Pan-Hispanic Ballad Project

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0110:428 La Condesita (á)            (ficha nº: 7948)

Versión de Córdoba s. l. (Córdoba, Argentina).   Recogido antes de 1960. (Colec.: Viggiano Esaín). Publicada en Viggiano Esaín 1981, III, pp. 57-59. Reeditada en Chicote 2002a, nº 10, pp. 68-70.  120 hemist.  Música no registrada.

     Al conde Sol le nombraron    por capitán general,
  2   la condesa, como era niña,    se lo pasaba en llorar;
     acaban de ser casados    y se tienen que apartar.
  4   --¿Cuántos días, cuántos meses    piensas estar por allá?
     --Deja los meses, condesa,    por años debes contar,
  6   si a los tres años no vuelvo,    viuda te puedes llamar.--
     Pasan tres y pasan cuatro,    pasan seis y pasan más,
  8   y el conde Sol no volvía,    ni nuevas suyas fue a dar;
     los ojos de la condesa    no dejaban de llorar.
  10   Un día, estando en la mesa,    su padre le habló así:
     --Deja el llanto mi condesa,    nueva vida tomarás,
  12   condes y duques te piden,    te debes, niña, casar.
     --En mi corazón tengo carta    de que el conde vivo está,
  14   no lo quiera Dios del cielo    que yo me vuelva a casar.
     Dame licencia, padre mío,    para salirle a encontrar.
  16   --La licencia tiene, m` hija,    y también mi bendición.--
     Se retiró a su aposento,    llora que llora no más;
  18   se quitó medias de seda    de lana las fue a calzar,
     dejó zapatos de raso,    los puso de cordobán,
  20   o un brial de seda verde,    que valía una heredad,
     y encima del brial se puso,    un hábito de sayal.
  22   sobre el hombro se echó,    . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
     cogió el bordón en la mano    y se fue a pelegrinar.
  24   Anduvo siete reinados,    morería y cristiandad,
     anduvo por mar y tierra,    no pudo al conde encontrar.
  26   Subió a un puerto, miró a un valle,    y un castillo vio asomar,
     --Si aquel castillo es de moros,    allí me cautivarán,
  28   mas, si es de buenos cristianos,    ellos me han de ayudar.--
     Y bajando unos palmares    gran majada fue a encontrar.
  30   --Cabritero, cabritero,    por la Santa Trinidad,
     que me niegues la mentira    y me digas la verdad,
  32   ¿de quién llevas tantas vacas    de misma marca y señal?
     --Del conde Sol son, señora,    que en ese castillo está.
  34   --Cabritero, cabritero,    por la Santa Trinidad,
     si es el conde Sol tu amo,    más te quiero preguntar:
  36   [. . . . . . . . . . . . . . . . . . .]    ¿cómo vives por acá?
     [. . . . . . . . . . . . . . . . . . .]    [. . . . . . . . . . . . . . . . . . .]
     [. . . . . . . . . . . . . . . . . . .]    ya están cociendo el pan,
  38   muchas gentes convidadas    de lejos llegando están.
     --Cabritero, cabritero,    por la Santa Trinidad,
  40   por el camino más corto,    me has de encaminar allá.--
     Tan larga jornada un día,    en medio la hubo de andar;
  42   llegado al frente del castillo    al conde Sol fue a encontrar
     y arriba vio estar la novia    en un alto ventanal.
  44   --Una limosna, mi conde,    por Dios y su caridad.
     --¡Oh! ¡Qué ojos de hechicera!    ¡En mi vida los vi igual!
  46   --Sí los has visto, conde,    si en Sevilla has estado.
     Para tan gran señor,    poca limosna es un real,
  48   yo pido un anillo de oro    que en tu dedo chico está.--
     Abrióse de arriba abajo    el hábito de sayal.
  50   --¿No me conoces, buen conde?    Mira si conocerás
     el brial de color verde    que me distes al casar.
  52   Al verla en aquel traje    cayó el conde para atrás;
     ni con agua, ni con vino,    no le pueden recordar,
  54   si no es con palabras dulces    [. . . . . . . . . . . . . . . . . . .]
     --Malas mañas sacas, conde,    no las podrás olvidar,
  56   quien viendo a una buena moza    luego la vas a abrazar.
     --¡Malaya la majadera!    ¿Quién te trajo por acá?
  58   --No la maldiga ninguno,    que es mi mujer natural,
     con ella vuelvo a mi tierra,    adiós, señores, quedad,
  60   que los amores primeros    son muy malos de olvidar.
     Quédese con Dios la moza,    muy vestida y sin casar,
  62   que quien de lo ajeno viste,    desnudo suele quedar.--

Nota: Versión derivada de la de Flor nueva.

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0110:49 La Condesita (á)            (ficha nº: 1549)

Versión de España. Compuesto antes de 1849. Publicada en Durán en su Rom. gen. (El conde Sol)*. Reeditada en Wolf 1856b, Primavera y Flor de Romances, nº 135, vol. II, pp. 48-52.  122 hemist.  Música no registrada.

     Grandes guerras se publican    entre España y Portugal:
  2   pena de la vida tiene    quien no se quiera embarcar.
     Al conde Sol le nombran    por capitán general;
  4   del rey se fue a despedir,    de su esposa otro que tal.
     La condesa que era niña,    todo se le va en llorar.
  6   --Dime, conde, ¿cuántos años    tienes de echar por allá?
     --Si a los seis años no vuelvo,    condesa, os podéis casar.--
  8   Pasan los seis, y los ocho,    pasan diez, y pasan más,
     y el conde Sol no tornaba    ni nuevas suyas fue a dar.
  10   Estando en su estancia sola,    fuéla el padre a visitar:
     --¿Qué tienes, hija querida,    que no cesas de llorar?
  12   --Padre de toda mi alma,    por la santa Trinidad,
     que me queráis dar licencia    para al conde ir a encontrar.
  14   --Mi licencia tenéis, hija,    haced vuestra voluntad.--
     La condesa al otro día    al conde se fue a buscar,
  16   triste por Italia y Francia,    por la tierra y por la mar.
     Ya estaba desesperada,    ya se torna para acá,
  18   cuando gran vacada un día    devisó allá en un pinar.
     --Vaquerito, vaquerito,    por la santa Trinidad,
  20   que me niegues la mentira    y me digas la verdad:
     ¿de quién son estas vaquitas    que en estos montes están?
  22   --Del conde Sol son, señora,    que manda en este lugar.
     --¿Y de quién son esos trigos    que cerca están de segar?
  24   --Señora, del mismo conde,    porque los hizo sembrar.
     --¿Y de quién tantas ovejas    que a corderos dan mamar?
  26   --Señora, del conde Sol,    porque los hizo criar.
     --¿De quién, dime, esos jardines    y ese palacio real?
  28   --Son del mismo caballero;    porque allí suele habitar.
     --¿De quién, de quién los caballos    que se oyen relinchar?
  30   --Del conde Sol, que suele    sobre ellos ir a cazar.
     --¿Y quién es aquella dama    que un hombre abrazando está?
  32   --La desposada señora,    con que el conde va a casar.
     --Vaquerito, vaquerito,    por la santa Soledad,
  34   toma mi ropa de seda,    y vísteme tu sayal,
     que ya hallé lo que buscaba,    no lo quiero, no, dejar;
  36   agárrame de la mano    y a su puerta me pondrás,
     que a pedirle voy limosna,    por Dios, si la quiere dar.--
  38   Desque estuvo la condesa    del palacio en el umbral,
     una limosnica pide    que se la den por piedad,
  40   y fue tanta su ventura,    aun más que era de esperar,
     que la limosna demanda    y el conde se la fue a dar:
  42   --¿De dónde eres, peregrina?    --Soy de España natural.
     --¿Cómo llegastes aquí?    --Vine mi esposo a buscar
  44   por tierra pisando abrojos,    pasando riesgos en mar,
     y cuando le hallé, señor,    supe que se iba a casar,
  46   supe que olvidó a su esposa,    su esposa que fue leal,
     su esposa que por buscalle    cuerpo y alma fue a arriesgar.
  48   --¡Romerica, romerica,    calledes, no digas tal,
     que eres el diablo sin duda    que me vienes a tentar!
  50   --No soy el diablo, buen conde,    ni yo te quiero enojar;
     soy tu mujer verdadera,    y así te vine a buscar.
  52   El conde cuándo esto oyera,    sin un punto más tardar,
     un caballo muy ligero    ha mandado aparejar
  54   con cascabeles de plata    guarnido todo el pretal;
     con los estribos de oro,    las espuelas otro tal,
  56   y cabalgando de un salto,    a su esposa fue a tomar,
     que de alegría y contento    no cesaba de llorar.
  58   Corriendo iba, corriendo,    corriendo va sin parar,
     hasta que llegó al castillo    donde es señor natural.
  60   Quedádose ha la novia    vestidica y sin casar,
     que quien de lo ajeno viste,    desnudo suele quedar.

Variantes: -1 efectuado. Tim; 2 aquel. Tim
Nota: *Tradicional. Impreso por el señor Durán en su Rom. gen. . En nota [Durán] dice: Este romance aun se conserva y pasa de boca en boca en Andalucía y tierras de Ronda. Claro está que este romance tradicional tiene rasgos del cuento de Perrault: Le chat botté.

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0110:426 La Condesita (á)            (ficha nº: 3797)

Versión de España. Compuesto antes de 1847. Publicada en Estébanez Calderón 1847, cap. «Un baile en Triana», pp. 209-211. Reeditada en RTLH 5 (1971-1972), pp. 217-219, nº VIII.4.  046 hemist.  Música no registrada.

     Grandes guerras se publican    entre España y Portugal;
  2   y al conde Sol le nombran    por capitán general;
     La condesa, como era niña,    todo se le vá en llorar.
  4   --Dime, Conde, cuántos años    tienes de echar por allá.
     --Si a los seis años no vuelvo,    os podéis, niña, casar.--
  6   Pasan los seis, y los ocho,    y los diez se pasarán,
     y llorando la Condesa    pasa así su soledad.
  8   Estando en su estancia un día,    la fue el padre a visitar:
     --¿Qué tienes, hija del alma,    que no cesas de llorar?
  10   --Padre, padre de mi vida,    por la del santo Grial,
     que me deis vuestra licencia    para al Conde ir a buscar.
  12   --Mi licencia tenéis, hija,    cumplid vuestra voluntad.--
     Y la condesa a otro día,    triste fue a peregrinar.
  14   Anduvo Francia y la Italia,    tierras, tierras sin cesar.
     Ya en todo desesperada,    tornábase para acá,
  16   cuando gran vacada un día    halló en un ancho pinar.
     --Vaquerito, vaquerito,    por la Santa Trinidad,
  18   que me niegues la mentira    y me digas la verdad:
     ¿de quién es este ganado    con tanto hierro y señal?
  20   --Es del Conde Sol son, señora,    que hoy está para casar.
     --Buen vaquero, buen vaquero,    ¡así tu hato veas medrar!
  22   que tomes mis ricas sedas,    y me vistas tu sayal;
     y tomándome la mano    á su puerta me pondrás,
  24   á pedirle una limosna,    por Dios, si la quiere dar.
     --Al llegar a los umbrales,    veis al conde que allí está,
  26   cercado de caballeros,    que a la boda asistirán.--
     --Dadme, conde, una limosna.--    El conde pasmado se há:
  28   --¿De que pais sois, señora?    --Soy de España natural.
     ¿Sois aparición, romera,    que venisme a conturbar?
  30   --No soy aparición, Conde,    que soy tu esposa leal.--
     Cabalga, cabalga el Conde,    la Condesa en grupas vá,
  32   y a su castillo volvieron    sa[n]os, salvos y en solaz.

Nota: «El Solitario» acompaña el romance de una «escenas andaluzas» que sitúa en Triana.: ...«Era por la tarde, y en un mes de Mayo fresco y florido. Atravesé con mi comitiva de aficionados el puente famoso de barcas para pasar a Triana [...] Entramos a punto en que el Planeta, veterano cantador, y de gran estilo, según los inteligentes, principiaba un romance ó corrida despues de un preludio de la vihuela y dos bandolines, que formaban lo principal de la orquesta ...» (págs 208-209). Esta versión retocada está basada en la que recogió en la sierra de Ronda en 1939 (véase la entrada 4037).
Nota de E. Calderón: -10 Grial significa plato; el santo grial es sin duda la patena, y la del mismo no puede ser otra cosa que la hostia».

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0110:178 La Condesita (á)            (ficha nº: 3918)

Versión de Labastida (ay. Labastida, p.j. Vitoria, ant. Laguardia, Álava, España).   Recitada por Nieves Galin (15a). Recogida por Ramón Menéndez Pidal, 1905. (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en RTLH 4 (1970), pp. 119-120, nº V.123.  060 hemist.  Música no registrada.

     Un rey tenía una hija    la tiene de por casar,
  2   desposada con don Bardos    que se fue y no volvió más.
     --Si a los siete años no vengo,    ya te puedes ya casar.--
  4   Los siete años ya se cumplen,    don Bardos no viene ya;
     el rey la dice a su hija    ¿con quién te quieres casar?
  6   --Con don Bardos, padre mío,    que yo me le ir a buscar.
     Quíteme el vestido e seda,    póngamelo de sayal;
  8   vístame de peregrina,    que yo me le ir a buscar.--
     En medio del caminito    a unos pajes ha encontrao:
  10   --¿De quién son esos caballos    que ustedes traen a pasear?
     --De don Bardos son, señora,    que mañana va a casar.
  12   ¿Y dónde está ese don Bardos    en que palacito está?
     En el palacio más alto    en el que relumbra más.--
  14   Siete vueltas dio al palacio,    no le ha podido encontrar;
     otro día de mañana    con don Bardos vino a estar:
  16   --Haga usted una limosna,    por Dios y por caridad,--
     Echa mano a su bolsillo    y un ochavito la da.
  18   --Por Dios, por Dios, caballero,    ¡qué poca es la caridad!
     --Por Dios, por Dios, peregrina,    ¡qué mala es de contentar!
  20   --En casa del rey mi padre,    reales de a ocho suelen dar.
     --Por Dios, por Dios, peregrina,    ¿de qué tierra o qué ciudad?
  22   --De Burgos, ciudad muy linda,    de Burgos, linda ciudad.
     Siete anillos que me diste,    que me diste de señal,
  24   que trajiste de provincia    bien encarnados están.--
     Esto que ha oído don Bardos    desmayado cayó atrás.
  26   La otra, que lo está escuchando,    la dispone de matar:
     --¡Quieto, quieto, todo el mundo,    a mi esposa no hacer mal.
  28   Carguen coches, carguen mulas,    donde no cogían más.--
     --¡Abra las puertas, mi padre,    ábralas de par en par!,
  30   que si con honra he salido,    con más honra vuelvo a entrar.

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0110:414 La Condesita (á)            (ficha nº: 3793)
[0049 Conde Niño  contam.]

Versión de Povedilla (ay. Povedilla, p.j. Alcaraz, Albacete, España).   Recitada por una joven. Recogida por Diego Catalán y Álvaro Galmés, 1947. (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en RTLH 5 (1971-1972), pp. 250-251, nº VIII.43.  082 hemist.  Música no registrada.

     Gerineldo, Gerineldo,    Gerineldito pulido,
  2   ¡Quién te pillara esta tarde    tres horas en mi almendrido!
     Mientras el caballo bebe,    la dama le echa un cantar;
  4   Palomas que iban volando    se pararon a escuchar.
     Un día estando en la mesa    la niña se echó a llorar.
  6   --¿Por qué lloras, hija mía?,    ¿es que te quieres casar?
     --Tengo yo carta en mi pecho    dónde Gerineldo está;
  8   dame la licencia, padre,    para el conde ir a buscar.
     --Mi licencia tienes, hija,    mi bendición además.--.-
  10   Quitóse medias de seda,    las puso de cordobán,
     y un brial de seda verde    que valía una ciudad;
  12   cogió el bordón en la mano    y se fue a pelegrinar.
     Se ha encontrado unas vacas    con mucho hierro y señal:
  14   --Vaquerito, vaquerito,    te quería preguntar:
     ¿de quién cuidas tantas vacas    del mismo hierro y señal??
  16   --Del conde Flores Romera,    que en aquel castillo está.
     --El conde Flores Romera,    ¿cómo vive por acá?
  18   --De la guerra vino rico,    mañana se va a casar.
     --Vaquerito, vaquerito,    por la Santa Trinidad,
  20   por el camino más corto    me has de encaminar allá.--
     Jornada de todo un día    en medio la hubo de andar.
  22   Sube un cerro, baja un valle,    gran castillo fue a encontrar.
     --Si aquel castillo es de moros,    allí me cautivarán,
  24   y si es de buenos cristianos,    allí me han de dar el pan.--
     Al entrar por la ciudad    con don Flores fue a encontrar.
  26   Le ha pedido una limosna    y le ha alargado un real.
     --¡Vaya una limosna, conde,    para la que solías dar!
  28   --¡Oh, qué ojos de romera,    en mi vida los vis tá!
     --Sí los habrás visto, conde,    en Sevilla estado ha.
  30   --¿La romera es de Sevilla?,    ¿qué se cuenta por allá?
     --Del conde Flores Romera,    poco bien y mucho mal.
  32   --Pues pida la romerica,    que lo que pida tendrá.
     --Yo pido ese anillo de oro    que en tu dedo chico está.--
  34   Abrióse de arriba a abajo    el hábito de sayal:
     --¿No me conoces, buen conde?    Soy tu mujer natural,
  36   la que contigo durmió    y en la mesa partió el pan.--
     Baja la novia corriendo    al ver al conde mortal:
  38   --¡Malas mañas sacas, conde,    no las debes olvidar,
     que en viendo una buena moza    ahora la vas abrazar!
  40   --Quédese con Dios, la novia,    vestidita y sin casar,
     que los amores primeros    son muy malos de olvidar.--

Nota: Versión derivada de o influída por la versión facticia de Menéndez Pidal, publicada Flor nueva de romances viejos en 1928 (2ª ed. aumentada: 1933).

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0110:265 La Condesita (á)            (ficha nº: 4005)

Versión de Villarrobledo (ay. Villarrobledo, p.j. La Roda, Albacete, España).   Recitada por Juanita Redonde (38a). Recogida por J. Moreno, 1953. (Archivo: AMP). Publicada en RTLH 4 (1970), pp. 196-197, nº V.211.  068 hemist.  Música no registrada.

     Ya se termina la guerra,    ya se marcha el general;
  2   le pregunta su romera    para cuánto tiempo va.
     --No me preguntes por días,    tampoco por temporás;
  4   pregúntame por los años,    que quizá no vuelva más;
     si a los siete años no he vuelto,    romera te pués casar.
  6   --No lo permita mi Dios    ni la Virgen del Pilar!
     Ya llegan los siete años,    caminando pa ocho van;
  8   los ojos de la condesa    no se hartan de llorar:
     --Padre, écheme la bendición,    que voy a ir a buscar.
  10   --La bendición de Dios llevas,    la nuestra con gusto va.--
     Caminaba la romera    con deseos de llegar.
  12   Al llegar a Zaragoza    se ha encontrado un general
     paseando unos caballos    con mucho salero y sal:
  14   --¿De quién son estos caballos    con tanto salero y sal?
     --Son del reino Blancaflor,    que los traigo a pasear.
  16   --Y dónde está el general,    ese señor dónde está?
     Se ha quedado en el palacio    tratándose de casar.--
  18   caminaba la romera    con deseos de llegar
     Al llegar a la escalera    se ha encontrado al general,
  20   le ha pedido una limosna,    de limosna da un real.
     ¡Qué poca limosna es ésta    para la que solíais dar!,
  22   que vengo de las Italias    y no puedo transitar.
     --Si vienes de las Italias    y no puedes transitar,
  24   háblame de mi romera,    ¿viva muerta o cómo está?
     --A los pies de usted la tiene    para lo que quiera mandar.
  26   Al oír estas palabras    muerto cayó el general;
     ni con vino ni con agua    podíanle resucitar,
  28   hasta que le dio la mano    su esposita natural.
     --El pan que tengáis cocido,    a los pobres podéis dar;
  30   la carne que tengáis muerta,    cocerla o echarla en sal,
     que me marcho a las Italias    con mi esposa natural.
  32   --Este hombre es el demonio    o me ha querido engañar.
     --Señora, no soy el demonio,    ni la trato de engañar;
  34   es que ha venido a buscarme    mi esposita natural.--

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0110:266 La Condesita (á)            (ficha nº: 4006)

Versión de Villarrobledo (ay. Villarrobledo, p.j. La Roda, Albacete, España).   Recogida por J. Moreno, 1953. (Archivo: AMP). Publicada en RTLH 4 (1970), p. 197, nº V.212.  004 hemist.  Música no registrada.

     --Que yo me voy a la Italia    con mi esposa natural;
  2   los abrazos y torneos    para mi esposa serán.--

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0110:281 La Condesita (á)            (ficha nº: 4021)

Versión de Villarrobledo (ay. Villarrobledo, p.j. La Roda, Albacete, España).   Recitada por Milagros Martínez (74a). Recogida por J. Moreno, 1953. (Archivo: AMP). Publicada en RTLH 4 (1970), pp. 206-207, nº V.228.  078 hemist.  Música no registrada.

     dYa se publican las guerras,    ya se mandan publicar,
  2   y al rey-conde se lo llevan    de capitán general.
     --Si a los siete años no vengo,    condesa, te pués casar.--
  4   Han pasado siete años,    corriendo los ocho van.
     Un día estando comiendo    su padre comienza a hablar:
  6   --¿Cómo no te casas, niña?,    el rey-conde muerto está.
     --Padre, no me diga eso,    que el conde muerto está;
  8   tengo una carta en mi pecho    que el rey-conde vivo está.
     Padre, ¿si me da licencia    para salirlo a buscar?
  10   --De mí tienes la licencia,    la licencia y libertad.
     --Padre, ¿qué traje me pongo    para salirlo a buscar?
  12   --Ponte una saya de oro    y encima ponte un sayal.
     Vete de ermita en ermita    desde lugar en lugar;
  14   pregunta por el rey-conde,    si está vivo o cómo está.--
     Pasó ella por un río,    pasó por un hondonar;
  16   allí vido un pastorcillo    que guardaba una vacá:
     --Pastorcillo, pastorcillo,    por la Santa Trinidad,
  18   que me niegues la mentira    y me digas la verdad,
     ¿de quién es aquella vacada    con tanto hierro y señal?
  20   --Del rey-conde es, señora,    que hoy se manda desposar.--
     Al oír al pastorcillo    al suelo cayó mortal.
  22   El pastor le da la mano    pa ayudarla a levantar.
     --Toma esa onza de a ocho    y llévame a su portal.--
  24   Al pedir una limosna,    al rey-conde se la da:
     --¡Ay, qué ojos de princesa,    en mi vida he visto tal!
  26   --Sí los has visto, rey-conde,    pero no te acordarás.
     --¿De dónde es usted?, señora,    aunque esté mal preguntar.
  28   --Soy en Francia nacida,    soy de Francia natural.
     --¿Ha visto usted mi princesa,    si está viva o cómo está?
  30   --A tus pies la tienes, conde,    pa lo que quieras mandar.--
     El rey-conde cayó al suelo    al oír tan gran novedad.
  32   La otra, que lo está oyendo,    salió como una espantá:
     --Mira, no sea el demonio,    que te ha venido a tentar.
  34   --No es el demonio, señora,    ni tampoco lo será;
     es el conde mi marido    y me lo vengo a llevar.
  36   La carne que tengáis muerta,    cocerla o echarla en sal;
     el pan que tengáis cocido,    a los pobres podéis dar;
  38   las alhajas y anillos    por besos y abrazos van,
     que el rey-conde es mi marido    y me lo vengo a llevar.--

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0110:282 La Condesita (á)            (ficha nº: 4022)

Versión de Villarrobledo (ay. Villarrobledo, p.j. La Roda, Albacete, España).   Recitada por Dolores Casas (61a). Recogida por J. Moreno, 1953. (Archivo: AMP). Publicada en RTLH 4 (1970), p. 207, nº V.229.  070 hemist.  Música no registrada.

     Ya se publican las guerras,    ya se mandan publicar,
  2   y al rey-conde se lo llevan    de capitán general.
     --Si a los siete años no vengo,    condesa, te pués casar.--
  4   Han pasado siete años,    corriendo los ocho van.
     Un día estando comiendo    su padre comienza a hablar:
  6   --¿Cómo no te casas, niña?,    el rey-conde muerto está.
     --Padre, no me diga eso,    que el conde muerto está;
  8   tengo una carta en mi pecho    que el rey-conde vivo está.
     Padre, ¿si me da licencia    para salirlo a buscar?
  10   --De mí tienes la licencia,    la licencia y libertad.
     --Padre, ¿qué traje me pongo    para salirlo a buscar?
  12   --Ponte una saya de oro    y encima ponte un sayal.
     Vete de ermita en ermita    desde lugar en lugar;
  14   pregunta por el rey-conde,    si está vivo o cómo está.--
     Pasó ella por un río,    pasó por un hondonar;
  16   Allí vido unos caballos    que sacan a pasear
     --¿De quién son estos caballos    que sacáis a pasear?
  18   --Del rey-conde es, señora,    que hoy se manda desposar.--
     Al oír al pastorcillo    al suelo cayó mortal.
  20   El pastor le da la mano    pa ayudarla a levantar.
     --Toma esa onza de a ocho    y llévame a su portal.--
  22   Al pedir una limosna,    al rey-conde se la da:
     --¡Poca limosna das conde    para la que solías dar!
  24   --¿De dónde es usted señora?    --De la raya `e Portugal.
     --Pregunto por la princesa,    si está viva o cómo está.
  26   --A vuestros pies la tenéis,    aunque es triste confesar.--
     El rey-conde cayó al suelo    al oír tan gran novedad.
  28   La otra, que lo está oyendo,    salió como una espantá:
     --Mira, no sea el demonio,    que te ha venido a tentar.
  30   --No es el demonio, señora,    ni tampoco lo será;
     es el conde mi marido    y me lo vengo a llevar.
  32   La carne que tengáis muerta,    cocerla o echarla en sal;
     el pan que tengáis cocido,    a los pobres podéis dar;
  34   las alhajas y anillos    por besos y abrazos van,
     que el rey-conde es mi marido    y me lo vengo a llevar.--

Nota: Reconstituyo la versión a partir de las indicaciones editoriales de RTLH, IV, versión 229, pág. 207, donde sólo se transcriben las variantes de la versión de Dolores (vv -16-17;-23; -24-26), anotadas por J. Moreno al pie de la versión V. 228 (entrada 4021 en el archivo online).

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0110:283 La Condesita (á)            (ficha nº: 4023)

Versión de Villarrobledo (ay. Villarrobledo, p.j. La Roda, Albacete, España).   Recitada por Catalina Ballesteros (30a). Recogida por J. Moreno, 1953. (Archivo: AMP). Publicada en RTLH 4 (1970), p. 207, nº V.230.  076 hemist.  Música no registrada.

     Ya se publican las guerras,    ya se mandan publicar,
  2   y al rey-conde se lo llevan    de capitán general.
     --Si a los siete años no vengo,    condesa, te pués casar.--
  4   Han pasado siete años,    corriendo los ocho van.
     Un día estando comiendo    su padre comienza a hablar:
  6   --¿Cómo no te casas, niña?,    el rey-conde muerto está.
     --Padre, no me diga eso,    que el conde muerto está;
  8   tengo una carta en mi pecho    que el rey-conde vivo está.
     Padre, ¿si me da licencia    para salirlo a buscar?
  10   --De mí tienes la licencia,    la licencia y libertad.
     --Padre, ¿qué traje me pongo    para salirlo a buscar?
  12   --Ponte una saya de oro    y encima ponte un sayal.
     Vete de ermita en ermita    desde lugar en lugar;
  14   pregunta por el rey-conde,    si está vivo o cómo está.--
     Pasó ella por un río,    pasó por un hondonar;
  16   allí vido un pastorcillo    que guardaba una vacá:
     --Pastorcillo, pastorcillo,    por la Santa Trinidad,
  18   que me niegues la mentira    y me digas la verdad,
     ¿de quién es aquella vacada    con tanto hierro y señal?
  20   --Del rey-conde es, señora,    que hoy se manda desposar.--
     Al oír al pastorcillo    al suelo cayó mortal.
  22   El pastor le da la mano    pa ayudarla a levantar.
     --Toma esa onza de a ocho    y llévame a su portal.--
  24   Al pedir una limosna,    al rey-conde se la da:
     --¡Ay, qué ojos de princesa,    en mi vida he visto tal!
  26   --Sí los has visto, rey-conde,    pero no te acordarás.
     --¿De dónde es usted?, señora,    aunque esté mal preguntar.
  28   --Soy en Francia nacida,    soy de Francia natural.
     . . . . . . . . . . . . . . . . . . .    . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
     --Tu padre y tu madre buenos    y todos sin novedad.--
  30   Al oír a la princesa    al suelo cayó mortal.
     Ha salido la otra novia    como una llueca espantá:
  32   --Mira, no sea el demonio,    que te ha venido a tentar.
     --No es el demonio, señora,    ni tampoco lo será;
  34   es el conde mi marido    y me lo vengo a llevar.
     La carne que tengáis muerta,    cocerla o echarla en sal;
  36   el pan que tengáis cocido,    a los pobres podéis dar;
     las alhajas y anillos    por besos y abrazos van,
  38   que el rey-conde es mi marido    y me lo vengo a llevar.--

Nota: Reconstituyo la versión a partir de las indicaciones editoriales de RTLH, IV, versión 230, pág. 207, donde sólo se transcriben las variantes de la versión de Catalina (vv 29-31), anotadas por J. Moreno al pie de la versión V. 228 (entrada 4021 en el archivo online).

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0110:284 La Condesita (á)            (ficha nº: 4024)

Versión de Villarrobledo (ay. Villarrobledo, p.j. La Roda, Albacete, España).   Recitada por una mujer (unos 50a). Recogida por Diego Catalán y Álvaro Galmés, 1947. (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en RTLH 4 (1970), p. 208, nº V.231.  013 hemist.  Música no registrada.

     Ya se publican las guerras,    ya se mandan publicar
  2   y se llevan a don Carlos    de capitán general.
     --Si a los ocho años no vengo,    a los nueve cásate.--
  4   Los ocho ya se han pasado,    los nueve corriendo van.
     --Si me da usted la licencia    para salir a buscar.
  6   --La licencia tienes, hija,    la licencia y libertad.--
     se ha montado en su caballo    [. . . . . . . . . . . . . . . . . . .]

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0110:285 La Condesita (á)            (ficha nº: 4025)

Versión de La Roda (ay. La Roda, p.j. La Roda, Albacete, España).   Recitada por Francisca Moreno (40a). Recogida por Diego Catalán y Álvaro Galmés, 1947. (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en RTLH 4 (1970), p. 208, nº V.2312.  059 hemist.  Música no registrada.

     Ya se publican las guerras,    ya se mandan publicar
  2   y al rey-conde se lo llevan    de capitán general.
     --Si a los ocho años no vengo,    condesa, puedes casar.--
  4   --Ya van los siete caídos,    los ocho corriendo van
     y tengo carta en mi pecho    que el conde vivo está.
  6   Y un día estando en la mesa    su padre la empieza a hablar:
     --¿Por qué no te casas hija?    --¡Qué me tengo de casar!,
  8   si tengo carta en mi pecho    que el rey-conde vivo está.
     --Padre, ¿me dará licencia    para irlo a buscar?
  10   --La licencia ya la tienes,    la licencia y libertad.--
     Se ha puesto su gran vestido    encima su gran saya;
  12   va dende villa en villita    dende lugar en lugar.
     A la salida de un monte,    muy cerquita de un lugar,
  14   se ha encontrado un muletero    que los lleva a placentar:
     --¿De quién son estas muletas    que lleva usted a placentar?
  16   --Del rey-conde son, señora,    que lo han mandado esposar.
     --¿Está muy lejos el pueblo?    Una legua corto está.--
  18   Ha dejado de correr    y ha principiado a volar;
     ha llegado a la puerta    [. . . . . . . . . . . . . . . . . . .]
  20   y ha pedido una limosna    sale el rey-conde y la da:
     --¡Oh qué ojos de princesa,    en mi vida los vi tal!
  22   --¿De dónde es usted, señora?    --De la Francia natural.--
     Sale la novia a la puerta    y la ha principiado a hablar:
  24   --Es usted el diablo, señora,    y le ha enviado a tentar.
     --No soy el diablo, señora,    ni me ha enviado a tentar,
  26   que el rey-conde es mi marido    y me lo vengo a llevar.
     La carne que tengáis muerta,    tirarla o echarla en sal,
  28   y el pan que tengáis cocido,    de limosna podéis dar;
     las joyas y los anillos    en besos suspiros van,
  30   que el rey-conde es mi marido    y me lo vengo a llevar.--

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0110:286 La Condesita (á)            (ficha nº: 4026)

Versión de Barrax (ay. Barrax, p.j. Albacete, Albacete, España).   Recitada por unas mujeres. Recogida por Tomás Navarro Tomás, 1907. (Archivo: AMP; Colec.: Navarro Tomás, T.). Publicada en RTLH 4 (1970), pp. 208-209, nº V.233.  072 hemist.  Música no registrada.

     Ya se publican las guerras,    ya se mandan publicar;
  2   al rey-conde se lo llevan    de capitán general.
     Los ojos de la condesa    no se enjugan de llorar.
  4   Estando un día en la mesa    su padre le dijo tal:
     --¿Cómo no te casas hija,    cómo no te casas ya?
  6   --No me diga usted a mí eso,    no me diga usted a mí ná,
     que tengo carta en mi pecho    que el rey-conde vivo está.
  8   Padre, si me dais licencia    para salirlo a buscar.
     --La licencia tienes dada    y también la libertad;
  10   ponte de gala y galones    y encima un pobre sayal.--
     Y aparejaron un macho    y al conde van a buscar.
  12   Buscándolo en villa en villa    y de lugar en lugar,
     se encuentran unos caballos    que llevan a apacentar:
  14   --¿De quién son esos caballos    que llevan a pacentar?
     --Del rey-conde son, señora,    que se manda desposar.
  16   --¿Está muy largo esa quinta,    está muy largo el lugar?--
     Y responden los criados:    --Una legua corta está.
  18   Tan pronto ha echado a correr,    tan pronto ha echado a trotar,
     llegó a la puerta del conde    con un garrote a llamar.
  20   Llega y pide una limosna,    sale el conde y se la da:
     ¡Oh, qué ojos de romera,    en mi vida he visto tal!
  22   --Sí los habrás visto, conde,    sí los habrás visto ya.
     --Si venís de las Italias,    traerás mucho que contar:
  24   si las hijas del rey-conde    se han casado o casarán
     o tienen algún hijo borde    de aquellos de por allá.
  26   --Ni se han casado ni se casan    ni se mandan desposar,
     ni tienen ningún hijo borde    de aquellos de por allá.--
  28   El conde, al oír esto,    se cayó al suelo mortal.
     Salió la novia a buscarlo    como zorra en palomar:
  30   --Eres el diablo, romera,    o te ha venido a tentar.
     --No soy el diablo, señora,    ni me ha venido a buscar,
  32   que el rey-conde es mi marido    y me lo vengo a llevar.
     La carne que tengáis muerta,    la podéis echar en sal,
  34   y el pan que teneis cocido,    de limosna lo podéis dar;
     las galas y los anillos    por besos y abrazos van,
  36   que el rey-conde es mi marido    y me lo vengo a llevar.--

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0110:287 La Condesita (á)            (ficha nº: 4027)

Versión de Lezuza (ay. Lezuza, p.j. La Roda, Albacete, España).   Recitada por una mujer. Recogida por Tomás Navarro Tomás, 1907. (Archivo: AMP; Colec.: Navarro Tomás, T.). Publicada en RTLH 4 (1970), p. 211, nº V.234.  067 hemist.  Música no registrada.

     Ya se publican las guerras,    ya se mandan publicar,
  2   que el rey-conde se lo llevan    de capitán general
     de la tropa de la España    [. . . . . . . . . . . . . . . . . . .]
  4   Los ojos de la condesa    no se enjuban de llorar.
     El rey-conde se marchó    ande tenía que marchar.
  6   --Si a los siete años no vengo,    condesa, te casarás.--
     Los siete años han pasado,    los ocho corriendo van;
  8   la llama su padre a un cuarto:    --Condesa, te casarás.
     --Padre, ¡cómo he de casarme,    yo no me puedo casar!,
  10   si tengo carta en mi pecho    que el rey-conde vivo está.
     Si usted me da licencia    para salirlo a buscar.
  12   --De mí tienes la licencia    y también la libertad;
     ponte frontiles de seda,    cuando quieras marcharás.
  14   Ves de villica en villica,    ves de lugar en lugar,
     preguntando si el rey-conde    está vivo o dónde está.--
  16   Ya se acercó a una ciudad,    [. . . . . . . . . . . . . . . . . . .]
     Se ha encontrado unos caballos    que llevan a apacentar:
  18   --¿Cúyos son estos caballos    que llevan a apacentar?
     --D.el rey-conde son, señora,    que está mandado esposar
  20   --¿Está muy larga esa villa?    --Media legua corta está;
     que antes de media hora,    señora, en ella estará.--
  22   Ya ha llegado a la ciudad    . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
     --¡Oh qué ojos de condesa,    en mi vida he visto tal.
  24   --Aquí me tienes rey-conde    pa lo que quieras mandar.--
     El rey-conde cayó al suelo    sin poderse levantar.
  26   Salió la novia a la puerta    para haberlo de buscar:
     --Es usted el diablo, señora,    o lo ha venido a tentar.
  28   --No soy el diablo, señora,    ni lo he venido a tentar,
     que el rey-conde es mi marido    y me lo vengo a llevar.
  30   El pan que hubiese cocido,    de limosna pueden dar;
     la carne que hubiesen muerto,    venderla o echarla en sal;
  32   los garbanzos en remojo    también los pueden sembrar,
     que el rey-conde es mi marido    y me lo vengo a llevar.
  34   Vítor, vítor, que se viene,    vítor, vítor, ya se va,
     vítor, vítor, que se marcha    el rey-conde a su lugar.

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0110:392 La Condesita (á)            (ficha nº: 4386)

Versión de Alcaraz (ay. Alcaraz, p.j. Alcaraz, Albacete, España).   Recitada por una niña. Recogida por Diego Catalán y Álvaro Galmés, 1947. (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en RTLH 5 (1971-1972), pp. 236-237, nº VIII.17.  096 hemist.  Música no registrada.

     Grandes guerras se publican    en la tierra y en el mar,
  2   y al conde Flores le nombran    por capitán general.
     Lloraba la condesita    sin poderse consolar,
  4   que acaban de ser casados    y se tienen que apartar.
     --¿Cuántos días, cuántos meses,    cuentas estar por allá?
  6   --Deja los meses, condesa,    por años debes contar;
     si a los tres años no vuelvo,    viuda te puedes llamar.--
  8   Pasan los tres y los cuatro,    cartas del conde no llegan;
     ojos de condesita    no cesaban de llorar.
  10   Un día estando en la mesa    su padre la puso a hablar:
     --Cartas del conde no llegan,    nueva vida tomarás;
  12   condes y duques te piden,    hija, te debes casar.
     --No permita Dios del cielo    que yo me vuelva a casar;
  14   dame licencia mi padre    para el conde ir a buscar.
     --La licencia tienes, hija,    tu bendición además.--
  16   Retiróse a su aposento,    llora que te llorarás;
     quitóse medias de seda,    de lana la fue a calzar.
  18   Y encima del brillal verde,    un hábito de sayal,
     y esportilla de romero    sobre el hombre se fue a echar.
  20   Cansada va la romera,    que ya no puede andar más.
     Y al subir de unas pinadas,    un castillo vio asomar:
  22   --Si aquel castillo es de moros,    allí me cautivarán,
     mas si es de buenos cristianos,    ellos me han de remediar.
  24   Al subir de otras pinadas    gran vacada fue a encontrar:
     --Vaquerito, vaquerito,    te quería preguntar:
  26   ¿de quién llevas tantas vacas    todas de un hierro y señal?
     --Del conde Flores, señora,    que mañana se va a casar.
  28   --Del conde Flores, señor,    ¿cómo vive por acá?
     --De la guerra vino rico,    mañana se va a casar;
  30   ya están muertas las gallinas,    ya están amasando el pan.
     --Vaquerito, vaquerito,    por la Santa Trinidad,
  32   por el camino más corto    me has de encaminar allá.--
     Jornada de todo el día,    en medio la hubo andar;
  34   y al llegar frente al castillo,    con don Flores fue a encontrar:
     --Dame, buen conde, limosna    por Dios y por caridad.--
  36   Se ha echado mano al bolsillo    y un real de plata le da.
     --¡Para tan grande señor,    poca limosna es un real!
  38   --Pues pida, la romerica,    que lo que pida dará.
     --Yo pido ese anillo de oro    que en tu dedo chico está.--
  40   Y abrióse de arriba a abajo    el hábito de sayal.
     y al ver el conde el brillal verde    cayóse muerto hacia atrás.
  42   Bajó la novia llorando    al ver al conde mortal,
     y abrazado a la romera    se lo ha llegado a encontrar.
  44   ni con agua ni con vino    le pueden resucitar,
     sino con palabras dulces    que la romera le da.
  46   --Quédese con Dios, la novia,    vestidita y sin casar,
     que los amores primeros    son muy malos de olvidar;
  48   con ella vuelvo a mi tierra,    que es mi mujer principal.--

Nota: Versión derivada de o influída por la versión facticia de Menéndez Pidal, publicada Flor nueva de romances viejos en 1928 (2ª ed. aumentada: 1933).

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0110:393 La Condesita (á)            (ficha nº: 4387)

Versión de Alcaraz (ay. Alcaraz, p.j. Alcaraz, Albacete, España).   Recitada por Consuelo Arteseros (12a). Recogida por Diego Catalán y Álvaro Galmés, 1947. (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en RTLH 5 (1971-1972), p. 237, nº VIII.18.  126 hemist.  Música no registrada.

     Grandes guerras se publican    en la tierra y en el mar,
  2   y al conde Flores le nombran    por capitán general.
     Llorando está la condesa,    no se puede consolar;
  4   terminan de ser casados    y se tienen que apartar.
     --¿Cuántos días, cuántos meses    piensas de estar por allá?
  6   --Deja los meses, condesa,    por años debes contar;
     si a los tres años no vuelvo,    viuda te puedes llamar.--
  8   Pasan los tres y los cuatro,    nuevas del conde no hay;
     los ojos de la condesita    no cesaban de llorar.
  10   Y un día estando en la mesa,    su padre la puso a hablar:
     --Cartas del conde no llegan    nueva vida tomarás;
  12   condes y duques te piden,    te debes, hija, casar.
     --Carta en mi corazón tengo    que don Flores vivo está.
  14   --¡No lo quiera Dios del cielo    que yo me vuelva a casar!
     Dame licencia, mi padre,    para el conde ir a buscar.
  16   --Mi licencia tienes, hija,    mi bendición además.--
     Se retiró a su aposento,    llora que te llorarás;
  18   se quitó medias de seda,    de lana las fue a calzar;
     quitó zapatos de raso,    los puso de cordobán;
  20   esportilla de romera    sobre el hombro le echó atrás.
     Cogió el bordón en la mano    y se fue a peregrinar.
  22   Anduvo siete reinados    morería y cristiandad;
     anduvo por mar y tierra    y no pudo al conde encontrar.
  24   Cansada va la romera,    que ya no puede andar más.
     Subió a un puerto, miró al valle,    un castillo vio asomar:
  26   --Si aquel castillo es de moros,    allí me cautivarán;
     mas si es de buenos cristianos,    ellos me han de remediar.--
  28   Y al saltar la gran pinada    gran vacada fue a encontrar:
     --Vaquerito, vaquerito,    te quería preguntar,
  30   --¿de quién son toda` esas vacas    del mismo hierro y señal?
     --Del conde Flores, romera,    que en aquel castillo está.
  32   --Vaquerito, vaquerito,    más te quiero preguntar:
     del conde Flores tu amo,    ¿cómo vive por acá?
  34   --De la guerra llegó rico,    mañana se va a casar;
     gallinas ya están muertas    y están amasando el pan.
  36   --Vaquerito, vaquerito,    por la Santa Trinidad,
     por el camino más corto    me has de encaminar allá.--
  38   Jornada de todo el día    en medio la hubo de andar,
     y al llegar frente al castillo    con don Flores fue a encontrar:
  40   --Déme limosna, buen conde,    por Dios y por caridad.
     --¡Oh qué ojos de romera,    en mi vida los vi tal!
  42   --Sí los habrás visto, conde,    que en Sevilla estado has.
     --¿De Sevilla es la romera?,    ¿qué se cuenta por allá?
  44   --Del conde Flores, señor,    poco bien y mucho mal.--
     Se echó la mano al bolsillo    y un real de plata la da.
  46   --¡Para tan grande, señor,    poca limosna es un real!
     --Pues pida la romerica,    que lo que pida tendrá.
  48   --Yo pido ese anillo de oro    que en tu dedo chico está.--
     Y abrióse de arriba abajo    el hábito de sayal:
  50   --No me conoces, buen conde,    mira si conocerás
     el brial de seda verde    que me diste al desposar.--
  52   Al mirarla en aquel traje    cayóse el conde hacia atrás;
     ni con agua ni con vino    se le puede recordar,
  54   sino con palabras dulces    que la romera le da.
     La novia bajó llorando    al ver al conde mortal;
  56   abrazado a la romera    se lo ha venido a encontrar.
     --Malas mañas sacas, conde,    no se podrán olvidar,
  58   que en viendo una buena moza,    la vienes ahora a abrazar.
     ¡Malhaya la romerica,    quien la trajo por acá!
  60   --No la maldiga ninguno,    que es mi mujer natural;
     con ella vuelvo a mi tierra,    con Dios, señores, quedad.
  62   Quédese con Dios, la novia,    vestidita y sin casar,
     que los amores primeros    son muy malos de olvidar.--

Nota: Versión derivada de o influída por la versión facticia de Menéndez Pidal, publicada Flor nueva de romances viejos en 1928 (2ª ed. aumentada: 1933).

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0110:394 La Condesita (á)            (ficha nº: 4388)

Versión de Munera (ay. Munera, p.j. Roda, Albacete, España).   Recitada por Magdalena Martínez (21a). Recogida por Diego Catalán y Álvaro Galmés, 1947. (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en RTLH 5 (1971-1972), pp. 237-238, nº VIII.19.  098 hemist.  Música no registrada.

