Pan-Hispanic Ballad Project

Total: 1207


0001:1 Jimena pide justicia (á)            (ficha nº: 1413)

Versión de España. Documentada en 1547 en Canc. de rom. s a. f. 155 (Romance de Jimena Gómez); Silva de 1550, t. I, f. 75 y Canc. de rom. ed. de Medina del año 1570, f. 44. Reeditada en Wolf 1856b, Primavera y Flor de Romances, nº 30, vol. I, pp. 99-100 (Del Cid.---III.).  034 hemist.  Música no registrada.

     Cada día que amanece    veo quien mató a mi padre
  2   y me pasa por la puerta    por me dar mayor pesar
     con un falcón en la mano    que trae para cazar;
  4   mátame mis palomillas    que están en mi palomar.
     Rey que no face justicia    non debía de reinar,
  6   ni cabalgar en caballo,    ni con la reina holgar.--
     El rey cuando aquesto oyera    comenzara de pensar:
  8   --Si yo prendo o mato al Cid,    mis Cortes revolverse han;
     mandar le quiero una carta,    mandar le quiero llamar.--
  10   Las palabras no son dichas,    la carta camino va;
     mensajero que la lleva    dado la había a su padre.
  12   --Malas mañas habéis, conde,    no vos las puedo quitar,
     que cartas que el rey vos manda    no me las queréis mostrar.
  14   --No era nada, mi hijo,    sino que vades allá;
     quedávos aquí, mi hijo,    yo iré en vuestro lugar.
  16   --Nunca Dios atal quisiese,    ni Santa María lo mande,
     sino que adonde vos fuéredes    que vaya yo adelante.--

Variantes: -5b debría. Silva; 15b queadvos hijo. Canc. d e rom. s. a. quedadvos vos acá, hijo. Canc. de rom. ed. de Medina.

Go Back
0002:1 Rodriguillo venga a su padre (á-o)            (ficha nº: 1868)

Versión de Antequera (ay. Antequera, p.j. Antequera, Málaga, España).   Recitada por Juan Quirós de los Ríos y un mendigo sevillano. Recogida por Francisco Rodríguez Marín, entre 1876 y 1877 (Colec.: Rodríguez Marín, F.). Publicada en MMP Tratado 1903-1906, Antología XII, pp. 187-189, nº 20. Reeditada en IGR-vulgar 1999, pp. 10-12.  144 hemist.  Música no registrada.

     En el tiempo que reinaba    el santo rey don Fernando,
  2   primo de aquel alevoso    nuestro rey que fue don Sancho,
     mandó hacer un pendón,    con seda todo labrado
  4   y en el medio una cruz roja    del apóstol Santiago,
     y, cuando lo tuvo hecho,    en la corte se ha plantado.
  6   --¿Hay alguno entre vosotros,    de los míos, mis vasallos,
     que me guarde este pendón,    que me lo tenga guardado,
  8   pa que cuando se lo pida    sea hombre para darlo?--
     Levantóse de su asiento    uno de los más ancianos:
  10   --Deme, buen rey, el pendón,    que yo bien sabré guardarlo.
     Tres hijos mancebos tengo,    en armas aventajados,
  12   pa que, cuando lo pidáis,    sean hombres para darlo.--
     Levantóse de otro asiento    ese que llaman Lozano;
  14   Le ha pegado un bofetón,    diciendo: --¡Vaya el villano!,
     porque hay hombres en la corte    más capaces de guardarlo.--
  16   Se fue el buen viejo a su casa,    corrido y avergonzado;
                                       la mujer le ha preguntado.
  18   Dióle en callar la respuesta    y ha sus tres hijos llamado;
     vino el mayor, luego vino    el que era de edad mediano
  20   y también vino el muy chico,    con el sombrero en la mano.
     Lo agarró por la muñeca,    lo más delgado del brazo;
  22   tres veces le dijo: "Suelta",    y, viendo que no ha soltado,
     ha sacado de la cinta    un puñal, y así le ha hablado:
  24                                     --Juro por el Cielo Santo
     que el no quitaros la vida    es porque me habéis criado.
  26   ¿Es posible, padre mío,    es posible, padre amado?,
     que habéis perdido el sentido    u os ha la razón faltado.
  28   --Ni yo he perdido el sentido,    ni la razón me ha faltado;
     la honra, sí, que me hizo afrenta    ese conde de Lozano.
  30   ¿Sabes lo que siento, hijo?,
     el verme como me veo,    viejo y cargado de años,
  32   sin atreverme a salir    con ese traidor al campo.
     --No sienta la pesadumbre;    siéntese y tome un bocado.--
  34   Mientras el padre comía    el muchacho se fue armando;
     Corrió salas y aposentos    y vio colgada de un clavo
  36   una espada ya mohosa    y estas palabras le ha hablado:
     --Bien sé que te correrás    de verme niño muchacho;
  38   pero confío en tu cruz    que he de volver bien vengado.--
     Y montándose en Babieca,    que es un ligero caballo,
  40   hacia la corte camina    y pregunta por Lozano.
     El rey le mandó a decir:
  42   --Detén, Rodrigo, batalla    por término de dos años.--
     Rodrigo dijo que no:    --Dos horas le doy de plazo.--
  44   El conde, como es valiente,    en cólera se fue armando:
     apriesa cogió la silla;    apriesa cogió el caballo;
  46   con una mano lo enfrena;    con la otra lo fue ensillando;
     con los dientes de su boca    la cincha le fue apretando,
  48   y sin poner pie en el estribo    montó en el veloz caballo;
     saltó por medio de todos,    corriendo y galopando,
  50   y las damas le decían    que no le hiciera agravio,
     porque es Rodrigo muy niño    y no era razón matarlo.
  52   Rodrigo dijo que fuertes    eran su lanza y su brazo,
     y al conde enciende la rabia    y ambos caminan al campo.
  54   --Ven acá, rapaz,-- le dijo.    --Me andas amenazando?
     Corre, ve y dile a tu padre    y también a tus hermanos,
  56   que con ellos y contigo    haré batalla en el campo.
     --Eso no, conde atrevido,    eso no, conde villano;
  58   que lo que yo no hiciere    no lo han de hacer mis hermanos.--
     El conde tiró su lanza,    que iba los vientos rajando;
  60   Rodrigo tiró la suya,    mas no la tiró jugando;
     que atravesó cota y pecho,    silla, y alcanzó al caballo.
  62   También dicen los escritos    que pasó la silla un palmo.
     Viéndose el conde así herido,    se ha apeado del caballo;
  64   Rodrigo, que vido esto,    también del suyo ha saltado,
     y echan mano a las espadas    y el combate se ha trabado.
  66   Y le cortó la cabeza,    también le cortó la mano.
     En la punta de su lanza    por bandera la ha clavado
  68   y ufano a la corte llega,    estas palabras hablando:
     --¿Hay alguno entre vosotros,    primos, parientes o hermanos,
  70   que salgan a la demanda?,    aquí para el campo aguardo.--
     Viendo que nadie salía,    a su casa ha caminado,
  72   y a su padre le presenta    la cabeza con la mano:
     --Éste es Rodrigo Ruy Díaz,    el sin igual castellano,
  74   hijo de Diego Laínez,    que mató al conde Lozano.--

Go Back
0003:1 Destierro del Cid (á-o)            (ficha nº: 2599)

Versión de Madeira s. l. (Madeira, Portugal).   Recogida por Pere Ferré y Joanne B. Purcell, antes de 1970. Publicada en JSBOT II, Folk Literature of the Sephardic Jews, 194-195. Reeditada en Costa Fontes 1997b, Índice Temático (©HSA: HSMS), p. 58, A5.  054 hemist.  Música no registrada.

     . . . . . . . . . . . . . . . . . . .    . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
     --Por dois anos vais, Rodrigues,    p`ra fora do meu reinado.
  2   --Se me degradas por dois,    ê por quatro me degrado.--
     Lá caminhou D. Rodrigues    muito bem aparelhado
  4   com cem homens a cavalo,    [. . . . . . . . . . . . . . . . . . .]
     tudo cavalinhos bons    a trompicar na calçada.
  6   O mais fraquinho de todos    até o vento rachava.
     Ao cabo de quatro anos    D. Rodrigues lá passava.
  8   Estava o rei à janela    com sês moços e criados.
     --Que cavaleiro é aquele    qu` acolá vem a cavalo,
  10   de sua barbicha ruça,    sê cabelo acastanhado?
     --É D. Rodrigues, senhor,    há quatro anos é degradado.
  12   --Donde vindes, D. Rodrigues,    que vindes tão aumentado?
     As terras de Jerusalém    para ti as tens tomado?
  14   Cá me disseram, Rodrigues,    que vinhas muito afectado;
     parte com Pedro Drummond,    qu` é pobre mas é honrado.
  16   --Parte lá esses que tens,    que nã te custaram a ganhar,
     mas estes aqui qu` ê trago    bem me custaram a ganhar.
  18   S` ê tenho alguma coisa,    muito a mim me tem custado,
     à ponta da minha lança,    à unha do meu cavalo.
  20   De dia brigo c` os moiros,    à noite durmo armado.
     Palácios que você tem,    melhor têm os mês cavalos;
  22   do vestir que você veste,    melhor vestem mês criados;
     daquele comer que você come,    melhor comem mês soldados.
  24   --Ê sempre te vi, Rodrigues,    na corte falares largo.
     --Sempre t` ê conheci, rei,    do qu` é alheio um confiado.
  26   Venha três ou venha quatro,    ou o rei, com mil diabos,
     aqui tem o sangue d` homem,    coração de leão bravo.--

Véase también el romance a lo divino, La gloria ganada [0003.1] / De Onde Vindes, Bom Jesus [U70].
Título original: O DESTERRO DO CID (Á-O) / SGA A9. .

Go Back
0003.1:1 La Gloria ganada (á-o)            (ficha nº: 2846)

Versión de Madeira s. l. (Madeira, Portugal).   Recogido antes de 1987. Publicada en Galhoz 1987-1988, Rom. Pop. Port. 526.13-17. Reeditada en Costa Fontes 1997b, Índice Temático (© HSA: HSMS), p. 310, U70.  010 hemist.  Música no registrada.

     --Donde venis, grand Jesus,    tam rendido e tam cansado?
  2   --Viengo de Jerusalém,    de resgatiar los cristianos.
     --Pelo camiño m` han dito    que la glória emos ganhado.
  4   --Se le eis ganhado, sim senhor,    bom trabalho vos há custado:
     bons martírios, bons açoutes,    buenas lanças com três cravos.--

Nota del editor: Este romance constitui uma versão de O Desterro do Cid (A5) ao divino [ La gloria ganada 0003.1].
Título original: U70. DONDE VINDES, BOM JESUS (Á-O)

Go Back
0004:1 Quejas de doña Urraca (á-a)            (ficha nº: 1422)

Versión de España. Documentada en 1547 en Canc. de rom. s. a. f. 158; Silva de 1550 t. I. f. 79; Canc. de rom. 1550. f. 146 y Timoneda, Rosa española (Romance de doña Urraca). Reeditada en Wolf 1856b, Primavera y Flor de Romances, nº 36, vol. I, pp. 115-116 (Del Cid.--XI.).  034 hemist.  Música no registrada.

     --Morir vos queredes, padre,    San Miguel vos haya el alma.
  2   Mandastes las vuestras tierras    a quien se vos antojara,:
     a don Sancho a Castilla,    Castilla la bien nombrada,
  4   a don Alonso a León,    y a don García a Vizcaya.
     A mí porque soy mujer,    dejáisme desheredada.
  6   Irm` he yo por esas tierras    como una mujer errada
     y este mi cuerpo daría    a quien se me antojara:
  8   a los moros por dineros    y a los cristianos de gracia;
     de lo que ganar pudiere    haré bien por la vuestra alma.
  10   --Calledes, hija, calledes,    no digades tal palabra,
     que mujer que tal decía,    merescia ser quemada.
  12   Allá en Castilla la Vieja    un rincon se me olvidaba,
     Zamora había por nombre,    Zamora la bien cercada;
  14   de una parte la cerca el Duero,    de otra, peña tajada,
     de la otra, la morería:    una cosa muy preciada.
  16   Quien vos la tomare, hija,    la mi maldición le caiga.--
     Todos dicen amen, amen,    sino don Sancho que calla.

Variantes: -6a de tierra en tierra. Silva, Tim.; -8b en gracia. Silva; -9b La ed. de 1550 y las posteriores del Canc. de rom. interponen aquí los cuatro hemistiquios siguientes: Allí preguntara el rey: / ¿Quién es esa que así habla? // Respondiera el arzobispo: / Vuestra hija doña Urraca. //; -15a del otro. Canc. de rom. s. a. y 1550; y de otra. Timoneda; -16a quitare. Silva, Tim.; -17b La ed. de 1550 y las posteriores del Canc. de rom. añaden aquí los siguientes versos, intercalados, claro está, para unir este romance con él que dice: Afuera afuera, Rodrigo, al cual sirven de introducción, a que van impresos también como romance separado, con un principio algo diferente (véase al no. 773 en el Romancero general del señor Durán): El buen rey era muerto: / Zamora ya está cercada: // de un cabo la cerca el rey / del otro el Cid la cercaba. // Del cabo que el rey la cerca / Zamora no se da nada; // del cabo que el Cid la cerca, / Zamora ya se tomaba. // Asomóse doña Urraca / asomóse a una ventana, //de allá de una torre mocha / estas palabras hablaba//.

Go Back
0004.1:1 Quejas de la Magdalena (á-a)            (ficha nº: 1812)

Versión de Veiga de Forcas (ay. Pedrafita do Cebreiro, p.j. Lugo, ant. Becerreá, Lugo, España).   Recitada por Ramona Aira (66a). Recogida por Raquel Calvo, Bárbara Fernández, Pere Ferré y Ana Valenciano, 1983. (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta GALICIA 83; cinta: 8.16-7.3-B13 y 4-A2). Publicada en CPG 1986 II.2, p. 64, nº. 59a1 (Sin música). Reeditada en RT-Galicia 1998, pp. 443.  016 hemist.  Música no registrada.

     . . . . . . . . . . . . . . . . . . .    . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
     Berraba por Magdalena    que le curara la llaga.
  2   Magdalena respondióe    muy triste y muy enojada.
     --¿Qué tienes tú, Magdalena,    tan triste y tan enojada?
  4   --¿Que hein de ter de min, Dios mío,    que hein de ter de min, coitada?
     De tres hermanos que somos    yo son la más deserva[da].
  6   --Anda, Magdalena, anda,    no eres la más deservada,
     que en el cielo hay una silla    para ti muy bien guardada
  8   cuberta de terciopelo,    de ángeles i-arrodiada.
     . . . . . . . . . . . . . . . . . . .    . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

Nota: Véase la entrada 1422 para una versión antigua de Quejas de doña Urraca (el romance fuente de esta contrafactura).

Go Back
0005:1 Silvana (í-a)            (ficha nº: 1068)

Versión de Candín (ay. Candín, p.j. Ponferrada, ant. Villafranca del Bierzo, comc. Ancares, León, España).   Recitada por Consuelo Fernández (65a). Recogida por Diego Catalán, J. Antonio Cid, Flor Salazar y Ana Valenciano, 1977. (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta NORTE 77; cinta: `Candín-Trascastro-A` A3). Publicada en AIER 1 (1982), nº 36:3, pp. 219-220 y TOL II 1991, pp. 75-76  046 hemist.  Música no registrada.

     El rey tenía tres hijas,    el rey tres hijas tenía;
  2   una se llama Isabel,    otra se llama María,
     otra se llama Sildana,    las cosas que él más quería.
  4   El pícaro de su padre    de amores la pretendía.
     --Pierde el honor, Sildana,    piérdelo tú, hija mía.
  6   --¿Cómo le ha de perder, padre,    si vergüenza me daría?--
     Baja la escalera abajo,    sube la escalera arriba,
  8   retorciendo sus dedillos    y anillos de oro partía.
     --¿Tú qué tienes, la Sildana,    tú qué tienes, hija mía?
  10   --¡Yo qué ha de ter, madre,    si vergüenza me daría:
     si el pícaro de mi padre    de amores me pretendía!
  12   --Calla, calla, la Sildana,    calla, calla tú, hija mía,
     calla, calla, la Sildana,    que eso yo lo compondría:
  14   Tú pondrás mis tocas,    yo pondré tus gargantillas;
     yo iré para tu cama,    tú irás para la mía.
  16   --Pierde el honor, Sildana,    piérdelo tú, hija mía.
     --¿Cómo le ha de perder, padre,    siendo tres veces parida?
  18   --¿A quién pariste, Sildana,    a quién pariste, hija mía?
     --Parí a Isabel,    y también a María,
  20   y también a Sildanita,    cosas que usted más quería.
     --No pensé que entre mujeres    tal discubrimiento había;
  22   de los profundos infiernos,    tú, mujer, me sacarías.--
     ¡Válgame Nuestra Señora,    y la Sagrada María!

Go Back
0005+0004:1 Silvana+Quejas de doña Urraca (á-a)            (ficha nº: 2603)

Versión de S. Vicente (c. S. Vicente, Madeira, Portugal).   Recitada por Maria da Luz Drumond. Recogida por Joanne B. Purcell, 1970. (Archivo: JBP; Colec.: JBP 1969-1970; cinta: 181A, n° 9, rotação 497). Publicada en Purcell 1987, Ilhas 2.1, 50-51. Reeditada en Costa Fontes 1997b, Índice Temático (©HSA: HSMS), p. 60-61, A8 (publ. sólo los vv. 25-34 para ejemplificar el rom. de D. Urraca).  067 hemist.  Música registrada.

     Caminhou Dona Silvana    por a sua varanda acima,
  2   guitarra d` ouro à cinta,    grande instrumento faria.
     O magano de seu pai    d` amores a encometia.
  4   --Bem puderas tu, Silvana,    seres minha sequer um dia.
     --Serei uma, serei duas,    serei toda a minha vida,
  6   mas as penas do inferno,    meu pai, quem as passaria?
     --Penas por ti, Silvana,    eu as passo cada dia;
  8   lá está um padre em Roma    que isso nos perdoaria.--
     Caminhou Dona Silvana    toda cheia d` agonia.
  10   Avistava as suas criadas,    suas penas não contaria.
     --Minha mãe, se estais no céu,    valei-me hoje neste dia;
  12   meu pai me quer cometer    sendo eu a sua filha.
     --Dá-me cá esse teu fato    de oiro e pedraria,
  14   quero falar a teu pai    como lhe falava em vida.
     --Oh, bem vinde vós, Silvana,    oh, bem vinde, filha minha,
  16   se me vieres honrada,    uma tença eu te daria
     e se não vieres honrada,    a vida t` eu tiraria.
  18   --Como posso vir honrada    s` eu já três filhos teria?
     Um Dom Paulo, outro o João,
  20   outra a pobre de Silvana    que a trazes cometida.
     --Oh, maldita seja a filha    qu` ao seu pai descobriria!
  22   --Oh, bendita seja a filha,    se ela é tua, também minha,
     que livraria o seu pai    do pecado em que faria!
  24   E se tem de repartição,    só tem duas horas de vida.--
    
(Começaram repartir os bens todos. E nem se lembrou da Silvana, nã
     lhe deixava nada. Foi lá, a menina Silvana disse:)
     --Eu voua por esse mundo    como filha malfadada.
  26   `Poi c`a minha roca à cinta,    já qu` espada nao me é dada.
     Nem de preto, nem de branco,    de ninguém serei guardada.
  28   --Que palavras são aquelas,    mulher tão desaustinada?
     --Ê a tua filha Silvana    que a deixai deserdada.
  30   --Deus se não lembre de mim    se tal filha me lembrava!
     Deixo a terra de Birona,    pa` não ficares deserdada;
  32   numa banda corre o oiro,    na outra prata lavrada.
     --Pa` que quer` aquela terra,    se Dom João ma tomara?
  34   --Se Dom João ta tomara,    pro maldição lha deixara.
    
(Antão ela ficou mais rica ainda qu` os outros.)

Notas: -2bgrande instrumento audição duvidosa; -3bencometia, `acometia`; -26b`poi`, `depois`; 34bpro, `por`. Depois do -3b disse: "Que também era filha dum rei.".Véase también este romance a lo divino: Quejas de la Magdalena [0004.1] / As Queixas de Maria Madalena (U18).
Título original: QUEIXAS DE D. URRACA (Á-A).

Go Back
0005+0075:1 Silvana+Delgadina (í-a+á-a)            (ficha nº: 2733)

Versión de Portugal s. l. (Portugal).   Recogido antes de 1913. Publicada en Thomás 1913, Velhas Canções, pp. 12-13. Reeditada en Costa Fontes 1997b, Índice Temático , p. 200, P1 y RºPortTOM 2003, vol. 3, nº 1134, pp. 338-340 © Fundação Calouste Gulbenkian.  106 hemist.  Música no registrada.

     Passeava Silvaninha    pelo corredor acima,
  2   levava viola d` oiro,    oh que tão bem a tangia!
     Seu pai que lhe aparece,    estas falas lhe dizia:
  4   --Bem puderas tu, Silvana,    uma noite seres minha!
     --Fora uma, fora duas,    fora mesmo cada dia;
  6   mas as penas do Inferno,    quem por mim as pagaria?
     --Pagá-las-ei eu, Silvana,    que as peno cada dia.--
  8   Foi-se dali a Silvana    e bem triste que ela ia;
     em cata da sua madre,    que tudo lhe contaria.
  10   --Que tens tu, ó Silvaninha,    que tens tu, ó minha filha?
     --Oh, quem tal pai não tivera,    quem não fora sua filha,
  12   que vem falar me de amores,    ó minha mãe, cada dia!
     --Cala-te aí, minha filha,    que isso remédio havia.
  14   Deita-te na minha cama,    na tua me deitaria.--
     Lá pela noite adiante    seu pai que a acometia.
  16   --Se eu soubera, Silvaninha,    que estavas tão corrompida
     eu as penas do Inferno    por ti não as passaria!
  18   --Esta não é a Silvana,    é a mãe que a paria;
     quem poderia julgar    que seu pai a acomettia?
  20   --Oh! Maldita seja a filha    que seu pai foi descobrir!--
     Manda-a meter numa torre    que nem sol nem lua via;
  22   dão-lhe a comida por onça,    água quase não bebia.
     Ao cabo de sete anos,    de sete anos e um dia,
  24   assubiu a uma ventana    que ao cimo da torre havia
     e viu estar sua madre,    no jardim, sem companhia.
  26   --Deus vos guarde, ó minha madre,    madre minha da minh` alma;
     peço-vos por Deus do céu    que me deis umjarro de água;
  28   que se me aparta a vida,    que se me arranca a alma!
     --Filha do meu coração,    quem te pudera dar água;
  30   mas teu pai fez juramento    pela cruz da sua espada
     que aquele que te der água    tenha a cabeça cortada.--
  32   Silvaninha assubiu    a outra ventana mais alta
     e viu estar os irmãos    no campo, jogando as canas.
  34   --Deus vos salve, meus irmãos,    meus irmãos da minha alma;
     peço-vos por Deus do céu    que me deis um jarro de água;
  36   que se me aparta a vida,    que se me arranca a alma!
     --Quem vos pudera dar água,    ó mana tão desgraçada!
  38   Mas nosso pai tem jurado,    pela cruz da sua espada,
     Que aquele que te der água    tenha a cabeça cortada!--
  40   Assomou-se Silvaninha    a uma ventana mais alta
     Donde viu andar seu pai    passeando numa sala.
  42   --Deus vos guarde, ó meu padre,    padre meu da minha alma;
     peço-vos por Deus do céu    que me deis um jarro de água;
  44   que se me aparta a vida,    que se me arranca a alma;
     que eu vos prometo, meu pai,    de ser vossa namorada!
  46   --Venham aqui os meus pajens,    criados da minha casa,
     tragam todos jarros d` oiro    para à Silvana dar água;
  48   o primeiro que chegar    tem a comenda ganhada;
     o último a aparecer    tem a cabeça cortada!--
  50   Quando chegaram à torre,    Silvaninha se finava
     nos braços da Virgem Santa,    dos anjos acompahada.
  52   --Ó Silvana, minha filha,    que assim foste desgraçada;
     a tua alma está no céu    e a minha está condenada!--

Nota del editor: Como geralmente ocorre na tradição portuguesa, esta versão prossegue com Delgadinha (P2) [0075], vv 26-53.
Título original: SILVANA (Í-A) (=SGA P1)

Go Back
0005+0503:1 Silvana+Conde Alarcos (í-a+estróf.)            (ficha nº: 6724)

Versión de Ribeira de Areias (c. Velas, isla de S. Jorge, Açores, Portugal).   Recitada por Bárbara de Azevedo (unos 90a) y Mariana da Conceição. Recogida por Mariana da Conceição, antes de 1869. (Colec.: Teixeira Soares de Sousa, J.). Publicada en Braga 1869, (y Braga 1982), 259-264. Reeditada en Harding 1887, I. 156-160; Soares de Sousa 1902, 317-323; RGP I 1906, (reed. facs. 1982), 483-488; Redol 1964, 631-633; Cortes-Rodrigues 1987, 357-361; Carinhas 1995, II, 35-37 y RºPortTOM 2001, vol. 2, nº 769, pp. 474-476. © Fundação Calouste Gulbenkian.  154 hemist.  Música no registrada.

