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Pan-Hispanic Ballad Project

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0001:1 Jimena pide justicia (á)            (ficha nº: 1413)

Versión de España. Recogida 00/00/1547 Publicada en Canc. de rom. s a. f. 155 (Romance de Jimena Gómez); Silva de 1550, t. I, f. 75 y Canc. de rom. ed. de Medina del año 1570, f. 44. Reeditada en Wolf 1856b, Primavera y Flor de Romances, nº 30, vol. I, pp. 99-100 (Del Cid.---III.).  034 hemist.  Música registrada.

     Cada día que amanece    veo quien mató a mi padre
  2   y me pasa por la puerta    por me dar mayor pesar
     con un falcón en la mano    que trae para cazar;
  4   mátame mis palomillas    que están en mi palomar.
     Rey que no face justicia    non debía de reinar,
  6   ni cabalgar en caballo,    ni con la reina holgar.--
     El rey cuando aquesto oyera    comenzara de pensar:
  8   --Si yo prendo o mato al Cid,    mis Cortes revolverse han;
     mandar le quiero una carta,    mandar le quiero llamar.--
  10   Las palabras no son dichas,    la carta camino va;
     mensajero que la lleva    dado la había a su padre.
  12   --Malas mañas habéis, conde,    no vos las puedo quitar,
     que cartas que el rey vos manda    no me las queréis mostrar.
  14   --No era nada, mi hijo,    sino que vades allá;
     quedávos aquí, mi hijo,    yo iré en vuestro lugar.
  16   --Nunca Dios atal quisiese,    ni Santa María lo mande,
     sino que adonde vos fuéredes    que vaya yo adelante.--

Variantes: -5b debría. Silva; 15b queadvos hijo. Canc. d e rom. s. a. quedadvos vos acá, hijo. Canc. de rom. ed. de Medina.

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0002:1 Rodriguillo venga a su padre (á-o)            (ficha nº: 1868)

Versión de Antequera (ay. Antequera, p.j. Antequera, Málaga, España).   Recitada por Juan Quirós de los Ríos y un mendigo sevillano. Recogida por Francisco Rodríguez Marín, entre 1876-1877 (Colec.: Rodríguez Marín, F.). Publicada en MMP Tratado 1903-1906, Antología XII, pp. 187-189, nº 20. Reeditada en IGR-vulgar 1999, pp. 10-12.  144 hemist.  Música registrada.

     En el tiempo que reinaba    el santo rey don Fernando,
  2   primo de aquel alevoso    nuestro rey que fue don Sancho,
     mandó hacer un pendón,    con seda todo labrado
  4   y en el medio una cruz roja    del apóstol Santiago,
     y, cuando lo tuvo hecho,    en la corte se ha plantado.
  6   --¿Hay alguno entre vosotros,    de los míos, mis vasallos,
     que me guarde este pendón,    que me lo tenga guardado,
  8   pa que cuando se lo pida    sea hombre para darlo?--
     Levantóse de su asiento    uno de los más ancianos:
  10   --Deme, buen rey, el pendón,    que yo bien sabré guardarlo.
     Tres hijos mancebos tengo,    en armas aventajados,
  12   pa que, cuando lo pidáis,    sean hombres para darlo.--
     Levantóse de otro asiento    ese que llaman Lozano;
  14   Le ha pegado un bofetón,    diciendo: --¡Vaya el villano!,
     porque hay hombres en la corte    más capaces de guardarlo.--
  16   Se fue el buen viejo a su casa,    corrido y avergonzado;
                                       la mujer le ha preguntado.
  18   Dióle en callar la respuesta    y ha sus tres hijos llamado;
     vino el mayor, luego vino    el que era de edad mediano
  20   y también vino el muy chico,    con el sombrero en la mano.
     Lo agarró por la muñeca,    lo más delgado del brazo;
  22   tres veces le dijo: "Suelta",    y, viendo que no ha soltado,
     ha sacado de la cinta    un puñal, y así le ha hablado:
  24                                     --Juro por el Cielo Santo
     que el no quitaros la vida    es porque me habéis criado.
  26   ¿Es posible, padre mío,    es posible, padre amado?,
     que habéis perdido el sentido    u os ha la razón faltado.
  28   --Ni yo he perdido el sentido,    ni la razón me ha faltado;
     la honra, sí, que me hizo afrenta    ese conde de Lozano.
  30   ¿Sabes lo que siento, hijo?,
     el verme como me veo,    viejo y cargado de años,
  32   sin atreverme a salir    con ese traidor al campo.
     --No sienta la pesadumbre;    siéntese y tome un bocado.--
  34   Mientras el padre comía    el muchacho se fue armando;
     Corrió salas y aposentos    y vio colgada de un clavo
  36   una espada ya mohosa    y estas palabras le ha hablado:
     --Bien sé que te correrás    de verme niño muchacho;
  38   pero confío en tu cruz    que he de volver bien vengado.--
     Y montándose en Babieca,    que es un ligero caballo,
  40   hacia la corte camina    y pregunta por Lozano.
     El rey le mandó a decir:
  42   --Detén, Rodrigo, batalla    por término de dos años.--
     Rodrigo dijo que no:    --Dos horas le doy de plazo.--
  44   El conde, como es valiente,    en cólera se fue armando:
     apriesa cogió la silla;    apriesa cogió el caballo;
  46   con una mano lo enfrena;    con la otra lo fue ensillando;
     con los dientes de su boca    la cincha le fue apretando,
  48   y sin poner pie en el estribo    montó en el veloz caballo;
     saltó por medio de todos,    corriendo y galopando,
  50   y las damas le decían    que no le hiciera agravio,
     porque es Rodrigo muy niño    y no era razón matarlo.
  52   Rodrigo dijo que fuertes    eran su lanza y su brazo,
     y al conde enciende la rabia    y ambos caminan al campo.
  54   --Ven acá, rapaz,-- le dijo.    --Me andas amenazando?
     Corre, ve y dile a tu padre    y también a tus hermanos,
  56   que con ellos y contigo    haré batalla en el campo.
     --Eso no, conde atrevido,    eso no, conde villano;
  58   que lo que yo no hiciere    no lo han de hacer mis hermanos.--
     El conde tiró su lanza,    que iba los vientos rajando;
  60   Rodrigo tiró la suya,    mas no la tiró jugando;
     que atravesó cota y pecho,    silla, y alcanzó al caballo.
  62   También dicen los escritos    que pasó la silla un palmo.
     Viéndose el conde así herido,    se ha apeado del caballo;
  64   Rodrigo, que vido esto,    también del suyo ha saltado,
     y echan mano a las espadas    y el combate se ha trabado.
  66   Y le cortó la cabeza,    también le cortó la mano.
     En la punta de su lanza    por bandera la ha clavado
  68   y ufano a la corte llega,    estas palabras hablando:
     --¿Hay alguno entre vosotros,    primos, parientes o hermanos,
  70   que salgan a la demanda?,    aquí para el campo aguardo.--
     Viendo que nadie salía,    a su casa ha caminado,
  72   y a su padre le presenta    la cabeza con la mano:
     --Éste es Rodrigo Ruy Díaz,    el sin igual castellano,
  74   hijo de Diego Laínez,    que mató al conde Lozano.--

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0003:1 Destierro del Cid (á-o)            (ficha nº: 2599)

Versión de Madeira s. l. (Madeira, Portugal).   Recogida por Pere Ferré y Joanne B. Purcell, publicada en JSBOT II, Folk Literature of the Sephardic Jews, 194-195. Reeditada en Costa Fontes 1997b, Índice Temático (©HSA: HSMS), p. 58, A5.  054 hemist.  Música registrada.

     . . . . . . . . . . . . . . . . . . .    . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
     --Por dois anos vais, Rodrigues,    p`ra fora do meu reinado.
  2   --Se me degradas por dois,    ê por quatro me degrado.--
     Lá caminhou Dom Rodrigues    muito bem aparelhado
  4   com cem homens a cavalo,    [. . . . . . . . . . . . . . . . . . .]
     tudo cavalinhos bons    a trompicar na calçada.
  6   O mais fraquinho de todos    até o vento rachava.
     Ao cabo de quatro anos    Dom Rodrigues lá passava.
  8   Estava o rei à janela    com sês moços e criados.
     --Que cavaleiro é aquele    qu` acolá vem a cavalo,
  10   de sua barbicha ruça,    sê cabelo acastanhado?
     --É Dom Rodrigues, senhor,    há quatro anos é degradado.
  12   --Donde vindes, Dom Rodrigues,    que vindes tão aumentado?
     As terras de Jerusalém    para ti as tens tomado?
  14   Cá me disseram, Rodrigues,    que vinhas muito afectado;
     parte com Pedro Drummond,    qu` é pobre mas é honrado.
  16   --Parte lá esses que tens,    que nã te custaram a ganhar,
     mas estes aqui qu` ê trago    bem me custaram a ganhar.
  18   S` ê tenho alguma coisa,    muito a mim me tem custado,
     à ponta da minha lança,    à unha do meu cavalo.
  20   De dia brigo c` os moiros,    à noite durmo armado.
     Palácios que você tem,    melhor têm os mês cavalos;
  22   do vestir que você veste,    melhor vestem mês criados;
     daquele comer que você come,    melhor comem mês soldados.
  24   --Ê sempre te vi, Rodrigues,    na corte falares largo.
     --Sempre t` ê conheci, rei,    do qu` é alheio um confiado.
  26   Venha três ou venha quatro,    ou o rei, com mil diabos,
     aqui tem o sangue d` homem,    coração de leão bravo.--

Véase también el romance a lo divino, La gloria ganada [0003.1] / De Onde Vindes, Bom Jesus [U70].
Título original: O DESTERRO DO CID (Á-O) / SGA A9. .

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0003.1:1 La Gloria ganada (á-o)            (ficha nº: 2846)

Versión de Madeira s. l. (Madeira, Portugal).   Documentada en o antes de 1987. Publicada en Galhoz 1987-1988, Rom. Pop. Port. 526.13-17. Reeditada en Costa Fontes 1997b, Índice Temático (© HSA: HSMS), p. 310, U70.  010 hemist.  Música registrada.

     --Donde venis, grand Jesus,    tam rendido e tam cansado?
  2   --Viengo de Jerusalém,    de resgatiar los cristianos.
     --Pelo camiño m` han dito    que la glória emos ganhado.
  4   --Se le eis ganhado, sim senhor,    bom trabalho vos há custado:
     bons martírios, bons açoutes,    buenas lanças com três cravos.--

Nota del editor: Este romance constitui uma versão de O Desterro do Cid (A5) ao divino [ La gloria ganada 0003.1].
Título original: U70. DONDE VINDES, BOM JESUS (Á-O)

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0004:1 Quejas de doña Urraca (á-a)            (ficha nº: 1422)

Versión de España. Recogida 00/00/1547 Publicada en Canc. de rom. s. a. f. 158; Silva de 1550 t. I. f. 79; Canc. de rom. 1550. f. 146 y Timoneda, Rosa española (Romance de doña Urraca). Reeditada en Wolf 1856b, Primavera y Flor de Romances, nº 36, vol. I, pp. 115-116 (Del Cid.--XI.).  034 hemist.  Música registrada.

     --Morir vos queredes, padre,    San Miguel vos haya el alma.
  2   Mandastes las vuestras tierras    a quien se vos antojara,:
     a don Sancho a Castilla,    Castilla la bien nombrada,
  4   a don Alonso a León,    y a don García a Vizcaya.
     A mí porque soy mujer,    dejáisme desheredada.
  6   Irm` he yo por esas tierras    como una mujer errada
     y este mi cuerpo daría    a quien se me antojara:
  8   a los moros por dineros    y a los cristianos de gracia;
     de lo que ganar pudiere    haré bien por la vuestra alma.
  10   --Calledes, hija, calledes,    no digades tal palabra,
     que mujer que tal decía,    merescia ser quemada.
  12   Allá en Castilla la Vieja    un rincon se me olvidaba,
     Zamora había por nombre,    Zamora la bien cercada;
  14   de una parte la cerca el Duero,    de otra, peña tajada,
     de la otra, la morería:    una cosa muy preciada.
  16   Quien vos la tomare, hija,    la mi maldición le caiga.--
     Todos dicen amen, amen,    sino don Sancho que calla.

Variantes: -6a de tierra en tierra. Silva, Tim.; -8b en gracia. Silva; -9b La ed. de 1550 y las posteriores del Canc. de rom. interponen aquí los cuatro hemistiquios siguientes: Allí preguntara el rey: / ¿Quién es esa que así habla? // Respondiera el arzobispo: / Vuestra hija doña Urraca. //; -15a del otro. Canc. de rom. s. a. y 1550; y de otra. Timoneda; -16a quitare. Silva, Tim.; -17b La ed. de 1550 y las posteriores del Canc. de rom. añaden aquí los siguientes versos, intercalados, claro está, para unir este romance con él que dice: Afuera afuera, Rodrigo, al cual sirven de introducción, a que van impresos también como romance separado, con un principio algo diferente (véase al no. 773 en el Romancero general del señor Durán): El buen rey era muerto: / Zamora ya está cercada: // de un cabo la cerca el rey / del otro el Cid la cercaba. // Del cabo que el rey la cerca / Zamora no se da nada; // del cabo que el Cid la cerca, / Zamora ya se tomaba. // Asomóse doña Urraca / asomóse a una ventana, //de allá de una torre mocha / estas palabras hablaba//.

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0004.1:1 Quejas de la Magdalena (á-a)            (ficha nº: 1812)

Versión de Veiga de Forcas (ay. Pedrafita do Cebreiro, p.j. Lugo, ant. Becerreá, Lugo, España).   Recitada por Ramona Aira (66a). Recogida por Raquel Calvo, Bárbara Fernández, Pere Ferré y Ana Valenciano, 16/07/1983 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta GALICIA 83; cinta: 8.16-7.3-B13 y 4-A2). Publicada en CPG 1986 II.2, p. 64, nº. 59a1 (Sin música). Reeditada en RT-Galicia 1998, pp. 443.  016 hemist.  Música registrada.

     . . . . . . . . . . . . . . . . . . .    . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
     Berraba por Magdalena    que le curara la llaga.
  2   Magdalena respondióe    muy triste y muy enojada.
     --¿Qué tienes tú, Magdalena,    tan triste y tan enojada?
  4   --¿Que hein de ter de min, Dios mío,    que hein de ter de min, coitada?
     De tres hermanos que somos    yo son la más deserva[da].
  6   --Anda, Magdalena, anda,    no eres la más deservada,
     que en el cielo hay una silla    para ti muy bien guardada
  8   cuberta de terciopelo,    de ángeles i-arrodiada.
     . . . . . . . . . . . . . . . . . . .    . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

Nota: Véase la entrada 1422 para una versión antigua de Quejas de doña Urraca (el romance fuente de esta contrafactura).

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0005:1 Silvana (í-a)            (ficha nº: 1068)

Versión de Candín (ay. Candín, p.j. Ponferrada, ant. Villafranca del Bierzo, comc. Ancares, León, España).   Recitada por Consuelo Fernández (65a). Recogida por Diego Catalán, J. Antonio Cid, Flor Salazar y Ana Valenciano, 18/07/1977 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta NORTE 77; cinta: `Candín-Trascastro-A` A3). Publicada en AIER 1 (1982), nº 36:3, pp. 219-220 y TOL II 1991, pp. 75-76.  046 hemist.  Música registrada.

     El rey tenía tres hijas,    el rey tres hijas tenía;
  2   una se llama Isabel,    otra se llama María,
     otra se llama Sildana,    las cosas que él más quería.
  4   El pícaro de su padre    de amores la pretendía.
     --Pierde el honor, Sildana,    piérdelo tú, hija mía.
  6   --¿Cómo le ha de perder, padre,    si vergüenza me daría?--
     Baja la escalera abajo,    sube la escalera arriba,
  8   retorciendo sus dedillos    y anillos de oro partía.
     --¿Tú qué tienes, la Sildana,    tú qué tienes, hija mía?
  10   --¡Yo qué ha de ter, madre,    si vergüenza me daría:
     si el pícaro de mi padre    de amores me pretendía!
  12   --Calla, calla, la Sildana,    calla, calla tú, hija mía,
     calla, calla, la Sildana,    que eso yo lo compondría:
  14   Tú pondrás mis tocas,    yo pondré tus gargantillas;
     yo iré para tu cama,    tú irás para la mía.
  16   --Pierde el honor, Sildana,    piérdelo tú, hija mía.
     --¿Cómo le ha de perder, padre,    siendo tres veces parida?
  18   --¿A quién pariste, Sildana,    a quién pariste, hija mía?
     --Parí a Isabel,    y también a María,
  20   y también a Sildanita,    cosas que usted más quería.
     --No pensé que entre mujeres    tal discubrimiento había;
  22   de los profundos infiernos,    tú, mujer, me sacarías.--
     ¡Válgame Nuestra Señora,    y la Sagrada María!

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0005+0004:1 Silvana+Quejas de doña Urraca (á-a)            (ficha nº: 2603)

Versión de S. Vicente (c. S. Vicente, Madeira, Portugal).   Recitada por Maria da Luz Drumond. Recogida por Joanne B. Purcell, 01/06/1970 (Archivo: JBP; Colec.: JBP 1969-1970; cinta: 181A, n° 9, rotação 497). Publicada en Purcell 1987, Ilhas 2.1, 50-51. Reeditada en Costa Fontes 1997b, Índice Temático (©HSA: HSMS), p. 60-61, A8 (publ. sólo los vv. 25-34 para ejemplificar el rom. de D. Urraca).  067 hemist.  Música registrada.

     Caminhou Dona Silvana    por a sua varanda acima,
  2   guitarra d` ouro à cinta,    grande instrumento faria.
     O magano de seu pai    d` amores a encometia.
  4   --Bem puderas tu, Silvana,    seres minha sequer um dia.
     --Serei uma, serei duas,    serei toda a minha vida,
  6   mas as penas do inferno,    meu pai, quem as passaria?
     --Penas por ti, Silvana,    eu as passo cada dia;
  8   lá está um padre em Roma    que isso nos perdoaria.--
     Caminhou Dona Silvana    toda cheia d` agonia.
  10   Avistava as suas criadas,    suas penas não contaria.
     --Minha mãe, se estais no céu,    valei-me hoje neste dia;
  12   meu pai me quer cometer    sendo eu a sua filha.
     --Dá-me cá esse teu fato    de oiro e pedraria,
  14   quero falar a teu pai    como lhe falava em vida.
     --Oh, bem vinde vós, Silvana,    oh, bem vinde, filha minha,
  16   se me vieres honrada,    uma tença eu te daria
     e se não vieres honrada,    a vida t` eu tiraria.
  18   --Como posso vir honrada    s` eu já três filhos teria?
     Um Dom Paulo, outro o João,
  20   outra a pobre de Silvana    que a trazes cometida.
     --Oh, maldita seja a filha    qu` ao seu pai descobriria!
  22   --Oh, bendita seja a filha,    se ela é tua, também minha,
     que livraria o seu pai    do pecado em que faria!
  24   E se tem de repartição,    só tem duas horas de vida.--
    
(Começaram repartir os bens todos. E nem se lembrou da Silvana, nã
     lhe deixava nada. Foi lá, a menina Silvana disse:)
     --Eu voua por esse mundo    como filha malfadada.
  26   `Poi c`a minha roca à cinta,    já qu` espada nao me é dada.
     Nem de preto, nem de branco,    de ninguém serei guardada.
  28   --Que palavras são aquelas,    mulher tão desaustinada?
     --Ê a tua filha Silvana    que a deixai deserdada.
  30   --Deus se não lembre de mim    se tal filha me lembrava!
     Deixo a terra de Birona,    pa` não ficares deserdada;
  32   numa banda corre o oiro,    na outra prata lavrada.
     --Pa` que quer` aquela terra,    se Dom João ma tomara?
  34   --Se Dom João ta tomara,    pro maldição lha deixara.
    
(Antão ela ficou mais rica ainda qu` os outros.)

Notas: -2bgrande instrumento audição duvidosa; -3bencometia, `acometia`; -26b`poi`, `depois`; 34bpro, `por`. Depois do -3b disse: "Que também era filha dum rei.".Véase también este romance a lo divino: Quejas de la Magdalena [0004.1] / As Queixas de Maria Madalena (U18).
Título original: QUEIXAS DE D. URRACA (Á-A).

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0005+0075:1 Silvana+Delgadina (í-a+á-a)            (ficha nº: 2733)

Versión de Portugal s. l. (Portugal).   Documentada en o antes de 1913. Publicada en Thomás 1913, Velhas Canções, pp. 12-13. Reeditada en Costa Fontes 1997b, Índice Temático , p. 200, P1 y RºPortTOM 2003, vol. 3, nº 1134, pp. 338-340 © Fundação Calouste Gulbenkian.  106 hemist.  Música registrada.

     Passeava Silvaninha    pelo corredor acima,
  2   levava viola d` oiro,    oh que tão bem a tangia!
     Seu pai que lhe aparece,    estas falas lhe dizia:
  4   --Bem puderas tu, Silvana,    uma noite seres minha!
     --Fora uma, fora duas,    fora mesmo cada dia;
  6   mas as penas do Inferno,    quem por mim as pagaria?
     --Pagá-las-ei eu, Silvana,    que as peno cada dia.--
  8   Foi-se dali a Silvana    e bem triste que ela ia;
     em cata da sua madre,    que tudo lhe contaria.
  10   --Que tens tu, ó Silvaninha,    que tens tu, ó minha filha?
     --Oh, quem tal pai não tivera,    quem não fora sua filha,
  12   que vem falar me de amores,    ó minha mãe, cada dia!
     --Cala-te aí, minha filha,    que isso remédio havia.
  14   Deita-te na minha cama,    na tua me deitaria.--
     Lá pela noite adiante    seu pai que a acometia.
  16   --Se eu soubera, Silvaninha,    que estavas tão corrompida
     eu as penas do Inferno    por ti não as passaria!
  18   --Esta não é a Silvana,    é a mãe que a paria;
     quem poderia julgar    que seu pai a acomettia?
  20   --Oh! Maldita seja a filha    que seu pai foi descobrir!--
     Manda-a meter numa torre    que nem sol nem lua via;
  22   dão-lhe a comida por onça,    água quase não bebia.
     Ao cabo de sete anos,    de sete anos e um dia,
  24   assubiu a uma ventana    que ao cimo da torre havia
     e viu estar sua madre,    no jardim, sem companhia.
  26   --Deus vos guarde, ó minha madre,    madre minha da minh` alma;
     peço-vos por Deus do céu    que me deis umjarro de água;
  28   que se me aparta a vida,    que se me arranca a alma!
     --Filha do meu coração,    quem te pudera dar água;
  30   mas teu pai fez juramento    pela cruz da sua espada
     que aquele que te der água    tenha a cabeça cortada.--
  32   Silvaninha assubiu    a outra ventana mais alta
     e viu estar os irmãos    no campo, jogando as canas.
  34   --Deus vos salve, meus irmãos,    meus irmãos da minha alma;
     peço-vos por Deus do céu    que me deis um jarro de água;
  36   que se me aparta a vida,    que se me arranca a alma!
     --Quem vos pudera dar água,    ó mana tão desgraçada!
  38   Mas nosso pai tem jurado,    pela cruz da sua espada,
     Que aquele que te der água    tenha a cabeça cortada!--
  40   Assomou-se Silvaninha    a uma ventana mais alta
     Donde viu andar seu pai    passeando numa sala.
  42   --Deus vos guarde, ó meu padre,    padre meu da minha alma;
     peço-vos por Deus do céu    que me deis um jarro de água;
  44   que se me aparta a vida,    que se me arranca a alma;
     que eu vos prometo, meu pai,    de ser vossa namorada!
  46   --Venham aqui os meus pajens,    criados da minha casa,
     tragam todos jarros d` oiro    para à Silvana dar água;
  48   o primeiro que chegar    tem a comenda ganhada;
     o último a aparecer    tem a cabeça cortada!--
  50   Quando chegaram à torre,    Silvaninha se finava
     nos braços da Virgem Santa,    dos anjos acompahada.
  52   --Ó Silvana, minha filha,    que assim foste desgraçada;
     a tua alma está no céu    e a minha está condenada!--

Nota del editor: Como geralmente ocorre na tradição portuguesa, esta versão prossegue com Delgadinha (P2) [0075], vv 26-53.
Título original: SILVANA (Í-A) (=SGA P1)

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0005+0503:1 Silvana+Conde Alarcos (í-a+estróf.)            (ficha nº: 6724)

Versión de Ribeira de Areias (c. Velas, isla de S. Jorge, Açores, Portugal).   Recitada por Bárbara de Azevedo (unos 90a) y Mariana da Conceição. Recogida por Mariana da Conceição, (Colec.: Teixeira Soares de Sousa, J.). Publicada en Braga 1869, (y Braga 1982), 259-264. Reeditada en Harding 1887, I. 156-160; Soares de Sousa 1902, 317-323; RGP I 1906, (reed. facs. 1982), 483-488; Redol 1964, 631-633; Cortes-Rodrigues 1987, 357-361; Carinhas 1995, II, 35-37 y RºPortTOM 2001, vol. 2, nº 769, pp. 474-476. © Fundação Calouste Gulbenkian.  154 hemist.  Música registrada.

     Passeava-se a Silvana,    por um corredor acima,
  2   seu pai a estava mirando,    da cama donde jazia,
     se ela mui bem passeava,    melhor romance fazia.
  4   --Bem me pareces, Silvana,    em trajo de cada dia,
     que a madre de vossa mãe,    com quanto ouro havia.
  6   Bem podieis vós, Silvana,    dormir comigo um dia,
     que as penas do inferno,    eu por vós as penaria.
  8   --Deixai-me ir ao meu quarto,    vestir um novo vestido,
     que este que agora tenho,    tal cousa não cometia.
  10   Case-me, senhora mãe,    hoje neste santo dia,
     que um pai que Deus me deu,    de amores me cometia.
  12   --Vosso pai é homem velho,    isso foi em zombaria.
     --Renego do seu zombar,    mais da sua zombaria.
  14   Case-me, senhora mãe,    hoje neste santo dia.
     --Filha, já não há na corte,    um que vos merecia.
  16   --Eu mereço-me de um conde,    marido de minha tia.
     mandai vós cá chamar,    para cá jantar um dia,
  18   que depois da sobremesa,    eu própria lhe falaria.--
     A razão não era dita,    criado à porta batia.
  20   --Senhor conde está em casa?    El-rei o manda chamar.
     --Isso não é p`ra meu bem,    certo será p`ra meu mal.--
  22   Indo pela corte dentro,    mil cortesias fazia,
     mandaram-lhe pôr a mesa,    puseram-lhe graves comidas.
  24   Atimante a sobremesa,    o seu prato de alegria.
     --Alembra-te, conde, alembra-te,    o que fizestes um dia?
  26   --Eu tal cousa não me lembra,    nem isso me parecia.
     --Anda, vai para casa,    vai matar dona Maria.
  28   --Saiba o senhor rei conde,    que ela a morte não merecia.
     --Pega por água dos pés,    por outras cousas que tal,
  30   se ela não a tiver pronta,    razão tens, vai-a matar.--
     Foi-se o conde para casa,    bem triste, bem anojado.
  32   --Contai-me, conde, contai-me,    contai-me das vossas mágoas.
     --Como hei-de contar mágoas,    senhora dona Maria?
  34   Se ele a ceia está pronta,    eu ceiar quereria.
     --A ceia está já pronta,    como dantes sucedia,
  36   contai-me das vossas mágoas,    como contas alegrias.--
     Foram-se assentar à mesa,    nem um, nem outro comia.
  38   --Como hei-de contar mágoas,    senhora dona Maria?
     Se a água dos pés está pronta,    eu lavar-me quereria.
  40   --A água dos pés está pronta,    como dantes sucedia,
     contai-me das vossas mágoas,    como contas alegrias.
  42   --Se a cama está feita,    eu deitar-me quereria.--
     Foram-se deitar na cama,    nem um, nem outro dormia,
  44   as lágrimas de um e outro,    toda a cama alagariam.
     --Contai-me das vossas mágoas,    como contais alegrias.
  46   --Como vos contarei mágoas,    senhora dona Maria?
     O rei vos manda matar,    para dar honra à filha.
  48   --E vós não lhe perguntastes    isso que remédio tinha?
     --Isso lhe preguntei eu,    disse ele que não sabia.
  50   --Esse rei de mil diabos,    que raiva me tomaria?
     Já me matou pai e mãe,    e três irmãos que havia.--
  52   Estando nesta aflição,    o rei à porta batia:
     A condessa não é morta?    Senão ele a mataria.
  54   --A condessa não é morta,    mas já está nessa agonia.
     --Mata conde, mata conde,    antes de uma ave-maria.
  56   --Deixa-me dar um passeio,    da sala para o quintal,
     adeus cravos, adeus rosas,    adeus flor do laranjal.
  58   Deixa-me dar um passeio,    da sala para o jardim,
     adeus cravos, adeus rosas,    adeus flor do alecrim.
  60   Deixem-me dar um passeio,    da sala para a cozinha,
     venham-me cá os escravos,    que tanto bem me serviram,
  62   amanhã servirão outra,    de mais alta senhoria.
     Venham-me cá os meus filhos,    que os quero abraçar,
  64   as palavras da madrasta    nunca os hão-de acalentar.
     Quando lhe pedirem pão,    água fria lhe há-de dar,
  66   quando lhe pedirem vinho,    com um viminho lhe há-de dar.
     Mama, mama, meu menino,    neste leite derradeiro,
  68   nunca tornarás a achar    uma mãe como a primeira.
     Chamem-me o filho mais velho,    que eu o quero aconselhar,
  70   que conselhos da madrasta    mo hão-de escandalizar.
     Venha cá uma toalha,    dessas mais finas que houver,
  72   para apertar a garganta,    que o nosso rei assim quer.
     Tocam os sinos na corte,    ai Jesus! quem morreria?--
  74   Responde o infante do berço,    que ainda falar não sabia.
     --Alvíssaras, senhor pai,    que eu as dou com alegria,
  76   morreu a dona Silvana,    pela traição que fazia,
     quis descasar um casal,    cousa que Deus não queria.--

Nota del editor de RºPortTOM 2001: provavelmente recitada por Bárbara de Azevedo (unos 90a), ou Mariana da Conceição.

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0006:1 Muerte del príncipe don Juan (á-a)            (ficha nº: 348)

Versión de Otero de Herreros (ay. Otero de Herreros, p.j. Segovia, Segovia, España).   Recitada por Gregoria Prieto. Recogida por María Goyri, 00/08/1912 (fecha deducida) (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en TRC-Segovia 1993, p. 13.  023 hemist.  Música registrada.

     Tristes nuevas, tristes nuevas    que se corren por España,
  2   que el infante don Juan    está malito en la cama.
     Siete dotores le asisten    de los mejores de España;
  4   unos le toman el pulso,    otros le miran la cara,
     otros le miran la sangre    que de su cuerpo derrama.
  6   --Mucho mal traéis, don Juan,    mucho mal os acompaña.
     Tres horas tenéis de vida,    hora y media va pasada,
  8   otra hora y media sus queda    para encomendar vuestra alma.--
     [. . . . . . . . . . . . . . . . . . .    . . . . . . . . . . . . . . . . . . .]
     Menos el anillo de oro    que la di de enamorada.
     [. . . . . . . . . . . . . . . . . . .    . . . . . . . . . . . . . . . . . . .]
  10   Estando en estas razones,    la esposa por allí entraba
     [. . . . . . . . . . . . . . . . . . .]    al suelo cae desmayada,
  12   no pueden volverla en sí    ni con vino ni con agua.

Nota: El v. 9 añadido después de acabar la recitación (sin indicación del lugar al que pertenece).

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0006+0079+0020:1 Muerte del príncipe don Juan+Robo del Sacramento+Penitencia del rey don Rodrigo (í-a) (á-a+á-o+í-a)            (ficha nº: 2371)

Versión de San Martín de Valdetuéjar (ay. Valderrueda, ant. Renedo de Valdetuéjar, p.j. Cistierna, ant. Riaño, comc. Puente Almuhey, León, España).   Recitada por Amparo Álvarez Fuentes (60a) y Ascensión Álvarez Fuentes (63a). Recogida por J. Antonio Cid, Thomas Lewis, Madeline Sutherland y Jane Yokoyama, 14/07/1977 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta NORTE 77; cinta: `Soto-San Martín` A11 14 16 y B7). Publicada en AIER 2 (1982), nº 92:1, pp. 178-179.  045 hemist.  Música registrada.

     Nobardía, Nobardía,    ¿qué se cuenta por España?
  2   Es la muerte de don Juan,    que está malito en la cama.
     Malito está que se muere,    malito está que se acaba,
  4   malito está que no llega    a las dos de la mañana.
     Unos le curan con vino,    otros le curan con agua,
  6   otros dicen    que su mal no es nada.
     Cartas y requisitorias    van volando por España;
  8   van en busca de don Juan,    que en Madrid está jugando.
     Van en busca ` un confesor    que le confiese sus pecados:
  10   --Maté a mi padre y a mi madre
     y una hermana que tenía,    de ella me gocé siete años.
  12   --No te absuelvo, penitente,    que son muchos tus pecados.
     Si quieres volverte cera,    pábilo yo te daría.
  14   --Señor, cera no me vulvo,    que yo más, sí, merecía.
     --Si quiers meterte en un horno,    paja yo te daría.
  16   --En un horno no me meto,    que yo más, sí, merecía.
     --¿Si quieres meterte a una cueva    con una serpiente viva?
  18   A una cueva, sí, me voy,    que eso sí lo merecía.--
     Le come de medio abajo,    le come de medio arriba,
  20   y al llegar a las entrañas,    el penitente moría.
     La campanas de aquel pueblo    con el aire se ceñían.
  22   Unos dicen: --¿Quién murió?--    Otros dicen: --¿Quién moría?
     --El penitente don Juan,    que pa los cielos camina.

Variantes: 2a Es la m. del rey d J.; 2a que el pobrecito d. J.; 4b la una ` la m.; 6a y los doctores dicen; 11b con ella tuve siete hijos; 14a omite señor; 16a Señor, en; 17a Pues `berte ido a; 18b q. ello yo l. m.; 22b Otros, que quién moría; 23a y era pobrecito d. Juan.
Notas: Las recitadores comentan después del 8 Primero la canción es que `tío se fue a torear a Madrid; tras 11 Y entonces le dijo el cura: --Eso, hijo, es mucho pecado; ahora te vamos a mandar tres cosas de penitencia. --Tres cosas le mandó, pero que vamos, que se quemara en un horno ardiendo de los del pan; después de 16 que él necesita más castigo.

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0006+0080:1 Muerte del príncipe don Juan+Muerte ocultada (á-a)            (ficha nº: 2484)

Versión de La Cruz Santa (ay. Los Realejos, ant. Realejo Alto, p.j. La Orotava, isla de Tenerife, Santa Cruz de Tenerife, España).   Recitada por Carmen Hernández Olivera (48a). Recogida por Mercedes Morales, entre 1952-1953 (Colec.: Morales, M.). Publicada en FM-Canarias 1969, I: p. 246, nº 241).  052 hemist.  Música registrada.

     viejecita
     ¿Qué se corre por el mundo,    qué se corre por España?
  2   que el capitán de don Juan,    se encuentra enfermo en la cama.
     Cuatro doctores lo curan    de los mejores de España,
  4   enfermo de calentura,    que otro mal no le encontraban.
     En el medio de ellos dice:    --No siento mi muerte amarga,
  6   sino dejar esta princesa    nueve meses alumbrada.
     Solamente lo que digo,    lo que le dejo encargada,
  8   si la niña nace hembra,    que sea reina coronada,
     y s el niño nace varón,    que sea capitán de España.--
  10   La niña, como es humilde,    hace lo que le mandaba.
     --Dígame, mi suegra querida,    los dos ojos de mi cara,
  12   de qué visten las princesas    cuando ya están alumnbradas.
     --Unas visten de amarillo,    otras de seda encarnada,
  14   y tú vístete de negro    que a ti bien que te sentaba
     y tu toca de galones    que te llegue a media espalda.--
  16   Cuando ía a gozar misa,    las damas en la ventana
     allí quedaban diciendo    y entre todas mormuraban:
  18   --¡Ahí viene la sola y triste,    la triste y la desgraciada!--
     Cuando llegaba de misa    a su suegra preguntaba:
  20   --Dígame, suegra querida,    los dos ojos de mi cara,
     ¿qué me ha sucedido a mí,    que me llaman desgraciada?
  22   --Si quieres que te lo diga    entra paquí pa la sala,
     sabrás que don Juan ha muerto,    los dos ojos de mi cara.
  24   --¡Jesús, si don Juan ha muerto,    a mí se me arranca el alma!
     --¡Cállate, mujer, no llores!,    no digas esas palabras,
  26   que si un ojo se te cae,    otro te queda en la cara.

Nota: Dice Carmen que lo aprendió de una viejecita.

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0006+0140:1 Muerte del príncipe don Juan+Tamar (á-a)            (ficha nº: 2352)

Versión de Truchillas (ay. Truchas, p.j. Astorga, comc. Las Cabreras, León, España).   Recitada por Cándida Lordén (60a). Recogida por Ana Beltrán, José Antonio Blanco, Koldo Biguri, Manuel Lozano y Francisco Mendoza Díaz-Maroto, 10/07/1981 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta NOROESTE 81; cinta: 2.10-7./A-08). Publicada en Petersen-Web 2000, Texto. Reeditada en Petersen-Web 2000-2007, Texto.  017 hemist.  Música registrada.

     . . . . . . . . . . . . . . . . . . .    . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
     --¿Dónde vienes Ricardina    tan temprano y de mañana?
  2   --Vengo de Santa Teresa,    de rezar a Santa Ana.--
     . . . . . . . . . . . . . . . . . . .    . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
     Cuatro doctores le asisten,    los cuatro mejores de España;
  4   unos dicen que se muere    y otros dicen que se acaba,
     y otros dicen. . . . . . . . .    . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
  6   . . . . . . . . . . . . . . . . . . .    hora y media va pasada.
     . . . . . . . . . tenía el rey    . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
    
(La hermana iba a ver a su hermano)
  8   Por el palacio del rey    se paseaba Altamara,
     en una mano llevaba el plato    y en la otra lleva la jarra.
  10   --¿Qué tal te va, el mi hermano?    ¿qué tal te va en esa cama?
     . . . . . . . . . . . . . . . . . . .    . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

Variante: 8a Un lunes por la mañana.

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0006+0260:261 Muerte del príncipe don Juan+Febre amarela (á-a+estróf.)            (ficha nº: 2280)

Versión de Rebordelo (c. Vinhais, dist. Bragança, Trás-os-Montes, Portugal).   Recitada por Belmira da Conceição (63a). Recogida por Manuel da Costa Fontes y Maria-João Câmara Fontes, 12/08/1980 (Archivo: ASF; Colec.: Fontes TM 1980; cinta: 29A+072). Publicada en Costa Fontes 1987c, I, pp. 47-48, nº 73.  032 hemist.  Música registrada.

     Estando Dom João doente,    no seu quarto a gritar
  2   foram chamar tres doutores    p`ra u~a visita le vir dar.
     Olharam uns para os outros,    nenhum deles dizia nada;
  4   o rnais nòvinho de todos    duas horas de vida le dava.
     A sua mae, como não sabia,    ficou toda admirada
  6   mas ainda assim pròguntou    a terra dond` ele morava.
     E a pomba dixe-le tudo,    até le disse como se chamava.
  8   Mandou logo, de repente,    chamá-lo por a criada.
     --Venha ver a sua amada,    está na última agonia.--
  10   Ele, que aquilo ouviu,    entristecido ficou;
     em la ver naquele estado    muita lágrima chorou.
  12   --Dá-me cá um beijo    nesta boca tao sincera
     que é o lucro que eu tiro    desta menina donzela.
  14   --Dá-me cá um abraço    desse teu brão direito
     que é o lucro que tu tiras    do meu corpinho tao bem feito.--
  16   . . . . . . . . . . . . . . . . . . .    . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
     Não esquecem a filha (?)    da menina sem fele (?).

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0006+0309:278 Muerte del príncipe don Juan+Devota de un fraile (á-a)            (ficha nº: 2297)

Versión de Sambade (c. Alfandega da Fé, dist. Bragança, Trás-os-Montes, Portugal).   Recitada por Maria das Neves Mesquita (79a). Recogida por Manuel da Costa Fontes y Maria-João Câmara Fontes, 05/08/1980 (Archivo: ASF; Colec.: Fontes TM 1980; cinta: 23B720). Publicada en Costa Fontes 1987c, I, pp. 57-58, nº 90.  091 hemist.  Música registrada.

     Frei João se levantou    numa manhã de geada;
  2   foi-s` às portas de Maricas    tocando nu~a guitarra.
     --Abre-m` a porta, Maricas,    Mariquitas mal fadada.
  4   --Como t` hei-de abrir a porta    se eu sou u~a mulher casada?
     Tenho meus filhos no peito,    meu marido ao meu lado.
  6   --Teus filhos deita-os-no berço,    marido manda-o à caca
     que não há melhor coelhos    do que os da madrugada.
  8   --Levanta-te, ó meu marido,    chama os perros, vai à caça
     que não há melhor coelhos    do que os da madrugada.--
  10   Seu marido se levantou,    Mariquitas se arraiara:
     Bom sapato, boa meia,    que o seu pé alumiara.
  12   Foi se à porta do convento,    por Frei João procurara.
     Frei João desque o soube    deixou de correr, saltava;
  14   dava pinchos como um lego,    saltos que nem u~a cabra;
     puxou-le por um bracinho    para a sua sala a levava;
  16   dava-le a comer pao leve,    caixinhas de marmelada;
     também le dava os bons vinhos,    do melhor que a ordem dava.
  18   Desque dela se enfadara    para a sua casa a mandou;
     lá no meio do caminho    seu marido encontrou.
  20   --Onde vens, ó mulher minha,    onde vens tao assiada?
     --Venho de ouvir missa nova,    que o Frei João a cantava.
  22   --Lá te vai essa facada    ao meio do coraçao
     p`ra te não tornar a ver    nos braços do Frei João.
  24   --Não tenho medo à morte    nem tenho pena de morrer;
     tenho pena é dos meus filhos    que outra mãe não há-dem ter visto.
  26   --Se quisesses ser boa mãe não    procedesses como procedeste (?).--
     Tristes ausências le chegaram    lá da parte da Espanha:
  28   Está o Frei João doente    co`as ausências da dama.
     Mandaram chamar três doutores    dos que havia em Granada;
  30   olharam uns para os outros:    --Isto não vem a ser nada.--
     --Tenho três horas de vida    e a maior vai a acabare.
  32   U~a é de confissao    e outra é de testamento;
     e outra é de testamento    da minha querida amada.
  34   --Olha se deves a honra    a algu~a mulher honrada.
     --Devo-a à Dona Isabelinha,    que a deixo desgracada.--
  36   --Que deixas, oh meu filho,    para esta desejada?
     --Deixo-lhe mil cruzados.    . . . . . . . . . . . .
  38   --Mil cruzados não é nada,    qu` a honra nunca se paga.
     --Lá le ficam outros    mil para a noiva desejada.--
  40   `Tendo eles nesta conversa,    Dona Isabelinha a chegar
     descalcinha pelo chao,    qu` o seu pé alumiava.
  42   --Tu que tens, ó Frei João,    ó Frei João da minha alma?
     --`Tou nesta cama deitada,    por ora não me dói nada.
  44   Tenho três horas de vida    e a maior vai a acabar.
     Uã é de testamento    [. . . . . . . . . . . . . . . . . . .]
  46   e outra é de despedimento    da minha querida amada.

Nota: Los versos 36-39 los dijo fuera de lugar, tras el v. -46.
Variantes: -3a A informadora insere em prosa: p. "ela era casada" m.--; -5b em prosa "E ele, o Frei João, a tocar nu~a, nu~a guitarra."; -14a leigo?. -25b em prosa "A mulher p`r`ò marido que a matou"; -27 em prosa "O Frei João era espanhol"; -30b em prosa "E ele não tinha mal nenhum."; -31b em prosa "Disse-lhe ele:"; -33 "Disse-lhe o ho..., o pai:"; a informadora repete os vv. 34-35 junto con 40-44; tras 35 diz em prosa "Ah, mas foi o pai, ainda le disse:"; tras -38 "Disse-le o pai:"; -40b em prosa "Dona Maria"; -43a O erro é da informadora; a fita diz "deitada"; tras -45 em prosa "Que era... Ah, mas o pai ainda le disse..."; ao acabar diz "Eu dantes sabia muitas cantigas! Olhe que eu não sei lere!";
Título original: Frei João (á-a)+Morte do Príncipe Dom João

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0007:1 Testamento de Felipe III (é-o)            (ficha nº: 1910)

Versión de Lois (ay. Crémenes, ant. Salamón, p.j. Cistierna, ant. Riaño, comc. Riaño-La Reina, León, España).   Recitada por Baldomero Muñoz. Recogida por José González, (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en IGR-vulgar 1999, p. 45.  056 hemist.  Música registrada.

     A las puertas del palacio    del rey Felipe tercero
  2   llegó una mujer cansada    a pedir alojamiento,
     lleva una corva guadaña    puesta en el hombro siniestro.
  4   Fuérase paso tras paso    donde está el rey en su lecho.
     --¿Quién sois, amiga?_ le dice,    --¿Qué buscáis en mi aposento,
  6   que sólo en veros la cara    estoy temblando de miedo?
     --Soy la Muerte,_ le responde,    --aunque tan mal te parezco,
  8   que no se ha de morir nadie    sin que llegue yo primero.
     Haz testamento, Felipe,    pon los ojos en el cielo,
  10   que aunque me estás mirando    contigo mismo guerreo.--
     Viendo el rey la Parca fiera    ya acordó su testamento:
  12   --Mando la primera manda:    el alma a Jesús eterno
     pues que padeció por ello,    váyase a gozar del cielo.
  14   Mando mi cuerpo a la tierra,    que le viene de derecho,
     no quiero que lo embalsamen,    vaya a su sepulcro entero,
  16   ni que sea aromatizado,    tierra ha de ser, en efecto.
     Al nuevo rey quiero darle    santos y buenos consejos:
  18   amarás a tus vasallos,    has de estimarlos y quererlos
     que su honra es propia vuestra    y su regalo es el vuestro;
  20   da limosna a los mendigos,    que son de Dios mensajeros
     y el socorrer a los pobres    es socorrer a si mesmo;
  22   dále por mi a la tu esposa    un abrazo muy estrecho,
     que no hallarse a esta partida    ha sido un buen acuerdo,
  24   ámala, porque es muy justo,    pues tiene su rostro bello:
     sus ojos son dos diademas    y en ellos se cifra un cielo.
  26   Adiós, damas de palacio,    adiós, nobles caballeros,
     no vos puedo decir más,    adiós, adiós, que me muero,
  28   no vos puedo decir más    que me se acaba el aliento.--

Nota: El recolector es el canónigo José González.

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0007+0004:1 Testamento de Felipe III+Quejas de doña Urraca (é-o+á-a)            (ficha nº: 1912)
[0008 Testamento de Felipe IIcontam.]

Versión de Santa Cruz de los Cuérragos (ay. Manzanal de Arriba, ant. Folgoso de la Carballeda, p.j. Puebla de Sanabria, comc. Sanabria, Zamora, España).   Recitada por Manuela Martínez (95a). Recogida por Diego Catalán, Javier Catalán, y Alicia Gutiérrez del Arroyo, 27/07/1977 (fecha deducida) (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta NORTE 77; cinta: `D-Z`4). Publicada en AIER 1 (1982), nº 2:1, pp. 4-5. Reeditada en IGR-vulgar 1999, p. 46.  052 hemist.  Música registrada.

     A puertas del rey Felipe,    del rey Felipe tercero,
  2   llegó una mujer cansada    a pedir alojamiento.
     --¿Qué estás haciendo, mujer,    a mi puerta y aposento?
  4   --Yo soy la Muerte, Felipe,    que por tós los hombres vengo,
     que, por mandado de Dios,    a todos los hombres llevo.
  6   --Por Dios le pido, la Muerte,    por Dios le pido y le ruego
     que me dé un año de aguarde    para castigar mi cuerpo.
  8   --Tres horas te doy, Felipe,    que más licencia no tengo.--
     Mandó llamar sus tres hijos,    que vengan allí corriendo;
  10   mandó poner un altar    delante sus ojos viendo.
     --Ahora, mis hijos míos,    bien educados vos dejo;
  12   a ese rey de Toquilla    traerle siempre sojeto,
     y a ese rey de Portugal    traerle siempre contento.
  14   --Ya vos vais a morir, el buen rey,    San Miguel vos pese el alma;
     ha repartido la hacienda    por quien vos a dao la gana,
  16   y a mí, como más chiquita,    me dejáis desamparada.
     Cogeré mi rueca en cinta    y mi mantilla granada,
  18   me iré el mundo alante    como cosa mal parada;
     a unos le iré por lumbre,    a otros le iré por agua,
  20   a los moros, por dinero,    y a los cristianos, de gracia,
     y a los perros, con ser perros,    ni con oro ni con plata.
  22   --¿Quién es aquella doncella    que tanto se amarguraba?
     --Es vuestra hija, el buen rey,    vuestra hija doña Urraca.
  24   --Cállate tú, hija mía,    que un rincón se me olvidaba;
     ahí en Peña Castillo,    rayando Peña Gallarda,
  26   y tú has de ir a vivir    entre los moros de España.--

Variantes: -3b en mis soncias (sic) y a.; -5b me han echado a este puelo (sic);
Notas: La recitadora teminó diciendo: "Peña Castillo y Peña Gallarda están ahí arriba. Había un patio muy grande, limpio. entrábamos por urces. Ahora se cayó la Peña". Aprendió el romance de su padre, Celedonio Martínez, que murió en el año 1930 a los 100 años. El padre gustaba de cantar a los chiquillos (el abuelo Celedonio aún decía «filla, tiés fame?», pero Manuela no habla dialectal. Su hija Florentina Alonso Martínez, de 65 años, comenzó el romance. Véase la entrada 3366, versión recitada por Florentina en 1989. Empalma Las quejas de doña Urraca en el v. 14.

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0008:1 Testamento de Felipe II (é-o)            (ficha nº: 1907)

Versión de Tánger-Tetuán (Marruecos).   Recitada por Simy Salama de Anahory (65a). Recogida en Málaga por Oro Anahory Librowicz, 00/00/1971 (Archivo: AMP; Colec.: Anahory Librowicz, O.). Publicada en F.E.R.S. 6 1980, p. 26, nº 3.. Reeditada en IGR-vulgar 1999, p. 42.  022 hemist.  Música registrada.

     Por las comarcas del mundo    quiso hacer sentimiento,
  2   mandó sacar tres cabezas,    tres cabezas de hombres muertos.
     --Mira, hijo, estas cabezas,    reyes fueron en su tiempo;
  4   ciñeron muchas coronas,    tiñeron muchas espadas.
     Mira, hijo, que te digo,    que no te engañe el dinero;
  6   con el soberbio, soberbio;    con el humilde, humilde.
     A tu hermana Isabel,    tres veces te la encomiendo;
  8   es mi hija y mi mujer,    mi regalo y mi consuelo.--
     Ya se muere el rey Felipe,    ya se muere y queda muerto.
  10   Una lloraba su padre,    otra lloraba su suegro;
     la Blanca Niña lloraba    su padre y amor primero.

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0009:1 Muerte del rey Fernando (á-o)            (ficha nº: 1420)

Versión de España. Recogida 00/00/1547 Publicada en Silva de 1550 t. I. f. 79 y Canc. de rom. s. a. f. 157 (Romance del rey don Fernando primero)*. Reeditada en Wolf 1856b, Primavera y Flor de Romances, nº 35, vol. I, pp. 113-114 (Del Cid, --X.).  016 hemist.  Música registrada.

     Doliente estaba, doliente,    buen rey don Fernando;
  2   los pies tiene cara oriente    y la candela en la mano.
     A la cabecera tiene    los sus fijos todos cuatro.
  4   Los tres eran de la reina,    y el uno era bastardo.
     Ese que bastardo era    quedaba mejor librado;
  6   arzobispo es de Toledo    y en las Españas perlado.
     --Si yo no muriera, hijo,    vos fuérades Padre santo,
  8   mas con la renta que os queda,    bien podréis, hijo, alcanzarlo.--

Variantes: -6b Arzobispo de Toledo, / de las Españas primado//. Silva; -8b bien podéis, hijo alcanzallo. Silva.
Nota: *La ed. de 1550 y las posteriores del Canc. de rom. llevan este romance ya con variaciones notables y con cuatro versos añadidos al fin que sirven de introducción mas bien al romance que dice: morir vos que- redes, padre. Por eso ponemos en seguida el texto de estas ediciones.