     Grandes guerras se publican    en la tierra y en el mar,
  2   y al conde Flores le nombran    por capitán general.
     La princesa, como niña,    no cesaba de llorar;
  4   acaban de ser casados    se tienen que separar.
     --¿Cuántos días, cuántos meses    piensas estar por allá?
  6   --Deja los meses, condesa,    por años debes contar.
     Un día estando comiendo    su padre la vino a hablar:
  8   --Carta del conde no hay,    nueva vida tomarás;
     condes y duques te piden,    hija, te debes casar.--
  10   La princesa, como niña,    no cesaba de llorar.
     Se retiró a su aposento    llora que te llorarás;
  12   se quitó medias de seda,    de lana las fue a calzar;
     y un brillal de seda verde    que valía una ciudad.
  14   Esportilla de romero    sobre el hombro se echó atrás;
     cogió el bordón en la mano,    se fue a pelegrinear.
  16   Anduvo siete reinados,    se tuvo que sentar;
     cansada va la romera    se ha tenido que sentar.
  18   Subió a un cerro, miró a un valle,    gran castillo vio asomar:
     --Si aquel castillo es de moros,    ellos me han de cautivar;
  20   mas si es de buenos cristianos,    ellos me han de remediar.--
     Bajando aquellos pinares    gran vacada fue a encontrar:
  22   --Vaquerito, vaquerito,    por la Santa Trinidad,
     ¿de quién son todas las vacas    todas del pelo y señal?
  24   --Del conde Flores, señora,    que en aquel castillo está.
     --El conde Flores, tu amo,    ¿cómo vive por allá?
  26   --De la guerra llegó rico,    mañana se va a casar;
     ya están muertas las gallinas,    ya está amasado el pan.
  28   --Vaquerito, vaquerito,    más te quiero preguntar,
     por el camino más corto    me has de encaminar allá.--
  30   Subiendo aquellos pinares    con don Flores fue a encontrar:
     --Dame limosna, buen conde,    por Dios y por caridad.
  32   --¡Oh, qué ojos de romera    en mi vida los vi tal!
     --Sí que los has visto, conde;    en Sevilla estado has.--
  34   Se ha echado mano al bolsillo    y un real de plata le da.
     --¡Para tan grande señor,    poca limosna es un rial!
  36   --Pues pida, la romerita,    que lo que pida tendrá.
     --Yo pido ese anillo de oro    que en el dedo chico está.--
  38   Abierta de arriba a bajo    su hábito de sayal:
     --¿No me conoces, buen conde?    Mira si conocerás
  40   el brillal de seda verde    que me diste al desposar.
     Al mirarla en aquel traje    se cayó para hacia atrás;
  42   ni con vino ni con agua    le podían recordar,
     sino con palabras dulces    que su marido le da.
  44   Arriba estaba la novia    en un alto ventanal:
     --¡Malhaya sea la romera,    quien la trajo para acá.
  46   --No maltrates la romera,    que es mi mujer natural;
     con ella marcho a mi tierra    adiós, señores, quedad.
  48   Adiós, se queda la novia    vestidita y sin casar,
     que los amores primeros    son muy malos de olvidar.--

Nota: Versión derivada de o influída por la versión facticia de Menéndez Pidal, publicada Flor nueva de romances viejos en 1928 (2ª ed. aumentada: 1933).

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0110:395 La Condesita (á)            (ficha nº: 4389)

Versión de Munera (ay. Munera, p.j. Roda, Albacete, España).   Recitada por Emilia González (17a). Recogida por Diego Catalán y Álvaro Galmés, 1947. (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en RTLH 5 (1971-1972), p. 238, nº VIII.20.  129 hemist.  Música no registrada.

     Grandes guerras se publican    en la tierra y en el mar,
  2   y al conde Flores le nombran    de capitán general.
     La princesa, como niña,    no cesaba de llorar;
  4   terminan de ser casados    y se tienen que apartar.
     --¿Cuántos días, cuántos meses    piensas estar por allá?
  6   --Deja los meses, princesa,    por años debes contar;
     si a los tres años no vuelvo,    viuda te puedes llamar.--
  8   Pasan los tres y los cuatro    nuevas del conde no hay
     ojos de la princesita    no cesaban de llorar.
  10   Y un día estando comiendo    su padre le vino a hablar:
     --Cartas del conde no hay,    nueva vida tomarás;
  12   condes y duques te piden,    hija, te debes casar.
     --Carta en mi corazón tengo    que don Flores vivo está.
  14   ¡No lo quiera Dios del cielo    que yo me vuelva a casar!
     Dame licencia, mi padre,    para el conde ir a buscar.
  16   La licencia tienes, hija,    mi bendición además.--
     Se retiró a su aposento,    llorar que te llorarás;
  18   se quitó medias de seda    de lana las fue a calzar;
     dejó zapato de raso,    los puso de cordobán,
  20   y un brial de seda verde    que valía una ciudad,
     y encima del brial puso    un hábito de sayal.
  22   Esportilla de romera    sobre el hombro se echó atrás;
     cogió el bordón en la mano    y se fue a peregrinar.
  24   Anduvo siete reinados,    morarías triste andólas;
     anduvo por mar y tierra,    no pudo al conde encontrar.
  26   Cansada va la romera    que ya no puede andar más.
     Subió a la cima de un cerro    . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
  28   --Si aquel castillo es de moros,    ellos me han de cautivar;
     mas si es de buenos cristianos,    ellos me remediarán.
  30   Bajó por unos pinares,    gran vacada fue a encontrar:
     --Vaquerito, vaquerito,    te quería preguntar:
  32   ¿de quién guardas tantas vacas?    --¿De algún moro, señor?
     --Del conde Flores, señora,    que en aquel castillo está.
  34   El conde Flores, tu amo,    ¿cómo vive por acá?
     --De las guerras llegó rico,    mañana se va a casar;
  36   ya están muertas las gallinas,    ya están amasando el pan;
     muchas gentes convidadas    de lejos llegando van.
  38   --Vaquerito, vaquerito,    por la Santa Trinidad,
     por el camino más corto    me has de encaminar allá.--
  40   Jornada de todo un día    en medio lo hubieron de andar;
     llegaron hasta el castillo,    con don Flores fue a encontrar:
  42   --Una limosna, buen conde,    por Dios y la caridad.
     --¡Oh, qué ojos de romera,    en mi vida los vi tal!
  44   --Sí que los has visto, conde,    si en Sevilla has estado alguna vez.
     --La romera es de Sevilla,    ¿qué se cuenta por allá?
  46   --Del conde Flores, señor,    poco bien y mucho mal.--
     Echa su mano al bolsillo    un real en plata la da.
  48   --¡Para tan grande, señor,    poca limosna es un real!
     --Pues pida, la romerita,    que lo que pida tendrá.
  50   --Yo pido un anillo de oro    que en su dedo chico está.--
     Y abrióse de arriba abajo    el hábito de sayal:
  52   --¿No me conoces, buen conde?,    sí que me conocerás
     el brial de seda verde    que me diste al desposar.--
  54   Al mirarla en aquel traje    cayóse el conde hacia atrás;
     ni con agua ni con vino    no le pueden recordar,
  56   si no con palabras dulces    que la romera le da.
     La novia bajó llorando    al ver al conde mortal
  58   y abrazado a la romera    no cesaba de llorar:
     --¡Malas mañas sacas, conde,    no lo podrás olvidar,
  60   que al ver a una buena moza    a ella te vas a abrazar.
     --¡Malhaya la romerica    quien la trajo por acá!
  62   --No la maldiga ninguna    que es mi mujer natusán;
     con ella marcho a mi tierra,    con Dios, señores, quedad.
  64   Quédese con Dios la novia    vestidita y sin casar
     que los amores primeros    son muy malos de olvidar.--

Nota: Versión derivada de o influída por la versión facticia de Menéndez Pidal, publicada Flor nueva de romances viejos en 1928 (2ª ed. aumentada: 1933).

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0110:396 La Condesita (á)            (ficha nº: 4390)

Versión de San Pedro (ay. San Pedro, p.j. Albacete, ant. Chinchilla, Albacete, España).   Recitada por Ramona Flores. Recogido despues de 1940. (Archivo: AMP; Colec.: Alvar, M.). Publicada en RTLH 5 (1971-1972), p. 239, nº VIII.21.  122 hemist.  Música no registrada.

     Grandes guerras se publican    por la tierra y por el mar,
  2   y al conde Flores lo nombran    por capitán general.
     Lloraba la condesita    no se puede consolar;
  4   acaban de ser casados    y se tienen que apartar.
     --¿Cuántos días, cuántos meses    tienes que estar por allá?
  6   --Deja los meses, condesa,    por años debes contar;
     si a los tres años no vuelvo,    viuda te puedes llamar.--
  8   Pasan los tres y los cuatro    nuevas del conde no hay;
     ojos de la condesita    no cesaban de llorar.
  10   Un día estando a la mesa    su padre le empieza hablar:
     --Cartas del conde no llegan,    nueva vida tomarás.
  12   --Carta en mi corazón tengo    que don Flores vivo está.
     ¡No lo quiera Dios del cielo    que yo me vuelva a casar.
  14   Dame tu licencia padre    para el conde ir a buscar.
     --Mi licencia tienes, hija,    mi bendición además.--
  16   Se retiró a su aposento    llora que te llorara;
     quitóse medias de seda,    de lana las fue a calzar;
  18   dejó zapatos de raso    y los puso de cordobán,
     y un brial de seda verde    que valía una ciudad,
  20   y encima del brial puso    un hábito de sayal.
     espostilla de romero    sobre el hombro se echó atrás;
  22   cogió el bordón en la mano    y se fue a peregrinar.
     Anduvo siete reinados,    morería y cristiandad;
  24   anduvo por mar y tierra    no pudo el conde encontrar.
     Cansada va la romera,    que ya no puede andar más.
  26   Al puerto miró al valle    y un castillo vio asomar:
     --Si aquel castillo es de moros,    allí me cautivarán,
  28   mas si es de buenos cristianos,    ellos me han de remediar.
     Y bajando unos pinares    gran vacada fue a encontrar:
  30   --Vaquerito, vaquerito,    te quisiera preguntar,
     ¿de quién llevas tantas vacas    todas de un hierro y señal?
  32   --Del conde Flores, señora,    que en aquel castillo está.
     --Vaquerito, vaquerito,    más te quiero preguntar
  34   del conde Flores, tu amo:    ¿cómo vive por acá?
     --De la guerra llegó rico,    mañana se va a casar;
  36   ya están muertas las gallinas    y está amasado el pan;
     mucha gente conocida    de lejos llegando va.
  38   --Vaquerito, vaquerito,    por la Santa Trinidad,
     por el camino más corto    me has de encaminar allá.--
  40   Jornada de todo un día    en medio la hubo de andar.
     Llegada frente al castillo    con don Flores fue a encontrar:
  42   --Dame limosna, buen conde,    por Dios y por caridad.
     ¡Olé, qué ojos de romera,    en mi vida los vi tal!
  44   --Sí los habrás visto, conde,    si en Sevilla estado has.
     --La romera es de Sevilla,    ¿qué se cuenta por allá?
  46   --Del conde Flores, señor,    poco bien y mucho mal.--
     Echó la mano al bolsillo    un real de plata le da.
  48   --¡Para tan grande, señor,    poca limosna es un real!
     --Pues pide la romerica,    que lo que pida tendrá.
  50   --Yo pido ese anillo de oro    que en tu dedo chico está.--
     Y abrióse de arriba abajo    el hábito de sayal.
  52   Al mirarla en aquel traje    cayóse el conde hacia atrás;
     ni con agua ni con vino    se le puede confortar,
  54   si no con palabras dulces    que la romera le da.
     La novia bajó llorando    al ver al conde mortal,
  56   y abrazado a la romera    se lo ha venido a encontrar:
     --¡Malhaya la romerica,    quien la trajo por acá!
  58   --No la maldiga ninguno,    que es mi mujer natural;
     con ella vuelvo a mi tierra,    aquí, señores, quedad.
  60   Quédese con Dios la novia,    vestidita y sin casar,
     que los amores primeros    son muy malos de olvidar.--

Nota: Versión derivada de o influída por la versión facticia de Menéndez Pidal, publicada Flor nueva de romances viejos en 1928 (2ª ed. aumentada: 1933).

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0110:344 La Condesita (á)            (ficha nº: 4084)

Versión de Elche (ay. Elche, p.j. Elche, Alicante, España).   Recitada por Antonia Sánchez González. Recogida por Pascual Ferrández, 1923. (Archivo: AMP; Colec.: Lomba y Pedraja). Publicada en RTLH 4 (1970), p. 250, nº V.294.  060 hemist.  Música no registrada.

     Cuando se armaron las guerras    en Francia y en Portugal
  2   llamaron al conde Flores    por capitán general.
     --¿Para cuántos años, conde?    --Para siete y nada más;
  4   si a los siete no he venido    condesa, te casarás.--
     Pasan siete, pasan ocho,    cerca de los nueve van;
  6   un día estando en la mesa    su padre la vino a hablar:
     --¿Por qué no te casas, hija,    que el conde ya no vendrá.
  8   --No me quiero casar, padre,    que el conde viniendo está;
     hacedme la bendición,    que me l[o] voy a buscar.
  10   La de Dios te alcance, niña,    que es mejor y vale más.--
     Se vistió de pelegrina    y por los montes se va.
  12   A la entrada de París    con un paje vino a hablar:
     --¿De quién son esos caballos    que lleva usted sin sillar?
  14   --Del conde Flores, señora,    mañana se va a casar.
     --Ese conde que usted dice,    ¿me lo podrá usté enseñar?
  16   --Se lo enseñaré, señora,    por obra de caridad.--
     Se agarraron de la mano,    drecho al palacio se van.
  18   --Hazme una limosna, conde,    que bien me la puedes dar,
     que vengo de las Italias    y no tengo pa gastar.
  20   --Si de las Italias vienes,    ¿qué hay de nuevo por allá?
     --Que el conde Flores se ha ido    y ya no ha volvido más;
  22   la pobre de su condesa    na más hace que llorar.
     --¡Ay quién la pudiera ver,    ay, quién la pudiera amar!,
  24   con mis brazos yo abrazarla,    con mi boquita besar.
     --¿Con qué la conocerías,    con qué la conocerás?
  26   Con el rostro de su cara,    con un hermoso lunar.
     El rostro ya me se ha ido,    pero el lunar aquí está.--
  28   Se agarraron de la mano,    drecho al palacio se van;
     --Ese pan que hay masado,    a los pobres se dará;
  30   esas gallinas rosadas,    al hospital general.--

Nota: -9 la voy original a máquina.

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0110:345 La Condesita (á)            (ficha nº: 4085)

Versión de Elche (ay. Elche, p.j. Elche, Alicante, España).   Recogida por Pascual Ferrández, 1923. (Archivo: AMP; Colec.: Lomba y Pedraja). Publicada en RTLH 4 (1970), p. 251, nº V.295.  057 hemist.  Música no registrada.

     Cuando la guerra de Italia    de Francia y de Portugal
  2   llamaron al conde Flores    por capitán general.
     --¿Para cuántos años, conde?    --Para siete nada más,
  4   y a los siete no he venido    [. . . . . . . . . . . . . . . . . . .]
     Pasan siete, pasan ocho,    los nueve corriendo van;
  6   un día estando en la mesa    su padre le vino a hablar:
     --¿Por qué no te casas, hija?,    que el conde ya no vendrá.
  8   --No me quiero casar, padre,    que el conde viniendo está.
     Déme usted la bendición,    que yo me lo ir a buscar.
  10   --La bendición ya la tienes,    la de Dios te faltará.--
     Se vistió de peregrina    y por los montes se va.
  12   Al cabo de nueve meses    con el paje vino a hablar:
     --¿De quién son esos caballos    que agua les vas a dar?
  14   --Del conde Flores, señora,    mañana se va a casar.
     --El nombre que ha nombrado,    ¿por qué no me lo enseñará?
  16   --Se lo enseñaré, señora,    por obra de caridad.
     --Déme una limosna, conde,    que bien me la puede dar,
  18   que vengo de las Italias    y no tengo qué gastar.
     --Si de las Italias vienes,    ¿qué de nuevo hay por allá?
  20   --Que el conde Flores se casa    y no volverá jamás;
     la pobre de la condesa    no hace más que llorar.
  22   --¡Ah, quién la pudiera ver!,    ¡ah, quién la pudiera hablar,
     en mis brazos estrechar    y su boquita besar!
  24   --¿Con qué la conocerías,    con que la conocerás?
     --En el rostro de su cara    lleva un precioso lunar.
  26   --El rostro ya se me ha ido,    pero el lunar aquí está.
     --Eres el demonio, niña,    que me vienes a tentar.
  28   --No soy el demonio, conde,    que soy mujer natural.
     Ese pan que hay amasado,    a los pobres se dará.--

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0110:346 La Condesita (á)            (ficha nº: 4086)

Versión de Elche (ay. Elche, p.j. Elche, Alicante, España).   Recitada por Remedios Pelegrín. Recogida por Pascual Ferrández, 1923. (Archivo: AMP; Colec.: Lomba y Pedraja). Publicada en RTLH 4 (1970), p. 251, nº V.296.  068 hemist.  Música no registrada.

     Cuando se movió la guerra    de Francia y de Portugal
  2   llamaron al conde Flores    por capitán general.
     --¿Para muchos años, conde?    --Para siete nada más;
  4   si a los siete no ha venido    condesa, te casarás.--
     Pasan siete, pasan ocho,    cerca de los nueve van;
  6   un día estando en la mesa    su padre le vino a hablar:
     --¿Por qué no te casas, hija?,    que el conde no viene ya.
  8   --Padre, no quiero casarme,    que el conde en camino está.
     Me eche la bendición,    que me lo voy a buscar.
  10   --La bendición tienes hecha,    la de Dios te faltará.--
     Se vistió de pelegrina    y por los montes se va,
  12   de día va por la sierra    y de noche por la ciudad.
     Y a la entrada de París    con un paje vino a hablar:
  14   --¿De quién son esos caballos    que tan relucientes van?
     --Señora, del conde Flores,    mañana se va a casar.
  16   --Ese conde que usted dice,    ¿me lo podrá usté enseñar?
     --Se lo enseñaré, señora,    por obra de caridad.--
  18   A la entrada de palacio    con el conde vino a hablar:
     --Me dé una limosna, conde,    que bien me la puede dar,
  20   que vengo de las Italias    y no traigo qué gastar.
     --Si de las Italias vienes,    ¿qué hay de nuevo por allá?
  22   --La triste de la condesa    nada hace más que llorar,
     que el conde Flores se ha ido    y ya no ha volvido más.
  24   --¡Ay, quién la pudiera ver!,    y ¡ay, quién la pudiera amar,
     y en mis brazos mantenerla    y su carita besar!
  26   --¿Con qué la conocerías,    con que la conocerás?
     --Con el rostro de su cara    y su precioso lunar.
  28   --El rostro ya se me ha ido,    pero el lunar aquí está.
     --Qué demonio de condesa,    que me vienes a intentar.
  30   --No soy el demonio, conde,    que soy mujer natural.--
     S` agarraron de la mano    para las Italias se van.
  32   --Ese pan que hay amasado,    llevarlo al hospital;
     y las gallinas que hay rosadas,    a los pobres se darán.--
  34   S` agarraron de la mano    y pa las Italias se van.

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0110:347 La Condesita (á)            (ficha nº: 4087)

Versión de Elche (ay. Elche, p.j. Elche, Alicante, España).   Recogida en 1923. (Archivo: AMP; Colec.: Lomba y Pedraja). Publicada en RTLH 4 (1970), p. 252, nº V.297.  062 hemist.  Música no registrada.

     Cuando se armaron las guerras    en Francia y en Portugal
  2   llamaron al conde Flores    por capitán general.
     --¿Para cuántos años, conde?    --Para siete y nada más;
  4   si a los siete no he venido    condesa, te casarás.
     Pasan siete, pasan ocho,    cerca de los nueve están,
  6   y un día estando en la mesa    su padre le vino hablar:
     --Ya te puedes casar, hija,    que el conde ya no vendrá.
  8   --No me quiero casar, padre,    que el conde en el mundo está.
     Me haga la bendición,    que yo lo ir a buscar.--
  10   Se vistió de pelegrina    y por los desiertos va.
     Al cabo de nueve meses    llega a una gran ciudad
  12   y esta ciudad se llamaba    la provincia de Graná.
     Allí vio unos caballos    que salían sin sillar:
  14   --¿De quién son esos caballos    que los llevan sin sillar?
     --Son del conde mayor Flores,    que mañana va a casar.
  16   --Y ese conde que usted dice    ¿me lo puede usted enseñar?
     --Sí, . . . . . . . . .    por amor y caridad.
  18   A la entrada del palacio    con el conde vino a hablar:
     --Darme una limosna, conde,    que bien me la puedes dar,
  20   que vengo de las Italias    y no traigo en qué cortar.
     --Si vienes de las Italias,    ¿qué me cuentas por allá?
  22   --Que la condesita pobre    está ciega de llorar.
     --¡Quién pudiera verla,    quién pudiera hablarla,
  24   y en mis bracitos tenerla    y en mi boquita besarla!
     --¿Con qué la conocerías,    con que la conocerás?
  26   --Con el rostro de su cara,    con su bonito lunar.
     --El rostro ya me s` ha ido,    pero el lunar aquí está.
  28   --Eres mujer o demonio    que me vienes a intentar.
     --No soy demonio, conde,    que soy mujer natural.--
  30   Se agarraron de la mano    y para dentro se van.
     --Nos iremos a las Italias    y allí nos casarán.--

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0110:387 La Condesita (á)            (ficha nº: 4380)

Versión de Andalucía s. l. (parr. Andalucía, s. l., Andalucía, España).   Recogido antes de 1888. (Archivo: AMP). Publicada en Mas y Prat 1888, 25-27. Reeditada en RTLH 5 (1971-1972), pp. 223-224, nº VIII.8.  034 hemist.  Música no registrada.

  30   Ha principiao una guerra    entre España y Portugal
     y nombran a Gerinerdo    de capitán general.
  32   La princesa, que lo supo,    se ha puestesiyo a llorar.
     --Si no vuelvo a los seis años,    ya tú te podrás casar.--
  34   Han pasado los seis años    y alguna cosita más;
     se ha vestido de romera    y le ha salido a buscar.
  36   Al subir por un cerrito    y bajar a una cañá
     s` ha encontrado un vaquerito    y le quiere preguntar:
  38   --Vaquerito, vaquerito,    por la Santa Trinidá,
     --¿De quién son estas vaquitas    con tanto perro y señá?
  40   --Son der conde Gerinerdo,    que para casarse está.
     --Tom` ayá un doblón da ocho    y yébame donde está.--
  42   Lo ha agarrado de la mano    y lo ha yevado al portal;
     ha pedío una limosna,    él se l`ha salido a dar.
  44   Le echó los brazos ar cueyo,    s` ha puestesiyo a yorá.
     --¿Eres er diablo, romera,    que me vienes a tentar?
  46   --¡No soy er diablo, güen conde,    soy tu mujé naturá!
     . . . . . . . . . . . . . . . . . . .    . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

Advertencia de Mas y Prat al final de la versión: «En la variante asturiana que tenemos a la vista, y que es casi idéntica a la andaluza, en esta última parte, acaba así el romance sin variar de rima y de un modo más acomodado al interés del episodio: Las bodas y los torneos / por doña Eloisa serán; // la Princesa en un convento / su vida rematará. // --Non será así, Princesina, / contigo quiero casar.-- // Ya mandan a los criados / los coches aparejar; // desque emparejados fueron / ya se parten, ya se van // para celebrar las bodas / en Francia la natural.»

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0110:64 La Condesita (á)            (ficha nº: 3804)

Versión de Busfrío (ay. Cudellero, p.j. Pravia, Asturias, España).   Recitada por Ramona Rubio (70a). Recogida por Aurelio de Llano Roza de Ampudia, 1922. (Archivo: AMP; Colec.: Llano Roza de Ampudia, A. de). Publicada en RTLH 4 (1970), pp. 21-22, nº V.7.  062 hemist.  Música no registrada.

     --¿Por qué llores, condesina?,    tú, ¿por qué tienes pesar?
  2   --Lloro por ti, conde Mozo,    que te quieren llevar.
     --Pues si en siete años no vuelvo,    tú ya te puedes casar.--
  4   Ya pasaron los siete años,    los siete corridos van.
     --Deme la bendición, padre,    que yo lo voy a buscar.
  6   --Que te la de Dios del cielo,    que yo no te la puedo dar;
     la mía y la de tu madre    contigo la has de llevar.--
  8   Siete leguas anduviera    ni un cristiano encontró,
     de las siete pa las ocho    vieron un hombre sonar.
  10   --Ay de mi, triste cuitada,    [. . . . . . . . . . . .]
     que como sean de moros,    allí me han de cautivar;
  12   pero si es de cristianos,    no me acobarda el pasar.--
     Aquel era un pastorcito    [. . . . . . . . . . . .]
  14   que pastaba sus ganados    lanados y por lanar.
     --Dígame usted, pastorcito    [. . . . . . . . . . . .]
  16   ¿De quién es aquel caballo    que está puesto a jinetear?
     --Aquel es del conde Mozo    que se va hoy a casar.
  18   --Por Dios pido al pastorcito    que me vaya a acompañar.--
     --Dónde viene la señora,    y qué viene aquí buscar?
  20   --Narangas y limones    para el camino pasar,
     que yo soy de Berbería    y no traigo qué gastar.
  22   --Y si sois de Berbería,    ¿qué se cuenta por allá?
     --Por allí no se cuenta nada    [. . . . . . . . . . . .]
  24   sino que marchó el conde Mozo    y ya no volverá más.--
     Miraba y remiraba    y desmayado se cae.
  26   --¡Valga el diablo, la señora,    y el paje que aquí la trae!,
     se me desmayó el marido    con las novedades que trae.
  28   --¡Calle con Dios, la señora,    que Dios lo ha de mandar!,
     que para ser su marido    aún estaba por casar.--
  30   --La sopa ya queda hecha    y unda estaba por calar,
     el vino también está pago    y me queda sin catar.
  32   Queden con Dios los señores,    casados y por casar,
     que estos son los mis amores    que me vienen a buscar.--

Notas: tras el v. 18 comenta la recitadora: "Llegó para donde él estaba"; tras el v. 29 aclara: "Luego recordó el novio; dice".

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0110:65 La Condesita (á)            (ficha nº: 3805)

Versión de Vega (ay. Aller, p.j. Labiana, Asturias, España).   Recitada por la Cañona. Recogida por Valentín Lillo, 1914. (Archivo: AMP). Publicada en RTLH 4 (1970), pp. 22-24, nº V.8.  088 hemist.  Música registrada.

     El conde y la condesa    iban juntos a pasear,
  2   los ojos de la condesa    non paraban de llorar.
     ¿Por qué llora la condesa,    condesa o por condesar?,
  4   ¿te ha hecho mal el mi vino?,    ¿te ha hecho mal el mi pan?
     ¿te han hecho mal mis criados?,    yo les mando castigar.
  6   --Ni me ha hecho mal el vino,    ni me ha hecho mal el pan,
     ni tampoco tus criados,    no les mandes castigar,
  8   que tengo por entendido    que te vas a Portugal
     --De que me voy sí que es cierto,    de que me voy es verdad;
  10   siete años doy por tiempo    si me quieres aguardar.
     Si a los siete no viniera,    yo te mandaré llamar.--
  12   Los siete van ya cumplidos,    los ocho cumplidos van
     y el conde no parecía    ni la mandaba llamar.
  14   Pidió licencia a sus padres    para ir a Portugal:
     --Doncellas por los caminos    de noche parecen mal.--
  16   Se vistió de pelegrina    y se marcho a Portugal.
     Siete leguas lleva andadas    en sin palacio encontrar,
  18   de las siete pa las ocho    un palacio vio asomar.
     --Si el palacio es de moros,    ellos me cautivarán,
  20   y si es de persona humana,    ellos me han de dar el pan.--
     Asentada junto ` un roble    cansadita ya de andar
  22   y vio venir a un pastor    que caballos va a guardar.
     --¿De quién son esos caballos    herrados de esa señal?
  24   --Los caballos son del conde,    mañana se va a casar,
     los carneros ya están muertos,    la gente ya va a llegar.
  26   --¡Por Dios te pido pastor    por Dios y por caridad!,
     que las puertas del palacio    me las vayas a enseñar.
  28   --Eso no puedo, señora,    los caballos se me van.
     --No se te van los caballos,    yo te los iré a guardar.--
  30   Y se dirigió a las puertas    y a la escalera subió,
     y en el medio la escalera    con el conde se encontró:
  32   --¿Dónde vas, pelegrinita,    tan arría y tan acá?,
     que si te ven los mis perros,    no se si te morderán.
  34   --Los sus perros no me muerden    porque me conocen ya.
     --¿Dónde eres, pelegrina,    de qué patria o qué ciudad?
  36   --Yo soy de tierra de condes    y de Francia natural.--
     Puso saya sobre saya    hasta el verde brial:
  38   --Te acordarás de aquel día    la noche de Navidad.--
     Al decir estas palabras,    desmayada cayó ya;
  40   ni con vino ni con agua    no la eran de recordar,
     sino con palabras dulces    que el señor conde le da.
  42   --Quédense adiós, caballeros,    que me voy de Portugal;
     me voy con la condesina    que me ha venido a buscar.
  44   --¡Válgame Nuestra Señora    y la virgen del Pilar!

Nota: -6 el original manuscrito omite el segundo hecho.

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0110:66 La Condesita (á)            (ficha nº: 3806)

Versión de Santo Tomás (ay. Aller, p.j. Labiana, Asturias, España).   Recitada por María Blanco Rodríguez (50a). Recogida por Josefina Sela, entre 1914 y 1915 (Archivo: AMP; Colec.: Sela, J. (M. Goyri-R. Menéndez Pidal)). Publicada en RTLH 4 (1970), p. 24, nº V.9.  074 hemist.  Música no registrada.

     Cuando el conde y la condesa    se iban a pasear,
  2   los ojos de la condesa    no cesaban de llorar.
     ¿Por qué lloras, mi condesa,    condesa por condesar?
  4   Si te ha hecho mal mi vino,    si te ha hecho mal mi pan,
     o te han hecho mal mis criados,    yo los mando castigar.
  6   --No me ha hecho mal tu vino,    ni me ha hecho mal tu pan,
     ni me ha hecho mal tus criados,    no los mandes castigar,
  8   que tengo por entendido    que te vas a Portugal.
     --De que me voy es muy cierto,    de que me voy es verdad;
  10   siete años te doy por tuyos,    si los quieres esperar;
     --Si a los siete no viniese,    yo te mandaré llamar.--
  12   Los siete ya van complidos    y los ocho van llegar,
     ni el conde ha parecido    ni me ha mandado llamar.
  14   Pidió permiso a su padre,    para irse a Portugal
     y su padre le contesta:    --No me vengas a ensultar;
  16   doncellas por los caminos    de noche parecen mal.--
     Vistióse de pelegrina    y se marchó a Portugal.
  18   Pasan ríos, pasan montes,    palacio viera asomar.
     --Pastorcillos, pastorcillos    que ovejas vais a guardar,
  20   ¿me diréis si sabéis por cierto    ónde está el conde Tristán?
     --Si señora, yo bien sé    donde está el conde Tristán;
  22   también le diré, señora,    mañana se va a casar;
     los corderos ya están muertos,    todo preparado está.
  24   --Pastorcillo de mi vida,    mala noticia me das,
     pero si Dios lo permite,    todo se arreglará.--
  26   Se marchó para el palacio    con vigor y con nergiá.
     Llegó al palacio y llamó    --¿Vive aquí el conde Tristán?
  28   --Sí señora, aquí vive,    para lo que guste mandar.
     --Dígale que se allegue    una palabra a escuchar.--
  30   --Buenos días, pelegrina,    ¿qué deseaba usted hablar?
     No se allegue más adentro,    mis perros la morderán.
  32   --No tengo miedo a tus perros,    que ellos no me morderán;
     traigo saya sobre saya    y enbajo un verde ribar,
  34   te acordarás que me diste    la noche de Navidad.
     --Si señora,    ya de aquella falsedad,
  36   pues ahora una buena,    tú me vienes a buscar;
     ahora dejo mi novia ir,    contigo me voy casar.--

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0110:69 La Condesita (á)            (ficha nº: 3809)

Versión de Santa Eulalia de Oscos (ay. Santa Eulalia de Oscos, p.j. Castropol, Asturias, España).   Recogida por Ramón Menéndez Pidal, antes de 1920. (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en RTLH 4 (1970), pp. 29-30, nº V.13.  072 hemist.  Música no registrada.

     Allá arriba Navarría,    n` aquella noble ciudad,
  2   nombraron al conde Laro    de capitán general.
     Condesa, desque lo supo,    no cesaba de llorar
  4   --¿Por qué lloras?, ay, condesa,    ¿por qué es tanto suspirar?
     --Me han dicho que te marchabas    de capitán general.
  6   --Quien te lo ha dicho, ay, condesa,    quien te lo ha dicho la verdad;
     si a los seis años no vuelvo,    a los siete casarás,
  8   y si eres mujer di bien    a los ocho guardaras.--
     De siete años para ocho    su padre la quier casar:
  10   No me case uste a mí, padre,    por Dios y la caridad,
     que buen marido tengo    si Dios me lo quier guardar.
  12   Hágame usted un vestido,    que lo quiero ir a buscar;
     no se lu pido de seda    ni de oro que vale más,
  14   se lo pido de esparche    d`ese que llaman sayal.
     Écheme la bendición,    que lo quiero ir a buscar.
  16   --La de Dios te cubra, hija,    la mía no te ha faltar.--
     Índose por el camino    cun pastorcillo vino a dar:
  18   --Dime, dime, pastorcillo,    por Dios y la caridad,
     ¿de quién son esas ovejas    que aquí vienes a pastar?
  20   --Del conde Laro, señora,    mañana se va a casar;
     el carnero ya está muerto    y están amasando el pan.
  22   --Dime, dime, pastorcillo,    por Dios y la caridad,
     ¿de quién es aquel palacio    que relumbra más allá?
  24   --Del conde Laro, señora,    mañana se va a casar.
     --Dime, dime, pastorcillo,    si me dejarán entrar.
  26   --Sí señora, ¿por qué no,    por qué no le dejarán?--
     --Dame una limosna, ay, el conde,    por Dios y la caridad.
  28   --Vate con Dios, pelegrina    que no tengo qué te dar.
     --Dame una limosna, ay, conde,    por Dios y la caridad.--
  30   Echó la mano al bolsillo    y un real de plata le da.
     --Esta limosna ay, buen conde,    no es la que solías dar.--
  32   Al oír estas palabras    desmayado se quedará
     con vino ni aguardiente    no lo pueden recordar.
  34   Llámelo usted, pelegrina,    por Dios y la caridad.
     --Aquí tienes tus lindos ojos    con que te solían mirar,
  36   aquí tienes tus lindos labios    con que te solían hablar.--

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0110:70 La Condesita (á)            (ficha nº: 3810)

Versión de Occidente de Asturias (Asturias, España).   Recogida por Bernardo Acevedo y Huelves, entre 1907 y 1910 (Archivo: AMP; Colec.: Acevedo y Huelves, B.). Publicada en .RTLH 4 (1970), p. 30, nº V 14.  088 hemist.  Música no registrada.

     Allá arriba en Lombardía,    aquella noble ciudad,
  2   nombraron al conde Laura    de capitán general.
     La condesa, que lo supo,    no cesaba de llorar.
  4   --¿Por qué lloras?, ay, condesa,    ¿por qué tanto suspirar?
     --Que me han dicho, conde Laura,    que te vas de capitán.
  6   --Si te lo han dicho, condesa,    te habrán dicho la verdad,
     y si en seis años no vuelvo,    a los nueve has de esperar.--
  8   Aún no llegó a los siete,    ya la tratan de casar:
     --Mujer que tiene marido    no la traten de casar.
  10   Échenme la bendición,    que yo le voy a buscar.
     La bendición de Dios, hija,    ésa no te ha de faltar.
  12   Écheme usted un vestido    aunque sea de sayal.--
     Anduvo siete reinados    y no lo pudo encontrar,
  14   mas al cabo de los ocho,    con el conde vino a dar:
     ¿De quién es aquel palacio    que descubro tan allá?
  16   --Del conde Laura, señora,    mañana se va a casar.
     --Dígame usted, buen paje,    ¿no me dejarán encontrar?
  18   --Sí señora, sí la dejan    ¿por qué no la han de dejar?
     Anduvieron siete puertas    y no lo pudieron hallar,
  20   mas al cabo de las ocho    con el conde vino a dar:
     --Dame limosna, buen conde,    por Dios y por caridad,
  22   --Vete con Dios, peregrina,    que no tengo qué te dar.
     --Dame limosna, buen conde,    por Dios y por caridad,
  24   que algún día en tu palacio    limosna solías dar.--
     Mete la mano al bolsillo    y un real de plata le da.
  26   --¿De dónde eres, peregrina,    tan graciosa en el mirar?
     --De allá de Lombardía,    de aquella noble ciudad.
  28   Ya que eres de Lombardía,    ¿qué se cuenta por allá?
     Del conde Laura, señor,    poco bien y mucho mal,
  30   que ha dejado a su mujer    hace quince años o más.--
     Al oír estas palabras,    desmayado en tierra cae;
  32   con agua ni aguardiente    no lo pueden recordar.
     Levántalo, peregrina,    por Dios y por caridad,
  34   --Levántate de ahí, buen conde,    por Dios y por caridad,
     que aquí están mis lindos ojos    con que te solía mirar,
  36   que aquí están mis lindos brazos    con que te solía abrazar,
     que aquí está el don que me diste    la noche de Navidad.
  38   --Venir acá, pajes míos,    los que coméis de mi pan,
     y cogedla por la mano    y llevadla a pasear
  40   por la puerta de la otra,    que ella os preguntará:
     --¿De quién es esa señora,    que lleváis a pasear?
  42   --Del conde Laura, señora,    que lo ha venido a buscar.
     --Tengo oído en el mundo    y ahora veo que es verdad,
  44   que los amores primeros    son muy malos de olvidar.--

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0110:71 La Condesita (á)            (ficha nº: 3811)

Versión de Zureda (ay. Lena, p.j. Lena, Asturias, España).   Recitada por María Teresa Álvarez (15a). Recogida por Aurelio de Llano Roza de Ampudia, 1924. (Archivo: AMP; Colec.: Llano Roza de Ampudia, A. de). Publicada en RTLH 4 (1970), pp. 30-31, nº V.15.  068 hemist.  Música no registrada.

     Allá arriba en Lombardía,    `n aquella grande ciudad,
  2   nombraron al conde Laura    de capitán general.
     La condesa, que lo supo,    no cesaba de llorar.
  4   --Por quién lloras, condesita,    por quién tanto suspirar?
     --Suspiro porque te han dicho    que ibas de capitán
  6   --Si te lo han dicho, condesa,    pues te han dicho la verdad
     si a los seis años no vengo,    a los siete has de esperar;
  8   si eres mujer de bien    a los ocho has de llegar.--
     A los ocho ya cumplidos    la trataron de casar:
  10   --Mujer que tenga marido    no la traten de casar.
     Cómpreme un vestido, padre,    por Dios y la caridad;
  12   no se lo pido de seda,    ni de oro que cuesta más,
     pues se lo pido de esparto,    de eso que llaman sayal.
  14   Se vistió de pelegrina    y se coló a pelegrinar
     y anduvo siete reinados    y no le ha sido a encontrar;
  16   ha encontrado un pastorcito    a las orilla del mar:
     --Dime, dime, pastorcito,    por Dios y la caridad,
  18   el conde Luna se ha ido    ¿dónde le iré a buscar?
     --Vete por ese arroyuelo    a las orillas del mar.
  20   El conde Laura, señora,    mañana se va a casar;
     ya tiene el cordero muerto    ya le están cociendo el pan.--
  22   A los ocho años cumplidos    con el conde vino a dar:
     --Deme limosna, buen conde,    por Dios y la caridad.
  24   --Vaya con Dios, pelegrina,    que no tengo nada que dar.
     --Algún día en tu palacio    limosna solían dar.--
  26   Echó mano al su bolsillo    y un real de plata le da
     --¿Dónde es usted, pelegrina,    tan noble en el mirar,
  28   tan hermosa en el vestir,    tan halagüeña `n el calzar?
     --Soy de aquella Lombardía,    de aquella grande ciudad.
  30   Si es usted de Lombardía,    ¿qué se cuenta por allá?
     --Cuéntase del conde Luna    poco bien y mucho mal,
  32   pues ha dejado a su mujer    de quince años nada más.--
     El conde al oír esto    ya se quiso desmayar;
  34   ni con vino ni aguardiente    no le hacían recordar.

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0110:72 La Condesita (á)            (ficha nº: 3812)
[0503 Conde Alarcos  contam.]

Versión de Avilés (ay. Avilés, p.j. Avelés, Asturias, España).   Recogida en Palencia por Diego Catalán y Álvaro Galmés, 1948. (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en RTLH 4 (1970), pp. 31-32, nº V.16.  092 hemist.  Música no registrada.

     Allá arriba en Lombardía    hay una noble ciudad
  2   nombrada al conde Lado    del capitán general.
     La condesa, que lo sabe,    no cesaba de llorar
  4   --¿Por qué llora, la condesa,    por qué tanto suspirar?
     --Lloro porque me dijeron    que te ibas a marchar.
  6   --Si te lo han dicho, señora,    te dijeron la verdad;
     si a los siete años no vengo,    a los ocho casarás,
  8   si eres mujer de palabra    a buscarme tu irás.--
     Pasaron los siete años    y el conde no viene ya.
  10   --Cómpreme, padre, un vestido    que yo me voy a buscar;
     no le quiero de seda,    ni de eso que cuesta más,
  12   que lo quiero de esparto,    de eso que llaman sayal.--
     Anduvo siete reinados    y nada pudo encontrar;
  14   de los siete pa los ocho    con dos pajecitos da:
     --Pajecitos, pajecitos,    [. . . . . . . . . . . . . . . . . . .]
  16   ¿de quién son estos caballos    que por la ribera van?
     --Del conde Lado, señora,    mañana se va a casar;
  18   ya mataron los carneros,    tienen cocidito el pan.
     --Pajecitos, pajecitos,    vos me enseñaréis allá.
  20   --Eso no lo haré, señora,    eso no lo haré yo tal,
     que se me van los caballos    y no los puedo alcanzar.
  22   --Si se van, que se vayan,    tengo con qué los pagar;
     en mi escalceta llevo    mil dobles y un pico más.--
     . . . . . . . . . . . . . . . . . . .    . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
  24   --Deme, buen conde, limosna,    que Dios se lo pagará.
     --Baje abajo, peregrina,    que abajo se lo darán.
  26   --Abajo ya la he pedido    y no me la quieren dar.--
     Echa mano a la escalceta    y un real en plata la da:
  28   --Eso es muy poco, buen conde,    pa lo que usted suele dar.
     --¿De dónde es la peregrina?,    tiene gracia en el hablar.
  30   --De Lombardía, señor,    de aquella noble ciudad.
     --Qué se cuenta, peregrina,    qué se cuenta por allá?
  32   . . . . . . . . . . . . . . . . . . .    poco bien y mucho mal,
     que el conde Lado, señor,    mañana se va a casar;
  34   ya mataron los carneros,    tienen cocidito el pan.--
     Entre estas palabras y otras    el conde un desmayo le da.
  36   --Pajecitos, pajecitos,    los que me coméis el pan,
     cogédmela de la mano,    llevádmela a pasear,
  38   que los amores primeros    nunca los podré olvidar.
     por donde la vea la otra    para que salga a mirar.--
  40   ¿De quién es esa señora,    que en coche del conde va?
     --Es la mujer de don conde,    que le ha venido a buscar.
  42   --¡Qué bobas son las mujeres    que de hombres se han de fiar!
     Yo me he fiado de uno,    no me fiaré de más.
  44   --Vamos a cenar, conde,    que la cena puesta está.
     --¿Qué te pasa vida mía,    que tú no quieres cenar?
  46   --Vamos a dormir, conde,    que la cama puesta está.
     --Me ha dicho el rey que te mate,    que con su hija me he de casar.--

Nota: vv -39 en adelante, añadidos después; 44 -47 proceden de Conde Alarcos.

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0110:73 La Condesita (á)            (ficha nº: 3813)

Versión de Riera (ay. Colunga, p.j. Villaviciosa, Asturias, España).   Recitada por Manuela Morán y Morán (38a). Recogida por Aurelio de Llano Roza de Ampudia, 1920. (Archivo: AMP; Colec.: Llano Roza de Ampudia, A. de). Publicada en RTLH 4 (1970), p. 32, nº V.17.  086 hemist.  Música no registrada.

     Allá arriba n a Ormandía,    `n aquella noble ciudad,
  2   nombraron al conde de Ara    de capitán general.
     La condesa, que lo supo,    no cesaba de llorar
  4   --¿Por qué llora, la condesa,    por qué tanto suspirar?
     --Porque me han dicho que ibas    de capitán general.
  6   --Si te lo han dicho, condesa,    han díchote la verdad;
     aguardarás siete años    y a los ocho llegarás,
  8   y si eres mujer de bien    a los nueve aguardarás.--
     Mas al cabo de los ocho    la trataron de casar.
  10   --¡No lo quiera Dios del cielo    ni la Virgin Trinidad,
     mujer que tenga marido,    no la traten de casar.
  12   Cómpreme usted un vestido,    que yo le voy a buscar;
     no se lo pido de plata,    ni de oro que cuesta más,
  14   que se lo pido de emparcha,    de lo que llaman sayal.--
     Anduvo siete reinados    y no lo pudo encontrar,
  16   mas al cabo de los ocho    con el paje vino a dar:
     ¿De quién son esos caballos    que los venís a cuidar?
  18   Del conde de Ara, señora,    mañana se va casar;
     ya tiene el carnero muerto    y el pan mandado amasar.
  20   --Hacer el favor, si queréis,    de ir a enseñarme allá.
     --Eso no lo haré, señora,    eso no lo haré yo tal;
  22   como están los campos verdes,    los caballos marcharán.
     --Si se marchan, que se marchen,    yo traigo con que pagar;
  24   aquí traigo en el bolsillo    cien duros y mucho más.--
     Anduvieron siete puertas,    por ninguna pudo entrar,
  26   mas al cabo de las ocho    con el conde vino a dar:
     --¿De ónde es esa peregrina    que es tan graciosa al hablar?
  28   --De la Ormandía, señor,    de aquella noble ciudad,
     --Si es usted de la Ormandía,    ¿qué se cuenta por allá?
  30   --Del conde de Ara, señor,    poco bueno y mucho mal,
     porque ha dejado a su esposa    de quince años poco más.--
  32   Al oír esto el, buen conde,    desmayado se quedar;
     ni con vino ni con agua    no le pueden recordar.
  34   --Dígale algo, peregrina,    por ver si recordará.
     --Aquí está el don que me diste    la noche de Navidad;
  36   aquí están mis propios ojos,    los que te solían mirar;
     aquí están mis propios labios,    los que te solían besar.
  38   Al oír esto el buen conde,    luego se ha de levantar:
     --Cogedme esa peregrina    y llevádmela a pasear
  40   por delante aquella otra,    que ella saldrá a preguntar:
     --¿De ónde es esa peregrina    que la venís a pasear?
  42   --La mujer del conde de Ara,    que le ha venido a buscar.--
     ¡Válgame Dios de los cielos    y la Virgin Trinidad.

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0110:77 La Condesita (á)            (ficha nº: 3817)

Versión de Las Rozas de Villanueva (ay. Cangas de Onís, p.j. Cangas de Onís, Asturias, España).   Recitada por María Concepción Fernández. Recogida en 1930. (Archivo: AMP). Publicada en Voz de Asturias 1930, pp. 195-197. Reeditada en RTLH 4 (1970), p. 35, nº V.21.  080 hemist.  Música no registrada.