     Passeava-se a Silvana,    por um corredor acima,
  2   seu pai a estava mirando,    da cama donde jazia,
     se ela mui bem passeava,    melhor romance fazia.
  4   --Bem me pareces, Silvana,    em trajo de cada dia,
     que a madre de vossa mãe,    com quanto ouro havia.
  6   Bem podieis vós, Silvana,    dormir comigo um dia,
     que as penas do inferno,    eu por vós as penaria.
  8   --Deixai-me ir ao meu quarto,    vestir um novo vestido,
     que este que agora tenho,    tal cousa não cometia.
  10   Case-me, senhora mãe,    hoje neste santo dia,
     que um pai que Deus me deu,    de amores me cometia.
  12   --Vosso pai é homem velho,    isso foi em zombaria.
     --Renego do seu zombar,    mais da sua zombaria.
  14   Case-me, senhora mãe,    hoje neste santo dia.
     --Filha, já não há na corte,    um que vos merecia.
  16   --Eu mereço-me de um conde,    marido de minha tia.
     mandai vós cá chamar,    para cá jantar um dia,
  18   que depois da sobremesa,    eu própria lhe falaria.--
     A razão não era dita,    criado à porta batia.
  20   --Senhor conde está em casa?    El-rei o manda chamar.
     --Isso não é p`ra meu bem,    certo será p`ra meu mal.--
  22   Indo pela corte dentro,    mil cortesias fazia,
     mandaram-lhe pôr a mesa,    puseram-lhe graves comidas.
  24   Atimante a sobremesa,    o seu prato de alegria.
     --Alembra-te, conde, alembra-te,    o que fizestes um dia?
  26   --Eu tal cousa não me lembra,    nem isso me parecia.
     --Anda, vai para casa,    vai matar dona Maria.
  28   --Saiba o senhor rei conde,    que ela a morte não merecia.
     --Pega por água dos pés,    por outras cousas que tal,
  30   se ela não a tiver pronta,    razão tens, vai-a matar.--
     Foi-se o conde para casa,    bem triste, bem anojado.
  32   --Contai-me, conde, contai-me,    contai-me das vossas mágoas.
     --Como hei-de contar mágoas,    senhora dona Maria?
  34   Se ele a ceia está pronta,    eu ceiar quereria.
     --A ceia está já pronta,    como dantes sucedia,
  36   contai-me das vossas mágoas,    como contas alegrias.--
     Foram-se assentar à mesa,    nem um, nem outro comia.
  38   --Como hei-de contar mágoas,    senhora dona Maria?
     Se a água dos pés está pronta,    eu lavar-me quereria.
  40   --A água dos pés está pronta,    como dantes sucedia,
     contai-me das vossas mágoas,    como contas alegrias.
  42   --Se a cama está feita,    eu deitar-me quereria.--
     Foram-se deitar na cama,    nem um, nem outro dormia,
  44   as lágrimas de um e outro,    toda a cama alagariam.
     --Contai-me das vossas mágoas,    como contais alegrias.
  46   --Como vos contarei mágoas,    senhora dona Maria?
     O rei vos manda matar,    para dar honra à filha.
  48   --E vós não lhe perguntastes    isso que remédio tinha?
     --Isso lhe preguntei eu,    disse ele que não sabia.
  50   --Esse rei de mil diabos,    que raiva me tomaria?
     Já me matou pai e mãe,    e três irmãos que havia.--
  52   Estando nesta aflição,    o rei à porta batia:
     A condessa não é morta?    Senão ele a mataria.
  54   --A condessa não é morta,    mas já está nessa agonia.
     --Mata conde, mata conde,    antes de uma ave-maria.
  56   --Deixa-me dar um passeio,    da sala para o quintal,
     adeus cravos, adeus rosas,    adeus flor do laranjal.
  58   Deixa-me dar um passeio,    da sala para o jardim,
     adeus cravos, adeus rosas,    adeus flor do alecrim.
  60   Deixem-me dar um passeio,    da sala para a cozinha,
     venham-me cá os escravos,    que tanto bem me serviram,
  62   amanhã servirão outra,    de mais alta senhoria.
     Venham-me cá os meus filhos,    que os quero abraçar,
  64   as palavras da madrasta    nunca os hão-de acalentar.
     Quando lhe pedirem pão,    água fria lhe há-de dar,
  66   quando lhe pedirem vinho,    com um viminho lhe há-de dar.
     Mama, mama, meu menino,    neste leite derradeiro,
  68   nunca tornarás a achar    uma mãe como a primeira.
     Chamem-me o filho mais velho,    que eu o quero aconselhar,
  70   que conselhos da madrasta    mo hão-de escandalizar.
     Venha cá uma toalha,    dessas mais finas que houver,
  72   para apertar a garganta,    que o nosso rei assim quer.
     Tocam os sinos na corte,    ai Jesus! quem morreria?--
  74   Responde o infante do berço,    que ainda falar não sabia.
     --Alvíssaras, senhor pai,    que eu as dou com alegria,
  76   morreu a dona Silvana,    pela traição que fazia,
     quis descasar um casal,    cousa que Deus não queria.--

Nota del editor de RºPortTOM 2001: provavelmente recitada por Bárbara de Azevedo (unos 90a), ou Mariana da Conceição.

Go Back
0006:1 Muerte del príncipe don Juan (á-a)            (ficha nº: 348)

Versión de Otero de Herreros (ay. Otero de Herreros, p.j. Segovia, Segovia, España).   Recitada por Gregoria Prieto. Recogida por María Goyri, 08/1912 (fecha deducida) (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en TRC-Segovia 1993, p. 13.  023 hemist.  Música no registrada.

     Tristes nuevas, tristes nuevas    que se corren por España,
  2   que el infante don Juan    está malito en la cama.
     Siete dotores le asisten    de los mejores de España;
  4   unos le toman el pulso,    otros le miran la cara,
     otros le miran la sangre    que de su cuerpo derrama.
  6   --Mucho mal traéis, don Juan,    mucho mal os acompaña.
     Tres horas tenéis de vida,    hora y media va pasada,
  8   otra hora y media sus queda    para encomendar vuestra alma.--
     [. . . . . . . . . . . . . . . . . . .    . . . . . . . . . . . . . . . . . . .]
     Menos el anillo de oro    que la di de enamorada.
     [. . . . . . . . . . . . . . . . . . .    . . . . . . . . . . . . . . . . . . .]
  10   Estando en estas razones,    la esposa por allí entraba
     [. . . . . . . . . . . . . . . . . . .]    al suelo cae desmayada,
  12   no pueden volverla en sí    ni con vino ni con agua.

Nota: El v. 9 añadido después de acabar la recitación (sin indicación del lugar al que pertenece).

Go Back
0006+0079+0020:1 Muerte del príncipe don Juan+Robo del Sacramento+Penitencia del rey don Rodrigo (í-a) (á-a+á-o+í-a)            (ficha nº: 2371)

Versión de San Martín de Valdetuéjar (ay. Valderrueda, ant. Renedo de Valdetuéjar, p.j. Cistierna, ant. Riaño, comc. Puente Almuhey, León, España).   Recitada por Amparo Álvarez Fuentes (60a) y Ascensión Álvarez Fuentes (63a). Recogida por J. Antonio Cid, Thomas Lewis, Madeline Sutherland y Jane Yokoyama, 1977. (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta NORTE 77; cinta: `Soto-San Martín` A11 14 16 y B7). Publicada en AIER 2 (1982), nº 92:1, pp. 178-179.  045 hemist.  Música no registrada.

     Nobardía, Nobardía,    ¿qué se cuenta por España?
  2   Es la muerte de don Juan,    que está malito en la cama.
     Malito está que se muere,    malito está que se acaba,
  4   malito está que no llega    a las dos de la mañana.
     Unos le curan con vino,    otros le curan con agua,
  6   otros dicen    que su mal no es nada.
     Cartas y requisitorias    van volando por España;
  8   van en busca de don Juan,    que en Madrid está jugando.
     Van en busca ` un confesor    que le confiese sus pecados:
  10   --Maté a mi padre y a mi madre
     y una hermana que tenía,    de ella me gocé siete años.
  12   --No te absuelvo, penitente,    que son muchos tus pecados.
     Si quieres volverte cera,    pábilo yo te daría.
  14   --Señor, cera no me vulvo,    que yo más, sí, merecía.
     --Si quiers meterte en un horno,    paja yo te daría.
  16   --En un horno no me meto,    que yo más, sí, merecía.
     --¿Si quieres meterte a una cueva    con una serpiente viva?
  18   A una cueva, sí, me voy,    que eso sí lo merecía.--
     Le come de medio abajo,    le come de medio arriba,
  20   y al llegar a las entrañas,    el penitente moría.
     La campanas de aquel pueblo    con el aire se ceñían.
  22   Unos dicen: --¿Quién murió?--    Otros dicen: --¿Quién moría?
     --El penitente don Juan,    que pa los cielos camina.

Variantes: 2a Es la m. del rey d J.; 2a que el pobrecito d. J.; 4b la una ` la m.; 6a y los doctores dicen; 11b con ella tuve siete hijos; 14a omite señor; 16a Señor, en; 17a Pues `berte ido a; 18b q. ello yo l. m.; 22b Otros, que quién moría; 23a y era pobrecito d. Juan.
Notas: Las recitadores comentan después del 8 Primero la canción es que `tío se fue a torear a Madrid; tras 11 Y entonces le dijo el cura: --Eso, hijo, es mucho pecado; ahora te vamos a mandar tres cosas de penitencia. --Tres cosas le mandó, pero que vamos, que se quemara en un horno ardiendo de los del pan; después de 16 que él necesita más castigo.

Go Back
0006+0080:1 Muerte del príncipe don Juan+Muerte ocultada (á-a)            (ficha nº: 2484)

Versión de La Cruz Santa (ay. Los Realejos, ant. Realejo Alto, p.j. La Orotava, ant. La Orotava, Santa Cruz de Tenerife, España).   Recitada por Carmen Hernández Olivera (48a). Recogida por Mercedes Morales, entre 1952 y 1953 (Colec.: Morales, M.). Publicada en FM-Canarias 1969, I: p. 246, nº 241).  052 hemist.  Música no registrada.

     viejecita
     ¿Qué se corre por el mundo,    qué se corre por España?
  2   que el capitán de don Juan,    se encuentra enfermo en la cama.
     Cuatro doctores lo curan    de los mejores de España,
  4   enfermo de calentura,    que otro mal no le encontraban.
     En el medio de ellos dice:    --No siento mi muerte amarga,
  6   sino dejar esta princesa    nueve meses alumbrada.
     Solamente lo que digo,    lo que le dejo encargada,
  8   si la niña nace hembra,    que sea reina coronada,
     y s el niño nace varón,    que sea capitán de España.--
  10   La niña, como es humilde,    hace lo que le mandaba.
     --Dígame, mi suegra querida,    los dos ojos de mi cara,
  12   de qué visten las princesas    cuando ya están alumnbradas.
     --Unas visten de amarillo,    otras de seda encarnada,
  14   y tú vístete de negro    que a ti bien que te sentaba
     y tu toca de galones    que te llegue a media espalda.--
  16   Cuando ía a gozar misa,    las damas en la ventana
     allí quedaban diciendo    y entre todas mormuraban:
  18   --¡Ahí viene la sola y triste,    la triste y la desgraciada!--
     Cuando llegaba de misa    a su suegra preguntaba:
  20   --Dígame, suegra querida,    los dos ojos de mi cara,
     ¿qué me ha sucedido a mí,    que me llaman desgraciada?
  22   --Si quieres que te lo diga    entra paquí pa la sala,
     sabrás que don Juan ha muerto,    los dos ojos de mi cara.
  24   --¡Jesús, si don Juan ha muerto,    a mí se me arranca el alma!
     --¡Cállate, mujer, no llores!,    no digas esas palabras,
  26   que si un ojo se te cae,    otro te queda en la cara.

Nota: Dice Carmen que lo aprendió de una viejecita.

Go Back
0006+0140:1 Muerte del príncipe don Juan+Tamar (á-a)            (ficha nº: 2352)

Versión de Truchillas (ay. Truchas, p.j. Astorga, comc. Las Cabreras, León, España).   Recitada por Cándida Lordén (60a). Recogida por Ana Beltrán, José Antonio Blanco, Koldo Biguri, Manuel Lozano y Francisco Mendoza Díaz-Maroto, 1981. (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta NOROESTE 81; cinta: 2.10-7./A-08). Publicada en Petersen-Web 2000, Texto. Reeditada en Petersen-Web 2000-2007, Texto.  017 hemist.  Música no registrada.

     . . . . . . . . . . . . . . . . . . .    . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
     --¿Dónde vienes Ricardina    tan temprano y de mañana?
  2   --Vengo de Santa Teresa,    de rezar a Santa Ana.--
     . . . . . . . . . . . . . . . . . . .    . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
     Cuatro doctores le asisten,    los cuatro mejores de España;
  4   unos dicen que se muere    y otros dicen que se acaba,
     y otros dicen. . . . . . . . .    . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
  6   . . . . . . . . . . . . . . . . . . .    hora y media va pasada.
     . . . . . . . . . tenía el rey    . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
    
(La hermana iba a ver a su hermano)
  8   Por el palacio del rey    se paseaba Altamara,
     en una mano llevaba el plato    y en la otra lleva la jarra.
  10   --¿Qué tal te va, el mi hermano?    ¿qué tal te va en esa cama?
     . . . . . . . . . . . . . . . . . . .    . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

Variante: 8a Un lunes por la mañana.

Go Back
0006+0260:1 Muerte del príncipe don Juan+Febre amarela (á-a+estróf.)            (ficha nº: 2280)

Versión de Rebordelo (c. Vinhais, dist. Bragança, Trás-os-Montes, Portugal).   Recitada por Belmira da Conceição (63a). Recogida por Manuel da Costa Fontes y Maria-João Câmara Fontes, 1980. (Archivo: ASF; Colec.: Fontes TM 1980; cinta: 29A+072). Publicada en Costa Fontes 1987c, I, pp. 47-48, nº 73.  032 hemist.  Música no registrada.

     Estando D. João doente,    no seu quarto a gritar
  2   foram chamar tres doutores    p`ra u~a visita le vir dar.
     Olharam uns para os outros,    nenhum deles dizia nada;
  4   o rnais nòvinho de todos    duas horas de vida le dava.
     A sua mae, como não sabia,    ficou toda admirada
  6   mas ainda assim pròguntou    a terra dond` ele morava.
     E a pomba dixe-le tudo,    até le disse como se chamava.
  8   Mandou logo, de repente,    chamá-lo por a criada.
     --Venha ver a sua amada,    está na última agonia.--
  10   Ele, que aquilo ouviu,    entristecido ficou;
     em la ver naquele estado    muita lágrima chorou.
  12   --Dá-me cá um beijo    nesta boca tao sincera
     que é o lucro que eu tiro    desta menina donzela.
  14   --Dá-me cá um abraço    desse teu brão direito
     que é o lucro que tu tiras    do meu corpinho tao bem feito.--
  16   . . . . . . . . . . . . . . . . . . .    . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
     Não esquecem a filha (?)    da menina sem fele (?).

Go Back
0006+0309:1 Muerte del príncipe don Juan+Devota de un fraile (á-a)            (ficha nº: 2297)

Versión de Sambade (c. Alfandega da Fé, dist. Bragança, Trás-os-Montes, Portugal).   Recitada por Maria das Neves Mesquita (79a). Recogida por Manuel da Costa Fontes y Maria-João Câmara Fontes, 1980. (Archivo: ASF; Colec.: Fontes TM 1980; cinta: 23B720). Publicada en Costa Fontes 1987c, I, pp. 57-58, nº 90.  092 hemist.  Música no registrada.

     Frei João se levantou    numa manhã de geada;
  2   foi-s` às portas de Maricas    tocando nu~a guitarra.
     --Abre-m` a porta, Maricas,    Mariquitas mal fadada.
  4   --Como t` hei-de abrir a porta    se eu sou u~a mulher casada?
     Tenho meus filhos no peito,    meu marido ao meu lado.
  6   --Teus filhos deita-os-no berço,    marido manda-o à caca
     que não há melhor coelhos    do que os da madrugada.
  8   --Levanta-te, ó meu marido,    chama os perros, vai à caça
     que não há melhor coelhos    do que os da madrugada.--
  10   Seu marido se levantou,    Mariquitas se arraiara:
     Bom sapato, boa meia,    que o seu pé alumiara.
  12   Foi se à porta do convento,    por Frei João procurara.
     Frei João desque o soube    deixou de correr, saltava;
  14   dava pinchos como um lego,    saltos que nem u~a cabra;
     puxou-le por um bracinho    para a sua sala a levava;
  16   dava-le a comer pao leve,    caixinhas de marmelada;
     também le dava os bons vinhos,    do melhor que a ordem dava.
  18   Desque dela se enfadara    para a sua casa a mandou;
     lá no meio do caminho    seu marido encontrou.
  20   --Onde vens, ó mulher minha,    onde vens tao assiada?
     --Venho de ouvir missa nova,    que o Frei João a cantava.
  22   --Lá te vai essa facada    ao meio do coraçao
     p`ra te não tornar a ver    nos braços do Frei João.
  24   --Não tenho medo à morte    nem tenho pena de morrer;
     tenho pena é dos meus filhos    que outra mãe não há-dem ter visto.
  26   --Se quisesses ser boa mãe não    procedesses como procedeste (?).--
     Tristes ausências le chegaram    lá da parte da Espanha:
    
(O Frei João era espanhol.)
  28   Está o Frei João doente    co`as ausências da dama.
     Mandaram chamar três doutores    dos que havia em Granada;
  30   olharam uns para os outros:    --Isto não vem a ser nada.--
     --Tenho três horas de vida    e a maior vai a acabare.
  32   U~a é de confissao    e outra é de testamento;
     e outra é de testamento    da minha querida amada.
    
(Disse-lhe o ho..., o pai:)
  34   --Olha se deves a honra    a algu~a mulher honrada.
     --Devo-a à D. Isabelinha,    que a deixo desgracada.--
  36   `Tendo eles nesta conversa,    D. Isabelinha a chegar
     descalcinha pelo chao,    qu` o seu pé alumiava.
  38   --Tu que tens, ó Frei João,    ó Frei João da minha alma?
     --`Tou nesta cama deitada,    por ora não me dói nada.
  40   Tenho três horas de vida    e a maior vai a acabar.
     U~a é de testamento    [. . . . . . . . . . . .]
  42   e outra é de despedimento    da minha querida amada.
    
(Ah, mas foi o pai, ainda le disse:)
     --Que deixas, oh meu filho,    para esta desejada?
  44   --Deixo-lhe mil cruzados.    . . . . . . . . . . . .
     --Mil cruzados não é nada,    qu` a honra nunca se paga.
  46   --Lá le ficam outros    mil para a noiva desejada.--

Variantes: -3a+A informadora insere: p. (ela era casada). -5b+ E ele, o Frei João, a tocar nu~a, nu~a guitarra. -14a leigo?. -25b A mulher p`r`ò marido que a matou -30b+ E ele não tinha mal nenhum. -31b+ Disse-lhe ele. -36b D. Maria -39a O erro é da informadora; a fita diz «deitada». -41+ Que era... Ah, mas o pai ainda le disse...; a informadora repete os vv. 34-40; -45+ Disse-le o pai. -46+ Eu dantes sabia muitas cantigas! Olhe que eu não sei lere!
Nota: Título original: Frei João (á-a)+Morte do Príncipe D. João

Go Back
0007:1 Testamento de Felipe III (é-o)            (ficha nº: 1910)

Versión de Lois (ay. Crémenes, ant. Salamón, p.j. Cistierna, ant. Riaño, comc. Riaño-La Reina, León, España).   Recitada por Baldomero Muñoz. Recogida por José González, antes de 1908. (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en IGR-vulgar 1999, p. 45.  056 hemist.  Música no registrada.

     A las puertas del palacio    del rey Felipe tercero
  2   llegó una mujer cansada    a pedir alojamiento,
     lleva una corva guadaña    puesta en el hombro siniestro.
  4   Fuérase paso tras paso    donde está el rey en su lecho.
     --¿Quién sois, amiga?_ le dice,    --¿Qué buscáis en mi aposento,
  6   que sólo en veros la cara    estoy temblando de miedo?
     --Soy la Muerte,_ le responde,    --aunque tan mal te parezco,
  8   que no se ha de morir nadie    sin que llegue yo primero.
     Haz testamento, Felipe,    pon los ojos en el cielo,
  10   que aunque me estás mirando    contigo mismo guerreo.--
     Viendo el rey la Parca fiera    ya acordó su testamento:
  12   --Mando la primera manda:    el alma a Jesús eterno
     pues que padeció por ello,    váyase a gozar del cielo.
  14   Mando mi cuerpo a la tierra,    que le viene de derecho,
     no quiero que lo embalsamen,    vaya a su sepulcro entero,
  16   ni que sea aromatizado,    tierra ha de ser, en efecto.
     Al nuevo rey quiero darle    santos y buenos consejos:
  18   amarás a tus vasallos,    has de estimarlos y quererlos
     que su honra es propia vuestra    y su regalo es el vuestro;
  20   da limosna a los mendigos,    que son de Dios mensajeros
     y el socorrer a los pobres    es socorrer a si mesmo;
  22   dále por mi a la tu esposa    un abrazo muy estrecho,
     que no hallarse a esta partida    ha sido un buen acuerdo,
  24   ámala, porque es muy justo,    pues tiene su rostro bello:
     sus ojos son dos diademas    y en ellos se cifra un cielo.
  26   Adiós, damas de palacio,    adiós, nobles caballeros,
     no vos puedo decir más,    adiós, adiós, que me muero,
  28   no vos puedo decir más    que me se acaba el aliento.--

Nota: El recolector es el canónigo José González.

Go Back
0007+0004:1 Testamento de Felipe III+Quejas de doña Urraca (é-o+á-a)            (ficha nº: 1912)
[0008 Testamento de Felipe II  contam.]

Versión de Santa Cruz de los Cuérragos (ay. Manzanal de Arriba, ant. Folgoso de la Carballeda, p.j. Puebla de Sanabria, comc. Sanabria, Zamora, España).   Recitada por Manuela Martínez (95a). Recogida por Diego Catalán, Javier Catalán, y Alicia Gutiérrez del Arroyo, 27/07/1977 (fecha deducida) (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta NORTE 77; cinta: `D-Z`4). Publicada en AIER 1 (1982), nº 2:1, pp. 4-5. Reeditada en IGR-vulgar 1999, p. 46.  052 hemist.  Música no registrada.

     A puertas del rey Felipe,    del rey Felipe tercero,
  2   llegó una mujer cansada    a pedir alojamiento.
     --¿Qué estás haciendo, mujer,    a mi puerta y aposento?
  4   --Yo soy la Muerte, Felipe,    que por tós los hombres vengo,
     que, por mandado de Dios,    a todos los hombres llevo.
  6   --Por Dios le pido, la Muerte,    por Dios le pido y le ruego
     que me dé un año de aguarde    para castigar mi cuerpo.
  8   --Tres horas te doy, Felipe,    que más licencia no tengo.--
     Mandó llamar sus tres hijos,    que vengan allí corriendo;
  10   mandó poner un altar    delante sus ojos viendo.
     --Ahora, mis hijos míos,    bien educados vos dejo;
  12   a ese rey de Toquilla    traerle siempre sojeto,
     y a ese rey de Portugal    traerle siempre contento.
  14   --Ya vos vais a morir, el buen rey,    San Miguel vos pese el alma;
     ha repartido la hacienda    por quien vos a dao la gana,
  16   y a mí, como más chiquita,    me dejáis desamparada.
     Cogeré mi rueca en cinta    y mi mantilla granada,
  18   me iré el mundo alante    como cosa mal parada;
     a unos le iré por lumbre,    a otros le iré por agua,
  20   a los moros, por dinero,    y a los cristianos, de gracia,
     y a los perros, con ser perros,    ni con oro ni con plata.
  22   --¿Quién es aquella doncella    que tanto se amarguraba?
     --Es vuestra hija, el buen rey,    vuestra hija doña Urraca.
  24   --Cállate tú, hija mía,    que un rincón se me olvidaba;
     ahí en Peña Castillo,    rayando Peña Gallarda,
  26   y tú has de ir a vivir    entre los moros de España.--

Variantes: -3b en mis soncias (sic) y a.; -5b me han echado a este puelo (sic);
Notas: La recitadora teminó diciendo: "Peña Castillo y Peña Gallarda están ahí arriba. Había un patio muy grande, limpio. entrábamos por urces. Ahora se cayó la Peña". Aprendió el romance de su padre, Celedonio Martínez, que murió en el año 1930 a los 100 años. El padre gustaba de cantar a los chiquillos (el abuelo Celedonio aún decía «filla, tiés fame?», pero Manuela no habla dialectal. Su hija Florentina Alonso Martínez, de 65 años, comenzó el romance. Véase la entrada 3366, versión recitada por Florentina en 1989. Empalma Las quejas de doña Urraca en el v. 14.

Go Back
0008:1 Testamento de Felipe II (é-o)            (ficha nº: 1907)

Versión de Tánger-Tetuán (Marruecos).   Recitada por Simy Salama de Anahory (65a). Recogida en Málaga por Oro Anahory Librowicz, 1971. (Archivo: AMP; Colec.: Anahory Librowicz, O.). Publicada en F.E.R.S. 6 1980, p. 26, nº 3.. Reeditada en IGR-vulgar 1999, p. 42.  022 hemist.  Música no registrada.

     Por las comarcas del mundo    quiso hacer sentimiento,
  2   mandó sacar tres cabezas,    tres cabezas de hombres muertos.
     --Mira, hijo, estas cabezas,    reyes fueron en su tiempo;
  4   ciñeron muchas coronas,    tiñeron muchas espadas.
     Mira, hijo, que te digo,    que no te engañe el dinero;
  6   con el soberbio, soberbio;    con el humilde, humilde.
     A tu hermana Isabel,    tres veces te la encomiendo;
  8   es mi hija y mi mujer,    mi regalo y mi consuelo.--
     Ya se muere el rey Felipe,    ya se muere y queda muerto.
  10   Una lloraba su padre,    otra lloraba su suegro;
     la Blanca Niña lloraba    su padre y amor primero.

Go Back
0009:1 Muerte del rey Fernando (á-o)            (ficha nº: 1420)

Versión de España. Documentada en 1547 en Silva de 1550 t. I. f. 79 y Canc. de rom. s. a. f. 157 (Romance del rey don Fernando primero)* Reeditada en Wolf 1856b, Primavera y Flor de Romances, nº 35, vol. I, pp. 113-114 (Del Cid, --X.).  016 hemist.  Música no registrada.

     Doliente estaba, doliente,    buen rey don Fernando;
  2   los pies tiene cara oriente    y la candela en la mano.
     A la cabecera tiene    los sus fijos todos cuatro.
  4   Los tres eran de la reina,    y el uno era bastardo.
     Ese que bastardo era    quedaba mejor librado;
  6   arzobispo es de Toledo    y en las Españas perlado.
     --Si yo no muriera, hijo,    vos fuérades Padre santo,
  8   mas con la renta que os queda,    bien podréis, hijo, alcanzarlo.--

Variantes: -6b Arzobispo de Toledo, / de las Españas primado//. Silva; -8b bien podéis, hijo alcanzallo. Silva.
Nota: *La ed. de 1550 y las posteriores del Canc. de rom. llevan este romance ya con variaciones notables y con cuatro versos añadidos al fin que sirven de introducción mas bien al romance que dice: morir vos que- redes, padre. Por eso ponemos en seguida el texto de estas ediciones.

Go Back
0010:1 Asalto a Baeza (á-a)            (ficha nº: 1466)

Versión de España. Documentada en 1588 en Argote de Molina Noblesa de Andalucia. Reeditada en Wolf 1856b, Primavera y Flor de Romances, nº 71, vol. I, pp. 234-235 (Romance del asalto de Baeza).  016 hemist.  Música no registrada.

     Moricos, los mis moricos,    los que ganáis mi soldada,
  2   derribédesme a Baeza,    esa villa torreada,
     y a los viejos y a los niños    los traed en cabalgada,
  4   y a los mozos y varones    los meted todos a espada,
     y a ese viejo Pero Díaz    prendédmelo por la barba,
  6   y aquesa linda Leonor    será la mi enamorada.
     Id vos, capitán Vanegas,    porque venga más honrada,
  8   que si vos sois mandadero,    será cierta la jornada.

Nota: *Mahomad, rey de Granada, sitió en el mes de agosto del año de 1407 la ciudad de Baeza, defendida por los caballeros Don Pero Díaz de Quesada y Garci González Valdés. «El autor de este romance, dice Lafuente Alcántara (Historia de Granada, Tomo III. pag. 34), posterior al suceso, incurre en un anacronismo los moros Venegas de Granada eran de linaje de cristianos, hijos de un caballero de la casa de Luque cautivado después.» El romance refiere el suceso en forma de arenga del rey de Granada a sus soldados.