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0010:1 Asalto a Baeza (á-a)            (ficha nº: 1466)

Versión de España. Recogida 00/00/1588 Publicada en Argote de Molina Noblesa de Andalucia. Reeditada en Wolf 1856b, Primavera y Flor de Romances, nº 71, vol. I, pp. 234-235 (Romance del asalto de Baeza).  016 hemist.  Música registrada.

     Moricos, los mis moricos,    los que ganáis mi soldada,
  2   derribédesme a Baeza,    esa villa torreada,
     y a los viejos y a los niños    los traed en cabalgada,
  4   y a los mozos y varones    los meted todos a espada,
     y a ese viejo Pero Díaz    prendédmelo por la barba,
  6   y aquesa linda Leonor    será la mi enamorada.
     Id vos, capitán Vanegas,    porque venga más honrada,
  8   que si vos sois mandadero,    será cierta la jornada.

Nota: *Mahomad, rey de Granada, sitió en el mes de agosto del año de 1407 la ciudad de Baeza, defendida por los caballeros Don Pero Díaz de Quesada y Garci González Valdés. «El autor de este romance, dice Lafuente Alcántara (Historia de Granada, Tomo III. pag. 34), posterior al suceso, incurre en un anacronismo los moros Venegas de Granada eran de linaje de cristianos, hijos de un caballero de la casa de Luque cautivado después.» El romance refiere el suceso en forma de arenga del rey de Granada a sus soldados.

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0011:1 Pérdida de Antequera y escaramuza de Alcalá (á-a)            (ficha nº: 1472)

Versión de España. Recogida 00/00/1550 Publicada en Silva de 1550. f. II.--f. 76; Pliego suelto del s. XVI. Aqui comiençan seys romances: el primero es de la mañana de Sant Juan etc. [Praga II, pl. 68, 218; Dicc. 683] y Timoneda, Rosa española*. Reeditada en Wolf 1856b, Primavera y Flor de Romances, nº 75, vol. I, pp. 245-247 (De cómo la nueva de la conquista de Antequera llegó al rey moro de Granada, y de la escaramuza de Alcalá**).  050 hemist.  Música registrada.

     La mañana de Sant Joan    al tiempo que alboreaba,
  2   gran fiesta hacen los moros    por la Vega de Granada.
     Revolviendo sus caballos,    y jugando de las lanzas,
  4   ricos pendones en ellas    broslados por sus amadas,
     ricas marlotas vestidas    tejidas de oro y grana:
  6   el moro que amores tiene    señales de ello mostraba,
     y el que no tenía amores    allí no escaramuzaba.
  8   Las damas moras los miran    de las torres del Alhambra,
     también se los mira el rey    de dentro de la Alcazaba.
  10   Dando voces vino un moro    con la cara ensangrentada:
     --Con tu licencia, el rey,    te diré una nueva mala:
  12   el infante don Fernando    tiene a Antequera ganada;
     muchos moros deja muertos,    yo soy quien mejor librara:
  14   siete lanzadas yo traigo,    el cuerpo todo me pasan;
     los que conmigo escaparon    en Archidona quedaban.--
  16   Con la tal nueva el rey    la cara se le demudaba.
     Manda juntar sus trompetas    que toquen todas al arma,
  18   manda juntar a los suyos,    hace muy gran cabalgada,
     y a las puertas de Alcalá,    que la real se llamaba,
  20   los cristianos y los moros    una escaramuza traban.
     Los cristianos eran muchos,    mas llevaban órden mala;
  22   los moros, que son de guerra,    dádoles han mala carga:
     d` ellos matan, d` ellos prenden,    d` ellos toman en celada.
  24   Con la victoria, los moros    van la vuelta de Granada;
     a grandes voces decían:    --¡La victoria ya es cobrada!--

Variantes: -1bnal punto. Tim. Pl. s.; -3b jugando iban las cañas. Pl. s.; jugando van de las lanzas. Tim.; -4b labrados. Tim. Pl. s.; -5a y sus aljubas. Tim. Pl. s.; -5b de sedas finas y grana. Pl. s.; de seda y oro labradas. Tim.; -7a y el que amiga no tiene. Pl. s.; y el que amiga no tenía. Tim.; -8a Moras los están mirando. Tim. Pl. s. -9a también los miraba. Tim. Pl. s.; -9b de los Alixares do estaba. Tim. Pl. s.; -10b cuando vino un moro viejo / sangrienta toda la cara, // las rodillas por el suelo, / de esta manera le habla: //. Tim., Pl. s.; -12a que ese, Tim., Pl. s.; -13a ha muerto allí muchos moros. Tim., Pl. s.; -14a y cuatro lanzadas traigo. Tim., Pl. s.; -14b la menor me llega al alma. Tim., Pl. s.; -16 Cuando el rey oyó tal nueva / la color se le mudara //. Tim., Pl. s.; -17a mandó tocar. Tim., Pl. s.; -17b y sonar. Pl. s.; y poner. Tim.; -18a juntados mil de a caballo. Pl. s.; Vienen unos, vienen otros, / mucha gente se allegaba, // juntados mil de caballo. Tim.; -18b para hacer. Pl. s.; cada cual bien caminaba. Tim.; -19a cuando llegan a Alcalá. Tim., Pl. s.; -20a talando viñas y panes. Tim., Pl. s.; -20b escaramuza se traba. Tim.; -22b En vez de este y los dos versos que le siguen, no hay en el Pl. s., y en la Rosa de Timoneda que aqueste solo: tómanles la cabalgada.; -24a Con tal. Tim. Pl. s.; -24b vuélvense para Granada. Tim., Pl. s.; -25b Los dos últimos versos faltan en el Pl.s. y en la Rosa de Timoneda.
Notas: *Entre los romances moriscos de Pérez de Hita hay uno cuyo primer tercio es casi idéntico al nuestro; pero en todo lo demás difiere de él, tanto por la letra como por el asunto, habiéndolo Hita transformado en un romance artístico novelesco. --Tambien en la edición de 1566 del Romancero de Sepúlveda se halla una versión reformada a lo artístico de nuestro texto.
**Fue tomada la ciudad de Antequera en el mes de setiembre del año de 1410 por el infante don Fernando, por eso nombrado él de Antequera, y vinieron Alkármen, alcaide moro que fue de Antequera, y sus heróicos compañeros a Granada, contar al rey su desgracia. El rey moro Jusef quiso vengar la pérdida de una ciudad tan importante. Algunos campeadores se presentaron a la vista de Antequera cobraron el castillo de Jegar y prendieron al alcaide Pedro Escobar.--Véase la Hist. de Granada por Lafuente Alcántara. t.III.p.77.

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0012:1 Gazul rejonea un toro (á-a)            (ficha nº: 1891)

Versión de Cádiz (ay. Cádiz, p.j. Cádiz, Cádiz, auton. gitano bajoandaluz, España).   Recitada por Joaquín Jiménez (70a). Recogida por Manuel Manrique de Lara, 00/00/1916 (Archivo: AMP; Colec.: Manrique de Lara, M.). Publicada en IGR-vulgar 1999, p. 28.  018 hemist.  Música registrada.

     La mañana de San Juan    al punto que alboreaba,
  2   grandes fiestas en los moros    en la vega de Granada,
     por la cual se corren toros    en la plaza `e Bibarrambla.
  4   Estando corriendo un toro,    que su braveza espantaba,
     se presentó un caballero    sobre un caballo en la plaza,
  6   con una marlota verde    de damasco aleonada.
     Seis criados van con él,    que le sirven de compaña.
  8   Ninguna lo conoció    sino la hermosa Cobaida,
     era el valiente Gazul    que viene a ver a Lindaraja.

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0013:1 Nacimiento de Bernardo del Carpio (á-a)            (ficha nº: 1390)

Versión de España. Recogida 00/00/1550 Publicada en Canc, de rom. 1550 f. 135 (Romance de Bernaldo del Carpio). Reeditada en Wolf 1856b, Primavera y Flor de Romances, nº 8, vol. I, p. 26, Romances sobre Bernardo del Carpio.  016 hemist.  Música registrada.

     En los reinos de León    el casto Alfonso reinaba:
  2   hermosa hermana tenía,    doña Jimena se llama.
     Enamorárase de ella    ese conde de Saldaña,
  4   mas no vivía engañado,    porque la infanta lo amaba.
     Muchas veces fueron juntos,    que nadie lo sospechaba;
  6   de las veces que se vieron    la infanta quedó preñada.
     La infanta parió a Bernaldo,    y luego monja se entraba;
  8   mandó el rey prender al conde    y ponerle muy gran guarda.

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0014:1 Fátima y Jarifa (á-a)            (ficha nº: 1888)

Versión de Tánger (Marruecos).   Recogida por José Benoliel, entre 1904-1906 (Archivo: AMP; Colec.: Benoliel, J.). Publicada en IGR-vulgar 1999, pp. 26-27.  020 hemist.  Música registrada.

     Allá estábase Ben Dráis    por una fresca mañana,
  2   gozando del viento fresco,    mirando correr el agua,
     mirando a las damas moras    cantar y bailar la danza;
  4   entre las cuales había    dos de amor muy lastimadas:
     la una es llama Xarifa,    la otra Fátima, su hermana.
  6   Descubrieron sus secretos    como dos cuerpos y un alma:
     --Xarifa y hermana mía,    pareces de amor tocada.
  8   --Si ahora quieres saberlo,    asómate a esa ventana,
     allí verás a Ben Dráis    con su gentileza y gala,
  10   más es el brío que lleva    que el donaire que dejara.--
     . . . . . . . . . . . . . . . . . . .    . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

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0015:1 Infante parricida (á-e)            (ficha nº: 4455)

Versión de Orán (Argelia).   Recitada por la señora de Coriat y Esther Coriat y Camila de Levy. Recogida en Buenos Aires, Argentina por Paul Bénichou, (Colec.: Bénichou, P.). Publicada en Bénichou 1946, nº XXXI, pp. 92-93. Reeditada en Bénichou 1968b, pp. 200-201.  032 hemist.  Música registrada.

     Preñada estaba la reina    de tres meses que no mase;
  2   hablóla la criatura    con la gracia de Dios padre:
     --Si Dios me dexa vivir,    salir de angosto lugare,
  4   mataría yo al rey    y a la reina mi madre,
     porque durmiéronse a una    la noche de Navidade;
  6   qutáronme mis virtudes,    cuantas Dios me diera y mase,
     que si una me han quitado,    muchas más me han vuelto a dare.--
  8   Oídolo había el rey    desde su sala ande estare.
     --¡Ay, reina!, si pares hija,    cien damas la han de criare;
  10   ¡ay, reina!, si pares hijo,    a la leona le mando echare.--
     Van días y vienen días    la reina parió un infante;
  12   envolvióle en seda y grana,    y a la leona le mandó echare.
     La leona, como le vido,    conoció sangre reale;
  14   quitó leche de sus hijos,    y al infante dio a mamare.
     Hubo de crecer el niño    y hubo de ser barragane,
  16   y hubo de matar al rey    y él reinar en su lugare.

Notas: Sólo se conserva en la tradición marroquí este extraño romance en que el rey, acusado y amenazado por su heredero desde dentro del vientre de su madre, intenta inutilmente eliminarle arrojándole a las fieras. Para dos interesantes discusiones de arcaicas creencias en torno a los poderes mágicos del rey/padre, la violenta transferencia del poder, las infracciones sexuales, y los motivos tradicionales (desarrollo prodigioso de un niño, su crianza por un nutritor selvático, etc.), véanse Bénichou 1968b, 200-201 y, sobretodo, Di Stefano 1993, pp. 428-429. Son hermanas las tres recitadoras.

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0017:1 La fortuna de la Samaritana (8+8 á-a)            (ficha nº: 1727)

Versión de Cerdedo (p.j. Estrada, Pontevedra, España).   Recitada por Lucía Domínguez (68a). Recogida 00/00/1904 (Archivo: MdeP; Colec.: Sampedro; cinta: Museo de Pontevedra, col. B 261). Publicada en Sampedro y Folgar 1942, [ed. facs. 1982], I, nº 248 , pp. 138-139. Reeditada en RT-Galicia 1998, p. 437.  024 hemist.  Música registrada.

     Madrugada de San Xoán,    cando o sol alboreaba,
  2   camiño da fonte fría,    iba unha samaritana.
     Ao chegar cabo da fonte    con Jesucristo encontraba.
  4   --Da i-agua do teu xarriño,    dáme una pinga rubiana.
     --Do meu xarriño non podo    que o meu amo se enfadara.
  6   --Nena, eu outra che daría,    outra que nunca has probada.
     --Pois dádema, meu señor,    qu` outra mellor non probara.--
  8   Cunha manciña por cuncha    Jesucristo colle a i-agua,
     si ella la pedira boa,    el moito mellor lla daba:
  10   --Nena, ti pides bautismo    e queres ser bautizada,
     ¿A quen queres por padriño,    de quen queres ser afillada?
  12   --Por padriño a Dios do ceo,    por madriña a Virxe Santa.

Nota: Será la misma recitadora que "Lucía Domínguez" del nº 1645. Sólo aquí, entre las varias versiones recogidas a Lucía, el recolector fija sus años en 65 en lugar de 68 (siempre con la misma fecha de 1904).

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0018:1 En Ceuta está don Julián (á-a)            (ficha nº: 1385)

Versión de España. Recogida 00/00/1550 Publicada en Canc. de rom. 1550, f. 125; Timoneda, Rosa española (Romance de cómo el conde don Julian, padre de la Cava, vendió a España) y Pliego suelto s. XVI, s. a. n. l. (Aquí se contienen cinco romances. El primero, de como fue vencido el rey don Rodrigo etc.) [Dicc. 709/710]. Reeditada en Wolf 1856b, Primavera y Flor de Romances, nº 4, vol. I, pp. 13-14 (Del rey don Dodrigo.--V.).  052 hemist.  Música registrada.

     En Ceupta está Julián,    en Ceupta la bien nombrada:
  2   para las partes de aliende    quiere enviar su embajada;
     moro viejo la escrebia,    y el conde se la notaba;
  4   después de haberla escripto,    al moro luego matara.
     Embajada es de dolor,    dolor para toda España:
  6   las cartas van al rey moro    en las cuales le juraba
     que si le daba aparejo    le dará por suya España.
  8   Madre España, ¡ay de tí!    en el mundo tan nombrada
     de las partidas la mejor    la mejor y más ufana,
  10   Donde nace el fino oro,    y la plata no faltaba,
     dotada de hermosura,    y en proezas extremada;
  12   por un perverso traidor    toda eres abrasada,
     todas tus ricas ciudades    con su gente tan galana
  14   las domeñan hoy los moros    por nuestra culpa malvada,
     si no fueran las Astúrias,    por ser la tierra tan brava.
  16   El triste rey don Rodrigo,    él que entonces te mandaba,
     viendo sus reinos perdidos    sale a la campal batalla
  18   el cual en grave dolor    enseña su fuerza brava;
     mas tantos eran los moros    que han vencido la batalla.
  20   No paresce el rey Rodrigo,    ni nadie sabe do estaba.
     Maldito de tí, don Orpas,    obispo de mala andanza:
  22   en esta negra conseja    uno a otro se ayudaba.
     ¡Oh dolor sobre manera!    oh cosa nunca cuidada!
  24   que por sola una doncella,    la cual Cava se llamaba,
     causen estos dos traidores    que España sea domeñada,
  26   y perdido el rey señor,    sin nunca dél saber nada.

Variantes de Timoneda: -1b muy n.; --3a las escribe; --3b y él la carta le notaba; -5a es falta; -5b d. era p.; -6a Faltan este y los tres versos que le siguen ; -9a de las tres partes del mundo; -9b m. galana; -11b y en la nobleza estimada; -13b muy lozana; -14a las señorean; -16b entonces la. Con este verso acaba el romance en Tim.; -20b El pliego suelto lleva hasta aquí un texto casi idéntico con él del Canc. de rom.; desde este verso empero hasta al fin varía del todo, pues dice: ¡Oh dolor sobre manera, / y cosa nunca pensada!// que por causa de un traidor / España fue sujetada // al gran poder de Mahoma: / ¡cosa fue nunca pensada!//

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0019:1 Las huestes de don Rodrigo (í-a)            (ficha nº: 1386)

Versión de España. Recogida 00/00/1547 Publicada en Canc. de rom. s. a., f. 127; Canc. de rom. 1550, fol. 126; Silva de 1550, t. I, fol. 44; Pl. s. gót., s. l. ni a., Biblioteca Nacional: Mdrid, R-9488; Pl. s. gót. sin l. ni a., Univ. de Praga, nº 39 [1550-1560 y Romances de Miles, 1550, fol. 132v. Reeditada en Wolf 1856b, Primavera y Flor de Romances, nº 5, vol. I, pp. 15-17 (Del rey don Rodrigo.--VI.).  060 hemist.  Música registrada.

     Las huestes de don Rodrigo    desmayavan y huían
  2   cuando en la octava batalla    sus enemigos vencían.
     Rodrigo deja sus tiendas    y del real se salía:
  4   solo va el desventurado,    que no lleva compañía;
     el cavallo de cansado    ya mudar no se podía:
  6   camina por donde quiere,    que no le estorva la vía.
     El rey va tan desmayado    que sentido no tenía:
  8   muerto va de sed y hambre    que de velle era mancilla;
     ibva tan tinto de sangre,    que una brasa parecía.
  10   Las armas lleva abolladas,    que eran de gran pedrería;
     la espada lleva hecha sierra    de los golpes que tenía;
  12   el almete abollado    en la cabeça se le hundía;
     la cara lleva hinchada    del trabajo que sufría.
  14   Subióse encima de un cerro    el más alto que veía:
     dende allí mira su gente    cómo iva de vencida.
  16   D` allí mira sus vanderas,    y estandartes que tenía,
     cómo están todos pisados    que la tierra los cubría.
  18   Mira por los capitanes    que ninguno parescía;
     mira el campo tinto en sangre,    la cual arroyos corría.
  20   Él, triste de ver aquesto,    gran manzilla en sí tenía,
     llorando de los sus ojos    de esta manera dezía:
  22   --Ayer era rey de España,    oy no lo soy de una villa;
     ayer villas y castillos,    oy ninguno poseía;
  24   ayer tenía criados,    y gente que me servía,
     oy no tengo una almena    que pueda dezir que es mía.
  26   ¡Desdichada fue la hora,    desdichado fue aquel día
     en que nascí y eredé    la tan grande señoría,
  28   pues lo avía de perder    todo junto y en un día!
     ¡Oh muerte!, ¿por qué no vienes    y llevas esta alma mía
  30   de aqueste cuerpo mezquino,    pues te se agradecería?--

Variantes: 1-2 faltan en los pl. y demás versiones que empiezan con "Los vientos eran contrarios"; -3a tiendas, Silva 1ª; tierras los demás textos; -5ab cans. menear no se p., Pl. s, 5 rom. Praga y Madrid; cans. menearse no p., Floresta; -8b verle Rosa, Silva, Floresta; -10a lleva bolladas, Floresta; de p., Rosa, Silva, Floresta; -11a va hecha, Pl.s 5 Rom, Praga y Madrid; hecha una s., Rosa, Silva; era una cierra, Floresta; -12a almete abollado, Silva 1ª, Rom Miles; la c. le h., Rosa, Silva, Floresta; se hundía, Cº 1444, Pl. s. 5 Rom., Praga y madrid; -13 llevaba, Cº 1555, Floresta; -14a Subió enc., Floresta, e un, Pl. s. Madrid. 1550; q. allí avía, Rosa, Silva, Floresta. -15a de allí mirava, Rosa, Silva, Floresta; miró, {I| en otras eds de la Silva. -16a de allí, Pl. s. Praga, Cº 1550, Silva 1ª y las fuentes del romance anterior. -19b el cual a., Pl. s. 5 rom. Praga y madrid, Rosa, Silva, Floresta; -20b sentía Pl. s. Praga; -21 llorava, Rosa, Silva, Floresta; -22b y oy no, Floresta; -24b i oy ninguno me -3a tierras. Canc. de rom. s. a. y 1550; -12a de abollado. Canc. de rom. s. a. y 1550; -24b y gente que, Canc. de rom. s. a. y 1550; -25b ora no, Rosa, Silva; no t. ahora, Floresta; un almena, Pl. s. Madrid 1550; -27b tan gran reino y s., Rosa, Silva, Floresta; -28b junto en un, Floresta; -29b lleva, Pl. s. Praga y Madrid 1550; -30 deste c. tan m., Pl. s. 5 rom Praga y madrid; deste c, Pl. s. Madrid 1550; de este, Pl. s. Praga, Silva; te se Silva 1º.
Nota: De este romance se conoce una sola versión del s. XVI, conservada en los dos pliegos sueltos citados, de mediados del siglo. De una edición anterior de estos pliegos tomó el romance el Cº s. a.,, fol 127, de donde lo copian el Cº de 1550, fol. 126, la Silva primera, fol. 44 y los Romances de Miles, 1550, fol. 132.v. Rosa Española, la Silva de Mendaño, la Floresta de Tortajada y otro pliego suelto lo publican como continuación de Los vientos eran contrarios [véase la entrada siguiente.]

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0020:1 Penitencia del rey don Rodrigo (í-a) (í-a)            (ficha nº: 625)

Versión de Las Médulas (ay. Carucedo, ant. Lago de Carucedo, p.j. Ponferrada, ant. Ponferrada, comc. Carucedo, León, España).   Recitada por Ana María Ramos (35a) y Celestina Ramos (78a). Recogida por Víctor Said Armesto, 00/09/1905 (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en Menéndez Pidal, Juan, 1906, p. 178 y RTLH 1 (1957), nº 14k , p. 67. y TOL I 1991, p. 3.  034 hemist.  Música registrada.

     --Dímelo, buen ermitaño,    por Dios y Santa María,
  2   si hombre que con mujer peca,    si Dios lo perdonaría.
     --Non siendo primera hermana,    Dios se lo perdonaría.
  4   --Ésa fue, buen ermitaño,    ésa fue desgracia mía.
     --Si te quieres hacer vela,    yo pávilo te pondría.
  6   --Yo non me quiero hacer vela,    que luego me quemaría.
     --Si te quiés meter n`un horno,    yo leña le metería.
  8   --Yo en un horno, non, señor,    que luego me quemaría.
     --Si te quiés meter n`un arca    con una serpiente viva,
  10   con siete picos picaba,    con siete bocas comía.
     --Yo en el arca, sí, señor,    que eso es lo qu` ió merecía.--
  12   El bueno del confesor    a verlo iba cada día:
     --¿Cómo te va, penitente,    penitente aventajado?
  14   --Vaime mal, que la culebra    a mis carnes no ha llegado.
     --¿Cómo te va, penitente,    penitente aventajado?
  16   --Vaime bien, que la culebra    a comerme ha comenzado;
     ha comenzado a comerme    por onde más he pecado.

Nota: Véase el ms. original (en fotocopia).

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0021:1 Afuera, afuera Rodrigo (á-o)            (ficha nº: 1423)

Versión de España. Recogida 00/00/1547 Publicada en Canc. de rom. s. a. f. 157; Silva de 1550 t. I. f. 78 (Del Cid Ruy Díaz*); Canc. de rom. 1550. f. 147 [Romance del Cid ruy diaz] y Timoneda, Rosa española** (Romance de las quejas de la infanta contra el Cid Ruy Díaz). Reeditada en Wolf 1856b, Primavera y Flor de Romances, nº 37, vol. I, pp. 116-118 (Del Cid.--XII.).  034 hemist.  Música registrada.

     --Afuera, afuera, Rodrigo,    el soberbio castellano.
  2   Acordársete debría    de aquel tiempo ya pasado
     cuando fuiste caballero    en el altar de Santiago,
  4   cuando el rey fue tu padrino,    tú, Rodrigo el ahijado:
     mi padre te dió las armas,    mi madre te dió el caballo,
  6   yo te calcé las espuelas    porque fueses más honrado,
     que pensé casar contigo,    no lo quiso mi pecado.
  8   Casaste con Jimena Gómez,    hija del conde Lozano;
     con ella hubiste dineros,    conmigo hubieras estado;
  10   bien casaste tú, Rodrigo,    muy mejor fueras casado:
     dejaste hija de rey    por tomar de su vasallo.
  12   --Si os parece, mi señora,    bien podemos desligallo.
     --Mi ánima penaría    si yo fuese en discrepallo.
  14   --Afuera, afuera, los míos,    los de a pie y de a caballo,
     pues de aquella torre mocha    una vira me han tirado:
  16   no traía el asa hierro,    el corazón me ha pasado;
     ya ningún remedio siento    siento vivir más penado.

Variantes: -2b de aquel buen tiempo pasado. Tim.; -3a que te armaron caballero. Tim.; -3b nel. Canc. de rom. s.a.; en`l. Tim.; -5 Él verso falta en la Silva y en el Canc. de rom. s. a.; -7a pensando casar. Tim.;-7b mas no. Canc. de rom. s.a y 1550; -9b {M|conmigo fueras honrado, // porque si la renta es buena / muy mejor es el Estado//. Tim.; -11 Si bien casaste, Rodrigo, / muy mejor fueras casado; // Pues dejaste hija de rey, / por tomar de su vasallo.-- //En oír esto Rodrigo / quedó de ello algo turbado; // con la turbación que tiene / esta respuesta le ha dado//. Tim.; -12b castigallo. Las ed. posteriores del Canc. de rom.; desviallo. En el Rom. Gen. del sr. Durán. Después de esto verso van intercalados los siguientes en el texto de Timoneda: Respondióle doña Urraca / con gesto muy sosegado: //--No lo mande Dios del cielo, / que por mí se haga tal caso, //que mi alma penaría / si yo fuese en discrepallo. // Volvióse presto Rodrigo, / y dijo muy angustiado: - -Afuera etc.; -16a hasta el hierro. Silva; y aunque no traía fierro. Tim.
Notas: *En la Silva y en el Canc. de rom. no hay otro título que el general de: Del Cid Ruy Díaz.
**Ya se ve que la Silva y la ed. del Canc. de rom. s. a. han dado los tres últimos romances aun más correspondientes, es verdad, a sus formas primitivas y populares, empero como fragmentes incoherentes y puestos en órden contrario a su contenido, pues los llevan impresos en el siguente: 1. Afuera, afuera, Rodrigo; --2. Doliente estaba, doliente; --3. Morir vos queredes, padre. La ed. de 1550 del Canc. de rom. fue la primera que restituó la série conforme al sentido y unió los fragmentos con versos intercalados. En la Rosa española de Timoneda se hallan solamente dos de estos romances, a saber el que dice: Morir etc. f. XXI, y el otro que dice: Afuera etc. f. XXXVIII, separado de aquel por una larga série de otros romances del rey don Sancho y del Cid.

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0022:1 Juan Lorenzo (á)            (ficha nº: 5818)

Versión de Salónica (Grecia).   Recogida por Carlos Coello y Pacheco, (Archivo: ASW; Colec.: Coello - Menéndez Pelayo). Publicada en MMP ASW 1945, p. 396. Reeditada en Di Stefano 1993, nº 152, pp. 417-418.  058 hemist.  Música registrada.

     --Gian Lorenzo, Gian Lorenzo,    ¿quen te hiso tanto mal?
  2   --Por tener mujer hermosa    el rey me quere matar.
     Yo estando en la mi puerta    con la mi mujer real,
  4   taniendo la mi vigüela,    mis hijos al son bailar,
     alsí mis ojos en lexos    cuanto más los pude alsar:
  6   en los campos de Arzuma    grande gente vide baxar.
     El corasón me lo diera    que era el rey de Portugal,
  8   que viene por los mis hijos    y la mi mujer real.
     Echí mi manto en mis hombros    y lo fuera a encontrar:
  10   --Estéis en buen ora, buen rey.    --Gian Lorenzo, en mal vengades.--
     --Me oigáis, el Dio del sielo,    que es padre de piadad,
  12   yo le hablaba con buenas,    él me respondía mal.
     --¿Si vos plase, oh buen rey,    de me vinir a vijitar?--
  14   --Y para toda esta gente    ¿qué le daréis a ermorsar?--
     --Para toda esta gente    vacas y carneros hay;
  16   para mí y vos, buen rey,    pichonicos con agrás.
     En mientres que ordenan mesas    vamos a la güerta a espasiar.--
  18   En la güerta de Gian Lorenzo    hay cresido un buen rosal.
     Arrancó de ahí una rosa    y una rosa del rosal,
  20   a la mujer de Gian Lorenzo    a ella la fuera dar.
     --Tomarais esta rosa,    esta rosa de el rosal,
  22   y de aquí en quince días    seréis reina de Portugal.
     --No matéis a Gian Lorenzo,    ni lo quijerais matar;
  24   desterraldo de sus tierras,    que de ellas non coma pan,
     que es padre de los mis hijos,    marido de mi mosedad.--
  26   Yoraba Gian Lorenzo    lágrimas de voluntad.
     --Non yoréis, Gian Lorenzo,    ni quijerais yorar.
  28   En forma de carbonero    me vernéis a vijitar;
     mataré yo al buen rey    y vos asento en su lugar.--

Nota: Remitida a Menéndez Pelayo en 1885 desde Constantinopla por el recolector.

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0023:1 Gerineldo (í-o)            (ficha nº: 166)

Versión de Riaza (ay. Riaza, p.j. Sepúlveda, ant. Riaza, Segovia, España).   Recitada por Andrea Rivas. Recogida por Ramón Menéndez Pidal, 00/09/1905 (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en RTLH 6 (1975), pp. 216-217 (nº. I.194).  064 hemist.  Música registrada.

     ¡Oh, quién tuviera la suerte,    que Gerineldo ha tenido
  2   limpiando ropas de seda    para dar al rey vestido!
     Esto que le oyó la infanta,    de esta manera le ha dicho:
  4   --Dime a qué hora iré    para rondarte el castillo.
     --A eso de las doce o la una,    cuando el rey esté dormido.--
  6   A eso de las doce o la una    hacia el castillo se ha ido,
     cogido tres piedrecitas    a modo de tres membrillo[s];
  8   uno ha tirado al balcón    y otro hacia el jardín florido,
     otro ha tirado a la alcoba    donde la infanta ha salido.
  10   --¡Quién es ese vil tunante    y ese pícaro atrevido
     que a deshora de la noche    viene a rondarme el castillo!
  12   --Soy Gerineldo, señora,    que vengo a lo prometido.
     --Perdóname, Gerineldo,    no te había conocido.--
  14   Echa una soga al balcón,    arriba se le ha subido;
     dándosen besos y abrazos    la noche se les ha ido,
  16   a eso del amanecer    se quedan los dos dormidos.
     A eso de las doce o la una    pregunta el rey po`l vestido;
  18   pregunta por Gerineldo,    nadie dice que le ha visto,
     y pregunta por la infanta,    lo mismo le han respondido.
  20   Coge la espada en la mano    y hacia el castillo se ha ido,
     y vio que estaban los dos    como mujer y marido.
  22   --Si mato a Gerineldo    le he criado desde niño,
     y si mato a la infanta    no me queda ningún hijo;
  24   dejaré la espada en medio    pa que vean que lo he visto.--
     Ya recordó Gerineldo    y dio un fuerte suspiro:
  26   --¡Ay de mí, que de la reina fui amado    y del rey soy muy querido,
     y ahora seré aprisionado    con cadenas y con grillos!
  28   --Tú no temas, Gerineldo,    tú no temas, mi querido,
     (que) yo a mi padre rey le digo    que te quiero por marido.--
  30   --Rey mi padre, si me dieras    una cosa que le pido:
     has de darme Gerineldo    por esposo y por marido.
  32   --¡No te lo he dar, hija mía,    si ya sus lo habéis querido!

Variantes (20a) cogió la e.; 30a Padre mi rey, s. m. d.
Notas del colector: "Aprendido de una vieja, única que lo sabe en Riaza. Las de más memoria no lo saben, cosa rara".

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0023+0049:1 Gerineldo+Conde Niño (í-o+á)            (ficha nº: 547)

Versión de Sepúlveda (ay. Sepúlveda, p.j. Sepúlveda, Segovia, España).   Recitada por Rita. Recogida por María Goyri, 00/09/1905 (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en RTLH 6 (1975), pp. 201-201 (nº. I.178). Reeditada en TRC-Segovia 1993, pp. 41-42.  104 hemist.  Música registrada.

     --Gerineldo, Gerineldo,    paje del rey más querido,
  2   ¡quién pudiera dormir    sólo dos horas contigo,
     y después de las dos horas    hasta que hubiá amanecido!
  4   --¡Cómo se burla la infanta,    cómo se burla conmigo!
     --No me burlo, Gerineldo,    que de veras te lo digo.
  6   --¿A qué hora he de venir,    señora a lo prometido?
     --A eso ` las once o las doce,    que estén mis padres dormidos.--
  8   A eso de las once y media    Gerineldo dio un suspiro
     tan fuerte que la infanta    enseguida le ha sentido.
  10   Se echó de la cama abajo,    abrió puertas y postigos,
     y por una puerta que abrió    entró su cuerpo pulido.
  12   Y se fueron a la cama    como mujer y marido.
     A eso del amanecer    el rey espavorecido:
  14   --¡O se gozan de la infanta    o me roban el castillo!--
     Se cogió espada y armas
  16   y ha recorrido el palacio,    también recorre el castillo.
     Fue a la cama de la infanta    les ha encontrado dormidos.
  18   El rey se encontró turbado    y entre sí mismo se dijo:
     --Si mato yo a la infanta    queda mi reino perdido,
  20   y si mato a Gerineldo    le tengo pequeño y niño.
     Pongo mi espada entre ellos    pa que sirva de testigo.--
  22   La infanta que dispertó    y que la espada ` su padre ha visto:
     --Levántate, Gerineldo,    que mi padre nos ha visto,
  24   que la espada de mi padre    entre los dos ha dormido.--
     Gerineldo muy asustado    ni sabe lo que le ha dicho.
  26   --Gerineldo, Gerineldo,    parece que estás dormido.
     Vete a dar los buenos días    como otros días has ido.--
  28   --Buenos días, mi gran rey.    --Buenos días, paje mío,
     ¿dónde vas tan de mañana    tan descolorido y frío?
  30   --Vengo de ver el jardín,
     con el olor de las rosas    las colores se me han ido.
  32   --Gerineldo, Gerineldo,    paje del rey más querido,
     si te he querido matar    buena ocasión he tenido.
  34   Vete a dar agua al caballo    como otros días has ido.--
     Yendo a dar agua al caballo    Gerineldo cantó un cantar,
  36   que los peces del mar hondo    se le han salido a escuchar
     y los cantos de la calle    unos con otros se dan.
  38   La infanta, de que le oyó,    a escape salió a escuchar
     y la pícara de la madre    e escape se fue detrás.
  40   --¿Qué es eso que por ahí pasa,    qué es eso que por ahí va?
     --Es el conde Gerineldo    que me canta a mí un cantar.
  42   --Si es el conde Gerineldo    el que te canta el cantar,
     ese conde Gerineldo    yo le he de mandar matar.
  44   --Si a él le manda usted matar,    yo me mandaré enterrar.
     --Que te mueras, que te vivas,    yo le he de mandar matar.--
  46   Ella murió al sol salir    y él murió al sol rayar.
     Ella, como hija de rey,    la enterraron al altar;
  48   él, como era hijo de conde,    un pasito más atrás.
     Entre medias de los dos    salió un hermoso rosal,
  50   que la reina, cuando iba a misa,    la rasgaba el delantal,
     y de enfado que la daba    le ha mandado cortar.
  52   Allí ha nacido una fuente    con hermoso caño `e cristal
     donde todos los enfermos    allí se van a curar.

Variantes (39a) y l. p. `e la reina; 48 el uno m. . . . . . . / y el otro m. . . . . . . .

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0023+0110:1 Gerineldo+La Condesita (í-o+á)            (ficha nº: 104)

Versión de Arcones (ay. Arcones, p.j. Sepúlveda, Segovia, España).   Recitada por Basilio Bartolomé, pastor (34a). Recogida por Ramón Menéndez Pidal, 00/09/1904 (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en RTLH 8 (1976), pp. 203-204 (nº. II.175). Reeditada en TRC-Segovia 1993, pp. 52-54.  060 hemist.  Música registrada.

     --Gerineldo, Gerineldo,    Gerineldito pulido,
  2   ¡quién te pillara esta noche    tres horas a mi albedrío!
     --Como soy vuestro criado,    señora, burláis conmigo.
  4   --No me burlo, Gerineldo,    que de veras te lo digo,
     y a las doce de la noche,    cuando el rey esté dormido.
  6   --Como soy vuestro criado,    señora, burláis conmigo.
     --No me burlo, Gerineldo,    que de veras te lo digo,
  8   que a las doce de la noche    yo te espero, dueño mío.--
     Dieron las diez y las once,    dan las doce, ya ha salido;
  10   cada escalón que subía    le costaba un suspirito,
     llegó donde está la dama    y de esta suerte la ha dicho:
  12   --A tus pies estoy postrado    para cumplir lo ofrecido.--
     Largo rato conversaron    y el sueño les ha rendido.
  14   El rey les echó de menos    y a buscarlos ha subido;
     desenvainando la espada    entre los dos la ha metido.
  16   A lo frío de la espada    la dama ha espavorecido.
     --¡Levántate, Gerineldo,    Gerineldito pulido,
  18   que la espada de mi padre    entre los dos ha dormido!
     --¿Por dónde me iré yo ahora    que de nadie sea visto?
  20   --Te dirás por el jardín    a cortar rosas y lirios,
     (y) di que una rosa temprana    el color te le ha comido.--
  22   Por el jardín se marchó    cortando rosas y lirios
     y a pocos pasos que ha dado    el rey al encuentro le ha salido.
  24   --¿Dónde vienes, Gerineldo,    tan triste y descolorido?
     --Señor, vengo del jardín    de cortar rosas y lirios,
  26   y una rosa muy temprana    el color me le ha comido.
     --No me niegues, Gerineldo,    que con la infanta has dormido.
  28   --Máteme usted, gran señor,    que delito he cometido.
     --No te mato, Gerineldo,    que te crié desde niño;
  30   la tengo matar a ella    por haberlo consentido.--
     . . . . . . . . . . . . . . . . . . .    . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
    
(Sigue el romance de La Condesita, 0110.)

Notas: Véase la entrada nº 275 para la continuación del romance doble.

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0025:1 Cautiverio sin esperanza (á)            (ficha nº: 3785)

Versión de España. Recogida 00/00/1550 Publicada en Campa 1997, pp. 26-42. Reeditada en Garribba 2000, pp. 142-143.  010 hemist.  Música registrada.

     --Por Dios te ruego, carcelero,    quanto te puedo rogar,
  2   que m`afloxes las cadenas    y me quites el collar.--
     Carcelero, con manzilla,    luego me las fue a afloxar.
  4   Echéme sobr[e] un almena    por my cuerpo asolazar
     y vi cancas de Castilla    que juntan con Portugal.

Nota: Esta única versión antigua la encontró hace poco Mariano de la Campa en un códice facticio de la BNM (ms 17.994). Véase el artículo de Campa y Belinda García Barba, "Versiones medievales inéditas de varios romances en un romancerillo manuscrito fragmentario", Medievalia 25 (1997), pp. 26-42, donde se publica una versión facsímil del manuscrito.

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0026:1 La mujer del pastor (ó)            (ficha nº: 918)

Versión de San Martín de Agostedo (ay. Santa Colomba de Somoza, p.j. Astorga, comc. Maragatería, León, España).   Recitada por Francisca Rebaque (73a). Recogida por Paloma Díaz-Mas, Brian Dutton, Joaquín González Cuenca y Ana Valenciano, 11/07/1985 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta LEÓN 85; cinta: 10.11-7.2/B-08). Publicada en TOL I 1991, p. 321.  023 hemist.  Música registrada.

     Sentéme y adormecíme    junto a un cardo corredor;
  2   vi venir un caballero    con un caballo andador.
     Preguntó si era casada;    yo le dije:--Sí señor,
  4   casadita soy, por cierto,    casada con un pastor.
     --Malhaya sean tus padres    que tan pronto te casaron;
  6                                     si no, contigo me casaría yo.
     Tu pastor tiene joroba    de pujar el cerrondón.
  8   --Téngala, que no la tenga,    yo más quiero al mi pastor.
     --(Tu pastor) tiene los dedos torcidos    de pujar el cayatón.
  10   --Téngalos, que no los tenga,    yo más quiero al mi pastor.
     Tengo la casa en el monte,    ventanas y corredor;
  12   el corredor cara al norte,    las ventanas cara al sol.

Nota: Al cantar repite el segundo hemistiquio.

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0027:1 Bernardo se entrevista con el rey (á-a frag.)            (ficha nº: 633)

Versión de Villargusán (ay. San Emiliano, ant. La Majúa, p.j. León, ant. Murias de Paredes, comc. Babia, León, España).   Recitada por Nicolás y Araceli Amaro. Recogida por Teresa Catarella, Michelle Débax, Luis Gómez Nuño y Sandra Robertson, 30/06/1980 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta NORTE 80; cinta: 6.30-6.2/B-03 y B-09). Publicada en TOL I 1991, p. 9.  006 hemist.  Música registrada.

    
(Era hijo de soltera y el rey metió en la cárcel al que tuvo el hijo con la hermana. Lo metieron en el castillo de Los Barrios. El rey mandó que lo guardaran en cadenas y le sacaran los ojos y lo metieron ahí preso. Después, cuando el hijo vino a sacarle de la cárcel, le dijo:)
     --Bastardo me llama el rey    siendo hijo de su hermana.
  2   --Todos que van y vienen    me cuentan de tus hazañas,
     tú para mí no las tienes,    dime, ¿para quién las guardas?

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0027+0078+0029:1 Bernardo se entrevista con el rey+El prisionero+Bañando está las prisiones (ó+á+á-o+é-a+á+ó-e+á-a)            (ficha nº: 2997)

Versión de Puerto de Santa María (ay. Puerto de Santa María, p.j. Puerto de Santa María, Cádiz, auton. gitano bajoandaluz, España).   Recitada por Juan José Niño (57a). Recogida en Sevilla por Manuel Manrique de Lara, 00/00/1916 (Archivo: AMP; Colec.: Manrique de Lara, M.). Publicada en Petersen-Web 2000, Texto. Reeditada en Petersen-Web 2000-2007, Texto.  091 hemist.  Música registrada.

     En el tiempo que reinaba    rey Alfonso de León,
  2   tres cartas y un mensajero    a su sobrino mandó.
     Bernardo, como era niño,    la carta receló;
  4   a la carta le dio fuego,    y al mensajero mató.
     --Cautero, ¿está bien hecho?    --Bien hecho no estaba, no,
  6   ni la carta tiene culpa,    ni el mensajero, no, no;
     quien tiene la culpa,    tu tío, Alfonso de León.
  8   Él subió por una escalera    donde había un mirador,
     ha visto a todos los suyos    que están jugando a la flor,
  10   él toco su dis bocina    y al punto acudieron tos.
     --¿Qué nos mandáis, Bernardo?    ¿qué nos mandáis, gran señor?
  12   --Cuatrocientos sois, los míos,    los que me coméis el pan,
     siempre vos lo he dado juntos,    y hoy se repartirán,
  14   un ciento que hay en el Carpio,    otro ciento a los lugar,
     y otro ciento a los caminos    que a nadie dejéis pasar,
  16   sino a aquel buen panadero,    que al Carpio le traiga el pan;
     y un ciento vendréis con-migo,    para con el rey hablar;
  18   si mala me la entornéreis,    más mala se la entornar.
     --Buenas tardes tengáis, tío,    con vuestra grandeza al lado.
  20   --Malas las tengáis, sobrino,    hijo de padre bastardo.
     --Si mi padre fue el causante,    tu hermana fue la adúltera.
  22   --Prendedlo, decía el rey,    que mi corazón desprecia.--
     Echa un pie a atrás
  24   y echa mano a la su espada,    y dice de esta manera:
     --Todo aquel que se menee,    yo le corto la cabeza.
  26   --¡Viva Bernardo del Carpio,    y el que contradiga muera!
     --Sobrino de mis entrañas,    hijo de mi hermana mesma,
  28   una broma que vo` he dado    ¿la habéis tomado de veras?
     --En chanza lo tomé, el tío,    porque a tomarlo de veras,
  30   no queda gente en palacio,    ni en vuestros hombros cabezas.
     Dame la llave de oro,    la plata sobredorá,
  32   para ir al castillo `e Luna    para mi padre sacar.
     --Mes de mayo, mes de mayo,    cuando las recias calores,
  34   cuando los toros son bravos,    los caballos corredores,
     cuando la cebada esgrana,    los trigos toman colores,
  36   cuando los enamorados    regalan a sus amores,
     unos les regalan lirios,    y otros les regalan flores.
  38   ¡Oh, desgraciado de mí,    metido en grandes prisiones
     sin saber cuándo es de día,    ni menos cuándo es de noche!
  40   Sólo por una calandria    que me canta a mí a las doce,
     tres días que no la oigo    ¿qué será de ella, señores?
  42   Si andará entre mata y mata,    entre terrón y terrones
     cogiendo la ramillita    que tiran los labradores.
  44   Me dicen que tengo un hijo    que Bernardo le llamaban;
     caballeros van y vienen    me cuentan de sus hazañas.
  46   Hijo, si para mí no las tienes,    dime ¿para quién las aguardas?
    
El hijo que está en la puerta y estas palabras escucha, abre la puerta.
     . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

Nota del M. de Lara: «El recitador considera como continuación de este romance el siguiente `Mes de Mayo`». [Véase también Bañando están las prisiones, n.° 20b del «Romancero nuevo> de Bernardo del Carpio en RTLH 1 (1957), pp. 245-246, reproducido aquí en la entrada nº 1867.]
Variante: -11a ramillita aquí frente a semillita en 2997.

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0028:1 Antes que barbas tuviese (á-e)            (ficha nº: 1864)

Versión de Bogotá (Colombia).   Recitada por un artesano. Recogida por Fray Pedro Fabo, 00/00/1907 (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en RTLH 1 (1957), p. 258, 28b. Reeditada en IGR-vulgar 1999, pp. 7-8.  012 hemist.  Música registrada.

     Antes que barbas tuviese,    el rey Alfonso, juraste
  2   el darme a mi padre vivo,    y nunca me das mi padre;
     cuando nací de tu hermana    (que nunca fuera mi madre),
  4   le metiste en la prisión,    y en la más oscura cárcel.
     Acordáte, rey Alfonso,    acordáte de mi sangre,
  6   que no es oficio de reyes    el vengarse de la sangre.

Nota: El cantor advertía que el romance era más largo, pero no se acordaba de más.

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0029:1 Bañando está las prisiones (á-a)            (ficha nº: 1865)

Versión de Sevilla (ay. Sevilla, p.j. Sevilla, Sevilla, auton. gitano bajoandaluz, España).   Recitada por Diego Jiménez (46a). Recogida por Manuel Manrique de Lara, 00/00/1916 (Archivo: AMP; Colec.: Manrique de Lara, M.). Publicada en IGR-vulgar 1999, pp. 8-9.  060 hemist.  Música registrada.

     --Cuando entré en este castillo    apenas tenía barba,
  2   y ahora, por mi desgracia,    las tengo largas y canas,
     y más yo tengo un hijo    que Bernardo le llaman,
  4   que venció a Alto Silverio    y ha hecho muchas hazañas;
     si para mí no las tiene,    díme, ¿para quién las guarda?
  6   El hijo, que oye esto,    más palabras no aguarda.
     --Cuatrocientos sois los míos,    que coméis de mi pan,
  8   nunca os he arrepartío,    y ahora se repartirán:
     doscientos vengan conmigo,    que con el rey voy a hablar,
  10   pues si mala me la tiene,    mala se la he de tornar.
     El rey que le ve venir.
  12   Uno dice que son moros,    otros dicen que murcianos,
     y el rey, que los conoce,    siempre dice que es Bernardo,
  14   que viene a sacar su padre,    más de fuerza que de grado.
     Bernardo al palacio llega,    con el sombrero en la mano.
  16   --Buenas tardes tenga el rey,    con los suyos a su lado.
     --Buenas tardes las tengas,    hijo de un padre bastardo.
  18   --En eso mientse, mal rey,
     que mi padre fue tan noble    como tu corona mesma;
  20   si mi padre fue el traidor,    tu hermana fue la cautela.
     --Prendedlo, mis vasallos,    que a mi corona desprecia.--
  22   El rey dice: "Prendedlo",    pero ninguno lo intenta,
     y el que intenta menearse    le ha de cortar la cabeza.
  24   --Lo que te digo de chanza    ¿lo habéis tomado de veras?
     --No, mal rey, porque al tomarlo    yo de veras,
  26   no quedara en el palacio    ni en tus hombros cabeza.
     --¡Viva Bernardo y su espada,    y el que lo ofendiera, muera!
  28   --Mira esta espada que tiene    filos crudeles,
     que has hecho muchas hazañas    y ha matado algunos reyes;
  30   a mi padre lo tenéis    en un castillo encerrado,
     que ni ojos en la cara    para llorar le han quedado.--

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0029.1:1 Cristo sentenciado a muerte (á-a)            (ficha nº: 34)
[0064.1 El discípulo amado (á-a)contam.]

Versión de Bercimuel (ay. Bercimuel, p.j. Sepúlveda, Segovia, España).   Recitada por Norberto Lorenzo. Recogida por Ramón Menéndez Pidal, 00/09/1905 (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en TRC-Segovia 1993, p. 414.  032 hemist.  Música registrada.

     Jueves Santo, Jueves Santo,    tres días antes de Pascua,
  2   cuando el Redentor del mundo    a sus discípulos llama.
     Uno en uno los llamaba,    dos en dos los ajuntaba;
  4   ya que juntos los tenía,    así dice estas palabras:
     --¡Cristiano, cuánto me cuestas,    hombre, y qué mal me lo pagas!
  6   ¿Alma, qué quieres de mí?,    mira, pues, que vas errada.
     Vesme aquí, estoy azotado    de aquellas manos ingratas;
  8   vesme aquí, estoy escupido    de aquellas boca malvadas;
     vesme aquí como un esclavo,    y aquí a este balcón me sacan
  10   por ver si esas gentes brevas    se adolecen de mis llagas.
     Antes dicen: "Muera, muera,    crucificarlo, ¿qué aguardas?
  12   Y a Barrabás te pidemos    que lo sueltes sin tardanza".--
     Y entonces el presidente,    que era el que más lo escusaba,
  14   a faltas de un hombre bueno,    pronunció sentencia clara:
     "Muera Jesús Nazareno,    que todo el común lo aclama,
  16   que hijo de Dios se hace    con enredos y marañas".

Nota (10a) brevas, (sic); 12a pidemos, (sic).

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0030:1 El hijo póstumo (á-a)            (ficha nº: 634)

Versión de San Martín de la Tercia (ay. Villamanín, ant. Rodiezmo, p.j. León, ant. La Vecilla, comc. Los Argüellos, León, España).   Recitada por María Gutiérrez González (65a). Recogida por Josefina Sela, 00/07/1920 (Archivo: AMP; Colec.: Sela, J. (M. Goyri-R. Menéndez Pidal)). Publicada en TOL I 1991, pp. 9-10. Transcripción manuscrita.  034 hemist.  Música registrada.

     Caminaba don Alonso,    don Alonso caminaba,
  2   también llevaba a su esposa,    de nueve meses preñada;
     va a parir a Zaragoza    porque era zaragozana.
  4   Y en el medio del camino,    la fortuna desgraciada,
     mataron a don Alonso    y a la gente que llevaba,
  6   y a la pobre la mujer    una fuerte puñalada.
     Por donde el puñal entró,    el niño una mano saca.
  8   Pasó por allí un pastor    que la gracia de Dios ama;
     abrió el cuerpo a la mujer    y el niño vivo lo saca.
  10   --Quédate con Dios, el cuerpo,    San Miguel te pese el alma,
     el niño lo llevo yo,    le tengo de buscar ama,
  12   aunque sea morenita,    tenga la leche delgada.--
     El niño no tenía un año,    cuando padre y madre llama;
  14   el niño no tenía dos,    cuando se viste y se calza;
     el niño no tenía tres,    cuando ceñía la espada,
  16   y el niño no tenía cuatro,    cuando era rey en Granada.
     ¡Válgame Nuestra Señora,    válgame la Virgen Santa!