     Allá arriba en Lombardía    hay una noble ciudad
  2   nombraron al conde Lado    de capitán general.
     La condesa, que lo sabe,    no cesaba de llorar.
  4   --¿Por qué llora la condesa,    por qué tanto suspirar?
     --Lloro porque me dijeron    que te ibas a marchar.
  6   --Si te lo han dicho, señora,    te dijeron la verdad,
     si a los siete años no vengo,    a los ocho casarás,
  8   y si eres mujer de palabra    a buscarme tú irás.
     Pasaron los siete años    y el conde no viene ya.
  10   --Cómpreme un vestido, padre,    que yo me voy a marchar;
     yo no lo quiero de seda,    ni de eso que cuesta más,
  12   que yo lo quiero de esparto    o eso que llaman sayal.--
     Anduvo siete reinados    y nada pudo encontrar;
  14   de los siete pa los ocho    con dos pajecitos da:
     ¿de quién son esos caballos    que por la ribera van?
  16   del conde Lado, señora,    mañana se va a casar;
     ya mataron los carneros,    tienen cocidito el pan.
  18   --Pajecitos pajecitos,    vos me enseñaréis allá.
     --Eso no lo haré, señora,    eso no lo haré yo tal,
  20   que se me van los caballos    y no los volveré hallar.
     --Si se marchan, que se marchen,    tengo con qué los pagar,
  22   porque en mi escarcela traigo    mil doblas y un pico más.--
     Fueron andando al castillo    al castillo de bondad.
  24   --Deme limosna, buen conde,    que Dios se lo pagará.
     --Baje abajo, peregrina,    que abajo se la darán.
  26   --Abajo ya la he pedido    y no me la quieren dar.--
     Echa mano a la escarcela    y un real de plata le da.
  28   --Eso es muy poco, buen conde,    para lo que solíais dar.
     --¿De dónde la pelegrina    tiene gracia en el hablar?
  30   --De Lombardía, señor,    de aquella noble ciudad.
     --¿Qué se cuenta, peregrina,    qué se cuenta por allá?
  32   --Del conde Lado, señor,    poco bien y mucho mal.
     --¿Qué se cuenta, peregrina,    qué se cuenta tanto mal?
  34   --Que el conde Lado, señor,    mañana se va a casar;
     ya mataron los carneros,    tienen cocidito el pan.--
  36   Entre estas palabras y otras    un gran desmayo le da,
     y el conde que la conoce    de gozo se echa a llorar.
  38   --Pajecitos, pajecitos,    los que me coméis el pan,
     cogédmela de la mano,    llevádmela a pasear,
  40   que los amores primeros    nunca los podre olvidar.--

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0110:78 La Condesita (á)            (ficha nº: 3818)

Versión de Asiego (ay. Cabrales, p.j. Llanes, Asturias, España).   Recitada por Josefa Ordóñez Pérez (60a). Recogida por Aurelio de Llano Roza de Ampudia, 1933. (Archivo: AMP; Colec.: Llano Roza de Ampudia, A. de). Publicada en RTLH 4 (1970), pp. 35-36, nº V.22.  095 hemist.  Música no registrada.

     Allá arriba en Nombardía,    n`aquella noble ciudad,
  2   nombraron a un conde Lara    de capitán general.
     La condesa, que lo supo,    no paraba de llorar.
  4   --¿Por qué llora la condesa?    --¿Por qué yo voy a llorar?
     Porque me han dicho que te ibas    de capitán general.
  6   --Si te lo han dicho, condesa,    bien te han dicho la verdad;
     si a los siete años no vengo,    a los ocho casarás.--
  8   A los tres años primeros    ya la tratan de casar:
     --¡No lo quiera Dios del cielo,    ni la Santa Trinidad,
  10   mujer que tenga marido    que la vuelvan a casar!
     --Cómpreme, padre, un vestido,    que yo le voy a buscar;
  12   no se lo pido de seda,    ni de oro que cuesta más,
     pues se lo pido de pardo,    de esto que llaman sayal.--
  14   Anduvo siete reinados    y no le fue pa encontrar,
     mas al cabo de los ocho    con un pastor vino a dar:
  16   ¿de quién son estos caballos    que tan lucidos están?
     --Del conde Lara, señora,    mañana se va a casar,
  18   Tres días va que se velan    mañana se casarán;
     están los carneros muertos    y está amasadito el pan.
  20   --Por Dios le pido, buen paje,    que me lo vaya a enseñar.
     --Están los campos muy verdes,    los caballos se me irán.
  22   --Si los caballos se marchan,    bien pagaditos están.
     To`vía traigo en mi bolsillo    cien duros y mucho más.--
  24   Coge un caballo de rienda    y para el palacio va.
     Siete vueltas dio al palacio,    por ninguna pudo entrar,
  26   mas al cabo de las ocho    con el conde vino a dar:
     --Deme limosna, buen conde,    por Dios y la caridad.
  28   --Pida abajo, pelegrina,    que abajo se la darán.
     --Abajo ya la he pedido,    no me la quisieron dar.--
  30   Echa mano al su bolsillo    y un rial en plata le da.
     Éstas no son las limosnas    que en palacio solía dar.
  32   --¿Dónde es la pelegrinita    que tan graciosa es en hablar?
     --De allá arriba en Nombardía,    de aquella noble ciudad.
  34   --Del conde Lara, señora,    ¿qué se cuenta por allá?
     del conde Lara, señor,    poco bien y mucho mal,
  36   que dejó la su esposita    de quince años y no más.--
     El conde, que aquesto oyó,    desmayado cae pa atrás;
  38   ni con vino ni con agua    no le son pa recordar.
     Coge la pelegrinita    un vaso de agua y le da,
  40   entonces aquel buen conde,    deseguida volvió hablar:
     --Criados, los míos criados,    los que me coméis el pan,
  42   cogeime esa pelegrina    y lleváimela a pasear.--
     En el medio del camino
  44   se encontraron con la novia    que se venía a casar:
     --¿Don es la pelegrinita    que tan graciosa es en hablar?
  46   --Del conde Lara, señora,    que estaba casado ya.
     --Yo lo he oído por el mundo    y ahora veo que es verdad,
  48   que los amores primeros    son muy malos de olvidar.

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0110:79 La Condesita (á)            (ficha nº: 3819)

Versión de Robellada de Onís (ay. Onís, p.j. Cangas de Onís, Asturias, España).   Recogida por Clemente Hernando Balmori, 1923. (Archivo: AMP). Publicada en RTLH 4 (1970), p. 36, nº V.23.  044 hemist.  Música no registrada.

     Allá arriba en Nobardía,    aquella noble ciudad,
  2   nombran al conde Lara    de capitán general.
     La condesa, que lo supo,    no cesaba de llorar.
  4   --¿Por qué lloras, mi condesa,    por qué tanto suspirar?
     --Porque me han dicho, buen conde,    que te vas de capitán.
  6   --Si te lo han dicho, condesa,    bien te han dicho la verdad;
     si a los siete años no vengo,    a los ocho aguardarás--
  8   Entre los siete y los ocho    la trataron de casar:
     --¡Mujer que marido pierda    se ha de volver a casar!
  10   Aunque no lo tenga aquí,    yo me lo voy a buscar.
     Cómpreme padre un vestido,    que yo lo voy a buscar;
  12   no me lo compre de seda,    ni de oro que cuesta más,
     que se lo pido de esparto,    que eso que llaman sayal.--
  14   Anduvo siete reinados    y no le pudo encontrar,
     mas al cabo de los ocho    con un paje vino a dar:
  16   --Dímelo tú, pajecito    ¿qué vienes aquí a buscar?
     --Voy cuidando los caballos    del señor conde de Lara,
  18   y el señor conde de Lara    mañana se va a casar;
     ya están los carneros muertos,    ya están amasando el pan.
  20   --Por Dios te pido, buen paje,    me lo vayas a enseñar.
     --No lo quiera Dios del cielo,    ni la Santa Trinidad,
  22   que están los campos muy verdes,    los caballos se me van.
     . . . . . . . . . . . . . . . . . . .    . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

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0110:80 La Condesita (á)            (ficha nº: 3820)

Versión de Oviedo (ay. Oviedo, p.j. Oviedo, Asturias, España).   Recitada por Casilda Laverde Ruiz (18a) y Irene Laverde Ruiz (16a). Recogida por José Amador de los Ríos, 1863. (Archivo: AMP; Colec.: Gumersindo Laverde; cinta: Ms. Rodrigo A., n. 45, pp. 233-238). Publicada en Cossío 1933-1934, I. XXI (nº 103), pp. 180-181. Reeditada en RTLH 4 (1970), nº V. 24, pp. 36-38 y SilAstur I 1999, (J. Antonio Cid, ed.), pp. 111-112.  094 hemist.  Música no registrada.

     Allá arriba en Novardía,    `n aquella noble ciudad,
  2   nombraron al conde Lara    de capitán general.
     La condesa, que lo supo,    bien se hartaba de llorar.
  4   --¿Por qué llora la condesa,    por qué tanto suspirar?
     --Porque me han dicho el, buen conde,    que te ibas de general.
  6   --Si te lo han dicho, condesa,    te habrán dicho la verdad;
     si a los siete años no vengo,    a los ocho casarás,
  8   y si eres mujer de bien    a los nueve aguardarás.
     . . . . . . . . . . . . . . . . . . .    . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
     --¡No lo quiera Dios del cielo    ni la Santa Trinidad,
  10   mujer que tenga marido,    que la vuelvan a casar!
     --Cómpreme padre un vestido,    que yo le iré a buscar;
  12   no se le pido de seda,    ni de oro que cuesta más;
     pídole de eso de esparto,    de eso que llaman sayal.--
  14   Siete vueltas di al reinado,    ninguno fui para hallar,
     mas al cabo de las ocho    con el paje vine a dar:
  16   --Anda, dime, pajecito,    anda, dime la verdad:
     ¿de quién son esos caballos    que te mandaron cuidar?
  18   --Del conde Lara, señora,    mañana se va a casar;
     ya mataron el carnero,    ya están amasando el pan.
  20   --Anda, dime, pajecito,    si me enseñaras allá.
     --Eso no lo haré, señora,    eso no lo haré yo tal,
  22   que están los campos muy verdes,    los caballos se me irán.
     --Si los caballos se marchan,    bien pagados te serán;
  24   que aquí llevo en el bolsillo    cien duros y mucho más.--
     El paje, que tal oyó,    al punto le fue a enseñar.
  26   Siete vueltas dio al palacio,    ninguno fue para hallar,
     mas al cabo de las ocho    con el conde vino a dar:
  28   --Darame uste una limosna    por Dios y la caridad,
     que algún día en su palacio    limosnas solían dar.
  30   --¿De dónde es la peregrina    que es tan graciosa en mirar?
     --De allá arriba en Novardía,    de aquella noble ciudad.
  32   Si es uste de Novardía,    ¿qué se cuenta por allá?
     --Del conde Lara, señor,    poco bueno y mucho mal.--
  34   El conde que tal oyó    para el suelo desmayar;
     ni con vino ni con agua    no le son para acordar.
  36   --Anda dile, peregrina,    anda, dile a levantar.
     --Aquí están los lindos ojos    con que te solía mirar;
  38   aquí está la linda boca    con que te solía hablar;
     aquí están los lindos brazos    con que te solía abrazar.--
  40   El conde, que tal oyó,    para arriba levantar:
     --Pajecitos, pajecitos,    los que coméis de mi pan,
  42   mirad a la mi señora,    llevádmela a pasear
     por delante aquella otra,    que ella os preguntará:
  44   ¿De quién es esa señora    que lleváis a pasear?
     --Es mujer del conde Lara,    que le ha venido a buscar.
  46   --Algún día, algún día    y ahora digo que es verdad,
     que los amores primeros    son muy malos de olvidar.

Notas del editor: Recogida por G. L. en Oviedo e en Llanes (p. j. Llanes) a principios de febrero 1863 y remitido a J. Amador de los Ríos; Cossío y Maza Solano editan desde ún una copia del ms. de la Biblioteca de Menéndez Pelayo que carecía de datos identificatorios y los editores creyeron erróneamente que la versión procedía de Santander.
Lecturas de la ed. de 1933 de la copia de la Biblioteca Menéndez Pelayo: -10b que la traten de c.; -14 s. v. dio a. r. / n. fue p. h.; -15b c. e. p. vino a d.; -25b a. p. l. fue a e.; -29b limosna solía d.; -41b l. q. c. el mi p.; -42a omite; -43a omite por.

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0110:81 La Condesita (á)            (ficha nº: 3821)

Versión de Llanes (ay. Llanes, p.j. Llanes, Asturias, España).   Recogida por Kurt Schindler, antes de 1941. (Archivo: AMP; Colec.: Schindler, K.). Publicada en Schindler, Ficha 48. Disco 26a y Schindler 1941, p. 46 y mús., 19 Reeditada en RTLH 4 (1970), p. 38, nº V.25.  020 hemist.  Música registrada.

     Allá arriba en Lombardía,    en aquella noble ciudad,
  2   nombran al conde de Lara    de la guerra capitán.
     La condesa, de que supo,    no ha cesado de llorar.
  4   --¿Por qué lloras tú, condesa,    por qué tanto suspirar?
     --Porque me han dicho que ibas    a la guerra capitán.
  6   --Si te lo han dicho, condesa,    bien te han dicho la verdad;
     si a los siete años no vengo,    a los ocho casarás.
  8   --¡No lo quiera Dios del cielo    ni la Santa Trinidad
     ni que yo pierda el marido,    ni que me vuelva a casar!
     . . . . . . . . . . . . . . . . . . .    . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
  10   Cómprame un vestido, padre,    por Dios y la caridad,
     . . . . . . . . . . . . . . . . . . .    . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

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0110:82 La Condesita (á)            (ficha nº: 3822)

Versión de Oviedo s. l. (Asturias, España).   Recogido despues de 1936. (Archivo: AMP). Publicada en "Canciones de la Regiduría de Cultura", Sección Femenina de FRT y de JONS. Reeditada en RTLH 4 (1970), p. 39, nº V.26.  020 hemist.  Música registrada.

     Allá arriba en Lombardía,    en aquella noble ciudad,
  2   nombran al conde Lara    de la guerra capitán.
     La condesa, que lo supo,    no cesaba de llorar.
  4   --¿Por qué lloras tú, condesa,    por qué tanto suspirar?
     --Porque me han dicho que ibas    a la guerra capitán.
  6   --Quien te ha dicho eso, condesa,    bien te ha dicho la verdad;
     que me voy a Lombardía    nombrado soy capitán.
  8   Si a los siete años no vuelvo,    a los ocho casarás.
     --¡No lo quiera Dios del cielo    ni la Santa Trinidad,
  10   mujer que ha sido tu esposa    no se volverá a casar!--
     . . . . . . . . . . . . . . . . . . .    . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

Nota: Detrás de cada verso de 16 sílabas se repite el estribillo musical: La la la ....

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0110:425 La Condesita (á)            (ficha nº: 4338)

Versión de Tanda (parr. Taranes, ay. Ponga, p.j. Cangas de Onís, Asturias, España).   Recitada por Cipriano Bulnes (27a). Recogida por Aurelio de Llano Roza de Ampudia, 1920. (Archivo: AMP; Colec.: Llano Roza de Ampudia, A. de). Publicada en RTLH 5 (1971-1972), p. 172 nº V.227.  031 hemist.  Música no registrada.

    
                    Precede el romance de Gerineldo
     . . . . . . . . . . . . . . . . . . .    . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
     Se ha levantado una guerra    entre Francia y Portugal,
  2   donde Gerineldo iba    de capitán general.
     Al cabo de siete años    no apareció regresar;
  4   se vistió de peregrina    y le ha salido a buscar.
     Anduvo siete reinados    en sin poderla encontrar;
  6   vio venir un mercader    que acababa de mercar:
     --¿De dónde vas co la ternera    ofrecidita a matar?
  8   --A la boda de Gerineldo,    que está próximo a casar.
     --Dígame usted dónde vive,    que Dios se lo ha de pagar.
  10   --Vive en la calle del Perro,    número seis, señora,
     que está es la verdad bien clara.--
  12   La suerte que ella tenía    que él la bajara a dar:
     --Gerineldo, Gerineldo,    eso es ya mucho tardar.
  14   --Para dar limosna a un pobre    no se sale del portal.
     . . . . . . . . . . . . . . . . . . .    . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
     --Quédese con Dios, señora,    yo me tengo que marchar;
  16   ésta es mi primera novia    y con ella me he de casar.--

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0110:429 La Condesita (á)            (ficha nº: 8372)

Versión de Sisterna (parr. Santa María de Sisterna, ay. Ibias, p.j. Cangas del Narcea, ant. Cangas de Tineo, Asturias, España).   Recitada por Belarmina Sal González (83a en 1991). Recogida por Anita Gavela, Juan José Pérez, y Jesús Suárez López, 1991. (Colec.: Suárez López, J.). Publicada en SilAstur VI 1997, nº 54:8, pp. 462-463 (notación musical).  099 hemist.  Música registrada.

     El conde Flores [. . . . . . . . .]    hoy se casa y hoy se va
  2   a poner guerras [en Buso]    en rayas de Portugal,
     y la condesina nueva    no cesaba de llorar.
  4   --Dime, dime, dueñor mío,    qué tiempo podrás tardar.
     --Si no vengo a los siete años,    niña, vuélvete a casar.--
  6   Pasan siete, pasan ocho,    la niña está por casar.
     --Cásate, mi hija, casa,    tú si te quieres casar,
  8   hijos de condes y duques    a ti te vienen buscar.
     --¡No lo quiera el rey del cielo    ni la Virgen del Pilar,
  10   que teniendo yo marido    me volviera yo a casar!
     Écheme la bendición    que yo lo voy a buscar.
  12   --La bendición ya la tienes,    de la Virgen del Pilar.--
     Anduvo siete reinados    en sin poderlo encontrar;
  14   de los siete pa los ocho    un criado vio asomar
     con un caballo a pasear.
  16   --¿De quién es ese caballo    que llevades a pasear?
     --¿Qué le importa a la señora,    amiga de preguntar?
  18   --¡Ese caballo, buen paje,    ha comido de mi pan!
     --Del conde Flores, señora,    mañana se va a casar.
  20   --¿Dónde vive el conde Flores    y en que palacio está?
     --Vive en la calle del Perro,    en el piso principal,
  22   número cuarenta y ocho    en su palacio real.--
     Siete vueltas dio al palacio    sin saber por donde entrar,
  24   de las siete pa las ocho    un criado vio asomar:
     --Ave María purísima.    --Sin pecado original.
  26   --¡Que me den una limosna    para caminos andar!
     --Suba arriba la señora,    que no se la han de negar.--
  28   --¡Dios los guarde a los señores    y a los que en la mesa están,
     Dios los guarde a los señores,    casados y por casar!--
  30   O por suerte o por disgracia    él mismo se la fue dar;
     echó mano a su bolsillo    y le tira con un real.
  32   --¡Esta limosna es poca    para caminos andar!
     --¿De dónde es la señora    tan cortés y tanto [ . . . ]
  34   --Soy de la tierra de Hungría,    en rayas de Portugal.
     --Si es de la tierra de Hungría    ¿qué se cuenta por allá?
  36   --Los frutos quedaban buenos,    no hay quien los esmenorar,
     sólo queda condesina,    no cesaba de llorar.--
  38   El conde desque esto oyó    se cayera para atrás,
     ni con vino ni con agua    no lo podían recordar.
  40   --¡Apártense los señores,    justicia d` este lugar,
     que sin vino ni sin agua    yo lo tengo a recordar!
  42   Despierta tú, conde Flores,    tú si quieres despertar,
     que tu esposa condesina    a ti te viene a buscar.
  44   --Pajes míos, pajes míos,    los que coméis de mi pan,
     coge` el coche y las mulas    y llevádmela a pasear;
  46   por las puertas de la otra,    ella vos ha preguntar:
     --¿De quién es esta señora    que lleváis a pasear?
  48   --¡La mujer del conde Flores    que lo ha venido a buscar!--
     Cierra las puertas de golpe,    se volviera para atrás:
  50   --¡Yo me he fiado de un hombre,    no me fiaré de más!--

Notas del editor: -2a [audición dudosa] Buso es un pueblo del concejo de Ibias, otra audición posible: que puso]; -33b [. . .] inaudible; al final comenta: "y séi otro, es distinto pero es parecido a éste, el de Gerineldo, solo que éste es al revés, como estaba soltera ya la otra estaba allí dice ella": --Maldita esa señora / que la trajo a este lugar // por causa de la señora / me quedo yo por casar. // --Si tú eres hija de un conde / yo soy de un rey, que es más.-- La informante aprendió los romances de su madre, natural del mismo pueblo.
Nota: -4a dueñor ¿acaso un cruce inadvertido entre señor y dueño?

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0110:214 La Condesita (á)            (ficha nº: 3954)

Versión de Peguerinos (ay. Peguerinos, p.j. Cebreros, Ávila, España).   Recitada por Paula Bernaldo de Quirós (41a). Recogida por Diego Catalán, 1947. (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en RTLH 4 (1970), pp. 151-152, nº V.159.  076 hemist.  Música no registrada.

     Mañanita de verano    mañanita de San Juan
  2   cuando el conde y la condesa    a coger flores se van,
     el conde tiende su capa    la condesa su brillar;
  4   los ojos de la condesa    son arroyos a llorar
     porque se va el conde Grillos    de capitán general.
  6   --¿Cuántos días, cuántos meses,    te tiés que estar por allá?
     --No cuentes días ni meses,    cuenta que por años va;
  8   si a los siete no he venido,    condesa, te pués casar.--
     Ya van los siete cumplidos    y la dice su mamá:
  10   el conde Grillos no viene,    condesa, te pués casar.
     --¡Cómo lo dirá usted, mi madre,    si mi esposo vivo está!
  12   Prepáreme usted un caballo,    que le voy a ir a buscar;
     vestida de pelegrina    nadie me conocerá.--
  14   Siete leguas van andadas    con un paje vino a dar:
     --Ven acá tú, pajecito,    me contarás la verdad:
  16   ¿dónde habita el conde Grillos,    que lo quiero ir a buscar.
     --El conde Grillos, señora,    mañana se va a casar;
  18   ya tienen el pan cocido    y la vacá para matar.
     --No pregunte usté en posadas    ni menos en hospital,
  20   pregunte usté en el palacio,    que allí está su majestad.--
     Siete vueltas dio al palacio,    con el conde vino a dar:
  22   --Conde, dame una limosna    que Dios te lo pagará,
     porque Dios tan poderoso    todo lo puede pagar.--
  24   Echó mano a su bolsillo    y un chavito le fue a dar.
     --¡Poca limosna das conde    pa la que solías dar!
  26   --¿De ónde es esta pelegrina    que a mi me conoce ya?
     --De la ciudad de Sevilla,    ¿qué se cuenta por allá?
  28   --¿Se ha casado la condesa    o se trata de casar?
     No se casa la condesa    ni se trata de casar,
  30   si tus ojos no te engañan,    a tus pies la tienes ya.--
     Cayó el conde desmayado    sin más palabras hablar.
  32   --Llamen, llamen a su esposa,    que le venga a consolar.
     --¿Quién es esta pelegrina    que al conde viene a matar?
  34   --Nadie ha matado a tu conde,    que tu conde vivo está,
     y aunque me ves vestidilla    de este tosquillo sayal,
  36   tengo debajo una joya,    vale más que tu brillar,
     que me la dio el conde Grillos    mañanita de San Juan,
  38   cuando el conde y la condesa    a coger flores se van.--

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0110:215 La Condesita (á)            (ficha nº: 3955)

Versión de Peguerinos (ay. Peguerinos, p.j. Cebreros, Ávila, España).   Recitada por la madre de Luz Frutos. Recogida por Diego Catalán, 1947. (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en RTLH 4 (1970), pp. 152-153, nº V.160.  056 hemist.  Música no registrada.

     Cuando el conde y la condesa    a coger flores se van,
  2   el conde tira la capa,    la condesa su brillar;
     los ojos de la condesa    arroyos son a llorar,
  4   porque se va el conde Grillo    de capitán general.
     --Dime, ¿para cuánto tiempo?,    dime, ¿para cuánto vas?
  6   --No lo cuentes dia-meses,    mira que por años va;
     si a los siete no he venido,    condesa, te pués casar.--
  8   Y ya le dice su padre,    --Condesa, te pués casar.
     ¡Cómo dirá eso, mi padre,    si mi esposo vivo está!
  10   Aparéjeme el caballo,    que le voy a ir a buscar.
     Vestida de peregrina,    nadie me conocerá.--
  12   Ha montado en el caballo    y a buscarle ella se va
     y ha andado siete leguas    y para las ocho va;
  14   se ha encontrado con un paje    con un paje vino a dar:
     --Dime, dime, pajecito,    dime, dime la verdad.
  16   ¿conoces al conde Grillo,    si se trata de casar?
     --El conde Grillo, señora,    mañana se va a casar;
  18   el pan ya lo tien cocido    la carne van a matar.
     No le busque usté en ciudades    ni tampoco en hospital,
  20   búsquele usté en un palacio,    que allí le vendrá a encontrar.--
     Siete vueltas dio al palacio    con el conde vino a dar:
  22   --Dame una limosna, conde,    que Dios te la pagará.--
     Echó mano a su bolsillo    y un chavito le fue a dar.
  24   --¡Poca limosna das conde    pa la que solías dar!
     --¿Quién es esta peregrina    que a mí me conoce ya?
  26   --Soy de las tierras de Asturias.    --¿Qué se cuenta por allá?,
     se ha casado la condesa    o se trata de casar?
  28   --No se casa todavía,    ni se trata de casar
     . . . . . . . . . . . .    . . . . . . . . . . . .
    
(Le enseña un pañuelo o un manto que le regaló él.)

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0110:216 La Condesita (á)            (ficha nº: 3956)

Versión de Peguerinos (ay. Peguerinos, p.j. Cebreros, Ávila, España).   Recitada por una mujer. Recogida por Diego Catalán, 1947. (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en RTLH 4 (1970), p. 153, nº V.161.  066 hemist.  Música no registrada.

     Cuando el conde y la condesa    a coger flores se van,
  2   el conde tiende la capa    la condesa su brillar;
     los ojos de la condesa    son arroyos a llorar,
  4   porque se va el conde grillo    de capitán general.
     Le pregunta la condesa    ¿cuánto tiempo vas allá?
  6   --No cuentes días ni meses,    cuenta que por años va;
     si a los siete no he venido,    condesa, te pués casar.
  8   Han pasado siete años    y para los ocho va
     y ya le dice su madre,    condesa, te pués casar.
  10   --¡Cómo dirá eso, mi madre,    si mi esposo vivo está.
     Aparéjeme el caballo,    que me voy a ir a buscar.--
  12   Y le pregunta su madre:    --¿Qué vestido has de llevar?
     --No quiero galas ni joyas,    que quiero un chasco sayal;
  14   vestida de pelerina,    nadie me conocerá.--
     Ha montado en el caballo    y se va para buscar,
  16   y ha andado siete leguas    y para las ocho va;
     se ha encontrado con un paje    con un paje vino a dar:
  18   --Ven acá, aquí, pajecito,    me contarás la verdad:
     ¿dónde habita el conde Grillo,    de capitán general?
  20   --El conde Grillo, señora,    mañana se va a casar;
     ya tienen el pan cocido    y la carne para matar.
  22   No le busque usté en posada    ni menos en hospital,
     búsquele usté en un palacio,    porque allí le encontrará.--
  24   Siete vueltas dio al palacio    con el conde vino a dar:
     --Dame una limosna, conde,    que Dios te la pagará.--
  26   Ya se echó mano al bolsillo    y un ochavo le fue a dar.
     --¡Poca limosna das conde    pa la que solías dar!
  28   --¿Cuál es esta pelerina    que a mi me conoce ya?
     --Soy de la tierra `e Sevilla.    --Pues, ¿qué se cuenta allá?,
  30   se ha casado la condesa    o se trata de casar?
     --No se casa todavía,    ni se trata de casar;
  32   si tus ojos no te engañan,    a tus pies la tienes ya.--
     Cayó el conde desmayado    sin volver a restañar.

Nota del colector: -21 Dicho por otra mujer. La recitadora concedió que se le había olvidado decirlo.

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0110:218 La Condesita (á)            (ficha nº: 3958)

Versión de Navas del Marqués (ay. Navas del Marqués (Las), p.j. Cebreros, Ávila, España).   Recitada por Laureana de la Fuente. Recogida por Ramón Menéndez Pidal, 1905. (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en RTLH 4 (1970), pp. 154-155, nº V.163.  088 hemist.  Música no registrada.

     La condesa de Olivares    tiesta y harta de llorar
  2   porque le llevan al conde    por capitán general.
     Le pregunta su señora,    ¿para cuántos años vas?
  4   --Para siete, mi señora,    para siete nada más;
     si a los ocho no he venido    ya sus podréis casar.--
  6   Los ocho ya se han cumplido,    la va el padre a visitar:
     --¿Cómo no te casas hija,    cómo no te casas ya?
  8   --¡Cómo quieres que me case    si Lombardo vivo está!
     Écheme la bendición,    que le quiero ir a buscar.
  10   --La de Dios te caiga, hija,    que es mejor y vale más.
     --Écheme la suya, padre,    que la de Dios me caerá.--
  12   La cortan un vestidillo    de un cachudillo sayal,
     un cordón de brimbe seca,    que siete vueltas la da.
  14   La buscan un pajecito    que la vaya acompañar.
     Seis leguas llevan andadas,    de un monte a descansar;
  16   se ha encontrao con un mulero    con mulas a pasear:
     --Por Dios le pido al mulero    por Dios y por caridad,
  18   que me diga de quién son    las mulas que va a pasear.
     --Son del conde Lombardo,    que mañana se ha casar.
  20   --Por Dios le pido al mulero,    por Dios y por caridad,
     que me diga ese sitio    donde ese señor está.
  22   --Ahí abajo, más abajo,    en el bendito San Juan.--
     Siete vueltas da al castillo,    no ha encontrao por dónde entrar;
  24   a eso de las tres y media    una puerta abierta está.
     Ella ha llegado a pedir    y él se lo ha salido a dar;
  26   se ha echado mano al bolsillo    y un real de plata la da.
     --¡Tanta grandeza, señor,    poca limosna me da!
  28   --Suba, suba, la romera,    la daremos vino y pan.--
     Estándoselo comiendo    la empiezan a preguntar:
  30   --¿De qué tierra es la romera,    de qué tierra o qué lugar?
     Soy de tierras de Hungría    y a Aragón vine a parar.
  32   --Diga, diga, la romera,    ¿qué se suena por allá?
     --Se vino el conde Niño    por capitán general.
  34   --Calle, calle, la romera,    no me venga a sofocar,
     que me he confesado hoy    para mañana casar.
  36   --Si no me quiere creer,    verá aquí buena señal:
     el anillo que me distes    cuando me fuistes a hablar,
  38   y mi señora la reina,    el rosario de cristal.
     Estando en estas razones    desmayado se cayó;
  40   ni con agua ni con vino    lo pueden volver en sí.
     Se levanta del desmayo    y la ha empezado a abrazar:
  42   --¿Cómo has podido venir,    cómo has podido llegar?
     --Pidiendo de puerta en puerta    y de lugar a lugar,
  44   pidiendo una limosna    si me la querían dar.

Notas del colector: -1 tiesta `cansadita`; -12 cachudillo, `grueso` (probablemente aclaración de la recitadora).
Para otra versión de Las Navas, de estructura diferente, véase la entrada nº 4407.

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0110:219 La Condesita (á)            (ficha nº: 3959)

Versión de Navas del Marqués (ay. Navas del Marqués (Las), p.j. Cebreros, Ávila, España).   Recitada por Fulgencia García (48a). Recogida por Diego Catalán, 1947. (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en RTLH 4 (1970), p. 155, nº V.164.  078 hemist.  Música no registrada.

     Triste estaba la condesa,    triste y harta de llorar,
  2   porque se marchó Lombardo    por siete años se va.
     --Si a los siete no he venido,    condesa, te pués casar.--
  4   A los siete años cumplidos    su padre fue a visitar:
     --¿Cómo no te casas, hija?    ¡Cómo me voy a casar!,
  6   --¡cómo quieres que me case    si Lombardo vivo está!
     Écheme la bendición    que me voy a ir a buscar.
  8   La de Dios te caiga, hija.    --La de Dios ya me cairá.--
     La ha buscado un pajecito    que la vaya a acompañar.
  10   Siete leguas llevan andadas,    se han parado a descansar,
     ya vio venir al mulero    con mulas a pasear:
  12   --Por Dios le pido al mulero    por Dios y por caridad,
     ¿que de quién son esas mulas    que sacan a pasear?
  14   --Son del conde de Lombardo,    mañana se va a casar.
     --Por Dios le pido al mulero,    por Dios y por caridad,
  16   que me diga del palacio    donde ese señor está.--
     --Se coge esa calle arriba    hasta el bendito Sanjuán,
  18   y a eso de las ocho y media    una puerta se abrirá.--
     Ha pedido una limosna    y él se la ha salido a dar;
  20   ha echado mano al bolsillo    y un real de plata la da.
     --Para tan grande, señor,    ¡qué poca limosna da!
  22   --Suba, suba, la romera    que le darán vino y pan.
     Estándoselo comiendo,    le ha empezado a preguntar:
  24   --¿De qué sitio es la romera    de qué pueblo o qué ciudad?
     --Yo soy del pueblo de Hombrías    y también de Portugal.
  26   --¿Qué se oye por allí    qué se oye por allá?
     --Que se marchó mi Lombardo    y no le volví a ver más.
  28   --Calle, calle la romera,    no me haga despacientar.
     --No le espaciento, don conde,    que le traigo la señal,
  30   el anillo que me distes    cuando me fuistes a hablar,
     y tu madre, mi señora,    el rosario de cristal.
  32   --¿Cómo has podido venir,    cómo has podido llegar?
     --Entre esos riscos y montes    aquí he venido a parar
  34   y pidiendo una limosna    el que la quería dar.--
     Al oír estas palabras    desmayado se caerá,
  36   ya no vuelve mi conde,    ni con agua ni con ná,
     después que haiga golvido,    dos mil abrazos la da:
  38   --¿Cómo la hemos de hacer,    cómo la hemos de pensar?
     --Di que se han muerto tus padres    y que te vas a heredar.--

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0110:220 La Condesita (á)            (ficha nº: 3960)

Versión de Villatoro (ay. Villatoro, p.j. Piedrahita, Ávila, España).   Recitada por una mujer (unos 40a). Recogida por Diego Catalán, 1947. (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en RTLH 4 (1970), pp. 155-156, nº V.165.  084 hemist.  Música no registrada.

     Llevan al conde de Luna    a ser capitán general;
  2   la condesa, como es niña,    no ha cesado de llorar.
     --Contigo me voy, buen conde,    contigo me has de llevar.
  4   --Las mujeres a la guerra    no las podemos llevar,
     que se nos quitan las fuerzas    las ganas de pelear.
  6   --Si a los siete años no vengo,    condesa, te pués casar.--
     No eran los siete cumplidos,    ya la tratan de casar.
  8   Un día al salir de misa    con sus padres a encontrar:
     --¿Cómo no te casas, hija,    o te tratas de casar?
  10   --No lo querrá Dios del cielo    ni la Virgen del Pilar,
     mientras mi marido viva    yo no me puedo casar.
  12   De los caballos que tiene,    el mejor mandó ensillar
     con doblón sobre doblón    para el camino gastar.
  14   Cien leguas llevaba andadas,    no ha encontrado hombres nacidos;
     a eso de las treinta y dos    se ha encontrado un pastorcillo:
  16   --Por Dios te pido pastor    por Dios y la Trinidad,
     que me niegues la mentira    y me digas la verdad,
  18   ¿de quién son estos caballos    marcados de esa señal?
     --Son del buen conde de Luna,    mañana se va a casar;
  20   los carneros ya están muertos,    la gente se va a avisar.
     --Por Dios te pido, pastor,    que me encamines allá;
  22   --Vaya con Dios, la señora,    no la puedo acompañar;
     si un caballo se me pierde,    si un caballo se me va,
  24   si un caballo se te pierde,    tres te sabré yo pagar.--
     La ha agarrado de la mano,    la ha encaminado hacia allá.
  26   Pasar puertas, pasar puertas,    a la del conde fue a parar:
     --Da una limosna, buen conde,    que bien la sabes tú dar,
  28   que vengo de lejas tierras    y no traigo qué gastar.
     --Si vienes de lejas tierras,    traerás mucho que contar,
  30   ¿si se casa la condesa    o se trata de casar?
     --Si se trata,no he oído nada,    si se casa no se tal;
  32   lo que sí tengo entendido,    que le ha venido a buscar.--
     Al oír estas palabras    el conde cayó mortal;
  34   ni con vino ni con agua    le han sido pa recordar,
     y ya que se recordó    le ha encomenzado a mirar:
  36   --Criados, los mis criados,    que hais comido de mi pan,
     cogerme mi esposita    y sacármela a pasear.
  38   --¿De quién es esa señora,    que sacáis a pasear?
     --Es del buen conde de Luna,    que le ha venido a buscar.
  40   --¡Alto, alto, pajarito,    que has comido de mi pan!,
     si lo has comido mejor,    no me lo vuelvas a dar,
  42   que yo me voy con mi esposa,    que me ha venido a buscar.--

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0110:221 La Condesita (á)            (ficha nº: 3961)

Versión de Villatoro (ay. Villatoro, p.j. Piedrahita, Ávila, España).   Recitada por dos mujeres (unos 25 a 28a). Recogida por Diego Catalán, 1947. (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en RTLH 4 (1970), p. 157, nº V.166.  065 hemist.  Música no registrada.

     Llevan al conde de Luna    a ser capitán general;
  2   la condesa, como niña,    no cesaba de llorar:
     --Contigo me llevas, conde,    contigo me has de llevar.
  4   --Las mujeres a la guerra    no las podemos llevar,
     que se nos quitan las fuerzas    las ganas de pelear.
  6   --¿Por qué tiempo te vas, conde,    por cuánto tiempo te vas?
     --Si a los siete años no vengo,    condesa, te casarás,
  8   es que me han matado    o que me van a matar.--
     Han pasado los siete años,    para ocho caminar,
  10   la dijo su padre un día,    ¿cómo no te casas ya?
     --¡Cómo quieres que me case,    si el conde vivo estará!
  12   Me eche usted la bendición,    que le voy a ir a buscar.
     --La de Dios te caiga, hija,    que es la que te ayudará.--
  14   Ha encontrado un pajecito    [. . . . . . . . . . . . . . . . . . .]
     --¿De quién son estos caballos    que aquí traes a pasear?
  16   --Son del buen conde de Luna,    mañana se va a casar;
     la carne ya está matada,    y el vino por ello están,
  18   y el pan que está haciendo falta,    ya lo tienen que amasar.
     --Dime, dime, pajecito,    dime, dime la verdad,
  20   el señor conde de Luna,    dime, dime dónde está.--
     La ha cogido de la mano,    ha caminado hacia allá.
  22   --Da una limosna, buen conde,    que bien la sabías dar,
     que vengo de lejas tierras    y no traigo qué gastar.
  24   --Si vienes de lejas tierras    traerás mucho que contar,
     ¿si se casa la condesa    o se trata de casar?
  26   --Si se casa no se nada    y si tratan no sé tal;
     lo que sí tengo entendido,    que le ha venido a buscar.--
  28   Al oír estas palabras    el conde cayó mortal;
     ni con vino ni con agua    le pudieron recordar.
  30   --Criados, los mis criados,    sacarla a pasear
     por la puerta de la otra,    que la otra os dirá:
  32   --¿De quién es esa señora,    que traéis a pasear?
     --Es del buen conde de Luna,    que le ha venido a buscar.--

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0110:222 La Condesita (á)            (ficha nº: 3962)

Versión de San Martín del Pimpollar (ay. San Martín del Pimpollar, p.j. Piedrahita, Ávila, España).   Recogida en 1941. (Archivo: AMP). Publicada en Schindler 1941, p. 46; música, p. 168. Reeditada en RTLH 4 (1970), pp. 157-159, nº V.167.  092 hemist.  Música registrada.

     Guerras, guerras se han armado    entre Francia y Portugal
  2   y al conde de Miraflores    le llevan de capitán.
     Los ojos de la condesa    no cesaban de llorar:
  4   --¿Cuántos años, cuántos meses    cuántos días vas a estar?
     --Siete, siete, mi condesa,    siete años debo estar;
  6   si a los ocho no he venido,    me puedes ir a buscar,
     que es señal de que me he muerto    o que me quiero casar.--
  8   Pasaron los siete años,    para los ocho va ya;
     la dijo su padre un día:    --Hija, te puedes casar.
  10   --No me casaré yo, padre,    no me casaré yo tal,
     que el conde Flor no se ha muerto,    que el conde Flor vivo está.
  12   Écheme la bendición,    que yo le voy a buscar.
     --La de Dios te caiga, hija,    que es mejor y vale más.
  14   Coge un palito en tu mano,    que te ayude a caminar.--
     No pregunta por mesón    ni menos por hospital,
  16   pregunta por el palacio    donde el conde Flor está.
     Al entrar en Zaragoza    un paje hubo de hallar:
  18   --Dios te guarde, pajecito,    tú me dirás la verdad:
     ¿de quién son esos caballos    que vienen de pasear?
  20   --Son del conde Miraflores,    mañana se va a casar;
     ayer mataron la carne    y hoy están másando el pan.
  22   --¿Dónde estará ese señor,    que con él quisiera hablar.
     --Vaya usté ese patio alante,    paseando le hallará.
  24   --Buenos días tengáis, conde,    buenos días tengáis tal.--
     Le ha pedido una limosna    y la ha alargado un real.
  26   --Para tan grande, señor,    ¡qué poca limosna da!
     ¿Dónde, dónde es la romera    que habla tan liberal?
  28   --Soy de los muros de Francia,    gente noble y principal.
     --Una hija tiene el rey,    ¿es casada o por casar?
  30   --Casada dicen que es,    casada dicen que está,
     con el conde Miraflores    y le ha salido a buscar.--
  32   Se levanto el faldellín    para guardarse el real.
     --Ese vestido, señora,    yo se lo hube de dar.
  34   --Tú me lo diste, mi conde,    mañanita de San Juan.--
     Al oír estas palabras    el conde cayó pa atrás.
  36   --¡Oh!, malhaya la romera    y quien la ha traído acá,
     que nos ha matado al conde    y a ella la hemos de matar.
  38   --No se ha muerto, no se ha muerto,    que el conde Flor vivo está.--
     Le dio la mano la novia,    no se pudo levantar;
  40   se la ha dado su mujer,    y se hubo de levantar.
     Vitor, vitor, caballeros,    que tengo mujer leal,
  42   que de los muros de Francia,    sola me vino a buscar.
     La novia que yo tenía    ya me debe perdonar;
  44   los vestidos están hechos,    ella se los romperá;
     los bollos están masados,    a los pobres se darán,
  46   que me voy con mi mujer,    que es mejor y vale más.

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0110:223 La Condesita (á)            (ficha nº: 3963)

Versión de Hoyos del Espino (ay. Hoyos del Espino, p.j. Piedrahita, Ávila, España).   Recitada por Segunda Álvarez. Recogida por María Goyri, 1931. (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en RTLH 4 (1970), pp. 159-160, nº V.168.  086 hemist.  Música no registrada.

     Hoy se parte el conde Alarcos,    hoy se parte y hoy se va,
  2   la ciudad lo siente mucho    y su mujer mucho más,
     y su mujer le pregunta:    --¿Para cuándo volverás?
  4   --Por meses no me preguntes,    por años preguntarás;
     si a los siete no he venido,    a los ocho casarás.--
  6   Los siete ya van pasados,    los ocho corriendo van.
     Su padre la dice: --Hija,    cuándo te vas a casar?
  8   --¡Cómo quié usted que me case,    si el infante vivo está!
     Me eche usted la bendición,    que le quiero ir a buscar.
  10   --La de Dios te valga, hija,    que es más grande y vale más.--
     Se ha metido pa su cuarto,    se ha empezado a desnudar,
  12   y se ha vestido de seda    y encima un tosco sayal.
     Ha cogido su bastón,    ha empezado a caminar.
  14   Al entrar en Barcelona    caballos vio pasear:
     ¿Cúyos son esos caballos    que sacáis a pasear?
  16   --Del conde Alarcos, señora,    del conde Alarcos serán,
     que esta noche se amonesta,    mañana se va a casar.
  18   --Por Dios te pido, lacayo,    que me digas la verdad:
     ¿por qué calle o por qué puerta    le tengo de ir a buscar?
  20   --Vaya usted la calle alante    a la puerta de San Juan;
     le verá usted estar sentado    con mucha la gravedad.
  22   --Por Dios pido una limosna,    por Dios me la podáis dar,
     que yo era mujer muy rica    y he llegado a emprobezar.
  24   --Váyase de ahí, la romera,    que no tengo qué la dar;
     sólo con esos ojitos    me has tirado a enamorar.
  26   --Por Dios pido una limosna,    por Dios me la podáis dar,
     que yo era mujer muy rica    y he llegado a emprobezar.--
  28   Metió la mano al bolsillo,    le ha largadillo un real.
     --¡Qué poca limosna es ésta    para la que solíais dar!
  30   --De qué pueblo es la romera,    de qué pueblo o qué lugar?
     En el pueblo ` la romera    ¿que noticias que se dan?
  32   --En mi pueblo ` la romera    las noticias que se dan,
     que el conde Alarcos se ha ido    de soldado y capitán,
  34   y la triste de su esposa    que le ha venido a buscar.--
     --Pues si ahora no me conoces,    conúceme en el brial,
  36   que el día que me le diste    se alborotó la ciudad.--
     Al oír estas palabras    se ha esmayado el capitán.
  38   --¡Prendan, prendan la romera,    que le ha venido a matar!
     --Dejen, dejen la romera,    que ella le levantará
  40   que mi maridito es éste,    nadie me le ha de quitar.
     --La que quiera maridito,    vaya a la guerra a ganar.
  42   --Adiós casa de palacio,    adiós palacio real,
     que me voy con la romera,    que es mi mujer natural.--

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0110:224 La Condesita (á)            (ficha nº: 3964)

Versión de Aliseda de Tormes (ay. Santiago de Tormes, ant. Aliseda de Tormes, p.j. Barco de Ávila, Ávila, España).   Recitada por Bonifacia Aliseda Flor (79a). Recogida por María Luisa Sánchez Robledo, 1944. (Archivo: AMP). Publicada en RTLH 4 (1970), p. 161, nº V.169.  085 hemist.  Música no registrada.

     Hoy se marcha el conde Bado,    hoy se marcha hoy se va;
  2   los ojos de la condesa    no cesaban de llorar.
     --Dime ¿por cuántos días,    por cuántos meses te vas?
  4   --No me preguntes por días,    por años preguntarás;
     si a los siete no he venido,    a los ocho pués casar.--
  6   Los siete van muy corridos,    los ocho corriendo van;
     un día yendo a misa    con su padre fue a encontrar
  8   --Hija, ¿por que no te casas?    --Padre, ¡Cómo he de casar!,
     si el conde Bado se ha ido    y no ha vuelto nunca más.
  10   Me eche usted la bendición, padre,    que me le voy a encontrar.
     --Mejor es la de Dios, hija,    que es más buena y dura más.
  12   --Me eche usted la suya, padre,    la de Dios me alcanzará.
     La de Dios y la de usted,    ambas las quiero llevar.--
  14   Se vistió de rica seda    y encima un tosco sayal;
     con la cayada en la mano    ha empezado a caminar.
  16   Siete meses por la tierra,    otros tantos por el mar,
     de día por los caminos,    de noche por un jaral.
  18   Al llegar a Barcelona    caballos vio pasear:
     --¿Cúyos son esos caballos    de hierro y vuelta señal?
  20   --Del conde Bado, señora,    mañana se va a casar.
     --Dímelo tú, pajecito    ¿dónde vive o dónde está?
  22   --En el palacio, señora,    dentro ya de la ciudad.--
     Siete vueltas dio al palacio    donde el conde solía estar,
  24   y al cabo de las ocho    con el conde vino a dar:
     --Limosna me des, buen conde,    limosna me puedes dar;
  26   al entrar en Barcelona    se me ha acabado el caudal.
     Echó mano a la bolsa    y un ochavo la fue a dar.
  28   --¡Ésta no es la limosna    que el conde solía dar!
     Echó mano a la bolsa    y otro cuarto la fue a dar.
  30   --No es ésta la limosna    que el conde solía dar.
     --Suba arriba, la romera,    suba arriba y comerá,
  32   que sólo el verla la cara,    me he empezado a enamorar.
     --Siéntase la romera,    la ha empezado a preguntar:
  34   --¿De qué tierra es la romera,    de qué tierra o qué lugar?
     --Soy de Francia, buen conde,    de Francia o de más allá.
  36   [. . . . . . . . . . . . . . . . . . .]    qué se suena por allá?
     --Que el conde Bado se ha ido    y no ha vuelto nunca más.
  38   Con ansia en el corazón    su esposa le ha ido a encontrar.--
     Esto que ha oído el conde,    se ha desmayao para atrás.
  40   --Metan presa a la romera,    que al conde matado ha.
     --A mí no me han de apresar,    ni tampoco hacerme mal,
  42   que apenas le dé la mano    él se ha de levantar,
     que este hombre es mi marido    y éste conmigo se va.--

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0110:225 La Condesita (á)            (ficha nº: 3965)

Versión de Navalonguilla (ay. Navalonguilla, p.j. El Barco de Ávila, Ávila, España).   Recitada por Amalia Chapado (23a). Recogida por Ramón Menéndez Pidal, 1926. (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en RTLH 4 (1970), pp. 161-162, nº V.170.  082 hemist.  Música no registrada.