Go Back
0011:1 Pérdida de Antequera y escaramuza de Alcalá (á-a)            (ficha nº: 1472)

Versión de España. Documentada en 1550 en Silva de 1550. f. II.--f. 76; Pliego suelto del s. XVI. Aqui comiençan seys romances: el primero es de la mañana de Sant Juan etc. [Praga II, pl. 68, 218; Dicc. 683] y Timoneda, Rosa española*. Reeditada en Wolf 1856b, Primavera y Flor de Romances, nº 75, vol. I, pp. 245-247 (De cómo la nueva de la conquista de Antequera llegó al rey moro de Granada, y de la escaramuza de Alcalá**).  050 hemist.  Música no registrada.

     La mañana de Sant Joan    al tiempo que alboreaba,
  2   gran fiesta hacen los moros    por la Vega de Granada.
     Revolviendo sus caballos,    y jugando de las lanzas,
  4   ricos pendones en ellas    broslados por sus amadas,
     ricas marlotas vestidas    tejidas de oro y grana:
  6   el moro que amores tiene    señales de ello mostraba,
     y el que no tenía amores    allí no escaramuzaba.
  8   Las damas moras los miran    de las torres del Alhambra,
     también se los mira el rey    de dentro de la Alcazaba.
  10   Dando voces vino un moro    con la cara ensangrentada:
     --Con tu licencia, el rey,    te diré una nueva mala:
  12   el infante don Fernando    tiene a Antequera ganada;
     muchos moros deja muertos,    yo soy quien mejor librara:
  14   siete lanzadas yo traigo,    el cuerpo todo me pasan;
     los que conmigo escaparon    en Archidona quedaban.--
  16   Con la tal nueva el rey    la cara se le demudaba.
     Manda juntar sus trompetas    que toquen todas al arma,
  18   manda juntar a los suyos,    hace muy gran cabalgada,
     y a las puertas de Alcalá,    que la real se llamaba,
  20   los cristianos y los moros    una escaramuza traban.
     Los cristianos eran muchos,    mas llevaban órden mala;
  22   los moros, que son de guerra,    dádoles han mala carga:
     d` ellos matan, d` ellos prenden,    d` ellos toman en celada.
  24   Con la victoria, los moros    van la vuelta de Granada;
     a grandes voces decían:    --¡La victoria ya es cobrada!--

Variantes: -1bnal punto. Tim. Pl. s.; -3b jugando iban las cañas. Pl. s.; jugando van de las lanzas. Tim.; -4b labrados. Tim. Pl. s.; -5a y sus aljubas. Tim. Pl. s.; -5b de sedas finas y grana. Pl. s.; de seda y oro labradas. Tim.; -7a y el que amiga no tiene. Pl. s.; y el que amiga no tenía. Tim.; -8a Moras los están mirando. Tim. Pl. s. -9a también los miraba. Tim. Pl. s.; -9b de los Alixares do estaba. Tim. Pl. s.; -10b cuando vino un moro viejo / sangrienta toda la cara, // las rodillas por el suelo, / de esta manera le habla: //. Tim., Pl. s.; -12a que ese, Tim., Pl. s.; -13a ha muerto allí muchos moros. Tim., Pl. s.; -14a y cuatro lanzadas traigo. Tim., Pl. s.; -14b la menor me llega al alma. Tim., Pl. s.; -16 Cuando el rey oyó tal nueva / la color se le mudara //. Tim., Pl. s.; -17a mandó tocar. Tim., Pl. s.; -17b y sonar. Pl. s.; y poner. Tim.; -18a juntados mil de a caballo. Pl. s.; Vienen unos, vienen otros, / mucha gente se allegaba, // juntados mil de caballo. Tim.; -18b para hacer. Pl. s.; cada cual bien caminaba. Tim.; -19a cuando llegan a Alcalá. Tim., Pl. s.; -20a talando viñas y panes. Tim., Pl. s.; -20b escaramuza se traba. Tim.; -22b En vez de este y los dos versos que le siguen, no hay en el Pl. s., y en la Rosa de Timoneda que aqueste solo: tómanles la cabalgada.; -24a Con tal. Tim. Pl. s.; -24b vuélvense para Granada. Tim., Pl. s.; -25b Los dos últimos versos faltan en el Pl.s. y en la Rosa de Timoneda.
Notas: *Entre los romances moriscos de Pérez de Hita hay uno cuyo primer tercio es casi idéntico al nuestro; pero en todo lo demás difiere de él, tanto por la letra como por el asunto, habiéndolo Hita transformado en un romance artístico novelesco. --Tambien en la edición de 1566 del Romancero de Sepúlveda se halla una versión reformada a lo artístico de nuestro texto.
**Fue tomada la ciudad de Antequera en el mes de setiembre del año de 1410 por el infante don Fernando, por eso nombrado él de Antequera, y vinieron Alkármen, alcaide moro que fue de Antequera, y sus heróicos compañeros a Granada, contar al rey su desgracia. El rey moro Jusef quiso vengar la pérdida de una ciudad tan importante. Algunos campeadores se presentaron a la vista de Antequera cobraron el castillo de Jegar y prendieron al alcaide Pedro Escobar.--Véase la Hist. de Granada por Lafuente Alcántara. t.III.p.77.

Go Back
0012:1 Gazul rejonea un toro (á-a)            (ficha nº: 1891)

Versión de Cádiz (ay. Cádiz, p.j. Cádiz, Cádiz, auton. gitano bajoandaluz, España).   Recitada por Joaquín Jiménez (70a). Recogida por Manuel Manrique de Lara, 1916. (Archivo: AMP; Colec.: Manrique de Lara). Publicada en IGR-vulgar 1999, p. 28.  018 hemist.  Música no registrada.

     La mañana de San Juan    al punto que alboreaba,
  2   grandes fiestas en los moros    en la vega de Granada,
     por la cual se corren toros    en la plaza `e Bibarrambla.
  4   Estando corriendo un toro,    que su braveza espantaba,
     se presentó un caballero    sobre un caballo en la plaza,
  6   con una marlota verde    de damasco aleonada.
     Seis criados van con él,    que le sirven de compaña.
  8   Ninguna lo conoció    sino la hermosa Cobaida,
     era el valiente Gazul    que viene a ver a Lindaraja.

Go Back
0013:1 Nacimiento de Bernardo del Carpio (á-a)            (ficha nº: 1390)

Versión de España. Documentada en 1550 en Canc, de rom. 1550 f. 135 (Romance de Bernaldo del Carpio). Reeditada en Wolf 1856b, Primavera y Flor de Romances, nº 8, vol. I, p. 26, Romances sobre Bernardo del Carpio.  016 hemist.  Música no registrada.

     En los reinos de León    el casto Alfonso reinaba:
  2   hermosa hermana tenía,    doña Jimena se llama.
     Enamorárase de ella    ese conde de Saldaña,
  4   mas no vivía engañado,    porque la infanta lo amaba.
     Muchas veces fueron juntos,    que nadie lo sospechaba;
  6   de las veces que se vieron    la infanta quedó preñada.
     La infanta parió a Bernaldo,    y luego monja se entraba;
  8   mandó el rey prender al conde    y ponerle muy gran guarda.

Go Back
0014:1 Fátima y Jarifa (á-a)            (ficha nº: 1888)

Versión de Tánger (Marruecos).   Recogida por José Benoliel, entre 1904 y 1906 (Archivo: AMP; Colec.: Benoliel, J.). Publicada en IGR-vulgar 1999, pp. 26-27.  020 hemist.  Música no registrada.

     Allá estábase Ben Dráis    por una fresca mañana,
  2   gozando del viento fresco,    mirando correr el agua,
     mirando a las damas moras    cantar y bailar la danza;
  4   entre las cuales había    dos de amor muy lastimadas:
     la una es llama Xarifa,    la otra Fátima, su hermana.
  6   Descubrieron sus secretos    como dos cuerpos y un alma:
     --Xarifa y hermana mía,    pareces de amor tocada.
  8   --Si ahora quieres saberlo,    asómate a esa ventana,
     allí verás a Ben Dráis    con su gentileza y gala,
  10   más es el brío que lleva    que el donaire que dejara.--
     . . . . . . . . . . . . . . . . . . .    . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

Go Back
0015:1 Infante parricida (á-e)            (ficha nº: 4455)

Versión de Marruecos s. l. (Marruecos).   Recitada por la señora de Coriat y Esther Coriat y Camila de Levy. Recogida en Buenos Aires, Argentina por Paul Bénichou, antes de 1942. (Colec.: Bénichou, P.). Publicada en Bénichou 1946, nº XXXI, pp. 92-93. Reeditada en Bénichou 1968b, pp. 200-201.  032 hemist.  Música no registrada.

     Preñada estaba la reina    de tres meses que no mase;
  2   hablóla la criatura    con la gracia de Dios padre:
     --Si Dios me dexa vivir,    salir de angosto lugare,
  4   mataría yo al rey    y a la reina mi madre,
     porque durmiéronse a una    la noche de Navidade;
  6   qutáronme mis virtudes,    cuantas Dios me diera y mase,
     que si una me han quitado,    muchas más me han vuelto a dare.--
  8   Oídolo había el rey    desde su sala ande estare.
     --¡Ay, reina!, si pares hija,    cien damas la han de criare;
  10   ¡ay, reina!, si pares hijo,    a la leona le mando echare.--
     Van días y vienen días    la reina parió un infante;
  12   envolvióle en seda y grana,    y a la leona le mandó echare.
     La leona, como le vido,    conoció sangre reale;
  14   quitó leche de sus hijos,    y al infante dio a mamare.
     Hubo de crecer el niño    y hubo de ser barragane,
  16   y hubo de matar al rey    y él reinar en su lugare.

Notas: Sólo se conserva en la tradición marroquí este extraño romance en que el rey, acusado y amenazado por su heredero desde dentro del vientre de su madre, intenta inutilmente eliminarle arrojándole a las fieras. Para dos interesantes discusiones de arcaicas creencias en torno a los poderes mágicos del rey/padre, la violenta transferencia del poder, las infracciones sexuales, y los motivos tradicionales (desarrollo prodigioso de un niño, su crianza por un nutritor selvático, etc.), véanse Bénichou 1968b, 200-201 y, sobretodo, Di Stefano 1993, pp. 428-429. Son hermanas las tres recitadoras.

Go Back
0017:1 La fortuna de la Samaritana (8+8 á-a)            (ficha nº: 1727)

Versión de Cerdedo (p.j. Estrada, Pontevedra, España).   Recitada por Lucía Domínguez (68a). Recogida en 1904. (Archivo: MdeP; Colec.: Sampedro; cinta: Museo de Pontevedra, col. B 261). Publicada en Sampedro y Folgar 1942, [ed. facs. 1982], I, nº 248 , pp. 138-139. Reeditada en RT-Galicia 1998, p. 437.  024 hemist.  Música no registrada.

     Madrugada de San Xoán,    cando o sol alboreaba,
  2   camiño da fonte fría,    iba unha samaritana.
     Ao chegar cabo da fonte    con Jesucristo encontraba.
  4   --Da i-agua do teu xarriño,    dáme una pinga rubiana.
     --Do meu xarriño non podo    que o meu amo se enfadara.
  6   --Nena, eu outra che daría,    outra que nunca has probada.
     --Pois dádema, meu señor,    qu` outra mellor non probara.--
  8   Cunha manciña por cuncha    Jesucristo colle a i-agua,
     si ella la pedira boa,    el moito mellor lla daba:
  10   --Nena, ti pides bautismo    e queres ser bautizada,
     ¿A quen queres por padriño,    de quen queres ser afillada?
  12   --Por padriño a Dios do ceo,    por madriña a Virxe Santa.

Nota: Será la misma recitadora que "Lucía Domínguez" del nº 1645. Sólo aquí, entre las varias versiones recogidas a Lucía, el recolector fija sus años en 65 en lugar de 68 (siempre con la misma fecha de 1904).

Go Back
0018:1 En Ceuta está don Julián (á-a)            (ficha nº: 1385)

Versión de España. Documentada en 1550 en Canc. de rom. 1550, f. 125; Timoneda, Rosa española (Romance de cómo el conde don Julian, padre de la Cava, vendió a España) y Pliego suelto s. XVI, s. a. n. l. (Aquí se contienen cinco romances. El primero, de como fue vencido el rey don Rodrigo etc.) [Dicc. 709/710]. Reeditada en Wolf 1856b, Primavera y Flor de Romances, nº 4, vol. I, pp. 13-14 (Del rey don Dodrigo.--V.).  052 hemist.  Música no registrada.

     En Ceupta está Julián,    en Ceupta la bien nombrada:
  2   para las partes de aliende    quiere enviar su embajada;
     moro viejo la escrebia,    y el conde se la notaba;
  4   después de haberla escripto,    al moro luego matara.
     Embajada es de dolor,    dolor para toda España:
  6   las cartas van al rey moro    en las cuales le juraba
     que si le daba aparejo    le dará por suya España.
  8   Madre España, ¡ay de tí!    en el mundo tan nombrada
     de las partidas la mejor    la mejor y más ufana,
  10   Donde nace el fino oro,    y la plata no faltaba,
     dotada de hermosura,    y en proezas extremada;
  12   por un perverso traidor    toda eres abrasada,
     todas tus ricas ciudades    con su gente tan galana
  14   las domeñan hoy los moros    por nuestra culpa malvada,
     si no fueran las Astúrias,    por ser la tierra tan brava.
  16   El triste rey don Rodrigo,    él que entonces te mandaba,
     viendo sus reinos perdidos    sale a la campal batalla
  18   el cual en grave dolor    enseña su fuerza brava;
     mas tantos eran los moros    que han vencido la batalla.
  20   No paresce el rey Rodrigo,    ni nadie sabe do estaba.
     Maldito de tí, don Orpas,    obispo de mala andanza:
  22   en esta negra conseja    uno a otro se ayudaba.
     ¡Oh dolor sobre manera!    oh cosa nunca cuidada!
  24   que por sola una doncella,    la cual Cava se llamaba,
     causen estos dos traidores    que España sea domeñada,
  26   y perdido el rey señor,    sin nunca dél saber nada.

Variantes de Timoneda: -1b muy n.; --3a las escribe; --3b y él la carta le notaba; -5a es falta; -5b d. era p.; -6a Faltan este y los tres versos que le siguen ; -9a de las tres partes del mundo; -9b m. galana; -11b y en la nobleza estimada; -13b muy lozana; -14a las señorean; -16b entonces la. Con este verso acaba el romance en Tim.; -20b El pliego suelto lleva hasta aquí un texto casi idéntico con él del Canc. de rom.; desde este verso empero hasta al fin varía del todo, pues dice: ¡Oh dolor sobre manera, / y cosa nunca pensada!// que por causa de un traidor / España fue sujetada // al gran poder de Mahoma: / ¡cosa fue nunca pensada!//

Go Back
0019:1 Las huestes de don Rodrigo (í-a)            (ficha nº: 1386)

Versión de España. Documentada en 1547 en Silva de 1550, t. I, f. 44; Canc. de rom. s. a., f. 127 y Canc. de rom. 1550, f. 126 (Romance del rey don Rodrigo cómo perdió a España)*. Reeditada en Wolf 1856b, Primavera y Flor de Romances, nº 5, vol. I, pp. 15-17 (Del rey don Rodrigo.--VI.).  060 hemist.  Música no registrada.

     Las huestes de don Rodrigo    desmayaban y huían
  2   cuando en la octava batalla    sus enemigos vencían.
     Rodrigo deja sus tiendas    y del real se salía:
  4   solo va el desventurado,    que no lleva compañía;
     el caballo de cansado    ya mudar no se podía:
  6   camina por donde quiere,    que no le estorba la vía.
     El rey va tan desmayado    que sentido no tenía:
  8   muerto va de sed y hambre    que de velle era mancilla;
     iba tan tinto de sangre,    que una brasa parecía.
  10   Las armas lleva abolladas,    que eran de gran pedrería;
     la espada lleva hecha sierra    de los golpes que tenía;
  12   el almete abollado    en la cabeza se le hundía;
     la cara lleva hinchada    del trabajo que sufría.
  14   Subióse encima de un cerro    el más alto que veía:
     dende allí mira su gente    cómo iba de vencida.
  16   D` allí mira sus banderas,    y estandartes que tenía,
     cómo están todos pisados    que la tierra los cubría.
  18   Mira por los capitanes    que ninguno parescía;
     mira el campo tinto en sangre,    la cual arroyos corría.
  20   Él, triste de ver aquesto,    gran mancilla en sí tenía,
     llorando de los sus ojos    de esta manera decía:
  22   --Ayer era rey de España,    hoy no lo soy de una villa;
     ayer villas y castillos,    hoy ninguno poseía;
  24   ayer tenía criados,    hoy ninguno me servía,
     hoy no tengo una almena    que pueda decir que es mía.
  26   ¡Desdichada fue la hora,    desdichado fue aquel día
     en que nací y heredé    la tan grande señoría,
  28   pues lo había de perder    todo junto y en un día!
     ¡Oh muerte!, ¿por qué no vienes    y llevas esta alma mía
  30   de aqueste cuerpo mezquino,    pues te se agradecería?--

Variantes: -3a tierras. Canc. de rom. s. a. y 1550; -12a de abollado. Canc. de rom. s. a. y 1550; -24b y gente que. Canc. de rom. s. a. y 1550.
Nota: *completo el texto de Timoneda y de la Floresta en la versión siguiente (nº -5a), de modo que suprimo aquí sus variantes. [SHP]

Go Back
0020:1 Penitencia del rey don Rodrigo (í-a) (í-a)            (ficha nº: 625)

Versión de Las Médulas (ay. Carucedo, ant. Lago de Carucedo, p.j. Ponferrada, ant. Ponferrada, comc. Carucedo, León, España).   Recitada por Ana María Ramos (35a) y Celestina Ramos (78a). Recogida por Víctor Said Armesto, 1905. (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en Menéndez Pidal, Juan, 1906, p. 178 y RTLH 1 (1957), nº 14k , p. 67 y TOL I 1991, p. 3.  034 hemist.  Música no registrada.

     --Dímelo, buen ermitaño,    por Dios y Santa María,
  2   si hombre que con mujer peca,    si Dios lo perdonaría.
     --Non siendo primera hermana,    Dios se lo perdonaría.
  4   --Ésa fue, buen ermitaño,    ésa fue desgracia mía.
     --Si te quieres hacer vela,    yo pávilo te pondría.
  6   --Yo non me quiero hacer vela,    que luego me quemaría.
     --Si te quiés meter n`un horno,    yo leña le metería.
  8   --Yo en un horno, non, señor,    que luego me quemaría.
     --Si te quiés meter n`un arca    con una serpiente viva,
  10   con siete picos picaba,    con siete bocas comía.
     --Yo en el arca, sí, señor,    que eso es lo qu` ió merecía.--
  12   El bueno del confesor    a verlo iba cada día:
     --¿Cómo te va, penitente,    penitente aventajado?
  14   --Vaime mal, que la culebra    a mis carnes no ha llegado.
     --¿Cómo te va, penitente,    penitente aventajado?
  16   --Vaime bien, que la culebra    a comerme ha comenzado;
     ha comenzado a comerme    por onde más he pecado.

Nota: Véase el ms. original (en fotocopia).

Go Back
0021:1 Afuera, afuera Rodrigo (á-o)            (ficha nº: 1423)

Versión de España. Documentada en 1547 en Canc. de rom. s. a. f. 157; Silva de 1550 t. I. f. 78 (Del Cid Ruy Díaz*); Canc. de rom. 1550. f. 147 [Romance del Cid ruy diaz] y Timoneda, Rosa española** (Romance de las quejas de la infanta contra el Cid Ruy Díaz). Reeditada en Wolf 1856b, Primavera y Flor de Romances, nº 37, vol. I, pp. 116-118 (Del Cid.--XII.).  034 hemist.  Música no registrada.

     --Afuera, afuera, Rodrigo,    el soberbio castellano.
  2   Acordársete debría    de aquel tiempo ya pasado
     cuando fuiste caballero    en el altar de Santiago,
  4   cuando el rey fue tu padrino,    tú, Rodrigo el ahijado:
     mi padre te dió las armas,    mi madre te dió el caballo,
  6   yo te calcé las espuelas    porque fueses más honrado,
     que pensé casar contigo,    no lo quiso mi pecado.
  8   Casaste con Jimena Gómez,    hija del conde Lozano;
     con ella hubiste dineros,    conmigo hubieras estado;
  10   bien casaste tú, Rodrigo,    muy mejor fueras casado:
     dejaste hija de rey    por tomar de su vasallo.
  12   --Si os parece, mi señora,    bien podemos desligallo.
     --Mi ánima penaría    si yo fuese en discrepallo.
  14   --Afuera, afuera, los míos,    los de a pie y de a caballo,
     pues de aquella torre mocha    una vira me han tirado:
  16   no traía el asa hierro,    el corazón me ha pasado;
     ya ningún remedio siento    siento vivir más penado.

Variantes: -2b de aquel buen tiempo pasado. Tim.; -3a que te armaron caballero. Tim.; -3b nel. Canc. de rom. s.a.; en`l. Tim.; -5 Él verso falta en la Silva y en el Canc. de rom. s. a.; -7a pensando casar. Tim.;-7b mas no. Canc. de rom. s.a y 1550; -9b {M|conmigo fueras honrado, // porque si la renta es buena / muy mejor es el Estado//. Tim.; -11 Si bien casaste, Rodrigo, / muy mejor fueras casado; // Pues dejaste hija de rey, / por tomar de su vasallo.-- //En oír esto Rodrigo / quedó de ello algo turbado; // con la turbación que tiene / esta respuesta le ha dado//. Tim.; -12b castigallo. Las ed. posteriores del Canc. de rom.; desviallo. En el Rom. Gen. del sr. Durán. Después de esto verso van intercalados los siguientes en el texto de Timoneda: Respondióle doña Urraca / con gesto muy sosegado: //--No lo mande Dios del cielo, / que por mí se haga tal caso, //que mi alma penaría / si yo fuese en discrepallo. // Volvióse presto Rodrigo, / y dijo muy angustiado: - -Afuera etc.; -16a hasta el hierro. Silva; y aunque no traía fierro. Tim.
Notas: *En la Silva y en el Canc. de rom. no hay otro título que el general de: Del Cid Ruy Díaz.
**Ya se ve que la Silva y la ed. del Canc. de rom. s. a. han dado los tres últimos romances aun más correspondientes, es verdad, a sus formas primitivas y populares, empero como fragmentes incoherentes y puestos en órden contrario a su contenido, pues los llevan impresos en el siguente: 1. Afuera, afuera, Rodrigo; --2. Doliente estaba, doliente; --3. Morir vos queredes, padre. La ed. de 1550 del Canc. de rom. fue la primera que restituó la série conforme al sentido y unió los fragmentos con versos intercalados. En la Rosa española de Timoneda se hallan solamente dos de estos romances, a saber el que dice: Morir etc. f. XXI, y el otro que dice: Afuera etc. f. XXXVIII, separado de aquel por una larga série de otros romances del rey don Sancho y del Cid.

Go Back
0022:1 Juan Lorenzo (á)            (ficha nº: 5818)

Versión de Salónica (Grecia).   Recogida por Carlos Coello y Pacheco, antes de 1885. (Archivo: ASW; Colec.: Coello - Menéndez Pelayo). Publicada en MMP ASW 1945, p. 396. Reeditada en Di Stefano 1993, nº 152, pp. 417-418.  058 hemist.  Música registrada.

     --Gian Lorenzo, Gian Lorenzo,    ¿quen te hiso tanto mal?
  2   --Por tener mujer hermosa    el rey me quere matar.
     Yo estando en la mi puerta    con la mi mujer real,
  4   taniendo la mi vigüela,    mis hijos al son bailar,
     alsí mis ojos en lexos    cuanto más los pude alsar:
  6   en los campos de Arzuma    grande gente vide baxar.
     El corasón me lo diera    que era el rey de Portugal,
  8   que viene por los mis hijos    y la mi mujer real.
     Echí mi manto en mis hombros    y lo fuera a encontrar:
  10   --Estéis en buen ora, buen rey.    --Gian Lorenzo, en mal vengades.--
     --Me oigáis, el Dio del sielo,    que es padre de piadad,
  12   yo le hablaba con buenas,    él me respondía mal.
     --¿Si vos plase, oh buen rey,    de me vinir a vijitar?--
  14   --Y para toda esta gente    ¿qué le daréis a ermorsar?--
     --Para toda esta gente    vacas y carneros hay;
  16   para mí y vos, buen rey,    pichonicos con agrás.
     En mientres que ordenan mesas    vamos a la güerta a espasiar.--
  18   En la güerta de Gian Lorenzo    hay cresido un buen rosal.
     Arrancó de ahí una rosa    y una rosa del rosal,
  20   a la mujer de Gian Lorenzo    a ella la fuera dar.
     --Tomarais esta rosa,    esta rosa de el rosal,
  22   y de aquí en quince días    seréis reina de Portugal.
     --No matéis a Gian Lorenzo,    ni lo quijerais matar;
  24   desterraldo de sus tierras,    que de ellas non coma pan,
     que es padre de los mis hijos,    marido de mi mosedad.--
  26   Yoraba Gian Lorenzo    lágrimas de voluntad.
     --Non yoréis, Gian Lorenzo,    ni quijerais yorar.
  28   En forma de carbonero    me vernéis a vijitar;
     mataré yo al buen rey    y vos asento en su lugar.--

Nota: Remitida a Menéndez Pelayo en 1885 desde Constantinopla por el recolector.

Go Back
0023:1 Gerineldo (í-o)            (ficha nº: 166)

Versión de Riaza (ay. Riaza, p.j. Sepúlveda, ant. Riaza, Segovia, España).   Recitada por Andrea Rivas. Recogida por Ramón Menéndez Pidal, 1905. (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en RTLH 6 (1975), pp. 216-217 (nº. I.194).  064 hemist.  Música no registrada.

