Pan-Hispanic Ballad Project

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0777:1 Desposorios y celos de San José (í-o)            (ficha nº: 4921)

Versión de Valles (ay. Valles de Palenzuela, p.j. Burgos-3, ant. Castrogeriz, Burgos, España).   Recogida por Narciso Alonso Cortés, (Colec.: Alonso Cortés, N.). Publicada en Alonso Cortés 1920, pp.263-264.  068 hemist.  Música registrada.

     --A unos desposorios castos    convida la Iglesia, amigos.
  2   Los desposados son santos;    vamos, seremos testigos.
     El desposado es José,    ¡qué grande dicha ha tenido:
  4   que se casa con María,    hija de Joaquín, su tío.
     Tiene la novia mil gracias,    de quince años no cumplidos;
  6   José tiene treinta y tres,    hermoso y bien parecido;
     pues para no estar ocioso,    de carpintero es su oficio.
  8   De reyes y patriarcas    ambos descienden, de fijo.
     pues lo dijo San Mateo    en un Evangelio escrito.
  10   Crióse aquí esta doncella    en el templo y con retiro;
     a los doce años, José    ha hecho este voto mismo;
  12   de este modo se ordenó    desposorios tan divinos.
     Era esta doncella rica    y sus padres eran ricos;
  14   era santa y muy hermosa,    y por aquiestos motivos
     cuantos mancebos había    de aquel linaje han venido
  16   cada uno deseando    la dicha de ser marido;
     entonces vino José    más que con otros destinos.
  18   Más bella que un serafín    su esposa le ha recibido.
     Allí todos conocieron    que era José el escogido
  20   para esposo de María;    dijo José enternecido:
     --Esposa, ¿te se ofrece algo?    Yo acudo en vuestro servicio.--
  22   Respondió: --Nada me falta.    Sólo quisiera deciros
     un secreto que en mi pecho    siempre he tenido escondido.
  24   Esto fue de que pequeña    siempre mi deseo ha sido
     conservarme en castidad    entonces reino suplicio (?)--
  26   Se componía su casa    en tres cuartos divididos:
     en uno pone José    sus herramientos de oficio
  28   y en otro pone María    para el descanso preciso.
     Trataba de caminarse    cogiendo un saco y dinero (sic)
  30   Se echó a descansar un rato,    luego se quedó dormido.
     La Virgen, que no ignoraba    de San José los destinos,
  32   dijo: --Levanta, José,    despierta si estás dormido,
     que el preñado de tu esposa    es por misterio divino.--
  34   --Me retiro a Galilea,    donde no sea conocido.--

Nota: título original: Desposorios de la Virgen.

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0777:2 Desposorios y celos de San José (í-o)            (ficha nº: 5711)

Versión de Dobres (ay. Vega de Liébana, p.j. San Vicente de la Barquera, ant. Potes, Cantabria, España).   Recogida por José María de Cossío y Tomás Maza Solano, entre 1933-1934 publicada en Cossío 1933-1934, II. CXX (nº 413), pp. 221-225.  132 hemist.  Música registrada.

     Dos esposadas castos    convida la Iglesia, amigo,
  2   el esposado es José    que tanta dicha ha tenido,
     en casarse con María    hija de Joaquín su tío.
  4   Tiene mil gracias la niña    y quince años no cumplidos.
     José tiene treinta y tres,    hermoso y bien parecido.
  6   El glorioso San Simón    en el templo y con retiro
     que amaría a Nazarena,    que la buscasen marido.
  8   Esta es doncella rica    que sus padres eran ricos,
     es hermosa y muy santa    y así por este motivo
  10   cuantos mancebos había    de aquel linaje han venido,
     todos con la dicha    deseando ser su marido.
  12   Cuando tomaron las varas    la de José ha florecido.
     Allí todos conocieron    que era José el escogido,
  14   para esposo de María    que luego al instante vino.
     Más bella que un serafín    su esposo la ha recibido,
  16   y en aquel tiempo se usaba    y estaba puesto en estilo
     no ajuntarse los casados    hasta no saber de fijo
  18   si igualan los naturales    de la mujer y el marido.
     De ahí a unos días    José a su esposa la dijo:
  20   --Esposa, ¿se te ofrece algo    que haga yo en vuestro servicio?
     Le ha dicho: --Nada me falta,    sólo quisiera deciros
  22   un secreto que en mi pecho    siempre le tuve escondido,
     y esto fue desde pequeña    y así, señor, os suplico
  24   me ayudaréis a cumplirlo.    --Esposa del alma mía,
     yo he hecho ese voto mismo.    --Tenemos muchas haciendas,
  26   si hacéis lo que yo vos digo    las repartiréis en tres partes,
     la una la enviaréis    al templo donde he vivido,
  28   la otra la repartiréis    entre los pobres de Cristo,
     y la otra la dejaréis    para el sustento preciso.
  30   --Bendita sea la que tiene    pensamientos tan divinos,
     para ayuda de sostenernos    ejercitaré yo mi oficio.--
  32   Estando un día la Virgen    en su oratorio mismo,
     leyendo las profecías    que Isaías ha dicho,
  34   que en el mundo había de haber una doncella    y había de tener un hijo,
     que en la casa de Jacob    reinará por todos los siglos.
  36   --¿Quién será esa doncella,    o quién la hubiera conocido
     para postrarse a sus pies    y acudir a su servicio?--
  38   Estando en estas palabras    vio entrar por el cuarto mismo.
     --Soy el ángel San Gabriel    que bajo del cielo impido,
  40   a traerte esta embajada    que te manda el Rey divino.
     --Mira, Gabriel, lo que dices    y mira lo que has dicho,
  42   que ese recado    no es para mi estado
     Yo no he conocido hombre    en los días de mi vida,
  44   ni pienso de conocerle    mientras que yo sea viva.--
     Quedó el vientre de María    más rico que el cielo impino.
  46   Repara un día San José    que el vientre estaba crecido.
     --Señor y manso Israel,    ¿yo qué es esto que miro?
  48   a mi esposa veo preñada    ¿estoy dispierto o dormido?
     ¿Tengo que irme y tengo que dejarla    onde no sea conocido?
  50   Pediré a Dios que la libre    del mundo y sus enemigos.--
     Se cogió la herramienta y algún dinero    y antes de coger el camino,
  52   se puso a descansar un rato
     --Muchacha pobre y sin padre,    qué dolor tan excesivo,
  54   y si yo la desamparo    ¿quién la amparará, Dios mío?
     ¿Cómo he de pasar sin ver    aquel rostro cristalino,
  56   aquella humildad oculta    y aquellos ojos benignos
     que llenan mi corazón    de pensamientos divinos?--
  58   Estando en estas palabras    vino el ángel y le dijo:
     --Despierta, José, despierta,    despierta si está dormido,
  60   que el preñado de tu esposa    es por misterio divino.
     Ponle por nombre Jesús.--    Quedó José agradecido,
  62   fuese al cuarto de su esposa    en un resplandor la ha habido.
     --Esposa del alma mía,    ¿cuándo yo habré merecido
  64   el tener esposa tan santa    y ser padre putativo
     del mismo hijo de Dios?--    Quedó José agradecido.
  66   --Has de perdonar, José,    lo desatenta que he sido,
     que no estaba en mi mano    la licencia de decíroslo.--
     ¡Válgame Nuestra Señora.    Válgame el Verbo divino!

Nota: título original: Desposorios de la Virgen.

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