     Ciento cincuenta soldados    para la guerra se van
  2   y el conde Abado con ellos    caminando se va ya;
     su esposa triste y llorosa    solita se va a quedar
  4   --Dime, conde Abado mío,    ¿por cuántos años te vas?
     --Si a los siete no he venido,    condesa, te casarás.
  6   Ya los siete se pasaron,    los ocho pasando van
     y su padre la decía:    --Hija, ¿no te casas ya?
  8   --¡Cómo quiere usted que me case    si el conde vivo será!
     Écheme usted la bendición,    que yo le diré a buscar.
  10   Con una cintita al pelo    que de romerita va,
     con un palito en la mano    ha empezado a caminar.
  12   Siete meses por la tierra    y otros tantos por la mar,
     y al entrar en Barcelona,    caballos vio pasear:
  14   Yo los conozco en el hierro    y en el modito de andar.
     --Ya me dirás, pajecito,    ya me dirás la verdad:
  16   ¿de quién son esos caballos    que sacas a pasear?
     --Del conde Abado, señora,    mañana se va a casar.
  18   --Ya me dirás, pajecito,    y ese conde ¿dónde está?
     --En medio de Barcelona    y en el palacio real.--
  20   Siete vueltas dio al palacio,    no supo por dónde entrar,
     y al cabito de las ocho    con el conde vino a dar:
  22   --Limosna me dará, el conde,    limosna me puedes dar,
     que al entrar en Barcelona    se me ha acabado el caudal.--
  24   Echó mano a su bolsillo    y un ochavito la da.
     --¡Poca limosna da el conde    pa la que solía dar!
  26   por tus altos o tus rincones    ¿no hay un pedazo de pan?,
     --Suba arriba, la romera,    suba arriba y comerá.--
  28   Y a la que hubo subido,    la empezaba a enamorar,
     y a la que hubo sentado    la ha empezado a preguntar:
  30   --¿De dónde es la romerita,    de qué patria o qué ciudad?--
     Y la romera responde:    --De entre Francia y Portugal.
  32   --Ya nos dirá la romera    lo que cuentan por allá.
     --Por allá no cuentan nada,    por allá qué se ha de contar,
  34   que el conde Abado se ha ido,    su esposa le está a buscar.--
     Al oír estas palabras    se ha empezado a desmayar;
  36   acuden condes y reyes    a ayudarle a levantar.
     --Esténse los reyes quietos,    que yo sola he de bastar,
  38   yo que le ayudé a caer,    le ayudaré a levantar,
     que mi maridito es conde    y le tengo que llevar.
  40   Cuando iban por los altos    parecía un alcotán,
     cuando iba por los bajos    una aguilita real.

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0110:230 La Condesita (á)            (ficha nº: 3970)

Versión de Horcajo de las Torres (ay. Horcajo de las Torres, p.j. Arévalo, Ávila, España).   Recitada por Benedicta Yenes (78a). Recogida por Samuel G. Armistead, 1964. (Archivo: AMP; Colec.: Armistead-Silverman). Publicada en RTLH 4 (1970), pp. 166-167, nº V.175.  071 hemist.  Música no registrada.

     Esta noche es Nochebuena    y mañana Navidad
  2   cuando el conde y la condesa    a los maitines se van;
     salen de los maitines    y se plantan a cenar.
  4   Se ha levantado la guerra    de Francia con Portugal.
     --Por nueve años voy quintado,    que la ley no manda más;
  6   si a los nueve años no vengo,    tú ya te puedes casar.--
     Un domingo por la tarde    su padre la mandó a llamar:
  8   --¿Cómo no te casas, hija,    cómo no te casas ya?
     --¡Cómo quieres que me case    si vive el conde don Blas!
  10   Échame la bendición,    que lo quiero ir a buscar.--
     Se ha metido para un cuarto,    se ha empezado a despojar;
  12   se ha puesto ricos vestidos,    encima de un verde sayal.
     Coge cordón y esclavina,    se ha puesto a caminar.
  14   Treinta leguas traigo andadas,    me he sentado a descansar
     allí viene un caballero    con caballos a pasear:
  16   --¿No dirá el caballero    [. . . . . . . . . . . . . . . . . . .]
     de quién son esos caballos?    --Pues son del conde don Blas.
  18   --¿No me dirá el caballero    dónde yo le iré a encontrar?
     --Si te lo digo, romera,    en la calle Larga-el-pan;
  20   muy carito vale el vino,    baratito vale el pan.--
     Tres vueltas dará al palacio    y no le vino a encontrar;
  22   a las cuatro que ya dio    ya le ha venido a encontrar:
     --¿Entre tantos señoritos    una limosna n`habrá?--
  24   Todos se quedan parados    menos el conde don Blas.
     Echó mano a su bolsillo    y una de veinte la da.
  26   --¡Qué poco da el caballero    pa la que solía dar!
     ¿No me dirá el caballero    de qué punto o qué ciudad?
  28   --Sí te lo digo, romera,    de Francia y de Portugal.
     --¿No dirá la romera    qué se pasa por allá?
  30   --Por allá no pasa nada    na más del conde don Blas,
     que ha dejado a su mujer    y su mujer le va a buscar.--
  32   El primer beso que la dio    a los cabellos la fue a dar.
     La otra, que lo estaba viendo,    del balcón se quié tirar.
  34   --Que te tires, que te mates,    ¿a mí qué se me da?
     He perdido dos llaves    una nueva y otra vieja.
  36   --Usted se queda con su hija.    --Y usted se va con su mujer.--

Nota: -27a, -28a caballero / romera acierto métrico, fallo lógico.

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0110:240 La Condesita (á)            (ficha nº: 3980)

Versión de Santa María del Arroyo (ay. Santa María del Arroyo, p.j. Ávila, Ávila, España).   Recitada por un hombre (30a) y una mujer (50a). Recogida por Diego Catalán, 1947. (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en RTLH 4 (1970), p. 177, nº V.186.  078 hemist.  Música no registrada.

     La condesita lloraba,    tiene bien por qué llorar,
  2   que al conde Flores le llevan    a la guerra general.
     Al hacer los ocho años    el conde no viene ya.
  4   --Padre, écheme la bendición,    que le voy a ir a buscar.
     --La de Dios hija te caiga,    que la mía delante va.--
  6   Se ha cogido la mantilla,    ha empezado a caminar.
     Ha andado siete días    [. . . . . . . . . . . . . . . . . . .]
  8   [. . . . . . . . .]con un coche    de mulas a pasear:
     --¿Dónde va este cochecito,    no me niegues la verdad,
  10   --A por vino va, señora,    [. . . . . . . . . . . . . . . . . . .]
     que el conde Flores, señora,    mañana se va a casar.
  12   --¿Dónde está ese conde Flores?,    no me niegues la verdad.
     --En aquel palacio alto    donde se ve blanquear;
  14   el pan lo tienen cocido,    la carne van a matar,
     y el vino que hacia falta    ya lo vamos a buscar.--
  16   Ha dado siete vueltas    y no encuentra dónde entrar,
     y a las ocho se ha encontrado    con la puerta principal.
  18   Ha pedido una limosna,    la han mandado perdonar.
     --¿Dónde está ese conde Flores?,    decidle que salga acá.
  20   --¿Qué quiere la peregrina    que tan porfiada está?
     --Que me des una limosna    para poder caminar.--
  22   Ha echado mano al bolsillo    y un ochavito la da.
     --¡Poca limosna da, conde,    poca limosna da ya;
  24   como estabas en tu casa,    siempre dabas algo más:
     cuando no dabas un duro,    dabas un peazo de pan.
  26   --¿De dónde es la peregrina    que tantas señas me da?
     --Del Trujillo, conde Flores,    del Trujillo natural.
  28   --No la conozco, señora,    nel vestir ni en el hablar.
     --¿No conoces el anillo    que te costó una ciudad?--
  30   Entonces el conde Flores    desmayado cae pa atrás;
     ni con agua ni con vino    le han podido levantar,
  32   hasta que le da la mano    su esposa la principal.
     --Corran, corran, mis criados,    corran, corran a la par
  34   y digan a la señora,    que no me puedo casar,
     que el espejo en que me miro    ya me ha venido a buscar.
  36   --¡Malhaya la peregrina,    quién diablos la trajo acá!
     --Calla, calla, condesita,    que ahora os toca callar;
  38   aunque me ves vestidita    con esta tosca sayal,
     la que traigo aquí debajo    vale más que tu caudal.
  40   Si tú eres hija de un conde,    yo de un rey que vale más.--

Nota: el hombre fue ayudado por la mujer.

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0110:241 La Condesita (á)            (ficha nº: 3981)

Versión de Diego-Álvaro (ay. Diego del Carpio, ant. Diego Álvaro, p.j. Piedrahita, Ávila, España).   Recogida por P. A. Martín Robles, 1901. (Archivo: AMP). Publicada en Ledesma 1907, p. 180. Reeditada en RTLH 4 (1970), pp. 177-178, nº V.187.  086 hemist.  Música no registrada.

     La condesita lloraba,    bien tiene por qué llorar,
  2   se llevan al conde Flores    a la guerra a pelear.
     Le llevan por siete años,    que la ley no manda más.
  4   --Si a los siete años no viene,    hija, te puedes casar.--
     --Eso sí que no, haré, padre,    eso sí que no haré tal;
  6   si a los siete años no viene,    yo le he de ir a buscar.--
     Siete años han pasado    y el conde no viene acá.
  8   --Échame la bendición,    que yo lo voy a buscar.
     --La de Dios te caiga, hija,    que la mía delante va.--
  10   Se vistió de pelegrina    y ha empezado a caminar.
     Veinte leguas lleva andadas    y a Cádiz ha ido a parar.
  12   Ha visto un paje con mulas,    se ha sentado a descansar:
     --¿De quién son esas mulas?,    no me neguéis la verdad.
  14   --Del conde Flores, señora,    mañana se va a casar;
     los pavos ya tienen muertos,    la carne la matarán,
  16   el pan lo tienen cocido,    y el vino están a buscar.
     --¿Dónde habita ese, señor?,    no me neguéis la verdad.
  18   --En aquel palacio alto,    en aquella casa real.--
     Siete vueltas dio al palacio,    no encontró por dónde entrar,
  20   y antes de dar las ocho    encontró la principal.
     Ha pedido una limosna,    le han mandado a perdonar.
  22   --¿Adónde está el conde Flores?,    decidle que baje acá.
     --¿Qué quiere la pelegrina    que tan porfiada está?
  24   --Que me deis una limosna    para poder caminar.--
     Echa mano a su bolsillo    y un ochavillo la da.
  26   --¡Qué poco dais, conde Flores,    para lo que solíais dar,
     cuando estabas en tu casa    siempre dabas algo más,
  28   cuando no dabas un duro,    dabas un pedazo e pan!
     --¿De dónde es la pelegrina    que tantas señas me da?
  30   --Alza los ojos, conde,    y mírame con piedad.--
     Al oír estas palabras,    desmayado cayó atrás;
  32   ni con agua ni con vino    le pudieron sustentar
     hasta que le dio la mano    su esposa la principal.
  34   --Corran, corran, mis criados,    ya no me quiero casar,
     que los amores primeros    me han venido aquí a buscar.--
  36   La otra que al balcón estaba    de él se quiso tirar.
     --Te tires o no te tires    o te dejes de tirar,
  38   los amores primeros    no los puedo yo olvidar
     --Calla, calla, marquesita,    que ahora te toca callar;
  40   si tú eres hija de conde,    yo de rey que vale más.
     La toca que traigo enbajo    vale más que tu caudal
  42   y el anillo de mi boda    me ha costado una ciudad.
     Calla, calla, marquesita,    que ahora te toca callar.--

Variantes de la ed. de 1907: -8 yo le; -11 omite ha ido; -12 añade a; -15 tiene; -21 omite a; -25 omite un; -26 da; solía; -28 daba; -40 del c.; del r.; -42 mi dedo.

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0110:363 La Condesita (á)            (ficha nº: 4103)

Versión de Navalperal (Ávila, España).   Recitada por Elvira Iglesias (15a) y Emilia Bartolomé (28a). Recogida por Diego Catalán, 1947. (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en RTLH 4 (1970), pp. 260-261, nº V.313.  062 hemist.  Música no registrada.

     Cuando empezaron la guerra    entre Francia y Portugal,
  2   llamaron al conde Flores    por capitán general.
     --¿Para cuántos años, conde,    para cuántos años vas?
  4   --Para siete, mi princesa,    para siete nada más;
     si a los siete no he venido,    princesa, te pués casar.--
  6   Pasan siete, pasan ocho    pa nueve corriendo van,
     y un día estando cenando    la pregunta su papá:
  8   --¿Por qué no te casas, hija,    por qué no te casas ya?
     --Padre, no quiero casarme,    que el conde viviendo está.
  10   Écheme la bendición    y al conde lo iré a buscar.
     --Mi bendición ya la tienes,    la de Dios la principal.--
  12   Se vistió de peregrina    y ha empezado a caminar
     y a la mitad del camino    con quién se vino a encontrar,
  14   con unos caballos blancos    que los llevan a domar:
     --¿De quién son eso caballos    que los llevan a domar?
  16   --Son del conde Peñalflores,    mañana se va a casar.
     --Le doy este doblón de oro    si me lleva dónde está.
  18   --No señora, yo no puedo,    que se me escaparán.
     Vaya usted la senda abajo    derecho a la plaza el Can
  20   y en uno de los balcones    ya lo verá pasear.--
     Cuatro vueltas dio al palacio,    no encontró con quién hablar
  22   y a la última que dio,    al conde lo fue a encontrar:
     --Conde, dé usted una limosna,    que usted sí la puede dar,
  24   que vengo de las Italias    y no tengo qué cenar.
     --Si vienes de las Italias,    la romera ¿cómo está?
  26   --La romera está muy triste    y no cesa de llorar.
     En caso que usted la viera,    ¿en qué la conocerá?
  28   --En su rostro puro y bello,    en su precioso lunar.
     --El rostro ya se le ha ido,    el lunar aquí está.
  30   --Suba, suba, la romera,    la darán de merendar,
     y la que iba a ser la novia    de madrina servirá.--

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0110:391 La Condesita (á)            (ficha nº: 4385)

Versión de Peguerinos (ay. Peguerinos, p.j. Cebreros, Ávila, España).   Recogida por Diego Catalán, 1947. (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en RTLH 5 (1971-1972), pp. 235-236, nº VIII.16.  100 hemist.  Música no registrada.

     Grandes guerras se publican    en la tierra y en el mar,
  2   al conde Flores le nombran    de capitán general.
     Los ojos de la condesa    son arroyos a llorar
  4   porque se marcha el conde Flores    de capitán general.
     Y un día estando a la mesa    su padre la empezó a hablar:
  6   --Condes y marqueses te piden,    te debes, hija, casar.
     --No me diga usted eso, padre,    que mi conde vivo está.
  8   Déme permiso, buen padre,    para el conde ir a buscar.
     --Mi permiso tienes, hija,    mi bendición además.--
  10   Se marcha para su cuarto    llora que te llorará;
     se quita medias de seda,    de lana las fue a calzar;
  12   se puso el brial verde    que valía una ciudad,
     encima del brigal puso    un hábito de sayal;
  14   se echó un morral a la espalda    y se fue a pelegrinear.
     Anduvo siete ciudades    morería y cristiandad;
  16   Anduvo por mar y tierra,    no pudo al conde encontrar.
     Cansada va la romera,    que ya no puede andar más.
  18   Subió a un monte, bajó a un valle,    gran vacada fue a encontrar:
     --Vaquerito, vaquerito,    te quisiera preguntar
  20   --¿De quién guardas tantas vacas    todas de un hierro y señal?
     --Del conde Flores, señora,    que en aquel castillo está.
  22   --El conde Flores tu amo,    ¿cómo vive por acá?
     --De la guerra se hizo rico,    mañana se va a casar;
  24   muchas gentes convidadas    de lejos llegando van.
     --Vaquerito, vaquerito,    más te quiero preguntar;
  26   por el camino más corto    me has de encaminar allá.--
     Jornada de día entero    en medio la hubo de andar.
  28   Ha llegado la condesa    y al conde se fue a encontrar.
     La novia la estaba viendo    desde un alto ventanal.
  30   --Dame una limosna, conde,    por Dios o por caridad.
     --¡Oh qué ojos de romera,    en la vida la vi tal!
  32   --Sí los habrás visto, conde,    si en Sevilla estado has.
     --¿De Sevilla es la condesa/,    ¿qué se cuenta por allá/
  34   --Del conde Flores, señor,    poco bien y mucho mal.--
     Se ha echado mano al bolsillo,    un real de plata la da.
  36   --Para tan grande, señor,    poca limosna es un real.
     --Que pida la romerica,    que lo que pida tendrá.
  38   --Yo pido ese anillo de oro    que en su dedo chico está.--
     Ábrese de arriba a abajo    el hábito de sayal.
  40   Al ver el conde aquello    ha caído al suelo mortal;
     ni con agua ni con vino    se le puede recordar,
  42   sino con palabras dulces    que la romera le da.
     Ha bajado la novia    al ver al conde mortal;
  44   abrazado a la romera    se le ha venido a encontrar:
     --Malas mañas tienes, conde,    no las podrás olvidar;
  46   en viendo a una buena moza    luego la vas a abrazar.
     --Nadie maldiga a la joven,    que es mi mujer natural;
  48   con ella marcho a mi tierra,    adiós, señores, quedad.
     Quédese con Dios la novia,    vestidita y sin casar,
  50   que los amores primeros    son muy malos de olvidar.--

Nota: Versión derivada de la versión facticia de Menéndez Pidal, publicada Flor nueva de romances viejos en 1928 (2ª ed. aumentada: 1933).

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0110:413 La Condesita (á)            (ficha nº: 4407)

Versión de Navas del Marqués (ay. Navas del Marqués (Las), p.j. Cebreros, Ávila, España).   Recitada por una mujer (unos 35-40a). Recogida por Diego Catalán, Irene Catalán, Javier Catalán y María Catalán, 1970. (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en RTLH 5 (1971-1972), pp. 249-250, nº VIII.42.  082 hemist.  Música no registrada.

     Grandes guerras se publican    en la tierra y en el mar,
  2   y al conde Flores le nombran    por capitán general.
     Ojos de la condesita    no cesaban de llorar,
  4   que acaban de ser casados    y se tienen que apartar.
     --¿Cuántos años, cuántos meses    piensas estar por allá?
  6   --Deja los meses, condesa,    por años debes contar;
     si a los siete no he venido,    viuda te puedes llamar.--
  8   Se cumplen tres y los cuatro,    sin venirla a visitar.
     Un día, estando cominedo,    su padre la empezó a hablar:
  10   --¿Cómo no te casas, hija,    cómo no te quiés casar?
     Condes y duques te piden,    nueva vida tomarás.
  12   --Carta en el coazón tengo    que don Flores vivo está.
     Prepáreme una mulilla    para el conde ir a buscar.--
  14   Le cortan un vestidillo    de esos finos de sayal
     y una mimbrecilla seca    que la vaya a acompañar.
  16   Ha andado siete reinados,    morería y cristiandad;
     y en lo alto de . . . . . . . . .    un castillo. . . . . . . . .
     . . . . . . . . . . . . . . . . . . .    . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
  18   --¿De quién son esos caballos    que sacas a pasear?
     --Del conde Flores, señora,    mañana se va a casar;
  20   el pan lo tienen cocido,    la carne para matar;
     los perdices y pichones    ya los han ido a buscar.
  22   --Por el camino más corto    encamíname p`allá.--
     Ha dado ya siete vueltas,    y para las ocho va,
  24   y al terminar de las nueve    con el conde vino a dar:
     --Conde, pido una limosna,    conde, si la quieres dar.--
  26   Se ha echado mano al bolsillo    y un chavo la vino a dar:
     --Poca limosna das, conde,    pa lo que solías dar.
  28   --¿Quién es esta romerita    que a mí me conoce ya?
     --De la ciudad de Sevilla.    --¿Qué se cuenta por allá?,
  30   ¿o se casa la princesa    o se trata de casar?
     --Ni se casa la princesa,    ni se trata de casar,
  32   que si mis ojos no mienten,    a tus pies la tienes ya.--
     El conde cayóse al suelo,    sin más palabras hablar.
  34   La novia lo estaba viendo    subida en un ventanal:
     --¿Quién es esta romerita    que al conde vino a matar?
  36   --No está matado tu conde,    que tu conde vivo está;
     y aunque me ves vestidilla    con este tosco sayal,
  38   traigo debajo una joya    vale más que tu caudal,
     que me la dio el conde Grillo    la mañana de San Juan.
  40   --El pan que tenéis cocido,    a los pobres se lo dan,
     que yo me voy con mi esposa,    que es mi mujer de verdad.--

Nota: Versión derivada de o influída por la versión facticia de Menéndez Pidal, publicada Flor nueva de romances viejos en 1928 (2ª ed. aumentada: 1933).

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0110:249 La Condesita (á)            (ficha nº: 3989)

Versión de Coronada de la Serena (ay. La Coronada, ant. Coronada, p.j. Villanueva de la Serena, Badajoz, España).   Recogida por Bonifacio Gil García, 1944. (Archivo: AMP; Colec.: Gil García, B.). Publicada en Gil García 1944, p. 17. Reeditada en RTLH 4 (1970), pp. 183-184, nº V.195.  086 hemist.  Música no registrada.

     Cuando el conde don Valdivia    se disponía casa[r],
  2   buscaba la dama hermosa    chiquita y de poca eda[d].
     A los tres días de casado    el rey les mando llama[r]
  4   La princesa, como es niña,    se ha parado a pregunta[r]:
     --¿Por cuántos meses o días    podéis estar por allá?
  6   --Por meses o días no cuentes,    por años podéis conta[r];
     si a los siete no he venido    princesa puedes casa[r].--
  8   Al hacer los siete años,    que para ocho iban ya,
     estando un día merendando    su padre la empezó habla[r]:
  10   --Princesa, ¿cómo no casas?    --Padre, no piense usted tal,
     que tengo carta en mi pecho    qu` el rey-conde vivo está.
  12   Si usted me diera licencia    para salir a busca[r].
     --Licencia me pides, hija,    tú te la puedes toma[r],
  14   porque la mujer casada    tiene esa liberta[d]
     de buscar a su marido    por dónde quiera que va.--
  16   Mandó hacer una esclavina    para otro día marcha[r].
     Cuatro sastres la cosían,    no la podían acaba[r].
  18   Ha montado en su caballo    y ha empezado a camina[r];
     más oro llevaba encima    que todita la ciuda[d].
  20   A la entradita de Cádiz    a un pajecito vio ya:
     --Pajecito, pajecito,    no me niegues la verda[d],
  22   ¿de quién son esos caballos    que sacáis a pasea[r]?
     --Son del conde don Valdivia,    que hoy su boda será.
  24   --¿Está muy lejos el pueblo?    --Una legua poco más.--
     Al poco que iba llegando    venían de desposa[r].
  26   Se acerca a pedir limosna    por Dios y la carida[d].
     Se ha echado mano al bolsillo    y de limosna dio un real.
  28   --Para tan gran caballero    ¡poca limosna me da!
     No lo hago por la limosna,    ni por lo que me has de dar,
  30   lo hago por el anillo    que llevas en el pulga[r].--
     El conde, que oyó esto,    cayó al suelo mortal.
  32   --Romera, si eres de Roma,    te quisiera pregunta[r]
     si mi romera está muerta    o está dispuesta casa[r].
  34   --Tu romera no está muerta,    ni está dispuesta casa[r];
     la romera que tú buscas    delante la tienes ya.--
  36   --¡Oh, romera de mi vida,    que me has venido a busca[r]!;
     fuistes mi primera esposa,    contigo me he de casa[r].
  38   La otra por ser postrera,    burlada se ha de queda[r].--
     La otra se sube al patio    y al oírlo platica[r]:
  40   --Mujer, eres el demonio,    me has venido a insulta[r].
     --Que el rey-conde es mi marido    y me lo vengo a lleva[r].--
  42   Ha montado en su caballo    comenzando a camina[r],
     y el collar y los pendientes    de besos y abrazos van.

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0110:255 La Condesita (á)            (ficha nº: 3995)

Versión de Castilblanco (ay. Castilblanco, p.j. Herrera del Duque, Badajoz, España).   Recitada por Josefa Gil Ruiz (20a). Recogida en 1956. (Archivo: AMP). Publicada en Gil García 1956b, pp. 22-23; melodía, pp. 8-9. Reeditada en RTLH 4 (1970), pp. 189-191, nº V.201.  074 hemist.  Música registrada.

     Grandes guerras se publican    por la tierra y por el ma[r]
  2   y al conde Flores le nombran    por capitán general.
     A poco d`estar casados    se tuvieron que aparta[r],
  4   para el siete fue quintado    y para el ocho se va.
     --Si pa el nueve no he venido,    condesa, te puedes casa[r].--
  6   Pasan nueve, pasan diez,    y nuevas del conde no hay.
     estando un día en la mesa    su padre la empezó ahabla[r]:
  8   Condes y duques te pido,    hija, te puedes casa[r].
     --No lo quedrá Dios del cielo    ni la Santa Trinida[d];
  10   carta en mi pecho yo tengo    que don Flores vivo está.
     Dame tu permiso, padre,    para yo irle a busca[r].
  12   --Mi permiso tienes, hija,    mi bendición ademá[s].--
     Se retiró a su aposento,    llora que te llorará.
  14   Coge la manta y camina    y ha empezado a camina[r].
     Se ha quitao medias de seda,    de hilo se fue a carza[r].
  16   ha llegado a una cañada    en una verde cañá.
     Se ha encontrado un vaquerito    con mucha ansia y pieda[d]:
  18   --Dígame usted, vaquerito,    por la Santa Trinida[d],
     ¿de quién son estas vaquitas    de tanto hierro y señal?
  20   --Estas vacas gran, señora,    son del conde de don Bla[s],
     qu el domingo se amonesta    y er lunes se va a casa[r].
  22   --Toma, niño, estas tres onzas,    me podrás ir a enseña[r].
     --Sígala usted, romerita,    toda esta calle de Pa[z];
  24   Entre otros caballeros    le verá usted pasea[r].
     --Buenas tardes, caballero,    y Dios le libre de mal;
  26   a esta pobre romerita    limosna la podréis da[r].--
     La miran unos a otros    y ninguno le da ná.
  28   Echa mano a su borsillo    y un real de a cuatro la da.
     --¡Qué poca limosna es ésta    pa la que tú sueles da[r]!--
  30   Para guardarse el dinero    se ha alzado un rico sayal.
     --Ese sayal gran señora,    me ha costado una ciuda[d];
  32   me dispensen, caballeros,    que yo la voy a abraza[r],
     qu` ésta es mi propia mujer.    que me ha salido a busca[r].
  34   La novia qu` estaba enfrente    del barcón se dejó echa[r]:
     --Malas mañas, caballeros,    que tarde se han de orvida[r].--
  36   Se agarraron de la mano    para dentro se han metido,
     dándose satisfaciones    como mujer y marido.

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0110:256 La Condesita (á)            (ficha nº: 3996)

Versión de Herrera del Duque (ay. Herrera del Duque, p.j. Herrera del Duque, Badajoz, España).   Recitada por María Benítez Rodríguez (46a). Recogida en 1956. (Archivo: AMP). Publicada en Gil García 1956b, p. 9 (música). Reeditada en RTLH 4 (1970), p. 191, nº V.202.  004 hemist.  Música registrada.

     Grandes guerras se publican    entre España y Portugal
  2   y al conde Flores le nombran    por capitán general.

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0110:267 La Condesita (á)            (ficha nº: 4007)

Versión de Villanueva de la Serena (ay. Villanueva de la Serena, p.j. Villanueva de la Serena, Badajoz, España).   Recogida en 1944. (Archivo: AMP). Publicada en Gil García 1944, pp. 19-20. Reeditada en RTLH 4 (1970), pp. 198-199, nº V.214.  074 hemist.  Música no registrada.

     Ya van a sacar la quinta,    la quinta van a saca[r,
  2   y al vizconde se le llevan    de capitán general.
     Llorar ojos de condesa,    llorar ojos de cristal,
  4   que al vizconde se le llevan    de capitán general.
     La condesa, como niña,    se ha parado a pregunta[r]:
  6   --¿Cuántos días, cuántos meses    podrás estar por allá?
     --No por días ni por meses,    por años puedes conta[r];
  8   si a los siete no he venido,    condesa, te puedes casa[r].--
     Han pasado siete años    corriendo los ocho van.
  10   --Su padre la dijo un día:    --Condesa, te puedes casa[r].
     --Padre, no diga usted eso,    padre, no diga usted tal.
  12   --Tengo una carta en mi pecho    qu` el vizconde vivo está.
     --Padre, me da usted licencia    para yo irle a busca[r]?
  14   --Esa licencia, hija mía,    tú te la puedes toma[r],
     que las mujeres casadas    tienen esa liberta[d]
  16   de buscar a su marido    por donde quiera que va.--
     Se ha metido en una sala    y ha principiado a llora[r].
  18   Se puso un rico vestido,    debajo un rico sedal;
     se vistió de peregrina    y comenzo a peregrina[r].
  20   Anda en billete en billete,    anda en lugar en luga[r];
     se puso a orilla de un río    a la sombra de un nogal.
  22   Vido de venir a un paje    con mulitas a baña[r]:
     --Pajecito, pajecito,    por Dios dime la verda[d],
  24   ¿de quién son esas mulitas    que traes a pase[r]?
     --Del vizconde son, señora,    que las bodas hoy se harán.
  26   --¿Qué distancia está la villa?    --Una legua corta está.
     Llega y pide una limosna,    sale el conde y se la da:
  28   --Tienes ojos de condesa,    no me lo puedes nega[r].--
     Metió la mano en el bolso    y un real de plata la da.
  30   --No lo hago por la limosna,    ni por lo que podáis da[r],
     lo hago por el anillo    que en el dedo `el medio está.--
  32   El conde, cuando oyó esto,    al punto cayó mortal.
     --Condesa, tú, serás mía,    que me has venido a busca[r],
  34   y tú, por ser la segunda,    burladita quedará.
     --La carne que tengáis muerta,    a los perros la he de echa[r];
  36   el pan que tengáis cocido,    a los pobres se les da,
     qu` el vizconde es mi marido    y me lo vengo a lleva[r].--

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0110:268 La Condesita (á)            (ficha nº: 4008)

Versión de Helechosa de los Montes (ay. Helechosa, p.j. Herrera del Duque, Badajoz, España).   Recitada por Josefina Toledo Gómez (30a). Recogida en 1956. (Archivo: AMP). Publicada en Gil García 1956b, p. 23; melodía, p. 9. Reeditada en RTLH 4 (1970), p. 199, nº V.215.  050 hemist.  Música registrada.

     La guerra se va empezando,    la guerra se va a empezar,
  2   y al rey-conde se lo llevan    de capitán general.
     . . . . . . . . . . . . . . . . . . .    . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
  4   --Coge los trajes de seda,    la mulilla y vete allá.
     A la salida de un bosque    y a la bajada de un ma[r],
  6   vio venir a un pajecito    con unas mulitas va:
     --¿De quién son estas mulitas    que tan bien portadas van?
  8   --Del rey-conde son, señora,    mañana se va a casa[r].
     --¿Está muy lejo` ese pueblo?    --Una legua corta está.
  10   --Si usted m`enseñara el    se lo habríia de paga[r],
     y además de bien pagado    gradecida tanto y má[s].--
  12   --Llegó a pedir a la puerta    y un chavo le da.
     --Parece poca limosna    para que tu solías dar.
  14   --Gran señora, pida usted,    lo que pida se le da.
     --Pido ese anillito de oro    qu` en el dedo chico está.
  16   --Ese anillo, gran señora,    no se lo puedo a usted da[r];
     la prenda que me lo ha dado    no la olvidaré `n jamás.
  18   --La prenda que te lo ha dado    hablando contigo está.--
     Al oír estas palabras    al suelo cayó mortal.
  20   Salió la novia del cuarto    y se puso a regaña[r]:
     ¡Ay, qué mujer, qué demonio    nos ha venido a tenta[r]?
  22   --No soy mujer ni demonio    ni os he venido a tenta[r],
     qu` el rey-conde es mi marido    y me lo vengo a lleva[r].
  24   La carne que tengáis muerta,    repartirla o echa en sal,
     y er pan que tengáis cocido,    a los pobres se lo dais,
  26   qu` el rey-conde es mi marido    y me lo voy a lleva[r].--

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0110:269 La Condesita (á)            (ficha nº: 4009)

Versión de Castilblanco (ay. Castilblanco, p.j. Herrera del Duque, Badajoz, España).   Recitada por Francisca Bonilla Bermejo. Recogida en 1956. (Archivo: AMP). Publicada en Gil García 1956b, p. 8 (música). Reeditada en RTLH 4 (1970), p. 200, nº V.216.  004 hemist.  Música registrada.

     Al rey-conde se le llevan    de capitán general;
  2   los ojos de la condesa    no se enjugan de llora[r].

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0110:300 La Condesita (á)            (ficha nº: 4040)

Versión de Hornachos (ay. Hornachos, p.j. Almendralejo, Badajoz, España).   Recitada por Josefa González. Recogida en 1927. (Archivo: AMP). Publicada en Gil García 1944, pp. 18-19. Reeditada en RTLH 4 (1970), p. 220, nº V.248.  040 hemist.  Música no registrada.

     Ya se publican las guerras    por Francia y por Portugal;
  2   nombraron al conde Airón    por capitán general.
     La condesa, como es niña,    todo lo echaba en llora[r]:
  4   --¿Cuántos años, cuántos meses    conde estaréis por allá?
     --Si a los dos años no vengo,    niña os podéis casa[r].--
  6   Han pasado los dos años    y el conde no vuelve acá.
     Se vistió de peregrina    y lo ha salido a busca[r].
  8   Ha andado siete reinados    y no lo pudo encontra[r].
     A la venida pa casa    s` ha contrado una vacâ:
  10   --Vaquerito, vaquerito,    por la santa Trenida[d],
     que me niegues la mentira    y me digas la verda[d],
  12   --¿De quién son estas vaquitas    con tanto yerro y señal?
     --Éstas son del conde Airón,    que ya está para casa[r].
  14   --Toma estas dos onzas de oro,    vaquerito, y ponme allá.
     Ha pedido una limosna    y el conde la bajo a da[r].
  16   --¿De qué tierra es la romera?    --Soy de Francia natura[l].
     --Las hijas del conde Airón,    vos me diréis como están.
  18   --Todas se quedaron buenas    pero con grande pesa[r].
     . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
     L` ha agarrado de la mano,    la escalera arriba va.
  20   La que estaba de señora    s` ha quedado de criâ.

Nota: Se reastauran entre corchetes las consonantes finales (-r, -l, -d), suprimidas por Manrique de Lara, intentando reproducir la pronunciación local.

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0110:301 La Condesita (á)            (ficha nº: 4041)

Versión de Hornachos (ay. Hornachos, p.j. Almendralejo, Badajoz, España).   Recitada por Francisca Vázquez (50a). Recogida en Sevilla por Juan Tamayo y Francisco, 1927. (Archivo: AMP; Colec.: Tamayo y Francisco, J.). Publicada en RTLH 4 (1970), pp. 220-221, nº V.249.  016 hemist.  Música no registrada.

     Ya se publican las guerras    por Francia y Portugal;
  2   nombraron al conde Airón    de capitán general.
     La condesa, como niña,    no cesaba de llorar:
  4   --¿Cuántos años, cuántos meses,    conde, estaréis por allá?
     --Si a los dos años no vengo,    niña os podéis casar.--
  6   Han pasado los dos años    y el conde no viene ya.
     Se vistió de peregrina    y le ha salido a buscar.
  8   Ha andado siete reinados    y nadie noticias le da.
     . . . . . . . . . . . . . . . . . . .    . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

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0110:364 La Condesita (á)            (ficha nº: 4104)

Versión de Fregenal de la Sierra (ay. Fregenal de la Sierra, p.j. Fregenal de la Sierra, Badajoz (?), España).   Recitada por Carmen (criada al servicio de S. Lorente). Recogida en San Rafael por Diego Catalán, 1947. (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en RTLH 4 (1970), p. 261, nº V.314.  052 hemist.  Música no registrada.

     Cuando se armaron las guerras    para Francia y Portugal,
  2   nombraron al conde Flora    por capitán general.
     Le pregunta su condesa,    ¿para cuántos años vas?
  4   --Para siete, condesita,    para siete nada más;
     si a los ocho no he venido,    condesa, te casarás.--
  6   Un día estando en la mesa    su padre le vino a hablar:
     --¿Por qué no te casas, hija,    por que no te casas ya?
  8   --No me quiero casar, padre,    que el conde viviendo está.
     Échame la bendición,    que me lo voy a buscar.--
  10   Se vistió de peregrina    y por los montes echó a andar.
     Al cabo de nueve meses    ha llegado a una ciudad
  12   y dentro de pocas horas    con un paje vino a hablar:
     --¿De quién son esos caballos    que trae usted sin sillar?
  14   --Del conde Flora, señora,    mañana se va a casar.
     --Si ese conde que usted dice    ¿me le pudiera enseñar?
  16   --Yo se lo enseño, señora,    con gusto y con caridad.--
     --Dame una limosna, conde,    que bien me la puedes dar,
  18   que de las Italias vengo    pidiendo un peazo de pan.
     --Si de las Italias vienes,    dime lo que hay por allá.
  20   --La pobre de tu condesa,    que no hace más que llorar.
     --¡Oh quién la pudiera ver,    oh, quién la pudiera amar!
  22   --¿Por qué la conocerías    por que la conocerás?
     --Que en el rostro de su cara    lleva un palido lunar.
  24   --El rostro ya no le tengo,    pero el lunar aquí está.
     --Con Dios, padre, con Dios , madre,    con Dios, novia que la tengo
  26   que me voy a las Italias    a pagar en lo que debo.--

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0110:348 La Condesita (á)            (ficha nº: 4088)

Versión de Artá (ay. Artá, p.j. Manacor, Baleares, auton. Mallorca, España).   Recitada por Francisco Grimalt (57a). Recogida por Álvaro Galmés, 1947. (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en RTLH 4 (1970), p. 252, nº V.298.  060 hemist.  Música no registrada.

     Cuando empezaron la guerra    entre Francia y Portugal
  2   llamaron al conde Flores    por capitán general.
     --¿Para cuántos años conde,    para cuántos años va?
  4   --Para siete voy, condesa,    para siete nada más;
     si a los siete no he venido,    condesa, te casarás.--
  6   Pasan siete, pasan ocho    y el conde no viene ya.
     Un día estando en la mesa    su padre la quiso hablar:
  8   --¿Por qué no te casas, hija,    por qué no te casas ya?
     --¡Cómo me he de casar, padre,    y el conde en el mundo está!
  10   Dame la bendición, padre,    y se lo iría a buscar.
     --Que la te dé Dios del cielo,    que es más alto y puede más.--
  12   Se vestió de pelegrina    y por el mundo se va.
     Al salir de las Italias    y al entrar en Portugal
  14   se encontró con un caballo    que lo llevan a ensillar:
     --¿De quién es este caballo    que lo llevan a ensillar?
  16   --Del conde Flores, señora,    mañana se ha de casar.
     --Este señor que usted dice,    ¿me lo quiere usted enseñar?
  18   Se lo enseñaré, señora,    es poca la caridad.
     Dadme una limosna, conde,    que bien me la puedes dar,
  20   que vengo de las Italias,    no traigo para gastar.
     --Si viene de las Italias,    ¿qué hay de nuevo por allá?
  22   --He visto a tu condesa,    que no cesa de llorar.
     --¡Ay, si la pudiera ver,    ay, si la pudiera hablar!
  24   --¿Cómo la conocerías,    como la conoceré?
     --Por el rostro de su cara    y su hermoso lunar;
  26   un vestido que le hice    que me costó un capital.
     --El vestido bien lo guardo    y el lunar aquí está;
  28   el rostro ya se me ha ido    no sé de tanto llorar.--
     La cogió entre sus brazos    se la llevó a su palacio.
  30   La fiesta de los tornellos    por la condesa será.

Variante: -6 y el c. ya no vendrá.

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0110:349 La Condesita (á)            (ficha nº: 4089)

Versión de Son Servera (ay. Son Servera, p.j. Manacor, Baleares, auton. Mallorca, España).   Recogida por Álvaro Galmés, 1947. (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en RTLH 4 (1970), p. 253, nº V.299.  060 hemist.  Música no registrada.

     Cuando se formó la guerra    entre España y Portugal
  2   formaron conde de Flores    al capitán general.
     --¿Para cuántos años conde,    para cuántos años va?
  4   --Para siete voy, condesa,    para siete y nada más;
     si a los siete no he venido,    condesa, te casarás.--
  6   Pasan siete, pasan ocho,    cerca de los nueve van;
     un día estando en la mesa    su padre la quiso hablar:
  8   --¿Por qué no te casas, hija!,    que el conde ya no vendrá/
     --No me quiero casar, padre,    que el conde en el mundo está;
  10   deme usted la bendición    y me lo iré a buscar.
     --Que te la dé Dios del cielo,    que es más alto y puede más.--
  12   Se vistió de pelegrina    por los caminos se va.
     Y al salir de las Italias    y al entrar en Portugal,
  14   vi un hombre y un caballo    que lo iban a ensillar:
     --¿De quién es ese caballo    que lo iban a ensillar?
  16   --Del conde Flores, señora,    que mañana va a casar.
     --Ese conde que usted dice,    ¿me lo quiere usted enseñar?
  18   --Sí señora, se lo enseño,    que es poca la caridad.--
     --Dame una limosna, conde,    que bien me la puedes dar,
  20   que vengo de las Italias    no tengo para cenar.
     --Si de las Italias vienes,    ¿qué hay de nuevo por allá?
  22   --La pobre de su condesa,    que siempre llorando está.
     Si usted la conociera,    con el hermoso lunar,
  24   el vestido que llevaba    que le costó una ciudad.
     --¡Ay, si la pudiera ver    ay, si la pudiera hablar!
  26   --Todo el rostro se ha ido,    aquí mi lunar está.
     --María, enciérrate monja,    que el conde ya no vendrá,
  28   que ha venido la condesa    con ella me he de casar.
     El pan para los pobres    se lo tendrán que dar;
  30   los pollos y las gallinas    al hospital militar.--

Nota: -2 la lectura de la primera palabra es difícil, al haber trazos superpuestos. Leída siguiendo la primera impresión tendríamos formularon, también es posible un tomaron o llamaron, menos probable, nombraron.

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0110:350 La Condesita (á)            (ficha nº: 4090)

Versión de Capdepera (ay. Capdepera, p.j. Manacor, Baleares, auton. Mallorca, España).   Recitada por Catalina Pons. Recogida por Álvaro Galmés, 1947. (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en RTLH 4 (1970), pp. 253-254, nº V.300.  056 hemist.  Música no registrada.

     Cuando empezó la guerra    entre España y Portugal
  2   llamaron al conde Flores    por capitán general.
     --Si a los siete no he venido,    marido puedes buscar.--
  4   Pasan siete, pasan ocho,    cerca de los nueve ya.
     Un día estando en la mesa    su padre la quiso hablar:
  6   --¿Por qué no te casas, hija,    por que no te casas ya?
     --No me quiero casar, padre,    que el conde en el mundo está.
  8   Déme usted la bendición    y me lo iré a buscar.
     --Que te la dé Dios del cielo,    que es más alto y puede más.--
  10   Se vistió de pelegrina,    por los caminos se va.
     Al salir de las Italias,    al entrar en Portugal,
  12   se encontró con un caballo    que lo iban a ensillar:
     --¿De quién es ese caballo    que lo iban a ensillar?
  14   --Es del conde Monteflores,    que mañana va a casar.
     --Ese conde que usted [dice],    ¿me lo quiere usted enseñar?
  16   --Se lo enseñaré, señora,    que es poca la caridad.--
     --Dame una limosna, conde,    que bien me la puedes dar,
  18   que vengo de las Italias    no traigo para gastar.
     --Si de las Italias vienes,    ¿qué hay de bueno por allá?
  20   --La pobre de la condesa,    que llorando siempre está.
     --¡Si yo la pudiera ver,    si yo la pudiera abrazar,
  22   con aquel hermoso rostro    y aquel precioso lunar,
     y un vestido que llevaba    que me costaba una ciudad.
  24   --El vestido ya se ha roto,    pero el lunar aquí está.
     --María, enciérrate monja    y aprenderás a rezar,
  26   que ha venido mi condesa,    con ella me he de casar.
     El pan que haya amasado,    a los pobres se dará;
  28   los pavos y las gallinas    al hospital militar.--

Nota: -15 se lee dime.

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0110:351 La Condesita (á)            (ficha nº: 4091)

Versión de Manacor (ay. Manacor, p.j. Manacor, Baleares, auton. Mallorca, España).   Recitada por un zapatero (unos 60a). Recogida por Álvaro Galmés, 1947. (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en RTLH 4 (1970), p. 254, nº V.301.  056 hemist.  Música no registrada.

     --¿Para cuántos años conde,    para cuántos años vas?
  2   --Para siete voy, condesa,    para siete y nada más;
     si a los siete no he venido,    condesa, te casarás.--
  4   Pasan siete, pasan ocho    y los nueve cerca ya,
     y un día estando en la mesa    su padre la quiso hablar:
  6   --¿Cómo no te casas, hija,    cómo no te casas ya?
     --No me puedo casar, padre,    que el conde en el mundo está;
  8   si me da la bendición    yo me lo iría a buscar.
     --Que te la dé Dios del cielo,    que es más alto y puede más.--
  10   Se vistió de pelegrina    y por los caminos se va.
     Al salir de las Italias    y al entrar en Portugal,
  12   vio un hermoso caballo    que lo iban a ensillar:
     --¿De quién es este caballo    que ahora lo van a ensillar?
  14   --Señora, es del conde Flores,    que mañana se va a casar.
     --Este conde que usted dice    ¿me lo quiere usted enseñar?
  16   --Se lo enseñaré, señora,    que es poca la caridad.--
     --Dame una limosna, conde,    que bien me la puedes dar;
  18   vengo de las Italias    y no traigo para gastar.
     --Si de las Italias viene,    ¿qué hay de nuevo por allá?
  20   --La pobre de su condesa,    que llorando siempre está.
     --¡Oh, si la pudiera ver,    si la pudiera abrazar!
  22   --¿Cómo la conocería,    cómo la conocerá?
     --Con el rostro de su cara    y su precioso lunar
  24   y un vestido que le hice    que me costó un capital.
     --El vestido bien lo guardo    que usted me regaló
  26   y el rostro de la cara    que llorando se marchó.
     --María, enciérrate monja    y aprendieras a rezar,
  28   que ha venido mi condesa    con ella me he de casar.--

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0110:352 La Condesita (á)            (ficha nº: 4092)

Versión de Pollensa (ay. Polensa, p.j. Inca, Baleares, auton. Mallorca, España).   Recogida por Guillermo Galmés, 1931. (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en RTLH 4 (1970), pp. 254-255, nº V.302.  038 hemist.  Música no registrada.