     ¡Oh, quién tuviera la suerte,    que Gerineldo ha tenido
  2   limpiando ropas de seda    para dar al rey vestido!
     Esto que le oyó la infanta,    de esta manera le ha dicho:
  4   --Dime a qué hora iré    para rondarte el castillo.
     --A eso de las doce o la una,    cuando el rey esté dormido.--
  6   A eso de las doce o la una    hacia el castillo se ha ido,
     cogido tres piedrecitas    a modo de tres membrillo[s];
  8   uno ha tirado al balcón    y otro hacia el jardín florido,
     otro ha tirado a la alcoba    donde la infanta ha salido.
  10   --¡Quién es ese vil tunante    y ese pícaro atrevido
     que a deshora de la noche    viene a rondarme el castillo!
  12   --Soy Gerineldo, señora,    que vengo a lo prometido.
     --Perdóname, Gerineldo,    no te había conocido.--
  14   Echa una soga al balcón,    arriba se le ha subido;
     dándosen besos y abrazos    la noche se les ha ido,
  16   a eso del amanecer    se quedan los dos dormidos.
     A eso de las doce o la una    pregunta el rey po`l vestido;
  18   pregunta por Gerineldo,    nadie dice que le ha visto,
     y pregunta por la infanta,    lo mismo le han respondido.
  20   Coge la espada en la mano    y hacia el castillo se ha ido,
     y vio que estaban los dos    como mujer y marido.
  22   --Si mato a Gerineldo    le he criado desde niño,
     y si mato a la infanta    no me queda ningún hijo;
  24   dejaré la espada en medio    pa que vean que lo he visto.--
     Ya recordó Gerineldo    y dio un fuerte suspiro:
  26   --¡Ay de mí, que de la reina fui amado    y del rey soy muy querido,
     y ahora seré aprisionado    con cadenas y con grillos!
  28   --Tú no temas, Gerineldo,    tú no temas, mi querido,
     (que) yo a mi padre rey le digo    que te quiero por marido.--
  30   --Rey mi padre, si me dieras    una cosa que le pido:
     has de darme Gerineldo    por esposo y por marido.
  32   --¡No te lo he dar, hija mía,    si ya sus lo habéis querido!

Variantes (20a) cogió la e.; 30a Padre mi rey, s. m. d.
Notas del colector: "Aprendido de una vieja, única que lo sabe en Riaza. Las de más memoria no lo saben, cosa rara".

Go Back
0023+0049:1 Gerineldo+Conde Niño (í-o+á)            (ficha nº: 547)

Versión de Sepúlveda (ay. Sepúlveda, p.j. Sepúlveda, Segovia, España).   Recitada por Rita. Recogida por María Goyri, 1905. (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en RTLH 6 (1975), pp. 201-201 (nº. I.178). Reeditada en TRC-Segovia 1993, pp. 41-42.  104 hemist.  Música no registrada.

     --Gerineldo, Gerineldo,    paje del rey más querido,
  2   ¡quién pudiera dormir    sólo dos horas contigo,
     y después de las dos horas    hasta que hubiá amanecido!
  4   --¡Cómo se burla la infanta,    cómo se burla conmigo!
     --No me burlo, Gerineldo,    que de veras te lo digo.
  6   --¿A qué hora he de venir,    señora a lo prometido?
     --A eso ` las once o las doce,    que estén mis padres dormidos.--
  8   A eso de las once y media    Gerineldo dio un suspiro
     tan fuerte que la infanta    enseguida le ha sentido.
  10   Se echó de la cama abajo,    abrió puertas y postigos,
     y por una puerta que abrió    entró su cuerpo pulido.
  12   Y se fueron a la cama    como mujer y marido.
     A eso del amanecer    el rey espavorecido:
  14   --¡O se gozan de la infanta    o me roban el castillo!--
     Se cogió espada y armas
  16   y ha recorrido el palacio,    también recorre el castillo.
     Fue a la cama de la infanta    les ha encontrado dormidos.
  18   El rey se encontró turbado    y entre sí mismo se dijo:
     --Si mato yo a la infanta    queda mi reino perdido,
  20   y si mato a Gerineldo    le tengo pequeño y niño.
     Pongo mi espada entre ellos    pa que sirva de testigo.--
  22   La infanta que dispertó    y que la espada ` su padre ha visto:
     --Levántate, Gerineldo,    que mi padre nos ha visto,
  24   que la espada de mi padre    entre los dos ha dormido.--
     Gerineldo muy asustado    ni sabe lo que le ha dicho.
  26   --Gerineldo, Gerineldo,    parece que estás dormido.
     Vete a dar los buenos días    como otros días has ido.--
  28   --Buenos días, mi gran rey.    --Buenos días, paje mío,
     ¿dónde vas tan de mañana    tan descolorido y frío?
  30   --Vengo de ver el jardín,
     con el olor de las rosas    las colores se me han ido.
  32   --Gerineldo, Gerineldo,    paje del rey más querido,
     si te he querido matar    buena ocasión he tenido.
  34   Vete a dar agua al caballo    como otros días has ido.--
     Yendo a dar agua al caballo    Gerineldo cantó un cantar,
  36   que los peces del mar hondo    se le han salido a escuchar
     y los cantos de la calle    unos con otros se dan.
  38   La infanta, de que le oyó,    a escape salió a escuchar
     y la pícara de la madre    e escape se fue detrás.
  40   --¿Qué es eso que por ahí pasa,    qué es eso que por ahí va?
     --Es el conde Gerineldo    que me canta a mí un cantar.
  42   --Si es el conde Gerineldo    el que te canta el cantar,
     ese conde Gerineldo    yo le he de mandar matar.
  44   --Si a él le manda usted matar,    yo me mandaré enterrar.
     --Que te mueras, que te vivas,    yo le he de mandar matar.--
  46   Ella murió al sol salir    y él murió al sol rayar.
     Ella, como hija de rey,    la enterraron al altar;
  48   él, como era hijo de conde,    un pasito más atrás.
     Entre medias de los dos    salió un hermoso rosal,
  50   que la reina, cuando iba a misa,    la rasgaba el delantal,
     y de enfado que la daba    le ha mandado cortar.
  52   Allí ha nacido una fuente    con hermoso caño `e cristal
     donde todos los enfermos    allí se van a curar.

Variantes (39a) y l. p. `e la reina; 48 el uno m. . . . . . . / y el otro m. . . . . . . .

Go Back
0023+0110:1 Gerineldo+La Condesita (í-o+á)            (ficha nº: 104)

Versión de Arcones (ay. Arcones, p.j. Sepúlveda, Segovia, España).   Recitada por Basilio Bartolomé, pastor (34a). Recogida por Ramón Menéndez Pidal, 1904. (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en RTLH 4 (1970), pp. 139 (nº. V.146). Reeditada en TRC-Segovia 1993, pp. 52-54.  187 hemist.  Música no registrada.

     --Gerineldo, Gerineldo,    Gerineldito pulido,
  2   ¡quién te pillara esta noche    tres horas a mi albedrío!
     --Como soy vuestro criado,    señora, burláis conmigo.
  4   --No me burlo, Gerineldo,    que de veras te lo digo,
     y a las doce de la noche,    cuando el rey esté dormido.
  6   --Como soy vuestro criado,    señora, burláis conmigo.
     --No me burlo, Gerineldo,    que de veras te lo digo,
  8   que a las doce de la noche    yo te espero, dueño mío.--
     Dieron las diez y las once,    dan las doce, ya ha salido;
  10   cada escalón que subía    le costaba un suspirito,
     llegó donde está la dama    y de esta suerte la ha dicho:
  12   --A tus pies estoy postrado    para cumplir lo ofrecido.--
     Largo rato conversaron    y el sueño les ha rendido.
  14   El rey les echó de menos    y a buscarlos ha subido;
     desenvainando la espada    entre los dos la ha metido.
  16   A lo frío de la espada    la dama ha espavorecido.
     --¡Levántate, Gerineldo,    Gerineldito pulido,
  18   que la espada de mi padre    entre los dos ha dormido!
     --¿Por dónde me iré yo ahora    que de nadie sea visto?
  20   --Te dirás por el jardín    a cortar rosas y lirios,
     (y) di que una rosa temprana    el color te le ha comido.--
  22   Por el jardín se marchó    cortando rosas y lirios
     y a pocos pasos que ha dado    el rey al encuentro le ha salido.
  24   --¿Dónde vienes, Gerineldo,    tan triste y descolorido?
     --Señor, vengo del jardín    de cortar rosas y lirios,
  26   y una rosa muy temprana    el color me le ha comido.
     --No me niegues, Gerineldo,    que con la infanta has dormido.
  28   --Máteme usted, gran señor,    que delito he cometido.
     --No te mato, Gerineldo,    que te crié desde niño;
  30   la tengo matar a ella    por haberlo consentido.--
     Estando en estas razones,    un mensajero ha venido
  32   con un papel muy cerrado    que para el rey ha traído.
     Tomando el rey el papel,    después que le hubo leído
  34   vio cómo le perseguía    cruelmente su enemigo.
     Con los ojos llenos de agua,    con el corazón partido,
  36   ha llamado a Gerineldo,    dice: --Gerineldo mío,
     toma, hombre, ese papel    y mira su contenido.--
  38   En cuanto cogió el papel,    después que le hubo leído
     le dice: --Rey y señor,    sólo una cosa te pido.
  40   --Pídeme lo que tú quieras,    que lo tienes concedido.
     --Que perdones a la infanta    el pecado cometido
  42   y me perdones a mí,    que yo la culpa he tenido.
     --Los dos quedan perdonados,    creo que antes lo he dicho.
  44   Pues, señor, con tu licencia,    partiré mañana mismo
     al frente de nuestras filas,    a batir al enemigo.--
  46   Fue donde estaba la infanta,    la encontró dando suspiros,
     que amargamente lloraba,    y Gerineldo la ha dicho:
  48   --¿Por qué llorará la condesa?    --¿Por qué tengo de llorar?
     Porque se levanta guerra    y te tendrás que marchar.
  50   --Pues el que te lo haiga dicho    te ha dicho la gran verdad;
     si a los siete años no vengo,    ya te podrías casar.--
  52   Se pasaron los siete años    y algunos diíllas más
     y viendo que no venía,    triste y afligida está.
  54   Su madre la dice: --Hija,    Gerineldo no viene ya;
     te dijo que a los siete años    ya te podrías casar.--
  56   --No lo quedrá Dios del cielo    ni la triste Soledad,
     que primero de casarme    tengo de irle a buscar.
  58   Me eche usted la bendición,    que yo le voy a buscar.
     --La bendición de Dios Padre,    de Dios Hijo, Dios igual,
  60   te caiga mi bendición    como cayó a los demás.--
     De su casa se salió    sin saber dónde tirar;
  62   anduvo días y días,    no ha podido saber na.
     Y una mañana temprano    ha visto una gran vacá
  64   y pronto la conoció    por el hierro y la señal.
     --Vaquerito, vaquerito,    ¿de quié es esa vacá?
  66   --Del rey Gerineldo son,    que mañana se va a casar.
     --¿Dónde para ese señor?    --Allá está en la capital.
  68   --¿Está muy lejos de aquí?    --Una legua y media está.--
     --No corría que volaba,    pues deseaba de llegar
  70   y, antes de llegar al pueblo    ha visto otra gran yeguá.
     --Yegüerito, yegüerito,    ¿de quién es esa yeguá?
  72   --De Gerineldo son,    que mañana se va a casar.
     --¿Está muy lejos del pueblo?    --No, señora, cerca está.--
  74   Llegó al portal de la iglesia    y diciendo misa están,
     ha pedido una limosna    y el rey se la salió a dar;
  76   echó mano a su bolsillo    y un ochavillo la da.
     --¡Pa tan grande caballero,    va una limosna que da!--
  78   Echó mano a su bolsillo    y un real de plata la da.
     --No quiero yo tu ochavillo,    tampoco quiero tu real,
  80   lo que quiero es el anillo    que aquella noche fatal
     de este dedo se salió    y a ese tuyo fue a parar.
  82   --¿No te acuerdas, Gerineldo,    cuando la espada de mi padre,
     cuando contigo dormía    ella vino a dispertarme?
  84   Levántate, Gerineldo,    Gerineldito pulido,
     que la espada de mi padre    entre los dos ha dormido.
  86   Al punto te levantastes,    muy triste y despavorido,
     diciendo: "¿dónde me iré    que de nadie sea visto?"
  88   Te dije: "Vete al jardín    y corta rosas y lirios,
     di que una rosa temprana    el color te le ha comido".--
  90   La abrazaba y la besaba,    llora que parece un niño,
     el público se alborota    y acudieron los ministros
  92   y la madre con la novia,    que parece un basilisco.
     --este hombre se ha vuelto loco    y se ha privado el sentido.
  94   --No, señora, no estoy loco,    que de esta mujer soy marido,
     ella es mi propia mujer    y con esta me retiro.--

Variantes: 35b y su c. rendido; 38a e. c. tomó e. p.; 43a dicho en segunda recitación; 46a f. d. está la condesa; 47b y aquesta suerte l. h. d.; 53 t. y abatida está; 57a q. antes q. yo me case; 61a salió triste de su casa; 63a y a fuerza de muchos días; 69b deseando de ll.; 72a D. G., señora; 73a ¿E. m. l. de aquí?; 79b ni tu real de plata ya; 80 que quiero tu anillo de oro___que te di para casar (de Beatriz, de Valladolid); 86b despertaste d.; 87b cortando r. y l.; 91a y l. m. de la n.; 94b ni me falta algún sentido; 95a soy marido de esta mujer; 95b y con esto he concluido; El informante indica que los tres últimos versos son otra variante que decía su madre.
Nota: lo aprendió de su madre. Dice que otra variante era "que la madre de la novia hablaba:" --Las joyas y los vestidos / muy bien se los podéis dar,// que en besitos y en abrazos / bien ganados estarán.//--Los besos y los abrazos, / el primero está por dar.//

Go Back
0025:1 Cautiverio sin esperanza (á)            (ficha nº: 3785)

Versión de España. Documentada en 1550 en Campa 1997, pp. 26-42. Reeditada en Garribba 2000, pp. 142-143.  010 hemist.  Música no registrada.

     --Por Dios te ruego, carcelero,    quanto te puedo rogar,
  2   que m`afloxes las cadenas    y me quites el collar.--
     Carcelero, con manzilla,    luego me las fue a afloxar.
  4   Echéme sobr[e] un almena    por my cuerpo asolazar
     y vi cancas de Castilla    que juntan con Portugal.

Nota: Esta única versión antigua la encontró hace poco Mariano de la Campa en un códice facticio de la BNM (ms 17.994). Véase el artículo de Campa y Belinda García Barba, "Versiones medievales inéditas de varios romances en un romancerillo manuscrito fragmentario", Medievalia 25 (1997), pp. 26-42, donde se publica una versión facsímil del manuscrito.

Go Back
0026:1 La mujer del pastor (ó)            (ficha nº: 918)

Versión de San Martín de Agostedo (ay. Santa Colomba de Somoza, p.j. Astorga, comc. Maragatería, León, España).   Recitada por Francisca Rebaque (73a). Recogida por Paloma Díaz-Mas, Brian Dutton, Joaquín González Cuenca y Ana Valenciano, 1985. (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta LEÓN 85; cinta: 10.11-7.2/B-08). Publicada en TOL I 1991, p. 321.  023 hemist.  Música no registrada.

     Sentéme y adormecíme    junto a un cardo corredor;
  2   vi venir un caballero    con un caballo andador.
     Preguntó si era casada;    yo le dije:--Sí señor,
  4   casadita soy, por cierto,    casada con un pastor.
     --Malhaya sean tus padres    que tan pronto te casaron;
  6                                     si no, contigo me casaría yo.
     Tu pastor tiene joroba    de pujar el cerrondón.
  8   --Téngala, que no la tenga,    yo más quiero al mi pastor.
     --(Tu pastor) tiene los dedos torcidos    de pujar el cayatón.
  10   --Téngalos, que no los tenga,    yo más quiero al mi pastor.
     Tengo la casa en el monte,    ventanas y corredor;
  12   el corredor cara al norte,    las ventanas cara al sol.

Nota: Al cantar repite el segundo hemistiquio.

Go Back
0027:1 Bernardo se entrevista con el rey (á-a frag.)            (ficha nº: 633)

Versión de Villargusán (ay. San Emiliano, ant. La Majúa, p.j. León, ant. Murias de Paredes, comc. Babia, León, España).   Recitada por Nicolás y Araceli Amaro. Recogida por Teresa Catarella, Michelle Débax, Luis Gómez Nuño y Sandra Robertson, 1980. (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta NORTE 80; cinta: 6.30-6.2/B-03 y B-09). Publicada en TOL I 1991, p. 9.  006 hemist.  Música no registrada.

    
(Era hijo de soltera y el rey metió en la cárcel al que tuvo el hijo con la hermana. Lo metieron en el castillo de Los Barrios. El rey mandó que lo guardaran en cadenas y le sacaran los ojos y lo metieron ahí preso. Después, cuando el hijo vino a sacarle de la cárcel, le dijo:)
     --Bastardo me llama el rey    siendo hijo de su hermana.
  2   --Todos que van y vienen    me cuentan de tus hazañas,
     tú para mí no las tienes,    dime, ¿para quién las guardas?

Go Back
0027+0078+0029:1 Bernardo se entrevista con el rey+El prisionero+Bañando está las prisiones (ó+á+á-o+é-a+á+ó-e+á-a)            (ficha nº: 2997)

Versión de Puerto de Santa María (ay. Puerto de Santa María, p.j. Puerto de Santa María, Cádiz, auton. gitano bajoandaluz, España).   Recitada por Juan José Niño (57a). Recogida en Sevilla por Manuel Manrique de Lara, 1916. (Archivo: AMP; Colec.: Manrique de Lara). Publicada en Petersen-Web 2000, Texto. Reeditada en Petersen-Web 2000-2007, Texto.  091 hemist.  Música no registrada.

     En el tiempo que reinaba    rey Alfonso de León,
  2   tres cartas y un mensajero    a su sobrino mandó.
     Bernardo, como era niño,    la carta receló;
  4   a la carta le dio fuego,    y al mensajero mató.
     --Cautero, ¿está bien hecho?    --Bien hecho no estaba, no,
  6   ni la carta tiene culpa,    ni el mensajero, no, no;
     quien tiene la culpa,    tu tío, Alfonso de León.
  8   Él subió por una escalera    donde había un mirador,
     ha visto a todos los suyos    que están jugando a la flor,
  10   él toco su dis bocina    y al punto acudieron tos.
     --¿Qué nos mandáis, Bernardo?    ¿qué nos mandáis, gran señor?
  12   --Cuatrocientos sois, los míos,    los que me coméis el pan,
     siempre vos lo he dado juntos,    y hoy se repartirán,
  14   un ciento que hay en el Carpio,    otro ciento a los lugar,
     y otro ciento a los caminos    que a nadie dejéis pasar,
  16   sino a aquel buen panadero,    que al Carpio le traiga el pan;
     y un ciento vendréis con-migo,    para con el rey hablar;
  18   si mala me la entornéreis,    más mala se la entornar.
     --Buenas tardes tengáis, tío,    con vuestra grandeza al lado.
  20   --Malas las tengáis, sobrino,    hijo de padre bastardo.
     --Si mi padre fue el causante,    tu hermana fue la adúltera.
  22   --Prendedlo, decía el rey,    que mi corazón desprecia.--
     Echa un pie a atrás
  24   y echa mano a la su espada,    y dice de esta manera:
     --Todo aquel que se menee,    yo le corto la cabeza.
  26   --¡Viva Bernardo del Carpio,    y el que contradiga muera!
     --Sobrino de mis entrañas,    hijo de mi hermana mesma,
  28   una broma que vo` he dado    ¿la habéis tomado de veras?
     --En chanza lo tomé, el tío,    porque a tomarlo de veras,
  30   no queda gente en palacio,    ni en vuestros hombros cabezas.
     Dame la llave de oro,    la plata sobredorá,
  32   para ir al castillo `e Luna    para mi padre sacar.
     --Mes de mayo, mes de mayo,    cuando las recias calores,
  34   cuando los toros son bravos,    los caballos corredores,
     cuando la cebada esgrana,    los trigos toman colores,
  36   cuando los enamorados    regalan a sus amores,
     unos les regalan lirios,    y otros les regalan flores.
  38   ¡Oh, desgraciado de mí,    metido en grandes prisiones
     sin saber cuándo es de día,    ni menos cuándo es de noche!
  40   Sólo por una calandria    que me canta a mí a las doce,
     tres días que no la oigo    ¿qué será de ella, señores?
  42   Si andará entre mata y mata,    entre terrón y terrones
     cogiendo la ramillita    que tiran los labradores.
  44   Me dicen que tengo un hijo    que Bernardo le llamaban;
     caballeros van y vienen    me cuentan de sus hazañas.
  46   Hijo, si para mí no las tienes,    dime ¿para quién las aguardas?
    
El hijo que está en la puerta y estas palabras escucha, abre la puerta.
     . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

Nota del M. de Lara: «El recitador considera como continuación de este romance el siguiente `Mes de Mayo`». [Véase también Bañando están las prisiones, n.° 20b del «Romancero nuevo> de Bernardo del Carpio en RTLH 1 (1957), pp. 245-246, reproducido aquí en la entrada nº 1867.]
Variante: -11a ramillita aquí frente a semillita en 2997.

Go Back
0028:1 Antes que barbas tuviese (á-e)            (ficha nº: 1864)

Versión de Bogotá (Colombia).   Recitada por un artesano. Recogida por Fray Pedro Fabo, 1907. (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en RTLH 1 (1957), p. 258, 28b. Reeditada en IGR-vulgar 1999, pp. 7-8.  012 hemist.  Música no registrada.

     Antes que barbas tuviese,    el rey Alfonso, juraste
  2   el darme a mi padre vivo,    y nunca me das mi padre;
     cuando nací de tu hermana    (que nunca fuera mi madre),
  4   le metiste en la prisión,    y en la más oscura cárcel.
     Acordáte, rey Alfonso,    acordáte de mi sangre,
  6   que no es oficio de reyes    el vengarse de la sangre.

Nota: El cantor advertía que el romance era más largo, pero no se acordaba de más.

Go Back
0029:1 Bañando está las prisiones (á-a)            (ficha nº: 1865)

Versión de Sevilla (ay. Sevilla, p.j. Sevilla, Sevilla, auton. gitano bajoandaluz, España).   Recitada por Diego Jiménez (46a). Recogida por Manuel Manrique de Lara, 1916. (Archivo: AMP; Colec.: Manrique de Lara). Publicada en IGR-vulgar 1999, pp. 8-9.  060 hemist.  Música no registrada.

     --Cuando entré en este castillo    apenas tenía barba,
  2   y ahora, por mi desgracia,    las tengo largas y canas,
     y más yo tengo un hijo    que Bernardo le llaman,
  4   que venció a Alto Silverio    y ha hecho muchas hazañas;
     si para mí no las tiene,    díme, ¿para quién las guarda?
  6   El hijo, que oye esto,    más palabras no aguarda.
     --Cuatrocientos sois los míos,    que coméis de mi pan,
  8   nunca os he arrepartío,    y ahora se repartirán:
     doscientos vengan conmigo,    que con el rey voy a hablar,
  10   pues si mala me la tiene,    mala se la he de tornar.
     El rey que le ve venir.
  12   Uno dice que son moros,    otros dicen que murcianos,
     y el rey, que los conoce,    siempre dice que es Bernardo,
  14   que viene a sacar su padre,    más de fuerza que de grado.
     Bernardo al palacio llega,    con el sombrero en la mano.
  16   --Buenas tardes tenga el rey,    con los suyos a su lado.
     --Buenas tardes las tengas,    hijo de un padre bastardo.
  18   --En eso mientse, mal rey,
     que mi padre fue tan noble    como tu corona mesma;
  20   si mi padre fue el traidor,    tu hermana fue la cautela.
     --Prendedlo, mis vasallos,    que a mi corona desprecia.--
  22   El rey dice: "Prendedlo",    pero ninguno lo intenta,
     y el que intenta menearse    le ha de cortar la cabeza.
  24   --Lo que te digo de chanza    ¿lo habéis tomado de veras?
     --No, mal rey, porque al tomarlo    yo de veras,
  26   no quedara en el palacio    ni en tus hombros cabeza.
     --¡Viva Bernardo y su espada,    y el que lo ofendiera, muera!
  28   --Mira esta espada que tiene    filos crudeles,
     que has hecho muchas hazañas    y ha matado algunos reyes;
  30   a mi padre lo tenéis    en un castillo encerrado,
     que ni ojos en la cara    para llorar le han quedado.--

Go Back
0029.1:1 Cristo sentenciado a muerte (á-a)            (ficha nº: 34)
[0064.1 El discípulo amado (á-a)  contam.]

Versión de Bercimuel (ay. Bercimuel, p.j. Sepúlveda, Segovia, España).   Recitada por Norberto Lorenzo, pastor. Recogida por Ramón Menéndez Pidal, 1905. (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en TRC-Segovia 1993, p. 414.  032 hemist.  Música no registrada.

     Jueves Santo, Jueves Santo,    tres días antes de Pascua,
  2   cuando el Redentor del mundo    a sus discípulos llama.
     Uno en uno los llamaba,    dos en dos los ajuntaba;
  4   ya que juntos los tenía,    así dice estas palabras:
     --¡Cristiano, cuánto me cuestas,    hombre, y qué mal me lo pagas!
  6   ¿Alma, qué quieres de mí?,    mira, pues, que vas errada.
     Vesme aquí, estoy azotado    de aquellas manos ingratas;
  8   vesme aquí, estoy escupido    de aquellas boca malvadas;
     vesme aquí como un esclavo,    y aquí a este balcón me sacan
  10   por ver si esas gentes brevas    se adolecen de mis llagas.
     Antes dicen: "Muera, muera,    crucificarlo, ¿qué aguardas?
  12   Y a Barrabás te pidemos    que lo sueltes sin tardanza".--
     Y entonces el presidente,    que era el que más lo escusaba,
  14   a faltas de un hombre bueno,    pronunció sentencia clara:
     "Muera Jesús Nazareno,    que todo el común lo aclama,
  16   que hijo de Dios se hace    con enredos y marañas".

Nota (10a) brevas, (sic); 12a pidemos, (sic).

Go Back
0030:1 El hijo póstumo (á-a)            (ficha nº: 634)

Versión de San Martín de la Tercia (ay. Villamanín, ant. Rodiezmo, p.j. León, ant. La Vecilla, comc. Los Argüellos, León, España).   Recitada por María Gutiérrez González (65a). Recogida por Josefina Sela, 1920. (Archivo: AMP; Colec.: Sela, J. (M. Goyri-R. Menéndez Pidal)). Publicada en TOL I 1991, pp. 9-10. Transcripción manuscrita.  034 hemist.  Música no registrada.

     Caminaba don Alonso,    don Alonso caminaba,
  2   también llevaba a su esposa,    de nueve meses preñada;
     va a parir a Zaragoza    porque era zaragozana.
  4   Y en el medio del camino,    la fortuna desgraciada,
     mataron a don Alonso    y a la gente que llevaba,
  6   y a la pobre la mujer    una fuerte puñalada.
     Por donde el puñal entró,    el niño una mano saca.
  8   Pasó por allí un pastor    que la gracia de Dios ama;
     abrió el cuerpo a la mujer    y el niño vivo lo saca.
  10   --Quédate con Dios, el cuerpo,    San Miguel te pese el alma,
     el niño lo llevo yo,    le tengo de buscar ama,
  12   aunque sea morenita,    tenga la leche delgada.--
     El niño no tenía un año,    cuando padre y madre llama;
  14   el niño no tenía dos,    cuando se viste y se calza;
     el niño no tenía tres,    cuando ceñía la espada,
  16   y el niño no tenía cuatro,    cuando era rey en Granada.
     ¡Válgame Nuestra Señora,    válgame la Virgen Santa!