Nota: Para bajar una imagen mejor (en formato PDF), tras pulsar en el enlace al manuscrito original, sustituya "jpg" con "pdf en el URL.

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0031:1 Bodas de doña Lambra (á-a+á-e (+á-o))            (ficha nº: 1402)
[0305 Yo me estava en Barbadillocontam.]

Versión de España. Recogida 00/00/1547 Publicada en Canc. de rom. s. a. f. 164 (Romance de doña Hambrç); Canc. de rom. 1550, f. 170 y Silva de 1550 t. I. f, 86**. Reeditada en Wolf 1856b, Primavera y Flor de Romances, nº 19, vol. I, pp. 61-65 (Romances sobre los siete infantes de Lara y del bastardo Mudarra).  138 hemist.  Música registrada.

     A Calatrava la Vieja    la combaten castellanos;
  2   por cima de Guadiana    derribaron tres pedazos;
     por los dos salen los moros,    por el uno entran cristianos.
  4   Allá dentro de la plaza    fueron a armar un tablado,
     que aquel que lo derribare    ganará de oro un escaño.
  6   Este don Rodrigo de Lara,    que ese lo había ganado,
     del conde Garci-Hernández, sobrino    y de doñ Sancha es hermano,
  8   al conde Garci-Hernández    se lo llevó presentado,
     que le trate casamiento    con aquesa doña Lambra.
  10   Ya se trata casamiento,    ¡hecho fue en hora menguada!
     doña Lambra de Burueva,    con don Rodrigo de Lara.
  12   Las bodas fueron en Burgos,    las tornabodas en Salas;
     en bodas y tornabodas    pasaron siete semanas.
  14   Tantas vienen de las gentes,    que no caben por las plazas,
     y aun faltaban por venir    los siete infantes de Lara.
  16   Helos, helos por do vienen,    con toda la su compaña:
     saliólos a recebir    la su madre doña Sancha:
  18   --Bien vengades, los mis hijos,    buena sea vuestra llegada;
     allá iredes a posar    a esa cal de Cantarranas;
  20   hallaréis las mesas puestas,    viandas aparejadas.
     Desque hayáis comido, hijos,    no salgades a las plazas
  22   porque las gentes son muchas,    y trábanse muchas barrajas.--
     Desque todos han comido    van a bohordar a la plaza;
  24   no salen los siete infantes,    que su madre se lo mandara;
     mas desque hubieron comido    siéntanse a jugar las tablas.
  26   Tiran unos, tiran otros,    ninguno bien bohordaba.
     Allí salió un caballero    de los de Córdoba la llana,
  28   bohordó hacia el tablado    y una vara bien tirara.
     Allí hablara la novia,    de esta manera hablara:
  30   --Amad, señoras, amad    cada una en su lugar,
     que más vale un caballero    de los de Córdoba la llana,
  32   que no veinte ni treinta    de los de la casa de Lara.--
     Oídolo había doña Sancha,    de esta manera hablara:
  34   --No digáis eso, señora,    no digades tal palabra,
     porque aun hoy os desposaron    con don Rodrigo de Lara.
  36   --Mas calláis vos, doña Sancha,    que no debéis ser encuchada,
     que siete hijos paristes    como puerca encenagada.--
  38   Oídolo había el ayo    que a los infantes criaba;
     de allí se había salido,    triste se fue a su posada.
  40   Halló que estaban jugando    los infantes a las tablas,
     si no era el menor de ellos,    Gonzalo González se llama;
  42   recostado lo halló    de pechos en una baranda.
     --¿Cómo venís triste, amo?,    decí ¿quién os enojara?--
  44   Tanto le rogó Gonzalo,    que el ayo se lo contara:
     --Mas mucho os ruego, mi hijo,    que no salgáis a la plaza.--
  46   No lo quiso hacer Gonzalo,    mas antes tomó una lanza;
     caballero en un caballo    vase derecho a la plaza;
  48   vido estar el tablado    que nadie lo derribara.
     Enderezóse en la silla,    con él en el suelo daba;
  50   desque lo hubo derribado    de esta manera hablara:
     --Amade, putas, amad,    cada una en su lugar,
  52   que más vale un caballero    de los de la casa de Lara,
     que cuarenta ni cincuenta    de los de Córdoba la llana.--
  54   Doña Hambra que esto oyera    bajóse muy enojada;
     sin aguardar a los suyos    fuése para su posada;
  56   halló en ella a don Rodrigo,    de esta manera le habla:
     --Yo me estaba en Barbadillo,    en esa mi heredad;
  58   mal me quieren en Castilla    los que me habían de aguardar:
     los hijos de doña Sancha    mal amenazado me han
  60   que me cortarían las faldas    por vergonzoso lugar
     y cebarían sus halcones    dentro de mi palomar,
  62   y me forzarían mis damas    casadas y por casar;
     matáronme un cocinero    so faldas del mi brial.
  64   Si de esto no me vengáis,    yo mora me iré a tornar.--
     Allí habló don Rodrigo,    bien oiréis lo que dirá:
  66   --Calledes, la mi señora,    vos no digades atal.
     De los infantes de Salas    yo vos pienso de vengar;
  68   telilla les tengo ordida,    bien gela cuido tramar,
     que nacidos y por nacer    de ello tengan que contar.{M}

Variantes: -43a ayo. Las ed. posteriores del Canc. de rom.; -57a El Canc. de rom. s. a. y la Silva de 1550 tienen de este romance solo el fragmento que comienza por este verso; -58b guardar. Silva; -62a forzaran. Silva; -67a Lara. Las ed. post. del M}Canc. de Rom ; -67 Este y el verso que le antecede faltan en la Silva; -68a Urdida. Silva; -69a que falta en la Silva; -69b tendrán Silva.
Nota: *Lambra Silva. [Falta por comprobar el texto en la Silva. SHP]

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0032:1 Las almenas de Toro (é-a)            (ficha nº: 1444)

Versión de España. Recogida 00/00/1573 Publicada en Timoneda, Rosa española (Romance de la reprehensión que hizo el Cid al rey don Alons). Reeditada en Wolf 1856b, Primavera y Flor de Romances, nº 54, vol. I, pp. 174-175 (Del Cid.--XXXIII.).  034 hemist.  Música registrada.

     En las almenas de Toro,    allí estaba una doncella,
  2   vestida de paños negros,    reluciente como estrella:
     pasara el rey don Alonso,    namorado se había de ella,
  4   dice: --Si es hija de rey    que se casaría con ella,
     y si es hija de duque    serviría por manceba.--
  6   Allí hablara el buen Cid,    estas palabras dijera:
     --Vuestra hermana es, señor,    vuestra hermana es aquella.
  8   --Si mi hermana es, dijo el rey,    ¡fuego malo encienda en ella!
     llámenme mis ballesteros;    tírenle sendas saetas,
  10   y a aquel que la errare    que le corten la cabeza.--
     Allí hablara el buen Cid,    de esta suerte respondiera:
  12   --Mas aquel que la tirare    pase por la misma pena.
     --los de mis tiendas, Cid,    no quiero que estéis el ellas.
  14   --Pláceme, respondió el CId,    que son viejas, y no nuevas:
     irme he yo para las mías,    que son de brocado y seda,
  16   que no las gané holgando    ni bebiendo en la taberna;
     ganélas en las batallas    con mi lanza y mi bandera.

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0032.1:1 Por las almenas del cielo (é-a)            (ficha nº: 1805)

Versión de Barcia (parr. Piquín, ay. Ribeira de Piquín, ant. Meira, p.j. Fonsagrada, Lugo, España).   Recitada por Elvira Álvarez (40a). Recogida por Aníbal Otero Álvarez, 00/00/1928 (fecha deducida) (Archivo: AMP; Colec.: Otero, A. (M. Goyri-R. Menéndez Pidal)). Publicada en RT-Galicia 1998, p. 439.  012 hemist.  Música registrada.

     Por los caminos del cielo    se pasea una doncella
  2   toda vestida de blanco    cubierta de gloria llena.
     Pregunta San Juan a Cristo:    --¿Quién es aquella doncella?
  4   --Aquella es nuestra madre,    nuestra madre verdadera.
     --Pues si aquella es nuestra madre    todos adoremos n`ella;
  6   como los santos del cielo    así la gente en la tierra.

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0032.1+0098.1:1 Por las almenas del cielo+¿Cómo no cantáis, la bella? A lo divino (é-a)            (ficha nº: 8285)

Versión de Laviana s. l. (ay. Laviana, p.j. Laviana, Asturias, España).   Documentada en o antes de 1885. (Archivo: AMP). Publicada en Romancero asturiano, tomo II (en prensa) y Petersen-Web 2006, Texto.  035 hemist.  Música registrada.

     Por los campos de los cielos    se pasea una doncella,
  2   blanca, rubia y colorada,    relumbra como una estrella.
     Jesucristo preguntó:    --¿Quién es aquella doncella?
  4   --Aquella es la madre nuestra,    la madre que nos pariera.
     --Pues si es la madre nuestra,    adorar todos en ella.--
  6   Unos hincan la rodilla    y otros quitan la montera.--
     No era Jesucristo aquél
  8   con los sus brazos abiertos    adorarla con fineza.
     --¿Cómo le va, madre mía,    cómo le va, madre nuestra?
  10   --Cómo quieres que me vaya,    mujer viuda en tierra ajena,
     si aquel hijo que tenía,    que sin dolor le pariera
  12   me lo está crucificando    y en una cruz de madera.
     Si me lo queréis bajar,    yo os diré en qué manera:
  14   San Juan os ayudará    y también la Magdalena,
     también yo os ayudara    si tan fuerte me sintiera.
  16   En aquel monte Calvario    tengo puesta una escalera
     para que la gente diga:    "¿Bien mío, aquí quién muriera?
  18   Aquí murió Jesucristo,    Redentor de cielo y tierra."--
{I8{Nota: Original ms. de letra no identificada (¿Eladio Jove?), "nº 2o", anterior a 1885.

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0033:1 Doña Urraca libera a su hermano de prisión (ó)            (ficha nº: 1425)

Versión de España. Recogida 00/00/1550 Publicada en Silva de 1550, t. II. f. 48 (Romance del rey don Sancho de Castilla) y Timoneda, Rosa española (Del rey don Sancho, de cómo echó en prisión a su hermano don Alonso). Reeditada en Wolf 1856b, Primavera y Flor de Romances, nº 39, vol. I, pp. 120-122 (Del Cid.--XIV.).  050 hemist.  Música registrada.

     Rey don Sancho, rey don Sancho    cuando en Castilla reinó,
  2   le salían las sus barbas,    ¡y cuán poco las logró!
     A pesar de los franceses    los puertos de Aspa pasó;
  4   siete días con sus noches    en campo los aguardó,
     y viendo que no venían    a Castilla se volvió.
  6   Matara el conde de Niebla,    y el condado le quitó
     y a su hermano don Alonso    en las cárceles lo echó
  8   y después que lo echara    mandó hacer un pregón
     que él que rogase por él    que lo diesen por traidor.
  10   No hay caballero ni dama,    que por él rogase, no,
     sino fuera una su hermana    que al rey se lo pidió:
  12   --Rey don Sancho, rey don Sancho,    mi hermano y mi señor,
     cuando yo era pequeña    prometístesme un don;
  14   agora que soy crecida,    otorgámelo, señor.--
     --Pedildo vos, mi hermana;    mas con una condición,
  16   que no me pidáis a Burgos,    a Burgos, ni a León,
     ni a Valladolid la rica,    ni a Valencia de Aragón:
  18   de todo lo otro, mi hermana,    no se os negará, no.
     --Que no os pido yo a Burgos,    a Burgos, ni a León,
  20   ni a Valladolid la rica,    ni a Valencia de Aragón;
     mas pídoos a mi hermano,    que lo tenéis en prisión.
  22   --Pláceme, dijo, hermana,    mañana os lo daré yo.
     --Vivo lo habéis de dar, vivo,    vivo, que no muerto, no.
  24   --Mal hayas tú, mi hermana,    y quien tal te aconsejó,
     que mañana, de mañana,    muerto te lo diera yo.

Variantes de la Rosa española de Timoneda: -2a las barbas que le salían; -8b después que lo tuvo preso / un pregón hacer mandó; -13b sé que un don me prometió; -14b señor otorgádmelo; -18a cualquier otra cosa; -18b no se os ha de negar; -19a Señor, yo no pido; --21a lo que pido es; -24a mal hayades vos; -24b t. os; -25b se.

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0034:1 Entierro de Fernandarias (á-o)            (ficha nº: 1439)

Versión de España. Recogida 00/00/1547 Publicada en Canc. de rom. s. a. f. 159 (Romance be Fernán D`Arias fijo de Gonzalo); Canc. de rom. 1550, f. 156; Silva de 1550. t. I, f. 81; Canc. de rom. ed. de Medina 1570 y Timoneda, Rosa española [Romance de la muerte de Fernan de Arias]. Reeditada en Wolf 1856b, Primavera y Flor de Romances, nº 50, vol. I, pp. 152-153 (Del Cid.--XXVIII.).  030 hemist.  Música registrada.

     Por aquel postigo viejo,    que nunca fuera cerrado,
  2   vi venir pendón bermejo    con trescientos de caballo:
     en medio de los trescientos    viene un monumento armado
  4   y dentro del monumento    viene un cuerpo de un finado,
     Fernán D` Arias ha por nombre,    fijo de Arias Gonzalo.
  6   Llorábanle cien doncellas,    todas ciento hijasdalgo,
     todas eran sus parientas    en tercero y cuarto grado:
  8   las unas le dicen primo,    otras le llaman hermano,
     las otras decían tío,    otras lo llaman cuñado.
  10   Sobre todas lo lloraba,    aquesa Urraca Hernando:
     ¡Y cuán bien que la consuela    ese viejo Arias Gonzalo!
  12   --Calledes, hija, calledes,
     que si un hijo me han muerto    allí me quedaban cuatro.
  14   No murió por las tabernas,    ni a las tablas jugando;
     mas murió sobre Zamora    vuestra honra resguardando.

Variantes: -4a Después de este verso el Canc. de rom. 1550 ha intercalado los dos siguientes: viene un ataud de palo, // y dentro del ataud /; -4b venía / un cuerpo finado. Canc. de rom. 1550; viene un cuerpo sepultado. Canc. de rom. s. a.; -5a Hernán. Silva; -9a le dicen tío. Silva; otras lo decían tío. Tim. Rosa esp.; -11a Oh c. Tim.; -12 Claro está que después de este verso falta el que continúa la asonancia; con efecto lo llevan el Canc. de rom. ed. de Med. 1570:calladas Urraca Hernando; y Timoneda: no hagades tan gran llanto. El Canc. de rom. 1550 da en vez de este verso los cuatro siguientes: --¿Por qué lloráis, mis doncellas? / ¿por qué hacéis tan grande llanto? // no lloréis así, señoras, / que no es para llorallo //; -13b quedan otros cuatro. Silva; aun me quedan otros cuatro. Tim.; -14b menos. Tim.; -15b bien guardando. Silva; defensando. Tim; El Canc. de rom. 1550 añade los dos versos siguientes: murió como caballero / con sus armas peleando //.

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0034.1+0034.3:1 Llanto de las tres damas+El monumento de Cristo (á-o)            (ficha nº: 8300)

Versión de Casomera (ay. Aller, p.j. Lena, ant. Laviana, Asturias, España).   Recitada por Elena Nespral (21a). Recogida por Juan Menéndez Pidal y Ramón Menéndez Pidal, 00/08/1909 (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en Romancero asturiano, tomo II (en prensa) y Petersen-Web 2006, Texto.  016 hemist.  Música registrada.

     Por los campos de la Gloria    Jesucristo había pasado,
  2   herido de pies y manos    y una lanza en su costado,
     y en aquel lado derecho    lleva un pendón colorado.
  4   Dentro de aquel pendón    lleva un monumento armado,
     dentro del monumento    lleva un cordero sagrado,
  6   la sangre que él derrama    cayó en el cáliz sagrado,
     cualesquier que lo bebiese    será bienaventurado;
  8   será rey en esta vida    y en la otra coronado.

Nota: Ms. original de letra de J. Menéndez Pidal.

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0034.1+0502.1:1 Llanto de las tres damas+Enamorada de un muerto. A lo divino (á-o)            (ficha nº: 9461)

Versión de Aliseda (ay. Aliseda, p.j. Cáceres, Cáceres, España).   Recitada por Valentina Zancada (59a). Recogida por Jesús Bal y Gay, 00/00/1931 (Archivo: AMP). Publicada en Catalán 1970b, p. 226. Reeditada en Fraile Gil Rom-Panhisp.-2/CD 2010, vol. 1, texto núm VI.D.2 bis, p. 123. Reproducida aquí con permiso del editor.  026 hemist.  Música registrada.

     Yo vi un castillito abierto    y jamás lo vi cerrado,
  2   y del castillo salía    un Cristo crucificado;
     detrás del Cristo venían    tres damitas encantadas:
  4   La una dice: ¡Mi primo!    La otra dice: ¡Mi hermano!
     Y la más pequeña dice:    ¡Mi pulido enamorado!
  6   Siete años que va para ocho    que lo tengo emblasamado;
     yo le lavo la ropita,    yo le pongo su calzado,
  8   yo le lavo su boca    con rosas y vino blanco,
     para cuando le doliese    que le doliese afinado.
  10   Un dia fui a confesarme    a Roma y la Padre Santo
     y me echó de penitencia,    ajamás me hubiera echado,
  12   que hiciera un cirio de cera    la noche del Jueves Santo,
     cuando se acabara el cirio    se acabarían mis pecados.

Nota: Como señala Catalán, sólo los vv. 6-9 corresponden a La enamorado de un muerto. A lo divino. El otro romance, Llanto de las tres damas, es una versión vuelta a lo divino del Entierro de Fernandarias.

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0034.2:1 La Virgen vestida de colorado (á-o)            (ficha nº: 1857)

Versión de Muxía (p.j. Corcubión, A Coruña, España).   Recogida por Jesús Bal y Gay y Eduardo Martínez Torner, 00/00/1931 (fecha deducida) (Archivo: AMP; Colec.: Bal y Gay-Torner, E. M.). Publicada en RT-Galicia 1998, p. 444.  030 hemist.  Música registrada.

     Panxoliña de Nadale,    esta noite principale,
  2   cando Dios quixo nacer,    todo o mundo parecer;
     pareceu con alegría    que hijo parió María.
  4   No quiso parir en torres    nin en cama de señores,
     que fue parir a Belén    onde había moito ben,
  6   onde había un boi manso    y una mula maliciosa;
     canto máis o boi xuntaba,    máis a mula estrangallaba.
  8   --Maldición te pongo, mula,    que non paras vez ningunha,
     nin paristes, nin criastes,    nin de cabaliño andastes.
  10   Por aquel postigo aberto    que nunca estaba cerrado,
     por allí pasó la Virgen    vestida de colorado.
  12   El vestido que llevaba    todo llevaba manchado,
     que lo manchó Jesucristo    con sangre de su costado.
  14   Escaleriña del cielo    arco de la eternidad,
     por aquí pasó la hostia    con licencia del altar.

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0034.2+0034.1:1 La Virgen vestida de colorado+Llanto de las tres damas (á-o)            (ficha nº: 4431)

Versión de Torrejoncillo (ay. Torrejoncillo, p.j. Coria, Cáceres, España).   Recogida por Jenaro Ramos Hernández, (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en F.E.R. Rom. castellano 2 1995, (Casado de Otaola, El romancero tradicional extremeño, Mérida, 1995), p. 224.  016 hemist.  Música registrada.

     Por aquel portillo abierto    que jamás lo vi cerrado,
  2   vide entrar un pendón negro    y detrás un colorado,
     y detrás de este pendón    va Jesucristo enclavado,
  4   y detrás de Jesucristo    vienen tres almas llorando:
     la una dice: --¡Mi tío!--,    la otra dice: --¡Mi hermano!--;
  6   la más pequeñita de ellas:    --¡Mi querido enamorado!--
     Yo le ponía la media,    yo le ponía el calzado,
  8   yo le lavaba la cara    con rosas y vino blanco.

Nota: Los dos romances aquí fundidos son versiones a lo divino de Por aquel postigo viejo (=Entierro de Fernandarias 0034), que inspiró varias contrafacturas.

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0034.3:1 El monumento de Cristo (á-o)            (ficha nº: 1776)

Versión de Barcia (parr. Piquín, ay. Ribeira de Piquín, ant. Meira, p.j. Fonsagrada, Lugo, España).   Recitada por Asunción Álvarez (11a). Recogida por Aníbal Otero Álvarez, 00/00/1928 (fecha deducida) (Archivo: AMP; Colec.: Otero, A. (M. Goyri-R. Menéndez Pidal)). Publicada en RT-Galicia 1998, p. 445.  024 hemist.  Música registrada.

     Padre nuestro mayor,    sangre de Nuestro Señor;
  2   los ángeles van al cielo,    todos van en procesión.
     San Pedro lleva la cruz    y San Juan lleva el pendón.
  4   Debajo de aquel pendón    va Jesucristo enclavado,
     abierto de pies y manos    y herido por los costados.
  6   La sangre que de él caía,    caía en un cáliz sagrado;
     el hombre que la bebía    sería bienaventurado;
  8   neste mundo sería rei,    no outro rei coronado.
     I o que esta oración dixera    todos los viernes de un ano,
  10   sacaría un alma de penas    i a súa de gran pecado.
     O que a sabe non a di,    i o que a oi non a aprende,
  12   i o día do gran juicio    verás que conta le tiene.

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0035:1 Jura de Santa Gadea (á-o)            (ficha nº: 1442)

Versión de España. Recogida 00/00/1547 Publicada en Canc. de rom. s. a. f. 153; Canc. de rom. 1550. f. 156 (Romance del que tomó el Cid al rey don Alonso); Silva de 1550. t. I. f. 74 [Romance del juramento que tomo el Cid al Rey Don Alonso] y Timoneda, Rosa española [Romance del juramento que tomo el Cid al Rey Don Alonso hermano del rey don Sancho]. Reeditada en Wolf 1856b, Primavera y Flor de Romances, nº 52, vol. I, pp. 158-161 (Del Cid.--XXXI.).  068 hemist.  Música registrada.

     En sancta Gadea de Burgos    do juran los hijos dalgo,
  2   allí le toma la jura    el Cid al rey castellano.
     Las juras eran tan fuertes,    que al buen rey ponen espanto;
  4   sobre un cerrojo de hierro    y una ballesta de palo:
     --Villanos te maten, Alonso,    villanos, que no hidalgos,
  6   de las Asturias de Oviedo,    que no sean castellanos;
     mátente con aguijadas,    no con lanzas ni con dardos;
  8   con cuchillos cachicuernos,    no con puñales dorados;
     abarcas traigan calzadas,    que no zapatos con lazo;
  10   capas traigan aguaderas,    no de contray, ni frisado;
     con camisones de estopa,    no de holanda, ni labrados;
  12   caballeros vengan en burras,    que no en mulas ni en caballos;
     frenos traigan de cordel,    que no cueros fogueados.
  14   Mátente por las aradas,    que no en villas ni en poblado,
     sáquente el corazón    por el siniestro costado,
  16   si no dijeres la verdad    de lo que te fuere preguntado:
     si fuiste, ni consentiste    en la muerte de tu hermano.--
  18   Jurado había el rey,    que en tal nunca se ha hallado;
     pero allí hablara el rey    malamente y enojado:
  20   --Muy mal me conjuras, Cid,    Cid, muy mal me has conjurado;
     mas hoy me tomas la jura,    mañana me besarás la mano.--
  22   --Por besar mano de rey    no me tengo por honrado;
     porque la besó mi padre    me tengo por afrentado.
  24   --Vete de mis tierras, Cid,    mal caballero probado,
     y no vengas más a ellas    dende este día en un año.--
  26   --Pláceme--, dijo el buen Cid,    --pláceme--, dijo, --de grado,
     por ser la primera cosa,    que mandas en tu reinado.
  28   Tú me destierras por uno,    yo me destierro por cuatro.--
     Ya se parte el buen Cid,    sin al rey besar la mano,
  30   con trescientos caballeros,    todos eran hijos dalgo;
     todos son hombres mancebos,    ninguno no había cano.
  32   Todos llevan lanza en puño    y el hierro aciclado,
     y llevan sendas adargas,    con borlas de colorado;
  34   mas no le faltó al buen Cid    adonde asentar su campo.

Variantes: -1a Águeda. Canc. de rom. 1550; -2a le toman jura a Alfonso / por la muerte de su hermano.// Tomábasela el buen Cid, / ese buen Cid castellano, //sobre un cerrojo de hierro, / y una ballesta de palo, // y con unos evangelios / y un crucifijo en la mano // Las palabras son tan fuertes / que al buen rey ponen espanto; //. Canc. de rom. 1550; -3b a todos. Tim.; -9b de lazos. Tim.; -12a vayan cabalgando. Tim.; -13b no de. Tim.; -14b no por villas ni poblados. Tim.; -16a dijeres verdad. Silva, Tim.; -16b eres. Silva; te es. Tim.; -17a o. Canc. de rom. 1550; -18a Las juras eran tan fuertes, / que el rey no las ha otorgado. // Allí habló un caballero / que del rey es más privado: // --Haced la jura, buen rey, / no tengáis de eso cuidado, // que nunca fue rey traidor, / ni papa descomulgado. // Jurado había el rey /. Canc. de rom. 1550; Jurado tiene el buen rey. Tim.; -18b que en tal caso no es culpado. Tim.; -19a pero con voz alterada. Tim.; -19b dijo muy mal enojado. Tim.; -21b después besarme has. Tim.; -24a tiendas. Tim.; -25a y no me estés mas en ellas. Tim.; -29a despide. Tim.; -30b esforzados. Tim.; -31b hay viejo ni. Tim.; -32b acecalado. Canc. de rom. s. a.; -34b Los dos últimos versos faltan en la Rosa de Timoneda.

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0036:1 Cabalga Diego Laínez (á-o)            (ficha nº: 1412)

Versión de España. Recogida 00/00/1547 Publicada en Silva de 1550, t. I. f. 76; Canc. de rom. s. a. f. 155 (Romance de cómo vino el Cid a besar las manos al rey sobre seguro*), y Canc. de rom. 1550. f. 160 [Romance del Cid Ruy diaz]. Reeditada en Wolf 1856b, Primavera y Flor de Romances, nº 29, vol. I, pp. 96-99 (Del Cid.--II.).  086 hemist.  Música registrada.

     Cabalga Diego Laínez    al buen rey besar la mano;
  2   consigo se los llevaba    los trescientos hijos dalgo.
     Entr` ellos iba Rodrigo    el soberbio castellano;
  4   todos cabalgan a mula,    sólo Rodrigo a caballo;
     todos visten oro y seda,    Rodrigo va bien armado;
  6   todos espadas ceñidas,    Rodrigo estoque dorado;
     todos con sendas varicas,    Rodrigo lanza en la mano;
  8   todos guantes olorosos,    Rodrigo guante mallado;
     todos sombreros muy ricos,    Rodrigo casco afilado,
  10   y encima del casco lleva    un bonete colorado.
     Andando por su camino    unos con otros hablando,
  12   allegados son a Burgos    con el rey se han encontrado.
     Los que vienen con el rey    entre sí van razonando,
  14   unos lo dicen de quedo,    otros lo van preguntando:
     --Aquí viene entre esta gente    quien mató al conde Lozano.--
  16   Como lo oyera Rodrigo    en hito los ha mirado;
     con alta y soberbia voz    de esta manera ha hablado:
  18   --Si hay alguno entre vosotros    su pariente o adeudado,
     que le pese de su muerte    salga luego a demandallo;
  20   yo se lo defenderé    quiera a pie, quiera a caballo.--
     Todos responden a una:    --Demándelo su pecado.--
  22   Todos se apearon juntos    para al rey besar la mano;
     Rodrigo se quedó solo    encima, de su caballo.
  24   Entonces habló su padre,    bien oiréis lo que ha hablado:
     --Apeáosvos, mi hijo,    besaréis al rey la mano,
  26   porque él es vuestro señor,    vos, hijo, sois su vasallo.--
     Desque Rodrigo esto oyó    sintióse más agraviado;
  28   las palabras que responde    son de hombre muy enojado:
     --Si otro me lo dijera    ya me lo hubiera pagado;
  30   mas por mandarlo vos, padre,    yo lo haré de buen grado.--
     Ya se apeaba Rodrigo    para al rey besar la mano;
  32   al hincar de la rodilla    el estoque se ha arrancado.
     Espantóse d` esto el rey,    y dijo como turbado:
  34   --Quítate, Rodrigo allá,    quítate me allá, diablo,
     que tienes el gesto de hombre,    y los hechos de león bravo.--
  36   Como Rodrigo esto oyó    apriesa pide el caballo;
     con una voz alterada,    contra el rey así ha hablado:
  38   --Por besar mano de rey    no me tengo por honrado;
     porque la besó mi padre    me tengo por afrentado.--
  40   En diciendo estas palabras    salido se ha del palacio;
     consigo se los tornaba    los trescientos hijos dalgo:
  42   si bien vinieron vestidos,    volvieron mejor armados,
     y si vinieron en mulas    todos vuelven en caballos.

Variantes de la Silva: -9b afinado; -23a queda; -25a hijo mío; -36a lo.
Nota: *Este epígrafe está tomado de la Rosa española de Timoneda, pues la Silva y el Canc. de rom. dicen solamente: Romance del Cid Ruy Días. El texto de Timoneda es ya muy empeorado y defectuoso, así que no vale la pena de notar sus variaciones.

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0037:1 El Cid pide parias al moro (í-a)            (ficha nº: 1416)

Versión de España. Recogida 00/00/1600 Publicada en Codice del s. XVI en el Rom. general del señor Durán (El Cid pido el tributo al moro). Reeditada en Wolf 1856b, Primavera y Flor de Romances, nº 31, vol. I, pp. 105-106 (Del Cid.--VI.).  034 hemist.  Música registrada.

     Por el Val de las Estacas    pasó el Cid a mediodía,
  2   en su caballo Babieca:    ¡oh qué bien que parecía!
     El rey moro que lo supo    a recibirle salía,
  4   dijo: --Bien vengas, el Cid,    buena sea tu venida,
     que si quieres ganar sueldo,    muy bueno te lo daría,
  6   ó si vienes por mujer,    darte he una hermana mía.
     --Que no quiero vuestro sueldo    ni de nadie lo querría,
  8   que ni vengo por mujer,    que viva tengo ha mía:
     vengo a que pagues las parias    que tú debes a Castilla.
  10   --No te las daré yo, el buen Cid,    Cid, yo no te las daría:
     si mi padre las pagó    hizo lo que no debía.
  12   --Si por bien no me las das,    yo por mal las tomaría.
     --No lo harás así, buen Cid,    que yo buena lanza había.
  14   --En cuanto a eso, rey moro,    creo nada te debía,
     que si buena lanza tienes,    por buena tengo la mía:
  16   mas da sus parias al rey,    a ese buen rey de Castilla.
     --Por ser vos su mensajero    de buen grado las daría.

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0038:1 La condesa de Castilla traidora (é-o)            (ficha nº: 637)

Versión de Villanueva de la Tercia (ay. Villamanín, ant. Rodiezmo, p.j. León, ant. La Vecilla, comc. Los Argüellos, León, España).   Recitada por Manuela Balanzátegui (unos 70a). Recogida por Josefina Sela, 00/07/1919 (Archivo: AMP; Colec.: Sela, J. (M. Goyri-R. Menéndez Pidal)). Publicada en RTLH 2 (1963), p. 282, nº. 2e y TOL I 1991, pp. 11-12.  024 hemist.  Música registrada.

     Muy malo estaba don Sancho,    muy malo en la cama enfermo;
  2   los dotores vienen a verlo,    y eran ángeles del cielo:
     --Hoy vas a morir, don Sancho,    con un vaso de veneno;
  4   te lo va a traer tu madre,    que te lo está componiendo.--
     Estando en estas razones,    la madre llegó con ello:
  6   --Toma este vaso de agua,    te lo traigo compuesto.
     --Bébalo usted, mi madre,    que no tengo gana de ello;
  8   en caso que no lo beba,    llévelo usted al aliento.--
     Mas apenas lo llegó,    cayó difunta n`el suelo.
  10   --Mandaré cartas a España    de esta manera diciendo:
     "Donde quiera que hay mujeres,    beban ellas primero".
     ¡Válgame el señor San Juan,    válgame el señor San Pedro!

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0040.6:1 ¡Ay de mi Alhama! [A] (á-a)            (ficha nº: 1485)

Versión de España. Recogida 00/00/1547 Publicada en Canc. de rom. s. a. f. 183; Canc. de Rom. 1550. f. 1; Silva de 1550 t. I. f. 106 (Romance del rey moro que perdió Alhama) y Timoneda, Rosa española. Reeditada en Wolf 1856b, Primavera y Flor de Romances, nº 85, vol. I, pp. 272- 274.  052 hemist.  Música registrada.

     Paseábase el rey moro    por la ciudad de Granada,
  2   cartas le fueron venidas    Alhama era ganada:
     las cartas echó en el fuego,    y al mensajero matara.
  4   Echó mano a sus cabellos    y las sus barbas mesaba;
     apeóse de una mula,    y en un caballo cabalga.
  6   Mandó tocar sus trompetas,    sus añafiles de plata;
     porque lo oyesen los moros    que andaban por el arada.
  8   Cuatro a cuatro, cinco a cinco,    juntado se ha gran batalla.
     Allí habló un moro viejo,    que era alguacil de Granada:
  10   --¿A qué nos llamaste, rey,    a qué fue nuestra llamada?
     --Para que sepáis, amigos,    la gran pérdida de Alhama.
  12   --Bien se te emplea, señor,    señor, bien se te empleaba,
     por matar los Bencerrajes    que eran la flor de Granada,
  14   acogiste a los judíos    de Córdoba la nombrada,
     degollaste un caballero    persona muy estimada;
  16   muchos se te despidieron    por tu condición trocada.
     --¡Ay si os pluguiese, mis moros,    que fuésemos a cobralla!
  18   --Mas si, rey, a Alhama has de ir,    deja buen cobro a Granada,
     y para Alhama cobrar    menester es grande armada,
  20   que caballero está en ella    que sabrá muy bien guardalla.
     --¿Quién es este caballero    que tanta honra ganara?
  22   --Don Rodrigo es de León,    marqués de Cáliz se llama,
     otro es Martín Galindo,    que primero echó el escalas.--
  24   Luego se van para Alhama    que de ellos no se da nada,
     combátenla prestamente,    ella está bien defensada.
  26   De que el rey no pudo mas,    triste se volvió a Granada.

Variantes: -2a cuando le vinieron cartas. Tim.; -4b de. Tim.; -7b estaban. Tim.; -10a el rey. Silva; -18a es de ir. Canc. de rom. s. a. Si a Alhama has de ir, buen rey. Tim.; -19b gruesa. Tim.; -21a ese. Silva, Tim.; -21b ganaba. Tim.; -22b Cádiz. Tim.; -23b Con este verso acaba el romance en el texto de Timoneda.

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0040.7:1 ¡Ay de mi Alhama! [B] (é-a)            (ficha nº: 1487)

Versión de España. Recogida 00/00/1595 Publicada en Pérez de Hita, Historia de los bandos de Cegríes etc.. Reeditada en Wolf 1856b, Primavera y Flor de Romances, nº 85b, vol. I, pp. 276- 278.  046 hemist.  Música registrada.

     Por la ciudad de Granada    el rey moro se pasea,
  2   desde la puerta de Elvira    llegaba a la Plaza Nueva.
     Cartas le fueron venidas    que le dan muy mala nueva:
  4   que le habían ganado Alhama    con batalla y gran pelea.
     El rey con aquestas cartas    grande enojo recibiera:
  6   al moro que se la trajo    mandó cortar la cabeza.
     Las cartas hizo pedazos    con la saña que le ciega;
  8   descabalga de una mula    y cabalga en una yegua.
     Por la cal del Zacatin    al Alhambra se subiera:
  10   trompetas manda tocar    y las cajas de pelea
     porque lo oyeran los moros    de Granada y de la Vega.
  12   Uno a uno, dos a dos    gran escuadron se hiciera.
     Cuando los tuviera juntos,    un moro allí le dijera:
  14   --¿Para qué nos llamáis, rey,    con trompa y caja de guerra?
     --Habréis de saber, amigos,    que tengo una mala nueva,
  16   que la mi ciudad de Alhama    ya del rey Fernando era:
     los cristianos la ganaron    con muy crecida pelea.
  18   Allí habló un alfaquí,    de esta suerte le dijera:
     --Bien se te emplea, buen rey,    buen rey, muy bien se te emplea:
  20   mataste los Bencerrajes,    que eran la flor de esta tierra,
     acogiste los tornadizos    que de Córdoba vinieran,
  22   y me parece, buen rey,    que todo el reino se pierda,
     y que se pierda Granada,    y que te pierdas con ella.

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0041:1 Juicio de Paris (í-a)            (ficha nº: 9333)

Versión de España. Recogida 00/00/1550 Publicada en Canc. de rom. 1550 fol. 206v; Rodríguez-Moñino 1967, pp. 257-259 (reed.). Reeditada en Di Stefano 1993, nº 63, pp. 233-237.  184 hemist.  Música no registrada.

     Por una linda espessura    de arboleda muy florida,
  2   donde corren muchas fuentes    de agua clara muy luzida,
     un río caudal la cerca    que nace dentro en Turquía,
  4   en las tierras del Soldán    y las del Gran Can Suría;
     mil y quinientos molinos    que d` él muelen noche y día:
  6   quinientos muelen canela    y quinientos perla fina
     y quinientos muelen trigo    para sustentar la vida.
  8   Todos eran del gran rey    que a los reyes precedía,
     padre del buen cavallero,    orden de cavallería,
  10   del esforçado don Héctor    que a los griegos destruía.
     En medio d` esta arboleda    el infante Paris dormía;
  12   el arco tiene colgado    de una murta muy florida
     y el aljava de los tiros    por cabecera tenía.
  14   Era por el mes de mayo,    que los calores hazía;
     por el suelo muchas flores,    mucha fina clavellina,
  16   de lirios y rosas frescas    que era grande maravilla.
     El ruiseñor cantava    con muy dulce melodía,
  18   cantavan mil paxaricos    todos con grande armonía.
     Y estando assí el infante    que el sueño más le vencía,
  20   dormiendo soñava un sueño    de una visión que veía,
     de tres damas las más lindas    que en todo el mundo avía,
  22   vestidas de oro y de seda,    perlas y gran pedrería:
     los joyeles que llevavan    no tienen par ni valía;
  24   ruvios cabellos tendidos    que un sotil velo cubrían.
     Y estando assí dormiendo    que de sí nada sabía,
  26   cuando estas lindas damas    cada cual bien lo servía:
     la una le peina el cabello,    la otra aire le hazía,
  28   la otra le coge el sudor    que de su rostro salía.
     Recuerda el infante Paris,    no sabiendo si dormía;
  30   mas ya en sí acordado    con espanto que tenía,
     y en ver tan alta visión    doblado esfuerço tenía.
  32   Palabras está diziendo,    de aquesta suerte dezía:
     --¡Oh Dios, y qué lindas damas!    ¡Qué linda filosomía!
  34   Bien parecen estos gestos    ser damas de gran valía.
     Dezidme si sois hermanas    o si sois cosa divina
  36   o si sois encantamiento    o buena ventura mía.
     Dezid si puedo serviros    con las fuerças y la vida:
  38   aventuraré mi cuerpo    en batallas noche y día,
     porque el día en que naciera    grandes cosas se dezían
  40   en las cortes del mi padre,    que grandes sabios avía;
     y aún la infanta mi hermana,    que lee en astrologia,
  42   dixo que en esta arboleda,    dentro en esta pradería,
     me vernía un aventura    por donde me perdería.
  44   Mas aunque sepa morir,    de servir no cansaría,
     que en los buenos cavalleros    mal está la covardia.--
  46   Combidávanse las reinas    cuál primero hablaría.
     Habló primero la Palas    una razón bien sabida:
  48   --Ah, vos, el infante Paris,    escuchadme por mi vida,
     pues que sois tal cavallero    digno en la sabiduría.
  50   Estad con ojos abiertos,    despertad la fantasía,
     porque estas reinas y yo    venimos en gran porfía
  52   de cuál era más hermosa,    de cuál era más garrida.
     Paris, si juzgáis por mí    aqueste don vos daría:
  54   daros he ventura en armas,    dicha en cavallería,
     vencerás cualquier batalla,    aunque tengas demasía.--
  56   Luego que acabó la Palas    habló Iunia, assí dezía:
     --Ah, vos, esforçado Paris,    oiga vuestra señoría.
  58   Cavallero sois en armas    que en el mundo otro no avía;
     persona tan justiciera    porque se alegra mi vida,
  60   que sé que no quitaréis    aquello que yo merecía.
     Y si me dais este don    yo a vos otro daría:
  62   daros he muchos dineros,    más que ningún rey tenía;
     sobre todos los señores    siempre avréis la señoría.--
  64   Hablada que avía Juno,    Venus luego que venía,
     de ropas verdes vestida,    un arco al cuello traía.
  66   Hablava luego a Paris,    que delante le tenía:
     --Ah, vos, el príncipe Paris,    hijo del rey d` esta isla,
  68   hijo sois del mejor rey    que en todo el mundo avía,
     hermano del cavallero    que don Héctor se dezía.
  70   Yo sé que fuerça ni miedo    no os hará torcer la vía,
     por do espero que mi derecho,    Paris, no se perdería;
  72   en vuestras manos, señor,    encomiendo la honra mía.
     Y si juzgas, Paris, por mí,    por empresa te daría
  74   esta saeta de amor    que llegando luego hería:
     darte he la más linda dama    que en el mundo otra no avía;
  76   y Paris, sobre las otras    siempre avrás la señoría.--
     Don París desque se vido    metido en tan gran porfía,
  78   hablando muy reposado    estas palabras dezía:
     --Suplico a vuestras altezas    desnudas veros querría,
  80   que ya he visto lo público    el secreto ver querría,
     porque yo pueda juzgar    y absolver vuestra porfía.--
  82   Todas juntas a la par    se desnudan en camisa.
     Juzgara el infante París,    d` esta manera dezía:
  84   que en gala y discreción,    hermosura y cortesía
     y en todo lo demás,    y a lo que a él parecía,
  86   juzga que la deessa Venus    llevasse la mejoría.
     Luego Palas y la Iunia    empieçan hazer su vía,
  88   métense por un boscage,    por una gran pradería,
     estas palabras diziendo    ambas juntas en porfía:
  90   --Paris, ¡y cuan mal mirastes,    mal mirastes la honra mía!
     Pudiérades tomar provecho    y escogistes la perdida.
  92   Y os haré morir en batalla    que será de gran valía.--

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0042:1 Durandarte envía su corazón a Belerma (á-a)            (ficha nº: 1607)

Versión de España. Recogida 00/00/1547 Publicada en Canc. de rom. s. a. f. 254 y Canc. de rom. 1550 f. 263 (Romance de Oh Belerma). Reeditada en Wolf 1856b, Primavera y Flor de Romances, nº 181, vol. II, pp. 308-309 (Durandarte. II.).  064 hemist.  Música registrada.

     ¡Oh Belerma!, oh Belerma!,    por mi mal fuiste engendrada!,
  2   que siete años te serví    sin de ti alcanzar nada;
     agora que me querías    muero yo en esta batalla.
  4   No me pesa de mi muerte,    aunque temprano me llama;
     mas pésame que de verte    y de servirte dejaba.
  6   ¡Oh mi primo Montesinos!    lo que agora yo os rogaba:
     que cuando yo fuere muerto    y mi ánima arrancada,
  8   vos llevéis mi corazón    adonde Belerma estaba
     y servilda de mi parte,    como de vos yo esperaba
  10   y traelde a la memoria    dos veces cada semana,
     y diréisle que se acuerde    cuán cara que me costaba;
  12   y dalde todas mis tierras,    las que yo señoreaba:
     pues que yo a ella pierdo,    todo el bien con ella vaya.
  14   Montesinos, Montesinos,    mal me aqueja esta lanzada;
     el brazo traigo cansado,    y la mano del espada;
  16   traigo grandes las heridas,    mucha sangre derramada,
     los extremos tengo fríos,    y el corazón me desmaya.
  18   ¡Que ojos que nos vieron ir    nunca los verán en Francia.
     Abracéisme, Montesinos,    que ya se me sale el alma;
  20   de mis ojos ya no veo,    la lengua tengo turbada.
     Yo vos doy todos mis cargos,    en vos yo los traspasaba.
  22   --El Señor en quien creéis    él oiga vuestra palabra--
     Muerto yace Durandarte    al pie de una alta montaña;
  24   llorábalo Montesinos    que a su muerte se hallara:
     quitándole está el almete,    desciñéndole el espada;
  26   hácele la sepultura    con una pequeña daga,
     sacábale el corazón,    como él se lo jurara
  28   para llevar a Belerma,    como él se lo mandara.
     Las palabras que le dice    de allá le salen del alma:
  30   --¡Oh mi primo Durandarte!    ¡primo mío de mi alma!
     ¡Espada nunca vencida!,    ¡esfuerzo do esfuerzo estaba!
  32   Quien a vos mató, mi primo,    no sé por qué me dejara.

Variantes: -22b Con este verso acaba el romance en el Canc. de rom. s. a. ; -31b e. de Canc. de rom. 1550.

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0043:1 Paris y Elena (á-o)            (ficha nº: 1521)

Versión de España. Recogida 00/00/1600 Publicada en pliegos sueltos s. XVI. 1. Glosa del romance de don Tristán. Y el rom. que dizen de la reyna Elena, etc. [Praga I, pl. 18, 155-157; Dicc. 883] y 2. Romance nuevo por muy gentil estilo: con una glosa nueva al romance que dize: En Castilla está un castillo, etc. [Praga, II, pl. 71, 245-247; Dicc. 1048]. Reeditada en Wolf 1856b, Primavera y Flor de Romances, nº 109, vol. II, pp. 3-7.  138 hemist.  Música registrada.

     --Reina Elena, reina Elena,    Dios prospere tu estado;
  2   si mandáis alguna cosa    veísme aquí a vuestro mandado.
     --Bien vengades vos, Paris,    Paris el enamorado.
  4   Paris, ¿dónde vais camino,    dónde tenéis vuestro trato?
     --Por la mar ando, señora,    hecho un terrible cosario;
  6   traigo un navío muy rico,    de plata y oro cargado,
     llévolo a presentar    a ese buen rey castellano.--
  8   Respondérale la reina,    de esta suerte le ha hablado:
     --Tal navío como aquese    razón era de mirarlo.--
  10   Respondiérale Paris    muy cortés y mesurado:
     --El navío y yo, señora,    somos a vuestro mandado.
  12   --Gran placer tengo, Paris,    como venís bien criado.
     --Vayádeslo a ver, señora,    veréis cómo va cargado.
  14   --Pláceme--, dijo la reina,    --por hacer vuestro mandado.--
     Con trescientas de sus damas    a la mar se había llegado.
  16   Echó la compuerta Paris    hasta que hubieron entrado.
     Desque todos fueron dentro    bien oiréis, lo que ha mandado:
  18   --¡Alzen áncoras, tienden velas!--    y a la reina se ha llevado.
     Lunes era, caballeros,    lunes fuerte y aciago,
  20   cuando entró por la sala    aquese rey Menelao,
     mesándose las sus barbas,    fuertemente sospirando,
  22   sus ojos tornados fuentes,    de la su boca hablando:
     --Reina Elena, reina Elena,    ¿quién de mí os ha apartado?
  24   Aquese traidor Paris,    el señor de los troyanos,
     con las sus palabras falsas,    malamente os ha engañado!--
  26   ¡Cuán bien se lo consolaba    don Agamenón su hermano!:
     --No lloredes vos, el rey,    no hagades tan gran llanto,
  28   que llorar y sollozar    a las mujeres es dado;
     a un tal rey como vos,    con el espada en la mano.
  30   Yo os ayudaré, señor,    con treinta mil de caballo;
     yo seré capitán de ellos,    y los iré ordenando.
  32   Por las tierras donde fuere    iré hiriendo y matando;
     la villa que se me diere    haréla yo derribar,
  34   y la que tomare por armas    esa sembraré de sal.
     Mataré las criaturas    y cuantos en ella están,
  36   y d` esta manera iremos    hasta en Troya allegar.
     --Buen consejo es ese, hermano,    y así lo quiero tomar.--
  38   Ya se sale el buen rey    por la ciudad a pasear,
     con trompetas y añafiles    comienzan a pregonar:
  40   quién quisiere ganar sueldo    de grado se lo darán.
     Tanta viene de la gente    que era cosa de espantar.
  42   Arman naos y galeras,    comiénzanse de embarcar.
     Agamenón los guiaba,    todos van a su mandar.
  44   Por las tierras donde iban    van haciendo mucho mal.
     Andando noches y días    a Troya van a llegar;
  46   los troyanos que lo saben    las puertas mandan cerrar.
     Agamenón qu` esto vido    mandó apercebir su real;
  48   pone en orden su gente    como había de estar.
     Los troyanos eran muchos,    bien reparan su ciudad.
  50   Otro día de mañana    la comienza de escalar;
     derriban el primer paño,    de dentro quieren entrar,
  52   si no fuera por don Héctor,    que allí se fue a hallar;
     con él estaba Troílo    y el esforzado Picar.
  54   Paris esfuerza su gente    que empiezan de desmayar;
     las voces eran tan grandes    que al cielo quieren llegar.
  56   Matan tantos de los griegos    que no los saben contar.
     Mas venían de otra parte    que no hay cuento ni par;
  68   entrado se han por Troya,    ya la empiezan de robar,
     prenden al rey y a la reina    y al esforzado Picar;
  60   matan a Troílo y a Héctor    sin ninguna piedad
     y al gran duque de Troya    ponen en captividad.
  62   Y sacan a la reina Elena,    pónenla en su libertad.
     Todos le besan las manos    como a reina natural.
  64   Preso llevan a Paris    con mucha riguridad.
     Tres pascuas que hay en el año    le sacan a justiciar:
  66   sácanle ambos los ojos,    los ojos de la su faz,
     córtanle el pie del estribo,    la mano del gavilán;
  68   treinta quintales de hierro    a sus pies mandan echar
     y el agua hasta la cinta    por que pierda el cabalgar.

Variantes del Pl. s. No. 2: -1b tu alto estado; -18b han; -19b un día fuerte aciago; -25a con sus palabricas; -25b han; -26a Tan bien; -29a y a un; -31b arreglando; -35b y cuantas en ellas; -43a regía; -47b gente; [conviene aclarar que este verso y el siguiente se funden, dejando el verso cojo. SHP]; -53a Troilos; -65b le mandan justiciar.

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0043+0079+0101:1 Paris y Elena+Robo del Sacramento+No me entierren en sagrado (á-o)            (ficha nº: 3732)

Versión de Agulo (ay. Agulo, p.j. San Sebastián de La Gomera, ant. Santa Cruz de Tenerife, isla de La Gomera, Santa Cruz de Tenerife, España).   Recogida por Isabel María Ascanio, 00/00/1954 (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en F.E.R.U. 1 Can. 1969, La Flor de la marañuela , vol. 2, nº 489, p. 95.  054 hemist.  Música registrada.

