| |
Atención, noble auditorio, todos sáquense el sombrero,
|
| 2 |
que me hallo en disposición de abandonar lo terreno,
|
| |
y para morir sin reato quiero hacer mi testamento,
|
| 4 |
porque al que muere intestado el cura le saca el sexto .
|
| |
Así, todos los presentes estén acordes y atentos,
|
| 6 |
y, para hacerlo mejor, sean mis testigos, quiero.
|
| |
En el nombre del Creador; que hizo la tierra y el cielo,
|
| 8 |
sepan cuantos esta carta vieren de mi testamento,
|
| |
como yo, Tomás Mardones, natural de aqueste pueblo
|
| 10 |
que llaman de Santa Cruz, o Colchagua, qu` es lo mesmo,
|
| |
soy hijo de don Domingo Mardones, y harto lo siento,
|
| 12 |
y doña Fidela Ahumada, a quien Dios tenga en su reino.
|
| |
Item, declaro que fui casado y velado a un tiempo;
|
| 14 |
no declaro ningún hijo, porque a la fecha no tengo,
|
| |
ni siquiera naturales, porque no he sido par` ello.
|
| 16 |
Y para abreviar la historia, vamos a mi casamiento,
|
| |
que para encontrar mujer me fui a tierra de unos lesos,
|
| 18 |
donde les dije: --Soy rico, y joven de gran talento.--
|
| |
Como la niña era beata, yo aparentaba lo mesmo;
|
| 20 |
haciendo de tripas guatas y quebrando de mi genio,
|
| |
hablaba de cosas santas y de grandezas del cielo,
|
| 22 |
de historias, vidas de santos, de lo espiritual y eterno,
|
| |
y algunas entreveradas de grasa, de charqui y sebo,
|
| 24 |
dando a entender qu` en mi tierra tenía buenos potreros
|
| |
y muchas reses de engorda, como igualmente carneros;
|
| 26 |
a un tiempo les decía qu` era muy buen mensurero.
|
| |
A todas estas razones m` escuchaban muy atentos,
|
| 28 |
y decían: --No es capaz perder a este caballero;
|
| |
logremos esta ocasión, que habrá venido del cielo.
|
| 30 |
¡Oh, qué feliz nuestra hija, decían, si tiene acierto!--
|
| |
Me hacían ponches en ron, y aunque estuviesen muy buenos
|
| 32 |
los probaba y los dejaba, más que mi ansioso guargüero
|
| |
se los quisiera tragar, pues lo tenía tan hecho
|
| 34 |
a tomar, en Sarita Cruz, a cántaro y vaso lleno.
|
| |
Harto me mortifiqué y ayuné días enteros,
|
| 36 |
mas tuve felicidad y todo me lo creyeron.
|
| |
Por fin, que ya se llegó el deseado casamiento:
|
| 38 |
siempre ayuné el primer día, el segundo y el tercero,
|
| |
mas, al cuarto ya empecé a acordarme de mis tiempos.
|
| 40 |
Cuando se acabó la boda y los parientes se fueron,
|
| |
dije: --¡Aquí sí qu` es la mía!-- y pregunté por un cuero.
|
| 42 |
Mandé buscar una arroba , mas, no llegando tan luego,
|
| |
hice traer mi caballo y me fui donde un fondero
|
| 44 |
Le dije: --¡Amigo, ya me ardo, écheme diez vasos llenos,
|
| |
mándeme guardar mi avío y, juntamente, el secreto!--
|
| 46 |
M` hizo una cama muy linda en un precioso aposento,
|
| |
donde me llevé tres días sin mirar al sol ni al cielo.
|
| 48 |
Mi nueva esposa, afligida, soñaba de que era muerto,
|
| |
y después decía a solas: --¡No haberme salido cierto
|
| 50 |
aquel sueño que soñé! ¡No estaría padeciendo!--
|
| |
Porque tres años felices se los pasó en sufrimientos.