Nota: Para bajar una imagen mejor (en formato PDF), tras pulsar en el enlace al manuscrito original, sustituya "jpg" con "pdf en el URL.

Go Back
0031:1 Bodas de doña Lambra (á-a+á-e (+á-o))            (ficha nº: 1402)
[0305 Yo me estava en Barbadillo  contam.]

Versión de España. Documentada en 1547 en Canc. de rom. s. a. f. 164 (Romance de doña Hambrç); Canc. de rom. 1550, f. 170 y Silva de 1550 t. I. f, 86**. Reeditada en Wolf 1856b, Primavera y Flor de Romances, nº 19, vol. I, pp. 61-65 (Romances sobre los siete infantes de Lara y del bastardo Mudarra).  138 hemist.  Música no registrada.

     A Calatrava la Vieja    la combaten castellanos;
  2   por cima de Guadiana    derribaron tres pedazos;
     por los dos salen los moros,    por el uno entran cristianos.
  4   Allá dentro de la plaza    fueron a armar un tablado,
     que aquel que lo derribare    ganará de oro un escaño.
  6   Este don Rodrigo de Lara,    que ese lo había ganado,
     del conde Garci-Hernández, sobrino    y de doñ Sancha es hermano,
  8   al conde Garci-Hernández    se lo llevó presentado,
     que le trate casamiento    con aquesa doña Lambra.
  10   Ya se trata casamiento,    ¡hecho fue en hora menguada!
     doña Lambra de Burueva,    con don Rodrigo de Lara.
  12   Las bodas fueron en Burgos,    las tornabodas en Salas;
     en bodas y tornabodas    pasaron siete semanas.
  14   Tantas vienen de las gentes,    que no caben por las plazas,
     y aun faltaban por venir    los siete infantes de Lara.
  16   Helos, helos por do vienen,    con toda la su compaña:
     saliólos a recebir    la su madre doña Sancha:
  18   --Bien vengades, los mis hijos,    buena sea vuestra llegada;
     allá iredes a posar    a esa cal de Cantarranas;
  20   hallaréis las mesas puestas,    viandas aparejadas.
     Desque hayáis comido, hijos,    no salgades a las plazas
  22   porque las gentes son muchas,    y trábanse muchas barrajas.--
     Desque todos han comido    van a bohordar a la plaza;
  24   no salen los siete infantes,    que su madre se lo mandara;
     mas desque hubieron comido    siéntanse a jugar las tablas.
  26   Tiran unos, tiran otros,    ninguno bien bohordaba.
     Allí salió un caballero    de los de Córdoba la llana,
  28   bohordó hacia el tablado    y una vara bien tirara.
     Allí hablara la novia,    de esta manera hablara:
  30   --Amad, señoras, amad    cada una en su lugar,
     que más vale un caballero    de los de Córdoba la llana,
  32   que no veinte ni treinta    de los de la casa de Lara.--
     Oídolo había doña Sancha,    de esta manera hablara:
  34   --No digáis eso, señora,    no digades tal palabra,
     porque aun hoy os desposaron    con don Rodrigo de Lara.
  36   --Mas calláis vos, doña Sancha,    que no debéis ser encuchada,
     que siete hijos paristes    como puerca encenagada.--
  38   Oídolo había el ayo    que a los infantes criaba;
     de allí se había salido,    triste se fue a su posada.
  40   Halló que estaban jugando    los infantes a las tablas,
     si no era el menor de ellos,    Gonzalo González se llama;
  42   recostado lo halló    de pechos en una baranda.
     --¿Cómo venís triste, amo?,    decí ¿quién os enojara?--
  44   Tanto le rogó Gonzalo,    que el ayo se lo contara:
     --Mas mucho os ruego, mi hijo,    que no salgáis a la plaza.--
  46   No lo quiso hacer Gonzalo,    mas antes tomó una lanza;
     caballero en un caballo    vase derecho a la plaza;
  48   vido estar el tablado    que nadie lo derribara.
     Enderezóse en la silla,    con él en el suelo daba;
  50   desque lo hubo derribado    de esta manera hablara:
     --Amade, putas, amad,    cada una en su lugar,
  52   que más vale un caballero    de los de la casa de Lara,
     que cuarenta ni cincuenta    de los de Córdoba la llana.--
  54   Doña Hambra que esto oyera    bajóse muy enojada;
     sin aguardar a los suyos    fuése para su posada;
  56   halló en ella a don Rodrigo,    de esta manera le habla:
     --Yo me estaba en Barbadillo,    en esa mi heredad;
  58   mal me quieren en Castilla    los que me habían de aguardar:
     los hijos de doña Sancha    mal amenazado me han
  60   que me cortarían las faldas    por vergonzoso lugar
     y cebarían sus halcones    dentro de mi palomar,
  62   y me forzarían mis damas    casadas y por casar;
     matáronme un cocinero    so faldas del mi brial.
  64   Si de esto no me vengáis,    yo mora me iré a tornar.--
     Allí habló don Rodrigo,    bien oiréis lo que dirá:
  66   --Calledes, la mi señora,    vos no digades atal.
     De los infantes de Salas    yo vos pienso de vengar;
  68   telilla les tengo ordida,    bien gela cuido tramar,
     que nacidos y por nacer    de ello tengan que contar.{M}

Variantes: -43a ayo. Las ed. posteriores del Canc. de rom.; -57a El Canc. de rom. s. a. y la Silva de 1550 tienen de este romance solo el fragmento que comienza por este verso; -58b guardar. Silva; -62a forzaran. Silva; -67a Lara. Las ed. post. del M}Canc. de Rom ; -67 Este y el verso que le antecede faltan en la Silva; -68a Urdida. Silva; -69a que falta en la Silva; -69b tendrán Silva.
Nota: *Lambra Silva. [Falta por comprobar el texto en la Silva. SHP]

Go Back
0032:1 Las almenas de Toro (é-a)            (ficha nº: 1444)

Versión de España. Documentada en 1573 en Timoneda, Rosa española (Romance de la reprehensión que hizo el Cid al rey don Alons). Reeditada en Wolf 1856b, Primavera y Flor de Romances, nº 54, vol. I, pp. 174-175 (Del Cid.--XXXIII.).  034 hemist.  Música no registrada.

     En las almenas de Toro,    allí estaba una doncella,
  2   vestida de paños negros,    reluciente como estrella:
     pasara el rey don Alonso,    namorado se había de ella,
  4   dice: --Si es hija de rey    que se casaría con ella,
     y si es hija de duque    serviría por manceba.--
  6   Allí hablara el buen Cid,    estas palabras dijera:
     --Vuestra hermana es, señor,    vuestra hermana es aquella.
  8   --Si mi hermana es, dijo el rey,    ¡fuego malo encienda en ella!
     llámenme mis ballesteros;    tírenle sendas saetas,
  10   y a aquel que la errare    que le corten la cabeza.--
     Allí hablara el buen Cid,    de esta suerte respondiera:
  12   --Mas aquel que la tirare    pase por la misma pena.
     --los de mis tiendas, Cid,    no quiero que estéis el ellas.
  14   --Pláceme, respondió el CId,    que son viejas, y no nuevas:
     irme he yo para las mías,    que son de brocado y seda,
  16   que no las gané holgando    ni bebiendo en la taberna;
     ganélas en las batallas    con mi lanza y mi bandera.

Go Back
0032.1:1 Por las almenas del cielo (é-a)            (ficha nº: 1805)

Versión de Barcia (parr. Piquín, ay. Ribeira de Piquín, ant. Meira, p.j. Fonsagrada, Lugo, España).   Recitada por Elvira Álvarez (40a). Recogida por Aníbal Otero Álvarez, 1928 (fecha deducida) (Archivo: AMP). Publicada en RT-Galicia 1998, p. 439.  012 hemist.  Música no registrada.

     Por los caminos del cielo    se pasea una doncella
  2   toda vestida de blanco    cubierta de gloria llena.
     Pregunta San Juan a Cristo:    --¿Quién es aquella doncella?
  4   --Aquella es nuestra madre,    nuestra madre verdadera.
     --Pues si aquella es nuestra madre    todos adoremos n`ella;
  6   como los santos del cielo    así la gente en la tierra.

Go Back
0032.1+0098.1:1 Por las almenas del cielo+¿Cómo no cantáis, la bella? A lo divino (é-a)            (ficha nº: 8285)

Versión de Laviana s. l. (ay. Laviana, p.j. Laviana, Asturias, España).   Recogido antes de 1885. (Archivo: AMP). Publicada en Romancero asturiano, tomo II (en prensa) y Petersen-Web 2006, Texto.  035 hemist.

     Por los campos de los cielos    se pasea una doncella,
  2   blanca, rubia y colorada,    relumbra como una estrella.
     Jesucristo preguntó:    --¿Quién es aquella doncella?
  4   --Aquella es la madre nuestra,    la madre que nos pariera.
     --Pues si es la madre nuestra,    adorar todos en ella.--
  6   Unos hincan la rodilla    y otros quitan la montera.--
     No era Jesucristo aquél
  8   con los sus brazos abiertos    adorarla con fineza.
     --¿Cómo le va, madre mía,    cómo le va, madre nuestra?
  10   --Cómo quieres que me vaya,    mujer viuda en tierra ajena,
     si aquel hijo que tenía,    que sin dolor le pariera
  12   me lo está crucificando    y en una cruz de madera.
     Si me lo queréis bajar,    yo os diré en qué manera:
  14   San Juan os ayudará    y también la Magdalena,
     también yo os ayudara    si tan fuerte me sintiera.
  16   En aquel monte Calvario    tengo puesta una escalera
     para que la gente diga:    "¿Bien mío, aquí quién muriera?
  18   Aquí murió Jesucristo,    Redentor de cielo y tierra."--
{I8{Nota: Original ms. de letra no identificada (¿Eladio Jove?), "nº 2o", anterior a 1885.

Go Back
0033:1 Doña Urraca libera a su hermano de prisión (ó)            (ficha nº: 1425)

Versión de España. Documentada en 1550 en Silva de 1550, t. II. f. 48 (Romance del rey don Sancho de Castilla) y Timoneda, Rosa española (Del rey don Sancho, de cómo echó en prisión a su hermano don Alonso). Reeditada en Wolf 1856b, Primavera y Flor de Romances, nº 39, vol. I, pp. 120-122 (Del Cid.--XIV.).  050 hemist.  Música no registrada.

     Rey don Sancho, rey don Sancho    cuando en Castilla reinó,
  2   le salían las sus barbas,    ¡y cuán poco las logró!
     A pesar de los franceses    los puertos de Aspa pasó;
  4   siete días con sus noches    en campo los aguardó,
     y viendo que no venían    a Castilla se volvió.
  6   Matara el conde de Niebla,    y el condado le quitó
     y a su hermano don Alonso    en las cárceles lo echó
  8   y después que lo echara    mandó hacer un pregón
     que él que rogase por él    que lo diesen por traidor.
  10   No hay caballero ni dama,    que por él rogase, no,
     sino fuera una su hermana    que al rey se lo pidió:
  12   --Rey don Sancho, rey don Sancho,    mi hermano y mi señor,
     cuando yo era pequeña    prometístesme un don;
  14   agora que soy crecida,    otorgámelo, señor.--
     --Pedildo vos, mi hermana;    mas con una condición,
  16   que no me pidáis a Burgos,    a Burgos, ni a León,
     ni a Valladolid la rica,    ni a Valencia de Aragón:
  18   de todo lo otro, mi hermana,    no se os negará, no.
     --Que no os pido yo a Burgos,    a Burgos, ni a León,
  20   ni a Valladolid la rica,    ni a Valencia de Aragón;
     mas pídoos a mi hermano,    que lo tenéis en prisión.
  22   --Pláceme, dijo, hermana,    mañana os lo daré yo.
     --Vivo lo habéis de dar, vivo,    vivo, que no muerto, no.
  24   --Mal hayas tú, mi hermana,    y quien tal te aconsejó,
     que mañana, de mañana,    muerto te lo diera yo.

Variantes de la Rosa española de Timoneda: -2a las barbas que le salían; -8b después que lo tuvo preso / un pregón hacer mandó; -13b sé que un don me prometió; -14b señor otorgádmelo; -18a cualquier otra cosa; -18b no se os ha de negar; -19a Señor, yo no pido; --21a lo que pido es; -24a mal hayades vos; -24b t. os; -25b se.

Go Back
0034:1 Entierro de Fernandarias (á-o)            (ficha nº: 1439)

Versión de España. Documentada en 1547 en Canc. de rom. s. a. f. 159 (Romance be Fernán D`Arias fijo de Gonzalo); Canc. de rom. 1550, f. 156; Silva de 1550. t. I, f. 81; Canc. de rom. ed. de Medina 1570 y Timoneda, Rosa española [Romance de la muerte de Fernan de Arias]. Reeditada en Wolf 1856b, Primavera y Flor de Romances, nº 50, vol. I, pp. 152-153 (Del Cid.--XXVIII.).  030 hemist.  Música no registrada.

     Por aquel postigo viejo,    que nunca fuera cerrado,
  2   vi venir pendón bermejo    con trescientos de caballo:
     en medio de los trescientos    viene un monumento armado
  4   y dentro del monumento    viene un cuerpo de un finado,
     Fernán D` Arias ha por nombre,    fijo de Arias Gonzalo.
  6   Llorábanle cien doncellas,    todas ciento hijasdalgo,
     todas eran sus parientas    en tercero y cuarto grado:
  8   las unas le dicen primo,    otras le llaman hermano,
     las otras decían tío,    otras lo llaman cuñado.
  10   Sobre todas lo lloraba,    aquesa Urraca Hernando:
     ¡Y cuán bien que la consuela    ese viejo Arias Gonzalo!
  12   --Calledes, hija, calledes,
     que si un hijo me han muerto    allí me quedaban cuatro.
  14   No murió por las tabernas,    ni a las tablas jugando;
     mas murió sobre Zamora    vuestra honra resguardando.

Variantes: -4a Después de este verso el Canc. de rom. 1550 ha intercalado los dos siguientes: viene un ataud de palo, // y dentro del ataud /; -4b venía / un cuerpo finado. Canc. de rom. 1550; viene un cuerpo sepultado. Canc. de rom. s. a.; -5a Hernán. Silva; -9a le dicen tío. Silva; otras lo decían tío. Tim. Rosa esp.; -11a Oh c. Tim.; -12 Claro está que después de este verso falta el que continúa la asonancia; con efecto lo llevan el Canc. de rom. ed. de Med. 1570:calladas Urraca Hernando; y Timoneda: no hagades tan gran llanto. El Canc. de rom. 1550 da en vez de este verso los cuatro siguientes: --¿Por qué lloráis, mis doncellas? / ¿por qué hacéis tan grande llanto? // no lloréis así, señoras, / que no es para llorallo //; -13b quedan otros cuatro. Silva; aun me quedan otros cuatro. Tim.; -14b menos. Tim.; -15b bien guardando. Silva; defensando. Tim; El Canc. de rom. 1550 añade los dos versos siguientes: murió como caballero / con sus armas peleando //.

Go Back
0034.1+0034.3:1 Llanto de las tres damas+El monumento de Cristo (á-o)            (ficha nº: 8300)

Versión de Casomera (ay. Aller, p.j. Lena, ant. Laviana, Asturias, España).   Recitada por Elena Nespral (21a). Recogida por Juan Menéndez Pidal y Ramón Menéndez Pidal, 1909. (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en Romancero asturiano, tomo II (en prensa) y Petersen-Web 2006, Texto.  016 hemist.

     Por los campos de la Gloria    Jesucristo había pasado,
  2   herido de pies y manos    y una lanza en su costado,
     y en aquel lado derecho    lleva un pendón colorado.
  4   Dentro de aquel pendón    lleva un monumento armado,
     dentro del monumento    lleva un cordero sagrado,
  6   la sangre que él derrama    cayó en el cáliz sagrado,
     cualesquier que lo bebiese    será bienaventurado;
  8   será rey en esta vida    y en la otra coronado.

Nota: Ms. original de letra de J. Menéndez Pidal.

Go Back
0034.2:1 La Virgen vestida de colorado (á-o)            (ficha nº: 1857)

Versión de Muxía (p.j. Corcubión, A Coruña, España).   Recogida por Jesús Bal y Gay y Eduardo Martínez Torner, 1931 (fecha deducida) (Archivo: AMP; Colec.: Bal y Gay-Torner). Publicada en RT-Galicia 1998, p. 444.  030 hemist.  Música no registrada.

     Panxoliña de Nadale,    esta noite principale,
  2   cando Dios quixo nacer,    todo o mundo parecer;
     pareceu con alegría    que hijo parió María.
  4   No quiso parir en torres    nin en cama de señores,
     que fue parir a Belén    onde había moito ben,
  6   onde había un boi manso    y una mula maliciosa;
     canto máis o boi xuntaba,    máis a mula estrangallaba.
  8   --Maldición te pongo, mula,    que non paras vez ningunha,
     nin paristes, nin criastes,    nin de cabaliño andastes.
  10   Por aquel postigo aberto    que nunca estaba cerrado,
     por allí pasó la Virgen    vestida de colorado.
  12   El vestido que llevaba    todo llevaba manchado,
     que lo manchó Jesucristo    con sangre de su costado.
  14   Escaleriña del cielo    arco de la eternidad,
     por aquí pasó la hostia    con licencia del altar.

Go Back
0034.2+0034.1:1 La Virgen vestida de colorado+Llanto de las tres damas (á-o)            (ficha nº: 4431)

Versión de Torrejoncillo (ay. Torrejoncillo, p.j. Coria, Cáceres, España).   Recogida por Jenaro Ramos Hernández, antes de 1905. (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en F.E.R. Rom. castellano 2 1995, (Casado de Otaola, El romancero tradicional extremeño, Mérida, 1995), p. 224.  016 hemist.  Música no registrada.

     Por aquel portillo abierto    que jamás lo vi cerrado,
  2   vide entrar un pendón negro    y detrás un colorado,
     y detrás de este pendón    va Jesucristo enclavado,
  4   y detrás de Jesucristo    vienen tres almas llorando:
     la una dice: --¡Mi tío!--,    la otra dice: --¡Mi hermano!--;
  6   la más pequeñita de ellas:    --¡Mi querido enamorado!--
     Yo le ponía la media,    yo le ponía el calzado,
  8   yo le lavaba la cara    con rosas y vino blanco.

Nota: Los dos romances aquí fundidos son versiones a lo divino de Por aquel postigo viejo (=Entierro de Fernandarias 0034), que inspiró varias contrafacturas.

Go Back
0034.3:1 El monumento de Cristo (á-o)            (ficha nº: 1776)

Versión de Barcia (parr. Piquín, ay. Ribeira de Piquín, ant. Meira, p.j. Fonsagrada, Lugo, España).   Recitada por Asunción Álvarez (11a). Recogida por Aníbal Otero Álvarez, 1928 (fecha deducida) (Archivo: AMP). Publicada en RT-Galicia 1998, p. 445.  024 hemist.  Música no registrada.

     Padre nuestro mayor,    sangre de Nuestro Señor;
  2   los ángeles van al cielo,    todos van en procesión.
     San Pedro lleva la cruz    y San Juan lleva el pendón.
  4   Debajo de aquel pendón    va Jesucristo enclavado,
     abierto de pies y manos    y herido por los costados.
  6   La sangre que de él caía,    caía en un cáliz sagrado;
     el hombre que la bebía    sería bienaventurado;
  8   neste mundo sería rei,    no outro rei coronado.
     I o que esta oración dixera    todos los viernes de un ano,
  10   sacaría un alma de penas    i a súa de gran pecado.
     O que a sabe non a di,    i o que a oi non a aprende,
  12   i o día do gran juicio    verás que conta le tiene.

Go Back
0035:1 Jura de Santa Gadea (á-o)            (ficha nº: 1442)

Versión de España. Documentada en 1547 en Canc. de rom. s. a. f. 153; Canc. de rom. 1550. f. 156 (Romance del que tomó el Cid al rey don Alonso); Silva de 1550. t. I. f. 74 [Romance del juramento que tomo el Cid al Rey Don Alonso] y Timoneda, Rosa española [Romance del juramento que tomo el Cid al Rey Don Alonso hermano del rey don Sancho]. Reeditada en Wolf 1856b, Primavera y Flor de Romances, nº 52, vol. I, pp. 158-161 (Del Cid.--XXXI.).  068 hemist.  Música no registrada.

     En sancta Gadea de Burgos    do juran los hijos dalgo,
  2   allí le toma la jura    el Cid al rey castellano.
     Las juras eran tan fuertes,    que al buen rey ponen espanto;
  4   sobre un cerrojo de hierro    y una ballesta de palo:
     --Villanos te maten, Alonso,    villanos, que no hidalgos,
  6   de las Asturias de Oviedo,    que no sean castellanos;
     mátente con aguijadas,    no con lanzas ni con dardos;
  8   con cuchillos cachicuernos,    no con puñales dorados;
     abarcas traigan calzadas,    que no zapatos con lazo;
  10   capas traigan aguaderas,    no de contray, ni frisado;
     con camisones de estopa,    no de holanda, ni labrados;
  12   caballeros vengan en burras,    que no en mulas ni en caballos;
     frenos traigan de cordel,    que no cueros fogueados.
  14   Mátente por las aradas,    que no en villas ni en poblado,
     sáquente el corazón    por el siniestro costado,
  16   si no dijeres la verdad    de lo que te fuere preguntado:
     si fuiste, ni consentiste    en la muerte de tu hermano.--
  18   Jurado había el rey,    que en tal nunca se ha hallado;
     pero allí hablara el rey    malamente y enojado:
  20   --Muy mal me conjuras, Cid,    Cid, muy mal me has conjurado;
     mas hoy me tomas la jura,    mañana me besarás la mano.--
  22   --Por besar mano de rey    no me tengo por honrado;
     porque la besó mi padre    me tengo por afrentado.
  24   --Vete de mis tierras, Cid,    mal caballero probado,
     y no vengas más a ellas    dende este día en un año.--
  26   --Pláceme--, dijo el buen Cid,    --pláceme--, dijo, --de grado,
     por ser la primera cosa,    que mandas en tu reinado.
  28   Tú me destierras por uno,    yo me destierro por cuatro.--
     Ya se parte el buen Cid,    sin al rey besar la mano,
  30   con trescientos caballeros,    todos eran hijos dalgo;
     todos son hombres mancebos,    ninguno no había cano.
  32   Todos llevan lanza en puño    y el hierro aciclado,
     y llevan sendas adargas,    con borlas de colorado;
  34   mas no le faltó al buen Cid    adonde asentar su campo.

Variantes: -1a Águeda. Canc. de rom. 1550; -2a le toman jura a Alfonso / por la muerte de su hermano.// Tomábasela el buen Cid, / ese buen Cid castellano, //sobre un cerrojo de hierro, / y una ballesta de palo, // y con unos evangelios / y un crucifijo en la mano // Las palabras son tan fuertes / que al buen rey ponen espanto; //. Canc. de rom. 1550; -3b a todos. Tim.; -9b de lazos. Tim.; -12a vayan cabalgando. Tim.; -13b no de. Tim.; -14b no por villas ni poblados. Tim.; -16a dijeres verdad. Silva, Tim.; -16b eres. Silva; te es. Tim.; -17a o. Canc. de rom. 1550; -18a Las juras eran tan fuertes, / que el rey no las ha otorgado. // Allí habló un caballero / que del rey es más privado: // --Haced la jura, buen rey, / no tengáis de eso cuidado, // que nunca fue rey traidor, / ni papa descomulgado. // Jurado había el rey /. Canc. de rom. 1550; Jurado tiene el buen rey. Tim.; -18b que en tal caso no es culpado. Tim.; -19a pero con voz alterada. Tim.; -19b dijo muy mal enojado. Tim.; -21b después besarme has. Tim.; -24a tiendas. Tim.; -25a y no me estés mas en ellas. Tim.; -29a despide. Tim.; -30b esforzados. Tim.; -31b hay viejo ni. Tim.; -32b acecalado. Canc. de rom. s. a.; -34b Los dos últimos versos faltan en la Rosa de Timoneda.

Go Back
0036:1 Cabalga Diego Laínez (á-o)            (ficha nº: 1412)

Versión de España. Documentada en 1547 en Silva de 1550, t. I. f. 76; Canc. de rom. s. a. f. 155 (Romance de cómo vino el Cid a besar las manos al rey sobre seguro*), y Canc. de rom. 1550. f. 160 [Romance del Cid Ruy diaz] Reeditada en Wolf 1856b, Primavera y Flor de Romances, nº 29, vol. I, pp. 96-99 (Del Cid.--II.).  086 hemist.  Música no registrada.

     Cabalga Diego Laínez    al buen rey besar la mano;
  2   consigo se los llevaba    los trescientos hijos dalgo.
     Entr` ellos iba Rodrigo    el soberbio castellano;
  4   todos cabalgan a mula,    sólo Rodrigo a caballo;
     todos visten oro y seda,    Rodrigo va bien armado;
  6   todos espadas ceñidas,    Rodrigo estoque dorado;
     todos con sendas varicas,    Rodrigo lanza en la mano;
  8   todos guantes olorosos,    Rodrigo guante mallado;
     todos sombreros muy ricos,    Rodrigo casco afilado,
  10   y encima del casco lleva    un bonete colorado.
     Andando por su camino    unos con otros hablando,
  12   allegados son a Burgos    con el rey se han encontrado.
     Los que vienen con el rey    entre sí van razonando,
  14   unos lo dicen de quedo,    otros lo van preguntando:
     --Aquí viene entre esta gente    quien mató al conde Lozano.--
  16   Como lo oyera Rodrigo    en hito los ha mirado;
     con alta y soberbia voz    de esta manera ha hablado:
  18   --Si hay alguno entre vosotros    su pariente o adeudado,
     que le pese de su muerte    salga luego a demandallo;
  20   yo se lo defenderé    quiera a pie, quiera a caballo.--
     Todos responden a una:    --Demándelo su pecado.--
  22   Todos se apearon juntos    para al rey besar la mano;
     Rodrigo se quedó solo    encima, de su caballo.
  24   Entonces habló su padre,    bien oiréis lo que ha hablado:
     --Apeáosvos, mi hijo,    besaréis al rey la mano,
  26   porque él es vuestro señor,    vos, hijo, sois su vasallo.--
     Desque Rodrigo esto oyó    sintióse más agraviado;
  28   las palabras que responde    son de hombre muy enojado:
     --Si otro me lo dijera    ya me lo hubiera pagado;
  30   mas por mandarlo vos, padre,    yo lo haré de buen grado.--
     Ya se apeaba Rodrigo    para al rey besar la mano;
  32   al hincar de la rodilla    el estoque se ha arrancado.
     Espantóse d` esto el rey,    y dijo como turbado:
  34   --Quítate, Rodrigo allá,    quítate me allá, diablo,
     que tienes el gesto de hombre,    y los hechos de león bravo.--
  36   Como Rodrigo esto oyó    apriesa pide el caballo;
     con una voz alterada,    contra el rey así ha hablado:
  38   --Por besar mano de rey    no me tengo por honrado;
     porque la besó mi padre    me tengo por afrentado.--
  40   En diciendo estas palabras    salido se ha del palacio;
     consigo se los tornaba    los trescientos hijos dalgo:
  42   si bien vinieron vestidos,    volvieron mejor armados,
     y si vinieron en mulas    todos vuelven en caballos.