     Estando la reina Ilena    en su palacio bordando:
  2   --Dios guarde a la reina Ilena,    Dios la ponga en alto estado.
     --¿Di onde es este caballero    tan noble y tan bien hablado?
  4   --Yo soy di un país, señora,    di un país enamorado,
     que de los vicios del mundo    nenguno se me ha escapado.
  6   Tengo veinte y tres navidos,    toítos a mi mandao;
     en el más chiquito d`ellos    tengo un manzano plantao,
  8   que echa las manzanas di oro    de tres Navidás al año.
     --Vamos abajo, doncella,    vamos a ver el manzano,
  10   porque un manzano como éste    debe de ser vesitado.--
     Preso llevan al rey conde,    preso y bien aprisionado,
  12   no es por delito que ha hecho,    ni por hombres que ha matao,
     por robarse a una doncella    en el camino e Santiago.
  14   --O te has de casar con ella    o has de morir ahorcao.
     --Ni me ha de casar con ella    ni ha de morir ahorcao,
  16   que otros delitos mayores    ha hecho y no me han matao
     Maté un cura y un obispo    en un altar consagrando,
  18   también a dos monecillos    que le estaban ayuándo.
     Maté a mi padre y mi madre,    una hermana y dos hermanos.
  20   Para el día que me muera    no me entierren en sagrao,
     entiérrenme en campo verde    alejío de ganao,
  22   y en la cabecera me echen    la silla de mi caballo;
     déjenme un brazo por fuera    con un letrero en la mano,
  24   pa que el que pase lo leda :    «Aquí murió un desgraciado,
     no murió de calenturas    ni tampoco resfriao,
  26   que murió de mal de amor    que es un mal desesperado».
     Dígolo porque lo han dicho    no porque a mí me ha pasao.

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0044:1 Id con Dios, el conde, mirad que soy niña (6+6 í-a)            (ficha nº: 5887)

Versión de Marruecos s. l. (Marruecos).   Recogida por Antonio Bustelo, (Colec.: Bustelo, A.). Publicada en Ortega 1919, pp. 251-252 (notación musical: p. 251).  050 hemist.  Música registrada.

     De Valencia pido    de la blanca niña,
  2   que en toda la España    no la hubo tan linda.
     Buestras manos blancas    son prisiones mías,
  4   matáis a los hombres    que andan por la vía.
     --Anda con Dios, conde,    mira que soy niña.
  6   Si mi padre lo sabe,    por Dios, cati riña.
     Yo no trato amores,    sino almohaditas.
  8   En ellas labraba    y en ellas cusía,
     y en ellas gastaba    oro y seda fina,
  10   y en ellas m` enseñé    desde yo chiquita.--
     Alzóla en sus brazos,    a la mar se iría,
  12   lloros y bramidos,    de la blanca niña.
     --Non llores, mi alma,    non llores, mi vida,
  14   ciento y veinte ciudades,    anda como andarías,
     otras tantas casas    ande vivirías,
  16   otras tantas salas    ande vos estarías,
     otras tantas damas    que vos sirveríais.
  18   Sacarí a tu padre,    de la pescaduría,
     le pondré alcaide    en la Andalucía.
  20   Sacaré a tu madre    de la cocinería,
     la pondré yo reina    en las tierras mías.
  22   Sacaré a tu hermano    de la tizonería,
     le pondré grande    en la España mía.--
  24   Como eso oyó la niña    ya se vencería.
     y por la mañana    ricas bodas se hacían.

Nota: Véase Katz 1981-1982 (ficha bibliográfica nº 1896) para las transcripciones musicales de Antonio Bustelo, reconstruída la relación que faltaba entre texto y música en la publicación de Ortega.

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0045:1 El moro que reta a Valencia (á-a)            (ficha nº: 638)

Versión de Guímara (ay. Peranzanes, p.j. Ponferrada, ant. Villafranca del Bierzo, comc. Fornela, León, España).   Recitada por Santiago Cerecedo Ramón (72a), mendigo. Recogida por Eduardo Martínez Torner, 00/07/1916 (Archivo: AMP; Colec.: Torner, E. M.). Publicada en Catalán 1969b, pp. 165-166 y TOL I 1991, pp. 12-13.  089 hemist.  Música registrada.

     Allí viene un perro moro    a todos desafiando,
  2   ya tien[e] los dientes romos    de morder a los cristianos.
     --[¡Oh Valencia, oh Valencia]    oh, Valencia y valenciana!,
  4   primero fuiste de moros    que de cristianos ganada,
     y mañana a esta hora    serás de moros tomada.
  6   Ese rey el gran vesir    . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
     le he de cortar la cabeza,    le he de tirar por la barba,
  8   y su hija doña Antonia    ha de ser mi enamorada,
     y su mujer doña Juana    tiene que hacerme la cama.--
  10   Bien lo oyera el rey gran vesir    de altas torres donde estaba.
     --Antoñita de mi vida,    Antoñita de mi alma,
  12   ese moro que ahí viene    deténmelo de palabra,
     las palabras sean pocas,    pero de amores cercanas.
  14   --¡Ay padre de la mi vida,    ay padre de la mi alma!,
     yo de eso nada sabía,    yo de eso no sé nada.--
  16   --¿Quién es ese caballero    que pasaba y no me hablaba?
     Si no fuera por un poco,    me arrojo de esta ventana:
  18   --Arrójese, la señora,    yo la cogeré en mi capa.
     --¿Qué traía, el caballero,    pa regalar a la dama?
  20   --Yo traigo un anillo de oro    en la punta de mi lanza;
     mujer que tenga este anillo    nunca morirá encintada,
  22   hombre que tenga esta espada    nunca morirá en campaña.
     --Siete años había, siete,    que por ti no me peinaba.
  24   --Otros tantos hay, señora,    que por ti no quito barba.
     ¿Me lo dice de mentira    o lo armas de maraña?
  26   que en los palacios del rey    un grande roido sonara.
     --Son las lanzas del rey mi padre    que un chico las bamboliaba.
  28   --O lo dices de mentira    o la armas de falagarla,
     que en los palacios del rey    un gran estruendo sonara.
  30   --Los caballos del rey mi padre    rebrincan por la cebada.
     Vete de ahí, perro moro,    no digas que te soy falsa,
  32   que el traidor del rey mi padre    o en silla se acabalga.
     --No tiene potro tu padre    que tras de mi yegua vaya,
  34   si no fuera un potrezuelo    que he perdido en la montaña,
     y ese potro, señora,    en esta tierra no estaba.
  36   --Ese potrezuelo, moro,    mi padre le da cebada.--
     El moro, que esto oyó,
  38   deja los caminos anchos    y tira por las aradas.
     Pega voces al barquero    que le prepare la barca.
  40   El barquero es su amigo,    ya la tiene preparada.
     Donde Baya saca el pie,    Babieca pone la pata.
  42   --¡Oh que mal ea el hijo    que a su madre maltrataba!
     --¡Oh que mal ea la madre    que a su hijo no esperaba!
  44   --Yo no siento la mi muerte    aunque la vea cercana,
     yo no siento mi mujer,    que me queda embarazada,
  46   yo siento por la mi yegua,    que entre cristianos quedaba.

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0046:1 Muerte del maestre de Santiago (á-o)            (ficha nº: 378)

Versión de Siguero (ay. Santo Tomé del Puerto, ant. Siguero, p.j. Sepúlveda, Segovia, España).   Recitada por una mujer. Recogida por Diego Catalán, 00/08/1947 (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en Catalán 1969b, p. 97. Reeditada en TRC-Segovia 1993, pp. 5-6.  040 hemist.  Música registrada.

     Santas y muy buenas noches    dé Dios a vuestras mercedes,
     con buenos principios de año    y las pascuas de los Reyes.
     Que mañana son los Reyes,    la primer pascua del año,
  2   cuando damas y doncellas    al rey piden aguinaldo;
     unas le pedían seda,    otras sedilla y morado,
  4   si no es que María Elena    que le ha pedido doblado:
     le ha pedido la cabeza    del rey maestro Santiago,
  6   y apenas se la ha pedido,    cuando ya se la ha otorgado.
     Ha venido un perro alano    y a la iglesia la ha llevado;
  8   con las patas hace el hoyo,    con las manos la ha enterrado,
     con la boca hacer el clamor,    con los ojos la ha llorado.
  10   Estando yo en mi Colimbres    de mi mocedad gozando,
     cartas me van y me vienen    del rey maestro Santiago;
  12   que me vaya a los torneos    que en Sevilla son armados,
     que lleve poquita gente    pa que sea poco el gasto,
  14   que lleve ciento de a mula    y otros tantos de a caballo
     y otros tantos pajercitos    para cuidar el ganado.
  16   Y a la pasada del río    y a la colada del vado
     cayó mi mulilla a tierra,    quebróse el puñal dorado.
  18   Se me ha ahogado un pajercito    de los míos más amado;
     conmigo comía a la mesa,    conmigo duerme a mi lado,
  20   hermanos somos de leche,    una madre nos crió a entrambos.
     Aquí se acaba la historia,    aquí se acaba el reinado,
     aquí se acaba la historia,    señores, de hoy en un año.

Variantes de otra mujer que recitó con anterioridad los 8 primeros vv.: 3a Mañana s. l. R.; 3b la p. fiesta d. a.; 5a u. l. p. sedas; 5b o. s. y brocados; 6a si no es q. M. Elenar sic; 6b se le ha p. d.; 7a Que le ha p. la c.; 7b d. r. don Pedro su hermano.
Nota: La versión parcial que se publica en Catalán 1969b, p. 97 debe de ser una versión compuesta de varias recogidas por él en Sigueruelo y Siguero, pues no corresponde ni a esta versión ni a la otra recogida por él en 1947 y publicada en TRC-Segovia 1993.

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0047:1 Muerte de Isabel de Liar (í)            (ficha nº: 644)

Versión de Quilós (ay. Cacabelos, p.j. Ponferrada, ant. Villafranca del Bierzo, comc. Cacabelos, León, España).   Recitada por Obdulia González (80a). Recogida por Aurelio González, Mª José Querejeta, Olimpia Martínez y José Ramón Prieto, 16/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta NOROESTE 82; cinta: 3.16-7.2/A-01). Publicada en TOL I 1991, p. 18.  004 hemist.  Música registrada.

     No tengo padre ni madre,    ni quién se acuerde de mí,
  2   tan sólo tengo una hermana,    ¡ay, desgraciada de mí!

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0047+0022:1 Muerte de Isabel de Liar+Juan Lorenzo (á)            (ficha nº: 3368)

Versión de Tetuán (Marruecos).   Recitada por Alicia Bendayán (61a en 1984). Recogida en Ashqelon, Israel por José Manuel Fraile Gil, Álvaro Fernández Buendía, y Susana Weich-Shahak, en dos ocasiones, 19/04/1984+05/01/1990 (Archivo: ASFG; Colec.: Fraile Gil, J. M./NSAJ Weich-Shahak, S.; cinta: NSA Y5832a/21). Publicada en Fraile Gil Rom-Panhisp.-1/CD, Primera Antología Sonora, 1992, v. 1, TECNOSAGA, KPD-(5)10.9004, corte 6.© Fraile Gil. Reproducida aquí con permiso del editor y Weich-Shahak 1997, Romancero Sefardí de Marruecos, pp. 50-51.  046 hemist.   Música registrada.

     Hermosa me era yo, hermosa    más que rosa en el rosal,
  2   más que los reales nuevos    y la flor de un limonar.
     Hoy sobísme a mis tejados    por ver la gente pasar;
  4   vide venir un navío    sobre aguas de la mar.
     Las tablas de aquel navío,    eran de un pino nogal,
  6   las velas de aquel navío    eran de un fino arresclav,
     las cuerdas de aquel navío    eran de oro torzal.
  8   La gente que viene dentro    era de gente real:
     dentro viene Juan Lorenzo    que al rey viene a convidar
  10   a gallinas y a capones,    palomas de un palomar,
     vino tinto y vino claro,    lo mejor de Portugal.
  12   En mitad de aquel almuerzo    mandó el rey a pregonar:
     --Quién tiene mujer hermosa,    que la saque a pasear,
  14   y el que no la sacare,    cornudo le han de llamar.--
     La mujer de Juan Lorenzo    sola salió a pasear.
  16   Fuese el rey de huerta en huerta    y de rosal en rosal;
     Escogió el rey una rosa,    la mejor de su rosal.
  18   --Tome, señora, esta rosa,    la mejor de mi rosal,
     que entre todas las hermosas,    no he visto tu par igual.
  20   Tu marido, Juan Lorenzo,    yo le mandaré a matar.--
     (Y) el rey, como era pequeño,    en su halda se echó a espulgar.
  22   Sacó una navajita aguda    degollóle por detrás;
     otro día en la mañana,    Juan Lorenzo en su lugar.

Notas: -6b arresclav o arresclat? En el glosario de lexemas prestados y formas dialectales que acompaña su edición de Judeo-Spanish Ballads from New York (entrada bibliográfica nº 335, Armistead 1981h), el autor define aresclat como "a type of cloth (origin?)". Se repite el verso -2. La grabación original de este tema (19/04/1984, Susana Weich-Shahak) se encuentra en el National Sound Archives of Jerusalem (NSA) donde figura con la signatura Y5832a/21. Transcribo la recitación grabada por Fraile Gil en 1990 (en este caso, esencialmente idéntica a la original). Los hemistiquios -5b, -7b y 12a van precedidos de "Y". Título en la Antología sonora y en el Romancero sefardí de Marruecos: Isabel de Liar + Juan Lorenzo.
Notas de Fraile Gil: Alicia Bendayan (de soltera, Benasaya) nació y vivió hasta su marcha a Israel, en la judería de Tetuán. Nos hablaba con memoria casi fotográfica de las calles del estanco, de la higuera... Su padre, recobrada la salud tras una penosa enfermedad, vistió ropa berberisca hasta la muerte, ropa que Alicia cosía pacientemente. Su enorme saber literario de carácter oral comprende, además de un sinnúmero de romances, canciones de boda, de circuncisión, luctuosas, etc.

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0048:1 El Cid vuelve a Cardeña (é-a)            (ficha nº: 1871)

Versión de Santiago (Santiago, Chile).   Recitada por Domitila Letelier de Líbano (66a). Recogida por Julio Vicuña Cifuentes, 00/00/1905 (Archivo: AMP; Colec.: Vicuña Cifuentes, J.). Publicada en Vicuña Cifuentes 1912, nº 1 (A), pp. 1-2. Reeditada en IGR-vulgar 1999, p. 14.  028 hemist.  Música registrada.

     Victorioso vuelve el Cid    de San Pedro de Cardeña,
  2   de la guerra que ha tenido    con los moros de Valencia.
     El abad y monje salen    a recibirlo a la puerta,
  4   dando alabanzas a Dios    y al Cid mil enhorabuenas.
     Apeóse del caballo,    y antes de entrar en l`iglesia,
  6   tomó el pendón en sus manos    y dijo de esta manera:
     --Salí de ti, templo santo,    desterrado de mi tierra,
  8   mas yo vuelvo a visitarte    acogido en las ajenas.
     Desterróme el rey Alfonso    porque allá en Santa Gadea
  10   le tomaron juramento    con más rigor que quisiera.
     Ves, aquí os traigo ganado    otro reino y mil fronteras:
  12   os quiero dar de los míos    aunque m`echáis de las vuestras.
     Pudiera decirlo a extraños,    mas para cosas tan fieras
  14   soy Rodrigo de Vivar,    castellano a las derechas.--

Nota de V. C. : -13b fieras por feas. Era muy común antes: hoy sólo se oye entre gente huasa.
Título original: El Cid en San Pedro de Cardeña.

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0049:1 Conde Niño (á)            (ficha nº: 306)

Versión de Sepúlveda (ay. Sepúlveda, p.j. Sepúlveda, Segovia, España).   Recitada por Rita. Recogida por Jimena Menéndez Pidal, 00/09/1931 (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en Petersen-Web 2000, Texto. Reeditada en Petersen-Web 2000-2007, Texto.  038 hemist.  Música registrada.

    
(El rey perdona a su paje y le dice:)
     --Vete a dar agua al caballo    como otros días has ido.--
  2   Yendo a dar agua al caballo,    Gerineldo cantó un cantar,
     que los peces del mar hondo,    se le han salido a escuchar
  4   y los cantos de la calle    unos con otros se dan.
     La infanta, desque lo oyó,    a escape salió a escuchar
  6   y la pícara de la madre    a escape se fue detrás.
     --¿Qué es eso que por ahí pasa,    qué es eso que por ahí va?
  8   --Es el conde Gerineldo,    que me canta a mí un cantar.
     --Si es el conde Gerineldo,    yo le he de mandar matar.
  10   --Si a él le manda usted matar,    yo me mandaré enterrar.
     --Que te mueras, que te vivas,    yo le he de mandar matar.--
  12   Ella murió al sol salir    y el murió al sol rayar.
     Ella, como hija de rey,    la enterraron al altar
  14   y él, como era hijo de conde,    un pasito más atrás.
     Entre medias de los dos    salió un hermoso rosal,
  16   que la reina, cuando iba a misa,    la rasgaba el delantal
     y del enfado que la daba    le ha mandado cortar.
  18   Allí ha nacido una fuente    con hermoso caño `e cristal
     donde todos los enfermos    allí se van a curar.

Variantes: 6a de la reina; 12a El uno m.; 12b y el otro m..
Nota: El colector indica que el comienzo de este romance da fin al de Gerineldo.

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0049+0104:1 Conde Niño+La flor del agua (á+á-a)            (ficha nº: 8419)

Versión de Salcedillo (ay. Brañosera, p.j. Cervera de Pisuerga, Palencia, España).   Recitada por la tía Gregoria (79a). Recogida por Teresa Catarella, Paloma Montero, y José Manuel Cela, 12/07/1977 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta NORTE 77). Publicada en AIER 1 (1982), nº 17:1, p. 68 y 59:1, p. 91.  030 hemist.  Música no registrada.

     Madrugaba el conde Flores    la mañana de San Juan
  2   a dar agua a su caballo    a las orillas del mar.
     Mientras el caballo bebe    se puso a echar un cantar.
  4   El cantar es tan precioso    que al caballo hizo parar,
     los peces que están al ondo    arriba les hacen saltar.
  6   Y un poquito más adelante    con su hija se encontraba.
     --¿Dónde va la hija del rey    por un cántaro de agua?--
     . . . . . . . . . . . . . . . . . . .    . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
  8   y en el medio del camino    el cántaro se quebraba,
     y un poquíto m`s alante    con suhija se encontraba:
  10   --¿Dónde va la hija del rey,    tan sola y tan de manana?
     --Voy a por agua a la fuente    a coger la flor del agua.
  12   --¿Con qué la has de coger, hija?,    no llevas jarro ni jarra.--
     Metió la mano en el bolso    sacó un cántaro de plata.
  14   --Si te preguntan tus padres    quien te dio ese jarro jarra,
     di que una pobre mujer    que al niño de Dios empaña.--

Variantes: en la primera recitación, después del v. -5 dijo; voy por un cántaro de agua// que en medio del camino/ el cántaro se pedraba.// -6b la hija; -9a cómo lo has de. los vv. 1-5 fueron cantados, los vv. 6-12, recitados.
Notas: el segundo romance comienza en el v. 6.Después de decir el v. -7 comentó la recitadora: "Esto es del medio, pero no sé dónde."

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0049+0502:1 Conde Niño+Enamorada de un muerto (á)            (ficha nº: 3612)
[0502 Enamorada de un muertocontam.]

Versión de Aisa (p.j. Jaca, Huesca, España).   Recitada por Orosia Usieto. Documentada en o antes de 1930. (Archivo: AMP). Publicada en Catalán 1970b, Por campos del romancero, 208.  052 hemist.  Música registrada.

     Madrugaba conde Niño    la mañana de San Juan,
  2   a dar agua a su caballo    a las orillas del mar;
     mientras el caballo bebe    él canta un lindo cantar.
  4   La reinalo está escuchando    desde su palacio real:
     --Mira, hija, cómo canta    la sirenita del mar.
  6   --No es la sirenita, madre,    la que solía cantar,
     que es un buen caballero    que me viene a festejar.
  8   --Si tal cosa yo supiera,    luego lo mando matar.--
     Ya mandó a sus criados    que lo fueran a matar:
  10   Diecisiete puñaladas,    la más pequeña mortal.
     Diecisiete años lo tuvo    debajo un fresco rosal,
  12   lo vestía y lo calzaba    como si hubiera de andar,
     y le enjuagaba la boca    con agua de embalsamar,
  14   para que no le oliera    cuando le iba a besar.
     Un día grande de fiesta,    día de San Sebastián,
  16   mudándolo de camisa    se quiso descoyuntar.
     --¡Ay, pobrecita de mí,    qué vida voy a llevar!
  18   si se lo digo a mi madre,    es cosa que lo dirá,
     si se lo digo a mi padre,    luego me manda matar;
  20   ¿si un tío que tengo monje    me lo quisiera enterrar?
     --Yo ya te lo enterraré,    pero no has de llorar--
  22   La niña, muy conformada,    un suspiro llegó a echar,
     desde la puerta la iglesia    hasta la grada el altar.
  24   Uno entierran en San Pedro,    otro entierran en San Juan;
     en uno nació una rosa,    en el otro un fresco rosal,
  26   y la reina, por envidia,    luego los mandó matar.

Nota: los vv. 9-23 corresponden a Enamorada de un muerto.

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0049+0796:1 Conde Niño+Valdovinos sorprendido en la caza (á)            (ficha nº: 3344)

Versión de Salio (ay. Pedrosa del Rey, ant. Riaño, p.j. Cistierna, ant. Riaño, comc. Riaño-La Reina, León, España).   Recitada por Leónides Prieto Ibáñez (69a). Recogida en Barniedo de la Reina por José Manuel Fraile Gil y Macario Santamaría Arias, 19/02/1989 (Archivo: ASFG; Colec.: Fraile Gil, J. M.). Publicada en Fraile Gil Rom-Panhisp.-1/CD, Primera Antología Sonora, 1992, v. 2, TECNOSAGA, KPD-(5)10.9004, corte 3.© Fraile Gil. Reproducida aquí con permiso del editor.  078 hemist.   Música registrada.

     Conde Olinos, conde Olinos    fue niño y pasó la mar.
  2   Levantóse conde Olinos    mañanita de San Juan
     a dar agua a su caballo    (y) a las orillas del mar.
  4   Mientras el caballo bebe,    canta un lindo cantar.
     La reina mora le oyó    de altas torres donde está.
  6   --Levantad, mis hijas todas,    las que dormís, recordad
     y oiréis a la sirena,    cómo canta por la mar.--
  8   Respondió la más chiquita,    más le valiera callar.
     --Que esa no es la sirena,    ni tampoco su cantar,
  10   qu` ese es el hijo del conde    que a mis montes va a cazar.
     --El que me le traiga vivo,    un reinado voy a dar
  12   y al que me lo traiga muerto,    con la infanta, de casar.--
     Al monte de los acebos    cien mil morillos se van
  14   en busca del conde Olinos,    no le pueden encontrar.
     Ya le encontraron dormido    debajo de un olivar.
  16   --¿Qué haces aquí, conde Olinos,    ¿qué vienes aquí a buscar?
     Si a buscar vienes la muerte,    te la venimos a dar;
  18   si a buscar vienes la vida,    de aquí no la has de llevar.
     --Oh mi espada, oh mi espada,    de buen oro y buen metal,
  20   ya que nunca me faltasteis,    ahora no me has de faltar;
     que si d`esta me libraras,    te vuelvo a sobredorar.--
  22   Por la gracia de Dios padre,    comenzó la espada a hablar:
     --Si tú meneas los brazos    como sueles menear,
  24   yo partire por los moros    como cuchillo por pan.--
     A eso de mediodía    no halló con quién pelear
  26   si no era una palomita    que volando fue a parar.
     --¿Dónde vienes?, palomita,    ¿qué vienes aquí a buscar?
  28   --Soy la infanta, conde Olinos,    de aquí te vengo a sacar.--
     Por el campo los dos juntos    se pasean par a par.
  30   La reina mora los vio,    también los mandó matar.
     Del uno nació una oliva    y del otro un olivar.
  32   La reina mora los vio,    también los mandó cortar.
     Del uno nació una fuente,    del otro un río caudal.
  34   Los que tienen el mal de amores    allí se van a lavar.
     La reina también los tiene,    también se quiere bañar.
  36   --Corre fuente, corre fuente,    qu` en ti me quiero bañar.
     --Cuando yo era hijo del conde,    tú me mandasteis matar;
  38   ahora que yo soy fuente,    de ti me quiero vengar:
     para todos correré,    para ti me he de secar.--

Nota: Los vv 11-25, procedentes del romance Valdovinos sorprendido en la caza 0796, aquí quedan perfectamente acoplados y subordinados a la intriga de Conde Niño. Otro resultado produce la contaminación de estos dos romances en una versión recogida en Lugo por A. Otero Álvarez en 1929 (Véase la entrada 1848, tema 459, versión 3). Leonides cantó este romance para J. M. Fraile Gil y otros en julio de 1985 durante la Encuesta LEÓN 85 del Seminario Menéndez Pidal (entrada 785, tema 50, versión 48), pero en vista de las importantes variantes entre una y otra recitación, he creído de interés no juntarlas. Nótese que en esa primera recitación (de 24 versos) curiosamente no se produjo la contaminación de Valdovinos sorprendido en la caza 0796. Por otra parte, el motivo de la fuente aparece en muchas versiones de Conde Niño (7, 13, 14-17, 21, 27-28, 30-33, 35-37, 41-42, 44-47, etc.), pero en todas ellas se acude a sus aguas curativas para remediar enfermedades físicas, como la ceguera, mientras que aquí--gran acierto (e indicio de lo que le motiva a mandar matar a los jóvenes enamorados)--la reina acude por un mal de amores.
Notas de Fraile Gil: Se cantaba durante las hilas invernales. La informante aprendió su repertorio romancístico principalmente de sus tías en Salio (hoy bajo el pantano de Riaño), al igual que su hermana Digna, quien también figura en esta Antología.
Nota: en compañía de Digna Leonides cantó el mismo romance en 1985 (véase el registro 785).

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0050:1 Ardid de la condesa de Castilla para liberar a su marido (á-o)            (ficha nº: 1401)

Versión de España. Recogida 00/00/1550 Publicada en Silva de 1550 t. II. f. 91 (Otro romance del conde Fernán Gonzalez*); Canc. de rom. ed. de Medina, 1570. f. 54 y Timoneda, Rosa española* (Romance de como fue librado de la prision el Conde Fernan Gonzalez por astucia de su mujer). Reeditada en Wolf 1856b, Primavera y Flor de Romances, nº 18, vol. I, pp. 56-60 (Del conde Fernán Gonzáles.--IV.).  132 hemist.  Música registrada.

     Preso está Fernán González,    el buen conde castellano;
  2   prendiólo don Sancho Ordóñez,    porque no le ha tributado
     En una torre en León    lo tienen a buen recaudo.
  4   Rogaban por él al rey    muchas personas de estado
     y también por él rogaba    ese monje fray Pelayo;
  6   mas el rey, con grande enojo,    nunca quisiera soltallo.
     Sabiéndolo la condesa,    determina ir a sacallo;
  8   cabalgando en una mula,    como siempre lo ha usado,
     consigo lleva dos dueñas,    y dos escuderos ancianos.
  10   Lleva en su retaguardia    trescientos hijos dalgo
     armados de todas armas,    cada uno buen caballo.
  12   Todos llevan hecho voto    de morir en demandarlo
     y de no volver a Burgos    hasta morir o librarlo.
  14   Caminan para León    contino por despoblado;
     mas cerca de la ciudad    en un monte se han entrado.
  16   La condesa, como es sabía,    mandó ensillar un caballo
     y mandóle a un escudero    que al conde quede aguardando,
  18   y que en siendo salido    se lo dé, y le ponga en salvo.
     La condesa con las dueñas    en la ciudad se ha entrado;
  20   como viene de camino    vase derecho al palacio.
     Así como el rey la vido,    a ella se ha levantado.
  22   --¿Adónde bueno, condesa?    --Señor, voy a Santiago,
     y víneme por aquí    para besaros las manos.
  24   Suplícoos me deis licencia    para al conde visitar.
     --Que me place--, dijo el rey    --pláceme de voluntad--.
  26   Llévenla luego a la torre,    donde el conde preso está.
     Por amor de la condesa    las prisiones quitádole han.
  28   Desde [h]a rato que llegó,    la condesa lo fue a hablar:
     --Levantaos luego, señor,    no es tiempo de echado estar,
  30   y vestíos estas mis ropas,    y tocaos vos mis tocados,
     y junto con esas dueñas    os salí acompañado,
  32   y en saliendo, que salgáis,    hallaréis vuestro caballo;
     íros heis para el monte,    do está la gente aguardando.
  34   Yo me quedaré aquí    hasta ver vuestro mandado.--
     Al conde le pareció    que era bien aconsejado;
  36   vístese las ropas de ella,    largas tocas se ha tocado.
     Las dueñas son avisadas,    a las guardas han llamado;
  38   las guardas estaban prestas,    quitan de presto el candado;
     salen las dueñas y el conde,    nadie los había mirado.
  40   Dijo una dueña a las guardas    que la andaban rodeando:
     --Por tener larga jornada,    hemos madrugado tanto.--
  42   Y así se partieron de ellas    sin sospecha ni cuidado.
     Luego que fuera salieron,    halló el conde su caballo,
  44   el cual tomó su camino    para el monte señalado.
     Las dueñas y el escudero    hasta el día han aguardado;
  46   subido se han a la torre    do la condesa ha quedado.
     Las guardas, desque las vieron,    mucho se han maravillado.
  48   --Decí, ¿a qué subís señoras,    háseos acá olvidado algo?
     --Abrí, veréis lo que queda,    porque llevemos recaudo.--
  50   Como las guardas abrieron,    a la condesa han hallado.
     Como la condesa vido    que las dueñas han tornado:
  52   --Id, decid al señor rey,    que, aquí estoy a su mandado,
     que haga en mí la justicia,    que el conde ya está librado.--
  54   Como aquesto supo el rey,    hallóse muy espantado;
     tuvo en mucho a la condesa    saber hacer tal engaño.
  56   Luego la manda sacar    y dalle todo recaudo,
     y envióla luego al conde,    muchos la han acompañado.
  58   El conde, desque la vido,    holgóse en extremo grado;
     enviado ha decir al rey,    que pues tan bien lo ha mirado,
  60   que le mandase pagar    lo del azor y el caballo,
     si no, que lo pediría    con la espada en la mano.
  62   Todo por el rey sabido,    su consejo ha tomado;
     sumaba tanto la paga,    que no pudo numerallo;
  64   así que, todo bien visto,    fue por el rey acordado
     de le soltar el tributo    que el conde le era obligado.
  66   De esta manera el buen conde,    a Castilla ha libertado.

Variantes:-2a el rey don Ordóñez. Silva, Tim.; -2b porque estaba d`él airado. Canc. de rom. ed. de 1570; -3b lo tiene a muy buen recaudo. Tim., Canc. de rom.; -4a al rey por él. Canc. de rom.; -5b don. Canc. de rom.; -6b nunca ha querido sacallo. Tim.; -7b librallo. Tim.,Canc. de rom.; -8b había. Canc. de rom.; -10a y llevaba en su reguarda. Canc. de rom.; -10b los quinientos. Tim.; -11b cada cual en buen caballo. Tim., Canc. de rom.; -15a muy. Tim. Canc. de rom; -18a para. Tim., Canc. de rom.; -18b se p. Tim., Canc. de rom.; -20a tal cual v. Tim.; -20 se fue derecho a palacio. Tim.; -22a ¿Dónde bueno vais, condesa?. Tim.; -24b que pueda al conde hablallo. Tim., Canc. de rom.; -25a Pláceme--, dijera el rey. Canc. de rom.; -25b pláceme de muy buen grado. Canc. de rom. que me place de buen grado. Tim.; -26 Llévanla llego a la torre / do está el conde aprisionado //. Tim., Canc. de rom.; -27b le han quitado. Tim., Canc. de rom.; -28a Pasada la medianoche. Canc. de rom.; -28b le ha hablado. Tim., Canc. de rom.; -29a señor marido. Tim.; -26 estar echado. Tim., Canc. de rom.; -29b tocaros heis mi tocado. Canc. de rom.; y tocáos este tocado. Tim.; -33a y guiaréis. Tim.; -34a que yo aquí me quedaré. Tim.; -38a están. Canc. de rom.; -39a las guardas. Silva; -40a Este verso y los tres que le siguen, faltan en la Rosa de Timoneda; -41b tanto madrugado. Canc. de rom.; -42a de ellos. Tim., Canc. de rom.; -41b En ser el conde salido // halló a punto su caballo, / y tomó luego el camino//. Tim.; -46b do la condesa han dejado. Tim.; -47a como l. v.. Tim., Canc. de rom.; -48a volvéis. Canc. de rom.; -48a Dícenles: --¿A qué volvéis?. Tim.; -48b hase acá algo olvidado?. Canc. de rom. decí ¿qué se os ha olvidado?. Tim.; -51b Este y el verso que precede, faltan en el Canc. de rom. y en la Rosa de Tim.; -52a dijoles: --Decid al rey. Tim.; -53a la injuria. Canc. de rom.; -53b porque ya el conde está en salvo. Tim.; -54a oyera. Tim.; -56a mandó. Canc. de rom., Tim.; -57a enviándosela. Canc. de rom.; -59a y envió. Canc. de rom.; envió a. Tim.; -59b t. mal. Canc. de rom.; -62b y su consejo tomado. Canc. de rom.; consejo en ello ha tomado. Tim.; -63b no hay quien pueda numerallo. Tim.; -65b conde estaba. Tim.; -66a Lo cual por el conde oido, / con gran placer lo ha otorgado// y así de aquesta manera /. Canc. de rom.
Notas: *De cómo fue librado de la prisión el conde Fernán González por astucia de su mujer. Timoneda.
** Nótese el variar del asonante en el texto de la Suis, y cómo las redacciones posteriores del Canc. de rom. y de Timoneda lo han uniformado. La prisión del conde de que trata este romance es la que sufrió por órden del rey don Sancho I de León al paso que el otro romance que empieza también por: Preso está Fernán González / el gran conde de Castilla //, trata de la prisión que sufrió en Navarra por orden del rey don García.

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0051:1 Abenámar (í-a)            (ficha nº: 1475)

Versión de España. Recogida 00/00/1547 Publicada en Canc. de rom. s. a. f. 182 (Romance que dicen: Abenámar, Abenámar1); Canc. de rom. 1550. f. 191; Silva de 1550. t. I. f. 105; Canc. de rom. ed. de Medina del año de 1570 f. 74 y Timoneda. Rosa española (Romance del moro llamado Abenámar). Reeditada en Wolf 1856b, Primavera y Flor de Romances, nº 78, vol. I, pp. 250- 253.  052 hemist.  Música registrada.

     --Abenámar, Abenámar,    moro de la morería,
  2   ¿qué castillos son aquellos?    ¡altos son y relucian!
     --El Alhambra era, señor.    y la otra es la mezquita;
  4   los otros los Alixares    labrados a maravilla.
     El moro que los labró    cien doblas ganaba al día.
  6   La otra era Granada,    Granada la noblecida
     de los muchos caballeros,    y de la gran ballestería.--
  8   Allí habla el rey don Juan,    bien oiréis lo que diría:
     --Granada, si tú quisieses    contigo me casaría:
  10   darte he yo en arras y dote    a Córdoba y a Sevilla,
     y a Jerez de la Frontera    que cabe si la tenía.
  12   Granada, si más quisieses    mucho más yo te daría.--
     Allí hablara Granada,    al buen rey le respondía:
  14   --Casada so, el rey don Juan,    casada soy, que no viuda;
     el moro que a mí me tiene    bien defenderme querría.--
  16   Allí habla el rey don Juan,    estas palabras decía:
     --Échenme acá mis lombardas    doña Sancha y doña Elvira,
  18   tiraremos a lo alto,    lo bajo ello se daría.--
     El combate era tan fuerte    que grande temor ponía:
  20   los moros del baluarte,    con terrible algacería
     trabajan por defenderse    mas facello no podían.
  22   El rey moro que esto vido    prestamente se rendía
     y cargó tres cargas de oro,    al buen rey se las envía;
  24   prometió ser su vasallo    con parias que le daría.
     Los castellanos quedaron    contentos a maravilla:
  26   cada cual por do ha venido    se volvió para Castilla.

Variantes: -2b Según Pérez de Hita fue «el rey don Juan el primero que hizo aquella pregunta al moro Abenámar»; lo que es yerro manifiesto, pues además de que este rey no estuvo jamás tan cerca de Granada, todos los datos de la versión más antigua de nuestro romance se ajustan muy bien con las relaciones históricas de la campaña del rey don Juan II. de Castilla contra los granadinos en el año de 1431, quien antes de la batalla de la Higueruela, «colocado en la puerta de su tienda, pedia prolijas explicaciones el infante Jusef (Jusef Aben Alhamar a Aben Almao) sobre los Alixares, la Alhambra, etc.», y por eso aplica también oeste suceso Lafuente Alcántara (Historia de Granada, Tomo III. pag. 232) con sobrada razón nuestro romance; La edición de 1550 y las posteriores del Canc. de rom. anteponen la introducción siguiente a este verso: Por Guadalquivir arriba / el buen rey don Juan camina: // encontrara con un moro / que Abenámar se decía. // El buen rey desque lo vido / de esta suerte le decía: // --Abenámar, Abenámar, / moro de la morería. // hijo eres de un moro perro / y de una cristiana cativa. // A tu padre llaman Halí / y a tu madre Catalina. // Cuando tú naciste, moro, / la luna estaba crecida, // y la mar estaba en calma, / viento no la rebullia. // Moro que en tal signo nace, / no debe decir mentira: // preso tengo un hijo tuyo, / yo le otorgaré la vida, // si me dices la verdad / de lo que te preguntaría. // Moro, si no me la dices, / a ti también mataría. // --Yo te la diré, buen rey, / si me otorgas la vida. //--Dígasmela tú, el moro, / que otorgada te sería. // ¿Qué castillos son aquellos, / que altos son y relucian?//; -5a labraba. Tim.; -5b La ed. de 1550 y las posteriores del Canc. de rom. intercalan entre este y el verso que le sigue en el texto los siguientes: y el día que no los labra / de lo suyo las perdia//: desque los tuvo labrados, / el rey le quitó la vida // porque no labre otros tales / al rey del Andalucía. //; -6a Lo demás. Tim.; -7b y de. Silva. Las ed. post. del Canc. de rom.; de la. Tim.; -8a hablara. Silva; habló. Tim.; -8b decía. Tim.; -12a si tú. Tim.; -13b al rey así. Tim.; -15b bien defenderme sabría. Tim.; -16a Allí hablara. Silva; Respondiera. Tim.; -16b bien oiréis que proseguía. Tim.; -17a Dénme acá esas bumbardas. Tim.; -18a y tiremos. Tim.; -20b algazaría. Tim.; -21a de. Tim.; -21b mas muy poco les valía. Tim.; -23a y carga. Silva cargando. Tim.

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0052:1 El rey Chico y la mora en Antequera (á-a)            (ficha nº: 1885)

Versión de Tánger (Marruecos).   Recogida por José Benoliel, entre 1904-1906 (Archivo: AMP; Colec.: Benoliel, J.). Publicada en IGR-vulgar 1999, p. 24.  032 hemist.  Música registrada.

     --De tus amores, Mamilde,    tirarme he de esta ventana.
  2   --Si te tirares, mi vida,    te recibiré en mi falda.--
     Mamilde siguió adelante,    Xarifa quedó tirada.
  4   Ya la sacan a vender    en una plaza muy alta.
     A todos precios que daban    Xarifa no se contentaba.
  6   Tomara pluma y papel    y al punto notó una carta.
     Rey, que la está leyendo,    de suspiros no cesaba:
  8   --¿Ónde está mi alhaja rica,    ónde está mi rica alhaja?
     Si te me tienen los moros,    te me tendrán cautivada;
  10   si te me tienen cristianos,    te quitarán honra y fama;
     si te me tienen judíos,    gente son de honra y fama.
  12   Por tu vida, mi alcaide,    levantáivos de mañana,
     partiréis para Antequera    en busca de la mi dama,
  14   con doscientos mil moritos,    todos cargados de armas,
     y yo saldré a recibiros    vestido de oro y plata.--
  16   Otro día de mañana    Jarifa en la plaza estaba.

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0052.6:1 El rey moro y la mora cautiva en Antequera (á-a)            (ficha nº: 1473)

Versión de España. Recogida 00/00/1573 Publicada en Timoneda, Rosa de amores. Reeditada en Wolf 1856b, Primavera y Flor de Romances, nº 76, vol. I, pp. 247-248 (Sobre la pérdida de Antequera).  038 hemist.  Música registrada.

     Suspira por Antequera    el rey moro de Granada:
  2   no suspira por la villa,    que otra mejor le quedaba,
     sino por una morica    que dentro en la villa estaba;
  4   blanca, rubia a maravilla,    sobre todas agraciada:
     deziseis años tenía    en los dezisiete entraba;
  6   crióla el rey de pequeña,    más que a sus ojos la amaba,
     y en verla en poder ajeno    sin poder ser remediada,
  8   suspiros da sin consuelo,    que el alma se le arrancaba.
     Con lágrimas de sus ojos    Estas palabras hablaba:
  10   --¡Ay Narcisa de mi vida!    ¡Ay Narcisa de mi alma!
     Enviéte yo mis cartas    con el alcaide de Alhambra,
  12   Con palabras amorosas    salidas de mis entrañas,
     Con mi corazón herido    de una saeta dorada.
  14   La respuesta que le diste:    que escribir poco importaba.
     Daría por tu rescate    Almería la nombrada.
  16   ¿Para qué quiero yo bienes    pues mi alma presa estaba?
     Y cuando esto no bastare    yo me saldré de Granada;
  18   Yo me iré para Antequera    donde estás presa, alindada,
     Y serviré de captivo    sólo por mirar tu cara.

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0053:1 Cabalgada de Peranzules (é-o)            (ficha nº: 1542)

Versión de España. Recogida 00/00/1573 Publicada en Timoneda, Rosa gentil (Romance de Sevilla). Reeditada en Wolf 1856b, Primavera y Flor de Romances, nº 128, vol. II, pp. 35-36.  046 hemist.  Música registrada.

     Sevilla está en una torre    la más alta de Toledo;
  2   hermosa es a maravilla,    que el amor por ella es ciego.
     Púsose entre las almenas    por ver riberas del Tejo
  4   y el campo todo enramado,    como está de flores lleno.
     Por un camino espacioso    vio venir un caballero
  6   armado de todas armas,    encima un caballo overo.
     Siete moros traía presos    aherrojados con fierro;
  8   en alcance de éste viene    un perro moro moreno,
     armado de piezas dobles    en un caballo ligero.
  10   El continente que trae,    a guisa es de buen guerrero;
     blasfemando de Mahoma,    de sobrada furia lleno.
  12   Grandes voces viene dando:    --Espera, cristiano perro,
     que de esos presos que llevas    mi padre es el delantero,
  14   los otros son mis hermanos,    y amigos que yo bien quiero;
     si me los das a rescate,    pagártelos he en dinero
  16   y si hacerlo no quisieres,    quedarás hoy muerto o preso.--
     En oírlo Peranzules    el caballo volvió luego;
  18   la lanza puso en el ristre    para el moro se va recio,
     con tal furia y ligereza    cual suele llevar un trueno.
  20   A los primeros encuentros    derribádolo ha en el suelo;
     apeara del caballo,    el pie le puso en el cuello;
  22   cortárale la cabeza:    ya después que hizo esto
     recogió su cabalgada,    metióse dentro en Toledo.

Variantes: -7a Presos siete moros traía /. Enmienda del señor Durán en su Romancero general, I. p. 2; -21a En el suelo lo derriba, / y a los primeros encuentros// apeáranse del caballo /. Enmienda del señor Durán; -23b metióse luego. Durán.

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0054:1 Antequera pide auxilio a su rey (í-a)            (ficha nº: 1471)

Versión de España. Recogida 00/00/1547 Publicada en Canc. de rom. s. a. 180; Canc. de rom. 1550, f. 189; Silva de 1550. t. I. f, 103 (Romance de Antequera) y Timoneda, Rosa española [Romance que dize. De An[te]quera salio el Moro]. Reeditada en Wolf 1856b, Primavera y Flor de Romances, nº 74, vol. I, pp. 241- 244.  110 hemist.  Música registrada.

     De Antequera partió el moro    tres horas antes del día,
  2   con cartas en la su mano    en que socorro pedía,
     escritas iban con sangre,    mas no por falta de tinta.
  4   El moro que las llevaba    ciento y veinte años había;
     la barba tenía blanca,    la calva le relucía;
  6   toca llevaba tocada,    muy grande precio valía:
     la mora que la labrara    por su amiga la tenía;
  8   alhaleme en su cabeza    con borlas de seda fina;
     caballero en una yegua,    que caballo no quería;
  10   solo con un pajecico    que le tenga compañía,
     no por falta de escuderos,    que en su casa hartos había.
  12   Siete celadas le ponen    de mucha caballería,
     mas la yegua era ligera    de entre todos se salía.
  14   Por los campos de Archidona    grandes voces decía:
     --Oh buen rey, si tú supieses    mi triste mensajería,
  16   mesarías tus cabellos    y la tu barba vellida--
     El rey, que venir lo vido,    a recebirlo salía
  18   con trescientos de caballo,    la flor de la morería.
     --Bien seas venido, el moro,    buena sea tu venida.
  20   --Alá te mantenga, el rey,    con toda tu compañía.
     --Dime, ¿qué nuevas me traes    de Antequera, esa mi villa?
  22   --Yo te las diré, buen rey,    si tú me otorgas la vida.
     --La vida t` es otorgada,    si traición en ti no había.
  24   --Nunca Alá lo permetiese    hacer tan gran villanía;
     mas sepa tu real alteza    lo que ya saber debría,
  26   que esa villa de Antequera    en grande aprieto se vía,
     que el infante don Fernando    cercada te la tenía.
  28   Fuertemente la combate    sin cesar noche ni día;
     manjar que tus moros comen,    cueros de vaca cocida.
  30   Buen rey, si no la socorres    muy presto se perdería.--
     El rey, cuando aquesto oyera,    de pesar se amortecía;
  32   haciendo gran sentimiento    muchas lágrimas vertía;
     rasgaba sus vestiduras,    con gran dolor que tenía,
  34   ninguno le consolaba,    porque no lo permitia.
     Mas después en sí tornando    a grandes voces decía:
  36   --Tóquense mis añafiles,    trompetas de plata fina;
     júntense mis caballeros    cuantos en mi reino había;
  38   vayan con mis dos hermanos    a Archidona, esa mi villa,
     en socorro de Antequera,    llave de mi señoría.--
  40   Y ansí con este mandado    se juntó gran morería;
     ochenta mil peones fueron    el socorro que venía,
  42   con cinco mil de caballo,    los mejores que tenía.
     Ansí en la Boca del Asna    este real sentado había
  44   a vista dél del infante,    el cual ya se apercebia,
     confiando en la gran vitoria    que d` ellos Dios le daría.
  46   Sus gentes bien ordenadas,    de San Juan era aquel día,
     cuando se dió la batalla    de los nuestros tan herida,
  48   que por ciento y veinte muertos    quince mil moros había.
     Después de aquesta batalla    fue la villa combatida
  50   con lombardas y pertrechos    y con una gran bastida,
     con que le ganan las torres    de donde era defendida.
  52   Después dieron el castillo    los moros a pleitesía
     que libres con sus haciendas    el infante los pornía
  54   en la villa de Archidona,    lo cual todo se cumplía.
     Y ansí se ganó Antequera    a loor de Santa María.

Variantes: -1a salió. Tim.; -4b tenía. Tim.; -5a llevaba. Tim.; -6b que muy gran precio valía. Silva, Tim.; -8a alhareme. Silva, Tim.; -10a Este verso y los tres que le siguen, faltan en la Rosa de Timoneda; -13b todas. Tim.; -14a Archidonia Canc. de rom. s.a. y 1550; -21b aquesa villa. Tim.; -24b hacer yo tal. Tim.; -25a gran. Tim.; -33b sentía. Silva, Tim.; -35a después de en sí tornado. Silva; mas después en sí tornado Tim.; -41a quince. Tim.; -41a moros. Silva; -41b ese socorro que envía. Tim.; -43a Junto. Tim.; -43b el. Tim.; -44a y a vista del infante. Silva; a la vista del infante. Tim.; -45a en la vitoria. Tim.; -47b reñida. Tim.; -49a La batalla ya pasada. Tim.; -50a bombardas. Tim.; -55b con esfuerzo y valentía. Tim.

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0055:1 Moro alcaide (í-a)            (ficha nº: 1483)

Versión de España. Recogida 00/00/1550 Publicada en Canc. de rom. 1550, f. 194. Reeditada en Wolf 1856b, Primavera y Flor de Romances, nº 84, vol. I, pp. 270 (De cómo el rey de Granada mandó prender al alcaide que perdió plaza de Alhama, conquistada por el marqués de Cádiz*.  016 hemist.  Música registrada.

     --Moro alcaide, moro alcaide,    el de la barba vellida,
  2   el rey os manda prender    porque Alhama era perdida.
     --Si el rey me manda prender    porque es Alhama perdida,
  4   el rey lo puede hacer,    mas yo nada le debía
     porque yo era ido a Ronda    a bodas de una mi prima;
  6   yo dejé cobro en Alhama,    el mejor que yo podía.
     Si el rey perdió su ciudad,    yo perdí cuanto tenía:
  8   perdí mi mujer y hijos,    la cosa que más quería.--

Nota: *Fue conquistado el Castillo de Alhama el jueves, 28 de febrero del año de 1482. Véase la Historia de Granada por Lafuente Alcántara, t. III. pag. 363 a 369.

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0056:1 Merienda del moro Zaide (á-o)            (ficha nº: 1773)

Versión de Muiña (parr. Milleirós, ay. Pol, p.j. Lugo, Lugo, España).   Recitada por Josefa Fernández (61a). Recogida por Aníbal Otero Álvarez, 00/00/1931 (Archivo: AMP; Colec.: Otero, A. (M. Goyri-R. Menéndez Pidal)). Publicada en Catalán 1969b, pp. 87-94 (Ed. parcial). Reeditada en RT-Galicia 1998, p. 182.  026 hemist.  Música registrada.

     Hoy es día de los Reyes,    primera fiesta del año;
  2   todas damas y doncellas    al rey piden aguinaldo.
     --Ni les pido oro ni plata,    ni tampoco su reinado,
  4   pídoles cuatro mil hombres    que salgan conmigo al campo.--
     Cuatro mil hombres pidieron    y cinco mil le han enviado,
  6   y por los montes donde iban    todo dejan arrasado,
     ni dejan cabra ni oveja,    ni pastor con su rebaño,
  8   a no ser un pobre viejo    de los miembros quebrantados.
     --¡Ay mi primo, ay mi primo!,    ¿dónde quedan mis hermanos?
  10   --Quédanche en Villafichosa,    todos juntos merendando.
     Unos merendan deprisa    y otros merendan despacio,
  12   a no ser el rey moro    que merenda de a caballo;
     con la punta de la lanza    coge pan, vino en la mano.

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0057:1 El Mostadí (á)            (ficha nº: 9069)

Versión de Alcazarquivir (Marruecos).   Recogida por Juan Martínez Ruiz, (Archivo: AMP; Colec.: Martínez Ruiz). Publicada en Martínez Ruiz 1963, nº 33, pp. 123-123. Reeditada en Alvar 1966a, nº17, pp. 16-17.  018 hemist.  Música no registrada.

     Media noche ya es pasada,    media queda por pasar,
  2   cuando saliera el Gran Turco    de Tánger para Tetuán.
     Con `arabi, rebisin,    bárbaros, no hay que contar.
  4   Antes que a la sibdad yegue    un mensaje ha de mandar,
     a mano de ese Hayito    el grandi de la sibdad.
  6   --Si la sibdad me la diere,    yo no le haré ningún mal,
     si la sibdad no me diere,    yo le mandaré matar.
  8   En la batalla primera    destrosó media sibdad,
     y a la batalla segunda    con el moro se ha de quedar.

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0058:1 Muerte del duque de Gandía (í-a)            (ficha nº: 3369)

Versión de Rodas (isla de Rodas (Archip.del Dodecaneso, Grecia).   Recitada por Abraham (60a) y Zelda Levy (60a). Recogida en Holon, Israel por Susana Weich-Shahak, 00/00/1988 (Archivo: NSAJ; Colec.: Weich-Shahak, S./ASFG Fraile Gil, J. M.; cinta: NSA Y5672a(16)). Publicada en Fraile Gil Rom-Panhisp.-1/CD, Primera Antología Sonora, 1992, v. 1, TECNOSAGA, KPD-(5)10.9004, corte 8.© Fraile Gil. Reproducida aquí con permiso del editor.  024 hemist.   Música registrada.