     Un día estando en la mesa    su padre la quiso hablar:
  2   --¿Por qué no te casas, niña,    que el conde ya no vendrá.
     --No me quiero casar, padre,    que el conde en el mundo está;
  4   deme usted la bendición    y me lo iré a buscar.
     --Que te la dé Dios del cielo,    que es más alto y puede más.--
  6   Se vistió de peregrina    y al conde se fue a buscar.
     Al salir de las Italias,    al entrar en Portugal,
  8   se encontró con un caballo    que lo llevan a ensillar:
     --¿De quién es este caballo    que lo llevan a ensillar?
  10   --Del conde Flores, señora,    que mañana va a casar.
     --Ese conde que usted dice,    ¿me lo quiere usted enseñar?
  12   --Sí que se lo enseñaré,    es mucha la caridad.--
     --Dame una limosna, conde,    que bien me la puedes dar,
  14   que vengo de las Italias,    no traigo para gastar.
     --Si de las Italias vienes,    ¿qué hay de bueno por allá?
  16   --La pobre de su condesa,    que llorando siempre está.
     El rostro ya se ha ido,    pero el lunar aquí está.--
  18   La cogió de la mano    y en el cuarto la hizo entrar;
     la pegó tres puñaladas    y la dejó . . . . . .

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0110:353 La Condesita (á)            (ficha nº: 4093)

Versión de El Coll Esporlas (ay. Esporlas, p.j. Palma, Baleares, España).   Recogida en 1918. (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en RTLH 4 (1970), p. 255, nº V.303.  052 hemist.  Música no registrada.

     Mañana por la mañana,    condesita, yo me voy;
  2   la república me llama    y a la guerra yo me voy.
     --Y ¿por cuántos años, conde,    y ¿por cuántos años vas?
  4   --Pues por siete, condesita,    y por siete nada más;
     si a los ocho no he venido    doncella te casarás.
  6   Pasan siete, pasan ocho    cerca de los nueve ya;
     un día estando en la mesa    su padre le quiere hablar:
  8   --¿Por qué no te casas, hija?,    el conde ya no vendrá.
     --No me quiero casar, padre,    porque el conde vivo está;
  10   dígame en qué dirección,    le he de salir a buscar.
     que te ha dado Dios del cielo    que es más alto y puede más.--
  12   Se viste de peregrina    y en busca del conde va.
     Al salir de las Italias    y entrar en el Portugal,
  14   se encontró con un caballo    que lo llevan a ensillar:
     --¿De quién es ese caballo    que lo llevas a ensillar?
  16   --Del señor conde, señora,    que mañana va a casar.
     --Ese conde que tú dices,    ¿me lo quieres enseñar?
  18   --Le enseñaré al señor conde,    que es mucha su caridad.--
     --Señor, conde una limosna,    que bien me la puede dar,
  20   que vengo de las Italias    y no tengo por gastar.
     Si vienes de las Italias,    dime qué hay por allá.
  22   --La pobre de la condesa,    que se cansa de llorar.
     --Para ser de dos querido,    bien puedo matarme ya.--
  24   Se desciñe de la espada    y se iba a acuchillar.
     --Detente ya, condesito,    detiene tu mano ya.--
  26   Y se abrazon los dos    y se fueron a casar.

Nota: -19 este verso va introducido por una acotación: (`arrodillada ante el conde`).

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0110:354 La Condesita (á)            (ficha nº: 4094)

Versión de Porto Cristo (ay. Manacor, p.j. Manacor, Baleares, España).   Recogida en 1947. (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en RTLH 4 (1970), pp. 255-256, nº V.304.  089 hemist.  Música no registrada.

     Cuando se informó la guerra    desde España a Portugal
  2   llamaron al conde Frores    por capitán general.
     --¿Para cuántos años, conde,    para cuántos años vas?
  4   --Para sete voy, condesa,    para siete y nada más;
     si a los siete no he venido    condesa, te casarás.--
  6   Pasan siete, pasan ocho    cerca de los nueve está
     y un día estando en la mesa    su papa le quiso hablar
  8   --¿Por qué no te casas, hija,    por que no te has de casar
     --No me quiero casar, padre,    que el conde en el mundo está
  10   si me da la bendición    yo lo iría a buscar
     --Que te la dé Dios del cielo    que es más alto y puede más.--
  12   se vestio de pelegrina    y el conde se fue a buscar
     y a la metad del camino
  14   se encontró con un caballo    que lo iban ensellar
     --¿De quién es este caballo    que lo iban ensellar
  16   --Del conde frores, señora,    y mañana se ha de casar
     este conde que usted dice    me lo quison enseñar
  18   se lo enseñare, señora,    por obra y por caridad
     en el palacio más grande    que hay en toda la ciudad
  20   si entre por siete portales    y no saben por dónde entrar
     y ella sen entro por uno    y con don Marcos se encontró
  22   dame una limosna conde    que bien me la puedes dar
     que vengo de las Italias    y no traigo por gastar
  24   --Si usted viene de las Italias    dime que hay por allá
     hay un conde que se ha ido    y no ha volvido más
  26   y la pobre de su condesa    no se para de llorar
     si yo la pudiera ver    si yo la pudiera habrar
  28   como la conocería    como la conocerá
     en el rostro su frente    lleva un precioso lunar
  30   el lunar ya se ha ido    y el rostro en su frente está
     anda quítate dimonia    no me vengas a tentar
  32   no soy dimonia don Marcos    hija de un conde sera
     y al oír estas palabras    don Marcos se desmayo
  34   y salió una señora    toda vestida de blanco
     que busca usted pelegrina    que busca usted por acá
  36   no soy pelegrina señora    hija de un conde sera
     si usté es la hija de un conde    yo soy la hija de un rey
  38   y al oír estas palabras    don Marcos se levanto
     me lo dispensa señora    me lo habrá de dispensar
  40   la primera amor que puso    se me ha venido a buscar
     y la primera amor que puso    con ella me he de casar
  42   me lo dispensa señora    me lo habrá de dispensar
     los dulces y los manjares    ya se pueden retirar
  44   que ha venido, mi señora,    y con ella me he de casar
     me lo dispensa señora    me lo habra de dispensar

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0110:355 La Condesita (á)            (ficha nº: 4095)

Versión de Pórtol (ay. Marratxí, p.j. Palma, Baleares, España).   Recogida por Josep Massot i Muntaner, 1960. (Archivo: AMP). Publicada en RTLH 4 (1970), p. 256, nº V.305.  062 hemist.  Música no registrada.

     Cuando empezó la guerra    de Francia y Portugal
  2   llamaron al conde Flores    por capitán general.
     --¿Para cuántos años conde,    para cuántos años vas?
  4   --Voy por siete, mi condesa,    voy por siete y nada más;
     si a los siete no he venido,    condesa, puedes casar.--
  6   Pasan siete y pasan ocho    y el conde no viene ya;
     un día estaba en la mesa    y su papá le quiso hablar:
  8   --¿Por qué no te casas, hija,    por qué no te casas ya?
     --Yo no puedo casar, padre,    que conde en el mundo está;
  10   dame usted la bendición    y lo iré a buscá.
     --Que te le do Dios del cielo,    que es santo y lo puede da.--
  12   Se vistió de pelegrina    y por el mundo se va,
     y al salir de las Italias,    al entrar en Portugal,
  14   se encontró con un caballo    que lo llevan a ensellar:
     --¿De quién es ese caballo    que lo llevan a ensellar?
  16   --Es del conde de los Flores,    que mañana va a casar.
     . . . . . . . . . . . . . . . . . . .    ¿lo me quiere usté enseñar?
  18   --Lo enseñaré, señora,    en que sea caridat.--
     --Dame una lemonia, conde,    que muy bien la puedes dar.
  20   que vengo de los Italias,    no traigo para gastar.
     --Si venéis de las Italias,    ¿qué hay de nuevo por allá?
  22   --He visto a su condesa,    que no para de llorar.
     --¡Ay, si la podiera ver    ay, si la podiera hablar!
  24   --¿Cómo la conocería?    . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
     --Con el rostro de su cara    y aquel precios lunar.--
  26   La otra estaba en la sala,    que los oía hablar:
     --¿Quién será ese demonio    que ha venido aquí a tentar?
  28   --Yo no soy ningún demonio,    que he venido aquí a tentar;
     lo que yo busco es mi novio    y lo tengo que llevar.
  30   --Le regalo un vestido    que me cuesta una ciudad.
     --María, ensérrate monja,    y aprenderás a rezar,
  32   que yo me voy con mi novio    que he venido aquí a buscar.--

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0110:356 La Condesita (á)            (ficha nº: 4096)

Versión de Mallorca s. l. (Baleares, España).   Recogida por B. Samper y M. Ferrá, 1924. (Archivo: AMP). Publicada en RTLH 4 (1970), pp. 256-257, nº V.306.  060 hemist.  Música registrada.

     Cuando empezaron la guerra    entre Italia y Portugal
  2   llamaron al conde Flores    de capitán general.
     --¿Para cuántos años conde,    para cuántos años vas?
  4   --Para siete voy, condesa    para siete y nada más;
     si a los siete no he venido    condesa, te casarás.--
  6   Pasan siete, pasan ocho    y cerca los nueve está;
     un día estando en la mesa    la quiso hablar su papá:
  8   --¿Por qué no te casas, hija?,    que el conde ya no vendrá.
     --No me quiero casar, padre,    que el conde en el mundo está;
  10   que me dé la bendición    y yo lo iré a buscar.
     --Que te la dé Dios del cielo,    que es más alto y puede más.--
  12   Se vistió de pelegrino    y por los caminos va.
     Al dejar a las Italias    y entrando en Portugal,
  14   se encontró con un caballo    que lo iban a ensellar:
     --¿De quién es ese caballo    que lo lleváis a ensellar?
  16   --Del conde Flores, señora,    mañana se ha de casar.
     --Ese conde que usted dice,    ¿me lo quiere usté enseñar?
  18   --Sí señora, que es muy bueno    y hace mucha caridad.--
     --Dame una limosna, conde,    que bien me la puedes dar,
  20   que vengo de las Italias    y no traigo qué gastar.
     --Si vienes de las Italias,    ¿qué hay de nuevo por allá?
  22   --La pobre de su condesa,    que siempre llorando está.
     --¡Ay, si la pudiera ver,    ay, si la pudiera hablar,
  24   con aquel rostro tan bello    y tan hermoso lunar!
     --El rostro se me ha ido,    pero el lunar aquí está.--
  26   Se la cogió de la mano    y al palacio se la llevá.
     --Los panes que hay masados,    a los pobres los darán;
  28   los gallos y las gallinas    al hospital militar.
     --¡Malhaya de las Italias    y el que vino por allá!--
  30   Se la cogió de la mano    y le pegó un bofetá.
    

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0110:357 La Condesita (á)            (ficha nº: 4097)

Versión de Fornells (ay. Mercadal, p.j. Mahón, Baleares, España).   Recitada por una joven. Recogida por Álvaro Galmés, 1947. (Archivo: AMP). Publicada en RTLH 4 (1970), pp. 257-258, nº V.307.  048 hemist.  Música no registrada.

     Grandes guerras se publican    en España y Portugal
  2   llamaron al conde Flores    para jefe general.
     --¿Para cuántos años conde,    para cuántos años va?
  4   --Para siete voy, condesa,    para siete nada más;
     si a los siete no he venido,    condesa, te casarás.--
  6   Pasan siete y pasan ocho    y el conde no vuelve ya;
     un día estando en la mesa    su padre le quiso hablar:
  8   --¿Por qué no te casas, hija,    por que no te casas ya?
     --No me quiero casar, padre,    que el conde en el mundo está.--
  10   Se vistió de peregrina    y por el mundo se va.
     vistió sayal    [. . . . . . . . . . . . . . . . . . .]
  12   se montó en un caballo    y por el campo se va.
     Al pasar por esos bosques    [. . . . . . . . . . . . . . . . . . .]
  14   --¿De quién es ese caballo    que lo van a ensillar?
     --Señora, es del conde Flores,    que mañana se va a casar.
  16   --Este conde que usted dice,    ¿me lo podría enseñar?
     --Sí señora, que es muy bueno    y hace mucha caridad.--
  18   --Dame una limosna, conde,    que usted me la puede darm
     que vengo de las Italias    no traigo más que un real.
  20   --Si de las Italias vienes,    ¿qué hay de nuevo por allá?
     --Que la pobre condesa    muriéndose está.
  22   ¡Ay, quién la pudiera ver,    ay, quién la pudiera hablar,
     con el rostro demacrado    y aquel hermoso lunar!
  24   --El rostro ya se me ha ido    y el lunar lo tengo acá,
     y el vestido me lo aguardo    pa cuando me he de casar.--

Nota: -10 aquí dice cómo se vistió (aclaración de la recitadora, pero no recuerda los versos). Según declaración de la recitadora, se la enseñó una señora que vino de Manila, donde todas las chicas lo cantaban.

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0110:403 La Condesita (á)            (ficha nº: 4397)

Versión de Fornells (ay. Mercadal, p.j. Mahón, Baleares, auton. Menorca, España).   Recitada por Antonia Riera (48a). Recogida por Álvaro Galmés, 1947. (Archivo: AMP). Publicada en RTLH 5 (1971-1972), p. 244, nº VIII.28.  061 hemist.  Música no registrada.

     Grandes guerras se publican    entre la tierra y el mar,
  2   y al conde Flores le nombran    por capitán general.
     Lloraba la condesita    no se puede consolar;
  4   acaban de ser casados    y se tienen que apartar.
     --¿Cuántos días, cuántos meses    piensas estar por allá?
  6   --Deja los meses, condesa,    por años debes contar;
     si a los tres años no vuelvo,    viuda te puedes llamar.--
  8   Pasaron tres, cuatro años,    nuevas del conde no hay;
     ojos de la condesita    no cesaban de llorar.
  10   Un día estando en la mesa    su padre la empieza hablar:
     --Deja el llanto, condesito,    nueva vida tomarás;
  12   condes y duques te piden,    te debes, hija, casar.
     --¡No lo quiera Dios del cielo    que yo me vuelva a casar!
  14   Carta en mi corazón tengo    que don Flores vivo está.
     Dame licencia, mi padre,    para el conde ir a buscar.
  16   --La licencia tienes, hija,    y además mi bendición.--
     Se retiró a su aposento,    llora que te llorarás;
  18   se quitó medias de seda,    de lana las fue a calzar;
     se quitó zapatos de raso,    los puso de cordobán,
  20   y un brial de seda verde    que valía una ciudad,
     y encima del brial puso    un hábito de sayal.
     . . . . . . . . . . . . . . . . . . .    . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
  22   --¡Para tan grande, señor,    poca limosna es un real!
     --Pues pida lo que quiera,    que lo que pidas tendrás,
  24   --Pues yo pido este anillo    que en tu dedo chico está.
     --¿No me conoces, buen conde?    Sí me conocerás
  26   el brial de seda verde    que me diste al desposar.--
     . . . . . . . . . . . . . . . . . . .    . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
     Ni con agua ni con vino    no lo puedo recordar,
  28   si no son con palabras dulces    que la romerica le da.
     Bajó la novia llorando    . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
  30   --Quédate con Dios, la novia,    . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
     que yo me vuelvo a mi tierra    . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
  32   que los amores primeros    son muy malos de olvidar.--

Nota: Versión derivada de o influída por la versión facticia de Menéndez Pidal, publicada Flor nueva de romances viejos en 1928 (2ª ed. aumentada: 1933).

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0110:317 La Condesita (á)            (ficha nº: 4057)

Versión de Sora (ay. Sora, p.j. Vic, ant. Vich, Barcelona, España).   Recogida por Marià Aguiló i Fuster, antes de 1893. (Archivo: AMP; Colec.: Aguiló, M. - Materials). Publicada en RTLH 4 (1970), pp. 229-230, nº V.265.  056 hemist.  Música no registrada.

     Galeres en són galeres,    galeres de Portugal;
  2   fan anar el comte Elias    per capità general.
     La comtessa li dicia:    --Quant de temps fora estaràs?
  4   --Set anys estaré afora,    set anys i puede ser más;
     si al cap dels set anys no torno,    comtessa, torna t` casar.--
  6   Els set años son pasados,    comte Elias no tornà.
     Un día estando a la mesa    son pare la va cridar:
  8   --Per què no te cases, hija,    per què no et tornes casar?
     --¡Válgame Dios del cielo    i la Santa Trenitat!
  10   Llicència le pido al padre    per anar-lo a encontrar.
     --De mi ya la tienes, hija,    Dios del cielo te la da.--
  12   Se vesteix de romereta,    per los caminos se va.
     Caminaren siete leguas    sense ni mai descansar;
  14   al cap de las siete leguas    posada varen trobar
     Veu venir un passetgito,    xivallo traigo ensillat:
  16   --No em diria, passetgito,    de qui é `l cavall ensillat?
     --Del comte Elias, senyora,    que ahora se va a casar.
  18   --No em diria, passetgito,    si lo podría encontrar?
     --Vingui amb mi, senyora,    puede ser l`encontrarà.--
  20   Al baixant de l`escalera    comte Elias va encontrar:
     --Limosna le pido al conde,    limosna por caritat.--
  22   Se n`arrenca de la bossa,    dinero li va donar.
     --No necessito dinero,    sinó poguer conversar.--
  24   Se`n prenen mano per mano    i en su celda varen entrar.
     --No em diries, romerita,    què se dice por allà?
  26   --La trista de su mujer    no hace más que llorar.
     --Tant si llora com si no,    me quiero torna a casar.--
  28   Se n`aixeca la rollanta,    la senya li va donar.

Nota: Citada por M. Aguiló, Romancero popular de la terra catalana, 1893, pág. 116.

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0110:318 La Condesita (á)            (ficha nº: 4058)

Versión de Vilatorta (ant. Vilatorta, p.j. Vic, ant. Vich, Barcelona, España).   Recogida por Marià Aguiló i Fuster, después de 1893 (Archivo: AMP; Colec.: Aguiló, M. - Materials). Publicada en RTLH 4 (1970), p. 230, nº V.266.  060 hemist.  Música no registrada.

     Se n`han alçades grans guerres,    grans guerres de Portugal;
  2   s`hi ha d`anar el comte Elies    per capità general.
     La comtessa li deia:    --Comte, quando tornaràs?
  4   --Jo estaré set anys a fora,    set anys i un poco mas;
     si al cap dels set anys no torno    comtessa torni`s casar.--
  6   Els set anys ja son passados,    que el comte no ha tornat;
     un día estant a la taula    son pare la va cridar:
  8   --Per què no te cases, filla,    per què no et tornes casar?
     --Mentres que el meu marit visca,    jo no em vull tornâ a casar.
  10   Llicència vos demano, parem    per anar-lo a trobar.
     --Llicència te dono, filla,    Déu del cel ja te la da.--
  12   Se`n vesteix de romerita,    per aquests camins se`n va.
     Va caminar set jornades    sense jamai reposar;
  14   al cap de les set jornades    n` encuantra una gran ciutat,
     n` encuantra un pasetgito    amb un cavall ensillat:
  16   --Me`n dirá lo pasejito    de qui es est ensillat?
     --Senyora, del comte Elies,    que ara se`n va a casar.
  18   --¡Vàlgame lo Dèu del cel,    si jo el pogués encontrar!
     --Vingui-se`n amb mi, senyora,    que aviat el trobarà.--
  20   Al pujant a l`escalera    comte Elies va trobar:
     --Limosna li pido, comte,    limosna per caritat,
  22   que arribo de Cartagena    i estic amb necessidat.
     --Me`n dirà la romerita    què se`n passa per allà?
  24   --La trista de sa muller    que no fa més que plorar.
     --¡Válgame Dios de los cielos    qui la pogués tenir acá!
  26   --La coneixeria, comte,    amb el brillo o amb el parlar?
     --No la conec amb el brillo,    ni menos amb el parlar,
  28   si no és amb una roseta    que du baix del matillà.--
     Se`n aixeca les faldilles,    la rosa li va ensenyar.
  30   Se prenen mano per mano    i a palacio van entrar.

Nota: Recogida poco después de 1893 para la colección de M. Aguiló (Materials Aguiló, 25-XIII-2. «Recullida després de estampada la XIII» en el Romancer de M. Aguiló, 1893.

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0110:319 La Condesita (á)            (ficha nº: 4059)

Versión de Barcelona (ay. Barcelona, p.j. Barcelona, Barcelona, España).   Recitada por Caterina Coscoll. Recogida en 1936. (Archivo: AMP; Colec.: Amades). Publicada en Amades 1951, pp. 410-411. Reeditada en RTLH 4 (1970), p. 231b, nº V.267.  086 hemist.  Música registrada.

     Les guerres ja són armades    les de França i Portugal;
  2   el fill del comte don Pere    l` han cridat per general.
     La trista de la comtessa    no feia més que plorar.
  4   --Per què plores tu, comtessa?    No solieu pas plorar.
     --Per què no he de plorar, el comte,    si veig que us en heu d`anar?
  6   --Si al cap de set anys no torno,    ja us podeu tornar a casar.
     --No ho mana pas Déu del cel    ni la Santa Trinitat,
  8   que mentres el comte visca,    comtessa es torni a casar.--
     La setena ja és passada,    vuit anys viat complirà.
  10   Un día mentre menjava    son pare li va parlar.
     --Per què no us caseu, contessa,    per què no t` has casat ja?
  12   --Com em casaré, mon pare,    si el comte no s`ha mort pas.
     Deu-me la benedicció,    que jo l aniré a buscar.--
  14   Va vestir-se de romeua    i en cami se`n va posar,
     pels boscos i les muntanyes    mai para de caminar.
  16   Camina de nit i día    sense beure ni menjar;
     camina de nit i día    sense ni mai reposar.
  18   Quan va ser al cap de set dies    la romeua es va cansar.
     Al peu d`una font viva    la romeua es deturà.
  20   Mentre que se`n deturava    un patge veu arribar,
     que portava un cavall blanc    que el menava a abeurar.
  22   Quan la bèstia hagué begut,    el patge la duu a ensellar.
     --No em diries tu, el bon patge,    per qui enselles el cavall?
  24   --Pel meu senyor, el comte Pere,    que está nit s`ha de casar.
     --No em diries tu, el bon patge,    on el podría trobar?
  26   --Pugi dalt de la gran sala    d` aquell palau que allí hi ha.
     vagi dalt de la gran sala    i allí el trobarà.--
  28   Li demana una almoina    per amor i caritat:
     --Som vinguda de la Itàlia    i no he dut res per gastar
  30   --Si tú véns de la Itàlia,    quines noves hi ha per allà?
     --La muller del comte Pere,    saps si és morta o què fa?
  32   --De la dama que em parleu,    quines senyes podeu dar?
     --El faldellí que portava    el dia que es va casar,
  34   més de cent dobles valien    l`or i la plata que hi ha
     i altres tantes jo en daria    si ara el pogués contemplar.--
  36   La romeua es treu els guants    i l`anell d`or li mostrà.
     Se`n aixeca el guardapeu    i el faldellí li ensenyà.
  38   Tot eren plors i rialles    per les cambres del palau,
     perquè les amors primeres    mai no es poden oblidar.
  40   El comte i la comtessa riuen,    la promesa trista està,
     mentrestant els comtes reien,    ella tot era plorar.
  42   S`agafen per ses mans blanques    i no es saben deixar anar,
     s`agafen per ses mans blanques    i a casa se`n van tornar.

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0110:320 La Condesita (á)            (ficha nº: 4060)

Versión de Barcelona (ay. Barcelona, p.j. Barcelona, Barcelona, España).   Recogida por Petronila Calvet, 1884. (Archivo: AMP; Colec.: Aguiló, M. - Materials). Publicada en RTLH 4 (1970), p. 232, nº V.268.  054 hemist.  Música no registrada.

     Galeres van i vénen,    galeres de Portugal,
  2   han nombrat el conde Elias    per capità general.
     La condesa li decía:    --¿Cuándo, conde, volverás?
  4   --No tardaré, linda condesa,    set años estaré no más;
     si al cap de set anys no torno,    tu ja te n podrás casar
  6   Los siete años son pasados,    corriendo los ocho van;
     un día estando a la mesa    su padre la quiere hablar:
  8   --¿Cómo no te casas, hija?,    hija, ¿te quieres casar?
     Los siete años son pasados,    corriendo los ocho van,
  10   esperando el conde Elias    para ver si volverá.
     --Dadme la licencia, padre,    para irle a buscar.
  12   --De Dios la tienes, la hija,    que es mejor y vale más.--
     Ya se viste de romera    y se va pel camí enllà.
  14   Caminaron siete leguas    sense poder descansar;
     n` és encuantrat un pajarito    que ensillava un cavall:
  16   --No diries, pajarito,    aquest cavall qui el muntarà?
     --El muntarà el conde Elias,    que ahora se va a casar.
  18   --No diries, pajarito,    ¿dónde le podré encontrar?
     --Subit por esta escalera,    que allí el podreu encontrar.--
  20   --Limosna os pido, el conde,    limosna por caridad,
     que vengo de lejas tierras    y tengo necesidad.
  22   La triste de vuestra esposa    no hace más que llorar.
     --Calleu, calleu, la romera,    qui la pogués encontrar!
  24   --No la conocería, el conde,    del modo que ella va.
     --Sí, yo la conocería    debajo son fandillar.--
  26   Se levanta sus basquiñas,    les varials li va ensenyar.
     Se daven mano per mano    i se van per lo camí enllà.

Nota: En el ms. original (Materials Aguiló, 25-XIII-8), figura «Petronila» como recolectora, pero «Dona P. Calvet (1844)» consta en M. Aguiló, Romancer popular de la terra catalana, 1893, págs. 116 y 364.

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0110:321 La Condesita (á)            (ficha nº: 4061)

Versión de Manresa (ay. Manresa, p.j. Barcelona, Barcelona, España).   Recitada por Asumta. Recogida por Marià Aguiló i Fuster, antes de 1893. (Archivo: AMP; Colec.: Aguiló, M. - Materials). Publicada en RTLH 4 (1970), pp. 232-233, nº V.269.  054 hemist.  Música no registrada.

     Les banderes són galeres,    galeres de Portugal;
  2   també hi va lo comte ribo    per capità general.
     La condessa n`hi dessia:    --Bon comte, quan tornaràs?
  4   Estaré set años fuera,    siete años y no más;
     si al cap dels set anys no torno,    comtessa torna t` casar.--
  6   Els set anys ja són pasados,    corriendo los ocho va;
     un día estant a la mesa    son pare li`n preguntà:
  8   --Per què no te cases niña    per què no et tornes casar?
     --Valga` m la reina del cel    i la Verge del Pilar,
  10   tenint el meu marit viu    jo no em vull tornâ a casar!
     Llicència us demano pare    per anar-lo a buscar.
  12   --Llicència tens, filla meva,    si Déu te la vol donar.--
     Ja n`ensella un cavall    i amb un criado se`n va.
  14   Passen dies, passen nits,    al fi troba una ciutat;
     ja en trobava un romanito,    amb un cavall ensellat:
  16   --No em diries, romanito,    conde Ribo on està?
     --Conde de Ribo, senyora,    ahora el van a casar;
  18   vingui conmigo, senyora,    que potser l`encontrarà.--
     Al pujar per l`escalera,    comte Ribo va trobar:
  20   --Llimosna demana el pobre,    llimosna, per caritat,
     que ara vinc de Cartagena    i estic en necessitat.
  22   --No me`n diria, la pobra,    lo que es conta per allà?
     --Se conta que vostra dona    nit i día està plorant,
  24   la coneixeriau, comte,    amb el brillo o el parlar?
     --No la conec amb el brillo,    ni tampoc en el parlar,
  26   sinó amb les roses que porta    a dintre del faldillà.--
     La prenia de la mano    an el jardí la fa entrar.

Nota: Recogida poco después de 1893 para la colección de M. Aguiló (Materials Aguiló, 25-XIII-1) («Recullida després de impres el vol. III», esto es, el Romancer de M. Aguiló, 1893).

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0110:322 La Condesita (á)            (ficha nº: 4062)

Versión de Calaf (ay. Calaf, p.j. Igualada, Barcelona, España).   Recitada por Trinidad Bovira (unos 30a). Recogida por Josep Barberà y Pere Bohigas, 1923. (Archivo: AMP; Colec.: Bohigas - Materials). Publicada en RTLH 4 (1970), p. 233, nº V.270.  050 hemist.  Música registrada.

     Ja`n toquen a la generala,    sóc condenado a marxar.
  2   --Si al cap dels set anys no torno,    niña, te podrás casar.--
     Un día estando en la mesa    su padre la va llamar:
  4   --¿Por qué no te casas, hija,    por qué no te has de casar?--
     Los siete años son pasados,    los ocho corriendo van,
  6   licencia pide al padre,    licencia por caridad.
     --Licencia ya tienes, hija,    Dios del cielo te la da.--
  8   Se vistió de romanita,    por los caminos se va;
     caminó diez y siete leguas    sin poderlo encontrar;
  10   ya n`encuentra un passajero    con una silla en la má:
     --Me`n diría, pasajero,    esta silla dónde va?
  12   --Va por el conde de Flores,    que ahora se va a casar/
     --Me diría, pasajero,    dónde el podría encontrar?
  14   --Sígueme a mí, romanita,    conmigo lo encontrarás.--
     Al subir por la escalera    los dos se van encontrar:
  16   --Limosna le pide, el conde,    limosna por caridad,
     que vengo de Cartagena    por la gran necesidad.
  18   --Me dirías, romanita,    qué hacen los de allá?
     --La pobre de su mujer    no hace más que llorar.
  20   --Yo no la conocería    ni en el aire ni el andar,
     sólo con una rosita    que lleva en su blanca mano.--
  22   Se despliega de sus manos,    la rosita le enseñó;
     se cogen mano por mano,    dentro el palacio se van;
  24   la otra mujer le decía:    --¿Esta mujer dónde va?
     --Esta mujer es mi esposa    que en todo el mundo no hay.

Variantes: -15 s. v. a encontrar; -19 M. diría, r.
Nota: Recogida por J. Barberà y P. Bohigas, setiembre 1923 para el «Cançoner Popular de Catalunya», versión nº 55 [Cfr. la «Memòria de la Missió de recerca de cançons... realitzada pel Mestre J. Barberà i En P. Bohigas ... a les comarques de l`Alta Segarra, el Cardoner i Ribera del Segre [8 septiembre-7 octubre 1923] ... en Materials, II, del «Cançoner Popular de Catalunya», pág. 70.].

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0110:323 La Condesita (á)            (ficha nº: 4063)

Versión de Sant Genis d`Horta (p.j. Barcelona, Barcelona, España).   Recogida por Marià Aguiló i Fuster, antes de 1900. (Archivo: AMP; Colec.: Aguiló, M. - Materials). Publicada en RTLH 4 (1970), p.234, nº V.271.  044 hemist.  Música no registrada.

     Un día estando en la mesa    su padre le quiere hablar:
  2   --¿Cómo no te casas, hija?,    hija, ¿te quieres casar?
     --Los siete años son pasados,    corriendo los ocho va,
  4   que esperava el conde Yoo    para ver si volverá;
     dadme la licencia, padre,    para irme a le buscar.
  6   --De Dios la tenéis, mi hija,    que es mejor y vale más.--
     Ya se viste de romera,    y se`n va pel camí enllà;
  8   en siendo a medio camino    un pasagero encontrá:
     --Pasagero, pasagero,    por qué ensillas el caballo?
  10   --Lo ensillo para el conde Yoo,    que se vuelve a casar.
     --Me dirías, pasagero,    dónde lo podré encontrar?
  12   --Suba usted esta escalera,    suba escalera enllà.--
     En siendo a media escalera    a su marido encontrá:
  14   --Limosna os pido, conde,    limosna por caridad,
     que vengo de Cartagena    y paso necesidad.
  16   --Me dirías, la romera,    qué se dice por allá?
     --La triste de vuestra esposa    no hace más que llorar.--
  18   Levanta los ojos al cielo:    --¡Quién la tuviera acá!
     --No la conocería, el conde,    con el brillo y el hablar,
  20   sino con los briales    que lleva en su faldillà.--
     Ya levanta su basquiña,    los briales li ensenyá.
  22   Se daban mano por mano    y se van palacio enllà.

Nota: el v. -19 se repite, al cantar.

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0110:324 La Condesita (á)            (ficha nº: 4064)

Versión de Argentona (ay. Argentona, p.j. Mataró, Barcelona, España).   Recogido antes de 1882. (Archivo: AMP; Colec.: Milà i Fontanals, M.). Publicada en Milá y Fontanals 1882, Romancerillo catalán, nº 244D p. 223. Reeditada en RTLH 4 (1970), p. 234, nº V.272.  006 hemist.  Música no registrada.

     --Yo be la coneixería    amb un brillant que li dá.--
  2   S` en descorda la cutilla    y `l brillant li ensenyá.
     S`agafan mano per mano    y lloran qui mes podrá.

Nota: La localización de la versión se deduce de anotaciones manuscritas del propio Milà (F. Pujol y J. Puntí, Observacions, pág. 28). Milà sólo anota las principales variantes de esta versión respecto a la que escoge como modelo, la de Villafranca del Panadés (RTLH IV, nº V. 277; entrada 4069 en el archivo electrónico). Adiverte que el héroe es Conde Elrico.

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0110:325 La Condesita (á)            (ficha nº: 4065)

Versión de Tordera (ay. Tordera, p.j. Arenys de Mar, Barcelona, España).   Recogida por Joseph Roca, antes de 1893. (Archivo: AMP; Colec.: Aguiló, M. - Materials). Publicada en RTLH 4 (1970), pp. 234-235, nº V.273.  054 hemist.  Música no registrada.

     Don Lombardo va a la guerra,    a la guerra té d`anar;
  2   la trista de su señora    no hace más que llorar:
     --Quants años tardara, el conde,    quants años ai a tornar?
  4   --Set años, la mi señora,    set anys o vuit i no más.--
     Siete años han pasado,    los ocho corriendo van;
  6   un día estando a la mesa    su padre li quiere hablar:
     --Com no`s casa, condesa?    Condesa, torni`s a casar.
  8   --No lo mande Dios del cielo    ni la santísima Trinidad,
     que mentre don Lombardo viva    jo m`en torni a casar.
  10   Dadme llicència, mi padre,    para irlo a buscar.
     --De part de Dios te la doy,    de part de Dios te la da.--
  12   Toma bordón y escribina    y para el mundo se`n va.
     Camino y otro camino,    romerita se ve a cansar;
  14   encontró dos caballeros    que en ricos caballos van:
     --Dios los guard, los caballeros.    --Romerita, ¿adónde va?
  16   --Voy pel comte don Lombardo    y no lo puedo encontrar.
     --Estos caballos van por ell,    mañana se ha de casar.
  18   --¿No me dirán, caballeros,    don Lombardo dónde está?
     --Encima de aquella torre,    allí habita molt temps ha.--
  20   Li pidí una limosna    si li podía donar.
     --¿Dónde viene, romerita,    que tan cansadita está?
  22   --De la Italia vengo, el comte,    de la Italia muy de enllà.
     --¿No me dirá, romerita,    qué noticies per allà hi ha?
  24   --Ninguna nueva hi ha, comte,    ninguna nueva hi ha allá,
     sino el comte don Lombardo    que és fora i no ha tornat.
  26   La trista de su señora    no hace más que llorar;
     los dos hijos que ella tiene    no los puede alimentar.--

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0110:326 La Condesita (á)            (ficha nº: 4066)

Versión de Sant Joan Despí (ay. Sant Joan Despí, p.j. Feliu de Llobregat, ant. Sant Feliú de Llobregat, Barcelona, España).   Recogida por Pere Negre, 1886. (Archivo: AMP; Colec.: Aguiló, M. - Materials). Publicada en RTLH 4 (1970), pp. 235-236, nº V.274.  044 hemist.  Música no registrada.

     Lo rei n`ha fet fer una crida    per Espanya i Portugal,
  2   que han d`anâ a trobâ a don Carles    per capità general.
     La seva muller li deia:    --Don Carles, ¿quan tornaràs?
  4   --Si al cap de set anys no torno,    ja et pots tornâ a casar.--
     Acabat n`és la setena,    per la vuitena ja va,
  6   que la muller de con Carles    no fa sinó que plorar.
     Llicència us demano, pare,    per anar-lo a buscar.
  8   --Llicència et dono, filla,    i aliments per a passar.--
     Ja agafa sos criados    i a seguir món se`n va anar.
  10   Quan són a mig camí    una font d`aigua van trobar;
     veuen venir un criat    que el cavall anava a abeurar:
  12   --De qui és aquest cavall    que tan regalat està?
     N`és de don Carles, senyora,    que demà s`ha de casar.
  14   --Ai, si jo el pogués veure!    Ai si jo li pogués parlar!
     --Vingui, la bona senyora,    vostè també hi parlarà.--
  16   Allí entrant en lo palacio    don Carles hi va trobar:
     --Déu lo guard, don Carles,    caritat n`hi demanà,
  18   que jo vingo de la Italia    i no tengo per menjar.
     --Si vostè ve d`Italia,    quines novetats hi ha?
  20   --Que la muller de don Carles    no fa sinó que plorar.
     --Ai, si jo la pogués veure!    Ai si jo hi pogués parlar!
  22   --Vetaqui una tombaga    del dia que ens vam casar.--
    

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0110:327 La Condesita (á)            (ficha nº: 4067)

Versión de Sant Joan Despí (ay. Sant Joan Despí, p.j. Feliu de Llobregat, ant. Sant Feliú de Llobregat, Barcelona, España).   Recitada por Pepeta Mitjavila (de cal rejoler). Recogida por Marià Aguiló i Fuster, antes de 1893. (Archivo: AMP; Colec.: Aguiló, M. - Materials). Publicada en RTLH 4 (1970), p. 236, nº V.275.  042 hemist.  Música no registrada.

     La reina feia fer crides    per Espanya i Portugal
  2   també hi fa anar a don Carlos    per capità general.
     La seva muller li deia:    --Ai, Carlos quan tornaràs?
  4   --Si al cap de set anys no torno,    ja et pots tornar a casar.--
     La setena ja és passada,    per la vuitena ja va.
  6   --Llicència us demano, mare,    per anar-lo a cercar.
     Llicència te dono, filla,    i aliments per a passar.--
  8   Ja crida criats i patges    i a seguir mon se`n va anar.
     Quan és a mitjan camí,    una font d`aigua troba:
  10   Ja n hi veu venir un patge    que un cavall mena a abeurar:
     --De qui s`es aquest cavall    que tan regalat està?
  12   --De don Carlos, mi senyora,    que demà s`ha de casar.
     --Ai Déu meu, si el pogués veure!,    si jo li pogués parlar!
  14   --Vinga, la bona senyora,    son palau molt prop està.--
     Ja ven son marit don Carlos    aixis que entra en el palau:
  16   --Déu lo guard, senyor don Carlos,    hostal li vull demanar;
     que jo me`n venc d Itàlia    i no tenc ja per menjar.
  18   --Si vostè se n ve d Itàlia,    quienes noves du d`allà?
     Les noves que duc don Carlos    no fan gaire bon contar;
  20   diuen que es casa don Carlos,    diuen que es casa demà,
     i jo li port le tombaga    del jorn que ens vàrem casar.--

Variantes: -9 Ja n`agafa els seus criats (sic); -14 que vostè prest lo veurà; -18 quines novetats hi ha?
Nota del colector: «Tonada narrativa un poch semblant a la Porquerola. No té repost.». Hay dos versiones de Sant Joan Despi y no está claro si ésta es o no anterior a M. Aguiló, Romancer popular de la terra catalana, 1893 (Materials Aguiló, 25-XIII-18).

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0110:328 La Condesita (á)            (ficha nº: 4068)

Versión de Sant Boi de Llobregat (ay. Sant Boi de Llobregat, p.j. L`Hospitalet de Llobregat, ant. Sant Feliú de Llobregat, Barcelona, España).   Recogida por Marià Aguiló i Fuster, antes de 1893. (Archivo: AMP; Colec.: Aguiló, M. - Materials). Publicada en RTLH 4 (1970), pp. 236-237, nº V.276.  052 hemist.  Música no registrada.

     El rei ne faia fer crides    per España i Portugal;
  2   en faia anar don Carlos    per capità general.
     La muller de don Carlos    ja li`n diu: --Quant tornarà?
  4   --Si al cap dels set anys no torno,    ja te`n pots tornâ a casar.--
     Lo set anys ja són passats    a la vuitena ja va.
  6   --Llicència vos demano mare    per anar-lo a buscar.
     --Llicència te`n dono, filla,    i aliments per a possar.--
  8   Se agafa de sos criats,    i a seguir món se`n va anar.
     --Quan és a mig camí    una font d aigua n encontra
  10   Ja en veu venir un criat    que un cavall ne ve a beurar:
     --De qui es aquest cavall    que tan regalat n`està?
  12   --De don Carlos n`és, senyora,    que demà és te de casar.
     --Si jo el pogués veure,    si jo li pogues parlar?
  14   --Vingui, la bona senyora,    que vostè li`n parlarà.--
     En allà entrant a palacio,    a don Carlos encontrà:
  16   --Déu lo guard, senyor don Carlos,    que tal li`n tinc de parlar,
     jo en vinc d`Itàlia    i no tenc per menjar.
  18   --Vostè que ve d Itàlia,    quines novetats hi ha?
     --Les novetats que hi havia,    don Carlos se`n té de casar.
  20   Mireu-vos les grans tumbagues    del día que ens vam casar.
     --Te`n tornaràs a ca `l teu pare    perquè t` ensenyin de planxar
  22   com estiras ben ensenyada    aleshores tornaràs.--
     Com va estar ben ensenyada    aleshores hi va tornar.
  24   Quan va ser allà al palacio    a don Carlos no hi va trobar.
     --A on és don Carlos    an a qui tinc de parlar?
  26   --Don Carlos ja n`és fora    i ben casadet n` está.--
    

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0110:329 La Condesita (á)            (ficha nº: 4069)

Versión de Villafranca del Panadés (ay. Vilafranca del Penedés, p.j. Penedés, Barcelona, España).   Recogido antes de 1882. (Archivo: AMP; Colec.: Milà i Fontanals, M.). Publicada en Milá y Fontanals 1882, Romancerillo catalán, nº 244A, pp. 221-222. Reeditada en RTLH 4 (1970), pp. 237-238, nº V.277.  066 hemist.  Música no registrada.

     Las guerras son publicadas,    las de Fransa y Portugal,
  2   el fill del conde don Burgos    l` han cridat per general.
     La trista de la condesa    no feya sinó llorá?
  4   --¿De que lloras tú, condesa,    no solías pas llorá?
     --No tinch que llorar, el conde,    si veig que t` en tens d`aná!
  6   si al cap de set anys no torno,    condesa, torna`t a casá.
     --No lo manda Dios del cielo    ni la Santa Trinidad,
  8   que mientras el conde visca    condesa`s torni a casá.--
     Los siete años son pasados,    los ocho corriendo van.
  10   Un día estando a la mesa    su padre la va llamá:
     --¿Perque no`t casas, condesa,    ¿com tardas tan á casá` t?
  12   --¿Com me casaré, mi padre,    si lo conde viu está?
     --Deume la bendición,    que yo l aniré a buscá.--
  14   Caminando ciento leguas    romerita `s va cansá,
     retira[s] tras d`una torre    en un palacio que hi ha.
  16   Quant es detras de la torre    pagecitos veu passá:
     --¿Aquesta cavallería    per que la quieren ensellá?
  18   --Pel fill del conde don Burgos,    qu` esta nit se quiere esposá,
     --Aquet senyó que`m nomena,    hont el podría encontrá?
  20   --Vaji dalt d`aquella sala,    romerita `l trovará.--
     Li demana una limosna    per amor y caritat:
  22   --Que vengo de la Itàlia,    no hi dut res pera gastá.
     --[Si] tu vens de la Itàlia,    ¿quina nova hay allá?
  24   Mujer del conde don Bueso    ¿si`n es morta ó que fá?
     --Questa dama que`m nomenas,    ¿quin ensenya`t donará?
  26   --El faldellí que portava    el día de l`esposá,
     mas de cien doblas valían    las guarniciones que hi ha,
  28   y altras tantas ne valdría    si ara `l podría ensenyá.--
     Se quita `l guant de la mano,    son anell d`or li mostrá,
  30   se quita lo guardapié    son faldellí li ensenyá.
     ¡Ay que lloros, ay que lloros,    por aquell palacio hi ha!
  32   Que la primeras mujeres    may se poden olvidá.
     S` en gafan mano por mano    y á sa casa van aná.

Variantes: -1 L. g. ne son passadas; -3 l. t. d. sa mujer; -13 Llicencia demano, mi padre; -16 passaritos v. p.; -22 pora gastar; -25 aquesta d. q. `m. n. / ¿q. e. `m donará?

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0110:330 La Condesita (á)            (ficha nº: 4070)

Versión de Barcelona s. l. (Barcelona, España).   Recogido antes de 1882. (Archivo: AMP; Colec.: Milà i Fontanals, M.). Publicada en Milá y Fontanals 1882, Romancerillo catalán, nº 244E, p. 223. Reeditada en RTLH 4 (1970), p. 238, nº V.278.  008 hemist.  Música no registrada.

     El conde de Berjulita    á la guerra te d`aná.
     . . . . . . . . . . . . . . . . . . .    . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
  2   S`en vesteix de pelegrina    s`en va tot pelegrinant.
     Quant ne fou allá a Sevilla    pagecito va encontrar.
     . . . . . . . . . . . . . . . . . . .    . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
  4   De tan lluny com lo va veure    al peu se li ajonollá.
     . . . . . . . . . . . . . . . . . . .    . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

Nota: Milà sólo anota las principales variantes de esta versión respecto a la que escoge como modelo, la de Villafranca del Panadés (nº V. 277; entrada 4069 en el archivo electrónico)

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0110:334 La Condesita (á)            (ficha nº: 4074)

Versión de Castellar de n`Hug (ay. Castellar de n`Hug, p.j. Berga, Barcelona, España).   Recitada por Cecilia Vilalta (37a). Recogida por Higini Anglès y Pere Bohigas, 1922. (Archivo: AMP; Colec.: Anglès-Bohigas - Materials). Publicada en RTLH 4 (1970), p. 243, nº V.284.  066 hemist.  Música registrada.

     Cuando empiezan la guerra    en Francia y en Portugal
  2   demanen al conde Flores    por capitán general.
     La princesa, como niña,    bien se puso a llorar:
  4   --Dime ¿por cuántos años vas, conde?,    dime ¿por cuántos años vas?
     --Por siete años voy, princesa,    por siete y nada más;
  6   si a los ocho no he venido,    princesa, te casarás.--
     Pasan siete, pasan ocho,    el conde ya no vendrá.
  8   Un día estando en la mesa    su padre la vino a hablar:
     --Bien te puedes casar, hija,    que el conde ya no vendrá.
  10   --No me quiero casar, padre,    que el conde viniendo está.
     Échame la bendición,    que al conde aniré a buscar.
  12   Mi bendición ya la tienes,    la de Dios te valdrá más.--
     Se vistió de pelegrina,    la francesa en Portugal;
  14   al llegar a la Granada    quant al conde viene a hablar:
     --¿De qui son estos xiballos    que tan enflocados van?
  16   --Del conde Flores, señora,    que está en vísperas de casar.
     --¿Usted me lo enseñaría,    usted me lo enseñará?
  18   --Se lo enseñare, señora,    con franqueza y caridad.--
     Al llegar en el palacio    cuando al conde vino a hablar:
  20   --Dame una limosna, conde,    que bien me la puedes dar,
     que vengo de las Italias    y no traigo qué gastar.
  22   --Tú que vienes de la Italia,    noticias nuevas traerás.
     --La hija de la princesa    está deshecha de llorar.
  24   --¡Quién la pudiera oír,    quién la pudiera escuchar!
     --¿Con qué la conocerías    con qué la conocerás?
  26   --Con su rostro puro y bello    y un pequeñito lunar.
     --El rostro ya se me ha ido,    el lunar tienes aquí.
  28   --Debe ser el demonio, niña.    ¿Quién te trajo por acá?
     --No soy el demonio, conde,    que soy mujer natural.
  30   --La carne que tienes fresca,    la puedes poner en sal;
     el vestido que tienes de novia,    bien lo puedes retirar,
  32   que yo he encontrado, mi señora,    y con ella me he de casar.
     Me voy con mi peregrina,    me voy a peregrinar.--

Variantes: -2 llamaron al c. F. copia a máquina; -14 cuan, copia a máquina; -15 xivallos, copia a máquina.
Nota: Sobre la misión de encuesta y sobre la cantora de este romance, cfr. la «Memòria de la missió de recerca de cançons y músiques populars realitzada por Mosèn Higini Anglès i en Pere Bohigas a les comarques solsonina (10 juliol-7 agost de 1922) i bergadana (20 setembre-4 octubre de 1922)... en Materials, II, del «Cançoner Popular de Catalunya», I. págs. 142-145.