Variantes de la Silva: -9b afinado; -23a queda; -25a hijo mío; -36a lo.
Nota: *Este epígrafe está tomado de la Rosa española de Timoneda, pues la Silva y el Canc. de rom. dicen solamente: Romance del Cid Ruy Días. El texto de Timoneda es ya muy empeorado y defectuoso, así que no vale la pena de notar sus variaciones.

Go Back
0037:1 El Cid pide parias al moro (í-a)            (ficha nº: 1416)

Versión de España. Documentada en 1600 en Codice del s. XVI en el Rom. general del señor Durán (El Cid pido el tributo al moro). Reeditada en Wolf 1856b, Primavera y Flor de Romances, nº 31, vol. I, pp. 105-106 (Del Cid.--VI.).  034 hemist.  Música no registrada.

     Por el Val de las Estacas    pasó el Cid a mediodía,
  2   en su caballo Babieca:    ¡oh qué bien que parecía!
     El rey moro que lo supo    a recibirle salía,
  4   dijo: --Bien vengas, el Cid,    buena sea tu venida,
     que si quieres ganar sueldo,    muy bueno te lo daría,
  6   ó si vienes por mujer,    darte he una hermana mía.
     --Que no quiero vuestro sueldo    ni de nadie lo querría,
  8   que ni vengo por mujer,    que viva tengo ha mía:
     vengo a que pagues las parias    que tú debes a Castilla.
  10   --No te las daré yo, el buen Cid,    Cid, yo no te las daría:
     si mi padre las pagó    hizo lo que no debía.
  12   --Si por bien no me las das,    yo por mal las tomaría.
     --No lo harás así, buen Cid,    que yo buena lanza había.
  14   --En cuanto a eso, rey moro,    creo nada te debía,
     que si buena lanza tienes,    por buena tengo la mía:
  16   mas da sus parias al rey,    a ese buen rey de Castilla.
     --Por ser vos su mensajero    de buen grado las daría.

Go Back
0038:1 La condesa de Castilla traidora (é-o)            (ficha nº: 637)

Versión de Villanueva de la Tercia (ay. Villamanín, ant. Rodiezmo, p.j. León, ant. La Vecilla, comc. Los Argüellos, León, España).   Recitada por Manuela Balanzátegui (unos 70a). Recogida por Josefina Sela, 1919. (Archivo: AMP; Colec.: Sela, J. (M. Goyri-R. Menéndez Pidal)). Publicada en RTLH 2 (1963), p. 282, nº. 2e y TOL I 1991, pp. 11-12  024 hemist.  Música no registrada.

     Muy malo estaba don Sancho,    muy malo en la cama enfermo;
  2   los dotores vienen a verlo,    y eran ángeles del cielo:
     --Hoy vas a morir, don Sancho,    con un vaso de veneno;
  4   te lo va a traer tu madre,    que te lo está componiendo.--
     Estando en estas razones,    la madre llegó con ello:
  6   --Toma este vaso de agua,    te lo traigo compuesto.
     --Bébalo usted, mi madre,    que no tengo gana de ello;
  8   en caso que no lo beba,    llévelo usted al aliento.--
     Mas apenas lo llegó,    cayó difunta n`el suelo.
  10   --Mandaré cartas a España    de esta manera diciendo:
     "Donde quiera que hay mujeres,    beban ellas primero".
     ¡Válgame el señor San Juan,    válgame el señor San Pedro!

Go Back
0040.6:1 ¡Ay de mi Alhama! [A] (á-a)            (ficha nº: 1485)

Versión de España. Documentada en 1547 en Canc. de rom. s. a. f. 183; Canc--de Rom. 1550. f. 1; Silva de 1550 t. I. f. 106 (Romance del rey moro que perdió Alhama) y Timoneda, Rosa española. Reeditada en Wolf 1856b, Primavera y Flor de Romances, nº 85, vol. I, pp. 272- 274.  052 hemist.  Música no registrada.

     Paseábase el rey moro    por la ciudad de Granada,
  2   cartas le fueron venidas    Alhama era ganada:
     las cartas echó en el fuego,    y al mensajero matara.
  4   Echó mano a sus cabellos    y las sus barbas mesaba;
     apeóse de una mula,    y en un caballo cabalga.
  6   Mandó tocar sus trompetas,    sus añafiles de plata;
     porque lo oyesen los moros    que andaban por el arada.
  8   Cuatro a cuatro, cinco a cinco,    juntado se ha gran batalla.
     Allí habló un moro viejo,    que era alguacil de Granada:
  10   --¿A qué nos llamaste, rey,    a qué fue nuestra llamada?
     --Para que sepáis, amigos,    la gran pérdida de Alhama.
  12   --Bien se te emplea, señor,    señor, bien se te empleaba,
     por matar los Bencerrajes    que eran la flor de Granada,
  14   acogiste a los judíos    de Córdoba la nombrada,
     degollaste un caballero    persona muy estimada;
  16   muchos se te despidieron    por tu condición trocada.
     --¡Ay si os pluguiese, mis moros,    que fuésemos a cobralla!
  18   --Mas si, rey, a Alhama has de ir,    deja buen cobro a Granada,
     y para Alhama cobrar    menester es grande armada,
  20   que caballero está en ella    que sabrá muy bien guardalla.
     --¿Quién es este caballero    que tanta honra ganara?
  22   --Don Rodrigo es de León,    marqués de Cáliz se llama,
     otro es Martín Galindo,    que primero echó el escalas.--
  24   Luego se van para Alhama    que de ellos no se da nada,
     combátenla prestamente,    ella está bien defensada.
  26   De que el rey no pudo mas,    triste se volvió a Granada.

Variantes: -2a cuando le vinieron cartas. Tim.; -4b de. Tim.; -7b estaban. Tim.; -10a el rey. Silva; -18a es de ir. Canc. de rom. s. a. Si a Alhama has de ir, buen rey. Tim.; -19b gruesa. Tim.; -21a ese. Silva, Tim.; -21b ganaba. Tim.; -22b Cádiz. Tim.; -23b Con este verso acaba el romance en el texto de Timoneda.

Go Back
0040.7:1 ¡Ay de mi Alhama! [B] (é-a)            (ficha nº: 1487)

Versión de España. Documentada en 1595 en Pérez de Hita, Historia de los bandos de Cegríes etc.. Reeditada en Wolf 1856b, Primavera y Flor de Romances, nº 85b, vol. I, pp. 276- 278.  046 hemist.  Música no registrada.

     Por la ciudad de Granada    el rey moro se pasea,
  2   desde la puerta de Elvira    llegaba a la Plaza Nueva.
     Cartas le fueron venidas    que le dan muy mala nueva:
  4   que le habían ganado Alhama    con batalla y gran pelea.
     El rey con aquestas cartas    grande enojo recibiera:
  6   al moro que se la trajo    mandó cortar la cabeza.
     Las cartas hizo pedazos    con la saña que le ciega;
  8   descabalga de una mula    y cabalga en una yegua.
     Por la cal del Zacatin    al Alhambra se subiera:
  10   trompetas manda tocar    y las cajas de pelea
     porque lo oyeran los moros    de Granada y de la Vega.
  12   Uno a uno, dos a dos    gran escuadron se hiciera.
     Cuando los tuviera juntos,    un moro allí le dijera:
  14   --¿Para qué nos llamáis, rey,    con trompa y caja de guerra?
     --Habréis de saber, amigos,    que tengo una mala nueva,
  16   que la mi ciudad de Alhama    ya del rey Fernando era:
     los cristianos la ganaron    con muy crecida pelea.
  18   Allí habló un alfaquí,    de esta suerte le dijera:
     --Bien se te emplea, buen rey,    buen rey, muy bien se te emplea:
  20   mataste los Bencerrajes,    que eran la flor de esta tierra,
     acogiste los tornadizos    que de Córdoba vinieran,
  22   y me parece, buen rey,    que todo el reino se pierda,
     y que se pierda Granada,    y que te pierdas con ella.

Go Back
0042:1 Durandarte envía su corazón a Belerma (á-a)            (ficha nº: 1607)

Versión de España. Documentada en 1547 en Canc. de rom. s. a. f. 254 y Canc. de rom. 1550 f. 263 (Romance de Oh Belerma) Reeditada en Wolf 1856b, Primavera y Flor de Romances, nº 181, vol. II, pp. 308-309 (Durandarte. II.).  064 hemist.  Música no registrada.

     ¡Oh Belerma!, oh Belerma!,    por mi mal fuiste engendrada!,
  2   que siete años te serví    sin de ti alcanzar nada;
     agora que me querías    muero yo en esta batalla.
  4   No me pesa de mi muerte,    aunque temprano me llama;
     mas pésame que de verte    y de servirte dejaba.
  6   ¡Oh mi primo Montesinos!    lo que agora yo os rogaba:
     que cuando yo fuere muerto    y mi ánima arrancada,
  8   vos llevéis mi corazón    adonde Belerma estaba
     y servilda de mi parte,    como de vos yo esperaba
  10   y traelde a la memoria    dos veces cada semana,
     y diréisle que se acuerde    cuán cara que me costaba;
  12   y dalde todas mis tierras,    las que yo señoreaba:
     pues que yo a ella pierdo,    todo el bien con ella vaya.
  14   Montesinos, Montesinos,    mal me aqueja esta lanzada;
     el brazo traigo cansado,    y la mano del espada;
  16   traigo grandes las heridas,    mucha sangre derramada,
     los extremos tengo fríos,    y el corazón me desmaya.
  18   ¡Que ojos que nos vieron ir    nunca los verán en Francia.
     Abracéisme, Montesinos,    que ya se me sale el alma;
  20   de mis ojos ya no veo,    la lengua tengo turbada.
     Yo vos doy todos mis cargos,    en vos yo los traspasaba.
  22   --El Señor en quien creéis    él oiga vuestra palabra--
     Muerto yace Durandarte    al pie de una alta montaña;
  24   llorábalo Montesinos    que a su muerte se hallara:
     quitándole está el almete,    desciñéndole el espada;
  26   hácele la sepultura    con una pequeña daga,
     sacábale el corazón,    como él se lo jurara
  28   para llevar a Belerma,    como él se lo mandara.
     Las palabras que le dice    de allá le salen del alma:
  30   --¡Oh mi primo Durandarte!    ¡primo mío de mi alma!
     ¡Espada nunca vencida!,    ¡esfuerzo do esfuerzo estaba!
  32   Quien a vos mató, mi primo,    no sé por qué me dejara.

Variantes: -22b Con este verso acaba el romance en el Canc. de rom. s. a. ; -31b e. de Canc. de rom. 1550.

Go Back
0043:1 Paris y Elena (á-o)            (ficha nº: 1521)

Versión de España. Documentada en 1600 en pliegos sueltos s. XVI. 1. Glosa del romance de don Tristán. Y el rom. que dizen de la reyna Elena, etc. [Praga I, pl. 18, 155-157; Dicc. 883] y 2. Romance nuevo por muy gentil estilo: con una glosa nueva al romance que dize: En Castilla está un castillo, etc. [Praga, II, pl. 71, 245-247; Dicc. 1048]. Reeditada en Wolf 1856b, Primavera y Flor de Romances, nº 109, vol. II, pp. 3-7.  138 hemist.  Música no registrada.

     --Reina Elena, reina Elena,    Dios prospere tu estado;
  2   si mandáis alguna cosa    veísme aquí a vuestro mandado.
     --Bien vengades vos, Paris,    Paris el enamorado.
  4   Paris, ¿dónde vais camino,    dónde tenéis vuestro trato?
     --Por la mar ando, señora,    hecho un terrible cosario;
  6   traigo un navío muy rico,    de plata y oro cargado,
     llévolo a presentar    a ese buen rey castellano.--
  8   Respondérale la reina,    de esta suerte le ha hablado:
     --Tal navío como aquese    razón era de mirarlo.--
  10   Respondiérale Paris    muy cortés y mesurado:
     --El navío y yo, señora,    somos a vuestro mandado.
  12   --Gran placer tengo, Paris,    como venís bien criado.
     --Vayádeslo a ver, señora,    veréis cómo va cargado.
  14   --Pláceme--, dijo la reina,    --por hacer vuestro mandado.--
     Con trescientas de sus damas    a la mar se había llegado.
  16   Echó la compuerta Paris    hasta que hubieron entrado.
     Desque todos fueron dentro    bien oiréis, lo que ha mandado:
  18   --¡Alzen áncoras, tienden velas!--    y a la reina se ha llevado.
     Lunes era, caballeros,    lunes fuerte y aciago,
  20   cuando entró por la sala    aquese rey Menelao,
     mesándose las sus barbas,    fuertemente sospirando,
  22   sus ojos tornados fuentes,    de la su boca hablando:
     --Reina Elena, reina Elena,    ¿quién de mí os ha apartado?
  24   Aquese traidor Paris,    el señor de los troyanos,
     con las sus palabras falsas,    malamente os ha engañado!--
  26   ¡Cuán bien se lo consolaba    don Agamenón su hermano!:
     --No lloredes vos, el rey,    no hagades tan gran llanto,
  28   que llorar y sollozar    a las mujeres es dado;
     a un tal rey como vos,    con el espada en la mano.
  30   Yo os ayudaré, señor,    con treinta mil de caballo;
     yo seré capitán de ellos,    y los iré ordenando.
  32   Por las tierras donde fuere    iré hiriendo y matando;
     la villa que se me diere    haréla yo derribar,
  34   y la que tomare por armas    esa sembraré de sal.
     Mataré las criaturas    y cuantos en ella están,
  36   y d` esta manera iremos    hasta en Troya allegar.
     --Buen consejo es ese, hermano,    y así lo quiero tomar.--
  38   Ya se sale el buen rey    por la ciudad a pasear,
     con trompetas y añafiles    comienzan a pregonar:
  40   quién quisiere ganar sueldo    de grado se lo darán.
     Tanta viene de la gente    que era cosa de espantar.
  42   Arman naos y galeras,    comiénzanse de embarcar.
     Agamenón los guiaba,    todos van a su mandar.
  44   Por las tierras donde iban    van haciendo mucho mal.
     Andando noches y días    a Troya van a llegar;
  46   los troyanos que lo saben    las puertas mandan cerrar.
     Agamenón qu` esto vido    mandó apercebir su real;
  48   pone en orden su gente    como había de estar.
     Los troyanos eran muchos,    bien reparan su ciudad.
  50   Otro día de mañana    la comienza de escalar;
     derriban el primer paño,    de dentro quieren entrar,
  52   si no fuera por don Héctor,    que allí se fue a hallar;
     con él estaba Troílo    y el esforzado Picar.
  54   Paris esfuerza su gente    que empiezan de desmayar;
     las voces eran tan grandes    que al cielo quieren llegar.
  56   Matan tantos de los griegos    que no los saben contar.
     Mas venían de otra parte    que no hay cuento ni par;
  68   entrado se han por Troya,    ya la empiezan de robar,
     prenden al rey y a la reina    y al esforzado Picar;
  60   matan a Troílo y a Héctor    sin ninguna piedad
     y al gran duque de Troya    ponen en captividad.
  62   Y sacan a la reina Elena,    pónenla en su libertad.
     Todos le besan las manos    como a reina natural.
  64   Preso llevan a Paris    con mucha riguridad.
     Tres pascuas que hay en el año    le sacan a justiciar:
  66   sácanle ambos los ojos,    los ojos de la su faz,
     córtanle el pie del estribo,    la mano del gavilán;
  68   treinta quintales de hierro    a sus pies mandan echar
     y el agua hasta la cinta    por que pierda el cabalgar.

Variantes del Pl. s. No. 2: -1b tu alto estado; -18b han; -19b un día fuerte aciago; -25a con sus palabricas; -25b han; -26a Tan bien; -29a y a un; -31b arreglando; -35b y cuantas en ellas; -43a regía; -47b gente; [conviene aclarar que este verso y el siguiente se funden, dejando el verso cojo. SHP]; -53a Troilos; -65b le mandan justiciar.

Go Back
0043+0079+0101:1 Paris y Elena+Robo del Sacramento+No me entierren en sagrado (á-o)            (ficha nº: 3732)

Versión de Agulo (ay. Agulo, p.j. San Sebastián de La Gomera, ant. Santa Cruz de Tenerife, isla de La Gomera, Santa Cruz de Tenerife, España).   Recogida por Isabel María Ascanio, 1954. (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en F.E.R.U. 1 Can. 1969, La Flor de la marañuela , vol. 2, nº 489, p. 95.  054 hemist.  Música registrada.

     Estando la reina Ilena    en su palacio bordando:
  2   --Dios guarde a la reina Ilena,    Dios la ponga en alto estado.
     --¿Di onde es este caballero    tan noble y tan bien hablado?
  4   --Yo soy di un país, señora,    di un país enamorado,
     que de los vicios del mundo    nenguno se me ha escapado.
  6   Tengo veinte y tres navidos,    toítos a mi mandao;
     en el más chiquito d`ellos    tengo un manzano plantao,
  8   que echa las manzanas di oro    de tres Navidás al año.
     --Vamos abajo, doncella,    vamos a ver el manzano,
  10   porque un manzano como éste    debe de ser vesitado.--
     Preso llevan al rey conde,    preso y bien aprisionado,
  12   no es por delito que ha hecho,    ni por hombres que ha matao,
     por robarse a una doncella    en el camino e Santiago.
  14   --O te has de casar con ella    o has de morir ahorcao.
     --Ni me ha de casar con ella    ni ha de morir ahorcao,
  16   que otros delitos mayores    ha hecho y no me han matao
     Maté un cura y un obispo    en un altar consagrando,
  18   también a dos monecillos    que le estaban ayuándo.
     Maté a mi padre y mi madre,    una hermana y dos hermanos.
  20   Para el día que me muera    no me entierren en sagrao,
     entiérrenme en campo verde    alejío de ganao,
  22   y en la cabecera me echen    la silla de mi caballo;
     déjenme un brazo por fuera    con un letrero en la mano,
  24   pa que el que pase lo leda :    «Aquí murió un desgraciado,
     no murió de calenturas    ni tampoco resfriao,
  26   que murió de mal de amor    que es un mal desesperado».
     Dígolo porque lo han dicho    no porque a mí me ha pasao.
    

Go Back
0044:1 Id con Dios, el conde, mirad que soy niña (6+6 í-a)            (ficha nº: 5887)

Versión de Marruecos s. l. (Marruecos).   Recogida por Antonio Bustelo, antes de 1919. (Colec.: Bustelo, A.). Publicada en Ortega 1919, pp. 251-252 (notación musical: p. 251).  050 hemist.  Música registrada.

     De Valencia pido    de la blanca niña,
  2   que en toda la España    no la hubo tan linda.
     Buestras manos blancas    son prisiones mías,
  4   matáis a los hombres    que andan por la vía.
     --Anda con Dios, conde,    mira que soy niña.
  6   Si mi padre lo sabe,    por Dios, cati riña.
     Yo no trato amores,    sino almohaditas.
  8   En ellas labraba    y en ellas cusía,
     y en ellas gastaba    oro y seda fina,
  10   y en ellas m` enseñé    desde yo chiquita.--
     Alzóla en sus brazos,    a la mar se iría,
  12   lloros y bramidos,    de la blanca niña.
     --Non llores, mi alma,    non llores, mi vida,
  14   ciento y veinte ciudades,    anda como andarías,
     otras tantas casas    ande vivirías,
  16   otras tantas salas    ande vos estarías,
     otras tantas damas    que vos sirveríais.
  18   Sacarí a tu padre,    de la pescaduría,
     le pondré alcaide    en la Andalucía.
  20   Sacaré a tu madre    de la cocinería,
     la pondré yo reina    en las tierras mías.
  22   Sacaré a tu hermano    de la tizonería,
     le pondré grande    en la España mía.--
  24   Como eso oyó la niña    ya se vencería.
     y por la mañana    ricas bodas se hacían.

Nota: Véase Katz 1981-1982 (ficha bibliográfica nº 1896) para las transcripciones musicales de Antonio Bustelo, reconstruída la relación que faltaba entre texto y música en la publicación de Ortega.

Go Back
0045:1 El moro que reta a Valencia (á-a)            (ficha nº: 638)

Versión de Guímara (ay. Peranzanes, p.j. Ponferrada, ant. Villafranca del Bierzo, comc. Fornela, León, España).   Recitada por Santiago Cerecedo Ramón (72a), mendigo. Recogida por Eduardo Martínez Torner, 1916. (Archivo: AMP; Colec.: Torner, E. M.). Publicada en Catalán 1969b, pp. 165-166 y TOL I 1991, pp. 12-13  089 hemist.  Música no registrada.

     Allí viene un perro moro    a todos desafiando,
  2   ya tien[e] los dientes romos    de morder a los cristianos.
     --[¡Oh Valencia, oh Valencia]    oh, Valencia y valenciana!,
  4   primero fuiste de moros    que de cristianos ganada,
     y mañana a esta hora    serás de moros tomada.
  6   Ese rey el gran vesir    . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
     le he de cortar la cabeza,    le he de tirar por la barba,
  8   y su hija doña Antonia    ha de ser mi enamorada,
     y su mujer doña Juana    tiene que hacerme la cama.--
  10   Bien lo oyera el rey gran vesir    de altas torres donde estaba.
     --Antoñita de mi vida,    Antoñita de mi alma,
  12   ese moro que ahí viene    deténmelo de palabra,
     las palabras sean pocas,    pero de amores cercanas.
  14   --¡Ay padre de la mi vida,    ay padre de la mi alma!,
     yo de eso nada sabía,    yo de eso no sé nada.--
  16   --¿Quién es ese caballero    que pasaba y no me hablaba?
     Si no fuera por un poco,    me arrojo de esta ventana:
  18   --Arrójese, la señora,    yo la cogeré en mi capa.
     --¿Qué traía, el caballero,    pa regalar a la dama?
  20   --Yo traigo un anillo de oro    en la punta de mi lanza;
     mujer que tenga este anillo    nunca morirá encintada,
  22   hombre que tenga esta espada    nunca morirá en campaña.
     --Siete años había, siete,    que por ti no me peinaba.
  24   --Otros tantos hay, señora,    que por ti no quito barba.
     ¿Me lo dice de mentira    o lo armas de maraña?
  26   que en los palacios del rey    un grande roido sonara.
     --Son las lanzas del rey mi padre    que un chico las bamboliaba.
  28   --O lo dices de mentira    o la armas de falagarla,
     que en los palacios del rey    un gran estruendo sonara.
  30   --Los caballos del rey mi padre    rebrincan por la cebada.
     Vete de ahí, perro moro,    no digas que te soy falsa,
  32   que el traidor del rey mi padre    o en silla se acabalga.
     --No tiene potro tu padre    que tras de mi yegua vaya,
  34   si no fuera un potrezuelo    que he perdido en la montaña,
     y ese potro, señora,    en esta tierra no estaba.
  36   --Ese potrezuelo, moro,    mi padre le da cebada.--
     El moro, que esto oyó,
  38   deja los caminos anchos    y tira por las aradas.
     Pega voces al barquero    que le prepare la barca.
  40   El barquero es su amigo,    ya la tiene preparada.
     Donde Baya saca el pie,    Babieca pone la pata.
  42   --¡Oh que mal ea el hijo    que a su madre maltrataba!
     --¡Oh que mal ea la madre    que a su hijo no esperaba!
  44   --Yo no siento la mi muerte    aunque la vea cercana,
     yo no siento mi mujer,    que me queda embarazada,
  46   yo siento por la mi yegua,    que entre cristianos quedaba.

Go Back
0046:1 Muerte del maestre de Santiago (á-o)            (ficha nº: 378)

Versión de Siguero (ay. Santo Tomé del Puerto, ant. Siguero, p.j. Sepúlveda, Segovia, España).   Recitada por una mujer. Recogida por Diego Catalán, 1947. (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en Catalán 1969b, p. 97. Reeditada en TRC-Segovia 1993, pp. 5-6.  040 hemist.  Música no registrada.

     Santas y muy buenas noches    dé Dios a vuestras mercedes,
     con buenos principios de año    y las pascuas de los Reyes.
     Que mañana son los Reyes,    la primer pascua del año,
  2   cuando damas y doncellas    al rey piden aguinaldo;
     unas le pedían seda,    otras sedilla y morado,
  4   si no es que María Elena    que le ha pedido doblado:
     le ha pedido la cabeza    del rey maestro Santiago,
  6   y apenas se la ha pedido,    cuando ya se la ha otorgado.
     Ha venido un perro alano    y a la iglesia la ha llevado;
  8   con las patas hace el hoyo,    con las manos la ha enterrado,
     con la boca hacer el clamor,    con los ojos la ha llorado.
  10   Estando yo en mi Colimbres    de mi mocedad gozando,
     cartas me van y me vienen    del rey maestro Santiago;
  12   que me vaya a los torneos    que en Sevilla son armados,
     que lleve poquita gente    pa que sea poco el gasto,
  14   que lleve ciento de a mula    y otros tantos de a caballo
     y otros tantos pajercitos    para cuidar el ganado.
  16   Y a la pasada del río    y a la colada del vado
     cayó mi mulilla a tierra,    quebróse el puñal dorado.
  18   Se me ha ahogado un pajercito    de los míos más amado;
     conmigo comía a la mesa,    conmigo duerme a mi lado,
  20   hermanos somos de leche,    una madre nos crió a entrambos.
     Aquí se acaba la historia,    aquí se acaba el reinado,
     aquí se acaba la historia,    señores, de hoy en un año.

Variantes de otra mujer que recitó con anterioridad los 8 primeros vv.: 3a Mañana s. l. R.; 3b la p. fiesta d. a.; 5a u. l. p. sedas; 5b o. s. y brocados; 6a si no es q. M. Elenar sic; 6b se le ha p. d.; 7a Que le ha p. la c.; 7b d. r. don Pedro su hermano.
Nota: La versión parcial que se publica en Catalán 1969b, p. 97 debe de ser una versión compuesta de varias recogidas por él en Sigueruelo y Siguero, pues no corresponde ni a esta versión ni a la otra recogida por él en 1947 y publicada en TRC-Segovia 1993.

Go Back
0047:1 Muerte de Isabel de Liar (í)            (ficha nº: 644)

Versión de Quilós (ay. Cacabelos, p.j. Ponferrada, ant. Villafranca del Bierzo, comc. Cacabelos, León, España).   Recitada por Obdulia González (80a). Recogida por Aurelio González, Mª José Querejeta, Olimpia Martínez y José Ramón Prieto, 1982. (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta NOROESTE 82; cinta: 3.16-7.2/A-01). Publicada en TOL I 1991, p. 18.  004 hemist.  Música no registrada.

     No tengo padre ni madre,    ni quién se acuerde de mí,
  2   tan sólo tengo una hermana,    ¡ay, desgraciada de mí!