     Vide venir tres en caballo    haziendo gran polvorina
     . . . . . . . . . . . .    . . . . . . . . . . . .
  2   cercándose cerca del río    al río ya echarían.
     Allí había pexcadores    pexcando sus proverías.
  4   Echó ganchos y gancheras    por ver lo que les salía.
     Les salió un golpe d`oro    que hijo del rey parecía.
  6   Camisa lleva `n sus hombros    que n`un puño ya cabía.
     Anillo lleva en su dedo    que cien proves ricos hazía.
  8   Camisa lleva`n sus hombros    que n`un puño ya cabía.
     Pregoneros por la plaza    que`n hijo del rey vería:
  10   si se lo traían vivo,    ehian los hazería
     si se lo traían muerto,    cien ducuados ya daría
  12   En diziendo estas palabras    el romanso acabaría.

Notas: -5a golpe (?) (en otras versiones: duque, dulque, dunque, etc.); -10b ehian los hazería (frase turca: ihtiram, nn. honor, respect; ihtiram etmek, to pay respect, honor). Agradezco la ayuda de S. G Armistead con esta frase y alguna otra palabra que me hizo dudar [-6a lleva`n; -7b proves, -9b vería -11b ducuados (sp.)].
Notas de Fraile Gil: Las en otro tiempo populosas juderías están hoy deshabitadas, sus moradores que tanto sorprendieron por sus usos y lenguaje a los españoles que visitaron la isla en la década de los años veinte (intelectuales españoles de la época), sus moradores digo están hoy desperdigados; especialmente se asentaron en América del Norte y en Israel. Mi buena amiga Susana recogió a estos familiares de un alumno suyo la versión que presentamos. La grabación de este tema se encuentra en el National Sound Archives of Jerusalem (NSA) donde figura con la signatura Y5672a(16). Para ellos nuestro agradecimiento.

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0059:1 La reina Zara descubre sus celos (á-a)            (ficha nº: 1890)

Versión de Colombia s. l. (Colombia).   Recogida por Fray Pedro Fabo, 00/00/1907 (Archivo: AMP). Publicada en IGR-vulgar 1999, p. 28.  06 hemist.  Música registrada.

     La mañana de San Juan    sale a recoger guirnaldas
  2   Sara, mujer del rey Chico    con sus más queridas damas,
     de fino cendal cubiertas    y con mantillas bordadas.

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0061:1 Don Manuel y el moro Muza (á-o)            (ficha nº: 653)

Versión de Chano (ay. Peranzanes, p.j. Ponferrada, ant. Villafranca del Bierzo, comc. Fornela, León, España).   Recitada por Felipe Cerecedo García (56a). Recogida por J. Antonio Cid, Bárbara Fernández, Margarita Pazmany y Ana Valenciano, 22/09/1979 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta LEÓN 79; cinta: 1.22-9.1/B-03 y B-06). Publicada en TOL I 1991, pp. 23-24.  040 hemist.  Música registrada.

     --De cara miro a Sevilla,    de cara miro a Granada.
  2   ¡De esa ciudad de Burgos    vengan tres y vengan cuatro,
     venga ese don Manuel    que es gran hombre de a caballo!--
  4   Bien lo oyera don Manuel,    de altas torres ha bajado.
     --¡Aprisa, aprisa, la ropa    y aprisa, aprisa el calzado,
  6   y aprisa, aprisa, la silla    para ensillar el caballo!--
     Cuando se estaba vistiendo    la sangre le caía a arroyo
  8   de las heridas viejas    que aún no le habían curado.
     . . . . . . . . . . . . . . . . . . .    Cuando llegó al campo
  10   allí estaba el mal moro,    que lo estaba esperando.
     --¿Quieres pelear a pie,    a pie o a caballo?
  12   --A pie no, perro moro,    a pie no, que estoy malo.--
     Tira el moro la su lanza,    viene el aire y la desvía.
  14   Don Manuel, como es ligero,    muy pronto se desviara.
     Tira don Manuel la suya,    la tiró como arrabiando;
  16   le cortara pecho y brazo    y el gabardón del caballo;
     le cortara la cabeza    y al buen rey se la ha llevado.
  18   --Aquí te traigo, buen rey,    aquí te traigo un regalo:
     la cabeza del mal moro    que le venía desafiando.
  20   --Muchas gracias, Manuel,
     de tres hijas que yo tengo    una andará a tu mandato.--

Nota: En la segunda recitación por cruce con el romance de Belardo y Valdovinos, añadió detrás del v. 12: Monta el moro en su caballo, / parece una torre erguida; // monta Manuel en la suya, / parece una palomina. //; y en la primera substituyó 13-16 por: Tira el moro la su lanza, / viene el aire y la desvía. // Tira don Manuel la suya, / la ha tirao con fantasía, // le cortara pecho y brazo / y el gabardón de la silla. Y al final añadió: ¡qué bueno eres tú, Manuel / y toda tu valentía!

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0063:1 Mira, Zaide, que te aviso (á-e)            (ficha nº: 1892)

Versión de Vilouta (parr. Tapia, ay. Ames, ant. Ames, p.j. Santiago, ant. Negreira, A Coruña, España).   Recitada por Josefa Pensado (c. 60a). Recogida por Óscar Lojo Batalla, entre 1915-1925 (Archivo: M. PV; Colec.: Sampedro). Publicada en IGR-vulgar 1999, p. 29.  041 hemist.  Música registrada.

     --Mira, Zaide, que ch`aviso    que no pases por mi calle,
  2   nin hables con mis mujeres,    nin con mis cautivos trates,
     . . . . . . . . . . . . . . . . . . .    . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
     Quiero que entiendas, moro,    que por mi desgracia la traes.

Nota: Parece ser Lojo Batalla el recolector, pero no es seguro.

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0064:1 Muerte de don Alonso de Aguilar (á-a)            (ficha nº: 1500)

Versión de España. Recogida 00/00/1600 Publicada en un pliego suelto del s. XVI. Nueva glosa fundada sobre aquel antiguo y verdadero romance de Álora la bien cercada etc.[Pliego suelto nº. 1: Praga II, pl. 54, 109-111; Dicc. 21]) y Pliego suelto del s. XVI. Romance de don Alonso de Aguilar etc. [Pl. s. No. 2: Gotinga, pl. 6, 45-47]. Reeditada en Wolf 1856b, Primavera y Flor de Romances, nº 95, vol. I, pp. 308-313 (Romance fronterizo XXXV.).  150 hemist.  Música registrada.

     Estando el rey don Fernando    en conquista de Granada
  2   con valientes capitanes    de la nobleza de España,
     armados estaban todos    de ricas y fuertes armas.
  4   El rey los llama en su tienda    un lunes por la mañana.
     Desque los tuviera juntos    de esta manera les habla:
  6   --¿Cuál será aquel caballero    que, por ensalzar su fama,
     mostrando su gran esfuerzo    sube a la sierra mañana?--
  8   Unos a otros se miran,    el sí ninguno le daba,
     que la ida es peligrosa,    mucho más es la tornada,
  10   y con el temor que tienen    a todos tiembla la barba.
     Levantóse don Alonso    que de Aguilar se llamaba.
  12   --Yo subiré allá, buen rey,    desde ahora lo aceptaba;
     tal empresa como aquesa    para mí estaba guardada.
  14   Quiero morir o vencer    aquesa gente pagana;
     que si Dios me da salud    la injuria será vengada.--
  16   Armóse luego ante el rey    de las sus armas preciadas;
     saltó sobre un gran caballo,    y su escudo embrazara,
  18   gruesa lanza con dos hierros    en la su mano llevaba.
     Valiente va don Alonso,    su esfuerzo gran temor daba;
  20   van con él sus caballeros,    toda su noble compaña.
     Entre moros y cristianos    se traba cruel batalla;
  22   los moros, como son muchos,    a los cristianos maltratan.
     Huyendo van los cristianos,    huyendo por una playa.
  24   Esfuérzalos don Alonso    diciendo tales palabras:
     --¡Vuelta, vuelta, caballeros,    vuelta, vuelta a la batalla!,
  26   que aunque ellos eran muchos,    cobarde es el que desmaya.
     Acordaos del gran esfuerzo    de la gente castellana.
  28   Mejor es aquí morir    ejercitando las armas,
     que no vivir con deshonra    con vida tan aviltada:
  30   que muriendo viviremos,    pues vivirá nuestra fama,
     que la vida presto muere,    la honra mucho duraba.--
  32   Con estas palabras todos    muy gran esfuerzo tomaban;
     murieron como valientes,    ninguno con vida escapa.
  34   ólo queda don Alonso,    el cual blandiendo su lanza
     se mete entre los moros    con crecida y grande saña:
  36   a muchos quita la vida,    a otros muy mal los llaga.
     En torno lo cercan moros    con grita y gran algazara.
  38   Tantos moros tiene muertos    que sus cuerpos lo amparaba.
     Cércanlo de todas partes,    muy malamente lo llagan;
  40   siete lanzadas tenía,    todas el cuerpo le pasan.
     Muerto yace don Alonso,    su sangre la tierra baña.
  42   Llorando está, llorando    una captiva cristiana,
     que cuando niño pequeño    a sus pechos le criara.
  44   Estaba cerca del cuerpo    arañando la su cara.
     Tanto llora la captiva    que de llorar se desmaya,
  46   y después de vuelta en sí    con don Alonso se abraza,
     besaba el cuerpo defunto,    en lágrimas lo bañaba,
  48   torcía sus blancas manos,    los ojos al cielo alzaba,
     los gritos que estaba dando    junto a los cielos llegaban;
  50   las lástimas que decía    los corazones traspasan:
     --¡Don Alonso, don Alonso!    ¡Dios perdone la tu alma!,
  52   que te mataron los moros,    los moros del Alpujarra;
     no se tiene por buen moro    quien no te daba lanzada.
  54   Lloren todos como yo,    lloren tu muerte temprana,
     llórete el rey don Fernando,    tu vida poco lograda,
  56   llore Aguilar y Montilla    tal señor como le matan,
     lloren todos los cristianos    pérdida tan lastimada,
  58   llore ese gran capitán    pérdida tan señalada,
     que muerte de tal hermano    razon es, la gima y plaña:
  60   que tu esfuerzo tan crecido    esta muerte te causara.
     Dechado tomen los buenos    para tomar noble fama,
  62   pues murió como valiente,    y no en regalos de damas;
     murió como caballero    matando gente pagana.--
  64   Y estas palabras diciendo    otra vez se traspasaba.
     Llegó allí un moro viejo,    la barba crecida y cana:
  66   --No quiera Alá--, dijo a voces    --a ti más ofensa se haga.--
     Echó mano a un alfange,    la cabeza le cortara,
  68   tomóla por los cabellos,    para su rey la llevaba,
     diciendo: --Tal caballero    esforzado y de tal fama,
  70   no es justo siendo muerto,    que tal baldón se le haga.--
     El rey moro que lo vido,    gran pesar de ello cobrara;
  72   el cuerpo manda traer    de allí donde muerto estaba.
     Enviólo al rey don Fernando,    y la cabeza cortada;
  74   el rey hubo gran placer    en que muerto le cobraba,
     que puesto que allí muriera    su fama siempre volaba.

Variantes del Pliego suelto No. 2: -3b armados de fuertes armas; -4a llamó; -7b a la sierra Nevada; -9b muy dudosa la tornada; -12a De subir a ella, buen rey; -12b yo de; -15a salud me da -20b suben a sierra Nevada; -21b se trabó Pl. s. No. 2; -26a que aunque los moros son muchos; -32b a la batalla tornaban; -33a muriendo; -35a metió; -35b cruel; -39b mortalmente; -44a a su pecho lo criara: / que cuando oyera su muerte // se huyó de quien estaba, / llegóse junto del cuerpo; -57b señalada; -62b no en regalos ni entre damas; -66a No quiero, le dijo a voces; -66b aquí; -70b ningún b,; -72a mandó; -75a que aunque él.

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0064.1:1 El discípulo amado (á-a)            (ficha nº: 1710)

Versión de San Román de Hedroso (ay. Viana do Bolo, ant. Viana, p.j. Pobra de Trives, ant. Viana do Bolo, Ourense, España).   Recitada por Avelina García. Recogida por Alfonso Hervella Courel, (Archivo: AMP). Publicada en RT-Galicia 1998, pp. 440-441.  042 hemist.  Música registrada.

     Jueves Santo, Jueves Santo,    tres días antes de Pascua,
  2   cuando el Redentor del mundo    a sus disciplos llama.
     Los llamaba uno por uno,    par a par se le juntaban.
  4   Desde que los viera juntos,    a cenar los convidara;
     de cenar le[s] dio su cuerpo,    de beber su sangre santa.
  6   Dinde que comen y beben,    de esta manera le hablaba:
     --¿Cuál de vosotros, disciplos,    moriréis por mí mañana?--
  8   Miran unos cara otros,    todos le[s] tiembla la barba;
     el que barba no tenía    la color se le mudaba;
  10   si non fora San Juan Bautista    que predica na montaña.
     --Morirei por vos, Señor,    antes hoy que no mañana.
  12   --Mucho te lo estimo, Juan,    esa tu buena palabra,
     que tu muerte sin la mía,    Juan, no te vale de nada;
  14   mi muerte ha de ser en cruz    de madera muy pesada,
     que mi muerte en cruz ha ser,    la sentencia ya está dada.--
  16   Descalzo vai pola neve,    desnudo pola xeada;
     polas rastriñas da sangre    vai a Virxen soberana
  18   preguntando por su hijo,    por su hijo tan amado.
     --Nin lo he visto, nin le he visto,    ni con él tengo hablado;
  20   por las señas que me has dado    a mí me han pedido un paño
     pra limpiar su santo rostro    que lo llevaba sudado.

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0064.1+1537.1+0004.1:1 El discípulo amado+El rastro divino+Quejas de la Magdalena (á-a)            (ficha nº: 5736)

Versión de Tudanca (ay. Tudanca, p.j. San Vicente de la Barquera, ant. Cabuérniga, Cantabria, España).   Recogida por José María de Cossío y Tomás Maza Solano, entre 1933-1934 publicada en Cossío 1933-1934, II. CXXXI (nº 439), pp. 258-260.  056 hemist.  Música registrada.

     Jueves Santo de la cena,    tres días antes de Pascua,
  2   cuando el Redentor del mundo    a sus discípulos llama;
     llama en uno, llama en dos,    en tres y en cuatro les llama;
  4   después que les tiene juntos    cena de gloria les daba,
     después de cena de gloria    la bendición les echaba;
  6   después de la bendición    de esta manera les habla:
     --¿Cuál de vosotros, Dios mío,    moriréis por mí mañana?--
  8   Todos se quedan atentos,    todos les tiembla la barba,
     y al que barba no tenía    la color se le mudaba,
  10   no siendo San Juan Bautista    que predica en la montaña,
     que predica la pasión    que Jesucristo pasaba.
  12   --Yo moriré, Jesucristo,    moriré por ti mañana,
     la mi muerte por la tuya    creo que no valga nada,
  14   y la tuya por la mía    no nos será perdonada.--
     El viernes por la mañana    Jesucristo caminaba;
  16   descalzo va por la nieve,    rastro de sangre dejaba;
     todos los que le seguían    toda era gente malvada;
  18   no lo era una mujer,    la Verónica se llama;
     quitó el paño de sus tocas,    a Cristo limpió la cara.
  20   Tres dobles tenía el paño,    todos tres los traspasaba.
     --Calla, calla, Magdalena,    que no te tengo olvidada,
  22   que para ti buena gloria    he de tener yo guardada.
     --Esos bienes, Jesucristo,    que para mí los guardabas,
  24   no me los guardéis a mí    que no soy buena cristiana;
     siete veces he parido    sin ser ninguna casada,
  26   los unos sin bautizar,    los otros sin llevar alma.
     --Confiesa, buena mujer,    confiesa bien confesada,
  28   después te meteré monja    religiosa en Santa Clara.--

Nota: título original: Una cena y la Verónica.

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0064.1+1537.1+2989:1 El discípulo amado+El rastro divino+Las cinco llagas (á-a+polias.+á)            (ficha nº: 3537)

Versión de Angostura de Paine (O`Higgins, Chile).   Documentada en o antes de 1910. (Colec.: Vicuña Cifuentes, J.). Publicada en Laval 1910, Oraciones populares, ensalmos i conjuros chilenos comparados con los que se dicen en España , p. 72-73. Reeditada en Vicuña Cifuentes 1912, nº 93, pp. 209-210.  044 hemist.  Música registrada.

     El árbol que Dios plantó,    todo lleno de victoria,
  2   y la tierra que l`echaron,    fueron ramos de la glorias.
     Estas palabras habló    para volverlos cristianos,
  4   mas, como el hijo santano,    a sus discípulos llama.
     Los llamóse uno a uno,    y dos a dos los juntó;
  6   después de haberlos juntado,    nada de gloria les dio,
     mas les dijo estas palabras:    --Dadles gozo a los amigos;
  8   morirán por mí mañana.--    Unos a otros se miraron;
     sólo fue San Juan de Dios,    que predicó en la montaña.
  10   Ya lo sacan, ya lo llevan    el jueves por la mañana,
     cinco mil azotes lleva    en sus sagradas espaldas;
  12   una corona d`espinas    que el cerebro le traspasa;
     una soga en la garganta,    que sólo d`ella tiraba
  14   Jesucristo, arrodillado    del peso de la cruz santa.
     Las tres mujeres le siguen,    y a cúal d`ellás más lloraba:
  16   una era la Magdalena,    otra era Marta, su hermana,
     otra era la Virgen pura,    la que más lástima daba.
  18   Sale Santa Magdalena    con su paño y su cendal,
     del rostro el sudor y sangre    a procurarle limpiar:
  20   --Quítate de aquí, Magdalena,    no me procuréis limpiar,
     qu` estas son ias cinco llagas    que las tengo que pasar,
  22   por los chicos y los grandes    y toda la cristiandad.

Comentario de V. C. : Hay aquí, por lo menos, dos romances, que se han soldado de cualquier manera. Los versos del principio, hasta el 18 (-9b) inclusive, es difícil saber lo qué son. Con el verso 19 (-10a) comienza un romance que marcha regularmente hasta el verso 34 (-17b). Desde ahí, hasta el final, los versos pertenecen al romance de Jesús y la Magdalena [Las cinco llagas 2989].
Título original: Las santas mujeres.

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0065:1 Saco de Roma (é-a)            (ficha nº: 558)

Versión de Arcones (ay. Arcones, p.j. Sepúlveda, Segovia, España).   Recitada por Basilio Bartolomé, pastor (34a). Recogida por Ramón Menéndez Pidal, 00/09/1905 (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en Petersen-Web 2000, Texto. Reeditada en Petersen-Web 2000-2007, Texto.  012 hemist.  Música registrada.

     Jueves Santo, Jueves Santo,    de pechos en la bodega
  2   viendo la ciudad de Roma    cómo se abrasa y se quema.
     Los vestidos de Jesús    los soldados se los llevan
  4   a juegar los tres tambores,    los tres tambores de guerra.
     Y el primer soldado que dé    en el primer tambor,
  6   los vestidos de Jesús    aquel soldado se lleva.

Nota del colector: En diversas versiones (segovianas todas) se funde este comienzo del Saco de Roma con el Robo del Sacramento. (Véase éste).

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0065+0079:1 Saco de Roma+Robo del Sacramento (é-a+á-o)            (ficha nº: 9362)

Versión de Cedillo de la Torre (ay. Cedillo de la Torre, p.j. Sepúlveda, ant. Riaza, Segovia, España).   Recitada por Andrea de Pablo González (90a). Recogida por José Manuel Fraile Gil, Juan Manuel Calle Ontoso, y Vene Herrero Heras, 30/07/1995 (Archivo: ASFG; Colec.: Fraile Gil, J. M.). Publicada en Fraile Gil Rom-Panhisp.-2/CD 2010, vol. 1, corte nº 9, texto nº I.6, pp. 56-58. Reproducida aquí con permiso del editor.  034 hemist.   Música registrada.

     Viernes Santo, Viernes Santo,    de pechos en las armenias,
  2   viendo la ciudad de Roma    cómo se abrasa y se quema.
     Los vestidos de Jesús    los soldados se los llevan,
  4   se los llevan a jugar    como una estampa de guerra;
     el que antes se le ganare    al Padre Santo se le devuelva.
  6   --Padre Santo, Padre Santo,    Vos que perdonáis pecados,
     perdóneme liste los míos,    que soy un hombre mu malo.
  8   Maté a mi padre, a mi madre,    a mis pequeños hermanos,
     y una hermana que tenía,    de catorce a quince años;
  10   con ella tuve dos hijos,    con ella les tuve a entriambos.
     Uno me cené una noche,    otro regalé a un paisano,
  12   y mi pobrecita hermana    agarrada queda a un palo,
     con un tiro de escopeta    que el corazón la ha pasado.
  14   Desde allí marché a la ermita    donde Cristo está enclavado,
     y le harté de puñaladas,    que sangre quedó chorriando.
  16   --Vivo te corten los pies,    vivo te corten las manos,
     vivo te saquen los ojos,    vivo te anden arrastrando.--
     Y el que esta oración    dijiese todos los viernes del año
     sacará un alma de pena    y la suya de pecado.
     El que lo sabe y lo dice    Jesucristo le bendice,
     y el que lo oye y no lo aprende    verás que cuenta le tiene.

Notas: -1b armenias (sic). Para las extenas y valiosas notas del editor sobre la historia del romance y su función en la comunidad local, véase su Antología Sonora II, 2010 [Fraile Gil Rom-Panhisp +2/CD].

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0067.6:1 Garcilaso y el Ave María (á-o)            (ficha nº: 1498)

Versión de España. Recogida 00/00/1595 Publicada en Pérez de Hita, Historia de los bandos de Cegríes etc. donde este romance está llamado antiguo. Reeditada en Wolf 1856b, Primavera y Flor de Romances, nº 93, vol. I, pp. 302-306 (De Garcilaso de la Vega).  138 hemist.  Música registrada.

     Cercada está Santa Fe    con mucho lienzo encerado,
  2   al derredor muchas tiendas    de seda, oro y brocado,
     donde están duques y condes,    señores de grande estado,
  4   y otros muchos capitanes    que lleva el rey don Fernando,
     todos de valor crecido,    como ya habréis notado
  6   en la guerra que se ha hecho    contra el granadino estado;
     cuando a las nueve del día    un moro se ha demostrado
  8   encima un caballo negro    de blancas manchas manchado,
     cortados ambos hocicos,    porque lo tiene enseñado
  10   el moro que con sus dientes    despedace a los cristianos.
     El moro viene vestido    de blanco, azul y encarnado,
  12   y debajo esta librea    trae un muy fuerte jaco,
     y una lanza con dos hierros    de acero muy bien templado,
  14   y una adarga hecha en Fez    de un ante rico estimado.
     Aqueste perro, con befa,    en la cola del caballo,
  16   la sagrada Ave María    llevaba, haciendo escarnio.
     Llegando junto a las tiendas    de esta manera ha hablado:
  18   --¿Cuál será aquel caballero    que sea tan esforzado
     que quiera hacer conmigo    batalla en aqueste campo?
  20   Salga uno, salgan dos,    salgan tres osalgan cuatro:
     el alcaide de los donceles    salga, que es hombre afamado;
  22   salga ese conde de Cabra,    en guerra experimentado;
     salga Gonzalo Fernández,    que es de Córdoba nombrado,
  24   ó si no, Martín Galindo,    que es valeroso soldado;
     salga ese Portocarrero,    señor de Palma nombrado,
  26   ó el bravo don Manuel    Ponce de León llamado,
     aquel que sacara el guante    que por industria fue echado
  28   donde estaban los leones,    y él le sacó muy osado**;
     y si no salen aquestos,    salga el mismo rey Fernando,
  30   que yo le daré a entender    si soy de valor sobrado.--
     Los caballeros del rey    todos le están escuchando
  32   cada uno pretendía    salir con el moro al campo.
     Garcilaso estaba allí,    mozo gallardo, esforzado;
  34   licencia le pide al rey    para salir al pagano.
     --Garcilaso, sois muy mozo    para emprender este caso;
  36   otros hay en el real    para poder encargarlo.--
     Garcilaso se despide    muy confuso y enojado,
  38   por no tener la licencia    que al rey había demandado.
     Pero muy secretamente    Garcilaso se había armado,
  40   y en un caballo morcillo    salido se había al campo.
     Nadie le ha conocido    porque sale disfrazado;
  42   fuése donde estaba el moro    y de esta suerte le ha hablado:
     --¡Ahora verás, el moro,    si tiene el rey don Fernando
  44   caballeros valerosos    que salgan contigo al campo!
     Yo soy el menor de todos,    y vengo por su mandado.--
  46   El moro cuando le vio    en poco le había estimado,
     y díjole de esta suerte:    --Yo no estoy acostumbrado
  48   a hacer batalla campal    sino con hombres barbados:
     Vuélvete, rapaz, le dice.    y venga el más estimado.--
  50   Garcilaso con enojo    puso piernas al caballo;
     arremetió para el moro,    y un gran encuentro le ha dado.
  52   El moro que aquesto vio    revuelve así como un rayo:
     comienzan la escaramuza    con un furor muy sobrado.
  54   Garcilaso, aunque era mozo,    mostraba valor sobrado;
     diole al moro una lanzada    por debajo del sobaco:
  56   el moro cayera muerto,    tendido le había en el campo.
     Garcilaso con presteza    del caballo se ha apeado:
  58   cortárale la cabeza    y en el arzón la ha colgado:
     quitó el Ave-María    de la cola del caballo:
  60   hincado de ambas rodillas    con devoción la ha besado,
     y en la punta de su lanza    por bandera la ha colgado.
  62   Subió en su caballo luego,    y el del moro había tomado.
     Cargado de estos despojos    al real se había tornado,
  64   do estaban todos los grandes,    también el rey don Fernando.
     Todos tienen a grandeza    aquel hecho señalado;
  66   también el rey y la reina    mucho se han maravillado
     en ser Garcilaso mozo    y haber hecho un tan gran caso.
  68   Garcilaso de la Vega    desde allí se ha intitulado,
     porque en la vega hiciera    campo con aquel pagano.

Nota: *Sobre la tan célebre hazaña de Hernán Pérez del Pulgar la cual ocasionó este desafío al fin del año de 1490, véase la Historia de Granada, por Lafuente Alcántra, tomo IV. pag. 100 a 102.
** Véase el romance de don Manuel de León que dice: Ese conde don Manuel.

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0068:1 Conversión de Albayaldos (é-a)            (ficha nº: 1902)

Versión de Cádiz (ay. Cádiz, p.j. Cádiz, Cádiz, auton. gitano bajoandaluz, España).   Recitada por Joaquín Jiménez (70a). Recogida por Manuel Manrique de Lara, 00/00/1916 (Archivo: AMP; Colec.: Manrique de Lara, M.). Publicada en IGR-vulgar 1999, pp. 36-37.  026 hemist.  Música registrada.

     De tres mortales heridas    en que mucha sangre vierte
  2   el valeroso Albayardo    herido estaba de muerte,
     que el Maestre le hiriera    en batalla dura y fuerte.
  4   Se revolcaba en su sangre    con un dolor que se advierte.
     Alzó los ojos al cielo,    decía de aquesta suerte:
  6   --Sírvete, dulce Jesús,    que en este trancito acierte.
     Lo que te pido es, buen Muza,    si en algo quieres valerme,
  8   que me des sepulturita    al pie de este pino verde.
     De mis arma` harás un trofeo    en que declare mi muerte.
  10   Tú le dirás al rey Chico    cómo yo quise volverme
     cristiano en esta ocasión,    pero no pude valerme.--
  12   "Aquí yace Albayardo    de cuya fama el suelo estaba lleno;
     más fuerte que Reinardo    y el conde paladino, aunque fue bueno".

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0069:1 Muerte del príncipe don Alfonso de Portugal (á+í-a)            (ficha nº: 2627)

Versión de Portugal s. l. (Portugal).   Documentada en o antes de 1869. (Colec.: Teixeira Soares de Sousa, J.). Publicada en Braga 1869, 330-331 (y Braga 1982, 55, Braga 1876, 64-66 y [Hardung I (1877) 11-12; Soares de Sousa (1902) 400-402; Braga (1907)/Braga (1985) 352-354; Cortes-Rodrigues (1987) 507-508 e Carinhas II (1994) 4]. Reeditada en Costa Fontes 1997b, Índice Temático (© HSA: HSMS), pp. 81-82, C4 y RºPortTOM 2000, vol. 1, nº 55, p. 178.  046 hemist.  Música registrada.

     Casadinha de outo dias,    sentadinha à janela,
  2   vira vir um cavaleiro    com cartinhas a abanar.
     --Que trazeis vós, cavaleiro,    que trazeis p`ra me contar?
  4   --Senhora, trago-vos novas    muito caras para as dar.
     --Quando vós de as dares,    que farei eu de aceitar!
  6   --Vosso marido caiu    no fundo do areial;
     rebentou-lhe o fel no corpo,    está em risco de escapar.
  8   Se o quereis achar vivo,    tratai já de caminhar.--
     Cobrira-se com o seu manto,    tratara de caminhar;
  10   as servas iam trás ela,    cuidando de a não alcançar.
     O pranto que ela fazia    pedras fazia abrandar.
  12   Respondeu-lhe o marido    do lugar aonde estava:
     --Calai-vos, minha mulher,    não me dobreis o meu mal;
  14   tendes pai e tendes mãe,    podem-vos tornar a levar.
     Ficais menina e moça,    podeis tornar a casar.
  16   --Esse conselho, marido,    eu não o hei-de tomar;
     hei-de pegar numas contas,    não farei fim a rezar.
  18   --Abri lá esse portão,    o portão da galhardia,
     para a senhora entrar,    senhora Dona Maria.
  20   --Chamem-me triste viúva,    apartada da alegria,
     que me morreu um cravo    a quem eu tanto queria.
  22   Ele não morreu na guerra,    nem em batalha vencida;
     morreu, morreu cá em terra,    num poço de água fria.--

Título original: MORTE DO PRÍNCIPE D. AFONSO (Á + Í-A)
Nota: las siglas bibliográficas que aparecen entre corchetes en la cabecera corresponden a las empleadas en RºPortTOM 2000.

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0070.6:1 El maestre y Aliatar [A] (á-a)            (ficha nº: 1494)

Versión de España. Recogida 00/00/1550 Publicada en Silva de 1550* t. II, f. 74 (Romance del moro Aliatar**; Timoneda. Rosa española y Pliego suelto del s. XVI. Aqui comiençan seys romances: el primero es de la mañana de sant Juan etc. [Praga II, 68, 220-221; Dicc. 683]. Reeditada en Wolf 1856b, Primavera y Flor de Romances, nº 90, vol. I, pp. 293- 295.  064 hemist.  Música registrada.

     De Granada parte el moro    que Alatar se llamaba,
  2   primo hermano de Bayaldos,    el que el Maestre matara.
     caballero en un caballo    que de diez años pasaba,
  4   tres cristianos se le curan,    y él mismo le da cebada.
     Una lanza con dos hierros,    que de treinta palmos pasa:
  6   hízola aposta el moro    para bien señorealla;
     una adarga ante sus pechos    toda muza y cotellada;
  8   una toca en su cabeza,    que nueve vueltas le daba:
     los cabos eran de oro,    de oro y seda de Granada;
  10   lleva el brazo arremangado,    sola la mano alheñada.
     Tan saludo iba el moro,    que bien demuestra su saña,
  12   que mientras pasa la puente    jamás a Darro mirara.
     Rogando iba a Mahoma,    y Alá le suplicaba
  14   le demuestre algún cristiano    en que sangriente su lanza.
     Camino va de Antequera,    parecía que volaba;
  16   solo va sin compañía    con una furiosa saña.
     Antes que llegue a Antequera    vido una seña cristiana;
  18   vuelve riendas al caballo    y para allá le guiaba;
     la lanza iba blandiendo,    parecía que la quebraba.
  20   Sáleselo a recebir    el Maestre de Calatrava,
     caballero en una yegua    que ese día la ganara
  22   con esfuerzo y valentía    a ese alcaide del Alhama
     Armado de todas armas,    hermoso se devisaba;
  4   una veleta traía    en una lanza acerada.
     Arremete el uno al otro,    el moro gran grito daba:
  26   --¡Por Alá, perro cristiano,    te prenderé por la barba!--
     Y el Maestre entre sí mesmo    a Jesús se encomendaba.
  28   Ya andaba cansado el moro,    su caballo ya cansaba;
     el Maestre, que es valiente,    muy gran esfuerzo tomara.
  30   Acometió recio al moro,    la cabeza le cortara.
     El caballo, que era bueno,    al rey se lo presentara;
  32   la cabeza en el arzón    porque supiese la causa.

Variantes: --2a Abayardos. Tim.; Abayaldo. Pl. s. -5b que treinta palmos pasaba. Tim., Pl. s.; -6a aposta la hizo el moro. Tim.; -9b con seda de fina grana. Tim.; -11b mostraba. Tim.; -13b a Mahoma. Tim.; -14b ensangriente. Tim., Pl. s.; -18b a la seña. Tim.; -20a Saliósele. Tim., Pl. s.
Notas: *Pérez de Hita pone en su Historia de los bandos de Cegríes etc., un romance al mismo asunto que no sólo tiene un principio casi igual a este (De Granada sale el moro etc.), sino repite también trozos enteros de él; por eso no es más que una refundición ampliada de nuestro texto.
**Sobre el asunto según lo cuentan los romances, véase Clemencín, Comentario al Don Quijote, tomo V. p. 390; y sobre Aliatar, el histórico, y el cerco de Loja en el año de 1482, cuyo alcalde fue entonces Aliatar, y en cuyo ataque murió el Maestre don Rodrigo Giron, véase la Hist. de Granada de Lafuente Alcántara, tomo III. p. 399 a 403.

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0070.7:1 El maestre y Aliatar [B] (á-o)            (ficha nº: 1903)

Versión de Cádiz (ay. Cádiz, p.j. Cádiz, Cádiz, auton. gitano bajoandaluz, España).   Recitada por Joaquín Jiménez (70a). Recogida por Manuel Manrique de Lara, 00/00/1916 (Archivo: AMP; Colec.: Manrique de Lara, M.). Publicada en IGR-vulgar 1999, pp. 37-38.  058 hemist.  Música registrada.

     De Granada salió el moro    que Aliatar es llamado,
  2   primo hermano del valiente    y del esforzado Albayardo,
     aquel que mató el maestre    en el campo peleando.
  4   Sale a caballo este moro,    de finas armas armado,
     todo vestido de negro    y adarga negra ha tomado;
  6   también el caballo es negro,    del valor muy estimado,
     no es potro de pocos días,    de seis años ha pasado.
  8   Salió por la puerta Elvira    y por la vega se ha entrado.
     Camino va de Antequera,    en Albayardo pensando.
  10   Cuando llega junto a Loja    un escuadrón se ha encontrado,
     todo de lucida gente,    por seña de un pendón blanco.
  12   Llegó al escuadrón . . . . . .el moro,    sin temor ha preguntado
     si venía allí el maestre    que don Rodrigo es llamado.
  14   El maestre allí venía,    de su gente se ha apartado,
     diciendo: --¿Qué quieres, moro?    Yo soy el que tú has nombrado.--
  16   El moro lo conoció    por la cruz que lleva al lado
     y también por el escudo,    que lo trae acostumbrado.
  18   --Alá te guarde, buen maestre,    buen caballero esforzado.
     Sabrás que soy Aliatar,    de Albayardo primo hermano,
  20   a quien tú diste la muerte    y le volviste cristiano.
     Ahora soy yo venido    solamente pa vengarlo;
  22   apercíbete a batalla,    que aquí te aguardo en el campo.--
     El maestre, que esto oía,    no quiso más dilatarlo.
  24   Se va el uno para el otro,    muy grande esfuerzo mostrando;
     se daban grandes heridas,    reciamente peleando.
  26   El maestre es valeroso    y el moro no lo ha dudado.
     Cortándole la cabeza    y en petral la ha colgado.
  28   Se volvió para su gente,    muy malamente llagado,
     y su gente le llevó    donde fue muy bien curado.

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0072:1 Bovalías el pagano (á-o)            (ficha nº: 1540)

Versión de España. Recogida 00/00/1547 Publicada en Canc. de rom. s. a. f. 186; Canc. de rom. 1550 f. 196 y Silva de 1550 t. I. f. 109 (Romance de Bovalías el pagano). Reeditada en Wolf 1856b, Primavera y Flor de Romances, nº 126, vol. II, pp. 32-33.  028 hemist.  Música registrada.

     Por las sierras de Moncayo    vi venir un renegado:
  2   Bovalías ha por nombre,    Bovalías el pagano.
     Siete veces fuera moro,    y otras tantas mal cristiano;
  4   y al cabo de las ocho    engañólo su pecado,
     que dejó la fe de Cristo,    la de Mahoma ha tornado.
  6   Este fuera el mejor moro    que allende había pasado.
     Cartas le fueron venidas    que Sevilla está en un llano.
  8   Arma naos y galeras,    gente de a pie y de caballo;
     por Guadalquebir arriba    su pendón llevan alzado.
  10   En el campo de Tablada    su real había asentado
     con trescientas de las tiendas    de seda, oro y brocado.
  12   `N` el medio de todas ellas    está la del renegado;
     encima en el chapitel    estaba un rubí preciado:
  14   tanto relumbra de noche    como el sol en día claro.

Variantes de la Silva: -12a en. -14b sol de.

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0073+0086+0622:1 Favorito de la reina acusado+Amante abandonada+Esclavo que llora por su mujer (í-a+polias.)            (ficha nº: 8048)

Versión de Rodas (isla de Rodas (Archip.del Dodecaneso, Grecia).   Recitada por Bolisa de Jacob Israel (66a). Recogida por Manuel Manrique de Lara, 00/00/1911 (Archivo: AMP; Colec.: Manrique de Lara, M.). Publicada en CMP 1978, H24.2, nº 21A, p. 29. Notación musical.  026 hemist.  Música registrada.

     Caíme en puertas de reyes    por servildos toda mi vida.
  2   Caballeros, con envidia,    con el reye mal me metían;
     que me vieron con la reina    yugando a las dadicas.
  4   --Aquí, aquí, mis caballeros,    [. . . . . . . . . . . . . . . . . . .]
     Toma este perro Alisabio,    en prisiones lo echarían;
  6   con cadenas en su garganta    y en preso lo echarían.--
     De los sus ojos lloraba,    de la su boca dizía.
  8   --Aquí, aquí, perro Alisabio,    muy bien comes, muy bien bebes.
     --Muy bien como, muy bien bebo.    [. . . . . . . . . . . . . . . . . . .]
  10   Lloro por mi chirquesa    que era mi mujer primera.
     Cuando me vía durmiendo,    con manto de oro me cobijaba;
  12   cuando me vía sudando,    con riza de seda me alimpiaba;
     cuando despierto estaba,    a platicar se metía.
  14   --Una vez que por ella lloras,    la tu namorada era.--

Nota del editor: -9a chirquesa `circasiana` [t. Qerkez]; -11b riza [= t. rida `woollen cloak; scarf for the shoulders`].
Título original: El favorito de la reina acusado (í-a) + H20. El esclavo que llora por su mujer (polias.) + K2. La amante abandonada (polias.).

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0074:1 Espinelo (í-a)            (ficha nº: 1570)

Versión de España. Recogida 00/00/1573 Publicada en Timoneda, Rosa de amores (Romance de Espinelo) y Cancionero llamado Flor de enamorados. Reeditada en Wolf 1856b, Primavera y Flor de Romances, nº 152, vol. II, pp. 77-79.  076 hemist.  Música registrada.

     fMuy malo estaba Espinelo,    en una cama yacía,
  2   los bancos eran de oro,    las tablas de plata fina,
     los colchones en que duerme    eran de holanda muy rica,
  4   las sábanas que le cubren    en el agua no se vían,
     la colcha que encima tiene,    sembrada de perlería.
  6   A su cabecera asiste    Mataleona su amiga;
     con las plumas de un pavón    la su cara le resfría.
  8   Estando en este solaz    tal demanda le hacía:
     --Espinelo, Espinelo,    ¡cómo naciste en buen día!
  10   El día que tú naciste    la luna estaba crecida,
     que ni punto le faltaba,    ni punto le fallecía.
  12   Contásesme tú, Espinelo,    contásesme la tu vida.
     --Yo te la diré, señora,    con amor y cortesía:
  14   mi padre era de Francia,    mi madre de Lombardía;
     mi padre con su poder    a toda Francia regía;
  16   mi madre, como señora,    una ley introducía:
     que muger que dos pariese    de un parto y en un día,
  18   que la den por alevosa,    y la quemen por justicia
     o la echen en la mar    porque adulterado había.
  20   Quiso Dios y mi ventura,    que ella dos hijos paría
     de un parto, y en una hora,    que por deshonra tenía.
  22   Fuérase a tomar consejo    con tan loca fantasía
     a una captiva mora,    sabía en nigromancía.--
  24   --¿Qué me aconsejas tú, mora,    por salvar la honra mía?--
     Respondiérale: --Señora,    yo de parecer sería,
  26   que tomases a tu hijo,    el que se te antojaría,
     y lo eches en la mar    en una arca de valía
  28   bien embetunada toda,    con mucho oro y joyería
     porque quien al niño hallase    de criarlo holgaría.--
  30   --Cayera la suerte en mí    y en la gran mar me ponía,
     la cual estando muy brava    arrebatado me había
  32   y púsome en tierra firme    con el furor que traía
     a la sombra de una mata    que por nombre Espino había,
  34   que por eso me pusieron    de Espinelo nombradía.
     Marineros navegando    halláronme en aquel día,
  36   lleváronme a presentar,    al gran soldán de Suría.
     El soldán no tenía hijos,    por su hijo me tenía;
  38   el soldán agora es muerto,    yo por el soldán regía.--

Variantes de Flor de enamamorados: -1a está. -3b son de una holanda muy fina. -5a pone. -6a tiene. -6b querida. -12b Contádesme Espinelo / contádesme vuestra vida. -16b hecho tenía. -17a la mujer. -20a su. -23b que sabía de. -28b que más segura sería, // y pongas también en ella / mucho oro y joyería//. -32b con la sabor que había. -37a no tiene hijo.

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0075:1 Delgadina (á-a)            (ficha nº: 80)

Versión de Castro de Fuentidueña (ay. Castro de Fuentidueña, p.j. Cuéllar, Segovia, España).   Recitada por una muchacha. Recogida por Cayo Ortega Mayor, hacia 1880 (Archivo: AMP; Colec.: Ortega Mayor, C.). Publicada en TRC-Segovia 1993, pp. 136-137.  076 hemist.  Música registrada.

     El rey tenía tres hijas,    todas tres como una plata,
  2   sino que la más pequeña    que Delgadina se llama.
     La dice un día su padre:    --Tú has de ser mi enamorada.
  4   --No lo querrá Dios del cielo    ni la Virgen soberana,
     que yo fuera mi madre    y mi madre la criada.
  6   --Altos, altos sean mis pajes,    a Delgadina encerrarla,
     que no la den de comer    sino cecina salada,
  8   que no la den de beber    sino agua de pescada.--
     Al cabo de los siete años    abrió Dios cuatro ventanas,
  10   por la una entraba el sol,    por la otra la luna clara,
     y por la otra el rocío    y por la otra la escarchada.
  12   Da la vuelta al corredor    y se asoma a una ventana
     donde estaban sus hermanas,    paño de Irlanda bordaban.
  14   --Hermanitas de mi vida,    hermanitas de mi alma,
     lo que os pido y os ruego,    por Dios, una jarra de agua,
  16   que el alma traigo en un hilo    y el hilo ya se me acaba.
     --Quítate de ahí, Delgadina,    quítate, hermana del alma,
  18   que si el rey padre lo sabe    la cabeza nos cortara.--
     Se quitó la Delgadina    muy triste y desconsolada,
  20   da la vuelta al corredor    y se asoma a otra ventana,
     adonde estaba su madre    en silla de oro sentada.
  22   --Mi madre, por ser mi madre,    por Dios, una jarra de agua,
     que el alma traigo en un hilo    y el hilo ya se me acaba.
  24   --Quítate de ahí, Delgadina,    quítate de ahí, perra mala,
     que si un puñal tuviera,    desde aquí te le clavara.--
  26   Se quitó la Delgadina    muy triste y desconsolada,
     da la vuelta al corredor    y se asomó a otra ventana,
  28   adonde estaba su padre,    juego de naipes estaba.
     --Mi padre, por ser mi padre,    por Dios, una jarra de agua,
  30   que el alma traigo en un hilo    y el hilo ya se me acaba.
     --Altos, altos sean mis pajes,    a Delgadina taer agua.--
  32   Unos con jarros de oro,    otros con jarros de plata,
     el que primero llegó    Delgadina ya espiraba,
  34   el último que llegó,    Delgadina ya espiró.
     La cama de Delgadina    de ángeles está rodeada,
  36   la cama de sus hermanas    de ángeles está rodeada
     y la cama de su madre    de culebras enroscadas
  38   y la cama de su padre    de demonios apestada.

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0077:1 Adúltera que plañe a su enamorado muerto (á-o+estróf.)            (ficha nº: 2720)
[0426 Landaricocontam.]

Versión de Madeira s. l. (isla de Madeira, Madeira, Portugal).   Recogida por Pere Ferré, publicada en Ferré,1982f, 204. Reeditada en Costa Fontes 1997b, Índice Temático (© HSA: HSMS), pp. 185-186, M11.  046 hemist.  Música registrada.

     --Vos peço, madre querida,    pelo sangue derramado,
  2   qu` em vosso filho vindo,    nada le seja contado,
     qu` eu vou-m` àquele castelo    carpir aquele finado.
  4   Sua sogra, por ser má,    por ver o filho vingado,
     ainda não chegava ò porto,    já tudo l` era contado.
  6   --Ah mê filho, ah mê filho,    ah mê filho desgraçado!
     Tu vais àquele castelo,    Dona Olívia lá foi dar.
  8   Tu leva mil homens contigo,    menos não podes levar
     e, para mais depressa,    o cavalo eu vou selar.
  10   --Guardas, guardas, guardas postas,    quem guarda neste finado?
     Só quero qu` a mim me digam    quem chora neste finado.
  12   --Choram uns por ser irmãos,    outros pelo seu cunhado;
     só Dona Olívia, senhor,    chora pelo seu amado.
  14   E o amor dessa senhora    em que penhor será pago?
     --Entre duas facas nuas    o pescoço degolado,
  16   mandado para castelo    a seu pai, do meu mandado.
     --Se me mandas a meu pai,    eu falar também sabia,
  18   qu` o meu amor era este,    eu a ti não te queria.
     De sete filhos qu` eu tive    foram três desse fidalgo;
  20   s` os dele vestiam seda,    estes vestiam brocado.
     E agora dizei-m` aqui,    à vista de tanta gente,
  22   qu` a pior coisa no mundo    é casar descontente.
     Ora adeus, adeus, adeus,    vou com o meu amor para sempre.--

Nota del editor: Os vv. 19-20 também se encontram em Landarico (M4) [0426].
Título original: D. OLÍVIA (Á-O) (=SGA M15)

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0078:1 El prisionero (ó-e)            (ficha nº: 212)

Versión de Vegas de Matute (ay. Vegas de Matute, p.j. Segovia, Segovia, España).   Recogida por Ramón Menéndez Pidal, 00/08/1912 (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en TRC-Segovia 1993, p. 63.  010 hemist.  Música registrada.

     Mes de mayo, mes de mayo,    cuando las grandes calores,
  2   cuando los centenos ciernen    y los campos crían flores,
     cuando los enamorados    regalan a sus amores;
  4   unos con dulces naranjas,    otros con agrios limones,
     otros con grandes dineros,    aquellos son los mejores.

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0078+0023:1 El prisionero+Gerineldo (ó+e / í+o)            (ficha nº: 3028)

Versión de Arcos de la Frontera (ay. Arcos de la Frontera, p.j. Arcos de la Frontera, Cádiz, España).   Recitada por José Mª Capote Benot (39a). Recogida por Virtudes Atero Burgos y Pedro Piñero Ramírez, 00/09/1982 publicada en Piñero-Atero 1986a, R-Arcos de la Frontera, nº 1.13.1.  012 hemist.  Música registrada.

     Allá por el mes de mayo    cuando las fuertes calores,
  2   cuando los toros son bravos    los caballos corredores.
     Unos se regalan lirios,    otros se regalan flores
  4   y otros se regalan    cintas de diferentes colores.
     Gerineldo, Gerineldo    es mi paje más querido.
  6   ¡Quién pudiera, Gerineldo,    pasa(r) una noche contigo!

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0078+0231:1 El prisionero+Doncella guerrera (ó+polias.)            (ficha nº: 5836)

Versión de Salio (ay. Pedrosa del Rey, ant. Riaño, p.j. Cistierna, ant. Riaño, comc. Riaño-La Reina, León, España).   Recitada por Digna Prieto Ibáñez (63a) y Leónides Prieto Ibáñez (65a). Recogida por Mariano de la Campa, José Manuel Fraile Gil, Nicolás Miñambres, Julia Valenzuela y María José Zamarro, 07/07/1985 (Archivo: ASFG; Colec.: Fraile Gil, J. M.). Publicada en Fraile Gil 2001, Romances de Salio. Una tradición ahogada, nº II.C.3., pp. 35-36 y CD, corte 1.  042 hemist.   Música registrada.

     Mes de mayo, mes de mayo,    y mes de la mucha flor,
  2   cuando el trigo estaba en leche    y el vino en su blanca flor,
     y yo ¡ay de mí, triste!    metido en esta prisión
  4   sin saber cuándo es de día    ni cuándo se pone el sol,
     a no ser un pajarito    que había en el arboló;
  6   me le mató un pasajero,    me le mató un cazador.
     Si le mató por la pluma    ya se la había dado yo;
  8   si le mató por la carne,    no tenía ni un cuarterón;
     si le mató por envidia,    Dios le dé su galardón,
  10   Dios le dé las siete hijas    y entre ellas ningún varón.
     Oyéralo la pequeña,    oyéralo la mayor,
  12   oyéralo la del medio    que se está peinando al sol.
     --No diga tal expresión, padre,    no diga tal expresión,
  14   no diga tal expresión, padre,    que a servir al rey voy yo.
     --Tienes el pelo muy largo    y te conoce el varón.
  16   --Por eso no tenga pena,    que el pelo lo corto yo.
     --Tienes abultado el pecho    y te conoce el varón.
  18   --Por eso no tenga pena,    que el pecho lo oculto yo.--
     Ya se marchó pa la mili    ¡qué penita y qué dolor!--
    
(Total, que los otros se dieron cuenta de que era mujer y la querían probar, la llevaban a las tiendas y todos decían que ¡qué lindos husos!, y contestaba él que ¡mejores son los cartuchos!)
     . . . . . . . . . . . . . . . . . . .    . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
  20   --Si don Carlos es mujer    no se quedrá desnudar.--
     . . . . . . . . . . . . . . . . . . .    . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
     y el soldadito don Carlos    dice que le daba un mal.

Variantes de la grabación (que sólo alcanza hasta el v. 10): -2a sin querer dicen c. el vino; luego se dan cuenta y lo vuelven a usar en -2b.
Nota: tras los primeros hemistiquios se canta el estribillo vítor, vitanda y tras los segundos, vitanda, vítor.

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0079:1 Robo del Sacramento (á-o)            (ficha nº: 551)

Versión de Sacramenia (ay. Sacramenia, p.j. Cuéllar, Segovia, España).   Recitada por Rita Lázaro. Recogida por Ramón Menéndez Pidal, 00/09/1905 (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en TRC-Segovia 1993, pp. 463-464.  050 hemist.  Música registrada.