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0110:336 La Condesita (á)            (ficha nº: 4076)

Versión de Polinyá (ay. Polinyá, p.j. Sabadell, Barcelona, España).   Recitada por Teresa Roger. Recogida por Pere Bohigas, 1924. (Archivo: AMP; Colec.: Bohigas - Materials). Publicada en RTLH 4 (1970), p. 245, nº V.286.  072 hemist.  Música no registrada.

     --¿Por cuántos meses va el conde,    por cuántos meses se va?
  2   --No puedes contar a meses,    por años has de contar;
     si a los siete no he venido,    niña, te puedes casar.--
  4   Pasan siete, pasan ocho,    los nueve corriendo van.
     Un día estando en la mesa    su padre se puso a hablar:
  6   --¿Por qué no te casas, hija,    que el conde ya no vendrá.
     --No me quiero casar, padre,    que el conde viviendo va;
  8   dame la bendición, padre,    para irlo a buscar.
     --La mía, hija, la tienes,    la de Dios has de buscar.--
  10   Ya se vestí de romera,    ya se vestí y se va;
     de días va por las sierras,    de noches por montes va,
  12   y al pasar por un camino    con un niño se`n encuentrá:
     --Esta silla que tú llevas,    me la quieres enseñar?
  14   --Le enseñaré, señora,    con amor y caridad.
     Es por el conde don Marcos,    mañana se ha de casar.
  16   --Este conde que tú dices,    me lo quieres enseñar?
     --Le enseñaré, señora,    con amor y caridad.
  18   Es del palacio más grande    que hay en esta ciudad.--
     Siete puertas té `l palacio,    no sabe por dónde entrar;
  20   al entrar por una puerta,    conde Marcos encuentrá:
     --Dame una limosna, el conde,    que bien me la puedes dar,
  22   que vengo de las Italias,    nada traigo por ganar.
     --Si de las Italias vienes,    ¿qué hay de nuevo por allá?
  24   --La triste de tu promesa    no hace más que llorar.
     --¡Oh, quién la pudiera ver,    oh quién la pudiera hablar!
  26   --Con qué la conocerías,    con qué la conocerás?
     --Con el rostro de la cara    y en el pecho un lunar,
  28   --El rostro ya lo he perdido,    pero el lunar aquí está.--
     Quan el conde sentí esto,    de pronto se desmaiá.
  30   Pronto sale la condesa    que s`havia de casar:
     --¡O malhaya la romera,    quién la traiga por acá.
  32   --A tiento, tiento, señora,    a tiento, tiento en hablar,
     que si usted es hija de un conde,    yo de un rey que vale más.--
  34   Cuando el conde sentí esto,    de pronto se levantá:
     --Perdóname tú, bien mío,    la primera vale más;
  36   la primera que he tenido    me ha venido a buscar.--

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0110:337 La Condesita (á)            (ficha nº: 4077)

Versión de Cardona (ay. Cardona, p.j. Berga, Barcelona, España).   Recitada por Cecilia Codina. Recogida por Josep Barberà y Pere Bohigas, 1923. (Archivo: AMP; Colec.: Bohigas - Materials). Publicada en Barberà 1928, pp. 93 y 148. Reeditada en RTLH 4 (1970), pp. 245-246, nº V.287.  069 hemist.  Música registrada.

     La guerra se ha publicado    la guerra s`ha publicat;
  2   los ojos de una princesa    mai se cansan de llorar:
     --¿Para cuántos años, conde,    para cuántos años va?
  4   --Para siete, princesita,    para siete y nada más;
     si a los siete no he venido,    ya se puede casar ya.
  6   Pasan siete, pasan ocho,    cerca de los nueve ya,
     y el conde de las Italias    no ha venido ni vendrá.
  8   Un día estando en la mesa    su padre le dijo a hablar:
     --Ya te puedes casar, hija,    ya te puedes casar ya,
  10   que el conde de las Italias    no ha venido ni vendrá.
     --Padre, no me diga eso,    que a mí me hace llorar;
  12   si usted me daba licencia    y de Dios la autoridad,
     me vestiría de pelegrina    y al conde iría a buscar.
  14   --Mi licencia ya la tienes,    la de Dios te valdrá más;
     te vistes de pelegrina    y al conde vas a buscar.--
  16   Pasó Francia, pasó Italia,    pasó España y Portugal,
     y al pasar por el camino    cuatro caballitos vi,
  18   cuatro caballitos blancos    cuatro caballitos vi:
     --¿De quién son estos caballos    que tan gorditos están?
  20   --Del conde de las Italias,    que está en vías de casar.
     --Usted me lo enseñaría,    usted me lo enseñará?
  22   --Sí señora, sí señora,    sí que se lo enseñará.--
     A l`entrar-ne al palacio    el rei queda admirat,
  24   con un puñal en la mano,    que le quería matar.
     --No me mates, señor conde,    no me mates, ten piedad,
  26   que vengo de las Italias    y la vengo a destorbar.
     --si de las Italias viene,    noticias me traerá,
  28   si la princesita ha muerto    o está en vías de casar.
     --No se ha muerto, ni se casa,    que aquí en su presencia está.
  30   En mi rostro ni en mi cara    ya no me conocerá;
     del rostro ya se me ha ido    y el lunar ya no está.--
  32   --Sale la novia del cuarto    . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
     --¡Qué demonio de princesa    que ha venido a destorbar!
  34   --Todo lo que tenéis, padre,    a los pobres podéis dar;
     yo me voy con mi princesa,    que me ha venido a buscar.--

Variantes: -2 cansen en la ed.; -12 de omitido en la ed.
Nota: La recitadora es natural de San Feliú de Lluelles.

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0110:58 La Condesita (á)            (ficha nº: 3361)

Versión de Huerta del Rey (ay. Huerta del Rey, p.j. Salas de los Infantes, Burgos, España).   Recitada por una mujer (unos 65a). Recogida por José Manuel Fraile Gil, 1982. (Archivo: ASFG; Colec.: Fraile Gil, J. M.). Publicada en Fraile Gil Rom-Panhisp.-1/CD, Primera Antología Sonora, 1992, v. 3, TECNOSAGA, KPD-(5)10.9004, corte 13.© Fraile Gil. Reproducida aquí con permiso del editor.  082 hemist.   Música registrada   (MP3 30 sec. clip). Versión completa (streaming media).

     Una gran guerra se ha armado    entre España y Portugal;
  2   los ojos de mi condesa    ya no cesan de llorar.
     --¿Por cuántos meses, mi conde,    a la guerra te me vas?
  4   --Yo los contaré por años,    que por meses no hay lugar.
     Si a los siete años no vengo,    tú ya te puedes casar.--
  6   Se pasan los siete años    y el conde no viene ya.
     El padre dice a la hija:    --¿Cómo no te casas ya?
  8   --No lo quera Dios del cielo,    ni la santa Trinidad,
     si mi marido está vivo,    con él me pienso juntar.
  10   Écheme la bendición,    que le quiero ir a buscar.
     --Que la de Dios te acompañe    y que le llegues a hallar.
  12   Ponte el sombrero de paja    y la mejor de tu ajuar
     y en los lugares que cruces.    por él has de preguntar.--
  14   Anduvo siete jornadas,    no encontró con quien hablar,
     sólo con un pastorcito    con el ganado a apastar.
  16   --Dime, dime, pastorcito,    dime, dime la verdad,
     --¿de quién es este ganado    que traes a apacentar?
  18   --Es del conde don Ramiro,    que esta noche va a velar;
     hoy han matado las reses,    mañana cuecen el pan
  20   para ver si al siguiente día    se puede el conde casar.
     --Apártate, pastorcito,    que me tienes que guiar.
  22   --No puedo partir, señora,    que el ganado se me va.
     --Si el ganado se te fuese,    yo te lo sabré buscar
  24   y si al fin no `pareciese,    yo te lo sabré pagar.--
     Y ha partido el pastorcito,    a la condesa a enseñar,
  26   y al palacio del conde,    aquel que relumbra más.
     Ella se ha acercado a la puerta,    por el conde a preguntar;
  28   la bajan una limosna,    la bajan un triste real.
     --Qué poca limosna es esta,    qué poca limosna dan,
  30   para ser un caballero    como él que vengo a buscar.
     La bajaron una joya    y un precioso delantal,
  32   pero ella no quiere nada,    sólo con el conde hablar.
     --Baja, baja, conde mío,    que te he venido a buscar
  34   baja, baja, conde mío,    que quiero contigo hablar.
     ¿No te acuerdas de estas manos    que te solían dar pan?
  36   ¿No te acuerdas de estos ojos    que te solían mirar?
     ¿No te acuerdas de estos brazos    te solían abrazar?
  38   ¿No te acuerdas de esta boca    te solía besar?--
     El conde, lleno de gozo,    a su mujer a abrazar.
  40   --Ésta es mi primer mujer,    con ella me he de juntar;
     ésta es mi primer mujer,    con ella siempre he de estar.--

Nota de Fraile Gil: Entrevistada junto al torrente que atraviesa el pueblo, la mujer que canta en la grabación prefirió no facilitarnos su nombre. Título en la Antología: La boda estorbada.

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0110:95 La Condesita (á)            (ficha nº: 3835)

Versión de San Martín de Humada (ay. Humada, p.j. Villadiego, Burgos, España).   Recogida por Matías Martínez Burgos, 1910. (Archivo: AMP). Publicada en RTLH 4 (1970), pp. 51-52, nº V.39.  096 hemist.  Música no registrada.

     Allá arriba en alta sierra    allá arriba en alto mar,
  2   le llevan al conde Velen    por capitán general;
     la dueña de la su esposa    no cesaba de llorar.
  4   --¿Cuándo volverás, el conde,    conde, cuándo volverás?
     --A los siete años, condesa,    porque el rey no manda más;
  6   si a los siete años no vuelvo,    condesa, te casarás.--
     Ni a los siete ni a los ocho    el conde no ha vuelto más.
  8   Un día fuendo a misa    con su padre fue a encontrar:
     --¿Cómo no te casas hija,    cómo no te casas ya?
  10   --¡Cómo me he de casar, padre,    si el conde vivo lo está!,
     écheme la bendición,    que voy a dirle a buscar.
  12   La bendición de Dios, hija,    que esa es la que vale más,
     también te echaré la mía,    de la Santa Trinidad.--
  14   Cogió fusil y esclavina    para el camino se va;
     ha andado siete leguas,    no halló villa ni ciudad,
  16   mas a eso de las ocho    un castillo vio asomar.
     Siete vueltas dio al castillo,    no ha hallado por dónde entrar,
  18   mas a eso de las ocho    un paje ha visto asomar:
     --Pajecito, pajecito,    tú me dirás la verdad,
  20   ¿de quién son esas mulas    que sacas a pasear?
     --Del conde Velen, señora,    mañana se va a casar;
  22   hoy matan las gallinas,    ayer cocieron el pan.
     --Haz el favor pajecito    de llevarme para allá.
  24   --Eso no lo haré, señora,    que las mulas se me irán.
     --Si las mulas te se fueran,    yo te las sabría pagar.--
  26   La agarró de las muñecas    y la llevó para allá,
     y a casa de Liumbardo    le vinieron a llamar:
  28   --Das una limosna, conde,    por Dios o por caridad?
     --Allá abajo, la romera,    allá abajo la darán.
  30   --Allá abajo ya hay estado,    no me la han querido dar.--
     Esto que ha visto Liumbardo,    un ochavo la va a dar.
  32   --Un ochavo no es limosna    pa lo que usted solía dar.--
     Alzó su negra basquiña,    enseñó su verde brial:
  34   --Éste me dio usted de amores    la noche de Navidad.--
     Esto que ha visto Liumbardo    desmayado cayó atrás.
  36   --Arriba, Liumbardo, arriba,    arriba no desmayar,
     que para eso son los hombres,    para eso y para más.--
  38   La agarró de las muñecas    con el su dedo polgar;
     la sube para allá arriba    donde los pajes están:
  40   --Pajecitos, pajecitos,    los que coméis del mi pan,
     los que bebéis del mi vino,    sacad el coche a ensillar,
  42   que a la puerta la otra dama    una vuelta voy a dar.--
     La otra dama, que lo ha visto,    luego ha ido a preguntar:
  44   --¿Quién es aquella señora    que en el mi cochito va?
     --Es la esposa de Liumbardo,    que le ha venido a buscar.
  46   --Si tenía amores en su tierra,    ¿qué les venía aquí a buscar?
     --¡Con Dios, con Dios, la romera,    con Dios, te puedes quedar,
  48   que los amores primeros    son muy malos de olvidar.--

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0110:98 La Condesita (á)            (ficha nº: 3838)

Versión de Castrogeriz (ay. Castrojeriz, p.j. Burgos 3, ant. Castrojeriz, Burgos, España).   Recitada por Librada Escalante (79a). Recogida por Manuel Manrique de Lara, 1918. (Archivo: AMP; Colec.: Manrique de Lara, M.). Publicada en RTLH 4 (1970), p. 55, nº V.42.  068 hemist.  Música registrada.

     Triste estaba la condesa,    triste y harta de llorar,
  2   porque llevaban al conde    por teniente capitán.
     --Si a los siete años no vengo,    condesa, te casarás.--
  4   Ni a los siete ni a los ocho,    condesa seguro va,
     los siete ya van pasando,    los ocho corriendo van.
  6   El conde Florido hermoso,    el conde virtud está.
     --Écheme la bendición,    que yo me le iré a buscar.--
  8   A las seis leguas que anduvo    un castillo vio asomar:
     --Si aquel castillo es de moros,    allí me ha de cautivar,
  10   si aquel castillo es de cristianos,    allí me tengo e quedar.--
     Un poquito más alante    un vaquerillo encontrar:
  12   --Dime, dime, vaquerillo,    esas vacas ¿dónde están?
     --De don Belardo, señora,    mañana se va a casar.
  14   --Váyase la romerita    por la plaza donde el pan
     y en unos balcones altos    allí los verá pasear.--
  16   Ya se va la romerita    por la plaza donde el pan
     y en unos balcones altos    allí lo ha visto pasear.
  18   Le ha pedido una limosna    y un ochavito le da.
     --Para tan gran caballero    poca limosna me da,
  20   que en la tierra de mi padre,    un doblón de a ocho se da.
     --¿De dónde es la romerita,    ¿de qué tierra o qué ciudad?
  22   --De la ciudad de Segovia,    que es una grande ciudad.
     --Me dirá la romerita    ¿doña Juana cómo está?
  24   --Ni está viuda ni casada,    ni se trata de casar;
     doña Juana de Cervero    con usted parlando está.--
  26   Esto que oyó el caballero    desmayado cayó atrás;
     ni con agua ni con vino    no le pueden avivar,
  28   si no es con dulces palabras    que la su esposa la da:
     --Si no me quieres creer,    levántame este brial;
  30   verás la rica basquiña    me diste para casar.
     --Pajes, los mis pajecitos,    a armar el coche se va,
  32   que ha venido la condesa    y no la podemos dejar.
     --¡Malhaya tales mujeres    que hombres vienen a buscar!
  34   --Es mi marido, señora,    que no lo es ningún rufian.--

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0110:157 La Condesita (á)            (ficha nº: 3897)

Versión de Los Balbases (ay. Los Balbase, p.j. Burgos-3, ant. Castrojeriz, Burgos, España).   Recitada por una mujer. Recogida por Narciso Alonso Cortés, 1906. (Archivo: AMP; Colec.: Alonso Cortés, N.). Publicada en Alonso Cortés 1906, p. 63 nota. Reeditada en RTLH 4 (1970), p. 105, nº V.102.  014 hemist.  Música no registrada.

     Allá arriba en Novaldía,    en una noble ciudad,
  2   prendieron al conde Flores    por capitán general.
     La condesa que lo sabe    no dejaba de llorar:
  4   --¿Cuándo vendrá, el mi conde?,    el mi conde, ¿cuándo vendrá?--
     Se pasaron siete años    su padre la baja a hablar:
  6   --¿Cómo no te casas hija,    cómo no te casas ya?
     --¡Cómo me he de casar, padre,    si don Belarde está vivo!--
     . . . . . . . . . . . . . . . . . . .    . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

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0110:158 La Condesita (á+í-o)            (ficha nº: 3898)

Versión de Villamedianilla (ay. Villamedianilla, p.j. Burgos-3, ant. Castrojeriz, Burgos, España).   Recitada por Encarnación Plaza (17a). Recogida por Narciso Alonso Cortés, 1906. (Archivo: AMP; Colec.: Alonso Cortés, N.). Publicada en Alonso Cortés 1906, pp. 61-62. Reeditada en RTLH 4 (1970), pp. 105-106, nº V.103.  102 hemist.  Música no registrada.

     Ya camina don Belarde,    ya camina ya se va
  2   y ha dejado a su esposita    por siete u ocho años más.
     --Si a los siete años no vengo,    a los ocho casarás.--
  4   --Ni a los siete, ni a los ocho,    mientras tú no estés acá.--
     Ya se han pasado los siete,    los ocho corriendo van:
  6   --¿Cómo no te casas hija,    cómo no tomas marido?
     --¡Cómo me he de casar, padre,    si don Belarde está vivo!
  8   No me han enviado cartas,    ni billetes me han venido,
     esta noche en la mi cama    el corazón me lo ha dicho.
  10   Lo que le pido a usted, padre,    padre, que me haga un vestido;
     no se le pido de seda,    tampoco de lana fino,
  12   se le pido de sayal,    de eso que llaman torcido,
     que yo me le iré a buscar    en traje de peregrino.
  14   De día iré dando voces,    de noche dando suspiros,
     de día por las aradas,    de noche por los caminos,
  16   para que no me conozcan    los que mi pan me han comido.--
     Había andado mucha tierra,    ha encontrado un vaquerillo:
  18   --Dime, vaquerillo, dime,    ¿de quién son esas vaquillas?
     --No se lo puedo decir,    que mi amo me reñirá.
  20   --No te lo digo de balde,    que te lo quiero pagar.--
     Echó la mano al bolsillo    y una moneda le da.
  22   --De don Belarde, señora,    que mañana va a casar;
     ya tiene las carnes muertas,    ya tiene el vino a enfrescar,
  24   ya tiene la mesa puesta,    ya tiene cocido el pan.--
     Ha llegado a una ventilla    con ganas de descansar:
  26   --Ventero, dame posada,    pues Dios se la podrá dar.
     --La casa de don Belarde,    me dirá usted cuál será.
  28   --Vaya usted por esa calle    de donde venden el pan,
     la casa de los balcones,    aquel que relumbre más.
  30   La romera que no es boba    se ha subido en sin llamar:
     --¿Me dará uste una limosna?,    pues Dios se la podrá dar.
  32   Unos la daban de a cuarto,    otros la daban de a real,
     don Belarde, por más ruin,    un ochavito le da.
  34   --¡Hola, hola, don Belarde,    qué poca limosna da!,
     en casa del rey su padre,    doblones solían dar.--
  36   Echó la mano al bolsillo    y un doblón de a ocho la da.
     --¿De dónde es la romerilla    tan linda y tan miseral?
  38   --De Países soy, señor,    nacida y criada allá.
     --Mi señor y mi señora,    ¿me dirá usted cómo están?
  40   --Su señor y su señora,    buenos los dejé yo allá.
     --Mi mujer doña Isabel,    ¿me dirá usted cómo está?
  42   --Tu mujer doña Isabel    hablando contigo está.--
     Al momento don Belarde    cae desmayado hacia atrás;
  44   ni con agua ni con vino    le pudieron sustentar,
     sino con palabras dulces    que la romera le da.
  46   --Levántate don Belarde,    si te quieres levantar;
     ve aquí la cinta verde    que me distes al casar;
  48   ve aquí el anillo de oro    que me distes a desposar;
     ve aquí donde le traigo    debajo de este sayal.
  50   --¡Malhaya sean las mujeres    que hombre vienen a buscar!
     --No vengo a buscar el tuyo,    que el mío vengo a buscar.--

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0110:159 La Condesita (á)            (ficha nº: 3899)

Versión de Revilla-Vallegera (ay. Revilla-Vallegera, p.j. Burgos-3, ant. Castrojeriz, Burgos, España).   Recitada por Ángela Muñoz (56a). Recogida por Narciso Alonso Cortés, 1906. (Archivo: AMP; Colec.: Alonso Cortés, N.). Publicada en Alonso Cortés 1906, pp. 65-66. Reeditada en RTLH 4 (1970), pp. 106-107, nº V.104.  093 hemist.  Música no registrada.

     Harta estaba la condesa,    harta y cansa de llorar,
  2   porque al buen conde le llevan    de capitán general.
     --Si a los ocho años no vengo,    condesa, te casarás.--
  4   Mas al cabo de los siete    su padre fue a visitar:
     --¿Cómo no te casas hija,    cómo no te casas ya?
  6   --¡Cómo me he de casar, padre,    si el buen conde vivo está!
     Écheme la bendición,    yo me le iría a buscar.
  8   --La bendición de Dios, hija,    la de Dios que vale más.--
     Se coge la mantellina    y ha empezado a caminar,
  10   de día por las aradas    de noche por los caminos
     para que no la conozcan    los que su casa han comido.
  12   Ya había andado siete reinos    y otro la falta que andar,
     mas al cabo de los ocho    un castillo vio asomar.
  14   --Si ese castillo es de moros    allí me han de cautivar,
     y si fuera de cristianos    allí me tengo quedar.--
  16   Ya ha dado vuelta al palacio    y un paje vino a encontrar:
     --Por Dios tendrá el pajecito    de decirme la verdad:
  18   ¿de quién son tantos caballos    que a darles agua tú vas?
     --De don Belardo, señora,    mañana se va a casar;
  20   las carnes están guisadas    y el pan cociéndose está,
     y el vino tié en la bodega    allí lo tiene a enfrescar.
  22   --Por Dios tendrá el pajecito    de llevarme para allá.
     --Eso no lo haré, señora,    que mi amo me reñirá.
  24   --Tu amo no te reñiría,    tu amo no te reñirá,
     y si tú amo te riñera    conmigo comerás pan.--
  26   La ha montado en un caballo    y la lleva para allá.
     Unos la daban de a duro    y otros la daban de a real,
  28   pues menos hay don Belardo    que un ochavito la da.
     --Tú, por tan buen caballero,    que un ochavito me das.
  30   De que estaba en ca mis padres    de a duro solías dar.
     --¿De qué tierra es la romera,    de qué tierra o qué ciudad?
  32   --De Paraíso, señor,    criada y nacida allá.
     --Doña Juana de Acevedo
  34   ¿si lo es viuda o es casada    o se trata de casar?
     --Doña Juana de Acevedo    hablando contigo está.--
  36   Y al decirle estas palabras    desmayado cae pa atrás;
     ni con agua ni con vino    le pudieron levantar,
  38   sino con palabras dulces    que la romera le da.
     --Levántate don Belardo,    levántate y lo verás;
  40   verás el rico vestido    que me distes pa casar;
     verás este rico anillo    me distes de enamorar.--
  42   Se levanta don Belardo    y la lleva para allá,
     por la calle la otra dama    donde la otra dama está:
  44   --¿Quién es aquella señora    que con don Belardo va?
     --Es su mujer, hija mía,    que le ha venido a buscar.
  46   --Menos has tenido tú,    que te has dejado engañar;
     Yo me voy con la primera,    que la ley no manda más.--

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0110:160 La Condesita (á+í-o)            (ficha nº: 3900)

Versión de Revilla-Vallegera (ay. Revilla-Vallegera, p.j. Burgos-3, ant. Castrojeriz, Burgos, España).   Recitada por Luisa García (49a). Recogida por Narciso Alonso Cortés, 1906. (Archivo: AMP; Colec.: Alonso Cortés, N.). Publicada en Alonso Cortés 1906, pp. 63-64. Reeditada en RTLH 4 (1970), pp. 107-108, nº V.105.  082 hemist.  Música no registrada.

     Ya se marcha don Belarde,    ya se marcha, ya se va,
  2   y a su esposita la deja    pequeña y de poca edad.
     --Dime ¿por cuánto te marchas?,    dime ¿por cuánto te vas?
  4   --Para seis o siete años,    que la ley no manda más.--
     Se han cumplido los siete años,    Belarde no vuelve ya.
  6   Y un día estando comiendo    su padre la pensó hablar:
     --¿Cómo no te casas hija,    cómo no tomas marido?
  8   --¡Cómo quiere que me case    si don Belarde está vivo!
     --Oh ¿qué cartas te han inviado,    qué billetes te han venido
  10   para saber tú de cierto    que don Belarde está vivo?
     --A mí no me han inviado cartas,    ni billetes me han venido,
  12   pero lo se yo de cierto    que don Belarde está vivo.
     Por Dios le pido a usted, padre,    que me haga usted un vestido;
  14   no se le pido de lana,    tampoco de paño fino,
     se le pido de sayal,    de eso que llaman torcido;
  16   de día por las montañas    de noche por los caminos
     porque nadie me conozca    los que mi pan han comido.--
  18   Ha andado una jornadita    y ha encontrado un vaquerillo:
     --Por Dios te pido, vaquero,    que me digas la verdad:
  20   ¿de quién es ese ganado    que tú vienes a guardar?
     --De don Belarde es, señora,    que ya está para casar;
  22   las carnes tiene matadas    y la gente a convidar.
     --Por Dios te pido, vaquero,    que me vengas a enseñar;
  24   si te se pierde el ganado,    dispuesta estoy a pagar.--
     Ha echado mano al bolsillo,    una de a ciento le da.
  26   La ha cogido de la mano    la lleva para el portal,
     a pedir una limosna    diez maravedís la da.
  28   --¡Un caballero como éste,    diez maravedís que da
     y en casa del rey su padre,    reales de a ocho se dan!
  30   --¿De dónde es la romerita    de dónde es la romeral?
     --De la Pausa soy, señor,    de la pausa natural.
  32   --Mi señor y mi señora,    ¿qué tal quedaron allá?
     --Tu señor y tu señora,    buenos quedaron allá;
  34   tu esposa doña Isabel    hablando contigo está.--
     Eso que ha oído Belard,e    cae desmayado hacia atrás;
  36   ni con vino ni con agua    le pueden resucitar,
     sólo con palabras dulces    que la romera le da.
  38   --¡Oh, malhaya las mujeres    que hombre vienen a buscar!
     --Hago bien, que es mi marido,    mi marido natural;
  40   si no lo quieren creer    aquí traigo la señal:
     anillo cruz y pendientes    que me dio para casar.--

Nota del recolector: tras el verso 18 indica en nota que "Otros continúan de este modo ..." (véase la versión siguiente, núm. 3901 en este archivo).

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0110:161 La Condesita (á)            (ficha nº: 3901)

Versión de Revilla-Vallegera (ay. Revilla-Vallegera, p.j. Burgos-3, ant. Castrojeriz, Burgos, España).   Recitada por otros del mismo pueblo. Recogida por Narciso Alonso Cortés, 1906. (Archivo: AMP; Colec.: Alonso Cortés, N.). Publicada en Alonso Cortés 1906, pp. 63-64 nota. Reeditada en RTLH 4 (1970), p. 108, nº V.106.  040 hemist.  Música no registrada.

     . . . . . . . . . . . .    . . . . . . . . . . . .
     --¿De quién son estas vaquillas    que a tu cuidadito están?
  2   --De don Belarde, señora,    que mañana va a casar;
     ya tiene las carnes muertas    y el vino puesto a enfrescar,
  4   y tiene los convidados    que reunidos están.
     --Por Dios te pido, vaquero,    que me vayas a enseñar.
  6   --Si las vacas se me fueren,    mi amo me reñirá.
     --Si las vacas te se fueren,    yo quedaría en pagar.--
  8   Han dado vuelta al castillo,    no hallaron por dónde entrar,
     y a la segunda vuelta    la puerta abierta está ya.
  10   --Limosnita, caballeros,    limosnita pueden dar.--
     Unos la daban a cuarto,    y otros la daban a real;
  12   don Belarde, por más ruín,    un ochavo la ha ido a dar.
     --¡Qué generoso es el caballero    para limosna dar,
  14   en casa del rey su padre,    reales de a ocho se dan!
     --¿De dónde es la romerita    tan cortés en el hablar?
  16   --De Sevilla soy, señores,    de Sevilla natural.
     --¿Qué me dirá usted del rey?    y la reina, ¿cómo está?
  18   --El rey y la reina madre,    señores, buenos están.
     Y su hija doña Arbola,    ¿me dirá usted como está?
  20   --La tu esposa doña Arbola    hablando contigo está.--
     . . . . . . . . . . . .    . . . . . . . . . . . .

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0110:162 La Condesita (á+í-o)            (ficha nº: 3902)

Versión de Villahoz (ay. Villahoz, p.j. Lerma, Burgos, España).   Recitada por Alfonsa Bartolomé (18a). Recogida por Aurelio Macedonio Espinosa, 1920. (Archivo: AMP; Colec.: Espinosa, A. M.). Publicada en RTLH 4 (1970), pp. 108-109, nº V.107.  070 hemist.  Música no registrada.

     Ya camina don Velarde,    ya camina, ya se va,
  2   y a su esposita la deja    de quince años nada más.
     --Si a los siete años no vuelvo,    marido puedes buscar.--
  4   Un día estando cenando    abajó su padre a hablar:
     --Ni a los siete, ni a los ocho,    don Velarde es muerto ya;
  6   --¿cómo no te casas hija,    cómo no buscas marido?
     --¡Cómo quiere que me case,    si don Velarde está vivo!
  8   --¿O que cartas te han escrito    o billetes te han venido?
     --No me han escrito cartas,    ni billetes me han venido;
  10   solito mi corazón    que está noche me lo ha dicho.
     Lo que le pido a usted, padre,    que me compre usted vestido;
  12   no digo de seda buena,    tampoco de paño fino,
     se lo pido de sayal,    d` eso que llaman torcido,
  14   para que no me conozcan    los que mi pan han comido.
     De día por los arados    de noche por los caminos,
  16   ha andado siete leguas    no ha encontrado hombre nacido.
     Ha a andado ocho leguas    ha encontrado un vaquerillo:
  18   --Vaquerillo, vaquerillo,    tú me dirás la verdad:
     ¿de quién son esas vaquitas    de tan buena calidad?
  20   --De don Velarde, señora,    mañana se va a casa;r
     ya tiene las carnes muertas    y ya han cocido el pan,
  22   y en los balcones más altos    ha puesto el vino a frescar.
     --Por Dios le pido vaquero    que me venga usté a enseñar.
  24   --Si se me pierde una vacá,    ¿quién me la va a abonar?--
     Ha echado la mano al bolsillo    una de a ciento la da.
  26   --De aquellos balcones verdes,    aquel que reluce más.--
     Ya ha llegado a aquella casa,    pidiendo limosna va;
  28   Unos la daban de a perra,    otras la daban de a real;
     don Velarde, por ser rey,    un ochavo la fue a dar.
  30   --¡Vaya una limosna, vaya,    para un palacio tan real!,
     en casa del rey mi padre,    reales de plata dan.
  32   --¿De dónde es la pelegrina    que a pedir limosnas va?
     --De Burgos, el mi marido,    de Burgos, linda ciudad.--
  34   Al oír esto don Velarde    desmayado cae pa atrás.
     --¡Malditas sean las mujeres    que en busca e los hombres van!

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0110:163 La Condesita (á)            (ficha nº: 3903)

Versión de Santa Inés de los Montes (ay. Santa Inés, p.j. Lerma, Burgos, España).   Recitada por Cecilia Sanz (17a). Recogida por Manuel Manrique de Lara, 1918. (Archivo: AMP; Colec.: Manrique de Lara, M.). Publicada en RTLH 4 (1970), pp. 109-110, nº V.108.  086 hemist.  Música no registrada.

     Belardo se fue a la guerra,    a la guerra marchó ya,
  2   y a su esposita la deja    pequeña y de corta edad.
     --Si a los siete años no vengo,    tu ya te puedes casar,
  4   si a los siete años no vengo,    tu amante no viene ya.--
     Se pasaron los siete años,    los ocho van a pasar.
  6   se pasaron los siete años,    Belardo no viene ya.
     --¿Cómo no te casas hija,    cómo no buscas marido?
  8   --¡Cómo me he de casar, padre,    si don Belardo está vivo!
     Yo le pido a usted más, padre,    que me haga usted un vestido;
  10   no se le pido de seda,    ni de percal de lo fino,
     se le pido de sayal,    de eso que llaman bastillo,
  12   para ir de pueblo en pueblo    en busca de mi marido.--
     Ha subido una muralla,    ha bajadito un castillo,
  14   y en medio de aquel camino    ha encontrado un pastorcito:
     --Pastor, dime, pastor, dime,    pastor, dime la verdad,
  16   no te la quiero de balde    que te la quiero pagar,
     ¿de quién es este ganado    marcado de esta señal?
  18   --De don Belardo, señora,    de Belardo natural,
     de don Belardo, señora,    mañana se va a casar.--
  20   Ha echado mano al bolsillo    una onza de oro le da.
     --Pastor, dime, pastor, dime,    pastor, dime la verdad,
  22   dime en que palacio vive    dime en qué palacio está.
     --En el palacio más alto,    en el que relumbra más.--
  24   De tres vueltas al palacio    pa poder la puerta hallar,
     ha dado tres vueltecitas,    la puerta pudo encontrar:
  26   --Una limosna, señor,    a esta pobre peregrina
     que viene de casa en casa    buscando una limosnita.--
  28   Ha echado mano al bolsillo,    un centimito le da.
     --Muchas gracias, caballero,    por la corta calidad,
  30   en casa del rey mi padre,    una onza de oro le dan.
     --¿De dónde es la peregrina    tan mala de conformar?
  32   --De la Francia soy, señor,    de la Francia natural.
     --Dime, dime, dime, dime,    dime, dime la verdad,
  34   dime lo que ocurre en Francia,    dime lo que ocurre allá:
     si la hija del rey se casa,    o ha tratado de enamorar.
  36   --Ni la hija del rey se casa,    ni ha tratado de enamorar;
     esa hija que usted dice,    a la vista suya está.--
  38   Eso que oyó don Belardo,    desmayado cayó atrás.
     --Levántate don Belardo    levántate del sofá;
  40   mira la saya encarnada    que me diste de señal,
     mira la sortija de oro    que me diste pa casar.
  42   --¡Quítate de ahí mi mujer    que a la vista mía estás,
     que los mis amores nuevos    ya me vienen a buscar!

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0110:164 La Condesita (á)            (ficha nº: 3904)

Versión de Covarrubias (ay. Covarrubias, p.j. Lerma, Burgos, España).   Recogida por Matías Martínez Burgos, 1914. (Archivo: AMP). Publicada en RTLH 4 (1970), p. 110, nº V.109.  085 hemist.  Música no registrada.

     Ya camina don Belardo,    ya camina, ya se va,
  2   y a su esposita la deja    pequeña y de poca edad.
     --¿Por cuántos años Belardo,    por cuántos años te vas?
  4   --Por siete años, la mi esposa,    que la ley no manda más;
     si a los siete no viniese,    marido podrás tomar.--
  6   Ni a los siete ni a los ocho    don Belardo no ha venido,
     y un día estando comiendo    el rey su padre la dijo:
  8   --¿Cómo no te casas hija,    cómo no tomas marido?
     --¡Cómo me he de casar, padre,    si don Belardo está vivo!
  10   --¿Qué cartas o qué billetes    a ti hija te han venido?
     --¡Qué cartas ni qué billetes!,    a mí nada me ha venido!
  12   Lo que le pido a usted, padre,    que me haga usted un vestido;
     no se le pido de seda,    tampoco de paño fino,
  14   se le pido de sayal,    de eso que llaman zurcido,
     y yo me le ir a buscar    en clase de pelegrino.--
  16   De noche por las agradas    de día por los caminos,
     ha andado siete jornadas    ha encontrado un vaquerito:
  18   --¿De quién es este ganado?,    ¿de quién eres, vaquerito?
     --De don Belardo, señora,    de don Belardo-- la dijo.--
  20   Mañana se va a casar    [. . . . . . . . . . . . . . . . . . .]
     hoy están a por la caza    y ayer cocieron el pan.
  22   --¿Dónde vive don Belardo,    dónde vive, dónde está?
     --En aquel palacio vive    en aquel que relumbra más.
  24   --Lo que te pido, vaquero,    me le vayas a enseñar.
     --Eso sí que no pue ser,    alguna res faltará.
  26   --Si alguna res se perdiese,    aquí estoy yo pa pagar.--
     La ha agarrado de la mano    y la ha llevado a enseñar.
  28   Ya bajaba don Belardo    ya bajaba pa casar;
     le ha pedido una limosna,    seis maravedís la da.
  30   --Altos, altos, caballeros,    qué poca es la caridad,
     si en casa del rey mi, padre,    reales de a ocho suelen dar.
  32   --¿De dónde es la romerita    que tantas señas me da?
     --De los Países soy, señor,    de los Países natural.
  34   --Mi señor y mi señora,    ¿cómo quedan, cómo están?
     --Su señor y su señora,    buenos quedan, bien están;
  36   su esposa doña Isabel    hablando con usted está.--
     Eso que oyó don Belardo,    desmayao cayó pa atrás;
  38   ni con agua ni con vino    no volvió a resucitar,
     sino con palabras dulces    que su romera le da.
  40   --¿Quién es esa recochina    quién es esa muladral!
     --Si tú eres hija de rey,    yo soy de rey magistral!
  42   Vele aquí el anillo de oro    que me distes pa casar;
     vele aquí el anillo e plata    que me distes pa señal.

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0110:168 La Condesita (á+í-o)            (ficha nº: 3908)

Versión de Burgos (ay. Burgos, p.j. Burgos-1, Burgos, España).   Recitada por Nieves Mendi. Recogida por Ramón Menéndez Pidal, antes de 1920. (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en RTLH 4 (1970), pp. 111-112, nº V.113.  074 hemist.  Música no registrada.

     Ya camina don Belardo,    ya camina, ya se va
  2   y a su esposita la deja    pequeña de tierna edad.
     --¿Para cuántos años marcha,    para cuántos años va?
  4   --Para siete o para ocho,    para nueve o algo más;
     si a los siete años no vuelvo,    marido puedes buscar.--
  6   Ni a los siete, ni a los ocho,    don Belardo no vié ya.
     un día estando comiendo    su padre la preguntaba:
  8   --¿Cómo no te casas hija,    cómo no buscas marido?
     --¡Cómo me voy a casar    si don Belardo está vivo!,
  10   --¿Qué papeles te han enviado,    o qué cartas te han escrito?
     --Ni papeles me han enviado,    ni cartas no me han escrito;
  12   ha bajao un angel del cielo    esta noche y me lo ha dicho.
     Lo que le pido a usted, padre,    que me compre usté un vestido;
  14   no se le pido de seda,    tampoco de paño fino;
     se le pido de sayal,    d` eso que llaman torcido,
  16   de día por las montañas    de noche por los caminos,
     para que no me conozcan    los que mi pan han comido.--
  18   Al cabo de treinta leguas    ha encontrado a un vaquerillo:
     --Vaquerillo, vaquerillo,    dime de quién son las vacas?
  20   --De don Belardo, señora,    que mañana se va a casar;
     ya tienen el pan cocido,    ya tiene el vino a enfrescar,
  22   ya tienen las reses muertas    para mañana celebrar.
     --Lo que le ruego al vaquero    que me venga usté a enseñar.
  24   --Si se me pierde una vacá,    ¿quién me la va a mi a abonar?--
     Ha sacado una onza de oro    y al vaquero se la da.
  26   --En los balcones más altos,    en los que relumbran más.--
     Sube pidiendo limosna,    [. . . . . . . . . . . . . . . . . . .]
  28   unos la daban a cuarto,    otros la daban a real,
     y su esposo don Belardo    un ochavito la da.
  30   --Don Belardo, don Belardo,    [. . . . . . . . . . . . . . . . . . .]
     en casa del rey su padre,    buenos reales solía dar.
  32   --¿De qué tierra es la romera    pues de qué tierra es venida?
     --De Cataluña, señor,    allí criada y nacida;
  34   mis padres y mis parientes    buenos quedaron allá,
     y mi esposita Isabel    hablando con usté está.--
  36   Esto que oye don Belardo    desmayao cayó pa atrás.
     Ya no se casa don Belardo    con la que se iba a casar;
  38   se casa con Isabel,    con la esposita de allá.

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0110:176 La Condesita (á)            (ficha nº: 3916)

Versión de Villatoro (ay. Burgos, p.j. Burgos-1, Burgos, España).   Recitada por Benita Preciado (16a). Recogida por Aurelio Macedonio Espinosa, 1920. (Archivo: AMP; Colec.: Espinosa, A. M.). Publicada en RTLH 4 (1970), pp. 117-118, nº V.121.  072 hemist.  Música no registrada.

     Río Tinto, Río Tinto,    como la cinta morada,
  2   donde pasea don Bardo    en brazos de su mujer amada.,
     A las tres leguas que andaron,    don Bardo que suspiraba:,
  4   --¿Por qué suspira don Bardo,    don Bardo, por que suspira?,
     ¿Tienes amores en Francia    o en Cataluña cautiva?,,
  6   o tienes hijo bastardo    en tierra de morería?,
     --No tengo amores en Francia,    ni en Cataluña cautiva,,
  8   ni tengo hijo bastardo    en tierra de morería.
     Si a los siete años no vengo,    a los ocho esposarías
  10   con el hijo del rey-conde    gobernador de Castilla.--
     Los siete años se han pasado    y los ocho ya venían.
  12   Quita el vestido de seda,    se pone el de peregrina.
     A las siete leguas que anduvo    un pastorcito veía:
  14   --Pastorcito, pastorcito,    tú me dirás la verdad:
     ¿de quién es ese ganado    que traes a apacentar?
  16   --De don Bardo son, señora.    -- ¿Qué se dice por allá?
     --Nada, nada, peregrina,    sólo que se va a esposar;
  18   que ayer mataron las carnes    y hoy cocian el pan.
     --Vaya, vaya, zagalejo    tu me enseñaras allá.
  20   --Eso no lo haré, señora,    que mi ganado aquí está,
     y de tantos que aquí tengo    alguno se perderá.
  22   --Si alguno se te perdiere    a la vuelta es el pagar,
     con tres doblóncillos de oro    que en mi bolsillo lo van.--
  24   Ha echado mano al bolsillo,    uno de a ciento le da.
     --De aquellos tres palacios,    aquel que relumbra más.--
  26   Ya ha llegado aquel palacio    pidiendo limosna va:
     --Ave María Purísima,    si dan una caridad.
  28   --Allá abajo, peregrina,    allá abajo dan el pan.
     --Yo he estado allá abajo,    no me la han querido dar.--
  30   Esto que oyó don Bardo,    un ochavito la da.
     --¡Vaya, vaya, una limosna    para un palacio tan real,
  32   que en casa del rey mi padre,    real de plata suelen dar!
     --¿De dónde es la pelegrina?    --De Burgos, linda ciudad.--
  34   Al oír esto don Bardo    desmayado cayó atrás.
     --Arriba, don Bardo, arriba,    que no hay que acobardar,
  36   que para eso son los hombres    para eso y mucho más.--

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0110:177 La Condesita (á)            (ficha nº: 3917)

Versión de Puras de Villafranca (ay. Villafranca-Montes de Oca, p.j. Burgos-3, ant. Belorado, Burgos, España).   Recitada por Teodora Garrido (18a). Recogida por Barbara Aitkens, 1928. (Archivo: AMP). Publicada en RTLH 4 (1970), pp. 118-119, nº V.122.  079 hemist.  Música no registrada.

     Ya se camina don Bardo,    ya se camina ya se va,
  2   ya le pregunta su esposa    que pa cuando volverá:
     --Si a los siete años no vuelvo,    tú ya te puedes casar.
  4   --Ni a los siete ni a los ocho    yo no me tengo casar!--
     Ya se han pasado los siete,    pa los ocho luego van.
  6   Le pregunta el rey su padre,    que con quién se va a casar.
     --Con don Bardo, padre mío,    con don Bardo natural.
  8   --Quíteme ropa de seda    y póngame de sayal;
     vestida de pelegrina,    que yo le ir a buscar.--
  10   Ya subido un vallejito    y a bajar un vallajar,
     se encuentra unos pajecitos    con caballos a pastear:
  12   --Pajecitos, pajecitos,    bien me diréis la verdad:
     ¿de quién son esos caballos    que traéis a pastear?
  14   --De don Bardo son, señora,    de don Bardo natural,
     de don Bardo son, señora,    mañana se va a casar;
  16   ya tiene el vino traido,    ya tiene cocido el pan;
     ya tiene la caza en casa,    para mañana gastar.--
  18   Se quedó un poco suspensa    y les volvió a preguntar
     --Pajecitos, pajecitos,    bien me diréis la verdad:
  20   ¿en qué palacio se vive    en qué palacito está?
     --En el palacio más alto,    aquel que relumbra más.--
  22   Acabadito las ocho    con don Bardo vino a dar:
     --¡Oiga usted, señor don Bardo,    [. . . . . . . . . . . . . . . . . . .]
  24   una limosna por Dios,    para mi cuerpo alimentar!--
     Echó mano a su bolsillo,    un ochavo le iba a dar.
  26   --¡Oiga usted, señor don Bardo,    qué limosna va usted a dar!,
     que en casa del rey mi padre,    reales de a ocho suelen dar.
  28   --¿De dónde es la pelegrina    tan cortesa en el hablar?
     --De tierra Burgos, señor,    de tierra Burgos ciudad
  30   Hele aquí los dos anillos    que me dio usted para señal;
     hele aquí la mantilina    que me dio usted para casar.--
  32   A eso has` caído don Bardo    desmayado cae atrás.
     --Arriba, arriba, don Bardo,    arriba y no desmayar,
  34   --¡Qué reniego de mujeres    que hombres vienen a buscar!
     --Si reniego, no reniego,    mi marido vengo hallar.
  36   --Perdonad los de la mesa,    perdonad y dispensad,
     que los amores primeros    me han venido a buscar,--
  38   Cargaron machos y mulas,    todo que puedan llevar.
     --¡Abra las puertas, mi padre,    ábralas de par en par!,
  40   que si con mucho he salido,    con mucho más vuelvo a entrar.--

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0110:198 La Condesita (á)            (ficha nº: 3938)

Versión de Casanova (ay. Peñaranda de Duero, p.j. Aranda de Duero, Burgos, España).   Recitada por Juana Andrés (76a). Recogida en Zuzones (Burgos) por Diego Catalán, 1947. (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en RTLH 4 (1970), pp. 136-137, nº V.143.  107 hemist.  Música no registrada.