Go Back
0047+0022:1 Muerte de Isabel de Liar+Juan Lorenzo (á)            (ficha nº: 3368)

Versión de Tetuán (Marruecos).   Recitada por Alicia Bendayán (61a en 1984). Recogida en Ashqelon, Israel por José Manuel Fraile Gil, Álvaro Fernández Buendía, y Susana Weich-Shahak, en dos ocasiones, 19/04/1984 y 05/01/1990 (Archivo: ASFG; Colec.: Fraile Gil, J. M.; cinta: NSA Y5832a/21). Publicada en Fraile Gil Rom-Panhisp.-1/CD, Primera Antología Sonora, 1992, v. 1, TECNOSAGA, KPD-(5)10.9004, corte 6.© Fraile Gil. Reproducida aquí con permiso del editor y Weich-Shahak 1997, Romancero Sefardí de Marruecos, pp. 50-51  046 hemist.   Música registrada   (MP3 30 sec. clip). Versión completa (streaming media).

     Hermosa me era yo, hermosa    más que rosa en el rosal,
  2   más que los reales nuevos    y la flor de un limonar.
     Hoy sobísme a mis tejados    por ver la gente pasar;
  4   vide venir un navío    sobre aguas de la mar.
     Las tablas de aquel navío,    eran de un pino nogal,
  6   las velas de aquel navío    eran de un fino arresclav,
     las cuerdas de aquel navío    eran de oro torzal.
  8   La gente que viene dentro    era de gente real:
     dentro viene Juan Lorenzo    que al rey viene a convidar
  10   a gallinas y a capones,    palomas de un palomar,
     vino tinto y vino claro,    lo mejor de Portugal.
  12   En mitad de aquel almuerzo    mandó el rey a pregonar:
     --Quién tiene mujer hermosa,    que la saque a pasear,
  14   y el que no la sacare,    cornudo le han de llamar.--
     La mujer de Juan Lorenzo    sola salió a pasear.
  16   Fuese el rey de huerta en huerta    y de rosal en rosal;
     Escogió el rey una rosa,    la mejor de su rosal.
  18   --Tome, señora, esta rosa,    la mejor de mi rosal,
     que entre todas las hermosas,    no he visto tu par igual.
  20   Tu marido, Juan Lorenzo,    yo le mandaré a matar.--
     (Y) el rey, como era pequeño,    en su halda se echó a espulgar.
  22   Sacó una navajita aguda    degollóle por detrás;
     otro día en la mañana,    Juan Lorenzo en su lugar.

Notas: -6b arresclav o arresclat? En el glosario de lexemas prestados y formas dialectales que acompaña su edición de Judeo-Spanish Ballads from New York (entrada bibliográfica nº 335, Armistead 1981h), el autor define aresclat como "a type of cloth (origin?)". Se repite el verso -2. La grabación original de este tema (19/04/1984, Susana Weich-Shahak) se encuentra en el National Sound Archives of Jerusalem (NSA) donde figura con la signatura Y5832a/21. Transcribo la recitación grabada por Fraile Gil en 1990 (en este caso, esencialmente idéntica a la original). Los hemistiquios -5b, -7b y 12a van precedidos de "Y". Título en la Antología sonora y en el Romancero sefardí de Marruecos: Isabel de Liar + Juan Lorenzo.
Notas de Fraile Gil: Alicia Bendayan (de soltera, Benasaya) nació y vivió hasta su marcha a Israel, en la judería de Tetuán. Nos hablaba con memoria casi fotográfica de las calles del estanco, de la higuera... Su padre, recobrada la salud tras una penosa enfermedad, vistió ropa berberisca hasta la muerte, ropa que Alicia cosía pacientemente. Su enorme saber literario de carácter oral comprende, además de un sinnúmero de romances, canciones de boda, de circuncisión, luctuosas, etc.

Go Back
0048:1 El Cid vuelve a Cardeña (é-a)            (ficha nº: 1871)

Versión de Santiago (Santiago, Chile).   Recitada por Domitila Letelier de Líbano (66a). Recogida por Julio Vicuña Cifuentes, 1905. (Archivo: AMP; Colec.: Vicuña Cifuentes, J.). Publicada en Vicuña Cifuentes 1912, nº 1 (A), pp. 1-2. Reeditada en IGR-vulgar 1999, p. 14.  028 hemist.  Música no registrada.

     Victorioso vuelve el Cid    de San Pedro de Cardeña,
  2   de la guerra que ha tenido    con los moros de Valencia.
     El abad y monje salen    a recibirlo a la puerta,
  4   dando alabanzas a Dios    y al Cid mil enhorabuenas.
     Apeóse del caballo,    y antes de entrar en l`iglesia,
  6   tomó el pendón en sus manos    y dijo de esta manera:
     --Salí de ti, templo santo,    desterrado de mi tierra,
  8   mas yo vuelvo a visitarte    acogido en las ajenas.
     Desterróme el rey Alfonso    porque allá en Santa Gadea
  10   le tomaron juramento    con más rigor que quisiera.
     Ves, aquí os traigo ganado    otro reino y mil fronteras:
  12   os quiero dar de los míos    aunque m`echáis de las vuestras.
     Pudiera decirlo a extraños,    mas para cosas tan fieras
  14   soy Rodrigo de Vivar,    castellano a las derechas.--

Nota de V. C. : -13b fieras por feas. Era muy común antes: hoy sólo se oye entre gente huasa.
Título original: El Cid en San Pedro de Cardeña.

Go Back
0049:1 Conde Niño (á)            (ficha nº: 306)

Versión de Sepúlveda (ay. Sepúlveda, p.j. Sepúlveda, Segovia, España).   Recitada por Rita. Recogida por Jimena Menéndez Pidal, 1931. (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en Petersen-Web 2000, Texto. Reeditada en Petersen-Web 2000-2007, Texto.  038 hemist.  Música no registrada.

    
(El rey perdona a su paje y le dice:)
     --Vete a dar agua al caballo    como otros días has ido.--
  2   Yendo a dar agua al caballo,    Gerineldo cantó un cantar,
     que los peces del mar hondo,    se le han salido a escuchar
  4   y los cantos de la calle    unos con otros se dan.
     La infanta, desque lo oyó,    a escape salió a escuchar
  6   y la pícara de la madre    a escape se fue detrás.
     --¿Qué es eso que por ahí pasa,    qué es eso que por ahí va?
  8   --Es el conde Gerineldo,    que me canta a mí un cantar.
     --Si es el conde Gerineldo,    yo le he de mandar matar.
  10   --Si a él le manda usted matar,    yo me mandaré enterrar.
     --Que te mueras, que te vivas,    yo le he de mandar matar.--
  12   Ella murió al sol salir    y el murió al sol rayar.
     Ella, como hija de rey,    la enterraron al altar
  14   y él, como era hijo de conde,    un pasito más atrás.
     Entre medias de los dos    salió un hermoso rosal,
  16   que la reina, cuando iba a misa,    la rasgaba el delantal
     y del enfado que la daba    le ha mandado cortar.
  18   Allí ha nacido una fuente    con hermoso caño `e cristal
     donde todos los enfermos    allí se van a curar.

Variantes: 6a de la reina; 12a El uno m.; 12b y el otro m..
Nota: El colector indica que el comienzo de este romance da fin al de Gerineldo.

Go Back
0049+0104:1 Conde Niño+La flor del agua (á+á-a)            (ficha nº: 8419)

Versión de Salcedillo (ay. Brañosera, p.j. Cervera de Pisuerga, Palencia, España).   Recitada por la tía Gregoria (79a). Recogida por Teresa Catarella, Paloma Montero, y José Manuel Cela, 1977. (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta NORTE 77). Publicada en AIER 1 (1982), nº 17:1, p. 68 y 59:1, p. 91.  030 hemist.

     Madrugaba el conde Flores    la mañana de San Juan
  2   a dar agua a su caballo    a las orillas del mar.
     Mientras el caballo bebe    se puso a echar un cantar.
  4   El cantar es tan precioso    que al caballo hizo parar,
     los peces que están al ondo    arriba les hacen saltar.
  6   Y un poquito más adelante    con su hija se encontraba.
     --¿Dónde va la hija del rey    por un cántaro de agua?--
     . . . . . . . . . . . . . . . . . . .    . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
  8   y en el medio del camino    el cántaro se quebraba,
     y un poquíto m`s alante    con suhija se encontraba:
  10   --¿Dónde va la hija del rey,    tan sola y tan de manana?
     --Voy a por agua a la fuente    a coger la flor del agua.
  12   --¿Con qué la has de coger, hija?,    no llevas jarro ni jarra.--
     Metió la mano en el bolso    sacó un cántaro de plata.
  14   --Si te preguntan tus padres    quien te dio ese jarro jarra,
     di que una pobre mujer    que al niño de Dios empaña.--

Variantes: en la primera recitación, después del v. -5 dijo; voy por un cántaro de agua// que en medio del camino/ el cántaro se pedraba.// -6b la hija; -9a cómo lo has de. los vv. 1-5 fueron cantados, los vv. 6-12, recitados.
Notas: el segundo romance comienza en el v. 6.Después de decir el v. -7 comentó la recitadora: "Esto es del medio, pero no sé dónde."

Go Back
0049+0502:1 Conde Niño+Enamorada de un muerto (á)            (ficha nº: 3612)
[0502 Enamorada de un muerto  contam.]

Versión de Aisa (p.j. Jaca, Huesca, España).   Recitada por Orosia Usieto. Recogido antes de 1930. (Archivo: AMP). Publicada en Catalán 1970b, Por campos del romancero, 208.  052 hemist.  Música no registrada.

     Madrugaba Conde Niño    la mañana de San Juan,
  2   a dar agua a su caballo    a las orillas del mar;
     mientras el caballo bebe    él canta un lindo cantar.
  4   La reinalo está escuchando    desde su palacio real:
     --Mira, hija, cómo canta    la sirenita del mar.
  6   --No es la sirenita, madre,    la que solía cantar,
     que es un buen caballero    que me viene a festejar.
  8   --Si tal cosa yo supiera,    luego lo mando matar.--
     Ya mandó a sus criados    que lo fueran a matar:M}
  10   Diecisiete puñaladas,    la más pequeña mortal.M}
     Diecisiete años lo tuvo    debajo un fresco rosal,M}
  12   lo vestía y lo calzaba    como si hubiera de andar,M}
     y le enjuagaba la boca    con agua de embalsamar,M}
  14   para que no le oliera    cuando le iba a besar.M}
     Un día grande de fiesta,    día de San Sebastián,M}
  16   mudándolo de camisa    se quiso descoyuntar.M}
     --¡Ay, pobrecita de mí,    qué vida voy a llevar!
  18   si se lo digo a mi madre,    es cosa que lo dirá,
     si se lo digo a mi padre,    luego me manda matar;
  20   ¿si un tío que tengo monje    me lo quisiera enterrar?
     --Yo ya te lo enterraré,    pero no has de llorar--
  22   La niña, muy conformada,    un suspiro llegó a echar,
     desde la puerta la iglesia    hasta la grada el altar.
  24   Uno entierran en San Pedro,    otro entierran en San Juan;
     en uno nació una rosa,    en el otro un fresco rosal,
  26   y la reina, por envidia,    luego los mandó matar.

Nota: los vv. 9-23 corresponden a Enamorada de un muerto.

Go Back
0049+0796:1 Conde Niño+Valdovinos sorprendido en la caza (á)            (ficha nº: 3344)

Versión de Salio (ay. Pedrosa del Rey, ant. Riaño, p.j. Cistierna, ant. Riaño, comc. Riaño-La Reina, León, España).   Recitada por Leónides Prieto Ibáñez (69a). Recogida en Barniedo de la Reina por José Manuel Fraile Gil y Macario Santamaría Arias, 1989. (Archivo: ASFG; Colec.: Fraile Gil, J. M.). Publicada en Fraile Gil Rom-Panhisp.-1/CD, Primera Antología Sonora, 1992, v. 2, TECNOSAGA, KPD-(5)10.9004, corte 3.© Fraile Gil. Reproducida aquí con permiso del editor.  078 hemist.   Música registrada   (MP3 30 sec. clip). Versión completa (streaming media).

     Conde Olinos, conde Olinos    fue niño y pasó la mar.
  2   Levantóse conde Olinos    mañanita de San Juan
     a dar agua a su caballo    (y) a las orillas del mar.
  4   Mientras el caballo bebe,    canta un lindo cantar.
     La reina mora le oyó    de altas torres donde está.
  6   --Levantad, mis hijas todas,    las que dormís, recordad
     y oiréis a la sirena,    cómo canta por la mar.--
  8   Respondió la más chiquita,    más le valiera callar.
     --Que esa no es la sirena,    ni tampoco su cantar,
  10   qu` ese es el hijo del conde    que a mis montes va a cazar.
     --El que me le traiga vivo,    un reinado voy a dar
  12   y al que me lo traiga muerto,    con la infanta, de casar.--
     Al monte de los acebos    cien mil morillos se van
  14   en busca del conde Olinos,    no le pueden encontrar.
     Ya le encontraron dormido    debajo de un olivar.
  16   --¿Qué haces aquí, conde Olinos,    ¿qué vienes aquí a buscar?
     Si a buscar vienes la muerte,    te la venimos a dar;
  18   si a buscar vienes la vida,    de aquí no la has de llevar.
     --Oh mi espada, oh mi espada,    de buen oro y buen metal,
  20   ya que nunca me faltasteis,    ahora no me has de faltar;
     que si d`esta me libraras,    te vuelvo a sobredorar.--
  22   Por la gracia de Dios padre,    comenzó la espada a hablar:
     --Si tú meneas los brazos    como sueles menear,
  24   yo partire por los moros    como cuchillo por pan.--
     A eso de mediodía    no halló con quién pelear
  26   si no era una palomita    que volando fue a parar.
     --¿Dónde vienes?, palomita,    ¿qué vienes aquí a buscar?
  28   --Soy la infanta, conde Olinos,    de aquí te vengo a sacar.--
     Por el campo los dos juntos    se pasean par a par.
  30   La reina mora los vio,    también los mandó matar.
     Del uno nació una oliva    y del otro un olivar.
  32   La reina mora los vio,    también los mandó cortar.
     Del uno nació una fuente,    del otro un río caudal.
  34   Los que tienen el mal de amores    allí se van a lavar.
     La reina también los tiene,    también se quiere bañar.
  36   --Corre fuente, corre fuente,    qu` en ti me quiero bañar.
     --Cuando yo era hijo del conde,    tú me mandasteis matar;
  38   ahora que yo soy fuente,    de ti me quiero vengar:
     para todos correré,    para ti me he de secar.--

Nota: Los vv 11-25, procedentes del romance Valdovinos sorprendido en la caza 0796, aquí quedan perfectamente acoplados y subordinados a la intriga de Conde Niño. Otro resultado produce la contaminación de estos dos romances en una versión recogida en Lugo por A. Otero Álvarez en 1929 (Véase la entrada 1848, tema 459, versión 3). Leonides cantó este romance para J. M. Fraile Gil y otros en julio de 1985 durante la Encuesta LEÓN 85 del Seminario Menéndez Pidal (entrada 785, tema 50, versión 48), pero en vista de las importantes variantes entre una y otra recitación, he creído de interés no juntarlas. Nótese que en esa primera recitación (de 24 versos) curiosamente no se produjo la contaminación de Valdovinos sorprendido en la caza 0796. Por otra parte, el motivo de la fuente aparece en muchas versiones de Conde Niño (7, 13, 14-17, 21, 27-28, 30-33, 35-37, 41-42, 44-47, etc.), pero en todas ellas se acude a sus aguas curativas para remediar enfermedades físicas, como la ceguera, mientras que aquí--gran acierto (e indicio de lo que le motiva a mandar matar a los jóvenes enamorados)--la reina acude por un mal de amores.
Notas de Fraile Gil: Se cantaba durante las hilas invernales. La informante aprendió su repertorio romancístico principalmente de sus tías en Salio (hoy bajo el pantano de Riaño), al igual que su hermana Digna, quien también figura en esta Antología.
Nota: en compañía de Digna Leonides cantó el mismo romance en 1985 (véase el registro 785).

Go Back
0050:1 Ardid de la condesa de Castilla para liberar a su marido (á-o)            (ficha nº: 1401)

Versión de España. Documentada en 1550 en Silva de 1550 t. II. f. 91 (Otro romance del conde Fernán Gonzalez*); Canc. de rom. ed. de Medina, 1570. f. 54 y Timoneda, Rosa española* (Romance de como fue librado de la prision el Conde Fernan Gonzalez por astucia de su mujer). Reeditada en Wolf 1856b, Primavera y Flor de Romances, nº 18, vol. I, pp. 56-60 (Del conde Fernán Gonzáles.--IV.).  132 hemist.  Música no registrada.

     Preso está Fernán González,    el buen conde castellano;
  2   prendiólo don Sancho Ordóñez,    porque no le ha tributado
     En una torre en León    lo tienen a buen recaudo.
  4   Rogaban por él al rey    muchas personas de estado
     y también por él rogaba    ese monje fray Pelayo;
  6   mas el rey, con grande enojo,    nunca quisiera soltallo.
     Sabiéndolo la condesa,    determina ir a sacallo;
  8   cabalgando en una mula,    como siempre lo ha usado,
     consigo lleva dos dueñas,    y dos escuderos ancianos.
  10   Lleva en su retaguardia    trescientos hijos dalgo
     armados de todas armas,    cada uno buen caballo.
  12   Todos llevan hecho voto    de morir en demandarlo
     y de no volver a Burgos    hasta morir o librarlo.
  14   Caminan para León    contino por despoblado;
     mas cerca de la ciudad    en un monte se han entrado.
  16   La condesa, como es sabía,    mandó ensillar un caballo
     y mandóle a un escudero    que al conde quede aguardando,
  18   y que en siendo salido    se lo dé, y le ponga en salvo.
     La condesa con las dueñas    en la ciudad se ha entrado;
  20   como viene de camino    vase derecho al palacio.
     Así como el rey la vido,    a ella se ha levantado.
  22   --¿Adónde bueno, condesa?    --Señor, voy a Santiago,
     y víneme por aquí    para besaros las manos.
  24   Suplícoos me deis licencia    para al conde visitar.
     --Que me place--, dijo el rey    --pláceme de voluntad--.
  26   Llévenla luego a la torre,    donde el conde preso está.
     Por amor de la condesa    las prisiones quitádole han.
  28   Desde [h]a rato que llegó,    la condesa lo fue a hablar:
     --Levantaos luego, señor,    no es tiempo de echado estar,
  30   y vestíos estas mis ropas,    y tocaos vos mis tocados,
     y junto con esas dueñas    os salí acompañado,
  32   y en saliendo, que salgáis,    hallaréis vuestro caballo;
     íros heis para el monte,    do está la gente aguardando.
  34   Yo me quedaré aquí    hasta ver vuestro mandado.--
     Al conde le pareció    que era bien aconsejado;
  36   vístese las ropas de ella,    largas tocas se ha tocado.
     Las dueñas son avisadas,    a las guardas han llamado;
  38   las guardas estaban prestas,    quitan de presto el candado;
     salen las dueñas y el conde,    nadie los había mirado.
  40   Dijo una dueña a las guardas    que la andaban rodeando:
     --Por tener larga jornada,    hemos madrugado tanto.--
  42   Y así se partieron de ellas    sin sospecha ni cuidado.
     Luego que fuera salieron,    halló el conde su caballo,
  44   el cual tomó su camino    para el monte señalado.
     Las dueñas y el escudero    hasta el día han aguardado;
  46   subido se han a la torre    do la condesa ha quedado.
     Las guardas, desque las vieron,    mucho se han maravillado.
  48   --Decí, ¿a qué subís señoras,    háseos acá olvidado algo?
     --Abrí, veréis lo que queda,    porque llevemos recaudo.--
  50   Como las guardas abrieron,    a la condesa han hallado.
     Como la condesa vido    que las dueñas han tornado:
  52   --Id, decid al señor rey,    que, aquí estoy a su mandado,
     que haga en mí la justicia,    que el conde ya está librado.--
  54   Como aquesto supo el rey,    hallóse muy espantado;
     tuvo en mucho a la condesa    saber hacer tal engaño.
  56   Luego la manda sacar    y dalle todo recaudo,
     y envióla luego al conde,    muchos la han acompañado.
  58   El conde, desque la vido,    holgóse en extremo grado;
     enviado ha decir al rey,    que pues tan bien lo ha mirado,
  60   que le mandase pagar    lo del azor y el caballo,
     si no, que lo pediría    con la espada en la mano.
  62   Todo por el rey sabido,    su consejo ha tomado;
     sumaba tanto la paga,    que no pudo numerallo;
  64   así que, todo bien visto,    fue por el rey acordado
     de le soltar el tributo    que el conde le era obligado.
  66   De esta manera el buen conde,    a Castilla ha libertado.

Variantes:-2a el rey don Ordóñez. Silva, Tim.; -2b porque estaba d`él airado. Canc. de rom. ed. de 1570; -3b lo tiene a muy buen recaudo. Tim., Canc. de rom.; -4a al rey por él. Canc. de rom.; -5b don. Canc. de rom.; -6b nunca ha querido sacallo. Tim.; -7b librallo. Tim.,Canc. de rom.; -8b había. Canc. de rom.; -10a y llevaba en su reguarda. Canc. de rom.; -10b los quinientos. Tim.; -11b cada cual en buen caballo. Tim., Canc. de rom.; -15a muy. Tim. Canc. de rom; -18a para. Tim., Canc. de rom.; -18b se p. Tim., Canc. de rom.; -20a tal cual v. Tim.; -20 se fue derecho a palacio. Tim.; -22a ¿Dónde bueno vais, condesa?. Tim.; -24b que pueda al conde hablallo. Tim., Canc. de rom.; -25a Pláceme--, dijera el rey. Canc. de rom.; -25b pláceme de muy buen grado. Canc. de rom. que me place de buen grado. Tim.; -26 Llévanla llego a la torre / do está el conde aprisionado //. Tim., Canc. de rom.; -27b le han quitado. Tim., Canc. de rom.; -28a Pasada la medianoche. Canc. de rom.; -28b le ha hablado. Tim., Canc. de rom.; -29a señor marido. Tim.; -26 estar echado. Tim., Canc. de rom.; -29b tocaros heis mi tocado. Canc. de rom.; y tocáos este tocado. Tim.; -33a y guiaréis. Tim.; -34a que yo aquí me quedaré. Tim.; -38a están. Canc. de rom.; -39a las guardas. Silva; -40a Este verso y los tres que le siguen, faltan en la Rosa de Timoneda; -41b tanto madrugado. Canc. de rom.; -42a de ellos. Tim., Canc. de rom.; -41b En ser el conde salido // halló a punto su caballo, / y tomó luego el camino//. Tim.; -46b do la condesa han dejado. Tim.; -47a como l. v.. Tim., Canc. de rom.; -48a volvéis. Canc. de rom.; -48a Dícenles: --¿A qué volvéis?. Tim.; -48b hase acá algo olvidado?. Canc. de rom. decí ¿qué se os ha olvidado?. Tim.; -51b Este y el verso que precede, faltan en el Canc. de rom. y en la Rosa de Tim.; -52a dijoles: --Decid al rey. Tim.; -53a la injuria. Canc. de rom.; -53b porque ya el conde está en salvo. Tim.; -54a oyera. Tim.; -56a mandó. Canc. de rom., Tim.; -57a enviándosela. Canc. de rom.; -59a y envió. Canc. de rom.; envió a. Tim.; -59b t. mal. Canc. de rom.; -62b y su consejo tomado. Canc. de rom.; consejo en ello ha tomado. Tim.; -63b no hay quien pueda numerallo. Tim.; -65b conde estaba. Tim.; -66a Lo cual por el conde oido, / con gran placer lo ha otorgado// y así de aquesta manera /. Canc. de rom.
Notas: *De cómo fue librado de la prisión el conde Fernán González por astucia de su mujer. Timoneda.
** Nótese el variar del asonante en el texto de la Suis, y cómo las redacciones posteriores del Canc. de rom. y de Timoneda lo han uniformado. La prisión del conde de que trata este romance es la que sufrió por órden del rey don Sancho I de León al paso que el otro romance que empieza también por: Preso está Fernán González / el gran conde de Castilla //, trata de la prisión que sufrió en Navarra por orden del rey don García.

Go Back
0051:1 Abenámar (í-a)            (ficha nº: 1475)

Versión de España. Documentada en 1547 en Canc. de rom. s. a. f. 182 (Romance que dicen: Abenámar, Abenámar1); Canc. de rom. 1550. f. 191; Silva de 1550. t. I. f. 105; Canc. de rom. ed. de Medina del año de 1570 f. 74 y Timoneda. Rosa española (Romance del moro llamado Abenámar) Reeditada en Wolf 1856b, Primavera y Flor de Romances, nº 78, vol. I, pp. 250- 253.  052 hemist.  Música no registrada.

     --Abenámar, Abenámar,    moro de la morería,
  2   ¿qué castillos son aquellos?    ¡altos son y relucian!
     --El Alhambra era, señor.    y la otra es la mezquita;
  4   los otros los Alixares    labrados a maravilla.
     El moro que los labró    cien doblas ganaba al día.
  6   La otra era Granada,    Granada la noblecida
     de los muchos caballeros,    y de la gran ballestería.--
  8   Allí habla el rey don Juan,    bien oiréis lo que diría:
     --Granada, si tú quisieses    contigo me casaría:
  10   darte he yo en arras y dote    a Córdoba y a Sevilla,
     y a Jerez de la Frontera    que cabe si la tenía.
  12   Granada, si más quisieses    mucho más yo te daría.--
     Allí hablara Granada,    al buen rey le respondía:
  14   --Casada so, el rey don Juan,    casada soy, que no viuda;
     el moro que a mí me tiene    bien defenderme querría.--
  16   Allí habla el rey don Juan,    estas palabras decía:
     --Échenme acá mis lombardas    doña Sancha y doña Elvira,
  18   tiraremos a lo alto,    lo bajo ello se daría.--
     El combate era tan fuerte    que grande temor ponía:
  20   los moros del baluarte,    con terrible algacería
     trabajan por defenderse    mas facello no podían.
  22   El rey moro que esto vido    prestamente se rendía
     y cargó tres cargas de oro,    al buen rey se las envía;
  24   prometió ser su vasallo    con parias que le daría.
     Los castellanos quedaron    contentos a maravilla:
  26   cada cual por do ha venido    se volvió para Castilla.