     A veinticinco del mes    que se llama mes de mayo
  2   robaron el Sacramento    divino y sacramentado.
     Las campanas, ellas solas,    tocan que hacen pedazos,
  4   los frailes de San Francisco    por las calles pedricando.
     No hay quien descubra este mal,    no hay quien descubra este daño;
  6   le descubre una mujer    de la prazuela del árbol.
     --Señores, no me hagan mal;    señores, no me hagan daño;
  8   yo diré quién le hurtó,    yo diré quién le ha robado.
     Le ha robado don Francisco,    que en Granada está jugando.--
  10   Envían requisitorias    las estafetas volando.
     Pillaron a don Francisco    prisionero y maniatado,
  12   con grilletes a los pies,    con esposas a las manos.
     --Vamos, hijo, a confesar.    --Vamos, padre, confesando.
  14   Yo tengo treinta y seis muertes,    tengo treinta y seis pecados:
     maté a mi padre y mi madre,    y a dos pequeños hermanos.
  16   Y una hermana que tenía    de catorce a quince años,
     gozóse mi tiempo de ella,    de ella tuve dos muchachos;
  18   el uno me lo comí,    el otro lo eché a un pavano.
     Yo robé al Dios de los cielos,    ¡para siempre sea alabado!,
  20   y le puse en mis plantillas    de mis pulidos zapatos.
     Desde allí le eché a la lumbre    y la lumbre le ha abrasado.
  22   La ceniza que se hizo    la eché un río abajo;
     el agua paró el corrente    y se marchó po` otro lado.
  24   --Vivo le corten los pies,    vivo le corten las manos;
     vivo le saquen los ojos,    vivo le hagan mil pedazos.
     Así sirva de escarmiento    a los que estén escuchando.

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0079+0020:1 Robo del Sacramento+Penitencia del rey don Rodrigo (í-a) (á-o+í-a)            (ficha nº: 557)

Versión de Navas de San Antonio (ay. Navas de San Antonio, p.j. Segovia, Segovia, España).   Recitada por Eduvigis Puente (61a). Recogida por Raquel Calvo, Javier Ormazábal, Dolores Sanz, Blanca Urgell y Ana Valenciano, 07/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 1.7-7.3/B-02). Publicada en TRC-Segovia 1993, pp. 465-466.  032 hemist.  Música registrada.

     Los curas de San Francisco    por las calles pregonando.
  2   --¡No hay quién descubra este mal,    no hay quién descubra este daño!--
     Se encontraron a una vieja    en la plazuela del árbol.
  4   --Yo diré quién la robó,    yo diré quién la ha robado;
     la ha robado don Francisco,    a Granada se ha fugado.--
  6   Hicieron requisitorio    y a don Francisco encontraron,
     cuando l`iban a prender    ya se estaba confesando.
  8   En su confesión decía:    --Padre mío, yo he pecado;
     maté a mi padre y a mi madre,    y a mis pequeños hermanos.
  10   Y una hermana que tenía    de catorce a quince años,
     la mitad me la comí,    la mitad la eché al caballo.
  12   No se asuste usted, mi Padre,    que falta el mayor pecado,
     yo he entrado en una iglesia,    robé un cáliz consagrado,
  14   le pegué dos puñaladas    a Jesús Sacramentado.
     --Te echaré tres penitencias,    que las tienes merecidas,
  16   tres penitencias te doy,    de las tres más escogidas:
     te meterás en la cueva    con siete serpientes vivas.--
  18   La más pequeña de todas    siete cabezas tenía;
     todas siete le picaban,    todas siete le mordían.
  20   --Eso no lo haré, señor,    porque yo más merecía.
     --Te meterás en la vela,    pabilo te quedarías.
  22   --Eso no lo haré, señor,    porque yo más merecía.
     --Te meterás en un horno    cuando esté la llama ardida.
  24   --Eso no lo haré, señor,    porque yo más merecía--
     Las campanas de la gloria    tocan, tocan de alegría
  26   porque el alma `el penitente    a los cielos se subía.

Notas: Al llegar al v. 17 la informante dice: "las penitencias son las mismas", refiriéndose a la versión recitada anteriormente de El cura sacrílego. Este romance aparece como INCO en Robo del Sacramento y El cura sacrílego pero, como de ambos tenemos otras versiones, ponemos aquí estas muestras, que son iguales, pues se trata de la misma recitadora.

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0080:1 Muerte ocultada (6+6 pareados)            (ficha nº: 203)

Versión de Casla (ay. Casla, p.j. Sepúlveda, Segovia, España).   Recitada por una mujer. Recogida por Ramón Araluce, Débora Catalán, y Elena Catalán, 16/08/1978 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 78; cinta: Cinta.16-7.IV/A-04). Publicada en RTLH 12 (1984-1985), p. 276 (nº.) 298:3SG1) y TRC-Segovia 1993, p. 213-214.  004 hemist.  Música registrada.

     Ya viene don Pedro    de la guerra herido,
  2   ya viene a ver    a su nuevo hijo

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0081:1 El enamorado y la Muerte (í-a)            (ficha nº: 7961)

Versión de Sant Gervasi (comc. Garraf, Barcelona, España).   Documentada en o antes de 1882. (Colec.: Milà i Fontanals, M.). Publicada en Milá y Fontanals 1882, nº 240, pp. 211-213.  058 hemist.  Música no registrada.

     Aquesta nit he somiat    somiava y no dormía,
  2   somiava l` amor [meu]    qu` als meus brassos la tenía.
     Veig entrar una senyora    molt blanca y descolorida:
  4   --Pr` hont n` ets entrat, amor [meu],    pr` ont hn` ets entrat, amor mia?
     Las puertas estan cerradas    ventanas y xelosías.
  6   --No soy l` amor, caballero,    la Muerte que Dios t` envia.
     --Ay muerte tan rigurosa    dame un dia [mas] de vida
  8   per confessá y combregá    y per veure mi querida,
     que si no l` anava á veure    mi alma se condenaria.
  10   --No puede ser, caballero,    no mas que una hora de vida.--
     En un momento `s calsava,    en un momento `s vestia,
  12   [y] ya se va por la calle    donde habita su querida.
     Ya la llamaba a la puerta:    --Baja á abrir, querida mia;
  14   la Muerte me está buscando,    puede que no me hallaria.
     --No puede ser, caballero,    gran pena fuera la mia.
  16   Mi padre va por palacio,    no duerme la madre mia;
     yo t` enviaré un cordon    que sea de seda fina.
  18   --Si la seda fuera delgada    el cordon se rompería.--
     Mentre estan en estas paraulas    la Muerte també hi arriba.
  20   --Vamos,[vamos,] caballero,    que la hora ya está cumplida--
     S` agafan mano per mano    y se van per un camino.
  22   Passan per una montanya    que hi havia una hermita
     Hi havia un hermita    que feya una santa vida.
  24   --Hermita, bon hermita,    que hace la santa vida,
     los hombres que d` amores mueren    si tendran su alma perdida.
  26   --No ho sé per cert, caballero,    que Deu del cel ho sabria:
     el mal que usted tiene ahora    tambien lo tuve algun dia,
  28   cortejando una gran dama    dama noble de Sevilla.
     Ella se ha hecho monja,    yo hermitano de esta hermita.--

Nota: Dice Milà y Fontanals "Se ha regularizado la versificacion, catalanizando algunas palabras." (212).

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0081+0020:1 El enamorado y la Muerte+Penitencia del rey don Rodrigo (í-a) (í-a)            (ficha nº: 7963)

Versión de Galende (ay. Galende, ant. Puebla de Sanabria, p.j. Puebla de Sanabria, comc. Sanabria, Zamora, España).   Recitada por una mujer. Recogida por Tomás Navarro Tomás, 00/00/1910 (Colec.: Navarro Tomás, T.). Publicada en Catalán 1970b, pp. 41-42.  080 hemist.  Música registrada.

     Ayer noche soñé un sueño,    soñito del alma mía,
  2   soñé que tenía en mis brazos    la prenda que más quería
     y era la Muerte que estaba    haciéndome compañía.
  4   --¿Qué haces ahí, la Muerte,    a deshora en casa mía?
     --Vengo por tí. Enamorado,    que el rey del cielo me invía
  6   --Por Dios te pido, la Muerte,    por Dios y Santa María,
     por Dios te pido, la Muerte,    que me dejes otro día,
  8   que me qiero confesar,    repentirme si podía.--
     S`otro día no es de noche    el galán a rondar iba:
  10   --Ábreme la puerta, blanca,    ábreme la puerta, niña.
     --¿Cómo te he de abrir la puerta    si licencia no tenía?
  12   mi padre se está acostando,    mi madre no está dormida.
     --No me la abres esta noche,    no me la abres en tu vida.
  14   --Ves derecho a la ventana    donde labraba y cosía,
     que te echaré bordón de oro    para que subas arriba,
  16   si el bordón no te alcanzase,    mis cabellos te echaría.--
     Estando en estas razones,    la Muerte que allí venía:
  18   --Vamos, vamos, Namorado,    que es hora `dejar la niña`.--
     Lo cogió la Muerte acuestas    por una escura montiña,
  20   donde no hay moros ni moras,    ni gente de cristianía;
     sólo era una ermita    que un ermitaño tenía:
  22   --Por Dios te pido, ermitaño,    por Dios y Santa María,
     que me confieses esta alma,    que bien pago te sería.
  24   --Confesar, confesaréla,    ausolverla no podía.
     --El pecado no es muy grande    si no es una hermana o prima.
  26   --Esa fue la mi desgracia    y esa fue la mi desdicha:
     quité la fror a una hermana,    deshonré a una mi prima.
  28   Déme usté la penitencia    según la merecía,
     no me la dé por un año,    ni tampoco por un día,
  30   démela por una noche    donde la gente no había.
     --Allá arriba, muy arriba,    hay una cueva metida;
  32   en medio de aquella cueva,    hay una serpiente viva;
     catorce brazas tien de larga    y otras tantas de anchor tenia;
  34   fuese grande, fuese chica,    por siete bocas comía.--
     S`otro día a la mañana    a ver el penitente iba:
  36   --¿Cómo te va, el penitente,    con tu mala compañía?
     --Bien me iba, el ermitaño,    mejor que lo merecía,
  38   de medio cuerpo p`abajo    no más los güesos tenía,
     de medio cuerpo p`arriba    luego lo emprecipiaría.
  40   ¡Adiós, adiós, ermitaño,    que se me acaba la vida!--

Notas: -8a qiero sic. La recitadora aprendió el romance de niña. Dijo que se canta sobretodo en la segada.

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0081+0797:1 El enamorado y la Muerte+Alma en pena peregrina a Santiago (í-a)            (ficha nº: 7962)

Versión de San Martín de Castañeda (ay. Galende, ant. Puebla de Sanabria, p.j. Puebla de Sanabria, comc. Sanabria, Zamora, España).   Recitada por una mujer coja. Recogida por W. Alonso, Diego Catalán, y Álvaro Galmés, 00/07/1949 (Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en Catalán 1970b, pp. 39-40.  94 hemist.  Música registrada.

     Esta noche soñé un sueño    muy contrario al alma mía,
  2   soñé que tenía en mis brazos    la prenda qe más quería,
     era la Muerte que estaba    haciéndome compañía.
  4   --¿Qué haces aquí, la Muerte,    a deshora en casa mía?
     --Por tí vengo. Enamorado,    que Dios del cielo me índia.
  6   --Por Dios te pido, la Muerte,    por Dios y Santa María,
     que me dejes otra noche,    que me dejes otro día,
  8   que me quiero confesare,    enmendarme de esta vida.--
     Aún no era bien de noche    y el mozo a rondar iba:
  10   --Ábreme la puerta, blanca,    ábreme la puerta, niña,
     que si hoy no me la abres,    ya no la abras en la vida.
  12   --¡Cómo quieres que te la abra,    si yo abrirla no podía!
     mi padre se está acostando,    mi madre que no dormía,
  14   mis hermanitos pequeños    mirando a ver lo que hacía;
     anda, vete a la ventana,    donde planchaba y cosía,
  16   echaréte un gordón de oro    para que subas arriba,
     donde mi gordón no alcance,    mi cabello te echaría.--
  18   Estando en estas razones,    la Muerte que allí volvía:
     --¡Vamos, vamos, Namorado,    ya es hora `dejar la niña!--
  20   Lo cogió la Muerte a cuestas    por unos altos arriba;
     se encontró con una ermita    que un ermitaño tenía:
  22   --Por Dios te pido, ermitaño,    por Dios y Santa María,
     que me confieses esta alma,    esta alma que aquí traía.
  24   --Confesar, confesaréla,    yo ausolvela no podia.
     --El pecao de Enamorado    ¿qué delito cometía?
  26   --El pecao no era muy grande    si no es hermana o prima.
     --Esa fue la mi desgracia,    esa fue la mi desdicha,
  28   quité la flor a una hermana,    deshonré a una mi prima.
     --Voy camino de Santiago,    camino de romería,{M}
  30   donde todos hemos ire,    sea en muerto, sea en vida.--
     En grandes saltos tropieza    en grandes hondos caía;
  32   se metió en uno muy hondo    y de él salir no podía.
     Ya lo viera un caballero    de muy buena cortesía:
  34   --¿Dónde vas tú, la buena alma,    dónde vas, que vas perdida?
     --Voy camino de Santiago,    camino de romería.
  36   --Arrimároste a las misas    que has oído en esta vida.
     --¿Cómo me arrimaré, triste,    si yo ninguna oiría.
  38   --Arrimároste a los rosarios    que rezaste en esta vida.
     --¿Cómo me arrimaré, triste,    por el suelo lo traía.
  40   --Arrimároste a los calvarios    que anduviste en esta vida.
     --¿Cómo me arrimaré, triste,    si a correr los pasaría.
  42   --Arrimároste a los amigos    que tuviste en esta vida.
     --¿Cómo me arrimaré, triste,    si ellos perversos serían.
  44   --Cuando vuelvas de Santiago    por mi casa volverías.--
     N`otro día de mañana    l` alma cantando venía:
  46   --Duerme, duerme, caballero,    Dios te dé buena dormida,
     que salvaste a la tu alma,    también salvaste a la mía.--

Nota: la contaminación con Alma en pena peregrina a Santiago empieza en el v. -29.

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0082:1 Pregunta a un ermitaño (í-a)            (ficha nº: 1806)

Versión de Cobelas (ay. Castroverde, p.j. Lugo, Lugo, España).   Recitada por Antonia Fouz. Recogida por Aníbal Otero Álvarez, 00/00/1931 (Archivo: AMP; Colec.: Otero, A. (M. Goyri-R. Menéndez Pidal)). Publicada en RTLH 1 (1957), pp. 68-69, nº. 14m. Reeditada en RT-Galicia 1998, p. 242.  09 hemist.  Música registrada.

     . . . . . . . . . . . . . . . . . . .    . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
     Sino un pobre ermitaño    que está haciendo santa vida.
  2   --Por Dios te pido, ermitaño,    por Dios y Santa María
     que me cuentes la verdad    y me niegues la mentira:
  4   si hombre que trata con mujeres    trae la vida perdida.
     --Perdida no, caballero,
     . . . . . . . . . . . . . . . . . . .    . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

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0083:1 Cura sacrílego (ó)            (ficha nº: 342)

Versión de Cantalejo (ay. Cantalejo, p.j. Sepúlveda, Segovia, España).   Recogida 00/00/1907 (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en TRC-Segovia 1993, p. 457.  068 hemist.  Música registrada.

     Un cura decía misa    de las ánimas traidor.
  2   Se enamoró de una niña    desde que la bautizó.
     En lo que sus padres vivieron    de la niña no logró.
  4   Ya se murieron sus padres,    huerfanita se quedó.
     Un día estando entre misa    salió a peinarse al sol,
  6   sacaba peines de oro,    de plata no los halló.
     Pasó por allí el buen cura,    pasó aquel falso traidor.
  8   --Dame de tu amor, Pepita,    dame de tu amor, por Dios.--
     La niña, como joven,    no se atrevió a decir no.
  10   La ha llevado pa su casa,    en un cuarto la metió;
     allí la dijo la misa,    allí la dio comunión;
  12   la perdonó los pecados,    los que no perdona Dios.
     A eso de la medianoche,    cuando el cura despertó
  14   al ver que dijo "Pepita",    ninguno le contestó;
     la ha echado mano a la cara,    muerta y fría la encontró.
  16   --Vecinos, los mis vecinos,    los que más quería yo,
     sacad este alma de aquí    que en mi casa falleció.
  18   Los que me debéis dinero,    ya se lo perdono yo;
     los que no me lo debéis,    ya se lo daría yo.--
  20   Al otro día mañana,    fue a decir misa el traidor,
     al decir "Señor, pequé"    una voz del cielo oyó:
  22   "Detente, cura, detente,    detente, falso traidor,
     que no puedes decir misa    ni celebrar al Señor".
  24   Se ha marchado caminando,    para Roma se marchó;
     en el medio del camino    a un capuchino encontró.
  26   Mandó que le confesara    aquel cura, aquel traidor.
     Le ha echado tres penitencias,    de las cuales, la mayor:
  28   --Que hagas un cirio de cera    que sirva de pabellón.
     --Esa es poca penitencia.    --Yo te daré otra mayor,
  30   que te metas en un horno    cuando esté en mayor ardor.
     --Esa sí que es penitencia    para lo que he hecho yo.--
  32   Estándose desnudando    una voz del cielo oyó:
     "Detente, cura, detente,    detente, falso traidor,
  34   que ya puedes decir misa    y celebrar al Señor".

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0083+0020:1 Cura sacrílego+Penitencia del rey don Rodrigo (í-a) (ó+í-a)            (ficha nº: 556)

Versión de Navas de San Antonio (ay. Navas de San Antonio, p.j. Segovia, Segovia, España).   Recitada por Eduvigis Puente (61a) y Dolores Rincón (70a). Recogida por Raquel Calvo, Javier Ormazábal, Dolores Sanz, Blanca Urgell y Ana Valenciano, 07/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 1.7-7.3/A-08 y B-01). Publicada en TRC-Segovia 1993, pp. 460-461.  056 hemist.  Música registrada.

     El cura de Santa Cruz,    de la parroquia mayor
  2   se enamora de Teresa    desde que la bautizó.
     Un sábado por la tarde    se estaba peinando al sol
  4   con peines de plata y oro    que su madre la dejó,
     pasó por allí el mal cura,    pasó por allí el traidor.
  6   --Buenas tardes, Teresita,    buenas tardes te dé Dios.
     --Buenas tardes, señor cura,    buenas tardes, buen señor.--
  8   La ha agarrado de la mano    y a su casa la llevó,
     la metió en el cuarto oscuro,    en el más oscuro que halló.
  10   Tres voces dio a Teresita,    Teresa no contestó,
     la puso la mano en la frente    y fría se la encontró.
  12   --Venid, vecinos, venid,    venid, vecinos, por Dios,
     que en mi casa hay un cadáver    sin saber cómo ni no.--
  14   Estando diciendo misa    una voz del ciel oyó.
     --Detente, cura, deténte,    detente, cura traidor,
  16   que no puedes decir misa,    ni recibir al Señor.--
     --Échale tres penitencias    que las tiene merecidas.
  18   --Tres penitencias te doy,    de las tres más escogidas:
     te meterás en la cueva    con siete serpientes vivas.--
  20   La más pequeña de todas    siete cabezas tenía,
     todas siete le picaban,    todas siete le mordían.
  22   --Eso no lo haré, señor,,    porque yo más merecía.
     --Te meterás en la vela,    pabilo te quedarías.
  24   --Eso no lo haré, señor,    porque yo más merecía.
     --Te meterás en un horno    cuando esté la llama ardida.
  26   --Eso no lo haré, señor,    porque yo más merecía.--
     Las campanas de la gloria    tocan, tocan de alegría
  28   porque el alma `el penitente    a los cielos se subía.

Variantes -14a Un día d. m.; Al día siguiente; -15b d. c., por Dios.
Notas: Los v. -14 y -15b los dice otra recitadora. Todos los versos se repiten dos veces.

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0084:1 El cordón del diablo (é-a)            (ficha nº: 1695)

Versión de [Santiago de] Acebo (parr. Monteseiro, ay. Fonsagrada, p.j. Fonsagrada, Lugo, España).   Recitada por Florentina Fernández (40a). Recogida por Aníbal Otero Álvarez, (Archivo: AMP; Colec.: Otero, A. (M. Goyri-R. Menéndez Pidal)). Publicada en RT-Galicia 1998, pp. 395-396.  078 hemist.  Música registrada.

     ¡Válgame Nuestra Señora    la Virgen de la Ribera!
     Se casara Rico-Rico,    la llevó para su tierra.
  2   Allí arriba donde era,    junto al río de Verbena,
     había un hombre de bien,    tenía mucha moneda;
  4   y de allí a nueve meses    una jornada tuviera.
     En el medio del camino    el demonio le saliera
  6   en vestidura de flaire,    descalzo de pie y pierna.
     --¿A dónde caminas, hombre,    tu jornada, a dónde era?
  8   --Mi jornada es muy larga,    yo no sé a dónde llega.
     --Esta noche en tu casa    hobo unas grandes vergüenzas;
  10   tu mujer está en la cama    y un galán está con ella.--
     Vuélvese hombre pra su casa    más triste que no saliera.
  12   Al llegarse a las portadas,    la criada le saliera.
     --¡Alegría, ay, meu amo,    que parió María Manuela!
  14   --Se parió, que se reviente,    y a mí mejor me saliera.--
     Pidió las llaves del cuarto,    pidiólas para ir verla;
  16   le dio siete puñaladas    y de la menos muriera.
     Coge el niño entre los brazos    y hablando de esta manera:
  18   --Es hijo de mala madre,    no vas a hacer cosa buena.--
     Lo tiró contra una tapia,    los huesitos le partiera;
  20   dejándolo en mil pedazos,    a la jornada saliera.
     En el medio del camino    el demonio le saliera
  22   en vestidura de flaire,    descalzo de pie y pierna.
     --¿A dónde caminas, hombre,    tu jornada, a dónde era?
  24   --Mi jornada es muy larga,    yo no sé a dónde llega.
     --Si te quieres ahorcar    i-aquí traigo la cadena;
  26   siete vueltas de coral    destes a María Manuela.--
     O poner la soga al cuello,    la Virgen apareciera.
  28   --¡Arreda de ahí, demonio,    vete a tu casa al infierno!
     que esta alma no es tuya,    que es de mi manso cordero,
  30   qu` inda no hace un minuto    que a mí me rezó un credo.
     Vuélvete, hombre, a tu casa,    que tu mujer buena era.
  32   --A mi casa no me vuelvo,    que mi mujer muerta queda.--
     Vuélvese hombre a su casa    más triste que no saliera.
  34   Al llegarse a las portadas    oíra una seña buena;
     oíra llorar el niño,    cantarle María Manuela.
  36   Pidió las llaves del cuarto,    pidiólas para ir a verla.
     --Perdónasme, ay mujer,    anque el demonio fuera.
  38   --Perdonarte, ay sí, marido,    anque la causa máis fuera.--
     Escuchen, señores, todos,    lo que el demonio enredó
  40   para ganar una alma.    La Virgen la rescató.

Nota: También cabe puntuar los dos últimos versos: "Escuchen, señores, todos, / lo que el demonio enredó. // Para ganar una alma / la Virgen la rescató."

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0085:1 Os labraré yo un pendón (ó)            (ficha nº: 2862)

Versión de Bragança s. l. (dist. Bragança, Trás-os-Montes, Portugal).   Documentada en o antes de 1934. Publicada en Alves 1938, (reed. facs. 1979) pp. 573-74. Reeditada en Costa Fontes 1997b, Índice Temático (© HSA: HSMS), p. 326, X4 y RºPortTOM2000, vol. 4, nº 1367, p. 122",.  022 hemist.  Música registrada.

     Eu casei c` uma donzela,    filha é dum lavrador;
  2   ela é mulher poupeira,    eu um grande gastador.
     Gastei o meu e o seu,    quanto nos deu o Senhor,
  4   e depois de tudo gasto    aprendi a podador.
     --A vinha já está podada,    esvidai-a vós, meu amor.
  6   --Tenho os dedos delgadinhos,    não servem para esvidar, não.
     Meu amor, se te fores    là p`ra feira d` Aragão,
  8   traze-me agulhas e seda    p`ra bordar este pendão,
     que nas festas onde for    não haverá outro melhor.
  10   Numa ponta pus a lua,    noutra um raio do sol;
     lá no meio do pendão    Jesus Cristo Redentor.--

Título original: O GASTADOR (Ó, ÃO) (=SGA X3)

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0087:1 Gaiferos y Galván (á)            (ficha nº: 15)

Versión de Urueñas (ay. Urueñas, p.j. Sepúlveda, Segovia, España).   Recitada por Matea Carretero "Mateílla" (79a). Recogida por José Antonio Blanco, Mª Teresa Cillanueva, Pere Ferré y Vanda Anastácio, 10/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 2.10-7.3/A-03). Publicada en TRC-Segovia 1993, pp. 17-18.  118 hemist.  Música registrada.

     Estando la condesina    en su palacio real,
  2   con peine de oro en la mano    para a su hijo peinar:
     --Dios te encreciente, mi niño,    Dios te dé de a encrecentar,
  4   que la muerte de tu padre    tú la vayas a vengar;
     porque a traición le mataron    para con otro casar,
  6   viniendo de romería,    de San Juan de Letrán.--
     Estando en estas palabras,    llegó el moro de cazar.
  8   --¿Qué dice tu boca negra,    o qué te pones a hablar?
     Que por eso que has hablado    el niño lo ha de pasar mal.--
  10   Ha mandado a dos criados,    que al rey le comían pan.
     --Y si matáis a ese niño    a las montes de Alguilar,
  12   y por señas me traéis    el su corazón leal,
     y de su mano derecha    también el dedo pulgar.--
  14   Iba una perra con ellos,    a donde iban a cazar.
     --Mataremos a la perra,    que Dios nos la trajo acá;
  16   le cortaremos un dedo,    por eso no morirá,
     le dejaremos aquí,    Cristo le consolará.--
  18   Pasó por allí su tío,    que venía de cazar.
     --¿Quién te trajo aquí, mi sobrino,    a los montes de Aguilar?
  20   --Criados del moro perro,    que me venían a matar.--
     Ya le coge entre sus brazos,    ya le monta en su ruán.
  22   Al cabo de los siete años,    el niño comenzó a hablar.
     --¿Tú qué tienes, mi sobrino,    tú qué tienes o estás mal?.
  24   Hízote mal el mi vino,    o te hizo mal mi pan.
     O es alguna doncella,    que no puedes alcanzar.
  26   --Ni me hizo mal vuestro vino,    ni tampoco vuestro pan,
     es la muerte de mi padre,    que la quiero ir a vengar.
  28   --Eres niño muy pequeño    para las armas jalar.--
     El niño, que esto oyó,    al suelo fue desmayar.
  30   --Arriba, garzón, arriba,    no vayas a desmayar;
     mis armas y mi fusil    estarán a tu mandar,
  32   mi cuerpecito, anque viejo,    para el tuyo acompañar.
     --Aunque soy niño pequeño,    me sobra la habilidad.--
  34   Dejaron ropa de seda,    vistiéronse de sayal,
     de día anduvieron montes,    de noche camino real.
  36   y a la puerta `la condesa    van a pedir caridad.
     --Váyanse los romericos    al hospital de San Juan,
  38   que el moro me ha prohibido,    esta vez y muchas más,
     que a romeros de otra tierra    no les diera caridad.
  40   --No lo querrá Dios del Cielo,    ni la Virgen del Pilar,
     caballeros de alta sangre    al mesón vayan a cenar.
  42   --Daréles pan por dinero    y vino por caridad.--
     Estando en estas razones,    llegó el moro de cazar.
  44   --Ya te he dicho, condesita,    esta vez y muchas más,
     que a romeros d`otra tierra    no les dieras caridad.
  46   que a todos romeros mato,    y a romerillos matar.--
     Los dientes de la condesa    por el suelo van a rodar.
  48   El niño, de que esto vio,    al punto se sube allá,
     de la primer puñalada,    al conde le here muy mal.
  50   La condesita asustada
     --Váyanse, los romeritos,    váyanse a por allá.
  52   Solita en mundo estoy ya
     porque un hijo que tuvo    murió en monte de Aguilar,
  54   y su corazón le tengo    en un frasco . . . . . . . . .
     Y de su mano derecha,    [también] el dedo pulgar.
  56   --El corazón que tenéis,    de la perra es de Galván,
     y el dedo que conserváis,    aquí le veréis faltar.--
  58   La condesa cuan` esto vio,    al punto se sube allá,
     y al niño no le dejaba,    no le dejaba de abrazar.
  60   Y de alegría, y alegría,    no dejaba de llorar.

Variante de otros vecinos: 54b e. u. cofre; e. u. cofrecito.

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0088:1 Marqués de Mantua (á)            (ficha nº: 1589)

Versión de España. Recogida 00/00/1547 Publicada en Silva de 1550 t. II. f. 122 (Romance del Marqués de Mantua); Canc. de rom. s. a. f. 29; Canc. de rom. 1550 f. 29 y Floresta de varios romances. Reeditada en Wolf 1856b, Primavera y Flor de Romances, nº 165, vol. II, pp. 171-195.  818 hemist.  Música registrada.

     De Mantua salió el marqués,    Danés Urgel el leal;
  2   allá va a buscar la caza    a las orillas del mar.
     Con él van sus cazadores    con aves para volar;
  4   con él van los sus monteros    con perros para cazar;
     con él van sus caballeros    para haberlo de guardar.
  6   Por la ribera del Pou    la caza buscando van.
     El tiempo era caluroso,    víspera era de Sant Juan.
  8   Métense en una arboleda    para refresco tomar;
     al derredor de una fuente    a todos mandó asentar.
  10   Viandas aparejadas    traen, procuran yantar.
     Desque hubieron yantado    comenzaron de hablar
  12   solamente de la caza    cómo se ha de ordenar.
     Al pie están de una breña    que junto a la fuente está;
  14   oyeron un gran ruido    entre las ramas sonar.
     Todos estuvieron quedos    por ver qué cosa será;
  16   por las más espesas matas    veen un ciervo asomar.
     De sed venía fatigado,    al agua se iba a lanzar;
  18   los monteros a gran priesa    los perros van a soltar.
     Sueltan lebreles sabuesos    para le haber de tomar.
  20   El ciervo que los sintió    al monte se vuelve a entrar;
     caballeros y monteros    comienzan de cabalgar.
  22   Siguiéndole iban el rastro    con gana de lo alcanzar;
     cada uno va corriendo    sin uno a otro esperar.
  24   El que traía buen caballo    corría más por le atajar;
     apártanse unos de otros    sin al marqués aguardar.
  26   El ciervo era muy ligero,    mucho se fue adelantar;
     al ladrido de los perros    los más siguiendo le van.
  28   El monte era muy espeso,    todos perdido se han.
     El sol se quería poner,    la noche quería cerrar,
  30   cuando el buen marqués de Mantua    solo se fuera, a fallar
     en un bosque tan espeso    que no podía caminar.
  32   Andando a un cabo y a otro,    mucho alejado se ha;
     tantas vueltas iba dando    que no sabe donde está.
  34   La noche era muy escura,    comenzó recio a tronar;
     el cielo estaba nublado,    no cesa de relampaguear.
  36   El marqués que así se vido    su bocina fue a tomar;
     a sus monteros llamando.    tres veces la fue a tocar.
  38   Los monteros eran lejos,    por demás era el sonar;
     el caballo iba cansado    de por las breñas saltar;
  40   a cada paso caía,    no se podía menear.
     El marqués muy enojado    la rienda le fue a soltar;
  42   por do el caballo quería    lo dejaba caminar.
     El caballo era de casta,    esfuerzo fuera a tomar.
  44   Diez millas ha caminado    sin un momento parar;
     no va, camino derecho    mas por do podía andar.
  46   Caminando todavía    un camino va a topar;
     siguiendo por el camino    va a dar en un pinar.
  48   Por él anduvo una pieza    sin poder d`él se apartar.
     Pensó reposar allí    o adelante pasar,
  50   mas por buscar a los suyos    adelante quiere andar.
     Del pinar salió muy presto,    por un valle fuera a entrar,
  52   cuando oyó dar un gran grito    temeroso y de pesar,
     sin saber que de hombre fuese,    o qué pudiese estar.
  54   Solo gran dolor mostraba,    otro no pudo notar,
     de que se turbó el marqués,    todo espeluzado se ha;
  56   mas aunque viejo de días    empiézase de esforzar.
     Por su camino adelante    empieza de caminar.
  58   A pie va que no a caballo,    el caballo va a dejar
     porque estaba muy cansado    y no podía bien andar;
  60   en un prado que allí estaba    allí lo fuera a dejar.
     Cuando llegó a un río,    en medio de un arenal
  62   un caballo vido muerto,    comenzóle de mirar.
     Armado estaba de guerra    a guisa de pelear;
  64   los brazos tenía cortados,    las piernas otro que tal;
     un poco más adelante    una voz sintió hablar:
  66   --¡Oh Santa María Señora,    lo me quieras olvidar!
     ¡A ti encomiendo mi alma,    plégate de la guardar!
  68   En este trigo de muerte    esfuerzo me quieras dar;
     pues a los tristes consuelas,    quieras a mí consolar
  70   y tu muy precioso Hijo    por mí te plega rogar
     que perdone mis pecados,    mi alma quiera salvar.--
  72   Cuando aquesto oyó el marqués    luego se fuera apartar;
     revolvióse el manto al brazo    la espada fuera, a sacar.
  74   Apartado del camino,    por el monte fuera a entrar;
     hacia do sintió la voz    empieza de caminar.
  76   Las ramas iba cortando    para la vuelta acertar;
     a todas partes miraba    por ver qué cosa será;
  78   el camino por do iba    cubierto de sangre está.
     Vínole grande congoja,    todo se fue a demudar,
  80   que el espíritu le daba    sobresalto de pesar.
     De donde la voz oyera    muy cerca fuera a llegar;
  82   al pie de unos altos robles    vido un caballero estar,
     armado de todas armas    sin estoque ni puñal.
  84   Tendido estaba en el suelo,    no cesa de se quejar;
     las lástimas que decía    al marqués hacen llorar.
  86   Por entender lo que dice    acordó de se acercar.
     Atento estaba escuchando    sin bullir ni menearse
  88   lo que decía el caballero    razón es de lo contar.
     --¿Dónde estás, señora mía,    que no te pena mi mal?
  90   De mis pequeñas heridas    compasión solías tomar,
     ¡agora de las mortales    no tienes ningún pesar!
  92   No te doy culpa, señora,    que descanso en el hablar;
     mi dolor que es muy sobrado    me hace desatinar.
  94   Tú no sabes de mi mal    ni de mi angustia mortal;
     yo te pedí la licencia    para mi muerte buscar.
  96   Pues yo la hallé, señora,    a nadie debo culpar,
     cuanto más a ti, mi bien,    que no me la querías dar;
  98   mas cuando más no podiste    bien sentí tu gran pesar
     en la fe de tu querer,    según te vi demostrar.
  100   ¡Esposa mía y señora!    no cures de me esperar;
     fasta el día del juicio    no nos podemos juntar.
  102   Si viviendo me quisiste,    al morir lo has de mostrar,
     no en hacer grandes extremos,    mas por el alma rogar.
  104   ¡Oh mi primo Montesinos,    Infante don Merín,
     deshecha es la compañía    en que solíamos andar!
  106   ¡Ya no esperéis más de verme    no os cumple más de buscar,
     que en balde trabajaréis    pues no me podréis hallar!
  108   ¡Oh esforzado don Renaldos!    ¡Oh buen paladín Roldán!
     ¡Oh valiente don Urgel!    ¡Oh don Ricardo Normante!
  110   ¡Oh marqués don Oliveros!    ¡Oh Durandarte el galán!
     ¡Oh archiduque don Estolfo!    ¡Oh gran duque de Milán!
  112   ¿Dónde sois todos vosotros?    ¿No venís a me ayudar?
     ¡Oh emperador Carlo Magno,    mi buen señor natural,
  114   si supieses tú mi muerte    cómo la harías vengar!
     Aunque me mató tu hijo    justicia querrías guardar,
  116   pues me mató a traición    viniéndole acompañar.
     ¡Oh principe don Carloto!    ¿qué ira tan desigual
  118   te movió sobre tal caso    a quererme así matar,
     rogándome que viniese    contigo por te guardar?
  120   ¡Oh desventurado yo,    cómo venía sin cuidar
     que tan alto caballero    pudiese hacer tal maldad!
  122   Pensando venir a caza,    mi muerte vine a cazar.
     No me pesa del morir    pues es cosa natural,
  124   ¡mas por morir como muero    sin merecer ningún mal
     y en tal parte donde nunca    la mi muerte se sabrá!
  126   ¡Oh alto Dios poderoso,    justiciero y de verdad,
     sobre mi muerte inocente    justicia quieras mostrar!
  128   ¡De esta ánima pecadora    quieras haber piedad!
     ¡Oh triste reina mi madre,    Dios te quiera consolar,
  130   que ya es quebrado el espejo    en que te solías mirar!
     Siempre de mí recelaste    recebir algún pesar,
  132   ¡agora de aquí adelante    no te cumple recelar!
     En las justas y torneos    consejo me solías dar,
  134   ¡agora triste en la muerte    aun no me puedes hablar!
     ¡Oh noble marqués de Mantua,    mi señor tío carnal!
  136   ¿dónde estaís que no ois    mi doloroso quejar?
     ¡Qué nueva tan dolorosa    vos será de gran pesar,
  138   cuando de mí no supiérdes    ni me pudiérdes hallar!
     Hecístesme heredero    por vuestro Estado heredar,
  140   ¡mas vos lo habréis de ser mío    aunque sois de más edad!
     ¡Oh mundo desventurado,    nadie debe en ti fiar:
  142   al que más subido tienes    mayor caída haces dar!
     Estas palabras diciendo    no cesa de sospirar,
  144   sospiros muy dolorosos    para el corazón quebrar.
     Turbado estaba el marqués,    no pudo más escuchar;
  146   el corazón se le aprieta,    la sangre vuelta se le ha.
     A los pies del caballero    junto se fue a llegar;
  148   con la voz muy alterada    empezóle de hablar:
     --¿Qué mal tenéis?, caballero,    ¿querádesmelo contar?
  150   ¿Tenéis heridas de muerte,    o tenéis otro algún mal?--
     Cuando lo oyó el caballero    la cabeza probó alzar;
  152   pensó que era su escudero,    tal respuesta lo fue a dar:
     --¿Qué dices, amigo mío?    ¿Traes con quien me confesar?
  154   Que ya el alma se me sale,    la vida quiero acabar;
     del cuerpo no tengo pena,    que el alma querría salvar.
  156   Luego le entendió el marqués    por otro le fuera a tomar;
     respondióle muy turbado    que apenas pudo hablar:
  158   --Yo no soy vuestro criado,    nunca comí vuestro pan;
     antes soy un caballero    que por aquí acerté a pasar.
  160   Vuestras voces dolorosas    aquí me han hecho llegar,
     a saber qué mal tenéis    o de qué es vuestro penar.
  162   Pues que caballero sois    querades vos esforzar,
     que para esto es este mundo    para bien y mal pasar.
  164   Decidme, señor, quién sois    y de qué es vuestro mal,
     que si remediarse puede,    yo os prometo de ayudar.
  166   No dudéis, buen caballero,    de decirme la verdad.--
     Tornara en sí Valdovinos,    respuesta le fuera a dar:
  168   --Muchas mercedes, señor,    por la buena voluntad;
     mi mal es crudo y de muerte,    no se puede remediar.
  170   Veinte y dos feridas tengo    que cada una es mortal;
     el mayor dolor que siento,    es morir en tal lugar,
  172   do no se sabrá mi muerte    para poderse vengar,
     porque me han muerto a traición    sin merescer ningún mal.
  174   A lo que habéis preguntado    por mi fe os digo verdad,
     que a mí dicen Valdovinos,    que el Franco solían llamar:
  176   hijo soy del rey de Dacia,    hijo soy suyo carnal;
     uno de los doce pares    que a la mesa comen pan.
  178   La reina doña Ermeline    es mi madre natural,
     el noble marqués de Mantua    era mi tío carnal,
  180   hermano era de mi padre    sin en nada discrepar;
     la linda infanta Sevilla    es mi esposa sin dudar.
  182   Hame ferido Carloto    su hijo del emperante,
     porque él requirió de amores    a mi esposa con maldad;
  184   porque no le dio su amor    él en mí se fue, a vengar
     pensando que por mi muerte    con ella había de casar.
  186   Hame muerto a traición    viniendo yo a le guardar,
     porque él me rogó en París    le viniese acompañar
  188   a dar fin a una aventura    en que se quería probar.
     Quien quier que seais, caballero,    la nueva os plega llevar
  190   de mi desastrada muerte    a París esa ciudad,
     y si hacia París no fuerdes    a Mantua la iréis a dar,
  192   que el trabajo que ende habréis    muy bien vos lo pagarán,
     y si no quisiérdes paga,    bien se vos agradecerá.--
  194   Cuando aquesto oyó el marqués    la habla perdido ha,
     en el suelo dio consigo,    la espada fue arrojar,
  196   las barbas de la su cara    empezólas de arrancar,
     los sus cabellos muy callo    comiénzalos de mesar.
  198   A cabo de una gran pieza    en pie se fue a levantar;
     allegóse al caballero    por las armas le quitar.
  200   Desque le quitó el almete    comenzóle de mirar:
     estaba bañado en sangre    con la color muy mortal;
  202   estaba desfigurado,    no lo podía figurar,
     ni le podía conoscer    en el gesto ni el hablar;
  204   dudando estaba dudando    si era mentira o verdad.
     Con un paño que traía    la cara le fue a limpiar:
  206   desque la hubo limpiado    luego conocido lo ha.
     En la boca lo besaba,    no cesando de llorar,
  208   las palabras que decía    dolor es de las contar:
     --¡Oh sobrino Valdovinos,    mi buen sobrino carnal!
  210   ¿Quién vos trató de tal suerte?    ¿Quién vos trajo a tal lugar?
     ¿Quién es el que a vos mató    que a mi vivo fue a dejar?
  212   ¡Mas valiera la mi muerte    que la vuestra en tal edad!
     ¿No me conocéis, sobrino?    ¡Por Dios me queráis hablar!
  214   --Yo soy el triste marqués    que tío solíades llamar,
     yo soy el marqués de Mantua    que debo de reventar
  216   llorando la vuestra muerte    por con vida no quedar.
     ¡Oh desventurado viejo!    ¿Quién me podrá conortar?,
  218   que pérdida tan crecida    más dolor es consolar.
     Yo la muerte de mis hijos    con vos podría olvidar.
  220   Agora, mi buen señor,    de nuevo habré de llorar.
     A vos tenía por sobrino    para mi estado heredar;
  222   agora por mi ventura    yo vos habré de enterrar.
     Sobrino, de aquí adelante    yo no quiero vivir más;
  224   ven, muerte, cuando quisieres,    no te quieras detardar;
     ¡mas al que menos te teme    le huyes por más penar!
  226   ¿Quién le llevará las nuevas    amargas de gran pesar?
     A la triste madre vuestra    ¿quién la podrá consolar?
  228   Siempre lo oí decir,    agora veo ser verdad,
     que quien larga vida vive    mucho mal ha de pasar.
  230   Por un placer muy pequeño    pesares ha de gustar.
     De estas palabras y otras    no cesaba de hablar,
  232   llorando de los sus ojos    sin poderse conortar.
     Esforzóse Valdovinos    con el angustia mortal;
  234   desque conoció a su tío    alivio fuera a tomar.
     Tomóle entrambas las manos,    muy recio le fue apretar;
  236   disimulando su pena    comenzó al marqués hablar:
     --No lloredes, señor tío,    por Dios no queráis llorar,
  238   que me dais doblada pena    y al alma hacéis penar;
     mas lo que vos encomiendo    es por mí queráis rogar,
  240   y no me desamparéis    en este esquivo lugar;
     fasta que yo haya espirado,    no me querades dejar.
  242   Encomiéndoos a mi madre,    vos la queráis consolar,
     que bien creo que mi muerte    su vida habrá de acabar;
  244   encomiéndoos a mi esposa,    por ella queráis mirar;
     el mayor dolor que siento    es no la poder hablar.
  246   Ellos estando en aquesto    su escudero fue a llegar.
     Un ermitaño traía    que en el bosque fue a hallar,
  248   hombre de muy santa vida    de órden sacerdotal.
     Cuando llegó el ermitaño    el alba quería quebrar.
  250   Esforzando a Valdovinos    comenzóle amonestar
     que olvidase aqueste mundo    y de Dios se quiera acordar.
  252   Aparte se fue el marqués    por dalles mejor lugar;
     el escudero a otra parte    también se fuera apartar.
  254   E marqués de quebrantado    gran sueño le fue a tomar.
     Confesóse Valdovinos    a toda su voluntad.
  256   Estando en su confesión,    ya que quería acabar,
     las angustias de la, muerte    comienzan de le aquejar.
  258   Con el dolor que sentía    una gran voz fuera a dar;
     llama a su tío el marqués,    comenzó así de hablar:
  260   --Adiós, adiós, mi buen tío,    adiós vos queráis quedar,
     que yo me voy de este mundo    para la mi cuenta dar.
  262   Lo que vos ruego y encomiendo    no lo queráis olvidar;
     dadme vuestra bendición,    la mano para besar.
  264   Luego perdiera el sentido,    luego perdiera el hablar,
     los dientes se le cerraron,    los ojos vuelto se le han.
  266   Recordó luego el marqués,    a él se fuera a llegar,
     muchas veces lo bendice    no cesando de llorar.
  268   Absolvióle el ermitaño;    por él comienza a rezar.
     A cabo de poco rato    Valdovinos fue a espirar.
  270   El marqués de verlo así    amortecido se ha,
     consuélalo el ermitaño,    muchos ejemplos le da;
  272   el marqués como discreto    acuerdo fuera a tomar,
     pues remediar no se puede,    a haberse de conortar.
  274   Lo que hacía el escudero    lástima era de mirar;
     rescuñaba la su cara,    sus ropas rasgado ha,
  276   sus barbas y sus cabellos    por tierra los va a lanzar.
     A cabo de una gran pieza,    que ambos cansados están,
  278   el marqués al ermitaño    comienza de preguntar:
     --Pídoos por Dios, padre honrado,    respuesta me queráis dar.
  280   ¿Dónde estamos, o en qué reino,    en qué señorío o lugar?
     ¿Cómo se llama esta tierra?    ¿Cuya es, y a qué mandar?--
  282   El ermitaño responde:    --Pláceme de voluntad:
     debéis de saber, señor,    que esta es tierra sin poblar;
  284   otro tiempo fue poblada,    despoblóse por gran mal,
     por batallas muy crueles    que hubo en la cristiandad.
  286   A esta llaman la Floresta    sin ventura y de pesar,
     porque nunca caballero    en ella se acaeció entrar
  288   que saliese sin gran daño    o desastre desigual.
     Esta tierra es del marqués    de Mantua, la gran ciudad:
  290   fasta Mantua son cien millas,    sin poblado ni lugar,
     sino sola una ermita    que a seis millas de aquí está,
  292   donde yo hago mi vida    por del mundo me apartar.
     El más cercano poblado    a veinte millas está;
  294   es una villa cercada    del ducado de Milán.
     Ved lo que queréis, señor,    en que yo os pueda ayudar,
  296   que por servicio de Dios    lo haré de voluntad,
     y por vuestro acatamiento,    y por hacer caridad.--
  298   El marqués que aquesto oyera    comenzóle de rogar
     que no recibiese pena    de con el cuerpo quedar,
  300   mientra él y el escudero    el caballo van buscar
     que allí cerca había dejado    en un prado a descansar.
  302   Plúgole al ermitaño    allí haberlos de esperar.
     El marqués y el escudero    el caballo van buscar;
  304   por el camino do iban    comenzóle a preguntar:
     --Dígasme, buen escudero,    si Dios te quiera guardar,
  306   ¿qué venía tu señor    por esta tierra buscar
     y por qué causa lo han muerto,    y quién le fuera a matar?
  308   Respondió el escudero,    tal respuesta le fue a dar:
     --Por la fe que debo a Dios    yo no lo puedo pensar,
  310   porque no lo sé, señor;    lo que vi os quiero contar.
     Estando dentro en París    en cortes del emperante,
  312   el príncipe don Carloto    a mi señor envió a llamar.
     Estuvieron en secreto    todo el día en su hablar;
  314   cuando la noche cerró    ambos se fueron a armar.
     Cabalgaron a caballo,    salieron de la ciudad
  316   armados de todas armas    a guisa de pelear.
     Yo salí con Valdovinos    y con Carloto un paje;
  318   ayer hubo quince días    salimos de la ciudad.
     Luego cuando aquí llegamos    a este bosque de pesar,
  320   mi señor y don Carloto    mandaron nos esperar.
     Solos se entraron los dos    por aquel espeso valle;
  322   el paje estaba cansado,    gran sueño le fue a tomar;
     yo pensando en Valdovinos    no podía reposar.
  324   Apartéme del camino    en un árbol fui a pujar,
     a todas partes miraba    cuándo los veria tornar.
  326   A cabo de un gran rato    caballos oí relinchar,
     vi venir tres caballeros    mi señor no vi tornar.
  328   Venían bañados en sangre,    luego vi mala señal:
     el uno era don Carloto,    los dos no pude notar.
  330   Con gran miedo que tenía,    no les osé preguntar
     dó quedaba Valdovinos,    dó le fueran a dejar,
  332   mas abajéme del árbol,    entré por aquel pinar.
     Desque los vi trasponer    yo comencé de buscar
  334   a mi señor Valdovinos,    mas no lo podía hallar:
     El rastro de los caballos    no dejaba de mirar.
  336   A la entrada de un llano,    al pasar de un arenal,
     vi la huella de otro caballo    la cual me pareció mal.
  338   Vi mucha sangre por tierra    de que me fui a espantar;
     en la orilla del río    el caballo fui a hallar,
  340   más adelante no mucho    a Valdovinos vi estar.
     Boca abajo estaba en tierra,    y casi quería espirar,
  342   todo cubierto de sangre    que apenas podía hablar.
     Levantáralo de tierra,    comencéle de limpiar;
  344   por señas me demandó    confesor fuese a buscar.
     Esto es, noble señor,    lo que sé de este gran mal.--
  346   En estas cosas hablando    el caballo van topar.
     Cabalgó en él el marqués,    y a las ancas fuele a tomar;
  348   a do quedó el ermitaño    presto tornado se han.
     Desque hablaron un rato    acuerdo van a tomar
  350   que se fuesen a la ermita,    y el cuerpo allá lo llevar.
     Pónenlo encima el caballo,    nadie quiso cabalgar.
  352   El ermitaño los guía,    comienzan de caminar;
     llevan via de la ermita    apriesa y no de vagar.
  354   Deque allá hubieron llegado    el cuerpo van desarmar.
     Quince lanzadas tenía,    cada una era mortal,
  356   que de la menor de todas    ninguno podría escapar.
     Cuando así lo vio el marqués    traspasóse de pesar;
  358   a cabo de una gran pieza,    un gran suspiro fue a dar.
     Entró dentro en la capilla,    de rodillas se fue a hincar,
  360   puso la mano en una ara    que estaba sobre el altar
     en los pies de un crucifijo    jurando, empezó de hablar:
  362   --Juro por Dios poderoso    por Santa María su Madre,
     y al santo Sacramento    que aquí suelen celebrar,
  364   de nunca peinar mis canas    ni las mis barbas cortar,
     de no vestir otras ropas    ni renovar mi calzar,
  366   de no entrar en poblado    ni las armas me quitar,
     sino fuere una hora    para mi cuerpo limpiar;
  368   de no comer a manteles    ni a mesa me asentar,
     fasta matar a Carloto    por justicia o pelear,
  370   o morir en la demanda    manteniendo la verdad,
     y si justicia me niegan    sobre esta tan gran maldad,
  372   de con mi Estado y persona    contra Francia guerrear,
     y manteniendo la guerra    morir o vencer sin paz.
  374   Y por este juramento    prometo de no enterrar
     el cuerpo de Valdovinos    fasta su muerte vengar.
  376   De que aquesto hubo jurado    mostró no sentir pesar;
     rogando está al ermitaño    que le quisiese ayudar
  378   para llevar aquel cuerpo    al más cercano lugar.
     El ermitaño piadoso    su bestia le fue a dejar;
  380   amortajaron el cuerpo,    en ella lo van a posar.
     Con las armas de Valdovinos    el marqués se fue armar;
  382   cabalgara en su caballo,    comienza de caminar.
     Camino llevan de la villa    que arriba oistes nombrar.
  384   Con él iba el ermitaño    por el camino mostrar.
     Antes que a la villa lleguen    una abadía van fallar
  386   de la órden de Sant Bernardo    que en una montaña está,
     a la bajada de un puerto    y a la entrada de un lugar.
  388   Allá se fue el marqués    y allí acordó quedar
     por estar más encubierto,    y el cuerpo en guarda dejar,
  390   por hacelle un ataúd    y habello de embalsamar.
     Al ermitaño rogaba    dineros quiera tomar;
  392   desque dineros no quiso    sus ricas joyas le da.
     No quiso ninguna cosa,    su bestia fue a demandar;
  394   despidióse del marqués,    a Dios le fue encomendar.
     Después de ser despedido    para su ermita se va;
  396   por el camino do vuelve    a muchos topado ha
     que el marqués iban buscando,    llorando por le hallar.
  398   Muchos por él preguntaban,    las señales ciertas dan;
     por las señas que le dieron    él conocido lo ha,
  400   a todos les respondía:    --Yo vos digo de verdad,
     que un hombre de tales señas,    que no sé quién es ni cuál,
  402   dos días ha que le acompaño    sin saber adónde va;
     dejélo en un abadía    que dicen de Flores Valle,
  404   con un caballero muerto    que acaso fuera a fallar:
     si allá queréis ir, señores,    fallaréislo de verdad.