     Esta noche he soñado un sueño    que ha salido de verdad,
  2   que a don Marcos se le llevan    de capitán general.
     --Si a los siete años no vengo,    romera te pués casar.--
  4   Ya se han pasado siete años    y para los ocho va,
     y la dice el rey su padre:    --Romera, te pués casar.
  6   --Padre mío, no me caso,    que don Marcos vivo está.
     Hágame usté una sayita    de ese asperismo sayal,
  8   que yo como peregrina,    yo me le saldré a buscar.--
     Por los altos que subía    se desojaba el mirar,
  10   por los bajos que bajaba    fuentes hacía manar.
     Al llegar a un prado verde    donde un rebaño está:
  12   --Dígame usted, pastorcito,    dígame usted la verdad:
     ¿de quién son estas ovejas,    todas son de una señal.
  14   --De don Marcos son, señora,    de don Marcos general.
     --Ese don Marcos que dice,    ¿dónde vive o dónde está?
  16   --De los tres palacios altos,    aquel que relumbra más.
     --Y ese don Marcos que dice,    ¿se casa o se quié casar?
  18   --Sí señora, sí se casa,    que ya han cocido el pan.--
     La romera, que no es boba,    se ha echado a caminar;
  20   de los tres castillos altos,    al que relumbraba va,
     y al pasar por otro prado    un yegüerito vio estar:
  22   --Dígame usted yegüerito,    dígame usted la verdad:
     ¿de quién son estas yegüitas,    todas son de una señal?
  24   --De don Marcos son, señora,    de don Marcos general.
     --Ese don Marcos que dice,    ¿dónde vive dónde está?
  26   --De los tres palacios altos,    el que relumbraba más.
     --Ese don Marcos que dice,    ¿se casa o se quié casar?
  28   --Sí señora, sí se casa,    que ya ha cocido el pan.--
     La romera, que no es boba,    se ha echado a caminar;
  30   de los tres castillos altos    al que relumbraba va,
     y al pasar otro prado    un vaquerito vio estar:
  32   --Dígame usted vaquerito,    dígame usted la verdad:
     ¿de quién son estas vaquitas    todas son de una señal?
  34   --De don Marcos son, señora,    de don Marcos general.
     --Y ese don Marcos que dice,    ¿se casa o se quié casar?
  36   --Sí señora, sí se casa,    que ya han cocido el pan
     [. . . . . . . . . . . . . . . . . . .]    y el vino puesto a enfrescar
  38   La romera, que no es boba,    se ha echado a caminar;
     de los tres castillos altos,    al que relumbraba más.
  40   Dio tres vueltas al palacio,    con don Marcos vino a dar
     a pedir una limosna    y una peseta la da.
  42   --Pa tan grande caballero    --¡Qué poca limosna da,
     para en casa el rey su padre,    a duro solía dar!--
  44   Y echo mano a su bolsillo,    cinco pesetas la da.
     --Pa tan grande caballero    ¡qué poca limosna da!
  46   --¿De dónde es la romerilla    tan sátira en el hablar?
     de Castilla soy, señor,    de Castilla natural.
  48   --¿Que se oye o qué se cuenta    o qué pasa por allá?
     --Que don Marcos se casa ahora    con cartas de falsedad;
  50   vedle aquí el anillo de oro    que me distes de señal;
     vedle aquí la banda verde    que compramos pa casar.--
  52   Y estando en estas palabras    con la otra se fue a encontrar:
     --¡Maldita sea la romera    y quien te trajo pa acá!,
  54   si tres días hubías tardado    no te llevas tú el galán.--

Nota: a recitadora es natural de Casanova (Burgos); aprendió los romances siendo chica de su madre, Benita García, natural de Ayllón (Segovia).

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0110:236 La Condesita (á)            (ficha nº: 3976)

Versión de Valverde del Fresno (ay. Valverde del Fresno, p.j. Coria, ant. Hoyos, Cáceres, España).   Recitada por María Flores Márquez (70a). Recogida por Jesús Bal y Gay, 1931. (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en RTLH 4 (1970), pp. 173-174, nº V.181.  064 hemist.  Música no registrada.

     ¡Guerra, guerra se levanta,    guerra contra Portugal!
  2   El conde Carlos se fue    de capitán general.
     La condesa, que lo supo,    luego se ha echado a llorar:
  4   --¿Por cuántos meses vas, conde,    por cuántos meses te vas?
     --Tú los meses no los cuentes,    los años puedes contar;
  6   si a los siete no he venido    condesa puedes casar.--
     Los siete años se cumplieron,    conde Carlos sin llegar.
  8   --¡Alto, alto, mi sobrina,    alto, alto y a casar!
     --Tío, si me queréis bien,    eso no me heis de mandar,
  10   que mujer de mi linaje    se casa una vez na más.--
     Se ha metido para un cuarto    y se puso a despojar;
  12   se tiró ropa de seda,    se puso la de sayal;
     ha cogido un bordonito    y se fue a pelegrinar.
  14   Se encontró con un criado    y se puso a preguntar:
     --¿De quién son esas mulitas    que agua le vienes a dar?
  16   --Son de don Carlos, señora,    si usted lo ha oído nombrar.
     ¿Y ónde está ese caballero?,    que lo voy a visitar.
  18   --Vaya usté esa calle arriba    y lo verá pasear.--
     Le pide una limosnita    tan solo un cuarto le da.
  20   --Ay, qué corta limosnita    para lo que usted sabe dar.
     --¿De dónde es la pelegrina,    de qué tierra y qué ciudad?
  22   --De la tierra de don Carlos,    si usted lo ha oído nombrar.
     --¿No me dará usted la razón,    que una prenda tengo allá?
  24   --La razón que a usted le doy    es la que a sus pies está.
     Levanta, conde querido,    levanta, conde abrazar,
  26   y abraces estos tristes brazos    que tu solías abrazar,
     y besa estos tristes labios    que tu solías besar.
  28   --Mala maña tenéis, conde,    mala maña por demás,
     en viendo caras hermosas    luego las vais a besar.
  30   --Que las bese o no las bese,    sin cuidado te tendrá;
     los carneros que se han muerto,    vivos se te volverán,
  32   el pan que ya está amasado,    tú sola lo comerás.--

Variantes: -5 yo los meses no los cuento; -32 alguien se lo comerá.
Nota: puede ser la misma María Flórez Márquez (70a) que proporcionó el texto del registro nº 2057.

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0110:237 La Condesita (á)            (ficha nº: 3977)

Versión de Sierra de Gata s. l. (comc. Sierra de Gata, Cáceres, España).   Recogida en 1903. (Archivo: AMP). Publicada en Berjano 1903, p. 343. Reeditada en RTLH 4 (1970), p. 174, nº V.182.  069 hemist.  Música no registrada.

     ¡Guerra, guerra se levante    entre España y Portugal!
  2   y la señora condesa    no paraba de llorar:
     --¿Por cuántos años vas, conde?    [. . . . . . . . . . . . . . . . . . .]
  4   --Por siete, señora condesa,    que la ley no manda más;
     si a los siete años no vengo,    condesa, te casarás.--
  6   Se cumplen los siete años,    para ocho va a caminar;
     le aconsejó un tío suyo    que ya se podía casar.
  8   --Cállese usted, tío,    que se debe de callar,
     que los primeros amores    son muy malos de olvidar.
  10   Yo me vestiré de pobre    y me lo saldré a buscar.--
     Anduvo un montón de leguas    sin saber por dónde andar,
  12   y en medio del camino    se metió en un arenal
     y vio venir un cochero    [. . . . . . . . . . . . . . . . . . .]
  14   con unas mulas    que tienen hierro y señal.
     --Dime tú, cochero,    [. . . . . . . . . . . . . . . . . . .]
  16   ¿de quién son esas mulas    que tienen hierro y señal?
     --Son del conde Lombardo,    si usted lo ha oído nombrar.
  18   --Dime tú, cochero,    si me quieres enseñar
     donde vive el conde Lombardo,    [. . . . . . . . . . . . . . . . . . .]
  20   que puede ser que algún día    yo te lo pueda pagar.--
     Dio siete vueltas al palacio    sin saber por dónde entrar,
  22   cuando le vio en un balcón:    [. . . . . . . . . . . . . . . . . . .]
     --Dame una limosna, conde,    que Dios te lo pagará.--
  24   Metió la mano al bolsillo,    un real de plata le da.
     --¡Poca limosna das, conde,    para lo que tu solías dar!
  26   --¿Dónde es usted, la romera,    de qué pueblo y qué ciudad?
     --Soy de Granada, señor,    si usted la ha oído nombrar.
  28   --La mujer de Lombardo,    ¿sabrá usted cómo estará?
     --Está muy desconocida    y muertita de llorar.
  30   No me conoces por el brillo,    me conocerás por el brillar,
     aquel que me regaló tu padre    cuando me fui a casar.--
  32   Luego que la reconoce,    a besos y abrazos la quiere tragar.
     --Malas mañas tienes, conde,    tarde las olvidarás,
  34   que en viendo una mujer guapa    luego la vas a abrazar.
     --Cállate tú, la mozuela,    que te debes de callar.
  36   Las arras y los anillos,    vengan todos para acá;
     los besos y los abrazos,    con ellos te quedarás.--

Variante: -35 la romera (corrección del ed.?).

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0110:238 La Condesita (á)            (ficha nº: 3978)

Versión de Villamiel (ay. Villamiel, p.j. Coria, ant. Hoyos, Cáceres, España).   Recogida por Ramón Menéndez Pidal, 1910. (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en RTLH 4 (1970), pp. 174-175, nº V.183.  046 hemist.  Música no registrada.

     Guerras, comunican, guerras,    España con Portugal
  2   y el señor don conde Flores    a la guerra se nos va.
     Y le dice a la condesa:
  4   --Si a los siete años no vengo,    ya te podrás casar.--
     Pasaron los siete años    se puso a pelegrinar.
  6   Vio venir un pajecico    con dos mulas a bañar:
     --¿Cúyas son esas mulitas?,    no me niegues la verdad.
  8   --Son del señor conde Flores,    que mañana se va a casar.--
     Se fue detrás de las mulas    cuando en un balcón está
  10   el señor don conde Flores    con la que se va a casar.
     --Dame una limosna, conde,    siquiera por caridad.--
  12   Y el ha tirado un ochavo    [. . . . . . . . . . . . . . . . . . .]
     --¡Poca limosna das conde    pa la que solías dar!
  14   --¿De qué tierra es la romera,    de qué villa o qué ciudad?
     --De la ciudad el conde Flores,    si usted le ha oído nombrar.
  16   --¿Conocerás la condesa,    muchos recados le das.
     --Esos recados, gran conde,    tú mismo los puedes dar.--
  18   Bajando por la escalera    luego se la fue a abrazar.
     --Malas mañas tienes, conde,    tarde te se olvidará,
  20   que en viendo una buena moza,    luego la vas a abrazar.
     --Que me bese, que me abrace,    a ti nada se te da,
  22   porque éste es mi maridito    y conmigo se irá.
     Las vacas que tengas muertas,    vivas te las pondrá;
  24   los besos que te haya dado,    con ellos te quedarás.--

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0110:239 La Condesita (á)            (ficha nº: 3979)

Versión de Casas del Castañar (ay. Casas del Castañar, p.j. Plasencia, Cáceres, España).   Recogida por Diego Catalán, hacia 1947. (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en RTLH 4 (1970), p. 175, nº V.184.  043 hemist.  Música no registrada.

     --¿Tantos días, tantos meses    has de estar tú por allá?
  2   --No lo cuentes tú por meses,    por años lo pués contar;
     si a los siete no he venido,    condesa, te casarás.--
  4   --Me eche usted la bendición,    que le quiero ir a buscar.
     Cogió una varita en la mano    y empezó a caminar.
  6   Al llegar a Barcelona    caballos vio pasear:
     --¿Cúyo, cúyo ese caballo    que traes a pasear?
  8   --Del conde Abado, señora,    mañana se va a casar.
     --¡Oh triste de la esposada    que burlada se va allá!--
  10   Siete vueltas dio al palacio,    con el conde vino a dar:
     --Limosna me darás, conde,    limosna me podrás dar,
  12   que al llegar a Barcelona    se me ha acabado el caudal.--
     Echó mano a su bolsillo    y un ochavito la da.
  14   --¡Poca limosna das conde    pa la que solía dar!
     --¿Qué sabrá la romerita    la que yo solía dar?
  16   --Altos, altos, tus rincones,    ¿no hay un pedazo de pan?
     --Sube arriba, la romera,    sube arriba y comerá
  18   y después de estar sentada    la ha empezado a preguntar:
     --¿De qué tierra es la romera,    de qué tierra o qué ciudad?
  20   [. . . . . . . . . . . . . . . . . . .]    de entre Francia y Portugal.
     ¡Oh, triste de la esposada    que burlada se v` allá.--
  22   --Es mi maridito el conde    me lo tengo de llevar.--

Nota: -20 la recitadora advierte que falta bastante: desmayo; la novia se asoma a una ventana.

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0110:242 La Condesita (á)            (ficha nº: 3982)

Versión de Malpartida de Plasencia (ay. Malpartida de Plasencia, p.j. Plasencia, Cáceres, España).   Recogida por Gregoria Canelo de Paredes, hacia 1905. (Archivo: AMP). Publicada en RTLH 4 (1970), p. 178, nº V.188.  086 hemist.  Música no registrada.

     Lloraba la peregrina,    tiene por dónde llorar,
  2   que se ha ido el conde Flores    a la guerra a pelear.
     Se ha ido por ocho años,    que el rey no precisa más;
  4   de que la guerra se acabe,    a su casa volverá.
     Pasaron los ocho años    y el conde no venía ya
  6   y su madre la decía:    --Hija, ya te pués casar.
     --Madre, no me caso ahora,    que yo novio tengo ya;
  8   que si no me le han matado,    a servir a el rey está.
     Me eche usted la bendición,    que yo le voy a buscar.
  10   --La de Dios te venga, hija    la mía la tienes ya.--
     Se vistió de peregrina    y ha empezado a caminar,
  12   y en el medio del camino    se ha encontrado una vacá:
     --¿De quién son estas vaquitas?,    no me lo queráis negar.
  14   --Del conde Flores, señora,    mañana se va a casar;
     ya tienen el pan masado,    también la carne picá
  16   y el vino están a por ello,    que lo van a traer ya.
     --Este anillo de oro os doy    si me decís dónde está.
  18   --Señora, en aquel castillo,    de aquel palacio real.--
     Diez vueltas le dio al castillo,    la puerta no pudo hallar,
  20   y a las cuatro de la tarde    ya encontró la principal.
     Ha pedido una limosna    para poder caminar,
  22   una limosna por Dios    y la mandaron perdonar.
     --Si está por ahí el conde,    decirle que baje acá.
  24   --¿Qué quiere la peregrina?    --Hablarle un poco na más.
     --¿Qué quiere la peregrina    que tan porfiona está?
  26   --Que me dé usted una limosna    para poder caminar.--
     Ha echado mano a el bolsillo    y un ochavito la da.
  28   --Vaya por Dios, señor conde,    ¡qué poca limosna da!,
     cuando estaba yo en su casa    siempre daba usted algo más.
  30   Cuando no daba usted un duro,    daba para comprar pan.
     --¿De dónde es la peregrina    que tantas señas me da?
  32   --Te acuerdas de aquel anillo    que distes en el lugar?
     El anillo aquí le tienes    y ansí me conocerás.--
  34   Y el conde, de que esto ha oído,    redondo cayó pa atrás;
     ni con agua ni con vino    no le hacían levantar,
  36   hasta que le dio la mano    su novia la principal.
     --De la ventana más alta    me tengo yo que tirar,
  38   que es muy triste que me dejes    teniendo yo gran caudal.
     --Este manto que yo traigo    vale más que tu caudal
  40   y el conde a mí es a quien quiere    y con él me voy a casar.
     --Te tires o no te tires,    a mí tanto se me da;
  42   yo me voy con la mi novia,    mi novia la principal,
     y en el pueblo más cercano    allí nos van a casar.--

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0110:243 La Condesita (á)            (ficha nº: 3983)

Versión de Torrejoncillo (ay. Torrejoncillo, p.j. Coria, Cáceres, España).   Recitada por Petra, hija de la Fermosa. Recogida por Jenaro Ramos Hernández, 1906. (Archivo: AMP). Publicada en RTLH 4 (1970), p. 179, nº V.189.  095 hemist.  Música no registrada.

     Lloraba la pelegrina,    tiene por dónde llorar,
  2   que se ha ido el conde Flores    a la guerra a pelear.
     Se ha ido por ocho años,    que el rey no precisa más,
  4   y su madre la decía:    --Hija, te debes casar
     porque el conde ya se ha ido,    sabe Dios si volverá,
  6   y si por aquí no vuelve,    con otra se ha de casar.--
     Y la hija le contesta:    --Yo no me quiero casar,
  8   que el espejo en quien me miro    sirviéndole al rey está.
     Échame la bendición,    que yo le voy a buscar.
  10   --De Dios no te falte, hija,    la mía delante va.--
     Anduvo tierras de Hungría    y a París vino a parar.
  12   Se ha topado con un coche    que salía a pasear:
     --¿Cúyas son esas mulitas?,    no me niegues la verdad.
  14   --Del conde Flores, señora,    mañana se va a casar;
     el pan ya tienen cocido,    la carne van a guisar,
  16   el vino que le hace falta,    a por él van a mandar.
     --Dígame usted dónde vive,    no me niegue la verdad;
  18   dígame usted dónde vive    [. . . . . . . . . . . . . . . . . . .]
     --Aquellas paredes blancas    que vélas allí están,
  20   y aquellas ventanas altas    de aquel palacio real.--
     Tres vueltas le dio al palacio,    no encontrando la portá,
  22   pero a la cuarta ha encontrado    la puerta más principal.
     Ha pedido una limosna    y la dicen perdonar.
  24   --¿Adónde está el conde Flores?,    díganle que baje acá.
     --¿Qué quiere la pelegrina    que tan porfiada está?
  26   --Que me dé usté una limosna    para poder caminar.
     Echó la mano al bolsillo    y un ochavillo le da.
  28   --¡Válgame Dios, conde Flores,    qué poca limosna das!,
     cuando estabas en tu tierra    muy buena solías dar.
  30   Al que no dabas un duro,    un buen pedazo de pan.
     --¿De dónde es la pelegrina    que tantas señas me da?
  32   No te conozco en el traje    ni tampoco en el hablar.
     --¿No te acuerdas del anillo    que me diste en la ciudad?--
  34   El conde, que ha oído esto,    redondo cayó pa atrás;
     ni con agua ni con vino    no lo pudon levantar
  36   hasta que le dio la mano    la su novia principal.
     --Demonio de peregrina,    ¿quién diablos la trujo acá?,
  38   demonio de pelegrina    que no me voy a casar.
     --Cállate tú, condesita,    porque te toca callar,
  40   que si eres hija de un conde,    yo de un rey que vale más.
     El vestido que yo traigo    vale más que tu caudal,
  42   con que calla, condesita,    porque te toca callar.
     --Dígale usté a esos señores    que no me puedo casar,
  44   que el espejo en quien me miro    ya me ha venido a buscar.
     --Pues si tú te marchas, conde,    yo me tengo de tirar
  46   de la ventana más alta    de este palacio real.
     --Te tires o no te tires,    a mí tanto se me da,
  48   que yo me voy con mi novia,    mi novia la principal.--
    

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0110:244 La Condesita (á)            (ficha nº: 3984)

Versión de Casas de Millán (ay. Casas de Millán, p.j. Cáceres, ant. Garrovillas, Cáceres, España).   Recitada por Juana Cordero González. Recogida por Gerardo Jaime Núñez, antes de 1920. (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en RTLH 4 (1970), pp. 179-180, nº V.190.  078 hemist.  Música no registrada.

     Lloraba la condesita,    que más tiene que llorar,
  2   que al conde Florez lo llevan    a la guerra a pelear.
     Lo llevan por ocho años    porque el rey no quiere más.
  4   Cumplidos los ocho años,    el conde no venía ya,
     y su padre la decía:    --Hija, ya te pués casar.
  6   --Padre, yo me casaré,    que el novio lo tengo ya;
     que si no me lo han matado    a servir al rey está.
  8   Me eche usted la bendición,    que yo le saldré a buscar.
     La de Dios te venga, hija    la mía delante va.--
  10   Se vistió de pelegrina    y comenzó a caminar.
     Andando tierra lejana    a París fue a descansar.
  12   Ha visto venir un coche    de mulas a pasear:
     --Dime cúyo es ese coche,    no me niegues la verdad.
  14   --El coche del conde Florez,    mañana se va a casar,
     porque el pan ya lo han masado,    la carne van a matar,
  16   y el vino, que es lo que falta,    por ello van a mandar.
     --Dime dónde está el palacio,    no me niegues la verdad.
  18   --Aquellas ventanas altas    son del palacio real.--
     Ha dado pues siete vueltas    y no encuentra la portá;
  20   al dar ya la última vuelta    encontró la principal.
     Ha pedido una limosna,    la mandaron perdonar.
  22   --Dígale usted al conde Florez    que haga el favor de bajar.
     --¿Qué quiere la pelegrina    que tan porfiada está?
  24   --Que me des una limosna    para poder caminar.--
     Metió mano en un bolsillo    y un ochavito la da.
  26   --Vaya, por Dios, conde Florez,    ¡qué poca limosna da!;
     cuando estabas en tu casa    siempre dabas algo más;
  28   cuando no dabas un duro,    un buen pedazo de pan.
     --¿De dónde es la pelegrina    que tan enterada está?
  30   --¿Te acuerdas de aquel anillo    me distes en la ciudad?--
     Al decir estas palabras    el conde cayó pa atrás;
  32   ni con vino ni con agua    le pudieron levantar,
     en lo que no le dio la mano    su novia la principal.
  34   --¡Malhaya la pelegrina!,    ¿quién diablos la trajo acá?
     --Sube y dile a la condesa    que no me puedo casar
  36   porque ha venido a buscarme    mi novia la principal.
     --De las murallas más altas    me tengo que ir a tirar.
  38   --Te tires o no te tires,    a mí tanto se me da,
     que vale más mi refaje    que todo tu capital.--

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0110:245 La Condesita (á)            (ficha nº: 3985)

Versión de Cañaveral (ay. Cañaveral, p.j. Cáceres, ant. Garrovillas, Cáceres, España).   Recogida por Américo Castro, antes de 1920. (Archivo: AMP; Colec.: Castro, A.). Publicada en RTLH 4 (1970), p. 180, nº V.191.  092 hemist.  Música no registrada.

     Lloraba la condesita,    tiene por dónde llorar,
  2   que se ha ido el conde Flores    a la guerra a pelear.
     Se ha ido por ocho años,    que el rey no precisa más.
  4   Los ocho años pasaron    y el conde no viene ya.
     --Ya te puedes casar, hija,    que el conde no viene ya.
  6   --Ya me casaré yo, madre,    que novio tengo yo ya;
     si no me lo han matado    a servir al rey está.
  8   Me eche usted la bendición,    que ya lo voy a buscar.
     La de Dios te venga, hija,    la mía delante va.--
  10   Se vistió de peregrina    y echó mano a caminar.
     Allegó a tierras de Umbría,    junto a un palacio real.
  12   Se ha encontrado con un coche    de mulas a pasear:
     --¿De quién son estas mulitas?,    no me lo quieras negar.
  14   --Del conde Flores, señora,    mañana se va a casar;
     el pan ya tienen cocido,    la carne van a picar,
  16   el vino que le hace falta,    a por él van a mandar.
     --Dime, niño, dónde vive,    no me lo quieras negar.
  18   En aquellas ventanas altas    de aquel palacio real.--
     Tres vueltas le dio al palacio    y no encontró la portá;
  20   a las cuatro ya encontró    la puerta la prencipal.
     Ha pedido la limosna,    la han mandado perdonar.
  22   --Si está por ahí el conde,    diga usted que baje acá
     --¿Qué quiere la pelegrina    que tan porfiada está?
  24   --Que me des una limosna    para poder caminar.--
     Metió mano a su bolsillo,    un ochavito le da
  26   ¡Várgame Dios, señor conde,    qué poca limosna das!,
     cuando estabas en tu casa    siempre dabas algo más.
  28   --¿De dónde es la pelegrina    que tantas señas me da?,
     no la conozco en el traje    ni tampoco en el hablar.
  30   --¿No te acuerdas del anillo    que me diste en la ciudad?--
     El conde, de que oyó esto,    redondo cayó pa atrás;
  32   ni con agua ni con nada    no lo hacían levantar,
     mientras no le dio la mano    su novia la principal.
  34   --Sube y dile a mis amigos    que no me puedo casar,
     que el espejo en que me miro    ya me ha venido a buscar.
  36   --¡Malhaya la pelegrina,    ¿quién diablos la trujo acá?
     Malhaya la pelegrina,    que no me voy a casar.
  38   --Cállate tú, condesita,    porque te toca callar,
     que si eres hija de conde    yo de rey que vale más.
  40   --Cállate tú, condesita,    porque te toca callar,
     que el mantón que traigo aqui    vale más que tu caudal.
  42   --De las ventanas más altas,    d` este palacio real,
     de las ventanas más altas    me tengo yo de tirar.
  44   --Si te tiras que te tires,    a mi tanto se me da;
     yo me voy con la mi novia,    mi novia la principal.
  46   En el pueblo más cercano    allí los van a casar.--

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0110:246 La Condesita (á)            (ficha nº: 3986)

Versión de Ceclavín (ay. Ceclavín, p.j. Cáceres, ant. Alcántara, Cáceres, España).   Recitada por Adriana Blasco (35a). Recogida por Jesús Bal y Gay, 1931. (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en RTLH 4 (1970), p. 181, nº V.192.  068 hemist.  Música no registrada.

     Lloraba la condesita,    hace muy bien de llorar,
  2   que al conde Florez lo llevan    a la guerra a pelear.
     Lo llevan por ocho años    porque el rey lo quiere mal.
  4   Al cumplir los ocho años    el conde no viene ya.
     Los padres de esta doncella:    --Hija, te puedes casar.
  6   --No me casaré, padre,    que novio tengo yo ya.
     --Me eche usted la bendición,    que yo lo voy a buscar.
  8   La de Dios te caiga, hija,    la mía delante va.--
     Ya llegó a la puerta `el conde    [. . . . . . . . . . . . . . . . . . .]
  10   y le ha dado siete vueltas,    no le encuentra la portá.
     Al darle las ocho vueltas    le encontró la principal.
  12   Ha pedido una limosna,    le han mandado a perdonar.
     --Dígale usté al conde Florez    que con él yo quiero hablar.--
  14   Ha bajado el conde Florez    y un ochavito le da.
     --¡Válgame Dios, conde Florez,    ¡qué poca limosna das!,
  16   cuando estabas en tu tierra    siempre dabas algo más,
     cuando no dabas un duro    dabas un pedazo `e pan.
  18   --¿Quién es esta peregrina    que tanta señal me da?,
     no la conozco en el traje    ni tampoco en el habla.
  20   --¿No te acuerdas del anillo    que me diste en la ciudad?--
     Al oír estas palabras    el conde cayó pa atrás;
  22   ni con agua ni con vino    lo pudon alimentar,
     mientras no le dio la mano    a su novia la principal.
  24   --¡Alto, alto, mis criados!,    [. . . . . . . . . . . . . . . . . . .]
     a mi señora decirle    que no me quiero casar,
  26   que el espejo en quien me miro    me ha salido aquí a buscar.
     --¡Malhaya la peregrina!,    ¿quién diablos la trujo acá.
  28   --Calla, calla, condesita,    que ahora te toca callar;
     si tú eres hija de un conde,    yo de un rey que es algo más.
  30   Aunque me ves vestidita    de sayos para un sayal,
     la falda que traigo enbajo    vale más que tu caudal.
  32   --Conde Florez si te vas,    yo por ti no he de llorar;
     de la ventana más alta    yo me tengo de arrojar.
  34   --Te arrojes o no te arrojes,    yo pa atrás no he de mirar,
     que el espejo en quien me miro    me ha salido aquí a buscar.--

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0110:247 La Condesita (á)            (ficha nº: 3987)

Versión de Arroyo de la Luz, ant. Arroyo del Puerco (ay. Arroyo de la Luz, ant. Arroyo del Puerco, p.j. Cáceres, Cáceres, España).   Recitada por Victoria Vermejo Macías (unos 40a). Recogida por Samuel G. Armistead, en dos ocasiones, 22/06/1963 y 23/06/1963 (Archivo: AMP; Colec.: Armistead-Silverman). Publicada en RTLH 4 (1970), pp. 181-182, nº V.193.  096 hemist.  Música no registrada.

     Lloraba la pelegrina,    tiene por dónde llorar,
  2   que se ha ido el conde Flores    a la guerra a pelear.
     Se ha ido por ocho años,    que el rey no precisa más.
  4   Los ocho años ya pasan    y el conde no viene ya,
     y su madre le decía:    --Hija, te puedes casar
  6   --Ya me casaré yo, madre,    que novio tengo yo ya,
     que si no me lo han matado,    a servir al rey está.
  8   Dame la licencia, madre,    que yo lo salga a buscar.
     La de Dios alcances, hija,    la mía delante va,
  10   y un primo hermano que tiene,    de paje lo llevará.--
     Se vistió de pelegrina    y ha empezado a caminar.
  12   Tres vueltas le dio a la España    y a un país vino a llegar.
     --Paremos aquí, mi primo,    paremos a descansar.
  14   Y estando en estas razones    y un cochero vio llegar:
     --¿De quién es este cochito    y estas mulitas real?
  16   --Del conde Flores, señora,    mañana se va a casar;
     ya está la carne picada    y el pan lo van a amasar,
  18   y el vino que le haga falta    de la dama y el galán.
     --Dímelo tú, cocherito,    dónde tiene su pará?
  20   --En aquel castillo antiguo    que de aquí bien se verá.--
     le dio las gracias al cochero    y al castillo fue a llegar
  22   Tres vueltas le dio al castillo    y no encontró la portá
     y a la última que le ha dado    y encontró la principal.
  24   Ha pedido una limosna    y l`han mandado a perdonar.
     --Dígal` usté al conde Flores    que haga `l favor de bajar.
  26   --¿Quién es esa pelegrina    que tan latosilla está?
     --Que me den una limosna    para poder caminar.--
  28   Echa mano a su bolsillo    y un ochavito le da.
     --¡Válgame Dios conde Flores    qué poca limosna da!,
  30   cuando estabas en tu casa    siempre dabas algo más,
     cuando no dabas un duro    dabas un mendrugo pan.
  32   --¿Quién es esta pelegrina    que tantas señales da?
     No la conozco en la ropa    ni tampoco en el hablar.
  34   --¿T`acuerdas cuando me distes    el anillo en la ciudad?
     Al oír estas palabras    el conde cayó pa atrás;
  36   ni con agua ni con vino    no lo hizo levantar,
     sino es por la pelegrina    que su manita le da.
  38   --¡Qué demonio, pelegrina,    y quien la envió pa acá!
     --¡Cállate tú, condesita,    tienes por dónde callar.
  40   --Si tú eres hija de un conde,    yo del rey qu es algo más;
     el mantón que traigo puesto    vale más que tu caudal.
  42   --Yo me voy con la mi novia,    mi novia la principal.
     --Si tú te vas, conde Flores,    yo me tendré que arrojar
  44   de aquellas ventanas altas,    de aquel palacio real.
     t--Te arrojes o no te arrojes    a mí tanto se me da;
  46   yo me voy con la mi novia,    mi novia la principal,
     que los amores primeros    no se deben de olvidar.--
  48   Y aquí se ha acabado el corro    de la dama y el galán.

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0110:248 La Condesita (á)            (ficha nº: 3988)

Versión de Aliseda (ay. Aliseda, p.j. Cáceres, Cáceres, España).   Recitada por Felipa Barriga (60a). Recogida por Jesús Bal y Gay, 1931. (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en RTLH 4 (1970), p. 182, nº V.194.  060 hemist.  Música no registrada.

     Lloraba la pelegrina,    tenía por que llorar,
  2   que se ha ido el conde Flórez    a la guerra a pelear.
     Se ha ido por ocho años,    que el rey no precisa más.
  4   Los ocho años cumplieron    y el conde no viene ya,
     y su madre le decía:    --Hija, te puedes casar.
  6   --Ya me casaré yo, madre,    que novio tengo yo ya.--
     Se vistió de pelegrina    y ha empezado a caminar.
  8   Al llegar al río, madre,    al río de la ciudad,
     se ha encontrado con un coche,    tres mulas a pasear:
  10   --Dime la verdad, cochero,    no me la quedráis negar,
     --¿de quién son esas mulitas    y ese cochito real?
  12   --Del conde Fl/orez, señora,    mañana se va a casar;
     la carne ya está picada    y el pan lo van a amasar
  14   y el vino que haga falta    a por él van a mandar.
     --Dime la verdad, cochero,    no me la quedráis negar,
  16   ¿dónde vive el conde Flórez,    dónde tiene la posá?
     --En la ventana más alta    de aquel palacio real.--
  18   Tres vueltas le dio al palacio    sin encontrar la portá
     y al terminar las tres vueltas    se encontró la principal.
  20   A pedir una limosna    un ochavito le da.
     --¡Vaya por Dios, conde Flórez,    qué poca limosna das;
  22   cuando estabas en tu casa,    siempre dabas algo más,
     cuando no dabas un duro    dabas un pedazo `e pan.
  24   --¿Quién será esta pelegrina    que tantas señas me da?,
     no la conozco en las ropas    ni tampoco en el hablar.
  26   --¿Te acuerdas cuando me diste    el anillo en la ciudad?--
     Al oír estas palabras    el conde cayó pa atrás;
  28   ni con agua ni con vino    lo pudieron levantar,
     hasta que vino su novia    su novia la principal.
  30   --Yo me voy con la mi novia,    mi novia la principal.--

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0110:250 La Condesita (á)            (ficha nº: 3990)

Versión de Alcuéscar (ay. Alcuéscar, p.j. Cáceres, ant. Montánchez, Cáceres, España).   Recogida por Ramón García Plata de Osma, entre 1901 y 1904 (Archivo: AMP). Publicada en RTLH 4 (1970), pp. 184-185, nº V.196.  102 hemist.  Música no registrada.

     ¡Guerra, guerra se levanta    entre España y Portugal!,
  2   nombraron al conde Flores    de capitán general.
     La condesa, que lo supo,    no cesaba de llorar.
  4   --¿Por qué llora la condesa?    --Porque tengo que llorar,
     que se ha ido el conde Flores,    a la guerra se nos va.
  6   --Yo me voy por ocho años    si a los nueve no llegar;
     si a los nueve no he venido,    condesa os podís casar.--
  8   Pasando los ocho años,    pa los nueve caminar,
     el conde Flores ni carta    ha mandado para acá.
  10   Se ha ida pa ca su padre,    a ver qué consejo da.
     El consejo que le dio:    --Condesa, os podís casar,
  12   que no os faltarán galanes    con muchas yuntas de arar.--
     Se fue para la su casa    tupiéndose de llorar;
  14   cogió bordoncito de oro    se fue de ciudá `n ciudad
     hasta llegar a la orilla,    a la orillita del mar.
  16   Se ha encontrado un pastorcito,    le ha empezado a preguntar:
     --Dime tú, buen pastorcito,    no me lo podrás negar,
  18   ¿de quién es este ganado    que tiene nueva señal?
     --Cuyo es del conde Flores,    cuyo es del gran capitán,
  20   que esta noche se desposa    y mañana se casar;
     cuyo es aquel palacio    que en aquel altito está.--
  22   Se ha ido para el palacio    tupiéndose de llorar;
     ocho vueltas dio al palacio,    no sabiendo por dó entrar.
  24   Al cabo las nueve vueltas    sobre una ventana está,
     está hablando el conde Flores    con quien se diba a casar.
  26   Le ha pedido una limosna;    un poco pan le fue a dar.
     --¡Poca limosna da el conde    pa la que solía dar!
  28   --Diga, diga, la romera,    de qué pueblo o qué ciudad?
     --Soy de España, conde Flores,    soy de España natural.
  30   --Diga, diga la romera,    ¿qué se suena por allá?
     --Que el conde Flores se ha ido,    su mujer lo está a buscar.--
  32   El conde, desque oyera esto,    desmayado se quedar.
     Ahora dice la mozuela    que era dino de escuchar:
  34   --¡Malhaya la romerita    y quien la trujo pa acá;
     por causa de la romera    el conde caído está.--
  36   Entonces fue la condesa    su bordoncito le dar,
     su bordoncito le diera    pa ayudarlo a levantar.
  38   --Si lo haces por tu mujer,    tu mujer véla aquí está.--
     Ahora dice la mozuela,    que era dino de escuchar:
  40   --¡Malhaya la romerita    y quien la trujo pa acá!,
     s` hubía muerto en el camino    y yo tranquila quedar.
  42   Y la ha respondido el conde,    esta respuesta la da:
     --Calle, calle, la mozuela    si se quisiere callar,
  44   que los primeros amores    son tardidos de olvidar.
     Vente conmigo, mi esposa,    que no te faltará ná,
  46   que comer ni que beber,    ni vestir ni que calzar.--
     Se marcharon pa la isla    a la mesma isla llegar,
  48   a la isla del León,    que está en el medio del mar.
     Han salido a recibirlos    los grandes de la ciudad;
  50   ponen torneos y bailes    y cañas han de jugar.
     Y la pobre la mozuela    con su padre se quedar.

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0110:251 La Condesita (á)            (ficha nº: 3991)

Versión de Alcuéscar (ay. Alcuéscar, p.j. Cáceres, ant. Montánchez, Cáceres, España).   Recogida por Ramón García Plata de Osma, entre 1901 y 1904 (Archivo: AMP). Publicada en RTLH 4 (1970), pp. 185-187, nº V.197.  086 hemist.  Música registrada.

     Hoy se despide don Bardo,    hoy se despide y se va,
  2   los ojos de Mirabela    no cesaban de llora[r]
     Mirabela, ¿po[r] qué lloras,    mi vida, po[r] qué llora[r]?
  4   --Lloro por el buen don Bardo,    que se despide y se va.--
     Ya se comenzó la guerra,    ya tiran a pelea[r].
  6   --Dime, dueño de mi vida,    ¿po` cuántos días te vas?
     --No me preguntes po` días,    ni meses ni temporás,
  8   pregúntame tu por años    si acaso güelvo pa acá;
     si a los siete n`he venido,    ya te puedes tu casa[r].--
  10   Los siete van ya pasados,    los ocho pasando van;
     bendición pidió a su padre,    para saliîlo a busca[r]:
  12   --La de Dios t` alcance, hija,    qu` es mayor y alcanza más,
     que yo t` echara la mía,    cuando fuiste desposá.--
  14   Se puso ropa de sea,    encima la d`un sayal,
     bordoncito `n blanca mano,    ha `mpezado a camina[r].
  16   Lleg` a Cádiz cierto día,    a Cádiz mesmo llega[r],
     a la `ntradita de Cádiz    un lacayo vio pasa[r]:
  18   --Po` Dios te pido, lacayo,    que me digas la verda[d],
     ¿cúyo son esos caballos    que sales a pasea[r]?
  20   --De don Bardo son, señora,    mañana s` ha de vela[r].
     --Po` Dios te pido, lacayo,    que me digas ónde está.
  22   --Suba `sted la call` arriba    y pregunte po` don Juan.--
     Subiendo la call` arriba    al infante vido `sta[r]:
  24   --Po` Dios te pido, don Bardo,    po Dios una carida[d],
     que me he visto mujer rica    y estoy con necesida[d];
  26   camino de Lombardía    m` han robado mi caudial.
     --Siendo d`allá la romera,    alguna nueva traerá.
  28   --La nueva que yo te traigo    para mí `s un gran pesa[r].
     --Vení, pajecitos míos,    dale vino y dale pan.
  30   --Yo no quiero del tu vino,    ni yo quiero del tu pan,
     yo quiero `l anillo d`oro    el de tu dedo pulga[r].
  32   --Eso no lo doy, señora,    ese no lo doy yo tal,
     que me lo dio mi mujer    la primera y prencipal.
  34   --Con licencia ` los señores,    con don Bardo quiero habla[r].--
     L` ha garrado po` la mano    y en una salita `ntra[r];
  36   las palabras que l`ha dicho    al suelo cayó mortal.
     --Prendan, prendan la romera,    que don Bardo muerto `stá.
  38   --Dejen, dejen la romera,    qu` ella culpa no tendrá;
     ella `s mi mujer primera,    mi primera y principal,
  40   ella `s la mi Mirabela,    que m`ha venido a busca[r].--
     Las sayas de la romera    bien valen una ciuda[d]
  42   y la otra se quedó    tocandito `l tranlará,
     que quien d`ajeno se viste    desnúo suele queda[r].

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0110:252 La Condesita (á)            (ficha nº: 3992)
[0113 Señas del esposo  contam.]

Versión de Alcuéscar (ay. Alcuéscar, p.j. Cáceres, ant. Montánchez, Cáceres, España).   Recogida por Ramón García Plata de Osma, entre 1901 y 1904 (Archivo: AMP). Publicada en RTLH 4 (1970), pp. 187-188, nº V.198.  018 hemist.  Música no registrada.

     Ya se comenzó la guerra,    ya tiran a pelea[r].
  2   dime, dueño de mi vida,    ¿po` cuántos días te vas?
     --No mi preguntes po` días,    ni meses ni temporás,
  4   pregúntame tú por años    si acaso güelvo pa acá;
     si a los siete n`he venido,    ya te puedes tú casa[r].--
  6   Los siete van ya pasados,    pa los ocho camina[r].
     Le dijo `l padre a su hija,    si se quería casa[r].
  8   --La bendición pido, padre,    mi dueño voy a busca[r].--
     Caminaba la romera    con deseos de llega[r];
  10   en el puente de Segovia    s` ha `ncondrad` un melita[r].
     --¿Ha vist` usté `l dueño mío,    un guardia del Escoria[l]?
  12   --Si usted no me da más señas,    no le puedo contesta[r].
     --Mi marido `s un valiente,    un valiente melita[r],
  14   con un caballito blanco    y unas botas de monta[r].
     --Hace tres días con hoy    que lo vide d`entra[r].-
  16   La pobre de la romera    a un cancho se fu` a llora[r].
     --No llores tú, vida mía,    que yo soy el melita[r]:
  18   aquí te traigo `l caballo    y las botas de monta[r].-
     S`han cogido de las manos;    besos y abrazos se dan.

El colector trata de reproducir la pronunciación local. Restauramos entre corchetes las consonantes finales (-r, -l) que no se pronuncian y ponemos -s donde el original escribe -h o -g (-2 vag; -3 temporág; -5-6 log siete; -12 mag; -15 treg; -18 y 19 lag.

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0110:253 La Condesita (á)            (ficha nº: 3993)

Versión de Madroñera (ay. Madroñera, p.j. Trujillo, Cáceres, España).   Recitada por Francisca Barquilla Sánchez (22a). Recogida por Jesús Bal y Gay, 1931. (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en RTLH 4 (1970), p. 188, nº V.199.  064 hemist.  Música no registrada.

     el rey-conde de Linares    se ha prometido en casar
  2   con una niña muy guapa,    chiquita, de poca edad.
     A los tres días de casado    le vinieron a avisar
  4   que se ponga el uniforme    y se marche a Portugal.
     La condesa, como niña,    le ha salido a preguntar:
  6   --¿Por cuántos días o meses    puedes estar por allá?
     No me preguntes por días,    ni meses ni temporás;
  8   pregúntame tú por años    si acaso vuelvo pa acá.
     Si a los ocho no he venido,    condesa, te casarás.--
  10   Los ocho ya van cumplidos,    que para los nueve van.
     Dijo el padre a la condesa:    hija, ¿te quieres casar?
  12   --Tengo una carta en el pecho    que el rey-conde vivo está;
     si usted me da la lisencia,    le he de salir a buscar.
  14   La lisencia tienes, hija,    y también la libertad,
     que las mujeres casadas    tienen esa libertad
  16   de buscar a sus maridos    por donde quiera que van.
     Ponte un vestido de seda,    encima uno de percal,
  18   coge brillete en brillete    y anda en lugar en lugar.--
     A la orillita de un río,    a la sombra de un nogal,
  20   ha visto un vaquerito    caballos a pasear:
     --¿De quién son estos caballos    con tanto hierro y señal?
  22   --Son del conde de Linares,    mañana se va a casar.
     --Toma, vaquero, dos onzas    y llévame donde está.--
  24   La ha llevado hasta la puerta    y luego se volvió atrás.
     Ha pedido una limosna    y el rey se la bajo a dar.
  26   --¡Poca limosna das, conde,    pa la que solías dar!
     --Tienes ojos de condesa,    no me lo puedes negar.--
  28   Salió la novia del cuarto    y ha salido aturrullá:
     --Eres mujer o demonio    me l`has venido a matar.
  30   --El rey-conde es mi marido    y me lo vengo a llevar.
     Los regalos que tengas suyos,    ya me los puedes tú dar;
  32   el pan que tengáis masado,    a los pobres se lo das.

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0110:254 La Condesita (á)            (ficha nº: 3994)

Versión de Guadalupe (ay. Guadalupe, p.j. Trujillo, ant. Logrosán, Cáceres, España).   Recogida por Diego Catalán y (música) Emilio Núñez, 1952. (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en RTLH 4 (1970), p. 189, nº V.200.  050 hemist.  Música registrada.

     Ha comenzado la guerra    entre Francia y Portugal;
  2   al conde Barrios, señora,    le nombran por general.
     Le pregunta la romera    ¿por cuánto tiempo te vas?
  4   --No me preguntes por meses,    por años y temporás;
     si a los nueve no he venido,    romera te pués casar.--
  6   Los ocho años van pasados,    los nueve pasando van;
     los ojos de la romera    no dejaban de llorar.
  8   --Madre, écheme la bendición,    que yo le voy a buscar.
     --Hija, la de Dios te falta,    que la mía llevas ya.--
  10   Caminaba la romera    con deseos de llegar
     y al llegar a fuente santa    se ha parado a descansar,
  12   y vido venir a uno    con una fuerte yeguá:
     --¿De quién son estos caballos    con tantas esquilonas?
  14   --Del conde Barrios, señora,    que allí en palacio está.
     -¿Dónde está ese gran, señor,    que yo lo voy a buscar.
  16   --Allá en palacio, señora,    en tratadillos de casar.--
     Caminaba la romera    con deseos de llegar.
  18   Cuando ha llegado al palacio    se ha encontrado al general
     y le pidió una limosna    y él le ha largado un real.
  20   --¡Qué poca limosna es esa    para un señor general!
     Al decir esto romera    al suelo cayó el general.
  22   --Prendan, prendan la romera,    que ha matado al general.
     --El general no se ha muerto,    que el general vivo está,
  24   Salgan carros y calesas    que no me quiero casar,
     que me voy con mi romera    que me ha venido a buscar.--

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0110:302 La Condesita (á)            (ficha nº: 4042)

Versión de Cañamero (ay. Cañamero, p.j. Trujillo, ant. Logrosán, Cáceres, España).   Recogida por Ramón García Plata de Osma, entre 1901 y 1904 (Archivo: AMP). Publicada en RTLH 4 (1970), p. 221, nº V.250.  032 hemist.  Música no registrada.

     Ha montado en su caballo    y ha empezado a caminar
  2   y en el medio del camino    s` ha encontrado una vacâ:
     --Vaquerillo, vaquerillo,    por la Santa Trinidad,
  4   que me niegues la mentira    y me digas la verdad,
     ¿de quién son estas vaquitas    con tanto hierro y collar?
  6   --Del señor conde del Sol,    mañana se va a casar;
     ayer cortaron la leña    y hoy están cociendo el pan.
  8   --Tome ese doblón de a nueve    y por Dios llévame allá.--
     La cogió camino alante,    la ha dejado en un portal.
  10   Al otro día mañana    pidiendo limosna va
     y el señor conde de Sol    se la ha salido a dar:
  12   --No seas el diablo, romera,    ni me vengas a tentar.
     --No soy el demonio, conde,    ni te he venido a tentar,
  14   que soy personita humana    que te he venido a buscar.
     --María, métete a monja    y aprenderás a rezar,
  16   que yo me voy con romera    que m`ha venido a buscar.