Variantes: -2b Según Pérez de Hita fue «el rey don Juan el primero que hizo aquella pregunta al moro Abenámar»; lo que es yerro manifiesto, pues además de que este rey no estuvo jamás tan cerca de Granada, todos los datos de la versión más antigua de nuestro romance se ajustan muy bien con las relaciones históricas de la campaña del rey don Juan II. de Castilla contra los granadinos en el año de 1431, quien antes de la batalla de la Higueruela, «colocado en la puerta de su tienda, pedia prolijas explicaciones el infante Jusef (Jusef Aben Alhamar a Aben Almao) sobre los Alixares, la Alhambra, etc.», y por eso aplica también oeste suceso Lafuente Alcántara (Historia de Granada, Tomo III. pag. 232) con sobrada razón nuestro romance; La edición de 1550 y las posteriores del Canc. de rom. anteponen la introducción siguiente a este verso: Por Guadalquivir arriba / el buen rey don Juan camina: // encontrara con un moro / que Abenámar se decía. // El buen rey desque lo vido / de esta suerte le decía: // --Abenámar, Abenámar, / moro de la morería. // hijo eres de un moro perro / y de una cristiana cativa. // A tu padre llaman Halí / y a tu madre Catalina. // Cuando tú naciste, moro, / la luna estaba crecida, // y la mar estaba en calma, / viento no la rebullia. // Moro que en tal signo nace, / no debe decir mentira: // preso tengo un hijo tuyo, / yo le otorgaré la vida, // si me dices la verdad / de lo que te preguntaría. // Moro, si no me la dices, / a ti también mataría. // --Yo te la diré, buen rey, / si me otorgas la vida. //--Dígasmela tú, el moro, / que otorgada te sería. // ¿Qué castillos son aquellos, / que altos son y relucian?//; -5a labraba. Tim.; -5b La ed. de 1550 y las posteriores del Canc. de rom. intercalan entre este y el verso que le sigue en el texto los siguientes: y el día que no los labra / de lo suyo las perdia//: desque los tuvo labrados, / el rey le quitó la vida // porque no labre otros tales / al rey del Andalucía. //; -6a Lo demás. Tim.; -7b y de. Silva. Las ed. post. del Canc. de rom.; de la. Tim.; -8a hablara. Silva; habló. Tim.; -8b decía. Tim.; -12a si tú. Tim.; -13b al rey así. Tim.; -15b bien defenderme sabría. Tim.; -16a Allí hablara. Silva; Respondiera. Tim.; -16b bien oiréis que proseguía. Tim.; -17a Dénme acá esas bumbardas. Tim.; -18a y tiremos. Tim.; -20b algazaría. Tim.; -21a de. Tim.; -21b mas muy poco les valía. Tim.; -23a y carga. Silva cargando. Tim.

Go Back
0052:1 El rey Chico y la mora en Antequera (á-a)            (ficha nº: 1885)

Versión de Tánger (Marruecos).   Recogida por José Benoliel, entre 1904 y 1906 (Archivo: AMP; Colec.: Benoliel, J.). Publicada en IGR-vulgar 1999, p. 24.  032 hemist.  Música no registrada.

     --De tus amores, Mamilde,    tirarme he de esta ventana.
  2   --Si te tirares, mi vida,    te recibiré en mi falda.--
     Mamilde siguió adelante,    Xarifa quedó tirada.
  4   Ya la sacan a vender    en una plaza muy alta.
     A todos precios que daban    Xarifa no se contentaba.
  6   Tomara pluma y papel    y al punto notó una carta.
     Rey, que la está leyendo,    de suspiros no cesaba:
  8   --¿Ónde está mi alhaja rica,    ónde está mi rica alhaja?
     Si te me tienen los moros,    te me tendrán cautivada;
  10   si te me tienen cristianos,    te quitarán honra y fama;
     si te me tienen judíos,    gente son de honra y fama.
  12   Por tu vida, mi alcaide,    levantáivos de mañana,
     partiréis para Antequera    en busca de la mi dama,
  14   con doscientos mil moritos,    todos cargados de armas,
     y yo saldré a recibiros    vestido de oro y plata.--
  16   Otro día de mañana    Jarifa en la plaza estaba.

Go Back
0052.6:1 El rey moro y la mora cautiva en Antequera (á-a)            (ficha nº: 1473)

Versión de España. Documentada en 1573 en Timoneda, Rosa de amores. Reeditada en Wolf 1856b, Primavera y Flor de Romances, nº 76, vol. I, pp. 247-248 (Sobre la pérdida de Antequera).  038 hemist.  Música no registrada.

     Suspira por Antequera    el rey moro de Granada:
  2   no suspira por la villa,    que otra mejor le quedaba,
     sino por una morica    que dentro en la villa estaba;
  4   blanca, rubia a maravilla,    sobre todas agraciada:
     deziseis años tenía    en los dezisiete entraba;
  6   crióla el rey de pequeña,    más que a sus ojos la amaba,
     y en verla en poder ajeno    sin poder ser remediada,
  8   suspiros da sin consuelo,    que el alma se le arrancaba.
     Con lágrimas de sus ojos    Estas palabras hablaba:
  10   --¡Ay Narcisa de mi vida!    ¡Ay Narcisa de mi alma!
     Enviéte yo mis cartas    con el alcaide de Alhambra,
  12   Con palabras amorosas    salidas de mis entrañas,
     Con mi corazón herido    de una saeta dorada.
  14   La respuesta que le diste:    que escribir poco importaba.
     Daría por tu rescate    Almería la nombrada.
  16   ¿Para qué quiero yo bienes    pues mi alma presa estaba?
     Y cuando esto no bastare    yo me saldré de Granada;
  18   Yo me iré para Antequera    donde estás presa, alindada,
     Y serviré de captivo    sólo por mirar tu cara.

Go Back
0053:1 Cabalgada de Peranzules (é-o)            (ficha nº: 1542)

Versión de España. Documentada en 1573 en Timoneda, Rosa gentil (Romance de Sevilla). Reeditada en Wolf 1856b, Primavera y Flor de Romances, nº 128, vol. II, pp. 35-36.  046 hemist.  Música no registrada.

     Sevilla está en una torre    la más alta de Toledo;
  2   hermosa es a maravilla,    que el amor por ella es ciego.
     Púsose entre las almenas    por ver riberas del Tejo
  4   y el campo todo enramado,    como está de flores lleno.
     Por un camino espacioso    vio venir un caballero
  6   armado de todas armas,    encima un caballo overo.
     Siete moros traía presos    aherrojados con fierro;
  8   en alcance de éste viene    un perro moro moreno,
     armado de piezas dobles    en un caballo ligero.
  10   El continente que trae,    a guisa es de buen guerrero;
     blasfemando de Mahoma,    de sobrada furia lleno.
  12   Grandes voces viene dando:    --Espera, cristiano perro,
     que de esos presos que llevas    mi padre es el delantero,
  14   los otros son mis hermanos,    y amigos que yo bien quiero;
     si me los das a rescate,    pagártelos he en dinero
  16   y si hacerlo no quisieres,    quedarás hoy muerto o preso.--
     En oírlo Peranzules    el caballo volvió luego;
  18   la lanza puso en el ristre    para el moro se va recio,
     con tal furia y ligereza    cual suele llevar un trueno.
  20   A los primeros encuentros    derribádolo ha en el suelo;
     apeara del caballo,    el pie le puso en el cuello;
  22   cortárale la cabeza:    ya después que hizo esto
     recogió su cabalgada,    metióse dentro en Toledo.

Variantes: -7a Presos siete moros traía /. Enmienda del señor Durán en su Romancero general, I. p. 2; -21a En el suelo lo derriba, / y a los primeros encuentros// apeáranse del caballo /. Enmienda del señor Durán; -23b metióse luego. Durán.

Go Back
0054:1 Antequera pide auxilio a su rey (í-a)            (ficha nº: 1471)

Versión de España. Documentada en 1547 en Canc. de rom. s. a. 180; Canc. de rom. 1550, f. 189; Silva de 1550. t. I. f, 103 (Romance de Antequera) y Timoneda, Rosa española [Romance que dize. De An[te]quera salio el Moro]. Reeditada en Wolf 1856b, Primavera y Flor de Romances, nº 74, vol. I, pp. 241- 244.  110 hemist.  Música no registrada.

     De Antequera partió el moro    tres horas antes del día,
  2   con cartas en la su mano    en que socorro pedía,
     escritas iban con sangre,    mas no por falta de tinta.
  4   El moro que las llevaba    ciento y veinte años había;
     la barba tenía blanca,    la calva le relucía;
  6   toca llevaba tocada,    muy grande precio valía:
     la mora que la labrara    por su amiga la tenía;
  8   alhaleme en su cabeza    con borlas de seda fina;
     caballero en una yegua,    que caballo no quería;
  10   solo con un pajecico    que le tenga compañía,
     no por falta de escuderos,    que en su casa hartos había.
  12   Siete celadas le ponen    de mucha caballería,
     mas la yegua era ligera    de entre todos se salía.
  14   Por los campos de Archidona    grandes voces decía:
     --Oh buen rey, si tú supieses    mi triste mensajería,
  16   mesarías tus cabellos    y la tu barba vellida--
     El rey, que venir lo vido,    a recebirlo salía
  18   con trescientos de caballo,    la flor de la morería.
     --Bien seas venido, el moro,    buena sea tu venida.
  20   --Alá te mantenga, el rey,    con toda tu compañía.
     --Dime, ¿qué nuevas me traes    de Antequera, esa mi villa?
  22   --Yo te las diré, buen rey,    si tú me otorgas la vida.
     --La vida t` es otorgada,    si traición en ti no había.
  24   --Nunca Alá lo permetiese    hacer tan gran villanía;
     mas sepa tu real alteza    lo que ya saber debría,
  26   que esa villa de Antequera    en grande aprieto se vía,
     que el infante don Fernando    cercada te la tenía.
  28   Fuertemente la combate    sin cesar noche ni día;
     manjar que tus moros comen,    cueros de vaca cocida.
  30   Buen rey, si no la socorres    muy presto se perdería.--
     El rey, cuando aquesto oyera,    de pesar se amortecía;
  32   haciendo gran sentimiento    muchas lágrimas vertía;
     rasgaba sus vestiduras,    con gran dolor que tenía,
  34   ninguno le consolaba,    porque no lo permitia.
     Mas después en sí tornando    a grandes voces decía:
  36   --Tóquense mis añafiles,    trompetas de plata fina;
     júntense mis caballeros    cuantos en mi reino había;
  38   vayan con mis dos hermanos    a Archidona, esa mi villa,
     en socorro de Antequera,    llave de mi señoría.--
  40   Y ansí con este mandado    se juntó gran morería;
     ochenta mil peones fueron    el socorro que venía,
  42   con cinco mil de caballo,    los mejores que tenía.
     Ansí en la Boca del Asna    este real sentado había
  44   a vista dél del infante,    el cual ya se apercebia,
     confiando en la gran vitoria    que d` ellos Dios le daría.
  46   Sus gentes bien ordenadas,    de San Juan era aquel día,
     cuando se dió la batalla    de los nuestros tan herida,
  48   que por ciento y veinte muertos    quince mil moros había.
     Después de aquesta batalla    fue la villa combatida
  50   con lombardas y pertrechos    y con una gran bastida,
     con que le ganan las torres    de donde era defendida.
  52   Después dieron el castillo    los moros a pleitesía
     que libres con sus haciendas    el infante los pornía
  54   en la villa de Archidona,    lo cual todo se cumplía.
     Y ansí se ganó Antequera    a loor de Santa María.

Variantes: -1a salió. Tim.; -4b tenía. Tim.; -5a llevaba. Tim.; -6b que muy gran precio valía. Silva, Tim.; -8a alhareme. Silva, Tim.; -10a Este verso y los tres que le siguen, faltan en la Rosa de Timoneda; -13b todas. Tim.; -14a Archidonia Canc. de rom. s.a. y 1550; -21b aquesa villa. Tim.; -24b hacer yo tal. Tim.; -25a gran. Tim.; -33b sentía. Silva, Tim.; -35a después de en sí tornado. Silva; mas después en sí tornado Tim.; -41a quince. Tim.; -41a moros. Silva; -41b ese socorro que envía. Tim.; -43a Junto. Tim.; -43b el. Tim.; -44a y a vista del infante. Silva; a la vista del infante. Tim.; -45a en la vitoria. Tim.; -47b reñida. Tim.; -49a La batalla ya pasada. Tim.; -50a bombardas. Tim.; -55b con esfuerzo y valentía. Tim.

Go Back
0055:1 Moro alcaide (í-a)            (ficha nº: 1483)

Versión de España. Documentada en 1550 en Canc. de rom. 1550, f. 194. Reeditada en Wolf 1856b, Primavera y Flor de Romances, nº 84, vol. I, pp. 270 (De cómo el rey de Granada mandó prender al alcaide que perdió plaza de Alhama, conquistada por el marqués de Cádiz*.  016 hemist.  Música no registrada.

     --Moro alcaide, moro alcaide,    el de la barba vellida,
  2   el rey os manda prender    porque Alhama era perdida.
     --Si el rey me manda prender    porque es Alhama perdida,
  4   el rey lo puede hacer,    mas yo nada le debía
     porque yo era ido a Ronda    a bodas de una mi prima;
  6   yo dejé cobro en Alhama,    el mejor que yo podía.
     Si el rey perdió su ciudad,    yo perdí cuanto tenía:
  8   perdí mi mujer y hijos,    la cosa que más quería.--

Nota: *Fue conquistado el Castillo de Alhama el jueves, 28 de febrero del año de 1482. Véase la Historia de Granada por Lafuente Alcántara, t. III. pag. 363 a 369.

Go Back
0056:1 Merienda del moro Zaide (á-o)            (ficha nº: 1773)

Versión de Muiña (parr. Milleirós, ay. Pol, p.j. Lugo, Lugo, España).   Recitada por Josefa Fernández (61a). Recogida por Aníbal Otero Álvarez, 1931. (Archivo: AMP). Publicada en Catalán 1969b, pp. 87-94 (Ed. parcial). Reeditada en RT-Galicia 1998, p. 182.  026 hemist.  Música no registrada.

     Hoy es día de los Reyes,    primera fiesta del año;
  2   todas damas y doncellas    al rey piden aguinaldo.
     --Ni les pido oro ni plata,    ni tampoco su reinado,
  4   pídoles cuatro mil hombres    que salgan conmigo al campo.--
     Cuatro mil hombres pidieron    y cinco mil le han enviado,
  6   y por los montes donde iban    todo dejan arrasado,
     ni dejan cabra ni oveja,    ni pastor con su rebaño,
  8   a no ser un pobre viejo    de los miembros quebrantados.
     --¡Ay mi primo, ay mi primo!,    ¿dónde quedan mis hermanos?
  10   --Quédanche en Villafichosa,    todos juntos merendando.
     Unos merendan deprisa    y otros merendan despacio,
  12   a no ser el rey moro    que merenda de a caballo;
     con la punta de la lanza    coge pan, vino en la mano.

Go Back
0057:1 El Mostadí (á)            (ficha nº: 9069)

Versión de Alcazarquivir (Marruecos).   Recogida por Juan Martínez Ruiz, antes de 1963. (Archivo: AMP; Colec.: Martínez Ruiz). Publicada en Martínez Ruiz 1963, nº 33, pp. 123-123. Reeditada en Alvar 1966a, nº17, pp. 16-17.  018 hemist.

     Media noche ya es pasada,    media queda por pasar,
  2   cuando saliera el Gran Turco    de Tánger para Tetuán.
     Con `arabi, rebisin,    bárbaros, no hay que contar.
  4   Antes que a la sibdad yegue    un mensaje ha de mandar,
     a mano de ese Hayito    el grandi de la sibdad.
  6   --Si la sibdad me la diere,    yo no le haré ningún mal,
     si la sibdad no me diere,     yo le mandaré matar.
  8   En la batalla primera    destrosó media sibdad,
     y a la batalla segunda    con el moro se ha de quedar.
    

Go Back
0058:1 Muerte del duque de Gandía (í-a)            (ficha nº: 3369)

Versión de Rodas (isla de Rodas, Grecia).   Recitada por Abraham (60a) y Zelda Levy (60a). Recogida en Holon, Israel por Susana Weich-Shahak, 1988. (Archivo: NSAJ; Colec.: Weich-Shahak, S.; cinta: NSA Y5672a(16)). Publicada en Fraile Gil Rom-Panhisp.-1/CD, Primera Antología Sonora, 1992, v. 1, TECNOSAGA, KPD-(5)10.9004, corte 8.© Fraile Gil. Reproducida aquí con permiso del editor.  024 hemist.   Música registrada   (MP3 30 sec. clip). Versión completa (streaming media).

     Vide venir tres en caballo    haziendo gran polvorina
     . . . . . . . . . . . .    . . . . . . . . . . . .
  2   cercándose cerca del río    al río ya echarían.
     Allí había pexcadores    pexcando sus proverías.
  4   Echó ganchos y gancheras    por ver lo que les salía.
     Les salió un golpe d`oro    que hijo del rey parecía.
  6   Camisa lleva `n sus hombros    que n`un puño ya cabía.
     Anillo lleva en su dedo    que cien proves ricos hazía.
  8   Camisa lleva`n sus hombros    que n`un puño ya cabía.
     Pregoneros por la plaza    que`n hijo del rey vería:
  10   si se lo traían vivo,    ehian los hazería
     si se lo traían muerto,    cien ducuados ya daría
  12   En diziendo estas palabras    el romanso acabaría.

Notas: -5a golpe (?) (en otras versiones: duque, dulque, dunque, etc.); -10b ehian los hazería (frase turca: ihtiram, nn. honor, respect; ihtiram etmek, to pay respect, honor). Agradezco la ayuda de S. G Armistead con esta frase y alguna otra palabra que me hizo dudar [-6a lleva`n; -7b proves, -9b vería -11b ducuados (sp.)].
Notas de Fraile Gil: Las en otro tiempo populosas juderías están hoy deshabitadas, sus moradores que tanto sorprendieron por sus usos y lenguaje a los españoles que visitaron la isla en la década de los años veinte (intelectuales españoles de la época), sus moradores digo están hoy desperdigados; especialmente se asentaron en América del Norte y en Israel. Mi buena amiga Susana recogió a estos familiares de un alumno suyo la versión que presentamos. La grabación de este tema se encuentra en el National Sound Archives of Jerusalem (NSA) donde figura con la signatura Y5672a(16). Para ellos nuestro agradecimiento.

Go Back
0059:1 La reina Zara descubre sus celos (á-a)            (ficha nº: 1890)

Versión de Colombia s. l. (Colombia).   Recogida por Fray Pedro Fabo, 1907. (Archivo: AMP). Publicada en IGR-vulgar 1999, p. 28.  06 hemist.  Música no registrada.

     La mañana de San Juan    sale a recoger guirnaldas
  2   Sara, mujer del rey Chico    con sus más queridas damas,
     de fino cendal cubiertas    y con mantillas bordadas.

Go Back
0061:1 Don Manuel y el moro Muza (á-o)            (ficha nº: 653)

Versión de Chano (ay. Peranzanes, p.j. Ponferrada, ant. Villafranca del Bierzo, comc. Fornela, León, España).   Recitada por Felipe Cerecedo García (56a). Recogida por J. Antonio Cid, Bárbara Fernández, Margarita Pazmany y Ana Valenciano, 1979. (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta LEÓN 79; cinta: 1.22-9.1/B-03 y B-06). Publicada en TOL I 1991, pp. 23-24.  040 hemist.  Música no registrada.

     --De cara miro a Sevilla,    de cara miro a Granada.
  2   ¡De esa ciudad de Burgos    vengan tres y vengan cuatro,
     venga ese don Manuel    que es gran hombre de a caballo!--
  4   Bien lo oyera don Manuel,    de altas torres ha bajado.
     --¡Aprisa, aprisa, la ropa    y aprisa, aprisa el calzado,
  6   y aprisa, aprisa, la silla    para ensillar el caballo!--
     Cuando se estaba vistiendo    la sangre le caía a arroyo
  8   de las heridas viejas    que aún no le habían curado.
     . . . . . . . . . . . . . . . . . . .    Cuando llegó al campo
  10   allí estaba el mal moro,    que lo estaba esperando.
     --¿Quieres pelear a pie,    a pie o a caballo?
  12   --A pie no, perro moro,    a pie no, que estoy malo.--
     Tira el moro la su lanza,    viene el aire y la desvía.
  14   Don Manuel, como es ligero,    muy pronto se desviara.
     Tira don Manuel la suya,    la tiró como arrabiando;
  16   le cortara pecho y brazo    y el gabardón del caballo;
     le cortara la cabeza    y al buen rey se la ha llevado.
  18   --Aquí te traigo, buen rey,    aquí te traigo un regalo:
     la cabeza del mal moro    que le venía desafiando.
  20   --Muchas gracias, Manuel,
     de tres hijas que yo tengo    una andará a tu mandato.--

Nota: En la segunda recitación por cruce con el romance de Belardo y Valdovinos, añadió detrás del v. 12: Monta el moro en su caballo, / parece una torre erguida; // monta Manuel en la suya, / parece una palomina. //; y en la primera substituyó 13-16 por: Tira el moro la su lanza, / viene el aire y la desvía. // Tira don Manuel la suya, / la ha tirao con fantasía, // le cortara pecho y brazo / y el gabardón de la silla. Y al final añadió: ¡qué bueno eres tú, Manuel / y toda tu valentía!

Go Back
0063:1 Mira, Zaide, que te aviso (á-e)            (ficha nº: 1892)

Versión de Vilouta (parr. Tapia, ay. Ames, ant. Ames, p.j. Santiago, ant. Negreira, A Coruña, España).   Recitada por Josefa Pensado (c. 60a). Recogida por Óscar Lojo Batalla, entre 1915 y 1925 (Archivo: M. PV; Colec.: Sampedro). Publicada en IGR-vulgar 1999, p. 29.  041 hemist.  Música no registrada.

     --Mira, Zaide, que ch`aviso    que no pases por mi calle,
  2   nin hables con mis mujeres,    nin con mis cautivos trates,
     . . . . . . . . . . . . . . . . . . .    . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
     Quiero que entiendas, moro,    que por mi desgracia la traes.

Nota: Parece ser Lojo Batalla el recolector, pero no es seguro.

Go Back
0064:1 Muerte de don Alonso de Aguilar (á-a)            (ficha nº: 1500)

Versión de España. Documentada en 1600 en un pliego suelto del s. XVI. Nueva glosa fundada sobre aquel antiguo y verdadero romance de Álora la bien cercada etc.[Pliego suelto nº. 1: Praga II, pl. 54, 109-111; Dicc. 21]) y Pliego suelto del s. XVI. Romance de don Alonso de Aguilar etc. [Pl. s. No. 2: Gotinga, pl. 6, 45-47]. Reeditada en Wolf 1856b, Primavera y Flor de Romances, nº 95, vol. I, pp. 308-313 (Romance fronterizo XXXV.).  150 hemist.  Música no registrada.

     Estando el rey don Fernando    en conquista de Granada
  2   con valientes capitanes    de la nobleza de España,
     armados estaban todos    de ricas y fuertes armas.
  4   El rey los llama en su tienda    un lunes por la mañana.
     Desque los tuviera juntos    de esta manera les habla:
  6   --¿Cuál será aquel caballero    que, por ensalzar su fama,
     mostrando su gran esfuerzo    sube a la sierra mañana?--
  8   Unos a otros se miran,    el sí ninguno le daba,
     que la ida es peligrosa,    mucho más es la tornada,
  10   y con el temor que tienen    a todos tiembla la barba.
     Levantóse don Alonso    que de Aguilar se llamaba.
  12   --Yo subiré allá, buen rey,    desde ahora lo aceptaba;
     tal empresa como aquesa    para mí estaba guardada.
  14   Quiero morir o vencer    aquesa gente pagana;
     que si Dios me da salud    la injuria será vengada.--
  16   Armóse luego ante el rey    de las sus armas preciadas;
     saltó sobre un gran caballo,    y su escudo embrazara,
  18   gruesa lanza con dos hierros    en la su mano llevaba.
     Valiente va don Alonso,    su esfuerzo gran temor daba;
  20   van con él sus caballeros,    toda su noble compaña.
     Entre moros y cristianos    se traba cruel batalla;
  22   los moros, como son muchos,    a los cristianos maltratan.
     Huyendo van los cristianos,    huyendo por una playa.
  24   Esfuérzalos don Alonso    diciendo tales palabras:
     --¡Vuelta, vuelta, caballeros,    vuelta, vuelta a la batalla!,
  26   que aunque ellos eran muchos,    cobarde es el que desmaya.
     Acordaos del gran esfuerzo    de la gente castellana.
  28   Mejor es aquí morir    ejercitando las armas,
     que no vivir con deshonra    con vida tan aviltada:
  30   que muriendo viviremos,    pues vivirá nuestra fama,
     que la vida presto muere,    la honra mucho duraba.--
  32   Con estas palabras todos    muy gran esfuerzo tomaban;
     murieron como valientes,    ninguno con vida escapa.
  34   ólo queda don Alonso,    el cual blandiendo su lanza
     se mete entre los moros    con crecida y grande saña:
  36   a muchos quita la vida,    a otros muy mal los llaga.
     En torno lo cercan moros    con grita y gran algazara.
  38   Tantos moros tiene muertos    que sus cuerpos lo amparaba.
     Cércanlo de todas partes,    muy malamente lo llagan;
  40   siete lanzadas tenía,    todas el cuerpo le pasan.
     Muerto yace don Alonso,    su sangre la tierra baña.
  42   Llorando está, llorando    una captiva cristiana,
     que cuando niño pequeño    a sus pechos le criara.
  44   Estaba cerca del cuerpo    arañando la su cara.
     Tanto llora la captiva    que de llorar se desmaya,
  46   y después de vuelta en sí    con don Alonso se abraza,
     besaba el cuerpo defunto,    en lágrimas lo bañaba,
  48   torcía sus blancas manos,    los ojos al cielo alzaba,
     los gritos que estaba dando    junto a los cielos llegaban;
  50   las lástimas que decía    los corazones traspasan:
     --¡Don Alonso, don Alonso!    ¡Dios perdone la tu alma!,
  52   que te mataron los moros,    los moros del Alpujarra;
     no se tiene por buen moro    quien no te daba lanzada.
  54   Lloren todos como yo,    lloren tu muerte temprana,
     llórete el rey don Fernando,    tu vida poco lograda,
  56   llore Aguilar y Montilla    tal señor como le matan,
     lloren todos los cristianos    pérdida tan lastimada,
  58   llore ese gran capitán    pérdida tan señalada,
     que muerte de tal hermano    razon es, la gima y plaña:
  60   que tu esfuerzo tan crecido    esta muerte te causara.
     Dechado tomen los buenos    para tomar noble fama,
  62   pues murió como valiente,    y no en regalos de damas;
     murió como caballero    matando gente pagana.--
  64   Y estas palabras diciendo    otra vez se traspasaba.
     Llegó allí un moro viejo,    la barba crecida y cana:
  66   --No quiera Alá--, dijo a voces    --a ti más ofensa se haga.--
     Echó mano a un alfange,    la cabeza le cortara,
  68   tomóla por los cabellos,    para su rey la llevaba,
     diciendo: --Tal caballero    esforzado y de tal fama,
  70   no es justo siendo muerto,    que tal baldón se le haga.--
     El rey moro que lo vido,    gran pesar de ello cobrara;
  72   el cuerpo manda traer    de allí donde muerto estaba.
     Enviólo al rey don Fernando,    y la cabeza cortada;
  74   el rey hubo gran placer    en que muerto le cobraba,
     que puesto que allí muriera    su fama siempre volaba.

Variantes del Pliego suelto No. 2: -3b armados de fuertes armas; -4a llamó; -7b a la si