Variantes: -8b refrescor Canc. de rom. s. a. y 1550; -62a caballero Canc. de rom. s. a. y 1550; -70ay al tu Canc. de rom. s. a. y 1550; -87b meneare Silva; -94a de mi bien Silva; -115b querías Canc. de rom. s. a. y 1550; -119b arguardare Canc. de rom. s. a. y 1550; -178a Ermelina Silva; -213b queráisme Canc. de rom. s. a. y 1550; -214b soléis Canc. de rom. s. a. y 1550; -220a agora de aquí adelante Silva. Agora, mi buen sobrino. Flor; -221ahijo Flor; -227b que es Silva; -273b cordura es se conotar Flor; -324b Puyare Silva, Flor; -333a lo Canc. de rom. s. a. y 1550, Flor; -337a de tres caballos Silva de otros caballo. Canc. de rom. s. a.;de los caballos. Flor; -364b ni las barbas me cortare Silva. Ni de mis barbas cortar. Flor; -367a por un hora Silva. Sólo una hora. Flor; -367b alimpiar Canc. de rom. s. a. y 1550; -373b sin pare. Canc. de rom s. a. y 1550. Vencer, o en ella acabar. Flor; -386a Benito. Flor; -386b aspereza. Flor; -387b que cerca de un valle hay. Flor; -390a hacelle. Flor; -392b algunas. Flor; -397b por no lo. Flor; -402a acompañé. Flor; -405b halleréisle sin dudar.--// Todos se van muy alegres, / para su señor hablar//. Flor.

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0089:1 Lealtad de Pedro Ansúrez (á-a)            (ficha nº: 1873)

Versión de Colombia s. l. (Colombia).   Recitada por un labriego octogenario. Recogida por Fray Pedro Fabo, 00/00/1907 (Archivo: AMP). Publicada en IGR-vulgar 1999, p. 15.  013 hemist.  Música registrada.

     Ya se murió el rey Alfonso,    el que a Toledo ganara,
  2   y, por ser el rey tan güeno,    su muerte fue tan llorada.
     El rey se vuelve a Lagón,
  4   la reina pidió sus tierras,    que del su padre heredara,
     a aquellos que las tenían    y les fueran dado en guarda.
  6   Y vistió sus paños finos,    paños finos de escarlata
     porque don Pedro de Anzares    se quebrantó la palabra.

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0090:1 Llegó la fama del Cid (é-a)            (ficha nº: 1872)

Versión de Bogotá (Colombia).   Recitada por un anciano. Recogida por Fray Pedro Fabo, 00/00/1907 (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en IGR-vulgar 1999, pp. 14-15.  012 hemist.  Música registrada.

     Llegó la fama del Cid    a los confines de América,
  2   cuando andaba por el mundo    dando razón de quien era.
     Y como lo oyó un cacique    y lo supo con certeza,
  4   por los hechos del gran Cid    un regalo le apareja
     y se lo manda al momento    diciendo de esta manera:
  6   que le diera la corona    sólo por verlo en su tierra.

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0091:1 Por la calle de su dama (á-e+é-e+ó-e)            (ficha nº: 1896)

Versión de Puerto de Santa María (ay. Puerto de Santa María, p.j. Puerto de Santa María, Cádiz, España).   Recitada por Jeroma Jiménez Herrera, "Jeroma la del Planchero" (76a en 1981). Recogida por Luis Suárez Ávila, 00/00/1981 (Archivo: AMP; Colec.: Suárez Ávila, L.). Publicada en IGR-vulgar 1999, p. 32.  039 hemist.  Música registrada.

     Por la puerta de Cilinda    que galante se paseaba Zaide,
  2   esperando que saliera    Cilinda por él hablarle.
     Salió Cilinda al balcón    más bellita que no sale
  4   la luna en la escura noche    y el só` entre la tempestade.
     Buena tarde tenga, el moro.    --Y a ti, morita, Alá te guarde.
  6   Escucha, Cilinda, escucha,    si es que quieres escucharme,
     ¿es verdad lo que me han dicho,    que a mí quiere` abandonarme
  8   por un moro feo y turco    del reiniaíto de tu pare.
     No quieras tener oculto    lo que toíto el mundo sabe.
  10   ¿T` acuerdas cuando me dijiste    en el jardín la otra tarde
     "Tuya soy y seré siempre,    y tuya es mi vida, Zaide"?--
  12   La mora cerró el balcón    y al turco dejó en la calle.
     Y el turco, muy enojado,    pisoteaba su turbante,
  14   y a la mora le decía,    cantando, estos cantares:
     "¿Quieres que vaya a Jerez,    que es tierra de hombres valientes,
  16   y te traiga la cabeza    del morito Guadalete?
     ¿Quieres que yo suba al cielo    y las estrellas te cuente
  18   y te ponga en la mano    aquella más reluciente?"
                             Cilinda nada responde
  20   Y el sol se oculta en la raya    y la noche su manto pone.

Nota: Advertencia.

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0092:1 Canción del huérfano (á+polias.)            (ficha nº: 2655)
[0078 El prisionerocontam.]

Versión de Fajã (isla de S. Jorge, Açores, Portugal).   Recitada por José Bento de Ramos (68a). Recogida en Vila da Calheta por Manuel da Costa Fontes, 16/07/1977 (Archivo: ASF; Colec.: Fontes SJ 1977). Publicada en F.E.R. L-B. S. Jorge 1983, 11. Reeditada en Costa Fontes 1997b, Índice Temático (© HSA: HSMS), p. 115, H8.  084 hemist.  Música registrada.

     O marquês tinha três filhos,    três filhos tinha o marquês.
  2   O rei os mandou chamar    cada um por sua vez:
     o mais velho p`r`ò lavar,    o do meio p`r`ò calçar;
  4   Dom Pedro, que era o mais moço,    ficou para o barbear.
     E a princesa, assim que o viu,    dele se quis namorar.
  6   E o rei, assim que o soube,    logo o mandou desterrar,
     onde nã visse sol nem lua,    nem fala pudesse dar:
  8   `tivesse naquela prisão    para ò depois o matar.
     Passou lá um cavaleiro    qu` ia p`à caça real.
  10   --Que fazes aqui, Dom Pedro,    neste escuro hospital?
     --Estou preso para a morte,    preso para ir a matar,
  12   só por u~a fala d` amor    qu` eu à princesa fui dar.--
     O cavaleiro caminhou,    notícias à mãe foi dar.
  14   A mãe, assim que o soube,    tratou logo de caminhar
     com os seus vestidos nos braços,    sem os poder enfiar,
  16   e os criados e criadas    não a podiam alcançar.
     --Que fazes aqui, meu filho,    neste escuro hospital?
  18   --Estou preso para a morte,    preso p`a ir a matare,
     só por u~a fala d` amor    qu` eu à princesa fui dar.
  20   --Pega lá nesta viola    e canta-me u~a canção;
     é como teu pai fazia    nas noites de S. João.
  22   --Oh que mãe tão cruel,    tão dura do coração;
     vê um filho para a morte    e o manda cantar canção.
  24   Estão as uvas em felor    e os trigos em pandão.
     Todos os rapazes novos    ver as suas damas vão.
  26   Uns levam cravos e rosas,    outros o verde limão;
     os que não têm que le levar    levam-le o seu coração.
  28   E só eu, pelas minhas culpas,    `tou aqui nesta prisão.
     Não sei quando amanhece    nem quando arraia o sol,
  30   se não fosse um passarinho    que canta o rexinole.
     --Rexinol que tão bem cantas,    onde aprendeste a cantar?
  32   --No palácio da rainha,    onde o rei vai passear.--
     --Escuta, ó linda infante,    olha um tão doce cantar:
  34   ò são os anjos no céu    ò as sereias no mar.
     --Não são os anjos no céu    nem as sereias no mar;
  36   é Dom Pedro Pequenino,    que mê pai tem p`ra matar.
     --Se é Dom Pedro Pequenino,    eu o mandarei chamar.--
  38   E os papéis para a igreja    p`a se irem casar.
     --Isso é o melhor dote    que meu pai me pode dar.
  40   Para as torradas, manteiga,    para o fastio, limão,
     para os velhos, o cacete,    e para os novos, o bordão.
  42   E para ti, minha janota,    o meu terno coração.--
[Vv. 20-30: Cf. O Prisioneiro (H7).]
Título original: D. PEDRO PEQUENINO (Á + POLIAS.) (=SGA H25)

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0093:1 Rey envidioso de su sobrino (polias.)            (ficha nº: 5873)

Versión de Marruecos s. l. (Marruecos).   Recogida por Antonio Bustelo, (Colec.: Bustelo, A.). Publicada en Ortega 1919, pp. 237-238 (notación musical: p. 237).  082 hemist.  Música registrada.

     Paseábase Güezo    por toda Sevilla,
  2   bara de oro en mano,    también que la envía.
     Paseábase Güezo,    por todo Granada,
  4   bara de oro en mano,    también la temblaba.
     La gente le dice:    --Adios, aguas claras.--
  6   Su tío le dice:    --¿Qué es esta batalla?
     Sobrino, sobrino,    hijo de mi hermana,
  8   ¿de quién es Sevilla    y de quién es Granada?
     --Mía es, mi tío,    si queries tomadlas.
  10   --¿De quién es la esposa    que estaba en Granada?
     --Mia es, mi tío,    y por ella doy el alma.
  12   --Sobrino, sobrino,    hijo de mi hermana,
     convidarte quiero,    almorzar mañana.
  14   --Madre tengo en casa,    la iré a preguntare.--
     --Madre, la mi madre,    mi madre leale,
  16   mi tío me llama    con él almorzare;
     no sé si es por viene    ni sé si es por male.--
  18   Ya se va don Güezo    con su tío a almorzare.
     Subió don Güezo    a una sala arriba,
  20   mientras se aprontan    las ricas comidas.
     Subió don Güezo    arriba al altare
  22   mientras que se aprontan    los buenos manjares.
     Se sube don Güezo    a una sala arriba,
  24   hallara su tía    las caras rompidas.
     --Tía, la mi tía,    mi tía, la cumplida,
  26   ¿por qué tenéis    las caras rompidas?
     --Muerto, se ha muerto    una hermana mía.--
  28   Se sube don Güezo    arriba al altare;
     mesa habido puesto,    en ella non pane,
  30   cuchillos agudos,    salero sin sale.
     Hay vido Güezo    sus negras señales.
  32   --Ya lo sé, mi tío,    que me vais a matare
     con el mi caballo    dejéis me hablare.
  34   --Caballo, caballo    de silla dorada,
     leváis estas cartas    a mi madre la mala.
  36   Te quite la silla    y te ponga la albarda.
     Te mande a los campos    con las bestias malas,
  38   que jamás don Güeso    en ti cabalgare.--
     Eso oyó el caballo    palabra leale,
  40   dio vuelta a otro lado    a su tío matare,
     y al otro día    el reinó en su lugare.

Nota: -17a viene= biene; 31a Hay= allí. Véase Katz 1981-1982 (ficha bibliográfica nº 1896) para las transcripciones musicales de Antonio Bustelo, reconstruída la relación que faltaba entre texto y música en la publicación de Ortega.

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0095:1 Conde Alemán (í-a+á)            (ficha nº: 1594)

Versión de España. Recogida 00/00/1550 Publicada en Canc. de rom. 1550 f. 205 (Romance de Valdovinos)*. Reeditada en Wolf 1856b, Primavera y Flor de Romances, nº 170, vol. II, pp. 220-221 (Valdovinos.--VI.).  036 hemist.  Música registrada.

     Atan alta va la luna    como el sol a mediodía
  2   cuando el buen conde Alemán    ya con la reina dormía.
     No lo sabe hombre nascido    de cuantos en la corte había,
  4   sino era la infanta,    aquesta infanta su hija.
     Su madre le hablaba,    de esta manera decía:
  6   --Cuanto viéredes tú, infanta,    cuanto vierdes, encobrildo;
     daros ha el conde Alemán    un manto de oro fino.
  8   --¡Mal fuego queme, madre,    el manto de oro fino,
     cuando en vida de mi padre    tuviese padrastro vivo!--
  10   De allí se fuera llorando,    el rey su padre la ha visto.
     --¿Por qué lloráis, la infanta,    decí ¿quién llorar os hizo?
  12   --Yo me estaba aquí comiendo,    comiendo sopas en vino,
     entró el conde Alemán,    echómelas por el vestido.
  14   --Calléis, mi hija, calléis;    no toméis de eso pesar,
     que el conde es niño y mochacho,    hazerlo ía por burlar.
  16   --¡Mal fuego quemase, padre,    tal reír y tal burlar!
     Cuando me tomó en sus brazos    conmigo quiso holgar.
  18   --Si él os tomó en sus brazos    y con vos quiso holgar,
     en antes que el sol salga    yo lo mandaré matar.--

Variante: -2b El texto del Canc. de rom. ed. de 1550 y ed. posteriores lleva: y con etc. Claro está que esto, no teniendo sentido, es yerro de imprenta. Que se ha de leer «ya» viene comprobado por la versión portuguesa que empieza así: Ja lá vem o sol na serra / ja lá vem o claro día // e inda a conde d`Allemanha / com a raina dormía//.
Nota: *De este romance hay una versión portuguesa muy linda y muy popular, publicada por el señor Almelda-Garrett en su Romanceiro, Tomo II pag. 78, con el título de: O conde d`Allemanha (Allamanha o Aramanha). Esta versión tiene además una especie de epílogo, entre la madre y la hija sobre el suplicio del conde Alemán, acusándose reciprocamente de haberlo causado.

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0096:1 Infanticida (é-a)            (ficha nº: 597)

Versión de Riaza (ay. Riaza, p.j. Sepúlveda, ant. Riaza, Segovia, España).   Recitada por Benigna [de Frías] y José Vázquez. Recogida por Ramón Menéndez Pidal, 00/09/1905 (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en TRC-Segovia 1993, pp. 342-344.  110 hemist.  Música registrada.

     Dentro de Nápoles hay    una pulida doncella,
  2   casada con un galán    tratante de paño y seda.
     Aquel tal tenía un hijo    que a los tres años no llega,
  4   como era niño y rapaz    a su padre daba cuenta.
     Le pregunta el padre un día:    --¿Hijo, quién en casa entra?
  6   --Padre mío, entra el alférez    y a mi madre la requiebra,
     la requiebra con amores    como si su mujer fuera;
  8   y a mí me dan pan y miel    pa que me vaya a la escuela.
     Pa que más contento vaya    me compran cartilla nueva,
  10   y yo, como picarillo,    me ha quedado en la escalera.
     La ha agarrado de la mano    y a la alcoba se la lleva,
  12   allí la besa y la abraza    y hace lo que quiere de ella.
     Padre, mi madre ha jurado    que me ha de sacar la lengua.
  14   --Calla, hijo, no hará tal,    no hará una cosa como esa.
     Y si contigo lo hiciera,    también lo haría con ella.--
  16   Días diendo y viniendo,    se le ofreció d`ir a feria
     a vender costosos paños,    ricos brocados de seda.
  18   Nisistanto, la malvada    en matar al hijo intenta.
     Le ha hecho cuatro pedazos,    le ha echado en una gamella,
  20   los huesos que le quitaba    se les echaba a una perra;
     la perra les coge y lame    con alaridos y quejas,
  22   los agarra con la boca,    al cementerio los lleva,
     con la uñas hace el hoyo    con la boca los entierra.
  24   ¡Oh, clemencia soberana,    oh, soberana clemencia,
     que lo que una mujer hace    una alimaña lo sienta!
  26   Coge la lengua en dos platos    y al alférez se la lleva.
     --Tenga usted, señor alférez,    la lengüecita parlera,
  28   por que otra vez no parle    de su madre las flaquezas.--
     Estando en estas razones    llamó el marido a la puerta,
  30   le ha bajado a responder    bien adornada y compuesta.
     --Bienvenido seas, marido.    --Mujer, bien hallada seas.
  32   ¿Dónde está mi hijo el querido    que a recibirme no llega
     con el sombrero en la mano,    la rodilla hincada en tierra?
  34   --Bien sabrás, marido mío,    que le ofreció una promesa
     a la Virgen de Lorito,    madre mía y madre vuestra.
  36   Mas al venir hacia acá,    que mi hijo se espaeciera.
     Sube, marido, a cenar    que tengo una rica cena,
  38   cabecita de cordero    y sesitos en cazuela,
     hogacita de pan blanco    que de la tienda trujiera.--
  40   Al partir de ese pan blanco    el cuchillo se ensangrienta.
     Vino una voz por el aire    diciendo de esta manera:
  42   "Detente, detente, padre,    no comas de esa cazuela,
     que ha salido `e tus entrañas,    no es razón que a ellas vuelva,
  44   que la perra de mi madre    vivo me sacó la lengua,
     todo Francia me conoce    y me entendía la lengua".
  46   Ysistante la malvada    en una sala se encierra,
     llamando el demonio a voces    pa que bajen a por ella.
  48   Apenas lo pernunció    cuando la sala se llena
     en figura . . . . . .e gatos negros    como unos dos mil hubiera.
  50   Unos entran por ventanas,    otros por las socarreras,
     unos dicen: "Vaya, vaya",    otros dicen: "Venga, venga".
  52   Unos dicen: "Vaya en cuartos",    otros dicen: "Vaya entera,
     que lo que ha hecho con el hijo,    tenemos que hacer con ella".
  54   El demonio más pequeño    dando fuego a la caldera,
     para cuando la llevasen,    pa darle un caldo a la enferma.

Variantes: 9 añadido después; 15b se hará otro tanto c. e.; 17b ricos coplados de s.; y currucados de s.; 21-25 añadidos después; 30b muy a. y c.; 39 añadido después; 44,45 y 49 añadidos por José Vázquez; 51 añadido después; 55 añadido por otra mujer.

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0097:1 Sale la estrella de Venus (ó-e (L))            (ficha nº: 1899)
[0091 Por la calle de su damacontam.]

Versión de La Serranía de Ronda s. l. (ay. Ronda, p.j. Ronda, Málaga, España).   Recitada por dos jóvenes aldeanos. Recogida por Serafín Estébanez Calderón, publicada en Durán 1849-1851, Romancero General, p. 26, nº 54. Reeditada en IGR-vulgar 1999, pp. 34-35.  046 hemist.  Música registrada.

     Por las puertas de Celinda    galán se pasea Zaide,
  2   aguardando que saliera    Celinda para hablalle.
     Salió Celinda al balcón    más hermosa que no sale
  4   la luna en escura noche    y el sol entre tempestades.
     --Buenos días tengáis, mora.    --A ti, moro, Alá te guarde.
  6   --Escucha, Celinda, atenta,    si es que quieres escucharme.
     ¿Es verdad lo que le han dicho    tus criadas a mi paje,
  8   que con otro hablar pretendes    y que a mí quieres dejarme
     por un turco mal nacido    de las tierras de tu padre?
  10   No quieras tener oculto    lo que tan claro se sabe.
     ¿Te acuerdas cómo dijiste    en el jardín la otra tarde:
  12   «Tuya soy, tuya seré,    tuya es mi vida, Zaide»?--
     De verse reconvenida    la mora en enojos arde,
  14   y cerrando su balcón    al turco dejó en la calle.
     El galán soberbecido    pisotea su turbante,
  16   y con rabiosas fatigas    ha cantado estos cantares:
     --¿Quieres que vaya a Jerez,    por ser tierra de valientes,
  18   y te traiga la cabeza    del moro llamado Hamete?
     ¿Quieres que me vaya al mar    y las olas atropelle?
  20   ¿Quieres que me suba al cielo    y las estrellas te cuente,
     y te ponga a ti en la mano    aquella más reluciente?--
  22   La estrella sale de Venus    al tiempo que el sol se pone,
     y la enemiga del día    su mantito negro esconde.

Nota: Esta versión duplica la del registro nº 4553, donde figura como Por las puertas de Celinda (los vv 1-21).

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0098:1 ¿Cómo no cantáis, la bella? (é-a)            (ficha nº: 3307)

Versión de San Cristóbal (Tachira, Venezuela).   Recitada por Benigno Ontiveros. Recogida por Rafael Olivares Figueroa, 00/00/1947 (Archivo: AMP; Colec.: Olivares Figueroa, R.). Publicada en Díaz Roig 1990a, nº XXVII, 11.1, pp. 215-216 y Valenciano 1999b, p.381.  018 hemist.  Música registrada.

     --Señora, la bordadora,    que bordas en seda negra,
  2   bórdeme este corazón,    pasito, que no me duela.
     Dime, ¿Cómo es que no cantas    bellísima costurera?
  4   --Cómo quieres que yo cante    si mi marido está en guerra;
     se lo llevaron los moros    preso para sus tierras.
  6   Tengo de mandarle carta    al capitán de la guerra
     que me suelten mi marido    y lo manden pa su tierra,
  8   pero, si no valen cartas,    yo cogeré la bandera
     para que los moros digan:    ¡Vaya una mujer guerrera!

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0098.1:1 ¿Cómo no cantáis, la bella? A lo divino (é-a)            (ficha nº: 1674)

Versión de Soutelo (parr. Piquín, ay. Ribeira de Piquín, ant. Meira, p.j. Fonsagrada, Lugo, España).   Recitada por María Antonia Álvarez (45a). Recogida por Aníbal Otero Álvarez, 00/00/1928 (fecha deducida) (Archivo: AMP; Colec.: Otero, A. (M. Goyri-R. Menéndez Pidal)). Publicada en RT-Galicia 1998, p. 440.  020 hemist.  Música registrada.

     Camina Nuestra Señora    y San Juan a pasos de ella;
  2   la encontrara llorando    á sombra de una olivera.
     --¿Por qué llora usted, ay señora,    por qué llora usted, ay doncella?
  4   --Yo lloro por unas nuevas    que me trougo Madalena.
     Un hijo que yo tenía,    el cual sin dolor pariera,
  6   dicen que ha ser enterrado    en un sepulcro de piedra,
     y que ha ser crucificado    en una cruz de madera.
  8   Quien me lo de allí bajara    mi contento en algo fuera.
     Buscaré quien les ayude    a San Juan y a Madalena;
  10   yo también les ayudara    si con valor me sintiera.

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0098.1+0043.1:1 ¿Cómo no cantáis, la bella, a lo divino+Emplazamiento de Fernando IV, a lo divino (é-a)            (ficha nº: 8290)

Versión de Pola de Siero (ay. Siero, p.j. Siero, ant. Siero, Asturias, España).   Recitada por Ramona García. Recogida por Fausto Vigil [], 00/12/1892 (Archivo: AMP). Publicada en Romancero asturiano, tomo II (en prensa) y Petersen-Web 2006, Texto.  036 hemist.  Música registrada.

     . . . . . . . . . . . . . . . . . . .    . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
     Ahí viene San José,    le dijo de esta manera:
  2   --¿Qué haces ahí, María,    con hábito de doncella?
     --¿Qué tengo de hacer, José?,    no dejo de tener pena;
  4   mi hijo recién nacido    la muerte se lo ordena.
     Si me queréis escuchar,    os diré de qué manera:
  6   ha de morir en un palo    y en una cruz de madera.
     Y San Juan os ayudará,    San Juan y la Magdalena;
  8   yo también os ayudara,    si con fuerzas me sintiera.--
     Allá nel monte Calvario    posaremos la escalera,
  10   para que diga quien pase:    --Aquí murió quien viviera,
     aquí murió el Redentor,    criador de cielo y tierra.--
  12   Del Miércoles de Ceniza,    hasta el Jueves de la Cena,
     no durmió en cama de flores    ni en paramentos de seda,
  14   sino en un triste pesebre,    por cabecera una piedra.
     Todos los días que el sol sale,    doce pobres a su mesa;
  16   los pobres, como eran tantos,    todos tenían vergüenza,
     a no ser un picarón,    que tenía mala lengua.
  18   La Virgen desque lo oyó    lo echó de puertas afuera.

Notas: -4b sic. Remitida por Bernardo Acevedo a Ramón Menéndez Pidal, después de 1907 (copia mecanografiada, sin datos de colector).

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0099:1 Disfrazado de doncella (polias.)            (ficha nº: 8805)

Versión de Tetuán (Marruecos).   Recogida por Arcadio de Larrea Palacín, entre 1950-1952 (Archivo: AMP; Colec.: Larrea Palacín). Publicada en Larrea Palacín 1952b, II, pp. 64-65 [T. 172]. Música, M184, p. 64.  054 hemist.  Música registrada.

     Un pregón pregonó el rey,    un pregón que ansí decía:
  2   Todo el que a la Albetra venziere    medio reino le daría
                                       y con ella casaría,
  4   y el que no la venziere    su cabeza cortaría.
     Y ya s`aljadró un manzebito,    hijo de una viuda.
  6   --Porque yo le venzeré, mi señor rey,    yo le tengo que venzer;
     madre vieja tengo en casa,    su consejo tomaría.
  8   --Un aposte apostí, madre,    un aposte apostaría:
     que si a la Albetra venziere    con ella me casaría
  10                                     y medio reino me daría;
     si no la venzo, mi madre,    la cabeza me cortaría.
  12   --Mal aposte has hecho, hijo,    mal aposte apostaría;
     vaite tú, el manzebito,    vaite en casa de tu tía
  14   que te vista de mujer    a modo de una donzella;
     vaite ahora, el manzebito,    vaite en casa de tu hermana,
  16   que te ponga las alhajas    al modo de una hija suya.--
     Ya se iba el manzebito    en casa de su tía,
  18   le vistió de mujer    al modo de una donzella;
     ya se iba el manzebito    en casa de su hermana,
  20   le pusiera las alhajas    al modo de una donzella.
     Ansí que cayó la noche    en ca del rey se presenta,
  22   con los cien de sus soldados    la puerta encerraría
     y los mandara amarrar    cuatro a cuatro y cinco a cinco.
  24   Hacia allá a la media noche    la infanta los gritos daba:
     --Acudid, mis caballeros:    veréis esta maravilla,
  26   que por dormir con una donzella    dormía con un caballero.
     --No podemos, mi señora,    amarrados cuatro a cuatro y cinco a cinco.--
  28   Otro día de mañana    la hija del rey con él se casara.

Nota: El editor señala la sonoridad de la -s-: -7a, -13b y -17b caza; -9b cazaría; -20 a puziera; y en -23b y -27b transcribe (innecesariamente): sinco; -24a Hasia. Véase también Apuesta ganada [0255], romance de tema muy parecido.
Correspondencias: M.P. 116, IDEA (Instit. de Estudios Africanos, C.S.I.C.), 258.

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0100:1 Caballero burlado (í-a)            (ficha nº: 755)

Versión de Quilós (ay. Cacabelos, p.j. Ponferrada, ant. Villafranca del Bierzo, comc. Cacabelos, León, España).   Recitada por Carmen Canóniga González (73a). Recogida por Aurelio González, Mª José Querejeta, José Ramón Prieto y Elvira Ramini, 16/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta NOROESTE 82; cinta: 3.16-7.2/B-04). Publicada en TOL I 1991, p. 146.  028 hemist.  Música registrada.

     Por la calle de Cardona,    donde va el agua a Sevilla,
  2   se pasea una madama,    madama de mil maravillas,
     con un rosario en la mano,    rezando el Avemaría.
  4   Fuera mirar para atrás,    por ver si la perseguían;
     vio venir un caballero,    que un serafín parecía.
  6   --¿Quiere usted montar en anca,    quiere usted montar en silla?
     --Monte en anca, caballero,    que en silla no es cortesía.--
  8   A la entradita del monte,    amores le requería.
     --Quieto, quieto, el caballero,    con toda su valentía,
  10   soy hija de una mulata    de la ardiente mulatina,
     el que a mi cuerpo tocase    mulato se volvería.--
  12   A la salida del monte,    la niña se sonreía.
     --¿De qué se ríe, la dama,    de qué se ríe, la niña?
  14   --Me río del caballero    y de toda su cobardía.

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0101:1 No me entierren en sagrado (á-o)            (ficha nº: 73)

Versión de Riaza (ay. Riaza, p.j. Sepúlveda, ant. Riaza, Segovia, España).   Recitada por Francisca Vázquez, alias "La Lechuga". Recogida por María Goyri, 00/09/1905 (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en TRC-Segovia 1993, pp. 63-64.  018 hemist.  Música registrada.

     Madre, si yo me muriese    de este mal que Dios me ha dado,
  2   por mí no toquen campanas    ni me entierren en sagrado,
     sólo quiero que me entierren    en un verdecito prado
  4   donde no pazgan ovejas    ni otra clase de ganado.
     Por cabecera me pongan    un cantito bien labrado,
  6   que le labre un carpintero    y le escriba un escribano,
     con un letrero que diga:    «Aquí murió malogrado.
  8   No murió de calentura    ni de dolor de costado,
     que murió de mal de amor    que es un mal desesperado».

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0102:1 Toros y cañas (á-a)            (ficha nº: 1846)

Versión de Vilaseca (parr. Negueira, ay. Negueira de Muñiz, ant. Fonsagrada, p.j. Fonsagrada, Lugo, España).   Recitada por Balbina Cachán (63a). Recogida por Aníbal Otero Álvarez, 00/00/1931 (Archivo: AMP; Colec.: Otero, A. (M. Goyri-R. Menéndez Pidal)). Publicada en RT-Galicia 1998, p. 367.  060 hemist.  Música registrada.

     Siete años anduvo de amores    en servirla y regalarla,
  2   nunca pudo alcanzar de ella    ningún favor de importancia.
     Un domingo por la tarde,    y un lunes por la mañana,
  4   se subió por un balcón    por saber a dónde estaba.
     --¡Oh, qué corazón de bronce,    siendo tu cera tan blanda!
  6   --¿Tú qué quieres, ay don Pedro,    tú qué quieres que te haga?
     --Como es esto de reyes,    no te puedo decir nada.
  8   --Mañana es día de San Pedro,    arma el rey toros y cañas;
     tú si queres ir allá,    yo te empeño en mi palabra.--
  10   Comprara caballo blanco    que cien doblones costara;
     la silla la compró de oro,    las herraduras de plata,
  12   el freno lo compró verde,    porque verde es su esperanza.
     Pregunta el rey a los suyos    dónde salió tanta gala.
  14   --Don Pedro de su linaje,    hombre de valor y fama.--
     Mandara portarle un toro    dos mejores de Jarana,
  16   que tenga la cola grande,    la testa remolizada.
     Don Pedro, desque lo ha visto,    ya le temblaba la barba.
  18   Arrinca de las espadas,    la cabeza le quitara.
     --Ahora pide, don Pedro,    no se te estorbará nada;
  20   no me pidas la Sevilla    ni tampoco la Granada,
     ni tampoco la corona,    rey sin ella no e(re)s nada.
  22   --Por esposa y mujer pido    a su hija doña Juana.
     --¡Malajo para ti, Pedro,    mejor prenda de mi casa!
  24   Tiene de servir siete años;    tú de paje y ella dama.
     --Ni le he de servir siete años    yo de paje ni ella dama,
  26   ni tampoco quiero ser    mayordomo de su casa,
     que he de serlo de la mía,    toda la flor de Granada.
  28   --Llévala, don Pedro, llévala,    Dios te ayude a bien gozarla,
     que para el día de la boda    cien doblones te mandara,
  30   y la reina ciento veinte    para guantes de la dama.--

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0103:1 Belardo y Valdovinos (í-a)            (ficha nº: 689)

Versión de Candín (ay. Candín, p.j. Ponferrada, ant. Villafranca del Bierzo, comc. Ancares, León, España).   Recitada por Jesús Salgado (65a). Recogida por Diego Catalán, J. Antonio Cid, Flor Salazar y Ana Valenciano, 18/07/1977 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta NORTE 77; cinta: `Candín-Trascastro-A` A10 y B3). Publicada en AIER 1 (1982), nº 10:6, pp. 28-29 y TOL I 1991, pp. 59-60.  073 hemist.  Música registrada.

     Flor de mayo, flor de mayo,    de mayo no hay más que un día,
  2   cuando aquel pobre Belardo    de la batalla venía.
     Cien caballos trae al coro,    y el suyo de fantesía.
  4   Vino por allí el buen rey    a ver si uno le daría:
     --Tómelos todos, buen rey,    para mí otros ganaría.
  6   --No digas eso, Belardo,    no digas tal bobería,
     que el que se gana en un año    se suele perder n`un día.
  8   Valdovinos va en la caza,    Valdovinos no venía;
     vete a buscarlo, Belardo,    llevarás bendición mía.
  10   --¡Cómo quier que va a buscar    a quen tan mal me quería!
     Me ha robado un anillo de plata    c`un diamante que tenía.
  12   --Vete a buscarlo, Belardo,    llevarás bendición mía.
     --Si llevo bendición suya,    yo a buscarlo marcharía.--
  14   Búscalo de valle en valle    y de ancina en ancina,
     y luego lo viera estar    al lao de una fuente fría:
  16   --¿Qué haces ahí, Valdovinos,    qué haces ahí, por tu vida?
     --Estoy mirando el agua    que mi caballo bebía.
  18   --¿Qué haces ahí, Valdovinos,    qué haces ahí, por tu vida?
     --Estoy mirando la sangre    que de mi pecho salía.
  20   El moro que a mí me hirió,    ¡Dios te libre de su ira!,
     veinte varas ten de largo,    veinticuatro de petrina,
  22   dos tiene de ojo a ojo,    cuatro de cara tendida.--
     Marchó por la calle abajo
  24   y luego lo viera estar    al lao de una señorita.
     --El matar a Valdovinos,    no hiciste gran valentía,
  26   que era chiquillo nuevo    y aún no entendía;
     pero el matar a Belardo,    lo tengo por gran mentira.--
  28   Se desafían el lunes    pra martes al mediodía:
     --O tu cabeza o la mía    rodará en la pradería.--
  30   Tira el moro la su lanza,    viene el aire y la desvía;
     tira Belardo la suya,    la tiró con fantesía,
  32   le quita pechos y brazos    y el galardón de la silla.
     --Por Dios te pido, Belardo,    por Dios y Santa María,
  34   que me dejes beber agua    en esta fuente tan fría.
     --Su agua no beberás,    menos que yo no podía.
  36   --¡Ay válgate Dios, Belardo,    válgate Santa María,
     que has matado el mejor moro,    que había en la morería!

Variantes: -5a Tómelos t. b. r.; -10a C. q. q. va `a; -10b a. quen; -21a v. v. ten d. l.; -28b pal m. al m.; -29b r. e. l. predería; -31a L. quitó el p.; -37a q. h. m. e. m. mozo.; -33 a 35 son recitados al final.

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0104:1 La flor del agua (á-a)            (ficha nº: 157)

Versión de Riaza (ay. Riaza, p.j. Sepúlveda, ant. Riaza, Segovia, España).   Recitada por María Albertos. Recogida por Ramón Menéndez Pidal, 00/09/1905 (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en TRC-Segovia 1993, p. 220.  030 hemist.  Música registrada.

     Gran función tendrán los moros    en la ciudad de Granada,
  2   mejor la tiene la Virgen    al pie de una fuente clara,
     donde se peina el cabello,    donde se lava la cara.
  4   De que concluye el peinarse,    echa la bendición al agua:
     --Dichosa sea la mujer    que a esta fuente vié a por agua.--
  6   La hija del rey lo oyó    desde la cama onde estaba,
     muy deprisa se vestía,    más deprisa se calzaba,
  8   coge un cántaro de oro    y a la fuente va por agua.
     --¿Dónde va esta doncellita    tan sola y tan de mañana?
  10   --Señora, vengo a buscar    la gran frescura del agua,
     y también vengo a saber    si he de ser monja o casada.
  12   --Casadita has de ser    con el príncipe de España,
     tres hijos has de tener    y una monja en Santa Clara;
  14   el uno rey de Castilla,    el otro rey de Granada
     y el más pequeño de ellos    ha de gobernar España.
     ¡Oh qué retamita, oh qué retamar!
     ¡Oh qué tiernecito, duro de arrancar!

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0105:1 Prisión del conde de Saldaña y crianza de Bernardo (í=a)            (ficha nº: 8491)

Versión de España. Recogida entre 1500-1600 Publicada en Biblioteca Nacional: Madrid, R.3622 (Pliego suelto gót., Burgos, Juan Bautista Varesio, sin a.); Universitäts-Bibliothek: Praga (olim nº VIII), Pliego suelto nº 23 [versión ant. impr] y Segunda Silva 1550, fols. 61-69. Reeditada en RTLH 1 (1957), nº 1a, pp. 196-197.  136 hemist.  Música no registrada.

     Reinando el rey don Alfonso,    el que Casto se dezía,
  2   andados diez y siete años    del reinado que tenía,
     cuéntase del en su historia    que este noble rey avía
  4   una muy hermosa hermana    que como a sí la quería,
     llamada doña Ximena,    la cual mientras él fazía
  6   mil bienes y santas obras,    con que mucho a Dios servía,
     dizen que se casó a furto    con el conde don Sancho Díaz,
  8   que era conde de Saldaña    de gran linaje y valía.
     Huvieron ambos un fijo    que Bernaldo se dezía,
  10   mas como lo supo el rey    pesóle en gran demasía,
     y fizo en León sus cortes    y al conde a llamar embía
  12   con dos valerosos condes,    de quien no poco se fía:
     el uno es don Arias Godo,    que esse renombre tenía,
  14   el otro era don Tibalto,    y a los dos el rey dezía:
     --Diréis al conde que venga    con muy poca compañía.--
  16   Pártense los mensageros,    para Saldaña se ivan,
     después de aver recadado    aquello porque ido avían,
  18   todos de consuno juntos    para León se bolvían,
     y cuando huvieron llegado    donde el rey los atendía,
  20   vio el conde mala señal    en que no lo recebían,
     ca solíanlo fazer    cuando a la corte venía.
  22   Desto pesó mucho al conde,    por la ruin señal que vía,
     y luego que supo el rey    que el conde era en la Villa,
  24   mandó armar sus cavalleros,    a todos apercebía;
     también dixo a sus monteros,    que a su servicio cumplía
  26   que estuviessen bien guisados    para lo que mandaría,
     y es cuando sea en palacio    venido el conde Sancho Díaz,
  28   echad mano todos dél    y prendedlo por tal guisa,
     que no se vaya ni pueda    soltar por ninguna vía.
  30   Después que guisados fueron    y el conde venido avía,
     no huvo ninguno que huviesse    para prenderle osadía,
  32   cuando vio el rey que dudavan,    dándoles vozes dezía:
     --Varones, ¿por qué dudades,    que no lo prendéis aína?--
  34   Cuando ellos vieron que al rey    de todo en todo plazía,
     todos juntos dél travaron    y allí ante el rey le prendían.
  36   Desque el conde se vio preso,    dixo con cuita que avía:
     --Señor, ¿en qué vos erré,    o qué culpa fue la mía?
  38   ¿Por qué me mandáis prender?--    A lo cual le respondía:
     --Assaz hezistes, el conde,    que ya el hecho se sabía
  40   de vos y doña Ximena,    que encubrir no se podía;
     por ende vos prometo y juro    que en días de vuestra vida,
  42   de aquessas torres de Luna    no salgades sólo un día.--
     El conde le dixo entonces,    con gran cuita que sentía:
  44   --Mi señor sois, y faredes    lo que más bien os vernía,
     y pídovos por merced,    pues es tal la dicha mía,
  46   mandéis criar a Bernaldo,    que en las Asturias yazía.--
     Luego le meten en fierros,    que el rey assí lo quería,
  48   y en el castillo de Luna    al conde preso ponían,
     y a doña Ximena el rey    luego en orden la metía,
  50   Después de aver esto fecho,    a las Asturias embía
     por Bernaldo su sobrino    y en sus palacios lo cría,
  52   al cual tanto el rey amava    y tan gran amor avía,
     como si fuera su hijo,    porque ninguno tenía;
  54   el cual desque fue mancebo    muy esforzado salía,
     de gran coraçón y seso    e ingenioso a maravillo,
  56   de hermoso cuerpo y cara    que nada le fallecía;
     dava muy buenos consejos    a quien menester lo avía,
  58   home de buena palabra    y de buen donaire y guisa,
     pagávanse mucho dél,    amávanle en demasía
  60   todos los homes del mundo    que por caso le veían.
     Sobre estas buenas maneras    otras dos gracias tenía:
  62   que era gran cavalgador,    si en todo el reino le avía,
     gran lançador de tablados,    ca mucho bien lo fazía;
  64   tenía muy buenas armas    obrava cavallería,
     tan altamente con ellas,    que todos temor le avían;
  66   nunca se falló en batalla    que della bien no salía,
     en todo fue muy dichoso,    sólo tuvo por desdicha
  68   la larga prisión del padre,    que della nada sabía.

Variantes del Pl. de Praga: -6 sanctas; -9 hijo; -11 y hizo; -13 este r. -14 Tibalte; -26 para lo q. les mandava; -32 c. el rey vio q. d; -33 le p.; -39 a. fezistes; -41 [M}od; -50 hecho; -54 el cual después de ni; -56 fállesela; -58 hombre de b. -60 hombres; -63 lo hazía; -66 se halló.

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0106:1 Prisión de Sayavedra: Río Verde (í-a) (í-a)            (ficha nº: 1502)

Versión de España. Recogida 00/00/1547 Publicada en Canc. de rom. s. a. f. 174); Canc. de rom. 1550 f. 182 y Silva de 1550 tom. I, f. 97 (Romance de Sayavedra). Reeditada en Wolf 1856b, Primavera y Flor de Romances, nº 96, vol. I, pp. 316-318 (Romance fronterizo.--XXXVII.).  072 hemist.  Música registrada.

     ¡Río Verde, Río Verde,    más negro vas que la tinta!
  2   entre ti y Sierra Bermeja    murió gran caballería,
     mataron a Ordiales,    Sayavedra huyendo iba;
  4   con el temor de los moros    entre un jaral se metia.
     Tres días ha, con sus noches,    que bocado no comia;
  6   aquejábale la sed    y la hambre que tenía.
     Por buscar algún remedio    al camino se salía;
  8   visto lo habían los moros    que andan por la serranía.
     Los moros desque lo vieron,    luego para él se venían.
  10   Unos dicen: --¡Muera, muera!--    otros dicen: --¡Viva, viva!--
     Tómanle entre todos ellos;    bien acompañado iba.
  12   Allá le van a presentar    al rey de la morería.
     Desque el rey moro lo vido    bien oiréis lo que decía:
     14--¿Quién es ese caballero    que ha escapado con la vida?
     --Sayavedra es, señor,    Sayavedra el de Sevilla,
  16   el que mataba tus moros    y tu gente destruía,
     el que hacía cabalgadas    y se encerraba en su manida.--
  18   Allí hablara el rey moro,    bien oiréis lo que decía:
     --Dígasme tú, Sayavedra,    si Alá te alargue la vida,
  20   si en tu tierra me tuvieses,    ¿qué honra tú me harías?--
     Allí habló Sayavedra,    de esta suerte le decía:
  22   --Yo te lo diré, señor,    nada no te mentiria:
     si cristiano te tornases,    grande honra te haría;
  24   y si así no lo hicieses,    muy bien te castigaría:
     la cabeza de los hombros    luego te la cortaría.
  26   --Calles, calles, Sayavedra,    cese tu malenconía;
     tórnate moro si quieres,    y verás qué te daría:
  28   darte he villas y castillos,    y joyas de gran valía.--
     Gran pesar ha Sayavedra    d` esto que oír decía;
  30   con una voz rigurosa    d` esta suerte respondía:
     --Muera, muera Sayavedra;    la fe no renegaría,
  32   que mientra vida tuviere    la fe yo defendería.
     Allí hablara el rey moro,    y d` esta suerte decía:
  34   --Prendeldo, mis caballeros,    y d` él me haced justicia.--
     Echó mano a su espada,    de todos se defendía;
  36   mas como era uno solo,    allí hizo fin su vida.

Variantes y nota: -12a Llévanle a presentar. Silva; -19b diría Silva; -29b así en la Silva, todas las ed. del Canc. de rom. y aun el Romancero de Durán, mientras en Primavera se insiste en nota que se trata de una "equivocación manifiesta": que debía de ser decir oía.

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0107:1 La bella en misa (ó)            (ficha nº: 1559)

Versión de España. Recogida 00/00/1600 Publicada en un pliego suelto del siglo XVI. Romance nuevamente compuesto por Antonio Ruyz de Santillana: con su glosa. E otra glosa al romance que dice: En Sevilla esta una hermita, etc. [Dicc. 499/500]*. Reeditada en Wolf 1856b, Primavera y Flor de Romances, nº 143, vol. II, pp. 62-63 (La ermita de San Simon).  022 hemist.  Música registrada.

     En Sevilla está una ermita    cual dicen de San Simón
  2   adonde todas las damas    iban a hacer oración;
     allá va la mi señora,    sobre todas la mejor.
  4   Saya lleva sobre saya,    mantillo de un tornasol,
     en a su boca muy linda    lleva un poco de dulzor,
  6   en la su cara muy blanca    lleva un poco de color
     y en los sus ojuelos garzos    lleva un poco de alcohol.
  8   A la entrada de la hermita    relumbrando como el sol,
     el abad que dice la misa    no la puede decir, non;
  10   monacillos que le ayudan    no aciertan responder, non:
     por decir «amen, amen»,    decían «amor, amor. »

Nota: *El romance catalán que lleva por titulo: La dama de Aragón (en la obra citada del señor Milá y Fontanals, pag. 140), es cuasi una versión de este romance, que se ha entresacado de la glosa citada.

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0107+0101:1 La bella en misa+No me entierren en sagrado (ó+á-o)            (ficha nº: 77)

Versión de Aldealengua [de Pedraza] (ay. Aldealengua de Pedraza, p.j. Sepúlveda, Segovia, España).   Recitada por Gertrudis Nogales (70a). Recogida por Ramón Menéndez Pidal, 14/09/1904 (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en TRC-Segovia 1993, pp. 64-65.  040 hemist.  Música registrada.

     Allá arriba hay una ermita    que la llaman San Simón
  2   donde damas y doncellas    van allá hacer la oración.
     Vuestra señora va al medio,    entre todas la mayor;
  4   lleva saya sobre saya    y jubón sobre jubón,
     en cada zapato lleva    vara y media de listón,
  6   en cada carrillo lleva    onza y media de color.
     Y al entrar en la iglesia    se la cayó el resplandor.
  8   El que decía la misa    por mirarla se turbó
     y el que daba agua bendita    por mirarla se mojó,
  10   el que encendía las velas    por mirarla se quemó,
     el que toca las campanas    por mirarla se cayó.
  12   --¡Cójanle, cójanle a este hombre,    no muera sin confesión!--
     --Si yo me muriera, madre,    de este mal que Dios me ha dado,
  14   háganme la sepultura    en un verdecito prado
     donde no coman ovejas    ni tampoco otro ganado.
  16   Por mí no toquen campanas    ni me entierren en sagrado,
     póngame a la cabecera    una cruz de cal y canto
  18   con un letrero que diga:    «Aquí murió un desgraciado.
     No murió de calentura    ni de dolor de costado,
  20   que murió de mal de amores    que es un mal desesperado».

Variantes de su hermana Josefa Nogales (50a): 2b v. toas h. l. o.; 5b v. y m. de galón; 9a y el q. toma a. b.; 15b n. t. más g.

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0107.1:1 La Virgen en misa (ó)            (ficha nº: 9436)

Versión de Jerez de la Frontera (ay. Jerez de la Frontera, p.j. Jerez de la Frontera, Cádiz, auton. Andalucía, España).   Recitada por Rosario Guerra (40a). Recogida por Aurelio Macedonio Espinosa, 00/00/1920 (Archivo: AMP; Colec.: Espinosa, A.M.). Publicada en Fraile Gil Rom-Panhisp.-2/CD 2010, vol. 1, corte núm 41bis, texto núm VI.A.1e, p. 106. Reproducida aquí con permiso del editor.  016 hemist.  Música registrada.

     Cuando la Virgen fue a misa    al Templo de Solomón
  2   el vestido que llevaba    eran los rayos del sol.
     Lleva el manió de pureza,    de oro fino la labor,
  4   con un letrero que dice:    Soy la esclava del Señor.
     Al tomar l`agua bendita    el sacerdote la vio;
  6   le ha echado una estola encima,    la subió al altar mayor.
     Allí le dijo una misa,    le ha predicado un sermón,
  8   le ha recomendado el alma    por el Hijo que parió.

Nota del editor: El romance, que fue impreso ya en el siglo XVI, ha tenido hasta hoy una amplia vida oral. De él se hicieron glosas e incluso una vuelta a lo divino que convierte a la Virgen en protagonista y a la misa de amor en la ceremonia de purificación celebrada de las Candelas (2 de febrero) en el Templo de Jerusalén. Este contrafactum tuvo y tiene aún gran predicamento en la Andalucía occidental.

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0108:1 Nave guiada por la Virgen (í-a)            (ficha nº: 2681)

Versión de Fajã dos Vimes (isla de S. Jorge, Açores, Portugal).   Recitada por Maria Ramos de Sousa (56a). Recogida en Manteca, California por Manuel da Costa Fontes, 23/05/1983 (Archivo: ASF; Colec.: Fontes CA 1970-1975). Publicada en F.E.R. L-B Calif. 1983, 33. Reeditada en Costa Fontes 1997b, Índice Temático (© HSA: HSMS), pp. 143-144, J7.  091 hemist.  Música registrada.

     Um rei tinha uma filha    chamada Dona Maria;
  2   ela amava um capitão    pelo bem que lhe queria.
     Seu pai, que tal o soube,    dava-lhe muita má vida:
  4   o pão era uma onça    e a água por uma medida.
     Mandou deitar um pregão    por aquela cidade acima:
  6   calafatos, carapinteiros,    se juntassem lá um dia,
     para fazer uma barca    p`ra embarcar Dona Maria.
  8   Calafatos, carapinteiros eram tantos    que lha deram pronta num dia.
     Deitaram-la lá dentro    sozinha, sem companhia,
  10   e deram-lhe mantimentos    p`ra sete anos e um dia,
     onde ela foi ter a uma terra    donde gente não havia,
  12   senão um ermínio tão santo    que vida santa fazia.
     --Oh por morte e mulher    tenho a minha santa vida perdida!
  14   Por morte e mulher    tenho a minha alma perdida!
     --Ó meu ermínio tão santo,    vai-te pôr a imaginar,
  16   que o vento que aqui me trouxe    também me há-de levar.
     Carrega, vento, carrega,    obedece à maresia;
  18   leva-me para a minha terra,    isso era o que eu queria.
     --Que armada será aquela    que entra neste porto sem licença minha?
  20   --É vossa filha donzela,    é vossa filha Maria.
     --Ai, se ela é minha filha,    eu a quero ir visitar.
  22   Vem cá, ó minha filha;    como passaste o mar?
     --O mar não tinha respeito    e o vento cortesia;
  24   trouxe-me para a minha terra,    isso era o que eu queria.
     E os anjos vinham de noite    para a minha companhia,
  26   e a Virgem Nossa Senhora    chamava-me donzela Maria.
     --Vem cá, ó minha filha,    vem com toda a bizarria;
  28   deixa a tua embarcação,    vem p`r`à minha companhia.
     --Adeus, meu pai,    adeus, que me vou embora;
  30   se meu pai me queria em casa    não me devia deitar fora.
     --Vem cá, ó minha filha,    que te of`reço em louvor de S. José;
  32   diz-me, minha filha,    diz-me, porque é?
     --Eu quero muito a meu pai,    e o meu pai muito a quem venero,
  34   mas não digo a meu pai,    não digo, porque não quero.
     --Vem cá tu, ó minha filha,    não te torno a dizer;
  36   nós havemos de reunir    e viver todos três.
     --Adeus, meu pai,    adeus, que me quero ir;
  38   se meu pai me queria em casa    não devia ter dado pelo que a criada dizia.
     --Vem cá, ó minha filha,    deixa a tua bizarria;
  40   deixa a tua embarcação,    vem p`r`à minha companhia.
     --Adeus, meu pai,    adeus, que me vou embora;
  42   se meu pai me queria em casa    não me devia deitar fora.--
     [. . . . . . . . . . . .]    Ela estava almoçando.
  44   Apareceu-lhe uma figura    que ela ficou-se gastando.
     --Maria, não te assustes:    sou o teu anjo da guarda
  46   que sempre t` acompanhou.    E p`ra`o céu a levou.--

Nota del editor: Os vv. 11-12 relacionam-se com uma passagem de A Penitência do Rei Rodrigo (A2) [Penitencia del rey don Rodrigo (í-a) 0020]
Título original: A FILHA DESTERRADA (D. MARIA) (Í-A).