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0110:362 La Condesita (á)            (ficha nº: 4102)

Versión de Garganta de Béjar (p.j. Hervás, Cáceres, España).   Recogida por Diego Catalán y Álvaro Galmés, 1949. (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en RTLH 4 (1970), p. 260, nº V.312.  034 hemist.  Música no registrada.

     Cuando se empezó la guerra    de Itaila y de Portugal
  2   nombraron al conde Flores    de capitán general.
     La condesa, como niña,    no cesaba de llorar:
  4   --¿Para cuántos años conde,    para cuántos años vas?
     --Para siete, princesita,    para siete nada más;
  6   si a los siete no he venido,    condesa, ya pués casar.--
     Pasan siete y pasan ocho    la condesa sin casar;
  8   un día estando comiendo    la decía su papá:
     --Ya te puedes casar, hija,    que el conde no viene ya.--
  10   Se viste de pelegrina    y en busca del conde va.
     A la puerta del convento    con él se vino a encontrar:
  12   --Déme una limosna, conde,,    bien me la podía dar
     que vengo de las Itailas    y no traigo pa cenar.
  14   --Si vienes de las Itailas,    mi condesa, ¿cómo está?
     --Su condesa está muy triste    y no cesa de llorar.
  16   --¡Oh maldita pelegrina!,    ¿quién te ha traido pa acá?
     --Me han traído unos amores    que no me dejan parar.--

Variantes: -2 llamaron; -3 Su cond.; -6 princesa.

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0110:385 La Condesita (á)            (ficha nº: 4376)

Versión de Cáceres s. l. (Cáceres, España).   Recogido antes de 1972. (Archivo: AMP). Publicada en Petersen-Web 2002, Texto. Reeditada en Petersen-Web 2000-2007, Texto.  023 hemist.  Música no registrada.

     Se vistió de pelegrina    y le ha salido a buscar.
  2   En medio del camino    se encontró con una boyá:
     --¿De quién es este ganado    con tanto hierro y señal?
  4   --De Gerineldo, señora,    que mañana se va a casar.--
     Ha seguido más alante,    se encontró con un cabrial:
  6   --¿De quién es este ganado    con tanto hierro y señal?
     --De Gerineldo, señora,    mañana se casara.--
  8   Siete güertas dio al castillo,    a encontrar la principal.
     Ha bajado Gerineldo    y un orchato le da:
  10   --Cuando estabas en mi casa    siempre dabas algo más.
     --¿Quién es usted, señora,    que me ha reconocido ya?
  12   Soy la condesa, Gerineldo,    [. . . . . . . . . . . . . . . . . . .]

Nota: Una de doce versiones incorporadas a mi análisis electrónico de La Condesita en 1972 (entrada bibliográfica: nº 2724), en que sólo se identificaban los textos por provincia. Se completará su identificación en cuanto se vuelva a abrir el Archivo Menéndez Pidal.

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0110:55 La Condesita (á)            (ficha nº: 3134)

Versión de Campo de Gibraltar s. l. (comc. Campo de Gibraltar, Cádiz, España).   Recogido antes de 1987. (Colec.: Domingo Mariscal). Publicada en Ruiz Fernández 1995b, La tradición oral del Campo de Gibraltar, nº I. 9.  056 hemist.  Música no registrada.

     Plan de guerra se publica    entre Francia y Portugal,
  2   me mientan al conde Flores    de capitán general.
     La princesa, como es niña,    todo se le va en llorar.
  4   --Dime, Flores, ¿cuándo vuelves?,    dime, ¿cuándo volverás?.
     --Si a los siete años no vuelvo,    niña, te puedes casar.--
  6   Han pasado siete años    y el conde está por llegar.
     Le pidió permiso al padre    por si se lo quería dar,
  8   como era su marido    no se lo pudo negar.
     Se vistió de peregrina    y se ha echado a navegar
  10   y ya que venía de vuelta    se ha encontrado una vacá.
     --Vaquerito, vaquerito,    por la Santa Trinidad,
  12   que me niegues la mentira    y me digas la verdad:
     ¿de quién es este ganao    con tanto hierro y señal?
  14   --Señora, del conde Flores,    que hoy está para casar.--
     Y le ha dado un desmayo,    y él le ayudó a levantar.
  16   --Toma esta dobla de oro,    vaquero, llévame allá.
     --Allá arriba está mi hermano,    que bien la puede llevar.
  18   --Llévame tú, vaquerito,    que tú no lo perderás.--
     Y la cogió de la mano    y la llevó hasta el portal,
  20   ha pedío una limosna    y el conde le sale a dar:
     --¡Ay, qué cara tan divina,    ay, que cara tan igual!
  22   Eres el diablo, romera,    que me vienes a tentar,
     qué bonita peregrina,    en mi vida he visto tal:
  24   una de mu lejos tiempos    que me dejé por allá.
     --No soy de mu lejos tiempos,    soy tu mujer natural,
  26   y el niño que me dejaste    ya sabe decir "papá".
     --Las fiestas y los torneos,    niña, para ti serán,
  28   y la otra no se queda    ni mocita ni casá.--

Título original: La boda estorbada.

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0110:298 La Condesita (á)            (ficha nº: 4038)

Versión de Sanlúcar de Barrameda (ay. Sanlúcar de Barrameda, p.j. Sanlúcar de Barrameda, Cádiz, España).   Recitada por Margarita Navarro (68a). Recogida por Aurelio Macedonio Espinosa, 1920. (Archivo: AMP; Colec.: Espinosa, A. M.). Publicada en RTLH 4 (1970), p. 219, nº V.246.  046 hemist.  Música no registrada.

     Se levanta er conde Niño    la mañana de San Juan,
  2   a darle agua a su caballo    a la corriente der mar.
     Mientras que er caballo bebe    er conde echa un canta[r].
  4   --No bebas, caballo mío,    que `sta salaito er mar.
     Grandes guerras se publican    entre España y Portugal
  6   y nombran ar conde niño    de capitán general.
     La princesa, como niña,    no cesaba de llorar:
  8   --¿Cuántos años, cuántos meses,    conde, has de `sta por allá?
     --Si a los ocho no he venido,    con otro te pués casar.--
  10   Pasaron los siete y los ocho    y er conde no viene ya.
     La princesa, como niña,    ar conde salió a buscar.
  12   Ha andado siete reinados    y a la vuerta para acá,
     en un caminito ancho    se encontró con su vacá.
  14   Y le dice ar vaquerito:    --Por la santa Trenidad,
     que me niegues la mentira    y me digas la verdad,
  16   ¿de quién es este ganado    con tanto hierro y señal?
     --Señora, der conde Niño,    que hoy está para casar.
  18   --Toma estos dos doblos de oro    y llévame donde está.--
     La ha agarrado de la mano    la ha llevado hasta er portal.
  20   Llegó pidiendo limosna    y er conde la salió a dar.
     --Eres er diablo, romera,    que me vienes a intentar.
  22   --Yo no soy er diablo, conde,    soy tu mujer natural.--
     --Las bodas y los torneos    por la princesa serán.--

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0110:295 La Condesita (á)            (ficha nº: 4035)

Versión de Las Useras (ay. Useras, p.j. Castellón de la Plana, ant. Lucena, Castellón, España).   Recitada por María, "la Cestera" de Rascafría. Recogida en Rascafría por Ramón Menéndez Pidal, hacia 1902. (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en RTLH 4 (1970), pp. 215-216, nº V.242.  050 hemist.  Música registrada.

     Al rey-conde se han llevado    de tiniente capitán,
  2   Los ojos de la condesa    no se secan de llorar:
     ¿Para cuándo vengáis, conde,    para cuándo hay que aguardar?
  4   --Si a los siete años no vengo,    y esposa, puedes casar.--
     Ya pasan los siete años    y para ocho que van
  6   --¿Cómo no te casas, hija,    cómo no mandáis casar?
     --Ni quiero casarme, padre,    ni mandarme de casar,
  8   que tengo carta en mi pecho    que el rey-conde vivo está.
     Si usted me diera licencia    para dirle yo a buscar.
  10   --Licencia te daré, hija,    licencia y mucho más;
     ponte un vestido de oro    y encima un triste sayal.
  12   Ves en ilita en ilita,    ves en lugar en lugar,
     ves pidiendo una limosna,    sale el rey y te la da.--
  14   ¡Oh, qué limosna tan corta    pa la que solíais dar!
     --¿De aónde es usted, gran señora?    --Soy del Puerto natural.
  16   --¿Sabe usted de la condesa,    muerta o viva cómo está?
     --Aquí la tiene rey-conde    sin resuello y sin pensar.--
  18   El rey cayendo en suspecha    al suelo cayó desmayat.
     Sale la novia a la puerta    y enprincipia a regañar:
  20   --Señora, es usted el diablo,    u l`ha venido a tentar.
     --Señora, ni soy el diablo,    ni lo he venido a tentar,
  22   que el rey-conde es mi marido    y me lo vengo a llevar.
     La carne que tengáis muerta,    la podéis echar en sal;
  24   el pan que tengáis cocido,    a los pobres podéis dar,
     y el vino que hayáis cogido    lo podéis entabernar.--

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0110:338 La Condesita (á)            (ficha nº: 4078)

Versión de Alcalá de Gisbert (ay. Alcalá de Chivert, ant. Alcalá de Chisbert, p.j. Vinaroz, ant. San Mateo, Castellón, España).   Recitada por María Dalás. Recogida por Higini Anglès y Ventura Gassol, 1919. (Archivo: AMP; Colec.: Anglès-Gassol - Materials). Publicada en RTLH 4 (1970), pp. 246-247, nº V.288.  038 hemist.  Música no registrada.

     --Si usted me diera el permiso    y de Dios la voluntad,
  2   me vestiría de peregrina    y a mi amante fui a buscar,
     De día por los caminos,    de noche por la ciudad.
  4   Ya me encuentro dos caballos    que muy adornados van:
     --¿De quién son estos caballos    que tan adornados van?
  6   --Señora, del conde Flores,    mañana se va a casar.--
     Y buscando mi cariño    por fin lo he encontrado ya.
  8   --Una limosnita, conde,    que bien me la podéis dar,
     que vengo de las Italias.    --¿Qué hay de nuevo por allá?
  10   --La novia que usted tenía    solterita aun está.
     --Tan hermosa que ella era,    en su pecho un lunar.
  12   --Cuidadito, señor conde,    mucho cuidado en el hablar,
     que si sus padres son nobles    mis padres son mucho más.
  14   Este lunar que usted dice,    yo se le puedo enseñar;
     palabra de casamiento    no me la podéis negar,
  16   palabra de casamiento    que bien me la podéis dar.
     --Señoras y caballeros,    ya me pueden dispensar;
  18   ésta es mi primera novia,    que me ha venido a buscar;
     ésta es mi primera novia,    que me tengo que casar.--

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0110:339 La Condesita (á)            (ficha nº: 4079)

Versión de Villamalur (ay. Villamalur, p.j. Segorbe, ant. Viver, Castellón, España).   Recitada por Concepción Gimeno. Recogida por Francisco Tárrega, 1927. (Archivo: AMP). Publicada en RTLH 4 (1970), p. 247, nº V.289.  056 hemist.  Música no registrada.

     Cuando empezó la guerra    de Francia y de Portugal
  2   llamaron al conde Flores    por capitán general.
     --¿Para cuántos años conde,    para cuántos años vas?
  4   --Señora, para los siete,    para siete nada más,
     y si a los siete no vengo,    condesa, te casarás.--
  6   Pasan siete, pasan ocho,    cerca de los nueve ya;
     un día estando en la mesa    con su papá y su mamá:
  8   --Bien te puedes casar, hija,    que el conde ya no vendrá.
     --¡Cómo quieres que me case,    si el conde viviendo está.--
  10   Se vistió de peregrino    y al conde se fue a buscar.
     Siete días por la tierra,    siete días por el mar;
  12   llega a una fuentecita    con ganas de refrescar.
     Por allá vienen caballos,    que los llevan a abrevar;
  14   los caballos que la vieron    echaron a relinchar.
     --¿De quién son esos caballos    que tienen tan bonito andar?
  16   --Son del conde Flores,    que mañana va a casar.--
     Al subir por la escalera    el conde que la bajaba:
  18   --Dame una limosna, conde,    que bien me la puedes dar,
     que vengo de las Italias    y no llevo pa gastar.
  20   --¿Traes alguna noticia    de mi hermana carnal?
     --No traigo ninguna noticia    de tu hermana carnal;
  22   --Sólo sé que la condesa    no se cansa de llorar.
     --Tú eres mi hermana María,    tu eres mi hermana carnal.
  24   --Ni soy tu hermana María,    ni tu hermana carnal,
     soy tu esposa muy querida,    que te ha venido a buscar.
  26   Si la carne tenéis muerta,    lo podéis poner en sal;
     si el pan lo tenéis amasado,    a los pobres lo podéis dar,
  28   que me voy con mi esposa    que me ha venido a buscar.--

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0110:263 La Condesita (á)            (ficha nº: 4003)

Versión de Malagón (ay. Malagón, p.j. Ciudad Real, ant. Piedrabuena, Ciudad Real, España).   Recitada por Victoria Expósito Segura (65a). Recogida por Diego Catalán y Álvaro Galmés, 1947. (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en RTLH 4 (1970), pp. 195-196, nº V.209.  060 hemist.  Música no registrada.

     Ya se declaro la guerra,    ya se marchó el general.
  2   Le pregunta la princesa:    ¿Por cuánto tiempo te vas?
     --No me preguntes por meses    tampoco por temporás,
  4   pregúntame por los años,    que quizás no vuelva más.
     --¡No lo quiera Dios del cielo    ni la Virgen del Pilar!--
  6   Se pasaron los siete años    y para los ocho va
     y su madre le decía:    --Romera, te pués casar.
  8   --¡No lo quiera Dios del cielo    ni la Virgen del Pilar!
     Échame tu bendición    que me voy a caminar.
  10   --Bendición de Dios te valga,    la mía con gusto va.--
     Caminaba la romera    con deseos de llegar.
  12   Al entrar en Zaragoza    se ha encontrado un militar
     paseando unos caballos    con mucho salero y sal:
  14   --¿De quién son estos caballos    con tanto salero y sal?
     --Son del conde Blancaflor,    que me manda pasear.
  16   --¿Ese señor dónde vive,    y ese señor dónde está?
     En el palacio, señora,    tratandillo de casar.--
  18   Al subir una escalera    se ha encontrado un general;
     le ha pedido una limosna,    de limosna le da un real.
  20   ¡Qué poca limosna es ésta    para la sociedad!,
     que vengo de las Italias    y no puedo transitar.
  22   --Háblame de mi romera,    ¿muerta o viva o cómo está??
     --A los pies de usted me tiene,    pa lo que guste mandar.--
  24   Al oír estas palabras    cayó en tierra el general;
     ni con vino ni con agua    le pueden resucitar
  26   hasta que le dio la mano    su esposita natural.
     La novia, que vio aquello,    salió corriendo hacia allá:
  28   --¡Este hombre es el demonio    que me ha querido engañar!
     --Ni soy el demonio, niña,    ni te he querido engañar;
  30   que me voy a las Italias    con mi esposa natural.--

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0110:264 La Condesita (á)            (ficha nº: 4004)

Versión de Malagón (ay. Malagón, p.j. Ciudad Real, ant. Piedrabuena, Ciudad Real, España).   Recitada por Emiliana Sobrino (14a). Recogida por Diego Catalán y Álvaro Galmés, 1947. (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en RTLH 4 (1970), p. 196, nº V.210.  062 hemist.  Música no registrada.

     Ya se declaro la guerra,    ya se marcha el general
  2   y la romera le dice:    para cuanto tiempo vas
     --No me preguntes por meses    tampoco por temporas
  4   pregúntame por los años    que quizá no vuelva más
     si a los diez años no vengo,    romera te pués casar
  6   no lo permita Dios del cielo    ni la Virgen del Pilar
     Ya se pasan nueve años    caminando para diez van
  8   y sus padres le decían    romera te pués casar
     no lo permita Dios del cielo    ni la Virgen del Pilar
  10   hace un lio en su ropa    y en busca del conde va
     se ha encontrado unos caballos    con mucho salero y sal
  12   --¿De quién son esos caballos    con tanto salero y sal?
     --Son del conde Blancaflor,    que los vengo a pasear.
  14   --Dime ¿dónde está ese conde.    --Una legua o poco más.
     La romera seguía    en busca del general.
  16   Al subir las escaleras    se ha encontrado al general:
     Le ha pedido una limosna,    de limosna le da un real.
  18   ¡Qué poca limosna es ésta    para la que sueles dar!,
     que vengo de las Italias    y no puedo transitar.
  20   --Si vienes de las Italias    y no puedes transitar,
     dime algo de mi romera    ¿viva o muerta, cómo está?
  22   --A los pies de usted la tiene    pa lo que quiera mandar.
     --Pues si usted es mi romera,    otras señas ha de dar,
  24   que en su lindo pechecito    ha de tener un lunar.--
     Al descubrirse romera    cayó muerto el general;
  26   ni con agua ni con vino    lo pueden resucitar,
     hasta que no le de la mano    su esposilla natural.
  28   --Por los balcones más altos    yo me tengo de tirar!
     --Las perdices y las liebres,    echarlas en agua y sal,
  30   y el pan que tengáis cocid,o    a los pobres se le dad,
     que me voy con mi romera    que es mi esposa natural.--

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0110:270 La Condesita (á)            (ficha nº: 4010)

Versión de Navas de Estena (ay. Navas de Estena, p.j. Piedrabuena, Ciudad Real, España).   Recitada por María Gómez Ramírez (68a). Recogida por Eduardo Martínez Torner, 1930. (Archivo: AMP; Colec.: Torner, E. M.). Publicada en RTLH 4 (1970), p. 200, nº V.217.  060 hemist.  Música no registrada.

     Ya se publica la guerra,    ya se manda publicar;
  2   los ojos de la condesa    no se enjugan de llorar:
     --¿Pa cuándo vienes, rey-conde,    pa cuándo te he de esperar?
  4   --Si a los siete años no vengo,    condesa podrás casar.--
     Los siete años se pasan,    para los ocho ya van;
  6   estando un día a la mesa    su padre principia a hablar:
     --Trata de casarte, hija,    hija, trata de casar.
  8   --Padre, no diga usted eso,    padre, no diga usted tal,
     que tengo carta en mi pecho    que el rey-conde vivo está.
  10   Padre, déme usted licencia    para salirle a buscar.
     --La licencia tienes, hija,    la licencia y libertad.
  12   --Pondré unos ricos galones    y encima un pobre sayal,
     marcharé de pueblo en pueblo    y de lugar en lugar
  14   preguntando por el conde    si está vivo o cómo está?.--
     A la salida de un valle    y a las orillas del mar
  16   se encontró con unos pajes    que salen a pasear:
     --¿De quién son estos caballos    que salís a pasear?
  18   --Del rey-conde son, señora,    que está mandado esposar.
     --¿Está lejos ese pueblo?    --El pueblo lejos no está;
  20   una legüecita corta,    corta y muy fácil de andar.--
     Ya ha llegado la condesa    donde el rey-conde está.
  22   Ha pedido una limosna,    sale el conde y se la da.
     --¡Ay, qué ojos de princesa,    en mi vida he visto tal!
  24   --¿D` ónde es usted, gran señora?    --De Francia soy natural.
     --¿Conoce usté a la condesa,    si está viva o cómo está??
  26   --Aquí la tienes rey-conde,    que te he venido a buscar.
     --La carne que tengáis muerta,    venderla o echarla en sal;
  28   el pan que tengáis cocido,    a los pobres podéis dar;
     los anillos y pulseras    por besos y abrazos van,
  30   que yo me voy para Francia    con mi esposa natural.

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0110:271 La Condesita (á)            (ficha nº: 4011)

Versión de Arroba (ay. Arroba de los Montes, p.j. Piedrabuena, Ciudad Real, España).   Recitada por Juana Gómez Lucas (52a). Recogida por Eduardo Martínez Torner, 1930. (Archivo: AMP; Colec.: Torner, E. M.). Publicada en RTLH 4 (1970), p. 201, nº V.218.  066 hemist.  Música no registrada.

     La guerra se va empezando,    la guerra se va a empezar,
  2   al rey-conde se le llevan    de capitán general.
     --Si a los siete años no vengo,    condesa puedes casar.--
  4   Ya ha hecho los siete años    y para ocho que va;
     estando un día a la mesa    su padre la dijo ya:
  6   --Condesa, ¿cómo no casas?    --Padre, no quiero casar,
     que tengo carta en mi pecho    que el rey-conde vivo está.
  8   ¿Si usted me diera licencia    para salirle a buscar?
     --De mí la licencia tienes    y de Dios la libertad;
  10   ponte un vestido de seda    y encima ponte un sayal
     y ve desde pueblo en pueblo    también de ciudad en ciudad.--
  12   A la salida de un monte,    a las orillas del mar,
     se ha encontrado un pajecito:    --Pajecito, ¿dóndo vas?
  14   ¿De quién son esos caballos    que sales a pasear?
     --Del rey-conde son, señora,    que está mandado a esposar.
  16   --¿Está muy largo ese pueblo?    --Una legua corta está.--
     la condesa oyendo esto    ha alargado la jorná.
  18   Llegó a la puerta del conde    rendida de la jorná:
     --Me da usté una limosnita,    que Dios se lo pagará.--
  20   Sale el rey-conde corriendo    con un pedazo de pan:
     --¡Qué chica limosna es ésta    pa la que solías dar!
  22   --Ojos de condesa tienes    sin poderlo remediar.
     --¿D` ónde es usted, gran señora?    --De la Francia natural.
  24   ¿Conoce usté a la condesa,    viva o muerta o cómo está?
     --Aquí tienes la condesa    pa lo que gustes mandar
  26   El rey-conde oyendo esto    a tierra cayó mortal.
     --¿Qué mujer o qué demonio    nos ha venido a tentar?
  28   --Ni soy mujer ni demonio,    ni yo les vengo a tentar,
     que el rey-conde es mi marido    y me le vengo a llevar.
  30   --La carne que tengáis muerta,    cocerla o echarla sal;
     el pan que tengáis cocido,    a los pobres se les da;
  32   las alhajas con anillos,    en cuenta de abrazos van,
     que yo me voy a mi tierra    con mi mujer natural.--

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0110:275 La Condesita (á)            (ficha nº: 4015)

Versión de Almagro (ay. Almagro, p.j. Almagro, Ciudad Real, España).   Recitada por Carmen Patón (43a). Recogida por Diego Catalán y Álvaro Galmés, 1947. (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en RTLH 4 (1970), p. 203, nº V.222.  064 hemist.  Música no registrada.

     Ya se publica la guerra,    la mandan a publicar,
  2   al rey-conde se lo llevan    de capitán general.
     Y le dice la condesa:    --¿Para cuándo volverás?
  4   --Si a los siete años no vuelvo,    condesa, te pués casar.--
     Se pasan los siete años    y para los ocho van.
  6   Un día estando en la mesa    su padre principia a hablar:
     --Hija, ¿cómo no te casas?    --Padre, no diga usted tal,
  8   que carta tengo en mi pecho    que el rey-conde vivo está.
     Padre, ¿me da usted licencia    para salir a buscar?
  10   --Mi licencia ya la tienes,    mi licencia y libertad.--
     Se puso ricos galones    y encima un sobresayal;
  12   se puso sus albarquillas    para poder caminar.
     Al subir un alto cerro,    al bajar un arenal,
  14   se ha encontrado unos caballos    que sacan a pasear:
     --¿De quién son estos caballos    que sacáis a pasear?
  16   --Del rey-conde, gran señora,    que lo han mandado esposar.
     --¿Está muy lejos de aquí?    --Una legua nada más.--
  18   Ha parado de correr    y ha principiado a trotar
     y a la puerta del rey-conde    a pedir limosna va.
  20   De ha echado mano al bolsillo    le ha dado cosa de un real.
     --Para tan grande, señor,    ¡qué poca limosna da!
  22   --¡Ay, qué ojos de condesa,    en mi vida he visto tal.
     ¡De qué pueblo es usted?    --De la Mancha natural.
  24   --¿Ha visto usted a la condesa,    si está viva o cómo está?
     A los pies la ties rey-conde,    pa lo que quieras mandar.--
  26   A los pies de la condesa,    a sus pies cayó mortal.
     Sale la novia del cuarto,    le ha principiado a ultrajar:
  28   --Tú eres demonio o mujer,    que lo has venido a tentar.
     --No soy demonio o mujer,    que soy mujer humán,
  30   que vengo por mi marido    y me lo vengo a llevar.
     El pan que tengáis cogido,    a los pobres podéis dar;
  32   la carne que tengáis muerta,    venderla o echarla en sal.--

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0110:276 La Condesita (á)            (ficha nº: 4016)

Versión de Almagro (ay. Almagro, p.j. Almagro, Ciudad Real, España).   Recitada por Isabel Bautista (27a). Recogida por Diego Catalán y Álvaro Galmés, 1947. (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en RTLH 4 (1970), pp. 203-204, nº V.223.  068 hemist.  Música no registrada.

     Los ojos de la condesa    no cesaban de llorar.
  2   --¿Por qué lloras condesita?    --Que me han dicho que te vas.
     --Condesa, di que es mentira,    condesa, di que es verdad;
  4   si a los ocho años no vengo,    con otro te pués casar.--
     Ya se pasan los ocho años    y para los nueve van.
  6   Un día estando en la mesa    su papá ha echado a hablar:
     --Hija, ¿cómo no te casas?    --Padre, no me hable usted más,
  8   que tengo carta en mi pecho    que el rey-conde vivo está.
     Padre, ¿me da usted licencia    para salir a buscar?
  10   --Mi licencia ya la tienes    y también la libertad;
     ponte unos ricos galones    y en medio un sobresayal.
  12   Ves en liguita en liguita,    ves en lugar en lugar.--
     Se encuentra unos pastorcitos:    --Pastorcitos dónde van?
  14   ¿De quién son esos caballos    que sacáis a pasear?
     --Señora, son del rey-conde    que se ha mandado esposar.
  16   --¿Está muy lejo esa dicha?    --Una legua corta está.--
     No ha acabado de correr    cuando empezaba a trotar;
  18   a la puerta del rey-conde    a pedir limosna va.
     Se ha echado mano al bolsillo    le ha dado cosa de un real.
  20   --Para tan grande señor,    ¡qué poca limosna da!
     --¡Ay, qué ojos de condesa,    en mi vida he visto tal.
  22   --¿De qué pueblo es usted?    --De la Mancha natural.
     --¿Conoce usted a la condesa,    esta viva o cómo está?
  24   --A los pies la tenéis, conde,    muy vivita y sin pensar.--
     El rey-conde, oyendo eso,    a sus pies cayó mortal.
  26   Salió la novia del cuarto    con mucha reguridad:
     --Señora, es usted el demonio    o le ha llevado a tentar.
  28   --Señora, no soy el demonio    ni lo he llevado a tentar;
     el rey-conde es mi marido    y me lo vengo a llevar.
  30   El pan que tengáis cocido,    a los pobres podéis dar;
     la carne que tengáis muerta,    venderla o echarla en sal;
  32   el vino que tengáis comprado,    lo podéis embotellar;
     las alhajas y vestidos    en besos y abrazos van,
  34   que el rey-conde es mi marido    y me lo vengo a llevar.--

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0110:277 La Condesita (á)            (ficha nº: 4017)

Versión de Almagro (ay. Almagro, p.j. Almagro, Ciudad Real, España).   Recitada por Claudia Barrajón Blanco. Recogida por Bonifacio Gil García, 1947. (Archivo: AMP; Colec.: Gil García, B.). Publicada en RTLH 4 (1970), pp. 204-205, nº V.224.  070 hemist.  Música no registrada.

     Ya se publica la guerra,    la mandan a publicar;
  2   al rey-conde se lo llevan    de capitán general.
     Y le dice la condesa    --¿Para cuándo volverás?
  4   --Si a los ocho años no vuelvo,    condesa, te puedes casar.--
     Se pasan los ocho años,    corriendo a los nueve van.
  6   Un día estando en la mesa    su padre l`empezó a hablar:
     --Hija, ¿por qué no te casas?    --Padre, no diga usted tal,
  8   que tengo carta en mi pecho    que el rey-conde vivo está?
     Padre, ¿me da usted licencia    para salir a buscar
  10   --Mi licencia ya la tienes,    permiso y libertad.--
     Se ha quitado ricos trajes,    se ha puesto un sobresayal.
  12   --Voy de vidita en vidita,    voy de lugar en lugar.--
     Al subir un alto cerro,    al bajar un arenal,
  14   me he encontrado a un pajecito,    pajecito pajezar:
     --¿De quién son esos caballos    que sacáis a pasear?
  16   --Son del rey-conde, señora,    que está mandado a esposar.
     --¿Está muy largo de aquí?    --A una legua corta está.--
  18   Ha acabado de correr    y ha empezadito a trotar;
     ha llegadito a la puerta    y ha comenzado a llamar.
  20   ha salido el rey-conde    a pedir limosna dar,
     se ha echado mano al bolsillo    y ha dado cosa de un real.
  22   --¿De qué pueblo es usted?    --De Francia y de Portugal.
     --¡Ay, quú ojos de condesa,    en mi vida he visto tal.
  24   ¿Conoce usté a la condesa,    si está viva o cómo está??
     --A los pies la tienes, conde,    pa lo que gustes mandar.--
  26   El rey-conde, oyendo esto,    a sus pies cayó mortal.
     Salió la novia del cuarto    como gallina encrespá:
  28   --Señora, es usté el demonio    o lo ha llegado a tentar.
     --Señora, no soy el demonio    ni me ha llegado a tentar,
  30   que el rey-conde es mi marido    y me lo vengo a llevar.
     La carne que tengáis muerta,    guisarla o echarla en sal;
  32   el pan que tengáis cocido,    a los pobres podéis dar,
     y el vino que habéis traido,    lo podéis atabernar;
  34   las alhajas y vestidos    en besos y abrazos van;
     el rey-conde es mi marido    y me lo vengo a llevar.--

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0110:278 La Condesita (á)            (ficha nº: 4018)

Versión de Valdepeñas (ay. Valdepeñas, p.j. Valdepeñas, Ciudad Real, España).   Recitada por Petra Caro (44a). Recogida por Diego Catalán y Álvaro Galmés, 1947. (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en RTLH 4 (1970), p. 205, nº V.225.  056 hemist.  Música no registrada.

     Hoy se publica la guerra    hoy se manda publicar
  2   y al rey-conde se lo llevan    por capitán general.
     Y le dice la condesa    ¿por cuánto tiempo te vas?
  4   --Si a los siete años no vengo,    mujer te podrás casar.--
     Ya pasan los siete años,    caminando pa ocho van
  6   y un día estando comiendo    su padre la empezó a hablar:
     --¿Cómo no te casas, hija?    --Padre, no me digas tal;
  8   tengo una carta en mi pecho    que el rey-conde vivo está.
     Padre, ¿me da usted licencia    para salirlo a buscar?
  10   --La licencia tienes, hija,    la licencia y libertad;
     ponte unos ricos galones    y encima un sobresayal.
  12   Ves en villita en villita,    ves en lugar en lugar.--
     --¿De quién son esos caballos    que salís a pasear?
  14   --Del rey-conde son, señora,    que está mandado esposar.
     --¿Está muy lejo esa villa?    --Una legua corta está.--
  16   A pedir una limosna,    sale el conde y se la da:
     --¡Ay, qué ojos de condesa,    si me ha parecido tal!
  18   Pues mujer, de adónde eres?    --De Francia muy natural.
     --¿Ha visto usted a la condesa,    si está viva o cómo está?
  20   --A tu presencia la tienes    con licencia y libertad.--
     La novia, que oye esto,    pronto se pone a escuchar:
  22   --Mujer, es usted el demonio    o lo ha venido a intentar.
     --Mujer, no soy el demonio,    ni Dios lo permita tal,
  24   que el rey-conde es mi marido    y me lo vengo a llevar.
     Las sortijas y pulseras    por besos y abrazos van,
  26   que el rey-conde es mi marido    y me lo vengo a llevar.
     La carne que tengáis muerta,    venderla o echarla en sal,
  28   que el rey-conde es mi marido    y me lo vengo a llevar.--

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0110:279 La Condesita (á)            (ficha nº: 4019)

Versión de Infantes (ay. Villanueva de los Infantes, ant. Infantes, p.j. Villanueva de los Infantes, ant. Infantes, Ciudad Real, España).   Recitada por Sacramento Jiménez Castro (55a). Recogida por Diego Catalán y Álvaro Galmés, 1947. (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en RTLH 4 (1970), pp. 205-206, nº V.226.  046 hemist.  Música no registrada.

     Ya se publican las guerras,    ya se mandan publicar
  2   y al rey-conde se lo llevan    de capitán general.
     Los ojos de la condesa    no cesaban de llorar.
  4   Un día estando en la mesa    su padre la empieza a hablar:
     --¿Cómo no casas, condesa?    --Padre, no diga usted tal;
  6   tengo una carta en mi pecho    que el rey-conde vivo está.
     ¿Si me diera usted licencia    para salirlo a buscar?
  8   --La licencia tienes, hija,    la licencia y libertad;
     ponte los ricos galones    y encima un rico sayal.
  10   Ves en villita en villita,    ves en lugar en lugar.
     A la salida de un monte,    a la entradita de un mar,
  12   se ha encontrado unos caballos    que salen a pasear:
     --¿De quién son estos caballos    que saca usté a pasear?
  14   --Señora, son del rey-conde    que está mandado esposar.
     --¿Está muy largo esa villa?    --Una legua corta está.--
  16   Ha dejado de correr    y ha comenzado a trotar;
     fue a pedir una limosna    sale el conde y se la da:
  18   ¡Qué poca limosna es ésta    para la que usted suele dar!
     --¡Oh, qué ojos de señora,    en mi vida he visto tal!
  20   --Sí los has visto, buen conde,    pero no recordarás;
     La carne que tengáis muerta,    venderla o echarla en sal;
  22   el pan que tengáis cocido,    a los pobres se le dad,
     que el rey-conde es mi marido    y me lo vengo a llevar.--

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0110:280 La Condesita (á)            (ficha nº: 4020)

Versión de Infantes (ay. Villanueva de los Infantes, ant. Infantes, p.j. Villanueva de los Infantes, ant. Infantes, Ciudad Real, España).   Recitada por Juana Riaza (20a). Recogida por Diego Catalán y Álvaro Galmés, 1947. (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en RTLH 4 (1970), p. 206, nº V.227.  072 hemist.  Música no registrada.

     Se ha declarado una guerra    entre España y Portugal,
  2   al conde Flores se llevan    de capitán general.
     Le pregunta la condesa    --¿Para cuánto tiempo vas?
  4   --Voy pa siete, voy pa ocho,    voy pa siete nada más;
     si a los ocho no he venido,    ya te puedes tú casar.--
  6   Ya han pasado siete y ocho,    cerca de los nueve van;
     la condesa está muy triste    y no hace más que llorar.
  8   Un día estando en la mesa    su padre comienza a hablar:
     --¿Cómo no te casas hija,    cómo no te casas ya?
  10   [. . . . . . . . . . . . . . . . . . .]    padre que diga usted tal!,
     que tengo carta en mi pecho    que el rey-conde vivo está.
  12   Échame la bendición    para salirlo a buscar.
     --La bendición ya la tienes,    la de Dios la principal.--
  14   Se viste de peregrina    y se pone a caminar.
     Ha andado siete leguas    y se ha venido a encontrar
  16   con unos caballos blancos    que sacaban a domar:
     --¿De quién son estos caballos    que sacan a domar?
  18   --Del conde Flores, señora,    que está mandado a esposar.
     --¿Está muy largo esa casa    donde el conde Flores está?
  20   [. . . . . . . . . . . . . . . . . . .]    Una legua corta está.
     --Déme una limosna, conde,
  22   que vengo de las Aldeas    y no tengo qué cenar.
     --Si vienes de las Aldeas,    ¿la condesa cómo está?
  24   --La condesa está muy triste    y no hace más que llorar.
     . . . . . . . . . . . .    . . . . . . . . . . . .
     [. . . . . . . . . . . . . . . . . . .]    es muy poco lo que da.
  26   cuando estaba usted en la aldea    daba usted un poquito más.
     --¿Quién es esta peregrina    que tan enterada está?
  28   --Fíjese en mi carita    y en mi precioso lunar.--
     El rey-conde cayó al suelo    sin poderlo levantar;
  30   ni con agua ni con vino    lo podían levantar
     hasta que no le dio la mano    su mujer la principal.
  32   --La novia, que estaba enfrente,    se le quería tirar:
     --No te atires no te atires,    ni te dejes de atirar,
  34   que el rey-conde es mi marido    y me lo vengo a llevar.
     El pan que tengáis comprao,    comerlo o darlo a los pobres,
  36   que el rey-conde es mi marido    y me lo vengo a llevar.
     La carne que tengáis compra,    comerla o echarla en sal,
  38   que el rey-conde es mi marido    y me lo vengo a llevar.--

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0110:359 La Condesita (á)            (ficha nº: 4099)

Versión de Infantes (Ciudad Real, España).   Recitada por una maestra y unas oficialas en un taller de costura. Recogida por Diego Catalán y Álvaro Galmés, 1947. (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en RTLH 4 (1970), pp. 258-259, nº V.309.  052 hemist.  Música no registrada.

     Se ha conmovido una guerra    entre España y Portugal
  2   y al conde Flores se llevan    de capitán general.
     ¿Para cuánto tiempo, conde,    para cuánto tiempo te vas?
  4   --Voy pa siete, voy pa ocho,    voy pa nueve nada más;
     si a los diez años no vengo,    ya te puedes tú casar.--
  6   Pasan ocho, pasan nueve    cerca de los diez ya van;
     un día estando en la mesa    su papá la dijo ya:
  8   --¿Cómo no te casas, hija,    cómo no te casas ya,
     si el conde Flores no viene    el conde no vuelve más?
  10   --Échame la bendición,    que al conde voy a buscar.--
     Se viste de peregrina    y al conde se va a buscar.
  12   Ya había andado unas leguas    con quien se vino a encontrar,
     con unos caballos blancos    que los llevan a domar:
  14   --¿De quién son esos caballos    que los llevan a domar?
     --Señora, del conde Flores,    que está en días de casar.
  16   --Os doy esta bolsa de oro    si me decís dónde está.
     --En aquella montaña alta    en su palacio real.--
     . . . . . . . . . . . . . . . . . . .    . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
    
(le pide una limosnita.)
  18   --Cuando estaba usted en su casa    daba una poquita más.
     --¿Quién es esta peregrina    que tantas señas me da?
  20   --Fija tu carita en mí    y en mi precioso lunar.--
     Al oír estas palabras    el conde cayó al suelo;
  22   ni con agua ni con vino    lo podían levantar,
     hasta que le dio la mano    su esposa la principal.
  24   Su novia que estaba enfrente    se quería atirar:
     --No te tires, no te tires,    ni te dejes de tirar,
  26   que mis amores primeros    me han venido aquí a buscar.--

Nota: Otra de las mujeres dijo el octosílabo suelto: Tienes ojos de princesa.

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0110:400 La Condesita (á)            (ficha nº: 4394)
[0049 Conde Niño  contam.]

Versión de Ciudad Real s. l. (Ciudad Real, España).   Recogido antes de 1951. (Archivo: AMP). Publicada en Echevarría Bravo 1951, pp. 413-314 (música, p. 261). Reeditada en RTLH 5 (1971-1972), pp. 241-242, nº VIII.25.  114 hemist.  Música no registrada.

     Paseaba el conde Olino    la mañana de San Juan,
  2   va a dar agua a su caballo    a las orillas del mar;
     mientras el caballo bebe,    conde Olino echa un cantar.
  4   Grandes guerras se publican    por la tierra y por la mar,
     y al conde Olino le nombran    por capitán general.
  6   Lloraba la condesita,    no cesaba de llorar;
     acaban de ser casados    y se tien que separar.
  8   --¿Cuántos días, cuántos meses    piensas estar por allá?
     --Deja los meses, condesa,    por años debes contar;
  10   si a los tres años no vuelvo,    viuda te puedes llamar.--
     Pasan tres, pasan cuatro,    pasan cinco y pasan más;
  12   los ojos de la condesa    no han cesado de llorar.
     Un día estando en la mesa    su padre le empieza a hablar:
  14   --Nuevas del conde no hay,    nueva vida tomarás;
     condes y duques te piden,    hija, te debes casar.
  16   --¡No lo quiera Dios del cielo    que yo me vuelva a casar!,
     pues carta en mi pecho tengo    que el rey-conde vivo está.
  18   Dadme licencia, mi padre,    para al conde ir a buscar.
     --Mi licencia tienes, hija,    mi bendición además.--
  20   Se retiró a su aposento,    llora que te llorarás;
     se quita medias de seda,    de lana las fue a calzar,
  22   y un brial de seda rojo    que valía una ciudad,
     y encima del brial puso    un hábito de sayal;
  24   Esportilla de romera    sobre el hombro se echó atrás;
     cogió el bordón en su mano    y se fue a pelegrinar.
  26   Pasa un cerro, pasa un valle,    se fue a un castillo a asomar:
     --Si aquel castillo es de moros,    allí me cautivarán;
  28   mas si es de buenos cristianos,    ellos me remediarán.--
     Y bajando a unos pinares    gran vacada fue a encontrar:
  30   --Vaquerito, vaquerito,    te quería preguntar:
     ¿de quién llevas tantas vacas    todas de oro y con señal?
  32   --Del conde Olino, señora,    que en aquel castillo está.
     --El conde Olino tu amo,    ¿cómo vive por acá?
  34   --De la guerra llegó rico,    mañana se va a casar;
     muchas gentes convidadas    de lejos llegando están.
  36   --Vaquerito, vaquerito,    por la Santa Trinidad,
     por el camino más corto    me has de encaminar allá.--
  38   Y bajando unos pinares    al rey-conde fue a encontrar:
     --Dadme limosna, buen conde,    por Dios y por caridad.
  40   ¡Oh qué ojos de romera,    en mi vida los vi tal!
     --Sí los habrás visto, conde,    si en Sevilla estado has.
  42   --¿La romera es de Sevilla?,    ¿qué se cuenta por allá?
     --Del conde Olino, señor,    poco bien y mucho mal.--
  44   Echóse mano al bolsillo    y un real de plata le da.
     --¡Para tan grande, señor,    poca limosna me da!
  46   --Pues pida la romerica,    que lo que pida tendrá.
     --Yo pido ese anillo de oro    que en tu dedo chico está.
  48   ¿No me conoces, buen conde?,    vaya si conocerás
     el brial de seda rojo    que me diste al desposar.--
  50   El conde se echó hacia tierra,    el conde se echó hacia atrás;
     ni con agua ni con vino    se le puede consolar,
  52   si no es con palabras dulces    que la romera le da.
     Por la escalera `el palacio    baja la novia llorando:
  54   --¡Malhaya la romerica,    quién te trajo para acá!
     --No la maldiga ninguno,    que es mi mujer natural;
  56   con ella vuelvo a mi tierra,    adiós, señores, quedad,
     que los amores primeros    son muy malos de olvidar.--

Nota: Versión derivada de o influída por la versión facticia de Menéndez Pidal, publicada Flor nueva de romances viejos en 1928 (2ª ed. aumentada: 1933).

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0110:299 La Condesita (á)            (ficha nº: 4039)

Versión de Córdoba (ay. Córdoba, p.j. Córdoba, Córdoba, España).   Recitada por Cristóbal de Castro. Recogida por Manuel Manrique de Lara, hacia 1904. (Archivo: AMP; Colec.: Manrique de Lara, M.). Publicada en RTLH 4 (1970), pp. 219-220, nº V.247.  004 hemist.  Música registrada.

     Se ha publicado la guerra    entre España y Portugal;
  2   nombraron al conde Airón    por capitán general.
     . . . . . . . . . . . . . . . . . . .    . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

Nota: versión fragmentaria porque sólo consta la letra de la transcripción musical de Manrique de Lara. Se canta repitiendo el primer hemistiquio de cada dieciseisílabo y añadiendo el estribillo ¡ay!, ¡ay! detrás de cada segundo hemistiquio.

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0110:418 La Condesita (á)            (ficha nº: 4164)

Versión de Córdoba (ay. Córdoba, p.j. Córdoba, Córdoba, España).   Recitada por Josefa Navarro (48a). Recogida por Aurelio Macedonio Espinosa, 1920. (Archivo: AMP; Colec.: Espinosa, A. M.). Publicada en RTLH 5 (1971-1972), p. 43, nº VII.44.  038 hemist.  Música no registrada.

    
                    Precede el romance de Gerineldo
     . . . . . . . . . . . . . . . . . . .    . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
     Han formado grandes guerras    entre España y Portugal,
  2   y a Gerineldo lo nombran    de capitán general.
     La niña, como chiquita,    no hace más que llorar.
  4   --Si a los siete años no vuelvo,    me has de salir a buscar.--
     La niña pide licencia,    pide licencia a su papá;
  6   su padre la concedió    pa que le fuera a buscar.
     Ha andado siete reinados,    se ha encontrado una vacá:
  8   --Vaquerito, vaquerito,    por la Santa Trenidad,
     ¿de quién es este ganado    con tanto hierro y señal?
  10   --Es del conde Gerineldo,    que está hoy para casar.--
     La niña, que oyó esto,    se cayó al suelo mortal.
  12   --Toma esta onza de oro    y llévame donde está.--
     La ha cogido de la mano    y la ha llevado al portal;
  14   ha pedido una limosna    y el conde le sale a dar:
     --Eres el diablo, romera,    que me has venido a tentar.
  16   --No soy el diablo, Gerineldo,    soy tu mujer natural.
     El pan que tengáis comprado,    de limosna podéis dar;
  18   la carne que está salada,    muy bien la podéis gastar,
     que éste es mi esposo y marido    y me lo vengo a llevar.--

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0110:288 La Condesita (á)            (ficha nº: 4028)

Versión de Torrejoncillo del Rey (ay. Torrejoncillo del Rey, p.j. Tarancón, ant. Huete, Cuenca, España).   Recitada por una mujer. Recogida por Tomás Navarro Tomás, 1907. (Archivo: AMP; Colec.: Navarro Tomás, T.). Publicada en RTLH 4 (1970), pp. 211-212, nº V.235.  061 hemist.  Música no registrada.

     Ya se publican las guerras,    ya se mandan publicar
  2   y al rey-conde se lo llevan    de capitán general.
     --Si a los siete años no vengo,    condesa, te pués casar.--
  4   los siete años van pasados    y para los ocho van.
     Un día estando comiendo    su padre le empezó a hablar:
  6   --¿Cómo no te casas hija,    cómo no te casas ya?,
     los siete años van pasados    y para los ocho van.
  8   --Tengo yo carta en mi pecho    que el rey-conde vivo está;
     si usted me diera licencia    para salirlo a buscar.
  10   --La licencia tienes, hija,    la licencia y libertad.--
     Se pone sus ricas galas    y encima un triste sayal,
  12   desde camino en camino    desde lugar en lugar.
     Ya ha llegado a unos pilares    donde agua allí suelen dar
  14   y allí vido unos caballos    y ha empezado a preguntar:
     --¿De quién son esos caballos    [. . . . . . . . . . . . . . . . . . .]
  16   --Son del conde natural    que mandao esposar está.--
     Ha dejado de correr    y ha principiado a volar;
  18   llega a la puerta del conde    y una peseta le da.
     --¡Poca limosna das conde    para la que sueles dar!--
  20   Se ha echado mano al bolsillo    y una de a cinco le da.
     --Tienes ojos de princesa    o me pudiera engañar;
  22   ¿de ánde es usted, gran señora?    --Soy de Francia natural.
     --¿Conoce usted a la princesa,    viva o muerta o cómo está??
  24   --A sus pies la tiene usted,    sin poderlo remediar.
     La carne que tenéis muerta,    la podéis echar en sal;