campanilla de oro.
     --¿Por quién tocarán    n` aquella ciudad?
  38   --Por una casadita    de muy largas tierras,
     que murió de parto    por no haber partera.--
  40   No se cansaba su madre    de llorar por su hija
     ni tampoco las mozas    de ponerle cintas.
  42   No se cansaba don Juan    de llorar por su `posa
     ni tampoco las mozas    de ponerle rosas.

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0155:11 Casada de lejas tierras (6+6 estróf.)            (ficha nº: 1131)

Versión de Colinas del Campo de Martín Moro (ay. Igüeña, p.j. Ponferrada, comc. Boeza, León, España).   Recitada por Manuela Marcos (40a). Recogida por Mikel Bilbao, J. Antonio Cid, Maite Manzanera y Dolores Sanz, 11/07/1985 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta LEÓN 85; cinta: 9.11-7.4/A-02). Publicada en TOL II 1991, pp. 145-146.  070 hemist.  Música registrada.

     Una casadina    de muy lejos tierra,
  2   que murió de parto    y peores parteras.
     Ella se va a misa,    ella se viniera,
  4   ella hace la cama    y ella duerme en ella.
     Un día dolores,    dolores le dieran,
  6