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0109:1 Valdovinos suspira (í-a)            (ficha nº: 1593)

Versión de España. Recogida 00/00/1547 Publicada en Canc. de rom. s. a. f. 194 (Romance de Valdovinos) y Pliegos sueltos del s. XVI: No. 1.--Glosa de los romances que dicen Cata a Francia Montesinos y la de Sospirastes, Valdovinos. Y ciertas coplas hechas por Juan del Enzina s. l. n. a.;*. Reeditada en Wolf 1856b, Primavera y Flor de Romances, nº 169, vol. II, pp. 218-219 (Valdovinos.--V.).  024 hemist.  Música registrada.

     Tan claro hace la luna    como el sol a mediodía,
  2   cuando sale Valdovinos    de los caños de Sevilla.
     Por encuentro se la hubo    una morica garrida,
  4   y siete años la tuviera    Valdovinos por amiga.
     Cumpliéndose sus siete años    Valdovinos que sospira:
  6   --Sospirastes, Valdovinos,    amigo que yo más quería;
     o vos habéis miedo a moros,    o adamades otra amiga.
  8   --Que no tengo miedo a moros,    ni menos tengo otra amiga,
     que vos mora y yo cristiano,    hacemos la mala vida,
  10   y como la carne en viernes    que mi ley lo defendía.
     --Por tus amores, Valdovinos,    yo me tornaré cristiana
  12   si quisieres por mujer,    si no, sea por amiga.--

Variantes: -1a Tan clara hacía la luna. Pl. s. no. 1 y 2; -5a los. Pl. s. no. 1. cumpliendo los. Pl. s. no. 2; -6b a quien. Pl. s. no. 2; -11a por tu amor. Pl. s. no. 2; -11b cristiana me tornaría. Pl. s. no. 2 (si no es enmienda del señor Durán?); -12a si me quieres. Pl. s. no. 2.
* [sigue...] No. 2.--Idem: otra ed. en el Rom. gen. del Sr. Durán [Dicc. 892-95]

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0110:12 La Condesita (á)            (ficha nº: 287)

Versión de Siguero (ay. Santo Tomé del Puerto, ant. Siguero, p.j. Sepúlveda, Segovia, España).   Recitada por Ventura Cerezo Cristóbal (89a). Recogida por Rosario Gómez, Rosa María Ramajo, Flor Salazar, Mª Concepción Salvador y Pedro Zalla, 16/08/1978 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 78; cinta: Cinta 16-8.I/A-07). Publicada en Petersen-Web 2000, Texto. Reeditada en Petersen-Web 2000-2007, Texto.  084 hemist.  Música registrada.

     Ya se publica la guerra    entre Francia y Portugal
  2   y al conde le han enombrado    de general capitán.
     La condesa lo ha sabido,    no dejaba de llorar.
  4   --¿Por qué llora mi condesa?    --Porque tengo de llorar,
     porque me han dicho y me han dicho    que tú te vas a marchar.
  6   --Aquel que te lo haiga dicho    te ha dicho una gran verdad;
     si a los siete años no vuelvo,    condesa, te pués casar.--
  8   Se pasaron los seis años,    los ocho se pasan ya,
     y su padre la decía:    --¿Hija, cómo no te casas?
  10   --¡Cómo quiés que yo me case,    porque si él vivo estará!--
     Un día viniendo de misa    y en ca sus padres se va.
  12   --Écheme una bendición, padre,    que yo me voy a marchar.
     --¿La bendición de mi mano    o la de Dios que alcanza más?
  14   Le ha cogido un baculito    para poder navegar.
     Ha andado las treinta leguas    sin hallar ningún lugar,
  16   al bajar de un alto corro    y ahí una vacá vio asomar.
     Echó a voces al vaquero    y respondió el mayoral.
  18   --Dímelo tú, vaquerito,    dímelo tú, mayoral;
     dímelo tú, vaquerito:    ¿de quién es esta vacá?
  20   Esta vacada , señora,    es del conde mayoral,
     que tiene las señas vueltas    y no lo puede negar.
  22   --Dímelo tú, vaquerito,    dímelo tú, mayoral,
     si es que el conde se ha casado    o está para casar.
  24   --El conde no se ha casado    pero está para casar;
     las carnes las tienen muertas    y dado a cocer el pan,
  26   si usté aliviara un poquito,    a la boda llegará.--
     Fue pidiendo una limosna    donde las bodas están,
  28   ha salido un caballero,    un real de limosna da.
     --¡Vaya, tan gran caballero    qué poca limosna da!
  30   En casa ` mis padres reyes    pesetas solían dar.
     --¿De dónde es la romerita?    --De Sevilla natural.--
  32   A esto que ha oido el conde,    desmayado cayó atrás,
     ni con agua ni con vino    le podían recordar,
  34   sino con palabras dulces    que la romera le da.
     --Maldita sea la romera    y hasta quien la ha traido acá,
  36   que si el conde se muriera    a ella la hemos de matar.
     --Dejen, dejen la romera,    que es mi mujer principal.
  38   Esos pollos y gallinas    se los pueden merendar.--
     A esto dijo la madrina:    --Las joyas las dejarás,
  40   por los besitos y abrazos    que os habéis dado ya.
     --Calle, calle la madrina,    que tiene por qué callar,
  42   que los besillos y abrazos,    el primero está por dar.

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0110+0113:1 La Condesita+Señas del esposo (á+é-a)            (ficha nº: 3845)

Versión de Ribota (ay. Oseja de Sajambre, p.j. Cistierna, ant. Riaño, comc. Sajambre, León, España).   Recitada por Ignacia Simón (unos 60a). Recogida por Diego Catalán y Álvaro Galmés, 00/08/1946 (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en RTLH 4 (1970), p. 60, nº V.49.  074 hemist.  Música registrada.

     --Si a los siete años, condesa,    si a los siete años no más,
  2   si a los siete años no vengo,    a los ocho casarás.--
     y a todo esto la señora,    no cesaba de llorar.
  4   Estando en su jardín    cogiendo rosas y Flores,
     vio venir un caballero    vestido de melitar,
  6   se acercó y preguntó    si venía de la guerra:
     --De la guerra sí, señora,    ¿qué se le ofrece a usted en ella?
  8   --Sólo tengo allá mi marido,    va siete años que está en ella.
     --Dígame usted, la señora,    dígame usted de qué señas.
  10   --Él es alto como un pino,    del color de una botella,
     lindos ojos, linda cara,    lindas narices y cejas.
  12   --Ese noble caballero    allá quedaba en la guerra
     co`l cuerpo bañado en sangre,    la boca llena de arena.--
  14   Ella desque lo oyó,    desmayada cayó en tierra;
     él solo la levanta    y él solo la consuela.
  16   Después que volvió en sí,    desta manera dijera:
     --¡Ay, pobre de mí, cuitada!    [. . . . . . . . . . . . . . . . . . .]
  18   La mi hija Ana María,    ¿quién la pondrá costurera?,
     los mis hijos tan chiquitos,    ¿quién me los hará la guerra?
  20   --La su hija Ana María    yo la pondré costurera,
     los sus hijos y los míos    juntos irán a la escuela.
  22   ¿Qué diera usted, la señora,    por que viera a su marido?
     --Yo le diera cine cabras,    con ellas un buen machigo.
  24   --Más diera usted, la señora,    que más vale su marido.
     --También le diera cien ovejas,    con ellas un borriquillo.
  26   --Más diera usted, la señora,    que más vale su marido.
     --También le diera cien yeguas,    con ellas un buen potrillo.
  28   --Más diera usted, la señora,    que más vale su marido.
     --También le diera cien vacas,    con ellas un buen torillo,
  30   --Más diera usted, la señora,    que más vale su marido.
     --También le diera tres molares    que tengo junto a aquel río,
  32   que el uno muele azafrán,    el otro muele el polvillo,
     y el otro muele el pan blanco    que comiera mi marido.
  34   --Ya diera usted, la señora,    ese su cuerpo florido.
     --Váyase usted, noramala,    cabeza de pajarillo,
  36   también le diera una soga    para arrastrarle po`l río,
     que si yo le diera mi cuerpo,    qué quedara a mi marido?--

Nota: Aunque por su tema empalman bien los dos romances con el préstamo de los vv. 1-3 de La Condesita, no es nada frecuente la combinación.

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0111:1 Fidelidad del Cid a su rey muerto (ú-o)            (ficha nº: 1870)

Versión de Tánger (Marruecos).   Recitada por Simhá Bennaim (98a). Recogida por Manuel Manrique de Lara, 00/00/1915 (Archivo: AMP; Colec.: Manrique de Lara, M.). Publicada en IGR-vulgar 1999, p. 12.  044 hemist.  Música registrada.

     Hizo hacer el rey León    el Cidi un juramento,
  2   delante de muchos grandes    que se hallaron en Burgos;
     mandó que con él vinieran    doce caballeros juntos,
  4   para que con él juraran    cada cual uno a uno.
     En la muerte de ese conde,    que lo mataron seguro,
  6   en la ciudad de Granada    con traición y junto al muro.
     Y cuando en el templo santo    estuvieron todos juntos
  8   levantóse de su asiento    el Cidi y esto dispuso:
     --Por esta casa santa    donde estamos todos juntos,
  10   que digadeis la verdad    de esto que vos pregunto:
     si vos, rey, fuisteis la causa    o de los vuestros alguno
  12   de la muerte de ese conde,    halléis la muerte que tuvo.--
     Todos dijeron "amen",    más el rey quedó confuso,
  14   pero por cumplir el dicho    respondió: "Lo mismo juro".
     Fincó la rodilla en tierra    por hacer la corte a suyo.
  16   El Cidi delante de todos    al rey hablaba sesudo.
     --Si ayer no vos besé la mano,    mi rey, a ello fui ternudo,
  18   mas agüera vos la beso    con todo mi agrado y gusto.
     Con esto que aquí vos hablo    no vos he hecho agravio alguno,
  20   que esto debía al conde    como leal criado suyo,
     y si esto no hiciera yo,    quedara por perjuro
  22   y no por buen caballero    me tuviera todo el mundo.--

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0112:1 Batalla de Lepanto (í-a+estróf.)            (ficha nº: 2630)

Versión de Buarcos (c. Figueira da Foz, dist. Coimbra, Beira Litoral, Portugal).   Documentada en o antes de 1883. Publicada en Thomás 1913, Velhas Canções, pp. 40-42 y [Cortesão (1942) 142-144 e 278 e Mendonça Soares (1998) 26-27]. Reeditada en Costa Fontes 1997b, Índice Temático (© HSA: HSMS), p. 86, C7 y RºPortTOM 2000, vol. 1, nº 58, pp. 180-181.  072 hemist.  Música registrada.

     Dom João, que Deus lá guarde,    aviso mandou ao mar,
  2   que se aparelhasse o conde    para de manhã largar.
     O conde se aparelhou    em fragata muito bela;
  4   ao pino do meio-dia    deitou a peça de leva.
     Mandaram a lancha à terra    para a maruja embarcar.
  6   Uns saltaram logo a bordo,    outros quiseram ficar,
     e com saudades da terra    `stavam no cais a chorar.
  8   O conde, vendo tal coisa,    põe-se dali a gritar:
     --Deixai-vos ficar em terra,    homens velhos da cidade;
  10   deixai partir os rapazes,    que vão para o mar brigar.--
     À partida das galés    ouviam-se altos clamores;
  12   capitães e marinheiros    ali carpem suas dores.
     Entrando pelo mar dentro,    ouviram-se apitos d` oiro;
  14   oh que belo comandante    que leva o real tesoiro!
     Entrando mais para dentro,    ouvem-se apitos de prata;
  16   oh que belo comandante    que leva a real fragata!
     Mandou subir o gajeiro    a ver o que descobria;
  18   o gajeiro subiu logo    e em altas vozes dizia:
     --Gajeiros da nossa nau,    apontem a artilharia,
  20   que aqui para a nossa armada    vem uma combataria.--
     Chegaram as naus dos turcos    em pinos do meio-dia.
  22   As balas que eles botavam    era só mosquetaria;
     as que Dom João atirava    eram de grande valia,
  24   mas a bala da moirama    nem matava nem feria.
     A sangueira era tanta    que dos embornais corria;
  26   era tanta a gente morta,    que os navios empecia.
     Pelas duas horas da tarde    cessava a mosquetaria.
  28   Dom João manda o gajeiro    a ver o que sucedia.
     --De novecentas e oitenta    só uma galera via,
  30   mastros e borda quebrados    pela nossa artilharia.--
     Leva a bandeira de rastos    p`ra desprezo da Turquia,
  32   as suas velas rasgadas    o casco com avaria.
     Dom João manda um cativo    ao rei mouro da Turquia,
  34   contar-lhe o grande desastre    que houve naquele dia:
     que da sua grande armada    poucos navios havia,
  36   e da gente que mandara    quasi nenhuma existia.

Título original: BATALHA DE LEPANTO (ESTRÓF. + Í-A)
Nota: las siglas bibliográficas que aparecen entre corchetes en la cabecera corresponden a las empleadas en RºPortTOM 2000.

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0113:1 Señas del esposo (é)            (ficha nº: 218)

Versión de Riaza (ay. Riaza, p.j. Sepúlveda, ant. Riaza, Segovia, España).   Recitada por José Vázquez (hermano de "La Lechuga"). Recogida por María Goyri y Ramón Menéndez Pidal, 00/09/1905 (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en TRC-Segovia 1993, pp. 180-181.  030 hemist.  Música registrada.

     --Soldadito, soldadito    que de la guerra venís,
  2   ¿habéis visto a mi marido    en la guerra alguna vez?
     --No, señora, no le he visto,    déme usté una seña de él.
  4   --Mi marido es fuente y blanco,    fontiblanco, aragonés.
     --Por las señas que usted dice    su marido muerto es,
  6   en el testamento deja    que me case con usted.
     --No lo quiera Dios del cielo,    ni su madre Santa Inés,
  8   que denguno de mi casta    se case más de una vez.
     De las tres hijas que tengo    las dos acomodaré;
  10   la una con doña Clara,    la otra con doña Inés
     y la más pequeña de ellas    con ella me quedaré,
  12   pa que me barra y me friegue    y me guise de comer,
     y me lleve de la mano    a casa del coronel,
  14   y me dé un vasito de agua    que vengo muerta de sed,
     y me dé vuelta al palacio    sin que lo sepa el inglés.--

Nota: vv 13 y 14 los dice una chica.

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0114:1 Pensativo estaba el Cid (á-o)            (ficha nº: 1869)

Versión de Antequera (ay. Antequera, p.j. Antequera, Málaga, España).   Recitada por Juan Quirós de los Ríos y un mendigo sevillano. Recogida por Francisco Rodríguez Marín, entre 1876-1877 (Colec.: Rodríguez Marín, F.). Publicada en MMP Tratado 1903-1906, Antología XII, pp. 187-189, nº 20. Reeditada en IGR-vulgar 1999, p. 12.  08 hemist.  Música registrada.

    
Ver 0002:a__ vv 35-38, reproducidos aquí por mayor comodidad:
     . . . . . . . . . . . .
     Corrió salas y aposentos    y vio colgada de un clavo
  36   una espada ya mohosa    y estas palabras le ha hablado:
     --Bien sé que te correrás    de verme niño muchacho;
  38   pero confío en tu cruz    que he de volver bien vengado.--
     . . . . . . . . . . . .

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0115:1 Polonia y la muerte del galán (á, cabo roto)            (ficha nº: 1781)
[0101 No me entierren en sagradocontam.]

Versión de Viana do Bolo (ay. Viana do Bolo, p.j. Pobra de Trives, ant. Viana do Bolo, Ourense, España).   Recitada por Milagros Courel, niña. Recogida por Alfonso Hervella Courel, (Archivo: AMP). Publicada en RT-Galicia 1998, pp. 358.  016 hemist.  Música registrada.

     Una noche triste oscú[...]    que a la gente hacía llorá[...],
  2   paseaba un caballé[...]    desde la puerta a su cá[...],
     con sombrero de tres pí[...]    y encima tres plumas blán[...],
  4   y encima de los tres pí[...]    el retrato de su má[...].
     --Cuando yo muera, mi vida,    no me entierres en sagrá[...],
  6   entiérrame en un rincón    donde no me vea ná[...];
     y a la cabecera pon    un ladrillo colorá[...].--
  8   No murió de puñalada,    fue de un punto de costá[...].

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0116:1 Tristán e Iseo (á-a)            (ficha nº: 1562)

Versión de España. Recogida 00/00/1547 Publicada en Canc. de rom. s. a. f. 192 y Canc. de rom. 1550 f. 202 (Romance de don Tristán). Reeditada en Wolf 1856b, Primavera y Flor de Romances, nº 146, vol. II, pp. 66.  018 hemist.  Música registrada.

     Ferido está don Tristán    de una mala lanzada;
  2   diérasela el rey su tío    por zelos que del cataba.
     El fierro tiene en el cuerpo,    de fuera le tembla el asta:
  4   valo a ver la reina Iseo    por la su desdicha mala.
     Júntanse boca con boca    cuanto una misa rezada;
  6   llora el uno, llora el otro,    la cama bañan en agua.
     Allí nace un arboledo    que azucena se llamaba:
  8   cualquier mujer que la come    luego se siente preñada.
     Comiérala reina Iseo    por la su desdicha mala.

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0117:1 El conde don Pero Vélez (á-o)            (ficha nº: 3611)

Versión de España. Recogida 00/00/1573 Publicada en Timoneda, Rosa gentil Valenica, 1573, f 52v-53r y MMP ASW 1945, Antología lírica, IX, 1945, 119. Reeditada en Rodríguez-Moñino 1963, Rosas de Romances de Timoneda (Valencia, 1573).  040 hemist.  Música registrada.

     Alterada está Castilla    por vn caso desastrado:
  2   que el conde don Pero Vélez    en palacio fue hallado
     con vna prima carnal    del rey Sancho el desseado,
  4   las calças a la rodilla    y el jubón desabrochado;
     la infanta estaua en camisa    echada sobre vn estrado,
  6   casi medio destocada,    con el rostro desmayado.
     De modo que estaua el rey    suspenso y muy alterado;
  8   en fin por darle castigo,    a muerte le ha condenado.
     Los grandes dizen que cesse    el juyzio acelerado:
  10   el caso pide castigo,    no lo permite el estado
     porque era el conde en Castilla    gran señor y emparentado.
  12   De suerte que por el rey    fue el juyzio conmutado,
     de darle perpetua cárcel,    para lo cual fue lleuado
  14   en el castillo de Vreña    adonde fuera entregado
     a Peranzules Osorio,    merino mayor llamado,
  16   y con gran solemnidad    juramento le han tomado
     que no le muestre a persona    sino al rey o a su mandado;
  18   no le den cosa ninguna    donde pueda estar echado
     y de quatro en quatro meses    le sea vn miembro quitado
  20   hasta que con el dolor    su biuir fuese acabado.

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0117+0159:1 El conde don Pero Vélez+Conde Claros en hábito de fraile (á-o+á)            (ficha nº: 4554)
[0159 Conde Claros en hábito de frailecontam.]

Versión de Tánger (Marruecos).   Recogida por José Benoliel, entre 1904-1906 (Archivo: AMP; Colec.: Benoliel, J.). Publicada en CMP 1978, I pp. 12-13, nº 7A.  042 hemist.  Música registrada.

     Ya se despuebla Castilla    por un caso tan armado:
  2   al conde don Pedro Vélez    en palacio le han hallado,
     las calzas a la rodilla    y el jubón desabrochado
  4   y a la infanta en camisa    y el brial muy maltratado,
     los ojos tiene llorosos    y arrimada a un buen estado.
  6   Por hi pasó un pajecito    que al rey se fuera a contarlo:
     --Si vieras, mi señor rey,    lo que por ti hoy ha pasado:
  8   al conde don Pedro Vélez    en palacio le han hallado,
     las calzas a la rodilla    y el jubón desabrochado
  10   y a la princesa en camisa    y el brial muy maltratado.--
     Mandóle a prender el rey    y a meterle a buen recado;
  12   que se case con la infanta,    si no, morirá ahorcado.
     --Juramento tengo hecho    de no ser aconsagrado,
  4   ni casarme con mujer    que con su cuerpo ha rogado.
     --Más vale, señor sobrino,    por bien tuyo y del estado,
  16   que te cases con la infanta    que no morir ahorcado.
     Digades, señor sobrino,    cómo os había pasado:
  18   si besaste, si abrazaste,    si el castillo has escalado.
     --Ni besara, ni abrazara,    ni el castillo he yo escalado.
  20   Un beso que yo la diera    como un parche mal untado.--
     Otro día de mañana,    del casamiento han tratado.

Nota: Al editar la versión para la Antología de su Catálgo-índice Armistead advierte que ha sido "recogida y refundida" por Benoliel (CMP 1978, p. 12). También reproduce en nota las lecturas de Menéndez Pidal, anotadas sobre el renglón en el ms. del recolector (CMP 1978, p. 13). Título original: La prisión del conde Vélez+Conde Claros y la princesa acusada.

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0118:1 Grifos Lombardo (á-o)            (ficha nº: 748)

Versión de Robledo de Sobrecastro (ay. Puente de Domingo Flórez, p.j. Ponferrada, comc. Carucedo, León, España).   Recitada por José Fernández Álvarez (85a). Recogida por José Antonio Blanco, Javier Ormazábal, Sandra Robertson y Isabel Rodríguez, 16/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta NOROESTE 82; cinta: 6.16-7.2/B-08). Publicada en TOL I 1991, pp. 136-137.  064 hemist.  Música registrada.

     Y al conde llevaron preso    y al conde preso llevaron;
  2   no por muertes que haiga hecho    ni por robos que haiga causado,
     por encintar una niña,    caminito del Santiago.
  4   Siendo ella hija del rey,    sobrina del Padre Santo,
     y a ese pobrecito hombre    grande castigo le han dado.
  6   De día lo guardan cien hombres    y de noche cienticuatro.
     --¡Quién me diera aquí a mi primo    y a mi primo don Bernardo!--
  8   Y por debajo de cuerda    una carta le ha mandado.
     Su primo, cuando lo supo,    echó espuela a su caballo;
  10   por las calles donde él iba    las piedras quedan temblando.
     Salió el rey a su balcón,    vio pasar a don Bernardo:
  12   --¿Aónde va usted, don Bernardo,    tan deprisa y preparado?
     --Voy a ver a un primo mío,    que me lo estaban ahorcando.
  14   --Pues suba arriba, don Bernardo,    que jugaremos un rato,
     pues, si fuera primo suyo,    ya mandaríamos soltarlo.--
  16   Se ponen a jugar los naipes    con mucho amor y agrado.
     Estando los dos juntados,    estando los dos jugando,
  18   bajaba una voz del cielo    de esta manera cantando:
     --Don Bernardo está jugando    y su primo predicando.--
  20   Cogió los naipes en mano    y al rey se los ha echado.
     --¡Vaya, vaya, don Bernardo,    que en la corona me has dado!
  22   --Yo no le temí al rey    ni tampoco con su grado,
     que soy un mozo sotero,    libre y desembarazado,
  24   yo no le temí a cien    ni tampoco a cienticuatro.--
     Sin poner pie en el estribo    ha montado en su caballo;
  26   hasta que llegó a la horca    donde lo estaban ahorcando;
     le dio una patá a la horca,    la puso en cuatro pedazos,
  28   le dio un sablazo al verdugo,    la cabeza le ha cortado.
     --Toma, primo mío, este sable,    juégalo como hombre honrado,
  30   ninguno de mi linaje    se morirá ahorcado.
     Yo soy un mozo sotero,    libre y desembarazado.

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0118+0101:1 Grifos Lombardo+No me entierren en sagrado (á-o)            (ficha nº: 2256)

Versión de Gimonde (c. Bragança, dist. Bragança, Trás-os-Montes, Portugal).   Recitada por Ana Gouveia (62a). Recogida por Manuel da Costa Fontes y Maria-João Câmara Fontes, 20/07/1980 (Archivo: ASF; Colec.: Fontes TM 1980; cinta: 8B756). Publicada en Costa Fontes 1987c, I, p. 33, nº 49.  025 hemist.  Música registrada.

     Lá se vai o conde preso,    preso, bem arreatado.
  2   Não vai preso por ladrão,    nem por homens ter matado:
     Vai por desonrar uma menina    no caminho de Santiago.
  4   Não bondou o de zombar dela,    qu` ainda la deu ao criado.
     Mas ela, como discreta,    ao rei le fez um queixado.
  6   O rei le deu um conselho    melhor do que nenhum letrado:
     --Ou hás-de casar com ela    ou hás-de morrer degolado.
  8   --Antes quero morrer mil vezes    do que viver envergonhado.
     Enterrai-me naquele porro    donde o rei faz o mercado
  10   deixai-me a cabeça fora    e ao cabelo entrançado.
     Que digam nos passageiros:    «Deus te salve, malogrado.
  12   Não morreste por ladrão,    nem por homens ter matado;
     morreste dum mal d` amores,    não há mal tão desgraçado».--

Título português: O Conde Preso+Não me Enterrem em Sagrado.

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0119:1 El piadoso pastor y la ira de Dios (á-e)            (ficha nº: 8916)

Versión de Salónica (Grecia).   Recogida por Baruch Uziel, (Colec.: Uziel, B.). Publicada en Uziel 1927, 8 (1930), 359-397. Reeditada en Larrea Palacín 1959, "El cancionero de Baruch Uziel", nº 11, pp. 337-338.  036 hemist.  Música registrada.

     Se pasea pastor fiel    con su ganado de aquella tadre,
  2   con remolinos y truenos    y los relámpagos muy grandes,
     --Señor, señor, si pequí,    el mi ganado non lo fae;
  4   si el mi ganado pecó,    lo que non es mío escápame.--
     Esto que sintieron las nuves    se boltaron por otras partes,
  6   se clavan de peña en peña    y por agua corría sangre.
     Lloravan los capitanes    y todos los que en la mare,
  8   un burlante hay entre ellos    que en ella non achitare.
     --Señora, la mi Señora,    de esta fortuna escápame;
  10   si de esta fortuna me escapas    con oro vos encoronare.--
     Esto sintió el Patrón del mundo,    las aguas más sobrebiare.
  12   --Vaite, vaite tú a María,    que con ti non atorgare;
     tenemos un Padre piadoso,    que munchas maravías mos haze;
  14   mo las haga de contino,    de prisa, que non de tadre.--
     El que quite la nave del golfo    como la parida que pare,
     16ansí haga con los hazinos    de prisa, que non de tadre.
     Que ninguno que non si dizesperen,    ni que piedran la esperansa,
  18   que después de la fortuna    Él mos mande la buenansa.

Notas de Larrea Palacín: -1b, 14b, -16b tadre, tarde; -3b fae, pague (sufra); -8b achitare, quizá de `agitar`, por conmover, perturbar; -11b sobrebiare, soberbiar; -13b, -14a, -18b mos, mo, nos; -16a hazinos, enfermos, tristes; -17a si dizesperen, se desesperen; -17b piedran, pierdan; -18b buenansa, bonanza.
Notas: Con la ayuda de Ester Solay de la U. de Jerusalén, Larrea Palacín trasladó todos los romances judeo-españoles de la colección de Uziel, originariamente publicados en caracteres hebreos en Reshumôth y en Yeda-`Am, a caracteres latinos al editarlos para Vox Romanica. El romance sólo se ha recogido en Oriente.
Título original: La salvación por Dios.

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0120:1 Los tres reyes de Oriente (polias.)            (ficha nº: 550)

Versión de Bercimuel (ay. Bercimuel, p.j. Sepúlveda, Segovia, España).   Recitada por Norberto Lorenzo. Recogida por Ramón Menéndez Pidal, 00/09/1905 (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en TRC-Segovia 1993, p. 390.  036 hemist.  Música registrada.

     Escuche un gran labrador,    si por ventura está dentro,
     escuche con atención    la noche del Nacimiento.
     Y bajando de Belén    tres reyes en compañía,
  2   a adorar al niño Dios,    que en Belén nacido había.
     Guiados por una estrella    que tanto resplandecía,
  4   que la más oscura noche    se eniguala con el día
     y el sol, con sus claros rayos,    la misma luz encendía.
  6   Y bajando de Belén,    la Virgen, con gran cariño,
     al glorioso San José    le presentaron el Niño.
  8   En figura de paloma,    pronunciando por el pico:
     "Éste es el hijo de Dios,    éste es tu querido hijo".
  10   Envuelto en pobres pañales,    en un pesebre nacido,
     con el aliento del buey,    que a su cuerpo daba abrigo.
  12   Y bajando de Belén    la Virgen con sus amigos,
     los ha mandado una cena    de manjares prohibidos:
  14   un pan con mucha sustancia,    que echó virginal al trigo,
     que en las eras de Belén    por milagro se ha cogido.
  16   ¡Cuánto la gusta a la Virgen    la cena del corderito
     que le tráiban los pastores    de su rebaño escogido!
  18   --¡Oh, qué bien lo merecemos    los tres reyes peregrinos!

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0121:1 Penitencia del hermano incestuoso (í-o)            (ficha nº: 1799)

Versión de Casdenodres (ay. A Veiga, p.j. Valdeorras, Ourense, España).   Recitada por Salesa Pérez, labradora (40a). Recogida 00/09/1905 (Archivo: AMP; Colec.: Said Armesto). Publicada en RTLH 1 (1957), pp. 65-66, nº. 14h. Reeditada en RT-Galicia 1998, pp. 405.  08 hemist.  Música registrada.

     . . . . . . . . . . . . . . . . . . .    . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
     --Yo te absuelvo, penitente,    si cumples lo que te digo;
  2   tienes que ir descalzo a Roma    sin comer nin beber vino,
     no más que el agua enlodada    que encuentres por el camino,
  4   si no la hallas enlodada,    enlodarásla tú mismo.
     . . . . . . . . . . . . . . . . . . .    . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

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0122:1 Roldán y Urgel (ú-a)            (ficha nº: 2951)

Versión de Sarajevo (Bosnia).   Recogida por Laura Papo, 29/07/1933 (Archivo: SHP; Colec.: Papo, Laura (Levy)). Publicada en Petersen-Web 2000, Texto. Reeditada en Petersen-Web 2000-2007, Texto.  011 hemist.  Música registrada.

     Pasear se iba Rondale,    por un vergel que tenía;
  2   falcón lleva en su mano,    falcón de la prima pluma.
     Diciendo iba, diciendo:    --¡Quién tubiera mi ayudar!
  4   Matar jo al rey de Francia,    de toda la gente suya,
     Saltó la reina y dijo,    --Ya stare yo en su ajuda,
  6   la reina de Constantina.

Notas: según indica L. Papo en el manuscrito, se repite o bien la última o bien la primera palabra de cada hemistiquio (eg. Pasear se iba Rondale, Rondale, / por un vergel que tenía, tenía; falcón lleva en su mano, falcón, / falcón de la prima pluma. En -4b en cambio anota: de toda la gente suya, la mucha, para luego repetir y dijo y aduda, de los hemistiquios -5a y -5b. Falta la repetición en los vv. -2b, -3ab, y -6a.
No figura el romance entre los que de joven Laura [Levy] Papo comunicó a Manrique de Lara en 1911, pero en el Archivo Menéndez Pidal sí hay una versión manuscrita del romance, recogida por M. de Lara en Sarajevo ese mismo año, algo mejor recordada pero muy parecida a la que transcribe Laura Papo en 1917, según comprobamos confrontando nuestro texto con esa versión manuscrita, publicada por Armistead en la antología que acompaña su Catálogo-Índice (Es el nº 4A págs. 9-10 del vol. III. Por su rareza en la tradizición moderna, el investigador incluye tres versiones del romance en la antología: 4a-4c.)
Variantes de la versión ms. de Manrique: después de -1b, añade ... / por una lluvia menuda; -5b en blanco; nuestro -6a como -7a, seguido de nuestro -5b , y como último verso, se repite el -4, levemente modificado, de modo que acaba: Saltó la reina y dixo: / ... // --¡La reina de Constantina, / yo estaré en tu ayuda! // Matar tú al rey de Francia, / con toda la gente suya.//

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0123:1 El conde Fernán González llamado a cortes (ó)            (ficha nº: 1400)

Versión de España. Recogida 00/00/1547 Publicada en Silva de 1550 t. I. f. 85; Canc. de rom. s. a. f. 163 y Canc.de Rom. 1550 f. 167 (Romance del conde Fernan Gonzales). Reeditada en Wolf 1856b, Primavera y Flor de Romances, nº 17, vol. I, pp. 54-55 (Del conde Fernán Gonzáles).  038 hemist.  Música registrada.

     --Buen conde Fernán González,    el rey envía por vos,
  2   que váyades a las cortes    que se hacían en León;
     que si vos allá vais, conde,    daros han buen galardón,
  4   daros ha a Palenzuela    y a Palencia la mayor,
     daros ha las nueve villas,    con ellas a Carrión,
  6   daros ha a Torquemada,    la torre de Mormojon.
     Buen conde, si allá no ides,    daros hían por traidor.--
  8   Allí respondiera el conde    y dijera esta razon:
     --Mensajero eres, amigo,    no mereces culpa, no,
  10   que yo no he miedo al rey,    ni a cuantos con él son:
     Villas y castillos tengo,    todos a mi mandar son.
  12   De ellos me dejó mi padre,    de ellos me ganara yo:
     los que me dejó mi padre    poblélos de ricos hombres,
  14   las que yo me hube ganado    poblélas de labradores;
     quien no tenía más de un buey,    dábale otro, que eran dos;
  16   al que casaba su hija    dóle yo muy rico don.
     Cada día que amanece    por mí hacen oración;
  18   no la hacían por el rey,    que no la merece, non:
     él le puso muchos pechos    y quitáraselos yo.--

Variantes: -6b En el Canc. de rom. 1550 van añadidos los cuatro versos siguientes: daros ha a Tordecillas, / y a Torre de Lobatón, // y si más quisieredes, conde, / daros han a Carrión. //; -16b El Canc. de rom. 1550 interpone los dos versos siguientes: al que lo faltan dineros / también se los presto yo.

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0124:1 Predicción de la muerte del rey don Pedro (é-o)            (ficha nº: 652)

Versión de Viadangos de Arbas (ay. Villamanín, ant. Rodiezmo, p.j. León, ant. La Vecilla, comc. Los Argüellos, León, España).   Recitada por Manuela Tascón Álvarez (55a). Recogida por Juana Agüero, Teresa Catarella, Jon Juaristi y Carmen Ochoa, 01/07/1980 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta NORTE 80; cinta: 6.1-7.2/B-01). Publicada en TOL I 1991, p. 23.  010 hemist.  Música registrada.

     Por los campos de Montiel    a caza va el rey don Pedro,
  2   con su venado en la mano    y una trailla de perros.
    
(Y luego se encuentra con un pastorcillo y le dice:)
     --Morirás a puñaladas,    morirás, el rey don Pedro,
  4   que mataste sin piedad    los mejores de tu reino;
     mataste a tu propio hermano,    a Dios darás cuenta de ello.

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0126:1 Santa Catalina (á-a)            (ficha nº: 131)

Versión de Riaza (ay. Riaza, p.j. Sepúlveda, ant. Riaza, Segovia, España).   Recitada por Francisca Vázquez, alias "La Lechuga". Recogida por María Goyri, 00/09/1905 (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en TRC-Segovia 1993, p. 230.  054 hemist.  Música registrada.

     Cada día que el sol sale,
  2   cada día que amanece    su padre la castigaba
     que deje la fe de Cristo    y se vuelva luterana.
  4   Ella dice que no quiere,    que con Cristo está esposada.
     Mandan hacer una rueda    de cuchillos y navajas.
  6   La rueda ya estaba hecha,    la santa ya está humillada,
     cien veces pasa por ella    como el que no pasa nada.
  8   Ve que no muere de aquello    y otra cosa ejecutaba:
     mandan hacer una hoguera    en medio de la real plaza,
  10   que la cojan entre dos    y la arrojen a las llamas.
     La hoguera ya estaba hecha,    la santa ya está humillada,
  12   cien veces pasa por ella,    ni aun el pelo la agraviara.
     Ve que no muere de aquello    y otra cosa ejecutaba:
  14   mandara traer unos potros    y a la cola la amarrara,
     la paseen po` el lugar    y la maten a pedradas.
  16   Cuando la iban a tirar    los potros se arrodillaban.
     Ve que no muere de aquello    y otra cosa ejecutaba:
  18   que de la trenza del pelo    a una reja la amarrara.
     Allí estuvo cuatro días    pedricando en voces altas.
  20   Bajara un ángel del cielo    que San Gabriel le llamaban:
     --Catalina, Catalina,    mi Dios del cielo te llama.
  22   --¿Qué me quiere Dios del cielo,    qué me quiere o qué me manda?
     --Que le vayas a dar cuenta    de la tu vida pasada.
  24   --La cuenta la daré buena,    pero la vida muy mala.--
     --A la diestra de Dios Padre    hay una silla guardada,
  26   que la perdió Lucifer    por la su soberbia mala,
     por soberbia fue perdida    y por humildad ganada.

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0126+0180:1 Santa Catalina+Marinero al agua (á-a)            (ficha nº: 3175)

Versión de Tarifa (p.j. Algeciras, comc. Campo de Gibraltar, Cádiz, España).   Recitada por Luz Alba Gómez (35a). Recogida por Dolores Moreno Román, 00/00/1976 publicada en Ruiz Fernández 1995b, La tradición oral del Campo de Gibraltar, nº I. 47.  028 hemist.  Música registrada.

     En Galicia hay una niña    que Catalina se llama;
  2   todos los días de fiesta    su padre la castigaba.
     Le mandó hacer una rueda    de cuchillos y navajas,
  4   y a los pies de la rueda    Catalina arrodillada.
     --Catalina, sube al cielo,    que Jesucristo te llama.
  6   --¿Qué querrá ese Señor mío    que con tanta urgencia llama?,
     ¿si me irá a ajustar las cuentas    de la semana pasada?--
  8   Al subir por la escalera    un marinerito al agua.
     --¿Qué me das, marinerito,    si te saco de esa agua?
  10   --Te doy mis tres nividos    y a mi mujer por esclava.
     --No quiero tus tres nividos    ni a tu mujer por esclava,
  12   quiero que cuando te mueras    me acompañes a un altar.
     --El pellejo pa los curas,    que les sirva de sotana,
  14   para que canten la misa    el domingo por la mañana.

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0126+0212:1 Santa Catalina+Devota de la Virgen en el yermo (á-a+í-a)            (ficha nº: 128)

Versión de Valverde del Majano (ay. Valverde del Majano, p.j. Segovia, ant. Segovia, Segovia, España).   Recitada por María de Andrés. Recogida por Agapito Marazuela Albornos, (Archivo: AMP; Colec.: Agapito Marazuela 1933). Publicada en TRC-Segovia 1993, pp. 233-234.  056 hemist.  Música registrada.

     En la ciudad de Pamplona,    en un pueblo de Navarra,
  2   había una doncellita    que Catalina se llama.
     Su padre era un perro moro,    su madre una renegada.
  4   Todas las horas del día    su padre la castigaba
     con un mimbre bien torcido    y una vara bien domada.
  6   Y su madre la decía:    --Hija, vuélvete pagana.
     --Yo pagana no, señora,    que estoy con Cristo esposada.--
  8   Su padre, de que lo oye,    parece un perro que rabia;
     ha mandao hacer una rueda    de cuchillos y navajas
  10   para hacer a Catalina    cuatrocientas mil tajadas.
     Ya que la tenía bien hecha,    bien hechita y bien formada,
  12   bajaba un ángel del cielo,    toda se la esbarataba.
     Tan devota era la niña    que tres rosarios rezaba,
  14   uno por la mañanita,    otro por la mediodía,
     y otro por la medianoche    cuando sus padres dormían.
  16   Un día estando rezando,    se la apareció María:
     --¿Qué haces ahí, doncellita,    qué haces ahí, prenda mía?
  18   --Estoy rezando el rosario    para la Virgen María.
     --Niña, si bien me le rezas,    yo tu pago te daría;
  20   mira, si quieres hacienda,    hacienda yo te daría.
     --Eso sí que no, señora,    eso no me convenía.
  22   --Mira, si te quiés casar,    casar, yo te casaría.
     --Eso sí que no, señora,    eso no me convenía.
  24   --Si tú te quiés meter monja,    monja yo te metería.
     --Eso sí que sí, señora,    eso sí me convenía.
  26   --El sábado entrarás monja,    el domingo morirás,
     y cuatrocientos mil ángeles    irán en tu compañía,
  28   el Angelito la Guarda    irá tocando la esquila.

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0127:1 Coimbra rechaza a la reina castellana (á)            (ficha nº: 1514)

Versión de España. Recogida 00/00/1547 Publicada en Canc. de rom. s. a. f. 169; Canc. de rom. 1550 f. 176 y Silva de 1550 t. I f. 92 (Romance de doña Isabel). Reeditada en Wolf 1856b, Primavera y Flor de Romances, nº 103, vol. I, pp. 341-342 (De doña Isabel de Liar.--I.).  046 hemist.  Música registrada.

     Yo me estando en Tordesillas    por mi placer y holgar,
  2   vínome al pensamiento,    vínome a la voluntad
     de ser reina de Castilla,    infanta de Portugal.
  4   Mandé hacer unas andas    de plata, que non de al,
     cubiertas con terciopelo    forradas en tafetan.
  6   Pasé las aguas de Duero,    pasélas yo por mi mal,
     en los brazos a don Pedro,    y por la mano a don Juan.
  8   Fuérame para Coimbra,    Coimbra de Portugal.
     Coimbra desque lo supo,    las puertas mandó cerrar.
  10   Yo triste, que aquesto vi,    recibiera gran pesar.
     Fuérame a un monesterio    que estaba en el arrabal,
  12   casa es de religión    y de grande santidad.
     Las monjas están comiendo,    ya que querían acabar.
  14   Luego yo desque lo supe,    envié con mi mandar
     a decir a la abadesa    que no se tarde en bajar,
  16   que la espera doña Isabel    para con ella hablar.
     La abadesa, que lo supo,    muy poco tardó en bajar;
  18   tomárame por la mano,    a lo alto me fue a llevar,
     hízome poner la mesa    para haber de yantar.
  20   Después que hube yantado    comenzóme a preguntar
     cómo vine a la su casa,    cómo no entré en la ciudad.
  22   Yo le respondí: --Señora,    eso es largo de contar:
     otro día hablaremos,    cuando tengamos lugar.--

Variante: -5b con. Silva

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0130:1 El galán y el convidado difunto (é-a)            (ficha nº: 339)

Versión de Valseca (ay. Valseca, p.j. Segovia, Segovia, España).   Recitada por Ana Fernández (42a). Recogida en Hoyos del Espino (p. j. Piedrahita) por Ramón Menéndez Pidal, 00/09/1931 (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en TRC-Segovia 1993, pp. 452-453.  036 hemist.  Música registrada.

     En la ciudad de León    va un caballero a la iglesia,
  2   no va por ver a las damas,    que va por ver las completas.
     Hay un difunto pintado,    pintado todo de piedra,
  4   le ha tirado de la barba,    le ha dicho de esta manera:
     --Valeroso capitán,    cuando andabas en la guerra
  6   dando un tiento a tus espadas,    gobernando tus banderas;
     esta noche te convido,    te convido a rica cena
  8   de gallinas y capones    que estarán muy bien compuestas.--
     El señor lo ha dicho en broma    y el difunto lo hizo en veras,
  10   y a eso de la medianoche    llega el difunto a la puerta.
     --Criada, dile a tu amo    que huésped es el que espera
  12   convidado en San Francisco    vengo a cumplir la promesa.--
     --Cenen, cenen, caballeros,    de mi no tengan vergüenza,
  14   que yo no vengo a cenar,    que vengo a ver cómo cenan.
     Si no fuera el relicario    que tienes en tu defensa,
  16   te había de enterrar vivo,    aunque Dios vida te diera,
     una pala y azadón    y la sepoltura abierta;
  18   con esto te doy el castigo    que tu alma mereciera.

Nota del colector: "Lo aprendió de su madre que era de Iscar" (barrio de Segovia). Surge cierta confusión al confrontar la documentación de los romances de Ana aparecida en una y otra publicación: si era de Iscar, pero se le entrevsitó en Valseca o si era de Valseca y se le entrevistó en Hoyos del Espino (ambos en Ávila). De todos modos, es evidente que se trata de una misma informante.

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0132:1 La rueda de la fortuna (é-a)            (ficha nº: 123)

Versión de Sigueruelo (ay. Santo Tomé del Puerto, ant. Sigueruelo, p.j. Sepúlveda, Segovia, España).   Recitada por Sagrario Martín Mayoral (62a). Recogida por José Antonio Blanco, Mª José Querejeta, Dolores Sanz y Ana Valenciano, 03/07/1982 (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 1.3-7.2/A-08). Publicada en Petersen-Web 2000, Texto. Reeditada en Petersen-Web 2000-2007, Texto.  052 hemist.  Música registrada.

     --La rueda de la fortuna    nunca se pudo ver quieta,
  2   de una rodada que ha dado    me ha traído a esta tierra.
     No me pesa haber venido,    ni tampoco estar en ella,
  4   que he visto a la mejor dama    que cría naturaleza.
     En nuestra tierra ellas nos dan a nosotros,    nosotros damos a ellas,
  6   ellas nos dan a nosotros    el clavel de la maceta.
     Y si algo se le ofrece,    suba usted las escaleras.--
  8   Apenas lo había dicho,    cuando ya estaba con ella
     dándola besos y abrazos    como si su mujer fuera.
  10   El demonio, como no duerme,    a su marido da cuenta:
     --Ven, Francisco, ven,    que tu mujer te hace esta ofensa.
  12   --Calla, hombre, calla,    si mi mujer es muy buena.
     Tres años que he estao casado    no he visto otra cosa en ella.--
  14   Deja el macho que corre,    coge la mula que vuela,
     deja los anchos caminos,    coge las anchas callejas.
  16   Al llegar a su casa    vio muy mala seña:
     su puerta estaba cerrada    lo que siempre estaba abierta.
  18   Con un puñal que llevaba    hizo un botijo a la puerta,
     primero metió los pies    por reservar la cabeza.
  20   Cogió a su niño en los brazos    y lo llevó en cá su suegra.
     --Tenga madre, tenga este niño,    déle la leche postrera,
  22   que su madre está muy mala    con un dolor de cabeza,
     con un dolor de cabeza    que acaso no salga de él.--
  24   Se fue por la media plaza,    se fue por la plaza entera
     (dando gritos:)
     --Quién quiera carde de vaca,    en mi casa lo hay de venta;
  26   quien quiera carne de buey,    en mi casa lo hay a treinta.

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0132+0084:1 La rueda de la fortuna+El cordón del diablo (é-a)            (ficha nº: 537)

Versión de Sigueruelo (ay. Santo Tomé del Puerto, ant. Sigueruelo, p.j. Sepúlveda, Segovia, España).   Recitada por Gabriela Moreno (64a). Recogida por Diego Catalán, 00/08/1947 (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en TRC-Segovia 1993, pp. 449-450.  039 hemist.  Música registrada.

     La rueda de la fortuna    nunca se pudo ver quieta,
  2   a una rodada que ha dado    me trajo aquí a esta tierra.
     No me pesa haber venido,    tampoco estar en ella,
  4   que he visto la mejor dama    que crió naturaleza.
     Sentadita en un balcón,    sentadita una doncella,
  6   a su lado estaba lleno    de flores y violetas.
     Le he preguntado si era,    si era casada o soltera.
  8   --Casadita soy, señor,    más vale que no lo fuera
     y si algo se le ofrece,    suba usted por la escalera.--
  10   Apenas lo había dicho,    cuando ya estaba con ella,
     dándola besos y abrazos    como si su mujer fuera.
  12   El diablo, como no duerme,    siempre está de centinela;
     se vistió de religioso    y a su marido lo cuenta:
  14   --Te digo que tu mujer    te hace grandes ofensas.
     --Calla, hombre, lo que dices,    mi mujer es santa y buena.
  16   --Aquí te traigo tres sartas
     de corales que la distes    para casarte con ella.
  18   --Aparéjame el caballo,    aparéjame la yegua,
     apareja la que corre    y apareja la que vuela;
  20   deja los anchos caminos,    sigue sendas y veredas.
     . . . . . . . . . . . . . . . . . . .    . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

Nota: En los diversos romances que canta Gabriala en una sola entrevista, se le atribuye 54, 64, y 68 años. Opto por uno, un tanto al azar.

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0132+0818:1 La rueda de la fortuna+Presagios del labrador (é-a)            (ficha nº: 124)

Versión de Aguilafuente (ay. Aguilafuente, p.j. Cuéllar, Segovia, España).   Recitada por Anselma Sancho (33a). Recogida por Ramón Menéndez Pidal, 08/09/1904 (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en TRC-Segovia 1993, pp. 340-341.  069 hemist.  Música registrada.

     La rueda de la fortuna    que jamás estuvo quieta
  2   el primer rodazo que dio    en su tierra se presenta.
     He visto la mejor dama,    más arreglada y compuesta;
  4   le digo que si es casada,    que si es casada o soltera.
     --Casada soy, señor,    ojalá, ¡Dios!, no lo fuera,
  6   que se ha ido mi marido    a guardar mis ricas haciendas.--
     Acábalo de decir,    cuando ya estaba con ella,
  8   dándola besos y abrazos    como si su mujer fuera.
     Y el demonio, como no para,    a su marido da cuenta.
  10   Deja el caballo que corre,    coge la mula que vuela,
     deja los anchos caminos,    coge las angostas sendas.
  12   Con el puñal que llevaba    hizo un bujero a la puerta,
     primero metió los pies    por reselvar la cabeza.
  14   Ahora me voy a la cocina    por ver quié estaba en ella:
     Estaba el gato y la gata    guardando la rica cena.
  16   Ahora me voy a la cama    por ver quién estaba en ella:
     Está el galán y la dama    durmiendo a pierna suelta.
  18   Con el puñal que llevaba
     le ha dao siete puñaladas,    calando sábanas y delanteras.
  20   Vámonos con la dama,    que el galán seguro queda.
     --Coge este niño en los brazos    (y) dale la leche postrera,
  22   y confiésate conmigo    como si confesor fuera.
     Si lo hacías por comer,    las paneras tienes llenas;
  24   si lo hacías por beber,    las bodegas tienes llenas;
     si lo hacías por dinero,    las arcas las tienes llenas;
  26   si lo hacías por varón,    haberme enviado una esquela
     diciendo que estabas mala    aunque jamás lo estuvieras.--
  28   La ha dao siete puñaladas,    calando sábanas y delanteras.
     Ahora me voy a la plaza    por ver quién estaba en ella:
  30   Alcaldes y regidores,    toda la justicia entera.
     Ahora me voy en ca su madre:    --Tome usted, suegra,
  32   tome usted a su nieto
     y otra vez que críe usted hijas,    críelas con más vergüenza.--
  34   Tira el sombrero por alto
     --Vayan cuernos, vayan cuernos,    a la salud de la muerta.
  36   Si tós hicieran lo que yo,    maldito el cuerno que hubiera.--

Variante: 19a al galán (añadió después de dao).
Nota: La recitadora es vec