La palabra "resiliencia" describe la capacidad de adaptarse o recuperarse antes la adversidad. En el mundo de la investigación del Alzheimer, la resiliencia se refiere a la capacidad del cerebro para hacer precisamente eso.
La imagen cortesía de Krystal Koop (Makah).
Se considera que una persona es resiliente, si está envejeciendo con mejor salud de lo esperado: ellos parecen tener una fuerte defensa neurológica llamada "reserva cognitiva", que les ayuda a mantener la memoria y las funciones de pensamiento aunque haya cambios en el cerebro que generalmente causan deterioro.
En el ADRC, queremos entender los factores que pueden alterar, promoviendo o disminuyendo, la reserva cognitiva en diferentes poblaciones. En un estudio publicado en la edición de enero de 2025 de la revista Nature Communications Psychology, los investigadores de ADRC presentaron los hallazgos del primer esfuerzo de medir y describir la reserva cognitiva en los nativos americanos (American Indians). Los participantes eran de Strong Heart Study, un estudio realizado al largo pazo con los nativos americanos de las llanuras del norte, del sur y del suroeste.
"Los nativos americanos están fuertemente afectados por los factores de riesgo de demencia, pero también tienen características importantes relacionadas con la resiliencia cognitiva y psicológica", dice la autora principal Astrid Suchy-Dicey, PhD, profesora asociada en los Institutos de Investigación Médica de Huntington y codirectora del Centro de Estadísticas y Gestión de Datos de ADRC.
El equipo de investigación utilizó una combinación de medidas de pruebas de memoria y pensamiento e imágenes del cerebro para evaluar las diferencias en la salud del cerebro de los nativos americanos de varias tribus. Después compararon a las personas que parecían estar envejeciendo con mejor salud de lo esperado, llamadolos "cognitivamente resistentes", y las personas que parecían envejecer con peor salud de lo esperado.
El grupo cognitivamente resiliente era en general de nivel socioeconómico más alto y tenía menos factores de riesgo clínico. Este grupo tenía más educación, ingresos más altos, menos diabetes, menos depresión y menos enfermedades del riñón. Estos hallazgos coinciden con la evidencia que las conexiones del cerebro, base a la reserva cognitiva se forman en la primera infancia y continúan desarrollándose a lo largo de la vida a través de la educación, pero pueden verse afectadas por la carencia socioeconómica y el estrés crónico.
Este estudio añade complejidad a la comprensión de la resiliencia. El equipo probó varias formas de medir la salud del cerebro para encontrar los vínculos de reserva cognitiva más fuertes en esta población. "Nos sorprendió que las diferentes maneras de describir el concepto de reserva cognitiva fueran tan diferentes en los patrones de asociación con factores sociodemográficos y clínicos", dijo Suchy-Dicey. "Una mejor comprensión de estos patrones de riesgo y resiliencia puede ayudar a identificar las fortalezas y debilidades que pueden ser útiles para orientar los programas de prevención y tratamiento, para toda la población o para grupos de personas con mayor riesgo".
Ahora, los investigadores del ADRC quieren descubrir si estos hallazgos se pueden aplicar a otras tribus y poblaciones. Una de sus preguntas clave es si abordar los factores de riesgo de enfermedad vascular y la demencia en los nativos americanos puede abrir nuevos caminos hacia la resiliencia en el envejecimiento para las generaciones futuras.
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This study was funded, in part, by NIH grant P30 AG066509
Reference: Suchy-Dicey AM, Longstreth WT Jr, Buchwald DS, Rhoads K, Grabowski TJ. Cognitive reserve is associated with education, social determinants, and cognitive outcomes among older American Indians in the Strong Heart Study. Commun Psychol. 2025 Jan 28;3(1):14. doi: 10.1038/s44271-025-00198-6. PMID: 39875529; PMCID: PMC11775147.