|
| 52 |
Y aprendan todos los que oyen a echar mujeres al cielo,
|
| |
y no les den buena vida, pues padecen en lo eterno.
|
| 54 |
Y la mujer, como débil y de menos sufrimiento,
|
| |
mejor que padezca aquí, para no probar el fuego,
|
| 56 |
ya que no es posible aguante el purgatorio un momento.
|
| |
Y si hubiera alguna joven que aspire a ganar el cielo,
|
| 58 |
no tiene más que avisármelo con anticipado tiempo,
|
| |
y en menos que canta un gallo armamos el casamiento.
|
| 60 |
Yo le protesto de que pasará aquí su tormento,
|
| |
qu` es mucha felicidad el no caer al infierno,
|
| 62 |
pues los bienes d`esta vida sólo duran un momento.
|
| |
Ítem, declaro mis bienes, que son unos instrumentos
|
| 64 |
de mensura, con los cuales he mensurado terrenos.
|
| |
Ellos constan de una cuerda que de largo tiene un tercio,
|
| 66 |
y no tienen que tasarla, pues me importó siete y medio,
|
| |
Una planchuela de palo, qu` es la que pongo en el suelo,
|
| 68 |
con sus triángulos y escalas y sus tornillos de fierro.
|
| |
Ítem, dejo cuatro lápices y tres compases de acero.
|
| 70 |
Ítem, declaro más bienes; son: un precioso terreno
|
| |
del mar a la cordillera, y cuanto mis ojos vieron
|
| 72 |
de montañas y pastales, y algunos animalejos,
|
| |
como leones y guanacos, y muchos zorros, entre ellos.
|
| 74 |
Ítem, a mis albaceas mando que con mucho arreglo,
|
| |
en cuanto tengan noticias del triste fallecimiento,
|
| 76 |
se haga luego un inventario, para saber lo que dejo,
|
| |
y que de todos mis bienes, según previene el derecho,
|
| 78 |
tomen cómputo o montón y se saque quinto y tercio.
|
| |
El quinto se le dé al cura en total, sin faltar medio,
|
| 80 |
para que todo lo invierta en mi funeral y entierro.
|
| |
Se me hará entierro mayor, preparando el monumento
|
| 82 |
con todas las candilejas que necesita el ferétro.
|
| |
Previa será la cruz alta y también el paño negro,
|
| 84 |
y todas estas exequias se pagarán en dinero.
|
| |
Ítem, declaro que a nadie ningún centavo le debo,
|
| 86 |
no por dejar de pedir, porque siempre fui de arresto,
|
| |
[sino porque fui dichoso, que nadie me prestó un peso,
|
| 88 |
ya fuera por desconfianza que no le pagara medio,
|
| |
o sería caridad, que todos me la tuvieron,
|
| 90 |
y no me querían ver de los dos pies en el cepo.
|
| |
Ítem, mando se repartan d` estos dos nobles consejos:
|
| 92 |
el primero es de que todo aquel que tenga dinero,
|
| |
que se divierta con él, qu` es aprov achar el tiempo;
|
| 94 |
el segundo es de que nadie deje algo para su entierro,
|
| |
porque a más de no enterrarlo, han de pelear sobre el cuerpo,
|
| 96 |
chuparán en el velorio, y dirán: --¡El muerto es muerto!--
|
| |
¡Gracias a Dios de que yo, Tomás Mardones, no dejo
|
| 98 |
ni licor para que beban y muero con tal consuelo!
|
| |
Lo que otros dejan atrás, yo me lo chupé con tiempo,
|
| 100 |
ni tendrá ningún ocioso que removerme los huesos,
|
| |
ni decir entre sus gustos: --Toma, ratón cicatero,
|
| 102 |
que fuiste mártir del diablo; ya lo estarás padeciendo.--
|
| |
No, no lo verán en mí, sepan todos, caballeros.
|